Harry Potter Una cachorra en...¡Hogwarts![Fred Weasly]

Tema en 'Fanfics sobre Libros' iniciado por LaviunBee, 26 Junio 2018.

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  1. Threadmarks: Prólogo
     
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    Una cachorra en...¡Hogwarts![Fred Weasly]
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    7
     
    Palabras:
    2629
    Prólogo.

    «Pasado, y presente, sólo hay un camino»


    11 de mayo 1919. Al sur de Francia en uno de los Castillos reales y mágicos de la historia.

    Familia Real y pura: Runirix.

    Esta familia era de los primeros magos en poder formar parte de la generación de animagos, fuertes y especiales con grandes responsabilidades en sus hombros. A pesar de ser sangre pura muchos daban como irrelevante aquel aspecto ya que ellos trataban a todos como su próximo igual, con respecto y cariño pero los que los traicionaba eran irreconocibles luego de una charla amistosa.
    Los Runirix eran considerados como los primeros animagos de sangre pura, con un gran corazón, valientes e inteligentes, cariñosos y divertidos. Daban lugar a los débiles ante los fuertes, es decir, se podría ver a una cantidad de elfos domésticos y mágicos a su disposición pero era decisión propia de quedarse a ayudar a aquella familia ya que ellos con cariño y respeto pedían ayuda. Aunque en tiempos de daños físicos enseguida se hacía notar su cabezonería o en otras palabras su terquedad. Tenían unas cuantas habilidades propias del apellido Runirix, podían tener telequinecia, hablar parcel, hacer apariciones sin mucho agitar, escudo protector y fuerza, pero también acarreaban un gran embrujo maldito que todo aquel que cediese a la oscuridad sería atacado por continuas pesadillas.

    Aquella familia estaba compuesta por: dos reyes monarcas, y dos herederos, dos gemelos el príncipe y la princesa, cuatro elfos mágicos, y cuatros guardianes reales.

    Los reyes eran: Antoniv y Majosefilía Runirix, los gemelos Caius Azur y Bruneila Zur Runirix.
    Caius tenía a su disposición a Xin una elfina, Bruneila a Tobago un elfo y que era el esposo de Xin. Ambos eran sabios y los cuidaban como de su propia sangre.
    Luego estaban los guardias reales Axio Xuliav, Marcus Said, Aro Delacoix y Zurzei Wellex, la única mujer.

    \\\^\\\

    La familia Runirix era muy codiciada por muchos magos poderosos y de la magia oscura. Eran odiados en parte por ser tan amables con los mestizos pero no por ello era para dar razón de delimitar y sobrevalorar el gran poder de la familia, aunque siempre todo gran poder tiene una gran desventaja. Ellos solo podían ser curados entre sí, osea solo sus elfos o de sangre directa podrían curar daños muy graves. Pocos lo sabían y una gran Bruja llamada Verdana lo descubrió.

    En 1919 de junio, el gran castillo Runirix fue atacado justo cuando tenía una pequeña visita de los Sabbath Black otros magos muy respetados y sangre pura, cuando estaban llegando a un acuerdo solemne en el que los gemelos irían con ellos por protección, unos Trolles y dementores atacaron el castillo, pero como el instinto de protección y preocupación tomaron en manos los reyes protegiendo a sus invitados, los aldeanos y a sus hijos, duros de roer en la guerra, con ayuda de los Sabbath Black los reyes suplicaron que la vida de sus hijos fuese la de mayor preocupación ya que ellos estaban al norte del castillo siendo atacados también.

    Caius y Bruneila al tener sus 19 años cumplidos, eran bastantes maduros, serios y sabían a lo que se enfrentaba en cuanto al peligro su familia por lo que estaban entrenados, sólo que con ellos solo estaba el guardián Axio protegiéndolos a toda costa de los Trolles.

    -Jóvenes escapen con los aldeanos y los elfos ellos os protegerán, los entretendré -pidió Axio mientras usaba el hechizo bombarda máxima.

    -Si, señor -respondió Caius Azur.
    -Joven Axio, cuídese -suplicó asintiendo Bruneila.

    Ambos gemelos eran castaños de ojos mieles, con cabello corto, a la princesa Bruneila le encantaba tener el cabello corto como su hermano, según ella era mas fácil lidiar y menos pesadez para su cabeza.

    Por lo que ambos fueron a proteger a sus elfos y el resto del castillo los iba llevando a la salida de emergencia hasta que todos iban pasando pero un Troll al ver que escapaban arrojó su mazo de madera a la salida dejando la posibilidad a los herederos de poder huir, sus elfos a orden fueron con el resto, Bruneila era muy preocupadiza por sus elfos, su familia y aldeanos, por lo que tanto ella como su gemelo habían puesto sus vidas a salvar primeros en vez de ellos. Al ver terminada una opción de la única salida segura ambos se vieron firmes y sonrieron, cosa que desconcertó al troll.

    -No os confíes Troll..-dice Caius.
    -Que su peor pesadilla, somos nosotros -termina Bruneila, y juntos asienten.

    Bombarda Máxima!, ¡Cave inimicum! -pronuncian al unísono mandando a volar lejos al Troll.

    Juntos unidos, eran fuertes, imponentes y quisquilloso. Se decía que la conexión de gemelos era mucho más fuerte que cualquier otro lado parecido al amor.

    -Muy bien Azur~ -sonríe levemente Bruneila.
    -Lo mismo digo Zur -contesta Caius.

    Pero sin mucho esperar mas trolles se acercan a atacarlos, ambos gemelos atacando y protegiéndose las espaldas, pero en un movimiento que Bruneila pude ver venir pero no su gemelo hizo que se tendrá, era muy tarde para pronunciar un conjuro por lo que puso su cuerpo como escudo para proteger a su hermano, logran que el golpe la estrellara contra el muro de cemento, ocasionando que Caius se enojara al ver esa escena y sus ojos se empezaron a cambian a distintos colores hasta que tomó forma como un gran oso mutante golpeando a todos los Trolles y alejándonos de ellos. Al lograrlo, va rápidamente junto a su hermana se destransforma e inmediatamente empieza a hacer la curación especial de los Runirix, que era dar parte de su sangre y pronunciar Agmu Salvitum para que empezara sus manos emerger un color Cyan y curarla. Pero tan ida iba Bruneila por el gran golpe que había recibido que que cuando vio otro golpe para su hermano, sus ojos brillaron de muchos colores y quedando en violeta intentando transformarse pero estaba débil aun por lo que solo produjo avisar a su hermano tardíamente el dolor que dementor ocasionó. Bruneila veía ir ante sus ojos a su gemelo, del temor sentía que moriría y cuando dijo:

    -Expecto Patronum.

    Con todos esos sentimientos a flote de su hermano protegerla, jugar, descubrir sus dones. Una gran luz emergió y el dementores se alejó pero no bastó con ello para salvar a su hermano.

    Caius Azur Runirix, cayó al suelo, sin vida.

    -¡Azur! Azur no me dejes, p-por favor -sollozó Bruneila.

    Sentía como su otra mitad se le iba, el calor, y su complemento en el mundo. Sentía peligro venir hacia ella pero no podía parar de sentir aquel dolor agudo de perder a su gemelo, era como si fuera que una espada penetrara su corazón y lo partiese.

    Justo cuando sentía a alguien conocido acercándose, sintió como su corazón dio una orden, suavemente dejó el cuerpo de su hermano en el suelo, dejando un beso en su frente.

    -Te amaré por siempre mi azur -pronunció.

    Sus ojos estaban de color gris y con un gran odio, culpabilidad se transformó en un gran dragón de tamaño mediano de la especie de furia nocturna madura, de color negro azulado y ojos dorados casi verdosos. Al ver a la Bruja que venía para acabar por ella y por el otro lado a los Sabbath Black, no pude evitar desquitarse y sin mucho medir la consecuencia, se dirigió en dirección a Verdana a una gran velocidad de 20 km/h enviando un gran fuego de plasma.

    Los Sabbath Black al ver aquello la respaldaron con hechizos de los Trolles y dementores, con aquel ataque y una especie de conjuro maldito por parte de los Runirix acabó a la Bruja, pero con el efecto y consecuencia de ir cayendo en picada, cansada tanto emocional como físicamente. Menos mal que el hijo mayor de los Sabbath Black la agarró en vuelo.

    Desde allí la única Runirix quedó como sobreviviente, todos los magos importantes hicieron su historia la de una leyenda que murieron defendiendo a sus aldeanos y mundo mágico hasta el final, luego la joven y única heredera Runirix quedó bajo la protección de los Sabbath Black.

    ///^///

    Años después.

    Al norte de Londres, los Sabbath Black iban festejando otro año que la princesa Bruneila estaba con ellos, en total unas 8 a 10 décadas, pero de repente Kreacher aparece frente a ellos con una ligera seña de respecto.

    -Permiso mis señores, Kreacher tiene una noticia para la familia -dice el pequeño elfo.

    Bruneila se acerca con su vestimenta de cuero, sintiendo frío de repente, preocupando a todos.

    -¿Kreacher? ¿Ha ocurrido algo malo?-pregunto preocupada.

