Historia larga No enfurecéis a los dioses

Tema en 'Novelas' iniciado por El fénix ascendiente, 27 Marzo 2018.

Cargando...
  1.  
    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

    Cáncer
    Miembro desde:
    4 Marzo 2011
    Mensajes:
    119
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    No enfurecéis a los dioses
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    1963
    La ira de una diosa

    El reino de Hopia, era unos de los tantos reinos que consistía en en mundo de Olympia, aunque este era conocido por ser tener una gran cultura, además de ser unos de los 7 primeros reinos en fundarse.

    En rey Mitra, también llamado el joven sabio, había tenido con su mujer varios hijos e hijas, los cuales ya estaban mayores, a excepción de un pequeño niño de 5 años, también había extendido su territorio a los bárbaros del sur, solo le faltaba un grupo de tribus barbaras, que se habían unidos en una confederación, para hacerle frente al rey.

    El ejército del reino de Hopia, se estaba reuniendo para la última batalla que iba a tener en contra de la confederación.

    Un grupo de caballeros, habían llegado al campamento y uno de ellos, el líder, el cual llevaba una armadura de color plateada, con una capa de color rojo, la cual tenia el diseño de un dragón ascendiente, bajo de su caballo y se dirigió a la tienda de campaña, en donde se encontraba los generales que estaban conversando sobre los pasos a seguir.

    —Espero que la oferta de paz, funcione—comento el mas viejo de los generales.

    Los demás estuvieron de acuerdo con el general, pero el recién llegado, se enfado y lo demostró sacando su espada de dos mano y golpeo un escudo con su arma, el fuerte sonido hizo que los generales presentes, mirasen al caballero.

    —A pesar de ser veteranos en la guerra y tener una voz fuerte en lo referente a la guerra, no comparto con ustedes su idea de una solución pacifica con los bárbaros—el caballero, le reclamo a los generales.
    —A pesar de que eres un general y muy cercano al hermano mayor del rey, eres demasiado joven para comprender las soluciones—unos de los generales, le dijo al caballero y agrego—No se porque el rey, te entrego el control del escuadrón del dragón, el más fuerte y legendario de los escuadrones.
    —Será porque, yo se lo que se debe hacer—el caballero, guardo su espada u salio de la tienda—Voy a ser lo que se debe hacer, eliminar a esos bárbaros y a su ridícula confederación, en el nombre del rey.

    El líder del escuadrón dragón, se subió a su caballo y llamo la atención de su gente y del ejercito.

    —Los generales, se están concentrando en la ridícula paz, así que yo tomare el mando de este orgulloso y maravilloso ejercito—el caballero, llamo la atención de los presente y levantando su espada dijo—Hoy sera el ultimo día de los bárbaros, el reino de Hopia, se sentirán orgulloso de ustedes y se cantaran hazañas, vamos a la carga.

    Los soldados y el escuadrón, gritaron al unisono afirmando las palabras del caballero y tomaron sus armas para seguir al líder del escuadrón dragón.

    —Ese idiota—Comento unos de los generales y agrego—Solo quiere figurar.
    —Por ahora le dejaremos, pero después vamos a hablar con el rey, sobre su comportamiento—suspiro otro de los generales—Rayos y cuanto los esforzamos para poder tener una audiencia con el líder de la confederación.

    El caballero de la armadura plateada, avanzo sobre el ejercito de la confederación y los destruyo en una sola tarde, no dejo a ningún soldado en pie, ni siquiera a los que suplicaron clemencia, los cuales fueron ejecutados, cortándole la cabezas, las cuales tiraron a los perros que se las comieron complacientes y sonriendo, mientras hilos de sangre, escurrían de las bocas de estos animales.

    El caballero, insatisfecho, hizo que si ejercito marchase y destruyesen los poblados de los bárbaros, permitió a sus soldados, todos los pecados que los guerreros ejercían sobre los pueblos conquistados, masacre, cortes de cuerpos y violación de inocentes, e incluso el participo en varios de estos.

    Uno de los grandes pecados, que cometen los soldados a la hora de realizar masacre y te siendo la euforia y la excitación de la sangre y la destrucción, llenando sus corazones, es la destrucción de templos y precisamente, esto es lo que hizo el caballero de la armadura plateada, al entregar a un templo de madera y paja, que tenían los bárbaros a su mayor diosa, el mismo fue el primero en destruir la estatua de aquella divinidad y permitió a sus soldados hacer todo lo que quisiese en ese sitio, ese día el templo recibió llanto y sangre de mujeres ultrajadas.

    El ejercito se marcho, cantando orgulloso por su victoria. Unos ojos divinos, lloraron por aquel evento y las perdidas humanas, y la lluvia cayo sobre la región, lo sobrevivientes de la aldea, dicen que escucharon gritos de una enfadada diosa.

    Pronto la venganza de una diosa enfada, se haría presente en el reino.

    Al terminar la guerra, el rey en vez de regañar a si caballero por su conducta, lo premio por ganar la guerra, con tierra, dinero y la mano de su hija menor, además de una gran y cuantiosa fortuna.

    Los generales, hablaron a espalda del general, ellos se habían enterado de lo que había hecho el caballero de la armadura plateada y no le parecía muy bien, su acción.

    —Mi rey, le he seguido toda mi vida, he incluso mis hijos murieron por el reino—El general más viejo, se levanto al ver como Mitra, le daba honores y gloria al caballero, agrego—Pero, no tolerare que este imprudente, malavida, general de pacotilla sea premiado por lo que hizo a los bárbaros, así que renuncio a mi puesto.

    El general, hizo una reverencia y se retiro del castillo, los demás generales veteranos, imitaron al anciano y se marcharon del castillos.

    Al rey Mitra, no le importo lo que hicieron sus generales y siguió con la ceremonia, después nombro muevo generales, y ascendió al héroe que aplasto a los bárbaros, a primer gran general.

    La ira de la diosa, sucedió a la siguiente semana de la ceremonia, un grupo de vasallo del rey, con tierra, se unieron y se convirtieron en rebeldes, en contra de la tiranía del rey Mitra, al cual le quitaron el sobrenombre del joven sabio y lo remplazaron por el sobrenombre de tirano.

    Se inicio la revuelta y aunque, Mitra, tenia un gran ejercito, no pudo contra los rebeldes, que a parte de tener su ejército privado, también había contratado a ejércitos de mercenarios y había hecho pactos con bárbaros que había n sobre ido a la batalla, además con reinos cercanos, en poco menos de dos mese había llegado al castillo del rey, tomaron el castillo y empezaron a matar a los miembros de la familia real.

