Scorched Earth Erotica

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Devil kiss, 21 Agosto 2009.

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¿Qué te parese el fic?

Poll closed 27 Septiembre 2010.
  1. Exelente, continualo ;)

    88.0%
  2. Bueno.

    4.0%
  3. más o menos.

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  4. no, malo.

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  1.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
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    Re: Scorched Earth Erotica

    uuuhhmmm ke chvrx (y x fin tengo tiempo de comentar u.u gomen nasai x no postear antes) Wenuuuu estuvo de lujo la fiesta n_n y todo y todo ...

    Me causo gracia cuando Kagome confundio a Sesshomaru con Inuyasha xD jajaja aunke bueenoo al menos él no se inmuto en lo absoluto y si bailo con ella "siguiendole el juego" ¿le siguio el juego? eso no es normal en sessho o.O uuuhmmm

    Al menos Bankotsu no hizo d las suyas en la fiesta d Kag ¬¬ ... perver le resulto el primo ehhh ... uuuhmm y kien sera ese miterioso caballero que saco Y BESO a Kagome ù.u mmm intrigante aunke ya tengo mis sospechas de kien habra sido obviamente se noto al final pero en fin lo descubrimeros mas adelante n.n tuvo bueno el capi espero conti pronto eehh n.n no t vayas a tardar ke esta bien interesante ...

    Bueno nos leemos Devil Kiss n_n aioosss
     
  2.  
    Shezzi

    Shezzi Entusiasta

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    Re: Scorched Earth Erotica

    ¡ah! enserio me dejaste super impactada... mmm... sessho le siguio el juego a kag. eso es raro, a mi se me hace qe sessho quiere algo de ella¬¬. jaja! bueno y el chico "misterioso" hmm ya me estoy dando una idea de quien es... y por ultimo Bankotsu mm ese si que es un pervertido al 100 % ! jaja le gana a miroku y eso si que ya es decir mucho xD
    bueno espero pronto la conti ... enserio este FF esta genial... tienes una mente muy abierta n___n
    bueno nos leemos en el siguiente cap.
    biie
     
  3.  
    doncella

    doncella Entusiasta

    Piscis
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Hola amiga
    Ya leí tú fic está muy bueno durante estos capítulos me has sorprendido en tú imaginación de escribir esas cosas pero la verdad lo de jaste en lo más interesante quería saber que pasará con kagome ojalá bankotsu no le haga más daño a kagome pero d eseguro es que seguirá haciendole lo mismo a kagome de acosarla a cada rato.
    Bueno amiga espero y pongas pronto la conti.
    Hasta luego.
     
  4.  
    kathguitar

    kathguitar Entusiasta

    Cáncer
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Ohhhhh!! Que buna continuacion! Lo que mas me dejo satisfecha es que la hiciste larga.

    La pregunta del millon: Quien fue el caballero que beso a Kagome??

    Ashhh dinos por favor!!
     
  5.  
    machi_ritsuk

    machi_ritsuk Entusiasta

    Géminis
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    Re: Scorched Earth Erotica

    hola estaba paseandome en tu fic y vi esto y en realidad es b ueno estoy empezandoa a lewerlo y me gusta lo de hasta ahora le historia es un poco densa igual pero bueno espero leerte pronto chaito cuidate
     
  6.  
    Devil kiss

    Devil kiss Entusiasta

    Escorpión
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    Scorched Earth Erotica
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Hola a todas mis fieles lectora y a las nuevas por supuesto mil gracias por sus comentarios y lameto mucho la tardansa, pero se los recompenzare ;). Se que muchas tienen dudas, y espero que algunas de ellas sean respondidas en este capitulo. Espero que lo disfruten.





    Cap IX



    “Cuando hay un exceso de amor, el hombre pierde su honor y su valía".
    (Euripides)






    En una de las tiendas de Tokio, Naraku y yo nos encontrábamos en el departamento de damas. Como de a costumbre, él siempre me llevaba a los lugares que yo quisiera y por supuesto, siempre cumplía todos mis caprichos después de haber cumplido años.

    Ya había escogido demasiada ropa, ocupando ambos brazos los cuales estaban repletos de ropa y casi inmovibles, pero aun seguía escogiendo cosas, y por si fuera poco mi hermano estaba en la misma posición, pero en cambio él, me suplicaba que parase ya. No me dio más remedio que obedecerle yéndome directo al probador.

    Le pedía su opinión de cada cosa que me probaba, aunque casi siempre su respuesta era: “Cualquier cosa que te pongas, te hace ver hermosa”.

    De veinticuatro blusas de diferente estilo, escogí solo quince, de ocho faldas tome tres, de diez vestidos tome solo cuatro, de 27 pantalones de diferente tipo, tome trece y de 22 pares de zapatos, tome solamente siete apiadándome de mi pobre hermanito, ya que siempre que regresábamos a casa decía que “Por poco me dejas endeudado”.

    Lo último en probarme fue un traje de baño o más bien un biquini, ya que era un poco más descubierto, era lindo pero no estaba muy segura; era azul turquesa con decoraciones en negro y rosa, el diseño era extraño y hermoso, pero decidí consultárselo a Naraku para saber su opinión.

    Entreabrí un poco la puerta y lo busque con la vista; él se encontraba un poco apartado viendo unos cuantos vestidos.

    - ¡Naraku! – le llame para que voltease a verme y enseguida hice la seña de que se acercara.

    - ¿Qué pasa? ¿Ya terminaste?- decía en tono cansado.

    - Si, ya casi termino, solo que quiero que me des una última opinión sobre este traje – dije en forma de suplica.

    - De acuerdo – dando un leve suspiro.


    Salí del probador poniéndome a un metro de él y de medio perfil, llamando así la atención de las miradas de unos cuantas personas que se encontraban en ese departamento.

    Naraku, solo se quedo estático con los ojos muy abiertos y con un levemente sonrojo en sus mejillas; claro que los halagos por parte de uno que otro chico no se hicieron esperar, haciendo reaccionar repentinamente a mi hermano y haciendo que este a su vez, se pusiera furioso.

    - ¡Metete y quítate eso! - decía mientras me empujaba dentro del probador – ¿Que acaso no tienes pudor? – dijo un poco irritado y aun con un leve sonrojo.

    - ¡Oyes, no seas tacaño y compártela!

    - ¡Tú cállate, si no quieres que te rompa la cara!


    Todo salió de maravilla, a acepción de aquel pequeño incidente en la tienda, la que hizo que me ganara una gran regañada por parte de Naraku, pero no era para tanto o al menos en mi punto de vista.

    Al día siguiente en la escuela, hubo una nueva novedad, pues había llegado una nueva alumna a nuestro salón, en realidad solo era de intercambio o eso es lo que había dicho. Su nombre era Ayame Zhang, proveniente de China; una chica de un año mayor que yo, pelirroja y ojos color esmeralda, era un poco tímida y seria a simple vista. La maestra la presento y le dio la bienvenida, pero repentinamente Miroku levanto la mano para preguntar algo, e Inuyasha solo suspiro al imaginarse lo que diría por lo que volteo a verle haciendo incomodar un poco a Miroku y este prefirió no decir nada inadecuado bajando la mano y dejando continuar a la maestra con su clase.

    Ayame, se había sentado en una de las butacas de mero adelante que estaba desocupada, e inesperadamente pude percatarme de que miraba hacia atrás por encima de su hombro y en mi dirección, yo solo le sonreí amigablemente y ella correspondió de igual forma para luego centrar su vista al pizarrón.

    Las primeras tres clases transcurrieron sin ningún problema. Al escuchar el timbre del receso todos nos alegramos y nos estirábamos mientras que la chica nueva salía a toda prisa del salón dejando a uno que otros un poco extrañados por su actitud, apenas y acababa de ingresar y ya quería salir.

    Nos encontrábamos en la cafetería sentados en una de las cuantas mesas desocupadas que daban una vista hermosa hacia los jardines verdes de la escuela, lo cual era nuestro día de suerte haber alcanzado ese lugar, ya que siempre estaban ocupadas.

    A lo lejos pude divisar a la chica nueva que se encontraba en un teléfono público, entonces me hice una pregunta irónica: ¿Por ese motivo salió a toda prisa del salón? ¿Para hablar por teléfono? Pero no estaba sola, detrás del la caceta del teléfono se podía ver claramente las piernas de una joven, la cual me era imposible saber quién era, pero luego salió de su escondite y dejándome algo desconcertada, acaso estaba viendo bien, esa chica era ¿Kanna?. Me era increíble y raro ver precisamente a ella socializar con la chica nueva, mis ojos no creían lo que veían ¿Kanna siendo ampliamente amigable con esa joven extraña? Si según su ideología, era la de no socializar con personas extrañas. Me regañe a mí misma al pensar así, ella era libre de ser como quisiera y sobre todo cambiar cuando ella quisiera, al cavo y esas eran sus decisiones.

    Después de que Ayame colgó, ella y Kanna se acercaron hacia donde nos encontramos nosotros.

    - Chicos, ella es Ayame. Y como ya se han de haber dado cuenta, es nuestra compañera de clases – decía mientras mostraba una leve sonrisa – Y claro que del pequeño grupo de raros…

    - Hola, es un placer conocerte Ayame – decía mientras tomaba sus manos entre las suyas – Déjame presentarme. Yo soy Miroku Takeda – repentinamente, este no pudo resistir ni un momento más cayendo en la tentación y tocando la parte trasera de la chica – Es usted muy hermosa…

    Inevitablemente y como era de esperarse por su actitud descortés, Miroku termino con una gran marca rojiza en su mejilla izquierda, haciendo evidente de que Ayame había puesto en su lugar al libidinoso de nuestro compañero Miroku.

    Ahora, no solo había n compañero más de clases, sino que también un integrante más en nuestro circulo con el que compartiríamos nuestra diversión. Aunque fue grato por un par de días; hablo que desde la primera vez que Ayame vio a Kouga, algo en ella me disgusto, era como si al hablarle tratase de ¿seducirlo?, pero gracias a que él era un poco distraído lo tomo por alto y al parecer a ella le disgustaba que la ignorara. Yo, como toda novia estaba celosa, aunque lo ocultaba muy bien, puesto a que no quería que se diera cuenta. Cuando platicaba con ella, al parecer su tono era algo burlesco, ya que sentía como si se reía de mí, bueno al parecer ese era mi presentimiento o ¿en verdad me estaba muriendo de celos?

    Un sábado por la arde mis amigos y yo habíamos quedado en salir a divertirnos y claro que no iríamos a cualquier lugar; diversión era mi palabra favorita, por lo que solo se me paso un lugar por la mente, Akihabara. Una zona comercial importante y famosa por ser la meca para la cultura otaku y geek de Japón.

    A todos nos pareció excelente idea, menos a Ayame que izo un gesto de desaprobación, pero al fin y al cabo la palabra de seis valía más que la de uno.




    &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&





    En uno de los barrios de nivel medio, se escuchaban a personas que gritaban desde el interior de uno de las habitaciones de un edificio departamental.

    - ¡Dijiste que podías! – gritaba el individuo con una voz gruesa y firme, mostrando su furia.

    - ¡Y claro que puedo! – replico – Pero en una semana es imposible, necesito más tiempo. Y más cuando el tipo está enamorado – decía mientras se cruzaba de manos, con señal de dignación.

    - ¡Oh cielos! ¿Dime que no has dicho eso? – decía Hakudoshi un poco preocupado e irónico a la vez.

    - ¿Qué cosa? ¿Qué estaba enamorado? Si lo di…


    Ayame se encontraba contra la pared con los pies en el aire, siendo estrangulada por un fuerte brazo que ya hacía en su cuello asfixiándola y luchando por soltarse del agarre de su agresor, el cual mostraba sus ojos carmesís llenos de ira.

    - ¡Escúchame bien mujerzuela! – decía mientras disminuía el agarre, solo lo suficiente como para que la chica pudiera respirar – Él no esta enamorado de Kagome. Solo es un simple capricho e interés ¿Entendiste? – dijo con firmeza, la joven musito un leve si, haciendo que este la dejara en libertad – Te doy dos días más, así que más te vale que lo logres.

    - Ya te dije… que es muy poco tiempo – decía respirando agitadamente.

    - Creo que yo puedo ayudarte – dijo Hakudoshi repentinamente.

    - ¿A qué te refieres? –dijo con curiosidad Naraku.

    - Solo préstame tu cámara – dijo irónico.

    - ¿Y para que la quieres?

    - ¡Oh! Es algo de lo que te va a agradar mucho – dijo con malicia.



    &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&




    En Akihabara, nos encontrábamos en una de las tantas tiendas jugando una variedad de juegos. Por lo general, Inuyasha era el más emocionado, ya que cambiaba con más frecuencia de juego yendo de un en uno.

    En el momento para irnos, Miroku se nos había perdido pero solo una persona podría saber donde se encontraba, esa persona era Inuyasha. Yo decidí acompañarlo, aunque al principio se negó rotundamente, no entendía su actitud pero al llegar al lugar donde este sospechaba que estaba nuestro compañero entendería. Aquel lugar era una tienda donde se vendía todo tipo de cosas de anime, incluyendo un departamento especial, hentai. Y precisamente allí se encontraba hojeando una revista; estaba tan entretenido que no sintió llegar a Inuyasha quien lo había tomado por la camisa y arrastrado hasta donde me encontraba.

    - Veo que lo conoces muy bien, Inuyasha – dije mientras los veía divertida.

    - Pues como no, si lo conozco desde la preescolar – dijo frunciendo el entrecejo – Con decirte que sus mañitas las tiene desde entonces – irónico.


    Por suerte había llegado a tiempo para la cena, por lo cual suspire con alivio pues me moría de hambre y mi hermano aprovechó mi reacción para molestarme como solo él sabía.

    - ¡Ups! Llego la glotona – dijo con una sonrisa irónicamente.

    - ¡¿Qué?! ¿A quién le dices glotona?

    - Pues ¿a quien más? A ti tontita – decía mientras me frotaba la cabeza alborotando mi cabello.

    Quise soltarme de su agarre, pero desafortunadamente él obtuvo la ventaja al ser más fuerte que yo levantándome y cargándome en su hombro como un costal de papas hasta el comedor. Me gustaría decir que ahí había quedado la pelea entre él y yo, pero no fue así, aunque por otro lado sabía que lo hacía por mi bien.

    Una sirvienta entro al comedor parándose a un lado de Naraku para después entregarle el teléfono, haciendo que este se retirara para contestar en un lugar más privado.

    Después de unos minutos, mi hermano volvió a entrar al comedor sonriente, y eso me intrigaba demasiado.

    Al terminar la cena, Souta y yo entramos en el salón de juegos, para después unírsenos Naraku haciendo que el juego se convirtiera en un gran reto, ya que él era un gran jugador.

    Al entrar al salón, estábamos rompiendo una de las reglas de la casa, pero a ambos nos entro una inmensas ganas de jugar. Por desgracia nuestros padres se dieron cuenta de ello al escuchar los ruidos de nuestros gritos y del sonido del videojuego, por lo que entraron algo molestos recalcándonos que solo se podía usar esa sala hasta las ocho y media. Nos mandaron a dormir sin castigo a sabiendas de que habíamos abusado del tiempo y las reglas de la casa.

    Antes de subir a mi habitación entre a la cocina para buscar algún bocadillo y una jarra para agua ya que entre la noche me daba mucha sed, pero me daba flojera bajar. Cuando estaba a punto de irme, me percaté de algo. En una de las bardas del jardín pude observar a Kagura quien intentaba fugarse de nuevo como ya era su costumbre.

    Abrí la puerta con cuidado para no llamar la atención de nadie y luego me acerqué a ella con sigilo, la cual estaba a punto de saltar al otro lado del muro.

    - Sería mejor que pidieras permiso, Kagura – dije asustándola y haciendo que perdiera un poco el equilibrio.

    - ¿Tu otra vez? – sosteniéndose para no resbalar - ¿Qué acaso me estas espiando? – dijo con fastidio.

    - No, pero creo que lo que haces está mal. Si nuestros padres te descubrieran, se molestarían muchísimo –dije con seriedad y con la esperanza de que recapacitara de lo que estaba haciendo.

    - ¡Ah! Nada más eso me faltara, que fueras con el chisme mis nuestros p…

    - No lo digo por eso, pero puedes estar tranquila, no les diré nada – dije sonriendo – Pero tarde o temprano tendrás que enfrentarlos, Kagura. Esto no va a funcionar siempre – di media vuelta y me marche de ahí tomando las cosas por las que había ido.

    Aunque Kagura nunca me ha tratado bien, yo no podía ser mala con ella y debo de admitir que me preocupaba por ella. No sabía a donde iba y mucho menos si andaba metida en cosas mala. Pero gracias a aquella noche que la sorprendí llegar tarde supe a qué hora más o menos llegaba, por lo que siempre actualizaba mi despertador a las cuatro y media de la mañana, e iba a su habitación para asegurarme de que había llegado.

    Al día siguiente, domingo; me levante más tarde de lo normal, para ser exactos, a las doce cuarenta y cinco, pero más que nada me levante gracias a que mi hermano Naraku fue a despertarme, sino no me hubiese levantado nunca.

    Él se levantaba todos los fines de semana a más tardar a las once y cuarto, ya que su horario de clases era más pesado que el mío y los fines de semana eran los únicos días que podía disfrutar para dormir hasta tarde. Y por lo general yo era siempre era la primera en darle los buenos días. Eso fue lo que izo extrañarle de que ese día no se los diera, entrando a mi habitación y despertándome.

    - ¿Y ese milagro? –dijo sentándose en la orilla de la cama y acariciándome el cabello.

    - ¿Qué cosa? – respondí adormilada.

    - El que te levantes tan tarde – decía con gracia en sus palabras.

    - Se me pegaron las sabanas – dije embozando una leve sonrisa – Aparte de que estaba tan a gusto – me senté y me estire un poco.

    - ¡Ah! ¿Me estas llamando latoso? – dijo empezándome a ser cosquillas en el estomago, cosa que a mí no me gustaba ya que era muy sensible en esas áreas.

    Yo trataba de escapar de él para que me dejara de hacer cosquillas, pero era imposible ya que él se encontraba encima de mí, hasta que repentinamente se detuvo y solo me observaba, yo trataba de recuperar el aliento que había perdido por las risas que me había causado, cuando repentinamente se paro y camino en dirección a la puerta con una actitud muy extraña.

    - Si claro, vienes me despiertas y me atacas con cosquillas y luego te vas ¿verdad? – dije para captar su atención, quien volteo embozando una leve sonrisa –Por cierto ¿Mi madre donde esta? Me prometió en que hoy iríamos de compras.

    - Sobre eso – titubeó – Recibió una llamada del trabajo, diciéndole que la solicitaban en una junta de la empresa. Por lo que me encargo que dijera que no podrá salir…

    - Con migo hoy y que se disculpaba – interrumpí continuando con la que él iba a decir mientras caminaba en dirección a la cocina – Es una lástima, pero ya será en otra ocasión – dije fingiendo una leve sonrisa combinada con tristeza, haciendo que Naraku se diese cuenta y se preocupara.


    A decir verdad, comprendía muy bien la situación y su gravedad. Las ocasiones que podía compartir tiempo con mis padres eran pocas, y últimamente eran raras las veces que estaba con ellos, lo cual me entristecía muchísimo.

    Un repentino abrazo izo que saliera de mis pensamientos; era cálido y me hacía sentir segura, pero a la vez frágil. Entonces me di cuenta que él siempre estaba a mi lado protegiéndome como si fuese mi padre, esa persona era mi hermano Naraku, quien ahora más que nada estaría junto a mí.

    - ¿Qué te parece si almorzamos en el jardín? – decía aun abrazándome.

    - Me parece una excelente idea – dije ya más animada dedicándole una dulce sonrisa de agradecimiento.

    Después de todo almorzar en el jardín resulto una excelente idea, ya que pude relajarme un poco, pero no todo era tan perfecto, siempre algo debía de salir mal.

    Naraku y Souta aprovecharon el momento para jugar con sus pistolas de agua; de Souta lo entendía pero de Naraku era extraño y gracioso ya que se me hacía demasiado grandecito como para que jugara aun a esas cosas.

    Como siempre, ambos conspiraban en mi contra mojándome y obligándome a perseguirles. Aunque por desgracia esa vez no sería mi día de suerte.

    Jamás había aprendido a nadar, por lo que casi nunca entraba en la piscina al menos que alguien más estuviese con migo. Como mis hermanos jugaban con pistolas de agua, al llenarlas lo hacían con el agua de la piscina por lo que mojaban el piso, que en ciertas partes era de azulejo. Y como consecuencia de andarlos persiguiendo, resbale cayendo dentro de la piscina.

    Para mi desgracia había caído en la parte más profunda, por lo que me hundí al instante por la desesperación. Por suerte Naraku actúo rápidamente arrojándose al agua para salvarme, por lo que me aferre a su cuello haciéndolo casi incapaz de llegar a la orilla.

    - ¡Kagome! Me estas asfixiando – dijo con dificultad – Si sigues así nos hundiremos los dos – dijo haciendo que lo liberara un poco.

    Una vez fuera opte por jugar adentro videojuegos ya que era más entretenido y seguro, en el que duramos hasta tarde, pero a tiempo antes de que llegaran nuestros padres.

