—Mwehehehe... mi querido Lampent... Trueno. LAMPENT: Fantasma/Eléctrico Lvl. 28 Salud: 58/170 AP: 60/100 Ataque: 40 Defensa: 85 Ataque especial: 120 Defensa especial: 85 Velocidad: 80 (<60) Habilidades pasivas: -Sombratrampa (impide al rival cambiar de pokémon, salvo a pokémon de tipo fantasma) Habilidades activas: -Trueno (60 Potencia, Eléctrico, especial, -20 AP) -Bola Sombra (50 Potencia, Fantasma, especial, -15 AP) -Energibola (50 Potencia, Planta, especial, -15 AP) -Paz Mental (+25% ataque especial y +25% defensa especial por dos turnos. -30 AP) -Psíquico (50 Potencia, Psíquico, especial, -15 AP) +240 experiencia
Ian Lockhart —Termina con dos pin misil compañero. LINOONE: Normal/Siniestro Lvl. 22 (40) Salud: 62/176 AP: 34/100 Ataque: 89 Defensa: 65 Ataque especial: 50 Defensa especial: 66 Velocidad: 118 (<87) Habilidades activas: -Lengüetazo (20 Potencia, Fantasma, físico. -5 AP) -Placaje (20 Potencia, Normal, físico. -5 AP) -Malicioso (-50% defensa rival por dos turnos. -30 AP) -Golpe Cabeza (40 Potencia, Normal, físico, -10 AP) -Pin misil (20 Potencia, Bicho, físico, golpea dos veces, -12 AP)
¡Linoone sube de nivel! +2 PS +1 Ataque +1 Defensa especial +1 Velocidad La chica, al verse derrotada, se llevó las manos al rostro, fingiendo sorpresa. —Oh, vaya, he perdido... cuán desafortunado. Jijiji... jijiji... pero he conseguido con creces lo que pretendía con esta batalla. Ah, Nerio~. Pronto serás to-do-mí-o. Se giró entonces a mirar a Ian directamente, y, con gesto pícarlo, dijo: —So, Ian Lockhart... ¿qué quieres de mí? Yo obtuve información de ti... lo justo es... que tú me des información también a mí. Jiji... jijijijiji... >> ¿Quién eres? >> ¿Por qué te interesa tanto Nerio?
Ian Lockhart Suspiré. Esto había resultado ser un incordio mucho mayor al esperado. —¿Por qué te interesa tanto Nerio? —le pregunté, llevándome las manos a los bolsillos—. No es que lo conozca demasiado, la verdad, pero mucho encanto no me parece que tenga —me encogí de hombros—, aunque en verdad no es asunto mío. ¿Cómo hacer que dejase en paz a Nerio? Parecía una tarea imposible.
—Oh, jijijiji... eso es un secreto muy bien guardado que tengo~. Pero digamos que no estoy persiguiendo a Nerio porque tenga encanto, ni nada así... aunque confieso que su estilo me cautiva, ¡y cuánto más se queja y resiste, más me gusta!~. Pero... a Nerio lo conozco como de otra vida. Hay una conexión especial entre nosotros, estoy convencida. Jijiji... ñihihihi... ¿C-conexión? ¿Qué decía esta zumbada...? >> ¿Quién eres?
Ian Lockhart Uy sí, ¿Dónde me habían dicho que estaba la salida? Necesitaba irme cuanto antes. Nerio podía seguir lidiando con ella, yo prefería no tener que hacerlo. Aún así, la curiosidad me picaba. —Entiendo, entiendo, otra vida —asentí exageradamente—, una conexión mística del destino, tiene sentido, sí. ¿Quién me dijiste que eras? Al menos podría pasarle su nombre a Nerio y que la pusiese en su lista negra o algo, o pedir una orden de restricción.
—Ñihihihi... ah, te interesa mi nombre, ya veo. ¿Suscito interés en ti, Ian Lockhart?~. Mi nombre es Alice, si eso es lo que quieres saber. Jijiji... eres interesante, Ian Lockhart. Ten. Te daré esto, espero que le des uso. Son... dulces creados por mí, con amor, azúcar y... ingredientes se-cre-tos~. Le dio, así, un par de caramelos que emitían un hedor bastante profundo. ¿Q-Qué demonios eran esas cosas viscosas y verdes? Ugh. Obtienes dos Caramelos de Alice. Tras el extraño encontronazo con aquella enigmática chica, Ian fue a decirle a Nerio los resultados de su "investigación", y, tenso, el entrenador de tipo siniestro sintió un escalofrío. —¿A-Alice, dijiste? Y-Ya veo. Hmm, no la conozco de nada, no. En todo caso, dime algo... ¿notaste algo raro en sus pokémon? Porque peleaste con ella, ¿no? ¿Qué cosa rara sucedía con sus pokémon? >> Tenían niveles antinaturales. >> Tenían movimientos demasiado poderosos. >> Sus pokémon tenían estadísticas más altas de lo usual.
Ian Lockhart Je, qué malo era mintiendo Nerio, pero no pensaba indagar mucho más en sus asuntos. —¿Algo raro en sus pokémon? A ver, en ella habían muchas cosas raras, pero específicamente en sus pokémon, quizá... >> Tenían movimientos demasiado poderosos.
Cuando Ian le dijo aquello a Nerio, este tragó saliva. —... y-ya. Alice... una chica extraña y siniestra, que parece querer acosarme, y que tiene un equipo con movimientos particularmente poderosos para ser de esas especies. Y-Ya me hago una idea de lo que pasa aquí. Se encogió de hombros. —Pero supongo que no te interesa. Igualmente tampoco tenía yo tiempo para estar de charleta. Ni interés tampoco, para qué te voy a mentir. Bien hecho, y todo eso, colega. Ahora, me piro; te doy tu recompensa, eso sí.
Ian Lockhart Escuché curioso las palabras de Nerio; al final me habían terminado interesando aquellos movimientos más fuertes de lo normal. Quizá luego volvería a buscar a ala chica para preguntarle. De todos modos, ese no era mi principal interés ahora mismo. Miré el estadio del pueblo, dónde estaba la líder de gimnasio del pueblo. Pero, antes de ir a por ella, debía pulir algunos detalles. Fui al centro pokémon a curar a mis pokémon caídos, y después de ello salí de nuevo al pueblo. —Vamos Arki, tenemos que salir a dar un paseo. Espero que tengas ganas de correr, je —hice una seña al perrete, que corrió a mi lado y me monté sobre él, listo para dar una vuelta por allí. Habilidad de campo: transporte
Ian lockhart Volvimos pronto a Pueblo Sereno, y mi vista se concentró una vez más en el gimnasio del lugar. Ya habíamos conseguido todo lo que pensaba que podía sernos útil durante el combate en el gimnasio, así que lo que seguía era combatir de una buena vez. ¿Qué tan bien preparados estábamos? Sinceramente no tenía idea, pero esperaba al menos conseguir algo. Ya lo averiguaríamos, en todo caso. —Buenas —saludé, algo arizco por el clima gélido—, vine a hacer el desafío del gimnasio. Contenido oculto GalladeLucario
Tras cruzar los pasillos, uniforme puesto, la prueba de Ian comenzó. Ya le habían explicado en qué consistía, y no le iba a hacer ninguna gracia... pues tenía que atravesar un largo laberinto cubierto de hielo, girando entre pilares gélidos y con una ventisca azotando su cara. ¡El infierno para alguien que odia al tipo hielo! En todo caso, cuanto antes lo cruzase, mejor. ¿Por dónde giraría en primer lugar? >> Izquierda >> Derecha
Mimi Honda El regreso al pueblo, a su ligera nieve, a su aire gélido, con la ropa mojada no fue lo que se diría agradable. Debía secarme cuanto antes o pillaría el resfriado del siglo. De modo que pedí una habitación para poder cambiarme la ropa y asegurarme de que la otra se secase de forma apropiada. Una vez estuve lista me acerqué a las cabinas de videollamada. Feebas emergió de su pokéball en ese momento y irritado como parecía estar siempre miró a un lado y al otro, tal vez buscando a Toxel. Oh Arceus, se iban a llevar horrible. Descolgué. —Roxy, atrapé un Feebas regional en el Lago de la Calma—le dije—. A diferencia de los Feebas de otras regiones parece ser un diestro cazador... ¿sabes cómo evoluciona a Milotic?
Ian Lockhart Intenté irme del lugar en cuanto me dijeron en qué consistía la prueba, ¡Estaban locos si pensaban que iba a hacer algo parecido! Maldición, en mi jodida vida iba a entrar a un laberinto de hielo donde una briza de los avernos helados te golpeaba en la cara. Para mi desgracia, Senki y Arcanine salieron de su pokeball y me obligaron a entrar, y luego regresaron a sus pokeball los muy... En fin, entre más rápido lo hiciera más rápido saldría de allí, ¿no? Con eso en mente, salí corriendo en dirección a la derecha.
¡Bingo! Ian había tomado el desvío adecuado. Solo faltaba avanzar un poco más... ¿cómo giraría a continuación? >> Izquierda >> Derecha *** Roxy, tambolireando con sus dedos en la mejilla, reflexionó por un instante. —Bueno, por lo que he oído, sucede en Gérie lo mismo que en otras zonas: Feebas cambia drásticamente al evolucionar y pasa a ser tremendamente hermoso como Milotic, pero... no es la belleza lo que caracteriza a los Milotic de Gérie. Es su agresividad y letalidad a la hora de cazar lo que los caracteriza. Son de las criaturas más despiadadas y agresivas que hay en las aguas de la zona, y con razón, porque pocos Feebas llegan a evolucionar. Los Feebas, aunque intentan imitar a Milotic, no tienen ni de lejos su fuerza, y solo los que consiguen cazar lo suficiente llegan a evolucionar. Por eso, asegúrate de que tu Feebas logra vencer a muchos rivales, eso debería valer para que sus habilidades mejoren y, por tanto, pueda evolucionar. Contenido oculto Feebas evolucionará a Milotic si consigue derrotar personalmente a 5 enemigos en total (no tiene que ser en la misma batalla, es globalmente)
Ian Lockhart Si ya me ponía de mal humor el clima del pueblo, aquel laberinto me frustraba demasiado. Avanzaba lentamente, con los puños apretados con tanta fuerza que los nudillos se me ponían blancos, y con la cabeza agachada, tratando de evitar las estúpidas corrientes de aire gélido. Y cada vez que una me llegaba a golpear en la cara, explotaba. Al menos unas cuatro veces resonó por todas las paredes del laberinto mi voz, maldiciendo y cagándome en los muertos de la líder del gimnasio, sus ayudantes, del cabrón que diseñó el laberinto, y a cualquiera que le gustase mínimamente el tipo hielo. Y después de un rato insultando, volvía a avanzar. Por la derecha, de nuevo. En algún momento debía llegar.
Mimi Honda Aunque lo había visto y lo tenía justo frente a mis ojos, me sorprendió escuchar que los Feebas eran en Gérie criaturas tan letales y agresivas. Era completamente diferente en otras regiones donde Feebas era algo similar a la contraparte de Magikarp. De modo que... vencer rivales. ¿Por sí mismo? ¿Ah? Le dirigí una ligera mirada de soslayo. Feebas seguía dando vueltas por ahí como un Sharpedo en plena cacería. Buscaba a Toxel, estaba segura. No podía ponerlo a enfrentar rivales muy fuertes, la fuerza física de ese Pokémon brillaba por su ausencia. Pero tal vez... —De acuerdo, gracias Roxy—le dije—Te mantendré informada. Y colgué. Sabía exactamente por donde empezar. Además, el dinero me vendría bien para comprar la máquina de intercambio que Katsuo necesitaba.
Pero Ian no tuvo tanta suerte esta vez. Tristemente, se acabó topando con uno de los puzles, frente a estalagmitas enormes de hielo. Así pues... tras explicarle el encargado en qué consistía el puzle, era hora de completarlo. ¿Cómo lo abordaría? Tenía cuatro intentos...
Ian Lockhart Esta vez había ido por el lado contrario, lo que ocasionó que me topase con un obstáculo. Miré con desagrado al encargado, que sólo me retenía más tiempo en aquel laberinto. Medité brevemente el puzle, di mi primer en intento, que era un poco al azar. 1-2-3-1
—Oof, no fue un intento muy bueno, siento decírtelo... he aquí tus pistas: >> No has acertado la posición de ninguna estalagmita. >> ¡Has clavado el número de estalagmitas alzadas (3)!