VACACIONES ¿SasuHina?

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Kitzune, 9 Octubre 2010.

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    Kitzune

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    VACACIONES ¿SasuHina?

    BUENO AQUI ME TIENEN DE NUEVO, ESTA ES UNA HISTORIA QUE SAQUE DEL LIBRO "SI ESTUVIERAIS AQUI" DE LA AUTORA PAM LYONS, LA HE MODIFICADO UN POCO Y LA HE ADAPTADO CON LOS PERSONAJES DE NARUTO, ESPERO LES GUSTE.
    ¡A SI, CASI LO OLVIDABA! LOS PERONAJES DE NARUTO NO SON MIOS SINO DE MASASHI KISHIMOTO, PERO ME COMPLACE NE PODER OCUPAR ESTOS MAGNIFICOS PERSONAJES PARA MI HISTORIA.
    Vacaciones​
    1.- Permiso
    Una pequeña luz entraba por la ventana de mi habitación molestándome un poco ya que aun dormía.
    —Hinata cariño, baja a desayunar— me hablaba con dulzura mi madre.
    —Ya voy mamá— conteste incorporándome lentamente y tallando mis ojos, siendo esta una señal de que aun tenia sueño.
    Camine hacia el armario y saque un pantalón de mezclilla azul y una blusa fiusha y tenis de igual color. Baje al comedor donde mis padres esperaban.

    —Ha llegado carta de Kushina, cuenta que se ha casado con un escritor llamado Minato Namisake. Ella, su hija Sakura, su esposo y su hijo Naruto viven ahora en el sur de Francia.
    ¿Cómo?, ni siquiera conoce a Hinata ***y pretende que ella valla— decía mi mama alzando un poco la voz mientras servía un poco mas de café en su tasa.
    Papá observaba el periódico sin prestar mucha atención a lo que ella decía y yo estaba atenta para saber qué era lo que quería la antigua amiga de mamá conmigo.

    — ¿Me estas escuchando Hiashi? — reprocho mi madre.
    Estaba furiosa y por su tono de voz papá debió comprender que se trataba de algo importante porque dejo el periódico en la mesa
    — ¿Qué sucede Minako?— pregunto. Mamá solo azoto la taza de café sobre la mesa y dijo: —Kushina quiere que Hinata vaya a visitar a sus hijos, mejor dicho quiere que le haga de maestra con uno de ellos ya que es un completo desastre en la escuela—.

    —Yo no le veo nada de malo, además si Hinata va puede adquirir un poco mas de madurez y así dejar de ser una soñadora como lo ha sido hasta ahora— dijo determinante mi padre.
    — ¿Y tú que deseas hija?, ¿Quieres ir?—ahora se dirigía a mí.
    — ¡Ah! Etto yo… yo, si padre—conteste aun sorprendida ya que no era común que le me preguntara que deseaba.

    — Hinata, hija ¿Quieres ir al supermercado?— pregunto con su ya típico tono dulce de voz mi madre.
    — No mami, pero me gustaría que me dejaran en la biblioteca y pasaran después por mi— conteste al tiempo que me ponía una sudadera para no pasar frio.
    Subí al auto y nos fuimos a nuestros respectivos destinos.

    Estando en la biblioteca saque media docena de libros de los estantes de la sesión de viajes. De pronto vi ante mis ojos a mi primo Neji el cual vestia una sudadera de color azul y unos vaqueros desteñidos.Su pelo brillaba intensamente debido a la lluvia.
    En verdad esperaba no encontrármelo ya que nuestra relación no era la mejor, el en algunas ocasiones me hablaba pero la mayoría de estas me ignoraba.
    — Hola Hina, ¿Cómo has estado?— se acerca a saludarme.
    Levante la mirada para encontrarme con su rostro.
    — Ho… hola, bien gracias— dije un poco nerviosa, a decir verdad la presencia de primo era intimidante pero mi sorpresa fue interrumpida cuando vi a una chica abrazarlo por la espalda.

    — Hola amor— se dirigía a la chica que se encontraba detrás de el. Era muy hermosa, tenía el cabello recogido en dos chonguitos que le asentaban muy bien además de tener un cuerpo hermoso y unos ojos cafés muy bonitos.
    — Hola soy Tenten la novia de Neji, ¿Y tu quien eres eh?— pregunto sonriente la chica.

    — Yo… soy Hinata Hyuga, prima de Neji-kun— respondi, ante esta respuesta ella se dio por satisfecha y se retiro con mi primo despidiéndose de mi con un beso en la mejilla.

    Devolví el libro de viajes a su estante y comprobé la hora, faltaban 15 minutos para encontrarme con mis padres.
    —Hinata tu padre y yo lo hemos pensado y hemos decidido que tal vez sería bueno que fueras a ese viaje. Supongo que Hiashi tiene razón al decir que cabe la posibilidad de que regreses con un poco mas de madurez y con los pies en la tierra— decía mamá con la mirada perdida, tanto que no se percarto de que sonreía ante esa respuesta. En verdad no podía creer que a mis 17 año me dejaran ir sola a Francia y mas con lo sobreprotectores que eran.

    Esa misma tarde mama escribió a Kushina dando su consentimiento para que yo fuera a visitarla poniendo en esa carta también algunas condiciones para ella:
    ~No quiero que pongan a mi hija a hacer ninguna labor de casa que no le corresponda.
    ~En verdad me gustaría que no dejaran a Hinata y a los niños solos para mayor seguridad de estos.
    Después de todo lo sucedido en ese día todos nos fuimos a la cama

    Al siguiente día con maletas en mano fui al aeropuerto, mientras volaba me vi contemplado las nubes y las burbujeantes aguas del mediterráneo hasta que el golpe del tren de aterrizaje al tocar tierra en el aeropuerto me devolvió a le realidad.
    Esto era real ¡Estaba en Francia! Dentro de poco me reuniría con la señora Kushina para ser trasladada a su villa rosa pastel, cerca de un sitio llamado Ville Franche.

    Con mi maleta avance por el largo pasillo detrás de los demás pasajeros para después detenerme y colocar la maleta a mis pies y comenzar a buscar una cabellera rojiza perteneciente a la amiga de mamá pero no la encontré.

    Estaba tan ocupada que prácticamente sentí desmayarme cuando una mano me tomo por el hombro. Gire lentamente mientras me disponía a lanzar un golpe. Mi puño topo con un pecho duro y amplio.
    No supe quien parecía mas sorprendido. Yo, o aquel alto y atractivo muchacho de pelo negro. Me sujeto de la muñeca y al mi rostro se ruborizo.

    — Perdon— comencé en francés.
    — No, soy yo quien debería disculparme por haberla asustado— dijo en profundo acento francés — Usted debe ser madeimoselle Hinata ¿verdad? Soy Sasuke—
    Asentí con la cabeza.
    — Madame Kushina me pidió que viniera a buscarle— continuo.

    Después de aquel sorpresivo encuentro nos dirigimos a las afueras del aeropuerto, el chico siempre delante y yo detrás de él mirando sus moldeados hombros debajo de una camiseta negra de manga corta, así como sus musculosos brazos.

    Subí al auto sintiéndome un poco extraña ya que no tenia del todo presente que en Francia se manejaba por el lado derecho.
    — Soy el hijo de Mikoto Uchiha, la cocinera de Monsieur Minato— intento empezar una conversación.

    — ¿A qué se dedica Sasuke-kun?— pregunte un tanto nerviosa, el era un chico muy serio y no me iba muy bien al relacionarme con la gente.
    — ¿kun?, supongo que así se habla en Japón, bueno durante el verano soy soy el chofer de Monsieur Minato y madame Kushina, y los demás días voy a la universidad— me informo.

    — ¿Hace mucho que se dedica a esto?— pregunte para continuar con la conversación ya que las respuestas de Sasuke-kun eran muy directas.
    La respuesta del antes mencionado me entristeció, jamás imagine escuchar algo como eso: — Desde que murió mi padre en un accidente, lo soy—
    Después de eso no volví a comentar nada, había indagado demasiado en cosas muy tristes de Sasuke-kun.

    Cuando llegamos Saasuke-kun detuvo el coche ante la puerta principal. De inmediato una puiertecilla se abrió y un perro grande salto hacia mi y de inmediato vi a una señora de expresión dulce, con cabellos tan negros como los de Sasuke, no cabia duda de que aquella mujer era Mikoto Uchiha madre se Sasuke.

    — Se bienvenida— dijo esta en forma de saludo. Gtnia una voz tan dulce que tal parecía que acariciaba mis oídos.
    — ¿Quieres comer algo?— pregunto, pero antes de que pudiera responder algo mi estomago me delato y por consecuencia mis mejillas se ruborizaron enormemente.

    Cuando estaba comiendo escuche unas voces que se dirigían al lugar en donde me encontraba.

    — Sakura ¿Por qué no me habías contado que mamá había invitado a alguien para que me ayudara en la escuela?— decía una de las voces que al parecer pertenecía a un chico.
    — Naruto, pero si ya te he dicho que me he enterado esta mañana además no tenia caso, seguro ya ha llegado, solo espero que sea un chico guapo— contestaba la voz femenina.

    Las voces se acercaban mas hasta que tuve frente a mi a un joven rubio de ojos azul celeste y unas pequeñas marcas en las mejillas y a su lado a una chica de peculiar cabello rosado y ojos color verde jade.
    — Umh, ¿Quién eres?— se quedo sorprendido el rubio.

    P.O.V. Naruto
    Ante mis ojos veo a una chica de cabellos azulados, tez blanca y ojos de un color cual hermosas perlas.
    *Creo que he sido un poco grosero con ella, espero que no piense que eso, es muy linda* pensaba antes de ser interrumpido por la dulce y timida voz de la chica.

    — Yo… soy Hinata, hija de Minako Hyuga amiga de la señora Kushina, me dijeron que tengo que ayudar a uno de sus hijos ern algunas materias de la escuela—
    — Yo soy Naruto Namizake y ella es mi hermana Sakura Uzumaki— se presento el rubio.

    — ¡Ah! Veo que ya se conocen, yo soy Minato, se bienvenida Hinata. Siente la confianza de contarme cualquier cosa que desees, espero te sientas tan a gusto como en casa— decía una voz detrás de mi. Voltee para encontrarme con el rostro de un hombre maduro de ojos azul celeste y cabellos rubios, se veía tan atractivo como en la foto que Kushina envió a mamá, parecía muy amable.

    — Sasuke ¿podemos ir a dar una vuelta en el bote con Hina? Por favor— decía con brillos en los ojos Naruto-kun.
    — Anda papá ¿verdad que si nos das permiso a Sakura y a mi de ir a dar una vuelta con Hina y Sasuke?—
    — Esta bien, si Sasuke esta de acuerdo puedes ir— contesto ante la petición de su hijo.

    — Iremos, pero después de le ayude a mi madre en la cocina y lave los coches— contesto serio el muchacho de ojos negros.
    — Olvídate de eso vallan a divertirse, tienes la tarde libre— dijo de inmediato el padre de Naruto, ante la respuesta del pelinegro.

    — Por cierto Hinata ¿Qué edad tienes?— ahora se dirigía a mi.
    —17 señor— respondí jugando con mis dedos.
    — Entonces creo que te llevaras de maravilla con Sakura y Naruto, ellos son de la misma edad, en realidad Sakura es mayor que Naruto por unos cuanto mese pero eso no tiene la mayor importancia, bueno diviértanse, nos vemos mas tarde— se despidió para después dar media vuelta y salir.
    Sasuke se volvió hacia mi diciendo;
    — ¿Te gusta navegar Hina?—
    —Nunca he navegado pero me gustaría hacerlo—
    — ¿Sabe nadar Hinata?— volvió a cuestionarme.
    — Si— respondí brevemente.

    — ¿Me enseñaras a nadar Hina?— pregunto entusiasmado Naruto. Volvi mi rostro y asentí con la cabeza.
    — Hmp, pierdes tu tiempo. Hacer que Naruto entre al agua es una gran pérdida de tiempo, es solo un niñito miedoso— respingo Sakura.
    — Eso no es verdad— se defendía Naruto.
    — Ella tiene toda la razón, es hora de irnos— decía Sasuke quien ya regresaba de preparar el bote y el auto para partir.
    — Les espero en la entrada en 15 minutos, supongo que eso bastara para que busquen su traje de baño o lo que deseen llevar— continuo con un tono de voz un tanto arrogante.
     
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    Aqui tienen la primera parte del segundo capitulo, espero les guste.
    [FONT=; mso-bidi-font-size: 10.0pt]Paseo en bote [/FONT]
    Ya estando arriba del bote nos adentramos un al mar.
    Sakura y yo bajamos del bote para nadar un poco.
    Mientras trataba de convencer a Naruto a que bajara del bote me di cuenta de que el agua le aterraba ya que con trabajo colgaba los pies para tocar el agua con ellos.
    Después de unos cuantos minutos de estar insistiendo y no obtener resultados decidí subir al bote.
    —Naruto-kun ¿Qué te parece si…si te enseño a nadar en la alberca de tu casa?—pregunte.
    — ¿Podría ser antes de que todos se levantaran?, es que no quiero que se burlen de mi, por favor Hinata— contesto al fin con un poco mas de ánimo.

