Sombra roja

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Ladron de Musas, 16 Enero 2015.

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    Sombra roja
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    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
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    Acción/Épica
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    Año 4102, ya pasaron casi diez años desde la invasión alienígena que por poco erradica a la raza humana, ahora las naciones sobrevivientes, han dejado de lado sus diferencias con un solo objetivo en común: sobrevivir y mantener a raya a los invasores los cuales con el paso de tiempo han sabido mantenerse en batalla.

    El tercer Naerol fue el meteorito que dio inicio a aquella invasión de naves cazadoras y monstruosas criaturas mutantes y sedientas de destrucción, fue cuando surgieron ellos.

    Grandes genios en la tecnología, soldados expertos y novatos, civiles que se hartaron de huir, sobrevivientes que aprendieron de sus enemigos, otros que lograron soportar las mutaciones en sus cuerpos, muchos de ellos fueron criminales, terroristas y científicos corruptos que decidieron reformar su camino para defender a su raza, sus familias, sus hogares.

    Ha caído otro meteorito, el enemigo anuncia que aún está muy lejos de rendirse

    Algunos de esos guerreros murieron, los demás que aún viven se han propuesto continuar con la lucha, pero para eso deben heredar lo que saben, formar nuevos guerreros dispuestos a seguir sus pasos.

    O´Neil Trade es uno de esos aspirantes, ha crecido con la ilusión de convertirse en uno de aquellos bravos soldados legendarios, desde el día que uno de ellos lo salvara cuando tenía ocho años.

    Pero pronto aprenderá que se necesita mucho más de lo que se imagina para convertirse en eso que tanto sueña.

    Un “Héroe del ultimo Naerol”
     
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    “EL VENCEJO VIGIA”


    Una columna de luz emergió de entre las espesas y oscuras nubes en el cielo, un cuerpo menudo y solitario se aproximó al lugar donde se proyectó un llamativo símbolo producto de aquel inusual fenómeno luminoso.

    Una vez que se encontró situado en medio del sello, su cuerpo se desvaneció perdiéndose en la luz la cual se volvió cada vez más delgada hasta desaparecer.

    — Cadete graduado O ‘Neil Trade, sea usted bienvenido al hangar del “Vencejo Vigía”, en un momento se le asignara un guía que lo conducirá al lugar de su evaluación — Explico una voz femenina en un tono robotizado que hizo eco en cada rincón del lugar.

    El aludido se hecho al hombro su vieja maleta militar saliendo de la plataforma de abordaje donde aquella luz lo había dejado.

    Tenía casi diez y siete, alto y de complexión delgada pero atlética, ojos marrones y cabello oscuro y con corte militar. Vestía un uniforme escolar de color gris, caminaba a pasos lentos y dudosos, ciertamente aquel lugar supero sus expectativas.

    — Apenas puedo creerlo, estoy en una de las naves base de los “Héroes del tercer Naerol” — Pensó emocionado recorriendo cada rincón del hangar con su mirada, a pesar de que había varias personas allí que le observaban de manera despectiva, no las tomo en cuenta, no aun.

    Alrededor había todo tipo de naves de combate, era muy diferente a como las recordaba en sus enciclopedias digitales, también por todos lados circulaban pequeños robotitos asistentes empujando carritos flotantes de carga, pilotos descendían de sus vehículos agotados, otros con serias heridas en sus cuerpos que requerían inmediata atención, por eso varios robots de color blanco y con farolas en sus cabezas se apresuraban a ponerlos en camillas luminosas para llevarlos al área de enfermería.

    — ¡Hey mocoso!, despierta! — Protesto de pronto una gruesa y presuntuosa voz sacándolo de su ensoñación.

    O´Neil cerró su boca por reflejo al ver a quien le había hablado.

    Un sujeto de cincuenta y tantos, de tez clara, ojos azules y cabellos dorados, sus dientes delanteros sobresalían de su boca dándole una graciosa apariencia combinada con su papada inflada, su nariz en alto con pose de superioridad, vestía un elegante smoking que resaltaba su complexión obesa.

    — Am..¿hola? — Contesto el chico amedrentado por la forma en que aquel sujeto lo veía, despectiva y fría.

    — Polo 1, mayordomo del coronel Perlman — Carraspeo el sujeto haciendo un elegante ademan con su mano en la solapa de su saco.

    — Yo soy O’Neil Trade — Se presentó el joven extendiéndole la mano pero después de unos segundos de no recibir respuesta de parte del otro sino un gesto de repulsión, opto por saltarse esa formalidad decepcionado.

    — ¿Acaso piensa que no estoy al tanto de que quien es usted? — Alego el del smoking con su tono formal.

    — Bueno yo — Trato de objetar el chico rascando su nuca apenado.

    — Es mi trabajo saberlo, de lo contrario seria absurdo que me hubiesen asignado como su guía, ¿no le parece? — Agrego esta vez cruzando sus brazos y dejando al aire su mano para enfatizar su explicación — Le recomiendo que guarde silencio por el momento y reserve su opinión hasta cuando le sea requerida, ahora sea tan amable de seguirme, no se aparte y preste atención a mi voz.

    O’Neil asintió encogiéndose de hombros y yendo tras del sujeto.

    Pensando que este no lo notaba le hacia gestos graciosos a sus espaldas y según el imitaba a un pingüino caminando con los pies juntos.

    Se adentraron en un amplio túnel iluminado por multicolores luces de neon.

    — Seguro es un solterón que solo tiene un gato de compañía, o peor, aún vive con su madre, vaya pelmazo, pero no por eso se debería descargar conmigo.

    El mayordomo se detuvo de repente, O’Neil logro percibir como crujía sus dientes.

    El jovencito no supo si fue su imaginación, los reflejos de las luces del túnel o si en realidad los ojos de su amargado guía estaban encendidos al momento de que este se dio la vuelta de manera repentina.

    — Soy un androide perfeccionado con lo más avanzado en inteligencia artificial y robótica militar, no tengo la necesidad humana de compañía del sexo femenino y tampoco de apareamiento carnal ni de ninguna índole — Explico con un tono más alto del anterior y con un claro gesto de enfado.

    — ¿Q-que? ¿Leyó mi mente? Que diantres fue que.. — Balbuceo el chico empezando a ruborizarse.

    — No cuento con esa capacidad, lo que paso en realidad es que usted me dijo todas esas cosas a mi parecer sin darse cuenta.

    — Pensé de nuevo en voz alta, imbécil la volví a cagar — Se recrimino el chico esta vez tapando sus labios para asegurarse que no pasara de nuevo.

    El mayordomo chisteo molesto y reanudo su camino, fue hasta entonces que O’ Neil se percató que aquel individuo no caminaba sino que más bien una tenue luz azul en las suelas de sus finos zapatos le permitían flotar a escasos centímetros del suelo.

    — Este es el área de investigación, aquí se llevan a cabo experimentos complejos en los prisioneros humanoides que se logran capturar en cada misión, le informo que usted debe contar con un permiso especial para acceder a este sector — Explicaba el llamado Polo al joven el cual miraba como del otro lado de una vitrina a un grupo de personas con trajes anti radiación estimulaban los restos de un alienígena de piel viscosa usando descargas eléctricas de una orca, el laboratorio estaba bien resguardado por distintos tipos de barreras protectoras.

    Luego de unos minutos ya estaban en otra área importante de aquella enorme nave

    — Aquí es el área de entrenamiento, usted será instruido de acuerdo a los protocolos de los cadetes aspirantes, el programa incluye manejo de armas, defensas avanzadas, tácticas de ataque y respuesta, usted como su expediente lo indica debe estar familiarizado con algunos de los procedimientos.

    O’Neil esta vez se concentró en los demás soldados que luchaban unos con otros, los más jóvenes a bordo de máquinas de simulación de vuelo, otros prestando atención a sus instructores que les explicaban acerca de los puntos débiles de las especies alienígenas ayudados por hologramas en acción real.

    Recordó como de pequeño era víctima de constantes desplazamientos por parte de sus demás compañeros, no por ser el más débil, sino el más fuerte.

