One-shot Tristeza y vida

Tema en 'Vocaloid' iniciado por Yoko Higurashi, 14 Enero 2015.

  1.  
    Yoko Higurashi

    Yoko Higurashi Usuario común

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    Escritor
    Título:
    Tristeza y vida
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1368
    Tristeza y Vida

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    “Había hace mucho tiempo un chico que nació sin un corazón, entonces este chico, lleno de desdicha, realizó un viaje a un lejano reino en busca de aquello que le faltaba, en busca de una razón para vivir”.


    A veces lo recuerdo, mientras intento cerrar los ojos, el tren suena fuertemente cada mañana y puedo ver desde aquellas ventanas a los alumnos que van camino a la escuela.


    — Tan tonto… —no puedo evitar decir mientras me levanto un poco atontado. Mis huesos truenan levemente mientras mi estómago empieza a sonar con mucha fuerza, ¿Cuándo fue la última vez que comí?


    Mientras camino lentamente por las calles, mi boca empieza a secarse, es como ver una película en blanco y negro, como una comedia obscura en donde no hay ningún espectador para admirar a cada personaje del escenario, en este caso el único.


    Como la lluvia que empieza a caer creando aquellas hipnóticas ondas en el suelo, como lágrimas pequeñas que parecen nunca dejar de surgir. ¿Es acaso inevitable? ¿Es acaso el destino? Al nacer ya está trazado que hemos de crecer, que hemos de volvernos adultos, pero en el fondo de mi ser me cuestiono si esa es la única forma de vivir.


    Lo que amaba, lo que amo, parece que va desapareciendo como las flores que crecen aquí. Cada año que pasa mi cuerpo no deja de crecer y todo lo que conocía sigue desapareciendo a mí alrededor: mis padres, mi casa, mis juegos, mis días, mi cuerpo y mi vida, me siento tan solo.


    — Tan estúpido… —miro al nublado cielo, incapaz de llorar.


    Todo aquello que te cause dolor, que te haga sufrir, eso que parece ser insoportable y que nunca va a acabar, ¿Por qué debemos darle valor? ¿Por qué debemos aferrarnos a ello? Cuando es tan sencillo dejar de quererlo, dejar de sentirlo. Lo que amaste y amas te hará sufrir porque un día lo perderás, porque sientes amor, entonces es por ello que yo… decidí dejar de amar.


    Aquella persona que solía ser: llena de codicia, que podía amar a todos los de su alrededor, que no arrancaba las flores de lo que tenía antes de que se marchitaran y aún así las cuidaba silenciosamente. Es por eso que cuando decidí que dejaría de amar, de sentir, ese “yo” desapareció, mientras empecé a cortar las flores que una vez con mucho amor cuido.


    Una sonrisa llena de amor y paz se reflejó mientras me miraba a los ojos, a mi “yo” destrozado y desolado, simplemente no pude evitar sentir odio por aquel que solía ser. La bala que atravesó su corazón, sacó alas negras como luto. Su cuerpo cayó sin la habilidad de respirar, aquello que abandonó reencarnó en mí como una profunda tristeza y sus alas negras fueron blancas, para reflejar una nueva naturaleza.


    Hace diecisiete años, Dios me concedió una vida la cual recibí del vientre de mi madre que falleció por mí, no soy capaz de usarla como los demás lo hacen, de sentirla, de percibirla como los demás. Así que cada mañana tiro un día más a la basura, ahogándome en una melancolía extrema, sin propósito.


    Sin alguien que pueda depositar una expectativa en mí, el telón se abre nuevamente para aquellos que quieran ver la obra de lo que es mi vida, ¿Se reirán, llorarán? ¡Oh que sorpresa! Nadie está para ver de lo que ha sido de mí.


    ¡Me estoy ahogando en una oleada de tristeza! Mientras un trueno cae cerca de mi cuerpo que reacciona y no deja de correr. A veces quiero escapar de aquello que me atormenta día a día, quisiera desaparecer y nunca ser encontrado, mientras mis congelados sentimientos se hunden cada día más.


    — Me estoy ahogando… —mi cuerpo parado en seco, la lluvia que recorre fríamente cada parte de mi ser—…en una oleada de tristeza —sin nadie que pueda ofrecerme amabilidad.


    La única flor que cuida mi nuevo “yo”, es aquella que parece nunca florecer: un corazón. La recorro una y otra vez, pero por más que la vea sigue sin mostrar algo de vida y de forma contraria se empieza a marchitar siendo aún un botón.


    Mi corazón que ha caído hundido en una terrible enfermedad, una condena de muerte se ha firmado a su favor, el poco dinero que tengo sólo alcanza para unos medicamentos que no sirven para nada, ¿Por qué? ¿Por qué debe ser así? Por otra parte, es vergonzoso de admitir, pero el tipo de vida ordinaria que llevo no me permite ver a un doctor y por ende las heridas seguirán avanzando y destrozando lo poco de mí.


    Siento un vacío dentro de mi ser, como falta un corazón también faltará amor. Si llego a morir, dudo que alguien lo vaya a notar, pues mi existencia no es más que una calamidad que un día se extinguirá.


    En aquel distante pasado en que solía ser feliz, me doy cuenta de que no puedo volver a mí antiguo “yo” sin sentirme vacío. Es ese pasado el cual se aferra al hueco de mi corazón, abriéndolo cada día un poco más de mí, haciendo que el vacío brote cada vez más y más de esa herida, de esa falta de amor, de corazón.


    Como brea que sale a chorros, tan espesa y asquerosa que no puedo evitar despreciarle, eso es lo que hay en mí, eso es todo lo que puedo ofrecer. Quema y lastima, en pequeñas gotas de aquella herida para desbordar como si de vomito se tratase, así entre las ondas de mi dolor un recuerdo viene a mi mente.


    Una chica de hermoso pelo largo, una chica de honores y admirada por muchos estudiantes, ¿Cuál era su nombre? Kaya, logro recordar vagamente. Sentada en la esquina de la clase con un libro en sus manos, no deja de leer con una sonrisa de tranquilidad en su rostro.


    ¡Miren al ratón! —mis manos le arrebatan su libro mientras ella sólo se limita a mirarme— ¿De qué trata? Ya veo… —me rió conjunto a otros compañeros— ¡Que aburrido! —y agarro un encendedor para prenderle fuego y pisarlo con mis pies.


    No me importó que ella se pusiera a llorar, que en silencio sin emitir ningún ruido se arrodillara a recoger aquel destrozado libro, sin mirarme con odio o furia. ¿Qué podía ser ese dolor para mí? Cuando quien se hundía en la tristeza era yo, quien se encontraba encarcelado en un laberinto de emociones era yo, para mí era molesto verla, porque de algún modo envidiaba su tranquilidad.


    Me estoy ahogando en una oleada de tristeza, lentamente sin tener marcha atrás, sin que alguien me ofrezca su mano recordando mi existencia, sin que nadie le importe si despertaré mañana, simplemente me ahogo en esta oleada de tristeza.


    A veces lo recuerdo, mientras intento cerrar los ojos, el tren suena fuertemente cada mañana y puedo ver desde aquellas ventanas a los alumnos que van camino a la escuela. Con el fin de que yo pudiera vivir, con el fin de que pueda comer, yo vendí muchas cosas importantes para mí, incluso aquel lugar que podía llamar hogar pero no importa cuánto tiempo pase nada cambia.


    El vacío en mi corazón no es capaz de llenarse, como una criatura insaciable y faltante de afecto, sigue devorando todo a su paso entre el caos y la destrucción de todo lo que conocía, de todo lo que solía ser y nunca volverá, al final se ahoga lentamente en una oleada de tristeza.


    Las lágrimas no pararan de fluir en un rincón de mi ser, seguirán rogando por vivir, por existir aunque mi cuerpo se ha rendido, aunque aquella flor que tanto cuido no florecerá, yo aún sigo existiendo por una razón, entre la oleada de tristeza que cae sobre mí, ahogándome lentamente, sin escapatoria.


    Las alas que habían renacido como blancas en un nuevo ser se vuelven a teñir obscuras entre mi desesperación, mis brazos y piernas pierden fuerza en la locura, yo realmente me estoy ahogando y nadie vendrá a rescatarme.
     
    Última edición: 28 Marzo 2015
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    Sheik

    Sheik Usuario común

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    ¡Hola Yoko! ♥

    Debo decir que me gustó mucho este fanfic. Len se esta hundiendo en tristeza, como se pudo leer, y me encanta como describiste el sentimiento tan devastador. De como solía hacer las cosas antes, pero ya no puede hacerlas ahora. De como ha perdido la esperanza con el pasar del tiempo. Es algo increíble la narrativa, ya que son sentimientos con los que alguien podría identificarse.

    No vi ninguna falta de ortografía owo

    Sheik fuera~ ♥ owo
     
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