Self-insert Para mi profesor.

Tema en 'Literatura experimental' iniciado por Mori, 25 Marzo 2020.

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    Mori

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    Para mi profesor.
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Drama
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    1
     
    Palabras:
    1419
    Para mi profesor.

    Un profesor viejo, gordo y que trataba a las niñas de "Mi amor”

    Y claramente esa descripción sonaba bastante mal, pero la verdad es que solo era un poco incomprendido.

    Era mi profesor de música, más bien, era el profesor de música del colegio. Recién en mi noveno año de colegiatura lo conocí, mi nuevo profe de música, de mi nueva escuela.

    Desde ese grado tenía que empezar a elegir, o música o arte, pero a mi me gustaban amabas, y reglas eran reglas. Elegí artística al final, porque a pesar de que sabía tocar un par de instrumentos nunca les ponía el empeño y pasión que merecían, a diferencias de las simples hojas de papel con bolígrafos.

    Pocos días después llegaron alumnos con papelitos inscribiendo al resto de los estudiantes en los talleres extracurriculares a los que se quisieran meter… Pero lo más posible es que mientan con esto, porque no recuerdo como me entere de que había taller de música, si fue por usted, por alguna chiquilla de un curso mayor, o por estudiantes llevando a cabo las acciones ya mencionadas.

    La cosa es que termine en su taller. Al inicio eran bastante, terminamos siendo pocos.

    Y no es con el animo de ofenderlo, pero puede que pedagogía no haya sido del todo su punto fuerte, pues muchos se quejaban de su clase, y en el mismo taller nunca terminamos presentando las canciones que nos proponíamos aprender, porque no las aprendíamos… Tal vez estoy siendo demasiado estricta con usted por errores míos, tal vez por ser solo el taller usted se relajaba y si nosotros no éramos lo que no nos aprendíamos las partituras no se calentaría la cabeza, después de todo el taller era opcional. La cosa es que las presentaciones que termino haciendo siempre fueron con uno o dos estudiantes, con duetos musicales entre sí o acompañados por una guitarra tocada por usted, aun algo recuerdo cuando tocó con el chico que era maravilloso en el violín, seguramente sea una opinión sin argumentos decir que sonó hermoso, porque nuevamente no lo recuerdo.

    Y es sorprendente como esta narración se ha transformado en una carta que nunca le llegará.

    Mientras pensaba en escribir esto fui recordando más cosas que ese profesor hizo por mí, ya sean simples comentarios, o un poco de apoyo.

    Uno muy especifico era un día que estábamos practicando “La jardinera” de Violeta, y yo me puse a llorar, usted dijo que fuera al baño a tomar agua, me despejara y después volviera. Recuerdo que después de eso salió del taller para hablar conmigo.

    -¿Qué te pasa? ¿Acaso se peleó con el pololo? -trató de indagar “Ni siquiera tengo” pensé yo. - ¿O tienes algún problema en casa? Puedes decirme- Y no recuerdo si le respondí que al final lo único que tenía era que estaba estresada, por cosas del colegio, no había tenido ningún problema con nadie en específico… O tal vez sentía que tenía problemas con todo el mundo indirectamente, pues no por nada al final de ese año terminaría con estrés agudo. No recuerdo como terminó mi conversación con él, pero la cosa es que había dejado de llorar por el momento.

    Ah, casi se me olvidaba, usted mencionó también si la canción de “La jardinera” Me recordaba a algo que me hacía sentir triste, yo le dije que no.

    Ahora me parece que tiempo después, en un viaje con mi familia a ver a unos amigos de mis padres, en una noche a la intemperie, canto “Arriba en la cordillera” Fue la primera vez que lloré por una canción, y lloré con ganas, y aprendí el significado de que una canción te recuerde algo triste.

    Ese momento, donde había llorado por primera vez por la muerte de un chico, de una persona, fue la primera vez que el fallecimiento de alguien me había dolido, no por su muerte en sí, si no por las secuelas que dejó en alguien a quien tenía aprecio, y solo pude hacerlo a casi un año de lo ocurrido. La verdad, me da algo de gracia que ese chico también hubiera estado relacionado con mi taller de música del año pasado.

    Y bueno, la segunda vez que lloré por la muerte de alguien genuinamente fue por usted, en este mismo momento, para ser honesta.

    Creo que me costó procesar el hecho, un mes entero…

    Nunca me sentí familiarizada con la muerte, nunca la había sentido cerca, siempre les ocurría a seres cercanos de mis conocidos, pero nunca me llegaba a tocar a mí.

    Supongo que también debo agradecer por enseñarme este sentimiento, triste, extraño, que en mi caso se demora en aparecer, aunque cada vez menos, o eso parece.

    Me sorprendió cuando en el primer acto cívico del colegio dijeron que ya no estaría más con nosotros, que el profesor de música ya no estaba, porque había muerto de cáncer pulmonar.

    ¿Cómo lo había olvidado? Cuando el año pasado dejo de asistir unos meses antes de terminar el año escolar, y no volvió más.

    -¿Por qué no viene el profe de música? -había preguntado.

    -Tiene cáncer pulmonar. – Me había dicho la inspectora.

    Y yo lo olvidé, porque no le tomé el peso, hasta que pasé a mi décimo año de colegiatura y ocurrió lo ya dicho.

    La verdad, lo que me preocupa un poco es que nadie lo recuerde, el hecho de que después de la noticia nadie pareció decir nada, aparte de la manera seca en que fue dada esta.

    Y yo pensé que no me había afectado, porque no me sentía específicamente mal en ese momento, tan solo pensé “Ah, que lata” Y llegué a darle la noticia a mi padre en casa.

    Al inicio de este relato sentía que era para solo un profe más que me agradaba un poco, pero ahora, al final de esto… Creo que fue más importante de lo que yo misma creí.

    Recuerdo con gracia cuando me decía “Mi negrita” Siendo que yo soy más blanca que el papel, y ese apodo me hacía pensar que tenía alguna pequeña similitud su filosofía con la de mi padre, a base de otros pequeñísimos detalles también, claro.

    Por último, espero que sea capaz de descansar en paz, independiente si alguno de los dos creyera siquiera si hay un lugar para eso.

    No había llorado por su fallecimiento hasta el momento en que empece a escribir esto... Por lo que no me arrepiento.
    Creo que todo lo que había que decir ya esta dicho, no debería haber mucho más que agregar.
    Estaba escribiendo esto sola en la sala de estar de mi casa, y como a las 7 y media llegó mi abuela, y claramente notó que estaba llorando, pero solo me preguntó si había desayunado, y después dijo que me amaba y se fue dándome espacio, yo también la amo.

    Después llegó mi mamá, y bueno, me dijo porque lloraba, yo le dije que estaba escribiendo algo triste, eh hicimos una broma interna sobre su capacidad de confundir lagrimas de llanto con las de alergia. casi de inmediato le fui a aclarar que lloraba por el fallecimiento de mi profe de música, del cual ella ya estaba enterada. Me dijo que estaba bien, y justamente acertó cuando dijo "Bueno, también es como la primera persona cercana a ti que muere" ¿Cómo no iba a acertar? Si es mi madre.

    Bueno, con eso último quería aclarar que no estoy lidiando con esto sola, y la verdad que no me había acordado de este tema hasta ayer, donde le volví a repetir a mi papá y mamá que había muerto.

    Sinceramente, creo que este escrito es más para mi que para él, pues yo era la que necesitaba reorganizar mis pensamientos y aclarar lo que sentía ante la situación... Y me alegra recordar las experiencias que tuve con este docente, solo que en este momento me da penita.

    Básicamente, fue la manera en que decidí desahogarme, aparte de que necesitaba de que la necesidad que tenía de contar la historia, porque me parece muy penca que nadie haya parecido reaccionar ante la noticia en el colegio, aunque bueno, yo no se quienes podrían estar en sus casas como yo ahora.
    Después de esta larga nota, solamente me queda agradecer a quienes han leído todo hasta este punto, gracias.
     
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    Gamenor

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    La verdad sea dicha. Entré esperando hacer una reseña general, pero no me da el corazón ni me llegarían las palabras. No voy a contar ésto cómo una crítica, porque no va a serlo. Éste relato tan personal, tan profundo y tan tuyo, no necesita quien le esté buscando las fallas. Ésto ha salido directamente de tu corazón, y eso es lo que importa. Todos hemos perdido a alguien a quien apreciamos, nadie está exento de sufrir el dolor de la muerte. Es una espina en la carne que permanece en cada uno hasta que le toca irse a uno también.

    Te elogio, eso sí, por haber tenido el valor de publicar ésto, de compartir tu catarsis con nuestra comunidad. Es algo que no todos se atreven a hacer, muchos prefieren guardarse su dolor para sí, que también está bien, pero ésto, plasmar tu corazón y dejar que lo veamos... Eso es valiente.

    Y sin más, me despido. Nuevamente, muchas gracias por tu valor y nos leemos luego.
     
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    Mori

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    Muchas gracias por tus palabras.

    Yo creo que ha influido también en el poder publicarlo que, a pesar de todo, igual nunca llegamos a ser taaan cercanos, así que fue más fácil de sobrellevar.
    El escrito me ayudo mucho a desahogarme, creo que fue la mejor opción que pude haber tomado, y la necesidad de publicarlo nació también, creo, por el echo de que no me podía quedar callada respecto al cariño, puede que no tanto, que le tenía a ese profesor y nunca externalise, principalmente, porque no tenía la necesidad y no había sido consciente todas las cosas que había echo por mí, aunque pueden que hayan sido algo irrelevantes para ambos.

    Vuelvo a reiterar de que no eramos tan cercanos, tan solo era como que él me agradaba y demás, por lo que después de escribir esto fue más fácil calmarme y no he estado decaída con este tema, en cierto modo me alegra un poco pensar de que él cómo profesor haya sido el primero en enseñarme como se siente que alguien cercano muera, y al mismo tiempo no ser lo suficientemente cercano para quedar decaída de manera muy grave.

    Gracias por comentar, y reitero que ya estoy mejor, para que no se preocupen :3.
     
    Última edición: 27 Marzo 2020

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