    Uno de los jovencitos que entrenaban frente a el cayo al suelo sobre sus rodillas, recibiendo una patada en el rostro por parte de su oponente en ese momento.

    Antes que el posible ganador le diera el llamado golpe de gracia, algo detuvo sus pies haciéndole perder el equilibrio, lo que le dio la oportunidad al que estaba en el suelo de contraatacar con un bastón expandible devolviéndole el golpe al golpear su mentón con un extremo de su arma.

    El ganador fue reconocido por un marcador holográfico en el suelo del campo de entrenamiento.

    O´Neil sonrió ante la escena, disimuladamente sacudió los nudillos de su mano derecha los cuales se cubrieron por breves instantes de una coloración oscura.

    — Demasiado diría yo — Murmuro sujetando su brazo derecho, sintiendo un pequeño dolor de las cicatrices que aun tenia de aquellas jornadas de entrenamiento.

    Quince minutos más fueron suficientes para darle un breve vistazo a el área de enfermería, de descanso y por último la de aseo.

    Abordaron un ascensor el cual los llevo al puente de operaciones
     
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    “LA ¿TERCERA IMPRESIÓN?”

    — El Coronel Perlman tiene múltiples ocupaciones y deberes, usted tendrá que estar consciente que es un gran privilegio que él le brinde de su tiempo para atenderle, muestre respeto, no se siente si no se lo pide, hable claro y no levante demasiado la voz, se trata de su superior, el considera una falta grave que no lo vean a los ojos — Explicaba el mayordomo con detalle mientras el joven O’Neil solo asentía.

    — Bla, bla, bla, bla, ¿Qué piensa este tipo? ¿Que tengo diez años? sé muy bien con quien voy a tratar, pensé que ya me había librado de estos molestos pericos parlantes al salir del internado — Pensaba cubriendo ligeramente sus labios con el torso de su puño simulando toser, no se iba a arriesgar a que de nuevo le diera por pensar en voz alta.

    A gran velocidad, el ascensor subía por cada nivel del complejo aéreo.

    O’Neil logro contar aproximadamente treinta, aunque tal vez fueron muchos más, un breve sonido que indicaba que el ascensor se había detenido lo puso en alerta, habían llegado al puente de operaciones.

    — Tranquilo, no te matara, mientras no lo hagas enfadar je je je — Dijo de pronto alguien a espaldas de O´Neil, el chico dedujo que fue su indeseable guía murmurando.

    La puerta automática se abrió de inmediato, el obeso sirviente tomo la delantera siendo seguido por el joven.

    Alrededor había multitud de monitores y maquinaria compleja, operada por decenas de elementos, eran de distintas razas, sus edades probablemente de veintitantos y otros ya casi ancianos, al menos los humanos.

    Porque también los mutantes se daban a notar, ya fuese por sus pieles de colores o pares de antenas o extremidades extra, solo algo tenían en común. Que vestían entallados y elegantes uniformes blancos, sus ojos cubiertos por sofisticados visores holográficos sin armazón.

    Por todos lados volaban pequeñas esferas luminosas de distintos colores que los operadores de la nave se lanzaban constantemente, las recibían y las hacían ser absorbidas por sus tableros, los cuales, en el acto se llenaban de datos y graficas complejas.

    Otras estallaban en el aire dándole forma a nuevas pantallas holográficas que una vez que mostraban lo necesario desaparecían desvaneciéndose en pequeñas chispitas.

    — Me lleva, me lleva, lo sabía, lo sabía ¡carajo! — Empezó a gruñir O´Neil avanzando tras del mayordomo el cual rodo sus ojos fastidiado, ciertamente alcanzo a percibir el enfado del chiquillo y sus murmuraciones.

    La razón del malestar del cadete fue su atuendo, un viejo conjunto de pantalones y saco de color gris opaco que tenía pequeños remiendos en
    los codos y las rodillas, en su espalda tenía la insignia del internado donde estuvo por más de nueve años.

    Su número de matrícula cerca de la solapa y ya casi ilegible, debajo del saco una camisa negra de tirantes y sobre su cuello una medalla común del ejercito con sus iniciales, ni hablar de su calzado, muy gastado y con algo de polvo que cubría el color negro de piel.

    O’Neil sintió sus mejillas arder, él era quien más resaltaba de entre toda esa multitud, como un mísero pedazo de carbón en una bolsa de malvaviscos.

    No era solo su ansiedad jugándole una mala pasada, el joven sintió todas esas miradas concentrarse en él, estaba llamando la atención, se sentía escudriñado de pies a cabeza, ciertamente lo único que no cuadraba en ese lugar era él.

    — Un momento, ¡Esperen! — Dijo de pronto una imponente voz.

    El tiempo se detuvo, de pronto todo movimiento frente a los ojos de O’Neil se quedó paralizado.

    IIflashbackIII

    El ambiente cambio por completo, aquel complejo centro de operaciones se convirtió en un desolado y aterrador escenario.

    Gritos, sonidos de disparos, explosiones, columnas de humo saliendo de tanques militares o bien de extraños vehículos destruidos junto a ellos, fuego por todos lados, ruinas de edificios salpicadas de sangre y de fluidos viscosos.

    Un grupo de niñitos con ropas desgarradas salían despavoridos de debajo de una gran puerta de madera, un sótano que empezó a llenarse de un humo de tonalidad verde.

    Uno de esos pequeños en particular salió de allí tosiendo y cayendo de rodillas al suelo, sus fosas nasales empezaron a sangrar, al igual que su boca y oídos, sentía su cuerpo derritiéndose, al parecer así era, pues su piel estaba siendo corroída con un extraño divieso que la oscurecía como si fuese cáncer.

    Su garganta se cerró, no supo si fue por el gas toxico que termino por matar al resto de los niños que salieron antes que él, o si era el miedo que lo envolvió cuando a unos míseros metros junto a él, una gran columna metálica casi lo aplasta.

    Volteo a ver al cielo, quedando recostado boca arriba, alcanzo a divisar entre las espesas fumarolas, entre los múltiples destellos de colores que surcaban el aire, una silueta de alguna criatura de cuatro patas, cuya cabeza se hizo visible al inclinarse hacia el pequeño cuerpecito que yacía retorciéndose abrazándose a sí mismo, con sus ojos inundados de lágrimas, lágrimas de terror, quería gritar, pedir auxilio, suplicar por su vida.

    Pero no podía, su voz se había ido, su cuerpo ya no le respondía, fue deslumbrado por los cuatro destellos que aquel ser gigantesco tenía como ojos, un sonoro rugido de máquinas lo aturdió dejándolo con un chillante zumbido dentro de su cabeza.

    Cerró sus ojos resignado, después de todo era solo un simple huérfano, como cualquier perro callejero que nadie echaría de menos.

    Sintió movimiento debajo de él, como si algo hubiese caído haciendo estremecer el terreno, una corriente de aire golpeo su cuerpo, luego entreabrió sus parpados, a pesar de que le ardían.

    Allí estaba, allí estaba el.

    Una amplia espalda, desnuda, cubierta de sangre y de hollín, poderosos brazos sosteniendo una gran estructura metálica en alto, cabello cobrizo y desordenado con mechones negros y blancos, botas de cuero negro que hacían juego con los pantalones militares con diseño de camuflaje.

    Aquel inmenso trozo de hierro naranja expelía humo al igual que el resto del cuerpo de su portador.

    El extraño musculoso hizo que esa especie de escudo se contrajera hasta reducirse a unos hermosos brazaletes bionicos en sus muñecas, luego volteo a ver al cuerpo tras de él.

    — ¡Perlman! ¡Imbécil engreído deja de lucirte y mueve tu jodido trasero! ¡Debemos tomar la nave nodriza! — Gritaron un conjunto de rudas voces a lo lejos.

    — Un momento, ¡Esperen! — Contesto el aludido, su rostro se consterno al ver al pequeño ser a sus pies, allí, con su cuerpo casi cubierto con ese horrible cáncer oscuro, con sus ojitos aterrados e inundados de lágrimas, temblando, sangrando y apenas respirando.

    De inmediato lo tomo en sus brazos y corrió saltando obstáculos hábilmente, el niño aún seguía consciente, en ese momento creyó haber imaginado que aquel sujeto se interesó en el al decirles a sus compañeros que esperaran.

