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Te gusta la historia

Poll closed 13 Octubre 2009.
  1. Me encanta

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  1.  
    katica

    katica Entusiasta

    Virgo
    Miembro desde:
    29 Diciembre 2008
    Mensajes:
    69
    Hola Sara!
    soy una nueva lectora en tu fic, y la verdad me gusta muxo, aunk no soy partidaria de los inuxkag esta historia esta super chevere, me parece una historia de amor muy tierna jejeje (y pervertida jijiji) me gusto mucho el como se conociero inu y kag jejeje muy tierno, me gusta tu forma de escribir es muy buena, hace k sea facil imaginarse la historia.
    espero la conti!
     
  2.  
    luna sahara

    luna sahara Entusiasta

    Piscis
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    20 Agosto 2009
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    114
    Pluma de
    Escritora
    ToT ya se, ya se
    no tengo ni perdon de Dios por no estra en ningun lado ToT
    no tinen idea de cuanto extrañaba leer los fics de mis amigas,
    me encanto tooooodooo lo qe me e perdido y lei en una sola noche xD
    jajaja las 5:56 a.m y no me e dormido por leer este maravilloso fic de ti
    mi qerida tocaña, me encantaron todas las contis, el romanse de la boda y luna de miel,
    la emocion y suspenso de la pele entre vampiresas, la tristeza y odio cuando Inuno
    no asepto a Kagome, la forma en qe Izayoi hizo entrar en rason a Inuno,
    la transformacion de Inuyasha a un vamiro (qe no se por qe, pero de solo imaginarlo asi me encanta *¬*)
    la emocion y felizidad del emarazo de Kagome n .n ay eso me encanto mas,
    espero qe me perdones por no estar tanto tiempo y qe pronto coloqes el siguiente capitulo n .n,
    aunqe casi no logro pasar por qi pliss mantenme informada ¿si? n .n
    a y con respectoa los fic mm me intrigo el de "Jefe de mi Corazón" me gustaria leerlo n .n

    asta proto besos y cuidate mucho espero comunicarnos pronto chau n .n
     
  3.  
    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

    Piscis
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    11 Enero 2009
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    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Mi amada vampiresa
    Total de capítulos:
    19
     
    Palabras:
    4159
    Capítulo 14.- Vida de pre papás.

    La mañana siguiente, Inuyasha se levanta antes que su esposa; la contempla dormir tranquilamente, le emocionaba el hecho de estar casado con ella y más aún que esté embarazada de su bebe, la besa con cuidado de no despertarla, se pone unos shorts y se baja a la cocina a preparar el desayuno, ya que quería darle una sorpresa a Kagome, pero antes agarra una lista que ayer le dio Sango sobre las cosas que Kagome debe evitar en el embarazo y que es lo que más debe consumir, y él como buen chef, esposo y padre amoroso y atento que es se encargara de eso al pie de la letra. Baja a la cocina para preparar el desayuno el cual consistió en huevos estrellados, tocino y salchichas fritas, panes tostados con mermelada y jugo de naranja. Acomoda una bandeja con el desayuno y sube a su habitación, donde por fortuna Kagome seguía dormida. Pone la bandeja a un lado, se acerca a Kagome, despertándola suavemente con un beso.

    -Buenos días Inuyasha.-dijo Kagome al abrir lentamente sus ojos verdes los que Inuyasha adoraba ver.

    -Buenos días cielo.- dijo Inuyasha al besar a su esposa de nuevo.-Buenos días a ti también, mi dulce pequeñita.- dijo Inuyasha al bajar hasta el vientre de Kagome donde se estaba formando su bebe, donde le deposita un tierno beso.

    -¿Por qué le dices “pequeñita” al bebe?; apenas tengo un mes.- dijo Kagome cuando se acomodó en la cama con su esposo para desayunar.

    -Porque mi instinto de padre me dice que tendremos una hermosa niña.- dijo Inuyasha bastante seguro. Desayunan tranquilos en la cama, donde de vez en cuando jugaban un poco; pero a veces Inuyasha insistía que Kagome comiera un poco más de lo que acostumbra.

    -Inuyasha, debo alimentarme por dos, no atragantarme por dos.- dijo Kagome cuando su esposo quiso hacer que coma más salchichas, pero ella ya estaba llena.

    -Exacto, debes alimentarte por él bebe y por ti, así que come un poco más.-dijo Inuyasha al pasarle de nuevo la salchicha. Después del dilema del desayuno, se dan una ducha y salen a pasear un poco al centro comercial, y empezar cuanto antes las compras para él bebe.

    //////////////////////////////

    -¿Qué te parece estas bonitas ropitas para él bebe?.- dijo Inuyasha al mostrarle a Kagome tres mamelucos de color rojo, verde y amarillo, uno tenía la estampa de un patito, otro tenia de un osito y el ultimo tenia de un tierno perrito.

    -Son hermosas.- dijo Kagome maravillada. Es que Inuyasha mostraba tanto entusiasmo al ver ropa para bebe que la llenaba de alegría, así se la pasaron comprando cositas para bebe como ropa, zapatitos, juguetes y cobijitas. En eso pasan a otra tienda donde además de vender ropa y artículos para bebe, también vendían ropa para mujeres embarazadas.

    -No Inuyasha, todavía no es necesario.- dijo Kagome cuando su esposo le mostro unas ropas para embarazada.

    -Debes estar lista desde antes Kagome.- dijo Inuyasha al empujarla suavemente a los probadores con esas ropas de maternidad. Mientras él seguía viendo ropita y artículos para él bebe en lo que esperaba a Kagome, alguien se le acerca con cuidado.

    -Disculpe, no quería asustarlo.-dijo la mujer que se le acerco; el observo que era una mujer llegando casi a los treinta, cuerpo llenito, cabello castaño y ojos azules, tenía un rostro amable además.

    -¿Qué sucede joven?.- dijo Inuyasha serio para evitar otra insinuación.

    -No vine para lo que cree joven, yo estoy enamorada de mi marido el cual lo amo con todo mi corazón.-Dijo la mujer riendo de la cara de Inuyasha. –Vera mi madre fue dueña y fundadora de esta tienda, ahora la tienda es mía porque mi mama está con Kami; desde niña he estado aquí viendo a mujeres solas o acompañadas comprar ropa de bebe y maternidad, ¿y sabe a cuántos hombres con el mismo entusiasmo que usted mostro he visto aquí en mi vida?.- dijo la mujer sonriéndole a Inuyasha.

    -¿Cuántos?.- pregunta Inuyasha curioso.

    -Seis en total.- dijo la mujer mostrándole el número con sus dedos. Inuyasha se sorprende del número.

    -Así es; he visto miles de hombres comprar aquí con las mujeres que acompañan, pero muchas veces andan de mal humor, están muy serios o en otro mundo, y solo aceptan lo que la mujer les muestra sin esforzarse siquiera en dar su opinión o también ver ellos mismos otras opciones. Solo le digo que nunca pierda ese entusiasmo y amor que le tiene a su esposa y su futuro bebe.- dijo la mujer al retirarse, pero antes le da un catálogo donde venía decoración para habitación de bebes.

    -Ya estoy lista Inuyasha, ¿y esto?.- dijo Kagome al acercarse y ver el catalogo.

    -Me lo dio la dueña de la tienda; se ve que tiene decorados hermosos para la habitación del bebe.-dijo Inuyasha al seguir viendo ese catálogo con entusiasmo. Ambos salen de la tienda al pagar las cosas de ahí. Van a comer y mientras veían opciones para decorar la habitación de su bebe. Ambos decidieron que la habitación del bebe seria decorada con un diseño neutral, y así evitar problemas al saber que es él bebe.

    -Me encanta este diseño.- dijo Kagome al ver una foto donde el decorado era de color amarillo con dibujos de árboles y naturaleza.

    -¿Qué tal este también?, es igual de hermoso.- dijo Inuyasha al ver otro diseño, el cual era color crema oscuro casi café que tenía dibujos de conejitos.

    Después de ver tantas opciones, se decidieron por tres hasta el momento. Siguen paseando por el centro comercial, hasta que entraron a una tienda donde exclusivamente tenían muebles para bebe.

    -Mira esta cuna Inuyasha, es hermosa.- dijo Kagome al ver una cuna de madera convertible donde tenía integrada cajones para la ropita del bebe, un espacio para cambiarle el pañal y debajo de la cuna tenía otro espacio para guardar sabanas o cobijas del bebe.

    -Tienes buen gusto amor.- dijo Inuyasha maravillado al ver el mueble; le fascino por lo hermoso y completo que era, besa a Kagome mientras le pasaba una mano por el vientre para sentir a su bebe. En eso escuchan quejas y suspiros de tristeza por parte de empleadas y empleados, al igual que clientes y clientas que estaban viendo esa escena; es que las mujeres se quedaron flechadas de Inuyasha y los hombres de Kagome, pero era claro que no tenían oportunidad. Seguían recorriendo la tienda, en eso Inuyasha le muestra una andadera con intenciones de llevarla en ese momento.

    -Mejor hasta que él bebe empiece a caminar Inuyasha.- dijo Kagome al querer devolver la andadera.

    -Pero Kagome, es mejor tenerla de una vez.- insistía Inuyasha.

    -Pero si la llevamos de una vez, estará estorbando y haciendo bulto por todo este tiempo hasta que él bebe camine.-

    -No le quites su entusiasmo hija; que casi no hay hombres como el.- dijo de repente una mujer anciana al acercarse a la pareja, ambos esposos se sonrojan ante el comentario de la anciana.

    -¿Primer bebe?.- pregunta la mujer.

    -Así es.- dijo Kagome al poner una mano en su vientre.

    -Y no será el único.-dijo Inuyasha orgulloso.

    -¿Ya ves hija?, deja que el siga con esa emoción de comprar cosas para este bebe; y siga así cuando le den hermanitos.- dijo la mujer al retirarse.

    -Vieja metiche.-dijo Inuyasha cuando la mujer se retiró.

    -Ya Inuyasha; la mujer solo aconsejaba.- dijo Kagome muy tranquila.

    ////////////////////////////////////////////

    -Y cómo te sientes en tu embarazo amiga?.- pregunta Sango cuando estaban en el hospital trabajando.

    -Muy bien; solo con algo de mareos; pero también asustada.- dijo Kagome mientras comia su almuerzo con Sango.

    -Asustada de qué?.-

    -Es que antes de que naciéramos mi hermano y yo; mama se embarazo dos veces y perdió a esos bebes. Me da miedo que me pase lo mismo con este bebe, ya que suele heredarse esos casos.- dijo Kagome preocupada.

    -Kagome, eso fue hace cinco siglos; en ese tiempo no existían los cuidados médicos para embarazadas que hay ahora; ya verás que mi sobrinito nacerá bien y sano.- dijo Sango reconfortándola.

    -Gracias Sango, por cierto; puedes ser tú la doctora que este al pendiente del transcurso de mi embarazo y ser quien reciba al bebe cuando ya sea el momento de nacer?.- pregunta Kagome, haciendo que Sango se sorprenda de la noticia.

    -Hablas en serio?.-pregunta Sango emocionada.

    -Así es; confió plenamente en ti para ese deber.-

    -En ese caso acepto; prometo que mi sobrinito estará bien cuidado por la tía Sango.-

    -Gracias Sango.-

    -Por cierto, cuando vas a agarrar el permiso de maternidad?.-

    -Pensaba que hasta que cumpla seis meses de embarazo.-

    -Eso es bueno; porque si no mi primo te encerrara a la fuerza para que descanses.- dijo Sango, provocando la risa de Kagome.

    ///////////////////////////////////////////

    -Y qué tal está el futuro papa?.- dijo Miroku feliz mientras preparaba una ensalada.

    -Muy bien, feliz porque pronto tendré a mi bebe en brazos; pero Kagome anda temerosa de perder al bebe en los primeros tres meses.- dijo Inuyasha al preparar unos mariscos.

    -Y eso?.-

    -Es que según su mama tuvo embarazos previos al de ella y su hermano, y perdió a esos bebes. Solo ella y su hermano lograron sobrevivir.- le explica Inuyasha mientras recordaba la vez en que Kagome lloro y le confeso su temor de perder al bebe como sucedió con su madre; el solo se dedicó a abrazarla para consolarla.

    -Pero si esos eran otros tiempos; ya ahora hay buenos doctores y cuidados médicos para que él bebe pueda desarrollarse y nacer con éxito.- dijo Miroku pensativo.

    -Eso le digo a ella; además de consolarla y prometerle que no será así.-

    Después de que ambos esposos salieron del trabajo; fueron a comprar más cosas para él bebe, que a opinión de Kagome, Inuyasha exageraba bastante cuando llevaron una montaña de pañales y demás artículos de limpieza para bebe como para cambiar a cien bebes en un año; pero Inuyasha decía que era necesario llevar una cantidad suficiente.

    Tiempo pasaba, y el embarazo de Kagome iba de maravilla; él bebe se desarrollaba exitosamente en el vientre de su madre. Ya Kagome cumplió cuatro meses de embarazo y su vientre empezaba a notarse; para alegría de ambos padres y familiares. Un día estaban en su casa para decorar y arreglar la habitación del bebe; se decidieron por un diseño que tenía fondo amarillo y un paisaje de montañas y bosque tierno; donde el atractivo principal era un árbol de pocas hojas donde tenía ardillas en sus ramas que se encontraba en una esquina y sus ramas llegaban al techo.

    Les pidieron ayuda a sus amigos y todos los hombres los cuales eran Inuno, Inuyasha, Miroku y Houjo estaban armando y moviendo los muebles; pero antes estaban siendo ayudados por un par de pintores que contrataron para pintar y dibujar el diseño escogido, y así después acomodar los muebles.

    -En que ayudo?.- pregunta Kagome.

    -En cuidar al bebe para que no se lastime.- le responde Inuyasha tranquilamente al ayudar a su padre y cuñado a armar la cuna. Los pintores habían terminado en diseño de las paredes y se retiraron.

    -Pero yo…- dijo Kagome.

    -Anda hermana; mejor ve con las mujeres; comprende que Inuyasha no quiere que te lastimes y tampoco que le pase algo a mi sobrino.- dijo Houjo tranquilo, mientras pasaba una mano cuidadosamente para sentir a su sobrinito.

    -Está bien; en unos momentos les avisaremos cuando este la cena.- dijo Kagome con derrota; conociendo a su esposo, no iba a dejarla ayudarlos para así evitar que se haga daño ella y él bebe.

    -Que se les ocurre cenar?.- dijo Yuca al estar con las mujeres y los dos pequeños, quienes se acercaron a Kagome para sentir al bebe.

    -Cuando nace mi primito tía?.- pregunta Tenshi al poner una manita en el vientre de Kagome.

    -En unos meses pequeño; ya verás cómo pronto tendrás a alguien con quien jugar.-dijo Kagome mientras le acariciaba su cabecita.

    -Que será él bebe Kagome?.- pregunta Shippo.

    -Todavía no se sabe Shippo.- le contesta Kagome; en ese momento se ponen a preparar pollo al horno con ensalada y puré de papa para la cena; mientras que los pequeños seguían jugando.

    -Ya está lista la cena.- dijo Sango a los hombres, que ya habían terminado de armar y acomodar los muebles de la habitación del bebe, quedando hermosa y lista para el acontecimiento. Mientras los esperaban seguían platicando, en ese momento los pequeños juegan con el vientre de Kagome, pasando con cuidado sus cochecitos en el para jugar con el bebe.

    -Tengan cuidado.- dijo Inuyasha al ver a los niños pasar sus carritos en el vientre de su esposa.

    -Calma hijo, están jugando con él bebe con cuidado de no lastimarlo.- dijo Izayoi tranquilamente.

    -Si Inuyasha, deberías calmarte más porque si no pobre de mi sobrino.- dijo Shippo burlon al pasando su cochecito en el vientre donde se formaba el nuevo bebe.

    -Shippo tiene razón hijo.- dijo Inuno al pasar a lado de él. Pasan un rato agradable cenando juntos en familia. Más tarde cuando todos se habían retirado; Inuyasha le pone una venda en los ojos a Kagome para taparlos y así darle una sorpresa.

    -A donde me llevas Inuyasha?.- dijo Kagome al sentir que subían los escalones.

    -Ya sabrás cuando lleguemos.- dijo Inuyasha ayudándola a subir; en ese momento pasan a la habitación destinada para él bebe; Inuyasha le destapa sus ojos para que su esposa vea como quedo el decorado. Kagome al ver el diseño se maravilló, realmente se veía hermosa la habitación destinada para su bebe; en ese momento toca su abultado vientre de cuatro meses, mientras que su esposo la abrazaba por detrás.

    -Que te parece la habitación linda?.- pregunta Inuyasha mientras le besaba el cuello y posaba sus manos en el vientre de su amada.

    -Realmente es hermosa para el pequeño.- dijo Kagome al voltear y besar a Inuyasha.

    -Lo mejor para mí amada Kagome y mi dulce bebe.- dijo Inuyasha al corresponderle; y en eso baja para besar el vientre de su esposa. –Escuchaste mi pequeño?; papa te hizo una buena habitación para ti; espero que ya pronto salgas de ahí para que pueda tenerte en mis brazos. De seguro serás una hermosa niña como mama.- dijo Inuyasha mientras besaba el vientre y le hablaba a su hijo.

    -Serás un buen padre Inuyasha.- dijo Kagome enternecida al ver la escena.

    ///////////////////////////////////////////

    El tiempo paso hasta hacerse otro mes; ya Kagome cumplió cinco meses de embarazo, en ese mes ya podían saber que sería él bebe, si niño o niña. Sus familiares les organizaron una reunión en el parque un fin de semana. Estaban apenas en el auto de Inuyasha llegando al parque, Inuyasha estaba vestido de forma casual con pantalón de mezclilla y camiseta negra; Kagome tenía una camisa blanca y overol de maternidad, donde se le estaba viendo su gran vientre redondo. Al llegar apenas al parque Kagome empezó a quejarse de unos dolores tocándose el vientre.

    -Que tienes Kagome; le pasa algo al bebe?.- dijo Inuyasha preocupado.

    -No Inuyasha; mira.- dijo Kagome al poner una mano de su esposo en su vientre; en ese momento Inuyasha siente unas pataditas de su bebe, maravillándose al instante.

    -Esta …-

    -Así es cielo; empezó a dar sus primeras patadas.- dijo Kagome al posar su mano encima de la de su marido.

    -Porque tardan?- dijo Miroku al pasar por su auto.

    -Miroku, no los apresures que Kagome no se puede mover tanto por el bebe.- dijo Sango regañándolo.

    -Mi bebe ya empezó a dar pataditas.- dijo Inuyasha feliz al tener su mano en el vientre de su esposa.

    -Hablas en serio Inuyasha?.- dijo Izayoi al bajar del auto con Inuno y Shippo.

    -Así es mama.- contesta Inuyasha; se bajan todos de sus autos al lugar donde todos debían reunirse.

    -Como han estado; que tal va su nuevo bebe?.- pregunta Ayame al ver a sus amigos.

    -Muy bien; ya empezó a patear.- dijo Kagome al acercarse a su amiga. Todos empiezan a reunirse y platicar un rato; solo que Houjo estaba a lado de Kagome para sentir a su sobrino.

    -Como estas pequeño?; soy el tio Houjo que te consentirá mucho.- dijo Houjo al hablarle a la barriga de su hermana.

    -Hola bebe; soy Tenshi.- dijo el pequeño al poner su manita en la panza de su tía. En ese momento él bebe da otra patada.

    -Parece que está contento de escuchar a su tío y primo favoritos.- dijo Kagome riendo al ver a su gemelo y sobrino hablar a su bebe.

    -Y hasta cuando pedirás baja maternal Kagome?.- pregunta Ayame mientras comían.

    -El próximo mes.- dijo Kagome tranquilamente.

    -Y por cierto Ayame, que paso con tu hermano Kouga?.- pregunta Miroku curioso.

    -Después de ser desheredado permanentemente se fue a Estados Unidos para probar su suerte y ganar su propia fortuna; se fue hace tres meses.- dijo Ayame sin alterarse; tal vez y así su hermano cambie para bien.

    -Se lo merece ese lobucho; quien le manda a sobrepasarse con los demás?.- dijo Inuyasha burlón.

    -Quien tiene sed?.- dijo Kagome al acercarse a la hielera y arrastrarla a los demás.

    -No cariño; no cargues cosas pesadas; mejor déjame que la lleve.- dijo Inuyasha al acercarse de inmediato e impedir lo que su esposa hacía.

    -No la cargo Inuyasha; la estoy arrastrando.- dijo Kagome despreocupada.

    -Pero aun así te puedes lastimar.- dijo Inuyasha al cargar el mismo la hielera y llevarla a los demás.

    -Si así es Inuyasha cuando estas embarazada, no quiero imaginar cuando nazca el bebe.- dijo Sango al ver la escena.

    -Pero bueno; eso indica que será un buen padre.- dijo Ayame.

    -Así igualito era Inuno cuando me embarace de mis hijos; sobre todo cuando estaba embarazada de Shippo. Era sobreprotector conmigo y apenas me dejaba hacer algo.- dijo Izayoi al poner una mano en el vientre de su nuera y sentir a su nieto.

    -Que suerte tenemos de tener parejas así.- dijo Kagome sonriendo.

    /////////////////////////////////////////////////////////////////////

    Al día siguiente, ambos esposos estaban en consulta para hacerle a Kagome unos chequeos para ver cómo va él bebe.

    -Que les parece si hacemos ultrasonido en cuarta dimensión?.-sugiere Sango.

    -Como son esos?.-pregunta Inuyasha.

    -Son los ultrasonidos donde se puede mucho mejor al bebe; son los más precisos que hay; son más acertados en decir que será el pequeño.- explica Kagome, maravillando a su esposo.

    -Entonces haz uno de esos Sango.- dijo Inuyasha emocionado. Sango hace ese ultrasonido; dejando ver a ambos padres a todo color a su bebe.

    -Mira Inuyasha; nuestro bebe.- dijo Kagome muy feliz, sostendiendo la mano de su esposo.

    -Es hermoso.- dijo Inuyasha con alegría que lo llenaba al ver al pequeño en la pantalla; como si lo viera cara a cara.

    -Esta súper sano mi sobrino; sigue como vas Kagome para que pueda nacer sin complicaciones.- dijo Sango feliz al hacer su trabajo, mueve un poco más la cámara para seguir cerciorándose del estado del pequeño.

    -Y ya se puede saber que será mi bebe prima?.- pregunta Inuyasha casi desesperado.

    -Calma cielo; ya lo sabremos.- dijo Kagome.

    -Así es ya tiene su sexo definido y él bebe va a ser….-

    CONTINUARA….
     

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    SARA BUTLER

    SARA BUTLER Entusiasta

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    11 Enero 2009
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    79
    Pluma de
    Escritor
    Título:
    Mi amada vampiresa
    Total de capítulos:
    19
     
    Palabras:
    4600
    Capítulo 15.- Sueño revelador.

    -¿Que será entonces mi bebe; Sango?.- pregunta Inuyasha casi desesperado.

    -Calma primo, ¿Kagome quieres hacer tú los honores?.- pregunta Sango al ver a la futura mama.

    -Con gusto Sango.- dijo Kagome feliz; Sango sigue moviendo la cámara para que Kagome pueda analizar lo que será él bebe.
    -¿Entonces que tendremos?.- pregunta Inuyasha de nuevo.

    -Pues tu instinto paternal tenía razón cielo; vamos a tener una bonita niña como querías.- dijo Kagome finalmente al revisar en la pantalla cuidadosamente para saber lo que será él bebe.

    -¿Ves?, te dije que tendremos una niña hermosa como su mama.- dijo Inuyasha sintiéndose extremadamente feliz; sonriendo de oreja a oreja.

    -Jejeje; siempre fuiste un claro ejemplo de perseverancia primo Inuyasha.- dijo Sango riendo.

    -¿Ya ves que papa siempre supo lo que serias, mi pequeñita?.- dijo Inuyasha tiernamente al hablarle a la barriga de su esposa.

    -Háblale de nuevo a la bebe, Inuyasha.- dijo Sango de repente.

    -¿Qué pasa?.- pregunta Inuyasha, pero en eso observa en la pantalla que su bebita se movía al escuchar su voz.

    -Cuando le hablas a nuestra bebe ella se mueve; quiere decir que le gusta escucharte y además, tendrá una estrecha relación contigo cuando nazca y crezca.- dijo Kagome al recordar las veces en que Inuyasha le hablaba a su bebe en el vientre; y que antes de dormir siempre le leía un cuento.

    -Siempre estaré para mi bebe, mi esposa y los demás bebes que tengamos.- dijo Inuyasha orgulloso.

    -Calma Inuyasha, que apenas tendrás uno.- dijo Sango al quitar la cámara de ultrasonido del vientre de Kagome.
    -Por cierto Sango, ¿puedes ver en el ultrasonido, a quien se parecerá mi niñita?.- pregunta Inuyasha al limpiar con un trapo el gel del vientre de su esposa.

    -Primo, soy doctora no adivina; todavía no se inventan aparatos de ultrasonidos perfectos.- dijo Sango con sarcasmo al guardar la cámara de ultrasonido en un cajón; mientras que Kagome se reía.

    -Jejeje, Inuyasha tan desesperado como siempre.- dijo Kagome al levantarse y acomodar la blusa de maternidad que tenía puesta.

    -No soy desesperado; simplemente quiero saber a quién se parecerá mi pequeña.- dijo Inuyasha tratando de justificarse.

    -Bueno Kagome, sigue así y mi sobrina podrá nacer sin complicaciones en cuatro meses.- dijo Sango antes de despedirse de sus primos.
    ///////////////////////////////

    Inuyasha y Kagome van tranquilamente en su auto para ir a su departamento; cuando salen del auto para entrar al edificio; Kagome capta un olor raro y de inmediato saca una pistola de su bolso al igual que desata sus poderes.

    -¿Qué sucede Kagome?.- pregunta Inuyasha, pero la respuesta llego inmediato a el cuándo sintió el olor de dos vampiros malignos; el también desata sus poderes y saca el arma que le regalo Houjo.

    -Vaya, vaya que pareja tan bonita de vampiros.- dijo uno de los vampiros al salir de las sombras, eran un hombre y una mujer.

    -¿Qué quieren?.- pregunta Kagome fríamente al seguir apuntándolos con su arma.

    -Pues al inicio matarlos para beber su sangre, pero ya que son de nuestra especie mejor no lo haremos. ¿Qué les parece si se unen a nosotros para causar terror en los débiles e inútiles humanos?.- pregunta el vampiro malvadamente sonriente.

    -Nosotros jamás nos uniremos para atacar humanos.- dijo Inuyasha fríamente, mientras mostraba fiero sus colmillos largos, sus ojos ahora en color azul estaban llenos de frialdad.

    -Qué pena, tan hermoso que eres y no te quieres unir a nosotros. Creo que si pasas un tiempo conmigo cambies de parecer; yo hare que disfrutes tanto que querrás unirte a nuestro grupo.- dijo la vampiresa con voz seductora tratando de abrazar a Inuyasha y besarlo; el de enojo por su asquerosa insinuación; le dispara de inmediato una bala de rayos ultravioleta, matándola de inmediato.

    -Maldito, mataste a mi mujer; ahora me tendrás que entregar la tuya.- dijo el vampiro furioso, queriendo atacar a Inuyasha para llevarse a Kagome, pero ella de inmediato lo mata disparándole. Como Houjo hizo que esas pistolas fueran silenciosas al disparar, nadie escucho los disparos.

    -¿Te sientes bien Kagome, no le pasa nada a la bebe?.- pregunta Inuyasha, cuando ambos volvieron a su estado normal y guardaron sus armas.

    -Sí, no te preocupes bebe; no pasó nada.- dijo Kagome al besarlo para tranquilizarlo. Suben a su departamento y se encuentran en la puerta a un cartero esperándolos.

    -¿Ustedes son los Taisho?.- pregunta el joven cartero al verlos; pero al ver a Kagome se queda impresionado de su belleza.

    -Así es.- dijo Inuyasha; en eso el cartero les da un recibo para que firmen como recibido.

    -Ah mira Inuyasha; es un paquete de Houjo desde Rumania.- dijo Kagome al revisar él envió. Su gemelo se había ido hace unos tres días a Rumania por una semana completa, por asuntos de la armada, y el como el ingeniero en armas no podía faltar.

    -Aquí tiene joven y gracias por el servicio.- dijo Inuyasha de mala gana de como ese sujeto veía a Kagome.

    -¿No quiere que le ayude a meter el paquete?; una bella y hermosa mujer en su estado no debe esforzarse.- dijo el cartero al tratar de seducir a Kagome descaradamente, sin importarle que su esposo este presente.

    -No gracias; para eso está mi amado esposo.- dijo Kagome con frialdad, recalcando las palabras “mi amado esposo”; para que ese hombre entienda que está casada y así quiere estar.

    -Ya la escuchaste, así que retírate.- dijo Inuyasha igual de frio cargando el paquete.

    -Pero es mejor que le ayude con ese paquete; si quiere después me puede compensar la ayuda.- dijo el cartero en doble sentido; ambos esposos no pudieron más y desatan de nuevo sus poderes, asustándolo tanto que corrió de ahí; es que se veían aterrorizantes.

    -Eso le enseñara a no molestar a mujeres que están con sus maridos.- dijo Inuyasha muy frio al cargar la enorme caja y meterse con su esposa a su casa.

    -Creo que será algo que recordara por mucho tiempo.- dijo Kagome al sentarse en un sofá, mientras que Inuyasha abría la caja con una navaja. Al abrirla resulta que había dentro cosas bastante viejas, las cuales eran pertenencias de Kagome y Houjo cuando eran humanos y sus padres vivían.

    -¿Y esto?.- pregunta Inuyasha asombrado de las cosas viejas que les envió Houjo; pero Kagome se sentía feliz de verlas.

    -La señora Trapo; hace cinco siglos que no la veía.- dijo Kagome feliz al agarrar una vieja muñeca de trapo hecha a mano, que tenía botones como ojos.

    -¿La qué?-

    -La señora Trapo. Mi padre me la hizo una vez cuando cumplí seis años y a Houjo le hizo un caballito de madera como regalo de cumpleaños. Como no teníamos muchos juguetes, los cuidábamos bastante; es que en aquel tiempo, solo los ricos podían tener juguetes, por lo caro que costaban y nosotros apenas podíamos juntar para tener con que comer.- explico Kagome feliz de ver a su muñequita; el único juguete que tuvo de niña.

    -Vaya el valor sentimental que le das.- dijo Inuyasha asombrado al escuchar el relato de su esposa.

    -Nuestros padres nos enseñaron que no se necesita juguetes materiales para divertirse y ser felices; que con imaginación se puede todo. Debiste vernos una vez cuando Houjo y yo teníamos ocho años, papa nos mandó a lavar a dos cerdos y después llevarlos con él porque los iba a matar para la cena; en ese entonces se nos ocurrió montarlos como caballos. Los cerdos se asustaron tanto que pegaron carrera hasta el rio, y con nosotros encima de ellos; papa y mama se asustaron tanto que nos persiguieron, pero los cerdos se cansaron de correr que nuestros padres nos alcanzaron, ya te imaginaras como nos fue después – dijo Kagome atacada de la risa al recordar ese hecho.

    -Vaya que si tenían bastante imaginación para divertirse amor.- dijo Inuyasha riéndose a mares por el relato de su esposa. Siguen sacando las cosas de la caja, y después de sacar varios vestidos y ropa; Inuyasha saca un viejo marco, Kagome al verlo se le empañan los ojos ya que era un dibujo donde estaban retratados su padres, aunque estaba desgastado, todavía se podían ver. Su padre se veía imponente con su bigote espeso y sus ojos verdes; su madre se veía tan dulce con esa sonrisa de tranquilidad y sus ojos marrones que mostraban paz infinita.

    -Mis padres.- dijo Kagome con lágrimas en los ojos; Inuyasha solo la abrazo, entendía que eso debía ser duro para ella, ver sus antiguas cosas y sobre todo el retrato pintado de sus padres asesinados.

    -Ellos fueron buenas personas en vida, donde están deben estar felices de que tú y Houjo logran rehacer su vida y seguir adelante.- dijo Inuyasha tiernamente para calmarla; en ese momento siente una patadita de la bebe. -¿Lo ves cielo?; nuestra pequeña opina lo mismo.- dijo Inuyasha al besar a su esposa y después darle un beso en su abultado vientre.

    -Tienes razón cariño; ellos deben estar descansando en paz donde ellos estén.- dijo Kagome ya calmada. En ese momento guardan las cosas; y lavan la vieja ropa de Kagome al igual que su muñeca. En eso se ponen a preparar la cena; Kagome baja a cenar con su esposo y este se asombra que ella tenga puesto un viejo vestido que les mandaron en el paquete; se veía linda más aun con su vientre notándose.

    -¿Te gusta?; era uno de los vestidos que usaba cuando trabajaba en el campo.-

    -Eres hermosa.- dijo Inuyasha al abalanzarse sobre ella y besándola con fuerza. Ahora entendía lo que su padre decía a cada rato cuando su madre estaba embarazada de Shippo; que las mujeres se ven más hermosas cuando están embarazadas. El jamás entendió a que se refería su padre, pero ahora que ya va a ser papa lo comprende, pues su amada se veía más hermosa conforme se desarrolla su bebita en su vientre.

    -Te amo tanto Inuyasha.- dijo Kagome al terminar el beso, recargándose en él.

    -Yo te amo aún más Kagome; al igual que a nuestra hija.- dijo Inuyasha besándola de nuevo y depositando después un beso en el vientre de Kagome. Después de cenar; fueron a su cama a descansar; no sin antes hacer el amor de una forma cuidadosa por la bebe. En medio de la noche Kagome empieza a moverse inquieta debido a los sueños que se le presentaban.

    Se encontraba en un lugar bastante oscuro, de repente frente a ella se muestran sus padres; ella de la felicidad corre a abrazarlos y sus padres le devuelven el abrazo con el mismo cariño.

    -Mama, Papa; que alegría verlos después de quinientos años.- dijo Kagome con lágrimas de felicidad.

    -A nosotros nos da gusto de verte también Kagome; solo venimos a despedirnos.- dijo su padre Akira sonriente agarrando a su esposa.

    -Pero, ¿Cómo que se despedirán?.- pregunta Kagome sorprendida de lo que dijo su padre.

    -Veras Kagome; nosotros no hemos podido descansar en paz después de ver como tú y tu hermano sufrían con ese malvado que los transformó en vampiros y esclavizó por mucho tiempo, decidimos descansar en paz hasta que ustedes lograran encontrar su felicidad. Tu hermano lo hizo cuatrocientos años después; tú lo hiciste cien años más tarde; ahora que encontraste al hombre de tu vida y van a tener a nuestra nieta; y que Houjo está felizmente casado y nuestro nieto es feliz; nosotros nos sentimos tan tranquilos que ahora podremos encontrar la paz eterna.- dijo su madre Sonomi sonriendo tranquilamente; pero Kagome estaba escandalizada.

    -Pero mama, papa…-

    -Tranquila hija, nosotros ya estamos tranquilos de que tú y tu gemelo sean felices; solo te pido que sigas con tu vida con tu esposo y nuestra nieta.- dijo Akira mientras se alejaba con Sonomi cada vez más retirados de Kagome.
    -Cuídate Kagome, recuerda que te amamos a ti y a Houjo; siempre permaneceremos en sus corazones.- dijo Sonomi mientras se alejaba con su esposo.

    -Esperen mama, papa. ¡¡¡¡MMMMAAAMMMMAAAA!!!!.- gritó Kagome despertando y levantándose de inmediato; provocando que su esposo también despierte.

    -¿Qué paso Kagome; porque despertaste gritando así?.- pregunta Inuyasha al abrazar a Kagome confortándola.

    -Acabo de soñar a mis padres Inuyasha.- dijo Kagome mientras se recargaba en el pecho desnudo de su marido.

    -Explícame que fue lo que viste en tu sueño.- dijo Inuyasha mientras se acostaba y llevaba a Kagome con él; haciéndola que ponga su cabeza en su pecho. Kagome le cuenta todo lo que vio en su sueño; y lo que sus padres le dijeron antes de despedirse definitivamente de este mundo.

    -Al último solo dijeron que siga feliz con mi vida; a tu lado y de nuestro bebe.- dijo Kagome terminando de contar su relato.

    -Pero bueno; ahora ellos están en un mejor lugar cuidando de ti y de Houjo.- dijo Inuyasha al mimarla con ternura para que se calmara; y así que no le afecte el embarazo. -¿Si hubiese vivido en tu época cuando eras humana; crees que tus padres me hubiesen aceptado?.- pregunta Inuyasha de repente.

    -Pues como era en ese entonces las cosas; ellos al inicio hubiesen desconfiado de ti; mas mi padre, queriendo aguantar las ganas de hacerte papilla sólo por mirarme.- dijo Kagome sorprendiendo a su esposo.

    -¿Cómo está eso?.- pregunta su esposo sorprendido al verla.

    -Es que muchos hombres que iban a nuestra casa; siempre intentaban comprarme con mi padre, ofreciéndole dinero, ganado o terrenos a cambio de mi mano y eso ponía a mi padre furioso.-

    -Pero si jamás hubiese intentado eso; y jamás lo intenté.- dijo Inuyasha bastante sorprendido.

    -Lo sé; pero en aquel tiempo hubiese sido difícil creerlo. Pero estoy segura que te hubiesen aceptado si seguías demostrándoles que tu amor por mí era sincero y que jamás me harías sufrir, ni tratarme como objeto cualquiera.-

    -Claro que es cierto; te amo tanto y jamás haré que sufras; por los años que la pasaste mal, yo haré los siguientes años los más felices de tu vida.- dijo Inuyasha muy feliz.
    -Te amo tanto por eso Inuyasha y por muchas cosas más. Eres igual que mi padre; él decía que las mujeres están en este mundo para hacerle a los hombres la vida dulce y feliz; y que por eso se debe tratar con respeto y como iguales; el que las mujeres son inferiores a los hombres es una tontería; porque si es así; el hombre estaría solo en este mundo; ya que Dios no habría creado a la mujer. Por eso y muchas cosas más, mama se enamoró de el- dijo Kagome al besarlo y acomodarse en el pecho de su marido para dormir.

    -Tiene mucha razón señor Higurashi; las mujeres son seres humanos que están aquí para alegrarnos la vida y amarlas.- pensó Inuyasha de inmediato; besa a Kagome y se duerme.

    //////////////////////////////////////

    -¿Cómo nombraremos a la pequeña, Inuyasha?.- pregunta Kagome cuando estaba con Inuyasha viendo un libro de nombres para bebe.

    -Se me ocurre ponerle tu nombre, cariño.- dijo Inuyasha al estarla besando.

    -¿Y si le ponemos mejor otro nombre?.-

    -Me gustaría que ella lleve tu hermoso nombre.-

    -Ay Inuyasha; solo lo dices para sonrojarme.- dijo Kagome riendo.

    -No; lo digo porque te amo.- dijo Inuyasha muy seguro.

    -A mí me gusta el nombre de “Shiori”.- dijo Kagome al ver ese nombre en el libro.

    -Entonces que nuestra bebe se llame Shiori Kagome Taisho.- dijo Inuyasha al ponerle una mano en su barriga; sintiendo unas pataditas.

    -Parece que a la bebe le gusta el nombre.- dijo Kagome al poner su mano en su vientre para sentir a su bebe.

    -Entonces mi princesita, te llamaras Shiori Kagome. Ya quisiera tenerte en mis brazos mi pequeñita.- dijo Inuyasha al acercarse a la barriga de Kagome para hablarle a su bebe.

    El tiempo pasaba y Kagome cumplió seis meses de embarazo; tuvo que pedir permiso de maternidad para descansar; y Sango se lo dio, permitiéndole volver al trabajo hasta que la bebe tuviese tres meses de nacida. Una noche después de hacer limpieza en su casa, estaba en su casa viendo que preparar para cenar hasta que decide hacer sopa ramen, el platillo favorito de su esposo.

    -¿Tú que dices mi amor; le hacemos a papi su sopa favorita?.- pregunto Kagome tiernamente al hablarle a su bebe; quien de inmediato le da una patada como queriendo decir que estaba de acuerdo. Mientras preparaba la sopa; escucha que tocan su puerta; se asoma y ve que eran sus suegros, su gemelo con su familia, abre la puerta dejándolos pasar.

    -Hola a todos pasen.- dijo Kagome amablemente.

    -Hola hermana; ¿Cómo sigue mi sobrinita?.-dijo Houjo al saludarla.

    -Todo bien; falta poco para que nazca esta pequeña.-

    -Hola pequeña; soy el tío Houjo de nuevo. Espero que nazcas pronto para que Tenshi y tú puedan jugar juntos, ustedes dos serán buenos primitos.- dijo Houjo al hablarle a la barriga de su gemela.
    -¿Ya pensaron en como nombrar a mi nieta?.- pregunta Inuno al sentarse en un sofá.

    -Decidimos nombrarla Shiori Kagome.- dijo Kagome amablemente; en ese momento termina de preparar la sopa; pero también Inuyasha acababa de llegar de su trabajo.

    -Hola familia.- dijo Inuyasha sorprendido de verlos; en sus manos tenia bolsas con ropita para niña.

    -Hola Inuyasha; ¿Cómo te fue en tu trabajo?.- pregunta Izayoi al saludar a su hijo.

    -Bien; pase por una tienda para bebes y le compre algo a mi pequeña Shiori.-

    -¿Qué le conseguiste a la bebe?.- pregunta Kagome curiosa.
    -Estas bonitas ropitas; y pedí que le bordaran algo a algunos vestiditos y mamelucos.- dijo Inuyasha al sacar las ropitas de bebe que consiguió. En un vestidito rosa decía “Princesa Taisho”, en un mameluco rosa pastel decía “Shiori Kagome”; en otro mameluco verde pidió que bordaran “Pequeña Shiori” y finalmente en una camisetita blanca decía “Bonita como mami”; a todos les pareció tan tierno ese detalle.

    -Que hermosos mensajes les bordaron.- dijo Yuca maravillada al ver tan tiernos mensajes.

    -En serio hijo; te luciste.- dijo Izayoi al ver las ropitas.

    -Tío Inu, tía Kag aquí tengo algo para mi primita.- dijo Tenshi al acercarse con una bolsa de regalo; la cual contenía zapatitos bordados color rosa y varios biberones y chupones.

    -Hola Shiori, soy el tío Shippo. Te enseñaré a cómo hacer enfadar a Inuyasha, y como hacerle bromas.- dijo Shippo al hablarle a la bebe en el vientre de Kagome, ella y los demás ríen, pero a Inuyasha no le hizo gracia.

    -Ni se te ocurra enseñarle eso a mí bebe, enano mugroso.- dijo Inuyasha frunciendo el ceño.

    -Ya sabes que él es travieso Inuyasha.- dijo Inuno calmado.

    -Pero no quiero que mi Shiori sea como el.-

    -Ya Inuyasha; cálmate.-dijo Izayoi tranquila.

    //////////////////////////////

    -Ya quiero a Shiori aquí en mis brazos.- dijo Inuyasha al estar con su esposa en su cama.

    -Igual yo Inuyasha; falta poco para ese hermoso acontecimiento.- dijo Kagome al besarlo y dormir.

    CONTINUARA…
     
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    SARA BUTLER

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    Mi amada vampiresa
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    Capítulo 16.-Nuestro acontecimiento.

    En la mañana siguiente, Kagome estaba dormida tranquilamente en su cama con su amado esposo, en eso empieza a quejarse lentamente, despertando a Inuyasha por completo, debido a sus quejidos y movimientos constantes.

    -¿Qué tienes amor?.- pregunta Inuyasha alarmado.

    -Nada grave; solo que nuestra pequeña anda como despertador inquieto.- dijo Kagome al verlo directamente, con ojos ilusionados.

    -Calma Shiori, aún es temprano y mami quiere dormir.- dijo Inuyasha al hablarle al abultado vientre de Kagome; la bebe da una patadita más como queriendo decir que entendió.

    -Vas a ser una pequeña muy inquieta Shiori.- dijo Kagome dirigiéndose a su barriga para hablarle a su bebe.

    -De eso no hay duda.- dijo Inuyasha besando a Kagome. Se dan una ducha juntos en la bañera; yendo con cuidado para que Kagome y la bebe no se lastimen, después se dirigen a desayunar, aun a pesar de las protestas de Kagome, ya que Inuyasha no le dejaba hacer casi nada.

    -No exageres Inuyasha, solo acomodaré la mesa para desayunar.- dijo Kagome cuando Inuyasha le quitó unos vasos para servirlos el mismo con leche.

    -Kagome, comprende de una vez que no debes lastimarte cargando objetos pesados.- dijo Inuyasha cuando el mismo terminó de acomodar la mesa y servir el desayuno. Desayunan en silencio sin más protestas por parte de los dos.

    ///////////////////////////////////

    -¿Qué tal va la futura mama?.- pregunta Ayame cuando estaba de visita en casa de Kagome e Inuyasha. Los acompañaban Sango y Miroku.

    -Muy bien, mi bebita se desarrolla exitosamente; solo que su papa me desespera a veces.- dijo Kagome, haciendo que su esposo frunza el ceño.

    -Kagome; lo hago porque las amo, tanto a ti como a Shiori.-

    -Me imagino que si Inuyasha, ¿pero no crees que a veces la limitas demasiado?.- dijo Miroku mientras abrazaba a Sango.

    -Tiene razón Miroku por una vez; deja que ella respire de vez en cuando.- dijo Sango mientras se recargaba en Miroku.

    -Lo sé, pero…-

    -Solo piénsalo Inuyasha.- dijo Ayame mientras pasaba sus manos en la barriga de Kagome para sentir a la bebe. En ese momento siente unas patadas.

    -¿Lo ves?, Tu bebe dice lo mismo.- dijo Ayame en broma riéndose.

    -¿Desde cuándo que mi princesa esta en mi contra?.- dijo Inuyasha con el ceño fruncido, provocando la risa de los demás.

    -Nadie está en tu contra Inuyasha.- dijo Kagome riendo mientras lo besaba.

    ///////////////////////////////////////////////

    Una tarde Miroku estaba en la mesa de un restaurante muy nervioso; estaba esperando a Sango a que saliera del trabajo y se dirigiera con él, ya que la citó para pedirle algo de suma importancia; aunque estaba esperanzado de que esta vez ella no lo rechace otra vez como lo hecho desde hace un año.

    -Hola Miroku.- dijo de repente una voz femenina mientras le ponía una mano en su hombro; Miroku voltea y observa que era Sango que ya había llegado a la cita; se veía hermosa con un vestido ajustado negro, cabello y maquillaje arreglado bellamente, mientras que él estaba vestido con un sencillo traje.

    -Hola Sango.- dijo Miroku devolviéndole el saludo, mientras la besaba y le regalaba una rosa roja.

    -¿Qué ocasión especial es esta?.-pregunta Sango curiosa mientras se sentaba frente a Miroku.

    -La ocasión de que estés a mi lado cada día, haciéndome feliz.- responde Miroku tranquilamente mientras un mesero llegaba a tomar su orden. Después de que les llevan su cena y platican entre ellos; Miroku se arma de valor y saca del bolsillo de su saco una cajita de terciopelo negro, que adentro contenía un hermoso anillo con un rubí en forma de corazón.

    -Pero Miroku, ya hablamos de esto, yo…- dijo Sango queriéndole decir otra vez que no estaba lista para casarse; pero Miroku le calla poniéndole un dedo en su boca.

    -Sango querida, déjame decirte lo que mi corazón dicta. Te he amado y te amo desde siempre cuando por primera vez te vi, tu eres la única que pone mi mundo de cabeza, con la que no puedo vivir si no estás a mi lado; sin ti mi vida no tiene sentido, ni siquiera tiene color. Sé que ya te he pedido varias veces que te cases conmigo; pero me rechazas porque no te sientes lista y crees que soy inmaduro, pero no es así. Podemos casarnos y madurar en lo que nuestro matrimonio dure; es decir toda nuestra vida. ¿Entonces qué dices Sango, te casarías conmigo?.- pregunta Miroku mientras estaba arrodillado frente a Sango.

    -Acepto.- dijo Sango de una vez; el discurso que le dijo Miroku la convenció por completo y pudo notar que él hablaba en serio. Miroku se pone feliz, y la besa mientras le ponía finalmente el anillo en su dedo.

    ///////////////////////////////////////////////

    -Hasta que por fin mi prima te da el “si”.- le dice Inuyasha mientras ambos estaban trabajando en la cocina del “Shikon”; Miroku hacia ensalada verde e Inuyasha preparaba codorniz asada.

    -Así es futuro primo; por fin la pude convencer para que se case conmigo.- dijo Miroku orgulloso y sonriente.

    -Pobre de ti si me entero que la haces sufrir; serás mi mejor amigo pero Sango es mi prima; así que con que me entere que ella derramó una lágrima porque saliste con las tuyas, la convertiré en viuda.- le amenaza Inuyasha de repente, asustando a Miroku pues conociendo a su jefe y amigo, cumplirá su palabra y más aún que ya es un vampiro.

    -No te preocupes Inuyasha; desde que la conocí, deje esas manías mujeriegas atrás y solo la amo únicamente a ella, si no fuera así, no le insistiría un año completo para que se case conmigo.-dijo Miroku muy seguro de sí mismo.

    -Es verdad, pero más te vale que la hagas feliz.- le dice Inuyasha mientras terminaba el platillo.

    //////////////////////////////////////////

    -Señor Taisho, dígame ¿Cómo le va a su esposa con el embarazo?.- le pregunta Karoro mientras le llevaba una bandeja con té verde a la oficina de Inuyasha, donde él estaba ordenando unos documentos.

    -Muy bien; ella está tranquila y mi bebe está sano y desarrollándose con éxito.- le contesta Inuyasha mientras dejaba unos documentos a un lado.

    -Me alegro, ¿Qué será él bebe?.-

    -Una bonita niña, justo como quería.- dijo Inuyasha sonriente al recordar que pronto tendrá una princesita en brazos.

    -Jeje, siempre creí que todos los hombres querían que su primer bebe fuese varón.- dijo Karoro nerviosa mientras reía.

    -Solo los hombres que son estúpidos e ignorantes machistas piensan eso; a mí me enseñaron a respetar a las mujeres y tratarlas como iguales; y llevo a cabo en mi vida esa creencia, si no fuese así mi esposa no se hubiese casado conmigo desde un principio. Ella sufrió bastante con hombres de ese tipo.- le dice Inuyasha bastante seguro en sus palabras.

    -Tiene mucha razón señor Taisho; bueno le dejo para que termine su trabajo, y yo debo atender mesas, con su permiso.- le dijo Karoro amablemente mientras salía de la oficina. Inuyasha se queda viendo una foto que tenía en su escritorio; donde se encontraba abrazando a Kagome por detrás poniendo sus manos en la barriga abultada donde se encontraba por ahora su bebe, ambos estaban sonrientes.

    -Así es mi Kagome; yo te amo tanto y te respeto como mereces en verdad; después de todo lo que pasaste en estos cinco siglos.- dijo Inuyasha mientras besaba la foto y la ponía devuelta a su lugar con cuidado.

    /////////////////////////////////////////////////

    -¿De verdad que te casarás con Miroku?.- pregunta Kagome contenta, mientras hablaba por teléfono con Sango, como ella tiene permiso maternal, solo por teléfono le pudieron comunicar la noticia.

    -Así es amiga; esta vez me convenció por completo su deseo de casarse conmigo.- le comunica Sango feliz al otro lado de la línea, mientras veía el anillo que Miroku le regaló.

    -Me alegro por ustedes; ya era hora que se decidieran a dar el siguiente paso.- dijo Kagome sonriente mientras acariciaba su barriga.

    -Y por cierto, ¿Qué tal va mi sobrinita Shiori?.-

    -Va bien, anda muy inquieta últimamente, exactamente a las siete de la mañana empieza a moverse para despertarnos a Inuyasha y a mi.- le informa Kagome recordando que los últimos días; la pequeña se mueve exactamente a esa hora, ni un minuto más ni menos.

    -Jaja; ya quisiera saber cómo se pondrá cuando nazca esa pequeña; nada más recuerda que pasado mañana tienes cita aquí conmigo.-

    -Lo se Sango, no lo olvido y menos tu querido primo.-

    Siguen platicando un rato, hasta que tuvieron que despedirse porque Sango fue llamada de emergencia a maternidad. Mientras tanto Kagome hace unos cuantos quehaceres del hogar para no aburrirse; cuando termina se sienta en el sofá a descansar un poco antes de hacer la cena, pero sin darse cuenta se queda dormida.

    En ese momento Inuyasha llega del trabajo con unas bolsas en la mano, que contenían comida que el mismo preparo en el restaurante para llegar a su casa y cenar con su esposa y bebita no nacida, deja las bolsas en el comedor y empieza a buscar a Kagome, encontrándola dormida en un sofá. Sonríe ante lo bella que se ve dormida mientras tenía sus manos en su vientre, el embarazo la agota mucho, y más si ella no se queda quieta. Se acerca a ella con cuidado y le de unos besos despertándola poco a poco.

    -Hola mi bella durmiente.- dijo Inuyasha mientras se sentaba con cuidado en ese sofá, poniendo las piernas de Kagome encima de las suyas.

    -¿Cómo te fue bebe?.- dijo Kagome mientras se levantaba con cuidado.

    -Mejor ahora que estoy aquí; por cierto traje algo para cenar.- dijo Inuyasha mientras la besaba y abrazaba.

    -La cena!!.- dijo Kagome de repente mientras se separaba de su esposo, tratando de ir a la cocina, pero siente como Inuyasha la detiene, abrazándola por detrás.

    -Tranquila mi amor; ya te dije que traje algo para cenar, que preparé allá en el restaurante.- dijo Inuyasha mientras le besaba el cuello.

    -Muchas gracias cielo; la verdad iba a preparar la cena, pero sin querer me quedé dormida.- le dijo Kagome mientras se dejaba mimar por Inuyasha.

    -Me lo imagine; es que algo me dijo que debía llevar la cena a casa.- le contesta Inuyasha mientras se dirigían al comedor para cenar

    /////////////////////////////////////////////

    -Miroku, estaba pensando, ¿Qué tal si mejor nos casamos después de que la bebe de Inuyasha y Kagome nazca?.- pregunta Sango cuando estaba en el parque con Miroku.

    -También estaba pensando lo mismo Sanguito; que mejor nos casemos y vayamos de luna de miel, cuando nazca nuestra sobrinita, quisiera verla cuando sea el día.- dijo Miroku feliz de que Sango haya pensado lo mismo.

    -Igual yo, además le prometí a Kagome que me haría cargo del parto cuando sea el momento.-

    -Por eso y muchas cosas más te adoro Sanguito, tu si eres fiel a tus promesas cuando las haces, es por eso que eres tan buena persona.- dijo Miroku al besarla, pero en eso aprovecha para bajar su mano a tocar un lugar de Sango, ganándose una cachetada.

    -No te tomes tantas libertades solo porque nos casaremos pronto.- le dijo Sango evidentemente molesta.

    -Pero no te hagas viuda antes de tiempo.- dijo Miroku mareado por la cachetada marcada.

    /////////////////////////////////////////////

    El embarazo de Kagome seguía marchando a la perfección, yendo a las consultas con Sango como debía hacerlo regularmente; además de que Inuyasha parecía que no quería parar en las compras; ya que se la pasaba comprando constantemente ropita y juguetes para niña; además de cosas útiles como biberones, pañales, toallitas húmedas etc. tanto era así su entusiasmo en las compras para él bebe, que parecía querer guardar provisiones para una guerra o desastres naturales.

    //////////////////////////////////////////////

    Una tarde después de salir de su revisión semanal con Sango, quien dijo que todo iba bien en su embarazo y también para que la pequeña naciera en dos semanas, ya que Kagome contaba con los nueve meses de embarazo; así que ya faltaba poco para ese acontecimiento maravilloso, que toda la familia y amigos estaban esperando ansiosamente al igual que los futuros padres.

    -¿Qué te parece si vamos a cenar en el mismo restaurante donde te pedí que fueras mi esposa?.- dijo Inuyasha mientras le besaba la mejilla varias veces.

    -Me parece perfecto Inuyasha.- dijo Kagome dejándose mimar por su esposo, mientras caminaban despacio hacia el auto.

    -Con cuidado camina, Kagome.-

    -A este paso jamás llegaremos ni al auto.- se queja Kagome; según ella caminaban a paso de caracol que juraría que se les adelantó un infante que apenas aprendió a caminar.

    -El que seas vampiresa, no quiere decir que debes dejar de lado las precauciones necesarias; tus poderes se debilitan conforme se desarrolla Shiori en tu vientre.- le explica tranquila y pacientemente Inuyasha mientras le ayudaba a caminar para que no se dañen ella y la bebe.

    Llegan tranquilamente al restaurante que estaba en un puerto a orillas del mar; seguía todo tan hermoso como ambos recordaban, entran con cuidado al lugar donde de inmediato un mesero les guió a su mesa, la cual estaba ubicada cerca del árbol de Sakuras, no como la vez pasada que estaba debajo de él, pero eso no era lo importante en ese momento.

    -Aquí fue donde le propuse a mami que se case conmigo, mi pequeña princesita.- dijo Inuyasha tiernamente sin importarle lo que los demás comensales estuvieran pensando o diciendo de él, no le avergonzaba demostrar cariño en público hacia su esposa y bebe.

    -Mira a ese hombre; su mujer lo tiene dominado que vergüenza.- dijo un hombre burlándose de Inuyasha.

    -Más vergüenza debería darte a ti tonto; te la pasas más en el trabajo que en la casa, tanto que nuestro hijo adolescente no quiere estar contigo y ve más a su tío Ryoga como padre que como el tío que se supone que es. Por lo menos se ve que ese hombre se da el tiempo de estar con su familia- le reclama su mujer, haciendo que su esposo baje la mirada de vergüenza de las verdades que le dijo su mujer.

    ////////////////////////////////////////

    -Así es Shiori, papi me pidió unir mi vida con él en este lugar.- dijo Kagome con ternura, viendo como Inuyasha le hablaba tiernamente a la bebe y besaba su barriga.

    -Señor Taisho, su orden esta lista.- dijo el mesero llegando de pronto con un carrito donde estaba transportada su cena; Inuyasha pidió filete de pescado frito, mientras que Kagome quiso camarones empanizados y para beber una jarra de limonada. Cenaban tranquilamente entre ellos, solo que de vez en cuando Kagome le daba a Inuyasha de cenar en la boca, como si fuese un bebe, él no se quejaba pues también hacia lo mismo.

    Después de un rato Kagome se va al baño, mientras que Inuyasha seguía en la mesa, y en ese momento aprovechó para pedir el postre, pero notó que una mujer de las meseras se le acercaba con intenciones nada buenas hacia él.

    -Hola señor Taisho, soy Ino.- dijo esa mujer con voz seductora tratando de sentarse en sus piernas, pero él se dio cuenta de ello y se para impidiéndole que haga su cometido.

    -Acabo de ordenar el postre a su compañero señorita.- dijo Inuyasha muy frio.

    -¿Y qué le parece si después usted y yo salimos juntos a disfrutar de nosotros?.- le dice Ino tratando de acercarse a él, pero se lo impide.

    -Estas equivocada si crees que me fijaría en alguien como tú que se arrastra a los hombres por dinero.- dijo Inuyasha bastante frio, por no decir cruel haciendo que esa mujer abra los ojos de sorpresa.-Amo a mi esposa y él bebe que viene en camino, como para perderlos por una tontería.-

    -Pero le puedo ayudar con eso; todos saben que no se puede acostar con una mujer embarazada; yo lo complaceré mientras espera el nacimiento del bebe.- dijo Ino descaradamente, haciendo que Inuyasha se enfurezca más.

    -Si no hubiese mujeres en la tierra más que tu; prefiero volverme gay que andar contigo, así que mejor déjeme en paz, si no quiere que llame al gerente.- le amenaza Inuyasha sin dejarse vencer.

    -Pero señor…-

    -Ino, es la quinta vez que te le arrastras a un cliente como una cualquiera.- dijo molesto el gerente que estaba en recepción y cuando veía esa escena, no le gusto para nada eso, además sabía que no le convendría perder a un cliente como Inuyasha, ya que gracias a sus visitas, el restaurante ganaba más dinero y fama.

    -Pero ya no volverá a suceder señor Yazuka.- dijo Ino tratando de justificarse.

    -Claro que no sucederá porque ya no trabajarás más aquí, estás despedida.- dijo el gerente firmemente.

    -Pero señor Yazuka..- dijo Ino sorprendida.

    -Pero nada Ino, si tanto estas necesitada de dinero, vete al centro de la ciudad donde están las cualquieras como tú, no en un lugar público y respetable.- dijo el gerente, haciendo que esa mesera salga de ahí derrotada.

    -Lamento esto señor Taisho.-

    -No es su culpa de que algunas meseras confundan lugares de trabajo.- dijo Inuyasha serio; no le gustaba ser grosero y malvado con las mujeres, pero a veces no le dejaban opción. Después de las disculpas del gerente Yazuka, Inuyasha se queda tranquilo en lo que esperaba que Kagome saliera del baño, y en lo que llegaba el postre.

    -Ya llegue cielo.- dijo Kagome de repente, haciendo que Inuyasha salga de su mundo de ensoñación.

    -Ah, sí claro Kagome; pedí tu postre favorito.- dijo Inuyasha mientras la besaba dulcemente.

    -No me mimes demasiado; me puedo acostumbrar.- le dice Kagome melosamente.

    -Eso no me importa.- le dijo Inuyasha sin dejar de besarla.

    ////////////////////////////////////////////////

    Una mañana tranquila, Inuyasha estaba con Kagome preparando el desayuno antes de irse al trabajo, pero en eso Kagome grita del dolor y suelta sin querer una sartén, haciendo que caiga al suelo, mientras se agachaba del dolor que sentía en ese momento.

    -Kagome, ¿Qué sucede?.- dijo Inuyasha preocupado, mientras le aydaba a levantarse e ir al sofá, mientras que Kagome no dejaba de quejarse del dolor.

    -Inuyasha….ya ...viene….aaahhh.-dijo Kagome débilmente mientras se agarraba el vientre, Inuyasha comprendió que se refería, a que la bebe ya estaba por nacer.

    -Espera cielo, ahorita llamo una ambulancia.- dijo Inuyasha mientras agarraba el teléfono y llamaba al hospital de Sango pidiendo una ambulancia; después de colgar marca el número de celular de Miroku, esperando que conteste.

    -Miroku Kudeima.-

    -Miroku, soy Inuyasha.-

    -Hola amigo, ¿Qué pasa, porque no llegaste al trabajo?.-

    -Solo llamé para pedirte que te hagas cargo hoy del restaurante, mi bebe ya va a nacer.- dijo Inuyasha impaciente de que la ambulancia no llegue, mientras que su amigo se pone feliz de escuchar eso.

    -Con gusto me hare cargo; es más importante que estés con Kagome y mi sobrinita; en la tarde los visitaré, hasta entonces.- dijo Miroku al colgar su teléfono.

    -¿Y el señor Taisho, señor Kudeima?.- pregunta el encargado de mariscos.

    -Leales amigos y compañeros de trabajo, alégrense que hoy nuestro buen amigo y jefe Inuyasha Taisho, dueño de este gran restaurante “Shikon”, tendrá a su bebe en estos momentos.- dijo Miroku feliz al reunir a todos los trabajadores en la cocina, quienes dieron gritos de júbilo al escuchar eso.

    -Brindemos por la familia del señor Taisho y su felicidad.- dijo Korin, la encargada de repostería, al agarrar una botella de champaña y repartirla entre sus compañeros.

    /////////////////////////////////

    -Inuyasha…. ya no….puedo más.- dijo Kagome mientras se agarraba su vientre, y los dolores seguían atormentándola.

    -Resiste un poco más mi amor; por nuestra bebe.- dijo Inuyasha tratando de estar calmado mientras le agarraba una mano en señal de apoyo. Es que también se sentía nervioso por la llegada de Shiori. En ese momento llega la ambulancia y los doctores pasan a la casa de Inuyasha, dirigiéndose a la sala donde estaba Kagome, la ponen con cuidado en una camilla y la llevan a la ambulancia, seguidos de Inuyasha, quien no se despegó de ella ni un momento. Cuando por fin llegan al hospital, Sango ya estaba preparada y tenía todo listo para el parto; Inuyasha quería estar con Kagome, pero Sango se lo impide.

    -Espera afuera primo.- dijo Sango impidiéndole pasar con Kagome.

    -Pero Sango, debo estar con mi esposa y mi bebe.- dijo Inuyasha tratando de entrar.

    -Andas muy alterado Inuyasha, y eso es lo menos que ella necesita.- dijo Sango al meterse a la sala de parto, dejando fuera a Inuyasha. El por su parte, llamó a sus familiares para contarles la noticia; y como rayo llegaron sus padres, hermanos, Houjo, Yuca y Tenshi.

    -¿Cómo está mi hermana?.- dijo Houjo al sentarse en una silla.

    -Se quejaba de dolores a cada rato.- le responde Inuyasha mientras caminaba de un lado a otro.

    -Inuyasha siéntate de una vez.- le ordena Izayoi.

    -Mama, estoy nervioso por mi esposa y mi bebe.-

    -Sé que es lo que sientes hijo, pero debes calmarte.- le contesta Inuno.

    -Tío, ¿Cuándo podré ver a Shiori?.- le pregunta Tenshi mientras jugaba con una pelota con Shippo.

    -Ya que nos avisen que nació pequeño.- le contesta Inuyasha más tranquilo, mientras se sentaba en una silla.

    -Espero que salga igualita a Kagome, jejeje.- dijo Shippo burlón como siempre.

    -Recuerdo cuando Tenshi nació, Houjo estaba tan nervioso que parecía querer acabar con medio personal.- dijo Yuca de repente, haciendo que los demás se rían.

    -No recuerdo eso.- dijo Houjo sonrojado volteando a otro lado. Sesshoumaru en cambio estaba callado como siempre, en eso recibe un mensaje de texto en su celular.

    -No es momento para una de tus conquistas Sesshoumaru.- le responde Inuyasha.

    -No es solo una conquista más hermanito; es la mujer de mi vida.- le contesta fríamente como siempre su hermano. Es que hace dos meses conoció a una muchacha llamada Rin Himika; al inicio solo la quería por una noche, pero al estar conociéndola poco a poco, se dio cuenta que ella era diferente a las demás mujeres y eso fue lo que le atrajo de ella; y sin darse cuenta se enamoró y sentó cabeza al fin, poniéndole fin a esa vida mujeriega.

    -Si claro, eso dices de todas.- le dice Inuyasha burlándose de él.

    -Cree lo que quieras, pero es cierto lo que digo.- le contesta Sesshoumaru sin alterarse. Seguían esperando por dos horas más para que les dijeran por fin como estaban Kagome y la bebe.

    -Primo Inuyasha; ya nació mi sobrinita y está muy bien al igual que Kagome.- dijo Sango saliendo por fin de maternidad, su bata estaba manchada de sangre. Inuyasha al oír eso se pone a correr como loco, saltando hasta una pequeña mesita como si fuese competidor olímpico.-Cálmate primero Inuyasha, lo que menos necesita tu esposa es que estés alterado.- le dice Sango deteniéndolo de repente.

    -Si, lo siento Sango.- dijo Inuyasha ya calmado entrando a la sala donde se encontraba Kagome internada, al entrar ve a Kagome sosteniendo un pequeño bultito dormido y envuelto en mantas rosa pastel.

    -Mira Shiori quien está aquí; es tu papi.- dijo Kagome al ver entrar a su esposo; Inuyasha la besa tiernamente y se dirige a ver a su bebita y a cargarla cuidadosamente en sus brazos; la cual tenía el cabello plateado como su padre y la piel blanca de su madre.

    -Hola mi pequeña Shiori; soy papi.- dijo Inuyasha tiernamente al tener a su bebe en brazos; en cuanto Shiori escuchó la voz de su papa abre sus ojitos, demostrando que son de color verde esmeralda, igual que su madre. Inuyasha sintió llorar al ver a la pequeña justamente como él quería, una niña con su cabello plateado, pero con los hermosos ojos esmeraldas de su madre.

    -¿Por qué lloras Inuyasha?.- pregunta Kagome al ver a Inuyasha soltar una lagrima.

    -Soy tan feliz cielo, es la pequeña que siempre soñé.- dijo Inuyasha al besar a Kagome de nuevo. –Te prometo que siempre estaré para ti mi pequeña, al igual que siempre estaré para siempre con mami.- dijo Inuyasha dirigiéndose a su bebe, quien le dirigió una sonrisa mientras le agarraba un dedo a su papa con una manita.

    -Que feliz es mi bebe.- dijo Kagome al ver la tierna escena.

    -Que nieta tan hermosa nos dieron.- dijo Izayoi al entrar a la habitación con los demás. Houjo estaba sonriente de oreja a oreja al ver a su sobrinita, que la carago antes que los demás.

    -Hola Shiori; soy el tío Houjo el hermano gemelo de tu mami. Te consentiré mucho, te abrazare y jugare contigo al igual que tu primo Tenshi.- dijo Houjo mientras estaba sentado en un sofá cargando a su sobrina, a su lado estaba Yuca y en las piernas de ella, estaba Tenshi.

    -Se parece a Inuyasha.- dijo Yuca al ver a su sobrinita, siendo cargada y mimada por su tío.

    -¿Por qué no hubo peleas para saber quién cargaba a mi bebe?.- pregunta Inuyasha curioso.

    -Es que lo hablamos y decidimos que Houjo fuese el primero en cargar a Shiori; ya que el espero cien años para tener un sobrino, que sería injusto si no fuese el primero en recibirla en brazos.- dijo Inuno tranquilamente.

    -¿Puedo ver a mi primita papi?.- pregunta Tenshi al estirarse de las piernas de su mama para poder ver a Shiori. Houjo baja un poco a la bebe para que su primo la vea.

    -Hola Shiori, soy Tenshi.- dijo el pequeño inocentemente mientras le agarraba una manita.

    -Kagome ha demostrado una gran fortaleza al estar dando a luz a mi sobrina, de seguro será una gran madre.- dijo Sango al sonreír mientras tomaba fotos. Mientras seguían ahí, Shiori pasaba de brazos en brazos, esta vez estaba siendo cargada por la abuela Izayoi.

    -Veo a esta pequeña, y me parece que es la versión femenina de Inuyasha.- dijo Izayoi haciendo que su hijo se sonroje.

    -Mami, no insultes a Shiori pobrecita, suficiente tiene con que Inuyasha es su papa.- dijo Shippo, quien le hacía cosquillitas a la bebe. Obviamente a Inuyasha no le gustó el comentario.

    -Ya verás mugroso.- dijo Inuyasha al corretearlo.

    -Calma amigo, recuerda que así son los niños.- dijo Miroku al entrar de repente.

    -Hola Miroku.- dijo Sango al besarlo.

    -Hola mi Sanguito. ¿Cómo le fue a Kagome y mi sobrinita?.-

    -Pregúntale tú mismo.- le dice Sango, Miroku voltea a observar que Kagome sostenía en sus brazos a su bebita, e Inuyasha estaba a su lado.

    -¿Puedo cargar a la bebe?.- pregunta Miroku, y Kagome se la da concuidado.

    -Hola pequeña Shiori, soy el tío Miroku, el tío más guapo que tienes.- le dice Miroku, mientras que la pequeña lo veía y sonreía.

    -No es para tanto Miroku.- le dice Inuyasha burlón.

    -Hola chicos ya llegué, perdón por tardar.- dijo Ayame al entrar de repente. Ella de inmediato ve a la bebe y la sostiene en brazos.

    -Qué bonita bebe les tocó amigos.- dijo Ayame mientras arrullaba a Shiori, quien soltó un bostezo y se duerme.

    -De eso no hay duda, somos muy afortunados.- dijo Inuyasha al besar a Kagome dulcemente.

    //////////////////////////////////////////

    Pasó una semana y a Kagome por fin la dieron de alta; Inuyasha salía más temprano del trabajo para poder ayudar a Kagome con la pequeña y con los quehaceres del hogar. Una tarde llega a su casa y encuentra a Kagome en la sala dándole pecho a Shiori, de inmediato pensó que era una imagen demasiado hermosa.

    -Hola bebe.- dijo Kagome al verlo de inmediato, cuando él se sienta a su lado.

    -Hola mis pequeñas adoraciones.- dijo Inuyasha al besar a Kagome y pasarle con cuidado una mano en la cabecita de Shiori ya que estaba mamando el pecho izquierdo de su madre, y su padre justamente estaba sentado en ese lado.

    -Esta pequeña es bastante comelona; de seguro será buen chef como su padre.- dijo Kagome sonriendo.

    -No, será doctora como su madre.- le contradice Inuyasha. En ese momento Shiori retira su boquita del pecho de su madre, Kagome ya la estaba poniendo en posición para sacarle el gas, pero siente como Inuyasha se la retira con cuidado y se la pone en su hombro, dándole palmaditas en su espalda para que saque el gas, lo que se logra al escuchar a Shiori eructar y después dar un bostezo sonoro, quedando profundamente dormida en el hombro de su papa.

    Inuyasha la sube con cuidado a su habitación, y la deposita en su cunita junto con almohadas a su alrededor para que no se lastime, le da un beso en su cabecita y le coloca a un lado de la cuna un radio para estar al pendiente; baja y encuentra a Kagome en la cocina cortando carne para la cena.

    -Te amo Kagome.- dijo Inuyasha al voltearla de frente y besarla.

    -Yo te amo más.- dijo Kagome correspondiéndole el beso.

    -Yo más aun; y a Shiori también.- dijo Inuyasha al escuchar por la radio de bebes, la
    respiración pausada de su princesita, indicando que está bien dormida.

    /////////////////////////////////////////////////////////////

    Dos meses después del nacimiento de Shiori, Sango y Miroku se casaron finalmente; la ceremonia fue llevada a cabo en una pequeña iglesia, los invitados solo fueron sus amigos y familiares. Mientras que Ayame encontró a un hombre llamado Ginta Gorsky, y ellos dos son una pareja feliz. Yuca sorprendió de nuevo a Houjo con un nuevo bebe en camino, lo cual lo puso bastante feliz y a Tenshi también, ya que tendría un hermanito con quien jugar además de Shiori, ya que la familia seguía creciendo. Sesshoumaru seguía con su relación con Rin, y el ya no se interesaba por otras mujeres, ya que Rin fue quien le enseno lo que es amar y ser amado sin interés alguno más que el cariño entre dos personas.

    //////////////////////

    -Creo que tú y yo estábamos destinados Kagome.- dijo Inuyasha cuando estaban en el balcón de su departamento viendo el atardecer con Shiori en brazos de su padre.

    -¿Qué quieres decir?.- pregunta Kagome mientras le pasaba un biberón con leche a su esposo para que alimente a su bebe; lo cual él hace de inmediato.

    -Que el conocerte de niño cuando tenía cinco años, no fue coincidencia, fue el destino que nos unió para que supiéramos que estaremos juntos por siempre.- dijo Inuyasha mientras la besaba.

    -Yo también pienso lo mismo, el conocerte fue lo mejor que me ha pasado en la vida, te amo Inuyasha.- le corresponde Kagome muy feliz.

    -Yo aún más, “Mi amada vampiresa”.- dijo Inuyasha besándola largamente. El camino de la vida a veces puede ser cruel, pero siempre el final tiene su mejor regalo que pueda existir: el amor de tu vida, puro y verdadero.

    FIN DE LA HISTORIA.

    BUENO CHICAS, AQUÍ ESTA EL FINAL DE ESTA GRAN HISTORIA DE VAMPIROS. HASTA YO ME SORPRENDO DE QUE HAYA ACABADO, PERO SEGUIRE PUBLICANDO POR USTEDES EN LA OTRA HISTORIA, “JEFE DE MI CORAZON”. MUCHAS GRACIAS POR TODO.
     
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  6.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho とうが 犬の大将 Comentarista destacado ¡Amo a los humanos, los amo, los amo a todos! ¿Por qué existo y vivo? Para existir, necesitas un propósito.

    Leo
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    felicidades sara me gusto la historia tenia de todo para ser buena y mas me encanto el final, no te comente antes porque me tome un tiempito en leerla, pero te deseo buena suerte ya estoy leyendo la otra y me gusta tambien. todo fue tan bonito, especialmente el final, la boda de miroku y sango, ayame y su novio, Sesshomaru y su relación con Rin, inuyasha como padre amorosito...ahhh. Sayonara y por aqui nos leemos.
     
  7.  
    maFFer susin

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    wow esto es lo mas hermoso del dia s te comente que tuve un mal dia pero eso es putno y aparte esto me animo, amiga amo tus historias y ya las habia seguido desde antes de tener cuenta en verdad me encanta tu creatividad y las historias que haces, has ido creciendo de a poco y esta historia es una clara muestra, me encato como describiste a shiori, ademas de que es como si hubiera sido ayer que empeze a leer esta historia y ve ya se termino en verdad te felicito

    Es el final de una pero el comienzo de lo que espero muchas otras¡¡¡¡ y con tu creatividad no duare que sean gradiosas historias

    atto. Tu fiel lectora y amiga maFFer susin
     
  8.  
    maFFer susin

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    wow esto es lo mas hermoso del dia s te comente que tuve un mal dia pero eso es putno y aparte esto me animo, amiga amo tus historias y ya las habia seguido desde antes de tener cuenta en verdad me encanta tu creatividad y las historias que haces, has ido creciendo de a poco y esta historia es una clara muestra, me encato como describiste a shiori, ademas de que es como si hubiera sido ayer que empeze a leer esta historia y ve ya se termino en verdad te felicito

    Es el final de una pero el comienzo de lo que espero muchas otras¡¡¡¡ y con tu creatividad no duare que sean gradiosas historias

    atto. Tu fiel lectora y amiga maFFer susin
     
  9.  
    Kai Stavros

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    Por dios!!!! que belleza de historia...me pase muy poco pero la segui toda..la adore..tan linda que debe ser la bebe..Me imagino como tendran la casa Inu Y Kag..abarrotada de cosas de bebes Inu se inspiró...Lo adore..muchas felicidades por terminar tu fic y terminarlo tan bien...Lo adore y adoro..Sayo.-
     

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