~Vettel Karma~

Tema en 'Novelas Terminadas' iniciado por AntoniA Rose, 11 Agosto 2009.

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    AntoniA Rose

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    *3* Raaaaaaaaaaau tiernita~~ la pareja AlyxMur me gusta mucho, es que son como el frío y el calor. Definitivamente no te quieren los turnos, siempre te toman cuando estas ocupada o cuando a Aki se le ocurre secuestrarte.

    Mmm Próxima vendría siendo Sango =3 espero que pueda~~
    -----

    Era difícil saber el paradero de sus nietos sin el árbol de cristal, sin embargo el lazo que los une le hacía pensar que algo malo estaba pasando. Lirio, como matriarca, podía sentir la energía que despide cada uno de sus nietos, sobretodo la de sus hijas. Dicha fuerza la sentía como hilos ajustados a su ser, a su propio espíritu, y uno de esos hilos se cortó en un instante. Eso, sin duda, era una pésima señal.

    No preocuparía a sus hijas a menos de que estuviera cien por cierto segura de “quién fue”. El método que mejor conocía para ello era la dislocación de su alma, es decir, seguir los hilos hasta llegar al autor del mismo. Así comenzó a seguir uno en uno, reconoció a todos los hijos de su primogénita, sólo Beth parecía un poco “dañada”. Las siguientes eran las menores Dunkelmeer, estaba Leelu, Camila, Antonella y Alysa en la casa, Rumiko en el jardín… pero ¿Dónde estaba la mayor, Lorraine?

    Su lazo fue el más difícil de contactar, apenas audible, apenas visible. La imagen se tornó borrosa al enfocarla, mostrando su cuerpo inerte en el suelo, el lugar no podía reconocerlo pero su a su nieta y el estado en que se encontraba.

    Sus ojos se abrieron por el golpe emocional, sin embargo ninguna lágrima se formó en ellos. Tendría que comunicárselo a su hija… de la forma más sensible que pudiera utilizar.
    --

    —Les digo que estoy bien— gruñó Murtagh sobre su cama, a su alrededor, un grupo de “enfermeras” Dunkelmeer lo rodeaba, todas con algún objeto médico en sus manos.

    —¡Fue un auto, Mumur, uno completo!—Alysa saltó sobre él para detenerlo, pues, a su criterio, se movía mucho.

    —Un convertible de carreras, no pesaba mucho—se justificó intentando levantarse. Leelu y Camila se le echaron encima también.

    —Sino quiere nuestra ayuda chicas, hay que dejarlo ya, me estoy hartando—se quejó Antonella, tenía muchas cosas importantes que hacer como para perder el tiempo con el licántropo.

    —¡Además ya no tengo nada!—Murtagh extendió el brazo mostrándoles que no tenía ya ni un solo rasguño. Las hermanas lo miraron fijamente asombradas por la rápida recuperación.

    —Ser un hombre lobo tiene sus ventajas—sonrió Camila al pensar en todo lo que pudiera hacer si tuviera ese grado de recuperación.

    El grupo de brujas iba a reír por la expresión de Camila cuando escucharon un grito desgarrador escaleras arriba. Como un llamado de emergencia, todos se dirigieron al lugar donde provino dicha alarma. Los primeros en llegar fueron sus primos, Shamuel, Lilith y Bastián, pero no había rastro de Beth ni de Lorraine. Ese detalle no les preocupó, sino la emisora del alarido.

    —¡Nooooooo! ¡NOOOOOOOOOOOO¡ Mi Lore no, por favor, dime que no—suplicó la mujer a los pies de la matriarca, sus ojos se notaban desconsolados emanando ríos de lágrimas.

    La anciana no había mencionado nada al respecto, de hecho, al momento de entrar en la oficina, Orona sentía lo mismo que su madre, una ausencia que la magia no tiene nada que ver, la pérdida de una hija.

    —Mamá… ¿Qué le pasó a Rain?—la pregunta de Leelu apenas si rebasó el sonido del llanto de la aludida. La pregunta golpeó directamente en el corazón de la madre, derrumbándola en el suelo. Otro corazón se cuarteaba, esperando la respuesta para terminar de romperse.

    —Mis queridos nietos, hoy hemos perdido a uno de nosotros, Lorraine ha sido asesinada.

    La reacción fue grupal, no hubo quien no sintiera un pinchazo en lo más profundo de su interior. Las hermanas rompieron en llanto, a excepción de Rumiko quien aun pretendía ser fuerte, las mayores corrieron al lado de su madre para abrazarla ahora sabiendo la razón de su inmenso dolor. Shamuel se quedó petrificado, sobretodo porque Lorraine poseía el don de la adivinación, Lilith abrazó en acto reflejo a su hermano, no por ella, sino por él, pues era su corazón quien terminaba de romperse en pedazos.

    —¿Dónde está Beth?—Se apresuró a preguntar el mayor de los altos.

    —Está casi llegando, en compañía de Adam e Isaac—respondió su madre, quien en cuanto supo la noticia comenzó a rastrear al resto de sus hijos.
    --

    —Perfecto—habló por fin Beth después de minutos de silencio al escuchar la notica—era la única que me caía bien.

    Shamuel estuvo a punto de corregirla o regañarla pues Bastian y Antonella se encontraban cerca, pero después de todo, así era el carácter de su hermana.

    Orona había caído en una especie de trance, como si durmiera plácidamente aunque sus párpados demostraban que sufría por dentro. Leelu y Alysa sostenían cada una las manos de su madre, procuraban no mostrarse débiles pues eran ellas ahora las encargadas de la situación.

    —Es una tontería, una puta tontería—maldijo Sebastián sin importarle si alguien se ofendiera por eso— ¿Por qué se fue sola? ¿POR QUÉ?

    —Fue su decisión, ella pudo haberlo predicho…

    —¡No fue su culpa! No lo digas o, o…—El menor cayó a su hermano, no quería escucharlo terminar esa frase.
    --

    Las dos mayores, la matriarca y su primogénita, estuvieron encerradas el resto del día en la oficina principal. Eran momentos críticos, ahora más que nunca.

    —Tu hermana no despertará en un buen rato, Yatnia—advirtió la anciana mientras daba su recorrido de un lado a lado de la habitación.

    —Y ahora la más fuerte de las menores ha muerto, además era nuestra mejor adivina.

    El caminar de la matriarca se detuvo de improviso y se giró hacía su hija preocupada— Dos personas acaban de salir de la mansión, creo que son tus mellizos.

    Yatnia golpeó el escritorio, en un momento como ese, era la peor de las decisiones por parte de los Altos. Enseguida fue en busca de su hijo mayor.
    ---

    *3* La conti que que que que Sango-chyan me ayudó a planear. Es su turno por lo que espero lo tenga... cuando pueda xD.
     
  2.  
    Sango_extermina

    Sango_extermina Fanático

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    —¡Maldita sea!

    A pesar de que Shamuel intentaba calmarse no lo logró. Sus ojos mostraban furia, pero más que furia la desesperación y angustias eran palpables en su mirada. Sus pasos eran veloces, prácticamente corría por las calles. El tono de su celular le hizo dar un respingo, con mano temblorosa contestó.

    Ve al este —la voz de su madre se escuchaba extraña, sin embargo aquel timbre disciplinado y frió le molestó—, ¡no te separes de Beth!

    Colgó. Su paso se aligeró, había corrido como loco en cuanto la fuga de sus hermanos salió de los labios de Yatnia. Detrás de él, su hermana le siguió pero en algún momento se separaron. Era tan estupido, ella estaba aún lesionada y a él no le importo.

    Unas manos lo empujaron con fuerza, casi tirándolo de bruces. Apenas notó las piernas de ella alejándose.

    —¡Muévete!

    —¡Al este! —fue lo que salió de los labios del mayor.

    En ese momento la conversación murió, lo importante era llegar antes de que lo peor pudiera ocurrir. Aún así… ¿cómo es que los gemelos eran tan rápidos?

    Sebastian estaba molesto, podía verse en sus ojos. La tristeza lo acompañaba y Lilith podría jurar que parte del brillo en sus ojos se había esfumado.

    —Oye —su mano se acercó con lentitud hasta el hombro de su gemelo, apenas rozándola cuando él la alejó con un ligero golpe.

    Ambos sintieron su corazón estrujarse, el Dunkelmeer no entendía el porqué lo hizo. Su mirada lo decía aunque las palabras no querían escapar de sus labios. Lo de Lore era demasiado para él. Seguramente su hermana entendería. Ella le sonrió, si tan sólo hubiera imaginado lo que vendría. Aunque luego entendería que por su imprudencia la desgracia volvería a caer sobre la familia.

    —Continuemos, Bas…

    Escuchó un ruido extraño, apenas un pequeño silbido mientras una sombra alargada se expandía sobre él. Lilith apenas había alzado un poco los ojos, una mueca asustada, los brazos de ella empujándolo a un lado con fuerza y lo siguiente que sus zafiros presenciaron fue una mancha deforme de color plomo aparecer en el lugar donde él había estado, donde su gemela lo aparto poniéndose en su lugar.

    En su rostro algo húmedo había caído, el suelo comenzaba a mancharse de carmín mientras un ligero quejido, desgarrador y lastimero, salía apenas por debajo de la viga.

    —Li… ¡Lilith!

    —Usp~ Zess falló—el paso de unos tacones resonaron a su espalda.

    De un momento a otro se petrificó. La mujer que vieron en la mansión Mars lo pasó de largo, pasando uno de sus delicados dedos por el lago de sangre. Sonrió, lamiendo la misma como si de algo exquisito se tratara antes de sentarse sobre el metal.

    —Ghnm…

    —Parece que sigue viva, que resistente —Scott soltó de pronto, apareciendo de la nada junto con Zess y el resto de los Detestation.

    Los ojos del Alto observaron, horrorizados, como su hermana dejaba escapar más sangre por la boca, tras que Zess removió el pesado metal que la mantenía en el suelo. Scott por su lado quería divertirse, así que sin piedad alguna pisoteó aquel frágil cuerpo. Cuando Sebastian intentó ir a socorrerla, Karrent y Aori le retuvieron.

    Sería divertido.
    ~

    Los gritos ya no salían de la garganta de ninguno de los dos. Él porque se había quedado sin habla. Ella quizá porque ya se había ido. Fue empujado con brusquedad. ¿Sería su turno? Realmente no importaba. En tan sólo un día había perdido a dos de las personas más importantes de su vida.

    —Lith… Tian…

    Levantó la mirada zafiro, observando los gestos sonrientes de aquellos vampiros. Le había parecido escuchar algo.

    —Lilith… Bastian—esas voces… sus ojos se abrieron más— ¡Lilith, Bastían!

    Shamuel, era la voz de su hermano. En la esquina distinguió las siluetas del resto del Alto. Su corazón se detuvo, los rostros incrédulos, temerosos al ver toda aquella sangre. El horror era palpable, luego desviaron la vista hacia él. Shammy presentaba un aura molesta, sus puños apresados con fuerza, Beth por el contrario estaba tan seria…

    Scott por alguna razón estaba emocionado, la sola idea de pensar en ver más sangre le excitaba. Y Bastian pudo leerlo perfectamente.

    Un segundo bastó para que sus hermanos mayores atacaran. Shamuel lanzando unos cuantos hechizos en sellos, mas que nada para causar una distracción, suficiente para que su hermano menor reaccionara y se alejara del alcance del enemigo. Beth por otro lado se acercó hasta el cuerpo de Lilith, levantándolo tan rápido como le fue posible.

    Después de todo era una misión de rescate.

    —No la tendrán tan fácil—Scott se lanzó contra Shamuel, pero el menor de los Alto se interpuso.

    —¡Bastian!

    Tres de los hilos que el Detestation usaba atravesaron uno de los brazos del menor y su hombro. A Shamuel apenas una cortada en la mejilla y en una de sus piernas. El vampiro estaba por empezar a absorber la energía del castaño cuando una extraña barrera lo detuvo. Extendiéndose incluso hasta Beth que estaba por ser atacada por Ansur.

    —La abuela…

    Pensamiento mutuo, Beth se acercó a ellos, pasando el cuerpo de Lilith a Shamuel, ella se hecho a correr primero, jalando a su hermano pequeño y tras ellos el mayor de los Alto.

    —Que aburrido…

    —Los ratones se van —sonrió Lucius, observando a Zess intentar destruir la barrera que los había encerrado.

    —Esta cosa no se deshace.

    —Lirio Dunkelmeer, no podrás detenernos siempre.
     
  3.  
    AntoniA Rose

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    Aries
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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Conti de Sanguito~~ Otra mueeeeeeeeeeeerte yeeeeeeeeeeeh. Me gustó mucho *3* sobretodo porque ya está avanzando la historia. Seh, es Detestation, pero estoy segura que ni me di cuenta hasta que me dijiste.

    1. Artic Rose

    2. Fabiana <--- turno de fabi-chyan, tienes 4 días a partir de este post, extendible a una semana solo si la pides.
    3. Katherine
    4. Tsukihiki
    5. Sango

    Como ya se acerca "el final" te pasaré a dejar unas ideas para que ya no se divague tanto.
     
  4.  
    Fabiana

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    – Por favor, Leelu. Ven con nosotros. – La peli rosada insistía continuamente.

    – Si Leelu, adelante ven. – Sonrió levemente Antonella, tratando de convencerla.

    – Leelu, hay que despejar la mente. – Abrazó a su hermana. – Ir al cine sin ti no sería divertidos.

    – Es que no se Alysa, luego nos regañan.

    – Nadie se va a enterar. – Río Rumiko.

    – ¡Es que nadie se da cuenta que perdimos a un familiar!

    – ¡La vida sigue Leelu! Lorraine se murió ¡No tu! Como dice Alysa, hay que distraernos. – Terminó gritando Antonella.

    – No grites Antonella, ubícate, o sea no se siente bien, es verdad la vida continúa, ¡Pero el espacio queda! – Exclamó Camila, algo alterada.

    – No Cam… Antonella tiene razón, hay que distraernos. Vamos al cine, si ustedes quieren.

    – Esa es la Leelu que conozco – Sonrió Rumiko.

    – ¡Yo manejo! – Exclamó Alysa.

    – Alysa, primero no tienes licencia, segundo el cine nos queda a dos cuadras, no seas floja. – Dijo Antonella.
    &shy;
    – Hay ese no es tu problema niña.

    – Ya shh, iremos caminando, seremos menos obvias.

    – Lo que dice Camila es cierto – susurro Rumiko. – Así la abuela no se da cuenta.

    Así todas salieron, sin pasárseles por la cabeza que los Detestation estaban muy cerca, tal vez demasiado.

    – Entonces ¿Qué vemos?

    – Freddy Krueger, la que está en cartelera, obviamente.

    – Alysa tú y tus películas de miedo. Veamos Posdata Te Amo.

    – No seas sentimental Camila, que tal si vemos… - Abrió los ojos como platos, sorprendida. - ¡Los Detestations!

    – Rumiko esa película no está en cartelera. – Rió Leelu.

    – No Leelu, ahí están los Detestations.

    Todas se pusieron en guardia, poniéndose todas juntas.

    – Que paso, acaso ¿Asustadas?

    – No las ves, son unas cobardes.

    – Oye estúpido, el único cobarde aquí eres tú.

    – Camila, silencio.

    La chica de cabellos negros y largos, ojos oscuros y con abundante maquillaje se dirigió rápidamente a donde estaba Camila.

    – No me subestimes enana.

    – No des un paso más o te mato ridícula.

    – Camila cállate. No la escuchen, está un poco loca. – Dijo Rumiko.

    – ¡No está loca Rumiko! Es realista, no podemos estar asustadas por toda la vida.

    – Leelu tiene razón. – Afirmó Alysa.

    Antonella movió su mano rápidamente y con la mente movió un farol de la calle, tirándoselo encima a un Detestation. Ellos por su parte con un simple movimiento alejaron a Antonella, esta se pego contra una pared y quedo lastimada.
    Leelu por su parte atacó a la emo, volviéndose invisible y clavándole una pequeña daga por atrás.

    – Insolente. – Dijo esta mientras le daba a Leelu un codazo en la nuca, lo que la dejo noqueada.

    El chico de cabello grisáceo un poco dañado atacó a Camila con la llanta de un carro, la cual esta esquivo y empezó a controlar mentalmente al chico.

    – Ahora te pegarás contra ese árbol, una y otra vez. – Rió, pero su felicidad no duró mucho, pues la peli negra dijo un hechizo y se sanó y con la daga de Leelu la atacó, haciéndole una gran y profunda herida en el abdomen. Camila instantáneamente dejo de controlar a Zeas, ya que se debilitó.

    – Enanas estúpidas. – Se acercó rápidamente a Alysa y esta hizo un hechizo hablado e hizo que la peli negra quedara desmayada.

    – Ese truco nunca falla. – Susurro Alysa.

    Zeas no lo pensó dos veces cuando movió con la mente un árbol, lanzándoselo encima a Alysa.

    Leelu, Camila, Alysa y Antonella lastimadas, cuatro de las menores Dunkelmeer. La única que quedaba era Rumiko, se encontraba en perfecto estado.

    – Chiquilla, este es tu fin. – Dijo Zeas quien estaba parado frente a Rumiko.

    – ¡No lo creo!

    Así los dos empezaron pelear, con hechizos hablados. Ambos eran muy buenos con eso, demasiado podría decirse, hasta que entre tanta concentración, Aori despertó y agarrando la Daga, se la clavó en el corazón a Rumiko.

    – Una menos. – Rieron y se fueron, no sin antés absorver el poder de Rumiko y guardarlo en un pequeño frasco.

    – Ru…miko. – Susurro Antonella que se encontraba sangrando.

    – Rumiko, ¡No!… Mi hermana no, ¡Ella no! - Grito Camila que se encontraba en el piso tirada desangrándose.

    Alysa estaba desmayada, Antonella y Camila sangrando, Leelu noqueada y Rumiko… Rumiko muerta.

    Camila gateó hasta la fallecida, pues no se podía levantar. Esta se tiró a su lado y la abrazó, las dos llenas de sangre, las dos hermanas, las dos hechiceras, las dos jóvenes, pero ella muerta.
    Leelu empezaba a despertar y notó la escena a lo que solo pudo ahogar un grito desgarrador.

