Ciencia ficción La Gran Catástrofe II La Segunda Evolución

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por Reydelaperdicion, 20 Abril 2018.

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    Reydelaperdicion

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    Título:
    La Gran Catástrofe II La Segunda Evolución
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    10
     
    Palabras:
    5681
    Saludos. Es el momento de publicar el penúltimo capítulo de la historia. En un principio este era mi segundo favorito, pero tras leer el 10 otra vez, me di cuenta de que ese era mejor que este. Así que, en lo que refiere a esta parte, este es mi tercer capítulo favorito. Pero igual es bueno, y si hasta el capítulo 2 les gustó, imagino que este y el que viene les encantarán.

    Poikachum Sé que quieres ver morir a los personajes, pero si los empiezo a matar me quedaré sin trama que desarrollar. Igualmente no te desesperes. En la parte III varios personajes empezarán a morir. En realidad, la parte III tendrá más del doble de muertes de las que hubo en la parte I de las que habrá hasta el fin de la parte II. Así que cuando la parte II termine, suma el total de muertes de las partes II y I, multiplicalo por 2, y luego añade una, dos o tres muertes más.

    Resistance Zurel Trafalgar D Ace Lo que dicen es verdad. Black Meteor no destacó mucho. En realidad, no me gusta mucho el rol que han tenido en esta parte, pero el motivo por el que no los hice ir al espacio es la cronología de la historia. El mismo día en que Black Meteor obtuvo los recursos, Zenith partió al espacio. El equipo que ganó en la parte I le quitó un mes entero de ventaja, y eso se tenía que reflejar en la parte II. Ahora, si mostraba a Black Meteor en el espacio, tendrían que tener en mente que lo que hace Zenith es un mes antes de lo que hace Black Meteor. Ejemplo: si en el capítulo 5 Zenith llega al planeta A, y Black Meteor llega al planeta B, tendrían que recordar siempre que mientras Black Meteor está en el planeta B, Zenith estuvo un mes antes en el planeta A. Y si luego Zenith iba al planeta B, y se olvidaban de ese detalle, leerán como ambos están en el mismo planeta pero en un momento distinto, y eso sería confuso. Motivo por el cual decidí dejar las cosas como estaban. Igualmente no se tienen que preocupar por eso: en primer lugar, esto se solucionará en el inicio de la parte III; y en segundo lugar, Black Meteor tendrá (aunque sea poco) protagonismo antes del final de esta segunda parte.

    Sin más que decir, los dejaré leer.



    Las nuevas reglas del juego:

    Ace se encontraba de pie, totalmente solo en el interior de un bosque repleto de árboles que no dejaban que la luz del sol se filtrara por ellos. Los más altos tenían todas las hojas verdes en sus ramas, mientras que los de menor altura tenían las ramas completamente vacías. Alrededor suyo había una niebla muy densa que impedía que él pudiera ver a una distancia de más de cinco metros.

    El soldado no estaba entendiendo nada. Lo último que recordaba fue haberse desmayado en el interior de la nave, y ahora se encontraba solo en un bosque desconocido, o al menos para él. No sabía dónde estaba su comandante ni sus compañeros, quería usar el comunicador de su traje, pero solo recibía estática. Cuando quería conectarse a la cámara de Vigía, lo único que recibía era un error de conexión. Su traje aún tenía las manchas de sangre de todas las criaturas que él había matado, lo que quería decir que no habían pasado varias horas desde el momento en el que perdió el conocimiento. De repente, una voz empezó a escucharse.

    Ace — era la voz de un hombre, pero Ace no lo pudo identificar.

    El llamado repentino asustó al soldado. Quiso tomar un arma, pero cuando se dio cuenta, notó que en su cinturón no estaba su pistola, y que en su espalda no estaba su rifle. Estando desarmado, levantó su mano para apuntar en la dirección de dónde provenía la voz. Quiso disparar energía como en el día anterior, pero no lo conseguía.

    Supongo que me quedé sin nada — se decía Ace a sí mismo mientras tomaba una postura defensiva para luchar.

    Ace — la voz ahora lo llamó desde atrás, y más cerca que antes.

    Ace se volteó rápido y asustado para ver quién era. A pesar de la niebla, logró distinguir a un hombre frente suyo. Llevaba puesto un pantalón y una camisa de mangas largas, ambos de color blanco. Su rostro estaba limpio, y completamente libre de vello facial. El soldado no lo conocía, pero parecía no ser una amenaza.

    ¿Quién eres? — preguntó Ace sin bajar la guardia, ya que podía ser cualquiera.

    El hombre no le respondió a su pregunta, y lo único que hizo fue limitarse a mostrar una sonrisa amigable. Ace la vio, y por algún motivo que desconocía, le parecía familiar. Ahí fue que se dio cuenta de quien se trataba.

    Te he estado observando, hijo — le decía ese hombre, confirmando las sospechas de Ace.

    ¿Lo hiciste? — preguntó Ace sin entender de qué hablaba — ¿Desde cuándo?

    Desde siempre — le respondió en un tono calmado — Como entrenaste bajo las órdenes del comandante Morris… como lideraste a tus compañeros de Black Meteor… como enfrentaste al hombre que te engañó toda tu vida… como luchaste para recuperar tu identidad… y por supuesto, como te desempeñaste el día de hoy. A lo largo de tu vida te has encontrado con varios miedos e inseguridades, y los enfrentaste a todos. No tienes idea de lo orgulloso que estoy de ti. Ver a mi hijo luchar de esa forma me hizo sentir una satisfacción más grande que cualquiera que yo hubiera podido conseguir.

    ¿En serio estás orgulloso de mí? — Ace estaba feliz por las palabras que escuchaba.

    Le hiciste una promesa a esa chica, y luchaste por cumplirla hasta el final — le respondió su padre — Eres un gran hombre. Uno del que cualquier padre puede sentirse orgulloso.

    Ace sentía una gran sensación de felicidad al momento en el que su padre le estaba diciendo eso. Saber que su esfuerzo era reconocido lo hacía sentir alegre. Sin embargo, había algo que lo estaba incomodando en todo eso, y solamente quería que terminara.

    Escucha, papá — le decía Ace hablando tranquilamente — Me alegra haberte conocido al fin. Y me alegra que te sientas orgulloso… Pero ahora tengo que irme de vuelta con mis compañeros. Ellos me necesitan. Dime como volver con ellos.

    El hombre sonrió ante las palabras de su hijo.

    Yo no fui el único que te estuvo observando el día de hoy — le dijo su padre — Todos tus compañeros vieron lo que hiciste. La forma en que luchaste por levantarte, la forma tan valerosa en la que luchaste contra esas criaturas. Te admiran Ace, dejaste tu huella en todos ellos. Creo que incluso tu comandante aprendió varias cosas de ti. Después de que vieron como luchaste hoy, ellos van a imitarte. Querrán ser como tú, y eso los mantendrá a salvo.

    Aquellas palabras sonaban bien, incluso eran del agrado de Ace, pero no eran las que él quería escuchar.

    Me necesitan… — Ace suplicaba porque lo dejara regresar con ellos.

    Confía en mí, ellos estarán bien — le respondió su padre estrechándole la mano con su sonrisa aún en el rostro — Vamos. Tu madre también quiere verte.

    Esas palabras fueron como un balde de agua fría para Ace. Ya entendió que era lo que estaba pasando alrededor suyo. Su padre no vino a felicitarlo por sus logros, vino para llevárselo con él. Ya le había insistido en no hacerlo, pero supo que no lo dejaría marchar. Eso llevó a Ace a pensar que su tiempo había terminado, y que era el momento de irse. Empezó a caminar hacia él con su mano tendida, aceptando lo que debía pasarle.

    Cuando estuvo por tomar la mano de su padre, este se esfumó en un segundo, dejando al soldado muy confundido. Ace ahora realmente estaba asustado. Había quedado nuevamente solo en ese bosque cubierto de niebla. De repente, sintió como un brillo muy potente atravesaba la cortina de niebla que lo estaba cubriendo, llegándole a los ojos y dejándolo ciego al entrar en contacto con esa luz.

    […]

    Ace abrió los ojos muy despacio mientras un suspiro silencioso salió dentro suyo. Lo primero que vio era que su traje de protección ya no estaba, y que en su pecho había varias máquinas conectadas a él. Miró al costado y vio como tres máquinas le estaban tomando el pulso cardíaco al mismo tiempo que monitoreaban su respiración. Al volver la vista al frente, vio a Agustina dormida sobre una silla, muy cerca de la camilla donde él se encontraba. Más atrás, Thomas se encontraba recostado sobre otra camilla, también durmiendo. Ace se alegró de haberlos visto, ya que eso quería decir que había despertado en la realidad. Sin embargo, no tenía idea de si lo que experimentó hace rato fue real o simplemente un sueño provocado por su mente tras haber caído al suelo.

    Aunque su compañera estaba dormida, Ace pudo ver que ella estaba realmente preocupada. Su rostro la delataba por completo. Sintió deseos de despertarla y hacerle saber que todo iba a estar bien, pero parecía dormir tranquilamente a pesar de lo que su rostro mostraba, por lo que decidió dejarla descansar. Además, él se encontraba muy cansado. El haber estado inconsciente tanto tiempo no evitó que su cuerpo y su mente estuvieran pidiéndole más tiempo de descanso. El soldado cerró los ojos para dormirse, sabiendo que, si pudo despertarse una vez, podría volver a hacerlo.

    Unos cinco minutos después, Agustina despertó. Ella sabía que no debía quedarse dormida por si algo ocurría con Thomas o con Ace, pero el cansancio le había ganado. De haber logrado quedarse despierta, habría visto a Ace despertar, y probablemente se hubiera tranquilizado un poco más. La chica no podía dejar de mirar a Ace tendido sobre la camilla. El soldado más fuerte del equipo se veía muy frágil en ese momento, y ella empezó a temer por lo que pudiera pasar. Colocó su mano sobre el pecho de su compañero, llegando a sentir el latido de su corazón, algo que la había tranquilizado un poco más, pero no lo suficiente. La chica no quería imaginarse lo que habrá sido para Ace el sufrir ese infarto, pero solo quería que despertara y que estuviera bien. Aunque parecía que él no daba ningún indicio, y podría ocurrirle cualquier cosa en cualquier momento.

    — No mueras — decía la chica, totalmente en lágrimas, con la esperanza de que Ace pudiera escucharla — No me dejes…

    Pasó una hora, y Michael entró a la sala médica. El soldado vio que Agustina estaba despierta, y que no podía dejar de mirar a Ace con una cara de temor. Puso su mano sobre su hombro para llamarle la atención.

    — Vine a reemplazarte — le dijo Michael a su compañera.

    — No quiero irme aun — le respondió Agustina mientras las lágrimas le caían de los ojos — No hasta que se despierte.

    — Es una orden de Richard — Michael respondió con calma — Él nos ordenó cambiar de turnos cada hora y media para mantener las fuerzas. Tienes que descansar.

    — No quiero dejarlo — Agustina no dejaba de llorar.

    — Yo lo cuidaré — respondió Michael queriendo convencerla de que se fuera — Y te juro que serás la primera que se entere si algo le llega a ocurrir. Ahora ve a dormir. Te necesitaremos.

    — De acuerdo — respondió Agustina, que no quería dejar a Ace, pero supo que no tenía otra opción.

    La chica dejó la sala médica llorando sin consuelo. Ella llegó a tomarle mucho cariño a Ace, y verlo así era una pesadilla total para ella. Michael la vio al marcharse.

    — Ella no lo está pasando bien — pensó en voz alta — Si tú mueres, probablemente la perderemos también.

    Michael se quedó viendo a Ace por unos treinta minutos en completo silencio. Solamente le quedaba una hora más para quedarse con él hasta que Devlin viniera a sustituirlo. No importaba cuanto lo intentara, no podía sacarse ese momento de su cabeza.

    ¡Está respirando otra vez! — decía Richard dejando el desfibrilador de lado.

    ¿Qué es lo que le va a ocurrir ahora? — preguntó Agustina muy preocupada por el estado de salud de Ace.

    No lo sé, sinceramente, no lo sé — respondió el comandante aterrando a todo su equipo — Conseguí que sobreviviera al infarto, pero hoy nos vimos expuestos a la radiación otra vez. No tengo ni idea de qué efecto podría causar en él. Podría vivir, podría morir, o podría caer en coma y no despertar jamás.

    Tras haber escuchado esas palabras, Agustina dejó la sala médica con el rostro cubierto de lágrimas. Las palabras de su comandante la preocuparon demasiado, y ya no quería ni pensar en lo que le podría pasar a Ace.

    ¿Qué pasará con el resto de nosotros? — preguntó Devlin sin saber qué hacer ahora.

    Según el diagnóstico, Thomas está fuera de peligro — respondió Richard muy cansado al terminar de atender a los dos soldados — Pero no hay forma de estar seguros de qué ocurrirá con ellos hasta que no despierten. La exposición a la radiación podría estar engañando al diagnóstico. Es por eso que tenemos que informar de esto a Magnus, y hacernos estudios médicos que nos digan que nos ocurrió. Hasta entonces, nada de entrenamientos ni de exceso de esfuerzo físico. Tampoco utilicen los disparos de energía.

