tierra de los sueños

Tema en 'Fanfics Abandonados de Temática Libre de Anime' iniciado por pelusilla, 4 Septiembre 2007.

  1.  
    pelusilla

    pelusilla Guest

    Título:
    tierra de los sueños
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    4
     
    Palabras:
    643
    Es mi primer fanfic...espero que os guste.;)

    El sol aparecía entre las montañas, y otro nuevo día había nacido. Hacía una mañana espléndida, todos despertaban para comenzar otro día más en la vida.ffice:office" />http://foro.cemzoo.com/ /></FONT></FONT>

    <FONT size=3><FONT face=Los rayos iluminaron la habitación, recorriendo todos los muebles, hasta llegar a la cama.

    En ella algo no dejaba de moverse, y apartarse de la luz .De repente un grito recorrió toda la casa.
    - ¡MAIKEL! ¡CÓMO NO TE LEVANTES, TE LEVANTARÉ YO!- gritó una voz, procedente de las escaleras.
    - Qué cansa es...- refunfuñó.
    Maikel se tapó más, tenía mucho sueño y ya que tenía vacaciones no pensaba levantarse.
    - ¡MAIKEL! ¡QUIÉRES LEVANTARTE DE UNA VEZ!- subiendo por las escaleras.
    Una joven de pelo largo pelirrojo, abrió la puerta de golpe. Maikel asomó la cabeza, y al verla se agarró a la sabana.
    - ¡Cómo puedes dormir tanto!- gritó ella de nuevo.
    Se acercó a la cama, y cogiéndole por los pies comenzó a tirar de él.
    - ¡Venga levántate de una vez! – tirando con todas sus fuerzas.
    - ¡Quieres dejarme Kate! ¿Por qué me despiertas?- incorporándose bruscamente.
    - ¡Cómo que por qué!, habíamos quedado para salir- soltándole- y ¡no me he despertado por nada!
    - ¿Qué?- sorprendido- ¿y desde cuándo quedo yo tan temprano?- extrañado.
    - Maikel...es la una de la tarde... ¿A eso le llamas temprano?- mirándole fijamente.
    - ¿La una?- bostezando- pues mejor me voy vistiendo.
    - Genial...- desesperada.
    La chica salió de la habitación, cerró la puerta y se apoyó en la pared de enfrente esperándole.
    Maikel se levantó poco a poco, iba sin camiseta y en calzoncillos, lo cual le dio aún más pereza vestirse.
    Apartó la ropa sucia con el pie, y abrió el armario.
    Había montones de pantalones vaqueros y algún que otro chándal.
    Cogió uno de entre tantos, y cerrando las puertas, fue a coger una camiseta.
    La mayoría estaban en el cajón revueltas y arrugadas, y cuando se puso una, salió de la habitación.
    -¿Ya?- preguntó Kate.
    - ¿Eh?...sí...sí...- medio dormido.
    Los dos bajaron las escaleras despacio, Kate bajó la primera, y Maikel bajó tanteando con el pie los escalones.
    - Maikel...- con la mano en la frente.
    - ¿Qué ocurre?- con los ojos llorosos.
    - ¿No te das cuenta que vas descalzo?- señalando a sus pies.
     
  2.  
    pelusilla

    pelusilla Guest

    Título:
    tierra de los sueños
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    4
     
    Palabras:
    1597
    Re: tierra de los sueños

    - ¿Cómo?- anonadado.
    Maikel miró hacia sus pies, unos dedos regordetes aparecían por debajo de su pantalón.
    - Genial...- molesto.
    Volvió a subir el tramo de escalera que daba a su habitación y empujó la puerta entreabierta.
    Encendió la luz, y abriendo un cajón, cogió un par de calcetines, y salió de nuevo.
    Mientras bajaba las escaleras se los iba poniendo.
    Kate lo observaba tiernamente y con una tenue sonrisa.
    Maikel por fin llegó al último escalón, y ya puestos los calcetines, levantó la mirada.
    Sus ojos se encontraron con los de Kate, unos ojos verdes claros que mostraban todo tipo de emociones, a él le parecían preciosos.
    Sonrojado apartó la mirada y se incorporó.
    Kate se quedó sorprendida por la extraña reacción de su amigo. Lo llevaba haciendo desde varios días atrás, y no entendía el porqué.
    Con prisa Maikel se dirigió a la cocina, aquel momento le había despertado por completo.
    Se puso un vaso de leche con azúcar, mientras, Kate le hablaba desde el marco de la puerta. Casi no le prestaba atención, estaba muy sumido en sus pensamientos.
    - Tierra llamando a Maikel.... ¿hay alguien ahí?- le susurró al oído mientras le pegaba en la cabeza.
    Maikel se sobresaltó, y pálido miró hacia su derecha.
    Kate se reía sin parar, apoyada en la repisa.
    - ¿Qué es lo que te pasa?- dijo entre risas- entiendo que sea aburrida, pero no tienes derecho a ignorarme- bromeando.
    - Qué graciosa…- enfadado.
    - No te pongas así – le miró sonriente.
    Maikel le miró de reojo, y viendo su sonrisa, se calmó un poco.
    - ¡Venga! que por tu culpa nos cerrarán el centro- empujándole suavemente Kate.
    Maikel algo desconcertado, se puso rápidamente las deportivas, y cogiendo dinero se dirigió a la entrada y abrió la puerta.
    Kate carraspeó, él la miró asombrado, ella señaló su pelo.
    Corrió al baño, y se miró en el espejo. Tenía el pelo alborotado, y unos cuantos remolinos sobresalían de él.
    Cogió el peine, y mojándolo comenzó a peinarse.
    Su reflejo mostraba un joven atractivo a la vista, con los ojos marrones y cabellera morena, tenía la cara rosada y llena de vitalidad.
    Satisfecho con su peinado, se hecho desodorante y salió del baño.
    Su amiga le esperaba mirando hacia su reloj.
    - ¡Ya estoy!- le sorprendió.
    Maikel intentaba encontrar todo el aire que necesitaba, mientras apoyaba las manos en sus rodillas. Ella lo orientó a la puerta.
    Los dos salieron de la casa, y andando fueron al centro comercial.
    Unos cuantos minutos después, llegaron. Kate suspiró profundamente aliviada de que siguiera abierto.
    Maikel reía para sus adentros, comprendía que para su amiga aquel sitio era como un santuario, pero no por la ropa, sino por la comida y las tiendas raras que había de vez en cuando.
    Los dos entraron por las enormes puertas que se abrían sin parar, por la multitud de gente que las atravesaba.
    Subieron por las escaleras mecánicas, y enseguida llegaron a la primera planta.
