SS: Una Nueva Generación Dorada (Saint Seiya)

Tema en 'Fanfics Abandonados de Temática Libre de Anime' iniciado por Gokuikki, 14 Diciembre 2010.

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    Gokuikki

    Gokuikki Iniciado

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    SS: Una Nueva Generación Dorada (Saint Seiya)
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    Hola a todos. Aquí les traigo el primer capítulo de mi primer fic, basado en el manga/anime saint seiya. Este relato tomará lugar en las futuras y definitivas guerras santas. En una era en la cual Atena no se ha manifestado y los caballeros dorados se encuentran sin Dios frente a una deidad.
    Sin más preámbulos aquí los primeros dos capítulos.

    Capítulo 1:

    Llegada / Un nuevo guerrero

    Ahí adelante estaba, se alzaba majestuoso y una sensación de impaciencia y temor envolvía al caballero.
    Se trataba del Santuario.
    Fikre se dirigía hacia allí para ponerse a las órdenes de Atena, ya que había recibido el derecho de portar la armadura dorada poco tiempo antes. A cada paso sentía como su corazón latía más a prisa presa de la ansiedad.
    El clima parecía agobiarlo a pesar que se encontraban en primavera y el clima era mucho más gentil que el del lugar que había sido su hogar los últimos 6 años.
    Llegó a la entrada donde 2 escoltas estaban vigilándola:

    _ ¿Qué quieres?_ Ladró el más joven.
    _ Soy Fikre el nuevo caballero a las órdenes de Atena _ respondió enojado.

    Los 2 miraban con desconfianza dudando si era quien decía ser.

    _ Déjenlo pasar_ dijo alguien detrás del caballero _ Acaso no sienten su cosmos es sin dudas un caballero.
    Fikre se dio vuelta para encontrarse con aquella persona. Debía tener unos 18 años como máximo. Tenía el pelo castaño y corto. Era de estatura media-baja pero su postura y miraba demostraban que era alguien a quien no había que tomar a la ligera.
    Los guardias hicieron una reverencia y los dejaron pasar.
    _ ¿Quién eres?_ Preguntó Fikre intrigado.
    _ Arietis caballero protector de la casa de Aries_ Respondió.
    _ ¿También eres el reparador de las armaduras como tu antecesor?

    Arietis lanzó a Fikre una mirada de rabia
    _ ¿Por qué todos preguntan eso? No, no reparo armaduras_ Dijo con fastidio_ ¿Y tú qué casa protegerás?_ Preguntó cambiando de tema
    _ Yo soy Fikre futuro protector de la casa de … _
    _ ¡Arietis Arietis ¡_ llamó un guardia. _Lo solicitan inmediatamente de la casa de Aries_
    _Está bien tu escolta a Fikre hasta la sala del patriarca, suerte caballero._ Y partió hacia su casa dejando a los 2 hombres atrás.
    _Sígueme_ gruñó el guardia
    _ ¿Qué les pasa a todos aquí que están tan tensos?_ Pensó Fikre.

    Tomaron rumbo a la sala del patriarca, era la obligación de los nuevos caballeros encontrarse con él cuando llegaban al santuario, ahora subían por un camino cubierto por laderas, cuando de golpe una máscara calló de la cumbre de la ladera, instintivamente Fikre miró hacia arriba y ahí estaba uno de los caballeros femeninos.
    Antes de que tuviera tiempo de verle la cara ella se la cubrió dejando solo visibles sus ojos. Fikre quedó paralizado ante esos ojos azules que parecían hipnotizarlo con su mirada, él nunca había visto unos tan hermosos en su vida y no podía dejar de admirarlos.

    _ ¿Podría alcanzarme mi máscara caballero o acaso debo arriesgarme a que me vea la cara y tener que matarlo?_ Dijo en tono amable
    _ Eh… Sí, toma_ Dijo Fikre saliendo de la hipnosis en la que lo había dejado la presencia de esa mujer. Y le alcanzó la máscara.
    _Aunque siempre queda la segunda opción supongo_ agregó.
    _ Mmmm no, creo que me quedo con la primera_ dijo con una mueca.
    _ ¿Estás segura? Yo soy un caballero dorado así que no creo que te convenga enfrentarme…
    _ No te creas pienso que te podrías llevar una sorpresa… por cierto soy Tegmine ¿Tu quién eres? Me gustaría saber el nombre de mi próxima víctima._
    _ Soy Fikre de…
    _ Apúrate caballero el patriarca no tiene todo el día_ dijo el guardia
    _Bueno me llaman, adiós Tegmine _ se despidió el caballero y siguió su rumbo.
    _La mujer observó como el caballero se alejaba y se preguntaba acerca de ese hombre, hacia más de un año que no llegaba ningún caballero nuevo y las cosas estaban bastantes tranquilas pero hacía 3 meses habían empezado a llamar a todos los guerreros a disposición y cuando había querido interrogar a alguien al respecto solo había conseguido respuestas evasivas. Cuando miró al horizonte la figura del caballero de oro era casi imperceptible.

    En el camino Fikre solo podía pensar en su encuentro con aquella dama ¿Quién sería? Ni siquiera se percató cuando pasó por la casa que defendería en un futuro. Solo cuando llegaron al final del camino volvió a la realidad cuando vio algo que llamó su atención.

    Allí adelante en la entrada de la sala del patriarca habían 5 estatuas de 5 caballeros pero no se trataban de ninguno de los legendarios caballeros dorados. No, definitivamente esas armaduras tenían que ser de menor categoría, lucían como armaduras de bronce.
    Se acercó a las estatuas para verlas detenidamente, no había inscripción alguna que denotara quienes habían sido esos jóvenes. Bueno no era extraño ya que muchos secretos se mantenían desde el periodo de la última llegada de Atena y la verdadera historia era desconocida para la mayoría de los caballeros.
    Finalmente llegaron a la sala del Patriarca.

    _ Hasta aquí llego yo allí adentro está el patriarca_ y sin decir más se retiro.

    El pasillo estaba adornado de forma majestuosa, columnas hechas de piedra ubicadas a los lados sostenían los altos techos, las ventanas estaban erradas para evitar el paso del sol dándole al lugar un aspecto lúgubre. Al final del pasillo estaba el salón del Patriarca.
    El caballero llegó a la entrada del salón, sus pasos retumbaban en el silencio aumentando su nerviosismo.
    Cuando se acercó a la puerta 2 guardias la abrieron dándole paso.
    El salón era grandioso y uno de los lugares más majestuosos que existían. Adentro se repetía el padrón de las columnas solo que estas estaban adornadas finamente con decoraciones doradas.
    Más adelante estaba el trono del Patriarca que como no podía ser de otra forma estaba hecho completamente de oro, con almohadones varios para hacer de este un lugar confortable y no solo un adorno. Aunque este se encontraba vacío…

    Adentro no había nadie el guerrero estaba desconcertado se suponía que tendría que recibir su armadura y no es que esperara una fiesta pero era su primer día y ni siquiera estaba el Patriarca o alguien para recibirlo.
    De pronto alguien irrumpió era uno de los guardias que lo habían interrogado a su llegada.

    _ Traigo un mensaje del Patriarca, se excusa por no poder estar aquí y me mandó a informarle que su armadura está esperándolo en la casa_
    _ Muchas gracias iré para allá envíele mis saludos_ acto seguido partió velozmente a buscar su armadura que a esa altura era lo único que le importaba.

    Ni bien salió el sol castigó sus ojos marrones, lo que sucedió por haber pasado de un lugar casi oscuro al exterior donde no había una sola nube en el horizonte.
    Recorrió rápidamente el camino de vuelta, el sol golpeaba contra su cabello que le llegaba a los hombros

    Finalmente llegó entró en la que a partir de ahora sería su casa y entonces la vio, más adelante se encontraba la armadura dorada, se acercó con impaciencia y por eso no vio venir el golpe…
     
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    Quelconque

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    Virgo
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    Por favor, separa los capítulos en dos mensajes diferentes para llevar un mejor control y seguimiento de la discusión.
     