    – Camila ¡¿Qué ha pasado?!

    – Descansará con Lorraine.

    Orona desperto, sentia que sus hijas la necesitaban, así que se levanto de golpe y se fue corriendo, llego pero ya… Ya era demasiado tarde, por lo menos para Rumiko.
     
  5.  
    AntoniA Rose

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    Gracias por la conti Fabi-chyan *3* fue bastante rápida y y y murió otra menor Dunkelmeer. Que niñas tan necias en salir en tal momento, bueno, eso me ayudó en pensar en más seriedad la situación que están pasando.

    Es el turno de Kat-chyan, aunque me gustaría poner algo antes de tu conti, sino te molesta.

    *3* Tendré que borrar eso por spam, pero aaaaaaaaaaacias Heke, aunque considero que me quedó muy muy corta debido a que es como un "como-relacionar-todos-los-caps" y no una conti/conti normal.

    Kat-chyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan esperamos tu poderosa conti.

    ---
    Detestation's Time

    De no ser por el campo que protegía la mansión, las carcajadas de los Detestation se escucharían en varias cuadras a la redonda. Los que llamaban más la atención eran Lucius y Zeas, ambos probando sus nuevas habilidades.

    —Esa bruja de la adivinación era fantástica, aun no sé cómo no pudo prever su muerte—Dijo entre risas atrapando todo lo que sus “hermanas” le lanzaban aun teniendo los ojos cerrados.

    —Deberías saber que esa clase de habilidades predicen hechos, más no los pueden cambiar sino está en sus manos—el albino levantó los brazos y media docena de monstruitos aparecieron a su alrededor.

    —¡Wow! Yo quiero uno de esos—Aori dejó de lanzar cosas cuando vio aquellos nuevos sirvientes del ahora dueño de las sombras.

    —Lástima, recuerda que sus habilidades son únicas, tendrás que conformarte con las que elegiste.

    El rostro de la gótica seguía seria a pesar de que la idea de tener las habilidades mentales y empáticas de las Dunkelmeer la emocionaba. Una de sus ventajas había sido no experimentar emociones, es decir, palabras como el remordimiento no existían para ella, sin embargo, con el paso del tiempo, esa habilidad se había convertido en un obstáculo para sentirse “humana”. Al absorber los poderes de Alysa, volvería a sentir emociones, aunque no fueran las suyas.

    —Entonces yo seré la próxima en elegir las víctimas.

    —Lo siento Aori, pero Karentt ha ordenado ir por los Priest ahora—la corrigió Scott.

    —No es justo, Lucius y él ya tienen un nuevo Don, además nadie me manda, iré si es necesario yo sola.

    —Será una visita rápida querida hermana—el mismo Karentt hizo su aparición frente a sus hermanos—te prometo que después de ellos, iremos con tus niñas Dunkelmeer.

    La sombría hubiera sonreído de haber podido, más se limitó a asentir una sola vez.
    --

    —¡¿CÓMO ES POSIBLE, LEELU?!

    La voz de Orona era tan diferente de lo usual, llena de ira, frustración y tristeza. Su rostro alegre y amable había envejecido veinte años de un momento a otro. Sin poderse contener, sacudía a su hija sin piedad.

    —Yo… yo… no quería…

    — Nadie quería, NADIE QUIERE, pero pasó—más que enojada, sus movimientos eran desquiciados, como si fuera una computadora a punto de estallar porque le cayó agua mientras estaba encendida—Dime, hi-ji-ta ¿Con qué arma murió tu hermana?

    La peli-lila esperó unos segundos, tanto ella como su madre lo sabían perfectamente así que no entendía el por qué de la pregunta—con… con mi daga.

    —¿Tu daga? Pensé que eras bruja, Leelu, no una ratera cualquiera. TÚ MATASTE A TU HERMANA, ESO FUE LO QUE PASÓ.

    —¡NO! Yo sé que me equivoqué, pero no fue mi mano quien le arrebató la vida, madre, no… no digas que yo fui quien…

    —Tu hermana Lorraine falleció hace poco, eso te convierte en la mayor, tú debiste cuidarla.

    —No… quise…

    La madre de las Menores Dunkelmeer no diría otra palabra, era clara la decepción que sentía en ese momento. Tomó una pala y se la extendió a su hija. Las indicaciones fueron claras: Leelu debía enterrar a la recién fallecida en el cementerio familiar, sin ningún tipo de ayuda, fuera persona o magia.

    Desde la mansión, Alysa, Antonella y Camila observaban a su hermana a lo lejos mientras ésta cavaba tan profundo como sus fuerzas podían. En otra parte, no muy lejos de ahí, Yatnia llamó a sus hijos para darles nuevas noticias, al parecer los Dunkelmeer no eran la única familia de brujos quienes tenían problemas con los Detestation, y para muestra, un Isaac Priest muy mal herido esperaba en la oficina de la matriarca.

    —Quiero que recuerden que son brujas—anunció Orona desde el corredor más próximo de donde se encontraban sus hijas—Si van a morir… háganlo con dignidad.

    Ninguna podría enfrentar a su madre por lo que las tres callaron irremediablemente, ni la misma Antonella tenía el orgullo como para defenderse.

    —Uno de los Priest está aquí, su abuela quiere que nos reunamos en su despacho para hablar de la situación.

    —Leelu sigue afuera…—trató de acentuar Alysa pero su madre siguió caminando hacia el lugar antes mencionado.
     
  6.  
    Elizabeth

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Asdf aquí dejo mi conti fea y corta. Siento que no sea muy interesante =(

    Vettel Karma~

    En el despacho de la matriarca se encontraban todos los miembros que quedaban de su familia -excepto Leelu- e Isaac Priest.

    Todos estaban cabizbajos, en menos de dos días habían perdido a tres Dunkelmeer si eso seguía así en menos de una semana no quedaría nadie.

    Sentado al lado de la matriarca se encontraba Isaac Priest que no estaba en muy buenas condiciones a simple vista.

    Ya estamos todos aquí, así que puedes empezar a contarnos lo sucedido Priest el tono cortante de Lirio demostraba que no iba
    a olvidar la rivalidad entre las familias.

    Gracias por vuestra atención Dunkelmeer. He venido para traer una petición por parte de mi familia, como representante de los Priest en este momento, les notifico los deseos de la familia de realizar una alianza temporal con el fin de derrotar a los Detestation.

    A todos los presentes les sorprendió de sobremanera el hecho de que fuera los Priest por iniciativa propia los que solicitaran una alianza. Las mayores de la familia supusieron que la situación era verdaderamente seria.

    ¿A que se debe este interés repentino? preguntó Yatnia, no descartaba el pensamiento de que eso podría ser una trampa para acabar con los Dunkelmeer.

    Mi familia, al igual que la vuestra ha sido atacada. Varios Priest han muerto, entre ellos mi hermano Dietrich, y la cabeza de la familia ha decidido proponer esta alianza para no sufrir más perdidas. Creo que, en este momento, ningún bando debería mostrarse orgulloso, pues todos estamos perdiendo ¿no? una sonrisa apareció fugazmente en el rostro de Isaac Lo mejor sería unir fuerzas para acabar con el enemigo que tenemos en común, por supuesto si algún Priest atacara a algún Dunkelmeer este sería castigado y usted, matriarca, escogería dicho castigo.

    Shamuel y Elizabeth, quienes eran los que más conocían al Priest, sabían que este no se daría por vencido, usaría cualquier estratagema para conseguir el “sí” de la matriarca.

    Me gustaría que, tanto mis nietos como tú, Priest, abandonarán mi despacho la oferta era muy buena pero tendría que mirar todos los aspectos antes de aceptar.

    No hay ningún problema respondió Isaac con una sonrisa mientras se levantaba y abandonaba la habitación seguido de los Dunkelmeer.

    Shamuel se dirigió a la habitación de su hermano quien se encontraba herido. Bajó las escaleras y abrió despacio la puerta, no sabía si estaba dormido y, si lo estaba, no quería despertarle.

    El mayor del Alto no podía estar más sorprendido al encontrar a su hermano en perfecto estado, jugando en la cama; sí, jugando, no entendía cómo ni porqué pero el menor del Alto tenía la apariencia de un niño de 9 ó 10 años.

    El niño, al ver a su hermano, se bajó rápidamente de la cama y fue corriendo hacia él.

    Shammy, Shammy has crecido mucho comentó el pequeño al ver la diferencia de altura entre ambos.

    Shamuel sonrió con nostalgia, recordando los momentos en los que jugaba con él en el porche hace 7 años. El mayor se sentó junto a Sebastian en la cama, dispuesto a jugar con su hermano pequeño.

     
    Elizabeth se encontraba sentada en el salón con Isaac quien daba la apariencia de haber venido para tomar un té.

    Borra esa sonrisa de idiota, me crispa los nervios habían pasado muchas cosas en menos de dos días, estaba enfadada por la muerte de su hermana -posiblemente también algo triste pero el sentimiento de enfado era mayor- y la sonrisa del Priest no ayudaba a reducir su enfado.

    Relájate Beth, no esperaba que la muerte de un familiar te afectara tanto Isaac rió.

    El de cabellos aqua se sorprendió ligeramente al ver a la Dunkelmeer sonreír.

    ¿Quién ha dicho que este afectada? Únicamente me enfada que mi hermana pequeña no haya estado a la altura, quizás deberías estar más preocupado de ti mismo, por muy bueno que seas convenciendo a la gente tanto mi abuela, como mi madre y mi tía no son tontas.

    ¿Acaso he dicho yo lo contrario?

    Ambos se miraron fijamente, en cierto modo ambos eran bastante cabezotas aunque afrontaran los problemas de forma distinta.

    ¡Beth también es muy alta no es justo! un grito infantil de reproche llamó la atención de amos jóvenes quien miraron incrédulos al niño que se acercaba con el mayor del Alto.

    Isaac soltó una risa entre dientes y, justo cuando la morena le iba a responder, la matriarca hizo su aparición.

    La mirada de Lirio paseo por la sala, centrándose durante unos segundos en el niño que se encontraba junto con Shamuel.

    Al parecer ya ha desarrollado su tercera habilidad pensó la matriarca viendo a su nieto.

    Su vista se dirigió a Priest.

    Pasa a mi despacho chico, ya hemos decidido la respuesta.

    Isaac se levantó con una sonrisa y entró al despacho siguiendo a la matriarca. La reunión no duro mucho y, cuando salieron, Beth no pudo evitar bufar al comprobar como el chico había conseguido su propósito.


    ***************

    Y fin (?)
    Quejas, correciones y demás por perfil o pm~
     
  7.  
    AntoniA Rose

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Regla No. 1 Fuera de los perímetros de la casa, nadie debe viajar en grupos menores de 3 personas.

    Los Dunkelmeer han tenido que adecuarse a esta principal regla. Los Detestation no atacan de forma individual, o al menos no se ha visto, así que las mayores no quieren que sus hijos se muestren en desventaja por el número de personas.

    A la hora de ir a la escuela, ya no lo hacían en dos vehículos. Todos tenían que viajar en la misma camioneta, si, camioneta, nada de autos deportivos. Además de eso, todos fueron trasladados a la misma escuela, una con universidad y preparatoria (o lo equivalente) para que no tuvieran que separarse. Además, Isaac y Murtagh también asistían a clases con los Dunkelmeer.

    Cabe destacar que las salidas de esparcimiento habían quedado totalmente anuladas. Esto no afectó mucho a los a los jóvenes brujos pues, después de la muerte de tres integrantes de la familia, preferían estar de luto.

    Regla No. 2 Las clases de defensa y ataque son obligatorias.

    Antes, los miembros de la familia podían decidir entre asistir o no. Debido al alto riesgo, aun dentro de la casa, este aspecto de la rama familiar es obligatorio. La mayoría de las brujas se habían entrenado “en el negocio” familiar, pero no en la magia para defender su vida, oportunidad que la generación de Lirio tuvo.

    Los menores se dividen en las diferentes clases que imparten las mujeres mayores de la familia. Yatnia era la encargada de hechizos, pociones y maldiciones tanto de ataque como de defensa, no importaba que sus hijos o sobrinas no dominaran tales disciplinas ya que se trataba de un caso especial. Orona se encargaba de la elaboración de sortilegios o talismanes para aumentar su rendimiento o protegerlos de sus enemigos. Y por último, Lirio se encargaba de despertar la tercera habilidad de sus ramas, además de tácticas de combate de brujas y una que otra artimaña.

    Regla No. 3 (y última) pensar que en tus manos están la vida de tus familiares

    Si siempre se pensó que los Dunkelmeer estaban divididos en Altos y Menores, no es nada cerca de la verdad. Nadie quitará la herencia de las brujas, es decir, para ser la matriarca, pero eso no significa que dejen de ser familia. La vida de un primo, es tan valiosa como la de un hermano y eso deben aprender los miembros de la casa.

    No se encontró forma de practicar o seguir esta regla, sin embargo, su resultado será puesto a prueba a la hora de enfrentarse con los Detestation.

    ~~~

    Hacía ya una semana desde la muerte de la menor de los Dunkelmeer. Las clases de defensa y ataque no eran tomadas por todos al mismo tiempo, debido a su número, sino que se repartían por grupos, los cuales eran formados al azar. El único que se pensaría exento de las clases de la abuela, sería Bastián, pues ya había despertado su tercera habilidad, pero, aun con esa ventaja, aun no era capaz de usarla a su favor.

    Por un minuto de su largo día, el menor de los barones de la familia se encontraba en su habitación con la mirada perdida en el techo, como si este le fuera a revelar la forma de vengar a sus seres queridos. En su pecho se alojaba un dolor inimaginable, el dolor de perder al ser amado, y sin poder ayudar en lo absoluto, y el dolor de perder la mitad del alma, que era así como veía a su hermana gemela. No era fuerte, nunca lo había sido, pero su coraje le hizo pensar que lo sería al menos para acabar con los que habían consumido la vida de Rain.

    Fue entonces cuando el techo cumplió sus plegarias. De entre las extrañas figuras que su mente imaginaba sobre él, un rostro fue tomando forma, no era muy detallado, simplemente distinguía lo que eran ojos, nariz, boca y, si su mente no lo engañaba, unos cuernos. Su imaginación comenzó a hablar.

    —Hola Sebastián, un gusto conocerte—dijo con voz clara y ronca, aunque acompañada con algo de eco. El rostro no tenía expresión alguna, era como ver el boceto de un dibujo tridimensional.

    —Ehm…¿Eres el resultado de alguna bizarra habilidades de mi familia?

    El techo rió como si el comentario del brujo hubiera sido una broma.

    —Quiero regalarte algo Bastián, es así como te llaman tus hermanos ¿no?—el aludido no respondió o preguntó siquiera, quería seguir escuchando, pero muy dentro de él sentía que todo era un engaño—Quiero darte el poder de derrotar a tus rivales, todo el poder que desees.

    —¿Cómo puedo confiar en ti? ¿Cómo se que lo que prometes es verdad?—el Dunkel se sentó en su cama, enseguida la imagen del techo lo siguió hasta la superficie de la pared.

    —No tengo porque demostrarlo. Antes que nada, me presentaré, mi nombre es Mephisto, hermano mayor de los herederos del inframundo. Y, si eres un brujo respetable, sabrás que mi nombre, como el de mis hermanos, no puede pronunciarse a la ligera.

    Eso era cierto, si algún demonio, brujo o cualquier ser que alegara ser uno de ellos, su castigo sería inmediato, sin mencionar lo atroz que podría llegar a ser.

    —No te apresures a responder, Bastián, solamente llámame cuando desees lo que ofrezco y todo será tuyo—La imagen comenzó a desvanecerse, haciendo parecer que la voz provenía de varias partes diferentes.

    —Espera, ¿qué quieres a cambio?

    Si Sebastián hubiera tenido la oportunidad, lo más seguro era que hubiera visto aparecer una sonrisa después de escuchar la respuesta—Tu alma.
    ~~~

    Comenzaba a llover, una fina y delgada capa de agua los cubría haciendo pensar que se trataba de una nube pasajera, sin embargo, el cielo se encontraba totalmente gris. En el cementerio familiar, Camila, Leelu y Shamuel observaban en silencio las tres tumbas frente a ellos, tal vez imaginando que alguna de ellas pudo haber sido suya o recordando a las personas que en ese momento ya no se encontraban junto a ellos.

    —Esto es como un mal sueño, que nunca terminará—mencionó la menor, con sus orbes fijas en la dedicatoria de sus hermanas.

    —No sé como la abuela pretende que superemos esta “prueba”. Todas ellas eran posibles matriarcas… es decir, las mujeres más fuertes de nuestra familia—Leelu no ocultaba sus lágrimas, la lluvia ya se encargaba de eso. Sin pensarlo, o pedir permiso, deslizo sus fríos dedos sobre la mano de su primo no llegando al pinto de entrelazarlos, simplemente quería sentir que el brujo estaba ahí. El de cabello oscuro no se apartó, pero tampoco intentó sujetarla.

    —¡No lo soporto! —grito Camila, seguida de un trueno el cual iluminó la pálida piedra de las tumbas—¡No soy débil! ¡No soy una mocosa! No…¡No fue nuestra culpa! ¡No pudimos hacer nada, NADA!

    ~~~

    —¿Estás seguro que es lo que quieres, Lancastah?—preguntó desde las sombras la anciana.

    —No vine aquí a hacerle perder el tiempo.

    —Eres tú el que ha perdido su tiempo, yo no—La mujer lo desafió con la mirada pero el albino no se movió ni un milímetro, y vaya que esos ojos pesaban en cualquiera—¿Por qué?

    Murtagh lo pensó varias veces, pero no fue su respuesta lo que le hacía esperar, sino la idea de que la anciana lo negara.

    —Sé que mi propósito fue retirar ésta maldición, pero… si ésta fuera la que me ayudara a mantenerla con vida, si mi maldición fuera mi fuerza, prefiero ser un licántropo a verla muerta.

    Lirio levantó una ceja. La idea no le gustaba, en lo absoluto. Pensar que el lobo lo hacía por alguna de sus nietas, aunque fuera más peso en la balanza a su favor, la idea de verlo correspondido le disgustaba, o más que eso, le producía repugnancia. Una bruja y un licántropo, que ironía, para ella, era como ver a un cisne casado con una lombriz.

    —De acuerdo, permitiré esto, solo la protección y si llegas a acercarte a mis niñas, considérate tapete.

    Murtagh no sonrió, ni siquiera agradeció la decisión de la matriarca, simplemente asintió con un ligero movimiento y se retiró del despacho.
    ---

    oOoUUU si! de nuevo conti mía, perdón pero es para juntar las ideas. Si, pasó una semana. No hablé de todos porque porque ya era mucho y ya había tardado (al menos mucho para mí xD).

    La siguiente es Heke, esperamos su conti y y y que sea rlz como como como ella escribe.
     
  8.  
    Tsukihiki

    Tsukihiki Entusiasta

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Muchos habían sido los cambios que habían transcurrido en menos de 2 semanas: había perdido para siempre a la mayor y menor de sus hermanas así como una de sus primas. Grandes pérdidas que la familia como podía trataba de superar.

    A ella en particular, a pesar de no haber sido tan apegada a ellas, le dolía y le afectaba de gran manera la situación, sin embargo no lloraba en público, ella prefería reservar las lágrimas a la privacidad de su habitación, donde nadie pudiese darse cuenta de la inmensa fragilidad de su ser y no causar más penas de las que ya sobraban en la familia. Por eso, se dedicaba durante el día a mantenerse lo más ocupada posible en actividades, para no dejarle tiempo a sus emociones a florecer.

    De las menores Dunkelmeer, era la que sin duda había sido más apegada a su madre, pero durante esa semana tuvo que limitarse a permanecer lo más alejada posible tanto de ella como de Bastian. En cuanto a la primera, el inmenso sufrimiento que soportaba por la pérdida de sus 2 hijas, era algo que los sentimientos de Alysa apenas podían sobrellevar a causa de la rama familiar a la cual pertenecía, debilitándola a un punto que apenas lograba sostenerse en pie. Y en cuanto a su primo, era algo que no estaba muy segura como describir, era como si con la muerte de Lilith la mitad de su alma se hubiese extinguido para siempre y la mitad restante tenía un extraño aire sombrío que le producían unos terribles escalofríos. Lo que jamás se hubiese imaginado era la verdadera naturaleza oscura que estaba acosando a su primo y mucho menos habría de imaginar el gran daño y pérdidas que este iba a ocasionar fuera de su voluntad, de hecho, si lo hubiese sospechado seguramente habría hecho algo para evitarlo y se hubiese ahorrado el dolor de la culpa que mucho más adelante llegaría a sentir.

    Sumado a esto, el ánimo en la mansión había cambiado totalmente. El estrés era parte del día a día de todos, cosa que también Alysa percibía demasiado bien, causando que sus emociones se volvieran terriblemente desastrosas variando entre la depresión, enojo y excitación -situación que cualquier médico sin conocimiento de la magia habría catalogado como ciclotimia*-, lo que a su vez alteraba las emociones de los otros cuando no lograba controlar su segunda habilidad. Por esta razón, sus hermanos y primos se habían limitado a evitarla lo más posible, a excepción de Leelu, sin embargo ella ahora se encontraba tan ocupada en agotadoras labores asignadas por ser ahora “la mayor de las menores”, que habían dejado a la rubia prácticamente sola, a excepción de Murtagh y Adam que seguían siendo fieles y leales a ella.

    Otros de los cambios, fue el recibimiento de Adam como huésped por invitación de la matriarca, situación que sorprendió de gran manera a todos menos a Alysa, pues fue ella misma quien lo sugirió de forma bastante inteligente a su abuela, sin el conocimiento del pelirrojo. Las razones ofrecidas eran la gran lealtad que este había ofrecido a la familia desde muy pequeño -demostrado aún ante la decisión del pelirrojo en quedarse a luchar junto a los Dunkelmeer a pesar de tener la posibilidad de huir a Australia (donde su familia se encontraba en esos momentos)-, el excelente dominio mágico que el muchacho poseía y su gran destreza con las artes marciales, que lo habían hecho merecedor de la cinta negra y Rokudan (sexto dan) en aikido; razón por la cual, lo convertían en una excelente adición de la familia durante la batalla final y el hecho de que viviera solo, no solo perjudicaba su vida si no además, lo volvía inútil en caso de que la mansión fuera atacada de repente. Finalmente la abuela le había propuesto al Berkeley brindarle lo que estuviera en sus manos de protección, siempre y cuando les enseñara a sus nietos por lo menos lo más importante de defensa personal.

    Por otro lado, las reglas se habían vuelto extremadamente estrictas, especialmente 3 nuevas que la matriarca había proclamado terminantemente inviolables.

    “Regla No. 1 Fuera de los perímetros de la casa, nadie debe viajar en grupos menores de 3 personas “.

    Prácticamente habían perdido la individualidad, situación que fastidiaba en gran medida a los más antisociales, sin embargo entendían la razón de la medida y nunca se quejaban abiertamente a excepción de Antonella, la cual en ocasiones se volvía extremadamente insoportable y desconsiderada.

    Casi todos habían sido cambiados de escuela/universidad, a excepción de Alysa y Adam, pues fue justamente a donde ellos estudiaban donde fueron inscritos el resto de los Dunkelmeer universitarios, mientras que los que aun asistían en preparatoria, habían entrado en una que se encontraba al cruzar la calle.


    “Regla No. 2 Las clases de defensa y ataque son obligatorias.”

    Como siempre, Alysa brillaba en las clases de pociones y se puede decir que ahora lo hacía aun mejor que antes, pues tan empeñada estaba en distraer su mente de las emociones de los demás, que se esforzaba aún más que antes, demostrando su talento natural que MUY en el fondo hacía sentir orgullosa a Yatnia, a pesar de que jamás lo admitiera.

    Además a esta regla se había sumado Adam, quien diariamente durante 2 horas entrenaba físicamente a los Dunkelmeer, de una manera tan seria y disciplinada que le causaba bastante gracia a la rubia, y solía bromear con él una vez que la clase finalizaba.

    “Regla No. 3 (y última) pensar que en tus manos están la vida de tus familiares”

    Las relaciones interpersonales se volvieron más tensas de lo usual, los brujos discutían más frecuentemente a causa del estrés y el exceso de cambios en la familia, demasiado intensos y difíciles de procesar. Sin embargo, como podían trataban de adaptarse y la falta de dominio de Bastian a su tercera habilidad despertaba en la mayoría risas, que ayudaban un poco a aliviar tensiones, a excepción de Alysa, quien a pesar que en otra situación habría disfrutado de lo lindo, continuaba evitándolo.

    *~*

    Si anteriormente Alysa era respetada -no solo en su clase sino también en toda la facultad de criminalística de la universidad en la cual estudiaba- ahora también era temida, al ingresar a su séquito al “nuevo estudiante de intercambio” el cual con su altura e imponencia Murtagh Lancastah llamaba tal vez demasiado la atención, produciendo un respeto instantáneo en todo el que veía. Durante una semana los tres se volvieron inseparables, de forma bastante indisimulada, pues enseguida dieron pie a los rumores que ya se conocían con anteriores u otros más descabellados, como el que el nuevo era el guardaespaldas de Alysa, quien probablemente era la hija de un importante mafioso de la ciudad.

    La joven bruja, desde muy pequeña había gozado de un innato liderazgo, el cual aunado a la manera tan fácil en que se le hacía entender los sentimientos de los demás (claro, producto de su habilidad mágica) y la manera en que nunca le importaba ayudar a otros, había reunido “fieles seguidores” –como se hacían llamar ellos mismos- que se desvivían por ayudarla y proclamarla como la “princesa de la facultad”, cosa que cada vez que llegaban a sus oídos la disgustaban de una manera que prácticamente “se comía vivo” con palabras dignamente de temer, a quien osara a llamarla de esa manera. Además su gran poder de decisión y la enorme capacidad de convencimiento, la llevó junto con Adam a ocupar los cargos de presidente y vicepresidente del semestre, haciéndolos incluso partícipe –con voz y voto- en las reuniones del consejo de facultad. En resumen, su escuela prácticamente era su reino y Murtagh se divirtió bastante al ver a Alysa desde esa perspectiva.

    Esta situación sin embargo, no hizo igual de feliz a Antonella, la cual resentida ante el cambio de colegio en el cual pasó a ser de la estrella a solo la “vanidosa hermana de la princesa de la criminalística” –Si, incluso en la escuela de enfrente era famosa Alysa- estaba hastiada de vivir bajo su sombra.

    -OMG ¿Que se siente ser la hermana de alguien famoso, Antonella? ¿Es ella tan genial en casa?

    - ¿Será que superan a Alysa por una vez en su vida? No es tan genial como dicen- respondió Antonella fastidiada de una popularidad prestada.

    - ¡¡Como vas a decir eso!! Escuché que una vez se enfrentó con unos tipos que estaban molestando a una de primer año y los venció sola con sus propias manos

    - ¡No estaba sola! ¡Estaba con el vicepresidente! ¡¡El cual es un bombón sexy!! Antonella, que suerte la tuya de conocerlo aunque más suerte la de tu hermana de pescar a un tipo así….

    - Primero que todo, Adam no es su novio...- Quiso agregar un “creo”, pero no estaba segura, pues bien era cierto la extraña relación que ellos tenían, la cual siempre sospechó que terminaría en compromiso, sin embargo la extraña escena que había visto hace poco con Murtagh ahora le hacía dudar- En serio, no es tan genial como creen, de hecho probablemente este jugando con los sentimientos de 2 tipos, cosa que es bastante despreciable- se apresuró a decir, a pesar de que ya en muchas ocasiones ella hubiese hecho lo mismo por lo que acusaba falsamente a su hermana mayor.

    - ¡¡¿¿Comooo??!! ¡¡Imposible!! ¡Antonella cuéntanos más!

    La entrada del profesor a la clase, terminó enseguida con su intento de manchar la intachable reputación de su hermana, cosa que a medida que empezó a transcurrir la clase le hicieron sentir un tanto culpable, después que ésta la había ayudado tanto últimamente. Sin embargo, odiaba profundamente vivir bajo su sombra, incluso para los ojos de su madre, la cual desde pequeña le había profesado mimos y elogios con su parecido a las princesas, que a Antonella siempre le hubiese gustado tener. Aunque esto fuera algo tan enormemente alejado de la verdad, pues su madre quería a todas sus hijas por igual, solo que dado las distintas personalidades les demostraba su amor de una manera única y diferente a cada una de ellas.

    Estaba cansada, obstinada y estresada. No se sentía bien ni en el colegio y muchísimo menos en su hogar, donde era sometida a intensos entrenamientos para los cuales sinceramente ella no estaba hecha. Y para empeorar la situación, no podía salir a distraerse. Tenía prohibido ir al cine, al Mall e incluso al mismísimo Spa.

    Ir al Spa era lo que más deseaba en el mundo en ese momento solo que…. No, no podía. Estaba terminantemente PROHIBIDO. Pero un pensamiento surcó de repente su mente: “¿Desde cuando ella era tan dada a las reglas” Entendía la situación, pero le parecía que las medidas de la abuela eran un tanto extremas. Además, los Detestation no habían aparecido en varios días y dudabas que fueran aparecer de nuevo en un tiempo, así que decidió que una vez finalizara la clase se saltaría la siguiente y se escaparía al Spa, luego volvería a tiempo para cuando la recogieran en el colegio.

    Y ante esta resolución, no escatimó en salir apresuradamente en cuanto el timbre anunció el final la hora clases y el profesor salió del salón, llamar a un taxi mientras corría por las escaleras y montarse en él una vez que este hubiese llegado, dándole rumbo a su Spa favorito.

    ~*~
    En otro lugar, el árbol de cristal mostró la imprudencia de la menor Dunkelmeer, que de haber podido habría arrancado una sonrisa en la inexpresiva Detestation, miró a continuación a Karentt y este sonrió por ella.

    - Adelante Aori, no desaproveches una oportunidad así.

    - Hermosa pero tonta esa Dunkelmeer- agregó divertido Lucius- Sin duda, te acompañaré Aori.

    - Si te atreves a poner un solo dedo en mi presa, juro que te mato lenta y dolorosamente.

    - Tranquila, solo iré como observador- contestó sonriente luego de guiñarle un ojo.

    - No, gracias. Prefiero ir sola…

    - Ve con él- Agregó Karentt- Prudencia sobretodo, hermana.

    La gótica asintió y enseguida desapareció de la habitación, seguida por el rubio.

    ~*~

    Del otro lado de la calle, un teléfono celular vibró, anunciando la llegada de un mensaje de texto. Llegando justo cuando un mal presentimiento se apoderaba de su ser.

    Hime-sama <3
    Le escribo como me indicó lo hiciera,
    cuando me pidió cuidar a su hermana.
    Antonella acaba de salir inexplicablemente del salón.
    Según me dijeron, alguien la vio tomar un taxi.
    ¡Saludos! ^0^​

    Sintió como un escalofrío recorrió su cuerpo. Fue la impresión tan grande que le produjo aquel mensaje que olvidó la manera como había sido llamada al principio de él. Más por acto reflejo que por otra cosa, se levantó rápidamente del asiento captando la atención de toda la clase.

    - Señorita Dunkelmeer, ¿Le sucede algo?- preguntó el profesor sorprendido.

    - Profesor, me temo que a mi pesar debo abandonar la clase. Había olvidado comentarle que ahora mismo tengo una reunión con el centro de estudiantes y me temo que mi asistencia, junto a la de Adam y Murtagh es obligatoria.

    Ante estas palabras los 2 chicos la miraron sorprendida, entendiendo el pelirrojo enseguida luego de leerle la mente.

    Tras abandonar el salón de clases, empezaron a correr.

    - Adam... ¿La localizas? Trata de leer su mente

    -Está lejos… ¡escucho mucha interferencia! –dijo sosteniéndose la cabeza con ambas manos- Espera, capto algo… Relajarse, ¿un Spa?

    - ¿Qué sucede?- preguntó Murtagh confundido sin aligerar el paso.

    -¡Su Spa favorito! ¡Se donde es!– exclamó la rubia- ¡Adam! Avísale mentalmente al que esté más cerca de mis primos o hermanas ¿Mur-Mur tienes las llaves del carro? Es Antonella, salió sola de la escuela… Tengo un mal presentimiento

    - ¡Es que esta niña no puede ser mas egoísta e irresponsable!- respondió molesto Adam, expresando las palabras que el mismo Murtagh estaba pensando en ese momento

    - Si, aquí las tengo. No tenemos tiempo en esperar a los demás, somos 3 y no estamos rompiendo ninguna regla, adelantémonos nosotros.

    - Tienes razón- lo apoyó Adam- ¡Vamos!


    Al entrar al establecimiento, Adam utilizó su habilidad de manipular mentalmente a las personas para hacer que la recepcionista les indicara el lugar donde la pelimorada se encontraba y sobretodo a no aparecerse por allá por nada del mundo. Pero cuando por fin encontraron la habitación en la cual se encontraba Antonella, se dieron cuenta que era demasiado tarde…

    Tirada en el suelo con una bata ahora coloreada carmesí, se encontraba el cuerpo inerte de la bruja sin vida sobre un charco de sangre. Pero lo más perturbador de la escena era que en el centro de su pecho había un hueco, por el cual había sido arrancado el corazón. Y en la pared, sobre la joven escrito con sangre:

    “ Detestation ex cruor ”​


    Alysa, llevó sus manos al rostro y calló de rodillas al suelo mientras de sus ojos empezaban a emanar un río de lágrimas que no tenían intención de detenerse por lo menos en un buen tiempo.

    - Malditos….- no pudo evitar contenerse Murtagh, golpeando una pared por la impotencia.

    Un sonoro trueno hizo dar un brinco a los 2 jóvenes de la impresión, dentro de la habitación empezaba a llover con una intensidad que variaba con el llanto de la bruja. Su tercera habilidad, al fin había despertado.

    Adam respiró profundo y se arrodilló a abrazar a su amiga que no dejaba de llorar desconsoladamente, mientras al mismo tiempo transmitía mentalmente a los Dunkelmeer más cercanos que Antonella había muerto.

    ~*~~*~~*~​
    OMG creo que me inspire y se me fue un poco la mano con lo largo xD hace tiempo no me extendia tanto xD (2.508 palabras= 5 pag Arial 11) Lo que hace uno por no querer estudiar.......... Bueno disculpen si me extendi mucho con mi personaje, pero en serio no pude evitarlo xDuuuu... Quejas o comentarios, avisar D=
     
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    AntoniA Rose

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Dx Dah! Necia, necia! bueno así tenía que ser. Largaaaaaaaaaaaaaaaaa conti laaaaaaaaaaaaaaarga. Wooooooooooooo no me imaginé que Alysa tuviera tanta influencia en su escuela, pero es una brujita y debe explotar sus habilidades.

    Turno de Sango-chyaaaaaaaaaaaaaaan, si tienes problemas te cambio de lugar again *3*UUU aunque espero que podamos leer una conti tuya.
     
  10.  
    AntoniA Rose

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~


    Endless Magic



    Al cementerio de la familia Dunkelmeer se le agregó una nueva lápida. En el epitafio nadie tuvo una idea concreta de que poner pues Antonella más que bruja, quería vivir como artista (o cantante ya casi no recordaban). Orona fue la única (como buena y amorosa madre que era) que se adelantó a escribir: “Vive, sobre el cielo entre las estrellas”. Muchos pensaron que la última palabra denotaba dos sentidos.

    La reunión fue presenciada meramente por las de Menor Dunkelmeer. Quedando únicamente las hijas, puesto a que su madre se había quedado sin lágrima alguna y prefería abandonar el lugar sin decir nada, Leelu fue la primera en comenzar la “charla”.

    —Sólo quedamos tres… que ironía—limpió sus mejillas que aun mostraban rastro de dolor.

    —Lorraine, Rumiko… Antonella, sus nombres ahora son como… como… recuerdos nada más—Camila se agachó al suelo para poder escribir los nombres en la tierra usando magia, como si fuera su dedo pero sin tocar la superficie.

