No te rindas (nalu)

Tema en 'Fairy Tail' iniciado por Aixa-chan, 15 Febrero 2015.

  1.  
    Aixa-chan

    Aixa-chan No se necesita una razón para estar feliz

    Acuario
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    Pluma de
    Escritora
    Título:
    No te rindas (nalu)
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    2784
    Todo pasó muy rápido, Natsu, Gray, Erza y Wendy apenas supieron lo que acababa de ocurrir. Solo vieron un rayo de luz salir disparado hacia la rubia. Lo siguiente que supieron fue que la chica estaba en el piso, y que el enemigo había escapado. Happy voló inmediatamente hacia la inconsciente Lucy, confirmando que, por lo menos, seguía viva. La peliroja mencionó algo sobre llevarla inmediatamente al gremio, y Gray y Wendy asintieron acercándose para ayudar. Pero él simplemente no reaccionó. Recordó vagos fragmentos de lo ocurrido con la Mirai-Lucy. Tampoco allí había reaccionado a tiempo. Y aún recordaba como había terminado eso.

    Reaccionó varios minutos después, y su primer impulso fue correr agitado hacia su amiga, tropezando varias veces en el camino. Era simplemente extraño ver a Lucy así, respiraba de forma muy agitada y sudaba demasiado. Tenía sus ojos fuertemente cerrados, no había duda de que estaba sufriendo. No estaba dispuesto a esperar a que pudiesen llegar. Tomó a la chica con uno de sus brazos, utilizando el otro como propulsor -al igual que aquella vez en la carrera- y dejó solos a sus perplejos compañeros. Solo quería llegar al gremio.

    No podía perder a Lucy otra vez.

    Sin importar cuan lejos se encontrara, o cuan agotado estaba luego de correr
    tanto tiempo, no podía darse un solo minuto para descansar. No desde que el cuerpo de su amiga empezaba a ponerse más frío. Decidió no pensar en ello, en el gremio estaban todos, y Lucy estaría bien. Wendy no había podido hacer mucho, pero confiaba en que Polyushka los ayudaría, independientemente de sus quejas contra los humanos, generalmente lo hacía.

    Para tranquilidad del Dragon Slayer, llegaron al gremio más rápido de lo que pensó. Los chicos tardarían al menos una hora más en llegar, pero ya se preocuparía de futuras palizas en cuanto tuviese a su mejor amiga completamente a salvo. De seguro, pensó, se veía terrible, porque todos voltearon a verlo en cuanto entró. Se fijó en que no solo miraban a la inconsciente chica en sus brazos, sino también a él. No lo había notado antes, pero estaba llorando.

    Sabía que la chica estaría bien, tenía la certeza de ello. Pero lo único que hacía su cruel mente era recordarle los "últimos" momentos de la Mirai-Lucy.
    No estaba dispuesto a permitir eso. No otra vez.

    Polyushka no se hizo esperar, y echó a todos los miembros a patadas para tener algo de paz y poder revisar a la chica en condiciones. Gray y los demás habían llegado, pero a diferencia de lo que pensó, ninguno se mostró molesto, Happy estaba sin duda alterado, pero más bien por pensar en el bienestar de su amiga. Y en cuanto la mujer salió, supo inmediatamente, que nada estaba bien.

    —Es magia negra —Anunció, más amable que de costumbre —Le di unas medicinas y pronto despertará, pero no se pueden contrarrestar los efectos. Tendrá suerte si vive una semana — Todos se quedaron en silencio, como si esperaran que agregara algo más, alguna información alentadora ante tal panorama. Pero jamás sucedió.

    —¿L-Lucy va a morir? —Preguntó Happy, esperando quizás haber entendido
    mal, pero sabía, él y todos, que no era el caso.

    —¡De ninguna forma! —Intervino Natsu antes de que la anciana respondiera
    —Esto es Fairy Tail, y nadie deja a sus compañeros marcharse así como así.

    —Bueno, eso pensaba decir —Agregó Polyushka impresionando a todos—.La única cura sería que el autor de la maldición quitara el hechizo.

    —Entonces... —Intentó confirmar Gray esperanzado.

    —Aún así, puedo notar que fue hecho por un Kitzune. Es muy difícil atraparlos, incluso más si buscas a uno específico. Y solo cuentan con una semana.

