Noah.

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Akambo, 1 Enero 2015.

  1.  
    Akambo

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    Título:
    Noah.
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    2
     
    Palabras:
    1111
    En una de esas ocasiones que estaba viendo peliculas vi a un personaje del cual me enamoró su nombre, así que aqui está... use el nombre y parte del caracter de aquel primer encuentro.
    Espero que les guste.

    I

    Las promesas nunca debes olvidarlas, por eso, asegúrate de siempre cumplirlas.

    Hace más de un año que no veo a mis padres, no veo a mis amigos; hace más de un año que no asisto a la escuela. Hace más de un año que no lo veo a él.

    .

    .

    Era una mañana cálida, como suelen ser en verano; la luz del sol pasaba a través de las cortinas estampadas que había en mi ventana. Di vueltas entre mis cobijas, miré la hora y vi que aun podía dormir un poco más, pero me levanté, eran las 8:30. Me vestí de manera usual (pantalón de mezclilla, cualquier blusa y una sudadera, junto con el incansable gorro en donde guardaba mi cabello ondulado), y después baje a desayunar.
    Tome mis llaves, el teléfono, un poco de dinero y me dispuse a partir; a un metro de la entrada principal mi madre pregunto.​

    -¿Hoy con quien saldrás?
    -Sola ma’… sabes que Luca está con sus padres de vacaciones.
    -No me parece que una joven salga sola, no entiendo qué ganas con salir sola.
    -Aquí en la casa ya terminé los deberes, además que salir me sirve para despejarme, y no se… tal vez conozca a tu futuro yerno – hubo risas por ambas partes – sabes que bromeo. – Ella sabe que bromeo.
    -Llega antes de la comida por favor.

    Asiento con la cabeza, tomo mi mochila que está cerca de la entrada de la casa y salgo sin rumbo alguno de mi casa. Salgo de la calle de mi casa y llego a la avenida principal, en donde vivo no es un lugar grande, pero lo suficiente para albergar una primaria, una secundaria y una preparatoria, a la cual, obviamente asisto. Hace menos de dos semanas que comenzaron las vacaciones, así que mejor paso de largo de ese lugar, entre menos lo vea, mejor.

    Llego al parque en donde hay un gimnasio al aire libre, aún hay gente corriendo y ejercitándose, la mañana está fresca, es un buen día. Me siento en una banca al rincón del parque pero con buena vista. Saco mi libreta y mi 4H para comenzar con lo básico, una línea por aquí, una por allí… aun no domino la figura humana, así que es bueno basarse en las personas que se ejercitan aquí; madres en caminatas, adolescentes en patineta y bicicletas, hombres jóvenes y no tan jóvenes ejercitándose, lo normal, lo de siempre… o casi siempre… hay alguien más, alguien con una libreta y al parecer, también dibujando. ¿Quién es él? Es nuevo en mi parque, porque sí, cuando has dibujado a la mayoría de las personas de ese parque se convierte en tuyo, así que sí… es mi parque. Tengo muchas dudas sobre él, no parece de más de 20 años, su cabello alborotado, y parece que no le entusiasma la idea de arreglarse de más, como los jóvenes de mi edad. Es una persona que muchos llamarían “hombre guapo”, para mí, es atractivo.

    De tanto concentrarme en él no me di cuenta que me estaba mirando desde el otro extremo del parque. A decir verdad, me parece conocido pero de donde… dónde… dónde… ¿tal vez de la escuela?, ¿los negocios?, ¿el amigo de un exnovio?... tal vez Luca me lo presentó. Al perderme en mis pensamientos no me doy cuenta… viene hacia mí, con la mirada hacia abajo y con bajo perfil, me mira de reojo y se sonroja, ¿por qué se sonroja él? Llega hasta mi lugar y saluda tímidamente con su mano, ahora lo veo mejor, el color claro de su piel, su cabello está más alborotado cuando lo ves de cerca y sus ojos… son color avellana.

    -Disculpa – logra decir al fin – pero no pude evitar dibujarte.
    Siento como mi cara se ruboriza y aparto la mirada, no sé qué decir ante eso.
    -Parece que fui muy directo, déjame presentarme, mi nombre el Noah Connor.
    El rubor desaparece de mi rostro y ahora hay una cara de sorpresa.
    -¿Eres hijo de los Connor? ¿Esos Connor?
    -Sí, esos Connor.
    -Cómo es que el hijo de una de las familias más poderosas está aquí, en este parque, y más aún, dibujándome.
    -Larga historia. Muy larga… - su semblante cambio, creo que no debí haber preguntado – pero dime, ¿cómo te llamas?
    -Soy Gabrielle, Gabrielle Lagasp.
    -Vaya Gabriel, espero que no te moleste que te haya dibujado, por eso vine a hablar, hay algunos chichos que se molestan por eso.

    Piensa que soy un chico… sé que uso ropa un poco suelta para ocultar la gran herencia de mi madre, pero nunca creí que pasaría por un chico.

    -Soy una chica – y al mismo tiempo retiré el gorro dejando a mi cabello ondulado a la altura del hombro – sé que no soy muy agraciada, pero no a tal grado de parecer un hombre.

    Ahora él se sonrojó.

    -Disculpame, la primera impresion que tuve, fue... yo lo siento muchisimo.
    -Eres el primer chico que me confunde, pero esta bien, lo pasaré por alto, siempre y cuando me dejes ver el boceto que hiciste de mi.

    Lo muestra de manera tímida. Míro detenidamente el dibujo y me doy cuenta del talento que tiene Noah, no sólo es una cara bonita. Creo que mi cara de asombro se nota demasiado en mi rostro, por lo menos para que él lo haya notado.

    -Mira - me dice un poco timido - no me parece suficiente con solo mostrarte el boceto, déjame compensarte.
    -Dime, ¿qué me ofreces?
    -Mañana, a esta hora, en ésta misma banca; solo necesito que me regales una de tus mañanas.
    Me sonroje.
    -¿No crees que ahora me deberías más tu?
    -No, sé lo que hago, por favor, dame tu número, quiero asegurarme que vengas.
    -No sé qué estes planeando.
    -Te aseguro que no es nada malo.

    Confio en él, confio en el chico atractivo de ojos color avellana.
    Anoté mi número en un trozo de papel y se lo dí. Recogí mis cosas y me levante de la banca.

    -El día de mañana no podré, llega una amiga de visita y quedé con ella desde hace tiempo - mentira -.
    -Vaya... entonces, te llamaré hasta que puedas Gabrielle.
    -Quiero ver eso.

    Esta vez traté de no ponerme de mil colores. ¿Por qué mentí? Para hacerme la difícil, claro está. Sin duda esperaba la llamada de Noah, pero una parte de mi sabía que él me olvidaría.
     
    Última edición: 1 Enero 2015
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    Rein

    Rein Once

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    Buen comienzo. Buen vocabulario. Me gusta. Sólo es cosa del uso de guiones largos y el tiempo en el qye narras. ¿Son manzanas o peras? ¿Es en presente o en pasado? Se vuelve un poco 'sucia' la leída. Y muy pocos errores, excelente. Espero continuación. :)
     
  3.  
    Akambo

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    Gracias por el comentario, trabajaré más en eso... :)
     
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    Tarsis

    Tarsis Usuario VIP Comentarista supremo Escritora Modelo

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    Ay, pensé que se trataba del diario de una pasión, y más con la frase que utilizaste de que, hay que cumplir las promesas. Pfff, Noah *-*

    Aunque noto que tiene otro rumbo, y otros personajes... Espero leer más.
     
  5.  
    Shani

    Shani Maestre Usuario VIP Comentarista empedernido

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    Jajajajaja ok, ya ._. Pobre Noah, metió la pata hasta el fondo xDDD

    Me pareció una historia muy linda, pero presiento que se va a tornar ¿triste? por el prólogo que pusiste. Me gusta la personalidad de ambos, y que casualidad que a ambos les guste dibujar. Me causó gracia lo de Gabrielle, haciéndose la difícil, hahaha. Pero bueno, es preferible eso a haber leído en el final de este capítulo que ya se estaban besando.

    Y ¿Quién es Luca? ¿Amigo de Gabrielle?

    Me encanta como narras. Espero el próximo capítulo pronto. ¡Saludos! :)
     
  6.  
    Akambo

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    II

    Era un día nuevo y decidí correr, me hice una coleta alta, tome mis audífonos y corrí en dirección opuesta al parque. No quería encontrarme a Noah. Aunque inconscientemente me dirigía hacia donde estaba su casa. Me di cuenta de eso a mitad del camino, deseando no encontrármelo, pero también pensaba en una excusa, en dado caso de que me lo encontrara.

    Quise dejar de escuchar mis pensamientos y le subí a la música; aceleré el paso; ya no sentía mis piernas después de correr otros 20 minutos más. Respire hondo. Hice un sprint mientras cerraba los ojos, me volví vulnerable. Corte mi sentido de la vista y también mi oído, ahora solo contaba con mi olfato y mi tacto, aunque no podía oler nada pues mi nariz se concentraba solamente en transportar oxígeno a mis pulmones; así que solo sentía al frío cortando mis mejillas y enfriando al sudor que bajaba por mi frente y mi cuello. Vulnerable.

    Sentí un fuerte golpe en mi cabeza, abrí los ojos en vano porque inmediatamente se cerraron. ¿Acaso estoy inconsciente? ¿Qué es este grato aroma y esta candidez que me rodean? ¿En dónde estoy? ¡Abre los ojos de una buena vez Gabrielle!

    -Gabrielle. Despierta.
    -…
    -¡Gabrielle! No es hora de dormir.

    ¿Quién? Conozco esta voz. ¿Noah?
    Abro mis ojos y logro ver una sombra masculina, y conforme se va aclarando la imagen no me puedo creer lo que veo.

    -¿N… No… Noah?- logro decir atónita.
    -Al fin despertaste.

    Miro a mi alrededor y, sin lugar a dudas me encuentro en la habitación de un chico. Obviamente en la habitación de Noah.
    -¿Qué paso? ¿Qué hago aquí? ¿En dónde estoy?
    -Chocaste conmigo en la esquina de mi casa. ¿Qué estabas haciendo?
    -Ahhhh… estaba… corriendo?

    Esbozo una sonrisa, se sentó en la orilla de la cama en donde estaba manteniendo una distancia prudente y me dijo:

    -Eso se nota Gabrielle, pero ¿por qué corrías con los ojos cerrados?
    Con las manos sudorosas y mi cara en mil colores logre decir la verdad.
    -Era mi sprint.

    Volvió a sonreír como si lo que hubiera dicho fuera gracioso. Logre incorporarme en la cama y me di cuenta que no tenía sudadera y que mi teléfono y audífonos estaban en la mesa de noche junto a la cama. Me sobresalte un poco. ¿Por qué me pasa esto? Encojo mis rodillas hasta que llegan a mi pecho y escondo mi cabeza entre ellas. Sólo puedo escuchar la risita de Noah, y solo puedo pensar en qué clase de cara tendrá en este momento. Es cuando mi razón regresa a mi cabeza y me hace preguntarme ¿qué haces en la habitación de Noah Connor? ¿Está solo en su casa? ¿Me pasa esto por haber mentido? Siento mi cara aún más roja, también siento como Noah se va acercando poco a poco hacia mi.

    -¿Qué hago en tu casa Noah?
    -Te desmayaste por haber chocado con mi espalda, simplemente no podía dejarte tirada a media calle.
    -Entonces dime, ¿qué hago en tu habitación?
    -Errrr… buena pregunta Gabrielle.
    -Dime por qué.
    -Porque la de mi hermana está cerrada cuando se va al internado, y mis padres están trabajando.
    -¿Entonces por qué no estoy en tu sala?- no podía sacar mi cabeza de entre mis rodillas. Tenía más vergüenza por haber mentido que por estar en la casa de un chico que apenas conocía.