    Divisaron almacenes, tiendas, cines, fuentes como adorno, varias cafeterías y hamburgueserías. Todo repartido en enormes pasillos y plantas, llenas de personas que iban de un lado a otro con montones de bolsas.
    Un gran barullo inundaba aquella imagen tan cotidiana.
    Maikel miró desconcertado aquella imagen, no iba muy a menudo aquel lugar y le impresionaba.
    Kate le agarró del brazo y se dirigieron a la segunda planta.
    Las escaleras estaban abarrotadas de personas y un gran agobio reinaba entre ellas.
    Mientras subían, él no podía evitar oír conversaciones de mujeres y chicas que estaban a su alrededor. En cambio Kate no paraba de moverse, y resoplar, estaba tan nerviosa por llegar a las tiendas que empezó a presionar la mano que agarraba el brazo de Maikel.
    - Kate…tranquilízate - decía con algo de dolor.
    Ella se dio cuenta, y le soltó rápidamente el brazo, he intento tranquilizarse un poco.
    - Perdona- se disculpó- es que el agobio que hay aquí me está matando.
    - Da igual, ya estamos llegando- avisó- además no se si irme, hay conversaciones muy interesantes- bromeando.
    Ella le sonrió. Pronto llegaron a su destino, y ella bajó rápidamente y de nuevo le cogió del brazo. Maikel suspiró, y se dejó llevar.
    De repente Kate se paró en seco ante una extraña tienda.
    - ¿Qué ocurre?- le miró.
    - Nunca había visto esta tienda.
    - Debe de ser nueva, ahora abren muchas en los centros comerciales.
    - Quizás…- algo pensativa- entremos.
    Maikel no parecía muy convencido, ya que el aspecto exterior que tenía era algo siniestro y raro.
    Pero un tirón producido por la mano de Kate, le obligó a entrar.
    La joven parecía asombrada, pues en el interior todo era al contrario, se trataba de una tienda alegre y acogedora.
    Una dependienta apareció de la nada dándoles un susto.
    - Buenas tardes, ¿puedo ayudarles en algo?- sonriéndoles.
    Era una chica joven y hermosa, con ojos azules oscuros y pelo moreno recogido por una larga trenza que caía por su espalda.
    Llevaba un vestido que a simple vista parecía muy delicado.
    Maikel quedó asombrado y algo hipnotizado por su hermosura casi sobrenatural.
    Kate se percató y algo molesta, le clavó una uña.
    - ¡Ah!- gimió.
    - Perdona…– irónica- perdone, si no le importa quisiéramos ver lo que hay en esta tienda- volviéndose a la joven.
    - En absoluto…- sonriente- pero por favor no toquen nada.
    - Vale, gracias.
    Kate se separó de Maikel, que aún seguía dolorido y se adentró en la tienda.
    El joven se dio cuenta y comenzó a recorrer los pasillos.
    Maikel no encontraba a Kate, pero estaba entretenido mirando algunos artículos de las estanterías.
    Eran objetos extraños, parecían míticos o incluso fantásticos.
    Pero algo brillaba en la lejanía, e inconscientemente se dirigió a él.
    Cuando hubo llegado a una pequeña placa que mostraba la identificación de aquel objeto, salió del extraño trance.
    - звенеть...- leyó en alto- избирать… ¿Qué significará? ¿Y cómo he conseguido leerlo?
     
  3.  
    *hikari*

    *hikari* Usuario común

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    Escritora
    Re: tierra de los sueños

    owooo ^^
    PRIMERAAAA!! *o*
    me cruzé con tu fic y me gustó!
    me encanta como escribes
    Maikel y Kate, que lindos! >__<
    que será eso que a encontrado?
    hummm.. interesante :D
    conti pronto onegai!
    besos y te me cuidas, amix!
    cuentas con todo mi apoyo


    Atte: Hikari-chan
     
  4.  
    Ivon_moon

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    Re: tierra de los sueños

    je je

    estan muy buenos los capitulos

    quiero saber mas
    para ver q pasa con esa tiend

    escribes muy lindo

    byebye
     
  5.  
    pelusilla

    pelusilla Guest

    Título:
    tierra de los sueños
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    Re: tierra de los sueños

    Muchas gracias ^^. me alegro ke os guste, ya ke nose si el tema era el adecuado. Y ya ke os gusta aki teneis la kontinuacion. Espero ke sea de vuestro agrado.
    Cuando hubo llegado a una pequeña placa que mostraba la identificación de aquel objeto, salió del extraño trance.
    - звенеть...- leyó en alto- избирать… ¿Qué significará? ¿Y cómo he conseguido leerlo?
    Maikel comenzó admirarlo sin cesar, no podía apartar la vista de aquella pieza tan atrayente e irresistible.
    - ¡Por fin te encuentro!- le sobresaltó.
    Era Kate que estaba agotada de tanto andar.
    - ¿Qué observas tanto? – curiosa.
    - Pues…- dubitativo.
    - ¿Habéis encontrado algo de vuestro gusto?- apareciendo entre las sombras la dependienta.
    Los dos se volvieron a asustar, y se miraron perplejos.
    - Pues yo no…- afirmó Kate.
    - La verdad es que yo…- mirando de reojo el objeto de antes.
    Entonces en los ojos de la dependienta hubo un tenue resplandor brillante, y miró atentamente a Maikel.
    Kate observaba la situación, Maikel y la joven se miraban mutuamente.
    Entonces ella interrumpió.
    - Maikel…tenemos que irnos- mirándoles.
    - Eh…tienes razón- apartando la mirada de la dependienta.
    La joven miraba a Maikel con una tenue sonrisa, algo maligna.
    - De acuerdo, espero verles pronto por aquí- volviendo a su sonrisa coloquial.
    - Claro- con algo de prisa.
    Los dos adolescentes se orientaron hacia la puerta y salieron mutuamente.
    Pero unos ojos seguían posados en Maikel, era la dependienta, que no dejaba de sonreír.
    Y volvió a desaparecer entre las sombras, aún con la sonrisa.




    CAPÍTULO 2

    Los amigos caminaron en silencio por el centro, de vuelta a sus casas.
    Maikel no dejaba de pensar en aquel objeto, en aquel anillo tan irresistible y que le atraía sin cesar.
    Mientras, Kate se preocupaba por él, nunca había estado tan callado.
    - ¿Te ocurre algo?- preocupada.
    Maikel no contestaba, estaba sumido en su mente. Ella se inquietó a un más.
    Unos minutos después llegaron a casa de Maikel, sus padres no habían llegado de trabajar y volvería a estar solo.
    - Bueno…adiós Maik- le dijo mirándole fijamente y con algo de intranquilidad.
    - Sí…adiós Kate- algo abstraído.
    Y cerró la puerta viendo los ojos de Kate algo tristes y apagados.
    Ya era casi de noche, y con tanto alboroto no había comido nada.
    Fue a la cocina y se puso un bocata, se sentó en el sofá y comenzó a mirar la televisión.
    Las horas pasaban, pero la mente de Maikel estaba intranquila, y ni siquiera él sabía la razón de ello.
    Pronto se hizo de noche, y sus párpados decaían lentamente.
    Bostezó repetidas veces, hasta que se levantó y subió por las escaleras para ir a su cuarto y dormir.
    Estaba agotado, Kate lo había tenido todo el día caminando por los enormes pasillos del centro.
    Abrió la puerta muy despacio, y entró lentamente.
    En cuanto vio la cama se abalanzó sobre ella creando un gran estruendo que la tambaleo de un lado a otro.
    No tenía ganas de quitarse la ropa y rendido, se quedó dormido encima de cama.
    La noche trascurría tranquila, pero no para Maikel. Inquieto, no dejaba de moverse en la cama, tenía un sueño…un sueño familiar.
    Dentro de sus sueños, Maikel estaba de pie, en la inmensidad de la oscuridad.
    Reinaba el silencio, y solo se oía su respiración continua.
    Un destello le cegó por completo, era una luz que transmitía esperanza y tranquilidad.
    A ciegas, intentó acercarse a ella, pero cuanto más se acercaba más intensa era la luz, y mejor se sentía él.
    Por fin consiguió llegar al centro del destello, y sin miedo introdujo la mano en él.
    De repente todo quedo a oscuras, su puño estaba cerrado, y brillaba con gran intensidad.
    Maikel se sentía fuerte y poderoso. Decidido, abrió el puño.
    La luz no era tan intensa y podía ver claramente que era aquel objeto.
    Lo miró detenidamente, era el anillo.
    Entonces como absorbido por él se introdujo en un flash back.
    El joven se retorcía de dolor, e inconsciente abrió de golpe los ojos.
    Se volvieron blanquecinos y una luz les daba un brillo especial.
    Mientras, él vagaba por una antigua leyenda, que le pareció conocida.
    Había un joven de aspecto élfico, combatiendo con otro que era más siniestro y musculoso.
    Los dos luchaban como si les fuera la vida, sus miradas eran intensas y la fuerza con las que golpeaban sus espadas era inmensa y sobrenatural.
    El joven elfo vestía atuendos más llamativos y llevaba un arco de color dorado a su espalda. El otro joven de aspecto más siniestro, por el contrario, llevaba una armadura más oscura, pero que con los rayos del atardecer creaban grandes destellos de luz.
    Maikel contemplaba la escena con todo detalle.
    El caos reinaba entre los dos jóvenes combatientes, criaturas fantásticas luchaban entre sí y era una carnicería. Entonces el joven elfo recitó unas palabras.
    - ¡Nunca reinarás aquí…!!- abalanzándose sobre el otro joven.
    - ¿Estás seguro?– le contestó defendiéndose del ataque, con una voz más grave y con una sonrisa irónica.
    Las flechas lanzadas tapaban casi por completo el sol anaranjado.
    Maikel no creía lo que estaba viendo, ¿sería realmente un sueño?
    De repente salió de aquella escena, volviendo a la oscuridad y teniendo el anillo en su mano.
    La sortija dejo de brillar y desapareció ante sus ojos.
    En aquel momento una voz en la lejanía, repetía siempre lo mismo.
    - избирать…- cada vez más cerca de él.
    - ¿избирать?...- preguntó extrañado Maikel, que continuaba tumbado en el suelo, entumecido por el dolor.
    - избирать…tú… ¡избирать!- repitió la voz.
    Maikel gritó de dolor, aquella voz le torturaba la cabeza con aquellas palabras.
    En medio de la noche despertó gritando en su cama y se cayó.
    Estaba completamente empapado de sudor frío.
    Tambaleándose un poco, se levantó algo aturdido y se sentó encima de la cama.
    Se puso las manos en la enfrente y se quitó el sudor.
    - ¿Por qué habré tenido ese sueño?- confuso.
    Fue al escritorio y abrió un poco la ventana para que le refrescara la cara.
    Y volvió a sentarse en la cama.
    Todo había ocurrido tan rápido, sin embargo para él no era así.
    Se sentía, confuso y enfadado, no entendía nada.
    - ¿Por qué siento furia y decepción a la vez? – cada vez más desconcertado por todo aquello.
    Se convenció de que era solo un sueño sin importancia, y tranquilizándose de nuevo, se quitó la ropa.
    Quedando en calzoncillos intentó dormir.
    A la mañana siguiente alguien abrió de golpe la puerta de la habitación.
    Todo estaba a oscuras y solo se podía ver un bulto entre las sábanas que no dejaba de moverse.
    Hacía mucho frío, pues la ventana había estado toda la noche abierta.
    - Maik…Maikel…- sonaba una voz con un tono relajante.
     