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    Winryshooshichan

    Winryshooshichan Iniciado

    Aries
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    ...Ya sabras que me gusta...
    Me parece interesante la trama del fic. Escribís muy bien para ser el primer fanfic, yo en cambio cuando empece a escribir era un desastre xD, lo sigo siendo pero en menor escala xD.
    Y nada como ya te dijeron separa los capitulos...
    Beso...
    Nos vemos...
    Winryshooshichan -¡Naci zorra porque gatos hay muchos!-
    (mal esa frase es re o///o xD)
     
  4.  
    Gokuikki

    Gokuikki Iniciado

    Tauro
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    bueno comenzaré a publicarlos separados. Ahora estos dos la verdad que ni idea como separarlos para que quede uno y luego el otro XD.

    Gracias por la lectura
     
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    Quelconque

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    Puedes borrar el segundo capítulo y publicarlo enseguida después de los comentarios. No es tan complicado como con otros que ya van bien avanzados :)
     
  6.  
    Gokuikki

    Gokuikki Iniciado

    Tauro
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    Bueno editado para separar los capítulos XD

    Capítulo 2

    Gran embestida / La primera batalla

    En las afueras del Santuario:

    El guardia corría por el camino que conducía hacia las afueras del santuario. Le había sido ordenado que comunicara inmediatamente cuando el nuevo guerrero se dirigiera a buscar la armadura, el sol golpeaba en su cabeza y el calor le hacía notar que el verano estaba próximo. Finalmente llegó al final del camino donde se encontraba el Patriarca con su mirada puesta en el horizonte.
    Aquel lugar era hermoso y estaba prohibido para todo humano excepto para él y los caballeros que considerara dignos. Se trataba de un majestuoso e inmenso jardín donde se podían encontrar las más exóticas y hermosas flores, era un lugar comparable con los míticos jardines de Babilonia y contaba incluso con un lago en el centro que lo cruzaba transversalmente. Se decía que este había sido creado por Atena luego de las guerras santas pero nadie sabía con certeza su verdadero origen. Éste lugar era el que elegía habitualmente el Patriarca para meditar muy distinto a aquella sala fría y oscura del santuario.
    El guardia llegó al límite entre el santuario y el jardín, este no tenía guardias ya que todos sabían muy bien cual era el castigo por ingresar a sin permiso.

    _Señor Patriarca _llamó.
    _ ¿El mensaje fue enviado?_ replicó el Patriarca.
    _ Sí mi señor, el caballero partió a buscar su armadura._
    _ Gracias, puede retirarse.

    Vio como se alejaba el guardia y volvió a sus pensamientos, esos días tenía muchos asuntos importantes de que ocuparse. Pero no tuvo mucho tiempo para pensar porque alguien llegó, se trataba de Arietis.

    _ Adelante caballero sabes que tu y los demás dorados tienen permiso de ingresar.
    _ Mis saludos gran señor_ contestó el ariano e hizo una reverencia antes de entrar. El clima en el Jardín era totalmente distinto. Efecto del poder místico que poseía, la persona que entraba siempre sentía la temperatura que le era agradable.

    _ Me enteré que estuviste con el nuevo caballero, Fikre.
    _ Si mi señor compartí el camino un momento con él ¿Qué opina de este nuevo guerrero?
    _ Tengo mis dudas, su maestro dijo que todavía no domina a voluntad el séptimo sentido, pero necesitamos todos los caballeros que tengamos a disposición. Dejaré que la armadura decida si es apto para portarla o no.
    _ Espero que lo logré_ replico Arietis_ si bien caballeros de bronce y plata abundan, no somos muchos los dorados y en caso de una nueva guerra santa tenemos pocas probabilidades de vencer.
    _ Ten fe caballero, los guerreros aparecerán cuando se los necesite, y si no nosotros daremos batalla hasta el final, nadie podrá vencer al Santuario.

    De vuelta en la casa.

    Fikre recibió el golpe en su rostro, y cayo pesadamente varios metros más adelante. Con su orgullo herido se levantó para mirar a su agresor.
    Se trataba de un guerrero, no llevaba puesta armadura alguna, pero su presencia infundía temor. Medía más de 2 metros y su espalda era tan grande como la entrada misma, el sol que entraba por la puerta brillaba sobre su calva cabeza y sus ojos oscuros estaban centrados los del caballero.

    _ ¿Quién eres? ¿Y qué haces en mi casa? Identifíca…
    Antes que termine la frase un nuevo golpe cayo sobre el estómago de Fikre, quien
    quedó de rodillas, antes de poder levantarse un nuevo golpe cayó sobre su nuca. Su cara estaba contra el piso, de su boca manaba sangre y se sentía al borde del desmayo.

    _¿Qué sucede caballero? ¿Ya te vas a desmallar? Vamos o acaso esto es lo mejor que puede dar un caballero de Atena.
    Con una mano levantó al caballero del piso, lo tomo con sus dos brazos y comenzó a ahorcarlo, Fikre no podía respirar y segundo a segundo sentía como su cosmos se apagaba.
    _No, no puedo morir así_ pensó. Y concentrando todo su cosmos asestó una patada en la garganta del misterioso guerrero. Quien soltó al caballero y retrocedió tosiendo.
    _ Yo soy Fikre caballero de Atena, no se quien sea usted invasor pero su ofensa no será perdonada._
    Encendió su cosmos y preparó su ataque, aquel que fue el primero en dominar.

    _GRAN EMBESTIDA_ el caballero atacó con todas sus fuerzas, el invasor no se movió y se preparó a detener el ataque. El golpe causó una nube de polvo que cubrió la escena.

    _ Es imposible _ dijo lleno de terror Fikre.

    _ jajaja ese en tu mejor ataque_. El golpe de había sido detenido con ambas manos por el misterioso guerrero y ahora sujetaba con ambas manos al caballero de Atena. Comenzó a golpear la cabeza del caballero con cabezazos, hasta que empezó a manar sangre del párpado de Fikre.
    _Nunca me vencerás si no despiertas tu séptimo sentido_ así debe ser un ataque.
    _EXPLOSIÓN FUGAZ_ Ambos caballeros se elevaron por los aires y en el punto más alto del salto una explosión de energía salió de los brazos del atacante arrojando contra el suelo a Fikre. Varios pedazos del piso se partieron y pedazos volaron por el aire al sentir el impacto del cuerpo contra el suelo.
    Con pocas fuerzas en su cuerpo consiguió reincorporarse.

    _ Trata de usar ese ataque nuevamente_ desafió el joven.
    _ Está bien, si lo que deseas es morir, te lo concederé_
    _EXPLOSIÓN FUGAZ_. Atacó acercándose a Fikre quien no se movió, cuando estaba apunto de sujetarlo nuevamente, el caballero contraatacó.
    _GRAN EMBESTIDA._El puño de Fikre golpeó el estómago del invasor. Quien retrocedió varios metros por el golpe.
    _Eres muy lento_ dijo el joven con una sonrisa_ no llegas a la velocidad de la luz y para realizar tu ataque necesitas sujetar a tu rival, en ese momento tu cuerpo queda expuesto por eso nunca podrás ganarme.
    _ ¿Eso crees? Tu ataque no me hirió, necesitaras más poder para vencerme, atácame de nuevo y te demostraré que no puedes ganarme yo no me defenderé.
    _ ¿Qué planea?_ Pensó Fikre_ No puedo dudar ahora me está dando una oportunidad de ataque y la aprovecharé. GRAN EMBESTIDA_

    Nuevamente impactó el estómago del misterioso guerrero, pero esta vez éste resistió el golpe sin retroceder y agarró al joven con sus dos brazos. Una sonrisa se dibujo en la cara del guerrero y le dijo:
    _ Podrás ser muy rápido pero caíste en mi trampa, yo puedo resistir cualquier ataque, ahora muere EXPLOSIÓN FUGAZ._

    Esta vez el impacto fue mayor, esta vez lo arrojo contra una de las columnas que quedó agrietada por el impacto.
    Un charco de sangre se formó alrededor de su cuerpo. Su cuerpo estaba inmóvil y solo se sentía su respiración cada vez más débil.
    _Bueno parece que ya no puedes levantarte creo que no tiene sentido seguir la batalla te dejaré aquí para que mueras viendo la armadura que nunca pudiste tener_ El gigante comenzó a alejarse.

    _Tengo que hacerlo tengo que despertar mi séptimo sentido, debo dejar atrás lo que sucedió ese día_ pensó Fikre. De repente oyó una voz en su cabeza.

    _ Levántate caballero, no es momento de rendirte acaso quieres morir en tu primera batalla, quieres morir antes de vestir la armadura dorada, quieres morir antes de ver a Atena.
    _ M… Maestro no puedo levantarme mi cuerpo no me responde, y no logro despertar mi séptimo sentido.
    _ Deja de decir tonterías sabes que tienes el poder en tu interior ahora levántate y pelea.

    Un cosmos inmenso invadió la sala, el invasor detuvo sus pasos.
    _ No puede ser si hace unos segundos estaba moribundo y recibió mi ataque más poderoso sin usar armadura_

    En el Jardín Sagrado

    _ ¿Qué es ese cosmos?_ dijo sorprendido Arietis.
    _ Parece que finalmente Fikre despertó su séptimo sentido tal vez merezca la armadura después de todo_ dijo el Patriarca.

    De vuelta en la batalla.

    _ Soy Fikre guardián de esta casa y te dije que no pasarías sin pagar por tu ofensa, arde cosmos_ Su poder siguió elevándose. _ Recibe mi ataque_

    _GRAN EMBESTIDA_

    Esta vez el invasor no pudo hacer nada para frenar el golpe que impactó en su pecho y lo elevó varios metros quedando tendido en el piso casi muerto.

    _Ahora morirás producto de tu ofensa_ se preparo para darle el golpe de gracia y acabar con el sujeto.
    _Alto_ Gritó alguien saliendo de las sombras.
     
  7.  
    Nejiki

    Nejiki Iniciado

    Piscis
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    bueno primer post en este foro, en este subtema y en este fanfic para ser tu primer fanfic esta bien pero para que vllas mirando que errores tienes pues te dire lo que a mi parecer le falta a este escrito

    Te falta mas descripción de escenarios, el cambio de estos, el tiempo, el lugar, hacer sentir al lector como si estuviera allí.

    - ahi errores de acentuacion
    - de Espacio delante de signos de puntuación
    - Falta un signo de interrogación

    pero bueno son cosas que se van mejorando con el tiempo, la trama por su parte, esta interesante y me agrada

    espero ver mas episodios tuyo y sin mas que decir os dejo
     
  8.  
    Gokuikki

    Gokuikki Iniciado

    Tauro
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    Si, estos primeros capítulos poseen alugnos errores seuro al ser los primeros pero mi idea de publicarlo tal cual lo escribí es también para que se vea la evolución como escritor.
    Bueno las descripciones siempre me costaron, en cuanto a lugares porque en emociones no se me hace difícil, pero localizaciones sí, me dan más de un dolor de cabeza.
    Gracias por los comentarios.
     
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  9.  
    Gokuikki

    Gokuikki Iniciado

    Tauro
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    Capítulo 3

    Memorias de Fuego y Hielo / Revelaciones

    -Alto él es mi padre no lo mates-. Dijo la persona saliendo de las sombras.

    Se trataba de un caballero dorado. Su cara estaba protegida por una máscara. Tenía largos cabellos y no era muy alto, le llegaba a la altura de los ojos a Fikre.

    - Soy Asellus de Cáncer y aquel hombre es mi padre. Solo te estaba poniendo a prueba para saber si tenías el poder para convertirte en caballero dorado, es una prueba que todos tienen que pasar. Tu poder es muy grande si mi cosmos no lo hubiera protegido estaría muerto en este instante-.

    En ese momento entraron 4 guardias con una camilla para llevar al guerrero al hospital.
    - ¿Estarás bien padre?-
    - Si. No te preocupes por mí. Voy a estar bien. Ahora ve a explicarle a Fikre hijo mío.-
    - Esta bien padre yo me encargo-.

    Los guardias se retiraron dejando solos a los dos caballeros.

    - Supongo que pase la prueba entonces- dijo Fikre.
    - Sí, pero solo queda saber si la armadura te acepta. Pero no te la pondrás aquí deberás llevarla hasta la sala del Patriarca donde la armadura se encargará de juzgarte-.
    - Pero tengo una pregunta para ti caballero- agregó Asellus- ¿Por qué tardaste tanto en despertar tu séptimo sentido?-
    - Todavía no lo controlo, larga historia.- Respondió Fikre.
    - Puedes contarme se supone que entre caballeros tenemos que ser capaces de confiar unos en los otros-.

    Fikre no sabía porque pero algo en Asellus le despertaba confianza.

    - Está bien esto fue lo que sucedió: -

    Dos años atrás (Desierto del Fuego y del Hielo)

    - Fikre, Fikre despierta es hora de entrenar, despiértate o el maestro va a venir a hacerlo en mi lugar y ya recuerdas lo que pasó la última vez - dijo sonriendo.
    - Está bien Elisea prefiero tu dulce voz antes que terminar despertándome colgado de un cactus como la última vez.-

    Ambos rieron y el caballero miro nuevamente a la dama. Sus cabellos dorados brillaban bajo el sofocante sol del desierto.
    Se habían conocido hacía 4 años, cuando ambos fueron enviados a la tutoría del maestro y los primeros años se odiaron ya que competían constantemente por el liderazgo. Pero las dificultades que afrontaron los obligaron a unirse hasta que un año atrás se convirtieron en amantes y desde ese momento se habían protegido uno al otro.
    Doce caballeros habían llegado a ese lugar del cual se decía que era el más duro de entrenamiento sobre la Tierra. Las temperaturas fluctuaban desde los 50 grados centígrados de día hasta los 50 grados bajo cero por las noches. Uno a uno fueron cayendo los caballeros debido a las bajas temperaturas nocturnas sumadas al duro entrenamiento hasta que solo quedaron ellos dos.
    Una noche Elisea estuvo a punto de morir congelada pero Fikre la encontró y uniendo sus cuerpos la calentó usando su cosmos. A partir de ese día no se volvieron a separar y por las noches dormían juntos usando sus cosmos para evitar congelarse.

    -¡Fikre, Elisea vengan pronto es hora de comenzar!- dijo el maestro.

    El sol golpeaba contra sus cabezas, la transpiración corría por sus cuerpos mientras realizaban los ejercicios que les ordenaban.
    Al cabo de dos horas el maestro detuvo los ejercicios y les ordenó que se acercaran. Había llegado la hora del combate.
    Hacía meses que no combatían uno contra el otro y desde entonces el progreso de ambos había sido notable y ahora rozaban el cosmos definitivo, el séptimo sentido.

    - ¡Comiencen!- ordenó.

    La batalla comenzó y la pelea estaba emparejada, aunque ninguno estaba usando todo su poder.

    - Basta de juegos usen todo su poder de una vez por todas, eleven su cosmos.-
    - De acuerdo- dijeron al unísono y comenzaron a preparar la técnica que les había enseñado su maestro. El Gran Cuerno.

    Elevaron su cosmos y atacaron, pero algo que el maestro no había previsto sucedió. En el momento de lanzar el ataque Fikre alcanzó el séptimo sentido a diferencia de Elisea.

    _ Parece que gané _ dijo sonriendo Fikre, pero se dio cuenta que el cosmos de Elisea había desaparecido y ella no respondía.
    Volteó para encontrarse con el cuerpo de Elisea destruido por su ataque.
    _No, ¡NO! _Gritó Fikre entre lágrimas al tomar entre sus brazos el cuerpo sin vida de su amada.
    _ ¡ELISEA! _ su grito desgarrador hizo eco en el indiferente desierto mientras el maestro lo alejaba del cuerpo sin vida de la joven.

    Presente

    Asellus tenía un nudo en su garganta, se había quedado sin palabras ante la dramática revelación que había hecho el caballero y no encontraba las palabras adecuadas que decirle. Por fortuna para él fue el Fikre el que habló

    _ Asellus ¿Cuál es la razón por la que usas esa máscara para cubrir tu rostro?_
    _ Una quemadura que deformó mi rostro en una batalla contra un caballero ígneo, desde ese entonces uso esta máscara para cubrir mis cicatrices_ respondió.
    _ Tendrías que dejar de usar esa máscara, las cicatrices recibidas en una batalla defendiendo a Atena son una razón de orgullo no de vergüenza.

    Esas no eran las verdaderas razones por las que llevaba una máscara pero nadie sabía la verdadera razón, nadie podía saber la verdad sobre su identidad ya que podría perder su rango si mostraba su verdadera identidad.
     
  10.  
    Gokuikki

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    Capítulo 3

    Memorias de Fuego y Hielo / Revelaciones

    -Alto él es mi padre no lo mates-. Dijo la persona saliendo de las sombras.

    Se trataba de un caballero dorado. Su cara estaba protegida por una máscara. Tenía largos cabellos y no era muy alto, le llegaba a la altura de los ojos a Fikre.

    - Soy Asellus de Cáncer y aquel hombre es mi padre. Solo te estaba poniendo a prueba para saber si tenías el poder para convertirte en caballero dorado, es una prueba que todos tienen que pasar. Tu poder es muy grande si mi cosmos no lo hubiera protegido estaría muerto en este instante-.

    En ese momento entraron 4 guardias con una camilla para llevar al guerrero al hospital.
    - ¿Estarás bien padre?-
    - Si. No te preocupes por mí. Voy a estar bien. Ahora ve a explicarle a Fikre hijo mío.-
    - Esta bien padre yo me encargo-.

    Los guardias se retiraron dejando solos a los dos caballeros.

    - Supongo que pase la prueba entonces- dijo Fikre.
    - Sí, pero solo queda saber si la armadura te acepta. Pero no te la pondrás aquí deberás llevarla hasta la sala del Patriarca donde la armadura se encargará de juzgarte-.
    - Pero tengo una pregunta para ti caballero- agregó Asellus- ¿Por qué tardaste tanto en despertar tu séptimo sentido?-
    - Todavía no lo controlo, larga historia.- Respondió Fikre.
    - Puedes contarme se supone que entre caballeros tenemos que ser capaces de confiar unos en los otros-.

    Fikre no sabía porque pero algo en Asellus le despertaba confianza.

    - Está bien esto fue lo que sucedió: -

    Dos años atrás (Desierto del Fuego y del Hielo)

    - Fikre, Fikre despierta es hora de entrenar, despiértate o el maestro va a venir a hacerlo en mi lugar y ya recuerdas lo que pasó la última vez - dijo sonriendo.
    - Está bien Elisea prefiero tu dulce voz antes que terminar despertándome colgado de un cactus como la última vez.-

    Ambos rieron y el caballero miro nuevamente a la dama. Sus cabellos dorados brillaban bajo el sofocante sol del desierto.
    Se habían conocido hacía 4 años, cuando ambos fueron enviados a la tutoría del maestro y los primeros años se odiaron ya que competían constantemente por el liderazgo. Pero las dificultades que afrontaron los obligaron a unirse hasta que un año atrás se convirtieron en amantes y desde ese momento se habían protegido uno al otro.
    Doce caballeros habían llegado a ese lugar del cual se decía que era el más duro de entrenamiento sobre la Tierra. Las temperaturas fluctuaban desde los 50 grados centígrados de día hasta los 50 grados bajo cero por las noches. Uno a uno fueron cayendo los caballeros debido a las bajas temperaturas nocturnas sumadas al duro entrenamiento hasta que solo quedaron ellos dos.
    Una noche Elisea estuvo a punto de morir congelada pero Fikre la encontró y uniendo sus cuerpos la calentó usando su cosmos. A partir de ese día no se volvieron a separar y por las noches dormían juntos usando sus cosmos para evitar congelarse.

    -¡Fikre, Elisea vengan pronto es hora de comenzar!- dijo el maestro.

    El sol golpeaba contra sus cabezas, la transpiración corría por sus cuerpos mientras realizaban los ejercicios que les ordenaban.
    Al cabo de dos horas el maestro detuvo los ejercicios y les ordenó que se acercaran. Había llegado la hora del combate.
    Hacía meses que no combatían uno contra el otro y desde entonces el progreso de ambos había sido notable y ahora rozaban el cosmos definitivo, el séptimo sentido.

    - ¡Comiencen!- ordenó.

    La batalla comenzó y la pelea estaba emparejada, aunque ninguno estaba usando todo su poder.

    - Basta de juegos usen todo su poder de una vez por todas, eleven su cosmos.-
    - De acuerdo- dijeron al unísono y comenzaron a preparar la técnica que les había enseñado su maestro. El Gran Cuerno.

    Elevaron su cosmos y atacaron, pero algo que el maestro no había previsto sucedió. En el momento de lanzar el ataque Fikre alcanzó el séptimo sentido a diferencia de Elisea.

    _ Parece que gané _ dijo sonriendo Fikre, pero se dio cuenta que el cosmos de Elisea había desaparecido y ella no respondía.
    Volteó para encontrarse con el cuerpo de Elisea destruido por su ataque.
    _No, ¡NO! _Gritó Fikre entre lágrimas al tomar entre sus brazos el cuerpo sin vida de su amada.
    _ ¡ELISEA! _ su grito desgarrador hizo eco en el indiferente desierto mientras el maestro lo alejaba del cuerpo sin vida de la joven.

    Presente

    Asellus tenía un nudo en su garganta, se había quedado sin palabras ante la dramática revelación que había hecho el caballero y no encontraba las palabras adecuadas que decirle. Por fortuna para él fue el Fikre el que habló

    _ Asellus ¿Cuál es la razón por la que usas esa máscara para cubrir tu rostro?_
    _ Una quemadura que deformó mi rostro en una batalla contra un caballero ígneo, desde ese entonces uso esta máscara para cubrir mis cicatrices_ respondió.
    _ Tendrías que dejar de usar esa máscara, las cicatrices recibidas en una batalla defendiendo a Atena son una razón de orgullo no de vergüenza.

    Esas no eran las verdaderas razones por las que llevaba una máscara pero nadie sabía la verdadera razón, nadie podía saber la verdad sobre su identidad ya que podría perder su rango si mostraba su verdadera identidad.
     
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    Capítulo 3

    Memorias de Fuego y Hielo / Revelaciones

    -Alto él es mi padre no lo mates-. Dijo la persona saliendo de las sombras.

    Se trataba de un caballero dorado. Su cara estaba protegida por una máscara. Tenía largos cabellos y no era muy alto, le llegaba a la altura de los ojos a Fikre.

    - Soy Asellus de Cáncer y aquel hombre es mi padre. Solo te estaba poniendo a prueba para saber si tenías el poder para convertirte en caballero dorado, es una prueba que todos tienen que pasar. Tu poder es muy grande si mi cosmos no lo hubiera protegido estaría muerto en este instante-.

    En ese momento entraron 4 guardias con una camilla para llevar al guerrero al hospital.
    - ¿Estarás bien padre?-
    - Si. No te preocupes por mí. Voy a estar bien. Ahora ve a explicarle a Fikre hijo mío.-
    - Esta bien padre yo me encargo-.

    Los guardias se retiraron dejando solos a los dos caballeros.

    - Supongo que pase la prueba entonces- dijo Fikre.
    - Sí, pero solo queda saber si la armadura te acepta. Pero no te la pondrás aquí deberás llevarla hasta la sala del Patriarca donde la armadura se encargará de juzgarte-.
    - Pero tengo una pregunta para ti caballero- agregó Asellus- ¿Por qué tardaste tanto en despertar tu séptimo sentido?-
    - Todavía no lo controlo, larga historia.- Respondió Fikre.
    - Puedes contarme se supone que entre caballeros tenemos que ser capaces de confiar unos en los otros-.

    Fikre no sabía porque pero algo en Asellus le despertaba confianza.

    - Está bien esto fue lo que sucedió: -

    Dos años atrás (Desierto del Fuego y del Hielo)

    - Fikre, Fikre despierta es hora de entrenar, despiértate o el maestro va a venir a hacerlo en mi lugar y ya recuerdas lo que pasó la última vez - dijo sonriendo.
    - Está bien Elisea prefiero tu dulce voz antes que terminar despertándome colgado de un cactus como la última vez.-

    Ambos rieron y el caballero miro nuevamente a la dama. Sus cabellos dorados brillaban bajo el sofocante sol del desierto.
    Se habían conocido hacía 4 años, cuando ambos fueron enviados a la tutoría del maestro y los primeros años se odiaron ya que competían constantemente por el liderazgo. Pero las dificultades que afrontaron los obligaron a unirse hasta que un año atrás se convirtieron en amantes y desde ese momento se habían protegido uno al otro.
    Doce caballeros habían llegado a ese lugar del cual se decía que era el más duro de entrenamiento sobre la Tierra. Las temperaturas fluctuaban desde los 50 grados centígrados de día hasta los 50 grados bajo cero por las noches. Uno a uno fueron cayendo los caballeros debido a las bajas temperaturas nocturnas sumadas al duro entrenamiento hasta que solo quedaron ellos dos.
    Una noche Elisea estuvo a punto de morir congelada pero Fikre la encontró y uniendo sus cuerpos la calentó usando su cosmos. A partir de ese día no se volvieron a separar y por las noches dormían juntos usando sus cosmos para evitar congelarse.

    -¡Fikre, Elisea vengan pronto es hora de comenzar!- dijo el maestro.

    El sol golpeaba contra sus cabezas, la transpiración corría por sus cuerpos mientras realizaban los ejercicios que les ordenaban.
    Al cabo de dos horas el maestro detuvo los ejercicios y les ordenó que se acercaran. Había llegado la hora del combate.
    Hacía meses que no combatían uno contra el otro y desde entonces el progreso de ambos había sido notable y ahora rozaban el cosmos definitivo, el séptimo sentido.

    - ¡Comiencen!- ordenó.

    La batalla comenzó y la pelea estaba emparejada, aunque ninguno estaba usando todo su poder.

    - Basta de juegos usen todo su poder de una vez por todas, eleven su cosmos.-
    - De acuerdo- dijeron al unísono y comenzaron a preparar la técnica que les había enseñado su maestro. El Gran Cuerno.

    Elevaron su cosmos y atacaron, pero algo que el maestro no había previsto sucedió. En el momento de lanzar el ataque Fikre alcanzó el séptimo sentido a diferencia de Elisea.

    _ Parece que gané _ dijo sonriendo Fikre, pero se dio cuenta que el cosmos de Elisea había desaparecido y ella no respondía.
    Volteó para encontrarse con el cuerpo de Elisea destruido por su ataque.
    _No, ¡NO! _Gritó Fikre entre lágrimas al tomar entre sus brazos el cuerpo sin vida de su amada.
    _ ¡ELISEA! _ su grito desgarrador hizo eco en el indiferente desierto mientras el maestro lo alejaba del cuerpo sin vida de la joven.

    Presente

    Asellus tenía un nudo en su garganta, se había quedado sin palabras ante la dramática revelación que había hecho el caballero y no encontraba las palabras adecuadas que decirle. Por fortuna para él fue el Fikre el que habló

    _ Asellus ¿Cuál es la razón por la que usas esa máscara para cubrir tu rostro?_
    _ Una quemadura que deformó mi rostro en una batalla contra un caballero ígneo, desde ese entonces uso esta máscara para cubrir mis cicatrices_ respondió.
    _ Tendrías que dejar de usar esa máscara, las cicatrices recibidas en una batalla defendiendo a Atena son una razón de orgullo no de vergüenza.

    Esas no eran las verdaderas razones por las que llevaba una máscara pero nadie sabía la verdadera razón, nadie podía saber la verdad sobre su identidad ya que podría perder su rango si mostraba su verdadera identidad.
     
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    Luego de un tiempo sin publicar por falta de pc. Vuelvo con el cuarto cap. Espero les guste, se aceptan críticas :)


    Capítulo 4

    Encuentro / El nuevo caballero

     
    - Bueno tengo que conocer el resto de las casas, espero ver la tuya luego- dijo Fikre retomando la conversación.
    - Está bien, pero no creo que te invite antes que demuestres que eres digno de entrar en la casa de Cáncer.- Respondió.
    - Bueno creo que tendré que entrar a la fuerza entonces, espero que sepas arreglar agujeros en los techos- replicó riendo.
    - Como ya te dije soy más fuerte que vos, además no creo que puedas hacerme mucho en ese estado y sin armadura-.

    Fikre había sido fuertemente herido en la pelea contra el padre de Asellus, pero trataba de mostrarse en buen estado porque temía que consideraran que no era digno si no podía llegar ante el Patriarca por sus propios medios. Cada paso se convertía en una tortura producto de haber recibido tantos ataques con el cuerpo desprotegido. Pero nada lo haría parar era muy orgulloso para detenerse y llegaría por sus medios por más que se desangrara en el camino.

    -Está bien recuérdame darte una lección cuando tenga la armadura, por cierto ¿Por qué tu padre que es tan fuerte no posee una de las armaduras doradas? Estoy seguro que posee el séptimo sentido por la fuerza de sus ataques-.
    - Si, ciertamente tiene el poder para serlo, pero tuvo la mala suerte de nacer bajo el mismo signo que el del Patriarca que es uno de los guerrero más poderoso que he visto-.

     
    Siguieron caminando hasta que finalmente alcanzaron la entrada.
    Fikre miró nuevamente las 5 estatuas que había visto antes y le preguntó a Asellus:

    - ¿Quiénes son esos caballeros? Hoy vi esas estatuas pero no reconozco a ninguno de esos caballeros.-
    - No sé- y al ver la cara de decepción del caballero prosiguió - nunca pude sacarle la respuesta al Patriarca pero sinceramente dudo que él sepa la respuesta. Lo único que he escuchado es que esas armaduras desaparecieron y no volvieron a ser portadas por ningún otro caballero, se dice que fueron las armaduras más fuertes que existieron, sin contar las armaduras de los Dioses. Aunque tal vez sean solo leyendas.-
    - Tiene que ser una exageración - dijo Fikre sorprendido - no existen armaduras más fuertes que las nuestras la de los caballeros dorados-.
    -No lo creas- dijo el canceriano- se comenta que esas armaduras fueron bañadas por la sangre de la diosa Atena.-
    -¿Pero por qué habrían de recibir la sangre de una Diosa unas simples armaduras de bronce?- Preguntó Fikre.
    -No lo sé. Tendrás que preguntárselo a Ella cuando aparezca.- respondió.

    - Espera aquí un segundo- agregó Asellus. Al cabo de unos minutos regresó cargando una muda de ropa consigo.
    - Ponte esto, no puedes ir con la ropa ensangrentada-.
    - ¿Quieres que me cambie aquí afuera? - dijo sorprendido Fikre.
    - Yo no veo a nadie más aquí que te pueda ver ¿O acaso eres tímido? Yo si fuera tú no haría esperar al Patriarca-.

    El caballero se cambió e ingresaron a la sala. Ahí se encontraba el Patriarca y a su derecha se hallaba Arietis quien se acercó a los dos caballeros.

    - Hola nuevamente Fikre, veo que ya peleaste con el padre de Asellus- dijo señalando las lastimaduras en la cara del caballero. Por cierto ¿Cómo está tu padre?- Dijo mirando al caballero de Cáncer.
    -Bien, se recuperará aunque hacía tiempo que alguien no lo dejaba en ese estado-.
    -Basta de habladurías- la voz del Patriarca cortó el aire como si fuera una navaja y al instante los caballeros 3 enmudecieron.
    - Para comenzar bienvenido Fikre-
    -Muchas gracias señor- respondió con humildad.
    - Ya has pasado dos de las tres pruebas, la primera fue sobrevivir tu entrenamiento y la segunda la batalla que tuviste hace unos momentos. Aunque respecto a esta última espero que no vuelvas a mostrarte dubitativo en las batallas, no me importa la razón por la cual no dominas a voluntad el séptimo sentido pero peleando así morirás en la primera batalla real que afrontes. Así que si ese va a ser tu nivel puedes irte por donde viniste, porque eso significaría que aún no estás listo.-

    Fikre estaba furioso por dentro pero sabía que no podía demostrarlo, la única alternativa que le quedaba era escucharlo hasta que le entregaran la armadura.

    - Sin embargo- prosiguió el Patriarca - yo no voy a ser quien te juzgue ya que tu maestro aseguró que tienes un enorme potencial, así que voy a dejar que la armadura decida si eres digno de portarla. - Coloca la armadura enfrente mío.

    El caballero colocó la caja que la poseía frente a él y por un momento se sintió aliviado de no tener semejante peso sobre las heridas de su espalda.

    - Es hora dijo- ponte la armadura.