    A decir verdad, ese día no los vi en todo el día, sino hasta el día siguiente y eso que era domingo, día en que se trabaja menos. Pero al parecer en la empresa de mi padre no se conocía la palabra descansó.

    Afortunadamente al día siguiente había suspensión de clases y por otra parte también era malo ya que no vería a mis amigos y mucho menos a Kouga, que desde el día en que habíamos salido no lo había vuelto a ver y mucho menos hablado con él. Le hable a su casa y me dijeron que estaba dormido, por lo que les deje dicho que les dijeran que me hablara a mi casa. No tuve que espera mucho tiempo, al poco de diez minutos Kouga me hablo, platicamos un largo rato, pero antes de colgar nos citamos en mi casa a las seis.

    Al colgar subir inmediatamente a mi habitación para arreglarme; la cita era a las seis y treinta, pero en cierta manera una parte de mi sentía que algo andaba mal, era como si algo me quisiera prevenir de lo que estaba a punto de suceder, algo que sería el principal causante de mis desgracias.

    Faltando veinte para las seis, Hakudoshi el amigo de mi hermano llego a la casa con una expresión seria y sin mencionar que al saludarme evadía verme a la cara, pero no le tome mucha importancia y lo hice pasa a la biblioteca donde ya hacia mi hermano.

    Poco rato después llego Kouga, el cual se veía un poco distante y ni siquiera me saludo con un beso como lo solía hacer siempre. Fuimos al jardín donde nos sentamos en una de las bancas que daban hacia el lago artificial para tener un poco mas de privacidad.


    - Te extrañe, y mucho – dije mientras lo abrazaba. Pero él parecía como si estuviese en otra parte, o al menos su mente - ¿Kouga?... ¿Qué es lo que te pasa? Estas muy extraño y distante – dije con algo de preocupación.

    Él me miro un instante; al parecer no me había escuchado por la forma en que me miraba.

    - … Lo siento Kagome, no era mi intención ignorarte – se disculpo con gran arrepentimiento en sus palabras.

    - ¿Qué tienes, Kouga? Te siento distante – sostuve su cara entre mis manos y acaricie una de sus mejillas, haciendo que este se sonrojara levemente.

    - Nada, no me pasa nada – fue lo único que dijo para luego besarme.


    Era un beso demasiado apasionado que fue interrumpido repentinamente por Naraku, quien llego y lo separo bruscamente de mí para luego darle un fuerte golpe en el rostro. Yo me asuste demasiado y no entendía el por qué Naraku se comportaba de aquella manera; le gritaba que se detuviera, más el no me escuchaba por que seguía atacándolo. Por suerte Hakudoshi llego tan rápido como pudo al escuchar el pleito, separándolos a ambos.

    Kouga tenía hematomas en la cara y brazos, por lo que me aproxime a él para ayudarle a levantarse, pero él no quería, pues necesitaba un poco de reposo por la paliza que le había proporcionado mi hermano, con él cual estaba muy molesta.

    - ¡¿Qué demonios te pasa, Naraku?! ¿Te has vuelto loco? – dije viéndolo con desdén - ¿Kouga, te encuentras bien?...

    - Aléjate de él, Kagome – ordeno - En cuanto a ti infeliz. Quiero que te largues ahora mismo de mi casa y que no te vuelvas a acercar a Kagome en absoluto – dijo con firmeza y forcejeando para zafarse del agarre de Hakudoshi.

    - ¡Vasta Naraku! – grite fastidiada de su actitud - ¿Quién te ha dado el derecho de elegir por mí? No romperé con Kouga solo porque tú lo dices – dije firmemente.

    - ¿Por qué me has atacado de esa forma sin ninguna causa? ¿Qué cosa te he hecho para que me hicieras esto? – decía con un poco de dificultad, pero queriendo saber la respuesta.

    - Yo jamás hago algo sin ningún motivo – dijo ya más tranquilo y con seriedad – El cual tu más que nadie sabe de lo que hablo – lo veía fijamente a los ojos con ira.

    - ¿Kouga? – volteé a verle para buscar respuestas - ¿De que habla? ¿Qué sabes? – dije impaciente y nerviosa.

    - No tengo la menor idea de lo que habla tu hermano, Kagome – dijo con sinceridad.

    - ¡Oh! Veo que perdiste la memoria – dijo irónico – Hakudoshi, sin más no recuerdo fue a ti quien saludo mientras este estaba demasiado cariñoso con una chica que para nada era mi hermana. ¿Cierto? – le pregunto volteando a verlo.

    - Naraku, no creo que sea conveniente…

    - Si o no. –dijo impacienté. Hakudoshi solo asintió de forma positiva.

    - ¿Qué? – fue lo único que atine a decir quedando perpleja.

    - No, eso no es verdad. Kagome no es verdad, te lo juro…

    - ¡No le jures miserable! – grito furioso - ¿Cómo te atreves a negarlo cuando hay pruebas de ello? A ti y a esa chica a fuera de tu casa – Naraku embozó una pequeña risa sarcástica – Y hasta tuviste el gran descaro de saludarlo – rio sarcásticamente.

    - ¡Eso es mentira! – reafirmo.

    - ¡Oh! Ahora resulta que no recuerdas nada. No me salgas con esas ahora – Naraku metió una de sus manos al bolsillo de su chaqueta de la cual saco unas hojas – Deja que te refresque la menoría – dijo arrojándole una fotos a la cara, quedando esparcidas en el suelo – Lo sigues negando, o ahora dirás que ese no eres tú.

    Kouga tomo una de las fotos que Naraku le había arrojado; se puso blanco y su cara solo tenía una sola expresión de sorpresa y confusión diciéndose a sí mismo “Esto es imposible”.

    Era tan grande mi curiosidad, que me anime a juntar algunas de las fotos que se encontraban cercas mío llevándome una desagradable sorpresa.

    Mis ojos estaban abiertos a más no poder, no creía o más bien no quería creer lo que veía, pero por desgracia era verdad. En mis manos tenía las pruebas de una traición y decepción; él estaba en la foto junto con otra chica a la cual yo conocía perfectamente bien, y por si fuera poco, aquella chica era… Ayame.

    Sentía mi sangre hervir de rabia y dolor, haciendo que apretase fuertemente las fotos y las arrugara. E ahí las los dos se veían claramente acariciándose, besándose apasionadamente, ella abrazada de su cuello mientras este aprovechaba para frotar fogosamente sus muslos.

    - ¿Por qué? –dije con un nudo en la garganta - ¿Por qué, Kouga? – dije derramando barias lagrimas.

    - Kagome… por favor déjame que te explique – decía acercándose a mí – No es lo que estas pensando – Tomo mis manos entre las suyas.

    - ¿Qué no es lo que estoy pensando? ¡No me toques!- dije soltándome con brutalidad

    - Kagome…

    - ¡Basta! – grite fastidiada – Vete – dije pero Kouga se acercaba a mi - ¡Que te vayas!... lo nuestro,… se termino. – dije para después caminar hacia donde se encontraba mi hermano dándole la espalda a Kouga y recargándome en el pecho de Naraku.

    - Kagome –dijo levemente – Maldita sea – murmuro mientras apretaba sus puños con fuerza de la impotencia que sentía al no poder explicarme – Adiós – dijo dando media vuelta para marcharse – Y en verdad lo siento mucho, jamás quise hacerte daño – dijo para luego marcharse.

    - Iré para asegurarme que en verdad se vaya – dijo Hakudoshi con la intención de dejarnos a solas para hablar.


    Las últimas palabras de Kouga me dolían en el corazón y demasiado, haciendo que inevitablemente comenzara a emanar cada vez mas lagrimas de mis ojos y aferrarme más al pecho de Naraku apretando con fuerza su camisa. Él solo me abrazo para consolarme y hacerme saber de que no estaba sola ni indefensa, él siempre estaría a mí lado cuando fuese necesario.

    - Vamos a dentro. Te preparare un chocolate caliente – dijo para que me calmar un poco.

    - Pero tú no sabes cocinar – dije entre sollozos.

    - ¡Oh! Gracias, y yo que me iba a esforzar por ti – dijo irónico haciéndome reír.


    A pesar del mal momento que me izo pasar, estaba realmente feliz de que él estuviese a mí lado.




    &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&





    Kouga se estaba caminando hacia la reja para salir de la mansión Higurashi y de sus territorios, cuando se dio cuenta de que alguien lo seguía; se dio la vuelta para encararlo encontrándose con Hakudoshi.

    - ¿Qué haces tú aquí? – dijo viéndolo con seriedad.

    - Nada, solo asegurarme de que te vayas – dijo con ironía.

    - No le encuentro la gracia

    - … - dio un largo suspiro – Aprovechando esta situación. Quisiera darte un consejo.

    - ¿Cuál consejo? – dijo curioso.

    - Por tu bien, te recomiendo que te cambies a otra escuela – decía mientras tomaba su hombro – Naraku suele ser muy rencoroso y… vengativo. Y con lo que le hiciste a su hermana, solo me queda decirte que ojala y nunca te vuelvas a topar con la familia Higurashi – Hakudoshi dio media vuelta para regresar a dentro, pero un comentario lo detuvo.

    - Algo me dice que todo esto fue planeado por él – dijo seriamente deteniendo en seco a Hakudoshi – Por tu reacción, creo que tengo razón. Ahora se porque Naraku les ahuyenta los pretendientes a su hermana. Kagome y yo cumplimos un año de noviazgo hace un mes y medio. Me pidió guardar nuestro noviazgo en secreto ya que no quería que se enterara su hermano. Durante un año todo iba demasiado bien, hasta que se entero y ocurrió esto – dijo asiendo una breve pausa – Que casualidad ¿No? – dijo con ironía – Ahora si puedo confirmar mi teoría – dijo con la cabeza gacha.

    - ¿Cuál teoría?

    - De que Naraku no ve a Kagome como hermana sino… como mujer. Cosa que para él, ella está prohibida – dijo seriamente.

    - Sabes – dijo acercándose quedando frente a él – Creo que no bastara con que te vayas de la escuela, sino que también de la ciudad, del país, o tal vez del mundo quizás – dijo sarcástico, dio media vuelta y se marcho entrando nuevamente a la casa.

    - ¡Lo que él desea no puede ser! ¡Solo lograra lastimarla! – dijo antes de que Hakudoshi cerrara la puerta tras de sí.



    &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&



    En la cocina, Naraku intentaba una y otra vez de que no se le quemase la leche, pero era inútil; yo solo me reía de él de que no podía lograr hacerlo, hasta que llego Hakudoshi quien fue el que termino por hacer el chocolate prometido por mi hermano.

    Antes de ir a dormir, me disculpe con mi hermano por lo sucedido con Kouga y por lo que le llegue a decir, lo abrase fuertemente sintiendo el calor que emanaba su cuerpo, era cálido. Él correspondió mi abrazo pegándome fuertemente más a él, haciendo que mi rostro quedara en su pecho, donde una vez más podía oír el fuerte latir de su corazón. Me separe de él dándole un beso en la mejilla y las gracias por haberme abierto los ojos y me fui a dormir.

    Al día siguiente al llegar a la escuela, lo primero que hice fue asegurarme de no encontrarme con Kouga ya que ese mismo día a él le tocaba hacer el aseo del salón y a mí igual. Pero para mi sorpresa él no se presento a clases, por lo que sin querer me llegue a preocupar por él, pensando que a lo mejor realmente se encontraba grabe por la paliza que le había proporcionado mi hermano. Pero extrañamente Ayame tampoco se había presentado a clases, por lo que me despreocupe llegando a la conclusión de que estaban juntos.

    Mis amigos se extrañaron de su ausencia y de que yo me encontraba tranquila pero triste, por lo que me preguntaron si sabía el por qué había faltado, yo solo les conteste que no sabía dónde estaba y que ni me interesaba. Mis palabras causaron curiosidad y asombro en ellos, por lo que les tuve que contar lo sucedido. Todos reaccionaron igual, estaban disgustados con él, Jankotsu comenzó a decir una variedad de blasfemias contra él, pero el que en realidad estaba hecho una furia era Inuyasha, quien había salido bruscamente del salón golpeando la puerta para salir.

    Pasaron los días, y Kouga y Ayame seguían sin aparecerse en la escuela, hasta que nuestro asesor de grupo nos aviso que Kouga se había cambiado de escuela y que Ayame había vuelto a su escuela. No sé porque, pero me sentí demasiado triste y algo dentro de mi me decía que era por Kouga, de que ya no lo volvería a ver.

    Al salir de clases, me arme de valor y fui a su casa para hablar con él, solo él y yo para aclarar las cosas. Pero para mi sorpresa, al llegar a su casa me encontré con un letrero de venta; Toque varias veces y trate de ver hacia dentro pero era inútil todo estaba cerrado, hasta que un vecino me dijo que se habían mudado, le pregunte a donde, pero no me supo decir con certeza.

    Volví a mi casa con mi rostro bañado en lágrimas, cuando recordé que solo había una manera de encontrarlo; subí en un taxi para llegar rápido a casa. Al llegar me encontré con la nana Kaede, quien parecía que saldría o acababa de llegar, ya que sus cosas estaban en la la mesa del recibidor.

    - ¿Va llegando o ya se va? – pregunte con curiosidad.

    - ¡Oh! Ya me voy, que por cierto se me ha hecho tarde. Solo que tengo que ir por unas cosas de tu hermano a su habitación…

    - ¿Y donde eta él?

    - En el garaje, buscando algo, no recuerdo que.

    - No te preocupes nana que yo se los llevo – dije ofreciéndome amablemente - Solo díganme donde están esas cosas que ocupa mi hermano – dedicándole una amplia sonrisa.

    - ¡Oh! Kagome, eres un ángel caído del cielo – dijo agradecida – Me dijo que era una caja blanca de cartón, y que estaba arriba de su closet. Y por cierto hija, tus padres salieron de viaje de emergencia a Londres, pero regresaran mañana por la tarde antes de la comida.

    - Ok, entendido nana. Vete que se te hace tarde – dije dándole le un beso en la frente de despedida.


    Como me lo había indicado Kaede, subí a la habitación de mi hermano y entre en ella para buscar lo que él le había pedido. Abrí su closet e inmediatamente identifique la caja, la cual tenía otra encima. Me puse de puntitas para alcanzarlo y jalarlo hacia mi llevándome con migo las dos cajas. Alcance a toma la caja que mi hermano pedía, sin embargo la otra caja cayó al suelo abriéndose y desparpajando su contenido, los cuales eran cosas sin importancia como pañuelos. Me hinque para juntar lo que había tirado y volverlo a poner en su lugar, pero algo capto mí atención. Algo dorado se asomaba bajo el montón de pañuelos, por lo que aparte lo que me obstruía ver por completo aquel objeto.

    Al descubrirlo por completo no pude evitar asombrarme, estaba paralizada y confundida. La tome entre mis manos y me levante sin quitarle la vista en cima. Aquella cosa que tenía entre mis manos era la máscara de aquel extraño encapuchado de mi fiesta de aniversario; no había duda de que esa era la máscara, pero solo me preguntaba ¿qué hace Naraku con ella? A caso el…


    - ¿Qué estás haciendo aquí, Kagome? –dijo desde la puerta de la habitación, haciéndome que me exaltara.

    Volteé a verle con curiosidad, quería respuestas más no me atrevía a preguntárselo. Cientos de preguntas comenzaron a vagar dentro de mi cabeza, una tras otra.

    El ruido de la puerta cerrándose izo que saliera de mis pensamientos; Naraku se acercaba a mí ya que no le había contestado.


    - ¿Kagome, te encuentras bien? – dijo tocándome el hombro – Kagome.

    Me di la vuelta con brusquedad apartando la mano de él.

    - ¿Qué es lo que te sucede? – dijo confundido por mi actitud.


    Hice una señal con la mano mostrándole la máscara, he inmediatamente su reacción fue de sorpresa y horror, sus ojos se abrieron a más no poder y su piel palidecía más de lo normal.

    - ¿De dónde sacaste eso?

    - Tú – murmure – ¡Eras tú! – dije con asombro.

    - Kagome, deja que te lo explique – dijo tomándome de la mano.

    - ¡No! – grite – No me toques – el llanto se apodero de mí: me recargue en uno de los postes de la cama - ¿Por qué? ¿Por qué tú? – dije viéndolo fijamente a los ojos.

    De un momento a otro, Naraku se encontraba frente a mí, haciendo que me exaltara; yo trate e hacerme hacia atrás pero el poste me lo impedía. Me tomo de la cintura y me apego a él, acaricio levemente mi mejilla con la suya.

    - Perdóname, por favor perdóname – dijo murmurándome al oído – Pero ya no puedo contenerme más.

    - ¿Qué? – dije asustada.

    - Lo siento – dijo para luego besarme.


    Ese beso me era muy familia, no había duda de que él era el que misterioso encapuchado, pero sobre todo aquella exótica y embriagante fragancia que emanaba de él. Una esencia que a cualquiera volvería loca, pero no podía, no tenía que volver a caer, simplemente no se lo permitiría.

    Detuve el beso volteando mi rostro a un lado y comencé a forcejear para que me soltara, pero no tuve éxito, él me tenía bien sujeta a su cuerpo.

    - ¡Basta! – ordeno.

    - Por favor, suéltame – dije entre sañosos – Naraku por favor.

    - No puedo – dijo viéndome a los ojos y limpiándome el rostro con su mano – Ya no puedo contenerme más. Solo espero que me perdones – Naraku derramo dos finas lagrimas por sus mejillas y luego me volvió a besar y yo nuevamente se lo impedí, haciendo que esta vez tomase otras medidas – Quería hacer esto por las buenas, pero veo que no me dejas otra alternativa – dijo para luego tumbarme en la cama y colocarse encima de mí aprisionándome con su cuerpo.

    - ¡No! ¿Qué haces? Naraku por favor – Suplique, pero fue en vano ya que era demasiado tarde.

    - Lo siento – Dijo observándome fijamente; tomo el control del equipo de audio y lo encendió poniendo el un volumen seguro para que se confundiera con lo que estaba a punto de suceder y sirviendo de “relajación”. La canción era de se llamaba Nymphetamine de cradle of filth.


    Acerco su boca a la mía sintiendo su respiración agitada, para luego fundirlos en un apasionado beso introduciendo su lengua en mi boca recorriendo cada rincón con desesperación; sentía el latir de mi corazón a toda prisa.

    Respiraba con dificultad por lo que tuvo que tomar aire aprovechando la oportunidad para bajar hasta mi cuello besándolo y pasando su lengua por el mismo, me estremecí, pero el solo saber de quién era el culpable de esa sensación me horrorizaba.

    - No… por favor – suplique asustada una vez más.

    La desesperación fue mayor cuando me despojo de mí blusa. Cerré los ojos para tratar de salir de aquella espantosa pesadilla.



    %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

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    %%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

    Todo cambiara a partir de ese día, ya nada sería como antes. Mi vida había comenzado a cambiar llevándose mi alegría y trayendo mi sufrir.



    "El deceo nos fuerza a amar lo que nos hará sufrir"
    (Marcel Proust)

    Espero y haya sido de su agrado, por favor pongan si comentarios plis, y muchas gracias a todas las que han ido pasiente y siguen leyendo mil gracias n.n.
    Por cierto SESSHOGRISS, tratare de satisfacerte en lo que me pides n.n

    ¡¡Proximo capitulosera narrado por Sesshoumaru!!
    bye comenten plis, nos lemos pronto.
     
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  7.  
    princess

    princess Entusiasta

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    Re: Scorched Earth Erotica

    Uhhh! ehmm me senti rara cuando lei el lemon ps ya saben esa intimidad con tu hermano da como q triztesa ya q kagome hizo eso contra su voluntad bueno mas o menos en fin espero q todo mejore por favor porq no creo q kagome merezca tanto sufrimiento...:S la verdad yo venia venir eso se notaba a leguas q Naraku sentia algo por su hermana era demaciado obvio pero sorprendio lo de la mascara juraba q era Inuyasha T.T buehh! Me sorprende como es tan de diferente Naraku aqui gentil buen hermano divertido ahmm diria romantico pero Holaaaa ! no seria bueno decir eso . Ojala Kagura no este haciendo nada malo porq uyyy no no mienten cuando dicen q los ricos tienen todo para ser felices pero no con quien compartirlo! por eso se la pasan solos u.u me entristece tanto este cap ya q yo tengo hermano y me moriria si me pasara algo como lo de Kagome bueno quiero ver como sera el otro cap q sera de Sesshomaru!
     
  8.  
    machi_ritsuk

    machi_ritsuk Entusiasta

    Géminis
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    Re: Scorched Earth Erotica

    hola que jebi no pense que la forsaria pero al final se dejo llevar por lo que le hacia sentir espero que esa violacion principio no le traiga concecuencias que fuerte y masd encima tiene 15 años no mas y naraku 18 creo espero saber pronto lo que pasara asi que no te olvides de colocar la continuacion cuidate nus leemos......ojala por un lado no se si lo seguiras como una violacion o como una relacion no lo se eso era cuidate y espero esclarecer mis dudas pronto xaito
     
  9.  
    Hikari Azura

    Hikari Azura Usuario común

    Piscis
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    Re: Scorched Earth Erotica

    ohayo

    kyyyyyyyyyyyyyyyyyyya me has hecho llorar....
    la verdad pobre kagome..la supuesta traicion de kouga con ayame, el repentino cambio de escuela de ayame y kouga.
    a OMG! y la teoria de kouga sobre Naraku....

    Esto se a puesto mas fuerte conforme va pasando...las relacion que hay con el enmascarado y naraku y luego la ecena de
    incesto por parte de Naraku y Kagome..
    dios esto se pone cada vez mas interesante y el suspenso que hay esta para no apta para cardiacos...


    y gracias con mi peticion me tendras aqui siempre.!! TE AMO!!


    bessos
    sesshogriss
     
  10.  
    Shezzi

    Shezzi Entusiasta

    Libra
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    Re: Scorched Earth Erotica

    OMG! o.0 What?? enserio no me lo puedo creer...
    Naraku ... ese tipo pero que le pasa? que no sabe que es su hermana!! bueno si ya lo sabe pero... eso lo hace aun mas peor... enserio tengo lastima por kagome ella trato de resistirse pero... no pudo que mal... x.x enserio devil kiss me dejaste impactada mientras iba leyendo cada vez mas y mas la conti... termine con la boca toooda abierta *0*!!!
    creo que kag va tener que ir pidiendo una cita con el psicologo u.u
    bueno espero pronto la conti plis! no tardes que esto cada vez pone más interesante
    a parte de que me asombre de que naraku era el chico misterioso y yo juraba que era inuyasha!! o.0 eso si que me impacto pero bueno...
    espero la conti... biie despues nos leemos xD
     
  11.  
    razon

    razon Usuario común

    Tauro
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    Re: Scorched Earth Erotica

    aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa morire
    siento mis venas ardes mis megillas tanbien ToT
    quiero conti¡¡
    no me lo pude creer naraku aquel sujeto misterioso¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ??????
    yo pense que era inuyasha o otro pero naraku?
    tu si me sorprendes y eso me encanta sabes?...
    le das un toque de misterio siempre y eso me encanta y les encanta a los lectores pero ten cuidado con los errores de dedo me di cuenta que cometiste unos cuantos, bueno eso es todo espero pongas conti pronto.

    atte:razon
     
  12.  
    seveni

    seveni Entusiasta

    Capricornio
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    Re: Scorched Earth Erotica

    wooouu...
    Que capítulo más largo eres la mejor y creo que ya lo recompensaste.
    No puedo creerlo Naraku era el extraño que beso a kagome yo pensé que era sesshomaru jiji
    Naraku violo a kagome no puedo creerlo ¡Todavía son hermanos! dios tu lemon me dejo con
    la boca abierta hasta el piso, pobre kagome como se debe sentir por ser violada por su propio
    hermano (Que bueno que no tengo hermanos ya me daría miedo:desconsolado: )eso que lo quería
    mucho y ahora lo odiara, quedara volita gg (perdón por el termino es que no me gusta la palabra)
    Bueno espero tu conti que me gustan mucho tus fics
    Chao saludos
     
  13.  
    doncella

    doncella Entusiasta

    Piscis
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Hola!!
    amiga vaya que emocionante capítulo no puedo creer que naraku pudó haberle hecho seo a su propia hermana estuvo fue lo más sorprendente de todo bueno aunque ya me temía que naraku se traía algo esscondido pero es un idiota haberle heco dañoa kagome.
    Bueno espero que pongas pronto la conti.
    Hasta luego.
     
  14.  
    LυиosA

    LυиosA Usuario común

    Piscis
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Hola!

    OMG! ¡Que continuación!
    Ahora si me dejaste sorprendida.

    Y yo que pensé que era Sesshomaru. Pero, ¿Naraku?
    Jamás me imaginé eso.

    Y el Lemon.
    Wow.
    Me encantó.

    Espero que lo continues, está muy interesante. Y como dijeron arriba, valió la pena esperar. ;)

    Y gracias por avisarme :D

    Bye! <3
     
  15.  
    LiFeInu

    LiFeInu Entusiasta

    Piscis
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Wow!!!! amiga eso me saca de mis dudas y de cada una de ellas si que te esforsaste por este cap. pero te quedo curada me gusta mucho y no puedo creer que fuera naraku eso si que me sorprende y me saca de onda por que yo creia que era InuYasha de verdad pero eso si que es algo inesperado... wow esperare con ansias tu proximo cap. por que este si que me gusto... y ahora que va a pasar con Kagome pobre si que esta sufriendo sabiendo que su hermano era aquel hombre que la beso apasionada y dulcemente en su cumple y ahora que sera de KOga creeo que tendre que ir a visitarlo...para ver como van sus heridas jejeje XD XP ....
    Llana hasta tu proxima conti...
    (nos vemos)
     
  16.  
    windmiko

    windmiko This is war

    Escorpión
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Hola amiga, volviste.
    Bueno me dio risa la primera parte donde Kagome va de compras y atolondra a su acompañante, amiga te fallan acentos en los tiempos cuando se requiere por ejemplo: replicó, asustó, habló, etc… También ten cuidado con tu ortografía. ¿Koga engaña a Kagome?? ¿Naraku la quiere como una mujer??? Me sorprendiste mucho aunque ya tenía muchas sospechas sobre la actitud de Naraku. Amiga te recomiendo también que no dejes todo el trabajo al narrador — lo hiciste en algunas partes. — esto es opcional pero se me hace mejor que hubieras descrito la parte en que Kagome les aviso a sus amigos que Koga lo había engañado o cuando toco la puerta de su casa. ¡Naraku fue quien la beso!! No me lo esperaba se me salto el corazón al leer eso amiga! Y bueno ya paso lo que temia, muy bueno tu fic amiga, sigue asi lo bueno es que nos regalaste una super conti
    Sayonara
    :princess:
     
  17.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
    Miembro desde:
    22 Junio 2009
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Waooo waoo waoo waooo Amiaaa me has dejado completamente asombrada ... no solo por el lemon, que por cierto ya comente, si no por todo lo sucedido ... Haber este primeramente miles de disculpas hubiera posteado antes pero la verdad es que tuve unos contratiempos y recien me libero :P ...

    Como comenzar a decirte, con lo de Kouga la verdad es que me confundi un poquito ¿¿como le hizo Haku y Naraku para sacarle esas fotos con montaje??? mmm ... xD jeje es ke en serio no se me ocurre como le hicieron pobre Kouga debio fugar de la ciudad para todo esto ¬¬ Naraku es mas malvado de lo que aparenta ...

    Por otro lado Amiaaa te jurooo por la vida de mis perritos xD jajaja te lo juro que yo pense que "el enmascarado dorado" era Inuyasha Jamas pense o se me paso por la mente que pusieras a Naraku ... me atrapaste totalmente en serio y me quede mas sorprendida porque la verdad no pense que este chiko en este capitulo le diria a Kagome lo que sentia ... He de agregar tambien que lo que Naraku sentia por su hermana ya me habia percatado de ese detalle ¬¬ Naraku eresss taaan obvioo ù.u ...

    Bueno y ni que decir si me quede completamente sorprendida por lo que hicieron despues, no pense que llegarian hasta esos extremos ... Diooosss estuvo alucinante ... Espero ansiosa la continuacion amia y tbm spero no t tardes xke d veras ke esto esta cada vez mas emocionante, tienes razon las cosas van a cambiar pero y de que formaa eehh o.O ... Bueno nos leemos amia n.n siauuuu
     
  18.  
    yeahhh

    yeahhh Guest

    Re: Scorched Earth Erotica

    wao *-* que aluciante U.u
    nunka espere ke kagome al final dejara de acer fuerza..
    Naraku el enmascarado Omggg =DD esa stuvo buena nadie lo esperaba xD

    contiinuaala, tu ficc esta emocionante =)
     
  19.  
    kathguitar

    kathguitar Entusiasta

    Cáncer
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    Re: Scorched Earth Erotica

    Hola!! porf in pude leer tu conti, y dejame decirte que he quedado en shock!!
    Sin duda alguna este es el capi mas largo que has escrito, estuvo muy gracioso desde el principio (en la tienda de ropa).

    Sin temor a equivocarme lo que mas nos ha llamado la atencion a todas, fue la parte final de capitulo, se confirmaron nuestras sospechas, Naraku esta enamorado de su hermana.

    Yo ya me lo esperaba, y tambien supe que Kagome se iba a sentir atraida por el poder sexual de Naraku, es demasiado lindo!

    En cuanto al lemon, estuvo buenisimo!! TE FELICITO! Ha sido uno de los mejores que he leido.

    Bueno avisame siempre que pongas conti!

    BYE
     
  20.  
    Devil kiss

    Devil kiss Entusiasta

    Escorpión
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    Escritora
    Título:
    Scorched Earth Erotica
    Total de capítulos:
    11
     
    Palabras:
    7002
    Re: Scorched Earth Erotica

    Bueno antes que nada quisiera disculparme por la larga tardanza, tuve problemas que resolver que no me quedaba casi tiempo de subir capitulo. Y pues bueno también agradecerles a todas sus hermosos comentarios a mis fieles lectoras.
    Bueno pues aquí les dejo lo que sería el X capitulo espero y sea de su agrado.
    SESSHOGRISS aqui esta tu pedido y perdon por la tardanza.



    Cap. X



    En la mansión de los Taisho, una joven muchacha de la servidumbre merodeaba por los pasillos de las habitaciones del área sur de la casa. Se detuvo frente a la octava puerta blanca; respiro profundamente para ocultar el nerviosismo, si bien se sabía que Sesshoumaru era de carácter fuerte. La criada toco dos veces para enseguida escuchar una voz fría y cortante tas la puerta que decía “adelante”. La muchacha abrió con timidez la puerta para encontrarse con una semi-oscura habitación en la cual los rayos lunares que entraban por el gran ventanal y la delicada luz de una parafina que este encendía para una mejor concentración y relajación, alumbraban lo suficiente como para no tropezar.
    La joven divisa la mirada fuera del ventanal, observando aquella figura varonil detrás de las cortinas blancas semitransparentes, con la mirada fija a la nada y con sus cabellos a platinados que bailaban con el viento.

    -¿Qué deseas? – la voz cortante y fría la saco de sus pensamientos llevándola de nuevo al nerviosismo.

    -Lo siento joven Sesshoumaru, su padre me ha mandado a entregarle esta carta, dice que es importante – mostrando compostura firme, cabeza gacha en reverencia y respeto, y alzando la mano en entrega de la carta.

    -Bien, déjala en mi escritorio y retírate - dijo cortante.

    -Si joven, disculpe haberle interrumpido. Con su permiso – dijo dejando la carta y saliendo de la habitación.


    Sesshoumaru al escuchar el sonido de la puerta de la habitación cerrarse, viro la mirada hacia el escritorio donde ya hacia la carta. Camino hacia el interior de la habitación y sucesivamente hacia el escritorio tomando la carta entre sus manos vacilando un poco con ella para luego abrirla y leer su contenido.

    La carta era de Onigumo, lo cual no se lo esperaba. Si bien recordaba, la condición que había puesto para aceptar aquel convenio, tratado por sus padres, era simple pero difícil a la vez, pues ya que se trataba de su vida; la carta decía:



    Estimado joven Sesshoumaru Taisho:

    Se preguntara el motivo de esta inesperada y corta carta, pero como sabrá, su padre y yo acordamos un convenio matrimonial para unir lazos familiares y fortalecer nuestros negocios. En el cual, usted ha sido el elegido por su familia y así nosotros también elegiríamos a la que llevaría ese cargo, pero para esto, usted puso una condición para aceptar su cargo, el cual se le otorgaría elegir por nosotros a la elegida con la que se casara. Le seré muy sincero, pero no estoy muy de acuerdo con eso, pero si es la única forma de que acepte, no me opondré. Pero solo le pido me haga saber su decisión final y me dé respuesta, pues como padre, me es un poco difícil entregarle a una de mis hijas y que esta acepte de igual forma.
    A pesar de que aún falta mucho para la fecha acordada del matrimonio, es necesario la preparación temprana y de que ambos empiecen a conocerse para cuando llegue el día.
    Lamento haberle molestado joven Sesshoumaru, pero esto para mí es muy importante y delicado que se debe tratar con sumo cuidado por el bien de todos.

    Me despido y que tenga un buen día.

    Atte:
    Su amigo y futuro suegro Onigumo Higurashi.




    Se formo un gesto de ironía en su rostro dejando la carta nuevamente sobre su escritorio y volvió a la terraza donde momentos antes había estado, antes de que interrumpieran su soledad. Se recargo sobre el mármol tallado y centro su vista en la luna mirándola fijamente, como si estuviese buscando algo perdido.

    -¿Cómo es que paso todo esto? Aun desconozco la razón del cambio de Naraku… - pensó en voz alta haciendo una pausa agachando la cabeza con los ojos cerrados – Recuerdo la primera vez que nos conocimos haciéndonos los mejores amigos…


    »... Acababa de cumplir los cinco años; para entonces vivíamos en Inglaterra y por primera vez había pisado la empresa de mi padre, ese día me había llevado a conocer donde él trabajaba.
    Mi padre siempre había mostrado ser una persona risueña y bromista con su familia, pero cuando se trataba de cosas de trabajo era de lo más serio y frío, e de ahí mi personalidad, al ver cómo era mi padre respetado por sus empleados y por otras personas, me decidí a ser igual que él

    »...Caminábamos por los corredores cuando mi padre recibió una llamada importante, por lo cual me tuvo que dejar con su secretaria a cargo. Yo era muy inquieto y travieso a esa edad, por lo cual logre zafarme de ella con facilidad.

    »... Corría por los pasillos haciéndoles travesuras a los empleados, al igual forma que otro niño de mi misma edad lo hacía. Pero en cambio el era más despiadado con ellos; me acerque poco a poco hacia donde él estaba, en la cafetería él se encontraba amarrando a un empleado no más de 35 años, quien le gritaba que le soltase entre otras cosas que aun me causan gracia; y el niño solo se reía sentado arriba de la repisa lanzándole al pobre hombre de cosas. Salí de mi escondite haciéndome visible ante los dos y ahí estaba él con esa mirada carmesí burlesca. De repente bajo de la repisa acercándose rápidamente a mí, asechándome y examinándome.

    -¿Y tú quien eres? – dijo seriamente parado frente a mí.

    -Eso mismo me pregunto yo sobre ti… - dije cortante queriendo imitar la personalidad de mi padre.

    -¡Uy! que genio – dijo irónico – Me llamo Naraku Higurashi y tu… - extendió su mano con educación.

    -Sesshoumaru Taisho – dije correspondiendo el saludo.

    -¡Oh! un gusto conocerte – sonriendo ampliamente – ¿tu padre trabaja aquí?

    -Mi padre es el dueño – dije cortante.

    -Oye ¿porque ese comportamiento tan frívolo? mmm… - dijo apuntándome con su dedo índice en la frente, yo no sabía que decir, nunca pensé que me preguntaría tal cosa y solo tartamudeaba – Esta bien no importa – dijo sonriéndome – Siempre y cuando sepas divertirte.


    »...Nos dirigimos ante aquel hombre y continuamos torturándolo; él no podía hacer más que forcejear, estaba atado a una silla deslizante. Estaba atado de manos, pies y boca, le lanzábamos de cuantas cosas encontrábamos a nuestro alcance, desde bocadillos hasta el café recién hecho que por cierto, eso le debió doler mucho. Y viéndolo mucho mejor, no era cualquier empleado, sino que era el intendente del edificio.

    »...Naraku estaba a punto de introducir un cubo de hielo dentro de los pantaloncillos del hombre cuando escuchamos una voz autoritaria y molesta detrás de nosotros.

    -¿Qué ocurre aquí? – al parecer esa voz era la de mi padre; volteé a verle y lo primero que capte fue su rostro de sorpresa y enojo haciéndome que sudara frío. El otro hombre que acompañaba a mi padre se acercó cuidadosamente al intendente torturado.

    -¿Pero que es lo que le han hecho a este pobre hombre? – Expreso asustado acercándose más para desatarlo - ¿Esta usted bien? – Al parecer no era una persona muy lista al no darse cuenta de la situación del hombre – Déjeme ayudarlo – dijo liberándolo de aquellas ataduras por completo.

    -Esos dos, ¡son unos pequeños demonios!... – Decía levantándose y recargándose en la repisa tembloroso.

    -Por favor, discúlpelos solo son niños, no saben lo que hacen. ¿Verdad niños? – Dijo Onigumo viéndonos de reojo, nosotros solo bajamos la mirada – Ve, solo son niños. ¿Muchachos hay algo que quieran decirle a este pobre?...

    -Lo sentimos – dijimos los dos cabeza gacha.

    -Lamento mucho lo sucedido, le prometo que no volverá a suceder – dejo mi padre viéndome aun fulminante de reojo y como consecuencia le otorgare dos mil quinientos yenes por los daños ocasionados hacia usted…

    -Y yo otro bono de la misma cantidad, ya que Naraku también participo – Aunque suene raro, Onigumo no le parresia importar mucho las travesuras de su hijo –

    En cuanto el hombre partió ambos padres se despidieron con un fuerte apretón de manos y un abrazo; Naraku y yo simplemente nos despedimos. Y en cuanto abordaron el ascensor, me invadieron los nervios de lo que me diría mi padre, estaba aterrado no puedo negarlo…

    -¡Sesshoumaru!

    -Si,… padre…

    -Él solo me veía determinadamente con seriedad – Sesshoumaru, una vez más has hecho de las tuyas…

    -Pero padre, no fui yo, te lo juro que yo no comencé, fue…

    -Lo se, Naraku fue quien inicio la travesura – dijo sereno – A veces no se si Onigumo esta criando bien a su hijo… Naraku siempre ha sido así de problemático. En cambio tu puedes contenerte, pero el no, es un niño imperativo. Pero ten en cuenta que para la próxima de lugar de seguirle el juego detenlo, ¿de acuerdo?

    -Si

    -Bien – dijo dedicándome una leve sonrisa - ¿Qué te parece si vamos a casa? – dijo levantándome en sus brazos y haciéndome exaltar un poco.

    -¿Pero y tu trabajo? – dije con seriedad.

    -Creo que ya e hecho mucho por hoy – dijo antes de entrar al ascensor.


    »... Al parecer, mi padre y Onigumo no eran simples socios, sino más bien grandes amigos, por lo cual eso indicaba que me seguiría encontrando con Naraku, y eso era inevitable. Como había dicho mi padre que me alejara de los problemas que otros ocasionaban, pero no solo yo, sino que convencí e hice recapacitar a Naraku y desde entonces trataba de contenerse un poco.


    »...Naraku y yo tuvimos las mismas escuelas; preescolar, primaria y secundaria en la cual seria el lugar donde nuestros lazos de amistad se romperían transformándose en lazos de enemistad Pero para esto todo tiene un comienzo, y este seria cuando ambos teníamos los doce años de edad, para entonces nos encontrábamos en Japón, Tokio.

    »... Era un convivio en la casa de los Higurashi; yo no conocía a nadie, acepto a Naraku y su padre, en otras palabras era la primera vez que iba a su casa. Sabía que tenia hermanos por que me contaba de ellos, una en especial más que de otros; Kagome su hermana menor. Me contaba maravillas de ella, que era bella, tímida, risueña, juguetona, bondadosa, entre otras tantas cosas. Yo para esa edad pensaba un poco más maduro gracias a la exigencia de mi padre, quien me puso a mi disipación a maestros privados en los fines de semana, la biblioteca con acceso a cualquier libro y cientos de video conferencias; al principio era largo, cansado y confuso, pero luego los maestros me explicaron paso a paso.


    »... Poco a poco me convertía en el tipo de persona que mi padre quería, y para complementarlo mi hermano Inuyasha ayudo un poco embarrándome de goma de mascar el cabello, por lo que tuve que cortarlo haciéndome un perfil mucho más frívolo.

    »... Al llegar a la casa de los Higurashi, lo primero que hice fue saludarlos y estar presente en la sala principal; estaba aburrido e Inuyasha no nos había acompañado, por lo que tuve que buscar otra forma de entretenerme en lo que llegaba Naraku. Me disculpe y salí al jardín donde tome asiento en el kiosco de mármol, el cual tenia una hermosa vista de un lago artificial, un puente que lo atravesaba de un extremo a otro y los hermosos jardines de hermosos decorados de florales, y de aquellos numerosos árboles de cerezo.

    »... Saque un pequeño libro de mi bolsillo el cual me puse a leer aprovechando aquel pacífico lugar. Siempre cargaba un libro con migo para entretenerme, pero también, por que me apasionaba la lectura gracias a mi padre; el libro era uno de los clásicos de Shakespeare, “Romeo y Julieta”, una obra trágica de amor prohibido. A decir verdad, casi no me atraían mucho este tipo de libros, pero era bueno en cierta forma.

    »... Estaba entrando en concentración cuando escuche como si alguien cayera en un charco de agua. Alcé la vista hacia el lago y me di cuenta que alguien estaba en la orilla de el. Deje a un lado mi lectura colocando el libro sobre el asiento y me dirigí hacia aquella… personita, quien estaba mojada y cubierta de fango sentada en la orilla.

    »... Al sentir mi presencia, volteo a veme, dándome cuenta que era una niña de no más de diez años; ella me veía fijamente a los ojos con cara de sorpresa.

    -¿Esta bien? – dije acercándome aun más a ella sin tener respuesta - ¿Estas bien niña? – repetí impaciente y por fin tuve respuesta.