    [FONT=; mso-ansi-language: ES-MX]— Hmp, torpe pides demasiado, mi madre se levanta a las 7:00, ¿Qué, acaso piensas practicar a las 6 de la mañana?— intervino Sasuke[FONT=; mso-ansi-language: ES-MX][/FONT][/FONT]
    —Naruto no es ningún torpe, además podríamos practicar de 6:30 a 7:00 de la mañana, claro si él está de acuerdo— dije con voz firme, si algo me molestaba es que dudaran y ofendieran a las personas.

    —Claro que si Hina, voy a aprender muy rápido de veras— me dio por respuesta el chico de ojos celestes.
    Sasuke-kun se quedo quieto por un instante lo que me hizo pensar que quizás se había enojado con mi comentario, pero empece a creer que no era asi cuando me percate de el miraba fijamente a donde se encontraba Sakura.

    Voltee al lugar a donde el chico posaba sus ojos y vi como Sakura agitaba las manos, crei que me estaba saludando aunque después me percate de que esa era una señal de ayuda ya que comenzó a mover los brazos con mayor rapidez y desesperación.

    —Sakura, muchas veces le dije que no debe rondar esos lugares. Hay demasiadas rocas, es muy peligroso, todas ellas son puntiagudas y filosas— dijo furioso y preocupado.

    —Debo acercar el bote para traerla de vuelta— continuo el chico de ojos negros.
    Observe que el rostro de Sakura apareció entre las olas un par de veces.
    La chica agitaba los brazos cada vez con mas desespracion, supuse que debía haber algo debajo del agua que la detenia en ese lugar asi que no lo pensé meucho y me lance al agua dirigindome hacia ella.
    [FONT=; mso-ansi-language: ES-MX]— Esta atascada— exclame para comprobar mis sospechas y que Sasuke se diera por enterado de la situación. Me volvia hacia el bote en donde solo se encontraba Naruto preocupado por su hermana y al instante Sasuke apareció detrás de de mi, supuse que se había sumergido para ver el mismo cual era el problema. [FONT=; mso-ansi-language: ES-MX][/FONT][/FONT]

    — Cortare la aleta Sakura y luego podrás liberar tu pie, pero tienes que mantenerte inmóvil, comprendes ¿no es así?— menciono el pelinegro a Sakura.

    — Hina tiene que sujetarla, el cuchillo que tengo en el bote es demasiado afilado ¿me entiende?— ahora se dirigía a mi casi en susurro. Solo asentí con la cabeza y la sujete indicándole que debía recostar su cabeza en mi hombro para que el agua no la alcanzara.
    Sasuke se zambullía con el cuchillo.

    Comenzaba a sentir calambres en los brazos por el esfuerzo de sostener a Sakura pero no pensé ningún momento en soltarla. Explore las rocas bajo el agua con el pie, intentando encontrar una superficie lisa para apoyarlo.
    Sentí un punzante dolor lo que me obligo a retirarlo.
     
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    Aqui la segunda parte del segundo capitulo
    Sentí un punzante dolor lo que me obligo a retirarlo, pero en ningún momento se me ocurrió soltar a la chica.

    Sentí a Sasuke debajo de nosotras, de pronto salió del agua y menciono: — Ahora intentare cortar la correa, lo hare lo más rápido que pueda no deje que se mueva—. Yo solo asentí con la cabeza.
    Unos instantes mas tarde Sasuke había cortado la correa la aleta de Sakura y ella había quedado liberarla sin un rasguño.

    Avanzamos lentamente hacia el bote en donde nos esperaba un Naruto preocupado por su hermana. El rostro de Sakura se fue liberando del terror para pasar a una expresión más calmada.

    Naruto acudió a sentarse a lado de su hermana. Le puso su mano sobre su hombro y ella lo quito de encima para después recostarse sobre sus piernas.

    A medida que nos acercábamos a la playa advertí que había un grupo que nos esperaba, era Minato-san y supuse que la mujer con la que estaba era Kushina-sama la cual vestía un hermoso y ligero vestido negro. Cuando por fin estuvimos en la orilla salte del bote sintiéndome fuera a desintegrar.

    Mientras me tambaleaba sonreí a Kushina, en realidad era mucho mas hermosa que en la fotos que le había enviado a mama, parecía una estrella de cine.
    —Así que ya has llegado, bueno mi primera impresión de ti no es precisamente la mejor— Kushina me saludo fríamente.
    —Poner en peligro la vida de mis hijos solo por querer dar un paseo en bote no es una buena manera de comenzar— continuo.
    Sentí que el aire faltaba a mis exhaustos pulmones y retrocedí. Hubiese caído de no ser porque un par de fuertes manos me sujetaron.

    —Madame— dijo Sasuke sobre mi hombro, —Eso no es justo. Hinata no tuvo nada que ver que ver con que Sakura corriera peligro, le he advertido a Sakura que se acerque al islote—prosiguió.

    —Sasuke, a ti no te corresponde decirles nada a mis hijos— dijo molesta. —Asi se te paga por ayudar en la casa. Y eso es todo. Además ¿Quién te dio permiso de sacar le bote?— siguió regañándole Kushina.
    Antes de que el pelinegro pudiera responder, Minato se interpuso entre ellos y me paso el un brazo por los hombros: —Venga Kushina… acaba ya, ¿quieres? Yo le di permiso a Sasuke, que es una persona responsable. Y por otro lado tiene razón… Sakura sabe que no debe acercarse al islote—

    — ¿Os importa si me voy a la casa?— pregunte suavemente. —Creo que necesito beber agua—
    —Vamos— decía Minato mientras comenzaba a caminar.
    Me sentí tan débil y cansada que crei que iba a desmayarme.

    Naruto se separo de su madre para esperar a que llegaramos haste el.
    Cuando me iba acercando a el, una repentina mirada de horror surgió en su rostro y me señalo los pies.
    — ¿Qué pasa Naruto-kun?—le pregunte alarmada.
    —Tu pie, míralo— dijo el rubio señalando mi pie que ya se encontraba totalmente cubierto de sangre.

    Procure moverme, pero todo a mi alrededor comenzó a dar vueltas y me tambalee.
    —Que chica mas boba— dijo Sasuke a mis espaldas. Y comencé a caer en un par de fuertes brazos, hasta que fui alzada y sujetada contra un amplio y húmedo pecho. Solo que no eran los brazos de Minato-san aquellos que me acunaban.

    Durante un momento me pregunte en donde estaba. La luz del sol entraba a través de las ventanas, me molestaba un poco pero al instante alguien del otro lado de la habitación cerraba las persianas.

    Luche por sentarme en la cama, y percibí unos latidos en mi pie y un dolor en espalda y los hombros. Entonces todo volvió a aparecer ante mí… la pesadilla de sacar a Sakura de las tocas y el momento de apoya mi pie sobre algo afilado… y elencuentro con Kushina… hasta el bello momento de caer en los brazos de Sasuke aunque fuese desmayada.

    —Bonjour! Commnet allez-vous, ce mattin?— preguntaba por mi salud una hermosa rubia de ojos azules.
    —Buenos días— conteste en mi mejor francés, cuando se acerco a mí la chica.
    —Por cierto, me llamo Ino. Mikoto dijo que tal vez no deberías levantarte esta mañana si todavía te sentías mal— me dijo en francés, —Te traeré el desayuno— me dijo al darme la espalda.
    —Ho…la Ino, no te preocupes, estoy bien, bajare a desayunar— conteste aun desconcertada.

    — ¿Y Naruto-kun?— pregunte un tanto apenada.
    —Naruto ha estado esperando desde muy temprano junto a la piscina. Ahora esta paseando al perro por la playa— contesto a mi pregunta con voz dulce, encaminándose a la puerta ya para salir y cerrar la puerta detrás de ella.

    ¡Oh, no!, pensé recordando la promesa de enseñarle a nadar. Debió haber estado en la piscina a las seis y media, esperando por mí. “Tenía que haberse percatado de que no podía hacerlo esta mañana”.
    Aun así no sé porque me sentía terriblemente mal por no haber hecho el intento de ir, se lo había prometido y así mismo había roto esa promesa.

    Me levante de la cama y me acerque renqueando a las ventanas y eché un vistazo. El panorama era imponente como en las películas. El celeste del cielo, juntándose con el azul oscuro del mar; el jardín, una maravillosa combinación de color: lechos de rosas, palmeras, la piscina… El perfume del jardín subió a saludarme.

    Permanecí un momento admirando el panorama, pero después me decidí a darme una ducha en el baño rosa pastel.
    Luego me puse mi pantalón corto azul turquesa y opte por mi camiseta blanca de tirantes, posteriormente me puse las sandalias del mismo color que la blusa, desenrede mi cabello y salí hacia el vestíbulo.

    Mientras bajaba, vi a Minato.
    — ¿Cómo se encuentra mi pequeña peli azul en esta mañana hermosa y brillante?— dijo suavemente. — ¿Cómo esta ese pie?— continuo ahora posando su mirada sobre mi dedo vendado.

    —Mucho mejor, gracias— respondi.
    Minato sonrio; —Hina, Sasuke me ha contado lo sucedido. Solo quiero decirte que Kushina algunas veces es muy dura. Esta muy apenada por haberte tratado tan mal— dijo finalmente, avanzando un poco y se detuvo unos segundos para agregar. —Estoy seguro de que te lo dira mas tarde—.
    Ante su comentario solo sonreí y asentí con la cabeza.

    —Sakura ha sido advertida sobre el peligro de la Aloutte— continuo Minato-sama.
    —Pardon?— decidí preguntar ya que ciertamente no había entendido muy bien lo que me había dicho.
    Minato sonrió: —Lo siento. La Aloutte significa alondra… es un pájaro y el nombre del islote. Es hermoso de ver, pero muy peligroso— concluyo con su explicación.
    —Me imagino— respondí y pase renqueando junto a él.
    —Sería mejor que descansaras— me aconsejo.
    —Ya me siento mejor, si empiezo a sentirme mal le prometo que me ire a la cama a descansar— respondí ante su petición.

    Camine hacia la cocina, Mikoto estaba poniendo una taza de humeante café en la mesa en el momento en que yo entraba al cuarto de la terraza. Había ya, allí, una jarra de cremosa leche caliente, al igual que un gran plato de mermelada y un vaso alto de cristal traslucido lleno de zumo de naranja.
    — ¿Cómo esta ese pie?— me pregunto la madre de Sasuke-kun, en el momento en que nuestras miradas se cruzaron.
     
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    hola chicos, perdon por la tardanza, pero me quede sin internet, u_u lo siento.Bueno sin mas por el momento disfrutren el capitulo bunny:

    3.- Villefranche

    Sonreí tímidamente y le dije que estaba bien. Esbozo una sonrisa pero se refrenó. La observe mientras se alejaba hacia la cocina.
    Volvió de inmediato, trayendo una panera de mimbre con un montón de delgados, largos y crujientes barritas de pan. Por su fantástico aroma era obvio que Mikoto acababa de hornearlas. En la otra mano traía un plato de cerámica rústica con un trozo de mantequilla.

    —Petit dé jeuner— anunció y señaló el café, — Un tazón de café con leche te sentara bien— me dijo en su hermoso acento francés.
    —Sí, gracias Sra. Mikoto— respondí con una gran sonrisa.

    Mordí un trozo de pan francés caliente y crujiente, al que había untado mantequilla y mermelada. Había mi segunda rebanada y me disponía a comer la tercera cuando entro Mikoto.
    — ¿Te gustan nuestras baguettes?— me pregunto sonriendo abiertamente por primera vez.
    Imposibilitada de hablar, asentí con la cabeza.

    Por supuesto Sasuke tuvo que entrar precisamente en ese momento. Una mirada… a la que le añadió una sonrisa burlona y superioridad: —Tiene buen apetito esta mañana, como para compensar el pie ¿verdad?— dijo burlándose de mi.
    Trague desesperadamente con tal rapidez que casi me ahogue con un trozo de pan a medio masticar.

    Sasuke-kun espero hasta que me sentí mejor para decir:
    —Minato ha sugerido que más tarde, si así lo desea, podría acompañarnos con maman y Naruto a Villefranche. Para ver un poco de nuestra bahía. Y que como hoy no puede nadar, algo que le he explicado al torpe de Naruto esta mañana, daríamos un paseo divertido— concluyo en un tono no muy agradable y un tanto coqueto.
    —No se preocupe por mí, por favor, no quisiera que tuvieran que alterar sus costumbres por mí— respondí muy apenada a su propuesta.

    —De ninguna manera— replicó. —Hay algunas tiendas en el paseo marítimo, así que podría comprar algunas postales para enviar a sus novios— recalcando esa última parte. Cogió un trozo grande de pan y comenzó a observarme en tanto lo masticaba.

    Sabía que intentaba ponerme nerviosa y a decir verdad lo había conseguido, pero no estaba dispuesta a dejar que él lo notara, no quería que tenía mucho interés en él, al menos aun no.