    -Porque el baño está lejos de la sala.
    -¿Y eso que tiene que ver con que este en la sala o en tu habitación?
    -Pues, que si tuvieras una emergencia, en mi habitación no tendrías que salir corriendo más de 6 m. al baño –dijo señalando una puerta al frente de su cama – a diferencia de que estuvieras en la sala.
    -¿Tienes una respuesta para todo? – dije sacando al fin mi cabeza de entre mis piernas, al tiempo que hacia un gesto de disgusto.
    -¿Y tú preguntas por todo?

    No dije nada. Aparté mi vista y vi su mesita de noche que solo tenía una lámpara, un cuaderno – supongo uno de dibujo – y mi teléfono.

    -Me gusta cómo se arruga tu nariz cuando pones esa cara – dijo al tiempo que se levantaba de la cama.

    Sólo pude sonrojarme. Mire hacia la ventana que estaba al otro lado de la cama, en realidad era un ventanal con una puerta hacia un balcón, se esperaba menos de los Connor.

    -Gabrielle, ¿a qué hora te verás con tu amiga?

    Baje la mirada y sólo podía pensar en la mentira. En la mentira que me estaba robando un gran momento. Mire el reloj y eran las 9:30 am.

    -A las diez.
    -Creo que tu amiga estará decepcionada.
    -¿Por qué lo estará?
    -¿En dónde se verían?
    -En el parque.
    -¿No habías dicho qué llegaría de visita?
    -Eh… sí, pero… ella… quedamos… en… este…

    Me tomó por sorpresa… mi pequeña mentira está provocando una gran decepción en los ojos de Noah. ¿Por qué me importa tanto si lo acabo de conocer?

    -¡¿Por qué me mientes Gabrielle?!
    -Me lo reprochas como si me conocieras de hace años.
    -¡Te conozco de hace años!
    -¿Me conoces de hace años?

    ¿Me conoce de hace años? Maldición. Cerebro ponte a trabajar y trata de recordar a Noah.

    -¿En serio crees que te dibuje en el parque por casualidad?
    -¡Me dijiste chico a propósito!
    -¡No!
    -¡Sí me confundiste con chico!
    -¡No! Gabrielle escucha, en ese momento me recordaste a esa niña pequeña que me ayudo hace años.

    ¿Ayudado? ¿Hace años? Si no mal recuerdo… Noah… Noah… ¿Era ese niño en el preescolar? Lo único que queda de ese niño escuálido son sus ojos avellana. Noah en el preescolar era mi mejor amigo. Me quede atónita de que ese pequeño miedoso sea este joven con cabello alborotado y buen cuerpo – porque sí, ya no era un niño escuálido, sus años habían dado frutos –.
    Noah se dio cuenta de mi reacción ante esa epifanía y me tomo por los hombros.

    -En ese entonces no era Noah Connor.
    -Eras Noah Forest.
    -Ese era el apellido de soltera de mi madre, mi apellido cambió cuando se casó con mi ahora padre Jonh Connor. Él nos aceptó de inmediato, – soltó mis hombros y se sentó en la orilla de la cama – mi hermana estaba feliz de tener un padre y yo también. Siempre nos ha querido, y siempre ha querido lo mejor para nosotros.

    -¿Eso fue lo que paso cuando dejaste de ir a la escuela?
    -Me transfirieron a un internado en el extranjero.
    -No puedo creer que seas ese mismo niño escuálido del preescolar.

    Dije sonriendo, mientras Noah me miraba sorprendido… después de unos segundos sonrió. Había olvidado esa sonrisa de pequeña, había olvidado a mi amigo Noah. Más bien, no reconocí a mi amigo Noah.

    -Te busque por mucho tiempo ¿sabes?
    -Harás que me sonroje de nuevo.
    -Lo estas desde hace mucho.

    Esta vez no olvidaré a Noah.

    -Esta vez no me alejare de ti Gabrielle.

    Este chico sabe cómo poner mi cara de mil colores.
     
  7.  
    DakotaKnee

    DakotaKnee Iniciado

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    Wow! Vaya....Que manera de reencontrarte con un viejo amigo...Voy a llorar. Es muy dulce esto....
    Sigue escribiendo quiero saber que pasa entre ellos.

    Es una linda y dulce historia :)

    Saludos.
     

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