    Alysa suspiró, al menos el estado de ánimo de sus hermanas no estaba siendo influenciado por el suyo ya que todas pasaban por el mismo sentimiento, solo que cada una lo demostraba de forma diferente, en su caso, muy apenas pudo disolver la nube negra que deambulaba sobre ella.
    ~~~

    Poco después de cerrar la puerta trasera –la que conducía al cementerio y al invernadero- Orona se encontró de frente a su hermana y a su madre.

    —Tenemos que comprar víveres, los que tenemos sólo alcanzarán para la cena y el huerto no tiene suficientes verduras—su hermana la miró con severidad, de alguna forma, sabían que esa tarea, aunque sencilla, las exponía a dejar la casa sin ninguna de ellas pero la idea de mandar a los muchachos no era para nada grata.

    La Menor asintió tratando de esbozar una sonrisa, en su lugar se formó una mueca de amargura que hasta ella misma reconoció como el gesto equivocado.
    ~~~

    Habían escogido un lugar bastante público con la idea de que los Detestation no se atrevieran a atacar con tantos civiles de por medio. Se equivocaron. Tan pronto como entraron al supermercado, detrás de ellas las siguieron “sujetos armados”, el alboroto no se dejó esperar por parte de las mujeres que hacían fila para pagar en caja pero una voz las hizo callar, una voz que parecía helar el alma.

    —¡Esto es un asalto!—bramó Zeas sosteniendo un rifle en lo alto para que todos pudieran verlo. De inmediato las personas se tiraron al piso sin que nadie tuviera que ordenarlo.

    —¿Un asalto? Qué… qué idiotez—Yatnia no podía creer lo que estaba pasando, los Detestation se habían “disfrazado” con un pretexto tan humano. De entre todas las personas, las Dunkelmeer eran las únicas quienes seguían de pie.

    —Señoras—llamó de forma gentil el líder de los Detestation mientras el resto seguía apuntando a las demás personas—por aquí, sino es mucha molestia.

    Orona tomó de las manos a sus familiares murmurando un hechizo de protección, mientras siguieran sujetas de ella, nada podría pasarles. Solo los vampiros pudieron sentir el hechizo.

    Karentt les mostró el camino hasta abrir la puerta de una camioneta al parecer blindada, las mujeres se preguntaron de donde habrían sacado algo así. Sin más remedio, las tres subieron a la parte trasera, todas en guardia, esperando cualquier alimaña por parte de los Detestation.

    —No se preocupen, las queremos vivas, bueno, eso no garantiza que podamos jugar un poco—Ansur tomó lugar en los asientos del medio, que son los que tienen puerta y a su lado se colocó Scott llevando consigo una bolsa llena de dinero (no importaba la cantidad, sino seguir la farsa del asalto).
    ~~~

    El reloj del comedor sonó replicando en toda la mansión. Las diez campanadas advirtieron a los jóvenes de la casa que ya es tarde y sus mayores no han regresado. La cena estaba lista, enfriándose en la cocina, mientras Shammy, Beth y Leelu esperaban sentados en el comedor.

    —¿Seguiremos esperando? Ninguna responde ni manda una señal de auxilio—la pelipúrpura no dejaba de ver el reloj, siguiendo el segundero como si en él llegar a encontrar la respuesta.

    —Dile a Camila que lo siga intentando, ella siente sus pensamientos ¿No? Entonces siguen con vida.

    —Ya se lo he pedido muchas veces, Beth, y lo sigue intentando, pero no hay respuesta.

    —Tenemos que buscarlas-intervino Shamuel con voz áspera pues tenía mucho sin pronunciar palabra—de algún modo debemos ayudarlas.

    —¿Cómo están tan seguros que necesitan ayuda?—Camila entró al comedor seguida de Alysa y Bastiá, este último con unas ojeras impresionantes bajo sus ojos, como si tuviera semanas sin dormir. Detrás de ellos, y sin entrar aun, estaban Murtagh (en su forma lobuna) y Adam pues preferían no interrumpir en decisiones familiares pero no dejarían a la rubia sola ni por un minuto.

    —Salieron hace diez horas, no es normal que tarden tanto.

    —¿Alguien tiene un plan?—insistió la castaña.

    El silencio que invadió la sala fue bastante incómodo. Los minutos siguieron pasando, afuera, la noche cada vez era más oscura debido a las nubes que cubrían el cielo. Muchas ideas cruzaban en sus mentes pero ninguna tomaba forma concreta. Sí, podían llegar ¿Pero salir? Y si las encontraban ¿podrían ayudarlas?¿Sería una trampa? Claro que era una trampa.

    Sus sospechas se reafirmaron cuando Camila comenzó a escuchar voces que los demás no podían percibir. Alysa dedujo que estaban comunicándose específicamente con ella pues era la de las habilidades mentales.

    —Me han dicho donde están, debemos ir por ellas si queremos que sigan con vida, traté de confirmar con ellas pero no me dieron acceso a sus pensamientos.

    —Si en algún momento debemos mostrarnos fuertes, es este. Esta noche, o quedan los Dunkelmeer de pie, o lo hacen ellos—el mayor de los Altos se puso de pie. Estaba decidido, el tema de los Destestation quedaría en el pasado si resultasen victoriosos.
    ~~~

    Camila los guió hasta una mansión deteriorada, casi en ruinas. El plan era separar a los Detestetion para que estuvieran más en desventaja. Antes de salir de su casa, llamarón a Isaac, quien no tardó en encontrarlos cerca de su destino. Ellos eran nueve y los Detestation seis, no había forma de hacer equipos así que se tratarían de ayudar en cuanto alguien se encontrara en problemas.

    Lo primero a lo que debían enfrentarse o superar, era la entrada, que por conveniencia, la puerta se encontraba abietra. Alysa y Leelu se encargaron de colocar todos los hechizos defensivos que se les ocurría, al menos así no tendrían que preocuparse de una emboscada o ataque sorpresa, pero no podrían mantenerlos durante la batalla. Al frente estaban Beth e Isaac, detrás Shammy, Bastián y Adam, ellos cinco cubrían a las Menores y al cuadrúpedo. Conforme avanzaban por la extraña mansión, las paredes se volvían más amplias, hasta llegar al punto de no parecer reales.

    —Esta no es una casa común, se veía más pequeña por fuera y estos pasillos parecen interminables—la pelinegra mantenía la guardia a pesar de no haber peligro latente.

    Por fin llega el último tramo dejando al descubierto un enorme salón con un pilar en el centro. Los Detestation se encontraban de pie y al ver a los jóvenes Dunkelmeer, la mayoría no pudo evitar sonreír.

    “Bastián… me necesitas, tu sabes que me necesitas. Dime, muchacho ¿en qué te ayudarán tus habilidades natas? ¿Cambiarás de edad para vencerlos?” la voz dentro de la cabeza del menor de los Altos se burlaba de él, y tenía razón, a diferencia de sus hermanos, sus habilidades eran curativas no de ataque.

    —Qué más da ¡comencemos!—gritó Lucius y sus hermanos lo apoyaron.

    Las figuras se movieron tan rápido que solo parecían sombras recorriendo la estancia. La barrera que las Menores habían formado repelía los hechizos y maldiciones de los vampiros pero tampoco dejaba atacar a los que estaban dentro de ella.

    De pronto, el entorno comenzó a cambiar. La sala quedó atrás dejando el lugar en plena oscuridad, ni siquiera podían verse entre sí. La sensación de suelo fue la siguiente en cambiar, lo sólido pasó a ser líquido dejándolos caer en un profundo mar de sombras y después, el agua se transformó en aire.

    Leelu sentía que caía sin poder detenerse. No había sonidos, nada, así que la preocupación de colapsar le era frustrante. Tenía que regresar la luz, de alguna forma… o, o volar. Lo único que se le vino a la mente fue el emblema de la familia, un dragón sosteniendo una roca. Sintió como su cuerpo se adaptaba a sus pensamientos y de pronto se suspendió en la nada. No podía verse, pero estaba segura que su aspecto ya no era el mismo.

    —Necesito luz… —murmuró para ella, de alguna forma sabía que sus familiares ya no se encontraban a su alrededor.

    —No te preocupes, la encenderé para ti.

    Y como si se tratase de un interruptor, el escenario se iluminó dejando ver un bosque tupido de árboles en cuyas copas se filtraban los rayos de sol. Zeas se encontraba frente a ella, solo que no lo recordaba tan bajo.

    —Vaya, nunca pensé que me enfrentaría a un dragón, eso lo hace más emocionante.

    La Dunkelmeer no tuvo tiempo de festejar el despertar de su tercera habilidad pues una ráfaga la cubrió y al instante sintió que le ardía la piel. Era grande si, y poseía poderosas escamas en la piel, pero el hechizo del vampiro la hizo caer. Intentó girarse para no aplastar sus alas y poder alejarse pero se sentía tan pesada que le era imposible. Haber cambiado de aspecto resultó mala idea, al menos en ese aspecto porque no estaba acostumbrada a un cuerpo tan diferente.

    Volvió a pensar en el dragón, sino fuera por la piel, ya estaría muerta. Su cuerpo cambió en una segunda ocasión, esta vez era más ella aunque su piel se veía de un tono verdusco. Ya en un tamaño correcto, logró ponerse de pie y encarar al albino quien se encontraba extendiendo una mano hacía ella.

    —Bien, estoy esperando—se burló Zeas sin quitarle la vista de encima.

    Nunca pensó que se encontraría sola, al menos creía que se enfrentarían en el mismo escenario pero sus rivales ya tenían contemplado todo.

    —¿Dónde estamos?—se atrevió a preguntar.

    —Mmm, pensé que era obvio, te traje a otra dimensión, mis hermanos han hecho lo mismo con el resto de ustedes, digamos que estamos peleando en el mismo lugar de forma paralela.

    Zeas se movió de nuevo como si fuera una sombre y, sin que Leelu lo pudiera anticipar, ya se encontraba detrás de la bruja. Esta última intentó alejarse pero los brazos del Detestation la rodearon por el cuello, levantándola ligeramente del suelo.

    —Jajajaja no sé porque no hicimos esto antes, son tan débiles como siempre—rió tan fuerte que era lo único que Leelu podía escuchar.

    Eso la desconcentró pero no tardo en liberarse de su atacante con tan solo usar su primera habilidad, enseguida, cuando se vio a salvo, se volvió invisible. Zeas chasqueó la lengua, no le gustaba para nada haber olvidado ese pequeño detalle.

    Un ligero sonido detectó su paradero. El vampiro levantó su vista y la encontró de pie, inmóvil no tan lejos de él. No tardó en lazarse sobre ella no sin antes chocar con una pared invisible la cual lo derribó dejándolo en el suelo.

    —Je… nunca pensé que podría estar dentro de un árbol y volverlo invisible excepto de mí—Leelu salió de su escondite y al instante el árbol se volvió de nuevo visible. A diferencia de ella, Zeas no le vio el lado gracioso.

    El vampiro se repuso rápidamente a pesar de que un ligero hilo de sangre sobresalía de su labio inferior. En dos rápidos movimientos acorraló a la chica contra el suelo y comenzó a golpearla con tanta furia que parecía que la destrozaría en cualquier momento. Leelu gritaba de dolor intentado protegerse, era tan fuerte que no le permitía desvanecerse y escapar.

    Fue eterno, al menos para ella. Su cuerpo ya no le respondía como antes, de hecho, temblaba como si estuviera a punto de entrar en shock. Debía mantener su mente clara, y a pesar de que doliera, no desconectarse de ese mundo pues de ser así, la batalla habría terminado.

    —“Shammy… por favor… ayúdame”—suplicó para sus adentros, debía aferrarse a algo, algo que la mantuviera con vida a pesar de que su cuerpo se encontrara destrozado.

    Un grito rompió con la monotonía de los alaridos de dolor. Escuchó que alguien peleaba, pero sus ojos estaban tan hinchados por los golpes que apenas si podía abrirlos. Si estuviera mejor, aseguraría que esos dos eran Zeas, su rival, y Scott.

    —¿Eres estúpido hermano? —reclamó el albino intentado repeler al otro.

    —¡Déjala!¡No la vuelvas a tocar!—su voz tenía un tono diferente, como si fuera otra persona la que hablara por él.

    —Tú no eres Scott… es decir… lo eres pero no dentro de él—miró a su alrededor cuando el bosque se desvaneció, de nuevo estaba en la sala con el pilar en el centro.

    Un bastián totalmente diferente se acercó a Leelu y colocó una mano en su frente, rápidamente las heridas se fueron curando dejándola con simples moretones. Viéndose recuperada, la pelipúrpura se puso de pie dándose cuenta que su primo estaba en todos lados, es decir, que había más de un Bastián. Además pudo ver que Ansur ya se encontraba derrotada, Beth e Isaac aun peleaban contra Karentt, Camila y uno de los Bastián se las veían contra Lucius, Alysa, Adam y Murmur contra Aori, y por último, el cuerpo de Shammy se encontraba inerte en el suelo. Tuvo la necesidad de ir por él pero Bastián la detuvo.

    —Es sólo su cuerpo, su alma está peleando dentro de otro e increíblemente a la vez peleando contra Zeas.

    —¿Qué?—Leelu no podía creer lo que decía, es decir, que dentro del cuerpo de Scott, el alma de este y Shammy peleaban y además tenía la habilidad de usar el cuerpo para hacer lo mismo con Zeas.

    —Creo que está enfocando la furia de su rival para mover el cuerpo y reflejar la batalla al exterior y así es como puede tener dos peleas al mismo tiempo—Bastián sonreía tranquilamente, como si todo hubiera terminado.

    De pronto, el cuerpo de Scott se cayó en seco convulsionando, al parecer dentro la pelea de almas seguía en su apogeo pero el portador ya no soportaba los ataques de Zeas. Este último analizó la situación recordando las habilidades de los Dunkelmeer. Al identificar el causante de todo, encontró su cuerpo tirado en el suelo y se dirigió corriendo hacía él, con rabia explotando de sus ojos.

    —Tengo que ayudarlo—dijo Leelu cuando se dio cuenta de que Zeas se dirigía al cuerpo de Shammy. Buscó entre sus ropas y encontró un cabello del albino mientras con la otra mano sacaba uno de sus muñecos vudú. Como el vampiro ya le llevaba bastante ventaja, era lo único que se le pudo ocurrir.

    Ató el cabello con un talismán al muñeco vudú, dicho objeto era para aumentar el poder del muñeco y así asegurar su funcionamiento. Antes de que Zeas pudiera avanzar más, Leelu azotó al muñeco a una de las paredes, al mismo tiempo, el cuerpo del albino se arrojó como si alguien lo hubiera aventado hacía una de las paredes. La chica le dio alcance abalanzándose sobre él. Levantó una mano cambiando su forma a la de una navaja afilada, como si su brazo fuera una espada y la dejó caer directo en el pecho del vampiro. La sangre brotó empapando rápidamente su cuerpo, aun así, Leelu no podía estar segura de su victoria aun. Con su otro brazo, repitió el cambio de forma pero esta vez para decapitar al Detestation.

    Cerró los ojos, aquella imagen no era grata en lo absoluto. Retiró sus extremidades, ahora espadas y se incorporó tambaleando. Su cuerpo estaba exhausto a pesar de que Bastián ya la había curado con anterioridad. Sus brazos fueron adquiriendo su forma original poco a poco, y después, no pudo escuchar más que silencio.

    ----

    *3* Mmm ¿Fin? Nuuuuuuuuuuuuu siguen sus peleas y espero poder explicarme bien.

    Cuando todo se vuelve oscuridad, cada uno de los Dunkelmeer fue llevado a otra dimensión para pelear con un Detestation. Las peleas quedan así:
    Beth e Isaac - Karentt
    Leelu - Zeas
    Alysa, Adam y Murmur - Aori.
    Shamuel - Scott
    Camila - Lucius
    Bastián -Ansur.

    Cuando las dimensiones se "rompen"y todos regresan a la misma sala (la que tiene un pilar al centro) es cuando Bastián acepta la ayuda de Mephisto y vence a Ansur (eso no lo puse por eso lo explico) y es ahí cuando metí un poco la mano en la pelea de Shammy-Scott. Todas las peleas terminan después de eso, no antes pues se supone que deben aceptar la ayuda de Bastián, de alguna forma.

    Todas sus peleas son libres, los que tienen acompañantes (como Beth y Alysa) pueden decidir cuando meterlos o dejarlos de lado o como gusten.

    Los turnos son:
    Katherine
    Fabiana
    Hiki
    Sango

    Aun así, el orden no influye en la pelea, así que pueden comenzar a escribir xD. Dudas por aquí, el grupo, MP o correo.

    *3*UUU Espero sea entendible y les haya gustado y y y y y que disfruten de su última pelea.
     
  11.  
    Elizabeth

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Endless Magic

    Todo estaba oscuro, muy oscuro. Elizabeth retrocedió un paso de manera inconciente chocando contra algo o alguien; no se apartó, a esas alturas ya distinguía perfectamente el aura de extraña tranquilidad que emitía Isaac.

    Lo que significaba que pelearía con él. Como si no tuviera bastante con el enemigo.

    ¿Cuánto más piensas esconderte? preguntó la mayor del Alto.

    No obtuvo respuesta mas la oscuridad que les rodeaba comenzaba a desaparecer. La luminosidad no era demasiada pero se podía distinguir el lugar donde se encontraban. A Elizabeth le recordó a un quirófano bastante antiguo digno de cualquier película de terror.

    Por el escenario elegido no tardaron en adivinar que el vampiro frente a ellos no se contentaría con una muerte rápida aunque lo más seguro es que ellos tampoco.

    Isaac avisó a la Dunkelmeer y esta creó un campo de protección lo suficientemente rápido como para detener el ataque del Detestation. Era muy fuerte, los suficiente para crear una apertura en la cúpula creada por la Dunkelmeer para defenderse.

    El vampiro miró a Isaac, al parecer no había investigado lo suficiente sobre los Priest, antes de tomar una decisión apresurada debía asegurarse de las habilidades este.

    Unos cristales se clavaron en su brazo derecho atravesándolo por completo, debido a su distracción Beth había conseguido lanzarle varios cristales sin que se diera cuenta.

    Sin previo aviso el vampiro desapareció. Ambos brujos observaban la sala sin saber de donde iba a aparecer. Karrent emergió de una sombra detrás de la Dunkelmeer lanzándola de un golpe haciendo que chocara contra la pared.

    La morena se limpió la sangre que salía de su boca, si no hubiera sido por el aviso que Priest le había dado segundo antes del ataque, no le habría dado tiempo a crear una armadura. Esta estaba destrozada y la sangre también empapaba la zona del estómago de su camiseta.

    Isaac había decidido servir de apoyo a la Dunkelmeer, él no tenía habilidades ofensivas a diferencia de ella, pero podía ayudarla a prevenir los ataques y a confundir al enemigo. Viendo que el vampiro se aproximaba a la bruja, movió las manos realizando los sellos necesarios para una maldición que no afectó al vampiro.

    Lo siento, pero no me veré afectado por maldiciones de semejante calibre fue la primera vez que oyeron hablar al vampiro , he usado un hechizo defensivo.

    La Dunkelmeer le atacó de frente apenas haciendo un rasguño en el traje del vampiro quien la golpeó dejándola en el suelo, este la golpeó nuevamente en la zona del estómago haciendo que la chica se encogiera. No gritó ni se quejó.
     
    Isaac sonrió ligeramente tras leer la mente de Elizabeth. Se acercó al vampiro quien, al ver que se aproximaba decidió no contenerse más, Isaac consiguió evitar el primer golpe mas no el segundo, ni el tercero. Cayó al suelo, movimiento que Karrent aprovechó para encargarse del brazo derecho del brujo, rompiéndolo. Por primero vez se podía apreciar en la mirada de Isaac su verdadera naturaleza.

    Karrent, al ver la mirada del Priest, supo que este no le había atacado para proteger a la chica más bien parecía que solo le importaba salir vivo de allí aunque tuviera que darle a la Dunkelmeer en bandeja. Intentó teletrasportarse pero esa vez el fue imposible. Isaac había manipulado la mente del vampiro para que este no se preocupara de las acciones de la Dunkelmeer.
     

    Esta vez te tengo vampiro Elizabeth sostenía un muñeco de vudú que llevaba un trozo del traje del vampiro además de un poco de cabello.

    Estaba tirada en el suelo y apenas podía respirar por los golpes recibidos. La pared que se encontraba enfrente del vampiro estaba hecha completamente de metal. La Dunkelmeer puso su mano sobre ella y esta comenzaba a tomar otra forma, la de pinchos metálicos que sobresalían. Movió el muñeco del vampiro, arrojándolo con toda la fuerza que tenía a la pared.


    El vampiro fue lanzado contra la pared, los pinchos atravesaron su cuerpo y cayó al suelo.

    Isaac maldijo y una maldición más altisonante salió de los labios de la Dunkelmeer. Karrent se levantó, había hecho un hechizo defensivo para que el daño no fuera mortal. En ese momento tenía más ganas que al principio de hacer gritar y retorcerse a ambos brujos, aunque más a la Dunkelmeer. Después de todo el otro chico no estaba en condiciones de moverse demasiado.

    Elizabeth notó que la sala estaba completamente manchada de sangre. Ella tenía bastantes costillas destrozadas, sin contar la hemorragia que tenía en la zona abdominal. Miró a Isaac, tenía un brazo roto además de múltiples golpes por todo el cuerpo. No estaban en condiciones de pelear.

    Sintió una mano en su hombro, vio la mirada ligeramente sorprendida del vampiro y, al girarse, vio a su hermano; no, mentía, ese ya no era su hermano. Poco a poco sintió como las heridas de su cuerpo desaparecían a excepción de los moratones. Una vez que estaba curada, se levantó sin dirigir la mirada al cuerpo de su hermano.

    No necesario que me des las gracias hermana.
    Lo siento, no doy las gracias y menos a algo que no es mi hermano.

    Estaba enfadada, muy enfadada y el vampiro frente a ella era la mejor forma de liberar el estrés. Isaac, ya recuperado, estaba poniéndola al tanto de todos los pensamientos del vampiro.

    Si pensabas hacer sufrir y matar lentamente a una víctima, déjame decirte que te has equivocado de Dunkelmeer Elizabeth lanzó la peor de sus miradas al vampiro Cuando acabe contigo ni tus queridos hermanos van a reconocer tu cadáver.

    El vampiro saltó, lanzándose a por ella. La Dunkelmeer consiguió esquivarle, puso una mano sobre la pared, sacando algo de ella.

    El brazo del vampiro en el suelo, la sangre brotando, una espada en la mano de la Dunkelmeer. Elizabeth creó una armadura que protegió su otro brazo del ataque del vampiro, echo ese mismo brazo hacia atrás, tocando la pared. Una segunda espada apareció en la mano de la Dunkelmeer.

    La disimulada risa de Isaac quien se divertía leyendo los pensamientos de ambos. La verdad, no sabía quien era más sádico si el vampiro o la Dunkelmeer malhumorada. Hizo una maldición dirigida a la pierna del Vampiro.

    No huyas fue lo que le dijo a Karrent.

    Elizabeth le cortó cada una de sus extremidades, dejando la cabeza para el final. Estaba de muy mal humor y el vampiro no había gritado ni una sola vez lo que evitaba que se divirtiera humillándolo.

    Si no fuera porque no tengo tiempo me encargaría de hacerte rezar vampiro dijo antes de cortar su cabeza.

    Estaba enfadada, frustrada y cansada a pesar de que habían curado sus heridas. Isaac estaba al lado de ella quien parecía haberse divertido leyendo los pensamientos del vampiro y los suyos. Se extrañó al no escuchar nada.

    ***********************************

    Aquí dejo mi conti, siento el retraso, espero que les guste y todo eso (?) Salió un poco sádica y sangrienta pero~~
    Le puse el mismo título que Artica, también puse que Beth notó el cambio de Bastian, por ser hermanos y todo eso, sabe que algo nada mal.

    Si hay algo mal me avisan y lo cambio~
     
  12.  
    AntoniA Rose

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    *3* Conti de Kat-chyaaaaaaaaaan quien desaparece por varios días (ioi). Me gustó la pelea, Beth es una sanguinaria por naturaleza (?), *3*UUU Isaac se debe sentir apenado de que no pudiera ayudar más en la pelea. Lo único que puedo corregirte es que usaste mucho la palabra "vampiro" para referirte a Karentt y lo hace leer repetitivo, pero neeeeeeeeeeehhh casi no los hemos usado para darles otros apodos o referencias.

    La siguiente es Hiki (le mandé un mensaje a su perfil pero no me ha respondido).
     
  13.  
    Tsukihiki

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Endless Magic​




    Justo unos segundos antes de que todo hiciera negro y empezar a caer en aquel extraño mar, intuyendo el plan de los Detestation en separarlos, mas por acto reflejo que por miedo, se aferró con una de sus manos al pelaje de Murtagh y con la otra a la mano de Adam, lo que garantizó que los 3 se encontraran juntos en aquel extraño universo alternativo al cual habían ido a parar.

    Era un entorno totalmente surrealista, habían flores y hongos gigantes de formas y colores insólitos, árboles de los cuales colgaban como frutos relojes redondos de distintos tamaños; algunos de los arbustos resecos, tenían formas que hacían recordar películas de terror y cuyas ramas parecían moverse como si tuviesen vida propia. Pero sin duda lo más aterrador fueron unos ojos que parecían no pertenecer a nada, que se abrieron justo cuando los extraños aparecieron. Sin duda, era un mundo totalmente surrealista y bizarro en el que habían ido a parar, pero para tranquilidad de los 3 estaban juntos y eso era lo que más les importaba en aquel momento.

    - ¿Dónde demonios estamos?- fue el lobo el primero en reaccionar

    - Sin lugar a dudas en otra dimensión…- le respondió Adam no precisamente al entender sus gruñidos sino al sintonizar los pensamientos del Lancatash.

    - Sabía que esto era una trampa.

    - Mur-Mur, sabes que no teníamos otra opción… Tienen a mi madre, a mi abuela y mi tía ¿Qué otra cosa podíamos haber hecho?- Le respondió esta vez la joven bruja, pues aun conservaba aquel encantamiento que había utilizado en ella misma para entender y calmar al licántropo el día en que se conocieron.

    Alysa dio un respingo al sentir una presencia extraña que aparecía en el lugar y se sorprendió al ver una joven de cabellera larga y expresión depresiva que la miraba fijamente.

    -Alysa Dunkelmeer, al fin nos encontramos… Y veo que trajiste intrusos- expresó mirando a los 2 chicos con desdén- No creas, que por haberlos traído tienes algún tipo de ventaja.

    Dicho esto, hizo un movimiento con ambas manos que produjo que mágicamente un par de guillotinas gigantes se levantaran del suelo y se dirigieran con velocidad hacia ellos, más en dirección a los jóvenes que a la bruja, pues cuando estos se movieron para esquivarlos, los filos pasaron a cada lado de la rubia –quien nunca se movió ni un centímetro- sin siquiera tocarla.

    - Como pueden ver, este es mi mundo y yo lo controlo ¿Les gusta?

    - De hecho, si…- respondió la Dunkelmeer sonriendo de forma retadora- parece de película de terror o diseñado por Tim Burton- agregó dando un rápido vistazo de nuevo al lugar.

    La vampira la miró confundida mientras que Adam no se podía creer la conversación que se estaba llevando a ese momento.

    - ¿No crees que no es el momento de admirar el paisaje, Alysa?- Gritó Adam, mientras saltaba del árbol del cual se había subido para esquivar la guillotina y abalanzarse sobre la vampira.

    Aori, enseguida esquivó el ataque gracias a su habilidad para la adivinación e hizo un nuevo movimiento de manos que arrastró una enorme piedra del lugar a una velocidad sorprente que golpeó al pelirrojo y lo estrelló contra un árbol cercano.

    Murtagh, aprovechando lo que parecía el descuido de la vampira se lanzó sobre ella con sus fauces abiertas dispuesto a causar el mayor daño posible, pero sucedió lo mismo que antes y esta vez fue el lobo el que salió despedido contra no uno, sino varios árboles uno tras otros, pues al ser su cuerpo tan grande y pesado estos no podían contenerlo.

    - ¡NO ESTORBEN!- les gritó Aori

    Alysa los miró preocupada, pero al verlos moverse se sintió un poco más tranquila.

    La razón por la cual no había atacado aún era que se encontraba analizando a tu adversaria primero, ella no era tan impulsiva como sus amigos, pero agradecía que estos hubiesen dado el primer paso pues le había permitido a ella tener un mejor panorama.

    - Estas muy tranquila… ¿es que acaso no tienes miedo?- Le susurró al oído Aori, quien de alguna manera se las ingenió a para situarse detrás de la ojiazul- Veo que eres más valiente que tu hermana… Tenías que ver como se humilló y me rogó por su vida, que vergüenza de bruja. Lo mejor fue su expresión de miedo cuando le arranque el corazón con mis propias manos.

    Tras esas palabras, la rubia abrió los ojos de golpe, y luego de sacar una poción del bolsillo la arrojó al suelo para crear una pequeña explosión que le dio tiempo de alejarse lo más posible , voltearse, y al mismo tiempo confundir a su adversaria.

    Estaba enojada, MUY enojada. Miró el cielo, enfocando toda su ira en él. Las nubes empezaron a condensarse y hacerse gris, truenos de intensidades variables se hicieron presentes acabando con la quietud del lugar.

    En el suelo que pisaba un símbolo brillante empezó a formarse, Alysa empezó a correr, pero con cada paso que daba este empezaba a formarse de nuevo, sabía que no podía detenerse, si lo hacía el sello la atraparía. Se concentró en correr con todas sus fuerzas. Lo que no pudo predecir es que la raíz de uno de esos árboles encantados se levantó haciéndola caer de bruces al suelo, valiosos segundos perdidos, pues a pesar de que se incorporó lo más rápido posible, el sello terminó por formarse dejándola totalmente atrapada.

    Trató desesperadamente de salir, pero cuando trataba una pared invisible le cortaba el paso. Trató de hacer otros encantamientos pero el sello anulaba todos sus poderes.

    El primero de sus amigos en aparecer nuevamente fue Murtagh, el cual en su condición de hombre lobo, le había permitido sanar más rápido sus heridas. Este se abalanzó nuevamente contra Aori, quien esquivaba perfectamente todos sus ataques.

    - ¡Mur-Mur cuidado! ¡Predice todos tus movimientos!- estas palabras distrajeron el lobo, situación que aprovechó Aori para teletransportar los frutos-relojes de uno de los arboles cercanos que empezaron a girar rápidamente y cuyos bordes eran filosos y cortantes. Eran demasiados, imposible esquivarlos todos, y de haber podido, el mismo sello que había atrapado a Alysa terminó por atraparlo a él. Finalmente los relojes le dieron, incrustándose en su dura piel, permitiendo que su sangre brotara libremente y manchara el césped de rojo carmesí. Un sonoro aullido dejó escapar de su garganta hasta apagarse con el sonido de un trueno.

    -¡¡¡¡MURTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGH!!!!!- gritó Alysa con todas fuerzas, mientras sentía como la conciencia del lobo empezaba a desvancerse, lágrimas empezaron a brotar por sus ojos- ¡¡No te atrevas a morirte!! ¡¡Lo prometistes!!

    Los truenos empezaron a volverse más frecuentes y ahora relámpagos habían hecho aparición el cielo. Aori había desaparecido de pronto, pero en otro lugar escuchaba como se daba a cabo otra batalla. Intentó nuevamente salir, pero no lo logró, sin embargo se percató que su prisión se había debilitado un poco.

    Otro sello apareció de pronto frente a ella teletransportando a un joven pelirrojo también inconsciente, con cortaduras en todo el cuerpo y lo más aterrador era que de una herida en su cabeza no dejaba de brotarle sangre.

    - Adam….-cayó de rodillas- No…No puede ser- dijo para sí misma mientras más lágrimas empezaba a correr por sus ojos- Si te atreves a morir, te juro que te perseguiré hasta el mismo infierno….-

    Empezó a dar una sucesión de golpes con todas sus fuerzas al suelo lo más veloz que podía, concentrando su ira en cada puñetazo y gritando con todas las fuerzas que era capaz. Al mismo tiempo y sincronizada con ella, una serie de rayos empezaron a perseguir a Aori, pero esta los iba esquivando uno tras otro, parecía una bailarina: giraba, saltaba, daba un paso para adelante otro para atrás. Hasta que finalmente, la velocidad de los rayos la superaron y uno de ellos le rozó un hombro y parte de la cara.

    Alysa aprovechó el momento de debilidad de ella y por lo consiguiente del sello, para romperlo con un talismán le había obsequiado su madre unas semanas atrás.

    La vampira empezó a sangrar profusamente, situación que la alteró y la hizo salir de su inexpresividad, estaba llena de ira por alguna razón. Quería matar, quería hacerla sufrir por todo el dolor y sangre que había causado en los suyos, perder no estaba en su vocabulario, y la mataría asi fuera lo último que haría en su vida.

    Confundida, llevó su mano al pecho y otra a su cabeza. Esa no era ella, esas no eran sus emociones, empezó a temblar y se dio cuenta que eran las emociones de la bruja, que estaba haciendo uso de su segunda habilidad.

    - ¡Ya basta! ¡Deja de hacer eso!- siempre había anhelado tener emociones, pero jamás se habría imaginado que así se sentía, no le gustaba en lo absoluto. Pero aún así tenía curiosidad de experimentar otros sentimientos.

    Otro rayo la alcanzó, trató de esquivarlo nuevamente, pero este le dio en la pierna chamuscándola y causándole un severo dolor. Ya estaba harta, acabaría con la rubia deprisa.

    Del suelo brotaron unas especies de plantas que eran como tentáculos cubiertos con espinas que parecían tener vida propia, se abalanzaron contra Alysa y a pesar de que ésta intentó esquivarlos finalmente la atraparon. Primero un pie, luego el otro y ambas manos. Los tentáculos empezaron a moverse sobre su cuerpo de manera ascendente, girando alrededor de sus miembros, haciéndole presión e incrustándole las espinas en la piel y moviéndose desde las partes más distales del cuerpo hasta llegar a los muslos, brazos, torso y finalmente cuello.

    - Me pregunto si seguirás con esa estúpida valentía… Ruégame por tu vida y prometo que te mataré rápidamente y no sentirás más dolor… Si no lo haces, dejaré que mis espinas sigan clavándose en ti hasta q mueras lentamente.

    Alysa no dijo nada, solo apretó los puños y una última sucesión de rayos pero más débiles atacó a Aori.

    Las espinas alrededor del cuello de la rubia empezaron a ejercer más presión, asfixiándola. Poco a poco empezó a sentir como su vista se empezó a nublar y todo se fue haciendo oscuro, la fuerza empezó a abandonar su cuerpo y justo cuando estaba a punto de entregarse completamente a la inconsciencia, sintió como una fuerza externa rompía aquellos tentáculos, liberándola de aquella letal prisión.

    Cayó estrepitosamente a un suelo, que ya no era el césped de aquel mundo surrealista. Ahora se encontraba en un gran salón escasamente iluminado con un inmenso pilar en el centro, donde el resto de sus hermanos llevaban sus batallas en paralelo. Reconoció a Bastian, cuando este se acercó y toco su cuello para sanarle las heridas internas, dejándole solo los moretones.

    Quiso agradecerle y pedirle que ayudara a Adam y Murtagh, pero un mal presentimiento al encontrar su mirada con la de él la dejó muda. Su primo le sonrió y se fue rápidamente a ayudar en las otras batallas. Miró a donde se supone debían encontrarse sus amigos, pero ellos ya no estaban, temió por ellos. Pero el susto enseguida la abandonó al sentir cálidas palabras de aliento de Adam en su mente, tenía un plan.

    Aori se levantó del suelo con dificultad. Bastian le había lastimado su pierna chamuscada por el rayo, lo que le producía un dolor indescriptible. Sin embargo, aún podía pelear pues su especialidad no eran precisamente los ataques cuerpo a cuerpo.

    Con sus poderes robados a Antonella, hizo a aparecer las mismas guillotinas que atacaron en un principio a Adam y Murtagh y las dirigió contra Alysa, pero estas parecieron atravesarla si proporcionarle ningún rasguño. Alrededor de ella aparecieron un montón de réplicas de la rubia, que la miraban retadoramente.

