Long-fic de Pokémon - Pokémon: Path to Glory

Tema en 'Fanfics de Pokémon' iniciado por AJ Slifer, 19 Junio 2018.

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    AJ Slifer

    AJ Slifer Golden Sun & Silver Moon

    Capricornio
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    19 Junio 2018
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    Escritor
    Título:
    Pokémon: Path to Glory
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    23
     
    Palabras:
    5628
    CAPITULO 11: PRIMERA RONDA (II)

    Ambos Pokemon, poseedores de una buena fuerza física, avanzaban hacía su contrario como auténticos obuses, no era de extrañar que tras el gran choque se generara una explosión, debido a la cantidad de energía pura que había intervenido, y esto una gran nube de polvo que se extendió por todo el campo de batalla cubriendo el posible desenlace de la misma

    - ¿Marowak?
    - ¿Hammer?

    Lentamente, y con algo de esfuerzo, ambos Pokemon se erigieron, mostrando heridas no necesariamente graves pero sí numerosas, y sin apenas detenerse a respirar el Pokemon de tipo tierra se lanzó contra el crustáceo envuelto en el aura dracónica dispuesto a terminar finalmente la batalla.

    -Hemos de evitar el contacto físico- pensó AJ-¡Excavar!

    Ante la acometida del Marowak, el Kingler usó sus fortalecidas pinzas para excavar en el duro suelo, cosa que consiguió enterrándose rápidamente

    -¡Marowak, estate atento!-Advirtió Manny

    Sin embargo el Pokemon no obedecía a su entrenador, no por falta de disciplina o confianza sino por el efecto secundario del poderoso Enfado que sumía al Pokemon en un profundo estado de ira y confusión, notándose esto en los golpes histéricos que daba al suelo con su hueso, incluso algunos a sí mismo

    - ¡Vamos Hammer!-animó AJ a su Pokemon

    El suelo comenzó a temblar debajo de los pies del Marowak, que ante el inminente ataque solo pudo dar un gran salto con la esperanza de que su oponente no llegara tan alto...aunque desgraciadamente no fue así

    Así, recubierto de arena, el crustáceo surgió del suelo embistiendo con toda su fuerza a su oponente, para, todavía en el aire, disponerse a golpearle con el archiconocido ya ataque Martillazo

    -¡Marowak!-gritó desde sus adentros Manny viendo como se escapaba de continuar en la Liga Pokemon

    El susodicho Pokemon debió escuchar la voz de su entrenador en lo más profundo de su duro cráneo ya que consiguió interponer su hueso contra la gran pinza del Kingler, para acto seguido caer ambos pesadamente hacia el suelo.

    Ambos Pokemon cayeron contra el duro suelo generando una ligera nube de polvo y muchas expectaciones en los entrenadores y en la grada, haciendo que todos contuvieran la respiración unos instantes

    - Esto es muy emocionante-comentó Angie a Kevin
    - Y ya veras cuando participes tú- respondió el joven que no pudo evitar sonreír, tal vez recordando épocas mejores

    Ajeno a esto, en el campo ambas figuras volvieron erguirse entre el polvo y una de ellas, la del Marowak, se acercó a su oponente con el hueso alzado, para, a modo de saludo, hacerlo chocar con la pinza del oponente, y acto seguido desplomarse

    - ¡AJ Slifer es el ganador del combate!- clamó el arbitro.

    AJ, tras oír su nombre, lo único que reacción que pudo realizar es respirar hondo, como si nunca lo hubiera hecho, probablemente como si no se lo creyera. Tras introducir al Kingler en su Pokeball y despedirse educadamente de su adversario abandonó el estadio, acompañado de Angie y Kevin.

    -¿Qué tal?- preguntó Kevin
    - Estoy “reventaó”-expresó AJ.
    - Nunca entenderé por que se cansan los entrenadores si son los Pokemon los que combaten-preguntó la rubia
    - Bueno- pensó Kevin- eso demuestra, en cierta manera, el vínculo del entrenador con sus Pokemon.
    -Creo que nunca había estado así- dijo AJ- Hasta me ha dado hambre
    -¡Pues a comer!-dijo Angie contenta-¿Vienes con nosotros Kevin?
    - No- respondió como un acto reflejo-gracias, pero tengo cosas que hacer
    - Hasta luego entonces-dijo Angie sonriendo mientas acompañaba a AJ.

    Cuando el par ya se habían alejado lo suficiente el de pueblo Caoba no pudo contener un largo suspiro, tal vez si quería comer con ellos

    - ¡Kaaaar!-graznó su Skarmory que había salido de su pokeball sin que su entrenador se percatara
    - Es muy fácil decirlo- dijo el entrenador mirando de reojo a su Pokemon- Anda, vamos.

    El ave metalizada hizo un gesto equivalente a encogerse de hombros y acompañó placidamente a su entrenador, fuera donde fuese.

    En una mesa redonda de un pulcro color blanco, situada a escasos metros del restaurante al cual pertenecía, desayunaban AJ y Angie el primero solamente un zumo de color anaranjado, que presumiblemente sería de naranja probablemente por que no le cabría nada sólido, en contraste con esto la chica rubia devoraba una gran rebanada de pan con una ingente cantidad de mermelada

    -¿Qué te ha dicho la enfermera Joy?-dijo la niña cuando paró de engullir.

    -Nada en especial, que descansen un poco.

    -Viéndoos me dan ganas de combatir a mi también, pero Pichu y Ekans son muy pequeños –dijo Angie

    -Cuando quieras prac...- comenzó a decir el pelinegro que enmudeció al ver quien venía- Dios mío, Eric.-volvió a decir AJ haciendo mirar a Angie también que tampoco pudo evitar un gesto raro

    -¿Pasa algo?¿Por que miráis así?-dijo el castaño de Paleta extrañado
    -¡¿Tú que crees?!

    Eric se giró hacia atrás y no pudo evitar reír

    El responsable de la reacción de AJ y Angie era un gigantesco Pokemon de casi nueve metros de color gris sucio, su gran cuerpo estaba formado por una serie de rocosos eslabones, siendo los de la parte final de su serpentino cuerpo bastante más pequeños, en el eslabón que servía de cabeza había unos ojos triangulares de seria mirada, así como una protuberancia que apuntaba hacía el cielo

    - AJ, tu ya conoces a Onix, no entiendo por que te asustas-.
    - ¿Te parece normal ir con un Onix por ahí?-dijo AJ
    - Ha hecho un buen combate y quería que le diera el aire-respondió con calma- ¿Has ganado?- preguntó cambiando de tema

    - Sí –contesto feliz y escueto AJ
    - Por cierto- continuó el castaño- ¿Cómo es que el árbitro se refirió a ti por AJ?
    - Respecto a eso...-comenzó a hablar el pelinegro

    Obviamente ajenos a esa conversación en uno de los estadios concretamente en el situado al noreste se iba a llevar otro combate a cabo, el sol que ahora brillaba con fuerza iluminaba el cuadrilátero, cubierto de hierba de gran altura, eso sí, milimétricamente cortada . a juzgar por la altura del sol debían ser,aproximadamente, sobre las dos de la tarde, probablemente por eso había poco público viendo el inminente combate . Si estaba presenciando en cambio el encuentro Izumi, debido a que su combate iba a tener lugar ahí en cuanto se acabara el que iba iniciar

    - ¡Comienza el combate entre Navi Warren y Carl Wilson!- dijo el árbitro

    Ambos entrenadores se miraron a los ojos, el de la izquierda era de estatura media, de pelo negro y bastante recortado, su vestimenta era unos sencillos vaqueros y una camiseta blanca que llevaba dibujado un símbolo parecido a un 8 tumbado, el símbolo del infinito.
    Por su parte Carl Wilson era ligeramente más alto y también con el pelo, de color castaño, corto, cortado aparentemente al estilo militar, siendo sus gruesas botas de similar carácter, en cuanto lo referente a la ropa propiamente dicha presentaba unos pantalones y una camiseta con un estampado de camuflaje

    Ambos entrenadores lanzaron sus pokeballs, por parte de Navi surgió un Pokemon de aspecto humanoide de aproximadamente el metro y medio de altura, el Pokemon era de piel canela si bien su cuerpo presentaba una especie de túnica violeta grisáceo que tapaba desde su pecho hasta casi las rodillas del Pokemon, de ese color eran también una suerte de zapatos aunque lo claramente más representativo de la criatura eran los gruesos guantes rojos que llevaba asimilándolo bastante a un boxeador profesional

    -¡Hit!¡Mon! ¡Chan!-exclamó el Pokemon mientras trotaba en el sitio y lanzaba puñetazos al aire

    Por la parte del otro entrenador surgió un Pokemon de igual tipo y altura, este tenía el cuerpo de un intenso color marrón y de forma ovoide, no tenía boca, al menos no debajo de sus almendrados ojos de sombreado negro, sus extremidades eran de una tonalidad crema, y aun más raro, con aspecto de muelles, se notaba especialmente en las extremidades inferiores en las cuales se localizaban sus pies de tres uñas

    -¡Lii!-exclamó con decisión al pisar el suelo

    -Con que Hitmonlee y Hitmonchan – pensó Izumi que inmediatamente sacó su pokedex

    - Hitmonlee: El Pokemon Patada, Este Pokemon es capaz de alargar y contraer sus piernas, pudiendo golpear desde casi cualquiera ángulo, se han dado casos contados de Hitmonlee con los brazos tan elásticos como las piernas

    -Hitmonchan: Así como Hitmonlee lo es a las patadas, Hitmonchan domina el combate puños pudiendo cortar el aire con los mismos.

    - ¡Hitmonchan!- exclamo Navi- ¡MegaPuño!.
    - Mega Patada.

    El boxeador encendió sus guantes rojos del característico fulgor blanco para abalanzarse sobre su oponente, no pudo debido a que el Hitmonlee estiró con fuerza su pierna izquierda, igualmente iluminada, conectando un fuerte golpe al Hitmonchan en el pecho haciéndolo retroceder varios metros

    - Patada Ígnea-exclamo Carl

    Aprovechando la aparente conmoción del oponente, el Pokemon patas largas se elevó de un salto sobre la hierba plantándose delante de Hitmonchan, acto seguido encendió sus pies en autentico fuego para lanzar una certera patada, esta vez en el costado, haciéndolo caer dolorido sobre el vegetal tapete

    - Maldita sea- se maldijo Navi
    -Mega Patada- ordenó Carl deseoso de acabar

    El Hitmonlee alzó la pierna envuelta en el color blanco dispuesto a caer como una guillotina sobre su oponente

    - ¡Hitmonchan!

    Al oír a su entrenador el Pokemon boxeador hizo gala de sus fabulosos reflejos levantándose con celeridad y aprovechándose de que su oponente aun mantenía alta su pierna golpeo con un poderoso Puño Trueno en mitad de la cara, para luego, y no sin cierta ira, golpear con un Mega Puño en el mismo sitio antes de que cayera al suelo.

    - Parece que la cosa se anima –comentó Izumi reincorporándose en su asiento

    -Hitmonchan usa Puño Cometa.
    -Hitmonlee usa Desquite.

    El boxeador con confianza renovada dio un paso adelante lanzando una serie de rápidos puñetazos hacia Hitmonlee el cual resistió el envite, usando la furia acumulado por recibir los golpes que hizo que se recubriera de una tonalidad rojiza y descargando un poderoso golpe a su oponente

    -¡Hitmonchan usa A Bocajarro!
    - ¡Aguante!
    Los ojos de Hitmonchan adquirieron un fuerte fulgor rojizo y rápidamente la emprendió a golpes contra Hitmonlee, golpeándole de un modo incesante, principalmente con los puños si bien en el frenesí también lanzaba alguna patada, a un Hitmonlee que permanecía con los brazos pegados al cuerpo tratando de disminuir el efecto del daño

    -¡Hitmonlee Inversión!.

    El Pokemon patadas cerró los ojos, a la par que su cuerpo se apoderaba de una aura, al principio de un leve color rosado para pasar a un intento color granate, aprovechando el cansancio de su oponente le embistió fuertemente lanzandolo prácticamente al otro lado del campo

    - Inversión es más potente cuando más cansado esta el Pokemon que lo usa- pensó Izumi – Y a juzgar por la fuerza de ese Inversión esta batalla acabara pronto.

    -¡Hitmonlee usa Bote!-exclamó Carl
    - ¡Gancho Alto!-exclamó también su oponente

    Ambos Pokemon, conscientes de lo menguadas que estaban sus fuerzas trataron de realizar su último ataque. El Pokemon patadas flexionó sus piernas adquiriendo estas un blanquecino fulgor, dando un gran salto. Por su parte el boxeador iluminó con un color azulino su puño viéndose obligado a saltar para tratar de golpearle. En medio del aire Hitmonlee consiguió golpear con el potente ataque volador a Hitmonchan, sin embargo este lejos de sucumbir descargó un poderoso derechazo contra su oponente haciendo que los dos cayeran al suelo

    - ¡Empate!-Decretó el arbitro con su potente voz

    Ambos entrenadores recogieron a sus Pokemon en sus respectivas pokeballs probablemente satisfechos con el trabajo de sus Pokemon .Pero no había tiempo para eso ya que inmediatamente otras pokeball se lanzaron al campo. De parte de la Carl surgió un Pokemon muy diferente a su compañero de equipo, una criatura de aspecto acuatico como confirmaban las aletas que servían de extremidades superiores y de considerable tamaño, ciento setenta centímetros desde su cola parecida a la de un pez hasta el pequeño cuerno de la cabeza, sin embargo ese cuerno y los pequeños colmillos que asomaban de su boca aun cerrada no conseguían restar dulzura a los almendrados ojos del Pokemon albino que por las particularidades de su anatomía se tumbo sobre el uniforme manto de hierba

    -Gong gon gon- expresó la foca aplaudiendo con sus aletas

    - ¡Pid yoo!- graznó con fuerza el Pidgeot de Navi

    -Un Dewgong tendrá problemas para desplazarse por este terreno- pensó Izumi- más aun contra un oponente tan veloz.

    - ¡Pidgeot, Ataque Ala!

    El ave de plumajes pardos iluminó las alas dispuesto a lanzarse sobre el Pokemon acuático que sin necesidad de recibir orden de su entrenador se recubrió de una gran masa acuática y se lanzó torpedeado hacia su oponente consiguiendo impactarle sin recibir el golpe de las alas

    - Con Aqua Jet suple la velocidad que le falta...- dedujo Izumi

    -¡Dewgong, Aqua Jet! ¡Y Derribo!-ordenó Carl

    El sirénido volvió a lanzarse envuelto en la masa acuática hacia el desplomado palomo, sin embargo a la vez que el agua recorría su lisa piel el Pokemon aumentó de velocidad haciendo que una ligera aura rojiza también se le adhiriera, embistiendo con fuerza al pájaro. Si bien el Pokemon foca se resintió un poco del ultimo ataque

    - ¡Pidgeot, Ala de Acero!-gritó Navi
    - ¡Pidyoot!

    Aprovechando la escasa distancia de Dewgong, Pidgeot tensó sus alas hasta el punto de volverse tan duras como el acero, adquiriendo una tonalidad metalizada y golpeando a la foca varias veces.

    - ¡Rayo Hielo!

    Bajo los férreos aletazos del Pokemon palomo-águila el Pokemon agua-hielo comenzó a acumular chisporroteante y gélida energía en su cuerno disparado un poderoso Rayo Hielo que obligó al ave a alejarse si no quería recibir un severo golpe

    - ¡Pidgeot usa Movimiento Espejo!

    Ante los constantes ataques helados el ave de castaños plumajes se elevó en el aire generando a la altura del pecho una superficie esférica reflectante que hizo que el Rayo Hielo se dirigiera de vuelta sin vacilar hacia su emisor

    - ¡Acua Jet!- Exclamó Carl viendo seguro la victoria

    Ante el reflectado relámpago helado el Dewgong volvió a acumular esa masa de agua alrededor de su figura y lanzarse velozmente, Para sorpresa de Navi el Rayo Hielo no le detuvo, si no que convirtió al Pokemon en un autentico misil helado ,al congelar el agua circundante, impactando contra el desprevenido pájaro que cayó desplomado al suelo

    - ¡ El ganador es Dewgong!-exclamó el arbitro

    -¡Vaya! No me esperaba esa última acción-dijo Izumi sorprendida
    -Yo tampoco.

    Esas palabras hicieron girar la cabeza para corroborar que el que había hablado era AJ que se había sentado a su lado sin que pudiera darse vuelta

    -¿Qué haces aquí?-inquirió la de pelo moreno
    -¿No es en este estadio donde te toca combatir?-respondió el joven
    - Agradezco que hayas venido a verme...-comenzó a decir Izumi
    - He venido a ver a tus Pokemon –cortó AJ haciendo hincapié en el posesivo para luego sonreír un poco
    - Ya, como digas-dijo Izumi para volver a mirar en el combate

    En el campo de esmeralda hierba un nuevo Pokemon se había manifestado por parte de Navi siendo este un Wartortle

    - ¡Warto!-exclamó el quelonio firmemente, sabiendo las esperanzas de su entrenador en el

    -¿Por qué un Wartortle?-preguntó Izumi- Dewgong resistirá sus ataques de agua de.
    -Con no usar los ataques de agua...-dijo AJ algo extrañado por la pregunta

    - ¡Dewgong usa Doble Rayo!
    - ¡Wartortle usa Giro Bola!

    El sirénido disparó desde su cuerno el zigzagueante rayo hacia el otro Pokemon acuático que respondió encerrándose en su caparazón que adquirió una tonalidad metalizada y comenzó a girar acercándose hacia Dewgong evitando el Doble Rayo y golpeándolo.

    - ¡Golpe Roca!.
    - ¡Derribo!

    Tras el impacto el Wartortle sacó las extremidades de su caparazón, así como su cabeza y su cola , concentrando una buena dosis de energía carmesí en el puño izquierdo, sin embargo el sirénido usó su cola para darse impulso y cargar envuelto en el plateado fulgor

    - ¡Wartortle, Cola Férrea!.- gritó Navi que no quería perder de esa manera

    Aun siendo embestido por el Dewgong, el Wartortle tensó su usualmente tersa y suave cola, luego consiguió hacer una pirueta para colocarse encima de su oponente y descargar un poderoso y férreo coletazo sobre la nuca del Pokemon que se desplomó

    -Bien hecho-dijo Carl haciendo regresar a su Pokemon a su correspondiente pokeball. Una vez lo había hecho metió la mano en su bolsillo dudando entre dos opciones, luego miró hacia arriba y tras ver el claro sol que reinaba agarró una pokeball y la lanzo al campo con decisión

    - ¡Naaain tails!- exclamó el elegante rasposo recién aparecido

    - Vamos a ver-comentó AJ a Izumi, probablemente interesado ya que el también tenía un Ninetales

    - ¡Wartorlte usa Hidropulso!-exclamó Navi envalentonado por la ventaja de tipo

    Contagiándose de esa confianza la tortuga abrió la boca generando y lanzando las esfera acuática hacia su oponente que permanecía impasible

    - Ataque Rápido.

    Instantes antes de que impactara el ataque el Ninetales prácticamente desapareció de la vista de todos para aparecer junto al Wartorlte y embestirle

    -¡Paranormal!-exclamó Carl

    El cánido dio un pasó hacia atrás y ejecutó su técnica encendiendo sus ojos de un color dorado y lanzando desde su boca un ingente cantidad de energía psíquica contra el quelonio, haciendo que desde cierta distancia los contornos del Pokemon se vieran difuminados como lo haría el asfalto bajo el sol

    -¡Hidropulso!- exclamó Navi
    - Rayo Solar-dijo Carl con tono de sentencia

    La tortuga intentó obedecer, sin embargo ese ataque psíquico le había afectado, muy momentáneamente, a su capacidad de reacción, por su parte el Ninetales dio un gran salto y desplegó las nueve colas como haría un pavo real, esas colas comenzaron a adquirir un fulgor blanquecino, empezando por la punta y llegando hasta la misma raíz

    - ¡Hidropulso!

    El Wartortle finalmente reaccionó lanzando las esfera de agua...pero demasiado tarde, el potente Rayo Solar lanzado desde la boca del Ninetales vaporizó el ataque acuatico y alcanzó a la tortuga que se vio engullida por la luz, cuando esta se desvaneció lo único que quedó fue el quelonio totalmente derrotado en el suelo

    -¡El ganador es Carl Wilson!- exclamó el arbitro
    -Bien hecho Ninetales-dijo el entrenador acariciando la cresta de su Pokemon para luego regresarlo a su pokeball

    -Ha sido una buena batalla ¿verdad Izumi?- dijo AJ

    Sin embargo la chica de Pueblo Paleta no respondió, estaba extasiada observando el campo de donde se retiraban los combatientes mientras que se agarraba con las rodillas que no paraban de moverse con las manos

    - Bien-dijo la chica levantándose repentinamente- Deséame suerte – añadió mientras abandonaba las gradas para dirigirse al campo

    - Izumi-dijo AJ cuando la chica estaba a punto de irse- El nerviosismo es normal.

    - Ya...-dijo la chica un poco descolocada

    La chica se despidió de su amigo que apoltronaba en su asiento, mientras ella descendía por las gradas, no viendo nada, no oyendo nada, simplemente concentrada en el inminente combate y cuando quiso darse cuenta ya estaba en su correspondiente lado del campo

    - Bien- se dijo la chica a sí misma- veamos a quien me toca...

    Pero no podía imaginarse quien iba a ser, un hombre alto, musculoso como demostraban sus brazos desnudos y su envergadura, vestía unos pantalones vaqueros con partes rotas y una curtida camiseta roja, sobre la misma llevaba una chaqueta de cuero de color negro sobre la que destacaba el azul del Gyarados que había dibujado en la parte trasera, sus ojos estaban cubiertos por unas gafas de sol y su cabeza calva estaba coronada por una cresta de color rojo

    -¡Ese es el jefe de los moteros de Isla Tera!-se dijeron mentalmente AJ e Izumi al unísono - ¿Qué haces tu aquí?-dijo Izumi

    - ¿Acaso no puedo participar en la Liga?-expresó el hombre cruzándose de brazos
    - Yo y Jean os ganamos en un dos contra tres-dijo Izumi con confianza
    - No-remarcó el hombre- nos fuimos por aquellos fantasmas que aparecieron

    -Iros a vuestros puestos-dijo el árbitro mientras asumía el suyo propio

    -Espero que Izumi no se confíe por lo sucedido en Isla Tera- se dijo AJ a sí mismo en las gradas- de no haber sido por mí y Waru a saber que podía haber pasado

    - Si no me equivoco usó un Weezing-meditó Izumi mientras se arreglaban los desperfectos del campo de la batalla anterior- con Mory tendré ventaja.

    -¡Empecemos!-exclamó el arbitro.

    Ambos entrenadores lanzaron sus pokeballs, como la chica sospechaba su oponente fue el Pokemon gaseoso así que decidió, como ya había pensado, utilizar al ave de acero.

    - ¡Wiii zing!
    - ¡Skaaar!

    - ¡Weezing usa Placaje!
    - ¡Mory, Aire Afilado!

    El Pokemon gaseoso se dispuso a embestir a su oponente, no pudo siquiera acercarse ya que el ave de metal batió sus alas,que habían adquirido una tonalidad azulina, para lanzar una andanada de afiladas ráfagas de aire que impactaban sobre la "marciana" superficie del Weezing sin que pudiera acercarse.

    - ¡Ahora Mory usa Ala de Acero!- exclamó Izumi.

    La Skarmory cesó su ataque para usar el que era su ataque favorito, para eso alzó el vuelo y se dejo caer en picado sobre el Weezing con las alas totalmente extendidas y con el característico centelleo férreo.

    - ¡Weezing usa Psicorrayo!. Ordenó el motorista.

    El calaverico dibujo del Pokemon flotante brilló con un iridiscente color rosa, disparando un rayo de ese mismo color golpeando directamente en la cabeza al Skarmory haciendo que cayera al suelo

    - ¡Mory!-exclamó Izumi
    - ¡Kaaar!-graznó esta inmediatamente después, demostrando que aún podía luchar

    - ¡Weezing usa Niebla!-dijo su entrenador decidiendo no arriesgar

    El Pokemon... ¿bicéfalo? abrió tanto la boca de su cuerpo principal como la más pequeña emanando un denso vahó blanca que inundó todo el campo impidiendo la visibilidad de la Skarmory así como del público y los entrenadores

    - Mory tiene buena vista-pensó Izumi – aun así será mejor sacarla de ahí-¡Mory elévate sobre la niebla!-dijo la chica de Pueblo Paleta

    - ¡Preparado Weezing!.

    El pájaro de plumas plateadas batió sus alas alcanzando una altura prudente sobre el cubierto campo de batalla, no pudiendo esperar que recién emergida del banco de niebla una potente corriente de fuego estuviera a punto de derribarla

    -¿Saber usar ataques de Fuego?-se preguntó Izumi – ¡usa Agilidad!

    Entre los constantes Lanzallamas del oculto oponente el ave metalizada cerró sus ojos tratando de soltar los músculos agarrotados por la tensión, prueba de que lo había conseguido era la tenue aura azulina que adquirió su cuerpo

    - ¡Mory esquívalos todos!-dijo Izumi
    - ¡Skaar!

    El Skarmory aprovechando su ya de por sí superior velocidad esquivó claramente los chorros de fuego, sin embargo, tanto ella como su entrenadora sabían que debían atacar para ganar

    - Todos los Lanzallamas parecen surgir del mismo punto-observó Izumi-¡Mory en picado y Pico Taladro!-exclamó Izumi con tono triunfal

    El Skarmory ganó un poco más de altura, para luego caer en picado con las alas plegadas al cuerpo y con su pico girando a gran velocidad , sin embargo su cuerpo también comenzó a girar en el mismo sentido del pico dando asi más potencia al ya poderoso ataque
    -O esquivamos o atacamos-pensó el motorista-¡Weezing Lanzallamas!

    El Pokemon venenoso ante el torpedo metalizado que se le venía encima emanó su corriente flamígera con toda la fuerza que podía, engullendo al ave metálica

    - La van freír-dijo AJ agachando la cabeza

    Para sorpresa de AJ, el motorista, el Weezing,y quizás la propia Izumi, el Skarmory apareció del infernal ataque impactando contra el Pokemon venenoso que no pudo hacer nada ...excepto caer derrotado

    - Wi..zin-expresó el Pokemon exhausto
    - ¡Skaaaar!-exclamó la ave con orgullo extendiendo las alas, dejando ver unas tenues quemaduras

    - ¡Bien hecho!-felicitó Izumi a su pokemon
    - A ver si puedes con este-exclamó su adversario -¡Ve.!

    - ¡Imip!

    El pokemon que había lanzado ese grito era un pokemon que alcanzaba justamente el metro de altura, su cuerpo era una bola de desordenado pelo blanco del cual emergían dos fuertes brazos y piernas, de un color más bronceado que el resto de su cuerpo, donde presentaba unos gruesos brazaletes negros presentaba también unas orejas y ojos de forma triangular y, como rasgo curioso, un hocico de cerdo

    - ¡Primip!- exclamó el pokemon agitando sus brazos

    -¡ Primeape usa Tajo Cruzado!
    - ¡Elévate Mory!

    La Skarmory obedeciendo a su entrenadora se dispuso a emprender el vuelo, sin embargo el primate era bastante más rápido que el Weezing, por lo que de un veloz salto se acercó a su oponente, describiendo una cruz con los brazos que se iluminaron de un fulgor blanco y dando un golpe seco a su adversario

    - ¡Roca Afilada!-exclamó el motorista
    - ¡Mory usa Agilidad!.

    El Pokemon con hocico de cerdo golpeó el herbáceo tapete con sus dos puños, haciendo que de este surgiera una gran cantidad de peñascos afilados como cuchillos que se dirigieron hacia el Skarmory que pese a incrementar su velocidad no pudo evitar el impacto de varios proyectiles

    -¡Aire Afilado!.
    -¡ Bomba Germen!

    Ya segura, aunque lastimada, la pokemon voladora batió sus alas lanzando las delgadas cuchillas de viento que fueron contestadas por el ataque de Primeape, consistente este en una andanada de semillas doradas de tamaño similar a una pelota de tenis y si bien ninguna llegó a tocar al Skarmory, si bloquearon su ataque

    -Mory en picado y Pico Taladro-dijo Izumi intentando repetir la hazaña anterior
    - ¡Primeape usa Puño Fuego!.

    Aprovechando lo que quedaba de incremento de velocidad el Skarmory repitió las mismas acciones mientras que el pokemon primate incendió su puño izquierdo con las claras intenciones de golpearlo

    - ¡Kaar!-exclamó el ave que ya estaba prácticamente encima
    - ¡Prip Mip!-chilló el pokemon dando un gran salto con el puño recubierto de fuego

    - Esperaba que saltara-pensó Izumi aliviada – ¡Mory abajo!

    El ave volando por debajo del incontrolado simio, quedando a las espaldas de este, y si bien ya había perdido la potencia dada por la caída en picado ni corta y perezosa golpeó con la potencia de su pico giratorio la espalda de su oponente que cayó pesadamente en el suelo.

    ¡Y Ahora Aire afilado!-exclamó la chica de pueblo Paleta

    La Skarmory simplemente tuvo que lanzar las ventosas dagas sobre la espalda del pokemon que intento levantarse un par de veces, para luego caer derrotado

    - ¡Muy bien Mory ya casi es nuestro!-exclamó Izumi visiblemente contenta una vez que el árbitro había declarado la derrota del Primeape

    - skaar-expresó agotada el ave de acero

    No quería llegar a esto...-dijo el motorista-pero,¡Mi pokemon más poderoso!¡Adelante!-exclamó acompañando sus palabras con el lanzamiento de una pokeball

    Era un pokemon bastante distinto a sus compañeros de equipo: de tamaño relativamente pequeño, un metro y treinta centímetros, de cuerpo color rosa carne y con unas extremidades, tanto las inferiores como las superiores algo regordetas, contaba en cambio una cola enroscada y unas alas picudas de un rosa intenso en su espalda, así como una largas orejas a ambos lados del bucle, que parecido a la cola, llevaba en la cabeza

    - Fei-dijo con dulzura el rosado pokemon

    -¿Qué pokemon es ese?-se preguntó Izumi mientras sacaba su pokedex

    -Clefable, el pokemon hada: Se cree que este pokemon, al igual que toda su línea evolutiva, es de origen extraterrestre, su excelente oído y carácter tímido hacen que este pokemon sea casi imposible de ver-dijo la maquina para luego ser guardada

    - No parece gran cosa-pensó Izumi-¡Mory,Ala de Acero!
    - ¡Metronomo!

    -Feibol.
    - Kaaar.

    La Skarmory hizo de tripas corazón lanzando hacia su rosada oponente con las alas tensas y totalmente despegadas mientras que esta movía sus tridáctilas manos con el dedo central iluminado.

    Segundos antes de que impactara Mory, el cuerpo de la Clefable se vió inmerso en una intenso albor dorado, hasta el punto que la figura del pokemon hada era difícilmente distinguible, luego la pokemon normal abrió la boca liberando una cegadora llama de un intenso color áureo que engulló a la ave de presa

    -¡Mory!¡Mory!-exclamó Izumi

    Al finalizar el intenso esplendor dorado Izumi, y el resto de los presentes, pudieron ver a una Skarmory tendida en el suelo, con la armadura totalmente carbonizada al igual que la hierba circundante y, obviamente, derrotada

    -¿Cuál ha sido ese ataque?-dijo Izumi, algo aterrada ante tal muestra de poder, sin embargo metió la mano en su bolsillo arrojando la nueva pokeball al campo

    - ¡Warto!-exclamó Zelvy

    - Metronomo siempre es impredecible, así que será mejor estar a cierta distancia- pensó Izumi- ¡Zelvy, Hidrobomba!.

    - ¡Pantalla Luz!.

    El Wartortle abrió la boca para lanzar chorro acuático con toda la potencia disponible, hasta el punto que se vio ligeramente impulsado sobre la hierba, por su parte el Pokemon rosado levantó un translucido muro rosado que inmediatamente desapareció y si bien no detuvo el ataque, si filtro una parte importante del mismo

    - Ahora tendremos que usar movimientos físicos- pensó Izumi
    - ¡Hoja Mágica!-exclamó el motorista

    El Pokemon rosado cerró sus ojos unos instantes y al abrirlos estaba rodeado de muchísimas hojas de un fulgurante color verde que fueron lanzadas hacia el tortugo

    - ¡Zelvy usa Giro Rápido!-exclamó Izumi

    El quelonio se introdujo en su caparazón que girando sobre sí mismo se dirigió hacia su oponente, rompiendo las hojas usadas como ataque y embistiendo al pokemon hada

    - ¡Mordisco!-expresó seguidamente Izumi
    Aprovechando que estaba cerca el Wartortle emergió de su caparazón enseñando una boca llena de dientes, los cuales hundió en, la aparentemente, blanda carne

    Sin embargo el Pokemon acuático lejos de seguir enganchado o alejarse para prepararse y golpear, sin embargo, el Pokemon dejó de morder y dio un paso atrás mirando embobado al Pokemon hada, prácticamente le faltaba que los ojos se le volvieran corazones.

    -¡Oh no!-se lamentó Izumi-Gran Encanto-añadió entre dientes

    -¡Clefable usa Hoja Mágica!.
    -¡Manto Espejo!.

    Una nueva tanda de hojas se dirigió hacia la tortuga que lejos de levantar el escudo reflectante se conformó en ver con ojos de cordero degollado como el ataque de tipo planta se dirigía hacia el , impactándole y haciéndole considerable daño

    - ¡Zelvy!¡Despierta por favor!-exclamó Izumi, viendo el poder de su oponente
    - ¡Clefable acabemos con Puño Meteoro!-expresó con júbilo el motero

    -Feibol.
    - Waaaar-balbuceó el reptil totalmente embobado

    -A Saur le gustaría esto-pensó AJ viendo el profundo atontamiento del quelonio

    El Pokemon rosado preparo el puño que se tensó como si fuera de acero además de verse recubierto de energía, canalizada esta en forma de pequeñas figuras de diversos colores que oscilaban alrededor del puño, dando un poderoso golpe seco al Wartortle, empotrándolo inmisericorde contra la pared que separaba el campo de combate de las gradas

    - Vuelve Zelvy- dijo Izumi, que rápidamente comenzó a sopesar cual debería ser su próxima elección- Veamos, necesitó un pokemon hembra para eludir el Gran Encanto-pensó y decidió, ya que arrojó su pokeball al campo - ¡Adelante Dory!-exclamó finalmente AJ

    - ¡Nido!-gruñó el pokemon venenoso

    - Clefable usa Metrónomo- dijo el motero
    - ¡Dory usa Excavar!

    La pokemon hada volvió a ejecutar la técnica aleatoria, por la parte del pokemon venenoso excavó con facilidad en el tapete verde, enterrándose rápidamente.

    Mientras el pokemon venenoso se movía subterráneamente el Clefable agitaba sus manos hasta que finalmente se paró

    - ¡Aquí esta el ataque!-gritó el motorista

    La pokemon hada se quedo quieto, y segundos después se lanzó sobre la hierba retorciéndose y dando pequeños botes, aparentemente no pasó nada, bueno sí, el impacto del pokemon venenoso que surgió del suelo recubierto de una ondulante capa de tierra, y briznas de hierba, embistiéndolo y elevándolo en el aire

    -Salpicadura-pensó AJ al igual que buena parte del público al ver el ataque de Clefable

    - ¡Puño Meteoro!
    - ¡Picotazo Venenoso!

    La Nidorina abrió sus fauces lanzando la lluvia de agujas violáceas que su oponente evitó con un ligero giro a la izquierda para, acto seguido, golpear con el ataque de acero a su oponente que derrapó varios metros

    - ¡Ahora Hoja Mágica!
    - ¡Doble Patada!.

    La rosada criatura lanzó las hojas fluorescentes, sin embargo después de usar ese ataque se agarró su brazo con su otra mano, ese brazo ahora mismo presentaba una fea mancha purpúrea, debía de estar lamentándose del dolor del veneno cuando la causante del mismo dio un salto colocándose a la altura de la cara y propinando dos buenas patadas en la cara

    -Hemos de aprovechar el veneno-pensó Izumi - ¡Rayo!.

    El pokemon venenoso comenzó a generar electricidad por las púas de su espalda, que rápidamente se extendió al resto del cuerpo y fue lanzada en una poderosa descarga ante su oponente

    -Feii..bol-expresó la pokemon hada con un tono de voz apagado para finalmente caer pesadamente al suelo

    - La ganadora es Izumi Evans-exclamó el árbitro

    Rápidamente Izumi se abrazó hacia su pokemon, no era para menos había pasado de una victoria casi segura hasta ganar en el último momento y el triunfo se lo debía a Dory, a Zelvy y a Mory . Finalmente entre los aplausos de la grada la chica alzó el puño con el pulgar extendido mirando directamente a AJ, el cual no pudo hacer más que aplaudir, contento de que todos sus amigos hubieran pasado la difícil primera ronda.
     
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    Llegué hasta el cap 5 porque editar es para los débiles.

    Me gustó el Cap en Isla Tera, incluyendo el juego de palabras con su nombre. Jean pinta para ser un oponente interesante conforme avance la historia. Sus estrategias también estuvieron cool. Pese a que la subtrama de Pedrita me parece meeeeh en el juego, me gustó que la usaras como punto de inflexión para meter nuevos pjs y agregar algo más de interacción casual con Izumi.

    El siguiente fue curioso. Mucho setting, interacción con los pokes y una evolución inesperada, al tiempo que cae una que otra hint sobre Misty. Buenas referencias a Mario y a Sonic, aunque no reconocí el juego de Izumi, me hizo gracia lo metidos que estaban los dos chicos con el Mario. Btw, me dio la impresión de que la pony marina de AJ pertenecía originalmente a Misty o, en caso contrario, ella lo ayudó a capturarla. No sé.

    El sueño del final... Es intrigante. Supongo que la historia tendrá mucho que contar por ese lado.

    Buenos caps Man. Se está poniendo interesante.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  3. Threadmarks: Capitulo 12
     
    AJ Slifer

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    CAPITULO 12: ESTILO DIRECTO


    Izumi aun mantenía agarrada, en brazos, a su Nidorina, y la mantuvo así todavía algún tiempo más, prácticamente hasta que el campo estuvo vacío.


    - Estuvimos cerca de perder ¿Verdad Dory?-confesó Izumi a su Pokemon.


    - ¡Nido ni!-afirmó la Pokemon venenosa, sin embargo con una expresión de felicidad.


    Finalmente la joven dejó a la Pokemon en el suelo y emprendió con ella el camino que conectaba el campo con el exterior, iba caminando tranquilamente pensando probablemente en que podía hacer para su próximo combate cuando el choque contra una pared, o lo que ella identificó como una pared, hizo que se cayera al suelo.


    -¿Tú?-expresó Izumi aun el suelo

    - Así es-expresó el motero.

    - ¿Y que quieres?-preguntó Izumi.

    - Nos ganaste en Isla Tera y ahora aquí-dijo el motero- y hay algo que quería decir-añadió haciendo tronar sus nudillos.

    - Dime-dijo Izumi dando un paso enfrente, con un tono envalentonado del que ya se estaba arrepintiendo, quizás por eso cerro los ojos de inmediato.


    Viendo que nada pasaba Izumi abrió los ojos viendo con cierto asombro como el recio hombre estaba arrodillado frente a ella.


    -¡Acepta ser nuestra jefa!-exclamó el hombre.


    -¿Nido?

    -¡¿Cómo?!


    -Son las normas de nuestra banda-expresó el hombre con toda naturalidad- para luego levantarse y coger las manos de Izumi que parecían minúsculas en proporción a las suyas-¡Se nuestra jefa y seremos los reyes de la carretera!-expresó el hombre con un tono de voz ilusionado.


    - ¡¿Pero yo?!-preguntó Izumi mirando hacia todos lados esperando que algo o alguien lo sacara de esa espinosa situación, no pudiendo contar con Dory que había dado la espalda a su entrenadora, pero era obvio que se estaba riendo , fue entonces cuando Izumi vio como AJ bordeaba las esquina del pasillo , aliviada Izumi hizo un gesto indicándole que se acercara. AJ comprendiendo la situación esbozo una sonrisa y volvió a desaparecer por la esquina.


    - Será...-debió de pensar Izumi.

    -¿Sucede algo jefa?-preguntó el motorista.

    - Sí, digo ¡No!¡No me llames jefa!-gritó Izumi.

    - Pero son nuestras norm..-comenzó a responder el otro.

    -¡Como voy a ser nuestra jefa si no tengo ni una triste bicicleta!-vociferó Izumi, gritos que fueron seguidos por unas exageras risas procedentes de la esquina del pasillo.

    - En ese caso-expresó el hombre con tono serio mientras se levantaba- Quiero que aceptes esto-finalizó el hombre que, Dios sabe de donde habría salido,entegó una prenda de ropa a Izumi.


    Esta prenda era una gruesa chaqueta de cuero, similar a la que el llevaba, probablemente unas tallas superiores a la que tenía Izumi , por otro lado se notaba que era de mujer debido a que la zona de la cadera era algo más estrecha que para el resto del cuerpo , además en la parte trasera no llevaba el dibujo del Gyarados sino el de la cabeza de un Pokemon que Izumi no conocía , la de un Roserade y justo debajo de esta ,simulando a los huesos cruzados de una calavera, un par de ramos, azul y rojo.


    - Acepta esto- repitió el motorista- ¡Adiós jefa!-Dijo ahora para salir corriendo


    -¿Qué ha pasado aquí...?-se preguntó Izumi, con la chaqueta en la mano, bastante perpleja.


    - No lo sé, ¡pero yo me parto!-dijo AJ no pudiendo aguantar la risa

    - ¡Vámonos!-dijo Izumi que se colocó la chaqueta y salio andando junto al Pokemon venenoso que de vez en cuando miraba a su entrenadora, no pudiendo evitar sonreírse


    -Veo que tanto tú como él os habéis divertido-espetó una huraña Izumi a Dory

    - ¡Niii!-chilló esta a modo de disculpa.


    - ¡Izumi espera!


    La joven miró hacia tras viendo como AJ se acercaba corriendo a ella y si bien su cara mostraba enfado se quedo quieta esperando a que la alcanzara.


    - No ha tenido gracia-le dijo Izumi ya algo más calmada- ¿Y si hubiera querido hacerme algo?-le expresó mientras comenzaba a caminar junto a el.

    - Izumi, tranquila-le dijo AJ- llevaba un tiempo oyendo la conversación y si hubiera sido necesario intervenir lo hubiera hecho –respondió el pelinegro.

    - Realmente no se que es peor-dijo la chica de ojos azules- si que no ayudes a tus amigos o que espíes las conversaciones.

    -Mira el lado bueno-continuó AJ- has ganado una chaqueta de cuero.

    - Me parece que no es ni de mi talla- expresó la chica- Debo de estar ridícula ¿verdad?-preguntó ahora mirando tanto a partes iguales al joven y Dory.

    - No, claro que no-respondió apresuradamente-No más de lo normal.

    - Ah bien, pues entonces... ¡Como que no más de lo normal!-gritó furiosa.


    - ¡Hola!- interrumpió Helena con voz cantarina

    - ¡Hola!-respondió Izumi pareciendo olvidar su enfado.

    - Veo que has ganado-le felicitó la rubia.


    AJ observó como Izumi se iba charlando junto a la recién llegada no recibiendo el joven más gesto que una mirada hacia atrás a modo de despedida de la Nidorina que partía con su entrenadora.


    - Y ahora me quedo solo y con cara de tonto-pensó AJ viendo como ambas se marchaban si decirle nada-¡Voy a comer y luego a entrenar!-se dijo resolutivamente el joven- probablemente no en ese orden- pensó para tomar el camino contrario al que habían tomado las chicas.


    Mientras AJ se dirigía hacia la zona más alejada del centro de la actividad y las chicas se dirigían a donde quiera que fueran, otros eventos sucedían en el centro de la meseta y de, precisamente, toda la actividad


    - ¡Ekans, Mordisco!-exclamó Angie.


    La culebra púrpura flexionó su cuerpo como un muelle hacia su oponente, un pequeño ave de plumaje amarillo cremoso en la parte inferior de su cuerpo, si bien la parte posterior era de una tonalidad más oscura, con una tímida cresta y un pico de color sonrosado al igual que sus tridáctilas piernas, y clavó sus dientes en el cuello cazándolo en pleno vuelo obligandolo a caer al suelo, totalmente derrotado.


    - ¡Bien hecho Ekans!-felicitó la rubia

    - ¡Pichu pi!-exclamó igualmente contenta la ratona eléctrica en el hombro de su entrenadora

    - Vuelve Pidgey – dijo cabizbajo su oponente que abandonó la escena.


    - Muy bien-volvió a felicitar Angie a sus Pokemon – lo hemos hecho muy bien, pero si queremos ser tan fuertes como AJ, Eric e Izumi, tenemos que entrenar mucho más-añadió- ¡Vamos!-exclamó levantando el puño en tono victorioso.


    - ¡Pi!-exclamó la roedora imitando el gesto

    - Ee...kans- finalizó cabizbajo el reptil dándose cuenta que no podía imitar el gesto.


    Tras la pequeña arenga, y tras animar al ofidio, Angie y sus Pokemon se alejaron del núcleo buscando un sitio para poder entrenar a gusto... y a poder pedir donde no hacer demasiado el ridículo. Tras una caminata que se hizo eterna, no tanto por la lejanía sino por el hecho de que la joven llevaba ambos Pokemon encima, Pichu en su hombro y Ekans en la cintura a modo de cinturón, llegaron un lugar que parecía indicado, una amplía explanada cubierta de una escasa capa vegetal con varios promontorios rocosos, y algún que otro árbol aislado.


    - Parece un lugar bonito para...-comenzó a decir la chiquilla-¡Descansar!- dijo lanzándose contra la hierba, haciendo que sus Pokemon saltaran de ella para evitar la colisión


    -¿Pi?

    - ¿Kans?

    - Zzzzz.


    Al recibir un ronquido como respuesta a su preocupación la ratona eléctrica no pudo evitar saltar sobre su entrenadora como si de una cama elástica se tratara, ante la mirada de un prudente Ekans que se mantuvo al margen.


    -¡Suficiente!-exclamó una recuperada Angie reincorporándose repentinamente haciendo que la Pichu se diera de bruces contra el suelo.


    - Veamos, para entrenar AJ hacía como combates entre sus Pokemon-meditó la chica- Pero os haríais daño-volvió a pensar mientras lo miraba-¡Ya sé!-exclamó-¡Vamos a jugar al pilla-pilla!


    -¿Pi...?.

    - ¿Kaans?


    - Pichu correrá por toda la explanada y tu Ekans tendrás que perseguirle y tratar de atraparle- explicó con sencillez.


    La pareja de Pokemon se miró el uno al otro para luego obedecer a su entrenadora corriendo por la explanada, siendo visible que el Pokemon eléctrico era más veloz que el reptil , mientras Angie se quedaba sentada con la aparente función de tornar los papeles trascurrido cierto tiempo.


    -¡Me aburro!, además no creo que este bien que solo os esforcéis vosotros -dijo la rubia levantándose del suelo- Voy a correr con vosotros..


    Ni corta ni perezosa Angie acompaño al púrpura ofidio a tratar de atrapar a la criatura eléctrica que, contenta de que su entrenadora se uniera, aceleró todavía más lo que le permitían sus cortas patas. Haciendo esto el tiempo pasaba rápidamente sin que ninguno de los tres lo notaran, si lo hizo su estomago y sus piernas obligándoles a descansar debajo de uno de los esparcidos árboles.


    - Mira-dijo Angie- para sí misma- este árbol tiene bayas- añadió para reincorporarse intentando coger alguna.


    -¡Pi!- la detuvo la Pokemon que se señaló a si misma, indicando que ella iba a bajar las bayas.


    La ratona comenzó a acumular electricidad en sus sonrosados mofletes, sin embargo debido a la juventud de la Pokemon esta no pudo controlar esa electricidad que se manifestó en forma de un violento rayo que se perdió entre la copa del árbol, auque sí consiguió echar abajo las bayas.


    - Bueno- dijo Angie algo decepcionada recogiendo las carbonizadas piezas frutales-podría haber provocado un incen...


    Sin embargo la joven tuvo que callarse ya que del árbol, que milagrosamente no estaba churruscado, surgió un Pokemon entre alaridos con la, y cierto modo legitima, intención de atacarla a ella y a sus Pokemon.


    El pokemon atacante era una criatura parecida a un murciélago de piel azulada y con una gran boca en la que brillaban cuatro puntiagudos colmillos, dos en la parte superior y dos en la inferior , presentaban también unas pequeñas orejas puntiagudas cuyo interior era de un color rosáceo igual que la membrana interna de sus alas.


    - ¡Gol!¡Bat!-chilló con enfado , clavando sus pequeños ojo en los que había roto su descanso para inmediatamente rodearlos en vuelo, como preparándose para atacar.


    -Los Golbat son muy rápidos – se lamentó Angie- Tendremos que atacar- dijo mirando fijamente a sus Pokemon.


    No pudo decir más ya que el murciélago se lanzó en trompa hacia la roedora que trató de lanzar un Onda Trueno que fue fácilmente eludido por el Pokemon volador que siguió su rumbo hacia el roedor mientras sus colmillos brillaban con un ponzoñoso color púrpura.


    - ¡Pichu!-exclamó Angie preocupada ante el inminente ataque

    - ¡Kansss!


    Viendo a su compañera en peligro el reptil se lanzó hacia el volador oponente tratando de inmovilizarlo para luego clavar sus dientes en la nuca de su oponente.


    -¡Bien Ekans!-animó Angie.


    Poco duró la alegría de la joven ya que el murciélago se sacudió obligando al ofidio a soltarse y de un aletazo lo empotró contra el cuerpo de la roedora eléctrica.


    - ¡Pichu!¡Ekans!-exclamó la rubia que corrió hacia sus pokemon

    -¡Bat!¡Bat!-chilló el Golbat que finalmente se dispuso a usar el que presumiblemente sería su ataque más poderoso , envolviéndose en un manto de energía ambarina para lanzarse en picado contra sus enemigos.


    - Un Giga Impacto-musitó Angie que lo único que puedo hacer fue abrazar a sus pokemon, dándole la espalda al Golbat, para protegerlos.


    La chica permanecía en esa postura con los ojos cerrados, notando el sonido del aire cortado al hacerse paso por el vicioso ataque. También noto una gran explosión a sus espaldas como si el Golbat hubiera, inexplicablemente, chocado con algo.


    - ¡Skaar!-fue el graznido que surgió entre la leve de vapor.

    - ¿Izum..?-comenzó a decir esperanzada Angie.

    - ¡Skarmory, Ala de Acero!-sonó una voz detrás de la chica que se giró para comprobar que había sido salvada por el joven de Pueblo Caoba.


    El férreo pájaro dio un paso hacia delante para golpear con su tensa ala izquierda envuelta en el fulgurante brillo metalizado obligando al Golbat a retirarse apresuradamente.


    -¿Estas bien?-preguntó Kevin mientras ayudaba a reincorporarse a Angie

    - Creo que sí ¿Y ellos?-preguntó refiriéndose a sus Pokemon

    - No creo que sea demasiado serio-respondió-Deberías de haber tenido cuidado-reprendió Kevin-en esta zona los Pokemon suelen ser bastante fuertes , además con todo este alboroto muchos están alterados...de todos modos hemos tenido suerte con que haya sido un Golbat, no quiero ni pensar que habría ocurrido con un Primeape o un Rhydon- finalizó para darse cuenta que su interlocutora estaba profundamente dormida, fruto del cansancio tanto físico como mental.

