Toque Frío

Tema en 'Relatos' iniciado por Liimatainen, 26 Agosto 2007.

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    Liimatainen

    Liimatainen Entusiasta

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    Toque Frío
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    [One shot] Toque Frío

    Hola.
    Bueno, esta idea me surgió hace algún tiempo, pero hasta ahora me decidí a colocarla por acá.

    Solo cabe aclarar que es un one shot, capítulo único, sin continuación.
    Aclarado esto, sin más preámbulos aquí les dejo el fic:

    Toque Frío


    Me detuve frente a la gran y llamativa puerta café. Debo decir que el denominativo “indeciso” sería poco para lograr describir como me encontraba en esos momentos. Me reprendí internamente. ¿Qué iba a decirle después de todo? ¿Cómo iba a tomarlo? ¿Qué tal si…?
    Preferí dejar fuera esos insanos pensamientos de mi mente y toqué con mis nudillos esa puerta de madera. La casa de tamaño medio, justo a la medida para las necesidades de un joven que lleva una vida en solitario, se encontraba de un silencio total; lo único que profanaba la paz de ese recinto era el sonido de mis dedos chocando contra esa superficie un tanto rugosa.
    Después de algunos minutos de llamar sin obtener respuesta estuve dispuesto a irme. Mi cuerpo comenzó a moverse mecánicamente lejos de ahí, pero, una idea asomó a mi mente haciéndome regresar inmediatamente, como si la casa entonara un canto que me embrujase para hacerme quedarme allí.
    Me mantuve estático por algunos momentos más, sabía que era incorrecto lo que intentaba hacer, pero, en un arranque de locura y armándome de un falso valor accioné lentamente la manija dorada de la puerta, esperando que se encontrase sin llave; y para mi desgracia –o fortuna- así fue, que suerte la mía.

    Inhalé hondo y entré a la residencia; cerré con el mayor cuidado posible exhalando ese gas tan preciado para mis pulmones. Había entrado a un sitio sin permiso y eso hacía que me pusiese nervioso; después de todo entrar como un ladronzuelo a la casa de alguien no era algo que hiciese a diario.

    Caminé por el lugar llegando hasta la cocina. Todo estaba perfectamente acomodado y se encontraba verdaderamente limpio; vaya que cuando él se lo proponía era realmente extremista. Supongo que esa era una de las cualidades por la cual me parecía tan especial.

    Dirigí mi vista hacia las escaleras recordando que en el segundo piso se encontraba su habitación. Acto seguido me encontré subiendo peldaño a peldaño por esa estrecha escalera. Sentía como mi cuerpo temblaba y mis sentidos me advertían que algo aquí no se encontraba bien; mientras mi mente se perdía en un fuero interno sobre si estar aquí, en estos momentos era correcto o incorrecto.
    Una parte de mi me dictaba que debía encontrarme ahí, porque después de todo éramos los mejores amigos, los más unidos… que debía estar ahí para apoyarte en todo momento; pero la otra parte me decía que debía respetar tu intimidad, que tú irías a mi cuando necesitases desahogarte.
    Preferí deshacerme una vez más de mis pensamientos, con ello me di cuenta de que ya me encontraba parado enfrente de la puerta blanca que daba a tu habitación.
    Ese silencio neutral comenzaba a crisparme los nervios, siempre que venía a visitarte me recibías con una suave melodía de fondo, una melodía tan dulce y relajante que siempre era irrumpida por nuestras sonoras carcajadas; aunque ahora lo único que desentonaba en el lugar era el sonido de mi respiración un tanto agitada.
    Coloqué mi mano sudorosa sobre la perilla y la giré, ya para estos momentos no recordaba que era de pésima educación entrar a un lugar sin antes pedir permiso para hacerlo; corrección, en estos momentos ya no me interesaba mantener los buenos modales.

    Mi ritmo cardiaco poco a poco regresó a la normalidad al observar que te encontrabas dormido sobre esa cama de sábanas blancas. Te contemplé con verdadero deleite por algunos minutos sin atreverme a cruzar por el umbral de la puerta a interrumpir tus sueños.
    Instantes después salí de mi estupefacción y me coloqué a un lado tuyo sin obtener respuesta de tu parte. En ese momento me di cuenta de que no tenía el más mínimo derecho de sacarte de tu magnifico trance.

    Lucías tan bello, tan perfecto, tan tranquilo; que llegué a sentir envidia de Morfeo por ser él el culpable de llevarte a ese mundo de ensueño que parecía maravillarte.
    Me atreví a deslizar mi mano por tus cabellos. Eran realmente suaves y finos, completamente dignos de ti.
    Me perdí en el vaivén de mi mano pasando por esas largas y lacias hebras de cabello que poseías, para después sentirme justo en la gloria al llevar mis dedos hasta tu frío y terso rostro.
    Te aseguro que esa ha sido la experiencia más grata de mi vida. Tocar tu delicada y perfecta piel ha sido lo más cercano a lo divino; creo que jamás lo dije antes, pero, siempre te consideré mi deidad. Un dios prohibido para mí, que lástima.
    Pasé mis dedos por tu rostro, delineando todo su contorno. Empecé pasándome por tus largas y quebradas cejas, para así poder continuar dibujando tus párpados; llegué a tu nariz y con suma dedicación me dediqué a delinear el contorno de tus pequeños y rojos labios, tan apetitosos y tan místicos. Siempre mantuve la secreta ambición de poder probarlos.
    Así continué por un tiempo indefinido. Perdido en ti, perdido mis más recónditos sueños, perdido en mi añorado deseo de tenerte solo para mí…
    Comencé con un suave compás, pasando de tu rostro a tus cabellos, sintiéndome en el cielo. Nunca antes me había sentido tan adicto, tan lleno de sed hacia alguien, pero era de esperarse… tú siempre fuiste distinto a todos.
    Estaba absorto en mis pensamientos, con un ferviente deseo de llenarme de tu dulce aroma, con un gran deseo de mantener este momento interminable.

    Maldita sea mi mente que me hizo caer de mi éxtasis, para recordarme el porqué me encontraba ahí, a un lado de ti; para hacerme ver que debía hacerte reaccionar; no habías movido un solo músculo desde que llegué.
    Te llamé por tu nombre lentamente, sin la más mínima intención de despertarte; no diste ningún indicio de escucharme así que volví a llamarte, pero con un tono más audible; aún así no reaccionaste.
    Opté por moverte un poco para sacarte de tu mundo de fantasías y la respuesta siguió siendo negativa.
    Maldición, un escalofrío recorrió toda mi espalda y sentí mi piel erizarse por completo. A mi mente asistieron las más siniestras ideas.
    Intenté tranquilizarme pero las ideas comenzaron a apoderarse de mi razón. Me aparté un poco de ti y llevé las manos a mi cabeza, sujetándola fuertemente, tratando de calmarme.
    Me volví hacia donde te encontrabas, continuabas en la misma posición en la cual te había dejado. Tomé tu muñeca con mi mano sumamente temblorosa y tomé tu pulso a como pude. Solté tu brazo aterrado, aunque lo había supuesto, darme cuenta de que no tenías pulso me puso en jaque. Rápidamente llevé mi cabeza hacia tu pecho para intentar escuchar los latidos de tu corazón y la respuesta fue la misma: nula.

    Mi rostro comenzó a mojarse, primero lentamente y luego velozmente. Llevé mi mano derecha hacia mi cara para tocar lo que hacía que me empapase; sí, eran lágrimas, pequeñas gotas cristalinas de agua salada.
    Las lágrimas no dejaban de emerger y ahora los sollozos eran los que no me dejaban siquiera respirar. Esos prolongados y dolorosos sollozos me hacían sentir como mi alma se desgarraba, se partía en dos al verte en ese estado.
    Me coloqué sobre tu pecho, mojando con mis lastimosas lágrimas tu pulcra y fina camisa azul, la cual combinaría perfectamente con tus bellos zafiros si tus delicados párpados no los mantuviesen celosamente cerrados.

    Lloré como jamás lo había hecho antes, lloré hasta no poder más, lloré y con ello sentí que mi corazón se desprendía de mi cuerpo con cada gota de agua que salía por mis ojos; lloré hasta cansarme y sentirme completamente vacío… tan vacío.
    Alcé mi rostro y volví a contemplarte, ahora dándome cuenta de que lucías más pálido de lo normal y que tus labios se habían partido un poco; con ello quitándoles su brillo y su fresco color rojo, que ahora era reemplazado por un triste color blanquizco.
    Tus cabellos rojizos se mantenían intactos, dándote ese irresistible toque sensual pero recatado que me había conquistado.
    Entrelacé mi mano con la tuya, te encontrabas muy frío; al sentir esto sollozos que reprimí inmediatamente intentaron escapar de mis labios. Tú no desearías verme en este estado, lo sé.