    ¿Qué es lo que necesita que hagamos? — preguntó Gwyn queriendo saber su función.

    Alguien debe quedarse en la sala médica y notificarme apenas uno de los dos despierte — respondió el comandante — Sé que están cansados, así que hagan turnos de una hora y media para que todos puedan descansar.

    Entendido — respondió Gwyn — Yo tomaré el primer turno.

    Iré a avisarle a Agustina sobre el plan — respondió Erin empezando a retirarse de la sala.

    Yo le informaré a Magnus sobre lo que pasó hoy — respondió el comandante — Luego de eso, todos nosotros nos iremos a dormir, excepto los que tengan que hacer la guardia.

    Gwyn, Erin, y Agustina ya habían tenido sus turnos. La primera media hora de Michael ya había pasado, lo que quería decir que habían pasado unas cinco horas desde que sus compañeros quedaron inconscientes. Michael sabía que Thomas estaría bien, dado a que lo suyo solamente fue un desmayo. Pero la condición de Ace era más grave. Había sufrido un infarto, y de no ser por la aplicación del desfibrilador, él habría muerto. Ahora estaba tendido en la camilla, sin dar señales de que se iba a despertar.

    Michael no soportaba verlo a él así. Recordó todas las veces en las que se enfrentó a él cuando su compañero era su enemigo en las filas de Black Meteor. Michael nunca pudo ser capaz de derrotarlo en una batalla de uno contra uno. Ace demostró ser mucho más fuerte que él, lo cual solo provocaba más furia en Michael al verlo tirado ahí.

    — Te tienes que despertar — Michael alzaba la voz, pero nadie lo escuchó, dado a que todos estaban dormidos — ¿Vas a dejar que algo como esto te mate? — sonaba muy enojado con él — ¿A ti? ¿Al soldado más fuerte que tenemos? — cada frase solo lo hacía enojar más — ¡Tú no puedes morir así! ¡No después de todo lo que pasaste! ¡No sé qué es lo que tienes, ni tampoco sé si yo podría sobrevivir a algo así! ¡Pero sé que tú sí puedes, y es por eso que no soporto verte así! ¡Luchaste para evitar que la bacteria que te pusimos te asesinara y lo conseguiste, luchaste para evitar que el comandante Morris te asesinara y lo conseguiste, eso quiere decir que tienes que luchar para evitar que esto te asesine! ¡Vamos Ace, lucha! ¡Eres el soldado más fuerte que tenemos, no puedes dejar que algo como esto te mate! ¡Si estás escuchando mi voz, te ordeno que te despiertes! ¡Tu vida no puede terminar así!

    A pesar de las palabras de aliento de Michael, Ace no se despertaba de su sueño profundo. Ver que seguía exactamente igual provocó que las lágrimas empezaran a caer del rostro de Michael. Si el soldado más fuerte podía caer, entonces solo sería cuestión de tiempo hasta que él y sus otros compañeros lo hicieran. A pesar de haber sido su enemigo en el pasado, Michael llegó a admirar a Ace, y verlo en ese estado también era un golpe duro para él.

    La hora que le quedaba terminó, y Devlin vino a reemplazar a Michael. Cuando este último salió, dio una última mirada a Ace, esperando que despertara antes de dejar la sala. Sin embargo, este no daba signos de hacerlo.

    La guardia de Devlin empezó, y quince minutos después, fue Thomas el primero en despertar. El soldado se sorprendió de encontrarse en la sala médica.

    — ¿Qué ocurrió? — preguntaba Thomas algo cansado, pero con energías para poder sentarse.

    — Te desmayaste, así que Michael y yo te trajimos para que Richard te atendiera — le respondió Devlin — Estamos tomando turnos para vigilarlos a ambos. Ahora que despertaste, iré a buscar a Richard.

    — ¿Y qué ocurre con él? — preguntó Thomas muy sorprendido de ver a Ace en la camilla.

    — Él tuvo un infarto — la respuesta de Devlin dejó helado a Thomas — Richard consiguió que sobreviva, pero no ha despertado todavía. Nadie sabe nada. Será mejor que vaya a buscar al comandante. No te levantes de la cama.

    Thomas no podía creer que Ace estuviera en una condición así. Nunca se imaginó que a alguien pudiera darle un infarto, dado a que, después de la catástrofe, casi nadie sufría uno, y aquellos que los sufrían eran quienes ya habían sufrido alguno antes de la misma. Luego de eso, el soldado recordó que tanto él como Ace retuvieron a las criaturas mientras todos los demás estaban en la nave. Llegó a la conclusión de que eso los había derribado, pero no supo por qué Ace había tenido un infarto. En tres minutos, Devlin llegó con Richard a la sala médica.

    — ¿Cómo te sientes? — preguntó Richard sabiendo que solo Thomas le podría responder a eso.

    — Me siento algo cansado, pero no es nada comparado con lo que sentí al llegar a la nave — le respondió el soldado — No siento ningún dolor en el cuerpo. Solo necesitaría dormir y reponerme.

    — Bien, eso quiere decir que luego de que Devlin y yo terminemos nuestro turno de guardia, te tocará a ti venir a cuidar de Ace — respondió Richard algo serio.

    — Entendido, no hay problema. Solo quiero descansar un poco — el soldado se levantó y se fue a dormir para reponer las fuerzas que le faltaban. El comandante fue a hacer lo mismo, ya que aún quedaba un largo rato hasta que le tocara reemplazar a Devlin.

    Las horas habían pasado, y ya todos los soldados se encontraban descansados del todo. Ace seguía estando dormido profundamente sin haberse despertado en toda la noche, pero ahora que todos los soldados habían dormido bien, no era necesario que solo uno de ellos se quedara. Lo primero que hicieron fue irse a comer algo, dado a que ninguno de ellos comió nada desde que bajaron al planeta desconocido.

    Cuando todos terminaron la comida, Richard regresó a la sala de comandos. Ya dio aviso a Magnus de lo ocurrido, y pidió a los otros tres comandantes que se mantuvieran alejados de la radiación si llegaban a encontrar más meteoritos en otros planetas, al menos hasta que tuvieran certeza de todo lo que les estaba causando. Thomas acompañaba a Richard, ya que no sentía ganas de hacer nada más. Michael, Devlin, Erin y Gwyn se encontraban juntos en la sala de entrenamiento, aunque solamente estaban sentados en la mesa.

    — ¿Creen que sobreviva? — preguntaba Erin a sus compañeros, refiriéndose a Ace — Sean sinceros.

    — Ya no sé qué creer — respondió Devlin sintiéndose mal — Han pasado varias horas, y Ace no ha despertado hasta ahora. Su cuerpo debe haber sufrido mucho, y cualquier cosa podría pasar.

    — Espero que él pueda salir de esta — respondía Gwyn, notando que Michael tenía la vista puesta en el centro de la mesa — ¿Qué pasa, Michael?

    — Estoy pensando en Agustina — respondió el soldado llamando la atención de los tres — Ayer pude ver su mirada, y está completamente aterrada. Si a Ace le llega a pasar algo, ella quedará destrozada por completo. No quiero ni imaginarme lo que debe estar viviendo ahora.

    — Ella se llevaba bien con Zoey, y ella murió ayer — decía Erin pensando en ella — En estos días le empezó a tomar cariño a Ace, y ahora él está tendido en una camilla sin que nadie sepa que tiene… ella está pasando las peores horas de su vida.

    Las palabras de Erin eran ciertas. Agustina se encontraba en la sala médica observando a Ace con la misma expresión que había tenido la noche anterior. Lo único que ella quería era que despertara y que no tuviera nada grave tras el infarto. El soldado seguía dormido en la camilla sin dar señales de despertar. Tal y como dijo el comandante, cualquier cosa podía pasarle. Ella empezó a tener sed, y como no podía beber ni comer en la sala médica, decidió apresurarse para ir a tomar algo y volver. Abrió la puerta de forma brusca y salió corriendo.

    Dos minutos después, Ace finalmente despertó tras haber descansado mucho tiempo. Sentía una pequeña presión sobre su pecho mientras se movía para sentarse sobre la camilla. Ahora su respiración era normal, y una vez que se sentó, la presión que sentía empezaba a desaparecer. Sentía ganas de ponerse de pie, pero no quería caerse tras lo que acababa de sentir. No quiso llamar a nadie hasta que la presión que tenía en su pecho despareciera, y al ver la puerta abierta, supo que alguien iba a entrar en cualquier momento.

    Tres minutos después de que despertara, Agustina volvió a entrar a la sala médica, viendo que Ace estaba sentado sobre la cama. Había logrado sobrevivir y recuperarse del infarto. El soldado se quedó viéndola un momento en silencio.

    — Hola — el soldado saludó a la chica, quien estaba paralizada al verlo — Es bueno ver que estás bien.

    Agustina avanzó despacio hacia él y luego le dio un abrazo suave para no lastimarlo, mientras apoyó su cabeza sobre los hombros de su compañero. Una vez allí, rompió en un llanto de alegría y alivio, el cual llamó la atención de Ace.

    — ¿Qué te ocurre? — preguntó el soldado queriendo saber por qué ella reaccionaba así.

    — ¡Creí que me habías dejado! — respondió Agustina aferrándose a él sin dejar de llorar — ¡Tuviste un infarto y casi te mueres! ¡Estaba muy asustada! ¡Pensé que habías muerto cuando quedaste inconsciente!

    Esas palabras golpearon muy duro al soldado, principalmente las de la primera frase. “Creí que me habías dejado”. En la mente de Ace, esas palabras eran las únicas que se estaban repitiendo. No tenía idea de que Agustina estuviera tan preocupada por él, pero ver como ella lloraba sobre su hombro le hizo ver que realmente le interesaba.

    — Está bien, está bien — Ace abrazó a su compañera — Estoy aquí, y estoy bien.

    Agustina quiso responderle, pero no podía dejar de llorar tras haber visto a su compañero con vida. Richard y Thomas escucharon ruidos que venían de la sala médica, y al temer lo peor, fueron corriendo a la misma. Sin embargo, todo eso se esfumó cuando vieron a Ace despierto junto con Agustina. Por alguna razón, Thomas se sintió muy aliviado al verlo. Después de que Ace no diera señales de despertar cuando él lo cuidó, creyó que no sobreviviría. Era la primera vez que se sentía bien de haberse equivocado. Richard, por otra parte, avanzó hacia Ace para hablar con él.

    — Ace, quiero saber cómo te sientes — le decía el comandante muy seriamente — Tienes que decirme todo lo que te esté pasando ahora mismo. Cualquier cosa fuera de lo normal.

    — Ahora mismo me estoy sintiendo bien — respondió Ace sorprendiendo al comandante — Aunque tengo miedo de levantarme y caerme.

    — Escucha, ahora mismo estamos regresando al Zenith para hacernos estudios y conocer los efectos de la radiación en nosotros — le respondió el comandante — Pero quiero que tú te hagas otros estudios. Tuviste un infarto Ace, estuviste a punto de morir. Tengo que asegurarme de que nada vaya a pasarte ahora que tu cuerpo estuvo expuesto a la radiación otra vez.

    — Lo haré — respondió Ace dispuesto a obedecer — Se lo juro.

    — Escucha, por tu seguridad, no entrenes tu cuerpo ni tampoco dispares energía desde tus manos — le ordenaba Richard — Hay que mantenernos calmados hasta regresar con ellos.

    — Como usted ordene — respondió Ace — Voy a intentar ponerme de pie.

    — Te ayudaré — le dijo Agustina dispuesta a sostenerlo si algo pasaba.

    El soldado logró ponerse de pie finalmente. Agustina lo fue soltando muy despacio, hasta que ya estaba apoyándose en sus pies por su cuenta. El soldado parecía estar bien, pero Richard quería asegurarse de que no se esforzara demasiado. Ace fue a su habitación prometiendo que iba a descansar y que no se movería de ahí. Richard regresó a la sala de comandos, mientras que Thomas fue a su habitación. Ver a Ace de vuelta de pie lo hizo relajarse más, y sentía deseos de mirar el universo desde la pantalla que tenía en su habitación. Agustina entró a la habitación junto con Ace.

    — Iré a buscarte algo de comer — le dijo la chica mientras le sonreía — Debes estar hambriento.

    — No es necesario que lo hagas — Ace agradeció la ayuda de ella — Cuando esté seguro de que no voy a tener una recaída, iré a buscarme algo por mi cuenta. No te molestes.

    — No es una molestia — le respondió Agustina — Tienes hambre ahora, y será mejor que comas algo.

    La chica salió de la habitación de Ace para irse a buscarle algo para comer. Al encontrar al resto de sus compañeros, les informó sobre lo que había ocurrido con Ace. Michael y Devlin sentían ganas de verlo y hablar con él, por lo que fueron a buscarlo a su habitación. Agustina se quedó con las otras chicas mientras buscaba algo para que su compañero pudiera comer.

    — Debes estar muy feliz — le dijo Gwyn a Agustina — Tienes a Ace de vuelta contigo.

