When Christmas comes to town >>GaaMatsu<<

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Hyuuga, 24 Diciembre 2010.

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    Hyuuga

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    When Christmas comes to town >>GaaMatsu<<
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    Saludos a quien lea esto. Pero principalmente mis especiales saludos a Zhiinygami.
    Amiga, este One-shot va para ti, es tu regalo del intercambio navideño, sinceramente me sorprendí cuando vi que tú eras la persona a la que me tocó darle regalo n_n pero me sentí muy felíz, ya que eres una de mis más preciadas amigas aquí en FFL; por eso espero que te guste tu regalo, me esmeré en hacerlo D:! es GaaMatsu.

    Aclaraciones: El título está basado en una canción de navidad que me gusta mucho, y la misma, toma parte importante en el fic, así que suplico, escuchen la canción cuando lleguen a una parte de la historia donde cierto personaje empieza a cantarla. Ah, y una cosa más, la canción está en inglés, pero el personaje que la canta lo hace en español, es que no encontré esa versión, pero además en inglés se escucha más bonita ;) Bueno, ahora sí les dejo la liga:
    -----> When Christmas comes to town

    When Christmas comes to town

    Aquí estoy... En mis pupilas se reflejan los delicados copos de nieve que llora el cielo. Ah, tan melancólico momento; mi nariz se ha enrojecido, mis mejillas son presas de un tenue color carmesí, y mis entumidas manos sujetan con fuerza un pequeño paquete... Este paquete... ¿para quién era? Recuerdo que con mucha ilusión hice este pequeño regalo, mis esperanzas se depositaron en este objeto... Pero no entiendo nada ¿qué estoy haciendo aquí? Parada en medio de una nevada con el manto blanco cubriéndome hasta las rodillas...

    —G... Gaara.

    Pronuncio este nombre... ¿Quién es él? Perdón pero... el helado clima ha enfriado mis ideas, mi mente está despejada, no pienso en nada... no pienso en nadie.

    —Sabaku No... Gaara.

    Nuevamente mis labios se movieron... Las palabras salieron de mi boca sin siquiera yo pensarlo. Otra vez ese nombre... no sé porqué, pero me causa melancolía. Me duele el corazón, una imagen se me viene a la cabeza; es una persona pero... ¿quién es? No logro distinguirle bien... Tiene... cabello corto, ¡es un hombre! Creo...

    —Tú eres...

    Una suave lágrima resbala por mi mejilla... se siente tan cálida; pero duele.

    —¿Qué estoy haciendo aquí?

    Mi llanto ha aumentado, me siento desolada, desconcertada. La imagen de aquella persona se está haciendo cada vez más clara... Puedo ver mechones de cabello rojo... espera ¿pelirrojo? Acaso eres...

    *****
    Una joven kunoichi caminaba por las calles de la aldea de la hoja. Su rostro era acompañado por una deslumbrante sonrisa, parecía estar de muy buen humor.

    Era la mañana del veinticuatro de Diciembre. El Kazekage y muchos aldeanos de la aldea de la Arena, optaron por irse a Konoha en ese día tan especial, es decir, los de la hoja eran como sus hermanos, así que era natural festejar juntos la navidad.

    —Hola Matsuri —escuchó una voz tras de ella.

    La castaña se giró para encontrarse con una vieja amiga.

    —Hola Sakura, cuánto tiempo sin verte.

    —¿Sí verdad?, que bueno que estén aquí para la cena de navidad.

    Matsuri sonrió ampliamente, quién sabe porqué pero se sentía sumamente alegre.

    —Será una noche inolvidable Sakura.

    —¿Y tienes a alguien especial Matsuri?

    —¿Alguien especial? —preguntó la joven de la Arena con un deje de consternación.

    —Sí —respondió Haruno—. Ya sabes, aquella persona que hace que sientas una calidez en tu corazón, por la cual darías hasta la vida.

    *****

    Vagos recuerdos acuden a mi mente. ¿Qué fue esa escena?... Acaso yo... ¿tengo una persona especial?

    —Gaa... Gaa...

    ¿Qué le pasa a mi voz? No puedo hablar, o más bien... no puedo pronunciar ese nombre. Veo una luz, pero está siendo consumida por las sombras. Nuevamente veo la imagen de esa persona pero... Aún no logro distinguirla. ¿Quién eres? Creo conocerte.

    *****
    Matsuri, caminaba pensativa, no prestaba atención ni al clima; comenzaba a hacer mucho frío.

    —Creo... que sí tengo una persona especial.

    Ante sus propias palabras sintió algo en su corazón, ¿qué eran esos sentimientos? ¿Por qué algo tan simple le causaba tanto dolor, y al mismo tiempo alegría?

    —Gaara-sama yo...

    —¿Qué sucede?

    La joven castaña pegó un enorme brinco, no se esperaba que aquella persona la hubiera escuchado.

    —¡Gaara-sama!

    El Kazekage la miraba directamente, tan frío como de costumbre; su expresión era serena, a simple vista no reflejaba nada.

    —Me llamaste, ¿qué deseas?

    —Eh... bueno yo... —“Ay, ¿por qué de repente me siento tan nerviosa?”—. Kazekage-sama, quiero preguntarle algo.

    El joven pelirrojo le indicó que prosiguiera.

    —¿Usted tiene a alguien especial?

    Gaara quedó algo perplejo por la pregunta de la chica, sinceramente no entendía a qué se refería.

    —Usted sabe... Aquella persona que hace que sientas una calidez en el corazón, y que hasta darías la vida por ella.

    El muchacho no cambió su expresión, pero aún así estaba meditando aquello.

    —No entiendo exactamente lo que quieres decir Matsuri. Pero puedo decir, que tú y todo mi pueblo son mi razón de vivir, yo soy el Kazekage y por tanto daré mi vida si es necesario para protegerlos.

    El mozo se retiró lentamente, dejando a una castaña con un leve sonrojo y una duda atormentándole el corazón.

    *****

    Ha comenzado una ventisca. Ya no siento mi cuerpo...

    Miro al cielo, ah... qué bella luna, ahí está ese astro resplandeciente. Me da mucha envidia; ella puede brillar en el cielo, es capaz de acompañar al más afligido y al mismo tiempo puede ser la inspiración de los enamorados... ¿Y yo qué soy?... ¿Qué hago?

    —¿Por qué Gaara? —pregunto y no puedo evitar sentir un nudo en la garganta.

    Es cierto, empiezo a recordar... Aquella misteriosa figura que cada vez se esclarece más... es él, sí, no hay ninguna duda.

    *****
    El día ya estaba avanzado. Todos se preparaban para una magnífica cena de navidad. Los Kages tenían muchas tareas, se aseguraban que todo estuviera en orden; los Akimichi eran los encargados del festín, cocinaban un pavo delicioso y preparaban la ensalada; los Yamanaka se ocupaban de la decoración en cuanto flores concernía, seleccionaban las más hermosas Nochebuenas y por supuesto que también los muérdagos.

    Así, los de la Arena y los de Konoha, colaboraban para hacer de aquella noche la más formidable.

    —¡Matsuri-chan! —nuevamente escuchó que alguien la llamaba.

    —¡Naruto! —respondió alegremente al reconocer al rubio.

    —Qué gusto verte de nuevo —saludó el Uzumaki.

    —Lo mismo digo Naruto... y a propósito, ¿qué es todo eso que llevas cargando?

    Cierta era la observación de la castaña, el joven shinobi llevaba consigo varias bolsas y paquetes.

    —Ah esto —rió amenamente—. Son regalos para mis camaradas.

    —¿Regalos?

    —Sí, en fechas especiales como estas solemos dar pequeños obsequios a las personas especiales, me imagino que tú también tienes personas queridas a las cuales darles algo.

    —Eh... pues... sí, creo que sí —contestó con un leve sonroso—. Pero... ¿cuál es el significado de dar obsequios?

    Naruto se sorprendió por tal pregunta, aunque bueno, quizás ella tenía costumbres diferentes a las de él.

    —Mira Matsuri, no es necesario dar obsequios a nadie, pero cuando sientes algo especial por alguien, sientes el deseo de darle algo que la haga feliz... oh bueno... algo así me dijo Sakura-chan.

    La castaña sufrió una graciosa caída mientras que el Uzumaki reía tontamente rascándose la nuca.

    —Pero bueno, esa es la idea y... ¡ah! Perdón Matsuri, pero me tengo que ir.

    El rubio salió corriendo de ahí mientras que la kunoichi de la arena se quedaba con miles de preguntas.

    —Así que... si quiero a alguien... debería darle un obsequio... ¡Muy bien eso haré! —festejó la joven para después salir corriendo.

    *****

    ¿A caso me equivoqué?... ¿Cuál es el sentido de todo esto? Es que yo ya no lo sé.

    Volteo a ver el paquete que mis manos siguen cuidando... Antes me hacía feliz mirarlo pero... ahora sólo quiero destruirlo.

    —Tengo frío...

    En este momento todos están festejando en la aldea de Konoha... y yo aquí... hundida en el bosque. Seguramente nadie ha notado que no estoy, pero sinceramente prefiero que sea así... No quisiera encontrarme con él.

    *****

    Eran las seis de la tarde, el cielo comenzaba a pintarse con tenues rayos dorados, los pájaros cantaban y la gente comenzaba a relajarse; los preparativos estaban casi listos.

    —¿Me pregunto qué le gustará a Gaara?

    —¿Qué buscas Matsuri?

    Por segunda vez en el día la castaña dio un gran salto.

    —Ino-san... me asustaste —respondió con una pequeña risita nerviosa.

    —Perdona, no era mi intención —se disculpó la blonda—. Y bueno ¿qué es lo que haces?

    —Busco un regalo adecuado para Gaara-sama.

    —¡El Kazekage! ¡Huy Matsuri, quién te viera! —se burló la joven Yamanaka—. Parece que te gusta.

    —¿Eh? —musitó con un sonrojo—. ¡No Ino-san! No es nada de eso.

    La rubia siguió riendo con sorna, y una vez calmada dijo:

    —Está bien, te creo. Entonces... podrías regalarle algún detalle de aquella tienda —sugirió al tiempo de señalar un lugar—. Venden muchas cosas interesantes.

    Matsuri agradeció con una gran sonrisa y partió hacia el lugar recomendado por la Yamanaka, y ¡vaya que tenía razón! Había muchas cosas lindas, desde bufandas, anillos, relojes, pulseras, pequeñas esculturas, figuritas de madera, en fin, muchas cosas, pero hubo algo en particular que llamó la atención de la castaña desde primera instancia.

    —Qué lindo objeto —susurró con asombro.

    Se trataba de un pequeño globo de nieve, era sumamente hermoso, dentro de él había un muñeco de nieve, acompañado de una tierna pareja de niños. La castaña lo tomó y suavemente lo agitó, acto seguido ¡empezó a nevar dentro de aquél globo!

    —¡Increíble! —exclamó—. Sin duda alguna este será el regalo perfecto.

    Felizmente compró aquél objeto y luego fue a comprarle una cajita para envolverlo.

    *****

    Otra vez... Otra vez mis ojos se han desbordado, son como dos ríos helados. Me siento tan estúpida por creer que Gaara se fijaría en alguien como yo, ¿cómo pude pensar que yo era especial para él?

    Sacudo la nieve de mi cabello y seco mis ojos... Qué hermosa noche, es digna de ser víspera de navidad...

    —Uno, dos, uno, dos —cuento mientras empiezo a mover mi cuerpo.

    En mi mente me imagino una melodía, muevo mis brazos y mis piernas al compás de esa música, me imagino que traigo un hermoso vestido y que alguien me pide que baile con él.

    *****

    El cielo estaba casi oscuro, pronto comenzaría la cena, todos se estaban poniendo presentables, se duchaban y vestían sus mejores ropas.

    —Gaara —habló una joven rubia de cuatro coletas.

    —¿Qué quieres Temari? —preguntó gélidamente.

    —¿Con quién piensas abrir el baile?

    El pelirrojo miró seriamente a su hermana.

    —¿Baile?

    —Sí Gaara, ¿qué no te lo habían dicho? Los Kages abrirán el baile de navidad, creo que será a las doce de la noche.

    —No lo sabía —contestó sin ningún interés.

    Aquellos dos jóvenes se encontraban paseando por el pueblo, dando una última inspección a todo.

    —Entonces ¿por qué no se lo pides a Matsuri? Estoy segura que ella estará encantada.

    El joven Kazekage paró en seco, Temari se giró para verlo, él se mostraba algo inusual, parecía pensativo.

    —¿Y? —insistió su hermana.

    —No, no pienso bailar con ella, no me interesa en absoluto.

    Un pequeño sonido interrumpió la escena. Ambos jóvenes voltearon y se encontraron con cierta castaña... Ella se mostraba atónita, se había tapado la boca para evitar que las palabras surgieran.

    —M... Matsuri —musitó Temari.

    Gaara sintió algo extraño en su pecho, pero no hubo tiempo de hacer nada, ya que la joven kunoichi salió corriendo de aquel lugar.

    *****

    Me encantan las danzas, son tan propias de las doncellas; ¿pero qué estoy diciendo? Yo estoy lejos de eso... Soy un intento de mujer, mis manos están manchadas de sangre; deben muchas vidas. Y ni siquiera soy la mejor... quisiera hacerme más fuerte... Tal vez así Gaara-sama quiera bailar conmigo.

    —Ya van a ser las doce... el baile de Navidad está a punto de comenzar. Me pregunto... ¿quién es la afortunada que bailará con Gaara-sama? Seguramente es toda una mujer, bella y excepcional... No como yo.

    Cierro mis ojos ¿qué? ¿otra vez?... Eso parece, nuevamente mi rostro es recorrido por lágrimas que lloran mis ojos. Estoy triste ¿¡Por qué demonios tengo qué estar triste!? Es una noche fantástica... Ahora que lo pienso... Recuerdo una canción... es de una película: el expreso polar.

    —Estrellas veo brillar... Y trato de creer, que él me encontrará, aunque lejos esté.

    No sé porqué empiezo a cantar aquella canción.

    —Papá Noel no viene, ocupado debe estar... Yo pienso en él en esta navidad...

    Papá Noel... eso dice la canción, pero sinceramente no pensaba en ese nombre... creo que... lo sustituí por otro.

    —Tal vez tú puedes creer, en navidad como yo, y todos como ayer, ahora felices son.

    Qué bueno que todos sean felices... Esta es la primera navidad que paso sola.

    —Me hace feliz poner el árbol de navidad... tienes más fe, si celebras navidad...

    Ya... no puedo seguir cantando, me produce un sentimiento que me hace querer llorar. Tengo que admitirlo, todo este tiempo me he querido engañar a mí misma, yo no estoy hecha para el amor, debo dejarme de tonterías y concentrarme en lo que de verdad soy: una kunoichi que vive para proteger a su aldea...

    —Adiós... Gaara-sama —susurro con una última lágrima: he tomado una decisión.

    Levanto el regalo, miro por última vez la cajita; esta será la prueba de mi decisión, a partir de ahora seré como Gaara-sama; no pensaré en sentimientos estúpidos, me dedicaré a mi misión...

    —¿Eso es para mí?

    —¿Eh?

    Escucho una voz que me impide destruir el obsequio. Esa... es su voz, ¿qué está pasando? Siento una enorme presión en mi pecho... ¿qué hago?

    —G... Gaara-sama —logro pronunciar.

    Se me hizo un tremendo nudo en la garganta, no he volteado a verlo, pero siento sobre mí su mirada punzante.

    —Esto es... —aprieto un poco el regalo ¿debería dárselo? No, he dicho que cambiaría—. Perdóneme Gaara-sama, ya no volveré a distraerme con cosas inútiles... Le compré este obsequio pero... sé que no lo va a aceptar, porque usted es alguien importante y no tiene tiempo para cosas as...

    Callo de súbito... Gaara me ha tomado por la muñeca, está detrás de mí, siento su aliento sobre mi cuello.

    ¿Qué es esta sensación tan cálida? Alzo mi mirada y... nuevamente veo la luna, ese astro tan hermoso, brillante y elegante; ah, también veo a las estrellas, son como frágiles destellitos que acompañan al astro lunar en su melancolía, y todos ellos son testigos de este helado momento.

    Siento como él me gira poco a poco... No pongo resistencia, estoy preparándome mentalmente para encarar sus ojos...

    —¿Me lo vas a dar? —me pregunta con su típica voz inexpresiva.

    ¿Qué hago ahora? ¿Por qué me siento así?... Yo siempre lo he admirado, desde pequeña... Es por eso que quise ser su alumna, recuerdo que fui la única; en ese entonces todos le tenían miedo a Gaara... pero yo... yo no, era algo diferente, desde la primera vez que lo vi sentí deseos de acercarme a él, quería descubrir el porqué de su melancólica mirada.

    —Sí... —me decido a responder al tiempo de entregarle el paquete.

    Me lo recibe... su cara no ha cambiado nada, sigue tan serio...

    —Esto es...

    —Es un globo de nieve... ¿no te gustó?

    Me espero lo peor, parece que me equivoqué de regalo. Qué tonta fui, cómo pude pensar que el gran Kazekage iba a gustar de un regalo tan simple como ese.

    —Gracias... —me responde para después guardar el globo en su abrigo.

    Me quedé halda. ¿Escuché bien? ¡Gaara me dio las gracias!

    Alzo mi mirada de súbito, veo algo increíble, él... me está sonriendo; claro, no es una gran sonrisa amplia y deslumbrante; es apenas una pequeña línea curva dibujada en su rostro, realmente es muy débil, pero a mí me basta; es lo más lindo que he visto.

    —Que... bueno que te... gustó —contesto entre sollozos.

    Me fue imposible retener mis lágrimas, pero... ¿por qué lloro? ¿Por qué siento dolor en mi corazón? ¡Estoy feliz! No entiendo...

    —Perdóneme Gaara-sama... no entiendo porqué estoy llo...

    —Matsuri... —me interrumpe.

    ¿Qué? Otra vez estoy atónita... No sé ni cómo ocurrió pero... Siento sus brazos protectores abrigándome. Así es, Sabaku No Gaara me está abrazando, y no me puedo contener las ganas de yo también abrazarlo y soltarme a llorar.

    —Gracias por aceptar mi regalo Gaara-sama, y no se preocupe, ya entendí que... que... mis sentimientos no son correspondidos.

    Sentí como el cuerpo de Gaara se estremeció ante mis palabras... parece ser que me le he declarado indirectamente... Ahora me siento triste, sinceramente no sé ni porqué lo hice, pero no espero nada... ¡No quiero nada!

    Me separo de su abrazo, me empiezo a sentí irritada por el dolor que estremece mi corazón, solamente quiero alejarme de este lugar.

    —Olvida lo que dije ¿quieres? —me doy la media vuelta, lista para irme—. No puedes seguir perdiendo el tiempo aquí, todos te están esperando para iniciar el baile de navidad... Seguramente tu pareja te está buscando... yo no soy lo suficientemente buena como para bailar contigo, además tú mismo lo dijiste... yo no te intereso en absoluto.

    Otra vez me desbordo en mi llanto. Sé que Gaara-sama aceptó mi regalo porque aunque no lo parezca él es muy gentil... pero ya no más. Mejor me regreso a la aldea de la Arena.

    Salí corriendo de ahí, ahora mismo no puedo controlar mis piernas, simplemente deseo alejarme. Corro sin parar, sin mirar atrás.

    —¡Ah! —grito, pues me he golpeado con algo—. ¿Arena?

    De la nada apareció frente a mí un muro de arena: ya sé lo que es, o más bien... ya sé quién es.

    Poco a poco la arena empieza a caer, dejando al descubierto su silueta.

    —No deberías escuchar las conversaciones ajenas Matsuri... y si lo haces al menos escúchalas hasta el final.

    —¿Qué? —estoy sorprendida.

    —Le dije a Temari que no bailaría contigo, que no me interesa en absoluto...

    —Sí, eso lo oí a la perfección.

    Un silencio incómodo se hace presente. No importa cuánto lo deseo, no puedo mirarlo a los ojos.

    —No me interesa bailar... Dije que no bailaría contigo porque simplemente no me interesa abrir ese baile, no es algo que yo haga... Más eso no significa... que tú no me intereses.

    Alzo de un solo golpe mi temblorosa mirada, estoy... ¿cómo decirlo? Estupefacta, ¡qué tonta fui! ¿Cómo pude sacar mis propias conclusiones? Ahora no sé que decir.

    —G... Gaara... Perdóname.

    Él no me contesta, simplemente me observa pero... Esta vez hay algo diferente en su mirada, mi corazón se ha llenado de una calidez, no puedo evitar perderme en sus ojos, son todo un misterio; él es el misterio.

    Una suave brisa resopla en nuestros rostros, nadie dice nada, simplemente nos miramos y eso es algo que ya me está dando miedo, ¿qué nos está pasando? Siento deseos de hacer algo, siento que...

    —Feliz navidad... —susurro para después cerrar mis ojos y emprender la más grande aventura.

    Lentamente me acerco a su rostro, no sé ni qué estoy haciendo pero ya no me puedo retractar, mi cuerpo está actuando por instinto... mis impulsos son superiores, mis labios arden de deseo por los de él, no lo puedo evitar.

    Tengo miedo que él rechace esto, pero aún así estoy decidida a hacerlo.

    Con cuidado roso sus labios con los míos; abro ligeramente mis ojos y puedo percibir en los suyos un brillo peculiar... los latidos de su corazón han aumentado, y también los míos.

    Por fin... nuestros labios han perdido la timidez y se han fundido en un beso... El ritmo es lento, simplemente es algo dulce, lleno de inocencia. Nuevamente cierro mis ojos, siento cómo él me jala hacia su cuerpo y me apresa con suavidad.

    Copos de nieve nos envuelven, pero no siento frío, estar así con Gaara me da todo el calor que necesito.

    Poco a poco nos separamos, un fino hilo de saliva se extiende conforme nuestros labios se alejan. No sé que hacer, siento como si mi corazón se me fuera a salir, no tengo idea qué decir.

    —¿Bailas? —me pregunta mientras extiende su mano.

    Me sorprende, pero no puedo evitar esbozar una gran sonrisa y colocar mi mano sobre la suya, clara señal de aceptación.

    —Aquí no hay música —comento con suavidad.

    —Canta esa canción... la que estabas cantando hace un rato.

    —¿M... me escuchaste? —pregunto con un sonrojo de vergüenza.

    Él simplemente asiente.

    Nuevamente sonrío. Él toma mi mano y me rodea con la otra la cintura, y yo... poso mi única mano libre en su hombro y comienzo a emitir la melodía al tiempo de comenzar a movernos delicadamente.

    —Estrellas veo brillar, y trato de creer, que él me encontrará aunque lejos esté, Papá Noel no viene, ocupado debe estar, yo pienso en él en ésta navidad...

    ¿Esto es un sueño? Tal vez, pero no me importa, simplemente me dejo llevar por mi querido Kazekage en este baile que es tan nuestro, tan de nadie... Con las estrellas y la luna de testigo, guardaré este momento en mi memoria, la más feliz de las navidades, y quizás... la última que viva, porque uno nunca sabe, después de esta noche seguiré siendo una Kunoichi de la aldea de la arena, aquella que dará la vida por proteger a su villa... y claro, por proteger a su amado.

    ¡Feliz Navidad!

    *****************************************
    Zhiinygami. Espero que te haya gustado, lo hice de corazón <3 n_n y disculpas, porque sé que estuvo algo melancólico el fanfic en un principio, pero no lo puedo evitar D:! No sé porqué siempre a mis escritos les pongo un toque de tristeza, U...U aunque traté de hacerle un final feliz. Bueno, en fin, espero que esta pequeña historia haya sido de tu agrado, pasa una muy ¡FELIZ NAVIDAD! ^^
     
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    Ritsu Yuiki

    Ritsu Yuiki Usuario común

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    O: Has hecho que ame el GaaMatzu mas del que lo amaba xD

    Me gusto muchisimo el relato :) muii pexoxo :D
    me encanto como hiciste que de ierta manera no recordara nada y pues ya pooco a poco recuerda lo trizte que le paso D:, ame la actitud de Gaaraaaaa *¬* tan protector pero siempre frio, me gustaria manejar a Gaara como tu lo haces, yo soy pesima ): pero bueno!
    Feliz Navidad!!<3, espero la pases muy bien y tengas mas inspiracion para hacer mas fics tan geniales como este :D

    Atto:Ritsu Yuiki
     
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    Zhiiny

    Zhiiny Usuario común

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    Hay, no puedo creerlo. No puedo creerlo, muchas gracias amiga, de verdad, cuando leí el primer párrafo ya estaba llorando, con todo mi corazón te digo que me encantó el escrito, el mejor GaaMatsu que he leído en mi vida. Fue tan melancólico y romántico, tu tienes ese toque, siempre dejas los fics así, pero sabes hacer que terminen en un magnifico final. esta tan precioso el escrito, realmente lo amo, al pricipio me dio tanta pena Matsuri, no entendía porque no recordaba, pero luego me di cuenta de que era por Gaara. El precioso Kazekage, él no podía quedarse de lado, me gusto que fuera a buscar a Matsuri al bosque, él siempre tan protector y serio, es su forma de ser, lo adoro, fue y recibio su regalo, esa parte me encanto, de verdad que me sentí tan feliz cuando él le recibio el obsequio y luego se abrazaron de forma tan kawaii, y el beso, ay no fue taaaaan lindo, Matsuri, en medio del bosque, con la nieve, muy bella escena, justo el lugar perfecto para besar. La canción me encanto me dio tanta alegría, y a la vez estaba llorando, realmente pertenecia para la ocasión, me imagino a Gaara y Matsuri bailando muy apegados esa canción, lentamente a la doce de la noche, en navidad, insisto, el fic estuvo realmente bello, me encanto, lo adoro, lo voy a guardar en un word.
    Te deseo tambien una feliz navidad, que lapases excelente con tu familia y amigos.
    ¡Feliz navidad amiga! ¡Te quiero mucho, realmente eres una de las mejores escritoras de FFL!
    Sayo~
     
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    Selene-chan

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    Ay Dios ¡Que fic más hermoso!

    Con lo que amo el GaaMatsu, has hecho que lo ame aún más. En serio que al principio me asusté bastante, decía yo ¿Que rayos le pasó para que no recuerde nada?

    Pero ya conforme avanzaba la historia, la fui amando cada vez más ¡Sobre todo el beso! Imaginarlo fue hermoso, me enamoré de tu fic *w*

    Ojalá escribieras más de ellos, te sale muy bien esta pareja ^^

    ¡Bye y feliz navidad!
     
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