    Fikre extendió su mano para liberar la armadura su pulso le temblaba a medida que se acercaba a abrir la caja.
    Este era el momento que había esperado hacía 6 años y no podía evitar que por su cabeza pasaran los momentos más importantes de su vida: su niñez en Argentina con su familia, el entrenamiento, la primera vez que vio a Elisea, a Elisea …
    Sujeto la caja con sus manos y de repente un brillo dorado salió de ésta inundando todo el lugar.
    La armadura salió de su caja y comenzó a dirigirse hacia el caballero, una a una las partes fueron uniéndose con el caballero que no pudo evitar que se le caiga una lágrima al ver que era aceptado por ella. Un último rayo de luz inundó la sala anulando la visibilidad, nadie podía ver que había pasado, solo se sentía un gran cosmos dorado.
    Finalmente la luz se disipó y todos miraron al nuevo caballero. Ahí estaba Fikre parado en medio de la sala con una sonrisa de satisfacción en su cara y con la armadura puesta.
    Un nuevo caballero había nacido, de ahora en más él sería llamado:

    FIKRE DE …
     
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    Capítulo 5

    Primera misión / La guerrera del cosmos dorado


    Asellum y Arietis quedaron congelados observando al nuevo caballero, mientras que el primero había esperado que Fikre pasara la prueba de la armadura, el segundo desconfiaba de que tuviera éxito y pensaba que en cualquier momento la armadura lo rechazaría.
    En medio del salón se encontraba él, lucía una sonrisa mezcla de orgullo y de satisfacción quería decir algo pero las palabras se habían convertido en un nudo en su garganta, por fortuna fue el Patriarca quien habló cortando el silencio.

    -Felicitaciones caballero, has pasado la prueba- dijo sin perder su habitual seriedad- ahora perteneces a la orden de los caballeros de Atena y será tu obligación proteger el santuario incluso con tu vida.-
    - Estoy listo para dar mi vida en nombre de Atena y de la justicia- respondió el caballero mostrando humildad.
    - Defiende tu armadura con honor nuevo caballero, a partir de ahora serás conocido como …

    FIKRE DE TAURO

    - Le estoy agradecido- replicó el nuevo guardián de la segunda casa.
    - Pueden retirarse- dijo mirando al resto de los presentes- quiero hablar a solas con Fikre - prosiguió el patriarca.

    Rápidamente todos evacuaron la sala, el taurino estaba intrigado acerca de que quería hablar el patriarca y asombrado del respeto que imponía tan solo con su presencia. Además estaba deslumbrado por su nueva armadura y sorprendido de que el cansancio y dolor que lo aquejaban había desaparecido en cuanto se la colocó sintiéndose ahora más poderoso de lo que nunca antes había sido.

    - ¿Cómo te encuentras? Tengo entendido que la batalla que tuviste resultó muy dura para tu cuerpo-.
    - Estoy bien, las heridas ya no me molestan desde que investí la armadura.-
    - En ese caso tengo una misión para ti- dijo mirando a Fikre a los ojos- hay un caballero que no ha contestado a mi reclutamiento, está en México se escuchan rumores de que está en Puerto Vallarta. Quiero que tú y Arietis vayan por él y avísenle a Tegmine que los acompañe puede serles útiles para buscarles provisiones así ustedes pueden enfocar todas sus energías en la búsqueda.-
    - Básicamente para que sea nuestra sirvienta- pensó Fikre. Aunque en realidad estaba emocionado por tener su primera misión, y por poder estar más tiempo con ella.
    - Puede retirarse si no tiene preguntas sobre su misión- dijo el Patriarca interrumpiendo los pensamientos del caballero.
    - Sí entendí, con su permiso-respondió Fikre pero se detuvo a mitad de camino- tengo una duda ¿Quiénes son los caballeros a los que se levantaron en su honor esas estatuas?-
    -No lo sé, están desde antes de mi llegada al santuario- contestó.

    El caballero se retiró, previamente había guardado la armadura en la caja. Cada vez habían más dudas en su cabeza, quién era el Patriarca, solo había podido ver sus ojos en las penumbras del salón, por qué un caballero no había respondido el llamado y por último quienes eran esos 5 jóvenes. Afuera estaba Arietis esperándolo.

    - ¿Así que te incorporas a la misión?- preguntó el caballero de aries.
    - Supongo que ya sabías de la misión y que no necesito decirte que Tegmine viene con nosotros-
    - No, pero ella no lo sabe y no creo que lo tome bien así que tu ve a avisarle yo voy a buscar las cosas que necesitamos para el viaje, suerte.-

    Antes que pueda hacer algo Arietis ya se había retirado, así que no tuvo otra alternativa que dirigirse al campo de entrenamiento de los caballeros femeninos.
    Allí estaba ella, rodeada por otros cuatro caballeros que llevaban puestas sus armaduras, sin embargo ella solo tenía puesta su máscara, eso sería una masacre Fikre estaba a punto de intervenir cuando la batalla comenzó y vio como uno a uno caían los caballeros, volvió a mirar a Tegmine estaba parada y no parecía que había estado involucrada en una pelea. Demostraba tener un gran poder y no pudo evitar preguntarse qué armadura portaba ella.
    Vio que la entrenadora era un caballero femenino de plata, su armadura tenía una corona de águila en la cabeza y miraba fijamente a la alumna.

    - ¿No hay mejores guerreras que estas? Con este nivel de oponentes nunca podré mejorar- dijo Tegmine.
    - Yo peleare contra ti si eso es lo que quieres- expresó frustrada la maestra ante la soberbia de su alumna - desde que legaste aquí no has sido vencida y ya me cansé de tu actitud así que yo seré tu rival.-
    - ¿Estas segura? No son mis intenciones destruir esa armadura tan bonita que tienes, pero parece que es la única forma de demostrarte que no están a mi nivel- contestó aceptando el desafío.

    Fikre no entendía la escena, ¿Por qué había desafiado a alguien de rango mayor? Además estaba sin su armadura y quería pelear contra un caballero de plata, sin embargo no comprendía la tranquilidad de esta ni la causa por la que mostraba tanto desprecio por los otros caballeros.
    La maestra comenzó a acercarse a la arena de batalla y comenzó a quitarse su armadura pero Tegmine la interrumpió.

    - No te atrevas a hacerlo sino no saldrás viva, así que ponte la armadura y pelea con todo tu poder ya que si te atreves a luchar sin todas tus fuerzas te mataré-
    - De acuerdo pero te advierto que sin tu armadura es probable que no sobrevivas mi ataque pero así lo quisiste- replicó la maestra volviendo a embestir su armadura.
    Se sentía la tensión en el aire, cualquier cosa podía pasar en esta batalla y ambas se mostraban muy confiadas. Se acercaron y comenzó la batalla.
    La maestra rápidamente atacó y su puño impactó contra la cara de Tegmine, luego lanzó varios golpes rápidos terminando con un gancho al estómago que arrojó varios metros a la alumna quien cayo de cabeza contra el piso quedando tendida contra este. Sin dar tiempo para que se recupere la maestra atacó el cuerpo inmóvil de nuevo usando esta vez toda su cosmoenergía.
    PATADA DEL ÁGUILA
    El golpe impacto en la espalda de Tegmine creando un cráter alrededor de su cuerpo por el impacto del golpe. Sangre manaba de las heridas de la alumna pero la maestra no estaba dispuesta a dejar que todo termine ahí.

    - Te dije que no me desafíes, si estas dispuesta a pedirme perdón de rodillas te dejare vivir- dijo levantando del piso el cuerpo de la alumna tomándolo por el cuello quedando con la espalda frente a ella.

    De pronto una risa se oyó.

    - ¿En serio? ese es todo tu poder- dijo Tegmine y en un rápido movimiento se liberó aprovechando la sorpresa y le asestó una patada en el estomago- ríndete ahora si aprecias tu armadura.-
    -Miserable- pensó.

    PATADA DEL ÁGUILA

    Esta vez Tegmine no se movió. Ella se protegió del ataque y con una sola mano lo anuló, y ahora sostenía la pierna de la maestra con su mano quien estaba atónita al ver lo que estaba pasando. La alumna aprovechó la oportunidad y asestó un puñetazo en el estómago de su oponente lanzándola a varios metros de distancia.

    -Ahora recibirás mi verdadero ataque, prepárate- dijo Tegmine elevando su cosmos.

    Fikre no podía creer lo que estaba viendo, un cosmos dorado surgía del cuerpo de Tegmine y cada vez era más y más poderoso.

    - No puede ser eso es el séptimo sentido- pensó Fikre que no podía creer el inmenso poder que poseía aquella mujer.

    La alumna lanzo su ataque concentrando todo su cosmos en su puño derecho, la maestra estaba atónita, su cerebro se negaba a creer lo que sus ojos veían.

    PUÑO DE LA IRA

    El golpe impactó en el pecho atravesando la armadura plateada y golpeando el cuerpo de la oponente, quien cayó al piso inconciente.

    - Llévenla rápido al hospital, no usé todo mi poder así que aún puede salvarse si demuestra voluntad, sino merecerá morir- dijo sin una gota de piedad en su voz y se dirigió a donde estaba Fikre - ¿Qué quieres caballero?-
    _ Hay una nueva misión a las que nos envía el Patriarca en un viaje a México a buscar a… _
    - Déjame adivinar, me quieren de sirvienta otra vez- dijo interrumpiendo.
    - Ciertamente eres una guerrera extraordinaria y no mereces ser tratada como sirvienta eres más fuerte que muchos caballeros que he conocido, pero quiero saber algo ¿Por qué no usaste ninguna armadura?- preguntó.
    - Porque no fui elegida para portar ninguna- respondió con otro tono de voz, que reflejaba más dolor que furia.
    - ¿Cómo puede ser eso posible después de lo que acabo de ver?- interrogó Fikre incrédulo.
    Solo quería mandar al infierno al caballero y salir a buscar sus cosas, pero él se había comportado amablemente con ella además había tocado un punto sensible.
    - No quiero hablar de eso, nos vemos en la entrada del Santuario para partir- dijo marchándose rápidamente antes de que las lágrimas que empezaban a formarse en sus ojos sean visibles para alguien.
     
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    Capítulo 6

    Al Giedi/ Desafío

    Tegmine llego al vestuario de los caballeros, que se encontraba algo derruido y lleno de polvo, ya que nadie se ocupaba de cuidarlo por ser considerados inferiores los guerreros que no tenían armadura. Abrió la canilla y la bañera empezó a llenarse de agua, se despojó de su ropa mientras su mente vagaba en lo que había pasado años atrás, cuando le había sido negada la armadura dorada. Se sumergió en la tina llena y dejó que su mente se liberara de los problemas. Sabía que esto solo la retrasaría pero no le importaba.

    Una hora más tarde en la entrada del santuario

    Fikre y Arietis estaban en el santuario esperando la llegada de Tegmine que estaba retrasada más de media hora.
    - ¿Por qué tarda tanto?- Interrogó el taurino.
    - Siempre hace lo mismo, el Patriarca está cansado de sus actitudes pero no puede hacer nada- Respondió Arietis.
    - ¿Por qué?- Preguntó intrigado.
    - Porque sería muy peligrosa si se revelara y peleara en nuestra contra, tu mismo viste como quedó el caballero femenino del águila, aunque es la primera vez que muestra su verdadero poder desde que llegó al Santuario-.
    En ese momento llegó Tegmine.

    -Al fin- exclamó Fikre.

    Antes que la mujer pueda contestar intervino Arietis.

    -Vamos, ya es tarde el avión espera- les dijo.

    Los tres partieron y se dirigieron a la pista del avión privado del Santuario. En esos días, el poderío económico era notable y por eso disponían de medios de transporte privados para los caballeros de categoría. Al entrar al avión los caballeros fueron a un sector distinto que al que entró Tegmine. Arietis explicó que era política del santuario que los caballeros viajen en un sector distinto que los ayudantes. El avión despegó, pasaron varias horas donde el ariano no pronunció palabra. Fikre observó el salón en el que estaba, los asientos eran acolchados y ofrecían un confort digno de reyes.
    El entorno estaba decorado en tonos del azul apagado e incluso había un botón para llamar a una moza para pedir lo que necesitaran, estaba asombrado por el lujo como enojado por el hecho que no dejen estar a Tegmine con ellos. Entonces se le ocurrió una idea, llamó a la moza y le pidió una botella de champagne y dos copas. Arietis le dirigió una mirada de desconcierto a Fikre, pero este se hizo el desentendido. Cuando recibió el pedido se levantó y se dirigió a la puerta, el ariano ni siquiera hizo un gesto.
    Caminó por el pasillo buscando el salón donde estaba Tegmine, finalmente lo encontró al final del camino. Este era mucho más rústico y los asientos si bien no estaban rotos debían tener muchos años, no era un lugar desagradable pero no tenía comparación con el otro.

    - Tu madre no te enseñó a golpear la puerta, mirá si hubiera estado sin mi máscara ¿Qué haces aquí? - preguntó enojada.
    - Así tratas a alguien que te ofrece una copa- dijo sentándose frente a ella y sirviendo la bebida.
    - No creo que debas tomar antes de una misión- replicó.
    - Todavía falta mucho para eso, además estaba cansado de reírme tanto con el sentido del humor de Arietis- Comentó Fikre sarcásticamente y Tegmine no pudo evitar soltar una risa - así que eres biológicamente capaz de reírte, es un cambio agradable a tu seriedad habitual-.
    - Gracias- dijo luego de beber su copa- aunque otro comentario como ese y tendré que matarte.- Agregó sonriendo.
    - Creo que pronto pelearemos entonces- dijo volviendo a llenar las copas.
    - Esta bien estoy ansiosa por tener una pelea real, estoy cansada de pelear contra caballeros inferiores y de los caballeros dorados que están en el santuario ninguno aceptaría pelear conmigo.- Dijo retomando su seriedad.
    - ¿Por qué?- Preguntó Fikre aunque ya sospechaba la respuesta.
    - Tanto Arietis como el Patriarca se consideran seres superiores como para andar peleando con gente que no tiene armadura, y en cuanto a Asellum, si peleara con él lo mataría al bastardo.-
    - ¿Qué pasó con él, te ha hecho algo?- preguntó incrédulo de que el canceriano sea así, ya que con él se había mostrado más cordial que el resto de los caballeros.
    -No importa, no quiero hablar de eso- respondió distante.

    En ese momento entró una de las mozas para avisar que estaban llegando a su destino. Ambos se sentaron y ajustaron sus asientos mientras el avión descendía.
    Finalmente llegaron a Puerto Vallarta, ahora solo quedaba dirigirse a La playa de los muertos y a las Playas gemelas donde se rumoreaba que andaba el caballero.

    -Bueno yo iré a La playa de los muertos, tú ve a Las Playas gemelas y lleva a Tegmine contigo.-
    -De acuerdo- respondieron al unísono.

    Se dividieron, el grupo de los dos guerreros partió y luego de una hora de caminata llegaron a la playa, quedaron maravillados ante la hermosura de esta, la arena blanca se hundía bajo sus pies, el mar era de un celeste prácticamente transparente y estaba cubierta por acantilados rocosos dándole al lugar un aspecto inhóspito y hermoso al mismo tiempo. Pero no encontraron a nadie.

    -Parece que no hay nadie- dijo Tegmine- Parece que tendremos que volver-.

    Fikre depositó la armadura en el piso y se dirigió al mar ante la mirada de la mujer.

    - ¿Qué estás haciendo?- preguntó.
    - Vamos, cuantas veces tienes la posibilidad de nadar en una playa así, además creo que Arietis tendrá bastante trabajo y no creo que nos espere hasta dentro de un par de horas- respondió el taurino.
    - No importa vamos, además no quiero mojar mi ropa, olvidé traer una muda.- replicó ella.

    Fikre la miró sonriendo y comenzó a elevar su cosmos.

    - ¿Qué estás haciendo? - le preguntó desconcertada.
    GRAN EMBESTIDA

    Lanzó su ataque contra el mar produciendo una gran ola que impactó en el lugar que estaba Tegmine empapándola de pies a cabeza.

    - ¿Qué decías?- Preguntó Fikre riendo. - Dejame adivinar, la próxima me vas a matar ¿no?, hagámoslo más fácil ¿Quieres pelear?-
    - ¿Qué?- interrogó sorprendida.
    -Vamos apuesto que desde que llegaste que no tienes un combate decente o acaso solo eres palabras-.
    -Está bien vamos a pelear-.

    El caballero salió del agua y se preparó a luchar, ella ya estaba ansiosa por comenzar la batalla así como agradecida por la oportunidad que le daba el taurino de luchar contra él.
    Sin más preámbulos comenzaron el combate. Fikre fue quien atacó primero logrando asestar un puñetazo en cara de Tegmine quien cayó al piso, el hombre se acercó a proseguir con su ataque pero cuando se acercó a ella, esta se repuso pateando la pierna del guerrero primero y su estómago luego. Siguieron varios minutos intercambiando golpes aunque ninguno usaba su verdadero poder, era solo un calentamiento.

