Nunca pensé que te amaría tanto

Tema en 'Prince of Tennis' iniciado por Lola Himeko, 23 Mayo 2009.

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  1.  
    Eri

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    *-* genial, jeje me encanto la parte en que Momo se pone nervioso estuvo buenisima *-* jeje me pregunto cual sera la cara de Ryoma cuando reciba el muñeco y tambien la de eiji... bueni conociendo a Eiji, brinca de la emosion ¬¬ ... bueno espero conti pronto ^^
     
  2.  
    Dayanna_476

    Dayanna_476 Entusiasta

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Kya!!!! estuvo re-bueno
    que mala eres me dejaste con muchisima intriga
    porfa siguelo pornto quiero saber que pasa
    y a mi tambien me gusta MomoxAnn me encanta
    espero saber mas de ellos y tambien mas de Ryoma y Saku
    y obvio la pareja de Kikumaru y Tomo jeje
    cuidate luego no sseguimos chekando!!!
     
  3.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    ¡Konichiwa! La mentamos la tardanza pero mi amiga y yo nos tomamos nuestro tiempo para escribir este capi. Esperamos que les agrade tanto como a nosotras. ¡Aquí va!



    Capítulo 11: Sólo para ti

    -Y... ¿Que es lo que traen ahí?-preguntó una curiosa Ansu al ver que las chicas traían unas bolsas consigo.
    -Son solo unos obsequios para Ryoma y Kikumaru por ganarles a los de Jyousei Shounen.-explicó Tomoka-Por cierto Sakurano, creo que deberíamos ir y entregárselos.
    -H...hai, hasta luego Ansu-se despidió Sakurano poniéndose de pié. Enseguida Tomoka hizo lo mismo y ambas dejaron el lugar

    -Mmm, creo que iré a buscar a Momoshiro ¡Lo sorprenderé con mi presencia!- pensó la joven Ansu divertida mientras se ponía de pie.

    Mientras, dos jovencitas caminaban dirigiéndose a las canchas de tenis: Una muy campante sosteniendo una bolsa de regalo. Esta era Tomoka que notó en seguida como su amiga Sakurano se aferraba a su bolsa con cara de preocupación.

    -¿Estás bien Saku-chan?- preguntó Tomoka
    -Es que... ¿Y si no le gusta?-dijo la ojirubí con un tono bajo y preocupado. El sonrojo en sus mejillas era la muestra perfecta de que no se encontraba bien.
    -¡No digas eso!, estoy segura de que le gustará-Tomoka y sus dos coletas trataron de animar a Sakurano
    -Gracias Tomo-chan pero...
    -¡Mira, allá está Kikumaru!-le interrumpió Osakada muy emocionada al ver al pelirrojo devolver pelotas con sus acrobacias-¡Vamos, vamos!- Tomoka tomó a Sakurano de la mano y la llevó hacia donde se encontraba Kikumaru.

    Rápidamente llegaron a las canchas y Tomoka se acercó al pelirrojo, aprovechando que ya había iniciado el descanso. En ese momento, en ese preciso momento, los únicos en la cancha eran Ryoma y Kikumaru (¡Uhh!)

    -¡Hola Kikumaru!-saludó Tomoka con su acostumbrado ánimo
    -Ah, ¡Hola Tomoka! ¿Qué me cuentas?- le dijo Kikumaru con una gran sonrisa
    -Sólo pasé a felicitarte, ¡Que bueno que hayan ganado el torneo!... y te traje un obsequio-se apresuró a decir la chica, extendiendo la bolsa de regalo frente a Kikumaru, que estaba sorprendido ante este bonito gesto
    -¡Vaya... gracias Tomoka! Pero... no tenías que hacerlo-le dijo el pelirrojo un tanto halagado rascándose la nuca mientras su rostro empezaba a tornarse de un color carmesí.
    -¡Anda, mira adentro!- insistió la chica

    Kikumaru obedeció y miró adentro, para encontrarse con un lindo muñequito hecho a mano igualito a él, y vestido con el uniforme del equipo de tenis. A él le había encantado el regalo, Tomoka eres tan dulce... pensó, ella había estado siendo muy amable con él desde hace un tiempo, incluso, pasaban parte de ese tiempo charlando juntos; a Kikumaru empezaba a gustarle estar con ella.

    -Y... ¿Te gusta?- preguntó Tomoka
    -¡Me encanta Tomoka, gracias!-dijo el pelirrojo, que inconcientemente le dio un fuerte abrazo a al chica, causando que ella se sonrojara. Kikumaru, al darse cuenta de lo que había hecho, se separó inmediatamente de ella.
    -Go...gomenasai- ¡Estaba rojito!; dirigió su mirada hacia otro lugar que no fuera el sorprendido y angelical rostro de Tomoka.

    Hubo un minuto de silencio entre ambos... ahora no sabían que decirse luego de esa escena. Segundos interminables en los que Tomoka, impactada al principio, se acostumbró a la dulce sensación de sentirse abrazada. El solo hecho de sentir sus brazos en su cintura la dejó sin palabras. Ninguno quería ver a los ojos del otro; luego de pasado un rato Tomoka se decidió a romper el silencio

    -Emmm... Kikumaru yo...
    -Con Eiji está bien- le cortó el neko con su sonrisa.
    - Bueno...Eiji, respecto a lo de jugar tenis...me gustaría mucho aprender, pero necesito un entrenador (y como tú te ofreciste)... ¿Qué me dices?

    Tomoka lo miró con una sonrisa convencedora de la que no se pudo escapar.

    -¡Claro! No hay problema.

    Acordaron verse un día de esos y escoger una raqueta para Tomoka.

    Mientas, en otro lado...

    -Eh... Ryoma-kun...- Habló una tímida muchacha al ya mencionado joven que se encontraba de espaldas.
    -¿Ah?- Ryoma se dio vuelta para ver quien le llamaba. Y eahí estaba Ryousaki Sakurano-Ryousaki....-dijo Ryoma de forma indiferente, esa era su forma de disimular

    Hubo un silencio, Sakurano bajó un poco la cabeza; pensando en que no debería estar haciendo eso.

    -¿Qué hago? ¿Se la doy o no se la doy? ¿Lo hago sí o no?-Estos pensamientos adornaban la mente de Sakurano, mientras, Ryoma se mostraba desinteresado. Total, ella no sabía si dárselo o no, pero debía hacerlo porque si volvía con la bolsa Tomoka le arrancaría la cabeza.
    -Bien, si no vas a decirme nada, me voy, no tengo tiempo que perder-le dijo su tono acostumbrado de voz mientras le daba la espalda y se iba.
    -Entonces... eso quiere decir que eres... que para ti soy... ¿una pérdida de tiempo?-Sakurano sonó un tanto ofendida. A pesar de hablar algo bajito, Ryoma pudo escucharla.
    -¡No! no es eso...
    -Está bien Ryoma... entiendo- La chica lo soltó sin más decir. Entonces Ryoma vio a Sakurano mirando hacia abajo, con las manos temblándole extendidas en dirección a él sujetando una bolsa de regalo. Estaba toda sonrosada, y una lágrima corría por sus mejillas iluminando su rostro- Toma, lo hice para ti, ya no te molesto más-Sakurano soltó la bolsa en las manos de Ryoma, y salió corriendo del lugar dejando al chico sin entender. No sabía que Sakurano se ofendiera tan fácil, igual el no quería hacerle sentir mal. Pensó que no era su culpa, sino que ella había malinterpretado las cosas.