    —Lo hallaré —afirmó Natsu decidido—.Solo debo darle la paliza de su vida, y entonces Lucy estará bien.

    Todos se miraron entre sí, con duda en su mirada. Natsu, se habían enterado, ya había pasado por algo similar con la Lucy del futuro. Las probabilidades de que actualmente fuese emocionalmente estable eran realmente escasas, y esto era algo de vital importancia. Todos asintieron determinados, afirmando que lo buscarían todos y cada uno de los miembros del gremio. Incluso le informaron a Gildartz por sí veía algo.

    Abrió sus ojos, reconociendo de inmediato el lugar en el que estaba. Sentía que su cuerpo temblaba contra su voluntad y que tenía demasiado frío. Intentó sentarse, pero un dolor repentino en todo su cuerpo le dio a entender que no era una gran idea. Notó que el gremio estaba vacío, y logró escuchar unos cuantos ruidos provenientes de fuera. Le habría encantado ir a unirse al desorden, pero era evidente que no podía, de modo que se limitó a escuchar.

    —La enana debería ser capaz de reunir algo de información—. Esa era sin duda alguna la voz de Gajeel, pero sonaba preocupado.

    —Yo les pediré a unos cuantos idiotas que me deben favores que estén atentos—. Ese era Laxus, comenzó a preguntarse que estaba angustiando tanto a todos.

    —El equipo Exceed se encargará de la busqueda aerea—.Comentó Lily. Escuchó a Happy responder, pero tartamudeaba y sollozaba.

    —¡Natsu, cálmate! —Gritaba Erza —¡No tiene sentido buscarlo a lo tonto!

    —¡Pero si no hacemos algo, Lucy va a...!—El chico no acabó su oración, y Lucy supo que era debido al ruido que ella misma había causado al tirar una silla mientras intentaba, nuevamente sin éxito, ponerse de pie—Lucy...

    —¿Qu-Qué? ¿Qué está pasando, Natsu? —Preguntó asustada, la última frase inconclusa del chico dejaba mucho a la imaginación, y junto a sus borrosos recuerdos, era fácil llegar a una sola y trágica conclución.

    —Tu vida— Respondió el maestro—está peligrando ahora mismo.

    Nadie agregó nada más. Decirlo en voz alta parecía desalentar a todos, y Lucy tampoco sabía muy bien como debía reaccionar. Supuso que lo mejor sería actuar despreocupada, diciendo que ya encontrarían una solución como siempre, o que tal vez Polyushka -que ya se había ido- estaba exagerando.
    Pero no podía hablar, sentía que si lo hacía, comenzaría a llorar sin poder evitarlo. Miró a Natsu, se le veía muy nervioso, y lucía como si hubiese estado llorando. Ya no pudo mantener la calma, Natsu, el sujeto más positivo del mundo, parecía no tener mucha esperanza. Y eso iba a enloquecerla.
    Simplemente comenzó a llorar.

    —¡Lucy!—Happy voló hacia ella para abrazarla, llorando también.

    —Tranquila, Lucy—Dijo Natsu, haciendo que todos voltearan a verlo—esta vez voy a salvarte.

    La chica apenas pudo disimular cuando él dijo "esta vez". Se llevó uno mano a la boca, recordando a su versión futura. Definitivamente Natsu estaba pensando en eso, no tenía duda de que él se estaba culpando. Con una fuerza salida de quién sabe donde, se levantó y corrió hacia el sorprendido chico, sujetándolo del brazo.

    —¡No es tu culpa!—Gritó la rubia, sin soltarlo y mirándolo fijamente—Definitivamente no es tu culpa.

    —Pero...—Susurró él apartando la mirada. No pudo terminar dado que la chica colapso en sus brazos—.¡Lucy!

    —Es-estoy bien—.Dijo tratando de sonar normal, pero sin poder abrir sus ojos y con la voz demasiado baja.

    —No deberías esforzarte mucho—. Aconsejó Wendy preocupada.
    —Deberías llevarla a casa—. Agregó Levy.

    —S-sí—. Respondió Natsu preocupado, y sin detenerse a pensar por qué debía hacerlo él. En ese momento parecía lo más lógico. Se fue inmediatamente, en compañía de su azulado amigo y cargando a la, actualmente, débil chica.