    Emociones inmensamente dolorosas empezaron a llenar la mente de Aori. La menor Dunkelmeer, hacía todos sus esfuerzos en recordar todos los sentimientos que había sintonizado a lo largo de las últimas semanas, concentrándose especialmente en la inmensa desdicha de su madre por haber perdido a tantas hijas en tan corto tiempo.

    - ¡Ya basta!- se sujetó la cabeza Aori, moviendo torpemente la guillotina tratando de acabar con las falsas Alysas que estaban a su alrededor. Lo que no sabía era que no es hubieran muchas copias de la bruja, es que Adam estaba jugando con su mente para hacerle creer eso y darle tiempo a su amiga para desestabilizarla, pues aparentemente eso interfería con las artes adivinatorias de la bruja.

    La Detestation empezó a temblar y cayó de rodillas al suelo. Eran demasiadas emociones para alguien que jamás había sentido y su cuerpo apenas podía contenerlas.

    La guillotina de pronto se detuvo en seco y cayó al suelo, era el momento que estaban esperando. Murtagh se abalanzó sobre ella con las fauces abiertas y la mordió violentamente, primero en el cuello arrancándole un tajo de piel y luego en el brazo arrancándoselo de un solo mordisco.

    Al fin, había terminado…

    Alysa quiso voltear la mirada y evitarse aquella desagradable escena, pero no lo hizo. Era una prueba prácticamente autoimpuesta para saber si sería capaz de aceptar la condición de Bestia de aquel chico, pues a pesar que él no le había dicho nada, en el fondo sabía que Murtagh había tomado su decisión de permanecer de por vida en su condición de licántropo, aunque aún no conociera la razón de ello ni muchísimo menos los sentimientos del joven hacia ella.

    Adam enseguida la alcanzó con una amplia sonrisa de esas que tanto lo caracterizaban y que le gustaban tanto de su mejor amigo. Quiso devolversela, pero no pudo y solo logró gesticular una mueca que más que alegría expresaba preocupación. El pelirrojo confundido le leyó la mente y enseguida ambos miraron de uno a otro las réplicas de Bastian, que se encontraban ayudando en las demás batallas, dándose cuenta que la batalla final estaba muy lejos de haber terminado.



    ~*~​

    Como inspiracion-chyan es necia y me llego cuando estaba estudiando decidi escribir igual el capitulo, porque si no lo hacía no me dejaría concentrarme en toda la tarde xDuuu Disculpen los errores pues lo escribi apurada en un necio teclado gringo, y pues yo soy medio apestosita describiendo batallas asi que espero que les halla gustado xD
     
  14.  
    AntoniA Rose

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    *3* Inspiración necia rlz! que bien que te dejaste llevar (?) y y y espero no repercuta en tu examen. El lugar de la pelea me agradó por lo mismo de ser surrealista, ¡quiero hongos gigantes! En un párrafo me perdí de quien hablabas pero pero pero se entiende después de terminar de leerlo (ya no recuerdo donde era). Ya ya quiero conocer los hijos de Alysa y Muuuuuuuuuuuuuuur-mur.

    La siguiente es Sango-chyaaaaaaaaaaaaaaan.
     
  15.  
    Sango_extermina

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Endless Magic.

    Simplemente flotaba en esa oscuridad, ni siquiera podía apreciar su propia nariz, como si estuviera ciego. Una repentina luz lo obligó a cubrir sus ojos con un brazo, su espalda chocó con algo suave y esponjoso. El paraje que tenía enfrente era bastante confuso, cientos de muñecos de peluche flotaban en todas direcciones, desde pequeños hasta del tamaño de una casa. Tal como el conejo gigante con el que chocó. Ahora tenía un camino bajo sus pies, de mosaicos amarillos y rojos intercalados como un tablero de ajedrez.

    —Tan lindo, tan lindo.

    Scott había aparecido ante sus ojos, con un muñeco entre sus brazos, sonriendo ampliamente. Shamuel apenas hizo un gesto de incomprensión al sentirse algo cansado. El vampiro se le acercó, dejando caer el peluche, mismo que salió flotando por allí. El Dunkelmeer intentó moverse, para su sorpresa no podía, algo se lo impedía. Los dedos del Detestation pasaron por el cabello y la cicatriz del brujo, quién se limitaba a intentar obtener algo de uno de los bolsillos de su chaqueta.

    —Sin esta cicatriz serías más de mi gusto —dijo el de ojos ámbar— pero debo admitir que te sienta bien.

    —Aléjate —más que pedir fue una orden, dicha con tanta ferocidad que el otro no pudo evitar carcajear.

    —¡Que malo! ¡Y yo que pensé en conservar tu cuerpo!—Scott se separó, haciendo un claro berrinche— ¡Hubieras sido una linda muñeca!

    El Dunkel ni siquiera se permitió imaginarlo. Su mano izquierda logró llegar a la bolsa, sacando lentamente un talismán, mismo que lamentablemente se activaba usando un hechizo. De lo contrario posiblemente no estuviera atado por, lo que apenas apreciaba, un delgado hilo. Tras verse liberado el Detestation simplemente sonrió satisfecho, al parecer tendría oportunidad de jugar.

    —¿Dónde están los demás?

    —¿Quién sabe? Sólo te he traído conmigo a mi pequeño mundo.

    —¿Por qué?

    El vampiro sonrió con una inocencia y maldad tal que Shamuel, por un segundo, deseó no haber preguntado.

    —Simple, quiero tu poder.

    Al instante algunos de los muñecos comenzaron a moverse, para fortuna del hechicero eran de aproximadamente el tamaño de un humano adulto, o quizá no tuvo tanta suerte. Los peluches comenzaron a atacarlo, de sus suaves manos afiladas garras se dejaron notar, las caras dulces y alegres se transformaron en expresiones psicópatas. Ni siquiera en sus más locas pesadillas infantiles su mente habría figurado tal escenario.

    Evitó soltar una maldición, apenas esquivando a aquellas marionetas. No tenía siquiera tiempo de formular algún hechizo, los dedos de Scott se movían con más energía siendo acompasados por los demoniacos juguetes.

    —Piénsalo, con tu poder será sencillo hacer sufrir a otros.

    El castaño se quedaba sin opciones, o se dejaba golpear para poder terminar un hechizo o se quedaba evadiendo por poco cada cuchillada de aquellas afiladas garras. Parecía obvia la respuesta. Se alejó lo más que pudo, sosteniendo un trozo de papel entre sus manos, Scott no dudó en atacarlo. Una de las garras fue clavada en el hombro derecho, otra en la pierna de ese mismo lado. Pero el tercero y el resto no llegaron, una potente luz obligó al vampiro a retroceder, cerrando apenas unos segundos los ojos. El Detestation sintió una ligera ráfaga, eludiendo escasamente un conjuro que se había dirigido hacia él.

    Uno de sus propios muñecos lo atacó entonces. Debía admitirlo, no esperaba un movimiento tan riesgoso. Eludió las afiladas garras para ordenar un ataque al cuerpo del brujo y, haciendo uso de sus hilos, aplasto aquel cuerpo hecho de algodón. Shamuel volvió antes a su cuerpo, una barrera mágica le había protegido del simultáneo ataque de aquellas marionetas. No obstante ahora mismo estaba parcialmente indefenso.

    —Entiéndelo, ¡son débiles!

    Los cabellos rodearon uno de sus brazos, Scott se había acercado a una velocidad impresionante, tanto que apenas logró sujetarlo de los hombros. Ambos empezaron a forcejear, aunque era obvio que Scott sería el ganador si continuaban en ese ataque físico.

    “Shammy… por favor… ayúdame”

    El Dunkelmeer abrió un poco más los ojos.

    —Le… Leelu…

    La sola mención de ese nombre desconcertó al vampiro. Era imposible que Shamuel no reconociera la voz de su prima, esa chica que por más que intentara ignorar o alejarla siempre estaría allí. La persona que le dio aquel apodo por el que todo mundo lo llamaba: “Shammy”. Apretó los labios. El brujo forcejeó más, llegando incluso a empujar un poco más al otro ser. No podía perder, no podía. Debía ir a ayudar al resto… a Leelu. Empujó con fuerza al vampiro, el escenario había quedado en oscuridad, antes de darse cuenta vio su propio cuerpo en el suelo.

    No era el mejor momento para un desprendimiento del alma. Estiró la mano hacia su cuerpo, percatándose entonces de la piel excesivamente pálida de aquella mano. Su vista busco en todos lados a Scott, quería asegurarse de lo que ocurría.

    Un golpe por la espalda lo hizo caer el suelo, estaba todo oscuro, pero podía distinguir completamente sus manos, rodeadas de cierta luz que normalmente las almas desprenden.

    —¡¿Qué es lo que hiciste?! —exigió una voz a sus espaldas— ¡Maldito brujo!

    Scott lo fulminó con la mirada, una extraña ráfaga lo rodeaba. Después de todo parecía ser verdad.

    —Mi tercera habilidad: ocupar cuerpos con alma —musitó el Alto y el Detestation sonrió con arrogancia— aquí ya no sirve lo físico.

    No se dijo más, un mar de llamas se abrió paso hasta Shamuel, que se resguardo en una muralla de roca solida. Era como si estuvieran conscientes dentro de un sueño. Era una sensación nueva para el hechicero, podía mover el cuerpo del otro ligeramente, pero el costo era defenderse de la otra alma. Antes que nada debía “adormecer” el espíritu opuesto.

    —Shammy…

    Poco a poco una figura se mostraba, su cabello largo ondulaba despidiendo brillos marrones. Y esos ojos que tanto conocía. El Detestation no pudo evitar degustar el rostro atónito del mayor de los Altos Dunkelmeer. Y no era de menos, tenía ante él a Lilith, su querida hermana menor. Ella corrió para abrazar al brujo, mismo que seguía sin reaccionar. Apenas movió un poco los brazos para estrecharla, era tan real.

    —Duele mucho Shammy —susurro la Dunkel— ¿por qué no me ayudaron…? ¿Por qué tardaste tanto? —un ligero sollozo— ¡¿Por qué?!

    Las manos del brujo fueron retiradas con brusquedad, mismas que estaban manchadas de rojo al igual que parte de su ropa. La castaña se encontraba bañada totalmente en sangre, igual que “ese” día. Las memorias de lo ocurrido volvieron a él. Si en verdad hubiesen llegado a tiempo ¿Lilith aún estaría con ellos? ¿Fue su culpa por no imaginar lo que ocurriría? Ellos se conocían perfectamente, así que de haber pensado un poco las acciones de Bastían quizá. Sin darse cuenta estaba cediendo, bajo la atenta mirada ámbar, comenzaba a perder la concentración gracias a la culpa.

    —¡Ustedes me dejaron!

    —No… ¡Lilith! ¡Nosotros jamás…! —pero, ella ya estaba muerta, aunque quisiera remediar las cosas no podría.

    Y allí entró en razón, después de todo en ese mundo se podía crear lo que fuera y su hermana ya no se encontraba con vida. Solamente era una ilusión creada por aquel vampiro. Si, definitivamente, su hermana no actuaría de esa manera. Hizo aparecer una espada, cuya hoja partió en dos la figura de la Alto, haciendo uso de toda la fuerza de voluntad que tenía. Esa silueta se desvaneció como el humo. Shamuel volvía a retomar el control del cuerpo de Scott. Cosa que agradeció pues el de cabellera verdosa ya estaba por atacar el cuerpo del hechicero.

    El mundo creado por el vampiro se deshizo, estaban de nuevo en “el mundo real”. Lo primero que apreció fue a su hermano correr hasta su verdadero cuerpo.

    —Te lo encargo —le dijo, al parecer le entendió pues comenzó a sanar su cuerpo; después se alejo corriendo, había visto a Zeas sobre Leelu.

    Sus brazos se colaron bajo los del otro vampiro, doblando uno de tal forma que pasara por el cuello del albino y el otro llegara al hombre de Scott. Era un intento por detenerlo. El otro forcejeaba.

    —¡Déjala! ¡No la vuelvas a tocar!—incluso para el propio hechicero ese tono lleno de rencor le era raro. Extraño para alguien que no fuera alguno de sus hermanos.

    —Tú no eres Scott…

    Correcto. Entonces los golpes de Zeas iniciaron, el de apariencia más frágil apenas se protegiera. Obviamente el de ojos grises poseía una ventaja abrumadora en cuanto a batallas físicas se hablaba. Dentro de aquel “recipiente” Shamuel mostraba ligeras heridas, mismas que en cualquier momento se reflejarían en su cuerpo al igual que los golpes que estaba recibiendo la forma física de Scott. Los golpes habían afectado más al usuario original que al propio brujo.

    —Usar a Zeas para algo como eso… caíste bajo.

    —¿No te gusta cuando eres tú el afectado? —respondió con frialdad el de ojos marrones, observando las cadenas que se habían formado alrededor del vampiro. Finalmente consiguió detenerlo usando la misma espada con la que destruyo a la falsa Lilith para atravesar su abdomen. Y todo gracias a la propia jugarreta del Detestation. Con eso tendría suficiente tiempo— hasta nunca.

    El Dunkelmeer cerró los parpados. Al abrirlos vio lo que Leelu había hecho y como caía al suelo, intentó ir a ayudarla pero un agudo dolor en todo su cuerpo lo detuvo, sangre comenzó a salir por la comisura de su boca antes de escupirla para no ahogarse con ella. Su hermano llegó entonces a socorrerlo, sanando las heridas causadas por la sincronía de su alma y el cuerpo de Scott. Precisamente se le olvidaba ese detalle. Aunque hubiera herido el alma de ese vampiro y su cuerpo se encontrara en ese estado pudiera no ser suficiente pero no tenía nada más con lo cual darle el “golpe de gracia”.

    El sonido de algo siendo aplastado lo sacó de sus pensamientos, observando ahora la gran mancha de sangre que quedó bajo un gran bloque de lo que pudiera ser el techo. Nunca escuchó el momento en el que este se desprendiera.

    —¿Qué demo…?

    Había sido impactante, tal como la imagen de Lilith cuando la encontraron. Un segundo…

    —Ahora todo estará bien —le susurró su hermano, algo en su voz no estaba bien, lo observó a los ojos.

    —Tu… no eres…

    Y sólo una simple sonrisa por parte del castaño lo hizo enmudecer.












    .....................................................................


    Disculpen la gran demora. Espero les agrade.
     
  16.  
    Elizabeth

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Siento muuucho la demora, pero aquí traigo el último cap :L

    Endless Magic~

    Toda la sala estaba en completo silencio. Shamuel observaba la figura de su hermano situada al lado de él.

    Ese no era Bastian; no era su hermano pequeño, aquel que le molestaba todos los días, agotando su paciencia.

    Aquella sonrisa había congelado su mente, haciendo que el mayor del Alto dejara de pensar. Solo recordaba aquellos momentos tranquilos que pasaba con su familia, con sus hermanos; cuando estos eran pequeños y él les ayudaba en todo, como el hermano mayor que era.

    Miraba atónico el cuerpo de su hermano que se apartaba de su lado, quería decirle que se quedara. Estaba cansado de pelear, de perder a gente. Quería recuperar a su hermano pero, mientras más lo miraba, más se daba cuenta de que eso no sería posible.
     
    Alysa, Adam y Murtagh, todavía en su apariencia de lobo, se mantenían alejados del resto. Algo iba mal, muy mal y ambos brujos lo sabían. En ese momento no debían acercarse al Dunkelmeer que paseaba por la sala.

    Leelu no sentía su cuerpo; estaba cansada, realmente cansada, sus ojos se entrecerraban sin que ella pudiera evitarlo. Veía la imagen ligeramente borrosa de Shamuel que observaba casi sin pestañear al pequeño del Alto. Bastian se giró y ella observó su cara, sus ojos y un escalofrío recorrió su cuerpo: ese no era su primo.

    Isaac observaba la escena al lado de Elizabeth, al parecer la chica estaba haciendo grandes esfuerzos para que él no entrara en su mente. No le gustaba lo que podía ver en la mente del menor del Alto, al igual que Adam y Alysa, sabía que la batalla no había acabado.
     
    La risa estridente proveniente de Sebastian rompió el silencio de la sala. Era tan divertido, los Dunkelmeer que quedaban estaba débiles y le temían, tenía un cuerpo joven que, además, cambiaba de edad y se curaba con una rapidez asombrosa. Estaba en el mundo terrenal. Su sonrisa se acentuó, convirtiéndose en una más macabra.

    Ya nada le pararía, dominaría ese mundo. Recorría la sala con la mirada, observando los sentimientos de angustia y miedo reflejados en los ojos de los Dunkelmeer, saboreándolos.
     
    Alguien se acercaba corriendo, todos se giraron. Aquel cabello rosa era inconfundible.

    ¡Chicos vencí al vampiro guaperas! los gritos de Camila eran inconfundibles, la chica corría en dirección al centro de la sala, en dirección a Bastian.

    La sonrisa del castaño se acentuó. Adam miró a Alysa, ella también lo había notado. Abrió la boca para gritar pero demasiado tarde.

    El cuerpo de la Dunkelmeer era arrojado contra el pilar central de la sala, haciendo que este te rompiera superficialmente. Camila cayó al suelo inconsciente, la sangre brotaba sin parar de su cabeza.

    No susurraron Leelu y Alysa, las lágrimas inundaban sus ojos.

    Leelu intentó moverse, alargando la mano desesperadamente, en un nulo intento de tocar a su hermana. Las lágrimas dificultaban su visión. Intentaba pensar que seguía viva, que sólo se había desmayado del golpe, que su hermana seguiría gritándola como siempre. No quería volver a perder a otra hermana.

    Los sentimientos de Alysa eran similares. La joven lloraba, sentía la angustia de su hermana mayor, sentía la suya propia. No quería perder a otra, no era justo. Si tan sólo hubiera gritado, la habría detenido y no estaría ahí, inconsciente; o eso es lo que ambas querían pensar, que seguía viva.

    La risa del castaño era lo único que se oía. Leelu le miró y comprendió, aunque él hubiera dejado en ese estado a su hermana, también podía curarla… sólo tenían que recuperar a Bastian.

    De repente el pilar se rompió dejando una humareda, a través de ella se podían distinguir tres figuras. La matriarca y sus dos hijas.

