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One-shot de Naruto - [One-shot] Salvarte

Tema en 'Fanfics Terminados de Naruto' iniciado por Maruttabane, 7 Agosto 2012.

  1.  
    Maruttabane

    Maruttabane Entusiasta

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    Título:
    [One-shot] Salvarte
    Total de capítulos:
    1
     
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    1323
    Título: Salvarte.
    Autora: Violets are blue.
    Género: Drama, angst.
    Clasificación: T.
    Advertencias: Universo alterno, muerte de personaje.
    Serie: Naruto.
    Pareja: Sasuke Uchiha & Sakura Haruno.
    Extensión: Song-fic (One-shot)/1060 palabras.
    Resumen: Porque hasta en una relación tan enferma como la suya… Siempre pudo haber amor. —¡Déjame salvarte Sasuke! ¡Déjame salvarte!
    Nota: Precuela de “Libre”.
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    Disclaimer: Tanto Naruto/Naruto Shippuden como sus personajes no me pertenecen. Son todas creaciones de Masashi Kishimoto. La canción tampoco es mía. Se llama “Nuevo día”, y es de Diego Torres. La historia sí es de mi autoría.
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    Salvarte
    by Violets are blue
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    En las buenas y en las malas
    En la salud y en la enfermedad
    Para bien o para mal
    Siempre juntos
    Hasta el final
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    Mirabas sin mirar los numerosos gestos que te hacían aquellas personas uniformadas, que si bien no conocías, les habías visto un par de veces. Luego de un par de segundos en los que tú seguías sin pronunciar palabra alguna, notaste cómo se dieron por vencidos, para finalmente colocar una manta sobre tus hombros.

    No sentiste cuando los paramédicos comenzaron a atender superficialmente tus heridas. No sentiste cuando te colocaron un collarín. Mucho menos sentiste la aguja penetrar la blanda piel de tu brazo.

    Y no sabías por qué, pero sí sentiste el líquido rojizo comenzar a descender entre tus piernas.

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    Te quejaste al sentirte impactar contra el piso, y un gemido salió de tus labios al momento que tu cabeza golpeó contra el linóleo. Escuchaste a lo lejos el sonido de la puerta siendo azotada, mas no pudiste levantarte para detenerle antes de que él se fuera.

    Sin tratar de impedirlo, tu subconsciente te mostró ordenadamente el comienzo de todo. Tu relación con él, al principio, había sido un verdadero cuento de hadas. Sonreíste. Eran tiempos mejores, los únicos tiempos.

    Jamás creíste que al dar el “sí”, firmarías también tu sentencia de muerte.

    ¿Por qué no lo notaste en ese momento? Tú no eras una princesa, y él mucho menos un príncipe. ¿Es que no sabías el protocolo de los cuentos de hadas? Sólo las princesas tienen finales felices.

    Agradeces que tu hijo no te viera en esta humillante posición. Tus padres actualmente se llevaban a tu niño cada vez que podían por tu misma petición para mantenerle a salvo. Con parcimonia y algo de dolor, alzaste tu mano del suelo hasta tu rostro, donde con lentitud, posaste un dedo sobre tu ojo inflamado. Siseaste de dolor, más seguiste tu camino, recorriendo y examinando tus nuevas hematomas. No te sorprendió el notar la sangre manchar tus dedos. Hoy fue peor que la última vez.

    El recorrido siguió de tus costillas a tu vientre. Él no te golpeó allí. ¿Sabría entonces que estabas en cinta? Un suspiro, más parecido a un gemido, salió de tus rotos labios. Debías ser fuerte. Sentías que estabas cerca de realizar tu cometido.

    Una lágrima recorrió tu magullado rostro, recordando la primera vez que te golpeó. ¿De verdad estabas cerca? ¿O todo había empeorado? No lo sabías.

    O tal vez, no querías saberlo.

    Recuerdas que ese día habías descubierto más del pasado que él mismo no quería develarte. Se había puesto furioso, por eso fue su reacción tan fuera de sí. Descubriste lo desdichado que fue en su vida, con sus padres muertos y su único familiar desquiciado en el otro lado del mundo. Se encontraba completamente solo. Y estaba en vías de seguir el camino su hermano por aquella extraña enfermedad. La locura, al igual que a Itachi, le iba a consumir.

    Ese día había comenzado todo. Ese día habías optado por perder tu libertad. Querías ayudarle, y si necesitabas estar con él, olvidando a todos… Lo harías.

    El llanto de él, sus súplicas de perdón y las promesas de que mejoraría endulzaron tus oídos desde ese día. Mantenías esa fe ciega en él, una fe que, sabías, podría ponerte en peligro más de una vez. Pero él lo había prometido, y él nunca rompía sus promesas.

    Eso era exactamente lo que te preocupaba. Moriré, esas fueron sus palabras antes de marcharse y dejarte encerrada en el baño de la casa. Miraste el delicado anillo en tu dedo anular izquierdo... Y comenzaste a erguirte lentamente, tomando el borde del lavabo para más soporte.

    Las gotas salinas comenzaron a inundar tu rostro a la par que tu corazón se encogía. Lograste incorporarte, y con una lentitud que te desesperaba, caminaste hacia la puerta. Los sollozos se hicieron más fuertes a la par que avanzabas en los pasillos de la silenciosa casa. Había demasiado silencio, y eso te desesperaba.

    El ático. Sabías que se había dirigido al ático. Allí estaban guardadas sus cajas con las fotos y recuerdos de su familia. Tomaste el atizador cuando pasaste cerca de la chimenea. Él se encerró allí, estabas segura.

    Finalmente llegaste a las escaleras. Sólo unos pasos más. Entre quejidos, las maderas crujieron a la par que subías. Tu corazón hacía eco en cada paso, y una amarga sensación inundó tu pecho. No, no, no, él está bien.

    Tu mano tocó el pomo, y con desespero lo sacudiste violentamente. El llanto se instaló en tu garganta, mientras golpeabas la puerta frenéticamente.

    —¡Sasuke! ¡Sasuke! ¡Abre por favor! —Rogaste entre sollozos.

    Tu desesperación se hizo palpable, comenzando a aporrear la puerta con tus puños.

    —¡Déjame salvarte Sasuke! ¡Déjame salvarte!

    Tomaste el hierro, y este tembló entre tus convulsionadas manos. Con fuerza, y reprimiendo el dolor que sentiste en tus hematomas, golpeaste con toda tu fuerza la cerradura en un estéril intento de que ésta cediera.

    Uno, dos, tres golpes. La desesperación a duras penas te dejaba pensar. Luego de múltiples intentos, la perilla cedió, permitiéndote entrar a trompicones al olvidado lugar.

    Y un grito fue ahogado por tus manos. Tus orbes se abrieron en demasía y sentiste las lágrimas fluir por tus mejillas.

    —¡SASUKE!

    «No quiero lastimarte más»
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    FIN
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    Notas de la autora: Chanchán ~

    Bueno, ¿qué les pareció? Estuve pensando esto como una precuela de mi otro one, Libre. Espero que les haya agradado (aunque, debo admitir, a mí no me conformó mucho). En fin, nos leeremos más tarde ~

    Take care


     
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  2.  
    Niné.

    Niné. .

    Virgo
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    Aw, me gustó mucho. Fue desolador, y a pesar de que no me gustan mucho los fics donde Sakura da todo por Sasuke y él jamás regresa ese sentimiento, repito, me gustó. Y creo que se debe a esa sutil fortaleza de Sakura, que habla mucho de ella en este song-fic.

    También me gustó el pequeño detalle de que, a pesar de que los hechos en los cuales giró toda la historia se presentaron al final, de principio a fin fue entendible la historia.

    Faltas de ortografía más que nada son uno que otro error de dedo, de esos que se nos escapan a la mayoría; nada grave ni digno de mención.

    Un placer leerte : )
     
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