    El joven de camiseta ocre miró hacia la distancia viendo como el sol se estaba ocultando entre las montañas dotando de un hermoso color entre rosa y naranja a las nubes en contraste con el oscuro azul del inminente cielo nocturno, miró como la suave brisa de la inminente noche movía el pelo de la chica y el suyo propio, así que bajo la atenta mirada de los Pokemon cogió a la chica y la colocó con delicadeza sobre el ave de acero junto con la emprendió camino hacia el centro Pokemon.


    - Kaaar-graznó el ave metalizada caminando parsimoniosamente

    - Sí lo que tú digas...-dijo el chico con algo de desgano.


    Un nuevo día había amanecido...sí se podía llamar así ya que la gran densidad de nubes oscuras tapaban el sol y el viento agradable para unos, molesto para otros fluía libremente, sin embargo ese tiempo tan horrible según los estándares oficiales no iba impedir que se desarrollara la batalla que esta a punto de empezar entre el joven protagonista de pueblo Paleta y Carl Wilson.


    -¡Comencemos!-exclamó el arbitro que hizo una señal indicando que el de atuendo militar debía empezar.


    De la pokeball de Carl surgió un Pokemon insectoide de metro y medio, de forma ovalada del que surgían unos delgados brazos tridáctilos y unas piernas algo más robustas con igual número de dedos, como seña característica estaban los cuernos a modo de tenaza que tenía en lo más alto de su castaño cuerpo, tenazas que a su vez presentaban múltiples ganchos.


    - Creo que hay que dejar que la naturaleza actúe- pensó AJ- ¡Adelante Blade!

    -¡Saider!-exclamó el insecto esmeralda al tocar el rocoso suelo y clavar la mirada en su rival.


    - Blade es más rápido que Pinsir, debemos aprovecharlo-pensó el joven ¡Ataque Rápido!


    -¡Ataque Rápido!-exclamó su adversario sorpresivamente.


    El insecto verde ya había iniciado la veloz embestida dejando atrás el característico fulgor blanco encontrándose que su oponente inició la misma técnica que debido a su cuerpo más compacto consiguió hacer más daño.


    -¡Movimiento Sísmico!-ordenó el de pelo castaño.

    -¡Doble Equipo!-exclamó AJ.


    Aprovechado la corta distancia el escarabajo “estrechó” sus brazos sobre el insecto verde que rápidamente se deshizo, era una de las copias que este había creado y ahora rodeaban al Pinsir


    - ¡Ahora Agilidad!-expresó AJ.


    El Scyther cerró sus ojos un instante generando un ligero brillo azur a su alrededor, brillo que rápidamente se extendió a sus copias.


    - ¡Y Tijera X!-volvió a clamar con fuerza el de Paleta.


    La mantis cruzó sus representativas guadañas formando una luminosa X y lanzándose junto a todas sus copias a por el Pinsir, si bien solo los golpes del original hacían verdadero daño los continuos ataques impedían distinguir precisamente quien era el original.


    - ¡Pinsir usa Roca Afilada!-dijo Wilson dando un pisotón al suelo.


    El Pokemon astado imitó el gesto de su entrenador haciendo que del duro suelo surgieran un incontable número de afiladas dagas pétreas que ascendieron violenta y verticalmente, destrozando todas las copias y dañando considerablemente al original


    -¡Tijera X!- gritaron ambos entrenadores.


    Los insectos se lanzaron contra su oponente con sus astas y cuchillas recubiertas de esa luminosa energía, pugnado como lo harían dos samuráis intentando que la espada enemiga no los atraviese


    - ¡Blade atrás y Ataque Ala!-dijo AJ.


    Haciendo gala de su mejor velocidad, con respecto a su oponente, cesó su ataque con un salto hacia atrás haciendo que el Pinsir se cayera hacia delante, lo que aprovechó el Scyther para golpear con sus alas extendidas.


    -¡Pinsir usa Roca Afilada!-exclamó Carl

    - ¡Blade!-fue lo único que dijo AJ.


    El escarabajo lanzó los letales y picudos peñascos hacia la mantis que plegó las alas para evitar daños mayores además de, cuando las rocas estaban a escasa distancia, encender una intensa aura roja.


    -Maldición-masculló Carl sabiendo que ataque era.


    Tenía razón en molestarse ya que la ducha de rocas al entrar en contacto con el cuerpo del Scyther salió reflejada, envuelta en la misma aura rojiza, hacia el Pinsir que cayó pesadamente al suelo derrotado.


    - Vuelve-dijo Carl Wilson haciéndolo regresar a su pokeball para inmediatamente después arrojar otra de la que surgió un Pokemon muy diferente, este era un ave de altura superior a un metro de plumaje mayoritariamente de una tonalidad castaño sucio, presentaba también un fino pico siendo más peligrosas sus robustas patas anarajandas y como seña más llamativa estaba la especie de flequillo en la frente , acabado en un cuidado mechón rojo.


    - Staraptor, el Pokemon Depredador: De carácter agresivo y dotado con fuertes extremidades este Pokemon ataca sin dudarlo a oponentes mucho más fuertes que el-informó la pokedex de AJ.


    - ¡Rap tor!-graznó con fuerza el Pokemon haciendo que el Pokemon insecto, visiblemente cansado, retrocediera un poco.


    - Esos dos Rocas Afiladas le han dañado bastante-observó AJ- Pero no puedo cambiarlo y además, el no querría ser cambiado-meditó el de Pueblo Paleta.


    - ¡Blade usa Doble Equipo!-dijo AJ sabiendo que el Scyther no podría aguantar muchos golpes más

    - ¡Golpe Aéreo!-dijo Carl.


    La mantis verde generó sus hologramas, si bien de poco sirvieron ya que la embestida del Pokemon golpeó, y destruyo, a todas las copias en un instante, lanzándose sin vacilaciones contra el insecto.

    - ¡Contador!-gritó AJ.


    Ante el ataque del ave de presa Blade prendió la aura rojiza haciendo que en cuanto el pájaro entró en contacto con el fue violentamente repelido contra el rocoso suelo, sin embargo el insecto no pudo aguantar ese golpe, acabando derrotado.


    - Vuelve Blade-dijo AJ- Espero que ese contraataque le haya dañado lo suficiente-pensó AJ mientras buscaba su siguiente pokeball, pudo notar como se agitaba la del risueño fantasma, sin embargo decidió tomar otra.


    - Preferiría no usarlo tan pronto, pero...-comenzó a decir el pelinegro-¡Adelante Iwasa!


    - ¡Aaaar!-rugió el prehistórico Pokemon, provocando un ¡oh! de los pocos espectadores de la grada, no era para menos, no se ve un Pokemon supuestamente extinguido todos los días.


    - ¡Iwasa, Colmillo Rayo!

    - Staraptor usa Respiro.


    El Pokemon antiguo se plantó delante de la rapaz con sus colmillos rebosantes de electricidad a lo que esta respondió plegando sus alas y cerrando sus ojos , siendo recubierta de un radiante orbe albo , esto no impidió que los colmillos se hundieran en su plumaje , sin embargo no pareció causarle tanto daño como debiera, de hecho más bien parecía haber sanado partes de las heridas fruto del ataque Contador.


    - ¿Como?-se extrañó AJ.


    - Respiro es una técnica que pueden aprender la mayoría de los Pokemon con capacidad de vuelo, les permite recuperar salud a costa de perder su tipo volador. momentáneamente-explicó Carl


    - Claro, por eso el Colmillo Rayo no ha hecho todo el daño que debería-pensó AJ.


    -¡A Bocajarro!- ordenó Carl sacando de sus pensamientos al pelinegro.


    Aprovechando la poca distancia el Staraptor encendió de un profundo color granate sus alas y sus patas con las que comenzó a golpear salvajemente al dragón rocoso

    - ¡Iwasa sal de ahí!-dijo AJ.


    El Pokemon de tipo roca elevó el vuelo seguido del ave predadora que en pleno vuelo embestía con fuerza con una tanda de Ataques Rápido.


    - Iwasa usa Supersónico.


    Aun entre la ráfaga de veloces embestidas el Aerodactyl generó esos molestos ultrasonidos, sin embargo el hecho de que su oponente se moviera a tal velocidad ayudaba a no oír la mareante técnica


    - ¡Una ultima vez! ¡Pájaro Osado!-exclamó Carl.


    El Staraptor alzó, aun más, el vuelo sobrepasando en altura a su oponente para lanzarse en picado a la vez que su cuerpo quedaba recubierto de una fulgurante aura azulada que tomaba forma de ave, con toda la intención de acabar con su enemigo.
    Se acercaba así el torpedo emplumado cuando el Aerodactyl cerró un instante sus ojos y cuando los abrieron estos tenían una tonalidad azulina, misma tonalidad que la que recubrían las seis rocas flotantes que acababan de aparecer junto a él, rocas que lanzó contra la feroz ave, golpeándole e impidiendo que se acercara.


    - Poder Pasado-pensaron ambos entrenadores al ver el ataque.


    - Iwasa usa Colmillo Rayo-exclamó AJ.


    El dragón rocoso se acercó al ave, demostrando un poco más de velocidad, clavando sus electrificados dientes en el pescuezo del ave que haciendo gala de un titánico esfuerzo volvió a envolver sus alas y zarpas del característico fulgor del A Bocajarro, haciendo que ambos Pokemon se precipitaran contra el suelo. Siendo que cuando ambos lo tocaron ya estaban derrotados.


    -¡Elegid a vuestro último Pokemon!-dijo el árbitro.


    La respuesta no se hizo esperar por parte de Wilson que lanzó su pokeball liberando a su último combatiente , un Pokemon mamífero que no alcanzaba el metro y medio de altura, de pelaje blanco a excepción de unas franjas pardas en la espalda, de unos anillos alrededor de sus ojos y de su mandíbula , de la misma tonalidad los tres, de la que asomaban dos pequeños dientes por cada quijada, tenía también unas cortas piernas puestas en comparación con los largos brazos acabados en unas zarpas de dos dedos, contaba también con una corta cola peluda y unas apenas visibles orejas triangulares así como un mechón de pelo rojo que crecía en la frente.


    - ¡Vigo!¡Rot!-exclamó el Pokemon golpeándose el pecho.


    - Vigoroth, el Pokemon mono feroz: Su corazón late a tal velocidad que el quedarse quieto le provocaría un grave ataque de estrés, se sabe de Vigoroth que han corrido durante kilómetros solo para poder caer inconscientes y poder descansar de noche.


    -Parece rápido-pensó AJ observando al híbrido mono-perezoso que ya daba saltos por todo el campo -¡Vamos Foxy!


    - Naiiin- expresó la raposa.


    -¡Lanzallamas!-dijo AJ abriendo la última ronda del combate

    - Garra Umbría- pidió Carl.


    La cánida ígnea lanzó la corriente flamígera hacia su oponente que la evitó con un ágil salto lanzándose en pos a ella con su garra izquierda envuelto en una oscura llama purpúrea que obligó a su oponente a retroceder mientras seguía lanzando bocanadas incendiarias.


    -¡Avalancha!-exclamó Wilson.


    El Pokemon de piel blanca golpeó el suelo con fuerza con su puño haciendo que del suelo surgieran múltiples fragmentos de roca que salieron como teledirigidos hacia la Pokemon de fuego.


    - ¡Ataque Rápido!-dijo AJ


    La Pokemon ígnea se puso en marcha dejando atrás la característica estela blanca propia del ataque, eludiendo los grandes fragmentos rocosos hasta plantarse enfrente de su oponente.


    - ¡Cuchillada!

    - ¡Lanzallamas!


    La Ninetales lanzó el vaho ígneo hacia el Vigoroth a la par que este descargaba el luminoso arañazo sobre su oponente alejándola varios metros hacia atrás.


    - Creo que tengo una idea sobre como acabar rápido con esto-pensó AJ recordando la información dada por la pokedex- no se si debería...


    -¡Nain tails!-exclamó la Pokemon de fuego mirando con sus ojos rubíes a su entrenador.


    - ¡Giro Fuego!-gritó con fuerza AJ.


    La Pokemon multi-colas expulsó una fina corriente ígnea que en vez de impactar contra el hiperactivo Pokemon comenzó a rodearle, desde los pies a la cabeza, quedando envuelto en un torbellino de fuego restringiendo su capacidad de movimientos y por lo tanto elevando su nivel de estrés.


    - ¡Rompe el fuego con Cuchillada!-exclamó Carl.


    El Vigoroth , que en ocasiones normales hubiera desecho el fuego con facilidad, no podía hacer nada que no fuera gritar por el excesivo estrés que le quemaba la carne, probablemente más que el propio fuego.


    - ¡Lanzallamas!-sentenció AJ.


    La Pokemon de piel dorada inspiró para luego exhalar la tromba de fuego directa al atrapado y chillón Pokemon alimentando las llamas que lo retenían, además de dañarle considerablemente haciendo que cayera al suelo, callándose por fin.


    - ¡El ganador es AJ Slifer!-exclamó el arbitro.


    -¡Nain!-exclamó la Pokemon restregándose contra la pierna de su entrenador.


    - Bien hecho-dijo Carl estrechando la mano a AJ.

    - Igualmente-dijo AJ aceptando el saludo.


    Una ligera brisa de aire sopló con fuerza moviendo tanto el cabello del pelinegro como el de la Pokemon de fuego que continuaba frotándose afectuosamente contra la pierna de su entrenador.


    - Casi se me olvida-pensó AJ como si el viento le hubiera traído el recuerdo-¿Qué hora es?-le preguntó ahora al que hasta hace poco había sido su adversario


    - Las doce y media.


    - Vale, gracias.


    Al obtener la respuesta el joven de Pueblo Paleta salió del estadio, probablemente tenía algo que hacer


    - Tengo que ver su combate-pensó el chico.


    Una situación totalmente ajena se daba lugar en otro estadio, o tal vez no tan ajena...


    -¡Mauz usa Cuchillada!


    El pequeño felino dio un ágil salto sobrevolando al Beedrill que tenía como oponente para luego “acuchillarlo” por detrás haciendo que este cayera desplomado al suelo derrotado.


    -¡Y la ganadora es Izumi Evans!-exclamó el árbitro.


    La joven guardó al félido en su pokeball y tras despedirse de su adversario también salió corriendo hacia otro lugar.


    En un tercer estadio otros dos entrenadores se preparaban para su combate, este tendría lugar en un campo rectangular relleno del líquido elemental con una plataforma blancas esféricas de gran tamaño, así como otras de menor dimensión salpicadas por el campo.


    - Es la primera vez que en la competición se enfrentan dos personas que conozco-comentó Angie en las gradas.

    - Tarde o temprano tenía que suceder-respondió Kevin, sentado a su lado

    - Por cierto-dijo la rubia-muchas gracias por lo de la otra vez, no se lo que hubiera pasado si...

    - Ya empieza el combate- dijo Kevin.


    -Comienza el combate entre Jean de Ciudad Cerezo y Eric de Pueblo Paleta- exclamó el arbitró indicando que iniciaba el de Johto.


    Este arrojó un Pokemon de color marrón que superaba ligeramente el metro de altura de largo tronco, salpicado con unos pocos puntos amarillos, del cual surgían unas piernas terminados en unos pies sin dedos y unos brazos que a modo de dedos acababan en tres esferas verdes , además de llevar en la cabeza una estructura parecida a una Y.


    - ¡Sudu!¡Wudu!-exclamó jovialmente el Pokemon.


    - Con que un Pokemon planta-pensó Eric mientras arrojaba su pokeball-¡Vamos Pidgeot!


    -¡Pidyoot!-graznó el ave extendiendo sus majestuosas alas.


    - Uno de planta contra uno de tipo volador- dijo Angie- Eric tiene ventaja.

    - Si fuera uno de planta- añadió Eric.

    -¿Como?

    - Ya verás.


    - ¡Sudowoodo usa Mazazo!

    - Pidgeot esquívalo y Tajo Aéreo.


    El Pokemon bípedo se envolvió de un fulgor verdoso para luego lanzarse como una exhalación contra el ave que haciendo gala de una mayor velocidad elevó el vuelo y una vez le estaba sobrevolando le atacó con la cuchilla de viento.


    -Usa Mimético- dijo Jean.


    Justo antes de que la ráfaga de viento golpeara al risueño Pokemon este adquirió una luz sonrosada que le permitió, de algún modo, copiar ese ataque aunque como contraparte no pudo evitar el Tajo Aéreo.


    - Parece no haber recibido mucho daño-dijo Eric viendo que el Pokemon tronco no tenía ningún rasguño- Usa Ataque Ala.

    -Golpe Bajo-respondió tranquilo Jean.


    El plumífero Pokemon se lanzó en picado hacia su oponente, extendiendo las alas y dejando que estas se tensaran y se iluminaran, sin embargo centímetros el Pokemon de Johto iluminó su brazo de un color azabache golpeando al pájaro en el pecho y frenado bruscamente su avance.


    - Y ahora Lanzarrocas.

    - ¡Sudu!-exclamó jovial.


    Así el Pokemon arbóreo generó en su brazo izquierdo una roca de considerable diámetro, para luego lanzarla como si tal cosa al ave que apenas reincorporada volvió a caer al suelo.


    - Un ataque muy extraño para un Pokemon de tipo planta ¿No?-preguntó Angie

    - Por que Sudowoodo no es de tipo planta ¿me equivoco?-dijo un jadeante AJ que sentó junto a la rubia.

    - Así es –respondió Kevin- Es de tipo roca.

    -¿¡Como!?- exclamó extrañada Angie- Pero si se ve tan liso y suave...

    - Las apariencias engañan-dijeron al unísono el pelinegro y el de Pueblo Caoba.


    - ¡Acaba Sudowoodo con otro Lanzarrocas!


    Finalmente el Pokemon impostor con la sonrisa en la cara lanzó otro peñasco al ave que cayó derrotada.


    - Ha sido culpa mía-meditó Eric mientras hacia regresar al Pidgeot a su pokeball-¡Y ahora voy a arreglarlo!-pensó mientras arrojaba otra pokeball.


    Eric lanzó la pokeball al aire de la que salió el característico rayo blanco, sin embargo este no toco la tierra sino que se introdujo en el agua. Al instante tanto Jean como el propio Eric miraron el árbitro posiblemente preguntándose por la legalidad de la acción, no indicando este nada.


    - ¡Hidropulso!-exclamó Eric.


    Obedeciendo a su entrenador el Pokemon oculto, presumiblemente acuático, lanzó desde su hídrico refugio una andanada de esferas acuáticas de tamaño algo superior a un balón de baloncesto hacia el Pokemon impostor que con cara de autentico pavor tenía serias dificultades para evitarlas.


    - ¡Sudowoodo usa Tajo Aéreo contra el agua!


    El rocoso Pokemon paro durante un momento de temblar para comenzar a crear una esfera de huracanado viento en sus manos para lanzarlo contra la superficie del agua , levantando una gran cantidad de la misma.


    - Creía que te gustaba combatir de un modo directo, Eric-dijo Jean esbozando una pequeña sonrisa.


    - Tengo un amigo que le gustan este tipo de cosas, pero tienes razón no es lo mío-contestó el de Pueblo Paleta también con una sonrisa -¡Acua Cola!-exclamó con potencia.


    De esa gran masa de agua el Pokemon de Eric emergió con su cola envuelta de una masa de agua embravecida, golpeando con ella al Pokemon de roca, con tal potencia que apunto estuvo de hacerlo caer al agua.


    - ¡Godak!


    El Pokemon se posó en la superficie flotante dejando que todo el mundo lo observara, un Pokemon que alcanzaba los ciento setenta de altura con una coloración azul en todo su cuerpo, a excepción de las membranas de sus palmeadas extremidades así como su pico, de una suave tonalidad amarilla. También presentaba un color distante al azul la llamativa perla roja situada en la frente del palmípedo.


    - ¿Ese el Golduck?- dijo Izumi que acababa de llegar y necesitaba aire-¿Qué querías cambiar por tu Kingler?-preguntó la ojiazul a AJ.


    - Eso fue hace mucho-respondió AJ-Reconozco que Kingler no es el Pokemon de agua que más me guste, pero le he cogido mucho cariño a Hammer y nunca lo cambiaría- añadió mirando de reojo a Izumi, estaba claro que no le había gustado ese comentario.


    - Sudowoodo usa Mazazo-pidió Jean

    - ¡Esquívalo!-exclamó Eric


    El falso Pokemon planta inició el verdoso fulgor de la técnica de ese tipo para lanzarse en una veloz embestida que el Pokemon ribereño evitó usando el agua derramada en la plataforma para deslizarse.


    - ¡Patada Baja!-gritó Jean.


    Habiéndose pasado de frenada el Pokemon rocoso aprovechó que tenía a la criatura azulada dándole la espalda para lanzarse a ras de suelo con la pierna por delante con toda la intención de atacar la pata de su oponente.


    - Hidropulso-dijo el de Paleta con tono victorioso.


    El Pokemon palmeado hizo gala de una buena agilidad, más al menos que el leño de su oponente, para hacer una increíble voltereta sobre el Sudowoodo y duchándolo con la fría esfera acuática consiguiendo que el Pokemon de acusada hidrofobia gritara antes de ser derrotado.


    - Bien hecho Sudowoodo-dijo Jean haciendo regresar a su Pokemon a la pokeball- ¡Vamos Hypno!


    -Hyp...no-expresó pausadamente el Pokemon psíquico moviendo el péndulo.


    - Kevin ¿es cierto eso de los casos de pedofilia en Hypnos?-preguntó AJ.

    -¡¿Por qué quiere saber eso, pequeño enfermo?!-exclamó Izumi.

    - Curiosidad.

    - Hasta lo que se son solo rumores derivados del comportamiento de Hypno que aleja a sus “presas” para absorber sus sueños.

    - ¿Qué significa pedofilia?-preguntó repentinamente Angie.

    - Pues...-comenzó a decir AJ no sabiendo muy bien con que seguir.

    - Y...-añadió Izumi tratando de ayudar.

    - ¿Tu que crees que es?- le preguntó Kevin.

    ¿Tiene algo que ver con filiar y pedos?-volvió a preguntar la niña con inocencia.

    - Exactamente-añadió el joven de mayor edad, obviamente mintiendo.

    - Pues debería ser una acción punible castigada con la máxima pena en el código penal de cualquier región- dijo Angie dándose contenta con la respuesta del de Caoba.


    Con evidente ignorancia respecto a la espinosa conversación y a la extraña respuesta con la que fue sentenciada en el campo ya había comenzado el combate con un intercambio de Hidropulsos y Bolas Sombras por parte de los contendientes.


    - ¡Hypno usa Onda Certera!-exclamó el de Johto

    - ¡Rayo Hielo!-clamó Eric.

    El Pokemon amarillo comenzó a generar una fulgurante esfera roja entre sus manos que cuando había adquirido suficiente grosor la lanzó hacia el Golduck que por su parte abrió su pico lanzando el zigzagueante pulso de energía helada. Ambos poderosos ataques se dirigían velozmente hacia el otro, sin embargo en vez de colisionar en una poderosa, y típica, explosión se ignoraron consiguiendo impactar contra su oponente.

    -¡Cabezazo Zen!- gritó Jean.


    El Pokemon psíquico se reincorporó enseguida lanzándose contra el Pokemon de agua, que aun estaba intentando levantarse, mientras que acumulaba energía mental en un punto de la cabeza que adquirió una tonalidad azulina


    - No le va dar tiempo a girarse para el Acua Cola -observó Eric-¡Cabezazo Zen!


    El pato recién incomparado encendió con el fulgor azulino la perla roja de su cabeza y extendiéndose a la zonas cercanas a la joya, conectándose ambos Pokemon un duro cabezazo que les dejó tirados por el suelo, derrotados.


    -Pero si casi no han hecho nada-dijo Angie disgustada por lo rápido que habían caído ambos Pokemon.

    - La cabeza suele ser una parte sensible-dijo Kevin a modo de explicación.


    Cuando recogía al tapir amarillo Jean inspiró mientras buscaba su siguiente pokeball, la que contenía al Pokemon que según el sería perfecto para el último combate.


    - ¡Vamos Croconaw!-exclamó lanzando con orgullo el último Pokemon .

    - ¡Crooow!- bramó el cocodrilo contagiado del entusiasmo de su entrenador.


    - Bien, supongo que Pikachu podrá con el –pensó Eric con la pokeball del roedor agarrado, sin embargo notó como otra pokeball se agitaba violentamente deseando salir, tanto que el rayo blanco se manifestó en el campo antes de que el de Paleta hubiera liberado al Pokemon eléctrico.


    - ¡Chaaar!-gruñó igualmente motivado el lagarto de fuego

    - No esperaba esto-se dijo para si Eric, guardando la pokeball de Pikachu- Venga ¡Vamos Charmeleon!


    - ¡Croconaw usa Pistola de Agua!

    - ¡Lanzallamas!


    Ambos reptiles lanzaron los ataques de sus respectivos tipos, colisionando estos en una gruesa nube de vapor.


    - ¡Mordisco!- exclamó el castaño de Johto.

    - Cuchillada- dijo ahora el castaño de Kanto.


    El aligator atravesó de la nube de vapor con la boca bien abierta enseñando sus filosos y ahora brillantes colmillos consiguiendo hincarlos en el hombro del pseudo camaleón que tras un gritó de dolor consiguió quitárselo con un zarpazo en el costado.


    - ¡Croconaw usa Surf!-Gritó Jean.


    El lagarto azul dio un salto hacia atrás para colocarse en una plataforma anexa para alzarlos brazos, provocando que el agua a su alrededor se arremolinara creando una gran ola para montarla con presteza y dirigirla contra el lagarto de piel roja.


    - ¡Charmeleon usa Sofoco!- bramó Eric.


    “Charmeleon presta atención a ese ataque-pidió Eric a su Pokemon que junto a el seguía en el banquillo a lo que el lagarto ígneo respondió fijándose, todo lo bien que la tormenta de arena permitía, en el Pokemon del líder del gimnasio”


    El reptil cerró los ojos haciendo que su ya roja piel adquiriera un fulgurante color carmesí que dañaba la vista para acto seguido liberar un intensísimo chorro de energía calórica que impacto contra la ola convirtiéndola en una mezcla de denso vapor y de pequeñas gotas que no suponían mayor peligro.


    -¡Muy bien!-comentó entusiasmada Angie en la grada- Eric ha sabido contrarrestar probablemente el ataque más peligroso que tiene Croconaw.


    - Pero...- comenzó a decir Izumi- Probablemente ese era también el ataque más poderoso de Charmeleon.

    - Además del efecto secundario de Sofoco-añadió AJ.

    - Y no olvides que tanta humedad y vapor no beneficia en nada a Charmeleon-intervino finalmente Kevin.

    - Jo, siempre me cortáis el rollo-murmuró la rubia por lo bajo.


    - ¡Croconaw usa Colmillo Hielo!-ordenó Jean.


    El cocodrilo abrió sus boca enseñando sus dientes enfundados en un gélido vapor que rápidamente clavó en la piel del lagarto rojizo , la piel de este estaba considerablemente mojada por la humedad por lo que no era de extrañar que esta se congelara , sumiendo al Charmeleon en un bloque de hielo a excepción de la punta de la cola.


    ¡Y ahora usa Danza Dragón! Volvió a decir Jean que no podía evitar notar un regustillo a victoria.


    - ¡Sofoco!-repitió Eric.


    El Pokemon congelado volvió a encender el fulgor carmesí en su cuerpo haciendo que el bloque de hielo se derritiera además de lanzar otra bocanada de energía incandescente que si bien no era ni la mitad de potente que la anterior sirvió para cesar la técnica del incremento que estaba a punto de usar Jean.


    - Cuchillada-sentenció Jean que pensó que sería mejor no ir por las ramas.

    - Cuchillada tu también- contestó Eric.


    El Pokemon llameante se giró un momento para ver a su entrenador para luego alzo el brazo , notándolo viscoso y de tacto desagradable por la bochornosa humedad , sin embargo un chispazo azul se encendió en sus ojos ; acto seguido su cuerpo se vió rodeado de un fuego cerúleo similar a la táctica que su enemigo había intentado usar , sin embargo este se concentró notablemente en brazo levantado haciendo que las garras del fogoso reptil sufrieran una elongación acompañadas de un resplandor verde azulino , conectando acto seguido un zarpazo al Croconaw a la par que este hacia lo propio con su ataque Cuchillada, provocándose una mini explosión por el contacto entre los energéticos zarpazos.


    - ¿Charmeleon?-preguntó Eric.

    -¿Croconaw?- dijo con igual tono Jean.


    La nube provocada por la mini explosión lentamente comenzaba a desvanecerse mostrando una figura reptiliana tumbada en el suelo junto a una figura reptilica erguida...Lo cual no era de mucha ayuda.


    - ¡Chaaar miii leon!-gritó con fuerza el Pokemon de fuego a la par que la llama de su cola ardía descontroladamente, esto dispersó los restos de la pequeña detonación mostrando al orgulloso lagarto colorado rugiendo en mitad de la plataforma flotante así como al Croconaw exhausto a su lado, confirmando el paso del chaval de ojos claros de pueblo Paleta a la siguiente ronda de la Liga Pokemon, donde ya esperaban sus dos amigos así como nuevos entrenadores que determinarían la conclusión de tan magno evento.
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    Respondiendo comentarios

    De nuevo Kiwi gracias por pasar por aquí. Sep Jean tendra su peso más adelante, y aún más en capítulos que aun tengo que escribir. En lo referente al videojuego de Izumi:
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    En lo referente a la pony marina se explica creo recordar en el capitulo seis. Y si aun así no quedara claro, cosa posible, simplemente dilo que no tengo inconveniente ninguno en explicarlo. Esto va para ti y para cualquiera que siga el fic. Supongo que es obvio pero no viene mal aclararlo

    Lo del sueño es importante aunque estaremos un tiempo sin saber de el lado drogado místico de AJ.

    Aprovecho para decir aquí también que en este capitulo uso un flashback...Pero que algo me dice que no esta muy logrado¿Alguna sugerencia?

    También ya he creado el spoiler para ir rellenando datos de los personajes, confió en poner alguno pronto.

    Gracias y hasta la próxima
     
  4. Threadmarks: Capitulo 13
     
    AJ Slifer

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    Pokémon: Path to Glory
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    CAPITULO 13: PASIÓN VERSUS PERCEPCIÓN


    El lagarto de piel carmesí siguió emitió un par de bocanadas ígneas una vez que el árbitro confirmo su victoria y por tanto la de su entrenador el cual se acercó a Jean estrechando deportivamente la mano, gesto que el de Ciudad Cerezo correspondió amistosamente


    -No tenía claro que fuera a ganar Eric-comentó Angie.

    -Yo tampoco-admitió AJ a la par que hacía un gesto a los combatientes para que se acercaran.

    -Además parece que Charmeleon ha aprendido Garra Dragón-añadió Kevin- Ese ataque le puede ayudar mucho.

    -Felicidades por la victoria, Eric-dijo Izumi al susodicho.

    -Muchas gracias-respondió sinceramente el chico de cabello a caballo entre el castaño y el rubio- pero este de aquí me lo ha puesto muy difícil-reconoció mientras echaba su brazo por encima del hombro del de Ciudad Cerezo para luego soltar una carcajada.

    -Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido-reconoció Jean


    -Se ruega a los entrenadores que acudan al recinto principal para ver los emparejamientos para la siguiente ronda-dijo repentinamente la voz del altavoz.


    El grupo se dirigió hacia donde indicaba la voz con la intención de saber quién era su adversario si bien se podía observar en la actitud de los jóvenes que tanto Angie como Jean caminaban notablemente más tranquilos que el resto.


    - ¿Queda mucho de torneo? -preguntó la pequeña rubia que probablemente se aburría por no poder competir.

    -Si no me equivoco-comenzó a decir Jean- la próxima ronda es la última de tres Pokemon y quedarían cuatro combates de seis Pokemon-trató de explicar el de Ciudad Cerezo.


    -Es que ver los combates está muy bien- dijo Angie – pero una se aburre pasado cierto tiempo.


    -Podemos practicar si quieres- dijo ofreciéndose el castaño- Yo ya tengo poco que hacer aquí.


    Poco rato después llegaron al recinto principal donde se hacía palpable que había menos gente que en los días previos, allí esperaba Helena que al ver llegar al grupo levanto amistosamente la mano en señal de saludo para acto seguido señalar la pantalla donde se veían los enfrentamientos. Viendo como al pelinegro de pueblo Paleta le tocaba enfrentarse contra la rubia que les estaba esperando, por otro lado, a Izumi le tocaba contra el muchacho de Pueblo Caoba y finalmente el entrenador del Charmeleon debería hacer frente a Richie que no estaba allí presente.


    -Buena suerte -dijo Helena ofreciendo la mano al que sería su oponente- pero no demasiada-añadió sonriente.


    - Igualmente -respondió AJ imitando el gesto.


    - ¡Vamos AJ, hemos de prepararnos para mañana! -dijo Izumi que agarró a AJ por el cuello de la camiseta arrastrándolo hacia fuera del recinto.


    -Pero...pero-trataba de decir AJ que, parte sorprendido por la repentina acción y parte porque le cortaba la respiración, no pudo continuar.


    Así mientras Izumi arrastraba al chico, de mayor peso y altura que ella, el trío restante no podía evitar el bizarro escenario hasta que el igualmente bizarro dúo desapareció por el horizonte.


    - ¿Y vosotros que vais a hacer? -preguntó Angie a Kevin y Helena para encontrarse que ese par también habían desaparecido, probablemente con la misma intención que el otro dúo.


    -Esto es un poco ridículo-apuntó Jean a la vez que cogió a Eric del cuello de la camiseta evitándole al de Paleta la tentación de irse también.


    Los tres restantes acordaron descansar un poco para luego ayudar a Eric para el combate contra Richie separándose tras lograr lo que, según ellos, era una buena decisión, lo que no se podía negar es que era más lógica que otras que se tomaban no muy lejos de allí.


    - ¡Vamos chicos vamos! -arengaba Izumi a sus Pokemon.


    Los gritos de Izumi resonaban por las llanuras de la Meseta Añil adyacentes a donde estaban construidos los principales recintos, gritos que incitaban a sus Pokemon de la muchacha a correr lo que si bien no era un mal ejercicio tampoco era probablemente la mejor idea teniendo en cuenta la elevada temperatura que junto a la moderada altitud de la planicie suponían un sobreesfuerzo agotador.


    -Bien pa...-comenzó a decir Izumi que se vio obligada a hacer una pausa por la momentánea falta de oxígeno- parad y descansemos un rato.


    Al oír eso los Pokemon de la chica prácticamente se arrastraron hasta debajo del único árbol cercano con suficiente volumen para cobijarlos a todos.


    -Waar to-exclamó la tortuga azul desplomándose una vez había llegado a la sombra.

    - ¡Skaaaar! -exclamó el ave de metal molesta por el calor que de una revolada se encaramó a la cima del árbol tratando de encontrar frescor entre sus hojas.


    -Quizás me he pasado un poco-dijo la chica recostándose en el tronco del árbol.

    -¿Tú crees?-añadió AJ también bajo el árbol con tono irónico.


    La muchacha no debía tener muchas ganas de discutir ya que simplemente se secó el abundante sudor de la frente e hizo hueco para que su Growlithe se acurrucara junto a ella, acusando el can no tanto el calor como la altura.


    -Piensa AJ que si ganamos estaremos en los octavos de final-comentó Izumi visiblemente emocionada.

    -Ya- añadió AJ más concentrado en la gota de sudor que le bajaba frente abajo- ¿Cuáles Pokemon vas a utilizar para mañana?

    - Pues creo que estos tres estarán bien-dijo Izumi- Kiba me ayudara contra su Skarmory y su Skorupi y por otro lado Zelvy y Mory son dos de los Pokemon más fuertes que tengo.

    -Warto- afirmó el tortugo descaradamente.


    - ¿Y tú?- preguntó la chica

    -Pues no lo sé-respondió AJ- solo sé que Helena tiene un Dragonair y no tengo ningún Pokemon muy efectivo contra los de tipo Dragón.


    -Razón de más para entrenar ¿No te parece? -le sugirió Izumi.

    -Sí quizás sí- meditó el pelinegro reincorporándose.

    -De todos modos, buena suerte para mañana- añadió la joven- Helena parece muy buena.

    -Lo mismo creo yo de Kevin-respondió el chico.

    -Y Richie tampoco parece un oponente fácil para Eric- intervino ahora Izumi- Pero-dijo mientras se levantaba-Nadie ha dicho que esto fuera fácil.


    -Así es- concluyó AJ dispuesto a entrenar ahora que el calor había aflojado.


    El sol brillaba con inusitada fuerza para ser las nueve de la mañana y ese calor era aún más intenso en el campo de combate donde iba celebrarse tal evento esta vez entre Eric de Pueblo Paleta contra Richie otorgándole al vencedor el acceso a octavos de final.


    -Comienza el combate entre Eric y Richie-declaró el árbitro-Comenzad.


    Rápidamente la pokeball del chaval con gorra se abrió dejando ver a su pokemon siendo este un ave de poco tamaño, solo setenta centímetros de altura, pero indudablemente imponente, el ave en cuestión tenía el plumaje trasero de una elegante tonalidad negro azulada color que combinaba con el rojo de la parte delantera, rojo que a su vez limitaba con el plumaje blanco del bajo vientre el ave además contaba con una cola formada por los alargadas plumas negro-azuladas acabadas en una filosa punta roja aunque parecían más decorativas que para combatir, a diferencia del corto pico amarillo y las lustrosas patas encarnadas acabadas en unas picudas garras negras


    -¡Suelou!-trinó la ave


    -Swellow: el Pokemon Buche: Este Pokemon vuela muy alto dibujando elegantes arcos en cielo, se somete en el agua con rapidez y eficacia en cuando detecta una presa, se sabe que los Swellow son muy escrupulosos con el cuidado de sus plumas- fue lo que dijo la pokedex de Jean, sentado en la grada junto a Angie y preparados ambos para ver el primer combate de esta nueva ronda.


    -Bien-dijo Eric mientras lanzaba su pokeball de la cual surgió su roedor eléctrico


    - ¡Kaaa! -exclamó el mamífero cuando tocó la suave arena del terreno de combate


    - ¡Impactrueno! -clamó Eric


    El roedor rápidamente acumuló energía en sus rojas mejillas para lanzar una descarga de moderada intensidad contra el ave que eludió sin ningún problema gracias a su buena velocidad


    -La habilidad de Pikachu es Estática-pensó Richie, siendo buen conocedor de la especie-Así que será mejor mantener la distancia ¡Rose usa Tajo Aéreo! -exclamó en voz alta.


    Rose evitó las descargas para acumular en la punta de su ala una esfera de embravecido viento para luego lanzarla contra su amarillo oponente


    - Pikachu esquívalo con Ataque Rápido-dijo Eric ante el ataque volador

    -Rose Ataque Rápido tú también-pidió Richie


    Así el veloz roedor esquivó el ataque dejando una característica estela blanca mientras encaraba a su no menos veloz oponente que tenía las mismas intenciones


    - ¡Pikachu gira a la izquierda! -gritó Eric- ¡Y Portazo!


    El roedor alimonado obedeció dando un brusco quiebro a la izquierda, desorientando a la pájara de su oponente y permitiéndole alcanzar la espalda para golpearle con contundencia con su compacto cuerpo.


    - ¡Rose usa Ala de Acero! -exclamó Richie aprovechando que el roedor se había tenido que acercar.

    -Suee.

    - ¡Impactrueno! -clamó Eric


    El orejudo eléctrico fue más rápido que su oponente permitiéndole asestar la descarga al Pokemon plumífero, sin embargo, esta no se dejó amilanar y golpeó al Pikachu con su férreo aletazo.


    -Creo que necesitaremos algo más contundente-pensó Eric- ¡Rayo!

    - ¡Esquívalo Rose! -vociferó Richie sabiendo de lo letal de ese ataque para su Pokemon


    El ave de Hoenn intentó eludir la saeta eléctrica, pero al intentarlo no pudo, quizás el anterior ataque la había paralizado impidiéndole reaccionar, el resultado era que el ave no pudo evitar la descarga eléctrica pero quizás por un tipo de estrategia, o bien por simple costumbre, clavó sus afilas plumas traseras en el arenoso suelo, así como la punta de las alas.


    -Acabemos Pikachu con Ataque Rápido.

    - ¡Rose usa Imagen!


    El roedor se acercó velozmente con la intención de embestir al Pokemon volador, no esperaba que esta se levantara del suelo para encender una intensa aura ambarina alrededor que rápidamente duplicó su tamaño para, acto seguido, lanzarse contra el alimonado mamífero que se vio arrastrado hacia el otro lado del campo e inconsciente.


    -El ganador es Swellow-dictaminó el árbitro alzando sus banderas.


    - ¡Vaya! -exclamó Angie sorprendida- No me esperaba ese resultado.

    -Yo tampoco-admitió Jean-Veamos como continua-agregó el de Ciudad Cerezo inclinándose sobre su asiento.


    -Ha sido culpa mía, me he confiado demasiado -pensó Eric mientras hacía regresar a su Pikachu a la correspondiente pokeball- ¡Pero lo arreglare ahora! -meditó mucho más optimista mientras arrojaba su siguiente esfera al campo.


    -¡Uaaaaa!-gruñó la colosal serpiente de piedra.

    -Un Onix contra un Swellow paralizado-observó Jean-un poco...excesivo ¿No crees?

    -Un poco sí-reconoció Angie.


    - ¡Rose usa Ala de Acero! -dijo Richie si bien veía el enfrentamiento más que perdido.

    - ¡Onix usa Dragoaliento! -dijo Eric.


    El ave iluminó sus alas, sin embargo, el Pokemon de tipo Roca-Tierra solo tuvo que expulsar desde su boca el condensado vapor azulino para impedir el contacto y hacer que el ave cayera derrotada al suelo.


    -Buen trabajo Rose-reconoció Richie a la derrotada pokemon que hizo volver a su esfera para rápidamente arrojar otra al escenario del combate.


    -Piuuuu-exclamó con voz grave el Pokemon recién materializado.


    El Pokemon en cuestión era de escasa estatura, no alcanzaba el metro y medio, especialmente comparado con su peso, el pokemon parecía ser una especie de crisálida de piel azulada tan dura como la misma roca, si no es que efectivamente era tal, tenía un par de oquedades de mayor tamaño donde se alojaban sus ojos de irises rojos y encima otro par de huecos más pequeños que daban la sensación de ser pestañas. También tenía la criatura en cuestión una serie de picos a ambos lados de los ojos, así como otros en la parte superior del cuerpo dando la sensación de una cresta.


    -Pupitar: el Pokemon caparazón, este Pokemon se autopropulsa expulsando gas comprimido que el mismo produce en su interior lo que le da libertad de movimientos, se dice que tiene bastante fuerza como para derribar una montaña- volvió a decir la Pokedex de Jean.


    -Es realmente duro-dijo Jean- No en vano su evolución es uno de los Pokemon más fuertes de Johto.

    - ¿Por dónde expulsara el gas? -se preguntaba Angie inmersa en sus cosas

    - ¡Onix usa Atadura!


    La serpiente de roca dio un rugido para enroscarse sobre su también pétreo oponente ejerciendo una gran presión contra el mismo


    - ¡Cruise usa Pulso Umbrio!


    El Pokemon caparazón viéndose rodeado del alargado cuerpo de su oponente cerró los ojos haciendo que su cuerpo adquiriera una tonalidad oscura, cuando los abrió esa energía se expandió como haría una onda en el agua consiguiendo golpear en varios puntos distintos al Onix que se vio obligado a soltarlo.


    - ¡Onix Dragoaliento! -pidió Eric

    - ¡Esquívalo y Golpe Roca!


    El pokemon de gran tamaño lanzó el hálito draconiano hacia su oponente que se propulsó dando un gran salto con la intención de embestir a su oponente mientras su cuerpo generaba un aura rojiza.


    - ¡Onix Cola Férrea!


    El pokemon de alargado cuerpo haciendo gala de una buena velocidad, teniendo en cuenta su altura y peso, tensó la parte final de su cuerpo y la alzó para golpear al Pupilar como si de una maza se tratara, empotrándolo en el suelo.


    - ¡Onix usa Dragoaliento!

    - ¡Cruise usa Híperrayo!


    El Onix volvió a lanzar el vaporoso ataque dragón siendo este contestado por el poderoso rayo ámbar que se abrió paso sin problemas para golpear en la cabeza al Pokemon alargado, zona muy sensible de su cuerpo ya que se derrumbó cayendo al suelo


    -Piu pitar-jadeó el Pokemon pupa debido al ataque que acababa de usar

    -¡Onix, levanta grandullón!-animó Eric a su Pokemon


    -¡Oooooa!-gruñó la colosal torre mientras se levantaba


    -¡Cruise usa Fuerza Bruta!-Dijo Richie dando lo que él pensaba que era el golpe final

    -¡Onix usa Cola Férrea!.


    El pokemon pupa azul una vez se había repuesto del anterior ataque se lanzó usando su propulsión especial mientras su cuerpo iba adquiriendo un aura rojiza muy superior a la mostrada por el Golpe Roca mientras que Onix preparó su cola tensada al máximo como un mazo para tratar de repeler el golpe y, porque no, derrotarlo


    Ambos ataquen entraron en contacto haciendo que sus oponentes cayeran al suelo desplomados y generando un gran ruido, así como de polvo dado al peso de ambos contendientes.


    - ¡Que batalla tan emocionante! -opinó Angie- ¿Por qué yo no puedo tener una? -añadió acto seguido con un gesto de enfado hinchando las mejillas de un modo bastante cómico


    -Y pensar que podía estar combatiendo yo-dijo Jean pensando sus cosas


    Mientras tanto en el campo de batalla el árbitro ya había declarado el empate entre los dos Pokemon tipo Roca-Tierra y esperó a que el polvo se levantara para dar procedimiento al último combate.


    - ¡Adelante Zippo!-exclamó Richie lanzando una pokeball decorada con una estrella en la parte superior, como todas sus otras pokeballs.


    -¡Chaaar!-exclamó el Charmeleon recién liberado balanceando su ardiente cola al aire


    - Adelante Gold...-se apresuraba a decir Eric con la pokeball del Pokemon acuático en la mano cuando desde su bolsillo un rayo blanco se dirigió hacia el campo.


    -¡Charmilion!-exclamó el Pokemon del de Pueblo Paleta que como ya hiciera en el combate anterior decidió combatir por su cuenta.


    -Me lo veía venir-comentó Jean en la grada a Angie

    -Contra ti funcionó- respondió la interlocutora- Además se ve que el Charmeleon de Eric es un Pokemon muy competitivo.


    -Chaaar-exclamaron ambos reptiles manteniendo fija la mirada mientras balanceaban sus colas en las que se hizo obvio un crecimiento de la llama, motivados como estaban para combatir


    -Vamos a enseñar lo que hemos practicado-dijo Eric a su Pokemon- ¡Garra Dragón!

    - ¡Pantalla Humo, Zippo! -exclamó Richie


    El lagarto de Eric se lanzó hacia su congénere con su garra envuelta en el llamativo brillo azul sin embargo este lanzo desde lo más profundo de su garganta una densa nube de humo negro que lo ocultó a él, así como a buena parte del campo, impidiendo así que Charmeleon atacara


    -Charmeleon espera que salga y Cuchillada-dijo Eric quizás arrepentido por haber demostrado su ataque dragón demasiado pronto


    - ¡Zippo usa Cara Susto! -dijo Richie


    El pokemon de Eric vigilaba el denso humo negro esperando que su oponente surgiera para darle una prueba de sus garras, lo que no podía esperar era que del humo surgiera una cabeza de Charmeleon con un semblante oscurecido especialmente en la zona cercana a los ojos lo que le daba un aspecto terrorífico, hasta el punto de que el pokemon atacante frenó la ofensiva de las garras y se vio obligado a retroceder


    -¡Zippo Lanzallamas!-exclamó Richie

    -Esquívalo-dijo Eric


    El pokemon del chico con cabello entre castaño y rubio intentó reaccionar sin embargo aquella visión había debido de asustarle ya que no pudo evitar la bocanada ígnea, a bocajarro, de su oponente.


    -Charmeleon aléjate y Lanzallamas-dijo Eric viendo que esto se le iba de las manos

    -Zippo esquívalo y Furia Dragón-dijo Richie mucho más tranquilo.


    El Charmeleon sin mote, algo recuperado, dio un paso atrás para lanzar varias hondonadas de su poderoso ataque de fuego que su homónimo evitó, este viendo que sería difícil un ataque frontal dio un salto de considerable altura para lanzar desde sus fauces una chisporroteante esfera de fuego azulado que impacto contra el pecho de su oponente derribándolo.


    -Otro Furia Dragón-pidió Richie


    - ¡Charmeleon Sofoco! -gritó Eric


    Ante el ataque dragón de Zippo el Pokemon de Eric se alzó con piel cubierta de un intenso color rojo que sobrepasó por mucho la esfera draconiana e impactó a su oponente.


    - ¡Bien hecho Charmeleon! -animó el de pueblo Paleta a su Pokemon.


    -Chaaar-exclamó cansado el reptil de Eric


    - ¡Zippo usa Garra Umbría!

    -Charmeleon usa Garra Dragón.


    Ambos reptiles visiblemente cansados se lanzaron en pos de su adversario uno con su garra envuelta en una fantasmal aura, el otro recubierta del fulgor azul enzarzándose en un duro intercambio de golpes y pese a que se vieran obligados a usar sus ataques con la intención de desviar los de su enemigo no era extrañar que ambos Pokemon conectaran un duro golpe a su enemigo, en el pecho del reptil con mote y en el abdomen de lagarto de pueblo Paleta.


    -Zippo.

    -Charmeleon.


    Ambos Pokemon al oír a sus entrenadores llamarlos sacaron fuerzas de flaqueza para levantarse especialmente para el Pokemon de Eric que se veía especialmente fatigado y sin embargo para sorpresa de todos los espectadores, y quizás para el propio Pokemon este se vio envuelto en una intensa luz blanca a la par que su figura comenzaba a difuminarse.


    - ¿Estará...? -comenzó a decir Jean- ¿Evolucionando?


    -Chaaaar... ¡mi! -gritó el lagarto de Pueblo Paleta que se deshizo del aura blanca del proceso evolutivo para luego lanzar una fiera mirada y un rugido a su oponente.


    -Charmeleon- se dijo para sí mismo Eric claramente contrariado por aquel hecho.


    -¡Zippo Lanzallamas!

    -¡Charmeleon Lanzallamas!


    Finalmente, los reptiles flamígeros expulsaron la corriente llameante que en vez de chocar y explotar pasaron una al lado de la otra sin estorbarse impactando en el cuerpo de su oponente.


    Los lagartos ojiazules mantuvieron fija la mirada tratando de ganar la guerra psicológica, sin embargo y pese a la fortaleza mental el Pokemon de Eric no pudo hacer nada para no caer inconsciente demostrando que su físico no daba para más.


    - ¡El ganador es Richie! -declaró el árbitro alzando la bandera.


    -Ha sido raro-dijo Jean mientras se levantaba para aplaudir al ganador.

    - ¿Te refieres a lo de la evolución? -preguntó la rubia imitando el gesto.

    -Así es-respondió Jean- y además... ¿Por cierto? -dijo cambiando de tema- ¿Cuándo le toca combatir a AJ?

    -Creo que de cinco a siete minutos-calculó la muchacha.

    -Ve a verlos si quieres- dijo Jean -yo me quedaré con Eric e iremos para allá-.


    La rubia abandono el estadio en el que libró el combate del muchacho de Pueblo Paleta, corriendo con su coleta al viento hacia el estadio al norte de este con la intención de ver al otro joven de Pueblo Paleta, precisamente el estadio donde el recién derrotado Eric y Jean libraron su anterior combate


    El sol estaba en su cenit sobre susodicho estadio, pese a ello mucha gente estaba congregada en las gradas dispuesto a ver a los entrenadores, algunos, quizás, atraídos por las buenas actuaciones de sendos combatientes, otros para ver algunos Pokemon que no eran comunes como podían ser Aerodactyl o Dragonair y otros, más de los que cabía esperar, para ver a la agraciada joven rubia


    - Mucho calor-pensó AJ para sí mientras veía su rostro reflejado en el campo de agua en el que se libraría el combate, estaba claro que no le gustaban las altas temperaturas


    - ¡Hola! -Helena que se había acercado al joven de Paleta- Aún quedan unos minutos para empezar ¡y lo estoy deseando! -reconoció la joven.

    -Yo también-admitió AJ que se pasó la mano por la frente para secarse el sudor.

    - Pero- continuó la chica con un tono más serio- yo ganaré-añadió sonriente, aunque con igual tono serio a la par que estiraba el brazo para ofrecerle un saludo.

    - Eso habrá que verlo-respondió el pelinegro aceptando el saludo.

    - Colocaros en vuestras posiciones-dijo el arbitró que comprobaba su reloj para dar comienzo al combate justo cuando estaba indicado


    Mientras los jóvenes se situaban en sus lados respectivos la gente seguía entrando al estadio incluyendo a la chica de la coleta que nada más entrar oteó las gradas buscando una cara conocida


    - ¡Angie, aquí! -dijo Kevin alzando el brazo para que lo viera


    La niña encontró al muchacho de Pueblo Caoba para luego hacerse paso entre la gente para sentarse junto al joven que, aunque callado ella consideraba su amigo, aunque solo fuera por el tiempo habían compartido en las gradas.


    - ¿No deberías estar preparando tu combate? -preguntó Angie ya sentada.

    - Lo que no haya hecho en todo este tiempo no lo voy a hacer en un par de horas-dijo con calma Kevin-Solo quiero ver un buen combate.

    -Parece que Izumi no piensa lo mismo-pensó Angie que miró a ambos lados sin encontrársela-¿Y quién quieres que gane?

    -Bueno-meditó el chico del noreste- Helena es mi amiga desde hace mucho, pero si AJ consigue cerrarle la boca durante unos días no me importaría-reconoció para luego reír abiertamente

    - Creo que es la primera vez que te veo reír-respondió Angie que ya se fijaba en el campo de combate

    - Sí, lo sé-dijo con tono nostálgico el joven de camiseta ocre.


    - ¡Comienza el combate entre Helena y AJ! -decretó el árbitro que acto seguido indicó al pelo moreno que era el quien debía elegir primero


    -Vamos allá-pensó AJ viendo es acuático escenario- ¡Hydra! -añadió arrojando la pokeball


    - ¡Draaa! -exclamo la Hipocampa en el agua.


    -Mi turno-dijo Helena arrojando su pokeball


    El Pokemon escogido por la chica rubia era un Pokemon con forma de pera además de tener el mismo color que dicha fruta, su piel amarillenta estaba salpicada de pequeñas manchas verde oscuro y desde ambos lados de su cuerpo se extendían unas largas hojas verdes, no tenía en cambio una boca visible, no al menos donde era de esperar ya que si contaba en la parte superior de su cuerpo una abertura donde asomaban dos afilados dientes y debajo de dicha “boca” unos ojos semicirculares con los que escrutó a su oponente, finalmente encima de esa boca contaba con una hoja, que parecería hacer de tapa, y de la cual se extendía un larga cepa acabada en un mechón amarillo.


    - ¡Beeel! -clamó el Pokemon planta-veneno con un tono de voz sorpresivamente alto.


    - ¡Hydra usa Dragoaliento! -dijo AJ apuntando al Pokemon planta

    - ¡Victreebel! esquívalo y Hoja Afilada-exclamó la rubia


    La Pokemon azul lanzó su chorro de vapor draconiano hacia el Pokemon de doble tipo que con una agilidad sorprende para un Pokemon de ese tipo, más aún careciendo de extremidades propiamente dichas, lo eludió y agitó sus hojas para lanzar una cortante serie de filosas hojas, ataque que AJ conocía muy bien.


    - ¡Hydra bajo el agua! -dijo el de pueblo Paleta viéndose sorprendido por la velocidad de su oponente.


    - Parecía que Seadra era más rápido que ese Pokemon-comentó Angie en las gradas

    - Lo es-afirmó Kevin- pero Victreebel cuenta con una habilidad llamada Clorofila...-

    - Como los chicles-interrumpió Angie

    - Algo así-dijo Kevin con una gruesa gota de sudor-Esa habilidad hace que, más o menos, dupliqué su velocidad en climas calurosos o con mucho sol.

    - Pero la velocidad duplicada es mucha velocidad-dijo Angie con los ojos centrados en el combate


    - No te esconderás de nosotros-exclamó Helena con una sonrisa- ¡Rayo Solar!


    El Pokemon Matamoscas flexiono un cuerpo para dar un pequeño salto mientras sus tres hojas comenzaban a adquirir un fulgor albo luego dio una voltereta en el aire para quedar su boca apuntando hacia el agua y disparar un potente corriente de energía solar hacia donde, presumiblemente se encontraba el Pokemon de agua.


    - ¡Hydra esquívalo! -gritó AJ visiblemente nervioso ya que además del poder de ese ataque él no sabía exactamente la posición de su Pokemon.


    La potente columna de luz entró en el agua levantando una gran cantidad de la misma, cuando no evaporándola, y entre esa agua una muy magullada Seadra.


    - ¡Hydra usa Rayo Burbuja! -dijo AJ que todavía no había conseguido atacar a su oponente

    - Látigo Cepa-ordenó confiada Helena


    Ante la ya archiconocida hondonada de burbujas de la Pokemon acuática el Pokemon de tipo dual desplegó el látigo de su espalda con el que deshizo todas las pompas.


    - ¡Hydra usa Agilidad y Rayo Hielo! -pidió AJ


    Una vez la Pokemon acuática había contactado con la mermada masa acuática inició el ligero fulgor azul que aumentaba su velocidad para luego nadar velozmente alrededor de la plataforma donde esperaba su enemigo y lanzar desde su hocico-boca tubular una serie de gélidas descargas.


    - ¡Victreebel salta! -dijo Helena que se había mantenido muy tranquila durante todo el combate.

    - Viiic-chilló el Pokemon de tipo dual con su gritona voz


    El Pokemon planta flexionó su cuerpo de nuevo, además de apoyarse con su látigo para alcanzar más altura y poder eludir todos los Rayos Hielos


    -Rayo Hielo-volvió a pedir AJ sabiendo que en aire no podría esquivar además de que el ataque de hielo no era uno que pudiera defenderse con látigo cepa


    -También tenemos defensa para esto-dijo Helena como leyendo la mente a su enemigo --¡Meteorobola!


    Obedeciendo a su entrenadora el Pokemon Matamoscas lanzó desde su “boca” una reluciente esfera blanca que al entrar en contacto con el aire se prendió de fuego para luego entrar en contacto con el Rayo Hielo, y si bien es cierto que el ataque del Victreebel no llego a impactar contra la Seadra si sirvió para inutilizar el Rayo Hielo.


    - Va a ver que innovar un poco-pensó AJ viendo como cada cosa que intentaba era superada por la joven y su Pokemon – ¡Hydra nuestra combinación! -dijo AJ.


    La Seadra miró a su entrenador un breve instante para luego ejecutar la combinación que habían estado practicando, lanzando la archiconocida lluvia de burbujas con la diferencia de que estas parecían llevar una suerte de gas cerúleo dentro.


    -¡Victreebel rómpelas!.


    El Pokemon planta volvió a valerse de su látigo cepa para estallar las pompas lo que hizo que estas al estallar liberaran el gas y que debido a la cercanía Victreebel no pudo evitar inhalar.


    - Ahora Bote.

    -Hoja Afilada.


    La hipocampa flexionó su cuerpo iluminando la parte baja del mismo para propulsarse y saltar con fuerza contra Victreebel, golpeándole con la parte iluminada, no contenta con ello Hydra uso el impulso del impacto para alejarse de la posible represalia de su oponente no antes sin un “frío” Rayo Hielo y todo ello frente a un Victreebel que no había podido hacer nada.


    - ¿Pero cómo?-dijo Helena visiblemente sorprendida- A no ser que...


    -Así es-dijo AJ- el gas azul era Dragoaliento y al liberarse tan cerca de tu Pokemon lo ha paralizado -revelo AJ que no pudo evitar mostrar una pequeña sonrisa – Y aún hay más ¡Bote y Rayo Hielo!


    - ¡Siiii!¡Draaa!


    La Hipocampa deseosa de ganar para su entrenador, y para ella misma, uso el ataque volador para elevarse sobre el Pokemon planta y lanzar otra vez el ataque helado


    - Una Metereobola sería arriesgado ahora-pensó Helena viendo el ataque que se avecinaba-¡Rayo Solar!


    El Victreebel hizo un esfuerzo para reincorporarse y lanzar el poderoso ataque de tipo planta hacia su oponente aun mantenida en el aire.


    Ambos ataques colisionaron generando una mayúscula explosión que alcanzo a ambos Pokemon sumiéndolos en una densa nube de negro y para cuando esta se desvaneció se pudo ver a ambos Pokemon exhaustos y totalmente derrotados.


    -Muy bien hecho-pensó AJ mientras hacía regresar a Hydra su pokeball, especialmente teniendo en cuenta como había empezado el encuentro.


    - Bien hecho-felicitó también Helena a su Pokemon mientras arrojaba su siguiente pokeball como el árbitro le había indicado.


    La pokeball voló por el cielo y cayó sobre la plataforma manifestándose su inquilino, un Pokemon que medía un metro de altura, cuadrúpedo y cuyo aspecto recordaba al de un cánido, su pelaje de color gris estaba recubierto en la parte del lomo por una mata de reluciente pelo negro que se extendía hasta la cola, si directamente no la formaba, dicho pelaje de color negro también cubría la zona desde la planta de los pies hasta poco más de la zona de la rodilla, unos orejas de forma romboidal así como irises rojos sobre pupilas amarillas y una hilera de dientes afilados terminaban por definir a ese Pokemon.


    - ¡Maaiggg! -ladró el Pokemon enseñando sus blancos dientes a la par que adoptaba una pose lista para la lucha.


    - Migthyena: Pokemon Mordisco, este Pokemon acostumbra en la naturaleza a cazar obedeciendo los comandos de un experimentado líder y junto al resto de la manada; comportamientos que extrapola cuando es capturado. Este pokemon muestra señales obvias cuando va a atacar-informó la pokedex de AJ


    - Parece ser de tipo siniestro-valoró AJ observando a su oponente-Pero no tengo aquí a Henshi y Blade está muy cansado, así que iré a lo seguro-meditó mientras arrojaba su pokeball.


    - Saaaur-exclamó el reptil mamiferoide cuando tocó la plataforma


    - ¡Maaaaigtiena! -ladró ferozmente el pokemon siniestro haciendo que Saur pese a mantener su rostro sereno retrocediera un par de pasos.


    -¡Qué miedo!-comentó Angie en la grada.

    - Es la habilidad de Mightyena, Intimidación-le explicó Kevin.


    - ¡Saur, Placaje!

    - ¡Migthyena usa Derribo!


    El pokemon planta ganó velocidad para embestir a su oponente sin embargo este cargó a mucha velocidad, hasta el punto de que un aura plateada le recubrió, si a eso le sumamos la merma del poder físico de Saur y la diferencia de tamaña el resultado fue que el pokemon planta-veneno fue despedido hacia el cielo


    -Colmillo Ígneo-dijo Helena


    El pokemon lobo-hiena dio un salto dispuesto a coger a Saur como si de un disco se tratará con la salvedad de que sus colmillos estaban inyectados en fuego


    - ¡No señora! -dijo AJ que no tenía ninguna gana de la batalla tomara el carril de la anterior- ¡Látigo Cepa!


    El pokemon planta liberó una de sus lianas consiguiendo amordazar al cánido y una vez lo tenía agarrado del hocico lo arrojo contra la, presumiblemente, dura plataforma.


    - ¡Saur usa Hoja Afilada! -dijo AJ una vez su azulado pokemon tocó la plataforma.

    - Esquívalo y Colmillo Ígneo.


    El Ivysaur sacudió su lomo lanzando la hondonada de filosas hojas que el pokemon siniestro eludió mientras su boca se iba llenando de fuego para esta vez sí, morder al pokemon, cosa que consiguió.


    -Eivy sor-exclamó el pokemon demostrando el dolor que le hacían esos lacerantes colmillos.

    - Saur usa Adaptación-pidió AJ


    El Pokemon semilla con dificultad cerró los ojos un instante para abrirlos acompañados de un sonoro gritó haciendo que las aguas circundantes se alzarán golpeando al Pokemon siniestro, como lo haría un ataque Surf, y obligando a soltar a la criatura planta-veneno.


    - ¡Vaya! No sabía que Saur podía usar ataques de agua-comentó Izumi

    - Ese ataque es Adaptación y es un ataque que varía según el terreno donde se use, si lo hubiera utilizado en un campo de roca se podría haber confundido con un ataque Avalancha-explicó Kevin


    - Saur, la combinación-dijo AJ


    El Pokemon planta dio un paso en el suelo de la plataforma mojada para agitar su bulbo liberando la ya conocida mezcla de Dulce Aroma y Polvo Veneno ante un Migthyena que aún se incorporaba


    -Este Pokemon nos va a dar más problemas de lo que pensaba-meditó Helena- ¡Migthyena usa Rugido!


    El lobo ante la ducha de esporas y para evitar que emanara demasiadas abrió la boca lanzando desde lo más profundo de su ser un terrible aullido, hasta el punto de que el Pokemon de tipo planta adquirió la forma de rayo mientras volvía a su pokeball y, por alguna razón, un Pokemon de AJ al azar salía a sustituirlo.


    -Viii-exclamó el zorro castaño que involuntariamente había salido a relevar a su compañero.


    -No contaba con esto-pensó AJ mientras se apartaba una gota de sudor de la frente.

    -¡Que mono!-comentó Helena- Pero eso no me detendrá ¡Triturar!

    - Yami esquiva con Ataque Rápido-dijo AJ.


    El siniestro cánido abrió la boca enseñando como sus dientes comenzaron a resplandor y aumentar ligeramente de tamaño para luego lanzarse el pos de su menudo contrincante que se mantenía lejos de él usando la técnica de la estela blanca.


    - No podemos estar todo el rato esquivando-pensó AJ- Si al menos el Polvo Veneno hubiera hecho efecto-deseo mientras observaba algún resto de veneno en su oponente


    Mientras el Eevee seguía eludiendo los peligrosos dientes de su enemigo y por suerte para el este resbalo sobre el suelo de la plataforma, aun mojada por el ataque de Saur, el Pokemon Evolución miro a su entrenador unos instantes, aunque no fueron necesarias las palabras, sabía que tenía que aprovecharse para golpear por lo que uso el Ataque Rápido para embestir al caído enemigo y una vez hecho eso golpear con la cola tensa como una maza en el lomo del Migthyena.


    - ¡Triturar! -gritó Helena

    - Yami apártate y Bola Sombra.


    El Eevee se dispuso a eludir con un ágil salto para luego disparar la esfera oscura, no esperaba que su adversario le hundiera sus filosos colmillos en la cola, para luego lanzarlo hacia arriba


    - ¡Híperrayo! - exclamó Helena.

    - Yami lanza una tanda de Bola Sombra-dijo AJ que ya veía el empate como único resultado positivo


    Así ante la inminente masa de energía pura que se avecinaba el pequeño zorro generó tantas esferas energía oscura como le era posible para luego lanzarlas bordeando el Hiperrayo hasta alcanzar al Pokemon siniestro


    Sendos ataques “energéticos” causaron una gran nube de humo que tapó el posible resultado, si bien ambos entrenadores se lo imaginaban...


    - ¡Empate! -declaró el árbitro- que acto seguido indicó a AJ que sacara su siguiente Pokemon.


    El chico tragó saliva y volvió a secarse el sudor, la decisión del árbitro era justa ya que Helena fue quien sacó tras en el anterior empate, pero no dejaba de ser, sin pretenderlo, algo cruel, al pelinegro solo le quedaba un Pokemon que ya había recibido varios golpes y con una obvia desventaja de tipo ya que el muchacho de Pueblo Paleta daba por sentado cual sería el siguiente pokemon de su oponente


    - ¡Sal Saur!

    -Adelante...Dragonair.
     
  5. Threadmarks: Capitulo 14
     
    AJ Slifer

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    Pokémon: Path to Glory
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    Aventura
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    CAPITULO 14: APRETADOS RESULTADOS


    -Saur-exclamó el reptil mamiferoide cuando tocó la plataforma del último combate.

    - Draaaaa-exclamó la elegante serpiente azulada en cuanto se posó sobre el escenario del combate.

    - Empieza tu AJ-dijo Helena.

    - Gooo-exclamó la dragona azul agitando la cola en señal desafiante.

    - Tú lo has querido-pensó AJ- ¡Somnífero!

    -¡Eivy Sor!


    El Pokemon tipo dual comenzó a agitar la flor de su espalda haciendo que esta liberara un gran cúmulo de esporas azulinas que se precipitaron sobre la dragona que no pudo evitar lanzar un largo bostezo para luego cerrar los ojos totalmente dormida.


    - A por ella Saur-dijo AJ apuntando con su dedo al dragón durmiente.


    El Pokemon planta veneno obedeció a su entrenador lanzando contra su oponente una serie de Placajes, acompañados de algún que otro latigazo, ante una aparentemente impasible Dragonair.


    - Ya has dormido mucho ¿No te parece?-dijo Helena a su Pokemon.

    AJ y el Ivysaur estaban extrañados por esas palabras cuando vieron a su alargada oponente comenzar, aún dormida, a frotarse contra el suelo y contra si misma, resultando eso en una despierta Dragonair con un piel visiblemente más tersa y brillante que dio un par de coletazos para desprenderse de los restos de su antigua piel.


    -¡Vaya!-exclamó Angie-¿Qué ha sido eso?


    - Es la habilidad de Dragonair, Mudar-explicó Kevin- Esa habilidad permite al Pokemon recuperarse de problemas de estado.


    - Si Somnífero no funciona supongo que Polvo Veneno tampoco aunque quizás...;¡Saur usa Drenadoras!


    -¡Saur!- exclamó el Ivysaur lanzando desde el bulbo la ya conocida semilla marrón directamente hacia su adversario.


    - Creo que ya nos toca atacar-pensó Helena-¡Llamarada!


    El dragón azulino inspiró para lanzar desde su boca una gran esfera de fuego a la cual le surgieron varios apéndices que engulló a la semilla y se dirigió amenazadoramente hacia el reptil mamiferoide.


    -¡Saur usa Adaptación!


    El Pokemon planta veneno generó la masa acuática que ahogó el ataque ígneo además de dirigirse hacia su alargada oponente.


    -¡Acua Cola!-exclamó Helena.


    El Pokemon azulino generó una corriente de agua turbulenta alrededor de su perlada cola para luego introducirla sin miedo en la ola provocada por el Pokemon cuadrúpedo, asimilándola y golpeando al Ivysaur como si fuera un mazo.


    El pelinegro se rascó el pelo pensando que debía hacer, mientras a la vez se lamentaba por no haberle enseñado un ataque Dragón a Iwasa o haber reservado a Hydra para este enfrentamiento, más aún sabiendo que este escenario era bastante probable. Y para empeorarlo todo el intenso calor que hacía que molestas gotas de sudor bajaran por la frente.


    - A mi ya me toca irme-dijo Kevin mirando la hora.

    -¿Quién me explicara ahora las cosas?-preguntó Angy

    - Me imagino que ellos- dijo el de camiseta ocre señalando a Eric y Jean que venían buscando asiento, asiento que Kevin se había molestado en guardar.


    Angy vio como el chico de Pueblo Caoba se iba para encontrarse con el par que llegaba y tras un breve intercambio de palabras se despidieron, sentándose los que llegaban al lado de la rubia.


    -¿Cómo va? -preguntó Jean.

    -Este es el último Pokemon de cada uno -explicó la chica.


    AJ, como era obvio, no sabía lo sucedido en la grada y quizás tampoco demasiado atento en el combate ya que en esos momentos su mente se dividía, casi a partes iguales, entre la batalla y una botella de agua.


    -¡Acua Cola! -exclamó Helena

    -¡Látigo Cepa! -exclamó AJ con un tono que apremiaba rapidez.


    La dragona azul envolvió su cola en las turbulentas aguas para alzarla y golpear al Pokemon planta venenoso que desplegó tres de los látigos para asir al dragón e impedirle golpear mientras que con el cuarto látigo comenzó al golpear a su oponente.


    - ¡Llamarada!-exclamó Helena apuntando al florido Pokemon con su dedo índice.

    - ¡Esquívalo Saur!-exclamó AJ.


    El Pokemon dueño de los cascabeles abrió sus fauces lanzando la temible estrella ígnea obligando al Ivysaur a soltar las cepas para esquivarlas con un gran salto lateral, no pudo evitar sin embargo que una de esas lenguas de fuego le “lamiera” la pata dejando una fea quemadura que AJ notó viendo el gesto de dolor que hizo el Pokemon cuadrúpedo al tocar el suelo.


    AJ entrecerró los ojos, el sol en el cielo calinoso, el sudor deslizándose mejilla abajo, la, en cierta manera, suerte que había tenido consiguiendo empatar con Hydra y Yami los dos enfrentamientos anteriores. Sin embargo ahora con Saur quemado y con sus ataques y técnicas habituales que parecían resultar inútiles el pelinegro y el propio Ivysaur sabían perfectamente lo muy difícil que iba resultar ganar, quizás ese sentimiento compartido por Pokemon y entrenador provocó que el joven entrenador despertara ya el ya conocido y no por ello menos enigmático fulgor púrpura.


    -Saur-dijo el joven pelinegro...-comenzó a decir AJ y el Pokemon de tipo dual debió notarlo raro en la voz ya que se giró para mirar a su entrenador- da un paso atrás.


    - ¡Llamarada!-volvió a exclamar Helena


    El dragón azulado inspiro para espirar la llameante estrella ante un renqueante Saur que en parte por la quemadura de su pierna y en parte por la imponente visión del ataque ígneo permaneció inmóvil.


    AJ vio como la estrella de fuego se dirigía hacia su Pokemon, los ruidos de la grada y su propia oponente parecían haber desaparecido en cambio notaba perfectamente el crepitar de aire al paso de la estrella roja, el sonido del viento deslizándose bajo las hojas del Pokemon cuadrúpedo así como el avance a cámara lenta del ya muchas veces mencionado ataque candente.


    - Esto no puede ser bueno-pensó el joven de Pueblo Paleta notándose inmerso en ese extraño fenómeno-Pero será mejor aprovecharlo-se dijo para sí ¡Saur bordearlo con el Látigo Cepa!


    El reptil mamiferoide desplegó sus viñas usándolas como una especie de alargados pies, lanzando una de ellas detrás del dragón azul para luego dejarse arrastrar consiguiendo evitar el ataque ígneo así como ganar la espalda a su rival.


    -¡Drenadoras!


    El Pokemon planta, aún suspendido sobre sus látigos, lanzó la semilla marrón que se ancló en la espalda del Pokemon azul y liberó las enredaderas que cubrieron parte importante del Pokemon dragón, drenando energía del mismo para transmitirla al Pokemon planta, cosa que agradeció.


    -¡Ahora Saur, Placaje Propulsado!-dijo AJ


    El Ivysaur aun sostenido por sus Látigo cepas usó estos como si fueran una serie de tirachinas, propulsando su cuerpo azul verdoso para impactar contra su alargado oponente.


    -¡Repetición!-exclamó Helena.


    La Dragonair, que casi no se había movido durante todo el combate, se abalanzó ahora sobre el Pokemon de doble tipo, envolviéndolo, y pese a que AJ podía ver los movimientos ralentizados de su oponente era tal la envergadura del Pokemon que no dejaba ninguna rendija por la que el Pokemon planta pudiera huir.


    -¡Saaar!-exclamó el Pokemon dolorido a parte de por el “abrazo” de su oponente por el hecho de estar presionando sobre su piel quemada.


    -¡Draaa!-profirió también la dragona notando como las semillas le iban restando energía.


    - He de felicitarte, AJ-exclamó Helena en mitad del combate lo cual sobresaltó a AJ- Ha sido un combate muy divertido...pero ¡voy a acabar con esto ahora! ¡Llamarada!-exclamó la rubia mientras señalaba el astro rey


    La dragona se alzó con dificultad, debido tanto a las drenadoras como al hecho de intentar tener controlado a Saur, para luego lanzar la estrella ígnea hacia arriba para extrañeza de AJ y probablemente del público, que se desvaneció cuando terrible ataque tras alcanzar cierta altura comenzó a caer sobre la dragona y su atrapado contendiente.


    -¡Saur sal de ahí!-exclamó desesperado AJ.


    El Pokemon planta comenzó a revolverse tratando de liberarse, cosa que consiguió más debido a la obstinación que a que realmente le quedaran fuerzas, acto seguido se alejó del Dragonair viendo como el fuego lo engullía.


    - No creo que le haga mucho daño-pensó AJ viendo como Dragonair era calcinada por su propio ataque- Aun así, quizás podamos aprovecharnos si lanzamos un ataque poderoso -meditó el pelinegro llevándose la mano a la cabeza deseando que acabara el extraño fenómeno.


    - ¡Draaaa!-exclamó la Pokemon azulada cuando las llamas habían desparecido llevándose las drenadoras con el, si bien en cambio le dejó serias quemaduras.


    - Dragonair-comenzó a decir Helena que no podía contener una amplía sonrisa-Descanso.


    -¡No!-pensó AJ viendo totalmente impotente como el Pokemon oponente cerraba los ojos mientras su cuerpo era envuelto en una relajante aura azulina haciendo que todas las quemaduras y heridas desaparecieron.


    El pelinegro se llevo la mano a la cabeza mientras el sudor bajaba frente abajo, todo lo que Saur y el habían intentando había resultado inútil...sin embargo AJ sabía, o creía saber, muy bien lo que tenía que hacer.


    -Me rindo-dijo AJ mirando el árbitro a la par que hacía que el Ivysaur volviera a su pokeball.


    - La ganadora es Helena-dijo el árbitro alzando el banderín


    -¡Vaya!-dijo Helena- No me vas a dejar que disfrutar de la emoción de ganar-añadió mientras le estrechaba la mano al pelinegro-¿Estas bien, AJ?-añadió la rubia notando algo raro en su oponente.


    - Me duele un poco la cabeza-mintió AJ que si bien no sabía que le sucedía sí tenía claro que no era un simple dolor de cabeza-Pero se pasara.


    -¿Quieres que te acompañe al Centro Pokemon?-se ofreció Helena.


    - No gracias- se negó AJ-Puedo yo solo-añadió el derrotado entrenador que tras despedirse abandonó el estadio.


    El pelinegro abandonaba el estadio con la intención de dirigirse al Centro Pokemon para sanar a sus agotadas criaturas y quizás que le hicieran alguna revisión a el, en esas iba pensando cuando noto como el dolor aumentaba de tal manera que se vio obligado a sentarse en el suelo del pasillo que conducía a fuera del estadio con la cabeza encajada entre las piernas en un intento, algo bobo, de reducir el dolor además de para asegurarse que en caso de desmayo no se abriera la cabeza contra el suelo


    -Pues parece que no puedo yo solo-se dijo el pelinegro recordando la oferta de Helena mientras su cuerpo se desmayaba.


    Con obvia ignorancia de lo que le sucedía a AJ comenzaba el combate entre dos conocidos del mismo, entre Izumi y Kevin más concretamente, en un estadio anexo, siendo el escenario de esa batalla un suave tapete vegetal recién regado y en las mejores condiciones posibles para el inminente combate.


    -No ha venido nadie-dijo Izumi con las manos en su sudadera azul mirando a las gradas que aunque estaban llenas de gente no estaban, o al menos Izumi no veía, las personas que a ella le gustaría que estaban.


    -Buena suerte-dijo Kevin estrechando la mano de Izumi.

    - Igualmente-dijo Izumi haciendo el mismo gesto.


    Una vez haberse deseado suerte ambos entrenadores se colocaron en la posición requerida por el árbitro que cuando se había cerciorado de que todo estaba en las condiciones indicadas alzó las banderas dando inicio al combate.


    Ambos entrenadores arrojaron las pokeballs, siendo el primero en hacerlo Kevin y dejando ver a Skorupi como su elección a lo cual Izumi respondió eligiendo a su Growlithe.


    -Ruupi.

    -Grow grow-ladró el atigrado can.


    -Skorupi: Pokemon Escorpión, Pokemon nativo de la región de Sinnoh capaz de vivir tanto en terrenos áridos como en pantanos, acecha a las presas permaneciendo oculto para inyectarles su veneno-dijo la pokedex de Izumi que volvía a ser introducida en su bolsillo.


    -Skorupi es del tipo Veneno-Bicho-pensó Izumi-usaremos un ataque de fuego ¡Kiba Lanzallamas!


    - Excavar-dijo rápidamente Kevin


    Obedeciendo a sus entrenadores el Pokemon de fuego emanó el torrente de dicho elemento a lo que arácnido respondió cavando en blando y herbáceo suelo, eludiendo el ataque ígneo.


    - Kiba atento-dijo Izumi, previniendo a su Pokemon de que su oponente podría aparecer por cualquier parte.


    -Grow-asintió el Pokemon que cerró los ojos tratando de usar sus desarrollados sentidos del olfato y el oído para localizar a su oponente.


    - Vamos Skorupi-dijo Kevin.


    -¿Grow?-se extraño Kiba que probablemente había percibido algo, sin embargo cuando quiso reaccionar se encontró con que un aluvión de agujas violáceas atravesaba el suelo y si bien consiguió evitar la mayoría con un ágil salto no pudo evitar que un cantidad importante le alcanzaran.


    -Ahora- añadió el entrenador de Johto.

    -¡Kooo!-clamó el escorpión que surgió envuelta de arena por debajo de Growlithe, embistiéndolo y levantándolo en el aire.


    -Picotazo Venenoso.

    -¡Lanzallamas!


    El Pokemon de tipo dual agitó su cola lanzando desde la misma el aluvión de picas venenosas a lo que el Growlithe respondió con su hondonada de fuego, vaporizando el ataque en el aire y dirigiéndose libremente hacia el artrópodo.


    -¡Protección!-dijo Kevin

    - Koo- respondió el escorpión generando un denso escudo verde semitransparente a su alrededor que repelió el lanzallamas.


    -¡Derribo!-dijo Izumi.


    El cánido cayó al suelo con reflejos felinos para acto seguido lanzarse a embestir a su oponente mientras su piel adquiría una tonalidad plateada(quizás por la velocidad del ataque) a lo que el escorpión se mantuvo firme aguantado el envite de su oponente si bien no pudo evitar ser deslizado por la hierba regada.


    -¡Acua Cola!-Dijo Kevin.


    Aprovechando la cercana distancia de Growlithe el artrópodo generó una masa acuática alrededor de su cola para luego golpear al cánido dañándolo gravemente


    -¡Grooow!-gruño el can alejándose a una distancia importante.


    -Púas Tóxicas-dijo Kevin aprovechando la distancia de su oponente.


    El Pokemon de piel violeta adquirió un intenso fulgor del mismo color para lanzar desde la punta de su cola al aire de la meseta añil una serie de púas moradas segregando veneno que cayeron esparciéndose por diversos puntos del campo.


    -Bueno-pensó Izumi-No esperaba que aguantara tanto-se dijo a si misma-¡Lanzallamas!

    -Protección-pidió Kevin.


    El Pokemon escorpión generó el escudo esmeralda semiesférico que recibió el lanzallamas, si bien a costa de reducirse notablemente.


    -¡Kiba usa Derribo!-exclamó la chica de Pueblo Paleta.

    - Excavar-volvió a pedir Kevin.


    Así el Growlithe volvió a cargar contra el Skorupi que volvió a soterrarse, evitando el ataque y haciendo que el can se pasara de frenada por lo que le fue muy difícil contrarrestar la terrosa embestida del pokemon bicho.


    -¡Kiba!-comenzó a decir Izumi aprovechando que ambos pokemon estaban el aire debido al impulso de Skorupi-¡Usa Colmillo Ígneo!


    - No podré usar Protección-pensó Kevin-¡Skorupi usa Puya Nociva!


    Ambos Pokémon acataron las órdenes de sus entrenadores, Kiba recubriendo sus dientes por una intensa llama que acto seguido hincó en la piel del Skorupi, quien aguantando el dolor iluminó su cola con un intenso brillo morado (concretamente las dos púas, símbolo del veneno que portaban) para también golpear al can haciendo que ambos cayeran desplomados al tapete vegetal.


    -Ruu-dijo el inconsciente arácnido.

    -Groow-ladró Kiba antes de desfallecer.


    -¡Empate!-clamó el arbitro.


    - Bien hecho-dijo Izumi recogiendo a su Pokemon mientras en su mente ya pensaba quien debía de ser el siguiente-Veamos-se dijo- podría usar a Mory que es inmune a las púas tóxicas aunque lo mejor será quitárselas de en medio y para eso tengo a Wanda y a Dory y ya que Dory tiene más variedad de movimientos la escogeré a ella-decidió finalmente la chica de sudadera azul lanzando la pokeball de su Nidorina al campo.


    -¡Nido!-exclamó la Pokemon venenosa que una vez había colocado sus patas sobre el vegetal escenario cerró los ojos y asentó sus extremidades con firmeza como absorbiendo todo el veneno de las púas que Skorupi había diseminado.


    -Parece que al final las púas tóxicas no te han servido de nada-dijo Izumi con tono triunfalista


    -En realidad sí-dijo Kevin calmadamente-me han servido para que utilices un Pokemon de tipo veneno-añadió en igual tono el de Johto para acto seguido lanzar de su pokeball.


    El Pokemon que apareció del esférico arrojado por Kevin se podía describir a simples rasgos como un zorro antropomorfo amarillo, siendo un poco más concreto el pokemon poseía al final de sus delgados brazos unas manos tridactilas empuñando en una de ellas una cuchara de color plateado, en su rostro poseía además de puntiagudas orejas y siniestros ojos una estrella de cinco puntas roja encima de los mismos, así como un largo bigote, su tronco parecía estar recubierto por una suerte de armadura marrón mientras que su bajo vientre presentaba tres onduladas líneas rojas. Finalmente desde su bajo vientre surgían dos piernas igualmente tridactilas así como una realmente gruesa cola.


    -Ka Dabra-dijo el pokemon psiquico con tono calmado.


    -¿Kadabra?-se preguntó Izumi cogiendo la pokedex para recabar más información.


    -Kadabra: El Pokemon PSI, la cuchara plateada de Kadabra aumenta a sus poderes psíquicos incrementando las ondas alfas de su cerebro, causa efectos extraños en los electrodomésticos.


    Así mientras Izumi y Dory se enfrentaban a aparentemente tan buen adversario otra persona estaba librando su propia lucha en un lugar no muy lejano de allí.


    -¡Aaaah!-bostezó excesivamente AJ reincorporándose para acto seguido llevarse la mano a los ojos debido a la fuerte luz presente en aquel lugar.


    -¿Dónde estoy?-se preguntó el pelinegro usando la mano a modo de visera mientras escrutaba aquel lugar, notando como llevaba una serie de cables terminados en ventosas en su torso ahora sin camiseta.


    -Una luz muy fuerte, estos cables-pensó el pelinegro por otra parte agradecido de que el dolor de cabeza se había mitigado- esta...¿mesa-camilla?-continuo viendo donde había estado tumbado-Diría que me han secuestrado los alienígenas y han estado experimentado conmigo-se dijo en voz alta así mismo para luego reírse de un modo un tanto exagerado, no obstante acto seguido trató de mover las piernas aliviándose mucho de que no estuvieran atadas ni nada por el estilo, de haber sido así probablemente no hubiera estado tranquilo.


    -Pareces que estas mejor-dijo la enfermera Joy a la que AJ pudo ver cuando esta disminuyó la iluminación-por lo visto tuviste una bajada de azúcar-le informó la mujer de pelo rosa mientras le alargaba la camiseta negra al chico de Pueblo Paleta.


    -Entiendo-dijo AJ no muy conforme-Gracias por atenderme.-añadió sinceramente mientras se ponía la camiseta

    - También hemos curado a tus Pokemon-informó la enfermera Joy-Abre la puerta Chansey.


    -¡Chaan!-exclamó dulce y animadamente el Pokemon que ayudaba a la enfermera.


    AJ se fijó en la criatura que se dirigía hacia la puerta, era una Pokemon de piel rosa pálido, de forma casi totalmente ovalada de no ser por su cola y por la suerte de rizos, tres a ambos lados de la cabeza, finalmente y como dato de interes la regordeta Pokemon presentaba una especie de marsupio con un huevo dentro.


    -Chan siii-dijo el pokemon rosado agarrando el pomo de la puerta para abrirla, puerta que le dio en las narices cuando dos veloces sombras entraron como un huracán por la misma.


    -¡Viii!-exclamó el zorrillo café saltando a los brazos de su entrenador.

    - ¡Saaaur!-dijo el Pokemon planta igualmente contento saltando a los brazos de su entrenador aun tumbado en la camilla.


    -Veo que estáis curados-dijo AJ también contento acariciando la cabeza de sus pokemon.


    - Draaa-exclamó feliz la Seadra que había colocado de un modo más sereno junto a AJ.


    -Veo que tu también estas recuperada- añadió AJ levantándose de la camilla.


    - Chaan-exclamó la Pokemon huevo apartando la puerta ligeramente mareada.


    - Aaaaar-exclamó el Aerodactyl entrando como un elefante en una cristalería no sin antes golpear con su cola la puerta la cual volvió a empotrarse contra la cara de Chansey.


    - ¡Iwasa, tranquilidad!-exclamó AJ, sin efecto ya que el Pokemon prehistórico derribó a su entrenador para luego lamerle la cara, visiblemente contento de que estuviera sano y salvo.

    -¡Jon Jon!-rió el Haunter aplaudiendo ruidosamente junto a un Blade que simplemente negaba con la cabeza gacha.


    - Bueno-dijo AJ reincorporándose-Será mejor que nos vayamos-Gracias por todo-dijo AJ abandonado la habitación junto a toda la tropa.


    -De..de nada-dijo una perpleja Joy con una gruesa gota de sudor bajándole sien abajo

    Chaaaan siiii-exclamó un mareada Chansey una vez la puerta se había cerrado.


    AJ y los seis Pokemon que ahí tenía abandonaron la sala donde el primero había sido atendido llegando a la recepción del edificio, donde esperaban los amigos del pelinegro.


    -¡AJ!-exclamó Angie saliéndole al paso-¿Cómo estas?.


    - Bien, creo-dijo el pelinegro-gracias por preguntar.


    -No veas el susto que nos distes-añadió su paisano que también se había acercado.


    -¿Qué es lo que paso?-preguntó el chico de ojos castaños.


    -Te encontramos a la salida del estadio, inconsciente-dijo Jean que también se había sumado.

    -Afortunadamente la enfermera Joy nos dijo que no era grave, solo una bajada de azúcar debido al calor y al estrés del combate-intervino ahora la entrenadora del Dragonair.


    -La verdad es que no tolero muy bien el calor-dijo AJ llevándose la mano detrás de la nuca


    - De todos modos será mejor que tomes algo-dijo Helena señalando una maquina expendedora.


    -Mejor será-dijo AJ que hizó regresar a todos sus Pokemon para encaminarse a la maquina expendedora-si bien el tenía medianamente claro que la bajada de azúcar no había sido, o no enteramente al menos, la causante del extraño estado.


    El chico cruzó toda la habitación hasta llegar a la maquina en cuestión y una vez en frente busco algo apetecible y sobre todo algo barato, teniendo en cuenta que tampoco le apetecía algo sólido las posibles elecciones se reducían bastante. Finalmente su mirada se fijo en una lata de refresco cilíndrica de color verde oscuro en la cual destacaba el rosa de un Slowpoke que estaba dibujado en su posición característica de pesca, finalmente debajo del mismo había escrito en letras rosas “Sorbitos Dulces”


    -Tiene buena pinta-se dijo AJ pese a que el nombre le recordaba a programa de altas horas de la madrugada antes que a un refresco-vamos a ver-añadió mientras introducía las monedas necesarias para adquirirlo.


    -No pasa nada-pensó viendo como la maquina no soltaba el refresco, es más le devolvió el dinero-¿Pero bueno?-dijo AJ que decidió hacer lo único que sabía cuando un aparato no funcionaba, golpear la parte superior del mismo.


    -Trae-dijo Angie que se había acercado a donde AJ bregaba con la maquina y una vez que el susodicho le había dado las monedas la pequeña rubia las introdujo y seleccionó el refresco que el pelinegro le indicó, obteniendo el refresco inmediatamente.


    -¡Ya esta!-dijo Angie con una gran sonrisa con la bebida en la mano.


    - Será mejor que corramos un tupido velo-dijo el de Pueblo Paleta cogiendo los “Sorbitos Dulces”


    -¡AJ!-gritó Eric-nosotros nos vamos a ver el combate de Izumi-¿Estarás bien?


    -No te preocupes-dijo AJ agitando la mano en modo de despedida.


    Una vez el grupito se había despedido AJ se encargó de buscar una pantalla colgada en la gran habitación que retransmitiera el combate y se sentó en uno de los asientos dispuesto a ver el combate.


    -¡Dory usa Rayo!-exclamó Izumi.


    -Pantalla Luz-pidió calmadamente Kevin.


    Así la Pokemon venenosa generó una gran cantidad de energía eléctrica alrededor de su cuerpo para lanzar hacia el Pokemon psíquico el cual con bastante calma extendió la mano libre de la cuchara generando un luminoso muro que rápidamente se hizo invisible y que absorbió totalmente la descarga.


    -¡Mordisco!-volvió a comandar Izumi.


    La Nidorina cargó contra su oponente enseñando unos relucientes dientes para lanzarse directamente a la cara del Pokemon psíquico.


    -Kadabra-dijo Kevin tranquilamente acompañando sus palabras con un chasquido de sus dedos


    Como si de una jugada ensayada se tratase, de hecho probablemente lo era, el zorro psíquico se desvaneció cuando su oponente apenas estaba en un palmo, para reaparecer varios metros por encima de ella y acto seguido disparar un rayo de energía multicolor, principalmente rosa y verde, que golpeo y dejo bastante aturdida a la Pokemon azulada.


    -Una combinación de Teletransporte y Psicorrayo-pensó Izumi- ¡Dory usa Excavar!


    La Nidorina algo aturdida dio un pequeño salto con la intención de cavar y ocultarse bajo el suelo, sin embargo la Pokemon venenosa lo único que consiguió fue darse de bruces con el suelo.


    -¡O no!-se maldijo Izumi- Dory esta confundida.


    - Kadabra usa Psicorrayo.

    -¡Esquiva Dory!


    El Pokemon del entrenador de Johto volvió a disparar el multicolor ataque ante una oponente que lo único que pudo hacer fue dar un torpe salto para intentar evitarlo, cosa que consiguió si se volvió a darse con la cabeza contra el suelo.


    - ¡Dory usa Picotazo Venenoso!.

    - Kadabra bloquéalos.


    La Pokemon venenosa lanzó desde sus fauces el aluvión de agujas violáceas que el Pokemon bloqueó con un hábil giro de cuchara,


    -¡Ahora Dory!-gritó la chica de Pueblo Paleta.


    El pokemon psiquico y su entrenador vieron como tras disiparse el picotazo venenoso la Nidorina surgía entre los mismos con su boca bien abierta dispuesta a usar el ataque Mordisco encontrándose a una distancia demasiado cercana como para disparar el Psicorrayo.


    -Puño Fuego-pidió calmadamente Kevin.


    Así el Kadabra “incendió” su puño derecho lanzando un golpe seco a la pokemon venenosa en el abdomen y pese a la escasa fuerza física del zorro psíquico este dejo noqueada a su oponente sobre la hierba.


    -¡Kadabra gana!-exclamó el árbitro alzando la bandera.


    -Vuelve Dory-dijo Izumi-No hemos conseguido hacerle nada-pensó la chica para rápidamente comenzar a sopesar quien sería el siguiente en combatir y quien llevaría el peso de tratar de remontar el difícil combate.


    -¡Adelante Zelvy!-dijo la fémina lanzando su última pokeball


    -¡Waaarto!-exclamó el tortugo moviendo su plumosa cola y mirando fijamente


    -Parece que Izumi va perdiendo-dijo Angie recién sentada en las gradas

    -Lo va a tener muy difícil contra Kevin-comentó Izumi.

    -Pero todavía tiene una oportunidad-añadió Eric.


    -Kadabra usa Psicorrayo- siguió el chico de la camiseta ocre

    - ¡Esquívalo con Giro Rápido!-exclamó Izumi


    -Dabra.

    -¡War!


    El Pokemon zorro con su calma habitual disparo el rayo de energía psíquica que el quelonio eludió ocultándose en su caparazón para acto seguido comenzar a girar velozmente hacia su oponente.


    -Teletransporte- repitió Kevin


    Una vez más el Pokemon psíquico se desvaneció para evitar el contacto con su oponente materializándose encima de el para volver a lanzar la archiconocida técnica.


    - ¡Zelvy, Hidrobomba!-exclamó Izumi.


    El Wartortle asomó su cabeza del caparazón mirando directamente a su oponente que se preparaba para lanzar su ataque a lo que el Pokemon del caparazón respondió sin vacilar lanzando una potente tromba de agua que colisiono con el irisado rayo, generando una nube de vapor.


    -Parece que Kevin esta algo nervioso-comentó Helena

    -¿Por qué lo sabes?-preguntaron Eric y Angie

    -Esa maniobra que acaba de hacer puede ser útil contra muchos Pokemon...-comenzó a decir Helena

    -Pero contra un Pokemon que lleva caparazón y más usando un ataque como giro rápido es muy difícil hacerle un daño importante, más aun atacando desde arriba-intervino Jean por primera vez

    -Yo no lo habría dicho mejor-finalizó Helena devolviendo la atención al combate.


    -¡Kadabra usa Teletransporte y sigue con Psicorrayo!


    Una vez el liviano Pokemon psíquico alcanzó el suelo comenzó a teletransportarse alrededor de la criatura acuática disparando un chorro de energía psíquica cada vez que volvía a aparecer ante un Wartorlte que lo único que podía a hacer era tratar de esquivar y lanzar algún que otro Hidrobomba para tratar de bloquear el psicorrayo.


    -Izumi se equivoca-pensó AJ tras pegar un trago al “Sorbitos Dulces”- al querer usar un ataque tan potente como Hidrobomba exclusivamente para bloquear los del contrario.


    -¿Qué puedo hacer?-pensó Izumi observando aquella situación cuando rápidamente se le ocurrió algo-¡Giro Rápido e Hidrobomba!


    El Pokemon acuático introdujo sus extremidades así como su cola y su cabeza en su caparazón para poder empezar a girar y una vez en rotación comenzó a disparar el potente chorro de agua que salio como un aspersor golpeando repetidamente al Pokemon psíquico que si bien repelió los primeros “chorreones” gracias al uso de la Pantalla Luz no pudo evitar que ataque del Pokemon continuara dañándolo cada vez más


    -¡Zelvy, Mordisco!-acabó casi gritando Izumi


    Aprovechando que con el giro el Wartortle se había acercado lo suficiente a Kadabra le asestó un fuerte mordisco en el brazo izquierdo que hizo que el Pokemon soltara su valiosa cuchara al suelo, derrotado.


    -Ya vuelven estar igualados-comentó alegre Angie

    - Más o menos-dijo Helena-Ten en cuenta que Wartortle ya ha recibido daño y a Kevin le queda un Pokemon sano.


    -¡Adelante Skarmory!-dijo Kevin lanzando el último combatiente del encuentro.


    -¡Kaaaar!-graznó el ave de acero clavando sus afiladas uñas en la ya maltrecha hierba.

    - Me lo imaginaba-pensó Izumi que al menos tenía el consuelo de conocer esa clase de Pokemon.


    - ¡Zelvy repítelo!- dijo Izumi con la intención de que el Wartortle ejecutara la misma combinación que había derrotado a Kadabra.


    -A volar Skarmory-pidió Kevin


    El Pokemon acuático volvió a lanzar el chorro giratorio que su oponente eludió agitando sus alas para elevarse en el aire, consciente que si su oponente giraba en horizontal era imposible que le golpeara.


    - Skarmory usa Pájaro Osado-exclamó Kevin apuntando al Pokemon tortuga


    El Pokemon acorazado se lanzó en picado con una flama azulina recubriéndolo acompañándolo de un grito metalizado, embistiéndolo y clavándolo contra el suelo


    -¡Aaaaar!-chillo el ave metálica, apoyando la garra sobre la concha de su oponente

    -¡Mordisco!-pidió Izumi


    El quelonio que estaba panza arriba solo podía morder la pata del ave que si bien le hizo un daño mínimo sirvió para que le soltara, cosa que aprovecho para alejarse de su oponente sabiendo de la preferencia de este por los ataques físicos


    -¡Hidrobomba!

    -Viento Hielo.


    El Pokemon azulino abrió su boca lanzando el potente ataque acuático a lo que el Pokemon metalizado respondió agitando sus alas liberando una fría brisa cargada de pequeñas partículas de hielo y nieve que no llegó a alcanzar al Wartortle aunque sí bloqueó parcialmente el Hidrobomba, convirtiéndolo en pequeños fragmentos de hielo.


    - Danza Espada-pidió Kevin.


    El ave metalizada volvió a chillar para comenzar a afilar sus alas y su pico, frotándose dichas partes contra el resto de su cuerpo, adquiriendo el mismo un tono rojizo.


    - Pájaro Osado-repitió el chico de camiseta ocre.


    El ave, aún con su tono rojizo adquirió el aura azulada lanzándose a vuelo rasante contra el Pokemon tortuga al cual embistió consiguiendo levantarle del suelo


    -Kaar-expresó algo adolorido el Pokemon volador por el uso repetido de Pájaro Osado

    -Lo sé- se dijo Kevin mirando a su fiel compañero-¡Respiro!


    -¡Zelvy, Hidrobomba a la máxima potencia!-exclamó Izumi


    El quelonio aún en el aire por la potente embestida del Skarmory disparó con toda la fuerza de su ser lanzando un autentico cañonazo de agua a alta presión ante un Pokemon que respondió acuclillándose en el suelo mientras cerraba los ojos y con las alas plegadas al cuerpo a la par que adquiría un reconfortante fulgor blanco, si bien eso no impidió que el ataque acuático le alcanzara de lleno.


    -¿Estas bien?-preguntó Kevin

    - Moor- chilló el pájaro asintiendo

    -Perfecto entonces ¡Viento Hielo!

    -¡Manto Espejo!-exclamó Izumi que veía como el combate se le iba de las manos


    El Pokemon de tipo dual volvió a batir sus alas generando la gélida brisa dirigida a Zelvy que generó una suerte de capa reflectante alrededor de su cuerpo que hizo que el helado ataque rebotara para impactar en el Pokemon que lo originó.


    -Parece que Izumi lo tiene difícil-comentó Angie algo preocupada

    - Así es, no parece tener nada con lo que atacar-intervino Eric

    -Ni con lo que defenderse-añadió Jean.


    Helena en cambio no comento nada en esa ocasión, simplemente esbozo una pequeña sonrisa, quizás recordando algo.


    “- Vamos Skarmory-gritó un visiblemente más joven Kevin.

    -Aguanta Dratini-pidió, casi suplicó una también más joven Helena.


    El ave de acero,y si, también más joven o al menos más pequeño, se lanzó hacia su oponente con sus alas recubiertas de un intenso fulgor metalizado, dicho adversario era una criatura serpentina de color celeste, a excepción del vientre blanco, color tambien presente en el hocico y en una suerte de esfera de la frente así como en las escamas a ambos lados de su cabeza, no así en sus ojos rojos de mirada tierna


    -¡Tiniii!-exclamó el dragón visiblemente asustado que en un acto de autoconservación lanzó desde su boca un potente chorro de fuego.


    -Eskaaarr-chilló el ave metalizada siendo engullido por el fuego y cayendo al suelo totalmente derrotado”


    -¿Estas bien?-preguntó Angie a la chica que estaba junto a ella.

    - Sí. sí, tranquila, es que me acabo de acordar de una cosa.


    - ¡Skarmory usa Ala de Acero!-exclamó Kevin.

    -¡Zelvy!-gritó Izumi


    El ave metalizada se lanzó contra el Pokemon acuático con sus alas recubiertas del fulgor metálico sobrepuesto sobre el brillo rojizo a lo que su oponente lo único que pudo hacer es tratar de agarrar las alas con las manos desnudas, gran temeridad


    -Wartooo-expresó dolorido el quelonio que notaba como sus manos se agrietaban, visiblemente cansando lo único que pudo hacer es agachar la cabeza, cediendo en la resistencia que estaba oponiendo


    -¡Zelvy!-gritó Izumi mucho más fuerte de antes viendo como su querido pokemon se desmoronaba


    Ese grito pareció sonar en cada recoveco del Wartortle que rápidamente comenzó a apretar las alas de su oponente, sin importar los hilillos de sangre que comenzaban a bajarle brazos abajo.


    -¡Waaarto!


    El Pokemon junto a su desesperado grito generó una ondulante aura azur que transmitía energía, como lo puede hacer una catarata y la par calma como podía pasar con el transcurrir de un arroyo. Un aura que recubrió todo su cuerpo incluyendo sus irises castaños que adquirieron un subyugante color azul que transmitía los mismos sentimientos que podía transmitir la el que recubría su cuerpo.


    -¿Qué es eso?-preguntó Angie

    -Es la habilidad de Wartortle, Torrente-explicó Jean

    -Pensaba que eso era una pelicula...-dijo Angie con expresión dubitativa.

    -Quizás esto le de a Izumi la oportunidad- que necesita añadió Eric junto a una Helena que permanecía callada observándolo todo


    -Maldición-pensó AJ viéndolo desde el salón del centro Pokemon-me estoy meando encima pero no quiero perderme esto-se dijo para sí mientras cruzaba las piernas y abría los ojos para captar todos los detalles que quedaban del combate.


    -¡HIDROBOMBA!-gritó Izumi todo lo que podía


    Zelvy abrió la boca hasta tal punto que parecía casi desencajada para lanzar con toda la fuerza que atesoraba una tromba de mayor grosor y presión que todas las que antes había lanzado, ataque que el ave metalizada con mirada más que de resignación que otra cosa recibió directamente siendo arrastrada por la hierba hasta los pies de su entrenador, acabando totalmente derrotada.


    -¡Ganó!-exclamó Angie en la grada visiblemente feliz, si bien no podía sentir cierta pena por el que había sido su compañero de grada.


    -No me lo esperaba-pensó AJ poniéndose de pie-supongo que debo de felicitar a Izumi pero antes...-se dijo el chico que comenzó a dar saltitos ridículos hasta el servicio más cercano, notando como los Sorbitos Dulces hacían grandes esfuerzos por salir de su vejiga.


    -¡Ganamos Zelvy!dijo Izumi abrazando con fuerza al quelonio.

    - ¡Warto Waaar!-expresó igualmente emocionado la tortuga, derramando de sus castaños ojos dos cómicos ríos de lágrimas.


    -Vuelve Skarmory-dijo Kevin haciendo regresar al ave metalizada a su pokeball.


    El chico de Pueblo Caoba miró hacía abajo, viendo el propio mensaje escrito en su camiseta, Fly High! traducido ¡Vuela alto!, mensaje que en esa situación era tan gracioso como una patada en la boca.


    -En fin-se dijo el chico de la camiseta ocre mirando ahora hacia arriba-justo como la otra vez-añadió con el tono nostálgico que tiene aquel que se queja de una vieja herida.


    Así mientras el viento soplaba lleno de la alegría de Izumi y Zelvy acababa otra jornada de la Liga Pokemon, una liga que ya había terminado para muchos entrenadores pero indudablemente aún quedaba mucho para los restantes entrenadores.


    ¿O no?
     
  6.  
    Kiwi

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    Al fin llegué al capítulo 6...! No voy tan rápido como quisiera.

    Me gustó la onda mas relajada que te tira este capítulo, marcando un tono de preparación para la ultima batalla de gimnasio. Me llamó especialmente la atención que Aj ya será la verdad sobre Giovanni en este punto y aún así vaya de cara a enfrentarlo como en un gimnasio cualqcualq. Hace que me pregunte qué tanto se conocen el uno sin otro y cómo han interactuado.

    Y por el otro lado, están los hints de la relación con Misty que para este punto ya me despierta intriga. Hasta ahora se han hecho muchas alusiones a la líder y siento que se está construyendo algo, que más pronto que tarde vamos a ver qué tienes planeado para ella, y aunque no es mi líder favorita, el tema lo estás manejando bastante bien y me tiene interesado.

    Sigo leyendo. Saludos.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  7. Threadmarks: Capitulo 15
     
    AJ Slifer

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    CAPITULO 15: NUEVAS ANDANZAS


    -Intenta aterrizar allí-dijo AJ.

    -¡Aaaar!- asintió el pétreo reptil volador.


    El Pokemon de cola de flecha comenzó a descender, obligando a la gente que caminaba por las transitadas calles de Ciudad Azafrán a apartarse para hacer sitio al Pokemon prehistórico que volvió a rugir en cuando tocó el suelo y si bien Iwasa no era especialmente fiero la visión de sus afilados dientes cuando abrió sus fauces no era para nada tranquilizadora.


    -Igual pudimos escoger un sitió mejor-pensó AJ haciendo regresar el Pokemon fósil a la pokeball.


    El pelinegro vagó por las calles buscando algo en concreto, observando los enormes rascacielos que casi impedían ver el despejado cielo, por el contrario, si podía observar AJ a gran cantidad de gente bien vestida, con traje mayoritariamente, y con maleta que el joven entrenador veía por la calle, muy probablemente trabajadores de la prestigiosa empresa Silph Co. Estando está en el rascacielos más alto de la ciudad.


    -Si no me equivoco debo de seguir al norte-pensó el pelinegro


    El entrenador de Pueblo Paleta caminó hacia el norte, pudiendo observar como Ciudad Azafrán era realmente la “tierra dorada del comercio” apreciando los grandes rascacielos, pero también tiendas más humildes, así como algún mercadillo por barrios. El pelinegro posiblemente de buena gana se hubiera detenido...no a comprar, pero sí probablemente a mirar un poco, debía de tener un buen motivo para seguir caminando apresuradamente hacia delante.


    -Parece que...-comenzó a decir tras jadear un poco-ya he llegado.


    AJ se llevó las manos a las caderas observando el lugar al que acababa de llegar, un edificio de construcción reciente, siendo especialmente llamativo en su fachada la enorme vidriera que permitía ver el interior, también era llamativo el logo que en su fachada rezaba: Magnetotrén.


    El pelinegro, no precisamente amante de la arquitectura, entró en dicho edificio encaminándose hacia uno de los mostradores.


    -Un billete hacia Ciudad Trigal, solo de ida- pidió el pelinegro

    - Sí- dijo rápidamente la recepcionista que buscó en lo que AJ presumió un cajón, sacando el ticket que el pelinegro había solicitado

    -Gracias-respondió el pelinegro para acto seguido pagar, a disgusto, el precio del ticket.


    El pelinegro dejó el ticket en su bolsillo mientras se alejaba refunfuñando por el alto precio, más aun teniendo en cuenta que era solo de ida, sin embargo, de nada servía quejarse una vez ya pagado, por lo que decidió esperar en el andén del tren a que llegara el susodicho medio de transporte


    - ¿AJ? -dijo una vez conocida para el pelinegro.


    El aludido se llevó la mano a la frente a modo de visera para poder ver mejor, debido al agradable brillo del sol, así como levantándose del banco en el que esperaba aun así no pudo identificar al que le había llamado hasta que estuvo al lado.


    -¡Hola Kevin!-saludó AJ una vez ya había visto al entrenador de Pueblo Caoba.

    -Hola-dijo este devolviéndole el saludo- ¿Qué tal todo?

    - Bien-respondió AJ-camino de Johto-añadió.

    - Yo también voy a Johto-mencionó el chico de mayor altura-Tu supongo que iras para participar en la Liga.

    -Así es-añadió AJ- ¿y tú? -inquirió.

    -Bueno yo...


    El entrenador del Skarmory calló cuando vio que su transporte hacia la región vecina entraba en la estación, aquel blanco anélido metálico continuó avanzando hasta entrar por completo en la estación y una vez hecho esto abrió sus puertas, haciendo que la gente que salía se mezclara con la gente que intentaba entrar en el mencionado medio de transporte.


    El entrenador de Pueblo Paleta consiguió llegar, codazo mediante, a la puerta del tren y entregarle el ticket al revisor consiguiendo entrar al tren, para poder ponerse a buscar asiento.


    -No...no ha sido humano-expresó AJ dejándose caer en el asiento aguamarina haciendo referencia a la marabunta humana que se había formado en la puerta.

    -Lo sé-dijo Kevin sentándose en el asiento anexo al del pelinegro y dejando su gruesa mochila en el suelo- ¿Es nuevo ese colgante? -preguntó el de Caoba fijándose el objeto del cuello.

    -Sí, bueno, no, Izumi me lo regaló antes de la Liga Pokemon lo que pasa es que no le puse mientras estuve compitiendo en ella ¿Qué tal Helena? -preguntó AJ cambiando de tema

    - Te lo puedes imaginar-dijo Kevin- ¿Cómo estarías tu si ganaras la liga Pokemon? -añadió el de Johto recostándose en su asiento.

    -Supongo que no cabría en mí-dijo AJ.

    - ¿Y qué tal el resto? -preguntó ahora Kevin

    -Bien, Eric ha tomado rumbo hacia Hoenn, de Angie no tengo ni idea-admitió el pelinegro-e Izumi debería estar ahora mismo en Ciudad Carmín para coger un barco hacia Ciudad Olivo-finalizó el entrenador de Pueblo Paleta.

    - ¿Por qué no has ido con ella? Si no te molesta la pregunta-inquirió el de Caoba.

    - ¡No quiero acercarme a esas tumbas flotantes que os empeñáis en llamar barcos! -dijo AJ tan vehemente que no pudo evitar que muchas de las miradas del vagón se fijaran el

    -Muy bien...-dijo Kevin que no esperaba esa respuesta mientras una gruesa gota de sudor le deslizaba por la frente.


    Así el entrenador de pueblo Caoba, que decidió dar la conversación por terminada, agarró su enorme mochila poniéndosela sobre las rodillas para luego meter la mano dentro y sin demasiada búsqueda sacó de la misma varios libros, para luego volver a poner la mochila en el suelo.


    - ¿Quieres uno? -dijo Kevin ofreciéndole uno.

    - Vale-expresó AJ con algo de duda, temiendo marearse.


    El chico miró con curiosidad las revistas, o más bien manuales, que le entregó Kevin para leer los títulos, muchos de ellos sobre dietas, cuidado de Pokemon hasta llegar a un reportaje gráfico con el descriptivo título de “Desgarros internos en el aparato reproductivo” tratando al parecer el artículo sobre las consecuencias del intento de apareo entre un Wailord y un Skitty


    -Cambiando de tema-dijo AJ pese a que nadie estaba hablando y decidido a no leer el gráfico articulo- Es cierto que-comenzó para acto seguido bajar la voz-Helena, al ganar la liga de su región puede desafiar al Alto Mando-añadió con tono de pregunta.


    Kevin miró desde su asiento hacia las ventanas, notando como el tren llevaba probablemente ya un largo rato en moviendo para recoger las revistas que AJ no iba a leer y acto seguido comenzó a hablar.


    -No me ha mencionado nada de ese tema-dijo el entrenador del noreste de Johto-Yo también he oído hablar de lo que dices, pero no-añadió Kevin-no estoy seguro.

    - Ajá-añadió AJ que dirigió una mirada a la ventana, observando el paisaje difuminado debido a la velocidad del tren.

    - Lo que sí he oído-dijo Kevin con un tono premeditado para llamar la atención del interlocutor- es el llamado Torneo Multi-Regional-agregó en un tono más bajo

    - ¿Y qué es eso? - preguntó AJ si bien por el nombre se podría hacer una idea

    -Veras-dijo el de Johto acomodándose en su asiento y tras guardar las revistas viendo que la conversación iba a ser larga- las distintas federaciones de las distintas regiones están planeando una crear una especie de torneo conjunto.

    -Suena bien-dijo AJ- debe ser algo digno de ver.

    - Mucha gente piensa como tú-continuó Kevin-por lo que si lo hacen bien podría ser el negocio del siglo.

    - ¿Negocio? -pensó AJ que probablemente tenía en la cabeza ideas más “románticas”-De todos modos ¿Como te has enterado?


    El entrenador de Pueblo Caoba miró a ambos lados, quizás de un modo paranoico, para comenzar a hablar.


    -Helena-añadió- Esas federaciones trabajan, creo, en conjunto con los profesores Pokemon y como faltan varios años para el hipotético torneo no es de extrañar que los profesores de las regiones vayan avisando de antemano a ciertos entrenadores


    - ¿Pero por qué? -volvió a preguntar el pelinegro

    -Bueno aún no se sabe de los requisitos para acceder al torneo...-comenzó a hablar Kevin

    - Y puede que uno sea ganar la liga Pokemon-adivinó AJ

    -Justo. ¿Qué te parece la idea?

    -Bueno sería muy bonito participar...pero...ganar una liga Pokemon y además no creo que me queden muchos años de entrenador-dijo AJ que a medida que hablaba había ido bajando la cabeza.

    - ¿Por? Si quieres decirlo, claro -preguntó Kevin.

    -No puedo ser entrenador toda la vida, quería conocer Johto y probablemente viaje un año más, pero... no sé, no me veo toda mi vida pateando todas las regiones, no para tener que comer, al menos-dijo el pelinegro con todo dubitativo-Aunque quiero estar junto a los Pokemon toda mi vida-añadió con tomo más alegre.

    -Entiendo-añadió Kevin-Suena razonable.

    - ¿Y qué me dices de ti?-preguntó el pelinegro

    - Has dicho que te quedan pocos años de entrenador-recordó Kevin las palabras que hace nada había dicho AJ-A mí no me queda ninguno.

    - ¿Cómo? -preguntó el entrenador de Pueblo Paleta.

    -Digamos que quiero dejar el entrenamiento y centrarme en ser criador-admitió el de Caoba.

    -Criador-repitió AJ-Y... ¿Qué hace exactamente un criador?-dijo el pelinegro llevándose la mano a la nuca.

    - Bueno-meditó Kevin- depende, hay quienes se centran el cuidado de los Pokemon otros en aspectos como el alimenticio, otros en el reproductivo...

    - Eso explica la revista-se dijo AJ para sí mismo.


    - Pasajeros acabamos de llegar a Ciudad Trigal, rogamos que desalojen el tren por las salidas indicadas y le damos la bienvenida a la región de Johto-dijo una voz femenina por megafonía.


    El pelinegro y el entrenador del Skarmory se levantaron y tras cerciorarse de que no se habían dejado nada en el asiento abandonaron el medio de transporte, así como la estación para salir al exterior.


    -Vaya- exclamó AJ ya en el exterior


    No era para menos la expresión del de Pueblo Paleta en la misma “acera” que la estación se alzaba una imponente estación de radio, basta decir que ella sola se bastaba para abarcar con su señal a todo Jotho, así como poblaciones limítrofes de Kanto. Así y pese a la distancia a la que se encontraba se apreciaba un grandísimo edificio, El centro comercial de Ciudad Trigal


    - Para los que somos de pueblos pequeños la verdad es que esto abruma un poco-dijo Kevin dándole una palmadita en el hombro al entrenador de Paleta- ¿Quieres que vayamos al gimnasio? -añadió viendo que AJ no reaccionaba.


    -Sí, vamos-afirmó AJ- Ya habrá tiempo para el turismo.


    Kevin guió al pelinegro hacia el nordeste de la ciudad, pudiendo observar lo bulliciosa que era esta, sin nada que envidiarles a las populosas ciudades de Azulona y Azafrán, afincadas en la región vecina.


    -Ya estamos- afirmó el de Caoba.


    AJ vislumbró el gimnasio, no parecía muy distinto a los demás de Kanto, era un edificio de gran tamaño con fachada de un suave color crema y llevaba un logo en la misma en el que había escrito Pokemon GYM


    - ¿Y esto?-se preguntó el pelinegro viendo un trozo de papel colgado en la puerta


    El joven de Paleta agarró el papel, viendo que en él había escrito a mano y con un vistoso, por no decir chillón, color rosa la siguiente frase: Vuelvo en cinco minutitos, acompañado de una carita sonriente dibujada


    -Dice cinco minutos-dijo AJ enseñando la nota a Kevin-Esperare.

    -Conociendo al líder esos cinco minutos pueden convertirse en hora y media sin ningún problema-dijo su interlocutor-Podemos ir al centro comercial si quieres, será más productivo que esperar.

    - Sí, mejor será- añadió el pelinegro que comenzó a caminar junto a Kevin


    Apenas unos diez minutos a paso suave bastaron para llegar al mencionado establecimiento, un gran edificio de al menos seis pisos más una azotea, no teniendo nada mejor que hacer el par de jóvenes entraron al edificio, observando una amplísima planta baja en la cual se encontraban múltiples recepcionistas, así como cajeras, todas vestidas de igual manera.


    Viendo que no había nada más de interés para el de Pueblo Paleta este junto a su acompañante de Pueblo Caoba subieron por las escaleras mecánicas para ascender al piso superior, el cual no era menos extenso que en la planta baja además de que en este si se podían encontrar diversos tipos de productos.


    -Voy a ver un poco por aquí-dijo AJ separándose de Kevin.

    -Bien-respondió este- Quedamos en la salida dentro de unos veinte minutos.


    Tras la despedida el pelinegro comenzó a vagar por aquella planta llena en su mayoría de ropa de diversas tallas, estilos etcétera y si bien el entrenador de pueblo Paleta no era una persona especialmente aficionada a la ropa decidió observarla.


    -Anda-dijo AJ que se fijó en una prenda de ropa en concreto.


    La prenda en cuestión era una camiseta de manga corta de un color celeste y en el centro de la misma presentaba la silueta de un Lapras cubierto en niebla destacando sus ojos brillantes, camiseta que debió gustarle al pelinegro ya que decidió cogerla de la percha en la que estaba colgada con la intención de llevarla al mostrador y comprarla cuando...


    - ¡Ay!


    Sin comerlo ni beberlo AJ se vio a si mismo contra el suelo sin más seña de su “agresor” que la femenina interjección que había escuchado, por suerte para el notó como su cuello en vez de contra el suelo había impactado con algo más suave y curvilíneo.


    Temiendo por lo que tenía apoyado en el cuello AJ se reincorporo viendo contra quien había colisionado, era una chica de mediana altura que vestía una prenda blanca parecida a un uniforme de béisbol, quizás el equipo de la ciudad, así como un corto pantalón azul y unos largos calcetines a rayas azulinegras, finalmente y como rasgo significativo era el cabello de un intenso color rosa con dos pequeñas coletas, así como dos ojos a juego con la tonalidad del pelo.


    El pelinegro giró entonces su cuello para ver que con que había estado apoyado siendo esto una criatura que apenas superaba el medio metro, de forma estrellada y de color rosado, a excepción de las puntas cafés de sus orejas, también como aspecto curioso la criatura contaba con una cola enroscada y un pequeño par de alas en la espalda.


    - Feiryy-exclamó la adolorida Pokemon, mareada.

    - ¡Clefairy! -exclamó la chica sonrosada recogiendo al Pokemon hada y apoyándolo contra su pecho- ¡Deberías tener más cuidado! -espetó a AJ la supuesta entrenadora del Pokemon.


    - ¿¡Yo!?-dijo AJ recién levantado- ¡Has sido tú la que se ha chocado conmigo! -dijo tratando de mantener la calma, pese a lo cual no pudo evitar que la frase fuera más altisonante de lo habitual.

    - He oído mucho ruido ¿Estas bien? -preguntó Kevin que se había acercado al pelinegro.

    -¡Kevin!-exclamó la chica del Clefairy con voz cantarina a la par que saltaba sobre la espalda del de Caoba, teniendo AJ que agarrar al Pokemon rosado para evitar que se cayera al suelo.

    - ¿La conoces? -preguntó AJ con el Clefairy en brazos.

    -AJ-dijo Kevin con la voz del que quiere que se lo trague la tierra-te presento a la líder de gimnasio de Ciudad Trigal.

    - ¿Tú? -dijo AJ algo incrédulo

    - Sí, yo-dijo la chica inclinándose, aun sobre Kevin, hacia AJ, visiblemente molesta por el escepticismo del pelinegro- ¡Y te lo demostrare cuando quieras!

    - ¡Lo mismo digo! -añadió algo picado el pelinegro.

    -Pero primero dejad de gritad, más aún cuando estoy yo en medio-pidió Kevin.

    - Vale-asintieron ambos con tono de niño pequeño.

    -Por cierto, Blanca ¿No se te olvida algo? -continuó el de Caoba.

    - ¿El qué? -preguntó la entrenadora.

    - Que te me quites de encima...


    Media hora después del accidentando encuentro del centro comercial la acción se trasladó al gimnasio de Ciudad Trigal, un edificio de aspecto ovalado, pero que salvo a eso no había nada digno que destacar de la parte exterior, no así de la interior el cual era de un intenso color rosa y decorado con ramos de flores, así como arbolillos podados para representar Pokemon, mayoritariamente Clefairy, al menos la pista de batalla si era más usual siendo un amplio rectángulo de arena.


    -Comienza la batalla entre el líder de gimnasio de Ciudad Trigal, Blanca y el aspirante de Pueblo Paleta, AJ-exclamó el juez del combate alzando sus banderines.


    - Kevin me ha dicho que ya has participado en la Liga de Kanto-comenzó Blanca- ¡Así que no me quedare con nada dentro! -sentenció enérgicamente arrojando su pokeball.


    -Veo que Blanca no ha cambiado nada-se dijo Kevin con una tímida sonrisa-Veré si al menos ha mejorado como entrenadora y también quiero ver si AJ ha aprendido algún truco nuevo en estos meses- se decía mentalmente el de Caoba sentado en el banquillo.


    En el terreno de “juego” ya se habían materializado ambos combatientes siendo por parte de AJ su Haunter mientras que por parte de Blanca era un felino de altura ligeramente superior a un metro y de pelaje color crema, si bien alrededor del cuello llevaba una suerte de anillo de pelaje morado, mismo color que sus amplias orejas que acaban en tres picos y también mismo color que un mechón de su delgada cola


    -Delcatty, el pokemon cursi: Delcatty prefiere llevar una vida independiente haciendo lo que le apetezca por lo que no se puede decir que posea unos hábitos regulares, es un pokemon pacífico y no suele luchar en la naturaleza- dijo la pokedex del pelinegro.


    -Es bonito-pensó AJ...

    -Delcatty usa Ayuda-pidió rápidamente Blanca sobresaltando al pelinegro.


    Así el félido hizo que su pata fuera recubierta por un fulgor blanquecino para acto seguido lanzar desde el mismo una hondonada de esferas de lodo negro.


    -Esquívalo Waru-exclamó AJ pese a que ese ataque no le haría mucho daño al fantasma.

    - Jon jon ter-exclamó el risueño fantasma elevándose para evitar el ataque de su oponente

    -Bomba Lodo-pensó Kevin-Supongo que de su Nidoqueen, AJ debe estar atento por la gran variedad de ataques que puede aprender los de tipo normal, más aun si conocen un ataque como Ayuda.


    - ¡Hidropulso! -exclamó Blanca apuntando al fantasma venenoso.

    - ¡Waru devuélveselo con Psíquico! -respondió AJ.


    Así el delicado felino abrió su boca generando una esfera de agua de tamaño similar a un balón de baloncesto para arrojarla contra el fantasma que a modo de respuesta iluminó sus ojos, así como sus manos de un intenso fulgor azul, capturando la hídrica esfera y devolvérsela a su oponente


    - ¡Caa! -maulló el felino molesto por el agua.

    - ¡Ahora usa Rayo! -pidió AJ mientras esbozaba una pequeña sonrisa.


    El fantasma volvió a generar la corriente eléctrica concentrada en sus manos desde que lanzó el ataque a su oponente que no pudo evitar un maullido lastimero ya que la chispeante técnica incrementó su potencia debido a la piel mojada de su oponente.


    -¡Waru acaba con Psíquico!

    - ¡Golpe Bajo! -exclamó Blanca.


    Así el fantasma de tipo dual volvió a iluminar sus ojos del color azulino característico de esa técnica a lo que el Pokemon originario de Hoenn respondió encendiendo su cola de un tétrico fulgor oscuro y arremetiendo con ella al fantasma que no pudo iniciar su ataque además de ser arrastrado varios metros.


    - ¡Rayo Solar! -pidió Blanca.


    Así el Delcatty cerró los ojos mientras todo su cuerpo comenzaba a captar la luz del sol que entraba por los ventanucos del gimnasio adquiriendo su piel un cálido color blanco símbolo de la energía lumínica acumulada.


    - ¡Waru usa Hipnosis, rápido! - apremió el pelinegro.


    El Haunter aun recuperándose del duro golpe recibido se acercó a su oponente, adquiriendo sus ojos un tono azulado a la par que comenzó a mover las manos de un modo pausado y armónico haciendo que su oponente, pese a seguir acumulando energía comenzara a entornar sus ojos, cayendo finalmente dormido.


    - ¡Waru acaba con Psíquico! -volvió a repetir AJ.


    Así el fantasma se elevó tras proferir su altisonante risa adquiriendo sus ojos, así como sus flotantes manos el característico fulgor azulado acumulando energía mental y lanzando un rayo de dicha a energía hacia su oponente que no pudo hacer más que caer derrotado.


    - ¡El aspirante gana la primera ronda! -dijo el árbitro alzando su banderín.

    -Vuelve Delcatty- dijo la pelirosada líder haciendo volver al felino derrotado para acto seguido lanzar la pokeball de su siguiente Pokemon.


    Este tenía similitudes a su compañero de equipo como su aspecto tierno y apariencia mamífera, recordando este contendiente a un conejo básicamente por sus largas orejas. El Pokemon en cuestión no alcanzaba el metro de altura y su cuerpo era de forma mayormente esférica de la cual sobresalían sus grandes orejas, así como unas menudas extremidades y finalmente una zigzagueante cola acabada en una esfera que fungía de boya. Por otra parte el Pokemon mostraba un colorido azul en todo su cuerpo a excepción de su bajo vientre y ciertos lunares de color blanco que daban una apariencia espumosa.


    -Azuuu-exclamó el Pokemon recién elegido.


    Azumarill: El pokemon conejo agua, Azumarill vive en ríos y lagos y cuando está sumergido, el color y el diseño de su cuerpo confunden a sus enemigos. Sus desarrolladas orejas le permiten oír incluso en las caudalosas corrientes-informó la pokedex de AJ


    -Supongo que el Rayo de Waru podría ayudarme-pensó el pelinegro-Pero-añadió mientras hacía volver el fantasma a su pokeball-creo que escogeré a un especialista-se dijo mientras esbozaba una sonrisa- ¡Adelante Saur!

    -Eiiivy Sor-exclamó enérgicamente el reptil mamiferoide sacudiendo un poco las hojas de su lomo.

    - ¡Comienza el combate! -dijo el árbitro alzando las banderillas.


    -Hoja Afilada-pidió AJ.

    -Acua Aro-pidió la líder de Gimnasio.


    Así el Pokemon planta se sacudió para lanzar una serie de cortantes hojas a gran velocidad a su oponente que respondió generando una masa acuática a su alrededor que comenzó a recubrir su cuerpo lo que no impidió que las hojas le golpearan.


    -Bien-pensó AJ viendo como el ataque de su Pokemon había alcanzado a su oponente pese a la técnica utilizada, sin embargo, esa alegría se difumino cuando vio como el anillo de agua parecía sanar, al menos parcialmente, el daño que había sufrido.


    - ¡Rayo Burbuja! -exclamó Blanca

    -Saur usa Látigo Cepa y propúlsate-pidió AJ.


    Obedeciendo a sus entrenadores el Pokemon de agua abrió su pequeña boca para lanzar desde la misma una tanda de burbujas hacia su cuadrúpedo oponente que respondió desplegando dos de sus lianas con las que destruyó todas las pompas sin dificultad, para luego usar las dos cepas a modo de tirachinas para lanzarse y embestir contra su orejudo oponente.


    -Cola Férrea-ordenó la entrenadora pelirrosa.


    Así aprovechando la escasa distancia el Pokemon acuático tensó su larga cola así como su esfera final se iluminaba adquiriendo un fulgor metálico con la que golpeó a su cuadrúpedo oponente haciéndolo retroceder.


    - Vamos a necesitar algo más potente-pensó el pelinegro rascándose la cabeza viendo como el Acua Aro le ayudaba a restaurar todo el daño que habían causado ¡Usa Adaptación!

    - ¡Rayo Burbuja! -contraatacó Blanca


    El conejo azul volvió a esputar la tanda de burbujas a lo que el Pokemon planta respondió cerrando los ojos solemnemente mientras se manifestaban tres esferas de distintos colores, roja, azul y amarilla que se entrelazaron entre sí y fueron disparadas reventando a las burbujas para impactar contra el tipo agua-hada.


    - ¡Zuuu! -se quejó el Pokemon orejudo de la fea quemadura del costado.

    - ¡Saur usa Drenadoras! -pidió AJ.

    -Eivy soor- asintió el Pokemon planta disparando desde la flor de su lomo la conocida semilla que se asentó en el cuerpo de su oponente para acto seguido liberar las enredaderas que actuaban como si de sanguijuelas se tratase.

    - ¡Ahora Látigo Cepa! -comandó el pelinegro.


    El Pokemon cuadrúpedo obedeciendo a su entrenador desplegó todos sus látigos disponibles para azotar con todos ellos a la criatura de orejas largas, todo ello sumado a la acción de las drenadoras y de la quemadura, zona más sensible en la que se estaban concentrando la mayoría de los palos.


    -¡Zumaaa rill!-exclamó el Pokemon de tipo agua derrotado.


    -AJ ha tenido suerte de que el Triataque generado por Adaptación haya conseguido quemar a Azumarill –pensó Kevin- De todos modos, quizás debería que Saur aprenda ataques más poderosos en vez de relegar en cambios de estado. Aunque claro-añadió recordando su propio estilo de combate- ¿Quién soy yo para decir eso?


    -Descansa Azumarill-dijo Blanca haciendo volver su Pokemon a su pokeball correspondiente- No lo has hecho mal hasta ahora ¡Pero veremos si puedes con mi mejor Pokemon! -añadió la pelirrosa visiblemente confiada.


    El Pokemon elegido por la líder de gimnasio tenía un aspecto acorde a sus otros compañeros, era también un mamífero bípedo que superaba ligeramente el metro de altura era un Pokemon de apariencia claramente bovina, de color rosa la mayor parte de su cuerpo a excepción de su vientre amarillo donde eran visibles cuatro ubres y también a excepción varias manchas de su espalda, de color negro, y una suerte de capucha de también de color negro en su cabeza de donde asomaban unos pequeños, y aparentemente inofensivos, cuernos blancos.


    -¡Mil tank!-exclamó la rosada Pokemon recién manifestada.


    -Miltank: El Pokemon vaca lechera, La leche de Miltank es muy rica en nutrientes especialmente si el Pokemon en cuestión ha tenido crías, normalmente es un Pokemon tranquilo y prefiere no pelear- informó la pokedex de AJ.


    -Ajá-pensó el pelinegro ante tan, en principio, poca útil información-Vuelve Saur-dijo Ahora en voz alta regresando a su pokeball a su primer pokemon- ¡Vamos Waru! - siguió lanzando la esfera del Pokemon gaseoso.


    - ¡Jon!

    -¡Miilk!


    - ¡Comienza el combate!

    - ¡Waru usa Rayo!

    - Desenrollar.


    El Pokemon levitante generó la corriente eléctrica dirigida hacia el bovino que se convirtió en una esfera que giraba a gran velocidad evitando el chispeante ataque, es más una vez evitado se lanzó contra el levitante fantasma que cayó al suelo.


    - ¡Waru arriba y Psíquico! -animó el pelinegro que no esperaba que la vaca fuera tan poderosa.


    -Jon Jon-exclamó el fantasma reincorporándose a la par que encendió sus ojos de un profundo color azul tratando de concentrarse en la bovina rodante, cosa que fue imposible debido a la velocidad de la misma.


    - ¡Golpe Cuerpo!-exclamó Blanca con energía.


    Cuando AJ y su gaseoso Pokemon quisieron darse cuenta el Miltank se había colocado encima de Waru con un salto, ayudada del impulso de desenrollar, para recuperar su forma habitual y con la intención de lanzarse en plancha contra el Haunter.


    -Waru usa Rayo-dijo AJ tranquilo sabiendo que el fantasma era inmune a los ataques de tipo normal.


    El Pokemon fantasma-veneno volvió a generar la electricidad alrededor de su cuerpo para lanzarla contra la vaca, y si bien consiguió darle de lleno eso no impidió que setenta y cinco kilos de carne rosa impactaran contra el empotrándolo contra el suelo y visiblemente derrotado.


    - ¿Pero… cómo? -se dijo AJ en voz alta mientras hacía regresar al derrotado Waru.

    - Es la habilidad de mi Miltank, Intrépido, hace que los ataques de tipo y lucha puedan afectar a los de tipo fantasma- explicó Blanca con un tono claramente triunfalista.


    - Vuelve Waru-dijo AJ que no se esperaba que el Haunter fuera derrotado, no de esa manera al menos- ¡Adelante Saur! - exclamó mientras arrojaba el recipiente que contenía al Pokemon planta.


    -Eivy Sor.

    - ¡Miiilk!


    -Saur empieza con Hoja Afilada-pensó AJ sabiendo que sería bueno mantener la distancia con la sonrosada bovina.


    -Desenrollar-volvió a ordenar Blanca.


    Así el Pokemon cuadrúpedo sacudió su lomo agitando su lomo y liberando una hondonada de veloces hojas que atravesando el aire se dirigieron a la veloz esfera en la que se había convertido Miltank, haciendo picadillo las hojas y sin conseguir aminorar su velocidad.


    - ¡Saur usa Látigo Cepa! -dijo AJ con la clara intención de frenar a la vaca.


    Así el Pokemon planta desplegó sus cepas con la intención de sujetar a la vaca para lo cual además de los dos látigos habituales extendió un par adicional con lo que pudo frenar en seco el avance del mamífero para lanzarlo hacia arriba.


    -Placaje Propulsado-pidió AJ


    El Pokemon planta usó las cuatro viñas, realizando la que ya era una combinación habitual, para autopropulsarse y e impactar contra la vaca que no pudo evitarlo.


    - ¡Golpe Cuerpo!


    Aprovechando la escasa distancia con el Pokemon planta la vaca lo asió y lo colocó junto a su vientre para, como había hecho antes, lanzarse en plancha haciendo que Saur quedara atrapado entre ella y el suelo.


    - ¿Saur? -preguntó AJ viendo que nada debajo de la vaca hacía ademán de moverse.


    El pelinegro comenzaba a buscar en su bolsillo el siguiente contendiente cuando apreció que del suelo parecía surgir una suerte de polen violáceo que hizó que la vaca comenzara a toser visiblemente afectada.


    - ¡Soor! -exclamó el Ivysaur levantándose enérgicamente haciendo que la Miltank fuera despedida hacia el cielo.


    -Polvo Veneno- se dijo AJ al ver el ataque que había aminorado la presión de Miltank -Hoja Afilada-dijo AJ sabiendo que había que aprovechar el hecho de que la Pokemon lechera estaría desorientada.


    Así el Pokemon de piel azulada agitó su lomo lanzando las filosas hojas que hacían silbar el aire que atravesaban y que impactaron en la bovina que cayó al suelo.


    -Parece que es duro-pensó Blanca del Ivysaur-pero se cómo arreglarlo ¡Atracción! -añadió la pelirosa con voz potente.


    Miltank se reincorporo con algo de dificultad, quizás por las machas violáceas que comenzaban a aparecer en su cuerpo, sin embargo, comenzó a actuar de un modo coqueto y zalamero, todo lo zalamero que pueda resultar una vaca claro..., haciendo que alrededor suya se manifestara una tenue aura rosada que comenzó a condensarse en forma de estereotipados corazones, y una vez había suficientes fueron lanzados contra el Pokemon de tipo planta.


    - ¿Estas bien Saur? -preguntó AJ a su pokemon ya que no conocía dicho ataque.

    -Eiiiiivy-expresó el pokemon planta con expresión sonrojada y atontada.


    -Y ahora que está ocupado...-continuó Blanca con tono dicharachero-¡Campana Cura!


    La vaca rosada meneó con suavidad su delgada cola a la par que la esfera negra en la que finalizaba adquiría una tonalidad blanquecina, desprendiendo una suerte de energía que hizo que las manchas moradas, fruto del veneno, desaparecieran.


    - ¡Saur usa Adaptación! -dijo AJ viendo que la ventaja del veneno acababa de esfumarse.

    -Soooor-expresó el embobado cuadrúpedo mientras ponía ojitos de cordero degollado.

    -¡Qué bonito es el amor!-continuó Blanca con tono festivo-¡Demuéstraselo Miltank con Arrumaco!-dijo la pelirosa con tono victorioso.


    La vaca lechera se acercó coquetamente al Pokemon planta y tras una fugaz caricia iluminó su puño con un orbe en forma de corazón para lanzar un furibundo puñetazo a la cara del Ivysaur, mandándolo a los pies de su entrenador totalmente derrotado.


    -Vuelve Saur-dijo AJ viendo como la victoria se le había escapado de las manos.

    -Ahora Blanca y AJ están empatados-dijo Kevin que había estado inmerso en la batalla-eso significa que el combate acaba de empezar-finalizó para luego reacomodarse y ver lo que quedaba del combate.


    -Bueno-se dijo el pelinegro llevándose las manos tras la cabeza-esto me enseñara a no confiarme-se dijo mientras buscaba a su siguiente Pokemon, aun con la vista perdida en el techo.


    -Juro que odiare el rosa para el resto de mi vida.

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    Respondiendo comentarios...O respondiendo a Kiwi. Gracias por pasarte por aquí. Como bien dices fue un capitulo más relajado y con fan service AJ en la bañera ni más ni menos En lo de que AJ afronta el gimnasio como uno más...probablemente sea fallo mío a la hora de escribir o quizás el quiere creer que pese a todo sera un combate justo. La interacción previa entre ambos, que tampoco es gran cosa, se menciona en el capitulo 7. Visto con la perspectiva del tiempo era algo que daba para mucho más...En fin solo se escribe tu primer fic una vez en la vida ^_^U


    En lo de Misty creo que te lo he dicho ya en uno de estos "Respondiendo Comentarios" En el del propio capitulo 6 me parece. pero no hay tomate entre ellos, suponiendo que tus dudas sean esas

    Gracias por pasarte y comentar. No importa lo que digamos, a todos nos gusta recibir comentarios y soy consciente de que mi modo de escribir no es el más agradable ni apetecible

    Hasta la próxima
     
  8. Threadmarks: Capitulo 16
     
    AJ Slifer

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    CAPITULO 16: LA FAMILIA QUE CRÍA UNIDA…


    El entrenador de Pueblo Paleta tras observar el escenario donde se habían llevado a cabo los otros dos combates agarró la pokeball que tenía pensado elegir para poder aspirar a ganar su primera medalla de la región de Johto.


    -¡Adelante Hydra!-exclamó AJ con decisión mientras arrojaba la esfera bicolor.

    -¡Druuu!-exclamó la hipocampa azul.

    -¡Miltank usa Atracción!

    -¡Rayo Burbuja!


    La vaca rosada volvió a generar el anillo de pomposos corazones para lanzarlos hacia la seria pokemon acuática que no se vio afectada por los mismos y respondió lanzando ya la archiconocida andanada de pompas que impactaron contra la mamífera haciéndola retroceder.


    -Ese Seadra debe ser hembra-pensó Blanca-¡Desenrollar!

    -¡Hydra usa Rayo Burbuja!


    La pokemon azulona volvió a “eructar” la gran cantidad de burbujas a lo que su oronda adversaria respondió haciéndose una esfera rosada y rompiendo la mayoría de las pompas mientras que otras pasaron a su lado sin llegar a impactar, la que sí impactó fue la rosada mamífera que envió a su oponente contra el muro.


    -¡Sii draa!-exclamó dolorida la hipocampa reincorporándose con dificultad.

    -Ese Desenrollar ha bloqueado el Rayo Burbuja, probablemente sea capaz de bloquear el Dragoaliento y quizás también el Rayo Hielo-pensó AJ mientras veía como el pokemon acuático volvía al campo- ¡Hydra!-pidió ahora en voz alta ¡Bote y Rayo Burbuja!


    La Seadra flexionó su cuerpo iluminando su apéndice interior para acto seguido impulsarse en el aire y una vez en el mismo comenzó a disparar la hondonada de esferas acuosas.


    -¡Miltank usa Desenrollar!-pidió Blanca, probablemente para romper las burbujas.


    La vaca volvió a ovillarse y comenzó a girar rápidamente, haciendo que las burbujas que alcanzaban a la Miltank estallaran, por no hablar de las que directamente fallaban e impactaban contra el suelo.


    -¡Ja!-rió Blanca animosamente viendo que el ataque de AJ no sirvió nada.

    -Yo no me reiría tanto-dijo AJ.


    El pelinegro señaló a la vaca la cual había dejado de girar, es más se había atorado en el fango debido al constante giro en el barro blando.


    -¡Ahora!¡Hydra Dragoaliento!


    La Seadra, aún en el aire, impactó contra la vaca para acto seguido disparar el hálito azulino y caer suavemente en el ahora embarrado escenario.

    -¡Golpe Cuerpo!-pidió Blanca viendo que su principal ataque había sido anulado.

    -Agilidad y Rayo Hielo-pidió AJ que no pudo esconder una pequeña sonrisa.


    La Miltank se reincorporo del resbaladizo terreno para, a continuación, saltar dispuesta a golpear a su oponente con todo su cuerpo, a lo que esta respondió con una ágil maniobra, ayudada por el estado actual del campo, que le permitió ganar la espalda y disparar la fría descarga contra la bovina.


    La sonrosada vaca hizo un esfuerzo para levantarse, sin embargo una vez lo había hecho se desplomó al suelo, derrotada.


    -Miltank no puede continuar-decretó el árbitro-¡El aspirante gana el combate!

    -¡Ganamos!-Dijo AJ abrazando a la pokemon acuática que saltó a sus brazos, contentos ambos por ganar la primera medalla de la liga de Johto.


    -AJ ha tenido un poco de suerte-pensó Kevin- ha aprovechado que el continuo desenrollar ha ido ablando en suelo a lo que ha contribuido con sus ataques de agua y…

    -¡No es justo!-protestó Blanca la cual comenzó a llorar y revolcarse por el suelo cual niña enrabietada ante las miradas perplejas del entrenador de Kanto y de la Seadra-Pues ahora no le doy mi medalla-acertó a decir para continuar sollozando.


    -¿Hace mucho esto?-le preguntó AJ, bastante sorprendido, a Kevin.

    -Más de lo que sería deseable-respondió este con tono resignado.

    -¿Y yo que hago ahora?-se preguntó el pelinegro temiéndose no tener la medalla.

    -Tu vete a curar a tus pokemon, yo me encargare de esto.-dijo el de Caoba.

    -Muy bien…-respondió el de Paleta no muy convencido.


    Pese a las reticencias el pelinegro abandonó a Kevin en el gimnasio bregando con la pelirosa mientras el se encaminaba al centro pokemon para que Waru, Saur y también Hydra se recuperaran del daño y cansancio que pudieran tener. Para ello se dirigió hacia el sur de la ciudad, zona que ya conocían pues el centro pokemon estaba en la misma calle que centro comercial.


    Así el de Pueblo Paleta entro en del centro pokemon que era exactamente idéntico a todos los otros que el muchacho había observado en la región de Kanto, contando también con una clónica enfermera Joy a la que el pelinegro entregó las tres pokeballs para sentarse luego en la sala de espera.


    -Sera mejor que el resto comáis-pensó AJ.


    Así el pelinegro “liberó” a los tres otros pokemon que llevaba consigo mientras buscaba en su mochila un poco de alimento, asegurándose de reservar para los compañeros que estaban siendo curados.


    -¡Viii!

    ¡Aaar!

    -¡Nain!


    -Yami comete solo tu comida-dijo AJ conociendo lo propenso que era el zorro castaño a comer más de la cuenta.

    ¡Viii!-expresó el zorro con las orejas gachas para luego sumergir su hocico en su cuenco.


    -Y ahora…-comenzó a decir AJ que se disponía a coger un de las revistas.


    "No you can´t stay.You´re no loser, there´s still time to ride that train."


    -El pokegear-dijo AJ que al oír la canción que sonaba ya sabía quien llamaba-¿Izumi?-dijo AJ una vez había sacado el aparato de su bolsillo.

    -La misma-contestó con tono alegre ¿Dónde estás?

    -Ciudad Trigal ¿Y tú?

    - Ciudad Olivo ¡Acabo de ganar mi primera medalla de Johto!-dijo la chica visiblemente contenta.

    -¡Yo!-comenzó a decir AJ también contento-Creo que también…

    -¿Crees?¿ Como se puede creer que has ganado una medalla?-preguntó Izumi visiblemente confundida.

    -Es difícil de explicar…

    -Entiendo-dijo Izumi-Bueno, ya nos veremos por la región ¡Hasta luego!

    -Hasta lue…

    -Pii pii-emitió el pokegear símbolo de la llamada se había acabado, por una parte al menos.


    Acabada la conversación el pelinegro se acerco al mostrador para recoger a sus pokemon y tras agradecer a la enfermera Joy por curarlos los llevó junto al resto para que Waru, Saur e Hydra se unieran al Eevee, Ninetales y Aerodactyl.


    -Kevin está tardando mucho-pensó AJ-me preguntó que estará haciendo para que Blanca me de la medalla, Espero que no le arranque la cabeza-añadió diciendo esto último en voz alta.

    -¡Jon jon jon!-rió Waru tan ruidosamente al oír eso último que no pudo evitar que un perdigón de comida pokemon que está comiendo saltara a la frente de AJ.

    -Por lo menos tienes puntería-dijo AJ con tono resignado y mientras se levantaba dispuesto a quitárselo.

    -¡Viii!-exclamó el mamífero que viendo una oportunidad para comer un poco más de un ágil salto se colocó sobre las rodillas de su entrenador para luego apoyar las patas sobre el pecho desde donde alcanzaba la frente para acto seguido lamer la comida.


    -¿Alguien más?-dijo AJ con un tono aún más resignado y bastante sarcástico

    -Aaar-expresó ahora el Aerodactyl que viendo la oportunidad de mostrar afecto a su entrenador comenzó a lamerle la mejilla.

    -Jon jon jon-expresó el fantasma partiéndose de risa mientras comenzó a sobrevolar a sus compañeros de equipo.


    -Eivy Sor-expresó Saur con un tono parecido a su entrenador mientras miraba a sus dos compañeras de equipo.


    ¿Puedo saber qué pasa?-preguntó Kevin bastante extrañado.

    -Igual interrumpimos algo-dijo Blanca con sonrisa maliciosa, aún encima de Kevin-De todos modos ¡Cógela!-Dijo mientras le lanzaba a AJ un trozo metálico.

    -Soor-expresó el Ivysaur con desgano que usó su látigo cepa para asir el objeto y acercárselo a AJ sabiendo que lo último que faltaba era que la medalla impactara contra su entrenador.

    -Bien- dijo AJ que antes de guardar la medalla le dirigió una fugaz mirada viendo que era un rombo de color amarillo y con bordes plateados, para acto seguido hacer regresar sus pokemon a sus pokeballs.


    -¿Y a donde te diriges ahora?-preguntó curiosa Blanca que aún estaba subida en la espalda de Kevin.

    -Pues no lo tengo claro-reconoció el pelinegro.

    -¿Tienes un mapa o algo así?-preguntó el de Caoba.

    Algo así, si-dijo AJ que metió las manos en su bolsillo para sacar el pokegear donde tecleo un par botones hasta llegar a una pantalla donde había un mapa de Johto.

    -Desde aquí puedes ir hacia el sur y llegar a Pueblo Azalea que tiene Gimnasio-explicó Kevin.

    -O-comenzó a decir Blanca que se bajó de la espalda de Kevin-puedes ir hacia el norte y elegir entre Ciudad Iris o Ciudad Malva, las dos tienen gimnasio-expuso la pelirosada.

    -Creo que elegiré Pueblo Azalea-dijo AJ viendo que si se la saltaba iba a tener que volver expresamente a ese pueblo más tarde.

    -Tienes que coger la salida sur entonces-dijo Kevin-Blanca y yo nosotros también vamos hacia allá.


    Una vez todo aclarado el pintoresco trió tomo la salida sur de la ciudad. Una vez habían abandonado la bulliciosa ciudad se encontraron con un sinuoso camino terrestre que atravesaba verdes pastos de los cuales surgían o se sumergían podemos al oír el paso de los chicos. Todo esto cuando al oeste se veía un caudaloso río que desembocaba en el mar, formando las conocidas playas de Ciudad Trigal.


    -Realmente es una zona bonita-admitió AJ

    -¡Sip!-reafirmó Blanca con orgullo.

    -Ya hemos llegado-dijo Kevin con su calma habitual.


    AJ se fijó donde se habían detenido, en un edificio de una sola planta, de aspecto acogedor gracias a los tonos cálidos de la fachada en el cual había escrito en un rotulo: GUARDERÍA POKEMON


    -Entrad-dijo Kevin.


    AJ entró y vio una sala bastante amplia con varias salidas a lo que el pelinegro supuso patios exteriores, sin embargo no percató en la presencia de un anciano que estaba barriendo despreocupadamente la habitación.

    -¡Abuelo!-dijo Kevin alzando el brazo y con un tono de afecto que AJ nunca había oído en el de pueblo Caoba.

    -Kevin-dijo el anciano visiblemente contento abrazando a su nieto-cuanto tiempo sin verte.

    -La verdad es que sí-reconoció el de Caoba-¿y la abuela?

    -En el patio dando de comer a unos pokemon, será mejor que vayas a verla.

    -Bien, acompañadme-dijo ahora Kevin referido al otro par.


    AJ y Blanca siguieron a Kevin, que tomó una de las puertas para salir a un patio en el cual era realmente amplio, hasta el punto en el que no se veían vallas o muros que lo separaran de la ruta anexa, límites que debían existir si no querían que los muchísimos pokemon que allí pululaban se escaparan.


    -¿Entiendes ahora el por qué de hacerme criador?-Dijo Kevin a AJ

    -Empiezo a hacerme una idea.


    El nieto de los aparentes propietarios del establecimiento así como la líder de gimnasio y el entrenador de Pueblo Paleta caminaron, con cuidado de no perturbar a los pokemon, hasta llegar hasta donde una anciana le daba de comer a unos pocos pokemon.


    -¿Kevin eres tú?-dijo la anciana al de Caoba.

    -Sí, abuela-dijo Kevin cariñosamente abrazando a la anciana.

    -Tus padres nos dijeron que estabas en Kanto, me alegro de verte-dijo la anciana ¿Es Blanca la que va contigo?-le preguntó luego en voz baja.

    -Blanca y un amigo sí-le respondió Kevin en el mismo tono.

    -Hola jovencita-dijo la anciana-hace tanto que no vienes, el pokemon que nos dejaste ya está listo-continuó la anciana hablando a quien creía que era Blanca.

    -Abuela, le estás hablando a mi amigo-dijo Kevin con mucho énfasis en la última o.

    -Je je je, perdona joven-se disculpo la abuela del de Caoba-estos ojos ya no son lo que eran, además estoy feliz no todos los días vienen mis nietos a hacerme una visita.


    -¿Tus dos nietos?- se preguntó Kevin.

    -Sí-dijo una voz detrás del de Caoba-Hola primo.


    -Aquí la gente aparece y desaparece cuando quiere- le murmuró AJ a Blanca.


    Ajeno a la pequeña conversación entre el de Paleta y la pelirosa Kevin se dio la vuelta para ver quien le hablaba, siendo esta una muchacha que vestía una extraña ropa siendo esta un peto azul oscuro con tirantes que dejaba entrever un chándal rojo así como unas zapatillas del mismo color, tenía también un gorro blanco que dejaba ver dos coletas castañas a juego con sus ojos de color miel.


    -Hola Lira-dijo Kevin sin demasiado entusiasmo.

    - Jo primo que soso eres-dijo la chica con tono alegre.

    - Ha sido un día largo-respondió el de Caoba a modo de justificación.

    -Y lo será un poco más-dijo la chica que hurgó en la bandolera amarilla para buscar una pokeball y cogerla en posición retadora-¡Quiero combatir contigo Kevin!

    -Pero…-comenzó a decir el de Pueblo Caoba

    -Kevin haz el favor y combate con tu prima-dijo la anciana-ella está empezando su viaje y le vendrá bien.

    -¡Pero ya tengo dos medallas!-replicó Lira que no quería que le tomaran por una entrenadora inexperta.

    -Yo tengo dieciséis-expresó el de cabello grisáceo por lo bajo-Pero en fin, ¿Os apuntáis?-finalizó Kevin mirando a Blanca y a AJ.


    Realmente en poco tiempo los cuatro entrenadores estaban en la entrada de la guardería para lo que se decidió un combate por parejas por un lado el entrenador de Pueblo Paleta y Kevin contra su prima y Blanca por otra parte, todo esto bajo la atenta mirada de los ancianos contentos por ver combatir a sus dos nietos.


    -No más Miltank por favor-dijo AJ antes de cualquiera hubiera elegido a sus pokemon

    -No te preocupes-dijo Blanca-de hecho usare el pokemon que me acaban de devolver.


    Una vez hecha las aplicaciones pertinentes se lanzaron las cuatro pokeballs que contenía a los participantes del combate siendo estos, por el lado de los chicos, al ya conocido Eevee de AJ y una criatura que rondaba el metro y medio, aproximadamente, de altura , de expresión afable y que contaba con unas regordetas y tridáctilas extremidades a juego con el resto de su cuerpo que no era precisamente esbelto, también contaba con una espina dorsal, que debido a su tamaño superior demostraba el sexo masculino de su portador, que iniciaba desde un poco más atrás de la cabeza hasta el final de su cola.


    -Quaaag-expresó relajadamente la bípeda salamandra azul una vez materializada.


    Por el otro lado, el de Blanca y Lira aparecieron otros dos pokemon, el de la líder de gimnasio era un primate de pelaje morada si bien su piel era de un color pastel, el mono que no alcanzaba el metro de altura contaba con unos grandes y redondeados ojos así como una amplia sonrisa y también un largo flequillo aunque indudablemente lo más llamativo de ese pokemon era la mano de color pastel situada al final de la cola.


    A él se unía el pokemon elegido por Lira que era una criatura cuadrúpeda de color verde claro cuyos signos más distintivos era la especie de collar conformado por una serie de pequeñas semillas color verde oscuro así como la gran hoja que tenía sobre su cabeza.


    -¡Aipom!-chilló el simio.

    -Chico chi-exclamó la pokemon de Lira clavando sus ojos rojos en sus oponentes.


    -Un Chicorita-dijo AJ al ver el pokemon de tipo planta, quizás porque era una especie de pokemon que le gustaba.


    -¡Comencemos!-expresó Lira con energía-¡Hoja afilada!

    -¡Aipom usa Rapidez!

    -Quagsire usa Protección.

    -Yami tras él-pidió AJ.


    Así el pokemon de tipo planta agitó su “apéndice” lanzando una tanda de afiladas hojas a lo que se unió el Aipom agitando su cola y lanzando una considerable número de estrellas hechas de energía pura, sus oponentes respondieron con el pokemon anfibio generando un escudo esférico color verde esmeralda a su alrededor que también sirvió para que el Eevee se parapetara tras el mismo.


    -Aipom usa Golpes Furia-pidió Blanca.

    -Chicorita usa Rayo Solar contra Quagsire-pidió Blanca.

    -Yami usa Cola Férrea-pidió AJ.


    El mono purpura irrumpió veloz por uno de los costados de la barrera esmeralda dispuesto arañar al zorro café el cual respondió con un ágil paso atrás para tener un poco más de espacio y poder girarle con la cola totalmente tensa y con un fulgurante color metalizado, por otro lado el pokemon planta comenzó a reunir la energía del astro rey para concentrarlo en su hoja, la cual fue adquiriendo un color blanquecino.


    -Quagsire mantente firme-dijo Kevin tranquilo.

    -Quaaaaag-expreso con calma, de hecho casi bostezando, el anfibio azul.

    -Chico chi-expresó el Chicorita con un tono de excitación cuando toda la energía estaba acumulada.

    -¡Lánzalo Chicorita!-expresó Lira apuntando con el dedo al pokemon de tipo agua y tierra.


    El pokemon de tipo planta abrió la boca, quizás como modo de aliviar estrés, mientras apuntaba con su hoja al Quagsire, sin embargo y para sorpresa de todos, excepto de Kevin, el Rayo Solar fue lanzado de modo totalmente vertical convirtiéndose en una columna de luz que ascendía y se perdía en el azulado cielo de la tarde.


    -¿Pero por qué?-Dijo Lira que no daba crédito.

    -¡Ahora Quagsire!-Exclamó Kevin.


    Antes de que la Chicorita y su entrenadora pudieran darse cuenta la salamandra azul estaba a un palmo de distancia de su adversario, y con la misma expresión de tranquilidad que había mantenido durante todo el encuentro lanzó un firme derechazo con el puño recubierto de partículas heladas que hizo que la Chicorita cayera al suelo derrotada.


    -Cooo-expresó la inconsciente pokemon.


    -Vaya-dijo AJ que no pudo evitar acordarse del combate que había tenido en Isla Canela con Tim.


    -¿Por qué ha pasado esto?-preguntó Lira.

    -El ataque de tu pokemon-comenzó a decir el abuelo de la joven.

    -Es demasiado poderoso…-continuó la anciana.

    -Para un pokemon de su nivel-finalizó Kevin.


    -¿No te parece que sobramos?-le dijo por lo bajo AJ a Blanca.


    -De todos modos…añadió el de Caoba-Yo me voy a quedar por aquí una temporada así que si quieres-dijo ahora levantando a su prima que se había sentando el suelo-podre echarte una mano.


    -Bueno-comentó AJ-Si yo quiero llegar a Pueblo Azalea antes de que anochezca será mejor que me vaya-finalizó el pelinegro.

    -Espera un poco-dijo Kevin-te voy a traer algo.


    Así el entrenador de Pueblo Caoba se introdujo en la guardaría para volver en poco tiempo con una especie de vitrina translucida y cilíndrica la cual contenía un ovalo de considerable tamaño, de color gris oscuro pero claramente diferenciado del negro y con cuatro manchas rojas dibujadas en el ovalo en cuestión, finalmente el artefacto poseía en una parte superior una pequeña pokeball.


    -¿Es…?¿Es un huevo pokemon?-preguntó AJ al tener la vitrina en las manos

    -Así es-respondió Kevin-Los pokemon de un entrenador produjeron ese huevo y por lo visto el entrenador no se podía hacer cargo y…la verdad es que yo tampoco-continuó el el de Johto-Y me gustaría que lo tuvieras tú.

    -No sabría que decir-dijo AJ-¿Qué pokemon es?-preguntó el pelinegro.

    -Prefiero que sea una sorpresa-respondió Kevin con una sonrisa que rara vez prodigaba-Dame, si quieres, tu número de pokegear por si quieres una ayuda cuando nazca.

    -Sí-dijo AJ que con mucho cuidado puso la vitrina en el suelo para sacar de su bolsillo el aparato en cuestión y entregándoselo al de Caoba para que introdujera el numero en el aparato.


    -Ya-dijo Kevin tras haber hecho la gestión-puedes meter la vitrina en la mochila, es más dura de lo que parece-añadió el pelo grisáceo-Buena suerte-finalizó el de Caoba estrechando con sinceridad la mano del de Paleta.


    -Igualmente-dijo AJ con el mismo tono.


    Así el pelinegro caminó hacia el sur con tranquilidad, mientras avanzaba oía como las voces de Kevin a Blanca y a Lira se difuminaban en el aire de la tarde así como también notaba como los amplios pastos comenzaban a salpicarse de arbustos. Antes de internarse más en el bosque mediterráneo que se habría antes de él buscó en el Pokegear la lista de teléfonos, una lista de cinco números a los que se unió el de Kevin, quizás una cantidad bastante pobre para alguien de la edad de AJ, finalmente sacó al Ivysaur de su pokeball, sabiendo lo que le gustaba a Saur de transitar por bosques, para finalmente introducirse en la masa forestal.


    El chico caminó por el bosque conocido como Encinar acompañado de su Ivysaur sin demasiados problemas, observando como los Pidgey y Pidgeotto se refugiaban en el bosque mientras que algunos Zubats salían tímidamente del mismo, esperando que la noche se cerniera.


    -Vamos Saur-arengó AJ a su pokemon.


    El pelinegro miró hacia atrás al ver que su pokemon se había rezagado un poco, este se había quedado mirando una especie de pequeña construcción de madera a modo de humilde santuario el cual tenía una pequeña figura también de madera y pese a que no se podía distinguir rasgo alguno en la estatuilla si se apreciaba un estilizado aspecto así como unas pequeñas, y desgastadas antenas, en la partes superior.


    -Venga, vámonos Saur-volvió a decir AJ.

    -Sooor-respondió el pokemon poniéndose en marcha no sin antes un último vistazo al mencionado santuario.


    Tras un rato no excesivamente largo el de Pueblo Paleta y su pokemon salieron del Encinar pudiendo echar un vistazo al cielo que había permutado su habitual color azul por un tono rojizo, preludio del oscuro manto nocturno.


    El pelinegro y el pokemon planta caminaron por las calles del pueblo buscando el Centro Pokemon notando como sus pulmones se llenaban de la agradable mezcla del olor a carbón que a su vez se mezclaba con el aire frio que comenzaba a circular por el pueblo.


    AJ entró en el Centro Pokemon y tras pedir una habitación se dirigió a la misma, un cuarto de suficiente tamaño para una persona sola, no se fijó en mucho más ya que tiró la mochila con cuidado de no dañar al huevo, para luego dirigirse a la ducha no sin antes tirar la ropa hecha un gurruño sobre la cama.


    Al poco rato el pelinegro salió de la ducha, obviamente mojado, con una toalla anudada alrededor de sus partes bajas, acto seguido busco en su mochila una muda limpia encontrando unos calzoncillos que tenía a modo de estampado el bulbo de un Bulbasaur así como la camiseta de color blanco con la palabra POWER que usualmente servía como remplazo de la camiseta negra del chico.


    -Tengo que ampliar mi armario-pensó el pelinegro, acordándose inmediatamente de la camiseta con el Lapras que no compro en el centro comercial.


    Finalmente el chico cerró la puerta con llave y coloco la mochila con cuidado en el suelo para dejarse caer sobre la cama y casi al instante quedarse dormido. Había sido un día largo.


    A muchos kilómetros de allí y con obvia, y afortunada, ignorancia de los problemas del pelinegro con su vestuario se dilucidaban aspectos muchos más importantes, en un lugar que no era desconocido para AJ, el Gimnasio de Ciudad Verde.


    Allí, alejado del terreno de combate en un lujoso despacho el líder de gimnasio Giovanni repasaba sin demasiado interés unos gruesos papeles con la única compañía del Persian que se revolcaba perezoso en un suntuosa alfombra.


    -Peeeeer-maulló el gato color crema estirazándose.


    El líder de Gimnasio abrió uno de los cajones del precioso escritorio de lustrosa madera, cogiendo un pequeño retrato en el que se veía a un par de jóvenes, uno presumiblemente el propio entrenador de tipo tierra y la otra una chica de pelo rojo.


    Giovanni tras una fugaz mirada al retrato lo volvió a guardar el cajón para acto seguido apretar un botón del escritorio, que activaba una especie de micrófono.


    -¿Señor Giovanni?-preguntó la secretaria.

    -Informa para que empiece la operación del Pozo Slowpoke.

    -Sí señor-respondió servilmente la empleada.
     
  9. Threadmarks: Capitulo 17
     
    AJ Slifer

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    Pokémon: Path to Glory
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    CAPITULO 17: MALOS BICHOS


    El sol entraba, casi con timidez, por las ventanas del centro Pokemon y más concretamente por la habitación donde el pelinegro ya comenzaba a espabilarse. AJ una vez había abierto los ojos se estiró ostensiblemente y observó la cama de naranjas sabanas en la que había dormido, acto seguido hurgó en su mochila para cerciorarse de que el huevo, que Kevin le había regalado el día anterior, estaba en buen estado y una vez lo había comprobado se dirigió hacia el cuarto de baño anexo para llenar el lavabo de agua para acto seguido introducir la cabeza dentro.


    El entrenador de Pueblo Paleta, ahora más despierto, se vistió con la camiseta blanca y pantalón de chándal que servían como segunda muda y descendió a la planta baja del Centro Pokemon para entregar su ropa habitual al servicio de lavandería. Una vez cumplida esa tarea se dirigió hacia la cafetería.


    -Veamos, el gimnasio es de tipo bicho-pensó el pelinegro mirando fijamente al vaso de zumo que tenía como desayuno-por lo que usare a Iwasa a Foxyyyy-se decía así mismo no pudiendo evitar alguna que otra cabezada-a Foxy-continuó-y como último pokemon…


    El pelinegro pareció decidir quién sería el que acompañaría al reptil volador y a la pokemon de fuego ya que AJ se bebió de un par de tragos el zumo para luego dirigirse al teléfono-ordenador que poseían todos los centros Pokemon con la intención de comunicarse con el profesor Oak

    Una vez el entrenador de Pueblo Paleta había hecho las averiguaciones que entendió necesarias, abandonó el centro Pokemon y se encaminó hacia el gimnasio de Pueblo Azalea. El pelinegro caminó por las, de momento, vacías calles del pueblo mientras se mezclaban en su nariz el agradable aroma de la hierba mojada por el rocío matutino con el no menos agradable olor resultante de quemar carbón


    No tardó mucho AJ en llegar al Gimnasio, al sur del pueblo, por lo que entró en el mismo observando, con sorpresa, como el suelo del edificio era de tierra, y bastante profunda ya que permitía que unos imponentes arboles crecieran por todo el gimnasio, si bien la zona donde debía librarse el combate si era el típico rectángulo reglamentario, aunque estaba rodeado de arboles.


    -¿Hola? ¿Hay alguien?-preguntó AJ que se extraño que no hubiera nadie allí.
    -¡Hola!-dijo una voz juvenil que fue seguida de un rápido movimiento descendente de uno de los arboles.


    AJ se fijó en quien había bajado de los arboles, era un joven que aproximadamente debería tener su misma edad, si bien era de menor estatura, vestía con unos pantalones cortos, demasiados cortos incluso, mientras que la parte superior de su vestimenta era una especie de uniforme, todo de tonos verdosos, a excepción de una suerte de corbata amarilla, aunque lo que más destacaba era su vistosa melena violeta y la red de cazabichos que portaba en una mano.


    -Supongo que vienes a combatir contra el líder de gimnasio-preguntó
    -Así es-respondió AJ
    -¡Ese soy yo!-respondió con tono enérgico-¡Antón!¡La enciclopedia de pokemon de tipo bicho!
    -¿Antón?-expresó AJ con tono extrañado.
    -Sí, Antón-respondió el líder que ya se dirigía a su lugar para que empezara el combate-¿Por qué lo di…?-preguntó, para acto seguido caer en la cuenta-¡Otro que se cree que soy una mujer!-exclamó con un tono de rabia y resignación a la vez.


    AJ decidió ignorar los problemas de Antón con su posible androginia para simplemente colocarse en la zona que le tocaba esperando que el entrenador de pelo lila acabara de perjurar por lo bajo.


    -Supongo que conoces las reglas-comenzó a decir Antón ya más calmado- tres pokemon cada uno y solo el aspirante puede cambiar.
    -Las conozco-dijo AJ
    -Bien, empezare yo-dijo el entrenador del tipo bicho.


    Antón cogió una pokeball y la arrojó liberando a un pokemon de aspecto claramente insectil, así poseía tres pares de extremidades y un par de ojos grandes y brillosos, su piel era de una tonalidad roja salpicada con puntos negros, a excepción de su vientre y de la parte circundante a la boca las cual eran partes de color amarillo, finalmente poseía unas gruesas y vistosas antenas negras, que a juzgar por el tamaño demostraban que el individuo era macho.


    -Ledi ledi-expresó el insecto que comenzó a revolotear con sus frágiles alas, las cuales estaban protegidas por la piel de la espalda, más dura.
    - Un Ledian-pensó AJ viendo al pokemon que se mediría al suyo-Pensaba contar con Iwasa para este gimnasio pero…-meditó el entrenador de pueblo Paleta ya que si bien los arboles que circundaban la arena de batalla no interferirían en nada si el combate se desarrollaba en el suelo si lo harían si se trataba de un combate aéreo en el cual los arboles juntaban sus copas, generando una situación incómoda para un pokemon de la envergadura de un Aerodactyl
    -Sabía que acerté al pedirle al profesor Oak que te mandase-volvió a pensar AJ mientras arrojaba su pokeball ¡Adelante Henshi!


    -¡Friii!-expresó la mariposa violeta con el amigable tono que solía tener su voz.
    -¡Henshi usa Tornado!-pidió AJ


    Así la mariposa de alas blancas comenzó a agitarlas liberando una corriente de agitado aire hacia su oponente.


    -¡Pantalla Luz y Puño Cometa!-ordenó el entrenador de pelo violeta.


    Ante la fuerte corriente desplegada por el Butterfree de AJ el Ledian respondió cerrando sus ojos y extendiendo sus cuatro brazos generando una especie de translucida pantalla rosada que frenó en buena parte el ataque de Henshi, para acto seguido lanzarse en pos del mismo mientras lanzaba ráfagas de puños al aire.


    -Pantalla Luz nos va a menguar la potencia de cada uno de la mayoría de nuestros ataques-pensó AJ-¡Henshi usa Supersónico!
    -No te dejaremos-interrumpió Antón -¡Doble Filo!


    El coleóptero cesó los puñetazos para hacer que su cuerpo adquiriera un fulgurante color plateado y lanzarse envistiendo violentamente, todo lo violento que podía ser un Ledian, contra Henshi consiguiendo derribarlo.


    -Puño Cometa-volvió a pedir Antón.
    -Disparo demora-pidió AJ


    El insecto moteado volvió a acercarse al Butterfree con la intención de que probara el sabor de sus pequeños puños que se asemejaban a guantes a lo que el bicho violáceo respondió lanzando desde su boca lanzando un hilo de seda que pese a su delgadez se enroscó alrededor del Ledian limitándole los movimientos lo suficiente para que Henshi pudiera eludir el ataque de los puños.


    -¡Henshi usa Polvo Veneno!-dijo AJ
    -¡Friii!


    El Butterfree sobrevoló sobre su maniatado oponente mientras agitaba con suavidad sus alas y estas iban liberando una especie de partículas moradas que terminaban por caer sobre el Ledian.


    -Henshi- dijo AJ con tono claramente triunfalista-¡la combinación!
    -¡Ledian usa Viento Plata!-clamó Antón


    El Ledian, ya liberado del incomodo hilo blanco, agitó sus alas levantando una argéntea brisa a la que respondió Henshi con su propia y también plateada ventolera, la cual era retroalimentada por un ataque tornado superó en fuerza al pokemon mariquita que cayó derrotado.


    -¡Bien hecho Henshi!-dijo AJ animando al que era uno de sus primeros pokemon.
    -Me confié un poco-reconoció Antón-Pero no volverá a suceder-se dijo a si mismo mientras arrojaba la siguiente pokeball.


    El pokemon elegido por Antón era bastante diferente al anteriormente utilizado, este tenía una forma esférica pero irregular, la criatura presentaba una gruesa y solida coraza de color rosáceo-plateado que solo permitía entrever unos circulares ojos de pupilas negras ya que debajo de la concha sonrosada había una especie de intra-caparazón de color rojo del que asomaban cuatro protuberancias del mismo color.


    -¡Forretreeess!-clamó el pokemon recién materializado.


    -Forretress, el pokemon Larva: Todo su cuerpo se esconde dentro de una concha de acero reforzado, solo la abre para alimentarse y lo realiza a tal velocidad que no se averiguado como es su interior-Informó la pokedex de AJ de la extraña criatura que tenía ante sí.


    -Dudo que Henshi pueda derrotarlo-pensó AJ- Y no quiero usar a Foxy tan pronto-se dijo así mismo mientras buscaba la siguiente pokeball- ¡Adelante Hammer!-dijo en voz alta mientras regresaba al Butterfree a su pokeball.


    -Kuki ku-expresó el crustáceo rojizo.


    -¡Forretress usa Giro Bola!-pidió Antón
    - ¡Martillazo!-respondió AJ


    Así el pokemon insecto se encerró en su sólida concha la cual comenzó a adquirir un tono metalizado y ganar velocidad a la par que levitaba tímidamente para acto seguido lanzarse contra el pokemon acuático que respondió con un golpe seco y firme de la su ciclópea pinza con el característico tono resplandeciente, empotrando al la acorazada larva contra una de las paredes del gimnasio, produciendo un sonido parecido al que haría un camión empotrándose contra un muro de metal.


    -Fooo-expresó el pokemon metalizado que casi no había sufrido rasguño alguno.
    -¡Forretress usa Rapidez!-exclamó Antón.
    - ¡Excavar!-pidió AJ


    Obedeciendo a sus respectivos entrenadores el pokemon de tipo dual comenzó a girar sobre si mismo generando energía que expulsó en forma de estrellas ambarinas dirigidas hacia el pokemon acuático el cual comenzó a cavar en el suelo consiguiendo sumergirse dentro del mismo y evitar el “estrellado” ataque.


    -Preparado Forretress-dijo Antón advirtiendo a su pokemon sobre el inminente ataque.


    El entrenador de pelo violeta tenía razón, ya que apenas unos segundos después el Kingler, recubierto de una ondulante y fina capa de arena, surgió debajo del pokemon insecto embistiéndolo y haciéndolo volar.


    -Hemos conseguido golpearle dos veces y parece que no se inmuta- se dijo AJ-¡Hammer usa Disparo Lodo!
    -¡Kuki ku!


    Antes de que el Forrestress cayera al suelo el pokemon de AJ esputó desde su boca como una media docena de esferas de lodo parduzco que impactaron en su objetivo, aparentemente haciéndole más daño que los ataques anteriormente utilizados.


    -Hammer acaba con Hidropulso-comandó AJ.
    -¡Electrocañon!-dijo con tono enérgico Antón.


    Hammer comenzó a reunir en su boca el vapor de agua presente para generar la archiconocida esfera hídrica a lo que Forretress respondió acumulando electricidad que quedo concentrada en una vibrante y pequeña esfera de tono verdoso.


    Finalmente ambas criaturas lanzaron los esféricos ataques los cuales en vez de impactar el uno contra el otro, como cabría de esperar, continuaron su camino impactando contra su adversario el cual quedo derrotado.


    -Vuelve-dijeron ambos entrenadores haciendo regresar a su pokemon.
    -¡Aquí va mi último pokemon!-dijo Antón.


    Correspondiendo a sus palabras el líder de gimnasio arrojó su último combatiente, un pokemon de una especie que AJ conocía razonablemente bien.


    -¡Saaaaider!-chilló el recién liberado pokemon.


    -Casi me da pena mandar a Henshi contra un Scyther-pensó AJ-Pero no me queda otra-meditó finalmente mientras lanzaba la pokeball de la mariposa.

    -¡Friii!
    -Comencemos-dijo AJ –¡Henshi usa Polvo Veneno!
    -¡Scyther dispérsalo con Viento Aciago!


    El lepidóptero agitó con suavidad sus membranosas alas liberando una gran cantidad de esporas purpureas que el insecto de color verde dispersó agitando sus alas y liberando una “tétrica” brisa de color violáceo.


    -¡Psicorrayo!-dijo AJ apuntando al bicho con cuchillas
    -¡Ataque Rápido!-dijo Antón


    El Butterfree lanzó el multicolorido y enérgico ataque desde sus ojos rojos que el Scyther esquivó con velocidad para luego embestirle.


    -¡Henshi la combinación!-pidió AJ sabiendo que en un duelo físico no tendría nada que hacer.


    Henshi volvió a usar la ya más que mencionada técnica consiste en la mezcla de Viento Plata con Tornado, la cual si llegó a impactar a su objetivo además de mantenerle “cautivo” en el vórtice de viento.


    -¡Scyther vamos a enseñarle nuestra propia combinación!-exclamó Antón-¡Danza Espada y Corte Furia!


    La mantis glauca comenzó a girar sobre si misma mientras que su cuerpo, especialmente sus cuchillas, comenzaba adquirir una tonalidad rojiza y por si no fuera suficiente con que el giro neutralizo el efecto del torbellino acto seguido se acercó hacia Henshi para comenzar a golpearlo con sus cuchillas, no aguantó mucho antes de ser derrotado.


    -¡Friii!-exclamó una exahusto y desfallecido Henshi.
    -Vuelve-dijo AJ con tono reconfortante para el insecto caído mientras buscaba la última pokeball-¡Adelante Foxy!
    -¡Naain!-exclamó la raposa ígnea agitando sus colas con su elegancia habitual.
    -Un pokemon de fuego-comentó Antón-pensaba que ibas a ser más original-añadió con tono desilusionado.
    -Vaya, lo siento-dijo AJ con tono sarcástico
    -¡Lo digo en serio!-continuó Antón- Todo el mundo viene aquí con un Cyndaquill o un Pidgey o un Geodude… ¿Por qué no puede nadie combatir con un Chicorita o un Sunkern? ¿Es acaso mucho pedir?
    -¿Teils?-se extraño la pokemon de fuego que miró a su entrenador que probablemente tampoco sabía a dónde mirar.
    -Creo que me he pasado un poco-se disculpó Antón llevándose la mano a la zona trasera de la cabeza ¿Empezamos?
    -¡Adelante!-exclamó AJ con tono enérgico
    -Naaain taiiils-afirmó la pokemon de fuego, corroborando la afirmación de su entrenador
    -¡Saaaaider!-chilló el insecto agitando las alas.


    Debido a lo inmerso que estaban ambos entrenadores en el combate no pudieron percibir como una figura de gran tamaño se acercaba al gimnasio procedente de la parte oeste del pueblo, una persona alta y corpulenta totalmente vestida de negro exceptuando la R roja y mayúscula en el pecho que tras alcanzar el edificio se quedó frente la puerta.


    -La jefa me dijo que el líder de gimnasio no debía de acercarse al Pozo Slowpoke-pensó el hombre.


    Con total ajenidad con respecto a la mole humana que estaba fuera el combate dentro seguía desarrollándose con total naturalidad.


    -¡Lanzallamas!
    -¡Danza Espada!


    La pokemon de piel dorada abrió sus fauces lanzando la corriente ígnea a lo que el Scyther respondió girando sobre su propio eje, permitiendo dichos giros crear un pequeño escudo de aire ceñido al cuerpo del insecto que frenaba, o por lo menos debilitaba, el ataque de tipo de fuego.


    -Esa es nuestra defensa especial contra ataques de tipo fuego-anunció contento Antón-¡Ataque Rápido y Corte Furia!
    -¡Saaai!


    El veloz insecto embistió con violencia a Foxy para luego disponerse a usar sus cuchillas para incrementar el daño infligido a la cuadrúpeda.


    -La potencia del corte furia se incrementa cada vez que golpea a un oponente-pensó AJ-Pero Foxy no puede compararse en velocidad con Scyther para tratar de esquivar…aunque-¡Foxy Excavar!


    La Ninetales obedeciendo a su entrenador rápidamente se puso a excavar en el forestal suelo del gimnasio consiguiendo hacer un agujero en el cual introducirse para evitar los furibundos ataques del insecto.


    -¡Prepárate Scyther para esquivar! pidió Antón


    El insecto en cuanto notó leve vibraciones en el suelo comenzó a elevarse sabiendo que eso sería suficiente, no esperaba ni el bicho ni su entrenador que lo que surgiera del terreno fuera una columna de fuego.

    -¡Esquívala!-Pidió Antón


    El Scyther al ver la viga de fuego que acababa de surgir del suelo se echó a un lado para evitarla, consiguiendo eludirla parcialmente


    -¡Scyther usa Danza Espada y Corte Furia!-repitió Antón dispuesto de nuevo a lanzar la devastadora combinación.


    El pokemon de tipo dual se volvió a preparar para girar, sin embargo al apoyar el pie cayó al suelo, debido a una quemadura que había recibido en la pierna, fruto de la columna de fuego anteriormente mencionada


    -¡Es ahora o nunca!-dijo AJ ¡Foxy usa Lanzallamas!


    La pokemon de piel dorada vio su oportunidad para expectorar la candente corriente ante el insecto caído en el suelo, que si bien pudo reincorporarse no pudo evitar ser devorado por la rugiente llama.


    -¡Sai….der!-exclamó el insecto que cayó al suelo con muchas quemaduras por todo el cuerpo.
    -Parece que he perdido-dijo Antón haciendo regresar al Scyther a su pokeball-¡Te has ganado esto!-dijo ahora mirando a AJ y haciéndole entrega de la medalla correspondiente, esta era una pequeña circunferencia metálica de color rojo con la parte superior y tres puntos de color negro.
    -Gracias-dijo AJ aceptando el objeto que introdujo en su bolsillo ante la contenta mirada de la Ninetales.
    -¡Es la medalla Colmena!-dijo Antón-Me alegra dársela a alguien que le gustan los pokemon bicho.
    -Supongo que lo dice por Henshi-pensó el pelinegro-Por cierto-inquirió AJ-pensaba que en Pueblo Azalea había Slowpoke caminando libremente por las calles y yo aún no he visto ninguno.
    -Ahora que lo dices-respondió el de pelo lila-De unos días a esta parte a empezado a disminuir el número de Slowpoke del pueblo…quizás pase algo en el Pozo Slowpoke.


    Como si tras oír el nombre de ese emplazamiento hubiera saltado una especie de resorte se pudo escuchar una fuerte explosión que provocó un boquete de considerable tamaño en la fachada del gimnasio tras la cual apareció el ya mencionado musculoso Rocket acompañado de un par de Magcargo, todo esto ante el asombro de los jóvenes entrenadores.


    -Lo siento-dijo el Rocket con voz grave-pero ninguno de vosotros va ir al Pozo Slowpoke…
    -Nadie había dicho nada de ir al Pozo Slowpoke-cortó Antón-pero ahora que lo dices parece que es urgente que vaya.
    -¡No niña! Soy un orgullo miembro de la división V del Team Rocket y tengo ordenes de mi jefa de que nadie vaya allí ¡Magcargo Lanzallamas!-terminó vociferando el soldado de negro.


    Así el par de pokemon fuego roca abrió sus bocas para lanzar dos potentes chorros de fuego dirigidos hacia Antón y hacia AJ que parecían aun sobresaltados por la situación, quien no estaba superada por que lo que pasaba era Foxy que se interpuso en el camino del Lanzallamas consiguiendo absorberlo por completo, gracias a su habilidad, a la par de que su cuerpo adquirió una leve tonalidad rojiza, fruto del incremento de poder que había experimentado, al menos sus ataques de fuego.


    -Nosotros nos encargamos-dijo AJ que no podía parar de agradecer mentalmente la agilidad de la Ninetales.


    -No- dijo Antón con un tono preocupantemente grave ¡Escúchame!-gritó ahora mirando al Rocket, puedes torturar Slowpoke, puedes abrir un boquete en el gimnasio, puedes intentar quemar vivo a los entrenadores que viene a desafiarme…
    -¡Ey!-exclamó AJ algo molesto por esa última parte.
    -Pero nadie-continuó el entrenador de tipo bicho ¡Nadie me llama niña!-dijo casi gritando para acto seguido coger y lanzar una pokeball.
    -Sloooooooow bro-exclamó, o más bien bostezo, el recién manifestado pokemon, para sorpresa de AJ que no se esperaba que Antón tuviera un pokemon de esas características.


    -¡Slowbro usa Surf!


    El pokemon de piel rosada cerró los ojos invocando toda la humedad del ambiente generando una importante masa acuática que el pokemon arrojó sin ninguna contemplación, engullendo dicha masa azul al par de pokemon fuego roca que quedaron K.O casi instantáneamente.


    -No esperaba esto-masculló el Rocket-Pensaba que con un par de pokemon de fuego sería suficiente para retener a un líder de tipo bicho, pero ya solo me queda una solución para cumplir la orden.


    El Rocket tragó saliva para acto seguido lanzarse directamente a por el chico de pelo lila, sabiendo que un enfrentamiento físico no tendría nada que hacer.


    Sin embargo también esta faceta se vio sobrepasado ya que con un chasquido de dedos del líder de gimnasio y como por embrujo decenas, si no cientos, de hilos de seda comenzaron a surgir de entre las frondosas copas de los árboles y dirigidos hacia el Rocket quedando este convertido en algo más parecido a una momia que a una persona.


    -Y ahora empieza tu tormento-dijo Antón con una voz alegremente siniestra.


    Acto seguido el chico de pelo morado sacó de detrás de unos árboles un grueso libro de pastas marrones con el dibujo de pokemon de tipo bicho grabados en él para continuación sentarse a una distancia prudente del Rocket y comenzar a leer.


    -¿Tu entiendes algo?-preguntó AJ a su pokemon
    -Neein tails-negó la raposa tan extrañada como su entrenador.


    -A ver- dijo Antón ojeando el libro-¡Aquí! Reproducción del los Pinsir en la naturaleza-el entrenador de tipo Bicho tomo aire para poder leer el pasaje que había elegido para el Rocket- Cuando una pareja de Pinsir se aparea la hembra genera una líquido blanco y viscoso que la une al macho durante el tiempo que dure la cópula, durante este mágico periodo…
    -¿Pone realmente mágico periodo?-preguntó AJ
    -El libro lo he escrito yo así que sí, lo pone-contestó Antón-Como iba diciendo durante este mágico periodo la pareja no busca alimento aunque si ingieren los restos dejados por los pokemon colindantes, mayormente mudas y otro tipo de desechos como…


    Tras una media hora y varios relatos escabrosos por parte de Antón llegó la policia la cual se llevó al musculoso Rocket, cosa que probablemente el estaba deseando con tal de no aguantar la charla sobre el baile de cortejo de los Yanma que el líder de gimnasio estaba dispuesto a darle.


    -Bien-dijo la agente- ¿Que ha pasado aquí?
    -Los Rocket están tramando algo en el Pozo Slowpoke-informó Antón
    -Es cierto, tenemos ciertos indicios de actividad sospechosa.


    Mientras hablaban AJ se fijó en la policía, era exactamente igual a las de Kanto, de mediana estatura con un uniforme de distintos tonos de azul y un largo cabello de color aguamarina.


    -Tienen que ayudarnos AJ y yo no podemos solos contra los Rocket-pidió Antón a la policía.
    - Es cierto- dijo el pelinegro-Antón y….¿¡Como que yo!?¡Que yo sepa no he dicho nada!
    -¡Pero qué bromista eres!-dijo el líder de gimnasio dándole unas palmadas en la espalda al de pueblo Paleta-Tienes un pokemon bicho ¡Está claro que eres buena persona!


    El pelinegro miró de reojo a Foxy que trataba de entablar una infructuosa con el Slowbro de Antón y de lanzar alguna que otra mirada glacial para los Growlithe que se quedaban demasiado tiempo mirándola, Solo pudo soltar un largo suspiro.


    -Un momento-interrumpió la agente Mara- No podemos ir así como así, necesitamos algún tiempo en organizarnos
    -Sí-admitió el pelo lila.
    -Yo de momento iré a curar a mis pokemon-anunció AJ dejando el gimnasio junto a la Ninetales.


    El entrenador de ojos castaños recorrió acompañado de Foxy el camino de vuelta al centro pokemon no sin antes cerciorarse que la medalla estaba en su sitio, con tanto revuelo ya no estaba seguro de nada.


    -Sera mejor que mande a Henshi y Hammer al Profesor Oak y que él me mande a otros dos-pensó AJ mientras rociaba una poción en la piel de la can.


    El entrenador de Pueblo Paleta hizo lo que pensaba y la mariposa y el cangrejo fueron mandados a Pueblo Paleta a cambio del fantasma y de su propia mantis. Una vez hecho y eso y tras volver a Foxy a su pokeball se dirigió hacia la lavandería del centro pokemon para recoger su ropa limpia y luego ir, con desgano, hacia el Gimnasio, el cual había sido precintado con cintas para evitar que alguien entrara por el gran boquete y además de eso el Slowbro de Antón se quedo vigilando el gimnasio y a sus artrópodos inquilinos.


    Una vez allí se acordó que AJ y Antón irían primero y tras un tiempo variable entre cinco y diez minutos entrarían todas las fuerzas dispones de la policía allí personadas.


    El pelinegro caminó junto Antón hacia el ya citado pozo Slowpoke mientras no podía evitarse preguntarse por que el que solo quería un viaje relativamente tranquilo debía encontrarse una y otra vez con el Team Rocket, ahora también en Johto


    -Sabes-dijo ahora en voz alta-Un amigo mío compro ese libro tuyo-comentó recordando que Alan compro ese libro para atormentar a Misty
    -¿No me digas?-dijo Antón visiblemente contento- Aunque yo no lo hice por dinero, simplemente quería poner mi conocimiento sobre los pokemon de tipo bicho a disposición de la gente
    -Bueno-mencionó AJ-mi amigo tiene un Venomoth, pero me parece que él lo compro para atormentar a una amiga que les tiene pavor a los tipo bicho-recordó no pudiendo evitar reírse un poco
    -Conozco gente así-afirmó Antón-una líder de Gimnasio de Kanto, igual la conoces.
    -Vagamente-mintió AJ mientras una gruesa gota de sudor se formaba en su nuca.


    Con la conversación el camino se les había hecho mucho más corto, el lugar era una cueva con un angosto pasaje para entrar a una serie de salas interiores todas ellas con una cantidad importante de agua, pese a que la cueva tenía una serie de orificios naturales en la parte superior que permitían una visión…aceptable también había por toda la cueva una serie de potentes lámparas para facilitar la iluminación a los Rockets, e indirectamente también para el par de chicos que pudieron ver lo que estos tramaban que no era nada más y nada menos que el cortar las colas de los pacíficos pokemon rosados.


    -Esta humedad es fatal para mi pelo-comentó el de cabello lila que estaba escondido junto a AJ.


    El pelinegro sintió, durante unos segundos, la imperiosa necesidad de darle un cabezazo a Antón, sin embargo el estrambótico entrenador de tipo bicho tenía razón, hacia una humedad bastante pegajosa lo cual, además de ser desagradable para AJ y ser dañino para los pilosos intereses de Antón, perjudicaba a los pokemon de fuego y podría favorecer a los pokemon de agua.


    -¡Vamos, a ver si nos damos prisa!-dijo la ejecutiva Rocket a cargo de todo aquello-¡Vosotros, transportar ese cargamento de colas a la zona B!¡Y vosotros aseguraos de que los Slowpoke a los que le cortáis la cola están sanos!¡Nadie querrá una cola enclenque!

    AJ miró desde la seguridad que les daba la piedra a la Rocket a cargo de aquello, una mujer cuya edad debía de rondar los veinticinco, años arriba o abajo, vestía el clásico uniforme Rocket, un suerte de traje de licra negro de pieza única y ceñido al cuerpo lo que dejaba intuir una anatomía correcta, ni carente ni excesiva, además de la emblemática R roja tatuada en el pecho, lo que sí la diferenciaba de los Rockets allí presente era la ausencia de gorro, en su lugar una larga y bien cuidada cabellera rosa ondeaba en el viento, o lo haría si hiciera viento en una cueva.


    -Wendy-musitó AJ para sí.


    -¡Rockets deteneos! gritó Antón tan de improvisto que el pelinegro casi se precipitó al suelo ¡Como líder de Pueblo Azalea os digo que paréis!
    -¡Encargaos de él!-informó Wendy- no tengo tiempo que perder.


    Así la Rocket de cabello rosado abandono a la sala principal dejando a todos los soldados Rockets allí presentes para encargarse de Antón y de un AJ que apareció en cuanto Wendy se fue. Inmediatamente ambos entrenadores se vieron rodeados de una cantidad de pokemon que si bien no era excesivamente poderoso su mayor número podía hacer que fueran bastantes problemáticos


    Los pokemon liberados por los hombres, y mujeres, de negro era en su mayoría unos pequeños mamíferos de apariencia indudablemente roedora y de color morado la mayoría de su pelaje excepto el vientre que presentaba una tonalidad crema, a estos se les unía una cantidad “suficiente ” de Ekans y un par de Houndour, siendo estos unos canes que ligeramente superaban el medio metro de altura, poseían un tez oscura como la noche, menos el vientre y morro de color anaranjado y una suerte de estructura osea blanquecina que presentaba en la espalda y en la cabeza, asemejándose esta última a una calavera.


    -¡Ratata!
    -Kaaaans.
    -¡Jon doour!


    -AJ yo me encargo de ellos-dijo Antón.
    -Bien-dijo AJ que tras alguna vacilación siguió a Wendy


    Una vez el pelinegro dejó la sala el líder de gimnasio lanzo dos pokeballs para enfrentarse a los Rockets, estos eran un Ariados y el otro era un criatura parecida a una libélula de abdomen y cola roja así como tres pares de patas de color grises y cuatro alas de color blanca atravesadas por una raya naranja, el insecto también poseía en su rostro verde unos redondeados ojos color azul oscuro y una especie de antenas rojas.


    -¡Atacad!-gritó uno de los Rockets.
    -¡Chirrido!-exclamó Antón.


    Los pokemon enemigos, los Rattata y Ekans, se lanzaron hacia el Ariados y hacia el Yanma mientras que los Houndours lanzaron dos hondonadas de fuego a lo que los pokemon bicho respondieron generando unos fuertes y agudos alaridos que desintegraron las llamas además de frenar las acometidas de los Rattata y a Ekans, por no hablar del efecto usual de desorientar a los adversarios y disminuir su defensa física.


    -¡Megacuerno y Tajo Aéreo!-gritó Antón


    Obedeciendo a su entrenador el insecto volador expandió sus alas las cuales fueron rodeadas de una huracanada brisa para acto seguido liberar con un aleteo unas filosas ráfagas de viento, a este ataque se sumo el pokemon araña que iluminó su cuerno de una tonalidad oliva a la par que este parecía alargarse notablemente para acto seguido lanzarse entre la maraña de enemigos.


    Ignorando la batalla que Antón tenía con los soldados Rockets AJ siguió a Wendy hasta una sala la cual AJ comprobó que tenía más agua que las anteriores, quizás por eso y por el hecho de ser más profunda la sensación de humedad era mayor, eso ampliado por el calor que daban las lámparas artificialmente instaladas pese a la existencia de oquedades en la parte superior de la cueva que permitían el pase de la brisa y de la luz natural del sol.


    -Bien-pensó Wendy observando unos informes que tenían en las manos-Casi hemos alcanzado los números previstos…


    “Algo” de repente cortó los pensamientos de la Rocket de estilizada melena rosa y ese algo no podía ser menos que un AJ que había resbalado y cayó prácticamente hacia los pies de la fémina, sobra decir que arruinando el efecto sorpresa.


    El pelinegro se levantó todo lo rápido que pudo y retrocedió para ganar distancia respecto a Wendy y también para mirar dentro de la mochila para asegurarse que el huevo estaba bien.


    -Llegas tarde chico-dijo la de pelo rosa-Ya hemos obtenido todo lo que queríamos de aquí.
    -¿Y para que le cortais la cola a los Slowpoke?-quisó saber AJ
    -¿Es necesario decirlo? Para venderlas, y no te preocupes la cola a los Slowpoke les crece rápido-dijo la Rocket
    -Qué alivio-suspiro AJ.
    -Sin embargo, pese a que nuestro trabajo este hecho, tu no te vas a ir de rositas-sentenció la rocket agarrando dos extrañas balls, siendo estas con la parte superior de color negro y con un r mayúscula de color rojo dibujada-Me voy a encargar de acabar el combate que no acabamos en el Monte Ascuas, es algo personal-añadió.


    Tras la declaración de intenciones la Rocket arrojó las dos pokeballs negra liberando dos criaturas cuyo mero aspecto daba sensación de poder, de una de ellas surgió un Pokemon bípedo que alcanzaba el metro ochenta de altura, muy parecido a un oso de piel castaña con el quizás la única diferencia reseñable era el anillo amarillo dibujado en la panza, el otro también era una criatura bípeda de altura parecida a la del otro pokemon, aunque veinte centímetros más bajo, este pokemon en cuestión tenía la piel grisácea y además de dos pies contaba con dos pares de extremidades superiores, todas ellas muy musculadas, también contaba con una especie de cresta en la cabeza, probablemente sin ninguna utilidad real, y con una suerte de pantalón negro adornado con vistoso cinturón amarillo.


    -Un Machamp y un Ursaring-musitó AJ al ver los dos poderosos pokemon que tenía enfrente-Habra que compensar la potencia con la velocidad-pensó el pelinegro mientras arrojaba sus elegidos para este difícil combate.
    -¡Joooon!
    -Saaaai der!


    -Movimiento Sísmico y Garra Umbría-abrió Wendy


    El plantígrado iluminó sus garras con un fantasmagórico fulgor oscuro para acto seguido lanzarse a por el fantasma levitante, por su parte el pokemon con cuatro brazos agarró al Scyther para ejecutar la técnica de tipo lucha


    -Waru usa Psiquico y Blade usa Agilidad-pidió AJ


    El pokemon fantasma iluminó sus ojos que adquirieron un color azulado para tratar de parar la acometida del Pokemon tipo normal mientras que su compañero de equipo cerró sus ojos para concentrarse en aumentar la velocidad, cosa que consiguió además de esquivar la acometida del Machamp.


    -Blade usa Tijera X contra Ursaring-pidió el entrenador aprovechándose de que el fantasma estaba reteniendo al oso.


    La mantis, aprovechando su incremento de velocidad se lanzó contra el Ursaring mientras que sus cuchillas formaban una cruz recubierta de un ligero fulgor oliva


    -¡Ursaring usa Cuchillada!-gritó Wendy


    La bestia parda, nunca mejor dicho, se revolvió liberándose de la técnica psíquica del Haunter para luego lanzar un furibundo golpe a Blade que lo mando al suelo y más concretamente a los pies de Machamp


    -¡Puño Dinámico! ¡Y tú Ursaring usa Garra Umbría!

    -¡Rayo y Contador!-dijo AJ que veía como la cosa se complicaba enormemente.


    Ante el envite del plantígrado Waru consiguió generar la descarga eléctrica que golpeó directo al oso y consiguió frenar su ataque, por otro lado el Machamp acumulo una ingente cantidad de energía ambarina arremolinada en uno de sus puños para luego lanzar un puñetazo hacia Blade que solo pudo cruzar sus cuchillas a modo de protección a la par que su cuerpo adquiría una ligera aura rojiza.

    El tremendo puñetazo conectó sin lugar a dudas con su objetivo y al hacerlo el Machamp fue bruscamente despedido contra una de las húmedas paredes de la cueva, asustando a los pocos Slowpoke que pudieran quedar, Por otro lado el Scyther se levanto con dificultad del suelo, visiblemente conmocionado.


    -Bien, debemos centrarnos en el Ursaring-pensó AJ aprovechando que el pokemon de cuatro brazos estaba temporalmente aturdido-¡Rayo y Tijera X!


    Waru volvió a lanzar raudo la descarga eléctrica, sin embargo Blade simplemente se quedo quieto, jadeando y con una mirada extasiada que quedaba patente en sus dilatadas pupilas, cuando finalmente el insecto decidió actuar este iluminó sus cuchillas para luego, tambaleándose, golpear al pokemon fantasma.


    -Jooon-exclamó con dolor el fantasma que cayó al suelo.


    -¡O no!-exclamó AJ al darse cuenta de lo sucedido-Blade debe estar confuso por el Puño Dinámico.
    -Así es-dijo Wendy-Me gustaría saber cómo me vas a ganar teniendo que luchar prácticamente contra tres.


    AJ pensó, Wendy tenía razón y Waru iba a tener que hacer frente a Ursaring, al Machamp que ya comenzaba a recuperarse y además tratar de proteger a Blade, y eso sin contar que al pokemon de tipo bicho, fruto de la confusión, se le ocurriera volver a atacar a un compañero.


    -¡Joon ter!- exclamó el fantasma enfadado, cortando los pensamientos de AJ, para acto seguido poner sus espectrales manos sobre los hombros del insecto.

    -¡Waru!-alcanzó a decir el pelinegro, temiendo de que el fantasma fuera a vengarse del ataque antes recibido.


    Para sorpresa de AJ, más si cabe conociendo la relación existente entre ambos pokemon, la criatura fantasma acercó al insecto contra su gomoso cuerpo, lo que posiblemente era lo más parecido a un abrazo que podría dar un pokemon con las características de Waru, esto de algún modo hizo que pese a la resistencia inicial opuesta por Blade este acabo por calmarse.


    -¿Estás bien Blade?-preguntó AJ atónito ante la escena.
    -¡Saiiiider!-exclamó el pokemon con fuerza, no sin alejarse un poco del ahora de nuevo sonriente fantasma.


    -Cuanto me conmueve esta escena-exclamó Wendy con un obvio tono sarcástico- pero es momento de acabar esto…
    -¡Jefa!-dijo una voz cortando a Wendy


    Acto seguido y sin esperar la posible respuesta de la pelirosada un soldado rocket bastante nervioso entro en la sala donde el combate se llevaba lugar.


    -La policía ha llegado y se ha unido al niño rarito, solicito protocolo de actuación-dijo el soldado con respiración entrecortada y jadeante.
    -Salvad los cargamentos de cola Slowpoke que podais y huid-respondió la de pelo rosa
    -Bien-dijo el soldado dispuesto a irse
    -¡Y llévate esto!- añadió la ejecutiva Rocket dándole, o más bien tirándole las dos esferas negras que contenían al Ursaring y al Machamp.
    -Sí-respondió escueto el hombre que abandonó la natural habitación haciendo caso omiso de AJ.
    -Bueno-dijo la Rocket para luego soltar un largo suspiro-tengo que decirte adiós…de momento-añadió casi a modo de amenaza.


    Una vez concluidas las palabras Wendy agarró una pokeball ordinaria de la que surgió su ya conocido Murkrow, el cual nada mas manifestarse lanzó desde su boca una densa niebla blanquecina que inundó la sala, obligando al pelinegro a abandonarla


    La escena al llegar a la sala principal era tranquilizadora, numerosos policías llevándose a los Rockets que habían podido apresar así como algunas enfermeras Joy atendiendo a los Slowpoke.


    -¡AJ!-dijo Antón que estaba hablando con la gente Mara-¿Y la Rocket?
    -Creo que ha escapado-dijo AJ no muy orgulloso.
    -Lo importante es que hemos capturado a un buen número de Rockets, y que vosotros estáis a salvo-dijo la agente de azulado cabello.
    -Agente-comenzó AJ-En el gimnasio de Antón el Rocket nos dijo que era miembro de la división V…
    -Entiendo-dijo la uniformada peliazul que ya intuía la pregunta-Veréis, por lo que tenemos entendido el Team Rocket se organiza internamente en distintas divisiones, lo de división V es, además de probablemente una de las divisiones, un término que la policía hemos recogido para ayudarnos a clasificar a los distintos Rockets.
    -Comprendo-dijo AJ.
    -Es más-continúo la agente Mara-Hemos podido descubrir hasta cuatro divisiones como mínimo, la División V o la División del Viento.
    -Wendy-pensó el pelinegro.
    -La División T o la División del Trueno-añadió la oficial.
    -Ayr-caviló el pelinegro sin duda alguna
    -Además de la División F y la División A también conocidas como la división del Fuego y la división del Agua-concluyó finalmente la agente Mara.
    -Gracias por la información-agradeció Antón-Pero creo que AJ y yo nos vamos.
    -Gracias a vosotros-respondió educadamente la oficial de policía-Pero recordad que el Team Rockets no es cosa de niños-añadió luego a tono de cariñosa reprimenda.


    El chico de Pueblo Paleta y el de Azalea abandonaron la cueva por el mismo angosto pasillo tallado en roca por el que entraron, al salir notaron, pese a la iluminación de la cueva, como el sol les daba una bofetada teniendo que esperar algunos minutos hasta que su vista se acostumbrara de nuevo.


    -Supongo que ahora te dirigirás a Ciudad Malva a por tu siguiente medalla-preguntó Antón
    -Así es-respondió escuetamente AJ
    -Entonces desde aquí tienes que seguir hacia la derecha y atravesar la Cueva Unión, a la salida hay un centro Pokemon, no tiene perdida.


    AJ agradeció la información a Antón para luego despedirse de el y poner rumbo a su nuevo destino, ciudad Malva. Para ello tomó el camino que conducía a la cueva Unión, un sendero que atravesaba entre bosques y pequeñas formaciones montañosas, preludio de la intrincada cueva que AJ debería atravesar para acercarse un poco más a su meta.


    Sin embargo el pelinegro tenía en su mente una preocupación, tonta pero no por ello menos alarmante para él, la agente Mara había hablado de cuatro divisiones y él ya conocía dos ¿Significaba eso nuevos enfrentamientos con los Rockets? De lo cuál se desprendía algo aún más importante ¿Podría volver a salir ileso?



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    El capitulo Malos Bichos fue escrito(y publicado) hace cuatro años. Releyendo todos las capitulos para postearlos aquí no puedo evitar sentir cierta pena, pena por las muchas ideas que deje atrás y descarté, ideas que que por otra parte surgieron en un juvenil(y a la vista equivocado) intento de abarcar más de lo que debía.

    Por otro lado siento también cierta alegría al ver(pese a lo mucho que me queda) he ido corrigiendo ciertos errores en mi manera de escribir. Se que esto muy probablemente no lo lea nadie, pero precisamente por eso puedo decirlo ^-^U.

    Igualmente a capitulo por semana seguramente antes de acabar el año iguale el numero de capítulos publicado en el otro sitio. Entonces amenazó con retornar con los nuevos capitulos de Path to Glory
     
  10. Threadmarks: Capitulo 18
     
    AJ Slifer

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    Pokémon: Path to Glory
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    CAPITULO 18: AMARGOS AROMAS


    -¡Por fin!


    El pelinegro que acababa de salir de la denominada Cueva Unión no pudo evitar esa expresión, luego se miró y vio como tenía los pantalones mojados hasta la altura de la rodilla, no era para menos ya que para salir de caverna había tenido que superar varios lagos subterráneos, sin mencionar el tiempo que había estado merodeando para encontrar la salida.


    Una vez los ojos de AJ se habían acomodado a la luminosidad propia del exterior pudo observar que ese lugar no se parecía en nada al que Antón le había descrito, apara empezar no había ni rastro de un centro Pokemon, lo que si encontró fue un ambiente montañoso no a demasiada altura pero si con un duro suelo de piedra y varias cuevas, sin embargo lo que más llamaba la atención de ese lugar era la especie de unas construcciones, presumiblemente humanas, similares a una especie de templos tallados en la roca.


    -Creo que ya sé donde estamos-se dijo así mismo el pelinegro.


    AJ caminó un poco hasta llegar a un cartel el cual confirmó sus sospechas, en el susodicho cartel se podía leer “Ruinas Alfa”. Eso hizo que el pelinegro se tranquilizara un poco ya que sabía que las ruinas no estaban demasiado lejos de Ciudad Malva, por lo que ya cerciorado de donde se encontraba se dispuso a caminar.


    En el camino el entrenador de Pueblo Paleta no pudo evitar recordar lo que había oído sobre ese lugar, extraños movimientos en el interior de las ruinas, radios que emitían insólitos e indescriptibles sonidos, incluso gente que había desaparecido y al ser encontrados afirmaban haber estado en otra dimensión.


    AJ se detuvo bruscamente, normalmente en la zona solía haber científicos tratando de refutar las posibles experiencias paranormales de ese sitio, así como algún que otro “entusiasta” que pretendía todo lo contrario, sin embargo, estaba todo vacío y eso sumado a la sensación que el pelinegro tenía de que alguien, o algo, le estaba observando no era nada tranquilizadora.


    Rápidamente el pelinegro volvió a andar, sabiendo que si algo le estaba siguiendo lo mejor era no quedarse quieto, llegó el punto incluso en que AJ empezó directamente a correr, todo esto sin ni siquiera molestarse en mirar atrás.


    -Creo que ya…que ya es suficiente-dijo un jadeante pelinegro tras la prolongada carrera, tan a lo tonto, que había efectuado.


    Es por eso que AJ no esperaba que, repentinamente, una mano gélida se posara sobre su hombro, a eso le siguió un atronador grito por parte del pelinegro que si bien no asustó al propietario de la mano si consiguió asustar a un gran número de Natu que emprendió el vuelo tiñendo momentáneamente el cielo de color verde. Y esto seguido de un salto tan fuerte como ridículo en un último intento de escapar de lo que fuera eso.


    -Tranquilo, Gengar no haría daño a nadie…a propósito-dijo una voz.


    El pelinegro se giró para ver que el dueño de la mano era un pokemon regordete de metro y medio de altura y de una tonalidad morada muy cercana al color negro, el pokemon también poseía unas extremidades, así como una cola, rollizas y una espalda salpicada de unas protuberantes espinas, similares a las puntiagudas orejas que también poseía.


    -¡Gueeeeeeeen gaaar!-exclamó el fantasma sacando la lengua con descaro.
    -Un Gengar- dijo AJ algo más aliviado.
    - Sí, por cierto ¿Te importa bajarte?

    El chico del exagerado grito se dio cuenta que en su igualmente exagerado salto había sido “recogido” en el aire por quien, presuntamente, sería el entrenador del Gengar.


    Era un hombre joven, probablemente alrededor de los veinticinco o veintiséis años, vestía con unos pantalones azul oscuro que contrastaban con sus zapatillas, blancas y amarillas, también llevaba puesto una camiseta de una tonalidad azul claro, atravesada por unas franjas amarillas en los codos y en la zona del ombligo, finalmente una gruesa cinta, del mismo color que la camiseta, le sujetaba su cabello rubio.


    -Perdón si mi Gengar te ha asustado-le dijo el de la camiseta azul
    -Bueno-comenzó a decir el pelinegro intentado escoger las palabras para no hacer más el ridículo-Los pokemon fantasma son así-finalizó AJ
    -Algunos-matizó el rubio.
    - ¿Sabes cómo llegar a Ciudad Malva? -preguntó AJ por cambiar de tema.
    -Sí claro-dijo el entrenador del Gengar para girarse señalando a un centro urbano situado al noroeste de la localización actual del pelinegro.
    -Vale-respondió AJ-muchas gracias-añadió el entrenador de Pueblo Paleta que se fue rumbo hacia dicha ciudad.

    -Ese chico-dijo el rubio- ¿Gengar, nos hemos enfrentado a ese chico alguna vez? -preguntó una vez AJ se había alejado lo suficiente.
    -Gaaaaar-negó el fantasma para luego soltar una risa estruendosa
    -Me parece haberlo visto antes…


    El pelinegro continúo caminando hasta llegar a un punto donde se iniciaba una larga calle de adoquinado cuya entrada estaba circundada de árboles y una pequeña placa en la que se podía leer “Ciudad Malva, la ciudad de los aromas evocadores”


    Ante tan sugerente presentación el pelinegro se adentró en la ciudad buscando el centro Pokemon para que sus criaturas, y él, pudieran descansar, en ese trayecto el pelinegro observó que aparte de que la ciudad, que parecía estar rodeada por un bosque, era bastante menos bulliciosa que Ciudad Trigal y mentalmente estableció la comparación de que si Ciudad Trigal se asemejaba a las populosas urbes de Azafrán y Azulona de Kanto, en Ciudad Malva se parecía más en cambio a las más tranquilas Ciudad Plateada y Ciudad Celeste, también observo un gran lago en la parte norte que separaba la ciudad de la conocida Torre Bellsprout, o separaría si el lago no estuviera atravesado por un puente.


    También era digno de mención que al sur de dicho lago se encontraba el Gimnasio Pokemon de Ciudad Malva, el cual tenía una forma de torre. Sin embargo, AJ no estaba interesado en el combate, de momento.


    Así el pelinegro entro en el centro Pokemon para entregarle a las mencionadas criaturas a la enfermera Joy, para acto seguido sentarse en la sala de espera del centro Pokemon y como era habitual en él coger una de las revistas allí dispuestas, la revista en cuestión hacía un pequeño reportaje sobre los líderes de gimnasio de Johto.


    -Parece interesante- se dijo AJ que se revolvió un poco en el asiento para intentar estar más cómodo.
    - ¡Eh, AJ! -le llamó una voz.


    AJ miró al que le había llamado, era un chico de su edad de cabello castaño y ojos de misma tonalidad, alguien al que hacía cierto tiempo que no veía.


    -¡Jean!-se levantó AJ saludando al oriundo de Ciudad Cerezo.
    -¡Cuánto tiempo!-dijo Jean devolviendo el gesto al pelinegro.
    -La verdad es que sí-afirmó el de Pueblo Paleta-desde que acabo la Liga.
    -Supongo que vendrás a intentar ganar la medalla de Ciudad Malva-preguntó Jean
    -Sí, pero…-comenzó a decir AJ-en dos días he luchado contra dos líderes de gimnasio y contra unos Ro…-El pelinegro rápidamente cayó en la cuenta de lo que iba a decir y de que era más conveniente no decirlo- unos Ro…románticos, una parejita algo pastelosa que me he encontrado, y la verdad es que quiero descansar, al menos hoy-finalizó AJ
    -Entiendo, si quieres podemos hacer turismo-ofreció Jean- ¿Te gustaría ver la Torre Bellsprout?
    -Sí claro-dijo AJ que pese a que siempre había querido conocer Johto la rapidez de su viaje le había impedido detenerse en algunos lugares donde les había gustado.


    Así el pelinegro, tras aceptar la oferta de Jean, recogió a sus Pokemon y hablo con el Profesor Oak para tener a los compañeros más adecuados para el aplazado, pero inminente combate para finalmente abandonar el Centro Pokemon junto a Jean.


    El par dejó el centro pokemon y tomo rumbo norte para llegar a la mencionada torre habían de atravesar el también ya mencionado amplio lago, el puente no cruzaba el lago, sino que alcanzaba una superficie lisa y grisácea en el centro del lago y a partir de la cual surgía otro puente que llegaba a la otra orilla.


    AJ se fijó en la torre antes de entrar la misma, era una construcción de marcado carácter oriental y con, aproximadamente, unos cien pies de altura, la construcción debía de tener unas tres plantas ya que estas se veían claramente delimitadas por fuera por una serie de pagodas de tejas verdosas.


    El chico de Pueblo Paleta ingresó junto al de Ciudad Cerezo a la torre, observando como en la planta baja, además de los numerosos flashes de los turistas y algún que otra persona vistiendo una especie hábitos, destacaba sobre manera el gran pilar de madera que se erigía en el mismo centro de la habitación.


    -La leyenda-comenzó a hablar Jean-dice que un Bellsprout gigante se convirtió en el pilar central de la torre-finalizó el de Ciudad Cerezo.
    -¿Por qué un Bellsprout?-preguntó AJ.

    -Este pilar es muy flexible, para disminuir el daño de los terremotos, como los Bellsprout...y concuerda con la imagen que se quiere dar de este sitio, de hecho, muchos de los monjes utilizan Bellsprout-aclaró Jean


    Tras oír la explicación de Jean el entrenador de pueblo Paleta observó el lugar, de aspecto claramente austero y entre la mencionada austeridad llamaba más la atención unas lujosas, y doradas, estatuas de Bellsprout. Hasta tal punto que el pelinegro no pudo evitar tocar una de las nombradas estatuas


    - ¡Hey!¡Que acabo de limpiarlas!


    Una gruesa gota de sudor se deslizo por el cuello del pelinegro, creía conocer a esa voz por lo que se giró para verificar si realmente era quien él pensaba.


    Quien le había llamado la atención era un chico no demasiado alto que vestía una especie de prenda a camino entre un hábito sacerdotal y un kimono, sin embargo, lo más notorio era una cabeza totalmente rapada si bien ya parecía a notarse los pelos castaños que volvían a “brotar”.


    -¿Tim? ¿Eres tú? -Dijo AJ visiblemente extrañado.
    - ¡Hola AJ!¡No te había reconocido! -dijo el de Isla Canela
    - ¿Le conoces? -preguntó Jean.
    -Así es- respondió Tim.
    - ¿Pero qué haces aquí? -preguntó AJ¿Y con esta pinta?-añadió el pelinegro
    - ¿Recuerdas el “incidente” la última vez que nos vimos? -dijo el de cabeza pelada mientras una gota de sudor bajaba por su sien.
    -¿Qué inci…?-comenzó a decir AJ-Aaaaah vale-recordó el entrenador de pueblo Paleta.
    -Mis padres lo descubrieron y decidieron que estarían bien estar aquí una temporada para enderezarme-dijo Tim.
    - ¿Puedo saber de qué estáis hablando? -preguntó Jean.
    -Hazme caso-comenzó a decir el de pueblo Paleta-no quieres saberlo.
    - ¿Tim, son amigos tuyos?


    AJ se fijó en la nueva voz que había intercedido, provenía de un muchacho de una edad aproximada a la suya y a la de Jean, probablemente algo mayor, tenía también una cabeza rapada y vestía una prenda parecida a Tim pero con un aspecto más solemne, para rematar la descripción del sujeto este era algo más…” ancho” que los dos participantes de la liga pokemon lo que junto a sus ojos ligeramente rasgados y sus rellenitas mejillas le brindaba un aspecto bonachón.


    -Sí-respondió Tim-Al menos AJ-dijo agarrando al pelinegro de la manga-Por que al otro no le he visto en mi vida-dijo refiriéndose a Jean
    -Muchas gracias-murmuró entre dientes y con ironía el de Ciudad Cerezo.
    -Yo me llamo Yao- dijo el recién llegado- ¿Queréis que os enseñe esto?


    Ante el asentimiento de los dos entrenadores, y junto a Tim, el de nombre oriental les llevó por las distintas plantas observando a gente de atuendo similar a Yao muchos de ellos meditando y a otros haciendo unas especies de suaves combates pokemon, todo ello en compañía de los Bellsprout cuya imagen parecía estar presente por toda la torre.


    -Los monjes, a veces, nos prueban a los aprendices en combates, usando solo Bellsprout-explicó Yao
    - ¿Aprendices? -preguntó AJ
    -Sí, a diferencia de gente como Tim que está aquí temporalmente, yo y otros muchos más hemos decidido elegir este estilo de vida, probablemente no sea el más agradable, ni el más cómodo-añadió-pero es el que nosotros hemos elegido.
    -Entiendo-dijo AJ
    -Con todo-añadió Yao- y pese a que Tim no es un aprendiz él ha intentado desafiarles varias veces a un combate a todos, incluyendo al Anciano.
    - ¿Anciano? -preguntó el pelinegro
    -Es algo así como el jefe de todos los monjes-aclaró Jean- ¿No?
    -El termino monje, aunque yo lo haya dicho antes, quizás no sea el más exacto-explicó Yao-Pero es algo así, sí
    -Mi pequeño Poliwag no pudo hacer nada contra ellos-Dijo el de isla canela con tono tragicómico
    - ¿No tenías un Raticate también? -preguntó AJ
    -Bueno ese Raticate se lo cogí prestado a mi padre, no sé si me explico-dijo Tim para luego añadir una risa nerviosa
    -Me lo imagino-comenzó AJ-Además de pervertido, cleptómano.
    -Creo que os esperare abajo-dijo Tim que evidentemente no tenía ganas que la conversación continuara por ese camino.


    El par de entrenadores continuaron conversando con Yao que les fue explicando y contestando a las dudas que estos tenían acerca de la torre. No tardaron mucho en volver a la planta baja donde se despidieron del aprendiz de monje y del chico de isla Canela.


    - ¿Qué vas a hacer ahora? -preguntó Jean.


    Ante esa pregunta el pelinegro estiró los brazos y arqueo su torso para soltar un gran bostezo. Estaba claro que había sido un día movidito.


    -Creo que voy a descansar un rato-dijo AJ-Estoy muy cansado.
    - ¡Yo voy a desafiar al líder de Gimnasio! -dijo Jean con un tono claramente más entusiasta.
    -Buena suerte-dijo AJ despidiéndose de él.


    El par de entrenadores se despidieron, dispuestos cada uno a realizar la tan distinta tarea que se habían encomendado así que mientras el de Ciudad Cerezo se dirigía hacia el Gimnasio el de Pueblo Paleta lo hacía hacia el Centro Pokemon.


    AJ llegó al edificio en cuestión y tras pedir llave para una habitación se retiró a la misma, el pelinegro le echó un vistazo al dormitorio, una ventana de mediano tamaño con una cortina de color anaranjado a los pies de la cual se encontraba una mesa de moderada talla, en la habitación había también una puerta que llevaba a una pequeña habitación anexa que servía como cuarto de baño, y pegada a una de las paredes de la habitación había una cama de sabanas a juego con la cortina. Y no vio nada más ya que tras fijarse en cama se dejó caer sobre la misma cerrando los ojos casi instantáneamente después.


    El pelinegro abrió los ojos y acto seguido miro por la ventana notando como el cielo había permutado su color azul celeste por uno de tonalidad más anaranjada, tras volver a estirarse como si no hubiese mañana el pelinegro arregló la cama para que estuviera lo más adecuada posible para cuando llegara la noche, una vez hecho esto se dirigió a la planta baja con la esperanza de ver a Jean.


    Estaba en lo cierto, en la planta baja, y más concretamente recibiendo sus pokemon de la enfermera Joy, allí estaba el entrenador oriundo de Ciudad Cerezo con, todo sea dicho, no demasiada buena cara.


    - ¿Qué tal? -preguntó AJ haciendo que el castaño se sobresaltara, ya que no lo había visto llegar.
    -Bueno-comenzó a decir Jean, no demasiado bien-añadió negando con la cabeza.


    El pelinegro no dijo nada más, era obvio que Jean había perdido y a juzgar por el tono de las palabras daba la impresión de haber sido de un modo aplastante.


    -No sé qué decir-comenzó a decir AJ-Pero…

    - ¡AJ! ¡Jean! -dijo repentinamente Tim
    - ¿¡Pero tú de donde sales!?-dijo AJ visiblemente sobresaltado por la inesperada aparición del pelado isleño
    -Es una larga historia- dijo Tim-Todo comenzó cuando mi papá y mamá se conocieron…
    -No me refería a eso-dijo el pelinegro llevándose la mano a la cara con un gesto de cómica desesperación.
    -Voy a volver a desafiar al Anciano-dijo Tim-y significaría mucho para mí que estuvieses-añadió haciendo una pequeña, y algo cómica también, reverencia.
    -Hagáis lo que hagáis-interrumpió la enfermera Joy-Haced el favor de bajar la voz.


    Ambos decidieron acompañaron a Tim hasta la torre, más concretamente hasta la última planta de la torre donde había una improvisada arena de batalla que no habían visto en la visita anterior, también es cierto que la llamada arena de batalla no era más que una suerte de vallas para delimitar el cuadrilátero sobre el mismo suelo de la torre. También pudieron observar un sencillo sistema eléctrico que culminaba en una bombilla sobre el centro de la misma sala, sin embargo, la iluminación de la habitación recaía en una serie de antorchas repartidas por toda la habitación.


    -Yao está en la primera fila, creo-dijo Tim-Deseadme suerte.
    - Suerte-dijeron a coro a AJ y Jean.


    El par de entrenadores agradecieron que Tim les hubiera indicado donde estaba Yao ya que no pudieron distinguirlo del resto de presentes, ya que todos llevaban la misma vestimenta y mismo peinado, si una cabeza rapada se puede llamar peinado, tras saludarlo y ver que tanto él como el resto de presentes estaban en rodillas y descansando su trasero sobre sus pies y con expresión solemne decidió hacer lo mismo.


    Antes que cualquiera de los tres pudiera decir algo vieron como por la misma puerta por la que ellos habían entrado aparecía el, presumiblemente, adversario de Tim. Este era una persona de avanzada edad y con aspecto venerable, portaba a modo de vestimenta un kimono purpura que cubría todo su cuerpo, así como una especie de mantón áureo de menor tamaño sobre la prenda oriental, también era destacable el par de sandalias de madera que llevaba.


    -Comencemos-dijo el Anciano con tono tranquilo y firme
    -Esta vez ganare Anciano Anselmo-añadió Tim.


    Una vez dicho esto el joven de Isla Canela introdujo, de manera bastante irreverente, su mano en el solemne tocado para sacar la pequeña esfera bicolor, acto seguido pulsó el botón del centro para “inflar” la pokeball hasta alcanzar el tamaño de una pelota de tenis.


    - ¡Adelante Poliwag! -exclamó Tim arrojando la esfera contenedora.
    - ¡Pooli waaag! -exclamó alegremente el anfibio de piel tersa.


    El hombre de avanzad edad introdujo, de forma mucho más elegante que Tim, la mano izquierda en la manga del otro brazo para sacar la pokeball que iba a utilizar, una vez hecho esto la arrojó para liberar al pokemon que iba a representarse en ese combate.


    -¡Esprout!-exclamó el pokemon planta recién aparecido.


    El pokemon elegido por el anciano era una criatura cuyo aspecto recordaba a una planta, de hecho, el cuerpo era prácticamente un flexible tallo marrón del cual surgían dos hojas a modo de extremidades superiores mientras que las extremidades inferiores parecían unas raíces, también era destacable la cabeza del pokemon de forma acampanada y color amarillo y con dos redondeados ojos negros, así como unos carnosos labios rosados.


    -Comienza, Tim-dijo el anciano.
    -Muy bien ¡Rayo Burbuja!-exclamo Tim con energía.


    Así, con igual entusiasmo que su entrenador, el redondeado anfibio inspiró profundamente para expectorar una gran cantidad de burbujas de tamaño similar a una pelota de tenis, burbujas que con rapidez se dirigieron hacia su bamboleante oponente.


    -Látigo Cepa-pidió Anselmo.


    Ante el aluvión de pompas que se precipitaba sobre el pokemon planta veneno este hizo emerger desde la base de sus hojas un par de lianas de color verde oscuro, con las cuales y de un solo barrido destrozó todas las burbujas.


    -Esto me suena-dijo Tim llevandosé la mano a la cabeza, probablemente recordando el enfrentamiento que mantuvo con AJ en Isla Canela.
    -Bellsprout usa Recurrente-pidió con calma, y pasividad, el anciano.
    - ¡Prout!


    El pokemon de tipo dual inclino su flexible tronco hacia atrás para coger impulso y arrojar desde su tubular boca una miríada de semillas doradas a gran velocidad.


    -Poliwag esquívalas y Doble Bofetón-pidió Tim


    El pokemon anfibio puso en funcionamiento sus pequeñas extremidades inferiores para esquivar las semillas doradas que golpeaban todo, como si de una vegetal metralleta se tratara, para colocarse a una distancia cercana y comenzar a agitar su más desarrollada cola con la intención de golpear al pokemon planta.


    -Esquívalo-pidió el anciano consciente de las capacidades de su pokemon


    Así ante los rápidos coletazos del Poliwag el Bellsprout decidió hacer uso de su flexibilidad natural y gracias a unos energéticos bamboleos y a algún que otro paso atrás esquivo la mayoría, si no todas, acometidas del pokemon de Tim.


    - ¡Poliwag usa Golpe Cuerpo! -pidió Tim que no veía manera de que su pokemon alcanzara a golpear su adversario.
    - ¡Poli poo! -expresó animosamente el pokemon acuático que tampoco se quería dejar vencer.


    Ambos, entrenador y pokemon, se miraron a los ojos para acto seguido ejecutar la siguiente técnica, de esta forma el Poliwag retrocedió para coger carrerilla e impulso para luego embestir al Bellsprout con su ondulada panza


    -Destello-pidió el entrenador del tipo planta en el mismo tono que había usado todo el combate.


    Así ante la embestida del, por otra parte, nada amenazador, oponente el Bellsprout encendió repentinamente sus hojas de un fuerte fulgor blancuzco que cegó momentáneamente a Poliwag, hasta al punto de él redondeado pokemon se estrelló contra la columna centra del edificio.


    -Que desastre-dijo Tim entre suspiros- ¡Vuelve Poliwag! -añadió el isleño no sin agradecer el trabajo al anfibio.
    -Ha mejorado con respecto a la última vez-pensó el anciano- ¿Alguien más quiere combatir? -preguntó ahora mirando al público.
    - ¡Yo!-respondió AJ levantando la mano.


    Tras expresar su deseo de combatir el pelinegro de Pueblo Paleta intento levantarse, para acto seguido caerse como una bola debido a que tenías las piernas totalmente dormidas, con ayuda de Yao y Jean pudo reincorporarse y acercarse, si bien evitando apoyar la pierna derecha, al lugar donde iba a realizarse el inminente encuentro.


    -Comienza-cedió el anciano.
    -Gracias-respondió AJ- ¡Adelante Yami!
    - ¡Vii! -expresó con animosidad el zorro café.
    -Veo que no eres un principiante-comentó Anselmo-habrá que subir el nivel.


    Dicho esto, el anciano cogió otra pokeball para lanzarla y liberar al nuevo contendiente. Este era un ave de sobrio plumaje, en su mayoría de diversos tonos de castaño siendo más claro el pecho mientras que las alas eran de un color más oscuro, parecido al chocolate, el pokemon en cuestión también tenía en el pecho una serie de triángulos más oscuros, también destacaba del pokemon la especie de cejas, o cuernos, formados por pluma de color crema.

    -¡Nooooc tooul!-ululó el ave.


    -Un Noctowl-comentó secamente Jean, que probablemente no quería ver un pokemon volador en una buena temporada.


    -Comienza-volvió a ceder el anciano la iniciativa del combate.
    -Yami usa Ataque Rápido-inició AJ


    El pokemon cuadrúpedo comenzó a correr con la intención de embestir a su oponente a la par que iba dejando la característica estela blanca.


    -Reflejo-dijo el anciano.


    Ante la pequeña bala marrón que se acercaba el ave serenó aún más su expresión, inundándose primero sus ojos rubíes de un profundo color zafiro, color que presentaba el semitransparente muro que el ave rapaz generó al instante siguiente, muro que frenó, e hizo rebotar incluso, a Yami.


    -Reflejo disminuirá la potencia de nuestros ataques físicos-pensó AJ.
    -Confusión-ordenó Anselmo.


    El búho volvió a iluminar sus ojos con una tonalidad azulada, tonalidad que se extendió a la especie de V plumífera sobre su cabeza para disparar un rayo de energía directo hacia su mamífero oponente.


    - ¡Yami usa Bola Sombra! -exclamó AJ para contrarrestar el psíquico ataque.


    Yami abrió su pequeña boca para generar la esfera de chisporroteante energía violácea que fue rauda al encuentro de la centella azul, la colisión de los etéreos ataques generó una pequeña explosión que llenó temporalmente el campo de humo.


    - ¡Yami usa Ataque Rápido y Cola Férrea!


    El Eevee volvió a emprender la carrera mientras que esta vez su cola se tensaba y adquiría un fulgor metalizado que se mezclaba con la traza blanca propia del ataque rápido.


    -Noctowl, esquívalo-pidió el anciano con la calma que había demostrado en los dos encuentros.


    El ave rapaz haciendo gala de su buena visión adivinó la posición del Eevee así que no tuvo problemas para con un par de aleteos elevarse lo suficiente para evitar el impacto.


    - ¡Yami usa el pilar para propulsarte! -gritó AJ que veía como el ave y su veterano entrenador los toreaba totalmente.


    Con probablemente el mismo sentimiento que su entrenador Yami salto hacia la columna central del edificio para en cuanto entro en contacto con la misma impulsarse con fuerza con sus patas traseras permitiendo alcanzar al ave de plumaje pardo, y aprovechando que su adversario no era precisamente un dechado de velocidad además de la velocidad que llevaba el propio Eevee este le golpeó con el ataque de tipo acero en la espalda y pese a la protección dada por Reflejo esto no impidió que el ave cayera sobre el suelo de madera.


    - ¡Viii! -gruñó Yami, contento por haber podido atacar a su adversario.


    El anciano no torció el gesto ni se contuvo de hacerlo simplemente extendió uno de sus brazos de un modo tranquilo y sosegado, paralelamente su pokemon hizo lo mismo a la par que un fuerte viento entro por las pequeñas aperturas que servían de ventanas, viento que apago las antorchas dejando la habitación en oscuridad.


    - ¡Yami estate atento! -advirtió AJ, que realmente poco más podía hacer en esa situación.


    El zorro de tipo normal agudizó su sentido del oído, a la par que pegaba su cuerpo al suelo con la intención de evitar el inminente golpe, sin embargo al igual que su entrenador no pudo evitar impresionarse cuando en medio de la oscuridad vio como cada pluma de su adversario parecía arder en un subyugante fulgor rojizo, también entrenador y pokemon pudieron ver en como ese fulgor rojizo parecía arremolinarse para luego adquirir durante unos segundos la forma de una fiera ave, acto seguido el Noctowl batió sus alas para elevarse e irse directamente hacia Yami.


    - ¡Ataque Aéreo! -exclamó el anciano, la primera que alzaba el tono de su voz.
    -¡Yami cuidado!


    El Eevee no pudo hacer nada más que adquirir una postura fetal en un intento de protegerse lo más posible, pero eso no impidió que, al recibir aquella fiera embestida fuera lanzado directamente hacia el entrenador pelinegro, el cual al recibir el impacto de su pokemon cayó al suelo.


    -Los lazos con tus pokemon parecen fuertes-comentó el anciano-pero si no puedes vencerme a mí dudo que puedas ganar a Pegaso-concluyó Anselmo que hizo un gesto para que se encendiera la luz.


    - ¿Estás bien Yami? -preguntó AJ
    -Viiii-expresó el Eevee, consciente pero obviamente agotado.
    - ¿Como estas, AJ? Preguntó Jean que junto a Yao y Tim se acercaron al pelinegro
    -Sigo con la pierna dormida-dijo tratando de poner un poco de humor.


    El pelinegro se despidió del aprendiz de monje y del rapado isleño para junto a Jean dirigirse al centro Pokemon, mañana sería otro día.


    -Voy a tener que entrenar más-comentó Jean.
    -Yo también-dijo AJ-Creo que no he entrenado en condiciones desde la liga Pokemon.


    Ambos entrenadores anduvieron un poco más hasta llegar a la entrada del centro pokemon, sin saber por qué miraron al cielo que ya llevaba el oscuro manto nocturno.


    -De hoy en adelante entrenaremos los dos juntos-dijo AJ con decisión.
    -Y ganaremos-añadió Jean.
     
  11. Threadmarks: Capitulo 19
     
    AJ Slifer

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    CAPITULO 19: UNA BATALLA DE ALTURA


    El astro solar se dejaba mostrar aún con timidez y derramando su tenue, pero cálida, luz anaranjada sobre Ciudad Malva la cual ya comenzaba a bullir con la llegada del nuevo día y las actividades que este contraía, y precisamente hablando de actividad…


    -¿Seguro que es necesario?-preguntó AJ saliendo del centro Pokemon.
    - Un poco de ejercicio no nos matara-respondió Jean.
    - Si tú lo dices…-contestó AJ que parecía no tenerlo tan claro.


    Ambos entrenadores tomaron camino hacia el este, hacia la ruta 31 que unía la urbe donde estaba el gimnasio con la ciudad de nacimiento de Jean, la ruta en cuestión era un amplio sendero que transcurría entre aisladas masas forestales, la ruta también poseía un lago de mediano tamaño y cristalinas aguas y en la lejanía se alzaba una cadena montañosa que extendía hacia los puntos más septentrionales de la región de Johto.


    Tras admirar brevemente el paisaje ambos entrenadores dejaron salir a algunos de sus pokemon, por parte del entrenador de pueblo Paleta aparecieron el Waru, Iwasa, Foxy y también Saur y Yami mientras que por parte de Eric las criaturas que se unirían al entrenamiento serían Croconaw, Sudowoodo, Ariados e Hypno.


    -Ahora correremos un rato-sugirió Jean.


    Los pokemon de Jean miraron a su entrenador con una mirada entre disgustada y canina mientras que por parte de las criaturas de AJ estas también miraron a su entrenador con mirada incrédula, al menos tres de ellos.


    Así el par de chicos y los nueve pokemon comenzaron a correr, empezando por un ritmo más lento e ir progresivamente subiéndolo, y si bien al principio se empezó con bastante ruido cuando el ejercicio comenzó este comenzó a disminuir precisamente cuando el ritmo del mismo se incrementó.


    -Estáis muy callados-dijo Jean una vez ya se había recorrido un largo trecho-¿Pero qué?


    El entrenador de Ciudad Cerezo no pudo evitar extrañarse al ver como a sus espaldas había una ristra de cuerpos que habían caído agotados por el cansancio, siendo solo Croconaw así como Saur y Foxy los que habían sido capaces de seguir su ritmo, algo más rezagados estaban tanto AJ como Iwasa y Ariados y finalmente y a una distancia considerable estaban los tres pokemon restantes, a excepción de Waru que debido a su anatomía flotaba sobre todos sin el menor esfuerzo y soltando sus constantes y maníacas risotadas.


    -Vu…vuelve Waru-dijo A.J haciendo regresar al Haunter a su pokeball preguntándose probablemente porque habría elegido un pokemon que por mucho que quisiera no podía caminar.

    -Creo que me he pasado un poco-dijo Jean.

    Una vez habían descansado y reposado un poco ambos entrenadores se dieron cuenta que debían estar aproximadamente a mitad de camino hacia Ciudad Cerezo ya que desde el punto en el que estaban podían ver tanto las afueras de la mencionada ciudad como la torre Bellsprout, el edificio que había desencadenado el entrenamiento de ese día.


    -Esta es la ruta 30-comentó Jean.


    AJ noto como su collar se agitaba al son de su respiración para finalmente observar como era el lugar donde estaban, la ruta era un camino de tierra que atravesaba una gran explanada de denso pasto donde se podían ver dispersas formaciones arbóreas así como algún que otro estanque de moderado tamaño, también y más adelante se podían observar algún que otro grupo de entusiasmados niños combatiendo con los que seguro eran sus primeros pokemon.


    -Esto me trae recuerdos-dijo AJ al ver a los lejanos niños para luego mirar de reojo a Saur.
    -A mi también-añadió Jean que hizo lo propio con Croconaw- ¿Será mejor que volvamos no crees?


    Ambos entrenadores hicieron volver sus pokemon a sus pokeballs para regresar, a un ritmo normal, a la ciudad donde con total seguridad se celebraría el próximo combate de gimnasio.


    -Deberíamos practicar ahora los ataques ¿no?-preguntó o más bien propuso AJ.
    -Sí, es cierto-acepto Jean.


    Con la intención de practicar los ataques así como alguna estrategia ambos entrenadores se situaron un poco al norte del gimnasio junto al lago situado a los pies a la torre Bellsprout.


    Así AJ liberó a los seis pokemon que llevaba consigo mientras Jean hacia lo mismo con los cuatro que portaba el, o al menos los cuatro que él conocía, para comenzar a explicarle que iban hacer ahora.


    -Nos vamos a enfrentar a un gimnasio de Pokemon del tipo volador-comenzó AJ-suelen ser bastante rápidos así que practicaremos el esquivar movimientos, Waru,Foxy e Iwasa esquivareis los ataques de Hydra, Yami y Saur y si alguno de vosotros-dijo ahora refiriéndose a los pokemon que iban tener que eludir los ataques de los movimientos-se cansa Hydra lo relevara ¿Entendido?-finalizó el entrenador de Pueblo Paleta.

    -Nosotros haremos lo mismo que ellos-dijo Jean, ahorrándose la perorata del pelinegro.


    Así empezó la práctica esquivando los pokemon de AJ los ataques de Saur, Yami e Hydra, la cual aprovechaba también para estar en el líquido elemento, y remplazando esta última a Foxy cuando esta se cansó un poco, por parte Jean sus pokemon esquivaban los ataques de Ariados ya que presumiblemente, por desventaja de tipo, este no iba a participar. Todo ocurría con relativa tranquilidad hasta que algo inesperado surgió entre los arbustos…


    -¡Hola!-exclamo Tim apareciendo entre los arbustos cercanos.
    -¡Dios, Tim! ¿Qué haces ahí?-exclamó Jean.
    - No tenemos baño en la Torre-dijo Tim con una sonrisa tontorrona.
    -Sí que tenemos baño-dijo Yao que también apareció de repente.
    -¡No aparezcáis así!-exclamó AJ también sobresaltado.
    -Perdón-se disculpo Yao-Os he estado viendo entrenar y creo que puedo ayudaros, si queréis-se ofreció el del hábito.
    -Vale –asintieron ambos entrenadores.
    -Pero Tim sal antes de los arbustos-pidió Yao.
    -Hay un pequeño problema-comenzó a decir el de Isla Canela-he perdido los pantalones.
    -Pero si no lleváis pantalones-expresó AJ con tono atónito.


    Mientras el cada vez más desarrapado isleño buscaba entre la maleza la parte inferior de su vestimenta, que no eran propiamente unos pantalones, el aprendiz de monje lanzó dos pokeballs de los cuales surgieron dos pokemon, un Bellsprout y el otro era un esfera flotante de color negro rodeado de una ligera niebla violeta y con dos grandes ojos triangulares así como una ancha, y fina, boca de la cual surgían dos puntiagudos dientes blancos.


    -¡Esprout!
    - ¡Gas gasliii!
    -Creo que conocen unos ataques que quizás os sean útiles-dijo Yao.


    Tras decir esto ambos pokemon se miraron entre sí expectorando unas esferas de lodo negruzco que colisionaron entre sí.


    -Es Bomba Lodo ¿Verdad?-preguntó Jean.
    -Así es-respondió Yao.
    -Puede sernos útil-reconoció AJ mirando de soslayo al pokemon de los tipo planta y veneno.
    -Encontré la parte de abajo-dijo Tim saliendo entre la matorrales con la curiosa vestimenta ya al completo.

    -¿Tim tiene que llevar siempre este kimono?- pregunto Jean.
    -No-dijo Yao-Solo dentro de la torre y solo durante algunos ejercicios-explico Jean
    -Pero este kimono es tan suavecito-dijo Tim-es como si no llevara nada.
    -¿Habéis desayunado?-preguntó AJ que probablemente no quería que la conversación fuera por ahí.


    Ante la negativa de todos el curioso cuarteto se dirigieron a la cafetería del centro pokemon, era una sala bastante amplia y luminosa con mesas de distinto tamaño y con un suelo de baldosas cuadradas intercalando los colores rosa pálido y azul de idéntica tonalidad, la habitación también contaba con una amplia barra mostrador.


    Una vez escogida una mesa con cuatro sillas y tras haber pedido la comida deseada el entrenador de pueblo Paleta se acerco a la barra para recoger el alimento demandado.


    -A ver-dijo AJ colocando los distintos platos en la circular mesa- tres tostadas de mermelada para Jean.
    -Sip-dijo el entrenador de Ciudad Cerezo que tras ponerse una servilleta a modo de babero comenzó a devorar los trozos pan recubiertos de distintos tipos de compota.
    - Un vaso de té y unas pastas para Yao-dijo ahora AJ.
    -Gracias-dijo el morador de la torre Bellsprout.
    - Para Tim un vaso extra grande de zumo bayas tropicales.
    -Me recuerda a mi isla-dijo el pelón tras oler el jugo-¿Es recién exprimido?
    -¿Tengo pinta de camarera?-dijo AJ algo enfadado ya que probablemente estaba deseando sentarse y comer el amplio bocadillo de queso que había pedido para el mismo.


    Tras esas últimas palabras de AJ ningún sonido se oyó durante el almuerzo a excepción del triturador sonido de los dientes, el de los indefensos comestibles siendo desguazados, el restallar de la lengua al tragar…


    -¿Y cuando os enfrentareis a Pegaso?-pregunto Tim cuando las existencias de comida ya estaban bajo mínimos.
    -Pues todavía creo que nos falta un poco-reconoció Jean.
    - Y a mí me gustaría que Saur aprendiera Bomba Lodo-añadió AJ.
    -A mí y a mis pokemon nos encantaría ayudaros-respondio Yao.
    - Y a mí y a Poliwag-comenzó a decir Tim tras pegar el último trago del zumo-nos encantaría entrenarnos con vosotros.


    Jean y AJ se miraron el uno al otro, la idea no parecía mala, entrenar físicamente por la mañana con la compañía de Tim y por la tarde practicar distintos movimientos y tácticas con la ayuda del isleño y de Yao.


    Unos días después…


    -It´s the eye of the tiger it´s the trill of a fight-canturreaba Tim mientras de vez en cuando lanzaba un puñetazo al aire.
    -Poli po-exclamó el anfibio azulado para luego caer al suelo agotado, estaba claro que una larga caminata no era ni remotamente el mejor ejercicio para él.
    -¿Estáis todos bien?-preguntó AJ refiriéndose al resto de los pokemon.


    Quizás fuera por que obtuvo una respuesta positiva, quizás porque ya llevaba demasiado tiempo en Ciudad Malva o quizás porque ya consideraba que habían entrenado demasiado. Sea por la razón que fuera AJ acompañado de Tim y de Jean se dirigió al Gimnasio Pokemon de Ciudad Malva.


    En las puertas del gimnasio estaba Yao, tal y como habían acordado.

    -Gracias Yao por ofrecerte a esto-agradeció AJ entregándole la pokeball de Saur.
    - Yo también tengo que darte las gracias-dijo Jean que le dejó la pokeball de Ariados.
    - No las merecen-dijo con tono modesto el aprendiz de monje-mucha suerte.


    El entrenador de Pueblo Paleta miro el gimnasio, este era una gran torre y presumiblemente los combates se disputarían en la amplia azotea que se intuía desde abajo.

    -¿Vamos?-pregunto Jean.
    -Vamos-afirmó AJ.


    El trío entro en la torre pudiendo observar como unas largas, y retorcidas, escaleras de caracol llevaban a la azotea, también observaron como el interior torre, cuyas paredes eran a base de ladrillos azules, estaba decorada con alguna que otra jaula de pájaro aleatoriamente colocada.


    -Ahora lo entiendo-comentó Tim-el entrenamiento era para subir estas escaleras.
    -No exactamente- dijo Jean-pero la verdad es que nos va a venir bien.
    -En fin ¡Buena suerte!-dijo Tim con tono jovial para presionar uno de los ladrillos azules lo cual hizo que tanto AJ como Jean se dieran cuenta que una de las paredes había un ascensor en el cual se subió el isleño y que rápidamente comenzó su ascensión.


    -¿Tú sabías que había ascensor?-preguntó AJ a Jean.
    -Ahora me doy cuenta-reconoció el de ciudad Cerezo.


    Mientras el par de entrenadores usaban su entrenamiento para subir las escaleras el joven Tim rápidamente apareció en la azotea y lo primero que pudo notar es la suave pero constante brisa que allí circulaba, brisa que le hubiera acariciado el pelo si este no hubiera sido cortado ,claro.


    -Con que tú eres mi nuevo adversario…


    El niño del curioso kimono se giró para ver quien le hablaba. Este era un joven de mayor altura, lo que tampoco era muy difícil, con una cabellera azul y un largo flequillo que tapaba uno de sus ojos, el ojo libre era también de color azul y también era del mismo color del cielo la peculiar indumentaria del sujeto: Un chaleco azul pálido sobre una única prenda parecida a un batín cerrado de un cerúleo más intenso y anudado con un cinturón blanco, como blancos eran los calcetines que se extendían desde las sandalias de madera hasta la antes mencionada prenda, completaba y complementaban su vestimenta un par de muñequeras de color negro con ribetes rojos.


    -¡O no!-aclaró Tim-Yo solo estoy esperando a que mis amigos suban.
    -Bien-dijo el líder de gimnasio cruzándose de brazos.


    Los minutos pasaban y la brisa soplaba siendo su silbido el único sonido que se podía apreciar, estaba claro que ambos no tenían mucho de qué hablar.


    -¿Tienes otro ojo debajo del pelo?-pregunto Tim con inocencia.


    El de cabello índigo abrió la boca, quizás para responderle, quizás para soltarle un improperio, no tuvo tiempo para nada ya que al fin aparecieron el par de entrenadores con gesto cansado y con obvias manchas de sudor, desde luego si la brisa fuera más fuerte podría tirarlos al suelo.


    -Está claro que a esto no se acostumbra uno-jadeo Jean por lo bajo.
    -¿Quién de vosotros se enfrentara a mí, Pegaso?-preguntó el líder de gimnasio.
    -Yo-exclamó AJ con obvio cansancio en la voz.
    -Ocupa tu lugar-pidió el líder.

    AJ se coloco en la marca para retadores observando que era un campo de combate normal, simplemente uno a mucha altura.


    -El combate serán según las reglas habituales-expresó Pegaso.
    -Las conozco-dijo AJ.
    -Bien, tú empiezas-decretó el líder de gimnasio.


    El pelinegro arrojó la pokeball del primero de sus pokemon que trataría de conseguir la medalla Céfiro.


    -Jon jon ter-exclamó el fantasma con su sonoridad habitual


    Por su parte el líder de azulada cabellera también arrojo su pokeball, apareciendo un pokemon que AJ ya conocía de sobra.

    -¡Kaaaar!-chilló con energía el ave grisácea.
    -¡Waru empecemos con Bola Sombra!-exclamó AJ
    -¡Skarmory usa Foco Resplandor!-exclamó también el líder de gimnasio


    El Haunter generó entre sus flotantes manos la oscura y chisporroteante esfera de energía espectral que fue lanzada hacia el alado adversario el cual abrió su pico para crear un orbe de fulgor metalizado del cual surgió un potente rayo de la misma tonalidad. Sobra decir que ambos ataques colisionaron entre sí para generar una densa nube de humo.


    -Waru usa Rayo-pidió AJ.
    -¡Tajo Umbrío!-exclamó Pegaso.


    El pokemon fantasmagórico comenzó a acumular electricidad en todo su etéreo cuerpo no encontrando sin embargo a quien lanzarla debido al espeso humo que cubría el campo, en cambio el Skarmory gracias a su buena vista apareció entre la humareda con sus alas recubiertas de un fulgor oscuro, bastante más que la tonalidad del Bola Sombra, con las que asestó un fuerte golpe al fantasma que no pudo reprimir un grito aterrador de dolor.


    -¡Waru usa Psíquico!


    Aprovechando que el pájaro de acero aún estaba cerca el fantasma iluminó sus ojos del cerúleo color, color que se extendió al ave de presa al ser afectada por la técnica mental y que hizo que fuera estampada contra el suelo varias veces.


    -¡Joooon!-exclamó el fantasma con tono serio, estaba claro que el Tajo Umbrío le había dolido.
    -¡Waru usa Psíquico otra vez!-volvió a exclamar AJ viendo que, de momento, era el único ataque con el que había alcanzado a su oponente.
    - Eco Metálico-pidió Pegaso.


    El gaseoso pokemon volvió a encender sus ojos del profundo color azul para realizar el ataque que le había pedido su entrenador a lo que el ave de presa respondió agitando sus férreas alas las cuales comenzaron a emitir un agudo sonido metálico que impedía al Haunter la concentración necesaria para efectuar el ataque psíquico.


    -Al usar Eco Metalico ataques como Foco Resplandor nos harán más daño-pensó el pelinegro-¡Vuelve Waru!-dijo AJ haciendo regresar el pokemon fantasma a su pokeball.

    -No esperaba que los Skarmory fueran tan fuertes-comentó Tim en el banquillo en el que se había sentado junto a Jean.
    -De los Skarmory normalmente se destaca su defensa física pero la verdad es que también son fuertes usando ataques físicos y además Eco Metálico disminuye la defensa especial de sus oponentes por lo que ataques como Foco Resplandor son más efectivos -agregó Jean.


    -¡Adelante Foxy!-exclamó AJ lanzando la pokeball de la cánida de fuego
    -Naaaaain-aulló la raposa de piel dorada haciendo ondular sus colas.


    -¡Foco Resplandor!-exclamó Pegaso
    -¡Ataque Rápido!-pidió también AJ


    El Skarmory abrió su pico para lanzar el rayo de metálico resplandor a lo que su oponente emprendió una rápida carrera con la que esquivó el ataque de acero, además de acercarse lo suficiente como para lanzar su siguiente ataque.


    -¡Foxy, Giro Fuego!-exclamó AJ.


    Así la Ninetales abrió sus finas fauces lanzando la hebra de fuego que comenzó a rodear a su oponente como si de una flamígera serpiente se tratara.


    -¡Skarmory usa Tumba Rocas!-pidió Pegaso


    El ave metálica pese al indudable dolor de la ígnea atadura pisó con fuerza el suelo haciendo que la arena comenzara a temblar para acto seguido comenzar surgir afilados peñones que la vulpina eludió gracias al uso del ataque rápido, con el que además pudo ganar la espalda de su adversario.


    -¡Foco Resplandor!
    - ¡Lanzallamas!


    El pokemon del líder de gimnasio trató de girarse para lanzar el ataque de tipo acero, sin embargo no pudo efectuar la maniobra debido a la limitación de movimientos, además de dolor, que suponía el giro fuego lo que permitió que el torrente de fuego emanado ahora por Foxy llegara franco e impactó al Skarmory enemigo, el cual cayó al suelo derrotado y chamuscado.


    -Regresa Skarmory-dijo Pegaso que ya buscaba a sus siguiente pokemon mientras seguramente se guardaba en privado las felicitaciones que el ave de presa merecía.


    Rápidamente una nueva pokeball por parte del líder gimnasio se abrió dejando ver la criatura que contenía, una criatura también avícola pero muy distinta a su compañero de equipo. Concretamente esta nueva ave tenía un cuerpo cónico, especialmente con las alas blancas, aunque con ciertos detalles, plegadas también tenía un par de pequeños y enigmáticos ojos rojos dibujados en el pecho, el pokemon también tenía una esférica cabeza, verde que también era el color que más presencia tenía en su cuerpo, en esa redonda cabeza tenía unos ojos de irises negros y mirada misteriosa, también poseía un pico curvo de color dorado y un par de largas plumas rojas que surgían detrás de su cabeza.


    -Xa tu-exclamó el ave con pausa.


    El pokemon de exótico plumaje se quedo mirando al entrenador pelinegro, totalmente rígido sobre sus rojas patas, luego giro la cabeza fijándose en el par sentado en el banquillo y casi al instante después comenzar a sudar grandes goterones.


    -Xatu: El pokemon místico, se dice que este pokemon suele estar quieto porque ve tanto el futuro como el pasado, puede estar en este estado días enteros mirando hacia el sol-informó la pokedex de AJ.


    -Es cosa mía o ese Xatu nos ha mirado-preguntó Tim a Jean.
    -Creo que te mira a ti-respondió el de Ciudad Cerezo.


    AJ ajeno a la conversación en el banquillo llamó a Foxy para relevarla por el fantasma, sabiendo que debido a su tipo tendría más ventajas contra la enigmática ave.


    -¡Joooon!-exclamó el vaporoso fantasma con una semblanza más alegre que durante el combate contra el ave metálica.
    -¡Waru usa Bola Sombra!-exclamó AJ.


    El fantasma generó el espectral orbe y lo lanzó hacia el ave de exótico plumaje la cual justo antes de recibir el ataque se desvaneció.


    -¡Tinieblas!-exclamó Pegaso.


    El Xatu reapareció al lado del Haunter para lanzar desde sus sobrios ojos un rayo azabache que golpeó de lleno al espectro.


    -Continua así Xatu-confirmó Pegaso.
    -¡Waru Bola Sombra a ráfagas!-pidió AJ.


    El ave de glauco plumaje repitió la maniobra anterior de teletransportarse y disparar mientras que el fantasma lanzaba la oscura esfera cada vez que veía la oportunidad.


    -Esto no va a ninguna parte -pensó el pelinegro ya que aunque gracias a la velocidad del Haunter este estaba esquivando los ataques de su oponente también era cierto que estaba fallando todos sus ataques-Waru- exclamó el pelinegro, quizás porque ya se le había ocurrido algo-¡Bola Sombra a la máxima potencia!


    El fantasma comenzó a “amasar” energía espectral generando la ya archiconocida esfera chisporroteante la cual mantuvo aumentando su grosor hasta dimensiones casi groseras, lo que era especialmente meritorio teniendo en cuenta las continuas ráfagas de ataques por parte del Xatu.


    -¡Lánzala y Rayo!-exclamó AJ.


    Waru ganó algo de altura para lanzar la gran Bola Sombra y antes de que esta golpeara el suelo disparó la descarga eléctrica generando una gruesa explosión de energía oscura que se extendió por todo el campo, alcanzado al Xatu que cayó al suelo, visiblemente afectado.


    -Vamos a inmovilizarlo ahora que podemos-pensó AJ-¡Waru usa Hipnosis!


    Ni el pelinegro ni su fantasmal pokemon vieron la mínima sonrisa que Pegaso esbozó por lo que el Haunter se acerco a un Xatu que se estaba reincorporando para iniciar la técnica inductora de sueño, sin embargo algo debía ir mal ya que aunque Waru siguiera clavando su, ahora cerúlea, mirada su oponente no daba el menor signo de cansancio. Más bien todo lo contario


    -¡Parece que Haunter se está durmiendo!-exclamó Tim en el banquillo


    Jean y el propio AJ se fijaron ahora en el fantasma y efectivamente este estaba profundamente dormido sin que ninguno de los presentes pudiera intuir como había sucedido esto.


    -Es gracias a la habilidad de mi Xatu, Espejo Mágico-respondió Pegaso a una pregunta que todos pensaban pero que nadie había formulado-Esta habilidad refleja ciertos ataques hacia su oponente ¡Y ahora acabaremos con esto!¡Xatu, Come Sueños!-sentenció Pegaso tras la breve explicación.


    Obedeciendo a su entrenador el Xatu doto a sus ojos de una tonalidad granate, tonalidad de la que también se tiñó el cuerpo de su oponente y también tenía ese encarnado color la suerte de esfera roja que surgió del dormido espectro y que el ave absorbió recuperándose así del daño sufrido durante el envite además de derrotar a Waru, que claramente no tenía su día.


    -Vuelve Waru-dijo AJ haciendo regresar al Haunter a su pokeball, lamentándose mentalmente por no haberse limitado a atacar, en vez de querer asegurar Hipnosis-¡Adelante Foxy!-dijo luego tras lanzar la pokeball de la pokemon ígnea.


    -¡Naaain Taiiiils!-aulló la pokemon de fuego lista de nuevo para la batalla.


    -¡Tinieblas!
    -¡Lanzallamas!


    El Xatu disparó la oscura descarga a lo que la raposa de ojos rubíes respondió con el chorro ígneo que colisionaron generando n densa nube de humo negro, de la cual surgió la vulpina usando la técnica de la estela blanca y embistiendo al ave de colorido plumaje.

    -¡Foxy usa Giro Fuego!-exclamó AJ.
    -¡Xatu, Teletransporte!-replicó Pegaso.


    La pokemon de fuego esputó la llama la cual, pese a que fue eludida por el uso de la técnica evasiva, comenzó a elevarse y a curvarse.


    -¡Lanzallamas!-volvió a indicar AJ señalando la flamígera espiral que Foxy había creado.


    Así el torrente ígneo impacto contra la espiral de fuego haciendo que esta se desmoronara en forma de “lenguas” llameantes que ahora si impactaron contra su adversario, derrotándolo.


    -Regresa-dijo Pegaso al derrotado y exótico pokemon volador.


    Acto seguido el líder de gimnasio cogió la pokeball que contenía a su último pokemon para lanzarla alto y liberar al último contendiente por su parte.


    -¡Pidyooot!-graznó con fuerza el Pidgeot.
    -¡Que pelazo!-comentó Tim al ver la larga cresta del pokemon pájaro y probablemente añorando su propio pelo.


    -¡Lanzallamas!- pidió el pelinegro.
    -¡Ataque rápido!-exclamó Pegaso.


    Ante el esputo ígneo el ave se lanzó velozmente contra la mamífera, eludiendo la flamígera emanación, y embistiéndola usando la técnica de la estela blanca.

    .

    -¡Giro Fuego!-exclamó AJ.
    -¡No otra vez!-dijo Pegaso que vio como ese ataque había derrotado a sus otros dos pokemon-¡Vendaval!


    El Pidgeot iluminó sus alas de una tonalidad azulina y comenzó a batirlas con fuerza liberando unas fuertes y huracanadas ráfagas de viento que engulleron el ataque de fuego e impactaron directamente contra Foxy.


    -Vuelve Foxy-dijo AJ haciendo regresar a la derrotada pokemon de fuego.


    El pelinegro cogió su siguiente pokeball, la que contenía al último participante del combate, AJ tenía claro quién iba a ser, Jean lo intuía y si Pegaso hubiera conocido a los pokemon de AJ seguro que hubiera predicho quien era ese combatiente.


    -¡Aria!¡Dos!


    El arácnido fijó su mirada en una roca y disparó desde su boca una ráfaga de esferas fangosas que impactaron contra la susodicha roca.


    -¡Bien hecho!-felicitó Yao al artrópodo.

    -¡Gaaaas liiii!-exclamó el esférico fantasma
    -¡Beeeeels!-expresó también contento el Bellsprout.
    -Inténtalo ahora tú, Saur-dijo el monje al pokemon de AJ.


    El herbáceo cuadrúpedo dio un paso al frente y también dirigió su mirada a la roca y trató de lanzar su propio Bomba Lodo


    -¡Sooor!-exclamo abriendo su boca y dispuesto a ejecutar la poderosa técnica venenosa.


    Para desgracia del Ivysaur solo consiguió esputar un par de fangosas esferas y encima estas tocaron el suelo mucho antes de alcanzar la piedra.


    -Es cuestión de practicar más-dijo Yao quitándole hierro al asunto.

    -Eivy-afirmo el pokemon de AJ algo avergonzado y con la mirada algo dispersa.


    Yao giró la cabeza, percatándose que estaban a tiro de piedra del gimnasio pokemon.


    -Tranquilo-dijo con tono sereno el monje-Estoy seguro que a AJ le va bien.


    Probablemente “bien” no era la mejor palabra, pero estaba claro que la situación no era mala, una última ronda distanciaba al pelinegro y a sus pokemon de la siguiente medalla. Ronda que estaba a punto de comenzar…


    -¡Adelante Iwasa!-exclamó AJ lanzando la última pokeball del envite.
    -¡Oh no!-debió de pensar Tim, ya que rápidamente corrió a esconderse tras Jean al oír el nombre del siguiente pokemon.


    ¡Aaaaar!-exclamó con fuerza el prehistórico pokemon.
    -¡Pidyoooot!-graznó con fuerza el ave no dejándose amedrentar
    - Empezaremos nosotros ¡Iwasa usa Supersónico!


    El pokemon grisáceo abrió sus fauces generando los molestos ultrasonidos a lo que el ave respondió con la veloz embestida de la estela blanca impactando en su adversario.


    -¡Colmillo Rayo!-pidió AJ queriendo aprovechar la cercanía de su adversario debido al impacto anterior.
    -¡Ala de acero!-exclamo Pegaso queriendo aprovechar la misma situación.


    El pokemon prehistórico abrió su boca dejando ver sus ahora electrificados colmillos mientras que el ave parda tensó sus alas haciendo que estas adquirieran una textura parecida al acero, así el Aerodactyl pudo hincar sus chispeantes dientes en el ala del Pidgeot, si bien es cierto que este con la extremidad libre le propinó un golpe seco.


    -¡Iwasa elévate y Poder Pasado!


    El Aerodactyl batió sus alas ganando altura con rapidez para comenzar a conjurar el ataque que AJ había comandado, sin embargo antes de que cualquiera de las especiales piedras se manifestara el reptil volador ya había sido embestido otra vez por el Pidgeot.

    -¡Pidgeot usa Ala de Acero!-exclamo Pegaso
    -Es arriesgado-se dijo AJ refiriéndose a lo que se le acababa de ocurrir-pero vamos a intentarlo ¡Ataque Ala!


    El ave de presa se dirigía hacia el saurio el cual también con las alas tensas, si bien no tanto como el Pidgeot, se dirigía hacia el ave con clara intención de golpear.


    Así ambos pokemon comenzaron a embestirse solo que en vez de usar cuernos o la cabeza usaban sus alas y si bien es cierto que el ataque del ave era más efectivo también era superior la fuerza física de la criatura pretérita.


    -Me duele el pescuezo-comentó Tim que tenía que estar con el cuello erecto para poder apreciar el combate.


    -¡Iwasa usa Colmillo Rayo!-exclamó AJ.


    En una de las mencionadas embestidas el Aerodactyl acertó a hundir sus chisporroteantes mandíbulas cerca del cuello de la elegante ave la cual tras soltar una expresión de dolor comenzó a precipitarse precipitadamente, valga la redundancia, sobre el suelo.


    -¡Iwasa usa Golpe Aéreo!-exclamo AJ con un tono claramente victorioso.


    El Aerodactyl inspiró, esas embestidas también le habían dañado a el, y se lanzó en picado sobre el Pidgeot mientras su aerodinámica figura iba arremolinando el aire a su alrededor.


    -¡Pidgeot usa Vendaval contra el suelo!-exclamo Pegaso.


    El ave de plumaje pardo lanzó contra el suelo del gimnasio aquella agresiva ventolera lo que hizo el Pidgeot ganara suficiente impulso para eludir al Aerodactyl e incluso alzarse lo suficiente como para atacar en caso de que fuera preciso.


    -¡Que viento tan fuerte!-exclamo Jean observando como el viento que se había dispersado al entrar en contacto contra el suelo casi lo tira del banquillo-¿No crees Tim…?


    Lo que Jean vio cuando miró a Tim fue una escena totalmente surrealista y más propia de una película en blanco y negro, ante el fuerte viento y por temor a quedarse en paños menores el pelado isleño se había llevado las manos a la parte delantera de su peculiar pantalón lo cual hizo que el aire al fluir por debajo de los faldones del kimono se viera obligado a salir por la parte de atrás haciendo que esa parte se levantara de un modo bastante cinematográfico.


    -¡Pidgeot descarado! ¡Iwasa, AJ, demostradle como se vuela!-animó Tim
    -Que tú precisamente hables de descaro…-dijo Jean tapándose el rostro con la mano.


    Ajeno a los problemas de Tim, Pegaso se fijó en su pokemon y en como el mordisco del pokemon prehistórico en la articulación que unía el ala con el resto del cuerpo la había dejado aparentemente malherida y si bien la veteranía del pokemon volador le permitía mantenerse en el aire gracias un dominio y conocimiento de las corrientes de aire era solo cuestión de tiempo la derrota.


    -Con el ala en ese estado no podemos usar Ala de Acero-pensó Pegaso-ni tener la estabilidad necesaria para usar el Ataque rápido o el Vendaval, así que decidido…¡Pidgeot este combate ha acabado!-exclamó Pegaso con voz potente-Tu ganas- dijo refiriéndose a AJ.


    AJ tardo algo en reaccionar, y cuando lo hizo ya tenía a un Aerodactyl visiblemente contento que lamió cariñosamente a AJ, y de paso a Tim que también había ido junto al pelinegro.


    -Siempre quise ser irresistible ¡Pero no para un Aerodactyl!-dijo Tim con tono tragicómico.


    -Te hago entrega de la medalla Céfiro-dijo Pegaso que se había acercado acompañado de Pidgeot.


    AJ contemplo la que desde ese momento era su nueva medalla, en cierta medida era parecida a su collar, ya que también tenía un color plateado y la forma de un ala, más concretamente de dos estereotipadas alas unidas por la base.


    -Gracias-dijo AJ que aun no sabía cómo reaccionar al hecho de que Pegaso se hubiera rendido-¿Pidgeot está bien?

    -Sí, aun es pronto para que se jubile-digo Pegaso esbozando una pequeña sonrisa acompañada de una caricia a Pidgeot.

    -¿Hay algún inconveniente para mi combate?-preguntó Jean.
    -Ninguno, solo dame algo de tiempo-respondió el líder de gimnasio.


    Pegaso observó como Jean acompañaba a AJ y a Tim hacia las escaleras, mientras volvió a acariciar el lomo del ave


    -Está claro que sois más que mis compañeros de trabajo, sois más que mis amigos-pensó Pegaso-Sois mi legado.


    Ya fuera de la torre-gimnasio y tras narrarle brevemente a Yao lo acontecido, y tras recoger a Saur, el de Pueblo Paleta y el de la meridional Isla Canela pusieron rumbo al centro Pokemon


    -Has tenido suerte de que mi grito de ánimo hiciera que se rindiera-comentó bromeando el joven de inexistente peinado.


    AJ se puso a pensar, este líder de gimnasio tan distinto de la infantil Blanca y del ligeramente paranoide de Antón, Pegaso, tan aparentemente serio y áspero, tan parecido a el por momentos, incluso la diferencia de edad debía de ser pequeña, seguro que gracias a ese gesto, parecido al que el mismo tuvo en la liga pokemon, a partir de ahora lo vería con ojos distintos.


    Cavilando llegó al centro Pokemon antes de que se diera cuenta, el pelinegro, una vez dentro, se acerco a la enfermera Joy y le entregó las pokeballs de los tres contendientes de hoy.


    ¿AJ, te has dejado la linterna encendida?-preguntó Tim.
    -No tengo ninguna linterna-respondió extrañado AJ.
    -Pues te brilla la mochila…


    Rápidamente el pelinegro abrió su mochila para confirmar la sospecha, introdujo las manos con cuidado para sacar la vitrina que Kevin le había entregado y comprobar que efectivamente aquel ovalo estaba brillando envuelto en una amarillenta luz cegadora, e incluso y pese a la protección de la capsula, se podía notar el calor de la nueva vida que se preparaba para venir al mundo.


    -El huevo se está abriendo…
     
  12.  
    Kiwi

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    Gracias por añadir un indice, siempre olvido en qué cap me quedé, y es más fácil ubicarlos por nombre que por número. Esta vez avancé tres y no sigo nomas porque me caigo de sueño.

    Me resulta extraño lo fácil que se me hace leer ahora cuando en un principio lo sentía algo pesado, en particular creía que la batalla en Viridian sería pesada como una roca... Sí, yo también puedo hacer chistes malos. Plus, el trío protagonista es carismático y te acabas encariñando con ellos.


    ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    [​IMG]
    Fkids estuvo aquí...

    Pero Haunter también puede!
    [​IMG]

    Entendí esa referencia.

    Y diez medallas en una región con ocho gimnasios.

    Pero me cayó bien la loli y el combate estuvo bastante cool, la batalla estuvo muy emocionante hasta el momento de cliffhanger, porque la derrota de AJ parecía inminente.

    Esta niña tiene una religión interesante.

    No te creas, a las señoras también les gustan las serpientes ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    Me gustó mucho la conversación entre Blaine y Giovanni, lo cierto es que te quedó bastante natural, y antes de que acabe el capítulo (que me ha parecido de los mejores) viene un cambio de escenario:

    Oh, crap.

    Ya cásense :v

    ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    Jajajajajajajajajsjaja. C mamut.

    Y pasamos al torneo, que la verdad ya se hacía esperar.

    LMAO, Angie besto.

    [​IMG]

    I ship them.

    La verdad estaba pensando lo mismo. Demasiados typos que no creo recordar... Jean el francesito del Croco, Ritchie el que rompió las ilusiones del.mostaza, un random y la nueva waifu de camiseta holgada sin bra, que espero salga más. Also, tiene un Dragonite, Besto girl sin dudas.

    Muy dinámica la batalla contra la taradita de la primaria de Smogon, la Sidra le dio sus buenas tunas a su piedra.

    A ver si ya no tardo tanto en ponerme al corriente.
     
    • Fangirl Fangirl x 1
  13. Threadmarks: Capitulo 20
     
    AJ Slifer

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    CAPITULO 20: UN MISMO CIELO


    El intenso fulgor blanco del huevo comenzaba a disminuir mientras que a la par comenzaban a incrementarse los curiosos alrededor, el nacimiento de un pokemon no era algo que se viera todos los días.


    - ¡Ay Dios! -pensó un AJ nervioso con la pokedex en la mano.


    Tim, ante el nerviosismo de AJ, retiro la vitrina para facilitar la eclosión de la criatura, y cuando el resplandor cesó todos los presentes clavaron su mirada en el nuevo ente.

    Este era una criatura de pequeño tamaño, obviamente, aparentemente bípeda ya que sus extremidades inferiores eran algo más grandes que sus regordetas manitas, la parte delantera de su cuerpo desde los pies hasta su prolongada nariz era un color crema mientras que su espalda, y la parte superior de la cabeza, era un color azul oscuro, aunque indudablemente lo que más llamaba la atención del pokemon eran sus ojos achinados así como los cuatro pequeños puntos rojos que llevaba en la espalda.


    -Cyndaquil, el pokemon ratón fuego: De carácter muy tímido, lanzara llamas desde su lomo si se asusta o enfada-informó el mecánico aparato

    - ¿Ciiiiin? -expresó el recién nacido mirando hacia todas las direcciones.

    AJ reaccionó apretando un botón de la pokedex para acto seguido lanzar la pokeball contra el bebé, el cual sin oponer demasiada resistencia quedo aprisionado en el bicolor esférico

    -Se...Sera mejor que llame a Kevin-dijo AJ todavía algo nervioso.

    El pelinegro presionó el número del pokegear y tras oír el tradicional tono de llamada al poco se oyó la voz del entrenador de Caoba.


    - ¿AJ?

    -Sí, soy yo-respondió el pelinegro-El huevo se ha abierto y…

    -Y no sabes que hacer, suele pasar-respondió Kevin-lo suyo sería que lo llevaras al centro pokemon para que le hagan un chequeo y respecto a la comida con comida de pokemon bebe bastara para los primeros días, también puedes darle bayas ricas en azucares

    -Cierto-mencionó AJ-creo recordar que los alimentos ricos en azucares son beneficiosos para los pokemon de fuego.

    - ¡Choooocolate! -se oyó la voz de Blanca en la lejanía haciendo que una gruesa gota de sudor bajara por la sien de AJ.

    -Ignórala-dijo Kevin-si te pasas con el chocolate y cosas así lo normal es que engorden demasiado-explico el entrenador criador-Y ahora tengo que dejarte me parece que Blanca y Lira quieren darle café a unos Mankey.

    - ¿Y eso es malo? -preguntó AJ

    -Para los Mankey no-respondió Kevin-pero para ellas…

    -Entiendo-dijo AJ-hasta luego entonces, y gracias-añadió, ya que Kevin le había resuelto las posibles dudas sin que tuviera que formularlas.


    Tras colgar con el oriundo de Pueblo Caoba, y desearle suerte mentalmente, AJ recogió sus pokemon de las manos de la enfermera Joy así como pedirle que chequeara el estado de salud del recién nacido, a lo que aceptó sin ninguna queja.


    -AJ-comenzó Tim-creía que lo máximo que se podían llevar encima son seis pokemon, pero con Cyndaquil tú ya deberías tener siete…

    -Ah sí-dijo al entender lo que el pelado isleño preguntando-Tocando un botón de la pokedex se bloquea el sistema de transporte de pokemon.

    - ¿Y por qué no lo bloquean todos los entrenadores? preguntó Tim-Así podrías tener a todos tus pokemon contigo.

    -Ya-dijo AJ-pero a los pokemon hay que mantenerlos, hay que tratar con todos a la vez y si tienes muchos es complicado-trató de explicar el pelinegro-pero me acabas de dar una idea.


    Así mientras la enfermera Joy se encargaba del nuevo pokemon de AJ y sin vistas de que Jean o Yao aparecieran pronto el pelinegro se acercó al ordenador que habitualmente estaba situado en una de las esquinas, volviendo al rato con varias pokeballs y una Safari-ball en la mano.

    Finalmente, y tras cerciorarse de que el estado del pequeño e ígneo pokemon era e normal el entrenador de Pueblo Paleta abandonó el centro pokemon acompañado de Tim, dirigiéndose a comprar la comida que Kevin le había recomendado, hecho esto el pelinegro y Tim se dirigieron a la zona cercana al gimnasio donde Yao había practicado el uso de Bomba Lodo con Ariados y con Saur, de hecho, seguía practicando con el arácnido.


    -Hola-saludó el aprendiz de monje.

    -Hola-dijo AJ devolviendo el saludo

    - ¡He visto nacer a un pokemon!-dijo Tim entusiasmado antes de que AJ pudiera siquiera comentarlo.

    -Sí, de hecho, iba a presentarlo ahora mismo al resto del equipo-dijo AJ

    ¿Te importa que mire? -preguntó Yao

    -En absoluto-respondió AJ.


    Dicho esto, el pelinegro lanzó nueve pokeballs de las cuales surgieron todos los pokemon que él ya tenía, finalmente con los nueve pokemon dispuestos en círculo arrojó la pokeball del pokemon de fuego para que se manifestara en el centro.


    -Ciiin da-expresó algo temeroso el pokemon de fuego al verse rodeado de tantos pokemon.

    -Te los presentare-dijo AJ sentándose para así parecer más pequeño y no impresionar al joven, jovencísimo, y narigudo pokemon.

    -Este es Saur-dijo el pelinegro señalando al Ivysaur-Es uno de mis primeros pokemon.

    El pokemon de planta dio un paso adelante y el benjamín del equipo se acercó a él con timidez y olfateándolo todo, y debió gustarle el olor ya que se encaramó al pokemon de tipo dual para apreciar mejor la fragancia de la flor, hasta el punto que se cayó de espaldas.

    - ¡Jon! ¡Jon! -río ruidosamente el fantasma violeta, como era habitual por otra parte

    - Este es Waru-dijo AJ-ya le conocerás…

    - ¡Jon! ¡Jon ter! - volvió a proferir el fantasma para, con la sonoridad de siempre, estrechar las manos del Cyndaquil de una manera un tanto entusiasta, dejando así al pokemon de fuego algo desorientado.


    -Esta es Hydra-continuó AJ-hemos pasado muchas cosas juntos, ya te contaré…

    La pokemon acuática esbozó una pequeña muestra de felicidad al oír las palabras del entrenador, sin embargo, casi inmediatamente después retornó a su expresión habitual intimidando un poco al Cyndaquil.


    -Este es Yami-prosiguió el pelinegro.

    Esta vez fue el zorrillo de pelaje castaño quien se acercó al ígneo narigudo y quizás por mamífera naturaleza común pareció congeniar mejor.

    -Este es Hammer…-volvió a decir el pelinegro.

    - ¡Me aburrooo! -interrumpió Tim.


    Al oír las palabras AJ entrecerró los ojos y giro la cabeza lentamente hacia el isleño para luego decir con un tono de voz ciertamente tétrico-Iwasa, juega un rato con Tim.

    Así mientras Yao miraba con extrañeza la escena en la cual un predador extinguido correteaba a un asustado niño calvo y con kimono AJ seguía presentando sus pokemon al nuevo miembro.


    -Y esta es Foxy-finalizó AJ

    Así Cyndaquil se acercó una vez más al nuevo pokemon, para esta vez no solo limitarse para olisquearlo, sino que tras hacerlo se acurrucó junto a la dorada piel de la vulpina.


    -¡Que mono!-dijo AJ

    -Naaain-suspiró Foxy con un tono no tan entusiasta.

    -Supongo que de todos modos ya es hora de comer-dijo AJ


    Así el pelinegro saco de su mochila el habitual saco de comida que usaba, así como el nuevo y especial para Cyndaquil, siendo este alimento una especie de alargadas gominolas oscuras, casi como nubes de azúcar moreno.


    - ¡Caramelos! -comentó un Tim agotado por la persecución-tengo un hambre…-añadió para coger una de los alimentos de Cyndaquil.

    -Tim, yo no haría eso- comentó Yao.

    - ¿Por qué? -preguntó Tim.


    A modo de respuesta un gutural sonido surgió de las profundidades de Tim, obligándose a hacerse un ovillo agarrándose la barriga.


    - ¿Has pensado ponerle un nombre a Cyndaquil? -Preguntó Yao.

    -Intento pensar uno-respondió AJ- ¿Alguna sugerencia?

    - ¿Qué te parece Kagutsuchi? -sugirió Yao.

    - ¿Y qué tal Greymon? -opinó Tim- ¡Mi barriguita! -volvió a añadir con tono lastimero para luego arrastrarse como un Caterpie gigante hacia los arbustos.


    Cuando el niño de estomago descompuesto desapareció entre los arbustos para hacer lo que todo el mundo imagina apareció, no entre los matorrales afortunadamente, Jean con una expresión no especialmente feliz.


    - ¡Aria! ¡Dos! -expresó el arácnido acudiendo junto a su entrenador

    -Hola Ariados-dijo Jean sin demasiado ánimo- ¿Has aprendido el nuevo ataque? -preguntó ahora mirando Yao mientras acariciaba el rojizo lomo de su pokemon.

    -Sí, sí que lo ha conseguido-continuó Yao- ¿Y tú? -preguntó con prudencia ya que el gesto de Jean no daba demasiadas esperanzas

    -He vuelto a perder-dijo Jean con pesar

    - ¿¡Otra vez!?-expresó Tim desde los arbustos, siguiendo a sus palabras un intestinal sonido.

    - ¡Tim concéntrate en lo tuyo! -dijo con fuerza AJ para que el isleño le oyera mientras no podía evitar que una gota de sudor le recorriera la sien ante lo absurdo de la situación.

    -Ahora voy a llevarlos al centro pokemon-continuó Jean

    -Te acompaño-dijo Yao

    -Yo iré luego-añadió AJ


    Cuando Yao y Jean abandonaron el lugar AJ giró la cabeza, la verdad es que la tristeza de Jean por un lado y esforzados sonidos ventrales de Tim por otro habían disminuido la alegría del momento, no solo la incorporación de Cyndaquil al equipo de AJ, sino también la presencia de todos los miembros de este, cosa que hacia cierto tiempo que el pelinegro no experimentaba.


    Así feliz por tener a todos sus pokemon reunidos, el pelinegro se acercó al Cyndaquil que estaba ovillado durmiendo y puesto a recordar, recordó el reciente combate de gimnasio donde el líder de gimnasio usó a un Xatu, un Skarmory y un Pidgeot.


    - ¿Qué estarán haciendo Eric e Izumi? -pensó el pelinegro a recordar los últimos dos pokemon


    Evidentemente AJ no podía saber lo que Eric o Izumi estaban haciendo, como probablemente ellos no tenían ni la más remota idea de donde se encontraba el pelinegro, lo que hacía aún más sorprendente la siguiente coincidencia…


    -Seguro que esto no le gustaría nada a AJ-pensó Eric.


    El chico de pelo color trigo se giró para ver el medio de transporte en el que había realizado su último trayecto, un barco como no podía ser de otra manera y de tamaño modesto también ya que el “sueldo” de entrenador tampoco daba para pagar un viaje en transatlántico, mucho menos por mero transporte


    -Conociendole es capaz de querer venir a nado con tal de evitar subirse a un barco-volvió a pensar un sonriente Eric- ¡Vamonos Charmeleon! -exclamó ahora en voz alta y con tono entusiasta.


    El entrenador de pueblo Paleta y el carmesí reptil caminaron por aquel puerto, en el cual numerosas embarcaciones arribaban y zarpaban, en su mayoría barcos pesqueros y algún que otro barco de pasajeros proveniente de Pueblo Azuliza, también en aquel lugar no faltaban los típicos marineros y demás trabajadores portuarios con los característicos, o estereotipados, pokemon que se les asumía.


    -Se ve que los puertos son iguales en todo el mundo-comentó Eric

    -Char char-comentó un menos contento Charmeleon que no dejaba de mirar de reojo a al gran océano que se extendía mucho más allá de lo que su vista alcanzaba.


    El dúo continuó avanzando a la par que el paisaje se iba transformando de uno gris y azul a otro donde el gris de los barcos y edificaciones dejaba paso al mucho más agradable color amarillo de la arena de las conocidas arena de la playa


    Finalmente, Eric miró hacia arriba, el cielo estaba raso y presentaba un intenso y limpio color azul y el océano de un ligero tono verdoso se extendía allende el horizonte.


    -Va a ser un buen día de playa-afirmó indudablemente el entrenador de ojos verdes-pero mejor será ir antes al centro Pokemon-meditó en voz alta.

    -Char char-volvió a quejarse el colorado reptil ya que si bien la idea del agua no le resultara tan atrayente probablemente si le resultara la idea de tumbarse sobre la cálida arena.


    Así el ojiverde y su flameante acompañante caminaron hacia el norte por la calle principal, o al menos una de las más importantes, la cual estaba pavimentada por adoquines de agradables colores azules y pasteles, a ambos lados de esa calle se encontraban lo más significativo de dicha ciudad, principalmente dos: El siempre concurrido, y variado, mercado de Ciudad Portual a mano izquierda y el conocido museo oceánico a mano derecha, evidentemente tan importante ciudad contaba con muchos otros edificios dignos de significar y de visitar, sin embargo el entrenador de Pueblo Paleta continuó recto hasta llegar al Centro Pokemon, el cual era aparentemente igual que en el resto de regiones cosa que era de agradecer especialmente para los numerosos entrenadores extranjeros que pululan por las distintas regiones.


    El entrenador de Pueblo Paleta ingresó en el edificio y tras entregarle todos sus pokemon a la enfermera Joy, idéntica a todas las demás, se sentó en uno de los asientos del recibidor esperando a que sus criaturas estuvieran totalmente restablecidas.


    Una vez sentado en los mencionados asientos hurgó en su mochila hasta encontrar un estuche metálico el cual abrió para observar que dentro seguían las, de momento, dos medallas obtenidas en la región de Hoenn las cuales se podían describir de una forma un tanto burda como un par de triángulos de colores dorados y granates unidos por un pequeño rectángulo mientras que la otra era un estereotipado guante de boxeo de color azul


    -La medalla piedra y la medalla puño-comentó Eric feliz.


    Aprovechando, y tras guardar las medallas, el entrenador de Pueblo Paleta acudió al servicio del centro pokemon para cambiar sus pantalones verdosos por una prenda más veraniega, siendo esta prenda un bañador de un intenso color rojo con unas bandas amarillas verticales en la pernera de los mismos.


    Ya vestido para un día en las populares costas de Ciudad Portual Eric se acercó al mostrador para recoger sus pokemon y tras agradecer a la enfermera Joy su trabajo, y de paso reservar una habitación, el entrenador de ojos verdosos abandonó el edificio.


    Una vez fuera el pelo trigueño tomó dos de sus pokeballs y las lanzó liberando al Charmaleon y al pequeño roedor eléctrico.


    -¡Chaaar!

    -¡Pikaaa!


    -He visto un mercado antes ¿Qué os parece si damos una vuelta? -propuso Eric a esos dos de sus pokemon, los únicos que probablemente por tamaño serían capaces de acompañarle sin molestar demasiado al resto de viandantes.


    Con la obvia respuesta afirmativa de ambas criaturas los tres pusieron rumbo al mercado, no tardaron mucho llegar e impregnarse del bullicioso ambiente de ese lugar, como el olor salino del cercano mar se mezclaba con los de los productos vendidos como jugosas bayas o exóticos inciensos y todos ellos inundaban el corazón de los viandantes.


    Tras aspirar el particular olor de la zona el trío siguió hacia delante, afortunadamente para ellos la llama de Charmeleon servía para que la gente se apartara un poco, aun así, por seguridad Pikachu iba sobre el hombro de Eric.

    - ¡Bayas!¡Bayas buenas!¡Bayas baratas! -se oyó gritar a un tendero.


    Eric se acercó al puesto del tendero en el cual había esparcidas bayas de todos los tamaños y colores, nuestro entrenador se fijó en una de aproximadamente veinte centímetros, de un color rojo volcánico y con numerosas protuberancias puntiagudas.


    -¿Cuánto cuestan las Bayas Tamate?-preguntó Eric


    Mientras el entrenador de ojos verdes acompañado de Charmeleon se interesaba por la “abrasadora” fruta, Pikachu se fue por su cuenta hacia otro puesto.


    Una vez ahí el Pikachu se acercó a lo que le había atraído hasta dicho puesto, esto era una criatura cuadrupeda, de pequeñas extremidades, y de colores amigables, rosa y crema más concretamente, la criaturita también poseía una larga cola al final de la cual había una suerte de tres pequeños alfileres, también tenía unos ojos rasgados lo cual ayudaba a su aspecto tierno.


    -Pika pi-dijo el roedor eléctrico, visiblemente sonrojado, subiendo a lo alto del puesto.

    -…

    -Pikaaaaa chu-volvió a insistir el roedor al no recibir respuesta.

    -…

    -Piiiiiiii-añadió con tono triste y con las orejas gachas al ver que su interlocutora no le prestaba la minima atención.

    - ¿Pikachu, que haces hablando con un Skitty de peluche? -preguntó Eric ya aprovisionado de las bayas.

    -Pii…ka-expresó desolado y desconcertado el pokemon eléctrico para, aun con las orejas gachas, hacer el gesto de escribir en el suelo con el dedo.


    Eric miró un poco más, además del dichoso peluche de Skitty los había de otras criaturas, Marril, Azumarril,Kecleon y un largo etcétera, también le llamo la atención, aunque no lo suficiente para gastar dinero en ellos, varios monederos caracterizados como distintos pokemon, más concretamente como un Ditto, un Treecko y un Zigzagoon.


    -Vamonos antes de que alguien piense que eres un peluche tú también-bromeó Eric con Pikachu colocándoselo de vuelta en el hombro.

    -Pikaaaa-expresó el pokemon que seguía a lo suyo.

    -Chaaaar-expresó el largarto ígneo con algo de resignación comenzando a andar de nuevo junto a ellos.


    -Escuchad-dijo Eric-Mientras compraba las Bayas Tamate he oído que se va celebrar un mini-torneo en la playa- ¿Qué os parece si participamos?

    -Piiiii-continuaba el roedor en su triste inopia particular.

    -¡Chaaaar!-respondió el Charmeleon con bastante más decisión

    -¡Y cuando ganemos nos comeremos las deliciosas Bayas Tamate!-añadió Eric contagiado del entusiasmo.

    -¡Chaarmi!...Char char-comentó el reptil negando con la cabeza ya que probablemente se quería comer las bayas ahora mismo.

    -¿Pero qué prisa tienes? Si solo nos gustan a ti y a mí-respondió Eric.


    Discusiones y problemas de Pikachu con corazón roto aparte Eric hizo regresar a sendos pokemon a sus pokeballs para dirigirse a la playa, donde el ambiente era aún más animado si cabe que antes, ya que, a la gente, no precisamente poca, que se recreaba en el agua o bajo a las sombrillas habría que sumar la que se había añadido para participar en dicho evento, Eric con la misma intención, y viendo lo que hacían los demás, se acercó al “puesto” donde se inscribían los que querían ingresar.


    El puesto de inscripción, si se quería llamar así, no eran más que una serie de cajas de distintas bebidas apiladas verticalmente y con una superficie plana en la parte superior para poder escribir, tras tan generoso portento de arquitectura había una chica sentada en un taburete propio de un chiringuito de la zona, la cual al ver que Eric llegó a su posición le pasó una lista de nombres.


    -Escribe tu nombre si quieres participar-indicó la chica entregándole un bolígrafo azul

    - ¿Y cuál es el premio?-preguntó el de Paleta una vez había escrito Eric Blaze en el folio.

    -Viendo estos aperos no esperaras un yate ¿Verdad? -bromeó la chica para luego señalar una superficie, no demasiado grande, cubierta con una lona-Te llamaremos cuando todo esté listo.


    Una vez Eric inscrito este liberó a cinco de sus seis pokemon para darles el siguiente mensaje.

    -Escuchadme chicos vamos a tener una serie de combates dentro poco, podéis relajaros mientras, pero tenéis que estar preparado cuando os llame.


    -Chaaar.

    -Piiii.

    -Pidyot.

    -Biiidrilll.

    -Godak.


    -Siento Onix que no puedas salir, pero me temo que nos echarían de la playa-pensó Eric mientras una gruesa gota de sudor corría sien abajo.


    Una vez con los distintos pokemon “esparramados” por la playa y bajo una sombrilla alquilada Eric extendió una toalla de un chillón color naranja en la cual se llegaban a discernir, con cierta dificultad debido al uso y a los años de la toalla, el contorno de diversos pokemon de tipo fuego.


    Una vez hecho eso y con la única compañía del Charmeleon, el cual, y para evitar males mayores tenía la cola fuera de la toalla, Eric sacó una de las bayas Tamate que había comprado y la puso sobre la arena.


    -Solo una, las otras después del torneo-advirtió Eric

    -Chaaaar-añadió el babeante reptil.


    El entrenador de pelo trigo arrancó una de las protuberancias de la fruta haciendo que un poco de liquido tiñera la arena de un color rojizo, Eric siguió arrancando las protuberancias y una vez que ya las tuvo todas entre las manos se llevó una a la boca, acariciándola con suavidad en la lengua y empujándola delicadamente hasta el fondo de la garganta.


    -Aaaaah-expresó con satisfacción-cocinadas están mejor, pero es que aun así están ricas-añadió contento de comer esa baya tan escasa en Kanto.

    - ¡Chaaaaar! -asintió el reptil rojo para luego abalanzarse y devorar el resto de la baya que no era poco.


    - ¡Mamá! -exclamó un infante en bañador y con flotador que pasaba por allí-¡Aquí hay un niño comiéndose una de esas bayas que tú dices que solo toman los fumetas!


    Dicho infante tras decir lo que acababa de decir se fue tan tranquilo dando saltitos, mientras que una gruesa gota de sudor, y no precisamente por la baya, cayera de nuevo por la sien de Eric.


    - ¿Te lo puedes creer? -preguntó Eric a su Charmeleon

    -Chaaaaarmileon-dijo el reptil relamiéndose los labios.


    Tratando de olvidar al impertinente niño Eric se dejó caer sobre la toalla esperando a que su presencia fuera requerida para susodicho torneo veraniego, y como no podía ser de otra manera justo cuando el entrenador oriundo de Kanto estaba perfectamente acomodado fue cuando una voz por megafonía le “invitaba” a levantarse


    - ¡Coooomienza el tooorneo de la plaaaaya! -decía una enfervorecida voz masculina por los megáfonos- ¡Organizadoooo por la casa de la plaaaaya! -volvió añadir la voz


    Eric tras llamar a sus pokemon y recoger a la toalla se acercó al lugar donde iba a llevarse a cabo el encuentro, sobre la simple y habitual arena de la playa solo que limitada para formar un cuadrilátero


    -Y el primeeeeer combate es entre Eric Blaaaaaze y Eeeeeeleuterio Quincoces-volvió a vociferar la irritante voz.


    Eric dio un paso al enfrente esperando que su adversario fuera una persona mayor de aspecto respetable o incluso de aires nobiliarios, cuál sería su sorpresa al ver que la persona de tan rimbombante nombre era el niño que hace no demasiados minutos le había acusado de llevar una vida “poco saludable”.


    - ¿Tu eres Eleuterio Quincoces? -preguntó Eric algo incrédulo

    - ¡Jooooo!-protestó el niño con tono infantil-¡Mamá te dije que me inscribieras como Elu!

    -Pero hijo-dijo una voz maternal que surgió entre el público presente-tu nombre es muy bonito, te lo pusimos por tu abuelo Eleuterio Teovigildo…-continuaba la madre emocionada de que todo el mundo oyera el origen del nombre de su hijo.

    - ¡Joooo! -volvió a protestar el niño ¡Basta ya mamá! -añadió con tono infantil.

    - ¿Combatimos? -preguntó Eric.

    -Sí, mejor será-dijo Elu.


    Así el infante de nombre rimbombante cogió una pokeball la cual al abrirse reveló su pokemon elegido, este era una criatura de aspecto mamífero y de pelaje pardo y enmarañado, poseía también a modo de antifaz una mancha de pelo negro donde se encontraban sus vivarachos ojos castaños, así como unas orejas picudas y un pequeño hocico negro que rápidamente comenzó a olisquearlo todo.


    -¡Zigzaguuun!-exclamó el pokemon de tipo normal revolcándose sobre la arena.

    -Un Zigzagoon-pensó Eric al ver al pokemon de Hoenn- ¡Pues yo escogeré a Beedrill! -afirmó ahora en voz alta el entrenador de pueblo Paleta lanzando la pokeball del insecto.

    -¡Biiiiidriiiil!-zumbó el avispón.


    -¡Zigzagoon usa Placaje!-exclamó el niño

    -Doble ataque-pidió Eric con más calma


    El pokemon parecido a un mapache cargó, sin dejar de zigzaguear, contra el pokemon rayado sin embargo cuando salto para “rematar” a su adversario se encontró con que este iluminó sus sobredimensionados aguijones con una tonalidad verdosa para lanzar dos sendos picotazos con ellos al mamífero haciéndolo caer en la arena.


    - ¡Ahora veras! -dijo Elu-¡Usa Ojitos Tiernos!

    - ¡Beedrill, Puya Nociva! –exclamó ahora Eric.


    El insecto iluminó sus dos aguijones ahora de un color violáceo y se lanzó velozmente en pos de su enemigo el cuan se defendió abriendo los ojos y poniendo una mirada dilatada y lagrimosa, lo cual frenó momentáneamente a Beedrill pese a que al final finalizó su ataque golpeando con su aguijón en el costado al mamífero.


    -Guuuun-gruñó el pokemon de enmarañado pelaje.

    -¡Zigzagoon nuestro ataque secreto, Surf!-pidió el niño de nombre rimbombante


    El Zigzagoon volvió a gruñir con fuerza, condensando una masa acuatica de mediano tamaño para luego lanzarla en forma de embravecida ola, aunque no demasiado grande.


    -¡Beedrill usa Puya Nociva!-repitió Eric, trantando de transmitirle su energía.


    Así el pokemon avispa voló raudo hacia su oponente, atravesando casi sin demasiado problema la masa acuática para lanzar el último estoque a su oponente, el cual cayó al suelo sin haber causado demasiados problemas al pokemon amarillo y negro.


    -Biiii-zumbó el insecto soplando el aguijón de su brazo como si de un revolver se tratase

    - ¡Y el ganador eeeeeeees Eriiiiiic Blaaaaaze! -repitió la ruidosa voz de la megafonía.


    - ¡Fantástico Beedrill! -felicitó el entrenador a su pokemon, si bien es verdad que el Zigzagoon tampoco los había puesto en demasiados aprietos.


    Con el combate con el niño de nombre rimbombante finalizado, Eric volvió a tumbarse a la bartola bajo el sol de Hoenn levantandosé solamente cuando la ruidosa voz le “invitaba” a ello, y así tras unos combates en los que Pikachu, sin demasiados problemas, tumbaba a un Volbeat y un algo más complicando enfrentamiento en el que Golduck consiguió derrotar a un Vigoroth el entrenador de Pueblo Paleta se plantó en la final del improvisado torneo playero.


    -Y comienzaaaaa el ultimo combate del toooorneo de la plaaaaaaya-volvió a anunciar la voz de la megafonía-El combaaaaate entre Eriiiiic Blaaaaze y Noeeeeeé-finalizó la ya archiconocida voz.


    Eric se acercó por última vez a la, nunca mejor dicho, arena de combate, a la espera del mencionado Noé, mientras se fijó en el anteriormente azulado cielo que ahora presentaba una tonalidad entre el rosa y el anaranjado, no era para menos ya que el sol estaba a punto de ponerse, dando la sensación de que este iba a ser engullido por el mar.


    Tras la fugaz vista al atardecer Eric se fijó en el que sería su adversario, este era un individuo joven, aparentemente, de piel tostada lo cual hacía que sus ojos de color azul resaltaran a un más, llevaba también un par de chanclas y una especie de manta o toalla roja anudada alrededor de la cintura lo que tapaba el bañador que supuestamente llevaría, mientras que por el contrario no llevaba ninguna prenda en la parte superior.


    -Queeeee empieeeeece el ultiiiiiimo enfrentamiento-volvió a berrear la voz, afortunadamente no diría mucho más.


    El entrenador de ojos azules arrojó su pokeball, tras desparecer el característico brillo que emanaba cada orbe liberar la criatura que contenía se pudo ver que dicho ser era una pokemon de color azul y de aspecto similar a un ave, además del azul el otro color mayoritario de su cuerpo era el blanco, como su pico y mejillas pero especialmente sus algodonosas alas, las cuales al plegarse daban la sensación de ser una autentica nube de la cual surgía su alargado cuello azul, como últimos rasgos a significar de la anatomía de la pokemon eran las dos plumas que crecían a modo de antenas o cuernos, y también sus pequeños y afables ojos negros.


    -Aaaaaaal-trinó el ave.


    Altaria, el pokemon cantor: Altaria revolotea por el cielo entontando bellas y claras melodías, dejando embobados a sus oyentes-fue la breve información que ofreció la pokedex de Eric.


    - ¡Pues yo elijo a Charmeleon! -exclamó Eric aun con el tanque de energía completo.

    - ¡Chaaaaar! -exclamó el reptil granate hondeando su cola a la brisa del atardecer.


    - ¡Lanzallamas! -pidió Eric

    - ¡Dragoaliento! -respondió su adversario.


    Así el bípedo y rojizo reptil emanó desde sus fauces la poderosa corriente ígnea la cual rápidamente colisionó con el vaporoso chorro azur emitido por su adversaria.


    - ¡Altaria usa Voz Cautivadora! -pidió el entrenador semi desnudo.


    La nublada dragona cesó así su ataque y emprendió el vuelo para acto seguido emitir unos hermosos gorjeos capaces de hacer sentir emociones a la piedra más dura, sin embargo, la belleza del sonido no quitaba que fuera un ataque ofensivo y que tan hermosas ondas sónicas estuvieran dañando al Charmeleon.


    - ¡Charmeleon usa Lanzallamas! -continúo pidiendo Eric con la esperanza de que los torrentes ígneos, si no la golpeaban, hiciera que se callase

    - ¡Altaria usa Derribo! -exclamó Noé


    Así Charmeleon volvió a esputar el archifamoso ataque de fuego mientras que por otro lado la algodonosa ave cesó sus trinos para lanzarse hacia el reptil mientras su azulón cuerpo adquiría una tonalidad plateada.


    -Ahora usa Dragoaliento-volvió a decir Noé.


    Así aprovechando el impulsó que traía la pokemon voladora hizo un quiebro para poder lanzar la dracónica exhalación que golpeó directamente al flamígero reptil.


    - ¡Charmeleon usa Garra Dragon! -dijo Eric, revelando el ataque que más útil le podía resultar.


    Así el Charmeleon hizo que sus zarpas adquirieran un fuerte fulgor azulado y se lanzó contra su voladora adversaria, o al menos esa era la intención ya que al intentarlo notó un agarrotamiento tal que le impido utilizar el ataque.


    - ¡Paralizado! -exclamó Eric

    -Eso me temo-comentó Noé- ¡Altaria usa Terratemblor!


    El pájaro dragón batió sus algodonosas para elevarse lo suficiente en el anaranjado cielo de la tarde para luego lanzarse el suelo en picado y golpear la arenosa superficie con sus delicadas patas, generando así una onda expansiva que sacudió el suelo de la playa y alcanzó, y derrotó, a Charmeleon.


    - ¡Y el ganaaaaaador es Noeeeeeeé! -vociferó, ahora si por última vez, la voz.


    Tras anunciar el ganador de la pequeña competición la gente comenzó a dispersarse volviendo entregarse a las actuales actividades de la playa, mientras tanto Eric…


    -Charmeleon ¿Estas bien? -preguntó el entrenador de Kanto.

    -Chaaaar-exclamó el reptil algo disgustado, ya que si bien no había perdido la consciencia sí que había sido derrotado.

    -Ya-respondió su entrenador-pero mira esto…


    Eric sacó de la bolsa las dos bayas Tamates y la mera visión de tales bombas alimenticias hizo que la mirada del Charmeleon se alegrara notablemente.


    -Solo para los dos-bromeó Eric ya que iban a ser para ellos dos de todas maneras.

    Así Charmeleon partió una de las bayas en dos trozos más o menos iguales y bajo el ahora anaranjado astro rey comenzaron a degustarlas con calma, dejando que el fuerte, por no decir otra palabra, picor se adueñara de sus respectivos paladares.


    -Perdona-dijo una voz a sus espaldas- Eric ¿verdad?


    El entrenador de ojos verdes se giró al oír su nombre, el que le había llamado era el entrenador de Altaria.


    -Grrrr-gruñó el pokemon bermellón, no tanto por agresividad sino por estar todavía muy reciente el combate.

    -Sí, soy yo-respondió Eric haciendo caso omiso a las rabietas de Charmeleon.

    -Veras-continuó Noé-el premio resulta que no lo puedo aceptar y creo que lo justo que no lo tengas tú.


    Antes de decir nada más Noé puso el “premio” en el suelo, el premio en cuestión era un simple pack de refrescos, bastante grande eso sí.


    -Me dan gases-dijo Noé llevándose la mano a la parte trasera de la cabeza.

    -Muchas gracias-dijo Eric aceptando el obsequio-nos servirá para rebajar las bayas Tamate.

    - ¿Bayas Tamate? -se extrañó el ojiazul.


    Noé echó una mirada a la fruta que ya casi tenían terminada entre el par de dos y tras esbozar una pequeña sonrisa, probablemente porque abrazar Magmar en agosto era más refrescante y agradable que comer Bayas Tamate para la mayoría de personas, y se despidió de la pareja.


    Eric agarró uno de los refrescos sin prestar atención cual, para inmediatamente beberlo, y una vez había ingerido la mitad aproximadamente lo miró, observando un Slowpoke que destacaba entre el verde de la lata.


    -Me preguntó que estará haciendo AJ…


    Probablemente si Eric supiera que AJ había tenido un combate de gimnasio podría haber adivinado lo que estaba haciendo en estos momentos, lo de siempre y esto era estar adormilado o dormido directamente en cualquier sitio.


    Así el pelinegro estaba durmiendo a los pies del árbol con un Cyndaquil hecho un ovillo y durmiendo encima de él, mientras que el restos de sus pokemon simplemente pasaban el rato juntos, quien sabe cuando volvería a estar todos reunidos…


    -AJ-dijo en tono bajito Yao para tratar de despertarlo

    -AJ-dijo Tim con la misma intención…

    - ¡AJ! ¡Iwasa se ha comido a Tim!-gritó Jean viendo que los esfuerzos de sus compañeros no resultaban.

    -Iwasa lávate los dientes-dijo AJ bostezando y levantandosé, más por el grito pelado en sí que por lo que Jean había dicho.

    - ¿Cindaaaacuil?-expresó algo confuso el narigudo bebé, levantándose también.

    - ¿Qué tal todo?-preguntó AJ aun entre bostezos.


    -Veras-comenzó Jean-he estado hablando con Tim y con Yao, con Yao mayormente-precisó- y he decidido quedarme por esta zona para tratar de subir mi nivel como entrenador-finalizó el oriundo de ciudad cerezo.

    -Entiendo-dijo AJ que poco tenía que decir si realmente esa era la voluntad del entrenador de Croconaw

    - ¡Un Cyndaqui!l- volvió a exclamar Jean-¡No me había dado cuenta!-añadió-¿Es el pokemon que nació del huevo?

    -Así es-respondió AJ contento mientras acariciaba la piel de la nariguda criaturilla-Todavía no tiene nombre ¿Se te ocurre uno?

    -Yo he estado pensando más nombres-dijo Tim.


    Así el pelado isleño rebuscó en los oscuros confines de su kimono para extraer un rectángulo de papel, presumiblemente una lista de nombres.


    -Tim, no creo que Mister Rojo Fuego sea un nombre adecuado-dijo Yao mirando de reojo la lista.

    -Y Bowser tampoco-dijo Jean que tambien miraba la lista de reojo.

    -Ahora todo el mundo es crítico-gruñó Tim inflando sus mofletes.

    - ¿Qué te parece Bomber? -sugirió Jean.

    - ¿Bomber? -repitió AJ-no suena mal ¿A ti te gusta? -preguntó AJ al recién nacido.

    - ¡Ciiiin! -afirmó con un tono alegre.


    Una fría brisa otoñal recorrió el cuerpo de todos los presentes, la noche, aunque no completamente ya hacia acto de aparición dotando al cielo de esos intensos tonos rosados que precedían al sereno mantón azul oscuro, día tras día, desde el principio de los tiempos y en todos los lugares, no en vano todos compartimos el mismo cielo.


    Primero de todo gracias Kiwi por seguir pasándote por aquí, siempre es agradable recibir comentarios, más cuando tienes pocos ^_^U Gracias de verdad.


    Me refería a estéticamente, además ella tiene una Nidorina...no pienses nada sucio XD

    Es Ilimonatti
    NINJASK.jpg

    La verdad es que es Angie es de mis personajes favoritos, es un poco mi niña mimada ^-^ no pienses nada sucio de nuevo XD

    Pensaba explotar más ese tipo de cosas: relación entre líderes de gimnasio, explicación a ciertos hechos del mundo pokemon....al final todo lo deje un poco de lado pero en fin ^-^U. Me alegro que te guste.

    No lo descarto ( ͡° ͜ʖ ͡°)

    Sep. A eso me refería


    Esto si lo descarto un poco XD

    :nosenose:
    Te gustara el torneo entonces. Aunque hay otros en esa hilera con más protagonismo.

    Hablando de Waifu, al no saber dibujar casi nada suelo tomar personajes existentes como referencia física Helena concretamente esta inspirada físicamente en Ariadna/Aria de pokemon Ranger


    De nuevo gracias. Leyendo tus comentarios me han dado ganas de releer los capítulos XD

    Hasta la próxima :Okibeta:
     
    Última edición: 3 Noviembre 2018
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    AJ Slifer

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    Pokémon: Path to Glory
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    Aventura
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    CAPITULO 21: NOCHE CON LUNA


    El pelinegro se detuvo casi al final de la ruta 37, el sendero que comunicaba Ciudad Malva con Ciudad Iris, para observarla mejor, un camino de tierra que transitaba entre una zona boscosa donde crecían esparcidos algunos árboles de Bonguri, luego inspiró el fresco aire septentrional cargado de los berridos de los Stantler, frecuentes por la zona, y siguió caminando hasta que pudo observar Ciudad Iris.


    Lo primero que pudo observar fue dos altas torres, una en la zona noroeste de la ciudad y la otra en la zona noreste de la misma, ambas antiguas edificaciones vigilaban una urbe de mediano tamaño en la cual modernas construcciones se intercalaba con monumentos tradicionales, logrando un ambiente único y nostálgico, ambiente acrecentado por los arboles teñidos del rojo otoñal.


    Una vez AJ había dado un vistazo preliminar a la ciudad se internó en la misma buscando, como era habitual, el Centro Pokemon de Ciudad Iris, no tuvo que buscar demasiado ya que el susodicho edificio estaba en la entrada de la urbe. Así entró en el edificio y tras una rápida revisión de los pokemon y reservar una habitación, ya que seguramente debía de pasar una noche mínimo en la ciudad.


    -Me parece que voy a ver un rato la ciudad- se dijo el pelinegro.


    Quizás porque AJ, que siempre había querido conocer Johto, realmente no estaba viendo nada de la región en sí aparte de los Gimnasios o quizás sencillamente no le apetecía combatir ese día, fuera por lo que fuera el pelinegro comenzó a caminar por la zona tratando de buscar algo que hacer.


    -Me gustaría probar la comida tradicional de Johto-se dijo el pelinegro así mismo, pero en voz alta.


    Como si hubiera saltado un resorte una de las pokeball de AJ comenzó a agitarse justo al nombrar la comida, y no podía ser otro…

    - ¡Vii! -exclamó Yami manifestándose.

    -Supongo que quieres comer-dijo AJ acariciando el pelaje castaño del Eevee


    Con otra respuesta afirmativa por parte de Yami, tanto el entrenador como el zorrillo comenzaron a vagar por las calles de Ciudad Iris.


    No necesitaron muchos paseos por las calles decorados de farolillos y llenas de un agradable, según para quien claro, olor a incienso y mezclado con el olor a comida.

    El alimento que el pelinegro había elegido era una especia de cuenco lleno de fideos con su correspondiente caldo y con sus tropezones correspondientes también, AJ se relamió y separo los palillos que le habían dado con el bol.


    -Que aproveche –dijo AJ a Yami sentado en un banco en la calle.

    El entrenador de Pueblo Paleta volvió a relamerse y cogió el fideo con los palillos y…fideo al suelo.

    -Iviii-exclamó Yami comiendo el fideo que se había caído.

    - ¡Vaya! -expresó AJ con fastidio.


    El pelinegro continúo intentando comer ese cuenco de fideos resultando que cada hilo de pasta que intentaba coger acababa en el suelo y acto seguido en el estómago del Eevee.


    AJ viendo que ya llevaba medio bol consumido y que realmente se lo había comido todo Yami decidió tirar los palillos para beber directamente el caldo del bol y luego coger con los dedos los restantes tropezones que quedaban.


    -Aaaah-suspiró AJ una vez había comido.

    -Viii-dijo el Eevee con el mismo tono de agrado.


    Con la barriga llena y el bolsillo algo más vacío el pelinegro y Yami continuaron caminando paseando por la ciudad hasta pasear por la puerta de un edificio de arquitectura de madera, o al menos eso parecía, y con un claro diseño oriental con un cartel en la cual se podía leer: Teatro de Danza


    - ¡Vii! -exclamo Yami arañando la puerta del edificio en cuestión con un inusitado entusiasmo.

    -Me parece que no…-comentó AJ que tampoco tenía intención por muy típico que fuera el teatro de quedarse sin blanca.

    -Iiivi-expreso ahora el zorrillo canela con las orejas gachas.


    Así AJ y Yami continuaron caminando por la ciudad sin rumbo fijo desde el noroeste de la ciudad donde vieron una serie de lagos, o estanques, que junto a los árboles y alguna que otra pagoda recreaban unos preciosos jardines, hasta el sur de la ciudad, precisamente por donde AJ había entrado en la urbe.

    Iba así caminado observándolo todo y nada a la vez cuando llegaron al Gimnasio de la ciudad, el cual al menos la fachada era idéntica a la del resto de gimnasios de Johto, con excepción del de Pegaso en Ciudad Malva.


    -Disculpa-interrumpió una voz en los pensamientos de AJ- ¿Buscas al líder de Gimnasio?


    AJ se fijó en quien le había hablado, era una persona mayor y calva, pero con una barba blanca y que barría con una escoba las hojas rojas que el otoño que acumulaba en la puerta del edificio.


    -No, la verdad que no-dijo AJ- ¿Es que no está aquí? -preguntó

    -No, no está-respondió el anciano-ha ido a la Torre Quemada-respondió el anciano-Pero si le buscas seguro que viene.

    -Vale, gracias-agradeció AJ-quizás vayamos para allá-se dijo a sí mismo, para luego abandonar la escena acompañado de Yami.

    -Quizás debí decirles que Morti está allí para ver qué pasa con esos ladrones que se rumorea que andan por la torre-comentó el anciano una vez el par ya se habían ido-Bueno, no creo que les pase nada-se dijo para luego volver a barrer sin preocupación


    AJ y Yami caminaron ahora hacia el norte rumbo a esa Torre Quemada, AJ no es que tuviera muchas ganas de combatir ese día, pero la mencionada torre era un edificio muy conocido e histórico y digno de visitar.


    No tardó mucho en llegar, o por lo menos a él no se le hizo demasiado largo el trayecto y tras subir una pequeña escalinata llegó a observar aquella edificación que hacía honor a su nombre ya que la mayor parte del edificio estaba calcinada y por respeto, o por falta de fondos o de interés, se había mantenido así.

    AJ se fijó en una placa que había puesto al lado de la torre y se puso a leerla.

    “Esta torre al igual que su gemela la torre Hojalata se construyó para fomentar la amistad entre las personas y los pokemon, se dice que dos pokemon legendarios anidaban en sendas torres”


    AJ se fijó en que lo siguiente que había escrito era el mismo texto en distintos idiomas, luego miró algo extrañado de que no hubiera ningún policía o guía turístico para atender a la gente, aun así y como atraído por el edificio en sí decidió entrar.

    Lo primero que llamó la atención del pelinegro era que, debido a que las plantas superiores estaban muy dañadas había un gran boquete en el techo y la luz pasaba perfectamente, prácticamente como si se estuviera en el exterior, la otra cosa que llamaba la atención era otro gran agujero en el suelo de la sala, agujero por el que se podía colar un Gyarados enroscado perfectamente

    .

    -Yami, vuelve-dijo AJ haciendo regresar al Eevee a su pokeball ya que el edificio no parecía demasiado seguro.

    El pelinegro dio un par de vistazos más y realmente no tenía mucho más que ver salvo alguna que otra estatua totalmente achicharrada, hizo un ademán de acercarse al gigantesco socavón sin embargo decidió no hacerlo y dirigirse hacia la salida al no ver al líder de Gimnasio.


    Quizá fuera obra del destino, quizás AJ había pisado con demasiada fuerza, o quizás los fideos de antes se le habían bajado a las caderas, pero el caso es que la madera debajo de los pies de AJ cedió, con todas las consecuencias que cabía imaginar…


    -Ajit.

    -…

    ¡Ajit!

    Tras el grito, Ajit abrió los ojos rápidamente y se levantó de un modo apresurado y atropellado para luego dirigirse a su interlocutor.


    - ¿Qué es lo que pasa Yubin?

    -Eso debería preguntarte yo-respondió el rubio- estabas sudando y te veía `preocupado.

    -Cierto-dijo el de pelo negro llevándose la mano a la cabeza notando el pelo empapado en sudor-He soñado que nos asaltaban y un incendio y...

    -Bueno, cosas peores hemos visto-dijo Yubin.

    -Pero no aquí…


    El rubio miró a varios lados para luego observar la lujosa puerta dorada que separaba la austera sala en la que ambos se encontraban de lo que hubiera al otro lado. También observó como en una de las vigas del techo descasaban tanto su Haunter como el Sneasel de Ajit. Finalmente miro al exterior por una de las estrechas ventanas observando como el cielo presentaba un aspecto tormentoso y pese a ello la siempre inquietante falta de una simple brisa.

    -Se nota la tensión ¿verdad? -comentó Ajit haciendo salir a Yubin de sus pensamientos.

    -Sí, cierto-corroboró el rubio.

    Justo al acabar la frase un resplandor iluminó el oscuro cielo, seguido casi de inmediato de un fuerte temblor y de un fuerte sonido.

    - ¿Lo has oído? -preguntó Yubin bastante alterado


    Como para no oírlo, ese fuerte sonido oído anteriormente y que era claramente de origen natural fue seguido de cientos de gritos personas que se oían en el exterior, el mero hecho de que los gritos se pudieran oír en la sala donde estaban ellos ya era preocupante.


    -Deberíamos ir a ayudar-dijo Ajit-Pero antes quiero ver una cosa-añadió dirigiendosé a la puerta dorada.

    ¡Niiis! -chilló la plumífera comadreja previniéndole de que no abriera la puerta.

    Ajit hizo caso omiso a su Sneasel y no sin cierto esfuerzo consiguió abrir la lujosa puerta.

    - ¡Aaaaah!

    Al abrir la puerta unas fieras llamaradas salieron de la puerta y se extendieron rápida y virulentamente por la habitación de madera.


    -¡Ajit, vámonos! -dijo Yubin sin obtener la respuesta esperada, y ninguna respuesta realmente-¡¡Ajit!!


    -¿Sabeleik?

    - ¿Has visto algo Sableye?


    Atraído por un fuerte fulgor plateado la criatura llamada Sableye comenzó a saltar entre los escombros dando buenas muestras de agilidad para acercarse a la fuente de la luz, observando que el origen del resplandor era una especie de colgante con una pluma, colgante que, como no podía ser de otra manera, estaba en el cuello de AJ.


    El entrenador de Pueblo Paleta abrió los ojos, notando dolor en cada fibra de su cuerpo además de la cabeza como una olla de grillos debido a la extraña visión que acababa de tener, y lo primero que vió al levantarse no era nada edificante, era un ser de medio metro de altura con una cabeza grande en comparación con el resto de su cuerpo y con unos ojos que eran prácticamente diamantes, también el ser tenía un par de protuberancias a ambos lados de la cabeza así como una especia de joya roja en el pecho y finalmente unas largas extremidades que culminaban en afiladas garras.


    - ¡Seeeebelaik! -exclamó el extraño gremlin morado llamando a quien quisiera que lo acompañara.


    El pelinegro todavía algo desnortado y observando el fulgor plateado y temiendo que el que viniera se lo quitara o lo tratara de chiflado lo escondió debajo de su camiseta, luego vio, nunca mejor dicho, que debido al gran boquete en el techo se podía ver con mediana claridad, más aun considerando que debían estar en la base de la torre.


    Al poco tiempo se acercó el que debía ser el entrenador de Sableye, era un joven cuya edad debía rondar los veinticinco años y vestido en su mayoría con colores azulados en contraste con su cabello rubio.


    -Tú, ¿Tú eres el del Gengar? -dijo AJ, todavía no demasiado católico, recordando al joven con el Gengar que había conocido en las ruinas Alfa.

    -Así es-dijo este al ver a AJ- ¿y tú qué haces aquí? -preguntó el rubio con cierto tono de desconfianza a lo que el pelinegro respondió señalando el agujero del techo.

    - ¿Estás bien? -preguntó el rubio.

    -La verdad es que no lo sé-dijo el pelinegro con tono dolorido-todavía no he intentado levantarme.

    -Espera que te ayude-dijo el entrenador del Sableye-Por cierto, mi nombre es Morti.

    -El mío AJ-dijo el pelinegro.

    -Sabeeeelaik-expresó el gremlin a lo suyo mientras mordisqueaba una piedra, la cual rápidamente lanzó hacia la zona más oscura al ver que no satisfacía sus exigencias culinarias.

    - ¡Aaaay! -exclamó una voz masculina en la oscuridad al recibir la inesperada pedrada.

    - ¡Callate! -le chistó una voz femenina- ¡Nos van a descubrir!

    -Sableye usa Destello-dijo Morti.


    Obedeciendo a su entrenador el fantasmagórico duende encendió sus ojos de pedrería iluminando así lo que quedara de penumbra en la habitación.


    Así el entrenador de Pueblo Paleta y el rubio vieron quienes habían gritado en la oscuridad, eran una pareja de mediana altura, él vestía con una prenda negra con una R roja en el pecho y tenía un llamativo cabello verde mientras que ella tenía un largo cabello ámbar recogido en dos encrespadas coletas y nos pendientes rosa y también vestía con una prenda con el mismo estilo que su compañero.


    -Creo que nos han descubierto-comentó el hombre

    -No hay más remedio-dijo la mujer


    - ¡Escuchad nuestro lema porque tenéis problemas! -exclamó repentinamente el hombre

    -Para infectar el mundo con la devastación-siguió la mujer

    -Para destruir todos los pueblos de cada nación

    -Para denunciar a los amigos de la verdad y el amor

    -Para extender nuestra ira más alla del espacio exterior

    - ¡Cassidy!

    - ¡Butch!

    ¡El team Rocket vigila la tierra día y noche!

    ¡Rendíos ahora o preparaos para luchar a troche y moche!


    - ¿Cassidy? -preguntó extrañado Morti ante semejante numerito.

    - ¿y Beef? -dijo AJ con el mismo tono.


    - ¡He dicho que me llamo Butch, no Beef! -explotó enfadado el hombre

    -Vosotros-comenzó a decir Morti-Vosotros sois los ladrones que supone que los últimos días merodean por aquí.

    -Ahora que me fijo-dijo AJ que aquel numerito había acabado por desorientarle del todo-Vuestros uniformes son como los del Team Rocket.


    -Así es-dijo Cassidy, que parecía ser la que llevaba la voz cantante-somos miembros del glorioso Team Rocket.

    -Y estamos aquí buscando algo muy valioso-añadió Butch-Cosa que no hemos conseguido- añadió con tono cabizbajo.

    -Pero ahora que nos habéis descubierto no os dejaremos escapar-añadió la pelo ámbar con tono malicioso agarrando una Pokeball.

    -Sí-añadió Butch con tono malicioso agarrando su correspondiente esfera.

    -AJ-dijo Morti-como líder de Gimnasio de Ciudad Iris mi deber es proteger las dos torres de esta ciudad, yo me encargaré de ellos.

    - ¿Líder de gimnasio? -preguntó AJ que quizás no esperaba eso-Bueno, vale-añadió, no es que le apeteciera la idea dejar a alguien solo en una batalla contra los Rockets, pero también es cierto que él tampoco estaba en la mejor de las condiciones.


    Ajenos a los pensamientos de AJ los dos extraños Rockets ya habían lanzado sus pokemon.


    - ¡Primiiip! -chilló el mono peludo que salió de la pokeball de Butch

    - ¡Joooon! -ladró el Houndour.

    - ¡Yo elijo a Sableye! -expresó el recientemente anunciado líder de gimnasio.

    - ¿Saaa? -expresó el fantasmagórico duende que estaba distraído mordiendo otra piedra.


    -Sableye, el Pokemon oscuridad: Los Sableye suelen llevar una vida muy tranquila en las cuevas donde habitan pese a eso son muy temidos ya que se dice que son capaces de robarles el alma a la gente, suelen comer rocas y las sustancias de estas se solidifican y se le quedan en la piel-informó la pokedex de AJ.


    - ¡Houndour usa Lanzallamas!

    - ¡Primeape usa Bomba Germen!


    El can de piel negra abrió sus fauces lanzando una fuerte corriente ígnea que se sumó a la andanada de gruesas semillas doradas que el simio con hocico de cerdo había lanzado, impactando sendos ataques contra el Sableye que no hizo nada para intentar esquivarlos.


    -Eso ha tenido que doler- expresó AJ desde su posición que estaba algo alejada para su seguridad.


    Al despejarse el humo levantado por los dos virulentos momentos colisionando en la morada piel de Sableye se pudo ver como dicho pokemon comenzó a descascarillarse hasta quedarse el propio pokemon en nada.


    - ¿Pero, cómo? -se preguntó AJ extrañado de lo que acababa de ver.

    - ¡Ja ja ja! -río con prepotencia la mujer de pelo anaranjado-que fácil ha sido-añadió con el mismo tono.

    - ¡Seeebelaaaaik!


    Alertados por el diabólico sonido del Sableye tanto Primeape como Hondour se giraron solo para observar como entre las sombras surgía el oscuro gremlin para “adherirse” al encrespado pelo del pokemon luchador y comenzar lanzarle una ráfaga de rápidos arañazos.


    - ¡Houndour, ayúdale con Triturar! -exclamó Cassidy.


    El can de doble tipo abrió la boca dejando ver como sus afilados colmillos adquirían un fuerte fulgor blanco y se lanzó rápidamente a morder a Sableye.

    - ¡Sableye esquívalo y Joya de Luz!


    El pokemon de tipo fantasma y siniestro dio un ágil salto hacia atrás soltando al Primeape y esquivando la poderosa mordida, y es más consiguió con su salto que el Houndour impactara accidentalmente contra el simio, y ya para redondear el fantasmilla aún en el aire conjuró una especie de relucientes rocas que golpearon a los pokemon de los Rockets.


    - ¡Aaaaaarg! -rugió Cassidy visiblemente enfadada porque un solo entrenador les toreara de semejante manera- ¡Houndour usa Lanzallamas!

    - ¡Primeape usa Rayo! -exclamó Butch.

    - ¡Sableye usa Tinieblas! -contraatacó Morti.


    Así el siniestro dóberman expectoró la poderosa corriente ígnea a la cual se sumó el centellante ataque del irascible primate y estos ataques se enfrentaron en el aire con la siniestra descarga emitida por Sableye.


    - ¡Joooon! -ladró el Houndour incrementando la cantidad de llamas

    - ¡Priiimip! -chilló el simio haciendo lo propio con la descarga eléctrica.

    - ¡Saaaa…! -expresó con algo de dificultad Sableye trantando de mantener la intensidad de su ataque.


    Los tres ataques chocaban entre sí en el aire tratando de sobreponerse uno a los otros, por momentos las Tinieblas parecían ganar terreno, por momentos parecía ganar la combinación de los Rockets.


    - ¡Naaaain!


    Tras ese aullido femenino un torrente de fuego se sumó al oscuro rayo de Sableye consiguiendo equilibrar las fuerzas definitivamente y provocando la tan tópica explosión.


    -Ya…ya estoy mejor-dijo AJ-Vamos a ayudar ¿Verdad Foxy?

    -Naaaain tails-expresó la dorada vulpina uniéndose al fantasma ojos de diamante.

    -Me alegra oírlo-dijo Morti esbozando una pequeña sonrisa

    - ¡Seeeebelaaaaik! -expresó el fantasma con tono bastante más animado por la ayuda.


    - ¡No creáis qué vais a derrotarnos porque seáis dos! -volvió a gruñir Cassidy- ¡Lanzallamas contra Sableye!

    - ¡Primeape Tajo Cruzado contra Ninetales! -exclamó peliverde.

    - ¡Sableye cambia de posición con Ninetales! -exclamó Morti.

    - ¡Foxy, hazlo! -dijo AJ al entender, porque tan poco era tan complicado, las intenciones del rubio.


    Así ambos pokemon con un ágil salto intercambiaron posiciones recibiendo así la raposa la exhalada ígnea la cual absorbió sin problemas mientras que el gremlin encajó los golpes sin ni siquiera inmutarse, debido a la inmunidad de los pokemon fantasma a los ataques tipo lucha.


    - ¡Sableye usa Bola Sombra! -exclamó Morti

    - ¡Foxy usa Lanzallamas! -exclamó AJ.


    El pokemon de ojos de pedrería generó entre sus afiladas garras la ya tan conocida chisporroteante esfera oscura y la lanzó contra sus oponentes y a la fantasmagórica esfera se le unió el torrente ígneo exhalado por Foxy, más poderoso de lo habitual debido a la habilidad de la pokemon de las nueve colas.

    Ambos ataques impactaron contra los pokemon de los Rockets y quizás por la combinación de esos dos poderosos ataques o quizás porque sencillamente tenía que pasar, pero la habitual explosión hizo que tanto los pokemon como sus entrenadores salieran por los aires.


    - ¡El Team Rocket despega de nuevo! -fue lo único que alcanzaron a decir antes de desaparecer por el horizonte.


    -Raro, raro, raro- se dijo AJ para sí mismo al observar tan marciana despedida.


    Finalmente, y tras la extraña despedida de los Rocket tanto AJ como Morty abandonaron la Torre Quemada pudiendo observar como el sol ya estaba en su cenit.


    -Morti-inició AJ-Por mucha importancia histórica que tenga esta torre ¿Qué tiene para que los Rocket se interesen en ella? -finalizó AJ.

    -Bueno-respondió-Morti-el interés aumenta mucho cuando conoces la historia de estas torres, aquí puedes leer un poco sobre ellas-dijo ahora señalando la placa que AJ había leído antes de entrar a la Torre Quemada-Claro que en esa plaquita no caben muchas cosas…


    AJ observó como ya debía de ser mediodía y acto seguido se llevó la mano al pecho donde noto su colgante con la pluma plateada.


    - ¿Tú me contarías algo más? -preguntó AJ.


    Morti esbozó una pequeña sonrisa.


    -Sableye adelántate y AJ acompáñame si quieres-añadió el rubio.

    - ¡Saaaa! -exclamó el duende espectral que comenzó a saltar por los tejados en dirección sur.

    Veras -dijo Morti-Tanto esta torre como la torre Hojalata, también llamada torre Campana fueron construidas hace setecientos años para fortalecer los lazos entre los hombres y los pokemon.

    -Sí-dijo AJ-eso es lo que pone en la placa.

    -Sin embargo-continuó el líder de gimnasio-hace aproximadamente ciento cincuenta años, quizás doscientos la Torre Quemada…bueno…se quemó-finalizó el líder de Gimnasio.

    - ¿Y no se sabe por qué? -pregunto AJ visiblemente interesado

    -Las versiones difieren-añadió el rubio-algunos textos indican que era un año muy seco, por otra parte, se dice que un rayo la atravesó.

    -Entiendo-comentó el pelinegro-pero la placa dice que habitaban dos pokemon legendarios ¿No pudieron evitar el incendio? -preguntó ahora el de pueblo Paleta.

    -Es complicado- dijo el entrenador de Gengar y de Sableye-precisamente durante esa época Johto estaba dividido en varios territorios en guerra entre sí-añadió el líder de gimnasio cuyo tono iba adquiriendo seriedad y cierto tono melancólico-quizás la propia guerra fue la que incendió la torre y quizás, y esto es opinión mía-matizó Morti-quizás los legendarios no soportaron la idea de que los mismos humanos que habían derrochado tanto esfuerzo en fortalecer los lazos entre humanos y pokemon se mataran entre ellos.

    -Entiendo, no debieron aceptar la hipocresía de que los adoraran y por otra parte se mataban-dijo AJ-pero Morti, por muy líder de gimnasio que seas ¿Cómo puedes saber eso?

    -Siempre he sentido interés por las leyendas en general y las de Johto y Ciudad Iris en particular-dijo el rubio-pero además esas personas que ayudaron a construir la torre, esas personas que tuvieron la fortuna de relacionarse con los legendarios son mis antepasados-finalizó Morti-Mira, ya hemos llegado-añadió inmediatamente


    AJ prestó intención a donde se encontraba, dándose cuenta que estaba frente al gimnasio de Ciudad Iris donde, por cierto, ya no estaba el viejo barriendo.


    -Si me necesitas para algo, incluido un combate de gimnasio, ya sabes dónde encontrarme-finalizo Morti con tono de despedida-gracias por la ayuda antes-agregó antes de ingresar en su gimnasio.


    AJ comenzó a caminar de vuelta al centro Pokemon, no tardó mucho en llegar y, honestamente, sí había tardado él no se había dado cuenta, una vez llegó al ya conocido edificio multiusos se dirigió a su cuarto, una habitación con su cama, su escritorio y su “aseo” anexo. El pelinegro dejó su mochila en el suelo y se tumbó en la cama, no sin antes quitarse las zapatillas con un rápido movimiento de pies.


    -Otra vez esas visiones-dijo AJ haciendo referencia a lo que había visto en la torre-Ha pasado tiempo…-se dijo recordando la última vez que vio a esos personajes fue en el Archi7, precisamente cuando Izumi le dio el bonito y extraño collar.

    -Es obvio que tú tienes algo ver-dijo ahora al collar que se lo había quitado y lo tenía entre las manos-La pregunta es qué.


    El pelinegro en pleno soliloquio se rascó la cabeza, quizás para despejar dudas o quizás solo le picaba, luego AJ recordó que Morti había dicho el interés que tenía por las leyendas, él también, aunque probablemente sin la misma erudición, y el no recordaba nada que relacionara un colgante con esos recuerdos.


    -En fin-suspiró el pelinegro-Algo me dice que pronto encontrare una respuesta, lo que no sé es si me va a gustar.


    Tras acabar esa frase el pelinegro observó la habitación y tras calcular que había espacio suficiente para “soltar” a sus pokemon lanzó las pokeball, acto seguido sacó de su mochila distintos cuencos con la intención de alimentar a las criaturas.


    -Naaain.

    -Viii.

    -Eivisoor.

    -Joooonter.

    -Aaaaar.

    -Ciiiin.


    AJ puso en los distintos cuencos los distintos alimentos, así como darle a Bomber su comida específica y luego mientras comían se encargó de abrir la ventana para tratar de evitar que la habitación oliera a pienso.


    -Ciiiinda-exclamó el ígneo narigudo que tras acabar su comida bostezó y se acurrucó entre las doradas colas de Foxy.

    -Taiiils-expresó la vulpina con resignación mientras hundía su fino hocico en su alimento.


    Mientras todos comían con más o menor calma AJ seguía tumbado en la cama dándole vueltas a la cabeza no solo ya sobre los extraños sucesos acontecidos sino también sobre el encuentro, otro más, con los Rockets y por mucho que este enfrentamiento hubiera sido algo distinto no dejaba de ser preocupante el hecho de que volviera a encontrarse con ellos e incluso cada vez con más frecuencia. Y si bien es cierto que hasta ahora no había salido malparado era solo cuestión de tiempo que eso pudiera cambiar.


    -Sooor-exclamó el pokemon de tipo planta y veneno subiendo a la cama de un salto y posicionándose junto a su entrenador

    -Si yo te contara-respondió AJ acariciando la cabeza del pokemon cuadrúpedo.

    -Eivisoor-dijo antes de acurrucarse junto a su entrenador no sin antes mirarlo de reojo con sus ojos violetas, sabiendo que algo le pasaba a su entrenador.


    Así el tiempo transcurría mientras que AJ intentaba descansar, inútilmente ya que las imágenes iban y venían de su mente.


    -Escuchad-dijo AJ a sus pokemon mientras se reincorporaba- ¿Os veis preparados para un combate de gimnasio?


    Los pokemon, a excepción de Bomber que estaba dormido, se miraron entre sí, no sin cierta extrañeza ya que AJ no solía hacer esas preguntas que, por otra parte, tampoco eran necesarias ya que cuando se acercaba un combate de gimnasio los entrenamientos aumentaban tanto en número como en intensidad. Sin embargo y peso a eso todos dieron una respuesta afirmativa.


    - ¡Jon Jon Jon!-exclamó Waru ruidosamente y ya animado para el inminente combate

    - ¿Ciiiin?Cin…cin¡daaaaaaaquiiil!-exclamó Bomber el cual había sido despertado bruscamente por la ultima risotada y eso le hizó llorar.

    - ¡Naaaain! -chistó Foxy a Waru para acto seguido ir a tranquilizar al Cyndaquil.


    Así con el Cyndaquil tranqulizado y Waru reprendido AJ se encaminó, por tercera vez, al gimnasio de Ciudad Iris.


    -Morti usa pokemon de tipo Fantasma-pensó AJ-y para eso lo ideal son los pokemon de tipo siniestro o en su defecto otros tipos fantasma-continuó el pelinegro inmerso en lo suyo.

    -Hola-dijo el anciano que antes estaba barriendo y que ahora asomó por la puerta interrumpiendo, y ligeramente sobresaltando, a AJ.

    -Ho…Hola-dijo AJ tratando de recuperarse-venía a por un…

    -Combate de gimnasio, lo sé, ya está todo preparado-dijo el anciano-sígueme.


    AJ, que decidió ignorar el hecho de que el anciano le estuviera esperando, entró junto al anciano barbudo y le siguió por un pasillo angosto hasta llegar a la habitación donde se llevaría a cabo el combate por la medalla.


    Esta era una sala con paredes, aparentemente, de madera y con un rectángulo de arena en el suelo, la habitación también tenía unas pequeñas ventanas en la parte superior de la habitación. AJ también observó cómo sin mediar palabra el anciano se situó en la parte central del rectángulo y como Morti se colocaba en un extremo del campo de combate, haciendo el pelinegro lo propio en el otro extremo.


    -Quiero que sepas AJ que agradezco tu ayuda-dijo Morti ya con una pokeball en la mano-Pero seguro que sabes que eso no va a cambiar nada en este combate.

    -Lo suponía-dijo AJ con una sonrisa algo forzada-y tampoco es que ayudara tanto…-se dijo ahora a sí mismo mientas cogía su propia pokeball.

    -Sera un combate de tres contra tres, el aspirante podrá cambiar de pokemon durante el combate, el líder de gimnasio no-dijo el anciano para luego alzar los banderines que daban inicio a la batalla.


    Morti arrojó su pokeball liberando a una criatura flotante de aspecto vagamente femenino ya que parecía poseer pelo y una especie de collar de perlas rojas alrededor de su cuello, su piel era de un color a caballo entre gris sucio y el aguamarina donde resaltaban las puntas rosadas de su pelo así como sus traviesos ojos de esclerótica amarilla y de irises rojos.


    -Misdriiivus-exclamó con tono juguetón la fantasma.

    -Misdreavus, pokemon Chirrido: Le gusta morder y tirar del pelo de la gente solo para ver su reacción, absorbe el miedo de las personas en sus esferas rojas-informó la pokedex.

    -Encantador…-pensó AJ con ironía al oir la descripción de la pokemon que sería su oponente- ¡Adelante Yami! -exclamó acto seguido arrojando la pokeball del pokemon de Kanto.

    - ¡Iviii! -exclamó Yami preparado para el combate.

    -Un pokemon de tipo normal nos impedirá usar ataques de tipo fantasma-dijo Morti-pero seguro que sabes que uno de los puntos fuertes de los pokemon fantasma es la versatilidad.

    -Lo sé, pero nosotros también nosotros conocemos un par de trucos-dijo AJ- ¡Usa Bola Sombra! -exclamó luego el pelinegro dando la primera orden del combate.


    Así el pokemon castaño abrió la boca liberando la oscura y chisporroteante esfera directa a Misdreavus el cual simplemente se desvaneció para evitar el contacto.


    - ¡Psicoonda! -pidió Morti.


    El pokemon flotante se manifestó a una moderada distancia de Yami y rápidamente sus perlas rojas adquirieron un aura azulada a la que siguió una emanación de ondas psíquicas rosadas las cuales impactaron contra el Eevee.


    -¡Yami usa Ataque Rápido y Cola Férrea!-pidió AJ.

    - ¡Continua con Psicoonda!-pidió Morti.


    La fantasma flotante volvió a lanzar el ataque psíquico, sin embargo, gracias a la técnica de la estela Yami se adelantó y pudo golpear con la cola tensa y plateada.


    - ¡Misdreavus usa Vendetta! -pidió rápidamente Morti.


    Aprovechando que la distancia era poca la fantasma hizo que su cuerpo adquiera una pequeña aura oscura que rápidamente se incrementó y se oscureció y embistió con fuerza a Yami.


    - ¿Qué ataque es ese? -preguntó AJ extrañado por la potencia.

    -Vendetta, un ataque que es más fuerte si el pokemon que lo usa ha recibido daño su potencia se duplica-explicó Morti.

    -No creo que un intercambio de golpes nos favorezca-pensó AJ, sabiendo que las opciones que tenía Yami para dañar al Misdreavus no eran demasiadas. - Vuelve Yami-añadió el pelinegro ¡Adelante Waru! -exclamó luego lanzando la pokeball de su propio fantasma.

    - ¡Jooonter! -expresó el ruidoso fantasma.


    Waru se quedó fijamente mirando a la flotante criatura, la cual también se quedó mirándolo a él fijamente

    .

    -¡Jooon jooon!-exclamó Waru que comenzó a orbitar alrededor de la pokemon de las mechas.

    -Vuuuus-expresó la pokemon de Morti que pareció sonrojarse y también comenzó también a “revolotear” alrededor del Haunter.

    - ¿Están…? -expresó AJ visiblemente contrariado

    -Ejem-tosió Morti- Misdreavus ¿Te parece el mejor momento para esto? -cuestionó Morti algo avergonzado ya que él, mejor de AJ, sabía lo que estaban haciendo.

    - ¡Miiis! -expresó con disgusto la bromista pokemon que se frotó cariñosamente con Waru para luego volver a su posición y que el combate pudiera continuar.

    -Corramos un tupido velo - sugirió Morti

    -Mejor será-dijo AJ mientras una gota de sudor bajaba cuello abajo.

    -Misdreavus usa Psicoonda-volvió a pedir Morti.

    - ¡Psiquico! -respondió AJ

    Así la Misdreavus volvió a lanzar las ondas rosadas las cuales rápidamente entraron en colisión con el barrido de energía azulina emitido por Waru, sin embargo, este último fue más fuerte y pudó golpear a su oponente e impedir que el ataque de Misdreavus alcanzara al Haunter.


    - ¡Waru usa Bola Sombra! -dijo AJ

    - ¡Bola Sombra, Misdreavus! -dijo Morti


    Ambos espectros generaron el chisporroteante orbe los cuales colisionaron generando una densa nube de vapor reduciendo la visibilidad de los dos pokemon, sus entrenadores y el anciano juez.


    -Waru atento-pidió AJ que no veía nada.

    El pokemon fantasma venenoso trató de estar atento, sin embargo, en pleno humo no pudo evitar que otra Bola Sombra le impactara sin poder hacer nada.

    - ¡Waru elévate y Rayo! -pidió AJ.


    El ruidoso fantasma se elevó por encima del humo para luego lanzar una serie de descargas eléctricas hacia la nube de vapor con la certeza de que alguno impactaría a la fantasmilla.


    - ¡Misdreavus usa Vendetta!

    - ¡Continua con Rayo! -pidió AJ.


    La pokemon de puntas rosadas ascendió mientras su cuerpo adquiría el resplandor oscuro y recibía la prolongada descargada de Waru, pese a eso consiguió, para desgracia de AJ y su pokemon, embestir al Haunter, el cual rápidamente cayó desplomado.

    Sin embargo, antes de “estrellarse” contra el suelo y con la mínima conciencia que le quedaba estiró la lengua rozando la mejilla de Misdreavus

    .

    - ¿Le ha dado un beso? -pensó AJ extrañado viendo como Waru caía al suelo, derrotado.


    Tras la sorpresa del “beso” AJ hizó regresar a Waru a su pokeball para luego volver a lanzar la pokeball de Yami.


    -Vii-expresó conciso Yami, dispuesto a acabar lo que no había podido acabar antes.


    -¡Yami usa Bola Sombra!-pidió AJ.

    -Bola Sombra-pidió Morti para contrarrestar el ataque.


    Así ambos pokemon generaron la chisporroteante esfera oscura sin embargo la fantasmal criatura pareció no estar todo lo rápida que debería ya que aún no había lanzado su ataque cuando le impactó la técnica de Yami.


    -Miiis-expresó con dolor la fantasma.


    AJ se fijó en la pokemon de su adversario notando como la zona de la mejilla estaba inflamada y entumecida, probablemente eso era lo que la había paralizado.


    - ¿Lo habrá hecho Waru a propósito? -se preguntó AJ-De todos modos ¡Yami usa Ataque Rápido y Cola Férrea! -añadió luego en voz alta.


    Aprovechando el temporal entumecimiento de la fantasma Yami cogió impulso con la técnica de velocidad para luego golpearle con el ataque de acero.

    -¡Vuuuus!-expresó derrotada.

    -Descansa Misdreavus-dijo Morti haciendo regresar a su pokeball a la pokemon flotante, para rápidamente coger otra pokeball- ¡Adelante! dijo lanzando la esfera que contenía al siguiente contendiente.


    El pokemon que apareció era, siendo también del tipo fantasma, muy distinto a su compañera de equipo, era una criatura bípeda y que rondaba el metro sesenta de altura, su cuerpo parecía ser un amasijo de vendas grisáceas con tres protuberancias parecidas a dientes, poseía también unas vendas más claras donde deberían estar los hombros y otra en la cabeza, finalmente y como aspecto a destacar de la criatura era su único, y tétrico, ojo rojo.


    -Dusclops, el pokemon atrayente: Se piensa que su cuerpo esta hueco y que es capaz de absorber cualquier cosa como un agujero negro-informó la pokedex.

    -Vaya, la cosa mejora-pensó AJ con ironía al ver como la descripción dada por el aparato era bástate más tétrica que la de Misdreavus- ¿Puedes seguir Yami?-preguntó AJ

    -Viii vi-asintió el zorrillo para luego jadear.

    -Has dicho que sí, pero…-meditó AJ que notó que desde que hizo acto de presencia el espectral ciclope la atmosfera se había enrarecido y ahora un ligero ambiente a miedo y de ansiedad sobrevolaba el ambiente- ¡Vuelve Yami! -dijo el pelinegro haciendo regresar al Eevee a su pokeball para luego arrojar al que sería el último participante del combate, al menos por su parte.

    -Eiviiiisoor-expresó el pokemon inicial de AJ.

    -No sé qué podrá hacer ese pokemon, pero en estos casos es cuando puedo contar con Saur-pensó AJ.

    -Sooor-respondió el pokemon planta asintiendo como si hubiera leído los pensamientos de su entrenador.

    -Comencemos-dijo Morti-usa Puño Sombra.


    El pokemon fantasma dio un paso hacia delante, demostrando que no era excesivamente rápido, y sus manos se recubrieron por una especie de sombra negra sombra que luego fue directa hacia Saur.


    -Saur esquívala y Somnífero-pidió AJ


    El pokemon planta se impulsó para dar un salto y evitar el ataque fantasma y ya en el aire sacudir el bulbo liberando una ducha de esporas verdosas cuya simple vista ya producía somnolencia.


    -Dusclops usa Viento Aciago-pidió Morti.


    El espectral ciclope levantó un viento oscuro el cual además de dañar a Saur dispersó el somnífero, dejándolo sin efecto.


    -Dusclops usa Atadura-pidió Morti.


    Así el pokemon fantasma extendió la especie de cintas pardas que tenía agarrando y oprimiendo a Saur con ellas antes de que siquiera este volviera a tocar el suelo.


    - ¡Saur usa Latigo Cepa!-exclamó AJ

    -Fuego Fatuo-pidió el líder de gimnasio.


    Tras las respectivas ordenes el pokemon planta trató de desplegar sus viñas sin demasiado éxito mientras que por parte de Dusclops este, sin aflojar la presión, generó un “ramillete” de flotantes llamas de un terrorífico azul que fueron lanzadas hacia un inmóvil Saur.


    -Sooor-expresó con dolor notando las quemaduras.

    -Saur usa Hoja Afilada-pidió AJ.


    El pokemon de tipo planta agitó su lomo liberando varias ráfagas de cortantes hojas a lo que el espectral ciclope respondió con su oscura brisa dispersando las hojas

    .

    -Vamos a intentar otra cosa-pensó AJ-¡Placaje Propulsado!


    El pokemon planta suspiró para luego coger impulso con sus cuatro cepas, sin embargó en vez de impactarle lo atravesó, cosa lógica teniendo en cuenta la naturaleza de los pokemon fantasma.


    - ¡Ahora Saur! ¡Drenadoras!

    - ¡Viento Aciago! -pidió Morti.


    El espectral ciclope trató de girarse para liberar la espectral ventolera sin embargo su lentitud le impidió hacerlo sin que la semilla marrón se clavara en su espalda.


    - ¡Saur rápido, usa Bomba Lodo!


    El reptil mamiferoide dio, con dificultad, un paso hacia delante para expectorar desde su boca una tanda de esferas negruzcas que impactaron directamente contra Dusclops.


    -Cloooops-expresó dolorido el fantasma mientras las vampíricas enredaderas se extendían por su cuerpo, así como aparecían varios parches violetas en la superficie del mismo.

    -Soooor-jadeó el pokemon planta mientras el anormal cansancio y las quemaduras hacían mella.

    - ¡Dusclops, Puño Sombra! -comandó Morti.

    - ¡Saur usa Látigo Cepa! -pidió AJ.


    Con gran esfuerzo por parte de ambos los dos contendientes lanzaron sus ataques los cuales impactaron en su adversario y cayeron derrotados.


    -Bien hecho Saur-dijo AJ agradeciendo a su pokemon el esfuerzo.

    -Tú también lo has hecho bien-dijo Morti a Dusclops.


    Una vez la pokeball de Saur ubicada en su lugar y la de Yami en la mano AJ no pudó evitar pensar lo que le había llevado a ese combate de gimnasio que era el hecho, algo egoísta, de que para evitar que los recuerdos de los acontecido aquel día le turbara demasiado estos fueran sustituidos bien por la alegría y adrenalina de ganar un combate de gimnasio o bien por la decepción e intentos de superación que conllevaría una derrota. De todos modos y pese a que el combate no iba demasiado mal no pudo evitar sentir un poco de culpabilidad.


    -Bien hecho AJ-dijo Morti-Pero me temo que esto acaba ahora-añadió mientras lanzaba la última pokeball.

    - ¡Gueeeeeengaaaar! -exclamó el regordete fantasma entre risotadas que al pelinegro no le resultaban demasiado ajenas

    -Iviii-exclamó por otra parte Yami cuando volvió a pisar el terreno, ya por última vez.

    - ¡Que comience el combate! -dijo el anciano levantando las banderas.

    - ¡Yami lanza una andanada de Bolas Sombra! -exclamó AJ.


    Así Eevee abrió la boca lanzando media docena de chisporroteantes esferas purpureas que fueron lanzadas hacia el igualmente purpureo fantasma.


    -Gengar-dijo simplemente Morti.


    -Gaaaar-expresó el fantasma con su tono burlón habitual para acto seguido disparar desde sus ojos un rayo negro el cual destruyó todas las bolas sombras sin apenas dificultad.


    -Gengar usa Puño Hielo-pidió Morti.


    El pokemon que acababa de lanzar el ataque Tinieblas, pese a tener extremidades perfectamente formadas, se acercó levitando a gran velocidad a su oponente lanzando así un fuerte derechazo cargado de partículas congeladas que hizo Yami fuera lanzado por el suelo.


    -Otro Puño Hielo-pidió Morti.


    Así el Gengar volvió a acercarse con su puño comenzaba a llenarse de pequeños cristales de Hielo.


    -Yami usa Cola Férrea contra el suelo-pidió AJ.


    Ante la nada agradable visión de un Gengar dispuesto a darte un puñetazo el Eevee golpeó con fuerza el suelo levantando una gran cantidad de arena, con la esperanza de que eso cegara, o al menos distrayera, al pokemon fantasmagórico.


    -Yami usa Bola Sombra-pidió AJ


    El pokemon de tipo normal aprovechando la distracción de la arena consiguió lanzar y acertar con una de las esferas oscuras.


    - ¡Gengar elévate y Rayo! -exclamó Morti.


    El fantasma soltó una risotada para elevarse por encima del polvo y, como antes había hecho Waru, soltó una tremebunda descarga

    .

    - ¡Viii! -chilló Yami al notar como el ataque eléctrico impactaba contra su castaña piel.

    -Gaaaar-expresó el fantasma con tono victorioso volviendo a posarse en el suelo.

    - ¿Estás bien Yami? -expresó AJ preocupado y con poca visión debido a la arena.


    A modo de respuesta un veloz, gracias al ataque rápido, Yami aparecía entre el polvo levantado con clara intención de atacar a su adversario y así hizo cuando para sorpresa de AJ el Eevee clavó sus, ahora brillosos, dientes en el hombro del Gengar.


    -¡Gaaaaaar!-expresó ahora dolorido al notar como los dientes, que tampoco eran demasiado afilados, se hundían en su aparentemente gomosa piel.

    -¡Gengar quítatelo de encima!-exclamó Morti.


    Pese al dolor del ataque Mordisco el espectro comenzó a sacudirse para zafarse de su peludo contendiente y cuando notó que su agarre disminuía lo lanzó hacia arriba con virulencia.


    El pokemon de tipo normal, cansado, entrecerró los ojos y así, con los ojos entornados, pudo observar como por las distintas ventanas se filtraba la luz una luna llena y con un ligero matiz amarillento, quizás porque aun llevaba poco tiempo en el firmamento.

    Y quizás fuera la siempre sugerente, incluso seductora, visión de la luna, quizás el hecho de que Yami notaba como AJ le necesitaba o quizás todo junto pero ciertamente algo debió de desencadenarse en su peludo interior cuando un cegador fulgor blanco se apoderó de su cuerpo.


    - ¿Esta…? ¡Sí, claro que esta! -expresó AJ bastante emocionado.


    Así el brillo albo de la siempre mágica evolución inundaba toda la sala mientras AJ, el propio Morti y Gengar se preparaban para recibir, cada cual, a su manera, al “nuevo” Yami.


    Los tres observaron que el “nuevo” Pokemon era un ser más alto, setenta centímetros más para ser exacto, de piel negra azabache solo salpicada con unos anillos amarillos en los muslos y otro en la frente, así como unas bandas, o anillos según se mire, también amarillas en las largas orejas y en la cola y finalmente destacaban, aparte de su complexión evidentemente más atlética que la de un Eevee, eran sus ojos de un intenso color rojo.


    -Umbreon, el Pokemon Luz lunar: Cuando es expuesto a la luz de la luna los anillos de su cuerpo son pueden emitir un brillo misterioso capaz de asustar a cualquiera que se acerque.


    AJ no necesitaba que la pokedex le diera datos sobre el pokemon al que acababa de evolucionar Yami, sabía perfectamente que pokemon era y estaba visiblemente emocionado de ello.


    -Felicidades AJ-dijo Morti con tono sincero-Pero esto no significa que vayas a ganar ¡ Gengar usa Rayo!-exclamó el rubio.

    -¡Yami demostremos que nadie pueda luchar contra la sombría luz de la luna!-exclamó AJ.


    Probablemente Yami, como prácticamente todo el mundo, no entendió la intrincada referencia musical a la que su entrenador se refería pero el sentido de la frase estaba claro, ganar, y para esto el pokemon de irises rojos comenzó a correr por la izquierda haciendo varios amagos, con los que eludió el ataque electrico, para luego desvanecerse y aparecer por la derecha embistiendo por la espalda a su oponente y, por si fuera poco, morder con saña la cola de su oponente que tras un grito estruendoso cayó derrotado.


    -El ganador es AJ Slifer de Pueblo Paleta-dijo el anciano alzando la banderilla del lado del pelinegro.


    Con el dictamen del árbitro en firme Morti se acercó a AJ entregándole la medalla, la cual tenía aspecto del típico bocadillo de tebeo con un par de inexpresivos ojos dibujados lo cual junto al color azul oscuro que poseía la medalla le daba el aspecto de un fantasma, que supuestamente era lo que representaba.


    -Te hago entrega de la medalla Niebla-dijo el líder rubio-Mucha suerte en tu viaje.

    -Muchas gracias-dijo AJ que no podía, ni quería, ocultar su felicidad tanto por la medalla como por la evolución.


    Así, visiblemente contento, AJ y el Umbreon que ahora era Yami abandonaron el gimnasio.


    -Algo me dice que los volveremos a ver ¿No crees Gengar?-dijo Morti.

    -Gaaaaaaaaaaaaaar-farfulló el fantasma inconsciente en la arena.


    Ajenos a esto, pelinegro y…pelinegro de cuatro patas caminaron por las calles de Ciudad Iris dirección al Centro Pokemon llevados por la fresca brisa del Monte Mortero e iluminados por la luna, esa hermosa roca, siempre silenciosa, siempre majestuosa, que desde los albores de los tiempos a tanta gente había inspirado, emocionado e incluso llevado a la locura y que ahora había intercedido para permitir la evolución de Yami.
     
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