Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por InunoTaisho, 6 Agosto 2010.

  1.  
    Kai

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Kyaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!
    Eres cruel, por que lo dejas hasta alli, TT.TT.
    Te quedo super bien *pulgares arriba*, ciertamente no tengo idea de quien sera.
    Mi idea retorcida es que sea alguien del Sengoku, pero no tengo idea de quien ¬¬
    Si supieras el ataque que me dio,ahhhh mi mamá me regaño es que lo lei de su cel y de golpe me lo quito de las manos....
    Quiero saber quien es pero ya, te lo exijo jajajaj no mentira...

    PD: Suelo ser fastidiosa se que te cuesta describir, pero asi te quedo exelente, me entretuve mas y se hizo mas facil la lectura...ahora te cuesta pero con el tiempo se hara un juego de ninños.
    Quizas unos de mis post te pudieron desanimar, pero la idea es la psicologia inversa asi escribes con mas entuciasmo. Y no te preocupes por no tener la conti de un dia para otro, la verdad uno suele tardarse una semana *al menos yo lo hago* no es que no quieras que no pongas conti claro que quiero pero no te sientas precionadas, tu eres la escritora y decides como cuando y porque, deja que las ideas fluyan y asi sera mas entretenido... es mi humilde opinion.
     
  2.  
    InunoTaisho

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    no se preocupen a todos mis lectores, si es alguien del Sengoku pero nadie malo, Naraku esta muerto y asi se va a quedar en este fic...tengo planes para el en otro jajajaja pero es una sorpresita, primero termino con este y despues vemos la otra historia
     
  3.  
    InunoTaisho

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    Título:
    Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Comedia Romántica
    Total de capítulos:
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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Capitulo 9 parte 2

    “No es posible, él aquí yo pensé que …” Aome abrió más sus ojos achocolatados. Ahí estaba él, sus ojos seguían mostrando indiferencia, vestido elegantemente con un traje claro que hacia contraste con el oscuro sofá y la daban un aire sobrio y magnífico.

    — Se... ¡Sesshōmaru! — tartamudeó Aome
    Así que, aquí es a donde venias cuando tu olor se perdía — respondió con calma — Quien lo hubiera creído.

    Así era, sus largos cabellos plateados caían sobre su espalda y su estola adornaba elegantemente su hombro derecho, seguía siendo apuesto (igual que siempre) aunque con un aire de madurez en el rostro. Pero la expresión de estatua griega no había cambiado y el brillo ambarino de sus ojos tampoco.

    —Tú eres ¿el dueño de la SONHY? — preguntó Aome.

    Por toda respuesta Sesshōmaru la miró brevemente con esos ojos dorados, fríos y penetrantes (“Lo tomare como un sí “pensó Aome). Era una más de las cosas en las que no había cambiado, seguía siendo de pocas palabras.

    — Eeeh…¿qué es lo que querías hablar de negocios conmigo? — continuó Aome —Ahora entiendo porque el Sr. Takahashi dijo que recordabas tu pasado con la historia.
    — A mis nietos les interesó — respondió el Daiyōkai — por eso decidí hablar contigo
    — Cuando dices nietos te refieres a..
    La descendencia de Lin — fue la parca respuesta que le dio sin cambiar su expresión de estatua griega.

    Aome soltó una exclamación y se llevó las manos a la boca, sorprendida. “¿Será posible que él..? no, no pudo haberle hecho eso ¿o si?”

    — No es lo que crees — parecía que Sesshōmaru había leído sus pensamientos porque la veía escrutadoramente. Aome se sonrojó, “Menos mal”. Miró los ojos dorados de Sesshōmaru y se acordó de Inuyasha, con la excepción de que Inuyasha la miraba con unos ojos que reflejaban amor (ojos de borrego tierno).

    — Eeeh — continuo Aome — entonces ella…
    Hablemos de negocios — la interrumpió — para eso te hice venir.

    En ese momento entró en el estudio un ser verde parecido a una rana acompañado por una doncella, la cual traía una bandeja con bebidas en unos hermosos vasos de cristal.

    — Aquí están las bebidas amo bonito — dijo el ser verde.
    — ¡Jaken! — exclamó Aome, sorprendiéndose nuevamente. Sí, era el sirviente de Sesshōmaru, aunque ya se veía más anciano, — ¡no pensé que también siguieras vivo!
    — ¡¿Tú!? — exclamó Jaken, sorprendiéndose también de verla ahí.
    — Jaken — Sesshōmaru le lanzó una mirada asesina (Jaken mejor cerró el pico) — ve por Shinosuke.
    Si amo bonito — dijo Jaken sin dejar de ver a Aome. Salió de la oficina seguido de la doncella que había dejado en la mesa dos vasos con jugo. “El tiempo si pasó por él” pensó Aome “O tal vez ya esta cansado, ¡pobrecito!”

    Minutos después Jaken regresó de nuevo, seguido de un joven alto y bien parecido, de piel clara, cabello negro bien peinado, algunas pecas en el rostro y de ojos cafés, rasgo característico de Lin y...ella; además a Aome le resultó familiar su rostro. Sesshōmaru hizo un gesto con la mano a Jaken para que se retirara (pobre no lo quieren jijijiji). Jaken salió arrastrando los pies.

    Adelante, dile a la señorita Higurashi lo que me dijistes — dijo Sesshōmaru, sin voltear a ver a su “nieto”.
    Si abuelo — contestó el muchacho. — Verá señorita Higurashi, a nosotros, es decir a mis primos, mi hermana y a mí, por supuesto, nos pareció una buena idea hacer…mmm una historia sobre su cuento o mejor dicho una caricatura/anime y lanzarla a la televisión (“por favor, tome su jugo, es delicioso y fresco”). Tenemos los medios para hacerlo.

    Aome se quedó en shock, mientras le daba unos cuantos tragos al jugo (si que estaba delicioso), ¿un anime de sus aventuras? — Pero….todavía no esta completa — balbuceó.

    No se preocupe, sólo lanzaremos su primera temporada — dijo Shinosuke, el cual también bebió del otro vaso (Sesshōmaru ni siquiera se inmutó, claro, que eso no es para él) — y cuando usted termine lanzaremos las demás; de todas formas hay que preparar todo, principalmente los dibujos. Y buscar a los Seiyū adecuados.

    Aome no sabía que contestar, nunca se había imaginado eso.

    — Esto…yo — tartamudeó, y decidió terminarse el jugo.
    ¿Entonces, acepta el trato? — dijo Shinosuke sonriendo — recibirá un porcentaje de las ganancias, ¿verdad abuelo? — Sesshōmaru sólo se limitó a asentir con la cabeza. El muchacho sonrió complacido y también se acabó el jugo.
    — Está bien, acepto — dijo Aome, que se sentía muy emocionada. “Nuestras aventuras en televisión, es como un sueño, ¿quién lo hubiera creído de Sesshōmaru?”
    ¡Perfecto! — exclamó Shinosuke — bueno me retiro, tal vez quieran recordar algo.

    En ese momento entró corriendo una pequeñita que dijo alegremente:

    — ¡Ya está la comida!, ¿abuelito vas a venir?
    Por supuesto, solo terminaré unos asuntos pendientes — respondió Sesshōmaru viendo a la niña con…¿ternura?

    Aome volteó a ver a la niña y exclamó:

    — ¡Lin! (De verdad que era su vivo retrato, el mismo cabello azabache, los grandes ojos cafés y la tierna sonrisa).
    — ¿Diga? — respondió ella. — Oiga, ¿cómo sabe mi nombre? — se extrañó cuando vio a Aome.
    — Pues… tú abuelo me lo dijo — contestó Aome (“¡Diablos, si ni me conoce!”)
    — ¿En serio?, esta bien — dijo Lin con una gran sonrisa, y dirigiéndose a Shinosuke le dijo — Primo, llama a Rumiko para que venga a comer.
    Ya voy, pero tú llama a Kotaro y Kohaku — respondió el aludido — con permiso abuelo, señorita Higurashi.

    Los dos salieron dejando a Aome en shock “¿Lin? ¿Kohaku? Eso significa que ellos son los descendientes de…¿Lin y Kohaku?”.

    Así es — dijo Sesshōmaru leyéndole el pensamiento (“¿Es psíquico?”) — aunque ya han pasado varios años de eso.

    Se levantó de su silla y Aome pudo notar que era más alto de lo que recordaba, y mucho. ¿Cuánto medía, dos metros? ¿Dos metros y medio? Ahora resultaba más intimidante, y se explicaba el porque de tan gran mansión, y el hecho de que casi nadie lo conocía en persona. Cualquiera se desmayaría con solo verlo, por lo atractivo y fuera de lo normal que sería para todas las personas. Sesshōmaru no se percató de que Aome lo observaba, caminó elegantemente hacia la ventana y ahí se quedó viendo hacia el Fujiyama. “¿Acaso esta recordando algo?” pensó.

    La muchacha se levantó también y se dedicó a contemplar la habitación. En la urna de cristal situada entre los estantes se encontraban las dos espadas antiguas de Sesshōmaru. Aome las reconoció, Tenseiga y Bakusaiga, esta última tenía su funda, Tenseiga brillaba tenuemente con un resplandor azulado; seguramente hacía mucho que no las usaba con libertad. En los estante se encontraban diplomas y trofeos de todo tipo (“Así que Sesshōmaru se graduó en muchas cosas, robótica, electrónica, ciencias de la comunicación, negocios,…de seguro estudió on - line porque el ir a una escuela, los mata a todos de un susto y a las mujeres de un paro cardíaco de lo guapo que es jajaja”), pero fueron unas medallas del lado derecho que llamaron su atención. En ellas se leía “General”, ”Comandante”, ”Sargento” y recalcaban “1era Guerra Mundial” y “2da Guerra Mundial”. Aome se asombró. ¿Cómo es que él había participado en pleitos humanos?”, era mejor no comentar nada porque Sesshōmaru no aclararía nada. Él es así. Un destello dorado llamó su atención. Ella volteó y vio que el resplandor provenía de la mano derecha de Sesshōmaru. “¿Qué podrá ser?” Se acercó con cuidado hasta llegar a su lado y se sorprendió al ver de qué se trataba.

    — Tú…¿te casaste? — preguntó. Sesshōmaru la vio de reojo y luego bajo su mirada ambarina hacia su mano derecha. Una hermosa argolla matrimonial brillaba con un destello.
    — Si — respondió sin pizca de emoción y volviendo a ver al Fuji
    — ¿Con quien? — preguntó Aome curiosa.
    Algún día lo sabrás — fue la respuesta — vamos a comer que mis nietos esperan.

    Y dicho esto caminó hacia la puerta y la abrió esperando a que Aome pasara para salir y cerrarla (“Es caballeroso cuando se lo propone”, pensó ella “Inuyasha es tan brusco…a veces”, y se sonrojó). El Daiyōkai la miró de soslayo, y los ojos le brillaron por un momento.

    Sentada en el comedor de blancas paredes como el resto de la casa en una mesa enorme, también de madera negra, Aome disfrutaba de exquisitos platillos (Sesshōmaru tenía un buen chef de cocina internacional, ¡que envidia!). Había unas deliciosas pastas, ricas ensaladas, buenos guisados y riquísimos postres.

    — La comida fue deliciosa — dijo mientras le servían el postre — gracias por invitarme.
    No hay porque — contestaron cinco voces al unísono.

    El señor Takahashi se había retirado por cuestiones de negocios (“Alguien tiene que ver los negocios, esta usted en su casa”, se disculpó con Aome) y Sesshōmaru…el Daiyōkai no comía delante de los demás, no le agradaba mucho la comida humana, y siempre había sido de pocas palabras.