    El caballero de la armadura plateada, se encontraba junto con su esposa, ella temía por su vida y por la de su hermano menor.

    Los rebeldes, estaban buscando a los últimos miembros de la familia real, ya estaban cerca.

    La hija menor, había situado a los generales retirados y ellos respondieron, ya que aunque estaba en mal acuerdo con el rey, aun le tenía estima a la hija menor.

    —¿Que?, ¿mi esposo hizo eso?—pregunto exaltada y asustada, la joven princesa, la cual se sentó en su silla y negó con la cabeza—Ese idiota de mi marido, cono pudo hacer eso, profanar un templo de una diosa y matar a su gente, es enfrentarse a lo divino y a su cólera.
    —Le sugiero, que se contacte con la divinidad, para discutir como salvarse—le aconsejó unos de los generales.
    —Es idiota discutir con esa divina, es idiota, es solo una diosa de los bárbaros—dijo el primer gran general, pero cayo al ver la cara de enfado de su esposa y de los ex-generales.

    Así que decidieron conversar con esa diosa, los generales y la princesa, junto con su hermano, fueron a un altar en el cual se podía comunicar con tofos los dioses, el altar consistía en un simple corona de olivo, que estaba sobre una piedra.

    La princesa, vertió sobre la rama aceite de animal y después de arrodillarse y rezar, invoco a la diosa, que se manifestó en forma de una brillante luz blanca.

    —¿Que es lo que quieres hija del tirano y esposa del imperdonable —le contesto la luz brillante.
    —¿Habrá una forma de aplacar tu hora, o gran diosa?—preguntó la princesa a la diosa.
    —No—le contesto la diosa y agrego—pero puedo salvar a tu hermano menor a cambio de tu vida claro esta.

    La princesa, acepto la propuesta y dando las gracias a la diosa y se levanto.

    Sabia lo que tenia que hacer, así que se acerco a los generales.

    —Ustedes ayudaron, mucho a mi padre y trataron de encaminar al inútiles de mi esposo, se lo agradezco—la princesa, les dijo agradeció a sus generales y agrego—pero, Ajora debe retirarse es una orden, debo sufrir mi condena como hija de mi padre.

    La princesa, se acerco a su marido, lo beso y luego lo cacheteó.—Te amo, pero no puedo perdonar lo que hiciste a mi familia—la princesa, le dijo a su esposo y agregó—Espera tu castigo y cuida a mi hermano en tu exilio.

    La princesa, subió hasta la sala y se puso enfrente de los rebeldes, que la despojaron de sus ropas, la violaron y después la mataron

    El esposo, al escuchar como las afiladas espadas cortaba la garganta de su esposa, se arrodilló al suelo y lloro, los generales se retiraron y le acordaron al gran primer general, su deber.

    Llorando, el gran primer general, corrió hacia el cuarto en donde dormía el hermano menor y último hijo del rey Mitra y lo tomo.

    —fue mi culpa, que quedara huérfano y tus hermanos muriesen—el ultimo caballero del rey Mitra, abrazo al hijo de su antiguo rey.
    —¿Ahora entiendes la agonía del impotente?—pregunto la diosa al caballero.
    —¿A donde debo ir?—pregunto el caballero a la diosa.

    La diosa, le indico que debe ir mas allá del mundo en que vivía, viajar a un mundo en que los dioses, no tenia poder, en donde primaba la tecnología.

    —Te abriré un portal, con el cual puedes viajar hacia aquel mundo, al llegar a ese lugar, verás tu castigo ejecutarse—le contesto la diosa y abrió un portal hasta ese mundo en que estuviese a salvo y agrego—Espero que protejas al niño, ya que el sera el rey que pondrá de nuevo el orden a tu reino y sera la persona que de nuevo forje una alianza con nosotros.

    El caballero, con decisión dio un santo hacia el portal, que cerro al momento en que los rebeldes entraron.

    En el portal, el caballero, sintió como su cuerpo ardía y como sus músculos adelgazaba.

    —¿Que es este dolor, acaso sera el castigo de la diosa?—se pregunto el gran primer general.

    Al al salir del portal, el caballero cayó en la orilla de un lago, el gran primer general, observó si reflejo y se dio cuenta de que el castigo se había impuesto, se había convertido en una hermosa y joven mujer, la cuán estaba desnuda, de tez blanca, cuerpo esbelto, cintura de reloj de arena, pecho no tan grande, pero no tan pequeños, cabello largo y negro que le llegaba hasta la cintura, piernas atléticas, brazos delgados y ojos azules oscuros.

    —¿Una mujer, ese es mi castigo, convertirme en una mujer?—se pregunto la ahora chica y observo a retoño que tenia en sus brazos—Creo que se porque tengo este castigo, ser la madre qué por mi culpa el príncipe perdió.

    La ahora mujer, dio gracias de que no había nadie cerca de ella y que era de noche, se encamino en busca de ropa.
     
  2.  
    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

    Cáncer
    Miembro desde:
    4 Marzo 2011
    Mensajes:
    119
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    No enfurecéis a los dioses
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    1558
    Nuevos aliados.

    Las fuertes luces, que aparecieron en el cielo, hicieron despertar la curiosidad de un grupo de campistas que habían puesto su campamento en aquel bosque, eran un grupo de jóvenes de entre 17 y 20 años, que buscaban señales no de vida de otros planetas, lo que buscaban eran puertas o seres de otras realidades alternativas o dimensiones.

    ¿Vieron eso?—pregunto unos de los presente, un joven de tal vez 18 años de edad, de cuerpo robusto y un poco bajito, piel blanca, pelo negro y corto, ojos negros, vestía con unos pantalones cortos, zapatos negros y una camisa roja de manga larga.
    —Hay que ser ciego, para no verlo—contesto una chica de piel morena, cuerpo esbelto y terso, ojos verdes oscuros, pelo negro que le llegaba hasta la mitad de las orejas, vestida de un pantalón negro ajustado, zapatos rojos, una camisa blanca y encima una chaqueta de cuero ajustada, además de unos guantes blancos y pregunto observando al que parecía ser el líder de este grupo, un sujeto de piel blanca, cuerpo delgado, ojos almendrado, pelo negro y cortos, vestido de pantalones negros, zapatos cafés, una camisa de manga larga de color rojo—¿Es lo que buscaba, cierto?
    —Exacto, evidencias de otros mundo—el líder del grupo, estaba feliz—Vamos.

    Los jóvenes, se encaminaron hacia el lago.

    A las afueras del bosque, en la carretera un auto deportivo de color azul, estaba siendo manejado por un hombre, de tez blanca, cuerpo esbelto y musculoso, pelirrojo, ojos negros, una barba corta, un corte en el ojo izquierdo y llevaba puesto unos lentes, vestía con una camisa roja, unos pantalones negros, zapatos azules, llevaba puesto unos guantes blanco, un sombrero estilo Dick tracy, de color café oscuro y una gabardina café claro.

    Al ver un brillo en el lago, paro su marcha y salio del auto.

    —Otro más —se dijo el sujeto, que saco un cigarrillo y lo prendió—Pero este, tiene una sensación algo diferente, no se como explicarlo.

    El sujeto, fumo del cigarrillo y después de botar una bocana da de humo, se encamino hacia aquel lago.

    La mujer, salio de largo, pero al tocar la tierra siento arder su pecho, cayo de rodilla y sujetando al niño que tenia en sus manos, observo el lugar donde provenía el ardor, se dio cuenta que una extraña piedra preciosa de un color rojizo sangre y bordes dorados, apareció arriba de sus pechos.

    —¿Que es esto?—se pregunto la mujer, pero sus pensamientos fueron cortados, cuando sintió unas pisadas y pregunto—¿Quien anda?

    Observo que atrás suyo, se encontraba tres personas, dos chicos y una joven, con extraños ropajes.

    —B…Buenas—Saludo unos de los chicos, el cual parecía ser el líder.
    —No entiendo, lo que dices—le contesto la mujer al recién llegado.
    —Habla…un idioma extraño—comento el joven líder.

    La chica de piel morena, se dio cuenta de la desnudez de la mujer y se acerco a la aparecida.

    —He, ¿a donde vas?—pregunto el joven bajito a la chica.
    —Ella esta desnuda y se puede resfriar—le contesto la chica al bajito.

    La mujer, observo que unos de los jóvenes aparecidos, se estaba acercando a ella. La mujer, iba a correr, pero la joven, la detuvo.

    —No te preocupes—la joven, le dijo utilizando el lenguaje de seña.
    —¿Aquí también, utilizan el lenguaje de seña?—se preguntó la mujer y utilizando el lenguaje de seña, con cuidado para que el príncipe, no se cayese, le pregunto—¿Quienes son ustedes?.
    —Mi nombre es Simmone—se presento la chica con el lenguaje de seña y agrego—Mis amigos son Alfredo, el joven delgado y el bajito se llama Teo, somos un grupo de jóvenes que gustamos de la teoría de otros mundos.

    Simmone, se quito el chaleco y con el tapó él cuerpo de la mujer, la cual agradeció el gesto de la chica.

    —Eso es bueno, el primer contacto a funcionado—comento Alfredo.
    —Ya entiendo, no fui el primero en llegar—Una voz llamo la atención de los chicos, que observaron a un hombre vestido con gabardina y un sombrero algo anticuado.

    El sujeto aparecido, se puso al frente de la mujer, la cual, observo al hombre con extrañeza.

    —¿Eres de Olympia?—pregunto el sujeto a la mujer.
    —Si—la ex- gran primer general, se asombro al escuchar que alguien hablaba su mismo idioma—¿Quien es usted?
    —Mi nombre es Argón Copper—se presento el hombre.

    La mujer, observo sorprendida al hombre, aquel nombre, era muy famoso en Olympia.

    —¿Argón Copper?—pregunto la joven, con sorpresa—¿El guerrero que lucho contra los reinos del mar y derroto a los cinco grandes generales?
    —Jaja, vaya, mi historia aun se cuenta entre los jóvenes—Argón, se río y agrego ya en forma seria—¿Por cierto, que haces en la tierra?

    La mujer, le contó sobre lo que había sucedido en su reino, entre varias cosas.

    —Ya entiendo, vaya historia—comento Argón y agrego, mirando al pequeño niño, el cual era de piel blanca, cuerpo delgado, pelo negro y corto, traía puesto un pantalón azul, zapatos negros, una camisa blanca y una chaqueta abotonada azul, además llevaba una corbata con nudo de mariposa —Así que el chico, es el ultimo hijo vivo del antiguo rey.

    Los jóvenes presentes estaban escuchando lo que hablaban la recién aparecida mujer y el sujeto de la gabardina, pero el lenguaje que hablaban, no era entendido por los chicos.

    —He, chicos, ¿pueden permitirnos su campamento, para cuidar a la mujer y al niño?—le pidió el hombre de la gabardina a los jóvenes.

    —He…claro—le contesto el líder, sorprendido por la petición del aparecido.

    Al rato después, los chicos, estaban compartiendo el campamento con Argón, la mujer y el niño. El niño, se encontraba acostado en un saco de dormir. La mujer, que estaba vestida por ropas que Simmone, le presto, que consistía en una minifalda de color rojo con bordes negros la cual esta sobre un pantalón ajustado color negro, zapatos negros, y una camisa de color negro, miro al chico desde la entrada de la tienda.

    —Duerme mi pequeño—sonrió la mujer, que salio de la tienda y se sentó al lado de Argón.
    —Vaya, parece que te toma el papel de madre, bien en serio—le comento Argón, con una sonrisa.
    —Su madre murió por mi culpa, así que como mínimo debo actuar como una—suspiro la mujer y agrego—Pero no se como actuar ahora, soy una mujer y estoy en otro mundo, el cual tiene mucha diferencia a nuestro mundo, como el idioma.

    Argón, palmo la espalda de la mujer y le contó, que el había vivido lo mismo, cuando fue enviado a la tierra, hacia muchos siglos atrás, pero que ha logrado ser un buen consejero para gobernantes y labrar su propia fortuna, como aprender mas de la tierra.

    —Es sorprendente—el que fue un hombre, estaba sorprendido por lo que le había dicho Argón y pregunto—¿Me puedes enseñar sobre este mundo?
    —Claro, que puedo compartir mi conocimientos milenarios, pero primero, ¿como te llamas?, no tu antiguo nombre, si no el nuevo.
    —Bueno…tienes razón, necesito un nuevo nombre—dijo la antigua general, pensativa y agrego—Ya se mi nombre es Selene, como mi muerta esposa.

