Ocaso de un amor traicionero.

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Mikura, 6 Septiembre 2011.

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Que te parece el fic

  1. Muy bueno, me dejaste con ansias de leer más

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  2. Muy simple, y una idea gastada, te recomiendo No seguirlo.

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  3. !Me encanta, definitivamente tienes que seguirlo!

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    Mikura

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    Escritora
    Título:
    Ocaso de un amor traicionero.
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    5409
    Hola, sé que no debería, pero me siento muy nostalgica, que debido a eso, he decidido rehacer mi primer escrito, el cual tenía por nombre:

    "¿Podrá sobrevivir nuestro amor?"

    Sí, lo sé, es un título muy pobre, pero le tengo especial cariño, espero que les guste el primer cápitulo, ya que esta narrado de una forma poco utilizada por mi, y me costó mucho reescribirlo, pero los esfuerzos dan frutos XD
    Ya que decidí dejar esa escencia del fic. Espero que les guste.

    Ocaso de un amor traicionero.

    Cápitulo 1:

    “Amor vil traicionero”

    En un día muy de mañana, las aves trinaban, y un grupo de jóvenes se encontraban en la aldea de una anciana sacerdotisa llamada Kaede.

    Estos se veían muy contentos, ya que uno de ellos estaba celebrando su cumpleaños número 19.

    Dentro de la cabaña se podían escuchar las agradables felicitaciones, por parte de una joven de cabellos negros.

    — ¡Felicidades amiga mía!—Exclamó muy emocionada la joven sacerdotisa.
    —Gracias—se escapó una leve afirmación muy apenada por parte de una joven exterminadora, notando que sus mejillas se tornaban un poco rojizas.

    Seguidamente, un joven monje se acercó hacia las jóvenes con una sonrisa un tanto sospechosa.

    — ¡Muchas felicidades Sanguito!—Agregó un joven monje muy sonriente, mientras se atrevía a tocar dónde no debía.

    Inmediatamente se escuchó un gran abofeteo propinado por la muchacha de ojos cafés hacia el monje, el cual parecía ser un tanto masoquista, ya que siempre incurría a la misma acción todos los días.

    —Duele—se quejó este ante el golpe en su mejilla.
    —No se queje, usted empezó excelencia—afirmó la joven con un tono enojado.

    Rápidamente la sacerdotisa se acercó a su compañero, y con su codo empujó levemente el brazo del joven ambarino.

    —Inuyasha, dile algo a Sango—comentó la chica en voz baja—no seas descortés — Agregó.
    — ¡Feliz cumple años Sango!—Exclamó alegre un pequeño kitsune mágico.
    — ¡Feh! —Refunfuño un chico de cabello plateado como la luna— ¡Para qué, si ya todos dijeron lo que yo iba a decir!—Agregó en tono malhumorado el hanyon.

    —Ya sé, hagamos una fiesta para Sango—comentó muy entusiasmada la joven miko.
    — ¡Sí, una fiesta para Sango!—la apoyó el kitsune dando pequeños brinquitos en el mismo lugar en el que estaba.
    —No tienes por qué molestarte Kagome—respondió nuevamente apenada la jovencita de ojos cafés.
    — ¡No son molestias, vas a ver que nos divertiremos mucho! Yo traeré un pastel y muchas otras cosas ¡Va a ser muy divertido Sango! —Aclaró muy ilusionada Kagome.
    —Está bien—respondió de acuerdo la muchacha.

    Las jóvenes siguieron conversando amenamente sobre los preparativos para la celebración.

    En cambio, la joven miko era observada fijamente por un joven de mirada dorada, el cual se encontraba muy pensativo, y abrazando con sus brazos cruzados a su querida katana Tessaiga.

    —Kagome—decidió a llamar a la joven, con un tono serio, pero a la vez tímido.

    Había observado a su compañera con gran nostalgia en su mirada, la cual hizo pensar a la sacerdotisa si realmente el hanyon pensaba en ella.

    — ¿Qué deseas Inuyasha?—Respondió la miko al llamado del joven.
    — ¿Podemos hablar un minuto afuera?—Preguntó.
    —Sí, claro—asintió con su cabeza, mostrando siempre una tierna sonrisa—pero tengo que hacer algo antes ¿Qué tal si dentro de 5 minutos nos vemos en el lago?—Recomendó la joven—. Es que me gustaría informarle a la anciana Kaede sobre la celebración de Sango—agregó aún sonriente.
    —De…acuerdo—respondió Inuyasha de manera nerviosa.

    El resto de sus amigos habían escuchado aquella pequeña pero extraña conversación de el joven, ya que este no acostumbraba a pedirle ese tipo de cosas a la azabache; lo cual parecía ser importante, provocando una gran curiosidad, por parte de las demás camaradas, pero no se atrevieron a seguirles, simplemente estos se miraron un poco extrañados ante aquel extraño comportamiento.

    Kagome e Inuyasha salieron de la cabaña, inmediatamente la exterminadora se acercó hacia dónde se encontraba el joven monje, ya que este mostraba una pequeña sonrisa muy picara en su rostro.

    —Excelencia, ¿A qué se debe esa sonrisa?—Cuestionó curiosa la exterminadora al notar la expresión del ojiazul.
    —Bueno sango, te seré sincero. Hoy vas a presenciar un milagro—confesó seguro y muy sonriente.

    Mientras que el pequeño kitsune sólo se dedicaba a observar a ambos jóvenes, y se dedico en poner total cuidado a la conversación.

    —Creo que Inuyasha se le declarará a la Señorita Kagome.
    — ¡No!—Exclamó totalmente incrédula la mujer— ¡No puede ser! ¡Es una magnífica noticia! Nunca me imaginé que llegaría ese día—comentaba muy impresionada la joven por lo que escuchaba.
    —Pues sí, verás, Inuyasha me dijo...

    Flash Back.

    — Ah—suspiró el joven ojiazul— ¡Que relajantes son estas aguas termales! ¿No lo crees Inuyasha?—Preguntó el joven monje.
    —Sí, ya lo creo Miroku, por cierto ¿Te puedo hacer una pregunta? —Comentó el ambarino.

    Seguidamente, el joven de cabellos plateados, dirigió su mirada hacia el cielo, en busca de la plateada luna.

    — ¿Qué pasa? —Cuestionó el monje.
    — ¿Cómo le dirías a alguien que la amas? —Preguntó el chico sin apartar su mirar del cielo, dejando notar un leve enrojecimiento en su rostro.

    —Déjame pensar…—el monje guardó silencio por un momento, y luego respondió—Mmmm, bueno. Primero que todo, debes estar seguro que lo que sientes es amor, y no una simple atracción o una amistad. El decirle a alguien que la amas, implica que estés seguro de tus sentimientos Inuyasha—le aconsejó el monje.

    — ¡Claro que estoy seguro de mis sentimientos hacia Kagome!—Espetó muy decidido el ambarino.
    — ¿Y Kikyo?—Escudriñó el chico.
    — ¿Kikyo?—Respondió con una pregunta, mientras lo volteaba a ver un poco confundido.
    — ¿Sí, Qué pasó con Kikyo, ya no la amas?

    — ¡No!—Afirmó, seguidamente miro hacia abajo, mientras se reflejaba en el agua—Me di cuenta de que a la que realmente quiero es a Kagome—pronunciando eso con seguridad—Ahora Kikyo forma parte de mi pasado—rápidamente miro hacia arriba y contemplo la luna una vez más—Y Kagome se convirtió en mi presente y futuro ¡Yo realmente la amo!

    —bueno ya por lo menos tenemos eso en claro—sonrió—Ahora, también debes asegurarte de que la Señorita Kagome sienta lo mismo por ti.
    — ¡Estoy seguro que ella también siente lo mismo por mi! Además hace mucho que ella se me había declaro, pero yo no estaba seguro de mis sentimientos.

    —Bueno Inuyasha, debo confesarte que es muy cierto lo que acabas de decir. Kagome también me dijo que te amaba con toda su alma, pero que desgraciadamente parecías estar más enamorado de Kikyo.

    —Bueno no hay más que decir. Se lo diré mañana mismo—seguidamente salió con una toalla alrededor de su cadera
    —pero cuando se lo digas, déjala un tiempo a solas, para que lo piense bien, solo es un consejo por si acaso
    —Sí, sí, claro—sin darle importancia—

    Fin del Flash Back.

    — ¡No lo puedo creer! ¡Así que eso pasó!
    — ¡Para que veas Sanguito!—Inmediatamente el monje se atrevió a tocar nuevamente dónde no debía.
    — ¿¡Monje Libidinoso Qué Hace!?—Seguidamente la chica no dudo en volverlo a golpear, sólo que esta vez lo había hecho con su boomerang.

    En otro lugar cerca de la cabaña en un alto árbol se encontraba Inuyasha recargado a una de las tantas ramas del árbol.

    — ¡Maldita sea! —Berreó mientras llevaba sus manos hacia su cabeza y jalaba sus cabellos— ¡Ese era el momento perfecto para decírselo! Tonta Kagome —terminó murmurando su nombre mientras se cruzaba de brazos.

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    Lejos en un gran castillo totalmente rodeado por energías malignas. En la penumbra se encontraba un hombre de gran armadura se encontraba arrecostado a una de las paredes, y junto a él un pequeño niño alvino.

    — Detesto tener que convertirme otra vez en ese maldito híbrido—se quejó el hombre de armadura.
    — ¿Estás seguro de hacer eso Naraku? Sin duda alguna es una buena idea, pero...— le cuestionó pensativo el niño.
    — ¿Pero qué Hakudoshi?— Le miró de manera seria, mientras cambiaba su apariencia a la de aquel semidemonio.

    — ¿No crees que es mejor asesinarlos de una sola vez, que estar perdiendo el tiempo con los mismos engaños de hace 50 años? —Espetó tajante el alvino.
    — No, prefiero hacerlos sufrir, entonces los fragmentos que lleva consigo esa mujer llamada Kagome, quedarán impregnados de odio y rencor hacia Inuyasha— sonrió el demonio.

    Seguidamente se puso de pie mientras acomodaba sus ropas, y aúnmanteniendo esa despiadada sonrisa.

    — ¿Me pregunto, cómo se sentirá Inuyasha cuando se vea en la misma situación después de tanto tiempo? — Comentó el mismo hombre— Será más fácil derrotarlos, ya que estarán tan ocupados con sus sentimientos, como para pelear en equipo— aseguro.
    —Entiendo, pero sigo pensando que es algo pasado de moda Naraku—comentó el alvino.

    “Despiadados, pero he extrañar, ya que siempre han sido así.”

    Escuchó el niño los pensamientos de una mujer.

    — ¿Mmmm? — Seguidamente el pequeño niño volteó a ver a hacia una mujer de kimono lila— ¿Te sucede algo Kagura?— Preguntó tomándola por sorpresa.
    — No, nada— respondió un poco sorprendida.
    — Que no se te olvide Kagura, que puedo leer tus pensamientos—sonrió el niño.
    — Por lo menos dame la libertad de pensar con libertad niño insolente—se quejó la mujer de kimono, seguidamente apartó la mirada del niño, mientras este comenzaba a carcajearse.

    De pronto, se había hecho presenteuna niña de kimono blanco que llevaba consigo un pequeño espejo.

    — Naraku— murmuró la pequeña.
    — ¿Qué sucede Kanna?— Preguntó el hombre de cabellera negra.
    — Ya casi se cumple la hora—respondió mostrando su espejo al hombre.

    En la imagen se veía al semi demonio y a la sacerdotisa caminando en distintas direcciones hacia el lago.

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    — ¿Qué querrá decirme Inuyasha?— Comentó para sí misma la joven de manera pensativa, mientras se acercaba al Árbol Sagrado. De pronto vio una figura familiar— ¿Eh? Pero si es Inuyasha—Afirmó con extrañes la chica— ¡Inuyasha!— Le llamó alegre la joven, mostrándole una dulce sonrisa— ¿Qué haces aquí? Pensé que íbamos a vernos en el lago.

    — ¡Mira!, es el lugar dónde me selló Kikyo— dijo el joven mientras observaba aquel gran árbol.
    — Sí…— Respondió la muchacha, desviando su mirada hacia otro lugar— .Y también es el lugar en dónde nos conocimos— seguidamente escondió su mirada bajo su flequillo gracias a un leve sonrojo.

    — Kagome— la volvió a ver— Te lo diré de la manera más amable— espetó de manera tajante— Yo no te quiero.
    — ¿Qué?— Respondió al voltearlo a ver— Pero yo creí que…—comentó mientras poco a poco guardaba silencio.
    — ¿Qué yo te amaba? ¡Ja, ja, ja! —Se carcajeó sonoramente el chico— ¡Por favor Kagome! ¡Qué tonta eres! —Se burló y continuó carcajeándose más.
    — ¡Pero si yo te escuché, Sango estaba junto a mi esa noche! —Afirmó la miko sin querer escuchar las palabras que Inuyasha le decía.

    Flash back.

    — Kagome escucha—murmuró la exterminadora.
    — ¿Qué sucede?— Preguntó la miko.

    De pronto del otro lado de las aguas termales, se podían escuchar a unos jóvenes discutir sonoramente. El joven monje parecía regañar a lo que era un semi demonio.

    — Sí, ¿Qué pasó con Kikyo, ya no la amas? —Cuestionó este esperando su respuesta lo más antes posible.

    — ¡No!—Respondió seguro el hanyon, seguidamente miró hacia abajo, mientras se reflejaba en el agua— Me di cuenta de que, a la que realmente quiero es a Kagome— agregó con gran seguridad— Ahora Kikyo forma parte de mi pasado…— rápidamente volteó su cabeza hacia arriba y contempló la luna nuevamente— Y Kagome se convirtió en mi presente y futuro ¡Yo realmente la amo!

    Fin del Flash Back.

    — ¿Qué no lo recuerdas? ¡Tú dijiste que me amabas!—Aseguró la joven mientras tenía aún esos recuerdos en su mente.

    Pronunciando cada palabra con un gran nudo en su garganta, que apenas la dejaba hablar, ya que la respuesta del semi demonio la había tomado por sorpresa.

    — ¡Pero qué ingenua eres! Yo dije eso, sólo para que me creyeras. Yo sabía que tú estabas con Sango escuchándolo todo como buenas chismosas que son, además tú sólo eres mi segunda opción si Kikyo moría nuevamente…—confesó con una sonrisa mientras se acercaba a la miko, y levantaba su mano, para golpear levemente con su índice en la frente de la joven—¿Entendiste? ¡Segundo Plato!— Se burló de la joven.

    Seguidamente la miko apartó la mano del semi demonio, y dio un suspiro ahogado, mientras se alejaba del joven, mostrando una expresión llena de dolor.

    — ¡Sólo me utilizaste!— Gritó a todo pulmón, mientras empezaban a salir lagrimas de sus ojos.
    — ¡Al fin lo entendiste! ¡Ya era hora!...— Sonrió nuevamente— Mira ya has empezado a llorar como siempre— se burló— ¿Por qué no te vas? ¡No quiero ver tu repugnante rostro, ni tampoco sentir tu fastidioso aroma! ¡Así que vete!

    — ¡Cómo pudiste Inuyasha!— Exclamó nuevamente— ¡Eres de lo más repugnante! ¡Bueno para nada!— Seguidamente se escondió bajo su flequillo e hizo de sus manos un puño, mientras se lastimaba con sus propias uñas.

    La miko había comenzado a sollozar, pero no le importaba, ya que su dolor se había transformado en rencor, al saber que había sido traicionada y utilizada.

    — Si vuelvo a verte sólo—Rápidamente levantó su rostro, y observó los ojos ámbar del semidemonio, ella le observaba con una mirada llena de rencor y desilusión——.Será para ayudar a mis amigos a reunir los fragmentos de la perla !Y te lo advierto!—Amenazó la joven con una voz seca y tajante, mientras levantaba su mano y le señalaba— ¡Si me vuelves a hablar te juro, pero te juro que te arrepentirás de haber nacido y haberme conocido!— Dijo casi gritando, ya que su garganta casi no daba por el esfuerzo en esa acción.

    — ¡Pero como fastidias! —Se quejó el peli plateado mientras rascaba su cabeza— ¡A quién le importa lo que una niña malcriada y llorona dig-Ahg!— Se quejó el chico, al sentir un fuerte golpe en su mejilla.

    Inuyasha sobó su mejilla izquierda, e inmediatamente volvió a ver a la miko con gran odio, cerró uno de sus puños mientras lentamente lo preparaba para golpear a la joven.

    — ¡Maldit- Ahg!

    La sacerdotisa nuevamente había juntado todas sus fuerzas para darle otra cachetada en el mismo lugar a este, e interrumpiendo el golpe que el semi demonio le preparaba.

    — ¡Cállate! ¡Cállate! ¡Eres Un ser de lo más Repugnante!— Le gritó mientras salía corriendo del sitio.
    — ¡Maldita mujer!— La maldijo mientras acariciaba su mejilla— bueno ahora lo que falta es adquirir su forma, y engañar al otro imbécil de una sola vez, después, seguiré con lo siguiente—comentó el impostor, cambiando de forma nuevamente para adquirir la de joven herida sentimentalmente.

    Mientras con un joven de cabellera plateada que se encontraba en las orillas del un gran lago.

    — ¿Dónde podría esta Kagome? Se supone que la vería aquí en el lago—musitó cruzado de brazos— .Mmmm iré a buscarla—comentó para sí mismo el hanyon.

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    — Naraku…Inuyasha se está acercando— comentó la niña de kimono blanco.

    Seguidamente la niña de kimono se acercó más al demonio, que respondía al nombre de Naraku, para así entregarle un collar similar al fragmento de la perla Shikon, que despedía un tenue olor a las flores de sakura, para que el semi demonio no sospechase nada, y así engañar a su poderoso olfato.

    — Es verdad— Afirmó con la forma física de la sacerdotisa, e inmediatamente se puso el collar.

    Inmediatamente la niña se marchó del lugar, ya que el hanyon se estaba acercando con rapidez.

    —Ahí está Kagome— Comentó Inuyasha— ¡Kagome!— le llamó, rápidamente corrió hacia dónde la dulce joven impostora— ¿Por qué estás aquí? Se supone que estarías en el lago— Le comentó de manera curiosa.

    De pronto, el hanyon miró con detenimiento a la muchacha, percatándose de un enrojecimiento en su mejilla izquierda.

    — ¿Eh? ¿Por qué tienes la mejilla roja? —Cuestionó este con curiosidad, luego ligeramente frunció el ceño— ¿Y por qué usas el fragmento de la perla? ¿Qué no habías quedado en que lo ibas a dejar en tu época? ¿Y también...—inmediatamente Inuyasha se acercó a la miko, y comenzó a olfatearle—. También hueles diferente ¿Qué hiciste?— Preguntó muy curioso el joven.
    — Ah, es que me lastimé con una rama— respondió la mujer al verse en aprietos.
    —Siempre eres tan torpe Kagome ¿Y el collar?— Preguntó una vez más.

    — Eh, es que…si lo dejaba en mi…época, podría perderse—contestó de manera nerviosa.
    — Ya veo…Y me imagino que es un perfume nuevo, ya que por eso tu aroma ha cambiado.
    — ¡Sí, eso es! Pero yo no vine a hablar de eso—Comentó con seriedad para así cambiar de tema.
    — Es cierto. La verdad...eh, verás...Kagome, la razón por la que te hice venir es por que...tengo algo muy importante qué decir…Y es decirte que te amo...— explicó muy nervioso y en voz baja, mientras se notaba un pequeño enrojecimiento en su rostro.
    — ¿Qué dijiste? —“No será estúpido este hombre” pensaba el demonio.

    —Te amo Kagome.
    — ¿Era eso solamente? Pensé que era algo más importante— dijo sin darle la más mínima importancia a lo que el muchacho le había expresado.
    — ¿Qué?— Inuyasha frunció el ceño tras la respuesta, no entendía el porqué de aquella reacción— ¿Acaso no te interesa?—Cuestionó el joven nuevamente.

    — Ya basta ¿Quieres?¿Acaso no lo entiendes? !Yo no te amo! ¡Eres tan repugnante para mí!— Confesó con cierto asco, mientras se dedicaba a sonreírle de manera despiadada.
    — ¿¡Pero qué dices!?—Exclamó mientras se quejaba— Miroku me dijo que me amabas con toda tu alma.

    — Yo dije eso para que Miroku fuera corriendo a decirte—explicó la mujer mientras llevaba una de sus manos hacia su boca mientras comenzaba a reír de forma de burla.
    — ¿Cómo dices?
    — Sí, yo dije que te amaba sólo para que siguieras a mi lado, ya que no hubiera podido recolectar los fragmentos de la perla sola. Necesitaba de tu fuerza, hasta que conocí al monje Miroku, Sango, y Shippo, pero sin embargo, sabía que tú eras el más fuerte e indicado — siguió sonriendo—. Te he usado todo este tiempo, sólo para tener la perla completa, y aunque simplemente tengamos unos cuantos fragmentos, planeo seguir recolectándolos, para irme con esa joya, y olvidarme de una sola vez por todas de esto.

    Inuyasha no podía creer lo que sus oídos escuchaban, era simplemente absurdo que la joven miko reaccionara de esa forma. Definitivamente tenía que tratarse de una broma o un engaño. Sí, eso tenía que ser, un vil engaño.

    Seguidamente la joven miko guardó por un momento silencio, observó detenidamente al semi demonio y le habló con seriedad.

    —Si alguna vez decidiera volver, sería sólo para ver a mis amigos, ¡Ya que a ti te detesto! —Le gritó— ¡Me eres tan repugnante! El sólo estar a tu lado me fastidia, ¡No sabes cuánto te odio! ¡Y lo admito! Admito que alguna vez llegué a amarte, pero cuando te vi a ti y a Kikyo besarse, te maldije tanto como pude, por esa razón te detesto ¡Porque me usaste! —Confesó el demonio disfrazado, basándose en las palabras de la miko hace un tiempo atrás.

    Ante esto, al semi demonio le habían empezado a temblar las piernas, nunca en su vida había estado en ese estado, se encontraba a punto de caer de rodillas, ya que la persona a la que él amaba con toda su alma lo detestada. No podía creerlo, pero aún así se contuvo.

    ¿Cómo era posible que el amor de una persona se transformara a odio de una manera tan fácil?