    Los nietos de Sesshōmaru eran muy simpáticos. Shinosuke era muy atento y tenía 18 años, ya estaba por terminar el Instituto, ese era su último año; Rumiko, de 14 años era casi como Aome, pero usaba unas lindas gafas y ella era la dibujante de algunos cuadros. Ellos dos eran hijos del señor Daisuke. Los otros tres eran sus primos, hijos de Akane, hermana menor del señor Daisuke. Kotaro y Kohaku eran gemelos y tenían 10 años, estudiaban en una primaria particular y la pequeña Lin, el vivo retrato de la anterior, contaba con 7 años y también iba a la primaria con sus hermanos. Todos tenían un aire de Lin (la original) y Kohaku (el original). Hablaron sobre lo maravillosa que era la novela de Aome, las fabulosas aventuras en la época Sengoku y por supuesto de las hazañas del “abuelito Sesshōmaru”, sabían que era un poderoso Daiyōkai, y eso parecía hacerlo más especial ante sus ojos. Hubiesen continuado hablando, pero la profunda voz de Sesshōmaru los hizo detenerse cuando dijo:

    — Es tarde, la señorita Higurashi debe retirarse, la esperan en casa.
    Si abuelito, además tenemos que salir — contestó Lin.

    “Bueno”, pensó Aome, “en la escuela podré hablar más con Shinosuke cuando tratemos de negocios”; ya que la voz del “abuelito Sesshōmaru” no podía ser desobedecida.

    El chofer te llevará a tu casa — continuó el Daiyōkai sin voltear a verla (así es él de frío).

    Aome, ya dentro del auto, se despedía de los niños.

    — Que le vaya bien señorita Aome, y cuide a “Inu” (porque también hablaron del pequeño “Inu”) — dijo Lin.
    — La visitaremos pronto — dijeron los gemelos al unísono
    — Yo me encargaré de los dibujos, no se preocupe — dijo Rumiko.
    — Gracias niños, y llámenme por mi nombre — contestó Aome. — Ahora somos amigos.

    Entonces se acordó de algo (“Espere” le dijo al chófer), bajó del coche y se dirigió hacia donde estaba Sesshōmaru (él cual había salido a despedirla debido a la insistencia de sus nietas, aún a la luz de la tarde era imponente).

    — ¿Volveré algún día? — le preguntó esperanzada.
    — Si tú quieres, lo harás — fue la respuesta del Daiyōkai sin pizca de emoción.
    ¡Sí! — dijo Aome muy contenta mientras se subía al auto que en ese momento arrancaba. Se despidió con la mano y se fue.
    ¡Vámonos ya a ver a la abuelita en el cielo! Es lo último que alcanzó a escuchar que gritaba Lin.

    Cuando ya se encontraban lejos, Aome volteó justo para ver como la silueta de un enorme perro blanco se perdía entre las nubes.

    Pos aquí esta la conti, sean felices. Y para el próximo capitulo es la boda con los monstruos. Adiós
     
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    Kai

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Wiiiiiiiii... Kyaaaaaaaaaa.
    Esta super bien, estaba sin aire casi no respiro de la emocion...kya.
    ¿con quien se caso Sessho? jum humh tengo una idea pero eso lo dices tu.
    Y..Y...YY Kohaku se caso con Lin yyy Kyaaaaaaaaa.
    Ya me emocione XD.
    Participo en las guerras mundiales wow...increible...sugoi...pero esas guerras eran con fines humanos humh, bueno el se entendera...y ese Shinosuke wow un bombom *Pero Inu es un Adonis asi que nadie le gana jeje*, quiero conti...

    PD:esta ves no grite pero me quede sin aire asi dejo de asustar a mimamá gritando *aunque se asusta mas si dejo de respiras jeje ¬¬*
    PD d PD: Tranquila se publica dos veces eso pasa todo el tiempo, de eso se encargan los lideres del foro *aunque es raro que no hayan venido* bueno, no te preocupes el doblepost es algo inevitable *a mi tambienme dio un ataque por eso pero luego me explicaron*

    Mata ne...
     
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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    se... sho... ma... ru!!!! aaa!! me desmaye en esa parte!!
    no lo podia creer y nunca lo pense!! el abuelito sesshomaru jaja me enkanta! xD
    pero lin se caso con sessho o kohaku??? O.o y si fue con kohaku com kien se caso sessho???
    van a hacer inuyasha anime!!! jaja :D sre su primer fan!! jaja
    kiero el manga! revistas! poster! todo jaja!
    espero la conti!! pero... trankila!! no te matare... aun!!
    ~~~sayito~~~
    ~~~dulcceammor~~~
     
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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Wow..!!! Estuvo buenísimo!!!!! Osea que sigio vivo!! (ovio!!) pero inuyasha??? Entonces los tiempos están atrás y en el pasado... Ósea que puede aver un inuyasha y una Aome de esa época... Pero....aaaa..!! Me duele la cabeza... Estuvo buenisim el capítulo..!!


    Jaja pobre Aome toda asombrada por seshomaru..!! Y allí esta rumiko takahashi... Wow es como si fuera la realidad y estuviera basado en hechos reales... Y es taaann emocionante!!!

    Bueno sayonara!! Onegai no te tardes!!
    Tqm!!

    KagomeG
     
  7.  
    InunoTaisho

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    Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)
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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Capítulo 10 parte 1
    El sol se levantaba ya en el horizonte, e iluminaba con sus cálidos rayos una pequeña cabaña en una aldea cercana a un fluido arroyo. Dentro de ella se encontraba una joven y feliz pareja de recién casados. Él, un monje apuesto y varonil. Ella, una hermosa y valiente exterminadora. Tuvieron una noche de bodas apasionada. Ahora descansaban muy juntos, para conservar el contacto de sus cuerpos. Sin embargo, aún había mucho quehacer.

    Miroku se desperezó lentamente mientras abría sus oscuros ojos azules. Sango seguía dormida, acurrucada a su lado. Contempló nuevamente la bien formada figura de su esposa, cubierta únicamente por una fina sábana blanca, y recordó…”Mejor no, hay cosas que hacer” pensó. “Tenemos una vida juntos por delante” Se levantó con cuidado para no despertarla y se vistió en silencio. Su ropa de costumbre era lo mejor. Tenía mucho trabajo pendiente.

    Salió de la cabaña. Sabía que el pequeño Kohaku no se había quedado con ellos. Había decidido darles más intimidad, y se fue con la anciana Kaede. “Que inocente es Kohaku, se parece tanto a su hermana” pensó nuevamente Miroku. “Ya lo educaré”. Y entonces se percató de que lo esperaban.

    Un joven alto, de larga, desordenada y abundante cabellera blanca, y ojos ambarinos, lo vio con cara de exasperación cuando salió.

    Te tardaste — le soltó Inuyasha en cuanto Miroku hubo salido — ¿Qué no dormiste bien? Hueles muy…

    “Claro” pensó nuevamente Miroku en cuanto escuchó esas últimas palabras. “El sensible olfato de Inuyasha puede olerlo todo. ¡Jajaja!”.

    Amigo, no querrás que te de detalles — le contestó Miroku, — ¿o sí?

    A Inuyasha le dio un escalofrío en la espalda y se sonrojó. “Este Miroku pervertido, seguramente que se pasó de bestia con ella… ¡Keh!, bueno ya es su esposa”.

    Tranquilo — continuo Miroku al ver la expresión de asco y vergüenza en el rostro de su amigo — lamento haberte hecho esperar. Gracias por tu ayuda desinteresada.

    ¡Keh! Lo hago solo por la comida — respondió Inuyasha secamente (se le bajó el rubor) — Ya lo sabes. — Miroku le sonrió.

    Sango le había prometido nuevamente a Inuyasha un jabalí entero para el día siguiente. Así que por ahora llevarían al maestro Mushin al templo donde Miroku había crecido a su cuidado, debido a que Mushin se había embriagado el día anterior en el banquete de bodas (costumbre en él) e irían a traer algunas cosas más para el banquete de la segunda fiesta, que ella, Sango, ayudada por Lin y otras jóvenes de la aldea, prepararían para los amigos especiales. Y hablando de Sango…en ese momento salió cubierta únicamente por una túnica sencilla en color rosado claro, que remarcaba su lindo y bien formado cuerpo (“Esa Sango tan…como si no conociera a su pervertido marido”) y saludó a Inuyasha (él cual notó también que ya no llevaba el traje de exterminadora debajo de la ropa, ¡que anda viendo Inuyasha!).

    Buen día Inuyasha — le sonrió — Buen día amor — dijo dirigiéndose a su esposo — ¿Por qué no me levantaste? También tengo cosas que hacer.

    ¡AHGGG, Sango! — intervino Inuyasha antes que Miroku pudiera responder (porque se quedó como menso viendo a su esposa) — ¡Hueles horrible!

    ¡Inuyasha, que dices! — Sango se sonrojó demasiado. De verdad que la noche anterior había sido muy… y le dirigió a su amado esposo una mirada de sus bellos ojos cafés como diciéndole “¿Ya ves? Te pasaste de bárbaro…Inuyasha huele todo.”

    ¡Jajaja! — se rió Miroku y abrazó a Sango con pasión contenida — No le hagas caso a Inuyasha amorcito. Está celosín.

    ¡¿Yo?! — dijo Inuyasha con fastidio, y fulminando a Miroku con sus ojos dorados — ¡Keh! No digas tonterías.

    Miroku no soltó a Sango y la besó por todos lados que pudo (ni modo que desnudarla frente a Inuyasha) mientras le susurraba al oído — “Mmm… fue maravilloso, mejor vámonos a bañar juntos otra vez” — como si Inuyasha no estuviera presente.

    Cariño basta — Sango trataba de soltarse del agarre de su esposo, pero no parecía realmente esforzarse mucho — Miroku, Inuyasha te está esperando.

    ¿Inuyasha? — dijo Miroku aún besando a Sango, y esta vez su mano bajó a la redonda cadera de su esposa — Que se vaya solo.

    ¡PAF! Una pequeña cachetada de Sango lo hizo apartarse un poco (no tan fuerte como las que acostumbraba darle cuando llegaba a ese punto). Inuyasha puso sus ojos de puntito.

    ¡No delante de las visitas! — le reclamó mientras se sonrojaba aún más — Ve a hacer lo que debes hacer.

    Esta bien cariño — dijo Miroku soltando al fin a su mujer y sobándose la mejilla, — tienes razón. Me apuraré para regresar temprano y… (“ya sabes lo que sigue”) — la miró tierna y pícaramente con sus profundos ojos azules.

    Muy bien, — contestó Sango mientras aún seguía sonrojada — pero apúrense ya.

    Inuyasha vio todo con cara de molestia, pero a la vez algo divertido. “Lo mañoso a este no se le va a quitar… o yo respeto al chaparro” Las caras de sus amigos reflejaban cansancio y satisfacción. “¡Vaya nochecita que han de haber pasado! Y lo que le falta a Sango. Este pervertido no va a ceder hasta que ella quede embarazada. Le voy a ganar al enano”.

    Oye Miroku — le espetó nuevamente Inuyasha después de que Sango dijo lo último, — esto no me compete, recuerda que tú me lo pediste canijo, así que no lo voy a hacer yo solo.

    Lo siento Inuyasha — le contestó Miroku poniéndose serio — Vámonos ya.

    Sango les dijo “adiós” mientras ellos se alejaban.

    ¡Keh! Pervertido, no tienes decencia — soltó Inuyasha viendo a Miroku con el reproche dibujado en sus ambarinos ojos — ¡aprende a controlarte, esta bien que ya es tu mujer pero…!

    Perdón — Miroku se sonrojó un poco — pero es que fue tan… (y de solo recordarlo le brillaron los ojos) ya te veré cuando la señorita Aome regrese — concluyó mirando fijamente a Inuyasha.

    ¡Keh! — contestó él, — no digas estupideces. No soy tan cursi ni estoy tan urgido. — pero no pudo evitar sonrojarse al pensar en Aome vestida con una batita como la de Sango. Sacudió la cabeza “No pienses en ello”. Miroku solo sonrió al ver su sonrojo.

    Así que ese día estuvieron muy ocupados. Miroku e Inuyasha llevaron al maestro Mushin al templo, auxiliados por Hachi, y se dirigieron a varias aldeas vecinas a realizar “trabajos especiales” (Miroku y sus charlatanerías) para conseguir cosas para la fiesta. Sango fue efectivamente auxiliada por otras jóvenes para la elaboración del banquete y otras cosas. Los niños también estuvieron ayudando, Kohaku, Shippou y Lin estuvieron muy al pendiente de lo que podría hacer falta. Sesshōmaru le había conseguido a Lin (no sabemos como) un nuevo kimono en suave tela blanca estampada con flores rojas y unas sandalias como las de Sango. Ya nunca más andaría descalza.

    La noche llegó. Los amigos regresaron y ahora se encontraban cenando ya con la anciana Kaede y Lin en la cabaña de la feliz pareja. Sango preparó unos deliciosos pescados asados con arroz frito y verduras al adobo bien sazonadas. A Inuyasha le toco triple porción. Disfrutaron de la cena y platicaron las peripecias del día y sobre la fiesta del siguiente.

    Por cierto Kohaku — le dijo Miroku al hermano de su esposa — no olvides que tienes una habitación en casa.

    Excelencia es que…— Kohaku se sonrojó — no quiero estorbarles en su nueva vida.

    Hermano, no me estorbas, — le contestó Sango mirándolo tiernamente y sonriéndole mientras retiraba el plato vacío de él — ya habíamos hablado de eso.

    Además — continuó Miroku — somos familia. Llámame cuñado.

    Bueno es que… — Kohaku se sonrojó aun más. Miroku le sonrió también. — trataré — concluyó más rojo que un tomate.

    Así me gusta — siguió diciendo Miroku — Además, tengo mucho que enseñarte de la vida.

    ¡Keh! Miroku no vayas a pervertirlo. — le soltó Inuyasha — Él sigue siendo un chico inocente.

    Lin también miró a Miroku con reproche y le dijo — Por favor Excelencia, Kohaku es un buen chico.

    ¡No me malinterpreten! — se defendió el aludido (porque todos lo miraron feo, más su mujer, mientras Kohaku enrojeció aún más), — le enseñaré lo que “no debe de hacer”.

    Todos rieron divertidos ante el comentario. La cena terminó en calma y alegría.

    Lin y la anciana Kaede se fueron a su cabaña. Kohaku y Shippou, junto con Kirara, habían ido a arreglar la habitación del primero mientras Sango terminaba de limpiar el lugar. Miroku e Inuyasha estaban acabando de tomar té (bueno, Miroku, porque Inuyasha ya no quería más té). Sango continuaba limpiando y pasó cerca de ellos; claro que el pícaro de su apuesto marido no dejaba de mirar el movimiento de su cadera con sus azules ojos brillando de… (“¡Aggh!, ¿qué estará pensando este manolarga?” pensó Inuyasha adivinando las perversas intenciones de Miroku) y cuando volvió a pasar le dio una pequeña nalgada. Ella se sobresaltó.

    ¡Cariño! — le dijo sonrojándose nuevamente (ese tono rojo en su mejillas la hacía ver taaan “suculenta” para su pervertido esposo) — ¡No delante de las visitas! Ya te lo dije (pero esta vez no lo cacheteó como antes acostumbraba).

    ¡Keh! Si ya vas a empezar con tus mañas Miroku… — ladró Inuyasha— mejor dime que tienes cosas que hacer.

    Por toda respuesta, Miroku le volvió a dirigir una tierna y pícara mirada a su esposa, haciéndola sonrojar más, pero Sango continuo limpiando.

    ¡Chaparro vámonos! — le gritó Inuyasha a Shippou — que este insaciable ya va a empezar con su cosas. — y se levantó en el preciso instante en el que Miroku se abalanzó nuevamente sobre Sango besándola con pasión desenfrenada.

    ¡Cariño cálmate! — fue la respuesta de Sango, entre asustada y divertida — Vamos a despedir a nuestros amigos como es debido.

    Adiós Inuyasha, que te vaya bien — contestó Miroku sin soltar a su mujercita, (“¡Ay pero que bruto es Miroku! ¿que no puede esperarse?”) — tengo cosas que hacer — y continuo besando y acariciando a su esposa como si Inuyasha no estuviera ahí. Y tal parecía que lo que más le gustaba de ella era su defensa trasera, porque bajó directamente su mano derecha a ese lugar.

    Ya basta amor — ¡PAF! golpe directo a la mejilla, pero sin mucha fuerza (“Ese pervertido no aprende”) — ¡Espera! — ahora si Sango se alejó un poco de su fogoso marido (“Ya casi le quita la ropa, no le importa que yo este aquí” volvió a pensar Inuyasha) — Oye Inuyasha, dile a Shippou que puede quedarse a dormir con Kohaku (Miroku ya se estaba sobando el cachete). Y si gustas tú también.

    Miroku me das…nauseas — fue la respuesta de Inuyasha y se dirigió a la habitación de Kohaku. (Miroku se abalanzó nuevamente sobre su esposa “¡Espera, no aquí! Me haces cosquillas”, fue lo que oyó mientras Sango se reía y se escuchaba como Miroku la besaba).

    “¡Aggh!, de verdad que Miroku es peor de lo que creía…como si aún peligrara su vida quiere comerse a Sango, ¡qué bruto!” pensó nuevamente Inuyasha y se imaginó a Miroku como un hambriento lobo sobre la dulce Sango (como salieron varios en el anime de Ranma ½). Entró en la pequeña habitación, la cual estaba sencillamente amueblada. En un rincón yacía el arma de Kohaku y el Hiraikotsu de Sango. Kirara ya dormía plácidamente en brazos de Kohaku.

    Chaparro, mejor quédense ya aquí — les dijo Inuyasha a los dos niños que voltearon a verlo en cuanto entró, — porque ese manolarga ya empezó con sus “cosas”. Kohaku, vas a tener que acostumbrarte al maníaco sexual de tu cuñado.

    Kohaku se sonrojó. Su Excelencia…su cuñado no es una mala persona, pero si que era tan explícito a veces. ¡Ahhh! Y pensar que su hermana lo ama demasiado.

    Bueno — dijo Shippou enrojeciendo también — eso es normal en Miroku, ¡pero que ansías las suyas de ser padre! Oye Inuyasha ¿tú también te quedarás?

    ¡Keh! ¡Por supuesto que no! El aroma del “amor” en el aire me marea — fue su brusca respuesta. — Se me hace que alguien va a perder una apuesta — miró a Shippou con la burla reflejada en sus dorados ojos — Por cierto Kohaku, ¿por qué el arma de Sango está aquí?

    ¡Ah! — dijo Kohaku y volvió a sonrojarse — es que mi hermana la dejó aquí para no matar a su Excelencia…digo a mi cuñado cuando se pase de… ¡qué vergüenza!

    ¡Keh! Si bien que le gusta que su marido sea…cariñoso — continuó Inuyasha — que no se haga (Shippou y Kohaku enrojecieron aún más). Bueno, me arriesgaré y pasaré como si nada y me iré al árbol sagrado a dormir. Que descansen.

    ¡Buenas noches señor Inuyasha! — dijo Kohaku.

    ¡Buenas noches Inuyasha! — concluyó también Shippou.

    “Me encarreraré y pasaré sin ver” pensó Inuyasha mientras dejaba a los dos niños. “Ese Miroku salvaje…” Pero al llegar al comedor, los dos amantes ya no estaban ahí. “Menos mal que Sango lo obligó a ser decente”. Y se fue con paso rápido al árbol sagrado.

    “¡Al fin!, a veces Miroku es insoportable… pero de eso pedía su limosna el muy canijo, desde hace mucho”. Entre el follaje admiró a la luna en menguante. Ya no era más que un pequeño pedazo. “Pronto seré humano por una noche ¡Qué fastidio!”, y súbitamente volvió a pensar en Aome cubierta solo con una sencilla bata como la de Sango, mientras él hacía exactamente lo mismo que Miroku. “¡Qué cosas estoy pensando!” se sonrojó. “La culpa la tienen esos dos cochambrosos de Miroku y Sango”. Y sacudió la cabeza para despejarse. “Mejor pensaré en otras cosas para estar descansado, mañana… quien sabe”. Y, cerrando su ambarinos ojos, se durmió recordando los bellos momentos que había pasado con Aome, mientras sentía que ella le acariciaba las orejas con ternura y la hablaba. Y el amor flotaba en el aire.

    Al otro día, nuevamente cuando el sol salía por el horizonte, Inuyasha llegó a la cabaña de sus amigos. “Espero que por lo menos ahora sí se hayan bañado temprano…porque el olor del “amor” me va a asfixiar”. Encontró a Miroku muy fresco, fuera de la cabaña, pero con una cachetada en el rostro.

    ¿Y ahora que hiciste? — le dijo Inuyasha con fastidio — ¿No te basta solo un momento en la noche? Eres un…

    Solo quería tallarle la espalda — respondió Miroku — y…lo demás.

    Insaciable — le espetó Inuyasha.

    Sango salió en ese momento. Había levantado su larga y castaña cabellera en una cola y se había puesto una túnica más gruesa que la del día anterior. Le lanzó a su “ardiente” marido una mirada enojada de sus ojos cafés. Él se agachó apenado.

    Miroku, cariño, en serio — le dijo; — no seas tan “goloso” y controla un poco tus impulsos. Sobre todo delante de las visitas — concluyó. Miró a Inuyasha y le dedicó una sonrisa. — Buen día Inuyasha, gracias por ayudarnos.

    ¡Keh! Ya sabes, es por la comida — le respondió — Y no quieras hacerte la inocente, si bien que ya querías…eso también.

    ¡Inuyasha no seas grosero! — le dijo Sango sonrojándose — Si Aome estuviera aquí no te permitiría ese lenguaje. — Y puso las manos sobre su cadera.

    Inuyasha se sonrojó. Claro, Aome ya lo habría mandado al suelo con un “Osuwari” al escucharlo expresarse de esa forma.

    ¡Keh! Lo siento, en serio — contestó Inuyasha — pero es que Miroku me enferma con sus manías sexuales explícitas.

    Ya te veré Inuyasha — respondió el aludido, — ya te veré.

    Cariño, no fastidies más a Inuyasha y vayan a arreglar el lugar. — concluyó Sango.

    Inuyasha se volvió a sonrojar ante el comentario de Miroku y lo fulminó con una mirada de sus ojos dorados.

    ¡Keh! ¡No molestes y vámonos! — fue la respuesta de Inuyasha al tiempo que volvía sobre sus pasos. — Para que desayunemos en cuanto acabemos. — Así que se fueron.

    Arreglaron el claro cerca del árbol sagrado. Colocaron sillas (no se si allá en Japón usen sillas, sobre todo en la época Sengoku), usaron algunas sábanas como toldo, aunque el follaje de varios árboles cercanos era grueso y daba mucha sombra. Y pusieron las mesas en donde se colocarían los platillos. Kohaku y Shippou los ayudaron, al igual que Hachi que llegó justo a tiempo. Terminaron y desayunaron. No mucho porque el banquete sería por todo lo alto. Y continuaron con su trabajo. Los platillos fueron acomodados en su lugar y todos fueron a arreglarse.

    Miroku volvió a ponerse el tradicional traje de novio. Inuyasha…con sus mismas garras, lo mismo que Shippou, y Kohaku también volvió a utilizar su traje tradicional. Inuyasha se llevó a Miroku a rastras de su cabaña, mientras Sango se cambiaba (“Espera animal, la vida no se acaba…además no debes de llegar tarde”).

    Lin iba a ayudar a Sango a vestirse y peinarse. Ella lucía una nueva túnica de seda azul y lindas flores moradas, regalo de Sesshōmaru (también) y esta vez llevaba en los negros cabellos una banda de la misma tela de la túnica. Lucía realmente preciosa y estaba muy emocionada, pues el Señor Sesshōmaru iría a la fiesta y le había prometido llevarla a un lugar sorprendente después. Le entregó a Sango un paquete y le dijo:

    Este también se lo mandó el Señor Sesshōmaru, especialmente para usted. ¡Le va a gustar! — y sonrió muy feliz. — ¡Póngaselo hoy mismo!

    Gracias Lin,… ¡pero que amable es Sesshōmaru! — exclamó Sango cuando abrió el paquete y vio su contenido.

    Era un hermoso traje tradicional chino como el que había usado Lin en la boda oficial de hace dos días, claro que en talla más grande y de hermosa seda blanca con destellos dorados (los trajes chinos tradicionales creo que son como los que utilizaba Shampoo en el anime de Ranma). Lin le levantó la cabellera castaña en dos colitas, al tiempo que mencionaba:

    ¡Qué hermosa se ve, señorita Sango! Parece una princesa — mientras la veía con la admiración en los ojos achocolatados. — Por eso su Excelencia es tan mañoso con usted.

    Sango solo se limitó a sonreírle. Y se sonrojó al tiempo que pensaba en que su ardiente, apasionado, manolarga, maniático, pervertido y cariñoso marido no la dejaría en paz hasta cumplir con el dorado sueño de ser padres. Y, volviendo a recordar las palabras que le dirigió Inuyasha en la mañana, se sonrojó aún más. Miroku, ese monje apuesto y varonil, descarado y mujeriego, del que se enamoró y que la hizo sufrir, ahora era su esposo y sólo pensaba en ella, en nadie más. Y, lo mejor de todo, a Sango le gustaba que él fuera así, solo con ella.



    Creo que este capítulo tendrá dos partes, o tal vez tres, porque aun falta la fiesta especial con los amigos monstruos. No me pidan lemon porque en lo personal no me gusta describir eso (aun tengo 14 años y quiero conservar mi inocencia, lo siento pero tendrán que imaginarlo) Sólo les digo que habrá una pequeña pero tierna conexión entre Inu y Aome. No dejen de leerlo. Sayonara.
     
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    jeniYasha

    jeniYasha Entusiasta

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    wiii! primerisima!
    pobre inu. debe estar mareado con el olor del "amor" jaja
    pobre, pobre, pobre aja
    miroku tan... tan... "pervertido" bueno! cuando no??
    y sango se hace la inocente ¬¬ pero no lo es jaja
    sessho ha dado casi todos los regalos!!!!! es un comprador excesivo!! jaja
    y donde compra?? hay tiendas?? jeje
    espero la conti! y kiero ver esa conexion de amor :)
    ~~~sayito~~~
    ~~~dulcceammor~~~
     
  9.  
    miko kagome

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    awwww!!!!!!
    me perdi algunas contis lo siento T_T
    y en este ultimo capitulo me gusto mucho:
    cuando Inuyasha se va a adormir al arbol sagrado y piensa en Kagome n///n
    y ese pervertido de Miroku, no tiene pudor aluguno, es un libidinoso de primera
    y pues a Sango le gusta como es el n_nU
    además ya quiero que sea la fiesta, debe de ser muy divertida (por las depravadeses de Miroku)
    por cierto muchas gracias por avisarme de la contiiiii
    bye n_n
     
  10.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Hola!!! Wow!! Estuvo buenísimo!!!! Hay miroku y sango con el olor del AMOR... Jaja pobre inu... Jaja hay estaba muerta de la risa... Aaa y sigo apoyando a inu en la apuesta y pobre de sango no la deja ni un segundo sin besar... Pobre sanguito... Y ese seshomaru... Quiero un traje así... Tipico de China,.. Eso trajes son hermosos...
    Y yo me pregunto de donde saca dinero sesho para comprar tooodo eso?!?!

    Hay no aguanto la risa... Ya quiero que llegue la fiesta de monstruos... E inu seguirá con eso que "solo por la comida"
    Hay bueno... Sayonara y te espero!!!

    KagomeG
     
  11.  
    InunoTaisho

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    Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)
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    Para todas las edades
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    Comedia Romántica
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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    y con ustedes la segunda parte

    Capítulo 10 parte 2

    Una hermosa joven castaña, ataviada con un bello traje chino en seda blanca con destellos dorados, y que enmarcaba maravillosamente su buena figura, aún se encontraba con un rubor en sus mejillas pensando en el apuesto y varonil monje que le había robado el corazón con su profunda mirada azul y su atractiva voz; el cual ya era ahora su esposo, eso sí, sin dejar algunas de las mañas por las que la había hecho sufrir. Aunque ahora volcaba toda su pasión en ella. Y eso le gustaba.

    Gracias Lin — dijo Sango a la pequeña niña de cabellos negros y grandes ojos cafés que la había ayudado arreglarse — Espero que mi esposo no se ponga “cariñoso” antes de tiempo — y nuevamente se sonrojó de solo pensarlo (“No vaya yo a acabar como mi amado Miroku… y no me importe en donde este para desatar mis pasiones ¡jajaja!”) — Lin, cuando te cases debes educar al que sea tu esposo para que se porte bien — concluyó sonriente.

    Pero falta mucho para eso — contestó Lin mientras salían de la habitación, ubicada en la cabaña de la joven pareja — Yo no tengo prisa — y ella también le sonrió a la feliz “novia”.

    Kohaku llegó en ese momento. Nuevamente conduciría a su querida hermana mayor a la fiesta, porque su Excelencia (perdón, su cuñado), ya esperaba allá mientras recibía a algunos de los invitados.

    Hermana, te ves muy linda — Kohaku la miró con los ojos muy abiertos como platos — no me sorprende que su Excelencia se haya enamorado de ti, ni que sea… — se sonrojó un poco — algo excesivo. — Después miró a Lin, y volviendo a sonrojarse le dijo: — Te ves bien, ¡qué lindo kimono!

    ¡Gracias! — respondió la aludida dirigiéndole una mirada de su ojos achocolatados y una linda sonrisa — Tú también te ves muy guapo.

    Kohaku dijo “gracias” un poco más apenado, mientras Sango le plantaba a su hermano un gran beso en la mejilla y notaba su aturullamiento. “Mi hermanito ya está creciendo, pero no dejaré que Miroku lo maleduque”, y lo abrazó.

    Kohaku, tú siempre tan adulador… y tan tímido — le dijo mientras lo abrazaba. — Vamos para allá antes de que Miroku se alucine más.

    La fiesta, como ya mencionamos, la habían hecho cerca del árbol sagrado; a los aldeanos no les agradaría mucho tener varios monstruos cerca. Y era irónico pensar que los esposos, siendo exterminadores de monstruos (Hoshi y yōkaitaijiya, respectivamente) tuvieran amigos de ese tipo. Para comodidad y tranquilidad en la aldea, Miroku y la anciana Kaede implementaron una pequeña barrera espiritual alrededor de la misma para evitar algún ataque (y sólo por que se los pidieron, ya que Miroku sabía que eso era imposible… los únicos peleoneros tal vez serían Inuyasha y Koga, si es que este último llegaba).

    No hay problema — había dicho Lin sonriente a alguno de ellos, que la vieron asombrados — el Señor Sesshōmaru no permitirá que algún monstruo se porte mal.

    Y así parecía. El rumor entre esos seres era que el nuevo Gran Señor de las Tierras del Oeste, el hijo de InunoTaisho, Sesshōmaru, se había auto nombrado protector especial de esa aldea (ya sabemos porque). ¡Ay de aquel monstruo que se atreviera a desafiarlo!

    El claro se veía hermoso. Lin decoró las mesas y algunos de los arbustos con flores blancas. Shippou, Kohaku y Kirara le habían ayudado. Hasta Kirara, que se veía monísima con un lindo y pequeño moño rojo sobre su oreja (obra de Lin), andaba de mesa en mesa checando que todo estuviera en orden.

    Miroku recibió a los primeros invitados, y veía ansioso a lo lejos, en dirección a su cabaña, por si su bella esposa se acercaba.

    ¡Cálmate, ya no se va a ir! — le dijo secamente Inuyasha notando la ansiedad de su amigo — a menos que te pases… más de la cuenta ¡Jajaja!

    Muy gracioso Inuyasha — Miroku lo miró algo molesto, con su ojos azules — sólo quiero que éste aquí para recibir a los invitados juntos.

    ¡Keh! ¡No te vas a morir sin ella! — le espetó Inuyasha — ¿o tal vez sí, puerco, mañoso, calenturiento? — y lo vio profundamente, entre burlón y hastiado, — de plano contigo, dale una noche de descanso.

    ¡Tengo una meta que lograr! — exclamó Miroku solemnemente — además, es un pacto entre esposos. Ya te veré, recuerda mis palabras. — y miró nuevamente a Inuyasha, esta vez con picardía.

    “¡Keh! Mugre Miroku, ya va a darme sus clasecitas de…” pensó Inuyasha y fulminó a su amigo con la mirada.

    No te esponjes Inuyasha — le sonrió Miroku al notar su enojo — tú tranquilo por ahora.

    ¡Keh! — fue su respuesta — El que no debe esponjarse eres tú. Ya viene tu querida esposa. — y señaló al camino. — Aunque se puso un perfume extraño, yo conozco su olor. Y además creo que se ve rara.

    Oye, no huelas a mi querida mujercita — le reclamó Miroku. Y dirigiendo su mirada al sendero vio…¡ah! Lo que vio. (Nuevamente Miroku abrió la bocota. “Un vasito para las babas” pensó Inuyasha y se rió internamente de la cara de su amigo).

    Sango, acompañada de Kohaku y Lin, venía caminando por el sendero, parecía un ángel. El traje chino delineaba bien su figura, y su cabello, peinado en dos colitas, se agitaba con la brisa suave y su caminar.

    ¡Sango, amor mío! — exclamó Miroku y salió disparado a alcanzar a su esposa — ¡Te ves como una diosa! — Y la abrazó delicadamente cuando llegó donde ella estaba.

    ¿Verdad que sí? — dijo Lin muy sonriente. — Bueno Kohaku — continuó tomando al aludido de la mano — vamos hacia allá y dejemos a su Excelencia con su esposa, porque van a estar muy ocupados.

    Kohaku dijo “sí” sonrojándose otra vez, y siguió a Lin mientras Miroku levantó a Sango en brazos.

    Miroku cariño, ¿qué haces? — dijo ella entre divertida y severa, — vas a estropear tu traje y el mío.

    Haremos nuestra entrada triunfal — dijo él, y la miro con sus profundos ojos azules haciendo que se sonrojara otra vez (“Que inocente es aún mi querida esposa” pensó), — es nuestro día también — concluyó sonriendo tierna y pícaramente.

    Y la llevó así hasta el lugar de la fiesta. “¡Keh!, ese Miroku se va a ganar un buen bofetón, lo conozco y no va a poder detener su mano maldita antes de que termine esto” pensó Inuyasha mientras veía detenidamente el traje de Sango y como le ajustaba en esa parte donde el mañoso de Miroku perdía la cordura. Y volvió a pensar en Aome. “¿Cómo le quedaría un traje como ese? ¡No pienses en ello!” se sonrojó. Y ya con los novios, empezó la fiesta.

    Los monstruosos invitados llegaron con regalos extraños: Rollacan; el Dios mono y sus monitos; los zorritos mágicos; Jinenji y su madre; Shiori y su mamá; Soten , la descendiente de los Relámpago; el anciano Totosai; la pulga Myoga; los gatos leopardo; el Señor de los venenos; Hachi…A todos se les dio un lugar, una mesa con algunas botanas (principalmente arroz, pescado y trozos de carne delicadamente servidos y sazonados, aparte de que Aome había llevado muchas cosas de comer antes de irse), mientras llegaban todos. La atención de los novios era excelente, agradecieron los regalos, y la novia se llevó muchos halagos, por lo hermosa que lucía. Así que el rubor de sus mejillas no bajaba, y más porque su amante esposo apoyaba dichos halagos.

    Inuyasha se había acomodado en una mesa, no muy apartado del centro de la fiesta, mientras ya se saboreaba el suculento jabalí que le habían prometido. “¡Keh!, ¡Ya denme de comer antes de que lleguen el sarnoso de Koga y Sesshōmaru!” pensaba Inuyasha mientras seguía con su ambarina mirada el recorrido de los novios saludando a todos los invitados. “Otra vuelta más y me sirvo yo solo”. Miroku estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para mantener su autocontrol, pues Sango lucía taaan hermosa, con ese lindo traje que le sentaba tan bien a su esbelta figura. “¡Keh!” volvió a pensar Inuyasha observando con más detenimiento la cara de su amigo (como cuando fue con Sango al monte de las Animas y hacía el esfuerzo para tocar sus atributos, y no podía, jeje), “a ver cuanto aguanta sin manosear”. Y entonces olfateó…un olor familiar “Ya llegó”.

    ¡Señor Sesshōmaru! — gritó Lin mientras corría para saludar al imponente Daiyōkai que descendía suavemente en el sendero — ¡Ya lo esperábamos!

    Sesshōmaru lucía como siempre. Su larga y plateada cabellera ondeaba al viento suave. Su mirada fría no expresaba nada. Su rostro de estatua griega. Sin embargo…a la pequeña le dirigió una mirada de ternura con sus ambarinos ojos, por un momento.

    Te ves bien — dijo cuando la miró. — Nos desviamos un poco — concluyó sin volver a mirarla.

    Miroku y Sango lo saludaron amablemente, le agradecieron por sus obsequios, y Sesshōmaru fue conducido por Kohaku y Lin, junto con Jaken (el cual llegó montado en Ah – Uh) a una gran mesa bien adornada y con diversas botanas.

    Cariño — le susurró Miroku a su esposa en cuanto Sesshōmaru se alejó un poco, — ¿crees que él coma aquí? ¿Qué comen esos yōkai?
    No lo sé — respondió ella, — pero por lo menos Lin comerá bien antes de irse otra vez con él por dos días.

    La llegada de Sesshōmaru causó revuelo entre las invitadas femeninas. Toren, la mayor de los leopardo, fue a saludarlo antes de que él ocupara su lugar.

    ¡Cuánto tiempo si verte, Sesshōmaru! — y le sonrió — ¿Sigues igual de frío que desde que te conozco?
    Por toda respuesta, el Daiyōkai solo la miró un segundo y saludó con un leve gesto de la mano izquierda, mientras continuo andando con su elegancia habitual.

    Eso lo explica todo — volvió a decir Toren mientras se reunía nuevamente con sus hermanos.

    Los niños, que habían estado jugando con Shippou, Lin y Kohaku, también lo vieron pasar con los ojos abiertos como platos, y sobre todo porque Lin le habló con tanta familiaridad. Shiori solo atinó a exclamar “¡Ah!” mientras los zorritos casi se desmayan de la impresión.

    Shippou, ¿quién es? — le preguntó Soten curiosa al pequeño Kitsune sin quitar la vista de Sesshōmaru — Preséntamelo.
    Es el hermano mayor de Inuyasha — le contestó el aludido, — pero no te hagas ilusiones, es mucho para ti — concluyó (¿celoso Shippou?).
    ¿Su hermano? — preguntó Soten, y le lanzó una mirada a Inuyasha — Pues no se parecen mucho. Y la edad no me preocupa.
    Es su medio hermano — continuó Shippou, — como ves es un verdadero yōkai. ¡Y no seas tan lanzada! Seguro te mirara como si fueras basura. Yo se lo que te digo — y se sonrojó — ¿O es que ya piensas…cosas de adultos?
    ¡Shippou! — Soten le dio una pequeña descarga eléctrica — ¡Cómo voy a pensar en tonterías! Solo quiero conocerlo, ¡es tan apuesto!

    Inuyasha había observado todo con el fastidio reflejado en su cara “¡Keh!, cuanto revuelo” pensaba “Ni que fuera un dios”. El Dios mono llevó a los monitos a presentarle sus respetos a Sesshōmaru.

    Inugami – sama, me alegra verlo tan saludable — dijo el Dios mono inclinándose profundamente — muchachos, por favor. — y los monitos también se inclinaron (A Inuyasha le salió una gotita anime al ver tan profunda reverencia “¡Keh! Ahora si va a sentirse un dios”).

    Sesshōmaru los miró de soslayo y únicamente dijo:

    Inugami – sama era mi padre (Inuyasha se azotó de la impresión, ¡quién lo hubiera creído que de verdad estaba emparentado con esa gran personalidad!).
    Bueno, — continuó el Dios mono enderezándose — aún así eres su sucesor, así que te saludo.

    El Daiyōkai solo inclinó un poco la cabeza en agradecimiento, y por fin ocupó su lugar.

    La comida fue servida. También a Sesshōmaru le tocó un suculento jabalí (“¡Keh!, si no se lo come él me lo como yo”), cuando otro aroma, un poco más pestilente, llegó al fino olfato de Inuyasha. “Ya llegó el Sarnoso.” Koga llegó como siempre, envuelto en una nube de polvo. Se detuvo a tiempo y saludó:

    ¡Hola!, ¿como están? — dijo mientras sacudía el polvo de sus pieles y su negra y larga cabellera oscura — Lamento la tardanza.

    ¡SARNOSO! — fue el saludo de Inuyasha mientras se abalanzaba hacia Koga con su garra levantada. (Cuándo no, esos se ven y se agreden).

    ¡BESTIA! — también le gritó Koga con el puño en alto (“Ay no”, pensó Shippou mirándolos de lejos “se van a pelear”).
    ¡PAAFF!, los puños de ambos golpearon la mejilla del otro y, sin previo aviso, se estrecharon la mano como si fueran buenos amigos (“¡Uf, menos mal!”).

    ¡Sarnoso, hace tanto tiempo que no te veo! — dijo Inuyasha sonriente.
    Lo mismo digo, Bestia — respondió Koga con una sonrisa también — si me permites voy a saludar a los esposos.
    Adelante, pero no tardes que te quiero contar…
    Si Bestia, con pelos y señales.

    Miroku y Sango se acercaron muy sonrientes, pues notaron que Koga había llegado (sobre todo porque es muy discreto).

    ¡Qué gusto verte Koga! — saludo Miroku — me alegro que hayas asistido. Que bueno verlos, chicos — continuó diciendo porque en ese momento llegaron también Guinta y Hakkaku, sacando la lengua.
    ¡Koga! — dijeron los aludidos a su comandante — ¡No vayas tan rápido!
    ¿Y Ayame? — interrumpió Sango, al notar que la pelirroja prometida loba de Koga no llegó con ellos — No la veo.
    Emm… bueno — Koga se sonrojó un poco — está algo ocupada y no pudo venir. Por cierto monje, déjeme decirle que su mujer es suculenta.

    Sango se sonrojó muchísimo (“¡Keh! pensó Inuyasha, “¿qué dice este Sarnoso?; miserable, como ya no está Aome y no te basta con tu prometida te fijas en las mujeres de otros” y miró al lobo con enfado).

    ¿Verdad qué si? — fue la respuesta de Miroku mientras abrazaba a su esposa tomándola suavemente de la cintura — No me canso de decírselo — y le plantó a Sango un besito en la oreja derecha mientras su mano bajaba hacia la redonda cadera de ella (“Lo sabía, este manolarga ya no se aguantaba”).

    ¡PAF! Por supuesto que esa caricia no le hizo a Sango ninguna gracia, porque no eran ni el lugar ni el momento adecuado.

    ¡Miroku! — le dijo mientras le soltó el golpe — ¡Ya te dije que no delante de las visitas! ¿Qué van a pensar? — y el tono de su piel enrojeció aún más.

    Koga, Guinta y Hakkaku y se quedaron con los ojos y la boca bien abiertos de la sorpresa, mientras que a Inuyasha le apareció una gotita anime y sus ojos de puntito en la cara. “Eso para mi ya no es novedad” pensó mirando a sus amigos.

    ¡Qué te amo demasiado! — le contestó su marido mientras se sobaba la mejilla — Y que mi mujercita me da todo… lo que quiero. (Sango seguía ruborizada al extremo, mientras Miroku volvía a abrazarla, pero ahora sí se contuvo).

    Bueno — dijo Koga interrumpiendo — perdón, yo hice la observación porque su mujer se ve muy apetecible para comer… y usted — continuo diciendo — no se queda atrás. ¡Qué buen platillo serían!

    ¡Oh! — se sorprendió Miroku y apretó un poco más a su esposa (porque a Koga le brillaron los ojos… de hambre) — Se me había olvidado que alguna vez comiste humanos. Lo siento, no venimos incluidos en el menú.

    No, creo que el atrevido fui yo — se disculpó Koga algo apenado. — No debí decir eso.

    Bueno, — continuó Miroku y caminó delante de Koga sin soltar a Sango (“No se le vaya a antojar comerla, no señor, a mi esposa sólo yo la como”) — acompáñenme muchachos, se sentarán con Inuyasha y ya les servirán sus sagrados alimentos. Esperemos sean de su agrado.

    Y ni tardo ni perezoso Koga ocupó su lugar, seguido de sus acompañantes. Los esposos se retiraron para traerles sus platillos.

    Bien Bestia, cuéntamelo todo — comenzó al sentarse junto a Inuyasha — aunque apestes a perro lo soportaré porque quiero saber como fue el final de ese maldito.

    ¡Keh! Tu olor a lobo es el horrible — le soltó Inuyasha — Pero antes dime una cosa Sarnoso, ¿Por qué dijiste que Sango es suculenta?, ¿solo porque la viste como comida? ¡Habla o voy a pensar mal de ti! — y lo miró de forma dura con los ojos dorados echando chispas — Eso querías hacerle a Aome, ¿verdad?

    Ya supéralo Bestia — le contestó mirándolo también con furia en sus ojos azul claro. — Sí, me quería comer a Aome, por eso me la robe. Y si siguiera con esa dieta me devoraría sin dudar al monje y su mujer; sobre todo a la mujer porque ellas son más sabrosas, su carne joven es suave. Pero… — continuó, mirando a Sango y a Miroku de reojo — no serían presas fáciles.

    OK. Eso espero — le espetó nuevamente Inuyasha — porque eso de que quisiste que Aome fuera tu mujer por encima de mí… y ahora pensaba que también querías robarte a Sango. ¿Qué no te basta tu loba prometida? (“¡Koga!” pensaron con angustia Guinta y Hakkaku cuando vieron a su comandante lanzarle una mirada asesina a Inuyasha).

    ¡Ay Bestia como fastidias! — le dijo desafiante — lo que haya entre Ayame y yo es mi asunto; y si — continuo — me enamore de Aome pero… eso ya no importa ¿Sufres todavía por ella? — y cambio su mirada por una de ¿compasión? hacia Inuyasha.

    Inuyasha se sonrojó brevemente, ¿cómo Koga se había enterado de sus sufrimientos? Volteó rápidamente buscando a Shippou y le lanzó una mirada asesina de sus ambarinos ojos cuando lo vio (el pequeño kitsune casi se desmaya del susto). “Ya verás chaparro hablador, ya arreglaré cuentas contigo”.

    ¡Keh! — contestó por fin Inuyasha — No te lo voy a negar Sarnoso, sufrí por ella, aún la extraño (Koga levantó una ceja. “Al fin este idiota reconoció sus sentimientos por ella, que pena que ya se fue”). — Pero se que volverá cuando este lista… porque los dos nacimos para amarnos. — y terminó mirando serenamente a Koga, ya sin sonrojarse.
    ¡Bestia, que cursi! — Koga casi se ríe en su cara — Lo bueno es que lo admites, porque en realidad yo ya lo sabía, por tu comportamiento; lo malo es que Aome ya no está. ¿Qué te hace pensar que volverá? — y miró a Inuyasha con una nota de burla en su mirada azul.
    Búrlate lo que quieras Sarnoso, Aome volverá — le devolvió Inuyasha la mirada sin perder la serenidad — A ella no voy a perderla nunca, estamos conectados.


    Una joven de cabellera azabache terminaba de limpiar el área pública del templo en su casa. Aome regó el árbol sagrado (siempre lo cuidaba muy bien) y llevó a “Inu” con ella, a la sombra del árbol, para practicar las lecciones de obediencia canina. Ese era su lugar favorito para recordar a sus amigos del pasado, especialmente a eseHanyō que le robó el corazón.
    Recordó también la visita al dueño de la SONHY y la plática que ya había tenido con Shinosuke sobre “negocios” (y muchas chicas la habían visto con envidia por hablar con el guapo y reservado heredero de la SONHY). Aún había tantas cosas por hacer antes de retornar con Inuyasha.

    Muy bien “Inu” — le sonrió al cachorro mientras se sentaba en la banca cercana, — este es el mejor lugar. Solo te pido que nunca vengas a hacer tus “necesidades” aquí o tendré que castigarte.

    El perrito ladró, movió la cola y alzó las orejas. Llevaba su collar rojo que resaltaba entre su pelaje blanco.
    Buen chico — le volvió a sonreír — y antes de empezar la lección te…

    Aome sintió algo raro en ese momento. Le había parecido escuchar claramente, aunque en la lejanía, la voz de Inuyasha, del otro lado del árbol, diciendo que la ama, que ellos nacieron para amarse. “¿Acaso estaré soñando?” pensó mientras observaba al árbol sagrado agitarse al viento.
     
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    miko kagome

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    kyaaaa!!!
    por que lo dejas ahí, que mala me dejaste demasiado intrigada ^^
    yo quiero saber si Inuyasha tambien puede escucharla, y no se que pase algo como lo que sucedio en la pelicula 1 de Inuyasha, pero me dejaste en un terrible suspenso U_U
    y ese Koga vaya no me imagine que se querria comer al monje Miroku y a Sango, aunque que bueno que se contuvo, me diverti mucho con la forma de saludo de Inuyasha y Koga, se nota que esos dos son tal para cual ^^!!!
    además la entrada de Sesshomaru a la fiesta fue espectacular, bien lo dijo Inuyasha parecia un Dios con tantas reverencias jajaja
    y lo que mas me parecio gracioso: Shippo celoso jajaja
    espero la contiiii
    bye n_n
     
  13.  
    Kai

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Kyaaaaaaa!!!
    Hola hola! Konichiwa!
    Lamento no haber comentado, antes :tiste: es que no estaba en la compu y pss otra ves me quitaron el cel... :ejem:
    Bueno con repecto al capi, me encanto, wiii, Inu tal lindo, y e paso se le salio lo cursi.

    ¡Keh! — contestó por fin Inuyasha — No te lo voy a negar Sarnoso, sufrí por ella, aún la extraño (Koga levantó una ceja. “Al fin este idiota reconoció sus sentimientos por ella, que pena que ya se fue”). — Pero se que volverá cuando este lista… porque los dos nacimos para amarnos. — y terminó mirando serenamente a Koga, ya sin sonrojarse.

    esa parte me dejo con cara de what? y a la ves que tierno... :kuso: :mir:
    NOTA: mis consejos, espero que te hayan ayudado, y sip hice mucha presion, :trabajo:
    Espero ansiosa la conti, muchas gracias por avisarme.
    Pd: no note errores, pero soy mala para la ortografia.

     
  14.  
    kagomeG

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Kyyaaa..!! Mi vida!!! Estuvo hermoso! Jaja miroku aguantandose las ganas... Y... Wow! Si que ayame cambio a kouga... Igual yo pensé que ese plaff..! Era de un golpe... Pero Nooo..!! Era un saludo... Jaja pero se siguen llamando "bestia" y "sarnoso" hay..! Esos nunca cambiaran... Y así están mejor... Cuando leei lo de "inugami" dije: ooo..!! Que es eso?!? Y me puse a investigar como loca... Y al fin supe que era... Hay adoro sus pensamientos de inuyasha...
    Hay estuvo buenísimo!!! No te tardes mucho!
    Y claro que están conectados!!! Y lo acaba de aceptar!! Y frente a koga!! Eowww!!!

    Mi vida Aome!!! Ame esa parte cuando lo escucha!!!
    Bueno.. Sayonara!!!

    KagomeG
     
  15.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)
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    Comedia Romántica
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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Capitulo 10 parte 3


    En medio de un claro del bosque, cerca de un enorme árbol que dividía el tiempo, se celebraba una reunión especial y extraña. Los invitados eran monstruos en una boda…de exterminadores de monstruos.

    Un imponente Daiyōkai, de piel clara, ojos ambarinos, fríos como el hielo, rostro de finas facciones de estatua griega, sentado en un lugar privilegiado en esa extraña reunión, observó por un momento la discusión sostenida entre su medio hermano Hanyō y un pestilente lobo demonio. Varias féminas lo observaban con atención, por su gran atractivo. Una pequeña de cabellos oscuros y lindos ojos cafés lo miraba fijamente, y después dijo:

    Señor Sesshōmaru, ¿no va a comer? — y sonrió — ese jabalí fue hecho especialmente para usted.

    Tal vez más tarde — fue la respuesta que le dio dirigiendo su mirada a ella y dulcificándola un poco — Es por ello que nos retrasamos. — Y no volvió a decir nada más, desviando nuevamente la mirada hacia su hermano, pero sin mostrar emoción alguna.

    Oiga señor Jaken — ahora Lin insistió con la pregunta al demonio verde sentado con ellos, — ¿pues de dónde venían? ¿qué ya había comido el Señor Sesshōmaru?

    No me molestes Lin — le espetó Jaken — ¿no ves que al amo no le gusta la comida humana? (“Aunque este jabalí, puede que si se lo coma”).

    ¿Pues qué come? — quiso saber ella y miró nuevamente a Sesshōmaru esperando una respuesta — ¿Qué es lo que le gusta Señor Sesshōmaru? A lo mejor puedo prepararlo. Ya me enseñaron a cocinar.

    El Daiyōkai volteó a verla con un poco de curiosidad reflejada en sus ojos ambarinos, y se le dibujo una pequeña sonrisa en sus facciones (sutil como la de La Gioconda). Pero solo un momento antes de volver a su habitual indiferencia y desviar nuevamente la mirada.

    Dragones — fue la respuesta, sin pizca de emoción — pero no podrás cocinarlo, me gustan al natural.

    ¡Oohh! — dijeron Lin y Kohaku, que se había sentado con ellos — entonces, ¿regresó a China por un dragón? — continuó Lin emocionada — ¡Qué bien! ¿Volveremos allá?

    En otra ocasión — respondió Sesshōmaru sin mirarla — Iremos ahora un poco más allá.

    ¡Que emoción! — concluyó Lin y se levantó de su lugar — vamos Kohaku, que quiero jugar con los zorritos y la niña vampiro (Shiori). Venga con nosotros señor Jaken, y cuéntenos todo.

    Kohaku dijo “Sí” y le hizo una reverencia al Daiyōkai cuando se levantó. Jaken protestó pero… se fue con ellos después de recibir un golpe en la cabeza y una mirada severa de su amo (“¡Ay nanita!, mejor voy con los mocosos o el amo me manda a volar”).


    No muy lejos de donde se encontraba Sesshōmaru, Inuyasha y Koga platicaban, ya un poco más serenos, sobre la muerte de Naraku y lo que le ocurrió a Aome después. Inuyasha ya había hablado con sus amigos sobre eso, pero omitió algunos detalles (el beso). A Koga le contó todo más ampliamente. Tal vez para que el lobo se diera cuenta que no tenía ninguna esperanza con Aome y no la volviera a molestar en un “futuro”, cuando ella regresara para quedarse definitivamente a su lado. Eso no se lo permitiría.

    Lo bueno es que ese desgraciado recibió su merecido — dijo Koga mientras engullían, él, sus acompañantes e Inuyasha, los platillos que Sango les había servido (seguida de Miroku que por ningún motivo quería despegarse de su esposa, sobre todo después de lo que Koga dijo de su “suculenta” mujercita) — Bestia, te agradezco tu ayuda para vengar la muerte de mis camaradas.

    ¡Keh! No me lo agradezcas — respondió Inuyasha tomando su cuarto trozo de jabalí asado — Te lo prometí y lo cumplí. Además recuerda que recibí gran ayuda. Ese malnacido merecía morir así.

    Los cuatro levantaron la vista en dirección a la mesa de Sesshōmaru, él cual se percató de ello pero ni se inmutó. Divagaba su mirada hacia el árbol sagrado. Por cierto… no quedaban más que los huesos de lo que apenas un minuto antes era un jabalí entero sobre su mesa. Inuyasha parpadeó al notarlo “¿A que hora se lo comió?” pensó “No lo vi hacer nada”. Y al parecer los lobos también se extrañaron porque se quedaron con la boca abierta. Sesshōmaru pareció relamerse los labios un poco, de gusto.

    Bueno, volvamos a lo nuestro — dijo secamente Inuyasha, y estiró la mano para tomar un bocado más…el mismo que Koga tomó.


    ¡¡Sarnoso, este jabalí es mío!! — se levantó bruscamente — ¡Devuélvemelo!

    ¡Ni lo sueñes Bestia! — le respondió Koga con furia y también se levantó — ¡Yo lo agarré primero, no pienso dártelo!

    Se vieron fijamente, gruñéndose y acercando sus rostros, mientras forcejeaban con el pedazo de jabalí entre las garras. A pesar de que Koga es un yōkai, no podía quitarle el pedazo al Hanyō; por algo Inuyasha es descendiente de un Daiyōkai, Koga es un yōkai de segunda categoría. Tiraban con todas sus fuerzas sin dejar de gruñirse y sacando chispas por los ojos (azules y doradas).

    ¡Koga! — dijeron al unísono Guinta y Hakkaku — ¡Tranquilízate! A Ayame no le va a gustar que te peleaste.

    ¡Apártense inútiles! — les gritó, y sin dejar de ver furiosamente a Inuyasha le espetó — ¡Prepárate a perder Bestia, cerrarás tu gran bocota!

    ¡Keh! ¡El que se va a callar eres tú, Sarnoso!

    Y comenzaron a golpearse. El pedazo de jabalí iba de una garra a otra (recuerden sus peleas en el anime jajaja). Miroku y Sango observaron alarmados como esas bestias salvajes hacían… lo que siempre acostumbraban hacer desde que se conocieron. “No se alarmen” les dijo Sango a sus invitados, “no se harán mucho daño”, y corrió con su marido hacia donde estaban los peleoneros.

    ¿Qué pasa? — les dijo Miroku cuando se acercó. Como Koga e Inuyasha no estaban dispuestos a ceder, Guinta la contestó:

    Es…por un suculento pedazo de carne — y se sonrojó apenado, junto a Hakkaku.

    ¡Por favor Inuyasha! — Sango levantó su voz para que su amigo la oyera — ¡No peleen! ¡Tenemos un poco más! — Pero ninguno quería ceder.

    ¡Toma Bestia idiota! — dijo Koga golpeando a Inuyasha en el rostro.

    ¡Keh! ¡Sarnoso miserable! — le espetó Inuyasha al tiempo que él también tiraba un golpe directo al rostro de Koga, el cual se preparaba para defenderse, y entonces…

    ¡PAAAF! Inuyasha cayó al suelo como cuando Aome le decía “Osuwari”. Todos, incluido Koga que se quedó como petrificado al ver a Inuyasha en el piso, se sorprendieron. “Eso fue…un claro “Osuwari” de la señorita Aome”.

    “¿Aome?” pensó Inuyasha mientras se reponía de la sorpresa y se enderezaba. — ¿Qué diablos estás haciendo Aome? — le gritó y se acercó con paso firme al árbol sagrado (los demás, incluido Koga que aún no se reponía, lo miraban con los ojos abiertos como platos) para observarlo como si supiera que Aome estaba ahí.


    Al otro lado del tiempo, Aome estaba ahí.

    La chica de negros cabellos se había extrañado al escuchar claramente su nombre al otro lado del árbol del tiempo y hasta se olvidó del pequeño “Inu” para acercarse con cuidado al árbol. “¿Escuche bien?” se preguntaba. “¿Inuyasha estás ahí? Y ¿dijiste que me amabas?”, y casi abraza al árbol sagrado cuando el ladrido de “Inu” la hizo volver a la realidad.

    Lo siento “Inu”, me distraje — le dijo regresando hacia donde el perrito la esperaba moviendo la cola. — Bien, vamos a jugar un poco.

    Sota llegó en ese momento. “¡Hermana!” le gritó. Aome llamó a su hermanito agitando la mano, lo invitó a jugar con ellos y estuvieron un rato así, jugando con el cachorro con una pelota azul (mientras Inuyasha y Koga, del otro lado, platicaban sobre Naraku).