    -Si… gracias – dijo mirándose lo sucia que se veía. Le extendí mi mano para ayudarle a levantarse y fue ahí cuando me di cuenta de que se había lastimado al ver al ver una pequeña raspadura en la rodilla cubierta de fango.

    -Te has lastimado – me incline limpiándole el fango con uno de mis pañuelos.

    -¿Ah?... – dijo observando la zona lastimada - ¡Oh! No importa; me he hecho peores – decía sonriéndome. Era sorprendente su reacción; a decir verdad, al ver sido mi hermano quien se hubiese hecho aquella herida, estaría gimoteando como bebé.

    Por su vestimenta pude deducir que era hija de alguna criada, pero tenía cierta duda. La tome de la mano para alzarla y quitarle del fango, al parecer era muy tímida, pues su reacción fue de sorpresa.

    -No creo que estés cómoda en ese lugar o ¿sí? – dije aclarando mi atrevimiento, pero ella solo veía la vastilla de mis pantalones blancos; se habían ensuciado un poco de fango, por lo que hice un gesto de fastidio.

    -Perdón…

    -¿Ah? ¿Por qué? – intuí su disculpa.

    -Te has ensuciado por mi culpa – murmuro penosa. Reí cálidamente ante tal respuesta, no cabía duda que era una niña bastante inocente y respetuosa.

    -No te preocupes; se le quitara – dije sonriéndole levemente – Vamos, salgamos de este detestable cieno – dije tomándola de la mano y conduciéndola al kiosco, donde momentos antes había estado.

    Saque otro pañuelo de mi bolsillo y lo remoje un poco con agua de la pequeña fuente que había en el kiosco. Limpie cuidadosamente aquella raspadura, mientras ella tomaba él libro que yo había dejado en el pilar en forma de distracción.

    -¿Te duele? – dije sin voltearla a ver.

    -No, no duele – mintió haciéndose la fuerte por lo que volteé a verle cambiando su respuesta – Bueno solo un poco – volviendo a prestarle atención al libro sumergiéndose en una de las paginas de este.

    -¿Te gusta leer? – dije sentándome a su lado colocando el pañuelo a un lado.

    -Si… aunque solo leo pocos libros, los que me indiquen – sonríe levemente – En especial cuentos infantiles – decía con un poco de fastidio – Tu libro se ve interesante y bonito… - sonrío en un tiempo corto y colocando el libro en sus piernas, para luego poner una expresión de preocupación – Kaede me va a estar buscando – se levanto bruscamente tumbando el libro – ¡Ah! Lo siento no era mi intención – dijo recogiendo y entregándomelo.

    -No te preocupes, puedes conservarlo. Considéralo como un obsequio, además a ti te a gustado – dije sonriéndole y aun sentado.

    -Muchas gracias, eres muy generoso. Adiós, espero volver a verte algún día – Se despidió amablemente y descendiendo por las escaleras del Kiosco pasando por el puente del lago llegando al otro extremo para luego perderse en entre las amplias puerta de la mansión.

    -Que extraña – murmure irónicamente – Y ahora, ya me quede sin libro… Bueno tendré que regresar con los mayores – asiendo un gesto de fastidio.


    »... Por suerte Naraku llego poco después, ya que las pláticas de los mayores siempre me eran aburridas; casi lo mataba, pero solo de broma. Ese día conocí a uno de sus hermanos, o más bien hermanas, su nombre, Kagura, el cual fue el error más grande, ya que después no me la podía quitar de encima; era muy insinuosa e insoportable, y eso me irritaba muchísimo. Pero al final del año se saldría con la suya cuando nos hicimos novios; si suena raro pero al final accedí pensado que luego ella se cansaría de mi, ¡gran error!, ya no me la podía quitar de encima. Le pedí ayuda a Naraku de que la convenciera de que me dejase, pero solo se rio diciéndome: “oye, no me metas en tus asuntos amorosos ¿quieres?”.

    »... Estábamos en primero de secundaria, y los conflictos apenas comenzaban a fluir cada vez con más frecuencia.

    »... Empezamos las clases como cualquier otro día normal, o al menos eso parecía. En la secundaria éramos muy populares con las chicas, y no solo por ser bien parecidos, eso era una de las tantas cosas que más me molestaba, las interesadas. En el salón siempre a de haber uno de los tantos diferentes a los demás, o como otros les dirían, “los raritos”, ese era Hakudoshi, siempre aislado de los demás, o en un rincón o uno de los primeros de las filas. Pero ese día era diferente y raro, pues Naraku y Hakudoshi se encontraban conversando muy entretenidos, al grado que ni siquiera sintieron cuando llegue a sentarme junto a ellos; y por si fuera poco no solo era eso lo más raro sino que empezó a juntarse con nosotros. No me molestaba en absoluto solo, solo que se me hacia muy raro que después de insultarlo y menospreciarlo por su estatus, ahora le hablara como si fueran amigos desde la infancia.
    Lo que sabía de él, era que vivía solo con su madre en un departamento de las colonias bajas, donde el vandalismo habitaba en gran numerosidad.

    »... Con forme pasaba el tiempo, el vinculo entre ellos se hacia cada más fuerte y más misterioso, en especial, Naraku. Últimamente andaba muy misterioso y sabía que algo me ocultaba, me preocupaba por él, por lo que un día al salir de la escuela hable con él, lo cite en un parque cercas de su casa; me senté en uno de los columpios que había mientras llegaba.

    -Perdona por hacerte esperar. Me entretuve más de lo que esperaba – decía irónico.

    -Si, me doy cuenta – dije cortante como siempre.

    -Si fuera otra persona diría que estas enojado; tu nunca cambias Sesshoumaru. A veces me das miedo – dijo vacilante – Pero dime ¿de que es lo que quieres hablar con migo? Espero que no me propongas matrimonio – dijo sarcástico.

    -Nada de eso. Naraku ¿Qué es lo que pasa?...

    -¿Pasa de que o que? – dijo confuso sentándose en otro de los columpios a mi lado.

    -Últimamente te e visto muy cambiado; y esa repentina amistad con Hakudoshi…

    -No me digas que estas celosos Sesshoumaru – decía burlesco.

    -¿Pero que tonterías estas diciendo Naraku? Por supuesto que no – dije rotundamente.

    -¿Entonces? ¿Cuál es el problema? – decía mientras se columpiaba.

    -Has actuado muy extraño estos día; y solo quiero saber ¿que es lo que esta pasando? – Volteé a verle, y me di cuenta que se encontraba viendo hacia otro lugar evadiéndome la mirada – Esta bien, si no quieres decirme, te comprendo no pasa nada – dije levantándome y poniendo mi mochila sobre mis hombros. Le volteé a verle por ultima vez; solo estaba ahí sentando viendo hacia un pasamanos donde se encontraban una niña y su hermano quien la cuidaba. Me volteé y empezó a andar.

    -Espera – dijo repentinamente – Solo que si te digo ya no será sorpresa – dijo en modo de reproche.

    -¿Sorpresa? ¿De que estas hablando? ¿sorpresa para quien? – dije extrañado.

    -Pues para ti, para quien más seria. Bien te contare…

    -¿Para mí? Naraku mi aniversario acaba de pasar…

    -Lo se, lo se, pero… bien – se detuvo dando un gran suspiro – Estamos conformando una banda, pero no cualquier banda. Este solo servirá de encubrimiento del verdadero negocio. En el que desde hace tiempo se a manejado en manos de uno de los jefes de la mafia más grade de esta ciudad, “Flor de lis ”…

    -¡¿Pero que demonios estas diciendo?! – estaba totalmente atónico a las palabras de él, no podía creer lo que estaba diciendo – ¿Te as metido en la mafia? ¡Naraku esa es una estupidez!... ¿Y esa era mi sorpresa? Dios pueden matare o lo que es aun peor, matar a tu familia – dije seriamente irritado.

    -No si soy yo el líder – dijo con una leve sonrisa en sus finos y macabros labios – Dentro de poco seré el nuevo líder de la mafia… A la muerte de él, su poder me lo traspasara, me lo ha prometido… Dijo que desde la primera vez que me vio, escucho y enfrento, supo que debía ser yo quien tomase su lugar. Y que si aceptaba, todos estarían a mis pies, e modificaría las leyes – decía con la vista perdida en aquellos niños.

    -Por dios… - musite al aire, estaba realmente sorprendido ante sus palabras, las palabras mas estúpidas y asquerosas que hubiese escuchado - … Un momento ¿lo enfrentaste? – dije al darme cuenta de lo que había dicho.

    -Si, así es – dijo sonriente al voltearme a ver – De hecho, fue un accidente; pero eso ya no importa, lo que importa es el fututo. Tu y yo controlando este y otros países, será fenomenal, ¿no lo crees Sesshoumaru…

    -¡Por supuesto que no! Por dios Naraku, déjate de estupideces. Crees en algo imposible y peligroso ¿En verdad piensas poner a tu familia en peligro? – le dije seriamente furioso.

    -Creí que te guitaría la idea; ya que a ambos nos gusta tener el control de todo…

    -Te equivocas. En eso si estas muy equivocado. Me gusta tener el control, pero de mi vida y sobre las cosas que son mías, no sobre algo ajeno a mí – dije con suma frialdad en mis palabras – Así que vete quitando esa tonta idea de la cabeza.

    -¿Esa es tu respuesta?

    -Naraku…

    -Podrás hacer incontables cosas, tendrás el absoluto control y respeto de todos, podrás tener lo que quisieras a tus pies, podr…

    -¡Basta! Ya he escuchado suficientes estupideces… Has lo que quieras Naraku, pero no cuentes con migo, para nada, entendiste. Te desconozco, ya no se ni quien eres; solo espero que no te arrepientas de lo que estas haciendo, por que para cuando lo hagas ya será demasiado tarde. Adiós Naraku – Comencé a andar sin voltear hacia atrás.

    -Jamás me arrepentiré, pero tú si lo aras, te lo aseguro. Tu formaras parte de mi grupo. Tu personalidad ganara respeto… Esto no es el final Sesshoumaru, es solo el comienzo – fue lo ultimo que escuche antes de desvanecerme como la sombra entre el denso camino oscuro y los árboles ocultando mi figura.


    »... Llegue a mi casa y para evitar problemas, no dije absolutamente nada, solo subí directo a mi habitación. Actué de lo más normal posible, como si no hubiese pasado nada; pero quien iba a decir que los acontecimientos en el parque con Naraku me traerían grandes consecuencias.

    »... En la escuela nos ignorábamos por completo; yo estaba completamente excluido de su grupo. Solo estuve el primer bimestre en el mismo salón que él, luego pedí que me transfirieran a otro salón, donde por desgracia estaba Kagura, pero lo hecho ya estaba; tuve que soportarla durante dos años, dos y largos años.

    »... Pero no todo fue deprimente, saque muchas ventajas en mi estadía en esa escuela secundaria. Entre ellas el poder del chantaje y la deshonra de una familia, o al menos esa era mi idea, asta que algo me hizo cambiar de parecer, y cambiar la deshonra a otra cosa.

    »... El primer día de mi segundo curso, y en el que nuevos se integraban al primero, seria el detonador de los conflictos y la clara imagen de mi misión.

    »... Era receso y como siempre, trataba de librarme de Kagura; ella se había entretenido con la maestra de física, mientras que yo deambulaba por los pasillos, doble a la derecha bajando las escaleras cuando sentí un leve empuje; una chica había tropezado con migo y su pie se había resbalado del escalón, por lo cual me apresure a sostenerla del brazo, evitando un accidente.
    -Gracias – dijo un poco apenada y nerviosa. – Lo siento venia distraída
    -Ten más cuidado – dije fríamente, siendo que yo también había tenido la culpa.

    »... Levanto su cabeza para ver quien era, al principio no dijo nada, solo se quedo parada viéndome; y enseguida, lo inevitable y lo que más me molestaba.

    - Inuyasha – murmuro; icé una mueca de disgusto, por lo cual se percato de ello, pero algo en ella me llamo la atención.

    »... Es como si ya la hubiese conocido en alguna otra parte, pero no recordaba con exactitud. Esos ojos chocolate, ese mirar candor era tan parecida a…


    -¡Sesshoumaru! – interrumpió mis pensamientos una voz chillona para mis oídos, se abalanzo sobre mi casi tumbándome – Te he estado buscando, ¿Dónde te habías metido? – volteando a ver a aquella chica de cabellos azabaches.
    -Escondiéndome de ti – le dije molesto.
    -No seas grosero – soltándose de el – veo que ya conociste a la tonta de mi hermana – lo dije con algo de desprecio en sus palabras. Al parecer y por lo que dijo eran familia y eso solo significaba una cosa.
    -¡Kagome! – dijo Naraku corriendo hacia nosotros, al parecer se había percatado de todo. Y por fin conocía a la dichosa hermana consentida de Naraku – ¿Estas bien? – dijo viéndome disimuladamente de reojo.

    »... La tomo de los hombros y la observo determinadamente tratando de encontrar alguna lesión.

    -Gracias Sesshoumaru – dijo Naraku no muy convencido de darme las gracias; ambos compartimos miradas fulminantes, como era de esperarse.
    -No me agradezcas nada sino lo deseas – dije dando media vuelta junto con Kagura para bajar por las escalera, mientras ellos iban en sentido opuesto, los dos pasamos demasiado cercas uno del otro, y Naraku como siempre aprovecho esa situación para decirme algo en voz baja, algo que era muy desagradable para mi.

    -Es una gran oportunidad. Piénsalo…

    »... Era obvia mi respuesta, ya se la había dicho demasiadas veces, pero él siempre insistía, y no pararía hasta que yo aceptara; pero lo que no sabía él, es que se quedaría esperando con una respuesta afirmativa, pues jamás se la daría.

    »... Ese mismo día, a la hora de la salida, me encontré con el en el portón de la escuela por desgracia; quise simular no a verlo visto, aunque esto no lo detuvo en absoluto…

    -Vaya pensé que ya te habías ido – dijo con un tono sarcástico.

    -Si, yo igual… - dije fríamente cortante.

    -Bueno, aprovechó par decirte que ahora en la noche habrá una pequeña reunión en casa de Hakudoshi, espero que vayas y de paso nos digas tu respuesta – dijo entregándome una pequeña tarjeta donde venia la dirección de Hakudoshi, la cual acepté por cortesía, pero era claro que no asistiría.

    -Si, gracias – dije tomando la tarjeta y retirándome del lugar.



    »... Tuve la oportunidad de desechar la tarjeta al pasar por un contenedor de basura, pero no lo hice; no era que pensara ir, sino que, tal vez me sirva más adelante.

    »... Al llegar a mi casa, subí a mi habitación y me di un refrescante baño, pudiendo así poner todos mis pensamientos en orden y poder pensar con claridad como podía evadir a Naraku. Fue entonces ahí cuando vi su punto débil, una clara y exacta imagen de su debilidad, su hermana Kagome.

    »... Seria un blanco fácil, de eso no había la menor duda, pero tenia que lidiar con lo que haría, tenía muchas opciones, todas exquisitas y una más que la otra. Y era evidente que lo era, pues no pude evitar sentirme excitado ante tal pensamiento, sin duda alguna eran excelentes.


    »...Al día siguen fue de lo peor; Naraku y sus amigos me atacaron en el gimnasio, y sin decir que Naraku sabia el gran problema familia, que estábamos en la ruina, y sus intenciones eran aprovechar a máximo de eso. Por suerte fui más listo que él; aproveché la propuesta de mi padre la cual era muy tentadora, pero difícil a la vez.
    Después de la larga charla que tuve con él, termino por acceder a comentarle a Onigumo mi propuesta o más bien las condiciones de aceptar el dichoso compromiso.
    Ese mismo día a la hora del receso al encontrarme con Kagome junto con sus amigos, pude ver el trofeo y la rabia de Naraku con solo pensar su reacción cuando se enterase. Mi observación hacia no era nada disimulada por lo que pudo percatarse de ello lo cual le molesto e incomodo por la reacción que tomo.



    »... Llegando el día de la fiesta de aniversario de Kagome, sabía que era una gran oportunidad de acercarme a ella, pero en cierta manera tenia flojera de asistir; tuve una discusión con mi padre respecto a eso, prefería quedarme a juaga que ir a esa dichosa fiesta, pero como siempre mi padre sale ganando llevándome casi a rastras.

    »... Al llegar lo primero que hice fue ir a la mesa de bocadillos, pues tenía un poco de hambre, pero no esperaba encontrarme con tal bocadillo…

    - ¡Oye! – gritando detrás de mi haciendo que me exaltará – Que descortés ere, ¿por qué no meas felicitado? – La orquesta comenzó a tocar una ligera canción, estaba por decir algo pero no me dejo terminar – No te preocupes, te la dejare pasar, siempre y cuando bailes con migo – dijo mientras me jalaba a la pista de baile donde ya se encontraban personas bailando.

    »... Era obvio que me había confundido con mi hermano lo cual me desagradaba tal idea, pero en parte ¿podría eso haberme servido en algo con mi plan?

    - ¿Por qué estas tan callado? – dijo tratando de entablar una conversación y nuevamente fui interrumpido antes de que dijese una palabra.

    - ¡KAGOME! – escuche al otro lado de la pista.

    »... Ella le saludo sin dejar de bailar; al terminar la pieza ella volvió la mirada nuevamente hacia donde minutos atrás había saludado a sus amigos, y fue ahí cuando se percato de algo inusual…

    - ¿Inuyasha? Pero si tu estas aquí…

    - Será porque no soy Inuyasha – dije para su sorpresa quitándome la máscara.

    Se puso totalmente roja sin saber que decirme, era claro que se sentía apenada u tonta, pero reacciono a fin de cuenta.

    ¡Oh! Lo siento. No me esperaba que fueras tú – dijo con timidez – Ya es la segunda vez que te confundo con Inuyasha. En verdad lo siento mucho, no era mi intención. No se volverá a repetir, con su permiso, debo retírame, y espero que disfrutes de la fiesta – me dedico una tímida sonrisa, para luego ir en dirección a donde se encontraba sus amigos.

    -Claro que no se volverá a repetir - pensé imaginando lo que vendría después.

    »... Me senté junto con mis padres, era obvio mi aburrimiento por lo que solo me quede poco tiempo en ese lugar; salí a donde ya hacia nuestra limosina donde me quede dormido un buen rato, hasta que a mi padre se le ocurrió hablarme al celular diciéndome que donde me encontraba, y claro que le dije mi ubicación y lo que hacía, por lo que me ordeno a que regresara inmediatamente a la fiesta y lo hice.

    »... Trate de tomar un atajo por el jardín donde se encontraba una terraza que daba al salón y para mi sorpresa me encontré con una escena romántica pero algo sospechosa había en ella; me oculte entre unos arbustos y me quede observando.

    »... Él le beso para luego salir rápidamente dejándola a ella atrás fue ahí cuando supuse que tomaría la puerta principal, por lo que me apresure a seguirle por el otro lado llegando hasta la entrada y verlo salir e ir en dirección donde momentos antes estaba observando yo, por lo que me escondí detrás de un árbol. Se desvestía dejando las ropas en los arbustos y quedándose con otras segundas, pero eso no era lo que me impresiono, sino que aquel sujeto que acababa de besar a la festejada era nada más y nada menos que Naraku su hermano y mi enemigo. Me acababa de entregar el trofeo más preciado en mis propias manos.
    Al terminar la fiesta mi celular volvió a sonar, solo que esta vez no conteste, me dispuse a juntar las ropas y de llevarlas al carro donde ya hacia mi hermano Inuyasha esperándome.

    - ¿Dónde te habías metido? Nuestro padre a estado preguntando por ti – decía con seriedad.

    - Que te importa – dije con frialdad.

    - ¿Qué es eso que llevas? – refiriéndose a las ropas negras que traía con migo.

    - ¡Ah! Inuyasha, estas peor que nuestra madre – dije subiendo.

    - ¡¿Me estás diciendo vieja?!

    - Si ya sabes la respuesta, para que preguntas – dije sarcástico.

    »... Al llegar a la casa fui el ultimo en bajar por obvias razones, y cuando lo hice subí demasiado rápido, casi aventando a Inuyasha contra la puerta de su cuarto ya que me estorbaba el paso.

    -¡Oye! ¡¿Qué demonios te sucede?! – dijo antes de que entrara al cuarto.

    »... Abrí mi armario donde oculte la ropa en la caja fuerte que tenía oculta en la pared del armario…

    Vi por última vez la luna antes de entrar al cuarto a dormir; Naraku me había dado lo necesario para vengarme de él de todas las que me había hecho.

    Fui a la cama con una gran sonrisa de casi triunfo, tuve un sueño demasiado raro. Era aquel día donde conocí a aquella niña cubierta de fango. Esa mirada tan inocente ese brillo cuando le obsequie el libro tan similar a ella…
    De repente me encontré sentado agitado y pensativo sobre mi cama con una sola cosa rodeando en mi cabeza, solo una pregunta, una duda… Acaso la niña del kiosco y Kagome Higurashi ¿podrían ser la misma persona? Si en verdad era así, entonces todos mis planes tendrían que dar un cambio por completo, ahora en vez de venganza seria de protección…


    Bueno aqui les dejo la continuacion espero y en verdad sea de su agrado, dejn comentarios plis si no es mucha molestia, y muchas gracias a todas las que han ido pasiente y siguen leyendo mil gracias n.n.
    bye comenten plis, nos lemos pronto, ahora si lo juro u.u.
     
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