Long-fic Un juego por la vida de... naraku?

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por InunoTaisho, 3 Octubre 2010.

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    SangoxMiroKagoxInu

    SangoxMiroKagoxInu Entusiasta

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    Hahahahah me gusto muchiiiiisimo xD fue muy muy genial
    ME GUSTO QE LE DIERAN SU MERECIDO A LA REPORTERA CHISMOSA Y METICHE UHHHH QUE FASTIDIO ESA SEÑORA PERO SI NO FUERA POR ELLA SANGO MIROKU NI KAGOME E INUYASHA SE HUBIERAN CONFESADO JEJE NO TMPOCO NARAKU Y SESSHOMARU JAJJA ^^
    SAYITOOOO
    PD: espero la conti japidoo :P (rapido xD)
     
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    surisesshy

    surisesshy Usuario popular

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    KYAAAAAAAAAAAAAAAAA, SESSHOUMARU SAMA YO TAMBIEN TE AMOOOOOOOOO aunque no hase falta ninguna pulsera electrica para confesarlo, amiga tu fic me requete encanta, si estubiera en ese mundo alterno seguramente seria una paparatsi, que solo persiguiera a Sesshy, huy, ya hasta siento su fria y amenazadora mirada, jejejejejeje.

    Amiga, yo tambien concuerdo contigo al desir que kikiou es genial y la verdad me encantan todos los personajes, si, hasta el cruel Naracu, anda, no me puedes negar que es muy guapo y ese pelo le queda super, asi que no seas malita con él, si si, Naracu es un fastidio y no se lo merece, pero el malo es malo.

    ya cambiandole, que lindo lo que dijo kikiou. Ta bueno que a esa reportera le dieran lo suyo, hasta yo me quede con las ganitas de entrarle, especialmente cuando quizo asercarsele a mi prometido sesshy. Kagura yo te apoyo (vaya incoherencia ¿no?) y te aseguro que Sesshy tambien te quiere. Aunque no llegué a tiempo aqui pongo mi letrero. "Sesshoumaru ya no seas y declaratele a Kagura" Aqui te dejo esperando tu próximo capi, espero y lo continues pronto, bye y y sigue adelante yo te apoyo.
     
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    miko kagome

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    hola!!!!!!
    por fin despues de tanto tiempo!!!!
    ya lei todos los capitulos que estaba atrasada y si que me he divertido como nunca, en este ultimo capitulo me gusto mucho la ultima parte donde aporrean a la reportera
    ademas espero que en el siguiente capitulo Lin le pregunte a Aome el porque de los "obsequios" que le lanzaron a Sesshomaru cuando se bajaba de la limosina y asi Inuyasha le vuelva a preguntar donde se coloca y definitivamente eso serie MUY divertido!!!!!!!!
    tus fics siempre son mis favoritos me levantan mucho el animo
    me encantan tus ideas y espero impaciente la contiiiiiiiiiiiiiii
    bye n_n
     
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  4.  
    InunoTaisho

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    Gracias por su apoyo moral las verdad es que tambien me fastidia esa reportera por eso me desquite con ella jajajajaja nos vemos el proximo año que se la pasen super y disfruten con su familia y que Dios los llene de bendiciones a todos en este año que viene.
    ¡Feliz año 2011!
     
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  5.  
    InunoTaisho

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    Título:
    Un juego por la vida de... naraku?
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    5669
    Holaaawwww pos aqui para q empiezen bien el año con risas y toda la cosa traigo la primera conti del año huiii disfrutenla:

    Capítulo 8 parte 1

    Después de la entrevista exclusiva para las principales cadenas televisivas e Internet con los personajes del anime No. 1, “Inuyasha”, se realizaría una cena – baile, al fin en privado, para que ellos disfruten de un rato íntimo… a lo mejor hasta recuerdan anécdotas divertidas y buenos momentos que han vivido todos juntos.

    Kagura se había ilusionado pensando que tal vez Sesshōmaru la invitaría a ir con él pero… se resignó, pues el Daiyōkai enfureció con Naraku hasta casi el extremo y a lo mejor podría… bueno, su momento de libertad llegaría y así cumpliría su sueño dorado. Moryumaru había tomado a Byakuya del suelo y lo llevaba como costal de papas sobre uno de sus hombros, el que tiene el caparazón, así que… ¡pobre Byakuya! Kanna volvía a cargar al pequeño Akago y Hakudoshi llevaba la andadera. No esperaron a que Naraku se regenerara y se fueron sin él.

    Adiós Naraku, — le dijo Hakudoshi con burla mientras el aludido se unía trabajosamente a sí mismo — te apartaremos tu lugar. Vamos compañeros.

    Aome caminaba feliz del brazo de Inuyasha, junto con Kikyō. Las dos pelinegras iban muy contentas como si no hubiera pasado absolutamente nada con la reportera chismosa y le dirigían miradas cariñosas al Hanyō, que tenía un tono subido como el de su camisa, avergonzado en extremo por tan lindas chicas, y pensando en lo que tuvo que decir en esa maldita entrevista. Miroku y Sango iban la mar de contentos, pues el monje no paraba de decirle cuanto la amaba, y también se olvidaron de la pobre Rita Skiter, que yacía en el suelo del área de entrevistas, después de haber sido salvajemente agredida por las señoritas del anime. Ayame lucía una radiante sonrisa, aunque Koga parecía querer que la tierra lo tragara, pues, al igual que Inuyasha, se empeñaría en negar lo que ya había admitido.

    Lin, junto con Jaken y Kohaku, ya habían alcanzado a Sesshōmaru, el cual caminaba con su elegancia habitual y sin prisa, disfrutando el agradable momento de las vacaciones. Por lo menos no había perdido la práctica y había dejado a Naraku como lo que es… un pedazo de basura. Aun así, como siempre, su rostro de finas facciones de estatua griega no cambió demasiado y recobró la compostura después de haberse desahogado con ese maldito engendro.

    Llegaron al gran salón, una amplia área en la que ya se habían dispuesto pocas mesas para ellos y el centro para bailar. En un lugar especial se encontraba una orquesta, un aparato de sonido, un piano y varios micrófonos. Se contaba con la presencia de Elton John y Céline Dion para amenizar la cena, cantando a dueto algunas de sus famosas canciones. Todo estaba decorado con motivos japoneses para que los personajes se sintieran como en casa, había hermosas farolas de papel y biombos colocados de forma que armonizaban con el salón estilo romano. Claro, las mesas sí eran al estilo occidental, con sillas acojinadas para disfrutar el momento.

    Todos ocuparon los lugares hechos especialmente para ellos. Los acomodaron por parejas o grupos afines, o sea, tres parejas y los demás según se llevaran. Así que… Aome se sentó con Inuyasha, Sango con Miroku, Koga con Ayame; Kikyō, Kaede, Shippou, Kirara, Guinta y Hakkaku juntos en una mesa grande, Sesshōmaru con la pequeña Lin, Jaken y Kohaku como su invitado especial, en la mesa de mejor ubicación; Naraku con sus achichincles en otra mesa más alejada de la parte de atrás. Serían atendidos por un servicio exclusivo de meseros de parte del casino.

    ¡Alégrate Inuyasha! — le dijo Aome muy sonriente al ver la cara de perplejidad y vergüenza del ojidorado cuando ella se sentó a su lado, después que Kikyō lo soltara delicadamente del brazo y se fuera con su hermana — ¡Disfrutemos esta noche especial! La cena será deliciosa y quiero bailar — le dirigió una mirada tierna, pues estaba contenta de que él se hubiera sincerado en la entrevista.

    ¿Bai… qué? — el sonrojó de Inuyasha se acentuó, pues no sabía… bailar — ¿Qué diablos es eso? — preguntó sin atreverse a mirar fijamente a la pelinegra.

    Ya te explicaré después. — le contestó sin dejar de sonreír — Veamos… — revisó la linda carta en la que se especificaba el menú — ¡Qué bien! Pechuga de pollo a la Cordon Bleu con fresca ensalada de…

    Una mesa a su derecha… Sango y Miroku se lo pasaban de maravilla; por el momento el mañoso monje se comportaba a la altura y no hacía más que alagar a su amada exterminadora bajándole el sol, la luna y las estrellas, y conservando en sus lindas mejillas un bello tono rosado. También admiraron la decoración y se dispusieron a saborear la cena. En realidad Miroku nunca se había dado la oportunidad de plantearle a Sango lo que verdaderamente sentía por ella y… la entrevista le había servido para desahogarse… a los dos.

    Sango, — le dijo con su tono galán — todo esto es muy bonito, pero a tu lado las cosas se aprecian mejor — y no le soltaba la mano.

    Excelencia… que amable. — contestó ella con ese tono de rojo que la hacía lucir más hermosa — Veamos que dice aquí — y tomó la carta, la cual los dos leyeron muy juntos.

    En cuanto a la pareja de lobos… Koga, al igual que Inuyasha, se mostraba bastante apenado al lado de su pelirroja prometida. Habían admirado la decoración con la boca un poco abierta de asombro y después se sentaron. El lobo sentía que se ahogaba con la corbata.

    No cabe duda que los humanos hacen cosas bellas. — señaló Ayame, después le dirigió una mirada amorosa — ¿No te parece Koga? — le preguntó dulcemente.

    Eee… — tartamudeó con un tono encendido en sus mejillas, desviando sus azules ojos de la mirada esmeralda — Creo que… no se.

    El Ōkami yōkai volteó a ver… primeramente al monje y su mujer que se sentían bastante a gusto. Ella sonreía y tenían las manos entrelazadas, mirándose con mucho amor. En la otra mesa… la Bestia tonta, el cual se veía bastante incómodo, mientras Aome lucía feliz y le hablaba. Él debería estar con Aome y no perdiendo su tiempo con… Ayame. ¡Pobre iluso!

    Ese par de tarados… — dijo Shippou a lo lejos, viendo el comportamiento de los dos “animales” — lo menso no se les va a quitar ahorita — Kirara maulló, como aprobando la observación.

    Sí. — suspiraron Guinta y Hakkaku al unísono, ellos también observaban a los tres caballeros — Por lo menos el monje y su mujer si parecen divertirse — señaló Guinta.

    Espero que Miroku no lo arruine por sus… perversiones, — puntualizó el kitsune — porque lo manolarga es natural en él.

    Su Excelencia debe comportarse, — sonrió Kikyō interviniendo en la conversación mientras ya servían la entrada de la cena — o… no dudo que ella tome drásticas medidas, es una mujer de carácter.

    Y que carácter… — dijo Shippou y empezó a comer su platillo — ¡Qué sabroso!

    El entremés era… un delicioso espagueti con crema blanca tipo “pasta Alfredo”, pero este no será fetuccini.

    Lin le platicaba a Kohaku las peripecias de su viaje en lo que saboreaban el delicioso manjar. Jaken… sólo pensaba probar un poco, pues la consistencia de la pasta se le hizo muy extraña. “¡Esta exquisito!” pensó el pequeño demonio después de tomar un bocado con su tenedor, con un poco de dificultad, y sorbiendo la pasta como acostumbran a hacer algunos (me cuento entre ellos, así se saborea mejor).

    Sesshōmaru no parecía interesado en comer ni en otra cosa. Su mirada divagaba hacia la decoración, hacia “su” niña, que se mostraba feliz en compañía del joven exterminador, y de vez en cuando hacia los otros personajes, deteniéndose un momento en… Kagura, la cual también lo había observado fijamente, como queriendo llamar su atención. Al verse descubierta desvió la vista y volvió a enrojecer. Naraku, que ya se había regenerado y se encontraba con sus “hijos”, le lanzó a la Teynnō una mirada enojada de sus ojos rojos. El Daiyōkai sonrió levemente y dejó de verla, en cuanto la pequeña pelinegra le preguntó:

    Oiga Señor Sesshōmaru, ¿no va a comer? — le dijo mirándolo atentamente y con cariño — Esta comida está muy sabrosa, hasta el señor Jaken ya comió — el sirviente ya había consumido la mitad de la pasta y se veía bastante gordito bajo su ropita.

    Tal vez más tarde — la miró fijamente por un momento, con un poco de calidez en sus dorados ojos, y después volvió a su expresión indiferente, desviando nuevamente la mirada ambarina.

    ¡Muy bien! — sonrió ella complacida — ¿Qué me cuentas tú Kohaku? ¿Cómo les fue en el viaje? — le preguntó a su amigo.

    La primera parte de la cena estuvo bien. El platillo principal consistía en Pechuga de pollo a la Cordon Bleu acompañada de fresca ensalada y finos panecillos especiales para bocadillos. Inuyasha y Koga, como buenos animales carnívoros, devoraron sin miramientos su gran porción, más del doble de una porción normal, como un kilo de carne, haciendo que a sus lindas acompañantes les brotara una gotita anime y sonrieran como tontitas ante la falta de buenos modales de sus… caballeros. Los demás pusieron ojos de puntito al escuchar el ruido que hacían al comer.

    ¡Inuyasha!, — le dijo Aome lanzándole una mirada de molestia — ¿puedes comer con educación?

    ¡Keh! No fastidies Aome, — contestó el aludido abriendo la bocota mientras masticaba — ¡Esta delicioso!

    Podrías ser más discreto al masticar. — le puntualizó ella — Ni Sesshōmaru come como tú, así que no hay pretextos.

    ¿En serio Sesshōmaru come? — preguntó asombrado el peli plateado chupándose los dedos, y miró hacia donde se encontraba su hermano, el cual tenía hasta cuádruple porción de pollo… que aun no había tocado — ¡OYE — le gritó al Daiyōkai — SI NO LO QUIERES DÁMELO, QUE YO SI! — lo que provocó que… Aome se azotará de la impresión y su hermano lo fulminara con la mirada.

    Rápidamente… el pollo y la pasta que no había probado desaparecieron y sólo quedaron los platos limpios, mientras el gran demonio se relamía discretamente los labios y dejaba los cubiertos en la mesa, para después limpiarse delicadamente con la servilleta. Inuyasha abrió de más la bocota y los otros personajes parpadearon asombrados.

    ¡¿Qué?! — preguntó el Hanyō viendo alternativamente los platos limpios y a su hermano — ¿Cómo lo hiciste?

    Por toda respuesta, el Daiyōkai volvió a su indiferencia habitual.

    ¿Verdad que estaba muy sabroso Señor Sesshōmaru? — le preguntó Lin con esa linda sonrisa que lo hace cambiar.

    El gran demonio le acarició la negra cabellera sin mirarla tantito, y le dijo pausadamente:

    Termina de cenar, porque se enfría.

    Casi al mismo tiempo, en la mesa de la pareja lobuna, Ayame le habló con dureza al Ōkami:

    ¡Koga! ¡Compórtate como es debido!

    ¡Soy un lobo, no fastidies! — le contestó el aludido al tiempo que comía como bestia — ¡Esto es suculento!

    Ni Guinta, ni Hakkaku ni yo comemos así, — le puntualizó con firmeza — y también somos lobos, así que no hay pretextos.

    El Comandante volteó a ver a sus muchachos… que comían lo mejor que podían utilizando sus cubiertos; al sentir la mirada de Koga los jóvenes lobos sonrieron avergonzados. Y para terminar, la elegante forma en que Sesshōmaru “desapareció” su cena, sirvió para que Ayame lo regañara más.

    El postre fue mousse de chocolate con menta, el cual los niños saborearon muy felices, incluidos Akago, Kanna y Hakudoshi, que pusieron expresiones de agrado como cualquier niño normal al comerse un postre. Lin se comió el de Jaken y el de Sesshōmaru, porque el sirviente se llenó con la pasta y el Daiyōkai ya no quiso comer nada más, pues terminó también en un santiamén con lo que le correspondía de carne al demonio verde, y se dedicó a saborear lentamente una copa de vino. La elegancia y el buen gusto son naturales en él.

    Elton John y Céline Dion se despidieron después de cantar como seis románticas melodías para amenizar la cena, y antes de irse… le solicitaron un autógrafo a Sesshōmaru.

    ¡Lo admiramos! — dijeron al unísono.

    No se preocupen, — les puntualizó Lin, porque el gran demonio los miró como si necesitaran operarse del cerebro al pensar que les daría “autógrafos” — el Señor Sesshōmaru les mandará su autógrafo más tarde. — y volvió a mirarlo con cariño — ¿Ya ve como todos lo quieren como yo?

    ¿Qué qué? — exclamó Jaken, haciendo que los dos cantantes se asustaran al verlo — Oye Lin, ¿cómo se te ocurre…? — ¡PAF! El golpe acostumbrado dado “amablemente” por el amo.

    Hasta Kohaku cerró lo ojos del trancazo que se ganó el pequeño demonio, que sólo veía estrellitas en ese momento. El Daiyōkai firmó… las fotos que le mostraron donde él salía en una de sus mejores poses (tengo varias de esas, por si gustan).

    ¡Gracias Señor Sesshōmaru! — dijeron los artistas, y se retiraron después de hacerle una reverencia.

    Antes del baile… agradecimientos para todos y la bienvenida de parte de los organizadores del evento, los cuales habían comisionado a Aome para tan importante misión.

    ¡Vamos Inuyasha! — y lo jaló de la mano hasta llevarlo a la tarima en donde momentos antes estuvieron los cantantes. Tomó el micrófono y le dirigió a sus compañeros estas palabras, con voz emocionada: — ¡Bienvenidos todos a Las Vegas! Tendremos un buen tiempo de entretenimiento gracias a la producción y a nuestro principal patrocinador, en lo que se finalizan los detalles para la nueva temporada. Disfrutemos la velada y mañana en la noche será la inauguración formal del torneo por la vida de… ¡NARAKU!... perdón, por su muerte.

    ¡¿QUÉ?! — exclamó el aludido, pues en realidad no tenía ni la más remota idea de a que se debía todo eso; la luz de los reflectores le dio en pleno rostro.

    Sus “hijos” sonrieron complacidos ante tan importante noticia, y aplaudieron con ganas.

    Siéntete alagado Naraku, — le dijo Hakudoshi con burla — por lo menos podrás defender la forma de vivir… digo de morir.

    Pero… ¿por qué? — dijo aquel poniendo ojos de puntito.

    Pues por algo será — intervino Kagura muy contenta. Naraku la miró feo.

    ¡Felicidades Naraku! — le sonrieron con descaro Miroku, Inuyasha y Koga, haciéndole un saludo con la mano.

    ¿Quién diría que eres tan importante para hacer esto en tu honor? — puntualizó Miroku con tono burlón — Brindemos por ello. — y, levantándose de su asiento, ayudando a Sango de forma galante a ponerse de pie, elevó su copa de vino; dirigiéndole al semidemonio una sonrisa de lo más falsa — Por una “larga vida” para ti, y que tengas la muerte más “feliz”.

    Y nuevamente hablaron al unísono los “tres mosqueteros”.

    ¡Te lo deseamos con “afecto”! — y se soltaron una sonora carcajada.

    Los demás los imitaron al elevar la copa y sonreírle al engendro, incluso Sesshōmaru, pero sin dignarse a levantarse de su asiento ni en mirar a Naraku… el cual en su opinión no merecía una gracia tan ridícula. Naraku estaba más que rojo, morado de coraje como cierto dinosaurio famoso que alguna vez salió en la tele, pues todos se habían burlado de él, hasta la producción, pero no podía dar marcha atrás… porque estaba establecido en su contrato.

    Ahora sí, la orquesta del casino tocaría algo de música para bailar.

    ¡Bailemos Inuyasha! — Aome lo tomó de la mano y lo jaló hasta la mesa de sus amigos para invitarlos también — ¡Sango, monje Miroku, hay que divertirnos! — después miró a los lobos — ¡Vamos amigos! — y se llevó a Inuyasha al centro de la pista.

    Los demás los imitaron. Koga también iba enrojecido cuando Ayame lo tomó de la mano. Miroku y Sango estaban muy alegres.

    ¿Sabe bailar Excelencia? — le preguntó la castaña al monje en cuanto llegaron a la pista, sin dejar de sonreírle con cariño.

    Es fácil, — le dijo con galantería — sólo déjate llevar por la melodía.

    Bien Inuyasha, ahora pon la mano en mi cintura — le sonrió la pelinegra al ojidorado en cuanto se acomodaron, mientras ella le ponía una mano delicadamente sobre su hombro.

    ¿En… dónde? — su sonrojó fue en extremo, no quería ni tocar a la muchacha.

    ¡En mi cintura! — le habló con firmeza y puso la mano de él en donde le dijo — Y sigue el ritmo.

    El pícaro Miroku escuchó eso. En realidad no tenía ni la más mínima idea de que hacer, en la época Sengoku los hombres no bailaban con las mujeres, así que se dispuso a… tomar más abajo de la cintura, dirigiéndole a la exterminadora una cara de inocencia que no la convenció.

    ¡En mi cintura Excelencia! — ella también tomó su mano y la dirigió hacia el lugar indicado mientras le lanzaba una mirada enojada — ¡Es aquí, y no se pase por ningún otro lado!

    Y el Ōkami no la pasaba nada bien… en cuanto pudo mejor jaló a Ayame y la llevó a su lugar.

    ¡Esas son cosas de humanos! — espetó furioso al ver que la loba lo miraba con enojo — ¡Nosotros no hacemos eso!

    ¿Y qué me dices de Guinta? — indicó Ayame señalando hacia la pista, en donde el joven lobo se encontraba bailando con… Kikyō. Ella lucía muy contenta y el muchacho se veía algo avergonzado pero a gusto con la miko — ¿Y del hermano de Inuyasha? — ahora señaló hacia el otro lado.

    Sesshōmaru había invitado a Kagura a bailar, a insistencia de Lin, que había mencionado lo bonita que se veía la Teynnō con ese vestido y su peinado, y lo feo que era Naraku.

    ¿Me concedes esta pieza? — le preguntó con su voz grave y varonil, al tiempo que le hacía una pequeña reverencia y la miraba con un poco de… afecto, aunque sea un breve instante.

    Ella aceptó ni tarda ni perezosa, dejando a Byakuya con un mohín de celos y a todos sus compañeros con una sonrisa bobita en sus caras al ver la reacción de su “hermano”.

    ¿Por qué sólo a ella? — puntualizó con su tono raro al ver a Kagura dirigirse hacia la pista con el gran demonio, el cual galantemente le ofreció su brazo derecho pero sin cambiar esa expresión de estatua griega tan característica de él.

    Koga abrió la bocota al ver a su subordinado bailar con un poco de soltura, y que decir del Daiyōkai, que llevaba a Kagura con tanto ritmo y precisión como si estuviera acostumbrado a bailar en su época. La de ojos rojos se sentía volar en el paraíso terrenal, aunque Sesshōmaru ni la miraba fijamente ni le decía… nada. Jaken también tenía el pico abierto del asombro al ver a su Gran Señor dando una exhibición de cómo bailar un buen tango. Lin estaba contentísima (el ritmo no es muy de mi agrado, pero se presta para bailar así).

    Kohaku, — le dijo a su amigo, mirando a su Señor con una tierna mirada en sus ojos marrones — ¿verdad que el Señor Sesshōmaru debería tener una linda novia para casarse? Aunque Kagura… no se — puntualizó, como meditando en el hecho de que la Teynnō podía ser agradable a veces, pero al gran demonio… le apestaba a Naraku, y eso no lo toleraba. ¡Pobre Kagura, punto en contra!

    El joven exterminador sonrió un poco avergonzado ante las ocurrencias de su amiga.

    ¿Acaso el Señor Sesshōmaru está de acuerdo? — le preguntó a la pequeña con esa cómica expresión anime, gotita en la frente, imaginando al Daiyōkai escogiendo esposa como se acostumbra en el Sengoku, donde los comprometen de pequeños o el hombre escoge a la mujer que le gusta sin pedirle su opinión en absoluto… aunque a él nadie le diría que no, sobre todo porque no es un simple hombre.

    Pues… — dudó la niña — no me dijo que sí, pero tampoco que no. — y volvió a sonreír — ¡Tú podrás ayudarme y le encontraremos a su mujer ideal!

    Si tú lo dices — al muchacho le brotaron más gotitas anime.

    Inuyasha también se había quedado sorprendido al ver a su hermano bailar… ¡¿bailar?!... sí, bailaba con tanta agilidad como si fuera lo más sencillo del mundo y… bailaba con… ¡¿Kagura?! Sesshōmaru estaba más loco de lo que pensaba… y por tener la bocota abierta casi se cae con Aome.

    ¡Si no pones atención me vas a pisar! — le espetó ella.

    ¿Qué…? — la miró nuevamente y recordó… que tenía que bailar — ¿Es necesario hacer… esto? — preguntó, aún avergonzado de tenerla cerca.

    ¡Claro! — le contestó volviendo a sonreír — No te distraigas.

    A Miroku no le costaba trabajo bailar, pues se sentía tan a gusto teniendo el cuerpecito de Sango cerca de él como nunca, y bailaba casi tan bien como el gran demonio, además que la exterminadora lo miraba con ternura y un poco de picardía en sus ojitos marrones… lo que le costaba trabajo era pensar en cuanto tiempo más su mano “maldita” agarraría… eso que le gustaba y no debía. “Si no se enojará y quien sabe” pensó mientras le sonreía a su amado tormento.

    ¡Ay Excelencia! — suspiró ella con dulzura — ¡No sabía que usted bailaba tan bien! Y que pueda ser muy educado — le sonrió coquetamente al tiempo que le dedicaba una caída de pestañas.

    Sango — le habló con su tono galán y conquistador mientras llevaban el ritmo tan sensual del tango — nunca dudes de mi, puedo comportarme — aunque internamente hubiera querido parar el tiempo, besarla apasionadamente y… mejor ya no seguimos (ese Miroku y sus pensamientos pornográficos).

    Terminó la primera pieza y los demás le aplaudieron a la orquesta y a las parejas que bailaron, bueno, menos Naraku con su cara de amargado, que en ese momento fulminaba al pobre Guinta por atreverse a bailar con Kikyō, y a Kagura, a la cual Sesshōmaru llevó educadamente a su lugar y se fue… por su siguiente pareja. Al parecer el gran demonio tenía algo en mente… ¿qué será? La Teynnō se sentía en las nubes y no protestó porque el Daiyōkai se fuera a buscar a otra (no tiene por qué, pues Sesshōmaru no le ha pedido ni prometido nada). Inuyasha también quería huir de la pista, pero Aome no lo soltó.

    Vamos Inuyasha, venimos a divertirnos — y le dirigió una mirada tierna.

    ¿Ve que no es difícil ser caballero? — le dijo Sango con dulzura a Miroku, feliz por su comportamiento, y lo abrazó, casi le planta un beso — ¡Bailemos la que sigue!

    Y claro… por ahora no iba a dejar la oportunidad de estar junto a ella. Sobre todo si la chica se lo pedía de esa forma.

    Kikyō… se dirigió dulcemente a Hakkaku:

    Adelante joven lobo, — le dijo coquetamente — bailemos también. Kaede, ¿no quieres bailar? — le preguntó a su hermana.

    Tal vez más tarde querida Kikyō, — le sonrió Kaede — sabes que ya no soy tan joven.

    Para mí sigues siendo mi pequeña hermana. — le dirigió también una sonrisa y, tomando a Hakkaku del brazo, se lo llevó al tiempo que le decía: — Me gusta tu peinado, joven lobo — haciéndolo enrojecer.

    ¿Piensas quedarte sentadote toda la velada? — miró Ayame a Koga, con sus verdes ojos encendidos.

    Pues… — el lobo la miró un momento y tembló un poco al verla enojada, por lo que desvió sus azules ojos hacia la pista… en donde Aome bailaba muy sonriente con la Bestia tonta. “Yo debería estar con ella” pensó — creo que…

    ¡Idiota! — Ayame le dio a Koga con el vaso, levantándose muy enojada… y escuchó una voz varonil y profunda detrás de ella:

    Loba, — dijo el galante gran demonio de larga cabellera plateada, ojos dorados y finas facciones de estatua griega, pero sin pizca de emoción ni nada por el estilo — permíteme invitarte a bailar.

    Vamos — contestó la pelirroja recuperando la compostura, pues el ver a Sesshōmaru tan cerca le había impresionado un poco. Tomó la mano del Daiyōkai, sin ver ya al comandante lobuno.

    El Ōkami miró estrellas del golpazo que le dio Ayame, y después creyó estar soñando al ver… a Sesshōmaru llevándose a su linda prometida hacia la pista. Los que se habían percatado de la escena sonrieron tontamente como acostumbran los dibujos del anime ante una situación penosa, con su gotita anime en lo alto de sus cabecitas.

    ¿Es que Koga no puede ser más…? — le preguntó Shippou a Guinta recuperándose de la impresión por lo que acababan de presenciar — Animal tenía que ser.

    Pues sí. — respondió el aludido — Sólo espero que no quiera discutir con el Gran Sesshōmaru, porque Ayame podría enfadarse más y… — tembló al pensar en la hembra enfurecida.

    Eso si es que Sesshōmaru no lo… — al zorrito se le erizó la colita de imaginarse al pobre lobo salvajemente agredido por el Daiyōkai — Podría ser peor.

    Nuestros amigos también parpadearon sorprendidos al ver ahora al gran demonio acompañado por la linda Ayame. Claro, Sesshōmaru ni siquiera la miraba ni le decía nada… fuera de lo que le dijo al principio. Bailaba al compás de la melodía como había bailado con Kagura, ahora un danzón. Aún así la loba parecía satisfecha de poder bailar. Inuyasha por poco se cae otra vez.

    ¿Acaso éste… se me está descarando como Miroku? — preguntó asombrado, tratando de adivinar lo que su hermano pensaba tras su inexpresivo rostro.

    Inuyasha por favor, — le dijo Aome con seriedad — si Koga no quería bailar… que bueno que Sesshōmaru la invitó.

    Sarnoso estúpido — se sonrió el Hanyō mirando al Ōkami recuperarse de su trance.

    Koga se despabiló. ¿Quién se creía ese… gran perrucho que era, llevándose a su prometida? Será un Inugami pero eso no lo amedrentaba. Se levantó presuroso y se dirigió a encararse con Sesshōmaru.

    ¡Oye perro! — le gritó acercándose — ¡Quítale tus sucias garras de encima a mi mujer!

    El Daiyōkai se detuvo y dirigió su mirada ambarina al Ōkami, la orquesta dejó de tocar y todos… contuvieron la respiración.

    ¡Torpe! — dijeron por lo bajo Inuyasha, Shippou, Guinta y Hakkaku al ver a Koga parado frente a Sesshōmaru.

    ¡Koga, — le dijo Ayame enojada separándose un poco del gran demonio — no molestes! ¡Tú no querías bailar conmigo!

    ¡No intervengas, que esto es entre hombres! — le espetó molesto, y siguió viendo fijamente al Inugami, echando chispas por sus azules ojos.

    Las doradas pupilas de Sesshōmaru permanecían tan frías como de costumbre. Y su expresión… no cambió en absoluto, solamente sonrió un poco al escuchar las últimas palabras del comandante lobuno. ¿Ese torpe lobo pensaba que el Gran Sesshōmaru le haría frente por una vaguedad como esa? De verdad que no tenía ni idea de con quien se estaba metiendo y a quien quería provocar. Para pelear… no necesitaba nada más que su agilidad, aun fuera contra el Ōkami más veloz y sus fragmentos de la Shikon no Tama.

    ¿Acaso pelearía por… Ayame?

    Nota de la autora: Esto se pone bueno y aun no empieza el torneo, así que mi fic se va a alargar jejeje pues faltan todavía los invitados especiales que llegarán durante el juego. No se ofendan, pues Sesshōmaru es tan espectacular para mí que… tiene talento para todo, y que conste que no lo alucino a un grado salvaje… sólo me fascina su personalidad arrolladora. Aclaramos una vez más que él no cambia sus facciones de estatua por nadie que no valga la pena, y Naraku no vale la pena en su opinión. Además… la producción soy yo mera jajaja porque este esta es mi idea. Sayonara y sigan divirtiéndose con las peripecias de nuestros personajes favoritos. Por cierto que Elton John y Céline Dion dan espectáculos regulares en Las Vegas y han vivido ahí algunas temporadas.

    P.D. Para las admiradoras de Naraku (jajaja Barney no es para nada igualito a este villano)… le estoy desarrollando una historia donde tendrá un papel importante… aunque, como siempre, el malvado que morirá al final. En realidad… ¿quién lo ha dejado bien parado en algún fic? No he leído ninguno de esos, aunque lo relacionen sentimentalmente con Kagome o con Kikyō (no me agradan esas parejas, por eso no los leo, no me malinterpreten y disculpen)… siempre termina mal. No me odien.
     
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    Whitemiko

    Whitemiko Usuario común

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    O.O sugoi amiga!!!!me encanto!!!!!me perdi dos capitulos T.T, no volverá a pasar gina se esforzará(cálmate kobato), bueno debo decir que me encanta la manera en la que escribes y me dejaste increiblemente picada, sesshomaru de casanova? wow!!!!!
    ¬¬°como se atreve koga a decirle perro a sesshomaru, si ni siquiera inuyasha lo hace(por que el tambien lo es ¬¬)jejeje buen punto, espero que koga se arrepienta de haberle dicho eso a sesshomaru jijij venganza, quiero sangre!!!!jejeje bueno no tampoco, pero esto no se puede quedar asi!!(por fin?no querias a inuyasha)cierto, cierto, pero aun asi cala
    bueno espero que me avises de la conti por favor!!!!esperare ansiosa
     
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  7.  
    surisesshy

    surisesshy Usuario popular

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    Sesshoumaru Sama, quiero un autografo suyo y tambien bailar, dios, como me gusta tu fic, que amable es sesshy, invitar a bailar a Ayame para que Kouga vea que en verdad la quiere, nunca pense que fuera tan amable, aunque todavia no me lo puedo maginar vailando tango, me encanta tu fic, pobre Naracu, aunque me conpadesco por él, no niego que me gustó la burla que le hicieron, si que se lo merece, pero me estrañó que Sesshy no dijera nada, normalmente le gusta burlarse de Naracu.

    Jajajajajja, ya me imagino al pobre de inu bailando, tambien deviste de poner a Kojaku a bailar con rin, se hubiera visto tan cute, despues de todo, son futuros esposos, ¿no? ami, continualo pronto, no tardes tanto que me mata la curiosidad, y quisiera ver esas fotos que tienes de sesshy, ahorita me paso por tus albums a ver, jejejejejeje.
     
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  8.  
    Kai

    Kai Usuario VIP

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    Super increible...es lo que te puedo decir...
    Vaya ahora lo que falta es que Inu se escape da Kag y Sessho la invite a bailar (sólo bailer mal pensadas °°)
    NO comento tanto ya que estoy sin palabaras para describirlo como siempre lo hago, genial, comico, adoro tu talento, sigue asi mi honai, y un sin fin de elogios.
    Lamento no haber pasado antes pero aqui me tienes...fiel a tu escrito...sayoo
     
  9.  
    yulisesshy

    yulisesshy Entusiasta

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    Jajajajajajajajaja, no me paro de reir con este fic, Mirocu se pasa y ni digamos de Inu y Kouga, la verdad, lo que más me gustó fue la burla a Naracu, se lo merecia de veras, jajajajajaja.
    Haaaaaaaaaaaaaaaaa (suspiro de amor) Sesshomaru samaaaaa, yo tambien quiero bailar con él, me muero de celos, que suerte tienen ese par. Solo una cosa, creo que te estás pasando un poquito con sesshy últimamente, no creo que él sería "tan" amable, (nada más con Rin) Creo que ayudar con el amor seria cosa de mi linda kagome, ella es la de ese tipo, además, no creo que le guste bailar algo tan movido, por su personalidad. Pero te felicito por el buen manejo de personalidad, .

    Me gusta mucho, es muy novedoso, no espero por saber quien ganara en el juego, no creo que sea Inu, ¿Sesshomaru? considerando como murio (en manos de Kagome y no en las de él) creo que no, ¿Naracu? con lo que lo odias, no creo y Kouga tampoco, por la misma razón que Sesshy, ayyyyy, me mata la curiosidad. No lo dejes, me gusta mucho, byes.
     
  10.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
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    Waoo!! Me perdí de dos capitulos... Debe ser un crimen.

    Bueno, en el capitulo 7 parte 2: Me ha encantando el final de la entrevista de todos los personajes, sobre todo debo recalcarte tu excelente manejo de Sesshomaru al responder las preguntas de la "odiosa" Skitter xD Fue sencillamente como me esperaba que él respondería, diciendo la verdad pero con otras palabras que podrían ser confusas para las personas que no comprendan. Me dio risa la reacción de Inuyasha al decir "¡Pero si no confesó nada!" x'DDD y en parte tiene toda la razón porque nunca se supo si en verdad fue cierto lo que contestó Jajaja Buena esa!!!

    Por cierto, en la parte cuando entrevistan a Naraku xD ...



    xD LOL!!! No puedo creer que... Ya bueno es obvio que eso mata a cualquiera xD Jaja

    Uhmm... También note una parte que iba así:



    Mmm... No creo que Naraku sea eso. Hay mucho rencor eh.. xD Jujuju

    En el capitulo 8 parte 1: Y empezó el baile señores!! Me suponía desde ya que Sesshomaru sería el único que bailaría con extrema elegancia y habilidad pero jamás me esperé que, ni por las insistencias de Rin, él llegaría a sacar a bailar a Kagura ¡¡Y mucho menos a Ayame!! xD Qué loco!! Jajaja... Naa naa y lo mejor fue los celos ocurrentes de Kouga... Ese sí que anda muy mal ¬¬ Por qué no acepta que ama a Ayame xD [Ni al final del Kanketsu lo llega a confesar]

    Bueno me han gustado mucho tus continuaciones, estuvieron como siempre para matarse de la risa... Y eso que recién empieza, en serio xD Va estar buenisimo.

    P.D. En realidad… ¿quién lo ha dejado bien parado en algún fic?...

    **Yo he visto muchos fics en donde Naraku es el bueno de la historia o hasta el co-protagonista del bando de "Los Buenos" y a mi parecer le queda muy bien. Aunque admito que en su mayoría lo ponen como el villano sigo opinando que es un excelente personaje xD Hay que verle su lado sensual, combinado con su "maldad"... Lo hace ver interesante.





     
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  11.  
    Cinderella

    Cinderella Usuario común

    Leo
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    O___________________________O LOL! y re-LOL! xD
    Por primera vez en mi vida habia visto a Ayame con -sessh, me mataras en uno de estos cap xD
    Aww, Inu bailando :3 debe ser tierno, Byakuya cada vez me da mas miedo xD
    Kagura bajate de esa nube e.e no te querra, lo se >.<
    So, Kikyo anda muy coqueta con los lobos, pero se divierte :)
    Rin, esa mision sera dificil, te lo digo por experiencia xD
    LOL! lamento la tardanza >.<

    Hasta luego
     
  12.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    Título:
    Un juego por la vida de... naraku?
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    4336
    ok aqui esta la conti espero que sediviertad con las ocurrencias de cada personaje sobre todo de los tontos que no se sinceran y de cierto manolarga

    Capítulo 8 parte 2

    Nota inicial de la autora: Agradezco sus comentarios que me alegran y me animan a continuar esta historia tan loca y algo alejada de lo común. Siento desilusionarlas pero no habrá sangre… por ahora jajaja. En cuanto a que Sesshōmaru la haga de Cupido… es únicamente por interés, no porque él lo pretenda, porque ninguna mujer le importa más allá de nada… y Aome no podría hacer que Koga se pusiera celoso por Ayame… tuvo que ser así .Recuerden que es un universo alterno, de ahí el sutil cambio del Daiyōkai, pero es sólo por darle mayor participación, si por él fuera no estuviera aquí jajajaja, pero la producción lo ha determinado, y la producción… soy yo mera jijiji. (Y hay fics en donde si lo han cambiado en extremo, yo lo cambió un poquito para interrelacionarlo con los demás, gomenasai por el Ooc).

    Parecía que algo no grato interrumpía momentáneamente la celebración del baile de bienvenida de nuestros amigos del anime “Inuyasha”. El comandante Ōkami yōkai se encaraba al imponente gran demonio de larga cabellera plateada y ojos ambarinos fríos como el hielo. En medio de la pista de baile se encontraba la linda loba pelirroja, prometida del primero y que había sido invitada por el segundo a bailar debido a que Koga no quiso ir con ella. Y el lobo… como buen macho territorial, fue a defender lo “suyo”, así fuera de un poderoso Inugami Daiyōkai.

    Sesshōmaru miraba a Koga con una mezcla de… fastidio y diversión en su dorada mirada, sin cambiar el semblante de Esfinge. “¿Qué diablos piensa hacer Sesshōmaru?” se preguntó internamente Inuyasha, observando atentamente a su hermano, esperando su reacción ante las bruscas palabras que le dirigió el lobo.

    ¿Hombres? — le contestó Sesshōmaru a Koga. Ya había soltado a Ayame con delicadeza — Si de verdad fueras “hombre” no la descuidarías por otra que ni te corresponde. — le dijo pausadamente pero dándole un poco de énfasis a la palabra “hombre”.

    Sonrió brevemente ante el impacto de su comentario en el comandante lobuno. Koga se quedó con la bocota abierta… ni siquiera estaba consiente de que el gran demonio supiera de su conflictiva relación con Inuyasha por Aome… o de la promesa hecha a Ayame.

    A un lado, que estamos bailando — y en un parpadeo el Ōkami fue a parar… a la mesa de Naraku, mientras el Daiyōkai le ofrecía su mano nuevamente a Ayame para terminar con la danza.

    La orquesta entendió la indirecta y comenzaron a tocar otra vez en el acorde que se había quedado.

    ¡Qué lobito tan malo! — Lin se enojó con Koga cuando lo vio volar y aterrizar con Naraku — Mira que hablarle así al Señor Sesshōmaru, que fue muy amable al invitar a la lobita a bailar. ¡Se lo merece!

    Kohaku sonrió y afirmó con la cabeza, aunque le costaba trabajo el ver al gran demonio actuando un poco diferente de lo acostumbrado. ¿Será que de verdad buscaba esposa entre las damitas del anime? Pues si los brutos de sus compañeros no se ponían listos… alguno acabaría llorando. El Daiyōkai es… demasiado atractivo para que las chicas resistieran sus encantos.

    Guinta fue con Shippou a traer a Koga, al cual Moryumaru había despabilado “amablemente”, dándole unos cuantos zapes por tirar su bebida en cuanto cayó sobre la mesa, mientras Naraku, Hakudoshi y Akago lo veían burlonamente.

    Hizo mal en provocar al Gran Sesshōmaru, comandante. — le puntualizó Naraku con su horrible sonrisa — Agradezca que sigue vivo porque no estamos en nuestro anime. Y no se preocupe que no le van a quitar a su loba, al menos no lo creería de él.

    Koga se levantó… muy mareado por la pestilencia, y en cuanto Guinta se lo llevó salió disparado al baño para vomitar. Kagura aun estaba con la mirada perdida y brillante, como si tuviera corazones por pupilas y sus deseos mas íntimos se hubieran cumplido. Naraku la miró con fastidio.

    Kagura, baja ya de tu pluma. — le dijo con enojo — No deja de palpitar mi rostro desde que bailaste con Sesshōmaru, y me enferma.

    No molestes Naraku. — suspiró ella y después lo miró con enfado — Siquiera permíteme ser libre en mis pensamientos. Además… ¿podrías devolverme el corazón por lo menos estas vacaciones? Para que ya no te sientas mal — le sonrió hipócritamente.

    Muy bien, te lo daré, pues es tan fastidioso un corazón enamorado.

    Ajá, — intervino Akago con su tono arrogante, sentado en una silla alta especial para infantes — y… ¿el tuyo no palpita por Kikyō? — puntualizó y le señaló a la miko, que se dirigía a su lugar acompañada de Hakkaku — También me chocan los tumbos que da por ella y eso no me permite… controlar mis esfínteres. — en ese momento… un aroma muy maloliente llenó su mesa — Kanna, ¿me cambias el pañal? — le dirigió una mirada suplicante a su “hermana”.

    Adelante Moryumaru, — le señaló la aludida al deforme ser con su inexpresiva voz y su mirada perdida — fuiste creado para protegerlo y cuidarlo — y le entregó al niño de forma “delicada”.

    ¿Por qué yo? — Moryumaru lo tomó y lo alejó un poco de él, con una mueca de asco.

    Porque yo lo digo. — puntualizó Hakudoshi saldando la discusión, y todos le indicaron a Moryumaru que se retirara con un gesto de la mano — Llévate a Byakuya — miró al aludido de forma suspicaz.

    ¿Qué? — dijo aquel con su tono raro saliendo de su trance, porque también había visto al gran demonio con cara de perdido.

    Lo que oíste. — le indicó Kagura con su hipócrita sonrisa — Para ser la mano derecha de Naraku debes atender las necesidades de su “corazoncito”. — miró a Akago con burla y después se dirigió a su “padre” — Espero mi corazón ahora.

    Sus “hermanos” se retiraron llevando al pequeño Akago en brazos. Byakuya tenía una cómica expresión de asco y fastidio.

    No me presiones Kagura, ten calma — le contestó, pero su mirada estaba posada en Kikyō.

    Pues entonces no te quejes tanto y déjame soñar — le dijo molesta, le torció el gesto, y nuevamente puso expresión soñadora mientras veía a Sesshōmaru, que ya había dejado a Ayame en su lugar.

    La orquesta se tomó un descanso que los bailadores aprovecharon para refrescarse con sus bebidas heladas, cocteles en bajo grado de alcohol y gaseosas para los niños. Sesshōmaru tomó asiento junto a la pequeña Lin y se bebió un buen vaso de sangría bien preparada. Ella lo miró y le sonrió como siempre.

    ¡Qué bueno es usted Señor Sesshōmaru, por bailar con esas chicas tristes! — le dijo con dulzura — Pues Kagura tiene que soportar al horrible Naraku y la lobita se enojó con ese tonto lobo molestón y peleonero.

    El Daiyōkai sólo la miró un momento con la ternura que tiene reservada únicamente para “su” niña, y después desvió la vista y le dijo con su pausada voz:

    ¿Por qué no bailas con Kohaku? No te quedes sentada.

    El muchacho se sonrojó levemente porque su amiguita lo vio con sus grandes ojos achocolatados y le dedicó una de sus lindas sonrisas.

    ¡Muy bien! En cuanto suene la música bailaremos nosotros.

    Inuyasha le dijo a Aome, más rojo que un tomate y respirando con agitación por el calor que sentía y lo pesado que se le hizo bailar con la muchacha:

    ¡Keh! ¡Al diablo con esto! No pienso bailar más.

    ¿Pero por qué no? — dijo ella después de darle un sorbo a su piña colada — Si estamos pasándola bien.

    Pues yo no — espetó el Hanyō.

    ¿Qué tiene de malo? — observó la chica mirándolo con seriedad y haciéndole una carita de puchero — Hasta el monje Miroku se ha portado bien, y que decir de Sesshōmaru.

    Inuyasha le lanzó una significativa mirada a su amigo de oscuros ojos azules, que en ese momento se abanicaba un poco con la mano tomando su bebida, mientras Sango le hablaba dulcemente. Después desvió la dorada mirada hacia su hermano, que parecía no haberse movido nunca, con su típica expresión de Esfinge.

    ¡Keh! Ese libidinoso de Miroku no tarda en caer… — puntualizó volviendo a ver a la pelinegra — Es sólo cuestión de tiempo. Y en cuanto a Sesshōmaru… en él si me extraña.

    Inuyasha, el monje Miroku no lo arruinará. — dijo Aome algo molesta — Hay que ver si será tonto para molestar a Sango ahora que han avanzado tanto.

    ¡Keh! Me apuesto lo que quieras a que lo manolarga… lo pierde, — se sonrió con picardía — más con esa ropa que trae Sango encima, mejor no se hubiera puesto nada…

    ¡Osuwari! — indicó la joven cruzándose de brazos, ¡PAF! el azotón en la mesa, lo bueno es que ya habían terminado sus bebidas — ¿Qué andas viendo?

    ¡¡Aome!! — le dijo con enfado, con la cara pegada en la mesa — ¡Este si me dolió!

    Ayame dejó a Koga solo en su mesa, después de verlo con reproche, y se fue con Guinta, Hakkaku y los demás. Shippou le cedió el asiento y Kikyō cargó tiernamente al zorrito. El comandante lobo puso cara de fastidio y no le dijo nada a la pelirroja. La música sonó otra vez. Esta vez era un ritmo dance (me gusta la canción “Rumadai”, de Arsenium).

    ¡Keh! — dijo Inuyasha con burla, ya se había enderezado después de lanzarle a Aome una mirada enojada — Me encantaría ver a Sesshōmaru bailar a este ritmo tan estridente.

    ¡PAF! Recibió un “pequeño” golpe en el cogote que le dejó un chichón momentáneo, dado por… el corcho de una botella de vino, que Sesshōmaru había ingerido con delicadeza. Su hermano lo fulminaba con esos ojos ambarinos tan gélidos, que al Hanyō le dio un escalofrío mientras su compañera sonrió como bobita.

    Pues te escuchó a pesar del ruido. — le dijo — ¡Anda, vamos a bailar! — y no le dio tiempo de protestar otra vez.

    Sango, — le dijo Miroku a la castaña al tiempo que le tomaba tiernamente su mano — dejemos que nuestros cuerpos se muevan al compás de…

    ¡Ándele Excelencia, vamos ya! — lo jaló presurosa sin dejarlo terminar; se sentía tan contenta de que el mañoso se comportará de mejor manera a como acostumbraba, y no quería perder la oportunidad de estar más cerca de él.

    Ahora la anciana Kaede fue a “sacudir el bote” con Guinta mientras Kikyō se llevó al pequeño Shippou en brazos y Ayame bailó con Hakkaku. Sesshōmaru se dirigió elegantemente a invitar a Kagura a bailar nuevamente, sólo porque Lin le había dicho que no la dejara mucho tiempo con Naraku y ella quería verlo bailar otra vez por ser tan buen bailarín. Dejó a todos sorprendidos, pues el ritmo dance lo baila tan bien como un buen tango. Se movía ágilmente por la pista, mejor que Michael Jackson bailando sus más grandes éxitos, siguiendo el rápido compás de la melodía, llevando a Kagura a su paso. Inuyasha por poco se vuelve a tropezar. En uno de sus giros, Sesshōmaru miró significativamente a su hermano por un momento como diciéndole: “¿Acaso pensaste algo?” y no perdió ni tantito el paso.

    Naraku se levantó de su lugar y se dispuso a acercarse a Kikyō, que giraba alegremente con el kitsune en sus brazos. Sus “hijos” lo miraron irse con una expresión de vergüenza, como adivinando las intenciones de su “padre”. Lin y Kohaku trataban de seguir el rápido baile del Daiyōkai, mientras Kagura se sentía en el cielo. Su corazón, en el rostro de Naraku, palpitaba a 1000 por hora. La expresión del horrendo ser no podía ser peor, debatiéndose entre lo que sentía su “hija” en ese momento y en que quería estar con Kikyō. Llegó junto a la miko y en un cerrar de ojos arrojó a Shippou junto a Koga… más bien dicho se lo tiró a la cara, y tomó en sus brazos a la sacerdotisa.

    Bailemos Kikyō — le dijo mirándola fijamente con esos ojos rojos tan… llenos de maldad.

    Naraku… — le sonrió ella, como suspirando al sentirse entre sus brazos — eres un tonto, ni siquiera sabes bailar. — y se soltó de él, mirándolo con enfado y cambiándole el tono — ¿Quién te crees que eres para tocarme así?

    Vas a bailar conmigo ahora, — la tomó firmemente del brazo — o por lo menos acompáñame a mi mesa.

    ¡Suéltame degenerado! — le habló más fuerte y le dio… un buen golpazo digno de Sango, que casi le voltea el rostro al engendro — ¡Atrevido! — su dulce expresión cambió radicalmente, queriendo matarlo con la mirada.

    ¡Mierda! — dijo Inuyasha en cuanto notó que el despreciable ser se acercó a su querida Kikyō — ¿Qué quiere hacerle ese infeliz? — y dejó precipitadamente a Aome… en medio de la pista.

    ¡Inuyasha! — le gritó la muchacha… pero vio a Naraku molestando a la miko — ¡Aaahhh! — suspiró resignada.

    Casi todos dejaron de bailar un momento.

    ¡Déjala en paz, basura! — Inuyasha pensaba atacarlo con sus Sankon Tessô cuando… el villano fue nuevamente cortado en dos y sus mitades salieron volando.

    Sesshōmaru no había parado de bailar y, tan veloz como de costumbre, con su látigo de energía, partió limpiamente al seudodemonio como lo había hecho después de la entrevista. Inuyasha se detuvo con la garra al aire en tanto el pobre Naraku… quedó hecho pedacitos, porque el Daiyōkai, sin dejar de seguir el rápido ritmo, lo dejó en pequeños y diminutos fragmentos. Tardaría un tiempecito en regenerarse. En la mesa del fondo aplaudieron complacidos, pues se librarían de su “padre” por un buen rato. Kikyō miró agradecida al gran demonio y… se olvidó de Inuyasha y su preocupación.

    ¡Mi héroe! — dijo extasiada, haciendo que el Hanyō… se azotará de la impresión. Aome fue a levantarlo.

    Ven Inuyasha. — lo enderezó — Vamos a sentarnos para que descanses un rato.

    La pieza acabó y Sesshōmaru, haciendo gala de su buena educación, condujo a Kagura a su lugar, echando a un lado, de un elegante puntapié, alguno de los pedazos de Naraku. La Teynnō volvía a tener expresión de estar en otro mundo viviendo sus mejores fantasías.

    ¡Gracias Gran Señor! — le dijo Byakuya al Daiyōkai en cuanto su “hermana” tomó su lugar con la mirada perdida — ¡Le debemos mucho! — y le guiñó un ojo descarado (su ojo derecho, el que utiliza para espiar).

    Sesshōmaru lo miró como basura y después… Byakuya tenía un gran chichón como los que luego adornan la pequeña cabeza de Jaken mientras el gran demonio se alejó para invitar… a alguien más a bailar.

    Miroku y Sango también se veían cansados. El monje ya se había quitado el saco desde hacía un buen rato, aunque el salón tenía aire acondicionado para refrescar el lugar. Pero él tenía mucho calor por otros motivos, pues la bella exterminadora también bailaba con agilidad y se movía muy bien luciendo su escultural figura con ese vestidito que hacía volar la imaginación del mañoso ojiazul hasta extremos insospechados. Lo bueno es que la música dance no se baila pegado, que si no… tal vez ya habría agarrado lo prohibido y le hubieran dado con todo y mesa. Sango respiraba un poco agitada, pero contenta de que Miroku… no se haya descarado.

    Ayame había recogido a Shippou después de que Naraku se lo lanzó a Koga, y el kitsune era atendido amorosamente por la pelirroja. A Koga… ni lo fumó. Guinta y Hakkaku se habían ido con su comandante, inmediatamente después de acompañar a la anciana Kaede a tomar asiento.

    Koga… — le preguntó Guinta con timidez — ¿no te vas a disculpar con Ayame?

    ¿Por qué habría de hacer eso? — espetó con enfado.

    Porque… — dijo Hakkaku en un susurro — te gusta mucho, por eso le pediste matrimonio hace años.

    ¡Jah! — se cruzó de brazos y fulminó a sus subordinados con sus ojos azules — ¿Creen que lo que dije en esa entrevista era cierto?

    Pues… — tartamudearon los dos — Por algo le reclamaste al Gran Sesshōmaru — señaló Guinta mientras Hakkaku afirmaba con la cabeza.

    Es que se me hace un “perro” más altanero que la Bestia, — dijo el Ōkami enrojeciendo un poco — con eso de que es un Inugami y tiene trato especial…

    Koga… — ahora Hakkaku habló — pero dijiste “mi mujer” por Ayame, y eso significa…

    ¡Cállense ya tarados! — les habló fuertemente haciendo que los jóvenes lobos agacharan la cabeza avergonzados.

    Pero el comandante… dirigió la vista hacia la linda loba que le hacía cariños al zorrito, y pensó que tendría que disculparse con ella por haber sido tan maleducado.

    La siguiente pieza fue más calmada, un vals. Esta vez Sesshōmaru invitó a Kikyō a bailar, la cual se fue gustosamente con él. Sango bailó con su hermano, que le pidió tímidamente a su Excelencia que le permitiera estar con ella, a lo que Miroku no se negó, pues el calorcito y otras cosas lo harían cometer una locura si bailaban juntos nuevamente tomándole la cintura… era mejor respirar un poco. Lin bailaba con el pequeño Shippou. Miroku ya no sabía cuanto más… podría conservar la cordura para no enfadar a su castaña. Había sido una linda velada y no quería arruinarla con sus… perversiones.

    Dime una cosa Kirara, — le habló a la pequeña gata, que había brincado a su regazo, mientras él se tomaba otro coctelito y le acariciaba el lomo — ¿crees que Sango me perdone si… me paso un poquito de la raya? — la nekomata lo miró fijamente y le maulló como diciéndole “Ni se le ocurra” — Me parece que tienes razón — suspiró y dirigió la vista a su amada exterminadora, que abrazaba cariñosamente a su hermano y lo apretaba contra su pecho.

    Pocas veces la había visto tan contenta dentro de sus aventuras; la sonrisa que tenía en su bello rostro era tan dulce y contagiosa, que Miroku también sonrió. Por culpa de Naraku… y de sus manías, la hermosa Sango sufría mucho, así que más le valía serenarse para no hacerla enojar.

    Inuyasha bailaba con Aome, pues la pelinegra no quería dejar de bailar, haciendo sufrir al pobre Hanyō… pero en ese momento Inuyasha veía con enfado a su hermano y la enorme sonrisa de Kikyō al bailar con el gran demonio.

    ¿Por qué diablos le sonríe así Kikyō? — se preguntó con molestia, como olvidando que Aome estaba con él — ¿Acaso le gusta? — haciendo que ella le dirigiera una mirada asesina.

    Ejem… — le carraspeó, llamando nuevamente su atención — ¿Qué tiene de malo que bailen juntos?

    No… — se achicopaló un poco ante esos ojos achocolatados que en ese momento parecían volcanes a punto de hacer erupción — nada… pero no me explico cómo es que sabe bailar… de todo.

    Ya sabes que Sesshōmaru es muy especial… en todo — puntualizó Aome cambiando su expresión por una más seria en lo que hacía la afirmación, como si fuera lo más lógico del mundo.

    ¡Keh! ¿Tú también eres de su club de admiradoras? — le preguntó con sarcasmo, fulminándola con sus dorados ojos.

    Claro, — le afirmó — todas las del anime pertenecemos al club de fans más decente de él, pues hay otros… — se sonrojó de pena y bajó la voz — muy atrevidos, y no te cuento más porque… me da vergüenza — y desvió la mirada café de los ojos ambarinos.

    El Hanyō por poco se azota de la impactante noticia.

    ¡¿Qué?! — casi grita — ¿En serio me has hecho eso? — le reclamó enfadado mientras ella seguía sin mirarlo y se apartó un poco sin dejar de bailar — Aome, ¿cómo pudiste?

    En un giro veloz de Sesshōmaru, al compás de un movimiento rápido en la melodía… Kikyō estaba entre los brazos de Inuyasha mientras Aome… era llevada por el Daiyōkai.

    ¿Acaso mi hermano te importunaba? — le dijo serenamente el gran demonio mirándola por un instante — Es tan torpe — y no la miró más, sólo bailó un poco con ella.

    Eee… — a Aome le subió el sonrojo.

    Inuyasha querido, — le dijo Kikyō muy sonriente ante el asombro del peli plateado, que no se explicaba porque Sesshōmaru estaba comportándose muy extraño — no seas tan duro con Aome. El club de fans de tu hermano lo hizo Kagura y nos invitó. Nosotras nos inscribimos porque él es… ¡para que te digo si ya lo sabes! — y miró con ternura al Hanyō sin dejar de sonreírle coquetamente, haciéndolo enrojecer más.

    ¿A dónde diablos Sesshōmaru se había llevado a Aome y por qué? Y, ¿qué tenía que ver Kikyō en todo esto? ¿Es que acaso ellos…? Definitivamente, la duda le estaba jugando una mala pasada a nuestro amigo Hanyō.

    Nota de la autora: No me maten jajaja bueno esto se pone interesante pues ¿quien se espera un cambio sutil de conducta en el Gran Sesshōmaru? Mira que invitar a todas las chicas a bailar, para desquiciar a algunos. Ya empezó con Koga y ahora es Inuyasha jajaja lo que sigue es bueno no se pierdan la tirada. Perdonen una vez más si hay un poco de OoC pero recuerden que es un universo alterno fuera de su realidad manga – anime, o ¿de qué otra forma lo hacemos participar en una comedia, debido a su frialdad e indiferencia? Y en cuanto a Naraku… aunque gracias a su maldad se desarrolló la trama, lo odio de verdad porque se atrevió a pensar en utilizar a Sesshōmaru… el gran demonio también lo desprecia, por eso lo persigue. No se ofendan las que lo aman y admiran, yo no lo veo sexy ni mucho menos, pero tampoco lo voy a torturar demasiado… sólo es humor.

    P.D. Se que pertenecemos al club de fans de Sesshōmaru, y yo estoy en uno que no es tan… abierto jajaja.
     
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  13.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
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    Oh que bien por mi!! y mi adicción a tu fix xD

    Capítulo al día siguiente, buena manera de empezar la semana. Jajaja, ésta continuación estuvo de lo más graciosa. Kouga se pasó en serio, pero de baboso x'DD Y tanto que fue a parar a la mesa de "Los raritos de la serie" ... En fin, me sigue causando gracia la ubicación del corazón de Kagura y más cuando ella baila con Sesshomaru ... la cara de Naraku palpita constantemente Jajaja.

    Me esperaba que Sesshy supiera bailar vals y tango, pero ¿dance? ¿estilo Michael Jackson? xD Wao!! Pagaría por ver al menos un video en youtube parodiando el baile de Thriller pero con Sesshomaru de prota xD Jajaja, sería fenomenal. Y bueno, en lo demás si estuvo muy cómico e interesante, como siempre... Al final lo dejaste en algo intrigante: ¿Sessho bailando con Kagome? ¿Inuyasha celoso de su hermano? xD Esto se va poner bueno!!!

    Pero es que ese hanyou nunca se va decidir ¿verdad? Ni en fiesta de gala puede estar tranquilo con Kagome ¬¬U Es el colmo y encima cela a las dos... ¡¡Decídete Inuyasha!! Kagome o Kikyo... Ah es en vano, nunca lo hará [Sólo en el final del Kanketsu]

    Me resulta interesante saber sí es que Sesshomaru estará dispuesto a discutir al menos con su hermano sobre esas dos mikos... Ah!! y veo que te traes algo escondido con el gran Inu-demonio, está invitando a bailar a casi todas las chicas, sólo le falta Sango y ¿la anciana Kaede? ¡¡Ayy!! Sí, sí xD Ponlo a bailar con la abuela Jajaja LOL eso sí debería estar gracioso.

    Bueno como siempre, me gustan tus contis... espero que publiques la que sigue muy pronto, nos estamos leyendo.. Tu fiel lectora Ale-chan ^^

    P.D. Y en cuanto a Naraku… aunque gracias a su maldad se desarrolló la trama, lo odio de verdad porque se atrevió a pensar en utilizar a Sesshōmaru…

    **En serio ¿solamente lo odias por eso? xD Dios...
     
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  14.  
    yulisesshy

    yulisesshy Entusiasta

    Escorpión
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    ¡Que lindo! me pusiste a kohaku y Rin a bailar, pero no describiste como lo estaban haciendo, me quede con ganas de saber esos "detallitos" pero me conformo (suspiro de resiganción) ahora sí que quiero a este Sesshy, haciendo sufriri a Inu por malito con mi Kagome chan, jump, se lo merece, no espero a ver su reacción y lo que sesshy trae entre manos o garras, jeje, siii, ta bonito, muy bonito, pero creo que tardare un buen en esperar conti, (otro suspiro de resignación) jajajaajjaja, en serio se merecia Naracu esa partidita, si sigue así no tendrá que pelear por su muerte, ya se la está ganando.

    No, de verdad, si Sesshy sigue así hasta a mi me invita a bailar (baba) ya me lo imagino, bailando un bals con él, aunque mis quince ya pasarón. Kikio si la esta pasando bien, ha bailado con casi todos los hombres del lugar y Naracu haciendo moin de celos, ¡Ha! por cierto, no te lo he dicho, me gusta como pones a Kikio en este fic, todas siempre la ponen como una amargada o como la mala de la serie y eso no me gusta, porque desde un principio Kikio no era mala, solo que queria defender lo "suyo", casi nadie la comprenden, pero me alegro que la hayas puesto así y que le hayas dado "parejas" con que divertirse.

    Tu fic me gusta bastante, ¡ya quiero saber qué traen entre manos Kikio y Sesshy y tambien para donde lleva a ahome! esta interesantísimo, adios.
     
  15.  
    Lucy J Watson

    Lucy J Watson Usuario común

    Aries
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    hola
    el capitulo estuvo buenísimo realmente sesshomaru se esta haciendo pasar por romeo en esta fiesta.Me muero de ganas de saber que donde la llevara sesshomaru a kagome y que planea hacer con kikio.Espero que inuyasha se ponga celoso.
    Realmente naraku se merecía que lo corten en pedacitos por ser tan poco caballero con kikio así no se trata a una dama.¡Que lindo! rin y kohaku bailando ¡estuvo increíble! y kohaku sonrojado ¡que tierno!.
    Bueno espero con ansias la conti y avísame cuando la pongas
     
  16.  
    Kai

    Kai Usuario VIP

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    No se vale soy la cuarta...
    Bueno, todavía me estoy riendo hermosa....En serio, ya decia yo que Sesshomaru iba a bailar con todas. Dudo que estéas cayendo en Ooc, a mi parecer,no, no caes en Ooc, es que me puse a ver InuYasha desde el principio y sí que desmuestra emociones, no es tan estoico. Todavía me aprto de risa, todo anda miel sobre hojuelas risueñas.
    Donde si se ve Ooc es en Kikyo linda. Curioso ¿no?. Bueno fuera de eso, todo va viento en popa, y unas que se cargan de risa y no pueden escribir, jejejejeje.
    Sayo..
    PD:Una dudita....En la peli 2, Akitoki Houjo le dice Tennyo a Kagome, y en la traducción es "Diosa celestial", no sé quien anda mal. Es que Kagura tennyo?? Con la descripción qu8e tengo en mi cabecita no cuadra...Explicame.
     
  17.  
    SangoxMiroKagoxInu

    SangoxMiroKagoxInu Entusiasta

    Escorpión
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    Olaaa Ahiii me encanto la continuacion ^^ muy muy lindo
    ese estupido de kouga PIDALE DISCULPAS :@O QUE TU ORGULLO MASCULINO VA A HACER PERDER A LA PERSONA QUE TE AMA Y QUE TU LA AMAS?
    me encanto lo que le dijo sesshomaru a kouga muy cierto FUE UN GOLPE MUY MUY BAJO jajaj se lo merece
    AWWWWWWWWWWWWWW me encanto que miroku se haya porrtado asi con sango jejejej porque si se llega a pasar no creo qque sobreviviria para contarlo jajajajaj xD
    ME ENCANTO LA CANCION DE DANCE MUY MUY BNA :D

    SAYO!!
    PD: spero la conti rapido jejej xD
     
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  18.  
    Niphredil

    Niphredil Entusiasta

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    Hola, la verdad que esta bueno tu fic.

    Muy pocas veces leo de comedia y mucho menos de este fandom porque como vos dijiste hay mucho Ooc en Kikyou y por eso me abstengo en leer en este foro, pero este a llegado de ser uno de mis favoritos, es una buena historia y una idea bastante original, y tu ortografía no esta mal. Ya tienes un nueva lectora.
     
  19.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    Título:
    Un juego por la vida de... naraku?
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    4603
    ok gracias por los comentarios y por su apoyo moral pues vengo a dejar la conti prometida diviertanse con las ocurrencias de cierto monje mañoson:

    Capítulo 8 parte 3.

    El baile en honor a los personajes del anime “Inuyasha”, se desarrollaba en este momento con normalidad… fuera de una pequeña sorpresa para el protagonista, que había iniciado bailando con Aome y en ese momento, sin saber cómo ni por qué, tenía a Kikyō entre sus brazos mientras la chica del futuro era… llevada por Sesshōmaru. La miko le sonreía como hace mucho tiempo, cuando ellos tenían una relación de amor antes de que Naraku interviniera y lo echara todo a perder. Pero ella había dicho en la entrevista que ya no le preocupaba que su amado Inuyasha fuera feliz con otra. Entonces… ¿por qué estaba con él, sonriéndole de esa manera?

    Oye Kikyō… — le preguntó dudoso Inuyasha — ¿Tú… Sesshōmaru… acaso…? — “¡Mierda!” pensó “¿por qué tengo que imaginar tonterías cuando ese tiene a Aome en sus brazos?”

    ¡No seas tontito cariño! — lo interrumpió ella, comprendiendo su preocupación — No te angusties por nimiedades y disfruta de este momento… ¡Adiós! — le guiñó un ojo y… Aome estaba nuevamente con él.

    Sesshōmaru bailaba otra vez con Kikyō, la cual casi lo abraza más fuerte… si el Daiyōkai se lo permitiera, pero el gran demonio continuaba bailando sin mostrar ni pizca de emoción en su rostro de Esfinge, como si no hubiera pasado nada y no le importara.

    Aome… — Inuyasha observó que la chica del futuro se veía un poco absorta, como no entendiendo lo que paso; ni él mismo se lo explicaba — ¿Estás… bien?

    Perdón. — la chica reaccionó al verlo de cerca — Vamos a sentarnos.

    Otro descanso para los bailadores. Hasta Hakudoshi se había animado a bailar con Kanna mientras Moryumaru arrullaba a Akago después de haberle cambiado el pañal y de darle su leche. Kagura se encontraba perdida, dibujando corazones en una servilleta. Byakuya semiinconsciente y Naraku… no había terminado su recompostura.

    Es algo extraño. — dijo Aome volviendo a la realidad, sentada junto a su amado peli plateado, que la miraba cauteloso — Baila muy bien pero sigue siendo tan… Daiyōkai como siempre, frío y sin emociones.

    ¿No me digas que te gustó? — pregunto Inuyasha asombrado y luego puso su cara… de perrito triste — ¿En verdad te gustó bailar con él? — y agachó las orejas.

    Oye, no te sientas mal, — lo acarició con ternura, como si fuera su mascotita — sabes que yo te quiero mucho más a ti — le habló con dulzura y después lo abrazó, haciéndolo enrojecer.

    En la otra mesa…

    ¿Se siente bien Excelencia? — le preguntó tiernamente Sango a Miroku al notar su expresión, pues el pensamiento del monje se debatía entre serenarse o perder la cordura para… sentir una vez más los bien formados atributos femeninos de su adorado tormento. Y eso se le notaba.

    ¿Eh? — reaccionó, y luego sonrió como bobito — No te preocupes, sólo estoy… un poco acalorado.

    A ver, permítame — le dijo amorosa y, tomando una suave servilleta, le limpió delicadamente el rostro sudoroso.

    “Por favor, si se acerca más me… pierdo” pensó el mañoso y cerró los ojos para no ver de cerca esa linda carita que lo hacía girar… pues aparte ya se había tomado tres coctelitos y veía un poco doble.

    Listo Excelencia — Sango terminó con su tarea.

    Miroku abrió los ojos y ella le sonrió.

    ¿Por qué no mejor me acompañas a tomar aire fresco al balcón? — le dijo tomándole suavemente una mano — Creo que… ya tome muchas bebidas.

    A ver, yo lo ayudo. — la castaña lo tomó del brazo con delicadeza y lo llevó con ella al balcón cercano — ¡Ay Excelencia, mire nada más! — le dijo con un poco de reproche tierno.

    Miroku hizo su mejor esfuerzo para no abalanzarse sobre ella y apretarla, mientras la besaba en su imaginación. “Sereno por favor” pensó y se dejó conducir.

    Nuevamente tocaron una música suave. Lin llevó a Sesshōmaru a bailar con Kaede y jaló a Jaken para que bailara con ella. El sirviente quería negarse pero… la dura y fría mirada de su amo lo “convenció”.

    ¡Ándele señor Jaken, que con esa panzota no va a poder dormir! — señaló la pequeña, pues el demonio verde tragó bastante espagueti en la cena y parecía un globito — ¡Vamos a bailar con el Señor Sesshōmaru!

    ¡No quiero… — empezaba a decir cuando se le erizó la piel al notar muy cerca de él a su amo y su enigmática mirada dorada sobre su pequeña cabeza — … desilusionarte! — terminó la frase sonriendo un poco con cara de tonto.

    Señor Sesshōmaru, baile con la dulce anciana. — le especificó la niña con su tierna sonrisa — Aunque esta viejita merece divertirse.

    El Daiyōkai le sonrió un poco y… fue “amablemente” a invitar a Kaede a bailar.

    ¡Diviértete pequeña hermana! — le indicó Kikyō muy sonriente — Vamos a bailar Kohaku — le dijo al muchacho que también se había acercado con esa intención… ya que su hermana había salido con su Excelencia a admirar el impresionante paisaje nocturno de la ciudad de Las Vegas, y su pequeña amiga ya zarandeaba al demonio verde.

    La miko se levantó y tomó al chico suavemente de un brazo.

    En cuanto Koga había notado que el Inugami se acercaba a la mesa en donde Ayame estaba sentada, se levantó presuroso y se acercó a ella. La tomó de la mano y… la jaló con él.

    ¿Qué haces? — le dijo con reproche.

    Lo que debí haber hecho al principio. — le puntualizó el lobo — Vamos a bailar y perdóname por ser tan grosero.

    La pelirroja loba sonrió complacida de que por lo menos… Koga se preocupara porque lo sustituyera por el atractivo e imponente Sesshōmaru, así que se fue a la pista con el comandante.

    Aome también sonrió al ver que Koga había hecho a un lado su orgullo y al fin se animó a divertirse con Ayame. Ella estaba sentada con Inuyasha, pues el Hanyō se impuso y pidió tiempo para respirar.

    ¡Qué lindo! — suspiró mientras veía a la pareja de lobos.

    ¡Qué cursi! — dijo Inuyasha con fastidio.

    ¿Por qué eres tan poco romántico? — le dijo con reproche — Deberías aprender al monje Miroku.

    ¿Miroku romántico? — preguntó en tono burlón — Ese libidinoso sólo es un aprovechado, y Sango una tonta por creer que ya cambió.

    ¡Osuwari! — se enojó la pelinegra y lo mandó cómicamente al suelo, como acostumbra, mientras se cruzaba de brazos y le lanzaba una mirada fea.

    ¡Aome! — le dijo enojado desde el piso — ¿Por qué lo hiciste? Sabes que no miento.

    ¡Porque eres un insensible!

    Y hablando de los aludidos… el fresco aire del desierto de Nevada hizo que Miroku se sintiera mejor, porque en la noche refresca en el desierto y hasta hace frío, mientras los dos enamorados admiraban la vista nocturna, escuchando la melodía que en ese momento tocaba la orquesta. Sus miradas divagaban hacia la ciudad, iluminada con cientos de luces de diversos colores, apreciando las siluetas de los grandes hoteles, y después se vieron directamente a los ojos. Estaban muy juntos y él abrazaba a Sango por los hombros. Ella bajó la vista de forma coqueta, y volvió a adquirir ese lindo tono encendido en sus mejillas.

    Sango, — dijo Miroku galantemente — el estar contigo me permite apreciar mejor las maravillas del mundo… pero tú eres la más especial de todas.

    Excelencia, — dijo tiernamente — es usted tan romántico.

    El momento perfecto. La orquesta hizo sonar los últimos acordes de la melodía y se tomarían otro descanso. Era ahora o nunca. Miroku no desvió la mirada de Sango y la giró delicadamente hasta ponerla frente a él.

    Sango, — le dijo con tono apasionado y la tomó suavemente de la cintura con ambas manos — te amo — y la acercó lentamente a él.

    Miroku… — la chica estaba muy colorada pero no se negó, y también se acercó, poniéndole unos ojitos tiernos, y rodeándole el cuello con sus delicados brazos.

    ¡Se besarían! Sin embargo… “la maldición de la mano derecha”. “Debo de mantenerme sereno para no caer en la locura… ya caí” pensó el descarado al tiempo que ponía su cara de pervertida satisfacción al manosear sin pudor alguno… y ella abría los ojos con sorpresa. ¡PAF! y la cachetada merecida no se hizo esperar.

    ¡EXCELENCIA! — la castaña había cambiado toda su tierna disposición por su aura maligna y su mirada encolerizada, porque el monje manolarga le había agarrado… aquello que siempre lo perdía — ¡Tenía que arruinarlo todo! ¿Es que no entiende nada?

    Sanguito, no te enojes. — se excusaba sobándose el cachete que tenía la marca de la pequeña mano de ella — Mi “mano maldita”…

    ¡A otro perro con ese hueso! — le espetó enojada y le dio la espalda entrando nuevamente al salón — ¡CÍNICO! — le gritó al entrar.

    Miroku fue tras ella. La exterminadora echaba chispas. Todos habían escuchado el golpazo y el grito, y sonrieron como bobitos por enésima vez. Sólo Aome, Inuyasha, Shippou y Kirara pusieron ojos de puntito enojados.

    Te dije que sólo era cuestión de tiempo — le dijo el Hanyō burlonamente a la chica del futuro.

    ¡Ay monje Miroku!, — habló Aome para sí al ver entrar a su amiga como torbellino destructivo, seguida a una distancia prudente del maníaco manolarga — ¿cuándo entenderá?

    En ese momento un nuevo bloque de música dance… y Sesshōmaru apareció de la nada ante la castaña, a la que le dirigió la dorada mirada por un momento, mientras le decía con su voz varonil y sin emociones.

    Bailemos — y le tendió la mano.

    Sango parpadeó un poco y luego dijo:

    ¿Por qué no? — y se fue con el gran demonio al centro de la pista, en donde empezaron a bailar con ritmo.

    Inuyasha se azotó de la impresión… y está vez Aome jaló a Miroku hacia su mesa, porque el monje también se quedó con la bocota abierta al ver que su adorado tormento… lo cambió por el atractivo Daiyōkai.

    ¿Qué hizo ahora, monje Miroku? — le reprochó en cuanto el mañoso se dejó caer en la silla sin quitar la vista de la exterminadora, que parecía muy feliz bailando con Sesshōmaru.

    Pues… — puso su cara de avergonzado — mi “mano maldita”.

    ¡Qué mano maldita ni que nada! — le dijo muy enfadada la pelinegra — ¿Algún día aprenderá a no molestarla? ¡Todo iba tan bien y usted… lo arruinó! — casi lo quiere asesinar.

    Señorita Aome, no me haga sentir peor que cucaracha. — y bajó la vista — Ya es suficiente que ahora Sango este bailando muy contenta con otro que no soy yo.

    ¡Keh! Miroku por favor, — intervino Inuyasha — admite que eres un tarado que no va a cambiar.

    Por ella puedo mejorar mi conducta. — le soltó Miroku con tono enfadado, mirando al ojidorado con cara de pocos amigos — Es sólo cuestión de control.

    ¡Pues contrólese! — concluyó Aome — Y en cuanto terminen de bailar va inmediatamente con ella y se disculpa — le dijo autoritaria.

    ¡Keh! ¿O acaso también harás lo mismo que el bruto del Sarnoso? — dijo Inuyasha burlón.

    Muy gracioso Inuyasha. — le espetó el ojiazul — A Sango la defenderé con mi vida, pero no soy tan… tonto para retar a un Daiyōkai, el cual no ha de tener intenciones de quitármela — y volvió a fijar la vista en su amado tormento.

    Sango se movía ágilmente girando al ritmo de la melodía y dejándose llevar por el gran demonio, el cual tenía la misma expresión indiferente que acostumbra tener. El coraje se le bajó y pensó que su Excelencia Miroku sólo necesita algunas cuantas lecciones más y esperar hasta que se casen formalmente en el Sengoku. No puede negárselo ni a ella misma que lo ama, pero no es correcto permitirle esas cosas. Al terminar de bailar, Sesshōmaru la condujo galantemente hasta… enfrente de Miroku, que se había levantado presuroso para disculparse con la muchacha.

    Monje, — le dijo gravemente y le dejó a Sango a su lado — le entrego a su mujer. — los cuatro, pues Inuyasha y Aome estaban ahí, parpadearon con asombro — Sea más… cauteloso con ella — y se fue, dejándolos con la boca abierta.

    ¿Él… dando lecciones de moral? — preguntó Inuyasha a nadie en especial.

    Sango le dirigió a Miroku una dura mirada, y se sentó dándole la espalda. El monje se arrodilló junto a ella.

    Sanguito, lo siento tanto. — le dijo, agachando la mirada y queriendo tomar su mano — Es que…

    Vámonos Inuyasha — Aome jaló al peli plateado y regresaron a su mesa, pero observaron disimuladamente a sus amigos (si como no).

    No quiero excusas Excelencia, — le dijo la exterminadora sin dignarse a mirarlo, pero permitió que le agarrara la mano — quiero resultados.

    Sango, — Miroku frotó su mejilla suavemente con el dorso de la mano de ella — tú sabes que te amo. — y después la besó — Perdóname porque eres tan hermosa que… — y le dio otro besito — no puedo… — y otro besito — dejar de pensar en que… — y otro besito — quiero… — otro besito — casarme contigo. — y la miró amorosamente desde su posición — ¿Si aceptas mis disculpas? — y volvió a besar su mano, esta vez más tiempo hasta que ella lo miró. Aun parecía molesta.

    La mirada de Sango cambió, pues había sentido cosquillas al momento en que el mañoso monje besaba tiernamente su mano. Le sonrió complacida y le dijo con amor:

    Siéntese aquí Excelencia, — dulcemente le señaló la silla correspondiente — mientras le preparo una bebida.

    Ni tardo ni perezoso Miroku se acomodó a su lado.

    ¡Keh! Los dos son tan… patéticos. — dijo Inuyasha con cara de fastidio después de ver la romántica escena de sus “bobos” amigos — Yo no se porque Sango arma tanto escándalo si siempre termina creyéndole todo.

    ¡Ay Inuyasha, que poco sabes del amor! — le dijo Aome mientras le brillaron los ojitos ante la reconciliación de sus amigos — El monje Miroku es un descarado, pero los dos se aman de verdad, que por eso Sango lo perdona y él… no ha cometido deslices peores, pues lo que siente por ella es más fuerte que sus locuras anteriores.

    La velada terminó bien. La orquesta tocó una última suave melodía y los que quisieron bailar… bailaron. Koga volvió a bailar con Ayame y, a pesar de todo, se veía contento llevando a la linda lobita suavemente al ritmo de la música. Sango y Miroku bailaron también ya más tranquilos y volvieron a mirarse con amor. Aome obligó a Inuyasha una vez más a que bailaran, el cual aceptó a regañadientes, porque no quería darle la oportunidad a su hermano de que se la llevara… aunque Sesshōmaru no estaba ni tantito interesado en ella ni en nadie… pero bailó con Kagura al final, con la misma expresión de una estatua grecorromana como las que hay en el lobby del Caesars Palace. La Teynnō se sentía soñada. Kikyō bailó con Guinta y Kaede con Hakkaku.

    Los niños se caían de sueño, hasta los de Naraku, el cual por cierto terminó de regenerarse y se veía muy mal con todo lo que le había pasado. Moryumaru llevaba a Akago y Byakuya tenía a Kanna dormida sobre él. Hakudoshi se debatía entre dejarse caer sobre la mesa o mantenerse despierto. Shippou y Kirara ya se habían dormido sobre las sillas. Kohaku se despidió de Jaken y se fue a la mesa de su hermana, pues Lin se durmió sobre el pequeño demonio. El jovencito también se frotaba los ojos de sueño.

    Sesshōmaru llevó a Kagura nuevamente a su lugar y… le besó suavemente la mano, mirándola por un momento, mientras les decía con su grave e inexpresiva voz.

    Fue un placer bailar contigo — y se fue dejándola casi sin aliento.

    Kagura… — Naraku la fulminó una vez más con sus ojos rojizos — Tranquilízate por favor, que hasta tengo dolor de muelas por tus latidos.

    Si “hermana”, — intervino Byakuya con seriedad, hablando como “hombre” — vámonos que estos chamacos ya se durmieron.

    Kagura no protestó y tomó a Kanna en sus brazos para que Byakuya cargara a Hakudoshi. Le brillaron los ojitos como rubíes y no le importó que su “padre” empezara con su perorata. El Daiyōkai le había dirigido unas lindas palabras y eso era mejor que todas las estupideces que Naraku pudiera decir. Suspiró y se fueron.

    El gran demonio… se despidió de todas las damitas anime casi de la misma forma, agradeciéndoles a su manera haber bailado con él y haciéndolas enrojecer. Hasta la anciana Kaede recibió su beso en la mano. Después tomó tiernamente a Lin en sus brazos y se llevó a “su” niña con mucho cuidado, recostada en la suave estola, mirándola como sólo la mira a ella, con cariño, seguido de Jaken. Sabía que la blanca limusina los estaría esperando. Los demás salieron del salón, caminando a sus respectivas habitaciones.

    ¡Me hizo sentir joven otra vez! — suspiró Kaede.

    ¡Qué amable, apuesto, galán y educado! — afirmó Kikyō con una sonrisa.

    ¿Verdad que sí? — dijeron Sango y Aome al unísono, haciendo que Inuyasha pusiera cara de enfado y Miroku cara de resignación.

    ¡Quién diría que es un Inugami tan indiferente! — puntualizó Ayame, sonriendo también complacida.

    ¡Oye!, — le dijo Koga molesto — ¿no me digas que te gusta el perro ese?

    Todas las chicas anime miraron de fea manera al comandante lobuno, y Ayame le palmeó “delicadamente” un hombro.

    Es guapo. — le dijo — Pero me gustas más tú, tonto.

    Eso hizo que el Ōkami… se calmara y enrojeciera de pena.

    Aome llevaba a Shippou en sus brazos, Sango conducía a Kohaku con ternura, auxiliada amablemente por Miroku. El muchacho llevaba a la pequeña Kirara dormida en su regazo. Inuyasha iba al lado de Aome, mirándola disimuladamente y con los brazos levantados cruzados en su nuca. Se despidieron de los lobos machos, los cuales tomaron rumbo a su habitación, no sin antes recibir los tres un abrazo de Ayame, que los hizo ruborizarse; y más Koga, pues ella le dio un amoroso beso en la mejilla al darle las buenas noches.

    Buenas noches muchachos. — les dijo a los jóvenes en cuanto los abrazó — Buenas noches Koga querido — y le plantó el beso.

    Que descanses Ayame — dijeron los tres al unísono, con cara de sonsos.

    ¡Adiós! — les dijo Aome y se fue con la loba y los demás.

    Al llegar cerca de sus respectivas habitaciones, Kikyō se despidió de todos y le dio un fuerte abrazo a Inuyasha, haciendo que Aome se pusiera algo seria y el Hanyō volviera a enrojecer.

    Duerme bien Inuyasha — le dijo alegremente y lo besó en la mejilla con ternura.

    Que descansen — se despidió Kaede muy sonriente.

    Mañana desayunaremos juntos antes del tour — les indicó Aome con una sonrisa sincera.

    Las dos mujeres entraron en su habitación. Ayame se despidió y también entró en el cuarto de las chicas. Las dos amigas acompañaron a los muchachos, para que Aome acostara a Shippou en su camita, y Sango ayudó a su hermano a quitarse por lo menos la corbata, el saco y los zapatos, entregándole a Miroku a la nekomata. El monje miró la ternura y el cariño de la exterminadora hacia su pequeño hermano y pensó… en que sería una madre amorosa con los hijos que tuvieran juntos. Inuyasha también había visto como la pelinegra acostaba al zorrito con delicadeza en su camita, mirándolo con aire tierno y acariciándole su pequeña cabeza.

    ¡Pobre Shippou! — dijo dándole un besito en su frente — ¡Ya tenía mucho sueño!

    El Hanyō pensó… en que su Aome sería una buena madre… “¿Su Aome?”, sacudió la cabeza con presteza.

    ¡Keh! — dijo — No es más que un mocoso aprovechado.

    Inuyasha… — Aome lo miró enojada, y lo hizo tragar saliva.

    No dije nada — remarcó presuroso.

    Los dos salieron de la recámara para dejar un ratito a sus amigos.

    Ahora sí Kohaku, — le dijo Sango a su hermano acostándolo en la cama y dándole su beso en la frente — duerme bien que mañana también será un gran día.

    ¡Ajum! — bostezó el muchacho y se acomodó — Buenas noches hermana, buenas noches Excelencia.

    Miroku estaba sentado en su propia cama y observaba a su castaña adorada con una expresión de cariño. Todavía tenía a Kirara en su regazo.

    Qué duermas bien Kohaku — le contestó amablemente al muchacho, que ya cerraba sus párpados cansados.

    La chica se volteó y le sonrió seductora al mañoso monje, aproximándose. Tomó a Kirara con cuidado, acostándola a un lado, y se acercó lentamente sentándose muy junto a él. Miroku tragó saliva y pensó que… no, Sango no sería tan lanzada aunque su hermano estuviera dormido.

    Excelencia… Miroku… — le dijo muy suavemente, mirándolo con los ojitos apasionados de antes, cuando estuvieron a punto de besarse.

    Sa… Sango — tartamudeó al ver tan cerca a esa hermosa mujer que lo alucinaba, que se hizo un poquito hacia atrás.

    … la pase muy bien a su lado. — acarició con ternura el varonil rostro entre sus manos y… lo besó en la mejilla izquierda, la que generalmente le golpea, muy cerca de los labios, levantándose inmediatamente con agilidad y tomando a su gatita dormida — ¡Qué descanse Excelencia! — le dijo en tono cantarín y lo dejó anonadado, tratando de abrazarla, mientras ella salía de la habitación, después de guiñarle coquetamente un ojo.

    En la puerta… Aome e Inuyasha se veían y después… enrojecieron como tomates, bajando un poco la vista para no tener contacto visual.

    Inuyasha… — le dijo ella tartamudeando un poco — ¿lo pasaste bien?

    Eee… — “¿Por qué diablos pregunta eso?” pensó — ¿a qué te refieres? — le dijo con un poco de pena.

    Pues… — “¿Por qué no puede ser tierno por una vez?” — si te divertiste.

    ¡Keh! — dijo con su tono habitual — No fue la gran cosa.

    ¡Osu…! — iba a decir con un poco de molestia, cuando Sango salió muy sonriente.

    ¡Buenas noches Inuyasha! — dijo, y se sonrojó un poco al ver la cara de su amiga. “Seguramente este torpe…” pensó para luego mirar por un momento de fea manera al ojidorado — Te espero en el cuarto Aome, lo siento.

    Buenas noches Sango — al Hanyō casi se le escapa un suspiro de alivio, porque la exterminadora le quitó a Aome las ganas de azotarlo.

    Buenas noches Inuyasha, — le dijo la pelinegra, mirándolo otra vez con cariño y… le dio un tierno beso en la mejilla, sonrojándose ambos por un instante — yo si lo pase bien contigo — y se fue… dejando al peli plateado con expresión sorprendida.

    Después de que Inuyasha la vio irse, pensó para sus adentros “Yo también lo pase bien a tu lado”. Entró a su habitación y miró a su amigo, que también tenía cara de satisfacción y se acariciaba la mejilla en la que se veía la marca del beso que Sango le había dado. Los dos se durmieron y se dejaron llevar por sus ensoñaciones.

    Nota de la autora: No se podrán quejar de que les piqué la cresta a los despistados jajaja, y lo que sigue todavía porque el juego en sí no ha comenzado.
    El romanticismo cursi a lo Miroku… me enferma un poco, soy antirromántica, pero traté de hacer algunas situaciones “candentes” con este par de atolondrados y sus hermosas damiselas, los personajes principales de todo este embrollo. Hay que ver a Miroku en una situación tan comprometedora y no saber que hacer, ¿dónde quedó el monje pervertido, manolarga y aprovechado?, se rindió ante Sango en pose de mujer “fatal”. Me encanta la pareja Inuyasha y Aome, es mi favorita, pero la de Miroku y Sango me fascina porque da para escribir más situaciones divertidas entre ellos por lo mañoso de él, y a mi se me hace que ella también es una… alocada (por él jejeje, mi punto de vista); sus enredos serán fabulosos, sin dejar de lado a los principales enamorados, y sin caer tanto en ese rollo romántico que no me gusta del todo. Sayonara.
     
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    Lucy J Watson

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    hola el capitulo estuvo genial al final sesshomaru hizo de cupido mas o menos porque cada vez que un chico del anime trataba mal a su pareja el iba y bailaba con la chica y así de paso daba algunos celos y hacia que los chicos se disculparan con su parejita. Hay fue muy tierno el monje miroku aunque lo arruino al final pero al menos se disculpo.Me pregunto cuando inuyasha aprenderá a ser mas tierno y decir lo que piensa en realidad.
    bueno continualo pronto que ya quiero ver lo que sigue.
     

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