    Me sorprendí cuando Sasuke dijo, entonces con una nueva suavidad en su voz: —El viaje hasta el pueblo le hará bien a Naruto. Ha estado un poco pensativo y pasa mucho tiempo solo. En ocasiones pasamos tiempo juntos pero eso no es siempre aunque él quisiera, además no es tan sencillo andarlo aguantando todo el día— sonrió un poco por lo que había dicho en broma.
    Si bien era cierto que ellos dos eran muy buenos amigos, casi hermanos, aunque en algunas ocasiones se anduvieran casi matando.

    —Esté lista en media hora, sería una pena que la dejáramos aquí sola— ordeno antes de salir de la cocina.

    Durante todo el trayecto hasta Villefranche Naruto no me dirigió la palabra. Sabía la razón, por supuesto. Y no podía culparlo.
    Debía sentirse desilusionado. Bueno en el momento en que hablase a solas con él, le diría que lo sentía mucho.
    Si me diese la oportunidad.

    Villefranche era tan hermoso que casi enmudecí. Parecía colgada de una pendiente abrupta que bajaba hasta el mar por debajo de la carretera principal. Las casas de ladrillo pintadas de amarillo, rosado y rojo, se amontonaban en la colina.
    Dejamos el coche en la plaza principal y luego, bajamos por las empinadas callejuelas con peldaños de piedra hasta un paseo cubierto.

    —Esté es la Rue Obscureque se extiende hasta el mar— me explico. Se detuvo y me esperó, preguntándome:— ¿Se siente bien?—.

    —Muy bien— le aseguré, sorprendida por su preocupación por, no crei que que el se preocupara por mí, después de todo un chico tan guapo como el deberiua tener muchas mujeres dispuestas a caer en sus brazos, como yo lo había hecho la noche anterior solo que desmayada, podría fijarse en cualquiera de ellas. Como me atrevía a pensar que el pudiera estar interesado en mi.

    —Mientras no me exija demasiado…— continué ignorando el brazo que me ofrecía y me dedique a admirar los alrededores.
    —Sasuke, ¿puedo ir a ver a los pescadores?— grito Naruto mientras caminaba delante de nosotros.
    —Para que me pides permiso, ve y regresa para tomar un helado, de lima- limón ¿verdad?— respondió Sasuke un poco irritado.

    Observamos como Naruto nos lo aceptaba y se lanzaba a la carrera hacia la orilla en donde sen encontraban los pescadores.

    Nos sentamos en silencio en un bar durante un buen rato, contemplando el muelle; las mesas de concreto estaban atestadas y mientras tomábamos asiento la gente se acerco a Sasuke para estrechar su mano y en algunas ocasiones su hombro.

    —Mi tío es dueño de este bar pero no viene los domingos— dijo Sasuke después de haber saludado a unas seis personas.
    Asentí sin saber que responder.
    — ¿Algo le preocupa Hina?— las palabras de Sasuke me sorprendieron.
    Sacudí la cabeza: —No, solo estaba pensando. Mire—, señale. — ¿Podre comprar allí unas tarjetas? Me parece ver algunas en esa tienda— dije deseando huir de ese lugar, ya que el estar a solas con él me ponía muy nerviosa.
    —Por supuesto. Y también los sellos, si los pide— contestó amablemente.
    — ¿Quiere que la acompañe?, solo hablan francés— continuo Sasuke ahora levantándose de su lugar pero se freno al escuchar mi respuesta: —No, gracias me las arreglare para hacerme entender— conteste cortésmente.

    El pelinegro solo se encogió de hombros y volvió a su lugar.
    Le di la espalda y camine hacia la tienda, después de unos cuantos pasos me encontré en frente de una breve hilera de tarjetas y seleccione unas del pintoresco pueblo. De pronto vi una que me hizo reír. Era una figura de un pato Donald con un pie vendado.

    Al salir de la tienda me encamine hacia el muelle y me senté en un pilote de piedra y, tomando un bolígrafo de mi bolso garabatee una nota en la tarjeta del pato Donald “siento que Donald no haya podido asistir esta mañana a su clase de natación. Pero el espera reunirse contigo mañana por la mañana en la piscina como fue acordado”. Y la firme con un “cuac cuac”.

    Guarde la tarjeta y avance renqueando para reunirme con Naruto, vi de espaldas pero advertí que jugaba con una armónica.
    — ¿Naruto-kun?, es…esto es para ti— dije metiendo la mano en mi bolso para sacar la tarjeta que entregue a Narutio y de inmediato le di la espalada para dirigirme al bar.

    Acababa de sentarme cuando apareció Naruto quien venía corriendo. No se quien se quedo mas sorprendido si Sasuke o yo, cuando arrojo rudamente la tarjeta a mis piernas.
    —No quiero tu estúpida tarjeta, aquí la tienes— grito con rabia el rubio.
    —No está bien que actúes así, solo quería disculparme por lo de esta mañana— dije sintiéndome confundida.
    —No creo que realmente lo sientas. Solo lo dices para quedar bien— murmuro haciendo pucheros.

    En realidad eso me afectaba bastante. No sabía que mi incumplimiento hubiese afectado tanto a Naruto.
    —No acostumbro cuando no quiero hacerlo y si fueras un poquito mas maduro lo entenderías. Sería una pena que dejaras pasar la oportunidad de poder aprender a nadar, pero tú decides si tomarlo o dejarlo— respondí en un tono no muy amable.

    —No me importan las malditas clases de natación, de todos modos no pierdo nada si no aprendo a hacerlo— fue su respuesta. Sus helados ojos azules me miraban con ira.
    El se dio la media vuelta pero le detuve por el brazo.
    — ¡Oh! Si que te importa. Te propongo una cosa, mañana estaré en la piscina, incluso con el pie lastimado. Te sugiero que estés ahí— dije ahora con mayor suavidad porque vi que lagrimas de irritación rodaban por sus mejillas.

    — Lo único que quería era pasar tiempo contigo, pero a ti no parece importarte porque lo único que haces es pasar todo el tiempo con el idiota de Sasuke— grito soltándose de mi agarre y echándose a correr después de darse cuenta de que Sasuke escuchaba nuestra conversación con gran interés.

    Sasuke me sonrió: —Me gusta su estilo— me dijo con aire protector para después estudiarme con una mirada fría e interrogante.
    — ¿Qué ocurre Sasuke-kun?— pregunte.
    —Nada malo desde mi punto de vista— bromeo; y añadió con cierto brillo en los ojos: —Excepto que no parece tan hermosa cuando su rostro enrojece de esa manera—.
    Ante su comentario enrojecí mas de lo que de por sí ya estaba por el simple hecho de que Sasuke fijamente por tan poco tiempo.
    —E… Es mejor que nos vallamos— respondí al fin...

    ¿que opinan?, ¿que creen que pasara?
     
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    blackrose18

    blackrose18 Usuario VIP Comentarista Top

    Piscis
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    Opino que no vuelvas a escribir con colores, no se permiten.
     
  6.  
    Eyerlin

    Eyerlin Usuario común

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    Muy lindo eh interesante tu historia. Me encanta en la forma que se expresan los personajes, tienen un lenguaje formal, al igual que la narración que es muy buena y sabes como emplearla. Entrando en la historia: ¿Naruto cumplirá lo dicho de Hinata, asistirá? Quisiera saber mas de la historia, espero el siguiente capitulo ;)
     
  7.  
    Kitzune

    Kitzune Iniciado

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    HOLA AQUI EL CUARTO CAPITULO, ESPERO LES GUSTE. DISFRUTENLO.

    4º CAPITULO... INCERTIDUMBRE

    Todo el camino fue solo silencio, incluso Naruto que siempre está hablando no dijo ni una sola palabra, eso me entristeció bastante ya que iba a su lado en los asientos traseros del auto y era como ir completamente sola, pues cuando le sonreía el me ignoraba y por alguna extraña razón y por alguna extraña razón cada vez que el hacia eso sentía un fuerte dolor en el pecho. De pronto me encontré preguntándome a qué se debía ese sentimiento, ahora me importaba bastante lo que Naruto pudiese pensar de mí.

    Por un momento quise olvidarme de mis pensamientos y mire hacia enfrente para ver a Sasuke y a Sakura, iban callados ni siquiera se dirigían la palabra y tampoco cruzaban la mirada. Me percate de que en unas ocasiones Sakura miraba a Sasuke de reojo y al instante se iluminaba su mirada, a mi me interesaba Sasuke y el darme cuenta de que al parecer a Sakura también era muy duro para mí.

    Cuando llegamos a la villa Sakura se fue a su habitación para cambiarse. Unos minutos después apareció, vestía un bañador amarillo de una pieza y fue a recostarse boca abajo en una colchoneta azul brillante a un costado de la piscina, con los brazos sumergidos en el agua.

    A lo lejos, en la ensenada, pude distinguir a Naruto caminando a la orilla del mar junto a un gran perro corriendo a su lado.
    — ¿De quién es ese perro?—pregunte en tanto recogía untrozo de quiche en una tumbona forrada en blanco y negro.
    Kyubi era el perro de la primera mujer de Minato— replico Sasuke.

    Sasuke clavo su mirada en Sakura. Estaba al otro lado de la piscina fuera del alcance de nuestra charla.
    —Cuando la señora Hikori murió todos lloramos, fue muy triste. Estaba en el auto con mi padre cuando ocurrió el accidente, ninguno sobrevivió. Kyubi no comió durante mucho tiempo después de eso. Solo ahora él ha vuelto a ser el de antes, él y Naruto se quieren mucho—continuo el pelinegro.

    Sakura grito justo cuando Sasuke terminaba de hablar. No era precisamente algo amistoso lo que se notaba en su tono de voz: —Quiero una tortilla de champiñones para el almuerzo—.
    —Bien. Es una buena idea, haz una para Naruto-kun y para mi— respondí
    La expresión de su rostro me robo una leve sonrisa, ya que Sakura no era una chica a la que le gustara que se burlaran de sus momentos graciosos y menos si Sasuke estaba presente.

    — ¿Qué dices? Si yo nunca he cocinado— grito furiosa.
    —En tal caso, será una aventura, ¿no lo crees?— conteste ignorando la mirada y acerada que Sakura me regalaba. —No te preocupes, yo te dirigiré— le dije.
    —Yo también tomare una— añadió Sasuke sumándose al juego. —Acabo de decidir quedarme para el almuerzo, es decir si tú cocinas Saku—.
    Sus palabras funcionaron como por arte de magia. Sakura, impulsándose de pronto de la colchoneta a un lado de la piscina, se dispuso a demostrar sus talentos culinarios a Sasuke.

    —Ya ve. Domino el método exacto para controlar a las chicas— dijo Sasuke, a medida que nos encaminábamos a la casa.
    Llegamos a la cocina y comenzamos a poner los platos y las copas sucias en las encimeras, dispuestos a introducirlos en el lavavajillas.

    —No había necesidad de que se quedara a almorzar, solo para complacer a Sakura— dije rompiendo el silencio.
    Sasuke dejó la bandeja y se volvió a mirarme con una nueva expresión en sus ojos oscuros: — ¿Qué le hace pensar que es por Sakura porquien he decidido quedarme?— me pregunto con voz aterciopelada y diría que un tanto vacilante.

    Durante un instante nos mantuvimos de pie, mirándonos el uno al otro. Luego, cuando ya me disponía a lanzar una observación tonta, Sasuke se inclinó y tiro de un mechón de mi pelo. Me eché hacia atrás y me arme de valor para decir: — ¿Sabe? No voy a dejarme impresionar por su encantadora voz. Aun cuando la mitad de las chicas de la Riviera si lo estén—

    Escuche su divertida y sofocada risa: — ¿La mitad solamente? Yo me concedería mas del cincuenta por ciento— se burlo.
    —Es incorregible Sasuke-kun— le dije aparentando no estar interesada en el tema, mientras tanto ponía los platos en el lavavajillas.

    A la mañana siguiente me desperté a las 6, preguntándome porque había puesto la alarma de mi despertador de viaje tan temprano.
    Entonces lo recordé, había acordado reunirme con Naruto en la piscina para nuestra primer clase de natación.

    Me duché rápidamente, me puse un pantalón corto y una camiseta, y me encamine a la piscina.
    En tanto caminaba a la piscina comencé a recordar lo bienque lo habíamos pasado la noche anterior.
    Sakura era una alumna muy rápida.las tortillas de champiñones resultaron esponjosas y sabrosas con sus centros rebosantes de champiñones cremosos, yo hice ensalada. Finalizamos la comida con uvas frescas.

    —Kushina nunca me deja cocinar— comento Sakura después de que todos la felicitamos.
    —No veo la razón, Sakura- chan, además si tienes a alguien que te dirija puede llegar a ser muy divertido— le dije.
    — ¿Querrías enseñarme todo lo que sabes, Hina?— pregunto.
    —Por supuesto— le conteste; y añadí: —Creo que tienes una habilidad natural para la cocina—
    — ¿Lo crees?— dijo y miró a Sasuke, esperando su opinión y cuando también la felicito relució de orgullo.

    El sol ya estaba saliendo y por esa razón no hacia tanto frío y los pájaros gorjeaban en tanto llegaba al jardín.
    Naruto en su bañador, esperaba junto a la piscina, con Kyubi a su lado quien apoyaba la cabeza en el regazo de aquél.
    —Hola, ¿Así que has venido?— dije, con voz dulce y suave al momento que me acercaba un poco más para abrazarlo, en verdad me alegraba verlo ahí. Cuando nos separamos rió a medias.

    —Lo siento Hinata, siento haberte hablado asi, perdóname. ¡Es verdad! Casi lo olvidaba. Te presento a mi mejor amigo— dijo acariciando al perro que se encontraba a su lado. —Kyubi te presento a Hina. Hina… este es Kyubi— dijo formalmente.
    —Encantada de conocerte Kyubi. Es agradable conocer a un amigo de Naruto-kun— dije y me agache para tomar una de sus patas.
    Recibi un lengüetazo húmedo, lo que hizo reír a Naruto.

    —Bien, ¿Qué tal si empezamos? Lo haremos fuera del agua, con los movimientos de piernas y brazos— continué.
    — ¿Fuera del agua?— pregunto, pareció aliviado.
    —Sí, no estás preparado para entrar en el agua sin mí, así que tendrás que esperar a que mi pie me mejore. Hoy nos dedicaremos a los distintos movimientos para mantenerse a flote, ¿te parece?— continúe con una gran sonrisa de oreja a oreja.

    — ¿Va a ser difícil?— menciono, realmente parecía preocupado.
    —Claro que no. Escucha, una de las maneras más fácil de nadar es como lo hace tu amigo ¿sabías eso?—respondí y señale a Kyubi, Naruto sacudió la cabezo y me miro con incredulidad.
    —El estilo perro fue el primero que aprendí. Mira te mostrare— le dije y comencé a efectuar movimientos exagerados como los de un perro nadando. Naruto-kun empezó a reír.
    —Naruto-kun, sería bueno que dejaras de reír y que comenzaras a intentarlo— le dije. Para mi sorpresa lo hizo.

    El rubio había progresado, de estar sentado con las piernas cruzadas haciendo el estilo perro con sus brazos, a tenderse sobre el estomago a un lado de la piscina, haciendo el estilo braza.
    —Levántate. Es suficiente por hoy Naruto-kun— le dije.

    Me incline para ayudarle a levantarse pero perdí el equilibrio y caí encima de él. Por un momento nuestros labios se juntaron, el rubio me agarro fuertemente de la cintura haciendo vanos mis intentos de levantarme. El apretó sus labios con los míos haciendo de este un momento muy especial, aunque por alguna razón no correspondí el beso. Me encantaba estar con Naruto pero no sabía lo que sentía por él y después de eso tampoco sabía cómo me sentía con respecto a Sasuke.

    Cuando tuve oportunidad me zafe de su agarre y me levante de inmediato, para meterme a la casa seguida de Naruto.

    Sakura apareció en la cocina alrededor de las ocho. Por una vez sonreía, y volvió a sonreír aun mas cuando Mikoto que Sasuke le había dicho que era una gran cocinera.
    — ¿Dijo eso?— contesto Sakura, en francés, con sus ojos grandes y brillantes.
    Mikoto solo asintió con la cabeza y luego sugirió que si a Sakura le gustaba podía echarle una mano quisiera, para enseñarle algunos de los platillos típicos de Francia.
    — ¿Me dejarías?— fue la sorprendente respuesta.
    —Me encantaría que me apoyaras— le aseguro Mikoto.

    Era muy lindo ver esa escena ya que era muy cierto que Kushina pasaba a lo mucho dos horas a la semana con Sakura y seria una muy buena oportunidad dejara de estar tan sola y tan aislada de todo a su alrededor.

    —Hina, voy a ir al pueblo a dejar el correo, si usted gusta puede acompañarme— dijo Sasuke detrás de mí. Me sorprendí un poco ya sus pasos al momento de que este entro a la cocina.
    —Sasuke, si quieres yo puedo ir contigo— dijo Sakura esperanzada.
    Sasuke sacudió la cabeza: —Lo siento— respondió.

    Procure concentrarme en mi desayuno, consciente de que Sasuke me miraba, aún cuando pretendiese prestar atención a la charla con Sakura. Deje que mi mirada vagara más allá de la ventana, donde Ino limpiaba el patio.
    Vestía un vestido playero color rosa brillante y un delantal blanco sujeto a su esbelta cintura, lo que destacaba su perfecta figura. Pensé que bonita era.

    Cuando volví mi mirada a la estancia, advertí que no era la única en ver a Ino. También Sasuke estaba ocupado en ello. En ese preciso instante me pregunte si sería su novio. La sola idea me entristeció…
     
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    Kaguya Ootsutsuki

    Kaguya Ootsutsuki Usuario común

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    es la primera vez, que comento una historia sasuhina, es muy buena tu material
    te felicito sigue así, me gustaría saber en que termina
    pos no me gusto mucho cuando deja a naruto así, pos debío haber dejado en claro que lo quería como un amigo
    y pos sasuke se ve muy mujeriego jeje
    pos sigue adelante y no te rindas tienes un buen material
    y ahora en adelante leeré tu historia
    xoxo, besos y abrazos :cool:
    con cariño Marlex
    si una de las primeras.
     
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    Kitzune

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    Cuando mejore del pie, mis charlas con Sakura “sobre cocina” continuaron incluso mientras nadábamos, tanto en el mar como en la piscina. Las cosas seguían siendo duras, pero poco a poco fui descubriendo que, debajo de su apariencia poco afable, no era tan mala persona. Los únicos problemas que se presentaban eran cuando Naruto estaba cerca. Lo que más le molestaba a Sakura era que yo defendiera a Naruto-kun de las burlas que ella le hacía.

    Ella se la pasaba haciéndole burla a Naruto mientras yo le ayudaba en sus materias de loa escuela, yo estaba ahí para enseñarle pero la realidad era que no tenía nada que enseñarle , él ya tenía los conocimientos pero era muy despistado y el único problema era que se aburría en las clases y no les prestaba mucha atención a sus maestros, esa era la razón de que llevara tan malas calificaciones.

    Sakura acababa de hacerme una de sus pataletas cuando Sasuke apareció para limpiar la piscina. Llevaba un gran cepillo y comenzó a hundirlo en la parte honda de la misma, cerca de donde yo estaba.
    —No le prestes la menor atención a Sakura cuando le entre una de sus pataletas. Siente celos— me dijo después de presenciar su ultima rabieta.
    — ¿De qué podría estar celosa Sakura-chan?— pregunte fijamente.

    Sasuke dejo de limpiar la piscina y se encogió de hombros:—De Naruto, por supuesto, ¿de quién sino?— respondió.
    — ¿De Naruto-kun?— pregunte algo confundida.
    —Claro, por supuesto. Reciben tan poca atención de su madre que la poca atención que consigan de otra persona, como tú por ejemplo, les hace sentirse celosos mutuamente— respondió con un poco de tristeza el pelinegro.

    El sol del ocaso todavía brillaba, cálido en mi espalda, el ambiente era tranquilo y silencioso.
    —Hina…estaba pensando que…— me dijo Sasuke desde donde se encontraba, limpiando la parte baja de esta.
    — ¿Qué? Sasuke-kun— pregunte al instante de alzar la vista, atenta a lo que pudiera decirme.
    —Estoy por sugerirle a madame que me permita llevar a los chicos a un picnic mañana. Si Minato deja su auto, podríamos dar un paseo por la costa. Y hasta le mostraría un poco de Cap Ferrat… es muy hermoso— comento. Termino lo que estaba haciendo, se incorporo y comenzó a quitarse la grasa de las manos con un paño.

    El pelinegro me miro fijamente mientras permanecía callada, hasta que el interrumpió ese incomodo silencio.
    — ¿Le gustan los museos Hina? Podríamos visitar el Ephrussi de Rothschild, el museo de France— me pregunto desafiante.
    —Si me gustan, pero no he visitado muchos— le conteste.
    —Bueno, jamás habrá visto uno como este. A Sakura y a Naruto les gustara, sobre todo que Naruto tiene que apliocarse con sus materias. Le será de mucha ayuda— me aseguro.
    —Me parece estupendo— grito Sakura.

    Sasuke me miro fijamente: — ¿Y a usted?, ¿Se arriesgaría a pasarf todo un dia en mi compañia?... digo en beneficio de Naruto, por supuesto—
    —Eh…—balbucee nerviosa y mas roja que un jitomate; —Yo…yo, probablemente podría soportarlo, si Kushina acepta— concluí con lo que estaba diceindo, sintiéndome terriblemente avergonzada.
    —Bien. Usted consiga la aprobación de Kushina y yo conseguiré el auto de Monsieur Minato. Será divertido— dijo sonriente. Acudió a mi lado; — ¿Esta acalorada?— menciono. Sus ojos se deslizaron lentamente por las partes que mi bikini dejaba al descubierto.

    Estaba tan cerca que podía ver las gotas de sudor en su frente y sobr4 su labio superior, así como las que brillaban en sus hombros.
    —Lo estoy— replique, sintiéndome más acalorada y más confusa a cada segundo que pasaba.
    El calor de su cuerpo lleno el espacio entre nosotros, y sentía su mirada sobre mi rostro sonrojado.
    —En ese caso mi hermosa japonesita…— dijo y al instante me levanto y junto mi cuerpo a su pecho, pese a mis vanos intentos por zafarme. Sasuke se aventó a la piscina conmigo en sus brazos.

    Cuando salí a la superficie de la piscina, lo pude ver a mi costado, se reía de mí. No quise tomarle importancia así que salí de la alberca y me tumbe en una toalla junto a ella.
    —Dijo que estaba acalorada. Solo estaba tratando de ayudarte— me grito mientras se movía en el agua.

    A la mañana siguiente no pude encontrar a Kushina-sama para pedirle permiso para el pinic.
    —Madame se fue a las doce al salón de belleza, dijo que iba a almorzar cerca de la costa— me informo la madre de Sasuke cuando se lo pregunte.

    Me disponía a cancelar los planes del picnic cuando apareció Sasuke.
    —Todo está arreglado, no tiene que preocuparse. Minato nos ha dado el visto bueno para usar el auto— dijo felizmente el pelinegro.
    —Sasuke-kun, me parece que yo tendría que avisarle personalmente, sobre todo porque Naruto-kun está castigado por sus malas notas— respondí.
    — ¿Acaso duda de mi palabra?— dijo, los ojos oscuros de Sasuke brillaron peligrosamente.
    —Claro que no Sasuke-kun— dije un tanto asustada.

    Mokoto-sama interrumpió para avisarme que Minato se había ido a una cita en Niza.
    —Así que solo le queda confiar en mí. O aceptar que los chicos se enfaden con usted por cancelar el paseo ahora que están tan emocionados— me desafió el Uchiha.
    — ¡No puedes hacer eso!— exclamo Sakura de pie en el vano de las puerta, mirándome furiosa.
    —Pero Sakura-chan, no sé si deberíamos ir— comencé a decir pero Sakura me interrumpió: —Iremos, a Kushina no le importara. ¿Por qué tendría que oponerse? Si nunca está aquí— había un tono cortante en su voz que hizo que me sintiera incomoda.

    El museo Ephrussi de Rothschild era algo irreal. El único problema es que estaba cerrado.
    —Olvide que los lunes no abren. Que estúpido soy— dijo Sasuke, furioso consigo mismo.
    Nos quedamos viendo el parque y, a lo lejos, la magnífica villa de estilo italiano con sus hermosos jardines y lagunas clásicos.
    —Ya puedes decir que lo has visto. Huele a polvo y a polillas— dijo Sakura con petulancia.
    —Las pinturas son tan antiguas que apenas puedes ver lo que hay en ellas— añadió Naruto, cerrando el tema. Lo que me hizo sonreír.

    —No importa— le dije a Sasuke. Parecía realmente contrariado. —A lo mejor podemos venir otro día. ¿Y qué hay del picnic? No se vosotros pero yo estoy muriendo de hambre—dije.
    —Bueno, después de comer iremos al zoológico de Cap Ferrat. Tienen un espectáculo de monos amaestrados “la ecole de chimpanzés”. ¿Qué os parece?— comento Sasuke quien comenzaba a animarse.

    Todos aplaudimos a la idea. Parecía muy entretenido
    — ¿Y luego podríamos ir a tomar un helado a Villefranche, Sasuke?—pregunto entusiasmado el rubio y el pelinegro solo asintió.

    Sasuke y Sakura mantenían una conversación secreta, puesto que se la pasaban susurrando cosas que solo ellos podían escuchar.
    —Te gusta ¿no es así?— pregunto Sakura, al parecer no había notado que se escuchaba un poco de su conversación.
    — ¿De qué hablas, Sakura?— pregunto el chico un tanto desconcertado.
    —De Hinata, la miras de manera extraña. ¿Qué le ves?— pregunto ahora intrigada la peli rosa.
    —No le miro nada, total es una chica demasiado boba. Igual que tu, Sakura— dijo un tanto fastidiado el pelinegro.

    No pude escuchar mas, ¿en verdad eso era lo que Sasuke-kun pensaba de mi? Mis ojos se empezaron a llenar de lagrimas, me levante y salí corriendo del zoológico sin saber a dónde ir, en ese momento hubiera querido que mis pies se movieran aun mas rápido.
    —Nos ha escuchado— oí la voz de Sakura…
    HE AQUI EL CAPITULO 5, PERDON POR TARDARME TANTO, ESPERO LES GUSTE. ^_^
    UNA PREGUNTA: ¿Qué creen que pase con Hinata, Sasuke y Sakura?
     