    Esa aparición no le gustó nada al demonio.

    Vaya, al estar ahí encerradas no podíamos notar tu presencia, Mephisto comentó Lirio observando el cuerpo poseído de su nieto.

    Orona se dirigió hacia Leelu con la intención de curarla. Poco a poco Leelu consiguió levantarse e, inconscientemente, miró el cuerpo de Camila.

    Sintió la mano de su madre en el hombro.

    La curaré fue lo que Orona le dijo antes de dirigirse al lugar donde estaba su hija.

    Yatnia se dirigió al lugar donde estaba su hijo mayor, mirando de reojo el cuerpo de su hijo pequeño. Apretó al mandíbula, le dolía el haber perdido a otro hijo. La tristeza que sentía era grande, pero igual era su sentimiento de ira por saber que su hijo había sido poseído por voluntad propia, por sería su hijo el que podía poner fin a la familia Dunkelmeer.

    Shamuel, ese de ahí ya no es tu hermano; en vez de lamentarte, levántate e intenta hacer algo y protege a tu familia las duras palabras de Yatnia fue lo que el brujo necesito para levantarse.

    Quizás podrían salvarle, había peleado con el alma de un vampiro… ¿Por qué no podía hacer lo mismo y pelear contra el demonio para sacarlo del cuerpo de su hermano? Así protegería a todos y podría salvar a su hermano.

    Todos los brujos de la sala se pusieron en posición de ataque. Todos ya conocían las intenciones de mayor del Alto. La mayoría de ellos estaban esperanzados.

    Isaac y Adam leían la mente del demonio para ayudar a los Dunkelmeer a esquivar los ataques de este. Leelu atacaba trasformando sus extremidades, Alysa recordaba la ira que había sentido contra Mephisto cuando este arrojó a su hermana, creando rayos. Elizabeth lanzaba maldiciones, ninguno entendía porqué no usaba su habilidad.

    Todos estaban cansados, el demonio era mucho más fuerte que ellos y estaba heridos.

    Estúpidos brujos ¿acaso pensáis que podréis vencerme con esos ataques? su sonrisa se acentuó Si no dañáis el cuerpo de este brujo no conseguiréis matarme.

    Yatnia, Orona -tras dejar a Camila inconsciente junto a Murtagh- y Lirio se colocaron formando un triángulo. Al principio ellas protegían al resto debido a que no tenían energías suficientes para atacar.

    Sin previo aviso el demonio no podía moverse.

    No nos menosprecies Mephisto, no es la primera vez que yo y mis hijas tratamos con un demonio dijo Lirio.

    Vosotras no podéis atacar e inmovilizarme a la vez y vuestros pequeños no serán capaces de dañar el cuerpo de este chico. No ganareis.

    Era cierto y las mayores lo sabían. Sus hijos estaban empeñados en salvar al menor del Alto.

    La sangre resbalaba por la punta afilada de la vara, resbalaba por los labios del castaño. Teñía la camisa de aquel rojo característico suyo.

    Los brazos de Leelu volvieron a la normalidad. Nadie atacó. Únicamente miraba a la joven del Alto sujetando la vara que atravesaba el cuerpo del castaño.

    Ellos no dañan el cuerpo de mi hermano porque saben que la única que puede hacerlo soy yo Beth miraba indiferente a Bastian, la mirada de la Dunkelmeer era aún mas fría de lo habitual.

    Más puntas atravesaron su cuerpo, Elizabeth creaba más y más puntas a lo largo de la vara. Hasta que el cuerpo del Dunkelmeer cayó de rodillas al suelo.

    Todos se quedaron en silencio.
     
    ¡ Estás loca, casi lo teníamos, nos faltaba poco para cansarle lo suficiente para que Shammy entrara en su cuerpo para sacarlo; acaso no escuchaste el plan! gritó Alysa, sentía la tristeza, las emociones de todos menos las de la chica del Alto.
     
    Siento arruinaron ese sueño pero, aunque sacarais el alma del demonio, el alma de mi hermano ya no estaba ahí. Cuando Mephisto tomó el control completo del cuerpo, mi hermano dejo de existir. Es un conocimiento básico que todos sabíais pero que nadie quería recordar, siento romper vuestra burbuja de felicidad la voz de la Dunkelmeer era fría.

    Alysa no soportó eso, se acercó a Elizabeth con la intención de hacer algo, gritarla, golpearla, lo que fuera; pero se detuvo en seco.

    Leelu se iba a acercar, no la comprendía ¿Por qué era así? Ella había creído que salvando a Bastian también salvarían Camila con las habilidades de este y que no habría muertes ese día. La mano de Shammy la detuvo. El mayor del Alto miraba a su hermana, parecía que comprendía.

    Volvamos a casa ordenó Lirio y todos la obedecieron al instante.


    **************************************

    Final de Vettel, final de Vettel ~~(8)
    Ternime de esa forma porque como siguen los épilogos y demás no quería que quedara demasiado largo.
    Por fin acabamos, aunque hayamos quedado sólo 4 al final xD
     
  17.  
    AntoniA Rose

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Epílogo –Vettel Karma
    Leelu Dunkelmeer

    Los encantamientos de la casa comenzaron a romperse. Las grandes estancias y los largos corredores se redujeron a su tamaño original. Lirio levantó una mano pronunciando un conjuro casi inaudible. Un resplandor de entre la oscuridad dejó al descubierto el árbol de cristal de la familia de brujos.

    Al pisar el exterior la última persona, la casa se vino abajo convirtiéndose en una enorme tumba de todos los caídos ese día.

    ~~~
    La mansión, su hogar, lucía tan amplía ahora que la familia se había reducido a cuatro nietos. Leelu se quedó de pie observando la entrada como dudando que aquella puerta la pudiera conducir a su casa. Pronto se quedó sola en la oscuridad mientras una que otra luz se encendía en el interior.

    Sus heridas superficiales no le dolían tanto a comparación de las vívidas que destajaban su corazón. ¿Qué seguía? ¿Un nuevo funeral? Ella viva y cuatro de sus hermanas muertas: Lorraine, Antonella, Rumiko y Camila. Al menos Alysa seguía con ella pero ¿Por cuánto tiempo? ¿y su madre? ¿su tía y su abuela? ¿Beth y… y…

    —Shammy…—murmuró al ver que la habitación de su primo se quedó sin luz, como un reflejo de lo fugaz que había sido la vida para sus hermanas y primos.

    Tomando fuerzas, intentó alejar todo pensamiento pesimista y dirigirse a su cuarto. Como pensó, los demás lugares de la casa estaban desocupados así que le fue breve llegar a su destino en el segundo piso.

    No se tomó la molestia de encender las luces pues no había nada que ver, ya conocía su cuarto como la palma de su mano.

    —¡Leelu! ¡Bienvenida! Pensé que habían muerto y que me quedaría para siempre en el cuerpo de… un alebrije—el pequeño ser brillaba con los débiles destellos de la luz de la luna.

    —No te preocupes, mañana te guiaré al otro mundo, ya he visto las puertas de la muerte, así que me será más fácil abrirte el camino.

    —No hables así , me asustas… ¿Leelu? ¿Estas… muerta?—la bruja ya no respondió, se encontraba agotada por lo que al cerrar los ojos, no pudo evitar quedarse dormida.

    ~~~
    La luz brillante de la ventana la trajo de regreso. El reloj marcaba más de medio día y aun así se encontraba somnolienta. La batalla de la noche pasada la había dejado exhausta, había utilizado tanto poder que hasta eso debía reponer. Su cuerpo le ardía como si hubiera estado haciendo ejercicio por horas enteras.

    ¿Alguien se habría tomado la molestia de preparar el desayuno/almuerzo/comida?

    El luto no existía para las brujas. Algunas veces tan mortales, otras, mágicas, pero nunca inclinándose a cualquiera de sus tan distintos mundos. Es más, en esos momentos, ningún miembro de la familia se sentía conectado con alguno de ellos.

    Leelu tomó entre sus manos al pequeño alebrije, y aun en pijama, atravesó las paredes hasta llegar al jardín. Sus pies descalzos se fueron acostumbrando a la yerba.

    —Sabrás cuidarte, todas las almas lo hacen—le dijo con una sonrisa, esa sería la última vez que lo vería, así que era mejor despedirse de esa forma.

    —Tú también, Leelu. Aunque seas una inexperta, sabrás como fortalecerte en los peores momentos. Ya lo has hecho antes.

    Los dos rieron, más que por gracias, lo hicieron en forma de despedida. La peli-lila cubrió sus manos de talismanes extendiendo sus palmas frente al alebrije. Cerró los ojos para poder ver aquel mundo al que lo llevaría por fin. El ritual fue sencillo, pues su trabajo consistía solo en mantener la conexión del mundo mortal con el incorpóreo. Lo vio alejarse, pero ya no como un muñeco de vudú sino más bien como la persona que había sido mientras estaba vivo.

    —¿Leelu..?— La voz de su primo la sorprendió, de igual forma ya había terminado pero no esperaba verlo tan pronto.

    —Buenos días Shammy… ¿Cómo amaneciste?

    —Es más de medio día, y bien gracias—el castaño no pensó en si corregir a su prima era lo correcto, pero lo hizo sin pensar.

    —Sí, es verdad, no sé en que estaba pensando.

    —Quería pedirte algo, ya que eres la única médium de la familia, aparte de la abuela, quería… quiero buscar el alma de Sebastián.

    Desde ese momento, ambos hicieron lo posible para encontrar el alma del menor de los Altos. Todos los demás familiares habían tenido su funeral, aquella transición pacífica que los llevaría al purgatorio donde serían juzgados (que, a decir verdad, la mayoría de los brujos iban al infierno), pero para Bastián no fue así, puesto que su alma fue consumida por un demonio.

    —Al fin de cuentas, eso nos ayudó ¿no?—dijo Leelu un día en que ambos buscaban en uno de los mausoleos de la región, según era frecuente, las almas perdidas eran atraídas a esos lugares.

    —Creo, por eso quiero encontrarlo.

    Las búsquedas parecían eternas y vanas. Pronto la matriarca se dio cuenta de las intenciones de sus nietos considerando que sólo era pérdida de tiempo.
    ---

    *3* Está medio inconcluso el epílogo pero lo siguiente es idea de Sango... creo.

    Gracias Katha por poner el final, Vettel se acabó!!! xD bueno, faltan los finales y que se pasen por el desafío.

    Gracias a todas por estar en el colectivo =3 Espero sus epílogos~~
     
  18.  
    Sango_extermina

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Epílogo - Vettel Karma.
    Shamuel Dunkelmeer.



    Ató los cordones de sus zapatos, ya había hecho sus deberes estudiantiles y era hora de comenzar a hacer lo que se había vuelto casi un trabajo de medio tiempo: buscar a su hermanito. Sin perder más tiempo salió de su habitación, casi chocando con Elizabeth. Ella lo miraba con severidad en sus ojos. Retuvieron la mirada antes de que Beth suspirara.

    —No lo encontraras… deja de perder el tiempo —finalmente la bruja habló, provocando que su hermano se paralizara por un segundo.

    —Debo encontrarlo —afirmó, poniendo énfasis en la primera palabra—, soy el hermano mayor al fin y al cabo.

    —Los libros…

    —Pueden equivocarse —Beth chistó ante la interrupción, Shamuel se había vuelto bastante terco con el asunto y, para colmo, se llevaba a Leelu para ayudarlo— no creo que haya hecho algo “tan” malo, pienso que “Dios” no sería tan cruel.

    —Nosotros “no” creemos en Dios —arremató, luego estampó su mano contra la pared— además, “Él” puede ser bastante cruel.

    Silencio.

    —Quizá algún día.

    —Idiota, es más fácil que mueras. Bah, ¡como sea! Tú eres el que pierde el tiempo, y yo más por intentar sacarte de tu mundo rosa —Elizabeth decidió irse a su propio cuarto, Shamuel sabía que no lo admitiría nunca, pero de alguna manera le había deseado suerte en la búsqueda.

    Él sonrió apenas, tal vez jamás lo encontraría. Puede que sólo perdiera el tiempo pero no le importaba, el mayor del Alto deseaba que el alma de su hermano descansara en paz. No admitiría tal fin para un Dunkelmeer. Incluso Lirio se lo dijo directamente. “Es una pérdida de tiempo, el alma de tu hermano jamás volverá”, tuvo que usar todo su autocontrol para no gritarle nada. Pero ya estaba cansado, de vivir en esa casa, de la necedad de su abuela. Últimamente lo había estado pensando mucho, irse de allí de una vez por todas, le gustara a quién le gustara.

    Además, ese debía ser “el día” en el que comenzarían los cambios. La taza de té que bebió en la mañana se lo dijo… por muy tonto que se escuchara.

    Hizo bien, quien sabe que hubiera pasado si la retaba. Y su madre, Yatnia secretamente le agradecía sus intentos, por más fría y calculadora que pareciera ella también estaba esperanzada en que algún día Bastían cruzaría al otro lado. Sus pasos lo llevaron hasta donde Leelu le esperaba. No estaba seguro desde hace cuanto que su búsqueda había comenzado. El tiempo volaba a pesar de parecer eterno, aquella pacifica calma era estresante.

    —Shammy, descansemos un poco.

    Cruzaban un parque, por falta de capital económico debían caminar lo más posible. La mayor de las hermanas del Bajo Dunkelmeer se sentó en una banca, unos niños jugaban por allí ante la atenta mirada de sus madres. El del Alto fue a comprar algo para saciar la sed. En parte daba gracias a pasar ese tiempo con él.

    —Leelu, toma —el castaño ofreció un cono de helado, por el color la joven juraría que era de cajeta… su sabor favorito—, ¿no te gusta?

    La joven bruja negó efusivamente, tomando el postre entre sus manos con un ligero sonrojo en las mejillas. ¿Cómo es que se había dado cuenta que era su favorito? Nunca se lo dijo, y dudaba que en algún momento ese tema saliera. Shamuel se sentó a su lado, bastante cerca. De la nada se habían vuelto más cercanos, no era que le desagradara pero no sabía, aún, los verdaderos sentimientos de su primo.

    —Siempre lo comes así que pensé que era tu favorito, me alegra no haberme equivocado—sin previo aviso el brujo comió un poco el helado de ella.

    —¡Sh-Shamy!

    —Un poco dulce pero esta bueno, ya veo porqué te gusta tanto.

    —Que lindos novios —la peli lila se sonrojo al escuchar aquello de una de las mujeres de enfrente.

    ¿Qué pensaría Shammy? ¿Se molestaría? Para su sorpresa el chico colocó su mano sobre la de ella, saltó ante por reflejo.

    —Leelu… quiero decirte algo desde hace un tiempo.

    Su corazón se aceleró, estaba emocionada, por alguna razón demasiado emocionada. Ese último gesto le decía que algo ocurriría pero no sabía que sería. Al fin y al cabo ella era la que siempre lo “acosaba”, molestándolo, hostigándolo. No era como si de la noche a la mañana la impresión de “molestia” cambiaría a “algo más”.

    —Creo… que desde hace un tiempo, ni yo mismo sé, tú… —toda su atención estaba puesta sobre él, un poco más y su corazón estallaría— Leelu, me gustas…

    ***
    Un año después de aquello, con algunos ahorros, se mudaron de la mansión.

    Para sorpresa de todos, incluso de la misma Lirio, Shamuel sin ninguna pena le pidió a Orona la mano de Leelu. Incluso Elizabeth escupió lo que estaba bebiendo en ese momento, había sido justo a la hora de la cena. Y antes de darse cuenta, aunque fue algo apresurado, Leelu ya se estaba mudando con el brujo a un departamento a media hora de allí, claro, después de una pequeña ceremonia de “unión”. Lirio se opuso pero la ignoraron, ambos consiguieron empleos de medio tiempo para acabar sus estudios y mucho después trabajos “reales”. Y la sorpresa llegó no mucho después, cuando “Lanceloth” fue traído a ese mundo. Uno más de los bisnietos de Lirio.

    —Mamá, deja de soñar despierta —un tirón en su suéter obligo a Leelu a despertar de su ensoñación.

    Se encontraban en un parque, el mismo donde Shamuel se le declaró. Era el día libre de Leelu por lo que decidieron ir a buscar a los cementerios de la ciudad, como siempre, el alma de Bastían. Había pasado ya bastante y su búsqueda pareciera no tener resultados aún.

    —¡Ah! ¡Ardilla! —Sharlotte miró al pequeño animalito, que se había hecho con uno de los listones de la pequeña.

    Lanceloth salió corriendo de allí con la sola mención de la palabra.

    —¡No! —la, ahora, madre corrió tras el roedor, el peinado de su hija había sido deshecho gracias a eso y no dejaría que su pequeña muñeca estuviera desarreglara— ¡Agh!

    Desafortunadamente ella continuaba casi tan torpe como cuando era más joven. Shamuel se vio obligado a ayudar a su esposa en la búsqueda de la criatura, siendo seguidos por la atenta mirada de su hija.

    Nada más el mayor de los hermanos estuvo a una distancia prudente, suspiró. Sintió algo a su lado por lo que llevo una de sus manos al rostro.

    —Oye… ¿por qué no dejas de hacerlos buscar? —habló el pequeño, observando cómo sus padres intentaban atrapar a la ardilla.

    Claro, él se mantenía alejado. Después del ataque que sufrió por intentar alimentar a varios de esos animalitos hace un par de años. Había sido traumarte para un niño de cuatro años. A Lennar le extrañaba que su madre, siendo una mejor médium que él, no se percatara de aquella presencia que a veces rondaba alrededor de ellos.

    —Es divertido —admitió la pequeña esfera, tomando poco a poco el aspecto de un chico— además, eso los unió.

    —Vaya mentira —el infante de cabellos lilas sonrió, colocándose delante del castaño— sólo estabas preocupado.

    Una ligera carcajada salió de los labios del espíritu, debía admitirlo. El niño era bastante listo, a pesar de tener seis años. Le agradaba, bastante, aún era difícil asimilar que ese pequeño tan abierto era hijo de Shammy, y que la pequeña con aura oscura era hija de Leelu.

    —Quizá ya sea hora de volver, mis hermanos están bien, todos están bien.

    —¿Lo ves? Te lo dijimos, pero eres tan necio—unas pequeñas chispas aparecieron en lo alto del árbol, pronto las siluetas de dos personas extendieron sus manos al alma del castaño, la menor de las figuras fue la que hablo.

    —Ahora volvamos, ya has pasado mucho tiempo cuidando de ellos, además, este es un mundo de vivos.

    —Lore…

    Una sonrisa se formo en los labios del infante. Lorraine y Lilith Dunkelmeer, las reconoció de inmediato gracias a una foto que sus padres tenían en un rincón de la casa. Sebastían asintió, tomando a ambas de las manos.

    —Ah, aguarden un momento —los tres miraron a Lennar—, si pudieran darle algo a todos… para saber que ustedes se encuentran bien… que ya pueden estar tranquilos…

    —Mira, que niño tan tierno ha salido de esos dos—se burló la mayor.

    —Claro, será nuestro regalo de despedida.

    Poco a poco las presencias disminuían, podía ver casi perfectamente tras ellas mientras su luz se opacaba poco a poco.

    —Si necesitas ayuda, puedes llamarnos… —Lilith hizó un ademán de acariciarle el cabello— pero no le digas a nadie.

    —En un futuro no tan lejano, las cosas serán duras, así que sean fuertes —Lore había dicho aquello con seriedad, después aligero sus rasgos— entonces, ya vámonos.

    Finalmente las chispas se elevaron, las siguió con la vista hasta que ya no pudo notarlas gracias al sol o a la lejanía. Sintió como algo frío pasaba por sus mejillas, le costaba respirar un poco y el sabor a sal era evidente. Las manos de su padre lo tomaron por sus hombros, mientras que su madre lo observaba atentamente con Sharlotte a su lado.

    —Vamos, sabemos que le temes a lar ardillas pero no es para llorar —Shamuel provocó que las lagrimas del pequeño aumentaran.

    —Ya todo está bien —Sharlotte palmeó el hombro de su hermano, dándole ánimos— todo está bien.

    —Si… ya… lo está —Lennar se secó las lagrimas, mirando a sus padres— ya no es necesario buscar.


    ***
    Dos horas después Leelu limpiaba la sala, accidentalmente había regado el agua de un florero, de paso la fotografía familiar que aún conservaban había caído. Aún estaba extrañada con la actitud de su hijo. No quizó decirles nada más después de aquello y empezó a actuar normalmente. Suspiró, alzando la fotografía.

    —¡¿Pero qué?!

    Dejó todo tal cual, sus hijos observaron desde la escalera que su madre salía de la casa.

    —¡Shammy! —la bruja estaba al borde de las lagrimas, mientras sostenía un pedazo de papel entre sus delgados dedos.

    Se acercó lentamente hasta la puerta, temiendo que otra vez sus hijos hicieran llorar a Leelu, era algo extraño pero aún pensaba que tenía que cuidar a tres niños y no sólo a dos.

    —¿Qué ocurre?

    —Mi-Mira —ella señaló el reverso de la fotografía, Shamuel abrió los ojos ante la sorpresa, una sonrisa se dibujaba en los labios de ambos. No pudieron evitar abrazarse, estaban felices de alguna manera.

    Sharlotte hizo un puchero mientras que Lanceloth no pudo evitar sacar la lengua, demasiado amor para un par de niños.

    Mientras tanto, en otras tres casas incidentes parecidos se dieron al mismo tiempo.

    Al reverso de la fotografía la imagen de todos los que fallecieron durante la batalla contra los Detestation aparecieron. Lore y Lilith sujetando Sebastían de cada brazo, Camila casi sobre Rumiko y Antonella con una pose “linda”, ellas detrás del castaño. Incluso Dietrich algo alejado. Con letras cursivas rezaba una oración.

    “Sean fuertes, sean felices…”
     
  19.  
    AntoniA Rose

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Decir que me gustó el epílogo se queda corto. Aun en el trabajo no puedo dejar de leerlo xP.

    Que beshia la familia de Shammy y Leelu. y y y y por fin "encontraron" a Bastián y y y eso fue rlz. (No sé ni que escribir, en verdad me encantó xP).

    Solo estariamos esperando el epílogo de Alysa y Beth. Ya después (no muy después) hablaremos de los detalles del "to be continue". No creo que podamos estar las cuatro juntas pero al menos hablarlo entre todas.
     
  20.  
    Tsukihiki

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    Re: [Original] ~Vettel Karma~

    Epílogo - Vettel Karma.
    Alysa Dunkelmeer

    La posición de la luna en aquel hermoso cielo estrellado delataba que debían ser aproximadamente las 3 de la madrugada, no podía cerciorarse ya que había dejado el celular y el reloj en su habitación. En esos momentos no le importaba nada ni nadie, el inmenso vacío que amenazaba con seguir creciendo dentro de su pecho ocupaba totalmente su pensamiento.

    Era como si aquella bella noche no tuviera ni la más mínima idea de lo trágico que había sido aquel día, el nefasto desenlace del que estaba segura sería la peor época de su vida. Aunque por otro lado, tal vez aquel cielo era regalo de las almas de sus primos y hermanas perdidos quienes trataban de aliviar la pena de quienes habían dejado en el mundo terrenal.

    Lorraine, Antonella, Camila, Rumiko, Lilith y Bastian… 4 hermanas y 2 primos. Tal vez lo más sano era llorar, pero sus lágrimas ya se habían secado.

    Cerró sus ojos mientras bebía un sorbo de chocolate caliente, primero deleitándose con el aroma y luego tratando de disfrutar su sabor, aunque en esos momentos no era sencillo. Lo había preparado minutos atrás, justo después de darse cuenta que era inútil tratar de seguir durmiendo puesto que el insonmio le había ganado la partida a aquel terrible cansancio emocional y físico que la invadía. Pero no podía evitarlo, eran demasiados sucesos que todavía no había sido capaz de digerir.



    No estaba muy seguro la razón por la cual se había levantado en medio de la noche, pero cuando la vio hecha un ovillo en un mueble arropada con su cobija en la terraza de la mansión y con aquella melancólica mirada perdida en la luna, lo comprendió.

    Quiso decir algo para aliviar su tristeza pero no estaba seguro que decía, no tenía exactamente lo que llamaban el don de la palabra y haber pasado tanto tiempo de su vida encerrado no ayudaba tampoco a que se desempeñara muy bien socializando.

    Así que se confomó con acercarse y colocar una de sus manos sobre el hombro de la rubia, quien enseguida dio un respingo.

    -Mur-mur…- lo llamó al encontrar su mirada con aquellos ojos color ámbar

    - Te asuste, disculpa…

    - No fue nada, solo no te sentí venir. Estaba distraída.

    - ¿Te encuentras bien?- le preguntó el albino preocupado.

    La chica solo fue capaz de contestar negándole con la cabeza.

    - ¿Quieres hablar del tema?- insistió de nuevo, recibiendo la misma respuesta.

    - Si no te molesta… Solo quédate conmigo por un rato.

    El joven licántropo asintió y se sentó a su lado en el mismo mueble. Ella enseguida colocó la taza vacía en la mesita de enfrente y dejo caer su cuerpo sobre el del joven, usándolo prácticamente de almohada.

    -Mur-Mur… Gracias por cumplir tu promesa, gracias por no morirte- Dijo entrecortadamente mientras hundía su rostro en el pecho de él.
    Murtagh abrió sus ojos sorprendido y la abrazó como nunca jamás había abrazado a nadie y hasta se atrevió a besar sus cabellos. Así transcurrieron algunos minutos, quiso decirle algo pero cuando estuvo a punto de hacerlo, se percató en el cambio del patrón respiratorio de la chica, se había quedado profundamente dormida. El albino sonrió y a los pocos minutos se unió a ella en aquel plácido sueño.

    El sonido de un bastón golpeando fuertemente el suelo los despertó bruscamente y ambos sintieron como sus corazones se disparaban. Era ya de día, se habían quedado dormidos fuera de sus habitaciones en una posición que había que admitir era bastante comprometedora y no habían sido encontrados por la persona más comprensiva del mundo.

    La matriarca los miraba severamente, alternando su mirada entre su nieta y el licántropo.

    - Lancatash a mi despacho, AHORA- dijo haciendo especial énfasis en la última palabra.

    - Si, señora.

    - Y tú…- dijo esta vez refiriéndose a su nieta- ve a tu habitación a asearte, luego prepararas el desayuno y te encargarás de todo el servicio de la casa por una semana, sin ayuda y por supuesto sin quejas –Tras decir estas palabras se dio la vuelta dándole la espalda a los 2 jóvenes.

    Sabía que era dura especialmente por los terribles momentos que estaban pasando, ella misma lo sentía. Le dolía en el alma la pérdida de tantos nietos, pero ella era la matriarca, y como tal debía ser fuerte para sacar a flote a lo que quedaba de su familia, primero muerta antes de permitir la extinción de los Dunkelmeer.



    Alysa nunca supo que fue lo que sucedió entre Murtagh y su abuela, pero algo muy grave debió haber pasado, pues desde entonces, él no le dirigía ni la mirada, se iba del lugar cuando ella estaba cerca y ni siquiera le contestaba los mensajes de texto que le escribía.

    Ya habían pasado 3 semanas desde lo sucedido con los Detestation y en su hogar se notaba el intento por tratar de seguir adelante, por llevar la situación con la mayor normalidad posible. Las responsabilidades dentro de la casa además se habían duplicado, puesto que ahora los Dunkelmeer restantes debían cumplir los deberes por los miembros que habían perdido. Eran brujos, después de todo había nacido con la muerte al lado y esto era algo que tenían que afrontar toda su vida. Sin embargo, las cicatrices eran demasiado evidentes, especialmente a la hora de las comidas que era cuando normalmente todos se reunían, esos momentos eran los más deprimentes. Pero eran fuertes y poco a poco el dolor se fue haciendo más tolerable.

    Pero lo que a ella la tenía prácticamente carcomiendo su mente era la actitud del licántropo, ni siquiera podía entender sus sentimientos pues él siempre se encontraba demasiado lejos como para percibirlo.

    No fue hasta cierta noche que lo entendió. Sucedió justo después que salió de su habitación en medio de la noche para buscar un vaso de agua a la cocina.

    Iba bajando las escaleras cuando su mirada se encontró con un par de orbes color ámbar bastantes conocidos. Por unos momentos se detuvieron, pero al poco tiempo el joven apartó la mirada y siguió su camino.

    - ¡Murtagh!- lo llamó, ocasionando que este diera un respingo. Jamás desde que se conocían, ella lo había llamado por su nombre. Para ambos se sintió raro escucharlo- ¿Qué pasa? ¿Por qué me ignoras? Ya no…-quiso seguir pero su voz se quebró y apartó la mirada al sentir que sus ojos se cristalizaban- ¿Por qué no quieres seguir siendo mi amigo?

    Era demasiado para él, la quería demasiado para verla así. Jamás habría deseado hacerla sufrir y de hecho, era la razón por la que se había alejado de ella. Era cierto que la matriarca lo había amenazado y le dijo de todo al descubrir los sentimientos que le profesaba a su nieta, pero no fue hasta que ésta se lo hizo ver que cayó en cuenta de lo peligrosa que podría llegar a ser esa unión –en caso que la chica le correspondiera, claro- si se llegaba a dar.

    Primero que todo, ella era una bruja y él, no solo era un licántropo, sino que provenía de un largo linaje que se dedicó por siglos a la caza de estas “criaturas malignas”. Que estuvieran juntos se consideraría traición tanto en su mundo como el de ella, que es el que más le preocupaba.
    Pero en esos momentos al verla así, la impotencia le ganó la partida y sus impulsos fueron más fuertes que la razón.

    - Yo… - tuvo que detenerse pues un montón de palabras quisieron salir al mismo tiempo. La chica lo miró nuevamente asombrada pues no pensaba que éste le iba a hablar, lo que a su vez lo puso más nervioso, ahuyentando el montón de palabras de su mente y dejándolo en blanco.

    Un corto silencio se hizo presente hasta que por fín el joven recuperó el habla.

    - Perdoname por lo que voy hacer…- le dijo mientras colocaba su mano en la mejilla de la chica y la acariciaba antes de sujetarla suavemente.

    Finalmente se inclinó a ella, cortó la poca distancia que los separaba y la beso suavemente en los labios.

    La bruja se sonrojó como jamás lo había hecho en su vida, no solo por aquel inesperado beso, o por que este fuera el primero que recibía en su vida, sino porque ante aquel acto el albino había puesto todos sus sentimientos. Sin palabra alguna por parte de él, había recibido la declaración más sincera y hermosa que había recibido en su vida.

    Había leído, escuchado y visto cosas referentes al amor, pero no lo entendía. Era como si la palabra jamás había existido en su vocabulario, por lo menos no el de pareja. Pero con ese beso, se dio cuenta que el sentimiento siempre existió solo que estaba dormido por demasiado tiempo.

    Murtagh estuvo a punto de irse luego de aquel aparente estado catatónico de la rubia, pero justo cuando él hizo gesto de moverse, ella lo retuvo sujetando tela de su franela.

    Esta vez fue ella quien cortó la distancia y lo besó, trasmitiéndole con sus habilidades todos aquellos sentimientos que siempre había sentido hacia él pero que jamás había entendido.

    Sin necesidad de hablar, ella lo entendió todo. Desde las razones del chico de alejarse hasta sus propios sentimientos.

    Entendió, que estaba perdidamente enamorada de Murtagh Lancatash y no se apartaría de él por nada ni nadie, doliera a quien doliera.


    ***
    Han pasado ya varios años desde que me fui de casa y me casé con mi querido Mur-Mur. A pesar de lo que puedan pensar, somos felices y cada día que estoy con él me doy cuenta que la decisión más acertada que he tomado en mi vida fue luchar por él, por mí, por que hoy exista un nosotros.

    No puedo negar que fue difícil, que sufrimos e hicimos sufrir a otros para poder estar juntos. Hoy, aun no puedo poner un pie en la casa donde crecí, la casa que alberga tantos recuerdos, la casa de la que fui desterrada.

    Con mi madre solo puedo hablar mediante cartas y de vez en cuando concertamos en un sitio para vernos a escondidas, pues verme está terminantemente prohibido. A mi querida hermana Leelu la veo con más frecuencia, el tiempo, las pérdidas y la distancia nos ha hecho las mejores amigas. Con Adam hablo todos los días, pero sólo gracias a las maravillas del internet y las videollamadas, pues está haciendo un viaje alrededor del mundo. De mis primos, solo veo en ocasiones a Shammy gracias a su unión con mi hermana. A Beth, mi tía y mi abuela no las he vuelto a ver más, pero constantemente pregunto por ellos y así me entero que están bastante bien.

    Hoy, vivo en un castillo que parece salido de película de terror y si, me encanta el lugar. Él se mudó dos años antes de casarnos –los años más largos de mi vida- ya que sus padres lo contactaron y pidieron que volviera luego de quedar como único descendiente y por lo tanto heredero del linaje Lancatash, habían muchos prejuicios contra él pero la necesidad pudo más que el orgullo.

    Mur-Mur es muy noble, en el fondo aun quiere a su familia a pesar de todo el desafecto y desprecio que estos le profesaron desde que fue maldecido con la licantropía. Yo trato de compensar día a día todo ese desamor que el recibió dentro de estas paredes y creo que estoy haciendo un buen trabajo, lo siento perfectamente, el también es feliz.

    Con mis suegros no tengo la mejor relación del mundo, me tienen miedo, me miran como una abominación pero vivimos en paz. El hecho de que el castillo sea tan grande facilita las cosas, pues apenas nos vemos las caras.

    La fascinación de mi esposo por los autos deportivos y la velocidad lo llevó a convertirse en corredor de autos de carrera y debo decir que es muy bueno en ello, tiene un montón de premios y trofeos y cada vez que podemos viajamos por el mundo.

    Actualmente estoy de permiso por maternidad, pero estoy trabajando como detective de la FBI y me encanta mi trabajo, a pesar de las horas extras y las noches en vela. Todavía no tengo un puesto tan importante, pero mi meta es ser la jefe del departamento de casos inexplicables, pero para llegar allá aun necesito que Adam regrese, solo con él puedo llegar a ser un dúo dinámico tan asombroso como lo eran Mulder y Scully de X- Files.

    Tengo a las 2 criaturitas de 4 meses de edad más hermosas que existen (y no lo digo porque sea la madre, porque de verdad son preciosos), un par de gemelos idénticos casi imposible de diferenciar… Abel y Axel son la razón de mi existencia y junto con Murtagh llenan todo mi mundo.

    Las cartas, el té y las líneas de nuestras manos revelan que en nuestro destino vendrá un tercer bebé. Ambos deseamos que sea una niña pero por ahora no pensamos en eso, le dejamos al destino la decisión.

    Hoy se cumple aniversario del día que terminamos con lo Detestation y tal vez es tonto, lo sé, pero muy dentro de mí quiero creer en la determinación de Leelu y Shammy quienes confían que el alma de Bastian aun se encuentra en este mundo.

    La razón de esta carta… ni yo misma sé porque empecé a escribirla, solo sé que cuando desperté sentí la necesidad de hacerlo; pero quiero aprovecharla, para expresarles toda mi gratitud, porque creo que ustedes, mis queridas hermanas y primos, están velando por nosotros, y también decirles que los recuerdo y tengo presentes cada día de mi vida.


    Los quiero con todo mi corazón,​
    Alysa Dunkelmeer de Lancatash


    Recitó unas palabras en voz baja y enseguida una llama azulada apareció de la nada en un recipiente frente a ella. Tomó la carta la dobló y colocó sobre el fuego, observando como esta era consumida.

    Respiró profundo, sonrió y salió finalmente de la habitación.

    Sobre aquella mesita varias esferas brillantes aparecieron de la nada, giraron muchas veces alrededor de humo y desaparecieron enseguida sin dejar rastro alguno de los restos hechos ya ceniza de la carta.

    *********************************​

    Al fiiiiiiiiin puse mi epilogo! quedo medio ñoño y cursi y baboso lo seee xDu pero les promeeto consulta medica gratis si tienen exceso de azucar en sangre despues de leer el capitulo!Pero deben esperarme 2 años que me den mi titulo ;Duuuu
     

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