Inazuma Eleven [Nosaka Yuuma x Anna Mikado] Primera Noche [One-Shot//Dulce San Valentín]

Tema en 'Fanfics de Anime y Manga' iniciado por Nao Sharp, 21 Febrero 2021.

  1.  
    Nao Sharp

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    Aries
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    Título:
    [Nosaka Yuuma x Anna Mikado] Primera Noche [One-Shot//Dulce San Valentín]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1478
    Antes de comenzar con el one-shot, unas aclaraciones:
    -Esto es para la actividad de San Valentín. Y la verdad no sé si está del todo bien XD.
    -Como es requisito tendrá contenido erótico.
    -NUNCA he escrito nada de este género, así que para mi es como un reto.
    -Puede haber spoiler de Inazuma Eleven Ares y Orion.
    So it begins:

    Primera Noche



    Era un día agradable en la residencia del Inazuma Japón. Nosaka Yuuma había decidido ir a correr por las cercanías del monte Fuji esa mañana, le ayudaba a relajarse. La batalla contra la fundación Orion le hacía sentirse algo nervioso, especialmente por la responsabilidad que tenía de cara al equipo al ser su estratega. Debía mantener la cabeza fría. Tras más de una hora de ejercicio volvió a la residencia. Sus compañeros ya estaban desayunado.
    —Vaya... —se lamentó—, me voy a quedar sin desayuno.
    Justo entonces escucho detrás de él una voz que conocía perfectamente.
    —No te preocupes, ya te he guardado tus platos favoritos.
    Nosaka se giró para poder ver el hermoso rostro de su novia, Anna Mikado. Haberla conocido durante el Fútbol Frontier era lo mejor que le había pasado. Le había salvado la vida, tanto metafóricamente como literalmente. Gracias a ella había encontrado un nuevo motivo para luchar contra su tumor cerebral. Además Anna siempre estaba ahí para cuidarlo y apoyarlo. Nosaka se acercó a ella y le acarició el precioso cabello de tonos salmón.
    —Muchas gracias —le respondió con una sonrisa.
    Se miraron durante un momento. El chico nunca se cansaba de los ojos azules de Anna, eran tan brillantes y expresivos... Al final ella rompió el silencio.
    —Anda, ve a ducharte. Te tendré el desayuno servido.
    Él asintió y se despidieron con una simple mirada. Nosaka subió a su habitación y fue al baño. Allí se quitó la ropa, dejando al descubierto un precioso cuerpo con una musculatura ligeramente marcada. Se miró al espejo, la verdad era que había perdido bastante forma física mientras se recuperaba de su enfermedad, pero solo debía seguir entrenando para estar como siempre. Después de una buena ducha se peinó su enorme mata de pelo rosa. Se vistió y miró al espejo, sonriente. Siempre había sido muy inexpresivo, especialmente cuando vivía bajo los efectos de la Balanza de Ares, sin embargo Anna le había hecho muy feliz. Sus ojos grises brillaban como nunca antes, y él lo sabía. Entonces miró al calendario y al ver la fecha susurró:
    —Mierda.
    Se había olvidado de que era San Valentín y no le había comprado ningún regalo a Anna. Sin embargo no tardó en trazar un plan.

    Tras desayunar con Anna y las otras gerentes del equipo, le dijo a su novia que se reunieran después de cenar en su cuarto. Tras el entrenamiento matutino fue a la población más cercana en busca de algo especial para Anna. Su amigo del alma, Nishikage, insistió en acompañarlo. El portero era un chico alto y fuerte, que además tenía un gusto especial para los detalles.
    —¿Tienes alguna idea? —le preguntó a Nosaka.
    —No creas... —suspiró—. Creo que lo mejor será algo sencillo... Quizás un anillo.
    Nishikage lo miró frunciendo el ceño.
    —Eso es muy típico, tiene que ser algo diferente, algo tuyo. La has invitado a ir a tu habitación por la noche, se esperará algo especial, ¿no crees?
    Nosaka asintió, pero no sabía qué podía ser algo que lo diferenciara. Estuvo un rato pensando mientras caminaban por el pueblo. Entonces pasaron frente a una pastelería en la que vendían unos anmitsu en cajas de bento muy populares por la zona. Nosaka miró a su amigo.
    —Nishikage, crees que la comida es lo que más me representa.
    —Sin duda, es tu especialidad —le respondió con una pequeña sonrisa.
    Entraron a la tienda y una señora les atendió amablemente. Mientras les preparaba el anmitsu, Nosaka se fijó en que, sobre el mostrador reposaba una caja con dulces que no había probado nunca. Sin dudar le preguntó a la dependienta.
    —Disculpe, qué son esos dulces de ahí.
    —Eso son twinkies, son muy populares en América —le explicó con una sonrisa—. ¿Quieres uno?
    —Deme una caja entera.
    La señora lo miró algo sorprendida, pero, tras darle el anmitsu, fue al almacén a por una caja sin abrir. Nosaka pagó y los chicos salieron de la pastelería.
    —Vaya festín que os vais a dar —Nishikage parecía envidioso.
    —No te preocupes, te guardaré algo —respondió su amigo, dejando escapar una ligera risa.

    El día pasó y, como habían acordado, Anna se reunió con Nosaka en la habitación del chico. Ella se sentó en la cama y el chico se apresuró a darle el regalo.
    —Espero que te guste... —susurró algo inseguro.
    —Seguro que sí.
    Ella sonrió, se la veía emocionada. Abrió la caja de bento y el encantador aroma a anmitsu invadió la habitación.
    —Nosaka, parece delicioso, ¿de dónde lo has sacado?
    —Eso es un secreto —respondió con una media sonrisa—. Feliz San Valentín —añadió antes de darle un beso.
    No tardaron en comenzar a devorar su postre, que no duró más de 10 minutos.
    —Estaba mejor de lo que pensaba —comentó Nosaka, sonriente.
    Ella asintió, mientras dejaba la caja de bento sobre la mesa.
    —Pero se me ha quedado corto... —siguió diciendo el chico.
    —A mi también —le respondió Anna.
    La chica parecía algo preocupada, cosa de la que él se dió cuenta rápido.
    —¿Estás bien?
    —Sí bueno... —dijo ella con la cabeza gacha—, es que yo no te he traído ningún regalo.
    Nosaka le pasó el brazo por los hombros y le sonrió.
    —No te preocupes, sé que estás muy ocupada.
    —Ya, pero aún así... Me siento un poco mal.
    —Creo que tengo la solución.
    El chico se levantó y sacó de debajo de la cama la caja de Twinkies. Anna lo miró, confusa.
    —Me han dicho que son unos dulces muy populares en América —le explicó—, seguro que te ayudan a curar tus penas.
    Nosaka abrió la caja y le tendió uno de los pastelitos. Él cogió otro, la verdad tenía bastantes ganas de probarlos. Miró como Anna le daba un mordisco al suyo, sin embargo la nata del interior se fue deslizando hasta caerle sobre la camiseta. La chica se puso roja como un tomate al darse cuenta y comenzó a balbucear.
    —Esto... Creo... Que iré a mi cuarto a cambiarme.
    —No hace falta, te dejaré una camiseta —le respondió Nosaka con una sonrisa.
    Se apresuró a buscar una camiseta en su armario para tendérsela a su novia. Ella se dió la vuelta y se quitó la prenda sucia, que dejó caer sobre el suelo. Al ver la espalda desnuda de su novia, Nosaka sintió un enorme deseo de tocar esa piel que parecía tan tersa y suave. Con un movimiento rápido la abrazó por la espalda, impidiendo que se pusiera la camiseta limpia.
    —Qué... Qué haces? —balbuceó ella.
    —Nada, solo quería observar tu espalda un poco más —le susurró al oído—. Además, aún no has acabado el Twinkie. No querrás manchar otra camiseta, ¿verdad?
    Nosaka cogió lo que quedaba del pastel de ella y se lo acercó a la boca. Ella, sonrojada, lo mordió. Sin embargo el chico le dio un mordisco por el otro lado, haciendo que ambos quedaran unidos en un profundo beso. Él notaba que estaba empezando a dejar de pensar con la cabeza, solo deseaba seguir besando a Anna y darle todo lo que tenía. Con un movimiento rápido pero cuidadoso la tiró sobre la cama y se puso sobre ella.
    —Anna yo... —susurró, bastante sonrojado—. Te amo demasiado. Déjame ir más allá esta noche.
    Ella se estaba tapando la cara con las manos. No se esperaba aquello, Nosaka siempre era tan serio y frío...
    —P-pero... ¿Y si entra alguien? —se la notaba asustada.
    —Nadie entrará. Será una noche para nosotros solos —afirmó con seguridad. Quería calmar a Anna.
    Ante la seguridad de él, ella se descubrió la cara.
    —Sé que en el fondo yo también quiero.... —suspiró la chica—. Pero tengo miedo.
    Nosaka se acercó al oído de su novia y, con voz ronca, le susurró:
    —Solo confía en mi.
    Poco a poco ambos se fueron quedando desnudos, mientras se fundían en besos cada vez más intensos. Para ambos era la primera vez, así que los nervios eran anormalmente altos. Además sabían que no podían hacer ruido, pues en la habitación de al lado descansaba Nishikage. Los jadeos y los gemidos silenciosos eran cada vez más intensos. El sudor comenzó a invadir el cuerpo de ambos, hasta que, con un grito ahogado una explosión de placer los dejó tumbados uno junto al otro, exhaustos. Nosaka abrazó a Anna, le gustabas sentir como su piel rozaba con la de ella. Después de un leve "te quiero" la chica se quedó dormida en su brazos y él no tardó en rendirse ante el poder de Morfeo.
     
    Última edición: 21 Febrero 2021

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