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    zuki

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    Kyaaa que fic tan genial!! pobre hina debio dolerle mucho lo de ya sabes escuchar la palabra bobas de sasuke, y yo que creia que sakura cocinaria malisimo xD me imagino la mirada de sasuke cuando le dijo ¿a caso no me crees? eso es peor que chuky en tanga O_o hay sasuke lo aruinaste! como que los lunes no habren, que clase de museo no habre los lunes, pues ese xD. espero la continuacion
     
  11.  
    Kaguya Ootsutsuki

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    muy lindo precioso
    escribes muy bien
    de veras te felicito un gran escrito me has dejado con la duda
    y que pasara con hinata, quien sabe, tal vez para olvidarse de el se valla, o se junte con naruto
    todo puede pasar, solo tu lo sabes
    te felicito, sigue adelante y no te rindas
    xoxo, besos y abrazos :cool:
     
  12.  
    Eyerlin

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    Sasuke siempre con su orgullo por delante, pobre Hinata se debió sentir fatal por eso, ¿Qué pasara en el siguiente capitulo? ¿Qué le dirá Sasuke?... Espero ver el siguiente capitulo con ansias ;).
     
  13.  
    Kitzune

    Kitzune Iniciado

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    Hola aqui les dejo el 6 capitulo: Perdoname, espero no les aburra, ya q decidi poner un poco de la cultura de la costa azul ademas de poner unas imagenes para q se den una idea. Aclaro q esta es la primera parte asi q este capitulo se pondra emocionante.

    —Hinata, espera por favor. Necesito que me escuches— escuchaba a lo lejos la voz de Sasuke-kun, la cual penetraba mis oídos y al parecer dolia como miles de agujas clavadas en mi pecho.

    No paraba de correr, lo que menos quería detenerme. Caí al duro suelo, con Sasuke encima de mí, ya me había alcanzado y repetía una y otra vez que lo escuchara.
    Mis ojos estaban llenos de lagrimas, me levante como pude e intente seguir con mi camino pero el pelinegro intentaba detenerme, jalándome del brazo o abrazándome, hasta que lo empuje tan fuerte que no pudo hacer nada cuando me eche a correr.

    P.O.V Sasuke…

    Rayos Hinata se ha marchado y lo peor es que no conoce Francia.
    Regreso al zoológico pensando en pedir ayuda para poder encontrarla lo antes posible. Si tan solo me diese la oportunidad de explicarle.
    Iba sumido en mis pensamientos, tanto que me sobresalte cuando me vi interrumpido por la voz de Naruto: —Eres un idiota Sasuke—

    No proteste, después de todo el había presenciado la escena.
    —Iré por Kyubi para que me ayude a buscarla— menciono Naruto antes de correr.

    —Creo que la buscaremos entre los dos— menciono la peli rosa.
    Yo solo asentí con la cabeza, lo único que me importaba era encontrar a Hinata y que ella me dejara explicarle.
    Sakura y yo empezamos a caminar. Después de un rato de caminar llegamos a Ephrussi de Rotschild, en verdad no creía que ella hubiera llegado allí, pero la gente a la que le preguntamos nos dijo que la habían visto cerca de ahí
    *”Mi hermosa Hinata, perdóname. Espero que te encuentres bien” pensaba cuando la voz de Sakura interrumpió mis pensamientos: —Sasuke, tengo hambre. Tomemos un descanso—.

    Aunque no hubiera querido aceptarlo ella tenía razón. No habíamos comido nada además de la comida que había preparado la oji perla para el picnic.

    — ¿Podemos ir a ver el espectáculo de la fuente danzante? Sasuke. Naruto está con ella, ya la ha encontrado. Me acaba de mandar un mensaje— dijo la peli rosa enseñándome el mensaje de su teléfono celular,

    —Está bien, apúrate a comer— le respondi de manera cortante.
    Cuando hubimos terminado de cenar, nos retiramos del restaurant para dirigirnos a la fuente. En el camino Sakura me jalo del brazo para que voltearla a ver e intento besarme pero me negué.

    —No, me interesa Hinata, ya no lo negare. Por favor no insistas, no quiero herirte y tampoco a ella— le dije a Sakura, quien a esas alturas tenía los ojos llorosos, aunque me decidí por ignorarla y seguir avanzando. Cuando voltee mi rostro me encontré con la imagen de Naruto abrazando a Hinata.

    Sentí un hueco en el pecho, pero ya estaba ahí y ver el espectáculo era lo menos que podía hacer por Sakura después de cómo la había tratado. La velada se paso muy rápido, así que decidí que lo mejor sería disculparme con Hina al otro día.

    Fin P.O.V. Sasuke

    P.O.V Naruto

    Voy a la villa en busca de Kyubi para que me ayude a encontrar a Hinata. Cuando llego a casa vi a mi mascota recostada cerca de la entrada de la casa, quien de inmediato corrió hacia mi.

    —Kyubi, me tienes que ayudar a encontrar a Hinata, pero ahora déjame buscar algo que puedas seguir su rastro— le comente a Kyubi como si el me entendiera.

    Subí corriendo las escaleras y me dirigí a mi habitación. Busque desesperadamente un pañuelo con el que había secado el sudor de mi hermosa Hinata, cuando esta se lastimo el pie.

    Flash back
    En el momento en que el doctor entro al cuarto de Hina le segui, entrando a la habitación detrás de este.
    —no es nada grave, solo un pequeño corte debajo del pulgar. Esta agotada y dormirá hasta mañana, no hay nada de que preocuparse. Con su permiso paso a retirarme— menciono el médico que había llamado mi madre. Camino hacia la salida pasando junto a mí.

    Cuando todos salieron, me acerque a la cama de Hinata y me senté en ella. Al ver unas cuantas gotas de sudor sobre su frente, saque un pañuelo de mi bolsillo derecho y las limpie.
    Era tan hermosa cuando dormía que sentía ganas de quedarme toda la noche a su lado, pero tenía que salir de la habitación, no sin antes besar su frente y susurrar: —Que descanses mi hermosa Hinata—.

    Fin flash back

    —Kyubi, huele esto. Vamos a encontrar a Hinata ¡de veras!— dije dándole a oler el pañuelo a Kyubi y salir corriendo de mi casa. Nos dirigimos hacia el zoológico de Cap Ferrat, pues fue ahí en donde perdimos a Hinata, avance en la misma dirección en la que Hinata había corrido. Después de unos 3 minutos de búsqueda me di cuenta de que encontrar a la chica seria mas difícil de lo que había pensado. Ahora me encuentro en Beaulieu sur Mer, no había manera de que Hinata se encontrara aquí.

    —Vamos Kyubi, ahora no se te puede ocurrir tener ganas de ir a al baño— decía al momento que jalaba a mi mascota, al ver que se rehusaba a seguir avanzado. De pronto sentí húmedo mi pantalón, agache la mirada para percatarme de que Kyubi se había hecho del baño sobre mi pie.

    — ¡EHH!—grite, lo que provoco que la gente a mi alrededor pusiera su atención en mi. Estaba sorprendido, Kyubi jamás había hecho algo como eso.

    No muy lejos de donde me encontraba, había una fuente. Estaba cansado, desesperado y para colmo Kyubi me había orinado, y si le sumaba el hecho de que aun no encontraba a Hinata. Se podría decir que peor suerte no podía tener.
    —Soy un idiota, ni siquiera puedo hallar a una de las personas más importantes en mi vida— me dije a mi mismo, sintiéndome impotente. Mis lágrimas empezaron a brotar de mis ojos sin que yo pudiera controlarlo, me sentía con un completo idiota.
    — ¿Naruto-kun? ¿Por qué lloras?— me vi interrumpido por la voz más dulce que había escuchado en mi vida. Alce mi rostro empapado por la lagrimas y vi ahí el rostro angelical de la peli azul.

    Fin P.O.V. Naruto

    Me encontraba sentada en una fuente, quien sabe en donde. Me había perdido, pero aun así no dejaba de llorar y a pesar de no saber mi ubicación, no sentía temor alguno. El dolor en mi pecho era aun más fuerte que el miedo que pudiera llegar a sentir.

    Estaba sumida en mis pensamientos pero me vi interrumpiada por una voz muy familiar, si se trataba de la voz de Naruto-kun: —Soy un idiota, ni siquiera puedo hallar a una de las personas más importantes en mi vida—. Si era su voz, no podía equivocarme. Me alegre tanto al darme cuenta de que al menos a el si le importaba, había estado buscándome.

    Me levante de mi lugar y camine hacia la parte trasera de la fuente, para encontrar ahí a Naruto con la cabeza gacha, al parecer estaba llorando.

    — ¿Naruto-kun? ¿Por qué lloras?— pregunte con voz suave, pero firme para que el notara mi presencia.
    —Hinata, eres tú. Te encontré, más bien tu me encontraste ¿estás bien?— me dijo el rubio con estusiasmo

    —Si Naruto, soy yo. ¿En dónde estamos?— pregunte un poco confundida
    —Estamos en Beaulieu sur Mer. Sasuke es un idiota, el no tenia porque hablar así de ti, eres una chica realmente hermosa— respondió Naruto.

    —No… no quiero hablar de eso Naruto-kun, este es un lugar muy bello. Por certo ¿en donde se encuentran Sasuke y Sakura-chan?— pregunte evadiendo el tema. En verdad no tenia ganas de hablar sobre la conversación que mantenía Sakura y Sasuke, y que escuche por error.

    —Hinata ¿irías a dar una vuelta conmigo? Olvídate de Sasuke y de mi hermana. No pienses en nada más y mejor deja que yo te muestre un poco del lugar, ¿Qué dices?— pregunto con una mirada coqueta el rubio. En el momento en que nuestras miradas se cruzaron, una extraña sensación recorrió todo mi cuerpo y sin saber porque mis mejillas so tornaron en color carmín.
    —E…está bien Naruto-kun, me parece bien. No he conocido mucho de Francia y que mejor manera de conocerla que contigo a mi lado— respondí un tanto apenada.

    Beaulieu sur Mer se encontraba ntre mar y montañas, el sol alumbraba perfectamente a penas eran las doce del dia. La brisa del mar y ese olor a sal envolvían mi cuerpo y llenaban mis sentidos.
    En ella hay un jardín llamado Kerylos. En el se organizan las búsquedas del tesoro para disfrutar plenamente del lugar. Naruto y yo buscamos un tesoro juntos, no sabíamos que era. Lo único que sabíamos era que teníamos que trabajar en equipo, después de un largo rato se escucho un grito del rubio: —Lo encontré—. Si, había encontrado el tesoro, se trataba de una hermosa rosa de cristal que se iluminaba al presionar un botón que se encontraba debajo de ella —Esto es para ti— me dijo ofreciéndome la rosa, la cual tome con gran delicadeza. Era la primera vez que un chico me daba un obsequio.
    Seguimos explorando el jardín y la villa. La casa está ricamente amueblada y decorada con frescos y mosaicos, pero lo mejor es su ubicación y las vistas sobre el mar. La Finca es también un lugar para la organización de bodas y recepciones. En verdad seri encantador asistir a una boda en este lugar o incluso seria hermoso llegar a casarse en un lugar tan magnífico como este.


    Caminar por éstas habitaciones fue maravilloso los detalles me transportaron a la cultura griega tan deslumbrante.
    También me entere que cada año se realizan aquí diferentes eventos que tienen que ver con la cultura griega y con el Mediterráneo en general. Uno de estos eventos es el 'Carnaval de Kérylos', cuya temática es la Grecia clásica. También cuentan con una destacada librería, donde es posible adquirir todo tipo de souvenirs relacionados con la Villa, y numerosos obras literarias que recrean el tema de la Antigüedad clásica.

    Pronto salimos del lugar para dirigirnos a Ephrussi de Rostchild, o al menos eso fue lo que me dijo Naruto, asegurándome que no se encontraba a mas de diez minutos de donde nos encontrábamos.

    Lo que en verdad me llamo la atención de Ephrussi de Rostchild fueron sus nueve tipos diferentes de jardines.
    Nos topamos con un 'jardín español', que se compone de un sistema de canales, una gruta y todo tipo de plantas acuáticas.
    Luego seguimos un recorrido muy bien señalizado por un 'jardín florentino', donde abundan los cipreses que rodean una gruta, donde encontraremos una fuente. Posteriormente aparece frente a nosotros un 'jardín lapidario', denominado así por las gárgolas y bajos relieves traídos de edificios religiosos de toda Europa. Aquí sobresalen las azaleas y las camelias japonesas, entre muchas otras.

    También vimos el 'jardín japonés', réplica de los jardines que abundan en Kioto, y concebido con un aire zen para que podamos apreciar la bahía y los veleros que la circulan.

    —Mira Hinata, esta fue una buena idea par que te sintieras como en casa. En verdad este jardín japonés es precioso igual que tu— dijo el ojiazul, susurrando esto último a mi oído.


    Encontramos también un 'jardín exótico', donde una gran colección de cactáceas. A un costado de allí se encontraba un 'rosedal'. Sobre un camino opuesto al 'rosedal' vimos el 'jardín provenzal', compuesto de pinos y olivares, caminos rodeados de lavandas y plantas aromáticas, tal vez el jardín más adecuado a la región mediterránea.


    Por último y arribando al otro lado de ésta colina, nos topamos con el 'jardín a la francesa': un canal que nos conduce directamente al salón principal del palacio y que se encuentra rodeado de flores y plantas ubicadas en forma simétrica, con algunos laberintos y pasadizos, a su vez rodeados de palmeras exóticas y flores que varían según la estación del año.

    En una pequeña laguna, que una fuente de aguas danzantes. Observavamos con gran atención la fuente cuado la voz de un hombre moreno, de mediana edad nos interrumpió:
    — En esta fuente hay un espectáculo de música clásica y las aguas que danzan al compás de sinfonías, es a las 8 de la noche y se repite cada veinte minuto. Es un espectáculo muy agradable, quizás ustedes podrían quedarse a verlo. Con su permiso—.
    Naruto volteo a verme, como preguntándome si deseaba ver el espectáculo pero justo en ese momento un sonido delato al estomago del chico.
    —Creo que tengo mucha hambre, ¿quieres y a comer algo? Podríamos regresar después para ver el espectáculo. ¿Qué dices?— pregunto Naruto sonriendo apenado.
    Salimos del lugar para buscar algo de comer. Nos metimos en un pequeño restaurant, escogimos una mesa cercade una ventana para observar el mar.
    — ¿Qué le ofrecemos? — pregunto de inmediato un mesero
    —Yo quiero una socca (crepa preparada con harina de garbanzo, agua y aceite de oliva) — menciono Naruto.
    — ¿Y usted señorita?— se dirigía ahora a mí el joven mesero
    —Yo… yo quiero una tarta de acelgas (postre a base de acelgas, uvas y piñones) — le respondí, mirando aun la carta que nos había llevado al instante en que nos sentamos.
    Terminamos de comer y nos dirigimos al jardín en donde estaba la fuente danzante. El aire estaba más frio, ya que había anochecido, mi cuerpo temblo de frio y al parecer Naruto se percato de eso porque me dijo: —Tienes frio, ¿no es así?—.
    —Si un poco— le respondí. Seguí caminando, ya no faltaba mucho para llegar a la fuente. Cuando llegamos, decidí colocarme en un buen lugar para que pudiéramos apreciar bien el panorama.
    —Hinata, si quieres te puedo abrazar para que no pases tanto frio. Te daría mi suéter pero yo tampoco traigo— menciono el rubio sobando su cabeza. Yo solo asentí.
    La música empezó a sonar y el agua comenzó a moverse, danzaba al ritmo de la hermosa melodía. Cada nota envolvía mi cuerpo y la sensación de ser abrazada por Naruto-kun avivaba la emoción, me hacia disfrutar más de esa experiencia y su perfume envolvía mis sentidos. La sensación de estar a su lado era agradable y lo fue más cuando una gran cantidad de fuegos artificiales comenzaron a apoderarse del cielo y su sonido comenzaba a retumbar en aquella noche tan fría en los calidos brazos de él, de ese chico tan encantador y especial.
    La noche terminaba y volvimos a la villa, cada quien se fue a su habitación y solo nos quedaba guardar en el fondo de nuestros corazones ese bello momento.
    Cuando corría por la tranquila casa hacia la piscina, por la mañana siguiente, encontré a Naruto-kun al borde de las lágrimas.
    — ¿Qué ocurre Naruto-kun?— pregunte envolviendo con mi brazos su delgado cuerpo rescatando su rostro del cuello de Kyubi.
    —Sasuke se ha ido— logro pronunciar. El labio inferior de Naruto temblaba.
    —Acabo de ver como se marchaba. Me dijo que Kushina le había dicho que no podía trabajar más aquí—, el rubio no pudo decirme más sobre Sasuke, solo que se había marchado, puesto que cada vez que hablaba de él el sentimiento le ganaba.

    Se le veía realmente triste, pues él en verdad le apreciaba
    —Naruto-kun no llores más. Aunque Sasuke se ha ido le seguiremos viendo, el vendrá una vez por la tarde o tal vez nosotros podamos ir a visitarle— le dije tomando su rostro en mis manos para besar una de sus mejillas húmedas...
     

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    ManaKarin

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    Antes de conocer a Karin me gustaba el SasuHina y la verdad no es que me haya dejado de gustar XD

    Waaa que linda historia y lo dejaste en un momento bastante crucial, quiero seguir leyendo *w*

    Por cierto, creo que la única observación que puedo hacerte, es que en algunas ocaciones repites frases, es mejor que cuides un poco eso y pues también los errores de dedo (que a casi nadie se le van XD)

    Síguelo que yo me daré mis vueltas para leerlo y por cierto, que lindos paisajes :p
     
  15.  
    Hinata Hyuuga Uchiha

    Hinata Hyuuga Uchiha Iniciado

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    wooo porque lo corrio? buuu pobre sasuke que le a echo a kushina?? bueno continualo pronto me gusto mucho
    bye bye[​IMG]
     
  16.  
    Kaguya Ootsutsuki

    Kaguya Ootsutsuki Usuario común

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    vaya que historia, esta super mega emocionante
    sigue así adelante, y no te rindas okey
    XOXO, besos y abrazos
    TQM: MARLEX [​IMG]
     
  17.  
    Kitzune

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    Aqui les traigo la continuacion del capitulo 6. Hice una pequeña modificacion asi que leeran unos cuantos parrafos que estuvieron en la primera parte del capitulo 6. Aun asi espero que les siga gustando mi hiatoria y que no les decepcione. Por ultimo gracias por sus comentarios.


    La noche terminaba y volvimos a la villa, cada quien se fue a su habitación y solo nos quedaba guardar en el fondo de nuestros corazones ese bello momento.
    Ya en mi habitación busque mi pijama y me recosté, de inmediato alguien toco la puerta. Era extraño, puesto que suponía que a esa hora ya todos dormían.


    —Pase— fue la corta palabra para ver a Sasuke a mi habitación.
    —Ho…hola Hinata, veo que pudiste llegar a salvo a casa. Me alegro— pronuncio no muy convencido el pelinegro.
    —S…si, Naruto-kun me trajo a casa— le conteste un tanto confundida, en realidad no sabía con exactitud que estaba haciendo Sasuke en mi habitación.
    —Hinata, he venido a disculparme contigo por lo de esta tarde. No supe que decir cuando Sakura me pregunto por mis sentimientos hacia ti, así que mentí. Le dije que no me importabas y eso no es verdad, me importas y mucho— me dijo el pelinegro, lo que me dejo muy sorprendida ya que no esperaba escuchar algo como eso de Sasuke-kun.

    No supe que decir pero supongo que el sí, porque continúo con su explicación: — ¿Sabes? Esta tarde vi como Naruto te abrazaba, y me llene de rabia conmigo mismno por ser un idiota que teme demostrar sus verdaderos sentimientos. Ya te lo he dicho me importas más de lo que ninguna otra persona me ha importado y temo perderte. Por eso espero que puedas perdonarme—. Tomo una de mis manos entre las suyas, me miro a los ojos y fue acercando poco a poco su rostro al mío, lo que ocasiono que mi rostro se enrojeciera.
    —Sa… Sasuke-kun yo… yo no tengo nada que perdonar, escuche por accidente la conversación que mantenías con Sakura-chan, y eso es todo— conteste alejando un poco mi rostro del de Sasuke y rescatando mi manos de entre las suyas.

    —Gracias mi hermosa Hinata, gracias por perdonar a un tonto como yo. Prometo que jamás volverás a llorar por mi culpa. Descansa, nos vemos mañana— concluyo el ojinegro, para después besar mi frente y salir de mi habitación.
    Me recosté por completo en la cama y cubrí mis hombros con la sabana, para después cerrar mis ojos aun con una sonrisa dibujada en mi rostro.

    Cuando corría por la tranquila casa hacia la piscina, por la mañana siguiente, encontré a Naruto-kun al borde de las lágrimas.
    — ¿Qué ocurre Naruto-kun?— pregunte envolviendo con mi brazos su delgado cuerpo rescatando su rostro del cuello de Kyubi.
    —Sasuke se ha ido— logro pronunciar. El labio inferior de Naruto temblaba.
    —Acabo de ver como se marchaba. Me dijo que Kushina le había dicho que no podía trabajar más aquí—, el rubio no pudo decirme más sobre Sasuke, solo que se había marchado, puesto que cada vez que hablaba de él el sentimiento le ganaba.

    Se le veía realmente triste, pues él en verdad le apreciaba
    —Naruto-kun no llores más. Aunque Sasuke se ha ido le seguiremos viendo, el vendrá una vez por la tarde o tal vez nosotros podamos ir a visitarle— le dije tomando su rostro en mis manos para besar una de sus mejillas húmedas.
    Al instante acerco sus labios a los míos , pude sentir su cálida respiración sobre mi cara, su ojos miraban profundamente los míos, haciéndome sentir como si penetrara mi alma, el calor de su cuerpo traspasaba acariciando mi piel sin siquiera tocarla, envolviendo cada uno de mis sentidos. Aunque al final lo único que hice fue alejarme de el...

    No sabía que sentía, estaba confundida. Naruto- kun había intentado besarme varias veces pero no me molestaba en absoluto, al contrario, creo que empezaba a gustarme. Estaba interesada en Sasuke y me dolía su partida, pero cuando estaba con Naruto me sentía insegura de lo que realmente sentía por el pelinegro.
    —Hinata, eres una persona muy importante para mí, me alegra que estés conmigo ahora que Sasuke se ha ido— dijo el rubio mirándome a los ojos. Una extraña sensación invadió mi cuerpo. El hermoso azul de sus ojos me hacía perderme en ellos y olvidarme de todo a mí alrededor.
    Naruto me tomo entre sus brazos fuertemente, al parecer ya estaba mejor y pronto comenzamos con las lecciones de natación.

    Más tarde, después de que la lección de natación hubo terminado y mientras nos encaminábamos hacia la casa, Mikoto-sama me informo de la razón por la cual habían despedido a Sasuke.
    —Le dijo a Sasuke que no debió haberos llevado a pasear ayer. Que ella no le había dado permiso y que te quería aquí para porque tenía planeado quedarse toda la tarde estar con los niños. ¡Bah! Eso no es cierto— dijo con su cerrado acento francés.
    —Pero, ¿Qué ocurrió?— pregunte sintiéndome frustrada. Cuando fue a mi habitación, la noche anterior, no me dijo nada o será quizás que no lo sabía.
    —Ella le grito a mi Sasuke y el también lo hizo, entonces me di cuenta de que no podía quedarse. Ella se lo contó a Monsieur Minato, y por supuesto él hablo con Sasuke. Nunca antes Monsieur Minato le había hablado a Sasuke en ese tono. Sasuke le dijo que no podía seguir trabajando aquí y que prefería ir a ayudarle al bar a mi hermano. No es justo— dijo Mikoto, una vez agotada su furia, la madre de Sasuke comenzó a llorar para posteriormente secar sus lagrimas con la punta del delantal.

    —Si no fuera por Monsieur Minato, no me quedaría ni un minuto más. ¡Ah! Sasuke te dejo esto— continuo. Mikoto avanzo hacia mi y me paso un papel doblado.
    La nota, de gruesa escritura, era breve: “Siento no haber tenido la oportunidad de decirte au revoir. Espero que podamos repetir nuestro día encantador y poder verte alguno de tus días libres. Sasuke”
    ¿Un día libre? Ni siquiera podía imaginar tener uno y Kushina no había hecho mención de ello. A estas alturas creo que debería pedírselo.

    Por último resulta que el problema se resolvió por si mismo.
    — ¡Pero bueno! ¡Andas por aquí!— dijo Minato, cuando me encontró en el sendero de grava a un costado de la villa, con Naruto y Sakura-chan.
    — ¿Para qué me quería?— le pregunte acercándome a él.
    —Kushina me pidió que hablara contigo sobre el picnic del otro día. Ya sabras que Sasuke se ha ido a trabajar con su tío— comentó.
    Asentí con la cabeza pero no hice ningún comentario. Ni Sakura, ni Naruto que ahora se encontraban mirando a su padre, dijeron palabra.
    —El caso es que… Hina… a Kushina le gusta estar informada de lo que penséis hacer—
    —Eso fue precisamente lo que yo iba a ver. Intente encontrarla para pedirle permiso, pero ella no estaba— le conteste acentuando eso último.
    —Si lo sé, ¿Sabes? A Kushina le gusta la vida social… necesita estar rodeada de gente. Ya intente yo explicarle que yo había autorizado a Sasuke a que los llevara de paseo. Pero no fue buena idea. En el futuro, pienso que debes consultar con Kushina antes de planear algo con los chicos— dijo, se lo veía alterado. No pude dejar de pensar que, si hubiese sido por él, Sasuke nunca se hubiese ido. La línea de mi pensamiento se vio interrumpida por un ladrido de
    Kyubi.