    El hanyon se mantuvo fuerte, sólo apretaba los puños al verse impotente, al ver que la había lastimado, al darse cuenta que la había…Perdido.

    — ¡No es cierto! Yo nunca te use...— volteó su mirada hacia abajo mientras escondía su rostro bajo su flequillo— Sí, es cierto que besé a Kikyo, pero ya no la amo— negó varias veces con su cabeza meneando así sus cabellos plateados—. Si te sentiste mal por eso— rápidamente se volvió a ver a la joven— ¡Te pido que me perdones, por favor!— Exclamó al mismo tiempo en que se acercaba a la chica, sujetándola por los brazos, para luego tratar de abrazarla con cariño.
    — ¡Ya Suéltame!— Vociferó la mujer— ¿¡Qué no entiendes que me enferma que me toques!?— Dijo mientras se deshacía del abrazo del joven— ¡No te quiero! ¿¡Cómo hago para que te entre en la cabeza!? ¡Parece que la tienes llena de aire!

    — Kagome—musitó al observarle con tristeza.

    “¿Porqué me haces esto? No sabes cuánto te amo, no abras una vieja herida. Dejé todo mi orgullo atrás para decirte lo que sentía, no me hagas esto Kagome ¡Perdóname!”

    Suplicaba en sus pensamientos el muchacho de mirada dorada.

    ¡Por favor! —Dijo este al tratar de acercarse a la joven nuevamente.
    — ¡Déjame! ¡Ya vete! ¡No quiero ver tu maldita cara!—Exclamó la miko mientras se marchaba.

    Se había marchado dejando al semi demonio solo, el cual había caído de rodillas lleno de dolor y dando de golpes al suelo, simplemente no se sentía él mismo, esos sentimientos le resultaban ajenos.

    Hacía ya mucho tiempo que había dejado de sentir tal frustración por un amor perdido, por eso el dolor se intensificaba aún más.

    — ¡No! ¡Esa no era Kagome, no lo creo! ¡Maldición!— Gritó, para luego bajar su voz—. Maldición— negaba una y otra vez con su cabeza— ¡No!—gritó al no poder más.

    Sin darse cuenta, sintió que algo caliente caer por su mejilla, ahora se encontraba sollozando por su amor. En ese instante supo que no podía vivir sin ella.

    — ¿Tanto daño te hice sin darme cuenta?—Se preguntó a sí mismo— ¡Maldición! ¡Kagome perdóname! Me odio a mi mismo por haberte perdido, pero lo que más me duele es que me hayas utilizado.

    Musitó el pobre hanyon mientras sus lágrimas salían sin cesar, era realmente frustrante quedarse sin poder hacer nada.

    Enseguida llevó una de sus manos hacia su pecho, el cual tomó con mucha fuerza, pues sentía que su corazón iba a reventar de tal dolor.

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    — Espero que todo vaya bien— comentó la joven de cabello castaño.
    — Seguro que sí les irá bien, además, vi a Inuyasha muy seguro de sí mismo— agregó el monje.
    — Sólo espero que ese perro tonto no meta la pata—comentó un kitsune cruzado de brazos seguido por una afirmación por parte de sus amigos.

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    Mientras una joven miko se encontraba camino al pozo devorador de huesos, lista para dirigirse a su casa.

    — No puedo creer que Inuyasha me haya tratado así—comentó pensativa la chica mientras aún seguía derramando lagrimas, sin obtener el más mínimo consuelo— Será mejor que vuelva a casa. Pero la fiesta de Sango, no puedo dejar plantados a mis amigos, ni mucho menos dejar así a mi amiga, ella cuenta conmigo.

    Seguidamente limpió sus lágrimas, apoyó sus manos en el pozo mientras su cabeza volteaba a ver en dirección en dónde se encontraba la cabaña de la anciana Kaede.

    — Creo lo mejor será que aparente que las cosas van bien, para no causarle alguna incomodidad a Sango en su día.— dijo para sí misma, inmediatamente respiró hondo, volteó su mirar al pozo, y lo atravesó, para regresar a su hogar.

    Al llegar a su casa la joven miko, no sin antes saludar sin ánimos a su madre.

    — Ya llegue, Mamá, no quiero que nadie entre a mi habitación, no quiero que nadie me moleste por favor— seguidamente subió las escaleras a toda prisa, directo a su alcoba, ya que nuevamente habían regresado esos tristes recuerdos a su mente.

    Su madre ante esa petición, se preocupó por su hija, pero confió en ella, y decidió darle su espacio para que así meditase.

    Mientras en la habitación de la joven sacerdotisa.

    — Inuyasha, no sabes cuánto te amo, y tú me haces esto— lloraba desconsoladamente sobre su cama.

    Había pasado ya una hora tras su llegada, y sus ojos estaban hinchados por tanto llorar, que poco a poco se terminó por quedar dormida.

    En cambio en la época antigua, caminaba un joven de cabello plateado con su mirada cabizbaja.

    — Miren, ahí viene Inuyasha—dijo el pequeño zorrito mientras señalaba al joven.
    — Que raro, no viene con Kagome— comentó extrañada la joven de cabello castaño.
    — Se ve un poco desanimado ¿No creen?—Preguntó el monje.
    — Si, es cierto— respondieron al mismo tiempo la exterminadora y el niño.

    Rápidamente el monje se separó de sus dos amigos, dirigiéndose hacia dónde se encontraba el hanyon.

    El pobre chico se sentía mal por lo sucedido, que sus ánimos se habían ido.

    — Inuyasha ¿Cómo te fue con la señorita Kagome?— Le preguntaba con curiosidad el monje, mientras lo empujaba con su codo— ¿Te correspondió?

    Inuyasha le volvió a ver con una mirada triste y pensativa, inmediatamente este se percató de ello y cambio su semblante a uno serio.

    Nunca en su vida había visto al ambarino con una mirada como esa, siempre mostraba mucha seguridad, pero ahora se veía confundido. Parecía que le habían arrancado el corazón, y que ahora se encontraba agonizando de tal dolor.

    — ¿Inuyasha? ¿Te encuentras bien?—Cuestionó el monje mientras fruncía el ceño— ¿Qué sucedió entre tú y la Señorita Kagome?— Trató de indagar este.

    Inuyasha le contó todo lo sucedido a su amigo, del cómo la joven sacerdotisa lo había rechazado, y que no lo quería por lo que le había hecho.

    — Inuyasha, no puedo creer lo que me has dicho, ni tampoco lo creo de la Señorita Kagome— negó con su cabeza— ¿En verdad te dijo eso?— Cuestionó nuevamente de manera incrédula.
    — ¡Que no me has escuchado Miroku!— Exclamó molesto ambarino.
    — Bueno, lo que pasa es que estoy muy sorprendido, eso es todo. Pero ya habrá otra persona Inuyasha no te preocupes—trató de animarle a su manera el monje.

    — ¿¡Qué has dicho!?— e inmediatamente el semi demonio tomó con una de sus manos por el cuello de la vestidura del monje, mientras que hacia un puño de su otra mano, con una gran necesidad de golpearlo.
    — ¡No! ¡Inuyasha! ¡Perdóname! —Se disculpó asustado de tal reacción del chico— ¡Sé que no debí decir eso, trata de calmarte! ¡Por favor Inuyasha!— le detuvo el monje, tratando de calmarle con sus palabras.

    — ¡Debería golpearte!—Comentó de manera enojada por aquel comentario, seguidamente le soltó.
    —Trata de calmarte Inuyasha, si tienes que desahogarte, lo puedes hacer, pero creo que esa no es la mejor manera, y menos conmigo—recomendó el joven monje.
    — tienes razón Miroku. Perdóname— se disculpó al tener nuevamente la cordura en su ser—.Pero tampoco debiste decir esa clase de cosas— negó con su cabeza— Kagome es la única mujer que amo, y no me importa lo que me haya hecho, siempre la voy a querer…—musitó.

    /_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/

    — mmmm hah…— bostezó— ¿Acaso…me quedé dormida? ¿Qué hora es?— Se preguntó la joven mientras veía su reloj— ¡Ah! ¡Pero si ya es muy tarde! ¡Quedé de verme con mis amigos al medio día! ¡Y son las 11:00 am! ¡Sólo me queda una hora! ¡Souta! —Llamó la joven a su hermano mientras empacaba algunas cosas en su mochila amarilla.
    — ¿Qué pasa Kagome, estas bien?— Preguntó asustado el niño mientras entraba a la habitación de la miko.

    — ¿Qué? ¿Por qué preguntas?— Le pregunta extrañada la chica.
    — Te veías muy desanimada por lo que dijo mamá hermana— comentó algo preocupado.
    — ¡Ay! ¿Pero de qué hablas Souta? Sigo igual que siempre— le respondió con una pequeña sonrisa fingida— pero cambiando de tema ¿Me podrías hacer un grandísimo favor?— Le pidió la muchacha.
    — ¿Dé que se trata Kagome?

    — ¿Podrías ir a comprar un pastel de cumpleaños? Es que me quedé dormida, y se me pasó la hora— pidió la muchacha, mientras juntaba sus manos en forma de ruego— ¡Por favor Souta!, necesito que hagas eso para que yo pueda alistarme ¿Si?
    — Está bien, no tienes por qué exagerar hermana.
    — Muchas gracias, hermanito— le agradeció la joven mientras le daba un beso en su mejilla, provocando un sonrojó en el niño que con rapidez se fue de la habitación de la miko.

    Después de un rato, la muchacha de cabello azabache bajó por las escaleras, lista para volver a la época antigua, a pesar de no querer hacerlo, ya que ahí se encontraba el joven que había roto su corazón en mil pedazos.

    Ahora sólo volvería a ver a sus amigos, los cuales eran los que siempre le brindaban esas ganas de seguir adelante.

    Espero que les haya sido de agrado.

    Atte: Mikura 700
     
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  2.  
    aomeinu

    aomeinu Entusiasta

    Piscis
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    hola gracias por avisasrmeee!!!!
    estupido, estupido, estupido, estupido y vil narakuuuu!!! :@:@:@:@:@:@:@:@:@:@:@:@:@....ese, ese ese imbecil quien se cree que es para jugar con los sentimiento y el futuro de ellos!!!waaaaaaaaaaaaaaaaa!!!, y ellos como pudieron creer que sus amores, los lastimarian de tal manera!!
    bueno pero yo se que ellos podran descubrir la verdad, y a ese maldito de naraku, pues, pues ¡QUE SE MUERA! lastimar un amor tan hermoso es imperdonablee!! :@ :(
    me gusto mucho, espero que pongas conti pronto me muero por saber que pasara!! ;):)

    chaoooooo!!! abachoooos y bechosss ^^
     
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  3.  
    MzzMuñeQuitaInu

    MzzMuñeQuitaInu Entusiasta

    Aries
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    hola amiga gracias por invitarme a leer tu finf
    solo queda por decir que me encanto muchissiimo
    aiiii ese narakuuu:mad: me la montaaa ojala y ese malentendido
    se resuelva prontooo aiii amiga siento q soi yo la que sufro espero
    y aome y inuyasha esten juntos ahora que estan desididos a estar bueno
    gracias por todo y por lo q beo este sera un finf muy interesante
    gracias por todo amiga espero al conti ansiosa cuidate mucho
    bye!!!!
     
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  4.  
    Whitemiko

    Whitemiko Usuario común

    Virgo
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    D:

    Que mal!!!pobre inu u_u por primera vez no metio la pata el y alguien mas la termina de meter por el, pff eso si que es estar salado, apenas iba a declararse y le sale todo mal, y encima abrazo a naraku D: puaj!!pobrecito!!y pobre kag!!!aunque me parecio muy raro eso de que no se pusiera mal kag por todo lo que le dijo, si se puso mal cuando se entero de que amaba a inuyasha no me imagino como deberia de ponerse despues de eso!!!

    Ojala se den cuenta y vayan a partirle a naraku su...mandarina en gajos xD es que se lo merece!!!maldito reprimido sexual...cofcof yo dije eso???definitivamente creo que esa es toda la fuente de sus males, jaja pues consigase una esposa!!o una "amiguita" lo que mejor le parezca, no creo que kagura se ofrezca voluntaria xD

    y espero que continues pronto!!!waaa a mi no me has comentado mis fics, sufro T_T pero bueno esperare...porque piensas leerlos verdad???VERDAD!!jaja no te creas

    bueno lo mismo de siempre
    besitos!!

    XOXO
     
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  5.  
    Kohome

    Kohome Fanático Comentarista destacado

    Libra
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    gracias por invitarme a leer tu fanfic me gusto bastante, y realmente senti el dolor de inuyasha y el de kagome, casi lloro espero que me abises cuando montes la conti.
    Aunque note unos cuantos errores como repeticon de oraciones y palabras como:
    Berreó mientras llevaba sus manos hacia su cabeza y jalaba sus cabellos— ¡Ese era el momento perfecto para decírselo! Tonta Kagome —berreo mientras llevaba sus manos hacia su cabeza y jalaba sus cabellos
    pero son pequeños errores que puedes corregir con facilidad, tambien deves disminuir los dialogos y aumentar la narracion, yo no soy nadie para decirtelo por que bueno yo llevo poco tiempo aqui y mi primer fic cometi ese error y muchos mas realmente te lo digo para que mejores y no tratando de lastimarte y si lo hice perdoname, de igual manera yo no soy exelente y apenas estoy aprendiendo a redactar de una mejor manera con ayuda de una magnifica mujer, y si necesitas cualquier cosa solo buscame y te ayudare con gusto...
    me encanto tu fic y espero que la conti llegue pronto para asi poder saber que paso con ese par de tortolos, besos ;)
     
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  6.  
    Mikura

    Mikura Usuario VIP

    Capricornio
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    Escritora
    gracias a todas por sus comentarios, Kohome, gracias por tu observacion, no me habia fijado en ese error XD
    debo ser sincera de que este tipo de narracion no suelo utilizarla, asi que de primera mano me disculpo por lo errores que pueda cometer, me estaré esforzando mucho por corregirlos siempre ^^

    Whitemiko, amiga, gracias por pasarte, siento mucho no pasar aun por tus fics, espero poder pronto pasar, solo dame un poco de paciencia.
    ThesexyRBD, gracias por tu comentario, aunque debo serte sincera, me costo un poco leerlo, podrias escribir mejor la proxima vez? espero no molestar, pero uso anteojos, y esta vez no los tenia a la mano, por eso no pude leer bien ^^U gracias por seguir mi fic amiga :)

    Aomeinu, gracias a ti tambien por tu comentario

    pronto volveré con el siguiente capitulo, y pueden tener algo claro, naraku no va a quedar limpio de esto.
    espero que sean pacientes, ya que trabajo mucho en mis demas continuaciones, y sobre todo en Un amor claroscuro y Las pulgas y las fiestas no se llevan, por eso tardo un poco en actualizar. sin mas que decir, me retiro.

    Atte: Mikura 700

    posd: espero no haber hecho spam XD

    posd 2: niñas, por favor, adstenganse de poner post tan cortos, no digo que no me gusten sus opiniones, pues son valiosisimas para mi. pero ustedes corren el riesgo de que les borren los comentarios. y seria una pena para mi que se los borren ._.
     
  7.  
    Naru-Chan

    Naru-Chan Usuario popular

    Aries
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    Hola Mikura-san :)
    Primero que todo gracias por la invitación, bueno sobre el fic, en verdad me encantan tus historias, siempre eres renovadora y mientras pasan los capítulos mas va tomando tu interés n.n
    Bueno si te soy sincera no pensé que ellos dos caerían en la misma trampa de hace 50 años, claro esta ves fue un golpe emocional, pero acaso ellos no se conocían bien, y confiaban en ellos(?)pero bueno, cuando la persona que amas te dice eso no pensas en el acto y siempre actúas con la cabeza caliente:(...
    Ese Naraku, resentido de mier...ups :oops:jeje, no pudo tener a la mujer que amaba y hincha los guindos a los demás U.U...ojala que pronto se resuelva todo y ellos al fin puedan estar juntos, después de todo por fin Inu-kun se decidió a declarar sus sentimientos por Kagome-chan, y esta ves tampoco tuvo la culpa...
    Vamos a ver como siguen las cosas :3 cuando subas la conti, avísame si, un beso!
     
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  8.  
    George Asai

    George Asai Maestro del moe

    Aries
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    Miku-chan..........

    AQUI ESTOY.

    Bueno, el Georgecomentario está a punto de iniciar, como siempre es hora de darle primero a lo técnico.

    Miku, si este fue tu primer escrito debo decirte que fue una gran diferencia, sin embargo cometiste varios dedazos en la redacción, se te fue una mayúscula cuando iniciaste un dialogo, de la misma forma te equivocaste con los guiones muchas veces, si es verbo inmediato a la narración no lleva punto y en su lugar lleva minuscula, pero si cambias o alteras la narración debe haber un punto luego del guión y luego empezar con mayúscula, ese error te falló bastante, recomendaría editar el texto para corregir esos detallitos.

    La narrativa fue extraña, a veces no sabía cómo narrabas o que acciones sucedían, quizá porqué yo no estaba atento o porqué le faltó claridad al escrito, es decir: No entendía que cosas querías decirme, esto puede aplicarse a una leve confusión que tuviste con los tiempos verbales y el uso de las comas respectivas.

    Bueno, eso es todo respecto a aspecto técnico, unas cosas a pulir pero tienes un gran nivel Miku-chan n-n

    La trama.

    Muy bien, si tu intención era emocionarme felicidades, ¡lo hiciste!, pobre Inuyasha D: no me gustan los clones o las técnicas de camuflaje, espero que se aclare ese mal entendido pronto, el pobre se armó de valor y salieron con eso, lo mismo con Kagome...¡Cómo se le ocurre quedarse dormida ese día!, no me imagino los otros chapters, pero al menos este me ha dejado intrigado, espero ver un final feliz más tarde o algo que pueda solucionar las cosas.

    Muchas gracias por Mikuinvitarme, vendré a leer la mikuconti en otra ocasión n-n
     
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  9.  
    Tarsis

    Tarsis Equipo administrativo Comentarista supremo Usuario VIP Escritora Modelo

    Cáncer
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    ¡Hola! Muchas gracias por la invitación primero que nada. ^^
    Amiga, te luciste nuevamente con otro de tus escritos, y si bien lo que George-san dijo es cierto, el tema me ha encantado, ¡estoy furiosa con esos viles canallas!, ¿es que acaso no tienen otra cosa que hacer que ir destrozándole los amores a InuYasha?, ¡envidiosos! Los celos lo matan, pues, ¡muérete Naraku! xD
    Y Miroku, ¿cómo se le ocurre decirle eso?, ¡que poco sensible!, y me partió el alma cuando Inu dice que no importa lo que pase, ella es la mujer que ama, T---T
    De verdad espero con ansias la continuación, espero me avises. ^^
     
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  10.  
    Kai Stavros

    Kai Stavros Usuario VIP

    Géminis
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    Escritora
    No puedo creer todos los comentarios que hay *Mira feo a los demás*

    Bueno, durante la última mitad de escrito me mantuviste con un nudo en la garganta.
    Los sentimiento tan bien expresados que me cuesta escribir coherencias en este momento. El dolor y el rechazo se implantó en sus corazones, pero tengo la leve esperanza que Inuyasha es el que más duda.

    Todo plan tiene su fallo. Y creo que de los errores se aprenden,supongo que los dos tienen que pensar con la cabeza fría.

    *llora*
    Bueno, luego de esta bola abrumante de sentimientos.
    Te diré que, tienes unas fallas en los diálogos. Las mayúsculas y eso. Son de fácil acomodo. Podrías usar un solo signo para cambio de escena. Y el uso de cursiva en los recuerdos te permite dejar el uso de los carteles de"inico/ fin de recuerdo", dándole más presentación.

    Para haber sido tu primer escrito y comparándolo con antiguos tuyo, se ve un progreso y sé que le tienes un cariño especial a el mismo.

    Te leo.
     
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  11.  
    Aomecita

    Aomecita Usuario popular

    Piscis
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    Hola Miku ya leí ayer por lo que hoy comentare seguramente ya habras descifrado cual fue mi voto en la encuesta
    si como dices esta fue tu primera creación es muy buena omitiendo algunos dedazos obviamente pero aun así tiene
    una ortografía muy buena gramatica y redacción además de ser profundo emocionante y muy muy intrigante realmente
    todo muy bien mezclado me a atrapado desde el título en serio y si querías que ¡Te amenazara de muerte por hacerle eso a Inu!
    lo lograste waaaaaaaaaaaaaa no me la creo que Kagome fuese tan ingenua para caer en un engaño así de Naraku no...
    por favor Kagome date cuenta... Espero conti pronto cuídate sayo...
     
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  12.  
    Misaky-chan

    Misaky-chan Entusiasta

    Tauro
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    Hola miku-chan como estas??? pues primerro que todo gracias por invitarme a leer tu historia, eta muy linda !!
    :) pero estoy que muero de la tristeza pobres inuyasha y kagome siempre sufriendo por su amor mas que todo inuyasha ahora que por fin se dio cuenta de sus sentimientos hacia kagome y viene el maldito de naraku y lo arruina todo es ilogico !!! MALDITO OJALA SE MUERA !! bueno en fin solo espero que estos dos descubrtan que es una trampa de naraku y puedan a estar juntos realmente me da pesar ya que ese maldito utilizo la misma tecnica que utilizo para separar a inuyasha y kikyo realmente me da mucha pena con ella ya que la considero como una persona que nunca conocio el amor y murio de la peor y mas tragica manera por su verdadero amor dime si tu no sufririas si tu amor te engañara y te utilizara como les hizo creer a naraku y ellos bueno en fin muero de la ansiedad por que subas la continuacion !!!
    besos y cuidate miku-chan!!!

    PD: onegai avisame cuando subas la continuacion (SOY LOVE MILE)!!

    By:Misuky-chan
     
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  13.  
    dvdavid

    dvdavid Iniciado

    Capricornio
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    Hola :) Gracias por la invitacion !
    Me gusto la trama, es muy interesante, hasta ironica... ahora vamos a ver la misma historia pero con Kagome ¿Sera que el amor entre ellos es mas fuerte? ¿O se perdera como paso con Kikyo?, pero me pregunto porque se lo creyo Inuyasha asi de facil si al fin y al cabo el ya fue victima de el maldi... ejm de Naraku y sus trampas, asi que debio de ser obvio (debe ser por despistado).
    Me gusto mucho, sobretodo que ahora los demas van a estar de por medio y como son creo que hasta pelearan entre si :P.
    Pues no te puedo decir nada respecto a la parte tecnica, por mi lado todo bien :D
    Espero la continuacion ansiosa
    Saludos y Cuidate
     
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  14.  
    AlexMarie Kagamine

    AlexMarie Kagamine Usuario popular

    Piscis
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    ¡Miku-chan! heme aqui para comentar una de tus nuevas historias, vaya que si tienes una inspiracion envidiable aunque bueno si este fue tu primer escrito tiene mucho que desear en cuestion de cambio, primero los escenarios o los lugares en donde se desarrolla la historia puedo notar que tu estilo es unico para saber desarrollarlos aunque creo que aqui te falto un poco de narracion comparando con el de un amor claroscuro claro no es mi fuerte la ortografia asi que de ahi no dire mucho porque a la que corrigen es a mi, ahora los personajes, InuYasha se veia muy InuYasha cuando hablaba con Miroku, me gusta mucho como desarrollaste la sensiblidad de sus palabras, Kagome toda una Kagome porque asi es de linda tambien, que se diga de los demas muy bien redactado sus movimientos aunque como dije siento que te falto narracion, bien ahora el estilo de escrituro bueno yo creo que cada quien tiene su propia manera de expresar sus historias a mi parece que la tuya esta muy bien, es super entendible y jamas me confundo es mas hasta me dan ganas de seguir leyendo tengo esa costumbre cuando me pico en una hostoria ahi ando jode y jode para que pongan conti pero bueno en este caso no lo hare porque creo que no tiene...¿o si? maldito Naraku infeliz! que poca como se atrevio a hacerlos lo mismo que a Inu con Kikyo que poca! eso es digno de el joder y joder porque nunca le dieron amor ni nada, ¿que tienen la culpa los demas ? caray ya madura o te llevo al psicologo jajaj es que asi me dijo mi maestra hoy jajaja bueno continuo bueno en realidad para tu escrito es un ocaso de belleza! te quiero ver escribir mi mosquetera y amiga del alma no olvides avisarme y nos veremos pronto.
    Atte: Pao Alex Angie ah caray que loco sono
    Pd: me gusta mas asi la verdad
     
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  15.  
    Freya Scarlet

    Freya Scarlet Usuario popular

    Escorpión
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    Hola aiga querida mis perdones por la tardanza pero es que estoy haciendo un trabajo importante
    de al escuela , ay amiga que te puedo decir tu fic es muy lindo solo que bastante triste casi lloro
    te lo juro, ese maldito de Naraku ¡Lo volvió a hacer! pobres de Kagome e Inuyasha ay ojalá y
    todo ese mal entendido se aclare y ellos se digan que en verdad se aman, amiga la dejaste en lo mejor
    ya quiero ver que pasa ojalá y todo mejore, no olvides avisarme de la conti.

    ¡¡Saludos y sayonara!! :)
     
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  16.  
    Kikuz-sama

    Kikuz-sama Usuario popular

    Géminis
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    Hola, disculpa la tardanza pero he estado muy ocupada :P

    Primero que nada gracias por la invitación, segundo... bueno la idea me parece buena he interesante, ese Naraku como siempre queriendo hacerle la vida imposible a los demas ahh ¿que no tendra otra cosa que hacer?, que se consiga una vida xD jaja bueno deteste la forma en la que terminaron las cosas pero confio plenamente en que todo se descubrira y las cosas se arreglaran.

    Note que en este estilo de redacción no tienes mucha práctica, te recomendaria no ser tan repetitiva a la hora de halar de los pesonajes y en algunas palabras que la verdad ya olvide :P (sorry pero soy muy despistada)

    Por lo demas muy bien, me fascino y me gustaria que me avisaras de la conti!!!

    Mil gracias, un beso y lindo día!!!
     
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  17.  
    Kotomichinn

    Kotomichinn Usuario común

    Escorpión
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    Holis Miku-san ^v^ aquí una Koto-chinn reportándose...
    Muchísimas gracias por la invitación y disculpa la demora es que estaba un poco ocupada y no he tenido mucho tiempo en leer las invitaciones que me han dejado, pero ahora estoy para tu entera disposición ^v^

    Los datos técnicos ya te los han dicho así que yo me saltaré esa parte...

    La historia...
    Esta muy entretenida, me gusto mucho la trama y me emocione mucho. Naraku ya se gano mi odio y mis ganas de querer torturarlo y hacerlo sufrir y retorcerse de la forma más vil y despiadada Muajaja coff coff disculpa me deje llevar ¬¬U
    Que pena que Inuyasha y Kagome hayan sido engañados tan fácilmente por ese %&"@ señor ¬¬U pero con temas como el amor, el corazón se pone muy vulnerable a cualquier mentira, por lo que es fácil hacer daño pero aún así, si tu quieres a alguien no debes rendirte, fuerza Inuyasha y Kagome, yo se que ustedes pueden ser felices ^w^ solo tienen que volver a hablar.... aunque eso último lo veo un poco difícil después de semejante desenlace, pero aún así espero que se arregle la situación entre ellos dos ^w^

    Espero el próximo capítulo y avísame cando lo continúes por favor ^w^

    Nos leemos... Sayonara!!
    Koto-chinn
     
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  18.  
    Alexa Hime

    Alexa Hime Usuario popular

    Escorpión
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    Hola amiga me tarde un poco pero aqui me tienes enserio que ese maldito de Naraku no tiene comparacion, volver a causar el mismo dolor, pobre no tiene mas planes o ¿que? enserio que embrollo de mal entendido fue eso tanto Inuyasha como Kagome sufrieron grande heridad por culpa del baboso de Naraku, me dio mucha lastima enserio esta dificl que todo se desenrrede pero se puede lograr, esperemos que si.

    Espero tus obligaciones te permitan actuaizar pronto, me despido cuidate bye.
     
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  19.  
    Mikura

    Mikura Usuario VIP

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    Escritora
    Título:
    Ocaso de un amor traicionero.
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    5739
    Hola, luego de tanto tiempo, vengo a este nuevo segundo capítulo que por mucho tiempo, han estado esperando, y por eso me disculpo u.u
    Por ello, he dedicido hacerlo mucho más largo de lo que era, espero que les guste, ya que los siguientes capitulos que vienen se pondrán mejor. Sin más que decir, aqui les dejo el nuevo capitulo de "Ocaso de un amor tracionero"
    Capitulo 2:
    "Penas de amor"


    La joven sacerdotisa había bajado por las escaleras con gran apuro, por llegar a hacer los preparativos para la fiesta de su querida amiga. Topándose con su madre en la cocina, quien le observaba curiosa y con ternura.

    — Kagome — le llamó— ¿Podemos hablar un momento? — preguntó amable su madre.
    — Claro mamá ¿Qué ocurre? — contestó la chica.

    La señora Sonomi la invitó a sentarse en una de las sillas del comedor junto a la cocina.

    — ¿Kagome, qué es lo que te ocurrió? — Inquirió con la clara preocupación que cualquier madre podía tener por una hija— ¿Por qué razón llegaste con esa cara tan triste?

    La chica ante el cuestionamiento de su madre, bajó la cabeza, tras recordar aquellas palabras hirientes dichas por su querido hanyon. Seguidamente la miko tomó asiento, manteniendo aún su rostro oculto entre aquel abundante cabello azabache.

    — No te preocupes mamá, no ha pasado nada— respondió la joven.
    — Kagome, dime la verdad, te conozco, y sé que algo te sucede— indicó su madre con tono serio.

    Mientras en el pasado un semi demonio se había quedado a conversar con su amigo sobre lo sucedido. Seguidamente una fragancia había llegado a la nariz del chico, una agradable esencia era lo que lo embriagaba.

    “Puedo sentir el aroma de Kagome…deseo verla, y tratar de enmendar mis errores…definitivamente haré todo lo posible para que me perdone”

    Pensaba el joven, mientras se ponía de pie, mostrando una mirada llena de determinación.

    — ¿Qué pasa Inuyasha?— cuestionó con curiosidad su amigo al ver aquella inesperada acción.
    — Es Kagome…— le respondió.
    — ¿Irás a verla? — sonrió este luego de hacer su pregunta.

    El ambarino bajó su cabeza un poco, sin responder a la pregunta de su joven amigo, meditando las posibles palabras que pudieran salir de su boca al verla.

    — Será mejor que no tardes— agregó el monje sonriendo nuevamente tratando de darle ánimos.

    Seguidamente el hanyon volvió a ver al monje e inmediatamente asintió con su cabeza, acomodó un poco el flequillo en su rostro y se marchó.

    Al llegar a las cercanías del pozo, dio unos cuantos pasos hacia atrás, ya que una vez más las dudas empezaban a aflorar en la mente del semi demonio, el cual decidió subir a un árbol cercano para esperar a que saliera Kagome del pozo.

    Luego de no mucha espera la miko salió dificultosamente de este.

    — ¡Ay!— se quejó un poco mientras subía— ¡Ahg! Casi no subo— dijo para sí misma, logrando captar la atención del joven.

    Rápidamente Kagome volvió a ver hacia ambos lados, buscando alguna mancha roja, suspirando con alivio de no encontrarse con el albino.

    — Creo que es mejor así, ya que si tuviera al frente a Inuyasha, no sabría qué decirle…— musitó la miko de manera pensativa.

    Inuyasha notó que su presencia sería un poco problemática al intentar enfrentar a la miko, decidiendo atender a la indirecta sugerencia de Kagome.
    Ella en cambio continuaba sin percatarse de la presencia del albino; y por esa razón Inuyasha sólo se dedicó a observarla con gran ternura y asombro, ya que nunca la habían visto tan hermosa.

    La joven llevaba un pequeño vestido blanco azulado, con un escote en “Y” resaltando aquellos voluptuosas atributos que poseía la fémina.
    Su espalda estaba desnuda dejando notar una línea natural de su cuerpo que recorría toda su espina dorsal, siendo detenido por el vestido que llegaba un poco más debajo de su cintura.

    El largo que este poseía era no más arriba de las rodillas, llevaba unas sandalias blancas para poder caminar sin dificultad. En su cabello destellaba un hermoso prendedor de color plateado en forma de florecillas, que sujetaban uno de los largos mechones de la miko.
    Y por último, en su cuello llevaba aquella valiosa joya de la desgracia llamada Shikon.

    “Se ve tan hermosa. Parece un ángel con ese atuendo… Se ve tan bella”

    Pensaba el ambarino, mientras se podía percibir un cierto calor en sus mejillas, siendo este un claro enrojecimiento tras ver tan hermosa a su miko.

    — ¿Pero qué me pasa? ¡Y todo por ver esa ropa que deja volar la imaginación! — Se quejó el chico mientras tomaba de los mechones de su cabeza— ¡Ahg!, creo que he estado mucho tiempo al lado de Miroku.

    La joven se había marchado, dejando solo al chico de ojos dorados, el cual se encontraba sumido en sus propios pensamientos.

    — ¡Muchachos! ¡Ya llegue!— llamó Kagome a sus amigos, sin obtener alguna respuesta por parte de ellos— ¿Qué raro? — Musitó pensativa— ¡Shippo! ¡Monge Miroku! ¡Sango! ¿Dónde podrían estar?— se preguntó extrañada— me parece muy raro que no estén aquí—comentó la joven al no notar presencia de sus amigos.

    De pronto se escuchó un gran grito, siendo acompañado por un golpe muy estruendoso, dando paso a un escalofrió en la chica, que inmediatamente se dirigió al lugar de donde provenía tal estruendo.

    — ¡Degenerado! — se quejó la exterminadora al haber estrellado su boomerang contra la cabeza del joven monje.
    — ¡Pero Sanguito! Si sólo fue una de mis caricias, y también mis felicitaciones por tu cumpleaños. No tenías por que golpearme— dijo inocentemente el monje mientras sobaba su cabeza tras el golpe recibido.
    — ¡No lo hubiera golpeado si no me hubiera hecho “Eso”!—bufó molesta, volviéndolo a ver con una gran chichota en su cabeza, que casi podía notarse como salía humo de esta.

    — ¡Miren es Kagome!— exclamó el pequeño kitsune con alegría al notar cómo se acercaba su querida amiga.
    — Hola chicos ya llegué, disculpen la tardanza— se disculpó con un leve rubor de mejillas tras su demora.
    —Para nada Kagome, no te preocupes—respondió su amiga.

    Seguidamente el pequeño zorro se acercó al bolso que acostumbraba llevar la sacerdotisa, olfateando un olor muy peculiar que lo embriagaba.

    — Kagome ¿Qué es esto?— preguntó el niño con extrañes al ver las cosas que traía en su bolso— ¡Mmmm! ¡Huele muy bien!
    — ¿Te refieres al pastel? — Comentó ella— espero que no se haya estropeado, me costó mucho salir del pozo tratando de cuidar el pastel—sonrió ella al notar que había llegado sano y salvo.

    — ¿Se llama pastel?— dijo ansioso por probarlo.
    — Sí, así se llama, pero no podemos comer hasta no tener todo listo, y cantarle feliz cumpleaños a Sango.
    — Entonces esperaré— respondió el kitsune tratando de ocultar su impaciencia.

    — Cambiando de tema— comentó el monje— ¡Se ve muy bien señorita Kagome!— le halagó mientras se acercaba a la miko con traviesas intenciones.

    Inmediatamente Sango se acercó a Miroku, regalándole un pequeño pellizco en su mano maldita.

    — Es verdad Kagome— agregó la joven de cabello castaño mientras tiraba una mirada fulminante a su amigo —…te ves muy linda—agregó la taijiya volviendo a ver a su amiga con una dulce sonrisa y aun manteniendo aquel pellizco en el joven monje— ¡Gracias por todo Kagome!— le agradeció mientras soltaba la mano al chico.

    — Duele…— se quejó él mientras sobaba su mano.
    — No hay de que Sango. Ven acompáñame, ayúdame a preparar todo para tu fiesta—dijo la miko mientras tomaba la mano de su amiga.
    — ¡Esta bien!— contestó Sango de acuerdo ignorando el dolor que poseía el monje.
    — Miroku, Shippo, ¿podrían ir a llamar a la anciana Kaede para que venga a celebrar con nosotros, e ir por unas pocas manzanas para hacer una bebida natural? — preguntó amablemente la miko.

    — Con mucho gusto señorita Kagome— respondió el monje.
    — ¡Vamos Miroku! ¡No hay tiempo que perder, ya quiero probar ese pastel!— decía alegre el niño— Además de hacer lo que Kagome dijo, hay que llamar a Inuyasha para que veng-
    — No Hay Necesidad de llamar a Inuyasha— le interrumpió la chica en un tono aparentemente molesto— Además, él ya sabe de nuestra celebración ¿No es cierto?, dudo que no vaya a venir…después de todo el sólo piensa en su estomago— finalizó esta de brazos cruzados.
    — No sólo pienso en mi estomago— musitó el hanyon a la lejanía, mientras caminaba hacia ellos, estaba ligeramente nervioso por lo que le fuera a decir la muchacha.

    Ante la repentina aparición de Inuyasha, había provocado un leve susto en Kagome, quién se encontraba de espaldas al ambarino.

    — ¡Inuyasha me asustaste! — exclamó mientras le volteaba a ver—no lo vuelvas a hacer.
    — Lo siento…— se disculpó el joven, dejando a sus amigos sorprendidos ante la disculpa.
    — ¡Ah! — Gritó el kitsune— ¡Inuyasha está madurando! — exclamó el niño en tono de burla.
    — ¿¡Qué has dicho enano!? — berreó Inuyasha casi tirándose sobre Shippo, siendo detenido por los comentarios de sus otros amigos.

    — ¿Dónde estabas Inuyasha?— le preguntó el monje Miroku.
    —Yo… solo andaba por ahí, venía a ver cómo estaban…veo que Kagome ya regresó — agregó mientras volteaba a ver a la miko, sin quererlo el chico desvió su mirar hacia los atributos de la miko.

    Notando esto el pequeño kitsune decidió hacer un comentario…

    — Inuyasha…Sango ha dicho que es muy descortés e irrespetuoso mirar así a los atributos de una mujer… ¿Verdad Sango? — finalizó el pequeño al mirar a su amiga en busca de su aprobación.

    Ante el jocoso comentario del infante, este había provocado un sepulcral silencio en Inuyasha que ante ese apuro su única idea fue la de golpear al pobre niño.

    — ¡Cállate enano! — Berreó el hanyon molesto— ¡Eso te pasa por abrir tu bocota! — agregó este sin percatarse del peligro inminente que representaba una furiosa miko.

    Seguidamente Inuyasha volvió a ver a la chica, la cual lo observaba con una mirada asesina, ella apretó muy fuerte sus manos, mientras que su rostro se enrojecida debido a lo enojada que se encontraba con él, tomó aire aguantándolo unos minutos en sus pulmones, y dio paso a la palabra que tanto temía el chico.

    — ¡OSWARI! ¡OSWARI! —proseguía furiosa la chica.
    — Kagome cálmate, creo que con un sólo oswari era suficiente—dijo asustado el niño escuchando como se quejaba su amigo sumergido en la tierra.
    — ¿¡Cómo quieres que me calme si él se lo Merece!? ¡Degenerado! ¡Oswari!—Gritó nuevamente mientras seguía pronunciando sus conjuros a diestra y siniestra contra Inuyasha.
    — ¡Señorita Kagome es suficiente!— dijo Miroku asustado por la reacción de la miko e inmediatamente le sujetó por los hombros, mientras su amiga Sango le tapaba la boca.

    — ¡Ah, mi espalda! —se quejaba Inuyasha mientras trataba de levantarse sin poder hacerlo.
    — Suéltame Miroku, por favor, ya me calmé— pidió la chica.
    — ¿Segura? — cuestionó su amiga con desconfianza.
    —Sí, estoy segura— le respondió de manera seria— ¡Ven Sango tenemos que preparar las cosas para tu fiesta!—agregó mientras se acercaba a la taijiya, tomándola de la mano y marchándose del lugar aún manteniendo sus mejillas rojas de la cólera.

    — ¡Cielos! —Exclamó Miroku— ¿Cómo es que puede perder el control de esa manera? Se nota que está muy herida por lo que le hiciste Inuyasha, y debes admitir que nuevamente fue tu culpa— comentó.
    — ¡Cállate! ¿Quieres?… — contestó molesto Inuyasha desde el suelo.

    Seguidamente el pequeño Shippo se acercó con una ramita hacia donde se encontraba el ambarino.

    — Inuyasha, Inuyasha… ¿Estás bien?— le preguntó mientras le observaba en el suelo, mientras tocaba a semi demonio la ramita que había recogido.
    — Shippo, no hagas eso, puede que a Inuyasha le duela— comentó Miroku observando aquella graciosa escena.
    — Mmmm —murmuró el niño y volvió a ver Inuyasha— es para ver si está con vida ¡Además de que es divertido!— le respondió al monje con una sonrisa, mientras repetidas veces picaba al hanyon con la barita.
    — ¡Ahg! basta Shippo— se quejó Inuyasha aún tirado boca abajo en el suelo — me duele— se quejaba nuevamente— ¡Maldita sea Shippo! ¡Ya deja de hacer eso Shippo!— Gritó enojado volteando a verlo enojado.

    —Je, je Vamos te ayudaré a levantarte Inuyasha— comentó el monje Miroku.
    — Gracias…maldición, esa Kagome, realmente se enojó.
    — A veces la Señorita Kagome puede ser muy cruel, pero eso te pasa por mirar los bellos atributos de una joven tan linda como ella— comentó con una picara sonrisa.
    —Sí, ya lo creo… ¡Un momento! ¡Miroku cállate! — le gritó el hanyon completamente sonrojado.
    — Miroku— llamó el pequeño Shippo jalando las ropas del joven monje.
    — ¿Qué pasa Shippo?— preguntó este al mirar hacia abajo.
    — ¿Por qué no te quedas con Inuyasha, mientras que yo me voy a hacer el mandado que nos pidió Kagome, así ustedes dos podrán hablar con más calma?
    — Está bien Shippo, Gracias, eres muy maduro— sonrió.
    — ¡Claro! Siempre trato ser más maduro que el torpe de Inuyasha— se burló el niño— ¡Vamos Kirara!— dijo mientras se iba corriendo junto a la pequeña felina.

    Unas horas pasaron luego de que Miroku e Inuyasha estuvieran conversando, mientras que las chicas estaban finalizando con las decoraciones a las afueras de la cabaña.

    — ¡Ah!— suspiró— ¡Al fin todo está listo! — comentó Sango.
    — Ahora lo que falta es llamar a los demás y empezar con tu celebración— dijo Kagome con una sonrisa en sus labios.
    — Sí, es cierto— sonrío mientras se arreglaba un poco el cabello— ¿Por cierto Kagome? ¿Viste la cara de Inuyasha?— cuestionó con un tono de picardía en su voz.
    — ¿Eh? ¿La cara de Inuyasha? No, no le vi la cara, ¿Por qué? —respondió Kagome tratando de disimular su nerviosismo.

    “Aún no creo lo que dijo el monje Miroku, si Kagome odiara a Inuyasha por lo que le hizo, obviamente no estaría tan pensativa y sonrojada con mi pregunta de cómo hace un rato. Supongo que solo está enojada, y mucho.”

    Pensaba la taijiya mientras formulaba su siguiente pregunta.

    — ¿Hablas en serio? — dijo esta mientras se sentaba en una pequeña piedra—no me digas ahora que no lo viste, porque no te creo, esos oswaris no fuero injustificados ¿verdad? Además, el hoshi sama estaba como loco contigo por la ropa tan linda que llevas hoy. Inuyasha estaba casi que babeaba por ti. Pero te voy a decir una cosa, esta vez Inuyasha me sorprendió mucho; por primera vez lo vi con cara de pervertido, quien sabe que provocaste en él que se puso rojo como un tomate cuando le observé.

    Ante las palabras de Sango, Kagome se encontraba confundida, realmente no podía creer que ella había creado esa pequeña reacción en Inuyasha, provocando sonrojo más fuerte en sus mejillas ante los pensamientos que surgieron en su mente.

    “¿Inuyasha con cara de pervertido? ¿Se sonrojó? Pero si ya no le agrado ¿Qué es lo que trama ahora?”

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    En otra parte lejos de la aldea de la anciana Kaede. En el castillo de Naraku, este se encontraba conversando sobre sus viles planes.

    — ¿Qué es lo que harás ahora Naraku? — cuestionó un pequeño niño albino.
    — Mañana los visitará unos de nuestros demonios, y así probaremos a la sacerdotisa, dejaremos que poco a poco se preparen para su fin—comentó despiadadamente.

    Cerca de ahí se encontraba una mujer de ojos rojizos, escuchando con atención la idea de Naraku.

    “Tengo que hacer algo para que no eliminen a Inuyasha si quiero conseguir mi libertad.”
    Pensó la mujer de kimono lila sentada en una de las esquinas de la habitación.

    — ¿Mmmm?— murmuró el niño mientras fruncía el ceño.
    — ¿Qué pasa Hakudoshi? — preguntó el hombre.
    — No es nada— respondió tranquilamente el niño alvino.

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    Había llegado el ocaso, mientras los jóvenes esperaban a que las muchachas terminaran de prepararse para la pequeña celebración.
    E Inuyasha se encontraba practicando con su espada para que ser más fuerte.

    — ¡Ahg! ¡Maldición!—gritaba cansado el joven— ¡No sé qué hacer para que Tessaiga se haga menos pesada!—se quejó agitando su espada con mucha dificultad.
    — Me doy cuenta Inuyasha— respondió Miroku observándole—.Se nota que estas agotado por el esfuerzo que haces con la espada.
    — Desde que Goshinki quebró a Tessaiga…— comentó pensativo mientras observaba su arma— ¡No sé qué hacer! — gritó frustrado—No sé cómo podré proteger a Kagome…— apretó con fuerza el mango de su espada— temo mucho usar mis colmillos y garras, por que podrían transformarse de nuevo.

    — ¿Temes que la Señorita Kagome salga perjudicada?
    —Sí…— respondió con sinceridad el albino escondiendo su mirada de preocupación bajo su flequillo— No me gustaría ver que algo le pasara a Kagome, y mucho menos que sea por mi causa— suspiró resignado—simplemente. No sé qué hacer— negó con su cabeza.

    Seguidamente Inuyasha envainó su espada y tomó asiento cerca de su amigo.

    — Debes tener la confianza y la fe de que podrás proteger a la señorita Kagome. — Le aconsejó el joven monje mientras se disponía a observar el cielo.
    —Sí, lo sé…pero…

    Seguidamente Inuyasha se percató de un olor familiar, inmediatamente alzó su mirada, y divisó a la joven miko que le observaba desde lo lejos con gran detenimiento mientras se acercaba.
    “No me importa que pienses de mi ahora, sólo quiero estar a tu lado, y protegerte siempre, tampoco me importa si me odias. Sólo deseo no dejar de ver tu rostro, el cual provoca enamorarme cada vez más de ti mí…”
    Pensaba Inuyasha con su característica mirada seria e intensa, la cual provocaba más de mil sensaciones en la chica.

    “Pero a pesar de que me rompió el corazón en mil pedazos, no dejo de pensar en él, y en su manera de ser. Me he dado cuenta que no puedo odiarlo, en que no puedo dejar de ver esos penetrantes ojos color ámbar que tanto me gustan.”
    Pensaba la miko sumida en sus pensamientos, sin darse cuenta, había llegado donde se encontraban los chicos.

    Se encontraba perdida en sus pensamientos, no se había dado cuenta que los jóvenes la estaban observando, sobretodo el muchacho de cabello plateado.
    El silencio se había hecho el protagonista en esos instantes por parte de la pareja, ninguno se atrevía a romper ese momento entre ellos, ya que se miraban con mucha ternura. Pero del mismo modo se podía notar entre ellos la tristeza en sus heridos corazones, al menos eso pensaba la joven miko, que aún no estaba segura de sí misma. De pronto Miroku decidió romper el silencio, provocando que la pareja se sonrojaran, y voltearan sus rostros hacia un lado contrario.

    —Señorita Kagome…—“La verdad no me hubiera gustado interrumpir pero tenía que hacerlo, si no, se hubiera hecho eterno.”
    — ¿Qué se le ofrece? — preguntó el monje.
    — ¿Eh?, eh, yo quería decirles que ya está todo para celebrar la fiesta de Sango.
    — ¡Entonces que esperamos, vamos! — exclamó.

    — Miroku, yo iré dentro de un rato— dijo Inuyasha mientras se ponía de pie.
    — ¡Oh! Vamos Inuyasha será divertido, acompáñanos.
    — Tranquilo, sólo quiero estar a solas un momento, iré más tarde— comentó Inuyasha al irse corriendo del lugar.
    — Señorita Kagome, ¿Por qué no habla con él, tal vez lo pueda convencer?— preguntó Miroku.

    “Haré que la señorita Kagome este con Inuyasha, así él podrá pedirle disculpas”
    Pensó el monje mientras se alejaba de la miko sin darle la oportunidad de decir nada.

    —No se preocupe Señorita Kagome, yo me encargaré de decirle a Sango que se van a demorar un poco, así que no se preocupe—gritó a la lejanía el ingenioso hoshi.
    — ¿Y ahora qué voy a hacer? Ni siquiera sé qué le voy a decir a Inuyasha. ¡Y aún más importante, no sé a dónde se fue ese tonto! ¡Pero qué tonta soy! ¿Por qué hago caso a lo que dijo Miroku? —Se quejó mientras caminaba en busca del chico.

    Seguidamente la miko percibió uno de los fragmentos de la perla, provocando que se pusiera en guardia. Inmediatamente un gran remolino cayó desde el cielo, y de este salió una mujer, con un abanico muy peculiar.

    — ¡Kagura!, ¿Qué haces aquí? ¿Acaso vienes a eliminarme?— preguntó al ponerse en guardia.
    — Claro que no, sólo te vengo a advertirte una cosa— comentó la mujer de kimono lila.
    — ¿Advertirnos? —cuestionó con curiosidad.
    — Tienen que cuidarse de Naraku. Él está planeando algo en contra de ustedes. Así que manténgase alerta por cualquier cosa.

    — ¿Pero qué es lo que trama? — cuestionó nuevamente Kagome con el ceño fruncido.
    — Aún no lo sé, pero esto es lo único que puedo decirles— seguidamente la mujer tomó una de las plumas que adornaban su cabello—.Me retiro antes de que me descubran—finalizó esta e inmediatamente arrojó la pluma al aire, para luego elevarse por los cielos.
    — ¡Kagura Espera!— trató de detenerla—Tengo un mal presentimiento de todo esto, será mejor que les diga lo que pasó a los demás, en especial a Inuyasha ¡Es cierto, Inuyasha! Olvidé que lo estaba buscando.

    Una vez más la miko buscaba al hanyon, pasaron unos cuantos minutos, la noche había llegado, y aún no daba rastros de él, poco a poco la joven había llegado a las cercanías del Goshimboku.

    — ¿Qué voy a hacer?— hablaba un chico muy angustiado y a la vez frustrado— ¿cómo te voy a proteger?— e inmediatamente golpeó el Árbol Sagrado.
    — ¿Inuyasha?— murmuró Kagome mientras fruncía el ceño— ¿De qué habla? ¿Qué le pasa?

    Rápidamente Inuyasha se percató de la presencia de la miko, decidiendo voltear a verla.

    — Kagome ¿Qué haces aquí? — preguntó con extrañes.
    — Me mandaron a llamarte por que te estabas demorando mucho, solo era eso— respondió mirando hacia otro lado, fingiendo desinterés.

    De pronto el joven la observó con cariño, tenía pensado hablarle, pero la miko se le adelantó.

    — ¿Qué quieres?— cuestionó ella al sentir la mirada del chico.
    — Nada — seguidamente volteó su mirada hacia otra parte— ¿Nos vamos?
    — Como quieras— respondió Kagome aparentando indiferencia.

    Luego de un rato, los dos jóvenes habían llegado a las cercanías de la cabaña de la anciana Kaede. Siendo recibidos por sus amigos con una gran sonrisa, los cuales esperaban que ya estuvieran reconciliados.

    — Sango te ves muy bonita así, ¿Sabías?— habló el joven monje para romper con el silencio de momento. Para luego sonreiré a Sango de manera sospechosa.
    — ¡Ni siquiera lo piense excelencia! —contestó la taijiya con desconfianza ante la mirada libidinosa del monje.
    — ¿Qué?, si nada mas digo que te ves muy bonita ¡Sólo es un cumplido Sanguito!
    — Mmmm ¡Hummp! Una nunca sabe si habla en serio o si sólo está de depravado…
    — Que mala eres Sango…—respondió resignado el monje.
    — Miroku, eso te lo ganas por ser tan depravado, Sango ya ni confía en ti ¡ja, ja! — se burló el ambarino al ver tan desanimado al monje.
    — ¿Dónde está Shippo?—preguntó la miko al ver que no estaba por los alrededores.

    — No debe tardar, dijo que estaría de vuelta con las manzanas y con la anciana Kaede— le respondió la muchacha de ojos cafés.
    — ¡Miren ahí vienen!— dijo el monje.
    — ¡Kagome! Mira ya traje las manzanas, y también llamé a la anciana Kaede para que viniera conmigo, verdad anciana Kaede. ¿Verdad que yo la llamé anciana Kaede? — expresaba el niño con alegría mientras volteaba a ver a la anciana.
    — Sí Shippo— contestó con una sonrisa la anciana, mientras volvía a ver a la chica que cumplía años— Sango que linda estas ¡Feliz cumple años!
    — ¡Gracias!— le agradeció la joven, al mismo tiempo en que sus mejillas se tornaban rosadas.

    La joven exterminadora, se había cambiado su ropa habitual, por un kimono muy hermoso. Era de color azul oscuro con flores rosas, dejaba sus hombros al descubierto, formando un tipo de escote muy sensual. Tenía una abertura a un lado de su pierna, dejando mostrar levemente su tersa piel.
    Se veía igual de hermosa como su amiga, que ante la vista del monje, era ver a unas doncellas, y esto lo ponía casi incontrolable.

    — ¡Oh! Lo olvidaba, toma sango— dijo mientras le daba un presente.
    — ¡No debió molestarse!— contestó la joven, seguidamente tomó en sus manos el presente que le había dado la anciana Kaede, y lo abrió— E-es ¿Una botella?
    — ¡Oh! ¿Acaso no es…sake? —cuestionó curioso Miroku.

    “¡Quien iba a pensarlo de la anciana Kaede! ¡Je, je!” Pesaba la miko mientras se dibujaba una leve sonrisa en sus labios.

    — ¡Bueno, bueno! ¡Ya cantémosle feliz cumple años a sango!—dijo juntando sus manos.

    Después de un rato de haberle cantado feliz cumple años a su amiga, y de que el joven monje se ganara unos cuantos golpes por parte de las dos muchachas y el semi demonio; comieron del pastel de chocolate con fresas, que había traído la sacerdotisa, que prácticamente se lo habían comido entre el pequeño kitsune y el peli plateado. El muchacho, a diferencia del niño, ya estaba satisfecho, y sin darse cuenta estaba admirando lo bella que se veía la joven a la que amaba.

    Mientras que el monje y la joven exterminadora que estaban sentados en el pasto, habían notado el peculiar comportamiento del chico, que a diferencia de la azabache, no se había dado cuenta.

    — Excelencia—se acercó la joven a este—mire a Inuyasha —murmuró en el oído del monje mientras con su mano izquierda señalaba al chico.
    — ¿Eh? Inuyasha esta… Más bien tiene cara de estúpido— sonrío al mirar de frente al chico sin que se diera cuenta.

    — Permítame decirle excelencia, que estoy completamente de acuerdo—asintió con su cabeza— Sólo observando a Kagome, prácticamente esta hipnotizado. Me pregunto, qué estará pensando Inuyasha para que la vea con tanta ternura.
    — Yo me hago la misma pregunta que tú mi querida Sanguito— dijo dirigiendo su mano a un lugar que no debía.
    — ¡Ah! ¡Monge libidinoso! — gritó de un pronto a otro la exterminadora, mientras que al mismo tiempo golpeaba con grandes fuerzas al monje que se había atrevido a propasarse con ella.

    — ¡Ay! ¡Como duele, pero se siente tan bien el hacerlo!— comentó con una sonrisa mientras se sobaba su mejilla la cual estaba completamente roja.
    — ¡Monje sinvergüenza, usted nunca va a aprender verdad!—exclamó enojada.
    — ¡Je, je! ¡Que te puedo decir Sanguito!

    — ¡Feh!— se quejó Inuyasha observando de reojo a la pareja— “prefiero seguir observando lo hermosa que se ve Kagome….Si tan solo todo hubiera salido bien, yo ahora mismo estaría besando esos carnosos labios.”—pensaba el joven, volviendo a ver a la miko que estaba al frente de él.

    — Anciana Kaede, ¿No quiere un poco del refresco que preparó el pequeño Shippo? — le ofreció la miko a la anciana.
    — No, gracias Kagome eres muy amable— le sonrío—…Bueno, creo que me voy a dormir, ya estoy un poco cansada, y además, tengo que preparar las cosas que llevaré conmigo.
    — ¿A dónde se dirige esta vez?—pregunto curiosa la joven miko.
    — Oh, es un poco lejos de aquí, pero sólo iré a dejar algunas medicinas a la aldea del Este, y ver por algunos heridos por las guerras o las enfermedades. Creo que estaré de vuelta en uno o dos días como máximo.

    — Espero que le vaya bien
    — Yo también querida Kagome, bueno, buenas noches.
    —Buenas noches.
    — ¡Buenas noches anciana Kaede!—respondieron al unísono la otra pareja.

    En cambio, el chico de mirada dorada seguía viendo fijamente a muchacha, que ni siquiera prestó atención alguna cuando la anciana se marchó con un pequeño niño dormido en sus brazos hasta la cabaña.
    Esa acción terminó por incomodar a la sacerdotisa, ya que se había dado percatado de ello.

    — ¿Y a ti qué te ocurre? ¿Se te perdió algo?— le preguntó de manera brusca— “¿Por qué me mira así? no me incomoda en lo más mínimo, pero…”

    — ¿Eh?... —la volvió a ver a los ojos.

    “Se bueno con ella Inuyasha, se bueno con ella, así verá que quiero hacer las paces con ella, o al menos que eso entienda. Tengo que dejar por una vez todo lo repugnante que puedo ser al responder. Todo el orgullo atrás ¡Vamos Inuyasha! Trata de dejarlo todo a un lado, y trata bien a Kagome. No, no tengo que responder de mala manera.” Se regañaba a sí mismo el muchacho en sus propios pensamientos, tratando por primera vez dejar de ser un chico altanero y malhumorado.

    — ¡Y quien dice que te veía a ti, no seas tonta Kagome!—“¡Ahg! ¡Maldita sea! ¡Lo volví a hacer! No tengo remedio”—…Idiota— murmuró para sí mismo el chico, sin percatarse de que Kagome le había escuchado y malinterpretado.
    — ¿¡Qué has dicho!? —Exclamó ella con gran enojo.
    — ¿Eh?...—“¡Maldición! ¡Lo dije en voz alta!”— ¡No, Kagome te equivocas!—negaba con sus manos mientras observaba como ella se ponía de pie— Yo no me refería a ti. No, espera.
    — Déjate de tonterías Inuyasha, después de lo que me dijiste hoy ¡Y todavía esperas que crea “Que no te referías a Mi”!— se quejó nuevamente.

    — Ya van comenzar con los pleitos—dijo en voz baja el monje. “Inuyasha, metiste la pata como siempre” Pensó este— Ah…— suspiró el monje.
    — ¡Nunca aprenderá!— agregó Sango.
    — ¡No Kagome espera! Déjame explicarte, antes de que me estampes en el piso— dijo casi rogando con sus manos, mientras daba ligeramente unos cuantos pasos más hacia atrás con claro temor a la impaciencia que mostraba la joven.
    — Inuyasha espero que tengas una buena explicación, porque si veo que no me parece, solo abstente a las consecuencias…—amenazó la miko.

    — ¡Eh! Yo, yo no lo decía por ti, sino por mí—trataba de explicar, mientras movía sus manos con nerviosismo— ¡Verás!, es que, yo quiero hacer las paces.
    — Será mejor que los dejemos solos— dijo Miroku a su compañera mientras tomaba la botella de sake— vamos Sanguito, sigamos celebrando— sonrió este mientras se iba.
    — Sí, será lo mejor— contestó de acuerdo la joven, mientras se iban alejando poco a poco de la pareja.

    — No me importa lo que haya pasado antes, lo único que quiero es que volvamos a hacer lo que éramos antes— seguidamente volteó hacia abajo— buenos amigos, o mejor dich-
    — Inuyasha—le interrumpió la joven— No es lo que hayamos dicho antes, sino, el dolor que causamos— lo volvió a ver con tristeza— ¿Acaso crees que no me dolió todo lo que me dijiste? De que era una llorona, una malcriada, y caprichosa ¿eh? ¿Qué ya no lo recuerdas?

    — ¿Qué?—Seguidamente la volteó a ver con extrañes —Kagome, yo nunca dije eso, ni lo diría para lastimarte—negó varias veces con su cabeza—yo nunca lo haría—“tal vez solo para molestarla”— pensó.
    —No mientas Inuyasha, no te hagas ahora el inocente—se quejó la chica.

    Inuyasha observaba fijamente a la miko, le parecía realmente extraño que ella estuviera diciendo esas palabras, cuando había sido ella quien lo había herido; aunque sabía muy bien que había sido por su entera causa.

    — Pero ¿De qué estás hablando Kagome?— cuestionó Inuyasha tratando de aclarar su mente.
    — ¡Me dijiste que me habías utilizado! —Le gritó ella— Acaso has olvidado la bofetada que te di después ¿eh?
    — ¿Que bofetada?, si tú más bien dijiste que me habías utilizado a mí. Así que será mejor Tú te dejes de decir mentiras— contestó con poca paciencia, ya que su enojo se había hecho presente.
    — ¡Oh, sí! ¡Ahora te vas a hacer el ofendido! — contestó sarcásticamente Kagome.

    Seguidamente Inuyasha frunció el ceño, y ocultó su mirada tras su flequillo. Apretó ambas manos tratando de alguna manera tranquilizarse, sin poder hacerlo.

    — No sabes cuánto me dolió todo lo que me dijiste Kagome— comentó serio, sin aún finalizar su monologo—Sentí que me iba a morir, pero por primera vez le doy gracias a Kami, ya que no te llegué a odiar— rápidamente le volvió a ver, y llevó su mano derecha hacia su pecho— ¡Yo nunca…— negó con su cabeza—Nunca Podría Llegar A Odiarte! — Gritó con todas sus fuerzas— Y lo admito…Estaba hecho pedazos— comentó de manera seria mientras la observaba a los ojos—. Lo único en lo que pensaba era…“¿Por qué Kagome?” — Nuevamente volteó su vista hacia abajo, escondiendo su mirada tras su flequillo— “No lo creo de ti”

    Por un pequeño instante Inuyasha había guardado silencio, mientras la miko le observaba de manera sorprendida, y sin poder decir nada por el momento. Se encontraba a la expectativa de lo que diría el joven ambarino en cualquier momento.

    —Lo que realmente deseaba en ese instante, en ese momento; cada segundo, era que por favor, eso fuese una pesadilla, una Horrible pesadilla. — expresó con total sinceridad y tristeza en sus ojos al momento de volver a verla— Así que, por favor Kagome. Olvida el pasado y volvamos a hacer lo que éramos antes— concluyó Inuyasha.

    Seguidamente Inuyasha se acercó poco a poco hacia Kagome, y la estrechó entre sus brazos con mucha ternura.
    Inuyasha comenzó a acariciar el hermoso cabello de la miko con ternura la sacerdotisa, mientras en su cabeza afloraba un pensamiento de suplica por que no le dejara solo; que lo perdonara, y no lo lastimara más de lo que estaba en esos momentos.

    “¿Pero qué hace? Me está abrazando, se siente tan bien el que lo haga…pero no quiero que me vuelva a lastimar, no de nuevo ¡No quiero que eso suceda!" Pensaba temerosa la joven

    —No Inuyasha Suéltame por favor— pidió ella con una voz quebradiza.

    En ese momento Kagome se separó de Inuyasha, y seguidamente se fijó en el rostro de él.
    Inmediatamente Kagome volteo a ver el rostro de Inuyasha, percatándose de que este tenía sus ojos un tanto muy cristalinos, lo cual había impresionado a la chica.

    — No creas que me vas a volver a engañar, ¿me escuchaste? — expresó Kagome de manera seria mientras observaba hacia otro lado.
    —Kagome—pronunció su nombre con un leve tono de tristeza, tomándola de una de sus manos. ¿Acaso era posible que ella no haya escuchado nada de lo que le dijo? E inmediatamente su mirada se fijo en su hermoso y delicado perfil.
    — Déjame sola Inuyasha— contestó ella e inmediatamente se soltó de la mano de este, para luego irse corriendo de allí.

    Simplemente el muchacho de mirada dorada observó cómo la sacerdotisa se alejaba del lugar, provocando tristeza en su corazón al saber que estaba perdiendo a su bella sacerdotisa.

    — No logro entenderlo, es como si Kagome tuviera su propia versión, y yo la mía, no lo entiendo ¿De qué bofetada habla?— se preguntó extrañado—¿Acaso…


    Espero que les haya gustado tanto como a mi, los veré pronto en otro de mis fics, gracias por leerlos, en verdad se los agradesco.
    Atte. Mikura 700.
     
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    Taisha StarkTaisho

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    ola amiga!!!
    wow!! al fin pusist la conti... ya pensaba q eset fics esta re tirado
    y q no lo continuabas pero sip n.n y me enkanto la conti!!!!! si!!
    pero t voy a decir que inuyasha es oficialmente un retardado mental!!!
    :mad: es q no se da cuenta q es naraku!!!! ush! :mad: t dan ganas d pegarle x
    tonto ojala c den cuenta rapido!!! me enkanto la conti ojala la continues pronto
    cuifat besos bey!!!
     
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