    Casualmente, Oishi venía de camino, había observado todo y quiso acercarse a Ryoma, sabía por el rostro del chico que debía estar confundido.

    -Ryoma, heriste sus sentimientos. Deberías ir y disculparte con ella.

    Ryoma no dijo nada, solo salió de la cancha y se dirigió hacia la máquina de bebidas, él y su estúpido orgullo, compró una Ponta de cereza y se sentó en un banco a pensar en lo que había hecho. Entonces apareció su conciencia y se dispuso a hablar con él

    -¿Por qué debería yo disculparme con ella?
    -Porque la ofendiste
    -Yo no hice nada, ella fue quien malinterpretó.
    -Sólo un idiota hiere los sentimientos de la chica que le gusta ¡Insensible! ¿Donde está tu sentido común, en qué pensabas?
    -¡Cállate! ¿Por qué apareciste en este preciso momento? No estoy en condiciones para mantener una batalla mental contigo ¡Y ella no me gusta!
    -Claro, por eso no dejas de pensar en lo que hiciste, ¡Admítelo, te importa mucho! ¡Te gusta!
    -¡Que no!
    -¿Que no? Yo no como cuentos, a mí no me puedes mentir porque yo soy tú ¡Te gusta! ¡Te gusta!
    -¡Arrgh!
    -Por cierto... deja de gruñir que lo haces horrible

    Ryoma se puso de pie. Ya no se sentía cómodo en ningún sitio Recordó la pequeña bolsa que Sakurano le había dado. Se sentó de nuevo, esta vez más calmado, le dio un sorbo a su Ponta y miró que adentro de la bolsa, había un muñequito igualito a él. Estaba muy bonito incluso su gorrita era igual a la de él. En un extremo, tenía una pelotita de tenis muy pequeña, y en el otro, una raqueta que parecía sacada de un juego de muñecas, por su diminuto tamaño. Al lado de la toalla había una nota dirigida a él, escrita con la preciosa letra de Sakurano.

    Querido Ryoma:

    Felicidades por ganarle a los de Jyousei Shounen, ¡Me siento muy feliz por ti! Hice este muñequito como un obsequio para felicitarte. Espero que te guste, ¿Por favor acéptalo si?

    Con amor Sakurano

    ¡Hasta la próxima!
     
  4.  
    Eri

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    Tauro
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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Jejeje, hola Himiko, te quedo muy super la conti de tu Fic, jejeje me gusto cuando Eiji se sonrojo al abrazar a Tomoka *-* fue tan lindo *-*.... Bueno, tambien me gusto la batalla del pensamiento de Ryoma, Ryoma vs Ryoma Jejeje, fue graciosa y a la vez romantico.
     
  5.  
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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    ahhhhh!!! RYOMAAA!!! tu y tu orgullo!!!! me enfermannn!!!!!!
    pero menos mal que nuestra pequeña Sakuno se armo de valor y le respondio ante su gran y enorme indiferencia... y Oishi parece el Señor consejo de Seigaku... y nunca me imagine que Ryoma se la pasara charlando con su conciencia de vez en cuando y de cuando en vez..
    espero la conti pronto!

    besos besos y mas besos!
    cuidate mucho Nyaaaa!!!
     
  6.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Hey! Cuanto time sin saber de ustedes! Sorry, pero esto de los desafíos se roba toda mi inspiración. Bueno nada, aquí les va la conti ¡Disfrútenla!


    Capítulo 12: En serio lo lamento

    En ese momento, sintió como si una cubeta de agua le hubiese caído encima. Sakurano había puesto tanto de sí, tanto amor en ese obsequio, y entonces él viene y le dice que ella no significa nada. O mejor dicho, que era una pérdida de tiempo. Estaba demasiado herida. Ni la sombra ni la brisa del árbol bajo el que estaba sentada le pudieron devolver la tranquilidad que siempre la rodeaba. No, no esta vez

    -Por Dios, ¿Cómo pude pensar que Ryoma me haría caso? Fui tan ingenua ¿Tan ilusionada estaba? ¡Trágame tierra! Ahora no podré volver a hablarle nunca. Siempre quiero agradarle y a él ni siquiera le importa. Eso me pasa por ser tan usuratonkashi, y pensar que Ryoma siquiera podría interesarse en mí.

    Las lágrimas corrían por su rostro mientras se esforzaba en ser valiente y ocultarlas con sus manos. De pronto, escuchó como alguien pronunciaba su nombre

    -Sakurano...

    Esa voz es de Ryoma ¿Qué hace él aquí? -pensó

    -Ry...Ryoma-kun- se secaba las lágrimas a prisa, no quería que Ryoma la viera sufriendo por su culpa

    La voz de Sakurano sonaba poco firme y apagada. Respondió sin muchas ganas, a pesar de su sorpresa al ver a Ryoma. El chico se sentó a su lado y le ofreció un poco de su Ponta, tal vez si tomaba algo su voz se aclararía. Ella le dio un sorbo a la bebida, y el sabor dulce del refresco la tranquilizó un poco. Entonces, apareció su conciencia de nuevo a recordarle lo que tenía que hacer. Tenía ahora un peso sobre sus hombros y debía disculparse. Buscó el valor en su orgullo para dirigirse hacia donde estaba ella, y decirle lo que tenía que decirle: un lo siento. Era algo difícil para él pedir disculpas, tomando en cuenta lo orgulloso que es

    -Este es el momento... ¡Ahora Ryoma!
    -Bien, (Estas conversaciones contigo me van a volver loco)
    -¡Sólo hazlo!
    -Si, si, ya voy

    -Sakurano, disculpa-dijo al fin el ojiámbar sin mostrar ningún sentimiento. Tan frío como siempre.
    -¡¿Ah?!-pensó Sakurano. Ryoma no era de esos a quienes les importan los sentimientos de los demás, o por lo menos, eso pensaba
    -Lamento si te ofendí, no fue mi intención-continuó Ryoma igual de serio

    En ese momento Sakurano levantó su rostro para mirar a Ryoma con expresión de asombro, ni él mismo se creía capaz de pronunciar esas palabras. Se notaba el brillo en sus ojos al ver que su príncipe se interesaba en su bienestar. El hecho de que haya ido hasta donde estaba ella, para hablar y arreglar las cosas, demostraba que nada era como lo había imaginado: ella si le importaba. Ryoma la miró directamente a los ojos, y descubrió algo que jamás había visto en ella a pesar de ser tan observador: Sus ojos, ¡Eran hermosos! Ese bello color marrón resaltaba perfectamente en su rostro encantador

    Ryoma de repente sintió algo extraño... involuntariamente su rostro empezó a acercarse al de Sakurano, su aliento se mezclaba con el de la chica, que estaba algo aturdida al ver el rostro de Ryoma cada vez más y más cerca...cerca...cerca...

    ...Hasta que...

    -Un momento... ¿Qué es lo que estoy haciendo?

    Ryoma se separó bruscamente de la chica. Se puso de pié, escondiendo su sonrojo bajo su gorra.

    -L...lo lamento Sakurano-se disculpó el moreno mientras se alejaba con prisa del lugar.


    -¿Ah?

    **********************************************************************

    Mientras tanto, en otro lugar se encontraba Momoshiro disfrutando de un sorbo de agua mientras duraba el descanso, hasta que de pronto, todo se veía negro. La oscuridad había adornado su vista porque dos manos se habían posado sobre sus ojos impidiéndole ver. De antemano sabía que debía averiguar quién era el travieso (o la traviesa) que quería jugar con él.

    -A ver... ¿Quién es?- Momo dijo esto en vano pues no escuchó respuesta
    -Me imagino que debes ser alguno de los chicos

    De nuevo, nadie le respondía. Mmm...Momo se decidió a averiguar, ¡Como no le querían decir...! Empezó a posar sus manos sobre las que cubrían sus ojos, a ver si así adivinaba

    -¡Vaya usas crema humectante!-exclamó el chico al sentir los suaves que eran, jamás había sentido algo tan suave y tibio. Momoshiro pasó de palparlas a acariciarlas. Pudo oler el rico aroma a vainilla que desprendían.

    -Ok, ok... me rindo...-declaró el moreno, aunque ya tenía una clara idea de quién era. Escuchó una risita divertida mientras las manos se retiraban de su rostro. Se dio la vuelta (¡para qué fue eso!) para encontrarse con...

    - ¡Ann!, es decir... hermanita de Tachibana, que....que hacer tú... ¡digo! ¿Qué haces tú aquí?

    Momoshiro en seguida se mostró nervioso al ver como ella le sonreía

    -Sólo pasaba por aquí y pensé en visitarte-le contestó la ya mencionada castaña -¿Y tú como estás?
    -Eh... –Momo se rascaba la nuca para disimular lo sonrojado que estaba.
    -Debes de estar entrenando muy duro, porque aún estás algo sudado-comentó Ann mientras se sentaba al lado suyo (cosa que causó cierta reacción en Momo).
    -Bueno, sí, ya sabes como es esto. Hay que entrenar duro si se quiere ganar el próximo
    partido.-le dijo el chico de los ojos color violeta- Por cierto... ¿Y Tachibana?
    -Está muy bien, gracias ¿Y qué hay de tu hermanito?-preguntó la castaña
    -¿Kentaro?...si, él está bien-respondió Momoshiro vagamente

    Ann notó a Momoshiro algo tenso, así que pensó que algo de música podría hacerle bien. Sacó su I-pod de la mochila y le preguntó si quería escuchar algunas canciones con ella. Él claramente aceptó (no había de otra) pensando que no le gustarían ninguna de las canciones que colocaría la joven, cosa que le fue negada inmediatamente, cuando Ann hizo sonar la canción “Blue Bird” de Ikimono Gakari.

    -¡Qué raro, no pensé que le gustaran las mismas canciones que a mí!- pensó Momo algo sorprendido.

    Inmediatamente finalizó la canción empezó a sonar la canción Sobakasu, de Judy and Mary, entonces Ansu empezó a moverse un poco. Momo se limitó a mirarla sin entender mientras sus mejillas se sonrojaban aún más. No sabía como manejar la situación.

    -Por Dios, ¿Quién podría creer que el grandioso Momo se viera reducido a nada al hablar con una chica? ¡Grandioso! Solo eso faltaba para completar mi imagen de tonto frente a Ann-pensó

    -¿Practicas otros deportes, además del tenis?-Ann rompió el silencio con esa pregunta
    -Pues...si, me gusta el baloncesto, ¿por qué?

    Ann intentó imaginarse a Momoshiro corriendo con una franela sin mangas y unos pantalones cortos, rebotando un balón esquivando a los contrarios, hasta llegar a la canasta y encestar el balón. Entonces, soltó una risita divertida.

    -¿Qué pasa? ¿De qué te ríes? -preguntó el chico algo confuso
    -Es que te estaba imaginando jugar baloncesto-le contestó
    -¿En... serio? ¿Y por qué es tan gracioso?-preguntó el moreno
    -No lo sé... es solo que... ¡Me dio risa!

    Justo cuando Momo pensaba que nunca entendería a las muchachas, empezó a sonar la canción I will, de Sowelu, que es una canción que le gustaba mucho a Ann, porque es una balada pop muy bonita que da cierto aire de relax, además de tener un buen mensaje.

    Estaban sentados en un banco, uno al lado del otro, con las manos a cada lado. La mano derecha de Ann quedaba a unos pocos centímetros de la mano izquierda de Momoshiro. Entonces surgió el deseo de sentirlas de nuevo. Él acercó su mano poco a poco a la de ella, hasta que se dejó llevar por el impulso de tomar su mano. La sujetó por unos segundos, mientras sentía lo suaves que eran. Se sentía genial, se sentía especial. No quería soltarlas nunca, quería que ella se quedara junto a él por siempre. Ann levantó su rostro para ver el de Momoshiro, o mejor dicho, para ver como él la miraba porque cuando lo hizo, sus ojos quedaron conectados. Momoshiro se sonrojó, y Ann sonrió y observó como la brisa jugaba con sus negros cabellos.

    -Ann-le decía el moreno- creo que eres muy...muy...
    -¿Bonita? ¿Simpática?-pensaba Ann
    - Muy...-Estaba estancado, no le salían las palabras, aunque en verdad lo que quería decirle era lo linda que le parecía.
    -¿Inteligente?

    Los adjetivos brotaban en la cabeza de Ann, pero parecía que no llegaba ninguno a la mente de Momoshiro

    -Muy...muy...muy buena jugando al tenis-fue lo que le salió decir
    -¿Y eso era? Momo está algo raro últimamente-pensó Ann-Emmm...gracias Momoshiro ¡Yo también creo que juegas muy bien!
    -Em...gracias

    Momoshiro estaba muy incómodo, y total, no le dijo lo que quería. Eso siempre le pasaba, cada vez que quería decirle algo lindo, lo que pensaba de ella, salía con una tontería o decía algo que no quería (como ahora). A veces se preguntaba por qué no se lo decía, porqué no le decía lo mucho que le gustaba, cuánto la quería y lo difícil que era guardarse este sentimiento para él solo. A pesar de su carácter, él le guardaba mucho amor dentro de sí, pero siempre lo ocultaba con su inmadurez.

    -Sabes, deberíamos juntarnos algún día a jugar al tenis, ¿Qué dices Momoshiro-kun?
    -Sí, em...creo que está bien-le respondió el ojivioleta
    -Bueno Momo-chan, creo que ya me tengo que ir-dijo la chica a la vez que se ponía de pié
    -¡Ah, sí! Ya está a punto de terminar el descanso
    -¿Me acompañas a la parada del autobus?