    Mire a mi alrededor y vi a Kushina, vestida de color purpura de pies a cabeza, que se dirigía hacia nosotros. Grandes cantiades de cadenas doradas tintineaban tanto en su esbelta cintura como en sus muñecas.
    — ¡Vaya! Aquí estáis todos ¿Lo has comentado Minato? Me refiero de nuestro plan… nuestro paseo del viernes a Montecarlo… ¿No os entusiasma, mis queridos?— exclamo, suspirando.
    — ¡No quiero ir! Ya sabes que los viajes en coche me ponen enferma— exclamo Sakura secamente.
    —Pero, pequeña. Pasaras un día maravilloso, ya verás— dijo Minato-sama avanzando hasta apoyar su brazo en los hombros de Sakura.

    Sakura se zafó y se enfrento rabiosamente con su madre. —Hina nos prometió que el viernes iríamos a navegar y merendar. Eso es lo que queremos hacer. No queremos ir a tu estúpido y viejo Montecarlo. Si todo lo que haces es comprar y comer… es demasiado caluroso y esta atiborrado de gente. ¡Lo odio! Y además tengo que decirte de una buena vez que no me siento bien— dijo aun furiosa la peli rosa.
    — ¡Si Hina no va, yo tampoco voy!— dijo Naruto repentinamente. Corrió a mi lado de manera inesperada, y me cogió de la mano, que un color camín subiera a mis mejillas.

    No sabía qué hacer, me encontraba entre Kushina y sus hijos, asi es que pronto comencé a decir: —Veamos, me encantaría tener un día libre, y como vosotros estáis planeando un viaje familiar a Montecarlo, sería la oportunidad perfecta de tener un día para mí—
    —Bueno Hinata no quiere estar con vosotros, así que con esto se cierra el tema— dijo Kushina sonriendo de manera triunfal hacia sus enojados hijos. Naruto-kun molesto me soltó.
    —No fue eso lo que dije. Yo había sugerido pasar el día en el bote cerca de la playa porque pensé que tu estarías ocupada, como siempre— comencé a explicar. —Pero ahora que tiene otros planes, obviamente sus hijos preferirán estar con usted…— continué pero me fui callando a medida que iba viendo la irada hostil que me echaba Kushina
    —Gracias por decirme eso— me respondió. Y me dio la espalda, —Ya ves, Minaato, que agradecimiento recibo por dejar de lado mis planes y darte el gusto… Ahora serás tu quien decida si iremos o no— ahora se dirigía a su rubio esposo.
    Nadie hablo durante un momento. Luego Minato, de manera amable, le dio un tirón a la cola de caballo de Sakura: —Iremos todos a Montecarlo el viernes— anuncio antes de seguir a Kushina hacia la villa.

    — ¿No hay ningún problema en que me tome el día libre?— le grite a Minato-sama.
    Se detuvo, y girando se acercó a mí con una expresión preocupada en el rostro: — ¿No te gustaría conocer Montecarlo?— me pregunto perplejo.
    —Me encantaría, pero creo que esta vez sería mejor que no lo hiciera. Además me gustaría explorar los alrededores por mi propia cuenta. Vi una bicicleta en el garaje y me preguntaba si podía usarla— le conteste. No tuve que decirle el verdadero motivo por el cual preferí no acompañarlos a Montecarlo ya que estaba claro que la señora Uzumaki no me había incluido en sus planes.
    —No necesitas pedirlo y si deseas el viernes libre, por supuesto que lo tienes. Ten— me dijo, y buscando en el bolsillo de su pantalón, extrajo un gran rollo de francos y desenrollo lo que le pareció conveniente y me lo puso en la mano. Intente rehusar, pero el insistió en que lo tomara: —no espero que le hagas de maestra con Naruto gratuitamente, y más porque se lo difícil que es que el te ponga atención. Y basta de discusiones por favor— me replico Minato.

    Una vez que nos quedamos solos, Sakura-chan me miro furiosamente: — ¿Vas a abandonarnos el viernes?—
    Suspiré: —Sakura-chan, me parece que se te presenta una buena oportunidad de pasar con tu madre el día entero— dije tomando uno de sus hombros.
    — ¡Bueno pues, te has equivocado! ¡Monique odia estar con nosotros!— dijo con el coraje impreso en sus hermosos ojos.
    — ¿Y por que hablas de esa manera de tu madre? No es muy amable de tu parte— le conteste.
    — ¡Ella no es amable!— grito Sakura, con una cara distorsionada por el llanto contenido.
    — ¡Y tu tampoco! Tu solo aparentas querernos, y realmente no te importa enseñarle a nadar a Naruto. ¡Oh, os he estado observando a ambos, no creas que no lo he hecho. Bueno, nunca aprenderá a nadar y no me importa si no vuelvo a cocinar algo en mi vida. ¡Y eso es todo!— dijo sollozando.

    Antes de que pudiera detenerla corrió hasta fondo de la villa desapareciendo.
    Me volví hacia Naruto. Estaba enterrando los dedos de sus pies en la grava. Con la cabeza gacha, sus ojos estaban fuera de mi alcance.
    —Naruto-kun aprenderás a nadar— le dije alzando mi rostro de manera que nuestros rostros se enfrentaran.

    Dos hostiles ojos azules se clavaron en los míos — ¿Es verdad?— me pregunto.
    —Por supuesto. Has avanzado bastante— le aseguré.
    Sacudió la cabeza: —No, no me refiero a nadar, sino a Kushina— me dijo.
    —Lo siento…— comente, no entendía lo que me quería decir.
    — ¿Es verdad que Kushina odia estar cerca de nosotros? ¿Por eso nos deja siempre solos?— preguntó, grandes lágrimas aparecieron en sus ojos.
    Le abrace fuertemente dejando que su rostro se recargara en mi hombro. El cual se había humedecido con sus lágrimas.
    — ¡Dios mío, no! ¿No ves que siempre se preocupa de no dejarlos solos? Y a esto se debe que Mikoto-sama, Ino y yo estemos aquí— le respondí.

    Me miro fijamente largo rato y se las arreglo para reglarme una sonrisa valiente: —Supongo que tienes razón— dijo el rubio. Giro sobre sus talones y se alejó, dejándome sola en el sendero.
    ¿Quién podría culparlo? Dada la forma en que Kushina se comportaba, no era de extrañarse que Naruto dudara de su cariño

    Nadie parecía hablar en Villa Rosa.
    Mikoto todavía estaba indignada por con la partida de Sasuke para trabajar en el bar de su tío. Sakura seguía furiosa por tener que ir a Montecarlo. Y Naruto se había refugiado en sí mismo, sin dirigirle la palabra a nadie excepto a Kyubi. En cuanto a Minato-sama, parecía estar encerrado en su despacho todo el tiempo ocupado en el teléfono o con gente. Y Kushina, cuando aparecia, como siempre, a medio día, se dedicaba a prepararse para salir a algún sitio.
    —No tardaremos— dijo Minato cuando entro a la cocina informando que estaban listos para partir hacia Montecarlo.

    Apoyo un brazo en el hombro de Mikoto-sama y la estrecho, pero ella no estaba dispuesta a cambiar de humor tan fácilmente.
    Minato soltó su abrazo y volteándose hacia mí me dijo: —no te olvides de conducir por la derecha. Ten cuidado con esa bicicleta, y regresa antes de que oscurezca porque no hay luces en el camino—
    Le asegure que todo iría bien, y salí hasta la entrada de la villa para despedirme de ellos.
    Tan pronto me vio, Sakura giro la cabeza. Kushina parecía regañar a Naruto en el asiento delantero, lo que a este le entristecía y le hacía bajar la cabeza, y Minato tenía un aspecto distraído y ansioso. ¡Componían un maravilloso cuadro familiar!

    Cuando el coche comenzó a bajar por el sendero, regrese a la casa, subi a mi habitación y me puse uno de mis vestidos veraniegos que había traido conmigo. Era blanco, con diagonales negras.
    La pete delantera era completa pero la parte trasera abria desde el cuello hasta la cintura de la falda recogida, me volvi para contemplarme en el espejo, el vestido me sentaba bien. Me discimulaba el pecho y me destacaba la cintura.
    Me puse los mocasines negros. Pase una peineta por mi pelo y, por ultimo me di un toque de brillo en los labios.

    Rodar en bicicleta no me resulto difícil. Pero mantenerme en el carril de la derecha me suponía al principio, mucho esfuerzo.
    Una o dos veces estuve a punto de perder el equilibrio, pero al rato comencé a sentirme más confiada y aumente la velocidad siguiendo la ruta que Sasuke había tomado cuando fuimos al pueblo.
    Pensar en Sasuke me hizo tambalearme un poco, al punto de que un conductor que pasaba hizo sonar su claxon.

    Comencé a tararear una canción, preguntándome que diría Sasuke cuando me viera de nuevo. Ahora que estaba a punto de verlo me sentía entusiasmada y nerviosa, aunque no me detuve a pensar por qué me sentía así, o quizá no me atrevía a hacerlo.
    Al llegar al muelle lo primero que hice fue colocar la bicicleta debajo de un inmenso árbol junto con un grupo de bicis.

    Avanzaba por el paseo marítimo rumbo al bar del tío de Sasuke cuando alguien me toco el brazo...
     
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    ManaKarin

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    D= Pobre Sakura, anda medio desepcionada u.u

    Que mala es Kushina y Minato muy dejado XDDD bueno masomenos me los imagino así, pero no a este grado.

    D= Hinata tiene que definir esos sentimientos antes de que lastime a Naruto o a Sasuke, lo malo que creo que a Naruto le pegaría más duro >.<

    Ya quiero ver que pasa con ese encuentro entre Sasuke y Hinata :P
     
  19.  
    Kitzune

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    Aqui les traigo el capitulo 7...

    Una cita con Sasuke Uchiha

    Gire, deseando que fuera Sasuke pero se trataba de Ino.
    —Bonjour— me dijo sonriente pero insegura.
    —Bonjour— le conteste. Y luego me pregunte por qué ella estaba en el pueblo y no en la villa. Antes de qure pudiera preguntárselo, me dijo que tyambien le habían dado el día libre.

    — ¿Quieres tomar un café conmigo?— pregunto,
    —Sería muy agradable— le replique, y no pude dejar de preguntarme si era simplemente casualidad que también se encaminase al bar del tío de Sasuke.
    Nos sentamos a una mesa, en la terraza, debajo de un parasol brillante color naranja y manteníamos una alegre conversación.

    — ¿Hina?— una voz nos interrumpía.
    Gire para encontrar la sonrisa que Sasuke me dirigía.
    —Hola— dije, sintiéndome de pronto torpe y más tímida. Parecía realmente feliz de verme, y desapareció asi, cualquier duda que podría haber tenido al decidirme al venir a l bar. Luego se volvió hacia Ino, e inclinándose la beso suavemente en ambas mejillas.

    —Dos chicas encantadoras en una sola mañana. Este debe ser mi dia de suerte— dijo y miro alrededor como esperando encontrar a alguien más.
    — ¿Dónde están Sakura y Naruto?— pregunto. Han ido a Montecarlo con Kushina y Minato— replique. Luego le conté brevemente lo que había sucedido y como había conseguido mi dia libre.
    —Yo también lo conseguí— comento Ino, sonriendo dulcemente a Sasuke, y bajando los ojos la oí preguntar: — ¿Esta por ahí Sai?—.
    Sasuke la miro asintiendo: —Esta en la cocina. Pasa, le encantara verte— le indicó.

    Ino pareció dudar un momento, pero Sasuke insistió.
    Después de que desapareciera su figura, enfundada en un vestido veraniego color amarillo, por la cortina de cuentas de cristal. Sasuke se sento junto a mi: —Sai es mi primo— me explicó.
    —El e Ino, han tenido algunos problemas. Pero creo que van a arreglarse… después de este encuentro— concluyó.

    Así que no era Sasuke quien le interesaba a Ino. Sus palabras produjeron en mí un curioso efecto.
    Mantuvimos una conversación durante un rato, hasta que Sasuke me dijo que tenía que volver a trabajar.
    —Pero estere libre a las cuatro, después del almuerzo— me dijo, observándome fijamente estudiando mi reacción.
    —Quizá podríamos pasar el resto del día juntos… Podria llevarte a nadar a mi bahía favorita. Cenaríamos y terminaríamos la noche en una discoteca. Sin compromiso… lo prometo— continuo, con un esbozo de su acostumbrada sonrisa sardónica dibujándose en sus labios.
    —No tengo ningún inconveniente— acabe diciendo y añadí: —Pero no traje bañador. Tendré que volver a la villa—

    Sasuke lanzó un gruñido de felicidad: —No te preocupes. La bahía este al otro lado de la península, mas allá de villa Rosa. Iré a recogerte y después podrás cambiarte en la villa para ir a la discoteca, mientras voy a ver a mamá. Estará feliz de que la visite—

    Cualquier duda que hubiese tenido de encontrarme a solas con Sasuke despareció muy pronto cuando vino a recogerme. ¡La mitad del pueblo de Ville Franche estaba allí!
    —Son mis mejores amigos— dijo Sasuke, con un gesto amplio de su brazo.
    —Amigos. Os presento a Hina— dijo, cogió mi bolso de playa y lo puso en la parte trasera de su auto (en realidad era el auto de su tío, pero Sasuke se lo había pedido prestado); luego me ayudo a sentarme detrás de él.