    — ¿De qué hablas? — preguntó su compañera algo sonrojada.

    — Ya sabes de qué hablamos — le contestó Erin — No nos puedes engañar a nosotras. Hemos visto la forma en la que te preocupabas por él.

    Esas palabras solo causaron que Agustina agachara la cabeza muy avergonzada. Gwyn se acercó a ella y le puso su mano en el hombro.

    — Levanta tu ánimo — le decía Gwyn queriendo hacerla sentir mejor — Lo que estás sintiendo ahora no es algo malo. Todo lo contrario. Ace dijo que había estado solo mucho tiempo, y tú serías una buena compañía para él.

    — ¿Tú crees? — le respondió su compañera empezando a sentirse mejor.

    — Hemos visto cómo te preocupaste por él, y también como él se preocupó por ti — Erin recordaba todo lo que vio durante el día anterior — Ustedes dos son perfectos el uno para el otro.

    Tras haber escuchado la opinión de sus compañeras, Agustina se empezó a sentir mejor. Ace fue el único que se le acercó a ofrecerle ayuda después de haber visto morir a Zoey. Él prometió que la llevaría a salvo a la nave, y cuando estuvo en peligro de morir, no dudó en correr para salvarle su vida. Haberlo visto sufrir ese infarto fue un golpe muy duro, pero ahora Ace estaba despierto, y parecía estar bien. Las cosas que había vivido llevaron a que ella desarrollara sentimientos hacia él, y tenía ganas de decirle lo que sentía. Sin embargo, consideró que lo mejor para él sería dejarlo descansar tranquilo, por lo que iba a decírselo cuando estuvieran de nuevo en la Tierra.

    Michael y Devlin estrecharon las manos de Ace cuando lo vieron con vida. Los mellizos estaban muy felices de que su compañero hubiera despertado. Principalmente Michael.

    — Sabía que ibas a sobrevivir — le decía Michael recuperando el entusiasmo — Eres el más fuerte de nosotros, y supe que no permitirías que un infarto te quitara la vida.

    — Realmente no creí que iba a sufrir un infarto — respondió Ace recordando el momento antes de caer al suelo — Yo creí que iba a quedar inconsciente. Pero luego ya no sentí nada.

    — ¿No recuerdas nada más? — preguntó Devlin queriendo saber si Ace tenía algo más para decirles.

    Ace se preguntó si debía contarles a ellos dos el sueño que había tenido. Pero luego, decidió no hacerlo. Ya se encontraba bien, o al menos, él sentía que estaba perfectamente. Eso quería decir que aquello que había visto solo fue un sueño que su mente había creado tras recuperarse del infarto. Había despertado, y supo que no iba a morir, al menos no por ahora.

    — Creo que me desperté durante la noche — respondió Ace, decidiendo ser sincero — Pero estaba tan cansado que no me di cuenta y me volví a dormir. Habré durado despierto solo medio minuto.

    Entonces, Agustina regresó a su habitación con comida para su compañero. Michael y Devlin decidieron levantarse para dejarlo descansar. Estaban muy aliviados al ver que no habían perdido a nadie más. Antes de retirarse, Michael miró a su compañera, y vio que el miedo que sentía había desaparecido. Eso quería decir que ella se mantendría fuerte a partir de ahora.

    — Es bueno ver que estás bien — le dijo Michael a su líder — Porque te necesitamos.

    Ace agradeció las palabras de Michael, para luego ver que los mellizos se estaban retirando del lugar. Una vez que se fueron, Agustina le dio la comida que había ido a buscar. La chica sentía ganas de decirle a Ace lo que sentía en ese momento, y de no esperar hasta regresar a la Tierra. Pero después de sufrir algo así, consideró que lo mejor sería que Ace descansara un poco más. La chica se limitó a dejarle la comida sobre la cama e irse.

    — Me alegra ver que estés bien — le decía la chica antes de irse — Te dejaré descansar.

    — Gracias por haberme traído algo de comer — le respondió Ace sonriéndole a su compañera — No tendrías que haberte molestado.

    — Tú me salvaste la vida — le respondió Agustina recordando como Ace la empujó para apartarla de aquella criatura — Me trajiste a la nave tal y como me lo prometiste. No tienes que agradecerme. Esto es lo menos que puedo hacer.

    La chica salió de la habitación finalmente. Ahora que Ace estaba solo, empezó a pensar en lo que ella le había dicho cuando despertó. No solo eran las palabras que había dicho, sino también el abrazo que había recibido de parte de ella, y el tono en que hablaba. Todos sus compañeros estaban felices de que él hubiera sobrevivido, pero Agustina fue la única que se puso a llorar cuando lo vio. Por alguna razón, Ace no podía dejar de pensar en todo eso, y, sobre todo, no podía dejar de pensar en ella.

    […]

    Dado a que ya conocían el camino para regresar a la Tierra, este no duró siete días como el viaje de ida. Richard hizo que la nave avanzara más rápido, permitiendo que esta consiguiera llegar a la Tierra en tal solo seis días. Dieron aviso de que una de las naves iba a aterrizar, y entonces, en el Zenith les dieron la autorización para hacerlo. El comandante aterrizó la nave para luego detenerla en el mismo lugar en donde se encontraba antes de partir por primera vez al espacio exterior. Una vez que ya habían llegado, todos se bajaron. Tenían pensado ir a sus casas a avisar a sus familias que habían regresado del espacio exterior, y así pasar algo de tiempo con ellos antes de dirigirse a hacerse los estudios correspondientes. Sin embargo, Magnus no quería que perdieran tiempo en analizar a los soldados. Debía verificar si sus soldados habían sufrido algún cambio considerable tras haber estado expuestos a la radiación. Aunque Richard le dio explicaciones sobre lo ocurrido, Magnus quiso que los soldados fueran a un centro de análisis médicos apenas llegaran.

    Richard y los siete soldados que formaban parte de su unidad bajaron de la nave y entraron al edificio principal del complejo en donde se guardaban las mismas. Allí, dos hombres los estaban esperando. Uno de ellos tenía uniforme de médico, mientras que el otro cargaba consigo una tableta digital con los datos de todos ellos. El grupo se sorprendió al ver a esos dos hombres.

    — Comandante Richard — le dijo uno de ellos saludándolo — Magnus nos habló de lo que usted le contó hace una semana. Nos dio la orden de llevarlos a todos ustedes con nosotros a un establecimiento donde haremos las pruebas y estudios para evaluar su condición.

    — ¿Ahora mismo? — preguntó el comandante sorprendido, dado a que Magnus no le dijo nada sobre eso — Pero acabamos de bajar de la nave.

    — Magnus insistió en que su seguridad era lo primero — le respondió el otro de los hombres — Además, después de que realicen sus estudios médicos, voy a necesitar que todos ustedes me acompañen a mí para hacer unas pruebas.

    — ¿De qué tipo? — preguntó Michael algo confundido.

    — Magnus quiere ver la potencia de la energía que sale de sus cuerpos, lo que quiere decir que voy a hacer algunas grabaciones y estudiar el daño que causan sobre diversos objetos — respondió el mismo hombre — Es vital para el Zenith obtener los resultados lo más pronto posible.

    — Tardaré algunos días en analizar los resultados de sus estudios médicos y sacar conclusiones de los mismos — ahora tomó la palabra el primero que habló al principio — Por eso vamos a hacer las pruebas ahora mismo, así nos pondremos a estudiar sus cuerpos cuanto antes.

    Richard y los soldados pensaron que era algo lógico que Magnus decidiera eso. Aunque ellos hubieran preferido tener el día para ir a ver a sus familias y luego presentarse al día siguiente para realizarse los estudios, consideraron que sería bueno hacerlos lo más pronto posible.
     
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    Zurel

    Zurel Camino a la Supremacía

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    Un gran capítulo, la historia se necesitaba un capítulo como este después de lo sucedido en ese planeta.

    Tal y como imaginé, Ace no murió y Thomas tampoco. Es bueno saber que ambos ya parecen estar fuera de peligro. Ahora que han llegado a la Tierra, es el momento más indicado para que Angustina le diga a Ace sus sentimientos. Debo decir que si en dado caso, Angustina y Ace llegan a formar pareja, no creo que Angustina sea su pareja hasta el final de la historia, porque aún está Natasha y aunque ella esta con Shun, no significa que continue con él hasta el final. Pero igual, es bueno que el mejor soldado del Zenith tenga su tiempo a solas con ella, despues de todo, no sabemos que ha hecho Natasha con Shun, y a lo mejor ya se entregó a él en algun momento que no se haya visto.

    Me resulta sospechoso que Magnus esté tan interesado en la energia que los chicos expulsan, su interes no es algo natural en él y eso es lo que me extraña. Quizás temga algo oculto entre manos, y no es que lo juzgue, sino que esa es la impresión que me da.

    Ya estamos de cara al capítulo final de esta parte, después a esperar a que publiques la próxima. Ya quiero seguir leyendo LGC para descubrir los secretos que esconde la catastrofe. Por ahora queda esperar cuales son los resultados del analisis de cada uno de los chicos, y en especial de Ace. Tambien queda pendiente el por qué Magnus está tan interesado, pero todo a su tiempo.

    Eso es todo por ahora. Espero el final con bastantes ganas y espero que el final que tenga me sorpreda bastante para ir de cara a la siguiente parte. Nos vemos la próxima oportunidad, saludos.
     
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    Poikachum

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    Sin duda un buen capítulo, desde el principio hasta el final, has narrado las emociones y las acciones juntas de manera perfecta, sin prisa y con las palabras adecuadas. Ace cada vez me gusta más y espero que se encuentre con Luffy xD.OKNO. De verdad, este capítulo ha sido muy bueno, diferente al resto, sin tanta lucha ni sangre, cada gesto esta bien descrito.

    Me preocupaba de que pudieran morir de nuevo algún personaje(bueno no xD). Ahora toca ver como se desarrollan los sentimientos y si se harán pareja, seguro los juntaras y luego morira Agustina jeje.

    Un capítulo de 10 amigo ^^.

    PD: No ha muerto nadie, lo único que no me ha gustado.

    A ver el siguiente que pasa, porque a este paso el infarto me da a mi jajajaja
     
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    Resistance

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    Uno de los mejores capítulos de la historia en general. Emocional, esa es la palabra que usaría para describir el capítulo. Al principio, pensaba que matabas a Ace y el infarto me daba a mí :v por suerte no fue así y sigue vivo, aunque sigo preocupado por él. Me ha sorprendido que Thomas no tenga ningún problema pero igual me alegra que esté vivo.

    Ya tenía mis sospechas de que Agustina estaba interesada en Ace (por no decir enamorada :v) pero en éste capítulo se ha confirmado, de alguna forma. Y pese a que creo que harían buena pareja, siento que la historia entre él y Natasha no ha terminado y que Agustina sería de alguna forma, un parche temporal en su situación amorosa. Pero al margen, estoy deseando verlos juntos, y más después de ver como se preocupa ella por él.

    No esperaba que Michael confiase tanto en Ace y en sus palabras y pensamientos ha demostrado tenerle un grandísimo respeto, cosa que admiro del personaje y que ya dije hace muchos capítulos: me gusta que Michael y Ace se tengan un respeto de líderes. Porque de alguna forma, en su momento, lo fueron, y ahora ese respeto perdura. Creo que no es una amistad de colegueo pero si se cubren la espalda, eso seguro.

    Me pregunto que saldrá en los análisis que hará en Zenith a los suyos. Sinceramente, la curiosidad me corroe. Estoy deseando saber más de esto y espero con ansia el próximo, que espero leerlo el mismo día de su publicación si el trabajo me permite XD en fin, un saludo.
     
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  5. Threadmarks: En órbita otra vez
     
    Reydelaperdicion

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    Piscis
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    Título:
    La Gran Catástrofe II La Segunda Evolución
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    10
     
    Palabras:
    9753
    Bueno, finalmente llegó el día de ponerle final a la parte II de LGC. Aún falta mucho camino por recorrer, así que espero que todos aquellos que hayan llegado hasta aquí no abandonen la lectura ahora.

    Tratándose de un capítulo bastante largo (el más largo hasta ahora) voy a ser breve. Al final del capítulo tendrán un par de preguntas que podrían contestar para darme una pequeña ayuda con el feedback de la historia. Y habrá un par de entradas de blog que brinden información sobre dos temas de la historia, además de darles las ideas que han sido descartadas.

    Sin más que decir, los dejaré leer.


    En órbita otra vez:

    Habían pasado seis días desde que Frans les entregó a sus soldados una hoja con una rutina de entrenamiento para que siguieran por su cuenta. Los cinco días anteriores, los soldados estuvieron entrenando cada uno por su cuenta, siguiendo al pie de la letra las indicaciones que estaban escritas allí. El comandante ahora tenía ganas de ponerlos a prueba para ver cuál de ellos era el que más se adaptaba al ejercicio que les había preparado. Xander y Claire se frustraron un poco cuando ese día llegó, dado a que no tendrían la base para ellos solos por más tiempo. Aunque habían aprovechado para tener relaciones sexuales en cada uno de los cinco días anteriores. No los iba a matar abstenerse un poco.

