Mi muñeco Bufón

Tema en 'Relatos' iniciado por Musta Kyynel, 5 Julio 2012.

  1.  
    Musta Kyynel

    Musta Kyynel Guest

    Título:
    Mi muñeco Bufón
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Horror
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    2178
    Había llegado por fin la temporada de vacaciones, era el mes de Agosto en cuyas fechas el frío y las nubes grises hacen su acto de presencia; sin embargo, había una pequeña niña castaña a la cual no le afectaba el cielo nublado para festejar su cumpleaños número 12.
    Tania se había despertado entusiasta y ansiosa por ir a comprar las ultimas cosas para preparar su fiesta, así que se arregló y bajó rápidamente las escaleras de caracol para reunirse con su madre en la sala.

    -¿Tan pronto estás lista mi amor? Comienzo a creer que eres un poco convenenciera- Exclamó la madre de Tania con ternura, que esperaba a su hija mientras guardaba el dinero en su bolso- antes de ir por tus cosas, quiero que me acompañes a una tienda de baratijas antigüas, tu abuela me mandó a dejar unas cosas que ya no le sirven.-

    -Está bien mami, yo te acompaño.-
    Ambas salieron de casa y se encaminaron a dichosa tienda.

    El clima empeoraba de poco a poco cuando comenzó a caer una fina cortina de agua; Tania y su madre habían llegado al local con una fachada bastante tenebrosa.
    No había nadie en el mostrador, habían varios estantes llenos de tiliches, repisas con objetos bastante viejos, libros y papeles con gruesas capas de polvo apilados en las esquinas y cajas con mil y un cosas oxidadas en sus interiores.

    -Buenas….Buenas tardes!! ¿Alguien me puede atender?- Exclamaba la señora recargándose un poco en el mostrador tratando de encontrar a alguien detrás.

    -Por favor no se recargue en el mueble, es demasiado viejo- Resonó una voz seca al fondo de uno de los pasillos. -¿En que le puedo ayudar?

    -Disculpe, vengo de parte de la señora Amelia, para entregarle unas cosas- La madre de Tania buscaba al portador de aquella voz- Es mi madre-

    -¿Amelia?- Repitió la sonora voz un poco mas cerca; se dejó ver una esbelta figura masculina, el hombre no pasaba de los 50 años y portaba una mirada profunda, pesada y cansada. –¿Es usted su hija? Me dijo que me mandaría lo que le preste hace algunos años-

    -Si….si aquí se lo traigo todo…. Me dijo que, todo le fue de utilidad, que se disculpa por la demora de la entrega- Su voz era un poco titubeante, pues aquél hombre la incomodaba un poco.
    -No importa, todo está en orden, aunque hacía ya bastante tiempo que lo necesitaba, así que dígale que todo tiene un precio.-

    La señora no podía apartar la vista de aquellos amenazantes ojos, el ambiente era demasiado pesado y solo se empeñaba en no soltar la mano de su pequeña hija.

    -Mami, ¿Podemos irnos ya? No quiero que cierren las tiendas aún tenemos que recoger mi pastel- Exclamó Tania atrayendo la atención del terrorífico hombre.

    -Pero que tierna niña, ¿Escuche bien que dijiste pastel? ¿Es tu cumpleaños pequeñita?-
    -Si señor, cumplo ya 12 años y hoy mi mami me hará mi fiesta- Respondió entusiasta con una sonrisa radiante en su sonrojada carita.
    -Vaya, conque 12 años, tu abuela debe de quererte mucho…ven pequeña, ya que eres nieta de una conocida mía te daré un regalo, ¿Te gustan los muñecos?- El hombre tomó de la otra mano a la niña y tiró un poco de ella- Descuide señora, solo le daré un viejo muñeco- Añadió al notar que la madre oponía resistencia del otro brazo de su hija…aquellos ojos no le daban confianza, pero decidió acceder, sólo quería que el señor se callara y salir de ese oscuro local.

    El señor llevó a Tania hacia una de las cajas apiladas y aterradas, y de una de ellas sacó un saquito aterciopelado de color vino, al parecer contenía algo en su interior.
    La lluvia caía como diminutas agujas y el viento llevaba consigo un silbido estremecedor.

    -Te presento a un compañerito de muchos años- Dijo abriendo el saquito y sacando cuidadosamente a un curioso muñeco; su cara y extremidades eran de porcelana blanca, poseía un traje chistoso de franjas negras y azules, sus mangas eran bombachas y unos lindos guantes de encaje cubrían sus manos; sus pies estaban ocultos por unas zapatillas negras y un curioso sombrero de tres picos colgantes adornaban su cabeza; su cara estaba adornada con un maquillaje bastante complejo, los ojos los tenía delineados y sus labios y mejillas eran rosados. Llevaba además un costalito colgando de su hombro y su cabello era negro azabache. - ¿No es adorable? Él es un bufón, sin embargo no le gusta que se burlen de él ni que lo olviden por mucho tiempo, no juegues tan bruscamente ni lo trates mal, él te puede ver, ¿sabías?- El hombre pasó sus rasposas manos peinando al muñeco y guardándolo nuevamente en el saquito; acto seguido se lo entregó a Tania. –no le digas nada a tu abuela, no quiero disgustos con ella.-

    Tania regresó con pasos alegres con su madre abrazando la baratija que le había dado el señor, su madre la abrazó y se dirigió a la puerta.

    -Que tengan una buena tarde señora Diana y un feliz cumpleaños- El hombre observó burlón a la madre de Tania y dijo adiós con la mano a su pequeña hija.

    La señora quedó estupefacta al escuchar su nombre y solo jaló a su hija para irse de aque horrible lugar.
    -Sea lo que sea que te diera ese hombre, Tania, no quiero que lo uses- Exclamó su madre asustada y con voz quebrada.

    El resto del día tomó su curso normal, entre compras y gastos se había olvidado en incidente de la mañana; Tania festejó su cumpleaños de la manera mas alegre que pudo, y entre regalos y regalos, dejó en espera al pequeño bufón de porcelana.
    Cuando cayó la noche, recordó al viejo muñeco y optó por tenerlo con ella; lo miraba de pies a cabeza, cada detalle, se le hacía un muñeco perfecto, sin embargo, lo que no le gustaba mucho eran sus cristalinos ojos verdes, sentía que la miraba demasiado profundo; lo peino con sus dedos y lo colocó en su mesita de noche de manera que quedara sentado.
    Día a día Tania le dedicaba bastante tiempo a su bufón, poco a poco le perdía el miedo a sus ojos y le susurraba cosas… pues ella afirmaba que en la noche, lo escuchaba tararear para que se durmiera.

    Pasaron 2 años y Tania había cambiado, la atención que le prestaba a su preciado muñeco se había esfumado, comenzaba a tener otros intereses y lo tenía arrumbado en una repisa junto con otros viejos peluches. En las noches la chica solía taparlo con una sábana, le incomodaba verlo, su cara ya no poseía una rosada sonrisa, sino caras burlonas y despreciables.
    Su madre le decía que era hora de deshacerse de él, sin embargo la chica no accedía.
    Incluso la señora que ayudaba a hacer el aseo en la casa afirmaba que al momento de entrar a la habitación de Tania sentía miradas sobre ella, en ocasiones le alzaban la falda y se mofaban de sus espantos, escuchaba risas y carcajadas ahogadas.

    La temporada de exámenes finales se acercaba y la muchacha pasaba horas en su habitación estudiando, pero esa presencia la molestaba.
    -¡Déja de verme, estúpido muñeco! Y deja de reírte así de mí, no te soporto, mañana iré a dejarte con ese señor o te tiraré a la basura….me incomodas- Tania desesperada le lanzó un cojín golpeándolo y tirándolo contra el suelo.
    Al verlo tirado sintió una sensación de tristeza y se incorporó para levantarlo; le había roto un pedacito de su frente, Tania lo miró con melancolía, y el bufón la miraba con odio a los ojos; espantada lo dejó en donde estaba y lo cubrió con una de sus tantas sábanas.

    Las noches siguientes, Tania no conciliaba el sueño a ninguna hora, escuchaba rechinar su puerta aún cuando esta se encontraba cerrada, sentía oleadas de aire sin tener ventanas abiertas, escuchaba como una voz chillona y escalofriante susurraba “aún me duele” “esa perra me lastimó” “arde”, lograba ver como aquella sábana se movía varias veces en una sola noche; ¿Se estaba volviendo loca?

    La tarde siguiente estaba bastante tranquila, el sol estaba saliendo, sin embargo era un sol que no quemaba; la madre de Tania y su abuela se encontraban haciendo la comida, platicando uno que otro chisme familiar.

    -Mi nieta está bastante callada, ¿Aún estudia para los exámenes?- Preguntó su abuela dulcemente.

    -Desde la mañana no hace ningún ruido, no lo sé mamá, hace ya días que no me cuenta nada, algo raro sucede con ella, me preocupa, la otra noche la escuché pelear con el muñeco ese que tiene- Exclamó su madre con tristeza en su rostro.

    -No me digas que aún lo conserva hija, ese mono esta maldito-

    La madre de Tania se hizo de oídos sordos ante tal comentario, siguió cocinando y sirvió la mesa, a la cuál Tania no se presentó.

    Las horas pasaban y ningún ruido rondaba la casa, asi que la señora optó por visitar a su hija a su propia habitación.
    Al entrar se quedó en blanco, su hija no estaba.

    Jamás la vió ni escuchó salir por la puerta principal, además las ventanas tenían barrotes, era imposible que escapara por ellas.
    La policía recibió la llamada de una desesperada madre, acudieron a la casa e investigaron de todo a todo.
    La señora fue víctima de mil y un interrogatorios, los cuales la hacían ser un mar de lágrimas; incluso, acudieron a buscar al hombre de la tienda de antigüedades, al cuál no pudieron encontrar y el local ya se encontraba desalojado.

    Días después la señora recibió una llamada, no se trataba de su hija, sino de su madre, había muerto.

    Tardes y noches interminables pasaba la señora Diana, sollozaba y se refugiaba en su dolor y soledad; en una de sus tantas veladas salió y se encaminó a aquella vieja tienda; tenía ya poco mobiliario y no estaba muy diferente que digamos, no sabía lo que buscaba, hasta que logró ver una sombra detrás del mostrador…una risa ahogada le heló la piel..

    -Yo que usted no me deshacía del bufón, descuide, señora Diana, la cuenta de su madre está pagada-

    Reconoció esa voz de inmediato, era ese maldito hombre, mientras se encaminaba a la salida la perseguía una siniestra carcajada.

    A la mañana siguiente, la angustiosa madre visitó el solitario cuarto de su hija, se sentó en la orilla de su cama y observaba lentamente a su alrededor, la tristeza la estaba consumiendo viva hasta que su mirada se fijó en un pequeño bufón, sentado tranquilamente en una repisa superior, con su cara blanquita, pero algo había cambiado, el terror se reflejaba en su mirada, sus labios eran serios y su cabello ahora era castaño chocolate… podría jurar, que vió a su amada Tania atrapada en aquél demoniaco muñeco burlón.








     
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    See U Entusiasta

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    Pluma de
    Escritor
    ¡Hola!

    ¿Como estas? ¿Bien? Me alegro =D

    Valla tu Fic si que me dio miedo jajaja mientras lo leia senti la tipica sensacion de que tu corazón late cada vez mas rapido xD! jajaja :P
    Me gusto mucho la manera en que describiste la historia, entretenida y atrayente la publico xD!
    jajaja

    Odio esas muñecas de porcelana ... Mi Tia/abuela tiene una de esas x___x! me dan miedo jajaj :P
    Las partes que mas me gustaron fue cuando el muñeco dice : "Aun me duele" "Esa perra me lastimo[Incluso me rei xD!]" "Arde" <--- y yo con cara de O_O!
    y la ultima parte cuando Tania se queda encerrada en el muñeco x__x !

    Bueno, pasemos a la parte aburrida.
    Vi que tu fic tenia ligeras faltas de ortografía tales como una coma ( , ) o un acento ( ´ ) y solamente x3 ! pero como ese no es mi fuerte
    puede que me equivoque xD!.

    Tambien note que utilizaste el Guion para diferenciar el dialogo de los personajes, pero yo te recomendaria que usaras el Guion Largo (—) , ya que le da algo de profesionalismo,
    y se ve lindo. ñ.ñ!

    Bueno para ya no aburrirte mas! me despido, es todo por mi parte

    See~U~See
    Cuidate, Saludos!

    PD: Espero que haya continuacion xD! me gusto mucho n_n!
    PD2:Me dio miedo o.o!
     
  3.  
    Ziello B

    Ziello B Entusiasta

    Escorpión
    Miembro desde:
    24 Febrero 2012
    Mensajes:
    114
    Estoy horrorisada, rayos estoy muerta de miedo, tengo 16 bufones, asi como ese que describes, obligatoriamente esta noche duermo con la luz encendida....
    La narración estuvo espeluznantemente perfecta, la trama; escalofriante y perturbadoramente buena -rayos! no puedo dejar de pensar que mis bufones me miran, inclusive las muñecas de porcelana- te felicito, ya te graduaste como un "Maestro del horror".

    Solo vi dos errores: si/sí -cuando es para una afirmación se tilda, si no no- y "aque" que estoy segura quisiste decir "aquel".
    Por qué escogiste un bufon? TTXTT Para la próxima te leo de día, chao!
     
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  4.  
    Musta Kyynel

    Musta Kyynel Guest

    jajaja muchas gracias Mar :) y gracias también por tus puntos de vista, si quise decir AQUEL xD jejeje y lo siento pero los bufones son mis personajes preferido los adoro ^^ no fue mi intencion hacer que duermas con las luces encendidas jeje
    un saludo chica!
     
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  1. Kiryuuin
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