    Todos en el gremio se miraron, nuevamente, preocupados. Natsu sin duda no estaba bien, pero en este momento lo más importante era Lucy.

    Ya habían pasado seis días. La rubia, que por seguridad se quedaba en el gremio y no en su casa, no hacía más que empeorar. Lo más triste era que no había nadie allí para verla. No podía quejarse, sabía que lo hacían por ella, pero habían pasado días sin hablar con nadie. Estaban tan concentrados tratando de salvarla, que olvidaron que si inevitablemente moría ahora, lo haría sola.

    Tampoco podía llamar a sus espíritus, apenas tenía fuerza suficiente para comer. Virgo venía a ayudarla en algunas cosas, pero no se quedaba demasiado, con el argumento de que podría tener efectos secundarios sobre su princesa, incluso si utilizaba su propia magia. Loki, que si podía salir sin afectarle, se había unido a la, hasta ahora inútil, búsqueda del Kitzune. En conclusión, estaba sola. Si moría, lo haría sola, y si nadie llegaba pronto, empezaba a pensar que solo era cuestión de tiempo.

    —¡No me jodan!—Escuchó una voz familiar desde fuera del edificio—¡No
    puedo simplemente quedarme aquí!

    —¡En tu estado actual eres más una carga que una ayuda, Dragneel!—Gritó una voz que la rubia identificó como Erza.

    —Solo entra ahí, idiota—. Ese era sin duda Laxus

    —¡No quiero!

    —¡Natsu! solo fíjate que Lucy esté bien y sigues buscando—. Aclaró Gray, probablemente, pensó Lucy, mintiendo.

    No hubo respuesta del Dragon Slayer, en su lugar algo entró "volando" por la puerta (Había sido lanzado), la rubia no tardó en notar que era su amigo, estaba atado y algo lastimado, además de molesto, pero era él. Su furia incremento cuando oyó como cerraban la puerta con trabas y Levy ponía algunas runas para que no pudiese salir.

    —Te encargamos a Lucy—. Dijo la melodiosa voz de Mirajane, amortiguada por la puerta cerrada.

    —¡Oigan!—Se quejó él.

    —Se necesitaron muchos para atraparte—. Dijo Lucy con una leve sonrisa, recostada en la cama que habían llevado para ella.

    Él pareció sorprendido de verla, como si esperara encontrarla desmayada o algo por el estilo. Sonrió un poco, casi de forma triste y se acercó a ella. Aún estaba atado.

    —¿Estás bien?

    —No he empeorado—.Mintió—Ven, te desataré.

    Él obedeció sin pensarlo demasiado, mientras ella desataba el nudo que unía sus muñecas con más esfuerzo del que demostraba. Sin duda, hasta lo más simple suponía un gran trabajo en su estado actual. Finalmente logró liberar a su amigo, que se tocó la muñeca con su otra mano agradecido.

    —¿Cómo pasó?—preguntó divertida.

    —¡Me emboscaron!—Se quejó recordando los eventos recientes.

    Lucy se echó a reír, realmente había extrañado hablar con alguien, pero especialmente había echado de menos a este dragón idiota. Cuando se calmó puso una expresión un poco más melancólica, pero sin borrar su tenue sonrisa.

    —¿Y cómo va la búsqueda?—Se atrevió a preguntar, con pocas esperanzas ya.
    —Detecté su olor cerca de Hargeon—,Respondió él seriamente—pero lo perdí enseguida. Entonces me atacaron y me trajeron aquí—.Aclaró, pronunciándolo con cierta molestia.

    —Hargeon, eh...—Susurró recordando la primera vez que vio a su ahora mejor amigo—Ne, Natsu... ¿Podrías darle mis llaves a Yukino?

    —...¿E-Eh?

    —Quiero que queden en buenas manos, confío en ti para dárselas.

    —Lucy, tú no...

    —Me cuesta mantenerme despierta...Natsu...—Susurró, mientras unas lagrimas caían de sus ojos, pero aún con su débil sonrisa.

    —P-Pues duerme, me quedaré aquí—.Respondió rápidamente.

    —¿Se las darás?...Si no despierto—.Preguntó cerrando sus ojos.

    —Yo te despertaré—. Afirmó, viendo la tranquila sonrisa de su amiga.

    —Sí, gracias.

    Lucy se durmió de inmediato, y Natsu escondió su rostro en la cama.No estaba dispuesto a llorar otra vez, pero realmente le estaba costando. No quería pasar por lo mismo, recordó cuando desapareció Igneel, cuando pensó que Lissana había muerto, cuando mataron a Mirai-Lucy...Y cuando se dio cuenta, ya estaba llorando otra vez. Al menos tenía que mantener a Lucy a salvo hasta que los demás llegaran con el Kitzune. Sabía que lo harían.
    Tenían que hacerlo.

    No tenía idea de cuantas horas habían pasado, pero se notaba a simple vista que ya había oscurecido. Suspiró, había logrado sobrevivir un poco más. Sintió un peso extra, y vio que Natsu tenía sus brazos y su cara en la cama. Estaba dormido, pero tenía un pequeño rastro de lagrimas. Se veía muy tranquilo, en especial considerando lo alterado que estaba antes. Tomó una de las manos del chico, su calor natural ayudaba a calmarla, y casi se olvidaba de que estaba muriendo.

    Notó algo que no había visto antes. Sentado en una mesa algo alejada, había un hombre, y ella lo reconocía. Era el Kitzune.

    —¡T-tú!—Susurró la rubia para no despertar al chico dormido junto a ella.

    —Señorita, realmente debo disculparme, por un error mío usted ha acabado en este estado tan lamentable—.Se disculpó sonriente y hablando en un tono de voz muy bajo.

    —¡No me digas!—dijo sarcásticamente la rubia, sintiéndose algo mareada—Entonces resuelvelo, tú eres el único que puede.

    —El hechizo no se puede cancelar, pero puedo transferirlo a alguien más
    —.Miró con sus dorados ojos al exhausto Dragon Slayer—Originalmente el ataque era para alguien más.

    —¡No voy a permitir que lastimes a Natsu! ¡Tiene que haber otra for...!

    —No la hay—.Interrumpió fríamente—Es tu vida, o la suya. Decide.

    Lucy bajó la mirada hacia su amigo, agradecía al universo mismo que el chico no hubiese despertado, aún con sus instintos de Dragon Slayer. Probablemente no había dormido mientras buscaba al hombre que ella ahora tenía enfrente.

    —Lo siento, Natsu...—El Kitzune sonrió—Pero no puedo dejar que te pase algo.

    —¿Qué?—Preguntó perplejo el hombre de cabello plateado —¿Entonces te sacrificas por tu amigo?

    —No es un sacrificio—.Negó, moviendo su cabeza a la vez—Es egoismo, simplemente no puedo vivir si él muere.

    —Entonces...—Intentó aclarar, moviendo sus extrañas orejitas.

    —Yo moriré, deja en paz a Natsu.

    —¿Lucy?—Preguntó el pelirosa, abriendo lentamente sus ojos.

    —¡¿Natsu?!—Gritó alarmada, pero cuando volteó, el Kitzune ya no estaba. Probablemente debido a su decisión: Él ya no tenía nada que hacer allí. Al final, iba a morir.

    —¿Lucy? ¿Te sientes mejor?—Preguntó, poniendo una mano en la frente de
    su amiga — Ya no estás pálida, y tampoco tienes fiebre.

    —¿Eh?—Volteó hacia la ventana, había una hoja de algún árbol, y tenía escrito con una divertida letra y junto a un simpático corazón "Era broma".
    La rubia se desmayó. Definitivamente era cierto eso de que a los Kitzunes les gusta bromear con los humanos.

    —¿Eh? ¿Lucy? ¡Oye! ¡Lucy!—Gritaba mientras la sacudía, y ella solo lloraba.
    No sabía, en realidad, si era por felicidad, por el susto que se llevó, o porque la habían humillado a lo grande. De cualquier forma, estaba en Shock.
    Polyushka no tardó en llegar. Para tranquilidad de todos en el gremio, anunció que la magia había sido retirada, y Lucy se encargó de explicarles a todos que el Kitzune se había disculpado y la había salvado, omitiendo completamente todo lo referente a su supuesta salvación sacrificando a Natsu.