    Momo no sabía que responder. No estaba seguro de si podría aguantar otro minuto junto a ella, no después de ese momento en el que casi le dice lo que siente. Los nervios se adueñaban de su cabeza. Sólo pensaba en ella, es que ella tenía un aura distinta, no era como las demás. Ella era especial. Momoshiro Takeshi quería articular su respuesta pero su cerebro se había desconectado y sus ojos se habían perdido en Ann. Notando lo linda que era, o lo angelical de su rostro, lo suave que se escuchaba su voz al pronunciar su nombre: Momoshiro... Momoshiro-kun

    -¡Momoshiro! Despierta, ¿Me acompañas si o no?
    -¡Ah, sí!-terminó por decir Momo mientras se rascaba la nuca. ¡Bieeeeeeeeeeeen Momo, vas mejorando en cuanto a estupidez!

    Se fueron juntitos a la parada del autobús. Momoshiro al lado de Ann, Ann junto a Momoshiro. Casi no dijeron palabras, y al llegar a la parada, el autobús estaba ahí, así que se despidieron. Momoshiro se quedó a ver como el autobús se alejaba, mientras recordaba todas esas sonrisas que le regaló Ann en el tiempo que estuvieron juntos. Repasó tooodo lo que sucedió hasta llegar a la parte en que intento decirle que era linda. Luego de analizar esa situación, llegó a una conclusión:

    -Momoshiro, eres un gran baka
     
  7.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Capítulo 13: Tomoka niña, ¡Estás bendita!

    - De verdad Ryoma intentó...

    No lo podía creer. Sakurano estaba muy pensativa ese sábado en la mañana, a pesar de estar en casa de Tomoka ayudándola a prepararse para su entrenamiento con Kikumaru

    -Ryoma...será acaso que...

    Sus ojos brillaban de solo pensarlo. Pensaba en la posibilidad de que su amado príncipe correspondiera sus sentimientos, que la quisiera como ella a él y que algún día, esperaba muy cercano, él la besara. Pero... ¡Un momento! Eso casi ocurre, él casi la besa.

    -Casi me besa...-susurró Sakurano para sí misma, mientras veía a Tomoka correr de un lado a otro buscando una blusa para ponerse

    Recordó aquel momento en el que Ryoma estaba a milímetros de su rostro, tan cerca que pudo notar un pequeño sonrojo escondido bajo su gorra.

    Soltó una risita, ¡se veía tan lindo sonrojado! Pero luego recordó su reacción, la forma tan brusca en la que él se separó de ella y luego se fue sin decir más que un “Lo lamento” muy seco y entrecortado. Talvez, solo talvez él no quería besarla, es decir, ¿Por qué querría el gran Ryoma, el “papi chulo” de la clase Echizen besar a una chica como ella? Era absurdo. Soltó un largo y triste suspiro que llamó la atención de Tomoka.

    -¿Qué pasa Sakurano?-Tomoka se detuvo algo preocupada
    -No...No es...Nada...-le respondió la morena con un tono triste
    -¿Tiene que ver con Ryoma no?-interrogó la Osakada, a lo que Sakurano respondió bajando la cabeza.

    Tomoka había dado justo en el clavo.

    -Sakurano no te preocupes, yo sé que le gustas a Ryoma-terminó de decir la castaña colocando sus manos en su cintura.
    -¿Por qué estás tan segura?-Sakurano quiso darle unas vueltas al asunto
    -¡Porque soy Tomoka!-dijo ella algo creída- créeme Sakurano, sé lo que te digo. Bueno ya debo irme, no quiero hacer esperar a Eiji-kun-dijo ahora con un tono divertido
    -¿Eiji? ¿Desde cuando le llamas por sus nombre de pila?-preguntó Ryousaki
    -Desde que me dio permiso ¿Y sabes? Pienso decirle así siempre-le dijo Tomoka todavía más emocionada-Bueno, ya me voy ¡Deséame suerte!
    -¡Suerte!

    Sakurano se despidió de su amiga y salió de la casa para dirigirse a la suya. Necesitaba pensar y aclarar su mente.

    Tomoka por su parte no tardó en llegar al punto de encuentro: frente a una estación de trenes. Su “sensei” aún no llegaba así que ahora le tocaba esperar; al contrario de su cuerpo su mente no esperó para llenarse con la imagen de Kikumaru. No sabía porque con el tiempo que tiene conociéndolo, jamás había notado lo linda que era su sonrisa, alegre e imborrable; o esa mirada gatuna en sus ojos, que la hacía soltar un sin fin de suspiros. Pronto empezó a sentir como el calor subía a sus mejillas cuando...

    -¡Hola Tomoka!
    -¡Kyaaa!-gritó Tomoka espantada, pero lista para darle un mochilazo en la cabeza a...
    -¡Eiji! ¡Qué susto me pegaste!-dijo la castaña de dos coletas haciéndole pucheros al pelirrojo.
    -Jeje, perdona, no quise hacerlo-se disculpó el neko con una gran sonrisa.-Y... perdón si te hice esperar, es que en el camino me encontré a Taka-san dando un paseo con la novia y pensé en saludar. Creo que tardé mucho-terminó de explicar Eiji mientras se rascaba detrás de la cabeza y sonreía algo apenado.
    -Mmm... ¡No hay problema!-le sonrió Osakada
    -¿Qué te parece si para empezar, vamos hasta la tienda a comprar tu raqueta?-sugirió el joven
    -Sí, está bien ¡Empecemos!-exclamó la chica muy emocionada. Al fin tendría su primera raqueta.

    Ambos trotaron hasta llegar a la tienda deportiva. Al entrar, pudieron ver que había varias raquetas de donde escoger: había de diferentes formas, colores y tamaños. Solo había que encontrar la adecuada.

    -Mira, esta se ve bien-Kikumaru le mostraba a Tomoka una raqueta de color azul marino.
    -Mmn... No lo creo. No me gusta ese color. Además, el mango es muy incómodo Kikumaru-kun-dijo Tomoka al momento en que se la probaba.

    Así que se decidieron a buscar raquetas entre raquetas, hasta encontrar una adecuada y que le gustara a Tomoka: Una raqueta fucsia con mango en forma de hexágono, perfecto para las pequeñas manos de Tomoka.

    Una vez pagada ambos se dirigieron a las canchas de tenis callejero, a esa hora (7:30 a.m.) no había nadie, así que tendrían más...privacidad. Al llegar, Kikumaru dio a Tomoka su horario de entrenamientos...

    -Bien ¿Qué te parece si te paso a buscar todos los fines de semana? Entrenaríamos de 7:00 a 10:00 de la mañana y luego te devuelvo a tu casa sana y salva ¿Qué te parece?
    -Sí, me parece muy bien-le contestó la chica, sonriéndole alegremente. A él le gustaba esa sonrisa.
    -Bueno, entonces... ¡Casi lo olvido! Hay que calentar primero ¡Hagamos estiramientos, Nya!-maulló el nekito alegremente, tirándose al suelo para iniciar.
    -¡Hai sensei! Contestó la castaña haciendo un saludo militar e imitando a Kikumaru
    -¿Sensei? No hay necesidad de llamarme así- le dijo él continuando sus estiramientos.
    -Demo...ahora eres mi sensei

    Tomoka puso cara de no entender

    -Solo dime Eiji ¿si?-le pidió el pelirrojo con una sonrisa encadenadora
    -¡Está bien sens...digo, Eiji!-ahora le tocó a ella la sonrisa encadenadora

    Una vez terminaron con los estiramientos, Kikumaru procedió a enseñarle a su “aprendiz” la posición correcta para sostener la raqueta de tenis.

    -Bien, sujétala de esta forma ¿Ves?
    -¿Así?-Tomoka trató de imitar al pelirrojo, cosa que no le resultó
    -Mueve tu dedo hacia arriba allá ¿Lo ves?-le explico una vez más el chico de felinas facciones.
    -¿Y ahora Eiji-kun?- interrogó nuevamente la joven
    -Al otro lado...No es tan difícil ¡Solo mueve tu dedo a la izquierda y ya!
    -¿A tu izquierda o a mi izquierda?- Tomoka estaba al punto del delirio. Esto era frustrante, ¿Por qué no podía sostener bien esa friki raqueta? No era tan difícil, o al menos, eso parecía

    Kikumaru apoyó su frente en su mano ¡Esto no tiene remedio! pensó, así que decidió mostrarle de otra manera. Caminó hasta colocarse justo detrás de ella. Entonces Tomoka sintió como unos fuertes brazos la rodeaban, como abrazándola, y notó como dos manos se colocaban sobre las suyas y comenzaban a colocar los dedos de la chica en la posición adecuada. Tomoka empezó a sonrojarse debido a la cercanía; al parecer Eiji no se daba cuenta de lo cerca que esta del rostro de la joven.

    Nota mental de Tomoka Número 1

    Kikumaru...está muy cerca...puedo sentir su colonia; no sabía que usara colonia ¡Huele rico! Y su cabello es suave igual que su voz....

    No me había dado cuenta, ¡Me gusta mucho!

    Fin de la nota mental Número 1

    -Así... ¿Ves? Pones los dedos de esta forma...de modo que puedas sostener la raqueta con firmeza

    La voz de Kikumaru era baja. Era suave y hasta sensual, considerando claro lo despacio que le hablaba al oído. Hasta que se dio cuenta de que la chica estaba temblando, además se le notaba algo rosado en las mejillas cosa que le preocupó.

    -¿Tomoka estás bien?
     
  8.  
    Eri

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Jejeje, amiga te quedo re-genial tu historia, en serio me gusto esta genial;me gusto la parte de Eiji y tomoka,fue tan graciosa que casi me hago pis ^^... Bueno pero que malo fue Ryoma en tener conciencia de lo que pasa justo centímetros para besar a Sakuno *-*... me gusto la historia, espero la conti... nos vemos
     
  9.  
    Lola Himeko

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Capítulo 14: En un día de frío...todo es posible

    -¿Tomoka te sientes bien? Estás temblando y tu cara está roja

    Eiji colocó su mano en la frente de ella para ver si tenía fiebre, lo que solo causó que su rubor aumentara

    -¿Tienes fiebre?
    -¡N...no, jaja, estoy bien! Sigamos con el entrenamiento ¿si? Jaja jaja- rió Osakada más nerviosa

    Las tres horas de entrenamiento que tendrían ese día habían pasado rápido. Faltaban veinte minutos para las 10:00 a.m. y ya estaban recogiendo todo cuando escucharon a un par de personas que pasaban cerca del lugar

    -Según el reporte del tiempo-dijo uno de ellos- hoy va a llover muy fuerte
    -Mejor ser precavidos-sugirió el otro, mientras ambos se alejaban del lugar dejando a Tomoka y Kikumaru con algo de incertidumbre

    -¿Oíste Kikumaru? –comentó la castaña de dos coletas algo preocupada
    -Sí, mejor nos damos prisa, no sea que nos agarre la lluvia a mitad de camino-dijo Kikumaru asintiendo a lo dicho

    Ambos caminaron fuera de las canchas y tomaron camino, pero no habían dado siquiera veinte pasos cuando les cayó el infortunio arriba ¿Adivinen? Empezó a llover. Una lluvia fría, que jamás daba señal de que pasaría; no como aquí en Santo Domingo, que llueve 5 minutos y después acampa, no, esta lluvia seguía, y no daba señales de detenerse.

    Caminaban ambos bajo la lluvia lo más rápido que podían. Debieron cambiar de rumbo, ya que la casa de Tomoka quedaba muy lejos, así que esta vez irían a casa de la familia Kikumaru, que estaba más cerca. Ambos se detuvieron bajo un gran árbol. Kikumaru pudo observar como Tomoka temblaba de frío. Su pelo estaba todo mojado y no decía palabra, entonces se quitó su chaqueta y se la colocó a la chica mientras la acomodó un poco para que dejara de temblar.

    -¿Estás bien?
    -Muchas gracias... Eiji-kun
    -Por nada-Kikumaru sonrió satisfecho de que se encontrara bien

    Estaban ambos mojados mientras aguardaban bajo un gran árbol de hojas verdes. A pesar de los inconvenientes, todo había salido bien. Tomoka se acercó un poco más a Kikumaru, y de nuevo la rodeó ese sentimiento de que él la cuidaba. ¿Ah? El neko, que hasta entonces se encontraba mirando la lluvia, desvió su vista hacia el bello rostro de Tomoka: Sus ojos, su pequeña nariz, su lacio cabello, que aún mojado se veía bien, o ese lunar justo bajo su ojo derecho, y su sonrisa que una vez dibujada podía alegrar hasta al más triste ¡Dios es hermosa! No sé como antes no me había fijado, y más después de lo dulce que ha sido conmigo. Me pregunto a qué sabrán sus labios...

    Sí, con lo curioso que es, no es raro que quisiera averiguar.
    Aproximó su cara poco a poco a la de ella, que se encontraba embelesada viendo como él se acercaba, hasta que sus ojos se cerraron al sentir unos suaves labios unirse a los suyos. Quiso experimentar, y descubrió que su sonrisa era casi tan dulce como su boca. Tomoka obedeció al impulso de seguirle la corriente, y dejar que sus labios sintieran los de él mientras se imaginaba sumergida en una constelación de estrellas. ¡Dios! Cuatro segundos se sintieron...eternos

    -¿Qué...Qué fue eso?- Tomoka se sentía bendecida. Probar sus labios fue lo mejor que le pudo pasar
    -Pues creo que fue...Tomoka creo que tú me... ¡Mejor sigamos caminando!

    Definitivamente a él también le tomó por sorpresa. ¡Esto es de lo mejor! pensaba Tomoka, mientras el chico la miraba intentando contagiarse de su felicidad.

    Siguieron caminando. Al llegar a la residencia, el pelirrojo abrió la puerta rápidamente para así entrar y conseguir mojar el piso con lo empapada que estaba su ropa.

    [FONT=&quot]-Espera aquí, te traeré una toalla-le dijo Kikumaru a Tomoka, que la verdad no dejaba de observarlo. El suéter que tenía puesto le pegaba al cuerpo demostrando el resultado de tanto trabajo corporal.[/FONT]
    [FONT=&quot]
    [/FONT]
    [FONT=&quot]
    [/FONT]
     
  10.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    [FONT=&quot]Capítulo 15: Lo que empieza bien termina bien[/FONT]

    [FONT=&quot]Nota mental de Tomoka número 2[/FONT]

    [FONT=&quot]No puedo creerlo... ¡Estoy en casa de Eiji! ¡De Eiji! Me pregunto donde están sus padres, o sus hermanos. No los oigo por ninguna parte. ¡Oh no! Eso quiere decir que estoy sola en casa de Eiji, con Eiji! ¿Y si...?[/FONT]

    [FONT=&quot]-¡¡¡Tomoka!!![/FONT]

    [FONT=&quot]Nota mental de Tomoka... señal interrumpida[/FONT]

    [FONT=&quot]-¡Tomoka sube un momento por favor!- gritó “Eiji” desde arriba Osakada inmediatamente obedeció y empezó a caminar hacia arriba dejando un gran charco de agua en la entrada y otros más pequeños en cada escalón.[/FONT]

    [FONT=&quot]Lo último que le pasó por el pensamiento fue que al llegar arriba se encontraría con Eiji sin camisa en el pasillo. (¡Dios!) Tomoka se puso tomate en menos de un milisegundo[/FONT]

    [FONT=&quot]-Emmm... Aquí tienes- Le extendió una toalla - Puedes darte un baño si quieres, hay agua caliente en la ducha-finalizó Eiji con algo de vergüenza por el estado en que se encontraba.[/FONT]
    [FONT=&quot]-Arigatou-balbuceó toda roja la joven que aún no salía de su impresión[/FONT]
    [FONT=&quot]- Te prestaré algo de mi ropa, ya que la tuya está toda empapada- Eiji se había olvidado por completo del “nya” cuando estaba con Tomoka [/FONT]

    [FONT=&quot]Hubo un minuto de silencio, que a ambos les pareció eterno, hasta que la chica, se dirigió al baño que estaba enfrente suyo con una gran sonrisa para disimular. En cuanto desapareció tras la puerta, soltó un suspiro que se había estado guardando elevado al cubo. Esa imagen de Eiji le daba vueltas en la cabeza, la embriagaba. Su piel, toda mojada, su cabello empapado y tan brillante. Cosas que pasan. Definitivamente jamás lo olvidaría [/FONT]

    [FONT=&quot]Luego de salir del baño, Tomoka se dirigió a la sala buscando a Kikumaru. Gracias a Kami-sama, ya no llovía. Y ahí estaba él (con camisa) con una sonrisa en el rostro y ofreciéndole una taza de chocolate caliente para el frío.[/FONT]

    [FONT=&quot]-¡Arigatou gonzaimsu!- agradeció Tomoka aspirando el delicioso aroma de la cocoa.[/FONT]
    [FONT=&quot]-No hay de qué...-Kikumaru ahora decidió hacer silencio y escuchar a Tomoka hablar. No le molestaba mucho (No quiere decir que no le moleste el que hablara tanto, pero a veces llegaba a cansar).[/FONT]

    [FONT=&quot]Tomoka estaba muy nerviosa, por eso no paraba de hablar: Hablaba de lo linda que era la casa, sobre el entrenamiento de hoy, sobre los próximos, sobre las porras, sobre el juego acrobático...Kikumaru solo la escuchaba, la verdad hasta le hacía gracia verla hablar tanto, solo la veía. Ella hacía ligeras pausas para tomar el chocolate, pausas que él aprovechaba para hacerle más preguntas. No sabía porqué lo hacía. Quizás quería conocerla mejor, quizás quería continuar riendo, o quizás solo no podía para de observarla[/FONT]

    [FONT=&quot]Estaban ambos en la sala, sentados en el sofá.[/FONT]

    [FONT=&quot]-Bueno, ya me terminé el chocolate-dijo Tomoka muy sonriente –Muchas gracias, estuvo muy bueno. [/FONT]

    [FONT=&quot]-De nada, siempre-le respondió el nekito-Espera, ahora te traigo tu ropa [/FONT]

    [FONT=&quot]Tomoka se quedó sentada en el sofá notando lo grande que le quedaba la ropa de Kikumaru. Se sentía taaan bien teniéndola encima, no se la quería quitar. Prefería seguir abrazándola y sintiendo la suave textura del algodón. Mas entonces llegó Kikumaru con su ropa seca, ella la tomó y se fue a cambiar.[/FONT]

    [FONT=&quot]Al salir, ve a Kikumaru en el sofá esperándola. Entonces sonríe y le dice [/FONT]

    [FONT=&quot]-Vamos, te llevo a tu casa[/FONT]

    [FONT=&quot]Entonces ambos salen y se van. Se fueron caminando, ¡Estaba sorpresivamente todo tan tranquilo! y ellos caminando por las calles de Tokio, Japón. Tomoka solo pensaba en lo cerca que estaba de Kikumaru, y él solo sonreía como siempre mientras la llevaba a su casa.[/FONT]

    [FONT=&quot]Al llegar a casa de Tomoka, ambos se detienen en la puerta.[/FONT]

    [FONT=&quot]-Bien, ya llegamos-dijo Tomoka muy animada-¡Gracias por traerme![/FONT]
    [FONT=&quot]-De nada- Kikumaru sonreía mientras ponía su mano en la nuca.[/FONT]
    [FONT=&quot]-No, en serio, gracias por todo, fuiste muy bueno conmigo, además me la pasé excelente con vos.[/FONT]
    [FONT=&quot]-Pues yo pienso lo mismo y...[/FONT]

    [FONT=&quot]-¡Tomoka! ¿Por qué tardaste tanto? Llevo horas esperando, está lloviendo y estaba preocupada y... ¡Hola! ¿Quién eres tú? Me imagino que debes de ser Kikumaru Eiji, mi hija ha hablado muuuucho de ti ¿Quieres pasar?- La madre de Tomoka abrió la puerta de repente y hablaba hasta por los codos. Ya sabemos de donde lo sacó la hija[/FONT]
    [FONT=&quot]-No, muchas gracias señora Osakada pero ya me tengo que ir., un gusto. Tomoka, nos vemos luego- Kikumaru hizo las reverencias correspondientes para luego regresarse a su casa. Tomoka se encontraba todavía con una gotita en la cabeza debido a los actos de su madre. Era idéntica a ella, la única diferencia era el pelo: El de su madre era negro y ¡claro! No lo usaba en dos coletas[/FONT]
    [FONT=&quot]-Vaya, -le dijo en voz baja su mamá mientras se dirigía adentro- Es un poco tímido pero es lindo[/FONT]
    [FONT=&quot]-¡¡¡Mamá!!![/FONT]
     
  11.  
    Eri

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Wow O-O me dejaste asi himeko O.o... no imagine que Tomoka y Eiji se besaran O.O, me dejaste re-impresionada no puedo creerlo
    Por cierto jeje, fue gracioso lo de la mama de Tomoka me rei cuando lei la parte en que decia que hablaba mucho
    Pues como dice este dicho: "de tal palo... tal astilla" jeje definitivamente lo haces bien, pero lo que si te
    Hace falta son los signos de puntuacion... lo olvidas poner cuando terminas una oracion
    Y tambien recuerda que los signos existen ^^
    Bueno aquí me despido ^^ *-*
    Chaito y besos.
     
  12.  
    Sheska love

    Sheska love Usuario común

    Capricornio
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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    vieeeja! en los ultimos 3 caps te pasate!!!!
    "papi chulo" eplicame eso....
    "friki" esa e otra
    por cierto hay veces que llueve 5 minutos, cuando crees que todo ya paso, caminas tranquilamente a tu destino pero ni a la mitad del camino empieza otro aguacero.....
    creeme me rei por pila....

    ayyyy Eiji...... ¿por què me haces esto?? ToT
    estuvo muy bueno tu cap, espero la conti pronto

    besos besos y mas besos
    cuidate mucho Nyaaa!!!
     
  13.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

    Aries
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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Dios! Que descuidada, me había olvidado de Mi Fic! Sorry chicas por haberlas dejado esperando, pero ya lo voy a solucionar! Pronto tendré la conti, lo siento por haberme tardado.

    Nos vemos pronto!
     
  14.  
    Samantha

    Samantha Bruja Aburrida Comentarista Top

    Piscis
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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Tu discusión tiene más de un mes sin actualizar, por ahora cerraré. Cuando tengas la continuación envíame un PM para re-abrirla.
     
  15.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

    Aries
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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    ¡Hello! ¡Cuánto tiempo!

    Antes que nada, pido perdón chicas por haberme dejado cerrar el fic. Espero nunca más vuelva a pasar porque me siento muy feliz y animada para continuarlo hasta terminar (e'to va pa’ largo!!) y creo que ya resolví los problemas que se me presentaban para no hacerlo ¡Tengo nuevas ideas! En serio, no nos voy a decepcionar XD!!

    Muchas gracias a Samantha por reabrirlo (en serio, gracias Sam!!)

    Como siempre, críticas y comentarios serán bienvenidos.

    Bueno, aquí va un nuevo capi.

    Capítulo 16: La cita de Momo

    -¡Ring! ¡Ring!

    Son las diez de la mañana y el teléfono suena en casa de Momo ¿Quién será a esta hora?, se preguntó el moreno. Estaba de lo más relajado en su sala tomándose una taza de té mientras miraba el jardín.

    -Bueno,- dijo a la vez que levantaba el teléfono-habla Momo.
    -¡Hola Momoshiro!-le respondió una voz fresca y juvenil que lo dejó helado-¿Cómo estás?
    -Ann…es decir…hermanita de Tachibana… ¿Qué ocurre?-preguntó Momo casi sin poder articular respuesta.
    -Bueno, es que hoy es domingo y pesé que podríamos ir tú y yo a dar un paseo-le respondió la chica-¿Qué te parece?
    -Pues creo que…
    -¡Bien!-Ann lo cortó antes de que pudiera responder-Nos vemos en una hora.

    Momo estaba idiotizado. Esa llamada de Ann lo había dejado en estado de shock. Pero no tenía tiempo que perder, debía hacer algo. El tiempo pasaba y no se le ocurría ninguna idea, hasta que de pronto, se encendió un bombillito en su cabeza: Debía llamar a Echizen. ¡Si! ¿Por qué no? El era su amigo. Así le pediría que lo acompañe a su cita.

    ***************************************************

    -¡Ring! ¡Ring!
    -¡Dios!-suspiró el Echizen -¿Quién llama tan temprano un domingo?

    El día estaba un poco nublado y no tenía ánimos para levantarse de la cama. Por lo visto hoy no iba a jugar tenis. No tenía otra cosa que hacer. ¿Estudiar? ¡No! Le daba flojera. Además ya había hecho su tarea. Por lo visto hoy se la iba a pasar aburrido. No había nada más que le interesara o eso creía él. Estaba todavía en cama y no se quería molestar en contestar el teléfono.

    Pero volvió a sonar.

    -¡Ring! ¡Ring!
    -¿Qué más?-pensó Ryoma, al ver que no le quedaba de otra que no fuera contestar. Si no lo hacía los continuos timbrazos del teléfono no lo dejarían dormir, así que se de mala gana se incorporó y contestó el teléfono.

    -Diga
    -¡¡Ryoma!!- contestó una voz conocida-¿Cómo estás amigo?
    -Momoshiro…-dijo el Echizen con cierto tono de desagrado- ¿Qué quieres?
    -Bueno pues… ya sabes que somos amigos y…-Momo pensaba en cómo se lo diría sin sonar desesperado.
    -Ajá –bostezó Ryoma
    -Pues es que…
    -¿Si? - Ryoma parecía no darle la más mínima importancia al asunto, mientras Momo se destrozaba los nervios pensando que podría pasar si…
    -Necesito un favor- terminó de decir Momo un tanto apenado
    -Bien, dime.
    -Lo que pasa es que…-de nuevo estaba nervioso. Y no es que lo planeara, siempre le pasaba cuando pensaba en ella.
    -Ya dilo de una vez- a Ryoma empezaba a molestarle el asunto, momoshiro nada que ver.
    -Pues esta mañana recibí una llamada de Ann, ya sabes, la hermanita de Tachibana y ella quiere que…-Momo no se atrevía a decirlo, el solo pensarlo lo enfermaba.
    -¿Que quiere qué?-bostezó Ryoma-¿Qué quieres tú Momoshiro?
    -¡Es que quiere salir conmigo!- por fin admitió.

    Hubo un silencio en esta parte, un silencio que a Ryoma le importó romper.

    -¿Y eso qué tiene que ver conmigo?-respondió Ryoma un tanto arrogante.
    -¿No pensarás dejarme ir solo…con ella?-preguntó Momo un poco asustado-¿O si Ryoma?
    -No, no, estás loco Momoshiro si piensas que también voy a ir-Ryoma estaba molesto. Momoshiro había osado interrumpir su sueño para salirle con semejante ocurrencia.
    -¡Por favor!-le imploraba Momoshiro-¡Vamos! Te regalaré una Ponta si vas-dijo Momo intentando persuadirlo, pero su intento fue en vano porque…
    - Estás loco Momoshiro,-le respondió Ryoma-y mejor vístete rápido que se te hace tarde.
    -¡Pero Ryoma!-Momoshiro estaba al punto del delirio.
    -Adiós Momoshiro.

    Ryoma colgó el teléfono sin más ni más. Esto dejó a Momo aún más idiotizado de lo que estaba.

    El tiempo pasaba y se hacía tarde. Le aterraba la idea de estar a solas con Ann, pero no se atrevería a dejarla esperando. Debía hacer algo. Así que se armó de valor y fue a cambiarse a la vez que se preparaba mentalmente para su cita.