    — ¡Cadete, atención! — De nuevo aquella autoritaria voz

    IIIflashbackIII

    Los resplandores de la batalla aérea en el cielo nocturno, el mentón con rastros de barba se desvanecieron de pronto al compás de aquel grito.

    O’Neil sacudió su cabeza, la persona que el recordó en esos instantes era la misma que lo había sacado de su ensoñación.

    Un hombre alto, vestido con un uniforme entallado azul marino con equipamientos de hierro en sus hombros y muñecas que resaltaba su musculatura, en su pecho una insignia con el mismo diseño del sello que hizo la columna que transporto al cadete a la nave.

    De cabellos castaños oscuros con mechones negros y algunas canas en las patillas, rostro serio e intimidante, con el entrecejo ligeramente fruncido, espesa barba muy bien cuidada, su cien izquierda con monóculo del mismo diseño del de los visores de los operadores a sus órdenes, sin duda alguna inspiraba respeto y autoridad con su presencia.

    — Eres tú.. — Murmuro el chico sintiendo como su cuerpo empezaba a temblar, en especial sus rodillas, su estómago y su mente se volvieron un caos.

    — ¡Pero que atrevimiento! — Protesto Polo 1 con indignación.

    — ¡Mierda! — Balbuceo O’Neil y como resultado la cara del hombre frente a él se sorprendió.

    Mas murmullos y risitas burlonas se empezaron a escuchar haciendo que el rostro del cadete empezara a arder como nunca lo había hecho.

    El chico se tapó su boca por reflejo, ya la había liado lo suficiente.

    La vergüenza que sentía debido a su imprudencia no se comparó con lo que vino después

    — ¡Silencio! ¡Todos a trabajar! ¡Mi nave no es un jodido show de comedia!

    — Bufo furioso el Coronel.

    O’Neil logro ver como sus ojos resplandecieron de blanco en el momento que grito.

    Sintió su corazón en su garganta cuando aquel par de destellos se centraron en él.

    — ¡Polo 1! — Llamo al mayordomo

    — Coronel

    — A la zona “S” ¡ahora! — Ordeno mostrando sus dientes, tratando de moderar su respiración.

    — Lo siento, lo siento — Dijo O’Neil sumamente avergonzado al ver como el coronel Perlman le daba la espalda.

    — Ahora si la cagaste — Volvió a decir esa segunda voz del mayordomo el cual se aproximó al cadete y lo tomo del brazo.

    Los operadores del puente volvieron a sus actividades, a pesar de eso,
    O’Neil pudo discernir los murmullos burlones mientras el sujeto del smoking lo jaloneaba de regreso al ascensor.
    Una vez dentro, luego de soltarse bruscamente del mayordomo, las manos del joven cubrieron su rostro con frustración.

    — ¡Grandísimo idiota! ¡Al fin lo volviste a ver después de diez años y lo único que haces es cagarla y quedar como un imbécil frente a él y toda su tripulación, ¡pendejo! ¡Pendejo! — Se decía a si mismo furioso, esta vez poco le importo que el mayordomo lo escuchara.

    Grave error, pues el obeso sirviente hacia graciosos pero molestos gestos con cada majadería que salía de la boca del chico

    — No me es posible entender cómo es que alguien con tal nivel de educación básica fuese elegido para tan importante cargo, ahora mismo deduzco que usted pudo haber saboteado los sistemas de evaluación, eso me lleva a la conclusión de que..

    — Cierra el maldito pico, jodida chatarra — Gruño O’Neil añadiendo una señal con su dedo medio y recargándose en la pared quedando de frente al sujeto.

    De nuevo ese resplandor rojo en los ojos del obeso de cabellos rubios.

    En un parpadeo, el cuello de O’Neil estaba siendo compreso por una poderosa tenaza dorada que había tomado el lugar de una de las manos de Polo 1

    Su expresión de viejo quisquilloso cambio por un horripilante y maniático rostro de asesino.

    — ¡Yo he servido en esta nave mucho antes de que a tu jodida madre le crecieran los pechos, más te vale que te andes con cuidado mocoso idiota, no dejare que alguien tan patético e insignificante como tú me desplace o arruine todo lo que he conseguido!

    — De nuevo esa voz, si era el — Dedujo O’Neil tratando inútilmente de liberarse del agarre del ciborg

    — ¿Sabes lo fácil que sería matarte aquí mismo y deshacerme de tu cadáver? — Pregunto siniestro acercando su rostro al del jovencito el cual sentía que sus pulmones se contraían por la falta de aire.

    — No, mejor aún, ¿Sabes lo fácil que sería decirle al Coronel que su aspirante se acobardo de repente y salió huyendo en una de sus naves de rescate?

    — ¡Maldito armatoste! —Gruño O’Neil mirando con la misma ira al sujeto que tenía la clara intención de romperle el cuello.

    Una silueta de color rojo bajo de los pies del joven y se extendió a la pared detrás del mayordomo, acto seguido, tres pares de garras del mismo color carmesí y de piel quemada tomaron el traje del obeso sirviente, así como su cuello y brazos, no solo lograron que soltara a O’Neil, también aferraron su gordo cuerpo al muro del ascensor envolviéndolo por completo.

    El joven cadete se puso de pie aun recargado en la pared, a pesar de estar tratando de recuperar el aire, una sonrisa de satisfacción decoro su rostro que poco a poco recupero su tono normal.

    — Así que muy fácil ¿he? — Escupió retador viendo como esa sombra envolvía al ciborg con cada vez más fuerza — ¿Cuál es tu deducción ahora cabron? ¿Todavía piensas que hice trampa en mis exámenes de rendimiento?

    El tipo empezó a reír usando su tono de refinado mayordomo

    — Por supuesto que aún lo creo, solo un idiota revelaría su habilidad más fuerte ante un ataque tan simple — Contesto burlón.

    — ¡Te hare pedazos ahora mismo! — Amenazo O’Neil al tiempo que la piel de sus manos y rostro adquirieron un color negro

    — Adelante — Reto el ciborg — Me gustaría ver cómo le explicas al Coronel que destruiste a su mayordomo personal.

    — ¡Carajo! — Rabio el joven recuperando el color de su piel humana, no solo eso, la sombra que se originó de las plantas de sus pies libero al gordo de smoking y se contrajo hasta desaparecer.

    El sonido de alto del ascensor desvió la atención de ambos.

    La puerta se abrió, como en la vez anterior, el mayordomo tomo la delantera no sin antes dedicarle una mirada desafiante al joven O’Neil, el cual, capto de inmediato el mensaje de los orbes que destellaban de rojo.

    — Ya tienes un enemigo — Es lo que percibió el chico, pero lejos de amedrentarse, le mostro una sonrisa al detestable ciborg, una que le decía: “Sera divertido”.

    Ahora se encontraban en el que al parecer era el espacio privado del Coronel, no era muy diferente al puente, había una vitrina que daba vista a las espesas nubes del cielo, el cual ya mostraba los últimos rayos del atardecer.

    Un elegante bar a un extremo seguido de varios monitores donde pasaban distinto contenidos de entretenimiento, algo que a O’Neil le pareció curioso es que todos los canales eran de caricaturas, un juego de sala cuyo revestimiento lo hacía lucir cómodo y lujoso, las paredes eran de un extraño metal verde, muy brillante y terso, el suelo parecía del mismo acabado, pero de un oscuro azul marino.

    O’Neil avanzo un poco al centro del aposento, un pequeño marco fotográfico que flotaba sobre una mesita llamo su atención, sin pensarlo y a pesar de los carraspeos del mayordomo, lo observo.

    Los músculos de sus mejillas sintieron un cosquilleo, una sensación cálida en su pecho, el joven sonrió.

    Era una antigua fotografía donde el famoso coronel aparecía junto a otros soldados y varios mutantes celebrando una victoria recostados en los restos de una nave alienígena, O’Neil vio que la fotografía tenía una fecha en especial en la esquina inferior derecha, una que durante muchos años de oírla, jamás olvidaría, ni la fecha ni lo que representaba,

    “El fin del tercer Naerol”

    — El fin de aquella batalla, el día que me salvo de ser aplastado — Murmuro con un suspiro el cadete.

