Explícito de Naruto - Odio en movimiento.

Tema en 'Fanfics de Naruto' iniciado por Insane, 9 Septiembre 2018.

  1.  
    Scriptina

    Scriptina ナルト♥ さくら

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    Por qué todo mal con la pareja de novios, eh? D:
    Me tienes a Naruto internado, pienso que no fue él, pero sí vio lo que pasó esa noche. Sospecho que a Sakura la violaron en grupo y no sé, a Naruto lo golpearon, drogaron o etc... pero algo sabe el muchachito.

    Itachi me cayó mal. Se cree superior y divino, puaj. Sasuke va por las mismas, aunque nunca en realidad me agradó el personaje.
    Buen camino de la historia, aún no se quién o quienes fueron los victimarios. Me carga verme así. Tan confuso. Ya me parezco a Kakashi xD

    :._.:
     
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    Insane

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    12. Manzana

    [​IMG]

    "Es posible que ni siquiera sean capaz de distinguir entre violencia y sexo. Lo seguro es que cualquier excitación parece traducirse inmediatamente en violencia”


    Presente.

    Itachi sirve vino en la copa y se sienta en el mullido sofá con un libro en su mano libre. Sasuke está en el mueble individual con el celular en las manos, divagando en la red.

    —¿Entonces?

    Itachi levanta una de sus perfectas cejas sin apartar la mirada de aquel libro ante la cuestión ajena.

    —¿Qué esperas que diga?

    Sasuke sonríe incisivo al cerrar la aplicación para navegar en internet.

    —No lo sé, ¿crees que Naruto lo hizo?

    El silencio permanece presente entre ellos hasta que el mayor lo rompe, bebiendo el líquido carmín para pasar página y continuar la lectura, apartando sus orbes de ésta por unos instantes para posarla encima de los negros.

    —Tal vez fue él, o tal vez no —susurra cerrando los párpados por unos minutos—. ¿Qué piensas tú Sasuke?

    El menor se levanta y guarda el celular en uno de sus bolsillos, mirando a su hermano mayor de perfil.

    —Quizá sí, quizá no —habla y se relame los labios al sentir resequedad en ellos —. Él estaba loco de celos. Quizá sí la mató él, porque dudo que uno del grupo lo haya hecho, además, ese día en que la vi barrer fuera del apartamento estaba llorando.

    —¿Te dio lástima?

    —Me dieron ganas de hacerla llorar más, Itachi...

    —¿Pero?

    —Ahora me da lástima.

    .
    .
    .

    Naruto está acostado en la cama con el televisor encendido, pero su concentración no recae en el programa que está siendo transmitido por cable, si no en las caricias que su prima provisiona a su cabello al acariciarlo. Karin continúa con sus manos en las hebras doradas después de hacerlo beber algo de agua y traerle un par de frutas picadas.

    —Karin.

    Ella guarda silencio y espera la continuación de sus palabras. Naruto continúa con los ojos cerrados disfrutando del tacto mientras habla.

    —Tú la odiabas, ¿no es así?

    Karin traga pesado y detiene el mover de sus dedos en el cuero cabelludo de su primo. Los párpados del varón se abren mostrando un deje de desaprobación por la lejanía de su prima.

    —No sé de qué hablas… -susurra y se levanta del asiento—. Come, o tu mamá va a preocuparse más por tu salud.

    Naruto se levanta de la cama y la sujeta con fuerza de la muñeca. Karin gime de dolor y Naruto la arrincona contra la pared, ambas manos se posan en su delicado cuello y ella trata de soltarse, arañándolo.

    —¿La mataste tú maldita perra? —sus palabras se arrastran con recelo en un cambio abrupto de conducta.

    Karin patalea al sentir la distancia del suelo y sus pies al ser levantada, hablando entre ahogo.

    —¡Naruto!

    La cabeza le duele al pensar en Sakura, en sus gritos, en sus gemidos, en sus disculpas y sus llantos. Suelta a su prima la cual cae de rodillas al suelo, respirando con frenesí por la falta de aire. Él se da vuelta y abre los cajones de la mesa de noche, Karin se levanta como puede y le arrebata las pastillas.

    —¡Vas a sobre medicarte imbécil!

    Naruto aprieta los puños, sintiendo los efectos de los antidepresivos que ya había tomado, como la dosis del día. Karin lo ayuda a acostarse en la cama y al verlo ceder ante el cansancio lo arropa, levantándose para dirigirse al espejo.

    Había dejado marcas en su cuello, si no fuera por la medicina podría haberla matado estrangulada. Suspira y vuelve a acariciarle el cabello con lástima.

    —Con respecto a tu pregunta —murmura—. Sí, la odio… aún después de muerta.

    .
    .
    .

    Pasado.

    Sasuke sube las gradas con los audífonos en sus oídos y una bolsa llena de manzanas, cuando va a girar a la izquierda para entrar a su apartamento escucha el sollozo ahogado de una voz dulce. Se quita el auricular derecho y permanece quito unos instantes, decidiendo volver a bajar las gradas. Ella está con los puños apretados y los implementos de aseo en el suelo.

    —¿Y Naruto?

    Sakura da un respingo y se limpia las lágrimas.

    —Yo qué sé.

    Sasuke frunce levemente el ceño con un deje de burla.

    —¿Qué te hizo?

    Sakura sube los orbes esmeraldas y él los nota brillantes por la cantidad de líquido salino acumulado.

    —¿Por qué preguntas? —ella sujeta los objetos esparcidos y los guarda en su apartamento, éste camina tras ella—. No deberías entrar… si te ve se pondrá celoso.

    —Come —ella vuelve su mirar a él y lo ve ofrecerle una manzana. Duda por un instante y después la recibe, mirándola por unos minutos. Sasuke permanece sereno, volviéndola a escuchar sollozar—. A veces es mejor cerrar la boca Sakura, para no parecer débil ante nadie.

    Las delgadas manos tiemblan y se rodean a sí mismas al dejar la manzana sobre una de las estanterías de libros. Sakura agacha la mirada y Sasuke la inspecciona, está medio arreglada pero continúa con la pijama, siendo ya las cinco de la tarde. La vuelve a escuchar llorar y la ve taparse el rostro con las palmas; inevitablemente siente un descarga en la espina dorsal, está vulnerable, demasiado.

    En un momento él deja la bolsa llena de fruta en uno de los muebles y la sujeta de la muñeca, jalándola hacia él.

    —Cállate —susurra y ella continúa sollozando, apretando su camisa y resguardándose en su pecho—. Ya cállate Sakura…

    Que suena muy bien el cómo lloras.


    El silencio comenzó a abordar el lugar. Sakura había dejado de temblar y para él eso ya no era divertido.

    —Naruto… me hizo daño y se marchó.

    Sasuke la escucha y la sujeta del cabello con un deje de rudeza para que lo viera a los ojos. Ella se asusta por un momento al recordar que lo vio en la cocina sujetando a esa mujer por el cabello de una forma similar a cómo la estaba sujetando a ella.

    —¿Y qué piensas hacer, vengarte?

    Sakura traga pesado mientras sus pensamientos debaten internamente. ¿Venganza? Él se la merecía… ¿no?

    —Sí.

    Sasuke la sujeta con más fuerza por el cabello y se inclina hasta ella al acorralarla contra la pared, besándola. Sakura corresponde con duda, dejándolo ingresar en su cavidad. Él estaba frío, muy frío. Sasuke muerde su labio inferior y la escucha quejarse, alejándose para observar su mirar. La sangre comienza a resbalar por el labio lastimado. Él vuelve a besarla sintiendo ahora el sabor del hierro en su boca. Ella se sujeta con su mano derecha de la estantería por la sensación extraña ante los labios que la devoraban sin compasión alguna. Sus dedos rozan la manzana que él le había ofrecido con anterioridad, haciéndola caer y rodar por el mármol.

    .
    .
    .

    Itachi da una calada a su cigarrillo desde el balcón, con el rostro apoyado en una de sus manos e ignorando las tonterías de las que habla Deidara tras él. Las vacaciones no han sido lo imaginado, quizá irse de viaje sería agradable, pero tenía una meta antes de eso.

    —Mira eso.

    Los orbes carmín se deslizan escudriñando el piso de abajo al ver salir a su hermano menor del apartamento de la deseada señorita. ¿Tenía algo de malo ver aquello? No, o quizá sí. Itachi guarda silencio y permanece indiferente a la bulliciosa voz de Deidara, escuchando la puerta abrirse, y ahí es donde su gruesa voz decide salir.

    —¿Dónde estabas Sasuke?

    —¿Desde cuándo tan interesado en dónde estoy? —cuestiona con los hombros relajados, dejando la compra en el mesón de granito de la cocina para subir al cuarto.

    Itachi deja caer el cigarrillo terminado por el balcón y camina hasta la bolsa, sacando las manzanas para lanzar una a Deidara, otra a Sasori y comerse una él.

    -

    Presente.

    Kakashi dejó de hablar con el forense para salir y comprar una botella de agua… ya sabía cómo había muerto, bueno, al menos que habían usado para asesinarla. Yamato corrió tras él.

    —¿Y bien?

    Kakashi suspiró y tapó la botella, moviéndola de derecha a izquierda al mesearla con su mano un par de veces.

    —Estrangulada… la falta de oxígeno la mató.

    Yamato suspiró al esperárselo, pues no tenía contusiones fuertes en el cráneo.

    —¿Qué estás comiendo?

    Yamato levantó una de sus cejas y miró la fruta que tenía en una de sus manos.

    —Manzana, ¿quieres?
     
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    Samantha

    Samantha Hijita de Dios :) Comentarista Top

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    Estaba esperando con ansias el siguiente capitulo... debo decir que mi cabeza se siente confundida. xD
    Ahora Sakura tomó venganza acostándose con Sasuke, que lío vale. :/

    Es posible que haya sido ella, aunque...
    Aquí es donde mis pensamientos se van hasta Naruto... casi mata a Karin, pero bueno.

    Actualiza pronto ne?
     
  4.  
    Insane

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    13. Inquietud

    [​IMG]


    "He conocido a muchos hombres que estaban motivados a cometer violencia al igual que yo. Sin duda y sin excepción"

    Pasado.

    Su labio inferior tembló al verlo ahí de pie frente a la puerta. El azul de sus ojos estaba oscuro, ido. No irradiaba la luz innata que tenía cuando lo conoció, ni mucho menos cuando aceptó el ser su novia. Sakura tragó pesado y él se mantuvo esquivando su verdosa mirada, la cual tampoco era la misma. Algo había cambiado, algo había sucedido en el tiempo que dejó de hablarle por la última pelea que tuvieron.

    ¿Vas a entrar? él la escuchó atento y suspiró bajamente, saliendo el humo por sus labios a causa de las bajas temperaturas. Dio otro giro a su bufanda alrededor de su cuello y asintió, caminando tras ella.

    Naruto se sentó en uno de los asientos del comedor y la miró fijamente, siendo ella ahora la que esquivaba su mirar. No se sentía segura, se sentía extraña, con el revoltijo en su estómago al él guardar silencio.

    Fuiste muy malo conmigo la última vez Naruto susurró y le dio la espalda sirviendo té caliente para ofrecérselo, él se negó y entonces ella se lo bebió de a pequeños sorbos.

    ¿Vamos a seguir juntos?

    Sakura incrédula lo miró. No entendía la desconfianza de él hacia ella, ni de sí misma hacia él, pero ya estaba formada aquella sensación entre ellos, y eso no cambiaría, no con facilidad, y menos con ella guardándole secretos... quizá debía decirle, confesarse de que se había besado con Itachi semanas atrás, y con Sasuke cuando él la había dejado llorando. Besos, miserables besos que castigaban su conciencia por el miedo que irremediablemente su cuerpo expresaba ante la mirada fría de Naruto. ¿Quién le aseguraba a ella que él ya no lo supiera?

    ¿Quieres estar conmigo?

    Él no dudó en responder pero se mantuvo callado por unos minutos, quitándose la chaqueta térmica por la calefacción, dejándola sobre el cristal del comedor.

    Sí, ¿tú quieres intentarlo de nuevo?

    Sakura tembló ante sus palabras y sus ojos se humedecieron. ¿Ella le seguía queriendo? Cómo iba a saberlo, su cabeza daba vueltas y vueltas en aquella pérdida física de su virginidad. ¿Odio? Quizá sentía un poco de aquel sentimiento oscuro en lo recóndito de su cabeza por el daño psicológico y emocional hacia ella. Un deje de duda se dispersó en el ambiente desolado de la cocina.

    Sí...

    .
    .
    .

    Me tienen harto tus celos estúpidos Karin, ya lárgate.

    El lloriqueo se escuchó en la habitación del varón, el cual la miraba con desinterés pese a su llanto. Al no sentir ningún tacto de su novio rompió la foto que tenía él en la mesa de noche al lado de su cama, una foto de ellos juntos cenando en un restaurante, aun así Sasuke la ignoró y sacó su celular para pedirle un taxy.

    ¡Voy a contarle todo a Naruto! gritó con recelo en sus palabras. ¡Ella nunca tuvo porque estar en tu habitación!

    Sasuke frunció el ceño con violencia y giró el pomo de la puerta al escuchar el pitido de un auto que probablemente fuera el transporte particular que pidió.

    Eres un estorbo, lárgate que no volveré a repetírtelo.

    Karin salió del apartamento con su bolso en mano mientras le marcaba al celular a Naruto, pero éste lo tenía apagado. Sasuke cerró la puerta de su habitación y se recostó en su cama con las manos tras su cabeza. Ya estaba cansado de ella, no lo excitaba tan siquiera. Estaba loca. Vio a Sakura el día de ayer en su alcoba y casi le saca del cabello de ahí si no fuese por él. Estupideces, la novia de su mejor amigo tan solo había ido a darle tarjetas de publicidad para que le diera a los amigos de Itachi por el consultorio odontológico que estaba próxima a abrir para sus prácticas universitarias.

    Sasuke ríe en la soledad de su habitación ante el descaro de sus mentirosos pensamientos, porque aunque ella fue a eso él no la dejaría ir sin volver a probar lo prohibido de aquellos labios carnosos, pero Karin apareció y todo se derrumbó. Tal vez Sakura lo hubiese golpeado en el rostro por su osadía, pero desde la vez que saboreó sus labios combinados con el hierro de su sangre y lo salado de sus lágrimas quedó fascinado.

    La sensación del disfrute por el sufrimiento ajeno era su jodido éxtasis.

    .
    .
    .

    Itachi se encontraba enviando unos documentos por medio del internet, ignorando por completo la pelea de su hermano menor con su novia. Vaya pérdida de tiempo que se mandaban aquellos dos, discutiendo por banalidades cuando entre ellos nunca existió el amor. Su hermano no era más que un hombre lleno de sevicia, y aquella niña que desató la discordia un dulce amargo que morían por probar.

    Sus orbes carmín se deslizaron por la pulsera que estaba al lado de su computador, sujetándola. No era suya, ni de Sasuke. Sakura la había olvidado la vez que fue a invitarlo para la fiesta de disfraces que sería en un par de días. Aquella niña cumpliría años pronto, y él ya tenía su regalo en mente...

    .

    .
    .

    Presente.

    Kakashi deja los documentos sobre el escritorio mientras pasa sus manos por su rostro en sentido de frustración. La madre de Sakura está en su nuca gran parte del día presionando por el avance de la investigación, y él no deja de decirle que es información confidencial, que por ahora no puede dar detalles de lo que se ha encontrado. Y no miente, porque ya está algo clasificado.

    Asesinos, probablemente de uno a dos presentes aquella noche.

    Arma homicida, ninguna.

    A causa de qué murió. Asfixia, falta de aire.

    Motivo de asesinato. Celos, quizá.

    Día de muerte, de 3 a 4 días antes de que se encontrara el cadáver en el apartamento. ¿Hecho curioso? Qué Naruto no la haya llamado en ese lapso de tiempo, con los impulsos de novio policial que tenía, era sospechoso.

    Rastros de sangre, desde la sala hasta el baño para terminar muerta en la cocina, siendo sometida contra la mesa del comedor, encontrándose las decoraciones de estos espacios en el suelo hecho trizas.

    Información adicional, fue abusada sexualmente aquella noche.

    Kakashi, ¿entonces vuelvo a citarlo?

    Los ojos oscuros se posaron en su compañero de investigación.

    murmuró. Vuelve a llamar a Naruto Uzumaki a interrogación.
     
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    Insane

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    14. Disputa

    [​IMG]

    "Te mientes a ti mismo para ser feliz, no hay nada de malo en ello... todos lo hacemos"


    Pasado.

    La música retumbaba en los tímpanos una y otra vez, siendo electrónica lo que sonaba por los altoparlantes. El apartamento estaba decorado en telarañas y calaveras colgadas por la festividad de Halloween como tal, y aunque no era fan de celebrarlo su madre la persuadía para que disfrutara aquella noche de brujas. Sakura amaba adornar, y por lo mismo terminaba aceptando el reto de ilustrar oscuridad una vez al año en su hogar. Sin embargo estaba indecisa de aún salir de su habitación por lo que llevaba puesto, su novio estaba atendiendo los invitados mientras ella se dignaba a salir.

    Sus mejillas pálidas se tornan coloradas al mirarse una vez más en el espejo. Tener unas orejas de conejo, un enterizo mostrando medio glúteo con el escote en su pequeño pecho la tenía avergonzada. Quizá no debió comprarlo... y en vez de eso optar por su segunda opción. Cuando iba a girar el pomo de la puerta sintió de nueva cuenta un calor violento en sus mejillas, pues alguien había decidido abrir por ella.

    —¿Itachi?

    El hombre frente a ella sonrió y sin preguntarle entro y cerró tras él.

    —Feliz cumpleaños, Sakura.

    La jovencita sintió su corazón estrujarse. Ella jamás había contado que cumplía años aquel día, a causa de que las personas siempre preferían celebrar Halloween como tal.

    —¿Cómo lo supiste?

    Itachi sonrió y sacó de su bolsillo una pequeña caja de madera, entregándosela en silencio. Sakura la sujetó con el brillo innato en sus ojos por la curiosidad, abriendo el obsequio para encontrarse con una cadena delgada de plata.

    —Ven —susurró la voz viril en la habitación, apartándole su largo cabello para abrochar la cadena tras éste—. Se te ve bien.

    Sakura sonrió con dulzura hasta que lo sintió próximo a ella, inclinándose para susurrarle al oído.

    —Lo olvidaba —Sakura permaneció inmóvil, con las mejillas encendidas—. También te ves muy bien con lo que llevas puesto.

    .

    .

    .

    —¿Qué clase de disfraz es ese?

    Naruto comenzó a reír.

    —De zorro idiota, soy un zorro —. Sasuke levantó una ceja ante la vestimenta de su mejor amigo. No llevaba puesto camiseta, solo un pantalón y parte del pecho pintado de naranja, con bigotes en el rostro y unas orejas en la cabeza—. ¿Qué llevas puesto tú?

    —Solo un antifaz —habló con las manos en los bolsillos—. No me gusta perder el tiempo en trajes innecesarios.

    Cuando Naruto abrió la boca para emitir palabra vio salir a Sakura de la habitación con Itachi tras ella. Sasuke notó el cómo la sonrisa en el rostro del rubio desapareció, pero nunca se dio cuenta del porqué de ello.

    .

    .

    .

    Sakura se encuentra con Itachi platicando en la entrada del apartamento, riendo, bromeando y... coqueteando.

    —Mi disfraz hace juego con el tuyo.

    Sakura levantó una ceja al no entender, pero él si comprendió su expresión y sonrió ladino.

    —Un vampiro no dudaría en comerse un indefenso conejo si tiene un poco de hambre, al fin y al cabo es un poco de sangre —la piel femenina se erizó ante sus palabras con el rostro avergonzado, evitando su penetrante mirada. Y aun así, pese a la fuerte música solo escuchaba los latidos frenéticos de su corazón.

    Itachi la sujetó de la muñeca y la jaló hacia él con suavidad, posando su mano libre en la pequeña cintura de ésta que al volver a la realidad negó con la cabeza y trató de alejarlo, por el simple miedo de que Naruto los viera en aquella cercanía.

    —No puedo darte el permiso de cómo tú lo dices... comerme.

    Itachi se inclinó hasta ella y besó la comisura de sus labios al sostenerla con firmeza por la espalda baja.

    —La paciencia es una virtud con la que cargo, así que esperaré lo necesario.

    Itachi la alejó y le regaló una sonrisa para acariciarle el cabello, como si fuese una pequeña niña indefensa ante él.

    .

    .

    .

    Sasuke bebió una copa de alcohol y miró la hora en el reloj. 2:30 am. Ya tenía un poco de sueño, quizá sería mejor irse a casa a dormir. Cuando iba a levantarse para despedirse de Naruto y salir vio la escena de pelea frente a él, haciéndolo fruncir el ceño.

    —¿Qué pasa? —susurró en medio de Itachi y Naruto. No entendía un carajo pero por instinto se daba cuenta de que si no se hubiese cruzado ahí en esos segundos Naruto habría golpeado a su hermano mayor en el rostro.

    Al detallar el panorama vio a Sakura en el suelo. Los invitados comenzaban a rodearlos, alentando los ebrios a que hubiese una pelea a golpes entre los dos varones protagonistas de la violenta situación.

    —¡Tu hermano no respeta una mierda!

    Sasuke volteó sorprendido a ver a Naruto con las palmas empuñadas y a Itachi haciéndole frente sin miedo alguno.

    —El que no respeta es usted —habló el mayor mirando a Sakura levantarse del suelo con el cabello desordenado por la sacudida violenta que ejerció Naruto sobre ella preso de celos, antes de empujarla para enfrentarse con él.

    Naruto la miró furioso y ella sintió sus ojos cristalizarse, negándose a que salieran las gotas salinas de sus orbes esmeralda. Sasuke se llevó a su hermano mayor y los invitados se quedaron susurrando y criticando el comportamiento de los protagonistas de la bochornosa situación, siendo unos pocos los que lanzaban la culpa a ella con palabras como: "Es una perra ofrecida" "No tiene derecho a reclamar por el empujón" "Se hace la mojigata".

    Naruto al ver la multitud disolverse sujetó a Sakura del antebrazo y la entró tras él, cerrando la puerta de un portazo tras ellos.

    —¡¿Qué mierda te pasa?!

    Sakura miró al suelo al negarse a llorar ante los gritos iracundos de su novio.

    —¡Mira lo que te pusiste, saliendo de la habitación con él y yo acá solo como un marica!

    —Eres muy celoso... Naruto —susurró, provocando que el lanzara el jarrón que estaba sobre el comedor al suelo, alarmándola.

    —¿Yo celoso? —preguntó irónico. Sus ojos azules brillaban cual precioso zafiro por la fuerte conmoción reflejada en ira—. Tú eres la que mantiene ofrecida con él, como una cualquiera.

    Sakura frunció el ceño y lo sujetó de los brazos, siendo apartada por él.

    —¡Tú eres un imbécil, un maniático!

    Naruto la sujetó de la cintura con fuerza y la obligó a acercarse a él, besándola con fiereza mientras las gotas salinas se deslizaban por el rostro de ella, una tras otra al terminar correspondiendo un beso posesivo y enfermo.

    .

    .

    .

    Presente.

    —¿Esa noche en qué acabó?

    Naruto desvió la mirada sin mover alguna otra extremidad de su cuerpo.

    —En sexo, tuvimos sexo por todo el apartamento... fue el mejor sexo de mi vida.

    —¿La amabas?

    —Demasiado —susurró al recordar aquella noche en donde la penetró hasta el cansancio. Escucharla gritar su nombre, aruñarle la espalda y rogar por más lo había vuelto loco.

    Kakashi lo miró a los ojos antes de preguntar.

    —Entonces... ¿por qué no la buscaste los cuatro días que llevaba muerta?
     
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    15. Introspección

    [​IMG]

    "De alguna manera, creo que quería que terminara, aunque significara mi propia destrucción."


    Presente.

    —Entonces Naruto... ¿por qué no la buscaste?

    La luz de la sala de interrogatorio comienza a dar vueltas en su cabeza, como si hubiese consumido una extraña droga alucinógena, pero no, no era más que su cerebro recordándole la realidad de esa noche, lo que realmente sucedió al cerrar la puerta y quedar dentro del apartamento con ella. Sin ser visto, sin ser juzgado ni detenido.

    Su respiración se acelera al igual que su ritmo cardíaco, en conjunto al reloj. Tik tok, tik tok. Las manecillas sonaban y él se desesperaba, zapateando en la madera y revolviendo las hebras doradas de su cabeza. Kakashi frunció el ceño y volvió a hablar.

    —Te escucho, ¿por qué no la buscaste en aquellos días que su cuerpo estaba sin vida?

    La presión de la gruesa voz lo fuerza a tragar pesado de manera inconsciente, empuñando las palmas para soltar un fuerte grito ronco que hizo y el compañero de Kakashi entrase a someter a Naruto contra el suelo, colocándole unas esposas en las muñecas para evitar cualquier reacción violenta de parte del acusado.

    <<¡Tengo miedo!>>

    El grito ensordecedor de su cabeza proveniente a una voz dulce provocó que volviera a gritar desesperado. Kakashi no pudo hacer más que sacar el celular y llamar al psiquiátrico. No avanzaba, algo siempre retractaba el que Naruto hablara. ¿Demencia? Quizá...

    .

    .

    .

    Pasado.

    —Lo que acabas de hacer no es correcto, lo sabes, ¿verdad?

    El iris azul esquivó el esmeralda al estar sentado en la cama y ella de pie con la sabana cubriendo su desnudes. Tenía vergüenza de mirarla por lo rudo que fue. Escuchó el ruido de los pies descalzos contra la madera perderse en el cuarto de baño y cerrar de un portazo, escuchando ahora el sonido del agua contra la cerámica, subiendo su mirar al frente en donde chocó de lleno con el reflejo del espejo. Estaba desnudo, con una almohada cubriendo su pelvis. Se quedó mirando unos minutos al detallar los aruñones en sus brazos y pecho. En alguno goteaba el líquido carmín por lo profundos que fueron, en otros apenas y se notaba la marca.

    Tragó grueso al recordarla gritando y golpeándolo al tratar de alejarlo, pero él no se detuvo hasta que ella correspondió a su rudeza. Cuando salió de sus pensamientos e iba a vestirse la escuchó sollozar, desesperándose por sus acciones.

    Se levantó y entró al baño, notando el sobresalto de ella al verlo ingresar. Estaba acurrucada en la bañera con el agua hasta el pecho, aun así, podía detallar las marcas rojas que tenía en sus brazos por la violencia con la que fue sometida. Naruto caminó hacia ella y la vio temblar, sintiéndose miserable hasta la médula. Ingresó a la bañera y se posicionó tras ella, sintiéndola temblar frente a él, pese al agua caliente.

    —Sakura yo...

    El silencio abordó la habitación por unos instantes hasta que ella al mover sus brazos para cubrir sus pezones hizo ruido con el agua, llamando su atención. Naruto frustrado la sujetó de la muñeca y la hizo deslizar hacia él, abrazándola.

    —Lo lamento... no sé qué me sucedió —susurró en su cuello y besó la piel tierna de éste—. No volverá a pasar, te lo prometo.

    Sakura permaneció inerte, recostándose en su pecho al darle la espalda y sentir de nuevo sus labios en su cuello. Eran suaves y dulces, todo lo contrario a lo que sucedió en la cocina tiempo atrás. Naruto la volteó y besó la comisura de sus labios, sorprendiéndose al ella juntar su frente con la suya.

    —Promételo... no volverás a dañarme, no así como lo hiciste.

    El azul quedó impregnado de lo vacío que se veían los ojos verdes en aquel instante, asintiendo.

    —Lo prometo Sakura.

    .

    .

    .

    Sasuke estaba en el auto con Naruto en el asiento del lado y con Sakura atrás. Naruto se bajó a la tienda de comida rápida a hacer el pedido que llevarían a comer a la colina con unos cuantos amigos, dejándolos solos en el auto móvil. En ese momento los orbes oscuros se fijaron en el espejo del retrovisor, detallando la prenda holgada que extrañamente portaría Sakura, siendo más de prendas ajustadas. En cuanto ella se agachó a recoger la billetera que se le calló de las piernas él lo notó.

    —¿Naruto te lo hizo?

    Ella de manera torpe cubrió su cuello.

    —¿De qué hablas?

    —De la marca en tu cuello, parece que te hubiese querido estrangular.

    —Debes de estar mal de los ojos.

    —Tú estás mal de la boca con las mentiras que sueltas sin parar.

    Ella se sintió expuesta y evitó la penetrante mirada que él le dedicaba por el retrovisor, no es como si la juzgara, pero tampoco notaba un deje de preocupación en ella... ¿entonces que le transmitía sus oscuros ojos? Quizá... envidia de no haber sido él. O tal vez estaba quedando loca del miedo que se sumergía bajo su piel por los celos irreparables de Naruto que ya comenzaba a ver a todos los hombres como posibles maltratadores. Pero, ¿y si ella sólo se relacionaba con ese "tipo" de hombre?

    —Tonterías —se respondió así misma, provocando una sonrisa ladina en Sasuke mientras movía los dedos sobre el volante, palpando el cuero que lo cubría.

    Los minutos pasaron y la puerta del copiloto se abrió, entrando Naruto con dos cajas de hamburguesas, bebidas, helado y papas fritas. Sasuke comenzó a conducir y en eso su mejor amigo habló, con la mirada perdida en la ventana de su asiento.

    —¿Todo bien con Karin?

    Sasuke frenó en el semáforo en rojo y miró por un instante su teléfono por si tenía alguna llamada perdida de su hermano mayor.

    —En realidad terminamos.

    Naruto curvó una ceja y volvió a preguntar.

    —¿Por alguien más?

    Sasuke observó de soslayo a Sakura por el espejo. Estaba profundamente pensativa con los audífonos de su celular en los oídos, ajena a aquella conversación.

    —En realidad sí —sonrió prepotente—. Me gusta alguien más, ya veré si también le gusto a ella.

    —Ya veo.

    .

    .

    .

    Presente.

    Karin se encuentra sentada en la sala de espera. Está levemente angustiada mientras bebe un café helado, echándoselo casi encima al ver a Itachi en el mismo lugar que ella. Él también la vio y se limitó a sonreír irónico, sentándose a su lado.

    —¿Qué haces tú acá?

    —También me preocupo por él —comentó mientras deslizaba su mirada por la puerta blanca frente a ellos—. ¿Qué tiene de malo hacerlo?
     
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    Vestigios

    [​IMG]

    "Observa los vestigios de su memoria, el pasado no ha muerto, ni siquiera es pasado"


    Presente

    Kakashi recorrió el lugar en círculos con las manos en los bolsillos y la mirada perdida en la baldosa. Algo estaba olvidando, algo estaba pasando por alto. Un mensaje entre líneas, una mirada acusadora, un comportamiento desadaptado ante las preguntas que formulaba a sus sospechosos. Algo sucedía porque alguien mentía... ¿pero quién lo hacía? Lo más probable es que los tres mintieran al inspeccionar a detalle, pero el punto estaba en la forma que mentían, en qué lo hacían y lo más importante, el por qué. ¿Miedo, horror... amnesia, locura, orgullo, satisfacción?

    Se la estaban jugando, y el que lo hacía tenía todo fríamente calculado.

    Frenó en seco al tener a uno de los sospechosos por homicidio al frente.

    —¿Acaso está viendo un espectro?

    Kakashi relajó los hombros y suavizó la mirada ante la curvatura cínica en los labios ajenos.

    —Qué raro verte por acá, Itachi.

    Los orbes carmín permanecieron inertes.

    —Vengo a ver cómo está Naruto.

    —¿Desde cuándo te interesa su estado mental?

    —No estamos en un interrogatorio, detective —concluyó sacando el móvil de su bolsillo para mandar un mensaje de texto breve y volverlo a guardar, volviendo su atención al presente. Kakashi suspiró de manera imperceptible y miró por la ventana.

    —Sakura —Itachi continuó sin inmutarse—. Ella habría venido preocupada por su novio, ¿no es verdad eso?

    Uchiha continuó su caminar y habló al aire antes de dejarlo atrás.

    —No se debe preguntar lo que ya se sabe, no es de buena educación.

    .

    .

    .

    Karin observaba de forma ida a Naruto por el ventanal. Estaba amordazado en aquel cuarto blanco. Su corazón se estrujó de solo imaginar que tendría que pasar toda la vida ahí dentro, solo, conviviendo con sus alucinaciones diarias. Tragó grueso y apretó los puños. La odiaba, la odiaba profundamente por ser la culpable de que su primo estuviese en ese estado, ni muerta podría ser de utilidad.

    —Estará aquí una semana —habló el psiquiatra mientras tachaba algo en su agenda—. Dependiendo de cómo continúe se le dará de alta.

    Karin mordió su labio inferior y acomodó sus gafas.

    —Pero seguirá esclavo a esas pastillas... ¡¿qué mierda de libertad es esa?!

    Orochimaru deslizó sus filosos ojos por el rostro de la mujer. Estaba alterada y acobardada porque un familiar quedara incapacitado mentalmente de por vida... pero lograba entenderla, atendía a diario familiares cómo ella... podía ser bizarro y divertido, por ello escogió esa carrera llena de tropiezos con la desensibilización por el otro.

    —Busca y encontrarás —habló y miró a su paciente dopado al otro lado de la habitación—. Pero no se dice qué es lo que encontrarás, ¿no le parece curioso eso?

    La risa sin gracia le erizó la piel a la mujer, al no entender el contexto de aquel mensaje.

    .

    .

    .

    Sasuke se tumbó en el sillón con un libro en su regazo. Se sentía un poco cansado y sus ojos le pesaban. Cuando empezó a conciliar el sueño detecto una suave fragancia, tan suave que le recordaba situaciones dulces. Quizá alguien nuevo se había mudado a uno de los departamentos vacíos y pasó cerca a la ventana, siendo el viento el culpable de traer los aromas inundados en recuerdos de un cuerpo ajeno. Sonrió en sus adentro por un instante y se fundó en sueños.

    .

    .

    .

    Pasado.

    —Yo la dejo en su casa.

    Naruto la miró por un momento y se inclinó desde el asiento delantero hasta el trasero para darle un beso breve en los labios. Sakura notó la mirada helada y tragó grueso.

    —Escríbeme cuando llegues.

    —Sí —contestó de forma mecánica y volvió su mirada a la ventana en lo que Sasuke volvía a encender la camioneta.

    El camino fue lento, ella podría jurar que estaba conduciendo a una baja velocidad si no estuviese tan ensimismada en sus pensamientos. Aún no lograba borrar la línea amoratada de su cuello, y tan solo pudo disimular las marcas de sus brazos con comprensas de hielo. Aún dolía pero no tanto como las cicatrices que se formaban en su psique por permitir que una persona le hubiese puesto las manos encima. Lo mejor sería dejarlo, pero no se sentía fuerte para ello.

    —Sasuke.

    El mencionado la miró por el retrovisor por unos instantes, volviendo la vista al frente para escucharla atentamente.

    —¿Naruto no siente interés en alguna otra mujer?

    Quizá así podría hacer que él la dejase a ella, y de esa manera quedar libre para volver a la sanidad de su vida diaria. Uchiha notó la esperanza en el leve brillo de los orbes verdes y respondió en un susurro.

    —No.

    Sakura sintió su labio inferior temblar. Sasuke continuó hasta llegar al conjunto de apartamentos. Al salir del auto sintió las gotas heladas de la lluvia que se aproximaba, mirándola de soslayo. Estaba perdida, lucía pálida y ensimismada, animándose a hablar de nueva cuenta.

    —Vamos a mi apartamento, Itachi debe estar arriba con Sasori jugando ajedrez.

    Sakura lo siguió en silencio, entrando con él. Cuando Sasuke cerró la puerta ella sintió los vellos erizados. Ni Itachi ni Sasori estaban ahí, escuchando únicamente el cómo el chico dejaba las llaves sobre un jarrón de vidrio, en donde el sonido rebotó una y otra vez en sus tímpanos.

    .

    .

    .

    Presente.

    El ruido de un auto lo despertó de los brazos de Morfeo, viendo con los ojos entreabiertos a su hermano mayor entrar y dejar las llaves sobre una mesa de noche. Itachi se despojó de su abrigo y lo colgó en el perchero, mirando a su hermano menor con un libro en sus manos y una manzana acabada en la mesa del lado, suspirando para sacar un cigarrillo de uno de sus bolsillos y llevarlo a la boca con el encendedor en la otra. Sasuke Aún estaba cansado pero logró escucharlo de manera distorsionada a lo lejos, visualizando vagamente la silueta de su hermano mayor alejándose hacia el balcón.

    —Olvida el pasado Sasuke, el daño ya está hecho.
     
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    Samantha

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    Por Dios . Fueron Itachi y Sasuke los asesinos? D:

    En fin Sakura me da mucha pena en esta historia no sé quién está más loco si Saske, itachi Naruto o Sasori no sé cuál de todos.

    Actualiza pronto.
     
    Última edición: 13 Febrero 2019
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    17. Rasgada

    [​IMG]

    "Amenazas, promesas y buenas intenciones no cuentan para la acción"


    Las llaves retumbaron en el jarrón en donde Sasuke las dejó, continuando su caminar a su habitación. Sakura lo siguió buscando a Itachi o Sasori con la mirada.

    No hay nadie.

    Debieron cambiar de planes comentó dejando la chaqueta en la cama y abriendo la ventana de su habitación. Sakura permaneció en el marco de la puerta, no sabía si entrar, y aunque el calentador estuviese encendido no podría quitarse el suéter, porque no quería que nadie más viese las marcas de su cuello al intento de ser estrangulada.

    Uchiha la escaneó mientras apagaba el celular y lo dejaba en uno de los nocheros.

    Ya vi lo que tenía que ver, quítatelo. No hay nadie más aquí.

    Sakura evitó su mirada y desabrochó los botones del suéter de lana, deprendiéndose de la prenda de vestir por completo. Los ojos oscuros la observaron sin tabú alguno, denotando cómo la piel clara de su cuello se tornaba entre tonalidades rojas y amoratadas. Al parecer estaban dispersándose, quizá se puso hielo para acelerar el proceso, pero aún continuaban notables a la vista humana.

    Sasuke camino hacia ella y le acarició el cabello, sintiendo el cómo se tensaba al tacto. Aquella reacción le provocó un deje de satisfacción. Le complacía verla así, cómo un animal asustado.

    ¿Por qué siempre buscas hablar conmigo cuando Naruto no nos ve?

    El levantó una de sus oscuras cejas, frunciendo el ceño luego de esto.

    No hables como si le tuviese miedo a un perdedor cómo él gruñó y con su dedo índice le levantó el mentón para obligarla a que le mirara a los ojos. Quieres escapar de él, ven conmigo entonces.

    Los orbes esmeraldas se tornaron escépticos ante aquella invitación desleal, negando con la cabeza con horror en sus venas. Su instinto le decía que no estaría segura, ni con él, ni con Naruto... Sasuke omitió su repuesta y se inclinó más hacia ella, respirando en la curvatura de su cuello al tenerla encerrada entre su cuerpo y el marco de la puerta. Ya no había escapatoria.

    La piel sensible sintió la lengua húmeda sobre las marcas de violencia que había dejado Naruto en su cuello, mordiendo su labio inferior sin alejarse de él. La sensación era exquisita. Sasuke palpó con suavidad y dejó sobre aquellas marcas chupetones, cómo si buscara marcar en ella.

    Mejor me voy susurró con las mejillas manchadas del carmín y la respiración en frenesí, a lo que él la sujetó de las muñecas y le levantó las manos por encima de la cabeza.

    Te voy a enseñar lo que es estar en pareja, y no en celo, así que permanece en silencio, Sakura.

    Los labios varoniles devoraron los suyos, entrometiendo su lengua en su cavidad, buscando la suya. Sakura gimió ahogadamente. Sus piernas temblaban y aquel detalle no pasó desapercibido para él. Sus manos temblaron al ser liberadas del agarre, sujetándola Sasuke de la cintura para cargarla de las caderas y acostarla en la cama.

    Esto será un secreto, ¿no es así? preguntó dudosa, no por no querer el acto, sino más bien porque aquello saliera de aquellas cuatro paredes que no juzgaban sus acciones. Él continuó en silencio y tan solo la calló con unos besos.

    Sus orbes esmeraldas se comenzaron a nublar por la sensación de suavidad y delicadeza, algo que Naruto le había dado solo cuando iniciaron el noviazgo, después de eso solo se tornó violento y paranoico. Cuando Sasuke iba a descender por sus pechos la puerta sonó, alejándolo ella por el miedo que se instaló en sus venas, sentándose en la cama con la blusa mal trecha.

    Se debe cerrar la puerta de la habitación Sasuke, pero empiezo a pensar que te gusta el exhibicionismo, porque siempre haces lo mismo comentó Itachi riendo entre dientes, hasta el momento que detallo con quién estaba al borde de hacerlo.

    Su rostro se frunció por un instante y volvió a su serenidad de costumbre. Sakura se levantó de la cama, se puso sus zapatillas y buscó el suéter como una chica recién descubierta a punto de tener sexo con su pareja. Pero no era su primera vez, ni era su novio con quién lo iba a hacer.

    Eres un fastidio Itachi murmuró molesto el menor al ver a Sakura salir con la cabeza gacha y sin la prenda afelpada al no encontrarle. Itachi la vio irse y luego se dirigió a Sasuke.

    ¿Tú le hiciste la marca del cuello?

    Qué te importa.

    .

    .

    .

    Sakura entró a su apartamento y cerró la puerta de golpe, comenzando a llorar por lo frustrada que estaba, por el cómo su vida se tornó en un mar de nervios y oscuros pensamientos. Caminó con desgana a la cocina y se preparó un té de manzanilla, buscando apaciguar la ansiedad que la tenía desesperada. Cuando iba a tomar el primer sorbo se escuchó el golpeteo de la puerta, soltando el vaso que cayó al suelo y se rompió en mil pedazos. Permaneció unos minutos mirando la puerta y ésta volvió a sonar, haciéndola caminar hacia ella.

    Abrió de manera desconfiada hasta que vio que no era Naruto, era Itachi.

    ¿Qué haces aquí?

    ¿Todo en orden?

    Sakura sintió su rostro caliente, avergonzada miró al suelo y notó la sangre en la madera, frunciendo el ceño al comenzar a sentir dolor.

    Me corté...

    Itachi abrió más la puerta al ella quitar el apoyo en la madera y miró sus pies descalzos, la taza rota en mil pedazos y a ella temblando. Tenía miedo, y no era de él.

    ¿Quieres hablar?

    Sakura subió sus ojos a los carmín de él y se lanzó en sus brazos, llorando amargamente. Por fin ella se había quebrado, y solo él lo estaba presenciando...

    .

    .

    .

    Presente.

    Kakashi lanza al suelo todos los informes que tiene apilados sobre el escritorio, lleva sus manos atrás de su nuca por la frustración inmensa que lo carcome de a poco, volviendo su vista al frente detalla el tablero en donde yacen fotografías de los tres principales sospechosos, y en el centro la foto de la mujer asesinada a mano de uno de ellos.

    Yamato ingresa como si tuviese algo urgente que contarla, exigiéndole que hable mientras transpira por los nervios ante la fecha próxima del caso, sin tener ninguna prueba en mano todo terminaría archivado.

    Es Naruto.

    ¿Qué pasa con él?

    Salió del psiquiátrico y contrató un abogado.

    Kakashi adquiere una transformación en el rostro al no entender una mierda. Saca el celular y le marca al tutor de salud que lleva el caso de Naruto en el hospital psiquiátrico. Éste timbra un par de veces hasta que obtiene respuesta.

    <<¿Por qué fue dado de alta?>>

    <<Cálmese señor detective>>

    La voz arrastrada de aquel médico lo pone de malas.

    <<Responda, no me haga perder mi tiempo>>

    <<Bien. Un psicólogo lo ha visto y me ha informado que la dosis que implementé en su tratamiento fue muy alta, así que confiando en su ojo clínico las disminuí. Su cuerpo al inicio no reaccionó bien, pero fue cediendo y de pronto se volvió más cuerdo. Lo último que dijo es que llamaría a un hombre llamado Shikamaru que es abogado>>

    <<¿Shikamaru?>>

    <<Sí. Y algo más>>

    <<Dígame>>

    <<Se ha ido susurrando que recuerda lo sucedido aquella noche>>
     
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    18. Enigma

    [​IMG]

    "La sociedad cree poder identificar a las personas malas o dañinas, pero no es factible, no hay estereotipos"


    Los orbes azules se encontraron con los negros. Estaba sentado en un asiendo mullido de cuero, con las manos en sus rodillas y sus pies moviéndose de aquí para allá mientras su abogado permanecía en la silla frente a él con una libreta en la mano derecha y un bolígrafo en la izquierda. El reloj de la pared sonaba y eso le irritaba un poco.

    —Naruto, sabes que estaré bajo juramento en el juzgado, así que sé breve, conciso y sincero.

    El rubio tragó pesado, dudando de qué tanto iba a soltar la lengua... y quizá qué tanto se iba a guardar para él.

    —Aún tengo detalles en mi cabeza en forma de humo, es decir, no recuerdo con claridad.

    Shikamaru examinó su expresión detalladamente, haciendo sonar el lapicero al sacar la mina y relajando los hombros.

    —Si es una estrategia por favor dímelo, la sabré sobre llevar a la hora que te involucren en la muerte de Sakura.

    Naruto mostró un deje de desespero y comenzó a jugar con los pulgares entre sus manos, mirándolo ansioso.

    —¡No es una maldita estrategia! —trató de calmarse unos minutos ante la ceja levantada de su abogado—. Es cierto, recuerdo algunas cosas, pero no todo a detalle.

    —Explícate.

    Naruto suspiró y se dedicó a tomar aire como si la vida se le escapara cada que cruzaba palabra con Shikamaru.

    —Yo estaba con ella... sé que alguien más estuvo en el apartamento esa noche, pero no recuerdo quién maldita sea—comenta con ira entre sus dientes—. Recuerdo que Sakura estaba preparando té, tomaba mucho de esas hierbas, según ella yo estaba siendo demasiado violento y quería dejarme, luego de eso todo en mi cabeza se pone negro. Sé que salí de ahí y estaba viva todavía.

    Shikamaru anota todo cuidadosamente en aquella libreta, tomando un sorbo de agua para continuar sus preguntas y preparar su mejor defensa para el peor de los casos.

    —Entonces, según usted no recuerda que sucedió después, pero se contradice al señalar que había alguien más con ustedes en aquel lugar.

    Naruto niega con los puños cerrados.

    —¡Lo había! —trata de calmarse nuevamente. Sus nervios lo tienen a la deriva constantemente—. Sé que alguien nos estaba viendo mientras hablábamos, o escuchando porque cuando yo iba a... sujetarla contra el lavamanos tocaron la puerta.

    Shikamaru se levantó un segundo del asiento y encendió el aire acondicionado. El verano comenzaba a ser el clima actual y sería inaudito que su cliente estuviese más alterado de lo que ya se encontraba. También cogió un café helado del congelador de su oficina y se lo ofreció a su cliente, este lo rechazó así que lo tomó para sí, dejándolo en la mesa y continuando su plática.

    —¿Sujetarla contra el lavamanos con qué intención?

    Naruto calló y Shikamaru lo notó.

    —¿Abusaba usted de ella constantemente?

    —No.

    —¿Entonces?

    —Solo quería que hiciéramos el amor, como otras veces...

    .

    .

    .

    Pasado.

    Itachi deslizó su mirada por ella. Estaban sentados en el suelo con la puerta cerrada, él estaba acariciando su largo cabello mientras ella continuaba llorando amargamente en su pecho. Cuando la notó calmada le limpió las lágrimas y la miró a los ojos. Sakura con la vista nublada no sabía si había lástima, compasión, entendimiento o un deje de satisfacción en su mirada al verla derrotada en la madera y contra sus brazos.

    —Tus ojos perdieron brillo.

    —Mi madre me lo ha dicho —susurró y cerró los párpados, abrazándose más a él. Olía demasiado bien, y de una manera extraña se sentía segura, quizá porque era mayor a Sasuke y Naruto, y de cierta forma tenía la sensación de que él, al menos en esos momentos no trataría nada con ella.

    Itachi continuó acariciando su cabello y respirando en su cuello.

    —Si deseas puedo alejar a Naruto de ti —susurró, proponiéndole una salida pero el corazón de ella se estrujó.

    —¿A qué te refieres con eso?

    —Desaparecerlo, así te deja en paz y puedes recuperar tu vida normal.

    Sakura estaba dispersa. No se centraba con facilidad en algo más que en ser lo que otros quieren que sea, y eso lo sabía él.

    —¿Vida normal?

    —Sí, una vida normal —murmuró Itachi, acariciando su mejilla. Ella comenzaba a mirarlo como un Dios, como si pudiese ser su salvador, pero aún algo la detenía... y no tenía claridad qué era.

    Itachi observó el cómo ella levantó las manos y acarició su perfilado rostro, arrugando su camiseta al deslizarlas por su pecho, cómo si se dijera a sí misma que él era real. Itachi sonrió al verla relamerse los labios y levantar su mirada hasta la de él. Sakura rozó sus labios con los suyos y terminó besándolo, con suavidad. Itachi le siguió el ritmo en el beso al sentir el cómo ella se acomodaba sobre él a ahorcajadas, sujetándola de la cintura para que no perdiese el equilibrio de su cuerpo. Recorrió su espalda de arriba abajo con suavidad, sintiendo el cómo ella profundizaba el beso a medida que él acariciaba su piel. Itachi mordió su labio inferior y la notó quejarse ante la sensación de escozor por haberla reventado, sangrando levemente.

    El ascendió por su cuello y lamió hasta el lóbulo de su oído. Sakura gimió sujetándose con fuerza de su camiseta al tirar la cabeza hacia atrás. Itachi empezó a devorarle el cuello ante el permiso de su cuerpo, acostándola en el suelo con él arriba de ella.

    —Se suave —murmuró con tono suplicante. Él la miró de soslayo y pellizcó sus pezones al tenerlos expuestos y desprenderla de la tela que los cubría.

    —Hay situaciones en las que no hay que ser suaves, Sakura —susurró y clavó sus dedos en la piel de su cintura, ella se contrajo bajo la sensación de las caricias, que aunque eran rudas no dejaban de ser apasionadas.

    —Por favor...

    Itachi la volteó e hizo a un lado el largo cabello de Sakura, inclinándose hacia ella para lamer la parte trasera de su cuello.

    —¿Naruto te ha besado así?

    Sakura suspiró entre jadeos, empuñando las manos al escucharlo desde atrás.

    —Nunca...

    —Bien, yo te enseñaré lo que es realmente el placer, Sakura.

    Deslizó sus orbes Camín por su espalda desnuda y la besó, mordió y lamió hasta que la notó temblar ante él, estando por completo a su merced. Itachi la desnudó por completo y se quitó la camiseta él, para deslizar sus dedos por su intimidad de arriba hacia abajo, sin meterlos dentro de ella.

    —Por favor.

    —¿Por favor qué Sakura?

    Sakura mordió su labio inferior y volvió a articular entre jadeos.

    —Por favor, entra en mí.

    Una sonrisa insana se dibujó en el rostro masculino, terminando de desnudarse para entrar en ella. Sakura soltó un pequeño grito. Itachi la volteó para mirarla y la besó con suavidad por cada vez que entraba y salía de su interior. Sakura aruñó su espalda con los ojos cerrados, dejándose hacer bajo su cuerpo, dejando de pensar en el acto infiel que estaba cometiendo.

    Quizá ese sería otro secreto que moriría con ella... o quizá no.

    .

    .

    .

    Presente.

    Itachi soltó el humo del cigarrillo de su boca al recordarla viniéndose entre sus brazos. Aún sentía el aroma dulce de su loción al ella saltar sobre él. Sonrió en sus adentros, porque en su vida sexual jamás había sentido tantas ganas de volver a hacerle el amor a una mujer, es más, solo se las follaba y no volvía a llamarlas más que por educación, pero Sakura fue diferente, tenerla presa del miedo y ser él un escape a eso lo hacía sentir... ¿poderoso?

    Sasuke le llamó desde atrás, bebiendo un vaso de agua.

    —Naruto comenzó a moverse.

    —Lo sé —caminó hacia la mesa del centro de la sala y movió un peón del ajedrez—. Es hora de una nueva ficha —levantó su mirar hacia el de su hermano menor, que le miraba indiferente—. Llama a Temari, ella será nuestra abogada en este caso.

    Sasuke dejó el vaso en el granito y sacó el celular.

    —El detective ya no pinta nada en esta historia, ¿no es así?

    Itachi movió otra de las piezas del tablero.

    —Aún no está fuera del juego...
     
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    19. Inconsistencias

    [​IMG]

    "La gente del común no tiene idea de lo que está pasando en la mente de un asesino, ni en cómo opera"


    Temari levantó sus ojos verdes hacia los dos hombres que estaban en su oficina, ofreciendo un té a cada uno. Itachi lo recibió, Sasuke lo rechazó. Ella se sentó frente a ellos con un cuadernillo y dos bolígrafos de colores, cruzando una de sus piernas para comenzar a hablar sobre lo que se vendría encima.

    —Para iniciar necesito saber si estuvieron ahí la noche del crimen.

    Itachi bebió un sorbo de té y la miró a los ojos. Tenía sus orbes verdes como Sakura, pero oscuros y perceptivos. Un tono más maduro, podría suponer que tenía la misma edad de él, un carácter fuerte y decidido.

    —Sí.

    —¿Los dos?

    Sasuke le miró y fue él quien habló esta vez.

    —Yo estuve un rato con ella antes de que el fastidioso de Naruto llegara. Ella estaba con los ojos inflamados —comentó con naturalidad—. Me comentó que fue a terapia y le diagnosticaron depresión y ansiedad, así que iría con el psiquiatra la semana próxima.

    Temari escribió sus palabras y volvió la vista al frente, fijándose en el menor por ahora.

    —¿A qué hora te fuiste de su casa?

    Sasuke miró el reloj de la pared, recordando el reloj blanco de madera en la sala de Sakura. Sonaba tal cual como ese. Un fastidioso tik tok por cada minuto que pasaba.

    —A las 6:00 pm.

    —¿Naruto te vio ahí?

    —No. Yo salí cuando el entró al baño, creo que fue a orinar.

    —¿Cómo reaccionó ella al ver a Naruto en la casa?

    Sasuke chasqueó la lengua y relajó los hombros.

    —Comenzó a temblar, hablaba más de prisa... ella no sabía disimular, era un fastidio.

    Itachi permaneció en silencio durante lo que hablaba Sasuke. Todo eso él ya lo sabía, porque estuvo en el balcón y vio a su hermano menor colocándose la chamarra y guardando las llaves en el bolsillo de su jean. Fácilmente pudo intuir que estaba de mal humor, algo no muy raro en él, pero al menos esta vez sospechaba el porqué, ya que con anterioridad se percató de que Naruto había parqueado la moto abajo, y también lo vio subir las gradas con un deje de mal humor.

    —¿Hay posibilidad de que Naruto se diese cuenta de su presencia luego?

    —Lo dudo, pero pudo suceder... porque luego de eso ella apareció muerta.

    —Entonces según usted, ¿él la asesinó?

    Sasuke desvió por un instante la mirada a la izquierda, volviéndola al frente con indiferencia.

    —Sí.

    .

    .

    .

    Shikamaru levantó su móvil y miró a Naruto, el cual estaba en la puerta de su consultorio nuevamente, moviendo los pulgares al tener juntas las manos, en la sala de espera con su secretaria anotando la hora de su visita. Colgó y le indicó que pasara. Ambos tomaron asiento y Shikamaru sacó un cigarrillo para fumar mientras le veía inquisitivamente.

    —¿Recordaste algo?

    Naruto le miró con un deje de duda, pero Shikamaru mantuvo una compostura tranquila, dando confianza a que su cliente hablara.

    —Cuando salí del apartamento de Sakura subí la vista al recordar que había olvidado las llaves de la moto sobre el mesón de la cocina —tragó y desvió la mirada—. Itachi estaba viéndome fijamente desde el balcón con un cigarrillo en la mano.

    Shikamaru escribió con velocidad lo que Naruto le decía, desajustándose levemente la corbata.

    —Hablas de él como si fuera un testigo. ¿Piensas que puede dar testimonio para incriminarte?

    Naruto negó levemente. No había pensado en eso hasta ahora.

    —Me refiero a que él pudo bajar al apartamento de ella —susurró y volvió la vista al frente—. Yo la dejé viva, ni siquiera estuvimos juntos aquella noche... solo discutimos un poco y nos comportábamos de manera indiferente el uno al otro.

    Shikamaru bebió del vaso de limonada helada que tenía al lado en una pequeña mesa, mirándolo como si tratase de adentrarse a su cabeza, y al no lograrlo habló.

    —Hace unos minutos recibí una llamada Naruto —su tono de voz cortante hizo que Naruto se pusiera alerta—. Los Uchihas han contratado a Temari como su defensa —acarició el puente de su nariz en señal de frustración—. Así que necesito que me des más que lagunas mentales fragmentadas, si no quieres ir preso.

    Naruto rezongó bajamente con mal humor, apretando los puños.

    —Yo no la asesiné —aseguró con furia—. Uno de ellos dos lo hizo, ¡o los dos! Tenían razones de sobra —murmuró y el interés de Shikamaru se disparó.

    —Cómo cuáles.

    Naruto cierra los párpados por un momento y deja caer su cabeza hacia atrás, en el cabecero del cómodo asiento de cuero para después parpadear con suma lentitud y volver a mirar a su abogado.

    —Sasuke siempre deseó carnalmente a Sakura, yo me di cuenta pero no dije nada al respecto —las palabras se arrastraban con furia por sus dientes—. E Itachi con ella se comportaba como un caníbal hambriento... Karin, mi prima puede secundar lo que estoy diciendo, ella ha sido testigo de gran parte de lo sucedido.

    —Si lo vemos por esa parte sería un arma de doble filo... apuntando a que pudiste asesinarla por esas mismas razones que me estás dando —suspiró decepcionado—. Tus celos se desataron y la estrangulaste mientras abusabas de ella al ella haber estado con uno de los dos hermanos, esa sería la respuesta de Temari ante eso.

    Naruto frustrado se levantó del asiento y pasó sus palmas por sus hebras doradas, caminando en círculos.

    —Esa noche —susurró mirando los detalles del suelo al sentir que su única salvación era decir un fragmento del recuerdo completo—. El que estaba en el apartamento era Sasuke.

    —Entonces, ¿hablas con él esa noche?

    —Sí.

    .

    .

    .

    Temari cerró la libreta y volvió su vista al menor, aparcando la siguiente cita en su portátil para hablar nuevamente.

    —Entonces... ¿hablaste con Naruto esa noche?

    Sasuke le sostuvo la mirada con indiferencia.

    —No.

    .

    .

    .

    Pasado.

    25 de julio, 2:00 de la tarde, día del asesinato.

    "Voy a romperte con mis caderas"

    Los orbes verdes se pasearon por la esponja de baño, sujetándola y deslizándola por su cuerpo para quitar cualquier rastro de suciedad en conjunto con el jabón líquido. Seguido de esto esparció shampoo en la palma de su mano e hizo suaves masajes sobre su cuero cabelludo. Hoy tenía pensado que fuera un excelente día...
     
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    Insane

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    20. Inequívoco

    [​IMG]

    "Los pasos hacia el conocimiento iluminan el camino, pero cada paso es escabroso. Dalos de uno en uno"


    Naruto ajustó su corbata y se colocó el saco, peinándose y cepillándose los dientes para bajar y adentrarse al auto que lo esperaba abajo. Shikamaru al escuchar todo en sus sesiones pensó en una estrategia para evitar que fuese a la cárcel, ya fuera por homicidio o inculpabilidad, porque su abogado no le creía del todo la inocencia, pero tampoco tenía pruebas para dudar de ella.

    Demasiado confuso y todo un problema, así lo había descrito él.

    .

    .

    .

    Sasuke se miró al espejo y sujetó la loción, presionando el spray sobre su ropa para ajustar su corbata y beber un vaso de agua. Su hermano mayor lo estaba esperando en la puerta, y al llegar a ella bajaron las gradas hacia el auto, en el cual recogieron a Temari y se dirigieron al juzgado.

    Temari fue la primera en bajarse con una carpeta en sus manos y una libreta sobre ésta, dirigiendo sus ojos a Shikamaru. Estaba con el otro sospechoso en todo este caso. Sonrió con sorna... enfrentarse en un caso legal contra su ex esposo, siendo éste uno de los mejores abogados era todo un espectáculo, en donde ganaría el que mejor argumentos diera.

    .

    .

    .

    Kakashi estaba observando a todos los presentes. Esta vez estaría alerta para agarrar cualquier cosa que soltaran ante el tribunal para enlazarlo con las pruebas, porque su instinto le comunicaba que el asesino estaba entre ellos, solo tenía que diferenciar quién mentía más que el otro y el por qué lo hacía.

    Las puertas del tribunal se abrieron de par en par, ingresando todos en orden. Naruto tomó asiento con su defensa en una mesa a la izquierda y Sasuke e Itachi con Temari a la derecha. Kakashi se sentó en las bancas de atrás, metiendo a su boca una menta masticable para relajarse y concentrarse en lo que ahora sería la última pieza de todo, o al menos así lo esperaba.

    El juez se sentó y acomodó el mazo para golpear la madera si era necesario, divisando la madre de la víctima, el fiscal a cargo del caso y los tres sospechosos de asesinato frente a él. Jirayja suspiró cansino y dio inicio a la sesión, siendo el primero en subirse a la silla de los testigos y someterse bajo juramento Itachi Uchiha.

    Shikamaru ajustó su corbata y se levantó del asiento.

    —¿Dónde estaba usted a las 7:00 pm?

    Itachi permaneció recto en la silla, sosteniéndole la mirada con naturalidad. Shikamaru lo percibió como un hombre frío y autoritario.

    —En mi apartamento —respondió y deslizó sus orbes carmín por el abogado—. Suelo jugar ajedrez en línea en mis tiempos libres.

    —¿Las 7:00 pm están en su rango de tiempo libre?

    —Correcto.

    .

    .

    .

    Temari se levantó del asiento y caminó con suavidad sin apartar su fuerte mirada de Naruto, el que estaba sentado arriba, con las manos sobre la mesa.

    —¿Por qué fue a verla esa noche?

    —Quería hablar con ella.

    —¿Sobre qué?

    —Sobre nosotros.

    Temari sonrió levemente y se posicionó frente a él con delicadeza.

    —¿Problemas en su relación?

    —Como cualquier pareja.

    .

    .

    .

    Sasuke fue el último en subir en la primera sesión penal, levantándose Shikamaru nuevamente del asiento, esta vez con las manos por atrás de su espalda mirándolo fijamente a los ojos. Sasuke mantuvo la mirada sobre él con naturalidad, disponiéndose a responder cualquiera de sus preguntas.

    —¿Estuviste esa noche en su apartamento?

    —Sí.

    —¿Hablaste con Naruto esa noche?

    —No.

    Shikamaru sonrió en sus adentros y comenzó a caminar con lentitud en círculos.

    —Relátame que hiciste esa noche, antes de que llegara Naruto.

    Sasuke deslizó sus ojos oscuros por los azules encendidos de Naruto. El silencio abordó el tribunal, siendo testigos todos los presentes del contacto visual que sostuvieron por unas milésimas de segundo. Temari pensó en levantarse y evitar la confrontación directa de ya dar una versión de lo sucedido en la noche, pero prefirió quedarse sentada ante la postura de Sasuke.

    —Bien. Esa noche Sakura me comentó que fue a terapia, en donde le diagnosticaron depresión y ansiedad. Yo le pregunté si tenía pensado iniciar con las terapias rápidamente, siendo de conocimiento general que la depresión es preocupante —Shikamaru levantó una de sus cejas y continuó escuchando—. Me dijo que sí, que estaba realmente feliz.

    —¿Por qué motivo?

    —Porque tendría una excusa válida para alejarse de Naruto.

    —¿Te lo dijo ella?

    Sasuke se ajustó la corbata.

    —Lo deduje yo.

    Shikamaru le miró de frente y cuestionó.

    —¿Qué te hace pensar que quería alejarse de él y no de ustedes que vivían a un piso de distancia?

    Temari se levantó e interrumpió.

    —No ha lugar.

    El juez pegó con el mazo a la madera.

    —Se omite la pregunta.

    .

    .

    .

    25 de julio, Día del asesinato. 3:00 de la tarde.

    "No te escondas, que sé dónde estás"

    Sakura salió del baño y tomó una falda de tela y una blusa de tirantes. Quería comodidad al pensar en un día perfecto, que se dedicaría a sí misma. Hacerse unas mascarillas para el rostro, beber té, pedir algo a domicilio en la noche y ver una película. Quizá llamar a su madre antes de dormir y recordarle lo mucho que la amaba.

    Estaba entusiasmada luego de ir al psicólogo. Le habían diagnosticado depresión y ansiedad, ¡ya no se sentía como una loca! Ella tenía algo que podría ser tratado, y eso, al menos en ese momento la tenía al límite. ¿Suicidarse? Llegó a pensarlo, pero ya lo había descartado. Solo empezaría con el pie derecho, hablaría con su madre, le diría que vendería el apartamento y se mudaría a otro lugar.

    Se estiró y se dejó caer en la cama, mirando su celular.

    Ni un solo mensaje, ni una sola llamada. Por hoy no parecía ser el centro de atención de nadie... Eso al menos pensaba, hasta que alguien tocó su puerta.

    De manera perezosa se acercó al mirador de la puerta para espiar al otro lado.

    ¿Itachi?
     
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    Insane

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    21. Sentidos

    [​IMG]

    "No es por placer sexual, me trajo algo de paz mental"

    La primera sesión había finalizado. Naruto estaba recostado en la pared bebiendo de una botella de agua, con su abogado fumando un cigarrillo al lado. Naruto comenzaba a sentirse inquieto, la mirada que Sasuke ejerció en él no lo hizo sentir nada cómodo, es más, sintió como si fuese un reto de quién de los tres hablaba primero. Se desajustó la corbata y vio salir a los hermanos.

    Shikamaru tiró a un cesto de basura el cigarrillo terminado y habló.

    La próxima sesión será determinativa, si el oficial a cargo del caso capta algo en ustedes antes de que termine esa sesión y sea culpado alguno de los tres, el proceso se alargará, y pasaré a defenderte de sus posibles pruebas.

    Naruto elevó una de sus cejas, escéptico.

    ¿Qué tipo de pruebas?

    Shikamaru le miró a los ojos.

    En medicina legal están procesando las huellas de la alfombra de la entrada, si encajan las zapatillas que llevaste esa noche deberás relatar a detalle todo.

    Entonces Sasuke también deberá hablar, porque estoy seguro que sus huellas están marcadas al igual que las mías.

    Shikamaru masajeó el puente de su nariz.

    Y ahí será quién culpa a quién. Él dice que no habló contigo esa noche, pero tú dices que sí hablaron esa noche... hay que encerrarlo para que él diga que si cruzaron palabra antes de ella aparecer muerta, de ahí en adelante procura cuidar lo que dices.

    .

    .

    .

    Itachi se sentó en la mesa en donde reposaban dos tazas de café. Sasuke sacó bebió un sorbo mientras Itachi mantenía la taza entre sus manos mientras echaba un poco de azúcar, revolviendo el contenido mientras miraba por la ventana hacia la calle, visualizando los carros pasar, uno tras otro.

    ¿Estás preparado para relatar lo de esa noche?

    Sasuke suavizó su expresión por un momento de manera serena, quitándose la corbata que sentía y lo asfixiaba.

    susurró y deslizó sus ojos negros por la mesa. Pero tomaré en cuenta la sugerencia de Temari.

    Itachi le miró por un momento sin reproche en su mirada, sino más bien como si supiese a que se refería con ello sin la necesidad de preguntar más allá. Bebió su taza de café y sujetó una servilleta, llamando a la mesera del restaurante para pedir la cuenta y mirar la hora en su reloj. Lo mejor sería ir a casa y darse una larga ducha de agua helada para relajar la tensión que se acumulaba en sus músculos.

    Así que prefiere que recurras a Kakashi...

    .

    .

    .

    Shikamaru masajeó el puente de su nariz. Ya estaba en su oficina y se sentía exhausto. No sabía si ver a su exmujer peleando con él en un juzgado fuese lo mejor para ejercer su profesión. No podía permitir sesgos, porque eran dos personas contra Naruto Uzumaki. Claramente tenían desventaja, porque entre ellos podían hacer una cuartada.

    Miró su celular y decidió llamar al ver la hora. 7:00 pm, no faltaba mucho para la segunda sesión.

    Buenas noches, ¿hablo con la prima de Naruto Uzumaki?

    .

    .

    .

    Itachi prendió un cigarrillo desde el balcón de su apartamento, con la vista perdida en el piso inferior que se podía observar de manera diagonal. Sakura había sido tan deliciosa que aún tenía la sensación de que ella saldría a caminar por aquel angosto pasillo y le saludaría con esa amable sonrisa, mostrando esos blanquecinos dientes y esos ojos brillantes, como hacía cada vez que lo veía. Hasta los últimos días que estuvo viva, en donde la luz en sus ojos verdes fue desapareciendo de a poco... eso lo hacía recordar la vez en que deseó apagar aquellos luceros verdosos.

    .

    .

    .

    Sasuke estaba acostado en el sofá con el celular en el pecho y los brazos tapando sus ojos, perdido en el mar de los sueños mientras el agua caía por las ventanas al estar lloviendo fuertemente, casi como si el cielo llorase fuera...

    <<¿Crees que Naruto me buscará?>>

    <<Yo te buscaría, pero me da lo mismo si él lo hace.>>

    <<Eso suena extraño Sasuke.>>

    <<Extraño es que no le hayas terminado a ese perdedor, Sakura.>>

    .

    .

    .

    El sol se abrió paso entre las nubes oscuras que se aglomeraban en el cielo, avisando del nuevo día. Naruto estaba mirándose al espejo, tenía ojeras y pensaba en si volver a tomar aquellas píldoras que relajaban sus músculos, pero en el la corte lo desestimaban por calmantes terminaría dentro de un psiquiátrico, y no quería volver a ver las inmundas paredes blancas con enfermeras entrando y saliendo de su cabeza... o de la habitación.

    Caminó perezoso y se adentró en el baño, abriendo el agua caliente a tope, quemándose la piel al recordar.

    <<Demonios Sakura, ¿estás hablando enserio? —su voz incrédula hizo un deje de mella en ella, dudando en volver a repetir lo que había dicho con anterioridad.>>

    <<No quiero tener más una relación tóxica, quiero iniciar de nuevo. Quizá una terapia de pareja más adelante... —susurraba desviando la mirada de los ojos azules que pareciese y quisieran adentrarse en ella.>>

    <<¿Terapia de pareja? Estás loca... —dejó las llaves de la moto sobre el mesón de la cocina mientras miraba al suelo.>>

    <<No Naruto, tú lo estás. No me escuchas, no toleras nada.... ¡Mira lo que me estás diciendo ahora! Que no puedo tan siquiera volver a colocarme una falda, ¿qué te pasa? —alegó y tragó saliva, insegura.>>

    <<¿A mí? Qué te pasa a ti. ¿Crees que no lo escuché? —ella sintió su piel erizarse a causa de sus palabras, retrocediendo hasta las escaleras.>>

    <<¿De qué me hablas ahora? —divagó y él mostró una sonrisa dolorosa en sus labios, cómo si no pudiese creer que le mintiera en su propia cara>>

    <<De Sasuke, ¿Crees que no lo escuché salir?>>

    .

    .

    .

    25 de julio, día del asesinato. 7:00 de la noche.

    <<¿Tienes miedo de abrir los ojos? Sakura>>

    Sus uñas se quebraron al agarrarse con fuerza de la cortina del baño, la cual se desprendió con facilidad y ella fue a dar de rodillas al suelo al ser sujetada por el cabello. Trató de gritar pero sus labios fueron tapados con rudeza.

    La peor noche de su vida apenas comenzaba...
     
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    22. Fragmentos.

    [​IMG]

    "Las armas son demasiado rápidas. No te dejan saborear las emociones."


    Sus ojos azules se situaron de manera amenazadora sobre Sasuke, el cual acababa de subir al tribunal con el detective frente a él. Algo le decía que iban tras él, que salía mejor irse del lugar y esconderse durante toda su vida de ser necesario, pero prefirió quedarse sentado en la silla de forma recta, con su abogado a su lado.

    Shikamaru se desajustó la corbata y miró de soslayo la bolsa transparente que reposaba con barro seco y la toma de unas muestras de calzado al lado del juez, el cual tenía el martillo en la mano y un bolígrafo en la otra, posicionada sobre uno de los papeles esparcidos sobre el tribunal.

    —Damos inicio a la segunda sesión —anunció el juez y permaneció en silencio para escuchar las palabras de Kakashi.

    —Bien —susurró Kakashi y dirigió su vista a Sasuke—. El sospechoso Sasuke Uchiha habló conmigo antes de la sesión del día de hoy, confesando.

    Itachi le miró indiferente y bebió del vaso de agua que reposaba sobre la mesa frente a él, mientras Temari cruzaba las piernas y sonreía para sí misma... Habían ganado, se habían adelantado a los hechos.

    —¿Qué confesó el joven Sasuke?

    Kakashi se volteó parcialmente y miró a Naruto. Shikamaru se levantó y los miró como todo un analista de casos.

    —Refuto proceso de inculpabilidad a mi cliente sin presentar pruebas suficientes.

    El juez golpeó la madera.

    —Ha lugar.

    Kakashi se aproximó a las pruebas y las levantó frente al juez.

    —Hay huellas de Naruto por toda la casa.

    Shikamaru permaneció de pie, escuchando atentamente para responder.

    —Eso es lógico. Él nunca ha negado estar ahí aquella noche.

    —Las huellas con barro también son suyas.

    —Esa noche estaba lloviendo —continuó Shikamaru—. ¿Está tratando de inculparlo?

    Kakashi caminó hasta él y colocó una bolsa transparente más pequeña, con un listón rojo manchado de sangre.

    —Sus huellas están aquí —habló fuerte y claro—. Manchadas de la sangre de Sakura. Este listón, por deducción de criminalística se dice que lo tenía puesto en el cabello, pero después apareció en el lavamanos, en donde sus uñas se quebraron al sujetarse de la cortina.

    Shikamaru se mantuvo dentro de su compostura, pensando, analizando lo que el detective decía frente a él, porque algo no encajaba, algo estaba fuera de lugar... y sabía que su cliente lo sabía pero no lo decía. ¡Maldición, perdería si continuaba así!

    Shikamaru guardó silencio. No respondió más, sentándose a escuchar. Kakashi se dio vuelta y miró a Sasuke.

    —Relata lo que pasó esa noche.

    Sasuke se mantuvo serio, mirando al juez por un momento.

    —Fui cómplice, por guardar silencio, pero podría usted ponerse en mi lugar y decirme si no hubiese hecho lo mismo.

    .

    .

    .

    25 de julio, día del asesinato. 5:30 pm

    "¿Estás respirando aún?"

    —Es él. Sasuke vete, no puede verte aquí. ¡Me matará!

    Sasuke le tapó la boca y frunció el ceño.

    —A veces eres tan fastidiosa. Actúa natural —susurró molesto, soltándole la muñeca mirarla a los ojos—. O podrías simplemente no abrir.

    Sakura sintió hervir en pánico, negando con la cabeza. Sasuke solía hacer esa clase de comentarios, eso la hacía sentir nerviosa.

    —Se enojará —tragó pesado ante el segundo sonido del timbre—. Escóndete.

    .

    .

    .

    Shikamaru se levantó y se posicionó frente a Sasuke.

    —¿Te escondiste?

    —Me negué a hacerlo.

    —¿Entonces te mantuviste de pie frente a la puerta?

    —Nunca dije que estuve frente a la puerta.

    Temari se levantó e hizo sonar sus tacones en la madera.

    —Está entorpeciendo los hechos narrados de mi cliente.

    —Especulaciones —alegó Shikamaru pero el juez golpeó con el mazo.

    —Al lugar. Que continúe.

    .

    .

    .

    25 de julio, día del asesinato. 5:40 pm

    "Shhh"

    Sasuke se quedó sentado en los primeros escalones de las escaleras que daban a la habitación de Sakura, siendo poco visible para la cocina y entrada por la pared que lo cubría.

    —¿Por qué tardaste tanto en abrir?

    Sakura sonrió nerviosa y se acomodó el cabello con el listón que amarró a su coleta alta, como un accesorio decorativo.

    —Estaba buscando el listón y no lo veía —susurró y desvió sus ojos al suelo—. ¿Quieres beber algo?

    Naruto negó con la cabeza y se inclinó a besarla. Ella desvió rápidamente el rostro, evitando el contacto de sus labios.

    —¿Qué pasa?

    Sakura tragó grueso y apretó su falda.

    —Quiero que terminemos... o nos demos un tiempo.

    —¿Estás loca? —frunció el ceño, con palpable molestia—. No deberías utilizar más cosas de ese tipo —murmuró descendiendo sus ojos azules a la falda de tela, obteniendo de ella escepticismo.

    Sasuke continuó sentado en las escaleras, escuchando la conversación ajena.

    —Naruto no me estás escuchando —habló relajando los hombros y caminando hacia la cocina. Él la siguió y ella preparó té para relajar la ansiedad que comenzaba a aparecer en su cuerpo—. Lo mejor sería... no sé, terminar.

    Naruto frunció el ceño y se acercó a ella. Sakura retrocedió con la taza en sus manos y se tropezó, cayendo el vaso al suelo, quebrándose en mil pedazos.

    —Yo... lo siento —se disculpó él desordenando sus dorados cabellos en muestra de exasperación—. Solo, déjame orinar... y hablamos.

    Ella permaneció quieta con las manos aferradas al mesón al verlo entrar al baño y cerrar la puerta de un fuerte portazo. Sasuke se levantó de las escaleras y caminó hasta ella, viéndola en medio de los trozos de porcelana quebrados. Le irritaba que fuera tan estúpida para dejarse tratar e intimidar de esa manera. Sakura no lo miró, es como si hubiese olvidado que estaba ahí con ella. Él caminó hacia la puerta y salió por el pasillo, cerrándola con suavidad al verla agachándose para empezar a recoger los trozos de porcelana.

    .

    .

    .

    Shikamaru lo escuchó atento.

    —¿Y no hiciste nada al respecto?

    Sasuke le miró por un momento.

    —¿Qué podría haber hecho? —preguntó y miró a Naruto por un breve lapso de tiempo—. Ella dijo que acudiría a terapia profesional. Pero no esperaba que fuera asesinada días antes de eso, ni yo lo imaginé.
     
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    23. Sentencia

    [​IMG]

    "La magia se desvaneció en aquella noche carmesí, emitiendo un sonido que no fue reconocido"


    —¿Está insinuando que él la asesinó? —cuestionó Shikamaru frente a Sasuke.

    —Fue el último en estar con ella.

    Shikamaru se volteó y miró a Itachi, pidiéndole al juez que lo subiera al estrado, y aunque la abogada de ellos lo proclamó como un retraso al juicio el juez accedió, disponiéndose a escuchar un poco más para dar su veredicto.

    —Bien Itachi —susurró y miró a Naruto de soslayo para comenzar lo que tal vez le salvaría el pellejo a su cliente—. Relátanos sobre el momento en que lo viste desde el balcón.

    Itachi se mantuvo derecho en la silla. Inmutable.

    —Me tomé una pausa del ajedrez en línea para comerme una fruta recibiendo el viento fresco del balcón, así que como es costumbre en mí me posicioné en el barandal y recorrí los edificios con la mirada perdida. En el momento que bajé la vista vi a Naruto saliendo del apartamento de ella.

    —¿Él lo vio a usted?

    —Cuando bajó no, pero yo me quedé un rato más apoyado en los barandales. Él volvió a subir, se notaba que estaba sumamente molesto porque golpeó de una patada la pared, en ese instante él se volteó y ser percató de mí.

    —¿Viste salir a Sasuke?

    Itachi le sostuvo la mirada con tranquilidad.

    —No. Había entrado cuando estuve por tomarme la pausa del juego. Cuando Naruto y yo nos quedamos viendo Sasuke estaba en su habitación.

    —¿Cuánto tiempo se sostuvieron la mirada?

    —Aproximadamente un minuto. Podría decir que fue una amenaza, entre ambas partes.

    Shikamaru elevó una ceja.

    —¿A qué te refieres con la palabra amenaza?

    —Naruto estaba al borde. A mí me gustaba su novia, y él no podía con la idea de que yo también le gustara a ella.

    Naruto se levantó de la mesa y caminó con violencia, lanzándose sobre Itachi y sujetándolo de la corbata y las solapas del saco. Itachi trató de soltarse con fuerza pero Naruto se aferró hasta pegarle con la cabeza en la frente. El juez golpeó varias veces la madera y los guardias de seguridad trataron de separarlos. Itachi también le golpeó el rostro con fuerza, y aun así Naruto no le soltó hasta que fue electrocutado con el taser.

    .

    .

    .

    Sus ojos azules estaban posicionados en la pared blanca, se sentía cansado y comenzaba a dolerle la cabeza... como hace meses atrás, tal cual como en ese día de mierda. Se levantó de la blanda cama y se quejó en murmullos por el dolor muscular de su espalda, fijándose en la quemadura que había ocasionado el taser. Se miró por un momento las muñecas y su rostro se tornó escéptico ante el peso de querer moverlas, sonando unas cadenas en ellas.

    Frunció el entrecejo de tal forma que si alguien lo viese creería que su rostro estaba por deformarse, gritando fuertemente al entender en dónde y cómo estaba. ¡De nuevo internado en el jodido manicomio!

    Cuando se levantó entre gritos empezó a patear la puerta con fuerza. Estaba descalzo y el suelo era mullido al igual que las paredes, para evitar que se hiciese daño así mismo.

    —¡Abran la maldita puerta! —lágrimas surcaron sus orbes azules y continúo pateando hasta cansarse y terminar con la respiración agitada en el suelo—. ¡Quiero ver a mi abogado! —continuó entre gritos, hasta que notó la puerta abrirse.

    Sus ojos ascendieron a los del detective, el cual portaba la placa en su camisa y las manos guardadas en los bolsillos.

    —Naruto, eres culpado de homicidio en segundo grado con acto sexual forzado —hizo una pausa y suspiró al comenzar a verlo incrédulo a sus palabras—. Tienes derecho a guardar silencio y a continuar o cambiar de abogado para apelar libertad condicional.

    —¿Estas bromeando? —susurró y se balanceó sobre él sin importarle estar esposado, siendo detenido por dos hombres corpulentos que lo mantuvieron estático.

    —Mientras procesan tu evaluación psiquiátrica permanecerás encerrado. Si no se detecta anomalías serás trasladado a una cárcel del condado —le dio la espalda, próximo a salir—. Estás condenado a 25 años de prisión... dentro de un par de horas tendrás la posibilidad de hablar con tu abogado. No te pondrán calmantes a menos que te intentes hacer daño a ti mismo. Tu prima también desea verte, y podrá hacerlo mientras estés aquí, en el psiquiátrico.

    Naruto se mordió el labio inferior con lágrimas deslizándose de sus corneas, excuchando distante toda la palabrería del oficial, recordando secuelas de aquella noche.

    <<¡Naruto me duele!>>

    —No estoy loco —murmuró ignorando todo lo que le habían dicho—. No estoy loco —repitió para sí mismo.

    <<¡Eres un celoso engreído!>>

    <<¡No, no más Naruto!>>

    —¡Haz que se calle, que se calle!

    <<Detente...>>

    El detective le miró de perfil y salió de la habitación, en donde Naruto quedó acostado, siendo inyectado con calmantes hasta que llegase su abogado. Al menos, ya habían encontrado al culpable.

    .

    .

    .

    Shikamaru estaba recostado en la pared del tribunal mientras fumaba un cigarrillo. Había perdido, el juicio lo había perdido. Miró el techo y recordó lo que sucedió apenas se llevaron a su cliente.

    —¿Si no estuviste ahí como aseguras que él la asesinó?

    Itachi se limpió con un pañuelo la sangre que tenía en la mejilla a causa de uno de los puñetazos que Naruto había logrado darle.

    —Fue el último en estar con ella.

    —¿Cómo sabes que fue el último?

    —Porque Sasuke se durmió en su habitación y yo volví a la computadora. Mi abogada tiene el historial de mis navegaciones de todo el mes, la hora, el día. Puede asegurarse que estuve jugando ajedrez en ese momento.

    Shikamaru elevó una ceja.

    —¿Y quién asegura que tu hermano estaba durmiendo en aquel momento?

    —Yo —contestó— a menos que haya alguien que diga lo contrario, pero no lo hay. ¿Verdad?

    El juez golepeó con el mazo y dudó en si desestimar el caso y archivarlo, pero habían huellas, habían pruebas de que el único que tuv contacto con la sangre de ella fue Naruto.

    —Pido otra sesión con mi cliente presente —comunicó Shikamaru masajeándose el puente de la nariz.

    —Denegado —habló al señalar el caos que había ocasionado en el lugar—. Exijo pruebas de su salud mental al tener un historial clínico con medicinas psiquiátricas, para determinar en donde cumplirá su condena.
     
  17.  
    Samantha

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    Pobre Naruto... No sé porque siento que el asesino está entre los Uchiha. :/
     
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    Misterio/Suspenso
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    25
     
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    24. Víctima

    [​IMG]


    "¿Cuál es su emergencia?


    Mi hija ha sido asesinada

    ¿Está con ella?

    Sí...

    No mueva el cuerpo

    Ya lo he movido... está en mis brazos"




    25 de julio, día del asesinato.

    —¿Estás con él ahora?

    Sakura se mostró escéptica al ver la ira en los orbes azules.

    —No sé de qué hablas Naruto. Sasuke no ha estado aquí —su voz flaqueó ante el mencionado.

    Naruto apretó los puños y pateó una de las sillas del comedor.

    —¡¿Me crees estúpido?!

    Sakura lo vio darle la espalda y caminar hacia la salida. Ella corrió tras él con temor de que fuese a subir las gradas a buscar una pelea física con Sasuke o Itachi en el apartamento de arriba, sujetándolo del antebrazo e impidiéndole salir, pero él se soltó con violencia y ella apretó los puños, iracunda, golpeándole la espalda a lo que él se volteó y la empujó, cayendo ella de trasero al suelo y él logrando salir del apartamento azotando la puerta principal de un fuerte portazo.

    .

    .

    .

    Sus ojos verdes se posicionaron en la madera de la puerta principal luego de terminar de recoger los pequeños cristales rotos del suelo. Sus ojos estaban hinchados y sus corneas rojas por la presión de sus manos al sobar sus parpados en busca de parar las lágrimas... habían pasado tan solo unos minutos desde que Naruto salió. Cuando se dirigió a la nevera en busca de un pequeño chocolate que había guardado la puerta sonó, pero no del timbre, sino de la madera, como cuando das golpes suaves a una superficie vacía.

    Suspiró cansina y caminó hasta la entrada sin mirar por el hoyuelo de la puerta, abriendo con una expresión fingida de una sonrisa hipócrita.

    Cuando denotó quién estaba parado frente a ella sus labios tenuemente rosados temblaron en índice a emitir palabra, pero éstas no alcanzaron a formularse por ser sujetada del cuello y acorralada contra la pared. Los ojos verdes denotaban incredulidad ante tal acción, no reaccionando hasta que calló de rodillas al suelo en busca de aire. Cuando subió la mirada horrorizada se percató de una sonrisa oscura.

    —N-no...

    Fue sujetada por el cabello y arrastrada por el suelo. Sakura gritó pero él la calló al detenerse y abofetearle el rostro con violencia, reventándole el labio inferior y haciéndola probar el hierro de su sangre.

    Él la dejó levantarse del suelo con la vista nublada y la vio correr hacia el baño, siguiéndola con parsimonia y alcanzándola para evitar que ella cerrara la puerta con pasador, sujetándola nuevamente del cabello. Ella se aferró a las cortinas de la ducha pero éstas se desprendieron y ella soltó un grito sordo de dolor. Sus labios fueron apresados con violencia por los labios ajenos y ella sintió la intromisión de él en su cavidad, separándose mientras la empujaba contra el lavamanos en donde cayó el listón que tenía maltrecho en el cabello.

    Lo siguiente fue un golpe en el estómago, la cual la embriagó de dolor provocando que sujetara con sus delgadas manos su estómago.

    El joven notó como torpemente ella caminó por el pasillo con una expresión de dolor en su rostro, observando el intento de ella por el habla pero sus piernas flaqueaban y se golpeaba con la pared al no poder mantener el equilibrio. Estaba hecha una maraña de nervios e incredulidad.

    La miró tratando de subir las gradas a su habitación pero la sujetó de los tobillos.

    —No te escondas, que sé dónde estás —su tono de voz fue irónico.

    Sakura sintió el tacto de los guantes negros en sus tobillos. Al reaccionar pataleó pero él la dominó con rudeza y facilidad, montándose sobre ella para estamparla contra la madera de las gradas mientras le tapaba la boca con fiereza. Notó la aglomeración de líquido salino en sus retinas y sonrió levemente al verla apretar los párpados con fuerza.

    —¿Tienes miedo de abrir los ojos? Sakura.

    Ella gimió ahogadamente manoteando al sentir cómo le arrancaba la ropa. Algunos de sus dedos sangraban por el arranque de sus uñas que quedaron en la cortina del baño de visitas, su cuello emanaba el color morado de abuso y su cuerpo en general adolorido.

    —Shhh —ordenó y ella calló al sentir el pellizque en sus pezones, temblando en sus brazos.

    —Por favor, suéltame —imploró en un hilo de voz, tensándose en miedo al tener las bragas en las rodillas. Los ojos de su abusador espesaban ambivalencia.

    .

    .

    .

    Shikamaru se quedó derecho en la silla sumido en silencio al ver a su cliente frente a él con una camisa de fuerza. Reflexionó por unos instantes ante los orbes azules posicionados en el suelo. Era desalentador tenerlo en frente de una forma tan indolente. Decidió iniciar la conversación, pero ésta no duró mucho.

    —Karin está fuera. ¿Quieres verla?

    —No.

    —¿Seguro?

    —Sí.

    —Tú no lo hiciste Naruto, ¿Sabes quién fue verdad?

    Naruto elevó su mirada con suavidad y movió sus labios, notando la expresión de sorpresa que obtuvo de su abogado, siendo bastante extraño en un rostro tan apacible como ese. Naruto sonrió falsamente y Shikamaru colocó las manos sobre la mesa con la vista al techo.

    Su jugada había cambiado.

    —¿Seguro?

    —Seguro.

    Shikamaru se levantó y jugó con sus dedos sobre la pequeña mesa de madera que los distanciaban, mirando a los camilleros levantar a Naruto del asiento para acompañarlo a su habitación de descanso. Suspiró y se dio la vuelta, susurrando.

    —Buena suerte.

    Naruto le escuchó y continuó caminando, ido, desorientado y cansado.

    .

    .

    .

    Itachi estaba con el celular en la mano, observando las cajas que estaban en el apartamento recién terminadas de empacar. Llamó a su abogada y le informó que el dinero ya estaba en su cuenta, pues ya había hecho la transacción. Colgó y caminó hacia la cocina en busca de un chocolate. Quizá debía comprar nuevos sillones y tirar los anteriores.

    Sasuke se encontraba en el balcón con la mirada perdida en el horizonte.

    Las nubes oscuras invadían el cielo y los truenos comenzaron a escucharse a lo lejos. Parecía que iba a llover.
     
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