Sólo tenía un pequeño deseo [Naruto]

Tema en 'Fanfics Abandonados de Naruto' iniciado por Hyuuga, 3 Octubre 2010.

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    Hyuuga

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    Sólo tenía un pequeño deseo [Naruto]
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    Sólo tenía un pequeño deseo [Naruto]

    Hola, este es el fanfic que estoy haciendo para el concurso relatos largos, espero que les guste, habrá parejas, más adelante les diré quienes ;)

    Título del fic:
    Sólo tenía un pequeño deseo.
    Resumen: Se sentí débil y por debajo de los demás, pero su deseo por rescatar a su hermana la haría más fuerte, pero... ¿qué pasará cuando su eterno amor le cause el dolor más grande de su vida?
    Fandom:Naruto
    Advertencias: Este fanfic contiene UA, así como también datos reales de la serie, aparece Yugao, para quienes no sepan es una ANBU de cabellera morada, habrá parejas, pero no todas y puede que no sean las tradicionales.
    Raiting: K+
    Beteado por:Yop XD
    Número de palabras: 3086 + Título.

    Sólo tenía un pequeño deseo.

    Mi mirada fría y húmeda devora todo lo que divisa. El sentimiento de la venganza, el odio y el rencor… ¿en qué momento se plantó en mí?

    Sé que esta es una faceta nueva, jamás alguien podría haberme imaginado como ahora me veo.

    Siempre tartamudeando, mostrando debilidad y miedo ante muchas cosas. Sí, lo admito, yo era así, me sentía intimidada ante todos, viéndolos como algo inalcanzable, sintiéndome inferior e inútil… Qué nostálgico son esos recuerdos, quiero verlos de una manera diferente, e incluso si es posible, quiero borrarlos, quiero desaparecerlos de mi memoria. Y todo por su culpa... la culpa de aquella persona que siempre admiraba en secreto, aquel personaje que siempre se robaba mis sueños y que fue mi impulso para hacerme más fuerte, para dejar mi cobardía y demostrar mi propio valor... Al ser que amé con todas mis fuerzas y toda mi pasión; ahora mis ojos se han vuelto lagunas que irradian rencor contra esa persona, mi corazón es un trozo de hielo que resguarda una herida, la cual sigue ardiendo y despierta en mí el deseo de aniquilar al culpable, a mi eterno amor y condena… Uzumaki Naruto.



    Toda esta ilógica historia comenzó en otoño, una estación preciosa a mi parecer. Los fríos vientos se sentían en el rostro; percibiendo sus suaves caricias.

    Paseaba en el parque, me sentía feliz, tranquila. Miraba el suelo, el cual se engalanaba con diversos colores opacos, provenientes de las hojas que los árboles habían dejado morir.

    —Así que después de todo estabas aquí —escuché una voz conocida.

    —Sí... perdón Tenten.

    —Tonta, ¿por qué te disculpas?

    —Porque... no hago las cosas bien, soy muy...

    —No te atrevas a decirlo —me interrumpió.

    Callé de inmediato, con cierto temor alcé mi mirada para clavarla con la de ella. Me dedicaba una sonrisa, sus ojos me decían “todo está bien, anímate”, siempre la había admirado, era my fuerte y amable, como una hermana mayor.


    —Hinata —me habló—, no tienes que sentirte mal, apenas eres una novata, mejorarás tus habilidades con el tiempo.

    —Lo sé pero... aún así yo... fallé en la primera misión que tuve, pese al entrenamiento que ya recibí.


    Bajé mi mirada, sentía cómo mis lágrimas amenazaban con brotar y lo hubieran hecho, de no haber sido que Tenten apresó mi cuerpo en un abrazo.

    —No importa ya, olvídalo.

    Ya era tarde, pronto oscurecería, así que decidimos volver a lo que se podía llamar nuestro hogar. Una casa de tamaño medio, común y corriente, con la pequeña diferencia de que sólo era una fachada, un disfraz que ocultaba nuestra base.


    —Volvimos —anunció mi camarada.

    —Bienvenidos —nos respondió una gentil voz.


    Ella era una mujer muy fuerte y bella. Poseía un esbelto cuerpo, una cabellera castaña que le llegaba hasta los hombros, un par de ojos, igualmente marrones, sólo que más oscuros, y finalmente unas peculiares marcas moradas sobre sus mejillas.

    —Vayan a cenar y después duérmanse, pues mañana comenzarán su nueva vida y su misión.

    —De acuerdo... Rin-sensei —respondí con una leve sonrisa.

    —¿Neji ya cenó? —preguntó Tenten.