  6.  
    *hikari*

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    Escritora
    Re: tierra de los sueños

    owoooooo >____<
    me encantó el capi! *o*
    conti pronto porfasss
    tienes todo mi apoyo!
    y ya kero saber q pasa con ese anillo
    y la dependienta me da miedito >.<
    jajaja :D
    sayo amix

    atte: hi-chan
     
  7.  
    Ivon_moon

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    Re: tierra de los sueños

    esta muy buena quiero saber q va a pasar con ese anillo

    por fa pon pronto conti

    bye bye
     
  8.  
    pelusilla

    pelusilla Guest

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    tierra de los sueños
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    4
     
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    Re: tierra de los sueños

    gracias ^^. Me alegra ke os guste...y tengo pa vosotras la kontinuacion.
    A la mañana siguiente alguien abrió de golpe la puerta de la habitación.
    Todo estaba a oscuras y solo se podía ver un bulto entre las sábanas que no dejaba de moverse.
    Hacía mucho frío, pues la ventana había estado toda la noche abierta.
    - Maik…Maikel…- sonaba una voz con un tono relajante.
    Maikel se quedó quieto, seguía dormido, pero parecía atento a la voz.
    - Maik…despierta…- le susurró al oído.
    Él se volvió hacia el lado procedente de la voz.
    Abrió poco a poco los ojos, pero en cuanto vio delante de él una silueta, se incorporó rápidamente asustado.
    - ¡Quién eres!- temeroso.
    La persona comenzó a reírse.
    - Soy yo tonto… ¿quién crees que iba a entrar?
    Maikel reconoció enseguida la voz, era Kate.
    - Menudo susto me has dado… ¿qué haces aquí?- algo enfadado.
    - Menuda bienvenida me das…- molesta.
    - Es que me has asustado…ni si quiera mis padres entran aquí.
    - Si no estuvieras a oscuras no pasaría esto…
    Kate fue a encender la luz.
    - ¡No!... ¡no la enciendas!- le daba vergüenza que su amiga le viese en esas condiciones.
    - No te preocupes…no veré nada que no te haya visto en la piscina- intuyendo la causa.
    Cuando pulsó el interruptor, observó que su amigo se había tapado con la sábana.
    Sorprendida, empezó a reírse.
    - Maikel… ¿qué haces?- aguantando la risa.
    Él asomó la cabeza y se sonrojó por completo.
    Kate tenía el pelo recogido por una coleta, su pelo rojizo brillaba con gran intensidad, y sus ojos resplandecían con su hermosa sonrisa.
    Maikel intentó tranquilizarse, y le miró fijamente.
    Kate al ver a su amigo en ese estado, pensó que realmente le importaba que le viera así y decidió esperarle en el salón.
    - De acuerdo, te espero abajo, pero vístete deprisa – abriendo la puerta.
    Salió de la habitación, y se escucharon sus pasos bajando las escaleras.
    Respiró profundamente, pensó que se había salvado.
    No le importaba tanto que ella le viese así, lo que no quería que contemplase era la extraña marca que tenía en el pecho.
    Parecía una marca, pero también aparentaba como parte del cuerpo.
    La tocó con cuidado, pero no le dolía.
    Se trataba de una espiral cubierta por espinas, en el centro tres flechas, cada una distinta.
    Una orientada hacia el norte, era más curvada, la otra orientada al este, era más recta y la última indicando el oeste, tenía forma de rayo.
    No entendía que significaba.
    - ¡MAIKEL DATE PRISA! ¡NO PRETENDERAS QUÉ ME QUEDE AQUÍ TODO EL DÍA!- avisó.
    - ¡Ya voy!- poniéndose una camiseta.
    Cogió un pantalón del suelo, calcetines limpios y se vistió.
    Cerró la ventana y se puso sus viejas deportivas.
    Y antes de salir puso su mano en el lugar de aquella marca y cerrándola, atravesó la puerta algo nervioso.



    CAPÍTULO 3

    Pasaban los días y cada uno era más pesado de lo normal para él.
    Kate estaba muy preocupada, últimamente Maikel se comportaba de forma muy rara y casi no salía de casa.
    Las noches eran horribles para Maikel, desde aquel día, soñaba siempre con lo mismo. Y cada vez que lo hacía la marca le quemaba, sintiendo como si se hundiese en su pecho.
    Siempre se despertaba gritando a causa de aquella voz que siempre repetía lo mismo.
    Se pasaba los días metido en su cuarto intentando averiguar el significado de sus sueños y de aquel lenguaje.
    Nunca encontraba nada, y nunca estaba satisfecho con su búsqueda.
    Los días se sucedían sin cesar, pero para él se le hacían interminables, sobre todo las noches.
    Hasta que en medio de la noche, Maikel dormía en su cama y como siempre, volvió a tener aquel sueño. Pero esta vez era diferente, pues no fue la voz la que le despertó, sino otra muy distinta que salía de sus sueños.
    Maikel se despertó, y abrió completamente los ojos.
    Entre la inmensa oscuridad alguien le hablaba, con una voz sensual y conocida.
    De repente la habitación desapareció por completo, quedándose al igual que su sueño, en medio de la oscuridad.
    - Ya falta poco para vuestra vuelta…mi señor…- dijo amablemente la voz.
    - ¿Mi vuelta?... ¿A qué te refieres?- rotando sobre sí mismo.
    - Volveréis a derrotar a Kaalisia…- informándole.
    - ¿De qué hablas? ¿Quién eres?- asustado.
    Un brillo celestial apareció ante sus ojos, y reveló la portadora de aquella voz.
    Se trataba de una muchacha, con ojos azules oscuros, pelo castaño recogido por una trenza que caía por su espalda y una mecha blanca salía de su frente. Su cabellera estaba adornada con una corona de plata muy fina.
    Su cara blanquecina destacaba con sus ojos, y sus orejas eran finas y delicadas acabadas en una punta redondeada.
    Llevaba una especie de vestido blanco y un colgante se deslizaba por su cuello.
    Maikel la miró atentamente, deslumbrado por su hermosura, la reconoció.
    - Tú…tú eres…la dependienta…- señalándole.
    - Me llamo Ireth Elanessë…- inclinándose ante él.
    Maikel se fijo en sus orejas.
    - No me digas que eres….un elfo- atemorizado.
    - Al igual que vos – sonriéndole.
    - ¿Yo?, pero qué dices…esto debe de ser un sueño.- dando un paso hacia atrás.
    La elfa se sorprendió.
    - ¿Es que acaso no sois el elegido?- extrañada.
    - ¿El elegido? No se de que me hablas…- quedándose quieto.
    La joven se quedó pensativa y entonces con una sonrisa le miró fijamente.
    Se acercó a él, Maikel intentó echarse atrás, pero no podía mover sus pies.
    Ella levantó el dedo de su mano derecha y con él le toco el punto exacto.
    Maikel cayó arrodillado por el dolor.
    - ¡Qué haces!- dolorido.
    - Eso demuestra que sí que lo sois- satisfecha.
    - ¡Eso no demuestra nada!- incorporándose costosamente.
    - Claro que sí…solo el elegido tiene la marca que tenéis vos…y solo ella señala vuestro destino…pasado y futuro.
    - ¿A qué te refieres? – más interesado.
    - Vos…sois el legendario guerrero que mantiene el mundo mítico en paz…solo vos tenéis el poder de dominar la tierra media.
    -¿Yo?- aterrorizado.
    - A si es…solo vos el portador del equilibrio puede ayudarnos de nuevo- rogándole.
    - Un momento… ¿de nuevo?- sorprendido.
    - Claro…vos luchasteis contra las temibles tropas de Kaalisia, llevasteis a la gloria nuestro legado, y con vuestra astucia no volvieron jamás. Pero desgraciadamente no a sido eterno y os necesitamos de nuevo…he sido mandada por Artanis para que volváis a vuestra tierra y nos ayudéis.- preocupada.
    - No entiendo nada…- confuso- pero si es cierto lo que dices… ¿por qué no recuerdo nada?
    - No sabría daros respuesta…pues solo vos sabéis la razón.
    -Genial…- molesto- pero…como sé que esto es real...y no es parte de un sueño.
    La elfa sonrió de nuevo, enseñando su puño, abrió la mano, mostrando el anillo de sus sueños, y el mismo que vio en la tienda.
    - Aquí tenéis la prueba, ponéoslo y comprenderéis que no miento.
    Maikel lo cogió con algo de desconfianza, y dudando dos veces, se lo colocó.
    Un ardor recorrió todo su cuerpo, sintió poder y tranquilidad.
    En aquel instante un rayo salió disparado de su mano, convirtiéndose en....(continuara)
     
  9.  
    *hikari*

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    Piscis
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    Re: tierra de los sueños

    wuuuuuuu!!
    genial genial!!
    estuvo emocionante *o*
    la dependienta.. owoo >__<
    sabes q es lo q más me gusta?
    los nombres n.n
    me encantan!
    tienes todo mi apoyo, amix!
    muxa suerte
    te me cuidas

    hikaRi-chan
     
  10.  
    Ivon_moon

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    Re: tierra de los sueños

    estuvo muy muy buena la conti
    me encanta la forma en q escribes

    bueno espero la siguiente par ver q sucede

    bye bye
     

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