Saint Seiya Un Mes De Vacaciones En México

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por AMMU TEIKOKU YUDAINA, 2 Marzo 2026.

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  1. Threadmarks: Capitulo 21 (Coahuila Parte 1)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

    Aries
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    ---Al día siguiente---

    -¡¡¡¿ENSERIO NOS DEBEMOS QUEDAR ENCERRADOS?!!!- Death gritaba verdaderamente fastidiado.

    -Ya lo dije ayer, lo sostengo y es una orden- Tan tranquiló el patriarca, hablando con el cuarto guardián, que echaba humo.

    -Pero… No es justo…- El Escorpión susurro haciendo puchero, sobre todo porque no quería separarse de su cubito.

    -Nada de peros, ayer se comportaron muy mal y por su culpa ahora estamos vetados de un museo- De nuevo con el ceño fruncido y brazos cruzados, sin duda un papá muy molesto por el comportamiento de sus niños.

    -Patriarca, pero si nos quedamos…- Señalo al Gemelo menor, que está sentado, solo molesto –Tendremos que cuidar a este idiota- El cangrejo con su lengua afilada.

    -¡¡¡¿A QUÉ LLAMAS IDIOTA?!!! ¡¡¡IMBÉCIL!!!- Así respondió el otro.

    -¡¡¡SE LO DIGO, AL IDIOTA QUE SE LASTIMO POR RECUPERAR UNA CÁMARA!!!- Sonrió triunfante.

    -¡¡¡LA CÁMARA QUE ME CONFISCARON POR SU CULPA!!!- Señalo a los dos.

    -¡¡¡YO SOLO LA TOME UN MINUTO!!! Quería tomarle una foto a mi Camus, y… Es tu culpa Kanon, por no saber compartir- Con sus manos en las caderas.

    -¡¡¡ES CIERTO!!! Tú nunca quieres compartir-

    -¡¡¡ES MI CÁMARA!!!-

    -¡¡¡ES DE SEIYA!!!- Cáncer y Escorpio le reclamaron.

    Mientras ellos tres discutían, el patriarca se frotaba el puente de la nariz, no podía creer que hubiera criado a estos dos, o más bien medio criado, recuerden que a Milo y los de su edad, los dejo a los siete años.

    -Borreguito… ¿Crees que sea buena idea dejarlos solos?- Dohko Le susurraba, pues pensaba que esto se volvería un desastre.

    -No queda de otra… No estoy seguro, pero les debo cumplir el castigo- Negaba con la cabeza, pensaba que podría volverse un caos.

    -Señorita Metztli, ¿Esta segura?- Aldebarán le preguntaba, porque estos tres siempre han sido los revoltosos del grupo.

    -Si… Ya son hombres adultos… Pueden…- Se queda callada, sonriendo nerviosa –Mi casa terminara quemada…- Asintió, después de todo tiene poder para restaurar algunas cosas.

    Y como sabemos perfectamente, ya ha existido caos entre estos jóvenes con anterioridad antes de que si quiera la guerra santa de ese siglo llegara.

    -Por respeto a la señorita Metztli, no destruyan su casa, no le abran a nadie, y quédense aquí- Amenazo con la mirada –Porque si no… Regresaran al santuario y tendrán que hacer guardia durante dos meses de noche y durante el día entrenaran con solo dos horas para dormir- Algo estricto pero podría hacerlo, al final conoce las capacidades de sus caballeros.

    -¿Puedo proponer algo más al castigo?- Libra sonriendo tan tranquilo, mientras los otros inocentes se sorprendían por la amenaza y sin habar como estarían los implicados.

    -Adelante- Dando luz verde.

    -Death, si sigues portándote así, tendrás que arreglar todos los otros templos, y me refiero a cualquier grieta que se vea, la repararas- Sonriendo tan tranquilo.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!-

    -Milo, tendrás prohibido acercarte a Camus por esos dos meses y sabemos que este muchacho es obediente y más si se trata de que aprendas alguna lección-

    -¿Eh? No…- Miro con los ojitos aguados a el peliaguamarino. -¿Camus?-

    El mencionado, quería decirle que eso no pasaría, pero la mirada amenazante del Chino, pudo más en esta ocasión.

    -Perdón- Bajo la mirada.

    -Y al final tu Kanon... Si haces algún destrizo… Todo el dinero que ganaste por las fotos y que ganaras, tendrás que dárselo al pobre de Seiya ya que le quitaste su cámara- Y tan calmado dejo en claro su castigo.

    -¡¡¡¿CÓMO CREEN QUE VOY HACER ESO?!!! ¡¡¡NO LO HARE!!!- Enfureció, pero también debía ir con cuidado no podía tentar su suerte.

    -Dohko, también les puede infligir algún castigo, al fin de cuentas…- Algo sonrojado –En este viaje nos casaron, así que… Si yo soy su padre, como lo mencionaron en la cárcel, el también así que… Ya deje…- Tan nervioso, se volteo, dejándoles la advertencia, ya si se atrevían a desobedecer, saben que se les cumpliría el castigo.

    Los amenazados se quedaron estáticos, no sabían que más decir o hacer para salvarse.

    -Creo… Que es hora de irnos…- incluso la Diosa, sintió un poco de incomodidad por la situación, se acordaba cuando iba a casa de sus amigas y estas eran regañadas por sus padres.

    -¿A dónde iremos?- El menor quiso ayudarla a cambiar de tema.

    -Tenemos que ponernos en camino hacia Coahuila…- Llamo la atención de los demás, para indicarles que ponto se irían.

    Mientras eso ocurría, el décimo primer guardián, se acercó a su bichito.

    -Por favor… Pórtate bien… No hagas caso de cualquier locura que se les ocurra- Le decía esto serio, como es su costumbre –Te traeré algo de donde vamos-

    -Cubito… ¿En verdad me dejaras de hablar por dos veces si me porto mal?- Parecía un cachorrito regañado.

    Suspiro, pues entendía que él tampoco podría soportar estar lejos del Escorpión, pero mínimo algo de miedo influirle para no hacer locuras, no está de más.

    -No quiero, pero si el patriarca y viejo maestro me lo ordenen…- Callo un momento, pero al ver la tristeza en el otro, no soporto más y le doy un beso fugaz en esos labios –Te quiero… Por favor se buen bichito…-

    Mientras dejo embobado al peli cerúleo con ese beso, casi se caía de lo feliz que esta.

    -Recuerda Aldebarán… Toma fotos, suficiente de los demás para venderlas- Decía esto, pero aún le dolían los golpes que sufrió el día anterior.

    -Si…- Lo miro algo preocupado –No deberías mejor quedarte en la habitación-

    -¿Y aburrirme de lo lindo?- Giro los ojos fastidiado –No, gracias. Aquí puedo ver la televisión y estar cerca de la comida.

    Negó con la cabeza, se divertía bastante con el géminis menor, pues anteriormente no había tenido oportunidad de trabar una amistad.

    -No hagas enojar a los perros por favor, que ellos no tiene la culpa de que seas tan malvado- Piscis sentenciaba a su… Pero es nada.

    Es por que hasta este punto no se ha establecido su relación, es como que andan quedando, pero a la vez no.

    -Sí, sí, si… Ya se… No saldré- Cruzado de brazos, sentado en el piso por el puchero que estaba haciendo.

    Sonrió divertido –Aprovecha para ponerte una mascarilla en la cara, que la tienes muy grasosa- ahí está la dulzura de Afrodita.

    Y con esto, todos los que están libres del castigo partieron, además dando muy bien sentenciados a estos tres.

    -Como yo ya estoy en el sofá… Pido la sala como mi territorio- Así pues empezaron con sus niñerías.

    -Tsk, como quieras- Cáncer se levantó cruzado de brazos .Yo me quedo con la cocina entonces- Sonrió triunfante, pues debían en algún momento comer y eso ocasionaría conflictos entre ellos.

    Suspiro resignado, realmente no le importaba discutir por eso, pero no se dejaría ganar –Entonces, yo pido el segundo piso- Señalo al techo.

    -Espera… Pero ahí están los cuartos- Frunció el ceño el cangrejo.

    -Y el baño…- Kanon miro aterrado lo que acaba de hacer.

    -Lo siento… ´Pero ustedes pidieron su territorio, yo me quedare arriba, ustedes disfruten de estar abajo.

    Y con esto, subió sonriendo… Sabía que había ganado esta y si alguien deseaba ir a sus habitaciones, tendría que hacer algún trato con él.

    ¿Quién dice que Milo, no es astuto?-

    -Bien hecho copia barata, ahora sí quiero ir al baño, tendré que regar las plantas…-

    -¡¡¡NO ME LLAMES…!!!- Pensó un segundo la última frase que dijo -¡¡¡NO SEAS ASQUEROSO!!! ¡¡¡¿CÓMO CREES QUE IRAS A HACER DEL BAÑO EN EL JARDÍN!!! ¡¡¡¿ESTAS IDIOTA?!!!- Una meuca de asco se le formo en el rostro.

    -Ja, ja, ja, ja- Reía a carcajadas, porque de verdad creía el otro que haría tal cosa -¿Cómo piensas que hare eso?-

    -Contigo nunca se sabe, tus idioteces- Giro la cabeza, para prender la televisión.

    -Tampoco quiero que me maten los perros o me muerda…- Ladeo la cabeza –Como sea iré a comer algo-

    -Haz lo que quieras…- Dejo la televisión en un canal, que aprecia estar dando un canal de chismes del país, y le aprecio algo interesante.

    Mientras estos tres dorados están en la casa de la Diosa encerados por segunda vez, los demás están disfrutando ir de visita a aquel estado.

    ¿Recuerdan que los pobrecitos de bronce están preocupados, o más bien uno, porque no sabía dónde se encontraba el pequeño Lemuriano?

    Bueno pasemos a ver qué ocurre.

    ---Santuario---

    -Señorita Atena… Pudo habernos dicho antes que Kiki se fue con los dorados de vacaciones- Andrómeda sonreía nervioso.

    -Lo siento mucho… Tuve que irme de emergencia y se me paso hacerlo- Mostraba preocupación, pues el pobre de Shiryu, se encontraba casi respirando por la boca, por aquellos días en que vivió la incertidumbre de haber fallado en su misión de cuidar al joven aprendiz de Aries.

    -Lo importante es que, está a salvo con Mu y los demás- Seiya sonriendo tan tranquilo.

    -Es cierto- El rubio de igual forma –Bueno, si me permiten debo seguir cuidando Acuario y Escorpio.

    Levantaba su cabeza aliviado –Gracias señorita Atena, ya me siento mejor- Sonrió forzado, mostrando las ojeras que paso, revisando cada lugar del santuario, hasta fue rápido a Jamir, sin éxito de encontrar al niño.

    -Shiryu… Si quieres quédate en Capricornio y vigila hoy Libra, yo te puedo ayudar con Aries, al fin de cuentas hoy tengo que quedarme en Tauro y cuido de Géminis también- El buen amigo Pegaso, siempre tan atento con sus amigos.

    -No, Seiya… Está bien…- Lo miro enternecido por la propuesta, en verdad quería descansar un momento, pero tampoco quería dejarle toda la responsabilidad a su amigo.

    -No es molestia- Le doy un abrazó de lado –Al fin de cuentas, debo subir y bajar de Aires, hasta Sagitario dos veces al día, te mantendré informado de todo-

    La cercanía del rostro del castaño, le provocó un leve sonrojo, al fin de cuentas es bastante amistoso con todos.

    Ya no podía decirle que no –Esta bien… Solo hoy…- Le dedico una sonrisa.

    -Entonces vamos, nos vemos para la hora de la comida- Shun tan feliz, porque su amigo este tranquilo.

    -Con permiso señorita Atena-

    -Sí, y lo siento de nuevo Shiryu- Se sentía tan apenada con el otro.

    -No se preocupé-

    Al salir, y tener que bajar.

    Acordaron que se verían en Libra para comer, bien pudo ser Virgo, pero conociendo que el guardián de este, es muy meticuloso de cualquier cosa mal puesta en su templo, no se arriesgarían as de lo que era pasar solo caminando.

    Shun quedándose en Piscis, y Hyoga en Acuario.

    Shiryu haciendo caso de estar en Capricornio, estos tres estarían juntos por cualquier cosa, aunque lo más seguro es que el cisne y Andrómeda tuvieran que dar un vistazo a los otros templos antes de aquella hora pactada.

    Seiya se fue, dirigiendo sus pasos hasta Aries, para hacer su rondín y que le quedara Sagitario al final de la comida y regresar antes del anochecer.

    Justo al pasar por Leo, la voz áspera del Fénix lo interrumpió.

    -¿Por fin Shiryu está más tranquiló? O ¿Sigue angustiado por no cumplir su deber?- Algo burlón por la mala suerte del dragón.

    -Kiki fue con los dorados a las vacaciones, a Saori se le olvidó decirle, pero…- Sonrió animado –Ya está mejor y le dije que cuidare Aries mientras descansa este día, así que nos vemos, comeremos todos en Escorpio por si quieres acompañarnos- Dicho esto se despidió, pero el de cabellos azules corto lo detuvo.

    -Oye pony…-

    -¡¡¡QUE DEJES DE LLAMARME ASÍ!!!- Le grito, pro que odiaba ese apodo.

    -¿Dónde te quedaras a dormir esta noche?- Una pregunta bastante extraña, pues al Fénix realmente no le interesa eso.

    -En Tauro…- Lo miro extrañado -¿Por qué?-

    -Quiero hablar contigo- Y con eso, se doy media vuelta y volvió a donde estaba en Leo.

    -¿Qué quieres hablar?- Bastante confundido, pues si estaba en ese momento los dos solos, ¿Por qué no se lo decía?

    -Prefiero que sea a esa hora- Estando ignorándolo, dándole la espalda –Ahora lárgate-

    Sin duda esta actitud extraña de Ikki, lo extraño, igualmente este prefiere solo entablar alguna charla con su hermano menor y ya.

    Giro sus ojos, molesto, posando sus brazos detrás de la nuca –Como quieras, pero yo hoy me quiero dormir temprano, así que no estaré mucho tiempo disponible-

    Con esa última frase de retiro, para dirigirse al primer templo.
     
  2. Threadmarks: Capitulo 22 (Coahuila Parte 2)
     
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    ---Coahuila---

    Durante el viaje a este estado, disfrutando todos tan tranquilos.

    Si digamos que aquellos que se quedaron en casa, eran los que hacían y lograban hacer tanto alborotó y que los sacaran de los lugares, con unos vetados para siempre.

    En las cuatro Ciénegas que fue la primera parada, un lugar donde se podría nadar un poco, caminar por un buen rato en las blancas arenas que el viento logra dejar su marca en este material.

    La Diosa tranquila charlando con los que no llevaban sus parejas, si bien Afrodita disfrutaba el paisaje, no negaría que extraña a su cangrejo malhumorado, pues no tenía con quien discutir.

    Para Camus las cosas no iban tan bien, Milo es la parte de su corazón que es extrovertido, alegre y siempre tratando de sacarle una sonrisa, diciéndole cumplidos por montón.

    Obviamente pues la verdad, quisieran disfrutar lo más posible, pero tenían que pagar sus locuras cometidas, el día anterior.

    Con ellos también va el buen Aldebarán, conversando con ellos, tratando de animarlos y si, así es… Tomando fotos para su amigo que en este momento debe estar sufriendo la monotonía de estar en un sillón y algo herido.

    Que seamos sinceros, se recuperan pronto, pero le gusta dramatizar de repente.

    La Diosa aprovecho para contar algo de la historia de aquel lugar.

    Contando que este pueblo mágico, es la ciudad natal del revolucionario Venustiano Carranza, y fue allí que les conto más sobre aquel acontecimiento, sobre algunos héroes Mexicanos.

    Agregando algunos nombres a la historia y conociendo que aquí también existió un centauro, como le llamaban a Francisco Villa o Pancho Villa, como era otro de sus alias.

    Sagitario se quedó impresionado, pues al fin de cuentas es una representación del signo que protege.

    Creyendo que fue alguien bueno y noble.

    Ella no negó aquello, pero si conto que tuvo varias mujeres e hijos por montón, fue una persona buena y salvaje, pero no en todos los aspectos de su vida, más dependía del ojo con el que veas su vida.

    Cada quien podría tener su propio criterio. Más menciono que según fueran viajando contaría algunas cosas de cada estado, si existió algo más interesante.

    Ahora después de un rato y nadando, se dirigieron a otro destino, una zona arqueológica, llamada “Rincón Colorado”.

    La única en todo el país abierta el público.

    Con tantos especímenes y fósiles por ver, tomarse fotos y leer su historia.

    Un lugar de ensueño para Camus y Shion, que volvieron a portarse súper investigadores, leyendo cada letrero, sin importar que fuera tan largo que diera una vuelta entera a una habitación.

    Disfrutaron esto con detalle.

    Dohko que no se separaba de su peliverde, sufría un tanto, no es que la historia no le guste, pero… Prefiere divertirse con los más jóvenes, haciendo tonterías, para generar buenos recuerdos, o comprar algunos dulces y recuerditos.

    Pero la sonrisa del patriarca, no tenía ningún precio y estaría con él siempre.

    Además que de paso los cuidaba a ambos, al fin de cuentas el mago de hielo también viene siendo un hijo para los dos.

    Se puede tomar fotos, pero no tocar los fósiles.

    Sin embargo lucían como unos niños todos, con algunas exposiciones y sin mencionar que el verdadero menor, estaba tan tranquilo y fusionado con los dinosaurios o más bien sus huesos imaginándose y viendo como lucieron antes.

    Aioria y Aioros aprovecharon para hacer una ridiculez.

    Pidiéndole a Aldebarán que tomara los recuerdos.

    El león dorado se colocó cerca de la boca de un fósil de dinosaurio, metiendo la cabeza en este y el castaño de cinta atrás con cara de susto.

    Representando que el animal extinto lo estuviera devorando.

    Esto provocó risas de los demás, podrían hacer las ridiculeces que quisieran, mientras no dañaran nada.

    La Diosa también se portó como una niña, en ocasiones, asustándose para fotos con los fósiles, observando cómo la gente trabajaba para investigar aquellos objetos en la tierra, en la zona de excavación.

    Incluso junto con el pequeño Lemuriano, ambos se fueron a la zona infantil para ser unos arqueólogos por un día.

    Sabiendo que debían comportarse como humanos normales, se divirtieron escarbando en la arena y descubriendo fósiles de juguete, pero como disfrutaban con ello.

    Mu, estando maravillado por la sonrisa de su pequeño aprendiz, sonreía emocionado.

    Y si digamos que lograron convencerlo de hacer lo mismo que esos dos.

    Allí vieron a los tres, escarbando en la arena.

    Ya que le tocaba al rubio quedarse a esperarlos, mientras miraba atentamente al pelilila.

    Gracias que la joven actualizo sus dispositivos, podían tomar fotos de mejor calidad, aprovecho para tener su propia colección de Mu.

    Aún tenía este secreto tan guardado, y que fue en algún momento un gran cliente de Kanon.

    Ja, ¿A que no se lo esperaban?

    Sin importar la diversión, si lograban extrañar a los otros tres que se quedaron en castigo.

    Camus y Dita llevarían algunos recuerdos a sus bueno, Milo si es novio del primero, pero Death… Digamos que andan quedando aun y a la vez no, es complicado.

    Pronto fue el momento de comer, dirigiéndose por obra del poder de la Diosa a algún restaurante cercano, para degustar algo típico del estado.

    Como siempre existen cinco opciones que se dan:

    Atenta a pedir una comida sin carne, por que sin duda debemos admitir la gastronomía Mexicana es muy carnívora en su mayoría…

    Los burritos de verduras… Shaka sí que sereno y tranquilo, pues sigue sin probar la carne, la Diosa no se le ha ocurrido hacerla nada de mal gusto, respeta las costumbres e cada quien, pero… Puede que algún día se equivoque y pierda, Mu acompaño a su novio y Kiki decidió también probarlo, una linda familia.

    La Discada, fue el platillo que les aconsejó pedir, pues es sumamente deliciosas, combinada con varias carnes, algunos verduras y carnes frías, es un exquisito manjar y con salsa. Con esta la joven, Dohko, Alde y Aioria, decidieron probarla

    Algunos pensaron que el pollo en elote sería adecuado, algo bastante normal y que se oye menos peligroso, si creyeron que la discada seria peculiar, aquí presentando a Shura, Camus, Afrodita y Shion.

    Solo Saga y Aioros decidieron irse por algo diferente, Rajas de chile en escabeche, les sonó bueno y estuvieron preparados para probar lo más raro del menú para ellos.

    Y nadie se la antojó los tacos de sudadero, no sabré ¿Por qué?... Pero bueno.

    De beber, fue todo sin alcohol, algunos refrescos, pero… Les dijo que estaría bien si probaban algunas bebidas típicas del lugar, el Sotol y el Tejuino, mas solo se los dejaría probar en la casa, en sus habitaciones, y sin hacer espectáculos.

    Obviamente esto es para aquellos que toman de los dorados, lo otros prefiriendo mejor llevar dulces típicos.

    Sin embargo al joven se encargó de guardar las bebidas, pues… Es peligroso en manos de algunos.

    Y todos miraron a Dohko.

    El último lugar seria Dunas de Bilbao, solo una larga caminata, mientras se cuenta la historia de esta zona.

    -Según la leyenda, antes existió una ciudad de gigantes en este punto, pero fueron castigados por los Dioses y quedo enterrado bajo la arena, y sobre todo que sin importar que el viento es tan fuerte aquí, que cambia todo de lugar, como un laberinto sin paredes- Sonriendo triunfante, mientras tenia a todos atentos –Por esta razón la salida es escondida siempre, condenados a pasar la vida entera debajo de nosotros-

    Se sorprendieron bastante, y las preguntas no faltaron.

    -¿Por qué los Dioses los condenaron?- Aioros, levanto la mano para ser escuchado.

    -No lo sé…- Suspiro –Recuerdo que algunos nativos de estas zonas, fueron bastante altos, pero… Los Dioses de esta zona, tienen a ser bastante vengativos- Haciendo una mueca de preocupación, debemos de tener cuidado, no quiero que los condenen-

    Lanzo aquel chiste, pero… No ayudo mucho.

    Así siguieron un buen rato.

    ---Mientras en casa---

    -¡¡¡DÉJAME COMER ALGO MALDITA SEA!!!- Kanon, furioso, pues se había levantado a buscar algo para alimentarse, pero Death no le dejaba.

    -¡¡¡JA, TU PEDISTE LA SALA, Y TE LA HAS PASADO VIENDO LA TELEVISIÓN!!!- Cruzo sus brazos –Cuando te pedí que me dejaras ver algo, me lanzaste un libro- Sonrió -¡¡¡AHORA TE AGUANTAS!!!-

    -¡¡¡MISERABLE, LA COMIDA ES PARA TODOS, NO SOLO PARA TI!!!- Casi se le iba a los golpes, si no es que el escorpión llego a calmarlos.

    -¡¡¡POR TODOS LOS CIELOS!!!- Los aparto a ambos, que por poco se matarían -¡¡¡COMPÓRTENSE DE UNA BUENA VEZ!!!- Bufo fastidiado -¡¡¡POR ESTA RAZÓN ESTAMOS CASTIGADO!!!-

    -¡¡¡CLARO LLEGO EL BICHEJO, AMANTE DE LAS HIELERAS!!!- Death, fastidiándolo daba en el punto frágil.

    -¡¡¡TÚ NO TIENES DERECHO A HABLAR ASÍ DE CAMUS!!!- Dándole un golpe en la cara al cangrejo.

    -Ja, ja, ja, ja, ja- Kanon se terminó burlando del Cangrejo.

    -¡¡¡POR TU CULPA TAMBIÉN ESTAMOS AQUÍ!!!- Y con una mano jalo la pierna del menor para llevarlo a la pelea.

    Si no podían faltar las discusiones y golpes de estos tres.

    Derribando varias cosas a su paso, agradecidos con Atena por no romper nada.

    Ni se dieron cuenta cuando, dos personas llegaron a la casa.

    -¡¡¡¿PERO QUÉ LES PASA A USTEDES?!!!-

    -¡¡¡¿POR QUÉ ESTÁN DESTRUYENDO MI CASA?!!!-

    Fue como se detuvieron, los padres de la Diosa, en ese momento desprendían una furia bastante grande, pues dejaron la casa desordenada por todos lados.

    ¿Qué castigo recibirán?

    ---En la noche---

    Regresando después de un día entero de andar para allá y para acá, divirtiéndose, comiendo, comprando cosas y algunos ansiosos por probar aquellas bebidas.

    Sin duda esperaban encontrar un desastre, ya se veía Shion pidiendo disculpas por los tres caballeros que se quedaron en casa.

    La sorpresa fue grande, cuando no hallaron anda de eso.

    Si no… La casa impecable, limpia, ordena y con un olor a limón.

    -Esto no puede ser normal- Saga, estando bastante sorprendido, conocía a su hermano y las cosas no podrían ir bien.

    Buscando con la mirada a Géminis menor, Cáncer y Escorpión.

    Los encontraron, sentados como niños buenos, en el sofá, mirando algo en televisión.

    Presentían que algo había ocurrido, peor estaban tan cansados que de hecho prefirieron no preguntar.

    Obvio Milo al ver a su Cubito, fue directo a abrazarlo y este le correspondió, dándole algunas cosas que trajo para él.

    -¿Qué fue lo que hicieron?- La Diosa no se tragaba el cuento de los bien portados.

    -Nada malo, solo necesitaban una tarea muy divertida- Sonrió tan tranquila.

    -Sí, son muy buenos para sacar brillo al piso- El progenitor de la joven, dedico una sonrisa tan pacífica.

    Mas ella sentía terror de verlos tan alegres –Creo que debieron hacer algo muy malo, para que tomaran cartas en el asunto- Decidió preparar algo para la cena –Mejor no pregunto-

    Esta noche, sería algo bastante rico y típico del estado al que fueron, Cenar nachos puede ser una buena idea, si se tiene el conocimiento para prepáralos al estilo de Coahuila.

    ---Santuario---

    -¿Qué quieres Ikki?- Seiya cruzado de brazos, estando en la parte trasera de Tauro.

    -¿Te gusta Shiryu?- Pregunto tan serio, seco, pero acorralando de un momento a otro al Pegaso.

    -¡¡¡¿QUÉ DICES?!!!- Estando tan nervioso, no sabía que responder, pero sus mejillas ardían y su corazón latía de una forma acelerada por aquella pregunta.

    ¿Qué será lo que responderá?
     
  3. Threadmarks: Capitulo 23 (Tlaxcala Parte 1)
     
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    ---Al día siguiente---

    -Valla sí que te funcionó-

    -Así es, gracias señorita Metztli-

    -De nada- Una sonrisa se dibujó en el rostro de la joven –Después de todo, tu lindo cabello azul merecía recuperarse.

    -¿Cómo logró hacer eso?- Un castaño bastante curioso, mirando una botella e un shampoo raro.

    -A diferencia de su Diosa Atena, nosotros podemos hacer algunos turquitos para beneficio propio-Sonrió, levanto el dedo índice para aclarar un punto –Así que convine todos los ingredientes típicos y naturales para una mezcla, con el toque de una Diosa se vuelve perfecto para recuperar el cabello que se quemó.

    -Incluso ahora, lo tiene más sedoso y miren, mi hermano tiene caspa- El gemelo menor, se entrometió en la conversación, sujetando el cabello del tercer guardián.

    -¡¡¡YO NUNCA HE TENIDO CASPA!!!- Y claro que nuestro gemelito mayor, se enojó porque le levantaran falsos.

    -No finjas, que de pequeño tenías, parecía que Camus te hubiera atacado y…- Fue callado por un fuerte golpe en la boca por la boca floja de su semejante.

    -¡¡¡ESO ME DOLIÓ IDIOTA!!!- Kanon respondió con un puñetazo en el rostro.

    Y así se dio paso a una guerra campal, entre los dos géminis.

    Mientras Aioros quería detener la pelea, la joven Diosa prefirió irse a otro lugar, la decisión a donde irían está en juego.

    ---Habitación de Shura y Aioria---

    Mientras el león dorado se termina de arreglar en el baño, pues no podía hacerlo dental del décimo guardián, pues le causa tanto nervios que logre ver su cuerpo desnudo.

    Colocándose ropa ligera, pues el calor en el lugar apremia, aunque no sabía si era por la ciudad en sí o por que durmió cerca de quien ama.

    Por su parte el peliverde, ya estaba completamente dispuesto a salir, pero no podía dejar pasar este día sin decirle algo sumamente importante y por eso necesita esperarlo.

    Obviamente al salir, el cabelló castaño aun parecía estar algo húmedo, posiblemente la secadora no logro ayudar mucho.

    Pero ese toque en Aioria, solo provocó que Shura se acercara de manera amenazadora hacia su persona.

    Colocándose delante, impidiendo el paso al menor.

    Los ojos verdes brillantes, se contrajeron al notarlo, incluso sus nervios invadieron su cuerpo de forma inmediata.

    -¿Shura?- Dijo esto abriendo apenas la boca.

    -Aioria… Te ves muy bien- Susurró esto al oído del quinto guardián, y rodeo ese cuerpo con sus brazos, para atrayéndolo más a su persona –Hueles demasiado bien, para tu propia seguridad-

    Las mejillas del Griego se colorearon de un rojo muy intenso –Es… Es… Que… Me bañe…- No supo ni que responder, está atrapado en los fuertes brazos de capricornio, si pudiera ser capaz de dormir así solo una noche, sin duda descansaría perfectamente.

    -Me gustas- Fue directo al grano, ya no podía resistir más el hecho de tenerlo cerca, y no poder decirle nada, no existe un momento correcto o perfecto es mejor hacer en cuanto se crea oportuno.

    -Shura…- Aioria se apartó un poco, solo para verlo a la cara, pero sin romper ese abrazo.

    Deseaba ser capaz de expresar lo que siente, de verdad lo está intentando, pero las palabras no pueden salir de sus labios.

    Pensando que la mejor forma seria una demostración de ese afecto.

    Múltiples ideas pasaron por su mente, un abrazo, una caricia, una mirada, un beso…

    La última opción fue lo que más le agrado, no le interesa el hecho de que Shura fuera unos centímetros más alto, podía alcanzar esos labios con facilidad.

    Se decidió entonces a besarlo, estando solos en esa habitación, el peliverde se dejaría llevar solo si el castaño acepta sus sentimientos.

    Tan cerca, tan pronto tendrían esta oportunidad, solo unos centímetros, sus miradas chocan con sutileza, sus alientos se combinan en el aire que los separa.

    -Shura, Aioria, dense prisa que ya vamos a irnos- La voz de Afrodita irrumpió el hermoso momento de capricornio y leo.

    Tocando con algo de fuerza la puerta para llamar.

    Ambos se sorprendieron por esto, y de inmediato el Griego se separó del abrazo.

    Bajando la mirada, sus mejillas rojas como un tomate, y huyendo lo más rápido posible.

    Fue capaz de abrirla puerta y casi tirar a piscis al suelo por su forma de salir, como alma que lleva el mismo hades.

    -¡¡¡FÍJATE POR DONDE VAS GATO PULGOSO!!!- Obviamente el peli celeste no perdonaría esa falta de respeto.

    -¿Qué le pasa a ese idiota?- Rápido Death agrego a esta sutil conversación, extrañado por al comportamiento de Aioria, y de inmediato se giró a dentro de la habitación, notando la cara de su amigo -¿Y qué te pasa a ti?- Cuestiono de inmediato.

    Obviamente Shura no respondió en absoluto y solo suspiro derrotado.

    Mientras su florecita aún se enfurecía por la mala educación del quinto guardín, el cangrejo no tardo en sumar dos más dos y dio con la respuesta.

    -¡¡¡¿TE ESTABAS COMIENDO AL GATO?!!!- Esa pregunta bastante indecorosa, la soltó con un tono de sorpresa, pero también de burla, para molestar a su amigo.

    Capricornio sintió como un balde de agua fría cayo sobres, su cara se tornó roja, peor sus ojos se afilaron como su misma Excalibur.

    -¿Qué?- Afrodita abrió su boca con sorpresa, casi se volvía a caer por la sorpresa, pero de inmediato sonrió emocionado por la hermosa noticia –Facilidades amigo, pensé que tardarías más- Le dio de inmediato un abrazo, como si fuera la mejor proeza.

    Al contrario del enfado que sintió por la manera de hablar de Death, con Afrodita termino poniéndose más rojo y avergonzado por lo que posiblemente hubiera ocurrido en esa habitación, no se acordaba que es por la mañana y la salida es muy pronto.

    -Cállense- Les sentenció a ambos, y cerró la puerta en su cara, porque de verdad no deseaba tratar con sus mejores amigos en ese preciso momento.

    -No te enojes con nosotros, si se te fue la presa es culpa de mi florecita, no mía- hablo con algo de fuerza.

    -Ay no… - Por primera vez Afrodita se sentía algo terrible –Perdona Shura, no quería romper tu momento romántico, para la próxima avisa que estas teniendo sexo con…-

    La puerta fue cortada a la mitad, antes de que Afrodita lograra terminar de hablar.

    -No te atrevas a terminar esa frase- Hablo serio, con un tono bastante ronco y una mirada que dedica una amenaza de muerte.

    Ambos se quedaron en silencio, sintiendo el miedo por sus ojos color jade.

    Obviamente cuando Aioria bajo, se quedó sentando en la sala, cubriendo su rostro rojo para que nadie lo viera, pero no pasó desapercibido ya que su hermano mayor lo noto, mas debía tratar de evitar que se maten los dos gemelos.

    Al rato y cuando todos estuvieron reunidos, la Diosa suavemente sonrió y les informó que irán a un lugar bastante curioso, pero que lo sabrán al llegar, no revelaría más, hasta estar allí.

    En todo momento Aioria no podía ver a la cara a Capricornio, mientras este busca su mirada, pero no logra encontrarlos sin que este los evite.

    Y rápidamente llegaron al lugar indicado, directamente cerca del centro principal de aquel estado.

    Bastante colorido, combinando con lo rustico y lo moderno del país.

    Aunque pareciera que no tuviera mucho que ver a simple vista, salvo si se sabe dónde buscar.

    -Estamos en el estado de Tlaxcala el más pequeño de la república Mexicana- Hablo bastante sonriente, orgullosa de su conocimiento.

    -¿Qué haremos aquí? Se ve bastante aburrido- De nuevo los comentarios ácidos del cangrejo que sin duda molesta a la Diosa.

    -Death Mask, deja de ser grosero con la señorita Metztli o te castigare de nuevo- Libra sentención de inmediato, no pasaría ninguna falta por alto, pues está bastante molesto por alguna razón.

    -Puede que el estado sea pequeño, pero tiene sus lugares muy bonitos, además que tiene historia- amenazo a caminar por el centro, seguía de los dorados y con el pequeño Lemuriano a un lado de ella.

    -¿Qué clase de historia tiene?- De inmediato Camus cuestiono, pues le agrada tanto agregar nuevo conocimiento a su cerebro.

    -Muchos consideran que este estado no debería ser catalogado como tal, pues es muy pequeño, casi como si fuera una localidad, sin embargo ante la ley es estado y nadie puede hacer nada al respecto al menos que se lleve ante un juicio o que se yo- Se encogió de hombros, pues no era que no conociera de las funciones políticas y legales del país, pero prefería evitarlas si es posible.

    -Es bastante tranquilo- Tauro contempla algunas tinturas coloridas en el suelo.

    -Aunque no siempre fue así- La joven seguía haciendo su labor de guía turística.

    -¿Qué sucedió?- El pequeño rápidamente quería saber la verdad.

    -Hace quinientos años, este pequeño lugar, se volvió el punto clave para ser conquistado por los Españoles, y gracias a eso, a este estado y sus habitantes se les conoce como los traidores de México- Hablo bastante seria, pues es un tema delicado que debe hablarse con discreción.

    -Traidor…- Alguien murmuro aquellas palabras, con cierto dolor.

    -Sí, se le conoce así y actualmente se toma con humor, sin embargo antes, se podría considerar un factor para marginar a los de este estado- Sonrió de lado –Creo que nadie puede soportar a algún traidor, no los culpo, pero… No deberíamos juzgarlos tan duramente sin saber su versión de los hechos- Cruzo sus brazos con algo de pena por la triste historia de lugar.

    -Deberíamos dejar a Camus aquí, sin duda se sentiría muy a gusto entre traidores- De nuevo las duras palabras del cuarto guardián.

    Más en esta ocasión, recibió un fuerte golpe en la cara por parte de Escorpio, por decir esa tontería.

    -¡¡¡MEJOR CÁLLATE IMBÉCIL!!!- No midió sus palabras, para su compañero de armas.

    -¡¡¡¿QUÉ FUE LO QUE DIJE?!!! ¡¡¡ES VERDAD!!!- Contesto molesto, pues quién recibe feliz un golpe, aunque sin duda se lo merece.

    -¡¡¡TÚ TAMBIÉN FUISTE UNO!!! ¡¡¡NO JUZGUES SOLAMENTE A CAMUS DE ESA FORMA!!!- Molo, no permitiría que nadie insultará a su pareja, sin importar las reglas antes estipuladas y que recibiera un castigó, le da igual proteger a su acuario es lo que debe.

    Por primer vez en todo el viaje, la joven no comprendió el motivo completó de la discusión, pues no conocía del todo la verdad, pero sospechaba algunas cosas.

    -¡¡¡MILO, DEATH MASK!!! ¡¡¡DETÉNGANSE!!!- Les llamo la atención el patriarca rápidamente, pues las personas se estaban percatando del alboroto.

    -¡¡¡ES VERDAD TODOS FUIMOS UNOS MALDITOS TRAIDORES, PERO…!!!- Sonrió triunfante pues tenía algo contra el onceavo custodio del zodiaco -¡¡¡CUANDO REVIVIMOS EN ASGARD, NO ME FUI AL EJERCITO DEL DIOS FALSO!!!- Eso sí que sería un jaque mate para Milo y su defensa.

    -¡¡¡CÁLLATE MALDITA SEA!!!- Lo sujeto del cuello de su ropa.

    -Milo, por favor… Cálmate, no vale la pena discutir por eso- Acuario llamo, sujetando el brazo del octavo, dedicándole una mirada triste.

    -Pero… Camus… ¡¡¡ESTE IDIOTA TE ESTÁ INSULTANDO Y NO SE LO…!!!- Fijo su vista en el dolor que esos orbes violetas proyecta –Permitiré-

    Le causa tanta vergüenza el recordar la tontería que hizo, pero todo fue para expiar sus pecados con ese antiguo amigo de su infancia, nunca quiso hacerle daño a nadie, pero lo termino haciendo al fin de cuentas a quien más quiere y sobre todo la persona que lo ama incondicionalmente.

    Haría lo que fuera por nunca ver triste, lo único que logra contener la furia del escorpión dorado.

    Apretando sus labios casi al grado de morderlos con sus dientes para calmar la furia.

    Lo soltó, dejándolo casi en el suelo, no se fue limpio también término con algunos golpes en su cuerpo, pero el cangrejo está en peor estado.

    -Lo siento Camus, no te preocupes… Pero no permitiré que nadie te falte al respeto- Sujeto las manos del peliaguamarino, dándole un poco de confort.

    -Me las pagaras maldito bicho- Sonrió, limpiándose la sangre de su boca.

    -Death, cálmate- Piscis le sujeto por el brazo, para que detuviera esa pelea.

    -Basta- Capricornio también intervino.

    -Ya, ambos deben tranquilizarse- La Diosa sentencio al momento que la pelea fue cortada –No sé qué pasara entre todos ustedes, me imagino que tiene que ver con la guerra santa, y discusiones con otros Dioses, pero es el pasado, ya ocurrió y nadie puede hacer nada al respecto, ni los Dioses mismo podemos cambiar las memorias de los humanos al cien por ciento- Miro a ambos implicados –Pero, mientras estén aquí, una sola pelea de esa forma, gritos y acusaciones de cualquier índole, será suficiente para cortar estas vacaciones y volver al santuario de forma inmediata- Colocó las manos en sus caderas, posicionando su autoridad.

    Al momento en que hablo, la autoridad y poder que mantiene guardada por su condición de Diosa reencarnada, aumento para lograr intimidar a los dos peleadores.

    Los demás dorados mirando la escena y las personas ajena, alejándose pues una explosión así de energía, provocan que los mortales huyan de manera inconsciente.

    -La señorita Metztli tiene razón, será lo más conveniente volver, si vuelven hacer un escándalo así- Shion, asintió solemnemente, pues comprendía que es la única opción posible a estas alturas.

    Un silencio entre todos se intensifico, sin duda este incidente provocó que algunos recuerdos volvieran, abriendo heridas que pensaron que ya habían cicatrizado lo suficiente.

    -Señorita Metztli- Sagitario llamo con un canturreo en su voz -¿Estaría bien si continuamos la visita?-

    La alegría y positivismo del centauro, tratando de que las cosas vuelvan a la normalidad lo antes posible.

    Sorprendiendo a todos, pues al final, el pobre Griego fue condenado por traidor por trece años y el dolor que provocó al menor de su familia, por esos años.

    No es algo que le gustaría recordar.

    La joven sonrió, también deseaba aligerar el ambiente que se volvió demasiado denso para soportarlo.

    -Continuemos caminando, hasta llegar a las escalinatas- Sonrió, poniendo sus pasos en marcha, en esta ocasión todo se volvería difícil, debería hacer algo al respecto –Lo bueno que llegamos al mediodía, así que pesáremos un rato por la ciudad principal, después iremos a comer algo y al final en la noche vamos al santuario de las luciérnagas- Giro su vista a ellos, caminando para atrás, mirándolos, queriendo animarlos ahora.

    -¿Santuario de luciérnagas?- Kiki pregunto con su inocencia, siendo ajeno al suceso entre los mayores.

    -Sí, es casi similar a las mariposas monarcas, salvó que las luciérnagas en la noche brillan muy hermosas, y son cientos no, mieles de ellas- Sus ojos brillaron por la emoción de ver ese espectáculo –Te van a gustar pequeño, son tan lindas y tomaremos fotos que no venderán- Esto fue lanzado con cinismo a Kanon.

    -En mi defensa, tengo suficiente para comprarme lo que quiera- Sonrió triunfante, ayudando de alguna forma a la Diosa a que todo volviera a ser regular.

    -Te recuerdo que ese dinero se lo tienes que dar a Seiya por la cámara- Aries recordó ese pequeño detalle, solo para ser parte del plan.

    -¿Por qué me tienes que recordarme eso, bebe borrego?- Su insulto siendo solo un recordatorio del favoritismo que Shion siempre ha tenido por el pelilila.

    -No le vuelvas a decirle así a Mu- Y rápidamente el rubio a defender a su pareja, porque nadie debe darle cumplidos a Aries, aunque sean para molestarlo.

    Puede que las heridas se vuelvan a abrir, pero con el paso del tiempo algún día se lograran sanar por completó, no se puede culpar a todos por siempre, ni a ti mismo por algo que ya paso, solo tratar de perdonarte y superarlo a tu tiempo y modo.

    Cuando lograron llegar a la escalinatas de ese estado, los dorados sin duda debieron recordar un poco a los escalones que son parte del santuario, pero a una escala más corta solo doscientos cincuenta peldaños, quinientos si subes y bajas.

    La joven Diosa les doy permiso para que exploren el lugar, y con el permiso igual de los mandamases.

    Así todos se esparcieron y tomaron algunas fotos.

    Sin embargo algunos aún se sentían culpables y muy mal por aquellas memorias.

    -Camus… Por favor… No quiero que te sientas mala por eso…- Le acaricia la mejilla con el dorso de su mano, queriendo confortarlo por el suceso.

    -No tienes que pelear con nadie, por algo que es verdad…- Susurro estas palabras por lo bajo, su mirada clavada al suelo.

    -Golpearía a quien fuera por defenderte, no permitiré que nadie te llame traidor de nuevo- Declaró su verdad, con firmeza y decisión.

    -Pero… Es la verdad, es lo que yo hice, es lo que soy- Suspiro, ocultando su rostro con la ayuda de su cabello –No sé cómo puedes quererme, sabiendo el daño que hice y que te cause- Su voz de a poco se está quebrando.

    Escorpio, reacción con fuerte abrazo, robándole un beso de inmediato, sin importar que hubiera personas alrededor.

    Los ojos violetas, reaccionaron con una dilatación, y sus mejillas sonrojadas.

    Al separarse, le miro sonriendo con ternura.

    -No me importa, el pasado, sabes… Mi corazón ha sido tuyo desde que éramos unos niños- Tomo su mentón –Hiciste lo que debías hacer, y conozco que tu corazón es demasiado noble, sentiste que era lo correcto estar con Surt, no te juzgare por eso-

    -Milo… ¿Cómo puedes… Amarme aun con eso?- Sus lágrimas están brotando con suavidad, sin poder creer la suerte que tiene al tener el corazón puro de un escorpio.

    -Porque te amo, porque es verdad, porque eres tú, porque… Mi corazón no le puede pertenecer a nadie más, solo a ti, mí querido Camus- En esta ocasión beso las manos del francés.

    Aunque estos dos están arreglando las inseguridades del onceavo, una pareja más está en las mismas.

    -Creo que… Nunca me podre perdonar lo que hice- Suspiro resignado, lamentándose el géminis mayor lo sucedido.

    -Eso ya paso, no te culpes más por favor- Aioros tratando de animar a su querido géminis.

    Sonrió desganado –Nunca entenderé como logras sonreír y perdonar, todo el daño que se te ha hecho- Lo mira a esos ojos que contienen la dulzura en ellos –Creo que ni siquiera debes ser humano-

    -Ja, ja, ja… Saga, no perderé mi tiempo, reclamando, odiando o deseando venganza, prefiero vivirla, no te puedo culpar, porque mi corazón solo tiene amor para ti- Sujeta ambas mejillas del germano mayor.

    Cerro sus ojos, suspirando –Jarcias a ti… Creo que puedo lograr perdonarme, pero… No te alejes, si no temo que vuelva a pasar-

    -Entonces, acostúmbrate a estar a mi lado siempre, pro que solo la muerte podría lograr que me aparte de ti- Beso con cuidado los labios de su pareja, acto que logra calmar a su corazón.

    Todos pasaron parte de la tarde en esas escalinatas, comiendo algo típico, haciendo tonterías, evitando ser visto por alguien por vergüenza de lo ocurrido en la mañana.

    En fin, todos en su pequeño mundo.

    Hasta que la joven Diosa y el pequeño Lemuriano se toparon con algo que llamo la atención de uno.

    -Señorita Metztli- La llamó con el miso respeto de siempre.

    -¿Qué ocurre Kiki?- Lo miro atenta.

    -¿Qué es eso?- Señalo con su cabeza, hacia lo dicho.

    La joven miro a lo que el niño le indica.

    Su semblante se tornó a uno de compasión, dirigiéndole una vista de calidez.

    -Eso… Representa un símbolo aquí en México…- Trataba el tema con tacto.

    -¿Qué quiere decir?- La curiosidad del niño fue bastante grande.

    Suspiro –Cuando un miembro de la familia, muere… Se debe colocar un moño negro en la entrada de la casa, simbolizando que en ese lugar están de luto- Explico el tema lo más sencillo posible, pues al final es un pequeño que ella conoce de poco y no se siente capacitada para hablarle sobre el tema.

    -Oh… No sabía…- El pequeño miro hacia el lugar, con algo de tristeza –Debe ser muy feo, perder a quienes quieres- Recordó por un segundo el pequeño lapso en que estuvo en soledad.

    -Sí, siempre las pérdidas son muy difíciles, pero… Debes seguir adelante y sonreír hacia el mañana- La joven trato de animar al menor.

    -Tiene razón- Kiki le devolvió la sonrisa, dispuesto a irse de inmediato.

    Hasta que la misma joven se dio cuenta de una presencia, llamado su atención.

    Pero más se sorprendió que no fuera a única en darse cuenta.

    -¿Por qué esa señorita está afuera de la casa?- El niño ladeo su cabeza.

    Cruzo sus brazos delante del pecho –Es su deber-

    -¿Deber?- Ladeo su cabeza.

    -Ella es Miquiztli- La volvió a ver, notando que ahora los ojos aquél ente la observa –O una parte de lo que alguna vez fue-
     
  4. Threadmarks: Capitulo 24 (Tlaxcala Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    -Y, ¿Quién es ella?- El Lemuriano pregunto, algo ansioso por la repentina sensación que lo comenzó a invadir.

    -Es el Dios de la muerte de estas tierras- Sonrió, poniendo su mano sobre el hombro del menor, para reconfortarlo.

    Sintiendo como aquel ser se les acerco de manera abrupta, por eso lograba causar una sensación de miedo en los seres vivos al estar en un radio de dos metros.

    -Te recomiendo que suprimas tu energía, o me veré en la penosa necesidad de calmarte- La joven Diosa, sonrió pero se atravesó entre Miquiztli y Kiki.

    -¿Qué haces aquí?- La voz del ser, aun teniendo una apariencia femenina, se logra escuchar muy lúgubre.

    -Solo vengo de visita, nada extraño ¿Cierto?- Ladeo su cabeza, aun manteniendo a es ser lejos del menor.

    Mas fijo su vista en el Lemuriano, sus ojos podrían ser la misma puerta al infierno.

    -¿Quién es este niño?- Mira a la joven desafiante –Sé que no es de nuestra gente, extranjero-

    -Muchos de los actuales habitantes, por no decir la mayoría son mestizos y criollos, así que técnicamente su sangre ya no es tan pura- No dejaba su semblante de sonrisas tranquilas –Así que unete al club de aceptar a los demás o deberías retirarte de tu labor-

    -Tsk, me repugnan los Dioses como tú- Indiferente su forma de a hablar

    –Y a mí tus sucios trucos de tomar la apariencia de la persona fallecida para llevarla contigo-

    -Es mi trabajo-

    -Sí, sí, recolectas almas- Poniendo las manos en sus caderas –Y aun así, odiando a los que no son puros de sangre, los llevas a su descanso eterno, bueno… Solo una parte de tu ser-

    -Mi persona recorre todo el país, por lo tanto tengo mucha ayuda de mí mismo- Volvió a clavar su vista en Kiki, sin duda le causaba una gran curiosidad ese pequeño.

    -¿Qué te dije de tu energía?- Esta vez frunció el ceño, elevando su propia vitalidad, para contrarrestar la del otro Dios.

    -Este niño huele a muerte- Escupió esas palabras con desgano.

    -¿Eh?- Fue la duda que dejo escapar el menor, sujetando las prendas de la pelicastaña rojiza.

    -No tengas miedo Kiki- Acaricio su cabeza para reconfortarlo –Miquiztli, puede dar algo miedo, pero no hará nada malo-

    Trata de calmar al pequeño, pero igual esas palabras desconcertaron a la Diosa, si ese ser divino, dice aquellas siniestras palabras, tiene un gran significado.

    Pero no tuvo tiempo de reflexionar el asunto, pues los dorados se acercaron, justamente al notar el cambio en la Diosa y Kiki.

    -¿Se encuentra bien…?- Callo de inmediato Aldebarán, al casi decir su nombre delante de otra persona ajena a ellos.

    -Sí, si… Estoy bien- Sonrió, para tratar de relajar el ambienté.

    -Maestro- Obviamente el pequeño Lemuriano al tener a Mu cerca, se fue directamente con él, después de todo los brazos del pelilila son el mejor refugio para el niño.

    -¿Qué ocurre, Kiki?- Le pregunto, notando su cosmos algo alterado.

    -¡¡¡SON ELLOS!!! ¡¡¡ELLOS SON LOS QUE TIENEN IMPREGNADA LA MUERTE EN SU SER!!!- Excavo aquel ser, que aún mantenía la imagen de una joven de no más de dieciséis años.

    Los dorados, el escuchar ese grito con esa exclamación de palabras, se pusieron en posición de ataque, cuando la energía del mismo Dios de la muerte se elevó a gran escala.

    -¡¡¡ALTO!!!- Metztli tuvo que interponerse en medio de ellos, para que no se hiciera más grande el escándalo.

    Lo bueno que fue rápida y logro crear un bucle de tiempo, como una burbuja donde se encuentran suspendidos sin que los demás humanos puedan notarlo.

    -¡¡¡¿TRAJISTE A MUERTOS, DEL MISMO INFERNO?!!!- Miquiztli, la cuestiono de inmediato, su semblante se volvió en uno de odio inminente -¡¡¡SABES PERFECTAMENTE QUE NINGÚN OTRO DIOS EN MIS DOMINÓS!!!-

    -¡¡¡PRIMERO QUE NADA, CÁLMATE Y DÉJAME EXPLICARTE DIOS ENOJÓN E IDIOTA!!!- La joven no dejaría que nadie le alzara la voz, por alguien que no sea sus padres.

    -¡¡¡¿QUÉ VAS A EXPLICAR?!!!- Dirigió una mirada aterradora a la joven, lista para atacar si es necesario.

    Ella suspiro, debía volverle la calma, si no empezaría una batalla entre ambos.

    -Escucha, solo te diré que ellos no son de estas tierras- Los señala –Es obvio… Vienen de visita y se quedan conmigo, así que...- Sonríe, mostrando los dientes –Yo no los reviví, quien haya sido, está fuera de mi poder y querer decirte, pero te advierto… Si llegas a tocarles un solo cabellos a uno de ellos- Cerro sus ojos, son dejar su sonrisa –Te puedo prometer que hare una devastación en tus terrones, y sabes que lo cumpliré-

    El contrario, escucho la explicación de la Diosa, aunque tenga poder con los muertes, aún debe respetar las reglas de los Dioses sobre la tierra, y más cuando ha notado la verdad en las palabras de aquella mujer.

    Su vista fue directamente a ellos, mirándolos como si su sola presencia les diera asco.

    -Tsk, odio a los extranjeros- Desvió la vista, para verla directamente -¿Son de esa imbécil Diosa Griega verdad?-

    -¡¡¡OIGA!!! ¡¡¡SEA QUIEN SEA, NO TIENE DERECHO DE HABLARLE ASÍ A NUESTRA DIOSA!!!- Por alguna razón Dohko estaba con cualquier excusa listo para discutir.

    -Ja, ¿Cómo saben a quién me refiero?- Se burló levemente de los hombres.

    Los cuales, comenzaron a reaccionar con algo de enfado, les estaba causando dolor de cabeza esa presencia, que solo podrían sentir sorpresa porque la Diosa Metztli lo esté aguantando.

    -Para de una buena vez- Cruzo sus brazos –Y que sea la última vez que ofendas a Dioses ajenos, si tienes algún problema con ellos, háblalo conmigo-

    -Los defiendes como si fueran tus hijos- La volvió a mirar retadoramente.

    Suspiro, esta sin duda perdiendo la poca paciencia que ese Dios logra obtener de ella –Son mis amigos, y como tal los defenderé, sé que ellos no atacaran a nadie, pero yo sí, así que… ¿Quieres probar tu suerte contra mí?- Ahora su tono sonó amenazante, mala señal para el otro.

    -Bien… No diré más- Se giró dándole la espalda a los demás.

    -¿Quién es ella?- Shion pregunto, bastante malhumorado ahora por ese Dios.

    -El Dios de la muerte en este país, Miquiztli- Les sonrió, mientras rompía la burbuja temporal y regresar a la normalidad –Es un Dios muy malhumorado, demasiado déspota y odia a todos los que no son “Puros”, ergo… Extranjeros que su sangre no tenga pisca de la original-

    -Es un maldito- Milo susurro por lo bajo.

    Pero en ese momento el Dios que tomo la forma de una joven fallecida, se giró y son los ojos brillantes en una tonalidad amarilla, se fijó de nueva cuenta en el niño.

    -Solo una advertencia…- Señalo a Kiki –Si se acerca a un cuerpo de agua muy grande, su vida será arrebatada- Y con esto se esfumo, seguramente para dirigirse a la casa donde están de luto.

    Los dorados se impresionaron por esta noticia, más el pobre niño por su espalda le recorrió un gran escalofrío, incluso tembló y se abrazó a Aries.

    -¿Eso fue una amenaza de parte de ese Dios?- Virgo sí que ya se cansó, tomando esa oración como una amenaza y no dejaría que nadie hiciera eso con su ahora hijo.

    Metztli, tuvo que detenerlo, porque su cosmos se incrementó, incluso se dirigió a buscar al que lanzo esa supuesta amenaza.

    -Cálmense… Sé que Miquiztli, puede ser un maldito que lanza veneno a diestra y siniestra, pero es incapaz de dañar a alguien con vida- Esta vez, la mirada de la Diosa, mostro una preocupación, dejando escapar un suspiro, observando al menor –Eso no fue una amenaza… Es una advertencia- Y con esas últimas palabras, el viento incluso parecía volverse repentinamente frio.

    -¿Me… Me voy a morir?- Kiki, abrió sus ojitos con tanto miedo, que no paro de temblar.

    -No, Kiki, tranquilo… No eso no dejare que ocurra algo malo, nunca, te lo prometo- Mu hacia su mejor esfuerzo para tranquilizar a su pequeño, pero aun esta temblando, por la energía que el Dios había dejado impregnado en el ambiente.

    -No dejaremos que nada malo te pase- Al fin de cuentas, Kiki se ha vuelto como el sobrino de lo demás dorados y nieto de los dos mayores, así que si uno menciona que lo cuidaría, los demás sin dudar lo harán.

    -Pero… Señorita Metztli… Significa… ¿Qué debería mantenerse alejado de océanos? ¿Ríos? ¿O qué?- El patriarca, también se encontraba angustiado por el pequeño.

    Ella pensó un instante, pero debía ayudar a calmar al niño, incrementando su propia energía, un poco más reconfortable, para dejar ese ambiente sofocante de lado.

    -Cuando hace sus advertencias, estás están en vigencia por toda una semana, si hoy es miércoles, para el próximo jueves, Kiki estará libre de cualquier amenaza, pero también al mencionar cuerpos de agua, puede referirse a cualquier cosa…- Pensó más a fondo, tratando de conocer el significado.

    Mas, el niño aún está preocupado por su propio bienestar, no llora, pero si sigue temblando.

    Solo encuentra refugio en Mu, y este sí que ahora no lo dejaría solo ni un instante.

    Y para variar, el rubio también se quedó en el mismo nivel que los otros dos, para brindarles su apoyo.

    La Diosa, al ver esta escena, sabía que debería ayudar a proteger al pequeño sin importar que.

    Sonrió, apareciendo en su mano una pulsera roja de siete nudos, que con el tiempo se ha modificado a algo más discreto a cómo sería uno de su época.

    Así que doblando sus rodillas, sonriendo al pequeño, que no se despaga del mayor, extendió dicho objeto.

    -Esta cosa, es una pulsera de siete nudos, te protegerá ya que esta bañada por mi energía, si algo malo llega a ocurrir serás cuidado y tendrás una especia de inmunidad divina, así que… Mientras la uses, repelaras cualquier cosa mala- La ofreció para ponérsela -¿Puedo?- Preguntó a Kiki.

    Esas palabras, viniendo de una figura divina, pueden ser mucho más poderosas de las que se creen, levanto su vista a la joven, y extendiendo su brazo, como acción para aceptar dicho objetó, sin dejar se sujetar la ropa de Mu.

    Ella sonrió y se la coloco en su muñeca, justo cuando entre en contacto, se ajustó al menor y un pequeño brillo se dio.

    -Ahora, ya todo estará bien- Miro a los demás, levantándose -¿Si?-

    Aunque el ambiente pudiera ser tranquilizador, nadie está de humor para seguir la visita, es obvio…

    Después de una advertencia de esa índole… Puede causar que se queden sin muchas ganas de relajarse.

    Además seamos honestos, Mu no estará nada tranquilo temiendo por el bienestar de Kiki.

    Igual Shion, estaría angustiado por ese pequeño que es como su nieto.

    Hasta el enojo se le fue a Dohko, pero deseaba desquitarse con ese Dios de la muerte por aquello, aunque al pensarlo bien, solo fue una advertencia, que incluyo miedo.

    Y el rubio, que después de todo, se ha encariñado con el pequeño, y al ser el mayor tesoro de Aries, se ha vuelto el suyo también.

    Los demás dorados y Kanon, sintieron un mal sabor de boca, así que sus caras lo decían todo.

    -Saben… Creo que pediremos para llevar y comamos en casa- Sonrió, tratando de animarlos.

    -Pero… Si ya está anocheciendo…- Milo señalo la puesta de sol detrás de ella, que solo en cuestión de segundos se volvió noche.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Ella lanzo un grito –Solo… Hice el bucle unos minutos…- Casi parecía llorar por perder el tiempo, sin darse cuenta, alguien debió molestarla con el avance desmesurado del tiempo –Que mal plan- Bajo su vista, derrotada.

    Aun así, decidida a que los dorados se relajaran y que el niño dejara de pensar en que su vida se acorte.

    Volvieron a su hogar temporal, preparada y armada hasta los dientes, no dejaría nada a la suerte por si las dudas.

    De por si, su casa es un lugar seguro y casi sagrado, para que algún Dios o maldad lo piense dos veces al tratar de atacar.

    Les propuso una noche de campo a todos, en el patio trasero, con comida típica de Tlaxcala, junto a los padres de ella y el novio de la Diosa.

    Y bueno… No tenían de otra, aceptaron, aunque podría ser el final de un día no tan agradable por todo lo ocurrido, degustar la comida.

    Algunos el mole negro de Huitlacoche, mostraron curiosidad por ese platillo, aunque… El sabor no es para todos.

    Mixiote, parecía una especie de tacos, pero es la piel del maguey.

    Los Escamoles a la mantequilla, unas hormigas guisadas con mantequilla y otros ingredientes, que eso sin duda la Dios degusto con alegría, siendo casi la única, salvo por su novio que ese platillo podría ser por el sabor que es familiar para ambos, aunque uno no estuviera consiente de eso.

    Tamal Tatemado, aquí para los vegetarianos.

    Y por último Xolostle de hongos con papa y nopal.

    Todo fue como un tipo bufet.

    Entre risas, charlas tranquilas, y un pequeño que aún se sentía inseguro, estando rodeado de todos los que lo aprecian y aman tanto.

    -Sabes amor…- Recargo su cabeza en el hombro del joven.

    -¿Qué paso?- Beso su frente, con ternura.

    -Se supone que hoy ayudaría a Shura y Aioria en confesar su amor, pero…- Suspiro resignada –Tenía que llegar ese imbécil de Miquiztli y arruinar el día tan hermoso que planee- Hizo un puchero.

    -Ya, ya, Amor… ¿Quién te impide ayudarlos ahora?- Le quiso dar una idea.

    -Pues… Conociendo a Shura, lo poco que he podido…- Rio por lo bajo –Con tanta gente no se animara-

    -¿Tenias planeado las luciérnagas verdad?- La abrazo con suavidad.

    -Si…- Poniendo una mirada triste.

    -Pues hazlo, sería un lindo espectáculo, aunque no logre que se vuelvan pareja, pero animaras a todos- Beso los labios de la joven.

    -Tienes razón- Alzo su mano derecha y con un gentil movimiento, algunas luciérnagas que durante todo ese tiempo no habían aparecido, empezaron salir, envolviendo el jardín entero como en el santuario de Tlaxcala –Solo se necesita un toque divino- Rio por lo bajo.

    Obviamente, esto se volvió un espectáculo romántico para todos, técnicamente todos los presentes se encuentran en parejas, algunas ya formadas, otras selladas por matrimonio, otras que aún no se atreven a más, y una que aun duda de lo que siente.

    Kiki, maravillado por las luciérnagas, logro olvidar esa preocupación, que lo agobio repentinamente.

    Las cosas brillantes atraen mucho la mirada y más cuando están vivas, asombran a cualquiera.

    Solo esperemos que la advertencia de ese Dios de la muerte no se vuelva realidad.
     
  5. Threadmarks: Capitulo 25 (Zacatecas Parte 1)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

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    ---Al día siguiente---

    -Habitación de Shaka, Mu, y Kiki-

    -Maestro… No quiero salir- Estando bajo las sabanas, cubriéndose y temblando.

    -Pero Kiki, no te debes preocupar… Estaré aquí para cuidar de ti- Trata de descubrirlo, pero solo se vuelve a tapar.

    -No quiero, tengo miedo-

    El pelilila suspira, sentándose en la cama con el menor, tratando de acariciarlo aún por encima de las sabanas.

    -Mi pequeño, por favor, deja que vea tu rostro, sabes que mientras yo viva, nada malo te ocurrirá- Le habla con una voz suave y tranquila, queriendo reconfortarlo.

    Pero no encuentra respuesta alguna.

    Durante todo ese tiempo, el rubio estuvo observando, brindando su apoyo, pero sabía que debía mantener un poco la distancia.

    Aun así, debía darse cuenta que ahora tiene un nuevo papel en esa pequeña familia de Lemurianos, y es la del padre de Kiki y pareja de Mu.

    Sentándose del otro lado del menor cubierto.

    -No deberías tener miedo, eres aprendiz para caballero de Aries, se supone que debes tener más valor- Hablo de forma seca y fría.

    -Shaka…- Mu lo llamo, pero el rubio le lanzo una mirada que le pide confianza.

    El Ariano, asintió y dejo que continuara su pareja.

    -Kiki, el entrenamiento que Mu te ha dado, es suficiente para que enfrentes cualquier circunstancia- Volvió hablar con ese mismo tono.

    -Pero… No sé qué valla a pasar, y si no soy suficientemente fuerte… Y algo malo le pasa a mi maestro por defenderme o a ustedes o a cualquiera- Tembló, pero sin descubrirse –No quiero que les pase nada malo-

    Fue allí cuando ambos adultos se miraron mutuamente, comprendían un poco más de su miedo ahora.

    No todo era porque le pasara algo malo, si no que su temor más grande es que algo malo le ocurriera a los dos caballeros dorados que están a su lado.

    No se lo perdonaría, sabe que aún no es tan fuerte, su cosmos esta aun en entrenamiento, así que no es capaz de enfrentar muchas cosas por sí solo.

    Si le pasara solo al él, estaría bien, sabría hacer algo, pero… Mu y Shaka lo protegerían y sabe que los mandamases igual y los demás dorados y hasta la Diosa.

    -Mi pequeño… ¿Temes por nuestra seguridad?- Se inclinó un poco, para hablar lo más cerca posible.

    -Mmmh-

    -Descúbrete la cara- Fue una leve orden de Virgo.

    Un minuto pasó para que el menor obedeciera, y su rostro con marcas de agua, demuestra que ha estado llorando.

    -Es que… Si tengo miedo, pero… ¿Qué clase de peligro puedo correr en el agua?- Bajo la mirada, jugando con sus manitas -¿Acaso me voy a ahogar? ¿O un Dios de estas tierras vendrá a molestar?-

    -Pase lo que pase…- Mu acaricio los cabellos desordenados del pequeño –Te voy a proteger, nada ocurrirá y la Diosa Metztli ha dicho que no iremos a lugares cercanos al agua-

    -Mu, no solo tú lo protegerás- Sujeta la mano del pelilila la que está sobre la cabeza del menor, para brindar su apoyo –Cuando te pedí que seas mi pareja, mi novio... Acepte que tienes a alguien muy importante para ti, y te puedo decir algo… Que desde mis sentimientos empezaron a desbordarse, que ya no podía controlarlos, empecé a apreciar también a Kiki, sé que es como tu hijo y si quiero estar a tu lado…- Sonrió apenas visible, pero es su muestra más grande de alegría –Entonces debo decirte que ahora Kiki también es mi hijo-

    El sonrojo del rostro de Mu se notaba a distancia –Shaka…- No teniendo palabras para continuar.

    -¿Es verdad?- El menor sonrió, con sus ojitos brillantes -¿Me ve como su hijo también?-

    -Si- El rubio miro con cierta ternura al niño.

    El corazón del ariano latió tan rápido que sentía que se saldría de su pecho, ver a las dos personas que más ama, conviviendo y que uno esté dispuesto a proteger a su pequeño, es algo que no se esperaba pero que se sintió conmovido.

    -Entonces, no tengas miedo- De nuevo la seriedad en la voz del rubio –Aunque nada pase, estarás a nuestro lado todo el tiempo y te protegeremos-

    -Lo se… Pero… ¿Nada les pasara?- Sus ojitos mirando al Hindú con preocupación –No quiero… Perder de nuevo a mi maestro…-

    Otro recuerdo triste de aquel muro de los lamentos donde sus vidas fueron arrebatadas.

    -No me perderás- Mu abrazo al menor, pegándolo a su pecho –Estaremos ambos a tu lado y nada ocurrirá- Le dedicó su mejor sonrisa –No te volveré a dejar solo, lo prometo-

    Ver a ambos Lemurianos abrazándose con esa ternura y amor, podría conmover hasta al más testarudo de las demostraciones de afecto.

    Y de hecho lo está haciendo.

    A veces duda de si es corrector hacer caso a sus impulsos, pero en esta ocasión podría hacerlo.

    Rodeando a ambos, para demostrarles con un abrazo que estará de ahora y para siempre a su lado.

    Después de esta pequeña conversación en esa habitación, ya bajaron con tranquilidad, obviamente fueron esperados antes de irse.

    Incluso la Diosa les pregunto ¿Si están de acuerdo en ir?

    Obviamente se entiende que esta más seguro con los dorados que en la casa a solas.

    Además que estaría en peligro con cualquier cuerpo de agua.

    Entendió entonces que es hora de marchar e hizo su tarea, de investigar lugares que no estén cerca de grandes extensiones de agua.

    Preferentemente estados secos.

    -Hoy estamos en Zacatecas y…- Mira a los dorados –Es un estado muy cálido-

    Digamos que los dorados están sudando mucho por la onda de calor, así como el primer día, salvó por Dita que se recogió el cabello y está muy fresco.

    Ni los de cabello corto se salvan, no están acostumbrados al calor extremo.

    -Me voy a derretir- Milo de nuevo haciendo sus desfiguros en público, llamando la atención de las personas –Cubito por favor, enciérrame en un ataúd de hielo-

    Por su parte el mago de hielo, trata de calmarse y estar tranquilo, en estos momentos agradece que a veces su cosmos frio lo puede ayudar, pero con este calor parece no funcionar tan bien.

    -Lo más seguro es que se derrita el ataúd de hielo- Parece que quiere hacer un chiste, pero su rostro serio no lo deja interpretarlo muy bien.

    -Ja, ja, ja, lo siento el calor no es para todo mundo- La joven Diosa sonrió, intentando animar el ambiente

    -¿En dónde estamos?- Aioros pregunto, mientras sujeta el cabello de Saga, para que no le provoque más calor.

    -Este lugar es el cerro de la Bufa- Hablo tan tranquila, mientras camina para guiarlos entre los matorrales.

    -Y ¿Aquí que se hace o qué?- Lanza sus “hermosas” oraciones, mientras se trata de ocultar del sol debajo de la sombrilla de Dita.

    Nadie sabrá de donde la saco, este hombre viene preparado con todo.

    -Pues vamos a explorar y mientras pudo contar la leyenda que encierra- Hablo orgullosa, de saber historias fascinantes de algunos lugares.

    -Eso sería interesante- El patriarca hablo con una sonrisa en su rostro, pero de vez en cuando mirando hacia el pequeño Kiki, que en ninguno momento se ha despegado de Mu y Shaka.

    -Se dice que si algún día logras entrar al interior del cerro y caminas lo suficiente- Decía esto, mientras escalan una parte del cerro y la brisa cálida pegando en sus rostros –Podrías encontrar una escalinata de mármol que te conducirá a un palacio hermoso y extenso- Sonrió, girándose a verlos, mientras camina de espaldas –Con preciosos pisos de plata, grandes lozas de ese mismo material, paredes de oro macizo y del techo cuelgan un sinfín de piedras precisas- Alzo los brazos al cielo, para enfatizar la hermosura del lugar.

    -¿Es verdad esa leyenda?- Kanon de inmediato pregunto, pues la idea no le disgusta.

    -Pues…- Giro a todos lados, para que la gente externa que está de visita no escuche, susurro lo más que pudo –Puede ser que sí, este fue el territorio de un gran Dios, y ese era su palacio, pero al ser olvidado, decidió enterrar todo, para que solo aquellos de corazón puro lo encuentren y hereden toda su gloria- Se notó bastante seria al hablar.

    -Y… ¿No importa si lo encuentran los extranjeros?- Volvió a preguntar y esta vez se ganó la mirada de desaprobación de casi todos allí presentes.

    -Pues... Nunca especificó en sus últimas palabras eso- Se encogió de hombros y volvió a caminar.

    El dragón marino sonrió de oreja a oreja, de seguro pensando en una manera de entrar a dicho lugar.

    -Ni se te ocurra pensarlo copia- De inmediato géminis le advirtió, pues parecía que pudiera leer su mente, o más bien dicho su cara.

    -¿Qué?- Mirando al peli azul, y haciendo una mueca de ofendido –Querido hermano, yo no pienso hacer nada malo, solo estoy preguntando algo de la hermosa historia de este estado tan bonito y…- Usando su mano para abanicarse un poco –Muy, muy caliente-

    -Caminemos un poco y ahorita nos sentamos a tomar agua- La joven peli castaña rojiza hablo, y dicho esto, los demás la siguieron.

    Pero como sabemos nuestro buen Dragón marino nunca se quedara con la tentación de hacer algo, sino que lo hará realidad.

    Mientras los demás se dirigían a subir aquel cerro,

    Kanon jalo del brazo a Aldebarán, para que le ayudara.

    -Mi amigo, hoy has sido el elegido para buscar ese palacio y volvernos ricos- Sus ojo brillaron como una tentación bastante exagerada.

    -Kanon, no creo que sea buena idea…- El pobre torito está dudando por el deseo del gemelo menor, sabiendo que solo ocasionará problemas al por mayor.

    Rodeo el cuello del brasileño y lo atrajo más a su nivel –Sera divertido, y conseguiremos buenas ganancias, ya no tendré que servir a ningún Dios y poder retirarme de ser general marino con el dinero suficiente- Su cosmos brillaba por la codicia en él y la posibilidad de vivir una jubilación temprana.

    -Pero… Nos vamos en meter en problemas y además… Prometimos cuidar del pequeño Kiki y…- El buen Alde, pensando en los demás antes de si mismo.

    -¿Que dices? Ese niño, tiene quien lo cuide- Señalo al pelilila y el rubio que caminan junto al menor. –Somos sus tíos buena onda, pero seremos más como los que le damos dinero para que no moleste.

    -Kanon- Llamo algo molesto.

    -Oh vamos Alde, eres el único amigo que me queda en este grupo de amargados- Puso su mejor cara de cachorro regañado, para rogarle con la mirada que lo acompañará.

    Después de todo, harán falta músculos en lugares que se supone no deben usar cosmos.

    -Bien, pero nos meteremos en problemas- Refuto de nuevo el latino.

    -Tranquilo, te puedo asegurar que nadie se dará cuenta y si eso paso, diremos que nos distrajimos- Sonrió triunfante –Nadie tiene que saberlo.

    Ya estaba teniendo un mal presentimiento, pero no podía dejar solo a Kanon, después de todo, últimamente ha estado pensando en ese peli azul más de la cuenta.

    Mientras tanto, el grupo de los dorados y la Diosa, va sumergidos en el calor, algo de quejas, pero de a poco olvidan eso, al ver el paisaje, sentir una brisa más fresca de repente y tener agua ilimitada.

    Debemos recordar que no pueden acercarse a extensiones de agua, para proteger al pequeño Kiki.

    -Oye Shion- La jovencita le hablo al patriarca.

    -Dígame señorita Metztli- La miro atento.

    -¿Por qué ayer Dohko estaba de tan mal humor?- Cuestiono algo intrigada.

    Pensó que nadie se había dado cuenta, pero no fue nada discreto, nuestro buen Libra

    Suspiro algo apenado –Bueno… Es que… Se puso celoso- Declaro algo sonrojado.

    -¿Celoso?- Lo miro atenta –Pero… ¿Por qué?- Rápido recapacito que se está entrometiendo en cosas que no le deberían importar –Perdona… Si es que quieres contar, no debería estar preguntando cosas así de privadas-

    Él sonrió, sabiendo que la joven no lo hace con intención de chismear –No pasa nada- Pensó y camino a la par de la joven, mientras el chino va jugando con el pequeño Lemuriano para animarlo –Lo que ocurrió fue, que al estar hablando de nuestros… Bueno… Hijos se podía decir…- Sonrió porque de hecho, el patriarca y el viejo maestro no solo son como los padres de Mu, como dicen en broma los demás, sino de todos los dorados de esta generación lo son en cierta forma –Y mencione que Afrodita se ha estado esforzando para alcanzar los niveles de Albafica y se enojó por eso-

    -Aaaaaah- Asintió atenta, pero su cara demostró una interrogación -¿Quién es Albafica?-

    -Fue el santo de piscis del siglo XVIII- Cruzo sus brazos algo molesto –Dohko se ponía celoso, porque yo quería ser su amigo y creyó que existía otro motivo, pero… Solo era porque estaba muy solo y quise ayudarlo- Cerro sus ojos, como si estuviera cansado de repetir la historia mil veces.

    -Entonces… Solo por eso… ¿Se enojó?- Ella abrió sus ojos sorprendida.

    -Sí, aunque ya logre animarlo- Sonrió de manera pasiva.

    -Por su expresión… Creo que es mejor no saber- Sonrió algo avergonzada, pues entendió entrelineas o sobre entendió.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡NO VALLA A PENSAR MAL!!!- La cara del patriarca se puso roja de tan solo haber dado a entender algo así –Es solo que… Hablamos y…-

    -No se preocupe patriarca- La Diosa, sonrió –Son cosas de personas casadas, y es normal-

    Y con la misma decidió mejor alejarse, porque le doy tanta pena imaginar una escena así entre los mayores de los visitantes.

    -Señorita Metztli, no piense mal…- Shion quiso terminar la conversación, pero el castaño lo detuvo de continuar caminando.

    -Mi hermosos borreguito- Lo abrazo por la espalda -¿Qué estabas hablando con la señorita Metztli?- Le susurró al oído.

    -¿Eh?- Obviamente esto puso más nervosos al peliverde.

    -¿Escucho algo anoche?- Ahora bajo un poco la mirada, pues creía que algunos ruidos se escaparon de su habitación.

    -¡¡¡NO!!!- Hablo algo alto –No se escuchó nada-

    -Es un alivio- Sonrió, para robar un beso de esos dulces labios –Me gusto escucharte de esa forma-

    Mal uso de palabras, pues el patriarca, se molestó esta vez y le dio un codazo fuerte para sacárselo de encima.

    -Esta noche, ni te me acerques- Le sentencio, algo bajo pues no quería que los jóvenes dorados escucharan ese tipo de cosas.

    Después de un rato en estar explorando el área y que la Diosa usando sus dotes de conocedora, digiera le significado de Bufa, como “Vejiga de cerdo”.

    Les informo que ahora irían a “La Quemada” una zona arqueológica, que sería bonito ir a visitar y de nuevo lejos de cuerpos de agua importantes.

    Con un chasquido los llevo a todos a ese lugar, pero como dos de estos hombres se quedaron lejos, no fueron alcanzados por el poder de ella.

    Veremos si esto no les explota en la cara.

    Estando allí, ella les informo que tuvieran cuidado y no rompieran nada, esto mirando a Cáncer severamente.

    -Afrodita, vigila a Death, que no haga daño a los monumentos- Le pidió al sueco.

    -No se preocupe, vigilare a mi cangrejito- Lo abrazó del brazo fuertemente.

    -Oye, florecita, ¿Cuándo te di el sí, para ser pareja?- Hablo de forma cínica.

    -No se… Tal vez cuando… Bueno… Ya sabes- Guiño un ojo.

    -¡¡¡PAREN DE DECIR COSAS RARAS!!!- Esta vez Mu no podía permitir que hablaran cosas de esa índole delante del pequeño.

    Ver enojado al borrego lila debe ser lo más impresionante de este mundo.

    Deteniendo los comentarios sugerentes y los toxico mejor se quedaron callados.

    Después de este incomodo momento, la Diosa hablo para calmar todo y mejor entrar al recinto.

    Se podrían dividir, pero no alejarse, así todos podrían estar un momento con sus parejas y ella tomar un pequeño descanso.

    Aunque ese es el plan original, el león dorado en esta ocasión se le pego un poco al hermano mayor, pues necesitaba algo de él.

    Y sabe que no debería ser mal tercio, pero quería en verdad pedir el concejo de Sagitario, aunque tuviera menos experiencia en estos temas.

    -Aioros… ¿Podría hablar contigo?- Preguntó cabizbajo y sonrojado.

    -Claro que si- El centauro sonrió, mirando atento al menor.

    -Pero… Es que…- Miro de reojo a Saga, que sin duda tenerlo cerca le ponía nervioso, al dar su preocupación.

    El peli azul entendió y decidió que esto de seguro se trata de esos asuntos personales que algunos hermanos menores consultan a los mayores.

    Y por un momento deseo tener esa cercanía con Kanon, pero… Después de todo ambos comparten casi las mismas experiencias.

    -Iré un momento con la señorita Metztli- Dicho esto se alejó para dar privacidad a los hermanos, y como un favor a su novio.

    Cuando por fin estuvieron solos, fue el momento indiciado.

    Lo miro de nuevamente atento -¿Qué pasa Aioria?-

    Dudó un poco, pero debe seguir adelanté, no puede evadir el tema por más tiempo,

    -Aioros… ¿Qué debo hacer si alguien me ha pedido que sea su pareja?- Soltó la pregunta sin previo aviso
     
  6. Threadmarks: Capitulo 26 (Zacatecas Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    -¿Eh?- Su sonrisa de confusión se reflejó en su rostro, sus ojos bien abiertos sin saber que responder –Yo… Eh… ¿Quién te ha preguntado eso?- Rápido logro pensar de forma coherente.

    Aioria giro su cabeza, mirando para algún montículo de aquella zona –Nadie me dijo nada, solo es una suposición- Sus mejillas se sonrojaron tanto que parecía un tomate muy maduro.

    -Aioria- Llamo, con los brazos cruzados y mirándolo fijamente –Te conozco desde que naciste, se cuándo me ocultas algo-

    -Eso no es verdad… No me conoces del todo- Trato de cambiar el tema, pero… Decir aquello podía malinterpretarse.

    -Sé que… Perdí muchos años contigo, pero…Ahora quiero estar contigo todo lo que pueda- Sonrió, acariciando los cabellos del León dorado.

    -Lo se… Perdón, si pareció de esa forma, pero no quiero recordar esos años, solo que… He cambiado y puedo hacer preguntas por curiosidad- Sonrió, mirando al mayor.

    -Mira… Primero que nada, ¿Quién te lo pegunto es alguien bueno?- Lo miro detenidamente.

    -¡¡¡QUE NADIE ME PREGUNTO NADA AIOROS!!!- Se cruzó de brazos, recargándose en un pilar de tierra de “La Quemada”.

    -Bueno, bueno- Pensó un momento –Debe ser alguien que te guste, sinceró, que de verdad confíes en su persona- Miro al cielo, pensando en que más seria adecuado decirle, aun para los ojos de Sagitario es ese niño pequeño que logro hasta donde pudo –Y sobre todo… Si te gusta, pero de verdad, sientes ese sentimiento en tu corazón y es solo para esa persona, pues… Creo que deberías pensar con detalle, si quieres ser su pareja o no-

    Suspiro un poco, pues esas palabras del mayor le reconfortaron bastante -¿A ti no te molestaría que alguien me digiera eso?- Bajo su mirada, apenado por tener esta conversación con el castaño, pero es el único al que le tiene confianza en pedir concejos.

    -¿Por qué me debería molestar? Se supone que no eres tu O ¿Si?- Lo miro con el ceño fruncido, pero solo duro un momento –Ja, ja, ja, bromeo- Rio divirtiéndose, por ver la reacción de Aioria –Si quien te haga esa pregunta, tu estas conforme y tu corazón igual, yo no tengo nada que decir, salvo que sea respetuoso contigo y no se atreva a dañarte o si no, conocerá lo que mis flechas pueden hacer- Esa sonrisa tan dulce, no concuerda con sus palabras, pero Aioros es así de peculiar.

    La amenaza que el mayor lanzo a quien fuera el atrevido joven que poso sus ojos en su hermanito, sin duda demuestra en cierta forma el amor fraternal y sobreprotección que no pudo darle al menor todo este tiempo.

    -Gracias- Le dio un codazo al Griego –Pero no creo que seas capaz de matar a nadie-

    Recibió el pequeño golpe, con cierta gracia –Bueno, si Shura se porta decente contigo, no tengo por qué hacerle daño-

    Escuchar el nombre de quien ayer le hizo una propuesta muy indecorosa, logro que ahora hasta sacara humo de las orejas, no por enojo si no por vergüenza -¡¡¡¿QUIÉN DIJO QUE ES ÉL?!!!-

    -Ups… Si digo… Bueno… Si fuera él no me molestaría, es buen amigo y muy fiel… No lo culpes por lo ocurrido antes- Tratando de cambiar el tema, pero sin muchos logros.

    -¡¡¡AIOROS!!! ¡¡¡YA CÁLLATE!!! ¡¡¡NO DIGAS COSAS VERGONZOSAS TAN A LA LIGERA!!!- Es difícil tratar de pedir un concejo al castaño, cuando este tiende a emocionarse de más por las cosas buenas y al ser mayor, puede tener una gran habilidad de saber que sucede a su alrededor.

    Aunque estos dos hermanos, parecían a lo lejos divertirse, con peleas verbales, como cuando eran niños, siempre Sagitario solo escucha y ríe por las rabietas del menor.

    En otro punto, un peliverde cortos, se encontraba suspirando acompañado o siendo mal tercio de una pareja aun no oficial, pero es de esas que aunque no digan nada se nota que son, pero no lo califican como tal.

    -Bueno Cabra, ¿Nos dirás que te ocurre? O ¿Te quedaras suspirando tan deprimido todo el día?- Cáncer, cruzado de brazos, observando a Capricornio, sentando debajo de un árbol bastante ausente.

    -Death, ¿Podrías ser un poco más amable?- Piscis le hablo algo molesto, mientras se sienta a lado del décimo guardián, dándole apoyó y una sonrisa -¿Qué te pasa?-

    Tardo en contestar, pensando que no sería muy buena idea pedir un concejo a estos dos, cuando su relación es más conflictiva que las otras, pero… Es a los únicos que les tiene un grado de confianza.

    Cabizbajo, resoplo un poco –Aioria aún no me responde- Soltó rápido su angustia.

    -Y ¿Qué le preguntaste?- El peli celeste curioso pregunto, pero ya se imaginaba a lo que se refería.

    Las mejillas del Español se tornaron sonrojadas, sin ver a los otros dos, prosiguió –Le pregunte si quiere ser mi pareja- Volvió a resoplar, pero esta vez notando cierta molestia en su tono –Pero cuando lo tuve cerca, alguien me interrumpió y huyo-

    Sin duda aun no les perdona a sus amigos por haberle arruinado el momento especial.

    -¿Qué no tuviste la noche para hablar con el gato?- El peli morado, se sentó igual del otro lado del Capricornio.

    -No le vuelvas a decir gato- De inmediato a defender a su león dorado.

    Cáncer de inmediato levanto las manos con algo de burla –Tranquilo Cabra, si es un gato, pero si te gusta y te lo quieres comer, ya no le digo así-

    De inmediato Afrodita aun que lo tuviera lejos por que Shura está en medio de ambos, alcanzo a darle un golpe en el brazo, para callar sus indiscreciones.

    -Death, no hables de la vida sexual de Shura como si fuera cualquier cosa- Hablo enfadado, por molestar al décimo.

    Bajo la mirada, mas avergonzado por la defensa inapropiada del peli celeste.

    -Ja, ja, ja, ja, ay florecita, vas a avergonzar más a este virgen- Las carcajadas del cangrejo se escucharon sin duda por todo el lugar.

    -Bueno, de los tres Shura siempre fue el más reservado, en cambio tu…- Y empezamos las recriminaciones.

    -¿Disculpa?- Ahora el ofendido es el otro -¿Quién fue el que logro convencer a un grupo de mujeres que nos guiara al punto de la misión a cambio de algunos favores?- Miro serio al contrario, pero una sonrisa burlona se dibuja en sus labios.

    -¡¡¡¿FAVORES?!!! ¡¡¡¿CUÁLES FAVORES?!!!- En modo diva e indignado.

    -¡¡¡PUES TE ENCERRASTE CON ELLAS POR CASI TRES HORAS!!! ¡¡¡¿QUÉ ESTABAN HACIENDO?!!!- Ahora el cangrejo estaba furioso por esa anécdota.

    -¡¡¡ME PIDIERON CONCEJOS PARA CUIDADO DEL CABELLO Y TUVIMOS UNA SESIÓN DE MASCARILLAS FACIALES!!!- Le grito, casi aplastando a Capricornio -¡¡¡NO PUEDO CREER QUE ME ESTÉS RECLAMANDO ESO AHORA!!! ¡¡¡FUE CUANDO TENÍAMOS DIECIOCHO AÑOS, POR TODO LOS CIELOS!!!-

    -Pues no había podio sacarlo de mi pecho- Sonrió con un suspiro –Por fin puedo descansar-

    -Oigan- El peliverde llamo, teniendo a esta pareja de amigos por cada lado a punto de matarse y ahora están algo melosos –Se supone que me iban a dar un concejo para Aioria y nuestro asunto-

    -Cierto- El cangrejo rápidamente, rodeo el cuello del peliverde, con su abrazo –Solo acorrálalo de nuevo y dile que lo quieres en tu cama esta noche y si acepta pues es tuyo y si te golpea… Pues te aguantas- Comenzó a carcajearse por su tontería.

    Ahora si capricornio no aguantaría las tonterías de este hombre y le dio un golpe suave en el estómago, pero como quiera le saco el aire.

    -Ay- Se tocó el estómago, bastante molesto –Estúpida cabra, me las pagaras-

    -Te lo merecías Death- Dita sonrió, por que sin duda el cangrejo se merecía una buena desde hace dos minutos, pero sus ojos rápidamente se concentraron en el Español –Si ya le preguntaste, y no has tenido respuesta, dale algo de espacio, puede que esté un poco nervioso, además es algo tímido Aioria en estos asuntos- Los concejos más tranquilos y normales del sueco.

    -Pero… Ayer al volver y estar en nuestra habitación… Aioria solo se fue a su cama a dormir, ni siquiera me dejo decirle “Buenas noches”- La mirada de Shura bajo algo tiste.

    -¿No se bañó?- Piscis se cuestionó esto.

    -Creo que lo hizo en la habitación de Aioros- Cabizbajo respondió.

    -Bien… Esta huyendo, porque no sabe aún que responderte- Le palmeo el hombro –Esto es lo que harás-

    Mientras Death aún seguía bastante molesto por el golpe del peliverde, Dita comenzó a darle algunos concejos para lograr calmarlo y saber qué hacer con el león dorado.

    Entre risas, cuidados, algunas bromas, pasaron ese día bastante agradable, y obviamente hasta la hora de la comida.

    Que fue alrededor de las tres de la tarde y el calor en esa zona, está aumentando considerablemente.

    La Diosa los llevo de inmediato a algún lugar cercano para comer y descansar del clima Mexicano, del cual no están muy acostumbrados.

    Pero antes de ir directamente a lo que es la comida…

    ¿Qué tal si regresamos al Cerro de la Bufa?

    -Kanon, está haciendo demasiado calor- Aldebarán ya se había atado su cabello con una liga que le pidió a Afrodita y se había quitado su chaqueta, pues el clima no lo deja estar tranquilo –Deberíamos hablarle a alguno de nuestros compañeros, para regresar.

    -¡¡¡NO!!!- Seguía buscando la entrada al dichoso palacio, pero el calor está haciendo estragos en su poca cordura.

    -Te ves muy mal, vamos a la sombra y olvida esto- Tauro, quiso detener al gemelo menor, pero este solo se alejó de su agarre.

    -¡¡¡NO ME TOQUES!!! ¡¡¡DEBO BUSCAR ESE PALACIO Y ASÍ YA NO TENER QUE SERVIR A NINGÚN DIOS!!!- Rascando parte del cerro, lastimando sus manos en el proceso.

    -No es tan malo ser caballero o Marina- Aldebarán tan tranquilo, aun con los gritos de un hombre delirante, no puede negar que le duele verlo así.

    -¡¡¡SI LO ES!!! ¡¡¡TÚ NO SABES CÓMO ES ESTAR EN EL EJÉRCITO DE POSEIDÓN!!!- Le grito, con la piel algo enrojecida por el sol -¡¡¡CON ATENA, TODO ES AMOR Y FELICIDAD PARA USTEDES, PERO YO NO PERTENEZCO ALLÍ, CON POSEIDÓN ME HABRÁ PERDONADO MIS PECADOS, PERO LOS DEMÁS ME MIRAN COMO SI LOS FUERA A TRAICIONAR!!!- Por la insolación comenzó a sacar toda la frustración que ha guardado.

    -Kanon…- Alde susurró, le dio tanta pena ver al géminis menor de esa manera –Pero, sabes que puedes estar en el santuario cada que quieras, si no te gusta ser marina-

    -Ja, ja, ja, ¿Si cómo no?- Rio, para luego poner una semblante serio –Mi hermano me echaría de su templo lo antes posible, no me soporta y los demás dorados…- Cruzado de brazos –Todos ustedes, se creen los mejores, protectores y todo, pero miran por debajo a los otros ejércitos-

    -Creí que te llevabas bien con Death o Milo- Cada palabra que salía de la boca del peli azul, causaba que el corazón del toro se contrajera.

    -Solo nos burlamos unos con otros- Algunas lágrimas salieron de sus ojos -No le importo a nadie-

    -Claro que sí, no digas eso- Se acercó, para calmar al mayor –Estamos en estas vacaciones y todos nos la estamos pasando muy bien- Sonrió para confortarlo.

    -Nos ausentamos y nadie se dio cuenta- Alzo sus manos, para alejarlo de nuevo –Y creme que cuando se den cuenta, será por tu ausencia o porque tu mejor amigo se dará cuenta y vendrán a buscarte y de paso me regañaran-

    -Kanon, cálmate…- Le intento sostener las manos y guiarlo a la sombra, pues un golpe de calor le ha dado y está desvariando o… Hablando de cosas que consciente no haría.

    -¡¡¡¿CÓMO QUIERES QUE ME CALME?!!! ¡¡¡NUNCA ME HAN VISTO!!! ¡¡¡SOLO VEN A SAGA Y A MÍ COMO EL QUE LO MANIPULO Y PLANTO ESA MALA SEMILLA EN SU MENTE!!!- Sus lágrimas volvieron a salir -¡¡¡SOY SOLO SU SOMBRA!!!- Sus piernas comenzaron a temblar, casi flaqueando -¡¡¡A NADIE LE IMPORTO, ASÍ QUE DEBO SER CAPAZ DE SALIR DE ESTA VIDA Y ALEJARME DE TODOS USTEDES!!!-

    -¡¡¡KANON!!!- Alzo por primera vez la voz, para traer la atención del peli azul -¡¡¡SI LE IMPORTAS A ALGUIEN!!!- Aldebarán estaría dispuesto a decir lo que su corazón aun teme, pues siempre se había sentido acomplejado por su apariencia, ya que sus demás compañeros tenían un poco más de atractivo visual.

    -¡¡¡¿ASÍ?!!! ¡¡¡¿A QUIÉN?!!!- Géminis menor, alzo la vista con lágrimas saliendo de sus orbes y acercándose al contrario.

    -¡¡¡A MÍ ME IMPORTAS!!!- Dejo escapar aquella confesión, que puede no significar algo aun romántico, pero es un paso muy grande para el latino.

    ---Ahora regresando al restaurante---

    -Ja, ja, cuando pidió señorita Metztli asado de boda, creí que sería algo más extraño- Milo sonrió mientras comía un taco.

    -Ja, ja, se le llama así, porque por esta zona es muy común que en las bodas se célebre con este platillo-

    -Yo creía que los tacos envenenados, tendrían algo de… Bueno veneno- Camus agrego, pues fue obligado por su bichito a comer ese platillo.

    -Se llama así por el picante, estoy realmente impresionada que aguanten tanto- Sonrió animada.

    -Las tostadas de jerez, no están nada mal- El rubio tan serio como siempre.

    -¿Puedo pedir más enchiladas, señorita Metztli?- Aioros emocionado, sin duda parecía haber desarrollado una adicción por este alimentó.

    -¿Qué te parece la natilla?- Dohko hablo al pequeño Lemuriano que está sentando a su lado.

    -Es muy rica- Habla tan feliz, lograron que el menor no pensara en esa advertencia, y los dulce son buenos para eso.

    -Pidan lo que quieran, que tenemos dinero ilimitado- La joven sonrió –Pero nada de alcohol por el momento- Mira a Death.

    Unas carcajadas inundaron el local, sin duda un ambiente tan agradable y armónico.

    Hasta que dos personas notaron ausencias en la mesa.

    -¿Dónde está Aldebarán?- El pelilila pregunto algo angustiado, pues no lo vio después del cerro.

    -¡¡¡¿Y MI COPIA?!!! ¡¡¡¿DONDE ESTA?!!!- Saga sin duda no es dulce para hablar, pero si preocupado.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- El patriarca, se levantó casi tirando su silla y dándose cuenta que en efecto le faltan esos dos -¡¡¡¿DÓNDE SE METIERON?!!!-

    -Solo pedimos un día… Un día, para divertirnos- La joven con una sonrisa por que de plano ni una sola vez pueden tener un viaje tranquilo, pero ese es el encanto de estas vacaciones.

    -¿Cuándo fue la última vez que los vieron?- Preguntó el acuariano.

    Todos pensaron un momento, hasta que recordaron ese momento.

    -En el cerro de la Bufa- Al unisonó hablaron los allí presentes.

    -Lo siento mucho Señorita Metztli, ¿Podemos ir por ellos?- El peliverde, cubrió su rostro tanto de preocupación como de vergüenza.

    -No se preocupen, los enviare a casa… Y de inmediato iré por los dos perdidos- Sonrió, tratando de animar al patriarca –Lo más seguro es que quisieron explorar el palacio, no debí contar esa historia-

    -Señorita Metztli- Saga se levantó, para acercarse a ella -¿Puedo ir con usted?-

    Esto sorprendió a la joven –Oh, Emh… Si quieres…-

    -Estoy preocupado- Suspiro, admitiendo la única verdad.

    -Mi lindo Saga- Aioros sonrió al notar ese lado de hermandad en su pareja.

    -Voy a darle una golpiza por andar despareciendo, hasta que se le quiten las ganas de volverlo hacer- Y allí está el lado hermano enojón.

    -Mejor, me esperan en la casa y allí le das con la chancla si quieres- Ella sonrió, algo apenada y riendo por la posibilidad de encontrar esa escena.

    Dicho esto, y saliendo del restaurante, después de pagar obvio.

    Los teletrasportó al hogar, allí podrían descansar si lo necesitan, mientras ella va por los rezagados.

    ---En el cerro de la Bufa---

    -Bien… ¿Dónde están…?- Lo que vio la dejo algo enternecida, incluso no quería interrumpir, pero el sol estaba bajando.

    -Oye… Alde…- Hablo en voz baja, mientras se acercaba con cuidado a los dos.

    -Señorita Metztli- Hablo el latino, quien carga al peli azul, dormido en sus brazos.

    -¿Qué ocurrió?- Señalo al inconsciente.

    -Creo que se desmayó por el sol- Hablo con suavidad, sonriendo al ver a géminis menor.

    -Un golpe de calor- Sonrió –Necesitaremos que descansé y tome muchos líquidos- Miro de arriba abajo al grandote –Pero sé que tú te encargaras- Dio una risita –Que lindos se ven juntos-

    Aldebarán sonrió sonrojado –Gracias, pero… Solo así tengo el valor de estar a su lado-

    Ella se cruzó de brazos, mirando a ambos –Date tiempo… Eso te ayudará a relajarte y tener valor- Le palmeo un poco el brazo –Vamos a casa- Le sonrió, mirando al horizonte como el sol se comienza a ocultar.

    Con un solo chasquido se fueron al hogar de la Diosa.

    Si tan solo hubieran visto al cerro que tenían a un lado, habrían apreciado un camino extraño que se divisó de la nada.

    Pero al no sentir al causante cerca… Volvió a desaparecer.
     
  7. Threadmarks: Capitulo 27 (Durango Parte 1)
     
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    ---Al día siguiente---

    -Su mamá fue muy amable por prepararnos el desayuno- Aldebarán hablando tan feliz degustando la comida.

    -Si te gusta tanto…Comete mi ración por favor- Sonriendo tratando de convencer al toro dorado.

    -¿Por qué no lo come mejor señorita Metztli?- Aioria pregunto, pues sin duda la joven no había tocado su alimento en todo ese tiempo.

    -Es que… La avena no es algo como por lo que “Mataría” por comer- Sonrió de manera forzada.

    -Pues está mal, uno debe comer lo que le ofrecen y sin rechistar- El cangrejo teniendo algo contra la joven, para molestarla, sonriendo como si fuera el niño más bueno del lugar -¿Verdad que sí, patriarca?-

    El peliverde, se giró a ver a la Diosa –Eso es verdad… ¿Por qué le desagrada? Le hará bien- Parecía como si volviera a sus tiempos de cuidar a los dorados, y convencerlos de comer algo que no les guste.

    -No tengo una buena experiencia con la Avena...- Sin embargo tendría un momento muy embarazoso pues, su estómago empezó a gruñir.

    -Mejor come pequeña mocosa, si no, no podrás llevarnos a donde sea el destino del día- Death disfruta molestar a la Diosa, sin importarle ser respetuoso con ella después de todo ambos tienen una guerra fría en marcha.

    -Si no le gusta, coma algo mas- La solución del rubio, sin duda es la mejor opción.

    -Es una excelente idea- Sonrió, pero demuestra algo de sarcasmo –Si como algo más de la cocina, mi madre se dará cuenta y recibiré una declaración de guerra en la tarde, en pocas palabras me pegará con la chancla- Abrió sus ojos impresionada, tratando de recordar algo –Pero… Nadie le dirá nada ¿Verdad?-

    Miro ilusionada a los demás hombres, pues ese sería un gran plan, si nadie se entera ella no recibirá ningún castigo.

    -Bueno, si no quiere que se entere entonces…- El león dorado, tratando de apoyar a la Diosa.

    -Pero señorita Metztli, no es bueno mentir- La inocencia de un pequeño, sí que puede causar bastante problemas a la joven.

    -Sé que no es bueno, pero… - Cucharea la avena –La verdad no me gusta, podríamos fingir que si la comí y espero a degustar algo en el viaje- Sonrió nerviosa.

    -Mi maestro Mu, me ha dicho que uno debe comer todo lo que tiene en el plato, sin renegar… Además su mamá se pondrá triste si desprecia su comida- Kiki, le estaba dando una lección de vida a la joven, sin duda destruyendo por completó sus suplicas.

    Ella lo miro, luego a los dorados, para finalmente mirar la avena y suspirar –Acabada por un pequeño de ocho años, que feo- Sonrió forzadamente y pues ya no tenia de otra.

    Comiendo la avena aun contra su voluntad, sin duda no es para nada partidaria de este alimento, por el pequeño Lemuriano tiene razón, se debe comer todo lo que se tenga en el plato, no desperdiciemos nunca nada, al menos que este en mal estado.

    Después de ese incidente con un plato de Avena, la joven dio el aviso que tardaría un poco en averiguar a donde ir, pues varios estados que aún faltan están en costa y debe procurar alejarse lo más que pueda.

    Escogiendo de la siguiente manera.

    Poniendo una diana en la pared, y lanzando algunos dardos, para ver en cual estado llega a caer, recordando que tiene un mapa de la república pegado.

    -Tsk, de nuevo en Baja California… No podemos- Cruzada de brazos y quitando los dardos –Una vez más, pero esta ya es la quinta y los lugares alejados no les doy- Cerro sus ojos, suspirando, estando a punto de lanzar alguno.

    -¡¡¡SEÑORITA METZTLI!!!- Milo gritando algo aterrado.

    -¡¡¡¿HE?!!!- Asustando a la pelicastaña rojiza y lanzando el dardo en otra dirección, quebrando un foco de la sala, y obvio abriendo los ojos asustada -¿Qué? ¿Qué paso? ¿Alguien está en peligro?- Dijo las preguntas, pues no comprendía por que el grito, mirando al caballero quien la llamo.

    -¿Es verdad?- Su rostro parecía bastante nervioso y hasta enojado.

    -¿Qué es verdad?- Ella lo miro atenta, sin duda presentía que algo malo está ocurriendo y si es necesario saberlo.

    -Milo, no creo que por esa razón, debas asustarla así- Camus que se sentía bastante avergonzando por el comportamiento de su pareja, y que le advirtió asustarla así no es buena idea. De hecho sus ojos violetas miran hacia el techo, precisamente lo que se quebró.

    -Tengo que decirle esto cubito- Saco una revista y se la mostró, bastante indignado -¿Cómo es posible que hagan esto, a unos seres indefensos-

    La joven tomo la revista entre sus manos, para mirar con mayor atención a lo que se refiere el peli cerúleo.

    Más rápido entendió a lo que se refería –Ah, ¿Te refieres a esta moda extraña?- Señalo la imagen.

    -Sí, y no puedo entender ¿Cómo alguien hace eso?- Estaba rojo del enojo, incluso su cosmos se ponía algo peligroso.

    -La verdad no sé de donde particularmente nació esta moda, pero… El hecho de ponerse escorpiones en las uñas… Si es algo que hasta a mí me hace temblar de incomodidad… La decadencia de la humanidad se ve en diferentes lugares- Sonrió resignada.

    -Pero… ¿Vivos?- Milo no comprendía como existen personas así.

    -La verdad no puedo tratar de comprender a todos, algunas cosas son entendibles- Le devolvió la revista al Escorpión dorado –Se cómo te sientes, después de todo representas a ese animal en el zodiaco, pero aquí deberían temerles, son venenosos y muy peligrosos- Ladeo su cabeza, como tratando de recordar algo –Pero de los que más debemos cuidarnos son de los güeros de Durango-

    -¿Güeros? ¿Durango?- El mago de hielo y agua, también deseaba unirse a la conversación, aunque más para que su pareja deje de estar haciendo preguntas raras.

    -Güeros les decimos a personas blancas y de cabello rubio en la mayoría de los casos, por ejemplo Shaka pasaría como un güero cabellos de elote- Sonrió con algo de burla –Pero no le digan así, que es como mucha gente de aquí se referiría a él, mas no me gusta usar esos apodos, son bastantes groseros-

    -Ja, ja, ja, ja, eso sería divertido de ver como se pone- Milo sería el primero en molestar de esa forma a Virgo, y sabemos que eso no se quedara así.

    -Si lo haces, será tu funeral- Cruzado de brazos hablo Acuario, dando a entender que es una muy mala idea que haga eso.

    -Volviendo a lo de los escorpiones de Durango- Sonrió calmada –En ese estado, tiene parte de desierto y bueno… Algunos animales ponzoñosos y venenosos, entre ellos los escorpiones güeros que tiene un gran nivel de toxicidad, perfecto para detener el sistema nervoso de algún adulto y si no recibe el antídoto en cierto tiempo, se prepara un funeral- Sonrió alzando las manos, como si fuera el tema más natural de mundo.

    Para Camus esto le parecía bastante impresionante, y algo peligroso, es suficiente con leer de eso, además para escorpiones de esa letalidad ya tiene a su Milo, que no vamos a inmiscuirnos en la vida privada de ellos dos, pero se han de imaginar a lo que me refiero.

    En cambio para Milo, es lo más fascinante del mundo, principalmente por que ama mucho a estos animales, recordemos que el en su infancia tuvo algunos de ellos en su templo, pero el patriarca le ordeno que se deshiciera de ellos.

    Ahora tal vez de adulto podría tener una linda mascotita como la mariposa de Camus, aun viviendo en esa esfera de hielo, perfecta para el Acuariano.

    -Señorita Metztli, ¿Podemos ir a ver los escorpiones de Durango?- Sonrió bastante emocionado, como cuando era chiquito y suplicaba por algún favor.

    La joven, se quedó mirando al octavo guardián, y medito el asunto un instante.

    -Bueno, en esa estado la cantidad de lagos, mar o cuerpos de agua es casi nula, nos podemos quedar en el desierto…- Pensó detalladamente –Existen dos lugares muy divertidos por ver y al final en la noche podríamos observar a los escorpiones con luz ultravioleta y brillan-

    -¡¡¡¿BRILLAN?!!!- Otra razón más para verlos según Milo.

    -¡¡¡SI!!!- La joven contesto emocionada.

    -¡¡¡¿Y CÓMO PASA ESO?!!!-

    -¡¡¡NO LO SÉ, PERO SERÍA INTERESANTE VERLOS!!!-

    Para este punto, los dos se encuentran súper felices, emocionados y dando saltos en su lugar, no se puede negar que Milo y la señorita Metztli se llevan bastante bien.

    En cambio Camus miraba esto algo receloso, pues se siente relegado por la alegría de esos dos.

    Más ninguno de ellos lo dejara fuera de la emoción.

    Tomaron cada uno la mano de Camus y comenzaron a saltar, para unirlo a la fiesta improvisada porque irían a Durango solo por esos animales ponzoñosos, y que brillan en la oscuridad.

    Obviamente el escándalo que tenían los tres ahora, aunque el peliaguamarino se sentía bastante avergonzado por esto.

    Atrajeron la atención de los demás dorados, mirándolos, pues de hecho no entiende que está pasando.

    Pero algunos hasta se comenzaron a unir sin saber a qué se debe este evento.

    Uno de ellos obvio Dohko que está listo para festejar como se debe, además que la noche anterior no durmió fuera de su habitación.

    Al terminar la emoción previa, la Diosa tomo su decisión.

    -Bueno, ya tenemos el nuevo destino y será- Callo para efecto dramático –El estado de Durango, con lugares desérticos, dos sitios muy interesantes y una fauna- Miro cómplice a Escorpio y Acuario –Bastante interesante-

    -En ese caso- Afrodita saco varias liguitas para el cabello –Tomen esto, para que no estén quejándose-

    Los de cabello largo tomaron dicho objeto y se hicieron coletas, para cuidarse del calor. Aunque bastante sencillas, mientras que Piscis se arregló muy bien.

    -¿Estás preparado para este viaje Kanon?- El brasilero le sonrió algo preocupado.

    -Sí, estaré bien- Tratando de hacerse una coleta como los demás, pero no es su estilo –Solo me paso ayer, estaré muy bien…- Se desesperó por no saber arreglarse el cabello –¡¡¡ESTO ES IMPOSIBLE!!!-

    Tauro rio algo enternecido por el comportamiento del Griego, y sujeto la liga del cabello, comenzó a ayudarlo.

    -Gracias- El peli azul solo contestó cortante, incluso molestó, pero no se apartó de esa ayuda.

    Podría ser que nadie observara, pues cada quien en su mundo y escuchando las indicaciones de la Diosa, para sobrevivir en el desierto, además de que deberían tener cuidado con ciertos animales.

    Pero un cierto gemelo mayor esta observado atento el comportamiento de Aldebarán con su hermano.

    -¿Qué tienes mi amor?- Aioros abrazando al portador de Géminis.

    -¿Desde cuándo Kanon se lleva bien con Aldebarán?- Pregunto frunciendo el ceño.

    -Pues… Creo que desde antes de cambiar de habitaciones- Miro atento a donde su novio observa -¿Crees que ellos dos?-

    -No lo sé… Pero… No me gusta- Cruzo sus brazos, refunfuñando.

    -¿Estas celoso?- Sonrió, dándole un beso en la mejilla.

    -No estoy celoso- Refuto en voz baja.

    -Celos de hermano mayor- Canturreo el castaño de la cinta roja.

    -¡¡¡QUE NO!!!- Saga se puso rojo de furia, por estar diciéndole eso.

    Después de que la Diosa se preparará, convocó su poder y aparecieron en aquel estado, sin duda asombrados por sus grandes pastizales desérticos.

    -Esto es Durango, disfrutemos este lugar bastante grande, pintoresco y seco…- Suspiro, señalo hacia una parte del escenario –Vamos para allá, en ese punto está el parque del Viejo Oeste- Sonrió.

    -¿Qué es eso del “Viejo Oeste”?- El patriarca, junto a la Diosa y a su Libra, que va interesado en el lugar.

    -No es algo tan “Propio” De México, pero es en realidad un set en donde varias películas del país vecino del Norte, se han producido, es una atracción- Miro a ambos adultos –Veremos algunos extractos de películas en vivo y además podemos participar, vistiendo ropas de la época- Sonrió emocionada.

    -Películas… ¿Cómo la de anoche?- Dohko contestó animado -¿Sera en blanco y negro?-

    -Ja, ja, ja, ja, no, será obviamente a color, pero en aquella época en que se grabaron la que vimos, no existía tal elementó para hacerlas como las de ahora-

    -Bueno… Me perdí muchas cosas al estar en cinco picos y no sé cómo funciona la modernidad- Sonrió apenado, mientras se coloca un sombrero típico de su país.

    -No te preocupes Dohko, yo tampoco logro entender aun como funciona esto- Mostrando el celular, que ha intentado aprender, pero parecer temer romperlo.

    -Al principio es difícil aprender algo nuevo, pues estamos acostumbrados a ciertas cosas, a mi igual cuando llegaron celulares y computadoras, con mayores herramientas… Me sentía como si viniera de una época antigua- Rio a carcajadas.

    -Pero… Viene de la antigüedad- El patriarca sonrió, pues de hecho están haciendo una especie de broma.

    -Ja, ja, ja, ja, buena esa Shion- La joven alzo sus pulgares, mostrando su alegría.

    -El sol esta algo fuerte- Llevando uno de esos sombreros extras, teniendo una idea bastante linda.

    Se acercó al peliverde por detrás y se lo coloco, para cubrirlo del sol, dándole de paso un tierno beso.

    -Mi borreguito, cúbrete del sol, que te puede hacer daño en tu piel- Siempre tan amoroso con su amado Aries.

    -Dohko…- Rojito a mas no poder por las insinuaciones de su castaño, y más si es delante de la jovencita.

    -¡¡¡AY!!! ¡¡¡QUE LINDOS!!!- En cambio ella súper fascinada por ese lindo amor, de los mandamases.

    -Kiki, no te separes de nosotros- Mu, tomando la mano del menor, fijándose en todos lados, tomando muy en cuenta las advertencias de la Diosa.

    -Si maestro- El pequeño asintió, pero pensando en su situación y que gracias a ello, ha hecho cambios en la rutina que la Diosa planeo, observando un momento la pulsera roja que debería cuidarlo.

    -Ambos estarán bien, no debes preocuparte tanto- El rubio a lado de los Lemurianos, también revisa para que no exista algún peligro.

    Además debo aclarar que el cosmos puede llegar alejar a ciertos seres peligrosos y venenosos, todo lo que sea por su familia.

    Llegando a dicho parque se encontrarían bastante emocionados con la sorpresa, pero existía un pequeño problema.

    -Lo siento, pero hoy solo pueden entrar personas caracterizadas con vestimenta típica del país- La encargara de la entrada les advirtió de aquel peculiar requisito.

    -Pero… ¿Dónde vamos a conseguir trajes típicos de México?- La joven respondió, algo preocupada, porque eso no lo vio venir.

    -Ja, ja, ja, pues están de suerte, que hoy tenemos descuentos en trajes típicos, para todo tipo de cuerpos- La mujer cambia su semblante de uno serio a alegre en un dos por tres.

    -Esto es plan con maña- La joven negó con la cabeza, pero ya están aquí y con dinero ilimitado, girándose a los demás –Bien… Vamos a hacer esto de manera correcta-

    Los dorados, solo miraron algo preocupados, porque sin duda esto va hacer toda una experiencia.
     
  8. Threadmarks: Capitulo 28 (Durango Parte 2)
     
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    Un rato más tarde, después de un cambio de vestuario para todos, podemos apreciar que sin duda sus vestimentas han cambiado radicalmente.

    -Obviamente el mío debe ser la cuera Tamaulipeca- La Diosa vistiendo un traje de saco y falda, color café claro pero en vez de cuero es gamuza de venado falso, es mejor ser sintéticos, grabados en tinte blanco, con algunas flores, y flequillos en los brazos.

    -Esto es muy divertido- El pequeño Lemuriano sonrió, pues de hecho la Diosa y Kiki comparten vestimenta, salvo que la del niño es con un pantalón.

    -Me pregunto cómo lucirán los demás- Ella muy emocionada, pues espera afuera de los probadores a los demás.

    -¿Por qué se le llama cuera Tamaulipeca?- El menor haciendo sus típicas preguntas inocentes por curiosidad.

    -Se supone que esta ropa es confeccionada con cuero de becerro o gamuza de venado, así natural, una vestimenta para protegerse de las espinas y armas, en aquella época era utilizada por los vaqueros- Suspiro un poco –Aunque creo que los flequillos son muy divertidos- Alzo los brazos jugando con dichas cosas.

    -Entonces… ¿Esto protege contra las armas?- El niño asombrado por aquella revelación.

    -Anteriormente sí, pero hoy en día es más un traje típico como…- Giro su vista, pues noto que alguno de los dorados han salido, sonrió pues sin duda no se ven nada mal sus amigos –Mírense, sí que atraerán las miradas en este lugar- Ahora rio con algunas carcajadas.

    -Pero… Usar blanco es demasiado sucio- Aioros se miraba en el espejo, sin duda no se siente muy cómodo, además puede ser que el blanco no sea su color más representativo.

    -No te vas a tirar de un acantilado- El peliverde de cabellos cortos, le contesto con una mirada bastante filosa, pero igualmente incomodo, porque no se siente muy cómodo con el suyo.

    -Aioros te entiendo, el blanco también me parece demasiado sucio, uno debe cuidarse demasiado, y siempre termina manchado- Bufo molesta, mientras se acerca a ellos, y comienza inspeccionarlos –El paliacate se usa en el cuello, no en la frente- Allí la joven le ayudo a acomodárselo adecuadamente.

    -Señorita Metztli, esto es muy incómodo-

    El traje por completo blanco, costa de lo que se conoce como guayabera con pliegues llamados alforzas, en si es una camisa blanca, pero típica del estado de Veracruz, pantalón del mismo tono y zapatos igual. El sombrero de palma pues aún no se lo pone, pero ya veremos si no con el solecito de este lugar no lo hace.

    -Ay, pero si te vez bien, eres un bonito Jarocho- Sonrió para terminar de ayudarlo –Deja que Saga te vea o más bien deja que lo veas, te gustara su traje- Le guiño un ojo, para darle a entender que lo disfrutara mucho.

    -¿Qué es un Jarocho?- Kiki y sus preguntas relacionadas con las ropas y nombres.

    -Es el nombre con el que se denomina a alguien del estado de Veracruz, obvio Aioros no es de allí, pero como va vestido con el traje típico masculino, le dirán así- Rio, para mirar Shura –No es nada malo, así que no se ofendan.

    -El mío es muy similar al de su estado- Shura tan serio, no le convencía del todo sus ropajes.

    Una camisa blanca, con un paliacate café, igual que la chaqueta de gamuza, flequillos angostos en la manga, y pantalón del mismo tono, con zapatos negros.

    -Es similar, pero no exactamente igual, además…- Tomo el sombrero que dejo a un lado y se lo coloco en la cabeza –Te hace falta esto y queda perfecto, déjenselos porque si no el sol les quemara su piel-

    Capricornio suspiro, mirando hacia donde se supone debería salir Aioria, pero ya se está tardando.

    Le pareció raro que a algunos se les asignara un vestidor diferente, al que ellos fueron.

    Pero debe existir algo de decencia y pudor.

    -¡¡¡¿POR QUÉ MI ROPA TIENE QUE SER IGUAL AL DE SHAKA Y ALDEBARÁN?!!!- Grito furioso el peli cerúleo.

    -Vamos no te enojes Milo- Alde, tratando de clamar al enfurecido amigo suyo.

    -Yo no quería cambiarme en primer lugar- El rubio estando bastante molesto por no usar sus ropas típicas.

    -¡¡¡SI CLARO, PERO SI MU TE DICE QUE TE CAMBIES LO HACES!!!- Sin duda Escorpio quería lucirse usando un traje que solo él lleve, sin embargo debía compartir el conjuntó.

    -¡¡¡NO METAS A MU EN ESTO!!!- De inmediato Shaka defendió a su borreguito.

    -¡¡¡PUES ENTONCES CÁMBIATE PELOS DE ELOTE!!!- Y allí está el insulto que le advirtieron no usar.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Los ojos azules del Hindú se contrajeron algo confundidos, pero comprendió rápidamente –No quieres verme vestido igual que tú, te quitare el sentido de la vista en ese caso-

    -¡¡¡ATRÉVETE PELOS DE ELOTE!!!- Milo reto, sin miedo a lo que pudiera suceder.

    -Le dije que no le hablara así, pero claro… Nunca me hacen caso- Sonrió desganada, pero sin duda debería intervenir en este caso –Vamos caballeros cálmense, los tres se ven muy bien, además la vestimenta charra es muy común en México, salvo por los colores y accesorios se puede diferenciar de que estado pertenece-

    -Pero ¿Porque yo debo usar este moño?- Aldebarán tratando de acomodar esa tela en su cuello, que no es tan larga como la que usan Shura y Aioros.

    -Así es el traje, perdonar pero… Algunos detalles ya están borrosos en mi mente de que significado tienen- Rio nerviosa, pues es verdad a veces es imposible recordar todo al pie de la letra.

    -No me gusta usar esto- Se señaló a sí mismo, bastante serio, y dando una mirada de descontando.

    -No seas así Shaka, luces bien- Aioros ayudando a relajar el ambiente.

    -Me refiero a esto que tengo en los pies- Se señaló el calzado café.

    -Son botas charras y ¿Te refieres a las espuelas?- Sonrió, asintiendo conociendo las costumbres del rubio.

    -Si- Contestando en automático.

    -Ya, se quitan y asunto arreglado- Con un movimiento de manos, desapareció ese accesorio del que ella tampoco es muy partidaria –Aun así se ven bonitos, el traje de charro los hace lucir muy bien, que bueno que hubiera de tonalidades similar a sus ropas cotidianas-

    -Señorita Metztli ¿Por qué lo debo llevar?- Milo Quitándose y poniéndose el sombrero grande de charro.

    -Es lo que les toca llevar- Sonrió, pues le hace gracia como el caballero se mira y sonríe ante el espejo, sin duda se siente bonito.

    -El viejo maestro y Death están teniendo problemas- El latino hablo con algo de pena.

    -¿Por qué?- Ella ladeo la cabeza algo confundida.

    -Es que no saben cómo amarrarse esa tela roja- Escorpio contesto tranquiló y sonriente.

    -No saben dónde se la deben colocar-

    -Oh- Entiende que no puede entrar al vestidor de ellos, entonces de afuera hablo alto –Eso va en la cintura, deben darle varias vueltas, hasta que quede ajustada y ya ocultan el extremo sobrante-

    Después de unos segundos se escucharon unos gritos de dolor.

    -¡¡¡ME ESTÁ SOFOCANDO VIEJO!!!- El grito de Death no se dejó esperar, creo que se le pasó la mano.

    -¡¡¡PERDÓN, PERO SE SUPONE QUE ES AJUSTADO!!!- Se escuchó su grito pero con algo de gracia.

    -¡¡¡MEJOR ME SALGO!!!- Cáncer no esperaría, decidió salir con su ropa similar a la de Aioros, pero la tela siendo más gruesa y con una tonalidad beige.

    Acto seguido Libra salió, llevando la tela roja en sus manos, y otra con diferentes tonos impresa en la tela, con diseños coloridos y alegres.

    -Pero… Aún falta saber ¿Para qué es esto?- La mirada de confusión, pues de plano no entiende para que tanta tela que más tiene parecido a una sábana gruesa algo corta.

    -Eso es un zarape y lo deben usar en el hombro, es la forma correcta de llevarlo-

    Algo cansada pues ya se han atrasado bastante tiempo, además que siente que debe tener cuidado de estar utilizando el tiempo a su favor, algo en su ser le dice que está por pasar algo, pero puede que se deje llevar por las advertencias del Dios de la muerte de esas tierras.

    Decidió mejor acomodar las ropas de Dohko y Death con su poder divino, total han pagado y la vendedora regreso a su puesto.

    -Debemos darnos prisa, dicen que hoy habrá varias cosas por ver, como películas de antaño, comida típica del lugar y entretenimiento nocturno, tal vez aquí podamos disfrutar sin tener que movernos tanto- La joven propuso, pues sin duda es una buena idea, para mantener su energía tranquila.

    -Como guste señorita Metztli- Aldebarán contestó energéticamente, pues le agrada la idea de ir de una vez a divertirse.

    -Pero… ¿Dónde están los demás?- Capricornio sin duda ya está preocupado por su León.

    -Yo quiero ver cómo le quedara esta ropa a mi borreguito- El Chino, sonriendo ya desesperado por querer ver al patriarca.

    De hecho todos están bastante curiosos de ver a los siete restantes caballeros, algunos si lo ocultan, los otros demuestran la desesperación por ver a sus parejas.

    -Es cierto…- La joven pelicastaña rojiza, miro hacia el lugar y decidió caminar un poco pero guardando la distancia pues debe respetar su privacidad –Oigan… ¿Ya casi están listos?-

    No hubo respuesta, hasta unos segundos después.

    -¡¡¡NO PIENSO SALIR ASÍ VESTIDO!!!-

    -¡¡¡ESTE NI SIQUIERA ES MI COLOR!!!-

    -¡¡¡¿A QUIÉN SE LE OCURRIÓ QUE ESTO NOS QUEDARÍA?!!!-

    -No es tan malo, pero preferiría usar otro tipo de ropa-

    -¡¡¡ESTO TIENE QUE SER UNA BROMA!!!-

    -¡¡¡TRAIGAN ROPA DE HOMBRE, NO USARE ESTE VESTIDO!!!-

    -Yo usare mi ropa normal-

    Esos gritos sin duda alertaron a los demás, que no perdieron tiempo los restantes y por poco abrieron la puerta principal del otro vestidor.

    -¡¡¡ESPEREN!!!- La joven tuvo que detenerlos, pues aunque sean del mismo género deben de entender que no pueden estar viendo cuerpos ajenos cada que se les ocurra, además que los gritos suenan más a protesta que a otra cosa.

    -¿Qué tan malo puede ser?- Sonrió, levantando sus hombros, pero cree saber qué es lo que pasa –Solo salgan, estamos en confianza, no creo que sea tan malo-

    -Señorita Metztli, enserio no queremos salir- La voz del patriarca algo avergonzada, por que sin duda alguna algo pasa.

    -Por favor, se van a ver bien, además… ¿No quieren ver a los demás?-

    -Vamos mi cubito, todos nos vemos ridículos, no creo que tú te veas peor- Sus dulces palabras para ayudar a su amado.

    La joven se le quedo mirando, con una sonrisa, pero de ofendida -¿Disculpa? ¿Cómo que ridículos?-

    Un suspiró de resignación se escuchó del otro lado de la puerta, sabiendo que debían obedecer, total las burlas no faltaran, pero tendría permiso de golpearlos si eso pasa.

    -Bien…-

    -¡¡¡PERO PATRIARCA, ¿EN VERDAD HAREMOS ESTO?!!!-

    -No tenemos de otra-

    Pasaron unos minutos, cuando la puerta se abrió y dejo ver el atuendo de los otros siete caballeros restantes.

    Al verlos, tanto la Diosa, como Kiki y los otros dorados se quedaron aprendidos, ahora entendían por qué la molestia, pero sin duda les queda bien, resalta su silueta y hasta deja ver una buena cintura y cadera de algunos.

    -El lado positivo, es que se ven súper bien- La Diosa, sonriendo bastante emocionada, pues los trajes típicos femeninos de sus tierras resaltan la belleza de esos hombres.

    Aunque no le agrada mucho el hecho de que la vendedora los confundiera con mujeres, pero a veces así pasa en algunas comedias.

    -Cubito si te vez tan lindo- Milo de inmediato fue con su novio, y sonrió gustoso, pues nunca imagino que lo vería con algo así.

    -¿Cómo alguien puede caminar con estos zapatos? Y… ¿Esta falda?- Su rostro rojo y malhumorado lo decía todo.

    Su ropa es de charro femenino, color negro en su totalidad con adornos a los costados de la falta y en los brazos del saco, una camisa blanca, pero se reúsa completamente a usar el sombrero.

    -Te ves ridículo florecita- La lengua afilada de Cáncer, listo para molestar a piscis.

    -Mira quien habla- Le devolvió el insulto.

    -Sabes Dita, los collares que llevas, se pueden utilizar para que lo ahorques- Lo miro con una sonrisa cómplice –Es un concejo y el vestido Yucateco te queda bien, son tus colores-

    -Gracias señorita Metztli- Sonrió, aunque fuera un vestido de caída, algo de encaje y adornos de flores, con un Jubón que es una solapa cuadrada, sin duda hubiera preferido algo diferente.

    -Espera Florecita…- Viendo que sin duda seguiría el concejo de la joven, con esos collares que lleva.

    -Maestro se ve muy bonito- Kiki asombrado por el vestido de fondo negro, pero estampado con flores de tonos bastante llamativos, y de hombros caídos, por lo que la piel de esta zona se deja ver bastante, y conociendo a Mu, es algo que lo incomoda.

    -Gracias... Mi pequeño- Sonrojado, por lucir de esa forma, incluso hecho su cabello para delante un poco.

    Sin embargo aunque le gusta como se ve, pues su lindo borreguito hace lucir bien cualquier prenda, no le agrada la idea de que alguien vea tanto de él.

    Quintándose la parte del tradicional saco charro, se lo coloco para cubrirle los hombros.

    -Eres muy hermoso con lo que sea- Shaka cuida lo que es suyo, y oficialmente ya no se alejara de él, no desea que se repita algo como en ese bar.

    -Borreguito, mira tenemos la misma tela roja en el estómago- Dohko animando al patriarca, que igual esta sonrojado, y muy apenado por vestir así.

    -Pero el tuyo por lo menos si es de tu género- Resoplo algo derrotado.

    -Shion, el traje de China Poblana es uno muy representativo, además la imagen del escudo luce bastante bien en ti, la lentejuela es lo tuyo- No lo dice con mala intención, si no para animarlo y darle a entender que cada traje es un honor usarlo.

    -Gracias, pero… ¿Enserio no hay otro traje para usar?- Sonrió por compromiso, no le agrada la idea de salir vestido así.

    -Creo que no… Pero el lado positivo, es que sin duda lucen muy guapos con todo- Cruzo sus brazos –Mínimo no usaran los peinados típicos, por eso si es un dolor de cabeza.

    -¡¡¡SAGA!!!- Aioros al ver ese vestido blanco sobre el cuerpo del peli azul, lo hacía lucir casi como un ángel, adornado con algo que el mismo denomino como un delantal pequeño negro y floreado –Te ves precioso- No dudo en abrazarlo, pues se enamora con cada ropa que usa.

    -Aioros… En verdad… Debo estar pagando algo- Dejo caer su frente en el hombro del otro, bastante decepcionado y rojo por el destino que tiene que soportar.

    -Parezco un punto rojo con líneas, y esta falda es demasiado larga- Aioria levanto la parte baja de su traje y noto que la tela parece sobrar.

    -Es que así es el corte, se supone que debe ser para bailar y hacer movimientos al son de la música con la falda al estirarla y levantarla a la altura de la cabeza- Explicó el porqué de esa forma.

    El león dorado, suspiro resignado ya sabe que no hay otras ropas, pero eso no quita que siente ganas de morir de vergüenza.

    En cambio capricornio se acercó para reconfortarlo.

    -Luces bien, el rojo te queda- Tomo su mano y la beso con cariño, aun sin ser nada, haría lo que fuera para ayudarlo.

    Sus mejillas se tornaron carmesí, casi del mismo tono de la tela, desvió su mirada, pues aún no ha respondido a la pregunta y está huyendo tanto.

    -Gracias… Tu luces mejor que yo… ¿Qué es lo que llevas puesto?- Pregunto para cambiar el ambiente.

    -¡¡¡ALDEBARÁN!!! ¡¡¡POR FAVOR CAMBIA CONMIGO DE ROPA!!! ¿Sí?- Kanon suplicando, pues a él también le toco usar un traje femenino.

    La apariencia del gemelo menor, con un una blusa blanca, algo bombacha de los hombros, con tonos azules como en su cabello y una falda hasta media pantorrilla con unos tipos botines blancos, lo hacía lucir mucho más lindo incluso más inocente de lo que se podría ver alguna vez.

    Obviamente el toro no pudo dejar de sonrojarse, y pensar que si alguna vez ese Géminis lo vería de otra forma que no sea un amigo.

    -Kanon, lo haría con gusto, pero… Creo que te quedaría muy grande mi ropa y la tuya…- Hablo entre cortado, pues los nervios del día anterior aún están en su ser.

    Suspiro resignado –Bien… Pero no te separes de mí, tendrás que ayudarme a ahuyentar a cualquiera que se quiera pasar de listo- Apretó su puño, incluso, parándose firme, con las piernas algo abiertas.

    Justo en ese momento una brisa de aire entro y levanto más la falda, pues de hecho él es quien lleva la más corta.

    -¡¡¡¿QUIÉN PUEDE USAR ALGO ASÍ?!!!-Sigue con sus protestas, pues no le agrada esa incomodidad.

    -¿Nunca escucharon de las faldas de combate?- A la joven Diosa, le parecía extraño que estén reclamando tanto, siendo guerreros deberían saber que cualquier atuendo puede ser convertido en arma si se sabe usar.

    -¿Falda de combate?-

    -Cierto, no les he contado de mis propias guerras, solo al pequeño Kiki- Cayo en cuenta que aún no revela mucho de su persona.

    Sin embargo miro el reloj y sabiendo que el día está avanzando.

    -Miren sigamos con la conversación afuera, vamos explorar y como cada quien está bueno… Algunos en pareja y otros con amigos…- Sonrió cómplice –Estarán a salvo, no se preocupen, todos están vestidos de esta forma, así que solo despliéguense, no llamen la atención y…- Miro al pequeño –Kiki, ¿Te gustaría ir conmigo?- Ella queriendo dar privacidad a los jóvenes.

    -¿Puedo maestro?- Miro al pelilila con cierta emoción.

    -Sí, pero… ¿Qué opinas Shaka?- Ahora quiere que su pareja otorgue su permiso, después de todo son ambos los padres del niño.

    -Está bien- No le molesta tener la posibilidad de divertirse a solas con Mu por el lugar.

    -Entonces decidido, vamos a divertirnos y nos vemos para la hora de la comida, allí conocerán más de mis guerreas-

    Dicho esto, y aun en contra de la voluntad de muchos, salieron de aquellos vestidores, para que todos puedan apreciar la belleza y elegancia que esos extranjeros pueden exponer con la ropa típica.
     
  9. Threadmarks: Capitulo 29 (Durango Parte 3)
     
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    Entonces fue así como todos se dispersaron por el lugar, y de hecho todos los visitantes llevan la ropa típica del país, bastante arreglados y elegantes, así que pueden pasar desapercibidos y no sentirse más incomodos de lo que están.

    La primera parada por una de estas parejas, fue en efecto ver una representación de alguna película del viejo oeste filmadas ahí.

    No es la gran cosa pero entretiene a Leo y por su defecto a Capricornio también, aunque está más atento al quinto guardián que al mismo show.

    Para Shura, Aioria se ve mejor con su ropa normal, la de entrenamiento, la misma armadura, la ostentosa ropa de este país, puede sentarle bien, pero no le hace justicia en lo más mínimo.

    Podría quedarse mirándolo todo el día y estaría feliz, pero lamentablemente ninguno de los dos podrá cumplir con sus actividades sin ser interrumpidos.

    -Hola hermosa- Un joven hombre que parece algo pasado de compas, se le acercó al castaño, siendo el recién llego bastante impertinente -¿Vienes sola?- Le sonrió con tanto cinismo.

    Y para el carácter que Aioria se carga por estar vestido de esa forma, frunció el ceño, listo para contestar al hombre.

    Con la voz más grave que pudo hacer –Soy hombre- Lo miro bastante molesto, incluso listo para atacar por si es necesario.

    -Oh, pero que sorpresa… No importa le tiro para ambos lados- El otro sonrió, tomando la muñeca del León dorado, acercándose más a su rostro.

    Esto provoco que rápidamente diera un paso hacia atrás, pues el olor a alcohol en ese hombre le asqueo tanto.

    Pero el hombre impertinente tendría que rézale a su Dios sin duda, pues una mirada casi asesina fue lo que capricornio le dedicó, al sujetar su asquerosa mano, para quitarla de la suave piel del otro.

    -Suéltalo- Fue lo que dijo, antes de apretar mas la muñeca del hombro, casi a punto que quebrarle los huesos.

    -¡¡¡SUÉLTAME!!!- Le grito exasperado el ebrio -¡¡¡MALDITA SEA!!!-

    -Más te vale alejarte de él, si no te romperé cada hueso de tu cuerpo- Si pudiera usar Excalibur la utilizaría sin duda, nadie puede tocar de esa forma a Aioria o hablarle así sin recibir un castigo.

    Pudo zafarse del agarre del peliverde, solo porque Shura lo dejo, después de esa amenaza, pero parece que aun quiere seguir molestando –Pues ese hermoso, nunca dijo que estuviera acompañado-

    El castaño con la simple acción del décimo guardián en defenderlo, lo dejo bastante sorprendido, usualmente se defiende solo, pero ser protegido de esa forma le pareció lindo, aunque también tiene cosas que decirle al sujeto.

    -¡¡¡NO TENGO QUE INFORMARLE A NADIE QUE ESTOY AQUÍ CON SHURA!!!- Alzo sus puños, pare verse amenazante, pero la ropa lo hacía lucir más lindo que peligroso.

    -¿Así que vienes aquí con tu novio, vestido de esa forma?- Tiene una burla tonta para cada cosa que digan estos dos –Que raros fetiches, de seguro te cogerá atrás de…-

    Antes de que el mismo león reaccionará de esa misma forma.

    El puño del peliverde, ya ha atravesado el aire, directo al rostro del imbécil que está diciendo tonterías de su persona.

    Es la gota que derramo el vaso, nadie insultaría a Aioria en su presencia y tampoco estando ausente, lo dejara en claro donde sea.

    Su mandíbula apretada, con sus ojos jades inyectados en completó coraje, un rostro de gran expresión para alguien que tiende a mantenerse siempre al margen.

    -¡¡¡NO TE ATREVAS A INSULTAR A AIORA DE ESA FORMA!!!- Su sangre hirviendo por el atrevimiento del sujeto que yacía en el suelo con la nariz toca y básicamente toda la cara.

    Estaría dispuesto a molerlo a golpes, si no es que el mismo Griego lo detiene pues la gente se está arremolinado alrededor, y esto podría significar problemas para todos.

    -Vamos Shura- Lo tomo de la mano, para salir de allí y esconderse mejor, con el simple golpe que le dio al sujeto, lo pensara dos veces antes de volver a insultar a alguien.

    Como batallo para correr, con ese vestido.

    Obviamente el peliverde aun deseaba matarlo, pero decidió desistir por la insistencia del castaño.

    Cuando por fin estuvieran seguros, bastante lejos casi a la entrada, pudieron tomar un respiró y dejar de sujetar la bendita falda de esa ropa.

    -Uf- Resoplo cansado –Ese maldito me las pagara después- Dijo esto haciendo puño su mano, obviamente aun deseaba desquitarse él, pero miro de reojo para darse cuenta del estado del peliverde.

    Tan serio y calmado, su rostro nunca expresa ninguna emoción, pero en esta ocasión… Demuestra lo enojado que esta, sus puños están apretados, tanto que sus nudillos se están volviendo blancos por la presión.

    Entendió por qué lo hizo, los sentimientos de capricornio no son un secreto para él, pero… No sabía si era lo correcto corresponder, tiene grandes sentimientos por Shura, pero es demasiado tímido para hacer algo.

    Suspiro y entendía que es el único que logrará calmarlo en ese estado.

    -Cálmate Shura- Sujeto la mano que esta manchada de sangre.

    -¡¡¡NO ME PUEDO CALMAR!!!- Alzo la voz, con el ceño fruncido, y sus dientes apretados -¡¡¡ESE IDIOTA… TE INSULTO Y QUIERO ACABAR CON ÉL!!!-

    -No pasa nada- Hablo de la forma más calmada posible –Ya paso, ese estúpido sujeto lo pensará dos veces antes de molestar a alguien más y…- Se da cuenta que sus palabras no están sirviendo de nada, lanzo otro suspiro -¿Por qué te importa tanto? No es algo que realmente me lo tome a pecho-

    -Me importa, porque no quiero que nadie se atreva a tocarte, o decirte algo así- Sabe que debe tranquilizarse, toco su entrecejo para respirar profundamente –Aiora…-

    Sabe que cualquier cosa que intente no funcionará, pero giro a verlo cuando lo llamo.

    -Tú sabes que te quiero, no como amigo, si no… Como pareja, por esa razón mi forma de actuar ante esa situación sé que no fue la mejor, pero creo que es correcta- Tomo ambas manos del León, para acercarlas a su rostro y depositar un beso en cada una –Aunque no me correspondas, quiero que sepas que te protegeré, y no me importa que me castigue la Diosa Metztli o el patriarca o la misma Atena, no permitiré que nadie te insulte o manche tu nombre- Hablo seguro Capricornio, tratando de actuar calmado, aunque su semblante aun denota enojo.

    Esto provocó que las mejillas de Aioria se enrojen, no comprendía como una situación tan molesta, lograra dar este ambiente romántico.

    No puede huir, no existe algún camarada entrometido que de paso a escapar.

    Bajo su mirada, no lo puede ver a los ojos, quiere decir algo, pero las palabras no logran salir.

    Cerró sus ojos para no tenerlo que contemplar y caer en esos encantos del peliverde, pero fallo… Salvo por una idea que surco su mente repentinamente.

    Podría servir… Una forma sin palabras de demostrar lo que siente.

    Se atrevería a besar los labios de Shura, incluso lo está por hacer, salvo que al dar un paso sintió como él mismo piso la falda demasiado larga para su gusto, y gracias a la gravedad, el suelo lo reclama.

    Para su suerte capricornio reaccionó, sosteniéndolo de frente entre sus brazos, demasiado cerca, ambos se dan cuenta del sonrojo en sus mejillas.

    Uno manteniéndose enojado y serio, mientras que el otro nervioso y sin posibilidades de hablar.

    Pero el mundo es de los valientes y atrevidos.

    Mejor ahora que nunca, ya que la cercanía al rostro ajeno es demasiada, además que desea mejor ver los ojos serios y tranquilos de Shura que el enojo en ellos.

    Es posible dar más miedo que su simple presencia.

    Sujeto la camisa del Capricornio, lo acerco con fuerza al propio para besarlo, estar entre sus brazos, le da la seguridad de no caer sin importar nada.

    Ese cálido tacto, algo tosco por la forma de actuar de Aioria, es delicioso para Shura, esa boca es perfecta para la suya.

    Puede que se siente algo mal por besar a alguien que vio prácticamente crecer, pero solo son tres años de diferencia.

    Aprovecho el momento, sujetando con fuerza la nuca del castaño, para impedir que ese beso se rompa hasta que el aire falte, no dejaría ir ese sabor nunca más.

    Les doy igual la gente que paso, e incluso tomo algunas fotos, creyendo que era alguna representación de la época antigua.

    Y dejando a la hermosa pareja conformada por Shura Y Aioria, podemos pasar a otra situación que está ocurriendo al otro lado de allí.

    Justamente por los puestos de comida, tan tranquilos paseando por este lugar, Aldebarán y Kanon.

    Uno sufriendo por el tipo de vestimenta que deja ver sus piernas, que no podemos negar que están bien torneadas y parece que el vello no crece tan evidente en ellas.

    Mientras que el toro va perdido en la silueta del peli azul, que ha decidido disfrutar aunque se vea ridículo.

    -Me quejaba algo de esta ropa, pero la falda ayuda a estar fresco- Sonrió con burla, pues decidió darle un visto bueno a la situación.

    Rasco levemente sus cienes, algo sonrojado por el buen humor que presenta el gemelo menor –Si, como tú digas- Rio nervioso, sin duda el calor del lugar y su propia timidez le causa mal efecto –Creo que debería quitarme esto-

    -¿Qué? ¿Acaso no soportas estar algo formal?- Le miro retadoramente, mientras camina con las manos en la cintura, bastante triunfante.

    Aprovechando que se alejó unos pasos, dijo en voz baja algunas cosas –Te ves muy lindo- Agradece que no tenga un gran oído, y los mormullos de los demás escondan su propia voz.

    Mas siguió caminando, en su interior sabe que es casi imposible para él, tener el corazón del géminis, se siente tan poca cosa, su apariencia, es algo que lo detiene tanto, puede que no sea tan divertido que los demás, así que no tiene nada a su favor.

    Suspiro resignado.

    Mira la figura del otro, como se emociona por las cosas, y de seguro en su mente está planeando alguna nueva broma que hacerle a alguien.

    -Es mejor ser solo su amigo- Hablo para sí mismo, volviendo a entender que no es capaz de ser la pareja de Kanon, solo en sus sueños y puede que como compañero tenga la posibilidad de estar a su lado.

    Detuvo su andar algo triste, pero rápidamente se debía recuperar para no hacer sospechar a nadie.

    -¡¡¡OYE ALDE!!!- Escucho el llamado, pero nunca se imaginó que el peli azul estuviera mirándolo de frente y tan cerca.

    Esto provocó un sonrojo en sus mejillas, asustándolo y retrocediendo un poco.

    -¿Q... Que… Pa… Sa?- Hablo tan nervioso, que no supo que más hacer que tartamudear.

    -¡¡¡MIRA!!!- Señalo emocionado, hacia algún lugar, tirando del traje.

    Obviamente observo hacia la dirección que le muestra -¿Un concurso de quien come más picante?- Pregunto pareciéndole curioso, pues el peli azul no es partidario de ese sabor.

    -Eso no, si no el premio- Volvió a sonreír bastante emocionado, casi arrastrando al más alto –Es una dotación de diez cajas de rompope- Sus ojos se iluminaron, como si volviera a ser niño -¿Te imaginas? Me haría muy feliz- Ya está en su mundo de ensueño.

    Podría ver ese lindo rostro todo el tiempo, demasiado cerca, la última vez que pudo estar así, fue tan solo ayer, y Kanon sufría.

    -¿Me puedes hacer un favor?- Sonrió, porque sin duda sabe manipular muy bien a cualquiera y su nuevo amigo no es la excepción, puede que lo haga inconscientemente, y más porque este griego no tiene ni la mínima idea de los sentimientos del latino.

    -Claro- Afirmó sin saber qué es lo que le pedirá.

    Y en un dos por tres, se encuentra el buen Alde, en el escenario, sentado frente a una mesa larga, donde un mantel de cuadros rojos y blancos adorna el lugar.

    Pobre Aldebarán, ahora está comprometido en ganar ese concurso, sin duda debe agradecer el entrenamiento previo y no se refiere al de caballero dorado.

    Esas competencias entre la Diosa y él porque latino soporta más el picante, pero la joven lo ha derrotado en todas las ocasiones.

    Pero sabe que es capaz de aguantar mucho.

    Además ese participante en particular, tiene una muy buena motivación.

    Vestido aun con esa ropa típica femenina, le anima tanto, puede que solo sea por el premio, pero escuchar que Kanon vitorear su nombre, le llena de entusiasmo.

    Sonrió, pues está decidido a ganar, esperaría a que inicie.

    Aunque por su mentalidad de emoción no se dio cuenta que un rostro familiar le está haciendo competencia, pero no de mala forma.

    -Hola Alde- Le saludo bastante animado, y hasta con pena.

    -¿Aioros?- Le extraño al otro escucharlo.

    -Veo que también te convencieron en particular- Sonrió.

    Aun estando con su emoción inicial, entendió rápido –Saga también estaba cerca-

    -En cuanto lo vio, me pidió participar- Cerro sus ojos, señalando con la cabeza al gemelo que lo espera entre la multitud.

    -Entonces… Competiremos por ellos- Dijo esto sin siquiera pensarlo.

    -Sí, nos convencen muy fácilmente, aunque…- Sonrió algo cómplice –A mi saga me convenció, pero Kanon a ti… ¿Alguna motivación para hacerlo?- Le cuestiono con bastante burla.

    -Solo es un favor… Que… Que… Le hago… A un… Amigo- Su rostro sonrojado no se puede ocultar, pero rápidamente se volteo para delante, intentando ignorar al castaño que sin duda logra descifrarlo muy bien.

    Ellos sufriendo por esos gemelos, mientras estos competían entre si para ver quien anima mejor a su competidor

    A la hora de la comida, se reunieron.

    Obviamente notaron la nueva pareja formada por Shura y Aioria, pues van tomados de la mano y el menor es quien tiene las mejillas sonrojadas a más no poder.

    Pese que a los demás les da igual, la Diosa sonrió, felicitando a la feliz pareja, mientras les da a escoger entre los cinco platillos, bueno cuatro, ya sabe que las empanadas de chilacayote, o de ese tipo de calabaza van para los vegetarianos del grupo.

    Los platillos a escoger son el tradicional pipián rojo, tacos laguneros, Gallina borracha (Esta fue la favorita de los tóxicos pareja aun no oficial pero… Se nota que está confirmada) y el famoso caldo duranguense.

    Todo a base de carne, algo que no molesta a la mayoría.

    Pero lo que si extraño más, fue el hecho de que sagitario y tauro tuvieran la boca roja, no deseando probar nada, solo tomar agua, helado, lo que fuera, pues el ardor en sus lenguas no se puede evitar.

    Pobre de Aioros sin duda debe estar deseando leerle la cartilla como acá se conoce al novio de su hermanito, pero será para otra ocasión, ahora necesita sentirse mejor.

    Mas el alegre de Kanon, con sus cajas de rompope, que como demonios las habrá cargado hasta allí, bueno si sabemos, pero los demás se lo peguntan.

    Saga podrá estar decepcionado, pero aun así cuida de su novio, pues el pobre dio su mayor esfuerzo, pero el latino sin duda tuvo mejor resistencia al final.

    Cada quien comió, contando un poco su travesía en el lugar, y que no estuvo tan mal los trajes típicos, pues brindaron mejor ventilación a veces, aunque es difícil correr con ellos.

    Por su parte Mu sigue estando cubierto con la ropa que Shaka se quitó para cuidarlo, este rubio es protector a otro nivel.

    Mas parece estar todo bien, cada pareja sufrió a su forma, pero los más representativos fueron los antes mencionados.

    Sin embargo parece que el día está acabando muy rápido, teniendo un poco más de tiempo antes de irse decidieron dar un breve paseo, antes que oscurezca deban retirarse.

    Caminar bajo el sol por tanto tiempo los agoto, sobre todo que al final del día la ropa se hace más pesada para todos.

    -Señorita Metztli-

    Se estira un poco, pues se siente bastante agotada -¿Qué pasa pequeño Kiki?-

    -¿Cree que se haga realidad lo que dijo ese Dios?- Aun sigue preocupado por las palabras de ese sujeto.

    Ella lo miro, y acaricia sus cabellos –No creo, nos hemos alejado estos dos días del agua, solo debemos hacerlo por cinco más y lo lograremos- Trata de animar al pequeño, haciendo pantomimas y movimientos con los brazos.

    Mas el niño se siente algo triste –Arruine un poco las vacaciones-

    -Para nada- Cruzo los brazos delante de su pecho –Como sea tendríamos que venir a estos estados, que mejor hacerlo de una vez- Le sonrió, ofreciéndole un poco de arroz con leche que había comprado para el niño.

    -Gracias señorita- Recibió el dulce con bastante alegría.

    -Vamos Kiki, debemos regresar, todos estamos bastante agotados de este estado- Sonrió algo confundida –Y eso que solo visitamos un solo lugar- Abrió sus ojos –Creo que la ropa no es la más cómoda para caminar- Se señala a si misma –Si sabes a lo que me refiero-

    El peli naranja solo sonrojo, y caminó delante de la Diosa.

    Ella lo comenzó a seguir, pero se detuvo cuando sintió algo o más bien escuchó un ruido.

    Se giró algo preocupada, pero atenta para cualquier cosa.

    Espero unos segundos, sin embargo no escuchó nada más, lo único que diviso fue un bebedero para caballos, lleno de agua hasta el tope.

    -Mmh- Miro con atención, sin embargó no escuchó nada, mas su sentir sigue en alerta –Creo que no es nada-

    Sin más fue con los otros quienes la esperan unos metros más adelante.

    Y con sus movimientos de manos regresaron al hogar de la Diosa.

    Pero parece que el lugar que dejan atrás, justo donde la Diosa escuche ese ruido extraño, el agua de aquel bebedero comenzó desbordarse sin siquiera tener la llave abierta, de hecho dicho dispensador está bastante alejado.

    ¿Acaso algo los está siguiendo?
     
  10. Threadmarks: Capitulo 30 (Querétaro Parte 1)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

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    ---Al día siguiente---

    Más bien muy por la mañana, algo está ocurriendo en la casa de la Diosa.

    -Hija, despierta- Una voz suave y bastante maternal habla a la joven dormida.

    -¿Mmh?- La joven se acomoda en su cama, tratando de saber que desea su progenitora.

    -Necesitamos tu ayuda cariño- Sentándose en la cama de la joven.

    -¿Si? Mamá…- Aun con los ojos cerrados tratar de seguir la conversación -¿Qué necesitas?-

    -No yo-

    -¿Papá?- Pregunto adormilada.

    -Tampoco- Contesto de manera inmediata.

    -¿Mi novio?- Abrió un ojo aun confundida.

    -No- Negó con la cabeza.

    -¿Mis amigos?- Se estiro, volviendo a cerrar los ojos.

    -No- Suspira, sabiendo que la atención de la joven se volvería a la almohada, pues es bastante temprano –Tu prima de Querétaro, tiene un pequeño problema- Entrecerró sus ojos, sabiendo que no es una noticia que le agrade a la joven.

    -¿Qué le pasa?- Bostezó con cansancio -¿Se quedaron sin chiffon rosa en todas las tiendas?- Rio por su pésimo chiste.

    -No, mira… Sabes como yo que hoy es su quinceañera- La mueve levemente para que se despierte de una vez.

    -Si- Sentándose a lado de la mujer –Por eso planeé el recorrido en ese estado para mis amigos, con ustedes y mi novio, porque en la noche iremos a festejar su quinceañera- Movió los hombros simulando baile.

    -Sí, ese es el plan, pero surgió un pequeño inconveniente- Le sonrió mirándola con esos ojos que sabes que estas a punto de ser obligado hacer algo de lo que te arrepentirás después.

    -¿Qué inconveniente?- Pregunta haciéndose para atrás con cierto miedo.

    -Tres parejas para el vals le cancelaron a última hora- Le dijo esto con una sonrisa.

    -Pues… Sabes que David y yo no pudimos ayudarla con eso, ya que sospecharían que no soy completamente humana- Dijo eso ladeando la cabeza.

    -Bueno… Sé que tú y tu novio no, pero…- Miro al frente bastante preocupada –Si tan solo conociéramos a algunos jóvenes, bastantes amables y que puedan adaptarse un poco a las circunstancias, además que tengan algún tipo de entrenamiento y disciplina para hacer cualquier actividad- Le dijo estas palabras, para ver si capta el mensaje.

    -Cierto… Si tan solo conociéramos a algunas personas así…- Se quedó pensando como si aún estuviera procesando toda la información, pues no se ha despertado del todo.

    -Y sobre todo, si son algunos extranjeros, que se están haciendo pasar por tus primos y que de todas formas van a ir a la fiesta- Le tomo la mano, para intensificar su pedido.

    -Oh…- Dijo esto bastante tranquila, pero unos segundos basto para que esas ultimas pistas la hicieron entrara en razón –Pero… ¡¡¡¿CÓMO?!!!- Bastante impresionada.

    -Sería una gran opción, solo necesitamos tres de esas bonitas parejas y asunto arreglado- La madre de la Diosa hablo bastante emocionada, como si la idea fuera la mejor de todas.

    -Pero... Mamá, uno todos son hombres, dos no saben la corografía, tres la familia va a sospechar repentinamente y cuatro… No creo que ellos quieran- Su rostro muestra la confusión y algo de desaprobación a la idea.

    -Ayer se vistieron de mujer para ese evento que los llevaste- Rápidamente refuto con esa carta –Además varios son bastante bonitos, que podrían pasar como jóvenes muy hermosas- Sonrió para convencerla.

    -No les cambiare el género- Hablo con miedo.

    -No hablo de eso, si no… Bueno… Tú puedes lograr que se oculten como chicas, ya ves que no todos aceptan relaciones de dos personas del mismo género- Cerro sus ojos, denotando algo de molestia ante esa realidad.

    -Y aunque lo logre hacer, ¿Quién nos asegura que querrán hacerlo?- Levanto sus manos para denotar su punto.

    -Bueno, si les preguntas, puede que acepten- Le sonrió, dándole un ligero abrazo.

    -Y ¿Qué les digo?- Se encogió de hombros –Chicos ¿Qué opinan de que algunos hagan de damas y otro de chambelanes?- Sonrió mirando a si progenitora y luego sería –Te lo aseguro, nadie puede así de genial-

    -Solo pregúntales- Se levantó, desordenando los ya revueltos cabellos de la joven –Veras que pueden sorprenderte-

    -Al menos que los amenaces, no veo de otra forma- Se levantó de la cama, lista para buscar un cambio de ropa.

    -No seas tan negativa, mija- Le sonrió, para salir de la habitación de ella –Pero si no aceptan te castigare- Y con la misma salió.

    -Pero…- Se giró sorprendida –Mamá, eso no es justo- Y se dejó caer en la cama.

    Encontrándose en un predicamento, teniendo que hacer una pregunta bastante incomoda, y con ello un pedido de auxilio.

    Pero puede ser que tenga razón y la sorprendan gratamente, aunque no sabe cómo debería soltar esa bomba.

    Así que la señorita Metztli está en una lucha interna entre preguntar algo bastante vergonzoso y si no lo hace… Enfrentarse a la ira de su madre.

    -Bueno si no aceptan, solo me darán con la chancla- Sonrió desganada –Como sea estoy muerta-

    Después de mucho pensar y escoger las palabras correctas, además de un almuerzo bastante familiar en esta ocasión, en donde la joven estuvo más callada que de costumbre, pensando en cómo decirles y tanteando el terreno de paso.

    Algo que notaron los dorados, pero no preguntaron en lo más mínimo, posiblemente ella este ocupada en otros asuntos.

    Pero se llegó la hora de ir a su nuevo destino y esperan la señal de aprobación de la joven.

    Sin duda se llevaran una sorpresa con lo que ella les dirá.

    Estando todos en la sala, teniendo entre ellos una conversación y burlas, pues en esta ocasión Escorpio intento hacer tortillas a mano y no le salieron nada bien, solo logro llenarse las manos de masa.

    Y Kanon presumiendo que ahora es el mejor en ese trabajo, incluso recibió elogios de la madre de la Diosa y eso sabemos que significa que se volvió un experto.

    -Bien… Llego la hora- Se dijo a sí misma, antes de ir con ellos y saludarlos –Hola- Su sonrisa forzada se nota.

    -¡¡¡ESTAMOS LISTOS SEÑORITA METZTLI!!!- Grito Aioria tan animado.

    -¿Por qué estas gritando?- Aioros interroga al menor.

    -Tal vez un gatito tuvo una muy escandalosa noche, que lo dejaron sordo- Death dando sus comentarios tan ácidos por la mañana.

    Capricornio se puso rojo, pero del coraje, que el otro estuviera de boca suelta, estando a punto de hablar, pero alguien interrumpe para defender al león.

    -Death Mask- Sagitario llamo la atención del cuarto guardián –Shura no sería capaz de hacerle nada a mi hermanito, ya hablamos anoche y quedo muy en claro, que lo respetará bajo cualquier circunstancia- Sonrió con una mueca bastante aterradora.

    El cangrejo de inmediato se quedó bastante mudo, pues el rostro de Aioros nunca se vio más aterrador, que cambio la atmosfera el lugar radicalmente.

    -¿Ya vez lo que provocas?- Afrodita de inmediato le llamo la atención, sintiendo el cosmos alterado del centauro.

    -Esta vez creo que aprendí mi lección- Si aunque no lo crean parece que el cangrejo lo pensara dos veces ante de abrir su gran bocaza.

    -Eh…- Hasta la Diosa sintió ganas de ocultarse por como Sagitario está actuando, pero es mejor intentar que todo vuelva a la normalidad.

    Y ¿Que es mejor que soltar una pregunta bastante curiosa?

    -¿Alguno sabe bailar vals?- Sonrió con bastantes nerviosos, mirando a los quince allí presentes.

    Obviamente que todos voltearon para mirarla con los ojos de confusión que pudieron dar, desconcertados por lo que ella ha dicho.

    -Vamos… No me dejen esperando- Su sonrisa cada vez más forzada, y con los nervios de punta, rogando que le digan que si alguno de allí sabe bailar y agarrarse para seguir.

    -Yo sé- Camus hablo desde su asiento, con algo de timidez.

    -¡¡¡EXCELENTE!!!- Sonrió con mayor confianza y de nuevo a mirar a los demás -¿Alguno más?-

    Se miraron entre sí, pensando quien pudiera tener ese don para ese específico baile.

    -Yo aprendí un poco- El patriarca alzo la mano, mirando a la joven que sonrió fascinada, y que hasta le puede intrigar esa mueca.

    -¡¡¡MUY BIEN!!!- Sus ojos se iluminaron, para luego volver a preguntar -¿Alguien más?-

    Mientras los demás siguen siendo interrogas por la joven, el castaño marido del peliverde de cabellos largos, lo cuestiona.

    -¿Desde cuándo sabes mi borreguito?- Le tomo las manos, pues le causa bastante curiosidad.

    Esto lo hizo sonrojar un poco, pues no lo había comentado con nadie, ni siquiera con su amado Dohko.

    Suspiró –En una misión que Degel y yo tuvimos que realizar, me enseño por que debíamos ir a un baile, encubiertos-

    -Y ¿Con quién bailaste?- La mirada verde se afilo, para saber cualquier información de esa misión que no le conto en lo más mínimo.

    El patriarca, suspiro bastante cansado, pues le está montando una escena de celos –Con unas señoritas, pero eso fue hace más de doscientos años, casi trecientos, no te debes poner así- Dijo algo avergonzado por recordar ese momento.

    -¿Cuántas?- Frunció el ceño.

    Desvió su mirada, cruzado de brazos y algo avergonzado –Fueron solo tres, y… Degel me salvo al final…- Su sonrojó se denota hasta en las orejas –No me gusto esa atención, además sabes que a mí no me gusta nadie más que no seas tú- Hablo nervioso, pues declara sus sentimientos y que en si fue parte de la misión.

    Aun así muestra su molestia y en un momento a otro, abrazo con fuerza al peliverde, sin importar que sus alturas sean diferentes, de una forma bastante protectora, además que lo celosos lo dominan.

    -Está bien borreguito, pero…- Apretó sus brazos alrededor de la cintura, sin importar que los doraros los estén viendo –Quiero que bailes conmigo, tres veces por cada persona con la que bailaste esa noche-

    Shion cerró sus ojos, suspirando, entendiendo que el caballero de Libra habla por los mismos celosos, y sabe perfectamente que le gusta esas demostraciones de afecto de su Tigre, como le dice en la intimidad.

    -Está bien- Hablo derrotado.

    -Eso suena muy bien para mí y mis intereses- Hablo la Diosa en voz alta –Pero primero necesito a otro más que sepa bailar vals- Sonrió mirando a los que faltan y sus ojos se posaron en el Lemuriano de cabellos lilas –¿A qué sabes bailar muy bien?- Lo señalo guiñando un ojo.

    Los ojos se posaron en el ariano, esperando su respuesta, incluso al rubio le interesa saber eso y más si llegara a tener una historia similar al patriarca.

    Mas el pelilila sonrió poniendo las manos delante –Lo siento… Pero no se bailar en lo más mínimo-

    -Eso lo puedo confirmar- El latino hablo con una sonrisa sincera.

    -¿Cómo que confirmas Tauro?- Sus brazos cruzados y ojos azules posados con bastante furia, pues de verdad quiere una explicación.

    -Alde ¿Cómo sabes que él bebe borrego no sabe bailar?- Su tono parece menos molesto que el del rubio, pero no tan calmado.

    -¿Eh?- El brasileño, miro algo asustado a estos dos que le exigen una explicación con solo la mirada –Esperen… Por favor… No crean nada malo y…- Se siente algo nervioso por la furia contenida de Virgo, pero en su corazón siente una calidez porque Kanon este interrogándolo también.

    -Fue cuando éramos niños, vimos a Shura bailar con Death y quisimos imitarlos, pero le pise los pies, le di un golpe en el estómago al tratar de dar una vuelta, y lo noqueé al alzar mis brazos- El ariano hablo sobre aquella vez, con solo cuatro años y por mirar a los dos mayores.

    -Ja, ja, ja,- Afrodita rio a carcajadas por esa anécdota –Fue la vez que ambos les gane en la apuesta, obligándolos a bailar flamenco-

    -¡¡¡ESO SE SUPONE QUE NADIE LO SABRÍA FLORECITA!!!-Grito Death.

    -No fue mi culpa, ja, ja, ja, ustedes ¿Para que apuestan contra mí?- Esta tan rojo por las carcajadas.

    El peliverde se cruzó de brazos, bajando la mirada avergonzado de que se enteraran de esa vez que bailo con el cangrejo.

    -¿Así que sabes bailar?- Aioria lo miro con una mirada curiosa.

    -Solo flamenco, porque lo aprendí de pequeño- Su sonrojó no se puede ocultar, mas abraza a su león para ya no hablar del tema.

    -Entonces… Shura, sabes hacerlo- Ella hablo bastante animada, pero de repente reacciono –No sean malpensados, me refiero a bailar-

    -Nadie pensó…- Miro a Death y Kanon, que contenían la risa contra el capricornio –Bueno esos dos idiotas pueden que si pensaran mal- Saga hablo.

    -¡¡¡¿CÓMO QUE TONTOS?!!!- Ambos jóvenes hablan al unísono, ofendidos por ser llamado de esa forma.

    Después de esas pequeña discusiones que sin duda alegraron a todos los allí presentes, la duda le comenzó a saltar.

    ¿Por qué la Diosa anfitriona les ha preguntado eso específicamente?

    No tardaran mucho para saber esa respuesta.

    Suspiro resignada, pues con solo las miradas se puede notar la interrogantica, que no puede ocultar más la verdad.

    -Verán… Les hice esa pregunta… Porque necesito su ayuda… Con urgencia- Poso sus manos delante de su rostro, cerrando los ojos, para suplicar sin duda.

    Un comportamiento algo inusual, pero la joven tiende a ser bastante histriónica en su comportamiento.

    -¿Qué necesita señorita Metztli?- De inmediato el patriarca decidió preguntar, ante los demás jóvenes que no desean hablar por miedo a la respuesta.

    -Pues…- Sonrió apenada, pero ya ha repasado lo que dirá –Verán, hoy tenía planeado que visitáramos el estado de Querétaro, uno muy lindo… Y además, al final del día nos quedaríamos allí, mis padres y novio también nos acompañarían en esta ocasión, por una razón muy buena- Alzo el dedo índice para enfatizar –Pues iremos a una quinceañera-

    Obviamente parece que los jóvenes allí presentes, no saben a lo que se refiere con esa palabra.

    -¿Qué es una quinceañera?- El más pequeño de todos pregunto.

    -Es una fiesta de quince años, por lo tanto es todo un proceso, una ceremonia que se ha vuelto bastante sagrada en estas tierras, aunque últimamente muchas jóvenes ya no la desean realizar, pero bueno- Cruzo sus brazos –Cada quien-

    -¿Iremos a una fiesta de quince años?- Bromeo de inmediato Kanon, pues se puede interpretar de otra manera.

    Sonrió de forma burlesca –Lo siento Metztli, pero Atena solo nos dio permiso para un mes y ya llevamos aquí creo dos semanas, nos tendríamos que regresar en dos más-

    -Muy graciosito- La joven lo miro molesta, casi con ganas de darle una patada, por andar de chistosito.

    -Dohko- El patriarca llamo a su esposo.

    -Claro, yo encargó borreguito- Hablo para ir a jalarle las orejas al cangrejo –Death… Mejor no te burles, o te enviaremos a jugar con los perritos- Sonrió el buen padre.

    -¿A jugar con esas bestias?- Eso sí que lo alerto –No, gracias… Mejor me callo-

    Los demás dorados se quedaron mirando la forma que reprendieron los mandamases al Cangrejo.

    -Por favor continúe- El peliverde le dio la palabra a la joven.

    -Gracias- Asintió por el detalle de los dos hombres casados –Bueno… Como decía, es toda una ceremonia que se basa en bastantes años de antigüedad, ahora se hace como un gran festejo, pero antes… Era una forma de presentar a las jóvenes en la edad casadera a la sociedad- Hablo un poco del origen que ella conoce de las quinceañeras –Hoy en día, es mucho más hermoso, divertido y festivo-

    Alzo los brazos emocionada, pero de inmediato debía volver a su compostura pues aquí viene la mejor parte.

    Tosió para llamar la atención –Y bueno es tradición que la quinceañera baile con su chambelán, que es el joven que es su pareja en el vals, además de catorce damas y chambelanes que adornan el baile, obviamente algunas chicas, prefieren solo chambelanes para el baile o menos cantidad de parejas secundarias, pero… Bueno-

    -¿Qué tiene que ver eso con nosotros?- Shura pregunto, sin duda quiere que la Diosa valla al grano, pues está sospechando a lo que se refiere.

    -Está bien- Bajo la mirada, tomo aire y exclamo los siguiente -¡¡¡LA QUE CUMPLE AÑOS, ES MI PRIMA Y TRES PAREJAS DE ELLA RENUNCIARON, NO SÉ POR QUÉ… PERO MI MAMÁ QUIERE QUE LES PIDA ESTE FAVOR A USTEDES, PORQUE SÉ QUE SON BUENOS Y ME PUEDEN AYUDAR, ASÍ QUE…SOLO NECESITO A SEIS DE USTEDES, TRES PAREJAS SOLO ESO!!!- Tomo aire para volver a hablar -¡¡¡POR ESO LES PREGUNTE SI SABEN BAILAR VALS, ASÍ QUE POR FAVOR, HÁGANME PARO EN ESTA SITUACIÓN EN PARTICULAR O ME DARÁN CON LA CHANCLA!!!- Su mirada de súplica se dejó ver para los hombres allí presentes.

    Los allí presentes se quedaron tan sorprendidos por esas palabras y declaración de la Diosa, que se quedaron mudos.

    Levanto su vista, sonriendo nerviosa –Y ¿Qué me dicen?- Puso sus manos juntas delante de su pecho, rogando por una respuesta afirmativa.
     
  11. Threadmarks: Capitulo 31 (Querétaro Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Espero unos segundos callada, casi sin respirar para saber la respuesta de los jóvenes ahí presentes.

    Pero parece que el idioma por primera vez es un impedimento.

    Pues ninguno entendió en si o se quedaron demasiado fuera de ellos.

    -¿Por qué no me responden?- Los miro bastante atenta, a cada uno por igual –Ya por favor digan lo que sea- Sonrió nerviosa, pues con esto le están confirmando sus sospechas de que no aceptaran.

    -Se…Señorita Metztli… ¿Bailar?- Camus hablo, algo preocupado, pues su cara denota que no está nada cómodo con la idea, frunciendo el ceño, sus labios haciendo una mueca de desagrado total.

    -No creo que sea buena idea- El patriarca hablo, pues al igual que el mago de hielo y agua, no es partidario de tener la vista puesta en él, al menos que sea algún asunto o misión relacionada con el santuario, fuera de sus obligaciones, esos temas son desconocidos.

    -Lo siento, pero me niego a hacer algo así- Capricornio, serio, cruzado de brazos, ya que no haría tal cosa.

    La joven hizo una cara de derrota total, bajando su mirada, sonriendo a medias, incluso sus hombros cayeron de decepción total.

    -Comprendo...- Susurro –Sé que es un tema muy complicado…Bailar enfrente de muchas personas, debe asustar a cualquiera, incluso yo lo sentí cuando lo hice… No se preocupen… Pensé como tenían unos conocimientos previos, podrían ser de ayudar, pero… Ya veo que no…- Parece que está usando algún tipo de táctica.

    -No es que de miedo, solo que no quiero hacerlo- Desvió su mirada de nueva cuenta al quinto guardián.

    Esto logro darse una idea a la joven Diosa de donde golpear, para hacerlos hacer su voluntad, aunque no le guste ese método.

    -Entonces… Si no tienes miedo- Se gira directamente al peliverde de cabellos cortos –Háganme ese favor ¿Si?…- Puso una cara de súplica a Shura, tomando con la mano derecha la de Shion y con la izquierda la de Camus. Ustedes de seguro son excelentes bailarines y sus parejas de estarían emocionados en hacer esto con ustedes- Miro a los mencionados, sonriendo -¿Verdad que si?-

    Rápidamente ignoro a los tres primeros y fue directo con Escorpio, Leo y Libra.

    -Dohko- Abrazo de lado al castaño –¿No dijiste que querías bailar con el tres veces, por cada vez que lo hizo en el pasado?- Sonrió por usar esa carta.

    -Eso es verdad- Pensativo quedo el Chino –No estaría mal, se me da bien cualquier baile junto a mi borreguito.

    -Pero… Dohko… No sabemos cómo bailar…- Lo miro serio –Tu no bailas vals-

    -Eso se arregla- La joven se paró ahora de lado del patriarca –Tengo los videos de los ensayos de los bailes y si nos aplicamos, la pueden aprender en todo día y en la noche bailaran como unos profesionales- Bajo de nuevo la mirada, haciendo una voz de lamento –Al menos… Que… Mis amigos… No me quieran ayudar… Y les dé igual que me den con la chancla-

    Es poco ético de ella, pero está usando, chantaje emocional, el hecho de decir que tienen miedo, y al ser amado, para que acepten.

    En la guerra, el amor y los XV todo se vale.

    -Sera divertido mi hermoso borreguito- Dohko parece ahora encantado con la idea de bailar con su esposo.

    -Pero… Habrá muchas personas- Eso es lo que el mayor teme.

    -No pasa nada, existe una ley no dicha en los bailes de XV, si una pareja se cae, las demás deben hacerlo para que piensen que es parte de la coreografía, así que si algo así pasa no importa- Sonrió confiada -Además... Podemos repetir el momento, hasta que salga bien y nadie se dé cuenta- Se quedó pensativa –Mejor tratemos de evitarlo practicando mucho-

    -¡¡¡VAMOS CUBITO!!!- Milo ya parece también fascinado con la idea, sujetándose del brazo al onceavo guardián.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Pero el peliaguamarino de inmediato sabe que no dará su brazo a torcer fácilmente -¡¡¡ME NIEGO ROTUNDAMENTE!!!-

    -Por favor cubito- Escorpión, de inmediato abrazo a su novio, para tratar de convencerlo –Me gustaría bailar contigo, nunca lo hemos hecho- Sonrió tomándolo de la cintura y alcanzo su mano –Quisiera hacerlo enfrenté de todos, demostrando cuanto te amo, será muy divertido- Se comenzó a moverse junto a Camus guiándolo en un baile improvisado que el otro ni siquiera se dio cuenta.

    -No, no, no quiero hacer ese tipo de cosas delante de personas que no conozco, será muy vergonzoso- Se comenzó a poner rojo de solo pensarlo.

    -Eso es lo bueno de las vacaciones- Afrodita está sentado tan quitado de la pena, mirando el espectáculo como toda una diva.

    Logro llamar la atención de todos, porque es raro que este tan callado últimamente.

    -¿Qué?- Alzo sus brazos –Las vacaciones en lugares que nadie nos conozca, podemos hacer el ridículo y nadie lo recordara después y no volveremos a ver a esas personas- Enfatizó su punto de vista que de hecho es bastante cierto.

    La Diosa, ladeo la cabeza –Tiene razón-

    -¿Entonces Camus?- Milo sonríe de oreja a oreja.

    -No lo sé- Bajo su mirada, pues esa sonrisa del peli cerúleo lo logra hacer caer en cualquier cosa.

    -Pero…- El león dorado toma la palabra en esta ocasión -¿Cómo se supone que vamos a bailar delante de todos? Si se supone que son parejas de un hombre y una mujer y bueno…- Alzo sus brazos enfatizándose a sí mismo.

    -De eso me ocupo yo- Poso su mano sobre el pecho –Solo utilizare mis poderes, para que cada persona ajena a esta casa o de su procedencia, los vea como chicas, será como si tuvieran un disfrazas solo ante los ojos de los demás, nosotros seguiremos viéndolos como lo que son- Su explicación parece sencilla, pero bastante rebuscada.

    Al fin de cuenta los Dioses sí que pueden manipular muchas cosas a su antojo, si lo hacen algunos por motivo equivocados y egoístas, este podría calificar como un favor a otra persona.

    ¿Cae como milagro divino?

    -Aioria, ¿Quieres hacer esto?- Capricornio llamo ahora a su novio, pues eso sí que no se lo esperaba.

    Alzo los brazos –Podría ser divertido, y me gustaría aprender a bailar- Desvió su mirada algo sonrojado –Si bailo contigo, sería algo lindo… Creo…- Vemos que está haciendo un tipo de movimiento ahora que tiene al décimo guardián para él.

    Ya que se está dando cuenta que tiene a la mitad de las parejas interesadas y a la otra parte… Pues los están convenciendo.

    Así que usara el último plus que tiene.

    -Mi prima le dará a cada pareja un pastel entero de sus quinces que tendrá, además de una botella de…- Se quedó pensativa por un instante –Sé que es de una bebida embriagante, pero no recuerdo su nombre-

    Y como si un interrumpir que se presionó de repente, algunos parecen estar más interesados.

    -Shura lo va hacer con el gatito- Death se paró detrás de los mencionados, empujándolos hacia el frente.

    -¿Por qué haría eso?- El Español se giró molestó hacia el cangrejo.

    -Porque tu novio quiere hacerlo, mira esta emocionado- Señalo al león dorado –Y como tú no bebes y el gatito esta chiquito… Yo me sacrifico y me quedo con su botella- Sonrió, dándoles a ambos palmadas en sus espaldas.

    -Ya sabía que nos ofreces por tus intereses- Frunció su ceño Capricornio.

    -Hazlo Aioria- Sagitario emocionado, por imaginar a su hermanito en un baile de esa índole, pues todo lo que llegue hacer le parece de lo más adorable, menos volverlo tío tan pronto –Te verás muy lindo-

    Si, digamos que le advirtieron muy bien.

    Ahora la cara del quinto guardián se puso roja de vergüenza –Aioros… No diga esas cosas-

    Con esa nueva noticia que dio la Diosa, o más bien beneficio solo para los que hagan el favor, varios más se interesaron.

    Él Lemuriano menor de la familia, sujeto las prendas del patriarca, haciéndolo que se gire a verlo –Por favor… Abuelo… ¿Lo puede hacer?- Puso su carita más adorable, con la que sabe que nadie le puede negar nada, además que se ha portado bien y el pastel le gusta –Seria muy bonito verlo bailar con mi otro abuelo y se divertirán-

    ¿Puede ser este niño más adorable y algo convenenciero?

    Así como Mu no se podía resistir a esa adorable carita, el patriarca tampoco lo puede hacer, después de todo… Su corazón ha visto varias suplicas, pero ningunas más hermosas como las de su aprendiz al ser un niño y ahora el de su alumno.

    -¿Eh?- Como quisiera no ser débil ante esas miradas dulces, de súplica, pero sabe bien a donde va, debe ser fuerte si no quiere caer.

    -Por favor mi borreguito- Y ahora se une Dohko al nivel del niño, para suplicar que lo hagan.

    Se podría pensar que es por la botella embriagante que darán, pero… Eso sale en segundo plano, si es con tal de bailar con el patriarca, la persona de la que sigue enamorado desde hace más de doscientos cuarenta y tres años.

    -Yo…- No sabe cómo reaccionar ante estos dos.

    En esos momentos Mu quiso detener a su pequeño aprendiz, pero… Tampoco puede negar que comer pastel no es una mala idea, y que sería bastante tierno ver a los que considera como figuras paternas en un baile tan lindo.

    Aunque le gustaría hacerlo con Shaka, sabe que tiene dos pies izquierdo, no se puede ser perfecto en todos los aspectos…

    Y ahora el rubio debe estar arrepintiéndose de no ser diestro en este tipo de actividades, jamás nos vamos a poner a pensar que es por los beneficios, pero sería la excusa perfecta para tener a Aries pelilila muy cerca y sin que el patriarca se molesté o se pare en medio para alejarlos.

    Pero, lamentablemente, no hay tiempo de enseñar lo básico.

    -Milo, ¿Me podrías dar tu botella?- Kanon de inmediato se acercó bastante sonriente, pasando su brazo sobre los hombros de escorpio.

    -Eso dependerá de la decisión que haga mi cubito- Sonrió al peliaguamarino dándole a entender que lo tiene en sus manos por completó.

    -Háganlo hielera con patas- Le sonrió al onceavo guardián, guiñándole un ojo –Te la pasaras bien y prometemos no burlarnos si te caes-

    Recibió de inmediato un golpe en el estómago por parte del peli cerúleo –¡¡¡NO LE LLAMES HIELERA CON PATAS!!! ¡¡¡Y NO DIGAS QUE SE CAERÁ, EL BAILA PERFECTO, Y EN TODO CASO SOLO QUIERES LO REGALOS!!!- Lo tomo del cuello de la camiseta -Baila tú con Aldebarán- Nadie va a insultar a su novio, por nada del mundo, ni por las reglas establecidas.

    -Ay que sensible andas- Kanon se hizo el desentendido de inmediato –Yo dándote ánimos para que tu novio quiera bailar contigo y tú ya te enojas, de plano por eso no tienes amigos-

    -¡¡¡¿QUÉ DIJISTE?!!- Esto enfureció al escorpión dorado.

    -Kanon, no le digas esas cosas a Milo- El brasileño tratando de ayudar –Milo, por favor déjalo, no lo hizo con mala intención-

    Y fue allí que inició una discusión, que pone patas para arriba la idea de que acepten.

    -¿Cree que sea buena idea tan solo que todos nosotros vallamos a una fiesta de XV años?- EL gemelo mayor hablo a la joven.

    -No estoy muy segura ahora- Suspiro para tomar aire –Pero no existe peor lucha que la que no se hace- Camino firme, bastante decidida a encontrar una respuesta a esta situación, si no ya procederá a amenazarlos con un truco que implica a su Diosa y sabe que a ella no le dirían que no.

    Llamo la atención de todos, y con sus poderes separo a Kanon y Milo que ya se estaban dando algunos golpes, necesita a los posibles bailarines bonitos sin golpes.

    -Bien- Dijo esto, con las manos en sus caderas, bastante seria -¿Qué decidieron?- Los miro algo molesta esta ocasión -¿Me ayudarán?-

    El silencio se volvió hacer presenté, pero esta vez, parece que los que no están implicados, les dan ánimos tal vez por ser buenos amigos o que pedirán alguno de los regalos que recibirán.

    Además de que sus parejas están tratando de convencer a los que no quieren.

    Todo dependerá de las respuestas de los otros.

    -Está bien- Cerro sus ojos, dejando escapar un suspiro de derrota, pues contra las dulces caras de Kiki y Dohko no puede hacer nada.

    -Solo lo hare, por ayudarla a usted y que Aioria quiere hacerlo- Shura cruzado de brazos, mirando mejor a su novio.

    Y este último se siente feliz porque acepté el peliverde.

    -¿Cubito?- Milo suplica la repuesta de su amado.

    Suspiró resignado, asintiendo… Pues hasta las palabras se le fueron, con la cara roja que refleja ¿Cómo no?

    Y obvio Milo feliz de la vida, abrazándolo bastante entusiasmado.

    -¡¡¡Entonces esta DECIDO!!!- Sonrió entusiasmada –Convertiré la sala en este momento en un espacio para bailar, los que no estén en esto, por favor se retiran y si…- Mira a Death y Kanon –Si escuchó una risa mal intencionada o burla, los castigaré-

    El gemelo menor, no le tiene tan poca estima la Diosa, como para retarla, así que no hizo comentarios cumplirá, porque al final tendrá la oportunidad para volver hacer sus negocios sucios con las fotografías.

    Pero a Death le gusta tentar su suerte.

    -Ja, ¿Qué nos puedes hacer?- Se cruzó de brazos –¿Hacerme ir con tus bestias? Ya me acostumbre a las mordidas- Le guillo el ojo a su florecita, dando a entender algo en específico.

    Suspiró, pero la sonrisa no se le fue a la joven –No sería tan cruel con mis perritos, pero… Creo que podría hacer… Con mi poder que seas amable con todos, dirías solo palabras dulces, buenas y bondadosas, sin poder hablar de forma sarcástica, en vez de maldad, saldrá solo buena vibra de tus palabras- Sonrió, ladeando su cabeza ligeramente -¿Qué te parece?-

    -No te atreverías-

    -¿Quieres ver?-

    Ambos se miraron con bastante molestia, hasta olvidando que debería una cierta joven empezar con los ensayos, para que todo salga perfecto.

    Sirve de repente tener poderes.

    Veremos si son suficientes para lidiar con esta gran travesía.

    ---Dos horas después---

    -Creo que esto será un desastre- La voz de Metztli se escuchó tan apagada, casi queriendo llorar y golpearse la cabeza contra una pared.
     
  12. Threadmarks: Capitulo 32 (Querétaro Parte 3)
     
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    -Lo intento, pero… Son difíciles estos pasos- Aioria no deja de ver sus pies al bailar, cuidando de no pisar a Capricornio.

    -Tómalo con calma, es lo último- Shura con toda la paciencia del mundo solo para el león dorado.

    -Dohko… Tienes que seguir la música, no puedes…- No término, pues el castaño sonrió plantando un beso en los labios del contrario.

    -Pero de esta forma estoy más cerca de ti- Ladeo su cabeza para lucir como todo un tonto enamorado.

    Un muy sonrojado patriarca se deja relucir –Pero…Así no van los pasos-

    -En efecto- La joven contesto –Son tres bailes que deben aprender, al vals, el del brindis y el moderno- Dijo esto suspirando –Pero solo hemos logrado superar el primero de manera apenas pasable, los otros dos muy poco los hemos practicado- Suspira preocupada –Los únicos que lo han logrado ha sido Camus y Milo, pero…-

    Ahora su vista se fija en esa dicha pareja, que en efecto están solo repasando los pasos para reafírmalos.

    Por extraño que pareciera, Milo consiguió aprender todo, ya que tiene un excelente compañero, sobre todo porque Camus está dirigiendo y eso ayuda mucho.

    Mira su reloj que ya ha estado deteniendo el tiempo mucho, pudiendo ocasionar una fluctuación muy grande, si sigue.

    -Técnicamente aún tenemos tres horas- Se paró firme para ayudar a las otras dos parejas –Aioria, levanta la cabeza, debes mirar a los ojos de Shura, y confiar en tus pies- Los acerco un poco más, empujando la cintura del quinto guardia para que haga la curva, tocando sus hombros para que no esté tan rígido- Confía en tu pareja también.

    -Pero- Se avergonzó por la confianza de la Diosa, aún más porque su cuerpo está por completo cerca del otro.

    -No pasa nada si me pisas- Las mejillas del peliverde se tiñen de un ligero carmín, quiere darle seguridad al otro.

    -Claro que sí, te dolerán los pies- Suspira –De por si duele un poco-

    -Creo que pesas menos que yo- Comenzaba a guiar con más facilidad.

    -Shura, si esto ya no es tan divertido- Suspiro resignándose –Creo que soy un caso perdido para bailar.

    -¿Eso crees?- Sonrió de lado, para que el otro se diera cuenta que han terminado la segunda pieza sin dificultad.

    -¿Cómo?- Se sorprendió el Griego.

    -Cuando dejas de prestarle atención y te concentras fluye en ti- Contesto bastante tranquilo, aunque aún rojo por como su cuerpo esta contra el otro.

    -Entiendo- Asintió, dedicándole una sonrisa bastante amplia –Practiquemos de nuevo-

    Ahora se pasa con la última pareja.

    -Esto no me gusta en lo más mínimo, pero- Mira al Chino –Dohko debes de tratar de estar a unos pasos lejos de Shion, este baile es para estar separados y juntos-

    -Señorita Metztli, no me pida alejarme de mi hermoso borreguito- Se aferra al patriarca, haciendo un puchero.

    -Por favor, solo será por hoy y ya después pueden estar de nuevo cerca- Sonrió confiada –Además ya dominaron dos bailes, este será pan comido- Alzo ambos pulgares para dar confianza.

    -Vamos Dohko- Intenta animar a su esposo.

    -Bien, pero esta noche no te alejas de mi después del baile- Y como si le hubieran dado una revisión de los pasos, los comenzó hacer a la perfección.

    Sorprendiendo a la joven Diosa y al Lemuriano.

    Dando a entender que posiblemente solo fingía no hacerlo bien, para conseguir algo a cambio.

    Pero Metztli no tiene tiempo para decir algo, ya queda poco.

    Más van teniendo enormes avances ahora.

    Solo fija sus ojos en la pareja conformada por Escorpio y Acuario para darse cuenta que no lo hacen nada mal.

    -Bueno practiquemos todo una hora más y después tendrán que arreglarse, para que se vistan acorde a la fiesta- Sonríe entusiasmada.

    -Solo será ropa normal ¿Verdad?- Aioria es el que menos le agrada la idea de volver a usar un vestido, por eso pregunta.

    -Pues…- Sonrió apenada.

    -Dijo que fingirá nuestra apariencia masculina con sus poderes para vernos como mujeres- Algo molesto.

    -Tienen que usar un vestido, maquillarlos y arreglarles el cabello, para poder hacer que mis poderes los vuelvan en chicas ante los ojos de los demás- Menciono esto con algo de pena –Es que pues obvio no tienen pechos, y aunque algunos puedan ser planos, sus rostros de algunos son masculinos, así que los afinare con el poder.

    -Pero dijo… Que no tendríamos que usar vestidos- Ahora el mago de hielo y agua habla preocupado.

    -¿Yo dije eso?- Rasco su cabeza, apenada de la vida –Recuerdo que solo mencione que usaría mis poderes para hacer que su apariencia masculina fuera más femenina, pero… Es que no puedo crear un uno a partir de un cero, no soy la Diosa de los orígenes- Rio para amenizar el ambiente.

    -Vamos niños- El patriarca sin duda ya se lo venía venir, pero no dijo nada con anterioridad, pues ese peliverde tiene varios motivos para seguir con el plan, uno su tigre emocionado y el segundo un corderito que quiere ese pastel y quiere dárselo sin duda.

    Para Aioria y Camus la situación ya no es tan amena, pero no son de incumplir sus promesas, suspirando resignados.

    -No se preocupen que los demás usaran vestido también- Aclaro este punto, pues no estarían solo en esto, si van a pasar por sus primos y que tienen parejas, deben todos actuar a la perfección.

    ---Querétaro (Hora de la fiesta)---

    -Tía cree que Daniela, ¿En verdad lo lograra?- Una joven quinceañera de cabellos negros, apariencia preocupada y un vestido verde manzana, truena sus dedos nerviosa.

    -Claro que sí, ella vendría directo a la fiesta después de que…- Callo un momento, pues sin duda está diciendo una mentira a medias –Todos se terminaran de arreglar y aprendieran el baile perfectamente-

    -No sé cómo le agradeceré a mi prima este enorme favor- Sonrió pero aun preocupada dentro del salón dedicado para ella, por su cumpleaños –También a sus sobrinos tía- La joven asintió más tranquila.

    -Si… Mis sobrinos- Hizo una mueca de que no es verdad, pero bueno.

    -Debes estar tranquila- El padre de la Diosa le habla a la joven.

    -Lo se… Pero es el día más importante de una chica- Alzo los brazos entusiasmada–Además… Todos esperan que la quinceañera se falle en el baile y burlarse- Bajo la mirada más angustiada –Ahora creo que tengo un ataque de pánico-

    Más en ese momento, por la puerta principal del salón, pudo divisar a su prima acompañada obviamente de su novio, luciendo un vestido rojo por arriba de la rodilla, y el joven con un traje negro y corbata roja.

    Por fin sintió alivia, pues detrás de su querida prima en estos momentos, unos jóvenes también hacen su aparición.

    Dándole igual que debía comportarse como una señorita que hace su aparición en sociedad por “Primera vez”

    Corriendo por el gran salón, decorado de listones verdes, globos de tonalidades pastel, mesas con manteles blancos, con adornos del mismo color que el vestido principal, las sillas igualmente arregladas.

    Todo con ese color verde, para hacer honor a la joven del evento.

    Los invitados bastante elegantes, la mayoría de las mujeres con vestidos, los hombros con traje de dos piezas y corbata.

    Al estar cerca de la joven Diosa, le dio igual todo y salto para abrazarla, sin importarle que lleva casi dos kilo de tela.

    -¡¡¡DANIELA!!!-

    -¡¡¡¿EH?!!!- No pudo reaccionar pues de inmediato el peso de la quinceañera cayó sobre ella.

    -¡¡¡TE QUIERO TANTO!!! ¡¡¡ERES LA MEJOR PRIMA DEL MUNDO!!! ¡¡¡GRACIAS!!! ¡¡¡GRACIAS!!!- Estando sobre la joven de vestido rojo, dándole las mil gracias del universo y con los ojos puestos en ella.

    -Yo también te quiero- Metztli sonrió, por aquella demostración tan abierta de afecto por parte de la menor de su familia paterna –Facilidades-

    -Sabes que eres la mejor del mundo- No para de agradecerle.

    -No creo serlo, pero…- Sonrió aun en el suelo -¿Te puedes parar? El piso este algo frio y creo que rompí uno de mis tacones- Rio, pues nunca fue de preocuparse por el calzado.

    -Oh, cierto- Rápidamente se levantó de un solo brinco –Hola novio de Danny- Saludo de esa forma al joven que acompaña al pelicastaña rojiza.

    -Hola- Ayudando a levantarse a su novia –Felicidades por tu quinceañera-

    -Gracias- Pero sus ojos se fijan rápidamente en quienes le ayudaran –Oh por todos Dios- Se acercó para admirarlos mejor -¡¡¡TODOS SON TAN LINDOS POR AYUDARME!!!- Sonrió tan ampliamente que sin duda podrían encontrar similitudes entre su anfitriona y la joven de vestido verde manzana.

    -De nada-

    -Alana- Llamó la mayor de las primas –Deja te presento a quienes serán tus tres parejas- Y esperando con todo su corazón que funcione correcto su poder pues, se esforzó demasiado durante el ensayo, así que, debe mantenerse con mucha comida para no debilitarse.

    Una cosa que no menciono pero que queda implícito, es que con su poder los hace lucir más acorde a la edad de la quinceañera para que no se vean tampoco de dieciocho o veinte como la mayoría.

    -Ellos son Dohko y Shion- Señalo a la pareja que sin duda luce un poco más joven de lo que ya son, el castaño con el típico traje masculino y corbata verde, mientras que Shion usa un vestido dorado, corto por arriba de las rodillas, demostrando que sin duda tiene buenas piernas.

    -Milo y Camus- De igual forma vestido similar, con la diferencia que Camus lleva el cabello atado por un lado y está bastante apenado por esa vestimenta algo corta.

    -Y por último Shura y Aioria- Miro a la pareja señalada, todo igual en su vestimenta, pero el pobre León sí que está deseando acabar con esta tortura de los tacones.

    Tuvieron que fingir estar alegres ante esta situación, sonriendo como si fuera la mejor cosa de la vida.

    -¡¡¡WOW!!!- La pelinegra sonrió mirando a detalle a quienes le harán ese enorme favor –Sus nombres son algo raros- Los observo con mayor atención -Son extranjeros ¿Verdad?-

    -Si…- Aunque por el momento luzca más joven sigue siendo el patriarca.

    -Pues muchas gracias, son un amor de personas- No espero más y les dio un abrazo a todos ellos, agradeciendo de esta forma nuevamente que la ayuden –La bondad de mi prima debe ser sin duda del lado materno, ustedes también son de esa sangre ¿No?-

    -Sí, de mi lado de la familia, ja, ja, ja- Miro hacia un lado –Ouh… ¿Esa es una fuente de chocolate?-

    -Si, además una de chamoy- Sonrió triunfante –Vallan a sentarse y esperen a cuando todo esté listo- Y con la misma debía irse para seguir con todo el protocolo de una joven en esa fiesta –Por cierto, un saludo para los demás, que lucen realmente bien- Sonrió guillando un ojo.

    Suspira aliviada –Pasamos la prueba, si ella lo cree- Miro hacia la fiesta que está empezando a volverse muy ruidosa –Todos lo harán-

    -¿Puede decirnos por que las faldas son tan cortas?- Aioria sigue sin superar usar esas ropas.

    -Luces bonito hermanito- El arquero le da ánimos al menor, llevando de la mano al peli azul, usando un vestido de color azul similar a su cabello, más largo por debajo de las rodillas, aunque no está cómodo en lo más mínimo

    -Claro como tú no tienes que usar esto- Señala sus tacones también.

    -Si es algo corta- Shion sigue rojito por mostrar un poco sus piernas.

    -Solo porque no te dejaré ni un instante, estoy tranquilo- Dohko de inmediato besa a su pareja.

    -Qué bueno que tu vestido sea más largo- Virgo sonrió pues las ropas de su borreguito es más discreto, haciéndolo lucir muy lindo, pues el color rojo también es lo suyo.

    -Qué bueno que no debí usar vestido- Kanon por primera vez está gozando de no tener pareja, pues está usando traje como el resto de los demás, acompañado de Albearan que igual va vestido con un dos piezas.

    -Pues mi acompañante luce espectacular- Sonrió mirando a su florecita.

    -Gracias Cangrejito- Se acomoda el cabello, mientras sigue caminando del brazo del peli morado. Luciendo un vestido celeste largo hasta los tobillos pero abierto por un lado.

    Sí que Afrodita se acomoda a todo sin duda.

    -Lucen bastante bien- La Diosa anima a los caballeros que tiene que verse como mujeres, aunque no sea la mejor idea, espera que ya no tenga que volverlos a meter en problemas –En verdad los compensare por esto- Sonrió apenada de nuevo.

    -No pasa nada señorita Metztli-

    -Claro, como tú no estás usando estas cosas- Señala de nuevo sus tacones el Griego.

    -Te comprendo- Saga por esa razón va aferrado al brazo del centauro.

    -Ja, ja, ja, vamos a sentarnos y esperar la hora- Ella a su vez va de la mano de su novio.

    -Creo que si están sufriendo algo- David hablo algo bajo.

    -Lo sé, y créeme me siento realmente mal, de alguna forma los chantaje y me siento muy culpable… Pero era eso o la chancla- Mira hacia el frente con los ojos bien abiertos.

    -Luces muy bella- Le dedica estas dulces palabras dándole un tierno beso.

    Ella a su vez se sonroja, bajando la mirada algo apenada –Gracias, tu igual estas muy guapo- Dio una risita para acomodarse en la silla delante de la mesa.

    Obviamente tuvieron que repartirse entre dos mesas, pues en si son diecinueve personas y se acomodan de diez.

    Apenas alcanzaron.

    Como siempre se inicia con el recorrido triunfal de la quinceañera, saludando con sus padres a todos, muy alegre y disfrutando su día especial.

    Después viene la hora del baile.

    Y aquí es donde vez que esas horas de entrenamiento exhaustivo que de seguro rindieron frutos, pues es la clásica canción de “Tiempo de vals” de algún artista que trajo locas a varias madres de esa generación.

    Las tres parejas sí que hacen su mayor esfuerzo, aunque los que más se lucen son desde luego el escorpión dorado con su hermoso cubito, de hecho muchos admiran la belleza del francés, su porte elegancia.

    Pero eso sí, la festejada robo las miradas y así debe ser.

    La joven no perdió ni un instante el agradecerles a cada rato por ayudarla, es demasiado efusiva, e invade espacios personales, pero parece que es una costumbre de esas tierras.

    Después de eso, sucede el baile donde todos los invitados deben tener unas cuantas vueltas con la festejada, tanto hombres como mujeres deben hacerlo.

    Aunque la Diosa invitó a sus “Primos” a hacerlo, no aceptaron pues… Entre ellos se celan, al final solo Kiki fue el único que lo hizo y digamos que este pequeño se sonrojo, cuando recibió cumplidos de la festejada.

    Ahora la deliciosa comida, usualmente como es en salón existen cinco platillos a acoger, eso depende del gusto de la festeada, cual ganara para su noche especial.

    Pollo con crema de champiñones, espagueti con crema blanca, verduras al vapor que costa de brócoli, zanahoria, puré de papa y un pan para acompañar.

    Esto es considerado un banquete en estos eventos.

    Desde luego todos comen gustosos, con excepción de uno, pero puede comer todo lo demás salvo por el pollo que no se preocupe.

    Además aquí existieron algunas bromas, y regaños, pues les dieron a escoger si querían alguna bebida embriagante obviamente a los que tiene “Mayoría” de edad.

    Death no desaprovecharía la oportunidad y sabiendo que el patriarca y el viejo maestro se ven más jóvenes y están en la otra mesa, lo hizo.

    Pero no está solo que Kanon y Alde se unieron, el escorpión lo hubiera hecho pero se encuentra en la otra mesa, feliz de la vida y dedicando ojos de odio a quienes osen posar la mirada en su amado cubito.

    Ya veremos cómo les ira en cuanto el patriarca lo sepa, ahorita deben disfrutar.

    Llega la hora del brindis, primero el baile, aquí dos se lucieron más, aunque tuvieron que conversar entre ellos, para lograrlo.

    Capricornio es quien puede lograr hacer que su León se calme, para que terminara sin que lo pisara ni una sola vez, aunque no le importaría si lo hacía.

    Adema que el griego solo espero esto, para arrojar esos zapatos lejos y andar mejor descalzo.

    Si solo imagínelo con un vestido corto, arreglado para un evento así, y súper feliz sin usar tacones ya.

    Pues porque en el baile moderno, se usa calzado cómodo.

    Todo parece que es perfecto, risas, baile, comida, satisfacción de que cumplieron y desde luego, el discurso que hace llorar hasta la tía amargada del fondo.

    Un regalo sorpresa de parte de los primos, las canciones movidas en donde todos se saben la coreografía como si hubieran tomado clases de estas.

    Aquí la Diosa con su nova se lucieron, y seamos honestos en estas casi todas las jóvenes pierden el glamour pues de ley es sin zapatos altos, al menos que quieras una caída o seas excelente pisando tacones del doce.

    Tal vez sea la primera y última vez que puedan disfrutar de algo de este estilo, es algo que ni en sus sueños más locos hubieran pensando estar participando.

    Y además que en este lugar, nadie fue así de atrevido o descortés de invitar a bailar a parejas ajenas, así que los dorados están muy felices por esto.

    Dohko cumplió su amenaza y el peliverde le está cumpliendo también, de bailar tres veces por cada vez que lo hizo con las jóvenes de esa misión.

    La Diosa se llevó desde luego a su novio, pero también al pequeño Kiki e invito a Aioria y Shura a ir por fruta y bombones con chocolate o chamoy en su defecto, explicándoles lo que es esa fuente y todos sus usos, aquí los vestidos blancos quedan descartados.

    Death y Dita junto con Kanon y Alde están en la barra de bebidas, como ellos si cumplen con la mayoría de edad, pueden tomar todo lo que gusten, además que tienen muy buena resistencia al alcohol, de paso el cangrejo y el dragón marino discuten por quien tendrá las botellas de vino que les dieron a los que participaron en los bailes.

    Aun que intentaran bailar un poco, Mu sí que es algo torpe para esto, sintiéndose más con ese vestido no le ayuda mucho, y casi cayendo varias veces, pero en todas a los brazos del rubio que también está haciendo su mayor esfuerzo por ser una buena pareja de danza. Mas lo intentarán las veces que sea necesario, además se deben dar permiso de divertirse una noche aunque sea.

    Por su parte el Escorpión dorado y su Cubito que robaron miradas por la hermosura del Francés aun siendo ante los ojos de los demás una hermosa joven, decidieron tomar un respiró en balcón en la segunda planta que da una vista hermosa a la ciudad nocturna.

    Allí Milo aprovecho para dedicar hermosas palabras de halago a su amado Camus, abrazándolo y dándole besos castos en sus labios y tomando ventaja que el vestido lleva tirantes delgados, besa sus hombros pero sin llegar a ser atrevidos, pues deben guardar la decencia.

    Todo parece correcto, una noche tranquila, llena de armonía, diversión y algo de alcohol, pero todo está bien.

    Los padres de la Diosa igual bailando un poco y viendo a los hermanos ebrios del padre ante esta festividad.

    Pero parece que existen aún personas que desean arruinar fiestas ajenas.

    Fuera del baño de los hombres.

    Vemos como Sagitario sale de dicho lugar, suspirando aliviado.

    Dispuesto a ir junto a su hermoso Saga, para invitarlo a vial un poco o hacer lo que guste.

    Mas es interceptado por una joven mujer, que de inmediato le cortó el paso, sonriéndole de forma coqueta.

    -Hola- Le dijo guillándole un ojo.

    Esto le parece bástate incomodo al castaño -¿Hola?- Devolvió el saludo con una sonrisa forzada.

    -¿Cómo estás? ¿Por qué tan solito?- Las típicas frases para coquetear de forma descarada.

    -¿Por qué fui al baño?- Para el noveno caballero esta conversaciones es muy extraña y le empieza a molestar la insistencia de esta mujer –Si me disculpa, debo irme- Rápido quiere alejarse de ella.

    -Oye- Le tomo de la mano, para evitar que se aleje –No te vallas, guapo… ¿Qué tal si me invitas a bailar y después a ver a dónde vamos?- Se le acerca de manera atrevida.

    -Vengó con mi…- Iba a decir novio, pero recuerda las reglas que la Diosa le dijo aunque ella misma no está muy de acuerdo en que tuvieran que mentir pero todo era para no levantar sospechas –Novia…- Esta insistencia le molesta, decidiendo apártala con delicadeza –Así que con permiso-

    -No te iras tan fácilmente lindo- Canturreo, para acercarse al castaño, sintiéndole y dándole de inmediato un beso en los labios, pensando que no se le escaria esa presa.

    El tacto más desagradable que pudiera sentir, unos labios que en su vida sería capaz de besar, pues no eran los de Saga.

    De inmediato la aparto de su espacio personal, demostrando que incluso el más alegre de los dorados puede enfadarse si lo obligan a algo que no quiere.

    -¡¡¡NO HAGAS ESO!!! ¡¡¡YO TENGO PAREJA!!!- Le grito por inercia pues esto no le pareció ninguna gracia.

    -No te hagas, que te gusto- Ella cree que aun fue agradable para el castaño.

    -¡¡¡NO ME GUSTO PARA NADA!!! ¡¡¡YO SOLO QUIERO LOS BESOS DE MI SAGA!!!- Decidió que no alegaría más con esa mujer, para dirigir sus pasos a la mesa que está compartiendo con su pareja y amigos.

    Mas lo que vio lo dejo casi petrificado, las lágrimas cayendo de los ojos Viridian.

    Afrodita y Kanon tratando de calmar al peli azul, pues lo habían visto llorar hace minutos.

    -¿Saga?- Llamo con tal preocupación que decido acercarse rápidamente.

    Pero esos ojos con lágrimas lo miran con una profunda decepción y obviamente el gemelo de este, lo dio unos de bastante odio.
     
  13. Threadmarks: Capitulo 33 (Chihuahua Parte 1)
     
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    ---Al día siguiente---

    Las cosas no siguieron estando bien.

    -¿Cómo están?- La joven Diosa pregunta algo angustiada por lo ocurrido.

    -Mi hermano intento hablar con Saga anoche, pero… Kanon no lo dejo ni siquiera acercarse- Se sienta en el suelo de la sala, bastante abatido por la tristeza de su hermano mayor.

    -Ya veo…- Solo pronuncio estas palabras, pues hasta el momento las aguas no se han calmado, y se conocen solo una versión y en que se involucra a un Géminis llorando por una supuesta traición.

    En donde algunos apoyan a Saga y otro al centauro.

    Siempre se deben mantener al margen de una disputa de pareja, pues es un territorio bastante sensible y tomar bandos nunca ha sido buena idea y más cuando esos dos fueron figuras de autoridad y admiración para los más jóvenes.

    Y los comentarios desagradables no se harían esperar en lo más mínimo.

    -A ver gato, si tu hermanito el buenazo y bien portado fue capaz de engañar a Saga con la primera que se le paro enfrente, imaginó que tu serias capaz de hacerle lo mismo a la cabra- Cáncer sí que amaneció con todas las ganas de fastidiar de una forma bastante inapropiada.

    -¡¡¡¿QUÉ DIJISTE?!!!- Comentario que Leo no tomo con gracia y se levantó del suelo para enfrentarse al cuarto guardián -¡¡¡PARA TU ESTÚPIDA INFORMACIÓN, AIOROS JAMÁS HARÍA ALGO POR EL ESTILO, ESA MUJER FUE QUIEN LE ROBO EL BESO!!!- De inmediato sabe la versión de su hermano, pues en la noche entre lágrimas porque cierto Géminis nunca le abrió, le conto todo con lujo de detalles.

    -Eso puede decirlo para quedar bien, pero… No existen pruebas que lo avalen- Piscis en cierta forma esta también de lado de Saga, y al pendiente de que esto pueda ser algo de familia.

    -¡¡¡¿CÓMO ES POSIBLE DE QUE DUDEN DE VERDAD EN AIOROS?!!! ¡¡¡A DIFERENCIA DE SAGA, ÉL SIEMPRE HA HECHO LO CORRECTO!!!- Y así fue como Aioria exploto dejando a relucir los pecados del pasado.

    -¡¡¡BASTA!!!- La potente voz del patriarca resonó en todo el lugar, ya molesto por la discusión de sus niños, además de tocar fibras muy sensibles en los corazones de todos.

    -Pero… Patriarca, ¿Cómo puedo permitir que levanten falsos a mi hermano?- Sin duda su rostro esta con una gran molestia, como si algo le volviera a la mente un recuerdo que aún no logra superar.

    -¡¡¡AAAAAH!!! ¡¡¡¿PERO ESTÁ BIEN QUE EL CUPIDO TRAICIONE A SAGA?!!!- Refuto Death para encarar al otro.

    Más en esta ocasión Capricornio al escuchar los gritos de su novio, se adentró a la sala, para posicionarse entre su amigo de toda la vida y el León que ama.

    -Es un asunto de pareja, nosotros no podemos interponernos- Shion hablo tranquilo, intentando ser un punto medio para los dorados.

    -Además… Estamos hablando sobre Aioros, el no sería capaz de hacer esto- Aldebarán intentando calmar el ambienté.

    -Escuchen…- La joven rasco su cabeza, mirando al suelo algo nerviosa –Creo que será mejor que dejemos que esto tome el rumbo que debe tener, no deberíamos dar opiniones a medias, y más si no tenemos todas las cartas- Mira a los presentes, que demuestran algunos enfado por lo ocurrido entre esa pareja.

    -Puede que tenga razón- El Griego bufo algo cansado y preocupado, ver a su hermano mayor llorar de esa forma no fue lo mejor de la noche.

    -De acuerdo- El cangrejo dio su apropiación de quedarse callado, solo porque podría herir la sensibilidad del géminis mayor al que le tiene cierto respeto.

    -Aioria, más te vale que de verdad nunca se te ocurra engañar a Shura- Piscis parece ese amigo que lee la cartilla al novio de este, por si le hace daño.

    -Afrodita no soy un niño, se cuidarme y Aioria no haría eso, confió en él- Tomo con discreción la mano del león, para volver a encarar a los otros dos –Además no creo que Aioros hiciera algo como eso, debe existir alguna explicación lógica.

    -¿Así? ¿Y cuál es?- De nuevo parece que Death desea iniciar una disputa.

    -Una que no nos incumbe, mas solo seguir como si nada y apoyar a ambos- El patriarca hablo enérgico –No conocemos la verdad de todo, pero no nos concierne buscarla, solo es cosa de Saga y Aioros- Cruzado de brazos mirando a sus niños -¿Entienden?-

    Los tres más acalorados por este asuntó, asintieron como niños regañados.

    Además que han tenido esta discusión desde que llegaron de la XV, que desde luego no termino nada bien.

    Algunos golpes que recibió Sagitario por parte del gemelo menor, que provoco un revuelto en la fiesta, tanto que debieron separarlos.

    Incluso Kanon dijo algo que nadie se esperaría.

    -Nadie se mete con Saga y lo hace llorar, sin que lo mate-

    Y dicen que no existe un amor sincero entre ambos gemelos, aunque estén como perros y gatos en la mayor parte del tiempo, ambos se quieren mucho.

    Mientras unos están en la sala, otros en el patio y demás en la cocina.

    Tres están aún en la segunda planta… O más bien dos en una habitación y uno intentado ser escuchado por quien más ama y que el corazón tiene roto.

    -Saga… Por favor… Te juro por Atena, que yo no bese a esa señorita- Su rostro preocupado, con lágrimas por su mal que no cometió, además de un ojo morado y el labio partido por los golpes del géminis menor.

    Trata de dar golpes en la puerta, sin importar que sus nudillos están heridos, aunque tiene la capacidad de romper cualquier obstáculo, por el momento siente que debe mantenerse en calma, aunque escuchar que a echo sufrir a quien más ama, por un absurdo malentendido, le rompe el corazón, pegando más su frente a la entrada de esa habitación.

    -Escúchame… Yo jamás… Traicionaría nuestro amor…- Las lágrimas se escapan de los verdes opacados –La muerte no fue capaz de separarnos… Ahora… Yo no sería un idiota para hacerlo… Yo… Te amo Saga- Sus frases son sinceras, aunque por la falta de sueño y el dolor en su corazón, las trata de expresar lo mejor posible.

    Mientras dentro de la habitación ambos géminis escuchan, aunque uno con cólera y otro derramando lágrimas en silencio.

    -Ese idiota de Aioros, no se calla por nada del mundo- Dice esto algo molesto, deseando haberle roto la boca la noche anterior.

    Mas Saga de nuevo no contestó, si no que se encuentra sentado en la orilla de su cama, con la sabana cubriéndolo desde la cabeza y abrazándose a sí mismo.

    Llorando, pues cada lágrima, es un recuerdo de la supuesta traición que vio y rompió su alma.

    Verlo al mayor de ambos de esa forma, desolado, triste y tan frágil. Jamás imagino que pudiera notarlo así.

    -Si quieres le rompo ahora si la cara por hacerte llorar- Señalo la puerta, con el ceño fruncido.

    Más no hubo ni una contestación o movimientos.

    Bufo fastidiado, desviando su mirada… Sabe que está mal pensar en esto, pero preferiría verlo como un loco desquiciado de poder, que un hombre desolado por el amor y el engaño.

    -Saga, no es el único que existe en el mundo- Hablo como si nada, aunque eso no quita la preocupación y enojo que lleva en la sangre –Solo recupérate y te puedo presentar a algunos camaradas marinas y lo olvidaras- Sonrió forzado, pues tampoco se imagina a uno de esos compañeros como pareja del mayor.

    -Kanon… ¿Alguna vez ha estado enamorado?- Soltó aquella pregunta, aun con la mirada fija en el suelo, demostrado su gran tristeza.

    Esa duda del mayor, dejo desarmado al dragón marino.

    Cruzando sus brazos y desviando su vista para otro punto –Creo que no conozco que es el amor-

    -Un sentimiento que te logra hacer sentir increíble… Un lazo con una persona que… Depositas tu confianza… En él… Pero… Duele tanto…- Las lágrimas vuelven a ser torrenciales con el adorno de una voz quebrada –Que en un abrir y cerrar de ojos, logra hacerte sentir tan miserable, creyendo que esa persona no es la correcta… Duele demasiado- Tiemblan sus labios, y baja la cabeza, para seguir abrazándose, lo que cree que vio… Lo está matando de alguna forma.

    -Saga- Lo negara más adelanté, pero… No quiere verlo llorar.

    Sin pensarlo más, se acercó al portador de Géminis, sentándose en la orilla de aquella cama y le dio un fuerte abrazo, sabe que necesita desahogarse y ser reconfortado, lo hará, aunque no es su estilo demostrar afecto.

    Son gemelos, bastante similares, pero ahora el hermano menor, sabe que debe consolar y proteger al mayor, aunque eso signifiqué ganarse otros moretones en el cuerpo de parte del noveno guardián.

    -Ese imbécil de Aioros, no merece ninguna de tus lágrimas, no sufras por favor- Acaricia con cuidado la espalda del peli azul, para que se calme un poco, aumentando su deseo de cometer asesinato.

    Entre los débiles sollozos, mientras se aferra al menor, puede dejar salir el dolor con la persona que menos creía, pero al final son hermanos, y existe ese amor fraternal en donde se demuestra que la sangre puede más.

    -Creo que me merezco este sufrimiento….- Dijo esto con la voz temblorosa –Yo… Provoqué su muerte… Tal vez… Sea… Mi castigo por…-

    -¡¡¡¿QUÉ TONTERÍAS DICES?!!!- No permitiría que Saga siga culpándose por algo que hizo estando bajo un problema mental o lo que fuera.

    -Le provoqué mucho daño… ¿Qué más me puedo esperar?- No entendiera razones, se culpa aun por aquello, tanto para dañarse a sí mismo.

    Esas duras palabras que su gemelo deja escapar, le duelen tanto… Pues… Kanon tuvo algo de culpa, manejo bien los hilos del destino para dañar a muchos, entre ellos provoco una apertura para una inestabilidad emocional en Saga.

    -Lo que hiciste… No todo fue tu culpa… Yo… Plante en tu corazón esa semilla, esas dudas…- Se arrepiente, sabe que cometió mal, por ambicionarse y querer arrastrar al mayor.

    -Yo acepte hacerlo, lo tuyo fueron palabras, lo mío acciones- Suspiró, apartándose el peli cobalto –El dolor que los hice pasar a todos, lo debo pagar de por vida-

    -Claro que no…- Apretó sus labios, dejando escapar algunas lágrimas –Saga… Quiero golpear a ese idiota de caídas locas, pero… Si tú quieres hablar con él…-

    -Por ahora no quiero- Se cubrió con mayor intensidad su rostro con aquella sabana ligera –Prefiero no saber nada, solo… Necesito calmarme…-

    -Como quieras- Se levantó, para darle algo de privacidad a Saga en esa habitación –Pero… Si puedo decir algo- Bajo la mirada, callando un segundo –Puede que necesites saber su versión, ahora no… Pero deberías hacerlo-

    Dicho esto, se dirigió al baño, dejando que Saga tenga su momento de introspección, a solas o lo mejor que puede hacer estando dos en una habitación y un insistente sagitario del otro lado.

    No se dará por vencido hasta que logre hablar con su amado Géminis, pero… No sabe cómo hacerlo que lo escuche, tampoco lo obligara, mas necesita aclarar este mal entendido, y no lo hará con la puerta de por medio.

    -Saga… Mi amor… Solo déjame explicarte… De verdad…- Su mano en forma de puño, apoyándose en la puerta, con las lágrimas saliendo de sus orbes verduscas –Yo… Te amo mucho…-

    Su sentir tan desesperado y preocupado, no logro apreciar la presencia que está a un lado, casi como si hubiera aparecido de repente.

    -¿Aioros?-

    Escuchar su nombre, lo hizo girarse para ver quién lo llama, pero su rostro lleno de lágrimas no se va a ocultar.

    -¿Si, señorita Metztli?- Limpia sus lágrimas sin discreción, sabe que todos están enterados de este horrible aconteciendo.

    -No vengo aquí para juzgarte- Lo mira con cierta pena, pero a la vez algo inquieta –Pero… Dime la verdad, ¿Qué fue lo que paso en realidad?- Lo encaro con cuidado, sabiendo que está metiéndose en un tema ajeno, pero si puede hacer algo para ayudarlos, debe entender si está en el lugar correcto primero.

    -Fue un terrible malentendido, yo jamás besaría a alguien que no fuera Saga- Su desesperó aumento, hablando con prisa y algo alto, para que su Géminis lo escuché, pero el llanto no lo deja continuar de forma adecuado.

    -Tus palabras se escuchan sinceras, tus ojos reflejan que el dolor es genuino- Suspiro, mirando las escaleras –Antes de ir a nuestro destino de hoy, creo que debemos hablar un poco- Le hizo una señal que la siquiera un momento.

    -Lo siento señorita Metztli, pero no desistiré en hablar con Saga- La miro con algo de pena, por desobedecer a una deidad y más cuando ha sido tan amable y buena con ellos, pero su corazón esta antes que su deber.

    Le dedico una sonrisa, cada acción del centauro la hace pensar en que en efecto esa mujer que provoco este conflicto fue la culpable, y Aioros solo fue una víctima.

    -A veces debes dar un poco de espacio, dejar que se calme un poco- Le dice esto con total sinceridad, además que nadie le gustaría ver las escenas violentas que aquellos que aman mucho a Saga, fueron los protagonistas.

    -Pero… Saga debe saber lo que paso, no puedo dejarlo así- Aun esta angustiado sintiéndose de lo peor por cada lágrima de su amor.

    -Aprovecha la salida de hoy, al fin de cuentas él está obligado a ir, será bueno que estén en un ambiente clamado y- Le da un golpecito en el hombro –Necesitas que Kanon no este de por medio para que puedan hablar tranquilos-

    -Kanon es lo de menos- frunció el ceño, sin embargo lo entiende.

    -Aunque se peleen mucho, Kanon quiere mucho a Saga, es normal que lo sobreproteja- La joven ladeo la cabeza –Actuarias igual o peor, si Shura estuviera en tu posición y Aioria en la de Saga-

    Bajo su mirada, sintiendo como su sangre hierve de molestia, por esa posibilidad… Pero entiende que no oiría razones y golpearía al infeliz que haga llorar a su hermanito.

    ---En la cocina---

    Poco antes de irse al destino del día de hoy, un pequeño grupo de dorados se encuentran hablando.

    -Todos estamos de acuerdo en que Aioros es el menos probable de traicionar a alguien ¿Cierto?- Milo sin duda al lado del centauro.

    -Lo conocemos desde niños, pero yo no pondría mis manos al fuego- Virgo con los ojos cerrados, y brazos cruzados, su confianza solo está destinada a una persona.

    -Creo que todo es un malentendido- El Lemuriano de cabellos lilas otro que cree en la inocencia de Sagitario.

    El escorpión se acerca abrazando a su amado cubito -¿Qué opinas Camus?- Le dio una enorme sonrisa -¿Tu tampoco crees que sea capaz de engañar a Saga?-

    -Aioros… Es un fiel caballero, pero una cosa es la latead a Atena y otra a su pareja- Demuestra que está en dudas, aunque este tema no es su favorito a discusión.

    -Pero, es de Aioros de quien hablamos, es un gran amigo, hermano, ayudo a criarnos y siempre… Aunque…- Bajo la mirada –Algunos lo culpamos, él siempre fue el bueno en esta historia- Hablo mirando a los otros tres caballeros.

    -Aun así creo que es un tema que solo interesa a esos dos- Shaka miro serio, tomando la mano de su amado Aries, para dirigir sus pasos a otro lugar, no quiere estar discutiendo algo así, cuando no es asunto suyo, entiende que es mejor dejar esos temas entre pareja.

    -¿Qué le pasa?- Frunció el ceño escorpio –Solo estábamos hablando tranquilos, no tenía que irse así y llevarse a Mu- Hizo un leve puchero, pues es de aquellos que les gusta conversar un poco de más y tocar temas ajenos.

    -Shaka tiene razón, no debemos meternos- Miro serio a su novio, parándose delante del peli cerúleo –Es algo que no incumbe a nadie más-

    -Pero, ¿No te da lástima que estén enojados por algo que sabemos que no es culpa de Aioros?- Niega con la cabeza –Nunca lastimaría a alguien sin motivos-

    -¡¡¡DEJA DE DEFENDERLO!!!- Grito bajando la mirada, el tema de traicionar a alguien le lastima.

    -¿Cubito?- Abrió sus ojos, bastante preocupado -¿Qué ocurre?- Sin pensarlo, lo abraza con fuerza.

    -Dejemos hablar de esto, por favor…- Poso su frente en el pecho del escorpión.

    -Camus…-

    Algo está dejando que el corazón de acuario sufra, pero… ¿Fantasmas de nuevo? Cosas que debería superar aún siguen molestándolo.

    Poco después, la hora de la nueva salida de este día, solo que…

    Alguien está en modo protector con Saga, y aunque Sagitario insista en hablar, parece que aún es demasiado pronto, aun con las horas de la noche que les ayudaron a pensar, pero Géminis aún se siente sin ánimos.

    La Diosa lo convenció de que una pequeña salida sería buena idea, aun encontrándose con Aioros.

    Intento intervenir con que escuché al centauro, pero tampoco puede obligarlo a hacerlo si de verdad no quiere.

    Pero parece ser que Aioros no se dará por vencido, sin importar lo que tenga o deba hacer, tendrá la atención de Saga, para explicar todo ese embrollo, usara lo que sea para que sepa cuanto lo ama y que su corazón es solo de él.

    Ya que sin importar los años que pasaron en circunstancias bastante terribles, nunca traicionó a su corazón y obviamente no empezaría ahora.

    Anteriormente le había confesado a Metztli un deseo que quería hacer realidad, y obviamente la joven con una gran sonrisa acepto si solicitud, siempre y cuando Saga estuviera de acuerdo.

    ¿Tal vez sea tiempo de ponerla en práctica de una vez?
     
  14. Threadmarks: Capitulo 34 (Chihuahua Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Como siempre con un solo movimiento de sus manos y transportados a un nuevo lugar, esperando de todo corazón que este estado logré ayudar a los dos corazones heridos.

    Sonrió, sintiéndose con la responsabilidad de animar al grupo -¡¡¡BIEN!!! ¡¡¡SEAN BIENVENIDOS AL HERMOSO ESTADO DE CHIHUAHUA!!!- Alzo sus manos, casi para de la nada salieran fuegos artificiales, intentando que todo salga bien.

    -¡¡¡¿OTRO LUGAR CON TANTO CALOR?!!!- El cangrejo de todo encuentra forma de quejarse, pues ya está sudando habiendo pasado dos segundos en el lugar.

    -¿Qué tiene de malo?- Lo mira algo molesta y sonriente –Investigue y en su país también hace un calor de los mil demonios- Suspira ignorándolo –Y te quejas de mi México, que malo eres-

    -¡¡¡ME QUEJO PORQUE TU CALOR ES DEMASIADO HÚMEDO!!! ¡¡¡Y HASTA EL AIRE ESTÁ CALIENTE!!!- Death solo busca alguna excusa para decir y hacer tonterías.

    -¡¡¡¿A SI?!!!- Ahora la pelicastaña rojiza frunció el ceño, siguiéndole el juego al otro -¡¡¡PUES EN GRECIA EL CLIMA ES DEMASIADO SECO, POR ESO TIENES SECO EL CEREBRO!!!-

    -¿Qué clase de insultos son esos?- Capricornio pregunto, pues ver a ambos discutir esta entre lo gracioso y en cierta forma daba la razón a Death y a la Diosa en sus verdades.

    -No lo sé, pero tiene razón Metztli- El peli celeste, con una sonrisa burlesca, podrá querer a su fastidioso cangrejo, pero le dio risa lo que la joven dijo.

    -¿En qué cosa?- Shura de inmediato cuestiono, moviendo la mano para arrojar algo de aire a su persona.

    -En que Death tiene el cerebro seco- Comenzó a reír fuerte, le pareció muy gracioso, aunque a los demás realmente no les importo mucho, están sufriendo por el calor en el lugar donde están.

    No entienden que deben hacerle caso al doceavo guardián, siempre carga ligas para el cabello y no sufre de las olas de calor extensas.

    -¡¡¡FLORECITA!!! ¿De qué lado estas?- Death de inmediato se acercó enojado contra el pececito, sí que le ofendió que lo repitiera la persona que quiere mucho.

    -¿Qué tiene que me ría?- Alzo la cabeza en alto –Solo me pareció gracioso eso es todo-

    -¡¡¡¿CÓMO QUE GRACIOSO?!!!- Esto enfureció más al de barba escasa.

    -Ja, si Dita esta de mi lado eso quiere decir que es verdad- Parecía una chiquilla discutiendo con un adulto que igual parece niño, peor del que está presente –Tú te quejas por todo, ves pasar una mosca y ya te quejas de por qué no se detuvo en la mesa-

    -¡¡¡AY SI, AY SI, NI QUE ME LLAMARAN CAMUS PARA ENOJARME POR TODO!!!- Señalo al mencionado con el dedo.

    Pero ni lento ni perezoso, escorpio de inmediato le dio un golpe al cangrejo con su zapato, para que se callara, y no anduviera de bocaza.

    -Vuélvelo a repetir y te mato- Sí que Milo no tolerara ninguna falta de respeto hacia su cubito.

    -Milo, no le hagas caso, da igual lo que diga- Puede que no lo parezca, mostrándose frio y serio, como si nada le afectara, pero a veces esos comentarios lo tienden a dañar.

    -¡¡¡YA PAREN LOS DOS!!!- Puede que les diera un respiro por unos días, no ser tan controlador y llamarles la atención en todo momento, pero ya se está harto de que con la mínima libertad que les da se aprovechan para hacer tonterías, además que el calor logra hacer estragos en la paciencia humano, para aquellos que no están acostumbrados.

    Con solo un grito de ese hombre que en cierta forma los vio crecer y educo hasta una edad, los logra calmar, incluso la joven Diosa dejo de echarle más leña al fuego.

    -¡¡¡MILO, NO PUEDES ESTAR LANZANDO TUS ZAPATOS A LOS DEMÁS, SOLO PORQUE TE MOLESTA LO QUE DIGAN!!!- Mira de inmediato al escorpión dorado, para hacerlo entrar en razón e indicarle que valla por su zapato, esperando que no pise la arena caliente.

    -Ja, te lo mereces maldito bicho- Parece feliz que regañen al peli cerúleo.

    -¡¡¡TÚ TAMPOCO TE VAS A ESCAPAR!!!- La voz seria del patriarca volvió a elevarse -¡¡¡QUE SEA LA ÚLTIMA VEZ QUE ESTÉS OFENDIENDO A TUS COMPAÑEROS!!! Bufo molesto -¡¡¡TÚ ERES UNO DE LOS MAYORES, DEBERÍAS COMPORTARTE MÁS ACORDE A TU EDAD!!!-

    Serio, solo escucha el sermón que le están dictando, pero rápidamente encuentra una forma de evitar el regaño.

    Con una ligera sonrisa burlesca señalo detrás del peliverde -¿Así como el viejo maestro?-

    -Sí, deberías comportarte más como Dohko y…- Reacciono de inmediato ante lo que el rostro del cangrejo le dice, girándose de inmediato para ver a que se refiere.

    A lo que ve, sí que le debió gustar, pero no puede expresarlo abiertamente enfrente de los dorados y la joven Diosa.

    -¡¡¡DOHKO!!! ¡¡¡¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?!!!- Su rostro rojito y no solo por el calor.

    -Me estoy poniendo fresco borreguito- Contestó el castaño, como si quitarse la camisa y ponérsela en la cabeza fuera la mejor idea del mundo.

    -¡¡¡¿PERO DEBES QUITARTE LA CAMISA PARA HACER ESO?!!!- Si que el patriarca se encuentra alterado, intentando evitar que la Diosa mire a Libra, mas como respeto, que celos en este caso.

    -Sí, no puedo quitarme el pantalón- Tan tranquilo dice esto –Ahí señoritos presentes- Haciendo referencia tanto a la joven como a algunos dorados más pudorosos y al pequeño niño.

    Sí que este comportamiento del viejo maestro, logro sacar unas cuantas carcajadas a los allí presentes, parece que otro está dispuesto hacer tonterías con tal de hacerlos reír y que no estén tomando bandos por el incidente de anoche.

    No le agrada ver a sus niños serios y enojados, por cosas que son de dos, además que cree firmemente que el hablar de estos temas en privado, pero es difícil cuando existen otros dispuestos a proteger a uno más de la cuenta.

    -¡¡¡YA PONTE LA CAMISA!!!- Pero para el peliverde, este comportamiento no es aceptable, no enfrente de todos, puede que en su habitación sea otro el cuento.

    No se puede hacer más, si el borrego mayor está enojado y te ordena algo mejor hacerle caso, con el calor no es bueno que se le suba la presión arterial.

    Pero en cierta forma es verdad, el calor es muy potente, aunque no debería ser nada para aquellos jóvenes hombres que se han enfrentado a tantas calamidades a sus cortos años de vida.

    -Señorita Metztli- Él Lemuriano menor, preguntando algo divertido por la escena en cuestión.

    -Dime Kiki- Habla fuerte, por aguantarse la risa, le da gracia como Dohko actúa, pero más como lo hace el patriarca.

    -¿Qué vamos hacer aquí?- Ladeo su cabeza, mirándola con esos ojos lilas tan curiosos.

    Reacciono de inmediato, abriendo sus ojos con cierta emoción –Pues muy fácil, vamos a conducir en cuatrimotos por la arena- Llevando sus manos adelante, estirándolas, haciendo alusión de conducir un auto en vez de una moto.

    -¡¡¡¡COMO QUE CONDUCIR?!!!- Capricornio de las pocas veces que habla, en esta grito, como si tuviera algún mal recuerdo que involucre un medio de transporte.

    -¿Se puede conducir por la arena?- Mu pegunto, bastante curioso de esto.

    -¡¡¡GENIAL SIEMPRE HE QUERIDO CONDUCIR UNA MOTO!!!- El más entusiasmado por esto.

    -¡¡¡JA!!! ¡¡¡A PUESTO A QUE TE GANO EN LLEGAR A LA META BICHO!!!- Las apuesta su mayor deleite.

    -¡¡¡¿ESO CREES?!!! ¡¡¡¿QUÉ QUIERES PERDER?!!!- Parece que al octavo le gusta la idea.

    -Ni se te ocurre conducir muy rápido- Pero el décimo primer guardián sí que no le agrada la idea de ir a exceso de velocidad.

    -¿Esta segura que es una buena idea?- El peliverde rápidamente cuestiona a la joven, tomando la mano de su esposo, para que no se le ocurra de nuevo andar medio desnudo.

    -Si- Sonríe con los ojos cerrados –Se los debo por el favor que me hicieron, además las cuatrimotos son bastante seguras, no hay personas a la redonda, el camino está marcado en la arena con mis poderes, y de paso incluí GPS en todos los vehículos y sus teléfonos- Lo último lo dijo bastante seria, sabiendo que ya se les han perdido más de una ocasión.

    -No estoy seguro en esto- Shion cruzo sus brazos suspirando, mirando como sus dorados, ya están olvidando el claro con solo imaginar ir en esos vehículos, después de todo no han experimentado muchas cosas.

    Aunque le gustaría ver más el ánimo reflejado en cuatro de ellos, que solo se la pasan… Bueno dos con miradas tristes y los otros dos teniendo una guerra fría, por lo ocurrido de la noche anterior.

    Le duele que esto pasara, son sus dos niños mayores, aquellos que lo ayudaron en mucho, y los primeros en esta generación que comenzó a entrenar.

    Su felicidad aunque depende de él mismo, también necesita que todos estén bien, y no le parece muy bueno que se estén metiendo los hermanos de estos, para protegerlos cuando eso no debería ser necesario.

    Esto obviamente no lo paso por alto Libra, conociendo el tan dulce corazón que Shion posee, lo ayudara en lo que fuera para que todos estén bien.

    -Borreguito… Creo que sería muy bueno para ellos, un poco de libertad, además se divertirán mucho y no dañaran a nadie- Vuelve a decir las mismas palabras que la Diosa, pero a su estilo, solo para convencer al peliverde.

    -Sera seguro, no se preocupen- Pensativa –Aunque les recomiendo usar protector solar, y casco obvio, además que…- Ella no dejaría de lado que los jóvenes estén con sus parejas –Deben ir dos en cada cuatrimoto, así que ya saben-

    También puede ser un gran pretexto para que Saga y Aioros estén juntitos, un poco de privacidad, y por fin logren hablar, por eso el plan del todo.

    Ojala que funcione.

    -Saga… ¿Quisieras…- Sagitario está dispuesto a tomar esta oportunidad, hablando con algo de nervios, por la reacción del peli azul.

    -¡¡¡QUE TE ALEJES DE ÉL AIOROS!!!- Kanon apenas escuche que el castaño pronuncio el nombre de su hermano, se puso a la defensiva, delante del mencionado -¡¡¡YO IRÉ CON ÉL!!! ¡¡¡TU VETE CON TU HERMANO!!!-

    -Kanon, respeto que defiendas a Saga, pero en verdad… Necesito hablar con él- Toma toda la paciencia que tiene en su ser, para hablarle al menor de los gemelos.

    -¿Para qué? ¡¡¡¿PARA VOLVERLO A LASTIMAR?!!!- Frunció el ceño, apretando sus puños, sí que está preparado por si se necesita una disputa a golpes.

    -Kanon, deja que Saga decida, si quiere ir con mi hermano, es libre de decidir- Aioria está dispuesto a interceptar por su hermano, tampoco permitirá que nadie le grite.

    -Saga… Por favor… Déjame explicarte lo ocurrido- Rogaría la atención del Géminis mayor, sin importar lo que cueste.

    Por su parte el mencionado, lleva su mirada baja, le duele tanto el recuerdo, pero más la lejanía que esta presentado con Aioros, sabe que debe escucharlo, pero solo le duele más al tener esas horribles imágenes en su cabeza.

    No quiere ser dañado, no quiere que jueguen con sus sentimientos, aunque sabe que es de Sagitario, su amor de infancia que aún perdura hoy en día, alguien que no contiene maldad en su corazón.

    Más no por eso deja de desconfiar… Tal vez de sí mismo, de cómo reaccionó al saber la verdad.

    -No… No estoy seguro…- Musito esto, sin poder sostenerle la mirada al otro, su corazón duele mucho, para pensar claramente.

    -Saga… Por favor- Las lágrimas del castaño brotaron, tratando de acercarse al peli azul, no quiere dejarlo escapar ni ver sufrir más.

    Un fuerte golpe se escuchó, uno donde una mano conecto con el estómago de alguien.

    -¡¡¡AIOROS!!!-

    -Ya te dijo que no…- Es sorprendente como Kanon está reaccionando, dispuesto a proteger a alguien con el que siempre está discutiendo, pero en esta ocasión solo desea cuidarlo -¡¡¡ALÉJATE DE SAGA!!! ¡¡¡NO LE VOLVERÁS HACER DAÑO!!!-

    Puede que en efecto el golpe le doliera mucho, pero es peor la lejanía que tiene ahora, eso le quiebra más el corazón.

    Pero el efecto de haber golpeado a Aioros sin consecuencias duro muy poco, pues un puño en la cara de Kanon se logró apenas y ver.

    -Y tú, no te atrevas a tocar a mi hermano- Aioria con los ojos afilados, como todo felino, molesto por que había intentado no intervenir aun con la disputa de anoche, pero que volvieran a darle un golpe a su hermano sin siquiera merecérselo, ya colmo si paciencia.

    -¡¡¡KANON!!!-

    -¿Qué te metes maldito… Gato…?- Escupió un poco de sangre, comiendo por que no se va a estar dejando de estos dos idiotas.

    -Lo mismo va para ti- Hablando de forma agresiva -¡¡¡¿QUÉ TE METES EN SU RELACIÓN?!!! ¡¡¡DÉJALOS HABLAR EN PAZ Y…!!!-

    -¡¡¡¿PARA QUÉ?!!! ¡¡¡PARA QUE EL IDIOTA DE TU HERMANO LO VUELVA A LASTIMAR Y LO HAGA LLORAR?!!!- Encaro de inmediato al otro.

    Ambos están dispuesto a iniciar una batalla de mil días con tal de ayudar y proteger a sus hermanos mayores.

    La protección de hermanos no es solo una habilidad exclusiva del mayor.

    Todos los demás, pensando en si debían intervenir, decir algo, o detenerlos. Existen tantas posibilidad por hacer, pero si no se hace lo que sea, esto no va a terminar para nada bien.

    Se supone quien tiene más poder por rango es Metztli, pues es una Diosa, pero quienes intervinieron son aquellos que tienen mayor rango en conformé respeto y aprecio.

    -¡¡¡YA CÁLMENSE LOS DOS!!!-

    -¡¡¡AHORA!!! ¡¡¡NINGUNO DEBE METERSE EN LOS ASUNTOS DE SUS HERMANOS!!!-

    -Pero… Patriarca, viejo maestro- Frunciendo el ceño –El que está interviniendo es Kanon, y golpeo a Aioros, esto no se puede quedar así- Dispuesto a dar otro golpe al peli cobalto.

    -Por lo mismo estas peleas infantiles ya se deben acabar- Dohko ejerciendo su derecho de padre sobre los dorados –Kanon tú te iras con Aldebarán en esas cosas, Aioria tú con Shura- Rápidamente dio sus indicaciones para que entiendan por las buenas esos dos protectores.

    -¡¡¡VIEJO MAESTRO!!! ¡¡¡YO NO RECONOZCO SU AUTORIDAD Y NO ME VOY A APARTAR DE SAGA AUNQUE USTED LO DIGA!!!- Sí que le da igual saltarse a una autoridad.

    -Pero si reconoces la mía- Shion habla algo frio, guardando la calma por la molestia que las palabras del gemelo menor causaron.

    Apretando su labio inferior, pues en efecto al patriarca le tiene cierto respeto.

    -Obedezcan lo que dijo Dohko- Sentencio tanto con palabras, como con la mirada –Saga vendrá conmigo y Aioros con Dohko- Declaro su parecer, sin importarle protesta alguna y es que en efecto no podían hacer nada en cuestión -¿Alguna objeción?- Cruzado de brazos, solo esperando a que alguno se le revele.

    Con esto nadie dijo nada.

    -Muy bien- Miro a la joven Diosa, indicándole que continuara.

    Metztli solo asintió, entendiéndolo de inmediato.

    -Bien… Las rutas están trazadas en la arena, la verán son de colores muy bonitos, es muy fácil de conducirlas, Las Dunas de Samalayuca, son algo traicioneras sais que pendientes a esto- Sonríe algo nerviosa al dar las indicaciones.

    Y con una breve enseñanza y práctica de como conducir estas cosas, fue como se dio marcha a este viaje por la arena, con la finalidad de llegar a las grutas de Coyame, otro lugar turístico muy lindo.

    Metztli iría primera, encargándose de cuidar de Kiki, además que serviría de guía en todo el viaje.

    Aunque duro poco su liderazgo, cuando Milo sin fijarse acelero mucho, y pues como lleva a Camus, este solo se aferra a él y cierra sus ojos, ya se veía muerto por quinta vez.

    -Je, je, je… Creo que el patriarca tenía razón- Dijo en voz baja la joven, sintiendo tanta pena, porque estos jóvenes logran hacer desastres en donde sea.

    ---Con Dita y Death---

    -Déjame conducir-

    -No-

    -Déjame hacerlo-

    -No-

    -Te hare cosas muy ricas en la noche- Hablo al oído del peli celeste, para lamerle un poco.

    No es que le molestará esa acción, al contrario el cuarto guardián conoce sus puntos débiles, pero tampoco se dejaría mandar, ya que fue él quien gano la cuatrimoto y quería conducirla.

    Así que decidió lanzarle discretamente una de sus rosas, suficiente para paralizarlo, pero no para matarlo.

    -Hoy te quedas sin cenar amorcito- Hablo tan tranquilo, sonriendo triunfante.

    ---Shaka y Mu---

    -Esto es muy agradable- Si que el Lemuriano se divierte al ir abrazado de la espalda de su rubio.

    -Sí, lo es…- Por extraño que parezca, Shaka conduce muy bien con los ojos cerrados, además que es una excelente excusa para tener a Mu sumamente cerca.

    -Creo que es muy bonito el lugar, aunque el calor sea mucho- Rio gentilmente ante la ironía de sus palabras.

    -Si nos atamos el cabello es más soportable- Hablando como si fuera la gran cosa.

    La actitud seria y reservada de Virgo siempre le ha parecido algo interesante, además que solo con él lograra sacara su lado más cálido.

    -Luces bien con el cabello atado- Sin pensarlo, decidió hacer algo atrevido y besar el cuello del rubio con cuidado.

    -¡¡¡MU!!!- Esto sorprendió al desprevenido Hindú, nunca se lo espero.

    -Sabes que te amo y quiero demostrarte un poco más- Al decir esto, cerró sus ojos recargándose en la espalda del otro.

    -También te amo- Suspiro derrotado por la pequeña muestra de afecto, sintiéndose a veces un torpe en todo, pero no sabe cómo logra que su amor lo guie a estar siempre con Mu, eso lo agradece tanto.

    ---Aldebarán y Kanon---

    -¿En verdad no quieres conducir Kanon?-

    -No-

    -Está bien…-

    El camino se siente muy silencio, más con el comos tan rebelde del peli cobalto.

    -Creo que deberían hablar un poco-

    -Sé que deben, pero si Saga no quiere no lo pueden obligar-

    -Y tú no lo puedes proteger todo el tiempo-

    Sí que eso le dolió y molesto más.

    -Solo cállate y conduce- Refunfuño por lo bajo.

    ---Aioria y Shura---

    -Espero que a mi hermano le vaya bien- El león dorado preocupado por el castaño.

    -Lo estará…- Su voz suena más de angustia que de tranquilidad.

    -¿He?- Volteando levemente para verlo -¿Qué sucede Shura?-

    -Nada…- Aferrado al menor, cerrando sus ojos, como si prefiriera perderse la vista.

    -Estas pálido… ¿Qué tienes?- Cada vez la voz del león sube de preocupación.

    -No me gusta subir en motos- Habla lo más rápido posible.

    -¿Por qué no?- No comprendía esta adversión por este vehículo.

    -Es una larga historia- Contesto algo mal con el simple recuerdo.

    -Tenemos tiempo- Sonrió, curioso por saber la verdad de su novio.

    ---Shion y Saga---

    Puede que parece extraño, pero el patriarca con casi tres siglos de vida, conduciendo la cuatrimoto tan perfectamente, es que aprende rápido.

    Y necesita hablar con Saga a solas, saber cómo ayudarlo.

    -Saga… ¿De verdad planeas quedarte todo el tiempo sin escuchar a Aioros?- Hablo serio sin dejar de ver al frente.

    -No lo sé…- Cabizbajo respondió, sin intentar sujetarse del mayor, mejor aferrar sus manos al vehiculó.

    -Debió ser algo muy horrible de ver, pero creo que debes darle el beneficio de la duda-

    -Lo quiero hacer… Pero… No me siento bien-

    -Aioros no es el tipo de hombre que dañaría a quien ama solo porque se le dio la oportunidad-

    -Eso creo…-

    -¿Confías en él?-

    -Si lo hago, pero… Me dolió verlo besar a alguien más…- Sus lágrimas escapan –Tengo miedo… que se dé cuenta que puede tener… A alguien mejor que yo-

    -¿Alguien mejor que tú?- Confundido por las palabras del peli azul –Saga, no creo que exista alguien más para Aioros, solo tu ocupas su corazón eso lo sé-

    -¿Cómo puede ser tan bueno conmigo?- No se logra explicar las cosas que hace ese castaño por él –Si yo lo herí tanto, mache su nombre y aun así, no me reclamo nada- Cierra sus ojos dejando que el dolor se escape.

    -Primero, lo que ocurrió ya debes olvidarlo, no fue todo tu culpa…- El tema le disgusta tocarlo, pero no es solo por su muerte… Si no que sabe que es demasiado para el mayor de sus niños.

    -Lo fue… Y nunca me lo perdonaré, aunque ustedes lo hagan- Está dejando salir todo lo que lleva adentro, creyendo que si lo olvidaba y aferrándose al amor, podría solo ignorarlo, hacer como si no hubiera pasado.

    -Para Aioros eso no es importante, si te perdono, es porque su amor por ti es mucho más grande y ve más allá de lo que en ese momento aparentabas- Sus palabras tratan de ser calmadas y objetivas, sin dejarse llevar por sus sentimientos paternales.

    -Un amor que no creo merecer-

    -Sabes que eso no lo detendrá, luchará por ti, porque de verdad te ama, y será mejor que hables de este tema con él también, dile cómo te sientes, exprésale que te ocurre en realidad-

    -No quiero… Aburrirlo con mis miedos, mis recuerdos…- Se siente tan mal creyendo que Sagitario no le interesaría saber que le pesa.

    -No lo harás, puedo decirte con toda certeza, que Aioros te ama, te escuchará siempre, deja que explique lo de anoche primero, arreglen eso y después… Exprésale que aún no logras superar ese mal momento- Suspiro sonriendo levemente –Sé que con esfuerzo y su apoyo, lograras perdonarte lo ocurrido-

    -No creo merecer esto…- Sigue sintiéndose poca cosa pero no por lo que hablan o de quién habla.

    -Ya no digas eso… Sabes que no es verdad tu eres muy importante para Aioros-

    -Me refiero a que no merezco que usted me ayude y sea tan bueno conmigo, cuando… Yo lo dañe mucho y a sus seres queridos…- No ha tenido si quiera oportunidad disculparse apropiadamente.

    -Eso ya quedo atrás, no te culpes por lo ocurrido o por lo menos no con lo de mi muerte- Incluso para hablar más tranquilo, bajo la velocidad.

    -No lo puedo olvidar tan fácilmente, usted… Fue… Muy importante para mi… Sé que para usted Mu es considerado más como su hijo, pero… Para mí… Patriarca… Usted es mi papá, lo quiero como tal, por eso… No logro perdonarme lo que le hice-

    -¿Qué clase de padre pude ser… Si uno de mis niños ha sufrido tanto y no he podido hacer nada?- Una pequeña lagrima escapa de esas orbes rosas, hablando con gentileza.

    -¿Patriarca?- Saga se sorprendió por esa pregunta.

    -Por eso te digo que no te tienes que culpar por todo lo que ocurrió, también es parte mi responsabilidad, por no haberlo previsto, por no hacer algo para ayudarte cuando empezaste a tener esas dudas y miedos-

    -¿Cómo lo hubiera podido saber?-

    -Debí haberlo previsto, sufrías en silencio, pero por estar tan ocupado, prestando más atención a los demás aprendices, no pude ver que te consumías en esa oscuridad que termino tomando tu bondadoso corazón- Suspiro –Perdóname a mi Saga-

    -No tengo nada que perdonarle-

    -Ni yo a ti- Sonrió al peli azul –Si quieres, más tarde, después de que arregles todo con Aioros, podemos hablar un poco, y tratar de recuperar el tiempo perdido- Sin duda el peliverde ha tomado mucha más atención en su papel de papá de los dorados, tratando de ser mejor en esta vida para ellos.

    -Si… Me gustaría…- Suspiro con una ligera sonrisa –Y si, gracias… Por el concejo… Tratare de hablar con Aioros-

    -Y dile a Kanon que no más discusiones, si no lo mandare a limpiar toda la casa de la señorita Metztli- Ya más serio en su hablar.

    -Sí, está bien…- El ambiente cambio un poco, para bien más ameno y agradable.

    ---Dohko y Aioros---

    -Entonces hijo mío… ¿Ya entiendes lo que debes hacer?-

    -Si- hablo más sonriente y tranquilo –Ya hable con la señorita Metztli, conseguí el anillo gracias a las enseñanzas de Mu-

    -Yo te ayudo con detener a Kanon, y veremos cómo los encierro en algún lugar para que puedan habar y le dices lo que ocurrió- Sonrió emocionado, pero algo serio –Sabes que estoy confiando mucho en ti, no creo que fueras capaz, pero… Si algo así se vuelve a repetir, te enseñare a respetar a tu pareja-

    Es un buen padre, alegre y confía en sus hijos, pero tampoco dejara que esto pase sin una reprimenda, también debe defender a Saga.

    -Le digo que yo nunca hice eso viejo maestro, esa señorita fue quien me robo un beso, yo jamás cambiaria a mi Saga por otra persona- Habla tan firme y serio en sus palabras, para que todos sepan que nunca faltará a su promesa.

    -Bien eso espero- Dohko sin pensarlo sigue acelerando, ya que la plática para él lo amerita –Pides su respuesta, y luego le pones el anillo, después pides permiso a nosotros de forma formal y se casan-

    -Gracias por su aprobación viejo maestro-

    -De nada, y dime padre que es lo que soy para ustedes- Habla triunfante, alzando su cabeza orgullos del buen trabajo está haciendo como hombre de familia.

    Aunque debería prestar atención, ya que va a muy alta velocidad y sin siquiera notarlo ya paso a tres de las cuatrimotos que van lentas y se podrían estrellar o caer de algún precipicio…

    Es mala idea ir con Aioros en un vehiculó.
     
  15. Threadmarks: Capitulo 35 (Chihuahua Parte 3)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

    AMMU TEIKOKU YUDAINA Usuario popular

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    Un rato después, llegando a las grutas de Coyame, pero con un pequeño percance.

    -¿Por eso lo llaman caídas locas?- La Diosa mira como Dohko y Aioros se quitan el polvo, mientras el patriarca los ayuda con las heridas.

    -Sí, la verdad tiene la maldición de los barrancos- El escorpión dorado ríe por la fama del centauro –De hecho Aioria también llega a tenerlo y Seiya el alumno de Aioros-

    -Oh… Y yo que creía que tu serias el primero en caerte- La joven encogió sus hombros, bastante sonriente.

    -Ja, ja, eso jamás pasara- Se apunta a sí mismo –Debo de cuidar a mi cubito- Sin duda una sonrisa confiada.

    -Claro…- La joven lo mira atenta, pero sobre todo fija su mirada en los pies.

    Digamos que Camus para evitar que de verdad cayeran, por la falta de control del escorpión, tuvo que congelar las rueda de la cuatrimoto y con ello también los pies del peli cerúleo.

    Y justamente ahora, con la ayuda de otros dorados lo están tratando de sacar sin que pierda sus extremidades inferiores.

    ---Con los caídos---

    -Lo siento viejo maestro- Aioros tan apenado por lo ocurrido.

    -Ay, ¿Pero de que te disculpas?- Libra restándole importancia al asunto, además de ser atendido por su borreguito es su sueño, aunque duelen los raspones –A cualquiera le pudo haber ocurrido-

    -Es que…- Sonríe apenado y algo rojo –Creo que si tengo una maldición-

    -Tonterías- Para el patriarca eso no puede ser cierto –Esto solo fue una pequeña torpeza de Dohko por no fijarse bien por donde iban- Aunque se preocupó mucho al verlos caer por ese acantilado y que por cierto la cuatrimoto de ellos sí que quedó destruida, está ahora molesto por que su amado esposo puso en peligro a uno de sus hijos mayores.

    -Fue un accidente... Auch… Borreguito eso me dolió- Pone una cara de puchero, que sin duda aquella acción le hirió.

    -Lo siento, pero debo limpiarte bien esta herida, con el sol que hace, podría infectarse- Preocupado por su Chinito, aunque desearía también ayudar a Sagitario, de eso se encarga el hermano menor de este.

    -Tal vez si este maldito- El león dorado habla tan tranquilo, mientras ayuda a Sagitario a curarse.

    Aunque para fortuna de los dos, las heridas son solo raspones y cortes algo profundos, pero no en zonas vitales, sin contar que gracias a la agilidad de Libra pudieron sostenerse de una ramita antes de verdad caer al precipicio, que eso ya sería otra historia.

    Pudiera ser que está molesto y demasiado inseguro con sus sentimientos ahora, pero de verdad quiere ayudar a Aioros.

    Las lágrimas se escapan de sus ojos, al verlo caer por ese precipicio, pensando lo peor del mundo, sintiéndose aliviado al poder tenerlo de regreso.

    Quiere acercarse a curar sus heridas, pero… No cree que sea prudente y más que aún no pone en orden sus pensamientos.

    Pero seguirá los concejos del patriarca, hablara con él en cuanto pueda, encontrará la manera de hacerlo, aunque su gemelo este tan alerta para protegerlo.

    Saga nunca creyó que Kanon fuera así de cuidadoso al final de cuentas.

    Es una grata sorpresa.

    Después de un rato y que todos estuvieran bien.

    -Muy bien- La Diosa sonrió emocionada –Entraremos a las grutas de Coyame, tiene diecisiete salas y es un recorrido de 1,330 metros, así que caminaremos mucho-

    -Oh genial… Más esfuerzo-

    -No será bajo el sol, ya no te quejes crustáceo- La Diosa fastidiada por la actitud tan maldita de Cáncer.

    -¿Crustáceo?- Parece que no conocía que significa en si esa palabra, mostrándose confundido, pero ofendido –Pues tu eres una amargada-

    -¿Qué dijiste?- Ella alzo la voz, se está dejando llevar por el enojo que cáncer le provoca a propósito Death.

    Dita también algo agotado del comportamiento de su peores nada, decidió cubrirle la boca con la mano.

    -No le haga caso señorita Metztli, que ya le afecto el sol- Sonriendo tan tranquilo, mientras amenaza con una sonrisa al cuarto guardián.

    Y con la ayuda de la flor más hermosa de las grutas, fue como continúo explicando la castaña rojiza.

    -Gracias- Se gira, para darle indicaciones antes de entrar –Adentro es mucho más fresco que acá afuera, no existirá problemas, solo no se separen mucho y miren por dónde pisan, pues existen agujeros donde una persona puede caer y quedarse atrapados en un lugar de poca accesibilidad- Sonrió algo animada –Bueno aunque con mi poder y sus habilidades eso sería el menor de los problemas- Pero se quedó pensativa un instante –Por favor evitemos tener que destruir algo de las grutas ¿Si?-

    Sin duda le angustia pensar que por algún descuido tenga que destruir algo de estas maravillas naturales, seria de lo peor posible.

    Ahora comenzaron a adentrarse a las grutas, la joven siendo quien vaya de líder, guiando, pues parece que tiene un conocimiento de dónde ir.

    Posiblemente de otra vida recuerde el camino correcto.

    Y así seguida por el pequeño Lemuriano, después Aries y Virgo.

    Seguidos por Shura, Aioria, Afrodita aun amenazando y regañando a Death por portarse tan mal con la joven Diosa.

    Después Saga, Kanon y Aldebarán, aunque estos últimos van hablando y el gemelo menor lleva sujeto de la mano al mayor para que nadie se le atreva a acercar.

    Milo y Camus siendo los siguientes, más el escorpión va tomando fotos sin flash, pues pudieran ver murciégalos durmiendo y no es bueno despertarlos.

    Al final Aioros cabizbajo junto al viejo maestro y el patriarca.

    Sin embargo parece que el castaño mayor va sonriente muy concentrado de una idea que tiene en su mente, sin duda funcionará para ayudar a sus niños, aunque lo va a meter en aprietos con la Diosa y su borreguito pero ni modo.

    Mientras la castaña rojiza, va conversando y dando algo de catedra sobre estas grutas y que más adelante descasarán para comer, apareciendo comida típica de la región, mencionándoles cuales son los alimentos cotidianos.

    Dohko va formulando su plan y va quedando de maravilla en su mente, esperando que así funcione en la vida real.

    -Mi borreguito… ¿Podrías adelantarte un poco?- Sonríe mientras le da un beso en los labios al peliverde.

    Para el Lemuriano mayor, esta acción es bastante hermosa, pero logra ponerlo tan nervios que no reacciona rápidamente.

    -¿Eh?- Bien abiertos sus ojos rozados, fijos en Libra.

    -Es que tengo que hablar algo con nuestro querido hijito Aioros, ya sabes concejos paternales- Le sonríe, mientras le guiña un ojo coqueto de paso.

    No presiente nada raro, Libra siempre ha sido muy animado a ayudar a los dorados en cualquier situación, reconoce que es algo dulce de sentirse apoyado en una circunstancia donde se necesite apoyarlos.

    -Está bien, pero no se separen del grupo- Sonríe, caminando un poco más adelante, para darles la privacidad deseada, confía en su esposo sin duda.

    -Gracias mi borreguito- Sin más fue rápidamente a llamar la atención de Sagitario que va en su mundo de tristeza y dolor.

    Cuando el patriarca estuvo lo suficientemente lejos de ellos, sostiene los hombros de centauro para decirle su plan.

    -Aioros, ahora si tendrás la oportunidad de hablar con Saga, quiera o no- Le dice con una sonrisa cómplice.

    -¿Cómo?- Incrédulo aun porque planea el castaño.

    -Tú solo quédate aquí y déjame el resto a mí- Le da una palmada en la cabeza como si fuera un niño chiquito y así comienza hacer su nueva ocurrencia.

    Habiendo practicado el cómo usar el teléfono celular que la Diosa les dio, comenzó a alumbrar con la lámpara del aparato hacia el arriba, para que justamente los murciélagos que estuvieran se despertaran y causaran un alboroto.

    Y dicho y hecho eso, empezaron a chillar y valor sobre las cabezas de los demás, provocando que se volviera de repente un caos.

    Unos cuidando de sus parejas, aunque algunos otros tuvieran más miedo, porque piensan que chuparan su sangre.

    Algunos tranquilos, pues no hacen daño estos animales.

    Pero en esta confusión, Libra toma de inmediato el brazo de Saga, para empujarlo junto a Aioros y comenzar el plan de verdad y la mejor metida de pata de todas.

    Ardiendo su cosmos, dio un fuerte golpe en la pared de la cueva, para provocar que algunas rocas cayeran y logren bloquear el lado donde esta Aioros y Saga.

    Solo para darles una poca de privacidad.

    Obviamente esto, logra asustar a todos los demás, cubriéndose entre ellos, pensando que esto no puede estar pasado.

    Cuando por fin todo se calmó, Libra como si nada sonriendo, mientras mira a los demás bastante triunfante.

    -Has hecho un buen trabajo Dohko- Se palmeo el mismo el hombro.

    -¡¡¡DOHKO DE LIBRA!!! ¡¡¡¿QUÉ HAS HECHO?!!!- Shion habiendo protegido a Kiki, junto con Mu por el derrumbe, se levanta sumamente molesto, por el caos tan rápido que sucedió apenas segundos atrás.

    -Mi borreguito… Era necesario- Ya se sentía bastante preocupado por la mirada furica del peliverde.

    -¡¡¡¿QUÉ COSA ERA NECESARIA?!!!- Contestó gritando, pues quiere una explicación y que sea buena.

    -¡¡¡Esperen!!! ¡¡¡¿Dónde está Saga?!!!- Kanon, ayudado por Alde para levantarse, que está muerto de miedo por el paradero del mayor.

    -¡¡¡Y…!!!- Aun en los brazos de Shura, se aferra para ver a todos lados sin existo -¡¡¡¿DÓNDE QUEDO AIOROS?!!!-

    -Está bien- Sonrió el chino.

    Todos volteando a verlo, mientras sacuden sus prendas y cabello por el polvo que este derrumbe intencional provoco.

    -Están del otro lado, para que hablen un poco- Señalo a sus espaldas, dejando ver la nueva pared que tapa el paso.

    -¡¡¡¿PERO CÓMO SE TE OCURRE HACER ESO?!!!- Shion no está nada feliz, gritando con gran rabia.

    -Es que… No dejaban que hablaran y Aioros de verdad desea contarle su versión y…-

    -¡¡¡LAS GRUTAS!!!- Alterada al Diosa -¡¡¡DOHKO POR EL AMOR A TODO LO SAGRADO Y BUENO EN EL MUNDO!!! ¡¡¡¿QUÉ DEMONIOS TE PASA?!!! ¡¡¡¿ESTAS POSEÍDO POR UN ESPÍRITU MALIGNO?!!!- La Diosa no se encuentra nada feliz, ver un lugar turístico destruido por uno de sus invitados no es buena idea.

    -No señorita Metztli, es solo que ellos necesitaban hablar, y sin interrupciones, solo les ayude un poco- Intenta poner su mejor sonrisa para que le crean.

    Metztli solo lo mira con cierta desconfianza y suspira –Llegando te arrojare agua Bandita de nuevo-

    -Dohko, pudiste habernos herido- El patriarca aún sigue molesto.

    -Pero no lo hice, esto será bueno, créanme- Mira a todos, que sin duda ni le dicta nada bueno sus miradas.

    -¡¡¡ESO NO ME IMPORTA!!!- Kanon le da igual que sea algo que el viejo maestro haga, se va directo a la nueva pared que divide el grupo en dos, para golpearlo -¡¡¡SAGA!!! ¡¡¡¿ESTAS BIEN?!!!-

    -Kanon, no rompas esa pared aun, necesitan hablar y…-

    -¡¡¡USTED ESTÁ LOCO!!! ¡¡¡¿CÓMO PIENSA QUE ES BUENA IDEA??!!!- Le da igual que ahora sea su figura paternal, quiere a su hermano a salvo.

    -Pero gritando no solucionaras nada- Sonríe de lado, dándole igual los gritos, pues comprende su molestia.

    -¡¡¡ME DA IGUAL!!! ¡¡¡VOY A RESCATAR A MI HERMANO Y…!!!-

    -Kanon, creo que es bueno que hablen así que no intervengas- La Diosa hablo lo más clamada posible, también quería ayudar a esos jóvenes con el plan de Aioros, aunque no de esta forma, pero ya que se podía hacer.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡CAÍDAS LOCAS SOLO LO VA A LASTIMAR DE NUEVO!!!- Sí que está en contra de esto.

    -Pues lo siento mucho- Hablando calmado Libra.

    -¿He?- Y obviamente confundiendo al gemelo menor.

    Sin pensarlo mucho, Dohko lo sujeto por detrás, para inmovilizarlo y como si estuviera siendo apoyado por Metztli, ella lo encierra en una esfera en donde el tiempo corre lento para que no intervenga en lo más mínimo.

    Esto llamando la atención de los demás y sobro todo del patriarca, pues no sabe en qué momento lo planearon.

    -Gracias por la ayuda señorita- Tan sonriente como siempre.

    -Solo lo hago, porque ya me canse por las peleas, pero esto- Señala el desastre –No se quedara así, destruir un lugar turístico, histórico y arqueológico…- Se controla para no gritar más –Es muy malo, solo espero que el Dios guardián de este lugar no se enojó y entonces existirán problemas-

    Esto preocupa a los dorados, pero nadie ya se atrevía a hablar, también quieren que sus amigos se arreglen, aunque no es de la mejor manera.

    ---Con Aioros y Saga---

    El estruendo, el polvo y la sorpresa provoco que ambos jóvenes se desconcertarán, pero Sagitario aun así siempre está dispuesto de proteger a quien ama.

    Sin importarle nada, al tener en brazos a su peli azul, lo abraza con fuerza, colocándose encima de él, para que cualquier roca caiga sobre su cuerpo, no permitiría que Saga salga herido, es lo que más le importa en este mundo.

    Al fin cuando todo se tranquilizó, Géminis abre sus ojos con cierta sorpresa, de ver a Aioros sobre él, pero de inmediato se preocupó al verlo con los ojos cerrados, y un poco de sangre en su frente con la cinta roja cortada.

    -¿Aioros?- Llamando angustiado, intentando levantarse, con cuidado de no lastimar a su centauro -¡¡¡¿AIOROS?!!! ¡¡¡POR FAVOR!!! ¡¡¡DESPIERTA!!!-

    Su rostro de angustia se refleja, mirando con detalle al castaño, sabiendo que no puede hacer movimientos bruscos con una persona en ese estado.

    Lo recostó en sus piernas, sentándose en el suelo, mirando el rostro del griego, acariciándolo con sumo cuidado.

    -Aioros… ¿Por qué me protegiste?- Hace una pregunta como si no conociera la respuesta de ante mano.

    Su corazón parece romperse, pues no reacciona, lo más probable es que algo lo golpeara fuertemente en la cabeza, pero está temiendo que le afectara demasiado.

    Sabe que no puede morir, algo así no los puede matar, pero en ese momento ni lo piensa, ni reconoce del todo ese hecho.

    -¡¡¡SIEMPRE TE DIGO QUE NO HAGAS TONTERÍAS Y NO ME HACES CASO!!!- Podría gritar, pero su rostro esta angustiado por su querido novio y su llanto es real, teme perderlo.

    -¡¡¡AIOROS!!! ¡¡¡DESPIERTA POR FAVOR!!!- Apretando sus labios, dejando escapar su dolor, que cae sobre la cara del inocente centauro –No puedes dejarme otra vez… No de nuevo… No puede ser… Que por mi culpa… De nuevo…- No puede ni siquiera terminar de hablar, pues es un golpe horrible a su corazón.

    -Por favor… No puedo perderte de nuevo…- Puede hacerse el fuerte y demostrar que lo vivido ayer si le afecto, pero no dejara que Aioros le vuelve a lastimar aunque sabe que no fue del todo su culpa.

    Cree en su inocencia, pero piensa que se merece el sufrir así.

    -Mi amor… Te amo Aioros… Te creo… Sé que no besaste a propósito a esa mujer- Temblorosas sus manos, acariciando el rostro de su castaño –Solo déjame escuchar que me amas y olvidaremos esto… Pero solo despierta te lo ruego…-

    No sabe que más hacer, que pedirle a quién fuera…

    Solo quiere ver esos ojos verdes hermosos despertar que le dediquen una sonrisa y que sus labios pronuncien su nombre.

    Desea olvidar lo ocurrido, por el bien de ambos, no puede seguir con esa actitud autodestructiva, ya lo ha hablado con el patriarca, y sabe que debe darle el beneficio de la duda.

    Pero aunque su cabeza dude, su corazón entiende que Aioros nunca lo traicionara.

    -¡¡¡AIOROS!!! ¡¡¡POR FAVOR NO ME HAGAS ESTO!!! – Grita sin importar que su voz logre causar un derrumbe peor.

    Se inclina mientras su llanto sigue inundándolo.

    No puede evitar desear un beso de su Sagitaria, de ese hombre que ha amado desde una infancia que se les escapo a ambos por sus responsabilidades.

    No sabe si pudiera ser el último… Aunque no tuviera razones para eso en realidad, sin embargo lo hace.

    -Aioros… Perdóname por ser un terco e idiota… Debí confiar en ti desde el principio- Su ruego de ser escuchado y perdonado por no oírlo, ahora solo desea posar sus labios en los de Sagitario.

    Unidos de esa forma solo una vez más.

    Desaseando en su corazón si es que puede despertar Aioros, con la única condición de alejarse por no ser digno de su amor, lo hará… Solo que ya no sufra el centauro es lo único que pide.
     
  16. Threadmarks: Capitulo 36 (Chihuahua Parte 4)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    -Sa… Ga…- La voz algo cansada de Sagitario, apenas siendo audible.

    -¡¡¡Aioros!!!- Exclama los más alto posible, solo escuchar la voz de su amado, es suficiente para que sonría, sin importar las lágrimas que salen.

    Sonríe como si apenas acabara de despertar, levantando su mano para acariciar esas mejillas y limpiar las lágrimas que las recorren -¿Por qué lloras?-

    -Por nada…- Apenas si susurra, dejando que su rostro sienta la cálida mano de Sagitario.

    -Saga…- No se ha levantado del regazo de Géminis sin duda lo está disfrutando mucho, aunque realmente no lo necesite, solo fue un fuerte golpe en la cabeza, que casi se la parte, pero solo se desmayó unos minutos, algo de todo los días.

    -Por favor no hables… Deja que salgamos de aquí y…- Pensaba usar su cosmos para destruir esas rocas con el mínimo esfuerzo, pero es detenido antes de si quiera levantarse

    -Espera… Primero quiero que me escuches por favor- El ruego del castaño para que este asunto por fin se termine.

    -No hace falta, entiendo… Sé que tu no harías una cosa como esa nunca- Sus orbes Viridian siguen dejando escapar lágrimas de dolor, pero ya no es por esa supuesta traición, si no por creer de forma torpe que Aioros no resistiera un simple golpe.

    -Yo jamás te traicionaría, ella me hablo saliendo del baño, solo le contesté por cortesía, pero cuando… Se me insinúo, le dije que tengo…- Sonríe de lado, pues tuvo que decir algo que ahora no sería muy agradable –Bueno… Novia, aunque realmente tengo novio y es el más lindo de todos- No puede dejar de ser un poco dulce y coqueto ni en estos momentos.

    Sonríe por inercia, ya que la misma mueca hecha por su Noveno guardián lo invita a continuar.

    -Aioros… Perdóname a mí, debí escucharte desde un principio, pero…- Baja la mirada, apretando sus puños y mandíbula –Creí que merecía sufrir, que este dolor en mi corazón es mi castigo por todo lo que provoque en el pasado… Sé que tú me has perdona, lo hiciste porque me amas y es sincero… Pero… ¿Qué hago cuando yo mismo no puedo hacerlo?- Lo mira, suplicándole que le dé una respuesta a ese pesar.

    -Saga… Yo tampoco me perdono el haberte dejado solo…- No importa cuántas veces lo tenga que hacer, limpiara las lágrimas del peli azul, solo para que deje de pensar en tormentos –Tu dabas señales claras, pero era un adolescente torpe, preocupado por tantas cosas, pero no me di cuenta que mi verdadero amor sufría tanto…-

    -No es culpa tuya- Intenta quitarle la responsabilidad de ese hecho.

    -Ni tuya, sabemos que lo que ocasionó esa maldad en ti, no fuiste tú…- Intentando reconfortarlo para que deje de lado el sufrimiento –Como te dije desde el inicio, yo permaneceré a tu lado toda la vida, incluso en la que sigue… Saga, deseo curar el dolor en tu corazón… ¿Me permites hacerlo?-

    -No puedo asegurarte que algún día podré superar esto… A veces… No me tengo confianza a mí mismo…- Dicta su cruda realidad, sintiendo vergüenza al ser uno de los mayores sentirse tan débil ante sentimientos tan normales.

    -Entonces…- Se intentó levantar, sujetando las manos del tercer guardián para que ambos se pongan de pie –Permíteme siempre cuidarte, mostrarte que en los momentos que sientas flaquear estaré allí para sostenerte, me mantendré a tu lado para protegerte y jamás te abandonaré, nunca sentirás de nuevo la soledad-

    El momento perfecto no se espera solo se toma cuando se cree conveniente.

    -Aioros… No es buena idea que te pongas de pie y…- Sigue preocupándose como si no supiera que el hombre delante también es un caballero dorado como él.

    -Está bien… Esto no me detendrá para decirte algo…- Tomando algo de aire, pues la pregunta que hará no es nunca sencilla de hacer.

    No dudo en arrodillarse delante del peli azul, una pierna doblada y la otra apoyada, para mantener estable, sacando de un de sus bolsillos el simple anillo sin caja, pero demostrando su verdadera intención.

    Para saga esto sí que es nuevo, nunca antes le habían propuesto matrimonio… Bueno esa era la idea.

    Su cara de asombro no se pudo negar, igual de que miedo.

    -Saga nos conocemos desde prácticamente toda la vida, los errores que cometimos en el pasado deben quedar en ese lugar…- Sus mejillas sonrojadas, con un poco de sangre en su rostro, mas su sonrisa nerviosa hace el perfecto adorno, aparte de su cinta rota que descansa en el suelo –Puedo prometerte que estaré a tu lado sin importar que, mi corazón, alma y pensamientos te pertenecen, así que nunca temes que no te amé, porque eso nunca sucederá-

    -Aioros… ¿Qué… Que estas… Haciendo?- Se imagina lo que esto representa, pero no creía que llegaría tan repentinamente.

    -Estoy proponiéndote matrimonio al amor de mi vida- Lo dijo tal cual, suspirando pues el discurso que había preparado se fue a la basura -¿Te casarías conmigo Saga?- Le ofrece el anillo, sonriendo, pero sus ojos verdes reflejan algo de temor, porque Saga no llegue a aceptar su propuesta pues cabe la posibilidad.

    Géminis se quedó bastante mudo, cubriendo su boca con las manos temblorosas, pero asintiendo, con las lágrimas corriendo por sus mejillas de nueva cuenta.

    -Si… Si…Quiero…- Apenas tuvo oportunidad de decir esto, cuando Sagitario lo abraza con fuerza, para cargarlo y darle un sinfín de vueltas.

    -¡¡¡¿DE VERDAD?!!! ¡¡¡¿ACEPTAS?!!! ¡¡¡¿AUNQUE SOY UN CAÍDAS LOCAS?!!!- No cabía en su felicidad, pero entiende que es real, mas desea comprobarlo.

    -Aioros… Nos vamos a caer…- Se sostiene con fuerza del otro, pues por el derrumbe podrían tropezar con alguna roca y provocarse un peor golpe.

    -Tranquilo, yo te cuidare siempre- Le dedica la mejor sonrisa para besarlo de una forma más apasionada.

    Necesita probarlos, casi han pasado veinticuatro horas sin un beso de su novio, es demasiado tiempo sin ellos.

    Separándose por la falta de aire, mirándose a los ojos, uniendo sus frentes.

    -Aioros… ¿Cómo fue que se te ocurrió hacer esto?- No logra comprender esta locura en la que ambos se están embarcando.

    -Le pregunte ya hace algún tiempo a la señorita Metztli, y…- Baja la mirada, pues le gustaría tratar un tema de importancia –Saga, sé que el matrimonio no es el remedio para todos los males o confusiones que existan, es algo importante… Lo tomare como tal lo juro, solo quiero que estés seguro que también, si es lo que quieres o si necesitas algún tiempo… Sabes… Yo puedo esperar y…-

    El peli azul adora lo romántico y nervioso que puede llegar a ser el otro, pero le gusta más cuando lo obliga a callar con un beso corto.

    -Hablas demasiado a veces- Le dedica una sonrisa, adornado con un ligero sonrojo y unas pequeñas lágrimas que ya no tienen camino para seguir.

    -Creo que si- Con cuidado lo baja, para ahora si a ambos de pie, poder colocarle el anillo, y acto seguido besar sus manos, como un agradecimiento por aceptarlo.

    ---Del otro lado del derrumbe---

    Death divirtiéndose viendo como Kanon se está moviéndose lentamente en esa esfera que la Diosa creo para mantenerlo calmado.

    -Ja, ja, ja, tengo que grabar esto y…- Busca en su celular la opción de video para hacerlo, cuando por fin la localiza –Ja, ja, ja, esto valdrá oro entre las marinas, ja, ja, ja te ves tan ridículo Kanon-

    Sí que este hombre no le tiene respeto ni lealtad a un supuesto compañero de bromas.

    Aun dentro de la burbuja Kanon lo amenaza de muerte, pero en el exterior todo va en cámara lenta.

    -Death Mask, deja de hacer eso-

    -Ay ¿Por qué lo haría?- Habla sin prestarte atención alguna al latino que le intenta disuadir de molestar al peli cobalto.

    -Por qué no es para nada agradable, ¿Te gustaría que eso te lo hicieran?- Le pregunta con el ceño fruncido, levantándose del suelo.

    -Ja, nadie se atrevería hacerme algo así- Y volvió a seguir grabando al Géminis menor.

    Pero Aldebarán ya estaba algo harto de que Kanon sea el blanco de burlas del cangrejo.

    Sin permiso toma el celular del cuarto guardián para aplastarlo con su mano –Te dije que dejes de hacerlo- Su tono siempre tranquilo y juguetón mostrándose bastante áspero y serio.

    -¡¡¡¿OYE QUE TE PASA?!!!- Molesto sin duda por ver destruido su celular.

    -Te advertí que lo dejaras- Cruzado de brazos sobre su pecho, con el ceño fruncido.

    -¡¡¡Y A TI ¿QUÉ TE IMPORTA LO QUE HAGA CON EL ESTE IMBÉCIL?!!!- Señalando como si nada al peli cobalto.

    -Es mi amigo, y no me gusta que se burlen de ellos como si nada-

    -Ay, eres tan aburrido… Tsk… Es como si…- Sus ojos se abrieron, de forma burlesca porque parece que ha descubierto el pequeño secreto de tauro.

    Apenas va a decir algo, cuando…

    -Death… Deja de estar molestando a Aldebarán- Metztli intervino para que paren de estar gritando.

    -¡¡¡PERO, ÉL ME ACABA DE DESTRUIR MI CELULAR!!! ¡¡¡¿POR QUÉ NO LE DICE NADA?!!!-

    -Ese no es mi departamento- Responde aburrida, mirando un par de rocas.

    -¡¡¡¿CÓMO QUE NO ES SU DEPARTAMENTO?!!! ¡¡¡¿CUÁL DEPARTAMENTO?!!!- Tan Frustrado por que el otro no reciba un regaño.

    -¡¡¡CÁLLENSE!!!- Aioria hablando fuertemente -¡¡¡NO ME DEJAN ESCUCHAR SI ESTÁN BIEN O NO!!!-

    -Sí que lo están Aioria, no te apures- Libra intentando calmar las aguas, aunque solo se gane ojos de enojo, porque esta no a la manera de pasar el día planeado.

    -¿Aún siguen molestos?- Una sonrisa nerviosa, pues debemos admitirlo, con buenas intenciones, pero sí que metió la pata muy fuerte.

    -Dohko- El patriarca volvió a llamarlo, con los brazos cruzados y una pierna igual, apenas si le dedica una cara de desaprobación –Mejor quédate quieto…-

    -Pero borreguito… Era para ayudar a nuestros niños y…-

    No pudo completar la oración, cuando un estallido de cosmos se dejó sentir, y acto seguido aquella barrera de rocas se destruyó por completo.

    Dejando ver a Géminis y Sagitario tan felices, tomados de la mano, demostrando que todo se ha arreglado.

    -¿Nos esperaron? Que lindos son todos- Sagitario parecía de nuevo el mismo con su cálida sonrisa.

    -Pues no teníamos otra opción que digamos-

    -¡¡¡AIOROS!!!- Rápidamente Leo lo abraza, pues nota que la cinta está rota y la sangre seca en su frente.

    -Aioria, perdón si te asuste, solo que necesitaba un momento con mi Saga- Mostrando triunfante la mano con el anillo puesto en Géminis.

    -Espera… Eso eso…- El león dorado miraba sin poder creerlo.

    -¿Un anillo?- Hasta el patriarca se queda sorprendí, pues no sabía nada.

    -Ay qué lindo, se van a casar- Afrodita adaptándose a las situaciones.

    -¡¡¡FELICIDADES!!!- La Diosa sonriente por la hermosa noticia que ya conocía, pero igual es hermoso, para luego fijarse en algo impórtate –Destruimos una atracción natural…-

    -Lo… Lo sentimos Señorita Metztli…- Sintiéndose algo avergonzado, pues esto se hubiera podido evitar, si desde un inicio hubiera hablado con Sagitario.

    -No es su culpa…- Mira a Libra algo molesta –Es culpa de él-

    -Pero… Funcionó ¿No?- Alzando sus manos nervioso, pues de nuevo las miradas de molestia en él, aunque no de todos, pero sí de la mayoría.

    -Gracias padre- Sagitado agradecido por el apoyo de Dohko, reconociéndolo como una de sus figuras paternas, porque con el patriarca ya lo reconocía desde siempre.

    Sin mucho que pensar se dirigió a ambos, para abrazarlos –Que bonito, me alegra que ya estén bien ambos y yo doy mi consentimiento para su matrimonio-

    -A ver… ¿Alguien me puede explicar que paso aquí?- Shion siente que se está perdiendo algo muy importante, pues obviamente nunca se enteró de este plan.

    -Bueno mi borreguito, lo que sucede es que los niños… Aioros ya había planeado pedirle matrimonio a Saga desde hace tiempo pero no encontraba la forma y con la ayuda de la señorita Metztli y mía, por fin la encontró- Sonrió emocionado por lo que ha dicho.

    -Aunque…- Le Diosa levantándose sonriente –Deberían pedirle permiso a su papá Shion, para casarse…-

    Ni siquiera la dejan terminar, cuando el entusiasmo que tiene ahora el griego que lleva sangre seca en su cara, va directo a pedir el permiso necesario.

    -Patriarca… ¿Está bien que Saga y yo nos casemos?-

    -Aioros…- Suspira para tomar la valentía necesaria –Patriarca… No sé cómo lo tome esto, pero… Amo a Saga y si acepto es porque de verdad quiero hacerlo, no existirán arrepentimientos ni malos entendidos… Así que deseamos contar… Con su permiso y…-

    La mirada rosada le enternece verlos tomados de la mano, es como si un recuerdo de la infancia de ambos niños viene a la mente del peliverde.

    Sonriendo y lanzando un suspiro, más de ánimo que de derrota.

    -Si ustedes se aman mucho, y saben que el matrimonio no es una cosa fácil, es un gran compromiso, si enrienden eso… Yo no me negare a su felicidad- Después de todo sabe que esos dos son los mayores y su orgullo pleno.

    Ambos caballeros dorados, asienten, sintiéndose afortunados por esa bendición, aunque ambos decidieron que les gustaría tener también la de la Diosa anfitriona, por eso será en unos momentos.

    -Pero…- Algo serio hablando de nuevo el pontífice -¿No están olvidando a alguien para preguntarle?- Señala a la esfera en donde Kanon ha observado todo y parece negarse de inmediato a esa unión.

    -Kanon…- El mayor de los gemelos, se acerca para intentar hablarle, aunque sabrá que hará su puchero de negación –Señorita Metztli…- Preguntándose como si le pidiera permiso de abrir la esfera.

    -Oh… Si… Permítanme- Y acto seguido con sus poderes la esfera se rompe.

    Y el géminis menor, está delante del peli azul, dedicándole una mirada desaprobatoria, casi como reproche.

    -Sé que no te debe gustar, pero… Entiende es lo que quiero, agradezco que te preocupes y…-

    Pasando de largo el otro, para dirigirse de inmediato al castaño.

    -Kanon… Yo nunca…-

    -Si vuelves a hacerle daño a Saga, esta vez no me medite para matarte- Cruzado de brazos apenas mirándolo, para seguir ignorando la supuesta celebración.

    Con la amenaza hecha, el gemelo menor parece que da su aprobación en cierta forma, pero podría ser solo una advertencia con mucho peso, pero… Bueno…

    ¿Qué se le va hacer?

    El silencio reino, pero la joven Diosa entiende que debe continuar.

    -Bueno… Ya que… Tenemos una ceremonia que preparar… ¿Les parece bien si regresamos, y comemos tipo buffet de la comida típica Chihuahua, en la recesión de la boda?- Sonriente, algo sonrojada por la emoción.

    -¿Tan rápido?- Saga sorprendido, pues no pensaba que sería de inmediato.

    -Claro, antes de que te arrepientas- Bromeando un poco capricornio por extraño que suene.

    -Es mejor hacerlo de una vez, al menos a ustedes le dieron más tiempo- Shion aunque está feliz por haberse casado con su tigre, pero en ese momento ni se habían confesado adecuadamente, al menos esta vez será ya con pedida de mano y todo.

    -Pero… Shion, ¿Apoco no te gusto estar con Dohko?- La joven sonriendo cómplice, pues sabe que esos dos se tienen un profundo amor de dos siglos atrás, ya investigo y esta tan enternecida.

    Las mejillas del Lemuriano mayor se tornaron carmesí, ganándose para no ver a los demás, pues denota su pena, y gusto.

    -Ay mi borreguito, sé que estas feliz por ellos y por nuestra boda, lo abraza de inmediato.

    -Ni crees que se me olvida lo que has hecho- Le habla bastante serio, más le da un beso –Aunque fue algo lindo, ayudarlos, pero la próxima que sea de otra forma menos destructiva ¿Si?-

    -Por favor… Si…- Aun sigue angustiada por la destrucción de las grutas.

    ---En casa de la Diosa---

    Apenas llego, logro tener la casa lista para una boda al estilo México sencilla, las guías de flor-popote, adornos coloridos, y comida preparada en grandes cantidades y muchas presentaciones, y si… Hasta comida sin productos animales…

    Ya sabemos de los vegetarianos.

    El menú:

    Tacos de discada estilo Chihuahua

    Tacos de chile colorado con carne seca

    Carne asada

    Chacales (Este es el platillo vegetariano)

    Caldo de res Chihuahuense

    En eso consta lo que comerán y si… También grandes cantidades de rompope, que ese es el deleite de los gemelos, aunque… El menor parece querer estar apartado, aun festejando la felicidad del mayor.

    Todos reunidos, para un matrimonio sencillo, improvisado, con la Diosa bendiciéndolos y pidiendo en su interior que Atena no se moleste tanto por que otra pareja de sus caballeros deseen ser protegidos por ella para este gran paso.

    Bueno es que… Atena no se está avivada para estas cosas a veces.

    Además que los padres de la Diosa, también están presentes gustosos de ver un lindo matrimonio joven, sin importar el género.

    Y el novio de ella, apoyando siempre a todos los que deseen demostrar su amor.

    Igual que con los mandamases, no sería un largo discurso, si no rápido en el momento de hacerlo.

    Así disfrutaran más de esa peculiar fiesta, hasta música muy típica de este país…

    De seguro que Saga y Aioros no se imaginaria nunca estar haciendo algo así, pero… Si en compañía de sus seres queridos.

    Además de aguantar las ridiculeces de quienes ya se embriagaron con rompope… Cosa que es extraña, no es tan embriagante, por no decir casi nulo.

    Pero se descubrió que cierto Bichito y Cangrejo, decidieron vaciar las botellas regaladas de la noche anterior en varias de rompope para así muchos de embriaguen.

    Que escandalo hizo el patriarca por esto y los tuvo que castigar.

    Las risas no faltan, los novios enamorados y felices.

    Aunque les diré algo… Dohko compensara los dolores de cabeza que hizo pasar a Shion ese día.

    Es oficial Aioros y Saga están oficialmente casados bajo la ley de los Dioses de estas tierras y nadie lo puede romper, su lazo es indestructible y bendecido.

    ---(Esa misma noche más tarde)---

    -Viejo maestro…-

    -Mmmh…-

    -Viejo maestro…-

    -mmh… ¿Quién… Es?-

    -Viejo maestro soy yo… Shiryu…-

    -¿Shiryu…?- Murmurando apenas, cuando reaccionó en donde este se incorporó creyendo que estaba el joven de bronce en ese lugar.

    Pero no se encuentra en ningún lado.

    -¿Lo soñé?- Mira para todos lados, sintiendo las manos del patriarca en su pecho desnudo, dedicándole una sonrisa, denotando la espalda del peliverde, con algunas marcas rojizas.

    -Me gusto… Comerte mi borreguito- Creo que paso algo entre los mandamases pero… Vamos a dejarlo a la imaginación que ocurrió.

    -Viejo maestro-

    -De nuevo…- Entonces reacciono rápidamente -¿Shiryu… Me estás hablando por vía cosmos?- Pregunto como si no fuera claro.

    -Mmmh… Dohko…- La suave voz del peliverde se dejó escuchar, para acomodarse cerca del castaño –Se… Más gentil…- Sus murmullos como si en sus sueños estuviera reviviendo algo.

    -Perdón borreguito- Susurro –Espera Shiryu- Se levanta con cuidado de la cama, así no despertara a su amor, pues ya lo disfruto mucho esta noche y no debería seguirle molestando por ahora.

    Dirigiéndose a la ventana que es como un balcón, obviamente poniéndose algo de ropa encima, es que hace frio afuera…

    -Ahora si… ¿Qué paso?- Volviendo a comunicarse con el bronce.

    -Viejo maestro… Yo… Necesito hacerle una pregunta…-

    -¿Y no podía esperar hasta mañana?- Algo molesto le reprende.

    -Pero… Aquí es de día… Y… Ay… Disculpe, el cambio de horario-

    -Sí, pero no pasa nada…- De nuevo calmo -¿Paso algo en el santuario?-

    -No, por el momento no… ¿Por qué cree eso?-

    -No me estarías hablando vía cosmos a la mitad de la noche, para una cosa sin importancia...-

    -Viejo maestro… ¿Cómo le podría decir a alguien lo que siento…?-

    -Oh… ¿Te has enamorado?- Serio.

    -Creo que si…-

    -Ay pues muchas felicidades- Una sonrisa se plasma en sus labios –Todos mis niños están enamorándose qué bonito y dime… ¿Le dirás a Shunrei lo que sientes?- Intuyendo que se trata de la joven el objetivo del amor.

    Un suspiro se puede escuchar del otro lado –Viejo maestro… No es de Shunrei quién hablo…- Callando un poco –Si, la quiero mucho, pero… Como una hermana… Yo… Estoy enamorado de alguien más, pero… Creo que alguien ya me lo ha arrebatado-

    Aun sin salir de su sorpresa, pues creyó que terminarían juntos, pero… No puede interferir en esos sentimientos de su joven pupilo, solo desea que no fuera cruel con la niña que crio desde bebe, eso sí que no lo perdonaría.

    -Y… ¿Tiene nombre esa persona?- Intenta primero escuchar al dragón después ya preguntaría más a fondo.

    -Bueno… Si…-

    -Y ¿Conozco de quien se trata?- Pregunta más que nada por curioso el hombre.

    -Si…- El tono notándose algo nervioso.

    -Bueno, primero dime ¿De quién es?-

    Después de todo... Le hablo para pedir su concejo, sería prudente decirle de quien es el dueño de su corazón en este instante…

    Que sin previo aviso llego…

    -Se trata de Seiya-
     
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    ---Al día siguiente (Santuario)---

    Un caballero de bronce sentado en las afueras del templo de Libra, suspirando algo triste, pensándose más detenidamente las palabras de su maestro.

    ---Flash Back---

    -Y… ¿Realmente sientes algo por Seiya?- La voz de Dohko se escucha bastante intrigada.

    Suspirando, con una sonrisa y alzando la vista al cielo –Si, al principio creía que solo lo apreciaba como amigo… Pero… Con el tiempo, empecé a desarrollar sentimientos hacia él… Tanto que creo estar asustado por decirle algo-

    -Ay Shiryu… Entonces si estás muy enamorado de Seiya, pero…- Quedándose un poco callado, para efecto dramático –Dime… ¿Por qué crees que lo has perdido?-

    Lanzando un suspirando, como si su corazón se estrujara –No soy el único que está interesado en él, y por no animarme a hablar… Sé que me han derrotado…- Una sonrisa triste se refleja, pensando en que si el Pegaso es feliz, él también lo será.

    -Mmmh… ¿Ya son novios?- Esa pregunta de ley, para saber en qué nivel están.

    -No, creo que no lo son aún, pero… Maestro, es solo cuestión de…- Siendo interrumpido por Libra de forma rápida.

    -¡¡¡ENTONCES NO TE DES POR VENCIDO!!!- Alzando su propia voz por el mensaje vía cosmos, bastante entusiasmado por animar a su alumno -¡¡¡VE POR ESE PONY Y NO TE RINDAS JAMÁS HASTA QUE LO TENGAS CONTIGO Y TE DIGA CUANTO TE AMA!!!-

    -Ma… Maestro… Yo…- Intentando entender las palabras de aliento.

    -Se lo capaz que eres, pero siempre has sido muy tímido en tus sentimientos, pero si realmente quieres ganarte el corazón de Seiya, es momento de luchar por él- Serio -¿Quién es tu rival de amores?- Y volviendo a la curiosidad.

    -No me siento muy cómodo hablando de ese tema y…-

    -Si me dices, te puedo dar concejos- Suspira, frunciendo el ceño, como si recordara su propia experiencia –Alguna vez yo también luche por el amor de mi amado borreguito- Su tono sonando tan melosa, por el tierno recuerdo de hace unas semanas.

    -¿El patriarca y usted son pareja?- La pregunta salió por sí sola, pues sabia sobre los sentimientos de su maestro por el antiguo Aries, pero no que ellos dos ya estén saliendo.

    -Ja, ja, ja, si… Incluso te diré que casi todos estamos en pareja y, hasta ya nos casamos, además esta noche Aioros y Saga también han sido bendecidos por la Diosa Metztli-

    -Es increíble- Como si las palabras de su maestro sonaran tan impresionantes e increíbles, pero adorables, sintiendo ánimos por su propia condición ahora.

    -Así que no debes rendirte, solo si te dice que no siente nada por ti o está en pareja con alguien… Pues… Bueno- Lanzando una risita nerviosa –Ahí ni cómo hacerle, pero mientras…- Pareciendo que sus ojos verdes se llenan de llamas -¡¡¡NO DEJES QUE NADIE TE ARREBATE A QUIÉN AMAS!!! ¡¡¡ASÍ COMO YO NO PERMITÍ QUE ALBAFICA ME ARREBATARA A MI BORREGUITO!!!-

    -¿El antiguo caballero de Piscis?- Sintiéndose confundido, pues a lo que sabe por sus lecturas, ese caballero término siendo la pareja del dorado de cáncer de aquella época, pero no piensa discutir con su maestro.

    -Así es…- Enojado -¡¡¡JA, YO GANE AL FINAL Y MI BORREGUITO SOLO ME AMA A MÍ!!!- Esto lo grito tan alto, que debió llegar a los oídos de todas las personas de la casa y de seguro de toda la cuadra.

    -Entonces… Lo intentare…- Suspira, con una leve sonrisa en su rostro pensando en que podría hacer -¿Qué me recomienda hacer?-

    -Primero que nada debes…- No pudo seguir más pues alguien lo comenzó a llamar.

    -¿Dohko…?- Un suave llamado para el castaño –Vuelve… Conmigo…- Parece tener un sueño algo pesado, por no despertar asustado por los gritos previos.

    Al parecer el peliverde sí que está muy agotado, pero aun con los ojos cerrados y medio consciente, proclama a su Tigre en la cama.

    De seguro para dormir.

    La voz adormilada de Shion es música para los oídos de Libra y nada hará que se distraiga a su llamado, ni siquiera su alumno pidiendo concejos amorosos lo lograran hacer.

    -Bueno Shiryu, espero que lo logres averiguar- Esa voz sonando bastante alegre.

    -Espere… Maestro no cor… Te…- Sin más que hacer, la señal vía cosmos se ha acabado, dejando a un pelinegro muy confuso con respecto a sus sentimientos.

    ---Fin Flash Back---

    -¿Qué hare?- Su voz sonando melancólica, casi deprimente.

    Contemplando como el atardecer va cayendo para dar paso a la noche.

    -Quiero estar a su lado, ver su sonrisa, esa mirada curiosa que siempre presenta- Lanza un suspiro –Seiya… ¿Cómo reaccionaras si te digo esto?-

    En silencio, consigo mismo puede hablar de lo que siente por el caballero de Pegaso.

    A intentando de todas las formas posibles demostrarle lo que siente, pero no llegan a ser más allá de situaciones de amigos, aunque han tenido acercamientos que pueden ser llevados más lejos, pero… Shiryu se acobarda y el castaño es muy inocente para entenderlos.

    -Si tuviera la confianza de Ikki…- Aprieta su puño, tan solo al recordar lo que Pegaso le dijo aquella noche en que recién había ocurrido aquello.

    ---Flash Back---

    Tranquilo el Dragón, terminando de hacer algunas actividades en el templo de su maestro, para disponerse a descansar.

    Puedo sentir el cosmos familiar de Pegaso, pero lo notaba tan alterado, como si algo lo hubiera asustado.

    Lo que provoca que se gire de inmediato, para contemplar el bello rostro de Seiya, pero el sonrojo en su cara no le dicta nada bueno.

    -¡¡¡SHIRYU!!!- Alzando la voz, chocando directamente contra él.

    Tenerlo así de cerca es demasiado peligroso hasta para su propio bien pero… No se queja.

    Sin embargo si le preocupa verlo de esa forma.

    -¿Qué te pasa Seiya?- Sosteniendo sus hombros para tratar de calmarlo y le pueda contar lo que ocurre, pero de paso sentir esa tersa piel de sus brazos desnudos.

    -Shiryu… Acaba de ocurrirme algo… Muy…- Baja su mirada, avergonzado por lo que ocurrió, pues fue algo que nunca pidió, y solo logro confundir su corazón –Arrrggg… Demasiado vergonzoso…- Se zafo del agarre del Dragón, caminando en círculos apenado.

    -¿Qué ocurrió?- Cruzando sus brazos con timidez, pues tal vez se pasó un poco por la cercanía, pero sin perder de vista al castaño -¿Caíste por un barranco?- Le pregunta algo divertido, para apaciguar las aguas.

    -No… y…- Lo mira con el ceño fruncido –No me caigo… Tanto… De los barrancos…- Habla con las mejillas sonrojadas, desviando la mirada.

    Se nota que el pony está muy nervioso y a la defensiva en esta situación.

    Sonríe, de igual forma sonrojándose por la dulce carita que hace el castaño.

    -Bien, lo siento…- Lo mira más atento, intentando descifrar lo que le ocurra –Solo… Dímelo-

    Suspirando, cerrando los ojos y sentándose en el suelo, cruzado de piernas –No sé a quién más decirle algo así… Shiryu… Te tengo mucha confianza y… Quisiera que sepas esto…- Aprieta sus labios, y de igual forma sus puños.

    -¿Qué cosa?- Sentándose a su lado, alzando su barbilla, sonríe de una forma tierna solo para ese compañero de armas.

    No puede verlo a la cara, sus ojos cerrados se abren solo para desviar la mirada –Lo que me paso fue…- Callo un instante, para tomar aire, sin saber por qué estas palabras le logran estremecer y hacer sentir como alguien realmente repugnante, pero debe continuar ahora, lo siente necesario –Ikki me beso…- Susurrando estas últimas palabras con la completa vergüenza.

    Sus ojos verdes griseaos se abren de golpe, tan impresionado por las palabras del Pegaso.

    Por inercia sus puños se contraen de una forma simultánea, no revelará la molestia que está sintiendo.

    Su ceño fruncido, intenta relajarse, aunque por dentro esté pensando en tantas cosas, que no será capaz de decir en voz alta.

    -¿Co… Como, que te beso?- Está tratando de hacer su mayor esfuerzo, para no perder su temple.

    -Si… Estaba solo, ocupándome de mis asuntos y llego… Creí que quería discutir conmigo, pero… De repente…- Haciendo pantomimas con sus manos para enfatizar y poder explicar sus palabras –Yo… No sé a quién decirle esto… Pero… No me lo esperaba-

    -¿Qué sentiste ante el beso?- El tono de voz del pelinegro es en estos momentos bastante baja, pero denotando una cierta molestia deseando saber la verdad de lo que Seiya padece.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Ni por la mente se le había pasado.

    Solo pensaba en ir a contarle esto a Shiryu, por alguna razón eso podría calmar sus sentimientos, dejar de sentir este dolor, miedo y… Confusión.

    -Yo… No se…- Sabe que si dice la verdad, deberá explicar el hecho de por qué se siente culpable por haber perdido su primer beso.

    -¿Te gusta Ikki?- Sus ojos verdes grisáceos clavados en los chocolates del Pegaso.

    -¿Qué si… Me gusta?- Apenas si puede pronunciar estas palabras, sintiendo un calor en su cuerpo, combinado por vergüenza, pues ese peligro está mucho más cerca, casi a unos centímetros.

    -Dime la verdad… Seiya… ¿Qué pasa?- Tomándolo por los brazos, intentando también ser merecedor de esos labios.

    -Shiryu… ¿Por qué te estas comportando… Tan raro?- Sus mejillas rojas develan que se está sintiendo igual de acorralado que con el fénix, pero con la diferencia de que esta vez tiene oportunidad de huir.

    Su corazón latiendo con mayor desespero, pero… No quiere aun confesar esa verdad.

    De inmediato se hace para atrás, zafándose del agarre del mayor, y cayendo al suelo, para levantarse rápidamente.

    -Yo… Acabo de recordar que… Tengo… Que ir a Sagitario… A… Alimentar las aves de Aioros- Fue la mejor escusa que se le ocurrió en el momento, caminando apresurado a la salida trasera de Libra.

    -Pero… Seiya… Aioros no tiene aves- Dragón igualmente imitándolo, en levantarse y caminar detrás, para intentar detenerlo y hablar, pero…

    Esquivando el agarre, para caminar al otro lado contrario –Por eso… Debo ir a conseguir unas cuantas- Sonríe apenado, sin importar la hora que es, que de inmediato se detona que no habrá ninguna tienda abierta.

    Pero el deseo de Pegaso es solo huir del pelinegro que lo pone más nervioso y no saber que responder.

    Su corazón está confundido.

    Jamás creyó que Ikki le diera un beso, no era como que sintiera un gran flechazo por él, ni nada por el estilo, pero… Fue cálido, algo tosco y demandante, mas como lo sostuvo contra su cuerpo.

    Pero no era lo que quería o no con quién lo quería.

    Esa siendo la razón por la que huyo de Ikki, pero… Ahora está escapando de Dragón.

    Dejándolo demasiado confundido, hasta derrotado sin haber lucha por ese amor.

    ---Fin Flash Back---

    -¿Qué significó su sonrojo?-Apoyando su mejilla en la mano -¿Por qué tuvo que huir? ¿Acaso… De verdad le gusta Ikki?-

    Para hacerse preguntas dolorosas Shiryu se está ganado un buen puesto.

    Sin saber completa la razón, le duele tanto que esa posibilidad exista, pero le causa gran furia el hecho que Ikki lograra besar esos labios…

    Aunque no le pertenecen a nadie, no evitar sentirse celoso por no haber sido él.

    -Seiya… Solo dime ¿Qué sientes por mí?- Piensa con la mente calmada, no es tan arrebatado como los demás bronce, por eso es que a veces es incapaz de ser espontaneó de esa forma.

    Pero… Sera que tal vez eso es lo que le guste a Pegaso, ser más atrevido a hacer las cosas.

    Mas eso le carcome la mente y necesita tener el concejo deseado de su maestro, siente que pasara una noche intranquila, como las anteriores, solo pensando en tormentos por la intriga de saber que siente su amado castaño.

    ---En otro lado del santuario---

    -¡¡¡¿CÓMO QUE MI HERMANO TE BESO?!!!- Un peliverde de semblante delicado no se puede creer lo que el castaño ha dicho.

    -¡¡¡SHUN!!! No alces la voz por favor- Baja la mirada con las mejillas ruborizadas, pues aunque están a las afueras de Piscis, es posible que alguien escuche.

    -Lo siento… Pero…- parecía no lograr procesarlo –Yo pensé… Que… Bueno… Tú sabes… Esmeralda-

    -¿Crees que no se?- Asiente nervioso y con el rojo en sus mejillas a todo lo que da –Por eso no me creo que eso para-

    -Seiya… ¿Te gusta mi hermano?- Ladeando su cabeza, intrigado por lo que le vayan a responder.

    Bajando su cabeza, lanzando un suspiro –La verdad… Es que no- Así de claro fue su declaración.

    -Y ¿Qué le dijiste cuando termino el beso?- Escuchando atento intentando saber más.

    -Solo salí huyendo a buscar a Shiryu- Baja la mirada, pues de seguro Andrómeda sabrá qué significa eso.

    Y de hecho no tardó mucho en sumar dos más dos, para encontrar la respuesta.

    Abriendo su boca y ojos lo más grande posible.

    -¡¡¡SEIYA!!! ¿Te gusta Shiryu?- Sonrió enternecido, esperando la respuesta y con el sonrojar de sus mejillas.

    Tapa su cara con ambas manos bastante avergonzado –No digas eso por favor…-

    ---De vuelta con los dorados---

    -¿Qué les ha parecido “El Tepozteco”?- Sonriente ladeando su cabeza.

    -Muy entretenido- El peliaguamarino sonríe tenuemente, mientras explora los tesoros de las antiguas culturas, revisándolas e intentando descifrar cualquier cosa.

    Obviamente acompañado de un Milo, que ya paso a mejor vida por el sueño, estando cerca de su cubito, pero esos temas le aburren, así que decidió descansar.

    -Además de educativo- El patriarca tan feliz, como si hubiera tenido una maravillosa noche reparadora.

    Hacia lo mismo que el caballero de acuario, esos dos divirtiéndose a su estilo, encontrando cosas que descubrir y tomando fotos a lo que después van a descifrar juntos.

    Dohko por su parte, puede pasar horas mirando esa linda sonrisa de su borreguito, igual que lo ha hecho incontables veces en situaciones muy íntimas.

    -Eso me alegra- Se deja caer, para descansar en el suelo, pues está agotada de haber caminado tanto.

    -Una pirámide… Sin tesoros o una aventura… No es divertida-

    -Solo piensas en los beneficios-

    -Ya te dije que quiero encontrar algo así de genial y…- Lo mira con el ceño fruncido –No me sermones y mejor vigila que tu esposo no se caiga por cuanto agujero ve- Mas afilo su vista de inmediato, cruzado de brazos –O es que anoche te hizo doler mucho la cadera y…-

    Un fuerte golpe en las costillas del gemelo menor se le presentó, por andar hablando de más.

    Sus mejillas rojas pueden denotar algo de verdad, pero se gira para darle la espalda –Eso no te incumbe- Para dirigirse a donde su castaño cupido esta, divirtiéndose con el León dorado.

    -Creo que ya están ambos de mejor humor ¿No?- Aldebarán ayudando a levantarse al general marino.

    -Si…- Aun le molesta esa relación, pero no se va a interponer –Pero lo hace feliz… Y… Creo que eso debería hacerme feliz o algo así…- Alza los brazos sin mucho interés y mira al Brasileño –Y dime… ¿Alguien te gusta?- Cruzado de brazos, haciendo preguntas incomodas.

    -He… ¿Yo?- Quedo estático, casi pareciendo un poste petrificado por los nervios.

    -Si- Asintiendo, con una cara de aburrimiento –Tu, ni que le estuviera preguntándole a las paredes-

    -Ja, ja, ja, tienes razón…- Sonríe algo nervioso, rascando su nuca, desviando la mirada del gemelo menor, sin saber que responderle adecuadamente.

    -Y ¿Bien?- Espera la respeta, pues de repente le ha interesado saber de su compañero de habitación.

    -Pues…- No sabe si sea prudente o no decirle la verdad… Le da miedo confesarle sus sentimientos, pero… Puede que tenga la valentía ahora.

    -¡¡¡MIRE PATRIARCA!!!- De las pocas veces que Camus es capaz de gritar, una de ellas es cuando ha hecho un descubrimiento así de espectacular.

    Impresionado por la figura en forma de serpiente que sostiene el peliaguamarino.

    -Es bastante hermoso- Observa con sumo cuidado el objetó.

    -Vaya… Encontraron de verdad una linda joya- La joven Diosa se acerca para analizar lo que tiene entre sus manos.

    -¿Sabe que es esto?- Camus se lo da en las manos, para que les pueda dar una respuesta.

    Ella observa dicha reliquia, girándola por todos lados –Si mal no recuerdo esto es un tipo de talismán, aunque su función no lo sé con exactitud- Suspira, acercándolo más, para intentar saber.

    -¿Podemos averiguarlo nosotros?- Para el patriarca este descubrimiento le llena de emoción.

    -Sí, ¿Podemos hacerlo?- Pareciendo suplicar por esa oportunidad para divertirse a su modo.

    La castaña rojiza, se queda mirando a ambos hombres, pensando si sería prudente hacerlo, pero después recuerda que de todos, ellos son unos de los más cuidadosos y prudentes de todos.

    -Solo si después de hacer el descubrimiento de que hace, lo devolveremos a esta zona- Siendo la única condición de la joven.

    -¡¡¡POR SUPUESTO!!!- Ambos hablando al unisonó fuerte y claro.

    Y de paso despertando al escorpión dormido.

    -Ja, ja, ja, bien… Pero ahora vamos a comer algo que ya hace hambre- Proponiendo la joven Diosa.
     
  18. Threadmarks: Capitulo 38 (Morelos Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Todos los presentes asienten, pues de hecho si, el hambre se ha presentado en el estómago de los allí presentes y no está mal empezar a buscar un lugar para disfrutar parte de la tarde.

    Después de todo, con la insistencia del patriarca y Acuario, pareciendo toda la mañana unos arqueólogos.

    Algo de descansó no está de más.

    La Diosa sí que se ha vuelto una experta guía turística, alejándose últimamente de las ajetreadas ciudades, para ir a lugares más acordes a la naturaleza, hasta eso todos necesitan un descansó de tantas personas y el alboroto.

    Para la comida, decidieron ir a disfrutarla a unos jardines en Cuernavaca, todo dentro del mismo estado.

    Siendo algo bastante relajante de ver, oler y sentir.

    Sonidos de la naturaleza, una suave brisa y todo el lugar para ellos.

    Aunque eso sí, existen las advertencias de no destruir nada, no incendiar nada, y menos dejar basura.

    Sin embargó en este último punto les tiene total confianza, son bastante limpios, pero lo demás no la convence mucho.

    Pero no se la pasara todo el día apurada con que lleguen hacer algo malo, al fin de cuenta son adultos, y… En algún punto les enseñara que no es bueno hacer desastre, ya que no siempre estará ella para ayudarlos

    En esta ocasión sentándose en el suelo, en una zona en donde se permite comer, obviamente sobre unas mantas especiales para días de campo, puestos cerca, pero cada parejas juntos, con la excepción de la Diosa con el pequeño Kiki, que estos son amigos y Alde, con Kanon que igualmente su relación sigue siendo amistad pura.

    -Entonces, cuando llevas la comida para disfrutarla por largo tiempo, se le denomina lonche paseado- Les explica una duda que tenían, pues cerca habían escuchado a algunas personas en el punto anterior que hablaban de ese famoso concepto.

    -Pero, ¿La comida no se echa a perder?- Algunas dudas que pueden ser razonables.

    -Usualmente son comidas como tacos con alimentos no tan perecederos- Risita –Una ensalada de atún, huevo o platillo frio, con el calor del país…- Pensativa –Sería una forma muy cruel de pasar tres días en el baño- Y mejor calla, pues no es una conversación agradable para la comida.

    Sin más siguen disfrutando de los platillos típicos de esta parte del país huésped.

    -Señorita Metztli, ¿Qué dijo que es esto?- El pequeño admira el alimento que la joven está degustando con bastante alegría.

    -Esto es denominado como Huauzontle, es una planta muy nutritiva, de echo es una de las primeras de la época prehispánica- Sonríe tan emocionada y sonrojada por recordar el buen sabor –No se ha perdido el toque de este alimento, recuerdo que en aquella época nos hacían ofrendas con Huauzontle, maíz, frijol y chía, es tan bueno como recordaba-

    -Es bastante delicioso- El rubio, de igual forma disfruta este alimento que no contiene en si carne, todo vegetariano y sabemos que es lo que aprecia Virgo.

    -Además es perfecto para los pequeños en crecimiento- Acaricia los cabellos del niño.

    Esto tomándolo bastante alegre el futuro Aries y sigue comiendo ese platillo de la época antigua.

    -Oye Metztli- De nueva la voz insufrible del cuarto guardián para fastidiar.

    -¿Mmh?- La Diosa dirige sus ojos al otro, algo curiosa.

    -¿Alguna bebida para seguir comiendo?- Sí que está buscando alguna manera de consumir alcohol.

    Pasa el bocado que tiene en la boca para así lograr hablar –Pues… Están los toritos, que está preparado a base de tequila, aguardiente de caña, jugo de naranja, cebolla y chiles en vinagre- Pensativa.

    En la mayoría aquellos que toman alcohol hicieron una mueca de desagrado, casi de asco.

    -Mejor ya no pido nada- Niega con la cabeza, asqueado.

    -Ja, eso te pasa por ser un ebrio- Dita molesto, cruzado de brazos, por alguna razón han estado discutiendo mucho este día.

    -Ay florecita, no puedes culparme por querer algo de beber- Death actuando como si nada pasara, pero tentando el terreno, algo molesta a Piscis y no está seguro de que es.

    -Mejor cállate y sigue comiendo tus tacos acorazados- Ignorando al hombre de escasa barba, prosiguiendo a degustar el alimento que escogió.

    -Florecita… Estas muy raro hoy…- Con el ceño fruncido, intenta averiguar que le sucede al peli celeste.

    -Pues… En lo personal las bebidas con alcohol no son mis preferidas, pero… No juzguemos un libro solo por su portada- Sonríe de lado, para darles ánimos a que no crean que algo es malo solo por los ingredientes, a veces da sorpresa.

    Por su parte Shion y Camus en la comida se la han pasado verificando el talismán que encontraron, bastante curiosos por saber ¿Qué hace?

    Tanto que comieron de prisa los Itacates, casi a la velocidad de la luz, que Dohko el esposo del patriarca y Milo el novio del onceavo guardián se quedan boquiabiertos.

    Si ellos son los representantes de la educación y modales en la mesa, pero… No hay mesa, y existe algo que los llena de curiosidad, así que no harán mucho caso.

    -Patriarca estos símbolos se parecen a los que vimos la otra vez- Señalando una parte del objeto en cuestión.

    -Creo que recuerdo a lo que te refieres, según un libro, creo que dice algo así como recipiente- Esa sonrisa triunfante al ir descubriendo algo nuevo y más en compañía de uno de los dorados con los que menos ha podido convivir ahora de adultos, pero no por eso deja de ser uno de sus niños.

    -Esperemos pronto volver, creo que con las fotos que tenemos y ese libro para descifrar, encontramos la respuesta pronto- La sonrisa de Camus, algo que usualmente no se ve muy seguido, que no sea obviamente provocada por Milo o por su alumno.

    Podrían seguir por horas y horas con ese tema y de hecho lo hacen, pero… No pasa nada, están emocionados y con esto les basta a los corazones de sus amados.

    -Creo que esta noche escuchare hablar sobre esa cosa- El castaño sonriente por ver a su borreguito tan ilusionado.

    -Mi cubito luce tan feliz- No le importa que este algo distraído, si tiene el derecho de admirarlo aunque sea de lejos es afortunado por ello.

    -Creo que Shion desea pasar sin duda algún tiempo paternal o…- Lanza una discreta risita –Maternal con cada uno de ustedes- Le dice esto en voz baja al octavo guardián.

    -¿He?- Lo mira algo incrédulo, pues es algo que no se esperaba escuchar -¿De verdad?-

    -Si- Asiente mientras pronuncia esa palabra –No se lo digas a los demás, pero… Es algo que decidió, no solo Mu es nuestro hijo, si no todos ustedes- Le desordena los cabellos cerúleos.

    Sonríe ante esa pequeña muestra de afecto, después de todo casi no ha convivido con ninguno de los mandamases.

    -Eso sería bastante agradable-

    Pasando a otra sección del grupo.

    Pues los recién casados tan melosos, degustando una rica comida, junto al hermano menor del castaño y obviamente el Español que no se separa mucho del quinto guardián últimamente.

    Los cuatro comiendo tan amenos unos Tlacoyos.

    La plática puede no ser de mucho interés, aunque en algunas de estas, se dio a entender que si Shura se le ocurriera pedir matrimonio a Aioria, de hora se lo está prohibiendo el hermano mayor de este con una gran sonrisa.

    Parece que está de acuerdo que sean novios, pero aun no esposo, sin duda alguien aun ve al león dorado como un pequeño niño.

    Además… Que entendió por qué la otra vez que pregunto cosas que parecía que perdió de vista, pues cuando fue asesinado aún no había tenido una charla de ese tema.

    Y la noche anterior sí que las comprendió, es algo que no quiere para su hermanito aun.

    Sin contar que vio el dolor en Saga al momento de hacer algo que algunas parejas hacen en la noche de bodas.

    Si dañaran a Aioria, sí que se enojaría, pero… Seamos honestos nadie se lo diría.

    Por su parte el gemelo mayor, intenta hacer que el centauro deje de estar con esa idea, pero a la vez está algo pensativo, puede que sea extraño decirlo en voz alta, y debería ser normal sentir su cuerpo diferente, después de la entrega que vivió con Aioros, pero… Algo más siente que no está en orden, solo que no sabe cómo descifrarlo.

    Y pasando a la última pareja de… Amigos por ahora… Eso se espera de hecho, pero quien sabe cómo estén llevando las cosas ahora.

    -¿Cómo te sientes?- Alde intentando hacer una conversación con el Dragón marino.

    -Bien… Creo…- Solo está sentado, ya han comida la famosa cecina del estado de Morelos, pero parece no estar de mucho humor para ir a caminar un rato, prefiriendo quedarse sentado.

    -¿Aun sientes desconfianza por Aioros?- Ladea la cabeza para intentar mirar los ojos del gemelo menor.

    Sonríe de lado, cruzado de brazos –Si, aun le tengo desconfianza, pero… ¿Qué importa lo que piense o crea?- Alza sus hombros –Ya están casados, y sé que caídas locas se lo comió… Pero… Hace feliz al idiota de mi hermano- Bufa fastidiado.

    -Eres un buen hermano- Le palmea el hombro para darle confort.

    -Ja, ¿Tú crees eso?- Le parece una excelente broma.

    -Sí, algo sobreprotector, pero se entiende, ayer lo cuidaste tanto, se nota el gran amor que le tienes-

    -Claro que lo quiero, Saga es mi hermano mayor… Por mucho tiempo solo lo tenía a él y aunque le hice daño… Nunca quise que tantas cosas… Pasaran…- Suspira cabizbajo, recordando tantas lo ocurrido, pero no dejara que eso influya en su actualidad –Solo me queda ver que ese idiota no dañe al otro tonto-

    Puede que sea su forma de demostrar cariño, refiriéndose a los que aprecia con insultos, pero… Es su forma de hablar, no tiene nada de malo, cada quien con su manera de expresarse.

    -No creo que le haga daño- Sonríe el toro bastante animado, pues está viendo una faceta de Kanon que nunca creyó ver.

    Con esto recuerda aquella vez en donde este se desmayó y dijo la verdadera razón por la que buscaba maneras de hacer dinero, puede que no sea la forma más prudente de llevar acabo un negocio, pero… Le agradaba que contara con él para esas tretas.

    -Pues si lo hace, se enfrentara conmigo y te diré grandote, mi cosmos no es menos fuerte que el de él- Señala con el dedo índice al noveno caballero dorado.

    -De eso no tengo duda- Sin más se levanta del suelo y decide tomar la mano de gemelo menor, aún con los nervios por hacerlo, con las mejillas sonrojadas, pero quiere pasar algo de tiempo con él y de paso recordar viejos tiempos -¿Qué te parece si vamos a tomar algunas fotos?-

    -Eso sería genial- Se suelta del agarre, para pararse delante del Latino –Pero confiscaron mi cámara ¿Lo recuerdas?-

    -De hecho… Es de Seiya- Con una risita gentil, recordando ese pequeño detalle.

    -Ay, solo cambio de dueño- Como si fuera lo más natural del mundo, el hecho de robarle a otra persona.

    -Pues… No será la cámara de Seiya, pero… Podemos hacerlo con el celular que la señorita Metztli nos dio-

    -¿Recuerdas que a mí me lo quitaron?- Gira sus ojos fastidiado.

    -Pero yo tengo mi celular, y podemos divertirnos un poco, tomando a la naturaleza- Asiente gustoso –Sabes, leí por allí que tomar fotos de paisajes es igual de bueno y da bastante dinero, como sacar imágenes de parejas- Sí que sabe por dónde ir, para animar al otro.

    -Eso suena interesante- Acaricia su barbilla pensando en esta nueva posibilidad –Bien, vamos Alde…- Sin más toma a Tauro de la ropa para jalarlo a algunas partes de esos jardines de Cuernavaca, para ponerse manos a la obra.

    Bonita forma de llegar al corazón.

    Obviamente después de la comida, cada uno empezó hacer actividades recreativas de su preferencia

    Algunos solamente caminar por los jardines, sin tomar fotos.

    Otros siguen sentados tratando de averiguar la función de lo que han traído con ellos.

    Y sus parejas admirando el brillo de sus hermosos ojos.

    Algunos gritos de discusión, que en cierta forma es algo raro, pero no le toman mucha importancia.

    Por su parte en esta ocasión Mu se decide por jugar con su pequeño Kiki, riendo y mostrándole sus conocimientos de algunas plantas, sí que a otro le gusta leer, pero no de cosas de la prehistoria o de brujería como sus figuras paternas.

    Mas dos se encuentran sentados, aunque una está hablando por teléfono, sin duda con su novio y el rubio admirando al pelilila que le dedica sonrisas al Lemuriano menor.

    -Si amor, estamos aquí en Cuernavaca- Tan contenta por escuchar la voz de quién ha robado su corazón –Ja, ja, ja, si aún no les digo la mala fama que tiene esta parte de Morelos, no, no, todo ha estado bien- Las risas no faltan por las ocurrencia de ambos –Si, está bien… Creo que un rato más, está oscureciendo y luego los zancudos salen y no quiero que nos volvamos comida de esos malditos chupa sangre… Aunque sean unas chupasangre…- Suspira -En fin, nos vemos luego, si, cuídate, te amo- Acto seguido cuelga con una gran sonrisa.

    Se siente tan tranquila que todos los dorados estén tan contentos en estas vacaciones, aunque solo falten quince estados más, de los treinta y dos que son en cuestión, poco menos de la mitad, pero parecía que el tiempo ha corrido tan rápido.

    Aún existen tantas cosas que les falta por conocer y desea que logren ver la mayoría, no se puede negar que ella se ha encariñado con los quince allí presentes, incluso con Death ha logrado formar una extraña amistad, pero sabe que cuando deban partir los extrañara a todos.

    Mas no quiere pensar en eso ahora, y decide mejor tratar de entablar alguna conversación con virgo, que de hecho es de los pocos con los que habla.

    Pero no sabe si sea prudente hacerlo, lo ve muy embobado en Aries, y ¿Cómo no?

    Si desde el primer día ella se ha dado cuenta de ese amor, y debe admitir que es de sus parejas preferidas, aparte de los mandamases, que en un arranque de emoción los caso sin pedir opinión.

    -Y… Bien… Shaka… ¿Para cuándo la boda?- Inicia la plática con una pregunta bastante indiscreta.

    -¿He? ¿Qué?- Algo que saca de sus pensamientos al rubio.

    -Vamos, ¿Apoco no sería linda una boda para ustedes, celebrando su amor?- Sí que la Diosa es algo picara en su habla, y más si es para poner rojo al rubio, con el tema del Lemuriano medio.

    -Creo que eso sería algo que nos corresponde decidir a Mu y a mí- Su manera arisca y diplomática de hablar.

    -Bueno… Es cierto, pero…- Sonríe de forma maliciosa -¿Recuerdas que soy yo quien los casara?- Se señala a si misma triunfante.

    Suspira bastante indiferente, sabiendo que es de pocas palabras, pero que la Diosa al fin de cuentas tiene razón.

    -Si deseo hacerlo, encontraré la forma oportuna de decírselo a Mu- Sus ojos cerrados, algo sonrojado de las mejillas, pero demostrando molestia por la falta de tacto de la joven.

    -Pero primero pide permiso a sus padres, que creo que si no…- Risita para molestar más que nada –Puede que no los dejen-

    -Si dicen que no, igualmente usted nos casaría ¿Cierto?- Tan serio en su habla, pero dando la confianza a la Diosa de seguir con la conversación.

    -¿Cómo me podría resistir al amor?- Juntando las palmas bastante entusiasmada, pues es alguien que adora el amor puro y sincero, pues es lo que ha visto en estos jóvenes hombres.

    -Intentare hablar con el patriarca y el viejo maestro, pero… Si las cosas no son favorables, le pediré su ayuda, solo para bendecirnos- Habla, confiado en sus palabras.

    -Y… ¿Crees que Mu este de acuerdo?- Como si ella misma no conociera la respuesta de ese hecho, pero le gusta fastidiar al sexto dorado.

    -Espero que si- Sus parpados se abren, para dejar ver sus ojos azules que admiran la dulce belleza del Lemuriano que robo su corazón.

    Tiene sus propios secretos, tal vez nunca sea capaz de admitirlos, ni siquiera al pelilila.

    Pues algunas veces cuando están en la habitación de noche, Mu durmiendo junto al pequeño Kiki, Shaka ha admirado esa delicada imagen, que le impide dormir rápidamente, sonriendo creyendo y temiendo que fuera solo un sueño del cual cree que despertará y perdiera todo.

    -Bueno, yo creo que Mu te dirá que sí, y se casaran conociéndolos, será algo muy sencillo, pero…- Pensativa –En esta ocasión podíamos tener algún elemento más de la bodas tradicionales, mira que un ramo lanzado o el baile de la “Víbora de la mar”- Cuando se emociona la joven Diosa tiende a hablar de más.

    Cosa que dejo bastante incomodo al rubio al grado de mejor ignorarla, aunque refiera una falta de respeto.

    La visita siguió, sin muchos conflictos, pero si las discusiones del Piscis y Cáncer, comenzaron a escalar a gritos y algunos insultos, más que vienen de parte de Afrodita y Death solo intentando entender qué fue lo que hizo mal esta vez.

    -Y bueno… Por eso se dice que Cuernavaca tiene mala fama- Asiente sonriente mientras habla con Dohko y Milo.

    -Es por que en las películas y… ¿Novelas?- Algo dudoso si lo está diciendo bien.

    -Serian telenovelas, pero… Es lo mismo- Sonriente ante la conversación.

    -Así que los jóvenes cuando tienen casa libre, se escapan a Cuernavaca, para… Pasar tiempo de calidad- El castaño hablar algo prudente solo por la joven presente.

    -Y esa es la razón por la que esta parte del estado de Morelos tiene algo de mala fama- Risita picara, pues reconoce que es bastante común esa huidas de chicos cercanos al estado de México.

    -Bueno al menos…-

    No se pudo seguir la conversación, pues ya las peleas de la pareja pleitista, ya están siendo demasiadas.

    Aunque ya estén interviniendo los demás, sin duda ya no pueden hacer más, están arruinando el bello momento de pareja y el jardín no merece estar con gritos.

    La Diosa con la aprobación de los mandamases, decidieron volver a casa.

    Pero las cosas así no terminaran, pues se había preparado algo para ellos, una noche relajante, disfrutando de una diversión diferente.

    Mas Afrodita decidió irse a su habitación, no deseaba discutir más con el cangrejo.

    A su vez este prefirió irse afuera con los perros, que por primera vez no le ladraron o mordieron, sino que hasta parece que estos caninos sienten pena ajena por el hombre y mejor lo ignoran.

    Todos extrañados, con la excepción de Shion y Camus que no parecen prestar mucha atención, por su investigación que ambos decidieron perderse de la diversión nocturna para ir a buscar las fotos y el libro, así para descifrar ese artefacto lo antes posible.

    La curiosidad sí que esta presenté en estos dos.

    Capricornio se preocupa por sus dos mejores amigos, que anteriormente lo han apoyado con el tema de su declaración para con Aioria, sin duda le toca ahora a él apoyar en esto.

    Pero será para el día siguiente.

    Ahora en la sala.

    Luces apagadas.

    Algo de comer

    Una película apta para todo el público.

    Todos los presentes o la mayoría, incluso los padres de la Diosa, quiénes fueron los que escogieron esta película del siglo pasado.

    Y acto seguido, comienza.

    Paso algún rato.

    -Ay… Esta película es algo… Cursi, si me lo peguntan…- Se giró para ver a los demás, con algo de susto en su rostro.

    Pues… En su mayoría, parece que la película debió tocar alguna fibra sensible, pues parecen llorar, por la escena que está sucediendo.

    -Pero… ¿Qué?- Mira la pantalla y es la escena de alguien cargando a su hijo, que acaba de perder la vida en un incendio y todos lloran –Ok… Si… es triste, pero no es para tanto-

    -Hija, tú no tienes corazón- El padre de Metztli, le dijo esto limpiando sus lágrimas.

    Ella si no que dijo nada, no comprende como algo así, logre hacer llorar a la mayoría, y preguntándose seriamente si algo malo le ocurre, pero… No va a investigar ahora, mejor disfrutar y alejarse de todos los llorones por la noche.

    Podría ser una velada excelente, divertida, y algo húmeda, pero pacifica, fuera de las discusiones de una pareja, todo ha estado bien.

    Al menos eso se crearía… Hasta que de repente un estruendo se sintió en la casa, unos gritos fuertes y al final un destello que viene de la parte de arriba.
     
  19. Threadmarks: Capitulo 39 (Hidalgo Parte 1)
     
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    ---Al día siguiente---

    Después del pequeño escándalo que sucedió al final del día… Podemos concluir que muchos no pudieron conciliar el sueño.

    Principalmente los afectados, y bueno…

    La joven Diosa igual.

    Pero… ¿Qué fue lo que paso?

    Bueno… Solo lean y sabrán que paso.

    -Buenos días señorita Metztli- El más joven del grupo saluda a la anfitriona, que parece tener ojeras, aunque sus ojos están clavados en el libro que tiene delante, muy concentrada en su labor.

    -Buenos días…- Contesta en automático, sin apartar su vista de lo que está intentando descifrar.

    -¿Se pasó toda la noche sin dormir?- Sentándose en una de las sillas delante, para poder apreciar el libro.

    -Si…- Su contestación decaída, pues el cansancio la está llevando al borde del colapso.

    -Y… ¿Encontró algo?- Fue allí que Aldebarán hace uso de presencia, cruzado de brazos, curioso ante que pudiera descubrir la castaña rojiza.

    -¡¡¡NADA!!!- Lanza el libro hacia delante, bastante malhumorada -¡¡¡NO ENCONTRÉ NADA DE NADA!!! ¡¡¡SOLO COSAS RARAS DE FERTILIDAD, QUE NO DIRÉ PORQUE TÚ ERES MENOR DE EDAD!!!- Señala al pequeño Lemuriano –Debemos dar gracias que esta cosa- Muestra el amuleto que Camus y Shion encontraron –No este concediendo el don de dar vida, si no… Sería muy pésimo-

    -¿Existen artefactos o amuletos así?- El segundo guardián, pregunta algo dudoso y temerosos de la respuesta.

    -Si, a muchos Dioses de estas tierras les gusta hacer bromas, pero eso fue hace algún tiempo, actualmente esos amuletos están en museos en su mayoría, otros escondidos y algunos, los mismos Dioses los custodian, para que no existan muchos inconvenientes.

    -Pero…- Su mirada preocupada y un ligero puchero en su rostro entristecido -¿Mi abuelo regresara a la normalidad?-

    No puede evitar sentir ternura por esa inocente carita, angustiado por lo que llegara a pasar con el patriarca.

    -No te apures Kiki, encontraremos la forma de solucionar esto y…- Suspira, dejando caer su rostro en la mesa –Debí prevenir esto, pero… Esa cosa se veía tan inofensiva, que nunca creí que haría…-

    No logro completar su oración cuando el grito de preocupación se manifiesta en toda la casa, proveniente del segundo piso.

    -¿Qué pasa?-

    -Oh…-

    -¿Ahora qué?-

    ---Planta alta---

    El sonido de una expectoración se puede llegar a distinguir en uno de los cuartos.

    -Ay mi cubito… ¿Estas bien?- El octavo caballero se siente muy preocupado por su novio, intentando sujetar su cabello, que ya no es del mismo tono original.

    -¿Por qué…?- No termina de hablar pues otro sensación vomitaba se apodera de su “Cuerpo” –Haaa… No estoy nada bien…-

    -¿Sera un efecto del cambio?- Se pregunta para sí mismo, su rostro refleja el ceño fruncido, pero su boca haciendo puchero por el miedo de que esto solo enferme a quien ama.

    Aunque esto suceda, no dejara a su cubito solo, por lo cual sigue sujetando alto el largo cabello verde, para no mancharlo de cada devolución de su estómago.

    ---En otra habitación---

    -¡¡¡¿PERO QUÉ HARE?!!!- La voz aterrada se deja evidenciar, sujetando por décima tercera vez su cabello aguamarinó y toca su cara observando su reflejo en aquel espejo de pie.

    -Borreguito, por favor… Cálmate- Libra intentar dar su mejor esfuerzo por hacer que su amado esposo este en tranquilidad.

    -¡¡¡¿CÓMO VOY A ESTAR CALMADO?!!!- Se levanta de la orilla de la cama, para girarse delante del castaño -¡¡¡DOHKO MÍRAME!!!- Sus ojos violetas ahora dejan ver que está desesperado, por la maldición que les ha derramado encima -¡¡¡SOY CAMUS O ESTOY EN EL CUERPO DE CAMUS, Y NO SÉ CÓMO DEVOLVER ESTO A LA NORMALIDAD!!!- Levanta sus brazos en alto, para enfatizar su malestar, y coraje por su propia suerte.

    Debió ser mucho más cuidadoso al manejar un artefacto antiguo, ajeno a su cultura y conocimiento.

    Jamás creyó que le traería un cambio de cuerpo con uno de los dorados que crio desde una muy temprana edad.

    Ahora, su mente y voz está en el cuerpo del peliaguamarino, todo por fuera es del mago de agua y hielo, pero Shion, el patriarca se encuentra manipulándolo y obviamente es un caos de grandes proporciones.

    Y de igual forma podemos intuir que Camus, su mente y voz, está en el cuerpo del patriarca, además que está teniendo unas cuantas dificultades, pues desde que recién despertó…

    Si a ese sueño que le duro unas dos horas se le puede decir dormir, ha estado vomitando, creyendo que será un efecto colateral el cambio.

    -Mi borreguito, veras que la Diosa Metztli nos va a ayudar, posiblemente solo sea un efecto de unas horas, veras que todo estará bien- Quiere animarlo a como dé lugar, aunque es difícil llamarle con ese apodo cariñoso ahora al patriarca, cuando es uno de sus hijos, o más bien el cuerpo de este.

    -Yo debí darme cuenta que podría ser peligroso, pero… Por mi curiosidad, y me sentí tan feliz al momento que uno de nuestros pequeños estaba conviviendo conmigo… Yo…- Sus ojos comienzan a llenarse de lágrimas, sintiendo culpa en cierta forma, por meter en esto al onceavo caballero.

    -No fue culpa de nadie, solo no nos fijamos… Si no se tuvo precaución, pero… Le pudo pasar a cualquiera ¿No?- Sonríe algo nervioso, dándole un cálido abrazo a su borreguito.

    Después de todo, podrá estar en otro cuerpo, pero sigue siendo su dulce amor de siglos pasados, aunque sí que ha dejado situaciones muy incómodas.

    -Pero… ¿Debía pasarnos a nosotros?- Cabizbajo, recarga su frente en el hombro de Libra, necesita consuelo, la culpa por no darse cuenta, meter a uno de sus pequeños en este dilema.

    Aunque si bien, ambos estaban ansiosos por descifrar la manera de descubrir que era.

    ¿Quién diría que al estar leyendo unas escrituras en voz alta, encontradas en unas rocas de unos de los primeros estados, donde tomaron fotos, activaría a ese amuleto con forma de serpiente, y cambiaría sus almas a los cuerpos incorrectos?

    Un destello fue lo que ambos vieron la noche anterior, que salió de los ojos de esa pequeña estatuilla.

    Los dos al momento que esa luz se dispersa, se dieron cuenta que estaban viendo sus rostros delante de ellos, y no existió despojo alguno.

    Sí que el grito fue justificado.

    Y nadie lo espero en ninguno instante.

    -Tal vez ya encontró alguna manera- Necesita mantener el ánimo de Shion a como diera lugar, aunque no negara que desearía besarlo para reconfortarlo, pero… Que sea la apariencia de Camus no es nada cómodo a su parecer.

    -Tienes razón…- Asiente, dejando escapar un suspiro, observando los hermosos ojos verdes del hombre que tanto ama, dedicándole una gentil sonrisa.

    -Entonces vamos de una vez mi borreguito, de seguro ya tiene una respuesta, cambiaran de cuerpos antes de que…- Una risita por un recuerdo incomodo vivido en esa noche –Pase algo que nos haga avergonzar, ja, ja, ja- Intento darle un beso en los labios, pero… No puede hacerlo ahora, así que decidió mejor uno en la frente –Esto por ahora, cuando tengas tu cuerpo…- Una sonrisa atrevida se dibuja en su rostro –Te daré mucho más amor de lo que puedas soportar-

    Esas palabras son capaces de activar las mejillas sonrojadas del ahora aguamarinó, con el alma del pontífice.

    Por un instante el ambiente pareciera ponerse algo frio, pero solo duro uno segundos, ya que el cosmos de Shion comenzó a aumentar, para que cualquier rastro del original se disperse.

    -Dohko… Deja de decirme algo así… No es el momento…- Su boca puede decir esto, pero… Su semblante denota algo diferente.

    No lo pensó más y toma la mano del hombre que aparenta ser Camus, para conducirlo con cuidado hacia la salida de la habitación, necesitan saber que procede ante esta nueva aventura.

    -Oye borreguito…- Un llamado sereno.

    -Dime- Se gira para verlo atento ante su llamado.

    -¿Hoy no te has sentido mareado?- Le cuestiona como si el tema fuera cualquier cosa, aunque en efecto le da preocupación que ya han pasado tres días que ha mantenido un estado de vomito continuo, pero solo al levantarse.

    -No, creo que no- Niega tranquilo con su cabeza, feliz de que esta vez no este con esos síntomas tan extraños, pero de repente se pone serio, dejando denotar su predicamento espontaneo -¿Crees que Camus lo esté sufriendo?-

    -¿Cómo dices?- Confundido el castaño, sostiene esas manos que están un poco más frías de lo normal.

    Sin dudas los cuerpos ajenos están tratando de contener el cosmos del alma que acaba de llegar, por lo menos saber manejarlo por medio de este conducto.

    -Nada, es solo que me pregunto, si el malestar en mi cuerpo ahora lo está padeciendo Camus?-

    -Puede que no… Aunque, el hecho de que estés vomitando cada mañana, no me agrada… ¿Estas enfermo del estómago? Pero... Eso no explicaría que solo fuera en la mañana…- Entrecierra sus ojos, pensando detenidamente el asunto, mas abre sus ojos por la sorpresa –Al menos que…-

    No logro terminar, cuando un grito que proviene desde abajo, atrae la atención de aquellos que están en la planta alta de la casa.

    -¡¡¡HORA DE IRNOS!!!- La voz femenina de la joven Diosa se hace presenté.

    Y obvio nadie ignoraría ese llamado, pues bien esto puede traer buenas noticias o malas, sin solución.

    Al final todos se reunieron en la sala, y desde luego es extraño ver el cuerpo del patriarca junto a Milo, con un semblante serio, casi mirada gálica, que si bien se demuestra siempre con autoridad, no se niega que porta una gentil sonrisa paternal que ahora está ausente.

    Y en cambio ver a un preocupado y estresado Camus, junto al caballero dorado más bajo, es un espectáculo muy curioso.

    Ya anoche pasaron las rondas de rareza posible en este mundo o al menos en su universo.

    -¡¡¡POR FAVOR DÍGAME QUE ENCONTRÓ UNA FORMA DE VOLVERNOS A LA NORMALIDAD!!!- Camus exclama su mayor deseo, con desesperó… Ya no soporta sentirse así de mal, por unas nauseas matutinas…

    Bastante curioso.

    -Señorita Metztli, ¿Encontró algo?- Los violetas ojos fijados en la joven, desean una respuesta favorable.

    La joven castaña rojita, demostrando todo el cansancio posible, pero intenta calmarse, para darles esperanzas.

    -Pues… Verán…- Bosteza, cerrando los ojos, más se intenta calmar –Les seré sincera, no encontré nada en mis libros más viejos que tengo de mis vidas pasadas- Una ligera sonrisa se dibuja en su rostro.

    Ambos hombres cambiados de cuerpo, se quedan impactados, demostrando su derrota en su rostro, casi al borde del colapso y llanto.

    -Pero no se desesperen, ni angustien, tengo un plan de emergencia y…- Sonríe de manera forzada –Aunque odie por completo tener que hacer esto, necesitaré pedir un favor-

    -¿Un favor?-

    -¿A quién?-

    Una sonrisa se dibuja en su rostro, la Diosa de verdad se siente muy mal, por haber no previsto esto, al tener ese amuleto delante y no verle el truco en efecto instantáneo.

    -No se preocupen, es mi responsabilidad mantenerlos a salvo, aunque…- Mira a ambos cambiados, y señala con la mano en círculos –No he hecho un buen trabajo, pero al menos arreglaremos esto- Suspira sonriente –No encontré en sí que es esta cosa- Mira el objeto antiguo sobre la mesa, rodeado por una protección divina para que nadie más tenga ese problema, ya suficiente con dos –Pero, si una imagen de un antiguo Dios sosteniéndolo como si nada, iremos a donde es su recinto en la tierra y le pediré que anule esto o al menos nos diga un solución-

    Podrían respirar un poco aliviados, la joven les sonríe para transmitirles paz, pero... No se puede negar que existe la posibilidad de que ese favor no se lleve a cabo, al fin de cuentas, algunos Dioses les gusta fastidiar a otros, solo por diversión.

    Un suspiro sale de los labios del cuerpo de Camus, que lleva ahora el alma del patriarca.

    -Tranquilo papá… Todo estará bien- Mu como siempre intentando reconfortar a quienes quiere, además que esta situación es muy perturbadora, pero se mantendrá a lado de quien considera su figura paterna.

    -Gracias Mu- Dándole una abrazo al Lemuriano que crio con tanto cariño.

    Pero eso no quita que los demás jóvenes allí, también son puntos de cariño y amor fraternal en el corazón del ahora peliaguamarino.

    Admitamos que es una escena curiosa, ver a Camus abrazar de esa forma a Mu, aun sabiendo la situación, no se puede evitar que cierto rubio se sienta celoso, pero debe contenerse esté evento sí que es confuso para todos.

    -No me malinterpretes Camus, pero… Tu cuerpo es algo frio para mi gusto, no logro entender como aún se mantiene a una temperatura baja- Sin soltar al pelilila, es como habla a quien tiene su apariencia.

    -No se preocupé… También tengo quejas de su cuerpo patriarca- Sereno en su habla, con una coleta alta, al parecer el cabello largo y esponjo del mandamás, con el calor que representa esta nueva etapa sin duda no es algo que pueda soportar.

    -¿Podemos hablar que esto es sumamente raro?- Death habla intentando calmar las cosas, por primera vez, o para burlarse o simple y sencillamente, intentar hacer reír a su florecita, que solo mantiene el ceño fruncido.

    -Bueno… Al menos pasaron la noche tranquila ¿Verdad?- Sonríe nerviosa, aunque los bostezos no se dejan de lado, está sumamente cansada, pero hará su mejor esfuerzo.

    -Pues… Aunque sé que es mi borreguito, dormir a lado de…- Mira algo apenado a la nueva apariencia de su esposo –Si fue algo perturbador-

    -Confirmo- Milo levanta la mano, pero no deja de sonreír –Pero… Al menos lo arreglara ¿Verdad?-

    -Vamos a intentar- Cierra sus puños, sonriendo con la energía que está intentando atraer a su cuerpo humano –Iremos al estado de Hidalgo, de allí nos dirigiremos al Valle del Mezquital, en esa zona se encuentra alguien que nos podrá dar alguna respuesta-

    -¿Y todo estará bien con eso?- Saga señala aquel amuleto de serpiente.

    -No lo sé… Pero…- Lo toma entre sus manos con sumo cuidado –Hare lo que sea, para que este enredo se arregle y esta cosa… La voy a confiscar, no puedo permitir que alguien más caiga bajo el hechizo, embrujo, calamidad, lo que sea-

    Toma el mando de la situación, eso se supone que debe hacer un Dios, proteger y servir a los suyos, para mantenerlos a salvo, y aunque aún sus poderes no están por completo en la superficie, hace su mejor trabajo como deidad y obvio como anfitriona.

    -¿Nos podemos ir?- por primera vez en todo este embrollo el peli celeste habla sin muchas ganas en efecto, incluso su mirada triste.

    -Claro que si- Ya con una sonrisa, debía mantenerse al menos cuerda después de una noche sin dormir.

    Para los Dioses puros, sin tener un cuerpo humano, el dormir no es por completo necesario, es más bien un capricho si lo desean, pero Metztli está atada un poco más a la vida de los mortales, el desvelarse cansa mucho.

    Y con el movimiento de sus manos, y aun llevando ese amuleto consigo para hacer que el Dios al que irán a ver les den una respuesta satisfactoria.

    ---Valle del Mezquital---

    El calor, obvio…

    Hermoso paisaje, sin duda.

    Deseos de explorar el lugar, desde luego.

    -Sé que les gustaría mucho mirar el ambiente ahora, pero… Debemos ir de inmediato a buscar al Dios, si no… Esto no sé cómo podrá arreglarse si pasa más tiempo, no me gustaría pensar que pudiera ser permanente y…- No se fijó en lo que ha dicho, hasta que abre sus ojos de golpe, y se gira para verlos.

    Ambos cambiados se quedan casi tan pálidos como el papel, con los ojos bien abiertos.

    -¡¡¡NO!!! ¡¡¡NO QUISE DECIRLES ESO!!!- Ya preocupada por hablar algo imprudente –Ay discúlpenme…-

    -No se preocupe… Señorita Metztli- Una sonrisa intranquila de parte del patriarca.

    -No nos de esos sustos por favor- Niega con su cabeza ahora Camus, haciendo uso del cuerpo del peliverde.

    -Bien, vamos a buscar…- Se gira para todos lados, la árida área parece inmensa, después de todo abarca muchos municipios, será un camino largo, pero lo intentará de una sola vez.

    Levanta la mano como si estuviera en la escuela –Mientras ¿Podemos ir a caminar un rato? Ya me estoy aburriendo- Que lindo es el gemelo menor, tan poco le interesa el asunto.

    -Kanon, no digas eso… Están en problemas- Aquel latino quiere que el peli cobalto entienda la dificultad del momento.

    -Grandote… No soy tan amable como tú- Le da un pequeño golpecito en el hombro, pero de repente la distancia se hace corta, sonriéndole.

    Un simple tacto, una cercanía así, y rápidamente las mejillas del toro dorado se vuelven carmesí, al parecer alguien está demostrando más interés de la cuenta.

    -Muy bien, si esto… Te pertenecía…- Mira al suelo, hasta encontrar una parte que parecía tener la tierra movida o más suave en cuestión, sin pensarlo mucho, ni dando explicaciones, alza el amuleto y lo entierra con fuerza en dicho suelo -¡¡¡VAMOS!!! ¡¡¡APARECE DE UNA BUENA VEZ!!!-

    Alza su voz, mirando con el ceño fruncido, intenta hacer el camino para encontrarse con la otra divinidad que reside en el lugar.

    -¿Qué está haciendo?-

    No responde a la pregunta del Español, no por maleducada, si no que necesita concentración absoluta.

    Pensarían que la Diosa se ha vuelto loca, pero antes de siquiera poder decir o hacer otro comentario…

    La tierra retumbo, rodeando a todos ellos en un aura de color grisáceo, las personas ajenas a su grupo no parecían notarlo.

    Su vista de la Mezquital se esfuma, hasta que todo se vuelve como una caverna, rodeada de varias riquezas, cultivos de maíz, joyas radiantes y sobre todo…

    Una figura femenina, bastante enorme, se podría decir gigante, con ropas tradicionales típicas de una época muy antigua, una tela suave sobrepuesta en el torso, cubriendo obviamente los senos, que termina en trianguló y una falda bastante colorida, que llega hasta la rodillas.

    Su cabello castaño cae como largas cascadas por su espalda y hombros.

    Sonríe ante la presencias de estos, pero…

    Más al ver como Metztli alza la vista tan tranquila.

    -Gracias por atender mi llamado- Suporte sereno se nota, intentando ser indulgente y diplomática.

    -Es muy raro que la gran Metztli, me venga a buscar, pero si me has llamado de seguro necesitas un favor- La risita de la deidad se deja resonar en medio del lugar –Esto sí que te costara-
     
  20. Threadmarks: Capitulo 40 (Hidalgo Parte 2)
     
    AMMU TEIKOKU YUDAINA

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    Cruzado de brazos, mirando fijamente al ser con apariencia femenina –Creo que más bien cobrare un favor-

    -¿De qué hablas, pequeñita?- Le sonríe confiada, pues su altura le puede dar el beneficio de burlas por la estatura.

    -¿Recuerdas la flecha que te lanzo Tonatiuh?- Seria, mira tranquila a la figura que parece desconcertada por sus palabras.

    -Grrr…- Gruñe molesto, con un tono bastante grabe y áspero -¿Qué demonios quieres Diosa de la fertilidad?- Gira sus ojos fastidiada, pateando con fuerza al suelo, provocando retumbar la tierra.

    -¿Diosa de la fertilidad?- Desconcertando a algunos de los dorados, aunque la mayoría está más impresionado por el nuevo Dios desbloqueo en esta visita.

    -Señorita Metztli ¿Quién es?- Dirigiré su vista a la castaña rojiza.

    -Él es Itztlacoliuhqui, un Dios representante del pecado, la miseria humana, el castigo…- Mira de reojo a aquel ser divino, que parece sonreír con cada adjetivo calificativo, molestando un poco a la joven –También un Dios que le gusta hacer bromas y crear artefactos muy estúpidos, para engañar a los demás- Y es allí que muestra aquella reliquia –Como esta-

    -¡¡¡OH!!! Pero si has encontrado mi Tlamatlauia Pinotl- Queriendo tomar aquel objeto, haciendo uso de sus poderes divinos.

    (Es trampa para tontos)

    -A no…- Sujetándolo con todas sus fuerzas, y creando una barrera de agua pura a su alrededor –Primero me dirás ¿Cómo demonios revierto esto?- Señala a los dos afectados.

    Apretando sus labios, formando una grotesca sonrisa, y casi llorando de la risa –No puede ser, ja, ja, ja, ja, ja, ¡¡¡CAYERON REDONDOS EN LAS SUPREMAS BROMAS DEL GRAN ITZTLACOLIUHQUI!!!- Sus carcajadas parecen retumbar en todo el lugar de nuevo provocando como un temblor previo a las erupciones volcánicas.

    -Este Dios es muy molesto- El susurro de capricornio apenas se deja escuchar, por el estruendo que hace, fastidiándolo.

    Con el ceño fruncido, cruzada de brazos sosteniendo ese objeto con una de sus manos, molesta por su forma tan inapropiada de actuar ante una calamidad que ha provocado.

    -Sí, sí, ríete todo lo que quieras- Sus ojos clavados en la figura femenina –Pero dime, ¿Cómo lo revierto?-

    -Ay Metztli, ja, ja, ja, ja, es sin duda una buena broma- Señalándola con su dedo índice, que a comparación con los allí presentes es enorme –Admite que es demasiado agradable-

    -No cuando a mis amigos les pasa algo malo- La joven reclama al otro –Ya deja tus bromas de tan mal gusto- Gira sus ojos.

    -¿Amigos?- Se fija con mayor detalle en los presentes, pues solo sabía que estaban allí, pero no les daba importancia –Creí que eran ofrendas para mí-

    -¡¡¡¿DESDE CUÁNDO UN DIOS LE DA OFRENDAS A OTRO?!!!- Irritada por el pensar del otro, creyéndolos comida.

    -Ja, ja, ja, ja, Pues se ven apetecibles- Sonríe hacia los dorados.

    -Sí, creo que le haríamos daño- Las palabras de Death para animar el ambiente –Algunos todavía no están maduros y otros ya se pasaron de la fecha de caducidad- Sus referencias hacia que algunos son todavía inocentes, además que otros ya están… Por su tercer siglo.

    -¡¡¡DEATH MASK DE CÁNCER ESTAS CASTIGADO!!!- Para el patriarca esto no le cayó en gracia, aunque se escucha raro el hablar desde el cuerpo de Camus.

    -No te enojes mi borreguito, lo castigamos en un momento o… Si el Dios lo quiere, se lo damos de comida- A Libra tampoco le gusto las palabras del otro.

    -¿Serían capaces de hacer eso a uno de sus hijos?- Ahora con cara de inocente para ya no ser castigado, aunque solo era más burla.

    -A un irrespetuoso, si- El ceño fruncido, demostrando más expresiones en su cara, sí que es nuevo en el cuerpo del mago y hielo.

    Vaya confusión que se tiene que aguantar.

    -Nunca había visto la cara de Camus enojada a ese grado- Un susurro por parte del león dorado hacia su hermano mayor.

    -Yo si recuerdo cuando eran más pequeños, Camus sonreía, se ponía triste y enojaba- El castaño centauro haciendo memoria de esos momentos.

    -Pero luego el patriarca le dijo que debía controlarse, ya que cada enojo o susto, nos costaba una helada en el santuario- Saga agregó esto, mientras observa con cierto desde a la otra deidad.

    Ambos Dioses de aquellas tierras escuchan con atención la conservación de estos.

    -Buajajajajaja, son de verdad gracioso- Le caía en gracia cada palabra que escucha, como si estuviera recordando algunos tiempos –Pero… ¿Cómo te atreves Metztli a traer extranjeros a mis dominios?- Su sonrisa se mantiene, pero el enojo en sus palabras se presenta evidente.

    -Son los afectos, mis amigos, y por todos los cielos gloriosos de nuestro nacimiento, deja de decir eso- Fastidiada bufa, girando sus ojos –Ya son tiempos modernos, eso de odiar a todos los extranjeros está muy mal-

    -¿Ya olvidaste lo que nos hicieron?- Se impone autoritario después de todo están en sus recintos -¡¡¡MIRA LO QUE ME QUEDO A MÍ!!! ¡¡¡UN TRISTE TEMPLO SUBTERRÁNEO!!!- Para acto seguido mirándola con cierto enfado -¡¡¡Y LO QUE TE QUEDO A TI!!! ¡¡¡UNA TRISTE DIOSA QUE TRATA DE SOBREVIVIR POR LOS RECUERDOS, DESEANDO UNA PAZ QUE JAMÁS VOLVERÁ!!!-

    El suspiro de reasignación –Itztlacoliuhqui, dime… ¿De qué sirve odiar a aquellos que no nos hicieron daño?- Su mirada refleja una tenue tristeza con una convicción de siglos atrás –No podemos cambiar el pasado, pero… Al menos hacer algo para recuperarnos un poco si, nuestros humanos aun nos honran y tratan de preservar nuestro recuerdo, deberíamos estar felices por eso-

    Cruzada de brazos la enorme mujer, haciendo un ligero puchero, para de nuevo mirar a los hombres que no parecen temerle en lo más mínimo –Tienen un toque divino y no es por tu presencia cercana, ¿A Dios sirven?-

    -Nosotros servimos…- Mu con su educación, tranquilo, para aclarar la pregunta, pero es interrumpido por el Dios dueño del lugar.

    -Hablo con la Diosa encargada de hacer bebes, no con ustedes- Sonríe algo coqueto –Aunque tu podrías servirme muy bien como sirviente-

    -¿Disculpe?- Sique esto logra confundir y desconcertar al Lemuriano.

    Pero obviamente no caerá en gracia de algunos presentes.

    El rubio caballero representante de Virgo, de inmediato su ceño fruncido, el cosmos elevado por el desagradado de esas palabras, nadie va a estar diciendo algo así a su novio y salirse con la suya.

    -No me importa que seas un Dios, pero no te atrevas a volver a referirte de esa forma hacia él- Desafiante ante sus palabras, sin intimidarse en lo más mínimo –Si no, yo te acabare con mis propias manos-

    -¿Shaka?- El Corazón latiendo por la protección que Virgo le brinda.

    -No se atreva hacerle daño a mi maestro- Kiki, está defendiendo igual al pelilila, por que no permitirá que nadie lo lastime, aunque es aun pequeño.

    Puede estar en un conflicto muy grande, que solo esa deidad sea la única en darle respuesta, pero tampoco va a tolerar una ofensa así hacia su preciado alumno e hijo.

    El cosmos del patriarca esta abravecido, además que se comporta bastante grosero ese tal Dios.

    Y Dohko, pues no sabe si calmar al patriarca o invocar a las armas de Libra.

    -En primera deja de llamarme así, que también soy Diosa del Agua y referencia a la luna y en segunda, intentas hacerle daño a alguno de ellos, y créeme que dejaras de conocer el lado de la oscuridad de la luna- No necesita gritar para poner su postura de ofendida ante las palabras grotesca que ha referido.

    Por qué sabe perfectamente que no se refiere a algo subido de tono, si no a algo más de devorar.

    Después de todo es un Dios que disfruta de sacrificios humanos, como antes muchos gozaban.

    -Además en tercera cuestión, ellos son caballeros dorados de la Diosa Atena- Solo le responde por cierta cortesía de su parte.

    -¡¡¡¿QUÉ?!!!- Al parecer las palabras de todos le entran por un oído y le salen por el otro, solo le pareció ofensivo lo que se refiera a la Diosa que los extranjeros sirven -¡¡¡¿TRAJISTE A SIRVIENTES DE ESA SIUANAUALI XOXOTL?!!!

    (Bruja Imbécil)

    -¡¡¡OYE!!! ¡¡¡ES MI AMIGA Y NO PERMITIRÉ QUE LE DIGAS ASÍ!!!- Su ceño fruncido demuestra molestia genuina, su poder elevándose, dejando ver pequeñas filtraciones de agua hacia el templo del Dios.

    -¿Cómo le dijo a Atena?- El gemelo menor, solo se preguntaba que debió decir de la Diosa, para enfurecer a la calmada Metztli.

    -No sé, no hablo ese dialecto- Afrodita contestó bastante alterado, como si tan solo de hablarle le fastidiará.

    -Oye Afrodita, ¿Qué mosca te pico? ¿Por qué tan enojado?- Kanon mira desconcertado al último guardián que solo se gira ignorando de nuevo.

    Sin duda algo le está pasando a Afrodita, pues desde ayer está comportándose muy serio… O más bien desde dos días antes.

    Pero nadie ha podido sacarle información, ni siquiera el mismo Death se ha podido acercar a él.

    Cosa rara, si, tienen una relación no dicha a los ojos de todos los demás, pero… No son como tal novios y así que no le deben explicación alguna.

    Volviendo los dos Dioses.

    Al parecer el Dios con figura femenina, no desea entrar en mucho conflicto con Metztli, al contrario le gusta ser fastidioso y arrogante, grosero, pero… Sabe que no debe provocar a los suyos tanto.

    -Bien, tu amiga…- Niega con su cabeza –Eres la única tan torpe para hacerse amiga de una Diosa extranjera-

    -Que te valga, mis amistades- Cierra sus ojos desesperada –Como sea, solo dime como cambiamos, este… Cambio de cuerpos-

    -Oh- Sorprendido, y sonríe de nuevo entusiasmado -¿Eso es lo que hace?-

    -¡¡¡¿QUE?!!! ¿Ni siquiera te acurdas que hace?- Frustrada, levanta sus bazos enfatizando la molestia que siente ahora -¡¡¡QUE DIOS MÁS DESCUIDADO!!!-

    -Oh vamos Diosa madre, no te enojes… A cualquiera le puede pasar- Una carcajada de nuevo.

    -Señorita Metztli, ¿Esta segura que nos ayudara?- Aldebarán se acerca con cierta preocupación.

    -Se supone que si… Pero es un Dios demasiado torpe y atolondrado, olvida cosas así de fácil y le gusta bromear con todos- Se golpea la frente, bastante agotada por la conversación.

    -¡¡¡YA SE!!!- Grita emocionado –El efecto del cambio de cuerpo, dura solo veinticuatro horas, eso significa que… Solo esperen un día entero y volverán a la normalidad- Sonriente ante sus palabras, como si fuera una gran gracia –Ahora, ¿Me regresas mi juguete?-

    -¿Qué te voy a regresar? Ni que nada- La reliquia rodeada de su energía divina, se contrae –Esto lo voy a confiscar, un Dios tan descuidado no lo puede dejar así como así, la próxima puede ser algo que nos dejen en evidencia-

    -Pero nada malo paso- Cruza sus brazos el gran gigante, haciendo un puchero muy marcado –Tú no eres divertida- Suspira y mira a los dorados –Ya váyanse, que el olor a la vida me causa nauseas-

    -Ay, ¿Por qué tenemos que lidiar con estas cosas?- Mas parece sumamente tranquila ahora con la nueva información, para dirigir su vista a Camus y Shion –Bueno, solo necesitan permanecer así por unas horas y volverán a la normalidad- Alza los brazos, sonriente.

    Un suspiro es lanzado por parte del peliaguamarino –Gracias-

    -Eso es bueno…- Tocando su ahora cabeza peliverde, abriendo sus ojos y cerrándolos de nuevo -¿Algún efecto secundario de este cambio es la sensación de náuseas y mareos?-

    -No, en lo absoluto- La imponente mujer, escucha plenamente la pregunta –Mi poder solo es cambio de cuerpo, o cambio de almas…- Risita –Al menos que exista una enfermedad en el cuerpo ajeno, lo tendrás que padecer-

    -Patriarca… ¿Está enfermo?- Camus cuestiona rápidamente a la persona que usa su cuerpo.

    -No, pero…-

    -¡¡¡AY POR TODOS LOS DIOSES SUPERIORES!!! ¡¡¡¿PUEDEN IRSE DE UNA VEZ?!!!- Ya no esta tan alegre, cosa que desconcierta en cierta forma, ahora corriéndolos.

    Y de igual forma señala con su mano, una salida de sus tierras subterráneas, sin duda algo deseoso de alejar a estas personas.

    Y el “Asqueroso” aroma de la vida, al Dios que le gusta castigar los pecados y la calamidad humana, lo contrario a lo que representa la Diosa Metztli.

    -Ahora nos corres- Ofendida responde la castaña rojiza.

    -Pues no los invite, tú llegaste sin aviso, con extranjeros y me robaste mi juguete- De nuevo sus pucheros que no le quedan para nada bien.

    -¡¡¡¡¿JUGUETE?!!! ¡¡¡ESTO ES UNA TRAMPA, PARA TU DIVERSIÓN Y…!!!- Muy enojada –Vámonos, aún tenemos mucho que hacer en Hidalgo, comeremos tacos de barbacoa de borrego, me han dicho que compiten con los de mi estado, pero eso lo juzgaremos nosotros-

    Acto seguido comienza a indicarles que vayan por ese lugar de una vez, púes no va a estar aguantando insultos de un Dios tan atolondrado y menos que ofenda a sus amigos.

    Obviamente ellos hacen caso, pero de igual forma… No pensaba dejar sola a la Diosa, así que su caminar se hacía lento, hasta que la vieran regresa.

    -Oye Metztli- De nuevo el Dios llama con cuidado, en esta ocasión.

    -¿Qué quieres ahora?- No parecía feliz en lo más mínimo detenerse un poco ante el otro.

    -¿Cuánto tiempo has pasado entre los humanos para no darte cuenta de lo obvio?- Su sonrisa burlesca denota que tiene una información que la otra no parece recordar.

    -¿A qué te refieres?- Alza su ceja, confundida porque en realidad no entiende del todo.

    -Oh vamos, eres parte Diosa de la fertilidad, debes darte cuenta que tu poder a alcanzado a otros-

    -¿Cómo dices?- Sus ojos marrones se abren de golpe, algo preocupada, pensando con cierta rapidez –Pero… Son…-

    -Ja, ja, ja, ¿Cómo si nosotros nos preocupáramos de eso? O ¿No hubiera casos así en nuestra historia?- Esa curva en sus labios no denota nada de tranquilidad –El hecho de que sean hombres no es un impedimento, recuerda que algunos Dioses hemos jugado con nuestro género y sexualidad, aunque tú sigues siendo una Diosa santurrona que no le gusta experimentar-

    -A mí no me metas en tus cosas y… ¿Por qué estas con esa apariencia?- Por fin le pregunta su cambio general.

    -Perdió una apuesta contra Quetzalcóatl...- Sonríe de burla, realmente no le importa estar vestido así, además le queda muy bien.

    -Bien… Yo me voy que iremos a ver algo del estado, antes de que el tiempo se vuelva remoto- Suspira, negando con la cabeza, intentando ahora averiguar si lo que ha dicho el Dios es cierto.

    -¡¡¡SOLO IMAGINA QUE POR TU CULPA, ESOS SUJETOS LLEGAN CON PREMIO CON LA SIUANAUALI XÓLOTL!!! Ja, ja, ja, seria genial su enojo- Su burla se ve, con casi lágrimas de risa cayendo por sus ojos, porque solo se imagina la reacción de Atena.

    Una Diosa que no es bien recibida en estas tierras, de hecho ninguno Dios externo les parece agradable en lo mínimo.

    Sin embargo existen pocos que no les molesta tener una amistad, siendo Metztli de las pocas que hacen esto, por no decir la única en cuestión.

    Por ello se ha ganado cierto odio de los de sus propias tierras, pero al final tienen que llevarse bien, al menos lo intentan, pues el hecho de que los humanos estén olvidando sus raíces cada vez más rápido.

    En algún punto… Los Dioses originales serán olvidados por los de otras culturas y perder lo que son.

    Sin más el portal hacia el estado de Hidalgo se cierra, dejando al Dios Itztlacoliuhqui, en una completa soledad, que en efecto le agrada, pero… Algo más se ha quedado con él.

    Fijándose en el rastro de agua que ha dejado Metztli, algo que sin duda le favorece para sus cultivos interno.

    Pero puede notar la energía maligna, como si se guiara cada que la Diosa usara o estuviera cerca de alguna fuente de agua.

    Aunque más preferentemente anclada a un ser mucho más inocente.

    -¿Aun sigues molesta por la maldición?- Cuestiona a un ser que no se presenta, pero se siente.

    Obviamente sin tener respuesta alguna.

    -No te recomendaría seguir con lo que quieres, esa Diosa con cuerpo humano, no te dejara hacerles daño- Reconoce que no le gustaría enfrentarse contra la joven en una batalla en sí. Dando la recomendación de evitarlo.

    Sin embargo no le harán caso, solo para alejarse y tratar de buscarla nuevamente.

    -Bien, intenta devorar a ese niño de cejas raras, me gustara ver cómo reaccionará Metztli- Su carcajada se evidencia a kilómetros, siempre ha sido un Dios muy burlesco, disfrutando de la desgracia humana.

    Pero, a veces… Muy a veces, puede tener un buen corazón…

    Volviendo a nuestros dorados en su visita a tierras Aztecas, al menos ahora van mucho más tranquilos, ya que la maldición que les ha caído al patriarca y Camus, solo durara veinticuatro horas.

    Un alivio para todo el mundo.

    Tan solo imaginarse, al volver y que este cambio no se deshaga.

    Creo que Dohko y Milo, estarían muy angustiados por ese hecho, ya que obviamente no les gustaría estar con el cuerpo de otro que no sea de su amado, aunque el alma sea la misma…

    Además que aún existe un pequeño detalle, que muy pronto se dará a conocer.

    Lamentablemente, después de estar un pequeño lapso de tiempo en el templo subterráneo de Itztlacoliuhqui, el reloj paso muy rápido, apenas si disfrutaron un poco de del valle del Mezquital, antes de estar hambrientos.

    La tarde llego, y se prometieron, que después de probar los deliciosos tacos de barbacoa de borrego, irán a otro destino turístico, esperando encontrar paz.

    -No señor, aquí no tenemos tacos sin carne- La mesera esta por décima tercera vez repitiendo lo mismo, y sí que no tenía ganas de estar lidiando con Virgo.

    -Entonces no comeré nada- El rubio no estará discutiendo con una mujer alterada, por su trabajo mal pagado.

    -Tsk, como quiera… Quince ordenes de tacos de barbacoa de borrego, bien…- Cierra sus ojos para asentir, y dejar la orden, pero.

    -Disculpe, pero yo también cancelare mi orden- El pelilila, sin duda va apoyar a su novio, con amabilidad, pues no se bajara al nivel de la mesera.

    -Igual yo- Kiki también está de lado de su familia.

    -Mmh, también- El patriarca en el cuerpo de Camus, prefiere desistir, no tanto por apoyo al rubio, sino porque no le agradaría comer algo que tenga referencia con su constelación…

    Ya muchos chistes se hicieron, aunque puede ser que si para el apoyo, pero no lo dirá.

    -Muy bien, entonces doce- Bufa fastidiada, para ahora si retirarse.

    -Ja, que amargada- Kanon, mirando de reojo a la empleada –Seria bueno, hacerla reír un poco, o al menos hacer que nosotros nos reíamos de ella-

    -No lo sé Death… Tampoco podemos juzgarla, no sabemos si…-

    -¿Pero que van a comer?- Pensativa, algo preocupada por como sucedió esto, pero no había prestado mucha atención por su distracción de las últimas palabras de su compatriota -¿Si quieren podemos ir a otro lugar a comer?- Sonríe para alivianar el ambiente –En Huasca de Ocampo debe haber otros restaurantes mucho mejores o algún puesto callejero-

    -No se preocupe por mí, pero… Mu y Kiki ¿Por qué negaron sus órdenes?- Serio ante su cuestionamiento a los dos Lemurianos.

    -No te vamos a dejar solo, si te ha tratado mal, preferimos unos a otro lugar a comer, pero juntos- El pelilila, sonríe, tomando la mano del rubio, existen diferentes formas de demostrar el apoyo a quienes aman.

    -Sería bueno irnos y dejar las ordenes así ¿No creen?- Aioria dando su propuesta, tampoco le agrado ese comportamiento algo altanero.

    -No sería amable de nuestra parte, hermanito recuerda, que no siempre debemos vengarnos de los demás, por algún mal que nos hayan hecho- Cupido con su acostumbrada actitud buenaza.

    Si bien, en otro tiempo el peli azul podría recordar algunos sucesos del pasado, que lo atormenta, aunque ahora los ha superado de a poco…

    Un ligero malestar en su cuerpo comienza a invadirlo, algo repentino ór el olor a la comida del local.

    Que alcanzo a levantarse, para cubrirse la boca y dirigirse al baño lo antes posible.

    -¡¡¡¿SAGA?!!!- De inmediato el castaño se levanta para ir detrás de su ahora esposo.

    -Otro con nauseas…- Camus en el cuerpo de Shion, también está sintiendo ganas de devolver… La poca agua que ha consumida en todo el camino, pero se ha estado aguantando mucho.

    -¿Otro?- Confundida, se sorprende, que a la vista asustada, abriendo sus ojos como platos, sin poder creerlo del todo –Entonces… Si es…-

    -Disculpe señorita- Mas un llamado, de una voz suave y gentil se escucha de repente, justamente dirigida a la joven castaña, para llamar su atención.

    ¿De quién podría tratarse?
     
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