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  • Ferme
    En un tema relacionado pero que nada tiene que ver conmigo, dando vueltas por la web me encontré con un discurso del filósofo británico Alan Watts. Admito que no soy muy fan de escuchar o escribir discursos motivacionales, pero hubo algo en particular que escuché que me instó a escribir (quizás porque al ser filósofo los monólogos de este hombre son una mezcla de discurso motivacional y reflexivo). El resultado fue una rápida adaptación personal de un fragmento en menos de 500 palabras.

    Que tengan buenas noches~

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    Sueños

    Supongamos que puedes soñar todas las noches cualquier cosa que desees. Naturalmente, a medida que eres más y más partícipe de tus sueños cumplirás todos tus deseos, hasta los más íntimos. Experimentarás cada forma de placer que se te pueda ocurrir, en todas las formas imaginables. Y al final, luego de muchas noches dirás “Oh vaya… ¡Eso sí que estuvo genial!”.

    Ya para cuando tu mente haya experimentado cada situación posible, cada placer imaginable, cada dolor soportable, cada caricia, cada pensamiento posible, el frenesí y el ímpetu que tanto te embriagaban en un principio se irá diluyendo con las noches, y la droga que una vez te satisfizo de forma tan extenuante eventualmente se convertirá en no más que un aburrido ejercicio de volver a ver más de lo mismo. No olvidemos que eres tú quien está a cargo de todo. La responsabilidad parecía no importar tanto en comparación a las recompensas de disfrutar de una experiencia sin límites, sin embargo, cuando toda esa emoción se desvanece solo queda la responsabilidad, el tedio de tener que nuevamente inventar otra experiencia una noche más.

    Pero supongamos que puedes tener un escape de todo ello. Digamos que puedes disfrutar de la emoción de la sorpresa, la sorpresa de un sueño que no debas ni puedas controlar, de una ruleta de experiencia e imaginación que te muestre algo que nunca se te hubiera ocurrido. Cada noche, estarás seguro de que algo pasará, algo que puede ser una aproximación de lo que ya has visto o algo completamente distinto. No tienes cómo saberlo, y la experiencia tendrá tantas probabilidades de ser aburrida como de ser interesante, de ser corrosivamente mala como de ser inolvidablemente buena.

    Luego te irás volviendo más y más aventurero. Tu cuerpo y alma se prepararán cada vez mejor esperando cada noche lo inesperable, apostando de forma más y más precisa qué cosa soñarás en cada puesta de sol. Y finalmente, soñarás donde estás ahora, sentado bajo el magnánimo escrutinio de las estrellas, con el sol muriendo a tus espaldas y la luna despertando frente a tus ojos.

    Si despiertas de la ilusión de tu mente y tus deseos, si logras verte a la cara y darte cuenta de que negro implica blanco, que día implica noche, que “yo” implica “otros”, que vida implica muerte, que inhalar implica exhalar… puedes empezar a sentirte a ti mismo en toda tu extensión, no como algo ajeno al mundo, no como algo que no tiene importancia, no como algo que llegó aquí por casualidad, sino como una existencia igual de fundamental que todas las demás.

    Si algún día logras despertar, podrás apreciarte a ti mismo y a los demás como lo que realmente son, muy muy lejos muy en el fondo de su ser: Un suspiro más de la vida, un montón de fábricas hechas de la misma existencia soñando con despertar.

    a InunoTaisho le gusta esto.
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