Long-fic de Pokémon - Pokémon: Path to Glory

Tema en 'Fanfics de Pokémon' iniciado por AJ Slifer, 19 Junio 2018.

Cargando...
  1. Threadmarks: Capitulo 11
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    5628
    CAPITULO 11: PRIMERA RONDA (II)

    Ambos Pokemon, poseedores de una buena fuerza física, avanzaban hacía su contrario como auténticos obuses, no era de extrañar que tras el gran choque se generara una explosión, debido a la cantidad de energía pura que había intervenido, y esto una gran nube de polvo que se extendió por todo el campo de batalla cubriendo el posible desenlace de la misma

    - ¿Marowak?
    - ¿Hammer?

    Lentamente, y con algo de esfuerzo, ambos Pokemon se erigieron, mostrando heridas no necesariamente graves pero sí numerosas, y sin apenas detenerse a respirar el Pokemon de tipo tierra se lanzó contra el crustáceo envuelto en el aura dracónica dispuesto a terminar finalmente la batalla.

    -Hemos de evitar el contacto físico- pensó AJ-¡Excavar!

    Ante la acometida del Marowak, el Kingler usó sus fortalecidas pinzas para excavar en el duro suelo, cosa que consiguió enterrándose rápidamente

    -¡Marowak, estate atento!-Advirtió Manny

    Sin embargo el Pokemon no obedecía a su entrenador, no por falta de disciplina o confianza sino por el efecto secundario del poderoso Enfado que sumía al Pokemon en un profundo estado de ira y confusión, notándose esto en los golpes histéricos que daba al suelo con su hueso, incluso algunos a sí mismo

    - ¡Vamos Hammer!-animó AJ a su Pokemon

    El suelo comenzó a temblar debajo de los pies del Marowak, que ante el inminente ataque solo pudo dar un gran salto con la esperanza de que su oponente no llegara tan alto...aunque desgraciadamente no fue así

    Así, recubierto de arena, el crustáceo surgió del suelo embistiendo con toda su fuerza a su oponente, para, todavía en el aire, disponerse a golpearle con el archiconocido ya ataque Martillazo

    -¡Marowak!-gritó desde sus adentros Manny viendo como se escapaba de continuar en la Liga Pokemon

    El susodicho Pokemon debió escuchar la voz de su entrenador en lo más profundo de su duro cráneo ya que consiguió interponer su hueso contra la gran pinza del Kingler, para acto seguido caer ambos pesadamente hacia el suelo.

    Ambos Pokemon cayeron contra el duro suelo generando una ligera nube de polvo y muchas expectaciones en los entrenadores y en la grada, haciendo que todos contuvieran la respiración unos instantes

    - Esto es muy emocionante-comentó Angie a Kevin
    - Y ya veras cuando participes tú- respondió el joven que no pudo evitar sonreír, tal vez recordando épocas mejores

    Ajeno a esto, en el campo ambas figuras volvieron erguirse entre el polvo y una de ellas, la del Marowak, se acercó a su oponente con el hueso alzado, para, a modo de saludo, hacerlo chocar con la pinza del oponente, y acto seguido desplomarse

    - ¡AJ Slifer es el ganador del combate!- clamó el arbitro.

    AJ, tras oír su nombre, lo único que reacción que pudo realizar es respirar hondo, como si nunca lo hubiera hecho, probablemente como si no se lo creyera. Tras introducir al Kingler en su Pokeball y despedirse educadamente de su adversario abandonó el estadio, acompañado de Angie y Kevin.

    -¿Qué tal?- preguntó Kevin
    - Estoy “reventaó”-expresó AJ.
    - Nunca entenderé por que se cansan los entrenadores si son los Pokemon los que combaten-preguntó la rubia
    - Bueno- pensó Kevin- eso demuestra, en cierta manera, el vínculo del entrenador con sus Pokemon.
    -Creo que nunca había estado así- dijo AJ- Hasta me ha dado hambre
    -¡Pues a comer!-dijo Angie contenta-¿Vienes con nosotros Kevin?
    - No- respondió como un acto reflejo-gracias, pero tengo cosas que hacer
    - Hasta luego entonces-dijo Angie sonriendo mientas acompañaba a AJ.

    Cuando el par ya se habían alejado lo suficiente el de pueblo Caoba no pudo contener un largo suspiro, tal vez si quería comer con ellos

    - ¡Kaaaar!-graznó su Skarmory que había salido de su pokeball sin que su entrenador se percatara
    - Es muy fácil decirlo- dijo el entrenador mirando de reojo a su Pokemon- Anda, vamos.

    El ave metalizada hizo un gesto equivalente a encogerse de hombros y acompañó placidamente a su entrenador, fuera donde fuese.

    En una mesa redonda de un pulcro color blanco, situada a escasos metros del restaurante al cual pertenecía, desayunaban AJ y Angie el primero solamente un zumo de color anaranjado, que presumiblemente sería de naranja probablemente por que no le cabría nada sólido, en contraste con esto la chica rubia devoraba una gran rebanada de pan con una ingente cantidad de mermelada

    -¿Qué te ha dicho la enfermera Joy?-dijo la niña cuando paró de engullir.

    -Nada en especial, que descansen un poco.

    -Viéndoos me dan ganas de combatir a mi también, pero Pichu y Ekans son muy pequeños –dijo Angie

    -Cuando quieras prac...- comenzó a decir el pelinegro que enmudeció al ver quien venía- Dios mío, Eric.-volvió a decir AJ haciendo mirar a Angie también que tampoco pudo evitar un gesto raro

    -¿Pasa algo?¿Por que miráis así?-dijo el castaño de Paleta extrañado
    -¡¿Tú que crees?!

    Eric se giró hacia atrás y no pudo evitar reír

    El responsable de la reacción de AJ y Angie era un gigantesco Pokemon de casi nueve metros de color gris sucio, su gran cuerpo estaba formado por una serie de rocosos eslabones, siendo los de la parte final de su serpentino cuerpo bastante más pequeños, en el eslabón que servía de cabeza había unos ojos triangulares de seria mirada, así como una protuberancia que apuntaba hacía el cielo

    - AJ, tu ya conoces a Onix, no entiendo por que te asustas-.
    - ¿Te parece normal ir con un Onix por ahí?-dijo AJ
    - Ha hecho un buen combate y quería que le diera el aire-respondió con calma- ¿Has ganado?- preguntó cambiando de tema

    - Sí –contesto feliz y escueto AJ
    - Por cierto- continuó el castaño- ¿Cómo es que el árbitro se refirió a ti por AJ?
    - Respecto a eso...-comenzó a hablar el pelinegro

    Obviamente ajenos a esa conversación en uno de los estadios concretamente en el situado al noreste se iba a llevar otro combate a cabo, el sol que ahora brillaba con fuerza iluminaba el cuadrilátero, cubierto de hierba de gran altura, eso sí, milimétricamente cortada . a juzgar por la altura del sol debían ser,aproximadamente, sobre las dos de la tarde, probablemente por eso había poco público viendo el inminente combate . Si estaba presenciando en cambio el encuentro Izumi, debido a que su combate iba a tener lugar ahí en cuanto se acabara el que iba iniciar

    - ¡Comienza el combate entre Navi Warren y Carl Wilson!- dijo el árbitro

    Ambos entrenadores se miraron a los ojos, el de la izquierda era de estatura media, de pelo negro y bastante recortado, su vestimenta era unos sencillos vaqueros y una camiseta blanca que llevaba dibujado un símbolo parecido a un 8 tumbado, el símbolo del infinito.
    Por su parte Carl Wilson era ligeramente más alto y también con el pelo, de color castaño, corto, cortado aparentemente al estilo militar, siendo sus gruesas botas de similar carácter, en cuanto lo referente a la ropa propiamente dicha presentaba unos pantalones y una camiseta con un estampado de camuflaje

    Ambos entrenadores lanzaron sus pokeballs, por parte de Navi surgió un Pokemon de aspecto humanoide de aproximadamente el metro y medio de altura, el Pokemon era de piel canela si bien su cuerpo presentaba una especie de túnica violeta grisáceo que tapaba desde su pecho hasta casi las rodillas del Pokemon, de ese color eran también una suerte de zapatos aunque lo claramente más representativo de la criatura eran los gruesos guantes rojos que llevaba asimilándolo bastante a un boxeador profesional

    -¡Hit!¡Mon! ¡Chan!-exclamó el Pokemon mientras trotaba en el sitio y lanzaba puñetazos al aire

    Por la parte del otro entrenador surgió un Pokemon de igual tipo y altura, este tenía el cuerpo de un intenso color marrón y de forma ovoide, no tenía boca, al menos no debajo de sus almendrados ojos de sombreado negro, sus extremidades eran de una tonalidad crema, y aun más raro, con aspecto de muelles, se notaba especialmente en las extremidades inferiores en las cuales se localizaban sus pies de tres uñas

    -¡Lii!-exclamó con decisión al pisar el suelo

    -Con que Hitmonlee y Hitmonchan – pensó Izumi que inmediatamente sacó su pokedex

    - Hitmonlee: El Pokemon Patada, Este Pokemon es capaz de alargar y contraer sus piernas, pudiendo golpear desde casi cualquiera ángulo, se han dado casos contados de Hitmonlee con los brazos tan elásticos como las piernas

    -Hitmonchan: Así como Hitmonlee lo es a las patadas, Hitmonchan domina el combate puños pudiendo cortar el aire con los mismos.

    - ¡Hitmonchan!- exclamo Navi- ¡MegaPuño!.
    - Mega Patada.

    El boxeador encendió sus guantes rojos del característico fulgor blanco para abalanzarse sobre su oponente, no pudo debido a que el Hitmonlee estiró con fuerza su pierna izquierda, igualmente iluminada, conectando un fuerte golpe al Hitmonchan en el pecho haciéndolo retroceder varios metros

    - Patada Ígnea-exclamo Carl

    Aprovechando la aparente conmoción del oponente, el Pokemon patas largas se elevó de un salto sobre la hierba plantándose delante de Hitmonchan, acto seguido encendió sus pies en autentico fuego para lanzar una certera patada, esta vez en el costado, haciéndolo caer dolorido sobre el vegetal tapete

    - Maldita sea- se maldijo Navi
    -Mega Patada- ordenó Carl deseoso de acabar

    El Hitmonlee alzó la pierna envuelta en el color blanco dispuesto a caer como una guillotina sobre su oponente

    - ¡Hitmonchan!

    Al oír a su entrenador el Pokemon boxeador hizo gala de sus fabulosos reflejos levantándose con celeridad y aprovechándose de que su oponente aun mantenía alta su pierna golpeo con un poderoso Puño Trueno en mitad de la cara, para luego, y no sin cierta ira, golpear con un Mega Puño en el mismo sitio antes de que cayera al suelo.

    - Parece que la cosa se anima –comentó Izumi reincorporándose en su asiento

    -Hitmonchan usa Puño Cometa.
    -Hitmonlee usa Desquite.

    El boxeador con confianza renovada dio un paso adelante lanzando una serie de rápidos puñetazos hacia Hitmonlee el cual resistió el envite, usando la furia acumulado por recibir los golpes que hizo que se recubriera de una tonalidad rojiza y descargando un poderoso golpe a su oponente

    -¡Hitmonchan usa A Bocajarro!
    - ¡Aguante!
    Los ojos de Hitmonchan adquirieron un fuerte fulgor rojizo y rápidamente la emprendió a golpes contra Hitmonlee, golpeándole de un modo incesante, principalmente con los puños si bien en el frenesí también lanzaba alguna patada, a un Hitmonlee que permanecía con los brazos pegados al cuerpo tratando de disminuir el efecto del daño

    -¡Hitmonlee Inversión!.

    El Pokemon patadas cerró los ojos, a la par que su cuerpo se apoderaba de una aura, al principio de un leve color rosado para pasar a un intento color granate, aprovechando el cansancio de su oponente le embistió fuertemente lanzandolo prácticamente al otro lado del campo

    - Inversión es más potente cuando más cansado esta el Pokemon que lo usa- pensó Izumi – Y a juzgar por la fuerza de ese Inversión esta batalla acabara pronto.

    -¡Hitmonlee usa Bote!-exclamó Carl
    - ¡Gancho Alto!-exclamó también su oponente

    Ambos Pokemon, conscientes de lo menguadas que estaban sus fuerzas trataron de realizar su último ataque. El Pokemon patadas flexionó sus piernas adquiriendo estas un blanquecino fulgor, dando un gran salto. Por su parte el boxeador iluminó con un color azulino su puño viéndose obligado a saltar para tratar de golpearle. En medio del aire Hitmonlee consiguió golpear con el potente ataque volador a Hitmonchan, sin embargo este lejos de sucumbir descargó un poderoso derechazo contra su oponente haciendo que los dos cayeran al suelo

    - ¡Empate!-Decretó el arbitro con su potente voz

    Ambos entrenadores recogieron a sus Pokemon en sus respectivas pokeballs probablemente satisfechos con el trabajo de sus Pokemon .Pero no había tiempo para eso ya que inmediatamente otras pokeball se lanzaron al campo. De parte de la Carl surgió un Pokemon muy diferente a su compañero de equipo, una criatura de aspecto acuatico como confirmaban las aletas que servían de extremidades superiores y de considerable tamaño, ciento setenta centímetros desde su cola parecida a la de un pez hasta el pequeño cuerno de la cabeza, sin embargo ese cuerno y los pequeños colmillos que asomaban de su boca aun cerrada no conseguían restar dulzura a los almendrados ojos del Pokemon albino que por las particularidades de su anatomía se tumbo sobre el uniforme manto de hierba

    -Gong gon gon- expresó la foca aplaudiendo con sus aletas

    - ¡Pid yoo!- graznó con fuerza el Pidgeot de Navi

    -Un Dewgong tendrá problemas para desplazarse por este terreno- pensó Izumi- más aun contra un oponente tan veloz.

    - ¡Pidgeot, Ataque Ala!

    El ave de plumajes pardos iluminó las alas dispuesto a lanzarse sobre el Pokemon acuático que sin necesidad de recibir orden de su entrenador se recubrió de una gran masa acuática y se lanzó torpedeado hacia su oponente consiguiendo impactarle sin recibir el golpe de las alas

    - Con Aqua Jet suple la velocidad que le falta...- dedujo Izumi

    -¡Dewgong, Aqua Jet! ¡Y Derribo!-ordenó Carl

    El sirénido volvió a lanzarse envuelto en la masa acuática hacia el desplomado palomo, sin embargo a la vez que el agua recorría su lisa piel el Pokemon aumentó de velocidad haciendo que una ligera aura rojiza también se le adhiriera, embistiendo con fuerza al pájaro. Si bien el Pokemon foca se resintió un poco del ultimo ataque

    - ¡Pidgeot, Ala de Acero!-gritó Navi
    - ¡Pidyoot!

    Aprovechando la escasa distancia de Dewgong, Pidgeot tensó sus alas hasta el punto de volverse tan duras como el acero, adquiriendo una tonalidad metalizada y golpeando a la foca varias veces.

    - ¡Rayo Hielo!

    Bajo los férreos aletazos del Pokemon palomo-águila el Pokemon agua-hielo comenzó a acumular chisporroteante y gélida energía en su cuerno disparado un poderoso Rayo Hielo que obligó al ave a alejarse si no quería recibir un severo golpe

    - ¡Pidgeot usa Movimiento Espejo!

    Ante los constantes ataques helados el ave de castaños plumajes se elevó en el aire generando a la altura del pecho una superficie esférica reflectante que hizo que el Rayo Hielo se dirigiera de vuelta sin vacilar hacia su emisor

    - ¡Acua Jet!- Exclamó Carl viendo seguro la victoria

    Ante el reflectado relámpago helado el Dewgong volvió a acumular esa masa de agua alrededor de su figura y lanzarse velozmente, Para sorpresa de Navi el Rayo Hielo no le detuvo, si no que convirtió al Pokemon en un autentico misil helado ,al congelar el agua circundante, impactando contra el desprevenido pájaro que cayó desplomado al suelo

    - ¡ El ganador es Dewgong!-exclamó el arbitro

    -¡Vaya! No me esperaba esa última acción-dijo Izumi sorprendida
    -Yo tampoco.

    Esas palabras hicieron girar la cabeza para corroborar que el que había hablado era AJ que se había sentado a su lado sin que pudiera darse vuelta

    -¿Qué haces aquí?-inquirió la de pelo moreno
    -¿No es en este estadio donde te toca combatir?-respondió el joven
    - Agradezco que hayas venido a verme...-comenzó a decir Izumi
    - He venido a ver a tus Pokemon –cortó AJ haciendo hincapié en el posesivo para luego sonreír un poco
    - Ya, como digas-dijo Izumi para volver a mirar en el combate

    En el campo de esmeralda hierba un nuevo Pokemon se había manifestado por parte de Navi siendo este un Wartortle

    - ¡Warto!-exclamó el quelonio firmemente, sabiendo las esperanzas de su entrenador en el

    -¿Por qué un Wartortle?-preguntó Izumi- Dewgong resistirá sus ataques de agua de.
    -Con no usar los ataques de agua...-dijo AJ algo extrañado por la pregunta

    - ¡Dewgong usa Doble Rayo!
    - ¡Wartortle usa Giro Bola!

    El sirénido disparó desde su cuerno el zigzagueante rayo hacia el otro Pokemon acuático que respondió encerrándose en su caparazón que adquirió una tonalidad metalizada y comenzó a girar acercándose hacia Dewgong evitando el Doble Rayo y golpeándolo.

    - ¡Golpe Roca!.
    - ¡Derribo!

    Tras el impacto el Wartortle sacó las extremidades de su caparazón, así como su cabeza y su cola , concentrando una buena dosis de energía carmesí en el puño izquierdo, sin embargo el sirénido usó su cola para darse impulso y cargar envuelto en el plateado fulgor

    - ¡Wartortle, Cola Férrea!.- gritó Navi que no quería perder de esa manera

    Aun siendo embestido por el Dewgong, el Wartortle tensó su usualmente tersa y suave cola, luego consiguió hacer una pirueta para colocarse encima de su oponente y descargar un poderoso y férreo coletazo sobre la nuca del Pokemon que se desplomó

    -Bien hecho-dijo Carl haciendo regresar a su Pokemon a su correspondiente pokeball. Una vez lo había hecho metió la mano en su bolsillo dudando entre dos opciones, luego miró hacia arriba y tras ver el claro sol que reinaba agarró una pokeball y la lanzo al campo con decisión

    - ¡Naaain tails!- exclamó el elegante rasposo recién aparecido

    - Vamos a ver-comentó AJ a Izumi, probablemente interesado ya que el también tenía un Ninetales

    - ¡Wartorlte usa Hidropulso!-exclamó Navi envalentonado por la ventaja de tipo

    Contagiándose de esa confianza la tortuga abrió la boca generando y lanzando las esfera acuática hacia su oponente que permanecía impasible

    - Ataque Rápido.

    Instantes antes de que impactara el ataque el Ninetales prácticamente desapareció de la vista de todos para aparecer junto al Wartorlte y embestirle

    -¡Paranormal!-exclamó Carl

    El cánido dio un pasó hacia atrás y ejecutó su técnica encendiendo sus ojos de un color dorado y lanzando desde su boca un ingente cantidad de energía psíquica contra el quelonio, haciendo que desde cierta distancia los contornos del Pokemon se vieran difuminados como lo haría el asfalto bajo el sol

    -¡Hidropulso!- exclamó Navi
    - Rayo Solar-dijo Carl con tono de sentencia

    La tortuga intentó obedecer, sin embargo ese ataque psíquico le había afectado, muy momentáneamente, a su capacidad de reacción, por su parte el Ninetales dio un gran salto y desplegó las nueve colas como haría un pavo real, esas colas comenzaron a adquirir un fulgor blanquecino, empezando por la punta y llegando hasta la misma raíz

    - ¡Hidropulso!

    El Wartortle finalmente reaccionó lanzando las esfera de agua...pero demasiado tarde, el potente Rayo Solar lanzado desde la boca del Ninetales vaporizó el ataque acuatico y alcanzó a la tortuga que se vio engullida por la luz, cuando esta se desvaneció lo único que quedó fue el quelonio totalmente derrotado en el suelo

    -¡El ganador es Carl Wilson!- exclamó el arbitro
    -Bien hecho Ninetales-dijo el entrenador acariciando la cresta de su Pokemon para luego regresarlo a su pokeball

    -Ha sido una buena batalla ¿verdad Izumi?- dijo AJ

    Sin embargo la chica de Pueblo Paleta no respondió, estaba extasiada observando el campo de donde se retiraban los combatientes mientras que se agarraba con las rodillas que no paraban de moverse con las manos

    - Bien-dijo la chica levantándose repentinamente- Deséame suerte – añadió mientras abandonaba las gradas para dirigirse al campo

    - Izumi-dijo AJ cuando la chica estaba a punto de irse- El nerviosismo es normal.

    - Ya...-dijo la chica un poco descolocada

    La chica se despidió de su amigo que apoltronaba en su asiento, mientras ella descendía por las gradas, no viendo nada, no oyendo nada, simplemente concentrada en el inminente combate y cuando quiso darse cuenta ya estaba en su correspondiente lado del campo

    - Bien- se dijo la chica a sí misma- veamos a quien me toca...

    Pero no podía imaginarse quien iba a ser, un hombre alto, musculoso como demostraban sus brazos desnudos y su envergadura, vestía unos pantalones vaqueros con partes rotas y una curtida camiseta roja, sobre la misma llevaba una chaqueta de cuero de color negro sobre la que destacaba el azul del Gyarados que había dibujado en la parte trasera, sus ojos estaban cubiertos por unas gafas de sol y su cabeza calva estaba coronada por una cresta de color rojo

    -¡Ese es el jefe de los moteros de Isla Tera!-se dijeron mentalmente AJ e Izumi al unísono - ¿Qué haces tu aquí?-dijo Izumi

    - ¿Acaso no puedo participar en la Liga?-expresó el hombre cruzándose de brazos
    - Yo y Jean os ganamos en un dos contra tres-dijo Izumi con confianza
    - No-remarcó el hombre- nos fuimos por aquellos fantasmas que aparecieron

    -Iros a vuestros puestos-dijo el árbitro mientras asumía el suyo propio

    -Espero que Izumi no se confíe por lo sucedido en Isla Tera- se dijo AJ a sí mismo en las gradas- de no haber sido por mí y Waru a saber que podía haber pasado

    - Si no me equivoco usó un Weezing-meditó Izumi mientras se arreglaban los desperfectos del campo de la batalla anterior- con Mory tendré ventaja.

    -¡Empecemos!-exclamó el arbitro.

    Ambos entrenadores lanzaron sus pokeballs, como la chica sospechaba su oponente fue el Pokemon gaseoso así que decidió, como ya había pensado, utilizar al ave de acero.

    - ¡Wiii zing!
    - ¡Skaaar!

    - ¡Weezing usa Placaje!
    - ¡Mory, Aire Afilado!

    El Pokemon gaseoso se dispuso a embestir a su oponente, no pudo siquiera acercarse ya que el ave de metal batió sus alas,que habían adquirido una tonalidad azulina, para lanzar una andanada de afiladas ráfagas de aire que impactaban sobre la "marciana" superficie del Weezing sin que pudiera acercarse.

    - ¡Ahora Mory usa Ala de Acero!- exclamó Izumi.

    La Skarmory cesó su ataque para usar el que era su ataque favorito, para eso alzó el vuelo y se dejo caer en picado sobre el Weezing con las alas totalmente extendidas y con el característico centelleo férreo.

    - ¡Weezing usa Psicorrayo!. Ordenó el motorista.

    El calaverico dibujo del Pokemon flotante brilló con un iridiscente color rosa, disparando un rayo de ese mismo color golpeando directamente en la cabeza al Skarmory haciendo que cayera al suelo

    - ¡Mory!-exclamó Izumi
    - ¡Kaaar!-graznó esta inmediatamente después, demostrando que aún podía luchar

    - ¡Weezing usa Niebla!-dijo su entrenador decidiendo no arriesgar

    El Pokemon... ¿bicéfalo? abrió tanto la boca de su cuerpo principal como la más pequeña emanando un denso vahó blanca que inundó todo el campo impidiendo la visibilidad de la Skarmory así como del público y los entrenadores

    - Mory tiene buena vista-pensó Izumi – aun así será mejor sacarla de ahí-¡Mory elévate sobre la niebla!-dijo la chica de Pueblo Paleta

    - ¡Preparado Weezing!.

    El pájaro de plumas plateadas batió sus alas alcanzando una altura prudente sobre el cubierto campo de batalla, no pudiendo esperar que recién emergida del banco de niebla una potente corriente de fuego estuviera a punto de derribarla

    -¿Saber usar ataques de Fuego?-se preguntó Izumi – ¡usa Agilidad!

    Entre los constantes Lanzallamas del oculto oponente el ave metalizada cerró sus ojos tratando de soltar los músculos agarrotados por la tensión, prueba de que lo había conseguido era la tenue aura azulina que adquirió su cuerpo

    - ¡Mory esquívalos todos!-dijo Izumi
    - ¡Skaar!

    El Skarmory aprovechando su ya de por sí superior velocidad esquivó claramente los chorros de fuego, sin embargo, tanto ella como su entrenadora sabían que debían atacar para ganar

    - Todos los Lanzallamas parecen surgir del mismo punto-observó Izumi-¡Mory en picado y Pico Taladro!-exclamó Izumi con tono triunfal

    El Skarmory ganó un poco más de altura, para luego caer en picado con las alas plegadas al cuerpo y con su pico girando a gran velocidad , sin embargo su cuerpo también comenzó a girar en el mismo sentido del pico dando asi más potencia al ya poderoso ataque
    -O esquivamos o atacamos-pensó el motorista-¡Weezing Lanzallamas!

    El Pokemon venenoso ante el torpedo metalizado que se le venía encima emanó su corriente flamígera con toda la fuerza que podía, engullendo al ave metálica

    - La van freír-dijo AJ agachando la cabeza

    Para sorpresa de AJ, el motorista, el Weezing,y quizás la propia Izumi, el Skarmory apareció del infernal ataque impactando contra el Pokemon venenoso que no pudo hacer nada ...excepto caer derrotado

    - Wi..zin-expresó el Pokemon exhausto
    - ¡Skaaaar!-exclamó la ave con orgullo extendiendo las alas, dejando ver unas tenues quemaduras

    - ¡Bien hecho!-felicitó Izumi a su pokemon
    - A ver si puedes con este-exclamó su adversario -¡Ve.!

    - ¡Imip!

    El pokemon que había lanzado ese grito era un pokemon que alcanzaba justamente el metro de altura, su cuerpo era una bola de desordenado pelo blanco del cual emergían dos fuertes brazos y piernas, de un color más bronceado que el resto de su cuerpo, donde presentaba unos gruesos brazaletes negros presentaba también unas orejas y ojos de forma triangular y, como rasgo curioso, un hocico de cerdo

    - ¡Primip!- exclamó el pokemon agitando sus brazos

    -¡ Primeape usa Tajo Cruzado!
    - ¡Elévate Mory!

    La Skarmory obedeciendo a su entrenadora se dispuso a emprender el vuelo, sin embargo el primate era bastante más rápido que el Weezing, por lo que de un veloz salto se acercó a su oponente, describiendo una cruz con los brazos que se iluminaron de un fulgor blanco y dando un golpe seco a su adversario

    - ¡Roca Afilada!-exclamó el motorista
    - ¡Mory usa Agilidad!.

    El Pokemon con hocico de cerdo golpeó el herbáceo tapete con sus dos puños, haciendo que de este surgiera una gran cantidad de peñascos afilados como cuchillos que se dirigieron hacia el Skarmory que pese a incrementar su velocidad no pudo evitar el impacto de varios proyectiles

    -¡Aire Afilado!.
    -¡ Bomba Germen!

    Ya segura, aunque lastimada, la pokemon voladora batió sus alas lanzando las delgadas cuchillas de viento que fueron contestadas por el ataque de Primeape, consistente este en una andanada de semillas doradas de tamaño similar a una pelota de tenis y si bien ninguna llegó a tocar al Skarmory, si bloquearon su ataque

    -Mory en picado y Pico Taladro-dijo Izumi intentando repetir la hazaña anterior
    - ¡Primeape usa Puño Fuego!.

    Aprovechando lo que quedaba de incremento de velocidad el Skarmory repitió las mismas acciones mientras que el pokemon primate incendió su puño izquierdo con las claras intenciones de golpearlo

    - ¡Kaar!-exclamó el ave que ya estaba prácticamente encima
    - ¡Prip Mip!-chilló el pokemon dando un gran salto con el puño recubierto de fuego

    - Esperaba que saltara-pensó Izumi aliviada – ¡Mory abajo!

    El ave volando por debajo del incontrolado simio, quedando a las espaldas de este, y si bien ya había perdido la potencia dada por la caída en picado ni corta y perezosa golpeó con la potencia de su pico giratorio la espalda de su oponente que cayó pesadamente en el suelo.

    ¡Y Ahora Aire afilado!-exclamó la chica de pueblo Paleta

    La Skarmory simplemente tuvo que lanzar las ventosas dagas sobre la espalda del pokemon que intento levantarse un par de veces, para luego caer derrotado

    - ¡Muy bien Mory ya casi es nuestro!-exclamó Izumi visiblemente contenta una vez que el árbitro había declarado la derrota del Primeape

    - skaar-expresó agotada el ave de acero

    No quería llegar a esto...-dijo el motorista-pero,¡Mi pokemon más poderoso!¡Adelante!-exclamó acompañando sus palabras con el lanzamiento de una pokeball

    Era un pokemon bastante distinto a sus compañeros de equipo: de tamaño relativamente pequeño, un metro y treinta centímetros, de cuerpo color rosa carne y con unas extremidades, tanto las inferiores como las superiores algo regordetas, contaba en cambio una cola enroscada y unas alas picudas de un rosa intenso en su espalda, así como una largas orejas a ambos lados del bucle, que parecido a la cola, llevaba en la cabeza

    - Fei-dijo con dulzura el rosado pokemon

    -¿Qué pokemon es ese?-se preguntó Izumi mientras sacaba su pokedex

    -Clefable, el pokemon hada: Se cree que este pokemon, al igual que toda su línea evolutiva, es de origen extraterrestre, su excelente oído y carácter tímido hacen que este pokemon sea casi imposible de ver-dijo la maquina para luego ser guardada

    - No parece gran cosa-pensó Izumi-¡Mory,Ala de Acero!
    - ¡Metronomo!

    -Feibol.
    - Kaaar.

    La Skarmory hizo de tripas corazón lanzando hacia su rosada oponente con las alas tensas y totalmente despegadas mientras que esta movía sus tridáctilas manos con el dedo central iluminado.

    Segundos antes de que impactara Mory, el cuerpo de la Clefable se vió inmerso en una intenso albor dorado, hasta el punto que la figura del pokemon hada era difícilmente distinguible, luego la pokemon normal abrió la boca liberando una cegadora llama de un intenso color áureo que engulló a la ave de presa

    -¡Mory!¡Mory!-exclamó Izumi

    Al finalizar el intenso esplendor dorado Izumi, y el resto de los presentes, pudieron ver a una Skarmory tendida en el suelo, con la armadura totalmente carbonizada al igual que la hierba circundante y, obviamente, derrotada

    -¿Cuál ha sido ese ataque?-dijo Izumi, algo aterrada ante tal muestra de poder, sin embargo metió la mano en su bolsillo arrojando la nueva pokeball al campo

    - ¡Warto!-exclamó Zelvy

    - Metronomo siempre es impredecible, así que será mejor estar a cierta distancia- pensó Izumi- ¡Zelvy, Hidrobomba!.

    - ¡Pantalla Luz!.

    El Wartortle abrió la boca para lanzar chorro acuático con toda la potencia disponible, hasta el punto que se vio ligeramente impulsado sobre la hierba, por su parte el Pokemon rosado levantó un translucido muro rosado que inmediatamente desapareció y si bien no detuvo el ataque, si filtro una parte importante del mismo

    - Ahora tendremos que usar movimientos físicos- pensó Izumi
    - ¡Hoja Mágica!-exclamó el motorista

    El Pokemon rosado cerró sus ojos unos instantes y al abrirlos estaba rodeado de muchísimas hojas de un fulgurante color verde que fueron lanzadas hacia el tortugo

    - ¡Zelvy usa Giro Rápido!-exclamó Izumi

    El quelonio se introdujo en su caparazón que girando sobre sí mismo se dirigió hacia su oponente, rompiendo las hojas usadas como ataque y embistiendo al pokemon hada

    - ¡Mordisco!-expresó seguidamente Izumi
    Aprovechando que estaba cerca el Wartortle emergió de su caparazón enseñando una boca llena de dientes, los cuales hundió en, la aparentemente, blanda carne

    Sin embargo el Pokemon acuático lejos de seguir enganchado o alejarse para prepararse y golpear, sin embargo, el Pokemon dejó de morder y dio un paso atrás mirando embobado al Pokemon hada, prácticamente le faltaba que los ojos se le volvieran corazones.

    -¡Oh no!-se lamentó Izumi-Gran Encanto-añadió entre dientes

    -¡Clefable usa Hoja Mágica!.
    -¡Manto Espejo!.

    Una nueva tanda de hojas se dirigió hacia la tortuga que lejos de levantar el escudo reflectante se conformó en ver con ojos de cordero degollado como el ataque de tipo planta se dirigía hacia el , impactándole y haciéndole considerable daño

    - ¡Zelvy!¡Despierta por favor!-exclamó Izumi, viendo el poder de su oponente
    - ¡Clefable acabemos con Puño Meteoro!-expresó con júbilo el motero

    -Feibol.
    - Waaaar-balbuceó el reptil totalmente embobado

    -A Saur le gustaría esto-pensó AJ viendo el profundo atontamiento del quelonio

    El Pokemon rosado preparo el puño que se tensó como si fuera de acero además de verse recubierto de energía, canalizada esta en forma de pequeñas figuras de diversos colores que oscilaban alrededor del puño, dando un poderoso golpe seco al Wartortle, empotrándolo inmisericorde contra la pared que separaba el campo de combate de las gradas

    - Vuelve Zelvy- dijo Izumi, que rápidamente comenzó a sopesar cual debería ser su próxima elección- Veamos, necesitó un pokemon hembra para eludir el Gran Encanto-pensó y decidió, ya que arrojó su pokeball al campo - ¡Adelante Dory!-exclamó finalmente AJ

    - ¡Nido!-gruñó el pokemon venenoso

    - Clefable usa Metrónomo- dijo el motero
    - ¡Dory usa Excavar!

    La pokemon hada volvió a ejecutar la técnica aleatoria, por la parte del pokemon venenoso excavó con facilidad en el tapete verde, enterrándose rápidamente.

    Mientras el pokemon venenoso se movía subterráneamente el Clefable agitaba sus manos hasta que finalmente se paró

    - ¡Aquí esta el ataque!-gritó el motorista

    La pokemon hada se quedo quieto, y segundos después se lanzó sobre la hierba retorciéndose y dando pequeños botes, aparentemente no pasó nada, bueno sí, el impacto del pokemon venenoso que surgió del suelo recubierto de una ondulante capa de tierra, y briznas de hierba, embistiéndolo y elevándolo en el aire

    -Salpicadura-pensó AJ al igual que buena parte del público al ver el ataque de Clefable

    - ¡Puño Meteoro!
    - ¡Picotazo Venenoso!

    La Nidorina abrió sus fauces lanzando la lluvia de agujas violáceas que su oponente evitó con un ligero giro a la izquierda para, acto seguido, golpear con el ataque de acero a su oponente que derrapó varios metros

    - ¡Ahora Hoja Mágica!
    - ¡Doble Patada!.

    La rosada criatura lanzó las hojas fluorescentes, sin embargo después de usar ese ataque se agarró su brazo con su otra mano, ese brazo ahora mismo presentaba una fea mancha purpúrea, debía de estar lamentándose del dolor del veneno cuando la causante del mismo dio un salto colocándose a la altura de la cara y propinando dos buenas patadas en la cara

    -Hemos de aprovechar el veneno-pensó Izumi - ¡Rayo!.

    El pokemon venenoso comenzó a generar electricidad por las púas de su espalda, que rápidamente se extendió al resto del cuerpo y fue lanzada en una poderosa descarga ante su oponente

    -Feii..bol-expresó la pokemon hada con un tono de voz apagado para finalmente caer pesadamente al suelo

    - La ganadora es Izumi Evans-exclamó el árbitro

    Rápidamente Izumi se abrazó hacia su pokemon, no era para menos había pasado de una victoria casi segura hasta ganar en el último momento y el triunfo se lo debía a Dory, a Zelvy y a Mory . Finalmente entre los aplausos de la grada la chica alzó el puño con el pulgar extendido mirando directamente a AJ, el cual no pudo hacer más que aplaudir, contento de que todos sus amigos hubieran pasado la difícil primera ronda.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  2.  
    Kiwi

    Kiwi Beta-reader Beta Reader de Honor

    Aries
    Miembro desde:
    27 Febrero 2018
    Mensajes:
    328
    Pluma de
    Escritor
    Holo

    Llegué hasta el cap 5 porque editar es para los débiles.

    Me gustó el Cap en Isla Tera, incluyendo el juego de palabras con su nombre. Jean pinta para ser un oponente interesante conforme avance la historia. Sus estrategias también estuvieron cool. Pese a que la subtrama de Pedrita me parece meeeeh en el juego, me gustó que la usaras como punto de inflexión para meter nuevos pjs y agregar algo más de interacción casual con Izumi.

    El siguiente fue curioso. Mucho setting, interacción con los pokes y una evolución inesperada, al tiempo que cae una que otra hint sobre Misty. Buenas referencias a Mario y a Sonic, aunque no reconocí el juego de Izumi, me hizo gracia lo metidos que estaban los dos chicos con el Mario. Btw, me dio la impresión de que la pony marina de AJ pertenecía originalmente a Misty o, en caso contrario, ella lo ayudó a capturarla. No sé.

    El sueño del final... Es intrigante. Supongo que la historia tendrá mucho que contar por ese lado.

    Buenos caps Man. Se está poniendo interesante.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  3. Threadmarks: Capitulo 12
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    6767
    CAPITULO 12: ESTILO DIRECTO


    Izumi aun mantenía agarrada, en brazos, a su Nidorina, y la mantuvo así todavía algún tiempo más, prácticamente hasta que el campo estuvo vacío.


    - Estuvimos cerca de perder ¿Verdad Dory?-confesó Izumi a su Pokemon.


    - ¡Nido ni!-afirmó la Pokemon venenosa, sin embargo con una expresión de felicidad.


    Finalmente la joven dejó a la Pokemon en el suelo y emprendió con ella el camino que conectaba el campo con el exterior, iba caminando tranquilamente pensando probablemente en que podía hacer para su próximo combate cuando el choque contra una pared, o lo que ella identificó como una pared, hizo que se cayera al suelo.


    -¿Tú?-expresó Izumi aun el suelo

    - Así es-expresó el motero.

    - ¿Y que quieres?-preguntó Izumi.

    - Nos ganaste en Isla Tera y ahora aquí-dijo el motero- y hay algo que quería decir-añadió haciendo tronar sus nudillos.

    - Dime-dijo Izumi dando un paso enfrente, con un tono envalentonado del que ya se estaba arrepintiendo, quizás por eso cerro los ojos de inmediato.


    Viendo que nada pasaba Izumi abrió los ojos viendo con cierto asombro como el recio hombre estaba arrodillado frente a ella.


    -¡Acepta ser nuestra jefa!-exclamó el hombre.


    -¿Nido?

    -¡¿Cómo?!


    -Son las normas de nuestra banda-expresó el hombre con toda naturalidad- para luego levantarse y coger las manos de Izumi que parecían minúsculas en proporción a las suyas-¡Se nuestra jefa y seremos los reyes de la carretera!-expresó el hombre con un tono de voz ilusionado.


    - ¡¿Pero yo?!-preguntó Izumi mirando hacia todos lados esperando que algo o alguien lo sacara de esa espinosa situación, no pudiendo contar con Dory que había dado la espalda a su entrenadora, pero era obvio que se estaba riendo , fue entonces cuando Izumi vio como AJ bordeaba las esquina del pasillo , aliviada Izumi hizo un gesto indicándole que se acercara. AJ comprendiendo la situación esbozo una sonrisa y volvió a desaparecer por la esquina.


    - Será...-debió de pensar Izumi.

    -¿Sucede algo jefa?-preguntó el motorista.

    - Sí, digo ¡No!¡No me llames jefa!-gritó Izumi.

    - Pero son nuestras norm..-comenzó a responder el otro.

    -¡Como voy a ser nuestra jefa si no tengo ni una triste bicicleta!-vociferó Izumi, gritos que fueron seguidos por unas exageras risas procedentes de la esquina del pasillo.

    - En ese caso-expresó el hombre con tono serio mientras se levantaba- Quiero que aceptes esto-finalizó el hombre que, Dios sabe de donde habría salido,entegó una prenda de ropa a Izumi.


    Esta prenda era una gruesa chaqueta de cuero, similar a la que el llevaba, probablemente unas tallas superiores a la que tenía Izumi , por otro lado se notaba que era de mujer debido a que la zona de la cadera era algo más estrecha que para el resto del cuerpo , además en la parte trasera no llevaba el dibujo del Gyarados sino el de la cabeza de un Pokemon que Izumi no conocía , la de un Roserade y justo debajo de esta ,simulando a los huesos cruzados de una calavera, un par de ramos, azul y rojo.


    - Acepta esto- repitió el motorista- ¡Adiós jefa!-Dijo ahora para salir corriendo


    -¿Qué ha pasado aquí...?-se preguntó Izumi, con la chaqueta en la mano, bastante perpleja.


    - No lo sé, ¡pero yo me parto!-dijo AJ no pudiendo aguantar la risa

    - ¡Vámonos!-dijo Izumi que se colocó la chaqueta y salio andando junto al Pokemon venenoso que de vez en cuando miraba a su entrenadora, no pudiendo evitar sonreírse


    -Veo que tanto tú como él os habéis divertido-espetó una huraña Izumi a Dory

    - ¡Niii!-chilló esta a modo de disculpa.


    - ¡Izumi espera!


    La joven miró hacia tras viendo como AJ se acercaba corriendo a ella y si bien su cara mostraba enfado se quedo quieta esperando a que la alcanzara.


    - No ha tenido gracia-le dijo Izumi ya algo más calmada- ¿Y si hubiera querido hacerme algo?-le expresó mientras comenzaba a caminar junto a el.

    - Izumi, tranquila-le dijo AJ- llevaba un tiempo oyendo la conversación y si hubiera sido necesario intervenir lo hubiera hecho –respondió el pelinegro.

    - Realmente no se que es peor-dijo la chica de ojos azules- si que no ayudes a tus amigos o que espíes las conversaciones.

    -Mira el lado bueno-continuó AJ- has ganado una chaqueta de cuero.

    - Me parece que no es ni de mi talla- expresó la chica- Debo de estar ridícula ¿verdad?-preguntó ahora mirando tanto a partes iguales al joven y Dory.

    - No, claro que no-respondió apresuradamente-No más de lo normal.

    - Ah bien, pues entonces... ¡Como que no más de lo normal!-gritó furiosa.


    - ¡Hola!- interrumpió Helena con voz cantarina

    - ¡Hola!-respondió Izumi pareciendo olvidar su enfado.

    - Veo que has ganado-le felicitó la rubia.


    AJ observó como Izumi se iba charlando junto a la recién llegada no recibiendo el joven más gesto que una mirada hacia atrás a modo de despedida de la Nidorina que partía con su entrenadora.


    - Y ahora me quedo solo y con cara de tonto-pensó AJ viendo como ambas se marchaban si decirle nada-¡Voy a comer y luego a entrenar!-se dijo resolutivamente el joven- probablemente no en ese orden- pensó para tomar el camino contrario al que habían tomado las chicas.


    Mientras AJ se dirigía hacia la zona más alejada del centro de la actividad y las chicas se dirigían a donde quiera que fueran, otros eventos sucedían en el centro de la meseta y de, precisamente, toda la actividad


    - ¡Ekans, Mordisco!-exclamó Angie.


    La culebra púrpura flexionó su cuerpo como un muelle hacia su oponente, un pequeño ave de plumaje amarillo cremoso en la parte inferior de su cuerpo, si bien la parte posterior era de una tonalidad más oscura, con una tímida cresta y un pico de color sonrosado al igual que sus tridáctilas piernas, y clavó sus dientes en el cuello cazándolo en pleno vuelo obligandolo a caer al suelo, totalmente derrotado.


    - ¡Bien hecho Ekans!-felicitó la rubia

    - ¡Pichu pi!-exclamó igualmente contenta la ratona eléctrica en el hombro de su entrenadora

    - Vuelve Pidgey – dijo cabizbajo su oponente que abandonó la escena.


    - Muy bien-volvió a felicitar Angie a sus Pokemon – lo hemos hecho muy bien, pero si queremos ser tan fuertes como AJ, Eric e Izumi, tenemos que entrenar mucho más-añadió- ¡Vamos!-exclamó levantando el puño en tono victorioso.


    - ¡Pi!-exclamó la roedora imitando el gesto

    - Ee...kans- finalizó cabizbajo el reptil dándose cuenta que no podía imitar el gesto.


    Tras la pequeña arenga, y tras animar al ofidio, Angie y sus Pokemon se alejaron del núcleo buscando un sitio para poder entrenar a gusto... y a poder pedir donde no hacer demasiado el ridículo. Tras una caminata que se hizo eterna, no tanto por la lejanía sino por el hecho de que la joven llevaba ambos Pokemon encima, Pichu en su hombro y Ekans en la cintura a modo de cinturón, llegaron un lugar que parecía indicado, una amplía explanada cubierta de una escasa capa vegetal con varios promontorios rocosos, y algún que otro árbol aislado.


    - Parece un lugar bonito para...-comenzó a decir la chiquilla-¡Descansar!- dijo lanzándose contra la hierba, haciendo que sus Pokemon saltaran de ella para evitar la colisión


    -¿Pi?

    - ¿Kans?

    - Zzzzz.


    Al recibir un ronquido como respuesta a su preocupación la ratona eléctrica no pudo evitar saltar sobre su entrenadora como si de una cama elástica se tratara, ante la mirada de un prudente Ekans que se mantuvo al margen.


    -¡Suficiente!-exclamó una recuperada Angie reincorporándose repentinamente haciendo que la Pichu se diera de bruces contra el suelo.


    - Veamos, para entrenar AJ hacía como combates entre sus Pokemon-meditó la chica- Pero os haríais daño-volvió a pensar mientras lo miraba-¡Ya sé!-exclamó-¡Vamos a jugar al pilla-pilla!


    -¿Pi...?.

    - ¿Kaans?


    - Pichu correrá por toda la explanada y tu Ekans tendrás que perseguirle y tratar de atraparle- explicó con sencillez.


    La pareja de Pokemon se miró el uno al otro para luego obedecer a su entrenadora corriendo por la explanada, siendo visible que el Pokemon eléctrico era más veloz que el reptil , mientras Angie se quedaba sentada con la aparente función de tornar los papeles trascurrido cierto tiempo.


    -¡Me aburro!, además no creo que este bien que solo os esforcéis vosotros -dijo la rubia levantándose del suelo- Voy a correr con vosotros..


    Ni corta ni perezosa Angie acompaño al púrpura ofidio a tratar de atrapar a la criatura eléctrica que, contenta de que su entrenadora se uniera, aceleró todavía más lo que le permitían sus cortas patas. Haciendo esto el tiempo pasaba rápidamente sin que ninguno de los tres lo notaran, si lo hizo su estomago y sus piernas obligándoles a descansar debajo de uno de los esparcidos árboles.


    - Mira-dijo Angie- para sí misma- este árbol tiene bayas- añadió para reincorporarse intentando coger alguna.


    -¡Pi!- la detuvo la Pokemon que se señaló a si misma, indicando que ella iba a bajar las bayas.


    La ratona comenzó a acumular electricidad en sus sonrosados mofletes, sin embargo debido a la juventud de la Pokemon esta no pudo controlar esa electricidad que se manifestó en forma de un violento rayo que se perdió entre la copa del árbol, auque sí consiguió echar abajo las bayas.


    - Bueno- dijo Angie algo decepcionada recogiendo las carbonizadas piezas frutales-podría haber provocado un incen...


    Sin embargo la joven tuvo que callarse ya que del árbol, que milagrosamente no estaba churruscado, surgió un Pokemon entre alaridos con la, y cierto modo legitima, intención de atacarla a ella y a sus Pokemon.


    El pokemon atacante era una criatura parecida a un murciélago de piel azulada y con una gran boca en la que brillaban cuatro puntiagudos colmillos, dos en la parte superior y dos en la inferior , presentaban también unas pequeñas orejas puntiagudas cuyo interior era de un color rosáceo igual que la membrana interna de sus alas.


    - ¡Gol!¡Bat!-chilló con enfado , clavando sus pequeños ojo en los que había roto su descanso para inmediatamente rodearlos en vuelo, como preparándose para atacar.


    -Los Golbat son muy rápidos – se lamentó Angie- Tendremos que atacar- dijo mirando fijamente a sus Pokemon.


    No pudo decir más ya que el murciélago se lanzó en trompa hacia la roedora que trató de lanzar un Onda Trueno que fue fácilmente eludido por el Pokemon volador que siguió su rumbo hacia el roedor mientras sus colmillos brillaban con un ponzoñoso color púrpura.


    - ¡Pichu!-exclamó Angie preocupada ante el inminente ataque

    - ¡Kansss!


    Viendo a su compañera en peligro el reptil se lanzó hacia el volador oponente tratando de inmovilizarlo para luego clavar sus dientes en la nuca de su oponente.


    -¡Bien Ekans!-animó Angie.


    Poco duró la alegría de la joven ya que el murciélago se sacudió obligando al ofidio a soltarse y de un aletazo lo empotró contra el cuerpo de la roedora eléctrica.


    - ¡Pichu!¡Ekans!-exclamó la rubia que corrió hacia sus pokemon

    -¡Bat!¡Bat!-chilló el Golbat que finalmente se dispuso a usar el que presumiblemente sería su ataque más poderoso , envolviéndose en un manto de energía ambarina para lanzarse en picado contra sus enemigos.


    - Un Giga Impacto-musitó Angie que lo único que puedo hacer fue abrazar a sus pokemon, dándole la espalda al Golbat, para protegerlos.


    La chica permanecía en esa postura con los ojos cerrados, notando el sonido del aire cortado al hacerse paso por el vicioso ataque. También noto una gran explosión a sus espaldas como si el Golbat hubiera, inexplicablemente, chocado con algo.


    - ¡Skaar!-fue el graznido que surgió entre la leve de vapor.

    - ¿Izum..?-comenzó a decir esperanzada Angie.

    - ¡Skarmory, Ala de Acero!-sonó una voz detrás de la chica que se giró para comprobar que había sido salvada por el joven de Pueblo Caoba.


    El férreo pájaro dio un paso hacia delante para golpear con su tensa ala izquierda envuelta en el fulgurante brillo metalizado obligando al Golbat a retirarse apresuradamente.


    -¿Estas bien?-preguntó Kevin mientras ayudaba a reincorporarse a Angie

    - Creo que sí ¿Y ellos?-preguntó refiriéndose a sus Pokemon

    - No creo que sea demasiado serio-respondió-Deberías de haber tenido cuidado-reprendió Kevin-en esta zona los Pokemon suelen ser bastante fuertes , además con todo este alboroto muchos están alterados...de todos modos hemos tenido suerte con que haya sido un Golbat, no quiero ni pensar que habría ocurrido con un Primeape o un Rhydon- finalizó para darse cuenta que su interlocutora estaba profundamente dormida, fruto del cansancio tanto físico como mental.

    El joven de camiseta ocre miró hacia la distancia viendo como el sol se estaba ocultando entre las montañas dotando de un hermoso color entre rosa y naranja a las nubes en contraste con el oscuro azul del inminente cielo nocturno, miró como la suave brisa de la inminente noche movía el pelo de la chica y el suyo propio, así que bajo la atenta mirada de los Pokemon cogió a la chica y la colocó con delicadeza sobre el ave de acero junto con la emprendió camino hacia el centro Pokemon.


    - Kaaar-graznó el ave metalizada caminando parsimoniosamente

    - Sí lo que tú digas...-dijo el chico con algo de desgano.


    Un nuevo día había amanecido...sí se podía llamar así ya que la gran densidad de nubes oscuras tapaban el sol y el viento agradable para unos, molesto para otros fluía libremente, sin embargo ese tiempo tan horrible según los estándares oficiales no iba impedir que se desarrollara la batalla que esta a punto de empezar entre el joven protagonista de pueblo Paleta y Carl Wilson.


    -¡Comencemos!-exclamó el arbitro que hizo una señal indicando que el de atuendo militar debía empezar.


    De la pokeball de Carl surgió un Pokemon insectoide de metro y medio, de forma ovalada del que surgían unos delgados brazos tridáctilos y unas piernas algo más robustas con igual número de dedos, como seña característica estaban los cuernos a modo de tenaza que tenía en lo más alto de su castaño cuerpo, tenazas que a su vez presentaban múltiples ganchos.


    - Creo que hay que dejar que la naturaleza actúe- pensó AJ- ¡Adelante Blade!

    -¡Saider!-exclamó el insecto esmeralda al tocar el rocoso suelo y clavar la mirada en su rival.


    - Blade es más rápido que Pinsir, debemos aprovecharlo-pensó el joven ¡Ataque Rápido!


    -¡Ataque Rápido!-exclamó su adversario sorpresivamente.


    El insecto verde ya había iniciado la veloz embestida dejando atrás el característico fulgor blanco encontrándose que su oponente inició la misma técnica que debido a su cuerpo más compacto consiguió hacer más daño.


    -¡Movimiento Sísmico!-ordenó el de pelo castaño.

    -¡Doble Equipo!-exclamó AJ.


    Aprovechado la corta distancia el escarabajo “estrechó” sus brazos sobre el insecto verde que rápidamente se deshizo, era una de las copias que este había creado y ahora rodeaban al Pinsir


    - ¡Ahora Agilidad!-expresó AJ.


    El Scyther cerró sus ojos un instante generando un ligero brillo azur a su alrededor, brillo que rápidamente se extendió a sus copias.


    - ¡Y Tijera X!-volvió a clamar con fuerza el de Paleta.


    La mantis cruzó sus representativas guadañas formando una luminosa X y lanzándose junto a todas sus copias a por el Pinsir, si bien solo los golpes del original hacían verdadero daño los continuos ataques impedían distinguir precisamente quien era el original.


    - ¡Pinsir usa Roca Afilada!-dijo Wilson dando un pisotón al suelo.


    El Pokemon astado imitó el gesto de su entrenador haciendo que del duro suelo surgieran un incontable número de afiladas dagas pétreas que ascendieron violenta y verticalmente, destrozando todas las copias y dañando considerablemente al original


    -¡Tijera X!- gritaron ambos entrenadores.


    Los insectos se lanzaron contra su oponente con sus astas y cuchillas recubiertas de esa luminosa energía, pugnado como lo harían dos samuráis intentando que la espada enemiga no los atraviese


    - ¡Blade atrás y Ataque Ala!-dijo AJ.


    Haciendo gala de su mejor velocidad, con respecto a su oponente, cesó su ataque con un salto hacia atrás haciendo que el Pinsir se cayera hacia delante, lo que aprovechó el Scyther para golpear con sus alas extendidas.


    -¡Pinsir usa Roca Afilada!-exclamó Carl

    - ¡Blade!-fue lo único que dijo AJ.


    El escarabajo lanzó los letales y picudos peñascos hacia la mantis que plegó las alas para evitar daños mayores además de, cuando las rocas estaban a escasa distancia, encender una intensa aura roja.


    -Maldición-masculló Carl sabiendo que ataque era.


    Tenía razón en molestarse ya que la ducha de rocas al entrar en contacto con el cuerpo del Scyther salió reflejada, envuelta en la misma aura rojiza, hacia el Pinsir que cayó pesadamente al suelo derrotado.


    - Vuelve-dijo Carl Wilson haciéndolo regresar a su pokeball para inmediatamente después arrojar otra de la que surgió un Pokemon muy diferente, este era un ave de altura superior a un metro de plumaje mayoritariamente de una tonalidad castaño sucio, presentaba también un fino pico siendo más peligrosas sus robustas patas anarajandas y como seña más llamativa estaba la especie de flequillo en la frente , acabado en un cuidado mechón rojo.


    - Staraptor, el Pokemon Depredador: De carácter agresivo y dotado con fuertes extremidades este Pokemon ataca sin dudarlo a oponentes mucho más fuertes que el-informó la pokedex de AJ.


    - ¡Rap tor!-graznó con fuerza el Pokemon haciendo que el Pokemon insecto, visiblemente cansado, retrocediera un poco.


    - Esos dos Rocas Afiladas le han dañado bastante-observó AJ- Pero no puedo cambiarlo y además, el no querría ser cambiado-meditó el de Pueblo Paleta.


    - ¡Blade usa Doble Equipo!-dijo AJ sabiendo que el Scyther no podría aguantar muchos golpes más

    - ¡Golpe Aéreo!-dijo Carl.


    La mantis verde generó sus hologramas, si bien de poco sirvieron ya que la embestida del Pokemon golpeó, y destruyo, a todas las copias en un instante, lanzándose sin vacilaciones contra el insecto.

    - ¡Contador!-gritó AJ.


    Ante el ataque del ave de presa Blade prendió la aura rojiza haciendo que en cuanto el pájaro entró en contacto con el fue violentamente repelido contra el rocoso suelo, sin embargo el insecto no pudo aguantar ese golpe, acabando derrotado.


    - Vuelve Blade-dijo AJ- Espero que ese contraataque le haya dañado lo suficiente-pensó AJ mientras buscaba su siguiente pokeball, pudo notar como se agitaba la del risueño fantasma, sin embargo decidió tomar otra.


    - Preferiría no usarlo tan pronto, pero...-comenzó a decir el pelinegro-¡Adelante Iwasa!


    - ¡Aaaar!-rugió el prehistórico Pokemon, provocando un ¡oh! de los pocos espectadores de la grada, no era para menos, no se ve un Pokemon supuestamente extinguido todos los días.


    - ¡Iwasa, Colmillo Rayo!

    - Staraptor usa Respiro.


    El Pokemon antiguo se plantó delante de la rapaz con sus colmillos rebosantes de electricidad a lo que esta respondió plegando sus alas y cerrando sus ojos , siendo recubierta de un radiante orbe albo , esto no impidió que los colmillos se hundieran en su plumaje , sin embargo no pareció causarle tanto daño como debiera, de hecho más bien parecía haber sanado partes de las heridas fruto del ataque Contador.


    - ¿Como?-se extrañó AJ.


    - Respiro es una técnica que pueden aprender la mayoría de los Pokemon con capacidad de vuelo, les permite recuperar salud a costa de perder su tipo volador. momentáneamente-explicó Carl


    - Claro, por eso el Colmillo Rayo no ha hecho todo el daño que debería-pensó AJ.


    -¡A Bocajarro!- ordenó Carl sacando de sus pensamientos al pelinegro.


    Aprovechando la poca distancia el Staraptor encendió de un profundo color granate sus alas y sus patas con las que comenzó a golpear salvajemente al dragón rocoso

    - ¡Iwasa sal de ahí!-dijo AJ.


    El Pokemon de tipo roca elevó el vuelo seguido del ave predadora que en pleno vuelo embestía con fuerza con una tanda de Ataques Rápido.


    - Iwasa usa Supersónico.


    Aun entre la ráfaga de veloces embestidas el Aerodactyl generó esos molestos ultrasonidos, sin embargo el hecho de que su oponente se moviera a tal velocidad ayudaba a no oír la mareante técnica


    - ¡Una ultima vez! ¡Pájaro Osado!-exclamó Carl.


    El Staraptor alzó, aun más, el vuelo sobrepasando en altura a su oponente para lanzarse en picado a la vez que su cuerpo quedaba recubierto de una fulgurante aura azulada que tomaba forma de ave, con toda la intención de acabar con su enemigo.
    Se acercaba así el torpedo emplumado cuando el Aerodactyl cerró un instante sus ojos y cuando los abrieron estos tenían una tonalidad azulina, misma tonalidad que la que recubrían las seis rocas flotantes que acababan de aparecer junto a él, rocas que lanzó contra la feroz ave, golpeándole e impidiendo que se acercara.


    - Poder Pasado-pensaron ambos entrenadores al ver el ataque.


    - Iwasa usa Colmillo Rayo-exclamó AJ.


    El dragón rocoso se acercó al ave, demostrando un poco más de velocidad, clavando sus electrificados dientes en el pescuezo del ave que haciendo gala de un titánico esfuerzo volvió a envolver sus alas y zarpas del característico fulgor del A Bocajarro, haciendo que ambos Pokemon se precipitaran contra el suelo. Siendo que cuando ambos lo tocaron ya estaban derrotados.


    -¡Elegid a vuestro último Pokemon!-dijo el árbitro.


    La respuesta no se hizo esperar por parte de Wilson que lanzó su pokeball liberando a su último combatiente , un Pokemon mamífero que no alcanzaba el metro y medio de altura, de pelaje blanco a excepción de unas franjas pardas en la espalda, de unos anillos alrededor de sus ojos y de su mandíbula , de la misma tonalidad los tres, de la que asomaban dos pequeños dientes por cada quijada, tenía también unas cortas piernas puestas en comparación con los largos brazos acabados en unas zarpas de dos dedos, contaba también con una corta cola peluda y unas apenas visibles orejas triangulares así como un mechón de pelo rojo que crecía en la frente.


    - ¡Vigo!¡Rot!-exclamó el Pokemon golpeándose el pecho.


    - Vigoroth, el Pokemon mono feroz: Su corazón late a tal velocidad que el quedarse quieto le provocaría un grave ataque de estrés, se sabe de Vigoroth que han corrido durante kilómetros solo para poder caer inconscientes y poder descansar de noche.


    -Parece rápido-pensó AJ observando al híbrido mono-perezoso que ya daba saltos por todo el campo -¡Vamos Foxy!


    - Naiiin- expresó la raposa.


    -¡Lanzallamas!-dijo AJ abriendo la última ronda del combate

    - Garra Umbría- pidió Carl.


    La cánida ígnea lanzó la corriente flamígera hacia su oponente que la evitó con un ágil salto lanzándose en pos a ella con su garra izquierda envuelto en una oscura llama purpúrea que obligó a su oponente a retroceder mientras seguía lanzando bocanadas incendiarias.


    -¡Avalancha!-exclamó Wilson.


    El Pokemon de piel blanca golpeó el suelo con fuerza con su puño haciendo que del suelo surgieran múltiples fragmentos de roca que salieron como teledirigidos hacia la Pokemon de fuego.


    - ¡Ataque Rápido!-dijo AJ


    La Pokemon ígnea se puso en marcha dejando atrás la característica estela blanca propia del ataque, eludiendo los grandes fragmentos rocosos hasta plantarse enfrente de su oponente.


    - ¡Cuchillada!

    - ¡Lanzallamas!


    La Ninetales lanzó el vaho ígneo hacia el Vigoroth a la par que este descargaba el luminoso arañazo sobre su oponente alejándola varios metros hacia atrás.


    - Creo que tengo una idea sobre como acabar rápido con esto-pensó AJ recordando la información dada por la pokedex- no se si debería...


    -¡Nain tails!-exclamó la Pokemon de fuego mirando con sus ojos rubíes a su entrenador.


    - ¡Giro Fuego!-gritó con fuerza AJ.


    La Pokemon multi-colas expulsó una fina corriente ígnea que en vez de impactar contra el hiperactivo Pokemon comenzó a rodearle, desde los pies a la cabeza, quedando envuelto en un torbellino de fuego restringiendo su capacidad de movimientos y por lo tanto elevando su nivel de estrés.


    - ¡Rompe el fuego con Cuchillada!-exclamó Carl.


    El Vigoroth , que en ocasiones normales hubiera desecho el fuego con facilidad, no podía hacer nada que no fuera gritar por el excesivo estrés que le quemaba la carne, probablemente más que el propio fuego.


    - ¡Lanzallamas!-sentenció AJ.


    La Pokemon de piel dorada inspiró para luego exhalar la tromba de fuego directa al atrapado y chillón Pokemon alimentando las llamas que lo retenían, además de dañarle considerablemente haciendo que cayera al suelo, callándose por fin.


    - ¡El ganador es AJ Slifer!-exclamó el arbitro.


    -¡Nain!-exclamó la Pokemon restregándose contra la pierna de su entrenador.


    - Bien hecho-dijo Carl estrechando la mano a AJ.

    - Igualmente-dijo AJ aceptando el saludo.


    Una ligera brisa de aire sopló con fuerza moviendo tanto el cabello del pelinegro como el de la Pokemon de fuego que continuaba frotándose afectuosamente contra la pierna de su entrenador.


    - Casi se me olvida-pensó AJ como si el viento le hubiera traído el recuerdo-¿Qué hora es?-le preguntó ahora al que hasta hace poco había sido su adversario


    - Las doce y media.


    - Vale, gracias.


    Al obtener la respuesta el joven de Pueblo Paleta salió del estadio, probablemente tenía algo que hacer


    - Tengo que ver su combate-pensó el chico.


    Una situación totalmente ajena se daba lugar en otro estadio, o tal vez no tan ajena...


    -¡Mauz usa Cuchillada!


    El pequeño felino dio un ágil salto sobrevolando al Beedrill que tenía como oponente para luego “acuchillarlo” por detrás haciendo que este cayera desplomado al suelo derrotado.


    -¡Y la ganadora es Izumi Evans!-exclamó el árbitro.


    La joven guardó al félido en su pokeball y tras despedirse de su adversario también salió corriendo hacia otro lugar.


    En un tercer estadio otros dos entrenadores se preparaban para su combate, este tendría lugar en un campo rectangular relleno del líquido elemental con una plataforma blancas esféricas de gran tamaño, así como otras de menor dimensión salpicadas por el campo.


    - Es la primera vez que en la competición se enfrentan dos personas que conozco-comentó Angie en las gradas.

    - Tarde o temprano tenía que suceder-respondió Kevin, sentado a su lado

    - Por cierto-dijo la rubia-muchas gracias por lo de la otra vez, no se lo que hubiera pasado si...

    - Ya empieza el combate- dijo Kevin.


    -Comienza el combate entre Jean de Ciudad Cerezo y Eric de Pueblo Paleta- exclamó el arbitró indicando que iniciaba el de Johto.


    Este arrojó un Pokemon de color marrón que superaba ligeramente el metro de altura de largo tronco, salpicado con unos pocos puntos amarillos, del cual surgían unas piernas terminados en unos pies sin dedos y unos brazos que a modo de dedos acababan en tres esferas verdes , además de llevar en la cabeza una estructura parecida a una Y.


    - ¡Sudu!¡Wudu!-exclamó jovialmente el Pokemon.


    - Con que un Pokemon planta-pensó Eric mientras arrojaba su pokeball-¡Vamos Pidgeot!


    -¡Pidyoot!-graznó el ave extendiendo sus majestuosas alas.


    - Uno de planta contra uno de tipo volador- dijo Angie- Eric tiene ventaja.

    - Si fuera uno de planta- añadió Eric.

    -¿Como?

    - Ya verás.


    - ¡Sudowoodo usa Mazazo!

    - Pidgeot esquívalo y Tajo Aéreo.


    El Pokemon bípedo se envolvió de un fulgor verdoso para luego lanzarse como una exhalación contra el ave que haciendo gala de una mayor velocidad elevó el vuelo y una vez le estaba sobrevolando le atacó con la cuchilla de viento.


    -Usa Mimético- dijo Jean.


    Justo antes de que la ráfaga de viento golpeara al risueño Pokemon este adquirió una luz sonrosada que le permitió, de algún modo, copiar ese ataque aunque como contraparte no pudo evitar el Tajo Aéreo.


    - Parece no haber recibido mucho daño-dijo Eric viendo que el Pokemon tronco no tenía ningún rasguño- Usa Ataque Ala.

    -Golpe Bajo-respondió tranquilo Jean.


    El plumífero Pokemon se lanzó en picado hacia su oponente, extendiendo las alas y dejando que estas se tensaran y se iluminaran, sin embargo centímetros el Pokemon de Johto iluminó su brazo de un color azabache golpeando al pájaro en el pecho y frenado bruscamente su avance.


    - Y ahora Lanzarrocas.

    - ¡Sudu!-exclamó jovial.


    Así el Pokemon arbóreo generó en su brazo izquierdo una roca de considerable diámetro, para luego lanzarla como si tal cosa al ave que apenas reincorporada volvió a caer al suelo.


    - Un ataque muy extraño para un Pokemon de tipo planta ¿No?-preguntó Angie

    - Por que Sudowoodo no es de tipo planta ¿me equivoco?-dijo un jadeante AJ que sentó junto a la rubia.

    - Así es –respondió Kevin- Es de tipo roca.

    -¿¡Como!?- exclamó extrañada Angie- Pero si se ve tan liso y suave...

    - Las apariencias engañan-dijeron al unísono el pelinegro y el de Pueblo Caoba.


    - ¡Acaba Sudowoodo con otro Lanzarrocas!


    Finalmente el Pokemon impostor con la sonrisa en la cara lanzó otro peñasco al ave que cayó derrotada.


    - Ha sido culpa mía-meditó Eric mientras hacia regresar al Pidgeot a su pokeball-¡Y ahora voy a arreglarlo!-pensó mientras arrojaba otra pokeball.


    Eric lanzó la pokeball al aire de la que salió el característico rayo blanco, sin embargo este no toco la tierra sino que se introdujo en el agua. Al instante tanto Jean como el propio Eric miraron el árbitro posiblemente preguntándose por la legalidad de la acción, no indicando este nada.


    - ¡Hidropulso!-exclamó Eric.


    Obedeciendo a su entrenador el Pokemon oculto, presumiblemente acuático, lanzó desde su hídrico refugio una andanada de esferas acuáticas de tamaño algo superior a un balón de baloncesto hacia el Pokemon impostor que con cara de autentico pavor tenía serias dificultades para evitarlas.


    - ¡Sudowoodo usa Tajo Aéreo contra el agua!


    El rocoso Pokemon paro durante un momento de temblar para comenzar a crear una esfera de huracanado viento en sus manos para lanzarlo contra la superficie del agua , levantando una gran cantidad de la misma.


    - Creía que te gustaba combatir de un modo directo, Eric-dijo Jean esbozando una pequeña sonrisa.


    - Tengo un amigo que le gustan este tipo de cosas, pero tienes razón no es lo mío-contestó el de Pueblo Paleta también con una sonrisa -¡Acua Cola!-exclamó con potencia.


    De esa gran masa de agua el Pokemon de Eric emergió con su cola envuelta de una masa de agua embravecida, golpeando con ella al Pokemon de roca, con tal potencia que apunto estuvo de hacerlo caer al agua.


    - ¡Godak!


    El Pokemon se posó en la superficie flotante dejando que todo el mundo lo observara, un Pokemon que alcanzaba los ciento setenta de altura con una coloración azul en todo su cuerpo, a excepción de las membranas de sus palmeadas extremidades así como su pico, de una suave tonalidad amarilla. También presentaba un color distante al azul la llamativa perla roja situada en la frente del palmípedo.


    - ¿Ese el Golduck?- dijo Izumi que acababa de llegar y necesitaba aire-¿Qué querías cambiar por tu Kingler?-preguntó la ojiazul a AJ.


    - Eso fue hace mucho-respondió AJ-Reconozco que Kingler no es el Pokemon de agua que más me guste, pero le he cogido mucho cariño a Hammer y nunca lo cambiaría- añadió mirando de reojo a Izumi, estaba claro que no le había gustado ese comentario.


    - Sudowoodo usa Mazazo-pidió Jean

    - ¡Esquívalo!-exclamó Eric


    El falso Pokemon planta inició el verdoso fulgor de la técnica de ese tipo para lanzarse en una veloz embestida que el Pokemon ribereño evitó usando el agua derramada en la plataforma para deslizarse.


    - ¡Patada Baja!-gritó Jean.


    Habiéndose pasado de frenada el Pokemon rocoso aprovechó que tenía a la criatura azulada dándole la espalda para lanzarse a ras de suelo con la pierna por delante con toda la intención de atacar la pata de su oponente.


    - Hidropulso-dijo el de Paleta con tono victorioso.


    El Pokemon palmeado hizo gala de una buena agilidad, más al menos que el leño de su oponente, para hacer una increíble voltereta sobre el Sudowoodo y duchándolo con la fría esfera acuática consiguiendo que el Pokemon de acusada hidrofobia gritara antes de ser derrotado.


    - Bien hecho Sudowoodo-dijo Jean haciendo regresar a su Pokemon a la pokeball- ¡Vamos Hypno!


    -Hyp...no-expresó pausadamente el Pokemon psíquico moviendo el péndulo.


    - Kevin ¿es cierto eso de los casos de pedofilia en Hypnos?-preguntó AJ.

    -¡¿Por qué quiere saber eso, pequeño enfermo?!-exclamó Izumi.

    - Curiosidad.

    - Hasta lo que se son solo rumores derivados del comportamiento de Hypno que aleja a sus “presas” para absorber sus sueños.

    - ¿Qué significa pedofilia?-preguntó repentinamente Angie.

    - Pues...-comenzó a decir AJ no sabiendo muy bien con que seguir.

    - Y...-añadió Izumi tratando de ayudar.

    - ¿Tu que crees que es?- le preguntó Kevin.

    ¿Tiene algo que ver con filiar y pedos?-volvió a preguntar la niña con inocencia.

    - Exactamente-añadió el joven de mayor edad, obviamente mintiendo.

    - Pues debería ser una acción punible castigada con la máxima pena en el código penal de cualquier región- dijo Angie dándose contenta con la respuesta del de Caoba.


    Con evidente ignorancia respecto a la espinosa conversación y a la extraña respuesta con la que fue sentenciada en el campo ya había comenzado el combate con un intercambio de Hidropulsos y Bolas Sombras por parte de los contendientes.


    - ¡Hypno usa Onda Certera!-exclamó el de Johto

    - ¡Rayo Hielo!-clamó Eric.

    El Pokemon amarillo comenzó a generar una fulgurante esfera roja entre sus manos que cuando había adquirido suficiente grosor la lanzó hacia el Golduck que por su parte abrió su pico lanzando el zigzagueante pulso de energía helada. Ambos poderosos ataques se dirigían velozmente hacia el otro, sin embargo en vez de colisionar en una poderosa, y típica, explosión se ignoraron consiguiendo impactar contra su oponente.

    -¡Cabezazo Zen!- gritó Jean.


    El Pokemon psíquico se reincorporó enseguida lanzándose contra el Pokemon de agua, que aun estaba intentando levantarse, mientras que acumulaba energía mental en un punto de la cabeza que adquirió una tonalidad azulina


    - No le va dar tiempo a girarse para el Acua Cola -observó Eric-¡Cabezazo Zen!


    El pato recién incomparado encendió con el fulgor azulino la perla roja de su cabeza y extendiéndose a la zonas cercanas a la joya, conectándose ambos Pokemon un duro cabezazo que les dejó tirados por el suelo, derrotados.