    -¿Adonde iremos?

    ¿Qué pasará en la cita de Momo y Ann?
    ¿Saldrá todo bien o saldrá todo mal?
    ¿Y qué pasó con Tomoka y Kikumaru?
    Si quieres saber más no te pierdas los capítulos que siguen
    (Sonó como a serie de televisión)
    XD!!
     
  16.  
    Lola Himeko

    Lola Himeko Entusiasta

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Nuevo capi!

    Capítulo17: La cita de Momo (2º parte)

    Ya eran casi las once y Ann seguía esperando en la parada del tren.

    -¿Por qué se tardará tanto?-pensó.

    Pero luego pudo ver que un lindo chico moreno la miraba desde lo lejos, y estaba cada vez más cerca. Iba muy bien vestido y tenía unos tenis negros que lucían padrísimo con su atuendo. Caminaba un poco acelerado, y se notaba un poco nervioso puesto que silbaba y llevaba las manos en los bolsillos desviando su vista hacia los lados. Sus pasos se hacían lentos mientras se acercaba, ¿Quién sabe por qué? Y entonces Ann se paró (porque estaba sentada) y notó como en su cara se dibujaba una sonrisa.

    -¡Momoshiro!- gritó Ann, a la vez que alzaba las manos y las movía su tratando de llamar su atención-¡Por aquí!

    Momoshiro escuchó la voz y desvió su mirada hacia donde estaba ella.-Ann…- pensó cuando la vio-…te ves muy…linda

    Ann estaba vestida de rosado, su pelo parecía estar más largo, y su sonrisa tan hermosa como la última vez que la vio. ¡Pero por supuesto que no se lo iba a decir! Momoshiro se dirigió entonces un poco apenado a donde estaba Ann, pero ya estaba ahí, ya se habían visto y no podía pensar en regresar ¡No! No sería un cobarde esta vez, digo, eso pensó el hasta que…

    -¡Hola Momoshiro!- le saludó animadamente la chica
    -¿Cómo estás Ann?-le contestó- Te ves muy…
    -¿Muy qué?- preguntó ella un tanto curiosa.
    -Muy…muy…-intentó decir Momoshiro- ¡Ahí vas de nuevo!-pensó -¡Dile de una vez!
    -¿Si Momoshiro?- a Ann le pareció rara la actitud de Momo, aunque no era la primera vez que se comportaba así.
    -Muy…-se había quedado en cero otra vez-¡Vamos Momoshiro!-pensó- ¿Cómo es que puedes lanzar un Dunk Smach y no puedes siquiera hablarle a una chica?
    -¿Muy…?-ahora era Ann quien ansiaba saber.
    -¡Hoy te ves muy linda Ann!- En un acto involuntario Momoshiro lo soltó sin más ni más.
    -¡Muchas gracias Momoshiro-kun!- le contestó Ann toda feliz y sonriente.

    Momoshiro no creía lo que acababa de hacer, o mejor dicho, no tragaba lo que acababa de decir. Estaba idiotizado. ¡Le había dicho a Ann que era linda! ¡Oh Dios!, pensó, eso fue…

    Pero Ann no le dejó terminar de pensar, porque justo en ese momento lo tomó de la mano para que abordaran el tren. Momoshiro asintió y ambos subieron, y como si fuera poco, se tuvo que sentar junto a ella. ¡Dios! El solo estar su lado lo hacía sudar de los nervios. Pero aún así, pensó que debía preguntar adonde iba.

    -Ann,-dijo el chico-¿A dónde vamos?
    -¡Oh!-contestó ella-Disculpa Momoshiro, había olvidado decírtelo, vamos al teleférico.
    -¡Qué!¿Al teleférico?- Momoshiro sonó un tanto alterado, ese era el último lugar al que pensaría lo llevaría. Estaba realmente sorprendido. Pero es como lo había pensado esa mañana: Ann no era para nada predecible.
    -¿Algún problema Momoshiro?- preguntó Ann extrañada al ver su reacción.
    -No, no,-respondió él muerto de vergüenza-no… es nada.

    El resto del viaje transcurrió sin mucho hablar, puesto que al moreno no le salían las palabras. Se la pasaba mirando a Ann, perdía su vista en ella, quien contrario a él iba muy tranquila mirando el prado por la ventana, pero justo cuando volteaba a verlo para decirle algo o comentar el silbaba y hacía que miraba hacia otro lado. Ann entonces se entretuvo mirando por la ventana al ver la ausencia mental de Momoshiro, y Momoshiro no pudo superar los nervios que sentía de estar sentado justo al lado de ella. Se veía hermosa ese día. Siempre era así, pero ese día lucía especialmente linda ¿Será por lo de la cita? El pensar esto puso a Momo aún más nervioso de lo que estaba. ¡Dios! Y yo que no me he puesto nada especial. Ni siquiera le traje nada, no debí llegar con las manos vacías. Quisiera atreverme a tocar su pelo. Tengo unas ganas de…

    Pero Momo fue interrumpido nuevamente porque a Ann le sonó el teléfono celular.

    -¿Ah?- El timbre logró sacar a Momo de sus pensamientos.
    -Disculpa Momoshiro-dijo la chica a la vez que sacaba su celular.- ¿Hola?
    -¡Ann!-contestó una voz.
    -¡Kamio!-saludó ella-¿Cómo estás?

    Momoshiro puso cara de disgusto al escuchar ese nombre. ¿Y ahora que querrá este? No era precisamente alguien de quien quisiera saber o escuchar.

    -Muy bien Ann- le contestó el chico, este si no tenía vergüenza para hablar con ella-¿Qué haces?
    -Pues ahora mismo me dirijo al teleférico con Momoshiro-le contestó la castaña.
    -¡Qué!- se asombró él- ¿Pero qué haces con ese tipo?
    -¡Kamio te lo acabo de decir!- replicó ella. Por lo visto era ahora el castaño quien no asimilaba la repuesta.
    -Espera, voy para allá- dijo Kamio a la vez que colgaba el teléfono, cortándole a Ann lo que le iba a decir.

    Hubo una pausa en ese momento.

    -¿Quién era?- preguntó Momoshiro, aunque ya tenía bien clara la respuesta a su pregunta.
    -Era Kamio,-contestó ella-me pareció estar un poco molesto. Dice que viene para acá.
    -¡No me digas!- dijo Momoshiro todo sarcástico y con cierto tono de enfado en su voz. Ya sabía lo que le esperaba, ¿Pero que Kamio se interpusiera en su cita? No, ¡Eso no lo iba a permitir!
     
  17.  
    Itsuzeru

    Itsuzeru Entusiasta

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    Re: Nunca pensé que te amaría tanto

    Hola, nya! :3
    Siglos sin pasarme por aqui y me ecnuentro con esto...
    Que rayos hace Kamio ahi?! el no sabe que a Ann le gusta Momo?(creo :P)
    Jaja! estoy ansiosa por ver que pasara! :D

    Y que paso con Tomoka y Eiji??? eso me tiene frustada! ToT quiero saber...

    Nya, excelente Himeko, bienvenida de vuelta :3
     
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