    —No, nadie ha cenado aún, todos nos reuniremos en la mesa en unos momentos —concluyó nuestra superior para después retirarse.


    Neji nii-san y yo éramos primos y acabábamos de adentrarnos a una nueva vida. Teníamos escasamente cinco meses de habernos integrado a aquel grupo, que más bien éramos como una familia.

    Nosotros llevábamos una vida normal en un pueblo de Japón llamado Konoha; nuestra familia era pequeña y no teníamos mucho dinero, pero vivíamos felices, hasta aquél incidente... aquél que cambió nuestras vidas.





    Fue en una noche normal, o eso creía. Eran las once cuando un temblor nos comenzó a sacudir, no duró mucho, pero logró tirar unos muros de nuestra casa, por lo que quedó muy débil.

    Era peligroso permanecer ahí, así que mi padre, mi hermana, Neji y yo nos dispusimos a salir, cuando... una explosión se originó. Estábamos confundidos, escuchamos gritos en las calles y de un momento a otro nos vimos atrapados en la casa ardiendo en llamas. El fuego se esparció rápido, Hanabi, mi hermana menor, se desmayó por el sofocante calor... Todo pasó en cuestión de segundos, un pedazo de techo se desplomó y me hubiera aplastado, de no haber sido porque mi papá me empujó, siendo él la víctima.

    —¡No, papá! —grité desgarradoramente, sin poder contener el llanto.

    —¡Tenemos qué salir de aquí! —me llamó mi primo, quién traía en brazos a Hanabi.


    Comenzábamos a intoxicarnos, buscábamos desesperados una salida, pero no había nada, todo estaba volqueado por las enormes flamas rojizas, nos apresaban, nos amenazaban de muerte.

    Me empecé a sentir débil, sentía que perdería el conocimiento cuando un extraño golpe captó nuestra atención.

    —¿Qué... es eso? —pregunté aterrada.

    Unas extrañas figuras negras emergieron de entre las llamas, envainaban unos sables plateados y nos miraban fijamente.

    Poco a poco se comenzaron a acercar; me escondí detrás de Neji nii-san con mi hermana, mientras él se ponía en guardia; intentaría protegernos.

    —¡Ah! —grité al recibir un impacto.

    Aquellas criaturas nos habían lanzado una extraña energía, la cual nos aventó y me obligó a soltar a Hanabi, quien rodó hasta quedar cerca de aquellos personajes.

    —¡Déjenla por favor! —supliqué al ver que uno de ellos la cargaba.

    Ignoraron mi petición y poco a poco se empezaron a acercar hacia mí y Neji. No sé que cara tenía, pero seguramente había dibujado la expresión más aterrada del mundo. Mi corazón latía y mi respiración se agitaba cada vez más, mientras hacía la inútil lucha de mantenerme consiente.

    —Mierda —escuché los quejidos de Neji, que igual que yo, se encontraba en terribles condiciones.

    Creí que era mi fin, así que lentamente dejé que mis ojos se cerraran, esperando mi muerte... pero no fue así. Una inmensa luz iluminó la escena, con trabajo volví a abrir la mirada y pude ver frente a nosotros a una extraña chica de cabello castaño; atado en dos chongos, ella traía una especie de arma, era nuestra salvadora; sentí un gran alivio, así que me dejé llevar por mi cansado cuerpo, volví a cerrar mis ojos, y eso fue lo último que recuerdo, puesto que quedé inconsciente.




    Tenten nos salvó a los dos, pero... Hanabi fue secuestrada por aquellos sujetos y mi padre murió, fue entonces que nuestra vida cambió. Todos en Konoha creyeron que había sido un accidente, que el temblor probablemente había ocasionado alguna fuga de gas o algo parecido, y que por eso nuestra casa se había quemado. Pero no fue así... el temblor no había sido ningún desastre natural y la explosión tampoco fue un accidente, si no que habían sido causados por los seres negros que vimos, denominados “Motos”, demonios de rango menor. Al parecer ellos habían ido a buscarnos... nos querían a los tres, a Hanabi, a Neji y a mi. Al principio no entendíamos porqué, pero nos revelaron que nosotros, Hyuugas vírgenes, poseíamos grandes habilidades, teníamos mucha energía espiritual, denominada “chakra” y que por eso nos buscaban.

    Desde ese entonces, Neji nii-san y yo decidimos unirnos a la “ASLD” administración de la seguridad dimensional. Era una corporación, que tenía como objetivo proteger la paz en las diversas dimensiones de este mundo. Nosotros formamos parte del escuadrón móvil “wind” y por ese entonces nos asignaron la protección de la dimensión 34, que precisamente es de donde yo provenía, el mundo humano. Había sido muy duro y sumamente difícil... pero tenía un objetivo... rescataría a Hanabi costara lo que costara.


    —Me muero de hambre —escuché que Tenten habló, sacándome de mis pensamientos.

    —Sí... yo también —respondí en silencio.


    Llegamos al comedor donde todo el escuadrón wind estaba reunido, listo para comer. De alguna manera, mi corazón se llenaba de una calidez y felicidad cuando todos nos reuníamos, me hacía sentir en familia. El escuadrón era pequeño comparado con otros, pero aún así, era perfecto: Hatake Kakashi era nuestro líder y Rin era la segunda al mando, luego estaba Uzuki Yugao, una mujer prudente y algo seria, su cabellera morada siempre me gustó. También estaba Tenten, Shikamaru y finalmente Neji y yo, los miembros más recientes.

    —Perdón por la... tardanza —susurré para después tomar asiento.

    —No importa ya —respondió Yugao-sensei.


    Comimos silenciosamente, usualmente siempre era así, casi no hablábamos durante la comida, de vez en cuando Tenten era la que comentaba y hacía chistes que no daban risa.

    —Terminé —anunció mi primo para después ponerse en pie.

    —En ese caso ve a dormir Neji-kun, mañana se levantarán temprano para comenzar su nueva misión —recordó Rin-sensei con una de sus amables sonrisas.

    —Sí, con su permiso.


    Ciertamente... mañana comenzaríamos nuestra nueva misión; hasta ahora habíamos estado viajando alrededor del mundo, buscando información sobre “Akatsuki”, nombre de nuestros enemigos, pero ahora teníamos una misión nueva, pues habíamos descubierto que estaban buscando una especie de joya que habitaba en algunos corazones humanos y también reunían la esencia de éstos, ¿Para qué?, aún no lo sabíamos con claridad.

    Mediante de una investigación por parte de la base principal de la ASLD, se descubrió que aquellas extrañas joyas, era más fácil encontrarlas en la capital de Japón, por lo que nuestro escuadrón —wind—, encargado de la seguridad de la dimensión 34, debía actuar. Fue entonces que a partir del siguiente día, Neji nii-san, Shikamaru-kun, Tenten y yo comenzaríamos a asistir a una escuela, fingiríamos llevar una vida normal para mezclarnos con las personas y así no levantar sospechas en los Akatsuki, nos pondríamos en acción por debajo de nuestras sombras... Sabíamos que atacarían a las personas, en busca de su esencia y de aquellas joyas que denominamos “houseki”, por lo que tendríamos que estar atentos para protegerlos y cuidar nuestra identidad, pues si las personas nos llegasen a descubrir, armaríamos un gran revuelo y precisamente eso era lo que queríamos evitar.

    —Mañana nos levantaremos a las cinco y entrenaremos un poco, ¿te parece? —me preguntó Tenten mientras se ponía su pijama.

    —Sí... está bien.


    Me había costado mucho adaptarme a mi nueva vida, yo jamás había luchado contara nadie, ni siquiera sabía que tenía poderes. Neji y yo descubrimos que poseíamos una extraña habilidad visual, a la cual denominamos “byakugan”, la cual nos permitía ver los puntos del sistema circulatorio llamados “tenketsus”, también nos daba una visión de trescientos sesenta grados entre otras cosas. Yo me desarrollé bien en el combate de cuerpo a cuerpo, y aprendí algunas ilusiones y ataques mágicos, pero se me dificultaban bastante, por lo que aún necesitaba mucho entrenamiento.


    La noche pasó con naturalidad, dormí bastante bien, no hacía frío ni tampoco calor, fue realmente agradable. Pero todo eso se terminó cuando la mañana llegó. Me levanté y me puse mi ropa de entrenamiento, para después dirigirme hacia el simulador, donde siempre entrenábamos.

    —Bien —comenzó a hablar Kakashi-sensei—, quiero ver que tanto han mejorado, Hinata, tu rango actual es B, y tu Neji eres A, demuéstrenme que han avanzado.

    Sentía nervios, nuestro líder nunca nos había visto entrenar, o no que yo supiera, pero esa vez lo haría, así que debía demostrar que realmente había mejorado.

    —Se enfrentarán con Tenten y Shikamaru, guerreros de rango S, bien, comiencen.

    El resto del pelotón se retiró a una cámara para ver nuestro combate. Tomé aire, ajusté mis guantes de cuero negro e invoqué mi báculo, el cual era un bastón de un metro y treinta centímetros de largo, de color negro con adornos azules, y en la punta tenía una coronilla plateada con una esfera azul oscuro en el centro de veinte centímetros de diámetro.

    —Les advertimos que no seremos suaves —nos comunicó Tenten, con una media sonrisa que reflejaba seguridad—, ¿verdad Shikamaru?

    —Sí, que problemático —le respondió con una expresión neutral, como si todo eso le diera igual.


    Neji retiró de su cuello un colguije con forma de un diamante plateado, lo lanzó a los aires y de inmediato se transformó en una gran espada.

    —¡Comiencen! —Yugao-sensei anunció la señal desde la cámara.

    Acto seguido Tenten sacó un par de pistolas y comenzó a correr hacia nosotros. Neji se movió hacia la derecha y yo hacia la izquierda, quedando Tenten en el medio para segundos después extender sus brazos horizontalmente, apuntarnos a ambos con sus pistolas y dispararnos.

    —¡Kaiten! —Neji nii-san bloqueó el ataque de nuestra compañera.

    Por mi parte, observé cómo se aproximaba la enrome bola de energía que Tenten me disparó. Alcé mi báculo e hice un campo de energía, lográndome proteger a tiempo.

    —¡Fu... fuego! —grité al tiempo en que lanzaba hacia mi compañero Nara, un ataque de luces llameantes.


    Él los evitó sin problema alguno, pero mientras lo hacía, logré acercarme a él y comenzar a utilizar el juken, con la finalidad de golpear sus brazos y bloquear su sistema circulatorio de chakra. Logré encestarle un golpe, vi como se quejó por el dolor recibido, fue entonces que me dispuse a darle otro, pero ésta vez el accionó su “velocidad doble” lográndose alejar de mí.

    —Kagemane no jutsu —lanzó su ataque de atadura de sombras.

    Por reflejo e instinto pegué un gran brinco al aire, para así evitar quedar atrapada en la técnica de mi camarada, pero no fue tan buena idea, puesto que al verme suspendida en el aire, quedé a merced de los ataques de Tenten.


    —Luz de estrella... ¡dispara!

    Eso fue todo para mí, recibí directamente el ataque de mi amiga, quedando débil en el suelo.

    —Filo de la espada de viento... ¡acciona! —gritó Neji nii-san.

    Se abalanzó contra Tenten, su velocidad era rápida, por lo que ella no tendría tiempo de esquivar la espada.

    —Pistola de luz, ¡fase dos activada!


    En cada una de las armas de Tenten, emergió una enorme cuchilla destellante, convirtiéndose en un par de garrotes, los cuales cruzó y colocó frente a su rostro para protegerse de la espada de Neji nii-san.

    —Kage kubi shibari no jutsu —Shikamaru-kun lanzó su jutsu
    estrangulamiento de sombra contra Neji nii-san.

    Él era muy hábil, por lo que no le fue difícil evadirlo, pero no contó con que Tenten lanzaría una bomba de humo, quedando atrapado en la sombra de éste, y por tanto cayendo en las garras de Shikamaru-kun.

    —Bien, fin del entrenamiento —la voz de Kakashi-sensei nos detuvo.

    —¿Estás bien Hinata? —me ofreció su mano mi amiga incondicional.

    —Sí... gracias Tenten.


    Nuestros tres superiores —Kakashi, Rin y Yugao—, nos dieron un sermón sobre algunas fallas que tuvimos, pero también nos felicitaron, pues dijeron que habíamos avanzado bastante. A pesar de los halagos, no pude evitar sentirme decepcionada, sentía que no había logrado avanzar mucho.

    —Bueno, váyanse a duchar y alístense, que tienen que irse a la escuela.


    Lo había olvidado, me centré tanto en el entrenamiento que olvidé por completo que hoy comenzaríamos la escuela. Para Tenten y Shikamaru, asistir a un instituto sólo era un disfraz, una máscara para encubrir nuestro verdadero propósito... Pero para mí... eran recuerdos, después de todo yo pertenecía a ese mundo y siempre había asistido a clases, y regresar a una vida “normal” traería dolorosos recuerdos a mi memoria.


    —¡Los uniformes escolares son tan lindos! —exclamó con felicidad mi compañera de equipo.

    —Sí... además te sienta muy bien Tenten.

    —¡Gracias Hinata! —se abalanzó sobre mí.


    Era verdad que se le veía muy bien el atuendo, el cual consistía en una faldita negra, blusa blanca de manga corta con el escudo de la escuela, un suéter rojo, las calcetas rojas y los zapatos, el de los chicos era igual, sólo que en vez de falda pantalón.

    —Que les vaya bien, no bajen la guardia por ningún motivo, eviten usar sus poderes, que los humanos no los vean si lo hacen y por sobre todo... estén atentos a cualquier movimiento mágico que se presente a su alrededor —concluyó nuestro líder, Kakashi, para después regresar dentro de la casa.

    —Entendido —respondió mi primo.

    La escuela nos quedaba a unas cuantas calles, aún era temprano por lo que no nos apresuramos a llegar, ante todo debíamos ser prudentes, pasar inadvertidos.

    —¿Y qué se supone que tendremos que hacer en esa escuela? —preguntó Tenten rompiendo el silencio.

    —Estudiar —le respondió Neji nii-san, con su típico tono de voz helado.

    —¿Y qué estudiaremos?

    —Todo lo relacionado con el segundo año de preparatoria.

    —Pero ¿qué es todo lo relacionado?

    —¿Qué acaso de donde vienes no hay escuelas? —preguntó mi primo con un deje de molestia.

    —No exactamente, desde pequeños entramos a la academia mágica, y cosas así.

    —Esto... disculpen —interrumpí—, entonces... ¿no saben nada?, ¿no estudiaron conocimientos básicos?

    —¿Qué son para ti conocimientos básicos? —cuestionó Shikamaru-kun.

    —Pues... Matemáticas, historia, geografía, biología, algebra... cosas así.

    —Sabemos la historia de nuestro mundo, y también un poco sobre el de ustedes y otras dimensiones —contestó Tenten.

    —Las matemáticas, algebra, trigonometría, geometría y sus derivados, son algo básico que aprendes desde el primer grado, después de todo son necesarias para hacer cálculos, sacar perímetros y medir el grado de un ataque, es cultura general, supongo —agregó Shikamaru, quien parecía querer dormir.


    Ya no se dijo nada, era obvio que eran unos genios, y que probablemente no tendrían mucho problema con el estudio, no eran como yo... tendría que luchar y esforzarme si quería estar a su nivel, para hacerme más fuerte y poder recuperar a mi hermanita... Hanabi, ¿estás bien?, me pregunto si estarás feliz o triste, quisiera saber qué te están haciendo, yo... sólo quiero rescatarte, sólo eso.

    —¿Estás pensando en eso otra vez?


    Sentí cómo la mano de Tenten apresaba la mía. La miré a los ojos; era como si pudiera leer mis pensamientos, o tal vez notó que mi mirada se había empañado.

    —Perdón.

    —Ya te he dicho que no tienes porqué disculparte... está bien sentirse así, después de todo es tu hermanita, yo... comprendo tu dolor.

    Esta vez ella apagó su mirada, seguramente había recordado algo doloroso. En el poco tiempo que llevaba de conocerla no me había contado de su pasado, siempre cambiaba el tema, sabía muy bien que ocultaba algo.

    —Llegamos —la voz de mi primo me sacó de mi mente.

    Era cierto, frente a nosotros cuatro estaba el edificio de nuestra nueva escuela, muchos estudiantes desfilaban a nuestros costados, todos dirigiéndose a sus respectivas aulas, listos para emprender un nuevo año escolar, estudiar y pasarlo, para poder tener un futuro tranquilo, ejercer una carrera, casarse, tener familia y vivir una vida tranquila... Se supone que Neji y yo deberíamos haber tenido una vida así, pero por giros del destino estamos sumergidos en algo nuevo, en algo peligroso, fingiendo que aún somos personas normales, cuando probablemente no nos queda humanidad.




     
  2.  
    Kuro Neko

    Kuro Neko Entusiasta

    Leo
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Sólo tenía un pequeño deseo [Naruto]

    wow wow wow eres muy buena con este tipo de fic,
    me quede impresionada con tu forma de narrar, solo un detallito: cuida los signos de puntuación…

    Es muy buena la trama, ojalá y mas personas la lean…mmm no se si vallas a escribir una continuación pero si es así estaré al pendiente de tu historia…

    TQM:Midorico
     
  3.  
    Ritsu Yuiki

    Ritsu Yuiki Usuario común

    Capricornio
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    Pluma de
    Escritora
    Re: Sólo tenía un pequeño deseo [Naruto]

    Hola :3
    Me gusto MUCHO amo esta clase de fic, y me ENCANTA como narras, haces que quiiera mas y mas :D, espero q pongas contii pronto D: quiero ver que tanto pasara con eso de los poderes, y cuando leei que no serian las parejas convencionales me emocione xD, cierto que las parejas "normales" me gustan, pero siempre es hinteresante leer algo nuevo ;D, bueno te dejo, contiii xfaa!!

    kuiidate

    Sayonara


    Atto:Ritsu Yuiki
     

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