    - ¿Estás listo torito? Hace tiempo que no puedo liberar todo mi cosmos- dijo.
    - Sí, peleemos con nuestras fuerzas al máximo-

    Ambos elevaron su cosmos, ambos poderes estaban emparejados. Fikre estaba sorprendido del poder que alcanzaba aquella mujer y porque no estaba teniendo dificultades para alcanzar el séptimo sentido.

    - Debe ser por ella- pensó.

    Los cosmos de ambos llegaron al máximo y lanzaron sus ataques.

    GRAN EMBESTIDA
    PUÑO DE LA IRA

    Los puños chocaron produciendo una tormenta de arena alrededor de ellos, seguían juntos, sus poderes estaban igualados y ninguno de los dos cedía su posición. De pronto una voz se oyó.

    - ¿Por favor, el nivel de los caballeros dorados ha caído tan bajo que no pueden ganarle a una niña?- dijo un hombre embestido en una armadura dorada desde el borde de uno de los acantilados rocosos.
    - Tengo un cosmos mayor que el tuyo, baja y pelea- Le gritó Tegmine furiosa.
    - Espera- le dijo Fikre por lo bajo - Yo soy Fikre de Tauro y mi misión es llevarte de vuelta al santuario.-

    Sus ojos se encontraron, el caballero de tez morena tenía un aspecto intimidante con su metro noventa de altura.

    - No iré contigo caballero, y salvo que traigas al resto de los dorados contigo no tendrás chance contra mi poder.- Dijo confiado.
    - Ten cuidado Fikre, él es Al Giedi de Capricornio, posee una fuerza increíble- susurró preocupada Tegmine.
    - Este es el trato, tira tu mejor ataque y si yo puedo salir ileso de él vienes conmigo, sino te dejaré tranquilo.-
    -Trato hecho, recibe mi ataque más poderoso:
    AMBROSIA MORTAL…
     
  15.  
    Gokuikki

    Gokuikki Iniciado

    Tauro
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    SS: Una Nueva Generación Dorada (Saint Seiya)
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    Capítulo 7

    Cerbero / Los 12 guerreros

    En el Santuario (Jardín)


    - ¿Por qué no me esperó para iniciar la misión Señor?- dijo Polideuco.
    - No te preocupes, ellos 2 son capaces de lidiar con Al Giedi. A ti y a Asellus los necesito aquí, corremos el riesgo de ser atacados en cualquier momento.
    - ¿Seríamos capaces de detener el ataque nosotros tres en caso que suceda?- interrogó el caballero.
    - Sí, no hay rival que se compare con nosotros, por eso somos caballeros dorados- mintió el Patriarca.

    Hacía tres meses, había sentido un cosmos terrible descendiendo sobre la Tierra, no tenía la magnitud para ser el cosmos de un Dios, pero era muy superior al de un humano. Tampoco estaba seguro de si el dueño de ese poder era alguien que estaba en contra del santuario o a favor, pero algo era seguro sin Atena estarían perdidos en esa batalla, no había nadie en el planeta que igualara ese poder.

    -Tendríamos que atacarlos en lugar de estar aquí esperando, nosotros representamos a Atena y no debemos dejarnos intimidar- dijo Polideuco.
    -No sabemos si son aliados o enemigos, además prefiero fortalecernos primero y luego pensar un plan de acción- respondió.

    Polideuco sabía que había algo que no estaba bien, el Patriarca siempre había preferido actuar y nunca se había mostrado tan cauto. Algo lo estaba preocupando al caballero más fuerte, algo que hacía que meditara todos los días en el Jardín.

    En algún lugar de Arcadia

    El guerrero se acercaba a la mansión donde su amo se encontraba. Esta había sido expropiada a una familia acaudalada y ahora servía como base para ellos. Tenía un amplio jardín cubierto de robles, que rodeaba la imponente residencia de tres pisos.
    El hombre atravesó las puertas de la casa, era el guerrero de confianza de su amo y el primero en sumarse a sus filas.
    Su armadura tenía un color negro oscuro y sus hombreras tenían la forma de cabezas de perros, al igual que su casco. La espalda de la armadura tenía serpientes también negras talladas en la espalda. Las piernas repetían el color y el estilo del resto de la armadura, llevaba el cabello largo, grisáceo y sus ojos tenían un color rojo similar al de la sangre. Se trataba del caballero de Cerbero.
    Finalmente llegó al cuarto del jefe, este se encontraba sentado en su trono y alzó la vista cuando lo vio llegar.

    -Saludos gran maestro- dijo el guerrero apoyando una rodilla en el piso como señal de respeto.
    - Saludos Cerbero, ahora dime como va el reclutamiento de los otros 11 caballeros.-
    - Bien mi señor, ya todos aceptaron sus destinos como caballeros a su servicio y están aquí en la ciudad, excepto Augías que partió para Puerto Vallarta a espiar los movimientos de los caballeros del Santuario como ordenó.
    Pero con su perdón, necesito preguntarle algo ¿Por qué lo mandó a él siendo que es el más débil?-
    - Puede ser el más débil pero es el más oportunista, estoy seguro que ideará algo para matar a los caballeros si se le presenta la oportunidad. Mi principal meta es espiarlos primero para saber a que nos enfrentamos, pero si se presenta la posibilidad de destruir a algún caballero en el proceso no podemos dejar pasar la posibilidad.- Explicó el jefe.
    - ¿Pero no tendríamos que atacar antes que sigan sumando fuerzas?- Preguntó Cerbero.
    - No importa si son 10 o 10.000 los dorados, cuando llegue el momento yo lucharé, no tienen oportunidad de vencer, sin Atena de su lado no son más que un simple par de guerreros débiles.-
    -Entiendo Señor ¿Tiene nuevas órdenes?- Interrogó el caballero.
    -Sí. Reúne a los otros 10 guerreros. Nuestra ofensiva comenzará pronto.-
    -¿Atacaremos el Santuario?-
    - No, no sirve nada atacar el santuario y eliminar a los dorados si hay gente que podría reemplazarlos, además quiero minimizar los riesgos-.

    Puerto Vallarta (centro)

    Augías se encontraba en el centro de la ciudad cuando sintió los cosmos de dos poderosos caballeros.
    -Ingenuos- pensó. - Me han ahorrado el trabajo de buscarlos.-

    Pasó por el hotel primero, donde había dejado su armadura ya que resultaría sospechoso que circule por la ciudad con ella. Luego se dirigió al lugar donde había sentido los cosmos: Las Playas Gemelas. Se colocó su armadura que poseía la forma de un caballo, las cuatro patas correspondían a sus brazos y piernas respectivamente mientras que el casco poseía la forma de la cabeza del caballo. Tenía un color marrón claro y si bien era una armadura resistente, no se comparaba en resistencia a las otras 11 que prácticamente igualaban a las doradas.
    Rápidamente llegó a la playa, donde sintió un nuevo cosmos ¿Qué estaba pasando? Pensó. Cuando finalmente llegó vio lo que sucedía.
    En el barranco opuesto se encontraba un caballero dorado que estaba preparando su ataque, abajo en la playa habían dos personas, un joven que elevaba su cosmos mientras que a unos metros había una mujer, más allá estaba la caja de la armadura dorada de Tauro.

    -Esto es perfecto- pensó.- Solo tengo que esperar que se destruyan entre ellos y luego llevarlos ante el jefe o eliminarlos si me causan problemas, esto va a ser más fácil de lo que pensé. Tal vez después pueda divertirme con aquella hermosa mujer- pensó con la mirada puesta en ella.

    Su atención volvió al caballero que estaba en el risco, este estaba a punto de lanzar su ataque, una ambrosía apareció detrás del caballero señalando que el ataque estaba a punto de ser ejecutado.
    Fikre mantenía la calma y no se había movido del lugar, Tegmine miraba preocupada al taurino, no entendía la razón por la cual el no estaba usando la armadura. Si recibía el ataque directamente moriría y eso provocó una sensación extraña en ella. No entendía porque era, pero él era el único caballero que la había tratado como a una igual.
    Ambos cosmos estaban ahora en el punto más alto, se mostraban muy confiados en sus habilidades, por un lado Fikre creía que la confianza de Al Giedi le jugaría en contra, mientras que este pensaba que el taurino no tenía oportunidad de evitar su ataque, ni de resistirlo sin su armadura.
    Finalmente atacó Al Giedi:

    AMBROSIA MORTAL
     
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