Long-fic Un juego por la vida de... naraku?

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por InunoTaisho, 3 Octubre 2010.

  1.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    Título:
    Un juego por la vida de... naraku?
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    3425
    Capítulo 5 parte 1

    En los hangares del aeropuerto de Tokio, con rumbo al área donde salían los aviones privados, un imponente Daiyōkai caminaba con paso lento y elegante. Iba seguido de una linda y pequeña niña de grandes ojos cafés y oscura cabellera y un pequeño demonio verde, el cual miraba de un lado a otro con cara de fastidio.

    Sesshōmaru lucía de forma habitual, su larga cabellera plateada ondeaba suavemente con su caminar, sus finas facciones de estatua griega no mostraban absolutamente ni pizca de emoción, y sus ambarinos ojos divagaban como observando un poco todo lo que le rodeaba.

    Lin, al contrario de sus dos compañeros, veía hacia todos lados con expresión de júbilo.

    ¡Señor Jaken, esto es emocionante! — y tomó al demonio verde por una manga — ¡Mire que bonitas imágenes! — señalaba las pantallas con publicidad de los pasillos — ¡Vea eso! — y lo sacudió.

    ¡No me sacudas, que me mareas! — le espetó Jaken con fastidio y… recibió un golpe en la cabeza, dado generosamente por su amo.

    Señor Sesshōmaru — ahora la pequeña jaló suavemente la manga del Daiyōkai — ¿Verdad que todo es muy emocionante?, ¿verdad que si?

    Él la miró por un momento, con una expresión diferente, entre “alegre y tierno”, pero inmediatamente levantó la mirada porque se dio cuenta que delante de ellos se encontraban siete personas, como aguardando por su llegada.

    ¡Señor Sesshōmaru! — saludó uno de los hombres y avanzó con paso seguro para después dedicarle una reverencia — Esperábamos por ustedes. Somos el comité de bienvenida enviado por el principal patrocinador del anime de Inuyasha.

    El Daiyōkai le lanzó al hombre una leve mirada, observó brevemente a todos, que nuevamente hicieron reverencias, y después volvió la vista al primer hombre.

    ¿Comité de bienvenida? — dijo sin inflexión en su profunda voz.

    Lin se había quedado observando atentamente a los señores, especialmente al que habló. Le resultaba vagamente familiar, así que interrumpió en ese momento antes de que dijera algo más.

    Disculpe, pero ¿no lo he visto en otro lado?

    No, claro que no. — le contestó el señor con una sonrisa — Pero es un honor conocerla señorita. — y le tendió amablemente la mano para saludarla — Mi nombre es Takahashi Daisuke.

    Mucho gusto. — contestó el saludo sonriendo alegre — Yo me llamo Lin.

    Bien, como le decía Señor Sesshōmaru — continuó hablando el señor Takahashi dirigiéndose nuevamente al Daiyōkai mientras todos le volvían a hacer profundas reverencias — lo conduciremos al jet privado que lo llevará a Las Vegas, es el jet del gerente general y accionista mayoritario de la SONHY, el principal patrocinador y admirador número uno de usted.

    Sesshōmaru únicamente levantó un poco la ceja, y después volvió a desviar la mirada, como si no le importara nada de lo que escuchó. “El abuelo sigue igual que siempre” pensó el señor Takahashi al ver la expresión del Daiyōkai.

    Por aquí por favor, adelante — indicó el señor Takahashi y cedieron el paso al Daiyōkai y compañía — ¡Señor Jaken, que gusto verlo también!

    El aludido abrió un poco el pico como para decir algo… pero lo cerró porque no se le ocurrió nada. Al traspasar la puerta pudieron admirar el jet. Era de color gris metálico con un noble escudo pintado en el fuselaje, “El escudo familiar” indicó el señor Takahashi. A Sesshōmaru sí que se le hizo muy familiar ese escudo, una “T” y al fondo una semiluna, pero no realizó ningún comentario (sabemos que es de pocas palabras). Lin no pudo contener el asombro… ni dejar de hablar.

    ¡Oh! ¿En serio eso vuela? — y abrió sus enormes ojos — ¿Y donde está Ah - Uh? ¿Y el equipaje? ¿Y dónde viajaremos? ¿Esto vuela solo?...

    Tranquila señorita Lin — le interrumpió suavemente el señor Takahashi — Los aviones sí vuelan, aunque sería algo complicado de explicar. Ah – Uh esta bien, dormido en un sitio especial, junto con el equipaje. Viajarán cómodamente en la cabina de pasajeros, y podrás disfrutar una película y bocadillos mientras dura el viaje. — le guiñó un ojo y le sonrió ante su asombro — Y los aviones vuelan con personal especial a su servicio, el piloto, el copiloto y el servicio de aeromozas.

    ¡Oh! — exclamó sorprendida — ¿Todo eso?

    Y más, pero lo importante es que vas a llegar al lugar a donde irás de vacaciones — le respondió sin dejar de sonreírle.

    Lin — le dijo Sesshōmaru observándola un poco, su curiosidad le causaba… ¿ternura?

    ¿Sí? — preguntó ella al tiempo que lo veía, con la expresión de sorpresa aun en su mirada.

    Creo que debemos irnos — le contestó, ya sin mirarla.

    En el aeropuerto de América les esperan también, el comité de recepción integrado por mi cuñado, el señor Zaotome Ranma y el señor Jibiky Ryoga; los encargados de los negocios de la compañía en esas tierras. — les dijo el señor Takahashi mientras volvían a hacer una reverencia profunda — Ellos los conducirán a su hotel. Les deseamos buen viaje y los esperaremos a su regreso.

    El Daiyōkai avanzó con paso elegante, sin hacer caso a las reverencias y a los buenos deseos. Subió ágilmente las escaleras y entró al jet sin siquiera mirar a la aeromoza que estaba en la puerta, la cual se quedó con la bocota abierta al verlo pasar. Lin empujó a Jaken, “¡Apúrese señor Jaken!”, que aun tenía el pico abierto, y les dijo “adiós” a los señores, que también se inclinaron delante de ellos. La pequeña si saludó a la señorita azafata.

    ¡Muy buen día! — le dijo sonriente — ¿Ya podemos irnos?

    La aeromoza parpadeó un poco, como recuperando el sentido.

    Buen día. — saludó al fin mientras la niña le lanzaba una mirada escrutadora. “¿Por qué se habrá quedado así como tonta?” pensó — Adelante, antes de irnos deben seguir indicaciones para un viaje seguro — y caminó delante de ellos.

    Lin tuvo que jalar a Jaken de la manga.

    ¡Señor Jaken, no sea grosero y ya cierre el pico! — le dijo con un poco de molestia — ¿Qué va a pensar el Señor Sesshōmaru?

    Ante la mención de su amo, Jaken salió de su atontamiento.

    ¿Eh? ¡Ah! Ya me acordé. — contestó el sirviente — ¿Dónde está el amo bonito?

    ¡PAF! Por toda respuesta recibió un buen coscorrón. Ya habían llegado donde el Daiyōkai esperaba para sentarse. La azafata pareció perder el sentido nuevamente en cuanto lo vio. “¡Es taaan… atractivo!”. Pero Sesshōmaru ni la veía. Le lanzó a Jaken una breve mirada ambarina de disgusto mientras le decía:

    Jaken, ¿por qué tardaste tanto? — pero sin cambio en su profunda voz ni en su expresión de estatua griega.

    Oiga señorita, — intervino Lin al ver la cara de babosa de la aeromoza — ¿ya nos podemos ir?

    La muchacha reaccionó por fin, los acomodó en sus asientos y les ayudó a Lin y a Jaken a abrocharse el cinturón de seguridad (porque con tres dedos es imposible jejeje). La fría mirada de Sesshōmaru impidió a la chica abalanzarse sobre él, entendió la indirecta, pues el gran demonio se abrochó el cinturón con un rápido movimiento. Les dio las indicaciones y al fin pudieron despegar. La pequeña estaba sentada cerca del Daiyōkai, Jaken un poco atrás.

    ¡Qué bien! — exclamó Lin — No es como volar en Ah – Uh o sólo con usted Señor Sesshōmaru — le dijo al Daiyōkai. — Aunque… me gusta volar con usted — y le dedicó una sonrisa — ¿Verdad que si? — le preguntó al pequeño demonio.

    El pobre Jaken había sentido un mareo y sus grandes ojos le giraban.

    ¡Ay señor Jaken!, — le dijo Lin mientras le brotaba una gotita anime y ponía cara de tontita — cualquiera diría que nunca ha volado.

    La aeromoza llegó con un catálogo de películas, y le dirigió a Sesshōmaru una mirada coqueta, pero el Daiyōkai continuaba indiferente mirando por la pequeña ventanilla de la cabina, hacia el azul del cielo. Así que la muchacha le sonrió a Lin.

    Mira pequeña, estas son películas animadas. — le dijo — Escoge la que quieras ver y me avisas; les traeré una bebida refrescante y palomitas.

    Gracias señorita — contestó alegremente la pequeña mientras observaba el catálogo y se hundía más en su asiento para concentrarse en su tarea.

    La aeromoza salió y volvió a dedicarle a Sesshōmaru una “caída de pestañas”. Él seguía como si ella no existiera.

    Mmm…, — pensaba Lin como para sí mientras pasaba las hojas del catálogo — no se cual pedir, todas se ven interesantes. Oiga señor Jaken, ¿qué le gustaría ver? — se dirigió al demonio verde — Este se parece un poco a usted — y señaló la figura de Sherk.

    Para que preguntas, si tú siempre ganas, y no seas grosera — respondió de mala gana.

    En ese momento la azafata regresó con las bebidas y las palomitas, y como Lin no se había decidido, pero empezó a comer palomitas, le dijo que en cuanto escogiera una la llamara apretando el botón del altavoz. Así que volvió a salir caminando coquetamente, con la esperanza de llamar la atención del imponente demonio… pero nada de nada. Se fue algo desilusionada. Lin y Jaken la observaron un rato, la pequeña seguía masticando las palomitas.

    ¡Qué mujer tan tonta! — dijo Jaken — ¡Cree que puede de verdad…! — ¡PAF! otro golpe en la cabeza le indicó que mejor se guardara su comentario.

    Lin, — le dijo Sesshōmaru mientras la pequeña parpadeaba de asombro y él se encontraba como si hubiera mantenido la misma posición — ¿no ibas a ver una película?

    ¡Ah, cierto! — dijo ella como reaccionando, y se volvió a Jaken, el cual tenía un doloroso chichón. — ¡Señor Jaken, no sea amargado e irrespetuoso! (jajaja, el pobre no puede ni opinar). Mejor diviértase que para eso venimos. ¿Señor Sesshōmaru, cual quiere ver? — y le dirigió una dulce mirada.

    Haz lo que quieras — su respuesta de siempre — Para mi está bien.

    Al final Lin eligió “Monster Inc.” (Si checan bien sería una buena parodia de este trío taaan raro, ¿no creen? jajaja). Y no dejaba de hacer comentarios y emocionarse mientas veía las imágenes. A Sesshōmaru le divertía verla en ese estado de felicidad, Jaken sufría por sus chanzas, pero no dijo nada más… porque sabía que su amo lo golpearía el doble si se atrevía a interrumpir las ensoñaciones de “su” pequeña niña. De hecho, al momento que Lin lo obligó a verla… recibió una gélida mirada en cuanto abrió el pico para negarse a ello.

    ¡Señor Jaken, Mike Wasaski es igualito a usted! — dijo una vez — No… creo que él es más bonito.

    Jaken… sólo suspiró porque Sesshōmaru lo miró duramente por un segundo.

    ¡Mire señor Jaken, el jefe se parece a Naraku!… porque tiene tentáculos… ¿Señor Sesshōmaru, verdad que si? — esta vez le dirigió la pregunta al Daiyōkai, que le sonrió un momento complacido, él en realidad no veía la película, en apariencia — Lo sabía — sonrió ella.

    Y así por el estilo. “Señor Jaken, usted como es tan amargado no tendrá una novia como Celia”, “El monstruo Sully es tan amable, se parece al Señor Sesshōmaru… No, el Señor Sesshōmaru es más guapo y no tiene que hacer caras feas”, “La niña es bonita y chiquita, ¿por qué la llamaron Boo?”, “Ese Randal es tan enojón como el señor Inuyasha” “¿En serio hay una fábrica donde trabajan los monstruos?” “¿Por qué no trabaja ahí, señor Jaken? A lo mejor pueda ser más útil”.

    ¡Qué bonita película! — dijo la pequeña emocionada en cuanto terminó — ¡Me gustó mucho cuando Boo golpeó al feo de Randal; y cuando Sully casi se muere pensando que la niña se había perdido, la quería mucho! Oiga Señor Sesshōmaru, — lo miró interrogativa con sus grandes ojos cafés — ¿cree que ella ya estaba más grande cuando Sully volvió a verla? — y espero una respuesta, como pensando que Sesshōmaru podría ser su “gatito” (o más bien dicho “perrito” jajaja) y tal vez… dejarla algún día hasta que creciera.

    Él la miró… ¿dulcemente? por un momento y le dedicó una breve sonrisa.

    ¿Tú lo crees? — le contestó enigmáticamente desviando la mirada ambarina de su mirada capuchina — Creo que ya deberías comer.

    ¡Sí! — afirmó la niña — Tiene razón, ya tengo hambre de algo más. Señor Jaken, ¿usted va a comer? — le preguntó al sirviente mientras apretaba el botón para llamar a la azafata y el gran demonio volvía a su indiferencia habitual.

    No como nada de eso — le contestó Jaken bostezando.

    ¿Se le ofrece algo? — dijo la azafata en cuanto llegó, aun esperanzada de que por lo menos el Daiyōkai la viera de reojo pero… Sesshōmaru continuaba como una estatua, apenas si se había recargado un poco en el asiento, y ni se digno a mirar a la muchacha.

    Soy yo la que quiere comer señorita — le dijo la niña al ver la expresión de tontita llorosa de la aeromoza.

    Mira, te traigo el menú infantil — le sonrió la joven dedicándole ahora si su atención a la pequeña — A ver, ¿qué te gustaría comer?

    Gracias — tomó la carta — Mmm… — leyó atentamente y pasó algunas páginas — Creo que… tomaré una malteada de chocolate (mi favorita), dos mini hamburguesas de pollo con ensalada de verduras y papas fritas — se dirigió nuevamente al Daiyōkai — ¿No va a comer, Señor Sesshōmaru?

    La chica le lanzó una mirada esperanzada, a ver si ese ser tan atractivo se fijaba por una vez en ella, pero… nanay (que pena me da esa pobre).

    Sabes que no como comida humana. — respondió Sesshōmaru y acarició sin ver la cabecita de Lin — Come lo que quieras.

    Bueno — contestó ella — y me trae también un helado napolitano con galletas — volvió a mirar a la aeromoza y le entregó la carta con una sonrisa.

    La aeromoza se retiró con paso triste.

    ¿Qué le pasa a esa señorita, señor Jaken? — le preguntó Lin extrañada al sirviente — Cada que ve al Señor Sesshōmaru parece perdida.

    ¡Yo que sé! — contestó el aludido, y miró de reojo a su señor — ¡Tal vez la tonta cree que el amo bonito va a pedirle algo!

    ¡Ah! — Lin pareció entender — Oiga Señor Sesshōmaru, ¿no le gusta esa muchacha?

    ¿Cuál muchacha? — respondió el Daiyōkai con absoluta indiferencia.

    Pues la aeromoza. — dijo Lin insistente — Es bonita, y usted es tan guapo y atractivo que debe tener una linda novia para casarse pronto.

    ¡Oye, no digas bobadas! — le espetó Jaken con enfado — ¡Es solo una tonta…! — pero recibió un zape en la cabeza.

    Cállate Jaken. — le dijo su amo, como si nunca se hubiera movido — No me he percatado — le respondió a Lin con la misma indiferencia.

    Pues ella…— iba a decir Lin cuando la azafata regresaba con la comida.

    Come ya — le dijo Sesshōmaru de suave manera.

    La hamburguesa era muy sabrosa, las papas exquisitas, la malteada soberbia y la ensalada muy fresca. Lin casi obliga a Jaken a probarla.

    ¡Está deliciosa! — dijo después de darle la primera mordida a su hamburguesa y tomar un sorbo de su malteada. — ¡Pruébela señor Jaken! — y le metió un bocado en el pico.

    ¡Bleag! — exclamó el pobre sirviente — ¡Cof, cof! — y escupió todo.

    ¡No sea cochino! — le reprochó la niña con enfado — ¡La comida no se tira!

    ¡Ay niña, yo no como esas cosas! — le dijo Jaken con sus grandes ojos llorosos — Además, no tengo dientes para masticar.

    ¡Es cierto! — se asombró Lin, y lo miró fijamente — ¿Pues que come señor Jaken? ¿Y como es que habla, si tampoco tiene labios? (y creo que todos lo preguntarían jijiji).

    ¡Qué pregunta! — le espetó el demonio — En una caricatura todo puede suceder.

    ¡Ahhh! Es verdad, ya lo había olvidado — respondió ella como meditando en el hecho.

    A Sesshōmaru casi le da un ataque de risa ante la escena que se desarrolló en ese momento entre sus acompañantes. Sólo sonrió de forma más expresiva por las palabras de la niña, por lo menos sonrió un poco más antes de volver a su expresión indiferente.

    Lin ya no pudo comer su segunda mini hamburguesa, pues se llenó con la malteada y las papas fritas, y claro que no iba a perdonar el postre. Le dirigió al Daiyōkai una tierna mirada achocolatada como diciéndole “Coma usted, por favor”.

    Creo que ya no me cabe. — mencionó — Debería probarla Señor Sesshōmaru, está muy buena.

    Él la miró fijamente un instante con una mirada dorada… ¿divertida? y… en un parpadeo ya no había hamburguesa. Jaken abrió la bocota y Lin sonrió asombrada.

    ¿Verdad que si estaba deliciosa? — le dijo.

    Por toda respuesta, le acarició suavemente la negra cabellera, ya sin mirarla, mientras se relamió lentamente y de manera sutil los labios. “En verdad que hay cierta comida humana que no sabe tan mal” pensó el gran demonio.

    Por el altavoz se oyó la voz del capitán anunciando que pronto llegarían.

    Así que Lin se acomodó en su asiento, muy contenta, mientras Sesshōmaru le hizo un último cariño para abrocharse el cinturón de seguridad, porque la azafata llegó a recoger lo que la pequeña había dejado y a ajustarles el cinturón de seguridad a ella y a Jaken, no sin antes lanzarle una última mirada sensual al Daiyōkai… que continuo ignorándola. En poco tiempo llegaron al Aeropuerto Internacional de Las Vegas.

    Nota de la autora: Sesshōmaru debe de ser un poco diferente fuera del manga – anime, recuerden que están fuera de la historia original y el universo altero… les afecta un poco, para darle una buena participación en esta historia de comedia, eso sí, su frialdad característica no la perderá ante el público, aunque Lin insista en buscar “compañía” femenina para el atractivo Daiyōkai. Sayonara y no pierdan la siguiente carta… capítulo.
     
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  2.  
    Cinderella

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    *-* valla.. que capitulo... ME FASCINO, me encanta las miradas de Sesshomaru con Rin.. aww...
    Me sorprende que no se alla dado cuenta que la azafata... por cierto.. ¿algunos prsonajes de pasado mañana estan hay?...

    Sayonara~
     
  3.  
    ahomexInu

    ahomexInu Entusiasta

    Piscis
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    Hola aprovecho este comentario y apinare de todo el fic en general...
    Primero De que manicomio saliste? es la primera vez que leo un fic en un universo alterno bien alternado me parece muy original ya que no solo esta centrado en las parejas y el romance, muy comico sobre todo cuando interviene Lin, y ojala quien gane ese juego sea Naraku me gustaria ver la reaccion de Inu, Sesshy y Koga jajaja solo de imaginarlos me da risa, aunque veo que avanza con lentitud o que significa que sera algo extenso o eso espero, tambn espero que Lin le encuentre pareja a Sesshy y qe sea yoo siiii.....Bueno estare esperando la conti ojala me avises cuidate.....
     
  4.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    Angels le diste al clavo, pues si hay personajes del otro fic, por algo Lord Sesshomaru tiene trato especial jajaja. Y no sali de ningun manicomio jejeje. Arigato por sus comentarios y no dejen de divertirse que esto apenas empieza a tomar forma, pues el juego como tal... es pretexto para crear situaciones divertidas con los personajes e involucarlos de otra manera. Sayonara
     
  5.  
    rhapsodic

    rhapsodic кучко. Comentarista empedernido

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    ¡Amigaa! esta genial! me encanto el capi! jajajajajaja
    Sesshomaru te amooo! (pobre azafata, esperanzada y nanay)
    En fin, Lin hace cosas sorprendentes, Sesshy ya hasta parece su papá *-* Ah, se veria tan lindo...
    Jajajajaja, Monster Inc, te pasaste! valla, Lin es mala (sin querer queriendo) todas esas cosas que dijo a Jaken, hasta Sesshy se rió XD
    En fin, espero el prox capitulo, espero leer mas de este grupo, y de Sesshy, y de las locas FanGirls que lo persiguen (¿Me incluirias en el fic? Loool)
    Bye amiga!
     
  6.  
    Cinderella

    Cinderella Usuario común

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    O.O Sesshomaru del presente complace el de l pasado (?) xD dios!! >.<
    no importa!! EL ES LINDO Y SE MERECE ESO Y MCHO MAS!! *¬*
    viste ya se me hacia raro ese apellido!! por cierto.. me mato la parte de monster inc! hahhaa Lin es mala.. a su manera pero mala!!...

    sayonara ~
     
  7.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

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    Holas!!! Gracias x comentar mi fic e invitarme a leer el tuyo xD hasta ahora me di el tiempito de leer este fic (luego me leo el otro :P) y bueno en primer lugar Felicitaciones!!!! Es la primera vez que me animo a leer un Fic de tipo cómico sobre Inuyasha y los demás y me ha encantado además de que no he dejado de reir en mucho rato. Simplemente me fascino.

    Ah si que un juego de póker en las Vegas por la "muerte" de Naraku eeh ... interesante, la trama en sí me parece muy entretenida y de paso original ya que pones a los personajes como "actores de hollywood" xD lo que me hace adorarlo más jajaja. Ah!!! Vale vale entonces el poco Ooc en algunos personajes está plenamente justificado, me parece bien que hayas aclarado esa parte pero ... ¿en serio no te gusta Naraku? x'DDD Personalmente me encanta ese personaje, sobre todo porque lo de villano le queda sexy en algunos fic's que sigo y bueno ¡¡No entiendo porque no te simpatiza!! Jajaja Vamos dale una oportunidad :P ... y Psss por otro lado, Miroku le toca el trasero a Sango cada 5 segundos xD Hombre!!!!! Ni siquiera en el anime lo hace de ese modo, sin duda se está aprovechando que aun no comienzan las grabaciones para el Kanketsu y que obviamente Sango está usando jeans apretados Jujuju ^o^ uuhhmmm!!! En tu último capitulo, adore la inocencia de Rin... de verdad es única, y en verdad la única con la que Sesshomaru interactúa jajaja xD Pobre la aeromoza, creo que hasta calambre en el rostro le pudo haber dado de tanto estar sonriendole al Lord Sexymaru para que este ni bola le de ...

    Bueno volverte a decir que me ha encantado tu fic, por favor cuando cuelgues la conti no dudes en avisarme. Con algunos trabajos d la uni tardo en postear pero aqui estoy!!!! Tarde o temprano me vas a ver x aqui otra vez n_n Nos leemooosss!!!!!! Me avisas eh!!! SayOoOpPp!!!!
     
  8.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    Un juego por la vida de... naraku?
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    Capítulo 5 parte 2

    Una pequeña y hermosa niña de oscura cabellera y lindos ojos cafés bajaba rápidamente del jet privado, propiedad del gerente y accionista mayoritario de la SONHY. Procedían de Tokio y ahora se encontraban en Las Vegas. Tras ella descendió un pequeño demonio verde con cara de desesperación y… un imponente y atractivo Daiyōkai de plateada cabellera y finas facciones de estatua griega.

    ¡Qué emoción! — gritó Lin mientras descendía los escalones de dos en dos — ¡Adiós señorita! — se despidió de la azafata que los había atendido en el viaje.

    ¡Chamaca del demonio! — le espetó Jaken intentando alcanzarla — ¡No hagas niñerías! — y… alguien empujó “delicadamente” al pobre sirviente, que rodó escaleras abajo — ¡Ay mamá! — gritó Jaken asustado mientras caía. Lin lo dejó pasar.

    ¿No qué no tenía prisa, señor Jaken? — le dijo en cuando el pequeño demonio rodó junto a ella.

    Sesshōmaru aun se encontraba al inició de la escalera, parado junto a la pobre aeromoza que se esforzó por llamar su atención.

    Espero haya tenido un buen viaje y les deseo una feliz estancia — sonrió melosa y complaciente.

    El Daiyōkai hizo como si la muchacha no estuviera ahí, de hecho le había lanzado a la pequeña y a su sirviente caído una mirada… ¿divertida? antes de descender con agilidad por la escalera y en un segundo estar junto a Lin.

    Oiga Señor Sesshōmaru — dijo ella mirándolo con asombro — me parece que el señor Jaken ya esta cansado, ya se durmió.

    El pobre Jaken parecía mareado y los ojos le daban vueltas.

    Jaken — el tono de Sesshōmaru era tranquilo pero… misteriosamente amenazador para su pobre sirviente, que se levantó como rayo y se hincó ante su amo.

    ¡Discúlpeme amo bonito, no lo vuelvo a hacer! — dijo mientras se doblaba repetidas veces.

    Su amo ni siquiera lo miraba. Observaba detenidamente a la pequeña, que se había apartado un poco con el mismo asombro anterior reflejado en su carita.

    ¡Aaahhh! — exclamó sorprendida — ¡Este lugar es más grande que el Japón, y que letreros tan raros!

    Lin, — la llamó el Daiyōkai — no te apartes porque ya nos vamos.

    Sesshōmaru había notado la presencia de otras personas, el comité de recepción como lo había indicado el señor Takahashi al salir de Japón. Eran también siete señores que se acercaron e hicieron respetuosas reverencias.

    Bienvenido a América Señor Sesshōmaru. — saludó amablemente uno de ellos — Esperamos que el viaje haya sido de su agrado.

    ¿Son el comité de bienvenida? — interrumpió Lin — ¡Qué amables! ¿Y a dónde vamos a ir? ¿Y en qué nos vamos a ir? ¿Y dónde esta Ah – Uh? ¿Y el equipaje? ¿Y a dónde nos quedaremos? ¿Y qué dice ahí? — a ella le gusta mucho hablar, y al final señaló el letrero que se encontraba en lo alto de la puerta (“Welcome to Las Vegas”).

    Tranquila señorita. — intervino el hombre con una sonrisa amable — Todo a su tiempo. Señor Sesshōmaru, acompáñenme por favor. Mi nombre es Zaotome Ranma y seré su guía en esta ciudad. La limusina espera.

    ¿Pero Ah –Uh? — volvió a interrumpir la niña.

    No se preocupe, — indicó otro de los señores con amabilidad — nosotros lo llevaremos al hotel junto con su equipaje. Estará bien.

    Por favor Señor Sesshōmaru, — continuó el señor Zaotome, y volvieron a hacer una reverencia al Daiyōkai — por aquí.

    Pero… — Lin no pensaba callarse.

    Lin, — le habló Sesshōmaru con ternura pero con firmeza, eso sí, sin verla ni un poquito — vámonos. En el camino podrás platicar.

    Caminaron por los pasillos. La niña observaba todo y se apartaba un poco para ver las cosas con detalle, hasta quiso jugar con el “tragaperras” (en Las Vegas hasta en el aeropuerto hay juegos de casino jajaja). El señor Zaotome le indicó que ya tendría tiempo para eso. Pasaron a sellar sus pasaportes para abordar la limusina. La pobre chica encargada de esa área le había dedicado a Sesshōmaru una sonrisa coqueta, pero el gran demonio seguía con su porte indiferente ante las mujeres. Varias turistas y otro personal femenino que andaban por ahí también se quedaron con la bocota abierta al ver pasar a ese ser tan sobrenaturalmente atractivo… con una niña que posiblemente era su hija (jajaja), porque Lin le jalaba suavemente la manga y señalaba todo lo que les rodeaba. Jaken iba un poco más atrás, pensando que esa mocosa se había salido con la suya… y lo que faltaba.

    ¡Mire eso Señor Sesshōmaru!, — señalaba un letrero con anuncios publicitarios — no se parece a lo que hay en Japón. ¡Y mire allá también! — indicó otros juegos ubicados en un área (porque en Las Vegas abundan) — ¿Cree que acepten yenes? — lo miró dudosa.

    En realidad el Daiyōkai no había puesto la más mínima atención a nada en especial, echó simplemente una ojeada a todo sin cambio de expresión.

    Adelante por favor — indicó el señor Zaotome en cuanto llegaron a la limusina, un enorme vehículo en color blanco perla con el mismo escudo del jet privado, bellamente adornando las puertas. Un chófer elegantemente vestido mantenía una de ellas abierta, y le hizo una reverencia a Sesshōmaru.

    ¡Oh! — Lin no pudo contenerse — ¡Qué bonita es! ¿En serio eso camina solo?

    Suba usted señorita Lin, — le dijo sonriente el señor Zaotome — ya lo comprobará. Y después platicamos lo que quiera saber.

    Lin le lanzó a Sesshōmaru una mirada dulce y expectante y él la miró también por un segundo… aprobando que subiera primero. Después desvió la mirada al cielo de la tarde.

    ¡Yupi! — dijo la pequeña y de un salto entró a la limusina — ¡Qué grande es por dentro también!

    El Daiyōkai subió elegantemente sin esfuerzo, como si estuviera acostumbrado a viajar en limusina (jejeje en su vida futura, ese vehículo es suyo), Jaken se sentó a una distancia prudente de su amo, el cual se había acomodado suavemente junto a Lin y le dirigió al sirviente una fría mirada de “siéntate lejos”. El señor Zaotome se sentó junto a Jaken. El chófer cerró la puerta con cuidado.

    Bien, — le indicó el señor Zaotome al chófer por el número privado — al hotel Wynn, ya lo sabes Sasuke.

    El vehículo arrancó. El camino al hotel fue relativamente tranquilo porque el señor Zaotome le estuvo explicando a Lin muchas cosas: “Aquí se habla y escribe en inglés, es una ciudad muy grande e importante, se dedican al juego principalmente, es un gran atractivo turístico mundial…etc.”, y eso la mantuvo absorta y calladita, escuchando atentamente. Jaken parecía aliviado de que por lo menos un rato la niña estuviera quieta. Sesshōmaru sólo observaba por la ventana como caía la tarde, sin prestar aparente atención a la plática de sus acompañantes. La calma duró hasta que la limusina entró en la avenida principal de Las Vegas, la zona “strip” de los grandes y majestuosos hoteles.

    ¡Ooohhh! — exclamó Lin asombrada — ¡Las casas aquí son más, más grandes que en Japón! — y señaló… hacia todos lados, levantándose un poco de su lugar y jalando la manga a Jaken — ¡Mire eso señor Jaken!

    ¡No me molestes! — le espetó el sirviente, había estado a punto de dormirse cuando ella lo sacudió — ¡Pregúntale al señor…! — ¡PAF!, el merecido y generoso coscorrón, cortesía del amo, tan rápido que hasta el señor Zaotome parpadeó de asombro, pues Sesshōmaru continuaba indiferente en su pose de “El Pensador” de Rodín (famosa estatua… estilo griego clásico jajaja, aunque por supuesto que el Daiyōkai se ve mucho mejor).

    Cállate Jaken. — dijo con voz pausada y tranquila — Lin, — le habló con ternura y la miró por un breve momento con una “dulce” mirada dorada… antes de hacerse nuevamente el indiferente — creo que por hoy fueron muchas preguntas.

    ¡Sí! — contestó la pequeña viéndolo también y dirigiéndole la dulce sonrisa que, literalmente, “domina a la fiera” de Sesshōmaru. — Ya ve señor Jaken, ¿por qué es tan irrespetuoso? — esta vez le dirigió al sirviente una mirada de reproche.

    El pobre Jaken tenía un gran chichón, pero sólo miró a la niña con enfado, un poquito, pues sabía que más rápido de lo que él abriera el pico el amo lo golpearía otra vez.

    Mañana pasearemos por la zona hotelera. — intervino el señor Zaotome con una gotita anime en su cabeza y sonrisa bobita. “El señor Jaken nunca entendió nada” pensó el buen hombre — Por ahora descansen un poco y deben arreglarse para la fiesta en su honor.

    ¿Habrá una fiesta? — volvió a preguntar Lin asombrada y apartó la vista de la ventanilla, pues nuevamente había estado viendo los hoteles (El París y El Bellagio) con una pequeña exclamación de sorpresa al ver las fuentes danzantes por un breve instante.

    Así es, para todos ustedes. Esto incluye a Inuyasha y Naraku, con sus respectivos acompañantes. — y miró con cuidado a Sesshōmaru, para ver su reacción, pero el Daiyōkai no cambió el gesto en lo más mínimo — Una cena baile de gala. Bueno, hemos llegado — y le indicó a Lin por la ventanilla cual era el hotel.

    ¡Qué grande es! — se sorprendió la pequeña.

    Bajaron del auto y Lin salió disparada hacia el lobby, mientras Jaken, a una dura mirada de su amo, fue tras ella con cara de resignación. Sesshōmaru observó el magnifico hotel de arriba a abajo, con una mirada escrutadora en sus ambarinos ojos. Parecía satisfecho por la elección, aunque sus facciones no reflejaban… nada de nada.

    Es uno de los más exclusivos de la zona, y tiene buenas suites privadas, no lo molestarán. — le indicó el señor Zaotome — Ya tenemos lista la reservación. Por favor — y le hizo una reverencia para dejarlo pasar.

    El imponente Daiyōkai caminó con su elegancia habitual. Algunos otros huéspedes lo vieron llegar y se quedaron absortos ante su presencia. La recepcionista lo miró de cuerpo entero con la bocota abierta. “¡Qué hombre tan… atractivamente apuesto!” (un pleonasmo muy pleonasmado jajaja). Lin se encontraba admirando todo, como ya lo había hecho antes, con mucha curiosidad: la pecera, las “tragaperras”, la televisión de 40 pulgadas, los cómodos sillones, los letreros, los anuncios… y traía a Jaken como muñeco de trapo.

    ¡Mire señor Jaken, qué bonitos peces! — y lo jalaba de la manga de un lado a otro — ¡Y esa… pantalla! ¡Los letreros! ¡Vamos a jugar!... pero no tengo dinero, ¿me presta?

    ¡Por favor, no me tortures! — lloraba Jaken desesperado y mareado — ¡Déjame respirar! ¡Amo Sesshōmaru, ayúdeme, os lo suplico! — dijo en cuanto notó la presencia de su amo.

    Lin, — le habló Sesshōmaru lo más “tierno” que pudo, aunque si hubiera querido, seguro se reía del pobre Jaken, mientras la miraba divertido… por un momento — suelta a Jaken (le dio lástima su pobre sirviente maltratado).

    La niña dejó caer a Jaken como fardo en el piso, algunos huéspedes que se encontraban cerca se asustaron de su aspecto, “¿Se puso verde por el mareo?”, y admiraron la presencia sobrenatural de Sesshōmaru, igual que la recepcionista, que estaba como perdida mirándolo fijamente con cara de tonta. Lin se colocó junto al Daiyōkai, que nuevamente se mostraba indiferente a lo que le rodeaba, y observó atentamente a la muchacha.

    ¿En donde vamos a dormir? — le preguntó a la chica y luego miró interrogativamente al señor Zaotome — ¿Usted sabe? Porque creo que ella no.

    Por supuesto. — dijo el señor Zaotome mientras nuevamente ponía cara de bobito y le brotaba su gotita anime. “Hay mujeres desesperadas hoy en día, lástima por ella” — Señorita, tenemos reservada la suite especial a nombre del Señor Taisho Sesshōmaru. Si es tan amable de comprobarlo, el huésped quiere descansar — se dirigió a la recepcionista con cortesía y firmeza, para que ella se bajara de su nube.

    Perdón. — la muchacha volvió a tierra — Veamos… — checó la lista de reservaciones en su computadora — Es correcto… — e imprimió varios folios — Bien, ¿podría ver su identificación y el número de reservación? — y observó detenidamente a Sesshōmaru, que igualito que en el jet, no le prestaba a la muchacha la más mínima atención y divagaba un poco la mirada hacia donde estaba tirado Jaken, tratando de recuperarse (pobre, pobre Jaken).

    El señor Zaotome arregló todo el papeleo. Lin había observado con curiosidad lo que hacía la muchacha y las caras que le ponía al Daiyōkai, sin conseguir llamar su atención en absoluto. Al final Sesshōmaru estampó una elegante firma con una fina y excelente caligrafía (sabe escribir jejeje, yo quiero su autógrafo), sin mirar el papel ni a la pobre recepcionista esperanzada en que notara su presencia. Lin ya había ido a ayudar a Jaken.

    ¿Se encuentra bien señor Jaken? — le dijo con preocupación — Creo que debe tomar un buen baño para que se le pase el mareo.

    Déjame dormir — le dijo Jaken de malos modos… hasta que sintió el escalofrío que le provocaban las gélidas y duras miradas ambarinas del amo. Se levantó con presteza.

    La limusina esperará por ustedes a las ocho y media de la noche para conducirlos al Caesars Palace (Palacio de los Césares), que es en donde se llevará a cabo el evento — se despidió muy amablemente el señor Zaotome con una reverencia — El equipaje llegará pronto y no se preocupe por Ah – Uh señorita Lin. — le guiñó un ojo discretamente — Estamos para servirle Señor Sesshōmaru.

    El botones los condujo al ascensor privado directo a su suite, en la cual se encontraban dos muchachas, las camaristas, para sus servicios. Como todas las mujeres, en cuanto vieron al Daiyōkai se quedaron con la bocota abierta. Pero Sesshōmaru continuaba indiferente con las señoritas, como si la única en su mundo fuera la pequeña niña. Las camaristas prepararon el baño y dejaron un buen servicio de bocadillos a su disposición, y se retiraron algo decepcionadas, ni una mirada de agradecimiento por parte del imponente demonio, el cual se había ido a parar al balcón para admirar la vista al desierto de Nevada, no sin antes decirle a Lin que en cuanto las necesitaran les hablaran por el número privado. La pequeña recorría toda la “habitación” como si estuviera jugando carreras. “¡No me alcanza señor Jaken!” gritaba muy emocionada, y obligó a Jaken a jugar con ella. Ya que le quedaba al pobre.

    Sesshōmaru aprovechó para meterse a bañar… un delicioso baño de agua caliente y burbujas en el enorme jacuzzi era lo que necesitaba para “relajarse” un momento, mientras pensaba en sacar el mejor provecho de esas “vacaciones”… a lo mejor hasta podría practicar con Naraku e Inuyasha, sus juguetes favoritos, y mejorar sus ataques (y entrenar su brazo izquierdo, recuerden que en anime aun no lo tiene antes del Kanketsu – Hen). El jacuzzi era tan amplio como para que cupieran diez personas al mismo tiempo. Las paredes eran de un bello mármol con tonalidades rosas, un muy buen gusto en decoración. El gran demonio sonreía satisfecho con los ojos ambarinos cerrados cuando… Lin se echó un clavado estilo “bala” en el jacuzzi… salpicando agua por todos lados y mojándolo de más. Menos mal que sospechó que algo así tenía planeado “su” pequeña y no se había desnudado por completo. Ella tampoco, pues aun traía su ropita interior.

    ¡Mire Señor Sesshōmaru! — le dijo saliendo a la superficie y sacando agua por la boca — ¡Soy una fuente!

    Sesshōmaru le lanzó una mirada de… ¿resignación? Y después le dijo con tono grave y profundo:

    No deberías estar aquí.

    Pero me quiero bañar también. — le contestó ella con una mirada tierna — Y quiero tallarle la espalda y lavarle su hermosa cabellera. — le sonrió dulcemente — ¡Mire! — y sacó una botella morada (quien sabe de donde) — Este shampoo dice que es especial para cabellos lacios y lo hicieron en Japón — miró la botella como leyendo la etiqueta —“C- dal Liso perfecto, por Yuco Llamashita”.

    Lin, — le interrumpió Sesshōmaru seriamente mientras sacaba una botella gris (¿en donde esconden las botellas?) en la cual se leía claramente “Egho” — este es el shampoo para hombres, y en esta agua hay… jabón para hombres. Puede que te transformes en uno si sigues aquí — y la miró divertido un momento.

    ¡Aayy! — brincó la pobre chiquilla y salió del agua — ¡Uf!, menos mal que sigo siendo niña — se observó detenidamente por si algo le había cambiado.

    En ese momento Jaken entró corriendo y sacando la lengua.

    ¡Niña grosera, no te escondas aquí! — pero… pisó el jabón y resbaló cayendo dentro del jacuzzi — ¡Mamáaa! — gritó al momento.

    ¡Señor Jaken, no se bañe con ropa! — le reprochó la pequeña mientras el pobre caía al agua — Y así no se echan los clavados. — porque el sirviente cayó de panzazo, volviendo a salpicarlos — Señor Sesshōmaru, ¿el señor Jaken también se hará hombre? — le preguntó con curiosidad al Daiyōkai (a ver si descubría algo… que el demonio le ocultaba jejeje).

    No, — contestó el aludido con su tono habitual, y tomó al sirviente de una pata, sacándolo del agua y arrojándolo rápidamente fuera del baño, con tal puntería que Jaken aterrizó en la alfombra de la puerta — él ya es así de feo. Ahora — volvió a mirar escrutadoramente a la niña, la cual escurría agua — lávame el cabello y luego me dejas terminar… solo — a la última palabra le dio énfasis.

    ¡Si! — le dijo ella y se acomodó para lavar suavemente los plateados cabellos de Sesshōmaru — ¡Qué bonita cabellera tiene usted! Ya llegó el equipaje y Ah – Uh está bien, pedí una ensalada para él. — explicaba mientras disfrutaba su tarea, y Sesshōmaru se apoyaba suavemente en la pared del jacuzzi, sin intenciones de levantarse por el momento y dejándola hacer. “Bueno, esta bien que alguien se preocupe por mi” pensó complacido — Y hay un traje impactante para usted que lo hará lucir muy elegante. Mi vestido será del mismo tono que su ropa. Oiga Señor Sesshōmaru, — le preguntó con curiosidad como meditando algo — ¿en serio el agua tiene jabón para hombres?

    Si pudiera (y no porque no pueda, sino porque no quiere), Sesshōmaru pondría los ojos en blanco y le brotaría una gotita anime. Se limitó a sonreír un momento con… aire divertido ante la pregunta infantil.

    Es solo especial para mi, — le dijo en tono habitual — por ello te podrías transformar.

    ¡Aaahhh! — contestó ella con asombro y continuó con su importante deber — ¡Listo! — dijo en cuanto terminó — Ya le lave su lindo cabello. — y lo dejo caer suavemente en la espalda del Daiyōkai mientras se levantó para irse — Oiga Señor Sesshōmaru — preguntó nuevamente al salir lentamente del baño, él ni se había movido y ni siquiera la miraba, continuaba dentro del jacuzzi como estatua de un dios marino — ¿no cree que si me transformo podría parecerme a usted?

    Prefiero que seas niña. — le contestó sin inflexión en su profunda voz y sin cambiar de posición — ¿Tú no?

    ¡Sí! — dijo ella y cerró la puerta — ¡Ya muévase de allí señor Jaken! — alcanzó a oír Sesshōmaru mientras rápidamente le ponía seguro a la puerta. Se levantó tan veloz como es él, sin agitar el agua, en una fracción de segundo ya estaba nuevamente dentro del jacuzzi (lo siento pero aun traía ropa underware, así que no le verán nada jajaja). De verdad que “su” niña era… una inocente niña aun. (Y si fuera otro, suspiraría de alivio).

    Terminando el baño, Lin se baño después y se tardó un poco haciendo burbujas en el jacuzzi, se arreglaron y se encontraban listos para la noche de gala. El único que no se cambió fue Jaken porque se negó en redondo a ponerse un pequeño traje hecho como para un niño, y esta vez su amo no lo obligó, ni Lin tampoco porque meditó en el hecho de que el sirviente no luciría mejor con otra ropa que con la suya. El Daiyōkai lucía tan atractivo… un poco más que de costumbre, que la pequeña tuvo una idea genial para convencerlo de conseguirse una linda novia… faltaba que el Señor Sesshōmaru accediera.

    Notas de la autora: Si no han leído mi primer fic, “Pasado mañana”, no entenderán quien es el gerente general y accionista mayoritario de la SONHY, y porque es el principal patrocinador del anime y admirador número uno de este imponente demonio; a la vez porque los señores de los comités le hacen tantas reverencias a Sesshōmaru, y la mención de que el abuelo no ha cambiado en nada y el saludo familiar hacia Jaken… léanlo y sabrán los porque. Si ya lo leyeron y no recuerdan, pues denle un repaso jajaja. (Capítulo 9) ¿Novia para Sesshōmaru? Tal vez por aquí salga la que será para mí su esposa en el futuro, porque yo no veo a Lin más allá de ser una hija para él, y su historia de amor… es otra historia en mi mente, adivinen ustedes. Además, es necesario que hable un poco para tener participación dentro del universo alterno, pero nada fuera de cómo es, frío y sin emociones. Sayonara y sigan disfrutando de este divertido universo alterno que voy avanzando a paso lento pero seguro.
     
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    Cinderella

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    hahhahahah este capitulo me fascino! me da risa Lin!! estan inocente *-* >.< yo queria ver a Seshomaru en trapos menores! :c
    dios! pobrecito el señor Jaken! como hara para poder soportar a la niña..
    O.o le buscara novia al señor Seshomaru... eso sera dificil..
    Me gusto nos vemos luego!

    Sayonara~
     
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    ahomexInu

    ahomexInu Entusiasta

    Piscis
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    Hola....
    Lin es tan chistosa que hara que me muera de la risa tantas ocurrencias pero que se puede esperar es una niña pero el que sufre todo es el pobre Jaken, si es evidente la interaccion de un fic con el otro cosa que me hace preguntar si estos sucesos seran mensionados en el otro fic? (espero que no ya que en el otro fic quedaria fuera de onda) Lin es una suertuda al poder meterse al baño con mi lord seria mi sueño hecho realidad, algo que noto en esta historia y es que esta mas centrada en sesshy que en el resto de los personajes ya que los mencionas muy poco y ya es hora que la historia avance con ellos que pasa con Kag e Inu entre ellos tambn debe haber romance y celos de Kikyo me imagino que Shippo debe estar igual de sorprendido que Lin.
    Ya me he ido formulando hipotesis sobre la paraja de sesshy y ps me quedan solo dos opciones Kagura o Kikyo no mas solo ellas son perfectas para Sesshy pero eso lo decides tu
    Bueno Amiga espero actualices muy pronto cuidate
    Kiss
     
  11.  
    InunoTaisho

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    Un juego por la vida de... naraku?
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    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    5653
    no desesperen el capitulo anterior lo centre en Sesshomaru porque él no queria interactuar con los demás... al final tendrá que hacerlo porque tambien es un personaje del anime. Ya viene algo interesante con los demas no se esponjen. Sayonara y disfrutenlo

    Capítulo 6 parte 1

    Un avión procedente de Tokio descendió suavemente en el aeropuerto de San Francisco, Cal. En el viajaban los extraños y simpáticos personajes del anime “Inuyasha”. Precisamente el protagonista y sus compañeros, junto con Koga y sus lobos, incluida Ayame, y algunos de los “hijos” de Naraku. Habían disfrutado la primera parte de la travesía, con un pequeño incidente.

    Sango se había sentido soñolienta y se dejó caer lentamente sobre el hombro de Miroku, el cual la rodeó suavemente en un abrazo delicado. Y todo hubiera ido bien si no fuera porque… después le agarró otro lugar. Al principio la castaña no se había percatado del movimiento, y cerró sus bellos ojos un momento, pero… ¡PAF!, una sabrosa cachetada que hasta hizo brincar de sus asientos a las personas que viajaban con ellos.

    ¡Excelencia! — le dijo con enfado mientras se enderezaba y le propinaba la cachetada — ¡Ya va a empezar otra vez! ¡No puedo confiar en usted! — y lo miró con la molestia reflejada en sus ojitos mientras se alejaba lo más que podía del pícaro monje.

    Lo siento, — dijo Miroku sobándose el cachete. “Me gusta así de fiera, aunque me pegue” pensó mañosamente — no quería que te calleras de tu lugar, por eso… te detuve — y la miró con cara de inocente.

    Caerme… — le puntualizó ella aún enfadada — ¿hacia dónde si voy bien sentada y sujeta? No sea embustero.

    Kohaku y Kirara parpadearon sorprendidos. Aome, Inuyasha y Shippou miraron a Miroku con ojos serios y enojados. Kikyō y la anciana Kaede sólo pusieron cara de bobitas.

    Al llegar al aeropuerto siguieron las indicaciones para poder tomar el vuelo local a Las Vegas (no hay línea directa Tokio – Las Vegas).

    Bien, — dijo Aome mientras caminaban por el pasillo, después de haber sellado los pasaportes — ya no falta mucho para llegar.

    Es usted un caso perdido, Excelencia. — dijo Sango. La exterminadora llevaba a rastras a Miroku de la oreja, por poner cara de tonto con la recepcionista.

    ¡Sanguito no te enojes! — casi le salen las lágrimas de dolor — ¡Me duele! ¿Por qué te enojas si sabes que tú eres la única… que amo?

    Cállese y camine. — se sonrojó, pero lo soltó suavemente — Y no sea mentiroso. — y siguió caminando al lado de su hermano, sin siquiera querer ver a Miroku a los ojos.

    Él se enderezó y los siguió… a una distancia prudente para que Sango ya no se enojara y poder admirar su caminar. A todos les brotó su gotita anime al ver y oír esto.

    Oye Aome, — dijo Inuyasha después de ver… la escena tan cursi entre esos “dos mentirosos buenos para nada” — ¿allá también hay de esas cosas que comimos en el avión? — y se relamió un poco al recordar tan delicioso bocadillo.

    ¿Te refieres a las hamburguesas? — le preguntó la aludida. Él asintió. — Pues sí, es un platillo americano, y hay muchas cosas más.

    ¡Qué bien! — exclamó emocionado el Hanyō.

    No comas tanto Inuyasha, — le sonrió Kikyō — o perderás la figura.

    Eso digo. — dijo Shippou algo molesto. Iba abrazado por Kikyō — ¿No crees que ya tragaste demasiado?

    ¡No molestes enano! — le contestó Inuyasha con enfado, pero no lo golpeó, pues Kikyō aun sonreía e Inuyasha… se sonrojó un poco ante ella y mejor siguió caminando con Aome.

    Tomaron el avión, el cual en menos tiempo los llevó a Las Vegas. Todos miraban sorprendidos y con los ojos abiertos como platos a su alrededor. Los letreros luminosos en un idioma extraño, las “tragaperras”, las diversas áreas de juego, los variados locales comerciales… etc.

    Miroku hizo lo mismo… que acostumbra hacer. Las rubias mujeres le parecieron “las más bonitas que había visto en su vida”. Tomó las manos de la señorita de los pasaportes.

    Hermosa señorita — le dijo en tono conquistador — ¿No le gustaría…?

    Excuse me? — le contestó la chica mientras parpadeaba — Do you not speak english?

    Sango, ¿qué dijo? — volteó Miroku interrogante hacia la castaña… y recibió un buen zape de parte de ella, que lo fulminaba con la mirada.

    Volvía a notarse su presencia maligna y casi lo hace lo hace girar 360º del golpazo que le dio en la mejilla. Miroku cayó como fardo.

    ¡¡EXCELENCIA!! — le gritó enfadada mientras le propinó el golpe mortal — ¿Cómo puede ser tan cínico?

    Sango no te… — le iba a decir, mirándola muy asustado.

    ¡Cállese! — y lo golpeó en la cabeza esta vez, con su bolso de mano — ¡Mejor duérmase ya!

    Así que Miroku quedó tendido en el suelo, mientras Kohaku y Kirara pusieron ojos de puntito y la señorita parpadeaba asombrada. A los demás les brotó su gotita anime en lo alto de sus cabecitas.

    Aome se encargo de arreglar lo que tenían que arreglar, por algo las clases de inglés eran útiles. Koga, Ayame, los jóvenes lobos y los “hijos” de Naraku los alcanzaron en la salida.

    Bueno, — les sonrió a todos — en seguida vienen los vehículos que nos llevaran al hotel y…

    ¿Y Naraku? — intervino Hakudoshi preguntando con curiosidad y preocupación — ¿Ya esta ahí? (no por que lo quiera sino porque Naraku no les aguadara la fiesta).

    Eee… — dudó Aome — No. Como no pudo descontaminarse en su totalidad… — y sonrió como tontita — tuvo que quedarse con Moryumaru cerca del relleno sanitario municipal. — y le brotó nuevamente su gotita anime — Tuvimos que obtener permisos sanitarios para cuando él este aquí.

    ¿Y Sesshōmaru? — preguntó Kagura y suspiró un poco, mientras se llevaba una mano al pecho — Por mí Naraku puede ser enterrado en ese lugar — lo dijo más seria.

    Él estará en uno de los mejores hoteles de Las Vegas. Debe haber llegado desde hace tiempo. — puntualizó Aome sin quitar su sonrisa tontita — Ustedes se irán a otro hotel, y nosotros, junto con Koga, estaremos en uno mejor.

    ¡Keh! ¿Y por qué Sesshōmaru…? — iba a replicar Inuyasha pero… recordó — Olvídalo, ya me acordé.

    En eso llegaron tres grandes limusinas… bueno, dos grandes y una tamaño medio. Se les indicó cuales eran los que les correspondían.

    Nos vemos en la cena de recepción Kagura. — le dijo Aome — Ahí verás a Sesshōmaru.

    ¡Síiii! — hasta Byakuya se emocionó y Kagura lo miró con enfado — Ay perdón “hermana”, — le dijo en su tono raro — es que también me fascina.

    Ya sube al auto — le indicó Kagura con molestia y subió detrás de “él”, Kanna, Hakudoshi y Akago ya estaban adentro.

    El vehículo arrancó mientras los demás pusieron cara de “¡Qué horror!” con su gotita anime. Por cierto… Inuyasha llevaba a Miroku sobre su hombro, recordemos que tomó una siestecita, cortesía de Sango. Koga y compañía subieron a su limusina y Aome se despidió de ellos “¡Allá nos vemos!”. El Ōkami parecía bastante desconfiado y sorprendido por todo. Ayame lo jaló del brazo para obligarlo a subir.

    Oye Sango, — le espetó Inuyasha a la castaña en cuanto los lobos se fueron y Aome, junto con Kikyō, ayudaban a la anciana Kaede a subir. — ¿por qué te enojas tanto con este tarado? — señaló a Miroku — ¡Ya mándalo a volar!

    Lo que me molesta es que sea tan… sinvergüenza y coscolino. — contestó ella roja de la pena, y sin ver al ojidorado — ¿Por qué lo voy a mandar a volar si no es… nada para mí más que un amigo?

    ¡Keh! Me purgan tú y él, par de embusteros. — la miró con reproche — Si bien que te encanta que sea manolarga contigo… nada más.

    Mira quien habla de ser embustero… — ahora si Sango lo miró con enojo — indeciso mentiroso.

    ¿Yo? — el avergonzado fue otro — ¡A mi ni me gusta Aome! — se defendió.

    ¡Osuwari! — le gritó Aome, pues lo escuchó y… al suelo.

    ¡¡Aome!! — exclamó en cuanto cayó.

    Lo bueno es que soltó a Miroku a tiempo… para que Sango lo sostuviera en el aire.

    ¡Excelencia! — dijo preocupada, evitando que el mañoso monje también se llevara un buen golpe que lo hiciera dormir más.

    Así que ni te gusto ¿eh? — la pelinegra lo fulminó con su mirada achocolatada, mientras Kohaku parpadeaba de sorpresa y Kikyō sonreía al ver al pobre Hanyō en el suelo — Eres más cínico que el monje Miroku. Vámonos ya — sonrió Aome cambiando el gesto y dirigiéndose a los demás.

    Kikyō subió, seguida de Kohaku. Shippou ya estaba con la anciana Kaede adentro, y Kirara también.

    ¿Se encuentra bien Excelencia? — dijo Sango y miró con ternura a Miroku, que ya reaccionaba. Su mejilla aun estaba inflamada — Lo siento, creo que me pasé — le dijo apenada y casi le besa el cachete.

    No te preocupes… ¡auch! — se despabiló y se sobó la mejilla adolorida — El manchado fui yo… por cierto, ¿dónde estamos?

    En Las Vegas. — le sonrió Aome — Suban ya a la limusina.

    Sango ayudó a Miroku a subir. Y él… mejor no quiso hacerla enojar otra vez o capaz y lo mandaba hasta el centro de Las Vegas volando, pues pudo haber agarrado algo no permitido porque ella lo alzó un poco en su hombro. Inuyasha se levantó rápidamente y subió detrás de Aome.

    ¡Keh! Oye Aome no creas que… — y mejor cerró la boca al ver la cara de furia de la chica del futuro. La limusina arrancó.

    Por cierto Aome, — dijo Sango mientras Miroku iba “inocentemente” apoyado en su hombro, y con carita de estar muy a gusto tomando suavemente la mano de la exterminadora — ¿dijiste algo de una fiesta?

    Sí — respondió la pelinegra muy sonriente — será una cena baile de gala, nosotros nos hospedaremos en el Caesars Palace, en donde se encuentra también el salón de eventos en el cual se llevará a cabo la cena y el torneo mañana en la noche, que será el juego inaugural; a ver como se desarrolla el puntaje. Y tendremos otras actividades en el transcurso de un mes aproximadamente. Por hoy sólo la cena de gala.

    ¡Oh! — se sorprendieron Kohaku y Shippou mientras admiraban los hoteles por la strip — ¡Qué grandes son! — puntualizó Shippou y señaló varios de ellos.

    Mañana después del desayuno daremos un recorrido turístico por la zona. — explicó Aome a los pequeños, todos los demás también admiraban los grandes hoteles por los que iban pasando — Ahora descansaremos un poco y nos arreglamos para la fiesta.

    Llegaron al hotel y Aome se encargó nuevamente de todo. Sus amigos parpadeaban asombrados y extasiados ante lo impresionante del lugar. Hasta Miroku se olvidó de coquetear con la recepcionista y las demás huéspedes, e iba detrás de Sango, con sus manos en los hombros de ella, mientras señalaba las estatuas estilo romano de la decoración. El hall era amplio y bien iluminado.

    Sango, esto es sorprendente y de buen gusto. — decía extasiado. Al final señaló una estatua con rasgos femeninos — Aunque me parece que esas mujeres eran algo llenitas.

    Excelencia, — a esto último la castaña le lanzó una pequeña mirada de enojo y torció el gesto en un lindo mohín — ni a las estatuas respeta — y se cruzó de brazos.

    Listo. — dijo Aome — Vamos a nuestro cuarto.

    ¿Dormiremos juntos? — preguntó Miroku esperanzado.

    Esta vez Aome lo fulminó con la mirada y ni que decir de la cara de Inuyasha. Aparte Sango lo golpeó “delicadamente” en el cogote. Los demás pusieron ojos de puntito y les brotó su gotita anime.

    No diga estupideces Excelencia — le espetó Sango cuando lo golpeó.

    Monje Miroku, — le dijo Aome enojada mientras le hacía un movimiento significativo con un dedo, señalándose la sien — ¿qué tiene usted en el cerebro?

    Tarado — le ladró Inuyasha.

    No se enojen, — se enderezó muy serio sobándose el lugar donde Sango lo golpeó — solo era curiosidad.

    Fueron conducidos a sus habitaciones. Y ni bien se habían acomodado, los chicos en un cuarto, las chicas en otro y Kikyō con su hermana en otro, cuando… llamaron bruscamente a la puerta del cuarto de las chicas. Hasta Inuyasha se asomó para ver quien diablos iba a molestar.

    Sarnoso, ¿ya vienes a importunar a la gente? — dijo con enojo en cuanto vio a Koga — Respeta a tu loba novia.

    En eso llegó también la aludida, cuando Aome abrió la puerta.

    ¿Qué pasa Koga? — preguntó extrañada la pelinegra.

    A un lado Koga. — Ayame lo empujó bruscamente — Con permiso Aome, ¿me puedo quedar con ustedes?

    Pues claro, — contestó ella — pero…

    Dime Aome, — intervino el lobo — ¿cómo se les ocurrió pensar que una hembra se quedaría con tres machos en un mismo cuarto?

    Inuyasha seguía de chismosito y Shippou se asomó también al oír el ruido. Kohaku y Miroku desempacaban. Sango hacía lo mismo, y Kirara maullaba de gusto en la cama.

    ¡Keh! — casi se burla Inuyasha — ¡Pobre Ayame, con el jefe tan bruto y sus dos idiotas!

    ¡Cállate Bestia tonta! — le espetó el Ōkami — Y tú… — señaló a Ayame — no llores como vil mujer humana.

    ¡Koga! — le dijo Aome enfadada, pues Ayame si estaba un poco triste — ¡No seas grosero!

    Inuyasha salió a retar a Koga.

    ¿A quién llamaste tonto? — le dijo mirándolo enfadado.

    A ti, animal — le respondió el lobo en tono altanero.

    Se fulminaban con la mirada cuando… Koga recibió un golpazo en la cabeza e Inuyasha cayó al suelo como fardo por…

    ¡Osuwari! — le gritó Aome.

    ¡Eres un idiota Koga! — le espetó Ayame golpeándolo con su maleta — ¡El público lo pide y tú no puedes decirme las cosas amablemente!

    Y cerraron la puerta con estrépito, dejando a los dos animales en el suelo. Shippou se iba a reír pero… mejor cerró la puerta también. En cuanto reaccionaron, se vieron feo, y Koga se fue sobándose la cabeza e Inuyasha llamó la puerta de su habitación con enfado. Esta vez le abrió Miroku.

    Más vale que nos apuremos. — le dijo amablemente — Te va a sentar de maravilla verte un poco diferente.

    ¡Keh! Esa Aome… ya me las pagará. Tanto problema por una loba — dijo y entró.

    Pues ¿que pasó? — le preguntó curioso su amigo mientras cerraba.

    Shippou y Kohaku ya se estaban bañando. Los dos caminaron un poco, apartándose de la puerta y acercándose al baño.

    Es que los tarados de la producción habían dejado a todos los lobos en un mismo cuarto y pues… Ayame no puede estar con esos machos torpes.

    Pobrecita de la señorita Ayame. — opinó Miroku — Ya me imaginó a Koga y su “amabilidad”.

    Ese inútil… se me hace que sí siente algo por ella pero… es tan bruto y mentiroso como… tú — le dijo a su amigo.

    Yo he sido sincero con mis sentimientos. — le palmeó el hombro al Hanyō — Sango sabe cuanto la amo.

    Si claro. — le espetó con burla — Te encanta repartir tu “amor”.

    No reparto mi amor, — puntualizó el monje — sólo soy… un admirador de toda belleza femenina. Pero Sango es la mujer con quien quiero vivir lo mejor de mi vida, y que sea la madre de mis hijos.

    ¡Keh! Aún así la haces enojar por tus manías. — continuó diciendo Inuyasha — Y a mi me purga que los dos sean tan embusteros… consigo mismos.

    Bueno, si, tal vez si debo moderarme. — meditó su amigo — Pero sus atributos son los que me gustan demasiado… y esta mano maldita… — apretó su mano derecha.

    ¡Keh! Pretextos — Inuyasha se cruzó de brazos.

    Mira, mira, — ahora Miroku lo miró escrutadoramente — mejor sincérate contigo y después me cuestionas.

    ¿De que diablos hablas? — enrojeció el Hanyō un poco.

    ¿La señorita Aome o la señorita Kikyō? — lo miró fijamente — Defínete ya y me avisas.

    ¡Báñense ya cochinos! — Shippou pasó corriendo envuelto en una toalla.

    Ya pueden pasar — Kohaku también salió tras el kitsune.

    OK., gracias chicos. — les dijo Miroku con amabilidad — Adentro Inuyasha. — y le dio un “gentil” empujón metiéndolo al baño, porque el Hanyō se había quedado helado pensando en lo que tenía que decidir — Voy ayudar a los niños, báñate bien — y le cerró la puerta.

    ¡Keh! Oye Miroku… — quiso replicar reaccionando al fin, pero decidió que tal vez fuera bueno bañarse ya y despejar su cabeza.

    Mientras en el cuarto de las chicas…

    Los verdes ojos de Ayame estaban llenos de lágrimas. Aome y Sango la consolaban.

    No llores Ayame. — le dijo Sango palmeándole un hombro — Ese Koga es un bruto, barbaján, sinvergüenza y mentecato.

    ¡Es muy malo! — sollozó Ayame — ¿Acaso no puede ser más gentil?

    No te preocupes, — le sonrió Aome con ternura — me encargaré personalmente de hacerlo entrar en razón. Ahora date un buen baño mientras veo que es lo que te pondrás para la fiesta — y le indicó que pasara.

    Ayame entró al baño, mientras Sango y Aome checaban el equipaje. Sango tomó de entre sus ropas un largo y hermoso vestido fucsia con… un profundo escote, espalda descubierta hasta donde… la espalda cambia de nombre, y una coqueta abertura del lado derecho hasta medio muslo (más o menos como el que uso Nabiki en la película de “Nihao mi concubina” de Ranma ½).

    ¿Es necesario que me ponga esto? — se sonrojó — Esta muy…

    ¡Lucirás preciosa! — le contestó Aome con su linda sonrisa — Y el público lo pide… pero déjame decirte que los hay más descarados.

    ¿En serio? — y abrió de más sus lindos ojos — ¿Cómo puede haber mujeres tan exhibicionistas? No habrá quien aguante a su Excelencia — dijo más sonrojada, al pensar en la conducta del mañoso monje.

    Eso sí. — dijo Aome con sonrisa tontita — Habrá que ponerle su “estate quieto”, y tú eres la experta en eso.

    Ayame salió del baño, y ahora Sango entró para ducharse. Aome se encargó de arreglarla y dejarla muy linda.

    ¡Listo, luces muy bien! — le sonrió de nuevo a la loba — Ese vestido combina con tus ojos.

    Un hermoso vestido verde claro de suave caída, tipo túnica pero con unos lindos tirantes, cubría a Ayame. Aome le había soltado el cabello y le acomodó una banda del tono del vestido. La maquilló suavemente y le dio unos bellos aretes, pulseras y una cadena dorada. Para rematar, unas lindas sandalias de tipo romano, pero muy femeninas, también doradas. La loba se sonrojó un poco al verse así, como una humana.

    Por cierto — le dijo Aome mientras se preparaba también para bañarse — creo que en tu equipaje venía algo… que no es tuyo.

    Sango, que ya había salido del baño y empezaba a arreglarse, parpadeó cuando Ayame tomó de entre sus ropas… un traje masculino.

    ¿Es de Koga? — preguntó asombrada la castaña — Se verá muy elegante.

    ¡Ese par de… distraídos! — dijo Ayame y dobló suavemente el traje mientras sonreía — Guinta debe haberse equivocado de maleta. Iré a verlos o… Koga andará desnudo — y salió presurosa mientras Sango cerraba la puerta, y Aome entraba a bañarse.

    Sango terminó su arreglo. Aome la maquilló sutilmente y le levantó el cabello con un hermoso peinado. Se adornó con unos largos aretes negros, un bonito collar y pulseras a juego también. Y unas preciosas sandalias altas a tono negro y fucsia. El vestido le ajustaba de maravilla. Kirara maulló en señal de aprobación.

    ¡Por Dios Aome! — le dijo la castaña mientras admiraba su linda figura en el espejo — Es difícil caminar con esto.

    Date unas vueltas por aquí para practicar mientras termino de arreglarme, — le contestó su amiga muy sonriente — verás que luego las dominas.

    Y con los muchachos…

    ¡Qué fastidio! — dijo Inuyasha con enfado mientras trataba de acomodarse el cuello de la camisa que se puso — ¿Es necesario utilizar esto?

    No te quejes, que luces muy bien — observó Miroku mientras se veía al espejo — Además es una fiesta de gala, que no puedes ir con las mismas garras (sólo Naraku, pobrecito, porque no hay nada para él, jijiji).

    Inuyasha lucía unos pantalones corte casual, en negro, y una camisa roja de muy buen corte también, que acentuaban su plateada cabellera. Se puso unos zapatos negros de suave piel, en medio número más grandes, por sus “uñitas”. Miroku vestía un elegante traje azul marino, a tono con sus ojos, una suave camisa blanca con una corbata en otro tono de azul, y zapatos también azules. Se acomodaba la corbata y se admiraba de un lado a otro, comprobando que todo estuviera perfecto.

    Luce muy elegante Excelencia — le dijo Kohaku, mientras él y Shippou estaban sentados sobre la cama viendo televisión. Shippou cambiaba los canales alternativamente.

    Gracias Kohaku — le contestó el aludido mientras se daba otra vuelta.

    “Esta peor que si fuera una mujer” pensó Inuyasha viendo a su amigo con cara de molestia.

    Tú también te ves muy guapo. — continuó diciendo Miroku — Me imagino que tu hermana lucirá como una diosa con un hermoso vestido… — y puso cara de baboso pervertido al pensar en su amada exterminadora. A todos les salió su gotita anime.

    ¡Keh! Ya cálmate, enfermo — le espetó Inuyasha.

    ¿Y yo cómo me veo? — se señaló Shippou curioso.

    Ridículo — le contestó Inuyasha, y recibió un gentil coscorrón de Miroku.

    Te ves bien, pequeño. — le sonrió Miroku mientras Inuyasha se sobaba la cabeza — Hasta pareces un muñeco.

    Kohaku vestía un traje verde oscuro, a la medida, semejante al de Miroku; y Shippou llevaba un pantalón azul eléctrico y una linda camisita a rayas blancas y azules, solo que él no llevaba zapatos.

    El ridículo eres tú, tonto — espetó el kitsune al Hanyō, mirándolo con enfado.

    ¡Chaparro inútil, ya verás! — y casi lo agarra de la colita cuando… tocaron a la puerta y la abrieron.

    ¡Inuyasha! — se abalanzó Aome sobre él y le dio un abrazo — ¡Luces muy bien! — y se apartó un poco para verlo mejor.

    Ella lucía un hermoso vestido rojo strapless, un poco drapeado a la altura del pecho y con una suave caída hasta la altura de la rodilla, lindas zapatillas rojas y adornos dorados. El Hanyō puso cara de tonto cuando se dio cuenta de que Aome se veía… diferente.

    Señorita Aome — le dijo Miroku galantemente — luce espectacular.

    Sí, te ves linda — puntualizó Shippou con los ojos muy abiertos.

    Gracias chicos. — les sonrió Aome — ¿No vas a decirme algo, Inuyasha? — lo miró algo extrañada, pues él la veía con una cara de baboso como las que acostumbra a poner Miroku cuando le ve a Sango… lo que no debería.

    Sus amigos lo vieron con cara de” ¿No qué no?”

    Se ve muy bien señorita Aome — le saludó Kohaku aún sentado en la cama. En ese momento…

    ¡Inuyasha! — entró Kikyō, que también lucía un vestido rojo, pero el de ella traía unas coquetas manguitas, y era más largo y suelto — Luces muy bien — le dijo al tiempo que lo abrazaba un poco.

    El Hanyō parpadeó de asombro, pues Aome y Kikyō se veían casi iguales, por algo una es reencarnación de la otra.

    ¿No vas a decir algo? — le dijo la miko, mientras Aome lo miraba con cara de molestia.

    Miroku se adelantó y… tomó las manos de Kikyō.

    Señorita Kikyō, ¿le gustaría tener un hermoso hijo conmigo si Inuyasha no se decide? — le dijo en tono conquistador.

    La aludida retiró sus manos con suavidad, mientras Inuyasha fulminó a su amigo con la mirada. Shippou y Kohaku pusieron cara de bobitos y Aome parpadeó sorprendida. “Siempre es igual con usted, monje Miroku” pensó la chica del futuro.

    No, Excelencia. — le contestó con un poco de seriedad — Mejor respete a la que ya le pidió eso con sinceridad.

    A Miroku le dio el escalofrío de siempre… que Sango estaba allí con su presencia maligna y fulminándolo con la mirada.

    ¡EX CE LEN CIAA! ¿Cómo se atreve…? — decía Sango, pero en cuanto vio a su hermanito… — ¡Kohaku, que guapo estás!

    Y de un caderazo casi lo tira mientras le daba al aludido un abrazo cariñoso. Miroku reaccionó al momento y volteó a ver a su adorado tormento… poniendo su cara de idiota al notar el hermoso vestido que lucía el bien formado cuerpo de Sango, que cubría lo necesario y dejaba ver lo indispensable. Hasta se olvidó de los demás, que pusieron la cara de siempre al observar al mañoso monje mirando extasiado a la… anatomía de la castaña. Ella estaba acomodándole la corbata a su hermano.

    Eres todo un hombrecito, Kohaku. — le dijo melosa y lo apretó contra su pecho — ¡Mi caballerito ideal!

    Oye hermana, — le dijo el muchacho en un susurro, pues se mostró muy apenado cerca del… escote de su hermana — creo que su Excelencia también quiere un abrazo.

    Sango se enderezó y le lanzó a Miroku… una mirada coqueta.

    Luce muy apuesto Excelencia — le dijo con voz dulce.

    ¡Sango! — Miroku pensaba abalanzarse sobre ella y darle un abrazo más apretado que de costumbre pero… la chica le dio con su bolso en pleno rostro y lo mantuvo alejado mientras le decía casi susurrando:

    No puedo caer en sus brazos mientras que no se comporte como es debido — y volteó su lindo rostro con un poco de pena y rubor (¿Recuerdan el OVA de Ranma contra el Ave Fénix? Así como cuando Kuno pensaba abrazarla y Ranma chica le puso una tapa en la cara, mientras él agitaba sus brazos al aire, así quedó Miroku).

    Bueno, debemos irnos. — sonrió Aome con un poco de pena, interrumpiendo las ganas de Miroku de agarrar de más — Nos están esperando.

    Y tomó a Inuyasha del brazo izquierdo, mientras le sonreía a Kikyō.

    Vamos ya. Adelante Kikyō.

    La aludida se agarró del brazo derecho del Hanyō, que se sonrojó bastante con sus dos amores, y se dejó llevar. Sango se llevó a su hermano del brazo y le hizo a Miroku un lindo mohín diciéndole:

    Usted vaya por la anciana Kaede — Kohaku se mostró más apenado y ni siquiera quiso ver al monje. Kirara brincó a los brazos del muchacho y le dirigió al mañoso una cara fea.

    Yo te cuido Sango. — dijo Shippou mientras de un salto se agarraba de la cintura de la castaña — Miroku, quita esa cara de sonso.

    Y a Miroku le brotó un signo de enojo en la frente mientras fulminaba a Shippou con la mirada y el kitsune le sacaba la lengua. “Ya me las pagarás, zorrito aprovechado” pensó viendo como su amada se iba con Shippou agarrándola… de donde él quisiera agarrar. Así que se fue rápidamente por la anciana Kaede.

    Nota de la autora: Creo que las imágenes las pondré en un post aparte, o ver si puedo subirlas a mis álbumes, que ya no los encuentro en este nuevo formato de Fanficslandia. Les recomiendo buscar imágenes de Las Vegas en Google (comercial). Es para que vean como son los hoteles. Sigan divirtiéndose con esta historia que ya vienen cosas interesantes. Sayonara.

    P.D Las chicas podrán entrar al cuarto de los muchachos, ellos no a su cuarto, lástima por Miroku jejeje. Si hay algo que cuestionar que me avise un moderador para no volver a cometer errores, arigato.
     
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  12.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    [​IMG][​IMG]

    Esta es la entrada al Wynn, el hotel donde Sesshomaru se hospedó, es muy exclusivo en Las Vegas, y la de al lado es la zona de juegos en el aeropuerto. En cuanto puede subir mas imagenes las colocare. Y si algo estuvo mal que me avise un sensei para ya no cometer errores. Sayonara.
     
  13.  
    rhapsodic

    rhapsodic кучко. Comentarista empedernido

    Géminis
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    ¡La primera wii! *salta como si no hubiera un mañana* M encanta la manera en la que pones a Kikyo, y la manera en la que pones a Inu todo O.O cuando las dos lo abrazan y lo agarran *--*
    Todas las chicas debian de verse bellisimas, pobre Ayame, Kouga es un maldito animal ù_u
    Y sesshy, espero que escribas de el, me encanta cuando lo haces...
    ¡Bye amiga!
    espero conti!!!!
     
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  14.  
    Kai

    Kai Usuario VIP

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    Kyaaaaa que emoción...
    Se que llevo mucho sin pasarme pero, pero es tan lindo...
    Te juró que requetemato a Inu por decir qqeu no le gusta Kag...y Kikyo no pudo llegar en otro momento. Me los imagino a los tres andando ¡tan lindos! INu en el medio y Kag y Kikyo de lado a lado ¡que pida un deseo! (asi pasa aqui en Vzla cuando un hombre esta entre dos mujeres virgenes o viceversa)...
    Me encantó todas las conti...
    Kouga de bruto lo tiene de lobo. Sinceramente es tan amable hasta Inu le gana en amabilidad y no es muy cortes qeu digamos.
    Miroku se quedo vestido y alborotado....
    No vi ningun error y bueno lo de los parentesis te lo dije en el otro fic asi que no lo veo necesario el repetirlo...
    Espero la conti....
     
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  15.  
    Cinderella

    Cinderella Usuario común

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    O_O este capitulo me sorprendio, sobre todo por el trio amoroso.. (Ahome, Kikyou e Inuyasha)... Inu hablando de Miroku cuando el mismo no sabe que hacer!
    D: Koga no puede ser mas bruto por que el nobre no es mas largo ¬¬ pobre Ayame..
    Me Mato de Risa esa parte, DIOS! el Monje Miroku no puedes ser mas ... PERRO por que no es mas grande, HASTA A KIKYOU LE PIDE UN HIJO..
    Gracias por avisarme estubo muy interesate este capitulo^^

    Sayonara~
     
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  16.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    Vista exterior e interior del Caesars Palace, disfrutenla y agradezco sus post. Esta historia de comedia se pondra algo mejor no se la pierdan. Y por Sesshomaru... no lo extrañen, que ya le tocara seguir, esperen la fiesta. Y necesito por lo menos a 10 amigas para invitarlas a una "cena" con él dentro del fic, así que no duden en apuntarse via mensaje en perfil. jajaja Sayonara.
     
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  17.  
    Whitemiko

    Whitemiko Usuario común

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    O.o tu fic es increible lamento no haberme pasado antes!!!como me da risa la manera en que te refieres de koga jajaja eres muy buena, sigueme avisando!!!sería interesante ver eso en la vida real...perdón en el anime jejeje
     
  18.  
    blackrose18

    blackrose18 Usuario VIP Comentarista Top

    Piscis
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    Las imágenes de preferencia ponlas con link y súbelas en el mismo capítulo para no crear posts de más
     
  19.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

    Leo
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    Título:
    Un juego por la vida de... naraku?
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    2403
    hiiii de nuevo aqui esta la conti esta muy divertida espero q se rian como io jajajajajajajaja

    Capítulo 6 parte 2

    En el hotel Caesars Palace de Las Vegas se desarrollaría un evento de escala mundial. Un torneo de póker para decidir… la muerte de un terrible villano. Pero en ese momento se haría una fiesta de gala en honor a los personajes del anime número uno, “Inuyasha”. Así que todos ellos se estaban vistiendo elegantes para el gran acontecimiento.

    Y hablando de elegancia… en la habitación asignada para el clan lobuno:

    ¡PAR DE INÚTILES! — gritó Koga al tiempo que le propinaba a sus jóvenes camaradas un típico coscorrón — ¡QUE SE PIENSAN!

    ¡Perdónanos Koga! — dijeron al unísono Guinta y Hakkaku mientras les brotaban cascadas de lágrimas de dolor — ¡No lo volvemos a hacer!

    ¡Por supuesto que no, tarados! — les espetó con furia — Ahora irán por esa ropa…

    En ese instante tocaron a la puerta y escucharon una dulce voz femenina.

    Guinta, abre la puerta por favor.

    Es Ayame. — afirmó el aludido y se levantó del suelo, pues el golpe de su Comandante los tumbó — ¡Voy!

    Apúrate, — le gruñó Koga — seguramente trae lo que no es suyo.

    Oye Koga… — le dijo Hakkaku algo temeroso.

    ¡Qué quieres! — lo miró con enfado.

    Pues… — lo señaló con un dedo tembloroso — no tienes ropa.

    Efectivamente, el lobo estaba tal y como Dios lo trajo al mundo. Reaccionó al momento y volvió a golpear al pobre Hakkaku mientras Guinta saludó a Ayame diciéndole “Adelante”.

    Baboso, ¿por qué no me dijiste?

    Te estoy avisando — volvió a llorar Hakkaku.

    Koga se metió velozmente al baño para tomar una toalla y cubrirse. Ayame entró con la ropa de Koga por delante, y Guinta venía detrás de ella con cara de estúpido.

    Hola Hakkaku, — saludó muy amable — ¿dónde esta Koga?

    El aludido también parpadeó al verla, e igualmente puso cara de bobo.

    ¡Hola Ayame! — le dijo mientras le escurría la baba.

    La loba miró alternativamente a ambos muchachos, y se apenó un poco.

    Oigan, ¿se encuentran bien?

    En eso Koga salió del área del baño, cubierto con una toalla blanca que por lo menos dejaba ver su bien torneado abdomen y sus fuertes brazos. Fulminó con su mirada azul a los dos jóvenes lobos, al verlos en ese estado, y le habló bruscamente a Ayame.

    Menos mal que no tuve que ir… — y le arrebató el traje sin delicadeza.

    Por lo menos podrías agradecer — le contestó ella un poco enojada y apenada al verle… algo más de piel.

    Pero en cuanto Koga miró bien como se veía Ayame, se le cayó la ropa y parpadeó de asombro. Recordemos que Aome la arregló muy linda.

    ¡¿Qué te hiciste?! — dijo, abriendo la boca de más y hasta se olvidó del vestuario para verla de arriba a abajo.

    Koga… — le contestó bastante más apenada y haciéndose un poco para atrás, pues él caminó hacia ella — creo que debes arreglarte porque… no tienes ropa — y cerró sus verdes ojos avergonzada.

    Koga pareció reaccionar, y volvió a mirarse mientras la pobre Ayame se llevaba las manos a la cara y trataba de alejarse de él, que inconscientemente había querido abrazarla.

    ¿Qué? — dijo como saliendo de un sueño — Perdón — y ahora el apenado fue otro, que rápidamente se apartó y tomó su ropa.

    Guinta y Hakkaku no habían quitado la cara de idiotas viendo lo bonita que lucía Ayame. Ignorando un poco lo que en ese instante estuvo a punto de pasar, Guinta tuvo el atrevimiento de decirle a su Comandante:

    Koga, si no te gusta Ayame ¿podría yo casarme con ella?

    Al Ōkami le brotó un signo de enojo en su frente y golpeó a sus muchachos como siempre, olvidando nuevamente su ropa. Hasta la toalla se le cayó.

    ¿QUÉ DICES INEPTO? — les gritó con enfado — ¿QUIÉN TE DIJO QUE NO ME GUSTA AYAME? ¡Y QUITEN ESA CARA DE IDIOTAS!

    La aludida parpadeó un poco, mirando a los pobres jóvenes llorar nuevamente de dolor y al jefe con su cara de pocos amigos. Ayame iba a sonreír y abrazar a Koga pero… se dio cuenta de que el desvergonzado no se había percatado de que ella seguía ahí. Así que enrojeció una vez más de pena y enojo.

    ¡Koga! — le gritó — ¿Qué no tienes vergüenza? — y desvió la mirada.

    ¡Ayame! — volvió a decir él mirándola… y notó lo que le había ocurrido — ¿Por qué estas aquí todavía? — se mostró apenado y levantó la toalla para cubrirse otra vez.

    A un lado. — paso la loba entre los llorosos jóvenes que volvieron a abrir la boca, y se acomodó ágilmente en la cama del líder prendiendo la televisión — Arréglense porque se hace tarde. Me quedó aquí para que nos vayamos juntos. Inuyasha, Aome y sus amigos ya casi han de estar listos.

    Los tres machos parpadearon asombrados.

    ¿Qué te vas a quedar? — le dijo Koga, volviendo a su carácter habitual — ¡Ah no! ¿No ves que vamos a vestirnos?

    Ella le lanzó una verde mirada de furia… y Koga casi se hace chiquito, pues no está acostumbrado a que Ayame rete su autoridad.

    ¡Apúrate y no me cuestiones! — le contestó enfadada — ¡Ni quien quiera verlos desnudos! — y volteó a ver nuevamente la tele mientras susurraba — Los machos son unos tarados.

    Así que los lobos se asearon y arreglaron mientras la loba se divertía viendo un buen show en la televisión. Un poco más tarde ya estaban listos para salir. Los chicos vestían pantalones kakis y camisas guindas, con zapatos de suave piel café. Koga vestía un pantalón café más oscuro, una camisa amarilla clara en buen corte y una linda corbata a juego. Como no sabía acomodarla casi se ahorca con ella.

    ¡Al diablo con esto! — gruñó Koga tirando la corbata.

    Permíteme. — le sonrió dulcemente Ayame y le acomodó suavemente la corbata — Te ves muy bien — le dijo coqueta, y lo miró brevemente con sus lindos ojos verdes.

    Ayame… — Koga se apenó muchísimo y casi la quiere abrazar otra vez. Pero… ella sólo lo tomó del brazo derecho mientras le decía:

    Vámonos ya. Aome y los demás nos esperan.

    En el hall del hotel se encontraban nuestros amigos esperando a los lobos. Inuyasha sentado entre la linda Kikyō y la dulce Aome, con la cara enrojecida de la pena, pues tenía calor, las chicas lo miraban con mucho amor; Sango al lado de su hermano, el cual llevaba a Kirara en brazos; Shippou estaba sobre la exterminadora, sentadito en sus piernas y abrazado cariñosamente por ella; la anciana Kaede estaba sentada en un cómodo sofá y Miroku… caminaba un poco, detrás del asiento donde la castaña se había sentado, y fulminaba al kitsune con la mirada. Shippou le hacía gestos feos, Sango parecía no darse cuenta de nada. En eso… llegaron los lobos.

    ¡Hola chicos! — saludó Aome y se levantó, obligando a Inuyasha a levantarse con ella. Kikyō lo soltó suavemente.

    ¡Hola Aome! — agitó Ayame una mano en respuesta al saludo.

    Koga se soltó de ella y fue a saludar… personalmente a Aome.

    ¡Aome, te ves…! — decía, pero Inuyasha se interpuso en su camino.

    Sarnoso, ¡ya vienes a molestar y no respetas a tu prometida! — le espetó con enfado.

    ¡Cállate Bestia! — le contestó y… parpadeó al ver como lucía el Hanyō — Te ves ridículo.

    Pues tú luces horrible — le respondió en tono grosero.

    Por favor, ¿pueden callarse los dos? — se interpuso Aome entre ellos, y a los dos los miró enojada. Claro que prefirió abrazar un poco a Inuyasha — Si no se calman…

    Ayame miraba a Koga con enfado, pero Guinta y Hakkaku se acercaron a donde se encontraba Sango, susurrando un poco alto:

    ¡No cabe duda de que esta mujer es suculenta! — mientras ponían cara de hambre.

    Miroku se acercó también y tomó a Sango de los hombros. La muchacha puso cara de sorpresa y miedito, cosa rara en ella, y Kohaku se levantó rápidamente, junto con Shippou, que se escondió detrás de él. Con ese vestido que deja al descubierto su linda y suave piel, a cualquier “lobo” le daría hambre.

    Oigan chicos, — les dijo Miroku — guarden su distancia que ya comerán en la fiesta. Además, esta hermosa mujer no viene sola.

    Cálmense. — les dijo Ayame con autoridad y con los brazos cruzados — Ya llegará la hora de cenar, así que más les vale controlarse.

    Kikyō se levantó y volvió a tomar del brazo a Inuyasha, saludando a todos.

    Buenas noches lobos. — les sonrió — Creo que ya debemos irnos.

    Koga parpadeó un poco al notar el parecido entre la chica del futuro y la miko. Inuyasha volvió a enrojecer, y los otros lobos también se asombraron.

    Vamos para allá. — dijo Aome, y entre ella y Kikyō obligaron al Hanyō a caminar — La limusina espera para llevarnos al casino.

    Oye Aome, — le dijo Sango levantándose y esquivando ágilmente el abrazo que el monje pensaba darle. El pobre se quedó con los brazos al aire — ¿qué no la fiesta es aquí?

    Miroku puso cara de resignación y le dio cortésmente su brazo a la anciana Kaede para ayudarla, Ayame volvió a tomar a Koga del brazo y sus muchachos suspiraron, “Inuyasha las tiene hasta de dos” pensaron los jóvenes lobos. Kohaku, Shippou y Kirara caminaron junto a la castaña.

    Sí, — le contestó Aome — pero haremos nuestra entrada triunfal.

    Llegaron al área del estacionamiento y se les indicó cuales serían los vehículos que los conducirían al lugar del evento. Miroku ayudó a la anciana Kaede a subir al auto, Inuyasha ayudó a Kikyō, y Kohaku se fue con ellas. Los lobos subieron a otro auto.

    ¡Nos vemos en un rato! — les dijo Aome.

    Sango le dio un cariñoso beso a su hermano, mientras el pobre chico volvía a apenarse, es que su hermana se agachó un poco para besarlo y pues… el escote mostraba algo más.

    Ahorita te veo hermanito — le dijo amorosa en cuanto Kohaku subió a la limusina.

    Inuyasha miró de reojo a Miroku, al cual le salió un suspiro de… resignación, porque su amada quiere más a su hermano que a él. El Hanyō por poco se ríe.

    Bien, — dijo Aome, también mirando con un poco de pena al monje — ahora nos toca a nosotros. — y tomó nuevamente el brazo de Inuyasha, que volvió a enrojecer.

    Esta vez Sango no se escapó, y agarró suavemente del brazo derecho de Miroku, mirándolo cariñosa.

    Compórtese Excelencia. — le sonrió con ternura — Sea un caballero.

    El aludido puso cara de satisfacción y le tomó delicadamente la mano.

    Sabes que soy caballero — le dijo muy galán.

    ¡Keh! — interrumpió Inuyasha — Si como no.

    Inuyasha, — lo miró Aome con un poco de reproche — compórtate tú también.

    Subieron al auto. Las chicas primero, ayudadas por los muchachos. Miroku puso a prueba su autocontrol al ver bien el escote sugerente de su amada exterminadora. Shippou y Kirara subieron de un salto tras ellas y a lo último los caballeros.

    Bueno, — sonrió Aome mientras el vehículo arrancaba — Inuyasha y yo bajaremos primero. Monje Miroku, usted con Sango, y por favor… no lo vaya a arruinar — le puso cara seria.

    Señorita Aome, me ofende. — contestó el aludido con tono ofendido, sin soltar las manos de la castaña — Soy incapaz de hacer algo indebido.

    Ella también sostenía sus manos con delicadeza y firmeza, pues el mañoso monje le había querido agarrar la pierna descubierta, y puso los ojos en blanco un momento.

    Excelencia, — le dijo dulcemente — usted sólo haga lo que es debido — “Más le vale que no lo eche a perder” pensó, y le sonrió con sonrisa bobita.

    Descuida, — sonrió él con un poco de pena. “No se cuanto pueda aguantar… es que todo se le ve bien” pensó mañosamente — soy un caballero, ya lo verán.

    Aome también sonrió como tontita y con su gotita anime, e Inuyasha miró a Miroku con… burla y enojo. Shippou y Kirara pusieron ojos de puntito. En poco tiempo llegaron al acceso principal del Gran Casino del hotel.
     
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    Cinderella

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    *-* Wao, esto ya es costumbre: ME FASCINO; LO AME! dios..
    Koga hasta cuando dejaras de ser un tarado, hasta los lobitos te la quieren robar xDD:
    hahahha me mato esa parte, que atrevido! Aunque nadie sabe lo que tiene.. HASTA QUE BIEN UN TARADO Y SE LO LLEVA. x'D
    Miroku probando su autocontrol? eso va a estar bueno!
    Quiero que salga ya Seshomau :c y cenar con el (?)
    Estuvo genial, gracias por avisarme^^

    Sayonara~
     
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