    Bien Sota — le dijo Aome algo cansada de correr, pero sonriente — vamos ahora a ver los avances de “Inu” en la escuela.

    Adelante — dijo Sota y se sentó en la banca.

    El pequeño cachorro ladraba de contento, le encantaba jugar con su “amita” y su hermano, y parecía entender lo que decían.

    Ahora “Inu” — se dirigió Aome al cachorro — muéstrame lo que sabes. Así que…”Osuwari” — y el perrito se sentó sobre sus cuatro traseros mientras meneaba la cola y sacaba la lengua (Es ese momento Inuyasha se azotó como siempre que Aome decía “Osuwari”).

    Buen perro — sonrió Aome y le acarició las orejas y la cabeza — Ahora gira y hazte el muerto. (Sota le dijo “¡Muy bien!”)

    El cachorro obedeció y Aome lo levantó mientras lo acariciaba otra vez.
    “Inu”, haz progresado.

    Entonces Aome escuchó más claramente que Inuyasha le decía “Aome ¿estás ahí? ¿Qué diablos haces?” y se volteó. “Estoy segura de que Inuyasha está del otro lado. ¿Podré hablar con él?” Esta vez, sin soltar al perrito ni dejar de acariciarlo, volvió a acercarse al árbol sagrado. “Inuyasha, ¿estás ahí?” dijo mientras Sota la miraba extrañado. “¿Dónde esta el “Orejas de Perro”?” pensó él.

    Pero…escucharon el grito de su mamá que los llamaba para que fueran a bañarse. Sota dijo “¡Vooy!” y se fue, pero nuevamente le gritó a Aome: “¡No te tardes hermana, o el abuelo querrá exorcizarte!”. Así que, sin más remedio, Aome le lanza una mirada tierna al árbol y le gritó:

    ¡Tengo que irme Inuyasha! Te amo — y se fue con “Inu” sin dejar de acariciarlo — vamos “Inu”, ¡a bañarse!



    Y del otro lado…

    Inuyasha, acercándose al árbol y observándolo detenidamente exclamó:
    ¡¿Aome?!

    Y de repente, tomando una posición perruna, puso una cara de puro placer y agitó las orejas de gusto (mientras Aome acarició al cachorrito); después giró sobre si mismo, echado en el suelo, y se quedó cerca del árbol, moviendo la patita (cuando el perrito se hizo el muerto). Parecía un perro consentido por su ama. Se lo estaba pasando bien (cuando Aome acarició al perrito). Todos lo vieron con cara de “¿Y a éste que le pasa?” y una gotita anime.

    Mientras el trozo de jabalí, que se había elevado algunos metros, pues hasta Koga se olvidó por un por un momento de él, volvió a caer. Koga reaccionó después de ver con cara de “¿What?” a Inuyasha (cuando se azotó en el piso), y nuevamente se abalanzó sobre la carne mientras gritaba triunfante “¡Es mío!” pero…El pedazo se le escapó de entre las manos y ni cuenta se había dado en que momento Sesshōmaru se levantó de su lugar y se lo comió, a una velocidad que ya hubiera querido el propio Koga con todo y fragmentos de la Shikon no Tama. Koga se quedó boquiabierto ante Sesshōmaru mientras el Daiyōkai le dirigió una mirada penetrante de su ambarinos ojos al tiempo que le decía: “Esta carne es mía” y se alejó con elegancia dejándolo sorprendido. El lobo pareció despertar cinco segundos después.


    Los otros veían a Inuyasha con cara de sorpresa y ni habían prestado atención a Koga. Solo Guinta y Hakkaku se percataron de lo que había hecho Sesshōmaru y de la reacción de Koga.

    ¡Koga! — le dijeron nuevamente al unísono — no pelees con él, sabes que es peligroso.

    ¡Cállense, no es más que un perrucho! — por toda respuesta, e indignado fue tras Sesshōmaru — ¡Oye, no te creas que por ser hermano mayor de la Bestia puedes…!


    Y quien sabe como, el lobo fue azotado contra el árbol sagrado sacando a Inuyasha de sus ensoñaciones. Todos vieron a Koga caer desfallecido junto a Inuyasha. Este reaccionó furioso y, agarrándolo por las pieles, le gritó y lo zarandeó (“¡Koga!” volvieron a decir Guinta y Hakkaku con angustia, “¡Ayame nos va a matar!”)

    ¡Méndigo Sarnoso hijo de tu loba madre! — lo sacudió con furia, no se había dado cuenta de que no reaccionaba — ¡Me lo estaba pasando rete bien y tú echas todo a perder!

    ¡Tranquilízate Inuyasha! — intervino por fin Miroku — ¿No ves que ya lo noqueaste?

    ¡Pobre Koga! — dijo Sango en cuanto Inuyasha notó que de verdad éste se había desmayado (“Si nada más le pegué tantito” dijo Inuyasha), — ¿qué pudo haberle pasado?

    Pues…— dijo Hakkaku — el Señor Sesshōmaru lo atacó.

    ¡¿Cómo?! — exclamaron al unísono los tres amigos, mientras colocaban a Koga en el suelo y observaron que Sesshōmaru seguía en su lugar, como si no se hubiera movido. —Pero si yo no vi nada — continuo Miroku. — Sango, creo que es mejor traerle algún remedio para sus heridas. La anciana Kaede tiene algunas hierbas. — concluyó.

    Muy bien — dijo Sango y se fue lo más rápido que pudo hacia allá.


    “No se apuren” les dijo Miroku a los demás invitados, que habían visto casi todo (excepto el ataque de Sesshōmaru, es tan rápido). “Él se pondrá bien” (refiriéndose a Koga), continuo diciendo mientras les dirigía a todos sonrisas, “disfruten lo que queda de la fiesta”; y se fue a alcanzar a su esposa, mientras le encargaba a Hachi que atendiera a los demás.

    Los niños si habían notado algo, cómo se había levantado Sesshōmaru, cómo se comió la carne y cómo había lanzado rápidamente a Koga hacia el árbol sin despeinarse ni un poco y sin esforzarse en lo más mínimo. Aplaudieron con ganas.

    ¡Muy bien Señor Sesshōmaru! — decía Jaken mientras se acercaba nuevamente a su amo — Usted siempre me sorprende, ningún yōkai esta a su altura.

    Cállate Jaken (Jaken mejor cerró el pico) — por toda respuesta. — Lin, nos iremos en cuanto el monje regrese — continuo sin cambiar de expresión.

    ¡Si! — respondió la pequeña muy emocionada, pues en ese momento también se acercó al Daiyōkai. — Es usted maravilloso, ese lobito es muy malo con el señor Inuyasha.

    Lo hice por la carne — respondió sin cambiar de expresión, — la comida no se juega.

    Así que Lin se despidió de sus amiguitos.

    Los esposos regresaron con las hierbas medicinales para Koga. Guinta y Hakkaku, muy apenados, y disculpándose, se fueron con él llevándolo como si fuera un costal. Sesshōmaru partió igual que como llegó; Lin montada en Ah – Uh, junto con Jaken, diciendo “adiós” con la mano. Los invitados se retiraron al caer la tarde. Después de todo, el día terminó bien… menos para un pobre lobo.
     
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    kagomeG

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Hay me mato de la risa!!!! Jaja estuvo súper bueno!!! Me sorprende seshomaru.. Y exacto con la comida no se juega... Jaja y amé la parte de el perro e inuyasha... Fue tan genial!!! Es como si el perrito y el estuvieran conectados... Mi vida!! Yo quiero uno asi!! Enserio que estuvo muy bueno el CAP... Pobre sango y miroku su amada fiesta pero resulto con el sarnosin como puré en el árbol ... Jaja y luego inuyasha lo termino de noquear... Hay estuvo genialisimo!!! Perdón si ahora no llego temprano a comentar... Y es que segundo de secundaria no me deja en paz... Bueno amiga sigue así!!! Me reNiman mucho tus capítulos!!! Y haré lo posible por leer y comentar temprano... Tqm!!! Saludos!!!
    Amo a esos inu!!!

    Sayonara!!

    KagomeG
     
  17.  
    Kai

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    Me orine de la risa...jajaja...bueno casi.
    Tan comico, y lo que le hacia Kagome al perrito le pasaba a iNUYASHA que comico...
    El disfrutando de las caricias y que lo interrumpen no se vale... ;P
    Son tan lindos y comicos, me encanta tu historia y el capi pasara a la historia...
    Nos leemos, gracias por avisarme.
     
  18.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador ejemplar Orientador Waku-waku

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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    sorry aqui ta la conti talvez en 15 dias este el otro cap(fallas tecnicas)


    Capítulo 11.

    Una hermosa chica de negra cabellera y lindos ojos achocolatados caminaba por los pasillos del Instituto buscando llegar a la cafetería. Se había citado ahí con un apuesto joven del grado superior para tratar asuntos de “negocios”. Era lunes y todos los estudiantes disfrutaban la hora del almuerzo.
    Aome aún se encontraba un poco conmocionada y feliz por lo que había ocurrido el fin de semana, cuando sintió por un breve lapso de tiempo que su amado Inuyasha había estado cerca de ella, y, lo mejor de todo, escuchó su voz diciendo que la amaba.
    La muchacha ya casi llegaba a la cafetería. Había dado todo un rodeo para librarse de sus parlanchinas e insistentes amigas, sobre todo después de haberles platicado sobre la invitación con el gerente de la SONHY y los planes para su historia. Claro que omitió algunos detalles, principalmente el hecho de que esa importante persona era el hermano mayor de su novio, Inuyasha, que era un yōkai en toda la amplitud de la palabra, y que era demasiado atractivo para tener por lo menos 1200 años de vida. Seguramente le hubieran pedido que se los presentara. Y se pusieron más insoportables cuando les comentó que hablaría, por lo menos algunas veces en el descanso intermedio, con el atractivo y simpático Shinosuke Takahashi, nieto del “excéntrico” gerente de la SONHY.
    ******************** Flash Back **************************
    ¿Cómo te fue el sábado? — preguntó Ayumi curiosa a Aome en cuanto se vieron a la puerta de entrada al Instituto.
    ¡Muy bien! ¡Es fenomenal! Piensan hacer mi historia un anime y televisarlo. ¡Es tan…! — dijo Aome emocionada a sus amigas (porque ya habían llegado las otras chicas), pero Yuka la interrumpió
    Eso suena bastante bien, pero — la miró escrutadoramente — ¿Es el gerente de la SONHY tan bien parecido como Takahashi?
    ¿¿Qué?? — fue la respuesta de Aome, la cual miró a sus amigas con la boca abierta — ¡Oigan! — reaccionó molesta — ¡Pensé que había cosas más importantes que hablar de hombres!
    ¡Pues claro que es importante! — continuó Eri — Takahashi es uno de los “solteros” más cotizados del Instituto…guapo, inteligente, educado y…rico. — y miró a su amiga con picardía — Hojo es bien parecido, pero Takahashi es mejor. Puedes divertirte, que Inuyasha no se enterará.
    ¡¿QUÉ DIJISTE?! — Aome se puso furiosa y cambió su expresión por la de “enorme presencia maligna” — ¡¿SIGUEN PENSANDO EN ESAS COSAS?! — casi las mata de un paro cardíaco.
    ¡Aome, cálmate! — le dijo Ayumi con miedo mientras Yuka y Eri se escondían atrás de ella. Algunos curiosos las miraron y sonrieron. — Solo es una sugerencia, no te enojes así.
    La expresión de Aome retornó a la calma. “No pensé que a ellas les importaran tanto los chicos”. Dio un bufido. ¿Quién diría que sus amigas podrían ser tan tontas?
    Chicas, por favor — les dijo mientras se dirigían al aula donde tomaban clases — no me hablen de chicos para mi ¿quieren? Yo volveré con Inuyasha, así que no fastidien.
    Pero Aome es que… — iba a decir Yuka
    ¡Salgan con él si quieren! — volvió a molestarse — ¡Conquístenlo, a él y a todos, no me importa! ¡Pero ya déjenme en paz!
    La llegada del profesor interrumpió su conversación.
    *************************Fin Flash Back ***************************
    Bueno, sus amigas habían comprendido, aunque sea un poco. Pero aún así eran tan insistentes. Y Aome entendió el porque.
    Shinosuke Takahashi era asediado por muchas chicas, varias de ellas compañeras suyas del grado superior, pero ninguna le había echado el lazo. Él era muy educado y a veces se mostraba frío (aprendió de su “abuelo”), no cedía tan fácilmente ante las muchachas locas. Las trataba con respeto, pero nunca, a nadie, le había pedido que fuera su novia.
    Así que Aome recibió muy duras miradas de las chicas cuando platicó con él la primera vez, después de la cita de “negocios” en casa de su abuelo Sesshōmaru.
    ************************ Flash Back ******************************
    ¡Srita. Higurashi! — escuchó una voz masculina conocida que le hablaba — ¡La estuve buscando! ¡Tengo algo importante que decirle!
    Era Shinosuke, y venía con paso apurado, cruzando por el pasillo y esquivando a los curiosos. Generalmente los alumnos de grado superior no coincidían con los de nuevo ingreso, así que el muchacho había dado un rodeo para verla.
    ¡Hola Shinosuke! — le saludó Aome con una sonrisa en cuanto la alcanzó, sus amigas avanzaron discretamente pero no le quitaron los ojos de encima. — Llámame por mi nombre, somos amigos ¿no?
    Es parte de la educación que nos ha inculcado el abuelo — le contestó él — no quiero ser irrespetuoso. — y caminó junto a ella. Era ya la hora de la salida, así que volverían cada quien a su casa.
    No te preocupes. — le respondió Aome — Y, ¿qué querías decirme?
    La espero…Te espero el próximo lunes a la hora del almuerzo en la cafetería — le contestó él muy sonriente — para mostrarte los avances de Rumiko, ¿o prefieres que pase por ti a tu aula? (Algunas chicas escucharon lo último, casi la quieren matar).
    Aome se sonrojó de solo pensarlo “¡Mis amigas estarán peor que ahora si lo ven llegar por mí al aula!”
    No te molestes — le contestó suavemente, el rubor cedió un poco — te veo en la cafetería el lunes a la hora del almuerzo.
    Te espero — respondió él sin dejar de sonreír, y le tomó delicadamente la mano para besársela como un caballero, haciendo que Aome enrojeciera más. — Nos vemos — y se despidió, sin notar que Aome se moría de pena y algunas curiosas de incredulidad, asombro y molestia reflejado en sus rostros. ¿El rico y apuesto Takahashi se había enamorado, al fin, de una chica de nuevo ingreso? Para morirse.
    ¡Aome! — le dijeron sus amigas en cuanto las alcanzó — ¿Qué te dijo Takahashi? Se veía muy sonriente.
    Eeee… — respondió Aome, y el rubor bajó un poco “Si les digo que lo voy a ver no me van a dejar en paz” — Nada importante, solo negocios.
    Pero ellas no le creyeron.
    ********************Fin Flash Back *******************************
    Shinosuke se encontraba esperándola en la puerta. Varias chicas estaban observándolo atentamente como diciendo “¡Mírame!”, pero él, ni las pelaba. En cuanto vio que Aome llegaba fue a alcanzarla. Llevaba bajo el brazo izquierdo un elegante portafolio de fina piel negra con el escudo de la familia.
    Srita. Higurashi, la esperaba — y le ofreció el otro brazo — permítame por favor.
    Eee… — Aome volvió a sonrojarse, “Si que Sesshōmaru los ha educado bien” — no te molestes…y puedes llamarme por mi nombre, no me enfado. — y le sonrió tímidamente.
    Lo siento, — se disculpó él y volvió a tomar una actitud “más normal” de acuerdo al lugar en donde estaban — entonces…Aome, acompáñame. Esto va a interesarte.
    Gracias — dijo Aome (el rubor bajó de sus mejillas) — Busquemos un buen lugar. ¡Ahí hay uno! — señaló una mesa al fondo y entraron a la cafetería para platicar a gusto.
    Yo invitó — dijo el muchacho en cuanto se sentaron y una mesera iba a tenderlos — Por favor nos trae dos sodas, ¿o prefieres algo más? — continuó dirigiéndose primero a la mesera y después a Aome.
    La soda esta bien, gracias — contestó ella — a ver, ¿Qué es eso tan importante que ibas a mostrarme? — le preguntó en cuanto la mesera se alejó.
    Chicas y chicos curiosos los observaban. Un muchacho, tal vez compañero de Shinosuke, le gritó desde otra mesa:
    ¡Te gusta la carne fresca!, ¿verdad Takahashi?
    Él no le respondió. Únicamente le lanzó una mirada intimidante (parecida a las de su “abuelo”) por un momento, mientras Aome se apenó ante el comentario. El muchacho no dijo nada más ante la mirada de Shinosuke.
    No les hagas caso — le dijo él, volviendo a sonreír, como si nada hubiera pasado, — son tan molestos.
    Pues…
    ¡Olvídalos! — le respondió Shinosuke — No vale la pena que te preocupes por lo que piensen los demás. Mejor revisa los dibujos de Rumiko ¡Son geniales!
    Así que Aome observó los maravillosos dibujos que Rumiko había hecho. ¡Parecía que estuvieran vivos!, eran tan idénticos a sus amigos, a Inuyasha, a Sesshōmaru y…a ella misma.
    ¡Uau! — exclamó Aome mientras le daba un nuevo sorbo a la soda que ya les había llevado la mesera — Rumiko es una gran artista.
    Siempre le ha gustado dibujar — respondió Shinosuke complacido ante la cara de asombro de Aome — El abuelo contrató a un buen profesor para que le diera lecciones. Tienen un talento natural.
    ¡Son magníficos! Se ven tan reales. — continuó Aome — Por cierto, ¿cómo va lo demás?
    Ya estamos en ellos — dijo el muchacho, también muy contento — la producción avanzará sobre estos bocetos para animar la historia y crear el ambiente. ¡Será un éxito, ya lo verás!
    Estaban tan absortos en su plática que ni cuenta se daban de las chicas que los fulminaban con la mirada. Parecían una pareja, aunque ninguno de los dos tuviera esa intención. Así son las cosas.
    Por cierto, — volvió a preguntar Aome después de que se terminaron la soda — ¿Podemos platicar de otras cosas que…me interesan?
    ¿Y qué quieres saber? — le contestó Shinosuke mirándola escrutadoramente con sus ojos cafés, como los de Kohaku y Lin.
    Pues…tengo curiosidad — Aome se sonrojó — ¿Tú sabes que pasó con Inuyasha?
    ¡Ah! Es cierto. El abuelo (bueno, en realidad el señor Jaken), nos habló de él — fue su respuesta volviendo a sonreírle. — Por cierto que serías como mi “tía abuela”.
    ¿En serio?
    Si, porque te casaste con él
    ¿Y…? — continuó Aome expectante — ¿Cuándo será eso?
    Es una larga historia — la miro con picardía — pero no puedo contarte todo, porque será aburrido para ti, en cuanto regreses con él, ya saber que ocurrirá.
    Aome se sintió feliz. Lo importante es que si volvería con su amado para unir definitivamente sus vidas, más allá del tiempo.
    Creo que tienes razón.
    Lo que si te puedo decir es que su vida fue larga y hasta enterró a sus bisnietos.
    ¿Pues cuántos años vivió? — quiso saber Aome abriendo los ojos como platos de la sorpresa.
    No pasó de la primera guerra mundial.
    ¿Tanto?
    Alégrate, luchó por su país bajo las órdenes de mi abuelo. — continuo diciendo él — Después de tu “muerte” se puso muy triste. El pozo se selló definitivamente y ya no pudo regresar a esta época…bueno, no se a que época por el cambio de dimensión.
    Aome se mareó al escuchar eso “¿Cambio de dimensión? ¿Su muerte?”.
    Eso suena…muy macabro — contestó al fin.
    No te atormentes — le dijo Shinosuke — Mejor disfruta el momento aquí y ahora, ya llegará tu tiempo de volver.
    Nuevamente tienes razón — terminó de decir Aome y le sonrió. Ya habría tiempo para volver, por ahora su presente era el lugar en donde se encontraba y su futuro, estaba en el pasado dimensional, al lado de Inuyasha.
    Es tarde ya — se levantó Shinosuke — mejor te acompañó a tu aula. — Y la tomó de la mano para ayudarla a ponerse de pie — Por cierto, Rumiko me dijo que los dibujos son para ti.
    ¡Muchas gracias! — le contestó ella al tiempo que se levantaba también, tomada de su mano — Pero, ¿no llegarás tarde a clases?
    Descuida, tenemos taller de Literatura moderna y estamos leyendo tu novela — le respondió él mientras abandonaban la cafetería, ya sin tomarse la mano — A nuestra profesora le pareció que tienes un estilo interesante de escritura. Por algo ganó el primer lugar en esta etapa. Lo demás es…historia.
    Y le sonrió, con esa sonrisa traviesa como la de Lin, lo que hizo que Aome recordará algo más, solo para estar segura, en lo que atravesaban el pasillo con rumbo al aula de ella (una vez más varias chicas la vieron con odio).
    Una última pregunta por hoy — le dijo Aome mientras llegaron a la puerta del aula — ¿Kohaku y Lin, los de mi historia, se casaron con la anuencia de Sesshōmaru? ¿Son tus antepasados y Sesshōmaru prometió protegerlos?
    Fueron dos preguntas — volvió a sonreír Shinosuke — ¿Tú que crees? — le respondió — Bueno, nos vemos pronto para almorzar en cuanto tenga novedades.
    Y se despidió con un amable gesto de la mano mientras Aome, con el portafolio bajo el brazo, pensaba “Pues creo que sí”. Y sonrió también.


     
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  19.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    Pluma de
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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    hay estuvo buenissimo.!!
    jaja pobre shinosuke atareado de tantas mujeres...
    por sierto me gustaria que izieras una imagen de el... para poderlo divisar mejor...
    jaja quien diria.. su tia abuela en su escuela.... haun que no le entendi mucho en eso
    de que creo que kag vivio despues de la guerra mundial??? y luego murio???
    perdon pero estoi revuelta en eso...
    y tengo otra pregunta... shinosuke es hijo de... quienes???
    que bueno que seshomaru los educo bien... sii no, no me quiero imaginar como seria.. bueno y que nieto no lo obedeceria... con su carita de mello
    tambien rumiko... hija de quien es???
    Rin y kohaku... si se casaron... creo que si... y quienes son sus hijos???
    ooo.....
    bueno te espero con ansias y no te preocupes si te tardas... te entiendo con la mugre escuela...
    sayonara!!

    kagomeG
     
  20.  
    jeniYasha

    jeniYasha Entusiasta

    Leo
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    Re: Pasado mañana (inu/kag,mir/san,sess/?)

    parto diciendo que... Eres muy mala!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    no me avisaste que habias hecho conti!! mejor dicho... muchas contis!!
    bueno bueno cof! cof! fue culpa mia tambien por no darme cuenta
    pero es que en fanficslandia me cuesta mucho diferenciar los fic xD
    con razon tengo que usar lentes!!
    y me di cuenta hace dos semanas! me tarde una leyendo las contis... xD
    iba a comentar y me dio una grave enfermadad T.T otra semana!!!!!!
    en cama y practicamente agonizando!!!!
    bueno.... cambio el tema!! xD (te conte la mitad de mi vida) xD
    me gusto mucho las conti!! la boda de miroku!! la empresa de sessho
    todavia me cuesta imaginas a sessho abuelo xD eske es muy extraño!
    la discucion con sus amigas!! solo piensan en hombres!! se pareces a mis amigas!!
    todo el dia " Viste a ese chico??" "Que lindo!!" y yo no los encuentro tan lindos ¬¬
    espero la conti!!! y si puedes! avisame!!!
    necesito aclarar algunas dudas y espero que lo hagas en la proxima conti!! xD
    ~~~sayito~~~
    ~~~dulcceammor~~~
     

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