    Argón, encontró muy bonito el nuevo nombre de la ex general. El hombre de la gabardina, convenció a los chicos de ir al auto, por unos remedios por si acaso el niño cogiese un resfrío. Cuando Argón y Selene, se quedaron solos, Argón, se quito el sombrero, recelando en su frente una brillante piedra rojiza al igual que Selene.

    —Esta piedra, sirve para que uno aprenda más rápido sobre este mundo—dijo Argón y agrego mirando a Selene—Pero también, sirve para traspasar una copia de información y experiencia ha otra persona, aunque el método te va hacer algo molesto, aunque para mi es bueno que te haya dado un hermoso cuerpo.

    Argón, tomo el mentón de Selene y sin que la mujer lo evitase, fue besada por Argón, por un momento Selene, se sintió molesta por ese momento, pero después disfrutó del beso dado por Argón. Un montón de imágenes del pasado, palabras de varios idiomas, además de experiencias vivida por Argón, paso por la mente de Selene.

    Después del largo beso, Argón, separo sus labios de Selene, la cual quedo algo confusa por el beso, se toco sus labios.

    —Lo siento, era la única forma de traspasar mis conocimientos—se disculpo Argón, con una sonrisa picara.
    —Maldito pervertido—Selene, le dio una cachetada a Argón, por robarle un beso y pensó—Aunque admito, que como mujer lo disfrute.
    —Auch, eso dolió —Argón, se toco su mejilla y agrego—Se ve que tienes fuerza, casi me destroza mi mandíbula.

    Selene, se disculpo con Argón, por la cachetada que ella le había dado.

    —Bueno, eso esta en el pasado—dijo Argón, que agrego—Fuera del embarazoso momento, te puedo ayudar a conseguir un lugar a donde vivir con el príncipe y un lugar en donde pueda trabajar.
    —¿En serio, puede ser eso?—pregunto una sorprendida Selene.
    —Si, soy un tipo importante en el gobierno, sin ser político—le Contesto Argón con una sonrisa—Tengo mucha influencia en el país.

    Selene, agradeció la amabilidad de su compatriota.

    En ese momento, llegaron los chicos con los remedios que Argón, había solicitado.
     
  3.  
    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

    Cáncer
    Miembro desde:
    4 Marzo 2011
    Mensajes:
    119
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    No enfurecéis a los dioses
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    1607
    Seré tu protectora, seré tu madre.

    Un grupo de rebeldes, entraron a la habitación donde había estado el príncipe, pero no encontraron a nadie.

    —Se ha escapado—dijo uno de los presentes.
    —Tuvo suerte—dijo otro de los rebelde, piel blanca, ojos verde claro, pelo corto de color castaño oscuro , cuerpo esbelto, vestido de pantalón gris, zapatos negros un una camisa roja—Busque si hay una salida.

    Los rebeldes, obedecieron al sujeto y buscaron alguna señal de escape, pero no encontraron nada y se lo hicieron saber al de camisa roja.

    —Ya veo—el sujeto, observo el lugar y encontró un poco de cenizas y hojas de laureles y miro que en el techo se había formado un circulo sombreado—No sigan buscando, ya no esta en este mundo, o mejor dicho se escapo a otro mundo.

    El hombre, sonrió de manera maliciosa.

    —Por ahora vive tranquilo, niñito, pronto nos encontraremos—el hombre de la camisa roja, tomo una hoja de laurel y la apretó.

    En el otro mundo, los jóvenes había llegado con los remedios.

    —Muchas gracias—Selene, se paro y se dirigió hacia los jóvenes y haciendo una reverencia dijo—Y disculpen la molestias.
    —No hay problema, nos gusta ayudar a los viajeros de otros mundos—Alfredo, le sonrió y le entrego los remedios y agrego con sorpresa—Espera, ahora puedes hablar nuestro idioma.
    —Si, un proceso que no me gustaría recordarse —Selene, miro de forma disimulada y molesta a Argón, el cual sonrió algo nervioso al ver la mirada asesina de Selene.

    Entonces se escuchó como el niño príncipe, trataba de abrir la carpa, esto preocupó a Selene y a Simmone, que fueron a ver que sucedía con el niño. Selene, al abrir la carpa, vio que el niño estaba asustado y confundido.

    La mujer, tomo al niño y lo abrazo, para poder tranquilizarlo.

    —Ya tranquilo, mi niño—le tranquilizo Selene al príncipe.
    —¿Q…quien eres tu?, ¿Donde esta mi hermana?—Pregunto el niño, un poco más tranquilo.

    Al escuchar esas preguntas, Selene, pensó en como responderle, no le iba a decir que era el esposo de su hermana, ya que tal vez no le creería o que su familia había muerto.

    —Soy unas… de las sirvientas de la familia, tu hermana…por ahora se ha escapado a otro lugar, me ha pedido que yo te cuide—Selene, se contuvo para no llorar, al recordar lo que realmente había sucedido—y gracias a los dioses escapamos a otro mundo.

    —Ya veo, que bueno que esta a salvo—el niño se durmió de nuevo.

    Selene, empezó a cantar una canción que le había cantado su madre, cuando el era un niño para que pudiese dormir mejor.

    —Disculpen, voy a ocupar su tienda de campaña—Selene, miro a Simmone.
    —Si, creo que es necesario que te acueste junto con el niño—Simmone, entendió a Selene.

    La mujer, entro a la tienda de campaña, cerro la carpa y se acostó junto con el príncipe, y lo abrazo.

    —Lo…siento—Unas lágrimas, cayeron de los ojos de Selene, mientras iba perdiéndose en el mundo de los sueños.

    Los ojos de Selenes, se abrieron y observó que estaba en el castillo, pero este estaba destruido y una espesa niebla cubría el sitio.

    —¿Este es un sueño?—Se pregunto Selene.
    —Si es un sueño—Le dijo una voz, conocida para la mujer.

    Selene, observo a una persona con túnica y capucha, que se encamino hacia Selene.

    —Espera, eres tu cierto, mi querida Selene?—pregunto la mujer a la persona encapuchada.
    —Si, yo soy Selene—le contesto la mujer y agrego—pero no me quite mi capucha, mi rostro ya no es tan bello como solía ser.
    —¿pero, porque estas en mi sueño?—pregunto la mujer.

    Selene, le contó que la diosa había intercedido entre el mundo de Olympia y la tierra, era así como se llamaba aquel planeta, por medio de la tierra de los sueños, para que el espíritu de Selene pudiese hablar con el ex-caballero, también le contó que unas de las razones, era para perdonarle por lo sucedido

    —Yo…no se si soy digno de tu perdón—la mujer, se arrodillo y observó a su amada.
    —Eres mi esposo a pesar que la muerte no ha separado y a pesar de la del castigo, tu siempre estarás en mi corazón, no te guardo rencor querido, se que te arrepientes—le dijo Selene, que se puso a la altura de su amado y levanto su cabeza—Mi amor, a horas debes seguir adelante y cuidar de mi hermano, no deje que nada malo le pase, ya que hay fuerzas tanto terrenales como divinas, que quieren eliminarlo, por ser el ultimo de la familia. Querido, la diosa me dijo esto, todo lo básico que aprendas del otro mundo, lenguajes y el saber común, entre otras cosas, sera aprendido por mi hermano, esto se debe a que ustedes al llegar a la tierra, formaron un lazo de amo y sirviente.

    —Si lo haré, yo lo cuidare como una madre cuida a sus hijos—le dijo la mujer al espíritu, que tomo la mano de su antigua esposa.

    Selene, agradecida por las palabras de lo que fue antes un caballero codicioso y muy furioso, se marchó, deseándole suerte a la madre sustituta de su hermano menor.

    Selene, vio como su antigua esposa, desaparecía de su vista.

    El sol pego en la carpa, Selene, se despertó por el calor que hacia en el lugar y se seco sus lágrimas.

    —Seré una buena madre, para ti príncipe Iridio—pensó Selene, tocándole la mejillas.

    Iridio, abrió sus ojos lentamente y vio a Selene al lado suyo.

    —Buen día, mi señorito—le saludo Selene a Iridio, como si hubiese siempre sido de la servidumbre.
    —Buen día…este ¿como se llamaba?pregunto Iridio a la sirvienta.
    —Selene, igual que su hermana—le contesto la mujer.

    Iridio, le sonrió al ver lo hermoso que era el niño, el instinto de madre de Selene, se activo y abrazo a Iridio.

    Simmone, entro a la tienda con un conjunto de ropa para Iridio.

    —Fui a a la ciudad y compre estas ropas—la joven, dejo el ropaje encima del sacó de dormir y pregunto a Selene, por la salud del niño.
    —Bueno, en lo referente a lo físico, el esta bien, pero por lo sucedido antes de llegar a este mundo…esta algo confundido—le contestó Selene a Simmone.
    —Si, debió ser difícil lo que vivieron —le comento Simmone y agrego—Ese tal Argón, nos contó algunos detalles.

    Simmone, iba hablar de mas, pero vio al niño y salio de la carpa.

    Al rato después, Selene y el niño Iridio, salieron de la tienda, el príncipe, vestía con un pantalón café oscuro, zapatos negros, una camisa negra con un extraño diseño de una luna amarilla y una extraña sombra de murciélago.

    —O, veo que te va bien esa ropa—Argón, se acercó a sus iguales y le susurro a Selene—Te va bien, el papel de madre.
    —Por favor, puedes cerrar tu boca—le dijo Selene, un poco molesta y pregunto —¿Que tanto le contaste a aquellos chicos?
    —O bueno, eso y aquello—le contesto Argón, para molestar a Selene , pero después le susurro—Tranquila, omite algunos detalles, sobre ya sabes…tu anterior cuerpo y lo que hacías, además de cambiar un poco algunos detalles.

    Selene, más tranquila, agradeció al hombre.

    —Bueno, en todo caso conseguí un lugar donde puedan vivir ustedes dos, además de un trabajo, que empezaras la próxima semana—le dijo Argón y agrego—Y como muchas mujeres, lleva a sus hijos a un sitio especializado para que les cuide y les eduquen, conseguí al príncipe el mejor parvulario de la ciudad.

    Selene, agradeció a Argón, la ayuda que había brindado a Selene y al príncipe.

    —De nada, son habitante de mi mundo de origen—Contesto Argón a las gracias de Selene y agrego—Entonces, vamos les mostrare su nuevo hogar.

    Antes de irse Selene, se despidió de los jóvenes y le agradeció por la ayuda que habían brindado.

    —Espero que algún día nos volvamos a ver, señorita Simmone—Selene , estrecho la mano de la chica.
    —Igualmente—le sonrió Simmone.

    Argón, se subió a su auto junto con Selene, que iba de copiloto y el príncipe Iridio y se marcharon del lugar.

    En el camino, Iridio, se asombro, puesto que el trasporte no era llevado por caballos y iba mucho más rápido que un carro con tracción animal.

    —¿Este…trasporte es un automóvil?—preguntó Selene, que estaba igual de sorprendida.
    —Si, al ser humano le costo mucho salir de los caballos a los autos, pero aun hay parte que se utilizan carros con caballos—contesto Argón a la pregunta de Selene.
    —Vaya, si que es rápido —dijo Selene y pensó —Este mundo esta lleno de sorpresas.

    Después de una hora y media, y vente minuto más, ellos llegaron a un gran edificio.

    —Esta es tu nueva casa—le dijo Argón a Selene y a Iridio.
    —wow, es un gran palacio—exclamo Iridio, con mucha sorpresa.
    —No es tan así —sonrió Argón.

    Selene, estaba igual de sorprendida que el príncipe, cuando entraron al edificio un amable conserje, le saludo.

    —Buen día, señor—Saludo el conserje.
    —¿Que tal la mañana?—preguntó Argón.
    —Todo anda marchando bien—le contesto el conserje, que noto la presencia de Selene y a Iridio y pregunto— ¿Ellos son sus familiares?.

    Argón, le contesto al conserje si, entonces el empleado, saludo a los visitantes del otro mundo, los cuales, saludaron con una sonrisa y una señal de mano.

    Cuando los tres, subieron al ascensor, Argón, le contó que el era dueño de ese lugar.
     
  4.  
    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

    Cáncer
    Miembro desde:
    4 Marzo 2011
    Mensajes:
    119
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    No enfurecéis a los dioses
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    1566
    Departamento y un nuevo trabajo


    Cuando entraron al depto. Selene y el niño príncipe, se sorprendieron al ver el lugar, la mayoría del depto, tenia piso de madera, un amplio living con una terraza, y comedor. una cocina separada del living, una tres pieza y un sitio, dos baño, uno de estos en una de las piezas.

    —Vaya, a pesar de ser una casa pequeña, es sorprendente—Selena, recorrió todo el lugar con su vista y agrego mirando a Argón—Nos has conseguido un excelente lugar, no se como pagarte.
    —Tranquila, solo pido que protejas al príncipe de tu reino—le contesto Argón y se aclaro la garganta—Ha por cierto, ya tienen televisión por cable, además de Internet, ha disculpa, la televisión por cable y la Internet, son medio de comunicación, entretención y educación.
    —Si, en tus experiencia pude visualizar estos dos inventos de los habitantes de este mundo—Le contesto Selene y agrego—Puede ayudar de cierta manera al príncipe, conocer algunos personajes y estrategia de guerra.

    Argón, miro con una sonrisa a su nueva amiga, a veces el caballero que aun lleva adentro, sale a flote.

    —Bueno, un caballero siempre pensara como uno, a pesar de convertirse en una mujer—se permitió pensar Argón que observo a Selene y agrego—Selene, otra cosa más, te registre en el departamento de registro, como mi media hermana y al al príncipe como mi sobrino.
    —Ya entiendo, ahora tengo el apellido Copper—Selene, se rasco su nuca—En todo caso, me siento honrada de tener el apellido de un legendario héroe.
    —Que bueno, que te sientas bien, Selene—le comento Argón y agregó —Bueno, me tengo que ir, cualquier cosa llamadme.

    Argón, le entrego un celular a Selene y se marcho.

    Selene, observo el celular, se acordó que era unos de los medios de comunicación.

    —Extraño las cartas—Suspiro Selene, que dejo el teléfono móvil en la mesa—Aunque pueda entender sobre este mundo, aun no he experimentado todo y estoy un poco confundid…a.

    Selene, suspiro y se rasco la cabeza, decidió que se iba a bañar y miro al príncipe, que observaba curioso la ciudad desde la terraza.

    —príncipe, ven, debemos bañarnos—Selene, toco el hombro del príncipe Iridio.
    —Si—afirmo el niño.

    Al los minutos después, Selene e Iridio, se encontraba en el baño, el cual era grande y tenia una gran tina con una ducha.

    —A ver como era esto—la mujer, dio la llave de agua fría, junto con la caliente y luego puso el tapón.

    Mientras se llenaba la tina, Selene y Iridio, se habían desvestidos.

    Selene, al ver que la tina tenia una moderada cantidad de agua, probo con su mano la temperatura.

    —Esta bien—sonrió Selene, que invito a Iridio a entrar a la tina junto con ella.

    Cuando ambos, entraron a la tina, la mujer, se ofreció para jabonar al príncipe, Iridio, un poco avergonzado, acepto la oferta de la sirvienta.

    Selene, se arrodillo y Iridio, se sentó a frente de la joven.

    —Bueno, vamos a empezar —Selene, acordándose de la experiencia adquirida gracia a Argón, empezó a jabonar al príncipe por todo el cuerpo.

    —Mi hermana,esta muerta—Iridio, le dijo a Selene y pregunto—¿cierto?.
    —¿Que te hace pensar eso?—pregunto la mujer, con un poco de nerviosismo a Iridio.
    —Mi hermana, me visito en sueño, me dijo que fuese fuerte y que confiara en ti —le contesto Iridio.

    Unos minutos de silencio, se hicieron sentir en la habitación.

    —Si, ella y tu familia… están muertos—le contesto una triste Selene que desvío su rostro—Lo…lo siento, por no contarte la verdad.
    —Te entiendo, fue tu forma para protegerme—le dijo Iridio que miro a Selene con una sonrisa.
    —Este niño, es muy maduro para su edad—Selene, se permitió pensar.

    La mujer, abrazo al niño por atrás y unas gotas de lágrimas salieron de sus ojos, a pesar de antes ser un hombre maduro, al cual le había enseñado a no mostrar emociones que lo debilitasen, como la tristeza y la angustia, al convertirse en mujer fue como si sus emociones, saliesen a flote.

    Después de terminar de lavarse, se secaron con unas toallas, que tenía el baño.

    —Vaya este lugar parece que esta bien equipado—pensó Selene, mientras se encargaba de secar el cuerpo de su hijo adoptivo.

    Cuando terminaron de hacerse, los dos se pusieron sus ropas y Selene, se propuso cocinar RL almuerzo, así que fue a la cocina, para ver que tenían.

    —Vaya, gracias por proporcionarnos provisiones, Argón —la mujer, miro adentro del refrigerador y de la despensa y después, observo que encima de uno de los muebles de cocina, se encontraba un libro de cocina—Un recetario, perfecto.

    Selene, tomo el libro y lo hojeo.

    —Estas comidas son interesante —se permitió pensar Selene—Bueno, es hora de cocinar.

    Selene, dejo el libro, abierto en unas de las paginas y busco los ingredientes que necesitaba.

    Después de algunos que otros contratiempo en la cocina, el almuerzo, estaba hecho.

    —perfecto—sonrió la mujer.

    A los minutos, Selene y Iridio, estaba almorzando.

    —Esta es mi mejor obra culinaria —Selene, estaba orgullosa de su cocina, mientras dejaba los platos en la mesa.

    El príncipe Iridio, fue el primero en probar el plato hecho por Selene, pero al probarlo lo sintió algo agrio y sin gusto alguno, pero se esforzó por tragárselo y esbozo una sonrisa algo forzada, no le agradaba romper la felicidad de una persona.

    —Esta rico,¿cierto?—dijo Selene, que probo su comida, pero la encontró muy mala y bajo su cuchara con un poco de depresión—Para la otra se honesto, cuando comas de lo que preparó, podre con cualquier critica.
    —Disculpadme—Iridio, sonrió con nerviosismo.

    A loa segundo después, Selene, boto la comida que había preparado, dejo los plata en el lavaplatos.

    Observo como un folleto de publicidad pasaba por el hueco de la puerta, con curiosidad tomo el folleto y lo leyó, era una promoción de un lugar que hacia comida y que podía entregar a domicilio.

    —Esto es perfecto—se permitió pensar Selene, que tomo el celular que estaba en la mesa y estaba por llamar, pero se acordó de que no tenia efectivo, así que primero llamo Argón.

    Argón, le contesto y le dijo que había abierto una cuenta con el dinero que necesitaba y que tenía una tarjeta de débito, que había dejado en un cofre, junto con el código de cuatro numero.

    —Gracias, Argón —Selene, estaba agradecida por el gesto de Argón.
    —De nada, no te preocupes —le contestó Argón, que se despidió y colgó.

    Selene, llamo al numero que estaba escrito en el folleto y pidió dos plato, uno era de niño.

    A los minutos, llegaron los platos que la joven madre, había pedido, lo pago con su tarjeta de débito y pudieron almorzar.

    Había pasado una semana, Selene y Iridio, ya se había acostumbrados a ese nuevo mundo, además que el ex-caballero, se había acostumbrado a su nuevo cuerpo y a su posición como una madre sustituta

    El despertador marcaba la hora de despertarse, el brazo de Selene apagó el aparato y se despertó, hoy era el primer día de trabajo, para Selene y también el primer día de parvulario de Iridio.

    —Despierta, hijo—Selene, movió al joven príncipe, que dormía al lado de la mujer.
    —Bien, estoy despierto—Iridio, abrió sus ojos.

    Al rato los dos estaban vestidos y tomado de desayuno.

    Selene, se observo en el espejo, vestía con una falda estilo tubo, que le llegaba hasta las rodillas, unas medias trasparente, que acentuaba sus piernas rasuradas y preciosas, unos zapatos negros con plataforma baja, una camisa blanca, una corbata negra y un chaleco americano color café oscuro.

    —Me veo linda—Selene, se miro, su cabello, el cual estaba bien peinado y llevaba una coleta de caballo—Bien esboza una sonrisa, hoy sera un gran día.

    La mujer, salio del baño y Iridio, le estaba esperando sentado en el living. El príncipe, vestía con un pantalón azul, zapatillas blanca, las cuales brillaba por cada paso que daba, una camisa blanca y un delantal azul, tenia un peinado hacia los lados.

    —Disculpa, por la espera—Selene, tomo la mano de su hijo adoptivo y salio con el del departamento.

    La primera parada fue el parvulario que Iridio, debía ir.

    —Por favor, cuide bien al niño—le dijo Selene, ha la encargada del parvulario, además de recibir de de la encargada una lista con el programa del parvulario, las reuniones de los tutores y las lista de cosas que debería comprar.

    Selene. Agradeció a la encargada y se fue a su trabajo, después de tomar el tren subterráneo y sortear la cantidad de personas que se había bajado y subian, por cada parada que realizaba el transporte, pudo salir del lugar, un poco fatigada.

    —Estas personas, deben convivir con esto todos los días—se permitió pensar Selene, que transpiró con algo de cansancio y después de unos segundo, se recupero y pensó —O vamos, me entrenaron en peores condiciones que estas, como puedo estar cansada.

    Selene, apretó los sujetadores de su cartera de color café oscuro y se encamino hacia su trabajo, cuando llego al frente de un gran edificio y entro.

    Selene, vio que el interior del lugar, era inmenso y había varias personas entrando a a los ascensores.

    —¿Tu eres, Selene Copper?—pregunto una voz masculina.
     
  5.  
    El fénix ascendiente

    El fénix ascendiente Entusiasta

    Cáncer
    Miembro desde:
    4 Marzo 2011
    Mensajes:
    119
    Pluma de

    Inventory:

    Escritor
    Título:
    No enfurecéis a los dioses
    Clasificación:
    Para niños. 9 años y mayores
    Género:
    Fantasía
    Total de capítulos:
    5
     
    Palabras:
    1552
    El primer día de trabajo/Iridio, en un pequeño lió

    ¿Tú eres Selene Copper? — preguntó una voz masculina a la joven mujer.

    Selene, observo al tipo que le había hablado, era un hombre, más alto que ella, un cuerpo de triangulo invertido, musculoso, piel blanca, pelo negro y corto, ojos negros, vestido de una camisa blanca, una chaqueta americana formal, color negro, una corbata de color roja, pantalones negros, zapatos negros y bien lustrados, además de unos lentes.

    —Sí, soy yo—Selene, extendió su mano, para estrecharla con la del sujeto—Usted debe de ser mi superior, ¿cierto?, ¿el señor Dylan Source?

    —Veo que te informaron bien, bueno eso facilitara las presentaciones —le dijo Dylan, que agregó—Soy presidente de esta empresa, además de ser socio fundador, junto con su hermano.

    Después de que Dylan, se presentase, subieron a un ascensor, el cual tenía ventana de vidrio, los cuales daba la imagen de la ciudad. Mientras el ascensor subía, el señor Source, le decía a la mujer, que es lo que trataba su trabajo.

    Cuando el ascensor, iba a mitad de su recorrido, la joven Selene, se sorprendió al ver como la ciudad que se reflejaba a través de las ventanas del ascensor, se iba siendo pequeña, esa sensación la había sentido cuando subía los cerros que estaba alrededor de su ciudad de origen, le agradaba mucho ver este efecto, así que se acercó a la ventana y observó desde la ventana.

    Dylan, se había dado cuenta de esto y miro a Selene, y pensó "Esta chica, parece que tiene algo de infantil, en su personalidad", el hombre, suspiro y observo a la chica, "Ahora, que la veo buen, esta joven, luce muy bien".

    —señorita Copper, por favor atienda a la conversación—Dylan, llamó la atención de la joven.

    —Lo siento, es que la vista me recuerda a mi hogar—Selene, pidió disculpa a su jefe, mientras sonría

    —Bueno, sigamos—suspiro Dylan y siguió comentando lo que Selene, debía hacer y agregó —En todo caso, es la primera vez que contratamos a una empleada sin experiencia, así que estarás bajo vigilancia, durante este mes, ¿entendido, señorita?

    Selene, afirmó con la cabeza, con algo de miedo y nerviosismo, al ver la cara seria de su superior.

    —Eso esperó—Dylan, le dijo a la nueva empleada.

    Al llegar al piso de destino, Selene y Dylan, bajaron del ascensor.

    —Bueno, aquí te dejo, tu área de trabajo es aquella—Dylan apunto a un cubículo que se encontraba en una esquina del área de trabajo

    —Gracias—Selene, hizo una reverencia agradeciendo a su jefe y fue hacia aquel cubículo.

    Mientras Selene, se dirigía a su puesto de trabajo, observo el lugar donde se encontraba, era una gran habitación con cerámica color azul, varios ventanales, una puerta hecha de cristal que conducía a un lugar construido sobre el cielo, de piedra y con banco de madera, además se dio cuenta que los cubículos, eran grandes, tenía escritorios con varias pantallas.

    Selene, se sentó en su puesto y miro su computador, sabía sobre ese artefacto, conocía como funcionaba y cada aspecto de esa máquina, gracia a aquel besó.

    —Mano a la obra —Selene, aprendió su computador y después de que este cargase, empezó a trabajar en él.

    Dylan, le había explicado que debía hacer ese día, así que no le fue muy difícil entender su trabajo.

    —Buenas, ¿eres la chica nueva?—preguntó una compañera de Selene, la cual estaba en el cubículo al lado de la joven.

    —Si—Selene, miro a su compañera, era una mujer de cuerpo delgado, piel blanca, ojos café claro, pelo rubio y recogido, vestía con una falda en forma de tubo, color celeste, una camisa blanca, unos tacones estilo aguja, unas medias negras y llevaba puesto unos lentes—Mucho gusto, soy Selene Copper

    —Mi nombre es Eliza Brown, es un gusto en conocerte, aunque me puedes llamar Eli, querida Selene—Se presentó la pelo rubia y agregó—Vaya, tienes un bonito nombre.

    Selene, agradeció el cumplido rascándose la nuca y con una sonrisa, la pelo rubia, le dijo que si tenía algún problema, puede consultarle, sin miedo, Selene, agradeció el ofrecimiento, y después ambas mujeres, volvieron a ser lo que estaba haciendo, hasta el momento de descanso.

    —Genial, es hora del descanso—Eliza, se desperezo y miro a su compañera de trabajo—Oye, Selene, quieres acompañarme al patío.

    —Bueno, no es una mala idea—Selene, aceptó la invitación de su vecina de cubículo y pensó, "No es malo, hacer ciertas amistades con la gente de este mundo".

    Las mujeres, fueron al patío del piso, la joven Selene, se sorprendió al ver la vista que le ofrecía el lugar, una panorámica, mejor que la del ascensor. Eliza, que fue a comprar café de máquina, llegó con dos vasos.

    —Vaya, parece una niña, que mira un regalo de navidad—Eliza, le comentó a Selene.

    —Disculpa, es que bueno, me gustan las vistas como estas—le contestó Selene a Eliza.

    —Bueno, cada cual tiene sus gustos—Eliza, le dio un vaso de café a la joven mujer.

    Selene, tomó el vaso y tomó su contenido, sintió que el brebaje era algo diferente al mismo brebaje, que había tomado en su casa, pero como no era quisquilloso con los regalos, empezó a tomar café.

    —Selene, ¿cuántos años tienes?—Eliza, pregunto a la joven.

    —Bueno, tengo 23 años—Selene, le contesto a Eliza

    —Vaya, eres más joven que yo—se rio y le comentó a su compañera—Ya me siento vieja, tengo 29 años.

    Eliza, empezó hablar con la joven Selene, la cual también le empezó a meter conversa, ya con más confianza, la joven, sentía que Eliza, era una mujer simpática y amable, además de alegre y algo parlanchina.

    —Buenas, Eliza—Las mujeres, escucharon como una voz masculina, le saludaba.

    Selene, observo como un tipo de cuerpo delgado, piel blanca, pelo negro y corto, ojos azules oscuros, vestido de ropa formal, pantalones negros, zapatos negros, una camisa blanca y una corbata verde.

    —Buenas, Jon—saludo Eliza al hombre.

    —¿Eres, la chica nueva,?, ¿cierto?—Jon, le preguntó a Selene.

    Selene, afirmo con su cabeza y estrecho sus manos con la de Jon, el cual se presentó como Jon Jackson y que tenía la edad de unos treinta años de edad.}

    Jon, saco una cajetilla y se los ofreció a las chicas, Eliza, aceptó, pero Selene, no gustaba de cigarrillos, había tenido una pequeña mala experiencia con el olor de esto, cuando fue a comprar ciertos utensilio en una tienda, y cuando llego a pagar sus compras, un hombre, que estaba ante que ella, estaba fumando y el humo del cigarrillo, le llegó a su nariz, esto hizo que la joven tosiera mucho.

    "No se porque los humanos, gusta de los cigarrillos, el humo es asqueroso y parece tener, varios extraños elementos, que a la larga puede matar a unja persona", pensó Selene.

    Mientras tanto en el parvulario, Iridio, estaba haciendo un trabajo en equipo con una niña de piel blanca, pelo claro y que estaba amarrado con una cinta azul, ojos verde claros, vestida con pantalones negros, zapatos blancos, y un delantal color rosa, los chicos estaban pintando con tiza un dibujo.

    —Vaya, eres bueno pintando, Iridio—la niña, alagó a iridio, por pintar las figuras dibujada, con perfección y sin salirse de la línea de los dibujos.

    —Gracias, tú también pintas bien—le sonrío Iridio.

    Los chicos, siguieron pintando, hasta que el molestoso de aquella clase, hizo su apareció y le quito el dibujo a los chicos.

    —Ha, pero que feo—el molestoso, critico la obra de Iridio y la niña.

    —Oye, suelta—la niña, se paró y trato de agarrar la hoja de papel,

    —Agarra esta hoja, si puedes, maldita idiota—le desafío el niño a la niña

    El pequeño bravucón, esquivaba los movimiento de la niña, hasta que esta se tropezó y cayo de bruce al suelo, esto hizo que la niña llorase.

    —Eso te pasa, por ser una idiota—El bravucón, le dijo a la niña, mientras emitía una carcajada.

    Iridio, que observaba la situación, se levantó, no le importaba el dibujo, pero no le agradaba para nada, los resultados de las acciones de aquel niño, no gustaba de ver a niñas llorando, por idiotas como aquel compañero molestoso.

    —No molestes—Iridio, se pasó al lado de la niña, la consoló y limpio sus lágrimas con un pañuelo que tenía adentró de un bolsillo—Yo recuperaré el dibujo, no llores.

    —Jaja, vienes a defender a tu novia—el bravucón, se burló del chico.

    —No me gusta que te metas, con personas menos fuerte que tu—Iridio, le contestó al sujeto, se paró, se acercó al bullying y exclamó—Discúlpate con ella y danos el trabajo.

    El bravucón, emitió una carcajada y retó a Iridio, para que le quitase el dibujo, el niño, apretó sus puños y le dio una fuerte golpiza al bravucón, que cayo al suelo dejando la hoja caer, los niños, presentes se sorprendieron por esta acción.

    El bravucón, empezó a llorar y Iridio, tomo la hoja, el llanto del niño, llamo la atención de la parvulario, que entraron a la sala y vieron la escena, pensando que Iridio, había comenzado todo castigaron al niño, aunque la compañera del pequeño príncipe, le decía a las cuidadoras, que Iridio, la estaba protegiendo.
     

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso