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Tras el abanico

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Kleopack, 22 Junio 2012.

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    Kleopack

    Kleopack ♔ InFinyTis ღ

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    Tras el abanico
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    Tras el abanico
    [​IMG]
    Sientes como la musa del miedo da un golpe a los defectos ocultos, que cada ser humano tiene por dar y demostrar aquellos impulsos pecadores que en la vida te impone, pero por cobardía tu silencio lo olvida y en tu memoria le das vida.
    Ocultas palabras que quieres decir sin vuelta atrás pero los mismo recuerdos no te dejan en paz y aparecen en tus ojos que dan reflejos como gotas del mismo sol nocturno anocheciendo el refugio en donde piensas ocultar, sólo debes partir de este mundo para dar un paso más en donde el temor y el desprecio es tu mayor ansiedad.
     
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    Kleopack

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    Capitulo 1
    " Preguntas sin respuestas"
    Hipnotizada por el aroma de la noche involucrando mis ojos tras la mirada llevo mi vestido de piel marrón que me descubría todo la espalda con un circulo tentador, donde cubría toda mi cuerpo de la parte delantera hasta el extremo de las rodillas, junto con mis zapatos de tacón blancos que hace juego con mi collar de perlas, llevándolo oculto por mi cabellera negra que en el sobresale en la parte inferior del unos mechones de color rojo carmesí.
    Al entrar por la puerta principal observé dos hombres con trajes negros, sabía que eran los de seguridad reclamando las invitaciones, me acerque a ellos lentamente mientras buscaba la invitación en mi bolso color marrón, saque la invitación para dársela a uno de los señores y así seguir con mi camino directo, noté como observaban mi trasero los mismos caballeros de seguridad, pero no preste atención a ello.

    Me sentí ofendida al ver como el lugar llevaba fotografías de cada uno de los graduados, como adornos en cada extremo, pero asentí la mirada y continúe mi rumbo a un lugar fuera de la sociedad, como los impulsos de toda dama me llevaron al tocador femenino en donde observe mi reflejo en el espejo y ponerme a pensar sobre la noche que tendré que idiota, debería de estar en mi hogar con Matius viendo la Televisión, Me dije a mí misma para tomar un suspiro hondo y salir del tocador. Entonces al estar fuera del lugar continúe con mi camino por los pasillos, viendo como los robots (personas) lucían sus costosos trajes con falsas sonrisas y miedos ocultos. Había un joven de mi mismo carácter que me observaba entre la multitud con sus ojos azul cielo, y su mirada perdida en mí, no sabía cómo reaccionar así que puse la mirada al frente sin preocupación.

    — ¿Estás bien? — Espetó poniendo una mano en mi hombro —Hay muchos robots ¿verdad? —Pregunto una voz masculina que se encontraba tras de mí.

    Reí con reserva. En el ambiente de los dos, siempre nos comunicábamos con las personas de la ciudad como una forma de maquinas, que siempre están en este mundo por sus objetivos y así se hacen llamar “robots” y no era de extrañarse que Nicolás estuviera enterado de nuestros llamados a las personas. Además es uno de mis amigos de infancia donde fluyen mis locuras al ritmo con las de él, a veces me sirve como compañero de baile cuando no quiero estar con otra persona, es un buen amigo para hacer locuras tanto positivas como negativas.

    —Sí —Le contesté— siempre hay robots en donde tú y yo estemos, además estos robots tienen sentimientos y miedos ocultos.

    —Lo suponía. Y ten cuidado con tus palabras Angelín en esta época en la que estamos no necesitamos robots con sentimientos, sabes muy bien eso.

    Asentí sin contestar. El equipo de sonido había sufrido algunas fallas, y el ambiente sin música se sentía muy tenebroso era propicio para una conversación con Nicolás fuera del tema de los robots.