    Si tan solo hubiese prestado atención a los ya molestos carraspeos del mayordomo se habría dado cuenta que desde hacía unos segundos, una tercera persona ya se encontraba allí.

    — Polo 1, déjanos solos— Ordeno la voz del coronel Perlman detrás de O’Neil

    El chico palideció y con su cuerpo hecho un manojo de nervios dio media vuelta, encontrándose con el perfil indiferente del castaño. El cual tenía sus brazos cruzados y un gesto de enfado bastante notorio.

    — Hijo de tu.. — Murmuro O’Neil viendo al mayordomo retirarse con una sonrisa satisfecha que lucía sus dientones de topo.

    — Soldado — Unas secas palabras de una voz lúgubre pusieron en alerta al joven.

    — ¡Firmes! — Agrego el coronel a lo que el chico obedeció de inmediato.

    Un breve sonido de un cristal estrellándose contra el suelo hizo que los intestinos de O’Neil dieran un vuelco causándole nauseas.

    El mismo sonido que hizo que el coronel abriera sus ojos y volteara a ver de dónde se originó.

    O’Neil se había distinguido de ser uno de los cadetes más disciplinados y prometedores de su generación, el recordaba que siempre recibía felicitaciones al acatar las órdenes perfectamente, en particular la que acababa de recibir: Firmes, eso según él no le presentaba problema, era muy simple, cuerpo recto, pecho en alto, ojos al frente, brazos a los costados, manos libres.

    — Manos libres, manos libres.. — Pensó frustrado y temeroso O’Neil con un gracioso puchero.

    La puerta se cerró con el mayordomo dentro del ascensor, con el coronel dándole la espalda y la mirada rencorosa del cadete, al cual le recordó con un gesto burlón las mismas palabras que le dijo antes de arribar al puente de operaciones.

    — No te matara, si no lo haces enojar je je je

    — Maldito pingüino de hojalata, me las pagaras — Murmuro el cadete entre dientes.

    — ¿Acaso te he dado permiso para hablar pequeño gusano? — Pregunto el coronel el cual ya estaba a unos centímetros frente a frente con el joven.

    O’Neil trago saliva en seco, la intimidante mirada del coronel estaba demasiado cerca, ya que el mayor se inclinó un poco para quedar en esa posición con el joven.

    Un gesto de repulsión deformo el rostro del coronel quien además mostro sus dientes emitiendo un gruñido.

    Las palabras del mayordomo volvieron a asaltar su mente.
     
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    1921
    Coronel Perlman

    En verdad estaba en problemas, si bien sus entrañas y corazon aun no salian por su boca, ya faltaba poco pues la intimidante mirada del coronel lo estaba haciendo añicos

    — Estoy harto de que me envien niñatos imbeciles que se sienten especiales solo por aprobar un estupido cursito para princesas —Escupio enfadado el de cabello castaño mientras caminaba al rededor del cadete escudriñandolo de pies a cabeza.

    — Lo-lo lamento señor yo-yo solo—Balbuceo O´Neil tratando en vano que sus rodillas no chocaran una contra la otra

    El coronel lo tomo por la solapa del saco

    —No tienes ni idea en la que te acabas de meter —Le advirtio mientras las espuelas que adornaban sus muñecas esplandecian en una luz de color rojizo

    La sombra del cadete reacciono antes que unas afiladas navajas atravesaran el rostro de su portador, no solo lo protegio, tambien empujo al mayor con la fuerza suficiente para hacerlo caer hacia atras

    — Atacar a un superior,¿sabes lo que eso amerita? —Pregunto malevolo el coronel

    —Ejecucion inmediata por tratarse de una mutacion de nivel 3—Dedujo O´Neil nervioso— ¿Llegue hasta aqui solo para ser ejecutado por la persona que por tantos años deseaba conocer?..No es justo

    —¿No es justo? —Replico el mayor sonriendo extrañado— Estamos en guerra princeso, si juegas limpio te mueres, ademas creo que ya tiene tiempo que no despellejo un engendrito —Agrego con sus ojos iluminandose y tronando sus nudillos

    — Ho genial, mi maldita bocota liandola mas— Penso frustrado el joven

    Perlman lanzo un destello con forma de vencejo el cual a pesar de no haber alcanzado al cadete que lo esquivo en el momento justo solo vasto con que su energia lo pasara rozando para causarle una seria quemadura en su brazo.

    —¡Mierda!—Exclamo O´Neil al ver que los ataques continuaron

    —¡Encima de boquiflojo y torpe, tambien cobarde!,¡Le quitas lo divertido nenita!—Protesto Perlman continuando con sus ataques los cuales solo eran esquivados por O´Neil

    —Concentra la energia en sus corazas y aprovecha el aire para darles velocidad—Dedujo O´Neil analizando la tecnica de combate

    —¿Como pensaria siquiera en hacerte mi teniente? gusano inutil—Rabio el coronel aumentando la velocidad de sus proyectiles.

    Una de las aves de energia exploto antes de llegar a su objetivo, logrando derribar al cadete, una segunda le impacto de lleno dejandolo mal herido

    —¡Carajo! —Exclamo al recibir la tercera la cual se desvanecio pues se trataba de Perlman quien finalmente lo volvio a someter esta vez empuñando una garra de energia

    Pero O´Neil o mas bien su sombra decidio hacer el siguiente movimiento, sus sangrantes brazos volvieron a liberar a su portador para luego azotar al mayor contra el techo

    — ¡Bien, ya estas entendiendo! — Jadeo complacido Perlman — ¡¡Pero apenas empiezo a calentar niñato!!

    Mas aves emergieron de las corazas del coronel las cuales causaron profundos cortes en los brazos mutantes,O´Neil lanzo un lastimero sollozo de dolor

    A causa de ese alboroto llegaron mas elementos de la nave empuñando sus armas, mas fueron recibidos por mas brazos que de inmediato los alejaron

    —¡Este cabron es mio!—Advirtio el coronel con una maniatica sonrisa a sus subordinados

    Luego se deshizo de su capa la cual se convirtio en un vortice de viento formado por plumas de color vino

    — Su velocidad aumento—Confirmo O´Neil tratando en vano de protegerse de los brutales golpes que el mayor le propinaba apenas haciendose visible

    — ¡Miren la nena esta llorando! —Comento burlon uno de los soldados que prescenciaban el combate al ver como los ojos del chico empezaban a lagrimar

    Otros dos aun con sus cascos puestos se mostraban tensos ante tal situacion mirandose uno a otro, eran los mismos que combatian en la practica que el cadete prescencio al arribar a la nave

    O´Neil finalmente se enfurecio

    — ¡Tu turno!—Advirtio con una macabra voz, entonces, la sombra del chico se extendio por todo el lugar, su portador luego de ponerse de pie como si no hubiese recibido daño alguno se hundio rapidamente en las tinieblas del suelo

    Perlman de inmediato fue atrapado por decenas de brazos que luego de inmovilizar sus extremidades procedieron a retribuirle las golpizas que O´Neil habia recibido segundos antes.

    A pesar de liberarse usando sus aves de energia, volvia a ser atrapado y por consiguiente a recibir una brutal secuencia de golpes

    —¡Vaya vaya! la gatita saco las uñas!—Comento el coronel escupiendo sangre—Pero ya fue suficiente.

    El mayor giro a gran velocidad su cuerpo creando un torbellino cuyas rafagas estaban cargadas de la misma energia de sus aves, el viento disolvio rapidamente la sombra que se habia extendido sobre el campo de batalla

    — ¡Aja!—Exclamo cuando su oponente quedo visible ante el

    Tres aves volaron veloces fijando al joven en la pared por sus ropas,acto seguido el coronel le propino un poderoso gancho al estomago dejando al chico sin aire

    —¡Coronel cuidado! —Grito uno de los soldados al ver como un segundo O´Neil se materializo detras del mayor

    —¿¡Que!?—Exclamo Perlman apenas recibiendo un corte en su antebrazo izquierdo por una garra del joven

    Los demas soldados al parecer por orden del coronel dispararon contra el cadete el cual cayo al suelo

    Pero no acabo alli, mas brazos sangrantes emergieron del charco que formo con su sangre, mas Perlman pudo repelerlos con facilidad,finalmente O´Neil fue derrotado

    — Muy cerca de un punto vital—Penso al ver la herida de su brazo—Estaba dispuesto a matarme con tal de sobrevivir — Agrego al ver como sus soldados trataban de reanimarlo

    —Aprobado— Le dijo al joven al darse cuenta que seguia conciente

    — ¿Perdon? —Balbuceo O´Neil desconcertado al ver la sonrisa del mayor extendiendole la mano para ayudarle a levantarse

    Luego su desconcierto aumento al ver a los demas soldados aplaudirle , a escepcion del par que portaba los cascos de entrenamiento los cuales optaron por irse de alli sin llamar la atencion

    —¿Que es lo que esta..? —Trato de preguntar pero su cuerpo se desvanecio

    Perlman se apresuro a tomarlo en brazos, luego le arrebato a uno de los soldados un par de frascos con un liquido luminoso que en el acto destruyo para que regenerara no solo las heridas del joven, tambien su atuendo.

    — No lo entiendo —Comento el chico confundido recuperando sus fuerzas

    —Te felicito niño, no muchos estan tan cerca de mandarme a mejor vida — Alego Perlman satisfecho colocandose su capa de nuevo

    Noto como el chico no bajaba la guardia ante el

    —Tranquilo, eso de matarte no aplica para un simulacro

    — ¿Un que? — Pregunto con un tic en su rostro

    —Ya fue suficiente diversion, ¡Todos regresen a sus puestos!—Ordeno el coronel con autoridad

    — Todo fue un...¿pero porque?—Trataba de razonar el cadete al ver como se volvia a quedar solo con el mayor

    Perlman le abotono el saco y luego arreglo el cuello del uniforme del chico

    —¿Porque hice todo este numerito?

    O´Neil asintio temeroso

    — Es sencillo muchacho, no quiero un zombi descerebrado que se vuelva un inutil si no recibe ordenes al momento de cuidarme el pellejo—Explico dirigiendose a un escritorio que se materializo cuando el chasqueo sus dedos

    El joven obedecio cuando el coronel le hizo una seña de sentarse en una de las sillas que acompaño al escritorio

    —Eres el primero que se defiende por instinto de supervivencia y no termina lanzado de mi nave por no aprobar

    O´Neil solo asentia con una boba sonrisa, tratando de que sus intestinos volvieran a su lugar

    — Ademas me mostraste lo fuerte que eres, no me equivoque al elegirte

    — ¿Elegirme? — Murmuro finalmente el chico

    — Desde aquel dia, he seguido tu carrera O´Neil ¿puedo llamarte O´Neil verdad?

    —Si-si señor

    — Bueno, te iba diciendo, segui tus pasos desde que te lleve a aquel internado,tus notas fueron mejorando cada vez mas, incluso lograste adelantar grados, me sorprendiste

    Los ojos de O´Neil empezaron a lagrimear

    Perlman se levanto de su silla y se aproximo al chico el cual ya no aguantaba las nauseas

    — Debiste ver tu cara cuando te dije que te despellejaria vivo, disculpame siempre quize probar que se sentia cuando mi coronel me hizo lo mismo— Agrego al darle una palmada en la espalda

    Segundos despues...

    Polo 1 entro con un uniforme de repuesto ya que el cadete habia vomitado sobre el del coronel el cual no contaba con mas frascos de cosmomateria

    —Lo lamento señor—Se disculpo el chico

    —Vaya torpeza —Comento sarcastico Polo 1

    — Solo es un estupido saco,ademas odio ese color — Dijo Perlman tranquilamente cambiandose frente al chico

    — No ha cambiado mucho —Penso O´Neil viendo la espalda desnuda de su superior,igual de imponente, aun con mas cicatrizes, las cuales eran el testimonio de las batallas que siguieron desde el dia que lo salvo.

    Polo tambien habia llevado consigo un cambio para el joven no tenia ningun pudor al tener que cambiarse enfrente del mayor,ya antes lo habia hecho frente a otros estudiantes e instructores, pero no fue asi con el cyborg de smokin el cual no tuvo problemas en hacer que O´Neil se sintiera incomodo por las miradas lascivas que le daba a su cuerpo.

    — Tambien pervertido, este armatoste es toda una joyita —Penso el chico dandole la espalda

    Un conjunto de rompevientos y pantalones con equipamentos bionicos en sus bastillas y muñecas,de color negro combinando con rojo y vino acordes al atuendo de Perlman,O´Neil de inmediato percibio como la tela parecia adherirse a su piel, de pronto sintio como la tension a la que se habia acostumbrado por contener su mutacion disminuia conciderablemente,mas en su antebrazo izquierdo el cual contaba con unas fisuras que el intuyo eran para las puas que emergian de su piel cuando sus habilidades se manifestaban por completo,un estampado muy parecido a su forma oscura adornaba la parte delantera asi como los hombros y empeine derecho, por ultimo la capucha de piel que combinaba con las botas con suelas de hierro,al parecer Perlman habia mandado diseñar ese traje especialmente para el.

    — Bastardo con suerte— Ecucho el joven murmurar al molesto mayordomo pero despues de lo que habia pasado ya no le importo tener que lidiar con sus deshaires, despues de haberse enfrentado a Perlman lo demas seria facil, o al menos eso penso

    —Tomate esto, te servira con el mareo —Le aconsejo Perlman al cadete al darle una lata de soda color verde luego de que este terminara de vestirse.

    Los tres volvieron a arribar al puente de operaciones.

    — ¡Atencion!—Llamo el coronel a su tripulacion los cuales al instante abandonaron sus actividades para escucharlo

    —Si, si se que les dije que volvieran a trabajar pero como ya sabran tenemos "carne fresca" asi que tengo que presentarlo.

    Un tic deformo el rostro de O´Neil, vaya que le costaria acostumbrarse al negro sentido del humor del coronel.

    Pero luego una sensacion extraña lo puso en alerta, mas en especifico una pequeña silueta que se aproximo a gran velocidad contra Perlman.

    —¡Señor cuidado!—Exclamo el cadete haciendo emerger sus brazos para atrapar al agresor, pero se llevo una inusual sorpresa.

    —¿Que?—Se pregunto el chico desconcertado al ver unos traviesos ojos grises cubiertos por los mechones naranjas que se asomaban de un gracioso gorrito verde

    —¡Tlamposo! ¡Tlamposo! —Balbuceo un bebito manoseando y pataleando entre las garras de la sombra.

    —O, parece que tu mision principal ya esta aqui —Comento Perlman sonriente.

    Polo 1 sonrio sinico casi conteniendo la carcajada

    — Mi....¿mision principal? — Balbuceo O´Neil desconcertado
     
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    Ichiinou

    Ichiinou Líder de críticos Comentarista destacado Crítico Elfo Bloguero de Enero

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    Bueno, me he leído los cuatro capítulos de golpe y la verdad es que la historia me ha parecido bastante interesante. Por un momento pensé que Perlman era realmente una mala persona, la verdad o que se había vuelto loco después de salvarlo o algo así.

    Ahora me interesa mucho saber qué clase de misión le espera a O'neil con el bebé ese que acaba de llegar. ¿Tendrá que hacer de canguro? xDDD

    El mayordomo me cae muy mal, eh. Es realmente repulsivo. D:

    En cuanto a la narración, ortografía, gramática y vocabulario, tengo algunas cosas que apuntarte. Primero, te faltan muchísimas tildes. Al principio no te faltaban muchas, pero en este último capítulo las tildes brillan por su ausencia. Después también faltan puntos al finalizar los párrafos, eso hace que el texto que de como descolgado y no queda nada bien. En cuanto a las descripciones, podrían ser mejores, pero bueno, no están mal. Aunque yo describiría un poquito más el entorno.

    Después he encontrado algunos fallitos de otra índole que me parecieron más "graves" y que quiero señalarte:

    Ese echó es del verbo "echar" no del verbo "hacer" por lo tanto va sin "h".

    "Diecisiete" se escribe todo junto.

    Lo correcto sería poner la contracción "al".

    Ahí has cambiado la "s" por una "c", debería ser "sien".

    Eso debería ser "eh".

    Estos serían así: "Oh", "liándola", "más", "pensó".

    Estos serían así: "mutación", "disminuía", "considerablemente" (otro caso de cambio de "c" por la "s".

    Estos serían así: "Escuchó" (se te ha olvidado la "s"), "después", "había", "importó" y "desaires" (aquí se te coló una "h").

    Estos serían: "Sonrió", "cínico".

    Y hasta aquí más o menos lo que quería citarte. Aunque puedan parecer tonterías, el cuidar la ortografía y gramática es muy importante, porque a todos nos apetece leer algo sin fallos, porque se hace más ameno y mucho más fácil de leer. Así que te recomiendo que vayas mejorando en esos aspectos, porque creatividad tienes mucha, así que eso no tienes que mejorarlo tanto.

    Espero el siguiente capítulo.

    ¡Un saludo! :)
     
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    Ladron de Musas

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    Haaaa por fin un review,gracias, no solo por tomarte el tiempo de leerte este desvario de mi alocada cabeza, tambien por darme un review tan completo,

    1-.Mucho tiempo de no hacer actos de prescencia por aqui, solo te adelanto que no siempre mis lectores le atinan a las tramas, me gusta jugar con ellas dandoles giros que nunca se esperen,si quiero que odien a Polo 1 todavia mas,espera todavia lo diaran hasta causarles nauseas

    Respecto a los "horrores",ok te confiezo que me salio una lagrimilla con cada csita que me señalabas, no acostumbro ponerle tanta atencion a la gramatica sobre todo cuando estoy inspirado (y ademas por que el word que uso no es muy moderno que digamos), tratare de mejorar en ese aspecto no solo porque me gusta hacer las cosas lo mejor posible, tambien porque encontraste la forma de decirmelo sin sonar como las clasicas plagas de "abejas reinas" con las que a menudo me encuentro

    En el proximo cap espero mejorar mas gracias de nuevo por pasar
     
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  7.  
    Ladron de Musas

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    La mision principal



    —Sigues sorprendiendome, no cualquiera puede atraparlo tan facil, creo que lo haras de maravilla.

    —Señor no entiendo—Cuestiono O´Neil arrugando su frente volteando a ver a Perlman el cual mantenia su porte autoritario en medio del puente de operaciones, pero con una expresion relajada en su rostro.

    — Solo tuvo suerte, y es muy raro—Reclamo el pequeño niño— No me gusta— Se quejo volteando hacia el coronel sacando la lengua y señalando a O´Neil el cual tenia que ver hacia abajo pues el niño apenas y le llegaba a la rodilla,el cadete calculo que no tenia mas de tres o cuatro años.

    Las cintas de su gorrito arrastraban por el suelo, usaba un mameluco de piel que parecia un uniforme en miniatura de un piloto aviador, calzaba unos zapatos redondos que parecian las garras de un cachorro de tigre.

    — Sera mejor que te acostumbres, de ahora en adelante el se encargara de ti —Le replico tranquilamente Perlman al chiquillo el cual lo miraba desafiante como si ambos fueran adultos.

    —¿He?— Musito O´Neil pensando que habia escuchado mal.

    —No quiero una niñera, no la nesesito,no soy un bebe—Protesto flotando hacia el coronel, tras de el quedaron restos de energia estatica la cual al parecer lo mantenia a flote.

    — Mocoso no voy a discutirlo otra vez, no es una negociacion.

    Ambos se miraron fijamente, O´Neil no supo si imagino una serie de chispas que brotaban entre los ojos de ambos.

    —Solo miralo, seguro nisiquiera se a estrenado, tiene una cara de urgido que solo le falta el letrero que diga "soy virgen"— Alego el pequeño situandose tras de O´Neil y jalando sus mejillas como si fueran un juguete estirable.

    —¡Oye, ya basta!—Protesto el joven dando un manotazo para que el bebe lo soltara.

    Este se sorprendio.

    —Ja, tragate esa, pequeña rata, ¿que se siente que alguien no se deje de ti?—Se burlo el coronel señalandolo.

    —Ha, es un reto, muy bien anciano voy a hacer mierda a este esparrago.

    —¡Intentalo!

    O´Neil no podia creer lo que estaba pasando, de hecho aun trataba de asimilar lo que acababa de escuchar, su primera orden oficial seria lidiar con ese extraño y molesto niño, volteo a sus alrededores y se dio cuenta que toda la tripulacion permanecia atenta a las ordenes,algunos trataban con gran esfuerzo de contener la risa,a escepcion de Polo 1 el cual emitia risitas simulando carraspear mientras Perlman y Sheldon seguian discutiendo.

    Al cadete no le parecia nada graciosa la escena, no cuando el era el objeto de discucion entre su superior y un mocoso que aun usaba chupete.

    —Hiciste correr a los otros porque no querian ponerte un dedo encima, pero adivina, este lo elegi especialmente para mantenerte controlado, no te sera facil, ¿verdad O´Neil? —Pregunto Perlman volteando finalmente hacia el cadete el cual trago en seco.

    —Señor yo..

    —Je, este es pan comido, te apuesto que lo hago llorar antes de tres dias—Reto Sheldon poniendose frente a frente con O´Neil el cual entrecerro los ojos cuando sintio restos de saliba en su cara.

    Perlman noto el desconcierto del joven, se golpeo la frente con la palma de su mano.

    —Diantres...—Carraspeo tomando una pose seria— Cierra el pico un momento—Ordeno al chiquillo el cual se cruzo de brazos chisteando.

    —O´Neil seguro te informaron que tendrias un puesto importante dentro de mi tripulacion ¿no es asi? —Pregunto al joven el cual sintio la mirada del bebe escudriñandolo.

    —Si señor —Respondio sin dudar.

    —Bien, seras el segundo al mando en mi auscencia, estaras a cargo de toda mi nave en caso de que yo no este—Explico frente a frente con el cadete el cual estaba de espaldas al resto de la tripulacion.

    O´Neil nuevamente perdio el habla, solo sintio un fuerte entumecimiento en sus mejillas, no podia evitarlo, la sonrisa aparecio.

    El coronel lo noto, le hizo una señal para que diera media vuelta.

    Obedecio y de inmediato los aplausos inundaron el lugar,no solo le aplaudian, tambien unos sonreian felices o levantaban los pulgares, otros silbando y algunos coreando su nombre.

    Un estridente chillido hizo que todos se cayaran y se taparan los oidos.

    —¡Tambien tendras que cuidar de mi, esparrago!—Agrego Sheldon el cual habia causado ese sonido con un silbido

    —Oye, se supone que te quedarias callado—Protesto Perlman dandole un coscorron a lo que el bebe solo le hizo un sonido con su lengua volviendo al suelo y sujetandose su cabeza.

    — ¡Señor! —Exclamo O´Neil consternado por ver la fuerza del golpe

    —Tranquilo chico, este enano es mas resistente de lo que parece

    —¡Abusivo!—Acuso Sheldon con sus ojos lagrimeando.

    Perlman suspiro.

    — O´Neil, creo que antes debi presentarte a este cretino, su nombre es Julius Shane y es..

    —Sheldon—Interrumpio el bebe— Soy Sheldon, y soy un oraculo de memorias, conosco todo este armatoste de principio a fin—Presumio flotando frente a O´Neil señalando con sus brazos a sus alrededores.

    —Wow—Musito O´Neil sorprendido, no dudo de las palabras del pequeño enano flotante, claramente en sus ojos que no dejaban de verse tiernose inocentes se notaba que hablaba en serio.

    Sheldon le dio un golpe en la frente con sus pequeños dedos indice y medio sin que el cadete lo esperara

    —Y no me agradas—Agrego energico dirigiendose a la salida de la base.

    —¡No se supone que te agrade! —Grito Perlman con sus manos simulando un megafono.

    — Señor, no se si yo pueda..—Hablo el cadete levantando la mano.