    Era de noche, y como Lucy ya se sentía bien, estaba en su casa acomodando algunas cosas y retirando el polvo acumulado durante casi una semana. Natsu entró por la ventana, y sin siquiera mirarla, se sentó en la cómoda cama de su amiga, con el ceño fruncido.

    —¿Natsu?

    —Estoy molesto.

    —¿Molesto? ¿Conmigo?—El chico asintió, aún sin mirarla—¿Por qué?

    —Te rendiste muy rápido—Susurró, haciendo a la chica recordar su desesperación, y la forma en la que se había resignado a morir.

    —Lo siento, no lo volveré a hacer—Dijo, sentándose junto a él—, te prometo que voy a luchar siempre, hasta el último momento ¿sí?—Él asintió—¿Me perdonas?—Obtuvo la misma respuesta, haciéndola suspirar y apoyar su cabeza en el hombro del chico.

    —Otra vez no pude hacer nada...

    —Te quedaste conmigo, es suficiente—. Respondió con una sonrisa—Si las cosas no hubiesen sido así, estoy segura de que habrías hecho algo.

    —¿Segura? ¿Por qué?—Preguntó confundido.

    —Porque confío en ti. Y sé que tú no te rendirías. Eres demasiado optimista.
    Natsu sonrío de forma infantil, al fin más calmado, y abrazó exageradamente fuerte a la rubia, sin duda no podría vivir si a ella le pasara algo. No sabía por qué, pero lo sabía.

    —Na-Natsu n-no respiro—.Balbuceó tratando de soltarse, mirando la divertida sonrisa de su amigo. Él simplemente se rió. Como hacía una semana no reía.

    —Pues no te rindas—. Concluyó divertido, y, por algún motivo, sin querer soltarla.

    Fin.


    Quería escribir algo distinto, con un poco más de trama, pero no sé si esto se me da bien. Por favor, comenten si quieren que siga escribiendo cosas así. Aunque no creo que sea lo mío, pero es interesante :3 Y eh... estoy esperando MUCHÍSIMAS criticas, así que no se contengan.

    Esto se lo quiero dedicar a nAluRules, porque es genial y siempre lee las tonterías que escribo ;-;
    Espero que al menos no te sangren los ojos por mi culpa.
    PD: Quiero golpearme a mí misma por no hacer que la salve Natsu. Pero debo ser fiel a la idea original. De lo contrario, resulta un desastre peor que este.
     
    Última edición: 15 Febrero 2015
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  2.  
    nAluRules

    nAluRules Atrapo moscas al vuelo, así como Natsu a Lucy.

    Escorpión
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    QUÉ BONITO. QUÉ MALDITAMENTE BONITO.
    Me tuviste ahí en tensión todo el rato porque cuando trajeron a Natsu me quedé como "socorro y ahora quien la salva si nadie más puede". Qué dolor jajajaj:(
    También me quedé dándole vueltas a si no es posible que Natsu la hubiese oído decir tales cosas bonitas sobre él. ¡Es que no pueden vivir el uno sin el otro y es tan bonito eso :--(!
    Me ha encantado, en serio. ¡Muchísimas gracias por dedicármelo!
    Tienes una seguidora fiel aquí <3
     
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  3.  
    Fushimi Natsu

    Fushimi Natsu Fanático

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    Maldito Kitzune, esa sí que fue una broma muy fea. Aún así, no quiero ni llegar a imaginarme qué habría hecho si la chica hubiese sido cualquier otra y aceptara hacer la transferencia para salvarse. ¿De verdad lo habría cumplido o la hubiese condenado aún peor?

    Me alegra muchísimo que todo quedara en un horrible susto porque hubiese sido verdaderamente feo que Lucy muriera sola, con todo el gremio angustiado por ella pero sin tener tiempo para acompañarla a favor de salvarla. Además, Natsu y Happy ya vieron lo que es perder a Lucy, no se lo merecían nuevamente.

    Muy bonita historia pese a la angustia y miedo de la situación, aún así se disfruta porque sabemos que no todo puede ser color de rosa y ellos como magos ponen en peligro muchas veces sus vidas con cada misión.

    Sigue deleitándonos como siempre :)
     
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