    Me paré y te di la espalda, me sentía tan devastado, tan incompleto, completamente roto…
    Escondí mi rostro con mis manos y recordé nuestra última conversación.
    Jamás te había visto tan frágil, tan afectado ante algún suceso; ni siquiera con la muerte de tus padres habías llorado así como lo hacías ahora por él… solo por él, el dueño indiscutible de tu alma.
    Si, hablo de Saga… por el hubieses hecho lo que sea, ¿no? Por el hubieses ido al mismo infierno con tal de no verlo sufrir… con tal de mantenerte siempre a su lado.
    Entonces era tanto el amor que decías tenerle, lo amabas tanto que preferiste morir a no estar a su lado; preferiste morir como él lo había hecho anteriormente, ¡preferiste morir para alejar tu dolor olvidándote del dolor que le dejarías a los demás que te estimaban! ¡Olvidaste que no eras tú el único que sufría! Preferiste tomar una salida fácil dejando a todo lo demás atrás… sin recordar que había más motivos por los cuales vivir…
    Apuñé mi mano fuertemente que al cabo de algunos minutos los nudillos daban a relucir un color azulado indicándome que debía dejar a la sangre circular por esa zona. Extendí la mano y golpee el buró que se encontraba a mi lado, debo admitir que fue doloroso, pero nada era comparable con el dolor que me carcomía las entrañas… y todo por ti, siempre por ti…

    _o_o_o_


    Ahora me encuentro en este cementerio, en este fúnebre día observando como el padre da una especie de sermón, viendo como todos tus amigos y familiares lloran tu muerte, viendo como tu hermana menor se deshace en llanto y se hinca en el cemento mojado, tirando de lado el paraguas que la protegía de la espesa lluvia que cae sin cesar, observando como el ataúd negro con elegantes ondulaciones en los costados desciende levemente, hasta para enterrarte lo hacen con elegancia, con una sutileza increíble… todo lo que te mereces.

    Lanzo una rosa teñida de negro, es la única que resalta en ese mar de color rojo. Yo la preferí negra y no precisamente para desentonar, sino para describirte como me siento, para decirte que mi alma está igual que ese color… que mis ojos ya no tienen brillo, que hace tres días que no duermo y no hago más que llorar tu ausencia; que no hago otra cosa que recriminarme el nunca revelar mis sentimientos hacia ti, que no puedo hacer otra cosa mas que odiarme a mi mismo por no haber tenido el valor de decirte que era lo que más amaba, que siempre serás lo que más amo… aunque jamás llegases a corresponderme.

    Cerré mis ojos y tiré el paraguas que me protegía de la lluvia, dejé que se empapara el traje negro que utilizaba para esta ocasión especial, para el entierro de lo más preciado de mi vida… para decirle adiós aunque nunca fuese mío.
    Las lágrimas que derramaba eran confundidas por las gotas de lluvia que eran cómplices en mi dolor, abrí mis ojos y pude ver como el agujero donde tu cuerpo yacía sin vida ya estaba cubierto con aquella lápida de mármol; todos se dispusieron a marcharse, exceptuándome. Las personas fueron disipándose poco a poco hasta dejarnos solos a la lluvia y a mí, caminé hasta tu tumba y me abracé a ella; lanzando sollozos al aire… para ahora poder quedarme enteramente vacío, para irme contigo… aunque quizá no lo quisieses.

    ¿Sabes? No puedo evitar formular una amarga sonrisa mientras las lágrimas combinadas con sollozos fluyen, porque aunque sé que no puedo devolverte a la vida con mi llanto… no puedo evitar intentarlo…
    [FONT=&quot]
    _o_o_o_

    [/FONT]Y así concluye. Espero que les haya gustado y gracias por la lectura, espero sus comentarios.
     
  2.  
    Shizuka

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    Aries
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    Re: [One shot] Toque Frío

    o0o!!!!!!!!!!!!!!!
    hermanaaaaaaaa
    te pasaste! te luciste!!!!!!!!!
    te quedo... no no no me dejaste sin palabras!
    me encanto como describes cada cosa es tan profundo
    aaa tu fic me a encantado!
    y luego yo aqui escuchando musica triste y con mi alma melancolica casi llore!
    le das a tu fic una escencia unica!
    y tu que no te atrevias a subir nisiquiera un one-shot!
    mira que en verdad eres buena tienes talento
    y se ve que tus sentimientos estan a flor de piel
    bueno se ve que me a gustado xD
    hermani espero que te animes a escibir mas fics!
    sabes que yo siempre te estare apoyando =D
    cuidate y espero tu siguiente obra!
     
  3.  
    amane-chan

    amane-chan Iniciado

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    Re: [One shot] Toque Frío

    ahahahahah me gusto xD, tu eres de las mias...va eso creo, de las q escriben historias tristes xD jjajajja. bueno me gusto, el vocabulario y la vida que le da a la historia me gusto mucho n.n.
    se q quizas paresce ignorante pero... quien es Morfeo??, y cuales son los nudillos??? n.n'
     
  4.  
    Shizuka

    Shizuka Just another girl

    Aries
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    Re: [One shot] Toque Frío

    amane-chan!
    e cuanto tiempo xD
    morfeo es algo asi como el dios del sueño o algo parecido xD
    y los nudillos, em no sabria explicarte pero es una parte de los dedos
    de la mano =D
     

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