One-shot Una mente muy tierna

Tema en 'Vocaloid' iniciado por HokageLaura, 25 Agosto 2018.

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    HokageLaura

    HokageLaura Shaaaaaaaaaaannaro

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    Escritora
    Título:
    Una mente muy tierna
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    512
    Por el número de palabras no sé si es un microrrelato (no he encontrado la clasificación)

    Una mente muy tierna


    Gakupo le sacó brillo a todos los vasos:

    —Te pareces a Levi de Ataque a los titanes—le dijo una vez un amigo.

    Gakupo trabajaba en un chiringuito de playa de las Costa Blanca y le gustaba tenerlo todo como los chorros del oro, para gloria de sus jefes. Cuando terminaba bien tarde, se bañaba en el Mediterráneo para aliviar su añoranza y nostalgia hacia su familia en Japón.

    En ese chiringuito, llamado A la sombra de la palmera había hecho muchos amigos y, además, había descubierto algo más: las historias de la gente.

    Ya fuera conocido o no, todo el que iba al bar se desahogaba y contaba su vida a sus amigos y Gakupo ponía la oreja.

    Eso le hacía fantasear sobre los clientes e imaginar cómo serían sus vidas más allá de A la sombra de la palmera.

    —Gaku—su compañera de trabajo, Matilde, se acercó a la barra con su bolso—. He terminado mi jornada. Nos vemos.

    —Vale—la despidió y él continuó con su limpieza.

    Ese día habían tenido la clientela normal y no hubo ningún contratiempo. Sin embargo, algo captó la atención del camarero: unas llaves.

    Miró a su alrededor y nadie parecía reclamarlas. Las cogió y las observó con detenimiento: tres llaves y un muñeco de Hello Kitty. En seguida, su mente empezó a divagar: ¿de quién podrían ser?

    Analizando la clientela que tenían, la mayoría eran jóvenes veinteañeros con sus bolsas y tablas de surf. A juzgar por su experiencia como camarero cotilla, los posibles candidatos a dueños de esas llaves podrían ser las siguientes:

    Candidata 1. Chica de veintitantos que ha ido con sus amigas de la universidad al bar a contar los cotilleos del resto de sus compañeros de clase.

    Candidato 2. Chico que se ha acercado con su novia y el llavero es un regalo de ella.

    Candidata 3. Chica invita a chico para consolidar su amistad y lo que surja.

    Pero también había otras posibilidades:

    Candidata 1. Chica que se encapricha del llavero de la Kitty en la feria y sus padres se lo han comprado para que se calle y se han acercado al bar para descansar de tanto juego.

    Candidata 2. Unas niñas han tenido a sus abuelas tejiendo figuritas de la Kitty para sacarse un dinerito para el viaje de fin de curso y una de ellas se ha quedado uno para su llavero.

    Gakupo se sacudió la cabeza. Tenía una mente demasiado imaginativa y muy tierna al creer que esas llaves podrían pertenecer a cualquiera de esas candidatas y candidatos. Las dejó en la caja de objetos perdidos y se acercó a las mesas para recoger los platos y los vasos de los clientes. Ya seguiría montándose películas después mientras se diera un baño en la playa.

    Mientras en otro lugar de la ciudad:

    —¡Mierda!¿Y mis llaves?—Matilde vació el bolso en el portal de su casa. Juraría que las había metido en el bolso.
     
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