Tentados (SessxRin)

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Asurama, 14 Septiembre 2010.

Estado del tema:
No se permiten más respuestas.
  1.  
    Pan-chan

    Pan-chan Fanático

    Libra
    Miembro desde:
    6 Enero 2008
    Mensajes:
    1,171
    Pluma de
    Escritora
    Re: Tentados (SessxRin)

    Ya se sabía que Kagura estaba completamente celosa, en cierta forma no la culpo ya que ella ha permanecido todo el tiempo junto a Sesshomaru y no ha conseguido algo mas que simples conversaciones (o quizas algunas noches en su cama) pero Sesshomaru no la ve como a Rin, a ella la cuida y desea hacerla feliz (o tal vez solo la quiere en su cama XD)

    Rin comienza a darse cuenta poco a poco de sus sentimientos por Sesshomaru, pero es solo una niña, aunque haya tenido que madurar mas rapido que otras chicas de su edad sigue siendo inocente y despistada para ciertas cosas...espero que Sesshomaru no la corrompa mucho.

    Note algunos errores de dedo, pero solo fueron tres. Esperare el proximo capitulo con ansias, ciao!!
     
  2.  
    sangura

    sangura Entusiasta

    Acuario
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2009
    Mensajes:
    65
    Pluma de
    Escritora
    Re: Tentados (SessxRin)

    Me encanto, como todos los capitulos, aunque lo que te iba a decir ya te lo dije, nee no importa, vuelvo a escribir, jaja.
    Bueno casi no hay dialogos, mucha narracio, cada quien tiene su estilo, pero a mi me gusta tambien que se balancee. En cuanto a Sesshy y Rin, bueno que te puedo decir, el no se ha lanzado a mas y ella parece que apenas esta despertando de su aletargamiento, depues de todos los regalos apenas se esta dando cuenta, weno, es ella, pero ahora tambien esta esto de sus sentimientos hacia el, ya estan tambien despertando, que bien!!! :D ojala y Kagura no haga algo muy feo en contra de Rin, porque de que lo va a hacer, lo va a hacer, de eso no cabe la menor duda.

    Pues sin mas que decir, nos leemos luego, sayo.
     
  3.  
    crystal rose

    crystal rose Iniciado

    Aries
    Miembro desde:
    4 Septiembre 2010
    Mensajes:
    30
    Pluma de
    Escritor
    Re: Tentados (SessxRin)

    hola :D
    me encanta tu fic hace poco empecé a leerlo y de verdad es muy bueno :)
    me encanta sobre todo que, sesshomaru de a conocer sus sentimientos aunque sea solo un poco :D
    y pues el padre de sesshomaru es muy amable de hecho es muy buena persona :D
    si por fin rin se está dando cuenta de los sentimientos de sessh,
    y también creo que me gusto mucho porque me encanta la parea de sessh y rin, es que con rn es con la única que expresa aunque sea un poco sus sentimientos :D
    me encanta como le has ido dando forma a la historia y pues bueno dicen que en el amor no hay edad así que xD
    espero la próxima conti
    sayo :D
     
  4.  
    Asurama

    Asurama Usuario popular

    Cáncer
    Miembro desde:
    21 Octubre 2008
    Mensajes:
    648
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Tentados (SessxRin)
    Total de capítulos:
    14
     
    Palabras:
    25
    Re: Tentados (SessxRin)

    Tardaré un poco en la pubñlicación debido a que mi PC tuvo un problema y está en análisis.
     
  5.  
    Silk Maid

    Silk Maid Guest

    Re: Tentados (SessxRin)

    Hola!!!
    Ay, este Sessh es terrible!!! Aunque si yo fuera Rin me dejaria acosar y quien sabe otras cosas mas jajajajajajaja
    Y mataria a patadas a Kagura, de que se la da ahora? Dueña del bombon?
    Espero con ansias el proximo capitulo... Y en cuanto a la diferencia de edad no es nada, si vieras lo que las niñas de 13 años hacen aqui en mis pagos!!!!
    Saludos, nos leemos pronto!!!
     
  6.  
    chipo

    chipo Entusiasta

    Capricornio
    Miembro desde:
    3 Octubre 2009
    Mensajes:
    58
    Pluma de
    Escritora
    Hola amiga, ya tengo ganas de poder seguir leyendo tu historia, espero que pronto puedas arreglar el problema del PC y poder saber qué es lo que pasara entre Sesshomaru y Rin y sobre todo que es lo que tiene en mente Kagura, los celos se la está comiendo, no soporta que una recién llegada se lleve toda la atención de Sesshomaru, espero que la pobre Rin no sufra mucho por culpa de Kagura.

    Besos y animo.;)
     
  7.  
    Asurama

    Asurama Usuario popular

    Cáncer
    Miembro desde:
    21 Octubre 2008
    Mensajes:
    648
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Tentados (SessxRin)
    Total de capítulos:
    14
     
    Palabras:
    2414
    Así, los días fueron transcurriendo. Rin continuó siendo la encargada de limpiar la habitación del joven y éste se hacía, cada día, algún espacio en su horario de trabajo para sentarse en su habitación y hablar con ella.

    Rin fue perdiéndole el miedo y entrando en confianza al darse cuenta de que él no pretendía hacerle daño alguno. El joven se mostraba relajado cerca de ella, rompiendo un poco la fantasía que todos los otros miembros del personal tenían de él, como si fuera un príncipe perfecto, que no admitía siquiera errores propios. Se hallaron entablando conversaciones muy interesantes mientras ella trabajaba afanosamente. Rin fue aprendiendo cosas del trabajo del joven, incluidos sus horarios y descubrió muchas cosas sobre aquella familia. Un día, sin entender cómo o por qué, se vio a sí misma esperando a que él apareciera.
    Rin utilizaba todas las ventajas que se le ofrecían, pero por muchas insinuaciones que recibiera por parte de sus compañeros, en especial de Kagome, no se atrevía a acortar la distancia que había entre ambos, porque lo consideraba inapropiado y hasta peligroso.

    Cierta tarde entró en su habitación luego de acabar con sus deberes, cuando encontró una prenda de ropa en un sitio diferente al que recordaba haberla guardado. Segura de que aquello era un producto de su imaginación y su cansancio, no le dio importancia y se abocó a preparar sus cosas para el día siguiente.
    Se lo comentó a Kagome como una anécdota divertida, pero la chica pareció incómoda y sonrió forzadamente.

    Kagome seguía sintiendo culpa por haberle dado a Kagura el acceso a la habitación de Rin. Estaba traicionando la confianza de una de las personas más buenas que jamás antes había conocido, pero lejos estaba de saber que poco después cambiaría de opinión.

    Una noche, cuando Rin bajaba a cenar, se encontró en las escaleras con el joven y éste, par su sorpresa, le sonrió. Sorprendida por aquel gesto tan poco común en él, bajó las escaleras a toda prisa, algo sonrojada por la vergüenza, pero no contó con que él la seguiría.

    —¿Se le ofrece algo? —preguntó ella en el acto en el tono más amable que podía, intentando ocultar los nervios que le había provocado.

    —Hay una cosa que quiero mostrarte y está escaleras arriba.

    El halo de intuición que tenía le gritó que intentara evadirse.
    —¿Es muy urgente, joven? Porque… estaba bajando a cenar con mis compañeras… y sólo tenemos tiempo hasta las…

    —Te doy permiso de cenar más tarde —se le acercó a menos de medio metro.

    —Pero, es que mis horarios…

    —No te quitaré mucho tiempo.

    —Pero, joven, si sus padres saben que no estoy con los demás…

    —Puedo solucionar eso, de verdad, necesito que me acompañes arriba.

    Ella se mordió los labios.
    —Como ordene, joven —y comenzó a seguirlo con pasos lentos, pesados.

    —¿Sesshoumaru? —inquirió repentinamente el eco de una voz, a través de la sala vacía.

    —Kagura —murmuraron los dos a la vez.

    —Voy a cenar —Rin comenzó a bajar de inmediato.

    Él la tomó por un brazo y le indicó hacia arriba con un movimiento de cabeza.
    —Sube, que no te vea.

    Ella subió a toda prisa y pensó que Sesshoumaru se quedaría atrás para hablar con la mujer, pero subió con ella y la jaló del brazo, para que caminara más rápido.
    —Anda, sube rápido, le murmuró.

    —¿Por qué?

    —Estaba allá abajo, nos vio hablando, te meterá en líos —no acabó de decir esto cuando oyó los pasos de Kagura en el pasillo. En verdad, había confirmado sus sospechas de que Kagura lo estaba siguiendo cada vez que se acercaba a Rin.

    Ambos se metieron en la habitación de la chica. Ella cerró bajo llave ahora segura de que estaban siendo perseguidos a propósito.
    —Kagome me dijo que yo tengo la única llave, no podrá entrar.
    Sorprendidos, oyeron la cerradura abrirse.

    Kagura entró en la habitación de Rin y la encontró silenciosa y vacía. Demasiado silenciosa. Abrió de un tirón la puerta del armario, pensando que los encontraría… pero no había nada, ni siquiera al entrar al fondo. Salió de la habitación, contrariada y cerró la puerta bajo llave ¿Acaso sus ojos la habían engañado?

    Después de esperar un largo rato para asegurarse de que no regresaría, Rin abrió el panel que estaba al fondo del armario y agradeció al que tuvo la grandiosa idea de ponerlo ahí. Ambos se miraron y no pudieron evitar reír.
    —Me hubiera gustado saber qué cara puso —reconoció Sesshoumaru.

    —Seguramente quedó muy confundida —la sonrisa fue desvaneciéndosele.
    El espacio entre la pared verdadera y el panel era muy estrecho y estaban sentados en uno sobre el otro, tan cerca que sentía su respiración. Resultaba demasiado tentador.
    Él parecía igualmente sorprendido, inclinó la cabeza para acercarse a sus labios.

    Cierto día, todos los empleados recibieron la misiva de que deberían trabajar el doble: el doble de tiempo, el doble de rápido y el doble de eficientes. Sin chistar y sin sentirse explotados, todos obedecieron.
    A media mañana de aquel día de idas y venidas, en las que nadie había tenido siquiera el tiempo para darle el saludo a su igual, la casa resplandecía como si de cristal estuviera hecha y la sala y comedor estaban cuidadosamente adornados para una fiesta.

    Además del cuarto de Sesshoumaru, Rin tuvo que limpiar otra habitación que estaba del otro lado de la casa y era más grande. Tenía paredes blancas, cortinas oscuras, dos enormes pantallas de televisión, un estéreo y dos estantes, uno repleto de CDs y otro, de juegos de video. El cuarto tenía la apariencia de no haber sido usado en mucho tiempo.

    —Nunca pensé que entraría aquí —le dijo Sesshoumaru asomando por la puerta en algún momento cerca del mediodía—. Te encargaron limpiar la habitación de mi hermano.

    —¿Esta es la habitación de su…? —preguntó curiosa—. Incluso para una mansión como ésta es muy ostentosa.

    —Necesita mucho espacio. Desordena mucho.

    —Pues aquí todo luce… bien...

    —Veamos si mañana en la mañana piensas lo mismo.

    —¿Mañana en la mañana? —inquirió sin comprender.

    —Inuyasha vuelve a casa. Hoy.

    —¿Por qué no nos dijeron eso antes? —estaba contrariada.

    —Puro protocolo —negó él, restándole importancia—, lo sabrás cuando esté aquí.

    Sesshoumaru dio muestras de incomodidad por el sólo hecho de haber entrado y en seguida salió. Rin seguía sin comprender cómo un par de hermanos podían llevarse tan mal o llegar al punto de no comprenderse el uno al otro y no poder compartir el espacio. Para ella, aunque la familia Taisho fuera muy buena, mantenían entre sí unas relaciones demasiado frías, distantes. El mayor disgusto que había entre ellos era el tema de las herencias. El padre de los jóvenes estaba totalmente comprometido con todas las posesiones de la familia y con aquellos documentos que validaban esas posesiones… pero los muchachos están dispuestos a sacarse los ojos por ese dinero de ser necesario, en especial Sesshoumaru.

    ¿Entonces, de qué les servía todo ese dinero? ¿De qué les servía la mansión, los hoteles, los coches y los viajes? Las relaciones estaban rotas y ella sabía que ese tipo de grietas no podían cerrarse simplemente con pegamento… y disimular no servía mucho.

    Aún así, ella sabía que no tenía ningún derecho a meter la nariz en conflictos como esos, que no le concernían para nada. Por supuesto, no sabía que el conflicto podía extenderse a ella.

    Lo supo cuando se encontró con Kagome a la hora del almuerzo y ésta no la miró y ni siquiera se dignó a dirigirle la palabra. Rin no entendía y estaba totalmente confundida, hasta que finalmente cayó en la cuenta de que Higurashi-san estaba infantilmente celosa. Una compañera de trabajo le contó ella que durante mucho tiempo había sido la encargada de asear el cuarto del joven Inuyasha. Rin intuyó que Kagome seguramente estaba viviendo aquello como una invasión. Kagome estaba realmente comprometida con aquel muchacho y, poniéndose en su lugar, la muchachita comprendió el malestar de su amiga, sin embargo, le parecía que estaba llevando las cosas un poco al extremo ¡ese trabajo se lo habían asignado! ¡No era su culpa!

    Pero tuvieron que seguir trabajando inmediatamente después de almorzar, así que no pudo hablar con Kagome para aclarar aquel problema.

    El joven llegó esa misma tarde en un jet privado, fueron a buscarlo al aeropuerto en un ostentoso vehículo y lo “depositaron” en casa completamente a salvo… y completamente rodeado de guardias de seguridad. El muchacho no se cansaba de decir que aquello era exagerado e innecesario. No se molestó en saludar a nadie y entró en la casa con aire despreocupado. En algún momento, Rin no pudo evitar levantar la vista y descubrir que el hijo menor de la familia tenía un acusado parecido con su padre y hermano. Sus únicas referencias sobre él eran las descripciones un tanto idealizadas de Kagome y la fotografría infantil que tenía el joven Sesshoumaru en su habitación. Sin duda alguna, tenía aún ese aire infantil, inmaduro y despreocupado, que lo hacía verse tan bien a los ojos de muchas.

    En seguida, se oyeron murmullos de todo tipo y los miembros femeninos del personal comenzaron a buscar todo tipo de excusas para acercarse y hablarle. Rin comprendió lo que Sesshoumaru había querido decirle: la presencia de Inuyasha de alguna manera extraña, incitaba al desorden.

    Todo parecía irle igual… hasta que vio a Kagome. Le sonrió de una manera diferente y luego pareció volver a sus asuntos.

    —Déjenme en paz y no molesten por nada —declaró en voz alta—, vine a casa a descansar, así que no quiero tener que vérmelas con ningún tipo de complicación.

    Dicho eso, subió por las escaleras hasta su habitación, seguido de los empleados que trasladaban su abultado equipaje.

    Con sólo haberlo observado durante unos instantes, Rin llegó a entender con toda claridad la gran diferencia que había entre los hermanos. Aquella situación tan insólita le arrancó una sonrisa.

    —Oye —se quejó Kagome—. Le has estado sonriendo a Inuyasha —se quejó olvidando que ella le sonreía a todo el mundo.

    —Sólo le daba la bienvenida como los demás miembros del personal —intentó explicarle Rin—. A ti también te ha sonreído y nadie ha dicho nada al respecto. No tienes por qué hacer innecesarias escenas de celos, tampoco tienes que ponerte a la defensiva… cualquiera comprendería con facilidad que ustedes se llevan bien.

    —Sí, claro, por eso limpias su habitación.

    —Yo, al igual que tú, me limito a cumplir las órdenes que se me dan —se defendió Rin con su invariable tono de amabilidad.

    —Sabías que era mi deber, ¿no es así?

    —¿Acaso estás sugiriendo que intento de algún modo desplazarte? Es… es una locura, yo acabo de llegar y…

    —Exacto, tú acabas de llegar y creo que te conviene —y mucho— permanecer lejos de él.

    —Como quieras.

    Rin intuyó que aquello no era normal, Kagome no podía estar tratándola de aquella manera tan desagradable de un día para el otro, siempre era amable y solícita y la ayudaba en todo, de modo que alguien tenía que haber intentado convencerla de que ella estaba tratando de desplazarla o, peor aún, robarle a Inuyasha —que de hecho, no podía robárselo, porque las personas ni nos pertenecen ni son objetos—.

    Aquel joven le parecía alguien bueno y agradable, pero en ningún momento se le había pasado por la cabeza la idea de entablar alguna relación con él o siquiera acercársele. Hacer algo así, no sólo sería indecente, no era su estilo entablar relaciones con desconocidos, se suponía que Kagome había entendido eso.

    Son aquellos molestos y confusos pensamientos dando vueltas en su cabeza, Rin se decidió a acabar con las labores que le quedaban.

    Desde un rincón, Kagura observó la discusión que esas muchachas habían tenido en el pasillo y sonrió complacida. No había sido después de todo una mala idea hacerle una pequeña visita a Kagome aquella mañana.

    Y ese sólo era el comienzo. Si Rin pretendía escalar de posición usando como medios a los hijos de los Taishou, le iría muy mal. Tendría una semana que no olvidaría nunca.
     
    • Me gusta Me gusta x 6
  8.  
    Silk Maid

    Silk Maid Guest

    Hey, mataria a Kagura!!! Como puede Kagome ser tan tonta? Inuyasha es hermoso pero comparado con Sessh... Ummm, no tiene posibilidades!!! Definitivamente me gusta la trama!!! Y kiero mas!!!! Saluditos...
     
  9.  
    Jaizmar

    Jaizmar Usuario popular

    Virgo
    Miembro desde:
    28 Julio 2010
    Mensajes:
    549
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    no es posible que kagome haiga podido caer en una trampa tan mala como esa ya le agarre mas odio a kagura de el que le tenia anteriormente como kagome se pufo haber creido eso,si todos sabemos que inuyasha es lindo y todo pero sesshomaru es super-lindo-sexy-guapo es un bombom espero que esas dos arreglen sus cosas de verdad y que alguien ponga en su lugar a kagura de una buena vez ya no la aguanto bueno gracias por avisarme que pusiste el capitulo espero que pronto puedas poner la continuacion ñ_ñ
     
  10.  
    Asurama

    Asurama Usuario popular

    Cáncer
    Miembro desde:
    21 Octubre 2008
    Mensajes:
    648
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Tentados (SessxRin)
    Total de capítulos:
    14
     
    Palabras:
    3480
    Inuyasha entró a su cuarto y se sintió a gusto, todo estaba muy limpio, aunque había algo distinto, faltaba ese toque tan especial que tenía Kagome. Le preocupó que la chica estuviera teniendo alguna clase de problema y decidió que se lo preguntaría tan pronto como le fuera posible. Encendió la televisión, se arrojó en la cama y se puso a observar un álbum de fotografías, mientras los sirvientes desarmaban el equipaje e iban colocando todas las cosas en sus lugares correspondientes.

    Su familia siempre había sido un desastre, pero por condescendencia, hizo un esfuerzo sobrehumano, se bañó, se vistió de manera elegante y bajó a cenar con ellos a la hora de siempre. Sesshoumaru tenía la curiosa habilidad de molestarse con cualquier gesto o palabra que él soltara, así que se obligó a hacer el mudo e ignorarlo tanto como le fue posible. Sus padres hicieron pocas preguntas y lo trataron bien.

    Al igual que Sesshoumaru, él había nacido también con la habilidad de conseguir de su padre todo lo que le pidiera, así que se puso a planear un día libre par Kagome.

    No tardó en llegar a sus oídos el rumor de que su hermano mayor estaba viéndose también con alguien del personal y aprovechó alguna oportunidad para hacerle una broma, no sin antes asegurarse de que sus padres estaban bien lejos. Entendía a su hermano, los dos estaban en una situación bastante comprometedora… o al menos, comprometedora para el resto de la sociedad, que los veía como príncipes perfectos, incapaces de hacer algo mal. A Inuyasha nunca se le había dado bien fingir, era más, lo detestaba.

    Kagome lo abrazó al verlo.
    —Tanto tiempo sin verte, te he extrañado.

    Él se apresuró a cerrar la puerta, antes de que alguien pudiera verlos.
    —Yo también te he extrañado mucho. Cambiaría todas esas clases aburridas y complicadas por poder estar un año completo contigo —murmuró en voz baja, pero en el fondo, sabía que las cosas no eran tan sencillas.

    —Hay tantas cosas que me gustaría contarte.

    —Tenemos una semana por delante —se sentó en la cama y en seguida, ella se sentó a su lado—, podremos hablar mientras vienes a limpiar mi cuarto.
    Ella bajó la vista.

    —Ah, eso… hay una chica nueva muy laboriosa a la que le encargaron el aseo de tu habitación.

    —¿Una chica nueva? ¿Es esa… Rin?

    —Sí, sí. Esa chica trabajaba en uno de los hoteles de tu padre y la trasladaron aquí hace unos meses, trabaja bien, asciende rápido y se compra a todo el mundo con una enorme sonrisa que jamás se borra de su rostro. Parece como si no le pasaran jamás cosas tristes.

    Inuyasha se burló.
    —Si sigue así, tal vez en poco tiempo sea secretaria de papá.

    Kagome hizo u gesto que él no supo leer.
    —En realidad, muchos de nosotros tenemos ese temor de ser desplazados.

    —Espera, espera, a ti no te reemplaza nadie —apoyó su cabeza en la de ella.

    Para Rin, las cosas estaban muy bien en todo sentido, realizó sus labores sin el menor sobresalto, aunque se sorprendió al entrar en la habitación del joven Inuyasha al día siguiente y encontrarla… completamente revuelta.

    Sesshoumaru no se había equivocado cuando había dicho que su hermano menor era un completo desastre. Rin se preguntó cuánto tiempo y esfuerzo habría de necesitarse para desordenar una habitación tan grande al punto de que pareciera que un tornado había entrado allí.

    Había muchísima ropa tirada en el suelo, restos de comida rápida, CDs esparcidos por doquier y hasta la ropa de cama parecía haber volado por los aires, hasta aterrizar cerca de la puerta del baño.

    —¿Qué demonios?

    Sin quejarse, comenzó a limpiarlo todo tan rápido como podía y luego, salió para arreglar el resto de las habitaciones de las que estaba encargada.
    El orden de la habitación del hermano mayor le resultaría un alivio después de eso. Además, le diría que él tenía razón, que Inuyasha era un desastre…

    Pero la sorpresa más desagradable se la llevó al tercer día, cuando Kagome entró intempestivamente en su habitación y la empujó.

    —¿Qué crees que haces? —le preguntó confundida.

    —Lo mismo quiero saber —replicó Kagome— ¿Qué hacías en la habitación de Inuyasha?
    Rin se crispó.

    —Mi trabajo, por supuesto.

    —¿Entonces, qué? ¿Te pagan “horas extra”? –le dio una cachetada.

    —Escucha, Kagome, no te voy a permitir que…

    —A ti no te voy a permitir que te entrometas y no finjas que no sabes de lo que estoy hablando.

    Rin, enmudecida, comenzó a negar con la cabeza.
    —Oh, ahora eres la chica inocente —usó Kagome el sarcasmo—. ¿Lo mismo le dijiste a Inuyasha anoche, cuando entraste a su habitación?

    —No hice eso.

    —¿Y entonces, qué es esto?

    La muchachita se quedó anonadada a ver lo que Kagome le mostraba. Uno de los conjuntos de ropa interior que le habían comprado. Lo tomó entre sus manos.

    —¿De dónde sacaste esto?

    —De su habitación.

    —¿Acaso crees que fui con él para…

    —Eres una…

    —Al menos, escucha lo que tengo que decirte

    —No tengo por qué escuchar ni una sola palabra de tu boca. Y sonreírme no te servirá.

    —Yo no entré a su habitación.

    —Entonces explica eso.

    —No habría entrado sólo para dejar esto, tú tienes las llaves de mi cuarto y eres la única que podría revisar mi armario, pero no te creí capaz de llevarte mi ropa sólo para lanzarme una acusación. Lo siento ¿sabes qué, Kagome? ¡Eres igual a los demás!

    —¿Y tú eres muy diferente? Deja de fingir, por favor, anoche te vieron tocar a la puerta…

    —¿Quién te dijo eso? —preguntó Rin.

    —No tienes por qué saberlo.

    —¿Son rumores? No es la primera vez que me hacen esto y con el sólo propósito de molestarme —lágrimas comenzaron a caer de sus ojos— Pero si lo que querían es verme en la calle, lo lograron. Renuncio.

    —¿Pasa algo? —preguntó una empleada que justo pasaba por allí y había escuchado la airada discusión.

    —No pasa nada —comentó Rin, mientras salía a paso lento y cabizbaja.
    Kagome salió detrás de ella, aún enojada.

    —Por quien siento pena en verdad es por el joven Inuyasha —murmuró para que sólo Kagome oyera—, no sólo no le tienes confianza, sino que eres capaz de arruinarlo todo por la estupidez que te dijo alguien más.

    Subió las escaleras, fue a buscar rápidamente a Kagura y tuvo la suerte de encontrarla a mitad de un pasillo.
    —Señorita, quiero hablar con el señor Taishou

    —No creo que él pueda hablar contigo ahora —preguntó extrañada.

    —Por favor, no le quitaré mucho tiempo.

    Kagura se mordió los labios.
    —Sígueme.

    Fue a buscar a la secretaria del señor y dejó a Rin junto a ella. La mujer habló por teléfono con el hombre y luego, llevó a Rin a la oficina.
    —¿Pasa algo malo? —le preguntó al verla tan decaída.

    —Dejaré de trabajar en su casa, lo siento —sabía que renunciar a trabajar para él era equiparable a ofenderlo o darle una bofetada.

    —¿Hay algo que la moleste? ¿Tuvo algún problema?

    Ella negó con la cabeza.

    —Entonces no veo el motivo por el que deba renunciar, le he brindado muchas facilidades, tiene techo, buena comida y tiene una buena remuneración. ¿No está segura aquí?

    —Me agrada trabajar en su casa.

    —¿Entonces?

    —Es por los empleados que no puedo permanecer aquí —se quebró finalmente.

    —Si ha tenido un problema, siéntase en la confianza de decírmelo, podemos solucionarlo.

    Ella negó con la cabeza.
    —No creo que valga la…

    La puerta se abrió de repente.
    —¿Inuyasha hizo o dijo algo?

    —Sesshoumaru —el hombre estaba sorprendido—. ¿Estuviste escuchando detrás de la puerta?

    —Papá —miró a Rin—, dejemos los modales para otro momento. Hasta hace un par de días estabas trabajando bien aquí, hasta que llegó Inuyasha, ese idiota tiene que arruinarlo…

    —No te expreses así de tu hermano —lo regañó su padre.

    —Es la maldita verdad.

    —No es por culpa del joven Inuyasha —intervino Rin, pero dudó— …aunque sí quedó metido dentro del problema. Alguien que tiene acceso a las llaves de mi habitación robó pertenencias mías y las puso entre las del joven —suspiró largamente—, alguien quiere hacerle creer a usted, a su hijo y a los demás que estoy molestando al joven —bajó la cabeza, avergonzada.

    —Eso es ridículo —dijeron los dos hombres a la vez.

    —¿Y tú crees que esa persona es…? —le preguntó Sesshoumaru.

    —Higurashi-san —negó rotundamente—, pero no lo entiendo, ella siempre fue por demás amable conmigo, desde que llegué aquí.

    —Pero hay alguien más que tiene acceso a tus llaves —la aguijoneó él.

    Rin se quedó en blanco y luego, lo analizó. Esa noche en que ambos se estaban escondiendo de Kagura, ella había entrado a su habitación sin problemas y Rin había encontrado las cosas fuera de lugar en varias oportunidades, cuando Kagome le había asegurado que no tocaba sus pertenencias… ¿podría haber sido Kagura? Era ridículo.

    A Rin le hubiera gustado vivir sin contaminarse, pero el mundo es muy cruel y uno no puede evitar conectarse con el entorno. Lo peligroso, es caer dentro de ese remolino inmundo que atrapa a todos. Ella siempre había sido humilde y honrada, pero creía que muchas personas serían capaces de matar por dinero, el cual es una de las maneras más rápidas de obtener poder. Ella entendía el poder como la capacidad de hacer cualquier cosa que uno quisiera y estuviera en sus manos, otros creían al poder un instrumento de opresión. Fuera lo que fuera, los que caían en ese círculo, tarde o temprano se veían inmiscuidos en alguna clase de problema, ya que con los billetes, también llegaban las responsabilidades.

    Ella no le veía un uso práctico al poder, aunque Sesshoumaru solía decirle que era gracias a la influencia de su familia que no estaba en la calle, muriendo de hambre, claro que con palabras mucho más suaves, porque él disfrutaba de hacerla sentir a gusto en cualquier situación. Sin embargo, él no siempre podría salvarla de todas las dificultades que se le presentaran a lo largo de la vida. Además, ella aún seguía creyendo que lo que el muchacho hacía era una especie de juego y que tarde o temprano se aburriría y la dejaría. Muchas veces había oído que la gente adinerada acostumbraba hacer eso, fingir cosas que no sentían. Él le aseguraba que no y seguía dándole facilidades.

    Cuando podían aprovechar algún momento de descanso de sus obligaciones, solían verse a escondidas, tratándose con delicadeza. Pero las cosas no pueden ocultarse para siempre y no podían evitar que algunos rumores comenzaran a correr. Afortunadamente, el dinero tenía el poder de comprar el silencio. Rin no pudo evitar comenzar a amar el dinero, un mal muy generalizado. Sin embargo, se aseguraba de conservar a sus afectos en el lugar más importante. El resto de los empleados tan sólo esperaban que ella cometiera algún nimio error para así poder sacarla por la puerta de atrás, pues era lo que se merecía una “trepadora resentida”.

    El señor no perdió el tiempo y mandó llamar a Inuyasha, quien protestó, puesto que se preparaba para dormir y también llamó a Kagura… y a Kagome.
    Por alguna extraña razón, sentían como si estuvieran ingresando a alguna especie de juzgado.

    —¿Hay algo en lo que le pueda ayudar? —preguntó Kagura, pero todos la miraban bastante mal.

    Inuyasha admitió por enésima vez que no sabía de dónde habían salido aquellas pertenencias de Rin, aunque seguía sonrojándose al pensar en su ropa interior. Al ver aquellas prendas, había pensado en Kagome y no creía que la inocente Rin fuera capaz de jugarle ese tipo de bromas aunque sólo fuera para molestar. Claro que reconocer ante su padre que estaba manteniendo una relación con una criada era un problema mucho más grande.

    Kagome, por su parte, no se atrevió a lanzar acusaciones, pero hubo algo que sí se atrevió a decir.
    —La señorita Kagura me presionó para que le cediera las llaves de la habitación de Morimoto-san, ya que estoy a cargo de la limpieza. Ella hizo una copia y me devolvió las llaves. En varias oportunidades, Morimoto-san ha encontrado sus pertenencias en lugares diferentes a donde las había dejado, lo cual me hace creer que la señorita revisó sus pertenencias.

    —¿Es eso cierto? —le preguntó el hombre con tono de acusación.

    —Por supuesto que no, señor.

    —Anda, reconoce que lo hiciste —la presionó Kagome—, ni yo ni Rin sacamos las cosas, así que sólo tú podrías hacerlo.

    Ahora, se daba cuenta de que la acusación a Rin había sido un error evitable y completamente innecesario. Kagome se disculpó con la mirada, reconociendo que se había dejado llevar por sus impulsos.

    —No tienes manera de probar que yo haya entrado a su habitación. Y aunque pudiera hacerlo, no habría podido entrar a la habitación del joven Inuyasha, la única capaz de hacer ambas cosas es Morimoto-san.

    —¿No? —preguntó el señor, mientras se ponía de pie— ¿tampoco podemos probar que poseas y utilices las llaves de su cuarto sin permiso?

    Kagura se congeló.

    —Por favor, permítanos ver su cuarto.

    Kagura los llevó hasta allí sin protestar. Además, él señor la obligó a vaciar cada uno de los cajones de su escritorio y por supuesto, la llave apareció en seguida.

    —Aún así no pueden probar que entré a su habitación —se defendió.

    —Pero prueba que podías hacerlo —la acusó Sesshoumaru—. Me has decepcionado, puse mi confianza en ti durante tantos años y ahora vengo a darme cuenta de que no eres de fiar —miró a su padre—. Padre, no quiero trabajar más con ella —miró a Rin—. Rin-san ocupará su lugar. Es eficiente, confiable y aprende rápido. De seguro trabajará mucho mejor.

    Todos quedaron sorprendidos con aquella declaración, pero el hombre accedió al instante.

    —No puede hacer eso, joven —intentó defenderse Kagura.

    —¿Ah, no? ¿Cómo pretendes que confíe en ti? Podrías llegar a robarme y a tomar mis pertenencias sin consentimiento, como hiciste con esa muchacha.

    —No sé si se da cuenta —la acusó el señor— que lo que acaba de hacer es algo muy grave. Soy paciente e indulgente, pero la verdad, no es la primera vez que un empleado se queja de usted y luego de esto… me veré obligado a despedirla.

    —Pero, señor…

    Pero no hubo lugar a réplicas. Kagura ahora sería mal vista por todos y además, ya nadie confiaría en ella.

    Sesshoumaru pidió hablar con ella a solas antes de que se fuera.
    —No soy tonto. Creías que Rin-san ocuparía tu cargo ¿verdad? Tus propias argucias lograron que eso pasara, tú misma te lo buscaste, en verdad, lo siento.

    Kagome también fue castigada por permitir el acceso a la llave, pero con mucha más suavidad, gracias a la intervención de los hermanos.
    Por primera vez en mucho tiempo, Rin se sintió libre y pensó que tendría oportunidades para volver a reconstruir su relación con Kagome. Además, el señor era muy bueno y no consideraba como algo malo que sus hijos se fijaran en ellas. Las cosas empezarían a ser mucho más sencillas.

    Todos fueron a dormir en paz, todos menos Kagura. Eran más de las doce de la noche.

    Seis meses después de lo acontecido, Kagome había conseguido regresar a sus labores de siempre, Rin había aprendido rápidamente cuáles eran sus obligaciones como asistente de Sesshoumaru y lo hacía de la mejor manera posible. Además, lo acompañaba en almuerzos, cenas, salidas y viajes y había conseguido que la consideraran como una integrante de la familia. Su status ascendió considerablemente y, desde luego, tenía muchas más ventajas que los otros empleados, pero finalmente era tratada de manera cordial. Finalmente sentía que había encontrado su lugar.

    Había conseguido establecer una relación sentimental con Sesshoumaru y se veían con más frecuencia y casi sin la necesidad de ocultarse. Muchos estaban seguros de que ellos eran inseparables a pesar de las notables diferencias entre ambos, pero eso era algo que ellos ignoraban. Nada a su alrededor era común.

    Finalmente, en uno de los viajes de negocios del muchacho, en que ella debió acompañarlo, pasaron la noche juntos.

    A su regreso, muchas fueron las preguntas en las paganas mentes del entorno de ambos. Ellos sólo dijeron que se entendían bien en su relación laboral y se negaron a dar más explicación que esa.

    Una tarde, para liberarse de esa presión, salieron a caminar solos hasta un parque del que Rin disfrutaba mucho. Cuando se preparaban para regresar, se encontraron con Kagura.
    Habían oído rumores de que le había costado mucho conseguir trabajo después de lo que había pasado, porque el padre del muchacho —y los mismos muchachos— daban malas referencias de ella.

    —Me sentía muy tentada a probar a Sesshoumaru y no lo conseguí, pero conseguí trabajar de criada en un negocio de ventas. Al parecer, Rin tampoco resistió la tentación ¿verdad? —les comentó en tono despectivo—. Por otro lado, veo y escucho que ustedes son muy felices.

    De entre sus ropas, sacó un arma y les disparó hasta dejarlos tirados, muertos en el suelo. Entonces, se puso el cañón de la pistola en la boca. Y disparó.

    FIN
    (¿Y qué esperaban? Este es un fanfic pro-cuento CS, así que…)​
     
    • Me gusta Me gusta x 5
  11.  
    Jaizmar

    Jaizmar Usuario popular

    Virgo
    Miembro desde:
    28 Julio 2010
    Mensajes:
    549
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    QUEEEEEE COMO QUE MUERTOS YO ESPERABE ALGO ASÍ COMO QUE TIENEN UNA RELACION OFICIAL NOVIOS LO QUE SEA PERO MUERTOS :( ES MUY TRISTE ACASO A KAGURA SE LE ESCAPARON LOS TORNILLOS O QUE,UNQUE SI ME ENCANTO EL CAPITULO DEBO RECONOCER QUE TU HISTORIA ESTA GENIAL,AL MENOS PORFIN DESCUBRIERON A KAGURA Y LA DESPIDIERON,ME IMAGINE LA CARA DE INUYASHA CUANDO PENSABA EN LA ROPA INTERIOR DE RIN JAJAJA BUENO CUANDO HAGAS OTRA HISTORIA DE SESSHOMARU Y RIN O KAGOME E INUYASHA ME AVISAS OK SAYONARA ñ_ñ
     
  12.  
    Idaly

    Idaly Usuario común

    Virgo
    Miembro desde:
    4 Septiembre 2005
    Mensajes:
    367
    Pluma de
    Escritora
    Realmente no esperaba este final... crei que sería el tipico final feliz donde todo mundo termina casado, me sorprendiste y seguramente borraran este post como todos los demas que escribo jaja asi que te dejare un me gusta, porque a pesar de que el final fue triste, le diste un giro inesperado a la historia.
     
  13.  
    sangura

    sangura Entusiasta

    Acuario
    Miembro desde:
    10 Diciembre 2009
    Mensajes:
    65
    Pluma de
    Escritora
    O_O asi quede luego de leer el final, los mato y luego a ella, pero por que??? bueno eso ya lo se, pero LOKAAAAA me gusto el capi, ´pero Rin seguia con 13 años o si crecio cuando pasaron la noche juntos???
    aunuq em ecanto el fic
    el final me dejo asi O_O yo queria el tipico final, aunque me parezcan ya muy pasados y repetitivos, son mas felices y alegres, no me gusta que mueran los protagonistas :(
    pero en si tu fic me fascino, haber cuando publicas mas Sessh&Rin
    Saludos y nos leemos luego
     
  14.  
    Cinderella

    Cinderella Usuario común

    Leo
    Miembro desde:
    29 Octubre 2010
    Mensajes:
    225
    Pluma de
    Escritor
    O.O ah! :congelada: yo... yo... no se que decir ando asi O_O todo paso muy rapido.. pero el capitulo me gusto mucho...
    el final igual, no soy muy fanatica de los finales felices, aunque yo esperaba algo asi U_U despues de tanto llego esto.. por lo menos disfrutaron sus ultimos momentos juntos.... wah..! TT____TT Kagura esta loka!

    espero volver a leer salgo sobre SeshxRin
     
  15.  
    chipo

    chipo Entusiasta

    Capricornio
    Miembro desde:
    3 Octubre 2009
    Mensajes:
    58
    Pluma de
    Escritora
    Hola amiga. Tú no sabes la cara que se me ha quedado cuando he leído tu final:eek: .
    Siempre he odiado a Kagura pero desde hoy la odio más jejejejeje. :mad:
    Bueno aunque no estoy muy acuerdo de que lo hayas matado (hay mi pobre sesshi) tengo que decirte que la historia fue genial y que espero que cuando escribas nuevamente un Sesshomaru y Rin o Kagome que por favor no me olvides y házmelo saber, ok??;)
    :cool:
     
  16.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

    Leo
    Miembro desde:
    6 Agosto 2010
    Mensajes:
    3,764
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Me dejaste anonadada con tu final... tu estilo siempre tan fuera de lo tradiconal... me encanta aunque me asusta un poco... pues no es mi "onda". La pareja Sesshomaru/ Rin no es de mi agrado en absoluto como pareja sentimental. Kagura no me parece mal para el Daiyokai, pero bueno... la aborreci en tu historia hasta el final, ¿cómo pudo hacer algo así? porque ella no era feliz. Kagome e Inuyasha... como siempre, lastima que falto un poco con la otra preja super... Miroku y Sango. Te felicito y a ver cuando otra historia dramatica. Sayonara. Y ....Sesshomaru / Kagome? por Dios no me quieran tanto!!!!
     
  17.  
    Asurama

    Asurama Usuario popular

    Cáncer
    Miembro desde:
    21 Octubre 2008
    Mensajes:
    648
    Pluma de
    Escritora
    sí, chicas, las reglas no son lo mío.
    lo tradicional tampoco es lo mío, siempre trato de romper los esquemas y sorprender a todos.
    espero al menos que lo hayan disfrutado, porque fue un lapsus de mi mente el que creó esta historia tan atípica... y está basada en un videoclip que una vez me gustó, bueno, luchy las saluda, hasta la próxima.
    las veo en mi fic The Legacy...
     
  18.  
    Pan-chan

    Pan-chan Fanático

    Libra
    Miembro desde:
    6 Enero 2008
    Mensajes:
    1,171
    Pluma de
    Escritora
    JAJAJAJAJAJAJAJA OMFG !!! que diablos te pasó??? no puedo creer que hayas puesto este final (bueh...en realidad si lo creo XD)

    Prefiero pensar que todo terminó bien :) he bloqueado el enorme trauma emocional para así seguir adorado lo que en un principio fue tu pequeña historia romantica ToT bueno creo que no puedo quejarme, me ha gustado mucho (aunque el final me dejo helada...pude imaginarlo todo O.o)

    Me molestó un poco el ataque de celos de Kagome, no se detuvo a pensar en las posibilidades de que Kagura la hubiese engañado, pero bueno, creo que todos somos humanos...a veces se cometen errores.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  19.  
    Pan-chan

    Pan-chan Fanático

    Libra
    Miembro desde:
    6 Enero 2008
    Mensajes:
    1,171
    Pluma de
    Escritora
    JAJAJAJAJAJAJAJA OMFG !!! que diablos te pasó??? no puedo creer que hayas puesto este final (bueh...en realidad si lo creo XD)

    Prefiero pensar que todo terminó bien :) he bloqueado el enorme trauma emocional para así seguir adorado lo que en un principio fue tu pequeña historia romantica ToT bueno creo que no puedo quejarme, me ha gustado mucho (aunque el final me dejo helada...pude imaginarlo todo O.o)

    Me molestó un poco el ataque de celos de Kagome, no se detuvo a pensar en las posibilidades de que Kagura la hubiese engañado, pero bueno, creo que todos somos humanos...a veces se cometen errores.
     
  20.  
    crystal rose

    crystal rose Iniciado

    Aries
    Miembro desde:
    4 Septiembre 2010
    Mensajes:
    30
    Pluma de
    Escritor
    muertoss!!!!!!!!!!!!! eso no m lo esperaba pense que iban a kedar juntos las 2 parejas, pero creo q entonces inuyasha y kagome si quedaron juntos que bueno.
    Lo unico que yo queria que quedaron juntos sessh y rin pero bueno lo demas estuvo muy bien me encanto la historia pero x q se tenian q morir xD
    Espero que si publicas otro me avises
    Sayo pink crystal :D
     
Estado del tema:
No se permiten más respuestas.

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso