Fantasía Tales of the Last White Rouss

Tema en 'Novelas' iniciado por KAMERIA, 21 Noviembre 2022.

  1.  
    KAMERIA

    KAMERIA " Si caes, levántate y vuelve a intentarlo"

    Cáncer
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    15 Noviembre 2022
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    Escritora
    Título:
    Tales of the Last White Rouss
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    27
     
    Palabras:
    9315


    Nota de Autor: Saludos a todos, ¿Qué tal están? :) Primero que nada quiero decir algo antes de que lean el capítulo a continuación, que aunque es otro "Extra" como podran observar le cambié el título a "Capítulo Especial" y es porque éste cap en particular tiene conección con el Capítulo 6 (Obvio, como todo, ¿Qué digo? pff) cómo sea. No es lo importante.

    Lo importante ahora, es que este capitulo contiene muchos cambios temporales así como el que sigue y espero no causar confusión, y es que cómo ya puse en categorías esta es una historia que contiene tematica de poder en el tiempo, control del tiempo o eso de regresar o detenerlo, todo eso, pero claro que no es algo que suceda con frecuencia; espero lo que viene pueda ser entendido y si no es así de todas manera pondré una pequeña explicación al final de la primera parte del Capítulo 06, cuyo ya estaré publicando a seguido.

    Creo que es todo, además no quiero extenderme mucho. :/

    ¡Espero disfruten! ;)





    Capítulo especial: Vanguardia 0.1


    Tales of The Last White Rouss

    Saga N° 0 : Hijos del Futuro



    .

    .

    .


    [Hace unas semanas atrás]



    La Vanguardia era lo más importante allí, mantenerlos unidos era la prioridad si pensaba llegar hasta el final de aquella misión y lograr enfrentar a su enemigo para así salvar su hogar y futuro. Pensar en las posibilidades de una perdida era inaudito porque estaba prohibido entre ellos si quiera sugerirlo.


    "¿Y si mi compañero llegase a mor- "



    Él entendía a la perfección el punto de sus compañeros y el temor que sentían al simple hecho de pensar qué pasaría si por algún descuido llegasen a ver a sus compañeros de lucha caer a su costado y perecer. Lo entendía y que pensarán en la posibilidad también era entendible. Todos allí eran estrategas y tener un plan en mente era lo principal, poner los puntos claves en alto no era opción y a la hora de salir a cumplir su misión debían tener en mente todo sin rechistar, prepararse mentalmente para la misión era lo primordial.


    Habían entrenado para ello.


    Pero nunca se prepararon lo suficiente para ver perdidas, y menos de alguien tan cercano.



    .-



    ¡Líder! ¡Líder!




    Estaba con un rostro tranquilo, mirando a la lejanía de aquel bosque profundo en donde se ocultaban, parado allí en lo más alto de aquel enorme árbol que lejos de ser normal contaba con una peculiaridad antinatural. Aún así ese árbol era todo lo que pudiese llamar hogar.


    La brisa de aquella tarde era algo fría para apenas estar en inicios de mes de Octubre. ¿Cómo es que si quiera sabía qué fecha era?


    Por la duda hacía poco que le pidió a su amigo y Líder Supremo que antes de irse a dar su vuelta—que siempre le tomaba días y a veces meses— que le pusiera al tanto en qué fechas estaban.

    Necesitaba sentirse al tanto del tiempo que llevaban allí y saber cuanto más les quedaban en ese tiempo antes de desaparecer por completo. La anciedad era un sentimiento realmente desagradable y también muy bien sabido, muy malo para la salud.



    "Probablemente no pasen de las 3. El sol está menos cálido de lo común. Aún así…es tan cálido en este lado de la isla…hum, que extraño lugar"
    Pensó casi en un sentimiendo aburrido. " La naturaleza aquí pareciera tener más vida propia de la que jamás e visto en mi vida, al menos tener ese privilegio de expresar en el sonido del viento algún peligro, o en el correr de sus rios el temor profundo a los ataques y contaminación causada por el ser humano. Y me provoca curiocidad "



    Siempre pensó que ese lugar era lo suficientemente extraño como para causarle curiosidad y era eso lo que más le disgustaba. Qué llamara su atención, que creara en él tantas dudas e interés a lo desconocido…y un lugar que no era su hogar ni tiempo.



    Lo ponía ancioso.



    ¡Líder! ¡LÍDER!








    El llamado incesante provenía de las ramas hacía abajo de aquel enorme árbol de roble. El sonido de aquella voz era un eco translúcido que no daba lugar a la calma de lo que parecía un día pacífico, era todo lo contrario, sus ecos hacían resonar de una manera tan remarcada la desesperación pura de algo que desconocía.

    En su cabeza esa voz fue reconocida, que llegase su compañero llamándole tan frenéticamente no era raro, entender cuando era que lo hacía por alguna situación desesperada, era eso lo que le era difícil de descifrar.


    Aún así él no…



    —¡Mik! ¡Oh Mik! ¡Algo terrible a ocurrido! ¡Los chicos…la misión..! ¡Ellos ..! —ahí estaba él llamándolo a ese nombre, perdiendo una vez más la cabeza por una situación—




    Mikhail seguía observando el paisaje que siempre solía observar y que le tranquilizaba. La brisa seguía fría pero extrañamente había aumentado su brusquedad. Qué su compañero hubiese llegado allí antes de lo calculado le extrañó. Samir era un chico impulsivo de voz potente que solía alarmarse muy seguido. Así que al escucharle llamarle de un principio tan alarmado no fue necesario para él bajar de esas ramas porque sabía que Sam iría por él.


    Y allí estaba él.


    Fue Mikhail quien con tranquilidad en su mirada se giró a su compañero. Lo vio respirar agitado, sus ojos mostraban miedo y terror, un miedo profundo y esto lo alteró un poco.



    —Mikhail: Samir ¿Ocurrió algo durante la misión?


    —Samir: ¡S-Si! ¡Si, Líder, algo terrible ocurrió!


    —Mikhail: —temía que algo así pasara. Como líder no deseaba verse envuelto en algo así— Hum, ¿Dónde están ahora?



    Su mirada se hizo más seria, mostrando el estado emocional en que se puso al escuchar que algo había salido mal en la misión.


    Lo primero que pensó fue en "su familia"




    .-



    Cada miembro, cada posición en la élite era importante sin restarle ni ponerle, cada papel tenía peso en la misión como nadie se imaginaba así que si se llegaba a salir de las manos la situación y alguno de ellos llegaban a caer, sin duda alguna toda la Vanguardia y la misión se vería afectada.


    Pero justo ahora no era la misión en sí lo que hacía peso en los hombros de los chicos, no, no era la preocupación de haber fallado en algo, sino el hecho de ver la caída de uno de sus compañeros.


    Su familia.



    ¡No, no! ¡Sueltenme, sueltenme ahora! ¡Maldición!


    ¡Sostenlo, sostenlo! ¡No lo sueltes!



    ¿¡Y qué crees que estoy haciendo!?



    ¡Sueltenme maldita sea!




    .-



    Iban a gran velocidad corriendo por aquel verde prado, cruzando a una velocidad sobre humana el bosque entero con el fin de llegar cuanto antes al punto donde encontrarían a sus compañeros.


    Samir había tomado la adelantera con tal de mostrarle a su líder en donde es que se había llevado a cabo la pelea que recientemente tuvieron sus amigos con un enemigo desconocido. Y era eso lo que mas inquietaba a Mikhail porque cuando iniciaron esa misión jamás incluyeron en sus planes algún "enemigo", no en ese tiempo, así que recibir un ataque repentino…no tenía sentido.



    —Mikhail: Sam, dijiste que fueron atacados en el campo por un sujeto desconocido ¿Tienen idea de donde apareció?


    —Samir: No, no tenemos ni idea de si quiera si es humano o un oscuro disfrazado.


    —Mikhail: ¿Como así? ¿Por qué esa posibilidad?


    —Samir: Justo antes de encontrarme con Tsuhaya y Kam me encontré con las chicas y mencionaron que durante el patrullaje de anoche se llegaron a encontrar con una persona muy extraña, no era humana pero tenía forma como tal, lo más extraño es que aunque no atacó si les causó problemas—explicaba rapidamente con voz agitaba el de cabellos rubios claros—esta persona tomó forma de un animal y huyó del territorio norte que las chicas patrullaban dirigiéndose justo a la dirección de la zona que a Mitsu y a Kam le correspondían. Ellas pensaron si sería bueno informarle a los chicos y así evitar cualquier problema, sin embargo jamás creyeron que algo como esto…podría…



    Samir ya estaba mordiendo su labio bajo con total impotencia, rabia y dolor.


    Mikhail miraba muy serio el cómo los árboles se iban quedando atrás de ellos y poco a poco se iba mostrando un claro. La explicación de Samir lo puso a pensar…


    ¿Dijo que vieron un sujeto no humano y que había tomado forma de un animal? ¿ Qué era eso?



    —Samir: ¡No recuerdo bien el animal! ¡Lobo, conejo , zorro o…perro, ay ya lo olvidé!


    —Mikhail: Está bien. Olvida eso luego lo investigaremos.


    —Samir: P-Pero Mik…¿Y si realmente quien los atacó fue ese sujeto? ¿No se supone que todo este tiempo estuvimos preparandonos para este momento? Claro que…jamás pensamos que fuese a atacar tan pronto — con total temor y temblor en su voz giró su mirada a su compañero de lucha quien tan solo dejó de ver su frente para verle a él con su expresión serena de siempre. —


    —Mikhail: Como dije, luego investigaremos, no podemos sacar conclusiones tan rápido. De todas formas, de aseguro Tsuhaya nos dará una clara explicasión de lo que pasó.


    —Samir: —asintió— ¡Si señor!



    Ya desde ese punto podían oír con más claridad los gritos y gruñidos de su compañero , el cual justo ahora era sostenido por dos de sus compañeros; el lugar se veía tan masacrado, ese claro que debería verse verde lleno de flores lucia tan dañado y destruido.



    "Hum. Luego hablaré con Diana y Adamaris y así saber si lo dicho por Samir sobre ese sujeto extraño tiene mucho que ver en esto. "
    Pensaba el líder aquí con determinación ya parando sus pasos al llegar donde el resto de la Vanguardia.


    Al observar el ambiente a su alrededor no era difícil de desifrar que quien había destruido todo el claro no había sido exactamente un enemigo, por la manera en que podía admirarse los ataques, todo había sido causado por Tsuhaya.


    "Probablemente llegó a un punto en que perdió la razón"





    Samir fue directamente hacia Diana quien era quien trataba de sostener a la fuerza a su compañero quien había perdido la razón.



    —¡Arrrrrrrg! ¡Está allí en cualquier lugar y voy a encontrarlo! ¡Lo mataré! ¡Voy a matarlo! ¡Lo mataré ahora mismo…! ¡Ese bastardo…! ¡SUELTENME USTEDES IMBÉCILES!


    —No. Si te suelto irás por él—dijo Adamaris sosteniendole desde su hombro derecho, brazos y parte de su pierna al colocar su propia pierna entre las de él—


    —¿¡Y qué si haré eso!? ¡Ese desgraciado se atrevió de atacarnos…! ¡Cómo si no fuera nada, demonios! ¿¡Quieres insinuar que la muerte de Kam no fue nada!? ¡Yo debo destruirlo…!


    —¡No es eso estúpido! ¡Tu no puedes hacer nada ahora mismo, idiota! ¡Y seguir algo que no conoces solo será una perdida de tiempo! ¡Ya acéptalo de una vez! ¡Se acabó! —Diana, la que más mostraba su furia por el momento no permitía que su primo lograra liberarse. Ya mucho había evitado esas largas horas a que destruyera el lugar o si quiera usara su Traslación—


    —Tsuhaya: ¿Q-Que se…qué? Tú, basura, me estás diciendo…q-qué…?



    La imagen que tenía Mikhail en frente era una que nunca deseo, la posición actual de la élite era crítica y todo por aquel ataque que sufrieron de manera abrupta. Diana tenía la fuerza para sostener fuertemente a Tsuhaya quien seguía forsegueando para que le soltasen, al obsérvalo se notaba que el chico estaba herido, su rostro estaba lleno de marcas de cortes cerca a su mejilla, su flequido estaba manchado por sangre en la parte de su mejilla derecha, corriendo hasta su frente, con su típico estilo de coleta totalmente desordenado, incluso la cinta blanca que siempre usaba para atar su cabello estaba en mal estado. Ambas manos sostenían con furia ambos sables con total firmeza, sin quitar nunca esa mirada llena de ira que solo veía hacia una dirección perdida en la profundidad del bosque.


    Mikhail al ver ambas armas en las manos del peli rubio se preguntó con intriga cómo es que tenía dos ahora cuando Tsuhaya sólo tenía un arma. Siempre fue un sable, su Shǎndiàn.



    " ¿De dónde sacó el otro sable? Además, es idéntica a su Shǎndiàn "
    recuerda él que una vez llegó a escuchar a su mejor amigo Suhail hablar sobre la peculiaridad de Tsuhaya con su espada, la cual era una espada gemela que guardaba en su interior su espada hermana y que solo salía cuando su portador llegaba a su límite. Sin embargo nunca supo confirmar qué tan cierto era eso. Hasta ahora.


    Habría pasado ese límite.



    Adamaris le encargó el chico a Diana, su compañera era lo suficientemente fuerte para hacerse cargo del de coleta. Mikhail observaba aún cuando Adamaris se le acercó con una mirada cansada.



    —Adamaris: Lleva así al rededor de 5 horas, ha perdido la cabeza pero Diana poco a poco ha ido cansandolo obligatoriamente, de manera que en cualquier momento él colapse del cansancio—le contaba con su voz neutra la chica de cabellos negros, mirada castaña y con arco en manos. Se le notaba la fatiga, pero sabía como ocultarlo bien— Pelearon toda la noche, el ataque que recibieron fue repentino y sin anticipación a nada, fue un movimiento sucio…al parecer el enemigo sabía él movimiento de ambos y de que la habilidad de Tsuhaya era la traslación, así como que el de Kam era la velocidad.



    Mikhail al escuchar esto miró a los ojos de la azabache, con total entendimiento de lo que iba a decir.




    —Adamaris: Si, fueron engañados y obligatoriamente fueron separados para así ser atacados de manera separada. Creo que el enemigo tenía esto planeado desde mucho o…conocía de sus habilidades.


    —Mikhail: Su misión era vigilar las zonas vecinas…ustedes estaban más cerca al fuerte…pero ellos…—hizo repaso de las indicaciones que había dado a la élite, y el día anterior habían quedado en que harían patrullaje en diferentes puntos de la isla—



    Como sabían que se les terminaban el tiempo y cada vez más se acercaban al tiempo en que se conseguirían con el traidor de EliOenai, debían estar más atentos y estar listos para cuando el momento se diera, y por eso fue que decidieron en aumentar las horas de misiones en cada equipo y así recorrer todas las zonas de la isla donde posiblemente podría estar el pequeño principe de su antiguo reino…



    Era cierto que a diferencia de los demás como lo era Diana, Adamaris, Samir e incluso él, Tsuhaya y Kam habían estado patrullando zonas mucho más lejos del de los demás. Quedaban fuera de la zona que solían conocer…aunque ese siempre fue el trabajo de ambos, jamás debieron de confiarse a creer que no sufrirían de amenazas.


    Y lentamente eso pasó.



    Samir ni se acercó a Tsuhaya, escuchaba a Adamaris contarle todo aquello a su líder, tratándo de buscar en su mente ¿Qué estaba haciendo él en ese momento cuando ocurrió el ataque?



    ¿Por qué nunca llegaba a tiempo?


    ¿Como es que dejó que sus compañeros…?




    —Adamaris: Fuimos descubiertos. Probablemente alguien se haya enterado de nosotros, quizá en estos 4 años que llevamos aquí…alguien ya se enteró de quiénes somos—opinó mirando aún como su compañera seguía lideando con el de coleta. Gritaba a más no poder, por el movimiento torpe y la poca fuerza que implicaba en el agarre sobre Diana para que le soltara, Ada pudo entender que ya su compañero estaba llegando a su límite—



    Mikhail no dijo nada en respuesta a lo dicho de Ada. Seguía allí parado mirando como Tsuhaya iba perdiendo fuerzas por tanto luchar. Su rostro lleno de ira y frustración comenzaba a mostrar un extraño dolor que nunca nadie había visto antes. Un dolor silencioso que amenazaba en obligar a las lágrimas salir y correrse como cascadas por sus mejillas. Pero por orgullo Tsuhaya no lo permitió.



    Sus ojos ahora miraban el suelo, sus músculos dejaron su tensión para irse relajando luego de sentir como algo frío se había clavado en su nuca y poco a poco cómo un líquido igual de frío recorría todo su cuerpo. Lo tranquilizaba, lo obligaba a mirar abajo y callar su boca. Por más dolor y ganas de matar que sentía, la tranquila sensación que le llenó fue más grande, y fue por eso que no entendiendo qué causaba esto en él, tan de repente, giró su mirada hacia su compañera quien seguía sujetándole.


    Quien fríamente lo miraba ahora como si poco le importara su estado.


    Cuanto la odiaba. Siempre odio mirar la cara a quien debería considerar su prima de sangre, no por ley ni por algún trato ¡Sino por sangre! en sus venas corrían la misma sangre que ella, idea que siempre aborreció, pero ahora no tenía las suficientes fuerzas para luchar contra esto. Él estaba cansado, de todo y de ese sentimiento que seguía creciendo en su interior.



    " ¿Cúando parará? ¿Cuando podremos ver nuestro hogar restaurado? ¿¡Cuando!?"




    Y allí estaba ella. Al verla mejor se dio de cuenta que había sido ella la causante de su estado ahora, de su cansancio repentino y debilidad física. Había creado una de sus famosas flechas de "purificación" y sin su consentimiento se la había clavado en la nuca.



    Fue muy tarde para él cuando se percató de esto.



    —Tsuhaya: ¿T-Tu..?


    —Diana: Se acabó. Se terminó.



    Cuanto odiaba sentir esa sensación en su pecho. Dolor y desesperación. Esa vil alimaña que tenía como "prima" jamás entendería lo que sentía ahora.


    Él, vio morir en sus brazos a su compañero. No ella, ¡ÉL! Él…¡Él no pudo…!




    —Tsuhaya: M-Maldi…



    Sus fuerzas no fueron suficientes para terminar la frase, inevitablemente para todos, vieron el cuerpo ya inconsciente de su compañero caer a suelo de manera abrupta.



    El silencio luego de esto fue palpable y lo único en escucharse luego de unos segundos fue el leve llanto de alguien.


    Se trataba de Samir quien no aguanto más la tensión y los sentimientos que estaba tratando de ocultar.



    Samir había caído de rodillas al suelo en lo que dejaba que sus dedos se enterrara en la arena seca y quemada. Ignorando el dolor que éste le provocaba.



    Kam…




    Su amigo, su compañero y familiar…él.


    No podía creer que había desaparecido para siempre y que jamás lo volvería a ver.





    —Samir: ¿C-Cómo es posible…? K-Kam…Kam acaba de…







    […]​




    Cambio temporal/Actualidad



    Actualmente con Antwan.


    Hacía ya varias horas desde la conversación que tuvo con el anciano, o bueno, si es que podía llamarse a eso una conversación.


    Ese viejo le había encerrado en un truco sucio y aparte, había declinado a su acto de reconocimiento de rango. Una acción que solo aquellos de sangre fénix podían hacer, y al hacerlo era con el fin de retar a otro a quien se consideraría superior de manera que por medio de este acto podrían demostrar en qué niveles de poder estaban.

    Aunque también estaba el otro caso, si un fénix no conocía a quien se enfrentaba y quería saber su nivel de habilidades, se hacía el reconocimiento de mano.


    Tal protocolo era exacto pero en una cosa estaba seguro Antwan y era que él solo actuó por querer retar al viejo.


    Quería demostrar que él era fuerte y que el viejo debía estar al tanto de cómo debía dirigirse a él, sin embargo Tim no dejó que el acto llegará hasta el final.



    Y era por eso que ahora él se encontraba frustrado, allí mirando con asco sus manos ahora pálidas y libres de los guantes que antes le cubrían. La sensación de escapar de allí era tan latente que más de una vez lo intento, sin embargo luego de analizarlo bien, aparte de aquel lugar no había otro lugar al que pudiese asistir. El exterior era inserto y lo menos que quería era relacionarse con más personas.


    Podría afectar mucho su futuro.


    Y era por eso que se había jurado obligatoriamente no relacionarse jamás con un humano.


    Por suerte el viejo Tim no lo era.


    Sin embargo la pequeña humana fastidiosa y problemática…fue una excepción, nunca se lo planeo, pero esa criatura molesta se había interponido en su camino por su propia cuenta.


    Esa era una de las razones por la cual le tenía más odio al viejo, mientras para él era una situación sería para Tim no era más que una ocasión divertida o como también solía decir "un milagro del cielo" que debían aprovechar al máximo.


    Que alguien viniera a ellos era casi imposible, pero qué entrara a ese bosque y mansión antigua, era imposible. Y la pequeña Leint por alguna extraña razón lo había logrado…



    " Es peligroso que ella siga asistiendo al lugar, aún no tengo ni idea de cómo entró si ninguna persona normal tiene la habilidad de ver más allá, ella debería tener la key para poder haber visto el puente…pero dudo que ella lo tenga. Es imposible"




    En su tiempo tener la key era un privilegio y eso era porque no muchos lo tenían, al menos los que no provenían del liaje de las aves de fuego.



    Debía tener un plan en mente ahora que la situación era crítica, su estancia allí se iba acortando y mientras los días iban pasando el tiempo se le agotaba.


    Antwan había perdido algo muy importante, algo que le permitía viajar entre el tiempo mismo y también era el único dispositivo que le permitía estar allí con libertad. Jamás fue suyo en sí pero si llegó a verlo en la muñeca de algunos chicos que pertenecían a las fuerzas de defensa en su reino. Eran llamados los Vanguardista, esos chicos tenían la responsabilidad de cumplir misiones fuera y dentro del reino, un lugar en la élite era todo un privilegio, cosa que a él nunca le interesó y creyó siempre que solo eran un chiste de grupo no-profesional. Por favor…¿Quién los necesitaría? De seguro ni siquiera sabían pelear bien, jamás serían lo suficientemente fuertes para proteger al reino.


    Claro, mantuvo esa mentalidad hasta ese día en el que se enteró de que su madre fue una vez parte de la élite, de las primeras generaciones y para ese entonces las cosas eran mucho más difíciles. Pero ella igual lo logró.



    —Antwan: Debí preguntarle más del tema. Quizá me hubiese ayudado a saber que hacer a estas alturas.



    El caso es que para su generación cada miembro de la élite tenía un brazalete en su mano izquierda, tales brazaletes habían sido creados con el fin de darles la habilidad de hacer saltos en el tiempo, eran lo que eran gracias a ese brazalete.


    Y también estaban allí gracias al mismo.



    Perderlos sería el detonante para acabar sus vidas…porque sus vidas se verían consumidas inmediatamente.



    —Antwan: —dejó de ver sus manos. Seguir lamentándose por su desgracia no solucionaría nada por eso decidió que debía mejor ponerse a trabajar en una estrategia. Aún seguía en la habitación y por lo visto no pensaba salir— ¡Tsk!



    Pero la frustración le consumía poco a poco. Era un acto inconsciente tocar con sus dedos su muñeca izquierda y sentir como el lugar ahora estaba libre de ese trozo dorado que le daba la seguridad para seguir de pie, para seguir luchando día a día…pero qué hace ya una semana y algo más…se le había sido arrebatado.



    —Tim: ¡Oe, chico! ¿Sigues despierto?



    Tocaron a su puerta y Antwan no dio oportunidad a otro toquido porque ya se había adelantado a abrir la puerta. El viejo parecía tener algo en mente, su mirada ahora tenía un brillo extraño pero lo disimulaba con aquella sonrisa tonta de siempre.



    —Tim: ¿Estas bien?


    —Antwan: ¿Qué clase de pregunta es esa? Es más, ya hablamos hace poco, ¿A qué viene a molestar ahora?


    —Tim: Tranquilo. Tranquiliza esas espinas…tan solo vine a asegurarme de que estés bien. Discutimos un poco, quizá…fui un poco grosero al tomar la iniciativa de romper el proceso de reconocimiento pero, no me agradó del todo tu actitud al hacer eso. Sigo siendo mayor que tu, chico, eso podría llegar a tomarlo como un insulto—dejó en claro su punto en porqué había tomado su decisión—


    —Antwan: Entonces tómelo como quiera, no me interesa—dijo ya perdiendo la poca paciencia que tenía. Aún le afectaba el hecho de haber sido rechazado de esa manera—


    —Tim: ¿Qué no se supone que dirás, acepto sus disculpas?


    —Antwan: ¿Y cuando se disculpó?


    —Tim: ¡Acabo de hacerlo!


    —Antwan: ¡Usted, pedazo de…! —se contuvo a insultarlo, daba igual si lo hacía, el viejo ese siempre lo provocaba—¡ Dijo un poco de estupideces juntas que no me interesan, pero jamás se disculpó!



    Tim ya se frotaba la frente.



    —Tim: Ah, santo cielos, ¿Por qué eres tan complicado?


    —Antwan: —le miró fríamente—¡Váyase al diablo!



    Y cerró, o eso pensó el chico, cuando pensó que lo cerró Tim afuera había colocado una des sus plumas creadas por sus propias llamas, tal pieza de fuego le fue sencillo pasarla por el marco de la puerta como si de una hoja afilada se tratara para luego abrir la puerta de inmediato. La puerta de abrió de par en par a lo que Antwan se giró sobre sus pies para mirar a la entrada una vez más con desconcierto.



    " ¡Este viejo! "




    Era como si cada vez evitara el disimular su poder, no temiendo mostrarse tal como era.



    —Tim: —en un lijero mover de sus dedos deshizo su creación de fuego—si fuera otro momento quizá te llevaría la corriente y te dejaría hacer tus berrinches, pero hoy niño, no estoy de humor para eso. Ni de humor ni en la mejor situación que digamos—dijo seriamente ahora parado en la entrada del cuarto con sus manos atrás, parado estilo soldado—Necesitamos poner manos a la obra conforme a las piezas del pergamino. Aún debemos discutir donde ocultaremos las últimas piezas.


    ¿Qué no había quedado claro que él no podía ayudarlo en eso, sino quien debía hacer eso era la niña humana? Antwan estaba seguro que si llegaba a meter sus manos en los asuntos del pasado causaría muchos cambios en el futuro, de eso estaba seguro. Y decirle directamente al anciano en donde no debía ocultar las piezas no era una opción.


    Suspiró. Al final asintió. Aún podía ayudar en hacer una estrategia y así despejaría su mente de sus problemas personales.



    .-



    Se reunieron en la sala de discusión de aquella mansión, tocando el tema de las piezas del pergamino y el peligro que contraería si alguien, un enemigo para ser exactor, llegase a tenerlo en sus manos y tal pergamino era un mapa que mostraba las ubicaciones de los pilares naturales de todo ForeignTown, pilares que, si alguien llegaba a destruir, causaría la destrucción misma de la isla, el anciano Tim llevaba años y muchos siglos combatiendo con el enemigo, tratando de evitar que este lograra su objetivo el cual era destruir toda la isla y es que haciendo eso irremediablemente también destruiría el único lugar relacionado a los fénix, destruir la isla significaba destruir a la raza mítica más antigua en todo ese mundo conjunto a su leyenda, serían destruidos para siempre; y era exactamente eso lo que más deseaba su enemigo.


    Por esa razón el pergamino lo rompió y lo dividió en varias partes, ocultandolos—casi todos—alrededor de la isla, 30 años atrás antes de ser encerrado allí logró ocultar muchas piezas, faltando le menos en la actualidad, pero luego de ese encierro eterno que le dieron, el ocultar las piezas del pergamino se le hizo imposible y fue entonces que se resignó en seguir adelante.


    No volvería a salir ni ver el mundo exterior. Con su alma cautiva era imposible.


    Todos esos años se obligó a aceptar que… jamás completaría su misión.



    —Tim: Claro, hasta que tu apareciste y cambiaste mi desdicha—culmina con un aire de relajo y a su vez de gracias tan característico en él. Sus ojos se fijaron en los plateados del chico—Que no pueda salir no impide que tu, mi querido nieto, termines el trabajo que yo empecé.


    Por supuesto que Antwan hubiese aceptado, claro, si la situación fuera otra. Desvió un poco su mirada como pensando las cosas, antes de volver su mirada a Tim. Escuchar algo de su historia creó más dudas en él, por supuesto, el anciano había revelado información más a fondo de cosas que él leyó en libros pero que jamás detallaron tan claramente la información de los sucesos tal como lo hizo el viejo Tim.


    Pero estaba seguro que no era buen momento para hacer preguntas.



    —Antwan: ¿Alrededor de cuantas piezas tenemos en mano?


    —Tim: 2, solo faltan 2.


    —Antwan: Hum, no es tanto lo que falta, aún así hay que tener cuidado en donde se ocultaran las piezas.


    —Tim: —asintió, cruzó sus brazos mirando seriamente la nada—Krishna siempre tiene a sus secuases moviendose alrededor, hay que tener cuidado con ellos, estar alerta—advirtió señalando la seriedad de este punto— Haremos lo siguiente, como solo faltan 2 piezas más investigaremos por ahora dónde sería un buen lugar para ocultarlos, teniendo en cuenta que nos tienen muy bien vigilados.


    —Hum.



    Debía admitir que por ahora estaba algo tranquilo, tomando en cuenta que hace momentos estaba molesto, y es que completar aquella misión contraería muchas cosas como el hecho de que causaría el inicio de muchas amenazas que vendrían a futuro, daría inicio a posibles renacimientos de enemigos que pondría en peligro las vidas de muchos; fue un simple vistazo hacia el anciano pero fue suficiente para entender que ese momento lo estaba viviendo a ralla y que no importaba lo que le revelara a esa persona frente a él.


    Como dijo antes, jamás saldría de allí.


    ¿Confiaría en él? ¿Ayudándolo a él conseguiría algún beneficio en el futuro?


    Era obvio que todas estas dudas lo ponían tenso y el chico era inconsciente de sus reacciones, Tim por otra parte observaba como el menor se debatía en una lucha interna de cosas de las que era ignorante. Suspirando con cierta calma, comprendía que el chico estaba pasando por algo de lo cual al parecer él no podía involucrarse aunque quisiera.


    Fue suficiente extender su mano, colocarla sobre la cabeza del chico apenas en un toque suave, para causar en este tensión. Tensión que desapareció después de alzar su mirada y verle a los ojos.


    Cada que veía esos ojos se hacía la misma pregunta.


    ¿Quienes eran sus padres? Porque para que el chico naciera con ojos plateados y no con el típico color verde-amarillo—teniendo en cuenta que era descendiente fénix— significaba que él entonces…



    —Tim: —mejor sonrió y dejó de lado esos pensamientos. Forzó más su toque en la cabeza del chico—Todo estará bien, joven Antwan, no volverás a ver tu temor hacerse realidad, te prometo que haré todo lo posible para regresarte el hogar por el cual luchas tanto. Es una promesa de mi parte.


    —Antwan: ¿Ah? —su reacción fue inmediata, pero silenciosa. Sus ojos se abrieron un poco más de lo normal. Quiso retroceder pero su cuerpo seguía congelado. Para cuando el anciano retiró su mano fue que se percató que incluso había dejado de respirar— ¿Por qué usted…me dice eso?



    Pero Tim negó, haciendo como si no hubiese pasado nada.



    —Tim: ¿Hay algo que se tenga que añadir? Creo que por hoy está bien, haremos una estrategia sólida mañana y por hoy es mejor que descanses.



    Dijo en conclusión, se tomó su tiempo en ajustar la larga bufanda roja que se guindaba sobre sus hombros, tomando un tranquilo respiro para después darse la media vuelta y procurar salir de la habitación para dejar al chico para que descansara.




    " Onai…¿Alguna vez escuchaste sobre la reencarnación? "






    Hacía ya mucho que no sentía ese sentimiento tan cálido y reconfortante en su pecho. Aquel que le indicaba que todo estaría bien, que le decía que no era su culpa y que todo podría arreglarse. ¿Por qué aquellas palabras le habían causado algo..?



    " En estos tiempos trascendentales jamás se ha repetido de manera obligatoria o adjetiva vidas que vivieron su tiempo anteriormente. Sin embargo hay un pequeño número quienes a pesar de estas leyes naturales, siguen naciendo en esta vida, una y otra vez como si buscaran la manera de completar algo, algo que en un principio no pudieron lograr y que es la razón del por qué siguen naciendo…como si la vida les diera esa oportunidad de lograr lo que desean, cumplir con el destino por la cual fueron creados pero que por alguna razón jamás llegaron a lograr. ¿Podrías creer que esas personas aún siguen teniendo una vida en la actualidad, y que tan solo han sido reencarnados una vez más? ¿Podrías creerlo, Onai?..."




    No actuaría por instinto, una promesa que Antwan siempre se hizo pero, esta vez…solo esta vez fue la excepción.



    —Antwan: Espere—la sangre corría por todo su cuerpo de manera rápida, sintiendo como pasaban por esos tubos sanguineos por su brazo y acumulandose en su mano en puño ahora cerrado—



    " ¿Podrías llegar a identificarlos? ¿Reconocerlos? "




    Fue curioso para él, escucharle pedirle que se detuviera, entonces Tim se giró a mirarle con una pequeña sonrisa.



    —Tim: ¿Ocurre algo?




    " Onai…Recuerda una cosa, y es que…"




    —Antwan: No.



    Tenía una responsabilidad enorme en sus manos, la tenía, sí. Y aunque no tuviera el brazalete en su poder, ya no más, haría lo que tuviera que hacer allí.



    " Tu y yo no somos realmente…"





    —Tim: Ya veo, entonces debería retirarme, ¿No?



    Quizá, pero no ahora. Antwan frunció el ceño.



    —Antwan: Solo quería dejarle saber que —ya su cabeza era un lío por si solo pero, volver a recordar esas palabras, escucharla en su mente recordando le una vez más a esa persona en su niñez, diciéndole algo que no le veía aún el sentido de sus palabras, claro que no lo ponían en el mejor de los ánimos. Sacudió su cabeza volviendo a enfocarse, mostrando ahora una pose decidida— esta noche saldré a patrullar.


    —Tim: Eh, ¿Qué?


    —Antwan: Como dijo, debemos averiguar dónde ocultaremos las piezas. Como tal no pienzo quedarme de brazos cruzados y esperar hasta mañana no es una opsión.



    Claro, ya le quedaba menos tiempo y eso lo aterraba.


    —Tim: Pero—no estaba muy de acuerdo con lo que haría el chico, no ahora, pensaba dejarlo para después por ahora quería que el chico evitara salir del circulo del bosque, no hacía mucho que éste había sido atacado por el enemigo—no hay prisa en seguir la misión, puedes descansar y mañana discutiremos cuando sería seguro que salieras ¿Bien?


    —Antwan: No. Saldré esta noche, como ya dije solo le quería informar, es algo que decidí.


    —Tim: Si pero…no me parece correcto que apenas-


    —Antwan: Está bien, no debe preocuparse por la misión, todo estará bien, tendré cuidado de que nadie me note.




    ¿La misión?



    Timothy frunció el ceño y negó.




    —Tim: No es por la misión que lo digo, me preocupa que a poco de ser atacado por ese zorro pretendas salir otra vez, te recuerdo que no puedo salir de aquí y si algo te pasa no podré estar allí para ayudarte-


    —Antwan: Anciano—dijo con voz más neutra cansándose de su insistencia—No necesito que me ayude, vuelvo y repito, tengo todo bajo control, no pienso extenderme en esto, solo haré una vuelta y regresare de inmediato—entonces le miró con esa mirada seria llena de seguridad—se lo prometo.



    Hacía días atrás que el chico había perdido la cabeza, no literalmente pero por presionar lo mucho le había soltado muchas palabras de resentimiento que Tim describió como "algo" que no era dirigido a él exactamente. ¿Qué sabía del chico? nada, negarse a sus decisiones podría no salir bien, apoyarlo en todo no era una opción segura pero ¿Darle un poco de crédito y confianza?



    " ¿Qué demonios me pasa? ¿Yo? ¿Preocupándome por éste chico? "
    cayendo en cuenta de esto Tim sintió su cuerpo llenarse de un extraño sentimiento "Debe ser la edad, o estoy realmente viejo o éste crío está influyendo mucho en mi vida como para ahora preocuparme por él…si, debe ser eso. Hum, debería de dejarlo hacer lo que quiere, de todas formas él tendrá que pelear sus propias batallas y yo, por más que quiera ayudarle, no podré hacer nada. No debo dejar que me afecte tanto "



    Pero algo sí estaba seguro él, y es que siempre le brindaría su apoyo.




    —Tim: Bien, tu ganas chico, si es lo que deseas te apoyaré—mostró una sonrisa más tranquila ahora, ocultando muy en el fondo la profunda preocupación que sentía hacia el chico. " ¿Por qué llamar a las personas humanos? si nosotros no somos tan diferentes a ellos" Tim ensanchó su sonrisa—



    Benditos sentimientos, maldito corazón de pollo, vaya que patético se sentía.




    —Antwan: Volveré en una hora, usando la Traslación me será más fácil el moverme —sin perder tiempo se acercó a una esquina de la habitación donde estaba un pequeño enmueble de color ocre, tomando de este lo que parecía una tela oscura, esta se la pasó sobre sus hombros cubriendo los mismos, llevando sus manos a un broche especial para ajustar la tela y así cubrirse con esta. Miró sus manos por última vez, aún perdido de alguna manera entre sus preocupaciones— Yo…


    Tim no dijo nada esta vez, mirando muy atentamente las acciones del chico. Cuidaría su salida, se aseguraría de que saliera de allí y después se iría a acostar, según. Ya había caído la noche y por ende lo más seguro es que se iría a recostar un poco. Esperó a que Antwan dijera lo que fuese a decir, el chico seguía mostrando esa inseguridad de antes y para él era frustrante no saber qué le molestaba.




    —Tim: Adiós. Cuídate querido nieto.



    Cuando Antwan escuchó esto lo que pensaba decir se le olvidó de golpe, se giró de inmediato a ver al anciano Tim, que por su sonrisa parecía satisfecho por el resultado de sus palabras y es que sabía que pidiéndole que no arriesgara su vida no obtendría mucho del chico, sin embargo provocando lo obtendría el resultado deseado.


    Justo ahora se despedía de él con un movimiento de manos.




    —Antwan: ¡Tsk! Que ridículo.


    —Tim: —no aguantó y soltó una carcajada— ¡Ja! ¡Solo ten cuidado! Yo estaré aquí esperando, quizá cuando llegue ya estaré durmiendo así que de paso, buenas noches. ¡Y no frunzas tanto el ceño!




    Antwan terminó dándole una mirada asesina cambiando de golpe toda esa aura tensa que tenía antes a una de amenaza. Wou, ¡Vaya que era súper fácil de provocar!



    Y fue entonces que luego de esta despedida el cielo nocturno fue testigo de la partida del joven fénix quien ya había partido a cumplir con su misión. Las ventanas estaban abiertas, la habitación seguía en silencio y las cortinas de las mismas ventanas se mecían tranquilamente por la brisa fría de la noche joven.


    Tim por otra parte había tomado camino hacía otro punto oculto en aquel bosque. Donde los árboles ocultarían su esencia, donde sería imposible de encontrar su presencia y dónde sólo él podría recordar el camino de regreso a casa.


    Era momento de tomarse un tiempo de meditación.





    _ Cambio _





    Las calles esa noche a pesar de no pasar de las 11 pm —según sus calculos— estaban más frías de lo normal, no es que fuera un problema para él, gracias a su calor corporal natural era difícil de que incluso el frío del invierno le afectara; era una de las mejores bentajas que ellos tenían.



    Después de salir de la mansión y dejar aquel bosque solitario sintió el cambio en el ambiente, un cambio que notaba siempre que salía de ese lugar. El pueblo de Forever a pesar de todo era un lugar cálido, rodeado de una fauna raramente maravillosa y única, no podía ignorar el hecho de que todo era bello sin corrección. Sin embargo, él no estaba allí para hacer turismo. Sus conclusiones de todo era que quizá, como dijo el anciano, por la maldición que le lanzaron de prohibirle salir del bosque, de alguna manera quizá esto afectó también ese bosque que tenía por hogar.


    Incluso la naturaleza allí, los árboles, flores, todo estaba muerto. Cuando llegó allí por primera vez no pudo evitar notar lo seco que estaba la tierra y lo imposible que era el que alguna planta pudiera ser plantada; según el anciano eso siempre fue así, claro hasta que llegó la pequeña de mirada tan…



    "Rayos, lo estoy haciendo otra vez"
    frustrado frunció el ceño.



    Sin darse cuenta había desviado—una vez más—su pensamientos hacia esa andrajosa humana.



    Paró su andar, ya hacía un rato que no usaba su traslación dispuesto a solo recorrer el lugar entre los techos de las casas y de paso disfrutar mejor de la noche. Se había detenido justo en lo alto de un local, la azotea estaba en mal estado ya que se podía ver uno que otro rastro de basura en el lugar, ignorando estos detalles Antwan se dispuso a tomar algo de aire y quizá, solo quizá disfrutar mejor de la noche.


    Al mirar al cielo pudo notar que aquella noche estaba siendo iluminada por muchas estrellas, admiraba verlas en silencio algo que siempre ocultó de sus seres queridos, ¿Qué pensarían de él si supieran que amaba ver las estrellas?


    Solamente su madre se sentaría a su lado y haría lo mismo.



    —Antwan: —inclinado sobre las orillas de la azotea, dejó que una leve pero muy leve sonrisa se mostrara—creo que estoy enfermo, o quizá realmente aún no me recupero. Tsk…tanto sentimentalismo es, ¿Cómo diría él? ¿Patético?




    Ah, claro, porque era así como pensaba su padre. Si, y allí iba otra vez pensando en su pasado y en ellos. ¿En serio no estaba muy sentimental esa noche?




    —Antwan: Ah, basta—ya arto de eso se enderezó llevando una mano a su frente, dejó que sus dedos se metieran entre sus hilos dorados— Que día más estresante, creo que ha sido el más largo de toda mi vida, tsk.



    Literalmente.






    Click.
    Su mente de repente pareció dar una pequeña alerta ante este pensamiento.




    El tiempo.



    El tiempo era algo que no podía ser manipulado y menos controlado, aún así…¿Por qué de repente recordó a alguien con esas características tan desagradables de violar tan fácilmente las leyes naturales?

    ¿Hace cuánto que no pensaba en ese traidor?



    " Es extraño. No lo había pensado pero…las posibilidades de que así como yo estoy aquí…él también este…"





    .-



    Fuerte brisa la que sopló, sin ser silenciosa ni nada pero que con violencia recorrió todos los aires, mezclandose entre las flores y las ramas de los árboles de aquellas calles de Forever. Sin pena alguna, moviendo las cortinas de las ventanas en los hogares, así mismo moviendo de manera tan suave aquellos cabellos oscuros perteneciente a una persona extraña…cuyo parado en lo más alto de cierta torre de un reloj viejo que había dejado de funcionar muchas décadas atrás… permanecía con una mirada fija en la lejanía, a pesar de la gran distancia que tenía desde allí podía visualizar con facilidad la silueta de aquel chico de gran espíritu luchador. Aquellos ojos plateados que brillaban en la oscuridad, eran esos los que lo atraían e inclinaban a retorcer entre sus manos el mismísimo tiempo como si fuera un simple papel…!


    No tenía remordimientos en…



    -" Oye, recuerda tu posición. No pierdas el tiempo"




    Ah, preciosa noche de estrellas, tan simbólica y perfecta para él. ¿Perdería él esa oportunidad de encontrarse con su Onai?


    No.


    Ensanchó con gran emoción su tranquila sonriza, y dejando que ese sentimiento de poder adsoluto se esparciera por todo su cuerpo, se puso en marcha para así cumplir con lo que debía hacer esa noche.



    " Juguemos un poco, Onai…Nada pierdes con enfrentarme ¿Soportarás el revivir el mismo acontecer? ¿Serías capaz de cambiar tu desdicha? "
    desde hace mucho deseó en muy en el fondo darle una segunda oportunidad, devolverle lo que semanas atrás le arrebató…pero no podía hacerlo sin antes caer en el juego de esa maldita bruja.


    Ah, si tan solo fuera tan fácil no estar de su lado.


    No importaba. Seguiría arriesgándose.




    —Ja.




    .-




    —Antwan: Es hora.



    Ya había perdido tiempo allí, era mejor continuar.


    Dispuesto a continuar con el patrullaje, acabar por esa noche antes de la hora, claro. Se enderezó, estiró un brazo haciendo aun lado su cuello, haciendo un poco de ejercicio antes de avanzar porque a partir de ese momento pensaba correr sin parar.


    Hace momento sintió un extraño cambio en el ambiente, una presencia enemiga y dedujo que de seguro alguno de esos secuases molestos de los que había mencionado el viejo antes, había sentido que él estaba allí. Ah, qué maldito fastidio.



    Sus dedos cubiertos por aquella tela negra, tocaron el frío suelo al inclinarse por mero instinto y entonces suspiró una vez más con un pensamiento en mente. Claro que hubiese entrado en detalle sobre la nueva duda que crecía en él de no ser que de repente algo pasó que distrajo su atención.


    Un sonido que provenía de algún lugar. Sus sentidos se activaron al reconocerlo como…una melodía.



    —Antwan: Hum —se puso de pie una vez más para luego acercarse a el barandal y asomarse a mirar hacia las calles. El ruido de algo metálico llamó su atención, fue que vio que las calles estaban algo solitarias y que el semáforo estaba en rojo mostrando claramente aquella señal— ¿Hm?



    No lo había notado pero aquella calle no estaba del todo solitaria, allí en las ceras estaba un pequeño que no le calculaba más de 8 años de edad, vistiendo una ropa sencilla y ligera entre azul y blanco, cabellos oscuros y en sus manos parecía sostener algo.


    Antwan se inclinó un poco más bajo la intriga porque…había algo.





    A distancia venía conduciendo un tipo distraídamente, escuchando su música favorita cuando de la nada recibió una llamada— ¿Alo? ¡Bro! Oh claro que iré ¿Qué crees que hago ahora? Jajajajaja, ¡Obvio! Ando conduciendo, deja esa estupidez aún lado y sal de esa porquería, esperame afuera del club que no quiero volver a tener el mismo problema de la última vez..si si, como digas, te pagaré luego, solo espera.



    El semáforo estaba apunto de cambiar la señal y Antwan estaba seguro de ello. Observaba muy a detalle la situación que incluso se olvidó que debía continuar con su misión.


    El niño por alguna razón no se movía de donde estaba, mantenía su mirada baja observando la pieza fina de su flautín y en vez en cuando moviendo inquietantemente sus dedos para luego parar y una vez más sus manos volvían a tener ese mover inquietante en sus dedos. De momento subió un poco su rostro para observar las calles, que aunque no habían muchos carros al pasar se notaba que realmente estaban solitarias. El niño pareció moverse a dar un paso pero dudó, claro, lo hizo y apretó su flautín contra su pecho como si esa pieza fuera lo más importante para él.



    —Antwan: Pero ¿Qué hace un niño caminando por las calles a estas altas horas de la noche? —veía tan disgustado la situación— Humanos.



    Algo que llamó su atención fue que el niño parecía actuar muy extraño como si dudara en avanzar, además debía de tener en cuenta algo ¿A dónde se suponía que iría a esas horas?


    Vio que la pequeña figura comenzó a avanzar de repente, se había decidido en cruzar la calle al parecer, Antwan por instinto miró hacia el semáforo y notó que la señal aún no cambiaba y eso lo puso intranquilo.



    —Antwan: ¿A dónde cree que va? —inconscientemente afincó una pierna en el barandal—



    El tipo aún al teléfono apenas y veía las calles. Terminaba su llamada así que se distrajo un poco al llevar su móvil en el asiento del copiloto desviando su vista del frente.


    La brisa otra vez volvió a resonar entre las hojas de los árboles, y la señal finalmente cambió.



    Antwan se alivió un poco al notar la señal, claro, finalmente daba paso a las personas, pero dudaba mucho que un carro a esas alturas pudiera aparecer, además no había tanto transi…



    —Ah, Demonios, esto es realmente una mi-



    De improvisto había salido un niño justo en el momento en que cruzaba aquella calle suponiendo que debía parar por la señal verde, era obvio pero el detalle no era ese sino que no esperaba que un niño apareciera de la nad…



    —¡Pero qué…!


    Sus manos no serían lo suficientemente rápidas como para ejecutar la acción, lo sabía, los nervios que dominaron su cuerpo no le permitieron pisar los frenos como se debía, la desesperación lo llevó a no distinguir bien las direcciones y solo acabó pisando el acelerador en vez de el freno.


    El volante yacía llevado hacia su derecha con mucha presión tratando de evitar chocar a la pequeña críatura, a quien en menos de 10 segundos ya lo tenía justo en frente…

    Entonces sus ojos se abrieron con desconcierto y terror cuando se encontraron con la mirada de aquel pequeño que se giró a su dirección al sentir como era iluminado por una luz blanca. Segando su camino…

    Miedo, horror, porque abmitía que iría a la carcel después de aquello y es que tarde se dio de cuenta de su error, al confundir los frenos y ahora…



    Ah…



    Él lo iba a…



    ¿Por qué ese niño no mostraba miedo…?





    Chesqueó sus dedos en cuestión de segundos, activando, sin dudarlo, traslación y desapareció de allí. Cortó las líneas temporales a las que se regía y le importó poco arriesgarse a ser visto bajo aquella molesta luz blanca, sencillo para él, una vez que llegó hasta aun lado del niño, tomarlo con fuerza de su ropa para así apegarlo a él con fuerza como si odiara la idea de que por algún movimiento pudiera salir de su agarre, entonces bajo los calculos que sacó rápidamente en su cabeza tendría el suficiente tiempo para salir de allí, obligó a su cuerpo a moverse mucho más rápido de lo normal aunque sus músculos gritaran y su cerebro dijera que era imposible salir a tiempo, se movió.


    Antwan sintió que el aire le faltó cuando no vió si quiera a qué dirección dejó a su cuerpo moverse, así como que no calculó su velocidad, y es que debía recordar que obvio su cuerpo jamás se a movido como el de un humano normal.

    Fue cuestión de segundos ver como después de tomar carrera y sacar a tiempo al menor entre sus brazos, corrió sin ver que se direccionaba hacia el edificio del frente que de paso fue a pasar al olvido cuando, el cuerpo de Antwan impactó contra las gruesas paredes de concreto destruyendolas en el acto e inmediatamente causando una explosión.



    El ruido que hizo las ruedas del auto al alejarse, a pesar de todo jamás lo escuchó frenar, todo esto quedó en el olvido. Para Antwan todo había salido a lo contrario de lo que siempre se planteó. ¡Se arriesgo a mezclarse ente los humanos! ¡Por un chiquillo..!


    El humo causado por la destrucción de las paredes aún flotaba en el aire, el cuerpo del chico apenas se movió un poco por el dolor entre aquellas estructuras y una vez sintiéndose liberado acabó cayendo al suelo deslizándose poco a poco por los escombros. Sus piernas cedieron, sus brazos a pesar de todo no soltaron a la pequeña criatura y como siempre, típico de él…Antwan se cuestionaba porqué diablos había hecho eso.


    Pasaba los segundos y ahora que el rubio yacía en ese estado tirado en el suelo, con sus ojos cerrados, el ceño fruncido tratando de recuperar el aliento, por sobre manera intentaba recuperar la calma.



    —Antwan: Esto-es un…tsk! Rayos, me duele mi cabeza—respiraba regular pero sabía que en cuestión de segundos se recuperaría—



    Por alguna razón sentía su dignidad por el suelo, como luchador había actuado por impulso; aunque estaba fastiado por como estaba ahora muy en el fondo estaba satisfecho al saber que ese auto no le había dado a el pequeño humano.


    Tsk, ese pequeño…



    " El niño"




    Respirando con calma, o al menos eso parecía, abrió poco a poco sus ojos dejando que el frío de la noche hiciera su efecto, sus dedos por alguna razón los sentía entumecidos, y con las ganas que tenía de tocar su cuello donde podía sentir una terrible punzada.


    Lo ignoró porque primero quería asegurarse de que el niño estuviera bien.



    Se percató que la razón de que sus dedos estaban entumecidos era porque seguía sosteniendo al niño contra él con fuerzas. Se remoció un poco con dificultad para enderesarse mejor, dejó que el niño se acomodara en su pecho antes de retirar poco a poco su mano y observarle.


    No parecía haber sufrido daños, gracias al cielo. Esto lo relajó.


    Sus cabellos semi largos ocultaban su rostro por lo que no le vio directamente su rostro, detalló en sus bracitos y sus rodillas, entonces se detuvo allí al ver que su rodillita izquierda tenía un raspón.



    Esos eran heridas menores, lo bueno es que estaba a salvo.



    —Antwan: Gracias al cielo… —sintió un alivio enorme. Suspiró cansadamente dejando su espalda recostarse más relagado de los escombros y llevó su mano a su frente para pasarla por esta y sus cabellos, retirandolos un poco hacia atrás— ¿Qué clases de padres deja a su hijo pasear a estas horas de la noche? —suspiró esta vez con frustración y, miró firmemente al niño quien extrañamente seguía en su misma posición sentado en sus piernas, cabis bajo y abrazandose a…¿un instrumento? — Oye niño. ¿Qué haces a estas horas de la noche…?



    El niño se removió, casi robóticamente pero en acción a acercarse más al joven rubio. Antwan vio esto extrañado, no le dió tiempo a actuar y entonces fue que vio como el niño levantó más su rostro para dirigir sus ojos a los de él y finalmente mostrar esos colores…


    Siendo otros se figarían en el extraño brillo en la mirada del niño, siendo otro se extremecerían por el misterio profundo encontrado en esas pupilas pero siendo él…solo temblaría de inquietud al descubrir esos colores tan comunmente encontrado en dos miembros de su familia, ahora en ese niño…



    Verde y azúl.



    Esos ojos...




    No…imposible.



    Ese niño ya lo había visto antes, era el mismo que el otro día había perdido su pelota y él se la devolvió, era ese mismo extraño infante.


    Y al verlo más de cerca confirmaba una cosa.


    ¡Ese niño se parecía tanto a…!




    —Antwan: … —quedó sin aire—




    El niño movió sus labios.


    Y declaró.




    — Te encontré.



    Justo para después dejar a un Antwan fuera de si y perdido en la nada, solo sintió que todo su alrededor comenzaba a dar vueltas. Sus sentidos, su cuepo, todo iba cayendo en un sueño profundo y para cuando se dio de cuenta perdió el conocimiento.



    Siendo los ojos de ese pequeño lo último en su mente.




    " ¿Me extrañaste, Onai?"





    No…



    ¿Realmente ese era..?



    " Suha…"







    Al final fue la oscuridad quien triunfó.



    Y el tiempo seguía corriendo.




    [Fin del Capítulo]




    ¡Qué tal!

    Jeje, una cosita más antes de continuar. A este especial le pensaba hacer su Comic, ya empezé a hacerlo pero como no estoy segura si hacerlo hasta el final decidí que lo dejaré hasta cierta parte y suburé las imagenes como simples dibujos dedicados a este Capítulo. Así que en cualquier momento lo estaré publicando, esten atentos.
    ;)
    Quizá si me animo lo suba completo en un futuro. :)
     
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    KAMERIA

    KAMERIA " Si caes, levántate y vuelve a intentarlo"

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    Tales of the Last White Rouss
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    Capítulo 06_ " Paralelos"

    Tales of The Last White Rouss

    Saga N° 0 : Hijos del Futuro




    Resumen del capítulo anterior:



    Leintni después de dejar un paquete se dirigía de regreso a la tienda cuando en el camino fue emboscada por un grupo de hombres extraños, desesperada por esto corre entre unos callejones solitarios y de mal estado cuando de la nada es defendida por un extraño que salió como por arte de mágia. Durante el día la niña mostró inquietud ante lo acontecido cosa que Freddy llega a notar y Leintni no duda en contarle lo que le ocurrió.

    Antwan parece inquieto también y por eso el viejo Tim lo anda molestando tanto, a tal punto que el chico ya parece perder la pasiencia. Sale a dar una vuelta por la noche y se encuentra vigilando los alrededores de la casa de la pequeña azabache, un poco inquieto después de presenciar como fue atacada en la mañana. La ve desde afuera a travez de la ventana, la niña parece concentrada escribiendo algo, entonces entra en un estado de nostalgia y con pensamientos decaidos sale de allí. Finalmente por la noche Leintni corre a la habitación de su hermano en donde se encuentra durmiendo Freddy, en su acto lo despierta asustandolo un poco entonces el chico nota su preocupación. La niña le pide algo que lo deja con duda y es que quiere que le enseñe defenza personal. Haciendole entender a Freddy que todo era por causa del ataque que sufrió en la mañana. Esto lo lleva a él a tomar una desición y espera no arrepentirse.

    En la mañana ambos parten a la casa del rubio mayor en donde Leint se encuentra maravillada por como luce el hogar de su hermano mayor pero lo que más la encanta es un pequeño animalito anaranjado.

    Allí conoce a Johan, quien Freddy presenta diciendo que será él quien le enseñará defenza personal y aparte, es su hermano menor.

    Johan no parece aceptar del todo a Leint, es más, la mira con rabia diciendo que es solo una niña tonta igual a las demás. Aún así le enseña algo básico y se sorprende como es que Leint mantiene su persistencia en perfeccionar lo que le enseñó, creando en el niño un pequeño interes.


    Antwan es interrumpido por Tim en medio de su lectura, leyendo un libro antiguo de secretos que "no" se supone debería de leer pero que el viejo ignoraba por completo. Llega el anciano para hablar de algo con Antwan pero el chico parece no apetecerle, acaba soltandole muchas palabras en insultos y directas de su pobre posición como "fénix" y aunque el viejo no parece afectarse por sus palabras al final termina haciendo un truco en el que hace que la habitación en la que estaban desapareciera y que el chico apareciera en otro lugar, bajo el disgusto de verse en este estado Antwan reacccionó haciendo un juego de manos que lo llevó a realizar el reconcocimiento de "niveles", en su intención lo que quiso fue enfrentar de manera altanera al anciano para demostrar lo fuerte que era pero nunca esperó que Tim rompiera con el sello.


    Freddy se encuentra en una vereda estrecha en la que no sabe qué hacer. Leintni se queda en su casa a dormir mientras él se encuentra de camino al hospital, pero antes de ir a ver a su padre debía de ir a ver a alguien.


    Antwan reconoce que el tiempo se le acaba y su molestia con el anciano lo deja en segundo lugar cuando accede a plantear un plan para terminar con la misión. Sin esperar que en medio de su patrullaje fuese ha ser atacado por un simple niño.


    La noche parece no avanzar o sencillamente se está haciendo muy larga.


    ¿Habría alguien responsable de esto?


    ¿El enemigo estaría listo para atacar?


    ¿Era seguro esa noche o simplemente era una noche más como las demás?


    A continuación…





    []​





    [ I parte ]

    .

    .

    .​



    En el pueblo de Forever la noche estaba tranquila, algo fría pero tranquila. Las estrellas podían verse a través de entre aquellos árboles frondosos de flores, cuyos a pesar de ser de noche brotaban sus flores, embelleciendo aquel camino solitario lleno de aquella grama verde.

    Nos enfocamos ahora bajo la vista de un árbol frondoso, donde bajo sus sombras había una figura pequeña descansando.


    Hacia frío, si, por lo tanto podía notarse el leve humo blanco salir de entre la comezura de los labios del chico.



    Era Antwan, llevando aquel traje oscuro y raro que siempre llevaba. Una mano descansaba sobre la rodilla de su pierna izquierda cuya estaba flexionada mientras que la otra permanecía estirada sobre la fría grama, y su otra mano descansaba a un costado de su cuerpo.


    El chico parecía dormir placidamente bajo aquel frondoso árbol a pesar de la mala posición, se notaba cansado pero a su vez relajado.


    Todo parecía tranquilo a la vista, quizá era por la temporada que se acercaba del frío invierno o quizá el hecho de que la luna fuera a mostrarse esa noche tenía mucho que ver.


    Por otra parte, a la vista se podía ver como algo escondido entre su muñeca izquierda también camuflajeado por los guantes oscuros, se encontraba una pieza dorada de un brazalete cuyo comenzó a brillar de manera regular, como dando una señal de algo, pero él no lo notó.


    A todo esto, Antwan era ageno a su exterior y a las posibilidades de ser encontrado en un punto tan abierto a la vista y fácil de divisar, no es como si temiera ser encontrado en esos momentos pero el joven rubio tampoco estaba preparado para enfrentarse a aquellos sujetos que con tanto ímpetu deseaban dar con él. Jamás se hubiese imaginado estar en una situación así—Otra vez—pero la realidad era esta.


    Estaba sólo y perdido. En un lugar que no recordaba el cómo llegó.


    Ni ser consciente de su perdida de consciencia.


    Su mente estaba perdida y dibagante; y justo ahora, en lo muy interno de su mente y memorias, el chico soñaba, repitiendo una vez más—después de tanto tiempo—lo que pasó antes de ver su hogar ser destruido.



    Lo recordaba como si hubiese sido segundos antes cuando ocurrió todo…



    [..]​



    Todo se iluminó en su mente, una luz blanca que bloqueó sus sentidos, las imágenes siguientes fueron de una fuente cristalina, alrededor un jardín brillante, el sonido de las aves, el de la cascada, los árboles al moverse. Toda una imagen perfecta y verdosa…


    La imagen de un verdadero hogar. Al menos su hogar; maravillosa imagen de su jardín favorito, así como lo era para su amada madre.




    Pero de golpe toda esta imagen cambió.



    De repente el recuerdo de las cenizas, de todo comenzar a desvanecerse frente a sus ojos, los árboles se volvieron polvo blanco, las flores igual, las aves, el alma de cada ave y animal existente fue arrebatada y todo lo vivo murió...siendo todo encarcelado en barreras invisibles imposible de destruir.


    Luego tras todo aquello Antwan pudo verse así mismo parado en medio de aquello, llegando tarde a aquel lugar, todo su hogar estaba perdido en un espacio y tiempo...lo que llevaba en manos en esos momentos cayó al suelo, poco a poco sus latidos fueron aceleradose en silencio, sus ojos se abrieron desconcertados, brillantes, como si en cualquier momento se soltaría en llanto, sus labios se abrieron ampliamente y sin poder soportar más un grito salió de su garganta...un grito que jamás fue escuchado por culpa del estallido abrupto, justo antes de que todo su cuerpo fuera cubierto por las grandes llamas …



    Luego de eso todo se bloqueó.


    Para cuando sus ojos volvieron a abrirse tan solo encontrarse en aquel extraño lugar.





    .






    Entre los verdes espeso del bosque algo se movió, en el aire comenzó a formarse una extraña señal, como si en cualquier momento se abriría un portal, una señal realmente alarmante. La brisa comenzó a soplar en sentido contrario al que iba antes y, aquellas sombras que aparecieron de la nada se movieron en una sóla dirección con su vista fija en su objetivo.



    Fue en ese momento que los ojos de Antwan se abrieron de golpe, sintiendo aquella amenaza aproximarse a él tan rápidamente; sus sentidos no estaban al cien porciento y enfocar a la primera se le hizo casi imposible, pero cuando sintió a su persona correr peligro todo su cuerpo terminó actuando por instinto. Apenas enfocó adelante él tuvo que usar su mano izquierda para impulsarse y esquivar aquel ataque que venía contra el.


    ¡Pum!
    Impactó aquel "tiro" contra el árbol haciéndolo pedazos. Mientras ya el chico se había movido de allí.



    Justo a tiempo.




    —Antwan:—desde arriba frunció el ceño—tsk.



    Fue más una exalacion brusca la que salió de sus labios, antes de desaparecer usando su translación y se translado a otro punto del bosque. Esquivó un ataque que vino por su espalda y que sintió que había pasado muy cerca, antes de desaparecer, pero aún así al aparecer en medio del otro lado del bosque revisó con rapidez su ante brazo por simple precaución. Y sí.


    Tenía la cortada de una katana.



    Conocía a la perfección de quien era el ataque, ese corte hablaba por sí solo.



    "¿Cómo es posible? ¿Aquí?"





    —Antwan: ¡Tch! ¡Shimatta..! —pero paró su cuerpo en seco al sentir una presencia muy conocido cerca a él—



    Pero quería creer que solo era su imaginación….




    —Hum, no pensarás que puedes escapar de mi, ¿Verdad? Imposible de rehacer su camino, construyes falsas esperanzas deliberadamente y te escondes entre cenizas del pasado...Onai, no es común en ti. Has cambiado.




    Una voz que provino de la nada y a la vez de todas partes. Esa voz era de la persona que más odiaba.



    —Antwan: Debe ser una broma—miró inquieto a un costado entre unos arbustos, una vez que un ruido extraño muy lejano y finito fue captado por sus oídos. Era un ataque que se dirigía a él silenciosamente. Se reclinó hacia atrás a tiempo, cuando pudo verse en cámara lenta como un disparo salió de la nada. El sonido había sido un tanto seco—



    Rápido se giró para luego esquivar una figura oscura que apareció de la nada con un arma enorme tratando de darle pero, solo acabó destruyendo el suelo bajo de él.



    ¡Cuanto odiaba esa situación! ¡No entendía qué rayos pasaba y menos donde estaba!




    — Pero miren a quien tenemos aquí. El traidor del reino. WoW…y pensar que dudé que realmente aparecería ¿Por qué te escondes, querido primo?



    Soltó estás palabras sinicamente declarando algo que para el joven rubio fue insolente. Una figura joven más grande al chico, una figura encapuchada con una capa negra que lo cubría de pies a cabeza, a la vista casi no podía reconocerse pero Antwan tan solo necesito escuchar su voz para saber quién era.



    " ¿JinCheng..?"
    Recordar aquel nombre otra vez le trajo un mal sabor a la boca.



    El sujeto tomó firmemente el arma la cual era una gran katana de hoja fina y solo se le fue encima así atacando le de lleno.



    —¡Hace mucho que no te presentas..! ¿Qué? Es que al fin aceptas tu humanidad, pedazo de inútil?



    —Antwan: ¿J-JinCheng? Tu aquí…esto…¿Qué está pasando? Esto…no tiene sentido —bloqueaba los golpes de puños que le lanzaban.— ¡Demonios! ¿¡Qué está pasando!?



    No saber dónde estaba y menos qué diablos pasaba lo estaba sacando de sus casillas y la ansiedad lo estaba consumiendo. Frunció el ceño en lo que ágilmente se cubría o desviaba los ataques de su atacante.


    Dándose de cuenta como por su comentario el de capa se retracto unos segundos.




    —¿JinCheng? Vaya…¿Con qué confianza te tomas la libertad para llamarme por ese nombre? Hum. Recuerda muy bien tu posición, maldito traidor —su voz suave sonó más filosa y molesta— No vuelvas a usar ese nombre, un traidor como tú no tiene el derecho de pronunciar tal nombre. ¡ No existe ningún tipo de hermandad entre tú y yo maldito traidor! ¡Y te juro que jamás lo hará!


    —Antwan: ¿Traidor? ¿¡Ahora que demonios pasa contigo, estúpido!? ¿¡Me llamás traidor a mi!?


    —¿¡Y a quien más sino a ti!? El bastardo traidor que destruyó todo nuestro hogar! Ese que se atrevió a jugar con fuego y a poner en peligro las vidas de los demás—uno de sus ataques fue esquivado fácilmente por el rubio de mirada plateada. En una técnica tan conocida para él que le hizo gruñir con rabia haciendo crecer en él un odio más grande. Tsuhaya estaba llegando a su límite — Seguro fue divertido para tí dominar ese maldito espiral ¿no?, ¿Tanto te gustó la sensación del poder adsoluto?


    —Antwan: Cállate que no es así.


    Antwan se movió rápido en un ataque, un golpe hacia XuChen pero rápidamente éste lo esquivó.


    —Condenaste al reino con tus acciones. Claro que por eso te vuelves un traidor y el de tu propio reino, bastardo.



    " ¿¡Es que no sabe callarse!?"




    —¿Sabes, príncipito bastardo? Lo que aquí no tiene sentido es que trates de esconderte, te hace ver más patético, eres un traidor ¡ Y como tal mereces la muerte!



    En un movimiento Antwan, dio un inca pie atrás, el otro le mando una patada pero Antwan lo bloqueó con un brazo y rápido pasó su mano sobre la cabeza de su primo y le tomó de aquella capucha negra, lo sugeto con firmeza y lo lanzó con gran fuerza contra unos árboles de gran tronco que se encontraban a gran distancia, viéndose como los pedazos de troncones volaban después de ser destruidos por el cuerpo del chico.


    Antwan quería entender qué diablos estaba pasando allí,

    apenas divisó como el cuerpo de su atacante se estrellaba contra los árboles de la nada sintió una potente vibración a su alrededores como un zumbido que comenzó a segar sus sentidos.


    Y qué luego lo obligaba a inclinarse.


    ¿¡Cuantos de ellos le atacaban!?



    —Antwan: ¡Tsk! ¡Kuso!—tapó sus oídos sin poder aguantar más el dolor que le provocaba aquella melodía tan torcida—



    Aunque hubiese preferido aguantarse ese sufrimiento a escuchar otra vez la voz de esa persona…




    —Escucha Onai, deja de interponerte en mi camino, tú eres el único en tener la culpa de todo lo que está pasando.





    Esa voz…¡Otra vez él!



    —Antwan: Tu…claro, debía suponer que estarías tras todo esto— sin poderlo ver a la vista, aún así miraba a todas partes frunciendo el ceño con molestia, y no era simplemente por la melodía de esa flauta— Eres el responsable de todas mis desgracias.


    —¿Lo dices en serio? Jamás creí que pensaras eso de mí…y pensar que vine aquí para verte, ¿No tienes algo que decirme, Onai?




    "¡Tsk! ¡Maldito..!" Sintió que la flama de su alma se iba insediando cada vez más por la ira.



    —¿Era necesario maldecir me? Oh Onai…Aún podemos arreglar este problema.



    —Antwan: ¡No te atrevas a ver en mi mente, idiota!…¿¡S-Solo apareciste para decir eso..!?


    —No. Te aseguro que es algo mas que eso—podía jurarse que ahora éste sonreía—



    —Antwan: Si claro, ya puedo hacerme una idea de ello—no aguantaría mucho más y eso lo sabía muy bien—




    Y es que la melodia de una flauta que escuchaba ahora era tan molesta que hasta ahora se podía dar de cuenta que de cierta forma iba afectando a su cuerpo. No recordaba haberse enfrentado a alguien que tocase la flauta así capaz de atormentar a los demás. Escucharla ahora teniendo en cuenta que quienes le atacaban los conocía bien, no tenía mucho sentido para él porque no sabía quién de ellos podía ser.



    Apareció otra figura, Antwan se giró dándo la espalda hacía la dirección donde había mandado a volar momentos antes a Tsuhaya, entonces frente de él apareció otro ser tratando de retenerle, mediante seguía oyendo y respondiendo a aquel desgraciado que no pensaba salir aún de su escondite.



    —Antwan:Tus amiguitos... veo y también los has seducido.



    Su comentario fue oído por un chico que acababa de aparecer de entre los arbustos, llevando con él un enorme arma de fuego. Un tipo se rifle. Éste se le iba acercando lentamente.


    — Se le llama trabajo en equipo, Lee. ¿Has escuchado de eso? Vaya…supongo Mitsuhaya tiene razón. Eres un insensible—dijo este ocultando bajo su capa larga el arma de fuego. Alzó entonces su rostro para mostrar sus ojos los cuales se reflejaron rojos sangre bajo la oscuridad de la noche. Sin emoción más que el de el propio aburrimiento. Antwan juraba que no le reconocía—Sera mejor que te entregues ahora mismo.—habló seriamente. Su voz era suave y lenta, sonaba más tranquilo a comparación al de Tsuhaya—



    No llegó a reconocer le por ello. Aparte, su traje como miembro de la Vangiardia era muy distinto al de Tsuhaya.




    —Antwan: Hum—frunció el ceño levantándose poco a poco más recto después de no oír más aquella melodía— ¿Entregarme? Y sino lo hago ¿Qué?


    —¿Ah? Pues…tomando en cuenta todo el tiempo que nos ha llevado esperar a este momento…que no te entregues sería…sería…



    Antwan vio a este extraño chico de repente distraerse con la respuesta de su pregunta, tomandose su tiempo a responder como si la situación en la que estaban no fuera importante. Vaya patética existencia. Antwan sintió unas ganas de largarse de allí y lo hubiese hecho de no ser que…



    —Tsuhaya: ¡Oeh tu Kam! ¿¡Pero qué crees que haces!? ¿¡En serio crees que es buen momento para charlar!?


    —Kam: Oh, Mitsu…


    —Tsuhaya: ¡Que dejes de llamarme así tú..!



    La mirada platinada del pequeño rubio corrió hasta ese montón de escombros de donde vio a JinCheng aparecer tirando aún lado los pedazos de troncos partidos. La capucha sobre su cabeza había caído sobre sus hombros mostrando la cabellera rubia y la coleta de éste.


    Tsuhaya miró fríamente donde parado estaba Antwan.



    —Tsuhaya: Finalmente damos contigo, maldito y no pienso desperdiciar este momento. ¡Será mejor que te entregues ahora mismo! Sino...¡No tendremos de otra que obligarte principito! Pero primero me vengare y te arrancare la piel! ¿No suena bien?



    Él después de hablar Antwan vio a Tsuhaya usar la Traslación, aparecio de la nada tras de él, dispuesto a lastimarle, mientras que el que tenía de frente estaba quieto.


    Verdaderamente ese sujeto le provocaba escalofríos.


    Antwan se apartó rápido esquivando a ambos tipos, a tal punto que tuvo que brincar.




    —Antwan: Damm it—mascullo entre dientes—



    Él observó a ambos y el primero en irsele encima fue Tsuhaya.



    —Tsuhaya: ¡No hagas esto más difícil!


    —Antwan: Hum. Ustedes ya lo hacen por si. –sintio la mano del sujeto sobre su muñeca, le retuvo, era fuerte.—


    —Tsuhaya: No tienes ninguna alternativa, ¡Debes volver y responder por tus acciones, Elioenai!


    —Antwan: Yo no hice tal cosa como para sentirme en la obligación de seguirlos, por lo tanto... sólo larguence de mi vista—Fruncio el ceño—¡Qué no pueden entender de una maldita vez que yo no pienso...unirme a ustedes!!!



    Y en un movimiento clave movió sus brazos fuertemente y se soltó, echándose para atrás mandando una patada que tomó de sorpresa a Tsuhaya quien fue mandado hacia atrás por la patada que le dio en toda su cara. El movimiento de Antwan antes fue perfecto al inclinarse atrás haciendo un juego de piernas y tocó con su mano el suelo para así invocar la traslación.


    Un movimiento que Kam no esperó, por lo cual cuando se dispuso a atacar, solo alzó las cejas con gracia al ver que lo habían perdido de vista.




    —Kam: Oh vaya…



    .-



    Lo hizo y desapareció para aparecer luego a gran distancia a la vista de un campo tranquilo.


    Era hermoso, nada que ver a el lugar donde estaba antes. Eso sí, no había árboles que le cubriera, mientras la brisa soplaba tranquilamente.


    Antwan respiró aquel aire frío, aún inquieto de no entender cómo diablos estaba allí y ¿En qué momento él…?


    Respiró otra vez, debía calmarse. Más relajado pasó su mirada en el ambiente y notó con mucha calma la belleza de la vista del mar, había llegado a los límites, aparte había luna esa noche.




    Cosa extraña porque si mal no recordaba, él…hace momenos atrás al ver al cielo tan solo vio estrellas adornando el cielo, y no había luna.




    Sus cabellos se mecieron un poco, el chico apenas respiró para dar unos pasos cuando casi de inmediato tuvo que parar...


    Una figura estaba a unos metros de él, una imagen oscura mezclada con la luz de aquella luna, y vestía una capa oscura cuya ahora se movía al compás del viento.



    Ese sujeto.


    Esa silueta.




    Sus grises ojos sólo mostraron un brillo de molestia al reconocerlo de inmediato.



    —Antwan: Me has estado siguiendo... te he visto, lo se. Te mezclas con los civiles, tomas sus formas—declaró suave pero neutro—Incluso ese niño…tu—Frunció el ceño—Pero no eres capaz de acercarte y mostrar la cara.—no hubo respuestas—Pierdes tu tiempo. Porque yo sé que ocurrió exactamente en aquel momento.


    No hubo respuestas pero de la nada volvió a por aquel zumbido de antes, un sonido tan fino y perturbador que calaba sus huesos rompiendo casi de inmediato sus tímpanos.


    Una melodía tan destructora que le hizo llevar sus manos a sus oídos y taparcelos. Se quejó y cayó de rodillas sosteniendose la cabeza.



    Esa melodía otra vez.




    —Antwan: ¡Kuso! ¡C-Como...—su mirada platinada cambió y ahora se hizo rojiza al ver a esa figura justo ahora moverse y caminar hacia él. En silencio, como si lo que el dijo no importara.—...te odio! — Antwan estaba ahirado viendo la imagen de ese tipo acercarsele lentamente, notando como a su alrededor emanaba algo maligno—P-Pierdes tu tiempo... ¿En serio crees... q-que podrás dest-truir este lugar? ¿Así como lo hiciste con nuestro hogar? —sonrió de lado, algo demente por el dolor en los oídos, cuyos comenzaban a sangrar de momento—Viniste por algo que no vale la pena. Hum.



    Su provocasión dio el fruto deseado, cuando ya estaba a una distancia más cerca de él fue capaz de ver esa mirada brillante como la misma noche y, como lentamente abrió sus labios.


    —No—declaró en una voz suave, casi como si pudiera calmar con su simple voz el dolor de los demás— Te equivocas, no es así—por fin se le escuchó hablar más de dos palabras. Causando el rotundo silencio a Antwan quien sólo le vio parar a un metro de él.—Sinceramente...vine fue por ti.




    ¿Eh?



    Los zumbidos aumentaron, Antwan sintió sus cabellos mover abruptamente, las flores sobrevolaron a su alrededor y cuando los zumbidos se intensificó el cuerpo del joven se movió inconscientemente.


    El dueño de aquella voz apareció detrás de él, Antwan se agachó y volvió a usar su traslación como un acto por instinto. Entonces pareció más lejos que antes, esta vez a la orilla de lo alto de una cascada, lo único en tener en mente era...huir de allí.



    “¡Maldición! “




    Antwan ahora corría a gran velocidad, con la mirada en aquel final, en aquellas aguas...pero su mente estaba pérdida, nublada por completo, y sus ojos temblaban, parecía querer gritar o llorar en cualquier momento.


    Su estabilidad emocional le estaba fallando.


    Aquellos sujetos querían atraparlo, pero, en serio ¿Como demonios dieron con él? ¿¡Cómo demonios llegó allí cuando él simplemente había salido para el patrullaje..!?


    Claro, él, era su culpa, ese bastardo se había atrevido a engañarlo otra vez y de colmo lo metió en uno de sus juegos mentales.




    Porque algo sabía muy bien y era que hasta ahora recordaba todo aquello, justo repetía lo que ocurrió la semana pasada...



    "Semanas atrás…justo una noche como hoy, fue cuando mi brazalete fue arrebatado, pero…no, no te confundas, en realidad es hoy que pasará eso, no es que sea un día diferente es que él ha regresado el tiempo…otra vez…"
    Hasta ahora se daba de cuenta " ¿¡Qué piensa ganar con esto!?"






    —Te vez corriendo contra algo que no puedes manejar, estás asustado, estás perdido, Onai, desesperado por lograr algo que nunca podrás, ¿Estás seguro de querer seguir ese camino?



    —Antwan: ¿¡ Qué es lo que te pasa, idiota!? ¿¡Acaso perdiste la razón!? ¿¡Regresar en el tiempo!? ¿¡EN SERIO!?


    —Onai…te estoy dando la oportunidad de recuperar el brazalete, podría prolongar más tu vida, ¿No es muy generoso de mi parte?



    —Antwan: ¿Amable? —escupió estas palabras con asco—Rompiste las reglas y me dejaste en claro tú bando, ¿Amable dices? ¿Crees que soy idiota o que olvidé lo que hiciste? ¡Eres un..!


    —¿Traidor? No, claro que no...tú lo eres, fuistes tu quien destruyó nuestro hogar. Onai... Debes parar.





    ¿Qué él había sido quien qué..?



    ¡Ja! Claro, que le fuera a jugar la mente a alguien más.


    El nunca pararía.




    Saltó, sus pies saltaron contra el viento, no dejo que las voces le afectaran, fuese lo que quisieran de él haría lo que fuera para alejarlos de él.


    Rápidamente se vio como descendió rápidamente hacia las aguas de la cascada cayendo contra estas como una bala; entonces sin problema alguno sus pies tocaron la superficie de las aguas sin problema alguno, éstas salpicaron en unas enormes olas que dieron una imagen salvaje, sus cabellos se movieron entre el viento así como las orillas de su traje.


    Así mismo se formaron en fuego dos mechones de rubios cabellos que aparecieron a par de sus mejillas.



    Ah, estaba llegando a sus límites sin duda alguna.






    —Antwan: ¿Sabes? Aprendí a hacer mis decisiones basadas en el tono de la situación, lamentablemente esas decisiones siempre fueron egoístas.


    —¿Te arrepientes de tus acciones?



    —Antwan: ¿Arrepentirme? —sintió el aire rozar sus labios en un toque suave— Me arrepiento de no haber actuado antes, tal vez si lo hubiese hecho antes hubiera evitado que...hum—sus manos formaron una posición, así creado unas ligeras llamas vinotintas casi rojas. Miro arriba al cielo, las estrellas como en consolación de haber caído en aquella ilusión, Otra vez—quizá con algo de misericordia hubiese evitado esto…




    “No se puede evitar lo inevitable, por mas que controles el tiempo “





    El viento soplo en un enmudecido momento, los árboles movieron sus hojas, las aguas replicaron ante el sonido y...Antwan, sintió listo su cuerpo cuando vio viajar una estrella a través del cielo. Era algo extraño recordar justo en esos momentos algo que le dijo el anciano hacía horas pero...sus palabras no salían de su cabeza justo en esos momentos. Cómo si hasta ahora pudiera entender su significado.



    “¿Porque quieres estar solo justo ahora, en una noche tan hermosa? Solo mira las estrellas, son impresionantes—sonriente las señaló ahora mirándolas—verlas no te hace recordar a algo o a alguien? A mí sí, por eso me gusta venir aquí cada noche y cada día, aún tengo esperanza. Esperanza de que eso volverá...”




    ¿Verlas no te hace recordar a algo o... alguien? Las estrellas siempre, siempre tendrían ese significado amargo para él. Porque siempre le recordarían a ese a quien le había dado su lealtad desde su niñez.

    Pero ya eso no existía, nunca más.



    “La estrella Suhail, la tercera más grande de la vía de Vela. Cuando caiga la noche solo admira el cielo y trata de conseguirlo, sabrás que pase lo que pase, cuando te sientas solo, sólo ve el cielo, porque allí me encontrarás...siempre estaré contigo”




    Todas esas palabras eran mentiras, quería creer en ellas pero, aferrarse a un tonto sentimiento seria una perdida.


    Lo peor de todo era ver que el dueño de esas palabras estaba frente de él. Bastardo.




    —¿Qué ocurre, Onai? ¿Realmente crees esas palabras?



    —Antwan: Hum.


    —Vives en el pasado, te has vuelto sentimental.



    —Antwan: Deja de meterte en mi cabeza, y ¡Sal de una vez!



    Sus ojos mostraron la rabia junto al tono de aquellas palabras, así removiendose las aguas bajo de él, en ese momento parecía que el tiempo se detuvo justo antes de un ataque volara hasta él.


    Antwan apenas dijo aquello, dos figuras de la nada aparecieron como centellas a par de él, ambos cayeron de modo abrupto. Uno a la derecha y otro a la izquierda, encapuchados y cada uno con un ataque preparado, apuntando al chico quien tenía la mirada aún arriba, había estado admirando las estrellas por mucho tiempo que apenas su mirada captó aquellas figuras.



    El golpe que ambos al mismo tiempo le mandaron fue preciso, Antwan se formó de lado entonces, calculando que mientras sostenía el golpe de uno, el del otro pasaba aún lado de su hombro. Así fue entonces que sintió la brisa pasar por su rostro abruptamente moviendo sus cabellos.


    El brazo en su mano lo tomó para girar al chico y golpearlo, pero el de atrás le zampo un golpe en el cuello.



    “Idiota! Olvidaste el de atrás!”
    se reprendió.



    La voz de su alter ego, la ignoró.




    Pateo por detrás al otro, lo mando lejos, antes de torpemente alejarse de ellos y evitando el golpe que el de atrás mandó. Se tomó del cuello agitado, vaya, aquello en serio dolió, ¿Quien diablos eres es chico?


    Las aguas abajo se movían por los movimientos y Antwan estaba al tanto de que dos de esos oscuros querían capturarle.


    Al observar mejor y ver que ambos se había vuelto a colocar sus capuchas se giró a observar al chico que le golpeó y pudo ver entre la capucha que le cubría su rostro una mirada rojiza. Ese era el mismo que acompañaba a JinCheng…


    No recordaba haberlo visto antes…¿Lo habría olvidado?

    Sea quien fuese tenía una fuerza colosal sin duda alguna.



    —Antwan: —dejó de sobar su cuello y frunció el ceño—¿Por qué siguen con ésto?


    —Kam: ¿Mm, es qué no lo sabes? Creo que es muy obvio, príncipe. No te servirá de nada hacerte la victima.


    —Antwan: ¡Estoy tratando de acomodar las cosas! Pero ustedes no hacen más que molestar...!—corrió sobre las aguas yendo contra el chico, cuyo también fue en contra suya, por ahora a puño limpio le atacaba. Antwan solo se formó para bloquear el golpe hacia su cabeza, haciendo impactó contra el brazo del otro creando ondas. Gruñeron. El otro comenzó a mandarle golpe y Antwan con rapidez los bloqueaba. Abajo, en su estómago, una patada y él puso sus manos mandando la pierna abajo, brinco y lanzó una patada contra su cabeza dándole y desconcentrando lo, aprovechó esto y formando su mano derecha una técnica de palmas le dio en la mandíbula al chico, viéndose por segundos un rostro joven, entonces le dio dos golpes más mandándolo contra el agua. Pero apenas esto pasó un hilo rojo apareció tomando a Antwan del cuello—¡Tch!



    Y el hilo fue movido con brusquedad alzando al chico al aire y lanzado contra tierra, luego lanzado contra un montón de árboles y al final soltado hacia la cascada misma en donde Antwan fue arrastrado a la fuerza, entre las furiosas aguas que iban abajo y que inmediatamente lo jalaron hacia abajo , viéndose como el pobre chico parecía tragar un montón de agua.



    —Kam: Up, creo que me sobrepasé… Lo siento.


    —Tsuhaya: No te disculpes.



    El manejador del hilo rojo se hizo un poco hacia atrás y observó flojamente a su compañero antes de añadir.



    —Kam: Aún no controlo este nuevo truco…¿Y si lo maté?


    —Tsuhaya: Hum, como si fuera tan fácil de hacerlo—su voz desprendía odio hacia el chico—



    Ambas figuras arriba estaban quietas, uno al par del otro con la mirada hacia las aguas. Por un momento Tsuhaya dejó de mirar hacia las aguas al notar algo extraño en su compañero, curioso de lo que traía en su espalda.


    El otro noto su mirada a lo que sólo ladeo un poco su cabeza.




    —Kam: ¿Ocurre algo?


    —Tsuhaya: ¿Qué diablos tienes en tu espalda?


    —Kam: ¿Ah? pues…mi arma, obvio.


    —Tsuhaya: Ah ¿En serio? Pues que descomunal es tu arma, genio—en ironía con molestia estiró su mano y le quitó de atrás con brusquedad un tipo de animalito peludo —


    —Kam: ¿Ah? Pero que lindo —con su típica calma que para los demás era muy extraña, se movió para tomarlo en sus manos pero vio como el de coleta apartó de su vista al animalito— ¿Mitsu?


    —Tsuhaya:—le dirigió una mirada asesina. Entonces lanzó al animal solo escuchandose su chillido— Sólo sácalo de allí ahora.


    —Kam: Oh claro, si —en serio había deseado tocar a ese pequeño animalito. Se giró entonces hacia las aguas para jalar de los hilos con los que sostenía al rubio pero algo inesperado pasó—


    Kam sintió sus dedos lisos, por alguna razón los hilos rojos ya no estaban y al percatarse de esto sus ojos se abrieron un poco más grande, soltando de sus labios un leve " Oh…", fue su reacción.



    —Tsuhaya: ¿Qué con ese "Oh" ?


    —Kam: Ah…Mitsu, creo que algo salió mal…


    —Tsuhaya: ¿Qué quieres decir con que "algo salió mal" ? —comenzó a molestarse—


    —Kam: Parece que se rompió —dijo de lo más tranquilo, con ese aire tan cargado que frustraba a Tsuhaya. Y cuando se giró mostrando sus manos vacías sin esos hilos rojos su compañero perdió la cabeza—Ups.


    —Tsuhaya: ¿¡Lo soltaste!?


    —Kam: Más bien el hilo se rom—las manos de su compañero jalaron de la orilla de su capucha con brusque hacercando su rostro—


    —Tsuhaya: ¿¡Es que no puedes hacer algo bien, idiota!? ¡Ya lo teníamos!


    —Kam: Cálmate…aún podemos seguirle…


    —Tsuhaya: ¡Cállate! ¡Eres tan incompetente como siempre!


    —Kam: Oye…soy tu compañero…¿Lo olvidas?


    —Tsuhaya: ¿¡Cómo olvidarlo!? ¡Cuando mi compañero es un total estorbo! Tsk! —la rabia que sentía al perder de vista a quien más deseaba destruir con sus propias manos lo dominaban a creces y es que ya comenzaba a creer que todos esos años que habían esperado hasta que apareciera parecían no valer nada— No valdría de nada que lo siguiéramos si de todas maneras lo echarías a perder.


    Soltó a su compañero con brusquedad empujándolo, se dio la vuelta y se preparó para salir de allí a buscar a EliOenai por él mismo. Kam estaba acostumbrado a el temperamento de Tsuhaya y todo su rollo de su odio hacia su primo pero, nunca estaba a la espera de recibir sus insultos tan amargos.



    —Kam: ¿En serio crees que soy un estorbo?


    —Tsuhaya: Olvida eso, mejor quédate aquí, yo me encargaré del resto.


    —Kam: Entonces si te estorbo…


    —Tsuhaya: ¿Qué con eso? Iré por ese imbécil, puedes quejarte todo lo que quieras cuando regresemos al fuerte—ya se había alejado un poco mirando hacia los árboles donde pensaba internarse a buscar a el rubio— No hagas nada estúpido.



    Para Kam quien no esperaba que aquellas palabras le afectarán tanto, esto último que dijo le hizo sentir más inutil que nunca cosa que le quitaba la confianza en sí mismo, poco a poco sintió como su cuerpo se encogía en su lugar, elevándose un poco la temperatura por todo su cuerpo. La sangre la sentía bombear con más rapidez y como ésta corría con brusquedad por aquellos tubos entre sus brazos, cuello y piernas.


    Ese sentimiento amargo era tan…



    .-



    El tiempo…justo en esos momento parecía haber cambiado algo pero nadie fue capáz de notarlo.



    .-




    De repente detrás de ellos apareció una figura no dándoles tiempo para nada, era aquel que tanto buscaban. Su presencia fue más amenazante que antes y fue esto lo que hizo a Tsuhaya girarse de golpe a esa dirección. Apenas se giraron, Kam y Tsuhaya vieron el ataque que Antwan había creado, un tipo de llamarada encerrada en algún tipo de sello circular alrededor de su brazo, un ataque de lleno que si llegaba a darles a ellos era seguro que…


    Los ojos de Tsuhaya se abrieron de golpe tras reconocer este tipo de sello, sin poder creer que él fuese capaz de crear algo así. Aún así no fue capaz de moverse a tiempo antes de…



    —Kam: ¡Ire por él!



    No…Si se acercaba, él..!



    —Tsuhaya: ¡KAM, ESPERA…!






    ¡Puuuum!




    A distancia se levantó una enorme bomba de humo y luz, viéndose la enorme honda que salió de este impacto, los árboles cercanos cayeron, hojas sobrevolaron, la luz que cegaba todo y entre todo aquello blanco...la imagen de alguien que parecía inclinado hacia abajo, como doblegado, en medio de aquel impacto y de aquel desastre era el único quieto, parecía reflexionar en lo que había hecho, su mirada estaba pérdida y sus ojos algo idos, algo muertos y es que lo que acababa de hacer había sido por simple instinto.


    Otra vez, se había dejado llevar.



    En serio, ¿Volvía a repetir todo otra vez? ¿Por qué no podía evitar simplemente cambiar ese pasado…?



    “Pudiste hacer eso antes. Aún así, siempre terminas arrepintiendote del resultado”
    su voz interior le susurró maldades con una malicia tremenda. Antwan cerro sus manos con fuerza, sus cejas igual, estaba desesperado por acabar con todo aquello...!


    ¿Cómo podía hablar tan tranquilamente cuando lo que acaba de hacer había sido tan..?




    —Antwan: Ésta no es mi pelea, no es con ellos que quiero pelear. Me has hecho...me has hecho actuar contra ellos y ahora... ellos…


    —Onai.—la voz sonó frente de él—



    Después de aquella explosión todo había quedado en blanco a su alrededor, cosa que llamó la atención de Antwan, describía el ambiente como la nada, un aspecto que pocas veces había llegado ver en su vida y que ahora no entendía en qué posición estaba. ¿Vivo o muerto?


    Una luz cegadora apareció de la nada haciéndolo entre-cerrar sus ojos.



    —Ya es suficiente, ven conmigo.


    —Antwan: Estás loco—frunció el ceño al reconocer al dueño de esa voz— Tengo una última cosa que hacer—negaba mecánicamente—no dejaré que interfieras esta vez. Estás mal...le has hecho creer a todos que soy culpable, tienes a todo el escuadrón contigo.


    —Pero a quien quiero es a ti a mí lado.


    —Antwan: ¡Basta! ¿¡Si acaso escuchas algo de lo que dices!? ¡Tú hiciste esto! Yo estoy luchando ahora contra el tiempo, tiempo que me has arrebatado y que sigues haciendo, ¿Regresar el tiempo y repetir esto…como si fuera un simple juego? ¿Crees que jugar uno de tus juegos mentales conmigo ahora me hará cambiar de parecer, ah? Claro, como digas…una segunda oportunidad para mí ¡Estoy harto de esto!—se levantó en un proceso en el que ya no eran las llamas el que lo cubría sino...unas ráfagas de aire, el cambio en el ambiente fue latente, demasiado, para ambos— ¡No se qué es lo que quieres de mi pero ya es suficiente! ¡Matarlos no estaba en los planes! ¡Los usaste Su-!


    —Ya estaban dispuestos a ello, además es algo que habías hecho ya, ¿No? esto solo confirma que nada pasa por error.



    Los ojos de Antwan se abrieron desconcertado. ¿En serio Suhail dijo aquello? No podía reconocerlo...todo su cuerpo se enfrió de repente.. .



    —Unete a mi, y desiste de esto, Onai.


    —Antwan:...las estrellas no siempre están allí para alumbrar, y no todo lo que brilla es oro. La promesa aún la guardo aquí. Aunque...no pueda reconocerte ahora.. .


    —Ese es un no, entonces.



    De repente el viento comenzó a descontrolarse, el viento lo rodeo y este creo hondas que mandaron a desaparecer aquella luz de antes, el torrente movió sin problema alguno terrenos, montañas, eliminó aquello y momentos luego solo se vio a Antwan en medio de aquella cascada, agitado, molesto sin poder controlar la molestia ante sentirse impotente, sus ojos mostraban ahora su verdadero color rojo. Estaba furioso.



    Se giró a mirar un costado cuando notó el desastre causado por el ataque que había ejecutado. Árboles quemados, de la cascada poca agua quedó, las enormes rocas hechas añicos. La imagen de la naturaleza destruida lo atormentó y se frustró.



    —Antwan: Todo está destruido…


    —Tu lo hiciste—ahora sonó claro, real, como si estuviera allí—




    Inmediatamente el joven miró tras de él, la voz sonó real, tan viva, el girarse le hizo mirar por primera vez en tiempo la figura de aquel que a veces alucinaba en soledad. El aliento se le tranco.


    ¿Por qué volvía a revivir la sensación sí..? Ya viví esto. Esta es solo una segunda versión que él se inventó.




    —Antwan: Suhail—sus ojos se abrieron de golpe tras ver la figura moverse, se removió inquieto pensando ¿Qué hacer? cuando en un parpadeo ya tenía a Suhail frente a él, alzó los brazos para evitar algún ataque. Sin quererlo su cuerpo había reaccionado tal como la última vez y no pudo evitarlo. El golpe nunca llegó. En cambio una mano le tomó de la muñeca, le apretó muy bruscamente, y miraba muy serio lo que ocultaba bajo su manga y de un arrebato lo arrancó—¿ah? ¡No!


    Trató de recuperarlo…


    Justo como la última vez, una vez más lograba tener ese brazalete en su muñeca pero por alguna razón no podía huir de ese lamentable destino, ¿¡Por qué sencillamente no salió de allí cuando pudo!?



    …Pero Suhail lo destruyó en un apretón—el brazalete— reventando lo en miles de pedazos que se volvieron polvo. Los ojos de Antwan se abrieron desmesuradamente—¡Como la última veza! — sin poder creer lo que había ocurrido...




    “¿Qué sentido tiene hacer todo esto? Realmente quiere destruir mi mente”







    —Suhail: Una semana y 4 días es lo único que te queda—de sus labios salió una pequeña risita— claro que, fue lo que dije aquella vez, ¿No? Debiste aprovechar esta oportunidad hermanito, debiste evitar que destruyera el brazalete pero aún así corriste el riesgo…ah, es lamentable para mi, en serio, no hay nadie más a quien que le importe tu vida como a mi, lo digo en serio.



    Si mal no recordaba Suhail luego de decirle cuánto tiempo le quedaba de existencia allí por alguna razón perdía la consciencia. Otra vez.


    Creer en sus palabras era engañarse a sí mismo. Había perdido la fé en él hace mucho y ya nunca más lo llegó a ver como su familia.



    —Suhail: Pero Onai…Seamos realistas, no hay nada que se pueda hacer a estas alturas y a estas alturas se te acaba el tiempo. Te quedan tan solo 60 horas más, es lo único que tienes antes de desaparecer, Onai. Con suerte sobrevivirás luego de eso, depende de ti, claro, si...crees en los milagros—no fue gracioso su chiste pero solo quiso mantener su atención en el peli amarillo— pero recuerda, aún tienes tú lugar a mi lado. —con una mano lo empujó lejos de él, haciendo que retrocediera dos pasos. Antwan pensó en correr y atacarlo, pero unas cadenas aparecieron inmovilizandolo tras aparecer de la nada. Tomaron sus muñecas, pies y casi todo el cuerpo. Fue ntonces que Suhail viendo al pequeño fénix caer al suelo por el peso de las cadenas bajó fríamente su mirada a él y dijo unas últimas palabras antes de actuar—No importa lo que hagas, no importa a quien acudas, los fénix desaparecerán y los oscuros volverán a lo que fueron. Es solo cuestión de segundos.





    ¿Cuanto más debía actuar de esa manera?





    Fue todo de su parte, como controlador y manipulador del tiempo se hizo de él, no hizo caso al forcejeo ni a la mirada de resentimiento y desesperanza que el joven fénix cargaba en esos momentos. Quería hacer algo, atacar y detenerlo, ¡Cómo lo odiaba con crecer a ese a quien una vez vió como el mejor hermano mayor…! Pero ahora el atacarle, no, no eso, el detenerlo… eso era imposible... él solo no podría.



    " Vuelve a hacer de las suyas, pero juro que en menos de esas 60 hrs daré con él. ¡No pienso quedarme de brazos cruzados! "




    Aquel traje oscuro se movía, así como las cosas a su alrededor, Antwan había sido amordazado por las mismas cadenas, mientras que a su alrededor comenzaba a ocurrír un cambio en el ambiente, las imágenes de las cosas al retroceder e irse regenerando, aquel chico lo hacía, Suhail sin duda era el causante de todo eso. Devolviendo todo lo que había sido destruido durante la explosión. Todo. Solo para evitar las peleas y la muerte de ambos chicos hace un momento, todo parecía como si retrocediera todo...


    El único en estar quieto era Antwan y Suhail, este último miraba tranquilamente al muchacho. Cómo si estudiara meticulosamente su posión, como si en lo que lo veía al mismo tiempo estuviera creando algún tipo de plan maligno—cómo siempre— Antwan jamás pensaría nada bueno de ese..!


    Poco a poco con un mover de dedos Suhail lo movió del lugar en el que estaba he hizo desaparecer el lugar para seguidamente aparecieron otra vez en aquel campo en el que Antwan estuvo antes inconsciente. Como si nada lo regreso allí al árbol, mirando por última vez esos ojos rojos que luego recuperaron sus colores plateados y que silenciosamente le destruían. Suhail acabó por dormirlo para luego retirar de su cuerpo esas cadenas.


    Hizo ver cómo si nada de lo que había pasado hubiese ocurrido, cuando en realizad si fue así.




    Y Antwan volvió a caer en uno de sus trucos.




    Todo normal otra vez, la noche seguía fresca, los árboles, sus flores y, las luciérnagas.


    Suhail estaba aún allí, cuando recupero todo. ¿Porque? Todo por seguir el orden y el plan.






    Una figura salía entre los árboles mostrándose cerca a él líder, cuando vio el cuerpo de Antwan allí inmediatamente se puso en guardia.



    —Tsuhaya: ¿¡Cómo demonios él..!? —perdió la cabeza al verlo allí y se le fue encima para atacarlo—



    Cuando de la nada Suhail uso su poder para inmovilizarlo impidiendo que le tocara.



    —Tsuhaya: ¡S-Sueltame..!


    —Suhail: No lo tocarán hasta que les dé la orden, ¿No lo dije antes, Tsuhaya?


    —Tsuhaya: ¿Cómo? ¡Pero si él está allí…!


    —Suhail—se había girado y así alejado para tomar otra ruta en el bosque—Es una orden.—y dicho esto desapareció—



    Dejando a un Tsuhaya completamente desconcertado y en desacuerdo. Oh claro, siempre era lo mismo con él, defendiendo al bastardo. ¿Dejarlo así como así? ¿Entonces qué sentido había en…?




    —¡Mitsu! —





    Escuchó el llamado de su compañero por su audio, dejó de lado la molestia que le daba ver a EliOenai frente de él y no hacer nada. Bufó y se dio la vuelta y contestó a su amigo.




    —Tsuhaya: ¿Qué pasa?


    —Lo tengo, lo encontré.



    —Tsuhaya: ¿A quién encontraste? —enarcó una ceja—


    —Al príncipe. Está justo aquí.



    —Tsuhaya: ¿Ahh? ¿Pero qué estupidez dices? Deja de llamarlo así que ni el título se merece, además, ese idiota está aquí.


    —Que gracioso eres.



    —Tsuhaya: ¿Qué, acaso te burlas de mí? ¡Te estoy diciendo que…!


    —Mitsuhaya…



    —Tsuhaya: ¡Te he dicho que no me llames as…!


    —Oye, apresúrate ya. Quizá cuando llegues te des cuenta de que no soy un estorbo.



    —Tsuhaya: ¿Cómo? ¿Qué estás diciendo?


    —No te preocupes, yo me encargo, compañero.




    Y luego de aquello dejó de escucharlo.



    —Tsuhaya: —por alguna razón tuvo un mal presentimiento, se giró a mirar hacia el árbol en donde se encontraba dormido el joven rubio. Lo que vio ahora lo dejó frío y es que el príncipe no estaba allí—


    Recorrió con desesperación el lugar, miró a todas partes buscando la presencia de EliOenai pero no había rastro de él. Era como si hubiese desaparecido. ¿¡Cómo era eso posible!?



    —Tsuhaya: Debe ser una broma. —inmediatamente contactó a su compañero, intentó hacerlo pero por alguna razón la conexión se había cortado—Oeh, Maldito bastardo ¡Responde! ¿¡Acaso te estás enfrentando a ese mal…!



    No dio tiempo a seguir hablando cuando una enorme onda de poder y calor se alzó a lo lejos. Los oidos de Tsuhaya dolieron por el sonido que de esta explosión emerguió y luego, sin poder creerlo vio como a lo lejos entre las copas de los árboles se asomaba una gran ilera de humo y llamaradas.


    La respiración se le cortó y fue en ese entonces que, por primera vez Tsuhaya sintió lo que era el temor.





    No…



    [Fin de la I Parte]



    * Habran personajes que diran palabras como lo son: "Kuso" o "Damm it" que si no son en español en su idioma tienen un significado como insulto o mala expresión. No se extrañen ante esto, son solo parte de estos personajes ya que algunos de ellos normalmente hablan otros idiomas aparte del español.
     
    Última edición: 14 Enero 2023
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    KAMERIA

    KAMERIA " Si caes, levántate y vuelve a intentarlo"

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    Bueno realmente se me pasó hacer la pequeña explicación al final de la primera parte del capítulo 06, sin embargo creo que lo haré ahora, jejeje, pero si no crees que sea necesario para tí y no tuviste ningún problema para entender las situaciones en los capítulos anteriores pues ¡Bien! no hay problema, puedes pasar directamente a la siguiente parte del cap si quieres. ;)


    Ahora, continuando con la explicación.

    Bueno trataré de hacer esto lo más sencillo de entender.


    Lo que ocurrió anteriormente es el caso de nuestro personaje Antwan, o como lo comenzaremos a conocer también como EliOenai; y es que tal parece acaba de perder algo muy importante para él y no es más que un brazalete de oro cuyo le da la habilidad a su portador de hacer saltos en el tiempo, como el viajar entre el tiempo, que si el futuro o el pasado pero no es más que un aparato que se usa de manera exacta y no se puede usar tan seguido o al menos más de 2 o 3 veces a la misma vez. En el caso de Antwan el brazalete fue lo que lo salvó a último momento antes de que su hogar fuera destruido. (Aunque esta información es algo que no se explica pero aquí aprovecho en adelantarlo) y este mismo era la razón por la cual Antwan permanecía en aquel lugar/tiempo.

    Ahora que está destruido Antwan se ve súper estresado y preocupado, ¿Qué iba hacer ahora?

    Cuando se enfrentó con Tsuhaya y Kam por primera vez había sido una semana antes, por eso se ve a Antwan recordar este suceso, mientras eso pasa Tim lo nota muy distraido y es cuando da la idea de hablar sobre la misión que deben completar. Resulta ser que esa noche Antwan sale a patrullar pero la idea de hacerlo se ve afectado cuando de repente ve a un niño correr peligro de ser atropello, lo que no esperaba era que este niño no fuera otro que Suhail quien se había hecho pasar por este niño y, a quien no esperaba encontrarlo en ese tiempo. Aunque era de suponerse.

    De la nada pierde la conciencia por causa de Suhail y al despertar se ve en medio de un bosque que si mal no recordaba era el mismo en donde había estado una semana atrás, era el mismo lugar en donde se encontró a Tsuhaya y Kam y dónde había perdido su brazalete. Descubre también que lleva en su muñeca su brazalete de nuevo como si jamás lo hubiese perdido. Entonces de la nada aparecen sus atacantes, Antwan no se esperaba verlos allí otra vez atacándolo y fue gracias a eso que tarde se dio de cuenta de lo que estaba ocurriendo y de los planes de Suhail.

    Suhail se había encargado de repetir la situación como si nada, según, con el fin de darle una segunda oportunidad a Antwan, pero para el rubio eso parecía más bien un juego mental del cual no salió bien parado.

    Una vez más, al final de todo eso perdió contra Suhail, y él le hizo un recordatorio de que ahora que había perdido su brazalete, otra vez, tan solo le quedaban 60 horas de vida a partir de ese momento.

    Y...


    Fin


    Bueno, me dediqué más a explicar el detalle de los cambios temporales con relación a Antwan y así no extenderme tanto. Jejeje, bueno, espero que realmente se haya entendido, ya que aún falta mucho para que esta historia acabe.
    Creo que es todo por ahora. Espero disfruten el capítulo.

    Bye Bye Lovers (*-*)

    ;)
     
  4.  
    KAMERIA

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    Capítulo 06_ " Paralelos"

    Tales of The Last White Rouss

    Saga N° 0 : Hijos del Futuro




    [ II parte ]

    .

    .

    .





    Justo ahora estaba sentado en su cama, con su espalda recostada contra el espaldar de la cama, él miraba hacia la nada, no con una expresión totalmente seria porque sencillamente le era imposible manejar con tranquilidad sus emociones, era amargo para él ese sabor en su boca, así mismo le era tóxico el aire que sentía en su ambiente, deseando distinguir que todo era sencillamente un sueño más y que probablemente en cualquier momento aparecería ese desgraciaso frente a él con esa típica sonrisita sádica en su rostro.


    Por qué ¿Qué más debía esperar después de aquel encuentro?


    Pero se estaba obligando a creer tanto en esa posibilidad que ignoraba con urgencia el hecho de que él ya no tenía tanto su brazalete—como antes— así como que al mirar por la ventana y observar el cielo de aquella noche no podía hayar la luna—porque no había— y claro ese último pero importante detalle. Que en donde estaba ahora era en su habitación, en aquella que tenía desde que comenzó a vivir con el viejo.


    ¿Cómo no podía abmitirlo de una vez? Suhail había hecho de las suyas y punto, y ese "ahora" era su actualidad, no estaba en ninguna maldita ilusión porque era sencillamente imposible, ¿Por qué? Bueno, sencillo. Suhail usaba siempre como arma los ambientes más solitarios y conocido por él para encerrarlo, casi siempre creaba escenarios familiares para perturbarlo más o sencillamente usaba lugares como bosque intenzos o de ese tipo, pero ¿Un lugar como lo era su habitación?


    Suhail no sabía sobre aquel bosque porque la maldición del viejo no se lo permitiría y si hubiese entrado antes, el anciano Tim lo hubiese sentido antes.


    No es como si Suhail no pudiese ver la entrada—cosa que jamás pasaría—porque él también tenía la key en sus ojos. Claro que podría encontrar esa entrada y dar con él junto al viejo, así como lo hizo él hace meses. Las posibilidades de que lo haya hecho ya lo inquietaba un poco, ya que siendo así…Suhail parecía esperar a un momento específico antes de si quiera volver a enfrentarlo cara a cara, de persona a persona y eso era lo que más inquietaba a Antwan.



    —" Onai, ¿Confias en mi?" —





    No, no lo hacía. Claro que cuando le dijo aquello tan solo eran niños.




    Movio su mirada para así mirar su muñeca derecha, donde anteriormente llevaba su brazalete.


    Ah, que fastidio. Recordar una vez más como “él” había tomado su brazalete y lo había destruido le hacía sentir frustrado, porque en ninguna de esas veces pudo defenderse. Su único medio que le permitía estar en ese mundo resguardado de las leyes del tiempo y, permitiéndole ser invisible ante el mundo ya no estaba en su muñeca.



    El regalo de mamá.



    Cerró sus puños y frustrado llevo si cabeza atrás con sus ojos cerrados, tratando de recuperar se. Todo le estaba saliendo mal. ¡Muy mal!





    “60 horas, ¿Entonces? Que piensas hacer en tan poco tiempo?”




    —Antwan: Hum. Mi misión. Pienso cumplirla.



    “ ¿Aun cuando él dijo solo 60 horas?”







    *[Nota del autor: Aquí Antwan se encuentra hablando con él mismo, más llamado aquí como su Alter Ego. Quizá aparescan más momentos así]






    Ante aquel recordatorio se puso serio y se levantó de aquella cama viéndose como luego salió de aquella habitación. Los pasillos silenciosos estaban solitarios.


    ¿Que horas eran? Como las 1 a 2 de la madrugada, si mal no calculaba. Una hora muy interesante y en el que todo mundo aún dormía.




    “Mi misión es lo único que me ata a este lugar, es la única razón por la que puedo estar aquí, poco tiempo me han dado y justo ahora estoy al límite de ese tiempo, no puedo distraerme en esto, estoy luchando por no solo recuperar mi familia, mi hogar, no solo se trata de eso, se trata de recuperar el mundo, el universo, en si la existencia de todo...ganar un futuro.


    Soy solo un fénix de poco tiempo de existencia, no más que de un nivel básico y cuánto me gustaría superarme, la verdad es que en casa siempre me empeñaba en ser el mejor y superarme en habilidades, lo hice, pero aún tengo mucho que aprender. “




    Mientras pensaba todo esto se podía ver como el chico seguía caminando por los pasillos solitarios, yendo hacia cierto punto de aquella mansión . Se detuvo frente a una puerta y, la abrió, era la habitación del anciano. Solo se quedó en la entrada quieto como una sombra, observando al anciano 'dormir'.



    “El anciano es más importante de lo que había escuchado en las historias, por nada es el legendario. Según la historia en estos momento es cuando apenas el está en el proceso de ocultar las piezas del pergamino, aquel pergamino que guarda el mapa de los puntos importantes de todo Foreingtown, esta pequeña isla perdida en la nada, porque es sencilla, no existe. Anteriormente la isla no estaba tan dividida, más bien las tierras estaban en conjunto, unidas entre sí en el centro de todo había 2 pilares fundamentales, según la historia 2 pilares de piedra parecidas a dos enorme montañas cuyas alcanzaban un aproximado de más de 1500 m metros de altura, pero su estructura interior era un metal raro, no identificado y que gracias a ese magneto de tal metal extraño la isla estaba en pie. Algo ocurrió que durante un tiempo los pilares cayeron, fueron destruidos y la isla se dividió en cinco, categorizadas hoy como las cinco regiones, Floral, Metal, el corazón, Desierto e Invierno. En esas cinco regiones hoy en día se encuentran los 7 pilares que ahora sostienen a la isla, no todos saben esto pero si estos 7 lugares son destruidos la isla sin duda caerá, y está vez sería para siempre, nada la salvarían de su destrucción, el anciano lo sabe y es lo que tanto se empeza en evitar, ha venido estudiando estos pilares por décadas y no tengo ni idea por cuanto a guardado aquel pergamino así como que no sé si anteriormente llegó a tener a algún compañero que le ayudara en esta misión…Dice que el tiempo se acaba y ya muchas fuerzas contrarias están comenzando a saber de estos secretos y estan comenzando a buscar el pergamino. “




    El chico volvió a cerrar la puertas y en un cerrar de ojos se retiró de allí.




    .-



    No sabiendo que el anciano en realidad no dormía, solo se mantenía quieto y, supo cuando el chico se fue. Segundos luego Tim se levantaba de su cama mirando hacia la puerta, como analizando la situación, tratando de comprender porqué el chico estaba tan inquieto a esas horas…


    Habían pasado horas desde que salió de patrullaje y que apareciera ahora lo inquietaba. Cuando se supone solo sería por una hora. Bajó sus mirada más serio dejando que sus ahora "rubios" mechones se corrieran por su rostro.


    Ya de pie se dejó ver apenas por la oscuridad la figura del anciano cuya ahora adoptaba una figura mucho más joven y fina, pareciendo que tras su ancha espalda corría una larga cabellera, cuya anteriormente no estaba y que ahora por la poca luz era indefinido.



    .-




    Antwan ahora caminaba fuera de la mansión, en las zonas verdes.



    “El abuelo Tim, el viejo” se corrigió “ pensó que dividiendo el pergamino en pedazos evitaría que los malos encontraran el mapa de toda la isla, el problema ahora es donde esconder esos pedazos, ya tiene más de cinco ocultos, en diferentes lugares que se relaciona tanto con la isla como con Inglaterra, datos cuyo me gustaría ignorar pero lo sé, se dónde los oculto, también se dónde ocultara el resto pero según la historia no debo ser yo quien le ilumine. Estoy dispuesto a ayudarlo, no vine a él solo por placer... El anterior rey Lionel Lee, escondido ahora en una imagen tan terrenal, el... es el único a quien pude acudir, pero no puedo contarle lo que sé, ¿Qué pensaría si supiera que realmente sé quien es él?...quisiera poder, así desahogarme de toda esta carga en mis hombros pero, se que si quiero mantener a salvo este secreto deberá morir conmigo a cambio del bienestar de nuestros futuro.


    La reina Oscura, conocida como la bruja del tiempo antíguo, es una deidad de siglos atrás cuya existencia prevalece encerrada en un sello que el anciano le dio hace décadas, un sello que no se puede romper, no cualquiera podría romper tal sello, el anciano se encargó de darle un sello maldito que para romperse tendría que ser un modo imposible, lo sé, se que cuando la sello en ese entonces existía la posibilidad de romperse el sello, y era por medio de la Key, una habilidad, un poder que hoy en día nadie tiene y que para ese momento aún había en vida la única persona con la Key, pero murió, y nadie más en la existencia tiene tal habilidad, esa simple verdad es lo que tienen a los secuaces de la reina tan desesperados porque saben que por más que busquen o hagan, jamás romperán el sello, a menos que encuentren a la persona que si tenga la Key en sus ojos, y lo dudo... Yo debo evitar que sigan atacando, sus visitas al pueblo ha sido más seguido como si buscarán algo entre Forever cosa que no se qué es, y me inquieta, estoy al límite, no se qué quieren y el anciano aún no me quiere enseñar las técnicas del reino de fuego, él quiere la verdad y yo solo quiero tiempo”




    Llegó al límite de aquel lugar, justo a la punta de aquella loma donde veía como el anciano pasaba horas observando el mar, es vista al mar y el del cielo estrellado era tan intenso a esas horas. Se sentó, con su mirada al frente, quería poder tan solo...tener un poco más de horas y poder disfrutar de aquellos momentos como antes nunca hizo.




    —Antwan: Un tiempo que obviamente no tendré.




    —"Te arrepientes de tus acciones?" —





    A estas alturas Antwan ni se lamentaba por arrepentimientos. Poco a poco se estaba rompiendo.





    La brisa soplaba suavemente y pasivo como un consuelo silencio.




    _Cambio_






    Por días, por noches y por largas horas había alguien que parecía trabajar en algún tipo de investigación lejos en la ciudad.


    Así mismo como ahora. En un edificio lujoso y alto, viéndose a través de los vidriales había una figura sentada frente a unos documentos tecnológicos. Esta persona trabaja duramente aquella noche sin duda alguna.


    La ciudad estaba iluminada, normal como toda ciudad del mundo, carros en movimientos y tiendas nocturnas abiertas. Entre todo esto ambiente, por otra parte cerca a unos callejones se podía ver un local de bebidas y de bailes para mayores de edad, más bien un club muy famoso y reconocido donde salían y entraban mayoria personas muy elegantes.

    Justo ahora un hombre mayor tomado del brazo de una linda chica pagaba a uno de los guarda espaldas del lugar.



    —Señor: Guarda el cambio, total, quizá en este lugar ni le brindan para el agua—comentario que hizo que ambos grandulones se mirarán entre sí y asistieran dándole la razón al hombre—¡jaja! Muy buen trabajo chicos , nos vemos a la salida.



    Y así subió las escaleras para así entrar de una vez, cuando de repente se detuvo.



    —Señor: Oh, olvidaba algo—y giró sacando unas llaves , eran del auto—denle un paseo a mi bebé y cuiden de él, ¿Está claro? Sino morirán.



    Ni terminó de decir esto bien, cuando de repente la puerta fue empujada de golpe por alguien que salió como una bala, pero acabo chocando contra esta pareja y haciéndolos caer.




    —Mujer: ¡Ay, cariño!


    —Señor: ¡Ah! ¿¡Que demonios..!?



    Había sido un chico.



    —Joven: ¡Oh, cuanto lo siento señor! Ni le vi—con tremenda exageración se disculpaba el chico—fue mi error, Ups, no debí correr.


    —Señor: ¡Eres un incompetente! ¡Imbesil!—y molesto vio como el chico trato "y que" de ayudarle—¡Que no me toques! ¡Sácate! ¡Vago!


    —Joven: Naaah, solo trato de ayudar. Pff, que grosero…


    —Señor: Quien demonios sera tu madre, nisiquiera la tengo de frente para decirle sus cosas.


    —Joven: ¿Disculpe?


    —Señor: ¡Ni te disculpo ni que nada! Será mejor que te larges de mi vista! Tch!—cuando en eso se iba levantado cuando los guardaespaldas se dispusieron a levantar a la parejita—


    —Joven: Oiga anciano, eso sino se lo permito, jamás se habla de las madres de los demás, con la mía no se meta.


    —Señor: Oh sí, ¿Que harás? ¿Golpear me, jovenzuelo? ¡Jajaja! Claro, inténtalo si puedes.



    La mirada del chico lo miraba serio, pero de reojos noto tirado en el suelo aquellas llaves del auto. Algo que le hizo tener una idea.



    —Joven: Bingo.


    —Señor: ¿Estas escuchando?—sacudiendo su chaleco le señaló, ese hombre realmente era molesto y grosero—


    —Joven: Cállese.


    —Señor: ¿¡Qué dijistes!?



    Un bullicio interrumpió el momento, un grupo de hombres con machetes, bates y palos gruesos aparecieron en la entrada de aquel club, saliendo en cambota tratando de conseguir a alguien.



    —Hombre: ¡El jefe lo quiere con vida pero me vale un comino, el idiota me robó!


    —Hombre 2: ¡Si! Rompamoles los huesos..!


    —Hombre 3: ¡Miren, allí está el desgraciado!


    —Hombre: ¿¡Qué!? ¡Que no escapé!



    El chico al ver a esos tipos inmediatamente supo que era momento de moverse rápido y sin esperar tanto en un rápido movimiento tomó las llaves del auto que habían caído y salió corriendo de allí. Viéndose como aquel grupo de hombres casi atropellaban también a la parejita por perseguir a aquel chico.



    —Señor: ¡Miren no más...! ¡Los haré pagar a ustedes también! ¡Dementes!—y tanto era la molestia de este hombre que ni le paro a las caricias asustadas de la muchacha sobre su hombro y solo le golpeó la mano—¡Ya! ¡dejame, deja esa estupidez, tch! Estos idiotas como me arruinan mi noche, los mandaré a cortar en pedacitos y luego demolere este lugar.


    Comenzo a buscar sus llaves por el suelo, pero su mirada no daba con ellas.


    Ambos hombres de la vigilancia se miraron entre sí ante el comentario del hombre.



    —Ambos: ¿En serio demolera el lugar?


    —Señor: ¿Eh?—apenas les miro sobre los hombros—Idiotas, ¿Gustarian de callarse y buscar mis llaves? ¡Dejen de hacer preguntas tontas y busquenla...! Parece que cayeron lejos.


    —Chica:Eh, amor..


    —Señor:Y todo por culpa de ese-


    —Chica: Amor.


    —Señor: ¿Qué? ¿Qué quieres ahora?—con rudeza le pregunto al girarse, viendo entonces como la chica se abrazaba a ella misma y, poco a poco le señaló que mirara adelante—¿eh? ¿Ahora qué?



    Y se giró sin mucha importancia a la situación, más lo que vio al momento de girar fue como a lo lejos en plena autopista su hermoso y nuevo carro rojo se alejaba seguido de otros cuantos carros negros. ¿¡Pero que hacia su carro alejándose!? ¿¡Y cómo!?


    —Señor: ¿¡Que rayos...!? ¡El auto! ¡Ese niño se robó mis llaves..!



    ¡Jajajaja! Eran las risas dentro del auto donde cierto chico con un sombrero casual, con su chaleco estilo camarero y su camisa de rayas, con aquella sonrisa en el rostro veía a través del retrovisor como era seguido en esos momentos. Sin duda había causado la hira de muchos de los del club.



    —Joven: Solo rindance ancianos, esto no es acto para incompetentes como ustedes—negaba soltando una risita, mientras se quitó su sombrero dejándolo aún lado del asiento—todo salió a pedir de boca, hum, Como siempre. Vamos a ver ahora...los cableados de esta chatarra...ajá, tal como lo predije—apartó su mirada de la autopista, porque ahora con su cabeza agachada revisaba entre los cableados de manejo del auto. Teniendo suerte con no chocar porque a pesar de que no veía cruzaba y esquivaba los autos como si viera el lugar—pertenece a esa marca rusa, con su tecnología espacial, una joyita sin duda, con acceso a todo solo por voz y un registro personal cuyo está protegido por huella digital, pero estos genios nunca piensan en lo más obvio, ¡Nerds!



    Se escuchaba el ruidito que hacia como si desarmara algo. Esa tecnología barata no era nada para él, terminarí ese trabajo en un santiamen.



    —Joven: Nerds, nerds, nerds,hum hum hum—negando con una risita rígida , mientras se veía sacar de entre abajo unos cables conectores —la tecnología se puede hackear y se puede manipular, ¡pum! Es una diosa cuando la controlas y te sirve pero si pierdes tan solo unos cuantos dígitos, uff, mala suerte, no importa lo que hagas, pierdes todo, fin del juego. La tecnología es buena, pero para quienes son mejores en la materia lo tienen todo—de su chaleco había sacado un tipo de teléfono , parecía un vidrio cuadrado pero el cual funcionaba como dispositivo de teclado, y de ese manera controlar el auto. Cuando en unas configuraciones logró lo deseado—¿No es así?


    Apenas tuvo acceso al auto, el cual cambio su color interno a verde dando señal de acceso a todo, de repente una alarma se activo.


    —Sistema de seguridad, activada. Peligro, sistema violentada, peligro, sistema violentada.


    —Joven: Oh, que maravilla ¿Tiene seguridad está cosa? Era de suponerse pero...está bien, se nota que no es tan tonto después de todo. Tch. Veamos cómo resolvemos esto—debía apagar esa alarma, y trataba con rapidez de lograrlo—


    —Dirección de hackeo, se enviara a la sala de seguridad del señor Hopkins, será informado de su dirección justo ahora. Tiene 30 segundos para salir del auto sino quiere ser transladado.


    —Joven: Momento, ¿Qué? ¡Ni se te ocurra delatarme cosa! Ya evitaré que esa señal salga, hum—y con una sonrisa en la boca empezó a modificar cosas en el Sistema—que gracioso eh, que considerado en dar la opción de huir a su ladrón de auto, aunque te informo de algo sr. Hockings, este de aquí no es como los demas ladrones, personalmente, soy el mejor.



    La velocidad en que iba se iba reflejando desde atrás, donde podía verse como en plena vía pasaba a los autos como si nada, escuchandose a más de un civil gritándole que tuviera cuidado y otros frenando de golpe para no quedar atropellado.


    A todo aquello el auto que le seguía trataba de alcanzarlo, adentro estaba el hombre de fea cara quien le dio chola y esquivo un auto. Lo que si notó luego fue que pasaría una moto por lo que con molestia en vez de frenar por el choque seguro que causaría, tan solo acelero más.



    El motociclista no se esperó esto.


    El chico con casco ante esto abrió sus ojos despavoridos, trató de frenar , viendo que igual chocaría, entonces se desvió un poco pero por la velocidad en la que iba por la inclinación causó una desestabilidad en la moto y a causa de esto acabó tropezando se y, la moto se descontroló, cayó de la moto y todo en plena vía.


    Fue un desastre de autos cuyos en colisión más atrás siguieron tratando de frenar y parar. Creando un terrible accidente en esa zona.



    —Hombre: Hum—vio por el retrovisor pero no le importo miro hacia adelante hayando el auto que buscaba a muchos metros tomando la autopista más revoltosa de la que estaban antes—Tsk! Demonios.



    Las luces de los autos alumbraron alrededor de aquella víctima caída, cuya vestía en su traje negro de motociclista, el casco siendo el único en proteger su cabeza lastimada por el fuerte impacto que se llevó al caer de su moto, estirado sobre el suelo sin poderse levantar por el dolor, apenas podía ver a distancia su moto tirada, y más a la vista aquel paquete que quería llevar a cierto lugar…


    Tenía poco de haber salido de aquel club y diriguido a ese restaurante donde dejó estacionada su moto, no tenía tanto de haber arrancado camino hacia el hospital y…mirad cómo terminó todo. ¿Cómo ocurrió todo eso?



    Su teléfono tirado más cerca a él lo notó sonar, estaban las voces de las personas y el ruido de los autos al fondo de la ciudad presentando otro de sus accidentes, el ambiente dolía verlo y más sentirlo. Él lo sentía, como algo cálido iba corriendo internamente a él, cerca a su pecho y estomago, dolía, parece que rompieron una de sus costillas y otra vez su naríz porque, Dios, que dolor más insoportable.


    La sangre era caliente.



    ¡A la ambulancia! Llamen a la ambulancia!




    .-



    El chico en el auto espero hasta que el conteo en retro que se mostraba en aquella pantalla terminara, como si desafiara al tiempo mismo, solo fijaba su mirada en aquellos números esperando el momento perfecto.




    7,6, 5, 4...




    .-



    El chico tirado volvió a mirar su teléfono ahora tratando de alcanzarlo y poder contestar a tiempo. Sus movimientos eran torpes y con dolor, jamás en su vida había sentido el dolor de un hueso roto. La llamada seguía insistivamente, con más de tres llamadas perdidas...como pudo una mano trato de tomar el movil, tocandolo apenas con tres dedos, se esforzó un poco más y, al fin lo alcanzó.


    Se pondría de pie como fuese.



    .-



    1...



    Fue el último conteo del chico, cuyo luego de esto todo se cerró de inmediato en aquel auto. Ya no abría salida alguna.



    —Joven: Vaya, vaya.



    La mirada del joven recorrió con tranquilidad el como el auto se cerraba por completo.

    Incluso el vidrial con la vista a la carretera al frente. Como una pantalla se oscureció de golpe.



    —Sin retorno, confirmación de salida activada, auto destrucción en 3 minutos.


    —Joven: Se auto destruirá como una manera de borrar toda señal de esta asquerosa tecnología, ¿No es así doctor? Brillante, si, poco original y personalmente es una tontería, ¿Cuántos millones no pierde al destruir un auto como este?—irónico— Pero no tiene opción—saco de su saco una especie de aguja de 8 centímetros algo grueso—ninguno de los que intentaron robarle llegaron hasta este extremo de desafiarlo hasta el final, pero como ya dije, no soy cualquiera—con la aguja en una mano llevo la otra a su comunicador en el oido—listo para la extrac- ¡Hum! ¿¡Pero Que diablos!?—no esperó qie de la nada la seguridad de ese auto lo apresaran. La seguridad del auto fueron unas cuerdas metálicas que le inmovilizaron los brazos y piernas, haciéndole no hablar al comunicador y que la aguja de su mano cayera.—¿Qué? Debe ser una broma. Esto es llegar demasiado lejos.



    Dentro, todo se movió abruptamente, parece que el auto justo ahora cruzaba por alguna parte con gran velocidad, lugar que lamentablemente no podía ver. El movimiento le hizo mover su cabeza adelante y atrás golpeándose con el espaldar.



    —Joven: ¡Oh Dios! ¡Sssh! ¡Cobraré el décimo por esto! Hum—con dolor volvió a acomodarse para así dirigir su mirada abajo, lamentablemente había perdido la aguja—pero primero terminemos con esto.



    Amarrado, su mano derecha la comenzó a mover, moviendo sus dedos como tratando de llamar algo. Movio sus dedos hacia arriba como diciendo a algo “vuelve” abajo aquella aguja tirada, de momento estaba quieta hasta que, comenzó a moverse y, de repente alumbró en color anaranjado, está se movió alzándose y rápidamente floto para acabar en las manos del chico.


    Este lo estuvo con fuerza, torno luego su mano para apuntar al manejo del auto y allí mando la aguja para así entrar en su sistema. Inmediatamente la energía de la aguja cuya estaba equipada para guardar una valiosa información de cateo y modo espía, entro al sistema tornando todo en naranja.


    ¿Que ocurría? Lo que el chico esperaba. Sonrió de lado por su logro.



    —Joven: Es un tipo de hackeado cuyo consiste en trabajar durante la activación de la alarma, ya no hay manera de salir de esta super seguridad, todo está bloqueado, el sistema bloquea todo, o eso es lo que piensan, una segunda maravilla entra camuflandose entre la alarma y parece muerta pero en realidad una vez la aguja es incertada la seguridad se enfoca en el intromisor sin notar los miles de dígitos que han sido enviados como saguesos fantasmas al corazón de todo, en este caso, el satélite, dándome ahora toda la libertad de buscar y tomar toda clase de información que quiera. Eso todo es cuestión de mover las piezas correctas en el momento perfecto.—cerro sus manos en puños y activo un tipo de cadenas que cayeron a suelo, estás se clavaron en partes del auto, y el chico hizo aparecer sobre sus ojos unos lentes tecnologícos.—


    —Señor.


    —Joven: Como acordamos, limpia las cuentas que tenga, registra sus agendas y copialas a la nueva cuenta que te envié, has un cateo de todo con relación a William Lee, y no dejes nada de él, desaparecelo todo.


    —En seguida señor. Se está buscando todo con relación al nombre William Lee, datos escaneados y se encuentran más de 15. 800 millones de páginas en referencia, ¿Desea un formato por completo de esto, señor?


    —Joven: ¿La información procede del sistema de ese imbesil?


    —¿Gustaría ser más claro, señor?


    —Joven—rodo los ojos—cierto que no entiendes los insultos. Hopkins, borra toda information de Lee qué tenga el imbe- eh, el señor Hopkins, por favor.


    —Inmediatamente. ¿Algo más?


    —Joven: ¿Aparte de querer salir de aquí?—apenas lo dijo aquellos amarres que tenía alrededor de sus muñecas y cuerpo entero cayeron soltandolo—gracias, en realidad pensaba hacerlo más interesante pero gracias Jan.


    —A sus órdenes señor.



    Las manos del chico se apresuraron a tomar aquella aguja de entre los controles del auto al terminar de pasar toda la información que quería, mirando con interés y un brillo orgulloso aquel pedazo de metal una vez ya que, había hackeado a la perfección todo.


    —Joven: Un buen trabajo hecho, como siempre, jajaja—lanzando la aguja y está volvió como una flecha a su chalequin cuyo semi abrió para que la aguja se guardará, y rápidamente se sentó de regreso al puesto de conductor y sostuvo el volante—no se cuándo fue la ultima vez que sostuve un volante pero, ¡Hay que hacer esto!



    Una mano se volvió puño y se dirigió al vidrio adelante queriendo quebrarlo, escuchandose el golpe.




    En sí todo aquello era un desastre. Aquella noche era muy movida a pesar de haber sido un día tan maravilloso. Mientras se veía que el chico seguía insistiendo en partir aquel vidrio, ya el dueño del auto se había encargado de llegar a lo alto de un edificio en donde junto a un grupo de hombres, los cuales eran quienes lo protegian, él con su postura seria con la mirada hacia la ciudad, se notaba lo molesto que estaba y en su mano tenía un tipo de tablet donde le mostraba el conteo del tiempo que le quedaba a su auto antes de auto destruirse.


    Pero el hombre le daba coraje como toda aquella estupidez llegó tan lejos. No pudo evitar apretar la table entre sus manos y su ceño.


    ¡Ese chico estúpido!




    —Señor: Nunca antes...me había pasado algo como esto! Millones De dolares invertidos, perdidos en una sola noche! Y por culpa de in mocoso, ¡Demonios! ¡Nadie se había atrevido a robarme y no tomar la opción de huir! Siempre estaba la segunda opción! ¡Segunda opción, demonios! ¿¡Que acaso es un idiota psicópata!?—y se giró a mirar a su hombres señalando los causando que estos de asustando por su semblante—¿Porqué lo hizo, ah!? Díganme, ¿¡Porqué!? ¿¡Es que quiere morir!?



    Más de un hombre se puso nervioso mirando de reojos a los demás.


    ¿Que ivan a saber ellos?


    El hombre cuando le daba aquellos ataques aveces le daba por matar al primero que veía.


    No iba al caso pero ya el hombre había perdido aquella batalla. Incluso aquel que le habían estado buscando, aquel hombre feo cuyo antes seguía el auto rojo se dio por vencido al ver que estaba llegando a los límites de la ciudad dirigiéndose al muelle aquel donde a vista no había más que altos postes y mallas de seguridad , dejando a la vista hacia el otro lado aquellos tanques de gasolinas y químicos que los pescadores usaban para sus botes...el hombre fue bajando la velocidad de su auto con recelo.


    Golpeó luego el volante.



    Esa era una zona peligrosa y prohivida. Sin duda si él no mataba a ese chico "ellos" lo harían.



    —Hombre: ¡Rayos, rayos! —habia perdido al chico—Lo perdí. Hum, pero no hay manera de que sobreviva.



    ¿Mientras que el buscado? Él ya tenía su vista hacia donde el auto sería destruido, viendo como el carro automáticamente se dirigía hacia aquellos límites peligrosos , donde al final del camino había un farallón y sabía bien al fondo no había más que rocas peligrosas y residuos de desechos en descomposición.


    Como un latir rápido el chico miraba como se iba acercando aquel final, pareciendo como si él mismo quisiera matarse, sus ojos no se apartaban de aquel final donde apenas unos tubos adornaban los límites como informándo hasta donde debían llegar. Su teléfono bajo el chaleco comenzó a sonar en esos momentos, no lo escuchó, ya iba a caer.



    —Joven: Creo que esta es nuestra despedida, adiós bebé, fue hermoso mientras duró.



    El sonido de las ruedas por pasar por entre rocosas dio al momento un toque más de horror y faltando nada para caer, llegó hasta la orilla y solo se vio por segundos como el auto quedó suspendido en el aire, por la velocidad que iba, si, quedó en aire momentos antes justo antes de estrellarse contra esas rocas.

    El chico aprovecho hasta el último segundo, así como siempre le gustaba, tomó una bolsa que vio entre los asientos y se apresuró a subir la parte de adelante, sintió el aire que golpeó su rostro, que removió el pañuelo que se había puesto para tapar parte de su cara, sus ojos brillaron un poco por la adrenalina intensizando esos ojos de color verdez fríos ante la vista del nuevo ambiente, la vista era increíble.




    —Joven: Esto es hermoso. Ja, ¡Sin duda Hermosooo! Pero no vale la pena como para morirse ahora.




    Y de un movimiento rápido , cuando el auto se inclinó hacia abajo el chico solo actuó.



    .




    De repente cuando los ríos de Forever estaban calmados, cuando la vista del frente de la escuela era misteriosa y cuando un chico en motocicleta aún de pie estaba llegando a cierto hospital, representaban diferentes enfoques de todo.


    Antes se verse desde un ángulo muerto como algo había estallado en alguna parte de la ciudad.



    De repente aquel acantilado se alumbró, bajo un fuerte sonido de una explosión, levantándose entre los aires pedazos de metales y plásticos que volaron, por causa del tóxico que había abajo anteriormente.


    Desde el muelle un hombre de apariencias delincuentes lo escuchó y moviendo rápido su cabeza miro hacia la izquierda a lo lejos. Viendo en plena noche cómo parte del muelle era afectado por aquella explosión atómica.


    —Hombre: ¿Pero que...?



    También lo vio el dueño, tristemente para él ese había sido el final de su bebé. Sus ojos se alumbraron un poco de la hira cuando desde ese punto a muchos kilómetros lejos de la ciudad pudo percibir aquella luz de fuego de una gran explosión.


    Lo sabía bien, había sido su auto, su mismo conteo se lo mostraba.


    La tablet se partió bajo el agarre de sus manos por la ira.



    —Señor: Ya van a ver ustedes que de esto no se libran, ¿Creen que no sabré el nombre de quién se atrevió a desafiarme? Pues me canso, pagaré hasta lo imposible para obtener la cabeza de ese desgraciado. Hum.


    —Guardia: ¿Señor..?—paró de caminar cuando el hombre se giró cerrando los ojos con seriedad—


    —Señor: Nadie puede ir dándose de listillo conmigo y luego salirse con la suya. No, me niego y yo mismo me encargaré de dejarle el mensaje muy claro, ¡Súper clarisimo que hará que tiemble! Es más comprare la fuerza militar si es necesario! Ya estoy harto de que siempre estropean mis cosas! Y luego me las quiten como si nada. Estoy harto—saco una pistola que tenía en su cinturón y sin ver disparo a un costado sin importable a quien le dio. Escuchandose seguidamente el sonido del cuerpo muerto caer— esta será la última vez—con rapidez salió de alli—¡Ustedes quitense perros asqueroso!


    Parece que a pesar de ser casi las 2 de la mañana, la ciudad aún estaba en movimiento. Esto era algo normal en Villa Neoma.


    [Fin de la II Parte]
     
    Última edición: 16 Enero 2023
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    KAMERIA

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    Capítulo 06_ " Paralelos"

    Tales of The Last White Rouss

    Saga N° 0 : Hijos del Futuro




    [ III/Última parte ]

    .

    .

    .



    Las ambulancias llegaban al hospital, en los pasillos los médico caminaban de aquí para alla con rapidez en su trabajo, mientras cierto chico aún con su casco subia al ascensor para poder ir a la última planta del edificio. Llevando en manos un paquete.


    Lo que no había notado era que había un doctor a su lado y no dejaba de verle sospechoso y extrañado por la terrible pinta que llevaba. El chico solo miraba al frente cuando luego de segundos se giró a verle al sentirse observado por el doctor.


    —Freddy: Eh, buenas noches.


    El hombre apenas y asintió pero se alejó lo más que pudo de ese raro, pero jamás le quitó la mirada de encima.


    Parecía un loco asesino.




    _Cambio_



    Mientras que en aquel edificio lujoso, el más alto y resaltante de toda Villa Neoma, donde desde horas alguien trabajaba frente a su computador sin paro alguno. El lugar era todo de lujo y bien adornado, podía decirse que se trataba de esas oficinas pertenecientes a esos empresarios ricos que tanto salían en las novelas, solo que esta era una real. A pesar de estar todo a oscuras se notaba lo muy bien arreglado que estaba todo. Lo único en alumbrar era el computador.


    Había una mujer quien llegaba en esos momentos, abrió la puerta y miro hacia su jefe.



    —Samantha: Señor, ¿Quiere compañía?


    —Will—moviendo sus dedos sobre su computador, al escuchar estas palabras tan extrañas paró, su mirada que estaba sobre la pantalla subió con algo de cansancio hacia la puerta—Gracias, pero no, gracias. Estoy ocupado.


    —Samantha: Comprendo. Es que—pasando su mano sobre el marco de la puerta—es algo tarde y mañana hay trabajo, debería descansar.


    —Will: Tienes razón, por eso te pido que vayas a casa, Samantha, mañana ya es fin de semana y es cuando el trabajo es más pesado. Necesito acabar con unos formularios antes de ir a la cama, tu deberías ya irte.


    —Samantha: ¿Esta seguro? ¿No desea que me quede un poco más?



    El joven peli negro, de buen vestir, apenas viéndose la imagen de su rostro a causa de la poca luz, se notaba cansado, un chico que aparentaba unos 19 a 20 años. Joven pero que su apariencia no los engañara, porque ya él era jefe de su propia empresa. Más bien un sustituto temporal.


    El chico no quería que le molestarán ahora, y no tenía tiempo para oír las palabras de doble sentidos de su “secretaria” en esos momentos.


    Él no respondió, volvió a su computador pero sí pudo oír el sonido de unos tacones acercándose hacia su dirección. Era ella, él lo sabía pero no miro.



    .


    Por otra parte no muy lejos de la oficina…


    Unos pasos en los pasillos, resonaban con cada pisada firme que daba, escuchandose claramente el tacón de aquellos oscuros zapatos de la persona que al parecer se acercaban a cierta oficina.




    .




    —Samantha: Will—la voz sonó suave y extraña, cuando la chica ya en frente del escritor apoyó sus manos sobre la mesa, inclinándose un poco—No quiero ser una carga ni una molestia para ti, trabajo para ti y nunca desearía alejarme de este lugar, para mí, mi vida es servirte pero...quiero que entiendas que para mí el trabajo no es lo más importante, sino... tú—¿hum? ¿Qué dijo?. Con unos ojos que miraron profundamente al chico soltó esto. Él dejo de escribir y paro en seco, sin expresión de nada solo acomodo unos mechones de cabellos azabaches que pasaron a su frente, los llevo atrás y acomodo los lentes para mirar más claro a la chica, ella puso una sonrisa de niña—deseo tú bienestar y esto, así como llevas las cosas no te hacen bien. No duermes ni comes bien, puedes enfermar, no quiero que te pase nada malo—deslizo una mano colocándola sobre la mano del chico que descansaba ahora en el escritorio y la acarició— vamos, vamos a casa.


    —Will: Hum—se enderezó en su asiento, lentamente quitando su mano—dices todo como si hubiera algo aquí. Srta. Samantha—entonces retiro sus lentes—le pido por favor que se vaya, es una orden.



    Pero la chica puso cara de ¿En serio?



    .



    Una vez más aquellos pasos se reflejaron pero ahora acercándose más y viéndose como disminuían su velocidad.



    .



    —Samantha: ¿Hablas en serio, Will?


    —Will: Señor Lee para ti, Sr. Lincoln. Puede retirarse.



    Ella cerró sus manos y parecía molesta.



    —Samantha: Serás un... ¿Acaso eres ton-



    —¿Es que no escuchaste lo que tú jefe acaba de decir? Ni te atrevas a insultarlo, querida. Toma tus asquerosas plataformas y deja este lugar, ahora.



    La voz que dijo esto sonó que provino desde la entrada. Algo que llamo la atención de la chica y del joven azabache quien al verle no pudo evitar soltar un suspiro de alivio.


    Samantha se giró de inmediato y pudo ver solo la silueta de un chico allí.



    —Will: Roni, ya llegaste…


    —Roni: Si, supongo —no despegaba su mirada de aburrimiento de la chica— Muy bella y toda pero aquí entre nos cariño, con solo verte los hombres se hacen una imagen de qué tienen al frente, espero no ofenderte pero tienes lo tuyo pero no lo necesario. Ahora...¿Te gustaría dejarnos solo? Tengo asuntos importantes que tratar con tu jefe.


    —Samantha: ¿Qué? ¿Pero quién es...este?—temerosa miro de reojos a su jefe, el estaba tranquilo con sus ojos cerrados—Will.


    —Roni: Como tu, soy solo un servidor, la diferencia es que soy lo que el necesita, tú eres solo-


    —Will: Basta, es suficiente—la voz del jefe allí sonó en el lugar acallando todo, ¡Dios! Solo quería estar solo pero no, tenía que pasarle aquello y escuchar a ese par discutir—Samantha solo vete, te veré mañana para la reunión de los jefes en Santa Luz. Llega temprano.



    La chica aun sin entender nada miro al chico en la entrada quien con una sonrisa le alzó las cejas, miro a su jefe y temblorosa solo asintió.


    —Samantha: Si, señor.



    Apresurada salió de allí, claro que al quedar en la entrada el chico no se movió y solo le miro de arriba y abajo como si la estudiara. Haciendo que la chica se molestara, aún así estaba nerviosa, se sentía humillada.



    —Samantha: Dejame pasar.


    —Roni: ¿Que no tienes modales?


    —Samantha: Vete al-


    —Will: Ya dejala irse.




    Otra vez, como siempre, el jefe tuvo que intervenir. El chico sin problema alguno se apartó dejando pasar a la chica quien salió de inmediato, claro que no evitando el golpear el hombro del chico con fuerza como señal de odio profundo.


    —Roni: Rayos. Pero que brusca y huesuda, sí que es una plana—comento sobándose el hombre—No se cómo puedes ligarte con este tipo de personas, son tan mundanas.


    —Will: ¿Ligar?—sentandose con frustración y pasando sus manos por sus cabellos—¿Acaso tú no lo haces?


    —Roni: Por favor Will, ¿Con quien crees que estas hablando? Tengo 13, te recuerdo que mis prioridades son servir al reino, no filtrear con las cualquieras, tengo dignidad y claro, amor a mi mismo—


    —Will: Espera, ¿Qué quieres decir con eso? ¿Que yo soy un..?- ¡Yo no hago ese tipo de cosas! ¡Ella trabaja para mí!


    —Roni: ¿Y ? Lo que vi hace poco no tiene nada que ver con el trabajo, te habla como una esposa desesperada por ver a su esposo volver a casa, algo muy penoso, y Will, esto no es trabajar.


    El pobre azabache comenzó a ponerse incomodo y nervioso, no le gustaba que pensaran que él era ese tipo de hombres.



    —Will: ¡Pero fue ella la que me coqueteó! ¡Tu lo viste Roni!


    —Roni: ¿Y? Tienes boca, idiota—chasqueo la lengua viendose como con negación cerró la puerta dejando el lugar más oscuro—por estas tonterías es que estas en problemas Will, nunca cambias. Deberías al menos dejar de tener ese tipo de relación con tus secretarias, esta es ya la décima del año, y con ello ya llevas más de millares de comentarios destructivos en tu contra.


    Will sabía eso y se sentía frustrado por su situación.



    —Will—hizo un mohín con su boca—por eso te llamé para que te encargaras..—murmullo—




    Más el chico no escucho.


    Mediante hablaba se fue quitando el sombrerito de chaperon, viendose como su imagen iba cambiando a uno más pequeño, dejando la imagen que tenía antes de un chico de 16 a un simple chico de unos 13 años.


    Un adolescente precóz.


    Ya cambiado, llevando un traje algo más formal y serio de color verde con gris, el chico caminó hasta el frente del escritorio y miro al mayor con seriedad. Una actitud muy distinta a la que mostró hace poco.



    —Roni: No puedo siempre estar cubriendo tu espalda, William, no puedo y lo sabes, tengo un deber en el reino, ¿Entiendes eso? Y por estar ocupándome de tus asuntos he descuidado mis deberes, lo siento pero espero que esta sea la última vez que una cosa como está ocurre, ¿está bien? Si llamas no podré venir—su rostro mostraba seriedad y que todo lo que decía era cierto—ya me han asendido como jugador bajo sombra de la reina, no es por alagar pero soy bueno en lo que hago y no quiero que ella se entere que estoy haciendo esto para ti. Sería peor para ti si se entera que estoy jugando doble bando, ya que son dos años sin volver al reino, literalmente eres un desertor.


    —Will: Estoy trabajando—hablar de ese tema lo incomodaba un poco. Hacía mucho que no se había relacionado con otro miembro familiar del reino y ver a su primo allí le alegró mucho, sin embargo no esperaba recibir una regañada por parte de este—


    —Roni: Oh si, igual que yo.—ironía—


    —Will—le miró un momento analizandolo—eres un doble entonces—el chico no respondió—entonces ¿Qué me asegura que no me delataras con madre?


    —Roni: Esto—saco de sus ropas aquella información que había obtenido. Aquella aguja la puso sobre la mesa, Will lo miro curioso—hice lo que pediste, hackee el sistema del sr. Hopkins y borre la información que tenía de ti. ¿Es suficiente para ti?


    —Will: ¿Y las fotos?


    Rodó los ojos.


    —Roni: Si, si. Eso incluye las fotos ¿ Es que no presta atención?—pero apenas terminó esto escuchó el escándalo por parte del mayor—


    —Will: ¡Eso es grandioso! Jajaja! Que bien Roni, me has salvado! ¡Gracias!—brincó literalmente la mesa y abrazo al chico quien solo se alarmó queriendo quitárselo de encima. Era esa parte que más odiaba de Will, su empalagosa actitud—¡No sabes cuánto te lo agradezco! jajajaja. Eso significa que si puedo confiar en ti. Me has salvado la vida, ¿sabes? ¿Como puedo pagarlo?


    —Roni: ¡Solo sueltame, no quiero abrazos!—y como no lo hacía con rapidez se escapó del abrazos y luego brinco alejándose unos cuántos metros asegurandose que no lo abrazaría otra vez, así luego acomodando su ropa—


    —Will: —lo observó extrañado y luego rió—Eres raro…


    —Roni: ¿Eh? Disculpa pero de los dos, querido primo, tu eres el más extraño.


    —Will: ¿Y sobre el reino? ¿No tienes algo que debas decirme?


    —Roni: Que cambio radical del tema—negó, ¿Que le iba hacer? Era Will, ahora parecía un niño jugando con aquella aguja-drive en sus manos—Nada, no tengo permitido hablar cosas del reino fuera de él y como estás fuera por ahora solo eres un civil para mí.


    —Will: Oye —se ofendió—


    —Roni: Sin embargo, también soy un doble… —terminó aceptando— puedo hacer una excepción—vio a Will sonreír enérgico. Si, era todo un niño—En dos años muchas cosas han cambiado Will, la bandera del reino cada vez más está en alto, las villas se han llenado de caballeros jóvenes, la seguridad ha aumentado y la reina está honestamente feliz de tener de regreso a su hijo.



    Esa información sorprendió al azabache.



    —Will—abrio sus ojos con sorpresa—Liang... ¿Él regresó…a casa?


    —Roni—asintio—esta en recuperación...su entrenamiento terminó.


    —Will: Ya veo, las cosas siguen igual.


    —Roni—asintio—el año se está acabando y es posible que en menos de lo que crees, ocuparas el lugar de tu pad-


    —Will—se levantó de golpe—eso jamás pasará, ya está decidido.


    —Roni-Pero Wil-


    —Will: Liang será quien tomará el trono y eso nadie puede cambiarlo.



    La noche era bella, la ciudad que Will podía contemplar a través del enorme ventanal era hermoso, sus ojos brillaban, aún así su expresión de preocupación no desapareció.

    Roni a veces trataba de entender ese lado sobreprotector que tenía Will por su hermano menor y la ultra negación que tenía hacia su persona cuando el tema sobre el reino tomaba lugar. Era obvio que no era un tema del cual le gustara hablar.



    —Will: Yo...debo seguir atendiendo los negocios, aquí, así preparar el camino para el siguiente rey. Quiero estar presente y ser parte de su crecimiento, quiero...poder guiarlo bien...quiero poder simplemente ser-


    —Roni: ¿Normal? ¿El típico hermano mayor que sale con más de mil chicas al año pero al final está solo y luego con cara de sabiondo quiere aconsejar a su hermanito cómo es la vida?


    —Will—se giró ofendido, pero Roni alzó los hombros restandole interes—No así pero, normalidad, algo más como tener una mascota y poder volver a repetir mis estudios en una universidad normal. Rodeado de amistades a montón, no importa si son del tipo que se acercan solo por mi dinero, sería...una vida normal para mí. Eso suena bien.



    ¿Era tanto pedir algo así? ¿Una vida sin tantos problemas y sin tanto trabajo? Pedía oro. Roni lo comprendía, pero él era un noble también, no podía hacer nada para ayudarlo a superar esa barrera.



    —Roni: Somos nobles, Will...es nuestro deber.


    —Will: Noble, suena como algo “trillado” demasiado poder para una simple palabra—y se giró a ver al chico atrás—Roni—este alzó las cejas, se había distraido con algo—Gracias.



    Pero Roni no quería seguir dibagando en el tema así que solo asintió.



    .-



    Momentos luego Roni salía de la oficina. Deteniéndose en la entrada antes de irse.




    —Will: Sobre Samantha...no debiste hacer eso Roni.


    —Roni: Bueno, pero fue divertido, ¿Verdad? En serio, te lo juro Will—se giro a verle—esa es una peligrosa, siendo tu la despediria.


    —Will: Pero es la décima vez que despido a mi secretaria, ¿Donde encontrare a alguien tan eficiente? Estoy en pleno fin de año, contratar a alguien a estas alturas-


    —Roni: Cualquiera sería mejor que esa, porque ella se ve que quiere algo contigo, bueno, todas siempre quieren algo contigo—Will río entre nervioso—¿Sabes lo que hubiera hecho tú madre si hubiera visto lo que vi hace momento?


    —Will: Uhhhh, un juicio final, sin duda.


    —Roni: Con todo eso es poco. ¿No has considerado contratar hombres?


    —Will—frunció el ceño—Una chica es más delicada y a ellas es más fácil mandarles qué es lo que deben hacer, además, no quiero ser malentendido pero con una simple mirada se le puede controlar, un hombre puede tratar de robarme o matarme, no confío en que lo harán bien.


    —Roni—puso cara de ¿En serio?—¿"Eso" o es porque eres un mujeriego?



    ¿¡Porqué siempre lo tachaban así!? En serio debía quitarse esa imagen de inmediato.


    Que molesto.



    .-



    Las 2 de la noche. Una vez Will regresó se dedicó a revisar aquellos documentos que Roni le consiguió. Tomó aquella aguja, cuya al tomarla en su mano se transformo en un drive.



    “Wou, qué eficiente”




    Cosas de ese genio loco debía ser.

    Lo conecto en la computadora, espero un momento antes de que apareciera una notificación. Cuando luego de 5 segundos la computadora comenzó a colapsar.



    —Will: No se qué es lo que halla hecho Roni pero, todo esto es...—sonaron alarmas en su computadora mandando notificaciones urgentes, todas las fuentes provenían de las cuentas de la compañía—¡Wou, Wou! ¿Pero qué es todo esto? ¿Páginas? No, es un número de cuenta desconocido...y estos números....no son códigos ni argoritmos, son...—sus ojos se abrieron de golpe—números de cuentas...



    Recordó sus palabras antes de irse.


    .-



    Se giró mirándolo de lado.



    —Roni: Sobre eso...que no te extrañe si encuentras tranferencias con números exagerados en tu computador... El Hopkins ya no lo necesitará y créeme, así no podrá molestar más. ¡Ya ne!—se despidió en un mover de manos—


    —Will: ¿Números? ¿Tranferencias? ¿A qué te refieres?





    ¡Banca rota, genio, está claro!



    Banca rota, con que a eso se refería...


    El muy tramposo se pasó de la raya.



    —Will: No puedo creer que te hayas atrevido a...—nego con incredulidad—eres un loco...le has robado toda la fortuna a ese hombre.



    Sonó de repente otra nota, vio que era un correo electrónico. Lo abrió y al verlo se encontro con un comentario curioso.





    –"De nada, señor millonario"
    –.

    —​




    —Will: ¡E-Esto debe ser una broma! ¡Esto no era parte del trato! ¡Demonios Roni! ¿¡Qué fue lo que hiciste!?—tomando la computadora con fuerza—¡Esto es mucho dinero! ¿¡En qué estabas pensando!? ¡Eres un..!



    Volvieron a marcar, esta vez fue el teléfono. Cuando de repente que el chico se levantó asustado por alguna extraña razón, y tomó el teléfono.



    —Will: ¿Si, diga, alo? Digo...buenas noches, Corporación Wang-Lee, ¿Quien habla?


    —Naomi: ¡Will!


    —Will: ¿Tía Naomi?


    —Naomi: Hay que hablar. Algo extraño ocurrió con la gráfica de ganancias, y parece que no para de subir, ¿Que ocurrió?


    —Will: Ahhh—rio entre nervioso—Ni idea, pero...yujuuu, que milagro, ¿no? Algún desafortunado perdió su fortuna, ¿neh?


    —Naomi: ¡William Lee!



    Si, era seguro que hablarían.



    —Will: Tia Naomi, ¿Qué hace despierta a estas horas?


    —Naomi: ¿Cómo que qué hago despierta a estas horas? Estoy trabajando y es mi deber como dueña de la compañía Hang Xu estar...



    Y así tuvieron una larga charla que el chico tuvo que aguantarse.




    Minutos luego Will no dejaba de pensar, ¿Que debía hacer ahora? Dejar todo así e irse a dormir? Estaba ahora parado de frente al vidrial de su oficina mirando las luces de la ciudad...la enorme ciudad. Todo parecía una oscuridad adornada por hermosas luces de fuego.




    "¿Realmente debería conseguirme otra secretaría? Pero a esta alturas, ¿Como saber cuál es la correcta? Siempre es un problema."





    Se quedó quieto en su lugar, dando otra mirada a todo, todo parecía normal, como una ciudad calidad lleno de peligros nocturnos.


    Normal.


    Pero por instinto sus ojos viajaron a algún punto más arriba hacia una punta de un edificio alto a muchos metros de allí, un edificio que no superaba el suyo pero no le faltaba gran cosa... Él vio con ojos ignoticoz algo que no había visto antes…


    Alguien, una figura de pie en lo alto de aquel edificio. En negro, con una capa oscura que no dejaba ver nada, para su vista solo estaba la figura allí parada con su traje negro que no dejaba de moverse por el viento.


    Aun así, ¿Qué era aso?


    Se sorprende un poco, inquieto, seguro que estaba viendo bien. En un parpadear cuando miró hacia aquel ser una vez más, desapareció de la nada...





    _Cambio_





    En el hospital, cierto chico pelo negro estaba en la habitación farmacéutica, en el depósito de almacenamiento de los diferentes tipos de medicinas. El chico estaba revisando y pasando lista de cada medicamento y anotando en su cuaderno.


    —Derint—justo ahora escribió algo rápido, dejando el cuaderno y el lápiz sobre un estante para luego dedicarse a acomodar las trenzas de su zapato, se habían soltados—hum.


    —Chica: Señor Rouss, iré a por las cajas de las geringas y a llevar los medicamentos abajo, ¿Necesita que deje sus notas en la oficina?


    —Derint: No, aún no está terminado, cuando lo haga iré yo mismo.



    La chica, cuya tenía un tapabocas asintió y apresurada tomo unas bolsas con cajas de pastillas y se fue, dejando el lugar.


    Derint volvió a tomar las notas en lo que soltaba un suspiro cansado. Aún no se acostumbraba del todo que le dieran títulos de superioridad solo por seguir la petición de su padre, pero al menos toleraba el ambiente más que antes. Por los momentos avanzó a revisar ahora los medicamentos líquidos.



    —Derint: Magnecio, Asifonio, ¿Asifonio? Humm, nunca había escuchado de este tipo de medicina—lo tomó comenzando a revisarlo—sin registro, no tiene etiqueta ni un serial de dirección de origen, esto no debería estar aquí sino está registrado—revisó su libreta, pasando las páginas y no encontró nada, al final escribió algo en otra página— Se le habrá pasado a alguien el checkear esto. Que descuido tan absurdo. Sera el N° 5 de la sección A-2, deberé hacer una llamada y...—puso mala cara mordiendo el lápiz—y dejar de sonar como un doctor, Bah, por supuesto que no soy uno—nego para luego golpear sus mejillas—ahhh, ya estoy cansado, debería terminar rápido para así disfrutar de mis 2 horas de descanso. Si, eso suena bien.



    La puerta se abrió de repente, dejando ver a un chico con casco de motociclista, su traje algo sucio por el polvo y tierra, desaliñado, con una bolsa en manos, miro al rededor buscando a alguien.


    Tenía poco de haber llegado, se suponía que primero debía ir a ver a su padre pero decidió ir primero a ver a su amigo y traerle lo que habían preparado para él, además que quería verle.



    —Freddy: ¿Hola? Eh, el señor Rouss, ¿Se encuentra aquí?—como nadie contesto comenzó a caminar buscando con su mirada a alguien. No paso más que uno de los pasillos de los largos estantes cuando vio a distancian a el chico con bata blanca y un tapabocas, estaba registrando unas cosas de los estantes de medicinas—¿Derint?



    El nombrado al escuchar la voz se detuvo y se giró a ver atrás, vio al motociclista allí. Sabiendo quien era y reconociendolo de inmediato frunció el ceño.



    —Derint: ¿Tu Friki? ¿Que haces tú aquí?




    .-



    —Freddy: Fue idea de Leint, está preocupada y...yo también—la bolsa la acercó al frente del chico—esto es algo para que comas, se que estás trabajando pero te conozco y sé que cuando del hospital se trata te olvidas comer bien.


    —Derint—se cruzó de brazos—dejalo, estoy bien.


    —Freddy: Esta bien—se enderezó—¿Te lo dejo en la oficina?



    Derint aún con su ceño fruncido asintio de brazos cruzados. Fue extraño el momento. Freddy no dijo mucho y se dio la vuelta para salir de allí, su voz había sonado rara y aparte, algo en su caminar era raro, su azabache amigo lo había notado. Derint no quiso darle importancia pero le intrigó mucho.



    —Derint: ¿Hm?—aun con cara de mono feo camino de regreso a su libreta, casi robótica mente tomándolo y escribiendo algo, su mente aún estaba ida, en silencio, raro...pero quizá era por el sueño, sus ojeras eran tan notables que parecían unos hoyos enormes—Todo esto es una...Tsk! Lo voy a matar, como se atrevió a dejar a Leint sola en la casa y aparecer así como así!? ¡Ese Friki!


    —Chica: ¡Señor, señor...! Hay una....ahhh—la chica que llegó de golpe hablando agitada, se detuvo al ver a su jefe bajo una nube morada y murmullando cosas—¿Señor..?


    Vaya que le aterró. La poche chica tembló tragando fuerte al ver esa aura en el azabache.


    —Derint—giro a verle lentamente con ojos undidos—¿Queeeeee?



    ¡Ah! La pobre enfermera se asusto.



    —Chica: ¡E-Eh!, j-jejeje...y-yo, vine porque...bueno ¿Por qué más iba a ser? No es cómo si tubiera tomando esta escuca para verlo y demás, jajajaja! ¡D-Digo..! N-No me mal ent-tienda…


    Derint quería golpear su cara contra la pared.


    —Derint: Habla ya—irritado—


    —Chica: S-Señor, yo…creo que esto puede interesar le...es sobre, sobre el señor Freddy.—Derint solo enarco una ceja, la enfermera se había calmado un poco pero seguía algo nerviosa desviando mucho su mirada—Segun uno de la Cruz roja un casi accidente acaba de ocurrir hace poco en las vías donde un auto atropelló a un chico en moto, y uno de los civiles llamaron a la ambulancia para que revisaran al chico, no podía levantarse apripiadamente según informó uno de ellos, estuvo así por largos minutos pero de repente se levantó y se fue en su moto, ni esperó a que los de emergencia le revisaran.


    —Derint: Bueno, suena como algo que yo haría en su lugar—alzo los hombros sin interés—Katly, ¿Cual es el punto?


    —Chica: Registraron la moto, uno de los civiles era un oficial y le tomo foto a la moto. Se la dio al conductor de la ambulancia y, ¿Qué cree? Cuando llegaron el conductor noto que la misma moto de la fotografía estaba estacionada en frente. Está allá afuera señor, estacionada en frente del hospital ¿Acaso hablamos de la misma persona?


    —Derint: Pero ¿Por qué piensas que puede ser Jameson, Katly?—ahora si estaba serio—


    —Katly: Un chico motociclista paso a mi lado hace poco y pude notar que caminaba con dificultad, sino fuera porque me saludo y que escuche que era Freddy, lo hubiese dado como un loco nocturno—se notaba algo preocupada—Solo quiero asegurar que esté bien, si es el chico de las vías, sin duda debe estar herido...



    A la mente de Derint vino como Freddy al hablarle se escuchaba cansado, algo agitado cómo si se le dificultara respirar bien, no habló tanto ni hechó chistes como él solía hacer, sus ánimos eran otros, caminaba algo torpe, como si le doliera el tobillo, trato de disimular lo pero por favor, él no era ciego. Aparte, el nunca quito su casco...hum.



    .-



    Como le dijo a Derint, llevó aquel paquete a la oficina, donde lo dejo sobre la mesa y luego pensó en retirarse a donde estaba su padre y así hablar del asunto por lo que había ido allí. Pero noto algo bajo la mesa, bajo aquel escritorio que usaba el azabache temporalmente, el notó una nota en una hoja.


    Se inclinó, agachandose y tomó el papel.



    “Llamar y decearle un feliz cumple”
    ¿esa era un recordatorio de algo? ¿De quién era el cumpleaños?



    La hoja parecía más bien como si se hubiese desprendido de algún cuaderno o algo parecido.



    —Freddy: ¿Sera a una chica? Quizá se refiera al cumpleaños de Leint...mmm—internamente sonrió— ¿Cómo lo olvidé? Dentro de poco será su-


    —Derint: Jameson.



    ¡Hum!
    La reacción fue levantarse de golpe pero olvidó que estaba bajo la mesa y se golpeó la cabeza, Auch! La mesa se movió y casi llorando se reincorporo como pudo…



    —Freddy: ¡Dioooos! Jejeje...amigo, eso fue un buen susto, jeje. Eeh, esto es algo que dejara una marca... ahí te dejé algo, espero que no olvides comer—señaló el escritorio—


    —Derint—aun en la entrada se quitó el tapa bocas y miro serio al rubio—tengo algo que preguntarte, Jameson. Necesito que te sientes.



    Freddy se sobresalto preocupado. ¿De qué querría hablar?


    No le quedó de otra que acceder, sin pretexto porque estaba cansado y quería salir de allí cuanto antes.




    —Freddy: Disculpa amigo, olvidé preguntar qué tal te ha ido, ¿Todo bien? Yo… Tube un día...algo extraño, te lo juro amigo, me siento mareado, Leint no ha dejado de insistir todo el día en venir a traerte un aperitivo, “hermano mayor, hermano mayor, tienes que ir! Mi hermano debe estar pasando hambre!” jajaja, si—decía animadamente o almenos se esforazaba para sonar alegre. Claro que por un momento se detuvo, cuidado sus palabras para no relevar que su hermanita no estaba en casa realmente. Y continuó— Te conoce bien hermano, porque, aunque no lo digas se te nota en la cara que estás-


    —Derint: Ya has silencio que soy yo quien va a hablar—con mala cara se sentó frente a él en el escritorio—


    —Freddy: Ok...¿Ocurre algo?


    —Derint: Que trillado es todo esto—quería rodar los ojos, en serio— Friki, seré claro y rápido, y quiero una buena explicación.


    —Freddy: Como quieras, ¿De qué? —no podía entenderlo pero de momento sintió un extraño mareo—


    —Derint: Ignoraré el hecho de que estás aquí, solo porque ya me enteré que TU, traidor—le señaló—te atreviste a sacar a Leint de la casa, de Forever para llevarla a Villa Neoma, ¿Quieres que te haga picadillos, idiota?


    —Freddy: Escucha, tengo una explicación para eso, yo…—trato de calmarlo alzando ambas manos pero Derint golpeo la mesa haciendolo brincar en su lugar. Fue entonces que Freddy se dio de cuenta de un detalle— Espera, ¿Cómo sabes eso...?


    —Derint: ¡Que explicación ni qué nada! ¿¡No se te ocurre nada mas, idiota!? Prometiste cuidar de ella, lo hiciste Jameson, te di mis condiciones aceptando que la cuidarás aún sabiendo que era una mala idea, te la confie, demonios! ¡Incluso me diste toda una estúpida charla de esto y aquello! !Y tú..!



    Freddy no lo soportó más.



    —Freddy: ¡Ella me pidió que le enseñará defensa personal, Derint! ¡Y la lleve con Johan! ¡Solo la lleve a mi casa, solo eso…! ¡No ocurrió nada como para que te alarmes tanto! yo…—se había parado de su asiento porque Derint en serio estaba molesto, pero ya el no soportaba su ceño fruncido y aparte, el mareo seguí aumentando—lo siento, traicione tu confianza en mí, lo sé, o bueno, lo que sea que te haya obligado a dejarme cuidar de Leint, pero hermano-


    —Derint: No me llames así.


    —Freddy—sus brazos bajaron a su costados derrotados, su voz sonó más seria—Tiene miedo, ¿ok? Esa es la palabra que la atormenta justo ahora, miedo Derint, ella...cree que pueden volver a intentar contra ella otra vez, piensa que si al menos aprende a defenderse pueda a que-


    —Derint: ¿Y le creíste?


    —Freddy: ¿Cómo que si le creí? ¿Que quieres decir?


    —Derint: ¿Creiste en serio lo que te dijo? Por favor Jameson, es una niña, tiene ideas infantiles, es un peligro para ella misma si sigue así, es obvio que tiene miedo, yo más que nadie se eso, soy el único que puede confirmarlo, soy su hermano mayor—dando golpecitos sobre su pecho—el de verdad, no tu.


    —Freddy: Aja, pero como tú hermana menor deberías de comprender la un poco, ella se siente sola y solo está tratando de defenderse , aprender a hacerlo, ella cree que es una carga para ti justo ahora, ¿Tú crees que yo puedo lidiar con algo como eso? Señor "soy su hermano de verdad".


    —Derint: Mira imbécil, no me vengas con eso ahora.


    —Freddy: Lo siento…


    —Derint: Nos estamos desviando del tema, no se trata de mi, idiota.


    —Freddy: —quien había bajado su mirada la volció a subir a él—No, sino de que yo soy el culpable aquí, ¿no? Ok, si, hice mal en cumplír con su petición.


    —Derint: Eso fue su capricho.


    —Freddy: Derint...—no sabía qué le ocurría a su amigo pero estaba exectico, ¡Dios! Como le dolía la cabeza. Llevo una mano a su casco, en serio quiso sobarse su nariz y quitar aquel líquido que sentía caer justo en esos momentos, pero sería mala idea hacerlo frente de Derint—¡tsk! ¿Porque estás así? Pareciera que estás en contra de todo lo que se trata de exponer a tu hermana, como si evitarás que conociera mundo.


    —Derint: El mundo no está hecho para ella, es un asco y nada bueno hay allá afuera, su lugar es quedarse en casa y-


    —Freddy: Ok, ya entendí, creo que el tema aquí volvió a desviarse.




    Era verdad. Derint se tenso por esto y desvió la mirada, sabiendo que decía la verdad. Hubo silencio y supusieron que todo era una tontería...parecian unos muchachitos peliando por nada.



    —Derint: Nunca acabaremos así. Esto es tan infantil…


    —Freddy: Sabes que esa sobre protección a tu hermanita es enfermiza ¿Verdad?—Derint no dijo nada. Freddy relajado metió sus manos a sus bolcillos—bueno, creo que es suficiente… no te quitaré más tu tiempo, pero, a todo esto Rouss, ¿Quien te dijo que vinimos a Villa Neoma?


    —Derint: Alguien—murmullo—



    Pero Freddy quería saber…



    —Freddy: ¿Quién?



    Derint se dio de interesante, le ignoró y se acomodo en su lugar, comenzando a revisar una carpeta que sacó de la gabetilla de la mesa. Se puso a leerlo y a ignorar a Freddy.



    —Freddy: ¿Quien te dijo?


    —Derint: No es tu problema.


    —Freddy: ¿Eh? ¿Es en serio...?—se sintio esasperado—



    El oji azul le desvió el tema por completo sin importarle la clara irritación que sentía el rubio ahora.



    —Derint: Mira esto, las notas son importantes, si quiero aprobar la solicitud conservar este documento es lo más importante, en serio. Dentro de 4 días será la test, y si presento este formulario de 2 años , como el mayor análisis de más de 2000 páginas sin duda aprobare, hum, Mira y juzga, pero de buena gana—estiro su mano y dejo frente a Freddy una hoja—¿Es perfecto, cierto? Hum. De aseguro ni tu serías capaz de algo así.



    Y es que si, cuando de estudios se trataba Derint Rouss era todo un genio, pero ¡Freddy no le interesaba eso ahora!



    —Freddy: Hablo en serio Derint, ¿Quién te dijo-



    —Derint: Solo léelo y ya.



    Freddy dio a Derint por loco. En serio ¿Podía cambiar un tema así de radical?. Miro la hoja y luego a Derint. Dios, parecía un zombie…



    —Freddy: Estas horrible…


    —Derint: ¿Que dijiste? —frunció el ceño—


    —Freddy: En serio no me dirás quién-



    Pero no, ¡Derint siguió hablando de su bendito test!



    —Derint: Este es mi registro oficial, vale más de lo que puedes ganar aquí en un año, y conseguirlo es el sueño de todo chico con el mismo sueño que yo—su voz parecía esforzarse en sonar estable, parecía más bien perder la cordura y miraba a otro lado moviendo raro sus manos mientras explicaba—servir a su nación, defender con cuerpo y alma estás tierras, el hogar. Ser un verdadero soldado. Jajaja si si, sin duda algo que tú nunca obtendrás en la vida, Friki. Como si pudieras.


    —Freddy: Claro, pero seguro lo haría de otra manera, Rouss—pedía en silencio mucha pasiencia, en serio— dime quién te dijo de que yo—


    —Derint: No es tu problema.


    Y allí iba otra vez.



    ¿Así que no era su problema? Él molesto, sin poderse notar a causa del casco, se quedó en silencio, 10 segundos. Luego tomó aquel papel en manos y luego tomó un lapicero de la mesa que encontró a la vista, Derint solo enarco una ceja sin entender hasta que vio al chico rayar algo en el papel con rapidez...



    —Derint: ¿¡Que haces!? ¡No!—le arrebató el papel con coraje y con hira le miro—¿¡Estas loco o que!? ¡Este papel no puede tener rayones! ¿¡Pero que te pasa, estúpido!? ¡Es para mí examen!


    —Freddy: ¿Y?—señalo el papel actuando como hace poco su amigo hizo, Derint revisó el papel con molestia y fue que leyó una nota diciendo “No es mi problema” el chico le miro absorto —No es mi problema, ¿no? Total no quieres decirme quién te dijo que yo traje a Leint a mi casa. Entonces lo que me dices ahora no debe importarme.



    Derint dejo el papel aún lado, tirando la silla aún lado por efecto de la furia y camino hasta llegar frente a Freddy. Este se levantó igual notandose la diferencia de tamaño.



    —Derint: Tienes 10 segundos.


    —Freddy: ¿10 segundos para que?


    —Derint: Quitate el casco.


    —Freddy: ¿Que me lo quite…? Pero...eh, estoy bien asi, yo..- hum!—el Chico le dio un golpe inesperado justo en su estómago cerca de sus costillas. Inmediatamente Freddy terminó en el suelo de rodillas—¡...ah!



    Derint lo miro, recordado lo que le dijo anteriormente la enfermera. Había la posibilidad de que Freddy haya sufrido un accidente, siendo así no dijo nada. Nunca mencionó algo al respecto.



    —Freddy—internamente el golpe le causó daños, una de sus costillas quedaron peor, dentro del casco se noto su expresión adolorido y como se sus labios un hilito rojo salía. Quería en serio vomitar—D-Derint... ¿Por qué...lo hiciste?


    —Derint: Era algo que debía hacer antes y ya no lo pude contener. Eso es por romper tu promesa, Jameson—y se inclinó, asi mirándole un poco—Tranquilo, trate de no dar tan fuerte en las costillas, pero sacame de duda, ¿Sufriste un accidente en la autopista antes de llegar aquí, hum?


    —Freddy: ¿Qué? —quiso negarlo pero le era imposible— Claro que...



    El Chico se retorció en su lugar, de momento un dolor empezó a darle en su cabeza, poco a poco siendo más fuerte y sin aguantar a causa del dolor se desmayó, pero casi cayendo le encima a Derint quien se apartó antes de que esto pasara, sorprendido al ver el cuerpo de su amigo desplomarse.


    ¿Que le pasó?



    —Derint: ¿Jameson? Ey, ¡Friki! ¡Deja tu drama!




    Tal parece que sí...el golpe hizo daño interno.



    —Enfermera: ¿¡Pero que le pasó!? —gritó la enfermera apenas entró por esa puerta alarmada al apenas entrar ver la escena—


    —Derint: ¡Solo llévalo a una camilla ya!





    [Fin del capítulo]
     
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  6.  
    KAMERIA

    KAMERIA " Si caes, levántate y vuelve a intentarlo"

    Cáncer
    Miembro desde:
    15 Noviembre 2022
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    Pluma de
    Escritora
    Título:
    Tales of the Last White Rouss
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    27
     
    Palabras:
    6908
    ¡Hola a todos! ¿Qué tal están? espero que bien :)

    Bueno la verdad es que no suelo comentar mucho al inicio de los capítulo —de no ser necesario, claro— pero esta vez me animé a dejar un saludito para aquellos que se toman el tiempo de leer estos frágmentos que escribo con mucho amor. En serio, les admito que en cada cap me tomo mi tiempo en revisar una y otra vez qué tal va la historia o "si le falta" o "si tiene mucho de esto o del otro", "detalles" que sé muy bien todos conocen bien. Jeje, bueno…


    También quería aprovechar esta oportunidad para agradecer a una personita que bueno, con sus "Me gusta" me ha dado ánimos a seguir con más entuciasmo y realmente estoy súper agradecida con su persona.


    ¡Muchícimas gracias a Dark RS por su apoyo! ¡Mi más humilde respeto!


    Así que todo este cap será especialmente dedicado para ti Dark RS. :)


    Bueno bueno creo que mejor no los retengo más, eso es todo por ahora, simplemente continuemos con la lectura.


    ¡Que lo disfruten!


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    Capítulo 07_ " Expresando Sentimientos I parte"

    Tales of The Last White Rouss

    Saga N° 0 : Hijos del Futuro



    [I Parte]

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    En la casa de los Jameson, un pequeño de cabellos rubios y mirada verdosa, justo ahora con ojos caídos por el enorme sueño que tenía, se encaminó hacia la sala en donde escuchaba el teléfono de la sala sonar una y otra vez, cosa que realmente lo frustraba porque ¿Quién llamaría a esas horas de la noche?


    Soltando un gruñido tomó el teléfono y contestó. Claro que el niño estaba tan concentrado en soltar un insulto a quien sea que lo halla interrumpido en la hora de su sueño que ni llegó a prestar atención a la voz que le hablaba ahora.

    Creyó por un momento que sería Freddy llamando a esas altas horas, solo él hacia esas tontería, ah y claro, a veces su padre cuando era por alguna emergencia.


    Y por esas ideas jamás esperó ni se preparo para oír una vez más aquella voz…tan amable y dulce.


    Hacia tanto que no sabía de ella…



    —¿Johan? ¿Cariño, eres tú? Disculpa mi amor por llamar a tan altas horas de la noche pero mamá quería saber cómo estaba mi amor, ¿Estás bien? ¿Todo anda bien en casa con tu padre y tu hermano?


    Por alguna razón que él no entendía bien su pecho comenzó a subir y a bajar más seguido, a un ritmo doloroso y tostuoso. Sus ojos ya estaban comenzando a aguarse y poco a poco sintió como esas gotas salistres se fueron acumulando a más no poder en sus ojos, listas para correr por sus mejillas.


    Con ganas de soltarse en llanto allí mismo y no era de menos. Una vez másas volvía a escuchar la voz de su madre.


    Con lágrimas ya corriendo y un hipear lento se limpio con la manga de su pijama las lágrimas antes de responder atropelladamente. Una sonrisa de felicidad se dibujo en el rostro del infante.


    —Johan: H-Hola mamá, ¿Cómo estás? ¿Duermes bien? ¿Comes bien? ¿Necesitas que llame a papá..?


    Sin ser capaz de aguantar más esa felicidad no aguanto más cuando la risa de su madre al otro lado de la línea llegó a sus oídos, fue entonces que también se derrumbó por completo.


    —¡Mi Joni! ¡Siempre tan maduro! Jaja, sigues respondiendo de esa manera demostrando preocupación por tu madre. Y mamá está contenta por eso, no sabes cuánto. Los he extrañado un montón y es por eso que decidí llamarlos…


    Johan era inconsciente de que a todo lo que decía la dama él asentía, como si fuera capaz de responder en silencio.


    —¿Papá está bien? ¿Ha ido a casa, mi amor? ¿O tu hermano?


    —Johan: F-Fred…Freddy—se fue calmando—hoy vino a casa y paso la tarde aquí, tuvimos una buena tarde pero dice que piensa pasar más tiempo en Forever.


    —Como siempre…mi niño nunca cambia.


    —Johan: Mamá …


    —Mmm, dime.


    —Johan: ... quería saber…¿Cuando volverás?



    El silencio que se hizo fue claro, ella se había tomado su tiempo para responder.



    —Pronto amor. Pronto.


    —Johan: ¿Qué tan pronto?


    —Mmm, digamos más de lo que te imaginas…hablaré con tu padre y quizá les de una sorpresa.


    —Johan: En…e-en serio?


    —¡Por supuesto! Además, no pienso ausentarme tanto, ese cabezon que tengo de esposo a veces se olvida que tiene familia…¡Es un…! Pero calma, le llegaré de sorpresa por allá y le pediré que nos casemos de nuevo para que así se acuerde que tiene esposa.


    —Johan: Mamá…


    —¿No es una grandiosa idea mi amor?




    La alegre risa que se escuchaba por parte de la dama era tan tranquilizador y contagioso que Johan no dudo en soltar también una risita, negando con gracia ante las ocurrencias de sus madre. Si, esa mujer que en su tiempo le brindó todo de ella, ese amor de madre que solo ella sabía dar.


    La extrañaba un montón.




    —Johan: Claro mamá, papá aceptará, se lo prometo.


    —¡Tiene que! Sino en definitiva haré que pierda su trabajo y cuando eso pase lo traeré para acá.




    Otra de las malas bromas de su madre porque era obvio que jamas haría algo así. Su madre sabía lo importante que era para su padre el trabajo en el hospital, y por más que se ausentara ella le apoyaba el cien por ciento. Siempre fue así.


    Johan escuchó más de la voz de su madre por 20 minutos en lo que ambos se ponían al tanto de todo. Tal parece que la dama realmente había llamado con el propósito de saber qué tal estaba la familia a quien extraña un montón. Por trabajo tampoco podía darse la libertad de ir a casa pero prometió a su bebé que en cualquier momento iría, cosa que lo alegró mucho.


    Luego de unos mimos más y besos por el teléfono madre e hijo se despidieron.


    Estaban por cortar cuando Johan escuchó a su madre hablar una última vez.


    De allí la dama tocó un tema que dejó pensativo y preocupado al niño.



    .-



    El timbre resonó en toda la casa dejando alerta a Johan, era muy extraño para su bien, recibir una llamada de su madre—llamada inesperada— y luego escuchar el llamado de alguien a la puerta de su casa y en la misma noche.


    Johan se giró hacia la puerta y al llegar hasta la entrada se tomó su tiempo antes de mirar la puerta y asomarse un poco para ver a través del mirador que tenía la puerta, y así descubrir quién era.


    Entonces se sorprendió al ver aquella figura alta vestida en negro y blanco, como solía siempre vestir su chófer.



    — Johan: ¿Birian? —abrió la puerta recibiendo un asentimiento por parte del hombre. Johan se hizo aún lado para que pasara y así lo hizo el hombre. Cerró la puerta y siguió a Birian hasta la salita—


    —Birian: Disculpe la interrupción pero…—de momento miraba al rededor de la casa como buscando algo cosa que Johan vio extraño—


    —Johan: ¿Qué? —cruzó sus brazos—


    —Birian: ¿El joven Freddy no le informó?


    —Johan: ¿Eh? ¿Que no informó que? ¿Qué cosa?


    —Birian: Vine por la niña.


    —Johan: ¿Eh?




    La reacción del chico fue mirar extrañado a su chófer quien al mirar la expresión del menor supo que el mayor de los hermanos Jameson en serio se le había olvidado comunicarle a el menor los cambios de planes que hubo a último momento. A Johan le dolía la cabeza, aparte del sueño comenzaba a molestarse por lo que fuese que a Freddy se le olvidó decirle.



    —Birian: Supongo se le pasó—era algo que siempre pasaba. Él miró al niño quien seguía frunciendo el ceño inquieto—


    —Johan: ¿Cómo se le puede pasar algo así? ¿Quien lo entiende? Justo antes dijo que dejara a esa niña aquí a dormir porque así no se le hacía tarde el regresar a Forever, y que en la mañana vendrías por ellos, no, no solo cambió el hecho de que de repente tenía que asistir a el hospital sino que ahora también te llevarás a la ojos raros!?


    Birian enarcó una ceja. ¿Y esa reacción?


    —Birian: No tengo obligación de saber todo eso pero si de venir por la señorita Rouss. Aunque así como usted acaba de mencionar, su padre me había llamado temprano a hacer una vuelta y por eso no era posible venir por ellos a la hora. Sin embargo a último momento el joven Freddy llamó diciendo que llevara a la niña a su casa. Él luego de desocuparse regresará a Forever con la señorita.


    —Johan: ¿Cómo que "después"? —presentía que había algo más allí. Irritado por alguna extraña razón llevo sus dedos a su tabique donde se masajeó un poco—Increíble…en serio que mi hermano es un idiota.


    —Birian: ¿Sigue durmiendo?


    Aunque la pregunta era obvia preguntó ganándose una mirada molesta del menor.


    —Johan: ¡Claro que duerme! ¡Como todo el mundo a estas horas!


    —Birian: Disculpe si le desperté. —dijo calmadamente sin que los gritos de niño le afectaran—


    —Johan: Arr, como sea, ya estaba despierto de todas maneras.



    Claro y con lo dicho de su madre hace momento dudaba que volviera a dormir si quiera.


    Y es que Birian a pesar de todo siempre se comportaba tan sereno fuese la situación en la que estuviera. En veces se comportaba como si se tratara de un ser sobrenatural, osea como si no fuese humano. Johan no solía hablarle a gritos pero es que eran horas muy altas y aparte hasta ahora se enteraba de otra estupidez de su hermano mayor. Le provocaba dolor de cabeza.


    Viendo que Birian seguía parado en su mismo lugar como esperando algo Johan enarcó una ceja curioso.



    —Johan: Etto…Birian ¿Por qué sigues allí parado de esa manera?


    —Birian: Espero para llevar a la señorita a su casa, no puedo irme aún.


    —Johan: Si pero… —por alguna razón comenzó a sentir una ligera molestia y es que se le estaba pasando algo…importante— ella está…



    Si la niña dormía y Birian debía llevársela, entonces…¿Para despertarla…?


    De repente el niño pensó en esto, y sintió incomodidad y terror. Si seguía durmiendo entonces él…debía subir a despertar la? ¿¡Él!?


    Trago fuerte.



    —Johan: N-No entraré a ese cuarto…


    —Birian: Joven, ¿Por qué no va y despierta a la niña? No podemos esperar aquí así—revisaba el tiempo en su reloj— tengo cosas que…


    —Johan: ¡No pienso despertarla! ¡Ni loco!


    —Birian: ¿Eh? Pero entonces cómo piensa que me la llevaré? Necesito que la despierte, joven Johan.


    —Johan: ¡Birian por favor, no entraré a esa habitación! —señalaba hacia las escaleras gritando con exageraciones—


    —Birian: ¿Por qué no?



    La actitud del niño era extraño para Birian. ¿Por qué estaba de repente molesto?




    "¿Yo? ¿Entrar a esa habitación? ¿¡Con esa niña allí!? ¡No lo haré!"




    Y es que, aunque se pusiera en la disposición de hacerlo el problema en el menor es que, cuando de niñas se trataba algo en su interior se encendía, un instinto de rechazo hacia ellas que no podía evitarlo. No recuerda bien desde cuándo lo ha tenido pero yacía mucho que el niño no gustaba interactuar con niñas y es que, según para él todas eran iguales, molestas, tontas y fastidiosas.


    Claro, ese era un pensamiento que siempre ha tenido hacia las niñas.


    Y juraría que Leintni Roussh Lin era igual a esas tontas.¡ Lo juraría! Una mocosa con cara de…


    Para cuando Johan se dio de cuenta, después de negarse una y otra vez ir a esa habitación, al final terminó bufando hacia Birian, dándole una última mirada de molestia antes de subir las escaleras. El hombre nunca desistió en darle ese tipo de miradas que en silencio te gritaba un <<Lo hace o lo hace>> y por un momento Johan lo odió por eso. ¡Agg!


    Birian lo vio irse y en negativa suspiró diciendo que esperaría afuera.


    Claro que Johan se consideraba así mismo alguien de orgullo fuerte e inquebrantable, y lo sabía, sus amigos y familiares a veces le decían lo seriondo que era y que por eso es que estaba como estaba….solo. Su orgullo se lo impedía muchas veces.

    Jamás le importó, no del todo. Claro que cuando estaba en casa y se veía solo empezaba a pensar en su familia…y lo mucho que deseaba tenerlos con él.


    Con una mirada cargada de nervios y el ceño fruncido Johan miraba la puerta de la habitación en donde Leint dormía.




    —Johan: —su cuerpo tembló e involuntariamente soltó un suspiro resignado—esto es tan…tsk —su cuerpo se inclinó y su frente se pegó a la madera fría de la puerta—tonto…¿Hum?




    Escuchó algo así como la cerradura de la puerta ser removida, curioso se alejó un poco de la puerta tratando de prestar atención al sonido, pero no espero que en ese momento de repente la puerta se empezara a abrir.


    Johan entró en pánico, la niña podría estar despierta y si era ella lo vería allí! El chico casi se cayó cuando bruscamente dio un giro listo para echar carrera…


    Entonces la puerta se abrió. Dejando ver apenas por la poca iluminación del lugar, la silueta pequeña de la azabache quien con pereza frotaba su ojo izquierdo. Mirando torpemente la figura en frente de ella.




    —Leintni: ¿Jo…han…?


    El cuerpo del niño se congelo, sintió algo extraño, algo que jamás sintió y que ahora se sentía incomodo en todo su cuerpo ¡Qué detestable!, sin darse de cuenta tragó fuerte al poco a poco irse enderezado, seguía de espaldas a la niña cuando llevó ambas manos vueltas puño a la altura de su pecho, manteniendo sus manitas cerradas como si entre ellas ocultara algo y de esa forma pudiera retener "eso" allí.




    " ¿Por qué está despierta? ¡Ah! ¡Me siento patético! ¡Como la odio!"




    Leintni estaba confundida, con sueño pero más confundida por el estado del niño. Iba a preguntar algo cuando Johan se giró a ella de golpe. Con una mirada tan rara, como inquieta o molesta…


    "¿Por qué está molesto? Sera que venía para decirme algo? Seguro ronqué mientras dormía y…"
    los ojitos de Leint se abrieron desorbitados tras pensar que había molestado el sueño de Johan…se sintió horrible. "¡Q-Qué pena, yo…"




    —Leintni: ¡L-Lo siento mucho! ¡No fue mi intención, no lo fue de veras! ¡Perdón joven Johan!



    ¿Eh? Pobre del Jameson quien pensaba decirle sus cosas a la niña pero toda espectativa se fue al caño ante la nueva acción de la niña. Dejándolo sin palabras…



    —Johan:...¿Q-Qué haces…?


    —Leintni:... Disculpa si molesto, no…era mi intención causarle problemas y menos a la hora de dormir…¡Perdón!


    —Johan: ¿De que…hablas? —tragó en seco, Leintni miraba el suelo con gesto de…¿Temor? ¿Qué rayos? —¿Por qué hablas de esa manera? Sólo soy un año mayor que tú…solo dime por mi nombres. No seas tonta…


    —Leintni: Lo siento, joven…


    —Johan: ¡Deja de disculparte que ni siquiera tiene sentido! ¡Y ya te dije que me digas por mi nombre!


    —Leintni: ¡P-Perdón, perdón! —si estaría molesto, su cara estaba roja, seguro era por la ira, Leintni se sintió chiquita en su lugar— …


    —Johan: ¡Ay ya! ¡Habla bien! ¿Porqué te disculpas? ¡Tsk! S-Solo venía porque Birian llegó a buscarte ok? Ya que mi tonto hermano le dijo que te llevara de regreso a tu casa, venía a despertarte pero veo que ya estás de pie—al decir esto sus brazos de cruzaron, frunció el ceño y desvió su mirada hacia la pared sin querer ver la cara de la niña. Estaba frustrado y su dolor de cabeza iba en aumento—




    Leintni puso cara de confundida.




    —Leintni: ¿Me iré a casa…ahora?



    Johan asistió sin mirarle. Leintni miró por un rato al niño antes de parpadear un par de veces e inconscientemente dar un par de pasos a él.



    —Leintni: Pero…¿Y el hermano mayor? ¿También va a casa conmigo?


    —Johan: ¿Eh? —entendió a poco tiempo que se refería a su hermano. La miró y fue entonces que la notó más cerca— Él…aún no, pero según dijo Birian…iría una vez terminara lo que tiene que hacer en el hospital. Posiblemente en la mañana cuando despiertes lo veas en casa.



    Claro que la idea no le agradaba del todo. Qué envidia. Al decir esto Johan había hecho un gesto de disgusto.


    Leint asintió levemente y no dijo nada más. De momento se veía tan ida, como triste o quizá era el efecto del sueño. Lo que fuese Johan la observó y notó como los ojos de la niña se llenaban de un brillo pero no era de alegría…ella estaba…


    Johan se sobresalto cuando Leint alzó su mirada y lo miró directo a los ojos. Tan penetrante y fijamente que Johan trago en seco sin darse de cuentan… es que la ojos de la niña con ambos colores distintos al otro…eran penetrantes…


    Quería decir algo, cualquier cosa fea como defensiva, ¡Insultarla! Pero de su boca nada salió…


    "Esto es tan…extraño"
    Johan no sabía que era eso que sentía. Era raro, muy raro e incómodo.


    Que parara. Quería que parara.


    .-


    Al cabo de unos minutos…


    Birian daba vuelta a la llave del auto encendiendo el motor en lo que Leintni en los asientos de atrás se ajustaba el cinturón y se sentaba lo más cómodo posible antes de tomar rumbo a su casa.


    Con una pequeña sonrisa cansada en sus labios giró su rostro hacia la ventana a su derecha para bajarla y poco y luego mirar hacia las afuera.


    Vaya que hacía frío esa noche, bueno, madrugada…ella sintió como la fría brisa estremeció todo su cuerpo.


    —Birian: Todo listo señorita—avisó ya listo para arrancar. Entonces la observó por el retrovisor—Sería mejor que cerrara la ventana, ese frío podría causarle un resfriado.


    —Leintni: Solo esperaba ver a el joven Johan- ¡Digo! Johan—se corrijió— esperaba verlo para despedirme…supongo tiene mucho sueño y por eso se fue tan rápido.


    Birian vio curioso como Leintni terminaba de decir esto mirando por última vez hacia la entrada del hogar antes de subir el vidrio de la ventana y se recostaba de lado sobre el asiento.

    Aunque él sabía muy bien que las suposiciones de la niña no eran exactas.


    —Birian: Puede dormir si quiere. El viaje no será tan largo pero de aquí a Forever hay una buena distancia así que puede descansar, no se preocupe.


    —Leintni: ¿En serio? ¡Gracias! —entre risitas se volvió a acomodar en los asientos lo más cómodo posible. Suspiró mas relajada cuando el sueño volvió a golpearla y sintió sus ojitos pesados—mmm…espero que el hermano mayor no se tarde tanto…


    De sus labios salió un bostezo.


    —Birian: El joven estará allí cuando despierte, no se preocupe.


    Leintni asintió tranquila, confiando en esas palabras. Y como si de un pequeño gato somnoliento se tratara la pequeña de mirada cromática cayó dormida de insofacto.


    Birian ajustó su sombrerito de chófer y arrancó.


    Rumbo a el pueblo de Forever.


    Fue cuestión de minutos, cuando finalmente el viaje terminó y llegaron a la casa Rouss, Birian personalmente se encargó de llevar a la niña hasta la entrada de su casa donde Leintni entre sueño apenas se puso de pies para poder caminar e ir a su habitación. Tomando fuerzas movió sus manitas para despedirse de Birian, después sin aguantar más caminó a pasos torpes a su habitación. Llegó pero la niña no reparó en donde dormiría o hacia donde se dirigía, el simple hecho de estar en su habitación fue suficiente para ella sentirse más deseosa de dormir y, solo se dejó caer en alguna parte de su habitación.


    Dejándose caer entre los brazos de Morfeo casi de insofacto.


    .-


    []


    _Inicio_ Capítulo 07 “Expresando Sentimientos I Parte”_





    Tenía poco de regresar de aquel bosque, donde en el camino tomó algo curioso...era un tipo de planta. No es que él supiera mucho sobre plantas o que fuera amantes de ellas pero Antwan agradecía lo mucho que le había enseñado su madre.

    Antwan caminaba a paso recto y serio aquel pasillo, cruzó hacia otro distinto, pero sus pasos se vieron interrumpidos de golpe cuando casi chocó con alguien.




    —Tim: ¿Dónde estabas?—el anciano sonaba curioso, se cruzó de brazos mirándolo detalladamente. Antwan solo cerró más su mano sobre la planta—Hace poco estuviste en mi habitación, ¿Creíste que no te noté? ¿¡Que hacías espiando me!?


    —Antwan—”Ni siquiera sentí su presencia. Lo oculto muy bien” pensó para sí—No espiaba solo me aseguraba.


    —Tim: ¿De qué?—el chico alzó los hombros ignorando le, y Tim se sintió ofendido—Ya va, ¿Acaso me das por anciano y…que en cualquier momento acabaré muerto!? ¡Soy viejo pero con un fuerte espíritu Joven!


    —Antwan: Ya lo se, lo ha repetido como mil veces, tsk, que si esto o aquello. Pero jamás pensé en ello, ni qué fuera un humano, es usted quien lo acaba de mencionar—rodo los ojos en negación—¿Sabe? Es inusual que esté de pie ahora, ¿Que ocurre? ¿Se le perdió algo?


    —Tim: Si—con voz fingida de hombre serio. Antwan alzo una ceja—Tu.


    —Antwan: ¿Qué?



    El anciano se tomó su tiempo de suspirar, parecía como cansado o indeciso. Él caminó hasta el ventanal cercano donde apoyó sus manos y miro el exterior. ¿Ahora que le ocurriría al anciano?



    Tim sabía que se dejaba en evidencia actuando así y que el chico probablemente captara de inmediato que algo le ocurría, pero es que el "anciano" estaba algo inquieto e inseguro de si era bueno hablar de su cambio con el niño. Después de volver de aquel bosque se encerró en su habitación después de sufrir del cambio, no pensaba que el niño lo viera así, no aún. Así que después de sentirlo aparecer por su habitación y darle un recorrido se preguntó si a esas horas era que llegaba el chico porque sinceramente…era algo tarde.


    Por alguna razón él sid durmió como nunca pero, despertó luego de tener ese extraño sueño.



    —Tim: Hace poco tuve un sueño, yo lo llamo visión porque normalmente no suelo tener sueños, como dices tú, son cosas de humanos...pero esta noche pude ver el sello levantarse—sus ojos estaban escondidos bajo aquellos lentes extraños—volví a los años de antes, cuando la armada de la Rosa peleaba a mi derecha y a mí izquierda me apoyaba el portador de la Key...aquella batalla que se armó hace 5 décadas atrás.


    Las imágenes mostraron el relato, sus recuerdos.


    Un bosque oscuro, repleto de llevar y plantas extrañas, flores azuladas que brillaban porque era de noche. Pasos rápidos de varios cuerpos armados, y principalmente 4 en cabeza. Listos, corriendo a un ritmo sobrehumano listos para la batalla.


    Antwan se acercó y le imitó mirando a la nada.


    —Tim: ¿Sabes por qué insisto en que me hables de ti? Porque soy un desertor y decidí dejar el reino por asuntos personales, ya tenía años planeando mi retiro y en la mira tenía a un joven chico que tenía el potencial de tomar el reino—recordarlo le sacó una pequeña sonrisa—¿Sabes? Él era un loco intrépido sin límites de riesgos, su don natural era una maldición para él, decía que las oportunidades en la vida se daban una vez, solo una y si llegaba a presentar se una segunda, se le llamaba "milagros" porque no todo el mundo tiene esa dicha de una segunda oportunidad—respiro ruidosamente como relajándose—y tenía razón, pocos obtienen esa segunda oportunidad…


    Esa descripción le hacía recordar mucho a alguien. Antwan sintió curiosidad por escuchar más pero lo supo esconderlo bien.


    —Antwan: ¿Y que le pasó? ¿Aceptó su puesto?


    —Tim—miro al chico y sin responder a su pregunta miro la planta entre sus manos—¿Qué piensas hacer con esa planta? ¿Harás té?


    Antwan puso mala cara ocultando la planta.


    —Antwan: Sólo responda a mí pregunta.


    Tim se hizo el desentendido y volvió su mirada al frente para continuar su relato.


    —Tim: No, claro que no aceptó el puesto. Dijo que había alguien más que debía reinar, que con su descendencia daría a nacer los elegidos a pelear contra la amenaza que nos asecha por milenios, abarcarían las naciones y cada rincón del mundo, serían fuertes y a su vez harían daño en su camino pero aprenderían a usar correctamente ese poder y protegerían la vida de cada uno de nosotros.


    —Antwan: Eso suena de fantasía—puso cara de fastidio—sin duda era un soñador.


    —Tim: ¡Oh claro que sí, y le gustaban las bromas! ¿Sabes? —fue imposible ocultar su gran sonrisa de diversión—Una vez cuando yo tenía 10 se atrevió a sacarme del castillo, era el cumpleaños del rey de ese momento y yo debía tocar el violín para todos, ¿Sabes lo que hizo? ¡Me llevó a una fiesta Americana y me hizo bailar como nunca! Jajaja, aún recuerdo ese día—para él contar aquello era tan agradable— me dejó a la suerte del mundo por tres días, tuve problemas luego, todos pensaron que me habían secuestrado.


    —Antwan: ¿Y eso fue divertido para usted?


    —Tim: ¿Cómo no? Oye, solo imagínate ser invitado a tocar públicamente para el rey, en su cumpleaños, listo para tocar estás esperando en el salón de música a que te llamen pero de repente cuando al fin te llaman, alguien te toma del brazo y en un parpadeo apareces en una fiesta en América, ¿No es una locura? …aunque esa noche no quería tocar…


    —Antwan: Jamás me sentí así—ahora si le miro raro—


    —Tim: No quería presentarme, supongo él se dio de cuenta y solo intentó animarme.


    —Antwan: Vaya manera de hacerlo. ¿En serio asi fue como paso? Como que le llevo a América en ese instante, ¿Cómo? ¿Usaba traslación?


    —Tim: Nop, manipuló el tiempo—rió bajito por la expresión del chico—yo pude regresar si quería, con la traslación en un parpadeo, pero no quise...me sentía como un ave enjaulada estando en palacio, con mi mente pérdida, mis deseos frustrados por conseguirla, un niño de 10 años con los recuerdos de un príncipe que murió más de 5000 millones de años atrás, recuerdos encerrados en una reencarnación humana...je, al menos en apariencia. Con el mismo deseo de conseguir al amor de su vida…un amor prohibido.—el chico no decía nada, estaba como tratando de luchar consigo mismo, será por algo que escucho. Tim lo miro y sonrió enternecido—


    —Antwa: Usted nació con una misión, era su destino nacer otra vez. No todos nacen por segunda vez—dijo serio—tubo su segunda oportunidad…


    Eso sonaba lindo. Pensó Tim, pero quizá tenía razón. Tuvo su segunda oportunidad.


    —Tim: En mi visión aquel recuerdo me mostró a dos personas que buscan la Key, y que una de ellas la quiere destruir... Uno de ellos se parecía a él, al mismo amigo qué te estoy contando, pero a su vez muy diferente, su presencia era más profunda, y el otro eras tu... también estabas allí—el chico al oír esto giró su cabeza a verle—"Solo vine a buscar lo que perdí” fueron las palabras de aquel sujeto, tenia calma en su voz y una manera de hablar que atraía pero tú, te negabas a acompañar le. Chico, no es que sea un viejo supersticioso ni nada, lo que te estoy contando es algo que esta pasando y se que tú sabes

    algo , la verdad es que no entiendo del todo el mensaje pero—le miro serio—¡Mis visiones no me mienten jamás! En serio alguien está detrás de ti y quiere la Key, lo qué no se es si tú pretendes ocultarte aquí y usarme como tú escudo o-


    —Antwan—abrió sus ojos—¿Qué? No, claro que no..! Yo solo-


    Las descripciones del viejo sonaban tanto a…


    —Tim: ¡O..! Que eres un traidor y solo estás buscando lo mismo, ¡Quieres la Key para romper el sello y así liberar a la bruja del tiempo!—ahora exagero con las manos en su cabello— ¿¡Es eso verdad!? ¿¡Es eso!? ¡Quieres traer el caos!


    Pobre chico, afectado por esa acusación su cabeza negaba como robóticamente.


    —Antwan: Claro que no, no son mis intenciones.


    —Tim: ¡Ya decía yo que eras muy habilidoso para ser tan joven! ¡Ah! —le miro sospechoso—Eres un chico malo y ¿Así quieres conquistar a la pequeña Leint, querido nieto? ¡Eres un falso! No lograrás nada, ya verás.


    —Antwan—pegando un chillido ya harto se jalo del cabello—¡Ya basta con eso! ¡Me va a volver loco siempre con lo mismo! ¿¡Porque tiene que meter siempre a esa niña torpe AHHH!? ¡ Entienda de una vez que- ELLA-NO-ME-GUSTAAAA!!!




    _Cambio_



    Nos vemos en la imagen del frente de la casa de los Rouss. Donde la brisa era calmada y los grillos cantaban, un gato nocturno caminaba por el techo como un ladronzuelo oyendose sus pisadas, sus ojos alumbraron en verde y al llegar a la orilla del techo por la parte de la habitación de la niña miro abajo y en un mover de cabeza aún lado...en un parpadeo bajo hasta el balcón donde paro allí, con esos ojos brillantes miro ahora hacia adentro a la habitación, donde se revelaba ahora la imagen de cierta niña dormir recostada sobra la mesa, con el cabello regado, el lápiz en manos y un libro semi abierto...


    Dormía tan plácidamente.


    De repente todo se hizo oscuro y no se vio nada por 5 segundos....


    La niña dormía plácidamente , su respiración era calmada y no había nada ni nadie que la perturbara de tal pasifico suelo. Se esperaba así.

    Una mano de repente se vio viajar y acercarse a su cabeza, le acarició con calma y amor, un toque tan calmado y delicado que hacía mover entre sueños a la niña a apoyarse más a ese toque. Peroi nremediablemete esto poco a poco fue despertando a la niña, ella se removió un poco soñolienta, apoyando su barbilla en el libro, para luego con una mano frotar un poco su ojo...


    Hummm.
    .. Fue el sonido que salió de sus labios, cuando sintió una mano tocar sus cabellos. Inmediatamente se levantó y se giró.


    Se sorprendió de ver una figura alta ahí con ella.


    —Dreytt: Lo lamento…¿Te desperté? Lo siento hija, no era mi intención… pero ¿Por qué no fuiste a la cama? Ahí te puede doler el cuello.


    —Leintni—sus ojos se abrieron de golpe, no podía creer lo que veía frente a ella—¿P-Papá...?


    El estaba allí.


    —Dreytt: Si, soy yo, quería sorprenderte, je. En realidad no, mentí—tranquilo se bajó un poco para quedar a su altura y mirarle tiernamente—lo que pasa es que no tuve opción y tuve que venir.


    —Leintni: Pero tu viaje de tres meses...aún no acaba, y mi hermano está…


    —Dreytt—asintió—Derint está haciendo un buen trabajo en el hospital, aunque pensé que duraría menos pero me ha sorprendido, tiene talento, estoy orgulloso de él.


    La niña puso cara de llanto y le abrazo. Sentía que si lo soltaba se iría otra vez.


    —Leintni: ¡Oh papá! ¡No sabes cuánto te extrañe! ¡Tanto tiempo sin verte...! ¡Las c-cosas no son igual si no estás papá! Hay un vacío…


    —Dreytt: ¿Tanto se nota?—ella asintió varias veces en su pecho. El hombre no sabía cómo mirar a su hijita a la cara—Ya veo, cuánto quisiera arreglar lo....pero Leint escucha, debes saber que—le apartó para que le mirara, viendo como los ojitos de la niña estaban brillosos—no estaré aquí por mucho tiempo, hubiese deseado venir en otras circunstancias pero los pensamientos de uno no son como los de aquel que está arriba…¿no?


    Leint no entendía.


    —Leintni: P-Papá…¿Que quieres decir?


    —Dreytt: Vine a decir adiós y que por favor, se cuiden, yo debo irme hacer un viaje , un viaje mucho más largo que cualquier otro y necesitaré que no llores hija y sobre todo cuides de tus hermanos—“Pa...pá..” apenas susurró la niña cuando el hombre le interrumpió besándole la frente y manteniéndola cerrada en sus brazos. Él sonrió con sus ojos cerrados—mantén el lápiz en tus manos y jamás dejes de escribir tus aventuras, sé que algún día escribirás tu propia historia, necesito que hagas eso por mi.


    —Leintni: Papá—sus manos rápidamente apretaban la camisa de su padre como buscando una manera de retenerlo—Papá...no...no entiendo…


    Más su papá tan solo le regaló una camisa sonrisa.


    —Dreytt: Volveré y esperaré a que me cuentes tus anécdotas.


    —Leintni: No, espere, papá, no entiendo, ¡Papá no te vayas..!


    Por alguna razón su padre se alejaba, por alguna razón todo parecía real y le hería, nada tenía sentido y por más que trato de detenerlo el se fue...dejándola sola, otra vez.


    Y la realidad sin piedad alguna la golpeó en la cara.


    .-


    03: 28 am.


    ¡Ahh!
    Despertó de golpe gritando y llamando a su padre.


    —Leintni: ¡Papá, papá espera no te..! Vayas...—miro su alrededor—un sueño, solo fue un...—pero quería estar segura y a tropezones se levantó para así correr fuera de la habitación. La habitación seguía a oscuras pero para la niña esto pasó por alto. Fue a la habitación de su hermano tocando y llamando al peli amarillo, pesando que estaría allí, suponiendo que ya habría regresado—Hermano, Hermano mayor! Por favor...! ¿Estás ahí? Despierta por favor, yo.. acabo de...tener un mal sueño y, aún siento que no he salido de él, estoy, yo...tengo miedo—temblaron sus palabras en su voz y sus manos, incluso la que golpeaba la puerta, está se detuvo cuando su frente acabó recargándose en la puerta, tratando de tragarse la amargura en su garganta, quería llorar pero prefirió no emitir sonido alguno. Pero la puerta se abrió por el peso. Leint se sorprendió—¿Ah?


    La puerta no tenía seguro…


    Ella con cautela entró, en silencio, mirando a su alrededor cuando pasó una mano sobre su rostro para borrar el rastro de un casto llanto.


    —Leintni: ¿Hermano... mayor?


    Lamentablemente no había nadie. ¿Donde estaba?


    Acaso…¿No había llegado aún?


    "¿E-Estoy…sola!?"



    _Cambio_



    El viejo Tim miraba ahora las estrellas, sentado en el techo de aquella mansión. Aún lado suyo estaba Antwan quien parecía pensativo con sus piernas recogidas.


    Después de haberse encontrado en los pasillos habían decidido subir a el techo y relajarse un poco con tal de hablar sin problema algunos. De todas maneras ninguno parecía tener sueño aún.


    Vaya noche.


    —Antwan: Su amigo...dijo que él no usaba la traslación, entonces...¿Qué clase de poder tenía? Usted lo consideró digno a ocupar su lugar, ¿Porqué? ¿Que tenía en especial que lo hacían un posible rey?


    —Tim—negó lentamente—No podía usar la traslación por naturaleza, él era un oscuro, obviamente.


    La respuesta dejó más aturdido al chico.


    —Antwan: ¿¡U-Un oscuro, dice!?


    —Tim: ¿Qué? ¿Es que nunca has visto a un oscuro..?


    —Antwan: Si, pero ellos son—acallo. Era cierto que ese no era su tiempo—


    Pero el hombre ignoró su desconcierto y siguió hablando.


    —Tim: Él...todo de él era especial, pero él nunca lo vio así. Su poder es algo que todo el

    mundo quisiera poder controlar, al menos un poco de eso. El tiempo, es algo que no se puede tocar, no se puede ver pero si se siente...nos arrugamos poquito a poco, es inevitable. ¿Sabes? Aún pudiendo evitar tragedias , muertes, incluso pidiendo reparar los errores del pasado... él acataba la única regla que lo ataba, sabes cuál era? “Nunca intervenir en los por venir del tiempo, jamás debía tratar de evitar alguna tragedia porque el futuro ya estaba escrito” un solo mover de dedos incorrectamente y “splash!” los cambios radicales que sufrirían todos en un futuro cambiado.


    —Antwan: ¿Él podía controlar…el tiempo?


    Tim asintió de lo más normal. Relajado.


    —Tim: Así es, fantástico ¿no? Ja, claro que en más de una ocasión me aproveché de eso, le dije que me llevará a recorrer el mundo, nah! Fue pan comido, en un instante estaba en la playa más hermosa del mundo y cinco segundos después escalaba el Himalaya, jajaja, tiempos que anhelo repetir...aunque sea una última vez antes de mi retiro...


    Pero Antwan Se había hundido entre las dudas y las preguntas en su cabeza, tratando de procesar aquella información dada por el mayor, por supuesto que ahora tenía más dudas, mucho más de las que tenía antes.


    ¿Acaso hubo alguien más que tuvo el poder de controlar el tiempo?


    Mientras el hombre seguía hablando...pero él ya no lo escuchaba.


    “Alguien que controla el tiempo, alguien distinto...”
    sus ojos se entre cerraron y recordó una vez a alguien, el único que conoció que tuvo aquel poder. De pie a la vista de un atardecer de espalda a él, una vez le dijo con calma…


    << Es cierto, puedo controlar el tiempo, pero eso no significa que pueda usarlo a mi antojo, no puedo cambiar nada aunque lo desee>>



    “Él dijo lo mismo, él no tenía la libertad de usarlo de manera... distinta”
    sus cejas se cerraron lentamente en un gesto de una molestia profunda, cuya Tim observó muy claro…“Con un poder asy...No pudo si quiera tratar de salvar... tch! Esto no tiene sentido!”


    —Antwan: Son iguales, unos traidores, ¿Sabes lo común que tienen? Es que tienen esa patética maldición y no hacen nada...!


    —Suhail: Onai—él se giró , pero su rostro se vio oscurecido a causa del reflejo del sol a su espalda—que te quede claro una cosa, no hay nadie más como yo, tienes razón, es una maldición sin remedio...soy el único dueño del tiempo, el tiempo antiguo, el ahora y el venidero...no escucharas de nadie como yo...



    Pues ahora resultaba que todo era una mentira, ¡Una terrible mentira! El chasqueo la lengua.


    —Antwan: No, no...tú me dijiste que eras el único con...esto es imposible...!



    ¿Hum? Tim él se extraño por su comportamiento y más cuando de repente el chico golpeó su costado haciéndole abrir sus ojos.


    “Joven..”



    El golpe vino con fuerza en una llamarada que quemó las lajas del techo.


    —Antwan: Quien es?


    —Tim: ¿Eh?

    —Antwan: ¿Cómo se llama esa persona que dice usted...controla el tiempo? ¿Cuando fue la última vez que lo vio...? —calmarse, lo intentaba. Tener control era lo difícil—


    —Tim: No sé porque preguntas esto chico pero...te juro que no lo veo desde que decidí alejarme del reino y eso fue hace más de 30 años atrás.

    —Antwan: ¡Pero su nombre!—se giró a verle alterado—Dígame su nombre.


    —Tim: ¿Y el por favor?—quiso jugar pero el chico cambió sus ojos a unos rojizos fuego, rodeándole una presencian maligna de repente—Oh-


    —Antwan: Por favor, solo dígame su nombre—fue amenazante, alzándose lento, aterrorizante hasta quedar de pie frente al hombre quien aún sentado alzó su mirada dandose de cuenta de la mirada ahora "rojiza" del chico.—dejemos las cosas claras entre usted y yo. Deja de hacer bromas y coopera y yo...haré el resto.


    "Oh…con que esta parte de él es…"



    Su actitud causó la defensa del anciano, la noche estaba más fría, sus ojos volvían a ser así otra vez…


    Sonrió de lado. Levantándose un poco apoyando se de una rodilla.


    —Tim: Yo nunca hago tratos con nadie. Y menos con chiquillos que no tienen interés de decir quiénes son en realidad. Esa es mi respuesta—se levantó caminando un poco aún lado, dejando atrás al chico quien no se movió—Tranquilo, lo superarás, solo debes portarte bien y tener confianza- Oh! Uhh! Mira, mira allí eso, es una estrella fugaz! Wou! Es increíble! Chico ven! ¡Pidamos un deseo..! ¡Los humanos lo hacen, ven, no seas aguafiestas...!


    Tim volvió a sonreír como si nada haciendo de sus escándalos, normal, animado, intocable, cambiando tanto el tema como su actitud, tan repentino como él solía hacer.

    ...esa era la actitud que odiaba el chico de él, sus ojos aún rojos, giró su mirada para verle de reojos. Tristemente Antwan si sentía algo en contra del anciano, no le ayudaba para nada en lo que necesitaba . En otras palabras, era un inútil.


    “Usted no lo entiende, toma todo como un juego y no ve la gravedad de la situación, no me queda mucho tiempo, tampoco a usted…¿Cómo no puede entender que…? Tsk! Es un idiota”


    Pero pelear contra él no era tampoco una opción.


    Tim juntó sus manos y cerró sus ojos deseando algo. Parecía un muchachito así. Relajado, luego de segundos sonrió y abrió sus ojos.


    —Tim: ¡Hum!—asintió—ahora esperar a que todo siga su curso.


    Ok, el chico seguía mirándole feo, lo sabía. Y por esa razónTim puso mala cara rodando los ojos, y se giró enfrentando al chico. El seguía igual. ¿Es que no podía tratar de relajarse y bajar esa pared defensiva que siempre cargaba?


    —Tim: Aaaa, está bien, tu ganas....mañana hablaremos del asunto, te quiero descansado y aseado para las doce. Hum, solo trata de ser amable y paciente, chico—dijo cuando se giró otra vez—¿Eres un amargado, sabías?


    Miró otra vez hacia el cielo. Él si trataría de relajarse y evitaría hacer de su vida algo más miserable.


    " Algo se trae entre manos y el tema parece interesarle demasiado. ¿Debería preocuparme? "




    [Fin de la I Parte]
     
    Última edición: 26 Enero 2023 a las 4:25 AM
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    KAMERIA

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    Tales of the Last White Rouss
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    Capítulo 07_ " Expresando Sentimientos I parte"

    Tales of The Last White Rouss

    Saga N° 0 : Hijos del Futuro



    [II Parte]

    .

    .

    . ​


    Era un nuevo día para Forever, muy cálido y bonito para ser verdad. La brisa soplaba arrastrando algunas hojas, moviendo unas flores que en frente de cierta casa se encontraban.


    Había alguien en esa casa que pasó la noche mal, tanto buscar a su hermano mayor para al final no conseguir a nadie.


    Y al final acabó bajando hasta la primera planta y se tiro a dormir en un huequito de la entrada de la puerta, con una almohada de los muebles, abrazada a un peluche que parecía un duendecillo, y Leint lo abrazaba a ella como si dependiera de eso...apenas una frazada corta le arropaba.


    Bueno, sencillamente Leint parecía un perrito allí hecha bolitas pegada—literalmente—a la puerta de la entrada, y todo por estar esperando a que su hermano mayor volviera…



    .-


    No llovía del todo, era más una ligera garúa silenciosa y fría.


    El rocío hizo empañar el vidrio de las ventanas de aquella habitación, tanto que casi no se veía nada. Un rostro del otro lado se vio tratar de ver algo pero como no lo hizo puso mala cara.



    —Freddy: Un nuevo día, al parecer…y las nubes en el cielo comienzan a formarse—llevaba rato tratando de distraerse con la imagen del cielo mirando a través de la ventana, claro, hasta que comenzó a cambiar el clima— A estas horas no sé si ya Leint estará despierta pero si es así, se dará de cuenta que no estoy en casa—suspiró lamentable— No quiero causarle más preocupaciones a mi reina, ahhh, ¡Aseguré que volvería antes del amanecer pero… todo es culpa de este…!



    Colérico de repente, se giró apuntando hacia la camilla donde estaba el culpable de todo aquello. Pero su expresión de molestia cambió a uno de comprensión lentamente, a su vez bajando la mano al seguir viendo el cuerpo de su amigo aún dormido recostado sobre la camilla.


    Tal como lo consiguió al despertar esa mañana.



    —Freddy: Claro que, seamos sinceros, te debo las gracias amigo…



    Abrió sus ojos pesarosamente como un muchachito, sintiéndose cansado aún, dando un ligero bostezo, movió un poco su mano tocando inconscientemente su pecho porque por alguna razón sus costillas dolían al respirar así como sus piernas.


    Tal parece que los aconteceres de la noche anterior comenzaban a pasarle factura.




    [Horas antes]




    Acababa de despertar y todo le dolía.


    Cuando miro abajo fue cuando se percató de la cabellera oscura de su amigo, quien parecía haberse quedado dormido a sus pies.


    Le conmovió.


    —Freddy: Derint...—No pudo evitar sonreír a eso pero se borró al oír la voz repentina de alguien más en aquella habitación—


    —Alex: Le debe una y muy grande, el hijo del doctor no cerró los ojos hasta hace 20 minutos, que fue cuando terminó finalmente las pruebas. Esta muerto.


    —Freddy: ¿Pruebas, dice?


    —Alex—quito la mirada de él y la puso en Derint quien dormía. Parecía estudiarlo con sus ojos oscuros—Tienen una amistad muy... bonita ambos, realmente le preocupa. Hum—fue su cuestión, pero continuó luego—Después de perder la consciencia, se le revisó y se le consiguió 2 costillas rotas, parte de su cuerpo maltratado y una de sus rodillas rotas, sencillamente con fracturas algo graves, había sangre mala atascada en diferentes partes de su cuerpo…


    —Freddy: Eso...fue por aquel choque, el auto me impactó y caí. Fue algo imprevisto.—se sintió mal por eso—


    —Alex:Era peligroso dejarlo así por mucho tiempo, podía empeorar sino se removía cuanto antes y aunque no pidió ayuda, él mismo término revisando le y limpiando la sangre mala, en teoría lo hizo todo él, no quiso llevar esto a algo que pueda registrarse en el libro—y mostró el libro al alzarlo—tiene un fetiche de hacer todo a su modo—Freddy sonrió algo nervioso dándole la razón—Pero no es el único, su padre es igual, así que lo entiendo a la perfección—suspiró la dama con algo de calma—joven Freddy, ¿Puedo decirle algo?


    —Freddy: ¿Hum? Seguro—había revisado su pecho, moviendo un poco su camisa para ver la tela de las gasas cubriendo su pecho y costillas—


    —Alex: El joven Rouss me preocupa un poco, no sea chismoso en ir y contarle esto que le diré—le señaló en gesto de acusación, un supuesto que no debía hacer y Freddy abriendo sus ojos grandemente solo atinó a negar repetitivamente — Hay una razón por la que el joven insiste tanto en proteger a su hermanita, lo que dicen las noticias no es algo nuevo es algo que se viene presentando desde tiempo atrás, y las exigencias sobre las demandas cada vez son más exigentes...ahora más, antes no había salido en televisión, ahora por todas las páginas está la noticia de que la hija menor del doctor Rouss fue víctima de un casi-secuestro. Y los resultados pueden ir peor si no hacen lo que el gobierno pide.


    —Freddy: Habla de testificar…


    —Alex: El problema es que el tipo no tiene antecedentes y sin que lo acusen no hay juicio, esas son las reglas. Esto no es algo que debiera un chico de su edad llevar en sus hombros.


    —Freddy: Lo se, lo se perfectamente—con un suspiro calmado se recostó y miro el techo—desde que lo conozco siempre a sido así, un tipo raro con problemas en siempre estar en problemas. Solo trato de ayudar, quiero en serio a esa familia y me gustaría poder hacer algo.


    —Alex: ¿Y si es arriesgado?


    —Freddy: —sonrió, fue su respuesta segura—Aún lo haría. ¿Podría haber la posibilidad de ayudarlo a estas alturas?


    —Alex: Puedes—soltó de repente, Freddy le miró—


    —Freddy: ¿Cuál es tu punto?


    —Alex: Hace horas el capitán de la policía, el sr. Williams llamó al joven Rouss, nada bueno, el chico estaba frustrado y molesto. Le pedía una respuesta para esta noche, sino... mañana por la mañana un auto del gobierno iría a recoger a la niña y así llevarla a su nuevo hogar…


    —Freddy: ¿Está noche? Pero…ese problema ya no estaba siendo resuelto por la srta. Deya?


    —Alex: Parece que no es tan fácil como parece.


    —Freddy—echandose para atrás—eso es malo.—miró de reojos a Alex— sí que te gusta oír las llamadas de los demás—rió—


    Ella carraspeo seria.


    —Alex: Tan solo no lo deje sólo en esto. Aún cabe la posibilidad de que aún...vayan a intentar contra la niña, y su padre aún está ausente....


    —Freddy: Si…no es necesario que me lo digas…


    Sus miradas se encontraron en un momento de silencio, ella estaba seria y él con una tensión penumbral. Alex sin mas pensó en retirarse dando un pequeño asentir y se giró.


    Pero Freddy tuvo dudas.


    —Freddy: ¡Se-Señorita Alex..!—paró y le miró de reojos—¿Hay alguna manera de conseguir el registro de todas las consultas que ha hecho la pequeña Leint?


    —Alex: ¿Estas queriendo revisar documentos privados, niño? El doctor los mantiene guardados.


    —Freddy: Hare lo que esté a mi alcance por ayudarlos, son...todo para mí.


    —Alex—fingió cansancio mirando a otra parte—no quiero causar problemas a un chico joven diciéndole esto, pero es que es muy lindo escucharte decir que harás lo que sea por ellos, y me parece bien, que a pesar de las reglas y el trabajo, das por primero la familia, aunque…no es la tuya—ella le miro ahora y sonrió de lado. Que raro. Freddy puso mala cara por el comentario—en la oficina del doctor, hay una pila de papeles que mantiene siempre intactos aún lado del estante de libros, ignóralos y ve directo al último sobre, allí hallaras algo—Los ojos del muchacho se iluminaron—


    No sabía qué se encontraría allí pero se arriesgaría.


    —Freddy: Cuanto se lo agradez-


    —Alex: Jamas oíste esto de mi, ¿Entendido? Hum.—y abrió la puerta para salir, sin embargo se detuvo otra vez—Tu cuerpo, no lo exijas tanto, aún las fracturas son-


    —Freddy: Entiendo, gracias doctora Alex. Por favor podría , una vez que salga, no decirle a Derint que...—miro su cuerpo dormir—


    —Alex: Ni siquiera estuve aquí—alzó los hombros como si realmente no tuviera importancia y, se fue—




    Así fue como aquel secreto quedó entre ellos…




    —Freddy—tomó su chaqueta negra, gafas, sus llaves de la moto y ya parado en la entrada de la habitación dio un vistazo a su amigo dormido algo serio, como decidido en lo que haría—Nos vemos mañana, aún no me has dicho quién fue el chismoso que te dijo todo.


    Y salió de allí.



    _Cambio_




    —Cattherine: ¡Entonces fue que decidieron la tontería de regresarme a Italia solo porque dentro de 4 días será el cumpleaños de la tía abuela...! ¡Y sin preguntar me sacaron de Foreigntwon! Amiga, ¿puedes creerlo? ¡Es tan...! ¡Espera, me dijiste algo que no entendí hace momento...! Y creo que ahora es que mi cerebro lo está procesando, ¿Acabas de decir que estás sola en tu casa? ¿¡Tu solita!? ¿¡ Como que el amigo de tu hermano no está!?


    —Leintni: Lo busque para dormir con el porque tuve una pesadilla y no podía recobrar el sueño , pero...no lo encontré, fue a las 2 am Cattherine—sonó su nariz, parece que dormir a la orilla de la puerta le hizo mal— dijo que llegaría pronto, parece que nunca llegó a casa…me encontré sola y , y...bueno, eche una almohada en la entrada de la casa y aquí amanecí...je, lo malo es que creo que agarré un resfriado...Ah, pero Kail está aquí.


    Si claro, ¡El gato amaneció con ella!



    —Cattherine: ¿Ah, qué!? Porque hiciste eso!?


    —Leintni: Para esperar que él-


    —Cattherine: ¡Por favor! ¡Ni que fueras un perro, amiga!


    —Leintni: P-Pero Cattherin-


    —Cattherine: ¡Qué Cattherine ni qué nada, te quiero ahora fue...!



    Pero Leint quién hablaba por medio de la tablet que le había dejado Freddy vio como la llamada se cortó de repente. Cuando su amiga ni siquiera había terminado de hablar.



    —Leintni: ¿Eh? ¿Cattherine? Pero ¿que pasó...?—tras revisar un poco descubrió que la llamada se había cortado.—Se corto la llamada. Tal vez por la distancia...



    En fin. No le quedó de otra que revisar fotografías que en la tablet había, de pájaros, flores, de estilos de motos, otra de Freddy en pleno trabajo sonreía mientras tenía una jeringa en manos y al fondo un Derint que ni percatado estaba, solo tomaba un café mirando al techo. Otra del equipo de béisbol donde todos juntos abrazados hacían una línea. Otra de la casa del chico, y bueno así mientras iba pasando los ojos de la niña se iluminaban.


    Pero de todas esas fotos una le gustó más. Era una de Freddy vestido formal, aún lado su hermanito Johan igual vestido formal y atrás de ellos el señor y —por lo que suponía— la señora Jameson quienes les tomaba de los hombros con mucho amor a sus hijos...parecían una verdadera familia.


    Era la primera vez que veía el rostro de los padre de su hermano mayor. Si había escuchado sobre el señor Jameson, claro porque era muy amigo de su padre pero, jamás tuvo la oportunidad de verlo o conocerlo a causa de su trabajo. Y allí estaba, junto a su hermosa esposa, una mujera realmente encantadora con una enorme sonrisa, y sus dos hijos.




    —Leintni: ¿Johan...tenía razón?




    _Flash back_




    Durante las prácticas, después de sentirse un poco cansados y fatigados, Johan y Leintni se habían tomado 5 minutos de respiro, todo por sugerencia de la niña. Freddy hacía mucho que se había alejado con el teléfono al oído así que simplemente se relajaron.


    Leintni estaba cansada pero sonreía y Johan por alguna razón al ver esa sonrisa se relajó estando allí sentado aún lado de esa niña. Sólo un poco.


    Ambos niños comían de un pastel sobre la parte de arriba de toda la casa, ya era tarde y los rayos del sol le daban un color naranja a todo. Leint recuerda que le hizo una curiosa pregunta a Johan que, lo dejo pensativo por largo rato, sin decir que por un momento se sintió incómodo por la pregunta tan personal.


    Lo vio beber de su jugo y luego solo dejo la tarta aún lado.


    Aún así Johan nunca se negó a responder.


    —Johan: Esta bien, te lo diré pero luego de esto no quiero que me molestes con más preguntas tontas, ¿Ok, niña?—¿hum? Leintni no entendió bien pero asintió—Freddy y yo somos adoptados, somos hermanos por ley no por sangre, nuestros padres decidieron adoptarme cuando Freddy tenía 12 años, para ese momento yo tenía 6 y no tenía más que un típico sueño de niño pobre, ser elegido por alguien amable, dispuesto a amarme y cuidarme por el resto de mi vida, aunque no fueran mis verdaderos padres, lo que importaba era su atención y claro, salir de ese lugar.


    —Leintni: Adoptados...pero dijiste que tú y el son adoptados, ¿Entonces el hermano mayor también?


    —Johan—asintio, haciendo una extraña mueca al mirarla—es gracioso la manera en que le llamas, ni yo lo he hecho y eso que llevo 6 años viviendo con él—alzo los hombros restándole importancia—Si, Freddy es un niño huérfano, los señores Jameson no son nuestros padres biológico pero igual los amamos como tal, es...parte de nuestra vida. Él y mamá nos han amado tanto como fueramos sus propios hijos—pero recordar que estaba solo en esa casa sin nadie más le hizo fruncir ligeramente el ceño, miro abajo, ignorando un poco los leves mordiscos que Andromeda le daba en su mano que aun tenía rastro de

    aquella torta—si tan solo pudieran intentar estar en casa más seguido, sería diferente. Tanto mamá y papá están muy ocupados como para venir a casa.


    —Leintni: ¿Ah?—solo escuchó el murmullo pero no lo que dijo. El chico solo se giró a verle como si nada y llevando sus manos tras de su cuello sonrió enormemente, en su acción hizo que el zorrito rodara de sus piernas y callera a lo que gruñó—


    —Johan: La vida es un asco Leint, pero a pesar de todo soy feliz, porque tengo vida y una buena casa, sin mencionar las personas que me quieren! No necesito nada más! Je! Claro, tu también eres parte de eso Andromeda, no pongas esa cara.


    Su sonrisa no cuadraba con el ambiente porque para Leint era la primera vez durante todo el día que veía a ese niño sonreír con naturalidad, pero Leintni... aceptó que el niño tenía razón.




    _Fin Flash back_





    —Leintni: Para mi se ven como una verdadera y hermosa familia. Hasta el cabello...son rubios, je, que coincidencia…



    Sus ojitos se complacieron en ver aquella hermosa imagen de una familia tan unida, entonces en su corazón se prometió que guardaría era imagen para desearle a la familia de su hermano mayor una unión eterna y felicidad. Ella lo deseaba con todo corazón para su familia, no era fácil por la situación en la que se encontraban pero, seguiría deseándole lo mejor a su hermano mayor y a sus seres queridos.


    Sonrió una vez más y se abrazó con más fuerza a su peluche.




    _Cambio_




    Mientras por otro lado muy remoto, hubicado en las ahoras ruinas de un muelle pescadero alejado de la ciudad de Villa Neoma…


    Miradas entre cerradas se miraban entre sí, la primera era de un niño de ojos azules, sus cejas infantil mente fruncidas para dar un toque de concentrado y de intimidación—según—. El otro era de un hombre de mirada oscura y cejas picadas por cicatrices, le miraba más matador.


    Un niño y un hombre, jefe delicuente se enfrentaban justo ahora.


    "¡Uih! ¿¡Pero porque tiene que tener una cara tan fea!? ¡No es humana..!"
    Internamente se quejó el chico "¡Muy bien, lo único que tengo que hacer es poner una cara más fea! De esas donde sale el súper villano tóxico creyéndose el más paparron pero bah! Aparece el prota y…! “


    El chico hacía caras raras, doblando las cejas y poniendo los ojos raros, sencillamente caras espantosas que tan solo fastidiaba al hombre. Parecía más bien un mocoso de cinco haciendo pucheros. El hombre hace rato que le veía con cara de ¿Ya terminaste?


    Y Jackson, el morenito amigo del menor solo alzaba el mentón mirando a todos como diciendo “Temanle que ese es mi amigo y su jefe” muy específico pero literalmente eso era lo que decía Jackson.


    —Jackson: Solo observa, él le está enseñando quien es el jefe aquí—le dijo con aire de todo poderoso a uno de los hombres que trabajaban para aquel que según era el jefe, el cual estaba al lado del moreno—


    El hombre con capucha ni caso le hizo, solo era un mocoso, podía desacerse de él si así lo quería. Otro tipo que vio con mala cara la presencia de ambos infantes caminó hacia adelante y se colocó aún lado del jefe diciéndole algo bajito.


    —Hombre: Veo que insiste en venir, ¿Desea que los saque de aquí?


    —Jefe: Esta bien, déjalos a que terminen, ya te he dicho que son divertidos estos mocosos, pero si no me gusta algo ya te avisaré que hacer—el hombre asintio—


    —Hombre: Si señor—y se retiró—


    —Erhan—despertó de su ensueño y alzó la mano en un grito—Ahhh! Aquí va mi baraja más poderosa para ti jefe! La última del juego y si gano…! Ya sabes cómo va el trato…!


    —Jefe: Si ganas morirás y como no quieres morir no vas a ganar—tranquilo dijo bebiendo una bebida fría de una lata que luego tiro, mientras en el fondo sus hombres reían por su comentario. Juntó sus mano así aguardando la última carta que le quedaba y que sabía con ella ganaría la partida—de cualquier modo son vagas las veces que ganas, mocoso, yo soy el jefe aquí.


    —Erhan: ¡Ahhh…! Bueno el jefe pero yo soy un poderoso mago…! ¡Y bueno digamos que soy el rey del juego de barajas-


    —Jefe: Ya has silencio y lanza la carta niño, no tengo todo el tiempo.


    —Erhan: ¡Ah..h! Si, jefe, como digas…!




    Mientras que otra parte por las calles de Villa Neoma…




    Cierto azabache con coleta alta estaba caminando con apresuro por las calles de Villa Neoma, mientras las personas caminaban de aquí para alla tranquilamente, el chico en cambio parecía preocupado. Buscaba intranquilamente con su mirada a sus dos tontos de sus mejores amigos.


    Ah.



    —Erick: Dijeron frente a la tienda Barthelo y puntual. Ya pasan de las 8…. Esos dos ¿A dónde se habrán—estaba de frente a la tienda con el teléfono en manos cuando se giró para seguir su caminó pero, chocó con alguien inesperadamente, cayendocele el teléfono en el proceso y tal parece que…el del otro chico también—¡hum!


    Ambos cayeron al suelo.


    —Johan: ¡Idiota! ¿¡Acaso no vez por dónde vas!?


    —Erick: Disculpa…


    El otro chico, quien iba en un tipo de patineta dobladiza usando un casco naranja y negro, aturdido por la caída tomó uno de los teléfono cuyos, justamente tenían el mismo forro y se montó en su patin y se fue rápido de allí….dejando a Erick quien en el suelo solo lo vio irse.


    —Erick: Si que tiene prisa—nego frustrado y se levantó tomando el teléfono—¡rayos!


    ¿A donde se habrían metido los estúpidos de sus dos amigos?



    .



    ¿Qué…? El hombre no podía creer lo que veía en la mesa, todo por lo que había apostado lo había perdido y todo contra un chico de ¿Qué? ¿10, 12 años? Sencillo, era un enano.


    —Erhan: ¡Jajajaja! Eso se le llama “Game over” jefecito, juego terminado en ingles por si no entiende—le dijo alzando las cejas, y siguió riendo mientras con emoción seguía recogiendo aquellas pacas de dinero, metiendo las en su bolso—¿Ya ve como se equivocó? En la vida siempre abra subidas y bajadas, un día estás en la cima y al día siguiente estás pegado de lleno al suelo, Sencillamente siguiendo el siclo natural, no siempre vamos a ganar, ¿no? La clave de todo es aceptar nuestras derrotas jefecito, así…nos aremos grande…


    Pero hablaba tratando de distraer al hombre mientras recogía todo, notandose la tención ahora, donde el jefe estaba serio, con una mano en su mentón, mirando neutro al chico y en vez en cuando aquellas cartas sobre mesa. Como tratando de analizar la situación, no era posible que hubiese perdido su dinero en un juego que siempre dominaba y que de la nada…ese mocoso…


    “Realmente obtuvo su As bajo la manga..? Hm”




    Ya los hombres alrededor con un par de miradas supieron que hacer, y lentamente comenzaron a cerrarse alrededor de ambos niños para evitar que salieran de allí.



    —Erhan: No soy ambicioso, menos un avaricioso, el dinero no me interesa, ¡bah! Por mi que se pierda del mundo, quizá así dejen de crecer el número de muertes, pero ¿sabe jefe? Somos hombres y como hombres hicimos un trato, ¿no?—ya recogido su bolso tras su espalda se acercó al jefe rodeando la mesa como si nada y en "confianza" palpó su hombro como si nada tensando a todos los hombres que trabajaban para él—


    —Jackson: ¡Jajaja! Sí amigo! Demuestra le su lugar! ¡JAJAJAJAJAJAJA! ¡Jajajajaj..! ¡Ja ja! Ja...ahh…—la risa fue muriendo entre sus labios, ¿como no? Se había percatado que lo comenzaban a rodear y muchos hombres miraban a Erhan. El objetivo—Ahhh…W-White…je.


    —Erhan: Jamás tuve un partido tan beneficioso y emocionante en mi vida como el de ahora , ¿Sabe jefe? Creo que lo amo.


    —Jefe: ¿Esa es una declaración?


    Y luego la risa sornora del insolente niño.


    —Erhan: ¡ Oh claro, una declaración de amor jefecito! Así como usted dice, ¡SIP! ¡Hmun!—asintió con sus manos ahora en su cintura, asintiendo furiosamente con un aire de tener todo bajo control—No sé como decirle esto pero siento…cosas cuando estoy cerca de usted, es como...un extraño escalofrío pasar por toda mi columna, es difícil de explicar ¿También lo sientes Jackson?


    Tenía los ojos cerrados diciendo esto, por lo que no vio como el pobre Jackson ya estaba siendo rodeado. El pobrecito tragaba fuerte y sudaba frío.


    —Jackson: Ah..h, ¡C-Creo que el escalofrío que estoy sintiendo ahora es muy diferente al tuyo amigo…!


    —Erhan: ¿Tú crees? Hummm, pues no sé, esto es así como cuando tienes diarrea…¡Hum!



    Lo tomaron con brusquedad de repente aprovechando que tenía los ojos cerrados diciendo estupideces, entre varios le quitaron el bolso y lo tiraron al suelo. Sintió el golpe en su cara.



    —Erhan: ¡O-Oigan..!


    —Jefe: Hablando tonterías otra vez no te salvara mocoso, ya les advertí que pasaría si llegaban a ganar, SI llegaban a jugar sucio.


    —Erhan: ¡Pero si no jugué sucio! Q-Quiza lo dice por mis manos, se dio de cuenta que no me las lave después de ir al baño. Seguro…


    —Jackson: ¿¡En serio White!? ¡Asco y me tocaste la cara! ¡Que ascoooo!—y de golpe se le pegó al hombre que tenía aún lado e hizo como si fuera un oso pegando la cara de su panza y que “limpiando”—


    El hombre casi le dio un paro cardíaco, Erhan solo puso cara de burla y risa.



    —Erhan: ¡Jajaja pero que exagerado…!


    —Jefe: ¿Se están burlando de nosotros, verdad? —poco a poco estaba perdiendo esa pequeñita pizca de tolerancia que le quedaba—


    —Erhan—negó rápido—No seño-


    —Jefe—le señaló callando lo cuando puso una pierna cerca a las suyas—Te conozco desde hace un año niño, eres un chiquillo tramposo que no hace más que meterse en cosas sucias y los desastres parecen salir de ti, ¿Te gusta esto? ¿Te gusta su color ah? ¿¡Su olor!?—sacando de su bolso una paca de billetes al decir esto último se lo lanzo a la cara. Erhan solo giró su rostro—¿Es lo que quieres?


    —Jackson: ¡Por supuesto que no! ¿¡P-Por qué cree eso de nosotros!? ¡Somos niños!¡No vinimos por su asqueroso dinero, vinimos a robarle su..!


    —Erhan:¡Jackson!—gritó al escuchar que casi suelta la sopa mirándole incrédulo. Jackson abrió sus ojos—


    —Jefe:A ver, esto es algo que ya estaba acordado entre ustedes? Venir aquí y solo “Oh, un juego de cartas jefe, todo o nada” fue estúpido, debo aceptar lo, fue lo más tonto que oí porque, por favor, ¿En serio? Dos mocosos desafiando me a….jajajaja, caray, tú, tu niño—señalo a Erhan con una extraña expresión—pediste hacer un trato, de hombre a hombre, WOW, esas palabras creo que fueron las que me dieron curiosidad de saber hasta donde llegarías, digo, siempre desde que has parado por aquí es solo para entretenernos, ¿No es así?—pregunto ahora globalmente a su grupito y alrededor de aquel puerto abandonado. Todos respondieron con un “Sii, ohh, yeahh” y cosas asi—sii, un buen chico debo aceptar, me agradas. Me ha controlado un poquito el mal genio en estos días su estúpido humor, solo un poco—su tono cambió a uno extraño, y se inclinó a su altura—has sido un buen bufón, enano, tienes potencial trabajando como payaso, de mago no tienes nada, pero si quieres iniciar con mímica o maniobras puedes apuntarte a los batos esos de la calle, adelante, no hay fila ni papeleos que llenar, es un trabajo sumamente humilde.


    Y las risas no se hicieron esperar por parte de todos, a tal punto que unos de ellos quien estaba cerca una caja de madera comenzó a golpearla por la risa que no aguantaba. El jefe sonrió soltando una risota también.


    —Erhan: ¡No se burle de la dignidad de un mago!


    Vaya que si eran entretenidos ¿ah?


    Erhan no decía nada, él seguía mirando hacia donde estaba Jackson como si nada, pero en realidad no lo veía a él, parecía ido. Jackson si estaba algo asustado por toda la situación, pensar el cómo salir de allí era la prioridad.


    —Erhan: No tiene nada de malo hacer dinero en las calles como ellos, muchos deberían seguir el ejemplo de quienes se esfuerzan de verdad.


    Entonces sus palabras dieron en un punto bajo hacia el jefe, quien paró de reír, Erhan tenía una mirada muy "concentrada" para el gusto del hombre, tomando lo que dijo como una ofensa.


    —Jefe—escuchó gran parte de su murmullo—¿Qué dijiste?




    -.




    Por otra parte Johan estaba en la pista de patinajes donde todo tipo de grupo de chicos y chicas se reunían a patinar. Mientras al fondo de él se veía a los jóvenes reir y disfrutar de sus superaciones de “trucos y récords” Johan tenía la mirada lejana y el seño fruncido.


    Después de los acontecimientos del día anterior él por más que lo intentó trató de distraer su mente, ya que al volver a despertar y verse solo en casa otra vez con Andrómeda, un sentimiento muy incómodo llenó todo su cuerpo. Desayunar sólo no era bonito, aunque lo hacía todos los días, pasearse por la casa solo y entrenar solo tampoco era agradable. Y por eso antes de que se diera de cuenta ya estaba aseado y arreglado, tomando su patín y las llaves de la casa para salir.


    Por primera vez sintió la necesidad de hacer algo "diferente".


    Claro que ahora no sabía qué diablos hacer. Total eso diferente al final lo llevo al lugar donde solía asistir todos los días para practicar con su patín.

    Vaya, no avanzaba para nada.


    —Johan: Hum—miro de reojos su pierna la cual estaba inquieta y molesto la movía como un maniático—¡Ya deja de moverte! ¡Deja de ser tan obvio que das pena…!


    —Chica: ¡Hey, Jameson! ¡Hola! ¿Te acuerdas de mí!? ¡Soy Liz, me siento atrás de ti..!


    —Johan: ¿Eh?—se giró y vio con terror como a lo lejos se acercaba toda sonriente una niña de su clase—Dios, es la patosa de cabellos de chicle, ¿¡Que hace aquí!?


    —Liz: ¡Sabía que vendrías a prácticar como todos los días! Jejeje, ¿Patinamos juntos?


    —Johan—en su lugar negó—Por supuesto que no. ¡Ni que estuviera loco!—y se giró preparando su patín con rapidez para largarse de allí, cuando torpemente lo hizo se montó para irse pero apenas avanzó un poco, una mano lo detuvo—¡hu!


    —Liz: ¡Jameson! Espera, no te…—al jalarlo con fuerza para detener lo, lo atrajo a ella haciendo le bajar del patín, la acción hizo que quedarán pegados y que sus caras quedarán súper cerca. Ella le miro hipnotizada ante por primera vez poder vez más de cerca los colores tan llamativos y fríos de los ojos del pequeño rubio, y él, bueno…parecía que en cualquier momento estallaría de la colera—Johan…


    La brisa sopló levemente en esos momentos, dándole al momento algo de pausa…


    .-


    Leintni aún en su lugar miraba las fotos aún en la tablet, con una cara de zombie, cuando en eso su estómago sonó dándole a entender que moría de hambre.


    —Leintni: Ahhh, tengo hambre—¿Cómo no? Eran las 8 y media—Si mi hermano estuviera aquí…ya me hubiera dicho para cocinar…


    Lo único en escucharse luego de aquel murmullo, fue el maullo del gato el cual hizo eco en aquel silencio.



    .-



    Cuando Johan reaccionó simplemente empujó a la niña y tomó con rapidez su patin para irse de allí.


    —Liz: Johan…¡J-Johan espera…! ¡Yo quería decirte que…! ¡Que yo…! ¡Que yo siento algo por..!


    —Johan: “Algo por mi”, lo sé, la típica frase aburrida y cursi de cualquier chica.—con molestia se detuvo en su camino—cuanto lo detesto.—y se giró—Liz, ¿no?


    —Liz: Si…


    —Johan:No eres la única que se me ha declarado, más bien ya hasta perdí la cuenta de cuántas ya lo han hecho—esto dejo fría a la niña—No quiero sonar arrogante con esto pero, es la verdad. ¿Ya te sientes triste? Pues lo siento pero creo que mejor es que vayas con tus amigas.


    —Liz—solo cerró sus manos con fuerza—No hare eso, porque Johan…por más que hayas recibido miles de confecciones de toda la escuela, ¡yo en cambio si estoy enamorada de ti! ¡Yo no soy como las demás! Quiero que me tomes en serio y no pienses que solo…es un tonto sentimiento de niños, por favor…yo realmente estoy súper enamorada de ti…solo te quiero a ti.


    —-Johan: ¿Quién rayos dice “súper enamorada?” eso es falso.


    Johan cerró sus manos con fuerza por lo incómodo que fue oír aquello. En serio ¿Por qué rayos seguía escuchandola?


    “¡Diablos! Esta chica ha dicho mas babosadas que lo que las demás niñas me hayan dicho en toda mi vida! ¡Que asco!”



    —Liz: Pensaba ir a…una cita contigo después de que te dijera lo que siento, aún si no aceptabas mis sentimientos…me gustaría en serio salir contigo, aunque fuese en pos de de amigos…


    —Johan: Mejor dicho, conocidos, porque ni te conozco.


    —Liz: ¡Yo soy quien se sienta detrás de ti y…!


    —Johan: ¡Pero no me interesas! No-te-co-noz-co! ¡No me gustas! !Ya tenlo claro! Déjame en paz y no te me acerques, ¡Nunca!


    El niño se giró ya rojo por tanta tensión, ignorando las miradas de los demás alrededor. Tal vez se pasó un poco…


    ¿O no?


    ¡Al diablo!


    —Johan: Esto me pasa por querer venir aquí, ¡Sabía que sería mala idea! Rayos, pero es que ese tonto de Freddy dijo esta mañanaque estaría aquí temprano, ¡ Y aún no llegan! ¿Qué tiene en la cabeza? ¿No se supone que estaría cuidando a esa niña de ojos raros? Hum, quizá deba llamar…—saco el teléfono y al prenderlo si notó que el fondo de

    pantalla de su móvil era distinto pero no le dio importancia y fue a contactos—que raro, el número no está….hum será que se volvió a borrar, este estúpido teléfono, tendré que comprar uno nuevo. –entonces marco un número, pero luego de segundos nadie contesto—¡Rayos! Lo tendrá apagado. Lo bueno es que aún me acuerdo de su otro número.—marco –la cosa es que conteste…


    Pero no se había percatado de la niña, Liz…con los ojos aún sin creer lo que le dijo el niño, aún lo veían ahora acercándose por detrás. Súper afectada por las duras palabras del rubio.


    Cuando de repente lo escucho hablar.


    —Johan: ¿Hum? Hola?


    Resulta ser que a quien acabó llamando fue…a Leint. Ella justo ahora estaba aún en su lugar viendo cosas en la tablet, cuando se tuvo que levantar de golpe al ver que por la tablet alguien llamaba. Contesto pero no reconoció la voz.


    —Leintni: ¿Hola? B-Buenos días, ¿Quién habla?


    —Johan: ¿Cómo que quién habla? ¿Tú quién eres? ¿ Y por qué usas el número de Freddy?


    —Leintni: Disculpe, ¿Es algún amigo del hermano mayor? Y-Yo solo estoy usando su tablet ya que él me lo dejó p-pero cuando regrese l-le diré que le llame de vuelta, ¿está bien? Jejeje, y d-disculpe las molestias…


    ¿Había dicho hermano mayor?


    —Johan: ¿Molestias? Espera…esa vocecita—se tenso al creer reconocerla.—¿Leintni… Roussh Lin?


    —Leintni: ¿Ah? —por alguna razón Johan notó como su tono de voz cambió a una de temor— Sabes quién soy…


    —Liz: ¿Leintni…Roussh Lin…? ¿Quién es?



    ¿Eh? Johan se desconcertó porque no esperaba ver a Liz allí detrás. Fruncío el ceño.



    —Johan: Hablamos luego Leint, nos vemos allá—avisó de lo mas normal con total seriedad que ni le permitió a la menor contestar a algo. Y cortó la llamada—


    Leint del otro lado solo se quedó sorprendida y confundida.


    —Leintni: ¿Vernos allá? Pero, ¿A dónde? ¿¡Habrá sido un desconocido y me conoce!? N-No…pero si mencionó al hermano mayor…no creo que…—" ¿¡Y si es en engaño Leint!? ¡Corres peligro!" —¡Ah! Y sabe que no hay nadie en casa y piensa venir por mí! ¡Ahhhh!


    Terminó siendo controlada por los nervios. Otra vez.



    [Fin de la II Parte]


    Jijiji, disculpen la demora, pero tuve inconvenientes....uff...

    Pero espero en verdad que hayan tenido un buen fin de semana. Saluditos Lovers !

    :)
     
  8.  
    KAMERIA

    KAMERIA " Si caes, levántate y vuelve a intentarlo"

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    Tales of the Last White Rouss
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    Fantasía
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    27
     
    Palabras:
    1972

    Hola! Bueno, esta parte es más cortito, solo pasaba para informar ;)


    .
    .

    Capítulo 07_ " Expresando Sentimientos I parte"

    Tales of The Last White Rouss

    Saga N° 0 : Hijos del Futuro



    [III Parte]

    .

    .

    .


    El hombre miro detallante a Erhan en negación.


    —Jefe: ¿Realmente creían poder robarme?


    —Erhan: No pensábamos hacerlo.


    —Jefe: Él lo acaba de decir mocoso, no soy tan tonto—señalo a Jackson con el dedo—


    —Erhan: Bah, dice estupideces cuando está asustado, ¿Verdad Kimberlin!?


    —Jackson: ¡S-Si, si..! ¡Lo hago…! ¿Eh? ¡Ey! ¡No me llames así!


    —Erhan: ¡Pero es tu apellido idiota!




    Iba a reír pero el hombre le calló.


    —Jefe: ¡Silencio los dos! ¡Son unos…! Unos mocosos tan ruidosos.—le señaló—escucha, Tienes potencial, a pesar de ser un asco en tus malos trucos, sabes sobornar y ganar la atención de cualquiera. Esto será otro trato que haré contigo de hombre a hombre.


    —Erhan:¿Otro? ¡Pero es que..!


    —Jefe: Sino…no saldrás de aquí…nunca más—con esto dicho calló al niño. Erhan abrió sus ojos sorprendido. El jefe solo le miro serio—Quiero que hagas lo mismo pero trabajando para mí, no tengo problema con tu edad, sirve para disimular entre las calles. Usa ese don tuyo trabajando para mí y te aseguro que está miseria que pensabas robarme no será ni el cuarto mínimo de la cantidad que ganarás. Jajaja, dinero fácil chico. Tendrás para comprar todo lo que quieras…


    —Jackson: ¿Qué!? ¿¡Q-Quiere que robemos..!?


    —Jefe: ¡Tu no! ¡El trabajo es para él! No me servirían de nada.


    —Jackson: ¡Ey!


    —Jefe: Lo quiero en mi equipo cuanto antes. Entonces, ¿Qué dices niño? No todos los días llega la gran oportunidad de tu vida.


    La respuesta no llego de inmediato, tampoco después de los 30 segundos. Erhan se estaba tomando su tiempo y Jackson al mirarle se sorprendió al ver su mirada brillante y pérdida en la nada.


    No, esa mirada no.


    —Jackson: ¡¿Eh?! ¿Acaso lo estás considerando?


    —Jéfe: —miro al niño irritado— Tu en serio, cierra la boca.



    Pero Erhan no dijo nada y en cambio negó para luego cambiar su gesto a uno más serio y pensativo, claro que el mayor lo notó, el jefe solo alzó las cejas remarcando le al chico el, ¿cuál era su respuesta?.


    —Jefe: ¿Y bien?


    —Erhan: Yo creo que—sonrió despacio y luego de lado, antes de mirarle a la cara—me quedaré con mi sueño de volverme un mago, gracias por su oferta pero ¡No gracias! Ahora suelte a mi amigo y a mí, ahora jefe, ¡Por favor! ¡Debemos irnos!—¿eh? Su rápida y rara respuesta sorprendio a más de uno y el jefe solo le miro como estudiándolo, ¿En serio esa fue su respuesta?—¿Siiii? Ya le dije que no me interesa el dinero.


    —Jefe: Estás cometiendo un error chico…


    —Erhan: No lo creo, no tengo el talento que usted dice, soy inútil para lo que pide, pero podemos hacer otro trato…usted se queda con el dinero que le gané y el mío, no importa…a cambio de…


    —Jefe: ¿A cambio de…?


    Otra vez la tención. Y es que lo que mantenía a Erhan y Jackson vivos aún después de asistir tantas veces a ese lugar llenos de delincuentes es porque al jefe le había llamado la atención la sutil manera de ser del azabache. Lleno de energía y con ideas locas, era un simple niño pero ese enano tenía una mente tan brillante que siempre sabía cómo entretener a su grupo y a como librarse de sus "amenazas". Y ahora quería que esa mente brillante trabajará para él.


    Erhan le dio una mirada rápida a Jackson quien asintió entendiendo qué debían hacer.


    —Erhan: ¡A cambio de…un abrazo..!


    —Jefe: ¿Qué?¡...hum!


    —Jackson: ¡Aaah! ¡Él dijo abrazo, así que abrázameeeeee!


    Jackson se volvió loco brincándole al pobre hombre a su lado quien ya le tenía miedo por sí, lo tumbó casi asfixiando le. Erhan hizo lo mismo “y que” abrazando al jefe. Éste se tenso.


    —Erhan: ¿Seguro no recibe afecto desde hace mucho, neh, jefe?—se burló—


    —Jefe: ¡Ya suéltame Tu, mocoso….! ¡Quita tus asquerosas manos de mi…! ¡Demonios…! ¿¡Es una broma!? Idiotas quiten me a ese chiquillo, ¡Ahora mismo!


    Y rápidamente unos tres hombres fueron hacia su jefe para quitarle al niño pero Erhan viendo esto se puso rápido de pie y solo esquivó a todos los hombres aquellos, uno de ellos se fue de largo cayéndole encima al jefe..


    Erhan silbó de repente, como en una señal que solo Jackson entendió y se levantó para luego salir corriendo por donde su amigo ahora se había adelantado.


    Cruzaron por entre muchas cajas viéndose al fondo como en su camino las tiraba en el camino, camino por donde un gran número de hombres le seguían.


    —Hombre: ¡Malditos niños…ya verán!


    —Jefe: ¡Vayan y saquenlo de aquí, ya!


    —Erhan: ¡Ni que pensaramos volver otra vez!—dijo aun corriendo—


    —Jackson: ¡Fue grandioso hermano! ¡Ja! Pero ¿Tomaste la licencia?


    —Erhan: Facilito Bro, pan comido, ¡Ahora si podremos ser parte de…! ¡OH MY GOD!


    Sus voz murió por el susto de ver a un hombre aparecer frente a ellos, tanta fue la impresión que ambos acabaron abrazados como monitos.


    —Hombre: ¡Ustedes…no saldrán de aquí!—tenía en manos un machete—


    Jackson tragó duro y Erhan puso cara de terror.


    —Erhan: Seguro —tragó fuerte—¡Hey! Dejamos el dinero alla! ¡No nos trajimos nada con nosotros…! ¿Por qué nos quieren ahora sí tu jefe fue claro en lo que quería, no? Si yo ganaba me mataría, ¿Sabes porque dijo eso? ¿Sabes porqué?


    —Jackson: ¡Bro, los malos vienen…!


    —Hombre: Bueno, no lo sé.


    Jackson abrió los ojos como platos al ver que el tipo cayó bajo las palabras de su amigo.


    —Erhan: Por dinero mi amigo, lo hizo por dinero, uhh, ¿Sucio, no?—el hombre cayendo en su juego asintió—pero mira como él juega con los demás, es un jefe muy tramposo y manipulador, ese era lo que pasaría si ganaba, PERO aunque gane nunca me traje el dinero, ¡Mírame estoy limpio! ¿Acaso vez que traigo mi mochila conmigo?


    —Hombre: No-


    —Erhan: ¡No! ¡Por supuesto que no! ¡ Ese jefe tramposo se quedó con mi mochila! ¡Y se supone que empezaré la escuela dentro de tres semanas! ¿Cómo iré sin mi mochila!?—el hombre estaba realmente creyéndole—deberé gastar de mis ahorros y comprar uno nuevo, cuando ese dinero principalmente era para pagar la operación de mi abuela…mi abuela que en paz descanse…—hizo como que lloraba. El hombre estaba cayendo cada vez más—bueno aún no, no la matemos aún!


    El hombre ya tenía el arma abajo y mirándole preocupado. Jackson también se había tragado lo de la abuela y Erhan solo se calmó. Haciendo como si se secara unas lágrimas.


    —Erhan: Ok, no más llanto. ¿Sabes por qué los mandó a todos a buscarnos mientras él se quedaba atrás?


    —Hombre: No-


    —Erhan: ¡Porque piensa quedarse con todo el dinero, grandote! ¡Esa es la verdad! Y mientras ustedes pierden el tiempo con nosotros él se llevará todo! ¿Por qué crees que estamos en este puerto? ¡Todo estaba planeado! Sabía que le ganaría y que luego huiriamos cuando yo le ganara, es más el se dejó ganar, yo vi que hizo trampa.


    —Hombre: ¿El jefe hizo trampa?


    —Jackson: ¡Bro, ahí vienen!


    Y ya era porque a lo lejos más de 5 hombres frenaron su carrera para cruzar por ese camino y correr haciaa ellos.


    —Jackson: ¡Oh hermano, apúrate!


    —Erhan: ¡Si, el jefe es un tramposo! ¡Pero escucha! Si nos ayudas a salir de aquí y no permites que esos de atrás nos agarren te aseguro que no nos verán más por aquí, es más, ¡Te pagaré por esto! En serio, mi familia es de la realeza! Te nombraré mi chófer personal si nos dejas ir!


    —Hombre: ¿En serio? ¿No es mentira?


    —Jackson/Erhan—ambos ya estaban al límite—¡No! ¡Ya sacamos de aquí!


    El hombre había sido manipulado una vez más pero está vez por un niño. Lo peor de todo es que se tragó el cuento. Al final si accedió.


    —Hombre: Bien. Solo corran hasta el final, ahí conseguirán un camión azul de carga, aún lado hay un auto negro entren y quédense allí hasta que los alcance.


    —Jackson: Ahh, ¿Es en serio? Podemos confiar en ti?


    —Erhan: ¡Ya Jackson! ¿Qué si podemos confiar en él o no? ni qué tuvieramos más opciones, ¡Vamos!—lo jalo y se hecho a correr—no nos traiciones grandulón! Sino no habrá trato!


    Hum. El hombre que no aparentaba tener más de 23 años, de cabellos negros y ojos marrones, algo delgado y vestido como un pordiosero. Tomando su arma de regreso se giró a enfrentar a los hombres, con tal de evitar a que avanzaran.


    Todos de inmediato pararon mirándole serios y amenazantes.


    —Hombre 2: Klay, apartarte.


    El jefe por otro lado dejaba el bolso aún lado, donde el niño había guardado su dinero, y sentándose en su silla otra vez, relajado con la mesa en frente con las barajas regadas, metió su mano en su chaleco buscando un dulce, o algo que mascar…el caso que encontró un caramelo pero con este un papelito naranja. Llamó su atención por lo curioso del papel.


    Extrañado lo fue abriendo y solo consiguió una nota…


    “Gracias. Game over”
    y abajito dibujando había un tipo de collar…era su Carnel.


    No necesito mucho para entender el mensaje.


    Como loco se puso a buscar aquello en sus bolsillos, en su chaqueta pero nada….ni en su cuello…¿Acaso ese enano..?



    —Jefe: ¡No, no…!



    Claro, ahora estaba más claro para él. ¡Obvio el niño no querría el dinero sino…!




    —Erhan: Jajaja!—el niño por su parte celebraba su logro, con el Carnel en manos lo besó, mirándolo con alegría—¡Hasta que estás en nuestras manos, bebé!


    Y un ¡Booom! Sonoro se escucho de repente retumbando en todo el lugar, causando el desconcierto del jefe. Eso fue casi en la entrada.


    El hombre conque habló Erhan se había encargado de estallar el lugar, y justo ahora solo se le veía correr esquivando los escombros que comenzaban a caer de lo que una vez fue la fortaleza de madera que había estado construido sobre ellos por años.


    Encontrando al fin la vista hacia la entrada donde vio estacionarse de repente un auto negro.


    En volantes con total gracia estaba el niño con los lentes de sol en la cabeza, cuyo con una gran sonrisa solo le vio acercarse.


    —Erhan: ¡Sí que sabes cómo estallar cosas, ah! ¡Me gusta! Cuando trabajes para mí me gustaría que lo hicieras, ¿podrías hacerlo? Ah?


    —Klay—algo cansado se detuvo respirando agitado—¿El que?


    —Erhan:¡Pues..!—otra explosión, causando que el fuego creciera más—¡Creo que es mejor que ya te subas…! ¡Debemos salir cuanto antes!


    —Klay—asintió y solo abrió, empujándo al niño para el tomar la adelantera—


    —Erhan: ¡Ey¡, ¿Qué haces!?


    —Klay: ¡No tienes la edad y tampoco la licencia! Y si voy a trabajar para ti, al menos debo pasar la prueba—hizo sonar el motor. Erhan a diferencia de Jackson quien estaba con la boca abierta, el por su parte sonrió asintiendo todo encantado con la idea—


    —Erhan: ¡S-Si amigo, adelante…! Jajajaja!


    Y así fue como el auto arrancó y salieron de allí lo más rápido que un auto lo haría, oyéndose apenas el grito de emoción de parte de Erhan.


    —Jackson: ¡Ahhhh! ¡Yo no puedo estar haciendo estoooo…! ¡Erhan, Erick nos va a matar!


    —Erhan: ¿De qué hablas? ¿Por qué dices que él..?- Oh, oh no… lo olvidé, ¡Erick!


    Sip, olvidó algo importante y sin duda su amigo de coleta lo mataría.


    .-


    Resulta ser que el mencionado estaba justo ahora frente al mismo lugar, pero ahora con una cara de molestia y sus brazos cruzados.


    “Ese par, ¿¡A dónde se metieron!!?”




    [Fin de la III Parte]
     

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