Mi príncipe hanyou

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por windmiko, 14 Abril 2010.

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¿Qué les parece la historia?

Poll closed 13 Junio 2010.
  1. Aburrida. No la continúes.

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  2. Mas o menos, por ahí vas.

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  3. Bonita historia.

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  1.  
    hiyiri

    hiyiri Iniciado

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    Re: Mi príncipe hanyou

    Heeeyyy! Hulas! Me agrada muchisimo ser una de tus lectoras, esta historia de verdad me ha cautivado y eso que solo has publicado el primer capitulo! Te deseo muchisimos exitos y tienes mi apoyo! con muchisimo gusto la leere toda! Te agradezco que hayas enviado el mensaje diciendo que publicaste el capitulo! ;) Y pues si, primera vez que leo una publicacion tuya, sin duda lo seguire haciendo! Continua pronto! Jeje... Besos! Adios!
     
  2.  
    Voodoo

    Voodoo Usuario común

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    Re: Mi príncipe hanyou

    Hola :3 Gracias por avisarme. ¡Al diablo con las tildes! Te quedó hermoso el capítulo. No, es poco. Tienes un don. Narras tan asfaads (no tengo adjetivo para describir) que haces que me muera de la ternura y cariño. ¡Son una monada Inuyasha y Kagome pequeños! Y la trama es muy interesante. Este ff, sin duda, promete ser uno de los más populares! Tienes una fiel lectora!

    Me da cosita :( por Kagome. Es muy niña, y nunca tuvo la oportunidad de conocer a su madre. Tengo la ligera impresión, de que estos reinos (la oscuridad, luz y el de humanos) no se llevan muy bien. Espero ver el encuentro entre Inu y Kagome *-* No hay nada más bello que un amor infantil. Bueno, "amistad" xD

    En general no vi errores, bueno algunas tildes, pero te proclamaste enemiga a muerte con ellas, así que ni las mencionaré. Valla cuando se trata de una conjugación del verbo ir, se escribe con "y". El valla con "ll" se trata de un cartel publicitario. Y creo que el apellido es "Taisho".

    Sin ganas de fastidiar ¡Me fascinó el capítulo! ¡Te admiro! ¡Narras perfectamente bien!
    Espero pronto la continuación. Sayo ;D
     
  3.  
    Kinary

    Kinary Entusiasta

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    Re: Mi príncipe hanyou

    O mi diosm, creo que tomaras mas en serio el toque romantico en esta nueva historia tuya, ¿a quien le importan las tildes y las acentuaciobnes??? TE QUEDO PRECIOSO, soy fanatica de tus historias, con todas las palabras bonitas para describir este primer capitulo tuvo de todo: amor inocente, accion con lo del oso, drama con los pensamientos de Kagome y comico con el padre de InuYasha XD continuacion pronto. urgente.
     
  4.  
    Cmmv

    Cmmv Entusiasta

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    Re: Mi príncipe hanyou

    Hola Windmiko ¿Cómo estas? :) Cómo te prometi pues aqui paso a dejar mi humilde comentario respecto a tu fanfiction. En primer lugar quiero felicitarte, para ser tu primer fanfiction has escrito un excelente primer capitulo, muy bien estructurado, y bien elaborado, la trama pues sin dudas es fantastica, te atrae al primer momento cuando has leido el primer parrafo del capitulo. ¿Que te puedo decir? Me gustó bastante este primer capitulo, hasta los momentos mi recomendación es... cuando vayas a separar las escenas no uses los asteriscos u otro caracter, veo que cuando separas las escenas usas los asteriscos (***) Ahi bien puedes colocar un parrafo aparte que sirva cómo conector y enlace, esto sirve para dar un avance "delicado" por asi decirlo a la escena siguiente, además de que enriqueces más la historia dando ciertos detalles que pudieras estar omitiendo con el uso de los asteriscos.

    Los otros detallitos creo que IKST te hizo mención de ellos, asi que veo necesario volver a repetir eso ;).

    Sin más nada que decir estare esperando ansiosamente el segundo capitulo!!
    Cuidate mucho!!

    Saludos cordiales ;)
     
  5.  
    Shezzi

    Shezzi Entusiasta

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    Re: Mi príncipe hanyou

    Windmiko, me ha encantado complentamente el capítulo.
    Me fascinó cuando InuYasha llegó con su mamá y le regaló ¡flores amarillas! eso se me hiso tan tierno de su parte.
    Al igual que Kagome, solo que pense que ¡ya la ibas a matar! si no es que se acordó de Inu, porque si no, te hubiera matado n_n nahh...
    Bueno en realidad todo me encantó, pero lo que sí me hiso reír fue:
    - ¿Cocinas? - preguntó ingenua.
    - No, pero mis sirvientes si.
    xD wahh! lo adoré ¡ja ja!
    Gracias por avisar y esperaré con impaciencia continuación.
    Enserio quiero conti, conti y más conti.
    PD: Debo de leer tu conti. n_n
    PD2: >_< ya empecé a molestar. Los siento.
    PD3: Enserio ¡conti! jeje nos vemos después cuidate!
     
  6.  
    Tamao

    Tamao Entusiasta

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    Re: Mi príncipe hanyou

    Kon-nichiwa Windmiko!!!

    Que lindo capitulo,la verdad me gusto mucho como Kagome e InuYasha se conocieron,que la salvara de aquel oso,y que ambos sean una princesa y príncipe.—De la luz y oscuridad,como el yin yan,no se que me da.Pero siento que algo malo pasara entre los dos una terrible acción;bueno ya me estoy adelantando.—Realmente me gusta muchísimo como relatas.
    Lindo detalle el de Kagome para su mamá y que malo que haya muerto,yo pienso que no se siente sola,sino triste por su hija.—Que ella sufra.—Ojala esos tortolitos se encuentren como acordaron.
    Felicidades por tu gran historia, que sigas así.

    Sayonara.
    :sakura:​
     
  7.  
    Kyouko Kiryuu

    Kyouko Kiryuu Adicto

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    Re: Mi príncipe hanyou

    ¡Hola amiga!
    Aquí me tienes, pasando a dejar mi coment ^^
    Que te puedo decir me fascino el primer capítulo, tuvo de todo :D Se me hizo muy tierno Inuyasha, me encanta como describiste todo, me encantó cuando Inuyasha se sonrojo, y que le haya pedido a kagome verse de nuevo, hay que kawai... El papá de Inu me cayó bien, me imagine a Inu dándole leves golpes a su padre xD

    Note que en unas palabras te faltaron tildes, como por ejemplo, la palabra "mama", la pusiste sin acento, cuando debe llevar acento en la última "a", y pues te quedaría "mamá"... Hay amiga aun te falla el pronombre "él" recuerda que lo utilizas para referirte a alguien..., pero en general todo te está quedando bien, recuerda que estaré al pendiente de tu ff ^^

    Bueno yo me despido nos vemos después... :rosa:

    Sayonara.
    :lindo:
     
  8.  
    Circe

    Circe Usuario popular

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    Re: Mi príncipe hanyou

    Holaa Windmiko!! Finalmente pude leer tu nuevo fanfic!! =D La verdad es que esta buenisimo, muy interesante; tu narracion es muy buena ii la trama tambien, te faltan algunos tildes pero nada mui grave =P Estoii atrazada en tu otro fic T.T pero ya me pondre al corriente =) Bueno amiga me voi... Me podes avisar cuando este la conti?? Si no estas mui ocupada claro =D Ahora si me voi.. Nos Leemos Amiga!
     
  9.  
    windmiko

    windmiko This is war

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    Mi príncipe hanyou
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    Re: Mi príncipe hanyou

    “Un color rosa”


    A pesar de las profundas investigaciones por parte de los habitantes y del príncipe Sesshomaru, no habían llegado a ninguna conclusión. Todo estaba demasiado impreciso cuando se quemó aquella casa donde vivía una familia pobre, ¿a quien le importaba una simple familia? Sin embargo, esa pregunta tenía una respuesta simple: su padre. Inu – no – Taisho, se caracterizaba por ser una persona generosa y humilde; era compasivo, algo que ningún youkai haría por nada del mundo, tal vez esa era de las muchas razones que decidieron que el fuera el rey de la luz. Convirtiendo así a Sesshomaru en un príncipe.
    Cuando llegó al palacio con su expresión serena y llena de resentimiento los guardias lo recibieron dejándolo pasar. Incluso los mismos habitantes del castillo le tenían miedo a aquel joven. Cuando llegó a la sala principal — donde el rey comúnmente recibía las peticiones y problemas de los demás — observó a su padre con su atuendo muy parecido al de el: con armadura de hueso de animal y un kimono de hombre. No obstante, no estaba solo; enfrente de Taisho se encontraba el consejero del palacio, Sesshomaru sólo decidió quedarse ahí parado esperando a que su padre lo tomara en cuenta.

    — Mmm… Entonces, lo que me dices es algo delicado Naraku. — comentó sin balbucear, pero sabia que aquellas palabras llegarían a los oídos de Sesshomaru. — Seres de otro mundo, ¿eh? — era como una afirmación sobre los rumores que rondaban. Después de todo confiaba en aquel ser de ojos color sangre.

    — Así es mi señor. No solamente lo afirmo yo, también los habitantes de este mundo. — la voz de aquel ser era muy suave y convencedora a pesar de que tenia un traje de mandril que cubría todo su cuerpo incluyendo su rostro. Nadie sabia el porque de su vestimenta siendo el consejero real, pero tampoco se atrevían a preguntar. — El incendio fue provocado por algo o por alguien que no pertenece a este mundo. Recuerde mi señor que este mundo esta unido a los otros dos faltantes gracias al espejo que se encuentra al norte…

    — No fueron los humanos, ni tampoco las criaturas de la oscuridad. — interrumpió Sesshomaru con la voz gélida y su vista puesta en el consejero de espaldas. El rey y Naraku ya se habían percatado de su presencia, además de que él había escuchado la conversación.

    — Señor Sesshomaru — se volteó hacia él y se hincó por cortesía. — Perdone que no este de acuerdo con usted. Pero…

    — Hmph, ¿te basas mucho en los rumores? — se dibujó una débil sonrisa en el rostro del príncipe, pero no era de satisfacción si no de burla; desde que él había entrado a trabajar en el palacio tenia mucha desconfianza a su padre y al consejero. Le daba la sensación que todos sus movimientos y pensamientos eran leídos por Naraku.

    Sin esperar respuesta de nadie, siguió su camino por la alfombra roja que cubría el piso suave y liso. Sus pasos eran suaves, como si quisiera inspeccionar el palacio donde había convivido con aquella nueva familia que cuidaba, o por lo menos eso decía su padre. En el momento decisivo, nada tan enorme en superioridad moral sobre los demás como el haber endurecido de antemano el alma por el dolor.
    Cuando subió las enormes escaleras del palacio — del cual ya estaba acostumbrado — comenzó a pensar un poco más en aquel caso que tenía muchas dudas, algo así debió haber dejado evidencia. Sesshomaru no era el tipo de personas que se preocupaban por los demás, sin embargo aquel asunto que se había presentado apenas ayer divagaba en su mente, lo había extrañado de una manera confina. Sus pensamientos fueron interrumpidos drásticamente por que cierto niño se había tropezado con uno de los escalones golpeándolo levemente en su pecho. La vista que Sesshomaru tenia era una de esas aterradoras.

    — Hmph, InuYasha. — entrecerró sus ojos para demostrar que cualquier contacto del hanyou era una deshonra. — Más vale que no te sigas metiendo en mi camino.

    — ¡Sesshomaru! — no podía evitarlo, en verdad se había sorprendido de que precisamente a él lo había encontrado en su camino, sus ojos trataban de imitar la misma mirada gélida que su hermanastro, sin embargo, para un niño de ocho años le era imposible. — No quiero pelear contigo ahora. — guardó su rencor colocando sus manos en su cadera y volteando a un lado para no tener que soportar aquella mirada penetrante que desde hace mucho tenia que tolerarla.

    — ¿Peleas, dices? — InuYasha empuñó sus manos sintiéndose indefenso cuando él estaba cerca. Sesshomaru pasó aun lado del niño ignorando sus débiles amenazas. — Cuando prosperes entenderás a lo que verdaderamente se le llama una pelea. — decía sin mirarlo y subía las escaleras. Las orejas de InuYasha recibían todas las palabras que podía entender bien, las demás las ignoraba. — Y cuando llegue ese día tan esperado. — volteó cuando llegó al ultimo escalón que le faltaba viéndose se así como un verdadero príncipe, pero no de la luz como comúnmente lo llamaban, InuYasha más bien lo describiría como el príncipe de la antipatía — Yo seré quien te mande al infierno.

    Las palabras de Sesshomaru no le causaron temor alguno, después de tanto tiempo de convivir con él ya sabia como era y como debía cuidarse. Una terrible costumbre. Cuando su hermanastro por fin desapareció de su vista le sacó la lengua desde donde estaba para sacar el enojo que lo invadió; se dedicó a bajar las últimas escaleras que le faltaban; sin embargo, a pesar de que era un niño que fantaseaba todavía con cualquier cosa que miraba le intrigaba aquel caso que estaba en boca de todos. No lo comprendía, ni tampoco hacia un máximo esfuerzo, ya que cualquier cosa que pasaba en el palacio se perdía por completo. Por eso tenia a su madre, para que ella le explicara todo lo que tenia que saber un príncipe…



    Esta vez llevaba un vestido ligero, parecido al que tenia puesto ayer con toques rosas en los bordes. No es que le gustara estar mojando sus pies en el lago que reflejaba por completo a la luna deslumbrante, al contrario, ayer su padre la había castigado; pero no estaba enojada con su padre, si no con ella misma, había días en que se sentía así; no era nada agradable tenia que admitir. Su vista sólo se enfocaba en aquel lago del castillo con algunos peces de adorno; aquel lugar la hacia sentir muy bien, es como si la misma agua la perdonara.La tristeza llega, lenta, suave, se mece triste en la mirada, en la sonrisa, y se instala cómodamente en el corazón.

    — ¿Princesa Kagome? — la voz del joven sonaba preocupada y sobresaliente, se escuchó preguntar atrás de ella, y a pesar de que la princesa de la oscuridad sabia quien era no se molestó en voltearlo a ver.

    — Hola, joven Akitoky. — la voz de ella sonaba apagada y sin luz. La ironía, ya que ella pertenecía al mundo de la oscuridad. Comenzó a mover sus pies en el estanque donde provocaba hondas grandes que se escuchaba el sonido del agua elevarse y luego a caer.

    Aquel joven era uno de los mayordomos reales del reino, era amable con la princesa, la trataba como su propia amiga, no obstante esa palabra no la decía en voz alta ya que era algo impropio que dijera algo así cuando es sólo alguien que trabaja para el rey y no como amigo de la familia. Pero solamente Kagome lo consideraba como alguien de su corta y pequeña familia.

    — ¿Has discutido con el rey?

    — No es eso. — la voz dulce que siempre la caracterizaba ya no la acompañaba, su contestación fue mas disipada de lo que el mayordomo Akitoky esperaba; la miró con cierta ternura, se podría comparar cuando un padre ve el primer trabajo manual de su hija. Kagome aun movía sus pies en el agua causando que los peces que estaban alrededor se asustaran y se marcharan.

    — No debes abandonar las cosas más importantes para ti, no importa lo vergonzoso que parezca, incluso si alguien se ríe de ti. Si abandonas, no serás capaz de continuar desde donde estas. — la voz del mayordomo sonaba segura y complaciente, era como tener un hermano mayor que te aconsejaba cuando tenias problemas o incluso cuando estabas triste. — Si tu tristeza es por alguien, ¿Qué hay de la fuerza de esos sentimientos hacia esa persona?

    — Akitoky… — su voz comenzó a obtener la dulzura de su alma inocente. — Muchas gracias. — era muy difícil que la expresión de aquella pequeña dama desapareciera totalmente.

    Existen tantas noches como días, y cada una dura lo mismo que el día que viene después. Hasta la vida más feliz no se puede medir sin unos momentos de oscuridad, y la palabra "feliz" perdería todo sentido si no estuviese equilibrado por la tristeza.
    La princesa se levantó colocándose sus pies en las zapatillas, cuando terminó hizo una pequeña reverencia a su amigo y se retiró de la vista del joven con velocidad. Akitoky sonreía al verla correr como cualquier niña contenta lo haría al visitar un amigo. Cuando entró al castillo observó que todas las luces estaban encendidas como si hubiera un festejo… Sin embargo, eso no era el caso, detuvo su paso antes de visitar de nuevo el mundo de los humanos viendo así a varias personas adornando las pareces inclusive las antorchas que estaban ardiendo.

    — ¡Princesa! — exclamó una mujer de vestido rosado muy fuerte. — ¿Qué vestido le gusta para el festejo: el rojo o azul?

    — Mmm…

    — ¡Princesa! — masculló otra doncella acercándose a ella violentamente, a la pequeña niña no la dejaban tan siquiera respirar, además ¿para que elegir un vestido si tenia sus preferidos en su propio armario? — ¿Qué postre le gustaría para el gran festín?

    Disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío. Valoramos la luz, porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza. Después vinieron muchas más doncellas para cuestionarla, ella no contestó ninguna de las preguntas de lo confundida que estaba, además primero que nada anhelaba ver de nuevo a InuYasha, él la había invitado a verse de nuevo en el mismo lugar donde se encontraron.
    Al ver el rey de la oscuridad como trataban a su hija atormentada, intentó llamar la atención de todos golpeando suavemente la copa de vidrio que tenia en sus manos gracias a un tenedor. Y vaya que todos lo miraron dejando en paz a la pobre niña.

    — Hoy se cuenta los próximos siete días. — anunció desde su silla de rey, su traje era oscuro con sus mangas largas y con toques color café. — Para el cumpleaños de mi hija: Kagome Higurashi. Pasa, hija.

    Todos aplaudieron de inmediato, las doncellas murmuraban entre ellas cosas agradables de la niña que caminaba hacia su padre, tímida pasó ente las mesas tomándose su vestido para no arrastrarlo. Cuando llegó donde estaba su padre, le sonrío gentilmente, tenia sus manos entrelazadas. El rey se levantó de su silla majestuosa y apoyó su mano en el pequeño hombro de su hija obligándola a ver de frente a todos los habitantes de aquella norme sala iluminada.

    — Los siguientes siete días nadie debe tocar a la princesa, ni siquiera abrazarla. — habló el rey con voz autoritaria y varonil, y especifico bien ya que las doncellas que trabajaban en el palacio se la pasaban peleando por Kagome para ver quien le ayudaba a colocarse el vestido o peinarla. Todos los habitantes comenzaron a murmurarse cosas en secreto, pensaban que el rey se estaba volviendo loco a tal propuesta. — Lo que sucede es lo siguiente: se ha descubierto que mi maravillosa hija de ocho años tiene poderes espirituales. Así es, se puede decir que ella puede ser una sacerdotisa también, y eso seria un gran beneficio para nosotros.

    — Padre, no entiendo muy bien — musitó Kagome en voz baja temiendo que cualquier escuchara su voz, el papá sonrío y alzó una copa para comenzar a brindar.

    — Y todo este descubrimiento se ha hecho gracias al gran consejero: Naraku. — todos en esos momentos alzaron sus bebidas, menos la pequeña princesa que aun permanecía quieta sin hacer un movimiento o mueca en su rostro.

    — Es un placer servirle rey Higurashi. — el consejero desde las sombras del castillo alzó su copa de vino, traía puesto el traje de mandril que lo caracterizaba. — Ahora este mundo tendrá mucha protección y poder gracias a la princesa. — la niña trató de esconderse discretamente de la vista de esa persona, su mente pequeña le indicaba que era alguien en que no se podía confiar. Le daba escalofríos tan sólo verlo.

    Siete días antes de que se festejara un cumpleaños de la familia real tenia que estar su cuerpo purificado; para Kagome Higurashi ya faltaba ese lapso de tiempo y ni siquiera ella misma se acordaba, cuando su padre se despegara de ella eso era lo ultimo que debía tocar vivo, y de ahí obligadamente nada más tenia que comer vegetales o frutas. Para ella era difícil tener que soportar todos los olores de carne o postres a la hora cruzar la cocina. Era una prueba difícil para una niña que a su edad le encantaban las golosinas sin exagerar. La sociedad está dividida en dos grandes clases: la de los que tienen más comida que apetito y la de los que tienen más apetito que comida.
    Cuando su padre por fin terminó su discurso quitó su mano en su pequeño hombro femenino. Tal vez pudo despedirse de esa pequeña caricia que le había regalado su padre, pero no tuvo tiempo por estar pensando en el gran sacrificio por la comida. Mientras ella se retiraba de aquella habitación enorme e iluminada entre las personas, el consejero del rey la miraba con perversidad y lujuria; se comparaba con la vista de un apostador de caballos cuando va a ganar. La pequeña Kagome se retiró del castillo, deseaba olvidar que tenía grandes poderes de una sacerdotisa, pero ella apenas sabia el significado de “poder”

    Espero que InuYasha me siga esperando. — inconcientemente ella se preocupaba más con la promesa que había hecho que la fiesta que estaban organizando para su noveno cumpleaños.

    Una promesa es una letra de cambio que giramos contra nuestro porvenir.
    Kagome corría incansablemente, iba directo a la muralla donde se encontraba el espejo que la llevaría al mundo de los humanos; donde las personas hacen su propia historia, aunque bajo las circunstancias influidas del propio pasado. Lo que buscaba no estaba lejos del palacio donde ella vivía junto a los pocos seres que llamaba familia, no tardó mucho en llegar corriendo por veredas o por los arbustos abultados de hojas verdes. A pesar de que en el mundo de la oscuridad jamás amanecía las plantas crecían sin una luz propia que las acompañara. La vida es sólo una pequeña luz entre dos grandes oscuridades.
    Cuando llegó a su destino subió las escaleras rápidamente cuidando de que su vestido favorito no lo estropeara a la hora de pisar los escalones empolvados, tal vez si su padre se pasara más tiempo viajando de mundo en mundo aquella fortaleza estuviera mucho más vigilada como el castillo de la oscuridad. Cuando terminó de subir las escaleras en forma de caracol se dispuso a descansar un momento, fácil podría decirse que había hecho una enorme caminata, una de las más largas de su corta vida sin contar la vez que la siguió un oso e InuYasha la había salvado.

    — Bien, ya es hora de que me apresure. — se escuchó un pequeño aplauso al momento de que juntó sus manos hacia delante de forma entusiasta. Se acercó al espejo con garabatos en el cristal que estaba en medio de la habitación oscura.

    Se reflejó en el objeto notando sus facciones de su rostro en formación, pero lo que más le llamó la atención fueron los garabatos inexplicables que se formaron. No tuvo mucho tiempo para ponerse a inspeccionar todo el espejo, una luz cegadora de color nube la cubrió completo…



    — ¿Dónde estará Kagome? — el niño de cabellera blanqueada miraba de un lado a otro en el lugar donde habían acordado verse de nuevo: en el campo de flores amarillas.

    Antes de llegar a aquel hermoso lugar se había topado con algunos humanos que, a decir verdad, no le agradaron, siempre lo miraban como un ser inferior a ellos a pesar de que él era el príncipe de la luz. No le importó en lo más mínimo por que ya estaba acostumbrado, aquella mirada fulminante ya se la había topado varias veces incluyendo en su mundo. No importaba donde pertenecía o quien lo amaba, ni siquiera quien le hablaba, la vida había sido muy clara para él: no había lugar en la vida para el niño hanyou no importaba a donde fuera.
    Cada vez sentía mayor desprecio por las tesis de la moderna filosofía natural. Qué distinto sería si los científicos se dedicaran a la búsqueda de los secretos de la inmortalidad y del poder; aquellas metas, aunque sin valor real, estaban llenas de grandeza.

    ¿Y si me ha olvidado? — el pensamiento fue tan rápido que apenas lo entendió, no quería llegar a esa conclusión terrible. Prefería una patada en su débil estomago que ese pensamiento vil y cruel.

    Caminó un buen rato en aquel mundo aun desconocido para él, después de todo no lo visitaba todos los días. Se le cruzó a la mente que él era el único de su familia que visitaba ese mundo repleto de lujuria, mujeres y dinero: el mundo de los humanos. Su nariz estaba fastidiaba de diferentes olores hasta llegar al grado de irritarlo, siguió su camino sin importarle que se estuviera alejando del lugar en que habían acordado. Tal vez era cierto todas las cosas repugnantes que hablaban de él, se sentía realmente solo a pesar de tener una familia completa y no tener problemas familiares o algo por el estilo. Menos su hermanastro. La relación que tenia con aquel ser de ojos flameantes como el sol era espantosa; desde que el niño había nacido Sesshomaru lo despreciaba totalmente, lo trataba como un simple bicho, y sólo cuando se topaba en su camino se peleaban verbalmente… pero InuYasha estaba muy seguro que si él tuviera la misma edad que Sesshomaru se pelearían a muerte. Tal vez eso era lo que quería decirle su hermanastro cuando se encontraron en las escaleras.
    Sesshomaru era noventa y nueve años mayor que InuYasha. Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos.
    Ya cansado de tanto pensar en cosas sin sentido se dispuso a caminar más lento, no quería llegar a su casa para recibir una buena regañada por parte de su padre por escaparse un rato del castillo. El paisaje ahora había cambiado, ya no estaba repleto de flores amarillas, ahora sólo miraba árboles de cerezo con los pétalos bailando al compás del viento pacificador. Su mirada se enfocaba a cada pétalo que caía cerca de sus pies descalzos.

    — ¿Te sientes solo? — aquella voz lo hizo reaccionar de repente, miró hacia al frente sorprendido, ahora ya no sabia con exactitud si en el mundo de los humanos era de día o de noche. Lo único que si podía afirmar que el cielo estaba nublado por los pétalos rosados que caían danzando. — Comprendo tu dolor.

    — ¿Ka-Kagome? — al principio pensó que la pregunta y afirmación eran dirigidas a él. Pero lo que sus ojos divisaban era que ella acariciaba el tronco del árbol con suavidad, como si estuviera con vida. Kagome miraba al árbol con tristeza. Sintiendo el aire en su rostro de niño, intentó llamar su atención, contento de que había cumplido su promesa. — ¡Kagome! — alzó su mano saludándola desde lejos con una sonrisa para compararse con la de ella.

    — ¿InuYasha? — apenas la niña se había percatado de su presencia, aun no despegaba su mano del tronco rugoso. Ella le devolvió la sonrisa para caminar hacia a él. Se miraba realmente tierna al caminar hacia InuYasha con los pétalos a su alrededor que hacían juego con el vestido rosado que tenia puesto para la ocasión. Aunque viajemos en diferentes mundos para encontrar la belleza, debemos llevarla con nosotros para poder encontrarla.

    La pequeña princesa de un momento rápido se tropezó con una piedra cayendo al suelo, no le dolió en lo absoluto por que cayó en un mar de pétalos, así que cuando tocó el suelo salieron al aire unas cuantas flores. InuYasha al darse del pequeño accidente rápido corrió hacia a ella para auxiliarla con su corazón latente y asustado. El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.

    — ¡No! — gritó Kagome con todas sus fuerzas cuando InuYasha estaba a punto de tocarla para ayudarla a levantarse. Al príncipe de la luz le recorrió un extraño escalofrío por todo su cuerpo, era la sensación del mismo miedo a hacerle daño a un ser querido o incluso herir sentimientos de otras personas. InuYasha se irguió completamente espantado. — Lo siento. Pero no me debes tocar.

    —… — a pesar de que sus palabras eran tímidas le afectaron a InuYasha, pero con el carácter que poseía el príncipe de la luz no iba a permitir que su orgullo fuera lastimado. — ¡Khe! No me digas que ahora salio el carácter de la verdadera Kagome.

    No es eso. — se levantó para sacudirse el vestido manchado con un poco de tierra, al igual que pétalos rosados. Casi no los distinguía por el mismo color de su vestido, algunos se quedaron atorados en ella. — Estoy en medio del proceso de purificación, así que nadie puede tocarme.

    — ¿Proceso de purificación? — InuYasha cruzó sus brazos viéndola a los ojos color noche. — Se hace eso cuando se acerca una ceremonia importante. — Kagome volteó violentamente hacia a él sorprendida, a pesar de que el príncipe vivía en otro mundo sabia mucho donde ella vivía. ¿Acaso el ya había viajado en aquel mundo donde nunca amanecía? — ¿Qué…?

    — El que sepas que una purificación es algo que se hace antes de una ceremonia importante… Me sorprendió un poco.

    — Es por que es algo que yo también hice muchas veces. — después de responder, ahora con las manos en su nuca se dispuso a buscar la sombra de un árbol para poder sentarse ahí. Kagome un poco tímida lo siguió hasta donde él llegó: al mismo árbol que ella acariciaba. InuYasha se sentó al igual que ella; estaban separados tres metros de lado. — Oye.

    — ¿Qué sucede? — la princesa de la oscuridad se abrazaba así misma, no había pasado un día y ya extrañaba una caricia en su cuerpo. Giró su cabeza del lado izquierdo para verlo recargado en el árbol de forma muy perezosa.

    — Tu mama… ¿se alegró al verte? — la pregunta era tan suave que Kagome no recordó el gran error que iba a ser en esos momentos de agonía. Ella sólo sonrío al recordar que InuYasha la había salvado de aquella necedad de ir con su madre. Debería pensar en él más seguido.

    — Si… — entrecerró sus ojos para permitir que el viento la peinara como quisiera; ambos miraban ahora el cielo rosado. InuYasha por fin había descubierto de que color era el cielo: rosa, como el vestido ligero de Kagome. Y como la vida que ahora tenía…

    Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar…

    ***

    LiFeInu: jaja, amiga ya sabes que estaba retrasado con esto y pues… quería terminar con el mío primero y después seguir con los demás.

    Kagome monin: cada detalle erróneo es importante, no estaba conciente de ese error hasta que me lo hiciste saber amiga. Te lo agradezco. Gracias por tu comentario, perdona que no halla alcanzado aun tu historia, el tiempo esta en contra mía y pues no estoy tan pendiente en las historias que leía como antes.

    FullFire: jaja hermanito espero que hayas leído enserio la historia por que aun no me la creo xD

    DulceKagome: Gracias amiga por tu comentario, tu siempre apoyándome en mis trabajos.

    Yrim: Al contrario, tus comentarios me han gustado mucho, cuando le digo algunos usuarios mi edad se sorprenden exageradamente; claro que para obtener la narración que tengo he pasado por muchos tropiezos. Y criticas bastante fuertes, tal vez se me pegó del aquel usuario que me ayudó, ya no se conecta ni se pasa por el foro. Pero si me ayudo bastante. Y como la típica chica de quince años es sensible casi me haces llorar con tu comentario de la felicidad que me causaste ;), si salí algo depre XD; pero me alegra tenerte como lectora por aquí Yrim.

    Sempai: Bien amiga, esa escena que mencionas ese era la sensación que quería causar. — Creer que Kagome intentaría algo más en el barranco — ya se, no tenia eso planeada con ella pero se me ocurrió de repente amiga. Bien se que me dirás: hasta que se te ocurre poner continuación ahora chibi. Bien adelantándome a los hechos no era mi intención tardarme mucho, ya no tengo la libertad de antes pero eso hace mi vida interesante :P — ok, no — gracias amiga, siempre a poyas a tu chibi en sus trabajos. — Espero que sea la chibi consentida O_O; —. Recuerda que fui la primera.

    Hiyiri: Gracias por tu apoyo, espero que te halla gustado el segundo capitulo que admito que no estuve tan inspirada como el primero pero prometo dar mi mejor esfuerzo. Gracias por tu comentario, me gusto mucho.

    IKST: Gracias amiga, las tildes son mis peores enemigas, cualquier usuario que escriba debe entender la tortura. Tome las correcciones que me marcaste y gracias por la observación :), la verdad aquella palabra que me marcaste no lo había notado, y eso que ya me lo habían mencionado antes pero se me olvida fácilmente :eek:. Espero que te haya gustado el capitulo, al igual estaré pendiente del tuyo, perdona que haya comentado hace poco cuando tenias la continuación desde hace tiempo.

    Cmmv: Me emocione la ver tu comentario amigo. La recomendación que me diste la seguí, ya no usare esos asteriscos. Muchas gracias por tu ayuda y por tu comentario. Lastima que ya no tenemos mucho tiempo para hablar como antes, espero que el tiempo nos recompense por el tiempo perdido.

    Shezzi: Gracias ja, ja, la verdad es una de las escenas que más disfrute en escribir y narrar, ya que esa escena fue la que me inspiro para este Fanfic, se me hizo muy tierno el pensamiento que lo convertí en long – Fic, no iba a publicar ni siquiera el prologo antes de que tuviera la idea más desarrollada pero el impulso me ganó completamente.

    Aomelovecita: Un día de estos me darás un infarto por los hermosos avatares que tienes, mas con el que traes puesto. Se me hizo un nudo en la garganta al recordar ese suceso. Bien la idea que tienes no esta tan lejos de lo que va a suceder, pero créeme eso sucederá después de un tiempo más… solo espera el capitulo :)

    Kagomexinu: Si es seguido tus recomendaciones, pero no falta que una que otra palabra se me pase por ahí. De todas maneras amiga te agradezco que los hagas saber, de todas maneras me sirve como apoyo. Si sabia eso de la tilde en la palabra mamá, solo que se me había pasado muchas veces. De todas maneras gracias por todo.

    Kag love Inu: Muchas gracias por estar al pendiente de la historia, lo aprecio de verdad.

    InuuxLuLii: Gracias amiga por pasarte a mi Fanfic, no te preocupes por el otro Fanfic, se que cada quien esta ocupado en sus cosas. A todas las lectoras cuando pongo continuación les aviso… no se si les he llegado a molestar con eso.

    Yagami Raito: Gracias por tu comentario, se que las tildes me fallan ;)
     
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  10.  
    LiFeInu

    LiFeInu Entusiasta

    Piscis
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    Re: Mi príncipe hanyou

    Kawai!!! que lino son los ninos a esa edad...XD..Por que Sesshomaru tiene que ser tan cruel con InuYasha si solo es una nino esta bien que sea un Hanyou y que sea su hermanastro, pero no tiene por que tratarlo de esa manera, solo es una nino pequeno, Kagome es tan linda, y voe que todos en su reino la quieren y parece que es una muneca cuando se trata de vestirla y peinarla por que todas las muchachas que trabajan ahi lo deseas hacer, ese Naraku algo trama no es asi lo presiento, (soy un poco intuitiva) por que, que casualidad que es consejero de ambos reinos... bueno amiga creeo que esta aqui dejare mi inspiracion, ya que no quiero llenar todo una pagina, jajajaja , es cura y lo sabes pero esta aqui le tendre que dejar...Sayo.
     
  11.  
    dulcekagome

    dulcekagome Usuario común

    Virgo
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    Re: Mi príncipe hanyou

    ***Hola amiga¨***
    me encanto la conti te quedo muy linda por cierto gracias por aviarme
    de que abias subido conti ero cambiando detema me gusto mucho el capi
    deve ser una tremenda acrhe para un pequeña niña el no ser abrazada
    concentida en fin que no le demuestren el afecto en ciertomodo que nececita
    ya que esta en un proceso muy delicado ojala que acabe pronto su pequeña
    tortura por asi decirlo en fin me dio algo de penita cuando kagome le dijo un no
    tan abruto al pobre inuyasha creyo que no lo queria T.T pero el sabe que si
    en fin si uedes continua avisandome kuidate un abrazo kiss
    gracias por leer mi fic y por la yuda que me das tratare e mejorar el meldito que error
    que me queda atte dulcekagome
    sayonara...
     
  12.  
    Tamao

    Tamao Entusiasta

    Capricornio
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    Re: Mi príncipe hanyou

    Kon-nichiwa Windmiko!!!

    Me fascino este capitulo—como cada uno de ellos—siempre tan carismática como siempre,sinceramente me gusta como narras— seré tu fan no.1,onegai.—Bueno en cuestión me gusta como le das el sentimiento a cada frase,por mas simple que parezca.Me sentí muy identificada con estas frases:

    Sobre todo las que más me gustaron.
    Nota:abajo aparece una imagen con la que me imagine a Kagome recogiendo las flores.

    Sayonara.
    :cerezo:​
     
  13.  
    Cmmv

    Cmmv Entusiasta

    Libra
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    Re: Mi príncipe hanyou

    Buenos días encantadora señorita! Nuevamente agradezco que me hayas avisado para leer este nuevo capitulo. Bien, con respecto al capitulo... pues ¿Que te puedo decir? Excelente capitulo, estuvo bastante bonito, lleno de emociones y más que todo de sentimientos, me gusto sobre todo por esto, por como supiste expresar los sentimientos de cada personaje y hacer que estoy fluyeran en el capitulo haciendo que en cierta forma lleguen hasta el lector. Eso es muy bueno. Por otro lado me intriga saber que es lo que andara planeando Naraku, de seguro como siempre no debe de ser nada bueno, tengo mis sospechas pero... prefiero esperar y leer los siguientes capitulos para saber que es lo que va a ocurrir.

    Por otro lado me alegra mucho que hayas seguido mi consejo :) mientras estuve leyendo encontre ciertos detalles, nada graves, solo uno y tiene que ver con lo que te mencione la otra vez, que son los conectores para el cambio de escenas (los que te haran omitir el uso de los asteriscos) y que te permitiran tambien hacer el cambio de escena de una manera más suave, solo eso.

    Por lo demás pues todo perfecto, me gusto... no digo me gusto, me encanto, me fascino este capitulo!!! no cabe la menor duda de que escribes muy bien, nuevamente te felicito por escribir este fanfiction.

    Respecto a lo de nosotros jeje pues... no te preocupes por eso, al menos me conformo leer uno de tus holas y saber que estas bien ;) Y estoy seguro que el mismo tiempo nos recompensara bastante (espero que sea hoy ;) ), los dias que no pudimos coincidir o encontrarnos.

    Bien, estare esperando a que pronto subas el tercer capitulo, me has dejado con muchas intrigas (tambien algo muy bueno) y sin duda ya quiero leer los siguientes capitulos.

    Cuidate mucho, y espero leerte hoy.

    Saludos cordiales!
     
  14.  
    Yrim

    Yrim Entusiasta

    Leo
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    Re: Mi príncipe hanyou

    Ya estoy aquí dispuesta a molestarte con mi comentario xD
    Pero qué te puedo decir que no sepas ya? jajaj
    Respecto al capi, ha sido asombroso. Me encantan tus narraciones, ya lo sabes, y no sé si es cosa mia, pero me he fijado en que, dentro de tus narraciones, siempre hay algo oculto, y no creo equivocarme cuando pienso que es tu opinión sobre el hecho que estás describiendo. A lomejor son paranoias mias, así que no lo tomes demasiado en serio...
    Además, puede que escribir no sea lo mío, pero al leer una historia... me puedo imaginar con facilidad los sentimientos del autor cuando escribe esa escena, y esta no es una excepción. Se nota el cariño y la dedicación que pones, y eso hace que aumenten mis razones para admirarte.
    Y claro que la gente se sorprende de tu edad, ¿qué esperabas después de estos capítulos que dejan sin aliento? xD Y no llores, mujer xD que la que debería de hacerlo soy yo jajaja
    Volviendo al tema, así que Naraku juega a doble banda... uy uy, aquí va a pasar algo... Otra cosa, me reí un montón con la pequeña escena de pelea entre Sesshomaru e Inuyasha. Ah, y estuve muy muy nerviosa durante todo el capi, ¡quería que Inu y Kagome se volvieran a ver! xD Espero la conti pronto,
    besitos y cuidate
    :rosa:
     
  15.  
    Voodoo

    Voodoo Usuario común

    Virgo
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    Re: Mi príncipe hanyou

    Hola windmiko :3 Gracias por avisarme :D
    ¿Qué te puede decir? Excelente continuación como siempre. Me encanta tu manera de narras. Sumerges al lector en tu historia. Pude imaginarme perfectamente el encuentro entre Kagome e Inuyasha. Tu forma de relatar es profunda, tierna y hermosa. Siempre lo digo: un escritor refleja lo que es en sus obras. Tus frases llegan y me hicieron reflexionar. Hubo una en particular que me llamó la atención:

    Disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío. Valoramos la luz, porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza
    Eso me hizo recordar la situación tan díficil por la que pasa mi país. Pero pa' lante como se dice coloquialmente. Qué interesante el proceso por el que está pasando Kagome. ¡Son tan monos Inuyasha Y Kag pequeños! ¡Me encanta! *es una fangirl desesperada* Amo el giro tan inesperado que toma tu fanfic. Me inspiras a seguir escribiendo, aunque apesto xD

    No te preocupes. Cuando no hay tiempo se acabó. No es obligación comentar. Uno lo hace porque quiere ¿no? El mismo problema de siempre: tildes. Y hubo una oración en la preguntaba algo indirectamente. Ese porque va separado al ser de pregunta.

    Aparte de eso, mucho de que enorgullecerse amiga, así que adelante! Espero pronto la continuación. Cuídate :-)
     
  16.  
    Kourei

    Kourei Acosando a Gray-sama (kagome-chan) ;D

    Tauro
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    Re: Mi príncipe hanyou




    Me lo imagino chibi, ya aprendes de tu sempai, yo no tengo planeada mas que el arco de mi historia y de la nada cuando escribo salen todos esos pequeño detalles (los gemelos no estaban en el paquete original xD)



    ¿COMO LO SABES? (Ya te conoce...)




    Claro que eres mi consentida, la primera, la mejor (sin ofender a las demas) y mi favorita, aunque ahora tienes que pelear por el puesto con mis tres hijos (kyochan, Dark Phoenix y Solsticio_anime xD)

    Me encantò el capitulo y ya voy viendo el enredo aqui, una guerra entre la oscuridad y la luz por culpa del consejero traidor que es Naraku xD MALVADO ENGENDRO ESE... que lindas frases pones chibi, ¿de donde las sacas? a veces yo pienso asi, pero no me gusta ponerlas en el fic porque luego me sale "demasiado filosofico" (son demasiadas que alcanzan para un libro xD ME DUERMO CON ELLAS) *---* Nos vemos pronto chibi... (recuerda que mañana es su cumple, felicitala o se la pasara llorando... ¿¡porque mi chibi no se acordo!? y cosas asi..)
     
  17.  
    Kinary

    Kinary Entusiasta

    Escorpión
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    Re: Mi príncipe hanyou

    Amiga eres estupenda para estas cosas, tienes una narracion intocable, irrepetible, con cada palabra que fui leyendo me hizo reflexionar. Tienes don, amor a la literatura. !Mladitas sean las tildes que no me importan!, al diablo con eso. El capitulo es el mejor experiencia que he tenido, es algo que solamente tu tienes y lo refleujas aqui mismo en esta discucion. Mis respetos amiga, se nota que eres buena en estas cosas. Espero ansiosa el 3er capitulo.
     
  18.  
    Heather

    Heather Fanático

    Sagitario
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    Re: Mi príncipe hanyou

    ¡Hola! ¿Cómo estás?
    Quería leer tu fic desde el primer capítulo, pero no sé por qué nunca comenté; la verdad es que suelo ser distraída, y como estaba ocupada dentro del foro, pero con otras cosas… Bueh, eso no viene al caso.

    Me gusta mucho tu fic, y solo por una cosa: Originalidad.
    Además de que comenzaste desde que los protagonistas son niños. Awww, es una monada :cosita:

    Tenés errores en cuanto a los diálogos; no lo sabes usar bien. Yo hace poco aprendí, y la verdad es que es fácil y útil, te hace mejorar :).

    Fallas mucho en las tíldes; como por ejemplo:

    El y Él; habían ocasiones en que sí colocabas el acento cuando era debido, y habían otras (la gran mayoría del tiempo) en donde se te escapaba acentuar la E. Recuerda que cuando El es artículo determinado no lleva tilde; y obviamente lleva tilde cuando es pronombre personal y sustituye al nombre en la oración. Al igual que el Si y ; va acentuado cuando es adverbio de afirmación; cuando se dice por ejemplo sí quiero, como cuando Inuyasha le entrega las flores a su madre, y ésta responde con qué sí les gustan; allí tenía que estar con tilde, pero no la hubo.

    Y Aún lleva tilde en la U. Aunque hay ocasiones en donde no la llevan, y la verdad es que yo siempre le coloco tilde todo el tiempo, debo pregúntale eso a mi maestro Heros, quien me ha enseñado tantas cosas. Me suele pasar lo mismo con el Mas y Más. Aunque sé que lleva tilde cuando es adverbio de cantidad ó sustantivo. Pero tengo entendido que cuando la gente narra en segunda persona, casi siempre colocan el Mas sin tilde, ya que, ésta remplaza o equivale la palabra ‘pero’
    No sabría explicarte bien, porque te confundiría, y yo también, más de lo que estoy.

    El va con tilde cuando actúa como pronombre; de resto va sin tilde.

    Oh my god, cuando vi mama sin acento casi me dio algo; o sea, es un detalle que un niño pequeño podría saber, VA CON TILDE; así: Mamá.


    Te recomiendo que dejes de usar mucho las expresiones como: Huh, aah, ehh; etc. Al igual que usas modismo de tu país, trata de evitar eso. No todos son de México. Pregúntamelo a mí, que nací en Venezuela, pero tengo modismo Argentino, ya que tengo familia de allá. Así que, se me hace a veces difícil escribir, por eso suelo leer muchas veces el capítulo antes de publicarlo. Habían ocasiones que se me escapaba el vos, x’DDD.

    El porque va separado y con tilde en la E cuando es de pregunta; ¿Por qué tiene eso así? Etc.
    Deberías usar más la coma, a veces sentía muy apresurada la lectura, y era porque faltaban comas donde tenían que ir.

    Hubo una parte donde no concordó. Cuando Kagome está recogiendo las flores, que, por cierto, se me hizo algo súper adorable, y asdf. Amé esa parte, e Inuyasha allí viéndola, bueno equis.
    Ella se volteó de nuevo con el con una sonrisa. Allí fue, creó que debió ser: Ella se volteó de nuevo hacía él, con una sonrisa.

    Me dio un flíquiti de no sé qué, cuando Kagome va a la tumba de su madre, casi lloro lágrimas de sangre. Ok no, tampoco así; pero sí me dio nostalgia, y es que fue tan profundo, y la forma de narrar tuya hace introducir al lector en el mundo alternativo.

    Trata de releer los capítulos antes de subirlo, porque mira que a veces te comías algunas palabras, por ejemplo hubo una parte donde colocaste mitad humano y mirad bestia. Supongo, por lógica, que era mitad.

    La parte familiar entre Inuyasha, su madre y su padre; fue tan, tan… Awwww; Dios, es tan adorable de pequeño, haces que lo amé cada vez más, y más; lo adoro. Jijijiji, al igual que cuando comenzó a darle pequeños golpes al padre.

    Casi me corto una vena cuando Kagome intento, en el primer capítulo, lanzarse al precipicio. ¡Dios mío che! ¿Pero qué pasa? Es aún una niñita de ocho años, que cumplirá nueve, y hablando de eso. Se me hizo curioso eso de los siete días, x’DDD.
    Además, las palabras del tal. Umh… ¿Akitoky? Fueron como que muy profundas para Kagome.

    Ah, eso era otra cosa que te iba a decir. Está bien que des pequeñas reflexiones en tu escrito, pero a veces se me hacía aburrida la lectura, y leía rápido para ver qué cosa emocionante ocurriría.
    Y no creí estar de acuerdo con Cmmv, pero trata de usar conectores, porque a veces me perdía en la lectura, es decir; habían partes que no tenían nada que ver con el párrafo anterior, y la verdad es que daba flíquiti [fastidio].

    Como esas minis reflexiones, o mensajitos bonitos que solías deja, me preguntaba ¿qué tenía que ver con lo que estabas escribiendo segundos antes? WTF??

    Me pareció estupenda la forma en que manejas a Naraku, con su traje de ¿mandril?
    Y, como han mencionado algunas, lo más probable es que él sea un traidor :o Tal ves el villano de la historia. Por mí, no me pondría molesta si eso pasara, porque me encantan los villanos :baba: Son como adición para mí, y más si la maldad viene de Naraku :baba: *orgasmo*
    Ok no x’DDDD. ¡Qué oso!

    Ese Sesshomaru, no sé si amarlo por su actitud, u odiarlo. Es un frezee congelado, Dios mío, pero aún así sigue siendo Sexymaru ;).
    Y cuando Inuyasha trato de imitar su mirada, fue tan, pero taaaaan puro love♥♥♥

    Espero ansiosa el próximo capítulo, y toma en cuenta mis consejos para que seas una buena líder de calidad ;).
    Lo repito: Amo tu historia, es tan original, no te tardes mucho.
    Cuídate. Bye, besos, muack… muack..

     
  19.  
    windmiko

    windmiko This is war

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    Re: Mi príncipe hanyou

    Hola a todos los lectores, sí aún no hay continuación :C sólo venia a avisarles que tardare un poco más ya que he tenido problemas familiares muy fuertes, pero aún sigo con la continuación medio hecha D:

    LiFeInu: No quería salirme del carácter de Sesshomaru, ya que según yo, así seria si hubiera estado con él desde su niñez, ¿quien no le gustan los personajes malvados y sexy? Eres muy observadora, de eso se trataba el anterior capitulo, tenía que admitir que deseaba poner en esa “alta sociedad” a Naraku. Ejem… Jake es mío.

    Dulce kagome: Amiga siempre a mis lectores les aviso cuando hay continuación, no se, me nació desde que hice mi primera historia “¿Quién es mi guardián?” Lo que realmente quería demostrar también era que es muy feo que alguien no reciba abrazos durante cierto tiempo, de ahí saque eso de los siete días descuida, errores los comete cualquiera amiga ;).

    Aomelovecita: Me han agradado siempre tus comentarios, me encantó la imagen que colocaste al final — es la de Rue de princess tutu, adoré ese capitulo —.Me alegra que te hayan gustado esas frases amiga. Y gracias por los halagos :P.

    Cmmv: Desde que se me ocurrió esta idea de la historia de los mundos y todo esto siempre quise que mis historias no fueran solamente otro FanFic de InuYasha de amor y cosas así; me propuse a mi misma que este fuera uno especial. Por eso cuido más la narración y los sentimientos que las tildes… Aunque eso sea incorrecto tratare de mejorar; sobre los conectores gracias por aclarármelo, no te había entendido en tu primer post así que los usé como los había entendido, veras que en la siguiente continuación veras los resultados, espero que el destino nos regalo más tiempo para conversar.

    Yrim: No estas equivocada, hay mensajes subliminales… mejor dicho mensajes ocultos (¿?) escribir no es nada fácil cuando quieres mejorar en aspectos o cosas así, todo esto lo aprendí con muchos tropiezos — ni te imaginas cuantos, era la peor escritora, así me consideraba —. Nunca escribo nada hasta que realmente estoy inspirada, eso es lo que siempre hago; si no hay inspiración entonces ¿para que escribo?, me agradan tus comentarios, y bueno sobre tu desafío pues… tardara un poco más D:, quiero tener planeada a la perfección sobre eso.

    IKST: Gracias eres muy halagadora, la idea de comenzar con ellos desde pequeños siempre ha sido mi sueño *FanGirl* no IKST, tú eres buena escribiendo — no se pero me han dicho que tengo memoria de elefante xD —. Bueno la continuación tardara un poco más… es poquito. Las tildes no son mí fuerte, hasta compré un libro de ortografía e.e

    Sempai: No me has contestado si ya te llegó el mensaje privado T.T, ¿estas enojada conmigo?, espero que no. Todavía celebró porque ganó México contra Italia después de no e que tantos años…

    Heather Smith: Un día estuve viendo un canal en ingles, donde hacen concursos de baile y pronunciaron tú nick y luego me acorde de ti. Bueno, eso ya es otra cosa, sobre lo que me comentas me parecen bien tus observaciones; lo de las tildes en los pronombres sí me la sabía mas no se que me paso que se me pasaron varias — releí mi capitulo —. Sí me regañaron por que me faltó la tilde en la palabra más sencilla del mundo: “mamá” tal vez estaba muy confiada D:, las “onomatopeyas” — ¡Oh!, ¡ah!, ¿eh?, etc… — no vienen de un país en especifico, son mismas expresiones que hace uno al hablar o se queda pensando, incluso hay escritores famosos — sí me la paso leyendo — que utilizan estas expresiones, casualmente no me la paso buscando escritores de México, mis favoritos son de Estados Unidos, España y otros más, pero aún así me parece que las reduciré un poco. Bien comas… seguiré el consejo, gracias por pasarte a comentar, me gustan las criticas constructivas, me sirven de apoyo. Sobre los siete días sé que esta algo ¿incoherente? *mind freak*sobre las reflexiones esta bien que me dijeras eso, las quitare, creo que por eso me tardo más en dar continuaciones. Cmmv no le había entendido a la perfección sobre eso de los conectores, ya me los explicó detalladamente hace poco. Los mensajes disque ocultos tiene un poco que ver con la situación, soy medio rara ya me lo han dicho, ¿o solamente yo lo he notado? e.e, aun así los quitare de mi lista. Los villanos como Naraku son tan sexys, sin ellos no hay historia. Seguiré tus consejos de todas maneras. Apropósito “aun” lleva acento cuando es un adverbio que significa todavía, y cuando no lo lleva sustituye a las palabras incluso o también. Me puse a investigar ese detalle.

    Por favor, les pido que no me contesten ahora, sólo estoy contestándoles. Si tienen algo que decirme, reclamar, etc… háganlo por favor en la siguiente continuación… claro, si piensan pasarse.
     
  20.  
    windmiko

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    Re: Mi príncipe hanyou

    “Espejo roto”


    —Oye Naraku, ¿no crees que es muy apresurado? —extendió su abanico elegantemente y comenzó a darse aire ella misma, en la habitación donde se encontraba era muy sofocado. —No tienes prisa por adelantar las cosas. —la mujer se recargó en la pared de color café, sabía que la pared estaba sucia y que eso ocasionaría una mancha de tierra en su bello traje blanco con franjas guindas.

    —Kagura, no opines nada si no sabes nada. —habló el señor de cabellos ondulados de color noche, su vista negra y penetrante, que reflejaba el infierno mismo se enfocó en los ojos de ella; Kagura, la mujer que le había pertenecido durante mucho tiempo estaba acompañándolo, no por gusto cómo cualquier persona pensaría, era por obligación, cualquier desobediencia de ella requería un castigo fatal, uno de esos que desafiaba a la misma muerte. Él estaba enfrente del espejo que conectaba al mundo de los humanos. —Tú sabes mejor que nadie lo que planeaba antes de convertirme en el consejero de ambos reinos.

    El reino de la oscuridad y el de la luz… —pensó discretamente la mujer, de inmediato guardó su abanico entre su ropa. Tenía la sensación de que eso acabaría pronto, tenía que admitirlo, anhelaba irse de ese lugar tan sagrado, a veces llegaba pensar cómo Naraku podía estar ahí tan tranquilo, si se supone que era un lugar para adorar y respetar, no para andar profanando cualquier objeto que yacía en ese lugar. Naraku se volteó de nuevo para ver su reflejo en el espejo, aquél objeto era bastante extraño, en el cristal tenia varios signos y garabatos muy excepcionales. Algo confuso y extraño para alguien como él. —Cómo querías…

    Y pensar que su libertad la había perdido por un simple deseo…
    Ella lo miraba de espaldas, después de todo se encontraban en el reino de la luz, Naraku era el consejero, ¿Qué podía salir mal…?



    Mientras en ese mismo mundo, muy lejos dónde ellos dos estaban; Izayoi miraba con detenimiento cada onda que se formaba en el lago, no sabía la razón del porqué tal atracción, sin embargo no le molestaba. Ese día era uno especial, y no solamente porque el cielo estaba despejado, si no por que su esposo le había prometido que llegaría pronto al palacio. Con un movimiento suave de sus manos levantó un poco su vestido rosado para descubrir sus pies descalzos; con la punta del pie tocó el agua fría y después ambos pies los metió por completo, y para estar más cómoda se sentó en la orilla del estanque cómo toda reina de un palacio.
    Ella suspiró, después de todo el aire que danzaba en su larga y lisa cabellera era algo pacificador…

    —Seres de la oscuridad… —musitó con suavidad, fue cómo si se las hubiera dicho al viento, ya que nadie la había escuchado. Estaba completamente sola. —¿Será cierto? —un pequeño pez carpa saltó del lago asustando a la mujer, después el pez siguió nadando cuando de nuevo cayó al agua.

    —¿Mamá?, ¿Qué haces aquí sola? —la voz suave de su hijo la había despertado de sus pensamientos, no se había dado cuenta que su pequeño príncipe la estaba escuchando desde hace un buen tiempo, lo supo de inmediato por su rostro lleno de curiosidad. —Papá no ha venido, ¿verdad…?

    —No es eso. —cuando su vista se enfocó en los ojos dorados sonrío de inmediato, aunque sabía que su hijo era demasiado listo para ocultar la preocupación de su esposo; sin embargo, todo eso se esfumó de su mente cuando observó que en la mano de su pequeño, que la tenía empuñada, llevaba una flor muy grande para su mano. Ésta era de color blanca en los pétalos y todos se unían en el pistilo elegantemente, tornándose levemente amarillentos, en el mundo de la luz era utilizado en ceremonias y era el símbolo de la vida larga. —¿Para quién llevas esa flor, hijo?

    InuYasha, el niño de ocho años, no se había dado cuenta que aquél detalle lo llevaba muy a la vista de su madre; con prisa y perturbación, escondió la flor detrás de él como si nada hubiera pasado. La mujer que tenía los pies en el estanque lleno de peces, de una misma especie, se levantó cuidadosamente, se asimilaba a la imagen de una mujer embarazada, no obstante, ese no era el caso. A Izayoi no le importó que sus pies recién bañados se llenaran de hierbas al momento de erguirse por completo, al contrario, era una sensación muy hermosa que la hacia sentir en el campo o en otro lugar que no se relacionara con realeza y castillos.
    Cuando el niño avergonzado se dio cuenta que su mamá se acercaba a él, cómo un niño pequeño se ruborizó de inmediato, con la flor escondida entre sus dos manos.

    —¿Es para alguien especial, InuYasha? —sonrío con las manos entrelazadas. —¿Para alguien fuera de éste mundo?

    —…Sí. —al principio trató de mentirle a su propia madre, anunciarle que aquélla flor se la había encontrado tirada sin protección, que planeaba tirarla o maltrataba, pero era imposible para él; jamás que el niño recuerde le había mentido a su mamá, y si en algún momento hubiera tratado de hacerlo, ella lo descubriría de inmediato. —¿Cómo lo supiste?, ¿me has estado espiando?

    —¿No crees que después de ocho años te conozco muy bien? —Izayoi se acercó a su hijo tomando su vestido rosado; InuYasha al ver ésta acción la observó a los ojos curioso, a pesar de su carácter tan fuerte aún seguía siendo un niño, un pequeño príncipe de tan sólo ocho años.

    Su mamá acarició las orejas blancas que él tenía, similares a las de un cachorro. Sin embargo, aquélla felicidad que los dos tenían se tensó de un momento a otro, Izayoi dejó de acariciarlo y retrocedió un paso asustada con una mano a su pecho, tal vez quería detener su corazón que latía asustado; InuYasha con el cabello despeinado entrecerró los ojos al ver la reacción de su madre, conocía a la perfección aquélla sensación de inseguridad y miedo, sin embargo, no planeaba gritar a los cuatro vientos aquél temor que invadía su cuerpo y mente; todo lo contrario, cómo todo protector dio media vuelta y le mostró la cara a aquél individuo que apenas se presentaba.
    Frunció el seño con las manos empuñadas.

    —Sesshomaru… —musitó con prevención, después de todo era su medio hermano, eso no lo negaba. Aún no bajaba la guardia. —¿Qué haces aquí? —realmente no tenía planeado el insulto deseado, pero tampoco se dejaría lastimar por aquélla mirada gélida y penetrante. A veces llegaba a pensar que él podía exterminar a alguien con la mirada, ¿acaso se podía?

    —No tengo por que explicarte nada. —a pesar de la gran diferencia de edad, ambos se trataban cómo si tuvieran los mismos años viviendo; tenía que admitir que aquél pequeño que lo desafiaba era muy valiente. Después Sesshomaru le dirigió la vista dorada a Izayoi, una de esas que daban miedo.

    —Hijo. —ella aún temerosa, tomó por detrás a su hijo de los hombros tratando de evitar que se mataran con la pura mirada; aunque sabía a la perfección que su pelea siempre era de miramientos o de palabras. Nadie salía ganando. InuYasha soltaba pequeño gruñidos y Sesshomaru mantenía su postura, pero esta vez, con la mirada hacia el castillo cercano, ignorando así a su pequeño desafiante inservible; desde afuera del castillo, podía apreciar las carcajadas y los mormullos de la gente claramente, era extraño, pero ya estaba más que acostumbrado a su autentico oído, aunque a veces era molesto. La gente que permanecía en el castillo: los guardias, mayordomos, y sirvientes; siempre murmuraban cosas de él desagradables a sus espaldas, incluso llegaban a la conclusión de que Sesshomaru no heredó el carácter de su padre, el rey de la luz.
    Su padre…

    —Mi padre todavía ésta investigando. —entonces todos recobraron el sentido, pero mucho más la reina del mundo de la luz; y cómo si el viento tuviera vida propia, acarició los cabellos de todos, hasta del mismo pasto.

    Taisho, de nuevo estaba investigando aquél caso de la casa quemada, era bastante extraño que hasta el mismo príncipe Sesshomaru indagara en aquél problema que se presentó hace unos cuantos días, y aún así no habían obtenido respuesta alguna. InuYasha sintió claramente cómo su madre aflojaba el agarre que tenía contra su cuerpo, eso ocasionó que la furia que él mismo guardaba para un próximo desastre, se apaciguara completamente; Izayoi era una mujer muy sensible, lo que todo esposo desea en una esposa, ella sentía cómo poco a poco aplastaban su corazón, una sensación realmente indescriptible. Su hijo que aún permanecía entre sus brazos tomó la mano de su madre, dándole a entender que su padre llegaría pronto, que no se sintiera sola como los anteriores días cuando él se marchaba sin dejar rastro y sin dejar nota.

    —¿Han encontrado quien fue el culpable? — preguntó ella, tratando de olvidar lo que su mente le mostraba. Tragó saliva. Sesshomaru la observó, aquélla imagen de madre que siempre la había caracterizado le daba repugnancia; sin duda alguna, InuYasha siempre tenía la suerte de su lado. No solamente por que su madre siempre lo acompañaba, si no por que él recibía sobre todo la atención del rey del mundo de la luz. Su padre.

    Sesshomaru sin nada más que decir y sin dirigir algún insulto, se dio un giro a su derecha con intenciones de entrar al castillo y no ver a aquéllos individuos, y se retiró del gran jardín del castillo; aquél sitio jamás en sus noventa y nueve años le había agradado con totalidad desde que su padre se había casado con ésa mujer, siempre que pasaba por aquel sitio su poderoso olfato siempre se ahogaba con el olor de Izayoi, aquélla mujer que de un momento a otro había robado el corazón del rey de la luz.



    Cuando sucedió eso, en alguna otra parte, en algún otro mundo, Kagome, la princesa de la oscuridad, corría incansablemente sobre los pasillos del enorme castillo donde habitaba; los sirvientes que la alcanzaron a distinguir intercambiaron sonrisas entre ellos, les gustaba de cierta forma que la princesa que llevaba un vestido azul fuerte con bordes de color blanco se divirtiera, aquélla sonrisa que ella compartía era indescriptiblemente hermosa para su gusto, era capaz de hipnotizar a cualquiera. Y lo mejor de todo es que no tenían que pagar para verla sonreír.

    —¡Papá! —gritó la niña agitada por el gran recorrido que llevaba por todo el castillo, el pasillo por dónde corría sólo había armaduras de guerra y ventanas bien adornadas con cortinas de color morado.

    Kagome siempre se caracterizaba por ser una niña muy energética, siempre andaba de arriba abajo durante un buen tiempo, o al menos eso es lo que murmuraban todos en el castillo; incluso su padre, aunque a veces era algo serio y celoso con las sirvientas que la admiraban, pero a veces llegaba el momento que el rey Higurashi era una buen persona.
    La pequeña princesa subió ahora las escaleras que se le presentaron muy deprisa, si en el primer escalón casi se tropezaba, de no ser por qué levantó mal su pequeño pie, pero gracias a la pared que estaba muy cerca detuvo su caída, aún con la advertencia, siguió su camino. Cuando terminó de subir las escaleras adornadas con alfombra roja siguió corriendo, esta vez el pasillo era un poco más grande y especioso que el anterior que había recorrido, además de que éste estaba adornado con puras obras de arte: algunos llevaban símbolos muy extraños, otros cuadros tenían pequeños figuras que se asimilaban a animales; pero el que más llamó su atención fue uno en particular, era el más pequeño, uno que estaba cerca de la gran ventana que daba vista a un balcón; la obra de arte llevaba un espejo dibujado, similar al que podía atravesar los otros mundos. Tal vez el pintor se había inspirado en ese objeto tan extraño que ignoraba su origen.

    —¡Princesa Kagome! —la dulce voz de Akitoky la obligó a dar media vuelta para distinguir a su fiel mayordomo corriendo hacia ella, apenas distinguió que entre sus brazos llevaba un montón de papeles, y cuando corría uno que otro se le escapaba de las manos. Cuando llegó con la pequeña niña tomó bocanadas de aire con los ojos cerrados, Kagome reía en silencio. —Perdóneme, pero escuché que buscaba a su padre. —la miró tiernamente a los ojos.

    —Sí. —dijo con la vista bien puesta en el suelo con las manos entrelazadas hacia atrás. —¿Sabes donde se encuentra?

    —En el segundo piso. —respondió cuando apenas se enteró que sus manos estaban completamente vacías, sin dar explicaciones de más, se dispuso a recoger cada papel que estaba tirado sobre el gran pasillo.

    —Gracias.

    La luna estaba en su punto más alto en ese mundo, la noche estaba congelada en el cielo, no se movía ni un centímetro más ni uno menos; no había flores que se criaran con el sol, ni había muchos animales a la vista que adornaran el hermoso paisaje nocturno. Pero los habitantes no le tomaban mucha importancia, si ya estaban acostumbrados durante mucho tiempo. Cuando Kagome por fin llegó a su destino se calmó un poco, ya estaba cansada de tanto mover sus piernas, fácil se podía caer por lo temblorosas que estaban, ¿y por que buscaba a su padre tan desesperadamente?, era un pregunta que todos los habitantes, sirvientes y mayordomos se preguntaban; sin embargo la respuesta era más simple que la mentalidad de un recién nacido: no le había dado las buenas noches…
    Cuando por fin recuperó el aliento, levantó su vista decidida a seguir con su objetivo, no obstante ya había llegado sin que se diera cuenta, su padre estaba enfrente de ella con la calida sonrisa y con la vista fija en ella.

    —¡Papá! —dijo ella emocionada, corrió hacia él lo que quedaba de camino con los brazos abiertos, pero su padre mantenía su postura firme como todo un rey y con la mirada similar a la de Sesshomaru le señalaba que se detuviera… y justo a tiempo, cuando Kagome Higurashi estaba a punto de tocarlo, de sentir de nuevo el calido abrazo de un padre, detuvo su paso violentamente y se sonrojo con rapidez.

    —Kagome. —el rey que llevaba su tunica negra con franjas color matiz, se agachó a la altura de ella, la miraba con ternura. —Espera a que se cumplan los siete días, y ten en mente que te abrazare como es debido. —Kagome, la niña de ocho años que muy pronto cumpliría nueve, había estado a punto de violar la propia ley que sus ancestros habían proclamado: siete días de no tocar a ninguna persona, para la purificación total antes de su gran cumpleaños. El día anterior habían anunciado que la princesa de la oscuridad tenía poderes espirituales, que muy probablemente, aparte de ser una princesa, podía proteger a las personas que ella amaba con poderes sobre naturales.

    —Sí padre… Ahora sólo quedan seis días. — simbolizó el numero seis con sus dedos sonriente. — ¡Ah!, buenas noches padre.

    —Buenas noches hija. —el padre soltero se irguió por completo, viendo así más pequeña su hija; le costaba trabajo creer que muy pronto su hija cumpliría nueve años. Sin embargo, los ojos tiernos que su hija ponía sobre los de él lo habían despertado, y solamente ese detalle de ella significaba solamente una cosa: —¿Qué deseas princesa?

    — ¿Cómo supiste que quería algo…? —cuando terminó la niña de añadir calló de repente, se tapó su boca por instinto. Se había arrepentido. Pero, ¿Qué más daba?, si ya había dicho que deseaba algo muy importante para ella… Sonrío.

    —Ocho años viviendo a mi lado… ¿no crees que es suficiente tiempo para adivinar con claridad tus pensamientos? —el rey Higurashi le dio la espalda dispuesto a marcharse y hacer sus deberes con el puesto que tenía, pero no era escusa suficiente para reclamar que estaba realmente ocupado en algo importante y de seriedad. —¿Quieres ir al mundo de los humanos?

    —Sí.

    —Entonces… Ten mucho cuidado hija. —el señor con la corona puesta en su cabeza se retiró del pasillo sin nada más que anunciar, Kagome Higurashi sonreía desde adentro, al principio, cuando buscaba a su padre, pensó que no le daría permiso, cómo la primera vez que encontró a InuYasha, y también la vez que visitó a su mamá y quiso…

    —Lo tendré papá. —musitó antes de que su mente le jugara sucio…



    InuYasha…
    Él no sabía con precisión si en el mundo de los humanos era de día o de noche —ya que en ese mundo fluía el tiempo cómo era debido—.Aún estaba subiendo las escaleras, pero esta vez las subía pausadamente. Estaba contando los escalones.

    —Maldición, mi padre es un desconsiderado conmigo — monologó él mismo con la mano apoyada en la pared, subía paso por paso. —¡ciento sesenta escalones sólo para llegar a un descuidado espejo!

    Ahora ya entendía por qué siempre su mamá decía que él hacia ejercicio, aunque para InuYasha, eso le importaba un comino. Ahora solamente faltaban diez escalones para llegar a donde él más quería: transportarse al mundo de los humanos; InuYasha, el niño hanyou y príncipe del mundo de la luz, no había anhelado como las otras veces visitar aquél mundo, era extraño, ya que de igual manera lo trataban cómo un miserable por su raza. Sin embargo, Kagome Higurashi le entregaba la energía que necesitaba para ignorar los comentarios de las demás personas hipócritas.
    Cuando por fin terminó de subir las escaleras que le faltaban llevó una mano a su cabeza, se le hacia raro recordar de nuevo las calidas manos de su madre acariciando sus orejas; era una sensación de protección. Levemente esbozó una sonrisa, haciendo resaltar el par de colmillos en crecimiento.

    —Príncipe InuYasha, no esperaba verlo por aquí. —el niño sintió claramente cómo un extraño sentimiento de inseguridad recorría sus hombros, la voz de aquél ser era muy tenebrosa para él, podía compararla con la mirada de Sesshomaru, pero eso no le llegaba ni a los talones de su medio hermano youkai. Un ser desgraciadamente respetable, según InuYasha.

    — ¡Naraku!—el señor de cabellera negra como el manto de la noche y ondulada, curveó sus labios gruesos; sabía con totalidad que el niño príncipe no le tenía la confianza suficiente, a comparación de su padre, él era más cuidadoso para elegir en quien confiar. Y ¿Quién lo diría?, se parecía un tanto al otro príncipe de la luz, el mayor: Sesshomaru.

    —Por favor joven InuYasha, no se detenga. Siga su camino. —Naraku estaba enfrente del espejo, lo primero que se le vino a la mente al hanyou fue que él también atravesaba aquél mundo misterioso, que por cierto, muy pocos se atrevían a entrar al mundo de los humanos. Lo que es el temor a lo desconocido.

    El joven príncipe se calmó un poco, sabía que cualquier movimiento, pelea o acusación por parte de él no lo tomarían en cuenta, ¿Por qué si él era el mismo príncipe de la luz?, pero aún así era todavía un niño. Siempre creyó que el consejero real de su padre era un impostor, trataba algo más que dar simples consejos o anunciar cualquier problema por parte del castillo.
    Aún sin despegar la mirada dorada sobre él, se acercó lentamente y con prudencia; si él llegara a atacarlo no sabría cómo defenderse, sólo tenía cómo protección aquél ataque de garras de acero, pero eso no era suficiente para ahuyentar un enemigo tan fuerte. Cuando por fin llegó frente al espejo, Naraku se hizo a un lado para darle el paso decentemente.

    —Si pregunta mi padre en dónde estoy no le digas mi ubicación. Quiero que él se preocupe por mí. —le ordenó sin mirarlo, a pesar de que era un niño actuaba cómo si fuera un adulto. Naraku tampoco lo miraba de frente, además de que era una falta de respeto, no lo deseaba, ¿para qué ver los ojos de su próximo enemigo?

    —Cómo usted diga, príncipe InuYasha. —musitó con una pequeña inclinación.

    A continuación, InuYasha miró su propio reflejo en el espejo, observó detalladamente sus facciones: sus ojos dorados, que se asimilaban a dos grandes estrellas según las afirmaciones de su mamá, su cabello plateado cómo la misma luna resplandeciente en las noches, sus pequeñas orejas de cachorro que todavía estaban en formación, aunque siempre le decían que era un detalle de él muy único… jamás le gustaron. Él podía seguir describiéndose, pero lo que más le llamó la atención fueron sus facciones de niño; algún día llegaría ser un adulto, uno parecido a su padre, o tal vez con detalles de su grandiosa madre protectora.
    Pero aunque siempre actuaba cómo uno…no quería llegar a esa edad. Siempre se había considerado una persona fuerte para su edad, ¿y cómo no serlo?, si cada día que pasaba tenía que enfrentar los insultos de las personas.
    Prácticamente ya era un adulto.

    —Vallase tranquilo príncipe hanyou, sólo le avisare a la reina que usted llegará tarde. —dijo Naraku, por poco el niño se olvidaba que él a un lado estaba. Trató de ocultar su sorpresa, aunque no hubiera estado de más reclamarle aquella palabra de hanyou.

    Ésta vez, la luz que esperaba que lo rodeara apareció por fin, era blanca y segadora; fácilmente podía dejar ciego a cualquiera. InuYasha cerró sus ojos fuertemente, no quería quedar cegado a su edad. Cuando todo eso terminó — que máximo duró diez segundos—, Naraku quedó completamente sólo en ese sagrado lugar, él no se había dejado cegar por qué se había protegido con su traje de mandril que tanto lo caracterizaba, no era su traje preferido. Para las ceremonias o festejos usaba uno color morado con toques oscuros; uno que combinaba perfectamente con su alma y mente. Y pensar que aquél día se aproximaba con rapidez y sin previo aviso…
    ¿Es él un demonio?, es un hombre. Y por lo tanto tiene dentro de él todos los demonios…

    —InuYasha, hanyou… Príncipe hanyou. —Naraku se colocó enfrente del espejo junto con su sonrisa perfecta, su única sirvienta Kagura ya estaba en otra parte, sin embargo jamás le importó en donde ella se había metido o que planeaba. —Vamos haber cómo regresas con tu familia. —él estiró el brazo al grado que su dedo índice tocó apenas el cristal tan delicado del espejo, era fácil de romper, de aniquilar y destruir para siempre sin reparación alguna; ése objeto tan valioso para los individuos de ese mundo ahora estaba en manos de Naraku: el consejero de ambos reinos. Una peligrosa y poderosa propiedad. —Hmph, un príncipe menos.

    Sin bacilar y sin dudar en su mente tenebrosa, de un movimiento rápido desgarró por completo el espejo partiéndolo en muchas partes, los pequeños pedazos que apenas se distinguían por la luz del sol brillaban con densidad alrededor de toda la habitación; sin mencionar que adornaban los ojos de Naraku a la perfección junto con sus labios. Todos los cristales más grandes y pesados cayeron al suelo causando un estruendo, sin embargo eso no logró alertar a nadie; para Naraku, eso significaba otro paso más hacia su victoria, todo lo que había planeado ya estaba resuelto…
    Pero, cuando fijó su vista al suelo observó detalladamente una flor tirada en el suelo de color nube, se miraba muy bien cuidada, de inmediato supuso que ésa flor era un crisantemo, la conocía por la suerte que tenía según los creyentes de esas tonterías. Se le quedó mirando escrupuloso, el polvo de cristal aterrizaba suavemente en los pétalos blancos que la flor poseía, era una imagen preciosa. Sin esperar a que un milagro sucediera, Naraku se agachó y la recogió del suelo; la planta no la tomó delicadamente, al contrario, la agarró como si fuera una basura cualquiera y la estrujó cada pétalo y tallo que se encontraba existente con un sólo movimiento de sus manos. Los pétalos danzantes en el aire caían poco a poco junto con los cristales que se habían atorado: un objeto sin valor, y sin vida…

    —Lastima, se le olvidó un obsequio. —se irguió completamente, su movimiento fue suave, lento y elegante…

    Su placer era lo primero. Era el comienzo de una preferencia y adversidad. Su ausencia del dolor en su alma lo había llevado a la inquietud de sus deseos…

    ***
    Les debo agradecer a todos los que me han apoyado, la verdad a la hora de escribir soy muy nerviosa. Éste capitulo va dedicado a ustedes. Kinary, a propósito, no por ser líder del foro se borraran todos mis errores; yo sigo siendo un usuario más en CemZoo; jamás me he considerado alguien superior. Abajo viene la imagen de mí flor favorita: el crisantemo.
     
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