    Cuando todos los soldados llegaron, Frans los reunió en la sala de entrenamiento. Los soldados estaban ansiosos por pelear y demostrar a todos, principalmente a su comandante, sus nuevos movimientos de pelea. Aunque les habría gustado más aprenderlos teniendo a su comandante para que les diera indicaciones, ninguno tuvo problemas con ninguno de los ejercicios.

    — Prepárense para pelear entre ustedes — les decía el comandante — Es hora de ver quien puso más empeño en seguir la rutina que preparé.

    — Esta vez te derrotaré, Xander — dijo Natasha muy convencida de que podría ganar.

    — Lo siento, Natasha, pero yo no voy a pelear en esta lucha, y Claire tampoco — respondió Xander desanimando a Natasha y confundiendo a todos los demás.

    — Un momento — Brandon llamaba la atención de todos — Si Claire y Xander no pelean, quiere decir que solo seremos siete. No podemos sortear combates de esa manera.

    — Veo que a ninguno de ustedes se le cruzó esta idea por la cabeza… — decía el comandante a los siete soldados que lucharían — No será como la última vez que fueron cuatro luchas individuales donde el ganador pasaría a la siguiente batalla. Esta será una pelea donde todos se enfrentarán contra todos. Siete peleadores, una pelea, y un ganador.

    — ¿Los siete juntos al mismo tiempo? — preguntó Shun algo sorprendido de tener que llevar una pelea así.

    — Exactamente — respondió Frans — Aunque habrá un ligero cambio de reglas en el combate.

    — ¿Cuáles serán esas reglas? — preguntó Stuart, recordando cómo fue descalificado en su anterior combate por incumplir una de ellas.

    — Aquí lo único que no está permitido son los golpes a la cabeza — respondió Frans aclarando las mentes de sus soldados — Se valen los golpes por debajo de las rodillas y a los tobillos. Y pierdes la pelea al momento en el que te caigas al piso. No hará falta que te detengan, con solo caer al suelo ya pierdes.

    — Pero si es así, las luchas durarán muy poco, porque todos iremos hacia los tobillos de nuestros enemigos — Grace parecía enojada con ese cambio de reglas.

    — Hagan de cuenta que están luchando contra una raza extraterrestre hostil, o contra los soldados del Zenith — les decía el comandante — Ellos no respetarán las reglas que tenemos en el entrenamiento al momento de pelear.

    — Eso es lo que yo vengo diciendo desde hace mucho — respondió Stuart muy frustrado recordando lo que ocurrió hace días.

    — Así es, pero aquí los golpes en la cabeza siguen sin ser válidos porque la idea es probar sus habilidades, y no debilitar a sus oponentes — respondió Frans muy seriamente — Y dado a que será una lucha total, tanto yo como sus dos compañeros haremos labor de referís. Pónganse en un círculo, y cuando yo de la orden, empiecen a pelear.

    Tras decir esas palabras, Frans les hizo el gesto de que se apresuraran. Los soldados tomaron distancias largas para que así no estuvieran tan encimados al momento de acercarse y luchar. Había unos cuatro metros de distancia entre cada uno de ellos, y estaban a ocho metros del centro del círculo, lugar donde realizarían las peleas. Cada soldado sabía que sería una lucha intensa. Al momento de atacar, deberían cuidarse las espaldas de un posible ataque. Ninguno de ellos quería caer, y todos querían ser el último en pie. Por lo que Frans les había dicho, solo ganaría uno de ellos. Por lo tanto, un empate podría generar que la pelea se reanudara otra vez.

    — Tengo que ganar esta — se decía Paul a sí mismo, decidido a impresionar al resto de sus compañeros con lo que aprendió.

    — Atacaré primero a Brandon — pensaba Casey, dispuesta a cobrarse venganza por la derrota de la última vez — Es el más grande de ellos, y si lo saco de combate, el resto no será problema.

    — Me pregunto a quién atacará primero — pensaba Natasha mientras miraba a Shun, quien movía la cabeza analizando a sus oponentes — Sé que me dejará a mí para el final, pero me gustaría saber a quién elegirá como primer objetivo. Así no iría sobre la misma persona.

    — Stuart ha estado más centrado desde que se olvidó de Julie — Shun no le quitaba la vista a su compañero — Será un rival más difícil ahora. Casey delata con su mirada que atacará a Brandon, y probablemente Grace vaya sobre Stuart. Paul será mi primer objetivo.

    — Stuart tiene que ser derrotado — Grace ya decidió su primer blanco — Incluso si no consigo la victoria, lo tengo que derrotar.

    — Shun es el más fuerte de los siete que estamos aquí — Brandon lo veía como una buena primera opción — Está al mismo nivel que Ace. Yo diría incluso que está más arriba.

    — Si ataco a Natasha o a Shun, el otro que no ataque se me echará encima — Stuart pensaba su estrategia — Tengo que evitarlos al principio. Si ataco a Casey, el perro de Paul se me echará encima, pero si lo ataco a él, dudo que a ella le interese. Él será mi primer objetivo.

    Frans, Xander y Claire observaban a sus siete compañeros muy curiosos de ver quién de ellos sería el último que quedara en pie tras esta batalla real en la que lucharían. Por un momento, sintieron deseos de hacer alguna apuesta, pero si sus compañeros supieran a quienes apoyaban, lo más seguro es que atacaran a esos soldados a propósito para evitar que ganen. Así que lo más prudente era quedarse tal y como estaban. Frans ya estaba cansado de esperar, y supuso que cada uno decidió su estrategia finalmente. Así que levantó su mano y les dio un grito para que inicien.

    — ¡Ahora! — ordenó el comandante.

    Tras el grito del que estaba a cargo, todos empezaron a correr al centro de la pista, centrándose en los primeros objetivos que habían elegido antes de empezar. Brandon intentó correr hacia Shun, sin percatarse que Casey se estaba acercando a él. Con la guardia baja, recibió una patada en el costado, en la zona de los riñones, por parte de su compañera. El soldado estaba frustrado por no poder atacar a su primer objetivo, pero le daba igual. Tendría que derrotar a Casey en algún momento. Fue así como la atacó con su antebrazo, movimiento que la chica consiguió esquivar agachándose, para luego atacar con un codazo en la misma zona donde le pegó la primera patada. Inmediatamente después, levantó su rodilla y le pegó con ella en el pecho a Brandon. El golpe lo hizo retroceder dos pasos, pero Brandon decidió retroceder más por su cuenta, ya que notó que su compañera estaba peleando muy bien. Mientras retrocedía, sintió un gran golpe en su espalda, y al voltearse, vio como Paul le había dado un rodillazo.

    — ¡No necesito tu ayuda, Paul! — le recriminó Casey, creyendo que Paul estaba ahí solo por eso.

    — ¡No te estoy ayudando, quiero eliminar al más grande primero! — respondió el soldado muy decidido a luchar contra Brandon.

    Brandon estaba enojado, dado a que eran dos contra uno, pero era una situación razonable, dado a que eran siete peleadores en total. Lanzó un puñetazo al pecho de Paul, quien lo esquivó con facilidad echándose con su cuerpo y las piernas para atrás. Lamentablemente, Paul bajó la guardia, y, por su lado izquierdo, Shun llegó corriendo para lanzarle una patada en el estómago, la cual no pudo esquivar y lo mandó hacia atrás. Cuando iba a responderle, sintió un fuerte golpe en la parte de atrás del cuello. Volteó y allí estaba Stuart, listo para luchar contra él. Paul estaba rodeado por dos enemigos, por lo que buscaría como defenderse de ellos para luego escapar. Shun se acercó de frente y le encajó un potente puñetazo al estómago, el cual provocó que Paul se inclinara. Una vez en esa posición, Stuart se acercó hacia él y le pegó un rodillazo en el costado, el cual lo terminó tirando al piso.

    — ¡Paul queda fuera! — decía Xander a todos los peleadores, principalmente a Paul, quien debía retirarse.

    El soldado estaba muy frustrado. No solo no pudo ganar la pelea, sino que fue el primero en caer en batalla. Sintió que no era justo que dos enemigos lo hubieran atacado desde dos posiciones diferentes, pero él consideró que en una batalla como esa, todo era válido. Tras eliminar a Paul, Shun y Stuart quedaron cara a cara, y aunque no eran los objetivos primarios en la lucha, no tuvieron otra opción más que empezar a pelear. Stuart lanzó un puñetazo que fue bloqueado por Shun al poner la palma de su mano en frente. Era el turno de Shun, quien atacó con un codazo, que fue esquivado por Stuart con suma facilidad al mover las piernas y el cuerpo hacia el mismo lugar. Antes de poder reaccionar, Grace llegó de improviso y atacó directamente con una patada a las dos piernas de Stuart, quien perdió el equilibrio y se fue a golpear la cabeza contra el suelo. El soldado quedó muy frustrado al caer de esa forma, ya que había quedado descalificado solo por regla de combate, pero no había sido derrotado en batalla.

    — ¡Stuart queda fuera! — dijo Claire, haciéndole saber que debía moverse del campo de batalla.

    — ¡Maldición! — Stuart golpeó el suelo con frustración por haber perdido — ¡Esto no puede ser!

    — ¡Parece que esta vez la victoria fue mía! — Grace se burlaba de la derrota de su compañero mientras veía como se retiraba.

    Al no tener más opción, Shun decidió ir contra Grace. Consideró muy oportuno que ella llegara y lo derrotara muy fácilmente, dado a que creyó que Stuart llegaría hasta el final y sería el más difícil de vencer de todos ellos.

    Brandon logró darle un golpe en el estómago a Casey, y hacer que retrocediera unos pasos, pero antes de poder lanzar otro ataque, Natasha llegó desde atrás y le dio un rodillazo en el costado, en la zona de las costillas. Brandon dio un pequeño grito de dolor con ese ataque, y quiso contraatacar con un puñetazo contra su compañera. Ella lo esquivó con facilidad, y luego se puso al frente de él. Casey se encontraba detrás. Las dos chicas pensaron en lo mismo, y corrieron hacia él listas para atacar al mismo tiempo. Brandon ni siquiera notó a Casey, por lo que no pudo defenderse de una patada en la pantorrilla desde atrás, la cual le hizo perder parte del equilibrio. Natasha atacó por el otro lado y le dio una patada en la tibia de la otra pierna. Dos golpes tan fuertes, con uno en cada pierna causaron que Brandon perdiera el equilibrio por completo y cayera al suelo.

    — ¡Brandon fuera! — ahora fue el turno de Frans de proceder con la descalificación — ¡Parece que una de las chicas se llevará la victoria!

    Natasha vio que Shun estaba luchando contra Grace, por lo que pasó a atacar a Casey. La lucha de todos contra todos entre siete soldados se convirtió en dos luchas individuales entre cuatro. Natasha le dio un golpe de frente en el hombro, el cual Casey recibió, pero resistió como pudo. Ahora ella quiso atacar, y le lanzó una patada a su compañera. Natasha interceptó aquel ataque sin problemas con las dos manos, y como ahora eran válidos los golpes por debajo de la rodilla, le dio una patada a la pierna con la que Casey mantenía el equilibrio, causando que ella cayera al suelo.

    — ¡Casey fuera! — Xander disfrutaba con el combate, dado a que era muy diferente a lo que él había creído.

    El soldado creyó que Shun y Natasha lucharían en conjunto para enfrentarse a los demás soldados, que lucharían en parejas. Quedando ellos dos solos contra Brandon y Stuart. Pero su sorpresa fue que los dos soldados no formaron pareja en la lucha, y que Grace, quien había perdido en el primer combate la última vez, había llegado hasta el final.

    Grace, por su parte, estaba muy motivada con la pelea. No esperaba llegar hasta los últimos tres combatientes, pero supo que ahora que solo quedaban Natasha y Shun, ellos dos podrían unirse para eliminarla. Esto provocó que ella intentara ganar la pelea con prisa. Empezó una lluvia de puñetazos contra Shun, quien los esquivaba moviendo su cuerpo hacia atrás, o los bloqueaba al levantar sus brazos e interponerlos en dirección a su cuerpo. Shun buscaba la oportunidad para atacar a Grace, sabiendo que ella se cansaría rápido al hacer tantos ataques. Sin embargo, vio la chance antes de eso. El soldado notó como todos los puñetazos de su compañera eran iguales, y lo único que cambiaba era la dirección de los mismos, por lo que buscó un momento en el que ella separa los brazos lo suficiente. Finalmente lo encontró. Shun interceptó los dos puñetazos que Grace le lanzó, luego extendió sus brazos uno a cada lado, para después empezar a darle varios rodillazos rápidos pero fuertes en la zona del estómago. Al darle el quinto, Grace se encontraba algo dañada por los golpes, por lo que su rival terminó la pelea arrojándola al suelo moviendo sus brazos de forma brusca en una dirección.

    — ¡Grace fuera! — indicaba Claire, ansiosa de ver el resultado de la lucha final.