    Vi a Ino feliz, colgada de los amplios hombros de un chico de cabellos oscuros, que imagine seria Sai.
    Intercambiaron una mirada de complicidad y una sonrisa durante una milésima de segundo. No pude dejar de envidiarles. No por Sai, sino porque ningún muchacho me había mirado de esa manera.

    El viaje en a la pequeña bahía se hizo a través de un camino angosto y bordeado de arboles. Cuando llegamos al mar, la bahía era de una belleza increíble, me sorprendió: la arena era tan limpia y blanca ; y el agua de un profundo aguamarina destacándose contra el azul más profundo del cielo, alumbrado con la luz del sol.

    “Esto debe ser el paraíso” pensé soñadoramente un instante después, cuando ya me encontraba tendida y exhausta. Imagino haberme quedado dormida, porque lo siguiente que recuerdo fue que tenía algo en la punta de la nariz. Trate de quitármelo distraídamente con los dedos pero encontré un rostro.
    Sorpredida abri mis ojos al tiempo que comenzaba a sentarme. El resultado fue un violento choque: mi cabeza topaba con la barbilla de Sasuke.

    Durante un segundo nos miramos perplejos. Luego me sobaba la frente, Sasuke comenzó a hacer lo mismo con su mentón. —Demasiado para mi estilo de abordaje a lo romántico francés—
    —Lo siento Sasuke-kun, no era mi intención, aunque no creo ser como las chicas que has conocido— dije.
    — ¿Qué te hace pensar que tengo un regimiento de chicas esperándome?— respondió.

    No le conteste, estaba tan ocupada en mirar su pelo oscuro, adherido a su frente… esos acuosos ojos oscuros, laminados por un suave desafío, adentrándose en los míos…
    —Eres muy ingenua Hinata. Ta inocente y etérea— me estaba diciendo con sus labios junto a los míos…
    — ¿E…eso es lo que soy?— murmure, sin siquiera atreverme a respirar.

    Asintió. Sus labios casi rozaban los míos. Podía sentir su suave aliento sobre mis cálidas mejillas y sentí toda la longitud de su cuerpo contra el mío.
    —Mom petit chou— dijo Sasuke con voz profunda. Era extraño, pero en vez de dejar que mi cabeza, al igual que el resto de mi cuerpo se pusiera en orbita, me puse a buscar el significado de petit chou.

    “Pequeño repollo”. Eso era algo nuevo para mi. ¿Un repollo? Comencé a ver el lado humorístico de la cosa, y en vez de esperar el beso de Sasuke; comencé a reír.
    Sasuke se aparto y me miró fijamente: — ¿Qué es lo gracioso del asunto?— me pregunto con los ojos cargados de furia.
    No pude dejar de reírme tontamente a pesar de que procuraba ponerme seria. El solo pensar que me había llamado pequeño repollo me parecía hilarante.

    Sasuke salto sobre sus pies con el rostro pétreo: —Voy a darme un remojón— argumento. Entonces, antes de que pudiera decir algo para detenerlo, corrió hacia el mar y se zambullo furiosamente bajo las olas.
    Pobre Sasuke, no me sorprende que estuviera furioso. No tuve la intención de hacerlo, simplemente estaba demasiado nerviosa. Tenía que admitir que me sentía muy atraída por él, todo era tan confuso… y tan extraño a la vez, porque cuando procure analizar mis sentimientos, no supe cómo me sentía.

    Quizá aun sentía que Sasuke para mí era todavía un extraño, y no acostumbraba a besar a extraños.
    Se sincera Hinata, tú no estás acostumbrada a besar a nadie. Debía haberme sentido realmente desdichada por haber echado a perder mi momento mágico con Sasuke, pero la verdad era que no me sentía así.

    Un rato después, me levante y camine hacia el mar. La arena me quemaba los pies, y rápidamente corrí hacia el agua azul y fría y me lance violentamente, antes de hundirme bajo las olas. Cuando Sali a flote pude ver que Sasuke tomaba el sol en una balza a lo lejos. Me saludo mientras me acercaba. El aspecto airado de su orgullo herido había desaparecido. Ahora sonreía nuevamente y su gesto a medias desafiante brillaba en sus relampagueantes ojos.

    Cuando regresamos, a la villa me sorprendió ver un deslumbrante Porsche en la entrada.
    —Visitas. Seguramente el el nuevo amigo de madame Kushina, elñ periodista de París— anuncio Sasuke.
    —Pero no hay nadie en casa— dije intrigada. Me baje del asiento trasero del auto y espere a que Sasuke me alcanzara mi bolsa de playa.

    El pelinegro puso en marcha el motor y arranco el auto. Mientras lo hacía, alguien me llamo. Era Kushina quien apareció en la puerta principal y me hacía señas.
    —Mejor me voy y vengo a ver a maman mas tarde. No creo no creo que a Kushina le agrade verme por aquí. Te llamare por la noche— dijo el pelinegro. Y partió exactamente cuándo Kushina-sama volvía a llamarme. Esta vez su voz era cortante.

    La señora Uzumaki no perdió tiempo lo que pensaba de la presencia de Sasuke en la villa. Y también de que me viera con él.
    — ¡No te permití que te vieras con él!— exclamó.
    Estábamos sentadas en la sala de entrada palaciega: un conjunto de desteñidas alfombras chinas de color rosa y mesillas con cubierta de mármol; sofás en color crema y lámparas doradas.
    —Y aun hay más. Me ocupare de que tu madre se entere de todo esto— decía Kushina, mirándome fijamente a los ojos.

    —Te prohíbo que vuelvas a ver a ese muchacho. Sencillamente te lo prohíbo, me entiendes— agrego, todavía furiosa.
    —E…está bien Kushina-sama— dije con un nudo en la garganta en el mismo momento en que un hombre alto y muy elegantemente vestido apareció por la puerta.
    —Kushina. Deberíamos irnos, o perderemos el avión a París— mencionó el hombre, con un acento mezcla de norteamericano y francés.
    —Estaré en un momento— dijo Kushina, de tal manera que hasta yo me di cuenta que deseaba que nos dejara a solas.
    Cuando se hubo ido, ella se volvió hacia mí: —Debo partir. Sakura se sentía mal, y le dije a Minato que la traería a casa— dijo.
    Me miró aunque yo seguía callada y entristecida. Kushina me había hablado como mamá lo haría.
    —Minato tuvo que quedarse en Montecarlo por negocios, ¡como siempre! Y volverá mañana— agrego.

    Me sentí repentinamente confusa: —Pero, ¿volverás esta noche?— dije sintiéndome asustada de quedarme sola con Naruto y con Sakura toda la noche, y más por el estado de Sakura. Mi pregunta pareció confundir a Kushina por un momento, luego me lanzo una rápida y evasiva sonrisa:
    —Naturalmente. Debo ir a París a una sesión de fotos, pero volveré mas tarde— contesto.

    Yo seguí sin decir nada, lo que parecía molestarla aun más
    —No puedo seguir perdiendo mas tiempo aquí. Cuida de Sasuka y cena con Naruto. Sé que Mikoto tiene la noche libre, pero hay comida y videos—. Miro inquieta, su caro y delgado reloj de oro y al sonido de un claxon salió para irse.

    Después de que se fueron subi a la habitación de Sakura, llamé a la puerta y entré.
    Sakura estaba en la cama, muy pálida pese a su bronceado. Su ojos normalmente brillantes, se veían opacos, su abundante cabellera húmeda se le adhería a la mejillas.
    — ¿Cómo te sientes Sakura-chan?— le pregunte, acercándome para sentarme en el borde de la cama, sonriéndole como para darle ánimos.

    Durante un momento pensé que no respondería: — ¿Te sientes muy enferma?— le pregunte. Se la veía realmente cansada, con gotas de sudor corriéndole por la frente.
    —Fue el viaje en el coche, me hizo sentir aun más enferma— dijo.
    Me intrigó: — ¿Mas enferma? ¿Quieres decir que estabas así antes de partir?— le cuestione nuevamente
    Sakura asintió con la cabeza: —Kushina dijo que todo se debía a que estba nerviosa por tener que ir a Montecarlo. Y que estaba fingiendo. ¡Pero me puse peor!— respondió con voz débil.

    —Y ahora ¿cómo te sientes?— le pregunté.
    —Cansada y todavía más enferma, me duele el estomago— dijo.
    — ¿Puedes dormir?— pregunte empezando a sentirme preocupada.
    Asintió: —Lo intentare. Kushina dijo que eso es lo que tenía que hacer— dijo débilmente. Se detuvo de pronto y miró hacia la puerta: — ¿Dónde esta ella?— preguntó.
    No tuve el coraje para decirle que su madre había salido, asi que forzando un poco la verdad le comenté: —Salió un momento, no tardara mucho—

    Eso pareció calmarla un poco, porque esbozo una pequeña sonrisa.
    — ¿Procuraras dormir?— le pregunte, levantándome. Y cuando ella asintió le dije: — Volveré mas tarde a ver cómo te encuentras, ¿te parece?—
    — Si— dijo y cerro los ojos.

    Naruto-kun estaba en el despacho de la planta baja, con Kyubi, mirando un video de ninjas: — ¿Va todo bien?— le pregunte, acercándome y jugando un poco con su cabello. Me sonrió traviesamente: — ¡Sí!— afirmó y añadió:
    —Sakura estaba muy enferma. Lo vomito todo sobre Kushina, ella se puso furiosa—

    Tuve que ocultar una sonrisa que estuvo a punto de aparecer en mis labios.
    —Por eso le dijo a Minato que tenía que regresar a cambiarse— concluyo Naruto. Y se volvió para seguir mirando la película. — ¿Dónde se ha ido?— me pregunto.
    —Eh… tenía que tomarse unas fotos… fue lo que me dijo— conteste. Luego, cambiando de tema pregunte: — ¿Tienes hambre?—.
    — ¡Claro!— contesto el rubio mostrando súbito interés.
    —Bien, ¿Qué te parece si vamos a la cocina y nos preparamos unas hamburguesas y unas papas fritas?— propuse.

    Naruto se volvió hacia mí. — ¿Qué? De las auténticas. ¿Cómo las que comíamos en los Estados Unidos? ¿Y patatas fritas verdaderas?— pregunto emocionado.
    Reí: —No puedo prometerte una hamburguesa estilo Texas. Pero creo que puedo preparar una buena imitación. Si Mikoto-sama todavía guarda la carne molida. ¿Vamos?— le dije.
    — ¡Sí!— fue su respuesta entusiasta mientras apagaba la tele, con un sonado clic. Eso era lo que me gustaba de Naruto-kun, él era todo lo que yo. De cierta manera era como si nos complementáramos a la perfección.

    En el momento en el que Sasuke me llamó, a las siete, me sentía realmente preocupada por Sakura. Después de que Naruto y yo hubiésemos comido dos hamburguesas y montón de gruesas patatas fritas cada uno, subí a ver como se encontraba la chica. Estaba medio despierta y transpiraba como loca. Su camisón estaba empapado y adherido a su cuerpo.

    Se acurrucaba, manteniendo las rodillas contra el pecho y se quejaba.
    Por lo que me dijo, su dolor de estómago se había vuelto más intenso, y a pesar de que sentía la necesidad de vomitar no podía hacerlo.
    —Voy para allá con un médico. Parece ser más que un mero dolor de estómago, Hinata. Quédate a su lado, llegaré lo más pronto que pueda— me comento Sasuke.

    Volví a sentarme junto a Sakura. Naruto estaba tan cansado que apenas le sugerí que se fuera a la cama, lo acepto sin decir nada.
    Cuando Sasuke llegó con un hombre mediana y rostro bondadoso que fue presentado como el médico del pueblo.
    El médico me pidió que saliera de la habitación, así que me fui al vestíbulo, donde Sasuke aguardaba, se le veía realmente preocupado.
    —Maman está en camino; mi tío la trae— me dijo. Y me pregunto: — ¿Sabes cómo podríamos encontrar a Monsieur Minato o a madame?—
    Negué con la cabeza: —Minato está en Montecarlo. Kushina me dijo que se quedaría allí por la noche, pero no sé dónde. Kushina se fue a París— respondí afligida.

    La expresión de Sasuke me hizo saber que él pensaba y sentía lo mismo que yo sobre la situación.
    —Apendicitis, me temo— anunció el médico al salir de la habitación de Sakura.
    —Hay que llamar a una ambulancia…—
     
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    Eyerlin

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    La verdad me dio mucha gracia cuando Sasuke le dijo a Hinata “Pequeño repollo”. De lo mejor, me hubiera gustado leer ese beso pero hasta yo estuviera riéndome de eso. Kushina una mujer sin sentimiento alguno... no me cae bien. Pobre Sakura, con una enfermedad así y todo tan de repente.

    Quisiera saber que pasara el siguiente capitulo corazón, la trama esta muy buena, note unos que otros errores y unas palabras sin acento pero nada que no se pueda arreglar ;). Continua esta gran historia y no dejes de escribir :D. Bye.
     
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