    —Claro que podras, casi me matas ¿lo olvidas? — Le pregunto sonriente levantando su ceja y cruzandose de brazos — ¡Atencion todos! ¡Vuelvan a trabajar! —Ordeno chasqueando sus dedos a lo que los tripulantes obedecieron sin demoras.

    —Pero yo jamas he cuidado niños—Trato de explicar encojiendose de hombros, pero trago en seco cuando el coronel fruncio el sueño viendolo de reojo.

    — No olvides que no solo lei tu expediente, tambien estuve pendiente de cada avance tuyo, hasta el ultimo detalle, desde que mi unidad te dejo en aquel internado de refugiados.

    —¿En serio?—Cuestiono O´Neil pero de inmediato se tapo los labios.

    —Hag, ¿quieres relajarte chico?, ya pasamos la parte donde tratamos de matarnos el uno al otro,y si , hablo en serio, tan en serio como para asegurarte que incluso se cuantos pleitos tuviste en ese cuchitril, con quienes y porque.

    O´Neil emitio una sonrisa boba, no le agrado eso ultimo pues al parecer no era algo de lo cual enorgulleserse.

    — Te eligieron varias veces como encargado de dormitorios, a mas de uno que te doblaba la estatura lo mandaste a enfermeria.

    —Bueno eso fue por defensa...—Trato de excusarse rascando su mejilla con su indice

    —No he terminado—Interrumpio Perlman

    —Perdon..

    — Se que no fuiste el unico que tuvo reacciones a los quimicos de aquel ataque donde te recogi, pero si que fuiste el mejor al practicar para controlarlas.

    — Los medicos me dijeron que las sustancias se habian adherido a mi ADN y que no habia forma de erradicarla, pero que mi cuerpo tenia una alteracion genetica que la mantenia a raya y...

    —Cadete se todo eso, cierra la boca y dejame continuar—Replico Perlman entrecerrando sus ojos.

    —Pe..per

    —No se te ocurra disculparte de nuevo—Amenazo haciendo que el chico se amedrentara—Rayos—Suspiro conteniendose—Deja de disculparte tanto, si ese piojo de Sheldon se da cuenta de eso te hara pure.

    O´Neil solo asintio.

    — Primero te tienes que actualizar—Le hizo una señal a un miembro que se hallaba cerca.

    Una mutante de piel purpura de cuya frente brotaban un par de tentaculos se acerco a O´Neil el cual le recibio una pequeña esfera entre sus manos.

    Despues esta le dedico una horrorosa sonrisa de dientes filosos y de tono verde a lo cual el chico le correspondio no muy convencido.

    — Alli tienes tu agenda de diario, no creo que se te dificulte adaptarte aqui salvo lidiar con ese enano—Explico Perlman dirigiendose a un pedestal que tenia la apariencia de un timon de barco,luego le indico que lo siguiera.

    O´Neil acciono un mecanismo y la esfera se convirtio en un brazalete de metal oscuro que se equipo a su muñeca.

    Quedo junto a Perlman el cual empezo a presionar distintos puntos de la placa de metal oscuro que al contacto con sus dedos emitian luces multicolores.

    —Sheldon es uno de los voluntarios del programa "Iluminacion", ¿sabes algo de eso?—Pregunto sin dejar de concentrarse en el pedestal.

    —Inician en el conocimiento universal a niños con las características requeridas tanto genéticas como de resistencia, solo leí una parte de la teoría, pero me es algo confuso

    —A mi igual, pero te lo resumiré, personas como tú y como yo destruimos por aquí y por allá, personas como el nos enseñan formas mas eficaces de hacerlo y también se encargan de limpiar cuando se acaba la fiesta y se aseguran que no haya daños irreversibles.

    —Pero según se, los aspirantes tienen entre nueve y once años—Cuestiono el cadete

    —A eso, bueno—Medito Perlman mirando hacia arriba y rascando su barbilla — Este es especial, su apariencia es parte de una de sus investigaciones, el pequeño engreído no recuerda siquiera como hizo para que su cuerpo se encogiera así, pero dejo de darle importancia, incluso llego a acostumbrarse, no tuve problema con eso, es mas, resulto ser una ventaja.

    —Señor entiendo el papel que hace el aquí, pero ¿eso no lo vuelve vulnerable?

    —Bravo, tocaste el punto, allí es donde entras tu

    O´Neil se rasco la cabeza, lo cual hizo que el coronel le sonriera, al parecer si se estaba relajando.

    —Sheldon no esta indefenso, como ya sabes los aspirantes como el conocen ciertas esencias muy avanzadas de combate y defensa pero no me arriesgare a que la cague y sus conocimientos se vayan al traste porque no quiere un guardaespaldas.

    Delante del pedestal apareció una serie de fotografías y distintos expedientes en los cuales la mayoría de los rostros tenían una x.

    —Gran parte de estas alimañas ya están en las celdas de la nave, son contrabandistas y traidores que se pasaron del lado de las larvas voladoras—Explicaba el coronel mientras uno a uno le mostraba a O´Neil los rostros de cada fugitivo—Pero el resto sigue dandonos problemas, y de esos mas de la mitad van tras cerebros como el de Sheldon.

    —Es por eso que..—Dedujo el cadete..

    — Aunque haga berrinche y trate de sabotearte, tendrás que asegurar su seguridad—Recalco apoyándose en el pedestal mirando fijamente al joven.

    —Entiendo señor—Contesto O´Neil con la misma seriedad

    — Bien me alegro de eso—Finalizo el mayor apagando la proyección holográfica—¡Polo!

    —Ordene coronel—Respondió el sirviente causando un ligero respingo en el chico, pues aparecio tras de el.

    —Lleva al teniente Trade a su habitación.

    —Teniente—Penso O´Neil tratando de contener su emocion, en verdad le gustaba como se escuchaba ese titulo.

    —Señor no nesesito dormir puedo.

    —Mañana empezaras, debes estar lo mas descansado posible y con la mente despejada, lo mejor es que el resto de la tarde te la tomes libre.

    —Si señor—Confirmo el joven asintiendo con respeto.

    —Sigame —Pidio el cyborg dirigiendose al elevador.

    O´Neil obedecio, pero antes de eso vio como Perlman hablaba con alguien atravez de un comunicador holografico cuyo rostro no se distinguia.

    Decendieron varios niveles, luego atravesaron un gran campo de juegos el cual no mostraba mucha actividad debido a que pronto anocheceria, despues volvieron a pasar por el area de laboratorios, la seccion de entrenamiento y luego una que no habian visto,la de las celdas para prisioneros.

    Al parecer los dormitorios de la tripulacion quedaban continuos a las celdas.

    — Se requiere que el cuerpo de vigilancia role turnos por eso las habitaciones estan cerca de la prision—Comento Polo 1 al notar la curiosidad en el rostro del joven que caminaba a su lado.

    —Que diantres—Penso O´Neil cuando vio a Sheldon paseandose por el pasillo de las celdas y saludando muy amigablemente a cada recluso.

    El pequeño se detuvo un momento frente a los barrotes lazer de una, tras los cuales estaba un sujeto escondiendose bajo la sombra de un rincon.

    —Creo que tendre que empezar antes—Dedujo el joven al sentir como su mutacion reaccionaba y sabia muy bien la razon.

    Se escucho un lastimero sollozo y Sheldon se exalto alejandose de la celda.

    —¡Maldicion!—Rabio furioso el tipo de la celda con su brazo completamente curtido por profundas y sangrantes laceraciones.

    Aprentaba entre quince y diez y siete años,de complexion delgada y tez bronceada, sus ropas combinaban el naranja, azul electrico y morado,la mayor caracteristica era su estrafalario peinado punk de color verde.

    —Detengase no puede intervenir aun—Advirtio Polo 1 llendo tras de O´Neil el cual tenia una parte de la piel de su cuello teñida de negro.

    —Esparrago,¿que haces aqui?—Pregunto Sheldon volviendo a separarse del suelo.

    —Protegiendote —Contesto el joven agitado mientras la oscura silueta volvia a sus pies luego de haber entrado en el umbral de la celda.

    —Vaya vaya, parece que a esa sabandija de Perlman ya le cambiaron los gustos—Alego el prisionero asomando su cara, su voz sonaba altanera e infantil.

    —Teniente Trade le sugiero que obedezca las órdenes del coronel o se hará acreedor a una sanción —Gruño el mayordomo con un claro gesto de enfado.

    —Eso hago—Contesto O´Neil de manera tajante y luego volteo a ver a Sheldon—Me ordeno que lo cuidara y eso hice.

    El prisionero solto la carcajada que retumbo en todo el pasillo.

    — Huuu esperen a que los carteles de San Juan de los Vientos se enteren de esto, ya lo veo—Explico simulando con su manos como visualizaba la escena— "Sardo Perlman ha convertido su feroz nave de combate...—Hizo una pausa para entrelazar sus dedos junto a su menton de manera afeminada— en una colorida guarderia con niñeras y todo incluido—Gimio con una cursi voz—O no esperen—Medito sosteniendo su barbilla con su indice y pulgar—otro podria ser:Al intachable coronel Perlman ya no le interesan las chicas ahora su principal obsecion son los.."

    Una fuerte descarga electrica sacudio al prisionero haciendolo que cayera de rodilllas y luego su cuerpo emitiera humo.

    —Recluso numero 22 se ha hecho acreedor a una accion correctiva por referirse a una autoridad militar de forma inapropiada—Anuncio una voz femenina con un tono robotizado.

    Pero aun asi, el punk seguia riendo todavia sacudiendose por la descarga.

    — Genial, ahora tendre que idear otra cosa para sacarle informacion—Bufo Sheldon enfadado—Tenias que venir y cagarla toda ¿verdad?

    —¿Disculpa?—Cuestiono O´Neil frunciendo el ceño

    —Este perico es uno de los lideres en el contrabando de armas para la flotilla invasora ,estaba a punto de hacerle decirme donde tenia su almacen principal y tu lo arruinaste todo—Acuso picando con su pequeño indice el pecho del joven.

    O´Neil lo empujo por la frente haciendo que el pequeño bebe diera volteretas en el aire

    —Esos lazers no son efectivos cuando a quien encierras tiene habilidad para clonar sus miembros —Gruño el joven señalando el brazo herido del aludido—Pueden tocarlos y solo sienten un dolor pasajero pero no les impide moverse.

    —Ya lo sabia tonto, obviamente no me iba a arriesgar, no tenias que meter tu cuchara—Replico el bebe pegando su palma en su rostro y negando con su cabeza—Sistema de la celda numero 22 cambia a modo de seguridad para mutacion de tipo clon—Ordeno el enano y en el acto los lazers fuero reemplazados por barrotes de hierro.

    —U, el niño raro tiene cerebro—Comento el prisionero burlon —Deberias agradecerle garrapata.

    — Nadie te pregunto —Protesto Sheldon y luego paso de largo a O´Neil — Ademas es tu trabajo protegerme asi que no te dare las gracias—Agrego cruzandose de brazos y torciendo los labios en una pose caprichosa.

    El cadete bufo fastidiado, despues de todo si era una buena idea tomarse un descanso

    —Pinguino ¿donde esta mi habitacion?

    Recibio un fuerte golpe en la nuca.

    —¡Pero que diablos!—Protesto y luego se dio cuenta que habia sido Sheldon.

    —Su nombre es Polo 1, aprendetelo—Ordeno posandose en el hombro del cyborg el cual sonrio presuntuoso.

    O´Neil no resistio y tomo al bebe por el cuelllo del mameluco luego levanto su otro puño.

    —Adelante hazlo—Reto Sheldon sonriente.

    Polo 1 tambien le siguio en la sonrisa.

    El cadete gruño impotente para luego soltar al bebe el cual se sacudio su ropa con recelo.

    —Cobarde maricon—escupio el enano

    Se escucharon risas y silbidos del interior de las demas celdas.

    Una arteria sobresalio en la cien del ahora teniente.

    Polo 1 entrecerro sus ojos viendo a O´Neil con desprecio.

    —Me diras ¿donde esta mi habitacion? —Volvio a preguntar conteniendose el coraje.

    —Siguame—Contesto el cyborg mostrando sus dientes de castor.

    Sheldon bostezo estirando sus brazos.

    —Creo que tambien ire a dormir

    —¡Oye soldadito!—Llamo el prisionero y O´Neil se detuvo y volteo a ver de reojo.

    —¡Cuando veas a ese bribon de Perlman dile que Mars Mcgreen le envia saludos y que aun tiene un buen gusto en sus putas!.

    —¡Huuy! eso debio doler—Corearon las voces de los demas prisoneros.

    —¡Aunque ahora tenga pito!—Agrego el punk.

    Las risas del resto de los prisioneros volvieron a hacer eco en el pasillo, tambien se escucharon comentarios e insinuaciones obcenas.

    Un tic se dibujo en el rostro del teniente.

    —Creo que le gustas al tipo—Se burlo Sheldon adelantandose al final del pasillo.

    O´Neil contuvo el aire y un ligero tono morado decoro sus mejillas,apreto sus puños y sintio que su mutacion pronto se volveria a activar.

    Luego vio como el bebe chocaba complice su puño con el mayordomo y ambos trataban de no reirse.

    —De esperarse—Dedujo O´Neil viendo al par—Enano cretino, chatarra cretina,no, no les sera tan facil provocarme—Razono relajando su cuerpo y abriendo sus puños.

    — ¡Por cierto,lindo trasero!—Volvio a gritar Mars

    —¿A quien engaño?—Murmuro rodando sus ojos el teniente.

    En un parpadeo, luego que el mayordomo y el bebe habian crusado el umbral del pasillo, la sombra de O´Neil se volvio a dirigir a la celda del punk el cual no alcanzo a reaccionar cuando un ensangrentado y deforme brazo broto del suelo y le dio un fuerte golpe en la cara, el cual ademas de hacerlo ver estrellas y versiones chibi de O´Neil con forma de fantasma girando alrededor de su cabeza, le tiro varios dientes, despues de un breve gemido de dolor,Mars cayo de espaldas completamente noqueado.

    —Haaa, ya me siento mucho mejor—Suspiro O´Nel con una alegre e infantil expresion y camino de forma graciosa para alcanzar al mayordomo.

    —Creo que si tiene razon—Medito dentro de si recordando varias escenas de su infancia y las palabras del coronel

    Conforme crecia en el orfanato fue victima de constantes agresiones que si bien al principio lo hicieron querer renunciar y huir luego lo instaron a volverse mas fuerte lo cual no fue suficiente cuando logro quitarse de encima a sus acosadores.

    Su mutacion empezo a manifestarse al igual que en algunos de sus compañeros, los acosos y constantes bromas fueron reemplazadas por constantes desafios para medir sus fuerzas.

    Fue entonces que tambien disfrutaba darles brutales golpizas a quien tuviesen la osadia de querer buscarle pleito a el o a quienes eran sus amigos los cuales no eran muchos.

    Cayo en la cuenta que a eso se referia Perlman al decirle que Sheldon no seria un problema que el no pudiese manejar.

    Su indeseable asignacion hizo un sonido molesto con su lengua que lo saco de sus recuerdos.

    Luego de eso, el bebe opto por tomar otro camino no sin antes recibir un par de caramelos del cyborg y de hacerle un gesto de burla a su nueva niñera el cual le respondio con una señal de su dedo medio.

    Mientras,en un comodo asiento giratorio de piel,un apuesto sujeto de orbes grises obserbaba varios monitores en los cuales seguia los movimientos de cada rincon de la nave.

    Estaba en una oscura habitacion,la cual con la tenue luz de las pantallas se podia ver que era un reducido espacio, apenas el suficiente para la maquinaria que rodeaba al sujeto quien subio los pies a uno de los escritorios entrelazando sus dedos para descansar su menton.

    —Asi que el niñato esta feliz por su nuevo puesto—Medito con una burlona y misteriosa voz centrando su atencion en O´Neil— mmm ya veremos cuanto te dura el gusto amiguito— Suspiro y luego un resplandor plateado separo sus manos entre las cuales se materializo una larga y brillante bayoneta.
     

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