    Natasha no interfirió en la pelea anterior, lo cual era lógico, dado a que podría esperar a que sus dos compañeros se cansaran lo suficiente y no tuvieran mucha energía restante para enfrentarla a ella. Sin embargo, como la pelea fue breve, Shun no se cansó demasiado. Natasha quedó frente a frente contra su novio, pero una pelea seguía siendo una pelea, y Shun también lo veía de esa manera. Ambos se sonrieron muy felices de haber quedado ellos solos como últimos luchadores y sin haberse ayudado a pelear en ningún momento. Shun pasó al frente listo para atacar. El soldado lanzó un fuerte puñetazo a su compañera, el cual ella esquivó con facilidad agachándose para luego lanzarle una patada al pecho. Shun la vio venir y la bloqueó poniendo ambos codos para recibir el impacto. El soldado dio un giro para intentar darle un codazo a Natasha en el cuello. La chica lo vio y se arrojó al suelo para esquivarlo muy rápidamente. Luego de eso, pateó las dos piernas de Shun provocando que pierda el equilibrio y se cayera. Cuando creyó que había ganado, Shun puso sus manos en el frente y detuvo su caída, salvándose de la eliminación, para luego, levantarse rápido y encajarle un rodillazo fuerte en el costado a su compañera. No quería lastimarla en una pelea de entrenamiento, por lo que decidió terminar rápido la pelea. Shun tomó a Natasha de ambos brazos, la acercó hacia él, y luego la derribó dándole una patada en la pierna izquierda al mismo tiempo que la arrojó a un costado con los dos brazos. Natasha quiso reaccionar, pero terminó cayendo al suelo sin poder evitarlo.

    — ¡Natasha queda fuera! — Frans exclamó al ver como ella cayó al suelo — Parece que Shun ha sido el que más ha practicado, o al menos, el que más aprovechó los resultados de las otras peleas.

    — Antes de que uno de ellos diga algo, tienen que saber que Natasha y Shun no se ayudaron mutuamente — les informaba Xander, viendo venir un comentario como ese — No lucharon juntos en ningún momento. Así que no hay excusa que valga aquí.

    — Eso es verdad — respondió Shun ayudando a Natasha a levantarse — Natasha y yo no formamos equipo. Solo quedamos de pie hasta el final porque así se dieron los resultados.

    — Bueno, felicidades — decía Paul, aceptando su derrota con calma — A todos en realidad, pero principalmente a ti, Shun.

    — Gracias — respondió el soldado apreciando la actitud de Paul, que no se mostraba como mal perdedor.

    Todos sus otros compañeros también lo felicitaron, aunque muchos lo hicieron porque se sentían obligados a hacerlo. Cuando las peleas terminaron, Frans les dio el resto del día libre, informándoles que al día siguiente seguirían con su entrenamiento. Xander y Claire fueron a hacer un trote por la sala de entrenamiento para realizar alguna actividad física, pero no sentían deseos de pelear. Shun y Natasha fueron a comer algo. Y el resto de los soldados se dividió para ir a hacer cada uno una actividad diferente.

    […]

    Pasado el mediodía, los estudios en el laboratorio médico sobre la condición de cada soldado habían terminado, por lo que todos los soldados, exceptuando a Ace, quien debería quedarse para hacerse otros estudios por el infarto reciente que acababa de sufrir, salieron del lugar para dirigirse en un vehículo a una sala de pruebas militares. La sala de pruebas era un campo de tiro, donde las paredes estaban blindadas para resistir los impactos de las balas de las armas. En ese campo de tiro, había unos diez maniquíes con un número que iba del uno hasta el diez. Los maniquíes uno y dos estaban hechos del mismo material. Los maniquíes número tres y cuatro también, y con el resto de maniquíes, el patrón se repetía.

    — Muy bien, la idea aquí es probar que tan fuerte es la energía que disparan de sus cuerpos en comparación con la potencia de sus armas — les indicaba un instructor militar — Haré grabaciones con varias cámaras para tener varios ángulos de observación. Y así podré determinar la fuerza de su energía. Las armas que usaré serán: una pistola de calor, una pistola común, un rifle de calor, una ametralladora común, y por ultimo un rifle común.

    Las balas de calor que disparaban las armas eran menos dañinas que las que disparaban balas hechas de plomo, pero contaban con la ventaja de que no necesitaban recargarse ni tampoco andar portando munición, algo que sería difícil de obtener en el espacio en caso de que tuvieran esa necesidad. El instructor tomó cada una de esas armas y les explicó cómo iban a ser las pruebas. Se iban a poner a una distancia fija de los maniquíes, y lo que iban a ser era medir la potencia de la energía dependiendo de cuantos disparos necesitaban para destruirlos en relación con las armas. Sin saber los peligros de usar disparos de energía, el instructor quería que cada uno de ellos disparara contra un maniquí, así nadie se agotaría demasiado como pasó la última vez.

    — ¿A alguien no le quedó claro lo que vamos a hacer? — preguntó el instructor.

    — Disculpe, si no entiendo mal, solo necesita que le disparemos a cinco maniquíes — le decía Agustina, que parecía ser la única en notarlo.

    — Así es — respondió el instructor — ¿Ocurre algo?

    — Nosotros somos seis, lo que quiere decir que no es necesario que estemos todos aquí, ya que uno de nosotros se quedará sin disparar — lo que ella dijo era verdad.

    — Ahora que me doy cuenta, sí es verdad — respondió el instructor, quien no se dio cuenta hasta que ella lo mencionó — No los voy a necesitar a todos. Si alguno de ustedes quiere retirarse, es libre de hacerlo, no habrá problemas.

    — ¿Puedo irme, por favor? — preguntó Agustina pidiendo permiso al instructor y a sus compañeros — Quiero regresar al laboratorio médico.

    — Si tus compañeros no tienen problemas con eso… — el instructor miró a los otros cinco soldados para confirmar que no hubiera ningún problema.

    A nadie pareció importarle, dado a que no tenían problemas en llevar a cabo la actividad, y ya que su compañera se quería ir, les pareció bien. Agustina les agradeció y luego de eso salió de la instalación militar. Una vez fuera, se fue corriendo de vuelta hacia el laboratorio médico.

    Una vez que estuvieron todos listos, las pruebas empezaron. El instructor les dijo que tendrían que disparar energía moderada, para poder sacar el nivel de potencia promedio de los disparos de energía. Si usaban disparos pequeños, o grandes, los resultados no servirían demasiado. Fue así que se llevaron a cabo las pruebas. Michael, Devlin, Thomas, Gwyn y Erin dispararon uno a cada maniquí con el número par, mientras que el instructor tomó las armas y disparó constantemente hacia los maniquíes de números impares sin fallar ni una sola vez.

    A pesar de que necesitaban un análisis oficial, lo que habían observado era más que suficiente para notar que los disparos de energía, incluso aunque eran moderados, eran superiores a las balas comunes. Dado a que un solo disparo de energía bastó para destruir los maniquíes dos, cuatro, y seis. Los maniquíes ocho y diez necesitaron solo dos disparos para ser destruidos. La potencia de la energía que salía de sus cuerpos era muy superior a las de armas verdaderamente potentes. La única arma capaz de superar esos disparos sería un lanzacohetes, pero estas, a una corta distancia, serían muy peligrosas de usar. Lo cual llevó a la conclusión de que los disparos de energía serían ideales para la batalla. Solo restaba esperar los resultados médicos para ver si podían encontrar una manera de disparar energía sin caer en grandes peligros al hacerlo.

    Michael, Devlin, Gwyn, Erin, y Thomas se encontraban en una sala de espera. El instructor había pedido vehículos para llevarlos a cada uno de ellos a sus casas para que pasaran algo de tiempo con sus familias, al menos hasta que se obtuvieran los resultados definitivos del laboratorio médico.

    Mientras esperaban por esos vehículos, los soldados empezaron una charla interesante acerca de la energía que podían disparar con sus cuerpos como producto de una segunda exposición a la radiación que vino del espacio.

    — ¿Han visto eso? — preguntó Devlin muy entusiasmado con lo que había visto en las pruebas — Con energía como esta seremos invencibles. Pudimos hacer pedazos esos maniquíes mucho más rápido que las armas más potentes que teníamos.

    — Es verdad — respondió Erin, mostrando el mismo entusiasmo que su novio, cosa que llamó la atención de Thomas — Espero que podamos seguir usando esta energía. Es como si tuviéramos poderes.

    — ¡No! — exclamó Thomas, quien no estaba de acuerdo con sus compañeros — ¡¿Qué no vieron lo que acabamos de hacer hoy?! ¡¿Se fijaron en el poder destructivo que tiene esta energía que tenemos en nuestro cuerpo?! ¡Esto no es algo para estar felices, no es un poder! ¡Un poder sería tener la habilidad de volar, de atravesar objetos sólidos o de comunicarnos telepáticamente! ¡Esto que tenemos en nuestros cuerpos no es un poder, es un arma, y es una muy peligrosa! ¡Si no tenemos cuidado, podríamos matarnos entre nosotros en un accidente! ¡Dejen de estar celebrando, esto solo nos hace más peligrosos!

    Las palabras de Thomas eran un regaño completo a sus compañeros, quienes parecían estar muy felices tras haber utilizado la energía nuevamente. Sin embargo, el soldado no olvidó las consecuencias de haberlas utilizado de forma excesiva la primera vez. Él quedó inconsciente, y Ace casi perdió la vida. Sin mencionar el enorme poder destructivo que podían alcanzar con la energía. Todos los demás estaban ignorando ese hecho, pensando que podrían usar la energía a su gusto basados en los resultados de sus análisis.

    — Es verdad — respondió Michael entendiendo lo que su compañero decía — Si no tenemos cuidado, podríamos lastimarnos entre nosotros cuando estemos en una misión.

    — No solo eso, podríamos llegar a desmayarnos en medio del campo de batalla — decía Gwyn recordando lo ocurrido con Thomas y Ace — Como tú. Tuviste suerte de que el desmayo sucedió a bordo de la nave. Si hubiera ocurrido en el planeta, quién sabe lo que pudo haber pasado.

    — Ya hemos perdido a tres compañeros — decía Thomas, recordando con dolor a Harold, Julie, y Zoey — No tuvimos el cuidado suficiente, y eso fue lo que llevó a sus muertes. Es por eso que tenemos que tomarnos esto más que en serio. No quiero volver a sufrir otro desmayo, ni tampoco quiero que ninguno de ustedes experimente lo que yo sentí. Y mucho menos lo que sintió Ace.

    — Lo que dices es cierto, pero ya no lo podemos cambiar — respondió Devlin, que estaba empezando a asimilar el riesgo de tener esa habilidad — Ahora esto es parte de nosotros. Quiere decir que tendremos que aprender a manejarlo.

    — Hay que manejarlo bien — agregó Michael — Tú y Thomas dicen la verdad. Esto es un arma, y es parte de nosotros… eso quiere decir que, nos guste o no, todos nosotros nos hemos convertido en armas.

    — Y las armas deben permanecer bajo control — fue la respuesta de Gwyn, que empezaba a sentir algo de miedo de las cosas que estaban ocurriendo últimamente.

    […]

    Richard y Ace se encontraban fuera del edificio en donde Ace se habían hecho los estudios. Ace tuvo que quedarse más tiempo para hacerse análisis médicos para controlar el estado de su cuerpo tras haber sufrido un infarto hace seis días. Por fortuna para todos, los resultados indicaban que el cuerpo de Ace no se encontraba en peligro de sufrir un infarto de nuevo, y que no había dejado consecuencias dentro de él.

    — Ya le envié tu informe médico a Magnus — le decía Richard a su soldado — Me alegra que estés en plenas condiciones para seguir con la misión.

    — Yo también estoy feliz por esto — respondió el soldado, sintiéndose aliviado de que nada grave le hubiera pasado — No sé qué haría si hubiera tenido que quedarme atrás.

    — Escucha, Ace, tengo algo importante que decirte — Richard sonaba muy serio de repente — Sé que los estudios confirmaron que no tienes nada, pero yo aún estoy preocupado por ti. Solo piensa en todo lo que te pasó en menos de tres meses. Cuando estabas en Black Meteor, y mis soldados te capturaron para atacarte con la bacteria, te hicieron perder el conocimiento. Volviste a perder el conocimiento tras tu enfrentamiento con Morris. Y recientemente, en el mismo día, quedaste inconsciente y sufriste un infarto. El estudio reveló que no tienes nada, pero en menos de tres meses perdiste el conocimiento en cuatro ocasiones. No sé mucho sobre estas cosas, pero estoy seguro de que tu mente se verá afectada tarde o temprano si sigues cayendo de esa forma. Ya ha pasado cuatro veces, y no has sufrido daños. ¿Pero qué tal si la cuarta fue la última vez que la sacas así? ¿Qué tal si la próxima vez que caes es la última? No me quiero imaginar el daño que podrías estar sufriendo si sigues pasando por eso.

    — Yo no quise que eso pasara en ninguna de las cuatro ocasiones — Ace respondió de forma igual de seria que Richard — Cada vez que pasó, fue inevitable. Al menos yo no lo logré evitar.

    — Y es por eso que quiero que a partir de ahora tengas mucho cuidado con lo que haces, Ace — Richard puso su mano sobre su hombro — La cuarta vez sufriste un infarto. No me quiero imaginar lo que podría pasar en una quinta. Intenta cuidarte mucho más a partir de ahora, por más difícil que pueda ser.

    — Lo haré, no quiero que nada malo me pase — respondió el soldado, entendiendo perfectamente que su suerte podría terminar muy pronto — Juro que buscaré la forma de ser más cuidadoso.

    — Me alegra oír eso — le respondió el comandante muy aliviado al haberle hecho entender a su soldado la importancia de tener cuidado en las misiones — Dime, yo voy a regresar a la base ahora mismo. ¿Te gustaría venir conmigo?

    — Si no es molestia, quisiera ir a ver a mis compañeros a la instalación militar — respondió Ace, con ganas de ir a hacer algo en particular — Quiero hablar con ellos.

    — Como gustes — le respondió Richard — Cuando quieras, avísame y haré que alguien vaya a buscarte.

    El comandante se subió a un vehículo que estaba en el lugar y se fue camino a la base militar donde estaba instalado. Por orden de Magnus, debía quedarse allí hasta que el establecimiento lograra obtener todos los resultados del estudio que sus soldados se habían hecho. Una vez que se marchó, Ace empezó a caminar en dirección hacia la instalación militar en donde dijeron que se llevarían a cabo las pruebas con la energía. Ace necesitaba hacer algo, y quería esperar a asegurarse que se encontraba del todo bien para eso.

    A los pocos minutos de haber empezado el camino, vio como alguien se acercaba corriendo hacia él. Levantó la mirada y logró ver que era Agustina. La chica, al verlo, bajó la marcha y luego se acercó a él muy despacio.

    — Estaba en camino a verlos — decía Ace extrañado de ver a su compañera allí — ¿Qué ocurrió?

    — Solo necesitaban a cinco de nosotros para las pruebas — respondió Agustina — Así que les pedí que me dejaran marcharme.

    — ¿Por qué viniste aquí? — preguntó Ace algo curioso.

    — Quería ir al edificio y ver los resultados de tus estudios — le respondió su compañera, algo preocupada porque era momento de preguntarle sobre eso — ¿Qué es lo que dijeron?

    — Estoy bien — respondió Ace aliviando a su compañera — Mi cuerpo y mi corazón están sanos, lo que quiere decir que no corro riesgo de volver a sufrir otro infarto.

    — Me alegra que todo esté bien — Agustina le sonrió a su compañero — Tenía miedo de que algo grave pudiera haberte pasado.

    Esas palabras llamaron la atención de Ace, quien quería hacerle una pregunta a su compañera. La razón por la que quería ir a ver a sus compañeros era únicamente para poder tener una charla con ella. Tenía algo dando vueltas en su mente, algo que tenía que preguntarle.

    — Escucha, Agustina, tengo que preguntarte algo — le decía Ace, llamándole la atención.

    — ¿De qué se trata? — le preguntó su compañera, dándole a entender que podía preguntarle sin problemas.

    — Cuando yo… cuando me desperté tras el infarto, tú te acercaste a mí, me abrazaste y dijiste unas palabras que se mantienen en mi mente. “Creí que me habías dejado”. ¿Por qué dijiste algo como eso? Incluso aunque yo hubiera muerto en ese momento, el resto del equipo seguía con vida y habrían estado ahí para ti… ¿Por qué reaccionaste así?

    Ace ya estaba imaginándose la respuesta que iba a recibir, pero, aun así, quería escucharla de su compañera. Tenía esa duda en su mente y decidió que lo más prudente era esperar hasta regresar al planeta, por más difícil que pudiera ser esperar algo como eso. Agustina estaba buscando las palabras para responder a aquella pregunta, pero no las podía encontrar. Los segundos pasaban, y Ace quería una respuesta. Entonces decidió no responder con las palabras, sino con acciones. Ella se acercó a su compañero, posó las dos manos sobre sus hombros y luego le dio un beso en la boca. Ace fue tomado por sorpresa ante eso. Él no estaba esperando algo así de su parte. El beso fue breve, pero muy apasionado. Tras haber besado a su compañero, Agustina permaneció cerca de él.

    — Ace… yo tengo miedo de lo que pueda llegar a pasar — le respondió Agustina, llamando la atención del soldado — Sé que no debería tener miedo, pero es inevitable. Perdimos a Harold, a Julie, y a Zoey en muy poco tiempo. Ya no quiero perder a nadie más… pero sobretodo, no quiero perderte a ti. Cuando Zoey murió, yo creí que podría ser la siguiente. Y tú te acercaste a mí, y te preocupaste por mí. Me ayudaste a superar el miedo y la tristeza que sentía, me prometiste que me llevarías a la nave a salvo, y me salvaste la vida poniendo en riesgo la tuya… Nadie se preocupó así por mí antes en toda mi vida. Necesitaba que alguien me ayudara en ese momento, y ese alguien fuiste tú. Hiciste que dejara de sentirme sola, e hiciste que yo empezara a quererte… y cuando Richard dijo que tenías un infarto y que cualquier cosa podría ocurrirte, sentí que todo se derrumbaba y que te iba a perder. Por eso reaccioné de esa forma. ¡Porque no quería que te mueras! ¡No quiero que te mueras!

    Ace estaba casi sin habla tras esas palabras. Desde que había empezado la misión, Agustina le había demostrado su confianza, su preocupación y su cariño. Esa actitud provocó que el soldado empezara a fijarse en ella, y que también empezara a sentir algo que no sintió hace mucho tiempo. En todo el viaje de vuelta, mantuvo en mente varias cosas que quería decirle. Él había creído que lo mejor sería tomar la decisión después de tener una conversación con ella. La conversación había terminado, y él ya no tenía que escuchar nada más para convencerse a sí mismo sobre la decisión que iba a tomar, todo se había dicho, y ahora era el momento de hacérselo saber a su compañera.

    — Yo tampoco quiero morir — Ace tomó las manos de su compañera y luego la acercó hasta él — No ahora que encontré a alguien por quien vivir… alguien a quien proteger.

    Agustina lo miró, y entonces, Ace decidió darle un beso de la misma forma en que ella lo había hecho. Ella se sentía muy feliz por eso. Le tomó mucho cariño a su compañero, y él también le tomó cariño a ella. Los momentos más difíciles que enfrentaron hasta ese momento fueron los encargados de unirlos a ambos. El segundo beso que se habían dado duró mucho más que el primero. Una vez que terminó, ambos se quedaron mirándose por un momento.

    — Ven conmigo — le decía Agustina muy feliz de tener a Ace con ella — Ven a mi casa y quédate conmigo. No quiero dejarte ahora.

    — Me encantaría ir contigo — le respondió Ace mientras abrazaba a su compañera — He pasado mucho tiempo en la base militar, y me gustaría estar en un lugar diferente.

    — Entonces quédate a vivir en mi casa — le respondió su compañera abrazándolo con fuerza — No tienes por qué irte, y tampoco quiero que lo hagas.

    Tras decir esas palabras, Ace y Agustina se dieron otro beso, el cual fue más breve que el segundo, para después irse caminando hacia la casa de la chica. Ace realmente estaba muy feliz de tenerla con él, y de haber encontrado a alguien que le hiciera sentir que valía la pena seguir luchando.

    […]

    Había pasado una semana desde que el equipo entero se había hecho los análisis. Los resultados ya estaban, por lo que, para ahorrar tiempo, los médicos les revelarían los mismos dentro del complejo de naves espaciales, para que pudieran salir al espacio de inmediato. En el lugar, el comandante, junto a los siete soldados estaban esperando a que los médicos y científicos llegaran y les informaran todo lo que tuvieran que saber respecto a los efectos de la radiación en sus cuerpos. Una vez que estos llegaron, les empezaron a explicar lo más importante.

    — Imagino que están impacientes por saberlo — decía uno de los hombres — Así que iré directo al grano. Es imposible determinar cómo, pero la segunda exposición a la radiación generó que la energía que ustedes tienen en el interior de su cuerpo pueda materializarse hacia afuera y ser disparada desde sus manos. Si alguien intentara hacer algo como eso sin pasar por una segunda exposición a la radiación, lo más probable es que sus manos terminaran siendo destruidas desde el interior.

    — ¿Por qué nos sentíamos más cansados después de haber disparado la energía? — Thomas quería saber los motivos de su desmayo.

    — Recuerden lo primero que les enseñaron sobre la energía cuando estaban en la escuela — respondió otro científico — La energía no se puede crear o destruir, solamente puede transformarse. Aquí aplica lo mismo. La energía que se encuentra dentro del interior de sus cuerpos se transforma en calor y luego desaparece al ser disparada. El cansancio se sintió porque gastaron una cantidad enorme de energía y sus cuerpos se quedaban sin reservas. Tu desmayo y el infarto de Ace fueron causados por liberar una cantidad excesiva. Sus cuerpos se vaciaron y quedaron sin nada.

    — ¿Cómo podremos reponer energías para no correr riesgos? — preguntaba Erin muy curiosa por encontrar una manera de estar a salvo al disparar energía.

    — De la misma forma en que reponen energía normalmente — decía el mismo científico que habló en segundo lugar — Ingiriendo alimentos, bebiendo líquidos y descansando el cuerpo, el organismo empieza a recuperar energías que se gastan.

    — ¿Quiere decir qué la cantidad de energía que podamos disparar depende del estado de nuestro cuerpo en el momento? — preguntó Richard sacando una conclusión sobre los hechos.

    — En un principio sí, pero parece que sus cuerpos se han ido adaptando al cambio — respondió ahora otro científico — Los análisis nos demuestran que el cuerpo ha clasificado la energía en dos tipos, descartable y no descartable. La energía descartable la pueden utilizar para disparar fragmentos de energía, mientras que la no descartable se encargará de mantener el cuerpo en buen estado. Imagino que en las primeras horas el cuerpo no se adaptaba a ese cambio, y la energía que liberaban, era liberada en forma indiscriminada. Ahora podrán liberar energía sin tener que preocuparse por eso. Cuando se termine la energía que puedan disparar, perderán la habilidad de disparar energía hasta que repongan sus fuerzas, pero sus cuerpos no volverán a ceder de la forma en que lo hizo.

    — La radiación verdaderamente nos hizo evolucionar — Michael miraba sus manos, estupefacto tras escuchar las palabras de los científicos.

    — Ya no deberán preocuparse por sufrir un colapso nuevamente, sus cuerpos se han adaptado al cambio y van a permanecer a salvo — otro de los científicos tranquilizó al grupo.

    — Eso quiere decir que deberemos guardar la energía para casos de emergencia — el comandante Richard supo que no podrían depender de sus nuevas habilidades de manera tan simple — Si la usamos sin medida, nos quedaremos sin nada, y tendremos que depender de nuestras armas.

    Los siete soldados estaban de acuerdo con lo que el comandante les había dicho. Ellos no eran una fuerte permanente e incansable de energía, y deberían tener cuidado con la cantidad de energía que usaban para disparar. Esta solamente debía utilizarse cuando las armas no funcionaran, y teniendo el cuidado de no gastar más de lo que pudieran tener. Tras haber recibido el informe médico, el equipo del Zenith subió nuevamente a su nave y partió otra vez al espacio exterior. Ahora que ya conocían lo que sus cuerpos podían hacer, y los límites de los mismos, podían continuar con la misión de exploración sin ninguna clase de problemas.

    Richard hizo despegar la nave. Ace estaba con él mientras salían de la atmósfera terrestre. Una vez que habían salido de la misma, el soldado decidió irse a su habitación. Al entrar, vio que sobre su cama había un paquete de tamaño mediano. El soldado estaba muy sorprendido, pero creyó que podría tratarse de alguna clase de equipo que se pudiera agregar a su armadura o a su traje de protección. Abrió el paquete con cuidado para no romper lo que estuviera dentro, y al sacarlo, pudo ver que no se trataba de ningún accesorio para la misión, sino de un marco de metal con una foto en él. Ace lo volteó para ver la foto, y en ella estaban él y Agustina sentados juntos. El soldado recordó que apenas llegaron a la casa de su compañera, ella le había pedido una foto juntos, pero nunca se imaginó que fuera para hacerle un regalo así. Un detalle como ese hizo que Ace sintiera una gran felicidad, por lo que decidió ir a la habitación de su compañera para agradecerle. El soldado no llamó a su puerta, y entró directamente. Agustina se llevó una sorpresa agradable al ver que se trataba de él.

    — Recibí tu regalo — le dijo Ace sonriéndole a su compañera mientras se acercaba para abrazarla — Muchas gracias.

    — No hay de que — le respondió Agustina aceptando el abrazo de su compañero — Te escuché hablar con Thomas una vez, y mencionaste que todas tus fotos estaban en tu casa en Black Meteor, y que te sentías mal por haberlas perdido y ya no tener ninguna. Fue por eso que quise regalártela. Para que así pudieras tener una foto nuestra.

    Ace no sabía de qué manera expresarle lo agradecido que estaba, y lo mucho que la quería por haberle hecho un regalo que significaba mucho para él. Por lo que simplemente decidió abrazarla fuerte y darle un beso en la boca, el cual su compañera recibió con gusto.

    — Gracias, de verdad — le decía Ace sin imaginar que su compañera haya pensado de esa forma en él — La próxima vez que regresemos a la Tierra, yo te regalaré algo.

    — Tenerte a ti al lado mío es el mejor regalo que podría tener — Agustina apoyó su cabeza sobre el pecho de su compañero — Eso es lo único que quiero.

    Los dos soldados se quedaron así por un tiempo. Ahora mismo, lo único que querían era disfrutar del tenerse el uno al otro en una misión tan peligrosa como esa. Cuando uno de los dos lo necesitara, el otro aparecería para brindar su ayuda, y sabían que contarían con eso en cada momento que estuvieran en el espacio.

    […]

    El mes de espera finalmente terminó, y el equipo del comandante Frans fue el primero en partir al espacio cuando las preparaciones estuvieron listas. A pesar de haberse preparado menos tiempo que Zenith, Black Meteor arregló las naves de forma en que su funcionamiento fuera incluso mejor, demostrando el mayor poder de ingeniería y ciencia que el país tenía por encima de sus enemigos. Frans y sus nueve soldados abandonaron la atmósfera terrestre en solo un minuto y medio, y les costaría solo un día salir del sistema solar. Sin embargo, el Zenith ya les llevaba un mes completo de ventaja, algo que, sin importar cuanta tecnología pudieran tener, no lograrían recuperar.

    La nave de Black Meteor tenía un diseño muy similar al del Zenith, contando con los mismos cuartos, solo que distribuidos de forma diferente. Frans reunió a sus soldados en la sala de comandos de su nave.

    — Escuchen, nuestro primer objetivo es llegar al planeta donde habitan las criaturas hostiles — informaba el comandante a los soldados — Una vez allí, buscaremos esa cueva y nos expondremos a la radiación al igual que han hecho todos los soldados del Zenith. Ellos no serán los únicos que puedan gozar de esa habilidad.

    — ¿Por qué revelaron un secreto como ese? — preguntaba Natasha sin poder entender el motivo por el cual el Zenith hizo públicos los resultados de los análisis — Esa es información muy valiosa, y se la entregaron a todos los demás países, incluidos nosotros.

    — Magnus es un idiota — respondió Stuart burlándose del líder enemigo — No hay nada más que explicar.

    — Ese no es el motivo real — decía el comandante llamando la atención del soldado — Recuerden que el objetivo de salir al espacio exterior es brindarle a la humanidad las respuestas sobre la catástrofe. Magnus fue nombrado como enemigo de la humanidad, y está revelando toda esta información en un intento de limpiar su nombre y del de todo su país. A pesar de los resentimientos que tiene con él, Abel está de acuerdo en seguir su estrategia. Así que todo lo que nosotros lleguemos a descubrir, lo debemos anotar en un informe para darlo a conocer a la humanidad.

    — Estamos revelando secretos que podrían servirnos para obtener más poder — se quejaba Brandon de lo que les estaban pidiendo — Si los demás países conocen la habilidad de disparar energía, ya deben estar preparando una forma de contrarrestarla en caso de que se realice un conflicto. Es una oportunidad perdida, si me preguntan a mí.

    — Lo es — respondió Xander decidido a dar su opinión — Pero piensa que todos los países nos ven como enemigos potenciales. Claramente temen que los vayamos a atacar. Tenemos que demostrarles que sus temores son infundados, y que la misión de robar los recursos no tenía el objetivo de perjudicar a nadie. A Abel no le interesa dominar el mundo, y a Magnus tampoco. Solo quieren lo mejor para sus países, y darle esta clase de información a la humanidad es la forma de asegurarse de que los demás países no tienen pensado unirse para exterminarnos.

    — Intentar someter a todos los países del mundo es una estupidez que no merece la pena — agregó Shun — Si tienes éxito, tendrás una responsabilidad enorme sobre tus hombros. Y si fracasas, serás eliminado directamente. Obtener las respuestas a la catástrofe es una prioridad para nosotros. Tenemos que demostrarle al mundo que se equivocaron al momento de juzgarnos.

    — Me alegra saber que lo entiendan a la perfección — respondió Frans muy asombrado con sus dos soldados — Tenemos que hacer nuestro mejor esfuerzo para que esto resulte de forma beneficiosa para nuestro país.

    Los siete soldados habían comprendido finalmente el objetivo de la misión de explorar el espacio exterior. Siempre se les dijo que el objetivo de la misma era beneficiar a la humanidad al mismo tiempo que dejaban a su país bien parado frente a todos los demás, pero nunca habían entendido del todo los motivos que los llevaron a eso. Con eso en mente, el viaje al espacio fue llevado a cabo con tranquilidad. La primera parada sería en el planeta en el cual el Zenith se encontró con las criaturas hostiles, y con un meteorito con radiación esperando ser tomada por ellos. Las criaturas serían un obstáculo, pero el procedimiento era sencillo. Solo debían alcanzar la zona de radiación, quedarse el tiempo suficiente como para asegurarse de que sus cuerpos evolucionen, y finalmente regresar a la nave. Sabían los efectos secundarios de utilizar demasiada energía, y no eran algo que pudiera suponer un problema, dado a que Frans tenía varias estrategias listas para usarse en caso de ser atacados por las criaturas.

    […]

    El día finalmente llegó. El equipo de Black Meteor encontró el planeta, y se adentraron directamente en el interior de la atmósfera del mismo. Estuvieron buscando una montaña de gran tamaño y restos de la batalla que el Zenith tuvo contra esas criaturas. No había pasado un mes desde el encuentro del Zenith con esas bestias, por lo que supusieron que serían capaces de identificar el lugar. Los huesos o cuerpos en descomposición debían de seguir allí tirados en algún lugar, y solo era cuestión de que los encontraran.

    Desde el aire, la nave captó imágenes en las que se veían unos huesos y restos de piel tendidos en el medio de una zona despejada de árboles. El Zenith también publicó en el informe una descripción de los alrededores donde habían encontrado el meteorito, por lo que la nave de Black Meteor solo tenía que sobrevolar el tiempo suficiente y analizar el entorno para ver si el lugar era el indicado. Fue suficiente con media hora para darse cuenta de que estaban en el lugar correcto, por lo que el comandante pidió a sus soldados que se pusieran las armaduras y se preparan para el aterrizaje. Las armaduras de Black Meteor contaban con un diseño de protección similar, cambiando solo en los colores. Los brazos eran de color rojo brillante, mientras que el resto del cuerpo era negro, con algunos detalles rojos en el pecho y la espalda.

    Dado al terreno montañoso y la gran cantidad de árboles, Frans se vio obligado a aterrizar muy lejos de la cueva, en una zona despejada. Inmediatamente después del aterrizaje, el comandante y sus soldados bajaron de la nave. Al poner sus pies en el planeta se dieron cuenta de que aquel planeta era similar a la Tierra, pero con condiciones mucho mejores para la vida humana. Si no fuera por el peligro que esas criaturas representaban, podría serles de mucha utilidad.

    — Bien, este es el lugar — indicaba el comandante apuntando en una dirección — La cueva está en el interior de unas montañas, a varios kilómetros en esa dirección. La misión es sencilla, solo mantengan los ojos abiertos para las criaturas.

    — ¿Qué es lo que vamos a hacer en caso de que nos ataquen los hostiles? — preguntaba Casey creyendo que sería un problema si llegaran a aparecer.

    — No hay de qué preocuparse, nuestras armaduras son más resistentes que las del Zenith — le respondía Frans — Además, tenemos equipado un mecanismo que dispara electricidad suficiente como paralizar a cualquier ser vivo. Si las criaturas se nos aparecen, les disparamos hasta paralizarlas, y luego las liquidamos con nuestras armas.

    — Creo que esperar un poco más ha valido la pena — Paul veía el lado bueno de las cosas — El Zenith nos ha dado mucha información valiosa, y nos ha permitido prepararnos mejor para esto.

    — Una vez que tengamos las mismas habilidades que ellos, cuando los encontremos los vamos a hacer pedazos — Grace estaba ansiosa porque ese día llegara.

    — Y entonces los haremos pagar por las muertes de Geoff y Morris — respondió Brandon, demostrando que aún quería venganza por los caídos.

    El grupo entero empezó a caminar hacia el lugar indicado. No había nadie que no estuviera lo más atento que pudiera a la aparición de aquellas criaturas. Si bien estaban preparados para un posible ataque, no debían darles terreno a atacar. Según lo que Zenith había dicho, cada criatura era diferente a las demás, y solo compartían unas pocas características en común. Además, se corría el riesgo de que estas atacaran en grupo. Si ese fuera el caso, probablemente el mecanismo de disparo de electricidad no sería suficiente para detenerlas a todas. Toda precaución era poca para el equipo.

    Black Meteor estaba teniendo mucha suerte, dado a que habían logrado cruzar el bosque y estaban acercándose a la zona de montañas sin haber encontrado a ninguna de esas criaturas hostiles. Estaban creyendo que su llegada fue en un buen momento, ya que no habían corrido los mismos peligros que el Zenith.

    — Esto es muy fácil — decía Natasha muy aliviada con lo que ocurría — Llegaremos a la cueva en cualquier momento.

    — Probablemente esas criaturas ni siquiera estén aquí — Claire pensó que eso era lo más lógico de pensar — De lo contrario, ya habíamos visto una.

    — El Zenith ha tenido ventaja sobre nosotros en estos últimos meses, pero eso ya se está por terminar — Stuart estaba ansioso por llegar hasta la radiación y obtener el mismo poder que sus enemigos.

    Frans y el resto de su equipo creyeron que la misión iba a terminar sin problemas para ellos, sin embargo, ese pensamiento se esfumó cuando escucharon un rugido cerca de donde estaban ellos. Dicho rugido provenía desde atrás, de la misma zona por donde habían venido. Una criatura los detectó con su olfato cuando pasaron todos juntos, y ahora se dirigía hacia ellos. A pesar de que no podían verla, se podían escuchar sus pasos.

    — Se está acercando — Grace estaba preocupada por el enorme ruido que hacía.

    — Prepárense para pelear — indicó Paul, que no quería confiarse a pesar de estar preparados para enfrentarla.

    Fue entonces que esta criatura finalmente apareció frente a ellos. El hostil salió del bosque caminando totalmente erguido, mostrándose imponente con su gran tamaño. A diferencia de las que el Zenith enfrentó, esta alcanzaba una altura de tres metros, dejando pequeños a todos los soldados de Black Meteor.

    — ¡Mierda, es enorme! — Xander se aterró al ver una criatura tan grande.

    — ¡Por Dios, corran! — exclamó Frans al observar una criatura así.

    Sabiendo que sería inútil enfrentarse a una bestia de gran tamaño, la cual era aterradora al solo verla, todo el equipo de Black Meteor empezó a correr a su máxima velocidad en busca de la cueva. La criatura lanzó un gruñido potente y comenzó a perseguir a todo el equipo de Black Meteor, buscando alcanzarlos para devorarlos dado al hambre que tenía. Los soldados tenían mucho miedo de incluso intentar un ataque contra esa criatura, dado a que no sabían que tan resistente podría llegar a ser. Tras varios minutos corriendo por sus vidas, Stuart logró divisar la entrada a la cueva.

    — ¡Por ahí! — indicó el soldado a todos sus compañeros — ¡Su tamaño no le permitirá atravesar la entrada!

    Brandon y Xander fueron los primeros en llegar hasta la entrada, y tras verificar que el sitio era seguro, empezaron a correr al frente mientras observaban con la criatura se les estaba acercando cada vez más, corriendo de forma incansable a pesar de su enorme tamaño.

    Tal y como Stuart había dicho, la criatura era muy grande como para poder entrar a la cueva, por lo que solo se quedó gruñendo de forma furiosa tras ver como sus presas se les habían escapado.

    — ¡Corran! — ordenó el comandante — ¡Debemos estar cerca de la otra entrada!

    Los soldados reanudaron la marcha al empezar a correr por el interior de la cueva, buscando la entrada al sitio donde el meteorito había caído. Estos corrían preocupados por la existencia de otras criaturas habitando ese lugar, y lamentablemente, no se habían equivocado al respecto.

    En medio del recorrido, escucharon un gruñido proveniente del frente. Antes de que pudieran detenerse a analizar su posición, una criatura dio un salto muy fuerte hacia el frente, dirigiéndose a Brandon, que era el soldado que estaba en frente de los demás. La criatura consiguió derribarlo al suelo y ponerse encima de él. Le lanzó un ataque con su garra hacia el pecho, el cual no le hizo ningún daño dado a que no pudo penetrar la armadura, sin embargo, el segundo ataque lo dirigió hacia el cráneo del soldado, quien, invadido por el miedo, no logró reaccionar a tiempo para defenderse, y terminó recibiendo el golpe. Las garras del hostil eran tan afiladas y su golpe fue tan potente que el cráneo se le hundió reventándolo en varios pedazos provocando que la sangre, los ojos, y sus dientes salieran volando en todas las direcciones. Sus compañeros quedaron impresionados ante una escena tan violenta como esa, y no podían creer que un soldado tan fuerte como Brandon fuera asesinado de un solo golpe.

    — ¡Brandon! — exclamó Shun asombrado ante la fuerza de la criatura.

    — ¡Maldición, es un puto monstruo! — Stuart quedó horrorizado al ver algo tan impresionante.

    — ¡Mátenlo! — ordenó Frans tomando su rifle y comenzando a abrir fuego sobre la criatura.

    La criatura no se fijó en que los otros ocho soldados que seguían con vida habían tomado las armas para atacarlo, por lo que una lluvia de balas de calor empezó a impactarle sobre el cráneo. Tantos disparos juntos le causaban daño a medida que le perforaban la piel. Finalmente, tras diez segundos de disparos, el cráneo del hostil reventó en decenas de pedazos, esparciendo sangre y otro tipo de fluidos por todo el suelo del lugar. Con la criatura muerta, los soldados se acercaron a Brandon, y vieron con tristeza los restos del que fue su compañero. Su cabeza fue destrozada y su rostro era irreconocible.

    Sin tener tiempo para velarlo por más tiempo, el equipo de Frans empezó a correr nuevamente por miedo a que más criaturas pudieran habitar dentro de la cueva, y finalmente consiguieron llegar hasta la entrada que conducía al sector donde el meteorito que desprendía radiación se encontraba. Los soldados y el comandante notaron la gran diferencia de iluminación que había entre ambas zonas de la cueva, lo cual les indicaba que habían llegado hasta su objetivo. De acuerdo al informe del Zenith, sus cuerpos se verían sumergidos en un descanso breve para evolucionar. También sabían que deberían tener cuidado de no liberar una cantidad excesiva de energía hasta que sus cuerpos se acostumbraran al cambio, o de lo contrario, se verían en peligro.

    Sin embargo, ya conocían todo lo que debían considerar en una situación como esa. A pesar de la triste pérdida de Brandon, el equipo de Black Meteor había logrado cumplir con su objetivo.

    — Lo hemos conseguido — decía el comandante Frans muy contento con el resultado de la misión — Ahora prepárense… porque nuestros cuerpos están a punto de evolucionar a un estado superior. Una vez que se adapten por completo a este cambio, continuaremos con la exploración del espacio exterior. Y cuando nos encontremos con el Zenith, nos aseguraremos de eliminarlos de una vez por todas.

    La Segunda Evolución ha concluido, pero La Gran Catástrofe continuará…


    Con el fin de este capítulo, la segunda parte de LGC ha terminado. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer, dado a que todavía no hemos llegado al primer cuarto de la historia.

    Si nada malo me pasa, el primer capítulo de la tercera parte será publicado el 3 de agosto de este mismo año. Igualmente yo avisaré a todos los que han comentado el fic.

    Ahora mismo te dejaré unas preguntas que me gustaría que contestaras para poder darme una idea de cómo voy.

    Preguntas:

    ¿Cuál es tu opinión de esta parte en general?

    ¿Te ha gustado más esta parte o la parte anterior?

    ¿Cuáles son los personajes que más te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)

    ¿Cuáles son los personajes que menos te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)

    ¿Cuáles han sido los capítulos que más te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)

    ¿Cuáles han sido los capítulos que menos te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)

    ¿Algún comentario que quieras añadir?

    En caso de que quieras saber más información sobre la historia, te dejo el link de la cronología, y dos links más, uno que habla sobre la radiación y otro que habla sobre la energía. Y un plus también son las ideas descartadas de la historia.

    Espero verte pronto.
     
    Última edición: 29 Junio 2018
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    Resistance

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    Grandísimo cierre de temporada, por así decirlo. Ahora sabemos mucho más sobre la energía que los del Zenith adquirieron y como controlarla, cosa muy útil para el futuro, estoy seguro. Me ha gustado ver más a Black Meteor ya que hacía algunos capítulos que su aportación era casi nula. Centrándome en algunos personajes, veo que Shun ha madurado y ahora parece el líder que llegó a ser Ace. Por otro lado, ver que Ace y Agustina han comenzado una relación me ha alegrado mucho por ambos, lo merecen y espero que duren mucho tiempo así (aunque piense que no durarán para siempre :v).

    No he visto fallos importantes y como siempre la narración es exquisita, da gusto leer. Además, las pruebas y análisis hechos por el Zenith se nota que han sido bien pensados, cosa que se agradece porque le da más realismo y originalidad a la historia. No tengo mucho más que añadir, simplemente es un placer leer La Gran Catástrofe y espero con muchísimas ganas que llegue Agosto para la tercera parte. Ahora, sin más dilación, responderé tus preguntas:


    ¿Cuál es tu opinión de esta parte en general?
    La duración ha sido aceptable (en referencia a la cantidad de capítulos que conforman la parte en sí) tanto en capítulos escritos como en duración de lectura (creo que me explico). Tengo que decir que la primera parte me ha gustado más, evidentemente, pero ésta no se queda corta y mantiene mi interés en la historia, intacto como desde el principio. En mi opinión, para no extenderme mucho, ha sido una segunda parte muy reveladora e interesante, y creo que deja una buena base para la tercera parte.

    ¿Te ha gustado más esta parte o la parte anterior?
    Ya lo dije anteriormente XD la primera parte es superior a ésta, pero ésta está muy bien. No tiene que ver con la duración de los capítulos sino de la trama en sí, en la primera parte era muy interesante y planteaba muchos escenarios además de esos giros que sorprendían. En ésta parte la trama ha sido más plana, refiriéndome a que no ha habido grandes giros ni sorpresas impactantes y más o menos se sabía por donde iría todo. Además siento que la falta de más Black Meteor ha influido en la parte. Sin embargo, no lo consideres algo malo, la historia ha avanzado así y ésta parte no tiene nada de malo. Simplemente sentí que le faltaron algunas cosas que sí tiene la primera parte.

    ¿Cuáles son los personajes que más te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    1- Ace
    2- Thomas
    3- Natasha
    4- Michael

    ¿Cuáles son los personajes que menos te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    1- Stuart
    2- Shun
    3- Xander
    4- Claire

    PD: Los personajes que no aparecen ni en los que más me agradan ni en los que menos lo hacen es simplemente por eso, ni me gustan ni no me gustan. Eso puede cambiar más adelante pero por el momento se encuentran en el medio.

    ¿Cuáles han sido los capítulos que más te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Los caídos, Revolución de energía, Interrupción temporal, Las nuevas reglas del juego, En órbita otra vez

    ¿Cuáles han sido los capítulos que menos te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Ninguno me ha gustado menos. Los capítulos que no he puesto arriba se colocarían en el limbo, por así decirlo. Ni sí, ni no.

    ¿Algún comentario que quieras añadir?
    Tengo la sensación de que la tercera parte será superior a ésta en cuanto a trama ahora que Black Meteor también está en el espacio. Aparte de esto, añadir que tengo unas ganas tremendas de esa parte. Un saludo y sigue así de bien.
     
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  7.  
    Poikachum

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    Sin duda es un buen final, cuando he visto que era tan largo digo: este hombre cada vez lo hace más largo xD. Me ha gustado de principio a fin, has narrado las cosas con calma, en su justo momento y en ningún momento me ha aburrido, la muerte de Brandon fue tan...¡maravillosa muajajajaja!, ha sido muy violenta pero de vez en cuando una muerte pues advierte a todos del peligro.

    Ace cada vez me gusta más y la verdad es que es un personaje que me encantaría tener en mi fic, te lo robare así que luego no se queje :). La idea del meteorito y su radiación dando nuevos poderes me ha gustado pero sobretodo las consecuencias, porque han sido diferentes para cada cual, además, un detalle que me ha gustado ha sido sobre Ace y sus desmayos, esta clase de cosas hacen aún más genial porque no lo muestra como superpoderoso, sino que puede pasar cualquier cosa.

    En cuanto a las preguntas:

    ¿Cuál es tu opinión de esta parte en general?

    -Creo que en general ha estado muy bien, pocos capítulos pero buenos, con intrigas y un buen desarrollo de los acontecimientos.

    ¿Te ha gustado más esta parte o la parte anterior?
    -En mi gusto yo diría que esta parte me ha gustado más, no se, pero tiene algo que me ha atraído más.

    ¿Cuáles son los personajes que más te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    -ACEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE

    ¿Cuáles son los personajes que menos te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)

    -Agustina, merece morir, no se pero...me parece la tipica chica que se asusta enseguida y por mi merece morir, ya sabes que hacer *le deja un sobre y una foto*

    ¿Cuáles han sido los capítulos que más te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    -Cuando se enfrentan a las bestias, esos capítulos son para mi los mejores.

    ¿Cuáles han sido los capítulos que menos te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)

    -Quizás el 1 y 2 porque al ser la introducción y encima me acordaba poco pues...pero no significa que sean malos eh.

    ¿Algún comentario que quieras añadir?

    Si, dos cosas, te robare el personaje de Ace y otro es que esperare para leer la continuación ^^
    10/10
     
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  8.  
    Trafalgar D Ace

    Trafalgar D Ace Entusiasta

    Aries
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    Perdón por la espera tenia el pc fuera de combate xd.

    Gran cierre de temporada, como supuse el infarto de Ace fue producido por el uso excesivo, su romance no Augustina se ve muy bien, tengo ganas de que se vean con Natasha haber que ocurre, me ha gustado mucho las explicaciones y las comparaciones con armas de fuego comunes. Menos mal que no te cargaste a Ace xd.

    ¿Cuál es tu opinión de esta parte en general?
    Me ha gustado bastante sobretodo la parte de la exploración del planeta.

    ¿Te ha gustado más esta parte o la parte anterior?
    Ambas partes están a la par pero me gusta esta parte por lo mencionado en la parte de arriba.

    ¿Cuáles son los personajes que más te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    creo que no hace falta responder xd

    ¿Cuáles son los personajes que menos te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Esta bastante claro que Shun XD

    ¿Cuáles han sido los capítulos que más te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Desde el capitulo seis hasta el final

    ¿Cuáles han sido los capítulos que menos te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Serian los cuatro restantes, pero no quieren decir que no me gusten

    ¿Algún comentario que quieras añadir?

    -No me gusto mucho que el Black Meteor siguiese la misma ruta de acción que el Zenith, me hubiese gustado que hubiesen ido por otra ruta distinta. (Hubiese sido una gran forma de empezar la parte III)

    -El tema de la energía nueva me encanta y tiene mucho potencial, pudiendo abarcar varias formas. Desde transformarla para tener mas poder en momentos drásticos o utilizar armas que sean catalizadores para evitar el uso excesivo de energía... tiene muchísimas posibilidades
     
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  9.  
    Zurel

    Zurel Camino a la Supremacía

    Acuario
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    Escritor
    Hola, pensé que hacían falta dos capitulos para terminar de leer esta parte, pero me llevé la sorpresa de que solo me faltaba uno, por cierto, fue un capitulo realmente largo, llegué a creer que nunca terminaría. Aqui te dejo las respuestas a tus preguntas.

    ¿Cuál es tu opinión de esta parte en general?
    Ha estado genial, hubieron capitulos que me gustaron y otros no tanto, pero estuvo especialemente bien a partr del capitulo en que el Zenith inició el viaje por el espacio. Ya que era algo que deseaban ver desde hace mucho tiempo.

    ¿Te ha gustado más esta parte o la parte anterior?
    Bueno, hay que decir que la primera parte tuvo muchas cosas buenas, pero a mi en lo personal, me ha gustado mucho más esta por el tema de la exploracion espacial y el misterio que envuelve a La Gran Catástrofe.

    ¿Cuáles son los personajes que más te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Te lo diré a secas. Ace y Shun.

    ¿Cuáles son los personajes que menos te agradan? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Xhander, creo que es un soldado muy engreido el cual no ha demostrado muy bien el porque se hace tan importante. Pero supongo que en la siguiente parte veremos algo más de él y algunos de sus fracazos y victorias segun las misiones que tenga el Black Meteor.

    ¿Cuáles han sido los capítulos que más te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Me gustó los capitulos que tiene por nombre: "El espacio exterior", "Camino a la evolución" y "Revolución de energía"

    ¿Cuáles han sido los capítulos que menos te gustaron? (Pueden ser 1, 3, 5, todos o ninguno)
    Tecnicamente, ninguno.

    ¿Algún comentario que quieras añadir?
    El final de esta parte me ha parecido muy tranquilo, y hasta me ha recordado un poco los finales que ha tenido mi historia, pero en sí no me molestan los finales sea como sean, mientras esten bien desarrollados y no se vean forzados. Los caminos que han tenido ambos paises han sido muy diferentes y a pesar del cambio de uno al otro, has sabido trabajar bien con ellos. Yo creo que si LGC fuera mi historia, no creo poder superar esta segunda parte has hecho. Te felicito porque has hecho un buen trabajo. Pronto leere la siguiente parte para ponerme al día, así que pronto tendras mis comentarios al respecto, saludos.
     
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