    Observe a Bryan que se ponía de pie dirigiéndose al baño. Quise incorporarme para ir tras él, pero la presencia de Nicolás me lo impidió. Contemplé el bello abdomen que cubría un traje negro el cuerpo de mi compañero Bryan.

    —Esta noche será diferente —Susurré para mí.

    — ¿Decías algo?

    —No, Nicolás…es simplemente que… —y me detuve valorando lo que era la verdadera amistad que teníamos varias años cultivados y por un simple “ahora regreso iré por el chico que me gusta” se destruya.

    —Hay algunas cosas que no comprendo — retomé — ¿Por qué los hombres son tan idiotas? De pronto aparece una chica bella, con una figura de diosa en una nube de romanticismo y al rato estos idiotas no valoran a esta mujer que da todo por ellos .Y sobre todo ¿Por qué siempre buscan el sexo para complacer sus necesidades? .

    Alzó las cejas asombrado por mis preguntas.

    —Esa respuesta te costara por lo menos una copa.

    Llamé al camarero con la mano, dejando que Nicolás ordenará

    —¿Y bien?

    —Si deseas saber las repuestas Angelín, debes hacer las preguntas correctas y en el lugar preciso — Contesto Nicolás para tomar su copa.

    —Eso me deja con más dudas Nicolás, no me hagas esto sólo respóndeme —Suplique en voz baja.

    —Lo siento amiga pero ahora no soy un tutor de hombres, simplemente soy como tú un joven de 18 años que busca los miedos ocultos y sentimientos cobardes — Terminó Nicolás en alejarse de mi presencia.

    Busqué con la vista a Bryan. Aún no salía del baño, estaba dispuesta a abordarlo en cuanto lo viera. Era una decisión motivada por esa energía sexual “Física” que por algún tiempo empecé a sentir hacia ese chico que siempre observaba en mi puesto reír con sus amigos y actuar como un modelo, era mi mayor deseo desde entonces. En sólo imaginar su piel denuda me alteraba de forma ingente, el tenia el tipo especial de cuerpo que yo no había tocado jamás (abdomen plano y firme, labios gruesos y rosados, piernas fuertes, gran trasero y piel rojiza) además de poseer otro elementos eróticos, muy discretos: tono de voz fuerte, timbre brutal y mirada seductora, sería como un desperdicio déjalo así. Aunque un desperdicio para mi virginidad que guarde para el.

    El sonido del ambiente había regresado y los murmullos de los robots estaría por do quien en cada mirada de nosotros mismo, con su falsas sonrisas nuevamente.

    —Y tú ¿estás bien? — me pregunto Jessica mientras tomaba una copa que llevaba en su mano — Espero que lo estés, ya que tu silencio me da algo de miedo.

    —Sí — Confesé titubeante — No te preocupes de mi silencio, mejor dime ¿Cuántas copas llevas en la noche?

    —Pues, creo que con esta son como…no tengo idea Angelín sólo sé que me siento algo extraña y cansada — Dijo para dejar caer la copa vacía y sentarse en el suelo con su cuerpo medio tumbado por el peso.

    —¡Jessica! — Grite mientras trataba de sostener su cuerpo

    —¿Qué pasa Angelín?

    —Gracias por llegar Nicolás, creo que Jesica esta pasada — Comente para recoger su cuerpo medio dormido.

    —¿Pasada? — Repitió Lucy llegando al lugar — ¿Qué paso con Jessica?

    —No lo sé muy bien, ella llego a mi lugar y se cayó en el momento que terminó su copa — Dije preocupada tratando endurecer el cuerpo de Jessica.

    —¡No te quedes ahí parada y ven ayúdanos con Jessica! — Grito Nicolás mientras agarraba las piernas de Jessica, ¿Y en donde está Bryan?

    —¿Bryan? — Murmure para dejar caer la cabeza de Jessica

    —¡Dios Angelín no hagas eso! — Me grito Lucy para recoger la cabeza de Jessica — No tengo la mayor idea, en donde está Bryan.

    —Pe-pero ¿Por qué Bryan? — Titubee algo confundida.

    —Porque es su novio, y vinieron juntos al baile— Terminó Nicolás ya alzando el cuerpo de Jessica en sus brazos — Angelín avísale a Bryan que Jessica esta pasada de trago — Me pidió para salir del salón junto con Lucy.

    Observe como Nicolás y Lucy se alejaban con la borracha de Jessica, y aún así mi mente no dejaba de pasar esas palabras que salieron de los labios de Nicolás “Ven y dile a Bryan que Jessica esta pasada de trago” “si Bryan es su novio” ¡maldita sea! Reacciones al instante para salir en busca del hombre que deseaba tener esa misma noche, por el hombre que me entregaría sin ningún problema pero ahora el problema es más grande llamado “Jessica”.

    Bryan salió del baño, arreglado y mejor que nunca con su traje negro venia pasando entre las mesas como bastante modelo .De inmediato me detuve para tomar la copa de un mesero que llevaba en sus manos y tomar sin respiro y seguir mi camino directo al chico interponiéndome en su camino, fingí no verlo hasta que estuvimos muy cerca.

    — ¡Hola Bryan que sorpresa! — Le dije— Te ves muy bien está noche.
    Hice un gesto agradable con mi rostro.

    — ¡Hola Angelín! Tú te ves mejor está noche señorita, de seguro es la princesa del baile — Me respondió algo sonriente con los ojos en mi rostro.

    —Gracias Bryan es usted muy amable, y claro que…— Intervenid las palabras para pensar en Jessica.

    — Bryan ahora no hay tiempo para hacer cumplidos el tiempo es para Jessica.

    —¿Jessica? ¿Qué paso con mi chica?—Dijo preocupado, mientras alzaba una ceja

    —Pues está muy pasada de trago, y Nicolás junto con Lucy se la llevaron para calmarla un poco.

    —¿Cuántas copas tomo Jessica?— Pregunto de nuevo.

    —No lo sé muy bien sé que ella está mal con sus bebidas pero …— Fui interrumpida por Bryan

    —…Pero nada, ella debe de estar muy mal, debo salir por ella — Me terminó Bryan para tomar mi mano y salir de ahí.

    El corazón me dio un vuelco, quise decir “lo siento” pero en cambio de ello el rostro se me iluminó con una alegría nerviosa, era demasiado para ser verdad. Ese chico con abdomen perfecto, sonrisa encantadora que siempre se paseaba por los sitios públicos con sus novias extrovertidas sin ningún compromiso, hoy estaba acá tomando mi mano y preocupado por Jessica una chica inteligente pero algo enferma con el trago, y aún así es una bella compañía como amiga y como pareja.

    Por unos minutos no pude decir nada. Mis defectos me daban la clave de dañar el momento con el personaje que está en frente mío, más bien tenía miedo con un toque de obsesión ya que sabía que pronto su mano soltaría y lejos de él estaría.


    Continuara...
     
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    Kleopack

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    Tras el abanico
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    4
     
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    Capitulo 3
    “Inquietud de recuerdos”
    Al entrar en la habitación de Lucy, observamos que una pareja (Bryan y Jessica) se encontraba en una aroma romántica, mientras otra chica (Lucy) estaba mirando fijamente la colección de botellas que tiene en su vitrina. El ambiente se encontraba peor que el de la antigua fiesta, por lo que la música sestaba a mucho volumen y botellas de cervezas por varias partes de la habitación, sabía que ese no era mi ambiente. Nicolás me miro con un gesto desagradable insinuando que tampoco le agradaba la idea de Lucy, por lo que me hiso señas de actuar.​
    —¡Hola chicos!— Grito Jessica con una botella de alcohol en su mano — ¡Que noche más hermosa! — grito de nuevo para caer en los brazos de Bryan.​
    —Cálmate mi amor — pronuncio Bryan acariciando los labios de Jessica en la cama de Lucy— tú eres la más hermosa está noche — dijo mientras sentaba sus labios en los de la chica.​

    —¡Nicolás! — grito Lucy acercándose — ¡ven y baila conmigo! — dijo Lucy agarrando los brazos del chico.​

    —Per…pero — balbuceó Nicolás— no puedo, llevaré a casa a Angelín — dijo Nicolás soltando los brazos de Lucy. — Lo siento mucho debo irme, además tengo trabajo en la biblioteca — terminó el joven.​

    —Sí Lucy, nos iremos me siento mal, creo que me cayó mal el trago — mentí para salir de la habitación-​

    Tenía tanta cobardía ni idea lo que sentía, sólo quería salir de ahí y borrar la imagen de Jessica junto con el hombre con el que he soñado tocando los labios de mi amiga. El dolor fue tan inmenso que no pude dar otro paso más y me detuve para mover mi cabeza negativamente y observar los escalones antes de bajar. Gire mi cabeza a la recamara de Lucy y observe a Nicolás que salía levemente por la puerta, pero unas manos lo detuvieron para jalarlo y darle un beso en los cálidos labios de mi amigo,​
    — ¡Dios Nicolás y Lucy son pareja!— me dije abriendo los ojos​
    —Te amo Nicolás — escuche de los labios de Lucy.​
    —No puede ser — pronuncio Nicolás para dejar la chica en su recamara.​

    —¿Vamos Angelín? — me dijo Nicolás bajando los escalones.​
    —Claro —murmuré mientras trataba de dar un paso.​
    Al bajar por los escalones, observe detalladamente que mi compañero se encontraba de mal estado, más bien peor que nunca así que trate de acercarme un poco sin que él se diera cuenta de mi presencia por la parte de atrás disimuladamente en tratar de buscarle una plática antes de que nos apartáramos en el auto.​
    —¿Por qué quieres irte? — me dijo Nicolás mirando fijamente mi rostro.​
    —Sabes porque Nicolás — le dije rodeando el auto.​

    —Ya veo — murmuro subiendo al auto.​
    —Y…— dije en voz baja poniéndome el cinturón para ser interrumpida​

    —Pensé que ya lo habías olvidado — me interrumpió​
    —No— dije observando el paisaje de la noche por la ventana — él es muy especial.​

    —¿Por qué es especial? — me pregunto con la mirada en mis ojos — ¿Por qué es tu obsesión desde la primaria?.​
    —¡Claro que no! — grite— es porque…— murmure bajando la mirada.​

    —Olvídalo ya no importa — me dijo encendiendo el auto y acelerarlo en minutos.​
    Aun con la mirada baja, no me dio impulsos para seguir la conversación con Nicolás, tenía algo de miedo o mejor dicho me sentía ahogada y extrañada por el cuestionario de hace un rato, ya que él nunca me había hecho unas preguntas así, más bien me ayudaba a responder las preguntas de él mismo. Un suspiro salió de los labios de Nicolás y un “perdón” de su voz, no respondí si no que me quede admirando la figura de mi compañero como loca, no podía mover mis ojos ¡Dios Nicolás me hipnotizo con su silencio! .Me dije en mente, para sonreír y seguir observando a mi amigo como una máquina. Nicolás es un gran chico por el que toda chica mataría estar al lado de él, pero más bien él prefería leer un libro y dibujar historietas, que salir a bailar, pero sus bellos ojos grises y cabello negro lo hacían ver más seductor para toda joven, llevando un pectoral perfecto (no mejor que el de Bryan claro) pero aun así llevaba su tono de hombre sensual en sus labios gruesos y seductores. Yo jamás me interese en mi amigo ya que amo nuestra amistad de infancia y como símbolo en nuestra amistad los dos llevamos puesto un collar de plata que él me obsequió en mi cumpleaños número 15.Este collar consta de un dije en forma de una pluma doble donde lleva incrustadas unas palabras alentadoras “Lo que no te mata te hace más fuerte” .Incluso Nicolás lleva el mismo collar en su cuello cada vez que nos encontramos.​
    —¿Qué tanto me ves? — Salió de los labios de mi compañero.​
    —No, nada solo es que…— me detuve para inventar algo— tienes una mosca en tus labios — mentí con una sonrisa.​

    —Bueno, — me dijo para soltar el volante y tocar sus seductores labios con sus dedos— ¿ya está? — me pregunto aun mirando el frente.​
    —Sí — afirme— ya no la tienes— dije para voltear la mirada y desabrochar el cinturón​
    Nicolás detuvo el auto para respirar hondo, sus manos temblaban a igual que sus labios percaté que no traía el cinturón desde que salimos de la casa de Lucy y di un gesto feo en la mirada de Nicolás, pero este no me observo más bien sonrió y me observo por encima de su hombro.​
    —¿te acompaño a la puerta? — me dijo— ¿o vas tú?​
    —No te preocupes, yo iré sola — pronuncie para salir del auto.​

    —Regreso después Angelín iré a la biblioteca por el deber — aclaro mostrando la mirada.​
    —Claro, — dije— te esperaré en la habitación de huéspedes— le dije dando paso atrás​
    El auto de Nicolás se marcho levemente de distancia mientras mi cuerpo inmóvil se quedaba observándolo con mis brazos cruzados, en ese momento reaccione al recordar que esa noche era un festivo y que la biblioteca donde trabaja Nicolás se encontraba cerrada por ese día. Sentí un escalofrío intenso al recordar eso y un calor tenso por preocuparme por él. Así que un recuerdo me llego a la mente…​
    ******************​
    —¿¡Por qué no te mueres!? — Pronuncio una mujer de cabello canoso como de unos cuarenta años.​
    —No quiero, yo soy tu dueño — Dijo otra voz pero masculina — además sos mi esposa Diana — Terminó la misma voz.​

    —¿Y que pasará con Nicolás? — murmuro la mujer soltando una lágrima-​
    —No le pasará nada, yo me lo llevaré — Dijo el hombre fríamente.​

    —¡No te lo levarás él no es una cosa!, — dijo la mujer — ¡quiero que olvides que tienes familia e hijos! — Grito fuertemente.​
    —Eso es imposible mujer, ya que Nicolás es mi único hijo y quiero…—interrumpieron.​
    Sentí como la voz del hombre se escuchaba en silencio y las lágrimas de la mujer paraban de caer. Un chillido se escucho en la puerta del frente, por lo que la mujer se acercó y la abrió, observaron que eran su hijo Nicolás triste y en llantos, esté acababa de escuchar todo, la mujer lo tomo de los brazos para consolarlo con sus susurros hasta saber que Nicolás se tranquilizo un poco.​
    —No hagas esto Freddy, mira que es tu hijo — dijo la mujer entristecida— el niño merece una familia, aunque sea falsa — termino de decir la mujer para respirar profundo.​
    —¿Entonces qué quieres que hagas? — Pregunto el hombre con un tono fuerte.​

    —No sé, pero no dañes la familia — aclaro la mujer — vete de la casa, pero regresa.​
    —¿Quieres eso Diana? — pregunto de nuevo — recuerda que Nicolás no será feliz así.​

    —Lo sé, pero trataremos de que él lo sienta pero con una condición— propuso la mujer neceando a Nicolás en sus brazos.​
    —¿Qué quieres mujer? — pregunto el hombre dudoso.​

    —Quiero que… —Se detuvo la mujer para abrir el closet velozmente con una de sus manos.​
    —Por favor sal de ahí — me dijo la mujer seriamente sosteniendo a Nicolás.​
    —Si, señora — Pronuncie saliendo del closet, y correr de ahí.​
    —¡Hasta luego señores López! — grite para salir de la recamara​
    Al salir de la recamara, mis paso se detuvieron y mi corazón se acelero tenía tantas dudas por ellos, que quise devolver los paso y preguntar por Nicolás, pero como este se encontraba en los brazos de su madre y dormido no quise interrumpir, Ya que Nicolás y yo jugábamos a las escondidas como a los 5 años de edad y por ese motivo me encontraba en el closet de Nicolás por lo que escuche casi toda la conversación de sus padres.​
    ***************************************​
    Me percate de ese recuerdo haciendo un movimiento ligero para entrar a la casa velozmente. Mi madre no se encontraba en ninguna parte, por lo que pensé que estaba aún de fiesta y mis hermanos con la vecina, así que subí rápidamente por los escalones para agarrar las llaves del auto de mi madre, y salir de la casa. Mi idea era de seguir a Nicolás y de comprobar algunas inquietudes que tenia con mi compañero acerca de sus padres. Abrí la puerta del auto me puse el cinturón y encendí el auto para acelerar y seguir el mismo camino de Nicolás. Mientras conducía por la autopista me percate que las luces de la ciudad se encontraban sin función y que todos los almacenes estaban cerrados, así que me apure por mi preocupación e inquietudes.​
    Al llegar a la biblioteca donde trabaja mi amigo, observe que su auto no se encontraba por ninguna parte del lugar, entonces estacione el auto frente de la biblioteca para bajarme velozmente y rodear el auto y llegar a la puerta de la biblioteca. Intenté abrir la puerta forzada, ya que mis preocupaciones era más potentes, quise observar por la vitrina pero todo estaba oscuro, así que recordé de las llaves que me dio Nicolás como de urgencias, entonces corrí al auto para sacar las llaves que se encontraban debajo del puesto del conductor. De mis nervios está llave no entraba más bien se me desviaba para otra parte y eso más furia me dio y rompí la llave ¡maldita sea! , Me dije dando un golpe a la puerta para esta abrir sin ningún problema, yo me sorprendí pero seguí mi camino dentro de la biblioteca. Observé que todo estaba oscuro así que prendí la linterna de mi móvil para husmear por cada sala, me encontré en la sala de Ciencias Naturales, pero este no se encontraba, continúe en la otra sala pero no había nadie, entonces pensé en la sala de Literaria Española, la sala favorita de Nicolás.​
    Salí corriendo de esa sala, para llegar a mi objetivo, entonces fije mis ojos a un chico sentado en el suelo con una revista algo extraña, me acerque levemente para poner mi mano en su hombro, el chico no se volteo más bien siguió con sus ojos en la revista. Baje la mirada a la revista para saber que era; mis ojos abiertos se pusieron mi móvil al suelo cayo y en mis ojos unas lágrimas derramaron junto con un frio y un dolor que invadió todo mi cuerpo.​
    ¿¡Dios porque!? — me dije para dejar caer mis rodillas sin dejar caer mi mano del hombro de Nicolás — ¡Lo siento mucho! — Pronuncie mientras mis ojos soltaban unas lágrimas…​
     
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    Drama
    Total de capítulos:
    4
     
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    1493
    Capitulo 2
    “Presentimientos”
    Salimos del salón velozmente, mientras esperábamos que todos los jóvenes que se encontraba delante de nosotros salieran levemente. Por ese motivo nuestra salida fue despacio y con gran paciencia, había demasiada gente en nuestro ambiente, por lo tanto Bryan apuro el paso aún sosteniendo mi muñeca para llevarme entre la multitud. Encogí lo hombres cuando logramos llegar al despacho de los autos y estar en el auto de Bryan.​
    —¿Para donde salieron ellos Angelín? — me pregunto con la mirada preocupada.​
    —Creo que están en la casa de Lucy, creo no sé bien — Le dije algo confusa con mi dedo índice en los labios.​

    —Bien — Dijo Bryan para soltar mi mano y abrir la puerta del auto— súbete Angelín.​
    —Claro— Dije alegremente.​

    —Entonces vamos, ¿te gusta la velocidad? — Me pregunto para alzar una ceja y mostrar una sonrisa entre dientes. — Bien, como no me respondes en ese caso es un sí.​
    Sentí como acelero el auto, para observar las luces de la ciudad en figurasabstractas que corrían velozmente al ritmo del auto, no quise responder a la pregunta ya que me sentía perdida en sula sonrisa y en los labios de Bryan, deseaba atraparlo con mis brazos y envolverlo con mis besos pero sé que era una locura pero una locura en las que deseaba estar.​
    —¿Te pasa algo?— me pregunto​
    —No me pasa nada Bryan, sólo estoy preocupada por Jessica — Reaccione para mentí con mis palabras, ya que jamás me preocupaba por Jessica si no era porque estaría embarazada de mi primo Alexander del resto no me preocupaba de más nada.​
    —Bien, no te preocupes todo está bien te aseguro que Jessica estará bien sólo se paso de trago nada más —Aseguro Bryan sonriendo y calmando la aceleración del auto.​

    —Sí, eso es verdad “Sólo se paso de trago” — Murmure mientras inclinaba la mirada por la ventana.​
    —Dime Angelín ¿Por qué eres tan calmada con Jessica? — pregunto Bryan con la mirada al frente​

    —No lo sé — aclaré — será porque ella es tu novia — dije para voltear la mirada donde el​

    —Sí— confeso— ella es mi novia desde hace dos meses — tomo aire— creo que es la chica ideal para mi, solo que…— se detuvo para observar mi rostro.​

    —¿Solo que..? — murmuré​

    —Sólo que las bebidas son su debilidad — dijo para fijar la mirada frente​

    —Ammm…eso — pronuncie — pensé que no te molestaba una chida así.​

    —No me molesta, al contario quiero que sea así como yo — sonrió para estacionar el auto a un lugar de la casa de Lucy.​

    Me sentía como una idiota amando a un hombre que jamás tendría a mis brazos, que sólo en mirar puedo complacerme, mejor dicho desearía que el mundo me trague en ese momento de mi vida, por lo que trague fuerte y respire hondo para salir del auto junto con Bryan.​
    Al llegar a la puerta de entrada de inmediato Lucy nos abrió la puerta impresionada y un poco agitada con su blusa medio desbrochada.​
    —Me da gusto que estés aquí Bryan — Dijo — Ya Jessica se encuentra mejor ahora está hablando con Nicolás en mi recamara — Termino Lucy para dar la vuelta — Pasen chicos.​
    —Claro, me alegro por eso — pronuncio Bryan para dar pasos— ¿vienes Angelín? — me pregunto​

    —Sí — aclaré — Lucy… ¿están tus padres? — pregunte con timidez mientras entraba.​
    —No, ellos no llegarán hasta mañana salieron de viaje por esta noche — me dijo la chica​

    —¡Qué bien! — Enuncio Bryan — eso quiere decir que nos quedaremos esta noche contigo.​
    —Claro que si — afirmo Lucy subiendo los escalones — Ya tengo todo preparado para esta noche.​

    —Bueno Lucy, entonces hoy nos guías — dijo Bryan para piquearme el ojo al llegar a la recamara.​
    No lograba creer que los padres de Lucy estuvieran fuera de la ciudad esa misma noche, tenía en mi mente que ya todo estaba planeado por ella misma, ya que Lucy es una chica algo extrovertida poco estudiosa y muy ingenua para las cosas, pero en sí es una chica muy talentosa con las mentiras y la guitarra, pero aún no tenia bien en claro..¿Porque nosotros? y ¿no otros? ¿Por qué esa noche? y ¿no la siguiente noche?.Millones de dudas daban vuelta por mi mente en esa situación, mi corazón me daba un mal presentimiento, así que decidí romper mis dudas.​
    —Lucy ¿me prestas el tocador?— dije​
    —Claro Angelín, pero no te tardes lo interesante va a empezar — me dijo con una sonrisa picarona​

    —Sí— mentí para dirigirme al tocador.​
    Mi idea era tardar el tiempo en el tocador para pensar sobre la noche que Lucy planeaba, sentía un mal presentimiento en ese lugar por lo que trate de escapar por la ventana del baño. Pero esto fue un problema más grande ya que al intentar cruzar por aquella ventana mi vestido marrón se rasgo y mi bolso al suelo cayó.​
    —¿Angelín estas bien? — Pronuncio la voz de Nicolás al otro lado de la puerta.​
    —¡Sí! — mentí de nuevo — ya salgo.​

    —Bueno Angelín entonces te dejo debo irme para la biblioteca me resulto un problema​
    ¡Qué bien!— me dije—​

    —¿Dijiste algo? — Pronuncio Nicolás.​
    —Sí — Salí del tocador— necesito que me libres de está — le dije agitada​

    —¿Qué paso con tu vestido? — me respondí algo preocupado mientras miraba el rasgado del vestido.​
    —Eso no importa necesito que me ayudes a evitar a Bryan junto con Jessica — susurré​

    —Claro, pero...— Lo agarre del brazo para llevarlo al tocador y cerrar la puerta — necesito que salgas conmigo está noche.​
    —¿pero a dónde vas? — me susurró — yo debo salir para la biblioteca — terminó​

    —Lo sé — dije— por eso dirás que me llevarás a casa, porque me siento mal — pronuncie en voz baja.​
    —Sí, pero si preguntan que porque no te quedas acá, ¿Qué les dirás? — dijo en voz baja.​

    —Dirás que...— Fui interrumpida.​
    —¡Oigan chicos ¿están bien los dos?! — Pregunto la voz de Lucy al otro lado de la puerta​

    —¡Sí! estamosemm…¿Qué estamos haciendo? — me susurró Nicolás poniendo su mano tras el cuello.​

    —¡Nos estamos besando! — inventé— Ya salimos — dije​

    —¿Enserio chicos? — de nuevo dijo Lucy​

    —¿Enserio me besarás Angelín? — dijo Nicolás con sus ojos abiertos y en susurro.​

    —¡Claro que no tonto! sólo miento para cubrirnos — susurré​

    —¡Si Lucy ya salimos! — Dijo Nicolás aburrido.​

    —Bueno, pero no tarden — terminó Lucy​

    —Bueno, entonces ¿me ayudarás? — susurré mientras ponía un rostro de puchero​

    —Si, ya que más da pero…— me dijo Nicolás— debes prometerme algo Angelín​

    —Ahora que quieres Nicolás — dije para poner mi mano en la rejilla de la puerta.​

    —Quiero que me invites esta noche a tu casa para dormir — sonrió​

    —¡Qué! ¡estás loco! — grité— ¡no puedes y punto! — aclaré para salir del tocador​

    —Entonces te vas sola — me dijo mientras caminaba rápido por un lado.​

    —Bien — detuve los pasos — ¿pero qué pasa con tu familia ahora? — le pregunte cruzando los brazos​

    —No puedo decírtelo, es algo muy personal — me dijo mientras ponía la mano en la rejilla de la recamara de Lucy — Lo siento— se entristeció​

    —Claro — balbuceé​

    Nunca me percaté la tristeza de Nicolás cuando le pregunte por su familia, siempre tenía el reconocimiento de ser una familia única por sus festividades familiares, cada fin de semana por su unión y el gran amor que sus padres le tiene, pero ahora que he faltado la presencia al hogar de Nicolás noto que mi amigo es diferente ya no muestra la sonrisa de antes. No preste atención a ello ya que me decía que era su juventud de hombre y que necesitaba su momento, pero no es así, mi compañero siempre ha pasado estos últimos 5 meses a mi lado consolando mis hermanos y a mi madre, en realidad Nicolás me entristeció en su mirada.​
    Continuara…​
     
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