    -Pero si casi no han hecho nada-dijo Angie disgustada por lo rápido que habían caído ambos Pokemon.

    - La cabeza suele ser una parte sensible-dijo Kevin a modo de explicación.


    Cuando recogía al tapir amarillo Jean inspiró mientras buscaba su siguiente pokeball, la que contenía al Pokemon que según el sería perfecto para el último combate.


    - ¡Vamos Croconaw!-exclamó lanzando con orgullo el último Pokemon .

    - ¡Crooow!- bramó el cocodrilo contagiado del entusiasmo de su entrenador.


    - Bien, supongo que Pikachu podrá con el –pensó Eric con la pokeball del roedor agarrado, sin embargo notó como otra pokeball se agitaba violentamente deseando salir, tanto que el rayo blanco se manifestó en el campo antes de que el de Paleta hubiera liberado al Pokemon eléctrico.


    - ¡Chaaar!-gruñó igualmente motivado el lagarto de fuego

    - No esperaba esto-se dijo para si Eric, guardando la pokeball de Pikachu- Venga ¡Vamos Charmeleon!


    - ¡Croconaw usa Pistola de Agua!

    - ¡Lanzallamas!


    Ambos reptiles lanzaron los ataques de sus respectivos tipos, colisionando estos en una gruesa nube de vapor.


    - ¡Mordisco!- exclamó el castaño de Johto.

    - Cuchillada- dijo ahora el castaño de Kanto.


    El aligator atravesó de la nube de vapor con la boca bien abierta enseñando sus filosos y ahora brillantes colmillos consiguiendo hincarlos en el hombro del pseudo camaleón que tras un gritó de dolor consiguió quitárselo con un zarpazo en el costado.


    - ¡Croconaw usa Surf!-Gritó Jean.


    El lagarto azul dio un salto hacia atrás para colocarse en una plataforma anexa para alzarlos brazos, provocando que el agua a su alrededor se arremolinara creando una gran ola para montarla con presteza y dirigirla contra el lagarto de piel roja.


    - ¡Charmeleon usa Sofoco!- bramó Eric.


    “Charmeleon presta atención a ese ataque-pidió Eric a su Pokemon que junto a el seguía en el banquillo a lo que el lagarto ígneo respondió fijándose, todo lo bien que la tormenta de arena permitía, en el Pokemon del líder del gimnasio”


    El reptil cerró los ojos haciendo que su ya roja piel adquiriera un fulgurante color carmesí que dañaba la vista para acto seguido liberar un intensísimo chorro de energía calórica que impacto contra la ola convirtiéndola en una mezcla de denso vapor y de pequeñas gotas que no suponían mayor peligro.


    -¡Muy bien!-comentó entusiasmada Angie en la grada- Eric ha sabido contrarrestar probablemente el ataque más peligroso que tiene Croconaw.


    - Pero...- comenzó a decir Izumi- Probablemente ese era también el ataque más poderoso de Charmeleon.

    - Además del efecto secundario de Sofoco-añadió AJ.

    - Y no olvides que tanta humedad y vapor no beneficia en nada a Charmeleon-intervino finalmente Kevin.

    - Jo, siempre me cortáis el rollo-murmuró la rubia por lo bajo.


    - ¡Croconaw usa Colmillo Hielo!-ordenó Jean.


    El cocodrilo abrió sus boca enseñando sus dientes enfundados en un gélido vapor que rápidamente clavó en la piel del lagarto rojizo , la piel de este estaba considerablemente mojada por la humedad por lo que no era de extrañar que esta se congelara , sumiendo al Charmeleon en un bloque de hielo a excepción de la punta de la cola.


    ¡Y ahora usa Danza Dragón! Volvió a decir Jean que no podía evitar notar un regustillo a victoria.


    - ¡Sofoco!-repitió Eric.


    El Pokemon congelado volvió a encender el fulgor carmesí en su cuerpo haciendo que el bloque de hielo se derritiera además de lanzar otra bocanada de energía incandescente que si bien no era ni la mitad de potente que la anterior sirvió para cesar la técnica del incremento que estaba a punto de usar Jean.


    - Cuchillada-sentenció Jean que pensó que sería mejor no ir por las ramas.

    - Cuchillada tu también- contestó Eric.


    El Pokemon llameante se giró un momento para ver a su entrenador para luego alzo el brazo , notándolo viscoso y de tacto desagradable por la bochornosa humedad , sin embargo un chispazo azul se encendió en sus ojos ; acto seguido su cuerpo se vió rodeado de un fuego cerúleo similar a la táctica que su enemigo había intentado usar , sin embargo este se concentró notablemente en brazo levantado haciendo que las garras del fogoso reptil sufrieran una elongación acompañadas de un resplandor verde azulino , conectando acto seguido un zarpazo al Croconaw a la par que este hacia lo propio con su ataque Cuchillada, provocándose una mini explosión por el contacto entre los energéticos zarpazos.


    - ¿Charmeleon?-preguntó Eric.

    -¿Croconaw?- dijo con igual tono Jean.


    La nube provocada por la mini explosión lentamente comenzaba a desvanecerse mostrando una figura reptiliana tumbada en el suelo junto a una figura reptilica erguida...Lo cual no era de mucha ayuda.


    - ¡Chaaar miii leon!-gritó con fuerza el Pokemon de fuego a la par que la llama de su cola ardía descontroladamente, esto dispersó los restos de la pequeña detonación mostrando al orgulloso lagarto colorado rugiendo en mitad de la plataforma flotante así como al Croconaw exhausto a su lado, confirmando el paso del chaval de ojos claros de pueblo Paleta a la siguiente ronda de la Liga Pokemon, donde ya esperaban sus dos amigos así como nuevos entrenadores que determinarían la conclusión de tan magno evento.
    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
    Respondiendo comentarios

    De nuevo Kiwi gracias por pasar por aquí. Sep Jean tendra su peso más adelante, y aún más en capítulos que aun tengo que escribir. En lo referente al videojuego de Izumi:
    [​IMG][​IMG]





    En lo referente a la pony marina se explica creo recordar en el capitulo seis. Y si aun así no quedara claro, cosa posible, simplemente dilo que no tengo inconveniente ninguno en explicarlo. Esto va para ti y para cualquiera que siga el fic. Supongo que es obvio pero no viene mal aclararlo

    Lo del sueño es importante aunque estaremos un tiempo sin saber de el lado drogado místico de AJ.

    Aprovecho para decir aquí también que en este capitulo uso un flashback...Pero que algo me dice que no esta muy logrado¿Alguna sugerencia?

    También ya he creado el spoiler para ir rellenando datos de los personajes, confió en poner alguno pronto.

    Gracias y hasta la próxima
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  4. Threadmarks: Capitulo 13
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    5902
    CAPITULO 13: PASIÓN VERSUS PERCEPCIÓN


    El lagarto de piel carmesí siguió emitió un par de bocanadas ígneas una vez que el árbitro confirmo su victoria y por tanto la de su entrenador el cual se acercó a Jean estrechando deportivamente la mano, gesto que el de Ciudad Cerezo correspondió amistosamente


    -No tenía claro que fuera a ganar Eric-comentó Angie.

    -Yo tampoco-admitió AJ a la par que hacía un gesto a los combatientes para que se acercaran.

    -Además parece que Charmeleon ha aprendido Garra Dragón-añadió Kevin- Ese ataque le puede ayudar mucho.

    -Felicidades por la victoria, Eric-dijo Izumi al susodicho.

    -Muchas gracias-respondió sinceramente el chico de cabello a caballo entre el castaño y el rubio- pero este de aquí me lo ha puesto muy difícil-reconoció mientras echaba su brazo por encima del hombro del de Ciudad Cerezo para luego soltar una carcajada.

    -Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido-reconoció Jean


    -Se ruega a los entrenadores que acudan al recinto principal para ver los emparejamientos para la siguiente ronda-dijo repentinamente la voz del altavoz.


    El grupo se dirigió hacia donde indicaba la voz con la intención de saber quién era su adversario si bien se podía observar en la actitud de los jóvenes que tanto Angie como Jean caminaban notablemente más tranquilos que el resto.


    - ¿Queda mucho de torneo? -preguntó la pequeña rubia que probablemente se aburría por no poder competir.

    -Si no me equivoco-comenzó a decir Jean- la próxima ronda es la última de tres Pokemon y quedarían cuatro combates de seis Pokemon-trató de explicar el de Ciudad Cerezo.


    -Es que ver los combates está muy bien- dijo Angie – pero una se aburre pasado cierto tiempo.


    -Podemos practicar si quieres- dijo ofreciéndose el castaño- Yo ya tengo poco que hacer aquí.


    Poco rato después llegaron al recinto principal donde se hacía palpable que había menos gente que en los días previos, allí esperaba Helena que al ver llegar al grupo levanto amistosamente la mano en señal de saludo para acto seguido señalar la pantalla donde se veían los enfrentamientos. Viendo como al pelinegro de pueblo Paleta le tocaba enfrentarse contra la rubia que les estaba esperando, por otro lado, a Izumi le tocaba contra el muchacho de Pueblo Caoba y finalmente el entrenador del Charmeleon debería hacer frente a Richie que no estaba allí presente.


    -Buena suerte -dijo Helena ofreciendo la mano al que sería su oponente- pero no demasiada-añadió sonriente.


    - Igualmente -respondió AJ imitando el gesto.


    - ¡Vamos AJ, hemos de prepararnos para mañana! -dijo Izumi que agarró a AJ por el cuello de la camiseta arrastrándolo hacia fuera del recinto.


    -Pero...pero-trataba de decir AJ que, parte sorprendido por la repentina acción y parte porque le cortaba la respiración, no pudo continuar.


    Así mientras Izumi arrastraba al chico, de mayor peso y altura que ella, el trío restante no podía evitar el bizarro escenario hasta que el igualmente bizarro dúo desapareció por el horizonte.


    - ¿Y vosotros que vais a hacer? -preguntó Angie a Kevin y Helena para encontrarse que ese par también habían desaparecido, probablemente con la misma intención que el otro dúo.


    -Esto es un poco ridículo-apuntó Jean a la vez que cogió a Eric del cuello de la camiseta evitándole al de Paleta la tentación de irse también.


    Los tres restantes acordaron descansar un poco para luego ayudar a Eric para el combate contra Richie separándose tras lograr lo que, según ellos, era una buena decisión, lo que no se podía negar es que era más lógica que otras que se tomaban no muy lejos de allí.


    - ¡Vamos chicos vamos! -arengaba Izumi a sus Pokemon.


    Los gritos de Izumi resonaban por las llanuras de la Meseta Añil adyacentes a donde estaban construidos los principales recintos, gritos que incitaban a sus Pokemon de la muchacha a correr lo que si bien no era un mal ejercicio tampoco era probablemente la mejor idea teniendo en cuenta la elevada temperatura que junto a la moderada altitud de la planicie suponían un sobreesfuerzo agotador.


    -Bien pa...-comenzó a decir Izumi que se vio obligada a hacer una pausa por la momentánea falta de oxígeno- parad y descansemos un rato.


    Al oír eso los Pokemon de la chica prácticamente se arrastraron hasta debajo del único árbol cercano con suficiente volumen para cobijarlos a todos.


    -Waar to-exclamó la tortuga azul desplomándose una vez había llegado a la sombra.

    - ¡Skaaaar! -exclamó el ave de metal molesta por el calor que de una revolada se encaramó a la cima del árbol tratando de encontrar frescor entre sus hojas.


    -Quizás me he pasado un poco-dijo la chica recostándose en el tronco del árbol.

    -¿Tú crees?-añadió AJ también bajo el árbol con tono irónico.


    La muchacha no debía tener muchas ganas de discutir ya que simplemente se secó el abundante sudor de la frente e hizo hueco para que su Growlithe se acurrucara junto a ella, acusando el can no tanto el calor como la altura.


    -Piensa AJ que si ganamos estaremos en los octavos de final-comentó Izumi visiblemente emocionada.

    -Ya- añadió AJ más concentrado en la gota de sudor que le bajaba frente abajo- ¿Cuáles Pokemon vas a utilizar para mañana?

    - Pues creo que estos tres estarán bien-dijo Izumi- Kiba me ayudara contra su Skarmory y su Skorupi y por otro lado Zelvy y Mory son dos de los Pokemon más fuertes que tengo.

    -Warto- afirmó el tortugo descaradamente.


    - ¿Y tú?- preguntó la chica

    -Pues no lo sé-respondió AJ- solo sé que Helena tiene un Dragonair y no tengo ningún Pokemon muy efectivo contra los de tipo Dragón.


    -Razón de más para entrenar ¿No te parece? -le sugirió Izumi.

    -Sí quizás sí- meditó el pelinegro reincorporándose.

    -De todos modos, buena suerte para mañana- añadió la joven- Helena parece muy buena.

    -Lo mismo creo yo de Kevin-respondió el chico.

    -Y Richie tampoco parece un oponente fácil para Eric- intervino ahora Izumi- Pero-dijo mientras se levantaba-Nadie ha dicho que esto fuera fácil.


    -Así es- concluyó AJ dispuesto a entrenar ahora que el calor había aflojado.


    El sol brillaba con inusitada fuerza para ser las nueve de la mañana y ese calor era aún más intenso en el campo de combate donde iba celebrarse tal evento esta vez entre Eric de Pueblo Paleta contra Richie otorgándole al vencedor el acceso a octavos de final.


    -Comienza el combate entre Eric y Richie-declaró el árbitro-Comenzad.


    Rápidamente la pokeball del chaval con gorra se abrió dejando ver a su pokemon siendo este un ave de poco tamaño, solo setenta centímetros de altura, pero indudablemente imponente, el ave en cuestión tenía el plumaje trasero de una elegante tonalidad negro azulada color que combinaba con el rojo de la parte delantera, rojo que a su vez limitaba con el plumaje blanco del bajo vientre el ave además contaba con una cola formada por los alargadas plumas negro-azuladas acabadas en una filosa punta roja aunque parecían más decorativas que para combatir, a diferencia del corto pico amarillo y las lustrosas patas encarnadas acabadas en unas picudas garras negras


    -¡Suelou!-trinó la ave


    -Swellow: el Pokemon Buche: Este Pokemon vuela muy alto dibujando elegantes arcos en cielo, se somete en el agua con rapidez y eficacia en cuando detecta una presa, se sabe que los Swellow son muy escrupulosos con el cuidado de sus plumas- fue lo que dijo la pokedex de Jean, sentado en la grada junto a Angie y preparados ambos para ver el primer combate de esta nueva ronda.


    -Bien-dijo Eric mientras lanzaba su pokeball de la cual surgió su roedor eléctrico


    - ¡Kaaa! -exclamó el mamífero cuando tocó la suave arena del terreno de combate


    - ¡Impactrueno! -clamó Eric


    El roedor rápidamente acumuló energía en sus rojas mejillas para lanzar una descarga de moderada intensidad contra el ave que eludió sin ningún problema gracias a su buena velocidad


    -La habilidad de Pikachu es Estática-pensó Richie, siendo buen conocedor de la especie-Así que será mejor mantener la distancia ¡Rose usa Tajo Aéreo! -exclamó en voz alta.


    Rose evitó las descargas para acumular en la punta de su ala una esfera de embravecido viento para luego lanzarla contra su amarillo oponente


    - Pikachu esquívalo con Ataque Rápido-dijo Eric ante el ataque volador

    -Rose Ataque Rápido tú también-pidió Richie


    Así el veloz roedor esquivó el ataque dejando una característica estela blanca mientras encaraba a su no menos veloz oponente que tenía las mismas intenciones


    - ¡Pikachu gira a la izquierda! -gritó Eric- ¡Y Portazo!


    El roedor alimonado obedeció dando un brusco quiebro a la izquierda, desorientando a la pájara de su oponente y permitiéndole alcanzar la espalda para golpearle con contundencia con su compacto cuerpo.


    - ¡Rose usa Ala de Acero! -exclamó Richie aprovechando que el roedor se había tenido que acercar.

    -Suee.

    - ¡Impactrueno! -clamó Eric


    El orejudo eléctrico fue más rápido que su oponente permitiéndole asestar la descarga al Pokemon plumífero, sin embargo, esta no se dejó amilanar y golpeó al Pikachu con su férreo aletazo.


    -Creo que necesitaremos algo más contundente-pensó Eric- ¡Rayo!

    - ¡Esquívalo Rose! -vociferó Richie sabiendo de lo letal de ese ataque para su Pokemon


    El ave de Hoenn intentó eludir la saeta eléctrica, pero al intentarlo no pudo, quizás el anterior ataque la había paralizado impidiéndole reaccionar, el resultado era que el ave no pudo evitar la descarga eléctrica pero quizás por un tipo de estrategia, o bien por simple costumbre, clavó sus afilas plumas traseras en el arenoso suelo, así como la punta de las alas.


    -Acabemos Pikachu con Ataque Rápido.

    - ¡Rose usa Imagen!


    El roedor se acercó velozmente con la intención de embestir al Pokemon volador, no esperaba que esta se levantara del suelo para encender una intensa aura ambarina alrededor que rápidamente duplicó su tamaño para, acto seguido, lanzarse contra el alimonado mamífero que se vio arrastrado hacia el otro lado del campo e inconsciente.


    -El ganador es Swellow-dictaminó el árbitro alzando sus banderas.


    - ¡Vaya! -exclamó Angie sorprendida- No me esperaba ese resultado.

    -Yo tampoco-admitió Jean-Veamos como continua-agregó el de Ciudad Cerezo inclinándose sobre su asiento.


    -Ha sido culpa mía, me he confiado demasiado -pensó Eric mientras hacía regresar a su Pikachu a la correspondiente pokeball- ¡Pero lo arreglare ahora! -meditó mucho más optimista mientras arrojaba su siguiente esfera al campo.


    -¡Uaaaaa!-gruñó la colosal serpiente de piedra.

    -Un Onix contra un Swellow paralizado-observó Jean-un poco...excesivo ¿No crees?

    -Un poco sí-reconoció Angie.


    - ¡Rose usa Ala de Acero! -dijo Richie si bien veía el enfrentamiento más que perdido.

    - ¡Onix usa Dragoaliento! -dijo Eric.


    El ave iluminó sus alas, sin embargo, el Pokemon de tipo Roca-Tierra solo tuvo que expulsar desde su boca el condensado vapor azulino para impedir el contacto y hacer que el ave cayera derrotada al suelo.


    -Buen trabajo Rose-reconoció Richie a la derrotada pokemon que hizo volver a su esfera para rápidamente arrojar otra al escenario del combate.


    -Piuuuu-exclamó con voz grave el Pokemon recién materializado.


    El Pokemon en cuestión era de escasa estatura, no alcanzaba el metro y medio, especialmente comparado con su peso, el pokemon parecía ser una especie de crisálida de piel azulada tan dura como la misma roca, si no es que efectivamente era tal, tenía un par de oquedades de mayor tamaño donde se alojaban sus ojos de irises rojos y encima otro par de huecos más pequeños que daban la sensación de ser pestañas. También tenía la criatura en cuestión una serie de picos a ambos lados de los ojos, así como otros en la parte superior del cuerpo dando la sensación de una cresta.


    -Pupitar: el Pokemon caparazón, este Pokemon se autopropulsa expulsando gas comprimido que el mismo produce en su interior lo que le da libertad de movimientos, se dice que tiene bastante fuerza como para derribar una montaña- volvió a decir la Pokedex de Jean.


    -Es realmente duro-dijo Jean- No en vano su evolución es uno de los Pokemon más fuertes de Johto.

    - ¿Por dónde expulsara el gas? -se preguntaba Angie inmersa en sus cosas

    - ¡Onix usa Atadura!


    La serpiente de roca dio un rugido para enroscarse sobre su también pétreo oponente ejerciendo una gran presión contra el mismo


    - ¡Cruise usa Pulso Umbrio!


    El Pokemon caparazón viéndose rodeado del alargado cuerpo de su oponente cerró los ojos haciendo que su cuerpo adquiriera una tonalidad oscura, cuando los abrió esa energía se expandió como haría una onda en el agua consiguiendo golpear en varios puntos distintos al Onix que se vio obligado a soltarlo.


    - ¡Onix Dragoaliento! -pidió Eric

    - ¡Esquívalo y Golpe Roca!


    El pokemon de gran tamaño lanzó el hálito draconiano hacia su oponente que se propulsó dando un gran salto con la intención de embestir a su oponente mientras su cuerpo generaba un aura rojiza.


    - ¡Onix Cola Férrea!


    El pokemon de alargado cuerpo haciendo gala de una buena velocidad, teniendo en cuenta su altura y peso, tensó la parte final de su cuerpo y la alzó para golpear al Pupilar como si de una maza se tratara, empotrándolo en el suelo.


    - ¡Onix usa Dragoaliento!

    - ¡Cruise usa Híperrayo!


    El Onix volvió a lanzar el vaporoso ataque dragón siendo este contestado por el poderoso rayo ámbar que se abrió paso sin problemas para golpear en la cabeza al Pokemon alargado, zona muy sensible de su cuerpo ya que se derrumbó cayendo al suelo


    -Piu pitar-jadeó el Pokemon pupa debido al ataque que acababa de usar

    -¡Onix, levanta grandullón!-animó Eric a su Pokemon


    -¡Oooooa!-gruñó la colosal torre mientras se levantaba


    -¡Cruise usa Fuerza Bruta!-Dijo Richie dando lo que él pensaba que era el golpe final

    -¡Onix usa Cola Férrea!.


    El pokemon pupa azul una vez se había repuesto del anterior ataque se lanzó usando su propulsión especial mientras su cuerpo iba adquiriendo un aura rojiza muy superior a la mostrada por el Golpe Roca mientras que Onix preparó su cola tensada al máximo como un mazo para tratar de repeler el golpe y, porque no, derrotarlo


    Ambos ataquen entraron en contacto haciendo que sus oponentes cayeran al suelo desplomados y generando un gran ruido, así como de polvo dado al peso de ambos contendientes.


    - ¡Que batalla tan emocionante! -opinó Angie- ¿Por qué yo no puedo tener una? -añadió acto seguido con un gesto de enfado hinchando las mejillas de un modo bastante cómico


    -Y pensar que podía estar combatiendo yo-dijo Jean pensando sus cosas


    Mientras tanto en el campo de batalla el árbitro ya había declarado el empate entre los dos Pokemon tipo Roca-Tierra y esperó a que el polvo se levantara para dar procedimiento al último combate.


    - ¡Adelante Zippo!-exclamó Richie lanzando una pokeball decorada con una estrella en la parte superior, como todas sus otras pokeballs.


    -¡Chaaar!-exclamó el Charmeleon recién liberado balanceando su ardiente cola al aire


    - Adelante Gold...-se apresuraba a decir Eric con la pokeball del Pokemon acuático en la mano cuando desde su bolsillo un rayo blanco se dirigió hacia el campo.


    -¡Charmilion!-exclamó el Pokemon del de Pueblo Paleta que como ya hiciera en el combate anterior decidió combatir por su cuenta.


    -Me lo veía venir-comentó Jean en la grada a Angie

    -Contra ti funcionó- respondió la interlocutora- Además se ve que el Charmeleon de Eric es un Pokemon muy competitivo.


    -Chaaar-exclamaron ambos reptiles manteniendo fija la mirada mientras balanceaban sus colas en las que se hizo obvio un crecimiento de la llama, motivados como estaban para combatir


    -Vamos a enseñar lo que hemos practicado-dijo Eric a su Pokemon- ¡Garra Dragón!

    - ¡Pantalla Humo, Zippo! -exclamó Richie


    El lagarto de Eric se lanzó hacia su congénere con su garra envuelta en el llamativo brillo azul sin embargo este lanzo desde lo más profundo de su garganta una densa nube de humo negro que lo ocultó a él, así como a buena parte del campo, impidiendo así que Charmeleon atacara


    -Charmeleon espera que salga y Cuchillada-dijo Eric quizás arrepentido por haber demostrado su ataque dragón demasiado pronto


    - ¡Zippo usa Cara Susto! -dijo Richie


    El pokemon de Eric vigilaba el denso humo negro esperando que su oponente surgiera para darle una prueba de sus garras, lo que no podía esperar era que del humo surgiera una cabeza de Charmeleon con un semblante oscurecido especialmente en la zona cercana a los ojos lo que le daba un aspecto terrorífico, hasta el punto de que el pokemon atacante frenó la ofensiva de las garras y se vio obligado a retroceder


    -¡Zippo Lanzallamas!-exclamó Richie

    -Esquívalo-dijo Eric


    El pokemon del chico con cabello entre castaño y rubio intentó reaccionar sin embargo aquella visión había debido de asustarle ya que no pudo evitar la bocanada ígnea, a bocajarro, de su oponente.


    -Charmeleon aléjate y Lanzallamas-dijo Eric viendo que esto se le iba de las manos

    -Zippo esquívalo y Furia Dragón-dijo Richie mucho más tranquilo.


    El Charmeleon sin mote, algo recuperado, dio un paso atrás para lanzar varias hondonadas de su poderoso ataque de fuego que su homónimo evitó, este viendo que sería difícil un ataque frontal dio un salto de considerable altura para lanzar desde sus fauces una chisporroteante esfera de fuego azulado que impacto contra el pecho de su oponente derribándolo.


    -Otro Furia Dragón-pidió Richie


    - ¡Charmeleon Sofoco! -gritó Eric


    Ante el ataque dragón de Zippo el Pokemon de Eric se alzó con piel cubierta de un intenso color rojo que sobrepasó por mucho la esfera draconiana e impactó a su oponente.


    - ¡Bien hecho Charmeleon! -animó el de pueblo Paleta a su Pokemon.


    -Chaaar-exclamó cansado el reptil de Eric


    - ¡Zippo usa Garra Umbría!

    -Charmeleon usa Garra Dragón.


    Ambos reptiles visiblemente cansados se lanzaron en pos de su adversario uno con su garra envuelta en una fantasmal aura, el otro recubierta del fulgor azul enzarzándose en un duro intercambio de golpes y pese a que se vieran obligados a usar sus ataques con la intención de desviar los de su enemigo no era extrañar que ambos Pokemon conectaran un duro golpe a su enemigo, en el pecho del reptil con mote y en el abdomen de lagarto de pueblo Paleta.


    -Zippo.

    -Charmeleon.


    Ambos Pokemon al oír a sus entrenadores llamarlos sacaron fuerzas de flaqueza para levantarse especialmente para el Pokemon de Eric que se veía especialmente fatigado y sin embargo para sorpresa de todos los espectadores, y quizás para el propio Pokemon este se vio envuelto en una intensa luz blanca a la par que su figura comenzaba a difuminarse.


    - ¿Estará...? -comenzó a decir Jean- ¿Evolucionando?


    -Chaaaar... ¡mi! -gritó el lagarto de Pueblo Paleta que se deshizo del aura blanca del proceso evolutivo para luego lanzar una fiera mirada y un rugido a su oponente.


    -Charmeleon- se dijo para sí mismo Eric claramente contrariado por aquel hecho.


    -¡Zippo Lanzallamas!

    -¡Charmeleon Lanzallamas!


    Finalmente, los reptiles flamígeros expulsaron la corriente llameante que en vez de chocar y explotar pasaron una al lado de la otra sin estorbarse impactando en el cuerpo de su oponente.


    Los lagartos ojiazules mantuvieron fija la mirada tratando de ganar la guerra psicológica, sin embargo y pese a la fortaleza mental el Pokemon de Eric no pudo hacer nada para no caer inconsciente demostrando que su físico no daba para más.


    - ¡El ganador es Richie! -declaró el árbitro alzando la bandera.


    -Ha sido raro-dijo Jean mientras se levantaba para aplaudir al ganador.

    - ¿Te refieres a lo de la evolución? -preguntó la rubia imitando el gesto.

    -Así es-respondió Jean- y además... ¿Por cierto? -dijo cambiando de tema- ¿Cuándo le toca combatir a AJ?

    -Creo que de cinco a siete minutos-calculó la muchacha.

    -Ve a verlos si quieres- dijo Jean -yo me quedaré con Eric e iremos para allá-.


    La rubia abandono el estadio en el que libró el combate del muchacho de Pueblo Paleta, corriendo con su coleta al viento hacia el estadio al norte de este con la intención de ver al otro joven de Pueblo Paleta, precisamente el estadio donde el recién derrotado Eric y Jean libraron su anterior combate


    El sol estaba en su cenit sobre susodicho estadio, pese a ello mucha gente estaba congregada en las gradas dispuesto a ver a los entrenadores, algunos, quizás, atraídos por las buenas actuaciones de sendos combatientes, otros para ver algunos Pokemon que no eran comunes como podían ser Aerodactyl o Dragonair y otros, más de los que cabía esperar, para ver a la agraciada joven rubia


    - Mucho calor-pensó AJ para sí mientras veía su rostro reflejado en el campo de agua en el que se libraría el combate, estaba claro que no le gustaban las altas temperaturas


    - ¡Hola! -Helena que se había acercado al joven de Paleta- Aún quedan unos minutos para empezar ¡y lo estoy deseando! -reconoció la joven.

    -Yo también-admitió AJ que se pasó la mano por la frente para secarse el sudor.

    - Pero- continuó la chica con un tono más serio- yo ganaré-añadió sonriente, aunque con igual tono serio a la par que estiraba el brazo para ofrecerle un saludo.

    - Eso habrá que verlo-respondió el pelinegro aceptando el saludo.

    - Colocaros en vuestras posiciones-dijo el arbitró que comprobaba su reloj para dar comienzo al combate justo cuando estaba indicado


    Mientras los jóvenes se situaban en sus lados respectivos la gente seguía entrando al estadio incluyendo a la chica de la coleta que nada más entrar oteó las gradas buscando una cara conocida


    - ¡Angie, aquí! -dijo Kevin alzando el brazo para que lo viera


    La niña encontró al muchacho de Pueblo Caoba para luego hacerse paso entre la gente para sentarse junto al joven que, aunque callado ella consideraba su amigo, aunque solo fuera por el tiempo habían compartido en las gradas.


    - ¿No deberías estar preparando tu combate? -preguntó Angie ya sentada.

    - Lo que no haya hecho en todo este tiempo no lo voy a hacer en un par de horas-dijo con calma Kevin-Solo quiero ver un buen combate.

    -Parece que Izumi no piensa lo mismo-pensó Angie que miró a ambos lados sin encontrársela-¿Y quién quieres que gane?

    -Bueno-meditó el chico del noreste- Helena es mi amiga desde hace mucho, pero si AJ consigue cerrarle la boca durante unos días no me importaría-reconoció para luego reír abiertamente

    - Creo que es la primera vez que te veo reír-respondió Angie que ya se fijaba en el campo de combate

    - Sí, lo sé-dijo con tono nostálgico el joven de camiseta ocre.


    - ¡Comienza el combate entre Helena y AJ! -decretó el árbitro que acto seguido indicó al pelo moreno que era el quien debía elegir primero


    -Vamos allá-pensó AJ viendo es acuático escenario- ¡Hydra! -añadió arrojando la pokeball


    - ¡Draaa! -exclamo la Hipocampa en el agua.


    -Mi turno-dijo Helena arrojando su pokeball


    El Pokemon escogido por la chica rubia era un Pokemon con forma de pera además de tener el mismo color que dicha fruta, su piel amarillenta estaba salpicada de pequeñas manchas verde oscuro y desde ambos lados de su cuerpo se extendían unas largas hojas verdes, no tenía en cambio una boca visible, no al menos donde era de esperar ya que si contaba en la parte superior de su cuerpo una abertura donde asomaban dos afilados dientes y debajo de dicha “boca” unos ojos semicirculares con los que escrutó a su oponente, finalmente encima de esa boca contaba con una hoja, que parecería hacer de tapa, y de la cual se extendía un larga cepa acabada en un mechón amarillo.


    - ¡Beeel! -clamó el Pokemon planta-veneno con un tono de voz sorpresivamente alto.


    - ¡Hydra usa Dragoaliento! -dijo AJ apuntando al Pokemon planta

    - ¡Victreebel! esquívalo y Hoja Afilada-exclamó la rubia


    La Pokemon azul lanzó su chorro de vapor draconiano hacia el Pokemon de doble tipo que con una agilidad sorprende para un Pokemon de ese tipo, más aún careciendo de extremidades propiamente dichas, lo eludió y agitó sus hojas para lanzar una cortante serie de filosas hojas, ataque que AJ conocía muy bien.


    - ¡Hydra bajo el agua! -dijo el de pueblo Paleta viéndose sorprendido por la velocidad de su oponente.


    - Parecía que Seadra era más rápido que ese Pokemon-comentó Angie en las gradas

    - Lo es-afirmó Kevin- pero Victreebel cuenta con una habilidad llamada Clorofila...-

    - Como los chicles-interrumpió Angie

    - Algo así-dijo Kevin con una gruesa gota de sudor-Esa habilidad hace que, más o menos, dupliqué su velocidad en climas calurosos o con mucho sol.

    - Pero la velocidad duplicada es mucha velocidad-dijo Angie con los ojos centrados en el combate


    - No te esconderás de nosotros-exclamó Helena con una sonrisa- ¡Rayo Solar!


    El Pokemon Matamoscas flexiono un cuerpo para dar un pequeño salto mientras sus tres hojas comenzaban a adquirir un fulgor albo luego dio una voltereta en el aire para quedar su boca apuntando hacia el agua y disparar un potente corriente de energía solar hacia donde, presumiblemente se encontraba el Pokemon de agua.


    - ¡Hydra esquívalo! -gritó AJ visiblemente nervioso ya que además del poder de ese ataque él no sabía exactamente la posición de su Pokemon.


    La potente columna de luz entró en el agua levantando una gran cantidad de la misma, cuando no evaporándola, y entre esa agua una muy magullada Seadra.


    - ¡Hydra usa Rayo Burbuja! -dijo AJ que todavía no había conseguido atacar a su oponente

    - Látigo Cepa-ordenó confiada Helena


    Ante la ya archiconocida hondonada de burbujas de la Pokemon acuática el Pokemon de tipo dual desplegó el látigo de su espalda con el que deshizo todas las pompas.


    - ¡Hydra usa Agilidad y Rayo Hielo! -pidió AJ


    Una vez la Pokemon acuática había contactado con la mermada masa acuática inició el ligero fulgor azul que aumentaba su velocidad para luego nadar velozmente alrededor de la plataforma donde esperaba su enemigo y lanzar desde su hocico-boca tubular una serie de gélidas descargas.


    - ¡Victreebel salta! -dijo Helena que se había mantenido muy tranquila durante todo el combate.

    - Viiic-chilló el Pokemon de tipo dual con su gritona voz


    El Pokemon planta flexionó su cuerpo de nuevo, además de apoyarse con su látigo para alcanzar más altura y poder eludir todos los Rayos Hielos


    -Rayo Hielo-volvió a pedir AJ sabiendo que en aire no podría esquivar además de que el ataque de hielo no era uno que pudiera defenderse con látigo cepa


    -También tenemos defensa para esto-dijo Helena como leyendo la mente a su enemigo --¡Meteorobola!


    Obedeciendo a su entrenadora el Pokemon Matamoscas lanzó desde su “boca” una reluciente esfera blanca que al entrar en contacto con el aire se prendió de fuego para luego entrar en contacto con el Rayo Hielo, y si bien es cierto que el ataque del Victreebel no llego a impactar contra la Seadra si sirvió para inutilizar el Rayo Hielo.


    - Va a ver que innovar un poco-pensó AJ viendo como cada cosa que intentaba era superada por la joven y su Pokemon – ¡Hydra nuestra combinación! -dijo AJ.


    La Seadra miró a su entrenador un breve instante para luego ejecutar la combinación que habían estado practicando, lanzando la archiconocida lluvia de burbujas con la diferencia de que estas parecían llevar una suerte de gas cerúleo dentro.


    -¡Victreebel rómpelas!.


    El Pokemon planta volvió a valerse de su látigo cepa para estallar las pompas lo que hizo que estas al estallar liberaran el gas y que debido a la cercanía Victreebel no pudo evitar inhalar.


    - Ahora Bote.

    -Hoja Afilada.


    La hipocampa flexionó su cuerpo iluminando la parte baja del mismo para propulsarse y saltar con fuerza contra Victreebel, golpeándole con la parte iluminada, no contenta con ello Hydra uso el impulso del impacto para alejarse de la posible represalia de su oponente no antes sin un “frío” Rayo Hielo y todo ello frente a un Victreebel que no había podido hacer nada.


    - ¿Pero cómo?-dijo Helena visiblemente sorprendida- A no ser que...


    -Así es-dijo AJ- el gas azul era Dragoaliento y al liberarse tan cerca de tu Pokemon lo ha paralizado -revelo AJ que no pudo evitar mostrar una pequeña sonrisa – Y aún hay más ¡Bote y Rayo Hielo!


    - ¡Siiii!¡Draaa!


    La Hipocampa deseosa de ganar para su entrenador, y para ella misma, uso el ataque volador para elevarse sobre el Pokemon planta y lanzar otra vez el ataque helado


    - Una Metereobola sería arriesgado ahora-pensó Helena viendo el ataque que se avecinaba-¡Rayo Solar!


    El Victreebel hizo un esfuerzo para reincorporarse y lanzar el poderoso ataque de tipo planta hacia su oponente aun mantenida en el aire.


    Ambos ataques colisionaron generando una mayúscula explosión que alcanzo a ambos Pokemon sumiéndolos en una densa nube de negro y para cuando esta se desvaneció se pudo ver a ambos Pokemon exhaustos y totalmente derrotados.


    -Muy bien hecho-pensó AJ mientras hacía regresar a Hydra su pokeball, especialmente teniendo en cuenta como había empezado el encuentro.


    - Bien hecho-felicitó también Helena a su Pokemon mientras arrojaba su siguiente pokeball como el árbitro le había indicado.


    La pokeball voló por el cielo y cayó sobre la plataforma manifestándose su inquilino, un Pokemon que medía un metro de altura, cuadrúpedo y cuyo aspecto recordaba al de un cánido, su pelaje de color gris estaba recubierto en la parte del lomo por una mata de reluciente pelo negro que se extendía hasta la cola, si directamente no la formaba, dicho pelaje de color negro también cubría la zona desde la planta de los pies hasta poco más de la zona de la rodilla, unos orejas de forma romboidal así como irises rojos sobre pupilas amarillas y una hilera de dientes afilados terminaban por definir a ese Pokemon.


    - ¡Maaiggg! -ladró el Pokemon enseñando sus blancos dientes a la par que adoptaba una pose lista para la lucha.


    - Migthyena: Pokemon Mordisco, este Pokemon acostumbra en la naturaleza a cazar obedeciendo los comandos de un experimentado líder y junto al resto de la manada; comportamientos que extrapola cuando es capturado. Este pokemon muestra señales obvias cuando va a atacar-informó la pokedex de AJ


    - Parece ser de tipo siniestro-valoró AJ observando a su oponente-Pero no tengo aquí a Henshi y Blade está muy cansado, así que iré a lo seguro-meditó mientras arrojaba su pokeball.


    - Saaaur-exclamó el reptil mamiferoide cuando tocó la plataforma


    - ¡Maaaaigtiena! -ladró ferozmente el pokemon siniestro haciendo que Saur pese a mantener su rostro sereno retrocediera un par de pasos.


    -¡Qué miedo!-comentó Angie en la grada.

    - Es la habilidad de Mightyena, Intimidación-le explicó Kevin.


    - ¡Saur, Placaje!

    - ¡Migthyena usa Derribo!


    El pokemon planta ganó velocidad para embestir a su oponente sin embargo este cargó a mucha velocidad, hasta el punto de que un aura plateada le recubrió, si a eso le sumamos la merma del poder físico de Saur y la diferencia de tamaña el resultado fue que el pokemon planta-veneno fue despedido hacia el cielo


    -Colmillo Ígneo-dijo Helena


    El pokemon lobo-hiena dio un salto dispuesto a coger a Saur como si de un disco se tratará con la salvedad de que sus colmillos estaban inyectados en fuego


    - ¡No señora! -dijo AJ que no tenía ninguna gana de la batalla tomara el carril de la anterior- ¡Látigo Cepa!


    El pokemon planta liberó una de sus lianas consiguiendo amordazar al cánido y una vez lo tenía agarrado del hocico lo arrojo contra la, presumiblemente, dura plataforma.


    - ¡Saur usa Hoja Afilada! -dijo AJ una vez su azulado pokemon tocó la plataforma.

    - Esquívalo y Colmillo Ígneo.


    El Ivysaur sacudió su lomo lanzando la hondonada de filosas hojas que el pokemon siniestro eludió mientras su boca se iba llenando de fuego para esta vez sí, morder al pokemon, cosa que consiguió.


    -Eivy sor-exclamó el pokemon demostrando el dolor que le hacían esos lacerantes colmillos.

    - Saur usa Adaptación-pidió AJ


    El Pokemon semilla con dificultad cerró los ojos un instante para abrirlos acompañados de un sonoro gritó haciendo que las aguas circundantes se alzarán golpeando al Pokemon siniestro, como lo haría un ataque Surf, y obligando a soltar a la criatura planta-veneno.


    - ¡Vaya! No sabía que Saur podía usar ataques de agua-comentó Izumi

    - Ese ataque es Adaptación y es un ataque que varía según el terreno donde se use, si lo hubiera utilizado en un campo de roca se podría haber confundido con un ataque Avalancha-explicó Kevin


    - Saur, la combinación-dijo AJ


    El Pokemon planta dio un paso en el suelo de la plataforma mojada para agitar su bulbo liberando la ya conocida mezcla de Dulce Aroma y Polvo Veneno ante un Migthyena que aún se incorporaba


    -Este Pokemon nos va a dar más problemas de lo que pensaba-meditó Helena- ¡Migthyena usa Rugido!


    El lobo ante la ducha de esporas y para evitar que emanara demasiadas abrió la boca lanzando desde lo más profundo de su ser un terrible aullido, hasta el punto de que el Pokemon de tipo planta adquirió la forma de rayo mientras volvía a su pokeball y, por alguna razón, un Pokemon de AJ al azar salía a sustituirlo.


    -Viii-exclamó el zorro castaño que involuntariamente había salido a relevar a su compañero.


    -No contaba con esto-pensó AJ mientras se apartaba una gota de sudor de la frente.

    -¡Que mono!-comentó Helena- Pero eso no me detendrá ¡Triturar!

    - Yami esquiva con Ataque Rápido-dijo AJ.


    El siniestro cánido abrió la boca enseñando como sus dientes comenzaron a resplandor y aumentar ligeramente de tamaño para luego lanzarse el pos de su menudo contrincante que se mantenía lejos de él usando la técnica de la estela blanca.


    - No podemos estar todo el rato esquivando-pensó AJ- Si al menos el Polvo Veneno hubiera hecho efecto-deseo mientras observaba algún resto de veneno en su oponente


    Mientras el Eevee seguía eludiendo los peligrosos dientes de su enemigo y por suerte para el este resbalo sobre el suelo de la plataforma, aun mojada por el ataque de Saur, el Pokemon Evolución miro a su entrenador unos instantes, aunque no fueron necesarias las palabras, sabía que tenía que aprovecharse para golpear por lo que uso el Ataque Rápido para embestir al caído enemigo y una vez hecho eso golpear con la cola tensa como una maza en el lomo del Migthyena.


    - ¡Triturar! -gritó Helena

    - Yami apártate y Bola Sombra.


    El Eevee se dispuso a eludir con un ágil salto para luego disparar la esfera oscura, no esperaba que su adversario le hundiera sus filosos colmillos en la cola, para luego lanzarlo hacia arriba


    - ¡Híperrayo! - exclamó Helena.

    - Yami lanza una tanda de Bola Sombra-dijo AJ que ya veía el empate como único resultado positivo


    Así ante la inminente masa de energía pura que se avecinaba el pequeño zorro generó tantas esferas energía oscura como le era posible para luego lanzarlas bordeando el Hiperrayo hasta alcanzar al Pokemon siniestro


    Sendos ataques “energéticos” causaron una gran nube de humo que tapó el posible resultado, si bien ambos entrenadores se lo imaginaban...


    - ¡Empate! -declaró el árbitro- que acto seguido indicó a AJ que sacara su siguiente Pokemon.


    El chico tragó saliva y volvió a secarse el sudor, la decisión del árbitro era justa ya que Helena fue quien sacó tras en el anterior empate, pero no dejaba de ser, sin pretenderlo, algo cruel, al pelinegro solo le quedaba un Pokemon que ya había recibido varios golpes y con una obvia desventaja de tipo ya que el muchacho de Pueblo Paleta daba por sentado cual sería el siguiente pokemon de su oponente


    - ¡Sal Saur!

    -Adelante...Dragonair.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  5. Threadmarks: Capitulo 14
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    6018
    CAPITULO 14: APRETADOS RESULTADOS


    -Saur-exclamó el reptil mamiferoide cuando tocó la plataforma del último combate.

    - Draaaaa-exclamó la elegante serpiente azulada en cuanto se posó sobre el escenario del combate.

    - Empieza tu AJ-dijo Helena.

    - Gooo-exclamó la dragona azul agitando la cola en señal desafiante.

    - Tú lo has querido-pensó AJ- ¡Somnífero!

    -¡Eivy Sor!


    El Pokemon tipo dual comenzó a agitar la flor de su espalda haciendo que esta liberara un gran cúmulo de esporas azulinas que se precipitaron sobre la dragona que no pudo evitar lanzar un largo bostezo para luego cerrar los ojos totalmente dormida.


    - A por ella Saur-dijo AJ apuntando con su dedo al dragón durmiente.


    El Pokemon planta veneno obedeció a su entrenador lanzando contra su oponente una serie de Placajes, acompañados de algún que otro latigazo, ante una aparentemente impasible Dragonair.


    - Ya has dormido mucho ¿No te parece?-dijo Helena a su Pokemon.

    AJ y el Ivysaur estaban extrañados por esas palabras cuando vieron a su alargada oponente comenzar, aún dormida, a frotarse contra el suelo y contra si misma, resultando eso en una despierta Dragonair con un piel visiblemente más tersa y brillante que dio un par de coletazos para desprenderse de los restos de su antigua piel.


    -¡Vaya!-exclamó Angie-¿Qué ha sido eso?


    - Es la habilidad de Dragonair, Mudar-explicó Kevin- Esa habilidad permite al Pokemon recuperarse de problemas de estado.


    - Si Somnífero no funciona supongo que Polvo Veneno tampoco aunque quizás...;¡Saur usa Drenadoras!


    -¡Saur!- exclamó el Ivysaur lanzando desde el bulbo la ya conocida semilla marrón directamente hacia su adversario.


    - Creo que ya nos toca atacar-pensó Helena-¡Llamarada!


    El dragón azulino inspiró para lanzar desde su boca una gran esfera de fuego a la cual le surgieron varios apéndices que engulló a la semilla y se dirigió amenazadoramente hacia el reptil mamiferoide.


    -¡Saur usa Adaptación!


    El Pokemon planta veneno generó la masa acuática que ahogó el ataque ígneo además de dirigirse hacia su alargada oponente.


    -¡Acua Cola!-exclamó Helena.


    El Pokemon azulino generó una corriente de agua turbulenta alrededor de su perlada cola para luego introducirla sin miedo en la ola provocada por el Pokemon cuadrúpedo, asimilándola y golpeando al Ivysaur como si fuera un mazo.


    El pelinegro se rascó el pelo pensando que debía hacer, mientras a la vez se lamentaba por no haberle enseñado un ataque Dragón a Iwasa o haber reservado a Hydra para este enfrentamiento, más aún sabiendo que este escenario era bastante probable. Y para empeorarlo todo el intenso calor que hacía que molestas gotas de sudor bajaran por la frente.


    - A mi ya me toca irme-dijo Kevin mirando la hora.

    -¿Quién me explicara ahora las cosas?-preguntó Angy

    - Me imagino que ellos- dijo el de camiseta ocre señalando a Eric y Jean que venían buscando asiento, asiento que Kevin se había molestado en guardar.


    Angy vio como el chico de Pueblo Caoba se iba para encontrarse con el par que llegaba y tras un breve intercambio de palabras se despidieron, sentándose los que llegaban al lado de la rubia.


    -¿Cómo va? -preguntó Jean.

    -Este es el último Pokemon de cada uno -explicó la chica.


    AJ, como era obvio, no sabía lo sucedido en la grada y quizás tampoco demasiado atento en el combate ya que en esos momentos su mente se dividía, casi a partes iguales, entre la batalla y una botella de agua.


    -¡Acua Cola! -exclamó Helena

    -¡Látigo Cepa! -exclamó AJ con un tono que apremiaba rapidez.


    La dragona azul envolvió su cola en las turbulentas aguas para alzarla y golpear al Pokemon planta venenoso que desplegó tres de los látigos para asir al dragón e impedirle golpear mientras que con el cuarto látigo comenzó al golpear a su oponente.


    - ¡Llamarada!-exclamó Helena apuntando al florido Pokemon con su dedo índice.

    - ¡Esquívalo Saur!-exclamó AJ.


    El Pokemon dueño de los cascabeles abrió sus fauces lanzando la temible estrella ígnea obligando al Ivysaur a soltar las cepas para esquivarlas con un gran salto lateral, no pudo evitar sin embargo que una de esas lenguas de fuego le “lamiera” la pata dejando una fea quemadura que AJ notó viendo el gesto de dolor que hizo el Pokemon cuadrúpedo al tocar el suelo.


    AJ entrecerró los ojos, el sol en el cielo calinoso, el sudor deslizándose mejilla abajo, la, en cierta manera, suerte que había tenido consiguiendo empatar con Hydra y Yami los dos enfrentamientos anteriores. Sin embargo ahora con Saur quemado y con sus ataques y técnicas habituales que parecían resultar inútiles el pelinegro y el propio Ivysaur sabían perfectamente lo muy difícil que iba resultar ganar, quizás ese sentimiento compartido por Pokemon y entrenador provocó que el joven entrenador despertara ya el ya conocido y no por ello menos enigmático fulgor púrpura.


    -Saur-dijo el joven pelinegro...-comenzó a decir AJ y el Pokemon de tipo dual debió notarlo raro en la voz ya que se giró para mirar a su entrenador- da un paso atrás.


    - ¡Llamarada!-volvió a exclamar Helena


    El dragón azulado inspiro para espirar la llameante estrella ante un renqueante Saur que en parte por la quemadura de su pierna y en parte por la imponente visión del ataque ígneo permaneció inmóvil.


    AJ vio como la estrella de fuego se dirigía hacia su Pokemon, los ruidos de la grada y su propia oponente parecían haber desaparecido en cambio notaba perfectamente el crepitar de aire al paso de la estrella roja, el sonido del viento deslizándose bajo las hojas del Pokemon cuadrúpedo así como el avance a cámara lenta del ya muchas veces mencionado ataque candente.


    - Esto no puede ser bueno-pensó el joven de Pueblo Paleta notándose inmerso en ese extraño fenómeno-Pero será mejor aprovecharlo-se dijo para sí ¡Saur bordearlo con el Látigo Cepa!


    El reptil mamiferoide desplegó sus viñas usándolas como una especie de alargados pies, lanzando una de ellas detrás del dragón azul para luego dejarse arrastrar consiguiendo evitar el ataque ígneo así como ganar la espalda a su rival.


    -¡Drenadoras!


    El Pokemon planta, aún suspendido sobre sus látigos, lanzó la semilla marrón que se ancló en la espalda del Pokemon azul y liberó las enredaderas que cubrieron parte importante del Pokemon dragón, drenando energía del mismo para transmitirla al Pokemon planta, cosa que agradeció.


    -¡Ahora Saur, Placaje Propulsado!-dijo AJ


    El Ivysaur aun sostenido por sus Látigo cepas usó estos como si fueran una serie de tirachinas, propulsando su cuerpo azul verdoso para impactar contra su alargado oponente.


    -¡Repetición!-exclamó Helena.


    La Dragonair, que casi no se había movido durante todo el combate, se abalanzó ahora sobre el Pokemon de doble tipo, envolviéndolo, y pese a que AJ podía ver los movimientos ralentizados de su oponente era tal la envergadura del Pokemon que no dejaba ninguna rendija por la que el Pokemon planta pudiera huir.


    -¡Saaar!-exclamó el Pokemon dolorido a parte de por el “abrazo” de su oponente por el hecho de estar presionando sobre su piel quemada.


    -¡Draaa!-profirió también la dragona notando como las semillas le iban restando energía.


    - He de felicitarte, AJ-exclamó Helena en mitad del combate lo cual sobresaltó a AJ- Ha sido un combate muy divertido...pero ¡voy a acabar con esto ahora! ¡Llamarada!-exclamó la rubia mientras señalaba el astro rey


    La dragona se alzó con dificultad, debido tanto a las drenadoras como al hecho de intentar tener controlado a Saur, para luego lanzar la estrella ígnea hacia arriba para extrañeza de AJ y probablemente del público, que se desvaneció cuando terrible ataque tras alcanzar cierta altura comenzó a caer sobre la dragona y su atrapado contendiente.


    -¡Saur sal de ahí!-exclamó desesperado AJ.


    El Pokemon planta comenzó a revolverse tratando de liberarse, cosa que consiguió más debido a la obstinación que a que realmente le quedaran fuerzas, acto seguido se alejó del Dragonair viendo como el fuego lo engullía.


    - No creo que le haga mucho daño-pensó AJ viendo como Dragonair era calcinada por su propio ataque- Aun así, quizás podamos aprovecharnos si lanzamos un ataque poderoso -meditó el pelinegro llevándose la mano a la cabeza deseando que acabara el extraño fenómeno.


    - ¡Draaaa!-exclamó la Pokemon azulada cuando las llamas habían desparecido llevándose las drenadoras con el, si bien en cambio le dejó serias quemaduras.


    - Dragonair-comenzó a decir Helena que no podía contener una amplía sonrisa-Descanso.


    -¡No!-pensó AJ viendo totalmente impotente como el Pokemon oponente cerraba los ojos mientras su cuerpo era envuelto en una relajante aura azulina haciendo que todas las quemaduras y heridas desaparecieron.


    El pelinegro se llevo la mano a la cabeza mientras el sudor bajaba frente abajo, todo lo que Saur y el habían intentando había resultado inútil...sin embargo AJ sabía, o creía saber, muy bien lo que tenía que hacer.


    -Me rindo-dijo AJ mirando el árbitro a la par que hacía que el Ivysaur volviera a su pokeball.


    - La ganadora es Helena-dijo el árbitro alzando el banderín


    -¡Vaya!-dijo Helena- No me vas a dejar que disfrutar de la emoción de ganar-añadió mientras le estrechaba la mano al pelinegro-¿Estas bien, AJ?-añadió la rubia notando algo raro en su oponente.


    - Me duele un poco la cabeza-mintió AJ que si bien no sabía que le sucedía sí tenía claro que no era un simple dolor de cabeza-Pero se pasara.


    -¿Quieres que te acompañe al Centro Pokemon?-se ofreció Helena.


    - No gracias- se negó AJ-Puedo yo solo-añadió el derrotado entrenador que tras despedirse abandonó el estadio.


    El pelinegro abandonaba el estadio con la intención de dirigirse al Centro Pokemon para sanar a sus agotadas criaturas y quizás que le hicieran alguna revisión a el, en esas iba pensando cuando noto como el dolor aumentaba de tal manera que se vio obligado a sentarse en el suelo del pasillo que conducía a fuera del estadio con la cabeza encajada entre las piernas en un intento, algo bobo, de reducir el dolor además de para asegurarse que en caso de desmayo no se abriera la cabeza contra el suelo


    -Pues parece que no puedo yo solo-se dijo el pelinegro recordando la oferta de Helena mientras su cuerpo se desmayaba.


    Con obvia ignorancia de lo que le sucedía a AJ comenzaba el combate entre dos conocidos del mismo, entre Izumi y Kevin más concretamente, en un estadio anexo, siendo el escenario de esa batalla un suave tapete vegetal recién regado y en las mejores condiciones posibles para el inminente combate.


    -No ha venido nadie-dijo Izumi con las manos en su sudadera azul mirando a las gradas que aunque estaban llenas de gente no estaban, o al menos Izumi no veía, las personas que a ella le gustaría que estaban.


    -Buena suerte-dijo Kevin estrechando la mano de Izumi.

    - Igualmente-dijo Izumi haciendo el mismo gesto.


    Una vez haberse deseado suerte ambos entrenadores se colocaron en la posición requerida por el árbitro que cuando se había cerciorado de que todo estaba en las condiciones indicadas alzó las banderas dando inicio al combate.


    Ambos entrenadores arrojaron las pokeballs, siendo el primero en hacerlo Kevin y dejando ver a Skorupi como su elección a lo cual Izumi respondió eligiendo a su Growlithe.


    -Ruupi.

    -Grow grow-ladró el atigrado can.


    -Skorupi: Pokemon Escorpión, Pokemon nativo de la región de Sinnoh capaz de vivir tanto en terrenos áridos como en pantanos, acecha a las presas permaneciendo oculto para inyectarles su veneno-dijo la pokedex de Izumi que volvía a ser introducida en su bolsillo.


    -Skorupi es del tipo Veneno-Bicho-pensó Izumi-usaremos un ataque de fuego ¡Kiba Lanzallamas!


    - Excavar-dijo rápidamente Kevin


    Obedeciendo a sus entrenadores el Pokemon de fuego emanó el torrente de dicho elemento a lo que arácnido respondió cavando en blando y herbáceo suelo, eludiendo el ataque ígneo.


    - Kiba atento-dijo Izumi, previniendo a su Pokemon de que su oponente podría aparecer por cualquier parte.


    -Grow-asintió el Pokemon que cerró los ojos tratando de usar sus desarrollados sentidos del olfato y el oído para localizar a su oponente.


    - Vamos Skorupi-dijo Kevin.


    -¿Grow?-se extraño Kiba que probablemente había percibido algo, sin embargo cuando quiso reaccionar se encontró con que un aluvión de agujas violáceas atravesaba el suelo y si bien consiguió evitar la mayoría con un ágil salto no pudo evitar que un cantidad importante le alcanzaran.


    -Ahora- añadió el entrenador de Johto.

    -¡Kooo!-clamó el escorpión que surgió envuelta de arena por debajo de Growlithe, embistiéndolo y levantándolo en el aire.


    -Picotazo Venenoso.

    -¡Lanzallamas!


    El Pokemon de tipo dual agitó su cola lanzando desde la misma el aluvión de picas venenosas a lo que el Growlithe respondió con su hondonada de fuego, vaporizando el ataque en el aire y dirigiéndose libremente hacia el artrópodo.


    -¡Protección!-dijo Kevin

    - Koo- respondió el escorpión generando un denso escudo verde semitransparente a su alrededor que repelió el lanzallamas.


    -¡Derribo!-dijo Izumi.


    El cánido cayó al suelo con reflejos felinos para acto seguido lanzarse a embestir a su oponente mientras su piel adquiría una tonalidad plateada(quizás por la velocidad del ataque) a lo que el escorpión se mantuvo firme aguantado el envite de su oponente si bien no pudo evitar ser deslizado por la hierba regada.


    -¡Acua Cola!-Dijo Kevin.


    Aprovechando la cercana distancia de Growlithe el artrópodo generó una masa acuática alrededor de su cola para luego golpear al cánido dañándolo gravemente


    -¡Grooow!-gruño el can alejándose a una distancia importante.


    -Púas Tóxicas-dijo Kevin aprovechando la distancia de su oponente.


    El Pokemon de piel violeta adquirió un intenso fulgor del mismo color para lanzar desde la punta de su cola al aire de la meseta añil una serie de púas moradas segregando veneno que cayeron esparciéndose por diversos puntos del campo.


    -Bueno-pensó Izumi-No esperaba que aguantara tanto-se dijo a si misma-¡Lanzallamas!

    -Protección-pidió Kevin.


    El Pokemon escorpión generó el escudo esmeralda semiesférico que recibió el lanzallamas, si bien a costa de reducirse notablemente.


    -¡Kiba usa Derribo!-exclamó la chica de Pueblo Paleta.

    - Excavar-volvió a pedir Kevin.


    Así el Growlithe volvió a cargar contra el Skorupi que volvió a soterrarse, evitando el ataque y haciendo que el can se pasara de frenada por lo que le fue muy difícil contrarrestar la terrosa embestida del pokemon bicho.


    -¡Kiba!-comenzó a decir Izumi aprovechando que ambos pokemon estaban el aire debido al impulso de Skorupi-¡Usa Colmillo Ígneo!


    - No podré usar Protección-pensó Kevin-¡Skorupi usa Puya Nociva!


    Ambos Pokémon acataron las órdenes de sus entrenadores, Kiba recubriendo sus dientes por una intensa llama que acto seguido hincó en la piel del Skorupi, quien aguantando el dolor iluminó su cola con un intenso brillo morado (concretamente las dos púas, símbolo del veneno que portaban) para también golpear al can haciendo que ambos cayeran desplomados al tapete vegetal.


    -Ruu-dijo el inconsciente arácnido.

    -Groow-ladró Kiba antes de desfallecer.


    -¡Empate!-clamó el arbitro.


    - Bien hecho-dijo Izumi recogiendo a su Pokemon mientras en su mente ya pensaba quien debía de ser el siguiente-Veamos-se dijo- podría usar a Mory que es inmune a las púas tóxicas aunque lo mejor será quitárselas de en medio y para eso tengo a Wanda y a Dory y ya que Dory tiene más variedad de movimientos la escogeré a ella-decidió finalmente la chica de sudadera azul lanzando la pokeball de su Nidorina al campo.


    -¡Nido!-exclamó la Pokemon venenosa que una vez había colocado sus patas sobre el vegetal escenario cerró los ojos y asentó sus extremidades con firmeza como absorbiendo todo el veneno de las púas que Skorupi había diseminado.


    -Parece que al final las púas tóxicas no te han servido de nada-dijo Izumi con tono triunfalista


    -En realidad sí-dijo Kevin calmadamente-me han servido para que utilices un Pokemon de tipo veneno-añadió en igual tono el de Johto para acto seguido lanzar de su pokeball.


    El Pokemon que apareció del esférico arrojado por Kevin se podía describir a simples rasgos como un zorro antropomorfo amarillo, siendo un poco más concreto el pokemon poseía al final de sus delgados brazos unas manos tridactilas empuñando en una de ellas una cuchara de color plateado, en su rostro poseía además de puntiagudas orejas y siniestros ojos una estrella de cinco puntas roja encima de los mismos, así como un largo bigote, su tronco parecía estar recubierto por una suerte de armadura marrón mientras que su bajo vientre presentaba tres onduladas líneas rojas. Finalmente desde su bajo vientre surgían dos piernas igualmente tridactilas así como una realmente gruesa cola.


    -Ka Dabra-dijo el pokemon psiquico con tono calmado.


    -¿Kadabra?-se preguntó Izumi cogiendo la pokedex para recabar más información.


    -Kadabra: El Pokemon PSI, la cuchara plateada de Kadabra aumenta a sus poderes psíquicos incrementando las ondas alfas de su cerebro, causa efectos extraños en los electrodomésticos.


    Así mientras Izumi y Dory se enfrentaban a aparentemente tan buen adversario otra persona estaba librando su propia lucha en un lugar no muy lejano de allí.


    -¡Aaaah!-bostezó excesivamente AJ reincorporándose para acto seguido llevarse la mano a los ojos debido a la fuerte luz presente en aquel lugar.


    -¿Dónde estoy?-se preguntó el pelinegro usando la mano a modo de visera mientras escrutaba aquel lugar, notando como llevaba una serie de cables terminados en ventosas en su torso ahora sin camiseta.


    -Una luz muy fuerte, estos cables-pensó el pelinegro por otra parte agradecido de que el dolor de cabeza se había mitigado- esta...¿mesa-camilla?-continuo viendo donde había estado tumbado-Diría que me han secuestrado los alienígenas y han estado experimentado conmigo-se dijo en voz alta así mismo para luego reírse de un modo un tanto exagerado, no obstante acto seguido trató de mover las piernas aliviándose mucho de que no estuvieran atadas ni nada por el estilo, de haber sido así probablemente no hubiera estado tranquilo.


    -Pareces que estas mejor-dijo la enfermera Joy a la que AJ pudo ver cuando esta disminuyó la iluminación-por lo visto tuviste una bajada de azúcar-le informó la mujer de pelo rosa mientras le alargaba la camiseta negra al chico de Pueblo Paleta.


    -Entiendo-dijo AJ no muy conforme-Gracias por atenderme.-añadió sinceramente mientras se ponía la camiseta

    - También hemos curado a tus Pokemon-informó la enfermera Joy-Abre la puerta Chansey.


    -¡Chaan!-exclamó dulce y animadamente el Pokemon que ayudaba a la enfermera.


    AJ se fijó en la criatura que se dirigía hacia la puerta, era una Pokemon de piel rosa pálido, de forma casi totalmente ovalada de no ser por su cola y por la suerte de rizos, tres a ambos lados de la cabeza, finalmente y como dato de interes la regordeta Pokemon presentaba una especie de marsupio con un huevo dentro.


    -Chan siii-dijo el pokemon rosado agarrando el pomo de la puerta para abrirla, puerta que le dio en las narices cuando dos veloces sombras entraron como un huracán por la misma.


    -¡Viii!-exclamó el zorrillo café saltando a los brazos de su entrenador.

    - ¡Saaaur!-dijo el Pokemon planta igualmente contento saltando a los brazos de su entrenador aun tumbado en la camilla.


    -Veo que estáis curados-dijo AJ también contento acariciando la cabeza de sus pokemon.


    - Draaa-exclamó feliz la Seadra que había colocado de un modo más sereno junto a AJ.


    -Veo que tu también estas recuperada- añadió AJ levantándose de la camilla.


    - Chaan-exclamó la Pokemon huevo apartando la puerta ligeramente mareada.


    - Aaaaar-exclamó el Aerodactyl entrando como un elefante en una cristalería no sin antes golpear con su cola la puerta la cual volvió a empotrarse contra la cara de Chansey.


    - ¡Iwasa, tranquilidad!-exclamó AJ, sin efecto ya que el Pokemon prehistórico derribó a su entrenador para luego lamerle la cara, visiblemente contento de que estuviera sano y salvo.

    -¡Jon Jon!-rió el Haunter aplaudiendo ruidosamente junto a un Blade que simplemente negaba con la cabeza gacha.


    - Bueno-dijo AJ reincorporándose-Será mejor que nos vayamos-Gracias por todo-dijo AJ abandonado la habitación junto a toda la tropa.


    -De..de nada-dijo una perpleja Joy con una gruesa gota de sudor bajándole sien abajo

    Chaaaan siiii-exclamó un mareada Chansey una vez la puerta se había cerrado.


    AJ y los seis Pokemon que ahí tenía abandonaron la sala donde el primero había sido atendido llegando a la recepción del edificio, donde esperaban los amigos del pelinegro.


    -¡AJ!-exclamó Angie saliéndole al paso-¿Cómo estas?.


    - Bien, creo-dijo el pelinegro-gracias por preguntar.


    -No veas el susto que nos distes-añadió su paisano que también se había acercado.


    -¿Qué es lo que paso?-preguntó el chico de ojos castaños.


    -Te encontramos a la salida del estadio, inconsciente-dijo Jean que también se había sumado.

    -Afortunadamente la enfermera Joy nos dijo que no era grave, solo una bajada de azúcar debido al calor y al estrés del combate-intervino ahora la entrenadora del Dragonair.


    -La verdad es que no tolero muy bien el calor-dijo AJ llevándose la mano detrás de la nuca


    - De todos modos será mejor que tomes algo-dijo Helena señalando una maquina expendedora.


    -Mejor será-dijo AJ que hizó regresar a todos sus Pokemon para encaminarse a la maquina expendedora-si bien el tenía medianamente claro que la bajada de azúcar no había sido, o no enteramente al menos, la causante del extraño estado.


    El chico cruzó toda la habitación hasta llegar a la maquina en cuestión y una vez en frente busco algo apetecible y sobre todo algo barato, teniendo en cuenta que tampoco le apetecía algo sólido las posibles elecciones se reducían bastante. Finalmente su mirada se fijo en una lata de refresco cilíndrica de color verde oscuro en la cual destacaba el rosa de un Slowpoke que estaba dibujado en su posición característica de pesca, finalmente debajo del mismo había escrito en letras rosas “Sorbitos Dulces”


    -Tiene buena pinta-se dijo AJ pese a que el nombre le recordaba a programa de altas horas de la madrugada antes que a un refresco-vamos a ver-añadió mientras introducía las monedas necesarias para adquirirlo.


    -No pasa nada-pensó viendo como la maquina no soltaba el refresco, es más le devolvió el dinero-¿Pero bueno?-dijo AJ que decidió hacer lo único que sabía cuando un aparato no funcionaba, golpear la parte superior del mismo.


    -Trae-dijo Angie que se había acercado a donde AJ bregaba con la maquina y una vez que el susodicho le había dado las monedas la pequeña rubia las introdujo y seleccionó el refresco que el pelinegro le indicó, obteniendo el refresco inmediatamente.


    -¡Ya esta!-dijo Angie con una gran sonrisa con la bebida en la mano.


    - Será mejor que corramos un tupido velo-dijo el de Pueblo Paleta cogiendo los “Sorbitos Dulces”


    -¡AJ!-gritó Eric-nosotros nos vamos a ver el combate de Izumi-¿Estarás bien?


    -No te preocupes-dijo AJ agitando la mano en modo de despedida.


    Una vez el grupito se había despedido AJ se encargó de buscar una pantalla colgada en la gran habitación que retransmitiera el combate y se sentó en uno de los asientos dispuesto a ver el combate.


    -¡Dory usa Rayo!-exclamó Izumi.


    -Pantalla Luz-pidió calmadamente Kevin.


    Así la Pokemon venenosa generó una gran cantidad de energía eléctrica alrededor de su cuerpo para lanzar hacia el Pokemon psíquico el cual con bastante calma extendió la mano libre de la cuchara generando un luminoso muro que rápidamente se hizo invisible y que absorbió totalmente la descarga.


    -¡Mordisco!-volvió a comandar Izumi.


    La Nidorina cargó contra su oponente enseñando unos relucientes dientes para lanzarse directamente a la cara del Pokemon psíquico.


    -Kadabra-dijo Kevin tranquilamente acompañando sus palabras con un chasquido de sus dedos


    Como si de una jugada ensayada se tratase, de hecho probablemente lo era, el zorro psíquico se desvaneció cuando su oponente apenas estaba en un palmo, para reaparecer varios metros por encima de ella y acto seguido disparar un rayo de energía multicolor, principalmente rosa y verde, que golpeo y dejo bastante aturdida a la Pokemon azulada.


    -Una combinación de Teletransporte y Psicorrayo-pensó Izumi- ¡Dory usa Excavar!


    La Nidorina algo aturdida dio un pequeño salto con la intención de cavar y ocultarse bajo el suelo, sin embargo la Pokemon venenosa lo único que consiguió fue darse de bruces con el suelo.


    -¡O no!-se maldijo Izumi- Dory esta confundida.


    - Kadabra usa Psicorrayo.

    -¡Esquiva Dory!


    El Pokemon del entrenador de Johto volvió a disparar el multicolor ataque ante una oponente que lo único que pudo hacer fue dar un torpe salto para intentar evitarlo, cosa que consiguió si se volvió a darse con la cabeza contra el suelo.


    - ¡Dory usa Picotazo Venenoso!.

    - Kadabra bloquéalos.


    La Pokemon venenosa lanzó desde sus fauces el aluvión de agujas violáceas que el Pokemon bloqueó con un hábil giro de cuchara,


    -¡Ahora Dory!-gritó la chica de Pueblo Paleta.


    El pokemon psiquico y su entrenador vieron como tras disiparse el picotazo venenoso la Nidorina surgía entre los mismos con su boca bien abierta dispuesta a usar el ataque Mordisco encontrándose a una distancia demasiado cercana como para disparar el Psicorrayo.


    -Puño Fuego-pidió calmadamente Kevin.


    Así el Kadabra “incendió” su puño derecho lanzando un golpe seco a la pokemon venenosa en el abdomen y pese a la escasa fuerza física del zorro psíquico este dejo noqueada a su oponente sobre la hierba.


    -¡Kadabra gana!-exclamó el árbitro alzando la bandera.


    -Vuelve Dory-dijo Izumi-No hemos conseguido hacerle nada-pensó la chica para rápidamente comenzar a sopesar quien sería el siguiente en combatir y quien llevaría el peso de tratar de remontar el difícil combate.


    -¡Adelante Zelvy!-dijo la fémina lanzando su última pokeball


    -¡Waaarto!-exclamó el tortugo moviendo su plumosa cola y mirando fijamente


    -Parece que Izumi va perdiendo-dijo Angie recién sentada en las gradas

    -Lo va a tener muy difícil contra Kevin-comentó Izumi.

    -Pero todavía tiene una oportunidad-añadió Eric.


    -Kadabra usa Psicorrayo- siguió el chico de la camiseta ocre

    - ¡Esquívalo con Giro Rápido!-exclamó Izumi


    -Dabra.

    -¡War!


    El Pokemon zorro con su calma habitual disparo el rayo de energía psíquica que el quelonio eludió ocultándose en su caparazón para acto seguido comenzar a girar velozmente hacia su oponente.


    -Teletransporte- repitió Kevin


    Una vez más el Pokemon psíquico se desvaneció para evitar el contacto con su oponente materializándose encima de el para volver a lanzar la archiconocida técnica.


    - ¡Zelvy, Hidrobomba!-exclamó Izumi.


    El Wartortle asomó su cabeza del caparazón mirando directamente a su oponente que se preparaba para lanzar su ataque a lo que el Pokemon del caparazón respondió sin vacilar lanzando una potente tromba de agua que colisiono con el irisado rayo, generando una nube de vapor.


    -Parece que Kevin esta algo nervioso-comentó Helena

    -¿Por qué lo sabes?-preguntaron Eric y Angie

    -Esa maniobra que acaba de hacer puede ser útil contra muchos Pokemon...-comenzó a decir Helena

    -Pero contra un Pokemon que lleva caparazón y más usando un ataque como giro rápido es muy difícil hacerle un daño importante, más aun atacando desde arriba-intervino Jean por primera vez

    -Yo no lo habría dicho mejor-finalizó Helena devolviendo la atención al combate.


    -¡Kadabra usa Teletransporte y sigue con Psicorrayo!


    Una vez el liviano Pokemon psíquico alcanzó el suelo comenzó a teletransportarse alrededor de la criatura acuática disparando un chorro de energía psíquica cada vez que volvía a aparecer ante un Wartorlte que lo único que podía a hacer era tratar de esquivar y lanzar algún que otro Hidrobomba para tratar de bloquear el psicorrayo.


    -Izumi se equivoca-pensó AJ tras pegar un trago al “Sorbitos Dulces”- al querer usar un ataque tan potente como Hidrobomba exclusivamente para bloquear los del contrario.


    -¿Qué puedo hacer?-pensó Izumi observando aquella situación cuando rápidamente se le ocurrió algo-¡Giro Rápido e Hidrobomba!


    El Pokemon acuático introdujo sus extremidades así como su cola y su cabeza en su caparazón para poder empezar a girar y una vez en rotación comenzó a disparar el potente chorro de agua que salio como un aspersor golpeando repetidamente al Pokemon psíquico que si bien repelió los primeros “chorreones” gracias al uso de la Pantalla Luz no pudo evitar que ataque del Pokemon continuara dañándolo cada vez más


    -¡Zelvy, Mordisco!-acabó casi gritando Izumi


    Aprovechando que con el giro el Wartortle se había acercado lo suficiente a Kadabra le asestó un fuerte mordisco en el brazo izquierdo que hizo que el Pokemon soltara su valiosa cuchara al suelo, derrotado.


    -Ya vuelven estar igualados-comentó alegre Angie

    - Más o menos-dijo Helena-Ten en cuenta que Wartortle ya ha recibido daño y a Kevin le queda un Pokemon sano.


    -¡Adelante Skarmory!-dijo Kevin lanzando el último combatiente del encuentro.


    -¡Kaaaar!-graznó el ave de acero clavando sus afiladas uñas en la ya maltrecha hierba.

    - Me lo imaginaba-pensó Izumi que al menos tenía el consuelo de conocer esa clase de Pokemon.


    - ¡Zelvy repítelo!- dijo Izumi con la intención de que el Wartortle ejecutara la misma combinación que había derrotado a Kadabra.


    -A volar Skarmory-pidió Kevin


    El Pokemon acuático volvió a lanzar el chorro giratorio que su oponente eludió agitando sus alas para elevarse en el aire, consciente que si su oponente giraba en horizontal era imposible que le golpeara.


    - Skarmory usa Pájaro Osado-exclamó Kevin apuntando al Pokemon tortuga


    El Pokemon acorazado se lanzó en picado con una flama azulina recubriéndolo acompañándolo de un grito metalizado, embistiéndolo y clavándolo contra el suelo


    -¡Aaaaar!-chillo el ave metálica, apoyando la garra sobre la concha de su oponente

    -¡Mordisco!-pidió Izumi


    El quelonio que estaba panza arriba solo podía morder la pata del ave que si bien le hizo un daño mínimo sirvió para que le soltara, cosa que aprovecho para alejarse de su oponente sabiendo de la preferencia de este por los ataques físicos


    -¡Hidrobomba!

    -Viento Hielo.


    El Pokemon azulino abrió su boca lanzando el potente ataque acuático a lo que el Pokemon metalizado respondió agitando sus alas liberando una fría brisa cargada de pequeñas partículas de hielo y nieve que no llegó a alcanzar al Wartortle aunque sí bloqueó parcialmente el Hidrobomba, convirtiéndolo en pequeños fragmentos de hielo.


    - Danza Espada-pidió Kevin.


    El ave metalizada volvió a chillar para comenzar a afilar sus alas y su pico, frotándose dichas partes contra el resto de su cuerpo, adquiriendo el mismo un tono rojizo.


    - Pájaro Osado-repitió el chico de camiseta ocre.


    El ave, aún con su tono rojizo adquirió el aura azulada lanzándose a vuelo rasante contra el Pokemon tortuga al cual embistió consiguiendo levantarle del suelo


    -Kaar-expresó algo adolorido el Pokemon volador por el uso repetido de Pájaro Osado

    -Lo sé- se dijo Kevin mirando a su fiel compañero-¡Respiro!


    -¡Zelvy, Hidrobomba a la máxima potencia!-exclamó Izumi


    El quelonio aún en el aire por la potente embestida del Skarmory disparó con toda la fuerza de su ser lanzando un autentico cañonazo de agua a alta presión ante un Pokemon que respondió acuclillándose en el suelo mientras cerraba los ojos y con las alas plegadas al cuerpo a la par que adquiría un reconfortante fulgor blanco, si bien eso no impidió que el ataque acuático le alcanzara de lleno.


    -¿Estas bien?-preguntó Kevin

    - Moor- chilló el pájaro asintiendo

    -Perfecto entonces ¡Viento Hielo!

    -¡Manto Espejo!-exclamó Izumi que veía como el combate se le iba de las manos


    El Pokemon de tipo dual volvió a batir sus alas generando la gélida brisa dirigida a Zelvy que generó una suerte de capa reflectante alrededor de su cuerpo que hizo que el helado ataque rebotara para impactar en el Pokemon que lo originó.


    -Parece que Izumi lo tiene difícil-comentó Angie algo preocupada

    - Así es, no parece tener nada con lo que atacar-intervino Eric

    -Ni con lo que defenderse-añadió Jean.


    Helena en cambio no comento nada en esa ocasión, simplemente esbozo una pequeña sonrisa, quizás recordando algo.


    “- Vamos Skarmory-gritó un visiblemente más joven Kevin.

    -Aguanta Dratini-pidió, casi suplicó una también más joven Helena.


    El ave de acero,y si, también más joven o al menos más pequeño, se lanzó hacia su oponente con sus alas recubiertas de un intenso fulgor metalizado, dicho adversario era una criatura serpentina de color celeste, a excepción del vientre blanco, color tambien presente en el hocico y en una suerte de esfera de la frente así como en las escamas a ambos lados de su cabeza, no así en sus ojos rojos de mirada tierna


    -¡Tiniii!-exclamó el dragón visiblemente asustado que en un acto de autoconservación lanzó desde su boca un potente chorro de fuego.


    -Eskaaarr-chilló el ave metalizada siendo engullido por el fuego y cayendo al suelo totalmente derrotado”


    -¿Estas bien?-preguntó Angie a la chica que estaba junto a ella.

    - Sí. sí, tranquila, es que me acabo de acordar de una cosa.


    - ¡Skarmory usa Ala de Acero!-exclamó Kevin.

    -¡Zelvy!-gritó Izumi


    El ave metalizada se lanzó contra el Pokemon acuático con sus alas recubiertas del fulgor metálico sobrepuesto sobre el brillo rojizo a lo que su oponente lo único que pudo hacer es tratar de agarrar las alas con las manos desnudas, gran temeridad


    -Wartooo-expresó dolorido el quelonio que notaba como sus manos se agrietaban, visiblemente cansando lo único que pudo hacer es agachar la cabeza, cediendo en la resistencia que estaba oponiendo


    -¡Zelvy!-gritó Izumi mucho más fuerte de antes viendo como su querido pokemon se desmoronaba


    Ese grito pareció sonar en cada recoveco del Wartortle que rápidamente comenzó a apretar las alas de su oponente, sin importar los hilillos de sangre que comenzaban a bajarle brazos abajo.


    -¡Waaarto!


    El Pokemon junto a su desesperado grito generó una ondulante aura azur que transmitía energía, como lo puede hacer una catarata y la par calma como podía pasar con el transcurrir de un arroyo. Un aura que recubrió todo su cuerpo incluyendo sus irises castaños que adquirieron un subyugante color azul que transmitía los mismos sentimientos que podía transmitir la el que recubría su cuerpo.


    -¿Qué es eso?-preguntó Angie

    -Es la habilidad de Wartortle, Torrente-explicó Jean

    -Pensaba que eso era una pelicula...-dijo Angie con expresión dubitativa.

    -Quizás esto le de a Izumi la oportunidad- que necesita añadió Eric junto a una Helena que permanecía callada observándolo todo


    -Maldición-pensó AJ viéndolo desde el salón del centro Pokemon-me estoy meando encima pero no quiero perderme esto-se dijo para sí mientras cruzaba las piernas y abría los ojos para captar todos los detalles que quedaban del combate.


    -¡HIDROBOMBA!-gritó Izumi todo lo que podía


    Zelvy abrió la boca hasta tal punto que parecía casi desencajada para lanzar con toda la fuerza que atesoraba una tromba de mayor grosor y presión que todas las que antes había lanzado, ataque que el ave metalizada con mirada más que de resignación que otra cosa recibió directamente siendo arrastrada por la hierba hasta los pies de su entrenador, acabando totalmente derrotada.


    -¡Ganó!-exclamó Angie en la grada visiblemente feliz, si bien no podía sentir cierta pena por el que había sido su compañero de grada.


    -No me lo esperaba-pensó AJ poniéndose de pie-supongo que debo de felicitar a Izumi pero antes...-se dijo el chico que comenzó a dar saltitos ridículos hasta el servicio más cercano, notando como los Sorbitos Dulces hacían grandes esfuerzos por salir de su vejiga.


    -¡Ganamos Zelvy!dijo Izumi abrazando con fuerza al quelonio.

    - ¡Warto Waaar!-expresó igualmente emocionado la tortuga, derramando de sus castaños ojos dos cómicos ríos de lágrimas.


    -Vuelve Skarmory-dijo Kevin haciendo regresar al ave metalizada a su pokeball.


    El chico de Pueblo Caoba miró hacía abajo, viendo el propio mensaje escrito en su camiseta, Fly High! traducido ¡Vuela alto!, mensaje que en esa situación era tan gracioso como una patada en la boca.


    -En fin-se dijo el chico de la camiseta ocre mirando ahora hacia arriba-justo como la otra vez-añadió con el tono nostálgico que tiene aquel que se queja de una vieja herida.


    Así mientras el viento soplaba lleno de la alegría de Izumi y Zelvy acababa otra jornada de la Liga Pokemon, una liga que ya había terminado para muchos entrenadores pero indudablemente aún quedaba mucho para los restantes entrenadores.


    ¿O no?
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  6.  
    Kiwi

    Kiwi Beta-reader Beta Reader de Honor

    Aries
    Miembro desde:
    27 Febrero 2018
    Mensajes:
    328
    Pluma de
    Escritor
    Al fin llegué al capítulo 6...! No voy tan rápido como quisiera.

    Me gustó la onda mas relajada que te tira este capítulo, marcando un tono de preparación para la ultima batalla de gimnasio. Me llamó especialmente la atención que Aj ya será la verdad sobre Giovanni en este punto y aún así vaya de cara a enfrentarlo como en un gimnasio cualqcualq. Hace que me pregunte qué tanto se conocen el uno sin otro y cómo han interactuado.

    Y por el otro lado, están los hints de la relación con Misty que para este punto ya me despierta intriga. Hasta ahora se han hecho muchas alusiones a la líder y siento que se está construyendo algo, que más pronto que tarde vamos a ver qué tienes planeado para ella, y aunque no es mi líder favorita, el tema lo estás manejando bastante bien y me tiene interesado.

    Sigo leyendo. Saludos.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  7. Threadmarks: Capitulo 15
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    5362
    CAPITULO 15: NUEVAS ANDANZAS


    -Intenta aterrizar allí-dijo AJ.

    -¡Aaaar!- asintió el pétreo reptil volador.


    El Pokemon de cola de flecha comenzó a descender, obligando a la gente que caminaba por las transitadas calles de Ciudad Azafrán a apartarse para hacer sitio al Pokemon prehistórico que volvió a rugir en cuando tocó el suelo y si bien Iwasa no era especialmente fiero la visión de sus afilados dientes cuando abrió sus fauces no era para nada tranquilizadora.


    -Igual pudimos escoger un sitió mejor-pensó AJ haciendo regresar el Pokemon fósil a la pokeball.


    El pelinegro vagó por las calles buscando algo en concreto, observando los enormes rascacielos que casi impedían ver el despejado cielo, por el contrario, si podía observar AJ a gran cantidad de gente bien vestida, con traje mayoritariamente, y con maleta que el joven entrenador veía por la calle, muy probablemente trabajadores de la prestigiosa empresa Silph Co. Estando está en el rascacielos más alto de la ciudad.


    -Si no me equivoco debo de seguir al norte-pensó el pelinegro


    El entrenador de Pueblo Paleta caminó hacia el norte, pudiendo observar como Ciudad Azafrán era realmente la “tierra dorada del comercio” apreciando los grandes rascacielos, pero también tiendas más humildes, así como algún mercadillo por barrios. El pelinegro posiblemente de buena gana se hubiera detenido...no a comprar, pero sí probablemente a mirar un poco, debía de tener un buen motivo para seguir caminando apresuradamente hacia delante.


    -Parece que...-comenzó a decir tras jadear un poco-ya he llegado.


    AJ se llevó las manos a las caderas observando el lugar al que acababa de llegar, un edificio de construcción reciente, siendo especialmente llamativo en su fachada la enorme vidriera que permitía ver el interior, también era llamativo el logo que en su fachada rezaba: Magnetotrén.


    El pelinegro, no precisamente amante de la arquitectura, entró en dicho edificio encaminándose hacia uno de los mostradores.


    -Un billete hacia Ciudad Trigal, solo de ida- pidió el pelinegro

    - Sí- dijo rápidamente la recepcionista que buscó en lo que AJ presumió un cajón, sacando el ticket que el pelinegro había solicitado

    -Gracias-respondió el pelinegro para acto seguido pagar, a disgusto, el precio del ticket.


    El pelinegro dejó el ticket en su bolsillo mientras se alejaba refunfuñando por el alto precio, más aun teniendo en cuenta que era solo de ida, sin embargo, de nada servía quejarse una vez ya pagado, por lo que decidió esperar en el andén del tren a que llegara el susodicho medio de transporte


    - ¿AJ? -dijo una vez conocida para el pelinegro.


    El aludido se llevó la mano a la frente a modo de visera para poder ver mejor, debido al agradable brillo del sol, así como levantándose del banco en el que esperaba aun así no pudo identificar al que le había llamado hasta que estuvo al lado.


    -¡Hola Kevin!-saludó AJ una vez ya había visto al entrenador de Pueblo Caoba.

    -Hola-dijo este devolviéndole el saludo- ¿Qué tal todo?

    - Bien-respondió AJ-camino de Johto-añadió.

    - Yo también voy a Johto-mencionó el chico de mayor altura-Tu supongo que iras para participar en la Liga.

    -Así es-añadió AJ- ¿y tú? -inquirió.

    -Bueno yo...


    El entrenador del Skarmory calló cuando vio que su transporte hacia la región vecina entraba en la estación, aquel blanco anélido metálico continuó avanzando hasta entrar por completo en la estación y una vez hecho esto abrió sus puertas, haciendo que la gente que salía se mezclara con la gente que intentaba entrar en el mencionado medio de transporte.


    El entrenador de Pueblo Paleta consiguió llegar, codazo mediante, a la puerta del tren y entregarle el ticket al revisor consiguiendo entrar al tren, para poder ponerse a buscar asiento.


    -No...no ha sido humano-expresó AJ dejándose caer en el asiento aguamarina haciendo referencia a la marabunta humana que se había formado en la puerta.

    -Lo sé-dijo Kevin sentándose en el asiento anexo al del pelinegro y dejando su gruesa mochila en el suelo- ¿Es nuevo ese colgante? -preguntó el de Caoba fijándose el objeto del cuello.

    -Sí, bueno, no, Izumi me lo regaló antes de la Liga Pokemon lo que pasa es que no le puse mientras estuve compitiendo en ella ¿Qué tal Helena? -preguntó AJ cambiando de tema

    - Te lo puedes imaginar-dijo Kevin- ¿Cómo estarías tu si ganaras la liga Pokemon? -añadió el de Johto recostándose en su asiento.

    -Supongo que no cabría en mí-dijo AJ.

    - ¿Y qué tal el resto? -preguntó ahora Kevin

    -Bien, Eric ha tomado rumbo hacia Hoenn, de Angie no tengo ni idea-admitió el pelinegro-e Izumi debería estar ahora mismo en Ciudad Carmín para coger un barco hacia Ciudad Olivo-finalizó el entrenador de Pueblo Paleta.

    - ¿Por qué no has ido con ella? Si no te molesta la pregunta-inquirió el de Caoba.

    - ¡No quiero acercarme a esas tumbas flotantes que os empeñáis en llamar barcos! -dijo AJ tan vehemente que no pudo evitar que muchas de las miradas del vagón se fijaran el

    -Muy bien...-dijo Kevin que no esperaba esa respuesta mientras una gruesa gota de sudor le deslizaba por la frente.


    Así el entrenador de pueblo Caoba, que decidió dar la conversación por terminada, agarró su enorme mochila poniéndosela sobre las rodillas para luego meter la mano dentro y sin demasiada búsqueda sacó de la misma varios libros, para luego volver a poner la mochila en el suelo.


    - ¿Quieres uno? -dijo Kevin ofreciéndole uno.

    - Vale-expresó AJ con algo de duda, temiendo marearse.


    El chico miró con curiosidad las revistas, o más bien manuales, que le entregó Kevin para leer los títulos, muchos de ellos sobre dietas, cuidado de Pokemon hasta llegar a un reportaje gráfico con el descriptivo título de “Desgarros internos en el aparato reproductivo” tratando al parecer el artículo sobre las consecuencias del intento de apareo entre un Wailord y un Skitty


    -Cambiando de tema-dijo AJ pese a que nadie estaba hablando y decidido a no leer el gráfico articulo- Es cierto que-comenzó para acto seguido bajar la voz-Helena, al ganar la liga de su región puede desafiar al Alto Mando-añadió con tono de pregunta.


    Kevin miró desde su asiento hacia las ventanas, notando como el tren llevaba probablemente ya un largo rato en moviendo para recoger las revistas que AJ no iba a leer y acto seguido comenzó a hablar.


    -No me ha mencionado nada de ese tema-dijo el entrenador del noreste de Johto-Yo también he oído hablar de lo que dices, pero no-añadió Kevin-no estoy seguro.

    - Ajá-añadió AJ que dirigió una mirada a la ventana, observando el paisaje difuminado debido a la velocidad del tren.

    - Lo que sí he oído-dijo Kevin con un tono premeditado para llamar la atención del interlocutor- es el llamado Torneo Multi-Regional-agregó en un tono más bajo

    - ¿Y qué es eso? - preguntó AJ si bien por el nombre se podría hacer una idea

    -Veras-dijo el de Johto acomodándose en su asiento y tras guardar las revistas viendo que la conversación iba a ser larga- las distintas federaciones de las distintas regiones están planeando una crear una especie de torneo conjunto.

    -Suena bien-dijo AJ- debe ser algo digno de ver.

    - Mucha gente piensa como tú-continuó Kevin-por lo que si lo hacen bien podría ser el negocio del siglo.

    - ¿Negocio? -pensó AJ que probablemente tenía en la cabeza ideas más “románticas”-De todos modos ¿Como te has enterado?


    El entrenador de Pueblo Caoba miró a ambos lados, quizás de un modo paranoico, para comenzar a hablar.


    -Helena-añadió- Esas federaciones trabajan, creo, en conjunto con los profesores Pokemon y como faltan varios años para el hipotético torneo no es de extrañar que los profesores de las regiones vayan avisando de antemano a ciertos entrenadores


    - ¿Pero por qué? -volvió a preguntar el pelinegro

    -Bueno aún no se sabe de los requisitos para acceder al torneo...-comenzó a hablar Kevin

    - Y puede que uno sea ganar la liga Pokemon-adivinó AJ

    -Justo. ¿Qué te parece la idea?

    -Bueno sería muy bonito participar...pero...ganar una liga Pokemon y además no creo que me queden muchos años de entrenador-dijo AJ que a medida que hablaba había ido bajando la cabeza.

    - ¿Por? Si quieres decirlo, claro -preguntó Kevin.

    -No puedo ser entrenador toda la vida, quería conocer Johto y probablemente viaje un año más, pero... no sé, no me veo toda mi vida pateando todas las regiones, no para tener que comer, al menos-dijo el pelinegro con todo dubitativo-Aunque quiero estar junto a los Pokemon toda mi vida-añadió con tomo más alegre.

    -Entiendo-añadió Kevin-Suena razonable.

    - ¿Y qué me dices de ti?-preguntó el pelinegro

    - Has dicho que te quedan pocos años de entrenador-recordó Kevin las palabras que hace nada había dicho AJ-A mí no me queda ninguno.

    - ¿Cómo? -preguntó el entrenador de Pueblo Paleta.

    -Digamos que quiero dejar el entrenamiento y centrarme en ser criador-admitió el de Caoba.

    -Criador-repitió AJ-Y... ¿Qué hace exactamente un criador?-dijo el pelinegro llevándose la mano a la nuca.

    - Bueno-meditó Kevin- depende, hay quienes se centran el cuidado de los Pokemon otros en aspectos como el alimenticio, otros en el reproductivo...

    - Eso explica la revista-se dijo AJ para sí mismo.


    - Pasajeros acabamos de llegar a Ciudad Trigal, rogamos que desalojen el tren por las salidas indicadas y le damos la bienvenida a la región de Johto-dijo una voz femenina por megafonía.


    El pelinegro y el entrenador del Skarmory se levantaron y tras cerciorarse de que no se habían dejado nada en el asiento abandonaron el medio de transporte, así como la estación para salir al exterior.


    -Vaya- exclamó AJ ya en el exterior


    No era para menos la expresión del de Pueblo Paleta en la misma “acera” que la estación se alzaba una imponente estación de radio, basta decir que ella sola se bastaba para abarcar con su señal a todo Jotho, así como poblaciones limítrofes de Kanto. Así y pese a la distancia a la que se encontraba se apreciaba un grandísimo edificio, El centro comercial de Ciudad Trigal


    - Para los que somos de pueblos pequeños la verdad es que esto abruma un poco-dijo Kevin dándole una palmadita en el hombro al entrenador de Paleta- ¿Quieres que vayamos al gimnasio? -añadió viendo que AJ no reaccionaba.


    -Sí, vamos-afirmó AJ- Ya habrá tiempo para el turismo.


    Kevin guió al pelinegro hacia el nordeste de la ciudad, pudiendo observar lo bulliciosa que era esta, sin nada que envidiarles a las populosas ciudades de Azulona y Azafrán, afincadas en la región vecina.


    -Ya estamos- afirmó el de Caoba.


    AJ vislumbró el gimnasio, no parecía muy distinto a los demás de Kanto, era un edificio de gran tamaño con fachada de un suave color crema y llevaba un logo en la misma en el que había escrito Pokemon GYM


    - ¿Y esto?-se preguntó el pelinegro viendo un trozo de papel colgado en la puerta


    El joven de Paleta agarró el papel, viendo que en él había escrito a mano y con un vistoso, por no decir chillón, color rosa la siguiente frase: Vuelvo en cinco minutitos, acompañado de una carita sonriente dibujada


    -Dice cinco minutos-dijo AJ enseñando la nota a Kevin-Esperare.

    -Conociendo al líder esos cinco minutos pueden convertirse en hora y media sin ningún problema-dijo su interlocutor-Podemos ir al centro comercial si quieres, será más productivo que esperar.

    - Sí, mejor será- añadió el pelinegro que comenzó a caminar junto a Kevin


    Apenas unos diez minutos a paso suave bastaron para llegar al mencionado establecimiento, un gran edificio de al menos seis pisos más una azotea, no teniendo nada mejor que hacer el par de jóvenes entraron al edificio, observando una amplísima planta baja en la cual se encontraban múltiples recepcionistas, así como cajeras, todas vestidas de igual manera.


    Viendo que no había nada más de interés para el de Pueblo Paleta este junto a su acompañante de Pueblo Caoba subieron por las escaleras mecánicas para ascender al piso superior, el cual no era menos extenso que en la planta baja además de que en este si se podían encontrar diversos tipos de productos.


    -Voy a ver un poco por aquí-dijo AJ separándose de Kevin.

    -Bien-respondió este- Quedamos en la salida dentro de unos veinte minutos.


    Tras la despedida el pelinegro comenzó a vagar por aquella planta llena en su mayoría de ropa de diversas tallas, estilos etcétera y si bien el entrenador de pueblo Paleta no era una persona especialmente aficionada a la ropa decidió observarla.


    -Anda-dijo AJ que se fijó en una prenda de ropa en concreto.


    La prenda en cuestión era una camiseta de manga corta de un color celeste y en el centro de la misma presentaba la silueta de un Lapras cubierto en niebla destacando sus ojos brillantes, camiseta que debió gustarle al pelinegro ya que decidió cogerla de la percha en la que estaba colgada con la intención de llevarla al mostrador y comprarla cuando...


    - ¡Ay!


    Sin comerlo ni beberlo AJ se vio a si mismo contra el suelo sin más seña de su “agresor” que la femenina interjección que había escuchado, por suerte para el notó como su cuello en vez de contra el suelo había impactado con algo más suave y curvilíneo.


    Temiendo por lo que tenía apoyado en el cuello AJ se reincorporo viendo contra quien había colisionado, era una chica de mediana altura que vestía una prenda blanca parecida a un uniforme de béisbol, quizás el equipo de la ciudad, así como un corto pantalón azul y unos largos calcetines a rayas azulinegras, finalmente y como rasgo significativo era el cabello de un intenso color rosa con dos pequeñas coletas, así como dos ojos a juego con la tonalidad del pelo.


    El pelinegro giró entonces su cuello para ver que con que había estado apoyado siendo esto una criatura que apenas superaba el medio metro, de forma estrellada y de color rosado, a excepción de las puntas cafés de sus orejas, también como aspecto curioso la criatura contaba con una cola enroscada y un pequeño par de alas en la espalda.


    - Feiryy-exclamó la adolorida Pokemon, mareada.

    - ¡Clefairy! -exclamó la chica sonrosada recogiendo al Pokemon hada y apoyándolo contra su pecho- ¡Deberías tener más cuidado! -espetó a AJ la supuesta entrenadora del Pokemon.


    - ¿¡Yo!?-dijo AJ recién levantado- ¡Has sido tú la que se ha chocado conmigo! -dijo tratando de mantener la calma, pese a lo cual no pudo evitar que la frase fuera más altisonante de lo habitual.

    - He oído mucho ruido ¿Estas bien? -preguntó Kevin que se había acercado al pelinegro.

    -¡Kevin!-exclamó la chica del Clefairy con voz cantarina a la par que saltaba sobre la espalda del de Caoba, teniendo AJ que agarrar al Pokemon rosado para evitar que se cayera al suelo.

    - ¿La conoces? -preguntó AJ con el Clefairy en brazos.

    -AJ-dijo Kevin con la voz del que quiere que se lo trague la tierra-te presento a la líder de gimnasio de Ciudad Trigal.

    - ¿Tú? -dijo AJ algo incrédulo

    - Sí, yo-dijo la chica inclinándose, aun sobre Kevin, hacia AJ, visiblemente molesta por el escepticismo del pelinegro- ¡Y te lo demostrare cuando quieras!

    - ¡Lo mismo digo! -añadió algo picado el pelinegro.

    -Pero primero dejad de gritad, más aún cuando estoy yo en medio-pidió Kevin.

    - Vale-asintieron ambos con tono de niño pequeño.

    -Por cierto, Blanca ¿No se te olvida algo? -continuó el de Caoba.

    - ¿El qué? -preguntó la entrenadora.

    - Que te me quites de encima...


    Media hora después del accidentando encuentro del centro comercial la acción se trasladó al gimnasio de Ciudad Trigal, un edificio de aspecto ovalado, pero que salvo a eso no había nada digno que destacar de la parte exterior, no así de la interior el cual era de un intenso color rosa y decorado con ramos de flores, así como arbolillos podados para representar Pokemon, mayoritariamente Clefairy, al menos la pista de batalla si era más usual siendo un amplio rectángulo de arena.


    -Comienza la batalla entre el líder de gimnasio de Ciudad Trigal, Blanca y el aspirante de Pueblo Paleta, AJ-exclamó el juez del combate alzando sus banderines.


    - Kevin me ha dicho que ya has participado en la Liga de Kanto-comenzó Blanca- ¡Así que no me quedare con nada dentro! -sentenció enérgicamente arrojando su pokeball.


    -Veo que Blanca no ha cambiado nada-se dijo Kevin con una tímida sonrisa-Veré si al menos ha mejorado como entrenadora y también quiero ver si AJ ha aprendido algún truco nuevo en estos meses- se decía mentalmente el de Caoba sentado en el banquillo.


    En el terreno de “juego” ya se habían materializado ambos combatientes siendo por parte de AJ su Haunter mientras que por parte de Blanca era un felino de altura ligeramente superior a un metro y de pelaje color crema, si bien alrededor del cuello llevaba una suerte de anillo de pelaje morado, mismo color que sus amplias orejas que acaban en tres picos y también mismo color que un mechón de su delgada cola


    -Delcatty, el pokemon cursi: Delcatty prefiere llevar una vida independiente haciendo lo que le apetezca por lo que no se puede decir que posea unos hábitos regulares, es un pokemon pacífico y no suele luchar en la naturaleza- dijo la pokedex del pelinegro.


    -Es bonito-pensó AJ...

    -Delcatty usa Ayuda-pidió rápidamente Blanca sobresaltando al pelinegro.


    Así el félido hizo que su pata fuera recubierta por un fulgor blanquecino para acto seguido lanzar desde el mismo una hondonada de esferas de lodo negro.


    -Esquívalo Waru-exclamó AJ pese a que ese ataque no le haría mucho daño al fantasma.

    - Jon jon ter-exclamó el risueño fantasma elevándose para evitar el ataque de su oponente

    -Bomba Lodo-pensó Kevin-Supongo que de su Nidoqueen, AJ debe estar atento por la gran variedad de ataques que puede aprender los de tipo normal, más aun si conocen un ataque como Ayuda.


    - ¡Hidropulso! -exclamó Blanca apuntando al fantasma venenoso.

    - ¡Waru devuélveselo con Psíquico! -respondió AJ.


    Así el delicado felino abrió su boca generando una esfera de agua de tamaño similar a un balón de baloncesto para arrojarla contra el fantasma que a modo de respuesta iluminó sus ojos, así como sus manos de un intenso fulgor azul, capturando la hídrica esfera y devolvérsela a su oponente


    - ¡Caa! -maulló el felino molesto por el agua.

    - ¡Ahora usa Rayo! -pidió AJ mientras esbozaba una pequeña sonrisa.


    El fantasma volvió a generar la corriente eléctrica concentrada en sus manos desde que lanzó el ataque a su oponente que no pudo evitar un maullido lastimero ya que la chispeante técnica incrementó su potencia debido a la piel mojada de su oponente.


    -¡Waru acaba con Psíquico!

    - ¡Golpe Bajo! -exclamó Blanca.


    Así el fantasma de tipo dual volvió a iluminar sus ojos del color azulino característico de esa técnica a lo que el Pokemon originario de Hoenn respondió encendiendo su cola de un tétrico fulgor oscuro y arremetiendo con ella al fantasma que no pudo iniciar su ataque además de ser arrastrado varios metros.


    - ¡Rayo Solar! -pidió Blanca.


    Así el Delcatty cerró los ojos mientras todo su cuerpo comenzaba a captar la luz del sol que entraba por los ventanucos del gimnasio adquiriendo su piel un cálido color blanco símbolo de la energía lumínica acumulada.


    - ¡Waru usa Hipnosis, rápido! - apremió el pelinegro.


    El Haunter aun recuperándose del duro golpe recibido se acercó a su oponente, adquiriendo sus ojos un tono azulado a la par que comenzó a mover las manos de un modo pausado y armónico haciendo que su oponente, pese a seguir acumulando energía comenzara a entornar sus ojos, cayendo finalmente dormido.


    - ¡Waru acaba con Psíquico! -volvió a repetir AJ.


    Así el fantasma se elevó tras proferir su altisonante risa adquiriendo sus ojos, así como sus flotantes manos el característico fulgor azulado acumulando energía mental y lanzando un rayo de dicha a energía hacia su oponente que no pudo hacer más que caer derrotado.


    - ¡El aspirante gana la primera ronda! -dijo el árbitro alzando su banderín.

    -Vuelve Delcatty- dijo la pelirosada líder haciendo volver al felino derrotado para acto seguido lanzar la pokeball de su siguiente Pokemon.


    Este tenía similitudes a su compañero de equipo como su aspecto tierno y apariencia mamífera, recordando este contendiente a un conejo básicamente por sus largas orejas. El Pokemon en cuestión no alcanzaba el metro de altura y su cuerpo era de forma mayormente esférica de la cual sobresalían sus grandes orejas, así como unas menudas extremidades y finalmente una zigzagueante cola acabada en una esfera que fungía de boya. Por otra parte el Pokemon mostraba un colorido azul en todo su cuerpo a excepción de su bajo vientre y ciertos lunares de color blanco que daban una apariencia espumosa.


    -Azuuu-exclamó el Pokemon recién elegido.


    Azumarill: El pokemon conejo agua, Azumarill vive en ríos y lagos y cuando está sumergido, el color y el diseño de su cuerpo confunden a sus enemigos. Sus desarrolladas orejas le permiten oír incluso en las caudalosas corrientes-informó la pokedex de AJ


    -Supongo que el Rayo de Waru podría ayudarme-pensó el pelinegro-Pero-añadió mientras hacía volver el fantasma a su pokeball-creo que escogeré a un especialista-se dijo mientras esbozaba una sonrisa- ¡Adelante Saur!

    -Eiiivy Sor-exclamó enérgicamente el reptil mamiferoide sacudiendo un poco las hojas de su lomo.

    - ¡Comienza el combate! -dijo el árbitro alzando las banderillas.


    -Hoja Afilada-pidió AJ.

    -Acua Aro-pidió la líder de Gimnasio.


    Así el Pokemon planta se sacudió para lanzar una serie de cortantes hojas a gran velocidad a su oponente que respondió generando una masa acuática a su alrededor que comenzó a recubrir su cuerpo lo que no impidió que las hojas le golpearan.


    -Bien-pensó AJ viendo como el ataque de su Pokemon había alcanzado a su oponente pese a la técnica utilizada, sin embargo, esa alegría se difumino cuando vio como el anillo de agua parecía sanar, al menos parcialmente, el daño que había sufrido.


    - ¡Rayo Burbuja! -exclamó Blanca

    -Saur usa Látigo Cepa y propúlsate-pidió AJ.


    Obedeciendo a sus entrenadores el Pokemon de agua abrió su pequeña boca para lanzar desde la misma una tanda de burbujas hacia su cuadrúpedo oponente que respondió desplegando dos de sus lianas con las que destruyó todas las pompas sin dificultad, para luego usar las dos cepas a modo de tirachinas para lanzarse y embestir contra su orejudo oponente.


    -Cola Férrea-ordenó la entrenadora pelirrosa.


    Así aprovechando la escasa distancia el Pokemon acuático tensó su larga cola así como su esfera final se iluminaba adquiriendo un fulgor metálico con la que golpeó a su cuadrúpedo oponente haciéndolo retroceder.


    - Vamos a necesitar algo más potente-pensó el pelinegro rascándose la cabeza viendo como el Acua Aro le ayudaba a restaurar todo el daño que habían causado ¡Usa Adaptación!

    - ¡Rayo Burbuja! -contraatacó Blanca


    El conejo azul volvió a esputar la tanda de burbujas a lo que el Pokemon planta respondió cerrando los ojos solemnemente mientras se manifestaban tres esferas de distintos colores, roja, azul y amarilla que se entrelazaron entre sí y fueron disparadas reventando a las burbujas para impactar contra el tipo agua-hada.


    - ¡Zuuu! -se quejó el Pokemon orejudo de la fea quemadura del costado.

    - ¡Saur usa Drenadoras! -pidió AJ.

    -Eivy soor- asintió el Pokemon planta disparando desde la flor de su lomo la conocida semilla que se asentó en el cuerpo de su oponente para acto seguido liberar las enredaderas que actuaban como si de sanguijuelas se tratase.

    - ¡Ahora Látigo Cepa! -comandó el pelinegro.


    El Pokemon cuadrúpedo obedeciendo a su entrenador desplegó todos sus látigos disponibles para azotar con todos ellos a la criatura de orejas largas, todo ello sumado a la acción de las drenadoras y de la quemadura, zona más sensible en la que se estaban concentrando la mayoría de los palos.


    -¡Zumaaa rill!-exclamó el Pokemon de tipo agua derrotado.


    -AJ ha tenido suerte de que el Triataque generado por Adaptación haya conseguido quemar a Azumarill –pensó Kevin- De todos modos, quizás debería que Saur aprenda ataques más poderosos en vez de relegar en cambios de estado. Aunque claro-añadió recordando su propio estilo de combate- ¿Quién soy yo para decir eso?


    -Descansa Azumarill-dijo Blanca haciendo volver su Pokemon a su pokeball correspondiente- No lo has hecho mal hasta ahora ¡Pero veremos si puedes con mi mejor Pokemon! -añadió la pelirrosa visiblemente confiada.


    El Pokemon elegido por la líder de gimnasio tenía un aspecto acorde a sus otros compañeros, era también un mamífero bípedo que superaba ligeramente el metro de altura era un Pokemon de apariencia claramente bovina, de color rosa la mayor parte de su cuerpo a excepción de su vientre amarillo donde eran visibles cuatro ubres y también a excepción varias manchas de su espalda, de color negro, y una suerte de capucha de también de color negro en su cabeza de donde asomaban unos pequeños, y aparentemente inofensivos, cuernos blancos.


    -¡Mil tank!-exclamó la rosada Pokemon recién manifestada.


    -Miltank: El Pokemon vaca lechera, La leche de Miltank es muy rica en nutrientes especialmente si el Pokemon en cuestión ha tenido crías, normalmente es un Pokemon tranquilo y prefiere no pelear- informó la pokedex de AJ.


    -Ajá-pensó el pelinegro ante tan, en principio, poca útil información-Vuelve Saur-dijo Ahora en voz alta regresando a su pokeball a su primer pokemon- ¡Vamos Waru! - siguió lanzando la esfera del Pokemon gaseoso.


    - ¡Jon!

    -¡Miilk!


    - ¡Comienza el combate!

    - ¡Waru usa Rayo!

    - Desenrollar.


    El Pokemon levitante generó la corriente eléctrica dirigida hacia el bovino que se convirtió en una esfera que giraba a gran velocidad evitando el chispeante ataque, es más una vez evitado se lanzó contra el levitante fantasma que cayó al suelo.


    - ¡Waru arriba y Psíquico! -animó el pelinegro que no esperaba que la vaca fuera tan poderosa.


    -Jon Jon-exclamó el fantasma reincorporándose a la par que encendió sus ojos de un profundo color azul tratando de concentrarse en la bovina rodante, cosa que fue imposible debido a la velocidad de la misma.


    - ¡Golpe Cuerpo!-exclamó Blanca con energía.


    Cuando AJ y su gaseoso Pokemon quisieron darse cuenta el Miltank se había colocado encima de Waru con un salto, ayudada del impulso de desenrollar, para recuperar su forma habitual y con la intención de lanzarse en plancha contra el Haunter.


    -Waru usa Rayo-dijo AJ tranquilo sabiendo que el fantasma era inmune a los ataques de tipo normal.


    El Pokemon fantasma-veneno volvió a generar la electricidad alrededor de su cuerpo para lanzarla contra la vaca, y si bien consiguió darle de lleno eso no impidió que setenta y cinco kilos de carne rosa impactaran contra el empotrándolo contra el suelo y visiblemente derrotado.


    - ¿Pero… cómo? -se dijo AJ en voz alta mientras hacía regresar al derrotado Waru.

    - Es la habilidad de mi Miltank, Intrépido, hace que los ataques de tipo y lucha puedan afectar a los de tipo fantasma- explicó Blanca con un tono claramente triunfalista.


    - Vuelve Waru-dijo AJ que no se esperaba que el Haunter fuera derrotado, no de esa manera al menos- ¡Adelante Saur! - exclamó mientras arrojaba el recipiente que contenía al Pokemon planta.


    -Eivy Sor.

    - ¡Miiilk!


    -Saur empieza con Hoja Afilada-pensó AJ sabiendo que sería bueno mantener la distancia con la sonrosada bovina.


    -Desenrollar-volvió a ordenar Blanca.


    Así el Pokemon cuadrúpedo sacudió su lomo agitando su lomo y liberando una hondonada de veloces hojas que atravesando el aire se dirigieron a la veloz esfera en la que se había convertido Miltank, haciendo picadillo las hojas y sin conseguir aminorar su velocidad.


    - ¡Saur usa Látigo Cepa! -dijo AJ con la clara intención de frenar a la vaca.


    Así el Pokemon planta desplegó sus cepas con la intención de sujetar a la vaca para lo cual además de los dos látigos habituales extendió un par adicional con lo que pudo frenar en seco el avance del mamífero para lanzarlo hacia arriba.


    -Placaje Propulsado-pidió AJ


    El Pokemon planta usó las cuatro viñas, realizando la que ya era una combinación habitual, para autopropulsarse y e impactar contra la vaca que no pudo evitarlo.


    - ¡Golpe Cuerpo!


    Aprovechando la escasa distancia con el Pokemon planta la vaca lo asió y lo colocó junto a su vientre para, como había hecho antes, lanzarse en plancha haciendo que Saur quedara atrapado entre ella y el suelo.


    - ¿Saur? -preguntó AJ viendo que nada debajo de la vaca hacía ademán de moverse.


    El pelinegro comenzaba a buscar en su bolsillo el siguiente contendiente cuando apreció que del suelo parecía surgir una suerte de polen violáceo que hizó que la vaca comenzara a toser visiblemente afectada.


    - ¡Soor! -exclamó el Ivysaur levantándose enérgicamente haciendo que la Miltank fuera despedida hacia el cielo.


    -Polvo Veneno- se dijo AJ al ver el ataque que había aminorado la presión de Miltank -Hoja Afilada-dijo AJ sabiendo que había que aprovechar el hecho de que la Pokemon lechera estaría desorientada.


    Así el Pokemon de piel azulada agitó su lomo lanzando las filosas hojas que hacían silbar el aire que atravesaban y que impactaron en la bovina que cayó al suelo.


    -Parece que es duro-pensó Blanca del Ivysaur-pero se cómo arreglarlo ¡Atracción! -añadió la pelirosa con voz potente.


    Miltank se reincorporo con algo de dificultad, quizás por las machas violáceas que comenzaban a aparecer en su cuerpo, sin embargo, comenzó a actuar de un modo coqueto y zalamero, todo lo zalamero que pueda resultar una vaca claro..., haciendo que alrededor suya se manifestara una tenue aura rosada que comenzó a condensarse en forma de estereotipados corazones, y una vez había suficientes fueron lanzados contra el Pokemon de tipo planta.


    - ¿Estas bien Saur? -preguntó AJ a su pokemon ya que no conocía dicho ataque.

    -Eiiiiivy-expresó el pokemon planta con expresión sonrojada y atontada.


    -Y ahora que está ocupado...-continuó Blanca con tono dicharachero-¡Campana Cura!


    La vaca rosada meneó con suavidad su delgada cola a la par que la esfera negra en la que finalizaba adquiría una tonalidad blanquecina, desprendiendo una suerte de energía que hizo que las manchas moradas, fruto del veneno, desaparecieran.


    - ¡Saur usa Adaptación! -dijo AJ viendo que la ventaja del veneno acababa de esfumarse.

    -Soooor-expresó el embobado cuadrúpedo mientras ponía ojitos de cordero degollado.

    -¡Qué bonito es el amor!-continuó Blanca con tono festivo-¡Demuéstraselo Miltank con Arrumaco!-dijo la pelirosa con tono victorioso.


    La vaca lechera se acercó coquetamente al Pokemon planta y tras una fugaz caricia iluminó su puño con un orbe en forma de corazón para lanzar un furibundo puñetazo a la cara del Ivysaur, mandándolo a los pies de su entrenador totalmente derrotado.


    -Vuelve Saur-dijo AJ viendo como la victoria se le había escapado de las manos.

    -Ahora Blanca y AJ están empatados-dijo Kevin que había estado inmerso en la batalla-eso significa que el combate acaba de empezar-finalizó para luego reacomodarse y ver lo que quedaba del combate.


    -Bueno-se dijo el pelinegro llevándose las manos tras la cabeza-esto me enseñara a no confiarme-se dijo mientras buscaba a su siguiente Pokemon, aun con la vista perdida en el techo.


    -Juro que odiare el rosa para el resto de mi vida.

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
    Respondiendo comentarios...O respondiendo a Kiwi. Gracias por pasarte por aquí. Como bien dices fue un capitulo más relajado y con fan service AJ en la bañera ni más ni menos En lo de que AJ afronta el gimnasio como uno más...probablemente sea fallo mío a la hora de escribir o quizás el quiere creer que pese a todo sera un combate justo. La interacción previa entre ambos, que tampoco es gran cosa, se menciona en el capitulo 7. Visto con la perspectiva del tiempo era algo que daba para mucho más...En fin solo se escribe tu primer fic una vez en la vida ^_^U


    En lo de Misty creo que te lo he dicho ya en uno de estos "Respondiendo Comentarios" En el del propio capitulo 6 me parece. pero no hay tomate entre ellos, suponiendo que tus dudas sean esas

    Gracias por pasarte y comentar. No importa lo que digamos, a todos nos gusta recibir comentarios y soy consciente de que mi modo de escribir no es el más agradable ni apetecible

    Hasta la próxima
     
  8. Threadmarks: Capitulo 16
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    3931
    CAPITULO 16: LA FAMILIA QUE CRÍA UNIDA…


    El entrenador de Pueblo Paleta tras observar el escenario donde se habían llevado a cabo los otros dos combates agarró la pokeball que tenía pensado elegir para poder aspirar a ganar su primera medalla de la región de Johto.


    -¡Adelante Hydra!-exclamó AJ con decisión mientras arrojaba la esfera bicolor.

    -¡Druuu!-exclamó la hipocampa azul.

    -¡Miltank usa Atracción!

    -¡Rayo Burbuja!


    La vaca rosada volvió a generar el anillo de pomposos corazones para lanzarlos hacia la seria pokemon acuática que no se vio afectada por los mismos y respondió lanzando ya la archiconocida andanada de pompas que impactaron contra la mamífera haciéndola retroceder.


    -Ese Seadra debe ser hembra-pensó Blanca-¡Desenrollar!

    -¡Hydra usa Rayo Burbuja!


    La pokemon azulona volvió a “eructar” la gran cantidad de burbujas a lo que su oronda adversaria respondió haciéndose una esfera rosada y rompiendo la mayoría de las pompas mientras que otras pasaron a su lado sin llegar a impactar, la que sí impactó fue la rosada mamífera que envió a su oponente contra el muro.


    -¡Sii draa!-exclamó dolorida la hipocampa reincorporándose con dificultad.

    -Ese Desenrollar ha bloqueado el Rayo Burbuja, probablemente sea capaz de bloquear el Dragoaliento y quizás también el Rayo Hielo-pensó AJ mientras veía como el pokemon acuático volvía al campo- ¡Hydra!-pidió ahora en voz alta ¡Bote y Rayo Burbuja!


    La Seadra flexionó su cuerpo iluminando su apéndice interior para acto seguido impulsarse en el aire y una vez en el mismo comenzó a disparar la hondonada de esferas acuosas.


    -¡Miltank usa Desenrollar!-pidió Blanca, probablemente para romper las burbujas.


    La vaca volvió a ovillarse y comenzó a girar rápidamente, haciendo que las burbujas que alcanzaban a la Miltank estallaran, por no hablar de las que directamente fallaban e impactaban contra el suelo.


    -¡Ja!-rió Blanca animosamente viendo que el ataque de AJ no sirvió nada.

    -Yo no me reiría tanto-dijo AJ.


    El pelinegro señaló a la vaca la cual había dejado de girar, es más se había atorado en el fango debido al constante giro en el barro blando.


    -¡Ahora!¡Hydra Dragoaliento!


    La Seadra, aún en el aire, impactó contra la vaca para acto seguido disparar el hálito azulino y caer suavemente en el ahora embarrado escenario.

    -¡Golpe Cuerpo!-pidió Blanca viendo que su principal ataque había sido anulado.

    -Agilidad y Rayo Hielo-pidió AJ que no pudo esconder una pequeña sonrisa.


    La Miltank se reincorporo del resbaladizo terreno para, a continuación, saltar dispuesta a golpear a su oponente con todo su cuerpo, a lo que esta respondió con una ágil maniobra, ayudada por el estado actual del campo, que le permitió ganar la espalda y disparar la fría descarga contra la bovina.


    La sonrosada vaca hizo un esfuerzo para levantarse, sin embargo una vez lo había hecho se desplomó al suelo, derrotada.


    -Miltank no puede continuar-decretó el árbitro-¡El aspirante gana el combate!

    -¡Ganamos!-Dijo AJ abrazando a la pokemon acuática que saltó a sus brazos, contentos ambos por ganar la primera medalla de la liga de Johto.


    -AJ ha tenido un poco de suerte-pensó Kevin- ha aprovechado que el continuo desenrollar ha ido ablando en suelo a lo que ha contribuido con sus ataques de agua y…

    -¡No es justo!-protestó Blanca la cual comenzó a llorar y revolcarse por el suelo cual niña enrabietada ante las miradas perplejas del entrenador de Kanto y de la Seadra-Pues ahora no le doy mi medalla-acertó a decir para continuar sollozando.


    -¿Hace mucho esto?-le preguntó AJ, bastante sorprendido, a Kevin.

    -Más de lo que sería deseable-respondió este con tono resignado.

    -¿Y yo que hago ahora?-se preguntó el pelinegro temiéndose no tener la medalla.

    -Tu vete a curar a tus pokemon, yo me encargare de esto.-dijo el de Caoba.

    -Muy bien…-respondió el de Paleta no muy convencido.


    Pese a las reticencias el pelinegro abandonó a Kevin en el gimnasio bregando con la pelirosa mientras el se encaminaba al centro pokemon para que Waru, Saur y también Hydra se recuperaran del daño y cansancio que pudieran tener. Para ello se dirigió hacia el sur de la ciudad, zona que ya conocían pues el centro pokemon estaba en la misma calle que centro comercial.


    Así el de Pueblo Paleta entro en del centro pokemon que era exactamente idéntico a todos los otros que el muchacho había observado en la región de Kanto, contando también con una clónica enfermera Joy a la que el pelinegro entregó las tres pokeballs para sentarse luego en la sala de espera.


    -Sera mejor que el resto comáis-pensó AJ.


    Así el pelinegro “liberó” a los tres otros pokemon que llevaba consigo mientras buscaba en su mochila un poco de alimento, asegurándose de reservar para los compañeros que estaban siendo curados.


    -¡Viii!

    ¡Aaar!

    -¡Nain!


    -Yami comete solo tu comida-dijo AJ conociendo lo propenso que era el zorro castaño a comer más de la cuenta.

    ¡Viii!-expresó el zorro con las orejas gachas para luego sumergir su hocico en su cuenco.


    -Y ahora…-comenzó a decir AJ que se disponía a coger un de las revistas.


    "No you can´t stay.You´re no loser, there´s still time to ride that train."


    -El pokegear-dijo AJ que al oír la canción que sonaba ya sabía quien llamaba-¿Izumi?-dijo AJ una vez había sacado el aparato de su bolsillo.

    -La misma-contestó con tono alegre ¿Dónde estás?

    -Ciudad Trigal ¿Y tú?

    - Ciudad Olivo ¡Acabo de ganar mi primera medalla de Johto!-dijo la chica visiblemente contenta.

    -¡Yo!-comenzó a decir AJ también contento-Creo que también…

    -¿Crees?¿ Como se puede creer que has ganado una medalla?-preguntó Izumi visiblemente confundida.

    -Es difícil de explicar…

    -Entiendo-dijo Izumi-Bueno, ya nos veremos por la región ¡Hasta luego!

    -Hasta lue…

    -Pii pii-emitió el pokegear símbolo de la llamada se había acabado, por una parte al menos.


    Acabada la conversación el pelinegro se acerco al mostrador para recoger a sus pokemon y tras agradecer a la enfermera Joy por curarlos los llevó junto al resto para que Waru, Saur e Hydra se unieran al Eevee, Ninetales y Aerodactyl.


    -Kevin está tardando mucho-pensó AJ-me preguntó que estará haciendo para que Blanca me de la medalla, Espero que no le arranque la cabeza-añadió diciendo esto último en voz alta.

    -¡Jon jon jon!-rió Waru tan ruidosamente al oír eso último que no pudo evitar que un perdigón de comida pokemon que está comiendo saltara a la frente de AJ.

    -Por lo menos tienes puntería-dijo AJ con tono resignado y mientras se levantaba dispuesto a quitárselo.

    -¡Viii!-exclamó el mamífero que viendo una oportunidad para comer un poco más de un ágil salto se colocó sobre las rodillas de su entrenador para luego apoyar las patas sobre el pecho desde donde alcanzaba la frente para acto seguido lamer la comida.


    -¿Alguien más?-dijo AJ con un tono aún más resignado y bastante sarcástico

    -Aaar-expresó ahora el Aerodactyl que viendo la oportunidad de mostrar afecto a su entrenador comenzó a lamerle la mejilla.

    -Jon jon jon-expresó el fantasma partiéndose de risa mientras comenzó a sobrevolar a sus compañeros de equipo.


    -Eivy Sor-expresó Saur con un tono parecido a su entrenador mientras miraba a sus dos compañeras de equipo.


    ¿Puedo saber qué pasa?-preguntó Kevin bastante extrañado.

    -Igual interrumpimos algo-dijo Blanca con sonrisa maliciosa, aún encima de Kevin-De todos modos ¡Cógela!-Dijo mientras le lanzaba a AJ un trozo metálico.

    -Soor-expresó el Ivysaur con desgano que usó su látigo cepa para asir el objeto y acercárselo a AJ sabiendo que lo último que faltaba era que la medalla impactara contra su entrenador.

    -Bien- dijo AJ que antes de guardar la medalla le dirigió una fugaz mirada viendo que era un rombo de color amarillo y con bordes plateados, para acto seguido hacer regresar sus pokemon a sus pokeballs.


    -¿Y a donde te diriges ahora?-preguntó curiosa Blanca que aún estaba subida en la espalda de Kevin.

    -Pues no lo tengo claro-reconoció el pelinegro.

    -¿Tienes un mapa o algo así?-preguntó el de Caoba.

    Algo así, si-dijo AJ que metió las manos en su bolsillo para sacar el pokegear donde tecleo un par botones hasta llegar a una pantalla donde había un mapa de Johto.

    -Desde aquí puedes ir hacia el sur y llegar a Pueblo Azalea que tiene Gimnasio-explicó Kevin.

    -O-comenzó a decir Blanca que se bajó de la espalda de Kevin-puedes ir hacia el norte y elegir entre Ciudad Iris o Ciudad Malva, las dos tienen gimnasio-expuso la pelirosada.

    -Creo que elegiré Pueblo Azalea-dijo AJ viendo que si se la saltaba iba a tener que volver expresamente a ese pueblo más tarde.

    -Tienes que coger la salida sur entonces-dijo Kevin-Blanca y yo nosotros también vamos hacia allá.


    Una vez todo aclarado el pintoresco trió tomo la salida sur de la ciudad. Una vez habían abandonado la bulliciosa ciudad se encontraron con un sinuoso camino terrestre que atravesaba verdes pastos de los cuales surgían o se sumergían podemos al oír el paso de los chicos. Todo esto cuando al oeste se veía un caudaloso río que desembocaba en el mar, formando las conocidas playas de Ciudad Trigal.


    -Realmente es una zona bonita-admitió AJ

    -¡Sip!-reafirmó Blanca con orgullo.

    -Ya hemos llegado-dijo Kevin con su calma habitual.


    AJ se fijó donde se habían detenido, en un edificio de una sola planta, de aspecto acogedor gracias a los tonos cálidos de la fachada en el cual había escrito en un rotulo: GUARDERÍA POKEMON


    -Entrad-dijo Kevin.


    AJ entró y vio una sala bastante amplia con varias salidas a lo que el pelinegro supuso patios exteriores, sin embargo no percató en la presencia de un anciano que estaba barriendo despreocupadamente la habitación.

    -¡Abuelo!-dijo Kevin alzando el brazo y con un tono de afecto que AJ nunca había oído en el de pueblo Caoba.

    -Kevin-dijo el anciano visiblemente contento abrazando a su nieto-cuanto tiempo sin verte.

    -La verdad es que sí-reconoció el de Caoba-¿y la abuela?

    -En el patio dando de comer a unos pokemon, será mejor que vayas a verla.

    -Bien, acompañadme-dijo ahora Kevin referido al otro par.


    AJ y Blanca siguieron a Kevin, que tomó una de las puertas para salir a un patio en el cual era realmente amplio, hasta el punto en el que no se veían vallas o muros que lo separaran de la ruta anexa, límites que debían existir si no querían que los muchísimos pokemon que allí pululaban se escaparan.


    -¿Entiendes ahora el por qué de hacerme criador?-Dijo Kevin a AJ

    -Empiezo a hacerme una idea.


    El nieto de los aparentes propietarios del establecimiento así como la líder de gimnasio y el entrenador de Pueblo Paleta caminaron, con cuidado de no perturbar a los pokemon, hasta llegar hasta donde una anciana le daba de comer a unos pocos pokemon.


    -¿Kevin eres tú?-dijo la anciana al de Caoba.

    -Sí, abuela-dijo Kevin cariñosamente abrazando a la anciana.

    -Tus padres nos dijeron que estabas en Kanto, me alegro de verte-dijo la anciana ¿Es Blanca la que va contigo?-le preguntó luego en voz baja.

    -Blanca y un amigo sí-le respondió Kevin en el mismo tono.

    -Hola jovencita-dijo la anciana-hace tanto que no vienes, el pokemon que nos dejaste ya está listo-continuó la anciana hablando a quien creía que era Blanca.

    -Abuela, le estás hablando a mi amigo-dijo Kevin con mucho énfasis en la última o.

    -Je je je, perdona joven-se disculpo la abuela del de Caoba-estos ojos ya no son lo que eran, además estoy feliz no todos los días vienen mis nietos a hacerme una visita.


    -¿Tus dos nietos?- se preguntó Kevin.

    -Sí-dijo una voz detrás del de Caoba-Hola primo.


    -Aquí la gente aparece y desaparece cuando quiere- le murmuró AJ a Blanca.


    Ajeno a la pequeña conversación entre el de Paleta y la pelirosa Kevin se dio la vuelta para ver quien le hablaba, siendo esta una muchacha que vestía una extraña ropa siendo esta un peto azul oscuro con tirantes que dejaba entrever un chándal rojo así como unas zapatillas del mismo color, tenía también un gorro blanco que dejaba ver dos coletas castañas a juego con sus ojos de color miel.


    -Hola Lira-dijo Kevin sin demasiado entusiasmo.

    - Jo primo que soso eres-dijo la chica con tono alegre.

    - Ha sido un día largo-respondió el de Caoba a modo de justificación.

    -Y lo será un poco más-dijo la chica que hurgó en la bandolera amarilla para buscar una pokeball y cogerla en posición retadora-¡Quiero combatir contigo Kevin!

    -Pero…-comenzó a decir el de Pueblo Caoba

    -Kevin haz el favor y combate con tu prima-dijo la anciana-ella está empezando su viaje y le vendrá bien.

    -¡Pero ya tengo dos medallas!-replicó Lira que no quería que le tomaran por una entrenadora inexperta.

    -Yo tengo dieciséis-expresó el de cabello grisáceo por lo bajo-Pero en fin, ¿Os apuntáis?-finalizó Kevin mirando a Blanca y a AJ.


    Realmente en poco tiempo los cuatro entrenadores estaban en la entrada de la guardería para lo que se decidió un combate por parejas por un lado el entrenador de Pueblo Paleta y Kevin contra su prima y Blanca por otra parte, todo esto bajo la atenta mirada de los ancianos contentos por ver combatir a sus dos nietos.


    -No más Miltank por favor-dijo AJ antes de cualquiera hubiera elegido a sus pokemon

    -No te preocupes-dijo Blanca-de hecho usare el pokemon que me acaban de devolver.


    Una vez hecha las aplicaciones pertinentes se lanzaron las cuatro pokeballs que contenía a los participantes del combate siendo estos, por el lado de los chicos, al ya conocido Eevee de AJ y una criatura que rondaba el metro y medio, aproximadamente, de altura , de expresión afable y que contaba con unas regordetas y tridáctilas extremidades a juego con el resto de su cuerpo que no era precisamente esbelto, también contaba con una espina dorsal, que debido a su tamaño superior demostraba el sexo masculino de su portador, que iniciaba desde un poco más atrás de la cabeza hasta el final de su cola.


    -Quaaag-expresó relajadamente la bípeda salamandra azul una vez materializada.


    Por el otro lado, el de Blanca y Lira aparecieron otros dos pokemon, el de la líder de gimnasio era un primate de pelaje morada si bien su piel era de un color pastel, el mono que no alcanzaba el metro de altura contaba con unos grandes y redondeados ojos así como una amplia sonrisa y también un largo flequillo aunque indudablemente lo más llamativo de ese pokemon era la mano de color pastel situada al final de la cola.


    A él se unía el pokemon elegido por Lira que era una criatura cuadrúpeda de color verde claro cuyos signos más distintivos era la especie de collar conformado por una serie de pequeñas semillas color verde oscuro así como la gran hoja que tenía sobre su cabeza.


    -¡Aipom!-chilló el simio.

    -Chico chi-exclamó la pokemon de Lira clavando sus ojos rojos en sus oponentes.


    -Un Chicorita-dijo AJ al ver el pokemon de tipo planta, quizás porque era una especie de pokemon que le gustaba.


    -¡Comencemos!-expresó Lira con energía-¡Hoja afilada!

    -¡Aipom usa Rapidez!

    -Quagsire usa Protección.

    -Yami tras él-pidió AJ.


    Así el pokemon de tipo planta agitó su “apéndice” lanzando una tanda de afiladas hojas a lo que se unió el Aipom agitando su cola y lanzando una considerable número de estrellas hechas de energía pura, sus oponentes respondieron con el pokemon anfibio generando un escudo esférico color verde esmeralda a su alrededor que también sirvió para que el Eevee se parapetara tras el mismo.


    -Aipom usa Golpes Furia-pidió Blanca.

    -Chicorita usa Rayo Solar contra Quagsire-pidió Blanca.

    -Yami usa Cola Férrea-pidió AJ.


    El mono purpura irrumpió veloz por uno de los costados de la barrera esmeralda dispuesto arañar al zorro café el cual respondió con un ágil paso atrás para tener un poco más de espacio y poder girarle con la cola totalmente tensa y con un fulgurante color metalizado, por otro lado el pokemon planta comenzó a reunir la energía del astro rey para concentrarlo en su hoja, la cual fue adquiriendo un color blanquecino.


    -Quagsire mantente firme-dijo Kevin tranquilo.

    -Quaaaaag-expreso con calma, de hecho casi bostezando, el anfibio azul.

    -Chico chi-expresó el Chicorita con un tono de excitación cuando toda la energía estaba acumulada.

    -¡Lánzalo Chicorita!-expresó Lira apuntando con el dedo al pokemon de tipo agua y tierra.


    El pokemon de tipo planta abrió la boca, quizás como modo de aliviar estrés, mientras apuntaba con su hoja al Quagsire, sin embargo y para sorpresa de todos, excepto de Kevin, el Rayo Solar fue lanzado de modo totalmente vertical convirtiéndose en una columna de luz que ascendía y se perdía en el azulado cielo de la tarde.


    -¿Pero por qué?-Dijo Lira que no daba crédito.

    -¡Ahora Quagsire!-Exclamó Kevin.


    Antes de que la Chicorita y su entrenadora pudieran darse cuenta la salamandra azul estaba a un palmo de distancia de su adversario, y con la misma expresión de tranquilidad que había mantenido durante todo el encuentro lanzó un firme derechazo con el puño recubierto de partículas heladas que hizo que la Chicorita cayera al suelo derrotada.


    -Cooo-expresó la inconsciente pokemon.


    -Vaya-dijo AJ que no pudo evitar acordarse del combate que había tenido en Isla Canela con Tim.


    -¿Por qué ha pasado esto?-preguntó Lira.

    -El ataque de tu pokemon-comenzó a decir el abuelo de la joven.

    -Es demasiado poderoso…-continuó la anciana.

    -Para un pokemon de su nivel-finalizó Kevin.


    -¿No te parece que sobramos?-le dijo por lo bajo AJ a Blanca.


    -De todos modos…añadió el de Caoba-Yo me voy a quedar por aquí una temporada así que si quieres-dijo ahora levantando a su prima que se había sentando el suelo-podre echarte una mano.


    -Bueno-comentó AJ-Si yo quiero llegar a Pueblo Azalea antes de que anochezca será mejor que me vaya-finalizó el pelinegro.

    -Espera un poco-dijo Kevin-te voy a traer algo.


    Así el entrenador de Pueblo Caoba se introdujo en la guardaría para volver en poco tiempo con una especie de vitrina translucida y cilíndrica la cual contenía un ovalo de considerable tamaño, de color gris oscuro pero claramente diferenciado del negro y con cuatro manchas rojas dibujadas en el ovalo en cuestión, finalmente el artefacto poseía en una parte superior una pequeña pokeball.


    -¿Es…?¿Es un huevo pokemon?-preguntó AJ al tener la vitrina en las manos

    -Así es-respondió Kevin-Los pokemon de un entrenador produjeron ese huevo y por lo visto el entrenador no se podía hacer cargo y…la verdad es que yo tampoco-continuó el el de Johto-Y me gustaría que lo tuvieras tú.

    -No sabría que decir-dijo AJ-¿Qué pokemon es?-preguntó el pelinegro.

    -Prefiero que sea una sorpresa-respondió Kevin con una sonrisa que rara vez prodigaba-Dame, si quieres, tu número de pokegear por si quieres una ayuda cuando nazca.

    -Sí-dijo AJ que con mucho cuidado puso la vitrina en el suelo para sacar de su bolsillo el aparato en cuestión y entregándoselo al de Caoba para que introdujera el numero en el aparato.


    -Ya-dijo Kevin tras haber hecho la gestión-puedes meter la vitrina en la mochila, es más dura de lo que parece-añadió el pelo grisáceo-Buena suerte-finalizó el de Caoba estrechando con sinceridad la mano del de Paleta.


    -Igualmente-dijo AJ con el mismo tono.


    Así el pelinegro caminó hacia el sur con tranquilidad, mientras avanzaba oía como las voces de Kevin a Blanca y a Lira se difuminaban en el aire de la tarde así como también notaba como los amplios pastos comenzaban a salpicarse de arbustos. Antes de internarse más en el bosque mediterráneo que se habría antes de él buscó en el Pokegear la lista de teléfonos, una lista de cinco números a los que se unió el de Kevin, quizás una cantidad bastante pobre para alguien de la edad de AJ, finalmente sacó al Ivysaur de su pokeball, sabiendo lo que le gustaba a Saur de transitar por bosques, para finalmente introducirse en la masa forestal.


    El chico caminó por el bosque conocido como Encinar acompañado de su Ivysaur sin demasiados problemas, observando como los Pidgey y Pidgeotto se refugiaban en el bosque mientras que algunos Zubats salían tímidamente del mismo, esperando que la noche se cerniera.


    -Vamos Saur-arengó AJ a su pokemon.


    El pelinegro miró hacia atrás al ver que su pokemon se había rezagado un poco, este se había quedado mirando una especie de pequeña construcción de madera a modo de humilde santuario el cual tenía una pequeña figura también de madera y pese a que no se podía distinguir rasgo alguno en la estatuilla si se apreciaba un estilizado aspecto así como unas pequeñas, y desgastadas antenas, en la partes superior.


    -Venga, vámonos Saur-volvió a decir AJ.

    -Sooor-respondió el pokemon poniéndose en marcha no sin antes un último vistazo al mencionado santuario.


    Tras un rato no excesivamente largo el de Pueblo Paleta y su pokemon salieron del Encinar pudiendo echar un vistazo al cielo que había permutado su habitual color azul por un tono rojizo, preludio del oscuro manto nocturno.


    El pelinegro y el pokemon planta caminaron por las calles del pueblo buscando el Centro Pokemon notando como sus pulmones se llenaban de la agradable mezcla del olor a carbón que a su vez se mezclaba con el aire frio que comenzaba a circular por el pueblo.


    AJ entró en el Centro Pokemon y tras pedir una habitación se dirigió a la misma, un cuarto de suficiente tamaño para una persona sola, no se fijó en mucho más ya que tiró la mochila con cuidado de no dañar al huevo, para luego dirigirse a la ducha no sin antes tirar la ropa hecha un gurruño sobre la cama.


    Al poco rato el pelinegro salió de la ducha, obviamente mojado, con una toalla anudada alrededor de sus partes bajas, acto seguido busco en su mochila una muda limpia encontrando unos calzoncillos que tenía a modo de estampado el bulbo de un Bulbasaur así como la camiseta de color blanco con la palabra POWER que usualmente servía como remplazo de la camiseta negra del chico.


    -Tengo que ampliar mi armario-pensó el pelinegro, acordándose inmediatamente de la camiseta con el Lapras que no compro en el centro comercial.


    Finalmente el chico cerró la puerta con llave y coloco la mochila con cuidado en el suelo para dejarse caer sobre la cama y casi al instante quedarse dormido. Había sido un día largo.


    A muchos kilómetros de allí y con obvia, y afortunada, ignorancia de los problemas del pelinegro con su vestuario se dilucidaban aspectos muchos más importantes, en un lugar que no era desconocido para AJ, el Gimnasio de Ciudad Verde.


    Allí, alejado del terreno de combate en un lujoso despacho el líder de gimnasio Giovanni repasaba sin demasiado interés unos gruesos papeles con la única compañía del Persian que se revolcaba perezoso en un suntuosa alfombra.


    -Peeeeer-maulló el gato color crema estirazándose.


    El líder de Gimnasio abrió uno de los cajones del precioso escritorio de lustrosa madera, cogiendo un pequeño retrato en el que se veía a un par de jóvenes, uno presumiblemente el propio entrenador de tipo tierra y la otra una chica de pelo rojo.


    Giovanni tras una fugaz mirada al retrato lo volvió a guardar el cajón para acto seguido apretar un botón del escritorio, que activaba una especie de micrófono.


    -¿Señor Giovanni?-preguntó la secretaria.

    -Informa para que empiece la operación del Pozo Slowpoke.

    -Sí señor-respondió servilmente la empleada.
     
  9. Threadmarks: Capitulo 17
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    6625
    CAPITULO 17: MALOS BICHOS


    El sol entraba, casi con timidez, por las ventanas del centro Pokemon y más concretamente por la habitación donde el pelinegro ya comenzaba a espabilarse. AJ una vez había abierto los ojos se estiró ostensiblemente y observó la cama de naranjas sabanas en la que había dormido, acto seguido hurgó en su mochila para cerciorarse de que el huevo, que Kevin le había regalado el día anterior, estaba en buen estado y una vez lo había comprobado se dirigió hacia el cuarto de baño anexo para llenar el lavabo de agua para acto seguido introducir la cabeza dentro.


    El entrenador de Pueblo Paleta, ahora más despierto, se vistió con la camiseta blanca y pantalón de chándal que servían como segunda muda y descendió a la planta baja del Centro Pokemon para entregar su ropa habitual al servicio de lavandería. Una vez cumplida esa tarea se dirigió hacia la cafetería.


    -Veamos, el gimnasio es de tipo bicho-pensó el pelinegro mirando fijamente al vaso de zumo que tenía como desayuno-por lo que usare a Iwasa a Foxyyyy-se decía así mismo no pudiendo evitar alguna que otra cabezada-a Foxy-continuó-y como último pokemon…


    El pelinegro pareció decidir quién sería el que acompañaría al reptil volador y a la pokemon de fuego ya que AJ se bebió de un par de tragos el zumo para luego dirigirse al teléfono-ordenador que poseían todos los centros Pokemon con la intención de comunicarse con el profesor Oak

    Una vez el entrenador de Pueblo Paleta había hecho las averiguaciones que entendió necesarias, abandonó el centro Pokemon y se encaminó hacia el gimnasio de Pueblo Azalea. El pelinegro caminó por las, de momento, vacías calles del pueblo mientras se mezclaban en su nariz el agradable aroma de la hierba mojada por el rocío matutino con el no menos agradable olor resultante de quemar carbón


    No tardó mucho AJ en llegar al Gimnasio, al sur del pueblo, por lo que entró en el mismo observando, con sorpresa, como el suelo del edificio era de tierra, y bastante profunda ya que permitía que unos imponentes arboles crecieran por todo el gimnasio, si bien la zona donde debía librarse el combate si era el típico rectángulo reglamentario, aunque estaba rodeado de arboles.


    -¿Hola? ¿Hay alguien?-preguntó AJ que se extraño que no hubiera nadie allí.
    -¡Hola!-dijo una voz juvenil que fue seguida de un rápido movimiento descendente de uno de los arboles.


    AJ se fijó en quien había bajado de los arboles, era un joven que aproximadamente debería tener su misma edad, si bien era de menor estatura, vestía con unos pantalones cortos, demasiados cortos incluso, mientras que la parte superior de su vestimenta era una especie de uniforme, todo de tonos verdosos, a excepción de una suerte de corbata amarilla, aunque lo que más destacaba era su vistosa melena violeta y la red de cazabichos que portaba en una mano.


    -Supongo que vienes a combatir contra el líder de gimnasio-preguntó
    -Así es-respondió AJ
    -¡Ese soy yo!-respondió con tono enérgico-¡Antón!¡La enciclopedia de pokemon de tipo bicho!
    -¿Antón?-expresó AJ con tono extrañado.
    -Sí, Antón-respondió el líder que ya se dirigía a su lugar para que empezara el combate-¿Por qué lo di…?-preguntó, para acto seguido caer en la cuenta-¡Otro que se cree que soy una mujer!-exclamó con un tono de rabia y resignación a la vez.


    AJ decidió ignorar los problemas de Antón con su posible androginia para simplemente colocarse en la zona que le tocaba esperando que el entrenador de pelo lila acabara de perjurar por lo bajo.


    -Supongo que conoces las reglas-comenzó a decir Antón ya más calmado- tres pokemon cada uno y solo el aspirante puede cambiar.
    -Las conozco-dijo AJ
    -Bien, empezare yo-dijo el entrenador del tipo bicho.


    Antón cogió una pokeball y la arrojó liberando a un pokemon de aspecto claramente insectil, así poseía tres pares de extremidades y un par de ojos grandes y brillosos, su piel era de una tonalidad roja salpicada con puntos negros, a excepción de su vientre y de la parte circundante a la boca las cual eran partes de color amarillo, finalmente poseía unas gruesas y vistosas antenas negras, que a juzgar por el tamaño demostraban que el individuo era macho.


    -Ledi ledi-expresó el insecto que comenzó a revolotear con sus frágiles alas, las cuales estaban protegidas por la piel de la espalda, más dura.
    - Un Ledian-pensó AJ viendo al pokemon que se mediría al suyo-Pensaba contar con Iwasa para este gimnasio pero…-meditó el entrenador de pueblo Paleta ya que si bien los arboles que circundaban la arena de batalla no interferirían en nada si el combate se desarrollaba en el suelo si lo harían si se trataba de un combate aéreo en el cual los arboles juntaban sus copas, generando una situación incómoda para un pokemon de la envergadura de un Aerodactyl
    -Sabía que acerté al pedirle al profesor Oak que te mandase-volvió a pensar AJ mientras arrojaba su pokeball ¡Adelante Henshi!


    -¡Friii!-expresó la mariposa violeta con el amigable tono que solía tener su voz.
    -¡Henshi usa Tornado!-pidió AJ


    Así la mariposa de alas blancas comenzó a agitarlas liberando una corriente de agitado aire hacia su oponente.


    -¡Pantalla Luz y Puño Cometa!-ordenó el entrenador de pelo violeta.


    Ante la fuerte corriente desplegada por el Butterfree de AJ el Ledian respondió cerrando sus ojos y extendiendo sus cuatro brazos generando una especie de translucida pantalla rosada que frenó en buena parte el ataque de Henshi, para acto seguido lanzarse en pos del mismo mientras lanzaba ráfagas de puños al aire.


    -Pantalla Luz nos va a menguar la potencia de cada uno de la mayoría de nuestros ataques-pensó AJ-¡Henshi usa Supersónico!
    -No te dejaremos-interrumpió Antón -¡Doble Filo!


    El coleóptero cesó los puñetazos para hacer que su cuerpo adquiriera un fulgurante color plateado y lanzarse envistiendo violentamente, todo lo violento que podía ser un Ledian, contra Henshi consiguiendo derribarlo.


    -Puño Cometa-volvió a pedir Antón.
    -Disparo demora-pidió AJ


    El insecto moteado volvió a acercarse al Butterfree con la intención de que probara el sabor de sus pequeños puños que se asemejaban a guantes a lo que el bicho violáceo respondió lanzando desde su boca lanzando un hilo de seda que pese a su delgadez se enroscó alrededor del Ledian limitándole los movimientos lo suficiente para que Henshi pudiera eludir el ataque de los puños.


    -¡Henshi usa Polvo Veneno!-dijo AJ
    -¡Friii!


    El Butterfree sobrevoló sobre su maniatado oponente mientras agitaba con suavidad sus alas y estas iban liberando una especie de partículas moradas que terminaban por caer sobre el Ledian.


    -Henshi- dijo AJ con tono claramente triunfalista-¡la combinación!
    -¡Ledian usa Viento Plata!-clamó Antón


    El Ledian, ya liberado del incomodo hilo blanco, agitó sus alas levantando una argéntea brisa a la que respondió Henshi con su propia y también plateada ventolera, la cual era retroalimentada por un ataque tornado superó en fuerza al pokemon mariquita que cayó derrotado.


    -¡Bien hecho Henshi!-dijo AJ animando al que era uno de sus primeros pokemon.
    -Me confié un poco-reconoció Antón-Pero no volverá a suceder-se dijo a si mismo mientras arrojaba la siguiente pokeball.


    El pokemon elegido por Antón era bastante diferente al anteriormente utilizado, este tenía una forma esférica pero irregular, la criatura presentaba una gruesa y solida coraza de color rosáceo-plateado que solo permitía entrever unos circulares ojos de pupilas negras ya que debajo de la concha sonrosada había una especie de intra-caparazón de color rojo del que asomaban cuatro protuberancias del mismo color.


    -¡Forretreeess!-clamó el pokemon recién materializado.


    -Forretress, el pokemon Larva: Todo su cuerpo se esconde dentro de una concha de acero reforzado, solo la abre para alimentarse y lo realiza a tal velocidad que no se averiguado como es su interior-Informó la pokedex de AJ de la extraña criatura que tenía ante sí.


    -Dudo que Henshi pueda derrotarlo-pensó AJ- Y no quiero usar a Foxy tan pronto-se dijo así mismo mientras buscaba la siguiente pokeball- ¡Adelante Hammer!-dijo en voz alta mientras regresaba al Butterfree a su pokeball.


    -Kuki ku-expresó el crustáceo rojizo.


    -¡Forretress usa Giro Bola!-pidió Antón
    - ¡Martillazo!-respondió AJ


    Así el pokemon insecto se encerró en su sólida concha la cual comenzó a adquirir un tono metalizado y ganar velocidad a la par que levitaba tímidamente para acto seguido lanzarse contra el pokemon acuático que respondió con un golpe seco y firme de la su ciclópea pinza con el característico tono resplandeciente, empotrando al la acorazada larva contra una de las paredes del gimnasio, produciendo un sonido parecido al que haría un camión empotrándose contra un muro de metal.


    -Fooo-expresó el pokemon metalizado que casi no había sufrido rasguño alguno.
    -¡Forretress usa Rapidez!-exclamó Antón.
    - ¡Excavar!-pidió AJ


    Obedeciendo a sus respectivos entrenadores el pokemon de tipo dual comenzó a girar sobre si mismo generando energía que expulsó en forma de estrellas ambarinas dirigidas hacia el pokemon acuático el cual comenzó a cavar en el suelo consiguiendo sumergirse dentro del mismo y evitar el “estrellado” ataque.


    -Preparado Forretress-dijo Antón advirtiendo a su pokemon sobre el inminente ataque.


    El entrenador de pelo violeta tenía razón, ya que apenas unos segundos después el Kingler, recubierto de una ondulante y fina capa de arena, surgió debajo del pokemon insecto embistiéndolo y haciéndolo volar.


    -Hemos conseguido golpearle dos veces y parece que no se inmuta- se dijo AJ-¡Hammer usa Disparo Lodo!
    -¡Kuki ku!


    Antes de que el Forrestress cayera al suelo el pokemon de AJ esputó desde su boca como una media docena de esferas de lodo parduzco que impactaron en su objetivo, aparentemente haciéndole más daño que los ataques anteriormente utilizados.


    -Hammer acaba con Hidropulso-comandó AJ.
    -¡Electrocañon!-dijo con tono enérgico Antón.


    Hammer comenzó a reunir en su boca el vapor de agua presente para generar la archiconocida esfera hídrica a lo que Forretress respondió acumulando electricidad que quedo concentrada en una vibrante y pequeña esfera de tono verdoso.


    Finalmente ambas criaturas lanzaron los esféricos ataques los cuales en vez de impactar el uno contra el otro, como cabría de esperar, continuaron su camino impactando contra su adversario el cual quedo derrotado.


    -Vuelve-dijeron ambos entrenadores haciendo regresar a su pokemon.
    -¡Aquí va mi último pokemon!-dijo Antón.


    Correspondiendo a sus palabras el líder de gimnasio arrojó su último combatiente, un pokemon de una especie que AJ conocía razonablemente bien.


    -¡Saaaaider!-chilló el recién liberado pokemon.


    -Casi me da pena mandar a Henshi contra un Scyther-pensó AJ-Pero no me queda otra-meditó finalmente mientras lanzaba la pokeball de la mariposa.

    -¡Friii!
    -Comencemos-dijo AJ –¡Henshi usa Polvo Veneno!
    -¡Scyther dispérsalo con Viento Aciago!


    El lepidóptero agitó con suavidad sus membranosas alas liberando una gran cantidad de esporas purpureas que el insecto de color verde dispersó agitando sus alas y liberando una “tétrica” brisa de color violáceo.


    -¡Psicorrayo!-dijo AJ apuntando al bicho con cuchillas
    -¡Ataque Rápido!-dijo Antón


    El Butterfree lanzó el multicolorido y enérgico ataque desde sus ojos rojos que el Scyther esquivó con velocidad para luego embestirle.


    -¡Henshi la combinación!-pidió AJ sabiendo que en un duelo físico no tendría nada que hacer.


    Henshi volvió a usar la ya más que mencionada técnica consiste en la mezcla de Viento Plata con Tornado, la cual si llegó a impactar a su objetivo además de mantenerle “cautivo” en el vórtice de viento.


    -¡Scyther vamos a enseñarle nuestra propia combinación!-exclamó Antón-¡Danza Espada y Corte Furia!


    La mantis glauca comenzó a girar sobre si misma mientras que su cuerpo, especialmente sus cuchillas, comenzaba adquirir una tonalidad rojiza y por si no fuera suficiente con que el giro neutralizo el efecto del torbellino acto seguido se acercó hacia Henshi para comenzar a golpearlo con sus cuchillas, no aguantó mucho antes de ser derrotado.


    -¡Friii!-exclamó una exahusto y desfallecido Henshi.
    -Vuelve-dijo AJ con tono reconfortante para el insecto caído mientras buscaba la última pokeball-¡Adelante Foxy!
    -¡Naain!-exclamó la raposa ígnea agitando sus colas con su elegancia habitual.
    -Un pokemon de fuego-comentó Antón-pensaba que ibas a ser más original-añadió con tono desilusionado.
    -Vaya, lo siento-dijo AJ con tono sarcástico
    -¡Lo digo en serio!-continuó Antón- Todo el mundo viene aquí con un Cyndaquill o un Pidgey o un Geodude… ¿Por qué no puede nadie combatir con un Chicorita o un Sunkern? ¿Es acaso mucho pedir?
    -¿Teils?-se extraño la pokemon de fuego que miró a su entrenador que probablemente tampoco sabía a dónde mirar.
    -Creo que me he pasado un poco-se disculpó Antón llevándose la mano a la zona trasera de la cabeza ¿Empezamos?
    -¡Adelante!-exclamó AJ con tono enérgico
    -Naaain taiiils-afirmó la pokemon de fuego, corroborando la afirmación de su entrenador
    -¡Saaaaider!-chilló el insecto agitando las alas.


    Debido a lo inmerso que estaban ambos entrenadores en el combate no pudieron percibir como una figura de gran tamaño se acercaba al gimnasio procedente de la parte oeste del pueblo, una persona alta y corpulenta totalmente vestida de negro exceptuando la R roja y mayúscula en el pecho que tras alcanzar el edificio se quedó frente la puerta.


    -La jefa me dijo que el líder de gimnasio no debía de acercarse al Pozo Slowpoke-pensó el hombre.


    Con total ajenidad con respecto a la mole humana que estaba fuera el combate dentro seguía desarrollándose con total naturalidad.


    -¡Lanzallamas!
    -¡Danza Espada!


    La pokemon de piel dorada abrió sus fauces lanzando la corriente ígnea a lo que el Scyther respondió girando sobre su propio eje, permitiendo dichos giros crear un pequeño escudo de aire ceñido al cuerpo del insecto que frenaba, o por lo menos debilitaba, el ataque de tipo de fuego.


    -Esa es nuestra defensa especial contra ataques de tipo fuego-anunció contento Antón-¡Ataque Rápido y Corte Furia!
    -¡Saaai!


    El veloz insecto embistió con violencia a Foxy para luego disponerse a usar sus cuchillas para incrementar el daño infligido a la cuadrúpeda.


    -La potencia del corte furia se incrementa cada vez que golpea a un oponente-pensó AJ-Pero Foxy no puede compararse en velocidad con Scyther para tratar de esquivar…aunque-¡Foxy Excavar!


    La Ninetales obedeciendo a su entrenador rápidamente se puso a excavar en el forestal suelo del gimnasio consiguiendo hacer un agujero en el cual introducirse para evitar los furibundos ataques del insecto.


    -¡Prepárate Scyther para esquivar! pidió Antón


    El insecto en cuanto notó leve vibraciones en el suelo comenzó a elevarse sabiendo que eso sería suficiente, no esperaba ni el bicho ni su entrenador que lo que surgiera del terreno fuera una columna de fuego.

    -¡Esquívala!-Pidió Antón


    El Scyther al ver la viga de fuego que acababa de surgir del suelo se echó a un lado para evitarla, consiguiendo eludirla parcialmente


    -¡Scyther usa Danza Espada y Corte Furia!-repitió Antón dispuesto de nuevo a lanzar la devastadora combinación.


    El pokemon de tipo dual se volvió a preparar para girar, sin embargo al apoyar el pie cayó al suelo, debido a una quemadura que había recibido en la pierna, fruto de la columna de fuego anteriormente mencionada


    -¡Es ahora o nunca!-dijo AJ ¡Foxy usa Lanzallamas!


    La pokemon de piel dorada vio su oportunidad para expectorar la candente corriente ante el insecto caído en el suelo, que si bien pudo reincorporarse no pudo evitar ser devorado por la rugiente llama.


    -¡Sai….der!-exclamó el insecto que cayó al suelo con muchas quemaduras por todo el cuerpo.
    -Parece que he perdido-dijo Antón haciendo regresar al Scyther a su pokeball-¡Te has ganado esto!-dijo ahora mirando a AJ y haciéndole entrega de la medalla correspondiente, esta era una pequeña circunferencia metálica de color rojo con la parte superior y tres puntos de color negro.
    -Gracias-dijo AJ aceptando el objeto que introdujo en su bolsillo ante la contenta mirada de la Ninetales.
    -¡Es la medalla Colmena!-dijo Antón-Me alegra dársela a alguien que le gustan los pokemon bicho.
    -Supongo que lo dice por Henshi-pensó el pelinegro-Por cierto-inquirió AJ-pensaba que en Pueblo Azalea había Slowpoke caminando libremente por las calles y yo aún no he visto ninguno.
    -Ahora que lo dices-respondió el de pelo lila-De unos días a esta parte a empezado a disminuir el número de Slowpoke del pueblo…quizás pase algo en el Pozo Slowpoke.


    Como si tras oír el nombre de ese emplazamiento hubiera saltado una especie de resorte se pudo escuchar una fuerte explosión que provocó un boquete de considerable tamaño en la fachada del gimnasio tras la cual apareció el ya mencionado musculoso Rocket acompañado de un par de Magcargo, todo esto ante el asombro de los jóvenes entrenadores.


    -Lo siento-dijo el Rocket con voz grave-pero ninguno de vosotros va ir al Pozo Slowpoke…
    -Nadie había dicho nada de ir al Pozo Slowpoke-cortó Antón-pero ahora que lo dices parece que es urgente que vaya.
    -¡No niña! Soy un orgullo miembro de la división V del Team Rocket y tengo ordenes de mi jefa de que nadie vaya allí ¡Magcargo Lanzallamas!-terminó vociferando el soldado de negro.


    Así el par de pokemon fuego roca abrió sus bocas para lanzar dos potentes chorros de fuego dirigidos hacia Antón y hacia AJ que parecían aun sobresaltados por la situación, quien no estaba superada por que lo que pasaba era Foxy que se interpuso en el camino del Lanzallamas consiguiendo absorberlo por completo, gracias a su habilidad, a la par de que su cuerpo adquirió una leve tonalidad rojiza, fruto del incremento de poder que había experimentado, al menos sus ataques de fuego.


    -Nosotros nos encargamos-dijo AJ que no podía parar de agradecer mentalmente la agilidad de la Ninetales.


    -No- dijo Antón con un tono preocupantemente grave ¡Escúchame!-gritó ahora mirando al Rocket, puedes torturar Slowpoke, puedes abrir un boquete en el gimnasio, puedes intentar quemar vivo a los entrenadores que viene a desafiarme…
    -¡Ey!-exclamó AJ algo molesto por esa última parte.
    -Pero nadie-continuó el entrenador de tipo bicho ¡Nadie me llama niña!-dijo casi gritando para acto seguido coger y lanzar una pokeball.
    -Sloooooooow bro-exclamó, o más bien bostezo, el recién manifestado pokemon, para sorpresa de AJ que no se esperaba que Antón tuviera un pokemon de esas características.


    -¡Slowbro usa Surf!


    El pokemon de piel rosada cerró los ojos invocando toda la humedad del ambiente generando una importante masa acuática que el pokemon arrojó sin ninguna contemplación, engullendo dicha masa azul al par de pokemon fuego roca que quedaron K.O casi instantáneamente.


    -No esperaba esto-masculló el Rocket-Pensaba que con un par de pokemon de fuego sería suficiente para retener a un líder de tipo bicho, pero ya solo me queda una solución para cumplir la orden.


    El Rocket tragó saliva para acto seguido lanzarse directamente a por el chico de pelo lila, sabiendo que un enfrentamiento físico no tendría nada que hacer.


    Sin embargo también esta faceta se vio sobrepasado ya que con un chasquido de dedos del líder de gimnasio y como por embrujo decenas, si no cientos, de hilos de seda comenzaron a surgir de entre las frondosas copas de los árboles y dirigidos hacia el Rocket quedando este convertido en algo más parecido a una momia que a una persona.


    -Y ahora empieza tu tormento-dijo Antón con una voz alegremente siniestra.


    Acto seguido el chico de pelo morado sacó de detrás de unos árboles un grueso libro de pastas marrones con el dibujo de pokemon de tipo bicho grabados en él para continuación sentarse a una distancia prudente del Rocket y comenzar a leer.


    -¿Tu entiendes algo?-preguntó AJ a su pokemon
    -Neein tails-negó la raposa tan extrañada como su entrenador.


    -A ver- dijo Antón ojeando el libro-¡Aquí! Reproducción del los Pinsir en la naturaleza-el entrenador de tipo Bicho tomo aire para poder leer el pasaje que había elegido para el Rocket- Cuando una pareja de Pinsir se aparea la hembra genera una líquido blanco y viscoso que la une al macho durante el tiempo que dure la cópula, durante este mágico periodo…
    -¿Pone realmente mágico periodo?-preguntó AJ
    -El libro lo he escrito yo así que sí, lo pone-contestó Antón-Como iba diciendo durante este mágico periodo la pareja no busca alimento aunque si ingieren los restos dejados por los pokemon colindantes, mayormente mudas y otro tipo de desechos como…


    Tras una media hora y varios relatos escabrosos por parte de Antón llegó la policia la cual se llevó al musculoso Rocket, cosa que probablemente el estaba deseando con tal de no aguantar la charla sobre el baile de cortejo de los Yanma que el líder de gimnasio estaba dispuesto a darle.


    -Bien-dijo la agente- ¿Que ha pasado aquí?
    -Los Rocket están tramando algo en el Pozo Slowpoke-informó Antón
    -Es cierto, tenemos ciertos indicios de actividad sospechosa.


    Mientras hablaban AJ se fijó en la policía, era exactamente igual a las de Kanto, de mediana estatura con un uniforme de distintos tonos de azul y un largo cabello de color aguamarina.


    -Tienen que ayudarnos AJ y yo no podemos solos contra los Rocket-pidió Antón a la policía.
    - Es cierto- dijo el pelinegro-Antón y….¿¡Como que yo!?¡Que yo sepa no he dicho nada!
    -¡Pero qué bromista eres!-dijo el líder de gimnasio dándole unas palmadas en la espalda al de pueblo Paleta-Tienes un pokemon bicho ¡Está claro que eres buena persona!


    El pelinegro miró de reojo a Foxy que trataba de entablar una infructuosa con el Slowbro de Antón y de lanzar alguna que otra mirada glacial para los Growlithe que se quedaban demasiado tiempo mirándola, Solo pudo soltar un largo suspiro.


    -Un momento-interrumpió la agente Mara- No podemos ir así como así, necesitamos algún tiempo en organizarnos
    -Sí-admitió el pelo lila.
    -Yo de momento iré a curar a mis pokemon-anunció AJ dejando el gimnasio junto a la Ninetales.


    El entrenador de ojos castaños recorrió acompañado de Foxy el camino de vuelta al centro pokemon no sin antes cerciorarse que la medalla estaba en su sitio, con tanto revuelo ya no estaba seguro de nada.


    -Sera mejor que mande a Henshi y Hammer al Profesor Oak y que él me mande a otros dos-pensó AJ mientras rociaba una poción en la piel de la can.


    El entrenador de Pueblo Paleta hizo lo que pensaba y la mariposa y el cangrejo fueron mandados a Pueblo Paleta a cambio del fantasma y de su propia mantis. Una vez hecho y eso y tras volver a Foxy a su pokeball se dirigió hacia la lavandería del centro pokemon para recoger su ropa limpia y luego ir, con desgano, hacia el Gimnasio, el cual había sido precintado con cintas para evitar que alguien entrara por el gran boquete y además de eso el Slowbro de Antón se quedo vigilando el gimnasio y a sus artrópodos inquilinos.


    Una vez allí se acordó que AJ y Antón irían primero y tras un tiempo variable entre cinco y diez minutos entrarían todas las fuerzas dispones de la policía allí personadas.


    El pelinegro caminó junto Antón hacia el ya citado pozo Slowpoke mientras no podía evitarse preguntarse por que el que solo quería un viaje relativamente tranquilo debía encontrarse una y otra vez con el Team Rocket, ahora también en Johto


    -Sabes-dijo ahora en voz alta-Un amigo mío compro ese libro tuyo-comentó recordando que Alan compro ese libro para atormentar a Misty
    -¿No me digas?-dijo Antón visiblemente contento- Aunque yo no lo hice por dinero, simplemente quería poner mi conocimiento sobre los pokemon de tipo bicho a disposición de la gente
    -Bueno-mencionó AJ-mi amigo tiene un Venomoth, pero me parece que él lo compro para atormentar a una amiga que les tiene pavor a los tipo bicho-recordó no pudiendo evitar reírse un poco
    -Conozco gente así-afirmó Antón-una líder de Gimnasio de Kanto, igual la conoces.
    -Vagamente-mintió AJ mientras una gruesa gota de sudor se formaba en su nuca.


    Con la conversación el camino se les había hecho mucho más corto, el lugar era una cueva con un angosto pasaje para entrar a una serie de salas interiores todas ellas con una cantidad importante de agua, pese a que la cueva tenía una serie de orificios naturales en la parte superior que permitían una visión…aceptable también había por toda la cueva una serie de potentes lámparas para facilitar la iluminación a los Rockets, e indirectamente también para el par de chicos que pudieron ver lo que estos tramaban que no era nada más y nada menos que el cortar las colas de los pacíficos pokemon rosados.


    -Esta humedad es fatal para mi pelo-comentó el de cabello lila que estaba escondido junto a AJ.


    El pelinegro sintió, durante unos segundos, la imperiosa necesidad de darle un cabezazo a Antón, sin embargo el estrambótico entrenador de tipo bicho tenía razón, hacia una humedad bastante pegajosa lo cual, además de ser desagradable para AJ y ser dañino para los pilosos intereses de Antón, perjudicaba a los pokemon de fuego y podría favorecer a los pokemon de agua.


    -¡Vamos, a ver si nos damos prisa!-dijo la ejecutiva Rocket a cargo de todo aquello-¡Vosotros, transportar ese cargamento de colas a la zona B!¡Y vosotros aseguraos de que los Slowpoke a los que le cortáis la cola están sanos!¡Nadie querrá una cola enclenque!

    AJ miró desde la seguridad que les daba la piedra a la Rocket a cargo de aquello, una mujer cuya edad debía de rondar los veinticinco, años arriba o abajo, vestía el clásico uniforme Rocket, un suerte de traje de licra negro de pieza única y ceñido al cuerpo lo que dejaba intuir una anatomía correcta, ni carente ni excesiva, además de la emblemática R roja tatuada en el pecho, lo que sí la diferenciaba de los Rockets allí presente era la ausencia de gorro, en su lugar una larga y bien cuidada cabellera rosa ondeaba en el viento, o lo haría si hiciera viento en una cueva.


    -Wendy-musitó AJ para sí.


    -¡Rockets deteneos! gritó Antón tan de improvisto que el pelinegro casi se precipitó al suelo ¡Como líder de Pueblo Azalea os digo que paréis!
    -¡Encargaos de él!-informó Wendy- no tengo tiempo que perder.


    Así la Rocket de cabello rosado abandono a la sala principal dejando a todos los soldados Rockets allí presentes para encargarse de Antón y de un AJ que apareció en cuanto Wendy se fue. Inmediatamente ambos entrenadores se vieron rodeados de una cantidad de pokemon que si bien no era excesivamente poderoso su mayor número podía hacer que fueran bastantes problemáticos


    Los pokemon liberados por los hombres, y mujeres, de negro era en su mayoría unos pequeños mamíferos de apariencia indudablemente roedora y de color morado la mayoría de su pelaje excepto el vientre que presentaba una tonalidad crema, a estos se les unía una cantidad “suficiente ” de Ekans y un par de Houndour, siendo estos unos canes que ligeramente superaban el medio metro de altura, poseían un tez oscura como la noche, menos el vientre y morro de color anaranjado y una suerte de estructura osea blanquecina que presentaba en la espalda y en la cabeza, asemejándose esta última a una calavera.


    -¡Ratata!
    -Kaaaans.
    -¡Jon doour!


    -AJ yo me encargo de ellos-dijo Antón.
    -Bien-dijo AJ que tras alguna vacilación siguió a Wendy


    Una vez el pelinegro dejó la sala el líder de gimnasio lanzo dos pokeballs para enfrentarse a los Rockets, estos eran un Ariados y el otro era un criatura parecida a una libélula de abdomen y cola roja así como tres pares de patas de color grises y cuatro alas de color blanca atravesadas por una raya naranja, el insecto también poseía en su rostro verde unos redondeados ojos color azul oscuro y una especie de antenas rojas.


    -¡Atacad!-gritó uno de los Rockets.
    -¡Chirrido!-exclamó Antón.


    Los pokemon enemigos, los Rattata y Ekans, se lanzaron hacia el Ariados y hacia el Yanma mientras que los Houndours lanzaron dos hondonadas de fuego a lo que los pokemon bicho respondieron generando unos fuertes y agudos alaridos que desintegraron las llamas además de frenar las acometidas de los Rattata y a Ekans, por no hablar del efecto usual de desorientar a los adversarios y disminuir su defensa física.


    -¡Megacuerno y Tajo Aéreo!-gritó Antón


    Obedeciendo a su entrenador el insecto volador expandió sus alas las cuales fueron rodeadas de una huracanada brisa para acto seguido liberar con un aleteo unas filosas ráfagas de viento, a este ataque se sumo el pokemon araña que iluminó su cuerno de una tonalidad oliva a la par que este parecía alargarse notablemente para acto seguido lanzarse entre la maraña de enemigos.


    Ignorando la batalla que Antón tenía con los soldados Rockets AJ siguió a Wendy hasta una sala la cual AJ comprobó que tenía más agua que las anteriores, quizás por eso y por el hecho de ser más profunda la sensación de humedad era mayor, eso ampliado por el calor que daban las lámparas artificialmente instaladas pese a la existencia de oquedades en la parte superior de la cueva que permitían el pase de la brisa y de la luz natural del sol.


    -Bien-pensó Wendy observando unos informes que tenían en las manos-Casi hemos alcanzado los números previstos…


    “Algo” de repente cortó los pensamientos de la Rocket de estilizada melena rosa y ese algo no podía ser menos que un AJ que había resbalado y cayó prácticamente hacia los pies de la fémina, sobra decir que arruinando el efecto sorpresa.


    El pelinegro se levantó todo lo rápido que pudo y retrocedió para ganar distancia respecto a Wendy y también para mirar dentro de la mochila para asegurarse que el huevo estaba bien.


    -Llegas tarde chico-dijo la de pelo rosa-Ya hemos obtenido todo lo que queríamos de aquí.
    -¿Y para que le cortais la cola a los Slowpoke?-quisó saber AJ
    -¿Es necesario decirlo? Para venderlas, y no te preocupes la cola a los Slowpoke les crece rápido-dijo la Rocket
    -Qué alivio-suspiro AJ.
    -Sin embargo, pese a que nuestro trabajo este hecho, tu no te vas a ir de rositas-sentenció la rocket agarrando dos extrañas balls, siendo estas con la parte superior de color negro y con un r mayúscula de color rojo dibujada-Me voy a encargar de acabar el combate que no acabamos en el Monte Ascuas, es algo personal-añadió.


    Tras la declaración de intenciones la Rocket arrojó las dos pokeballs negra liberando dos criaturas cuyo mero aspecto daba sensación de poder, de una de ellas surgió un Pokemon bípedo que alcanzaba el metro ochenta de altura, muy parecido a un oso de piel castaña con el quizás la única diferencia reseñable era el anillo amarillo dibujado en la panza, el otro también era una criatura bípeda de altura parecida a la del otro pokemon, aunque veinte centímetros más bajo, este pokemon en cuestión tenía la piel grisácea y además de dos pies contaba con dos pares de extremidades superiores, todas ellas muy musculadas, también contaba con una especie de cresta en la cabeza, probablemente sin ninguna utilidad real, y con una suerte de pantalón negro adornado con vistoso cinturón amarillo.


    -Un Machamp y un Ursaring-musitó AJ al ver los dos poderosos pokemon que tenía enfrente-Habra que compensar la potencia con la velocidad-pensó el pelinegro mientras arrojaba sus elegidos para este difícil combate.
    -¡Joooon!
    -Saaaai der!


    -Movimiento Sísmico y Garra Umbría-abrió Wendy


    El plantígrado iluminó sus garras con un fantasmagórico fulgor oscuro para acto seguido lanzarse a por el fantasma levitante, por su parte el pokemon con cuatro brazos agarró al Scyther para ejecutar la técnica de tipo lucha


    -Waru usa Psiquico y Blade usa Agilidad-pidió AJ


    El pokemon fantasma iluminó sus ojos que adquirieron un color azulado para tratar de parar la acometida del Pokemon tipo normal mientras que su compañero de equipo cerró sus ojos para concentrarse en aumentar la velocidad, cosa que consiguió además de esquivar la acometida del Machamp.


    -Blade usa Tijera X contra Ursaring-pidió el entrenador aprovechándose de que el fantasma estaba reteniendo al oso.


    La mantis, aprovechando su incremento de velocidad se lanzó contra el Ursaring mientras que sus cuchillas formaban una cruz recubierta de un ligero fulgor oliva


    -¡Ursaring usa Cuchillada!-gritó Wendy


    La bestia parda, nunca mejor dicho, se revolvió liberándose de la técnica psíquica del Haunter para luego lanzar un furibundo golpe a Blade que lo mando al suelo y más concretamente a los pies de Machamp


    -¡Puño Dinámico! ¡Y tú Ursaring usa Garra Umbría!

    -¡Rayo y Contador!-dijo AJ que veía como la cosa se complicaba enormemente.


    Ante el envite del plantígrado Waru consiguió generar la descarga eléctrica que golpeó directo al oso y consiguió frenar su ataque, por otro lado el Machamp acumulo una ingente cantidad de energía ambarina arremolinada en uno de sus puños para luego lanzar un puñetazo hacia Blade que solo pudo cruzar sus cuchillas a modo de protección a la par que su cuerpo adquiría una ligera aura rojiza.

    El tremendo puñetazo conectó sin lugar a dudas con su objetivo y al hacerlo el Machamp fue bruscamente despedido contra una de las húmedas paredes de la cueva, asustando a los pocos Slowpoke que pudieran quedar, Por otro lado el Scyther se levanto con dificultad del suelo, visiblemente conmocionado.


    -Bien, debemos centrarnos en el Ursaring-pensó AJ aprovechando que el pokemon de cuatro brazos estaba temporalmente aturdido-¡Rayo y Tijera X!


    Waru volvió a lanzar raudo la descarga eléctrica, sin embargo Blade simplemente se quedo quieto, jadeando y con una mirada extasiada que quedaba patente en sus dilatadas pupilas, cuando finalmente el insecto decidió actuar este iluminó sus cuchillas para luego, tambaleándose, golpear al pokemon fantasma.


    -Jooon-exclamó con dolor el fantasma que cayó al suelo.


    -¡O no!-exclamó AJ al darse cuenta de lo sucedido-Blade debe estar confuso por el Puño Dinámico.
    -Así es-dijo Wendy-Me gustaría saber cómo me vas a ganar teniendo que luchar prácticamente contra tres.


    AJ pensó, Wendy tenía razón y Waru iba a tener que hacer frente a Ursaring, al Machamp que ya comenzaba a recuperarse y además tratar de proteger a Blade, y eso sin contar que al pokemon de tipo bicho, fruto de la confusión, se le ocurriera volver a atacar a un compañero.


    -¡Joon ter!- exclamó el fantasma enfadado, cortando los pensamientos de AJ, para acto seguido poner sus espectrales manos sobre los hombros del insecto.

    -¡Waru!-alcanzó a decir el pelinegro, temiendo de que el fantasma fuera a vengarse del ataque antes recibido.


    Para sorpresa de AJ, más si cabe conociendo la relación existente entre ambos pokemon, la criatura fantasma acercó al insecto contra su gomoso cuerpo, lo que posiblemente era lo más parecido a un abrazo que podría dar un pokemon con las características de Waru, esto de algún modo hizo que pese a la resistencia inicial opuesta por Blade este acabo por calmarse.


    -¿Estás bien Blade?-preguntó AJ atónito ante la escena.
    -¡Saiiiider!-exclamó el pokemon con fuerza, no sin alejarse un poco del ahora de nuevo sonriente fantasma.


    -Cuanto me conmueve esta escena-exclamó Wendy con un obvio tono sarcástico- pero es momento de acabar esto…
    -¡Jefa!-dijo una voz cortando a Wendy


    Acto seguido y sin esperar la posible respuesta de la pelirosada un soldado rocket bastante nervioso entro en la sala donde el combate se llevaba lugar.


    -La policía ha llegado y se ha unido al niño rarito, solicito protocolo de actuación-dijo el soldado con respiración entrecortada y jadeante.
    -Salvad los cargamentos de cola Slowpoke que podais y huid-respondió la de pelo rosa
    -Bien-dijo el soldado dispuesto a irse
    -¡Y llévate esto!- añadió la ejecutiva Rocket dándole, o más bien tirándole las dos esferas negras que contenían al Ursaring y al Machamp.
    -Sí-respondió escueto el hombre que abandonó la natural habitación haciendo caso omiso de AJ.
    -Bueno-dijo la Rocket para luego soltar un largo suspiro-tengo que decirte adiós…de momento-añadió casi a modo de amenaza.


    Una vez concluidas las palabras Wendy agarró una pokeball ordinaria de la que surgió su ya conocido Murkrow, el cual nada mas manifestarse lanzó desde su boca una densa niebla blanquecina que inundó la sala, obligando al pelinegro a abandonarla


    La escena al llegar a la sala principal era tranquilizadora, numerosos policías llevándose a los Rockets que habían podido apresar así como algunas enfermeras Joy atendiendo a los Slowpoke.


    -¡AJ!-dijo Antón que estaba hablando con la gente Mara-¿Y la Rocket?
    -Creo que ha escapado-dijo AJ no muy orgulloso.
    -Lo importante es que hemos capturado a un buen número de Rockets, y que vosotros estáis a salvo-dijo la agente de azulado cabello.
    -Agente-comenzó AJ-En el gimnasio de Antón el Rocket nos dijo que era miembro de la división V…
    -Entiendo-dijo la uniformada peliazul que ya intuía la pregunta-Veréis, por lo que tenemos entendido el Team Rocket se organiza internamente en distintas divisiones, lo de división V es, además de probablemente una de las divisiones, un término que la policía hemos recogido para ayudarnos a clasificar a los distintos Rockets.
    -Comprendo-dijo AJ.
    -Es más-continúo la agente Mara-Hemos podido descubrir hasta cuatro divisiones como mínimo, la División V o la División del Viento.
    -Wendy-pensó el pelinegro.
    -La División T o la División del Trueno-añadió la oficial.
    -Ayr-caviló el pelinegro sin duda alguna
    -Además de la División F y la División A también conocidas como la división del Fuego y la división del Agua-concluyó finalmente la agente Mara.
    -Gracias por la información-agradeció Antón-Pero creo que AJ y yo nos vamos.
    -Gracias a vosotros-respondió educadamente la oficial de policía-Pero recordad que el Team Rockets no es cosa de niños-añadió luego a tono de cariñosa reprimenda.


    El chico de Pueblo Paleta y el de Azalea abandonaron la cueva por el mismo angosto pasillo tallado en roca por el que entraron, al salir notaron, pese a la iluminación de la cueva, como el sol les daba una bofetada teniendo que esperar algunos minutos hasta que su vista se acostumbrara de nuevo.


    -Supongo que ahora te dirigirás a Ciudad Malva a por tu siguiente medalla-preguntó Antón
    -Así es-respondió escuetamente AJ
    -Entonces desde aquí tienes que seguir hacia la derecha y atravesar la Cueva Unión, a la salida hay un centro Pokemon, no tiene perdida.


    AJ agradeció la información a Antón para luego despedirse de el y poner rumbo a su nuevo destino, ciudad Malva. Para ello tomó el camino que conducía a la cueva Unión, un sendero que atravesaba entre bosques y pequeñas formaciones montañosas, preludio de la intrincada cueva que AJ debería atravesar para acercarse un poco más a su meta.


    Sin embargo el pelinegro tenía en su mente una preocupación, tonta pero no por ello menos alarmante para él, la agente Mara había hablado de cuatro divisiones y él ya conocía dos ¿Significaba eso nuevos enfrentamientos con los Rockets? De lo cuál se desprendía algo aún más importante ¿Podría volver a salir ileso?



    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
    El capitulo Malos Bichos fue escrito(y publicado) hace cuatro años. Releyendo todos las capitulos para postearlos aquí no puedo evitar sentir cierta pena, pena por las muchas ideas que deje atrás y descarté, ideas que que por otra parte surgieron en un juvenil(y a la vista equivocado) intento de abarcar más de lo que debía.

    Por otro lado siento también cierta alegría al ver(pese a lo mucho que me queda) he ido corrigiendo ciertos errores en mi manera de escribir. Se que esto muy probablemente no lo lea nadie, pero precisamente por eso puedo decirlo ^-^U.

    Igualmente a capitulo por semana seguramente antes de acabar el año iguale el numero de capítulos publicado en el otro sitio. Entonces amenazó con retornar con los nuevos capitulos de Path to Glory
     
  10. Threadmarks: Capitulo 18
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    4541
    CAPITULO 18: AMARGOS AROMAS


    -¡Por fin!


    El pelinegro que acababa de salir de la denominada Cueva Unión no pudo evitar esa expresión, luego se miró y vio como tenía los pantalones mojados hasta la altura de la rodilla, no era para menos ya que para salir de caverna había tenido que superar varios lagos subterráneos, sin mencionar el tiempo que había estado merodeando para encontrar la salida.


    Una vez los ojos de AJ se habían acomodado a la luminosidad propia del exterior pudo observar que ese lugar no se parecía en nada al que Antón le había descrito, apara empezar no había ni rastro de un centro Pokemon, lo que si encontró fue un ambiente montañoso no a demasiada altura pero si con un duro suelo de piedra y varias cuevas, sin embargo lo que más llamaba la atención de ese lugar era la especie de unas construcciones, presumiblemente humanas, similares a una especie de templos tallados en la roca.


    -Creo que ya sé donde estamos-se dijo así mismo el pelinegro.


    AJ caminó un poco hasta llegar a un cartel el cual confirmó sus sospechas, en el susodicho cartel se podía leer “Ruinas Alfa”. Eso hizo que el pelinegro se tranquilizara un poco ya que sabía que las ruinas no estaban demasiado lejos de Ciudad Malva, por lo que ya cerciorado de donde se encontraba se dispuso a caminar.


    En el camino el entrenador de Pueblo Paleta no pudo evitar recordar lo que había oído sobre ese lugar, extraños movimientos en el interior de las ruinas, radios que emitían insólitos e indescriptibles sonidos, incluso gente que había desaparecido y al ser encontrados afirmaban haber estado en otra dimensión.


    AJ se detuvo bruscamente, normalmente en la zona solía haber científicos tratando de refutar las posibles experiencias paranormales de ese sitio, así como algún que otro “entusiasta” que pretendía todo lo contrario, sin embargo, estaba todo vacío y eso sumado a la sensación que el pelinegro tenía de que alguien, o algo, le estaba observando no era nada tranquilizadora.


    Rápidamente el pelinegro volvió a andar, sabiendo que si algo le estaba siguiendo lo mejor era no quedarse quieto, llegó el punto incluso en que AJ empezó directamente a correr, todo esto sin ni siquiera molestarse en mirar atrás.


    -Creo que ya…que ya es suficiente-dijo un jadeante pelinegro tras la prolongada carrera, tan a lo tonto, que había efectuado.


    Es por eso que AJ no esperaba que, repentinamente, una mano gélida se posara sobre su hombro, a eso le siguió un atronador grito por parte del pelinegro que si bien no asustó al propietario de la mano si consiguió asustar a un gran número de Natu que emprendió el vuelo tiñendo momentáneamente el cielo de color verde. Y esto seguido de un salto tan fuerte como ridículo en un último intento de escapar de lo que fuera eso.


    -Tranquilo, Gengar no haría daño a nadie…a propósito-dijo una voz.


    El pelinegro se giró para ver que el dueño de la mano era un pokemon regordete de metro y medio de altura y de una tonalidad morada muy cercana al color negro, el pokemon también poseía unas extremidades, así como una cola, rollizas y una espalda salpicada de unas protuberantes espinas, similares a las puntiagudas orejas que también poseía.


    -¡Gueeeeeeeen gaaar!-exclamó el fantasma sacando la lengua con descaro.
    -Un Gengar- dijo AJ algo más aliviado.
    - Sí, por cierto ¿Te importa bajarte?

    El chico del exagerado grito se dio cuenta que en su igualmente exagerado salto había sido “recogido” en el aire por quien, presuntamente, sería el entrenador del Gengar.


    Era un hombre joven, probablemente alrededor de los veinticinco o veintiséis años, vestía con unos pantalones azul oscuro que contrastaban con sus zapatillas, blancas y amarillas, también llevaba puesto una camiseta de una tonalidad azul claro, atravesada por unas franjas amarillas en los codos y en la zona del ombligo, finalmente una gruesa cinta, del mismo color que la camiseta, le sujetaba su cabello rubio.


    -Perdón si mi Gengar te ha asustado-le dijo el de la camiseta azul
    -Bueno-comenzó a decir el pelinegro intentado escoger las palabras para no hacer más el ridículo-Los pokemon fantasma son así-finalizó AJ
    -Algunos-matizó el rubio.
    - ¿Sabes cómo llegar a Ciudad Malva? -preguntó AJ por cambiar de tema.
    -Sí claro-dijo el entrenador del Gengar para girarse señalando a un centro urbano situado al noroeste de la localización actual del pelinegro.
    -Vale-respondió AJ-muchas gracias-añadió el entrenador de Pueblo Paleta que se fue rumbo hacia dicha ciudad.

    -Ese chico-dijo el rubio- ¿Gengar, nos hemos enfrentado a ese chico alguna vez? -preguntó una vez AJ se había alejado lo suficiente.
    -Gaaaaar-negó el fantasma para luego soltar una risa estruendosa
    -Me parece haberlo visto antes…


    El pelinegro continúo caminando hasta llegar a un punto donde se iniciaba una larga calle de adoquinado cuya entrada estaba circundada de árboles y una pequeña placa en la que se podía leer “Ciudad Malva, la ciudad de los aromas evocadores”


    Ante tan sugerente presentación el pelinegro se adentró en la ciudad buscando el centro Pokemon para que sus criaturas, y él, pudieran descansar, en ese trayecto el pelinegro observó que aparte de que la ciudad, que parecía estar rodeada por un bosque, era bastante menos bulliciosa que Ciudad Trigal y mentalmente estableció la comparación de que si Ciudad Trigal se asemejaba a las populosas urbes de Azafrán y Azulona de Kanto, en Ciudad Malva se parecía más en cambio a las más tranquilas Ciudad Plateada y Ciudad Celeste, también observo un gran lago en la parte norte que separaba la ciudad de la conocida Torre Bellsprout, o separaría si el lago no estuviera atravesado por un puente.


    También era digno de mención que al sur de dicho lago se encontraba el Gimnasio Pokemon de Ciudad Malva, el cual tenía una forma de torre. Sin embargo, AJ no estaba interesado en el combate, de momento.


    Así el pelinegro entro en el centro Pokemon para entregarle a las mencionadas criaturas a la enfermera Joy, para acto seguido sentarse en la sala de espera del centro Pokemon y como era habitual en él coger una de las revistas allí dispuestas, la revista en cuestión hacía un pequeño reportaje sobre los líderes de gimnasio de Johto.


    -Parece interesante- se dijo AJ que se revolvió un poco en el asiento para intentar estar más cómodo.
    - ¡Eh, AJ! -le llamó una voz.


    AJ miró al que le había llamado, era un chico de su edad de cabello castaño y ojos de misma tonalidad, alguien al que hacía cierto tiempo que no veía.


    -¡Jean!-se levantó AJ saludando al oriundo de Ciudad Cerezo.
    -¡Cuánto tiempo!-dijo Jean devolviendo el gesto al pelinegro.
    -La verdad es que sí-afirmó el de Pueblo Paleta-desde que acabo la Liga.
    -Supongo que vendrás a intentar ganar la medalla de Ciudad Malva-preguntó Jean
    -Sí, pero…-comenzó a decir AJ-en dos días he luchado contra dos líderes de gimnasio y contra unos Ro…-El pelinegro rápidamente cayó en la cuenta de lo que iba a decir y de que era más conveniente no decirlo- unos Ro…románticos, una parejita algo pastelosa que me he encontrado, y la verdad es que quiero descansar, al menos hoy-finalizó AJ
    -Entiendo, si quieres podemos hacer turismo-ofreció Jean- ¿Te gustaría ver la Torre Bellsprout?
    -Sí claro-dijo AJ que pese a que siempre había querido conocer Johto la rapidez de su viaje le había impedido detenerse en algunos lugares donde les había gustado.


    Así el pelinegro, tras aceptar la oferta de Jean, recogió a sus Pokemon y hablo con el Profesor Oak para tener a los compañeros más adecuados para el aplazado, pero inminente combate para finalmente abandonar el Centro Pokemon junto a Jean.


    El par dejó el centro pokemon y tomo rumbo norte para llegar a la mencionada torre habían de atravesar el también ya mencionado amplio lago, el puente no cruzaba el lago, sino que alcanzaba una superficie lisa y grisácea en el centro del lago y a partir de la cual surgía otro puente que llegaba a la otra orilla.


    AJ se fijó en la torre antes de entrar la misma, era una construcción de marcado carácter oriental y con, aproximadamente, unos cien pies de altura, la construcción debía de tener unas tres plantas ya que estas se veían claramente delimitadas por fuera por una serie de pagodas de tejas verdosas.


    El chico de Pueblo Paleta ingresó junto al de Ciudad Cerezo a la torre, observando como en la planta baja, además de los numerosos flashes de los turistas y algún que otra persona vistiendo una especie hábitos, destacaba sobre manera el gran pilar de madera que se erigía en el mismo centro de la habitación.


    -La leyenda-comenzó a hablar Jean-dice que un Bellsprout gigante se convirtió en el pilar central de la torre-finalizó el de Ciudad Cerezo.
    -¿Por qué un Bellsprout?-preguntó AJ.

    -Este pilar es muy flexible, para disminuir el daño de los terremotos, como los Bellsprout...y concuerda con la imagen que se quiere dar de este sitio, de hecho, muchos de los monjes utilizan Bellsprout-aclaró Jean


    Tras oír la explicación de Jean el entrenador de pueblo Paleta observó el lugar, de aspecto claramente austero y entre la mencionada austeridad llamaba más la atención unas lujosas, y doradas, estatuas de Bellsprout. Hasta tal punto que el pelinegro no pudo evitar tocar una de las nombradas estatuas


    - ¡Hey!¡Que acabo de limpiarlas!


    Una gruesa gota de sudor se deslizo por el cuello del pelinegro, creía conocer a esa voz por lo que se giró para verificar si realmente era quien él pensaba.


    Quien le había llamado la atención era un chico no demasiado alto que vestía una especie de prenda a camino entre un hábito sacerdotal y un kimono, sin embargo, lo más notorio era una cabeza totalmente rapada si bien ya parecía a notarse los pelos castaños que volvían a “brotar”.


    -¿Tim? ¿Eres tú? -Dijo AJ visiblemente extrañado.
    - ¡Hola AJ!¡No te había reconocido! -dijo el de Isla Canela
    - ¿Le conoces? -preguntó Jean.
    -Así es- respondió Tim.
    - ¿Pero qué haces aquí? -preguntó AJ¿Y con esta pinta?-añadió el pelinegro
    - ¿Recuerdas el “incidente” la última vez que nos vimos? -dijo el de cabeza pelada mientras una gota de sudor bajaba por su sien.
    -¿Qué inci…?-comenzó a decir AJ-Aaaaah vale-recordó el entrenador de pueblo Paleta.
    -Mis padres lo descubrieron y decidieron que estarían bien estar aquí una temporada para enderezarme-dijo Tim.
    - ¿Puedo saber de qué estáis hablando? -preguntó Jean.
    -Hazme caso-comenzó a decir el de pueblo Paleta-no quieres saberlo.
    - ¿Tim, son amigos tuyos?


    AJ se fijó en la nueva voz que había intercedido, provenía de un muchacho de una edad aproximada a la suya y a la de Jean, probablemente algo mayor, tenía también una cabeza rapada y vestía una prenda parecida a Tim pero con un aspecto más solemne, para rematar la descripción del sujeto este era algo más…” ancho” que los dos participantes de la liga pokemon lo que junto a sus ojos ligeramente rasgados y sus rellenitas mejillas le brindaba un aspecto bonachón.


    -Sí-respondió Tim-Al menos AJ-dijo agarrando al pelinegro de la manga-Por que al otro no le he visto en mi vida-dijo refiriéndose a Jean
    -Muchas gracias-murmuró entre dientes y con ironía el de Ciudad Cerezo.
    -Yo me llamo Yao- dijo el recién llegado- ¿Queréis que os enseñe esto?


    Ante el asentimiento de los dos entrenadores, y junto a Tim, el de nombre oriental les llevó por las distintas plantas observando a gente de atuendo similar a Yao muchos de ellos meditando y a otros haciendo unas especies de suaves combates pokemon, todo ello en compañía de los Bellsprout cuya imagen parecía estar presente por toda la torre.


    -Los monjes, a veces, nos prueban a los aprendices en combates, usando solo Bellsprout-explicó Yao
    - ¿Aprendices? -preguntó AJ
    -Sí, a diferencia de gente como Tim que está aquí temporalmente, yo y otros muchos más hemos decidido elegir este estilo de vida, probablemente no sea el más agradable, ni el más cómodo-añadió-pero es el que nosotros hemos elegido.
    -Entiendo-dijo AJ
    -Con todo-añadió Yao- y pese a que Tim no es un aprendiz él ha intentado desafiarles varias veces a un combate a todos, incluyendo al Anciano.
    - ¿Anciano? -preguntó el pelinegro
    -Es algo así como el jefe de todos los monjes-aclaró Jean- ¿No?
    -El termino monje, aunque yo lo haya dicho antes, quizás no sea el más exacto-explicó Yao-Pero es algo así, sí
    -Mi pequeño Poliwag no pudo hacer nada contra ellos-Dijo el de isla canela con tono tragicómico
    - ¿No tenías un Raticate también? -preguntó AJ
    -Bueno ese Raticate se lo cogí prestado a mi padre, no sé si me explico-dijo Tim para luego añadir una risa nerviosa
    -Me lo imagino-comenzó AJ-Además de pervertido, cleptómano.
    -Creo que os esperare abajo-dijo Tim que evidentemente no tenía ganas que la conversación continuara por ese camino.


    El par de entrenadores continuaron conversando con Yao que les fue explicando y contestando a las dudas que estos tenían acerca de la torre. No tardaron mucho en volver a la planta baja donde se despidieron del aprendiz de monje y del chico de isla Canela.


    - ¿Qué vas a hacer ahora? -preguntó Jean.


    Ante esa pregunta el pelinegro estiró los brazos y arqueo su torso para soltar un gran bostezo. Estaba claro que había sido un día movidito.


    -Creo que voy a descansar un rato-dijo AJ-Estoy muy cansado.
    - ¡Yo voy a desafiar al líder de Gimnasio! -dijo Jean con un tono claramente más entusiasta.
    -Buena suerte-dijo AJ despidiéndose de él.


    El par de entrenadores se despidieron, dispuestos cada uno a realizar la tan distinta tarea que se habían encomendado así que mientras el de Ciudad Cerezo se dirigía hacia el Gimnasio el de Pueblo Paleta lo hacía hacia el Centro Pokemon.


    AJ llegó al edificio en cuestión y tras pedir llave para una habitación se retiró a la misma, el pelinegro le echó un vistazo al dormitorio, una ventana de mediano tamaño con una cortina de color anaranjado a los pies de la cual se encontraba una mesa de moderada talla, en la habitación había también una puerta que llevaba a una pequeña habitación anexa que servía como cuarto de baño, y pegada a una de las paredes de la habitación había una cama de sabanas a juego con la cortina. Y no vio nada más ya que tras fijarse en cama se dejó caer sobre la misma cerrando los ojos casi instantáneamente después.


    El pelinegro abrió los ojos y acto seguido miro por la ventana notando como el cielo había permutado su color azul celeste por uno de tonalidad más anaranjada, tras volver a estirarse como si no hubiese mañana el pelinegro arregló la cama para que estuviera lo más adecuada posible para cuando llegara la noche, una vez hecho esto se dirigió a la planta baja con la esperanza de ver a Jean.


    Estaba en lo cierto, en la planta baja, y más concretamente recibiendo sus pokemon de la enfermera Joy, allí estaba el entrenador oriundo de Ciudad Cerezo con, todo sea dicho, no demasiada buena cara.


    - ¿Qué tal? -preguntó AJ haciendo que el castaño se sobresaltara, ya que no lo había visto llegar.
    -Bueno-comenzó a decir Jean, no demasiado bien-añadió negando con la cabeza.


    El pelinegro no dijo nada más, era obvio que Jean había perdido y a juzgar por el tono de las palabras daba la impresión de haber sido de un modo aplastante.


    -No sé qué decir-comenzó a decir AJ-Pero…

    - ¡AJ! ¡Jean! -dijo repentinamente Tim
    - ¿¡Pero tú de donde sales!?-dijo AJ visiblemente sobresaltado por la inesperada aparición del pelado isleño
    -Es una larga historia- dijo Tim-Todo comenzó cuando mi papá y mamá se conocieron…
    -No me refería a eso-dijo el pelinegro llevándose la mano a la cara con un gesto de cómica desesperación.
    -Voy a volver a desafiar al Anciano-dijo Tim-y significaría mucho para mí que estuvieses-añadió haciendo una pequeña, y algo cómica también, reverencia.
    -Hagáis lo que hagáis-interrumpió la enfermera Joy-Haced el favor de bajar la voz.


    Ambos decidieron acompañaron a Tim hasta la torre, más concretamente hasta la última planta de la torre donde había una improvisada arena de batalla que no habían visto en la visita anterior, también es cierto que la llamada arena de batalla no era más que una suerte de vallas para delimitar el cuadrilátero sobre el mismo suelo de la torre. También pudieron observar un sencillo sistema eléctrico que culminaba en una bombilla sobre el centro de la misma sala, sin embargo, la iluminación de la habitación recaía en una serie de antorchas repartidas por toda la habitación.


    -Yao está en la primera fila, creo-dijo Tim-Deseadme suerte.
    - Suerte-dijeron a coro a AJ y Jean.


    El par de entrenadores agradecieron que Tim les hubiera indicado donde estaba Yao ya que no pudieron distinguirlo del resto de presentes, ya que todos llevaban la misma vestimenta y mismo peinado, si una cabeza rapada se puede llamar peinado, tras saludarlo y ver que tanto él como el resto de presentes estaban en rodillas y descansando su trasero sobre sus pies y con expresión solemne decidió hacer lo mismo.


    Antes que cualquiera de los tres pudiera decir algo vieron como por la misma puerta por la que ellos habían entrado aparecía el, presumiblemente, adversario de Tim. Este era una persona de avanzada edad y con aspecto venerable, portaba a modo de vestimenta un kimono purpura que cubría todo su cuerpo, así como una especie de mantón áureo de menor tamaño sobre la prenda oriental, también era destacable el par de sandalias de madera que llevaba.


    -Comencemos-dijo el Anciano con tono tranquilo y firme
    -Esta vez ganare Anciano Anselmo-añadió Tim.


    Una vez dicho esto el joven de Isla Canela introdujo, de manera bastante irreverente, su mano en el solemne tocado para sacar la pequeña esfera bicolor, acto seguido pulsó el botón del centro para “inflar” la pokeball hasta alcanzar el tamaño de una pelota de tenis.


    - ¡Adelante Poliwag! -exclamó Tim arrojando la esfera contenedora.
    - ¡Pooli waaag! -exclamó alegremente el anfibio de piel tersa.


    El hombre de avanzad edad introdujo, de forma mucho más elegante que Tim, la mano izquierda en la manga del otro brazo para sacar la pokeball que iba a utilizar, una vez hecho esto la arrojó para liberar al pokemon que iba a representarse en ese combate.


    -¡Esprout!-exclamó el pokemon planta recién aparecido.


    El pokemon elegido por el anciano era una criatura cuyo aspecto recordaba a una planta, de hecho, el cuerpo era prácticamente un flexible tallo marrón del cual surgían dos hojas a modo de extremidades superiores mientras que las extremidades inferiores parecían unas raíces, también era destacable la cabeza del pokemon de forma acampanada y color amarillo y con dos redondeados ojos negros, así como unos carnosos labios rosados.


    -Comienza, Tim-dijo el anciano.
    -Muy bien ¡Rayo Burbuja!-exclamo Tim con energía.


    Así, con igual entusiasmo que su entrenador, el redondeado anfibio inspiró profundamente para expectorar una gran cantidad de burbujas de tamaño similar a una pelota de tenis, burbujas que con rapidez se dirigieron hacia su bamboleante oponente.


    -Látigo Cepa-pidió Anselmo.


    Ante el aluvión de pompas que se precipitaba sobre el pokemon planta veneno este hizo emerger desde la base de sus hojas un par de lianas de color verde oscuro, con las cuales y de un solo barrido destrozó todas las burbujas.


    -Esto me suena-dijo Tim llevandosé la mano a la cabeza, probablemente recordando el enfrentamiento que mantuvo con AJ en Isla Canela.
    -Bellsprout usa Recurrente-pidió con calma, y pasividad, el anciano.
    - ¡Prout!


    El pokemon de tipo dual inclino su flexible tronco hacia atrás para coger impulso y arrojar desde su tubular boca una miríada de semillas doradas a gran velocidad.


    -Poliwag esquívalas y Doble Bofetón-pidió Tim


    El pokemon anfibio puso en funcionamiento sus pequeñas extremidades inferiores para esquivar las semillas doradas que golpeaban todo, como si de una vegetal metralleta se tratara, para colocarse a una distancia cercana y comenzar a agitar su más desarrollada cola con la intención de golpear al pokemon planta.


    -Esquívalo-pidió el anciano consciente de las capacidades de su pokemon


    Así ante los rápidos coletazos del Poliwag el Bellsprout decidió hacer uso de su flexibilidad natural y gracias a unos energéticos bamboleos y a algún que otro paso atrás esquivo la mayoría, si no todas, acometidas del pokemon de Tim.


    - ¡Poliwag usa Golpe Cuerpo! -pidió Tim que no veía manera de que su pokemon alcanzara a golpear su adversario.
    - ¡Poli poo! -expresó animosamente el pokemon acuático que tampoco se quería dejar vencer.


    Ambos, entrenador y pokemon, se miraron a los ojos para acto seguido ejecutar la siguiente técnica, de esta forma el Poliwag retrocedió para coger carrerilla e impulso para luego embestir al Bellsprout con su ondulada panza


    -Destello-pidió el entrenador del tipo planta en el mismo tono que había usado todo el combate.


    Así ante la embestida del, por otra parte, nada amenazador, oponente el Bellsprout encendió repentinamente sus hojas de un fuerte fulgor blancuzco que cegó momentáneamente a Poliwag, hasta al punto de él redondeado pokemon se estrelló contra la columna centra del edificio.


    -Que desastre-dijo Tim entre suspiros- ¡Vuelve Poliwag! -añadió el isleño no sin agradecer el trabajo al anfibio.
    -Ha mejorado con respecto a la última vez-pensó el anciano- ¿Alguien más quiere combatir? -preguntó ahora mirando al público.
    - ¡Yo!-respondió AJ levantando la mano.


    Tras expresar su deseo de combatir el pelinegro de Pueblo Paleta intento levantarse, para acto seguido caerse como una bola debido a que tenías las piernas totalmente dormidas, con ayuda de Yao y Jean pudo reincorporarse y acercarse, si bien evitando apoyar la pierna derecha, al lugar donde iba a realizarse el inminente encuentro.


    -Comienza-cedió el anciano.
    -Gracias-respondió AJ- ¡Adelante Yami!
    - ¡Vii! -expresó con animosidad el zorro café.
    -Veo que no eres un principiante-comentó Anselmo-habrá que subir el nivel.


    Dicho esto, el anciano cogió otra pokeball para lanzarla y liberar al nuevo contendiente. Este era un ave de sobrio plumaje, en su mayoría de diversos tonos de castaño siendo más claro el pecho mientras que las alas eran de un color más oscuro, parecido al chocolate, el pokemon en cuestión también tenía en el pecho una serie de triángulos más oscuros, también destacaba del pokemon la especie de cejas, o cuernos, formados por pluma de color crema.

    -¡Nooooc tooul!-ululó el ave.


    -Un Noctowl-comentó secamente Jean, que probablemente no quería ver un pokemon volador en una buena temporada.


    -Comienza-volvió a ceder el anciano la iniciativa del combate.
    -Yami usa Ataque Rápido-inició AJ


    El pokemon cuadrúpedo comenzó a correr con la intención de embestir a su oponente a la par que iba dejando la característica estela blanca.


    -Reflejo-dijo el anciano.


    Ante la pequeña bala marrón que se acercaba el ave serenó aún más su expresión, inundándose primero sus ojos rubíes de un profundo color zafiro, color que presentaba el semitransparente muro que el ave rapaz generó al instante siguiente, muro que frenó, e hizo rebotar incluso, a Yami.


    -Reflejo disminuirá la potencia de nuestros ataques físicos-pensó AJ.
    -Confusión-ordenó Anselmo.


    El búho volvió a iluminar sus ojos con una tonalidad azulada, tonalidad que se extendió a la especie de V plumífera sobre su cabeza para disparar un rayo de energía directo hacia su mamífero oponente.


    - ¡Yami usa Bola Sombra! -exclamó AJ para contrarrestar el psíquico ataque.


    Yami abrió su pequeña boca para generar la esfera de chisporroteante energía violácea que fue rauda al encuentro de la centella azul, la colisión de los etéreos ataques generó una pequeña explosión que llenó temporalmente el campo de humo.


    - ¡Yami usa Ataque Rápido y Cola Férrea!


    El Eevee volvió a emprender la carrera mientras que esta vez su cola se tensaba y adquiría un fulgor metalizado que se mezclaba con la traza blanca propia del ataque rápido.


    -Noctowl, esquívalo-pidió el anciano con la calma que había demostrado en los dos encuentros.


    El ave rapaz haciendo gala de su buena visión adivinó la posición del Eevee así que no tuvo problemas para con un par de aleteos elevarse lo suficiente para evitar el impacto.


    - ¡Yami usa el pilar para propulsarte! -gritó AJ que veía como el ave y su veterano entrenador los toreaba totalmente.


    Con probablemente el mismo sentimiento que su entrenador Yami salto hacia la columna central del edificio para en cuanto entro en contacto con la misma impulsarse con fuerza con sus patas traseras permitiendo alcanzar al ave de plumaje pardo, y aprovechando que su adversario no era precisamente un dechado de velocidad además de la velocidad que llevaba el propio Eevee este le golpeó con el ataque de tipo acero en la espalda y pese a la protección dada por Reflejo esto no impidió que el ave cayera sobre el suelo de madera.


    - ¡Viii! -gruñó Yami, contento por haber podido atacar a su adversario.


    El anciano no torció el gesto ni se contuvo de hacerlo simplemente extendió uno de sus brazos de un modo tranquilo y sosegado, paralelamente su pokemon hizo lo mismo a la par que un fuerte viento entro por las pequeñas aperturas que servían de ventanas, viento que apago las antorchas dejando la habitación en oscuridad.


    - ¡Yami estate atento! -advirtió AJ, que realmente poco más podía hacer en esa situación.


    El zorro de tipo normal agudizó su sentido del oído, a la par que pegaba su cuerpo al suelo con la intención de evitar el inminente golpe, sin embargo al igual que su entrenador no pudo evitar impresionarse cuando en medio de la oscuridad vio como cada pluma de su adversario parecía arder en un subyugante fulgor rojizo, también entrenador y pokemon pudieron ver en como ese fulgor rojizo parecía arremolinarse para luego adquirir durante unos segundos la forma de una fiera ave, acto seguido el Noctowl batió sus alas para elevarse e irse directamente hacia Yami.


    - ¡Ataque Aéreo! -exclamó el anciano, la primera que alzaba el tono de su voz.
    -¡Yami cuidado!


    El Eevee no pudo hacer nada más que adquirir una postura fetal en un intento de protegerse lo más posible, pero eso no impidió que, al recibir aquella fiera embestida fuera lanzado directamente hacia el entrenador pelinegro, el cual al recibir el impacto de su pokemon cayó al suelo.


    -Los lazos con tus pokemon parecen fuertes-comentó el anciano-pero si no puedes vencerme a mí dudo que puedas ganar a Pegaso-concluyó Anselmo que hizo un gesto para que se encendiera la luz.


    - ¿Estás bien Yami? -preguntó AJ
    -Viiii-expresó el Eevee, consciente pero obviamente agotado.
    - ¿Como estas, AJ? Preguntó Jean que junto a Yao y Tim se acercaron al pelinegro
    -Sigo con la pierna dormida-dijo tratando de poner un poco de humor.


    El pelinegro se despidió del aprendiz de monje y del rapado isleño para junto a Jean dirigirse al centro Pokemon, mañana sería otro día.


    -Voy a tener que entrenar más-comentó Jean.
    -Yo también-dijo AJ-Creo que no he entrenado en condiciones desde la liga Pokemon.


    Ambos entrenadores anduvieron un poco más hasta llegar a la entrada del centro pokemon, sin saber por qué miraron al cielo que ya llevaba el oscuro manto nocturno.


    -De hoy en adelante entrenaremos los dos juntos-dijo AJ con decisión.
    -Y ganaremos-añadió Jean.
     
  11. Threadmarks: Capitulo 19
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    5417
    CAPITULO 19: UNA BATALLA DE ALTURA


    El astro solar se dejaba mostrar aún con timidez y derramando su tenue, pero cálida, luz anaranjada sobre Ciudad Malva la cual ya comenzaba a bullir con la llegada del nuevo día y las actividades que este contraía, y precisamente hablando de actividad…


    -¿Seguro que es necesario?-preguntó AJ saliendo del centro Pokemon.
    - Un poco de ejercicio no nos matara-respondió Jean.
    - Si tú lo dices…-contestó AJ que parecía no tenerlo tan claro.


    Ambos entrenadores tomaron camino hacia el este, hacia la ruta 31 que unía la urbe donde estaba el gimnasio con la ciudad de nacimiento de Jean, la ruta en cuestión era un amplio sendero que transcurría entre aisladas masas forestales, la ruta también poseía un lago de mediano tamaño y cristalinas aguas y en la lejanía se alzaba una cadena montañosa que extendía hacia los puntos más septentrionales de la región de Johto.


    Tras admirar brevemente el paisaje ambos entrenadores dejaron salir a algunos de sus pokemon, por parte del entrenador de pueblo Paleta aparecieron el Waru, Iwasa, Foxy y también Saur y Yami mientras que por parte de Eric las criaturas que se unirían al entrenamiento serían Croconaw, Sudowoodo, Ariados e Hypno.


    -Ahora correremos un rato-sugirió Jean.


    Los pokemon de Jean miraron a su entrenador con una mirada entre disgustada y canina mientras que por parte de las criaturas de AJ estas también miraron a su entrenador con mirada incrédula, al menos tres de ellos.


    Así el par de chicos y los nueve pokemon comenzaron a correr, empezando por un ritmo más lento e ir progresivamente subiéndolo, y si bien al principio se empezó con bastante ruido cuando el ejercicio comenzó este comenzó a disminuir precisamente cuando el ritmo del mismo se incrementó.


    -Estáis muy callados-dijo Jean una vez ya se había recorrido un largo trecho-¿Pero qué?


    El entrenador de Ciudad Cerezo no pudo evitar extrañarse al ver como a sus espaldas había una ristra de cuerpos que habían caído agotados por el cansancio, siendo solo Croconaw así como Saur y Foxy los que habían sido capaces de seguir su ritmo, algo más rezagados estaban tanto AJ como Iwasa y Ariados y finalmente y a una distancia considerable estaban los tres pokemon restantes, a excepción de Waru que debido a su anatomía flotaba sobre todos sin el menor esfuerzo y soltando sus constantes y maníacas risotadas.


    -Vu…vuelve Waru-dijo A.J haciendo regresar al Haunter a su pokeball preguntándose probablemente porque habría elegido un pokemon que por mucho que quisiera no podía caminar.

    -Creo que me he pasado un poco-dijo Jean.

    Una vez habían descansado y reposado un poco ambos entrenadores se dieron cuenta que debían estar aproximadamente a mitad de camino hacia Ciudad Cerezo ya que desde el punto en el que estaban podían ver tanto las afueras de la mencionada ciudad como la torre Bellsprout, el edificio que había desencadenado el entrenamiento de ese día.


    -Esta es la ruta 30-comentó Jean.


    AJ noto como su collar se agitaba al son de su respiración para finalmente observar como era el lugar donde estaban, la ruta era un camino de tierra que atravesaba una gran explanada de denso pasto donde se podían ver dispersas formaciones arbóreas así como algún que otro estanque de moderado tamaño, también y más adelante se podían observar algún que otro grupo de entusiasmados niños combatiendo con los que seguro eran sus primeros pokemon.


    -Esto me trae recuerdos-dijo AJ al ver a los lejanos niños para luego mirar de reojo a Saur.
    -A mi también-añadió Jean que hizo lo propio con Croconaw- ¿Será mejor que volvamos no crees?


    Ambos entrenadores hicieron volver sus pokemon a sus pokeballs para regresar, a un ritmo normal, a la ciudad donde con total seguridad se celebraría el próximo combate de gimnasio.


    -Deberíamos practicar ahora los ataques ¿no?-preguntó o más bien propuso AJ.
    -Sí, es cierto-acepto Jean.


    Con la intención de practicar los ataques así como alguna estrategia ambos entrenadores se situaron un poco al norte del gimnasio junto al lago situado a los pies a la torre Bellsprout.


    Así AJ liberó a los seis pokemon que llevaba consigo mientras Jean hacia lo mismo con los cuatro que portaba el, o al menos los cuatro que él conocía, para comenzar a explicarle que iban hacer ahora.


    -Nos vamos a enfrentar a un gimnasio de Pokemon del tipo volador-comenzó AJ-suelen ser bastante rápidos así que practicaremos el esquivar movimientos, Waru,Foxy e Iwasa esquivareis los ataques de Hydra, Yami y Saur y si alguno de vosotros-dijo ahora refiriéndose a los pokemon que iban tener que eludir los ataques de los movimientos-se cansa Hydra lo relevara ¿Entendido?-finalizó el entrenador de Pueblo Paleta.

    -Nosotros haremos lo mismo que ellos-dijo Jean, ahorrándose la perorata del pelinegro.


    Así empezó la práctica esquivando los pokemon de AJ los ataques de Saur, Yami e Hydra, la cual aprovechaba también para estar en el líquido elemento, y remplazando esta última a Foxy cuando esta se cansó un poco, por parte Jean sus pokemon esquivaban los ataques de Ariados ya que presumiblemente, por desventaja de tipo, este no iba a participar. Todo ocurría con relativa tranquilidad hasta que algo inesperado surgió entre los arbustos…


    -¡Hola!-exclamo Tim apareciendo entre los arbustos cercanos.
    -¡Dios, Tim! ¿Qué haces ahí?-exclamó Jean.
    - No tenemos baño en la Torre-dijo Tim con una sonrisa tontorrona.
    -Sí que tenemos baño-dijo Yao que también apareció de repente.
    -¡No aparezcáis así!-exclamó AJ también sobresaltado.
    -Perdón-se disculpo Yao-Os he estado viendo entrenar y creo que puedo ayudaros, si queréis-se ofreció el del hábito.
    -Vale –asintieron ambos entrenadores.
    -Pero Tim sal antes de los arbustos-pidió Yao.
    -Hay un pequeño problema-comenzó a decir el de Isla Canela-he perdido los pantalones.
    -Pero si no lleváis pantalones-expresó AJ con tono atónito.


    Mientras el cada vez más desarrapado isleño buscaba entre la maleza la parte inferior de su vestimenta, que no eran propiamente unos pantalones, el aprendiz de monje lanzó dos pokeballs de los cuales surgieron dos pokemon, un Bellsprout y el otro era un esfera flotante de color negro rodeado de una ligera niebla violeta y con dos grandes ojos triangulares así como una ancha, y fina, boca de la cual surgían dos puntiagudos dientes blancos.


    -¡Esprout!
    - ¡Gas gasliii!
    -Creo que conocen unos ataques que quizás os sean útiles-dijo Yao.


    Tras decir esto ambos pokemon se miraron entre sí expectorando unas esferas de lodo negruzco que colisionaron entre sí.


    -Es Bomba Lodo ¿Verdad?-preguntó Jean.
    -Así es-respondió Yao.
    -Puede sernos útil-reconoció AJ mirando de soslayo al pokemon de los tipo planta y veneno.
    -Encontré la parte de abajo-dijo Tim saliendo entre la matorrales con la curiosa vestimenta ya al completo.

    -¿Tim tiene que llevar siempre este kimono?- pregunto Jean.
    -No-dijo Yao-Solo dentro de la torre y solo durante algunos ejercicios-explico Jean
    -Pero este kimono es tan suavecito-dijo Tim-es como si no llevara nada.
    -¿Habéis desayunado?-preguntó AJ que probablemente no quería que la conversación fuera por ahí.


    Ante la negativa de todos el curioso cuarteto se dirigieron a la cafetería del centro pokemon, era una sala bastante amplia y luminosa con mesas de distinto tamaño y con un suelo de baldosas cuadradas intercalando los colores rosa pálido y azul de idéntica tonalidad, la habitación también contaba con una amplia barra mostrador.


    Una vez escogida una mesa con cuatro sillas y tras haber pedido la comida deseada el entrenador de pueblo Paleta se acerco a la barra para recoger el alimento demandado.


    -A ver-dijo AJ colocando los distintos platos en la circular mesa- tres tostadas de mermelada para Jean.
    -Sip-dijo el entrenador de Ciudad Cerezo que tras ponerse una servilleta a modo de babero comenzó a devorar los trozos pan recubiertos de distintos tipos de compota.
    - Un vaso de té y unas pastas para Yao-dijo ahora AJ.
    -Gracias-dijo el morador de la torre Bellsprout.
    - Para Tim un vaso extra grande de zumo bayas tropicales.
    -Me recuerda a mi isla-dijo el pelón tras oler el jugo-¿Es recién exprimido?
    -¿Tengo pinta de camarera?-dijo AJ algo enfadado ya que probablemente estaba deseando sentarse y comer el amplio bocadillo de queso que había pedido para el mismo.


    Tras esas últimas palabras de AJ ningún sonido se oyó durante el almuerzo a excepción del triturador sonido de los dientes, el de los indefensos comestibles siendo desguazados, el restallar de la lengua al tragar…


    -¿Y cuando os enfrentareis a Pegaso?-pregunto Tim cuando las existencias de comida ya estaban bajo mínimos.
    -Pues todavía creo que nos falta un poco-reconoció Jean.
    - Y a mí me gustaría que Saur aprendiera Bomba Lodo-añadió AJ.
    -A mí y a mis pokemon nos encantaría ayudaros-respondio Yao.
    - Y a mí y a Poliwag-comenzó a decir Tim tras pegar el último trago del zumo-nos encantaría entrenarnos con vosotros.


    Jean y AJ se miraron el uno al otro, la idea no parecía mala, entrenar físicamente por la mañana con la compañía de Tim y por la tarde practicar distintos movimientos y tácticas con la ayuda del isleño y de Yao.


    Unos días después…


    -It´s the eye of the tiger it´s the trill of a fight-canturreaba Tim mientras de vez en cuando lanzaba un puñetazo al aire.
    -Poli po-exclamó el anfibio azulado para luego caer al suelo agotado, estaba claro que una larga caminata no era ni remotamente el mejor ejercicio para él.
    -¿Estáis todos bien?-preguntó AJ refiriéndose al resto de los pokemon.


    Quizás fuera por que obtuvo una respuesta positiva, quizás porque ya llevaba demasiado tiempo en Ciudad Malva o quizás porque ya consideraba que habían entrenado demasiado. Sea por la razón que fuera AJ acompañado de Tim y de Jean se dirigió al Gimnasio Pokemon de Ciudad Malva.


    En las puertas del gimnasio estaba Yao, tal y como habían acordado.

    -Gracias Yao por ofrecerte a esto-agradeció AJ entregándole la pokeball de Saur.
    - Yo también tengo que darte las gracias-dijo Jean que le dejó la pokeball de Ariados.
    - No las merecen-dijo con tono modesto el aprendiz de monje-mucha suerte.


    El entrenador de Pueblo Paleta miro el gimnasio, este era una gran torre y presumiblemente los combates se disputarían en la amplia azotea que se intuía desde abajo.

    -¿Vamos?-pregunto Jean.
    -Vamos-afirmó AJ.


    El trío entro en la torre pudiendo observar como unas largas, y retorcidas, escaleras de caracol llevaban a la azotea, también observaron como el interior torre, cuyas paredes eran a base de ladrillos azules, estaba decorada con alguna que otra jaula de pájaro aleatoriamente colocada.


    -Ahora lo entiendo-comentó Tim-el entrenamiento era para subir estas escaleras.
    -No exactamente- dijo Jean-pero la verdad es que nos va a venir bien.
    -En fin ¡Buena suerte!-dijo Tim con tono jovial para presionar uno de los ladrillos azules lo cual hizo que tanto AJ como Jean se dieran cuenta que una de las paredes había un ascensor en el cual se subió el isleño y que rápidamente comenzó su ascensión.


    -¿Tú sabías que había ascensor?-preguntó AJ a Jean.
    -Ahora me doy cuenta-reconoció el de ciudad Cerezo.


    Mientras el par de entrenadores usaban su entrenamiento para subir las escaleras el joven Tim rápidamente apareció en la azotea y lo primero que pudo notar es la suave pero constante brisa que allí circulaba, brisa que le hubiera acariciado el pelo si este no hubiera sido cortado ,claro.


    -Con que tú eres mi nuevo adversario…


    El niño del curioso kimono se giró para ver quien le hablaba. Este era un joven de mayor altura, lo que tampoco era muy difícil, con una cabellera azul y un largo flequillo que tapaba uno de sus ojos, el ojo libre era también de color azul y también era del mismo color del cielo la peculiar indumentaria del sujeto: Un chaleco azul pálido sobre una única prenda parecida a un batín cerrado de un cerúleo más intenso y anudado con un cinturón blanco, como blancos eran los calcetines que se extendían desde las sandalias de madera hasta la antes mencionada prenda, completaba y complementaban su vestimenta un par de muñequeras de color negro con ribetes rojos.


    -¡O no!-aclaró Tim-Yo solo estoy esperando a que mis amigos suban.
    -Bien-dijo el líder de gimnasio cruzándose de brazos.


    Los minutos pasaban y la brisa soplaba siendo su silbido el único sonido que se podía apreciar, estaba claro que ambos no tenían mucho de qué hablar.


    -¿Tienes otro ojo debajo del pelo?-pregunto Tim con inocencia.


    El de cabello índigo abrió la boca, quizás para responderle, quizás para soltarle un improperio, no tuvo tiempo para nada ya que al fin aparecieron el par de entrenadores con gesto cansado y con obvias manchas de sudor, desde luego si la brisa fuera más fuerte podría tirarlos al suelo.


    -Está claro que a esto no se acostumbra uno-jadeo Jean por lo bajo.
    -¿Quién de vosotros se enfrentara a mí, Pegaso?-preguntó el líder de gimnasio.
    -Yo-exclamó AJ con obvio cansancio en la voz.
    -Ocupa tu lugar-pidió el líder.

    AJ se coloco en la marca para retadores observando que era un campo de combate normal, simplemente uno a mucha altura.


    -El combate serán según las reglas habituales-expresó Pegaso.
    -Las conozco-dijo AJ.
    -Bien, tú empiezas-decretó el líder de gimnasio.


    El pelinegro arrojó la pokeball del primero de sus pokemon que trataría de conseguir la medalla Céfiro.


    -Jon jon ter-exclamó el fantasma con su sonoridad habitual


    Por su parte el líder de azulada cabellera también arrojo su pokeball, apareciendo un pokemon que AJ ya conocía de sobra.

    -¡Kaaaar!-chilló con energía el ave grisácea.
    -¡Waru empecemos con Bola Sombra!-exclamó AJ
    -¡Skarmory usa Foco Resplandor!-exclamó también el líder de gimnasio


    El Haunter generó entre sus flotantes manos la oscura y chisporroteante esfera de energía espectral que fue lanzada hacia el alado adversario el cual abrió su pico para crear un orbe de fulgor metalizado del cual surgió un potente rayo de la misma tonalidad. Sobra decir que ambos ataques colisionaron entre sí para generar una densa nube de humo.


    -Waru usa Rayo-pidió AJ.
    -¡Tajo Umbrío!-exclamó Pegaso.


    El pokemon fantasmagórico comenzó a acumular electricidad en todo su etéreo cuerpo no encontrando sin embargo a quien lanzarla debido al espeso humo que cubría el campo, en cambio el Skarmory gracias a su buena vista apareció entre la humareda con sus alas recubiertas de un fulgor oscuro, bastante más que la tonalidad del Bola Sombra, con las que asestó un fuerte golpe al fantasma que no pudo reprimir un grito aterrador de dolor.


    -¡Waru usa Psíquico!


    Aprovechando que el pájaro de acero aún estaba cerca el fantasma iluminó sus ojos del cerúleo color, color que se extendió al ave de presa al ser afectada por la técnica mental y que hizo que fuera estampada contra el suelo varias veces.


    -¡Joooon!-exclamó el fantasma con tono serio, estaba claro que el Tajo Umbrío le había dolido.
    -¡Waru usa Psíquico otra vez!-volvió a exclamar AJ viendo que, de momento, era el único ataque con el que había alcanzado a su oponente.
    - Eco Metálico-pidió Pegaso.


    El gaseoso pokemon volvió a encender sus ojos del profundo color azul para realizar el ataque que le había pedido su entrenador a lo que el ave de presa respondió agitando sus férreas alas las cuales comenzaron a emitir un agudo sonido metálico que impedía al Haunter la concentración necesaria para efectuar el ataque psíquico.


    -Al usar Eco Metalico ataques como Foco Resplandor nos harán más daño-pensó el pelinegro-¡Vuelve Waru!-dijo AJ haciendo regresar el pokemon fantasma a su pokeball.

    -No esperaba que los Skarmory fueran tan fuertes-comentó Tim en el banquillo en el que se había sentado junto a Jean.
    -De los Skarmory normalmente se destaca su defensa física pero la verdad es que también son fuertes usando ataques físicos y además Eco Metálico disminuye la defensa especial de sus oponentes por lo que ataques como Foco Resplandor son más efectivos -agregó Jean.


    -¡Adelante Foxy!-exclamó AJ lanzando la pokeball de la cánida de fuego
    -Naaaaain-aulló la raposa de piel dorada haciendo ondular sus colas.


    -¡Foco Resplandor!-exclamó Pegaso
    -¡Ataque Rápido!-pidió también AJ


    El Skarmory abrió su pico para lanzar el rayo de metálico resplandor a lo que su oponente emprendió una rápida carrera con la que esquivó el ataque de acero, además de acercarse lo suficiente como para lanzar su siguiente ataque.


    -¡Foxy, Giro Fuego!-exclamó AJ.


    Así la Ninetales abrió sus finas fauces lanzando la hebra de fuego que comenzó a rodear a su oponente como si de una flamígera serpiente se tratara.


    -¡Skarmory usa Tumba Rocas!-pidió Pegaso


    El ave metálica pese al indudable dolor de la ígnea atadura pisó con fuerza el suelo haciendo que la arena comenzara a temblar para acto seguido comenzar surgir afilados peñones que la vulpina eludió gracias al uso del ataque rápido, con el que además pudo ganar la espalda de su adversario.


    -¡Foco Resplandor!
    - ¡Lanzallamas!


    El pokemon del líder de gimnasio trató de girarse para lanzar el ataque de tipo acero, sin embargo no pudo efectuar la maniobra debido a la limitación de movimientos, además de dolor, que suponía el giro fuego lo que permitió que el torrente de fuego emanado ahora por Foxy llegara franco e impactó al Skarmory enemigo, el cual cayó al suelo derrotado y chamuscado.


    -Regresa Skarmory-dijo Pegaso que ya buscaba a sus siguiente pokemon mientras seguramente se guardaba en privado las felicitaciones que el ave de presa merecía.


    Rápidamente una nueva pokeball por parte del líder gimnasio se abrió dejando ver la criatura que contenía, una criatura también avícola pero muy distinta a su compañero de equipo. Concretamente esta nueva ave tenía un cuerpo cónico, especialmente con las alas blancas, aunque con ciertos detalles, plegadas también tenía un par de pequeños y enigmáticos ojos rojos dibujados en el pecho, el pokemon también tenía una esférica cabeza, verde que también era el color que más presencia tenía en su cuerpo, en esa redonda cabeza tenía unos ojos de irises negros y mirada misteriosa, también poseía un pico curvo de color dorado y un par de largas plumas rojas que surgían detrás de su cabeza.


    -Xa tu-exclamó el ave con pausa.


    El pokemon de exótico plumaje se quedo mirando al entrenador pelinegro, totalmente rígido sobre sus rojas patas, luego giro la cabeza fijándose en el par sentado en el banquillo y casi al instante después comenzar a sudar grandes goterones.


    -Xatu: El pokemon místico, se dice que este pokemon suele estar quieto porque ve tanto el futuro como el pasado, puede estar en este estado días enteros mirando hacia el sol-informó la pokedex de AJ.


    -Es cosa mía o ese Xatu nos ha mirado-preguntó Tim a Jean.
    -Creo que te mira a ti-respondió el de Ciudad Cerezo.


    AJ ajeno a la conversación en el banquillo llamó a Foxy para relevarla por el fantasma, sabiendo que debido a su tipo tendría más ventajas contra la enigmática ave.


    -¡Joooon!-exclamó el vaporoso fantasma con una semblanza más alegre que durante el combate contra el ave metálica.
    -¡Waru usa Bola Sombra!-exclamó AJ.


    El fantasma generó el espectral orbe y lo lanzó hacia el ave de exótico plumaje la cual justo antes de recibir el ataque se desvaneció.


    -¡Tinieblas!-exclamó Pegaso.


    El Xatu reapareció al lado del Haunter para lanzar desde sus sobrios ojos un rayo azabache que golpeó de lleno al espectro.


    -Continua así Xatu-confirmó Pegaso.
    -¡Waru Bola Sombra a ráfagas!-pidió AJ.


    El ave de glauco plumaje repitió la maniobra anterior de teletransportarse y disparar mientras que el fantasma lanzaba la oscura esfera cada vez que veía la oportunidad.


    -Esto no va a ninguna parte -pensó el pelinegro ya que aunque gracias a la velocidad del Haunter este estaba esquivando los ataques de su oponente también era cierto que estaba fallando todos sus ataques-Waru- exclamó el pelinegro, quizás porque ya se le había ocurrido algo-¡Bola Sombra a la máxima potencia!


    El fantasma comenzó a “amasar” energía espectral generando la ya archiconocida esfera chisporroteante la cual mantuvo aumentando su grosor hasta dimensiones casi groseras, lo que era especialmente meritorio teniendo en cuenta las continuas ráfagas de ataques por parte del Xatu.


    -¡Lánzala y Rayo!-exclamó AJ.


    Waru ganó algo de altura para lanzar la gran Bola Sombra y antes de que esta golpeara el suelo disparó la descarga eléctrica generando una gruesa explosión de energía oscura que se extendió por todo el campo, alcanzado al Xatu que cayó al suelo, visiblemente afectado.


    -Vamos a inmovilizarlo ahora que podemos-pensó AJ-¡Waru usa Hipnosis!


    Ni el pelinegro ni su fantasmal pokemon vieron la mínima sonrisa que Pegaso esbozó por lo que el Haunter se acerco a un Xatu que se estaba reincorporando para iniciar la técnica inductora de sueño, sin embargo algo debía ir mal ya que aunque Waru siguiera clavando su, ahora cerúlea, mirada su oponente no daba el menor signo de cansancio. Más bien todo lo contario


    -¡Parece que Haunter se está durmiendo!-exclamó Tim en el banquillo


    Jean y el propio AJ se fijaron ahora en el fantasma y efectivamente este estaba profundamente dormido sin que ninguno de los presentes pudiera intuir como había sucedido esto.


    -Es gracias a la habilidad de mi Xatu, Espejo Mágico-respondió Pegaso a una pregunta que todos pensaban pero que nadie había formulado-Esta habilidad refleja ciertos ataques hacia su oponente ¡Y ahora acabaremos con esto!¡Xatu, Come Sueños!-sentenció Pegaso tras la breve explicación.


    Obedeciendo a su entrenador el Xatu doto a sus ojos de una tonalidad granate, tonalidad de la que también se tiñó el cuerpo de su oponente y también tenía ese encarnado color la suerte de esfera roja que surgió del dormido espectro y que el ave absorbió recuperándose así del daño sufrido durante el envite además de derrotar a Waru, que claramente no tenía su día.


    -Vuelve Waru-dijo AJ haciendo regresar al Haunter a su pokeball, lamentándose mentalmente por no haberse limitado a atacar, en vez de querer asegurar Hipnosis-¡Adelante Foxy!-dijo luego tras lanzar la pokeball de la pokemon ígnea.


    -¡Naaain Taiiiils!-aulló la pokemon de fuego lista de nuevo para la batalla.


    -¡Tinieblas!
    -¡Lanzallamas!


    El Xatu disparó la oscura descarga a lo que la raposa de ojos rubíes respondió con el chorro ígneo que colisionaron generando n densa nube de humo negro, de la cual surgió la vulpina usando la técnica de la estela blanca y embistiendo al ave de colorido plumaje.

    -¡Foxy usa Giro Fuego!-exclamó AJ.
    -¡Xatu, Teletransporte!-replicó Pegaso.


    La pokemon de fuego esputó la llama la cual, pese a que fue eludida por el uso de la técnica evasiva, comenzó a elevarse y a curvarse.


    -¡Lanzallamas!-volvió a indicar AJ señalando la flamígera espiral que Foxy había creado.


    Así el torrente ígneo impacto contra la espiral de fuego haciendo que esta se desmoronara en forma de “lenguas” llameantes que ahora si impactaron contra su adversario, derrotándolo.


    -Regresa-dijo Pegaso al derrotado y exótico pokemon volador.


    Acto seguido el líder de gimnasio cogió la pokeball que contenía a su último pokemon para lanzarla alto y liberar al último contendiente por su parte.


    -¡Pidyooot!-graznó con fuerza el Pidgeot.
    -¡Que pelazo!-comentó Tim al ver la larga cresta del pokemon pájaro y probablemente añorando su propio pelo.


    -¡Lanzallamas!- pidió el pelinegro.
    -¡Ataque rápido!-exclamó Pegaso.


    Ante el esputo ígneo el ave se lanzó velozmente contra la mamífera, eludiendo la flamígera emanación, y embistiéndola usando la técnica de la estela blanca.

    .

    -¡Giro Fuego!-exclamó AJ.
    -¡No otra vez!-dijo Pegaso que vio como ese ataque había derrotado a sus otros dos pokemon-¡Vendaval!


    El Pidgeot iluminó sus alas de una tonalidad azulina y comenzó a batirlas con fuerza liberando unas fuertes y huracanadas ráfagas de viento que engulleron el ataque de fuego e impactaron directamente contra Foxy.


    -Vuelve Foxy-dijo AJ haciendo regresar a la derrotada pokemon de fuego.


    El pelinegro cogió su siguiente pokeball, la que contenía al último participante del combate, AJ tenía claro quién iba a ser, Jean lo intuía y si Pegaso hubiera conocido a los pokemon de AJ seguro que hubiera predicho quien era ese combatiente.


    -¡Aria!¡Dos!


    El arácnido fijó su mirada en una roca y disparó desde su boca una ráfaga de esferas fangosas que impactaron contra la susodicha roca.


    -¡Bien hecho!-felicitó Yao al artrópodo.

    -¡Gaaaas liiii!-exclamó el esférico fantasma
    -¡Beeeeels!-expresó también contento el Bellsprout.
    -Inténtalo ahora tú, Saur-dijo el monje al pokemon de AJ.


    El herbáceo cuadrúpedo dio un paso al frente y también dirigió su mirada a la roca y trató de lanzar su propio Bomba Lodo


    -¡Sooor!-exclamo abriendo su boca y dispuesto a ejecutar la poderosa técnica venenosa.


    Para desgracia del Ivysaur solo consiguió esputar un par de fangosas esferas y encima estas tocaron el suelo mucho antes de alcanzar la piedra.


    -Es cuestión de practicar más-dijo Yao quitándole hierro al asunto.

    -Eivy-afirmo el pokemon de AJ algo avergonzado y con la mirada algo dispersa.


    Yao giró la cabeza, percatándose que estaban a tiro de piedra del gimnasio pokemon.


    -Tranquilo-dijo con tono sereno el monje-Estoy seguro que a AJ le va bien.


    Probablemente “bien” no era la mejor palabra, pero estaba claro que la situación no era mala, una última ronda distanciaba al pelinegro y a sus pokemon de la siguiente medalla. Ronda que estaba a punto de comenzar…


    -¡Adelante Iwasa!-exclamó AJ lanzando la última pokeball del envite.
    -¡Oh no!-debió de pensar Tim, ya que rápidamente corrió a esconderse tras Jean al oír el nombre del siguiente pokemon.


    ¡Aaaaar!-exclamó con fuerza el prehistórico pokemon.
    -¡Pidyoooot!-graznó con fuerza el ave no dejándose amedrentar
    - Empezaremos nosotros ¡Iwasa usa Supersónico!


    El pokemon grisáceo abrió sus fauces generando los molestos ultrasonidos a lo que el ave respondió con la veloz embestida de la estela blanca impactando en su adversario.


    -¡Colmillo Rayo!-pidió AJ queriendo aprovechar la cercanía de su adversario debido al impacto anterior.
    -¡Ala de acero!-exclamo Pegaso queriendo aprovechar la misma situación.


    El pokemon prehistórico abrió su boca dejando ver sus ahora electrificados colmillos mientras que el ave parda tensó sus alas haciendo que estas adquirieran una textura parecida al acero, así el Aerodactyl pudo hincar sus chispeantes dientes en el ala del Pidgeot, si bien es cierto que este con la extremidad libre le propinó un golpe seco.


    -¡Iwasa elévate y Poder Pasado!


    El Aerodactyl batió sus alas ganando altura con rapidez para comenzar a conjurar el ataque que AJ había comandado, sin embargo antes de que cualquiera de las especiales piedras se manifestara el reptil volador ya había sido embestido otra vez por el Pidgeot.

    -¡Pidgeot usa Ala de Acero!-exclamo Pegaso
    -Es arriesgado-se dijo AJ refiriéndose a lo que se le acababa de ocurrir-pero vamos a intentarlo ¡Ataque Ala!


    El ave de presa se dirigía hacia el saurio el cual también con las alas tensas, si bien no tanto como el Pidgeot, se dirigía hacia el ave con clara intención de golpear.


    Así ambos pokemon comenzaron a embestirse solo que en vez de usar cuernos o la cabeza usaban sus alas y si bien es cierto que el ataque del ave era más efectivo también era superior la fuerza física de la criatura pretérita.


    -Me duele el pescuezo-comentó Tim que tenía que estar con el cuello erecto para poder apreciar el combate.


    -¡Iwasa usa Colmillo Rayo!-exclamó AJ.


    En una de las mencionadas embestidas el Aerodactyl acertó a hundir sus chisporroteantes mandíbulas cerca del cuello de la elegante ave la cual tras soltar una expresión de dolor comenzó a precipitarse precipitadamente, valga la redundancia, sobre el suelo.


    -¡Iwasa usa Golpe Aéreo!-exclamo AJ con un tono claramente victorioso.


    El Aerodactyl inspiró, esas embestidas también le habían dañado a el, y se lanzó en picado sobre el Pidgeot mientras su aerodinámica figura iba arremolinando el aire a su alrededor.


    -¡Pidgeot usa Vendaval contra el suelo!-exclamo Pegaso.


    El ave de plumaje pardo lanzó contra el suelo del gimnasio aquella agresiva ventolera lo que hizo el Pidgeot ganara suficiente impulso para eludir al Aerodactyl e incluso alzarse lo suficiente como para atacar en caso de que fuera preciso.


    -¡Que viento tan fuerte!-exclamo Jean observando como el viento que se había dispersado al entrar en contacto contra el suelo casi lo tira del banquillo-¿No crees Tim…?


    Lo que Jean vio cuando miró a Tim fue una escena totalmente surrealista y más propia de una película en blanco y negro, ante el fuerte viento y por temor a quedarse en paños menores el pelado isleño se había llevado las manos a la parte delantera de su peculiar pantalón lo cual hizo que el aire al fluir por debajo de los faldones del kimono se viera obligado a salir por la parte de atrás haciendo que esa parte se levantara de un modo bastante cinematográfico.


    -¡Pidgeot descarado! ¡Iwasa, AJ, demostradle como se vuela!-animó Tim
    -Que tú precisamente hables de descaro…-dijo Jean tapándose el rostro con la mano.


    Ajeno a los problemas de Tim, Pegaso se fijó en su pokemon y en como el mordisco del pokemon prehistórico en la articulación que unía el ala con el resto del cuerpo la había dejado aparentemente malherida y si bien la veteranía del pokemon volador le permitía mantenerse en el aire gracias un dominio y conocimiento de las corrientes de aire era solo cuestión de tiempo la derrota.


    -Con el ala en ese estado no podemos usar Ala de Acero-pensó Pegaso-ni tener la estabilidad necesaria para usar el Ataque rápido o el Vendaval, así que decidido…¡Pidgeot este combate ha acabado!-exclamó Pegaso con voz potente-Tu ganas- dijo refiriéndose a AJ.


    AJ tardo algo en reaccionar, y cuando lo hizo ya tenía a un Aerodactyl visiblemente contento que lamió cariñosamente a AJ, y de paso a Tim que también había ido junto al pelinegro.


    -Siempre quise ser irresistible ¡Pero no para un Aerodactyl!-dijo Tim con tono tragicómico.


    -Te hago entrega de la medalla Céfiro-dijo Pegaso que se había acercado acompañado de Pidgeot.


    AJ contemplo la que desde ese momento era su nueva medalla, en cierta medida era parecida a su collar, ya que también tenía un color plateado y la forma de un ala, más concretamente de dos estereotipadas alas unidas por la base.


    -Gracias-dijo AJ que aun no sabía cómo reaccionar al hecho de que Pegaso se hubiera rendido-¿Pidgeot está bien?

    -Sí, aun es pronto para que se jubile-digo Pegaso esbozando una pequeña sonrisa acompañada de una caricia a Pidgeot.

    -¿Hay algún inconveniente para mi combate?-preguntó Jean.
    -Ninguno, solo dame algo de tiempo-respondió el líder de gimnasio.


    Pegaso observó como Jean acompañaba a AJ y a Tim hacia las escaleras, mientras volvió a acariciar el lomo del ave


    -Está claro que sois más que mis compañeros de trabajo, sois más que mis amigos-pensó Pegaso-Sois mi legado.


    Ya fuera de la torre-gimnasio y tras narrarle brevemente a Yao lo acontecido, y tras recoger a Saur, el de Pueblo Paleta y el de la meridional Isla Canela pusieron rumbo al centro Pokemon


    -Has tenido suerte de que mi grito de ánimo hiciera que se rindiera-comentó bromeando el joven de inexistente peinado.


    AJ se puso a pensar, este líder de gimnasio tan distinto de la infantil Blanca y del ligeramente paranoide de Antón, Pegaso, tan aparentemente serio y áspero, tan parecido a el por momentos, incluso la diferencia de edad debía de ser pequeña, seguro que gracias a ese gesto, parecido al que el mismo tuvo en la liga pokemon, a partir de ahora lo vería con ojos distintos.


    Cavilando llegó al centro Pokemon antes de que se diera cuenta, el pelinegro, una vez dentro, se acerco a la enfermera Joy y le entregó las pokeballs de los tres contendientes de hoy.


    ¿AJ, te has dejado la linterna encendida?-preguntó Tim.
    -No tengo ninguna linterna-respondió extrañado AJ.
    -Pues te brilla la mochila…


    Rápidamente el pelinegro abrió su mochila para confirmar la sospecha, introdujo las manos con cuidado para sacar la vitrina que Kevin le había entregado y comprobar que efectivamente aquel ovalo estaba brillando envuelto en una amarillenta luz cegadora, e incluso y pese a la protección de la capsula, se podía notar el calor de la nueva vida que se preparaba para venir al mundo.


    -El huevo se está abriendo…
     
  12.  
    Kiwi

    Kiwi Beta-reader Beta Reader de Honor

    Aries
    Miembro desde:
    27 Febrero 2018
    Mensajes:
    328
    Pluma de
    Escritor
    Gracias por añadir un indice, siempre olvido en qué cap me quedé, y es más fácil ubicarlos por nombre que por número. Esta vez avancé tres y no sigo nomas porque me caigo de sueño.

    Me resulta extraño lo fácil que se me hace leer ahora cuando en un principio lo sentía algo pesado, en particular creía que la batalla en Viridian sería pesada como una roca... Sí, yo también puedo hacer chistes malos. Plus, el trío protagonista es carismático y te acabas encariñando con ellos.


    ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    [​IMG]
    Fkids estuvo aquí...

    Pero Haunter también puede!
    [​IMG]

    Entendí esa referencia.

    Y diez medallas en una región con ocho gimnasios.

    Pero me cayó bien la loli y el combate estuvo bastante cool, la batalla estuvo muy emocionante hasta el momento de cliffhanger, porque la derrota de AJ parecía inminente.

    Esta niña tiene una religión interesante.

    No te creas, a las señoras también les gustan las serpientes ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    Me gustó mucho la conversación entre Blaine y Giovanni, lo cierto es que te quedó bastante natural, y antes de que acabe el capítulo (que me ha parecido de los mejores) viene un cambio de escenario:

    Oh, crap.

    Ya cásense :v

    ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    Jajajajajajajajajsjaja. C mamut.

    Y pasamos al torneo, que la verdad ya se hacía esperar.

    LMAO, Angie besto.

    [​IMG]

    I ship them.

    La verdad estaba pensando lo mismo. Demasiados typos que no creo recordar... Jean el francesito del Croco, Ritchie el que rompió las ilusiones del.mostaza, un random y la nueva waifu de camiseta holgada sin bra, que espero salga más. Also, tiene un Dragonite, Besto girl sin dudas.

    Muy dinámica la batalla contra la taradita de la primaria de Smogon, la Sidra le dio sus buenas tunas a su piedra.

    A ver si ya no tardo tanto en ponerme al corriente.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  13. Threadmarks: Capitulo 20
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    5801
    CAPITULO 20: UN MISMO CIELO


    El intenso fulgor blanco del huevo comenzaba a disminuir mientras que a la par comenzaban a incrementarse los curiosos alrededor, el nacimiento de un pokemon no era algo que se viera todos los días.


    - ¡Ay Dios! -pensó un AJ nervioso con la pokedex en la mano.


    Tim, ante el nerviosismo de AJ, retiro la vitrina para facilitar la eclosión de la criatura, y cuando el resplandor cesó todos los presentes clavaron su mirada en el nuevo ente.

    Este era una criatura de pequeño tamaño, obviamente, aparentemente bípeda ya que sus extremidades inferiores eran algo más grandes que sus regordetas manitas, la parte delantera de su cuerpo desde los pies hasta su prolongada nariz era un color crema mientras que su espalda, y la parte superior de la cabeza, era un color azul oscuro, aunque indudablemente lo que más llamaba la atención del pokemon eran sus ojos achinados así como los cuatro pequeños puntos rojos que llevaba en la espalda.


    -Cyndaquil, el pokemon ratón fuego: De carácter muy tímido, lanzara llamas desde su lomo si se asusta o enfada-informó el mecánico aparato

    - ¿Ciiiiin? -expresó el recién nacido mirando hacia todas las direcciones.

    AJ reaccionó apretando un botón de la pokedex para acto seguido lanzar la pokeball contra el bebé, el cual sin oponer demasiada resistencia quedo aprisionado en el bicolor esférico

    -Se...Sera mejor que llame a Kevin-dijo AJ todavía algo nervioso.

    El pelinegro presionó el número del pokegear y tras oír el tradicional tono de llamada al poco se oyó la voz del entrenador de Caoba.


    - ¿AJ?

    -Sí, soy yo-respondió el pelinegro-El huevo se ha abierto y…

    -Y no sabes que hacer, suele pasar-respondió Kevin-lo suyo sería que lo llevaras al centro pokemon para que le hagan un chequeo y respecto a la comida con comida de pokemon bebe bastara para los primeros días, también puedes darle bayas ricas en azucares

    -Cierto-mencionó AJ-creo recordar que los alimentos ricos en azucares son beneficiosos para los pokemon de fuego.

    - ¡Choooocolate! -se oyó la voz de Blanca en la lejanía haciendo que una gruesa gota de sudor bajara por la sien de AJ.

    -Ignórala-dijo Kevin-si te pasas con el chocolate y cosas así lo normal es que engorden demasiado-explico el entrenador criador-Y ahora tengo que dejarte me parece que Blanca y Lira quieren darle café a unos Mankey.

    - ¿Y eso es malo? -preguntó AJ

    -Para los Mankey no-respondió Kevin-pero para ellas…

    -Entiendo-dijo AJ-hasta luego entonces, y gracias-añadió, ya que Kevin le había resuelto las posibles dudas sin que tuviera que formularlas.


    Tras colgar con el oriundo de Pueblo Caoba, y desearle suerte mentalmente, AJ recogió sus pokemon de las manos de la enfermera Joy así como pedirle que chequeara el estado de salud del recién nacido, a lo que aceptó sin ninguna queja.


    -AJ-comenzó Tim-creía que lo máximo que se podían llevar encima son seis pokemon, pero con Cyndaquil tú ya deberías tener siete…

    -Ah sí-dijo al entender lo que el pelado isleño preguntando-Tocando un botón de la pokedex se bloquea el sistema de transporte de pokemon.

    - ¿Y por qué no lo bloquean todos los entrenadores? preguntó Tim-Así podrías tener a todos tus pokemon contigo.

    -Ya-dijo AJ-pero a los pokemon hay que mantenerlos, hay que tratar con todos a la vez y si tienes muchos es complicado-trató de explicar el pelinegro-pero me acabas de dar una idea.


    Así mientras la enfermera Joy se encargaba del nuevo pokemon de AJ y sin vistas de que Jean o Yao aparecieran pronto el pelinegro se acercó al ordenador que habitualmente estaba situado en una de las esquinas, volviendo al rato con varias pokeballs y una Safari-ball en la mano.

    Finalmente, y tras cerciorarse de que el estado del pequeño e ígneo pokemon era e normal el entrenador de Pueblo Paleta abandonó el centro pokemon acompañado de Tim, dirigiéndose a comprar la comida que Kevin le había recomendado, hecho esto el pelinegro y Tim se dirigieron a la zona cercana al gimnasio donde Yao había practicado el uso de Bomba Lodo con Ariados y con Saur, de hecho, seguía practicando con el arácnido.


    -Hola-saludó el aprendiz de monje.

    -Hola-dijo AJ devolviendo el saludo

    - ¡He visto nacer a un pokemon!-dijo Tim entusiasmado antes de que AJ pudiera siquiera comentarlo.

    -Sí, de hecho, iba a presentarlo ahora mismo al resto del equipo-dijo AJ

    ¿Te importa que mire? -preguntó Yao

    -En absoluto-respondió AJ.


    Dicho esto, el pelinegro lanzó nueve pokeballs de las cuales surgieron todos los pokemon que él ya tenía, finalmente con los nueve pokemon dispuestos en círculo arrojó la pokeball del pokemon de fuego para que se manifestara en el centro.


    -Ciiin da-expresó algo temeroso el pokemon de fuego al verse rodeado de tantos pokemon.

    -Te los presentare-dijo AJ sentándose para así parecer más pequeño y no impresionar al joven, jovencísimo, y narigudo pokemon.

    -Este es Saur-dijo el pelinegro señalando al Ivysaur-Es uno de mis primeros pokemon.

    El pokemon de planta dio un paso adelante y el benjamín del equipo se acercó a él con timidez y olfateándolo todo, y debió gustarle el olor ya que se encaramó al pokemon de tipo dual para apreciar mejor la fragancia de la flor, hasta el punto que se cayó de espaldas.

    - ¡Jon! ¡Jon! -río ruidosamente el fantasma violeta, como era habitual por otra parte

    - Este es Waru-dijo AJ-ya le conocerás…

    - ¡Jon! ¡Jon ter! - volvió a proferir el fantasma para, con la sonoridad de siempre, estrechar las manos del Cyndaquil de una manera un tanto entusiasta, dejando así al pokemon de fuego algo desorientado.


    -Esta es Hydra-continuó AJ-hemos pasado muchas cosas juntos, ya te contaré…

    La pokemon acuática esbozó una pequeña muestra de felicidad al oír las palabras del entrenador, sin embargo, casi inmediatamente después retornó a su expresión habitual intimidando un poco al Cyndaquil.


    -Este es Yami-prosiguió el pelinegro.

    Esta vez fue el zorrillo de pelaje castaño quien se acercó al ígneo narigudo y quizás por mamífera naturaleza común pareció congeniar mejor.

    -Este es Hammer…-volvió a decir el pelinegro.

    - ¡Me aburrooo! -interrumpió Tim.


    Al oír las palabras AJ entrecerró los ojos y giro la cabeza lentamente hacia el isleño para luego decir con un tono de voz ciertamente tétrico-Iwasa, juega un rato con Tim.

    Así mientras Yao miraba con extrañeza la escena en la cual un predador extinguido correteaba a un asustado niño calvo y con kimono AJ seguía presentando sus pokemon al nuevo miembro.


    -Y esta es Foxy-finalizó AJ

    Así Cyndaquil se acercó una vez más al nuevo pokemon, para esta vez no solo limitarse para olisquearlo, sino que tras hacerlo se acurrucó junto a la dorada piel de la vulpina.


    -¡Que mono!-dijo AJ

    -Naaain-suspiró Foxy con un tono no tan entusiasta.

    -Supongo que de todos modos ya es hora de comer-dijo AJ


    Así el pelinegro saco de su mochila el habitual saco de comida que usaba, así como el nuevo y especial para Cyndaquil, siendo este alimento una especie de alargadas gominolas oscuras, casi como nubes de azúcar moreno.


    - ¡Caramelos! -comentó un Tim agotado por la persecución-tengo un hambre…-añadió para coger una de los alimentos de Cyndaquil.

    -Tim, yo no haría eso- comentó Yao.

    - ¿Por qué? -preguntó Tim.


    A modo de respuesta un gutural sonido surgió de las profundidades de Tim, obligándose a hacerse un ovillo agarrándose la barriga.


    - ¿Has pensado ponerle un nombre a Cyndaquil? -Preguntó Yao.

    -Intento pensar uno-respondió AJ- ¿Alguna sugerencia?

    - ¿Qué te parece Kagutsuchi? -sugirió Yao.

    - ¿Y qué tal Greymon? -opinó Tim- ¡Mi barriguita! -volvió a añadir con tono lastimero para luego arrastrarse como un Caterpie gigante hacia los arbustos.


    Cuando el niño de estomago descompuesto desapareció entre los arbustos para hacer lo que todo el mundo imagina apareció, no entre los matorrales afortunadamente, Jean con una expresión no especialmente feliz.


    - ¡Aria! ¡Dos! -expresó el arácnido acudiendo junto a su entrenador

    -Hola Ariados-dijo Jean sin demasiado ánimo- ¿Has aprendido el nuevo ataque? -preguntó ahora mirando Yao mientras acariciaba el rojizo lomo de su pokemon.

    -Sí, sí que lo ha conseguido-continuó Yao- ¿Y tú? -preguntó con prudencia ya que el gesto de Jean no daba demasiadas esperanzas

    -He vuelto a perder-dijo Jean con pesar

    - ¿¡Otra vez!?-expresó Tim desde los arbustos, siguiendo a sus palabras un intestinal sonido.

    - ¡Tim concéntrate en lo tuyo! -dijo con fuerza AJ para que el isleño le oyera mientras no podía evitar que una gota de sudor le recorriera la sien ante lo absurdo de la situación.

    -Ahora voy a llevarlos al centro pokemon-continuó Jean

    -Te acompaño-dijo Yao

    -Yo iré luego-añadió AJ


    Cuando Yao y Jean abandonaron el lugar AJ giró la cabeza, la verdad es que la tristeza de Jean por un lado y esforzados sonidos ventrales de Tim por otro habían disminuido la alegría del momento, no solo la incorporación de Cyndaquil al equipo de AJ, sino también la presencia de todos los miembros de este, cosa que hacia cierto tiempo que el pelinegro no experimentaba.


    Así feliz por tener a todos sus pokemon reunidos, el pelinegro se acercó al Cyndaquil que estaba ovillado durmiendo y puesto a recordar, recordó el reciente combate de gimnasio donde el líder de gimnasio usó a un Xatu, un Skarmory y un Pidgeot.


    - ¿Qué estarán haciendo Eric e Izumi? -pensó el pelinegro a recordar los últimos dos pokemon


    Evidentemente AJ no podía saber lo que Eric o Izumi estaban haciendo, como probablemente ellos no tenían ni la más remota idea de donde se encontraba el pelinegro, lo que hacía aún más sorprendente la siguiente coincidencia…


    -Seguro que esto no le gustaría nada a AJ-pensó Eric.


    El chico de pelo color trigo se giró para ver el medio de transporte en el que había realizado su último trayecto, un barco como no podía ser de otra manera y de tamaño modesto también ya que el “sueldo” de entrenador tampoco daba para pagar un viaje en transatlántico, mucho menos por mero transporte


    -Conociendole es capaz de querer venir a nado con tal de evitar subirse a un barco-volvió a pensar un sonriente Eric- ¡Vamonos Charmeleon! -exclamó ahora en voz alta y con tono entusiasta.


    El entrenador de pueblo Paleta y el carmesí reptil caminaron por aquel puerto, en el cual numerosas embarcaciones arribaban y zarpaban, en su mayoría barcos pesqueros y algún que otro barco de pasajeros proveniente de Pueblo Azuliza, también en aquel lugar no faltaban los típicos marineros y demás trabajadores portuarios con los característicos, o estereotipados, pokemon que se les asumía.


    -Se ve que los puertos son iguales en todo el mundo-comentó Eric

    -Char char-comentó un menos contento Charmeleon que no dejaba de mirar de reojo a al gran océano que se extendía mucho más allá de lo que su vista alcanzaba.


    El dúo continuó avanzando a la par que el paisaje se iba transformando de uno gris y azul a otro donde el gris de los barcos y edificaciones dejaba paso al mucho más agradable color amarillo de la arena de las conocidas arena de la playa


    Finalmente, Eric miró hacia arriba, el cielo estaba raso y presentaba un intenso y limpio color azul y el océano de un ligero tono verdoso se extendía allende el horizonte.


    -Va a ser un buen día de playa-afirmó indudablemente el entrenador de ojos verdes-pero mejor será ir antes al centro Pokemon-meditó en voz alta.

    -Char char-volvió a quejarse el colorado reptil ya que si bien la idea del agua no le resultara tan atrayente probablemente si le resultara la idea de tumbarse sobre la cálida arena.


    Así el ojiverde y su flameante acompañante caminaron hacia el norte por la calle principal, o al menos una de las más importantes, la cual estaba pavimentada por adoquines de agradables colores azules y pasteles, a ambos lados de esa calle se encontraban lo más significativo de dicha ciudad, principalmente dos: El siempre concurrido, y variado, mercado de Ciudad Portual a mano izquierda y el conocido museo oceánico a mano derecha, evidentemente tan importante ciudad contaba con muchos otros edificios dignos de significar y de visitar, sin embargo el entrenador de Pueblo Paleta continuó recto hasta llegar al Centro Pokemon, el cual era aparentemente igual que en el resto de regiones cosa que era de agradecer especialmente para los numerosos entrenadores extranjeros que pululan por las distintas regiones.


    El entrenador de Pueblo Paleta ingresó en el edificio y tras entregarle todos sus pokemon a la enfermera Joy, idéntica a todas las demás, se sentó en uno de los asientos del recibidor esperando a que sus criaturas estuvieran totalmente restablecidas.


    Una vez sentado en los mencionados asientos hurgó en su mochila hasta encontrar un estuche metálico el cual abrió para observar que dentro seguían las, de momento, dos medallas obtenidas en la región de Hoenn las cuales se podían describir de una forma un tanto burda como un par de triángulos de colores dorados y granates unidos por un pequeño rectángulo mientras que la otra era un estereotipado guante de boxeo de color azul


    -La medalla piedra y la medalla puño-comentó Eric feliz.


    Aprovechando, y tras guardar las medallas, el entrenador de Pueblo Paleta acudió al servicio del centro pokemon para cambiar sus pantalones verdosos por una prenda más veraniega, siendo esta prenda un bañador de un intenso color rojo con unas bandas amarillas verticales en la pernera de los mismos.


    Ya vestido para un día en las populares costas de Ciudad Portual Eric se acercó al mostrador para recoger sus pokemon y tras agradecer a la enfermera Joy su trabajo, y de paso reservar una habitación, el entrenador de ojos verdosos abandonó el edificio.


    Una vez fuera el pelo trigueño tomó dos de sus pokeballs y las lanzó liberando al Charmaleon y al pequeño roedor eléctrico.


    -¡Chaaar!

    -¡Pikaaa!


    -He visto un mercado antes ¿Qué os parece si damos una vuelta? -propuso Eric a esos dos de sus pokemon, los únicos que probablemente por tamaño serían capaces de acompañarle sin molestar demasiado al resto de viandantes.


    Con la obvia respuesta afirmativa de ambas criaturas los tres pusieron rumbo al mercado, no tardaron mucho llegar e impregnarse del bullicioso ambiente de ese lugar, como el olor salino del cercano mar se mezclaba con los de los productos vendidos como jugosas bayas o exóticos inciensos y todos ellos inundaban el corazón de los viandantes.


    Tras aspirar el particular olor de la zona el trío siguió hacia delante, afortunadamente para ellos la llama de Charmeleon servía para que la gente se apartara un poco, aun así, por seguridad Pikachu iba sobre el hombro de Eric.

    - ¡Bayas!¡Bayas buenas!¡Bayas baratas! -se oyó gritar a un tendero.


    Eric se acercó al puesto del tendero en el cual había esparcidas bayas de todos los tamaños y colores, nuestro entrenador se fijó en una de aproximadamente veinte centímetros, de un color rojo volcánico y con numerosas protuberancias puntiagudas.


    -¿Cuánto cuestan las Bayas Tamate?-preguntó Eric


    Mientras el entrenador de ojos verdes acompañado de Charmeleon se interesaba por la “abrasadora” fruta, Pikachu se fue por su cuenta hacia otro puesto.


    Una vez ahí el Pikachu se acercó a lo que le había atraído hasta dicho puesto, esto era una criatura cuadrupeda, de pequeñas extremidades, y de colores amigables, rosa y crema más concretamente, la criaturita también poseía una larga cola al final de la cual había una suerte de tres pequeños alfileres, también tenía unos ojos rasgados lo cual ayudaba a su aspecto tierno.


    -Pika pi-dijo el roedor eléctrico, visiblemente sonrojado, subiendo a lo alto del puesto.

    -…

    -Pikaaaaa chu-volvió a insistir el roedor al no recibir respuesta.

    -…

    -Piiiiiiii-añadió con tono triste y con las orejas gachas al ver que su interlocutora no le prestaba la minima atención.

    - ¿Pikachu, que haces hablando con un Skitty de peluche? -preguntó Eric ya aprovisionado de las bayas.

    -Pii…ka-expresó desolado y desconcertado el pokemon eléctrico para, aun con las orejas gachas, hacer el gesto de escribir en el suelo con el dedo.


    Eric miró un poco más, además del dichoso peluche de Skitty los había de otras criaturas, Marril, Azumarril,Kecleon y un largo etcétera, también le llamo la atención, aunque no lo suficiente para gastar dinero en ellos, varios monederos caracterizados como distintos pokemon, más concretamente como un Ditto, un Treecko y un Zigzagoon.


    -Vamonos antes de que alguien piense que eres un peluche tú también-bromeó Eric con Pikachu colocándoselo de vuelta en el hombro.

    -Pikaaaa-expresó el pokemon que seguía a lo suyo.

    -Chaaaar-expresó el largarto ígneo con algo de resignación comenzando a andar de nuevo junto a ellos.


    -Escuchad-dijo Eric-Mientras compraba las Bayas Tamate he oído que se va celebrar un mini-torneo en la playa- ¿Qué os parece si participamos?

    -Piiiii-continuaba el roedor en su triste inopia particular.

    -¡Chaaaar!-respondió el Charmeleon con bastante más decisión

    -¡Y cuando ganemos nos comeremos las deliciosas Bayas Tamate!-añadió Eric contagiado del entusiasmo.

    -¡Chaarmi!...Char char-comentó el reptil negando con la cabeza ya que probablemente se quería comer las bayas ahora mismo.

    -¿Pero qué prisa tienes? Si solo nos gustan a ti y a mí-respondió Eric.


    Discusiones y problemas de Pikachu con corazón roto aparte Eric hizo regresar a sendos pokemon a sus pokeballs para dirigirse a la playa, donde el ambiente era aún más animado si cabe que antes, ya que, a la gente, no precisamente poca, que se recreaba en el agua o bajo a las sombrillas habría que sumar la que se había añadido para participar en dicho evento, Eric con la misma intención, y viendo lo que hacían los demás, se acercó al “puesto” donde se inscribían los que querían ingresar.


    El puesto de inscripción, si se quería llamar así, no eran más que una serie de cajas de distintas bebidas apiladas verticalmente y con una superficie plana en la parte superior para poder escribir, tras tan generoso portento de arquitectura había una chica sentada en un taburete propio de un chiringuito de la zona, la cual al ver que Eric llegó a su posición le pasó una lista de nombres.


    -Escribe tu nombre si quieres participar-indicó la chica entregándole un bolígrafo azul

    - ¿Y cuál es el premio?-preguntó el de Paleta una vez había escrito Eric Blaze en el folio.

    -Viendo estos aperos no esperaras un yate ¿Verdad? -bromeó la chica para luego señalar una superficie, no demasiado grande, cubierta con una lona-Te llamaremos cuando todo esté listo.


    Una vez Eric inscrito este liberó a cinco de sus seis pokemon para darles el siguiente mensaje.

    -Escuchadme chicos vamos a tener una serie de combates dentro poco, podéis relajaros mientras, pero tenéis que estar preparado cuando os llame.


    -Chaaar.

    -Piiii.

    -Pidyot.

    -Biiidrilll.

    -Godak.


    -Siento Onix que no puedas salir, pero me temo que nos echarían de la playa-pensó Eric mientras una gruesa gota de sudor corría sien abajo.


    Una vez con los distintos pokemon “esparramados” por la playa y bajo una sombrilla alquilada Eric extendió una toalla de un chillón color naranja en la cual se llegaban a discernir, con cierta dificultad debido al uso y a los años de la toalla, el contorno de diversos pokemon de tipo fuego.


    Una vez hecho eso y con la única compañía del Charmeleon, el cual, y para evitar males mayores tenía la cola fuera de la toalla, Eric sacó una de las bayas Tamate que había comprado y la puso sobre la arena.


    -Solo una, las otras después del torneo-advirtió Eric

    -Chaaaar-añadió el babeante reptil.


    El entrenador de pelo trigo arrancó una de las protuberancias de la fruta haciendo que un poco de liquido tiñera la arena de un color rojizo, Eric siguió arrancando las protuberancias y una vez que ya las tuvo todas entre las manos se llevó una a la boca, acariciándola con suavidad en la lengua y empujándola delicadamente hasta el fondo de la garganta.


    -Aaaaah-expresó con satisfacción-cocinadas están mejor, pero es que aun así están ricas-añadió contento de comer esa baya tan escasa en Kanto.

    - ¡Chaaaaar! -asintió el reptil rojo para luego abalanzarse y devorar el resto de la baya que no era poco.


    - ¡Mamá! -exclamó un infante en bañador y con flotador que pasaba por allí-¡Aquí hay un niño comiéndose una de esas bayas que tú dices que solo toman los fumetas!


    Dicho infante tras decir lo que acababa de decir se fue tan tranquilo dando saltitos, mientras que una gruesa gota de sudor, y no precisamente por la baya, cayera de nuevo por la sien de Eric.


    - ¿Te lo puedes creer? -preguntó Eric a su Charmeleon

    -Chaaaaarmileon-dijo el reptil relamiéndose los labios.


    Tratando de olvidar al impertinente niño Eric se dejó caer sobre la toalla esperando a que su presencia fuera requerida para susodicho torneo veraniego, y como no podía ser de otra manera justo cuando el entrenador oriundo de Kanto estaba perfectamente acomodado fue cuando una voz por megafonía le “invitaba” a levantarse


    - ¡Coooomienza el tooorneo de la plaaaaya! -decía una enfervorecida voz masculina por los megáfonos- ¡Organizadoooo por la casa de la plaaaaya! -volvió añadir la voz


    Eric tras llamar a sus pokemon y recoger a la toalla se acercó al lugar donde iba a llevarse a cabo el encuentro, sobre la simple y habitual arena de la playa solo que limitada para formar un cuadrilátero


    -Y el primeeeeer combate es entre Eric Blaaaaaze y Eeeeeeleuterio Quincoces-volvió a vociferar la irritante voz.


    Eric dio un paso al enfrente esperando que su adversario fuera una persona mayor de aspecto respetable o incluso de aires nobiliarios, cuál sería su sorpresa al ver que la persona de tan rimbombante nombre era el niño que hace no demasiados minutos le había acusado de llevar una vida “poco saludable”.


    - ¿Tu eres Eleuterio Quincoces? -preguntó Eric algo incrédulo

    - ¡Jooooo!-protestó el niño con tono infantil-¡Mamá te dije que me inscribieras como Elu!

    -Pero hijo-dijo una voz maternal que surgió entre el público presente-tu nombre es muy bonito, te lo pusimos por tu abuelo Eleuterio Teovigildo…-continuaba la madre emocionada de que todo el mundo oyera el origen del nombre de su hijo.

    - ¡Joooo! -volvió a protestar el niño ¡Basta ya mamá! -añadió con tono infantil.

    - ¿Combatimos? -preguntó Eric.

    -Sí, mejor será-dijo Elu.


    Así el infante de nombre rimbombante cogió una pokeball la cual al abrirse reveló su pokemon elegido, este era una criatura de aspecto mamífero y de pelaje pardo y enmarañado, poseía también a modo de antifaz una mancha de pelo negro donde se encontraban sus vivarachos ojos castaños, así como unas orejas picudas y un pequeño hocico negro que rápidamente comenzó a olisquearlo todo.


    -¡Zigzaguuun!-exclamó el pokemon de tipo normal revolcándose sobre la arena.

    -Un Zigzagoon-pensó Eric al ver al pokemon de Hoenn- ¡Pues yo escogeré a Beedrill! -afirmó ahora en voz alta el entrenador de pueblo Paleta lanzando la pokeball del insecto.

    -¡Biiiiidriiiil!-zumbó el avispón.


    -¡Zigzagoon usa Placaje!-exclamó el niño

    -Doble ataque-pidió Eric con más calma


    El pokemon parecido a un mapache cargó, sin dejar de zigzaguear, contra el pokemon rayado sin embargo cuando salto para “rematar” a su adversario se encontró con que este iluminó sus sobredimensionados aguijones con una tonalidad verdosa para lanzar dos sendos picotazos con ellos al mamífero haciéndolo caer en la arena.


    - ¡Ahora veras! -dijo Elu-¡Usa Ojitos Tiernos!

    - ¡Beedrill, Puya Nociva! –exclamó ahora Eric.


    El insecto iluminó sus dos aguijones ahora de un color violáceo y se lanzó velozmente en pos de su enemigo el cuan se defendió abriendo los ojos y poniendo una mirada dilatada y lagrimosa, lo cual frenó momentáneamente a Beedrill pese a que al final finalizó su ataque golpeando con su aguijón en el costado al mamífero.


    -Guuuun-gruñó el pokemon de enmarañado pelaje.

    -¡Zigzagoon nuestro ataque secreto, Surf!-pidió el niño de nombre rimbombante


    El Zigzagoon volvió a gruñir con fuerza, condensando una masa acuatica de mediano tamaño para luego lanzarla en forma de embravecida ola, aunque no demasiado grande.


    -¡Beedrill usa Puya Nociva!-repitió Eric, trantando de transmitirle su energía.


    Así el pokemon avispa voló raudo hacia su oponente, atravesando casi sin demasiado problema la masa acuática para lanzar el último estoque a su oponente, el cual cayó al suelo sin haber causado demasiados problemas al pokemon amarillo y negro.


    -Biiii-zumbó el insecto soplando el aguijón de su brazo como si de un revolver se tratase

    - ¡Y el ganador eeeeeeees Eriiiiiic Blaaaaaze! -repitió la ruidosa voz de la megafonía.


    - ¡Fantástico Beedrill! -felicitó el entrenador a su pokemon, si bien es verdad que el Zigzagoon tampoco los había puesto en demasiados aprietos.


    Con el combate con el niño de nombre rimbombante finalizado, Eric volvió a tumbarse a la bartola bajo el sol de Hoenn levantandosé solamente cuando la ruidosa voz le “invitaba” a ello, y así tras unos combates en los que Pikachu, sin demasiados problemas, tumbaba a un Volbeat y un algo más complicando enfrentamiento en el que Golduck consiguió derrotar a un Vigoroth el entrenador de Pueblo Paleta se plantó en la final del improvisado torneo playero.


    -Y comienzaaaaa el ultimo combate del toooorneo de la plaaaaaaya-volvió a anunciar la voz de la megafonía-El combaaaaate entre Eriiiiic Blaaaaze y Noeeeeeé-finalizó la ya archiconocida voz.


    Eric se acercó por última vez a la, nunca mejor dicho, arena de combate, a la espera del mencionado Noé, mientras se fijó en el anteriormente azulado cielo que ahora presentaba una tonalidad entre el rosa y el anaranjado, no era para menos ya que el sol estaba a punto de ponerse, dando la sensación de que este iba a ser engullido por el mar.


    Tras la fugaz vista al atardecer Eric se fijó en el que sería su adversario, este era un individuo joven, aparentemente, de piel tostada lo cual hacía que sus ojos de color azul resaltaran a un más, llevaba también un par de chanclas y una especie de manta o toalla roja anudada alrededor de la cintura lo que tapaba el bañador que supuestamente llevaría, mientras que por el contrario no llevaba ninguna prenda en la parte superior.


    -Queeeee empieeeeece el ultiiiiiimo enfrentamiento-volvió a berrear la voz, afortunadamente no diría mucho más.


    El entrenador de ojos azules arrojó su pokeball, tras desparecer el característico brillo que emanaba cada orbe liberar la criatura que contenía se pudo ver que dicho ser era una pokemon de color azul y de aspecto similar a un ave, además del azul el otro color mayoritario de su cuerpo era el blanco, como su pico y mejillas pero especialmente sus algodonosas alas, las cuales al plegarse daban la sensación de ser una autentica nube de la cual surgía su alargado cuello azul, como últimos rasgos a significar de la anatomía de la pokemon eran las dos plumas que crecían a modo de antenas o cuernos, y también sus pequeños y afables ojos negros.


    -Aaaaaaal-trinó el ave.


    Altaria, el pokemon cantor: Altaria revolotea por el cielo entontando bellas y claras melodías, dejando embobados a sus oyentes-fue la breve información que ofreció la pokedex de Eric.


    - ¡Pues yo elijo a Charmeleon! -exclamó Eric aun con el tanque de energía completo.

    - ¡Chaaaaar! -exclamó el reptil granate hondeando su cola a la brisa del atardecer.


    - ¡Lanzallamas! -pidió Eric

    - ¡Dragoaliento! -respondió su adversario.


    Así el bípedo y rojizo reptil emanó desde sus fauces la poderosa corriente ígnea la cual rápidamente colisionó con el vaporoso chorro azur emitido por su adversaria.


    - ¡Altaria usa Voz Cautivadora! -pidió el entrenador semi desnudo.


    La nublada dragona cesó así su ataque y emprendió el vuelo para acto seguido emitir unos hermosos gorjeos capaces de hacer sentir emociones a la piedra más dura, sin embargo, la belleza del sonido no quitaba que fuera un ataque ofensivo y que tan hermosas ondas sónicas estuvieran dañando al Charmeleon.


    - ¡Charmeleon usa Lanzallamas! -continúo pidiendo Eric con la esperanza de que los torrentes ígneos, si no la golpeaban, hiciera que se callase

    - ¡Altaria usa Derribo! -exclamó Noé


    Así Charmeleon volvió a esputar el archifamoso ataque de fuego mientras que por otro lado la algodonosa ave cesó sus trinos para lanzarse hacia el reptil mientras su azulón cuerpo adquiría una tonalidad plateada.


    -Ahora usa Dragoaliento-volvió a decir Noé.


    Así aprovechando el impulsó que traía la pokemon voladora hizo un quiebro para poder lanzar la dracónica exhalación que golpeó directamente al flamígero reptil.


    - ¡Charmeleon usa Garra Dragon! -dijo Eric, revelando el ataque que más útil le podía resultar.


    Así el Charmeleon hizo que sus zarpas adquirieran un fuerte fulgor azulado y se lanzó contra su voladora adversaria, o al menos esa era la intención ya que al intentarlo notó un agarrotamiento tal que le impido utilizar el ataque.


    - ¡Paralizado! -exclamó Eric

    -Eso me temo-comentó Noé- ¡Altaria usa Terratemblor!


    El pájaro dragón batió sus algodonosas para elevarse lo suficiente en el anaranjado cielo de la tarde para luego lanzarse el suelo en picado y golpear la arenosa superficie con sus delicadas patas, generando así una onda expansiva que sacudió el suelo de la playa y alcanzó, y derrotó, a Charmeleon.


    - ¡Y el ganaaaaaador es Noeeeeeeé! -vociferó, ahora si por última vez, la voz.


    Tras anunciar el ganador de la pequeña competición la gente comenzó a dispersarse volviendo entregarse a las actuales actividades de la playa, mientras tanto Eric…


    -Charmeleon ¿Estas bien? -preguntó el entrenador de Kanto.

    -Chaaaar-exclamó el reptil algo disgustado, ya que si bien no había perdido la consciencia sí que había sido derrotado.

    -Ya-respondió su entrenador-pero mira esto…


    Eric sacó de la bolsa las dos bayas Tamates y la mera visión de tales bombas alimenticias hizo que la mirada del Charmeleon se alegrara notablemente.


    -Solo para los dos-bromeó Eric ya que iban a ser para ellos dos de todas maneras.

    Así Charmeleon partió una de las bayas en dos trozos más o menos iguales y bajo el ahora anaranjado astro rey comenzaron a degustarlas con calma, dejando que el fuerte, por no decir otra palabra, picor se adueñara de sus respectivos paladares.


    -Perdona-dijo una voz a sus espaldas- Eric ¿verdad?


    El entrenador de ojos verdes se giró al oír su nombre, el que le había llamado era el entrenador de Altaria.


    -Grrrr-gruñó el pokemon bermellón, no tanto por agresividad sino por estar todavía muy reciente el combate.

    -Sí, soy yo-respondió Eric haciendo caso omiso a las rabietas de Charmeleon.

    -Veras-continuó Noé-el premio resulta que no lo puedo aceptar y creo que lo justo que no lo tengas tú.


    Antes de decir nada más Noé puso el “premio” en el suelo, el premio en cuestión era un simple pack de refrescos, bastante grande eso sí.


    -Me dan gases-dijo Noé llevándose la mano a la parte trasera de la cabeza.

    -Muchas gracias-dijo Eric aceptando el obsequio-nos servirá para rebajar las bayas Tamate.

    - ¿Bayas Tamate? -se extrañó el ojiazul.


    Noé echó una mirada a la fruta que ya casi tenían terminada entre el par de dos y tras esbozar una pequeña sonrisa, probablemente porque abrazar Magmar en agosto era más refrescante y agradable que comer Bayas Tamate para la mayoría de personas, y se despidió de la pareja.


    Eric agarró uno de los refrescos sin prestar atención cual, para inmediatamente beberlo, y una vez había ingerido la mitad aproximadamente lo miró, observando un Slowpoke que destacaba entre el verde de la lata.


    -Me preguntó que estará haciendo AJ…


    Probablemente si Eric supiera que AJ había tenido un combate de gimnasio podría haber adivinado lo que estaba haciendo en estos momentos, lo de siempre y esto era estar adormilado o dormido directamente en cualquier sitio.


    Así el pelinegro estaba durmiendo a los pies del árbol con un Cyndaquil hecho un ovillo y durmiendo encima de él, mientras que el restos de sus pokemon simplemente pasaban el rato juntos, quien sabe cuando volvería a estar todos reunidos…


    -AJ-dijo en tono bajito Yao para tratar de despertarlo

    -AJ-dijo Tim con la misma intención…

    - ¡AJ! ¡Iwasa se ha comido a Tim!-gritó Jean viendo que los esfuerzos de sus compañeros no resultaban.

    -Iwasa lávate los dientes-dijo AJ bostezando y levantandosé, más por el grito pelado en sí que por lo que Jean había dicho.

    - ¿Cindaaaacuil?-expresó algo confuso el narigudo bebé, levantándose también.

    - ¿Qué tal todo?-preguntó AJ aun entre bostezos.


    -Veras-comenzó Jean-he estado hablando con Tim y con Yao, con Yao mayormente-precisó- y he decidido quedarme por esta zona para tratar de subir mi nivel como entrenador-finalizó el oriundo de ciudad cerezo.

    -Entiendo-dijo AJ que poco tenía que decir si realmente esa era la voluntad del entrenador de Croconaw

    - ¡Un Cyndaqui!l- volvió a exclamar Jean-¡No me había dado cuenta!-añadió-¿Es el pokemon que nació del huevo?

    -Así es-respondió AJ contento mientras acariciaba la piel de la nariguda criaturilla-Todavía no tiene nombre ¿Se te ocurre uno?

    -Yo he estado pensando más nombres-dijo Tim.


    Así el pelado isleño rebuscó en los oscuros confines de su kimono para extraer un rectángulo de papel, presumiblemente una lista de nombres.


    -Tim, no creo que Mister Rojo Fuego sea un nombre adecuado-dijo Yao mirando de reojo la lista.

    -Y Bowser tampoco-dijo Jean que tambien miraba la lista de reojo.

    -Ahora todo el mundo es crítico-gruñó Tim inflando sus mofletes.

    - ¿Qué te parece Bomber? -sugirió Jean.

    - ¿Bomber? -repitió AJ-no suena mal ¿A ti te gusta? -preguntó AJ al recién nacido.

    - ¡Ciiiin! -afirmó con un tono alegre.


    Una fría brisa otoñal recorrió el cuerpo de todos los presentes, la noche, aunque no completamente ya hacia acto de aparición dotando al cielo de esos intensos tonos rosados que precedían al sereno mantón azul oscuro, día tras día, desde el principio de los tiempos y en todos los lugares, no en vano todos compartimos el mismo cielo.


    Primero de todo gracias Kiwi por seguir pasándote por aquí, siempre es agradable recibir comentarios, más cuando tienes pocos ^_^U Gracias de verdad.


    Me refería a estéticamente, además ella tiene una Nidorina...no pienses nada sucio XD

    Es Ilimonatti
    NINJASK.jpg

    La verdad es que es Angie es de mis personajes favoritos, es un poco mi niña mimada ^-^ no pienses nada sucio de nuevo XD

    Pensaba explotar más ese tipo de cosas: relación entre líderes de gimnasio, explicación a ciertos hechos del mundo pokemon....al final todo lo deje un poco de lado pero en fin ^-^U. Me alegro que te guste.

    No lo descarto ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    Sep. A eso me refería


    Esto si lo descarto un poco XD

    :nosenose:
    Te gustara el torneo entonces. Aunque hay otros en esa hilera con más protagonismo.

    Hablando de Waifu, al no saber dibujar casi nada suelo tomar personajes existentes como referencia física Helena concretamente esta inspirada físicamente en Ariadna/Aria de pokemon Ranger


    De nuevo gracias. Leyendo tus comentarios me han dado ganas de releer los capítulos XD

    Hasta la próxima :Okibeta:
     
    Última edición: 3 Noviembre 2018
  14. Threadmarks: Capitulo 21
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    7439
    CAPITULO 21: NOCHE CON LUNA


    El pelinegro se detuvo casi al final de la ruta 37, el sendero que comunicaba Ciudad Malva con Ciudad Iris, para observarla mejor, un camino de tierra que transitaba entre una zona boscosa donde crecían esparcidos algunos árboles de Bonguri, luego inspiró el fresco aire septentrional cargado de los berridos de los Stantler, frecuentes por la zona, y siguió caminando hasta que pudo observar Ciudad Iris.


    Lo primero que pudo observar fue dos altas torres, una en la zona noroeste de la ciudad y la otra en la zona noreste de la misma, ambas antiguas edificaciones vigilaban una urbe de mediano tamaño en la cual modernas construcciones se intercalaba con monumentos tradicionales, logrando un ambiente único y nostálgico, ambiente acrecentado por los arboles teñidos del rojo otoñal.


    Una vez AJ había dado un vistazo preliminar a la ciudad se internó en la misma buscando, como era habitual, el Centro Pokemon de Ciudad Iris, no tuvo que buscar demasiado ya que el susodicho edificio estaba en la entrada de la urbe. Así entró en el edificio y tras una rápida revisión de los pokemon y reservar una habitación, ya que seguramente debía de pasar una noche mínimo en la ciudad.


    -Me parece que voy a ver un rato la ciudad- se dijo el pelinegro.


    Quizás porque AJ, que siempre había querido conocer Johto, realmente no estaba viendo nada de la región en sí aparte de los Gimnasios o quizás sencillamente no le apetecía combatir ese día, fuera por lo que fuera el pelinegro comenzó a caminar por la zona tratando de buscar algo que hacer.


    -Me gustaría probar la comida tradicional de Johto-se dijo el pelinegro así mismo, pero en voz alta.


    Como si hubiera saltado un resorte una de las pokeball de AJ comenzó a agitarse justo al nombrar la comida, y no podía ser otro…

    - ¡Vii! -exclamó Yami manifestándose.

    -Supongo que quieres comer-dijo AJ acariciando el pelaje castaño del Eevee


    Con otra respuesta afirmativa por parte de Yami, tanto el entrenador como el zorrillo comenzaron a vagar por las calles de Ciudad Iris.


    No necesitaron muchos paseos por las calles decorados de farolillos y llenas de un agradable, según para quien claro, olor a incienso y mezclado con el olor a comida.

    El alimento que el pelinegro había elegido era una especia de cuenco lleno de fideos con su correspondiente caldo y con sus tropezones correspondientes también, AJ se relamió y separo los palillos que le habían dado con el bol.


    -Que aproveche –dijo AJ a Yami sentado en un banco en la calle.

    El entrenador de Pueblo Paleta volvió a relamerse y cogió el fideo con los palillos y…fideo al suelo.

    -Iviii-exclamó Yami comiendo el fideo que se había caído.

    - ¡Vaya! -expresó AJ con fastidio.


    El pelinegro continúo intentando comer ese cuenco de fideos resultando que cada hilo de pasta que intentaba coger acababa en el suelo y acto seguido en el estómago del Eevee.


    AJ viendo que ya llevaba medio bol consumido y que realmente se lo había comido todo Yami decidió tirar los palillos para beber directamente el caldo del bol y luego coger con los dedos los restantes tropezones que quedaban.


    -Aaaah-suspiró AJ una vez había comido.

    -Viii-dijo el Eevee con el mismo tono de agrado.


    Con la barriga llena y el bolsillo algo más vacío el pelinegro y Yami continuaron caminando paseando por la ciudad hasta pasear por la puerta de un edificio de arquitectura de madera, o al menos eso parecía, y con un claro diseño oriental con un cartel en la cual se podía leer: Teatro de Danza


    - ¡Vii! -exclamo Yami arañando la puerta del edificio en cuestión con un inusitado entusiasmo.

    -Me parece que no…-comentó AJ que tampoco tenía intención por muy típico que fuera el teatro de quedarse sin blanca.

    -Iiivi-expreso ahora el zorrillo canela con las orejas gachas.


    Así AJ y Yami continuaron caminando por la ciudad sin rumbo fijo desde el noroeste de la ciudad donde vieron una serie de lagos, o estanques, que junto a los árboles y alguna que otra pagoda recreaban unos preciosos jardines, hasta el sur de la ciudad, precisamente por donde AJ había entrado en la urbe.

    Iba así caminado observándolo todo y nada a la vez cuando llegaron al Gimnasio de la ciudad, el cual al menos la fachada era idéntica a la del resto de gimnasios de Johto, con excepción del de Pegaso en Ciudad Malva.


    -Disculpa-interrumpió una voz en los pensamientos de AJ- ¿Buscas al líder de Gimnasio?


    AJ se fijó en quien le había hablado, era una persona mayor y calva, pero con una barba blanca y que barría con una escoba las hojas rojas que el otoño que acumulaba en la puerta del edificio.


    -No, la verdad que no-dijo AJ- ¿Es que no está aquí? -preguntó

    -No, no está-respondió el anciano-ha ido a la Torre Quemada-respondió el anciano-Pero si le buscas seguro que viene.

    -Vale, gracias-agradeció AJ-quizás vayamos para allá-se dijo a sí mismo, para luego abandonar la escena acompañado de Yami.

    -Quizás debí decirles que Morti está allí para ver qué pasa con esos ladrones que se rumorea que andan por la torre-comentó el anciano una vez el par ya se habían ido-Bueno, no creo que les pase nada-se dijo para luego volver a barrer sin preocupación


    AJ y Yami caminaron ahora hacia el norte rumbo a esa Torre Quemada, AJ no es que tuviera muchas ganas de combatir ese día, pero la mencionada torre era un edificio muy conocido e histórico y digno de visitar.


    No tardó mucho en llegar, o por lo menos a él no se le hizo demasiado largo el trayecto y tras subir una pequeña escalinata llegó a observar aquella edificación que hacía honor a su nombre ya que la mayor parte del edificio estaba calcinada y por respeto, o por falta de fondos o de interés, se había mantenido así.

    AJ se fijó en una placa que había puesto al lado de la torre y se puso a leerla.

    “Esta torre al igual que su gemela la torre Hojalata se construyó para fomentar la amistad entre las personas y los pokemon, se dice que dos pokemon legendarios anidaban en sendas torres”


    AJ se fijó en que lo siguiente que había escrito era el mismo texto en distintos idiomas, luego miró algo extrañado de que no hubiera ningún policía o guía turístico para atender a la gente, aun así y como atraído por el edificio en sí decidió entrar.

    Lo primero que llamó la atención del pelinegro era que, debido a que las plantas superiores estaban muy dañadas había un gran boquete en el techo y la luz pasaba perfectamente, prácticamente como si se estuviera en el exterior, la otra cosa que llamaba la atención era otro gran agujero en el suelo de la sala, agujero por el que se podía colar un Gyarados enroscado perfectamente

    .

    -Yami, vuelve-dijo AJ haciendo regresar al Eevee a su pokeball ya que el edificio no parecía demasiado seguro.

    El pelinegro dio un par de vistazos más y realmente no tenía mucho más que ver salvo alguna que otra estatua totalmente achicharrada, hizo un ademán de acercarse al gigantesco socavón sin embargo decidió no hacerlo y dirigirse hacia la salida al no ver al líder de Gimnasio.


    Quizá fuera obra del destino, quizás AJ había pisado con demasiada fuerza, o quizás los fideos de antes se le habían bajado a las caderas, pero el caso es que la madera debajo de los pies de AJ cedió, con todas las consecuencias que cabía imaginar…


    -Ajit.

    -…

    ¡Ajit!

    Tras el grito, Ajit abrió los ojos rápidamente y se levantó de un modo apresurado y atropellado para luego dirigirse a su interlocutor.


    - ¿Qué es lo que pasa Yubin?

    -Eso debería preguntarte yo-respondió el rubio- estabas sudando y te veía `preocupado.

    -Cierto-dijo el de pelo negro llevándose la mano a la cabeza notando el pelo empapado en sudor-He soñado que nos asaltaban y un incendio y...

    -Bueno, cosas peores hemos visto-dijo Yubin.

    -Pero no aquí…


    El rubio miró a varios lados para luego observar la lujosa puerta dorada que separaba la austera sala en la que ambos se encontraban de lo que hubiera al otro lado. También observó como en una de las vigas del techo descasaban tanto su Haunter como el Sneasel de Ajit. Finalmente miro al exterior por una de las estrechas ventanas observando como el cielo presentaba un aspecto tormentoso y pese a ello la siempre inquietante falta de una simple brisa.

    -Se nota la tensión ¿verdad? -comentó Ajit haciendo salir a Yubin de sus pensamientos.

    -Sí, cierto-corroboró el rubio.

    Justo al acabar la frase un resplandor iluminó el oscuro cielo, seguido casi de inmediato de un fuerte temblor y de un fuerte sonido.

    - ¿Lo has oído? -preguntó Yubin bastante alterado


    Como para no oírlo, ese fuerte sonido oído anteriormente y que era claramente de origen natural fue seguido de cientos de gritos personas que se oían en el exterior, el mero hecho de que los gritos se pudieran oír en la sala donde estaban ellos ya era preocupante.


    -Deberíamos ir a ayudar-dijo Ajit-Pero antes quiero ver una cosa-añadió dirigiendosé a la puerta dorada.

    ¡Niiis! -chilló la plumífera comadreja previniéndole de que no abriera la puerta.

    Ajit hizo caso omiso a su Sneasel y no sin cierto esfuerzo consiguió abrir la lujosa puerta.

    - ¡Aaaaah!

    Al abrir la puerta unas fieras llamaradas salieron de la puerta y se extendieron rápida y virulentamente por la habitación de madera.


    -¡Ajit, vámonos! -dijo Yubin sin obtener la respuesta esperada, y ninguna respuesta realmente-¡¡Ajit!!


    -¿Sabeleik?

    - ¿Has visto algo Sableye?


    Atraído por un fuerte fulgor plateado la criatura llamada Sableye comenzó a saltar entre los escombros dando buenas muestras de agilidad para acercarse a la fuente de la luz, observando que el origen del resplandor era una especie de colgante con una pluma, colgante que, como no podía ser de otra manera, estaba en el cuello de AJ.


    El entrenador de Pueblo Paleta abrió los ojos, notando dolor en cada fibra de su cuerpo además de la cabeza como una olla de grillos debido a la extraña visión que acababa de tener, y lo primero que vió al levantarse no era nada edificante, era un ser de medio metro de altura con una cabeza grande en comparación con el resto de su cuerpo y con unos ojos que eran prácticamente diamantes, también el ser tenía un par de protuberancias a ambos lados de la cabeza así como una especia de joya roja en el pecho y finalmente unas largas extremidades que culminaban en afiladas garras.


    - ¡Seeeebelaik! -exclamó el extraño gremlin morado llamando a quien quisiera que lo acompañara.


    El pelinegro todavía algo desnortado y observando el fulgor plateado y temiendo que el que viniera se lo quitara o lo tratara de chiflado lo escondió debajo de su camiseta, luego vio, nunca mejor dicho, que debido al gran boquete en el techo se podía ver con mediana claridad, más aun considerando que debían estar en la base de la torre.


    Al poco tiempo se acercó el que debía ser el entrenador de Sableye, era un joven cuya edad debía rondar los veinticinco años y vestido en su mayoría con colores azulados en contraste con su cabello rubio.


    -Tú, ¿Tú eres el del Gengar? -dijo AJ, todavía no demasiado católico, recordando al joven con el Gengar que había conocido en las ruinas Alfa.

    -Así es-dijo este al ver a AJ- ¿y tú qué haces aquí? -preguntó el rubio con cierto tono de desconfianza a lo que el pelinegro respondió señalando el agujero del techo.

    - ¿Estás bien? -preguntó el rubio.

    -La verdad es que no lo sé-dijo el pelinegro con tono dolorido-todavía no he intentado levantarme.

    -Espera que te ayude-dijo el entrenador del Sableye-Por cierto, mi nombre es Morti.

    -El mío AJ-dijo el pelinegro.

    -Sabeeeelaik-expresó el gremlin a lo suyo mientras mordisqueaba una piedra, la cual rápidamente lanzó hacia la zona más oscura al ver que no satisfacía sus exigencias culinarias.

    - ¡Aaaay! -exclamó una voz masculina en la oscuridad al recibir la inesperada pedrada.

    - ¡Callate! -le chistó una voz femenina- ¡Nos van a descubrir!

    -Sableye usa Destello-dijo Morti.


    Obedeciendo a su entrenador el fantasmagórico duende encendió sus ojos de pedrería iluminando así lo que quedara de penumbra en la habitación.


    Así el entrenador de Pueblo Paleta y el rubio vieron quienes habían gritado en la oscuridad, eran una pareja de mediana altura, él vestía con una prenda negra con una R roja en el pecho y tenía un llamativo cabello verde mientras que ella tenía un largo cabello ámbar recogido en dos encrespadas coletas y nos pendientes rosa y también vestía con una prenda con el mismo estilo que su compañero.


    -Creo que nos han descubierto-comentó el hombre

    -No hay más remedio-dijo la mujer


    - ¡Escuchad nuestro lema porque tenéis problemas! -exclamó repentinamente el hombre

    -Para infectar el mundo con la devastación-siguió la mujer

    -Para destruir todos los pueblos de cada nación

    -Para denunciar a los amigos de la verdad y el amor

    -Para extender nuestra ira más alla del espacio exterior

    - ¡Cassidy!

    - ¡Butch!

    ¡El team Rocket vigila la tierra día y noche!

    ¡Rendíos ahora o preparaos para luchar a troche y moche!


    - ¿Cassidy? -preguntó extrañado Morti ante semejante numerito.

    - ¿y Beef? -dijo AJ con el mismo tono.


    - ¡He dicho que me llamo Butch, no Beef! -explotó enfadado el hombre

    -Vosotros-comenzó a decir Morti-Vosotros sois los ladrones que supone que los últimos días merodean por aquí.

    -Ahora que me fijo-dijo AJ que aquel numerito había acabado por desorientarle del todo-Vuestros uniformes son como los del Team Rocket.


    -Así es-dijo Cassidy, que parecía ser la que llevaba la voz cantante-somos miembros del glorioso Team Rocket.

    -Y estamos aquí buscando algo muy valioso-añadió Butch-Cosa que no hemos conseguido- añadió con tono cabizbajo.

    -Pero ahora que nos habéis descubierto no os dejaremos escapar-añadió la pelo ámbar con tono malicioso agarrando una Pokeball.

    -Sí-añadió Butch con tono malicioso agarrando su correspondiente esfera.

    -AJ-dijo Morti-como líder de Gimnasio de Ciudad Iris mi deber es proteger las dos torres de esta ciudad, yo me encargaré de ellos.

    - ¿Líder de gimnasio? -preguntó AJ que quizás no esperaba eso-Bueno, vale-añadió, no es que le apeteciera la idea dejar a alguien solo en una batalla contra los Rockets, pero también es cierto que él tampoco estaba en la mejor de las condiciones.


    Ajenos a los pensamientos de AJ los dos extraños Rockets ya habían lanzado sus pokemon.


    - ¡Primiiip! -chilló el mono peludo que salió de la pokeball de Butch

    - ¡Joooon! -ladró el Houndour.

    - ¡Yo elijo a Sableye! -expresó el recientemente anunciado líder de gimnasio.

    - ¿Saaa? -expresó el fantasmagórico duende que estaba distraído mordiendo otra piedra.


    -Sableye, el Pokemon oscuridad: Los Sableye suelen llevar una vida muy tranquila en las cuevas donde habitan pese a eso son muy temidos ya que se dice que son capaces de robarles el alma a la gente, suelen comer rocas y las sustancias de estas se solidifican y se le quedan en la piel-informó la pokedex de AJ.


    - ¡Houndour usa Lanzallamas!

    - ¡Primeape usa Bomba Germen!


    El can de piel negra abrió sus fauces lanzando una fuerte corriente ígnea que se sumó a la andanada de gruesas semillas doradas que el simio con hocico de cerdo había lanzado, impactando sendos ataques contra el Sableye que no hizo nada para intentar esquivarlos.


    -Eso ha tenido que doler- expresó AJ desde su posición que estaba algo alejada para su seguridad.


    Al despejarse el humo levantado por los dos virulentos momentos colisionando en la morada piel de Sableye se pudo ver como dicho pokemon comenzó a descascarillarse hasta quedarse el propio pokemon en nada.


    - ¿Pero, cómo? -se preguntó AJ extrañado de lo que acababa de ver.

    - ¡Ja ja ja! -río con prepotencia la mujer de pelo anaranjado-que fácil ha sido-añadió con el mismo tono.

    - ¡Seeebelaaaaik!


    Alertados por el diabólico sonido del Sableye tanto Primeape como Hondour se giraron solo para observar como entre las sombras surgía el oscuro gremlin para “adherirse” al encrespado pelo del pokemon luchador y comenzar lanzarle una ráfaga de rápidos arañazos.


    - ¡Houndour, ayúdale con Triturar! -exclamó Cassidy.


    El can de doble tipo abrió la boca dejando ver como sus afilados colmillos adquirían un fuerte fulgor blanco y se lanzó rápidamente a morder a Sableye.

    - ¡Sableye esquívalo y Joya de Luz!


    El pokemon de tipo fantasma y siniestro dio un ágil salto hacia atrás soltando al Primeape y esquivando la poderosa mordida, y es más consiguió con su salto que el Houndour impactara accidentalmente contra el simio, y ya para redondear el fantasmilla aún en el aire conjuró una especie de relucientes rocas que golpearon a los pokemon de los Rockets.


    - ¡Aaaaaarg! -rugió Cassidy visiblemente enfadada porque un solo entrenador les toreara de semejante manera- ¡Houndour usa Lanzallamas!

    - ¡Primeape usa Rayo! -exclamó Butch.

    - ¡Sableye usa Tinieblas! -contraatacó Morti.


    Así el siniestro dóberman expectoró la poderosa corriente ígnea a la cual se sumó el centellante ataque del irascible primate y estos ataques se enfrentaron en el aire con la siniestra descarga emitida por Sableye.


    - ¡Joooon! -ladró el Houndour incrementando la cantidad de llamas

    - ¡Priiimip! -chilló el simio haciendo lo propio con la descarga eléctrica.

    - ¡Saaaa…! -expresó con algo de dificultad Sableye trantando de mantener la intensidad de su ataque.


    Los tres ataques chocaban entre sí en el aire tratando de sobreponerse uno a los otros, por momentos las Tinieblas parecían ganar terreno, por momentos parecía ganar la combinación de los Rockets.


    - ¡Naaaain!


    Tras ese aullido femenino un torrente de fuego se sumó al oscuro rayo de Sableye consiguiendo equilibrar las fuerzas definitivamente y provocando la tan tópica explosión.


    -Ya…ya estoy mejor-dijo AJ-Vamos a ayudar ¿Verdad Foxy?

    -Naaaain tails-expresó la dorada vulpina uniéndose al fantasma ojos de diamante.

    -Me alegra oírlo-dijo Morti esbozando una pequeña sonrisa

    - ¡Seeeebelaaaaik! -expresó el fantasma con tono bastante más animado por la ayuda.


    - ¡No creáis qué vais a derrotarnos porque seáis dos! -volvió a gruñir Cassidy- ¡Lanzallamas contra Sableye!

    - ¡Primeape Tajo Cruzado contra Ninetales! -exclamó peliverde.

    - ¡Sableye cambia de posición con Ninetales! -exclamó Morti.

    - ¡Foxy, hazlo! -dijo AJ al entender, porque tan poco era tan complicado, las intenciones del rubio.


    Así ambos pokemon con un ágil salto intercambiaron posiciones recibiendo así la raposa la exhalada ígnea la cual absorbió sin problemas mientras que el gremlin encajó los golpes sin ni siquiera inmutarse, debido a la inmunidad de los pokemon fantasma a los ataques tipo lucha.


    - ¡Sableye usa Bola Sombra! -exclamó Morti

    - ¡Foxy usa Lanzallamas! -exclamó AJ.


    El pokemon de ojos de pedrería generó entre sus afiladas garras la ya tan conocida chisporroteante esfera oscura y la lanzó contra sus oponentes y a la fantasmagórica esfera se le unió el torrente ígneo exhalado por Foxy, más poderoso de lo habitual debido a la habilidad de la pokemon de las nueve colas.

    Ambos ataques impactaron contra los pokemon de los Rockets y quizás por la combinación de esos dos poderosos ataques o quizás porque sencillamente tenía que pasar, pero la habitual explosión hizo que tanto los pokemon como sus entrenadores salieran por los aires.


    - ¡El Team Rocket despega de nuevo! -fue lo único que alcanzaron a decir antes de desaparecer por el horizonte.


    -Raro, raro, raro- se dijo AJ para sí mismo al observar tan marciana despedida.


    Finalmente, y tras la extraña despedida de los Rocket tanto AJ como Morty abandonaron la Torre Quemada pudiendo observar como el sol ya estaba en su cenit.


    -Morti-inició AJ-Por mucha importancia histórica que tenga esta torre ¿Qué tiene para que los Rocket se interesen en ella? -finalizó AJ.

    -Bueno-respondió-Morti-el interés aumenta mucho cuando conoces la historia de estas torres, aquí puedes leer un poco sobre ellas-dijo ahora señalando la placa que AJ había leído antes de entrar a la Torre Quemada-Claro que en esa plaquita no caben muchas cosas…


    AJ observó como ya debía de ser mediodía y acto seguido se llevó la mano al pecho donde noto su colgante con la pluma plateada.


    - ¿Tú me contarías algo más? -preguntó AJ.


    Morti esbozó una pequeña sonrisa.


    -Sableye adelántate y AJ acompáñame si quieres-añadió el rubio.

    - ¡Saaaa! -exclamó el duende espectral que comenzó a saltar por los tejados en dirección sur.

    Veras -dijo Morti-Tanto esta torre como la torre Hojalata, también llamada torre Campana fueron construidas hace setecientos años para fortalecer los lazos entre los hombres y los pokemon.

    -Sí-dijo AJ-eso es lo que pone en la placa.

    -Sin embargo-continuó el líder de gimnasio-hace aproximadamente ciento cincuenta años, quizás doscientos la Torre Quemada…bueno…se quemó-finalizó el líder de Gimnasio.

    - ¿Y no se sabe por qué? -pregunto AJ visiblemente interesado

    -Las versiones difieren-añadió el rubio-algunos textos indican que era un año muy seco, por otra parte, se dice que un rayo la atravesó.

    -Entiendo-comentó el pelinegro-pero la placa dice que habitaban dos pokemon legendarios ¿No pudieron evitar el incendio? -preguntó ahora el de pueblo Paleta.

    -Es complicado- dijo el entrenador de Gengar y de Sableye-precisamente durante esa época Johto estaba dividido en varios territorios en guerra entre sí-añadió el líder de gimnasio cuyo tono iba adquiriendo seriedad y cierto tono melancólico-quizás la propia guerra fue la que incendió la torre y quizás, y esto es opinión mía-matizó Morti-quizás los legendarios no soportaron la idea de que los mismos humanos que habían derrochado tanto esfuerzo en fortalecer los lazos entre humanos y pokemon se mataran entre ellos.

    -Entiendo, no debieron aceptar la hipocresía de que los adoraran y por otra parte se mataban-dijo AJ-pero Morti, por muy líder de gimnasio que seas ¿Cómo puedes saber eso?

    -Siempre he sentido interés por las leyendas en general y las de Johto y Ciudad Iris en particular-dijo el rubio-pero además esas personas que ayudaron a construir la torre, esas personas que tuvieron la fortuna de relacionarse con los legendarios son mis antepasados-finalizó Morti-Mira, ya hemos llegado-añadió inmediatamente


    AJ prestó intención a donde se encontraba, dándose cuenta que estaba frente al gimnasio de Ciudad Iris donde, por cierto, ya no estaba el viejo barriendo.


    -Si me necesitas para algo, incluido un combate de gimnasio, ya sabes dónde encontrarme-finalizo Morti con tono de despedida-gracias por la ayuda antes-agregó antes de ingresar en su gimnasio.


    AJ comenzó a caminar de vuelta al centro Pokemon, no tardó mucho en llegar y, honestamente, sí había tardado él no se había dado cuenta, una vez llegó al ya conocido edificio multiusos se dirigió a su cuarto, una habitación con su cama, su escritorio y su “aseo” anexo. El pelinegro dejó su mochila en el suelo y se tumbó en la cama, no sin antes quitarse las zapatillas con un rápido movimiento de pies.


    -Otra vez esas visiones-dijo AJ haciendo referencia a lo que había visto en la torre-Ha pasado tiempo…-se dijo recordando la última vez que vio a esos personajes fue en el Archi7, precisamente cuando Izumi le dio el bonito y extraño collar.

    -Es obvio que tú tienes algo ver-dijo ahora al collar que se lo había quitado y lo tenía entre las manos-La pregunta es qué.


    El pelinegro en pleno soliloquio se rascó la cabeza, quizás para despejar dudas o quizás solo le picaba, luego AJ recordó que Morti había dicho el interés que tenía por las leyendas, él también, aunque probablemente sin la misma erudición, y el no recordaba nada que relacionara un colgante con esos recuerdos.


    -En fin-suspiró el pelinegro-Algo me dice que pronto encontrare una respuesta, lo que no sé es si me va a gustar.


    Tras acabar esa frase el pelinegro observó la habitación y tras calcular que había espacio suficiente para “soltar” a sus pokemon lanzó las pokeball, acto seguido sacó de su mochila distintos cuencos con la intención de alimentar a las criaturas.


    -Naaain.

    -Viii.

    -Eivisoor.

    -Joooonter.

    -Aaaaar.

    -Ciiiin.


    AJ puso en los distintos cuencos los distintos alimentos, así como darle a Bomber su comida específica y luego mientras comían se encargó de abrir la ventana para tratar de evitar que la habitación oliera a pienso.


    -Ciiiinda-exclamó el ígneo narigudo que tras acabar su comida bostezó y se acurrucó entre las doradas colas de Foxy.

    -Taiiils-expresó la vulpina con resignación mientras hundía su fino hocico en su alimento.


    Mientras todos comían con más o menor calma AJ seguía tumbado en la cama dándole vueltas a la cabeza no solo ya sobre los extraños sucesos acontecidos sino también sobre el encuentro, otro más, con los Rockets y por mucho que este enfrentamiento hubiera sido algo distinto no dejaba de ser preocupante el hecho de que volviera a encontrarse con ellos e incluso cada vez con más frecuencia. Y si bien es cierto que hasta ahora no había salido malparado era solo cuestión de tiempo que eso pudiera cambiar.


    -Sooor-exclamó el pokemon de tipo planta y veneno subiendo a la cama de un salto y posicionándose junto a su entrenador

    -Si yo te contara-respondió AJ acariciando la cabeza del pokemon cuadrúpedo.

    -Eivisoor-dijo antes de acurrucarse junto a su entrenador no sin antes mirarlo de reojo con sus ojos violetas, sabiendo que algo le pasaba a su entrenador.


    Así el tiempo transcurría mientras que AJ intentaba descansar, inútilmente ya que las imágenes iban y venían de su mente.


    -Escuchad-dijo AJ a sus pokemon mientras se reincorporaba- ¿Os veis preparados para un combate de gimnasio?


    Los pokemon, a excepción de Bomber que estaba dormido, se miraron entre sí, no sin cierta extrañeza ya que AJ no solía hacer esas preguntas que, por otra parte, tampoco eran necesarias ya que cuando se acercaba un combate de gimnasio los entrenamientos aumentaban tanto en número como en intensidad. Sin embargo y peso a eso todos dieron una respuesta afirmativa.


    - ¡Jon Jon Jon!-exclamó Waru ruidosamente y ya animado para el inminente combate

    - ¿Ciiiin?Cin…cin¡daaaaaaaquiiil!-exclamó Bomber el cual había sido despertado bruscamente por la ultima risotada y eso le hizó llorar.

    - ¡Naaaain! -chistó Foxy a Waru para acto seguido ir a tranquilizar al Cyndaquil.


    Así con el Cyndaquil tranqulizado y Waru reprendido AJ se encaminó, por tercera vez, al gimnasio de Ciudad Iris.


    -Morti usa pokemon de tipo Fantasma-pensó AJ-y para eso lo ideal son los pokemon de tipo siniestro o en su defecto otros tipos fantasma-continuó el pelinegro inmerso en lo suyo.

    -Hola-dijo el anciano que antes estaba barriendo y que ahora asomó por la puerta interrumpiendo, y ligeramente sobresaltando, a AJ.

    -Ho…Hola-dijo AJ tratando de recuperarse-venía a por un…

    -Combate de gimnasio, lo sé, ya está todo preparado-dijo el anciano-sígueme.


    AJ, que decidió ignorar el hecho de que el anciano le estuviera esperando, entró junto al anciano barbudo y le siguió por un pasillo angosto hasta llegar a la habitación donde se llevaría a cabo el combate por la medalla.


    Esta era una sala con paredes, aparentemente, de madera y con un rectángulo de arena en el suelo, la habitación también tenía unas pequeñas ventanas en la parte superior de la habitación. AJ también observó cómo sin mediar palabra el anciano se situó en la parte central del rectángulo y como Morti se colocaba en un extremo del campo de combate, haciendo el pelinegro lo propio en el otro extremo.


    -Quiero que sepas AJ que agradezco tu ayuda-dijo Morti ya con una pokeball en la mano-Pero seguro que sabes que eso no va a cambiar nada en este combate.

    -Lo suponía-dijo AJ con una sonrisa algo forzada-y tampoco es que ayudara tanto…-se dijo ahora a sí mismo mientas cogía su propia pokeball.

    -Sera un combate de tres contra tres, el aspirante podrá cambiar de pokemon durante el combate, el líder de gimnasio no-dijo el anciano para luego alzar los banderines que daban inicio a la batalla.


    Morti arrojó su pokeball liberando a una criatura flotante de aspecto vagamente femenino ya que parecía poseer pelo y una especie de collar de perlas rojas alrededor de su cuello, su piel era de un color a caballo entre gris sucio y el aguamarina donde resaltaban las puntas rosadas de su pelo así como sus traviesos ojos de esclerótica amarilla y de irises rojos.


    -Misdriiivus-exclamó con tono juguetón la fantasma.

    -Misdreavus, pokemon Chirrido: Le gusta morder y tirar del pelo de la gente solo para ver su reacción, absorbe el miedo de las personas en sus esferas rojas-informó la pokedex.

    -Encantador…-pensó AJ con ironía al oir la descripción de la pokemon que sería su oponente- ¡Adelante Yami! -exclamó acto seguido arrojando la pokeball del pokemon de Kanto.

    - ¡Iviii! -exclamó Yami preparado para el combate.

    -Un pokemon de tipo normal nos impedirá usar ataques de tipo fantasma-dijo Morti-pero seguro que sabes que uno de los puntos fuertes de los pokemon fantasma es la versatilidad.

    -Lo sé, pero nosotros también nosotros conocemos un par de trucos-dijo AJ- ¡Usa Bola Sombra! -exclamó luego el pelinegro dando la primera orden del combate.


    Así el pokemon castaño abrió la boca liberando la oscura y chisporroteante esfera directa a Misdreavus el cual simplemente se desvaneció para evitar el contacto.


    - ¡Psicoonda! -pidió Morti.


    El pokemon flotante se manifestó a una moderada distancia de Yami y rápidamente sus perlas rojas adquirieron un aura azulada a la que siguió una emanación de ondas psíquicas rosadas las cuales impactaron contra el Eevee.


    -¡Yami usa Ataque Rápido y Cola Férrea!-pidió AJ.

    - ¡Continua con Psicoonda!-pidió Morti.


    La fantasma flotante volvió a lanzar el ataque psíquico, sin embargo, gracias a la técnica de la estela Yami se adelantó y pudo golpear con la cola tensa y plateada.


    - ¡Misdreavus usa Vendetta! -pidió rápidamente Morti.


    Aprovechando que la distancia era poca la fantasma hizo que su cuerpo adquiera una pequeña aura oscura que rápidamente se incrementó y se oscureció y embistió con fuerza a Yami.


    - ¿Qué ataque es ese? -preguntó AJ extrañado por la potencia.

    -Vendetta, un ataque que es más fuerte si el pokemon que lo usa ha recibido daño su potencia se duplica-explicó Morti.

    -No creo que un intercambio de golpes nos favorezca-pensó AJ, sabiendo que las opciones que tenía Yami para dañar al Misdreavus no eran demasiadas. - Vuelve Yami-añadió el pelinegro ¡Adelante Waru! -exclamó luego lanzando la pokeball de su propio fantasma.

    - ¡Jooonter! -expresó el ruidoso fantasma.


    Waru se quedó fijamente mirando a la flotante criatura, la cual también se quedó mirándolo a él fijamente

    .

    -¡Jooon jooon!-exclamó Waru que comenzó a orbitar alrededor de la pokemon de las mechas.

    -Vuuuus-expresó la pokemon de Morti que pareció sonrojarse y también comenzó también a “revolotear” alrededor del Haunter.

    - ¿Están…? -expresó AJ visiblemente contrariado

    -Ejem-tosió Morti- Misdreavus ¿Te parece el mejor momento para esto? -cuestionó Morti algo avergonzado ya que él, mejor de AJ, sabía lo que estaban haciendo.

    - ¡Miiis! -expresó con disgusto la bromista pokemon que se frotó cariñosamente con Waru para luego volver a su posición y que el combate pudiera continuar.

    -Corramos un tupido velo - sugirió Morti

    -Mejor será-dijo AJ mientras una gota de sudor bajaba cuello abajo.

    -Misdreavus usa Psicoonda-volvió a pedir Morti.

    - ¡Psiquico! -respondió AJ

    Así la Misdreavus volvió a lanzar las ondas rosadas las cuales rápidamente entraron en colisión con el barrido de energía azulina emitido por Waru, sin embargo, este último fue más fuerte y pudó golpear a su oponente e impedir que el ataque de Misdreavus alcanzara al Haunter.


    - ¡Waru usa Bola Sombra! -dijo AJ

    - ¡Bola Sombra, Misdreavus! -dijo Morti


    Ambos espectros generaron el chisporroteante orbe los cuales colisionaron generando una densa nube de vapor reduciendo la visibilidad de los dos pokemon, sus entrenadores y el anciano juez.


    -Waru atento-pidió AJ que no veía nada.

    El pokemon fantasma venenoso trató de estar atento, sin embargo, en pleno humo no pudo evitar que otra Bola Sombra le impactara sin poder hacer nada.

    - ¡Waru elévate y Rayo! -pidió AJ.


    El ruidoso fantasma se elevó por encima del humo para luego lanzar una serie de descargas eléctricas hacia la nube de vapor con la certeza de que alguno impactaría a la fantasmilla.


    - ¡Misdreavus usa Vendetta!

    - ¡Continua con Rayo! -pidió AJ.


    La pokemon de puntas rosadas ascendió mientras su cuerpo adquiría el resplandor oscuro y recibía la prolongada descargada de Waru, pese a eso consiguió, para desgracia de AJ y su pokemon, embestir al Haunter, el cual rápidamente cayó desplomado.

    Sin embargo, antes de “estrellarse” contra el suelo y con la mínima conciencia que le quedaba estiró la lengua rozando la mejilla de Misdreavus

    .

    - ¿Le ha dado un beso? -pensó AJ extrañado viendo como Waru caía al suelo, derrotado.


    Tras la sorpresa del “beso” AJ hizó regresar a Waru a su pokeball para luego volver a lanzar la pokeball de Yami.


    -Vii-expresó conciso Yami, dispuesto a acabar lo que no había podido acabar antes.


    -¡Yami usa Bola Sombra!-pidió AJ.

    -Bola Sombra-pidió Morti para contrarrestar el ataque.


    Así ambos pokemon generaron la chisporroteante esfera oscura sin embargo la fantasmal criatura pareció no estar todo lo rápida que debería ya que aún no había lanzado su ataque cuando le impactó la técnica de Yami.


    -Miiis-expresó con dolor la fantasma.


    AJ se fijó en la pokemon de su adversario notando como la zona de la mejilla estaba inflamada y entumecida, probablemente eso era lo que la había paralizado.


    - ¿Lo habrá hecho Waru a propósito? -se preguntó AJ-De todos modos ¡Yami usa Ataque Rápido y Cola Férrea! -añadió luego en voz alta.


    Aprovechando el temporal entumecimiento de la fantasma Yami cogió impulso con la técnica de velocidad para luego golpearle con el ataque de acero.

    -¡Vuuuus!-expresó derrotada.

    -Descansa Misdreavus-dijo Morti haciendo regresar a su pokeball a la pokemon flotante, para rápidamente coger otra pokeball- ¡Adelante! dijo lanzando la esfera que contenía al siguiente contendiente.


    El pokemon que apareció era, siendo también del tipo fantasma, muy distinto a su compañera de equipo, era una criatura bípeda y que rondaba el metro sesenta de altura, su cuerpo parecía ser un amasijo de vendas grisáceas con tres protuberancias parecidas a dientes, poseía también unas vendas más claras donde deberían estar los hombros y otra en la cabeza, finalmente y como aspecto a destacar de la criatura era su único, y tétrico, ojo rojo.


    -Dusclops, el pokemon atrayente: Se piensa que su cuerpo esta hueco y que es capaz de absorber cualquier cosa como un agujero negro-informó la pokedex.

    -Vaya, la cosa mejora-pensó AJ con ironía al ver como la descripción dada por el aparato era bástate más tétrica que la de Misdreavus- ¿Puedes seguir Yami?-preguntó AJ

    -Viii vi-asintió el zorrillo para luego jadear.

    -Has dicho que sí, pero…-meditó AJ que notó que desde que hizo acto de presencia el espectral ciclope la atmosfera se había enrarecido y ahora un ligero ambiente a miedo y de ansiedad sobrevolaba el ambiente- ¡Vuelve Yami! -dijo el pelinegro haciendo regresar al Eevee a su pokeball para luego arrojar al que sería el último participante del combate, al menos por su parte.

    -Eiviiiisoor-expresó el pokemon inicial de AJ.

    -No sé qué podrá hacer ese pokemon, pero en estos casos es cuando puedo contar con Saur-pensó AJ.

    -Sooor-respondió el pokemon planta asintiendo como si hubiera leído los pensamientos de su entrenador.

    -Comencemos-dijo Morti-usa Puño Sombra.


    El pokemon fantasma dio un paso hacia delante, demostrando que no era excesivamente rápido, y sus manos se recubrieron por una especie de sombra negra sombra que luego fue directa hacia Saur.


    -Saur esquívala y Somnífero-pidió AJ


    El pokemon planta se impulsó para dar un salto y evitar el ataque fantasma y ya en el aire sacudir el bulbo liberando una ducha de esporas verdosas cuya simple vista ya producía somnolencia.


    -Dusclops usa Viento Aciago-pidió Morti.


    El espectral ciclope levantó un viento oscuro el cual además de dañar a Saur dispersó el somnífero, dejándolo sin efecto.


    -Dusclops usa Atadura-pidió Morti.


    Así el pokemon fantasma extendió la especie de cintas pardas que tenía agarrando y oprimiendo a Saur con ellas antes de que siquiera este volviera a tocar el suelo.


    - ¡Saur usa Latigo Cepa!-exclamó AJ

    -Fuego Fatuo-pidió el líder de gimnasio.


    Tras las respectivas ordenes el pokemon planta trató de desplegar sus viñas sin demasiado éxito mientras que por parte de Dusclops este, sin aflojar la presión, generó un “ramillete” de flotantes llamas de un terrorífico azul que fueron lanzadas hacia un inmóvil Saur.


    -Sooor-expresó con dolor notando las quemaduras.

    -Saur usa Hoja Afilada-pidió AJ.


    El pokemon de tipo planta agitó su lomo liberando varias ráfagas de cortantes hojas a lo que el espectral ciclope respondió con su oscura brisa dispersando las hojas

    .

    -Vamos a intentar otra cosa-pensó AJ-¡Placaje Propulsado!


    El pokemon planta suspiró para luego coger impulso con sus cuatro cepas, sin embargó en vez de impactarle lo atravesó, cosa lógica teniendo en cuenta la naturaleza de los pokemon fantasma.


    - ¡Ahora Saur! ¡Drenadoras!

    - ¡Viento Aciago! -pidió Morti.


    El espectral ciclope trató de girarse para liberar la espectral ventolera sin embargo su lentitud le impidió hacerlo sin que la semilla marrón se clavara en su espalda.


    - ¡Saur rápido, usa Bomba Lodo!


    El reptil mamiferoide dio, con dificultad, un paso hacia delante para expectorar desde su boca una tanda de esferas negruzcas que impactaron directamente contra Dusclops.


    -Cloooops-expresó dolorido el fantasma mientras las vampíricas enredaderas se extendían por su cuerpo, así como aparecían varios parches violetas en la superficie del mismo.

    -Soooor-jadeó el pokemon planta mientras el anormal cansancio y las quemaduras hacían mella.

    - ¡Dusclops, Puño Sombra! -comandó Morti.

    - ¡Saur usa Látigo Cepa! -pidió AJ.


    Con gran esfuerzo por parte de ambos los dos contendientes lanzaron sus ataques los cuales impactaron en su adversario y cayeron derrotados.


    -Bien hecho Saur-dijo AJ agradeciendo a su pokemon el esfuerzo.

    -Tú también lo has hecho bien-dijo Morti a Dusclops.


    Una vez la pokeball de Saur ubicada en su lugar y la de Yami en la mano AJ no pudó evitar pensar lo que le había llevado a ese combate de gimnasio que era el hecho, algo egoísta, de que para evitar que los recuerdos de los acontecido aquel día le turbara demasiado estos fueran sustituidos bien por la alegría y adrenalina de ganar un combate de gimnasio o bien por la decepción e intentos de superación que conllevaría una derrota. De todos modos y pese a que el combate no iba demasiado mal no pudo evitar sentir un poco de culpabilidad.


    -Bien hecho AJ-dijo Morti-Pero me temo que esto acaba ahora-añadió mientras lanzaba la última pokeball.

    - ¡Gueeeeeengaaaar! -exclamó el regordete fantasma entre risotadas que al pelinegro no le resultaban demasiado ajenas

    -Iviii-exclamó por otra parte Yami cuando volvió a pisar el terreno, ya por última vez.

    - ¡Que comience el combate! -dijo el anciano levantando las banderas.

    - ¡Yami lanza una andanada de Bolas Sombra! -exclamó AJ.


    Así Eevee abrió la boca lanzando media docena de chisporroteantes esferas purpureas que fueron lanzadas hacia el igualmente purpureo fantasma.


    -Gengar-dijo simplemente Morti.


    -Gaaaar-expresó el fantasma con su tono burlón habitual para acto seguido disparar desde sus ojos un rayo negro el cual destruyó todas las bolas sombras sin apenas dificultad.


    -Gengar usa Puño Hielo-pidió Morti.


    El pokemon que acababa de lanzar el ataque Tinieblas, pese a tener extremidades perfectamente formadas, se acercó levitando a gran velocidad a su oponente lanzando así un fuerte derechazo cargado de partículas congeladas que hizo Yami fuera lanzado por el suelo.


    -Otro Puño Hielo-pidió Morti.


    Así el Gengar volvió a acercarse con su puño comenzaba a llenarse de pequeños cristales de Hielo.


    -Yami usa Cola Férrea contra el suelo-pidió AJ.


    Ante la nada agradable visión de un Gengar dispuesto a darte un puñetazo el Eevee golpeó con fuerza el suelo levantando una gran cantidad de arena, con la esperanza de que eso cegara, o al menos distrayera, al pokemon fantasmagórico.


    -Yami usa Bola Sombra-pidió AJ


    El pokemon de tipo normal aprovechando la distracción de la arena consiguió lanzar y acertar con una de las esferas oscuras.


    - ¡Gengar elévate y Rayo! -exclamó Morti.


    El fantasma soltó una risotada para elevarse por encima del polvo y, como antes había hecho Waru, soltó una tremebunda descarga

    .

    - ¡Viii! -chilló Yami al notar como el ataque eléctrico impactaba contra su castaña piel.

    -Gaaaar-expresó el fantasma con tono victorioso volviendo a posarse en el suelo.

    - ¿Estás bien Yami? -expresó AJ preocupado y con poca visión debido a la arena.


    A modo de respuesta un veloz, gracias al ataque rápido, Yami aparecía entre el polvo levantado con clara intención de atacar a su adversario y así hizo cuando para sorpresa de AJ el Eevee clavó sus, ahora brillosos, dientes en el hombro del Gengar.


    -¡Gaaaaaar!-expresó ahora dolorido al notar como los dientes, que tampoco eran demasiado afilados, se hundían en su aparentemente gomosa piel.

    -¡Gengar quítatelo de encima!-exclamó Morti.


    Pese al dolor del ataque Mordisco el espectro comenzó a sacudirse para zafarse de su peludo contendiente y cuando notó que su agarre disminuía lo lanzó hacia arriba con virulencia.


    El pokemon de tipo normal, cansado, entrecerró los ojos y así, con los ojos entornados, pudo observar como por las distintas ventanas se filtraba la luz una luna llena y con un ligero matiz amarillento, quizás porque aun llevaba poco tiempo en el firmamento.

    Y quizás fuera la siempre sugerente, incluso seductora, visión de la luna, quizás el hecho de que Yami notaba como AJ le necesitaba o quizás todo junto pero ciertamente algo debió de desencadenarse en su peludo interior cuando un cegador fulgor blanco se apoderó de su cuerpo.


    - ¿Esta…? ¡Sí, claro que esta! -expresó AJ bastante emocionado.


    Así el brillo albo de la siempre mágica evolución inundaba toda la sala mientras AJ, el propio Morti y Gengar se preparaban para recibir, cada cual, a su manera, al “nuevo” Yami.


    Los tres observaron que el “nuevo” Pokemon era un ser más alto, setenta centímetros más para ser exacto, de piel negra azabache solo salpicada con unos anillos amarillos en los muslos y otro en la frente, así como unas bandas, o anillos según se mire, también amarillas en las largas orejas y en la cola y finalmente destacaban, aparte de su complexión evidentemente más atlética que la de un Eevee, eran sus ojos de un intenso color rojo.


    -Umbreon, el Pokemon Luz lunar: Cuando es expuesto a la luz de la luna los anillos de su cuerpo son pueden emitir un brillo misterioso capaz de asustar a cualquiera que se acerque.


    AJ no necesitaba que la pokedex le diera datos sobre el pokemon al que acababa de evolucionar Yami, sabía perfectamente que pokemon era y estaba visiblemente emocionado de ello.


    -Felicidades AJ-dijo Morti con tono sincero-Pero esto no significa que vayas a ganar ¡ Gengar usa Rayo!-exclamó el rubio.

    -¡Yami demostremos que nadie pueda luchar contra la sombría luz de la luna!-exclamó AJ.


    Probablemente Yami, como prácticamente todo el mundo, no entendió la intrincada referencia musical a la que su entrenador se refería pero el sentido de la frase estaba claro, ganar, y para esto el pokemon de irises rojos comenzó a correr por la izquierda haciendo varios amagos, con los que eludió el ataque electrico, para luego desvanecerse y aparecer por la derecha embistiendo por la espalda a su oponente y, por si fuera poco, morder con saña la cola de su oponente que tras un grito estruendoso cayó derrotado.


    -El ganador es AJ Slifer de Pueblo Paleta-dijo el anciano alzando la banderilla del lado del pelinegro.


    Con el dictamen del árbitro en firme Morti se acercó a AJ entregándole la medalla, la cual tenía aspecto del típico bocadillo de tebeo con un par de inexpresivos ojos dibujados lo cual junto al color azul oscuro que poseía la medalla le daba el aspecto de un fantasma, que supuestamente era lo que representaba.


    -Te hago entrega de la medalla Niebla-dijo el líder rubio-Mucha suerte en tu viaje.

    -Muchas gracias-dijo AJ que no podía, ni quería, ocultar su felicidad tanto por la medalla como por la evolución.


    Así, visiblemente contento, AJ y el Umbreon que ahora era Yami abandonaron el gimnasio.


    -Algo me dice que los volveremos a ver ¿No crees Gengar?-dijo Morti.

    -Gaaaaaaaaaaaaaar-farfulló el fantasma inconsciente en la arena.


    Ajenos a esto, pelinegro y…pelinegro de cuatro patas caminaron por las calles de Ciudad Iris dirección al Centro Pokemon llevados por la fresca brisa del Monte Mortero e iluminados por la luna, esa hermosa roca, siempre silenciosa, siempre majestuosa, que desde los albores de los tiempos a tanta gente había inspirado, emocionado e incluso llevado a la locura y que ahora había intercedido para permitir la evolución de Yami.
     
  15. Threadmarks: Capitulo 22
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    4811
    CAPITULO 22: LOS COLORES DEL IRIS


    -Grrrr.


    El pelinegro gruñó cuando los primeros rayos de luz, o al menos los primeros que entraban por la ventana, alcanzaron a AJ, lentamente comenzó a desperezarse para finalmente levantarse e ir más o menos a tientas hasta el cuarto de baño, una vez allí llenó el lavabo de agua e introdujo la cabeza en el mismo con la intención de despertarse totalmente.


    Una vez ya más despierto AJ volvió a la habitación y observó una “masa” negra acurrucada a los pies de la cama, la cual al oír el ruido comenzó a estirarse.


    -Breeeon- Bostezó el recién evolucionado Umbreon.

    -Yami-dijo AJ tras carraspear- ¿Tienes hambre? -preguntó, sabiendo que ninguno de los dos había cenado la anterior noche.


    Fue acabar de hablar y, pese a que el nuevo aspecto de Yami indudablemente infundía más respeto que cuando era un Eevee este no pudo evitar que sus ojos se dilataran al escuchar nombrar la comida.


    Tras la breve, por decir algo, conversación tanto el entrenador como el Umbreon dejaron la habitación y se dirigieron a la cafetería del centro Pokemon, no sin antes dejar al resto de monstruos de bolsillo con la enfermera Joy.


    Una vez sentado en una de las mesas y tomando el zumo que constituía su desayuno el pelinegro pensó que la vida de un entrenador podría ser bastante cómoda y que, en parte, era gracias a los modernos centros pokemon, ya no era como en las historias que había oído de su padre o de su abuelo en las que un viaje pokemon era sinónimo muchas veces de dormir a la intemperie so riesgo de que te lloviera, granizara y un largo etcétera.

    Así el pelinegro estaba inmerso en sus pensamientos cuando un gruñido lo sacó de los mismos, acto seguido el entrenador miró debajo de la mesa para comprobar que el responsable era Yami que ya se había comido su alimento y demandaba más.


    AJ no pudo evitar sonreír al ver que ciertas cosas no cambiaban, finalmente y tras regresar a Yami a su pokeball y recoger al resto de sus pokemon el entrenador de pueblo Paleta abandonó el edificio, con la intención de ver un poco más de la ciudad antes de abandonarla definitivamente.

    Sin embargo, cuando justo salía por la puerta no pudo evitar colisionar con algo o alguien, cosa que se estaba convirtiendo en una desagradable costumbre.


    - ¡Mira por dónde vas! -replicó una enfadada voz femenina.

    - ¡Piii! -expresó otra voz más aguda y alegre.


    Al reincorporarse AJ pudo observar como sobre él había caído, convenientemente, una criatura pequeña, de treinta centímetros aproximadamente, y de aspecto ovalado, de hecho, el pokemon en sí parecía un cascaron blanco del que asomaban unas extremidades regordetas y sin dedos y una cabeza con varias puntas siendo estas de un color crema.


    -¡Toguepi!-exclamó feliz el pokemon


    Con el pokemon despreocupadamente en el pecho de AJ este alzó la vista para observar a quien presumiblemente era la entrenadora de la criaturita, alguien que AJ no esperaba encontrar ahí…


    - ¿Misty?

    - ¿AJ?


    Sorpresas, y enfados, aparte el par abandonó el edificio y comenzó a caminar por las calles de la antigua ciudad mientras iban poniéndose al día el uno al otro.


    - ¿Ya has ganado la medalla de gimnasio? -expresó Misty con cierta sorpresa-Vas a muy buen ritmo entonces-añadió la pelirroja.

    -A veces me da la sensación que demasiado rápido-dijo el pelinegro-Voy casi a medalla por capitulo-añadió.

    - ¿Capitulo? -dijo Misty extrañada.

    -Nada, cosas mías-dijo el pelinegro- ¿Y qué haces tú por aquí?

    -Bill y Alan tenían que hacer no sé qué cosas en Ciudad Trigal y he aprovechado para venir a ver a una amiga a Ciudad Iris-respondió la pelirroja.

    - ¿Una amiga? ¿Aquí? -preguntó AJ, quizás extrañado por que su amiga tuviera contactos con alguien tan lejos de ciudad Celeste.

    -Sí, la conocí cuando viaje por Johto-comenzó la oriunda de ciudad Celeste-Y precisamente hable con ella hace poco sobre una importante actuación.

    - ¿Actuación?


    Cuando el pelinegro observó donde estaba se fijó que estaba en el teatro de Danza de Ciudad Iris, el mismo en el que no había entrado el día anterior.


    -Y tengo dos entradas- añadió Misty.


    El pelinegro no pudo decir nada más ya que cuando quiso reaccionar estaba sentado en una tradicional mesa oriental con su correspondiente cojín para el trasero, teniendo frente a él un amplio escenario de madera, donde presumiblemente iba a llevarse a cabo el espectáculo.

    AJ siguió observando, al igual que el ovalado bebe, el escenario y las puertas por las que la gente seguía entrando y se iban sentando cada uno en sus respectivos cojines.


    - ¿Quieren algo?


    AJ reaccionó a la voz y observó cómo esta provenía de una chica joven que llevaba un discreto kimono gris con un cinto negro a la altura de la cintura y que llevaba una libretilla para apuntar cosas.


    -Ah sí-dijo Misty reaccionando- Yo tomare un vaso de té verde de Ciudad Iris servido en concha de Shuckle, por favor-añadió la pelirroja.

    -Entendido-dijo la chica anotando en su pequeño bloc- ¿Y usted? -dijo ahora refiriéndose a AJ

    - ¿Tenéis zumo? -preguntó inocentemente AJ haciendo que Misty casi se golpeara con la mesa.

    -Sí claro-respondió la chica-enseguida os lo traigo.


    La joven de kimono gris no tardó mucho en llegar y ciertamente se podía decir que venía a manos llenas, en la mano diestra llevaba un pequeño plato de, aparentemente, pastas típicas mientras que en la siniestra llevaba una tetera que se asemejaba a la concha de un Shuckle y un brick de zumos, que todo sea dicho quedaba bastante cutre en comparación.


    -Disfruten del espectáculo-dijo la chica una vez lo había servido todo.


    Al poco de recibir las dispares bebidas las luces se apagaron dejando solo el escenario iluminado bajo unos focos de una luz blanca y acto seguido y acompañado de una tradicional música de indudable origen oriental aparecieron unas chicas todas de idéntico vestido, siendo este un kimono de vivos colores, e idéntico cabello las cuales bailaban con armoniosos y relajantes movimientos y todas ellas, las cinco jóvenes que eran, acompañadas de cinco de la forma evolucionadas de Eevee.

    El pelinegro escuchaba la música y observaba los movimientos, pero sinceramente sus ojos se iban hacia los pokemon, todos tan distintos y tan parecidos y cada uno de un color, rojo, azul, amarillo, morado y negro…

    Luego siguió mirando por la sala en penumbra como la mayoría de la gente observaba, con más o menos interés, el espectáculo de indudable mérito y valor artístico

    Aunque no todos pensaban así…


    - ¡¿Pero ejto que ej?!-irrumpió una voz.


    Rápidamente todas las cabezas se giraron hacia el dueño de la voz observando que era una persona de avanzada edad, no necesariamente un viejo, calvo y con una frondosa barba blanca pero sobre todo con un olor a alcohol que intuía que ese individuo había bebido una cantidad por encima de lo recomendable, quizás por eso todos temieron lo peor cuando consiguió encaramarse al escenario


    - ¡Ejto ni ej bailar ni ej ná! -exclamó el hombre.


    Todo el mundo respiró al ver que la única intención del beodo individuo era hacer una crítica artística, lo que, aunque menos peligrosa no restaba incomodidad a la situación


    - ¡Y ahoja oj via enjeñaar lo queej baile del weno! -continuo el hombre de avezada edad.


    O eso dijo el hombre ya que cuando empezó a realizar lo que para él era un baile mejor, y sin que se diera cuenta, su cuerpo adquirió una ligera aura azul que hizo que se elevara y flotara imperceptiblemente, para él al menos, hacia la puerta, y a continuación fuera del edificio, mientras seguía expresándose en un extraño lenguaje.


    -Azedejé dejé dejjede tu dejé.


    Independientemente de que esas extrañas palabras fueran oscuras maldiciones o balbuceos de borracho el resto del espectáculo continuó sin sobresaltos y sin que nadie se preguntara el origen del aura azul, así cuando finalizó el acto y las chicas se retiraron una de ellas se acercó hacia donde estaban AJ y Misty.

    La chica en cuestión ya se había cambiado de ropa y ahora vestía una más “casual” siendo esta unos pantalones cortos de color azul y una camiseta de un color rojo a juego con su cabello de un tono entre purpura y rosado, cabello acomodado en dos coletas con sus sendos coleteros.


    -Sakura esta es AJ, AJ esta es Sakura-les presentó Misty

    -Mucho gusto-dijeron ambos dándose la mano

    -Chicos-dijo Sakura-ahora tenemos un descanso ¿Queréis que os enseñe un poco esto?

    -Claro que sí-respondió alegre la pelirroja.

    -Esto…Misty-dijo AJ no tan dicharachero.


    Entonces el pelinegro señalo a la mesa donde, además de un Togepi durmiendo como él bebe que era, estaba el rimbombante té de Misty casi intacto mientras que el brick de zumo de AJ había sido bebido y exprimido.


    - ¿Te has bebido mi zumo Misty? -preguntó, casi afirmó, AJ.

    - ¡O venga AJ! -Expreso la pelirroja mientras cogía a Togepi-¡te preocupas por tonterías! ¡Vámonos con Sakura! -añadió con clara intención de quitarle importancia.


    Las chicas y él bebe abandonaron el edificio, mientras, AJ suspiró con resignación y acto seguido miro el escenario creyendo distinguir entre las sombras del mismo la amplia sonrisa de un Gengar que lentamente se desvanecía, así con una posible explicación para el levitante borrachín el entrenador de Pueblo Paleta abandonó también el edificio.


    Una vez todos juntos en el exterior comenzaron a merodear por la ciudad hablando un poco de todo, sobre como Misty obtuvo el Togepi, sobre el nacimiento de Bomber, o sobre el viaje de entrenadora de Sakura…


    - ¿Ya tienes cuatro medallas entonces? -preguntó AJ

    -Así es-respondió la chica de pelo magenta y de irises azules-tengo la medalla Céfiro, la medalla Colmena, la medalla Tormenta, y la medalla Cascada también-añadió la de ciudad Iris

    - ¿La medalla Cascada también? preguntó AJ no sin cierta ironía.

    - ¡Oye AJ recochineos los justos! - expresó Misty enfadada- ¿Y cómo vas con tu viaje? -preguntó ahora más calmada.

    -Bueno- respondió la chica- ya sabes que es difícil.

    - ¿Por qué es difícil? -se interesó AJ

    -Verás- se explicó la chica-Yo ayudo a mis hermanas con sus actuaciones y entreno por los alrededores de Ciudad Iris y de vez en cuando puedo ir a combatir contra un gimnasio, pero claro.

    -Si- entiendo dijo AJ debe de ser difícil coger el ritmo.

    -Mirad ya hemos llegado a donde quería llevaros-dijo Sakura.


    Tanto la chica como Misty y el pelinegro observaron que la primera les había llevado a una especie de caseta de aspecto gótico.


    - ¿Y esto? -preguntó la pelirroja.


    Sin responder a Misty Sakura tocó la puerta de esa especie de caseta o cobertizo de fachada negra y tejas moradas mientras que AJ se fijó que la fachada de la nada discreta edificación se podía leer en un cartel de madera “Casa de la Bruja”.


    ¿Oye estas ahí? -preguntó Sakura algo preocupada.


    Al acabar de hablar la puerta se abrió emanando una extraña y densa niebla que no parecía ser natural, cosa lógica si pensamos en la ausencia de edificaciones en la naturaleza.


    -Hola mortales-dijo una voz grave seguida de pasos-bienvenidos a ¡Aaaaaaaaaay!


    Seguido de ese femenino, y prolongado ¡Ay! algo o alguien salió rodando de entre la niebla, a reincorporarse pudieron ver que el dueño de esa voz grave, claramente impostada, era una chica de aproximadamente la edad de Sakura, esto es algo más joven que él pelinegro, que vestía con un jersey morado y una capa con estrellas estampadas en la misma, además su vestimenta estaba coronada con un sombrero picudo en la cabeza.


    - ¿Estás bien? -preguntaron todos

    - ¡Sí, sí, claro! -dijo la chica levantándose apresuradamente.

    -Os presentare-dijo Sakura-Esta-añadió refiriéndose a la chica del jersey- es mi amiga Edda y es una… como decirlo-añadió con tono dubitativo

    -Una aprendiz de ciencias arcanas-completó Edda alegremente-Veo el futuro en las cartas, quito el mal de ojo y todas esas cosas.

    -He pensado que podría ser divertido-explicó Sakura.

    - ¿Y cuánto nos va a costar?-preguntó AJ que inconscientemente se llevó la mano al bolsillo.

    -Es graaaatis-dijo Edda con voz cantarina-esperad un momento que vaya a por unas cosas-añadió

    Así la aprendiz de bruja entró en el edificio para volver al poco rato con una mesa camilla y con un par de sillas, así como una baraja de cartas.

    Os la leeré a vosotros dos-dijo Edda refiriéndose a AJ y a Misty-que a Sakura ya la tengo harta-añadió bromeando.

    AJ y Misty se miraron el uno al otro, tampoco es que tuvieran nada más que hacer así que se sentaron y esperaron lo que la brujita tenía que decir.

    - ¿Cómo te llamas? -preguntó Edda a la pelirroja

    -Misty -respondió esta

    -Bien Misty-continuó su interlocutora – te voy a dar las cartas para que las barajes y cuando pares coge las tres primeras cartas.


    Entonces Edda le entregó la baraja de cartas, todas boca abajo a Misty, la cual sin demasiado entusiasmo comenzó a barajar hasta que lo creyó oportuno para luego coger las tres primeras cartas, y ponerlas boca abajo sobre la mesilla.


    -Vamos a ver- dijo la del extravagante sombrero- ¡Abra, Kadabra Alakazam! -añadió a modo de conjuro.


    Luego Edda giró la primera carta poniéndola boca arriba pudiendo a sí ver que había dibujada una fiera serpiente azul rodeada de pequeños peces naranja.


    -Esta carta es la de Gyarados-explicó la “bruja”-Simboliza la fuerza, pero también el control, la falta de control más concretamente y eso hace que a veces, y sin querer, hagas daño a las personas que te necesitan, esas personas esta representadas por los Magikarp que acompañan a Gyarados.

    -Vaya-apenas acertó a expresar Misty, visiblemente sorprendida.

    -La siguiente carta…-comenzó a decir Edda para acto seguido voltear la carta y enseñar a todos que la carta ilustraba un fuente o geiser de agua que surgía en medio de un impoluto mar turquesa -un momento…esta carta.

    - ¿Pasa algo? -preguntó Misty preocupada de que esa carta en apariencia tan sencilla tuviera oscuras connotaciones.

    -Esta carta simboliza que te gusta mucho el agua-sentenció finalmente Edda haciendo que Sakura, AJ y Misty cayeran cómicamente al suelo.

    - ¿Y para eso tanto suspense? -preguntó Sakura reincorporándose.

    - ¡Hey, no es culpa mía! -se justificó la de sombrero estrafalario-no todas las cartas tienen mensajes ocultos y grandilocuentes-añadió-Bueno, veamos la última carta.


    Así Edda giró la última carta la cual también tenía presencia acuática, concretamente esta mostraba dos pokemon conocidos como Luvdisc dándose la espalda el uno al otro.


    -Y esta carta significa…-dijo Edda-Bueno, creo que todos sabemos los que significa-continuó la extravagante chica entre risas.

    - ¡T-Togepi tiene hambre! -interrumpió Misty- ¡Voy a darle de comer! -añadió para que la del sombrero picudo no dijera lo que era obvio, todo esto mientras abandonaba la escena dando comicos y atropellados pasos

    Sakura, algo perpleja, y AJ, en igual estado, se miraron entre sí mientras una gruesa gota de sudor se deslizaba por la sien de ambos.

    -Mejor voy detrás de ella-dijo Sakura esbozando una sonrisa algo forzada-Si el encuentro volveré aquí.

    -Si necesitas ayuda dímelo-dijo AJ.


    Así la chica de color mangenta abandonó el lugar dejando solo al pelinegro con la curiosa adivina


    - ¿Quieres continuar? -preguntó Edda.

    -Sí, claro-dijo AJ

    -Vale ¿Cuál es tu nombre?

    -Puedes llamarme AJ-respondió el pelinegro a modo de respuesta.

    -Con que no quieres decirle tu nombre a una adivina, eso no es buena señal-dijo manteniendo un tono inicial serio para luego reírse dejando claro que era una broma


    Acto seguido la chica de la capa cogió las cartas que se le habían asignado a Misty y las mezcló con el resto de la baraja para luego dárselas al pelinegro e iniciar el mismo proceso.

    -Veamos-dijo la chica encapotada antes girar la primera carta.


    Al girarla tanto AJ como Edda observaron que la carta en cuestión describía, o mejor dicho ilustraba, una montaña plateada con un camino dorado serpenteando por la misma y un sol, también dorado.


    -Esta carta representa el Monte Plateado y simboliza un largo camino, quizás se refiera a que como entrenador todavía te queda un largo viaje.

    - ¿Y los colores tienen algún significado especial? -preguntó AJ.

    -No creo-respondió Edda-supongo que será algo más artístico que otra cosa, ya sabes oro y plata, rojo y azul…

    -Rubí y zafiro, blanco y negro…-continuó AJ.

    -Sí, a eso me refiero-respondió la aprendiza de bruja- ¡Pero continuemos con otra carta! -añadió con entusiasmo.


    Finalmente, Edda desveló la siguiente carta, la cual ilustraba un Slowbro sentado en una piedra en medio de un tranquilo mar.


    -Esta es la carta de Slowbro-dijo la chica de la capa-Slowbro es un pokemon muy inteligente, como la mayoría de los pokemon psíquicos, sin embargo, su actitud tranquila y muchas veces torpe hace que la mayoría de la gente no se fije en esa inteligencia.

    -Aaah-dijo AJ.

    -Sin embargo-continuó Edda- Esta carta también tiene otra lectura, cuando un Slowpoke evoluciona ese Shellder que se adhiere le obliga a aventurarse en el mar para poder alimentarse, cambiando la usual pasividad con la que vivía antes, aunque a cambio la evolución le hace más fuerte-explicó la de ciudad Iris-Quizás significa que tienes o qué esperas una gran responsabilidad o poder y que no va a resultar gratis.

    -Ajá-dijo el pelinegro por decir algo.

    -Espero que esto os haya ayudado a saber un poco más de vosotros mismos-dijo Edda-¡O al menos que os haya entretenido!-añadió en seguida con tono mucho más animado.


    Tras despedirse de Edda, AJ comenzó a buscar tanto a Sakura como a Misty, y afortunadamente no necesitó mucho tiempo apenas hubo de andar un par de calles cuando encontró a ambas, hablando. Así el pelinegro se unió a ellas y, como llevaban haciendo todo el santo día, continuaron hablando de lo divino y lo humano, realmente más de lo segundo que de lo primero y así seguían cuando guiados por los gritos de ¡Combate!¡Combate! el trío se acercó a un corrillo de gente y haciéndose sitio entre estos pudieron ver que la gente se había acercado para ver, obviamente, un combate pokemon, los dos combatientes en lo que a entrenadores se refiere eran por una parte un chico que llevaba una camiseta de color rojo, sin mangas, así como un pantalones deportivos de color celeste, su indumentaria también incluía una banda negra y blanca que sujetaba su cabello castaño. Mientras que por la otra parte su oponente era una joven que debía rondar los veinticinco años que vestía con un top amarillo, que dejaba al aire un vientre firme, y un pantalón blanco que llegaba hasta poco más que la rodilla, aunque lo más destacado de la chica era una larga cabellera plateada, al igual que sus ojos, y unos imposibles, por su longitud, de sus tacones amarillos.


    -¡Murkrow usa Ataque Ala!

    -¡Machoke Megapuño!


    El ave azabache de la entrenadora se lanzó hacia el grisáceo luchador que lanzó un puñetazo al aire errando en el intento de golpear al cuervo el cual si acertó a darle un tensó aletazo a su feroz adversario que, visiblemente cansado, cayó al suelo ya derrotado.

    Acto seguido el entrenador sin mangas hizo regresar al Machoke a su pokeball y tras estrechar respetuosamente la mano de su adversaria se marchó del lugar.


    - ¿Alguien más quiere combatir contra mí? -dijo en voz alta la chica, visiblemente contenta por ser el centro de atención.


    Un murmullo comenzó oírse por el corillo de gente acumulada, quizás nadie quería combatir por la habilidad mostrada por la chica de pelo plateado en el combate contra el anterior entrenador, claro que no todo el mundo pensaba así...


    -Yo quiero combatir- dijo una persona del corrillo.


    Aquella persona avanzó hacia el centro del circulo donde podría liberar a sus pokemon para el inminente combate, fue ahí cuando AJ vio al otro que quería combatir, este era un joven que debía rondar su misma edad y aproximadamente tendría también su misma altura, el chico en cuestión tenía el cabello de color castaño oscuro y vestía con una camiseta morada de manga larga la cual tenía dibujada un shuriken de cuatro puntas en el centro de la misma así como también vestía unos pantalones de un discreto azul oscuro.


    -Estupendo-dijo la mujer de pelo plateada mientras su Murkrow se posaba en su hombro- ¿Y tú eres?

    -Kurosawa, de Ciudad Iris-dijo el de la camiseta morada mientras cogía una pokeball.

    -Muy bien-respondió su adversaria mientras hacía regresar a Murkrow a su propia esfera- yo, Karen acepto tu desafío.


    Tras esas palabras Kurosawa arrojó una de sus pokeballs la cual liberó a una criatura que de manera sencilla se podría describir como un murciélago de piel morada y de gran envergadura con cuatro alas y dos pequeñas patas, claramente vestigiales, también poseía dos orejas picudas y una boca triangular, así como unos ojos amarillos e irises rojos.


    -Crooobat-exclamó el murciélago que comenzó a batir sus alas con calma para mantenerse en el aire

    -Buen pokemon-valoró Karen-ahora veras el mío.


    Así de la pokeball de la chica surgió una criatura de piel azabache en su mayoría si bien su lomo estaba adornado de una especie de estructuras óseas a modo de arcos, cosa también presente en sus piernas a modo de tobilleras, también había que destacar su vientre y hocico rojo, así como probablemente los rasgos más distintivos de su anatomía esto es unos cuernos grises curvados hacia atrás y una larga cola acabada en una punta de flecha.


    -Jooooondoom- ladró la pokemon recién liberada.


    La gente, al intuir las dimensiones del combate, se apartó aún más tanto para no importunar a los pokemon que iban a competir como para evitar que un ataque desviado les pudiera impactar.


    -Un Houndoom, hembra-pensó el retador-por mucho que conozcamos a esta especie hemos de estar atentos-añadió mentalmente-Krory usa Doble Equipo-dijo esta vez en voz alta.


    Así la silueta del murciélago morado se difuminó levemente para acto seguido generar una media docena de copias holográficas idénticas a él.

    -No es mal movimiento para empezar-valoró Karen-pero ahora es mi turno ¡Onda Ignea!

    Obedeciendo a su entrenadora la pokemon de abdomen rojo inspiró para luego exhalar una onda de viento flamígero que destruyo todas las réplicas.

    - ¡Croooo!


    Alertados por el sonido del pokemon de tipo veneno tanto Karen como Houndoom observaron cómo este apareció de la nada envuelto en una capa de viento y agitando sus alas a máxima velocidad con la clara intención de embestir.


    - ¡Contador! - anunció la de pelo plateado.


    Así, ante la inminente embestida del pokemon de cuatro alas la can adoptó una postura más defensiva a la par que su oscuro cuerpo adquirió un brillo rojizo. Todo preparado para recibir el inminente golpe.

    -¡Krory fíntalo y Bomba Lodo!


    Aprovechando la velocidad del Golpe Aéreo que había ejecutado el murciélago este no tuvo ningún problema en esquivar a la can de piel negra y en ganarle la espalda para, acto seguido, expectorar una andanada de esferas de lodo negruzco que impactaron de lleno en su oponente.


    -Esa chica-dijo Misty refiriéndose a Karen-me suena muchísimo, aunque no sabría decir de que

    -Claro que te suena-dijo una voz a sus espaldas-Es la miembro más fuerte del Alto mando de Johto al fin y al cabo.


    Tanto la pelirroja como Sakura y AJ se giraron al oír la voz y pudieron ver a un joven adulto de cabello rubio y vestido con camiseta azul, por si no quedaba claro quién era el hecho de que estuviera acompañado de un sonriente Gengar debía de esclarecerlo finalmente.


    - ¡Morti! -exclamaron los tres chicos a la vez.

    -Hola-saludó amablemente, y más calmado, el líder de gimnasio-hacía tiempo que no te veía Misty-añadió estrechando la mano de la pelirroja.

    -Igualmente-dijo la de Ciudad Celeste aceptando el saludo-Creo que desde la última reunión de líderes de gimnasio.

    - ¿Los líderes de gimnasio os reunís? -se interesó AJ.

    -Los de una misma región sí-explicó Misty – y en caso de regiones como Johto y Kanto que son limítrofes, pues también-añadió.

    - ¿Y sobre qué temas habláis? -quiso saber Sakura, que trababa de dejar mirar a Morty.

    -Sobre todo -explicó Morty-recuerdo que la última fue para imponer un código de conducta para futuras reuniones.

    -Y todo porque “alguien” estuvo en la última reunión disfrazado de Ariados y gritando” Aquí está su amigo y vecino Ariadosman”-dijo visiblemente enfadada al recordarlo.

    -Antón-dijo Sakura.

    -Definitivamente, Antón-dijo también AJ afirmando con la cabeza.


    El cuarteto, que ya se había apartado del corrillo para poder hablar con más tranquilidad, definitivamente se alejó y tras comprar algunos dulces se sentaron en el banco de un parque para poder degustarlos. Probablemente para alguien con un poco de conocimiento sobre los Gimnasios y sus líderes debería de impresionarles ver a dos líderes de gimnasio hablando tranquilamente sentados y hablando como los adolescentes, o joven adulto en el caso de Morty, que realmente eran.


    -Que rico-dijo AJ.


    Acto seguido volvió a morder el magikarp de bollería notando como su chocolateado interior se desbordaba en su boca.


    -Ciiiiin-expresó alegre el Cyndaquil

    -Piiii-exclamó igualmente el ovalado bebe.

    -Gaaaaaaar-expresó con su sonoridad habitual el Gengar de Morti mientras movía el columpio en el que estaban el par de jóvenes criaturas

    -Ten cuidado Gengar-advirtió su entrenador sabiendo que el regordete fantasma carecía tanto de maldad como de juicio.


    El pelinegro observó el lugar, un gran terreno de arena anaranjada bajo el igualmente anaranjado sol de la tarde Cindaquill y Togepi jugaban inocentemente y mientras algo retirados y con menos inocencia otros pokemon también jugaban…


    - ¡Waru!¡Misdreavus!-expresó AJ con un tono más de nerviosismo que de escándalo ¡Buscaos un hotel!-añadió no pudiendo evitar reírse al oír la expresión que el mismo había dicho.

    -En fin-suspiró Morti mientras el par de fantasmas se alejaban - ¿y cómo tenéis pensado continuar vuestro viaje? -preguntó el rubio.

    -Yo creo que ya llevo demasiado tiempo parada-respondió la chica del pelo rosa- y voy a intentar ganar la medalla Glaciar en Pueblo Caoba.

    -Pues yo creo que voy a ir a Ciudad Olivo-afirmó AJ.

    -Pues yo creo que volveré al gimnasio-dijo Misty-a lidiar con entrenadores pesados, y con Psyduck, y con Alan y con mis hermanas…-continuó Misty notándose su tono cada vez más cansado.

    -Entiendo-dijo Morti levantándose del banco-supongo que nos volveremos a ver-dijo con tono de despedida.

    -Ha estado bien hablar con un colega para variar-dijo Misty levantándose también


    Finalmente, el entrenador de tipo fantasma tomó rumbo a su gimnasio acompañado de su Gengar y su Misdreavus mientras que Misty y los otros dos entrenadores tomaron la opuesta, rumbo al centro Pokemon.


    - ¿Gueeeeeeen gaaaaaar? -preguntó el fantasma levitando alrededor de su entrenador.

    -Ya lo sé- respondió tranquilamente Morti-Pero AJ, si está siguiendo la ruta de las medallas tarde o temprano tendrá que volver a Ciudad Iris, y supongo que se alegrara de lo que le tengo que decir…

    -Vuuuuus-sentenció con tono alegre la fantasma mechada.


    Mientras y ya en el centro pokemon y habiéndose despedido de Sakura y Misty así como haber regresado a Waru y a Bomber a su pokeball el pelinegro se dejó caer sobre la cama de su habitación, es cierto que ese día no había combatido ni nada por el estilo, pero también era cierto que casi sin darse cuenta se había recorrido la ciudad entera. Finalmente, y antes de dormir miró por la ventana, observando como en el cielo rojizo del atardecer el sol se ponía por Ciudad Olivo.Su próximo destino.


    Mientras todo esto sucedía a una distancia ni excesiva ni cercana, otros hechos sucedían.


    -Bueno-suspiró Edda-vamos a ir guardando el chiringuito que empieza a caer la rasca.


    Efectivamente había bajado la temperatura y viendo que el frio aire era la única compañía que le quedaba la chica de la capa cogió el par de sillas y las metió dentro del habitáculo del que habían salido. Luego y con fastidio ya que no le apetecía ni lo más mínimo cogió la mesa para llevarla al mismo lugar.


    - ¡Anda! -expresó sorprendida viendo que en la mesa aún quedaba una carta bocabajo- He debido de olvidarme de leerle esta carta a AJ-dedujo.


    Con curiosidad volteó la carta y la cogió para verla mejor, la carta ilustraba a un rebaño de Mareep y en el centro de la carta a una persona muy mayor, o al menos eso se deducía por la larga barba gris que asomaba entre los largos ropajes que lucía, además esa persona y las ovejas eléctricas estaban acompañadas de un Growlithe.


    -La carta del pastor-dijo Edda al verla- puede simbolizar la cría y el cuidado hacia otros seres vivos o bien la guía de los mismos-se volvió a decir.


    Una gélida brisa de viento advirtió a la aprendiza de bruja que era momento de guardar las cosas, no obstante, esta hizo una última apreciación en voz alta.


    - ¿Qué hago hablando sola?
     
  16. Threadmarks: Capitulo 23
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    6265
    CAPITULO 23:SOL, LUZ ¿LECHE?


    - ¡Que calor!


    El pelinegro se pasó su mano por su frente para tratar de quitarse el sudor que fluía libre y abundante por la misma, luego levantó la vista para cerciorarse bien de donde estaba y se vio así mismo en el corazón de la ruta 38 siendo una ruta que, a diferencia de las otras que transcurrían en entornos boscosos, atravesaba unos de campos pardos de trigo de tal altura que un adulto hubiera podido ocultarse entre ellos sin ningún problema, también percibió el silencio reinante solo roto por el chisporroteante crepitar de la electricidad de algún Magnemite que debía de rondar por allí, además de algún que otro mugido pasado de decibelios de los Miltank que vivían en las granjas cercanas tanto a esa ruta como a la vecina ruta 39.


    El pelinegro chasqueó la lengua a modo de gesto de fastidio, se había levantado temprano precisamente para evitar que el sol del mediodía le asara los sesos, y ahora se veía en mitad de la nada y bajo ese sol, inusitadamente cálido teniendo en cuenta que era invierno, y sin nada que beber. En aquel momento hubiera dado por cualquier cosa por un vaso de agua, de zumo, de Sorbitos Dulces…


    -¡Leeeche! ¡Leeeche bueeena! ¡leeeche bueeena pa´l nene y pa la neena!


    En ese preciso momento el pelinegro decidió que un vaso de leche también le venía bastante bien así que, una vez más, oteó con la vista hasta distinguir una figura que gritaba en la distancia. Probablemente en otras circunstancias hubiera desconfiado de una voz femenina berreando en mitad de la nada, sin embargo, apuró sus últimas fuerzas iniciando una carrera hacia esa figura con la esperanza de comprar leche a un precio módico, claro.


    Rápidamente comenzó a correr y obviamente cuando más se acercaba al misterioso suministrador de leche más podía discernir rasgos del mismo como su pelo rubio y su coleta, sus ojos de color miel, el Pichu y el Ekans que le acompañaban…


    - ¿Angie?

    - ¿AJ?


    El pelinegro, si ya de por si estaba sediento y cansado tras esa carrera se quedó en las últimas y se sentó en el polvoriento suelo del camino, rápidamente dirigió la vista hacia unos calderos metálicos llenos de cubitos de hielo para refrigerar los cantaros de leche, también metálicos, que había en su interior.


    -Angie-comenzó a decir el de Pueblo Paleta- ¿Te importa si…? -añadió mientras dirigía la vista irremisiblemente hacia las tinajas

    -Sí, claro-respondió la rubia entendiendo rápidamente las intenciones de AJ-Con el calor que como te iba a decir que no.

    -Gracias.


    Así tras recibir la aprobación de la chica de Ciudad Verde el pelinegro sacó el cántaro del barreño para apartar lo primero y coger el segundo y beber el líquido elemento que había, fruto del hielo derretido.


    -¿Pii?

    -¿Kaaans?

    -Pu…pues vale-acertó a expresar Angie que, al igual que sus pokemon, debió de pensar que AJ iba a beberse la leche.

    -Aaaaaah, que fresquita-expresó AJ con placer mientras se limpiaba de la boca el sabor ferroso del agua para luego fijarse en la extraña mirada de los tres- ¿Qué? No me gusta la leche sola-se justificó

    -Ya veo…-expresó Angie

    -De todos modos-dijo AJ - ¿Qué haces vendiendo leche? -preguntó extrañado.

    -No es una leche normal y corriente-dijo repentinamente con tono de anuncio-Es la única, la fantástica, la original ¡La deliciosa Leche Mu-mu! -finalizó haciendo una pose poca natural acompañada de suspiros de resignación de sus pokemon.


    Tan extraña actuación fue seguida de un silencio incómodo y de una fría brisa que arrastró varias plantas rodadoras, frecuentes por esos parajes, estaba claro que ni Angie ni AJ sabían cómo continuar…


    -Eso no responde a mi pregunta-decidió iniciar AJ.

    -Cierto-respondió Angie mientras una gruesa gota de sudor le corría sien abajo-acompáñame y te lo explico.


    Con esa indicación Angie cogió uno de los calderos y AJ el otro y comenzaron a caminar dirección oeste, pudiendo percatarse de que esos campos dorados acababan en cuanto comenzaban a aparecer vallas que los separaban de un terreno que presentaba una capa vegetal de color verde, con algún que otro árbol espaciado y sobre todo muchos, muchísimos, Miltank.


    - ¿Conoces la leche Mu-mu? -preguntó Angie.

    -Sí, claro que la conozco-dijo AJ-y como para no conocerla con el numerito de antes-pensó no pudiendo reprimir una sonrisilla irónica-Son la marca de leche más importante de Johto y prácticamente del mundo-añadió.

    -Sus dueños son mis tíos-añadió Angie con un tono de normalidad como si hablara del tiempo que hacía.

    -Vaya-acertó a decir AJ, que no esperaba esa respuesta.

    -Ya hemos llegado-anunció Angie.


    AJ giró la cabeza para fijarse en la edificación que tenía frente a sí, un edificio de una planta, dos a lo sumo, que debía de servir de vivienda habitual y anexo a lo misma una gran nave que debía de fungir las opciones de silo, almacén y para lo que hiciera falta realmente.


    -Bienvenido a la granja Mu-mu, forastero-dijo Angie entre risas-Da una vuelta si quieres mientras hablo con mi tío, los Miltank son inofensivos.

    -Ya-dijo AJ no tan convencido mientras recordaba su batalla por la medalla Planicie.

    - ¡Sin embargo! -advirtió Angie-ten cuidado por donde pisas.

    - ¿Por qué? -quiso saber AJ- ¿Hay minas antipersona o una colonia de Digglet viviendo debajo?

    -Son Miltank, cagan como si no hubiera mañana-dijo Angie antes de ingresar al edificio.


    Con la certeza de que Angie debía de haber visto muchas películas de vaqueros recientemente AJ se sentó en el paso para observar las grandes extensiones de terreno que tenía frente sí, probablemente mucho más de lo que su vista abarcaba, también observó que junto a los bovinos rosados había, en mucha menor cuantía, otro tipo de pokemon siendo estos unas criaturas que apenas rebasaban el medio metro de altura y de piel de un intenso azul que sin embargo estaba oculta casi en su mayoría por un capa de sedosa y algodonosa lana que cubría su cuerpo a excepción de su cara y las cuatro extremidades, del mencionado color azul, y su cola de color amarillo y negro que acababa en una lustrosa esfera naranja.


    Mareep, el pokemon lana: El pelaje de Mareep almacena electricidad estática, cuando más tiene más brilla la bombilla de su cola-Fue la escueta información proporcionada por la pokedex de AJ.


    Además de los electrizantes ovinos se podían oír los mugidos de un Tauros que el pelinegro no alcanzaba a ver pero que realmente era el único que ser que podía ser peligroso para él, así que decidió estar atento y tener una pokeball a mano. De todos modos, costaba creer que un ambiente tan bucólico pudiera pasar algo malo.


    - ¡A por él!


    AJ oyó ese grito, pero cuando quiso reaccionar se vio a si mismo tirado en el suelo y pudo notar como alguien o algo trataba de atarle las manos con una cuerda.


    - ¡Lo hemos capturado! -dijo una voz femenina

    - ¡Nunca debiste ir al oeste de Ciudad Iris, forastero! -dijo otra voz también de niña.


    Con algo de dificultad debido a estar maniatado el pelinegro consiguió levantarse y girarse para ver a sus agresoras, estas eran unas niñas, más jóvenes que Angie, gemelas y para colmo vestían con la misma ropa siendo esta una camisa a cuadros y unos pantalones vaqueros además de un típico, o estereotipado, sombrero de cowboy siendo este la única diferencia ya que mientras el sombrero de una era blanco el de la otra era rosa.


    - ¿Quiénes sois vosotras? -preguntó AJ

    - ¡Eso teníamos que preguntártelo nosotras! -dijo la de sombrero blanco.

    -También es verdad-pensó el de Pueblo Paleta- Me llamo AJ, soy amigo de Angie-explicó.

    - ¿Angie? -preguntó la de sombrero rosa.

    - ¿La prima Angie? -volvió a preguntar ahora la de sombrero blanco- ¡Entonces todo está bien! -añadió jubilosa-Hortensia, desátalo.

    -Por última vez hermanita yo soy Azucena-replicó la de sombrero rosa- Tu eres Hortensia

    - ¿Estás segura? -preguntó la de sombrero blanco

    -Pues ahora que lo dices…-respondió su interlocutora con un creciente tono de duda.

    - ¿Me puede desatar alguien? -pidió AJ con cómica resignación.

    -Preguntémosle a papá –decidió la de sombrero rosa.

    -Sí-afirmó la otra-seguro que él nos sabe distinguir.


    Así, ignorando al chico maniatado, el par de niñas se alejaron dando divertidos y despreocupados saltitos dirigiéndose hacia el edificio por donde había ingresado Angie.


    -Como pueden unas niñas pequeñas hacer nudos tan fuertes-pensó el pelinegro tratando de zafarse de la atadura.


    Afortunadamente para AJ no tardó mucho en salir un hombre, presumiblemente el padre de las gemelas y por lo tanto tío de Angie, el cual consiguió liberar al de Pueblo Paleta de su ridícula prisión.


    -Perdona zagal por el desmadre de mis muchachillas, pero ¿Qué se le va a hacer? -dijo el hombre a modo de disculpa.

    -No pasada nada-dijo Aj frotándose las adoloridas manos

    - ¿Pasa algo? -preguntó Angie saliendo también del edificio principal.

    -Nada Angélica ya sabes cómo son tus primas-respondió el tío de la rubia.

    -Ya-se limitó a responder Angie

    -Oye- dijo el adulto-con este mozalbete aquí puedes acabar lo que queda de tu encargo.

    -Pues es cierto-dijo Angie- ¿Quieres ayudarme AJ?

    - ¿Angélica? -pensó AJ-sí, Angie, por mi vale-dijo en voz alta sin prestar demasiada atención realmente.

    - ¡Por todos los Sandshrew del desierto, muchas gracias! -exclamó el tío de Angie-Y no te preocupes ya me encargaré de recompensarte.


    Dicho esto, el hombre se fue para traer al poco rato un carro cargado hasta los topes de cantaros de leche como los que Angie estaba vendiendo anteriormente.


    -He dicho que te ayudaría-dijo AJ-Pero esto parece mucho para nosotros dos.

    -Tranquilo-dijo la rubia de la coleta- lo moveremos con energía Solar-añadió para luego llevarse los dedos a los labios y lanzar un penetrante silbido.

    AJ se puso a pensar en lo que Angie querría decir y rápidamente su imaginación le hizo elucubrar con tecnológicos vehículos con sus correspondientes paneles solares y sus grandes ruedas que debían de proporcionarle la suficiente fuerza para arrastrar el carro.


    -Taaaaaaaaaaros.


    Aquel mugido sacó al pelinegro de sus pensamientos y rápidamente hizo que AJ se fijara en el pokemon que lo había producido, era una criatura cuadrúpeda y con una altura de ciento cuarenta centímetros aproximadamente, de piel castaña a excepción de un espeso collarín de pelo, más grisáceo, situado alrededor del cuello, el pokemon también poseía dos cuernos no demasiado largos pero si afilados y de color gris también eran una especie de pequeñas esferas que tenía en su cara, sin embargo lo que más destacaba de la anatomía del bóvido eran las tres colas en continuo movimiento que poseía.


    -Tauroooos-volvió a mugir el pokemon mientras arañaba la tierra con sus cascos.

    -Pues ya podemos irnos-dijo Angie, la cual había atado el carro al pokemon mientras AJ lo había estado admirando.

    -Vale-dijo AJ- ¿Pero y lo de la energía solar?

    - ¿He dicho energía solar? -preguntó Angie-¡Quería decir energía de Solar!-aclaró entre risas.

    -Me parece que no lo entiendo-expresó AJ con duda.

    -El Tauros se llama Solar-explicó con simpleza Angie haciendo que AJ cayera al suelo por la impresión que le produjo esa afirmación.

    -Vaya día que llevo-musitó el pelinegro para sí


    Una vez el pelinegro se reincorporo tanto él como Angie pusieron rumbo hacia el sur, hacia Ciudad Olivo, no tardaron mucho en ver desde una colina a las afueras de la ciudad lo que más destacaba de la misma: El mayor puerto comercial de todo Johto. Continuaron caminando, el AJ a pie y la rubia a lomos de Tauros mientras que la vivaracha Pichu jugaban entre los herméticos cantaros de leche. No tardaron en pasar por un edificio que, a estas alturas, AJ ya conocía de memoria, un edificio que si por algo destacaba era por la palabra GYM escrita en la fachada.


    -Este es el Gimnasio Pokemon de Ciudad Olivo-explicó Angie-Pero me temo que no vas a poder entrar-añadió la rubia.

    - ¿Por qué? -quiso saber AJ

    -Cómo explicarlo…-expresó Angie- Resulta que el faro de Ciudad Olivo tiene un pokemon que se encarga de iluminar el camino a los barcos-comenzó a explicar-Pero resulta que ese pokemon ahora este enfermo y la líder de gimnasio lo está cuidando.

    -Que atenta por su parte-opinó AJ.

    -Sí, también es verdad es que es su pokemon-matizó Angie-lo que pasa es que lo tiene como prestado al faro-terminó por explicar.

    -Yo no sé sí sería capaz de hacer eso-reconoció AJ.


    Continuaron hablando y haciendo las entregas a lo largo, y ancho, de Ciudad Olivo apuntando Angie la entrega efectuada y la cantidad cobrada.


    -Todavía no me has dicho por qué haces esto-preguntó AJ.

    -Bueno-explicó Angie-Nunca viene mal ayudar a la familia, pero además quiero ahorrar dinero para poder iniciar mi viaje pokemon.


    El pelinegro, en ese momento, no pudo evitar sentir una mezcla de admiración y de cierta vergüenza a la vez, vergüenza porque él, pese a no ser demasiado derrochador, nunca se le pasó por la cabeza hacer eso y admiración precisamente por el hecho de que, a Angie, más joven que él, se le hubiera no solo ocurrido hacer eso sino también llevarlo a cabo.


    - ¿Y tienes pensado dónde? -volvió a preguntar AJ.

    - No lo sé-reconoció Angie – Ya conozco Kanto y algo de Johto, y la verdad es que me gustaría empezar en otra región, algo totalmente nuevo-explicó la rubia.

    - ¿Hoenn, por ejemplo? -sugirió y preguntó a la vez el pelinegro

    -Podría ser-dijo Angie-Solo espero que el fic aguante lo bastante para verlo-añadió con la cabeza gacha.

    - ¿Has dicho algo? No te he oído-dijo con sinceridad el oriundo de Pueblo Paleta

    -Nada importante-dijo la rubia- ¡Mira, ya hemos llegado!

    AJ observó, y sintió, el romper del oleaje contra a estructura a los pies del faro, luego alzó la vista para observar el faro una estructura vertical con una colorida fachada azul y blanca que recordaba a la gran masa de agua la que se encontraba y también, pese a ser de día, la luz que no puede faltar en un faro que se precie para guiar las embarcaciones en las procelosas aguas de la noche.


    -Es bonito, supongo-dijo AJ- ¿Pero por qué me has traído aquí?

    -Aquí es la última entrega que nos queda-dijo Angie-Además podrás conocer a la líder de gimnasio.


    El entrenador giró la cabeza y Angie tenía razón, casi sin que se él diera cuenta el peso del carro se había reducido conforme habían ido haciendo las entregas, cosa que Solar agradecía. Así la chica de Ciudad Verde agarró el último cántaro de leche Mu-mu para, junto a AJ, adentrarse en la edificación.

    El par entró dejando a Tauros fuera y lo primero que pudieron observar fue un pequeño recibidor con una plaquita en la pared que rezaba:” Que la luz del faro nos guíe a buen puerto” eso y unas infinitas escaleras de caracol.


    -Y querrás que subamos las escaleras, claro-dijo AJ con una peculiar mezcla de amargura e ironía

    -No, hombre-expresó Angie-Usaremos el ascensor.


    Con esa intención Angie encaró la puerta del elevador solo para ver que tenía colgado en la puerta un cartel con el mensaje: Fuera de servicio.


    -Pues me parece que vamos a tener que subir por las escaleras-dijo Angie con una forzada sonrisa mientras que una gruesa gota de sudor corría por su sien abajo.

    -Desde luego…-comenzó a decir AJ-Vaya día-resopló.


    Con tan excepcionales ánimos el pelinegro y la rubia, y el cántaro de leche también, subieron por las estrechas y retorcidas escaleras oyendo el continuo vaivén de las olas, probablemente no tardarían ni diez minutos en llegar al último piso, pero a ellos les pareció una eternidad.


    -Yas…Yasmin…Yasmina-dijo Angie entre jadeos- ¿Estás aquí?

    - ¿Angie?-preguntó una voz femenina-Sí, estoy aquí.


    Si al pelinegro le llegara el oxígeno tras subir la tremenda escalinata pudiera haber mirado por la ventana y haber visto el área residencial situada al noreste de la ciudad o la zona portuaria situada en la zona sur-suroeste pero de momento solo se fijo en el pokemon que estaba tumbado sobre una manta en el suelo; Una criatura de piel amarillo, bípeda y que alcanzaba los ciento cuarenta centímetros de altura, poseía unas extremidades sin dedos distinguibles, aparte de una uña en el pie, poseía también unas bandas negras en su alargado cuello y en su cola, la cual acababa en una brillante esfera roja, así como en sus cónicas orejas, finalmente también destacaba otra esfera roja en su frente y el color blanco de su vientre.


    -Aaaaaamfa-expresó con dificultad el pokemon.

    -Tranquilo Amphy-le reconfortó la que parecía ser su entrenadora-Seguro que todo saldrá bien.


    Ahora los ojos del pelinegro se fijaron en quien había dicho esas palabras, una chica de altura promedia, con cabello de color castaño claro y ojos del mismo color, la joven en cuestión vestía con un elegante y a la par sencillo vestido blanco de tirantes con un lazo a la altura del pecho como único adorno.


    Quizás fuera que el corazón de AJ le exigiera oxigeno tras subir por las escaleras y por eso latía tan rápido, o quizás fuera la luz que entraba por los cristales y resaltaba el color de los ojos de la líder de gimnasio, quizás fueran sus adorables coletas que parecían restar preocupación de su blanco rostro, o quizás fuera que efectivamente el pelinegro se estaba ahogando.


    -So…soy Aslifer de Pueblo Palejota-se presentó el pelinegro-Quiero decir AJ Slifer de Pueblo Paleta-añadió con una necesaria y obvia rectificación.

    -Yo soy Yasmina de Ciudad Olivo-se presentó la chica.

    -Aquí te traigo la botella de Leche Mu-mu para Amphy-dijo Angie.

    -Gracias Angie-dijo Yasmina-sin embargo, me temo que ya es tarde-añadió con una evidente tristeza.

    - ¿Cómo? -dijeron a dúo Angie y AJ

    -Creo que el estado de Amphy es tan avanzando que la nutritiva leche Mu-mu ya no surte efecto-dijo la de pelo castaño.

    -Pero eso es horrible-respondió Angie- ¿No hay nada que puedas hacer?

    -Me temo que no-dijo Yasmina con gesto cabizbajo-Aunque…quizás si hay una cosa-añadió con un tono de ligera esperanza.

    - ¿Y qué es? -volvió a preguntar la rubia

    -Más allá del mar, en Ciudad Orquídea, hay un hombre capaz de preparar una medicina especial, solo la prepara en ocasiones especiales por lo que hay que encargarla, yo iría, pero Amphy está muy unido a mí, no puedo dejarlo a cuidado de nadie-finalizó la líder de gimnasio.

    -Quizás…quizás yo pudiera ir-sugirió AJ.

    -Eso sería fantástico-dijo Yasmina cogiendo repentinamente las manos de AJ- ¡Muchas gracias!


    Yasmina en ese momento de alegría había cogido las manos del pelinegro casi sin darse cuenta, pero cuando se dio cuenta rápidamente las soltó a la par que un ligero rubor apareció en su esclarecido rostro


    - ¡Pues arreglado entonces! -dijo Angie apartando a AJ antes de que se colapsara.


    Así Angie y AJ bajaron las escaleras en silencio, al menos por la parte de AJ, hasta que llegaron a la base del mismo donde esperaba el Tauros de curioso nombre.


    -Es un poco tímida-dijo Angie refiriéndose a Yasmina-Pero es muy agradable-añadió poniendo rumbo al puerto.

    - ¿Qué? -preguntó AJ siguiéndola inconscientemente.

    -Sabes-dijo Angie por cambiar de tema-He visto que cuando mi tío me llamaba Angélica te has extrañado.

    -Ah-recordó el pelinegro-Pues un poco sí, tanto tiempo llamándote Angie…

    -Sí, prácticamente todo el mundo me llama Angie-dijo la rubia-Así que a veces se me olvida que me llamo Angélica, seguro que conoces esa sensación.

    -Un poco sí-dijo AJ riéndose-Pero yo nunca he ocultado que mi nombre AJ viene de Aaaa¡Aaaaaaaay!


    Si, efectivamente, y una vez más, AJ en una muestra más de lo peligroso que puede ser ir distraído por la calle volvió a colisionar con otra persona cayendo bruscamente ambos al suelo.


    - ¡Empiezo a estar harto de esto! -se quejó el pelinegro con un evidente tono de dolor en su voz.

    -La verdad es que esto ya empieza a ser un recurso de escritor vago-dijo Angie.


    El pelinegro no entendió lo que quería decir Angie y sinceramente tampoco estaba con ánimos de intentar entenderlo, lo que sí hizo fue mirar por el rabillo del ojo para ver con quien se había chocado esta vez, era una chica de su misma edad, aproximadamente, vestía con una camiseta roja de tirantes que dejaba ver una ligeramente bronceado abdomen, tono que presentaba toda su piel obviamente, también vestía con unos pantalones campana de color azul y unas sandalias, pero lo que más llamaba la atención de la chica era su larga cabello de color rojo peinado o recogido en una salvaje coleta, y por si el cabello pelirrojo no era lo suficiente llamativo de por sí el de esta chica presentaba varias mechas de un vistoso verde claramente tintado pero que combinaba con los ojos esmeralda de la chica.


    - ¡Pero bueno! -se quejó la de momento desconocida- ¡Se choca contra mí y encima me grita! -añadió mientras se reincorporaba.

    -Ha sido un accidente-se disculpó AJ que no tenía ninguna gana de que le gritara

    -Ya-contestó esta no demasiado convencida- ¿Seguro que no eres uno de esos pervertidos que van chocándose contra las mujeres como yo a propósito?

    -Claro que sí-replicó el pelinegro con ironía- y me he traído a mi amiga y a su Tauros por puro fetichismo-añadió con igual tono.

    -Con que vas de listillo ¿eh? -dijo desafiante mientras cogía una pokeball-Me parece que esto solo hay una forma de solucionarlo…

    -Me encantaría-mintió AJ-Pero tengo que coger un barco ahora mismo rumbo a Ciudad Orquídea-añadió el de Pueblo Paleta que no tenía ningunas ganas de combatir.


    -Tu tranquilo-interrumpió Angie-El barco todavía tardará en llegar ¡Tenéis tiempo de sobra para el combate!

    -Taaaaroos-baló el gran mamífero para corroborar las palabras de la rubia.


    Al oír esas palabras AJ giró la cabeza bruscamente casi como si se tratara de un Noctowl con una expresión de divertida psicosis, divertida para cualquiera menos para él, en su rostro que fue acompañada de un irónico “Gracias por la ayuda”


    No hubo mucha más que decir, casi sin querer el pelinegro se vio en una playa razonablemente vacía con una Pokeball en mano y frente a su vociferante oponente.

    -Sera un combate de tres Pokemon-decidió la chica de ojos verdes-Y empezaré yo.

    Acto seguido y sin dejar a AJ meter baza la chica arrojó su Pokeball liberando a una criatura que no alcanzaba el metro de altura, de piel de una tonalidad azul oscuro que hacía resaltar el vivaz rosa de una especie de plumas que tenía a modo de cola, también resaltaba sobre su piel unas ovaladas marcas amarillas en su frente y su pecho, también tenía tanto en sus brazos como sus piernas dos fuertes garras blancas, finalmente en una de sus pequeñas orejas también había una pequeña pluma rosada la cual, por el tamaño de la misma, permitían deducir que el individuo se trataba de una hembra.


    - ¡Niiiisel! -expresó la pokemon adoptando una pose de batalla.


    -Sneasel, el Pokemon Garra Filo: Pokemon muy astuto que ataca en la oscuridad a su presa, este pokemon trepa a gran velocidad usando sus garras curvadas que pueden extender durante el combate-informó la pokedex de AJ.


    El pelinegro miró hacia el cielo de media tarde con el claro convencimiento que debía replantarse varias cosas, estaba combatiendo con una desconocida que prácticamente le había abordado en plena calle, con un Tauros llamado Solar como testigo y todo ello porque iba a atravesar el mar en barco por que otra desconocida, por muy líder de gimnasio y muy buenas intenciones que tuviera se lo hubiera pedido, pero de momento tocaba centrarse en combate…


    - ¡Adelante Hydra!-exclamó AJ mientras arrojaba la pokeball de la pokemon acuática.

    -Siiiii-expresó la pokemon acuática manifestándose en la orilla.

    -Bonito pokemon-dijo la chica de explosivo cabello-Por eso te dejare que ataques tú primero-añadió con tono condescendiente.

    - ¡Rayo Burbuja! -exclamó AJ.


    Así desde el agua la himpocampo esputó una tromba de burbujas dirigidas hacia la plumífera mamífera la cual lejos de retroceder o amedrentarse se deshizo de ellas con un simple zarpazo.


    -Niiiis-dijo la pokemon siniestra orgullosa tras la demostración de poder que había hecho.

    -Ahora nos toca a nosotras-exclamó la chica- ¡Sneasel usa Cuchillada!


    Así el la pokemon emplumada hizo que sus garras adquirieran un brillante color blanco a la par que las mismas comenzaron a crecer, luego se lanzó corriendo hacia el agua con la clara intención de atacar a la pokemon acuática.


    - ¡Hydra usa Agilidad! -exclamó AJ.


    Así ante el ataque de la pokemon de doble tipo la pokemon acuática se relajó para liberar tensión de todos sus músculos lo cual le permitió aumentar su velocidad, mientras que su cuerpo adquirió un ligero brillo celeste, lo cual le permitió esquivar a su oponente y hacer que esta se llevara una involuntaria, pero previsible, zambullida.


    - ¡Ahora Hydra usa Rayo Burbuja! -volvió a pedir AJ.


    Aprovechando la ventaja de tener el elemento a su favor la Seadra comenzó a nadar alrededor de su oponente mientras lanzaba andanadas pompas que impactaban directamente en la Sneasel.


    -Ja-expresó con despreocupación la pelirroja - ¿De verdad crees que iba a mandar a mi Pokemon al agua si estuviera indefensa? ¡Sneasel usa Surf! -exclamó luego.

    - ¡Niiiiis! -chilló la pokemon.


    Como si con ese chillido fuera capaz de movilizar las aguas la Sneasel conjuró una gran ola, colocándose en la cresta de la misma y evitando los Rayos Burbuja que eran engullidos por la acuática pared.


    - ¡Sácala del agua! -exclamó la chica.


    Obedeciendo a su entrenadora la Sneasel dirigió la ola hacia la playa arrojando a la pokemon acuática fuera de su elemento natural quedando esta desvalida, o al menos eso creía la oponente sin nombre.


    -Cuchillada-volvió a pedir para la entrenadora de Sneasel.

    - ¡Hydra usa Bote! -exclamó AJ


    Ante la acometida de la ágil pokemon de afiladas garras la Seadra se reincorporo tensando su cola, o apéndice según como se quiera ver, la cual adquirió un fulgor blanco y que usó para usarla a modo de muelle para propulsarse y evitar el ataque de la pokemon siniestra.


    - ¡Ahora usa Pompa Dragon! -exclamó AJ

    - ¿Pom…? ¿¡Pompa Dragón!?-exclamó la chica de pelo explosivo que no tenía ni idea de lo que el pelinegro pretendía.


    Una vez en el aire y a salvo la pokemon acuática, que sí sabía lo que su entrenador pretendía, volvió a expectorar la tanda de burbujas.


    -Bah-expresó más despreocupada la chica-Es solo otro Rayo Burbuja ¡Cuchillada y revienta las pompitas!

    La pokemon de los tipos siniestro y hielo con gesto de confianza volvió a iluminar sus garras con el albo fulgor característico del ataque Cuchillada para luego destrozar todas las burbujas, sin embargo, no esperaba que al estallar las pompas estas liberaran un vaho verdoso que inhaló la Sneasel, la cual sin pretenderlo se quedó quieta por el efecto secundario del mencionado vaho sobre su organismo.


    - ¡Habías ocultado el Dragoaliento dentro del Rayo Burbuja! -exclamó la chica al descubrir lo que AJ había hecho.

    -Y hay más-dijo AJ que no podía evitar un tono de victoria-Mirad hacia arriba.


    Tanto la Sneasel como la pelirroja alzaron la cabeza para ver, y la primera también sentir, como la Seadra descendió desde las alturas para impactar contra la comadreja dejándola hundida en la arena de la playa.


    -Esniiiiiis-expresó la pokemon derrotada con sus ojos girando desorientados.

    -Vuelve Sneasel-dijo la entrenadora haciendo regresar a la pokemon a su esférico contenedor-Ahora puedes elegir tú, si quieres-ofreció la pelirroja.

    -Creo que eso haré-dijo AJ que agradeció mentalmente que Hydra supiera qué hacer cuando a él se le ocurrió lo de “Pompa Dragon”-Descansa Hydra-añadió mientras su pokemon volvió a su esfera bicolor.


    Luego el entrenador oriundo de Pueblo Paleta arrojó una Safari-Ball que libero al insecto de grandes cuchillas mientras que por su parte la chica de volcánico cabello lanzó su propia pokeball la cual liberó a un gran ofidio cuyo color principal era el azul marino aunque presentaba otros colores distintos como unas marcas amarillas tanto en su cara como en su serpentino cuerpo, o unas violetas presentes también en su cara abdomen y cola o el rojo presente tanto en sus maliciosos ojos como en sus colmillos, visibles aun con la boca cerrada, o en la parte exterior de la cola de espada que poseía.


    -Sivaaaaaipa-siseó el pokemon venenoso mientras enseñaba su lengua viperina.


    -Una pregunta-interrumpió AJ- ¿Cómo te llamas?

    -Me llamo Silvia-dijo la chica con toda normalidad-Pero tú puedes llamarme tu peor pesadilla-añadió con tono risueño para luego soltar una risotada.


    El pelinegro sonrió para sus adentros, el que la chica le hubiera dicho su nombre tan tranquilamente y hubiera hecho esa broma le hacían pensar que quizás solo fuera persona de carácter “volcánico” y que ahora estaba disfrutando del combate. Combate en el que ahora él también estaba totalmente inmerso.


    -Blade usa Tijera X-inició AJ.

    -Cola Veneno-contraatacó Silvia.


    Obedeciendo a sus entrenadores el insecto de verde anatomía cruzó sus cuchillas formando una especie de X luminiscente mientras que su oponente hizo que su cola con forma de espada, al menos la parte final, se encendiera con un brillo violeta.


    - ¡Saaaider!

    - ¡Sivaaaaipaaaar!


    Así tras lanzar sus respectivos gritos de batalla ambos pokemon se enzarzaron en un intercambio de golpes con sus partes afiladas usándolas tanto para atacar como para protegerse.

    -Así no vamos a conseguir nada-pensó AJ viendo como cada golpe era contrarrestado- ¡Blade usa Ataque Ala! -dijo en voz alta.


    Obedeciendo a su entrenador el Scyther desplegó sus alas y se lanzó rápidamente contra su oponente consiguiendo golpearle varias veces.


    - ¡Otra vez Ataque Ala! -pidió AJ.

    - ¡No le dejes Seviper! -exclamó Silvia por su parte.


    El pokemon mantis volvió a lanzarse sobre su venenoso oponente el cual reaccionó abriendo la boca y lanzando desde el interior de la misma un torrente ígneo que impactó directamente contra Blade.


    - ¡Muy bien ese Lanzallamas! -animó la pelirroja- Ahora usa Colmillo Veneno-añadió Silvia.


    Aprovechando que el amenzador artrópodo estaba dolorido por el ataque de fuego el ofidio se lanzó sobre él mientras sus intimidantes colmillos adquirían un fulgor violáceo.


    - ¡Blade, Contador! -reaccionó rápidamente el de Pueblo Paleta.


    Ante la visión de los brillantes colmillos del Seviper el pokemon de AJ generó un aura rojiza alrededor de su cuerpo, lo que hizo que cuando los mencionados colmillos entraron en contacto con su piel el Seviper fuera despedido varios metros sobre la arena.


    -Vaaaiper-jadeó el pokemon venenoso reincorporándose.


    Blade también jadeó intentando ponerse en pie sin embargo algo le hizo, en sentido más literal de la palabra, hincar rodilla al suelo y es que en el ataque interior el Seviper había conseguido inyectar parte del veneno en el interior del organismo, manifestándose esto en una fea mancha purpura en el hombro.


    -Vuelve Blade-dijo AJ haciendo regresar al Scyther a su pokeball, ya que tampoco quería que su pokemon sufriera innecesariamente en un combate intrascendente.


    -Entonces yo gano esta ronda-dijo feliz Silvia-Vuelve Seviper-añadió mientras cogía una pokeball.


    La pelirroja arrojó su última pokeball que liberó a un pokemon reptil pero muy diferente a su compañer de equipo, se trataba de un reptil bípedo de piel verde, poseía también un abdomen rosado y unos ojos ambarinos que le daban un aire de serenidad, el mencionado pokemon poseía una larga hoja que parecía brotar de su cabeza, también contaba con tres hojas en la zona de las muñecas y en otras dos en su parte trasera.


    -¡Groooovaail!-exclamó el reptil verde al manifestarse sobre la arena.

    El pelinegro sonrió mientras la brisa de la tarde levantaba un poco de arena, llevaba demasiado tiempo combatiendo, y viendo combates, para saber lo que el “guion “exigía, y eso era una lucha entre dos pokemon de tipo planta, y si además era su pokemon inical mejor que mejor.


    - ¡Adelante Saur! -exclamó AJ lanzando la pokeball del que sería el último contendiente de esa improvisada batalla.

    - ¡Eiiiivisoor! -exclamó el pokemon cuadrúpedo en cuanto apareció.

    -Empezaremos nosotros-dijo Silvia- ¡Grovyle usa Hoja Aguda!


    El lagarto flexionó sus tridáctilas piernas para dar un potente salto a la par de que las hojas de sus extremidades superiores, envueltas en un intenso color verde, se unían, la de cada brazo por separado, en una sola que por longitud y filo no tenían nada que envidiar a una espada autentica.

    .

    -Saur esquívalo-pidió AJ viendo como el pokemon bípedo se lanzaba en picado con sus dos filosas hojas-espadas sobre el pokemon cuadrúpedo.


    El pokemon de tipo dual pese a ser más lento que su oponente tuvo tiempo de dar un salto hacia atrás para eludir con cierta comodidad el ataque, lo cual generó que el ataque del Grovyle levantara una gran catidad de polvo al impactar su ataque contra la arena.


    - ¡Saur usa Bomba Lodo! -exclamó AJ.


    Parcialmente oculto entre la nube de arena levantada el pokemon de AJ disparó una tanda de esferas de lodo negruzco hacia el lagarto de panza rosa.


    - ¡Esquívalo Grovyle! -exclamó Silvia.


    No era necesario decirlo dos veces y el pokemon bípedo haciendo gala tanto de velocidad como de flexibilidad se estiró hacia atrás hasta el punto de poner su espalda casi en posición horizontal lo cual impidió que le impactaran las venenosas esferas.


    -Grooooo-expresó orgullo el reptil de la hoja en la cabeza mientras se reincorporaba.


    Lo que el Pokemon de Silvia no esperaba es que al adoptar su posición natural un fangoso perdigonazo le impactara de lleno en el hocico. Y en contra de lo que pudiera aparecer el Grovyle tras recibir tan dañino ataque, y probablemente reprimiendo parte del dolor, se limpió los restos de fango con las hojas de sus brazos y luego lanzó una sonrió desafiante a su cuadrúpedo oponente a la par que fijaba su penetrante mirada amarillenta en él.


    -Sooooor-replicó el pokemon de ojos sostiendo la mirada con una actiud tan tranquila como seria.

    - ¡Jo jo jo! -rió estruendosamente Silvia-Parece que ha nacido una bonita rivalidad.

    -Sí-dijo AJ que quizás rememoraba aspectos de su viaje.


    Sin embargo, un fuerte ruido le sacó de las cavilaciones, el sonido de un barco atracando en el puerto de Ciudad Olivo, AJ entonces se giró hacia el Tauros donde Angie se estirazaba y bostezaba, señal casi inequívoca de que se había dormida sobre el bovino, sin embargo, esta al ver el barco hizo un gesto con la mano al pelinegro, la señal era clara, ese barco era el suyo.


    -Me temo-comenzó a decir AJ-que me tengo que ir-añadió mientras hizo regresar a Saur a su pokeball.

    - ¿C-Como? -expresó una contrariada Silvia.

    -Adios-se despidió AJ para acto seguido echar a correr, temeroso de perder el barco.

    - ¡Nadie deja a Silvia Jara en mitad de un combate! -vociferó la pelirroja- ¡Y además no me has dicho tu nombre!


    Sin embargo, el pelinegro ya no estaba allí para escuchar sus gritos, por el contrario, estaba corriendo en dirección al puerto con la necesidad, pero el nulo deseo, de coger un barco.


    -¡AJ!¡AJ, para!


    El entrenador de Pueblo Paleta, todavía corriendo, giró la cabeza y eso a punto estuvo de hacer que se cayera y no porque el pelinegro fuera tan torpe como para caerse por mirar hacia atrás mientras corría, que por momentos sí, sino porque al girarse vio como la rubia montada en un toro que se autofustigaba con sus tres colas se acercaba a gran velocidad y llamándole a grito pelado.


    - ¿Qué pasa? -dijo AJ entre jadeos

    -La chica pelirroja me ha dado esto-dijo la improvisada jinete mientras lanzaba un objeto al pelinegro-me dijo que era para ti.


    El pelinegro observó el objeto que Angie le había dado era un pequeño recipiente de cristal con un líquido incoloro y con una pegatina en la que había escrito “Antidoto”


    - ¡AJ date prisa ¡¡Ya hablaremos! -Le apremió Angie mientras ella y su cornuda montura se alejaban del pelinegro.


    El susodicho no tardó mucho en llegar y embarcar en el transporte que le llevaría a Ciudad Orquidea, una vez allí aplicó el antídoto sobre Blade y le dejó descansar de vuelta a su pokeball, luego se sentó en una silla en cubierta esperando que el trayecto pasara cuanto lo antes posible.


    -De momento-dijo el pelinegro con la mano en el abdomen-todo va bien-y por si acaso tengo esto-pensó mientras rozó con los dedos el frio cubo de latón que había puesto a su lado. -De todos modos- se dijo AJ mientras miraba el cielo anaranjado del atardecer-Estoy en un barco para cruzar el océano y todo porque me lo pidió esa chica, Yasmina.


    Si hubiera tenido un espejo hubiera podido ver como sus mejillas se enrojecían ligeramente, aunque él solo pensaba en mantener sus fluidos contralados, en eso y que el trayecto de vuelta lo haría a lomos de Iwasa o con la ayuda de Hydra o Hammer.


    -Atención queridos pasajeros-dijo una voz por la megafonía del barco-Si miran a su derecha podrán ver las misteriosas Islas Remolino.


    El pelinegro no giró la cabeza para no tentar a la suerte, pero no le hizo falta, aunque no pudiera ver las islas podía oír los torbellinos tan característicos de la zona y que circundaban a las islas, quizás para impedir que alguien que se acercara a las islas, quizás para impedir que nada saliera de las mismas. Y aunque el barco transcurriera a una distancia segura era indudable que los torbellinos le sometían a un mayor traqueteo al barco lo cual hizo que el pelinegro notara como todo su interior comenzaba a agitarse, probablemente esto le impidió notar como su colgante a comenzar brillaba ligeramente.


    -Desde luego…-comenzó a decir AJ que, por lo que pudiera pasar, tenía ya asido el cubo-Vaya día…
     
  17. Threadmarks: Capitulo 24
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    6676
    CAPITULO 24: EL VIENTO, EL PUÑO Y LA FLOR


    -Pues ya estoy aquí.


    Dicho esto, y aún mareado, el pelinegro con paso oscilante se bajó de la embarcación que lo había traído a la isla al suroeste de Johto y se alejó del, modesto, puerto de Ciudad Orquídea. Lo primero que pudo observar el oriundo de Pueblo Paleta fue como a diferencia de Ciudad Carmín o Ciudad Olivo donde inmediatamente un intenso olor a agua salada invadía los pulmones en esta ocasión esa sensación era mitigada debido a una fría brisa proveniente de las montañas situadas a las espaldas de la pequeña urbe.


    Una vez más el pelinegro observó el cielo anaranjado salpicado de alguna nube rosácea y calculó que debían de quedarle, aproximadamente, un par de horas de luz. Tiempo más que de sobra para hacer lo que tenía que hacer.


    Y no tardó mucho, un par de preguntas a las personas adecuadas le llevaron al sitio indicado, un pequeño edificio de aspecto antiguo, aspecto refrendado tanto por el estilo de construcción como por la negrura de sus paredes. Siendo eso lo más destacable junto a un logo en la parte alta de la fachada que ilustraba a un Ekans enroscado alrededor de una extraña vara.


    - ¿Hola? -preguntó el pelinegro antes de tocar- ¿Está abierto? -añadió tras tocar la puerta para llamar.

    -Adelante-respondió una voz anciana-y cierra la puerta que hace frío-añadió


    El pelinegro entró en el edificio y observó, con dificultad debido a la pobre iluminación, varios estantes cargados de extraños, y no muy saludables, ungüentos además de un mostrador detrás del cual estaba su interlocutor, una persona mayor, de piel arrugada y no demasiado alta, teniendo estas características resultaba extraño las modernas gafas de sol que tapaban sus ojos.


    - ¿Qué es lo quieres? -preguntó el anciano.

    -Pues…-comenzó a explicarse AJ.

    - ¡Shhhhhhh! -le chistó el anciano-tu cara lo dice todo.


    No diciendo nada más el anciano se acercó a una de las estanterías donde cogió varios ingredientes que puso juntos en un mortero y comenzó a removerlos enérgicamente. No tardó mucho en convertirlo todo en una pasta uniforme y casi liquida, que luego el anciano se molestó en introducir en un esférico bote de cristal.


    -Con esta medicina el pokemon del faro estará bien-dijo el extraño farmacéutico-que tenga reposo y expulse electricidad en las dosis adecuadas. Ya le pasaré la cuenta a la líder de gimnasio.

    - ¿Le ha pasado más veces esto? –preguntó el pelinegro extrañado

    -Más de las que puedo contar-dijo el anciano con un tono que más misterio sugería un extremo aburrimiento.

    -Vale-dijo AJ no demasiado seguro de lo que pasaba-muchas gracias-añadió cuando ya estaba dispuesto a irse.

    - ¿Quieres mandarlo por “correo urgente”? -preguntó el anciano.

    - ¿Correo urgente? -repreguntó el pelinegro.

    -Sígueme-dijo el extraño farmacéutico con tono cansado.


    Ambos salieron afuera y AJ se fijó en un pokemon que dormía plácidamente en el techo y que no había visto cuando entró, un ave de color blanco, mayoritariamente, con determinados detalles azules como sus pequeñas patas o las puntas azules de sus alas o como la parte superior de su cabeza, aunque indudablemente la característica más destacada del ave era un gran pico amarillo.


    -Peeeeelipeer-graznó el pelicano que revoloteó hasta el suelo cuando vio al anciano.

    -Pelipper-dijo el farmacéutico-Mándalo donde siempre-agregó con tono de rutina.


    El pokemon agua y volador no dijo nada más, engulló la medicina y emprendió el vuelo rumbó a Ciudad Olivo.


    -Mañana llegará a su destino-dijo el farmacéutico cuando el pelícano despareció por el horizonte-Así tendrás tiempo de disfrutar de Ciudad Orquídea-añadió-Que te vaya bien.


    No dijo más el extraño anciano que se volvió a introducir en su edificio, quedando así el pelinegro solo en la calle con la absoluta certeza de que no tenía ni de lo que acababa de pasar, sin embargo, lejos de preocuparse se dedicó en buscar al centro Pokemon con la clara intención, y necesidad, de hacer noche en la isla.


    Así, el entrenador oriundo de pueblo Paleta se dirigió al ya mencionado edificio con la intención de pasar la noche, no sin antes “someter” a sus pokemon a un chequeo necesario tras el combate con Silvia hace apenas unas horas.


    -Uffff-suspiró AJ dejándose caer sobre uno de los sillones de la sala de espera mientras, valga la redundancia, esperaba a que sus pokemon descansaran.


    -He oído que el líder es muy fuerte-comentó alguien a varios asientos a distancia de AJ

    -Ya-le contestó su acompañante-los pokemon de tipo lucha no son fáciles.

    -Cierto-volvió a decir su interlocutor-Aunque no parece un líder de tipo lucha.

    -Sí, quizá le sobra un kilo.

    -O dos.


    Los dos soltaron unas risas y se alejaron del lugar riéndose de su ocurrencia, ocurrencia que como el resto de la conversación fue escuchada por el pelinegro.


    -Tipo lucha-mencionó a AJ para sí.


    El pelinegro comenzó a repasar mentalmente la “lista” de pokemon que tenía a su disposición notando con alegría como pokemon como Iwasa, Henshi o Blade tenían ventaja de tipo contra el ya mencionado tipo por no hablar de pokemon como Waru, imune a tipo lucha, o Saur, resistente al mismo, e incluso Hammer con su físico, tanto para defender como para atacar, podía hacerlo bien en un hipotético combate. También es cierto que, y AJ lo sabía, no todo en un combate era cuestión de tipos.


    -Tengo que prepararme para el gimnasio-pensó AJ-pero hoy no, mañana-añadió mentalmente.


    Y efectivamente la mañana llegó y con ella el claro sol de la mañana que iluminó toda la isla, incluyendo el rincón donde AJ y sus criaturas entrenaban para el combate de gimnasio. El lugar estaba situado en la zona oeste de la isla, detrás de las montañas de la ciudad propiamente dicha, no muy lejos de la nueva, y única, Zona Safari de Johto.


    - ¡Bien chicos! -dijo AJ con renovadas energías tras una noche de sueño-vamos a practicar un poco, lo primero será disponernos por parejas-continuó-una será Saur e Iwasa.

    -Eiivisor

    -Aaaaaar

    -Otra- continuó el pelinegro- será Waru y Blade

    ¡Joooon jon!

    -Saider

    -Pues empecemos-concluyó AJ


    Tras la breve explicación las parejas comenzaron a intercambiar ataques y a esquivarlos como parte del entrenamiento que había dispuesto su entrenador, y todo esto bajo la supervisión de AJ.


    -Breeeeeei- expresó el Umbreon acercándose AJ, quizás preguntando por que su entrenador no le había asignado un compañero.

    -Veras Yami-dijo AJ-Como no creo que te vaya utilizar en este combate tengo otro objetivo para ti…


    El pelinegro no dijo más y se limitó a señalar con el dedo al último pokemon del equipo, siendo este el pequeño Cyndaquil que se limitaba a ver como sus compañeros de equipo intercambiaban ataques.


    - ¿Breeeeon? -inquirió el mamífero de piel azabache

    -Eres el más parecido a Foxy-se limitó a decir AJ


    Yami entrecerró los ojos, probablemente no le hacía gracia que le compararan con Foxy, no porque tuviera nada en contra de su compañera de equipo precisamente, pero finalmente se acercó al narigudo pokemon de fuego para supervisarle.


    De vez en cuando tanto los pokemon como AJ levantaban la vista para apreciar el escenario en que se encontraban, habían dejado los acantilados de la ruta 47 y se habían asentado en la ruta 48, preludio de la ya mencionada Zona Safari, la cual contaba con amplias explanadas verdes y unos tranquilos riachuelos como únicos accidentes geográficos relevantes, riachuelos que acabarían uniéndose al mar tras precipitarse por los ya mencionados acantilados.


    - ¡Iwasa usa Poder Pasado! ¡Látigo Cepa, Saur! -pidió AJ.


    El prehistórico reptil volador alzó el vuelo mientras generaba las peculiares piedras propias de ese ataque, mientras Saur desplegó las cepas para poder ejecutar uno de sus ataques característicos. Acto seguido el pétreo pokemon lanzó las seis piedras que componían su ataque a lo que Saur respondió despejándolo con las viñas, consiguiendo que ninguna de ellas le impactaran. Sin embargo, tanto AJ como el resto de pokemon observaron como una de las piedras rechazadas se dirigía peligrosamente al lugar donde se encontraban Yami y Bomber.


    -Umbreeeeeeon-exclamó el mamífero de piel azabache poniéndose delante del pokemon de fuego para protegerle. Sin embargo, cuando la piedra se acercó al par esta fue vaporizada por una repentina descarga de energía psíquica.


    -Gracias por pararla Waru-agradeció AJ.

    -Breeei-añadió Yami con el mismo tono

    - ¿Joooon? -se cuestionó el fantasma rascándose la cabeza con su espectral dedo.

    -Pues si tú no has sido…-pensó AJ.


    Acto seguido tanto el pelinegro como Yami y Waru giraron la cabeza y lo único que observaron fue al pokemon ratónfuego que les miraba con divertida extrañeza.


    -Quizás…


    Así el entrenador de Pueblo Paleta agarró su pokedex y apuntó al flamígero bebe con la misma y, casi al instante, AJ pudo leer que las siguientes palabras en la pantalla del aparato: Placaje, Malicioso, Paranormal.


    -Pues eso es-dijo el pelinegro, ya que no había que ser necesariamente listo para deducir que el ataque psíquico solo podía ser Paranormal-Y ya que estamos…-volvió a decir AJ apuntando ahora Yami con la intención de ver si con la evolución el pokemon de piel negra había aprendido algún nuevo ataque, pudiendo comprobar que a los que ya conocían como Eevee se le habían unido otros dos denominados Finta y Mordisco


    No había acabado el pelinegro de guardar la pokedex cuando el sonido de su pokegear le alertó de una llamada entrante.


    - ¿Diga? -preguntó AJ

    - ¿AJ?

    - ¿Angie? -repreguntó el de pueblo Paleta.

    -Sí, soy yo-respondió la rubia-Solo quería decirte que la medicina ya ha llegado ¡Y Amphy está mucho mejor!

    -Me alegra oírlo-dijo AJ contento.

    - ¿Cuándo vas a volver?

    -Voy a intentar ganar la medalla de Ciudad Orquídea, cuando lo consiga iré hacia Ciudad Olivo-dijo AJ-por cierto-añadió- ¿Cómo tienes mi número?

    -Me lo dio Izumi-respondió Angie-Nos vemos luego.

    -Adiós-dijo AJ para luego cortar la conexión-Chicos-dijo ahora mirando a sus pokemon-vamos a comer y luego entrenamos otro rato.


    Nadie puso objeción alguna y todos, AJ incluido, comenzaron a comer su correspondiente alimento con el relajante sonido del fluir del agua como banda sonora para su almuerzo, banda sonora a la que se unían también los zumbidos de los Ledyba y los alegres sonidos de los Hoppip mecidos por el viento.


    -Que rico-se dijo AJ tras comer para luego limpiarse la boca con una servilleta que enseguida arrugó y guardó en su bolsillo.


    Una vez hecho esto el pelinegro bostezó para dejarse caer sobre la hierba adoptando la tan característica pose de manos detrás de la cabeza que solo podía significar una cosa…


    -Chicos voy a cerrar los ojos, llamadme en cinco minutos.


    Pasaron los cinco minutos, diez minutos, media hora, una hora y otra…


    -¿Ciiiin?

    -¡Aaaaaaaaro!


    Quizás el Cyndaquil estaba preocupado de que su entrenador estuviera tanto tiempo dormido pero para cerciorarse de eso ya estaba su prehistórico compañero de equipo que lamió la mejilla de su entrenador haciendo que este pegara su correspondiente respingo. Lo que el entrenador de Pueblo Paleta vio fue, aparte del pokemon ratónfuego e Iwasa en primera plana, a Waru levitando a palmos del suelo, dormido también, a Yami hecho un oscuro ovillo, y también dormido, mientras que, por otro lado, más diligentes, Blade continuaba con el entrenamiento esta vez reduciendo a picadillo las hojas afiladas que Saur le lanzaba.


    -Perdonad-dijo AJ levantándose-se supone que teníamos que entrenar, aunque me alegro que algunos os lo hayáis tomado con calma-añadió mirando de reojo a Waru y Yami.

    -Breeeei-expresó el Umbreon que entreabrió sus ojos rojos para mirar con el rabillo del ojo a su entrenador para luego volver a sus oníricos mundos.

    - En fin-suspiró AJ-Volved-añadió mientras hacía regresar a sus pokemon a sus respectivas pokeballs.

    -Soooooor.


    El pelinegro dirigió ahora la mirada hacia su primer pokemon que ya dado el entrenamiento por finalizado comenzó a ramonear el pasto sobre el que se encontraba.


    -Se ve que hoy estoy despistado-se dijo AJ tras ver que no había hecho regresar al Ivysaur a su pokeball- ¿Quieres acompañarme? -dijo ahora en voz alta.

    -Eiiiivisoor-respondió el pokemon planta y veneno reincorporándose para comenzar a caminar junto a su entrenador.


    Antes de abandonar el lugar en el que se encontraban le dieron un último vistazo, notando como el cielo estaba teñido del característico naranja del atardecer, de cómo el sol parecía estar a punto de ser ingerido por el mar y de cómo los zumbidos de los Ledyba comenzaban a ser remplazados por los ulular de los Hoothoot.


    Así el par comenzó a descender entre los acantilados con la finalidad de llegar a Ciudad Orquidea, notando ambos como la temperatura descendía notablemente y como el viento del norte que comenzaba a azotar, quizás con más fuerza de la usual, contribuía definitivamente a ello.


    - ¡Soooooooor! -expresó Saur.

    -La verdad es que hace mucho frío de repente-dijo AJ.


    El entrenador de Pueblo Paleta se acercó a su pokemon con la intención de darle una palmadita para que no se parara pese al viento, notando para su sorpresa como la azulada piel del pokemon estaba tensa, inquieto, AJ miró la cara de su pokemon, notando una expresión de concentración casi preocupante.


    -Saur… ¿Notas algo? -preguntó AJ


    Casi a modo de respuesta el viento arreció con más fuerza obligando tanto a AJ como a Saur a entrecerrar los ojos por temor a que algo los dañara, al abrirlos de nuevo no podían dar crédito.


    -Combate contra mí.


    Entrenador y pokemon se miraron entre sí, visiblemente extrañados, luego dirigieron su mirada hacia su interlocutor: dos metros de criatura majestuosa e intimidante a partes iguales, de piel celeste salpicada de rombos blancos tanto en el costado como en las patas, unos ojos rojos que mantenía fijos en ellos y una extraña cresta hexagonal, parecida al contorno de un diamante, de un color azul intenso detrás de la cual surgía una espesa pero igualmente elegante melena de pelo morado intenso.


    - ¿Un Sui? ¿…Un Suicune? -se dijo a sí mismo AJ visiblemente sorprendido por la aparición de ese pokemon

    -Sí, combate contra mí-volvió a repetir.


    El pelinegro se rascó la cabeza, confundido, claramente el Suicune se estaba comunicando con el mediante telepatía, o algún medio similar, pero por qué ese ser de leyenda estaba frente a él era algo que no podía entender.


    -No es necesario que entiendas nada-repitió el pokemon legendario-simplemente haz lo que te pido, por favor.


    Un escalofrío recorrió el espinazo de AJ, el hecho de que una criatura como tenía en frente le pidiera algo por favor merecía el escalofrió, luego miró de reojo a Saur, este estaba razonablemente tranquilo esperando la decisión que adoptara su entrenador.


    -Bien-dijo AJ para luego respirando a fondo- ¡Vamos allá!


    No tuvo que decir el entrenador de pueblo Paleta nada más para que Saur agitara su lomo liberando una ráfaga de afiladas hojas que rasgaba el aire. Su regio oponente solo tuvo que sacudir su propio cuerpo para generar una brisa que dispersó el ataque.


    -Ahora es mi turno-resonó la voz mental del pokemon legendario.


    La criatura de piel celeste flexionó ligeramente sus piernas para luego lanzarse hacia su oponente de un grácil y a la par enérgico salto.


    - ¡Saur usa Látigo Cepa!-exclamó AJ.


    Rápidmente el pokemon planta desplegó las cuatro viñas que solía utilizar y se l usó para azotar a su oponente. Sin embargo, para sorpresa de AJ y su pokemon en cuando los herbáceos tentáculos golpearon a su oponente este pareció desaparecer.


    -¿¡Era una copia!?-exclamó AJ.


    Quizás fuera por instinto, pero Saur miró hacia arriba para ver como la imponente criatura, y sus ciento ochentaisiete kilos, se cernían sobre él.


    - ¡Saur, rápido Bomba Lodo!-pidió AJ


    El pokemon planta lanzó desde la flor desde su espalda una andanada de fangosas esferas que el Suicune respondió con su propia tanda, esta vez de burbujas, que colisionaron dando resultado una pequeña explosión.


    -Eivysooooor-gruñó el pokemon de tipo planta y veneno.

    -Sinceramente-volvió a decir, o a pensar, Suicune-Esperaba bastante más ¡Viento Afín!


    El legendario de tipo agua no dijo nada más y cerró los ojos conjurando una fuerte ventolera lo que unido al terreno mojado hizo que tanto AJ como Saur se fueran deslizando por el mismo, lo cual era peligroso considerando que la zona estaba sobre un, momentáneo, embravecido mar.


    -Adiós AJ Slifer.


    El Suicune dio un gran salto hacia el mar y comenzó a correr en dirección oeste por la superficie del agua, algo realmente digno de ver…pero claro, AJ no estaba para ver nada.


    El fuerte viento conjurado todavía soplaba con fuerza pese haberse marchado Suicune y tanto el entrenador de Pueblo Paleta como su cuadrúpedo pokemon tenían serias dificultades para tenerse en pie. Finalmente, un golpe de aire derribó al pelinegro lanzándolo hacia el abismo.


    - ¡Eiiiivy soour! -exclamó el pokemon visiblemente preocupado que rápidamente desplegó sus cepas consiguiendo asir con dos de ellas a su entrenador mientras que las dos restantes, igual que sus cuatros patas, se encargaron de agarrase a la traicionera superficie.


    El pelinegro, sintiéndose sujeto, respiro aliviado, aunque dicha sensación desapareció pronto, tan pronto en cuanto abrió los ojos y vio la mojada pared pétrea que tenía frente a él, luego miró hacia abajo observando las afiladas rocas que surgían cuando el bravo oleaje les dejaba.

    El pelinegro tragó saliva mientras el viento hacia que el agua le salpicara en la cara, lo primero que pensó fue en usar la pokeball de Iwasa pero teniendo en cuenta que la luz del sol estaba en clara disminución y que la posición en que se encontraba era “complicada” decidió que lo mejor era evitar moverse para no dificultar más la labor de Saur.


    - ¡Eeeeeeivisaaaaur!


    Tras las exclamaciones de Saur lo que AJ pudo ver, con dificultad, fue un fuerte resplandor blanco, eso hizo respirar al pelinegro confiado de que ese brillo proviniera del foco de un vehículo, quizás alguien que viniera a ayudarles.


    - ¡Vamos Saur! -animó AJ- ¡Un último esfuerzo!

    - ¡Sooooor! -


    A las dos cepas que ya tenía el pokemon planta puesto sobre él se sumaron otras pudiendo así “rescatar” a su entrenador sin problemas


    -Madre mía-se le escapó a AJ.

    - ¡Soooooor!¡Vinaaaasoooor!


    El pelinegro no pudo evitar que una sonrisa se dibujara en su rostro al ver a Saur, su altura se había duplicado, con la mayor corpulencia que eso implicaba, ahora en vez de tener su azulada piel salpicada de manchas la tenía de pequeños granos o verrugas, concentrados en su mayoría en sus nuevas y gruesas piernas, finalmente su rosado bulbo había florecido en una flor roja de seis pétalos salpicada de pequeñas manchas blancas, esta flor estaba “sustentada” por un nuevo tallo leñoso el cual a su vez tenía en su base a cuatro grandes hojas, parecidas a las de una palmera, que apuntaban cada una a hacia un punto cardinal.


    -Saur… ¡Has evolucionado!


    AJ no dijo nada y se lanzó a abrazar al Venusaur en el que Saur se había convertido, pudiendo notar que si bien antes con un abrazo podía cubrir al pokemon entero ahora a duras penas alcanzaba a la cabeza.


    -Soooooor.


    El pokemon de tipo planta y veneno también mostró una expresión de felicidad y como consecuencia de ello desplegó una de sus cepas, más gruesas que antes, y agarró AJ para colocarlo en su lomo de tal manera que la espalda del pelinegro pudiera apoyarse, en caso de que fuera necesario, en el tronco leñoso.


    -Vamos Saur ¡A Ciudad Orquídea!


    El pokemon emprendió el paso tranquilo pero continuo hacia la costera ciudad, y en cuanto el par arribó a la mencionada urbe se dirigieron al centro pokemon donde el pelinegro, tras pedirle a la enfermera Joy de turno que le hiciera en el chequeo a sus pokemon, se dirigió a su dormitorio, una vez allí se quitó los pantalones y se tumbó sobre la cama con toda la intención de dormir…

    Pero no podía, su corazón palpitaba por los últimos acontecimientos: El misterioso encuentro con Suicune que poco menos que le había llevado a una situación de extremo pelinegro, la evolución final del pokemon que llevaba con él desde el principio de su viaje, todo eso impedía que el pelinegro pudiera conciliar el sueño, eso y la siesta que se había echado antes…


    Un nuevo día, con su correspondiente mañana, llegó. Los barcos zarpaban, la gente trabajaba y claro los entrenadores desafiaban los gimnasios, en estas se encontraba AJ delante del Gimnasio de Ciudad Orquídea ubicado al oeste de la ciudad.


    -Pues allá vamos-se dijo el pelinegro así mismo no sin antes lanzar un gran bostezo.


    El pelinegro entro en el gimnasio pokemon, observando cómo este parecía el típico dojo para practicar artes marciales, si se ignoraba una cascada, claramente artificial, situada al fondo de la amplia sala.


    - ¿Hola? -preguntó AJ al no ver a nadie ¿Hay alguien?

    -Espera chico-dijo una voz femenina.


    AJ se giró observando que quien le había hablado era una mujer de mediana edad y cabello negro recogido en un moño que vestía con un delantal encima de un batín.


    -Me imagino que tú buscas a mi marido-prosiguió la mujer.

    -Sí ¿Su marido es el líder de gimnasio?

    -Sí, sígueme.


    AJ siguió a la mujer hacia el fondo de la habitación, justo hacia la cascada donde el pelinegro pudo ver para su pasmo a un hombre de mediana edad en la típica, o estereotipada, postura de meditación bajo las procelosas aguas que caían, aguas que cesaron en cuanto la mujer giró una gran manivela.


    - ¡Anibaaaal! -chilló la mujer-Ha venido un entrenador a verte.


    El hombre se levantó permitiendo así al pelinegro ver que se trataba de un individuo alto, de fuertes extremidades y gruesa barriga, además de un poblado bigote castaño al igual que su, ahora empapado, cabello.


    -Muy bien-respondió el hombre mientras cogía una toalla para acto seguido comenzar a secarse –No esperaba a nadie, así que me temo cariño que tu tendrás que ser la árbitra.

    - ¿Yo? -inquirió la mujer- ¿Si yo soy la que arbitra quién va a hervir las alcachofas?

    - ¡Estoy harto de la verdura hervida! -se quejó el hombre.

    - ¡Pues vete acostumbrándote! -respondió la mujer- ¡Si casi no te ves de los pies!

    -Socorro-pensó AJ al verse envuelto en esa discusión marital.


    Una vez Aníbal se secó y su esposa se resignó a hacer de árbitro comenzó el combate a ambos lados de un cuadrilátero situado en la misma sala.


    -Supongo que ya conoces las reglas-dijo el líder de gimnasio-Así que empecemos ya-añadió mientras arrojaba al primer participante del combate.


    La pokeball liberó al primer contendiente, este era una criatura bípeda de piel verde con grandes uñas rojas en sus extremidades, también contaba con una estructura similar a la cabeza de un champiñón situada en su propia cabeza y también presentaba cuatro esferas de color verde situadas al final de su larga cola.


    -Breeloom, Pokémon hongo: Breeloom se acerca al enemigo realizando un juego de piernas enérgico y ágil, tiene también una técnica pugilística muy depurada-informó la pokedex.

    -Pues combatiremos el boxeo con la esgrima-pensó AJ ya pokeball en mano- ¡Adelante Blade!

    - ¡Saaaaaaaider!

    - ¡Breeeelum!

    -Que empiece el combate-dijo la mujer sin demasiado entusiasmo.


    - ¡Blade usa Doble Equipo! -inició AJ.


    El insecto verde cerró los ojos un instante y cuando los abrió ya había generado una media docena de copias alrededor suyo.


    - ¡Recurrente! -exclamó el líder de gimnasio.


    El pokemon planta, hibrido a partes casi iguales entre un dinosaurio, un champiñón y un boxeador, exhaló desde su boca una miríada de pequeñas semillas doradas dirigidas hacia el insecto y a sus múltiples copias, quedando estas todas destruidas.


    - ¡Saaaaai!


    El pokemon champiñón alzo la cabeza observando como el auténtico Blade estaba encima de el con las cuchillas cruzadas dispuesto a utilizar el ataque conocido como Tijera X.


    -Eso es muy viejo-dijo Aníbal- ¡Gancho Alto!


    Su pokemon respondió iluminando sus bidactilas manos de un color azul, acto seguido flexiono las piernas para dar un gran salto consiguiendo conectar un golpe fuerte y seco en el pecho del insecto, impidiéndole así realizar el Tijera X.


    - ¡Golpe Cabeza! -exclamó el líder de gimnasio.


    El beligerante champiñón haciendo gala de un buen juego de piernas se plantó enfrente de su oponente dispuesto a darle un cabezazo, cosa que Blade pudo contrarrestar cruzando sus cuchillas.


    - ¡Blade apártate con ataque Rápido y Ataque Ala!


    El veloz insecto usó la ya conocida técnica de la estela blanca para ganar la espalda a su rival y justo cuando este se giró para seguir al Scyther este le propinó un golpe con el ala tensa que lo tumbó, derrotándolo.


    - ¡Breeeeeelum! -expresó el pokemon al recibir ese ataque tan dañino para él.

    -Breloom no puede continuar-dijo la esposa de Anibal -Scyther es el ganador.

    -Vuelve Breloom –dijo Aníbal haciendo regresar el pokemon para acto seguido lanzar la pokeball del siguiente.


    Dicho pokemon era una criatura no excesivamente alta, un poco inferior al metro y medio, con piernas y brazos razonablemente largos, su piel era de color azul, especialmente en la parte interior de su cuerpo, y marrón, en la superior, pero dispuestos de tal manera que generaban la sensación de que el pokemon llevaba ropa. Finalmente, lo más destacado de la criatura era su cabeza la cual presentaba una suerte de alerones a ambos lados de la misma, así como un picudo apéndice superior, dándolo estas dos estructuras un aspecto similar a una peonza.


    - ¡Jit!¡Jitmontop! -expresó el pokemon luchador.

    -Que continúe el combate-decretó la esposa de Aníbal.

    - ¡Blade usa Tijera X!

    - ¡Hitmontop usa Triple Patada!


    El insecto de piel glauca se lanzó hacia el beligerante “trompo” con sus características cuchillas, sin embargo, algo obligo al insecto a frenarse casi en seco mientras que por su parte el Hitmontop apoyó su peculiar cabeza en el suelo y girando como una huracanada peonza se aproximó a Blade para lanzarle tres fuertes patadas.

    Preocupado por lo que había hecho que Blade se detuviera AJ comenzó a escrutar la anatomía de su pokemon notando una especie de manchas amarillentas esparcidas por todo el cuerpo, pero especialmente en las alas.


    - ¿Esas manchas? -se le escapó AJ.

    -Esas manchas son fruto de la habilidad de mi Breloom; Efecto Espora. Cuando un ataque físico alcanza a mi Breloom puede activarse esta habilidad, y su efecto es que el pokemon adversario puede sufrir de envenenamiento, de quedarse dormido o paralizarse que es lo que le ha pasado a tu Scyther-explicó el líder de tipo Lucha.

    -Entiendo-dijo AJ.

    -Bien-dijo Aníbal-Entiende ahora esto ¡Roca Afilada!


    El pokemon de tipo Lucha saltó para golpear con impulso el suelo gracias a su picuda cabeza lo cual hizo que del suelo surgieran una decena de afiladas dagas pétreas dirigidas hacia el insecto verde.


    - ¡Blade esquiva con Ataque Rápido! -exclamó AJ, sabiendo que ese ataque sería demoledor contra el Scyther.


    El insecto resopló para luego ejecutar la técnica de la estela blanca para poder esquivar los afilados peñascos con la fortuna de que la parálisis no hizo en esta ocasión mella en él.


    -Sera mejor no arriesgarse-pensó AJ- ¡Vuelve Blade! -añadió mientras hacía regresar al pokemon a su pokeball- ¡Vamos Waru! -dijo finalmente.

    - ¡Jon jon jon! -expresó el espectro.

    -No importa que no podamos usar ataques de tipo lucha-dijo Anibal- ¡Roca Afilada!

    - ¡Devuélvelas con Psíquico!


    Como había hecho anteriormente el pokemon luchador volvió a lanzar las afiladas rocas hacia su etéreo oponente, el cual contraatacó iluminando sus ojos con el característico color azul consiguió detener el ataque de tipo roca y redirigirlo hacia su giratorio oponente.


    - ¡Hitmontop usa Triple Patada!


    Así ante su propio ataque rebotado Hitmontop optó por apoyarse con sus manos para luego comenzar a girar a gran velocidad, desviando casi todas las rocas, algunas hacia el techo mientras que otras forzaron a Waru a hacer uso de su notable velocidad para esquivarlas.


    -Waru usa Rayo-pidió ahora AJ.


    El risueño fantasma generó entre sus manos una corriente eléctrica que zigzagueando en el aire fue hacia Hitmontop el cual reaccionó “haciendo el pino” pudiendo así desviar la electricidad hacia el suelo.


    - ¡Waru usa Bola Sombra! -intentó ahora el pelinegro


    El Haunter de AJ generó ahora la purpura y chisporroteante esfera para lanzarla contra su oponente que volvió a repetir la maniobra anterior, despejando así el ataque.


    -Ya sé-pensó AJ- ¡Waru usa Bola Sombra y Rayo!


    El fantasma sonrió ya que lo que AJ le pedía, si era lo que el imaginaba, no era algo nuevo, así que volvió a lanzar la espectral esfera, a lo que volvió a responder el Hitmontop con su Triple Patada, sin embargo, la descarga eléctrica alcanzó a la Bola Sombra haciéndola explotar, consiguiendo que la explosión dañara a Hitmontop.


    -Ahora usa Psíquico-pidió AJ.


    Waru encendió sus ojos con el color azul característico de ese ataque para poder levantar a Hitmontop y hacerlo botar como si de un balón de baloncesto se tratara, para luego dejarlo caer como quien deja un juguete que ya no le divierte.


    - ¡Jiiiitmon! -expresó el pokemon luchador, derrotado.


    -Hitmontop no puede continuar, Haunter es el ganador-decretó la esposa-arbitro- ¡Anibal! -añadió luego- ¿¡Quieres espabilar!?¡Te está zurrando la badana un chaval enclenque cualquiera! -continuó-Sin ofender chico-añadió luego referido hacia AJ.

    -No, si no ofende-dijo AJ, algo nervioso por la situación.

    -Vuelve Hitmontop-dijo Anibal haciendo regresar a su agotado pokemon.


    El oponente de AJ agarró su pokeball, su última pokeball, y la lanzó sobre la arena revelando así a su último pokemon, este era una criatura de piel azulada y mirada enfadada, tenía también un abdomen blanco con una espiral negra dibujada en la misma, así poseía también unos fuertes brazos que acababan en unas manos parecidas a guantes.


    - ¡Poliruaaaaaaat! -exclamó el pokemon de recién manifestado.

    -Un Poliwrath-pensó AJ al ver tal pokemon.


    AJ se fijó en el pokemon, no era excesivamente alto, solo un metro y treinta centímetros, tampoco parecía demasiado rápido, ni siquiera tenía un aspecto intimidante. Sin embargo, eso no le restaba ni un ápice de peligrosidad.


    -¡Poliwrath contra Haunter!-decretó la mujer-¡Adelante!

    -Es arriesgado-pensó Aníbal-pero no tengo nada que perder-añadió mentalmente- ¡Poliwrath usa Tambor! -exclamó con fuerza el líder de gimnasio.


    Obedeciendo a su entrenador el avinagrado anfibio comenzó a golpear su propio abdomen casi de forma masoquista, cuando finalizó de ejecutar tal técnica una fuerte, cuasi intimidante, aura rojiza rodeaba a Poliwrath.


    - ¡RUUUUUUUUUAT! -rugió, si se podía decir así, el pokemon de los tipos agua y lucha.


    Sin embargo, tras ese alarde sonoro el anfibio no pudo evitar jadear severamente mostrando las marcas de sus propios puños en su blanco pecho/abdomen.


    - ¡Waru usa Bola Sombra! -pidió AJ que no debía de saber muy bien cómo se comportaría su oponente tras la extraña técnica que había usado.

    - ¡Usa Cascada! -exclamó Anibal.


    El fantasma generó el ataque del mismo tipo a lo que su oponente generó una turbulenta capa de agua a su alrededor para luego lanzarse contra el Haunter ,cosa que hizo casi sin oposición ya que en cuanto la espectral esfera rozó el manto acuático de Poliwrath prácticamente se vaporizó, permitiendo así dar un golpe franco a Waru que cayó al suelo casi noqueado al instante.


    -Jooooooon-expresó el derrotado fantasma con la lengua afuera.


    - ¿¡Qué ha pasado!? Se extrañó AJ ante la muestra de poder demostrada por el pokemon acuático.

    -Ha sido gracias al ataque Tambor-explicó Aníbal-Es una técnica muy arriesgada que sacrifica la salud del pokemon a cambio de incrementar muchísimo su fuerza física.


    El pelinegro hizo regresar a Waru a su pokeball mientras a la vez pensaba en como contrarrestar la estrategia de Aníbal, y pensó que, pese a la parálisis, Blade podría ser una buena opción para enfentarse al último de pokemon del líder de gimnasio.


    - ¡Adelante Blade!

    - ¡Saaaaaaaider!

    - ¡Blade usa Ataque Ala! -exclamó AJ.


    Al instante el pelinegro entendió que mandar un pokemon, paralizado, a realizar un ataque físico contra un pokemon que ahora mismo derrochaba fuera física por todos sus poros no era la opción más inteligente.


    - ¡Puño Dinámico!


    El pokemon de tipo agua solo tuvo que apartarse un poco para evitar el golpe de ala, para, acto seguido, hacer que su puño izquierdo comenzara a acumular una energía anaranjada que rápidamente se mezcló con la intensa aura rojiza que todavía recorría el cuerpo de Poliwrath resultando eso en un furibundo puñetazo.


    -¡Blade, rápido! ¡Contador!


    El insecto de piel verde pudo activar la técnica defensiva con la correspondiente aura rojiza que también conllevaba, el resultado fue que tras un ruido comparable al choque de dos camiones ambos fuera fueron repelidos y lanzados a ambos extremos de la sala.


    -Saaaaa-expresó Blade derrotado.

    -Poooo li poooo-expresó por su parte Poliwrath jadeando severamente, pero aun consciente

    -Scyther no puede continuar, Poliwrath es el ganador-decretó la esposa arbitro- ¡Así me gusta Anibal!¡Sigue así e igual te dejo que repitas plato!


    El pelinegro hizo regresar a Blade a su esférico, luego cogió otra pokeball, la última pokeball del combate…


    -Algo me decía que llegaríamos a esto-dijo AJ para sus adentros- ¡Adelante Saur!

    - ¡Viinaaaasoooor! -bramó con fuerza el pokemon de los tipos planta y veneno.

    - ¡Venusaur contra Poliwrath! -decretó la arbitra provisional- ¡A ver si acabamos de una vez!

    -Poliwrath usa Hidropulso, hacia arriba-pidió Anibal.


    El pokemon bípedo generó entre sus manos, o guantes, una esfera de agua de tamaño similar a un balón de baloncesto, esfera que luego lanzó hacia el techo sin embargo esta apenas cogió altura, cayendo así sobre su lanzador original.


    - ¿Eso será…? -se temió AJ.


    Y el oriundo de Pueblo Paleta confirmó sus sospechas ya que al dispersarse el agua todos los presentes pudieron obsevar a un Poliwrath, además de más mojado, visiblemente más restablecido.


    -Es la habilidad Absorbe Agua ¿verdad? -quisó asegurarse AJ.

    -Así es-se limitó a confirmar el líder de gimnasio.


    El pelinegro suspiró a la vez que en su mente se acumulaban retrospectivas de su batalla con Helena en la Liga Pokemon donde perdió con quien a la postre sería campeona, sin embargo, ahora tenía la ventaja de que a diferencia de en aquella ocasión ahora Saur estaba totalmente sano.


    -Saur usa Látigo Cepa-inició AJ.

    - ¡Puño Dinámico! -volvió a exclamar Anibal


    Saur “desenfundó” sus cepas, ocultas bajo las hojas de palmera de su espalda, mientras que por su parte Poliwrath volvió a cargar con el puño alzado rezumante de energía mientras que con su otro brazo trataba de abrirse paso entre el mar de lianas. Así estuvo a punto de conectar un puñetazo de no ser porque en una última acción un barrido del Venusaur con sus cepas evitó el golpe.


    -No se sí Saur seguirá siendo capaz de usar el Placaje Propulsado- pensó AJ- y no parece el mejor momento para averiguarlo, así que iremos a lo seguro ¡Placaje! -dijo finalmente.


    Que Saur era ahora mucho más corpulento que cuando era un Ivysaur era innegable, aunque eso no significaba que fuera más lento así que el Poliwrath tuvo que ver como dos metros y cien kilos de pokemon, aproximadamente, se acercaba corriendo hacía el con la clara intención de llevarse por delante.


    - ¡Poliwrath, repele el ataque!


    No pudo impedir el anfibio del tipo luchador que Saur le embistiera, lo que sí hizo fue poner los pies en la tierra, literalmente, para así agarrar a su oponente y lanzarlo, gracias tanto al incremento de su fuerza ofensiva como a su dominio de distintas artes pugilísticas.


    -Poliwrath usa Hidropulso, hacia arriba-pidió Anibal.

    - ¡Ah no!¡Eso sí que no! -expresó AJ que no pudo evitar que la imagen de un Dragonair tomando un “descanso” surcara su mente- ¡Apártalo de ahí con Látigo Cepa!


    Obedeciendo a sus respectivos entrenadores el pokemon acuático lanzó la esfera hídrica como ya había hecho anteriormente en este combate mientras que por su parte Saur volvió a desplegar las cepas, esta vez para agarrar a su adversario de la trayectoria de su propio ataque.


    -Puuuf-suspiró AJ-Esto puede ser muy largo…


    Y así era, pese a que a Saur, en lo referente a tipos, tenía ventaja y tampoco estaba sufriendo demasiado también es verdad que Poliwrath se estaba defiendo bastante bien, además de usar su habilidad especial para sanarse.


    -Ya está-pensó AJ creyendo haber descubierto como contrarrestar esta táctica regeneradora.

    -Poliwrath usa Hidropulso-dijo Anibal.

    - ¡Saur usa Bomba Lodo!


    El pokemon de los tipos planta y veneno lanzó desde su ancha boca una andanada de lodosas esferas que fueron dirigidas al acuoso orbe que generó Poliwrath, sin embargo, no lograron romperlo o desviar el Hidropulso.


    - ¡Saur, vamos con Látigo Cepa!


    El pokemon planta volvió a mostrar sus cepas, muchas más que en su etapa anterior como Ivysaur, cepas que su oponente trató de esquivar, sin embargo, el pokemon de agua comenzó a agotarse de una manera más rápida de lo usual.


    -Poooooliruuuuat-expresó el pokemon viéndose obligado a hincar la rodilla en tierra, visiblemente agotado.

    - ¿Qué ha sucedido? -preguntó Anibal.

    -Ha sido el Bomba Lodo- dijo AJ- El lanzarlo contra el Hidropulso no era para romperlo, era para que el veneno se mezclara con el agua y fuera absorbido por la piel de Poliwrath-continuó AJ, contento de ser el que diera ahora las explicaciones- Y el uso del Látigo Cepa ha sido para forzar a Poliwrath a moverse y que el veneno se propagara más rápidamente-finalizó el pelinegro.

    -Aaaaaaarg-gruñó Anibal- ¡Este será nuestro último golpe entonces! ¡Puño Dinámico!

    - ¡Hoja Afilada!-contraatacó AJ.


    Finalmente, el pokemon de agua volvió a cargar contra Saur que por su parte lanzó la ráfaga de filosas hojas que Poliwrath trató de resistir estoicamente pero que hizo que, por fin, cayera derrotado.


    -Poliwrath no puede continuar-sentenció la arbitra provisional- ¡El ganador del combate es AJ Slifer!

    -Y eso…-comenzó a decir Anibal mientras buscaba en su bolsillo-te hace merecedor de la medalla Tormenta-agregó mientras lanzó a AJ la correspondiente medalla.


    El pelinegro tras despedirse salió rápido del edificio, en parte para no estar presente en caso de que se produjera otra escena conyugal, y bajo el sol de media tarde observó la medalla que acababa de adquirir que representaba un puño cerrado de un color cobrizo, AJ volvió a mirar la medalla, tres más le quedaban para tener todas las de Johto, luego el tiempo dirá…


    Precisamente luego, bajo una luna plateada un ser llegó a las salvajes costas de una de las enigmáticas Islas Remolino, luego ese ser ni corto ni perezoso entró sin ninguna duda en la cueva ubicada en dicha isla, mientras avanzaba por los fríos túneles de la cueva pudo observar distintas especies de pokemon las cuales parecían apartarse casi obnubilados por su majestuosa presencia. Finalmente, esa criatura llego a una “sala” dentro de la cueva, sala que parecía distinta a las demás bien fuera por la luminosidad que tenía o bien por la poderosa cascada que desembocaba allí.


    - ¿Estás aquí? -preguntó abiertamente el recién llegado. Que a modo de respuesta observó cómo detrás de la colosal, y sorpresivamente silenciosa, cascada comenzó a dibujarse una silueta que, de un modo algo simple, podría definirse como una mezcla de pájaro y dragón

    -Gracias por venir, Suicune-dijo amablemente la silueta a modo de respuesta- ¿Has averiguado lo que te pedí?

    -Sí-respondió el mítico pokemon de agua

    - ¿Y? -quiso saber la silueta.

    -He observado a ese chico prácticamente desde que llego a Ciudad Orquídea e incluso he combatido con él y sinceramente me parece un entrenador mediocre.

    - ¿Mediocre? -se extrañó la silueta-Es tu punto de vista, pero yo no pienso eso…

    -Quizás mediocre es una palabra dura-expresó Suicune- Llámalo del montón, promedio, uno más o como gustes, son distintas formas de decir lo mismo.

    -Bien-dijo la silueta- ¿Y en lo referente al individuo? -quiso saber ahora el pájaro-dragón

    -Parece buena persona-dijo Suicune-Algo rarito…pero supongo que buena persona, al fin y al cabo-añadió-Realmente me cuesta creer que ese humano pueda serte de ayuda

    -No necesito a un gran estratega ni a un entrenador formidable-explicó-Pero sí necesito a alguien en quien pueda confiar-finalizó la silueta.

    -Entiendo-dijo, aunque no parecía demasiado convencido- Y ahora si no te importa es momento de marcharme-finalizó el pokemon de tipo agua ya encarando la salida.

    -Oye, Suicune.

    - ¿Sí?

    -Gracias.
     
  18. Threadmarks: Capitulo 25
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    2087
    CAPITULO 25: HABLANDO EN PLATA


    El pelinegro se mantuvo firme frente al embravecido mar que en su continuo movimiento hacía que los barcos de la orilla, sin importar si eran grandes o pequeños, se balancearan.


    -Lo tengo claro-se dijo a sí mismo-No pienso coger un barco.


    Acto seguido AJ cogió la pokeball de Iwasa con la clara intención de que el pétreo reptil fuera quien le transportara a través del océano


    -Uaaaaaar-bostezó el Aerodactyl una vez se manifestó.

    -Iwasa ¿Te ves capaz de atravesar el mar de nuevo a Ciudad Olivo?

    -¡Aaaaaaar!-expresó animosamente el reptil volador batiendo sus alas.


    Acto seguido AJ se subió a la espalda de su pokemon que con un par de batidas de alas se alzó en los azules cielos de Ciudad Orquídea.


    -¡Rumbo a Ciudad Olivo!-exclamó AJ apuntando hacia el horizonte.


    El prehistórico reptil se alzó en los cielos de un modo tranquilo, dejándose llevar apaciblemente por las corrientes de viento, solo aleteando para recobrar altura. Precisamente desde las alturas visualizaba AJ en ancho mar azul sobre el cual destacaban cuatro islas situadas en forma de cuadrado, cosa que desde el cielo era más fácilmente apreciable, dichas islas además estaban “custodiadas” cada una por un gran torbellino.


    -Iwasa-dijo AJ repentinamente con un tono de voz entrecortado-Aterriza en una de las islas.


    El Aerodactyl obedeciendo al entrenador comenzó a descender lentamente sobre una de las solitarias playas de la isla, AJ se bajó de su alado corcel y tras dar un par de pasos temblorosos se tumbó sobre la fría playa de guijarros, con un tremendo dolor de cabeza y un brillante fulgor en el colgante del pecho.


    -¿Aaaaaaar?-Gruñó el pokemon preocupado


    Pero AJ no oía ya nada. Para su sorpresa se encontraba andando por un lugar lúgubre, no porque fuera oscuro o terrorífico sino más bien todo lo contrario, de hecho el lugar tenía un color blanquecino aunque quizás fuera por la niebla que parecía inundar el lugar.


    -Si el infierno es esto no sé si aliviarme o decepcionarme -dijo un perplejo AJ.


    El pelinegro se rasco la sien mientras pensaba en el comentario, bastante tonto, que acababa de hacer, luego siguió caminando hacia la nada mientras notaba como la temperatura iba disminuyendo gradualmente.


    -¿Y esto?


    AJ se extrañó de lo que ahora tenía frente a sí, un gigantesco muro de agua tan imponente como silencioso se alzaba frente a sí en medio del mar de niebla.


    - ¿Te has empeñado en que se me vaya la cabeza? ¿Verdad?-dijo AJ mirando hacia su colgante.

    -Hola, tú debes de ser AJ.

    -¿Ahora me hablas?-replicó el pelinegro extrañado.

    -Levanta la cabeza…


    El pelinegro hizo lo que la voz le decía y levanto la cabeza observando como una alargada silueta se dibujaba en la cascada, y cuando la criatura abandonó su acuático refugio pudo ser vista claramente por AJ.


    Era un ser grande, superior a los cinco metros de altura, y su lisa piel era de un blanco tan puro que se podría confundir con el color plateado, que contrastaba con el morado de su abdomen y de algunas protuberancias, parecidas a escamas, que tenía en la espalda, así como el morado de una estructura parecida a un antifaz, donde estaban sus ubicados sus ojos, que estaba a ambos lados de su cara.


    -Eres un Lu…Lu…lug-comenzó a decir AJ, visiblemente nervioso

    -Lugia-decidió abreviar educadamente el ser volador-Me alegra verte aquí AJ-añadió.

    - ¿Me conoces? -preguntó AJ con obvia extrañeza.

    -Sí.


    El pelinegro se rascó la cabeza con obvio nerviosismo, tenía frente a él a un pokemon legendario presente en muchos mitos, especialmente de la región de Johto, y si bien es verdad que el pokemon parecía calmado e incluso agradable, lo que era de agradecer, eso no le restaba majestuosidad alguna.


    -Lugia-inició ahora AJ-¿Dónde estamos?


    El pokemon legendario alzó su cuello observando el lugar, tan gris, tan neblinoso, tan frío…


    -Es una buena pregunta-respondió Lugia-Para simplificar diremos que estamos en un lugar entre tu mente y la mía

    - ¿C-Como? -preguntó AJ.

    -Quería, mejor dicho, necesitaba hablar contigo-explicó Lugia-Y he tratado comunicarme contigo a través de mis poderes mentales, tu mente ha recreado este lugar para encontrarnos-finalizó el ave dragón

    -V-vale-dijo AJ no demasiado convencido.

    -AJ-dijo ahora el pokemon - ¿Has notado cosas extrañas? Te voy a ser más concreto-añadió¿Has experimentado como si un extraño poder te invadiera en ocasiones ?

    -Sí-dijo AJ ¿Cómo lo sabes? -inquirió interesado.

    -Un poder que se manifiesta de distintas maneras-continuó Lugia-Unas veces como una capacidad de concentración sobrehumana, otras como la capacidad de conectar con la mente de otros seres, también como la experimentación de sueños vividos-finalizó Lugia- ¿Me equivoco?

    -No, no te equivocas-dijo AJ- ¿Pero ¿cómo sabes eso? -volvió a preguntar AJ.

    -Veras AJ-continuó el legendario de argéntea piel- Hay casos a lo largo de la historia ha habido humanos, y no pocos, con “extrañas” capacidades, capacidad de ver el pasado y el futuro, humanos que dicen haberse convertido en pokemon…y eso solo por mencionar algunos-dijo Lugia-Sin embargo-Prosiguió el pokemon-en tu caso es algo distinto ya que ese poder que tú tienes viene directamente de mí.


    De estar bebiendo algo seguramente AJ lo hubiera escupido como si de un aspersor se tratara para acto seguido abrir los ojos como platos, cosa que hizo, al menos lo segundo…


    -No…No entiendo nada-acertó a decir AJ.

    -AJ ¿Si te dijera que eres el último miembro de una estirpe de héroes legendarios destinada a salvar al mundo? -preguntó Lugia

    - ¡Aaaaaaaaaarg!-acertó a decir un tan superado AJ que de ser protagonista de cualquier serie de animación comenzaría a echar espuma por la boca por verse tan sobrepasado-¿Pe…pero?-intentó continuar

    -AJ…era broma-añadió el pokemon plateado


    Al oír eso el pelinegro suspiró profundamente mientras se levantaba lentamente, demasiados mensajes en tan poco espacio de tiempo.


    -Pareces aliviado…-dijo Lugia

    -Claro que estoy aliviado-dijo AJ-Mis espaldas no podrían con tanta presión-añadió

    -Sabía que no me equivocaba-respondió la bestia alada esbozando una breve sonrisa- Lo que te he dicho antes era broma, pero si es cierto que tu poder, gracias a uno de tus antepasados, te vincula a mí y ese vínculo te convierte en la única persona a la que puedo pedir ayuda.

    - ¿Ayuda contra qué? -preguntó AJ inclinándose hacia adelante, denotando atención

    -Los detalles son difusos-respondió Lugia-Pero en el futuro hay sombras, sombras lejanas tanto en el tiempo como en el espacio, pero sombras inevitables, al fin y al cabo. Y aunque estén lejos de aquí, de Johto, o de Kanto no tengas ninguna duda de que pueden extenderse por todo el planeta-concluyó el pokemon.

    -De todos modos-dijo ahora AJ- ¿Cómo puedo ayudar? Solo soy un entrenador pokemon y no voy a decir que malo…pero sinceramente tampoco me considero algo del otro mundo-finalizó AJ.


    Lugia iba a decir algo, pero se vio interrumpido por un súbito temblor, temblor que iba creciendo en identidad y hacía retumbar las supuestas paredes del extraño lugar.


    -Parece que tienes visita-valoró el pokemon plateado-Hablaremos en otra ocasión.

    Pero todavía me quedan muchas cosas por saber, aunque no sé si quiero saberlas-añadió por lo bajini-cosas como que en qué consiste es poder que dices que tengo ¿Y qué pintan mis antepasados en todo esto? ¿Y cómo hablare contigo?

    -Las repuestas llegaran solas, tranquilo-dijo el Lugia mientras su voz, y su imagen, iban difuminándose- Y no te preocupes yo seré el que se ponga en contacto contigo. Buena suerte AJ-acertó a decir antes de desaparecer.


    El temblor continuó haciendo que el extraño lugar desapareciera, no desmoronándose como si de un terremoto se tratara sino más bien desapareciendo lenta y gradualmente.


    El pelinegro fue abriendo lentamente los ojos notando un ligero dolor en la espalda, fruto de las horas que habría estado tirado en aquella playa de guijarros, sin embargo, lo que la visión de un torso femenino, obviamente vestido, a escasos centímetros de su rostro hizo que ese dolor desapareciera levemente.


    -Hey tú-dijo una voz femenina conocida- ¿Estas entre nosotros o sigues durmiendo?

    -¿Si…Silvia?

    -¡La misma que viste y calza!-contestó esta-Señor"Me escabullo de combates sin presentarme siquiera".

    -AJ-dijo el pelinegro-llámame AJ.

    - ¿AJ? -se extrañó la chica- ¿Y eso de dónde viene? ¿De Adolfo Jacobo? ¿Abel Javier? ¿Alabama Jones?

    -Olvídalo-dijo el pelinegro reincorporado ya totalmente- ¿Cómo me has encontrado? -preguntó

    -Estaba dando una vuelta por aquí cuando vi a tu Aerodactyl volar en círculos, me extraño y decidí acercarme-explicó la chica de mechas verdes.

    -Aaaaaaar-expresó el pétreo reptil repentinamente mientras barría la mejilla de AJ de un lengüetazo.

    -Gracias Iwasa-dijo AJ-Has debido de preocuparte-añadió mientras le acarició la cabeza a su pokemon.

    -Me habías asustado un poco, no sabía si estabas dormido o te había dado algo-dijo Silvia-Si quieres te llevo a Ciudad Olivo, suponiendo que vayas allí-ofreció luego-En mi pequeñín cabemos los dos de sobra.


    AJ miro al mar y observo que el “pequeñín” era, a grandes rasgos, una serpiente marina de seis metros y medio de longitud aproximadamente, en caso de profundizar en los detalles podría describirse el vientre crema del pokemon, o el azul del resto de su cuerpo, o las cuatro aletas, de tres puntas cada una, que tenía en el lomo, quizás también su intimidante boca o los bigotes azules a ambos lados de la misma. O también la estructura parecida a un tridente que tenía en la cabeza.


    -¡Gyaaaaaar!

    -Con que pequeñín ¿no? -dijo AJ con deje sarcástico.

    - ¿Te vas a venir con nosotros o no? -dijo Silvia

    -Vale-dijo el pelinegro, probablemente no demasiado convencido


    Una vez todo dicho la pelirroja se encaramó a la cabeza del pokemon marino que a su vez sacó a la superficie varios metros más de cuerpo para que AJ pudiera acomodarse mejor y sin tener que mojarse.


    - ¡Arre Gyarados! -exclamó Silvia.


    La serpiente marina comenzó a nadar hacia el este, hacia Ciudad Olivo mientras que el sol hacia el viaje opuesto, hasta Ciudad Orquidea, dejando un tono anaranjado en el firmamento preludio del manto nocturno que irremediablemente llegaría a la región de Johto. Mientras el pelinegro navegaba tranquilo, distinto del barco, notando como su cuerpo seguía los movimientos del Gyarados y no “vapuleado” por los de la embarcación, como el salpicar del agua le aliviaba el posible calor que pudiera tener. Eso sumado al no haber vomitado hizo que pudiera calificar el viaje de agradable cuando Gyarados “atracó” en la ciudad del faro.


    - ¡Vuelve Gyarados!-dijo Silvia haciendo regresar el pokemon a su esfera particular-Vamos al centro Pokemon, AJ-expresó luego Silvia.

    - ¿Vamos? -se extrañó el pelinegro.

    - ¡Claro que vamos! -dijo la pelirroja como si fuera lo más normal del mundo-No puedo dejar sola a una persona que se queda tirada en playas desiertas ¿Qué clase de persona sería si hiciera eso?

    -Ha sido un día raro, no quiero preguntas retoricas-murmuró el pelinegro por lo bajo-¿Y hasta cuanto me vas a acompañar? –preguntó, en voz alta, AJ


    Al oír el interrogante la chica esbozó una expresión dubitativa a la par hundía su dedo en su mata de cabello rojizo mientras pensaba una respuesta-¡Supongo que hasta me harte! –añadió luego sonriente

    -Pues muy bien…-acertó a decir AJ algo perplejo.

    -Eso sí, dormiremos en habitaciones separadas hasta que me asegure de que no eres un pervertido.


    Quizás fuera por el cansancio o quizás por la inesperada afirmación, pero el caso que al oir lo que Silvia acababa de decir AJ cayó al arenoso suelo cómicamente.


    - ¿Todavía sigues con eso? -dijo en cuanto consiguió levantar la cabeza de la arena.

    -No te oigo-dijo Silvia-me voy adelantando¡No tardes!-añadió mientras ponía rumbo al Centro Pokemon.


    AJ se levantó de la arena para luego sacudírsela de la ropa, su pensamiento sin embargo no estaba ahí, estaba en todo lo que había sucedido ese día: El “encuentro” con Lugia y las explicaciones que este le había dado ¿Cuál sería el origen de esas extrañas habilidades? ¿Y esas sombras de las que hablaba Lugia? ¿Tendría algo que ver con el Team Rocket? Por no hablar de la nueva compañera que sin comerlo ni beberlo se le había pegado hasta que a esta le diera la gana.


    De todos modos, poco podía hacer él ahora mismo, tan solo esperar hasta que ocurriera lo que tuviera que ocurrir y estar lo más preparado para el momento. Tras pensar esto partió tras Silvia, si la vida le había enseñado algo era a no enfadar a una pelirroja.


    Especialmente a una pelirroja con un Gyarados...
     
  19. Threadmarks: Capitulo 26
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    2918
    CAPITULO 26: METAL TENSO


    La luna se alzaba sobre Ciudad Olivo, iluminado su famoso faro, a sus Krabby saliendo de la playa, a los Staryu parpadeando bajo el cielo estrellado.

    También estaba en Ciudad Olivo nuestro querido, o no, protagonista el cual, por la razón que fuera, estaba en mitad de la ducha entonando una pegadiza canción, ignorando por otra parte la hora de la madrugada en la que se encontraba.


    -Luz, fuego, destrucción-canturreó el pelinegro-El mundo tiroriroro-continuó tarareando.


    Tras un par de estrofas se calló y comenzó a enjabonarse la cabeza, luego el resto del cuerpo para luego aclarar con agua, una vez “limpio” se sentó en la bañera y pensó, pensó sobre la sorprendente revelación de Lugia, pensó en como eso podría afectarle no ya solo en su viaje, sino en el resto de su vida, pensó también en la animosa pelirroja que se le acababa de acoplar. Y así siguió cavilando sin sacar nada en claro


    -Puff-resopló AJ.


    Tras eso el pelinegro emergió entre las aguas de la bañera, agarró su toalla para secarse sus partes pudendas y los pies, en ese orden, luego salió del baño, se dirigió hacia su cama y vio la hora en reloj colocado sobre la misma.


    -Demasiado temprano-dijo el chico entre bostezos.


    Así AJ se dejó caer como un fardo sobre la cama para tratar de aprovechar las horas de sueño que le pudieran quedar. Algo le decía que el día sería movidito…


    Las horas fueron pasando y la cantidad de luz que entraba en la habitación aumentaba y como lógica consecuencia también aumentó la temperatura de la misma. Eso fue lo que hizo que nuestro bello durmiente particular abriera los ojos.


    -Aaaaaaaah-bostezó AJ sin disimulo ninguno-lo necesitaba-añadió para luego estirazarse.


    Una vez despierto, más o menos, se dirigió al cuarto baño para lavarse la cara, se vistió y tras cerciorarse de que todo estaba en su lugar abandonó el sitio.


    AJ bajó a la recepción del centro Pokemon y al no ver a Silvia se sentó en un sillón de la mencionada recepción y aprovechó para resolver una pequeña cuestión.


    -Debería llamar a Angie.


    Así, pokegear en mano, el pelinegro fue a ver las llamadas recibidas y pulsó en la misma, procediendo así a llamar a ese número en concreto, pudiendo así ver que no era un número de pokegear, probablemente sería de un teléfono fijo.


    - ¿Hola? -respondió una voz femenina

    - ¿Angie?

    No, no soy Angie, soy Azucena… ¿O soy Hortensia? -dudó la niña

    - ¿Puedes decirle a Angie que se ponga? Dile que soy AJ-preguntó AJ, temiendo que la conversación se eternizara

    -Voy forastero-dijo jovialmente su interlocutora.

    No tardó mucho en ponerse al teléfono la rubia de la coleta.


    - ¿AJ? -dijo, ahora sí, Angie.

    -Sí, soy yo-respondió el oriundo de Pueblo Paleta-Quería decirte que ya estoy en Ciudad Olivo.

    -Deberías pasarte por el gimnasio-valoró Angie.

    -Claro-dijo con naturalidad AJ-tendré que ganar la medalla de gimnasio.

    -No lo decía por eso-respondió la rubia-lo digo porque tal vez Yasmina quiera agradecértelo.


    La conversación se alargó apenas un par de minutos más para poder citar un encuentro entre los dos chicos de Kanto. En esas estaba cuando vio a Silvia en la lejanía, y ella debió de verle a él ya que se dirigió hacia donde estaba.


    - ¡Vaya! ¡Vaya! -dijo con cierto tono de burla-Empiezo a dudar si llamarte AJ, pervertido, o Snorlax

    -¿Tan tarde es?-preguntó AJ.

    -Acabo de venir de comer-dijo a modo de respuesta- y creo que han cerrado el comedor.


    Antes de que la boca de AJ pudiera dar una respuesta se adelantó su estómago con un gutural gruñido, no era necesario decir mucho más.


    -Seguro que podrás aguantar hasta la cena-dijo la pelirroja

    -Qué remedio…-respondió el pelinegro no tan convencido-Por cierto-añadió AJ cambiando de tema-he quedado con una amiga…

    -Je je je, que pillín-interrumpió con tono bromista Silvia.

    He quedado para que me lleve hasta el gimnasio de Ciudad Olivo, porque la verdad es que no recuerdo donde estaba-continuó AJ- ¿Quieres venir?

    -No tengo nada mejor que hacer-respondió Silvia.


    Así el par dejó el Centro Pokemon y se dirigieron hacia el lugar del encuentro, un punto situado entre el edificio ya mencionado y el faro.

    Angie no tardó mucho en presentarse y una vez hechas las presentaciones el trío partió hacia el norte de la ciudad, donde estaba ubicado el gimnasio pokemon de la misma.


    - ¿Entonces vas por ahí en un Tauros repartiendo leche? -preguntó Silvia

    -Sí-respondió Angie-hace la entrega más eficiente y agradable.

    - ¿Me vas a decir que solo lo montas por trabajo?

    -Bueno…-expresó Angie con dudas-No sé nada de carreras de Tauros nocturnas, ni de la misteriosa jinete enmascarada Ángel de Medianoche y su Tauros tambien enmascarado llamado Solar Storm-dijo Angie -Si te refieres a eso, claro-agregó la rubia para luego mirar a ambos lados con cierto nerviosismo.


    -Estas muy callado AJ-dijo Silvia cambiando de tercio- ¿Estas nervioso?

    -No ¿Por…?

    -Porque ya estás en frente del gimnasio-dijo Angie


    El pelinegro alzó la vista observando la fachada con el característico Gym escrito en la misma, quizás si estuviera nervioso, pero no precisamente por el inminente combate…


    Iba así el entrenador de pueblo Paleta a abrir la puerta cuando esta se abrió sola, dejando salir un chico de piel pálida, aunque no un pálido natural, este sin decir nada continuó andando de un modo un tanto extraño, como descoordinado

    .

    - ¿Y este tío? -expresó Silvia.

    -Steelix-dijo el extraño, Steelix, Steelix-repitió-Y Magnemite, pero sobre todo Steelix-añadió con tono de auténtico pavor.


    AJ tragó saliva y entró en el edificio, preocupado ahora también por el combate, seguido del par de chicas y observó el lugar; era bastante más amplio de lo que parecía desde fuera y constaba con un camino de adoquines que guiaban desde la entrada hasta el límite de la arena de combate, que precisamente era un cuadrilátero de arena compacta bordeado de unas estructuras metalizadas, quizás para hacer honor al tipo del gimnasio.


    El pelinegro miraba por todos lados del gimnasio no percatándose sin embargo de la figura femenina que se le acercó.


    - ¿AJ?

    - ¿Yasmina? -dijo AJ reconociendo su voz


    El de pueblo Paleta volvió a mirar a la líder de gimnasio notando como ahora tenía el rostro más sereno y si sus ojos castaños antes denotaban preocupación ahora mostraban una calma tan disuasoria como atractiva.


    -Venía a por mí combate de gimnasio-dijo AJ.


    -Quiero que sepas-dijo la chica de las coletas y vestido blanco-que pese a lo muy agradecida que estoy por ayudar a Amphy eso no va a cambiar nada en este combate-continuó con seriedad- O eso es lo que debería decir…


    La chica no dijo nada más y entregó a AJ una pequeña superficie octogonal de un color gris metalizado y uniforme.


    - ¿Esto es…? -comenzó a decir AJ.

    -La medalla Mineral-continuó Yasmina-la medalla del gimnasio de Ciudad Olivo

    -Gracias-dijo AJ sorprendido- pero yo…

    -Es lo menos que podía hacer para agradecértelo-dijo la entrenadora a modo de respuesta.


    - ¿Pero ¿qué pasa? -dijo Angie que se había quedado en la puerta- ¿Por qué no combaten?

    -Ni idea-comentó Silvia que estaba junto a ella-pero ahí viene AJ, podemos preguntarle.

    ¿Qué ha pasado? -preguntó la rubia una vez el pelinegro se les acercó.

    -No sabría decirte-dijo AJ algo contrariado- pero me parece que me he ahorrado el combate de gimnasio.

    -Enchufado-murmuro con un tono de falso enfado Silvia.

    Sin mucho más que decir el trío abandonó el Gimnasio Pokemon, las dos chicas primero seguidas de AJ que antes de marchar dio una última mirada atrás. Una vez fuera y sin rumbo fijo siguieron a Angie.


    - ¡Jo! -se quejó esta última-Yo quería ver el combate de gimnasio-añadió con un deje de protesta infantil bastante raro en ella- ¡Ya sé! -dijo de repente con un tono resolutivo- ¡AJ combate contra mí!

    - ¿C-Como? -dijo el pelinegro que se no se veía venir esa situación.

    -Combate contra mí-dijo Angie- Si no tengo combates de verdad no podré mejorar y seguro que tú tienes un pokemon que necesite un entrenamiento extra-dijo la rubia- ¡ganamos todos! -añadió.


    El pelinegro no tuvo que pensar mucho, ciertamente todos podían beneficiarse así que cogió una pokeball y se alejó para dejar espacio suficiente para que el combate tuviera lugar.


    -Muy bien ¡Adelante Pichu! -dijo animosa mientras arrojaba la pokeball.

    - ¡Piii! -exclamó la ratoncita eléctrica

    - ¡Ciiiiin! -exclamó el pokemon que AJ acababa de lanzar a combate.


    -Empezare yo-dijo Angie- ¡Impactrueno!


    La ratoncilla comenzó a rezumar electricidad que fue lanzada en forma de descarga hacia el Cyndaquil.


    -Ahora que lo pienso-se dijo AJ para sí mismo-Bomber nunca ha combatido, sinceramente espero que sea algo instintivo ¡Esquívalo Bomber! -exclamó ahora en voz alta.


    El narigudo bebe reacciono rápido impulsándose con sus cuatro patas para esquivar el ataque eléctrico.


    - ¡Más Impactruenos! -pidió Angie.

    - ¡Chiiiu!-expresó motiva la roedora.

    - ¡Bomber usa Placaje! -exclamaba AJ por su parte.


    Pichu siguió acumulando energía eléctrica que continuó lanzando chispeantes ráfagas que el Cyndaquill pese a los problemas que tenía iba esquivándolas a base de intercalar un paso tanto bípedo como a cuatro patas, así consiguió acercarse a su oponente y embestirle con todo su cuerpo.


    - ¡Piiiiichiu! -exclamó dolorida la roedora al ser placada.

    -Malicioso-pidió AJ enseguida.


    Aprovechando que a Pichu la habían derribado Bomber se acercó para mirarla de un modo intimidatorio, o algo parecido.


    - ¡Paranormal! -exclamó AJ.


    El pokemon narigudo de tipo fuego iluminó sus rasgados ojos de un tono multicolor para luego lanzar una descarga de energía psíquica hacia la roedora.


    - ¡Impactrueno! ¡Una vez más! -exclamó Angie de nuevo.


    Para contrarrestar el ataque de su oponente Pichu volvió a ejecutar la descarga eléctrica la cual colisionó con el ataque de tipo psíquico.


    -El mejor combate de la historia-dijo Silvia entre bostezos y llena de sarcasmo


    Ciertamente el combate era, principalmente por el nivel de los pokemon participantes, algo aburrido, especialmente si se esperaba en su lugar un reñido combate de gimnasio. Sin embargo, no todo era calma y tranquilidad, lejos en la vecina región de Kanto se algo importante se estaba cociendo. Aunque sería más correcto decir debajo de la región. Más concretamente bajo la casi siempre inmaculada Ciudad Azulona.


    -Deberíamos hacer una entrada fuera del casino-se dijo Wendy mientras caminaba por un largo pasillo-es demasiado transitado para mí gusto.


    La de pelo rosa continuó caminando por esos pasillos perfectamente iluminados, pero también vacios, cuando destacó ante sus ojos una máquina expendedora de clara estética Rocket, esto es de color negro y con unas grandes R rojas en los costados.


    Con sed, Wendy se acercó a la máquina y sacó de su bolsillo izquierdo una tarjeta de igual estética a la máquina y la acercó a un lector de la misma, luego viendo que todas las bebidas eran iguales pulsó una tecla cualquiera para luego acacharse a coger el refresco.


    -Este es nuevo-pensó la ejecutiva viendo en cilíndrico envase, que como no podía ser de otra manera era negro con una estilizada letra roja.


    - Rocket Cola-leyó la chica en el envés de la lata-Tu malvado refresco para tu malvado descanso, solo distribución en establecimientos Rockets-continuó leyendo.


    No demasiado convencida abrió la lata y le pegó un buen trago, para casi acto seguido escupirlo sin disimulo alguno.


    - ¡Puaaaaaj!¡Vaya bazofia! - clamó- ¿Por qué cojones han quitado mi Blue Altarius? -se quejó luego.


    Habría continuado desgañitándose con gusto de no ser por que oyó pasos a lo lejos, al acercarse y ver que eran dos reclutas jóvenes no tuvo ningún reparo en mandarles a limpiar el estropicio que ella había causado, para continuar caminando.


    -Pss,oye-le susurró el rocket a su compañero una vez la ejecutiva ya se había ido-La Ejecutiva de la división V nos ha mandado a fregar.

    -Si ¡Somos tan afortunado! -contestó su compañero verdaderamente contento- es tan guapa-añadió con tono embobado

    - ¡Y tanto! -corroboró su compañero-Me encanta ese pelo rosa.

    -Tan largo.

    -Tan elegante.

    - ¡Tan sexy! -exclamaron ambos a coro.


    Baboseos aparte continuaron fregando el estropicio.


    - ¿Pero sabes qué? -continuó hablando uno

    -No ¿Qué?

    -Que me gusta mucho más la Ejecutiva de la división A-dijo para luego asomar un ligero sonrojo en su rostro.

    -Es que la Ejecutiva de la división A son palabras mayores-respondió su compañero con tono extasiado

    - ¡Y qué palabras! -volvieron a exclamar ambos a coro.


    Evidentemente Wendy ya estaba lejos y mientras continuaba caminando sacó desde su bolsillo derecho un dispositivo móvil, acto seguido pulsó un botón y accedió al último mensaje que había recibido, que rezaba:


    “Se comunica a los Ejecutivos de las Divisiones A, F, T y V que se reúnan en el despacho del Líder, los motivos de la reunión serán allí precisados”


    -Me pregunto que habrá pasado-pensó la de pelo rosa.


    No tuvo que caminar mucho más para llegar a la antesala del despacho donde una amable secretaria le hizo pasar.


    Ella se sentó en lujoso butaca de tapizado de un lujoso color caoba, allí también se encontraba otros de los citados, ambos eran hombres jóvenes vestidos con el uniforme reglamentario de los Rockets uno de ellos, más alto, llevaba el cabello de un color rubio natural, no tan natural era su peinado, el cual por lo encrespado y puntiagudo parecía atentar contra la ley de la gravedad , el otro tenía una expresión excesivamente seria, incluso para el lugar en el que se encontraba, y un cabello de color rojo intenso peinado de forma similar a una clásica y estereotipada llama


    -Ayr, Igno-saludó sin demasiado ánimo Wendy.

    -Hola-saludaron ellos en igual tono.


    Los tres esperaron sin decir nada durante un rato, observando la sala en la que se encontraban tanto ellos como esas cuatro butacas de lujoso, y lujurioso, color o esa elegante mesita de cristal que era concéntrica a los cuatro asientos.


    -Tarda mucho ¿No? -pregunto Ayr mirando el asiento vacante

    -Como de costumbre-respondió secamente Igno.

    - ¡Oh! -se le oyó a decir a la secretaria-Ejecutiva Lawana, pase por favor todos la esperan.

    - ¡Vale! ¡Gracias! -respondió una voz con infantil entusiasmo.


    La dueña de esa voz entro donde se encontraban los demás, era una mujer joven, como todos los que allí se encontraban, de piel clara y ojos profundos y azules como el mismo océano, azul era también la corta melena que llevaba y que dejaban ver dos pequeños pendientes con forma de Staryu, sin embargo, lo que más destacaba era su estampa, especialmente voluptuosa y el escote, antirreglamentario por otra parte, que dejaba apreciar esa voluptuosidad antes dicha.


    - ¡Holi! -dijo la Rocket peliazul con una mezcla dulzura y alegría difícil de imaginar en alguien de su profesión.

    -Hola-Contestó Ayr intentando ser educado

    -Hola-contestaron bastante más "secos" Igno y Wendy.


    Una vez todos allí la secretaria entró y tocó en una puerta al fondo de la salita, la puerta del despacho de Giovanni, una vez este le había autorizado la secretaría se acercó a los cuatro Rocket de rango superior.


    -El señor Giovanni les pide que pasen.


    El heterodoxo grupo entró en el despacho encontrándose cuatro sillas frente al escritorio de Giovanni, el cual se encontraba de espaldas a ellos, pudieron observar como aquella sala era una combinación perfecta de lujo y discreción, siendo un pisapapeles con forma de Nidoking y hecho de un vistoso mineral violeta lo único de que se salía de la gama de colores castaños, ocres y marrones.


    -Bien-dijo el líder, tanto Rocket como de Gimnasio-Supongo que os preguntareis por estáis aquí-añadió mientras giraba su silla, dejando ver así a su Persian recostado en su regazo.

    -Paaaaaaaaarsian-expresó el felino que miro de reojo a los que estaban sentados y volvió a dormir.

    -Como Ejecutivos del Team Rocket-comenzó el dueño del Persian con tono solemne-Debo comunicaros mi intención de disolver el mismo-finalizó.

    -¡Sapristi!-se le escapó a una sorprendida peliazul.


    Giovanni ignoró la remilgada interjección y se hecho un poco hacia atrás para poder abrir un cajón de su escritorio y sacar varios fajos de billetes, cuatro concretamente, todos de igual tamaño, que no era pequeño.


    -Y esto es el pago a vuestros servicios-dijo el líder del Team Rocket-Se os comunicara próximamente los pasos para completar la disolución-continuó-podéis iros.


    El primero en abandonar la sala fue Igno que, tras una rápida revisión al fajo, e introducirlo en su bolsillo, dejó al resto, luego fue Lawana que con el dinero en mano se fue dando alegres saltitos, finalmente Wendy y Air fueron los últimos en abandonar el despacho.


    Sin decir nada por parte de la de pelo rosa, y viendo a su compañero rubio especialmente cabizbajo, Wendy tomó rumbo a su propio lugar de trabajo; este era una pequeña sala con su correspondiente escritorio lleno de papeles, lo único que destacaba en esa habitación era un poste ubicado en mitad de la misma y encima de ese poste descansaba un ave pequeña de plumaje negro como el ébano.


    -Croooooouw-graznó el ave al ver a su entrenadora.

    -Hola Murkrow-saludó está sentándose en la silla del escritorio, buscó en uno de sus cajones una barrita de cereales, especialmente diseñada para pokemon pájaros, para luego lanzársela a su córvido acompañante.


    Mientras Murkrow picoteaba incesantemente su merienda, Wendy observaba los papeles extendidos por la mesa, papeles todos de trabajo y que en su mayoría describían el papel de la de pelo rosa como coordinadora de distintas operaciones Rockets, lentamente comenzó a organizarlos por operación y fecha.

    La chica, pasado un tiempo, se retiró en la silla mirando el techo con mirada perdida.


    -Voy a echar de menos este trabajo.
     
  20. Threadmarks: Capitulo 27
     
    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
    Miembro desde:
    19 Junio 2018
    Mensajes:
    188
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    33
     
    Palabras:
    5597
    CAPITULO 27: ¿LA ÚLTIMA PIEZA?


    La luna iluminaba el cielo de la normalmente tranquila ciudad Iris y aunque el manto oscuro del cielo nocturno parecía eterno e inamovible pronto sería sustituido por el vistoso naranja del amanecer y este a su vez por el sereno azul.

    Por eso en la oscuridad de la noche un curioso cuarteto trataba de disfrutar de la misma antes de que se esfumase


    - ¡Gaaaaaaaaaaar!

    El regordete fantasma profirió su risa, entre dicharachera y macabra, para luego buscar en el hueco del gran árbol en el que se encontraba, no tardó mucho en hallar lo que quería.


    - ¡Gueeeeeen! -volvió a exclamar con igual tono mientras lanzaba lo que escondía el árbol, siendo esto en su mayoría dulces y golosinas que tanto Gengar como sus acompañantes habían escondido previamente.

    - ¡Misdriiivuuus! -expresó emocionada la fantasma al ver las chucherías en sus coloridos y brillantes envoltorios

    - ¡Seeeeebelaik! -secundó su compañero de ojos de minerales

    -Doooosclop-expresó con más sobriedad el otro fantasma, este situado en la base del árbol en lugar de las ramas como sus compañeros de equipo.

    Gengar rápidamente cogió un par de paquetes de galletas para luego vaciar todo su contenido en su gran boca, para acto seguido tirarse de su elástica piel, tanto hacia arriba como hacia abajo, para obligarse a masticar.

    -Gaaaaaaar-se río con la boca llena por la gracieta que acababa de hacer.

    Misdreavus por su parte decidió centrarse en las chocolatinas, así uso sus poderes psíquicos para hacer levitar una, luego usó esos mismos poderes para “desnudarla” y liberarla de su envoltorio. Finalmente se acercó y le dio un mordisco.

    - ¡Miiiiiiis!-expresó alegre y dando piruetas en el aire por el dulzor de chocolate en el paladar


    Por otro lado, Sableye había puesto sus diamantinos ojos en los caramelos, tantos colores, tantas texturas...no sabiendo por cuales decidirse cogió un buen puñado y se los metió todos en la boca, aun con envoltorio.

    Una vez dentro los trituró, haciendo ruido y disfrutando del mismo, estaba claro que para una especie que en la naturaleza se alimentaba de rocas los caramelos no suponían ninguna dificultad.

    Mientras Dusclops, bueno…miraba a sus compañeros.


    Así el cuarteto, más o menos, se divertía en la noche comiendo y haciendo ruido bajo la imponente vista de la Torre Campana, Torre Hojala para algunos, una edificación de carácter claramente oriental y de tal tamaño que había que alejarse a una distancia considerable para poder ver la cúspide de la misma, era aquel un lugar importante y venerado en el que no todo el mundo tenía acceso. Quizás por eso el cuarteto fantasmal se extrañaron cuando escucharon ruidos cerca de la misma, los ruidos que ellos no provocaban claro.


    -Geeeeeen-susurró el Gengar pidiendo a sus compañeros que se acercaran

    -Si este lugar es tan secreto y tan prohibido tiene que haber algo muy valioso dentro-dijó una de las voces

    -Ya…-dijo su compañero- ¿Oye será cierto el rumor de que el Team Rocket se va a disolver?

    -Bueno…-expresó con dudas-Si no se disuelve no creo que nos pase nada por hacer esto y se si disuelve esto le dará igual también.

    -Sí, es cierto-añadió el otro más convencido.

    Las dos voces callaron unos minutos y trataron de forcejear para abrir la puerta de la Torre Campana, sin éxito.

    - ¡Maldita sea!-se quejó-Esta puerta está muy dura y me he dejado a los Pokemon.

    -Oye ¿Y si volvemos mañana con los otros? -sugirió-Habrá que repartir, pero seguro que podremos llevarnos más cosas.

    -Vale, no tenemos otra opción-dijo resignado.


    El par abandonó la escena del futurible crimen, sin testigos que pudieran advertir de lo que iba a suceder…O eso creían ellos.


    - ¿Miiiis?

    - ¿Seibelaik?


    El Gengar cogió un bollo relleno de mermelada y lo introdujo en su boca haciendo que un reguero de líquido rojo corriera por la comisura de sus labios, una vez le había extraído todo el dulce relleno arrojó el dulce.


    -Gaaaaaar-dijo el fantasma comenzado a levitar.

    -Saaaaaa-expresó el duende morado encaramándose sobre Misdreavus.


    Así los fantasmas abandonaron levitando el lugar de los hechos, bueno…casi todos.


    -Doooos clooops- expresó el ciclope fantasma observando como sus compañeros le dejaban solo otra vez.


    El Dusclops noto una molestia en su frente, rápidamente uso sus manos para saber de qué se trataba, y se traba de un bollo de mermelada…seco.

    Finalmente, el fantasma hizo un gesto parecido a un suspiro resignado y comenzó a caminar rumbo al Gimnasio de Ciudad Iris…Iba a ser una larga travesía.


    Mientras y con total, y obvia, ajenidad de lo que había sucedido en la noche, ya con el sol en su esplendor, llegaron a la ciudad dos entrenadores…


    - ¿No te parece que vamos demasiado deprisa? -preguntó el pelinegro.

    - ¿No decías que no tenías nada que hacer Ciudad Olivo? -dijo Silvia-¿Es que acaso no le has puesto bastantes ojitos a la líder de gimnasio?

    - ¿Ojitos? ¡No sé de lo que hablas! -dijo AJ con tono ofendido.

    -Sabes que sí-dijo la chica entre sonrisitas dándole con el codo- ¿Quieres hablarlo con mami Silvia? -añadió ahora mientras le ponía la mano sobre el hombro con un tono condescendiente.


    El pelinegro retiró la mano de Silvia mientras buscaba con la mirada cualquier cosa que pudiera distraer a la pelirroja de esa conversación. Cualquier cosa.

    Fue entonces cuando el pelinegro reparó en una figura conocida: un hombre joven de pelo rubio y camiseta azul, si esto no fuera suficiente para identificarlo el hecho de que estuviera acompañado de un Gengar, bastante somnoliento, debía ser suficiente para saber de quién se trataba.


    -¡Morti!-saludó AJ alzando la mano-sálvame-musitó acto seguido para sus adentros


    El líder de gimnasio saludó al pelinegro y tanto el cómo su regordete fantasma se acercaron hacia donde estaban el pelinegro y Silvia.


    -Hola AJ-saludó el líder de Gimnasio- ¿De nuevo en Ciudad Iris?

    -Sí-respondió AJ-Voy camino a Pueblo Caoba

    -Y con una nueva acompañante por lo que veo.

    -Silvia, Silvia Jara-dijo la aludida estrechando la mano con el rubio.

    -AJ-dijo Morti-Me gustaría que vinieras conmigo al Gimnasio de Ciudad Iris, tengo que enseñarte algo.

    -Vale-dijo el pelinegro que comenzó a andar junto al entrenador de fantasmas.

    -Vaya con AJ-pensó Silvia-y eso que tenía cara de tonto-comentó con guasa para sí-Un momento… ¡Que me dejan sola! -advirtió de repente.


    Cuando Silvia los alcanzó ya estaban en el mencionado edificio, entró con ellos y fue conducida a una habitación que destacaba por sus estanterías, o más concretamente por la gran cantidad de libros presentes en las mismas.

    En esa sala también estaba otra persona, de aproximadamente la misma edad de Morti, vestía con un traje, parte elegante parte extravagante, de color morado con cuatro rombos de un tono más claro, llevaba también una gran pajarita roja y una larga capa blanca.


    -Es cierto-recordó Morti- ¿Eusine qué es lo que querías?


    A modo de respuesta el llamado Eusine desplegó sobre una pequeña mesita una suerte de poster donde había dibujados como a modo de bocetos, y por lo tanto algo rústicos e inexactos, las efigies de tres pokemon, uno de ellos era como una bestia celeste de larga melena y rombos en su piel otro como era parecido a un tigre amarillento de largos colmillos y otro como una figura leonina de matices castaños.


    -¿Sabeis lo que es esto chicos?-preguntó el de la capa-¡Son los bocetos de los perros legendarios!-dijo enseguida antes de que AJ o Silvia pudieran decir algo- Raikou, Entei y ¡Suicune!-añadió con autentico fervor, especialmente en el último mencionado.

    -Entiendo- dijo Morti-pero eso no responde a mí me pregunta.

    - ¡Si mis investigaciones no fallan estoy muy cerca de Suicune!-dijo con tono claramente de extasis

    -Sera mejor que me ahorré lo de que vi a Suicune-pensó AJ-Este Eusine parece tomárselo demasiado en serio.

    -Bah-expresó Silvia con despreocupación-Yo no creo que sea para tanto.

    - ¿C-Como? -dijo Eusine con un hilo de voz

    -Que no creo que ese Suicune sea para tanto-dijo la pelirroja-yo no es que entienda mucho de estas cosas-confesó luego-pero si el Suicune ese es este monigote azul-dijo ahora señalando el boceto-no le veo gran cosa, creo que estos dos…-dijo señalando ahora a los dibujos de Entei y Raikou-creo que molan muchísimo más y…

    - ¡Basta! ¡Basta ya! -exclamó el del traje morado- ¡No puedo estar aquí quieto y oír todas esas barbaridades! ¡Solo hay una forma de arreglar esto! -acabó casi vociferando.

    -Por Dios, otra vez no-murmuró Morti cabizbajo.


    El ahora iracundo hombre de la capa cogió una pokeball mientras que Silvia, lejos de amedrentarse le respondió con el mismo gesto, mientras esbozaba una sonrisa desafiante.

    Morti, casi con resignación les guió a ambos hacia donde habitualmente se disputaban los combates de gimnasio para colocarse cada uno en un extremo del campo.


    - ¡No permitiré que el nombre Suicune se profane en mi presencia! -exclamó con seriedad mientras arrojaba su pokeball.

    -Empiezas a repetirte un poquito-dijo Silvia mientras arrojaba su propia esfera-¡Además ya te he pedido perdón!-agregó.

    -No le ha pedido perdón en ningún momento-pensaron Morti y AJ a coro mientras una gruesa gota de sudor les bajaba por la sien.


    Por otro lado, en el campo de combate se manifestaron sendos combatientes siendo el elegido por Eusine una, a grandes rasgos, Pokeball “gorda” con los colores invertidos, esto es blanca la parte superior y roja la inferior, contaba también con ojos, siendo estos astutos e incluso maliciosos, y una boca sonriente. Mientras que por parte de Silvia el elegido era su reptil verde, Grovyle


    - ¡Gruuuuovaail!

    - ¡Ileeeeectrod!


    - ¡Rapidez! -expresó Eusine.


    Obedeciendo a su entrenador la Pokeball viviente comenzó a acumular energía que rápidamente expulsó en forma de estrellas de color ambarino que volaron raudas hacia su objetivo.


    - ¡No podrás esquivar esto! -sentenció el hombre de la capa y pelo castaño

    -No necesitó esquivar-dijo con confianza la pelirroja- ¡Hoja Aguda!


    Así con el aplomo que parecía característico del lagarto de glauca piel este volvió a generar esa hoja unificada y de verdoso color para destruir el ataque energético.


    - ¡Rayo! -pidió Eusine

    - ¡Esquiva y Hoja Aguda!


    El esférico pokemon generó una gran cantidad de energía eléctrica que fue lanzada con maestría hacia su oponente, este sin embargó aprovechando de su buena agilidad quebró varias veces para golpear con las duras hojas de sus antebrazos a Electrode.


    - ¡Desenrollar! -exclamó Eusine.


    El pokemon eléctrico comenzó a rodar frenéticamente y se lanzó contra su oponente, el cual respondió volviendo a esgrimir su Hoja Aguda, sin embargo, pese a recibir el impacto del ataque de tipo planta el pokemon esférico se reincorporó rápidamente y continuó girando velozmente y tratando de golpear al reptil.


    Efectivamente Electrode siguió girando cada vez a más velocidad, lo cual era temible teniendo en cuanta que su velocidad habitual ya era altísima.


    -Vas rápido, cierto, pero no puedes volar-dijo Silvia.


    Los otros tres humanos presentes se extrañaron al oír esa declaración, no tanto Grovyle que, ante las ya casi invisibles, que no inexistentes, embestidas de Electrode respondió con un titánico salto, tanto que quedo pegado al techo del gimnasio. Esto último gracias a las habilidades propias de su especie


    - ¡No creas que eso nos frenara!¡Síguelo!


    La Pokeball viviente obedeció a su entrenador y aprovechó su impulso para comenzar a rodar por las paredes, directo hacia Grovyle.


    - ¡Frénalo Grovyle! -exclamó Silvia.


    El pokemon de piel verde y tripa rosa entrecerró los ojos, ante el obús que le venía encima, y juntó sus garras para tratar de frenar lo más posible a su oponte.


    - ¡Vaaaaaail! -expresó el pokemon rechinando los dientes tratando de frenarlo.

    - ¡Ileeeeeectroood! -expresó por su parte el Electrode esforzándose para no perder aceleración.


    La pugna siguió prolongándose, y cuando más durara más ventaja tenía Grovyle, finalmente el Electrode perdió la suficiente aceleración y precipitándose así contra el suelo.


    - ¡Usa Hoja Aguda Grovyle! ¡Vamos! -exclamó Silvia.


    Como si de un ninja se tratara el reptil se impulsó en la pared mientras en sus dos antebrazos comenzaba a formarse esa filosa “espada” para luego golpear en el aire a la indefensa esfera que antes de caer al suelo ya estaba noqueada.


    - ¡Gruoooooovaaaaail! -expresó orgulloso el reptil para luego poner su pata encima del inconsciente Electrode, tal y como haría alguien cuando llega a una tierra nunca antes descubierta.

    -Chúpate esa, pirado de esmoquin-celebró Silvia.

    ¿Qué es lo que querías decirme? -preguntó AJ a Morti

    -Veras…


    Iba a hablar el líder de gimnasio cuando irrumpieron en la sala cuatro pokemon, dos Gastly y dos Haunter para más señas, visiblemente preocupados que comenzaron a rodear a Morti.


    - ¡¿Cómo?!-explotó el líder al interpretar lo que los fantasmas querían decirle- ¡¿Cómo que hay Rockets en la Torre Campana?!

    - ¡¿Rockets en la Torre Campana?!-expresó también Eusine.


    No dijo más el rubio que abandonó el gimnasio a escape, seguido a prisa de Eusine, dirigiéndose presumiblemente al lugar mencionado.


    - ¡Vamos AJ! -animó Silvia también corriendo- ¡Por fin algo emocionante!

    -Grooo-añadió el reptil, corroborando las palabras de su entrenadora.


    Así tanto AJ como Silvia y Grovyle salieron del gimnasio con la fortuna de poder atisbar al otro par y seguirles en su camino que ponía rumbo a la zona noreste de la ciudad, cuando les alcanzaron se vieron corriendo por un pasaje que transcurría entre grandes árboles caducifolios de hojas doradas y rojas a causa de los efectos del otoño, como causa de esa estación era también que una gran parte de esas hojas pavimentaran el suelo de ese camino.


    - ¡Ey! -les llamó la atención Silvia- ¿Hacia dónde vamos?

    - ¡A la Torre Campana! -respondió Eusine-¿Acaso no es obvio?


    El grupo siguió corriendo hasta que comenzaron a atisbar la susodicha edificación, entonces redujeron el ritmo y comenzó Morti a hablar


    -Os lo explicare-dijo el líder de gimnasio-La Torre Campana o Torre Hojalata se construyó para fomentar la amistad entre las personas y los pokemon, al igual que la Torre Quemada. Sin embargo, cualquier guía turístico os puede decir eso-dijo Morti-Lo que no os dirán es que hay muy pocas personas con acceso a esta torre.

    -Y una de esas pocas personas es Morti-adelantó Eusine al otro par.

    -Así es-continuó el Líder de Gimnasio-esa responsabilidad ha estado en mi familia desde hace generaciones, si a eso le sumamos el hecho de que los Rocket han invadido un edificio con este significado-continuó para hacer una pausa-No hace falta decir lo que pienso ¿Verdad? -añadió.


    Acto seguido Morti hizo salir a Gengar de su pokeball quizás como preludio de una hipotética batalla


    - ¿Te ves en estos embolaos con mucha frecuencia? -le preguntó Silvia a AJ.

    -Más de las que me gustaría-se limitó a responder el pelinegro.


    El cuarteto, además de Gengar, continuó caminando por el dorado y otoñal sendero llamado Senda Din Don hasta estar finalmente frente a la torre en cuestión.

    Frente a la torre también había alguien: Un joven de aproximadamente la misma edad que AJ y Silvia, de pelo castaño oscuro y cuya indumentaria consistía en una camiseta morada de manga larga con un shuriken, o estrella ninja, de cuatro puntas dibujado en el centro de la misma, así como un pantalón de un discreto azul oscuro, además de una mochila a la espalda.


    -Mirad-dijo Silvia bajando la voz-Seguro que es un Rocket, tiene una pinta de chorizo…

    -Tú no eres la más apropiada para hablar de las pintas de los demás-respondió Eusine

    -No es un Rocket, le conozco-sentenció Morti-Veo que tú también te has enterado de esto, Shiro-añadió, hablando ahora con el joven

    -Así es-respondió este-estaba entrenado por esta zona y he visto la puerta forzada.

    -Eso suena sospechoso-le susurró Silvia a AJ

    -Creemos que han sido los Rockets-continuó Morti con la conversación ¿Te gustaría ayudarnos?

    -Pensaba que no todo el mundo podía entrar en la Torre Campana-respondió Shiro.

    -Y no puede-continuó el rubio-pero será lo mejor para todos.

    -Entiendo-dijo el joven de la estrella ninja.

    -Por cierto-interrumpió Silvia-Mucha torre importante y tal pero el sitio…-dejó entrever la pelirroja señalando un enorme montón de papel, de golosinas en su mayoría, ubicado bajo un árbol

    -Gaaaaaaar- silbó el fantasma con falso tono de despreocupación.


    Acto seguido el regordete espectro “invitó” a los cinco presentes a entrar en la torre, pudiendo ver un estilo arquitectónico parecido a la Torre Bellsprout, probablemente porque ambas edificaciones databan de la misma época.


    -Escuchad- dijo Morti- estamos en la planta baja, a partir de aquí el camino se complica, es muy fácil perderse-advirtió- Eusine y yo tomaremos un camino, Shiro tú te encargaras de guiar a AJ y a Silvia ¿Sigues teniendo a ese Pokemon?

    -Sí-se limitó a responder Shiro.

    -Bien, buena suerte.


    Los de mayor edad, Eusine y Morti, abandonaron la sala subiendo por unas escaleras, AJ por su parte y antes de unirse a los otros dos volvió a revisar esa planta, era cierto que era parecida a la Torre Bellsprout, de hecho, la principal diferencia además de la ausencia de monjes, turistas, o de Tim, era el cambiar unas estatuas del pokemon de tipo planta por la efigie de un ave de aspecto majestuoso e intimidante a la par. Sin embargo, esa sala le produjo a nuestro pelinegro un escalofrió que ningún edificio le había provocado.


    - ¡Vamos AJ! -le apremió Silvia-no hagamos esperar al tipo raro ese

    -Puedo oírte-dijo el tipo raro, o sea, Shiro.


    Los tres subieron por las escaleras para acceder a la primera planta, pudieron observar como lo que desde el exterior podría parecer grandes salas eran estrechos pasillos que se dividían y conducía tanto a otras salas como a pasadizos sin salida.


    - ¿Y si no has estado nunca en la torre como nos vas a guiar? -quiso saber AJ.

    -Eso tiene fácil respuesta-dijo Shiro.


    Esa fácil respuesta fue lanzar una pokeball de la cual apareció un canino de piel negra, a excepción de morro y vientre que era de color rojo, tenía también una estructura parecida a arcos óseos en la espalda así como una cola acabada en una punta de flecha. También tenía unos cuernos orgullosamente curvados y a juzgar por el tamaño de los mismos se trataba de un espécimen macho


    -Juuuuundum-ladró el telúrico can.

    -Olfatea Berus-pidió su entrenador.


    El Houndoom puso hocico en tierra y comenzó a olfatear, al poco rato alzó su cola indicando que había encontrado un rastro que seguir.


    -Sigámoslo-dijo Shiro.


    El trío siguió caminando por los pasadizos de madera hasta llegar a una sala del mismo material donde había tres Rockets vagueando.


    - ¡Intrusos! -advirtió uno de ellos

    - ¡Joder tío! -se quejó otro-Ya no se puede descansar.


    El tercero en cambio optó por sacar de su bolsillo un teléfono móvil.


    -Solicitamos ref…


    No pudo acabar de hablar ya que un visto y no visto “algo” veloz le arrancó el dispositivo de su mano para clavarlo en la pared, clavarlo con una especie de estrella de metal para más señas.


    - ¡T…Tú! -dijo el Rocket señalando a Shiro- ¡Me has roto el teléfono! ¿Cómo voy a jugar a Yokai Go ahora?

    -No hay tiempo para eso-le instó el otro Rocket lanzando una Pokeball

    -Cierto-asintieron los otros dos lanzando también un pokemon cada uno.


    De las tres pokeball de los Rockets se manifestaron un Lickitung, un Geodude y un Ariados mientras que por el otro bando Berus ya había adoptado una postura lista para la ofensiva.


    -Un poco de acción-dijo Silvia mientras cogía su propia esfera bicolor.

    -Espera un poco-le frenó AJ mientras el sí lanzaba su propia pokeball.

    -Sooooor-expresó el voluminoso pokemon de piel azulada al materializarse, haciendo crujir algo el suelo de madera.

    -Somnífero-pidió AJ.


    Saur movió suavemente la planta florida de su espalda haciendo que esta liberara una gran nube de esporas azul verdosas que casi instantáneamente provocaron una gran somnolencia en sus oponentes, que acto seguido estaban hechos un ovillo en el suelo.


    -Bien hecho Saur-le felicitó AJ-Ahora vuelve-añadió, haciendo regresar al pokemon de planta a su pokeball, sabiendo que tenía dificultades moviéndose por esos estrechos pasillos.

    -Ha sido un movimiento inteligente-opinó Shiro-Así evitaremos que vengan en manada a por nosotros.

    -Inteligente y algo soso-musitó Silvia por lo bajo-De todos modos-volvió a decir la pelirroja- ¿Dónde has aprendido a lanzar esa cosa? -preguntó.


    El aludido se acercó al rocket dormido para recoger el utensilio que había utilizado y guardarlo en su bolsillo como si nada hubiera pasado.


    -Para simplificar-inició el entrenador de Berus-digamos que yo, Shiro Kurosawa, soy un ninja.

    - ¿Un ninja?-expresó con obvia extrañeza AJ.

    - ¿Un ninja? -comenzó a decir con el mismo tono Silvia-Un ninja… ¡anda ya! -continuó riéndose abiertamente.


    Sin importar el venerable edificio en el que estaban, y sin importar que pudiera estar atestado de Rockets, la pelirroja continuó riéndose a pleno pulmón. Hasta el punto de incluso caerse al suelo de la risa.


    -Algo me dice que no me vas a caer bien-dijo Kurosawa mirando de reojo a Silvia para luego comenzando a andar.


    El trio, más el Houndoom, continuaron avanzando por la edificación, afortunadamente eludiendo a la mayoría de Rockets, habían subido ya muchas plantas cuando al pelinegro se le ocurrió mirar por un pequeño ventanuco pudiendo ver toda Ciudad Iris, incluyendo a la torre “hermana” a la que se encontraban: La Torre Quemada. También agudizando la vista y mirando en la misma dirección se podía observar el océano que bañaba Ciudad Olivo.


    -Vamos AJ-le llamó Silvia-El aprendiz de Hokage dice que ya estamos cerca.


    El pelinegro no pudo evitar esbozar una sonrisa y camino junto a la de pelo a mechas para llegar a donde les esperaba Shiro con Houndoom, este último en posición agresiva, esto es: las piernas ligeramente flexionadas y la cola erguida, así como enseñando sus filosos dientes.


    -Debemos de haber llegado-dijo Shiro Kurosawa.


    Finalmente avanzaron y lo que pudieron ver es como un par, un hombre y una mujer, trataban de hurtar unas grandes, y bonitas, campanas ceremoniales de un elegante color plateado. Por otro lado, los protagonistas de tal acción vestían con un uniforme negro con una R de color rojo y poseían unos vistosos cabellos de color verde aguamarina y color ambarino por otro lado. Esos dos iban acompañados de dos pokemon: un Primeape y una criatura bipeda que no alcanzaba el metro y medio de altura de piel rosada, de cola corta y con unas franjas negras en las extremidades superiores, aunque indudablemente lo más destacado eran unos grandes colmillos recubiertos de piel rosada que surgían de su mandíbula inferior.


    - ¡Graaaaaanbuuuuul! -ladró el perro-hada alertando de los que acababan de llegar.


    Al escuchar esa alarma el par se giró viendo así al trió de jóvenes.


    - ¡Escuchad nuestro lema porque tenéis problemas! -exclamó repentinamente el hombre.

    -Para infectar el mundo con la devastación-siguió la mujer

    -Para destruir todos los pueblos de cada nación

    - ¡Rayo! -interrumpió Silvia.


    Así en mitad del surrealista momento una feroz descarga eléctrica fue lanzada hacia los pokemon de los ladrones, los cuales pudieron esquivaron apuradamente.

    Acto seguido todos dirigieron la atención al pokemon que Silvia acababa de llamar al combate, era una criatura no demasiado alta, ochenta centímetros, de piernas largas y esbeltas, así como unas grandes orejas y ojos, en relación con su tamaño, siendo lo más destacado su erizado pelo amarillo, a excepción de un collarín de pelo blanco, igualmente espinoso, ubicado en su cuello.


    - ¡Yooolt! -expresó el pokemon eléctrico.


    - ¡Como te atreves a interrumpirnos! -chilló la de pelo ámbar.

    -Lo pagareis caro-afirmó el hombre- ¡nadie interrumpe a Cassidy y Butch!

    - ¿Cassidy? -expresó Shiro.

    - ¿Y Bob? - dijo Silvia con igual tono.

    - ¡Es Beef!¡Digo Butch! -dijo el de pelo verde.

    -Basta de charla-le cortó Cassidy- ¡Granbull usa Placaje!

    - ¡Graaaaaaanboool! -rugió el canino.


    Así el pokemon bípedo comenzó a embestir, o a intentar embestir, a su cuadrúpedo, y bastante más veloz, oponente, el cual no tuvo demasiado problemas en esquivar las acometidas, hasta el punto de que el Primeape tuvo que ir a ayudarle.


    -Tendré que ayudarla, supongo-pensó Shiro-De todos modos, no sería responsable que Berus combatiera en esta torre de madera y tampoco creo que Krory tenga suficiente espacio…


    Mientras pensaba hizo regresar al Houndoom y a la par con la otra mano lanzaba otra pokeball que liberó a una criatura que superaba ligeramente el metro de altura de piel a caballo entre el rosa y el morado, tenía también el pokemon unas picudas orejas triangulares, como triangulares eran sus ojos con pequeñas pupilas negras y también dos dientes que asomaban a ambos lados de su boca, lo más destacado de ese pokemon era las “manos” en forma de pinzas así como la membrana azul que ocupaban el espacio ubicado entre los antebrazos y sus piernas. También era significativa la cola segmentada acabada en un aguijón


    - ¡Glaaaaaigar! -expresó la criatura recién manifestada.

    -Daiba, usa Puya Nociva-pidió Shiro.


    El Gligar saltó y se acercó planeando hacia el beligerante perro de grandes colmillos iluminando sus tenazas con un ponzoñoso color violeta, mientras que el cuadrúpedo de hirsuto pelaje volvió a generar y lanzar la tremebunda descarga eléctrica hacia el Primeape.


    - ¡Primeape usa Golpe Karate! -exclamó Butch

    - ¡Priiiiii!-chilló el mono-cerdo.


    Así el pokemon de tipo lucha se abrió ligeramente de piernas y alzó el puño con la clara intención de golpear.


    - ¡No le dejes Jolteon! -contrarrestó Silva.


    Obedeciendo a su desmelenada entrenadora el pokemon eléctrico agachó la cabeza para casi acto seguido alzarla mostrando unos ojos brillosos, llenos de emoción infantil que le daban un aspecto ciertamente adorable, aspecto que redondeó guiñando luego un ojo.

    Haciendo esa maniobra, conocida como Ojitos Tiernos, consiguió que el Primeape, viéndose sobrepasado por tan empalagoso movimiento, detuviera su golpe. Y lo detuvo lo suficiente para lanzar, una vez más, un Rayo.


    -Me parece que huele a frito por aquí-dijo con recochineo Silvia

    - ¡Demuéstrale lo que es bueno Granbull!¡Fuerza Bruta! -exclamó Cassidy


    El bulldog-hada comenzó a tensar sus músculos mientras su cuerpo se cubría de una intensa aura rojiza para luego lanzarse precipitadamente contra el Gligar.


    - ¡Daiba usa Ataque Arena! -exclamó Shiro.


    Ante la nada agradable visión de la embestida del Granbull el Gligar lejos de asustarse agitó sus membranas para levantar toda la arena, o polvo, que pudiera tener el suelo, cegando así a su oponente que se estrelló contra el suelo.


    -Puya Nociva-pidió ahora más calmado.


    Daiba sonrió maliciosamente y tomo impulsó para saltar mientras su aguijón adquiría esa tonalidad purpurea que antes habían presentado sus pinzas, luego apuntó a un “lugar” muy concreto de la anatomía de Granbull.


    -¡Buuuuuuuuul!-aulló de dolor el can

    - ¡Glaaaaaaigaar! -reía por su parte el hibrido de escorpión y murciélago


    Antes de que alguien más pudiera decir o hacer algo un brillo amarillento encendió la mochila de Shiro Kurosawa.


    -Si Angie estuviera aquí seguro que diría algo tipo: Que capitulo tan completito, o algo así-pensó el pelinegro.

    -No, ahora no…-masculló entre dientes Shiro al notar ese brillo


    El ninja se apresuró a quitarse la mochila y sacar de ella un recipiente de cristal que a su vez contenía un huevo de color azul con ciertas marcas negras, el ovalo continuó brillando hasta desaparecer como tal y dejando ver a una criatura bípeda de piel mayoritariamente azul, si bien es cierto que también tenía mucha piel de color negro, como las piernas, una zona alrededor del pecho y una mancha alrededor de sus ojos rojos parecida a una antifaz, tenía también un pequeño collar amarillo en el cuello y también una estructura similar a una placa blanca en el brazo.


    -Ri…olu… ¡Riolu! -expresó el recién nacido


    Antes que Shiro pudiera acercarse al que con toda seguridad iba a ser su nuevo pokemon o antes de que AJ pudiera sacar su pokedex Silvia ya se había acercado y cogido al bebe en brazos.


    - ¡Que cosita más rica! -dijo Silvia cogiendo al Riolu en brazos- ¿¡Quién es una cosa bonita, quien!?-dijo haciendo carantoñas al recién nacido

    - ¡Riii! -expresó alegre el pokemon abrazando a Silvia, probablemente muy contento por el tono cariñoso de la pelirroja.

    - ¡Habéis bajado la guardia! -exclamaron repentinamente los Rockets.


    Los dos Rockets lanzaron dos Pokeballs más de las cuales aparecieron un Raticate y un Hitmontop que se unieron en un cuádruple ataque abalanzándose sobre sus oponentes.


    - ¡Soooooooor!


    Seguido el bronco gruñido unas cuatro lianas apresaron a los atacantes, impidiendo así poder actuar.


    -Ya era hora de hoy hiciera algo-pensó AJ al ver a los pokemon adversarios agarrados por el Látigo Cepa- ¡Bomba Lodo! -exclamó ahora en voz alta


    Finalmente, el pokemon de los tipos planta y veneno volvió a arrojar una tanda de fangosas esferas pardas que impactaron contra los pokemon. Saur luego lanzó a sus oponentes severamente golpeados por esa venenosa metralla, sin embargo, los Rockets volvieron agarrar sus pokeballs demostrando que no se iban a dejar vencer tan fácilmente, afortunadamente para nuestro peculiar trio los Rockets se vieron detenidos a la par que una tenue aura azul les recubría y hacía que se elevaran.


    -Gaaaaaar.

    -Kaaaadabra.


    Así y casi de la nada aparecieron esos dos pokemon, acompañados de sus entrenadores: Morti y Eusine, lo demás fue rápido: Tanto Cassidy como Bitch…digo Butch fueron, junto al resto de los Rockets de la torre, “invitados” a subir a un furgón de policía que ya esperaba afuera de la torre.


    -AJ, ven-le llamó Morti.


    AJ siguió al entrenador de Gengar hasta lo alto de la torre.


    -AJ ¿Recuerdas cuando nos conocimos? -preguntó el rubio.

    -Sí,en la Torre Quemada ¿no?-respondió el pelinegro.

    -Eso pensaba yo-continuó el líder de gimnasio-Sin embargo, cuando te vi por primera vez pensé que ya te conocía de algo.

    -Vaya…-alcanzó a decir AJ algo extrañado-Supongo que tengo una cara corriente.

    -No es eso-dijo el líder de gimnasio-Como os he comentado abajo mi familia ha estado al cargo de esta torre durante generaciones, también han estado durante generaciones a cargo del Gimnasio de Ciudad Iris, estamos hablando de cientos de años.

    -Entiendo-dijo AJ.

    -Hace unos días buscando en el gimnasio encontré esto, échale un vistazo.


    Morti le dio a AJ un libro, no demasiado grueso y si viejo, de hecho, pese a que Morti probablemente habría limpiado el libro todavía quedaban marcas de polvo en la portada, así como el amarillo intenso de las hojas que AJ empezó a examinar.

    El pelinegro comenzó a leer, la mayoría del libro era básicamente un diario, lo cual no significaba que lo que narraba no fuera interesante, le llamó especialmente atención unas frases: Me consta que Ajit se ha asentado al sur desde, me habla en sus cartas de una cueva donde habitan Slowpoke, independientemente de eso me alegra ver que está bien, no parecía el mismo tras el incendio que vivimos. Firmado por Yubin.


    Evidentemente no era la cueva de los Slowpoke, la que AJ identificó como el Pozo Slowpoke, lo que llamó la atención sino los dos nombres que aparecían mencionados, Ajit y Yubin. Nombres que el recordaba de esos extraños sueños-visiones.


    -Morti ¿Tú conoces estos nombres? -preguntó ahora AJ.

    -Veras AJ, Yubin es mi antepasado- inició el líder rubio- Además leyendo otros relatos que he encontrado más tu colgante con el Ala Plateada-continuó-Me hacen pensar que tú tienes algo que ver con Ajit.


    El pelinegro se rascó la cabeza mientras el fresco aire de la tarde mecía su ropa, aquello que Morti decía tenía sentido y en su mente lo recién escuchado engarzaba con lógica con lo que Lugia le había explicado, Ajit podría su antepasado y por lo tanto el vínculo entre él mismo y Lugia. Aun así, o precisamente por eso, se vio a impelido a explicarle todo el asunto a Morti.

    El rostro del entrenador de fantasmas permaneció serio, hasta el punto de que AJ pensó que iba a tratarle de loco, así que se sorprendió cuando este le puso la mano en el hombro.


    -No sabes cuánto te envidio AJ, ojalá estuviera en tu lugar-dijo Morti.


    Finalmente, este se despidió del pelinegro, dejándolo solo en la cima de la torre, allí pudo el entrenador de Kanto observar como el cielo había permutado del celeste al naranja, como las algodonosas nubes habían cambiado el blanco por unos fantasiosos rosa y morado, o como el Monte Mortero se alzaba imponente hacia el este. Tras observar el paisaje el pelinegro descendió en lomos de Iwasa hasta la base de la Torre Campana donde esperaban, aparte del líder de gimnasio, Silvia y Shiro.


    - ¡AJ!¡AJ! - le llamó insistentemente Silvia-Tenemos que convencer a Naru…a Shiro para que se venga con nosotros.

    - ¿¡Cómo!?-expresaron sorprendidos tanto el de Pueblo Paleta como el propio Shiro.

    - ¡Pues claro que sí!¡No podemos dejar a ese pequeñín con este psicópata lanza estrellas!

    -En fin-acertó a decir AJ mientras una gota de sudor se escurría cabeza abajo- ¿Has pensado algún nombre para él? -le preguntó AJ a Kurosawa.

    -No, aun no-dijo este mirando al bebe azulado que ahora descansaba, dormía más bien, en sus brazos.

    -Es pequeño y azul… ¿Qué tal Pitufin? -sugirió Silvia.

    -Será una broma ¿No? -dijo Shiro mientras una gota de sudor le bajaba por la sien.

    - ¿Y Kuoni? -sugirió Morti-significa valiente.


    AJ y Silvia miraron a Shiro, que a su vez miró al pokemon que descansaba entre sus brazos


    -Vale-dijo Shiro.

    - ¡Muy bien! -Dijo Silvia- ¡Ahora rumbo a nuestro siguiente destino! -dijo la pelirroja con entusiasmo señalando hacia el oeste.

    -Silvia-dijo AJ-Vamos hacia el otro lado…

    - ¡Y yo no he dicho que vaya a ir a con vosotros! -añadió Shiro.

    - ¡Minucias, minucias, minucias! -dijo Silvia con su tono habitual.
     
Cargando...
Cargando...

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso