Un corazón Negro, tomando su color...

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Alita, 5 Junio 2009.

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    Alita

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    Un corazón Negro, tomando su color...
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    Re: Un corazón Negro, tomando su color...

    Un corazón negro tomando su color…

    Capítulo 5



    Pasan tres largos días en los que la chica no ha presentado ninguna señal de movimiento. Ya hasta cabe la teoría de que en realidad se encuentra en coma, cosa de la que el rubio no esta del todo convencido; sus esperanzas no lo abandonan.


    Es una mañana esplendida y todo indica que es perfecto para salir a pasear un rato. Eso mismo piensa el Kitsune [1], que en ese preciso momento, sale de su apartamento con su tan conocido comportamiento positivo. Camina a paso rápido hasta dar con la Florería Yamanaka, por lo que decide llevarle un pequeño detalle a su compañera internada.


    Comienza a adentrarse con mucha seguridad al pequeño local para luego poder examinar con cuidado lo que podría llevarle a su querida amiga. Observa atento cada rincón del establecimiento; cada lugar se encuentra bien adornado, siempre con un arreglo floral diferente.


    El joven rubio se inclina un poco y coloca su brazo por detrás de la espalda mientras que con la mano derecha posa su dedo índice en su barbilla. Se frota serenamente señalando encontrarse pensativo al igual que un tanto concentrado; y así, sitúa sus ojos en cada modelo. Se desliza cuidadoso hasta toparse con unos hermosos orbes azul celeste que lo miran atento y con una mueca rara. Él reacciona reacomodándose de golpe, cosa que provoca en la chica una esboce una media sonrisa un tanto altanera.


    —¿Qué se te ofrece, Naruto? —inquiere la joven en un tono un tanto pícaro.


    —B… bueno, yo… busco un arreglo floral p… para una a…amiga —argumenta el Uzumaki titubeando nervioso por el rostro que presenta la de ojos azules.


    —Y cuando te refieres amiga, ¿hablas de ella, verdad? —interroga la chica de manera tunante, arrimándole un sonido misterioso al pronunciar ‘ella’. Mientras, el chico del Kyuubi derrama ríos de sudor y de sus mejillas comienza a emitirse lo que parece ser un sonrojo.


    —N… no, Ino… por favor, no juegues. ¿Y… yo y S… Sakura-chan?... es ab…ab…absurdo —contesta Naruto titubeando tal y como lo hace su compañera Hinata.


    La Yamanaka comienza a carcajearse ante el comentario del rubio, logrando así que éste se enojara y la fulminara con la mirada, mas sin embargo no es suficiente para que parara.


    —¿Qué es tan gracioso, Ino?


    —Jajaja… Yo jamás dije que nada sobre… jeje… —hace una breve pausa para poder calmarse y colocar una mueca algo sagaz— Yo jamás dije nada sobre Sakura; más bien ¡tú!…—apuntando al Uzumaki acusadoramente—… te delataste —Naruto en esos momentos se siente la persona más pequeña del mundo por lo que no puede evitar ocultar un enorme sonrojo que es claramente más intensificado que el anterior.


    —Está bien ¡ya! Lo admito: ¡Son para Sakura-chan! —acepta vociferando a todo pulmón dejando casi sorda a la de ojos celestes—¡Ahora sí!, ¡¿puedes atenderme?! —ahora más que nervioso suena enojado.


    —Bueno, bueno; cálmate, que no hace falta que grites —se queja Ino pellizcándose el entre cejo algo resignada y aturdida con una venita en la frente y la vista gacha— ¿Qué elegiste para ella? —cuestiona la rubia con los brazos cruzados.


    —Ése de allá… —responde el Kitsune con mucha seguridad y disimulando un poco de indiferencia; señalando un conjunto de flores que forman un hermoso ramo de claveles, tulipanes y lirios.


    ****


    Y así, con mucha decisión en cada uno de sus pasos, el de cabellos dorados sigue su camino rumbo al sanatorio de Konoha, que no queda muy lejos de su posición.


    El joven entra al hospital en donde todo mundo lo saluda, ya que es de esperarse el siempre encontrarse con Naruto en el hospital para visitar a su querida compañera. Camina por los largos corredores de aquel lugar, en los que no puede evitar cruzarse con algunas personas, quienes no dudan en hablarle para saludarlo, a lo que el chico responde con una enorme sonrisa; de aquellas que lo caracterizan.


    Finalmente encuentra la habitación de la chica en la que yace dormida. Entra y la observa.
    Su estado físico se encuentra mejorando… considerando que sus heridas ya están por desaparecer, cosa que proporciona buenas noticias para el chico hiperactivo. Camina a paso lento en dirección hacia ella, disfrutando de la belleza de su rostro; que para él, es equivalente a la de una diosa. Llega a situarse enfrente de la Haruno y posiciona las flores en un pequeño florero que, sin dudar, compró para la de ojos jades.



    —Hn… —lanza la chica un leve gemido. El chico la observa con los ojos abiertos de par en par, la alegría comienza a inundar su cuerpo y no puede evitar un sonido de emoción.


    En eso, ella comienza a moverse de una manera no tan precipitada, pero a la vez con delicadeza. Él se asusta un poco, eso es lo primero que ella ha logrado hacer desde que llegó… no puede creerlo, seguramente no tarda en despertar y eso le da una felicidad indescriptible al de ojos azules.


    Sus movimientos son algo rítmicos, suaves y extraños a la vez; hasta que se detiene en seco boca arriba. La mano que yace establecida a un lado de ella, se levanta con lentitud y se dirige a su rostro. Comienza a frotarse algo desesperada los ojos, poniendo al Uzumaki algo impaciente. Retira su extremidad con algo de brusquedad; y así, no tan desesperada, abre los ojos milagrosamente. Sus orbes se encuentran entre abiertos por los molestos rayos del sol.


    Mueve la cabeza con una mirada confundida hasta posarse en la figura de Naruto, que igualmente mantiene su vista en ella. Ella no duda en levantar un poco su cuerpo, para poder sentarse en la cama… ya que mantenerse en la misma posición durante días es incómodo; sin mencionar algo doloroso.


    —¡Sakura-chan!, ¡al fin despertaste! —grita el chico Kyuubi con los brazos extendidos en el aire y mostrando una facción de contento.


    —¿Na… Naruto? —encuesta la joven de melena rosada con inseguridad, pero que luego se da por percatada que es su fiel e hiperactivo amigo. Entretanto, se abalanza hacia él para llevar a cabo un abrazo, cosa que el chico no duda en corresponder.


    —Me da mucha alegría verte así… —dice el rubio con una sonrisa en el rostro.

    De pronto, alguien se hace aparecer en la entrada de la sala y Sakura con curiosidad voltea hacia la puerta. La de cabello rosa observa que es su querida amiga Hinata; quien se acerca con timidez a ella.


    —Sakura-san, ¿ya… te sientes me… mejor? —pregunta la chica de forma humilde frente a su compañera, mientras ésta le manda una gran sonrisa que responde a su interrogatorio.


    —Hinata-chan… Según lo que me dijo Ino, tú estabas en una importante junta con los del consejo; y que además estabas al cuidado de un paciente importante… pero ella no me quiso decir quien —comenta el chico zorro con su típica mirada de curiosidad, provocando que la de cabellos negros se sonrojara.


    —Emm… s… sí lo estaba —juega con sus dedos nerviosamente— Pero en un rato lo… lo llevarán… a… a la cárcel… —menciona la de ojos perlados tratando de sonar segura; cosa que es inevitable con el Uzumaki presente.


    —¡¿A la cárcel?! —inquieren los dos al unísono, bastante sorprendidos.


    —¿Y por qué? ¿quién es? —demanda la Kunoichi, sus facciones muestran mucha curiosidad al mismo tiempo que asombro.


    —B… bueno, pues es… Sa… Sasuke Uchiha —dice un poco nerviosa la Hyuuga. Tras haber escuchado esas palabras, el semblante entrometido y sorpresivo de la Haruno cambian drásticamente a uno furioso y con resentimiento.


    —Uchiha… —musita la de melena rosada entre dientes.


    Los recuerdos de aquella pelea regresan con mucho odio incluido. En sí, la definición de lo que se escucha como batalla, no es nada comparado con lo que se vive dentro de ella. Si uno se percata de lo que se contempla, o bien, se contempló en esos momentos de adrenalina, se tomaría en cuenta que la muerte vendría siendo el clímax de ésta.


    El dolor, la ira, la sangre, la fuerza descomunal, la energía, los mil y un insultos que se transmitieron durante su intervalo; fue uno de los momentos más complicados de su vida. Le dolió el tratar de pelear con alguien que una vez amó —aunque sólo fuese un deslumbramiento—,con quien pasó sus últimos momentos de infancia y que, después de su huida, no fue nada más que cenizas llevadas por el viento.


    Y al examinar todos sus recuerdos, se hizo presente uno de los impulsos que por poco cometía.
    La furia dentro de aquella lucha se fue extendiendo aún más a medida que transcurría; hasta que en un momento, un deseo de sangre fue invadiéndola poco a poco…
    Una ambición tan fuerte conducida por la furia la estaba dominando, y exactamente, la iba a conducir a propiciar la muerte del Uchiha.


    Mas sin embargo, la falta de chakra no permitía el poder llevar a cabo la tentación que su cuerpo suplicaba. La debilidad era lo que ella más odiaba, el parecer una niña indefensa siempre fue su talón de Aquiles… pero de cierto modo el insistir fue siempre y sigue siendo su fuente de poder. Aunque de cierta forma, se extraña de que ni siquiera uno de sus ataques más fuertes y por poco mortales, no fuese suficiente.


    —Sakura-chan, ¿te encuentras bien? —interpela el Kitsune mostrando mucha preocupación tanto en su rostro como en su tono.


    —Sa… Sakura-san… des… despierta por favor —suplica la de ojos grises tambaleando levemente el cuerpo de su compañera. Sakura, instantáneamente sale de sus pensamientos.


    —Lo… lo siento, Hinata. Es sólo que me distraje un poco… No te preocupes, estoy bien —asegura la ninja médico de cabellos rosados con una muy convincente sonrisa falsa. El Uzumaki y la Hyuuga no oponen objeción alguna e incumben con el mismo gesto.


    —Hinata-chan, ¿cuándo crees que Sakura-chan pueda salir de aquí? —curiosea el de ojos azules mirando a la de cabellos azulados.


    —Bu… bueno, yo creo que en… en cuanto le realicemos unos exámenes… te podré de… decir —explica la heredera del clan Hyuuga con un gran sonrojo brotando de sus delicadas mejillas.


    —De acuerdo… —finaliza el rubio con un suspiro algo inconforme con su respuesta.


    Momentos después, la entrada de la habitación empieza a abrirse dejando percibir del otro lado la silueta de una mujer de edad algo avanzada —pero aparentemente joven— de cabellos rubios sostenidos por dos coletas bajas; y que trae consigo puesto una gran bata blanca. En cada una de las mangas, se localiza la insignia del país de fuego. Comienza a adentrarse con pasos firmes a la sala, para luego detenerse justo en frente de la de ojos verdes y dirigirle un gesto de superioridad pero de confianza.



    Sakura POV (Point of View)


    —Buenos días, Sakura. Me alegra que al fin hayas despertado. ¿Cómo te sientes? —me saluda mi superiora con su característica voz. No saben cuánto me alegro de haber vuelto.


    —Mucho mejor, gracias —exclamo con una linda sonrisa. Ella solamente me responde con un “me alegro”.


    —Sakura-chan, ¿tienes hambre?... No has comido en varios días —inquiere mi distraído amigo con un poco de insomnio.


    —La verdad, no mucha… —miento frotando ligeramente mi vientre. No me gusta mostrarme impaciente ante nadie, aunque ahora mismo me muero por devorarme hasta mi almohada. Pero no debo parecer muerta de hambre. No obstante, mi estómago me delata emitiendo un sonoro rugido, que muestra mi inquietud. No puedo evitar que de mis mejillas brote un color carmesí, por lo que él esboza una sonrisa burlona.


    —Jeje… Creo que tu estómago dice todo lo contrario… ahora te traigo algo de comer—finaliza mi fiel compañero de cabellos dorados saliendo del lugar.


    —Bien, ahora que estamos sin interrupciones, será más fácil el examinarte… —dice mi maestra un tanto victoriosa en su tono—… por favor, quítate la bata y las vendas, Sakura —más que orden suena como a una petición. Yo accedo gustosa acomodándome mejor en la camilla.


    Antes de deshacerme de estas prendas —que cubren mi vientre, pecho, hombros, espalda, brazos, piernas y otras partes—, Tsunade-sama se dedica a cerrar completamente las cortinas de la ventana que abren paso al panorama de lo que es la cuidad de Konoha; al igual que también cierra las persianas del ventanal que se encuentra del otro lado de la habitación y que dejan ver el pasillo del hospital al otro costado.


    Hinata —ya tranquilizada gracias a la ausencia de mi amigo—, se acerca a mí para después ayudarme a despojarme de la primera prenda que me cubre, que viene siendo mi albornoz; hasta poder proseguir con el vendaje.


    Hasta tener al descubierto todo lo que se encuentra por encima de mi cadera, Tsunade-sama se dedica ahora a examinarme con todo el cuidado que siento que puede proporcionar; pasa sus dedos por toda mi espalda con mucha delicadeza hasta alcanzo a percibir unas leves pero sobre todo lindas caricias; podría decir que hasta siento algo de placer ante el contacto. Me sorprende mucho viniendo de ella, ya que ella siempre es de mostrar fuerza sobrehumana a toda costa.


    Al cabo de unas horas —en las que me aplicaron diferentes exámenes, entre ellos de sangre—, la Godaime se dedica únicamente a curarme con su inigualable habilidad médica, haciendo que se rehabiliten casi por completo mis heridas al igual que mis fuerzas.

    —Pero aún así, debes quedarte unos días más para que puedas reposar. Te prometo que te vas a sentir mucho mejor cuando salgas de aquí —asegura mi maestra y entrenadora: Tsunade-sama.

    Momentos después, ella junto con Hinata se retiran dejándome tal y como me encontraron cuando llegaron, claro que con menos vendas.




    Fin de Sakura POV (Point of View)




    —Mis disculpas más sinceras, jóvenes. Pero lamentablemente, éste ascensor es utilizado únicamente para pacientes… me temo que tendrán que transitar por ése camino —apuntando al lado este del pasillo—, si quieren llegar a la planta baja —explica una joven enfermera de cabellos azul celeste y ojos amarillos a unos ANBU.


    —De acuerdo, señorita. Gracias de todos modos… esperamos no haberle causado mucha molestia
    . Con su permiso —se excusa el líder del pequeño grupo con una pequeña reverencia.


    El mismo joven alza ligeramente su brazo derecho e inclina sus dedos medio e índice, de tal manera que señala hacia el punto donde la chica les había mencionado anteriormente, indicando así proseguir con su ruta. Los otros acompañantes no dudan en obedecer la indicación, y avanzan con tranquilidad. Sin embargo, una pequeña carga que transportan les impide llevar a cabo su mandato.


    —¡Vamos!, ¡camina! —exige uno de ellos halando a un joven que se re
    húsa a proceder. Él se mantiene cabizbajo mientras que sus manos se encuentran inmovilizadas, gracias a que unas fuertes esposas reforzadas de chakra no permiten el flujo de energía en su cuerpo; le resulta imposible activar un Jutsu. Así que, resignado, avanza con pesadez a donde lo guían mientras que interiormente maldice una y otra vez.

    ----------------------------------------------Aliandy despedida...

    Finalmente les traje la continuación, tuve que hacer unos ajustes con la ayuda de mi amiga Kuroi Sakura para poder arreglar algunos asuntitos en tanto a uno que otro detalle para mayor comodidad y entendimiento.

    Y bueno, va dedicado a mi amiga animaniaka. Amiga, eres de lo mejor Tqmm. ^^

    [1] Kitsune: significa zorro en japones. :3

    Jeje, ahora sí me despido, ya que no sé que más poner xD... Adiós :)
     
  2.  
    Laile

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    Re: Un corazón Negro, tomando su color...

    ¡¡Hola!!, primera hehe jeje, al fin, bueno que puedo decir tú historia es super buena, e interesante cada vez me sorprendes más, de verdad, y la historia también jaja xD, lo que me sorprende es como es Sakura pero bueno ya...

    Bueno el fic esta super interesante, u.u algo que me dejo como decir u__U, me sorprende la actitud de Naruto se comporta tan maduro cosa rara, pero eso lo hace mejor de lo que ya es... al fín desperto Sakura XD, me tenía preocupada pensaba que no iba a despertar o peor que moriría jeje xD, algo que me tiene mal ¿Cúando aparece Sasuke denuevo?, osea ya es mucho tiempo que no lo veo hay :rolleyes:, ya mujer ponlo...

    Bueno amiga te veo en la continuación de tú fic, ¡¡Bye!!
     
  3.  
    Alita

    Alita Entusiasta

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    Re: Un corazón Negro tomando su color...

    Un corazón negro tomando su color…
    Capítulo 6



    Sakura POV (Point of View)


    *¡Que aburrido!* —grito mentalmente. No puede ser, no llevo ni cinco minutos desde que Tsunade-sama se fue y ya me estoy quemando viva del aburrimiento, y lo peor de todo es que se le “olvidó” volver a abrir las cortinas antes de irse. Es una enorme oscuridad aquí adentro, y claro que el silencio está de cómplice en esta situación.


    Ahora siento esta habitación más fría de lo normal. Mis brazos y piernas comienzan a escamarse al igual que mi piel está empezando a temblar ligeramente. Lo peor es que mi sábana no es lo suficientemente gruesa como para poder cubrirme de este clima.


    Pierdo mi vista en un punto indefinido del techo como si nada pasara, como si el estar aquí no fuera lo más aburrido del mundo, y vaya que resulta ser todo lo contrario. Momentos después, ciento unas extrañas sensaciones en mi espalda, como si me ardiera y me diera comezón al mismo tiempo. ¡Como me molesta estar herida!. Pero al parecer, la picazón es lo que más me molesta ahora; así como si cientos de bichos caminaran por mi espalda mientras que poco a poco mis piernas se van entumeciendo.


    ¡Ya no aguanto más!


    Me siento en la camilla de golpe y con rudeza para luego poder sentarme un poco más tranquilamente. Pero ahora mi mano amenaza en pasarse a mi espalda y así poder finalizar con esta incómoda sensación; pero obviamente que no debo permitirlo, de otra forma se podrían abrir mis lesiones y es lo que menos quiero, ya que me tendría que quedar más tiempo si fuese así.


    Volteo mi vista hacia la ventana, es deprimente la falta de luz en esta habitación, será mejor que la abra. Me deslizo ligeramente por la camilla hasta llegar a la orilla, me sostengo del borde y de un empujoncito me levanto para caer en el suelo de pies. Mis piernas se sienten débiles, pero yo las obligo avanzar hacia la ventana.


    Sí, duele, pero aún así no voy a rendirme, he sufrido peores dolores que este, así que no permitiré que se vuelva un obstáculo para no cumplir mi objetivo: abrir las malditas cortinas.


    —¡Vamos! —animo a mi pierna para que avance, y como buena chica comienza a moverse hacia el frente. Y al final dí mi primer paso, jeje… será mejor intentar el segundo. —*¡Auch!* —me quejo en mis interiores. Si pensaran lo mucho que me costó dar el primer paso, luego de estar aquí días en una camilla, es abrumador.


    Ya luego de… creo que unos quince o veinte minutos, ¡Bah! ¿Quién los cuenta? Bueno, el punto es que al fin pude llegar a la ventana. Procedo a abrirlas rápida y bruscamente. Sé que no es forma de tratar a las pobres cortinas, pero es que el dolor me está matando, además que mi paciencia se esfumó hace rato; ahora me desquito con ellas sin piedad alguna.


    —Bien, ahora sigue… la del otro lado —digo con pesadez. Imagínense, luego de casi arrancarme el cabello desesperada por caminar hasta la estúpida ventana, me falta todavía la otra. Grrr… este no es mi día.


    Ya luego de una media hora más, creo, —De una dolorosa batalla entre Yo vs. Piernas. En la que yo salí victoriosa, por supuesto—finalmente pude destapar las persianas del ventanal que me permite ver el pasillo del otro lado. Me siento terrible, pero cumplí con lo que me propuse. En este momento me siento como una niña de cinco meses que acaba de aprender a caminar. Ahora me giro lentamente para devolverme a mi cama.


    Sin embargo, antes de que pudiera siquiera girarme, por el otro lado de la habitación comienzan a aparecer unos hombres con ropas que los caracterizan como: Cazadores Especiales ANBU. Mmm… ¿Qué harán aquí?.


    Creo yo, que el que va delante de ellos es el líder, seguido por otros dos que vienen por detrás. Puedo ver que ellos llevan a alguien, pero no puedo verlo, ya que se ubica entre los otros dos sujetos, así que no puedo distinguirlo con claridad. Es raro, se detuvieron en seco justo en frente de mi cuarto, parece que el líder está conversando con alguien, pero no sé de quien se trata porque la puerta cubre al individuo.


    De repente, uno de los ANBU que se encuentra atrás del jefe, empuja con salvajismo al chico que se encuentra entre ellos dos. El joven se hace para atrás y ahora puedo verlo mejor, es de cabello negro y piel blanca… ¡Esperen!, ¿Cabello negro y piel blanca?, es:


    —Uchiha… —susurro entre dientes con mucha furia. No obstante, pronto comienza a girar la cabeza. Creo que se ha dado cuenta de que yo lo estoy observando.


    Cuando choca su mirada con la mía ciento como una conexión, algo extraño. ¡¿Pero que estoy pensando?!, ¡es mi enemigo!, esto me asusta. Me bofeteo mentalmente y sigo con Sas… Uchiha. Él, pronto, frunce el ceño y me fulmina con la mirada, obviamente yo no me voy a quedar atrás. Lo imito de igual forma, y así se convierte en una pelea para ver quien mata al otro con los ojos.


    Al final pasan cinco minutos y aún sigue igual, me estoy empezando a cansar, además que mis piernas están temblando, sé que caeré en poco tiempo. Y al final, así resulta. Caigo torpemente y me estrello de forma brutal contra el suelo. Lo que sí percibo ahora, y sé que no me equivoco, es como el imbécil (Sasuke) sonríe de lado formando una sonrisa de arrogancia y autosuficiencia.


    ¡Tarado!


    No voy a dejarlo así como si nada, el perder contra él es lo que menos me puede suceder. Así que, con mucha dificultad y fuerza —Que curiosamente ahora no poseo— hago todo lo posible por levantarme. Me sostengo de la pared y rápidamente me asomo nuevamente por el ventanal… ¡Ya no está!. Cobarde. Ya le daré la revancha.


    Me separo de la pared y luego trato de fijarme bien para poder ver mejor el resto del pasillo. Lo veo, al final del corredor, pero después desaparece en la primera esquina. No sin antes girar la cabeza y vuelve a chocar con mis ojos, su seria mirada me intimida un poco. Insisto, esta conexión me está asustando.


    De repente la puerta comienza abrirse dejando pasar a un hombre de cabello gris cubierto por una máscara que oculta toda su cara, a excepción de su ojo derecho. Me mira algo sorprendido, y luego cierra la puerta tras de sí. Calculo que se ubica a cinco metros de distancia de mí. Yo muestro estar algo exaltada, mas lo disimulo haciéndolo parecer casi nulo en mi expresión.


    Momentos después, mis piernas vuelven a perder el equilibrio y nuevamente caigo al suelo. Pero antes de impactarme contra el suelo, unas manos me toman por la cintura con rapidez y delicadeza, provocándome un sonrojo en mis mejillas.


    —Ka… Kakashi-sensei… —resoplo algo exaltada ante el acto de mi maestro. Como siempre, su velocidad me asombra.


    —¿En que estabas pensando, Sakura?. Creo yo que Tsunade-sama fue muy clara cuando te ordenó quedarte en cama y reposar —exclama molesto, algo muy, muuy raro en él.


    Pero me molesta mucho su comportamiento, ¿A caso cree que soy una niña pequeña que debe quedarse todo el día en cama? y para colmo ¡¿aburriéndose hasta morir?! Claro que antes así lo aparentaba, pero ahora es diferente y tiene que entenderlo.


    En este momento me lleva entre sus brazos de regreso a la camilla, me deposita suavemente y luego jala una silla y la sitúa a un lado de mí. Se sienta sereno, cruza los brazos al igual que levanta su pierna derecha y recarga su tobillo en su rodilla izquierda. Debo admitir que en la posición en la que está me resulta algo acusadora.


    —Kakashi-sensei, ¿A que se debe su visita? —cuestiono algo seria con la cabeza baja mientras que entrelazo mis dedos sobre mis piernas. Él sólo arquea una ceja sorprendido ante mi pregunta.


    —¿Qué ya uno no puede venir a visitar a su ex aprendiz sin que los estén interrogando? —demanda aparentando sentirse ofendido. Yo obviamente no caigo en su juego, no como antes.


    —No, ya en serio, ¿A que ha venido? —encuesto intentando sonar algo estricta. Él sólo hace una mueca con su único ojo visible diciéndome que se encuentra sonriendo.


    —Me conoces muy bien, Sakura. Veo que demasiado —Se levanta de su asiento—Necesito hablar de un tema del que seguramente no te agradará mucho tocar, pero es importante charlarlo muy bien contigo —dice mi sensei tranquilo pero muy seriamente. Creo saber que quiere decir, y no me agrada en lo absoluto, mas sin embargo es importante aclararme ante tantas preguntas que ahora mismo se forman en mi cabeza.


    —De acuerdo, lo escucho —exclamo adusta mirándolo a los ojos con desgano y resignación.


    —Es sobre… Sasuke —habla finalmente mirándome con tanta sensatez que de alguna manera me intimida; pero no es el momento para eso, mi debilidad no se hará presente en ningún momento, debo mostrarme fuerte y capaz de afrontar cualquier situación o tema—Sé que no te agrada en definitiva, ya que tú lo consideras un gran traidor. Pero debes entender que hay veces que se debe dejar el pasado atrás y seguir con las cosas como siempre; aunque nuestra conciencia diga todo lo contrario—coloca su mano sobre mi hombro tratando de ser algo comprensivo—Mas sin embargo, tal vez lo que te diga te alegre o tal vez te sorprenda—hace una breve pausa.


    Se hace un enorme silencio en la habitación. Yo me encuentro algo ansiosa, nerviosa y exaltada al mismo tiempo, pero mis facciones lo disimulan bastante bien y revelan un rostro serio pero curioso. Ahora sé que cuando Kakashi-sensei se pone así vendrá con rodeos… es lo que más me fastidia de él.


    —El consejo se ha reunido. La Hokague ha hecho todo lo que está a su disposición para evitar la peor condena para Sasuke. Sin embargo, Danzou y los consejeros estuvieron en total desacuerdo con que Tsunade-sama lo defendiera, cuando en años pasados él había huido de Konoha para seguir a Orochimaru. Pero por suerte, Sasuke posee una muy buena coartada… él fue quien asesinó a Orochimaru.


    Yo me sorprendo a más no poder, mientras que abro los ojos desmesuradamente. Eso explica el que fuese tan fácil mi escabullida en la guarida; además que yo había notado falta de actividad por parte de él durante los dos últimos días en los que lo estuve observando. Me sorprende mucho viniendo de Uchiha, es una muy buena defensa y todavía contando sus antecedentes antes de su partida, fue un extraordinario ninja Gennin. Y mira que matar a un Sannin es un logro que va más allá de lo que creí que sería posible, y más si es esa serpiente. Si que subestimé la capacidad que Uchiha puede tener. Sin embargo, me extraña el que yo pudiera ganarle en aquella batalla cuando mis posibilidades eran mínimas ante su poder. Por alguna razón yo salí victoriosa, pero el como no se me viene a la cabeza.


    —Pero aún así, Danzou se reusa a aceptar a Sasuke en la aldea, ya que él también cree que es un ninja renegado y por lo tanto lo ha encerrado en la cárcel de máxima seguridad por el momento—hace una pequeña pausa—Pero Tsunade-sama llegó a un acuerdo con él y los consejeros… por tal razón, se quedará en la aldea con unas condiciones—dice Kakashi-sensei aún con su tono misterioso, por lo que me pone todavía más impaciente de lo que estoy.


    —¿Y cuáles son? —inquiero interesada en cada uno de mis rasgos faciales y hasta en mi voz.



    Fin de Sakura POV (Point of View)


    --------------------------------------------------Aliandy despedida
    Al fin regresé.
    Aunque lamento decirles que no tan bien de salud como esperaba. Por tal motivo, espero su perdón por traerles la continuación un tiempo después de lo prometido, tal como podrán recordar en uno de mis post anteriores. Y el estar aquí es solamente por un pequeño tiempo limitado.


    Creo que los que tenga buena experiencia en esto encontrarán unos cuantos errores que a lo mejor no se noten pero en tanto a redacción y puntos y comas creo que será más evidente, ya que mi estado actual de salud no me da mucha oportunidad para poder hacer las cosas bien.

    Ya algunas personas se han enterado de que ha he escrito hasta el capítulo 7 pero como tengo una costumbre en la que primero escribo y ya terminado lo edito, pues en éste caso espero que me disculpen si es que no me quedó como los capítulos anteriores.

    Les prometo que en cuanto me recupere les pongo la otra parte. Y también me disculpo por que algunos mensajes que me han llegado no los respondo si no hasta un día o un tiempo claro después de recibirlo.

    Gracias por pasar a leer y por su comprensión. Nos vemos pronto.
    Adios! :)
     
  4.  
    Baldur Prime

    Baldur Prime Fanático

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    Re: Un corazón Negro, tomando su color...

    excelente continuacion de tu fic
    me gusto mucho tu trabajo, sigue asi
    te felicito mucho, una gran forma de contar la historia
    y sin errores de escritura
    estoy anisoso por saber que pasara ahora
    aqui esperare la continuacion de tu trabajo
    n.n
     
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