    Kreacher se lamenta un poco por verla así.

    -Para Kreacher no lo es, pero Kreacher cree que es bueno que se sienten es mala noticia -dice el elfo de la familia Black.

    Tanto Sabbath y Black eran familias desde que Rosw Sabbath y Sorfia Black se unieron en matrimonio, ambos de sangre pura. Sorfia Black era una prima lejana de Sirius Black por lo que temían que fuese por ese tema su aparición.

    -Kreacher viene a informar por mis amos que el joven Regulus Black ha fallecido y Sirius Black ha sido tachado por traicion a la sangre -explica Kreacher.

    Bruneila se enoja al escuchar como varias familias no eran como... Como ella había crecido, y como trataban a los que no apoyaban las ideas de mantener la procreación de niños de sangre pura. Eso la enervaba pero sabía que la solución no era sacar a relucir su descontento no por el momento. No estaba en estado para recibir a los reporteros y mas parloteos.

    -Entonces... Usted está con ellos, Kreacher acepta que se haga y se hable sin pensar. Creí que eras mejor Kreacher, pero veo que sólo vas por mal camino -pronuncia desconforme marchándose de la sala.

    El hijo mayor de la familia Sabbath Black, se disculpa con su madre, quién estaba llorando por el futuro de su primo Sirius, que al igual que Bruneila era animago, básicamente ambos eran unidos, ella había enseñado a ser animago. El hijo mayor se llamaba Marcus, y si era uno de los guardianes reales de la familia Runirix, quien había sobrevivido a diferencia del resto.

    ////^////

    La joven Bruneila Runirix se había ido a sentar en el patio trasero de la mansión, realmente era una vergüenza y tristeza ver como otras Familias de sangre pura eran así por solo status. Extrañaba tanto a su familia, a su hermano, a todos sus elfos que desaparecieron de la faz mágica.

    -Princesa...

    Ella no volteó, temía reaccionar mal, su temperamento no era muy bueno luego de haber perdido a su gemelo. En las noches estaba claro que el embrujo maldito se hacía presente, pero en las mañanas intentaba controlarse. Por la salud mental de la familia que ahora la acogía y formaba parte de su corazón.

    -Marcus... ¿Porqué son tan ciegos? ¿Por que se molestan en juzgar antes de ser ellos mismos juzgados ante un espejo?-pregunto Bruneila.

    -Princesa... Usted sabe que la realidad nos choca a todos, y no había familia como la suya quien respetaba al igual que nosotros sus ideales de dar lugar a quien sea que no fuese sangre pura. Pero hoy en día nada es como fue en el pasado, lamentablemente nos debemos conformar. Sino acabaríamos siendo el principal chisme de todo el mundo mágico -dice mientras se sienta a su lado y la atrae para abrazarla.

    La pelinegra no reacciona de mala manera ante aquel acto, sino que lo agradece, correpondiéndolo.

    -¿Pero que es importante lo que los demás piensen? No sería mejor que piensen hechos reales, y no chismes. Si quieren os daré hechos pero si no, tristemente me quedaré viendo como el mundo mágico se vuelve hipócrita y ciego -dice Bruneila.

    Pero justo cuando iba diciendo aquello y Marcus iba a responder se escucha un estruendo.

    -Marcus... Hay problemas -se preocupa Bruneila.

    Y sin más corre en dirección a la sala, viendo como la señorita Lestrange Black, seguidora de un tipo loco de las artes oscuras iba a atacar a su madre (adoptiva).

    Expelliarmus! -pronuncia en dirección a Bellatrix- ¡Protego!

    Colocándose frente a los Sabbath Black, mientras Marcus viene corriendo pero otro de los enemigos vienen y lo miran divertidos.

    Crucio! -pronuncia en dirección a Marcus.

    Bruneila se cruza protegiéndolo con un: -Protego, expulso -pronuncia ella.

    Logrando que los que estaban cerca diesen con las paredes fuertemente.

    -Vamos, este lugar no es seguro -advierte Bruneila.

    Pero Bellatrix al ver aquello y con dos chicos mas, ríe alocada.

    -¿Crees que te librarás? Mi amo quiere tenerte y no descansaremos hasta tenerte princesa -pronuncia con asco.

    -Sobre mi cadáver me uno a un grupo como ustedes. Que ir relevancia podrían tener -comenta con firmeza.

    Ocasionando que eso enoje a Bellatrix y lance en crucio en dirección a ella, pero Marcus se interpone, preocupando a Bruneila.

    Expelliarmus!, ¡Cavo Inimicum! -pronuncia Bruneila.

    Y sin más va protegiendo como puede a todos, pero justo cuando va a hacer algo, Bellatrix dispara una maldición poderosa matando frente a sus ojos a los señores Sabbath Black, logrando que aquella escena le traiga recuerdos de como su familia, y hermano murieron pero ella no. Por lo que sus ojos empiezan a brillar y eso no era nada bueno, se estaba desequilibrando.

    -Princesa... Váyase... Lejos -grita Marcus.

    Pero Bruneila niega, lo agarra como para huir con él, al menos debía saber proteger al hijo de los Sabbath Black que era su guardián, no podía fallarles. Intento durante días escapar pero justo en un bosque un grupo de señores oscuros los tenían rodeados.
    Al parecer este era el fin para la ultima Runirix y el ultimo Sabbath Black. Pero justo cuando Runirix se iba a transformar en su forma animaga tres magos le tiraron tres everte startum, paralizándola completamente.

    Ocasionando que ambos cayeran al piso. Pero justamente Marcus se posicionó protegiendo con sus últimas fuerzas a Bruneila pero entre los tres le tiraron el Crucio, ocasionando su muerte inmediata.
    Sintió que el alma se le caía otra vez al ver a su mejor amigo muerto, muerto... Pero justo cuando iba perdiendo la consciencia de lo estable, sus ojos empezaron a cambiar de color bruscamente anunciando su forma animaga, pero como estaba muy debilitada se transformó en una cachorra de la clase cocker spaniel. Ocasionando que todos rieran por aquello, pero justo cuando parecía todo perdido, varios aurores llegaron a su rescate arrestado a algunos y otros huyendo.

    Pero ya era tarde, otra vez una desgracia mas se había atribuido ante sus ojos, la familia que le había dado nuevamente cobijo había muerto ante sus ojos. Y ella siendo la animaga más fuerte, no pudiendo ayudarlos. ¿De que servía ser la más fuerte si no podía protegerlos?

    Desde entonces ella era la única familia sobreviviente de los Sabbath Black y Runirix, siendo alguien poderosa pero con un pequeño gran problema, la oscuridad había empezado a consumirla al pensar que no servia por lo que con el tiempo se le hizo complicado volver a salir de su forma animaga, ocasionando que todos se sorprendieron.

    El Ministerio de Magia y Hechicería había tomado una gran decisión, hacerte cargo de la total protección de ella teniéndola a total vigilancia en el edificio del Ministerio, desde allí hasta la actualidad se la ve en un cojín acostada y sin hablar con ninguno. Ya que estaba sumida en la grave depresión para muchos magos.

    Con el tiempo se llevó el chisme que la última animaga real había muerto en manos del que se hacía ser el gran mago oscuro, pero ninguno del misterio hizo algo para desmentir.








    Las actualizaciones serán lentas.
    Primer Fic sobre el libro de Harry Potter. Espero que les guste.
    ¡Saludos y mucha lokura!
     
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  2. Threadmarks: Capítulo 1
     
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    Capítulo 1: Camino a Hogwarts.

    4 de abril de 1953, Inglaterra.


    Iba jugando la pluma que había caído de algún sombrero de la señora cerdorrosa, digo de Dolores Umbridge, ya desde temprano y ya me aburría estar sentada en aquel cojín puesta estrictamente para mi por los encargados del Ministerio de Magia. Se podría decir que era tipo un trofeo extraño vivo, mirando como todos lo que pasaban me hacían una reverencia o me saludaban con cariño. He llevado tantos años aquí, que estoy seguro que gran parte de generaciones de Magos me han de aun recordar. Y mas aun recordar a mi difunta familia, que en paz descanse.

    Hace media hora luego de que tocara el gran reloj, las 10:30 am me aburrí de estar sentada como estatua y me dispuse a caminar por lugar claro, haciendo levitar conmigo a la pluma, tan enfocada estaba en ello que no me di cuenta que choqué con una persona.
    Tenía una barba larga blanca, y una túnica, era obvio que se trataba de nada más y nada menos de Albus Dumbledore.

    —Lo siento... No lo vi, iba distraída —me disculpo.

    Él tan sólo me sonríe y acaricia la cabeza. Estando yo en mi forma de cachorro.

    —No se preocupe Señorita...—dice con su voz suave, tranquila.

    —Bruleina Sabbath Black Runirix —me presento.

    —Gran nombre para ser una cachorra, o quizás una animaga ¿no? —dice Dumbledore.

    Me sorprendo ante tal respuesta, al parecer eran ciertos los rumores, este hombre era de confiar y suave al tratar.

    —Si, ¿que hace por estos rumbos señor? —pregunto curiosa.

    Dumbledore sonríe, y justo cuando me va a responder alguien me alza en brazos, tensionandome por completo.

    —Oh, Señor Dumbledore, el Sr. Fudge lo espera —dice Dolores Umbridge.

    —Gracias por su amabilidad. Será para otro momento la agradable charla señorita Sabbath —se despide Dumbledore.

    Al verlo alejarse bajo la oreja derrotada.

    —Señorita Sabbath, ¿que hace usted aquí? Debería estar en su almohadón donde corresponde, el Ministerio todo el tiempo ha estado preguntando por usted y.... —empezó con su regaño.

    Que ya ni siquiera le prestaba atención, estoy cansada de estar aquí. Desearía que alguien me sacara y que no corriera nadie peligro con aquello, pero la dura realidad es que todos corren peligro conmigo cerca, por el Señor tenebroso.

    Me dejo guiar lejos de quizás volver a ver a Dumbledore, tan bien que me ha caído ese hombre.

    ///////////

    En otro lado, en un salón donde estaba Cornelius Fudge esperando al Director de Hogwarts para firmar algunos permisos nuevos para la escuela, y destacar cuales eran las leyes nuevas para los siguientes años para delante.

    —Lamento haberle hecho esperar Cornelius —se disculpa Dumbledore.

    —Jaja... No hay problema, aunque me da cierta curiosidad saber del porque su tardía —dice Cornelius— pero no es momento, bien, Hábleme sobre su idea para este año, Dumbledore.

    —Para este año, pido permiso para que se realicen la admisión a Hogwarts otros tipos de estudiantes, he visto algunos casos en particular —dice Dumbledore.

    —¿Cómo cuales?—pregunta intrigado Cornelius Fudge.

    —Por ejemplo el caso de la Señorita Sabbath Black, he visto que tiene lo necesario para asistir a Hogwarts pero por su condición física se podría ver alguna dificultad, lo cual podría amoldarse a nuestras clases sin problemas —comenta.

    Cornelius se sorprende ante tal idea, si bien la cachorra, que era la última animaga de sangre pura o de la realeza, tenía prohibido exponerse al peligro de afuera sin estar acompañada.

    —¿Porque tanto interés por ella Dumbledore? Sabe usted que ella es alguien muy importante para la sociedad mágica y que corre riesgo estando fuera de nuestras manos, ¿No es así ? —pregunta Cornelius.

    Dumbledore se acaricia la barba y asiente:

    —Se perfectamente lo que conlleva, y el riesgo, pero usted cree que en el Señor Tenebroso quien para muchos está muerto, ¿la atacaría en público? No creo que sea tan impulsivo para tal hecho, además estaría en protección de mi tutela, sólo piénselo.

    Cornelius al escuchar aquello se acomoda su uniforme, pensativo.
    ¿Sería acaso bueno dejar que Bruneila saliera?

    —Se lo comentaré al resto del ministerio, en una semana le diré la decisión final —determina Cornelius.

    Dumbledore asiente, y es allí donde termina toda la reunión.

    /////////Una semana después.

    El Ministerio de Magia y hechicería había aceptado la idea de Dumbledore con la condición de que uno de ellos cuidará cercana mente a la última animaga real. Aunque Dumbledore tenía la tutela y obligaciones de cuidarla.

    El 7 de marzo de 1955, Dumbledore había vuelto a visitar el ministerio pero con la meta puesto, llevarla a Hogwarts.

    ///////
    BRUNEILA SABBATH BLACK

    Si bien cabe en todo lo bueno y malo que me ha ocurrido en ésta vida, hoy por hoy me avisaron que tengo la oportunidad de salir del ministerio y que alguien muy conocido había conseguido mi tutela, por lo que todos los que me tenia bastante cariño, hasta los elfos que limpiaban el lugar empezaron a llorar por mi marchar.
    Tan sólo tenía una mochila en mi lomo, en el cual llevaba un cepillo para mi melena, y mi varita mágica. No tenía mucho por que llevar ya que como tengo cuerpo de un cachorro muggle no podía tener más cosas con lo que manejarme.

    Aquella tarde vi llegar a Dumbledore, quien pasivamente llegaba a mi.

    —Buenas tardes Señorita Sabbath ¿cómo le va?—pregunta, mientras me acaricia la cabeza.

    —Genial, me sacarán de éste lugar. Aunque no se si sea muy buena idea. Soy sólo un mal para todos —comento.

    Aquel hombre me mira con comprensión, mas luego con una mirada veo que pide permiso para alzarme entre sus brazos, por lo que no me opongo. Lo hace, y me sonríe.

    —Usted nunca sería una molestia ni peligro, es una persona de gran corazón, aunque también codiciada por muchos, lo sabe, ¿no?—dice.

    Asiento, suspirando.

    —Si, pero que tiene ver con ello. ¿Y si por mi culpa Hogwarts corre peligro?—pregunto.

    —No lo hará, es el lugar que está hecho para la seguridad y mejor aprendizaje a ser mago o bruja. Estoy yo y varios magos capaces de protegerlas junto con el Ministerio. No se preocupe no será ninguna molestia.

    —Eso dices ahora...

    Y allí terminó nuestra charla.

    Quién pensaría llevar a un cachorro a Hogwarts para que tan siquiera sea mago o mas bien ¿maga?
    Pues nada mas que Albus Dumbledore, él cree que yo seria muy buena ya que sólo he logrado desarrollar ciertas capacidades como mago, pero no todas y en grupo por lo que ahora nos dirigimos a Hogwarts, mi nuevo hogar.
     
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    Mmmm, entonces ella es alguien que Voldemort quiere, ¿para qué?
     
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    Con el tiempo lo descubrirás, jajaja ya he sembrado la intriga.
     
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  5. Threadmarks: Capítulo 2
     
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    P R I M E R... A Ñ O... EN HOGWARTS.


    6 de abril, 1956. Inglaterra, Hogwarts.

    —Les he reunido aquí hoy para darles a conocer una nueva integrante a la familia Hogwarts, queridos amigos —empieza a decir Dumbledore.

    En el despacho de Dumbledore se encontraba Minerva Mcgonagall(Profesora de Transformaciones), Rubeus Hagrid(guardabosques), Madame Prince(Bibliotecaria), Poppy Pomfrey(Enfermera), Filius Flitwick(Profesor de hechizos y encantamientos), Horace Slughorn(profesor de pociones), Filtch (conserje) con una gata, entre otros, como algunos elfos.

    —¿Nueva integrante? ¿Y quien es mi señor? —pregunta curioso un elfo.

    —Dumbledore, deje su misterio de lado, nos tiene bastante intrigados con sus movimientos desde hace tiempo —dice Mcgonagall.

    Respiro hondo y suspiro, nuevamente conociendo gente. Intentaré no encariñarme con ellos por seguridad para ellos. Mejor dejo de pensar.

    —Disculpen, no regañen a Dumbledore es mi culpa. —comento saliendo de atrás del mencionado.

    Jadeos e impresiones de los elfos se escuchan, llamando la atención de los profesores.

    —¡Es la señorita Runirix! —exclaman con una reverencia y con lágrimas en sus ojos.

    No logro evitar que aquella emoción me colme de felicidad, mis... Mis elfos han estado todo este tiempo aquí. Me siento sobre mi trasero peludo, y con una pata me limpio una lágrima.

    —¿Es ella... ?—dice absorto, Slughorn.

    —Es la Señorita Bruneila Sabbath Black, la última Runirix y animaga de la realeza, será parte de la familia y me encantaría que os hagáis buenos amigos. —dice Dumbledore.

    Todos los elfos presente aplauden por el anuncio de Dumbledore, Mcgonagall observaba sorprendida aquella noticia. Pero sonríe, igual todos los demás, asintiendo ante el pedido.

    —Yo la cuidaré muy bien Señor Dumbledore —dice Hagrid emocionado.

    —No dude en contar con mi ayuda Señorita Runirix —dice con educación Madame Prince, la bibliotecaria.

    —¿Podríais evitar decir mi apellido real? Ahora soy una Sabbath Black, sería agradable que se dirigieron en honor a esa familia. —comento mirandolos.

    —No hay problema Madame Sabbath —dice con una sonrisa dulce Pomfrey.

    Hago una delicada reverencia con mi hocico, y muevo mi cola contenta.

    —Muchas gracias por su recibimiento a este gran hogar, espero no dar muchas molestias. —agradezco.

    Dumbledore ríe un poco.

    La gata enseguida me observa mal, el hombre que la agarra la intenta calmar.

    —Señor, es un cachorro, a la Sra. Norris la estresará –dice no muy grato Filch.

    Otro señor lo observa enojado.

    —La gata no morirá por la Señorita, por lo que no se preocupe, ahora somos su familia querida —dice otro señor.

    Veo a Dumbledore y camino hacia él, me pongo en dos patas quedando recostada por su túnica y piernas.

    —Gracias Dumbledore, gracias por cuidarme y arriesgarte, gracias por cuidarlos —digo emocionada.

    Siento como mi corazón le rodea una calidez, sé que no es lo suficientemente fuerte para curarme el dolor de la partida de ellos, pero es un gran regalo. Sin más siento como me acaricia la cabeza peluda.

    —Tranquila, ve a saludarlos. Se nota que la quieren mucho —dice Dumbledore mirando a los elfos.

    Quienes se abrazaban y miraban con entusiasmo.
    Asiento con timidez, me acerco a ellos... Siento que todos nos miran pero aun más como mi corazón ese desenfrenado, los observo. ¿Quien pensaría que algunos de mis elfos estarían con él? No logro evitar llorar.

    Siento enseguida la mano de uno de ellos en mis mejilla peluda.

    —Ama no llore, se ve mas bonita feliz —dice Tobago, uno de los elfos que me crió gran parte de mi vida.

    No logro guardar compostura, y suelto lágrimas, aquellas que no he podido dejar salir por todo lo sufrido, todos se acercan a abrazarme. Llenándome de cariño, al final y al cabo tengo un poco de mi viejo y nuevo hogar.

    //////

    Aquel día fue muy emotivo para mi, nunca podré dejar de agradecer a Dumbledore lo que ha hecho por mi. Hoy estamos a 7 de abril de 1982, durante los años que fueron pasando me he acostumbrado al gran lugar, conozco bastante de criaturas mágicas gracias a Hagrid, voy mucho a la biblioteca por lo que Madame Prince se entusiasma con poder servirme y darme compañía mientras leo libros. Con cada uno de los encargados de Hogwarts me he familiarizado, aunque con la gata nos tenemos hecha la guerra, nunca pensé que los gatos fueran así por aparentar ser una cachorro. Los elfos me tratan como según ellos: "Eres de la realeza, debemos tratarte como una, eso querría la ama Majo", Majosefilía Runirix era mi madre, y ellos le tienen mucho aprecio hasta después de tanto tiempo.

    Pero bueno, hoy después de tanto tiempo aprender libremente he logrado convencer a Dumbledore de poder asistir a las clases, de una manera muy creativa e ingeniosa he logrado domar otra pluma y con ella puedo anotar las clases en un pergamino, y como mis sentidos son buenos junto mi intención no pudo negar mi petición. Por lo que oficialmente seré alumna de Hogwarts.

    Hoy también llegarían varios hijos de Magos, y en la noche se haría la selección de cazas. Según el sombrero seleccionador estaré en una buena casa, pero que aun no me lo puede decir, el muy necio. Tanto quiero saber a que casa iré, ver si podré sobrellevar los estudios. Con tener dos patas en vez de manos cómo toda persona normal.

    Bien, han llegado los carruajes, he visto una cabellera pelirroja, al parecer un hijo de Arthur Weasly asistirá a clases, espero que sea igual de amable que aquella familia. En cierta parte le tengo un gran aprecio, aunque no he tenido la suerte de conocer a su esposa Molly, pero bueno me desvié.

    —Vamos ama, llegará tarde a su selección, ya todos van llegando —dice Xin, la novia de Tobago.

    —Muchas gracias Xin, me perdí entre mis pensamientos —río un poco.

    /////////

    Ya en el comedor con alrededor de muchos niños de 12 años y más, junto a otros jóvenes de las 4 casas estaban reunidos y ansiosos por ver donde quedaba, y mas aun quienes serían parte de la familia.

    Iba muy metida entre mis pensamientos otra vez, estoy muy nerviosa, y si voy a Slytherin, corro peligro por que sé que hay personas que fueron mortifagos en aquellos alumnos. Tengo miedo.

    He sido consciente que han seleccionado a varios ravenclaw, Hufflepuff, Slytherin y Griffindor.

    —Sabbath Black Bruneila, adelante señorita —pronuncia en alto Mcgonagall.

    Todos empiezan a murmurar.

    —¿Quién es ella?
    —¿Está aquí?¿no que estaba muerta?
    —Ojala quede en nuestra casa —dice un Hufflepuff.

    Ya empezaron con los rumores, Bien debo ser valiente. Salgo de entre la mesa de los profesores, con el hocico en alto, firme, y de un salto me siento en la butaca, ocasionando que muchos exclaman ante tal hecho.

    —Suerte, Señorita —dice Mcgonagall.

    Asiento entusiasta, moviendo un poco mi colita. ¡Ay que nervios!

    —Hmm~ Al fin te ha llegado la hora Miss Sabbath —dice bromista el sombrero.

    Temblaba de nervios y ansiedad.
    Gruño un poco anSiosa.

    —Calma, eres una hembra bastante especial. Tienes astucia y eres codiciosa como los Slytherin —me tenso—...pero también valiente y portas caballerosidad, audacia aunque dudes un poco de ello jaja —ríe un poco—

    Todos los alumnos veían como el sombrero reía, y muchos le parecía asombroso como falta de respecto tal acto, ¿Desde cuando a un animal se le permitía estar en Hogwarts?

    —Tienes mucha creatividad, como para ingeniarte para lograr que Dumbledore permitiera que estés aprendiendo por tu cuenta, aunque sea con una pluma encantada. Eres una caja de sorpresas, señorita Sabbath.

    —Sólo no me dejes en la casa de Slytherin, no me molesto si es en algunas de las otras casas—susurro.

    El sombrero ríe, mas luego se coloca serio.

    —Hmm~ pero que veo aquí, buscas justicia por tu familia, tienes bastante creatividad pero mas te inclinas por ser justiciera, eres leal y mucha paciencia en ciertos aspectos —dice el sombrero.

    Mi oreja larga, se mueve por culpa de un tic nervioso.

    —Ya sé donde puedes estar querida... Estarás en... RAVENCLAW.

    Escucho un estallido de aplausos provenir de esa casa, y cuando bajo del banquillo, salto un poco y dejo un beso en la mejilla del sombrero.

    —Gracias míster —agradezco, él ríe.

    Sin más me dirijo a mi nuevo destino, la mesa de Ravenclaw, quien enseguida por su prefecto me reciben con un cálido saludo lleno de formalidad.

    Justo después de mi selección veo como una cabellera pelirroja se mueve inquieto.

    —Weasly William Arthur —anuncio Mcgonagall.

    El pelirrojo al parecer se mueve ante el nombre, por lo que al parecer así se llama.

    —¡GRIFFINDOR! —anuncia el sombrero.

    La mesa estalla en risas, y aplausos.

    Pero cuando justo su mirada pasa por mi mesa, sonrío y muevo mis orejas, quizás gracias a él pueda saber de Arthur.

    Poco tiempo después, veo que Dumbledore da la orden de poder comer, y justo después veo como aparece Tobago cerca mío, trayéndome un plato.

    —Ama, ¿quiere que la ayude o estará bien por su lado? —pregunta.

    Todos los de mi mesa y de Griffindor miran con curiosidad su presencia, le mira y niego levemente con la cabeza.

    —No se preocupe, puedo sola, gracias Toby —agradezco.

    El elfo asiente, hace una reverencia y se marcha.

    —¿En verdad no necesitas ayuda? Por cierto soy Lovegood Sora —se presenta una chica rubia y albina.

    —No pierdo nada intentando Miss Lovegood—comento.

    Enseguida observo que mi estomago gruñe de hambre por lo que una uva intento agarrar, comiendola sin problemas.

    —¿Ves? No se preocupe —comento.

    Ella me sonríe.

    —Como diga usted, ¿puedo tutearla?

    —Claro, les ha de ser difícil referirse por tal apellido largo —río un poco.

    —Gracias Señorita Bruneila —dice educada Sora.

    Creo que nos llevaremos bien.
    Observo un buen año en Hogwarts.
    ¿No lo creen?
     
  6. Threadmarks: Capítulo 3
     
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    Una cachorra en...¡Hogwarts![Fred Weasly]
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    Aventura
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    7
     
    Palabras:
    1610
    CONOCIENDO A LA FAMILIA WEASLY.

    10 de junio, 1984

    En este año otro pelirrojo había vuelto a quedar en Griffindor, y por su puesto Bill no se hizo esperar con su broma de que los pelirrojos gobernarían Hogwarts gracias a su familia. También me llevaba bien con Charles, o también conocido como Charlie, era bastante divertido, aunque a veces era mucho para mi cuerpo ir de aquí para allá con los estudios y cuidando que ambos deseando que no se metieran en problemas.
    Pero en fin, tanto Bill como yo ya estábamos en el tercer año de las clases de Hogwarts, me había hecho amiga de tres casas, Hufflepuff, Griffindor y la de mi casa, las de Slytherin no me inspiraban confianza además que me trataban como porquería por ser un: "animal muggle", según ellos.

    Hoy por hoy estábamos despidiendo a todos los que iban de vacaciones con su familia luego de tan largo año escolar. Veo como Sora, la que se ha convertido en una buena amiga, que aunque no le haya contado cosas de mi que muchos desearían me acepta tal cual soy. Se marcha con su familia en realidad los Lovegood son pálidos casi como vampiros, bastantes agradables en mi opinión. Ahora me encontraba nostálgica, observando como todo se iban, mientras los elfos estaban ocupados limpiando el castillo. Me pasaba caminando por los pasillos, y contra todo pronóstico alguien me ahupa, alza en brazos. Volteo mi cara y sonrío al ver a mi mejor amigo pelirrojo. Bill Weasly, este enseguida me hace cosquillas en mi pancita peluda, río mucho.

    —Ba-basta Bill~ jajajaa

    —No, my Lady, usted se ha olvidado que tenemos un asunto que resolver —dice Bill.

    Levanto una oreja, confusa, ¿de que asunto hablará este loco ahora?

    —¿Cuál? —pregunto.

    —Lo de la petición de Dumbledore, lo de pasar las vacaciones en la madriguera —explica.

    —No creo que acepte, –suspiro–...mejor dile a Arthur que convenza a tu madre de dejarte quedar...

    Él niega divertido, y suspiro al verlo dirigirse al despacho de Dumbledore.

    —Sorbete de limón —pronuncia Bill.

    La gárgola y puerta se abren dejándonos pasar. Me baja al suelo.

    —Oh, Señor Weasly y Señorita Sabbath, que agradable visita, ¿que os ofrece? —saluda Dumbledore.

    Me subo en un asiento y miro a Bill.

    —Bill me ha invitado a pasar las vacaciones en la madriguera —comento a Dumbledore.

    Se me queda mirando y sonríe.

    —Tienes en cuenta que no puedes estar tanto tiempo alejada de Hogwarts, ¿sabes? —pregunta.

    Asiento cabizbaja.

    —Si, ya se que te negarás y... —empiezo a decir.

    —Puedes irte por una semana, luego deberás volver, tus elfos no estarán relajados sin usted, como tambien la extrañaré —dice Dumbledore.

    Bill sin poder evitar festeja.

    —¡Te lo dije! —comenta feliz.

    —¿Que? Pero... —los miro confusa.

    —De vez en cuando debes acomodarte a la situación, ve pequeña, después de todo estarás con Arthur, le notificaré para que el te traiga de vuelta —comenta Dumbledore.

    Ladro feliz, y salto en brazos de Bill.

    —¡Yeah! Por Merlín, gracias Albus —agradezco.

    El sonríe. Mas luego Bill y yo nos dirigimos a la Sala común de Ravenclaw, donde la dama gris me saluda, y nos deja pasar.

    —Veras que mi familia es especial y divertida, no te preocupes por nada, te cuidaremos muy bien —dice Bill.

    Mientras meto mi cojin morado favorito en la mochila, mi cepillo para peinar y mi plato. Justo cuando me lo voy a poner, Bill me la saca.

    —¡Oye! Devuélvelo.

    —No, una princesa no debe esforzarse tanto —dice bromeando.

    —Shht...
    —Tranquila, estamos aun seguros.
    —Vale, por esta vez Joven Weasly, gana.

    Lo veo aplaudir y me alza consigo, lleva sus maletas, y nos dirigimos a la estación de tren.

    Enseguida veo a Arthur.

    —Madam Sabbath, un agradable placer verla nuevamente —saluda Arthur Weasly.—Dumbledore me ha informado todo.

    Me alegro y mi colita lo demuestra levemente.

    —Al final te dejaron venir con nosotros, ¡te cuidaremos bien, Nelia!—dice burlón Charlie.

    —Que es Bru-nei-la, no Nelia, ash, Bill explícaselo o lo voy a hacer levitar —pido auxilio de mi amigo.

    —Charlie... —empieza a decir Bill
    —Ya, ya... —dice Charlie riendo un poco.
    —Hmp~ —río feliz ganando.

    —Bien, vámonos que Molly se pone nerviosa si llegamos tarde —dice Arthur.

    Bill asiente y enseguida nos marchamos en un auto mágico. Era asombroso todo lo que podía observar y mas aun al llegar a la madriguera que del cual otros pelirrojos pude observar.

    —Al fin llegan, me tenían muy preocupada —dice una señora regordeta y con acento dulce pero enojada.

    Cuando veo que los van a reñir, entro en acción.

    —Disculpe, Señora. Es mi culpa, yo hice que Bill tarde en la salida —ladro un poco para llamar su atención.

    Del cual cuando me ve abre la boca, pienso que me reñirá por interrumpirla. Pero contra todo pronóstico me alza en brazos.

    —Que cachorra tan adorable, está bien cuidada, ¿Quién eres, preciosa? Por cierto soy Molly Weasly.

    —Un placer Miss Molly, Soy Sabbath Black, Bruleina, la mejor amiga de su hijo —me presento.

    Ella me sonríe y deja en brazos de su hijo, claro luego de darle un beso y ponerlo sonrojado.

    —Sabes pareces un tomate, Bill —comento.

    —Jaja jaja Tomate... Jajaja —ríe otro pelirrojo.— Hola soy Percy Weasly hermano menor de Bill y Charlie—saluda.

    —Oh, ya veo, un placer percy. ¿Por cierto cuando entrarás a Hogwarts?—pregunto curiosa.

    Percy se pone nervioso al llevar toda mi atención, logrando que ambos pelirrojos que conozco vieran el suceso.

    —En tres años, falta mucho pero espero quedar en la casa de Griffindor como mis hermanos —dice Percy.

    —Será un gusto verte rondar por allá, aunque falta tiempo en 1987 todos estarán muy bien equipados de pelirrojos, al final Bill tendrá razón y ustedes dominarán Hogwarts jaja —bromeo.

    Pero justo ante que Bill pudiera hacer su escena de ego, vi dos cabelleras pelirrojas pequeñas han de tener 6 años quizás, luego un pelirrojo mas pequeño sentado en una silla.

    —¿Y Ellos quiénes son? —pregunto curiosa, acercándome a uno de ellos.

    Ambos me miran con curiosidad.

    —Ha, ellos son mis niños pequeños, George, Fred y Ronald—presenta Molly a cada pelirrojo.

    Pero ambos pelirrojos bufan en negativa.

    — Zoi fred —dice sonriendo con un hoyuelo, el segundo pelirrojo.

    —Zoi George —dice sonriendo con dos hoyuelos el primer pelirrojo.

    —Hmp, no iba a equivocarme. Ha y no te preocupes mamá siempre se confunde con sus nombres, incluso desde pequeños le hacen bromas—dice Bill.

    Asiento, me acerco y dejo que me acaricien, como todo niño tienen curiosidades y ese impulso de tocar animales. Veo a una bebé en brazos de uno de ellos.

    —Eres un muy.. —dice george
    —Bonita... —termina diciendo Fred.

    —Gracias, ¿y quién esa bebita hermosa? —pregunto.

    —Es nuestra hermana pequeña Ginevra Weasly, pero le decimos Ginny —explica Bill.

    Levanto mis orejas de una manera graciosa y los pequeños ríen.

    —Y ambos les gusta terminar la frase por ser hermanos "gemelos"—explica Percy.

    Hmm... Creo que ambos me caen bien, me recuerdan a Azur.

    Mis ojos se colocan un poco oscuros ante un sentimiento triste, pero al ver que Billy me observa enseguida cambio. Espero poder protegerlos a todos. Y no traer problemas a ésta familia.

    —Bueno, han de tener hambre, y el almuerzo ya está listo —dice Molly.

    —Tiene razón, de tan solo escuchar la palabra almuerzo, me ha dado hambre —comento.

    Ocasionado que todos rían.

    —Al final parece que mis chicos te están convirtiendo en todo una Weasly preciosa —dice divertida Molly.

    Para luego todos dirigirnos al comedor, era humilde el hogar, no había cosas muy presuntuosas y era cálida el ambiente. Me gusta, por lo que presiento que este no será la última vez que venga aquí.

    ///////////

    Luego de aquel almuerzo Molly se había vuelto como una madre, a pesar que yo evitara todo contacto amoroso en público. No quiero ni imaginar que pueden llegar a hacerle a esta familia por mi culpa. Siempre intento no demostrar mucho cariño con todos para los mortifagos no me los arrebaten. Sólo espero poder conseguirlo.

    Rápidamente pasó la semana que me dijo Dumbledore que estaría aquí, aquellos gemelos se pegaron a mi como chicle tanto que ahora me era imposible irme.

    —Pero si volveré pronto Georgie —digo esperando que salgan de mi camino.

    Pero cuando busco otro lado, Fred se me interpone.

    —¿Como sabes si es George, y si es Fred y yo George?—pregunta Fred.

    Me siento cansada, ya no sé que decirles para que estén tranquilos a que los volveré a ver, soy como un juguete que no quieren que se lo arrebaten.

    —Porque Georgie me mira y sonríe con dos hoyuelos, siempre que lo miro directamente a los ojos, no me baja la mirada pero se sonroja —comento mirando a Fred intensamente.

    Tanto que se sonroja y pone nervioso, era un precioso dulce.

    —y tu te sonrojas muy tierno ante mi mirada, pelirrojo —termino de explicar.

    —Uh... Te dejaron sin palabras —ríe George.
    —....—se encontraba tan sonrojado que corrió hacia su mamá.

    Quien sonreía muy dulce al ver la escena, y recibe a Fred.

    —Nelia, tu si que sabes encantar a mis hermanitos —dice burlón Charlie.

    Mientras siento que alguien me alza en brazos.

    —Tienes razón Charlie, al parecer nuestro a pequeño hermano le gustas —dice divertido Bill.

    —Shht... No lo pongan mas rojizo que solo puedo hacerlo yo —digo.

    Todos ríen y Arthur llega.

    —Es hora de irse Madam —dice Arthur.

    Asiento, y me despido de todos, viendo como nos iremos en polvos flu.

    —Nos veremos a vuelta de vacaciones, chao pequeños de mi corazón —digo divertida.

    Y ambos gemelos esta vez se sonrojan. ¿Quién diría que una simple invitación me haría conocer a dos de mis futuros gran mejores amigos?
     
  7. Threadmarks: Capítulo 4
     
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    Una cachorra en...¡Hogwarts![Fred Weasly]
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    1569
    Los pelirrojos gobernarán Hogwarts.


    Los años fueron pasando, pude ver crecer al menos hasta los 8 años a esos pelirrojos quienes a su corta edad ya hacían buenas bromas a sus hermanos mayores pero por su ser su fiel "seguidora" a mi no me afectaban sus bromas.

    Claro que Fred era algo más celoso y que cuando ocurría eso mi pelaje cambiaba de color, esa era su venganza por dejar de prestarle atención.

    Aunque en 1987 ya no me dejaron salir de Hogwarts ya que se rumoreaba que algunos mortifagos sabían como llevarme junto a su Señor. Por lo que el Ministerio de Magia negó mis salidas y ya no pude seguir viéndolos.

    Fue triste aceptar aquella orden pero debía dejarme llevar porque todos, tan sólo querían protegerme del mal.

    Sólo esperaba que aquellos gemelos me perdonarán. Según Bill, Charlie y Percy, si el último se había vuelto otro muy buen amigo, ninguno de los gemelos estaban enojados conmigo sino que con Dumbledore ya que ellos no sabían la verdadera situación, sólo Bill, luego los Charlie y Percy sabían a vagas verdades.

    Pero bueno, hoy es 11 de junio de 1989, un día que tanto han esperado mucho hasta yo misma, hoy tanto yo como Bill nos graduamos de Hogwarts. Después de tantas luchas con los TIMOS, DCAO, Herborería y otras materias que pudieron matarnos de cansancio por tan sólo estudiarlos. Ambos lo logramos. Como tambien hace unos días habían dicho los Weasly, que pronto sería el día de que los gemelos llegaran aquí.

    Todos los elfos de Hogwarts quieren que todo sea perfecto y se han puesto a hacer una hermosa decoración los maestro también. También porque Bill dice que deberíamos festejar mi cumpleaños, aunque ni el mismo sabe cuantos años tengo, ni yo recuerdo más o quizás sí.

    —Nei, sabes que me admitieron para trabajar en Gringotts, ¿Dónde irás a parar tú? —dice por quincena vez.

    —No lo sé, no quiero salir de Hogwarts, aun siento que podría ayudar a Dumbledore pero puede ser que quieran mi ayuda como Medibruja o Sanadora, no lo sé, creo que si salgo, los del Ministerio me querrán de vuelta. Por lo que aun no lo sé, pero realmente me alegro por ti Bill —digo mientras suspiro.

    Me alegra saber que le va a ir bien, pero lo extrañaré bastante. Es mi mejor amigo pero no se. Aun puedo quedarme a ayudar, Dumbledore ha visto que me gusta estar por aquí. Pero también hice un trato con Rufus Scrimgeour, de ir a hacer servicio en el Ministerio para que me dejara salir de Hogwarts. Pero claro esto no lo sale Bill.

    Tan metida en mis pensamientos estaba que choqué con alguien, que era nada mas que Bill mirando serio.

    —Sabbath Black Bruneila dime que ocurre por esa cabeza que te tiene así —exige saber Bill, mientras me alza entre sus brazos.

    —¿Qué más podría ser? , mi mejor amigo tendrá una vida humana, se olvidará quizás de una tonta animaga como yo —me sincero—...

    Él suspira agobiado, y me obliga a mirarlo.

    —Oye bonita, ¿que te hace pensar que este guapo te dejará de lado? Además ni tu me dices que harás —dice mientras me mira.

    —Es que, ¿que puedo hacer con ser sólo un cachorro? Está bien que puedo convertirme en otros animales pero... Quisiera al menos poder ser humana, pero hay algo que me hace sentir culpable por ellos —murmuro triste.

    Hace una mueca, y me besa la cabeza.

    —En eso ya no puedo ayudarte, te encierras tanto que no se como hacerlo. Sólo te diré mi gran mejor amiga que yo siempre estaré para ti, sólo vente a visitarme —dice Bill con su sonrisa.

    Lo miro y asiento.

    —Gracias Bill, haz sido el mejor amigo que he tenido en estos años, cuenta conmigo para cualquier aventura —afirmo feliz.

    Ríe y me besa la cabeza.
    Aquel mismo día me regaló un amigo, o bueno su "reemplazo" para que pudiera yo comunicarme con él, que era una lechuza negra con ojos plateados, sencillamente hermoso.

    La fiesta comenzó, Dumbledore nos dio con una cálida sonrisa nuestros certificados y festejamos la recompensa de todo nuestro esfuerzo.

    ////////////

    Hoy por hoy estamos a 9 de junio de 1990 , ya hace casi dos años que no sé que tal está Hogwarts, ya que últimamente el Ministerio de Magia se ha vuelto loco, todo porque un niño hinfló a su tía. Se dice que es el hijo de los Potter... Es más allí cuando vuelvo a mi depresión.

    Últimamente los del ministerio se han preocupado por mi ya que no he querido moverme. Desde que han comenzado a hablar un poco de ello, todo por tonterías.

    —Bien, te irás a Hogwarts, y espero que tu depresión sea menos fúnebre, señorita —dice Rufus, el Ministro.

    Justo cuando dice aquello Albus Dumbledore aparece, y me entregan en sus manos.

    —Espero que con usted vuelva a estar como años atrás —dice Rufus, más nos retiramos.

    Los primeros meses no quería salir, por lo que Dumbledore pensó que la mejor forma para que fuera a tener "vida" era llevándome a Hogwarts.

    Se de antemano que los gemelos debían de tener unos 12 años, dos años que estaban en Hogwarts. Todos se sorprendieron claro al verme llegar en los brazos del Director y más aún callada.

    Todos sabían de que mi depresión había vuelto menos los nuevos alumnos de esa generación.

    //////////

    —¿Qué te ha ocurrido Señorita Sabbath? —pregunta Dumbledore.

    Solamente me dedicaba a ocultar mi hocico, no quería hablar con nadie. Ni con él, y que tal si por mi culpa lo matan.

    —Bien, cuando usted quiera hablar estaré para escucharla. No le obligaré a nada —dice Dumbledore.

    Justo cuando vamos entrando siento que me observan, y por un lapso de tiempo puedo ver a dos pelirrojos abriendo la boca sorprendidos. Pero luego cierro los ojos ignorando todo. No quiero involucrarlos.

    Ya no quiero matar a nadie. Tarde o temprano el Señor tenebroso llegaría a mi, y espero que cuando fuese el tiempo alguien lo asesine para siempre sino llego a ser yo.

    ///////////

    Narra Fred Weasley. (7v7 al fin)

    Hoy 9 de junio de 1990, luego de alguna broma que hicimos Filch y la Sra. Norris, que lo teñimos en color rosa, claro que una bomba fétida.

    La profesora Mcgonagall nos había castigado diciendo que Dumbledore nos daría lo que nos merecíamos, aunque a ella le hubiera dado gracia también nuestra broma.

    Nos encontramos doblando hacia el despacho de Dumbledore, y justo él iba llegando, vimos que llevaba a un cachorro entre sus brazos.

    —¿Acaso viste lo que.. ?—dice George curioso.
    —¿...Tú viste? Si, era un cachorro bastante conocido.
    —¿Y qué esperamos?
    —Cierto vamos, quizás sea ella —digo.

    Sin más nos dirigimos, como tambien pronunciamos la contraseña: Sorbete de limón.
    Realmente fácil, pero bueno.

    Una vez que entramos vemos a la cachorra acostada en un cojín, mientras que el sombrero le habla demasiado.

    —Oye, Miss... ¿Dígame que le ocurre? Oh... —dice el sombrero, callando.

    Al ver como ella la mira sin ganas, sus ojos se ven tan apagados, por lo que están tristes, asumo.

    —Jóvenes Weasly, que agradable su visita, ¿qué se les ofrece?—saluda Dumbledore.

    Asustándonos, bueno más bien a mi, según George ya que estaba muy colgado viendo al cachorro.

    —La profesora McGonagall... —explica George
    —Nos mandó junto a usted...—digo.
    —A un castigo por nuestra broma —decimos ambos.

    Dumbledore asiente y suspira al ver que la cachorra al parecer se ocultó más. Sin demostrar ganas de conversar.

    —¿Qué le ocurre profesor Dumbledore?—dice George mirándola.
    —¿Se encuentra bien ella? —pregunto curioso.

    No me gustaba ver a nuestra mejor amiga en ese estado.

    —Está un poco indispuesta, aunque si quieren pueden sacarla a pasear —dice Dumbledore.

    Ambos nos miramos y asentimos felices, pero intentamos fingir caras tristes.

    —¿Ese es...? —dice George.
    —¿Nuestro castigo?

    Dumbledore asiente, y nos guiña un ojo. Este Director algo trama.

    —Los espero más tarde jovencitos —dice Dumbledore.

    Y ambos salidos de su despacho.
    Enseguida vemos a Percy, quien nos saluda con un abrazo desordenando nuestros cabellos.

    —Hola hermanitos, ¿qué hacen por aquí? Nuevamente castigados al parecer —dice Percy.

    Asentimos ambos.

    —No te imaginas lo que nos —dijo George aun estupefacto.

    —Acaba de pasar —completando la frase.

    Él frunce el ceño.
    —¿Qué ha ocurrido?

    —Debemos cuidar a un cachorro, bueno un cocker spaniel a decir verdad, parece ser Nei —comento.

    Percy abre la boca sorprendido.
    —¿Cómo... ?—pregunta.

    —Cómo oíste hermano, creo, está en el despacho de Dumbledore... —responde George sin entender.

    Enseguida vemos como Percy sale corriendo como un cañón hacia el despacho de Dumbledore. Ambos nos quedamos extrañados por su actitud, y curiosos vamos tras él, nos sorprendimos cuando vimos a Percy llorando mientras abrazaba a la cachorra.

    —¿Realmente es ella?—preguntó George—, Creo que si, ¿que opinas, freddie?

    Pero me quedé en silencio al ver aquel abrazo, algo en mi me molestaba pero no entendía qué.
    Por lo que justo cuando íbamos a irnos, Dumbledore habló.

    —Jóvenes Weasly, necesitamos hablar.

    Todos nos miramos, y Percy frunce el ceño extrañado.

    Pero sin más vemos como la cachorra gemía entre sus brazos, parecía que estaba llorando, ¿porque siento tanta tristeza al verla así? ¿Porque no nos ha saludado?

    Definitivamente debía averiguarlo y hacer algo para que dejara de llorar, me dolía verla así.

    =======
    Hola! Hola, ¿que tal?
    Les está gustando la historia.
    Al fin los gemelos la vieron, ¿que pasará en el próximo capítulo?
     
    Última edición: 23 Noviembre 2018
  8. Threadmarks: capítulo 5
     
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    Una cachorra en...¡Hogwarts![Fred Weasly]
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    Palabras:
    818
    Terapia con los Pelirrojos.




    Narra Dumbledore.

    Desde hace años no sabía del estado de Bruneila, y me sorprendió bastante que el Ministro de Rufus me llamará y más aun al verla en un estado de depresión. Creí que estando con ella volvería a hablarme animada pero fue grande la desilusión verla más callada y ni me regalaba alguna mirada. Tanto que tomé la decisión de llevarla a Hogwarts, además puede ser que los pelirrojos que están allí la ayuden a salir de esa burbuja en que se ha encerrado.

    Me quedé callado al ver como instintivamente observaba como dos de los Weasly llegaban curiosos hacia ella. Pero por alguna razón, muy fuerte, los ignoró. Y según tengo informado ella era como la mejor amiga de ambos gemelos cuando eran pequeños, quizás traerle a Percy o William Weasly la ayude a salir de aquella depresión.

    Pero justo cuando había pensado, todos los mencionados llegaron. Y aproveché cuando la animaga se había quedado dormida.

    —Si bien sabrán que la Señorita Sabbath, estará por tiempo indefinido con nosotros —comienzo a decir.

    Los pelirrojos niegan.

    —No lo sabemos, estábamos ocupados —dice Fred.

    — Cuando lo anunciaron —dice George.

    —Y yo estaba haciendo mi turno de guardia —habla Percy.

    —Por alguna razón la Señorita presente, se ha enfrascado en una fuerte depresión que ha estado preocupando a muchos de sus conocidos. Es extraño que recién se enteren —explico.

    Ellos se quedan absortos ante la información.

    —¿Y porque está así? —pregunta Fred.

    —No lo sabemos muy bien, pero se cree que es por algún recuerdo de su difunta familia —explico.

    —¿Ya le avisaron a Bill? —pregunta Percy— o a Charlie, ambos fueron los más cercanos a ella. Podrían ayudar —opina.

    Me rasco un poco la barba.

    —Puede ser, pero me temo que eso escapa de mis manos, apenas la Señorita Sabbath sea consciente de que ustedes querrán ayudarla, se alejará —comento.

    Los tres niegan y se ponen serios.

    —La ayudaremos en lo que podamos mas aun, con nuestra primera misión, llevarla de paseo —dice George.

    Fred, el gemelo más atrevido y sarcástico, estaba allí con la mirada ida en ella. Quizás le tiene un gran aprecio.

    —Yo me encargaré de mis otros hermanos —dice Percy.

    Sin más este sale, Fred con cuidado se acerca a ella.

    —¿Me la puedo llevar? —pregunta mirándome.

    —Le prometemos que se la traeremos en mejor estado —dice George.

    Asiento y Fred con cuidado se la va llevando. Espero que luego la señorita Sabbath Black no saque su personalidad Black, aunque un gran espectáculo.
    Tan solo espero que la familia Weasly la pueda ayudar.

    ///////

    Desde que vi a Percy me inundó una gran nostalgia, tanto que no pude evitar llorar en sus brazos al verlo. Y allí quedé en cuenta que extrañaba a todos los Weasly, me sentí tan idiota al ignorar a aquellos gemelos que estaban mucho más lindos que cuando estaban pequeñitos.

    Luego de tanto llorar recuerdo que me quedé dormida en brazos de Percy, ahora siento que no estoy en el despacho de Dumbledore. Escucho mucho movimiento.

    —Geogred ¿crees que se acuerde de nosotros?—pregunta una voz familiar.

    Luego siento como me acarician el pelaje, y me aguanto estremecerme de gusto.

    —Creo que si, Fredgie —dice otra voz parecida pero también conocida.

    Voy abriendo los ojos y ambas copias pelirrojas me sonríen, sin dudar siendo que me abrazan.

    —¡Neila! Te extrañamos mucho —exclaman ambos.

    Se me encoge el corazón al escuchar aquello.

    —¿Pero si solo soy un ser sin mucha importancia?—digo sin ganas.

    Ocasionando que ambos se tender, enseguida se miran entre ellos como si fueran que pensaran en algo ingenioso.

    —Incorrecto, perruna enrulada—dice George, bromeando.

    —Tu eres muy importante para la familia, ¡y más para los pelirrojos que estamos dominando Hogwarts, la única animaga que conozco y más aun... Preciosa! —exclama Fred atrevido pero sonrojado.

    George ríe ante aquello, y yo no puedo evitar lamer su mejilla riendo un poco.

    —Gracias chicos, son tan dulces —comento.

    —¿Ves Georgie?, somos los mejores.
    —Concuerdo contigo Freddie, la hicimos reír —dice George

    Si fuera humana me sonrojara pero ahora solo pude ocultar mis ojos tras mis patas apenada.

    —No te avergüences bonita —dice Fred.
    —Te guardamos el secreto que endulzamos tu corazón... —dice George.
    —¡Si nos regalas un abrazo y acompañas a hacer una broma!—hablan al unisono

    Sin más que decir, tengo la certeza que con ellos tan solo podré ser un poco mas feliz, sólo que... Me preocupa el hecho de que corran peligro con los mortifagos que me persiguen.

    —Esta bien, pero si luego me dejan dormir —acepto.

    Pero ambos bufan y hacen pucherito. No, eso no, no podré contenerme.

    —No funcionará chicos —contesto evitando reír.

    Ambos se miran entre sí, y asienten. Se tiran contra mi, a hacerme cosquillas. Puede ser después de todo que haya encontrado mi salida a la oscuridad.
     
  9. Threadmarks: Capítulo 6
     
    LaviunBee

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    Una cachorra en...¡Hogwarts![Fred Weasly]
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    Para niños. 9 años y mayores
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    Aventura
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    7
     
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    6- Un gran ataque de miedo



    —Oye Neila ~ —dice una voz muy cerca.

    La cachorra bosteza con sueño.
    —Déjame dormir Georgie —murmura tapándose los ojos con sus patas.

    —Hmm... al parecer la bella durmiendo quiere seguir así, Georgie —dice otra voz.

    —Pienso lo mismo Freddie, ¿y si le dejamos caer una bomba fétida, sin querer? —dice George.

    La cachorra bufa y sin mucho que decir se convierte en un puerco espín.

    —Sino me dejan dormir en este mismo instante les aseguro que tendrán cabello de puercoespín y no es broma —dice adormilada Bruneila.

    Los gemelos enseguida retroceden cautelosos.

    —Le diremos a Percy, que nos amenazaste con tus púas —dice George fingiendo indignación.

    —Ajá, y ¿quién los... Creerá? —bosteza— para todos soy un simple cachorro.

    Ellos bufan.

    —Contigo no se puede jugar, nos prometiste acompañarnos a hacer una broma, dulce y preciosa Bru, por favor—dice Fred.

    La cachorra vuelve a su forma normal, con demasiado sueño. Desde hace poco se han escuchado rumores de que el hijo de los Potter iba a ir a Hogwarts y ella tenía esas constantes pesadillas de su familia siendo quemada.

    —Bien, pero me llevarás en tus brazos, tengo mucho sueño fred —murmura.

    George se queja—Siempre lo prefieres a él Neila

    —Es porque soy el gemelo más guapo —dice Fred.

    Bruneila solo suspira.
    —Luego me llevará George... Sólo es que tengo sueño... Lo lamento por ser aguafiestas.

    Ambos hermanos se miran preocupados, era muy extraño de ella, que de repente solo se sintiera más cansada.

    ///////////

    Ese día habían hecho bromas a la casa de Slytherin, colando pintura rosa en los shampoos de algunos de los molestos. Pero justo antes de Filtch los viera, huyeron.

    ~•~
    BRUNEILA SABBATH BLACK.

    Hoy por hoy, es 1 de septiembre de 1991 tengo entendido que Ron el hermano mas pequeño, claro antes de Ginevra o Ginny, que estaría asistiendo el año que viene. Cada día observo que los Weasly dominarán el mundo, como decía Bill.

    He escuchado por parte de ambos gemelos las bromas que hacen al pequeño Ron, por lo que me encargaré de evitar un poco más que no lo hagan tanto.

    Ahora me encuentro corriendo rápido al comedor, saludando a algunos fantasmas. Me escabulló entre las mesas y llego a lado del profesor Severus Snape, quien me mira reprobatoriamente.

    Seré la suplente en Transformaciones ayudando a Mcgonagall un poco, ya que mi estadía debe de servir en Hogwarts.

    Mientras suspiro y recuesto un poco mi cabeza sobre mis patas observo como el sombrero habla sin parar emocionado.

    Sin más no se hacen esperar, observar a los nuevos alumnos e hijos de magos. A su primer año en Hogwarts como su selección.

    Pero primero que antes, escucho como Dumbledore me pide con la mirada y bueno, el sombrero me mira suspicaz, invitándome al evento. Por lo que asiento.
    Fred y George al ver que muevo se alertan, ya que no suelo participar en estas cosas.

    —Espero que no te arrepientas Míster —digo, mientras el me sonríe.

    Dumbledore hace callar a muchos de los alumnos, pidiendo silencio.

    —Como cada año antes de una selección, es digno de cantar una canción tendremos un nuevo espectáculo gracias al sombrero y a la Señorita aquí presente, para dar la bienvenida a los nuevos —comenta.

    George y Fred se sorprenden nunca me escucharon cantar, bueno solo mi familia y elfos lo saben.

    ⚠️Cuando la frase se encuentre en «así» significa que Bruneila está cantando, y es así, en cursiva, que el sombrero lo hace⚠️

    «Canción del sombrero»
    "Oh, podrás pensar que no soy bonito,
    Pero no juzgues por lo que ves.
    Me comeré a mí mismo si puedes encontrar
    Un sombrero más inteligente que yo.


    «Puedes tener bombines negros,
    Sombreros altos y elegantes»canto con una voz aterciopelada. ​

    Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts
    Y puedo superar a todos.


    «No hay nada escondido en tu cabeza
    Que el Sombrero Seleccionador no pueda ver»Canto nuevamente. ​

    Ocasionando que muchos se sorprendieron por la complementación de nuestras voces

    Así que pruébame y te diré
    Dónde debes estar.
    Puedes pertenecer a Gryffindor,
    Donde habitan los valientes.


    Al decir aquello me convierto en un león de color mostaza, mostrando osadía y luego una reverencia magestuasa, ocasionando que muchos exclamen.

    Su osadía, temple y caballerosidad
    Ponen aparte a los de Gryffindor.
    Puedes pertenecer a Hufflepuff,
    Donde son justos y leales.


    Es allí cuando me convierto en un tejón negro estando en dos patas.

    Esos perseverantes Hufflepuff
    De verdad no temen el trabajo pesado.


    Es allí donde toda mi casa empieza a sentir ese cosquilleo frío, cada uno estremeciéndose completo.
    Por que yo vuelvo a cantar pero convirtiéndome en águila dorada que empieza a volar por encima de sus cabezas, ocasionando que todos aplaudan.

    «O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,
    Si tienes una mente dispuesta,
    Porque los de inteligencia y erudición
    Siempre encontrarán allí a sus semejantes».​

    O tal vez en Slytherin
    Harás tus verdaderos amigos.
    Esa gente astuta utiliza cualquier medio
    Para lograr sus fines.


    Y muy a mi pesar me convierto en una serpiente, ocasionando que los de Slytherin ni se muevan pero si muestren orgullo.

    ¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!
    ¡Y no recibirás una bofetada!
    Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).


    «Ni tampoco yo~»añado, ocasionando que rían algunos. ​

    Porque soy el Sombrero Pensante."

    Es así como luego de hacer una leve reverencia todas las mesas estallan en aplausos, y hasta los nuevos me miran sorprendido. Entre otros pelirrojos que están fingiendo sacar lágrimas.

    Poco a poco me cambio a mi forma normal de cachorra y me retiro a mi asiento. Esto realmente cansa.

    —Hermione Granger —anuncio Mcgonagall.

    Una chica de cabello largo, castaño y piel blanca, se acerca al sombrero. Luego de unos minutos este dice:

    —¡GRIFFINDOR!

    Esa mesa aplaude con euforia.

    —Draco Malfoy —llama Mcgonagall.

    Yo me tenso por completo al ver la viva imagen de su padre en él, el de Lucius Malfoy, un mortifago.

    —Hmm... ¡SLYTHERIN! —comenta fuerte y claro.

    El festeja y su mesa lo recibe enseguida. De repente me empiezo a sentir algo mareada, como estos días no he podido dormir bien, es normal. Pero justo me retiraba, escuché algo que me hizo recordar todo.

    —Harry Potter —anunció Mcgonagall.

    Mi cuerpo se tensa absolutamente, los gemelos notan como salgo del comedor. O bueno creo que Fred.

    Porque justo después de que salgo y respiro muy entrecortada con el dolor de cabeza insoportable siento que alguien me alza pero al verme con los ojos cerrados junto el cuerpo tenso.

    —¿Qué ocurre preciosa?—pregunta Fred.

    —Nada... —logro decir.

    Mi cuerpo tiembla, siento que cada músculo de mi cuerpo se queda tenso.

    —V-vuelve con Geor... gie... Yo estoy bien.

    Se preocupa y me hace mirarlo. Su rostro era un poema.

    —No, dime que te pasa, luego de escuchar el nombre de Harry te pusiste rara. Pareciera que viste un fantasma ¿Por qué ?

    Oculto mi hocico de su mirada.
    Escuchar que el ahijado de Sirius está aquí y que por su culpa todo el desastre ocurrió, me hacen recordar todo. La muerte de ellos, Bellatrix atacándome.

    —Fred... No puedo... Llévame con... Pomfrey...yo...

    No aguanto mas, mis ojos se cierran y me desconecto de todo, hundiendo en aquella oscuridad que yo merecía y no ellos.

    /////////
    GEORGE WEASLY.

    Desde el gran acontecimiento que fue mirarla cantar me quedé muy maravillado, creo que Freddie también, pero luego la vi un poco distante y justo cuando el amigo de Ron fue nombrado aun mas. Aunque la mirada de seriedad de Dumbledore no se comparaba con ninguno que hubiera visto antes. Justo cuando iba a averiguar, claro luego de festejar que mi hermanito Ronny había quedado en Griffindor como Harry fui a buscar a mi hermano.

    Pero no lo encontraba en ningún lado, hasta que veo como un elfo pasa por mi lado hacia la enfermería con curiosidad voy hacia allí, y veo todo en gris.
    Revueltos y preocupación.

    Se observaba...






    //////
    ¡Hola! ¿Que tal?
    ¿Que creen que ve George?
    ¿Como estará Fred ante la situación?
     
  10.  
    Yukishiro Romi

    Yukishiro Romi Cazadora de gamusinos Audentes fortuna iuvat.

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    No he entendido muy bien la historia, si quieres que te sea sincera. Pero por lo que veo se centra en emparejar a un OC (Original character) con uno de los gemelos Weasley. Tienes que controlar la ortografía y fijarte en los apellidos y nombres originales de HP.

    McGonagall, Weasley, Gryffindor, etc.

    Cuando es el personaje el que está narrando, debes cambiar el ritmo y el modo de narración. Por ejemplo: a no ser que sea por un motivo especial, una persona se fija en su entorno de forma superficial, se centra más en las personas y siempre se narra bajo su punto de vista, no puedes narrar usando la primera persona siendo neutral en las narraciones tanto de entorno, personas... En resumen; todo.

    Sobre la trama me da la sensación que quieres rehacer la historia original desde el punto de vista de tus OC involucrados en los eventos oficiales de los libros.
     
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