One-shot Porcelain doll.

Tema en 'Vocaloid' iniciado por Poemy, 18 Diciembre 2014.

  1.  
    Poemy

    Poemy Guest

    Título:
    Porcelain doll.
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Misterio/Suspenso
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1049


    Alzó la vista y contempló las características de aquella bella ciudad, las calles eran limpias y siempre estaban iluminadas. La plaza había sido decorada con bellas luces de colores debido a la época navideña, y el aire era puro y fresco... los ciudadanos que vivían allí eran lindas personas con buenos intereses.

    Ella no parpadeaba, no quería perderse ni un solo segundo, ningún detalle, cada cosa, por mas insignificante que pareciera, valía mucho para su frágil corazón.

    —Hemos llegado —anunció él, cuando el carruaje se detuvo.

    Le tendió la mano con sutileza, ella se encontraba nerviosa, tenía una presentación esa misma noche, en ese mismo momento.

    —Hey... —tomó su barbilla y se quedó mirándola fijamente a los ojos—. Te irá bien, ¿sí? ¡Anímate!

    Aquél hombre rubio siempre podía subirle los ánimos, ella sentía que dependía de él, que sin él... no sería nadie, sin embargo, no recordaba el haberlo conocido, ni nada de su pasado.

    ¿Quién era ella?

    "Recuerda que tú eres una muñeca especial"

    La voz del hombre retumbaba en su cabeza y le hacía olvidar todo.
    Su trabajo era cantar, debía hacerlo, porque él se lo pedía, porque... si podía hacerlo feliz haciendo eso, ella también lo sería.

    Ella era diferente, no era como otras, poseía un cuerpo frágil. Y cualquiera podía hacerle daño, por lo cual, dicho hombre siempre la acompañaba.

    La presentación de esa noche tuvo mucho éxito, la joven tenía un gran talento.

    Aquella voz llena de dulzura, pureza y delicadeza no la poseía cualquiera.

    La chica, al caminar junto aquél hombre rubio, lo tomaba de la mano, a diferencia de las suyas... sus manos siempre estaban tibias. Sentir ese calor la hacía sentirse protegida, llena de calidez.

    Él, al observar el largo de sus dedos, notó que no era el mismo.

    —Eres muy delicada —le acarició el rostro.

    No tenía palabras, siempre llevaba consigo ese nudo en la garganta.
    Estaba encerrada en sí misma; en su mente, sus pensamientos eran algo que nunca decía, y jamás demostraba sus sentimientos.
    Su rostro denotaba paz, siempre había sido alguien serena.

    ~~~~~~~~~~~~~~~~~

    Disfrutó cada momento con él, en sus brazos, llenándose cada vez más de curiosidad, preguntándose quién era, por qué estaba con ella... pero, aún no había pronunciado una sola palabra.

    "¿Cuál es la razón por la que yo habré nacido? ¿Por qué es plateado mi insignificante y herido corazón?"

    Prometió vivir para cantar, y que siempre que cantase, lo haría con el corazón.

    Quería estar al lado de él por siempre, demostrarle que cada día cantaría mejor.

    No hacía falta decirle palabras, él la entendía perfectamente a ella, conocía sus facciones, sus gestos... y pocas veces veía su sonrisa.

    Ellos no imaginaban su destino destrozado, decidieron estar juntos por siempre: él cuidándola y ella haciéndolo sonreír.

    Las lágrimas pasaban por su rostro y caían frías y firmes al suelo, allí estaba él, mientras aquél desconocido le apuntaba con un arma a la cabeza.

    Debía decir algo, debía defenderlo, debía arriesgarse.

    —Por favor... —musitó.

    —Rin... —sonrió mientras las lágrimas bajaban por su rostro y se deshacían en el suelo—. Te quiero...

    En el aire se oyó el aleteo de las palomas, un fuerte sonido las había aterrado, y en ese instante todo quedó en silencio.
    Cerró sus ojos para evitar ver lo que no quería creer.

    Su rostro lucía enrojecido y mudo, desde aquél día todo cambió para ella.


    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


    ¿Por qué? ¿Por qué había venido al mundo si sólo iba a sufrir?

    Aquello la había dejado rota, y vacía, ya no tenía a nadie, ahora se encontraba más sola que nunca.

    Todas las noches se sentaba en la plaza, y observaba las luces de colores iluminarla y llenarla de vida, pero cada vez que lo hacía, sentía como su corazón se desplomaba poco a poco.

    Y en ese entonces, perdió algo más valioso.

    Olvidó cómo cantar.

    Parecía ser que iba muriendo lentamente, perdiendo cada fragmento de su vida, cada recuerdo, su memoria fallaba, ahora todo estaba borroso, pero todavía dolía.

    Se vio a sí misma en el espejo, y se dio cuenta del poco tiempo que le quedaba.

    Su frágil cuerpo de porcelana perdía el color, tenía grietas, era como si estuviera desvaneciéndose. Pronto ya no quedaría nada de ella, y nadie la recordaría.


    ~~~~~~~~~~~~~~~~~~


    Aquél día, en su casa, encontró un hermoso listón amarillo, y sonrió un poco. Ese había sido un regalo por parte de su amado.

    No pudo evitar llorar, ahora lo recordaba a él, su imagen estaba muy clara en su mente, sus ojos y su sonrisa, los cuales siempre la estremecían, su voz, la cual siempre estaba llena de alegría.

    En ese entonces, tomó una decisión.

    Días después se encontró visitando el sitio donde él descansaba en paz, era un hermoso lugar lleno de flores, donde se podía observar el cielo y el mar, y por unos segundos, ella sintió nostalgia.

    —Hay tantas cosas que debí decirte... —se arrodilló frente a su tumba y le colocó una flor—. Pero aún no encuentro palabras para expresarte todo lo que siento.

    Sonrió, y durante unos segundos más, observó el mar.

    Quizá debía continuar, seguir adelante, en ese instante, su camino se nublo, y en un tropiezo, cayó al suelo.

    Jamás se iba a imaginar que terminaría rompiéndose en pedazos. Lo olvidó, ella era una muñeca de porcelana, frágil y delicada.

    Lo que quedaba de ella, no eran más que trozos, sus piernas estaban destrozadas, y poco a poco iba perdiendo la consciencia.

    —Len... al menos ahora... sé que podré estar contigo.

    Cerró sus ojos, mientras dejaba caer sus últimas lágrimas.

    Y se vio a sí misma nuevamente, mientras él le colocaba ese listón amarillo en el cabello. Aquello era un simbolizaba su cariño por ella.

    Al momento de abrir los ojos se encontraba bajo una cálida luz, se sentía muy cómoda y calentita, como nunca antes. Su cuerpo siempre había estado frío, pero ella comenzaba a sentirse diferente, los rayos del sol la acariciaban, como si el sol se estuviese presentando ante ella. El chico le sonreía acariciándole el cabello.

    —Hola, soy Len, y tú eres Rin, mi muñeca de porcelana— dijo y tomó su mano, para luego besarla—. Mi mejor amiga.
     
    Última edición por un moderador: 2 Enero 2015
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