* Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)

Tema en 'Fanfics abandonados sobre Libros' iniciado por Moliry, 4 Mayo 2010.

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  1. Mucho, estare al pendiente =)

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    Moliry

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    Escritora
    Título:
    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    86
     
    Palabras:
    6798
    El edén bajó a la tierra para prometer seguir acogiéndonos a mi familia y a mi eternamente.

    De esa forma paradisíaca trascurrió el tiempo.

    Mes y medio.

    Diciembre había llegado con misticismo alfombrando y adornando de nieve la naturaleza boscosa, las casas y sus alrededores del pueblo.

    Cuando pensaba que ya estaba en la cima de la felicidad, de la plenitud, el día siguiente superaba al pasado y así se había cumplido el tiempo hasta llegar a superar cualquier perspectiva que pudiera imaginar de lo que era la dicha exaltada.

    Jacob y yo en todo este tiempo nos habíamos dedicado a los mellizos, a los cambios que quería hacer a la casa para embellecerla aun mas, la otro moto de Paúl que seria para Sam, y por supuesto, y era lo mucho mejor y mas placentero: amarnos, enamorarnos y unirnos en todos los sentidos posibles cada día mas.

    También se había hecho mas estrecha la amistad con mis amigos de la escuela por medio de video llamadas y mensajes que nos hacíamos todo el tiempo. Fue un solas en mi corazón tener amigos tan cariñosos y leales. Aun que llevábamos meses sin vernos eso no fue impedimento para tener tan fuertes lazos. Lo mismo había ocurrido con mi familia de la Push.

    Definitivamente: Todo era perfecto.

    La unión en mi vida en todos los ámbitos y relaciones se había hecho tan sólida como poderosa que mi familia Cullen, la Swan y los de la Push ya eran una sola. Éramos una enorme familia que nos queríamos y protegeríamos ante todo.

    Era tal la unidad de todas las familias al convertirse en una, que mi abuelo Carlisle una vez dijo que no creyó tener la eternidad suficiente para ser testigo principal como vampiros, lobos y humanos se fusionaban en sentimientos para llegar hasta el punto de ser un mismo clan, una misma familia.

    La familia comenzaba a tener nuevas tradiciones como ser padrinos de eventos y esperados nacimientos.

    Así como Bella y Edward hace algunos años habían sido los padrinos de Kim y Jared de boda, ahora nosotros seriamos padrinos de Claire y Quil. Aunque acaba de cumplir diecisiete años la joven ya nos habían pedido ser los realizadores de su unión matrimonial, pues apenas tuviera la mayoría de edad la ceremonia se realizaría. Quil parecía que no podía esperar ni un minuto mas, pero para su desgracia no le quedaba otra alternativa que seguir esperando. También seriamos padrinos de nuestro sobrino, el hijo próximo de Rachel y Paul, y del pequeño de mi cuñada mayor: Rebecca.

    Me emocioné como niña pequeña saber que nos tenían tan en cuenta la familia, que nos querían tanto y confiaban en nosotros como para darnos el honor de ser participes en sus mas bellos momentos de sus vidas.

    Me agaché para asesorarme como iban inflando mis panquecitos en el horno y al ver que ya comenzaban adorarse decidí sacarlos.

    ―Al parecer por fin ya quedaron ―dejé la charola de moldes sobre la barra de mármol y volteé para sonreírle a mi pequeña que estaba acurrucada en su mecedora de bebé que había acomodado en la mesa.

    Elizabeth había crecido apenas tres centímetros en todas estas semanas, seguía con sus dos únicos dientes y testaruda como su padre, aun no quería abrir los ojos. Situación que me era fastidiosa, esa guerra ridícula entre padre e hija…

    Un par de veces volví a intentar hablar sobre Seth con Jacob, pero parecía un tema monstruosamente tabú y provocaba cambiar el excelente humor alegre y apasionado de mi esposo en furia e impaciencia.

    Dado a eso ya no pude sacar de nuevo el tema de mi amigo.

    ―Es una locura tomar una charola hirviendo del horno sin mínimo un trapo.

    Levanté la mirada para verlo sonriente.

    ―El calor es solo un cosquilleo para mi ―le guiñé el ojo.

    Ingresó a la cocina y un poco inseguro se animó a tomar la charola sin ninguna protección.

    ―¡No, tonto! ―me reí con nerviosismo.

    Soltó con brusquedad la charola y algunas palabrotas salieron de su boca.

    La escena fue tan cómica que no pude evitar reírme por debajo.

    ―¡Vaya! ―se sopló la mano y la intentó refrescar con el agua cayendo de la llame del lavabo―. Si me quemé.
    ―No seas ocioso ―lo regañé tratando de disimular la risa―. ¿Que afán?
    ―Lo haces ver tan fácil ―se quejó de su esposa.
    ―Lo es para mi ―se había irritado la palma de la mano pero nada de cuidado, pero estuvo cerca. Se me borró la sonrisa―. En lugar de torturarte prueba mi receta mejorada.

    Me dio gusto secar la mano derecha de mi esposo con una pequeña toalla y ya no le causara dolor. Con el nuevo tratamiento de mi abuelo la mano de Jacob había mejorado rápidamente siendo apenas quince días la misma de siempre: sana, ágil, experta… en todos los sentidos.

    ¡En todos!

    Me ruboricé el solo pensar como las caricias de mi esposo las podía convierte en una obra de arte sobre mi piel.

    ―¿Tienes frio? ―negué apenada por ser tan trasparente―¿Los de fresa y kiwi? ―afirmé divertida―. ¡Los Malvivientes!
    ―Pruébalos y dime que te parecen.
    ―Desde que los hiciste por primera vez en la luna de miel me habían encantado y si ahora son mejorados…

    Lo callé metiéndole un recién hecho panqué en la boca.

    ―Mmm… ―se deleitó cerrando los ojos―. Que manjar.
    ―No es bueno que yo lo diga pero… ¡verdad que si!
    ―Oh, si ―se inclinó para besar la punta de mi nariz―. ¿Ya los probaste? ―preguntó al ver que le ofrecía el primer pan salido de la charola.
    ―Si ―rei sonrojada―, no es la primera charola que hago. Ya la otra nos la comimos entre Ephraim y yo.
    ―¿Nos? ―burlón se metió el resto de mi creación y me agarró de la cintura.
    ―Si ya lo sabes porque me torturas ―tuve que levantar la mirada para verlo a los ojos al ser tan alto―. Pero Ephraim si se comió como tres.
    ―De los doce.
    ―Y me quedé con hambre ―reconocí apesadumbrada.
    ―Maravilloso ―me cargó y me puso sobre la barra de mármol de la cocina―, son de las cosas que mas me fascina hacer: verte comer.

    Se estiró a lado mío y tomó otro esponjosito pan y como yo antes hice, me lo metió a la boca.

    ―¡Mmm! Pero que buenos son.
    ―Creo que eso lo descubriste hace diez panquecitos antes.
    ―¡Jacob Black, es horrible que me digas gorda! ―aparenté indignación.
    ―Ey, no dije nada de eso, al contrario: me encantas.
    ―¿Quieres llevártelos para tu reunión? Quiero hacer mas.

    Jacob llevaba semanas yendo con los hombres de la familia una vez por semana para irse a jugar algún deporte, cartas, billar, cenar, muchos cosas, la típica reunión de amigos.

    Y hoy era su día de puros hombres.

    Le puse en un recipiente de vidrio todas mis delicias.

    Se despidió de mi y de sus hijos, y se marchó con sus tan inseparables prendas desgastadas y mal cortadas. Si lo viera tía Alice le daba un ataque. Aunque lo que mas importaba era ver lo feliz que era mi esposo pusiera lo que se pusiera.


    +++


    ―¿Bueno? ―acomodé el auricular en mi hombro y oreja.

    Ephraim fue tan atento en pasarme el teléfono inalámbrico al estar ocupada cambiándole de pañal a su hermana.

    Mi niña, fue un gran éxito tus Malvivientes ―era Jake quien llamaba― hoy quisimos bajar a la playa, pondremos una fogata y…
    ―Comer como si el fin del mundo ya fuera al día siguiente.
    Es que siguen sin aceptar que yo les gano en todo.
    ―Te hará daño.
    Que va y menos si tu las cocinas ―socarró―. Un gran favor, mi niña. Pero solo si puedes… No quiero molestar…
    ―Ya suéltala, Jake.
    Puedes hacernos mas… muchos mas.
    ―Ay, Jake, claro que si, con gusto.
    ―¿No es molestia?
    ―Por supuesto que no, de hecho ya hice muchos, en un momento te los llevo.
    ―¡Si nos traerá mas! ―les había gritado a los demás. Todos exclamaron alegría―. Te iras al cielo, todos te lo agradecemos.

    Terminé de arreglar a Elizabeth para dejarla dormir al ya ser noche y fui a la cocina a guardar las decenas de panes que había hecho ya entrada la emoción.

    Dejando a Elizabeth ya dormida y Ephraim ya bien cenado y viendo la televisión hasta que le de sueño, fui al encuentro con mis amigos.

    Estacioné la camioneta que me regaló hace poco Jake en mi cumpleaños enfrente de la casa de mi suegro y me quedé visualizando la gran cantidad de carros abarcados junto al mío.

    Fruncí el ceño confundida.

    No había nadie en casa de Billy por eso me fui directo a la playa.

    Lo que supuse: Estaban todos.
    ¡Todos!

    ―Ness ―la primera que me vio a lo lejos fue Leah.
    ―¡Que rapida! ―me halagó y agradecío Paul.
    ―Despues de media hora es gratis ―bromeé―, ¿pero que hacen todas aquí?

    Las mujeres de la familia estaban muy instaladas alrededor de la fogata.

    ―Pues lo de cada viernes ―contestó sonriente Rosalie mientras ponía mas troncos a la deslumbrante y espectacular fogata.
    ―¿Perdón? ―Jacob me alcanzó y pasó su brazo por mis hombros.

    Cogió las charolas que llenaban llenas de mis creaciones.

    ―De que es cada viernes ―dijo Bella.
    ―Eso ya lo se ―nos fuimos acercando a la fogata―, ¿pero que hacen las mujeres aquí? Yo pensé que era solo reunión de ustedes.
    ―¿Pero quien te dijo eso?
    ―Jacob ―señalé a mi esposo.
    ―¡Oh, no! ―levantó sus manos para quitarse de cualquier delito― yo no dije eso, esto es muy malentendido ―me ayudó a sentarme en un tronco caido―. Yo te dije que si querías venir a las reuniones.
    ―Yo por supuesto te dije que no al pensar que eran solo los hombres.
    ―No te insistimos ―habló Esme que estaba sentada enfrente de mi― porque pensamos que no venías por los niños, sobre todo por Elizabeth.
    ―Ya vemos que el Pulgoso le cuesta comunicarse ―molestó Ross a Jacob.
    ―Lo importante que ya estas aquí ―mi madre se sentó al otro lado mío. Porque en el otro se encontraba mi esposo.

    Se repartieron los parquecitos, que como se los comían y se peleaban por ellos parecía que les encantaba. Tanto fue tan obvio que Emily me dijo fingiendo abatimiento que al parecer ahora mis panes eran los consentidos y los de ella ya no. Pero no pareció muy dolida pues no dejaba de comer de los míos.

    ―¿Por qué no salieron a cenar o a jugar? ―en murmullo me dirigía Jacob.
    ―Hay viernes que preferimos no salir para ponernos al tanto de lo que este sucediendo en el pueblo y la reserva.
    ―¿Quieres decir sobre…?
    ―Si, pequeña, pero no te preocupes ―trató de calmar mi creciente angustia―. Todos están haciendo muy bien su trabajo. Somos un gran equipo.
    ―Si, ya veo ―inmensa de felicidad contemplé a toda mi familia.

    Todos se llevaban sin ninguna muestra de diferencia. Eran cariñosos, amistosos y bromistas. Hasta el tío Jasper y Stefan parecían no tener mucho calvario al tener sangre tan cerca y para los Cullen la fuerte pestilencia que juraban que los lobos trasmitían.

    Eso a mi no me constaba.

    Era magnifico como nos queríamos.

    ―Es de aplaudir ―Stefan dejó de abrazar a Tanya y se puso de pie para hablar en voz alta― nuestro esfuerzo para que ya no sea creciente el numero de cadáveres encontrados ―mi hermano manifestó sumamente serio― y estaba muy bien, excelente, pero no ha sido suficiente…
    ―Stef… ―su novia intentó calmarlo pero era inútil.
    ―No, Tanya ―le pidió que guardara silenció con delicadeza. Actitud que cambio al seguir hablando―. Han sido cinco hombres muertos, crímenes que se hicieron en frente de nosotros, no creo que haya sido casualidad, quisieron demostrar como se podían burlar de nuestra vigilancia… ¡Y lo lograron! ―temblaba de furia.
    ―Ya no habido mas y eso también importa ―Alice intervino.
    ―Importa, tía, claro que si ―Stefan parecía terriblemente cansado de lo sucedido―. Pero debemos saber quien lo hizo. Sabia de nosotros y de esa manera quiso o quisieron dejar su mensaje.
    ―Yo creo, hermano ―hablé―, que no era nada personal, eran solo unos vampiros que estaban de paso y desafortunadamente...

    Me era imposible lamentablemente olvidar esa noche que Jacob y yo cerca de la casa de Gregor en mitad del bosque habíamos olido un olor intenso y llamativo como mortal: sangre. Tres cadáveres yacían muertos casi vacíos de liquido de vida. Entre ellos reconocí a un maestro de mi escuela. Fue la peor experiencia de mi vida, aterradora y a la vez había sido mi primera gran tentación que me había convertido en un monstruo. Estaba desquiciada por beber esa sangre.

    Los otros dos cadáveres fueron aventados en la reserva mientras estábamos en la luna de miel. Noticia terrible que nos enteramos el día de nuestro regreso de Hawai y conocíamos el espectacular regalo de la familia: la casa.

    ―Lo es, hermana ―no me tuvo tanta paciencia como a Tanya, pero no fue grosero―, saben de nosotros, quieren provocarnos y demostrarnos que son mejores que nosotros.
    ―Y lo son ―parado, con los brazos firmes cruzados sobre su pecho, Edward Cullen llamó de toda nuestra atención. Hubo un largo silencio punzante. Nos quedamos todos viendo las figuras irregulares de las llamas―. Han pasado tantas cosas tan inexplicables que estoy de acuerdo con mi hijo: es personal.
    ―Yo no he visto nada, Edward ―Le aseguró Alice.
    ―Todo es raro―enfatizó Stefan―, pero lo mas de todo es que los Vulturi no nos han… “visitado”.
    ―Eso tampoco me da buena espina ―sobrio intervino Emmett.
    ―No creo que estemos a salvos de su “visita” ―Sam usó la misma palabra sarcástica de mi hermano―. Lo importante es estar alerta a cualquier cambio ―vio fijamente a Alice―, y estar preparados como concientes que esto sucederá tarde o temprano.
    ―Y ya estamos en tarde ―Bella se abrazó con fuerza de su esposo.
    ―No se preocupen, por favor ―insitió Alice―, estoy muy al pendiente de las decisiones y ordenes de los Vulturi. No nos tomaran con la guardia baja.
    ―Pero si lo pudo hacer Victoria en su momento ―mi madre estaba alterada pero trataba de disimularlo. Muy mala mentirosa―. Con mayor razón ellos al tener todos los dones posibles para controlar…
    ―No todos, mi vida ―la interrumpió Edward―, y ese es el problema. No descansaran hasta tenerlas. Son lo que mas ansían y no descansaran hasta conseguirlo con cualquier pretexto.

    Todos sabíamos que se refería a Bella y a Alice.

    ―¿Pero el porque mencionarlos? ―tomé la palabra―. No son los únicos…
    ―No, pero si los mas poderosos ―señaló con profundidad Esme.
    ―Despues de nosotros ―con poderío aseguró Paul―. No son mas fuertes que nosotros.
    ―Y ellos lo saben ―Carlisle comenzó a caminar alrededor nuestro―, por eso harán de todo para que eso cambie. Cuando vengan no serán los mismos de hace mas de diez años.
    ―Estan haciendo un numeroso ejercito ―lo daba por hecho Jasper, como todos nosotros. Era obvio―. Por eso no puedo creer lo que dice Stefan, que en todos estos nuevos extraños episodios son por los Vulturi.
    ―No se van por ramas ―Rosalie le dio la razón a su hermano.
    ―¿Entonces como explican lo de Isaac? ―exigió exasperado Stefan respuesta―. ¿De verdad creen que fue una fatídica casualidad?... ¡Pues yo no me la creo!
    ―No es la forma de manejarse de ellos ―intentó de nuevo Tanya calmar a su furioso novio.
    ―Pero todos cambian y ellos saben que deben de hacerlo para vencernos ―reafirmó el hijo mayor de mis padres.
    ―Pero lo sabria…
    ―Tía ―Stefan la interrumpió―, volvemos con la prueba que todo es posible con la tal Victoria.
    ―Es tema que lo hemos hablado mil veces, hijo ―Bella se acercó a él―, y no parece que consigamos algo con nuestros argumentos. Lo mas sensato ante lo desconocido es hacer lo que mejor sabemos hacer: cuidarnos.
    ―Todos han dado una y otra vez su opinión, pero… ―Billy habló por primera vez la boca, aparte del saludo que me regaló a mi llegada―. ¿Tú, Nessie, que crees de todo esto?

    De pronto todas las miradas humanas como inmortales posaban pesadamente en mi cuerpo y quemaban mis ojos. Bajé la mirada para ordenar ideas.

    ―La verdad no se que creer, lo único que temo es que estamos ante algo inevitable ya sea por alguien que quiere probarnos, burlándose de nosotros o peor, los Vulturi. El solo saber que estaremos pronto o en un futuro en un peligro inminente esta que me aterra ―Vi en mi mente las imágenes de mis hijos tan indefensos y de todos los que estábamos que no eran capaces de protegerse―. Si tío Jasper, tía Alice, tienen razón los Vulturi nos están torturando con la espera para darnos el golpe de gracia y por fin conseguir lo que tanto codician ―abracé a mi madre de sus hombros y vi a mi tía―, pero… ¿Y si Stefan tiene razón?¿Y si antes quieren volvernos locos? ¿Separarnos? ―Y una epifanía a velocidad luz invadió mi mente y mis sentimientos―. ¡Sepáranos! ¡Manipularnos! ―no se si me llené de alegría por comprenderlo, de rabia por quien era o de terror por lo que significaba. Creo que esas tres emociones y similares golpearon mi pecho―. ¡Mila!
    ―¿Mila? ―toda la familia me veía como si estuviera desquiciada. Y eso era posible que fuera cierto.
    ―Si, eso se entendería todo ―intentaron interrumpirme pero les rogué silencio con las manos―. Cuando acababa de llegar mi hermano aparecieron los tres cuerpos en el bosque ―todos asintieron―. Mi padre trató de leerle la mente, no pudo y cuando lo logró eran pensamientos a medias, como si alguien tratara de cortarlos. Luego lo de Isaac y esos dos seres que provocaron su accidente.
    ―Después llegaron Nahuel y su hermana ―dijo Sam.
    ―No creo que Nahuel éste involucrado ―defendí al que un día fue mi amigo.
    ―Yo tampoco ―en voz un poco baja Leah me hizo segunda.
    ―Él no será el mejor ser que conozcamos, pero se que en este tiempo nos tomó apreció ―de eso quería estar segura―. Su hermana hasta a él manipulaba.
    ―Y si fue ella ―habló Edward― ¿Con que fin? El de separarnos, ¿por qué?
    ―Es donde puede entrar la teoria de mi hermano ―solté a mi madre y ahora abracé por la cintura al mencionado―. Por los Vulturi.


    +++


    Nos cuestionamos y dimos ideas una hora mas, pero todo era repetitivo y sin nada conciso. Todos nos sentimos impotentes, con una frustración palpable. Por esa misma razón después de un rato cambiamos drásticamente de tema, haciendo regresar las risas, el hambre y la diversión.

    Entradas la noche Tanya se acercó a mi y pidió hablar a solas conmigo. Fue bastante raro que quisiera conversar de Isaac. Ya cuando me lo explicó quedé sorprendida: Isaac había sido adoptado por los Denali y todos estaban con él en Alaska para apoyarlo. Decía mi cuñada que era tan dulce y sensible mi amigo que les había robado el corazón y no pasó mucho en desear que fuera parte de la familia. Ahora comprendía porque Tanya se había ido varias semanas con la familia: quería estar con su nuevo hermano menor.

    ¡Me dio tanta dicha por mi amigo!

    Era lo mínimo que merecía.

    Al día siguiente toda la mañana fue de actividad, mas de la que tendríamos en la tarde, en la fiesta de mis mellizos. Ya que todo estaba listo sobre la celebración ahora era tiempo para encargarnos de nuestra persona.

    Es por eso que le pedí a Jacob que llevara, tanto como a él, que le cortaran el cabello a nuestro hijo. Sorprendentemente Ephraim accedió. Yo creo que era solo para tener la fiesta en paz con su padre al apenas unas semanas salir de su castigo. Aunque de sus bromas aun no nos salvábamos, por lo menos ahora ya era obediente. La había pasado terriblemente encerrado, estaba muy deprimido por el castigo.

    Mas que nunca nos obsequiaba dibujos, muy hermosos y muy artísticos para la edad que aparentaba (3 años) y mucho mas cuando realmente solo tenia dos meses. Edad y tamaño que su hermana si demostraba, con la sola diferencia en su edad: tenia dos bellísimos dientes color nieve.

    No era el único que me consentía con tan hermosos dibujos con lápices de colores, de cera, también todos mis pequeños sobrinos, sobre todo Elías, hizo de Sam. Parecía que todos competían por ganarse el primer lugar en mi corazón.

    Me senté en la mecedora como era la costumbre cuando alimentaba a Elizabeth.

    Al ver a mi hermoso bebé tan inocente y frágil como lamentaba que tanto ella como Ephraim no han sido felices desde un principio como debió serlo. Ya sea Ephraim dentro de mi vientre cuidándonos desde entonces, hasta estar afectados por la maldición de Mila y ver como se destruían sus padres, y la pobre de Elizabeth queriendo a su manera defender lo que quería.

    Esto ultimo al ser lo único que no se solucionaba era lo que mas me preocupaba.

    Si las cosas ocurrían hoy como lo había planeado seria el momento de darle arreglo a esta dolorosa problemática.


    +++

    Terminé de vestirme y como ultimo accesorio en mi persona me abroché en mi muñeca derecha el regalo de Isaac que me había dado junto a los retratos.

    Era una pulsera delgada de fino tensado y sencilla de oro, con una pequeña placa con el gravado “Por siempre”.

    ―¡Bellisima!

    Entró a la habitación Jacob con una mirada tan seductora…

    ―Ay, por favor ―lo abracé encantada―, solo mírate en el espejo porque te ves guapísimo.

    Con un traje verde oscuro y camisa negra era tan atractivo… ¡Bueno, mi esposo cuando no!

    ―Te quedó genial tu corte de cabello ―Pasé sin despeinar mi mano por su sexy look.
    ―Tienes que ver a Ephraim, todo un galán seductor mi campeón.
    ―Estoy segura de eso al ver a su padre ―me puse de puntillas para besarlo. Aun con tacones tan altos que era mi costumbre usar me tenia que estirar para tener cerca los labios de mi esposo.
    ―Ya llegaron todos, nos esperan ―me ofreció su brazo para reunirnos juntos con la familia―. Me encantó que solo te encargaras tú de los preparativos, la comida, los adornos de fiesta. Elegante, alegre, pero sin las exageraciones de los Cullen. Que vaya que son los reyes del especulo.
    ―Es verdad ―reí por las palabras de mi esposo, pues eran verdad―, pero bien que las disfrutamos, eh.

    +++

    Todo trascurrió mejor de lo que esperaba, tanto el ambiente infantil por los colores primarios que usé como adornos en globos, papel y mil cosas para fiestas infantiles que compré; la comida de adultos era salmón con muchos tipos de ensaladas y pastas frías. Para los niños sushi de llamativos colores sintéticos. Y todos los alimentos estaban en charolas de vidrio con tapadera como se presentaban en los buffets.

    Les había encantado todo, sobre todo a los niños, que para ellos era la fiesta. Aunque los adultos en las diversiones de los pequeños no se quedaron atrás al cambiarnos todos con trapos viejos de Jacob para subirnos también a la otra cama elástica, instalada en el jardín de atrás, que había comprado. Nadie pensó que fuera tan divertido, sino fuera por la cena, nadie se hubiera bajado de ahí.

    ―¡No puedo creer que en una semana ya será navidad! ―exclamó eufórica Kim, la esposa embarazada de Jared. Fue una sorpresa cuando de simple sospechas nos confirmó que era cierto, si estaba en cinta. Aun de tres meses, por eso apenas era notorio.

    Todos los adultos, ya elegantemente otra vez arreglados, estábamos reunidos en el cuarto de juegos en turnos para jugar billar mientras nuestros hijos seguían en el jardín con sus juegos. Solo Elizabeth no seguía en la celebración siendo tan pequeña. Ya descansaba desde hace rato en su cuna.

    ―¡Y pasarlo en Hawai nada menos! ―a Rachel le entusiasmaba como niña ir aquellas paradisíacas islas del océano pacifico, pero nada comparado de lo que era volver a ver de nuevo, después de pocas visitas esporádicas, si no hubiera sido por nuestra boda hubieran cumplido mas de tres años sin ver a su hermana mayor, Rebecca y a su familia.

    ―Un brindis ―elevó su copa llena de champagne Sam. Todos lo imitamos― por la gran idea de pasar esas fechas tan especiales con toda la familia…
    ―Y en Hawai ―era la primera vez que Emily salía del país, la emoción la emanaba por completo.
    ―Si, en Hawai ―le sonrió Sam a su esposa―idea de Nessie y que nuestros hermanos los Cullen nos permiten ser parte del amor y la magia, gracias… ¡Salud!

    ―¡Salud! ―dijimos en unísono.

    Había sido mi idea ir todos ha aquellas islas para pasar celebraciones tan únicas y familiares, pero gracias al apoyo económico de mi familia Cullen y la mía, se hizo realidad.

    Los de la Push y los Swan por supuesto se negaron de inmediato, no querían que hiciéramos gastos tan elevados, pero les tuvimos que chantajear que pensaran en sus hijos, lo feliz que estaría Rebecca, y que era nuestro regalo de navidad y fin de año de nuestra parte. Después de varias negociaciones en el que solo pagarían el vuelo pero nada de hospedaje y comida, habían por fin aceptado.

    Mientras brindábamos entre risas y haciendo planes para cuando llegáramos a la isla Hawaiana recién comprada por Edward como regalo de bodas para Bella, sentí como una oleada de aroma dulce y plantas boscosas muy familiar entraba hasta mis sentidos.

    Los Cullen como yo nos tensamos al percibirlo tan cerca.

    ―¿Algo sucede? ―maldije que Jacob fuera tan perceptivo a mis cambios de humor.
    ―Si, mi amor ―me alejé de él por temor a lo que ocurra―. Tenemos otro invitado y acaba de llegar.
    ―¿Quién? ―con receló me vio y después a los demás. Frunció el ceño molestándose por mi comportamiento misterioso―. Acaso es… ―volteó a todos lados buscando a esa persona.

    Por favor espera.

    Le rogué usando mi don a distancia al invitado que faltaba.

    ―Si, Jacob, es Seth ―le informé.
    ―¿Qué? ―Aventó furioso el taco del billar sobre la mesa de juego―. ¿Quién lo invitó? ―buscó con la mirada a Leah, que la encontró cerca de la puerta. Dispuesta a huir― ¿Fuiste tú Leah? ¿Charlie? ―mi abuelo también fue victima de su mirada asesina.
    ―No los metas, Jacob ―hablé con firmeza―. Fui yo.
    ―¿Qué? ¿Pero porque? ―estaba estuperfacto―. Pero si bien sabes…
    ―Ya estoy harta de toda esta situación ―para entonces todos habían desaparecido del cuarto de juegos.
    ―¡Pero si yo te dije que lo arreglaría!
    ―Entonces hazlo ―con ambas manos le señalé la salida.

    Matándome con la mirada salió bufando de la habitación, lo seguí.

    Estaban dándole la bienvenida Sue y la familia a Seth. De repente acabaron las alegrías de su regreso al toparse mi amigo con la mirada furibunda de Jacob Black.

    ―Que bueno que si pudiste venir, Seth ―sincera por verlo pero aun con el temor que tuviera un futuro con mi hija, le di la bienvenida.
    ―Gracias por invitarme y por lo de Hawai ―Me abrazó con fuerza feliz por verme aunque lo sentía tenso.
    ―¿Qué? ¿También lo invitaste, Reneesme? ―por vencida solté a mi amigo para encarar a mi esposo―. ¿Cómo pudiste? ¡Y sin decirme nada!
    ―Bien sabias que toda la familia iremos ―hablé calmada.
    ―Nells y él no estarán…
    ―Seth ―lo callé tajante― aparte de ser mi mejor amigo también es mi tío. O debo recordarte lo que implicó la unión de Charlie y Sue… Y aun sin eso seria de la familia. Sobre todo para ti. Lo quieres como un hermano.
    ―¡Es por eso que no acepto ésto, Ness ―estaba trastornado, dolido―, entiende, era como mi hermano!
    ―Sabes que las pocas semanas que Sarah estuvo con nosotros se hizo una gran amiga mía y habló muchas cosas conmigo, y de todo lo que me dijo solo una cosa fue la que mas me llegó y me hizo comprender de forma tan compleja lo que era cla imprimación y asegurarme que no era un frívolo capricho.
    ―Bien sabes lo que te amo…
    ―No lo sabia muy bien, Jacob, no tenia la capacidad de comprender tan bien como cuando Sarah me platicó lo mal que fue para ti no tener a tu bebé para cuidarlo, la niña para consentir y jugar con ella y después a la joven que seria tu mejor amiga.
    ―¿A que viene todo esto?
    ―Seth necesita cuidar a Elizabeth, lo “necesita”, Jacob, es una necesidad para poder vivir, no permitas que viva el vacío que tú viviste por mi ausencia. No puedes ser tan cruel.

    Mis palabras tenían el propósito de llegar por lo menos a una fibra del alma para sensibilizarse tan solo lo necesario para tratar de ver diferente las cosas. Lo había logrado y no solo por las lagrimas temerosas que salían de sus ojos, sino la forma en que me veía.

    ―Mi pequeña ―susurró lleno de amor y me besó rozandome los labios con los suyos.
    ―Por favor, mi amor ―le supliqué. Cerró los ojos y dejó caer débilmente sus brazos de mi―. Mamá por favor baja a Elizabeth ―le pedí el favor sin dejar de ver a los ojos a mi esposo―, no importa que siga dormida.

    Bella Cullen no tardo casi en bajar con Elizabeth acurrucada entre sus brazos.

    Me partió el corazón ver como a Seth se le iban los ojos de emoción al visualizar a mi hija al otro lado del vestíbulo.

    ―No lo hagas por mi, Jake, hazlo por tú hija y por Seth.

    Me entregó Bella a mi pequeña y asentí ante la duda de mi amigo. Éste se acercó lentamente con el temor de la negación de Jacob en cualquier momento.

    Mi esposo posó su atención en esos largos segundos todo el tiempo en el pequeño cuerpo regordete de Elizabeth, dejando claro saber que era lo único que quería ver y saber.

    Jacob me abrazó de la cintura y me beso el cuello para después decir en muy baja voz:

    ―Lo hago por mi hermano.

    Sorprendida por aquellas palabras lo volteé a ver y comprendí todo en su mirada llena de sufrimiento: había recordado como vivió al no tenerme. No quería ese mismo vacío y tormento para su mejor amigo, su hermano.

    En los ojos de Seth fue evidente una idolatración en su oscuro mirar.

    Yo ya no pude tener dudas.

    Le ofrecí a mi hija y él de inmediato la cargó con experiencia.

    ―Hola, Elizabeth.

    Ésta se agitó emocionada y lo que esperábamos todos desde tanto tiempo: Abrió sus ojos.


    :) :) :)​
    ¿Que les pareció?
    La reunion en la playa???
    La llegada de Seth???
    Lo que hizo Ness???Lo que hizo Jacob???
    Elizabeth???
    Opinen, opinen, opinen, por fis !!!
    Wiii !!!!!
    Las adoro !!!
     
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  2.  
    Qqarlita

    Qqarlita Iniciado

    Géminis
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    ¿Que les pareció?
    Me encanto como siempre lo ame ♥
    La reunión en la playa???
    Eso esta algo intrigante una nueva pelea con las vulturi? me encanta
    pero si esa Mila esta metida en todo eso la verdad la odiare mas que antes si de porsi no me cae nada bien
    pero bueno me gusta que todos se lleven bien como una gran familia bueno que de echo lo son son una gran familia
    pero si estoy muy intrigada de las cosas que pasaran y me encanta lo de Isaac los Denali son muy lindos :D
    La llegada de Seth???
    uff eso es algo wow me quede D: no sabia cual iba a ser la reacción de jacob pero bueno...
    Lo que hizo Ness???
    lo ame me encanto lo que hizo ella para que la reconciliación de jacob y seht ya era hora jajaja
    Lo que hizo Jacob???
    lo ame (yo amo todo) me encanto que el y Seth ya se hablen y reconsidere lo que había pensado antes me encata la hermandad de ellos dos :D
    Elizabeth???
    Awwww ya van a poder ver sus ojitos jajaja pero bueno ya se hablara con su papi que es lo mejor :D
     
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  3.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    Hola, preciosa, bienvenida al foro, pero sobre todo en MEDIA NOCHE, muchas gracias por tu entusiasmo con la historia, eres un amor ! Si en algo te puedo ayudar no dudes en buscarme ! kiss XD
     
  4.  
    Gabrieluchini

    Gabrieluchini porque voy renovandome día con día...

    Leo
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    ¡Señorita Moliry!
    Déjeme decirle que me ha dejado gratamente escandalizada.
    Jajaja.

    Siento mucho ausentarme, ami linda.
    No es mi culpa, ¿o sí? No sé.
    Fuí yo la ingresó voluntariamente a la universidad, pero no creí que se llevarían parte de mi vida social en el contrato.
    Jajaja.

    Bueno. E s necesario que confiese que no he leido todos los cap, pero quise comentar para que sepas que sigo aquí.

    De la parte 1/3 de "Perfecto".
    (Lo sé, lo sé estoy atrasada)

    ¡Que sexy, comunicativo, ávido, y atrevido se ha vuelto mi rebelde quileute!
    Me encanta tu "Jacob overloaded"

    Bueno, la verdad es que Jacob siempre me ha encantado, así que el comentario está de más.

    Pobre. Estaba segura de que mortificaría por haber lastimado a Ness, pero que bueno que todo está resuelto.

    Seguiré leyendo.
    Besitos. Nos leemos.
     
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  5.  
    camilacca

    camilacca Iniciado

    Piscis
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    por favor moliry(me disculpo si sueno demasiada a atrevida por llamarte a si por tu nombre ya que solo tengo 12 pero en marzo cumpliré 13) soy nueva aquí hice esta cuenta solamente para pedirte que publiques el capitulo que viene por favor desde el 15 de enero de este año he leído tu fanfics desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana no me he perdido ningún capitulo me muero por leer el siguiente ya que termine de leer los últimos que escribiste solo me falta leer el siguientes que escribas y los que vienen, me fascina ver que hay gente tan inteligente como tu me gustaría felicitarte y decirte que eres una gran escritora. Sigue siendo esa gran escritora que eres.
     
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  6.  
    Gabrieluchini

    Gabrieluchini porque voy renovandome día con día...

    Leo
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    AHHH... So kiut.
    Un nuevo romance. Otro amor tan puro, lindo, e inoscente como el de Ness y Jake.
    Ok, ok. Dejaré la cursilería, y volveré a ser yo.

    ¿Reunirse en la playa sin Nessie? Yo siendo ella me pongo a gritar.
    Jajaja. No, mentira. Que bueno que eso no dio para más.

    Cambiaré mi "Pobrecito Jake" por "Pobrecito Seth" de Jacob seguir comportandose de ese modo.
    ¿Qué le pasa? Él es el menos indicado en actuar así. Es su única hembra, lo sé. (Los papis son un poquito maniáticos con eso) pero que sea un poquito más empático, se le agradece.
    Lo que hizo Ness me pareció estupendo. Si ese hombre es tan testarudo como para no dar su brazo a torcer, entonces habrá que aplicar la anarquía.
    Morí cuando regañaron a Ephraim. Es sólo un bebito, por Dios. Tremendo, pero ¿qué niño no lo es?
    Nota para la familia Black Cullen: ¡SEAN MÁS FLEXIBLES CON EL POBRE NIÑO!​
    Jajaja.​
    Uff. Creo que eso es todo.​
    Sorry si fui muy quejumbrosa.​
    No olvides que me fascina tu fan.​
    Besitos.​
     
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  7.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    Título:
    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    86
     
    Palabras:
    6259
    Amigas hermosas: Ya estamos de regreso con este muy largo capitulo, por eso para su comudidad lo dividí en dos, para que sea mas comodo leerlo. Espero que lo disfruten, ya empieza lo emocionante y estamos cada vez mas cerca del final de nuestra querida historia MEDIA NOCHE. Vamos por la ultima cuarta parte de la historia. Las adoro por tanto amor a mi y a la historia, muchas gracias por sus comentarios y sus "Me gustan". Por favor no olviden darle clic si fue de su agrado y si comentan les suplico no hacer spam. Kiss, preciosas !!!​
    Memoria.
    Parte 1/2
    La isla Bella era enigmática, de ensueños.

    No me podía imaginar mejor regalo de aniversario de bodas que éste paradisiaco lugar. Decían según mis padres que no era tan grande como isla Esme, pero para todos los de la Push y los Black Cullen, era un terreno soberbio e impresionante. No solo por sus extensiones territoriales, sino por el bello hechizo sublime que era éste mundo.

    El mar con su clima era eternamente caliente y deliciosa aun cuando era de madrugada, a Jacob y a mi ya nos costaba.

    Me reí con suavidad al recordar las mil cosas que se nos ocurrió aquellas altas horas de la noche, pero que por desgracia nos quedaríamos con las ganas, por lo menos en éste viaje. Eran las desventajas de tener una gran parte de la familia que nunca dormía.

    Era estupendo por fin poder convivir más profundamente toda la familia. Conocer lo maravilloso que son mis cuñados de Hawái y sus hijos, Mary y Billy Jr… no me podía imaginar algo mejor en estas fechas tan familiares. Hasta Rachel aun con su estado tan avanzado de embarazo pudo viajar con nosotros gracias a la carta medica responsiva que mi abuelo Carlisle entregó a la empresa de la línea aérea que nos trajo a nuestro paraíso terrenal. A los ocho meses de embarazo ninguna compañía aérea se arriesgaban a tener a una mujer en su estado y mucho menos en vuelo tan largo. Disfrutamos mucho ver a las hermanas Black juntas, pero sobre todo que se encontraban muy evidentemente en espera de otro hijo. Rebecca estaba cada vez más cerca de ser madre por tercera vez al tener siete meses.

    No debería estar perdiendo el tiempo sentada sobre la lisa y clara arena de la playa cuando todas las mujeres estaban preparando todo tipo de delicias y manjares para celebrar el ultimo día del año, que ya seria en la noche. Pero no podía dejar de ver a Seth y a mi hija que estaban disfrutando de un mar tranquilo y arrullador. Era tan placentera esa imagen de dos seres disfrutando de su cercanía, de su complicidad, que no pude evitar sentir dolor, vacio, nostalgia de lo que pudo haber sido en mi y no fue.

    Seth no trataba a Elizabeth como su amiga, pues a su edad era casi imposible desarrollar esa especial y única relación, pero por su forma de verla, de tratarla, de procurarla, era evidente una idolatría tan profunda que parecía “surreal”. El pobre de mi amigo apenas volver a ver a mi hija cayó totalmente por sus encantos y su magia, convirtiéndolo completamente dependiente a ella. Aunque no fue el único, todos nos sumergirnos en la dulce trampa del poder de sus celestiales ojos verde esmeralda. Eran mucho más sublimes de lo que recordábamos. Nuestra memoria no había podido en absoluto hacerle justicia como eran, nos había dejado en ridículo.

    Elizabeth tenía conciencia de eso, y a veces podía abusar de esa adoración, por eso Jacob y yo la tratábamos con mano firme para que no se perdiera ante tanta veneración incondicional y pura. Pero aun siendo mi hija solo un bebé de tres meses correspondía a esa idolatría de su mayor y mas grande admirador, Seth.

    Tuvo que pasar varios días para aceptar y adaptarme al nuevo giro de nuestras vidas, pero sobre todo de Seth y Elizabeth, y pude ver que para mi amigo mi pequeña no era lo que podría ser en su futuro: Su esposa, su mujer. Sino el más joven Clearwater vivía solo el presente, que era para él proteger, mimar, a una niña. Yo en su momento pensé que Seth tendría ya hasta planeado la vida de matrimonio con mi hija, pero la imprimación no funcionaba así, sino por etapas, nunca se adelantaban, todo llegaría.

    Seth sería el mejor y más tierno de los hermanos mayores que haya tenido un niño. No habría criatura en este mundo mas protegida que mi hija. Luego, cuando crezca, ella necesitará un amigo. Él será un camarada mas compresivo, digno de confianza y responsable que cualquier otro que ella pueda conocer. Después, cuando sea adulta, serán tan felices como Emily y Sam, Paul y Rachel, Jared y Kim, Quil y Clare, aunque aún no se casaban, y por supuesto como sus padres, Jacob y yo.

    Me lo explicó como mejor pudo Quil cuando le pedí que me contara cómo lo viven los que se imprimen. Y fueron esas su palabras.

    Sin duda Elizabeth tendría a su lado lo mejor que podría tener. Y en su momento lo amaría. Sobre quitarle a Seth la inmortalidad era una tortura pensarlo desde ahora, ya llegará su momento de angustiarme. Si mi amigo era feliz hoy, yo debería serlo por él.

    No me podía imaginar a una niña más feliz que Elizabeth Black y saber que yo en mi etapa de infancia podía ha verlo vivido, tener ese recuerdo tan maravilloso e inigualable…

    ¡Una experiencia que yo nunca conocí y mucho menos viví!

    Ahora por un nostalgia inexplicable y hasta podía acusarla de ilógica, quería verlos para guardar por siempre en mi memoria lo que debí tener, pero ya era imposible.

    O… no tanto, si lo experimentado y sentido por mi hija también podía ser compartido para mi.

    ¿Por qué las cosas no fueron de esa manera? ¿No hubiera sido lo mejor? Pero como dudar su veracidad de infinita dicha al contemplar como mi pequeña sonreía y pataleaba de felicidad mientras uno de sus mayores fans la acostaba sobre las aguas cristalinas y la hacia reír al hacer ruidos con la boca curiosos en el agua.

    Elizabeth le correspondía a esa devoción con el mejor pago que al parecer era para Seth al emocionarse al recibirlos: su sonrisa, alegría y energía humanamente sorprendente.

    ―Perdóname ―Edward con un traje de baño azul marino, una playera blanca lisa y con sus pies descalzos se acercó para sentarse junto a mi. Su piel al efecto de los intensos rayos del sol brillaba por miles de los poros de su piel, pero no era incomodo verlo al ser tan exquisitamente tenue su esplendor.

    ¿Me había leído la mente?

    Supuse que Charlie y Erick, esposo de Rebecca, no estaban cerca al exponerse mi padre en su total naturaleza eterna. Erick llevaba años casado con la hermana mayor de mi esposo y conocía la descendencia Quileute, pero no muy afondo y mucho menos tener clara la existencia de los vampiros. Era un tanto parecido a Charlie éste Erick, no quería estar informado de mucho, le bastaba y sobraba saber que los Cullen era una familia… diferente. Y aun sabiendo eso no nos trataba distinto, para mi cuñado éramos familia y eso era lo único que le importaba. Igual que al abuelo Swan.

    El escudo de Bella era permanente en mi aunque no estuviera cerca, al parecer ya era su costumbre el poner su don apenas sentirme, aunque no sería infalible si mi madre estuviera ocupada como para ponerme atención a mi necesidad de proteger mi mente.

    Si no hubiera sido por mi afán de cuidar de mis pensamientos y hacerlos como toda la gente, privados, hubiéramos sabido mucho tiempo antes con seguridad, sobre todo para Jake, que lo que estaba creciendo en mi interior no era un monstruo, sino uno de los más bellos seres existenciales de este mundo y de otros. Desde que supimos que Ephraim tenía la capacidad como yo de comunicarse a su manera desde el interior del vientre, dimos por hecho que siempre pudo haber sido así y poderlo conocer mejor y como se sentía, lamentablemente muy al último nos enteramos de la comunicación entre él y mi padre. Y todo eso gracias a tío Jasper que sintió con fuerza sus emociones. Si habría sido desde antes hubiéramos tratado de hacerle la vida mucho más fácil. Pobre de mi hijo.

    ―No tengo que utilizar mi don para saber ahora en que estas pensando ―estiró sus largas piernas dejando marcado sus extremidades sobre la arena.

    Yo hice lo contrario, me encogí, poniendo mis piernas dobladas sobre mi pecho para abrazarlas con fuerza.

    Mis piernas estaban calientes por el poder del sol, aunque su vigor no era tan fuerte como para broncear mi piel, pero si era lo suficiente para sentir calor, tener una piel caliente después de varios minutos bajo su encanto solar. Mi traje de baño era muy similar como todos los de las mujeres de la familia, ahora traía uno verde claro, de dos piezas, un tanto diminuto, por eso al no estar en el agua me había puesto un pantalón un tanto corto y una holgada blusa blanca. Llevábamos casi dos semanas en la isla de mi madre, y me permití por fin traer toda la ropa destapada y fresca que por conocidas razones de mi familia, no era nada común que usara. La mayoría de la ropa era de la que había comprado para la luna de miel, pero no pude negarme el capricho para comprarme más, tenía que aprovechar lo mejor posible las ventajas del clima digno de un edén.

    ―¿Por qué lo hicieron? ―no era reclamo pero no pude evitar escucharme dolida.
    ―Siempre creí que sería lo mejor para ti y para Jacob ―Edward no la estaba pasando mejor que yo.
    ―Solo pensaste en buscar lo mejor para mi ―lo acusé con debilidad―. ¿Por qué apenas te diste cuenta lo increíble que es mi esposo? ¿Por qué separarnos? ¿Por qué no dejarme ser la niña más feliz al tener un joven tan magnífico como Jacob a mi lado? ¿Por qué nunca lo valoraste? ―apreté los dientes―¿Creíste que era poca cosa para “tu niña”? ―fui fríamente irónica.
    ―Hija ―habló con calma pero era hasta respirable su gran tensión corporal. Seguía sin voltearlo a ver, quería seguir disfrutando de esa escena en la playa (Seth y Elizabeth)―, los motivos que me movió querer darles un tiempo, su espacio, no tiene que ver en absoluto lo que Jacob podría ser para ti, eso desde que era novio de tu madre me lo dejo claro. La cuestión nunca fue él, sino fuiste tú.
    ―¿No podías creer que para una criatura como yo un joven lobo como Jacob pudiera ser algo de merecer?
    ―Eso sería si Jacob hubiera sido el problema, pero no ―repitió―, tú eres quien me preocupaba.
    ―¿Cómo? ―no comprendía a donde quería llegar.
    ―Te amo como no te puedes ni imaginar…
    ―Creo que ya tengo una idea ―sonreí lánguidamente y contemplé a lo lejos salir de la casa de playa a Jacob y Ephraim que llevaba en su hombros. Los dos con sus trajes de baño rojos, iguales, les llegaban hasta las rodillas, muy modernos. Iban en dirección al mar pero nada cerca de Seth, aun no le hablaba, pero por lo menos ya no prohibía el acercamiento amigo e hija. Después de los hombres de mi vida, salieron todos los demás, listos para la siguiente sesión de diversión acuática.
    En cambio de Elizabeth que era una divina querubín regordeta de tres meses, Ephraim había crecido de nuevo considerablemente. Hace un par de semanas parecía más un bebé grande de dos años, pero desde que habíamos llegado aparentaba un niño esplendido de tres años.
    ―Temía que no fueras lo que merece mi amigo.

    Ante sus inesperadas palabras pero tan personales para mi me giré para verlo por primera vez desde su llegada.

    ―Es cierto ―contesté tranquila―, muchas veces yo también he pensado que no soy lo suficiente para Jacob.
    ―Hija, no creo que nos estemos refiriendo a lo mismo ―tomó de mi mano e hizo que deshiciera mi abrazo en mis piernas, las estiré y cedí ante su cariño―, eres un ser, una joven, una mujer y ahora todos somos testigos que eres también una madre excepcional y como tú, única. Eres una criatura en todas sus facetas admirable y como padre me enorgulleces convirtiendo desde que naciste en una bendición el tenerte. Eres muchísimo más de lo que cualquier mortal e inmortal quiere en su pareja, rebasas todo deseo y exigencias por mucho, pero sabiendo que cualquier hombre moriría por ti al solo conocerte, teniendo el conocimiento que podrías tener a cualquier ser que quisieras… ¿Valorarías lo excepcional de Jacob Black? ―besó el dorso de mi mano―. Temía que no fuera así. Fue por eso que quería que conocieras a mas jóvenes.
    ―Para que me diera cuenta quien era realmente Jacob Black ―solté en voz alta.
    ―Desde mucho antes de casarme con tu madre supe quien era Jake. Tanto fue así que él hubiera sido el único que podría dejarme tu madre y saber que había escogido bien.
    ―¿¡Tanto es lo que valoras a Jake!?
    ―Y mucho más ―sonrió y levantó la mirada un poco más para visualizar a todos los hombres y niños de la familia que estaban disfrutando del mar. Jacob estaba jugando bruscamente con sus amigos vencidas en el agua. Ephraim en cambio se burlaba de sus primos al poner varias proyecciones de él mismo y el primer niño que tomara al Ephraim original ganaba. Se la estaban todos pasando fantástico―. Tanto fue así que dichoso entregué la otra dueña de mi eternidad al altar y feliz me encontraba porque te habías dado cuenta lo que valía ese joven.
    ―Yo que estaba pensando que siempre lo viste poca cosa ―sonreí lentamente complacida―, pero era todo lo contrario. Querías que conociera, que me diera cuenta lo que era el mundo y su gente para saber lo que podía tener si valoraba mi más grande bendición ―Mi padre asintió―. ¿Entonces porque pedirme disculpa?
    ―Porque aun sabiendo que el resultado fue aun mejor de lo que esperaba con mi decisión, sigo sin estar seguro de haber hecho lo mejor.
    ―Fui la niña y joven más feliz gracias a ustedes, papá ―traté de animarlo.
    ―Pero así como tú ves a Seth y Nells me doy cuenta que pudiste haber sido más feliz. No solo no te entregué todo, además te lo arrebaté al alejarte de Jacob y todo lo que él te pudo ofrecer y nosotros no.
    ―Pero a lo mejor tuviste razón en lo que pensabas, que yo…
    ―Otro error ―reconoció con tristeza―, no quise que me cegara el inmenso amor que te tenia por ser mi hija y quise pensar la situación con frialdad, tenía que haberte tenido confianza, mínimo la duda de que no serias como aquellos inmortales que se pierden en su egocentrismo destructivo y utilizan a los demás como cosas y no como seres de sentimientos, seres que existen. Sabía que tú nunca llegarías a ese extremo, que el gran corazón que heredaste de tu madre sería imposible, pero temía que no tuvieras la sensibilidad de apreciar lo que realmente tenía valor.
    ―Lo hiciste porque creías que era lo mejor para mí y puede ser que así fuera, lo importante es el resultado y mira ―le señalé a mi familia―, soy esposa y madre de la mejor familia que podría tener, tengo más de lo que merezco. Ya no te tortures por pensar lo que pudo ser ―esas palabras también iban dirigidas para mí―. Lo importante es el “ahora” y soy la mujer más feliz, papá.
    ―Pero quisiste tener ese recuerdo, ese recuerdo que lo tendrá Nells pero tú no ―se atormentaba demasiado.
    Edward Cullen se torturaba por el pasado, pero yo por el presente:
    ―Elizabeth, papá, ese es su nombre ―estaba fastidiada de escuchar ese apodo de perro.

    Aunque cada vez los corregía menos al escuchar la deformidad de sobrenombre para mi hija, no era porque lo aceptaba, sino porque nadie parecía hacerme caso. Ya hasta mi padre había caído.

    Sonrió divertido.

    ―Elizabeth ―concedió pero no creo que por mucho tiempo.
    ―Es cierto que antes que llegaras estaba pensando lo que pudo haber sido, pero ahora que me compartes tus motivos, te doy la razón y estoy segura que no lo pudiste hacer mejor.
    ―Pero…
    ―Y que gusto que mi hija si lo pueda vivir y tener en su memoria por siempre, eso me da mucha alegría saber que mi pequeña lo tendría todo y más. Pero como tú también, Jacob, pero sobre todo yo, estamos preocupados como se le puede formar el carácter al tener mucho más que todo.
    ―Sabrás educarla y guiarla para que sea tan magnífica hija como lo has sido tú.
    ―Mentira ―salió de mi garganta una risa nerviosa―, si que la he sabido ponérselas negras ―hablé en serio.
    ―Nos has sabido dar sabor a nuestra existencia ―rió a carcajadas. Era tan agradable hablar con mi padre. No me imaginaba un hijo querer más a su progenitor que yo al mío― Igual como en su momento lo supo hacer tu madre ―bromeó.
    ―Mis tíos me lo han deja muy bien saber ―me mofé al recordar que tío Emmett y tía Ross le decían la pequeña caja de Pandora―. Y ante todas esas decisiones… ¿Qué fue lo que mamá decía?
    ―Tu madre siempre ha entendido mejor los enigmas del corazón que yo ―presumió a su mujer―. Pensé que le cegaba el amor de madre, pero cuando regresamos a Forks me di cuenta que no era ceguera, era sensatez y sabiduría. Bella siempre supo a quien tenía como hija y como la estaba educando y lo especial que eras no solo por fuera y sus talentos, sino por sus sentimientos. Aun sabiendo todo eso, siempre tu madre respetó mi decisión, aun sabiendo que no tenia porque temer y preocuparme de lo que te convertirías al ser joven y cegarte por tu vanidad y el control que tienes en la gente, siempre me respetó.
    ―Mi madre si lo hizo no fue solo por el amor que te tiene y deseando respetar el lugar que tienes como padre mío, sino porque también creyó que podía ser algo bueno esa separación. Fue decisión de los dos, no solo tuya, papá, y ambos sabían lo que hacían y por eso tengo mucho que agradecerles ―me hinqué y le di un sonoro beso en la mejilla―. Nunca lo hemos hablado, ¿pero qué fue lo que Jacob pensó de nuestra separación?
    ―Como te puedes imaginar y ya sabes por Sarah, fue algo profundo el distanciamiento y total fuera de conexión entre él y nosotros, pero respetó que fuéramos tus padres y nuestra decisión y además era consciente que ya no podíamos quedarnos ni un año más en Forks al aparentar una edad ya no creíble, sobre todo Carlisle y Esme, ya estábamos tentando mucho a nuestra suerte. Y Jacob al ser Alfa no podía dejar la reserva, entonces todos nos dimos cuenta que no era tanto nuestra decisión sino el destino que parecía también colaborar con que así fuera.

    Un gran silencio nos acobijó con ternura, solo los cantos de la naturaleza escuchábamos.

    Jacob después de ganar unas luchas en contra de Jared dirigió su mirada hasta mi. Articularon sus labios para pronunciar: Te amo.

    ―Sin duda fue cosa del destino ―y le lancé un beso a mi esposo.


    * * *


    El tiempo había trascurrido con un emocionante y memorable vértigo. Digno a guardarse por completo en nuestra memoria.

    Todo había sido tan magnífico que me fue imperceptible.

    Cinco meses.

    Ya tres bellos niños sanos habían crecido más a la familia: Amy, la niña de Paul y Rachel, seguido por un par de semanas, Rachel, de Rebecca y Erick, pequeña mejor conocida como Rash, y la encantadora Judith, primer hija de Kim y Jared, que acaba de nacer hace menos de un mes. Solo hermosas niñas habían alegrado nuestros corazones y alterando nuestros sentidos por su dulzura.

    Eran las últimas semanas que por este año la primavera estaba con nosotros, permitiéndonos deleitarnos de su alegre colorido que pudiera presumir en un clima tan frio y húmedo como Forks.

    No solo se acercaba el fin de una estación del año, también de mis estudios y de mi vida en el pueblo que me vio nacer.

    En quince días mis amigos y yo nos graduaríamos, y nuestras vidas se separarían por motivos profesionales, pero sobre todo en mi caso porque mi familia. Ya habían hecho mucho en venir por mí a un lugar que era tan reciente su regreso, que había sido hace casi dieciséis años para comenzar una nueva vida. Aunque se cuidaban mucho los Cullen en ser vistos mucho en público y mas por conocidos de los tiempos que eran estudiantes mis padres y tíos, la situación definitivamente no podrían seguir así. Tendríamos que irnos para no regresar por lo menos en unos cien años. Así no existirían personas que pudieron habernos conocido.

    Por eso todos los Cullen estaban ya empezando a organizar su próxima vida, en una que todos seriamos primos, jóvenes universitarios con ansias de comenzar nuestra “primera” carrera. Por fin Jacob y yo estudiaríamos carreras que tanto nos han apasionado de toda la vida. Mi esposo ingeniería automotriz y yo medicina. Siempre quisimos estudiar dichas carreras, pero Jake no quería alejarse de la reserva para estar con la manada y por ser una carrera que solo universidades alejadas la ejercían tuvo que conformarse con la herbolaria por el momento. En mi caso no quise estudiar lo que más me gustaba al no tener a mi lado el mejor maestro que he conocido, mi abuelo Carlisle. Ahora que todos pensábamos ir a vivir a un mismo lugar, Moscú, Rusia, sería posible. Hace más de ochenta años que mi familia no regresaba ahí. Todos creían que ya era momento.

    Jacob no pensaba lo mismo y lo cierto es que tampoco yo. No quería ni podía dejar a mi familia Swan y los de la Push, era tan pronto…

    Aun no lo hablamos bien mi esposo y yo si de irnos junto a los Cullen o alcanzarlos después. Era evidente que ninguno de los dos queríamos discutir pronto el tema. Eran tantos puntos cruciales que tomar en cuenta…

    Tenía tanto miedo por el porvenir que mejor decidí cubrirme con solo pensamientos del presente. Y así fue, aunque eso me llevara a mentir a mis seres queridos e inventar algunos roles en la casa.

    Al regresar para estudiar el último semestre del instituto iba hacer normal que mis amigos entraran mas a mi vida al querer yo hacer las cosas más humanas. Por eso mi hijo Ephraim, mi orgullo primogénito y mi bella princesa, Elizabeth, tuvieron que pasar hacer los primos pequeños de Jacob, que como lamentablemente sus padres en un dramático accidente de carro fallecieron, nosotros queríamos hacernos cargo de ellos. Por supuesto para mis compañeros fue algo sorprendente y no todos estuvieron muy de acuerdo de nuestra decisión de pareja al ser recién casados, yo saliendo de un virus exóticamente extraño y ser tan pero tan jóvenes.

    Pero ya para Junio todos quienes nos conocían, que era todo el pueblo y la redonda, habíamos ganado su admiración por lo que habías logrado tan jóvenes con nuestros primos huérfanos que habíamos adoptado.

    Desafortunadamente para lo que queríamos aparentar nosotros, el crecimiento de Ephraim, igual que yo a su edad, no había parado. Ya no crecía de manera tan apabullante, pero todo él era claro que no era normal. Y era por eso que ante los demás, que no fuera familia, no podía ser participe como su hermana que era más humana. Eso me causaba mucha pena, pues no parecía que mi hijo disfrutara esa vida de tratar de ser más discreto, pero comprendía y trataba de aceptar. La ventaja que, para los demás ya no era tan notorio, era que el desarrollo era cada día menor.

    Ephraim era mi niño de “cuatro años” y conversaba como adulto, pero trataba de ser mas infantil a la vista de la gente.

    Mi bebé está cada vez más cerca de dar sus primeros pasos. A esta edad sube las escaleras gateando y también puede llegar a pasear sosteniéndose de los muebles ya que, de esta manera, algunos bebés dan sus primeros pasos en forma independiente. Mi hija se desarrollaba exactamente idéntico a los niños de su edad, con la pequeña diferencia que ya tenía desarrollado todos sus diminutos dientes de leche. Y había dejado yo ser su fuente de alimento. El placer solo había durado cinco meses desde su nacimiento. Eso para mí fue una pena. Pero por lo menos tuve el deleite de tener aquella fascinante experiencia. Ahora su alimento era más vareado con la leche de formula en polvo y papillas.

    Con la comida ya lista, pero como Jacob aun no llegaba de la casa de su hermana, decidí ir a mi habitación pues había dejado a mis mellizos entretenidos ahí: Ephraim leyendo y viendo documentales en la televisión y Elizabeth jugando con sus cubos de plástico de colores.

    Me estaba secando las manos con el trapo de cocina cuando mi primogénito me llamó desde el vestíbulo:

    ―¡Mami, corre, ven a ver esto! ―Al no escucharlo alarmado, salí de la cocina caminando para ir a su llamado. La sonrisa al oír a mi hijo creció ampliamente al ver la razón de su entusiasmo―. Prometo que la estuve cuidando.

    Elizabeth había bajado gateando las frías escaleras de mármol y con ayuda de su hermano intentaba dar sus primeros pasos sin tanto apoyo.

    Me puse de rodillas y le extendí los brazos.

    ―Vamos, mi niña, ven con mamá.
    ―¿La suelto, mami?

    Dudoso me pregunta Ephraim, yo le asentí brillando de alegría. Mi hijo lo hizo y Elizabeth se tambaleó asustada.

    Frunció el ceño molesta.

    ―Ven, Elizabeth ―le pedí con dulzura.

    Más segura inició a dar un paso, se tambaleó, luego otro, se movía sin tanta firmeza. Parecía no justarle no llegar a mi lado. Fastidiada por eso sacó de un gran puchero el aire de su pecho. Animándola mas volvió a intentarlo y sus pasos eran más firmes y continuos.

    ―¡Estas caminando! ―estaba eufórica.
    ―¡Santo cielos! ―Jacob exclamó apenas abrió la puerta principal―. Bien, mi princesa, ven conmigo ―se puso de cuclillas al cerrar la puerta.

    La distancia era mucho más larga entre ellos dos que conmigo. Pero eso no pareció importarle a nuestra hija. Se giró insegura a la dirección de su padre y sus pequeñas piernas se movieron con mayor agilidad.

    Llegó hasta Jacob y tan feliz como nosotros comenzó aplaudir y a gargarear por su gran logro.

    ―Lo hiciste increíble ―su padre se la comía a besos al tenerla en sus brazos. Desde el regreso de Seth, Elizabeth era la mas ferviente admiradora de su padre. Ese par se adoraban muchísimo―. Casi me pedía sus primeros pasos.
    ―Llegaste justo a tiempo ―contenta me puse de pie.
    ―Así soy yo ―se aproximó a mí para besarme en los labios―. Dudo volver a ver a mi princesa gatear.
    ―Lo hizo bastaste mejor que niños de su edad ―le di la razón.
    ―Esa es mi niña, todo lo hace mejor que los demás ―se agachó y cargó con su otro bazo a Ephraim―. Mis mellizos son los mejores.

    El timbre, sin un sonido previo como típico aviso que alguien estaba por llegar, sonó. Sin esperar que llegara alguien abrir mi tía Alice y tío Jasper entraron. Al parecer tenían mucha prisa para esperar al protocolo.

    ―¡Perdón, perdón! ―no se disculpaba sinceramente Alice―. ¿Interrumpimos algo?
    ―Sí y te perdiste los primeros pasos de Nells ―bromeó severidad mi esposo―. Tus visiones decepcionan.
    ―Eso fue lo que nos trajo aquí ―mi tía pidió con un gesto cargar a mi hija y Jacob se la entregó―. Eres increíble, princesa ―besó de su respingada nariz.
    ―Solo íbamos a comer, pero no interrumpes nada, tía. ¿Ocurre algo?

    Pasé la mano por el alborotado cabello rizado de Elizabeth. Estaba despeinada por tanta acción. Sus bellos rizos cobre le adornaban ya alrededor de sus mejillas, cayéndole en caireles.

    ―Renee acaba de llegar a casa de Charlie ―nos informó la joven.
    ―¿¡Mi abuela!? ―asintió y volteé a ver a mi tío que estaba detrás de ella y también vi que me afirmaba sus palabras.
    ―¿Pasó algo? ―Jake denotaba preocupación― ¿Qué hace aquí?
    ―Nada, solo quiere saber de su hija ―Jasper parecía más calmado.
    ―Pero Renee no sabía que Bella y Edward habían regresado al pueblo ―mi esposo estaba como yo sin comprender nada―. Ella creía que seguían en Alaska.
    ―Creía que su hija y su esposo estaban estudiando, pero un cambio de planes de Renee y Phill hicieron ahora tenerla aquí de repente.
    ―¿Pero porque no lo viste? ―cuestionó Jacob.
    ―Tengo totalmente ocupado mi don en ver cada movimiento y decisiones de cada uno de los Vulturi y la guardia. No creía que fuera necesario también estar vigilando a Renee ―se disculpó innecesariamente.
    ―¿Pero cuál es el problema? ―pregunté―. Que vea a mis padres, eso hará felices a ambos.
    ―El problema al entrar a la casa de Charlie es que vio fotos tuyas ―¡oh no! Mi hija queriendo sentirse más amada estiró imperiosa sus manos con hoyuelos en dirección a Jasper. Éste de inmediato fascinado la cargó― Y lo cierto es que no sabe de ti. No tiene idea que Bella tuvo una hija.
    ―¿¡Cómo!? ―casi grité―. ¡Pero mi madre le envía fotos de acuerdo a la edad que debería tener!
    ―Eso es mentira, Bella creyó que era bueno hacerte creer eso para que te sintieras identificada con tu abuela. Y al ver que te sentías feliz por saber de ella…
    ―Pero ya sabes que no es buena mintiendo ―Jasper levantó una ceja.
    ―Me encantaría conocerla ―reconocí triste―, es mi abuela, y la quiero, pero si mi presencia no es justificable como por lo menos amiga de su hija…
    ―El punto es que es muy justificable ―Alice señaló―. Charlie tiene muchas fotos tuyas en su casa, las vio y ahora cree que no solo eres una Swan, además eres hija del comandante.
    ―Y quiere conocerte ―mi tío puso en acción su don para relajarme, lo pude sentir.
     
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    Moliry

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    Título:
    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    86
     
    Palabras:
    6645
    Parte 2/2

    La convivencia con mi abuela materna fue mucho mejor de lo que podría esperar con las extrañas circunstancias.

    Le había sorprendido enterarse que su hija Bella tenia una hermana menor y que nunca nadie le dijo nada. Obviamente no lo tomó como una ofensa porque según la edad que aparentaba yo había sido concebida muchos años después del divorcio de ella y Charlie. Al contrario de todo lo esperado, parecía encantada de que Bella no fuera hija única y era de su maravilla los parecidos que tenia entre Bella y Charlie. La justificación de que apenas fuera enterada de mi existencia es de que hace poco todos supieron. Mi supuesta madre había muerto apenas hace dos años y había decidido buscar a mi padre. Hombre que nunca supo de mi existencia antes.

    Jacob en esta versión de nuestras vidas seguía siendo mi esposo, Ephraim mi hijo adoptado y Elizabeth en este caso era mi… sobrina.

    Renee al ver a mi hija se llenó de tanta dicha al dar por hecho que era su nieta. Fue tal su inmensa alegría que nadie tuvimos el corazón de desmentirla.

    Edward debió leerle la mente pues dijo justamente lo que quería Renee oír y creería.

    Dada la debilidad que tenia Bella por culpa del virus que había obtenido en la luna de miel, sus secuelas eran tan fuertes, que los médicos no vieron nada seguro que la joven seora Cullen se arriesgara a un embarazo. Ella decidió después de tantos años hacerlo al morirse de ganas de tener un hijo de Edward (historia bastante dirigida a la realidad) y tomar el riesgo al tener la esperanza que todo saldría bien al ofrecerle Carlisle todos los mejores tratamientos y cuidados posibles. Como había sido un embarazo delicado no quiso angustiar Bella a sus padres, por eso apenas tuvo la salud para viajar habían ido a Forks a darle la noticia a Charlie que era abuelo y después irían, supuestamente, con Renee y Phill”.

    La semana que mi abuela estuvo en Forks durmiendo en casa de su hija, yerno y nieta, fue de lo mejor, no solo para mi madre al tener tan de cerca y más en su vida a su madre, sino también por mi abuela y por mí. No pudo quedarse más al tener que regresar a casa pues Phill había regresado de su viaje.

    Mi madre le había prometido que en unos meses irían a verlos sin falta, para que así su esposo también conociera a su nieta.

    Aunque Renee no sabía realmente quien era yo en su vida, habíamos creado una gran conexión, me había tomado en estos días gran apreció y llegar a considerarme de inmediato alguien también de su familia. Me llegó a tratar como una hija mas, tomándome debajo de su ala materna.

    Fue una felicidad conocer la alegría, la inocencia y la frescura que siempre mi madre me había dicho que era mi abuela. Era más increíble de lo que creía.


    * * *
    El día de la graduación había llegado y la gran celebración en el gimnasio de la escuela seria en la noche.

    Natalia, Gregor, Isaac y yo sacamos las mejores notas de la generación. Yo no quise sacar la calificación más alta porque no quería que ninguna otra universidad de prestigio me pusiera de nuevo los ojos encima. Eso solo se merecían mis grandes amigos.

    ―Te ves impresionante, mi niña ―entró a la habitación Jacob―, estas guapísima.
    ―Qué lindo ―me acerqué a él para besarlo―, tu igual. Sin duda seremos la mejor pareja en la celebración, y todo gracias a ti.

    Me aferró de la cintura para pegarme más a él y volvió a besarme, y sin detenerse comenzó un juego sensual con su mano en mi espalda desnuda. Al principio fue dulce y tierno el beso, rápidamente se fue convirtiendo esa entrega en hambrienta pasión.

    Me había decidido por fin con ayuda de mis tías y madre por un vestido nuevo de color blanco crema de seda. Era una vestimenta elegante y sofisticada pero con un toque exquisito de sensualidad, un tanto discreta. Y todo eso era posible al tener un escote ligero enfrente pero con toda la espalda hasta la cintura descubierta. El vestido me cubría todas las piernas, aunque gracias a la abertura de lado izquierdo hacia lucir mi pierna, permitiéndome presumir mis sandalias plateadas destapadas de tacón alto y fino.

    Jacob era un digno modelo de su traje italiano de azul oscuro, zapatos y camisa negros y corbata plateada delgada.

    ―Recibiste muchos diplomas y premios, me sentí tan orgulloso… ―acariciaba mi rostro con tentadora lentitud con sus manos y al terminar su recorrido besó mi frente y nariz.
    ― “Esa es mi mujer” creo que gritaste al nombrarme el director ―dije divertida―. Pero siento que fue mas por posesivo y querer marcar tu territorio que orgullo.
    ―Corre en mi sangre de lobos, cariño ―sínico me guiñó el ojo.

    Tomé mi bolsa a juego con mis zapatos y poniéndome por ultimo toqué mi anillo de compromiso y el de bodas, unos aretes de swarovski con su piedras acariciando mi mandíbula con el movimiento, regalo por mi graduación de mi madre, y por último la pulsera de regalo de Isaac. No era la pulsera para nada a juego con mi vestimenta, pero le tenía mucho cariño.

    ―Falta mi regalo ―sacó Jacob por dentro de su saco un estuche azul con letras plateadas que relucían la marca “swarovski” ―. Para que crezcas tu colección.
    ―No tenía ni idea que coleccionaba joyería y mucho menos tan cara ―emocionada vi como abría el delgado estuche―. Mi lindo Jake, es hermosísimo ―Casi se me cae la mandíbula hasta el piso.

    Mi regalo era un impresionante collar de piedras en diseño “v” de todos tamaños y cortes circulares y soñador brillo.

    ―Pero tú con tu belleza lo opacas ―agarró de mi mano y la beso―. Date vuelta para ponértelo.

    Tomé de lado mi suelto cabello que llevaba las puntas en ondas.

    ―Esto es mucho, amor ―escuché como me lo abrochaba.

    Se dejó caer el collar pesado y frio, estaba feliz por tan pasmoso obsequio.

    ―¿Para ti? ―besó afectuosamente mi cuello―, nunca será mucho.

    Tuve que salir de nuestra habitación antes de que termináramos justamente en el único lugar donde deseábamos tanto: en nuestra cama.


    * * *
    La música como el ambiente está en el éxtasis de todo su apogeo.

    No había alguien que no la estuviera parando a lo grande. Todos estaban feliz que por fin ya serian independientes e irían a la universidad.

    Trevor y Gregor se habían ido a la mesa de las bebidas para traerles ponche a sus novias, Natalia no paraba de tomar fotos, Andrea contenta que fuera una de las sensaciones de la fiesta, y Jacob y yo platicando con ellas.

    ―Creo que ha llegado tu otro regalo ―susurró Jacob a mi oído mientras me cogía por la cintura para acercarme aun mas a él a su pecho.
    ―¿Cuál? ―tuve que hablar fuerte para que me escuchara al estar la música a todo volumen.
    ―¡Oh Dios mío! ―gritó casi histérica Addie― ¡Acaso es…! ―se atragantó.

    En eso llegaron Greg y Trevor con las cuatro bebidas en las manos.

    ―Si es él ―exclamó boyante Natalia tomaba fotos a la dirección que había capturado de toda su atención―¡Es Isaac!
    ―¿¡Que!? ―compartí el shock de mis amigas.

    Seguí sus miradas y no eran las únicas que estaban sorprendidas, todos que notaron la llegada de mi amigo estaban estupefactos pero mucho más las mujeres y de inmediato supe el motivo.

    ¡Era Isaac Backer uno de los hombres más hermosos que había conocido!

    Sobresalía apabullantemente entre todos los jóvenes al ser tan alto.

    ―¡Válgame todo poderoso…esta guapísimo! ―la atractiva Andrea con sus ojos verdes y un hermoso cabello castaño lacio largo parecía a punto de desmayarse, y sería una pena al traer un vestido rosa oscuro de lo mas despampanante.

    Isaac, con un poco de dificultad por culpa de tantos jóvenes y sobre todo por mujeres que se habían quedado clavadas en el suelo con tal de disfrutar de aquel dios griego, se encaminó hacia nosotros.

    ―¡Isaac, hermano, que gusto es volverte a ver!―Trevor tan atractivo como siempre, pero ahora más por su traje negro a la medida, liberó de un vaso una de sus manos para estrechar con fuerza a nuestro tan queridísimo amigo―, no teníamos ni idea que vendrías.
    ―Que bien que estas de regreso ―Gregory hizo lo mismo aunque su abrazo fue más largo.
    ―Muy pocos sabían que estaría en mi graduación ―me volteó a ver y me regaló la más grande sonrisa que le había conocido.
    ―¡Nessie, lo sabías y no nos dijiste nada! ―Andrea se abrió paso entre nosotros para echarse al cuello del recién llegado.
    ―No, no tenía ni idea ―los ojos empezaban a querer delatar mi gran exaltación de ver a uno de mis mejores amigos, que de tanto lo vivido y compartido era el más especial al igual que Seth―. Pero veo que alguien si ―estreché con agradecimiento a mi esposo. Levanté la mirada para verle su hermoso rostro moreno, cariñoso me guiño un ojo.

    Pestañé varias veces para que no me traicionaran las lagrimas.

    ―Isaac, estas increíble, te ves fantástico ―las emociones de Naty fueron evidentes al ser más fuertes que ella y su rostro se empezó a humedecer.

    Cuando apenas Addie lo soltó por fin, Natalia también lo abrazó mega feliz.

    ―Gracias, unos cambios en mi persona ―aun siendo de los hombres más bellos y perfectos del mundo, seguía siendo dulcemente tímido.
    ―Siempre has sido guapo, Isaac, pero quisiste esconderlo detrás de tus libros y gafas ―dijo Addie lo que siempre habíamos sabido todos.
    ―Gracias ―agradeció nada convencido de su antiguo atractivo. Aun con todos los amigos que lo estábamos acosando, parecía ser yo la dueña de toda su atención―. Jacob, buenas noches ―mi amigo ofreció su mano y mi esposo lo tomó con entusiasmo.
    ―Bienvenido a casa. Me da mucho gusto verte de nuevo ―Creí que mi esposo era sincero en su saludo.
    ―Ness ―se paró a un paso de mi―, ¿Cómo estás?
    ―Es lo que yo debería de preguntarte ―respiré profundo para que no me ganaras las lagrimas.
    ―Como nunca y todo gracias a ti.

    Sin desperdiciar mas el tiempo me solté del abrazo posesivo de Jake en mi cintura y abracé a mi amigo como nunca. Añoranza, felicidad, amor, todos los sentimientos se mesclaron en nuestro abrazo. Recargué mi cabeza sobre su pecho. Ya no había ningún corazón que latiera, pero se le sentía su cuerpo, sus ojos, llenos de vida.

    ―¿Jacob, me permites invitar a bailar a tu esposa? ― Le preguntó Isaac sin dejarme de ver al deshacer el abrazo.
    ―Claro que sí.
    Entonces todo lo ocurrido con Isaac invadió mis recuerdos.
    Nos habíamos besado, él había dicho amarme y eso parecía que Jacob le era pasado.
    ―¿Aceptas? ―tímido me pidió.
    ―Ya te habías tardado ―me giré para besar en la boca a mi esposo―. Gracias, no tardo, mi amor.

    Isaac un poco torpe en su galantería me ofreció su brazo para dirigirme al centro de la pista de baile.

    Mi amigo al haber exaltado su belleza varonil se parecía mucho a mi hermano. Sus ojos y cabello dorados era como Stefan, un soberbio e impresionante dios griego. Las pocas diferencias era que Isaac era de rostro más fino, pero eran de estaturas similares. También eran distintos sus cuerpos, mi hermano era más fornido, en cambio mi amigo seguía siendo muy delgado, pero de cuerpo atlético, perfecto.

    ―¿Cómo estás? ―rogué saber al empezar a bailar, aunque no seguíamos la música eléctrica muy movida.
    ―¿Puedo? ―ofreció sus manos, muy incomodo.

    Le tomé sus frías manos tan blancas como los de mi familia, y se las coloqué en mi cuerpo. La derecha detrás de mi espalda, sobre la cadera, así no se sentiría incomodo tocar mi espalda desnuda, y la izquierda sobre mi hombro. Las mías las posé en su cintura.

    ―¿Por qué no me dijeron que venias? ―comenzamos a movernos lentamente de un lado a otro, como si se tratara de un vals―. Lo único que he sabido de ti es que pasaste el examen final que te mandaron por correo, que eso y tus calificaciones impecable de los años anteriores te hacían acreedor de graduarte con nosotros.
    ―Fueron muy comprensivos ―muy perfecto por fuera Isaac, pero aun no era lo suyo coordinar bien su cuerpo, y menos para bailar. Pero para nada me importó, nada podía empañar el tenerlo aquí y viéndose tan bien―. No era seguro que viniera, temíamos que tantos humanos en un solo lugar y cerrado me haría pasarla mal.
    ―¿Es así?

    Aprensiva por su bien lo vi más atenta a los ojos. Eran un poco más brillantes que los de antes, la mayor diferencia de sus ojos es poderlos ver mucho mejor al ya no tener esos anteojos que el pobre no había podido vivir sin ellos al ser vitales para ver. Era tan su pureza dorada que supe que era vegetariano.

    ―Siento sed, me quema la garganta, pero lo puedo controlar ―Hablaba del tema de forma tan desenvuelto como si fuera normal hablar de algo tan sobrenatural.

    La música era tan estruendosa que era imposible que los demás escucharan tan inquietante platica.

    ―Me alegra saber eso ―levanté mi mano para acariciar su rostro tan perfectamente tallado―. Cuando Stefan me dijo que por decisión tuya no querías que te hicieran pasar por muerto, me dio mucha alegría porque sabía que te volvería a ver, pero nunca me imaginé que tan pronto y mucho menos aquí, exactamente donde nos conocimos.
    ―Los médicos siguen sorprendidos por el milagro medico que pasó al lograr sobrevivir y tan bien ―sonrió―. Y todo es gracias a ti. La sangre que me diste en el hospital hizo que fuera apenas tormentoso mi trasformación, provocando que no me la pasara días retorciéndome de dolor. El doctor Cullen como los presentes quedaron impresionados. Me dijo Stefan el sacrificio que hiciste al darme a mi esa sangre…
    ―Cuanto lamento todo lo ocurrido―las lagrimas ya no se pudieron frenar y comencé a mi desgracia llorar.
    ―¿Ness, que pasa? ―trataba con ineptitud retirarme mi cálido liquido cristalino de las mejillas―. Tú hermano me dijo que te sentías culpable de lo que pasó con mi familia, pero yo no lo podía creer. Veo que tenía razón.
    ―Fue mi culpa…
    ―El haberme apreciado fue lo único que hiciste…
    ―Y eso basto…
    ―No estamos seguros si fue provocado o una coincidencia ―tomó de mi barbilla para obligarme verlo a los ojos―. Y como fuera, Nessie, tú no eres responsable. Olvida el pasado y pensemos en el presente.
    ―¿Tu puedes? ―sollozaba cada vez más cerca de la compostura.

    Por desgracia mía teníamos mucha de la atención que quisiera, tanto como hombres y mujeres nos miraban con adoración, pero nadie pareció tomar a mal o extraño que estuviera llorando. Supuse que creían que lloraba de felicidad por tener de regreso a mi amigo. El pueblo era pequeño, pero más el instituto, por eso fue imposible evitar que todos se enterar del trágico accidente de coche que había sufrido Isaac y su familia.

    ―Puede sonar monstruoso pero mis recuerdos antes de mi trasformación son cada vez mas borrosos, y si los recuerdo son mas como algo ajeno. Mi madre y mi hermana las puedo todavía recordar, pero ya hace mucho dejó de dolerme su ausencia. Además, tengo una nueva familia que son increíbles.
    ―Ya me lo dijo Tanya, no te puedes imaginar el gusto que me dio saberlo.
    ―Eso nos convierte en primos.
    ―Es cierto ―quise fingir alegría entre tantas emociones cruzadas―, primo.

    La noche se había convertido cada vez mejor gracias a la llegada de Isaac, Isaac Denali. Terminó la fiesta hasta altas horas de la madrugada. Todos ya sin energías ni para reír un poco más, o de caminar un paso más por culpa de no parar de bailar, nos fuimos cada quien a nuestras casas. Con la promesa de hacer otra celebración antes de irnos todos a la universidad.

    ―¿Te quedas a dormir con nosotros, Isaac? ―manejando el carro Audi blanco, Jacob le preguntó a mi amigo, que apenado estaba sentado en la parte de atrás.
    ―No, como creen, no quiero estovar. Me quedaré con el Doctor Cullen.
    ―Nunca estorbarías, Isaac ―le aseguré a mi amigo―. Pero en casa todos dormimos, la pasaras mejor con mis abuelos y mis tíos, sin duda.
    ―Entonces te llevamos con Carlisle ―tomó el camino hacia el bosque.

    Llegamos y bajamos los tres al mismo tiempo del carro deportivo. Y nos fuimos Jacob y yo también para desearle a la familia linda noche.

    No esperaron a que llegáramos a la puerta a tocar al abrirnos mi abuela Esme.

    ―¿Cómo les fue? ―nos dio la bienvenida con una sonrisa trémula.
    ―De maravilla y mas al estar también Isaac ―saludé de beso a mi abuela―. Aparte de acompañarlo a casa, quisimos pasar a saludarlos. Pero es de rápido porque estamos abusamos de Seth que se quedó cuidando los niños, ya es tardísimo.
    ―Lo mejor es que pasen ―Carlisle apareció detrás de su esposa―. Qué bueno que ya llegaron.
    ―¿Qué pasa? ―arrugó gravemente su entrecejo mi esposo.
    ―Estamos todos en la sala ―fue todo lo que contestó el patriarca Cullen.
    ―¿Abuelo? ―pasamos todos y Esme cerró la puerta, caminé hasta delante y fui la primera en llegar a la… ―¿otra de sus reuniones que me entero por accidente? ―chacoteé con humor.
    ―Buenas noches ―saludó Isaac y por las expresiones con tanta familiaridad de los Cullen fue claro que antes que yo ya lo habían visto.
    ―Por la hora parece que les fue muy bien ―Bella parada al otro lado de la estancia nos visualizó―. Qué bueno.
    ―No es la primera ni la última vez que nos graduamos, ¿pero porque esa falta de alegría?
    ― Alice dejó de ver a los Vulturi ―informó con voz grave Edward.
    ―¿¡Cómo!? ―Jacob se adelantó a mi pregunta―. ¿Eso qué significa?
    ―Lo que creo que ha sucedido es que en sus dediciones o actos están involucrados los únicos seres que no puedo ver ―Alice ve observó con intensidad.
    ―¡Ya vienen para acá! ―me sofoqué.
    ―Stefan y Tanya se acaban de ir para avisarle a la familia Denali y a todos los de la zona norte ―Nos dijo Emmett―. Mañana nos vamos otro grupo, lo que hace esperarnos es que primero queremos crear una estrategia.
    ―¿Y cuál es? ―exigió saber el padre de mis hijos.
    ―No tenemos nada nuevo ―lamentó Rosalie―. Y ni idea cuando llegaran.
    ―No sabemos cuando los Vulturi vendrán ―frustrado y furioso estaba Jasper―. No sabemos si es lo mejor irnos a buscar aliados o quedarnos para que no se quede Forks solo por ya no tener tiempo de nada.
    ―Solo nos queda la incertidumbre ―Esme recalcó.
    ―¿Creen que vienen con intención de acabar con nosotros? ―pedí saber lo que realmente pensaban.
    ―¿Hay otra forma de actuar de ellos? ―Edward tenia, como su voz, una mirada ensombrecida.
    ―¿Qué debemos hacer? ―Jacob dio un paso en frente.
    ―¿¡Que!? ―sentí como el corazón se detuvo por algunos segundos―. ¡Tú y los niños no deben de estar cerca!
    ―¿De qué hablas? ―endureció su rostro.
    ―Jake, ya no eres el alfa, nosotros nos corresponde protegerte, protegerlos.

    No le gustó en absoluto recordar que las cosas habían cambiado.

    Sin decir una sola palabra más nos fuimos a la casa a tratar de dormir por lo menos un poco, pues en la mañana decidiríamos ya con la menta mas despejada que sería lo que haríamos.

    Jacob de forma callada y melancólica me hizo el amor.

    * * *
    ―¡Papá! ¡Mamá! ―los gritos de mi hijo me sacaron de una pesadilla que no era la primera vez que me atormentaba.

    El cachorro empezó a ladrar en dirección al bosque.

    Sentí mucho miedo.

    Se puso enfrente de mí, en postura protectora y empezó a ladrar aun más. Enterraba con una fuerza, que no creía propia de su tamaño, sus patas en la arena.

    Seguí con la mirada donde apuntaba con tanto enojo su nariz.

    Entonces los vi.

    Eran unas sombras que invadían nuestro alrededor entre cada árbol de la Push.

    Cuando iba a cercar al bebé a mi pecho para protegerlo, me di cuenta que ya no lo tenía. Angustiada levanté la mirada para buscarlo y vi como dos cachorros de pelaje rojizo se iban a toda velocidad en dirección a esas sombras tenebrosas. Sus rabiosos ladridos salían desde su alma con más poder al acercarse a ellos.

    El terror que sentí al ver qué era lo que querían hacer los pequeños me arrebató toda fuerza, dejándome congela, sin poderme mover.
    ¡No, vuelvan!grité desesperada.

    Pero había sido demasiado tarde. Las sombras se fueron como espíritus diabólicos sobre ellos y ya no los pude ver.

    Los había perdido, habían dado todo por protegerme

    Fue exactamente igual mi pesadilla que por primera vez tuve en el momento del parto mientras estaba inconsciente, pero esta vez sentí mas torturante y real el terror.

    Y…

    ¡No era una pesadilla! ¡El cachorro y el bebé eran mis mellizos!

    Era real y muy pronto se cumpliría. Pero por supuesto que mis hijos nunca arriesgarían su vida y mucho menos por mí. Yo era su madre y seria quien los protegiera hasta la muerte.

    Sin esperar más Ephraim entró a la habitación.

    Jacob se había por fin despertado.

    ―¡Los escuché! ―estaba el niño agitado pero no por el esfuerzo físico―¡La manada avisa que los encapuchados vienen en camino!
    ―¡Ya llegaron! ―apretó con fuerza la mandíbula Jake.
    ―¡Cómo fue posible tan pronto! ―salí de la cama y me puse el primer conjunto casual que vi y después un abrigo largo de lana negro.

    Mi esposo hizo lo mismo.

    ―¿Dónde están tus tíos? ―tomó en sus brazos Jacob a su hijo.
    ―Al Este de la Push, acaban de llegar todos ―señaló apremiante todo lo que llegaba a su mente.
    ―¿Qué hacemos con los mellizos? ―Jacob estrechaba con fuerza al niño.
    ―Ustedes deben quedarse ―le dije―. Ephraim te tendrá informado lo que pasa. Pero… ―tomé aire y me paré delante de él― lo mejor es que tomes tu camioneta y te alejes con los niños.
    ―¿¡Qué!?
    ―No creo que ocurra nada malo ―traté de convencer por lo menos alguno de los dos―. Ya cuando pase el peligro te aviso. Llévate tu celular.

    Lo tomé de su buró del lado en el que dormía y se lo metí en uno de los bolsillos delanteros de su pantalón.

    ―No, Reneesme, no soy ningún cobarde.
    ―No es cobardía, es lo sensato ―rogué que lo viera igual que yo.
    ―Lo mejor es que estemos todos juntos y que tenga lo que tenga que pasar.

    Admiraría el valor de mi esposo en otro momento y por supuesto que en otra circunstancia, pero no ahora. No podía ni imaginar tan siquiera ponerlos a los seres que mas amaba cerca de un peligro.

    ―Vete con los niños a oeste del pueblo ―le empecé a dar indicaciones―. Si mandan a seguirlos no te preocupes, estaremos cuidándolos ―estaba alterada hablando acelerada, sin pensar mucho que tanto decía.
    ―Ness, no…
    ―Ephraim es lo suficientemente fuerte y hábil para ayudarte si hay algún inconveniente.

    Entré al extenso armario y tomé una maleta café de al fondo y puse algo de ropa para Jacob.

    ―¡Deja de hacer eso! ―gritó furioso.
    ―Ésta maleta está llena de dinero ―no lo escuchaba, solo podía oír gritar mi terror de que algo les pasara―. En cuanto pueda me uniré con ustedes…
    ―¡Reneesme, por Dios, para! ―con una mano libre me zarandeó con fuerza―. Lo mejor es que estemos juntos, así estaremos más seguros. ¡Somos una familia y debemos estas unidos!
    ―Muy bien ―me tembló la voz. Sabía que no habría palabras que convencieran a Jacob de lo contrario―. Cambio a los niños y nos vamos.
    ―Avísale a Seth ―bajó al niño al suelo.

    Nuestro amigo al quedarse a cuidar a los niños se había quedado a dormir y descansaba en el cuarto de invitados sin tener idea como comenzaría el día de hoy.


    * * *
    Llegamos poco tiempo después y antes que los Vulturi. Solo estaban en el prado la familia Cullen y los de la Push ya en fase, lo mismo hizo Seth.

    ―Están cerca ―apenas nos visualizó Emmett nos dijo.
    ―Qué bueno que vinieron con los niños ―Bella besó a sus nietos.
    ―Jacob creyó que es lo mejor: Estar todos juntos.
    ―Debe ser lo mejor ―incierto nuestro destino nos abrazó Edward.
    ―¡Ya vienen! ―en un suspiro débil nos avisó Alice.

    El clima era malditamente alegre para un lugar tan gris como Forks, se me hizo una crueldad algo tan bello ante la llegada de algo tan sanguinario.

    Aparecieron entre los arboles a paso despiadadamente lento sombras con capas negras.

    ¡Eran nada mas siete!

    ¿Y los demás? ¿Qué era esto? ¿Qué estaba pasando?

    ¡Todos esperábamos un ejército!

    La agonía fue tanta que se me hizo infinitamente infernal tenerlos por fin a unos veinte metros de nosotros. Nuestros cuerpos estaban a distancia pero la sensación del inminente peligro era asfixiante y me asechaba.

    Los tres vampiros del medio se retiraron sus capuchas.

    Eran Alec, Jane y Demetri. Alineados en ese orden. Los otro cuatro siguieron con las caras tapadas. Al parecer dos eran guardias y los otros dos prisioneros pues estaban sometidos, tomándolos del brazo por los que di por hecho que eran la escolta.

    ―Queridos amigos ―de nada sirvió escuchar la bella voz de sirena de Jane, al ver sus ojos rojos tan mortales como cuchillos, tal como los recordaba―, es un placer ver que siempre se reúnen para recibirnos tan bien.

    Evaluó la existencia de los lobos de nuestra “bienvenida”.

    ¡Maldita! ¿Cómo podía ser tan cruel?

    ¡Se estaba burlando despiadadamente de nosotros!

    ―Esto será peor de lo que esperábamos ―las palabras de Edward cortaron mi alma.

    Si tuve en un momento una patética esperanza de que nada mas sería una visita solo tuve que ver la expresión de mi padre para ver lo grave que eran las intensiones de nuestros Vulturi.



    :eek: :eek: :eek:
    Amigas, para evitar los Spam, que son terribles para mi y el foro, y para hacer mas interactivo los capítulos que nos quedan en MEDIA NOCHE que ya esta cada vez mas cerca de su FIN, haré preguntas, no con el afán aburrido, sino poder opinar todas, conocer mucho mejor que les pareció, que opinan de varios puntos, es por eso que les dejaré unas preguntas, ustedes contestes las que gusten, entre mas mejor y así les podré responder a todas mas cosas e interactuar mas, como hacer debates, porque su opinión y sus gustos cuentan mucho para mi y quiero que la racha final de la historia sea mucho mas de su agrado. Por eso mas que nunca quiero conocerlas mas sobre nuestro fanfic.
    Para que no parezcan repetitivas las preguntas les pondré en varias solo la parte principal de la cuestión, espero sea de su agrado:

    © Increíble la Isla Bella, ¿no? Ya se merecían la gran familia unas vacaciones de esa paradisíaca magnitud, ¿verdad?

    ©¿Qué les parece Seth ya en la vida de Elizabeth?
    ©Ya se imaginan a la futura pareja? ¿Les gusta?
    ©¿Qué opinan de la imprimación? ¿Amor o no?
    ©Ness teniendo nostalgia de lo que pudo ser con Jacob si siempre hubieran estado juntos. ¿Qué opinan? ¿Ustedes creen que hubiera sido mejor las cosas entre ellos desde un principio, peor, o exactamente como ahora?
    ©¿La razón para Edward de hacer lo que hizo… ¿Lo comprenden como Ness lo hizo, o no? ¿Por qué?
    ©¿Qué les pareció que para Edward la razón de la separación no fuera por Jacob, sino por lo que podría convertirse su hija?
    ©¿Y que al final también el DESTINO puso de su mano para la distancia?
    ©¿Bella respetar las preocupaciones de su esposo?
    ©Elizabeth y sus primeros pasos… ¿Les gusta lo humana que es? ¿Creen que al final resulte mas humana o mas un vampiro o un lobo?
    ©¿La aparición de Ness en la vida de Renee como la hija de Charlie?
    © GRADUACION: La sorpresa de Nessie de ver a su amigo después de tanto tiempo… ¿Les gustó? ¿Será para bien o para mal su regreso? ¿Qué creen que suceda con su amistad?
    ©¿Les agrada Isaac de vampiro? ¿Qué don les gustaría que tuviera si es que tuviera uno?
    ©¿Jacob estar presente en la “visita” de los Vulturi?
    ©¿Qué creen que esos inmortales quieran?
    © ¿Tienen ya idea lo que sucederá en el próximo capitulo con esta inesperada llegada de los Vulturi? ¿Si fueran las escritoras de la continuación que les gustaría que pasara?
    ¿Saben o se imaginan quienes son los seres encapuchados aparte de los Vulturi y la guardia?

    Muchas gracias por todo, preciosas, las quiero mucho… KISS
     
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    Qqarlita

    Qqarlita Iniciado

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    Te prepondere a todas tus preguntas pero antes déjame decirte estoy muy curiosa sobre que podrá pasar en verdad estoy muy angustiada desfrute mucho estos capítulos

    © Increíble la Isla Bella, ¿no? Ya se merecían la gran familia unas vacaciones de esa paradisíaca magnitud, ¿verdad?
    Si :3 me encanto la isla jaja todos regalan islas eso es algo lindo un regalo no muy común

    ©¿Qué les parece Seth ya en la vida de Elizabeth?
    amo como la protege, me encanta disfruto mucho la pareja que hacen los amo...

    ©Ya se imaginan a la futura pareja? ¿Les gusta?
    mmmm... Si me imagino algo asi como Ness y Jacob, algo perfecto echos el uno para el otro

    ©¿Qué opinan de la imprimación? ¿Amor o no?
    Yo creo que Si es amor, es como un amor a primera vista,
    algo muy lindo e inexplicable

    ©Ness teniendo nostalgia de lo que pudo ser con Jacob si siempre hubieran estado juntos. ¿Qué opinan? ¿Ustedes creen que hubiera sido mejor las cosas entre ellos desde un principio, peor, o exactamente como ahora?
    hubiera muchos recuerdos muy lindo pero yo creo que darse un tiempo para valorarse y convencerse de lo que en realidad quieren o bueno querían
    en ese tiempo es lo mejor.

    ©¿La razón para Edward de hacer lo que hizo… ¿Lo comprenden como Ness lo hizo, o no? ¿Por qué?
    mmm Si creo que hizo algo bien por el simple echo de que no fue algo ambiciosa los padres siempre quieren lo mejor para sus
    hijos y yo si lo comprendo....

    ©¿Qué les pareció que para Edward la razón de la separación no fuera por Jacob, sino por lo que podría convertirse su hija?
    la verdad creo que ala vez hizo bien pero a la vez no por que no hizo que Ness fuera ambiciosa pero ala vez hizo mal por que
    le fato un poco de confianza en su hija y en ellos como padres en que sin alejarla poder hacer que ella no fuera ambiciosa

    ©¿Y que al final también el DESTINO puso de su mano para la distancia?
    Pues si eso es algo feo pero pues también hay que comprender que ellos lo hicieron en parte para poder cubrir a la familia
    para no ser descubiertos....

    ©¿Bella respetar las preocupaciones de su esposo?
    mmm creo que ella en gran parte también creía que una separación iba a ser lo mejor

    ©Elizabeth y sus primeros pasos… ¿Les gusta lo humana que es? ¿Creen que al final resulte mas humana o mas un vampiro o un lobo?
    a esa niña la amo tan hermosa si me encanta lo humana que es pero aveces me confunde no se lo que es creo que es una combinación de los 3 xD
    la verdad es que no se y no me imagino que podrá ser al final, pero creo que lobo no... la verdad no se

    ©¿La aparición de Ness en la vida de Renee como la hija de Charlie?
    mmmm me encanto yo pensé que Renee lo iba a tomar mal o algo así ya que no esta muy preparada y luego decir que era hija de Charlie yo pensé que se iba a poner isterica

    © GRADUACION: La sorpresa de Nessie de ver a su amigo después de tanto tiempo… ¿Les gustó? ¿Será para bien o para mal su regreso? ¿Qué creen que suceda con su amistad?
    Me encanto que aya regresado, yo pienso que para bien que el los ayudara con el problema que tendrán con los Vulturis, yo pienso que su amistad sera igual que siempre y que Issac superara el amor hacia Ness

    ©¿Les agrada Isaac de vampiro? ¿Qué don les gustaría que tuviera si es que tuviera uno?
    Si me encanta yo creo que ese era su futuro desde un principio, y un don no se no se me ocurre algun don pero me gustaria un don como el que tiene Alec para que sientan lo que se siente esos Vulturis

    ©¿Jacob estar presente en la “visita” de los Vulturi?
    Me preocupa ya que Jacob ya no se puede transformar pero me encantaría que por no se algo sobrenatural se pudiera de nuevo convertir no se por un gran coraje que tenga y que de milagro se vuelva a convertir no se algo así

    ©¿Qué creen que esos inmortales quieran?
    Deshacerse de todos eso creo yo creo que querrán a Bella y a Alice y deshacerse de los demás en verdad eso no me agrada mucho
    esos Vulturis son un problema ya que alguien acabe con ellos jaja

    © ¿Tienen ya idea lo que sucederá en el próximo capitulo con esta inesperada llegada de los Vulturi? ¿Si fueran las escritoras de la continuación que les gustaría que pasara?
    No ni idea solo espero que no pase algo malo
    eso no lo soportaría bueno si supongo que alguna pelea o algo así
    solo espero que no aparezca Nahuel y su hermana como aliados de los Vulturis
    si ya empiezo a odiar a el así lo odiaría mas


    ¿Saben o se imaginan quienes son los seres encapuchados aparte de los Vulturi y la guardia?
    OMG.....
    espero y no sean Nahuel y su hermana como me lo imagino espero y no en verdad aras que me de un infarto




    Espero con ansias el próximo y Sorry me tarde en leer este es que no había tenido mucho tiempo la escuela empieza a absorber mi tiempo
    eso es algo feo pero aquí esta mi comentario espero y estés bien Kiss Kiss y no me hagas sufrir mucho con los capítulos que faltan en verdad a la vez quiero que ya acabe por que ya quiero saber cual es el final pero a la vez no solo espero que sea algo muy bonito y no trágico ..
    Ya sabes yo soy tu Fan`s me encanta como escribes has pensado en ser escritora???? yo si compraría tus libros me encanta como escribes
    bye cuídate y que estés bien :D
     
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    Gabrieluchini

    Gabrieluchini porque voy renovandome día con día...

    Leo
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    ¿Isla Bella?
    Uff, quien fuera uno de los cullen.


    ¿No quedará una vacante?

    Jajaja.

    Sethlizabeth -así los llamé a mi loca manera- ¡ME ENCANTAN!

    Es como revivir la historia de Jake y Ness.

    ¿Quién es la futura pareja? No la agarré.

    POR SUPUESTO que la imprimación significa MUCHÍSIMO más que amor. Es como un compromiso de vida. Es esa fuerza irrefrenable que los une para siempre, alimentando cada día las caricias y tiernos detalles del amor, para que jamás marchiten...


    Ok, ok, me pasé de cursi.

    Jajaja.

    Jamás se me ocurrió que Nessie sentiría nostalgica de lo que pudo ser con Jacob si siempre hubieran estado juntos.

    De igual modo ellos, siempre estarían juntos.

    Debía ser así.

    No porque no tuviesen otra opción, sino porque fueron hechos para cada uno.

    No destino, pero sí propósito.

    Por eso a pesar de la distancia, los antiguos novios, las ocurrencias de Edward... ellos están felices y juntos.

    Edd siempre pensó en Jake como su hermano (Breaking Dawn) y se caracteriza por ser muy sacrificado, así que es un poquito lógico que pensara de esa forma.



    Amé los primeros pasos de Lizzie. No tengo idea de que resultará siendo, pero confío en tu buen juicio. (Lo que sea mejor para Seth, please!)

    Wow ¡Isaac de vampiro!

    No te lo puedo.

    ¿No me digas que a Nessie no le atrae ni un poquito?

    Jajaja. No mentira. Ella no es tan loca como yo.

    Obviamente debería tener un don. Umm... podría ser algo así como... amor incondicional y fiel a pesar de las circunstancias.

    Lo digo por su experiencia.

    Sería análogo al don de Esme.

    POR TODOS LOS PERSONAJES DE TU FIC: ¡Aleja a Jake de esa pelea!


    ¿Es que no comprende que él ya no es fuerte, sino un débil humano? Que se meta el orgullo machista al bolsillo, y si es necesario que lo saquen a la fuerza, pero él - ni mucho menos los niños- deberían estar ahí.


    Supongo que los encapuchados -digo yo- son Nahuel y su hermana.

    A los vulturi no les va a agradar que "su raza" se mezclara con los que ellos consideran "enemigos naturales". Mucho menos con crías, y todo eso.

    Ok, creo que este ha sido mi comentario más largo en todo mi tiempo aquí.
    Jajaja.

    Espero expectante.

    Besitos.

    Nos leemos
     
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    viviana

    viviana Iniciado

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    © Increíble la Isla Bella, ¿no? Ya se merecían la gran familia unas vacaciones de esa paradisíaca magnitud, ¿verdad?
    maravillosa, mejor regalo de bodas imposible, y es maravirroso que estuvieran absolutamente todos
    ©¿Qué les parece Seth ya en la vida de Elizabeth? genial por ue nunca estara sola y siempre tendra esa persona especial a su lado
    ©Ya se imaginan a la futura pareja? ¿Les gusta? siiiiiiiiiiiiiiiiii hermosossssss
    ©¿Qué opinan de la imprimación? ¿Amor o no? es amor pero mas fuerte
    ©Ness teniendo nostalgia de lo que pudo ser con Jacob si siempre hubieran estado juntos. ¿Qué opinan? al principio tenia razon pero despues de esa conversacion con su padre , opino que fue lo mejor <3¿Ustedes creen que hubiera sido mejor las cosas entre ellos desde un principio, peor, o exactamente como ahora? creo que igual que orita
    ©¿La razón para Edward de hacer lo que hizo… ¿Lo comprenden como Ness lo hizo, o no? ¿Por qué? sip,, pues el quiere lo mejor para ella como todo buem padre y queria que ella estuviera clara que siqueria a jake comoel chico de su vida
    ©¿Qué les pareció que para Edward la razón de la separación no fuera por Jacob, sino por lo que podría convertirse su hija? ser precavido, ya porque la experiencia que tine edward con eso queria ver si ella seria asi o nop
    ©¿Y que al final también el DESTINO puso de su mano para la distancia? que aun que edward no los fuera separado, el destino si no fuera echo u.u
    ©¿Bella respetar las preocupaciones de su esposo? las espeto por que me imagino que en parte tambien pensaba lo mismo o algo parecido
    ©Elizabeth y sus primeros pasos… ¿Les gusta lo humana que es? ¿Creen que al final resulte mas humana o mas un vampiro o un lobo? emosionante,me lo imagine y fue super genial,, p'ues quisiera que fuera lobo
    ©¿La aparición de Ness en la vida de Renee como la hija de Charlie? plam b
    © GRADUACION: La sorpresa de Nessie de ver a su amigo después de tanto tiempo… ¿Les gustó?me encanto,pense que no se podrian volver a ver
    ¿Será para bien o para mal su regreso? ¿Qué creen que suceda con su amistad? espero y aspiro que ness no se confunda por nada de el mundo, y pues que el encuentre la indicada
    ©¿Les agrada Isaac de vampiro? ¿Qué don les gustaría que tuviera si es que tuviera uno? super inteligencia y la gran abilidad de recordar hasta el minimo detalle
    ©¿Jacob estar presente en la “visita” de los Vulturi? la verdad no se si sea bueno ya que es humano,,seria tan genial que recuperara su don u.u
    ©¿Qué creen que esos inmortales quieran? ver la desesperacion y sorpresa de todos, o decir sus condiciones parano matarlos a todos o peor aun,a los bebes de ness
    © ¿Tienen ya idea lo que sucederá en el próximo capitulo con esta inesperada llegada de los Vulturi? ¿Si fueran las escritoras de la continuación que les gustaría que pasara? quisiera dejarlo a tu criterio, así es mas emocionante, seria impactante que llegue mila y su hermano junto a los vulturis
    ¿Saben o se imaginan quienes son los seres encapuchados aparte de los Vulturi y la guardia? mmmm nop no se, sera mila y su hermano? traidoreees,, yo creo que el solo queria conquistar a ness para asi tambien separar a la famila y hacer que ella se uniera a los vulturis

    espero con ancias el siguiente capitulo.. =)
     
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  12.  
    Natali

    Natali Iniciado

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    Holaa (:

    -¿Qué les parece Seth ya en la vida de Elizabeth? esta buenísimo, Elizabeth viviendo todo lo que sus papas no vivieron
    -Ya se imaginan a la futura pareja? ¿Les gusta? claro que me los imagino! , no solo me gusta .. me encantoo!!!

    -Elizabeth y sus primeros pasos… ¿Les gusta lo humana que es? ¿Creen que al final resulte mas humana o mas un vampiro o un lobo? al final.... porque no una parte de todoo... pero que ella pueda controlarlooo
    -¿La aparición de Ness en la vida de Renee como la hija de Charlie? muy lindoooo.. porque tambien ella es indispensable en su vida de todos
    -GRADUACION: La sorpresa de Nessie de ver a su amigo después de tanto tiempo… ¿Les gustó? Si claro estuvo buenisimo ...
    -¿Jacob estar presente en la “visita” de los Vulturi? sii.. porque todos son parte de ese secretooo.. no tan secretoo.. aunque me preocupa que le pasaria a el si no tiene con que defenderse, aunque estaria bueno q algoo le sucediera a reneesme y que volviera a convertirse en lobo para salvarla...
    -¿Qué creen que esos inmortales quieran? no tengo la menor idea.. pero probablemente quieran saber como ha crecido la familia y hay de nuevo para buscar alguna excusa para molestarlos


    La historia esta buenísima y me tiene en suspensooo ... espero con ansias el próximo capitulo...
    saludos..
    besos !! ^^
     
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  13.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    AMIGAS: En unas horas POR FIN subiré otro capitulo. Espero leerlas pronto !!! XD Y mil gracias por su amor y su gran paciencia. Kiss
     
  14.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    Título:
    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    86
     
    Palabras:
    7050
    Creer

    ―Bienvenidos sean ―con el mas exquisito despliegue de educación del mejor anfitrión Carlisle Cullen saludó―. Como siempre nos sentimos complacidos de tenerlos en nuestro hogar.

    Los recién llegados con actitud de señorío apenas asintieron con hartazgo.

    ―Aunque nos encantaría saber el magnifico motivo de su visita ―continuó hablando mi abuelo al dar un par de pasos delante de nosotros, queriéndo dejarnos protegidos dejándose él exponerse mas con el eminente peligro que nos asechaba.

    Ver la expresión de mi padre que gritaba con desesperación, me hizo aterrarme mas, al ser obvio lo que no quería aceptar: Todo cambiaria. Y por supuesto no será para bien.

    ―Hemos de reconocer ―al parecer Jane era la vocera de los lideres Europeos ya que los demás no parecían querer tomar la palabra― que nos afectó la indiferencia ante un episodio sorprendente en la vida del clan mas apreciado por nosotros y no ser enterados como es debido.
    ―¿De que acontecimiento hablas? ―pidió saber con suavidad Esme.
    ―¿Cómo de cual? ―la mirada asesina de la joven cayó en mi abuela.
    ―Mis nietos ―aclaró con rabia contenida Edward, fue hasta donde estaba Carlisle.
    ―¿¡Qué!? ―se nos escapó a toda la familia con delirio.
    ―Nadie, en nuestros siglos de vida, han logrado sorprendernos como ustedes y es bastante desagradable que nos dejen fuera ―nos vio con una gran intensidad a cada uno de nosotros―. Muy mal hecho ―lo dijo lentamente mientras movía de un lado a otro su debo índice.
    ―Amamos el conocimiento y la mezcla de especies que nada mas ustedes han podido combinar con tan inesperados resultados, nos apartan, dejándonos en la oscuridad de la ignorancia ―Las palabras de Alec eran como las de su hermana: estaba reprendiendo a un grupo de niños mal portados. Esos éramos nosotros para ellos.

    ¡Malditos!

    ―No teníamos ni idea que fuéramos tema de tratar ―tomó el turno de hablar Bella con sarcasmo― y mucho menos para mortales tan importantes y ocupados como ustedes.
    ―Hemos de reconocer también nosotros que estar en sus inquietudes es verdaderamente… ―comentó Rosalie― halagador.
    ―Es ciencia ―recalcó Alec.

    Un silencio se produjo que empezaba a terminar con la poca templanza que aun me quedaba.

    ―Ya conocieron a mis nietos ―mi madre ya no podía por mucho tiempo contener la rabia que sentía―, entonces pueden marcharse.
    ―Les agradecemos su visita ―Carlisle volteó sobre su hombro para ver a Bella y con una señal con la mano le rogó que se calmara, no deberíamos alterarlos. Puso de nuevo su mirada hacia los extranjeros―. Por favor de les de nuestra parte nuestro estima y saludos.
    ―Creo que estas confundido ―dio un paso hacia nosotros Demitri con despiadada impaciencia―, no somos mensajeros.
    ―¿No es justamente a lo que vinieron? ―Ya no pude contenerme mas y solté con palabras acidas.
    ― Señora Reneesme ―espetó Jane en tono burlon―. La ultima vez que tuvimos el placer de verte eras solo una niña y ahora vemos que esa niña tiene a sus niños, y es toda una bella mujer. Maravilloso.
    ―Y es por ti y ellos que estamos aquí ―por fin fue claro uno de los guardias, ya nos dejaba todo claro.
    ―¿Y que demonios quieren de mi familia? ―exigió saber con posesión Jacob al tomarme con fuerza y ansiedad la cintura.
    ―Nadie nos habla así ―apretó con rabia la mandíbula Demitri―, y mucho menos una mierda de humano que ya ni identidad tiene y necesita el de su mujer para poder ser algo.

    Los lobos gruñeron con fuerte protesta y Jacob inmediatamente me hizo aun lado y avanzó hasta con Carlisle y Edward, estando entre nosotros y la guardia.

    ―¡Jake! ―le supliqué en susurro. Levanté los brazos como señal de entregarle a Elizabeth que como su hermano y todos nosotros, estaba muy atenta a todo lo que estaba ocurriendo―. Por favor.

    Regresó a mi lado y le pasé a su hija con las ganas de que con ella en brazos se pueda controlar mas.

    ―Pues aquí estoy ―me ofrecí―, y mis hijos ya los vieron. ¿En que mas les podemos servir?
    ―Desgraciadamente lo que podemos ver no es todo lo que tú y los pequeños son ―habló la joven de la guardia.
    ―Es por eso que Aro desea que vayan con nosotros a Volterra y sean nuestros invitados de honor por un tiempo.
    ―¡Eso jamás! ―protestaron todos los de mi familia con palabras muy similares a “jamás”, al igual que los lobos gruñeron y ahuyaron.

    Yo sin embargo me quedé helada. El terror comenzaba a acabar conmigo.

    ―¡Calma! ―se rió Jane con frialdad―. Veo mucho drama para tan generosa invitación. Es tan única como lo son ustedes tres, Reneesme. Así podremos conocerlos mas.
    ―Mis nietos ―Bella estaba mas pálida y sin embargo eso era imposible por su naturaleza―, son muy pequeños, sobre todo Elizabeth ―señaló a la bebé―, como se dieron ya cuenta es humana…
    ―Es mas humana, pero no del todo ―Alce la corrigió― y todos en Volterra deseamos ver hasta que punto.
    ―No somos un experimento ―mi hijo primogénito como su padre no se pudo quedar callado y les habló con voz fuerte, estaba muy indignado.
    ―No, claro que no ―fingiendo dulzura Jane dirigió su atención en mi hijo―, son nuestros invitados.
    ―Y es un honor ser considerados para tal invitación que nunca antes ha existido con nadie ―mi abuelo quería establecer la cordialidad falsa entre los dos grupos―. Pero lamentablemente se deberá declinar… por el momento ―lo ultimo era obvio que Carlisle agregó para tranquilizar a los intrusos.
    ―Oh, querido Carlisle ―exclamó agradable Jane, situación no muy vista en ella y que de inmediato nos puso en alerta―, siempre es un gusto hablar contigo ―una carcajada tensa salió de sus exquisitos y delicados labios―. Pero la invitación no es declinable.
    ―Seria bastante grosero de su parte ―aseguró tajante Alec.
    ―Y mas cuando todos nos entusiasmó la idea de tener tan apreciados amigos en nuestro hogar ―añadió Demetri como una estatura tan perfecta e imperturbable.
    ―No abusen de nuestra generosidad ―Jane advirtió ya sin tanta delicadeza mal fingida.
    ―No es necesario que mi hija y mis nietos hagan un viaje tan largo ―mi madre dijo con moderación―. Todo lo que son ellos lo pueden ver gracias a Aro en mi mente.
    ―¡No, Bella! ―gritaron todos.
    ―¡No, madre! ―al mismo tiempo que los demás protesté.

    Mi padre se volteó y regresó a nosotros con Carlisle a su lado, no les importó darles la espalda a esos bastardos.

    ―¿¡Bella, que haces!? ―exigió saber Jacob ―¡Estas loca!
    ―Es lo que ellos quieren ―con los ojos cerrados Edward nos informó―. Claro que tú ―abrió los ojos para visualizarme― y los mellizos es algo que quieren saber pues se les hace fascinante tan combinación y ahora con un lobo. Pero ellos saben que con uno de nosotros es suficiente para enterarse de toda nuestra vida gracias al don de Aro.
    ―¿Entonces? ―Emmett dejó el silencio al fin―. ¿qué es lo que quieren realmente? El que siempre nos tengan en la mira me esta volviendo loco. Ya ni con Alice se sabe cual será su siguiente movimiento hacia nosotros. No estamos seguros.
    ―¿Edward? ―su esposa lo llamó al verlo tan preocupadamente inmóvil.
    ―Desea Jane hablar con nosotros ―nos informó mi padre―. Me ahorrará las palabras.
    ―Aro, Marco, al igual que Cayo son muy comprensibles y supusieron que ésta tan generosa invitación por el momento no era adecuada para unas creaturas que se deben mas en un solo entorno al ser inconveniente e inquietante lo nuevo ―“maldita” solo daba tantas largas para hacer torturante mas el suplicio―. Por eso la invitación se puede ceder por el momento para Isabela y Alicia ―pronucio sus nombres en italiano.

    ¡Entonces a todo eso se debía tanta crueldad de jugar con nosotros!

    ¡¡¡Siempre fueron ellas!!!

    Bella y Alice.

    Desde que ellos las conocieron han sido lo mas deseado que habían conocido desde siempre, pues nadie había igualado tales dones tan extraordinarios como el de mi madre y mi tía. Con ellas iban a completar su mas poderoso imperio de sometimiento.

    ―Perfecto ―dijo Alice―, aceptamos la invitación.

    Las involucradas asintieron con firmeza.

    ―¡No! ―rugimos todos con terror.
    ―Espero que extender la invitación para dos más no sea ningún inconveniente ―Jasper al parecer tenia mas que trabajar en sí mismo con su don para calmarse que con nosotros.
    ―¿Dos? ―cuestionó Jane.
    ―Si, para mi y él ―anunció Edward―. Y antes de irnos me gustaría presentarles a un nuevo miembro del clan Denaly ―pidió―. Isaac, acércate por favor.

    A lo lejos vimos acercarse a la tensa “reunión” a velocidad luz mi amigo de estructura física griega.

    ―Permítame les presento… ―empezaba a decir Edward.
    ―No te preocupes en el protocolo ―Jane levantó ambas manos―, se ha hablado mucho de él.

    Isaac asintió de manera de saludo ante el grupo de los encapuchados.

    ―Un placer ―murmuró.
    ―Mas nosotros conocer el del final trágico familiar ―con seriedad Demitri enlazó sus dedos de la mano―, de verdad lo lamentamos.
    ―Y que bueno que nos evitaste el buscarte ―Alec fue hacía los cuatro seres que por culpa de la agonía de lo desconocido y despiadado de la guardia no me había de nuevo percatado del par de guardias con la cara destapada y los otros que no, pero que parecían esclavizados y obligados estar aquí―. Porque nosotros amamos y valoramos la justicia y la discreción, como es muy bien sabido. Por eso el saber tu caso y los motivos inaceptados de la razón y como nos expuso a los demás es inaudito.
    ―Es un gesto para darte la bienvenida a esta eterna familia ―Jane se puso a lado de los “capturados” y les quitó su capucha.

    Al ver sus rostros se me fue el aire y el corazón por un largo segundo estuve segura que se detuvo.

    ―¿Nahuel, que haces aquí? ―ordené saber.
    ―Éste semihumano y su familiar ―se referia a la vampira que estaba sometida como él a su lado: Era su tía Huilen. Hacía mas de una década que no la había visto de nuevo. La única y ultima vez que la vi fue con su sobrino cuando sirvieron de testigos de mi forma de existencia― creyó Aro mejor que ustedes se hicieran ya cargar de ellos.
    ―¿De que hablas? ―emepecé a caminar hacía el que un día cada vez mas lejano y frío había sido mi mejor amigo―. ¿De que esta hablando, Nahuel? ¿De que se encargaban de ustedes?

    Vi terror en la mirada del joven aludido en cuando me acerqué a unos pasos de él.

    Jane me visualizó con atención de arriba abajo:

    ―El semihumano fue responsable de la muerte de la familia de tu amigo.
    ―¿¡Que!?
    ―¡Maldito hijo de perra! ―Isaac ya venia por él, pero Emmett y Jasper lo detuvieron antes que cometiera algo que acabara con su existencia ―¡Te mataré, juro que acabaré contigo! ―rugió con rabia y no paraba de agitarse en el hierro poder de mis tíos.
    ―¿De verdad, Nahuel? ―el corazón se me aceleraba con demencia por tener respuesta a lo insolito― ¡Dímelo! ―reclamé al no tener respuesta.

    Éste bajó la mirada.

    ―¿Por qué? ―estaba Isaac desquiciado.
    ―Debemos ya irnos ―indiferente al dolor de mi amigo, Jane se dirigió a los cuatro integrantes de mi familia― Vámonos.
    ―No, no, por favor ―rogué a mi madre―. Por favor no se vayan. Al irse tanto ustedes como nosotros estaremos en peligro, mamá. Somos una familia. ―tomé con ansiedad a quien me dio la vida―. ¡Debemos estar juntos! ¡Siempre!
    ―Hija, lo se, lo se ―me besó con mucha ternura en la frente―. Cree en mi, cree en nosotros. Eres lo mas importante para tu padre y para mi y haremos siempre lo mejor para ti.
    ―Mamá, te lo suplico, no lo hagan y menos por mi ―jalé también a mi padre para que me escuchara mi plregaria―. Yo… ―estaba tartamudeando― yo… puedo ir en lugar de ustedes cuatro, solo yo. Mis hijos se quedan. No tienen que exponerse. Ellos no me harán nada si saben que ustedes están juntos, que somos una familia y nos cuidamos.

    Sin poder evitar mi alma comenzó a expresarse por eso lloré como hace tanto no lo hacia, como nunca.

    ―Hija ―Edward me abrazó y me susurró en el oido―, ve con tu esposo e hijos, ahora mas que nunca toda la familia debemos estar unida.
    ―Por eso, papá, quédense ―imploraba―. Ellos son solo siete, nosotros somos mas. Es ahora o nunca, debemos acabar con ellos.
    ―Es exponer a los lobos jóvenes, a Jacob y los mellizos y hasta Isaac, ahora no esta en condiciones para mas ―era claro que Edward como mi madre ya habían pensado todas las posibilidades y por el momento una guerra entre los encapuchados negros no era lo mejor.
    ―La familia, mas que nunca debe estar única ―Alice me besó ambas mejillas―. Toda la familia.

    Entonces lo comprendí.

    Lo que querían mis padres como mis tíos con su partida era: tiempo.

    ¡Tiempo para nosotros!


    * * *


    Nahuel imploró, apenas Bella, Edward, Alice y Jasper se fueron con la guardia, hablar conmigo, con todo el resto de la familia que se quedaba. Fue tal la demanda de él como el de su tía que los escucháramos antes de enjuiciarlos que logré en medio del total caos calmar los ánimos de todos, sobre todo de Isaac para escuchar antes de ponerle una mano encima a Nahuel.

    Llevé a Elizabeth a su cuna, parecía tan casada y ausente como todos nosotros, entonces lo mejor era dejarla tomar una siesta. Todos, tanto los de la manada como los Cullen, nos reunimos en la amplia habitación moderna de la sala principal de mi casa. Nos presumía una hermosa vista de la playa, pero nadie fue conciente de aquello al solo tener claro a Nahuel y Huilen.

    ―Hablen antes que acabe con ustedes ―espetó Emmett mientras doblaba sus fuertes e imponentes brazos sobre su pecho.
    ―¡Habla! ―bramó Isaac.
    ―Aunque fue poco tiempo que nos tratamos… ―comenzó a decir Nahuel―. Sobre todo tu Nessie, sabes que no soy perfecto pero nunca le haría daño a nadie.
    ―¡Por favor! ―lo calló Jacob― Si desde que entraste en nuestras vidas solo has agregado veneno, tú y tu maldita hermana.
    ―¡Dame un motivo ahora, si es que existe, para que no te mate! ―nunca a Isaac lo había visto con tanto odio, dolor, rencor, agonía en su mirada.
    ―La hay ―por primera vez Huilen intervino con calma―. Todo fue mi culpa.
    ―¿Acaso usted… ―Carlisle intentaba como pocos estar en calma― fue la culpable de lo ocurrido con lo del accidente?
    ―Algo peor, doctor ―siguió Huilen―, yo fui la culpable de que mi sobrino tuviera que hacer cosas que no deseaba, dañar a gente inocente…
    ―Solo los únicos culpables son esos monstruos, ellos lo son, no nosotros, tía ―Nahuel con una dulzura soñada le aseguró―. Los llamados Vulturi me obligaron desde hace tiempo hacer lo que ellos quisieran a cambio de que mi tía como mis hermanas siguieran con vida.
    ―¿De que estas hablando? ―algo me decía que lo que estaba a punto de oír me iba a desgarrar el alma.
    ―Yo en cambio a ti y a tus papás, Ness, no tengo ningún don, te mentí. Solo tengo la habilidad de pasar desapercibido. Nada cerca que controlar los aromas de las cosas y tonterías que tuve que invitar.
    ―¿Lo del cultivo y su acelerado crecimiento también es mentira? ―mi abuelo como un gran científico quería saber mas.
    ―¿Lo de las fresas? ¿Fue otra mentira? ―seguía yo sin poder comprender.
    ―No, eso es verdad, mi sangre tiene una propiedad única de curar de manera acelerada como ninguna otra que he conocido, pero es solo mi sangre, la tuya no, Ness. Te mentí para poderte tener cerca.
    ―¿Y para que, con que motivo?
    ―Por que te amo ―dijo sin ningún remordimiento enfrente de todos.
    ― ¡Maldito estupido! ―vociferó mi esposo― No te atrevas a ensuciar un sentimiento tan puro como es el verdadero amor. ¡Entiéndelo es mi mujer! ¡Me ama a mi! Tú no sabes amar.
    ―Jacob, mi amor, por favor. ―traté de calmarlo con una profunda ternura y me puse de puntillas para besarlo―. Esto no trata de mi sino de él.
    ―¡Pues que hable de una vez, porque no lo quiero mas en nuestras vidas! ―tomó de mi para atraerme aun mas a él.
    ―Mi misión…
    ―¿Misión? ―lo interrumpió Esme sorprendida.
    ―Si, así le llamó Aro a la orden que me dio. Sabia que solo yo había logrado años atrás entrar en sus vidas y además era vulnerable al amar tanto a mi familia.
    ―Entonces ―la vampiro de belleza exótica morena se volteó para ver a través del gran ventanal y disfrutar del mar― para que el accediera a entrar a su familia sin objeción, los Vulturi nos tuvieron cautivas a mi y a sus hermanas.
    ―Las torturaron y las dejaron morirse de sed ―con rabia Nahuel agregó.
    ―Si ahora estoy bien es gracias a la sangre de mi sobrino, sino ahora estuviera muerta.
    ―Y no deberían haberlas lastimado si hubiera obedecido.
    ―¿Y que era exactamente lo que deberías hacer? ―Rosalie alejada de todos nosotros preguntó.
    ―Debia conocerlos, hacer que me aceptar y confiaran en mi, enamorar a Reneesme y que fuera mi pareja. Eso al apenas verte no tuvo que ser una orden ―confesó esperansado―. Hacer que lobos y vampiros se enemisten al no seguir el patrón de la imprimación si Nessie era mi mujer. Eso descontrolaría todo. Pero tu felicidad era aun mas grande que mi felicidad, que el bienestar de mi familia ―vio con pesar a su tía―. Y Aro lo supo, por eso dejó salir del infierno a mi hermana Ramone. Y Edward no lo supo nunca lo que pensábamos pues Mila tiene el don de controlar la mente y hacia proteger nuestros pensamientos para Edward. Nada fue como los Vulturi querían por eso mataron a mi hermana menor Ajayi y yo desaparecí de sus vidas. Fue en la época que estabas embarazada. Prefería la muerte antes de lastimar a alguien de ustedes, pero a ellos no les importó aun teniendo el control de mi familia me hicieron regresar pero ahora con Felix ―sabia que se refería a otro hombre de la guardia― y encargarme de alterar sus vidas y darles el pretexto de tener la atención de ellos.
    ―Lo de Isaac.
    ―Así es. Felix descontroló a la camioneta que después los impactaría, yo aparecí en escena solo para evitar que cayeran ambos carros por el acantilado. Eso fue lo que vio el conductor, a dos hombres metidos en su camino. E hice mi parte, salvar de todos ellos solo a Isaac, por eso no moriste en el acto como tu familia, yo te protegí en el momento del impacto. Y no fue por que eso debía de hacer, sino porque sabia el cariño tan grande que Ness te tenia.
    ―Los cadáveres encontrados en este tiempo… ¿fueron ustedes?
    ―Felix, si, él fue. Tenia que dar mas “razones” para que ellos les hicieran una visita. Entre mas exponer la existencia de los vampiros los Vulturi tenían el derecho de aparecer.
    ―¡Siempre supe que ellos estaban involucrados en todo! ―explotó Emmett―. Stefan siempre lo dijo y nadie le creyó.
    ―Debemos que avisarle de inmediato a Stefan y a Tanya sobre lo ocurrido ―Carlisle dijo apremiante.
    ―Al final no necesitaron ningún pretexto para venir ―regresé al tema principal al asentir lo dicho por mi abuelo. Me sentía tan cansada emocionalmente.
    ―Esta visita no tiene nada que ver con lo que planean ―nos aseguró alterado Nahuel―. No tengo ni idea, pero se que será grande y acabará con todos nosotros.
    ―¡Sabiendo esto como pudiste permitir que se fuera mi familia con ellos! ―le grité histérica.
    ―Edward lo sabia ―sereno el semihumano trató de tranquilizarme. Imposible―, le dije todo en mis pensamientos. Al irse me dejó claro que piensa igual que yo: Si se van nos darán tiempo para también prepararnos. Juntar el mas grande ejercito que podamos.
    ―Si no nos mataron antes fue gracias a Bella, como lo haremos sin ella ―Rosalie como todos estaba gravemente afectada―. Sin las visiones Alice, ni las estrategias de Jasper y ni el conocimiento de Edward. ¡Estamos acabados!
    ―Mi madre insistió en que creyera en ella y mi padre también. No nos queda otro remedio de hacerlo y hacer como ellos se que harán… nuestro labor.
    ―Muy bien, cuenten conmigo ―Isaac se apuntó con mas ganas de guerra que ningún otro miembro. Me asustó su nuevo comportamiento― Solo ahora necesito salir un rato.
    ―Ire a ver a los niños ―avisé con una preocupación infinita por mi amigo, por todos.

    Quería ver que por lo menos a los mellizos todo la conmoción provocada por lo que había ocurrido y juraba muy pronto ocurrir, no les estuviera afectando mas de lo que unos niños tan pequeños pudieran sanamente soportar.

    Subí al primer piso, que era donde estaba la habitación de mis hijos y los dos de invitados.

    Entré a ese recinto de paz, dulzura e inocencia y no encontré a Ephraim viendo la televisión como esperaba, ni a mi pequeña dormida en su cuna como la había dejado.

    ―¿Elizabeth? ―me sorprendió que no estuviera, pues Ephra ya era totalmente independiente de nosotros para ir y venir, pero ella no. Fui al salón de juegos porque supuse que estarían ahí― ¿Hijo, donde esta tu hermana? ―Estaba a solas mi primogénito jugando ajedrez.
    ―No se, mamá ―de inmediato se puso de pie―. La dejé dormida en su cuna.
    ―Vaya, ya tiene la habilidad de salir de ella ―riendo admirada por su hazaña fue a la sala donde seguía la familia.

    Ellos ya la iban a tener.

    ―¿Cómo están los niños? ―cuestionó Esme al acercarse―. Ojala que por lo menos mejor que nosotros.
    ―Eso no es muy alentador ―Rosalie se unió a nosotras―. Ephra es muy maduro y lo sabrá sobrellevar, pero me preocupa mas Elizabeth, es mas humana pero su cerebro ni sus sentimientos lo son, pero aun así no sabrá expresar, lograr liberar tanta tensión y caos que estamos viviendo todos.
    ―Eso mismo me preocupa ―estuve de acuerdo.
    ―Mi amor, ¿y Nells? ―Jacob me habló desde el otro extremo de la luminosa estancia.

    Giré a ver lo que mi esposo veía con curiosidad detrás mío: era Ephraim.

    ―Alguien la ha de tener ―fui hacia Jacob y lo abracé con urgencia―. Jake, ¿qué vamos hacer? ―las lagrimas ya hacían su conocido camino en mi rosotro―. Tengo tanto miedo.
    ―Ness… ―lentamente deshizo nuestro abrazo―, ¿alguien sabe donde esta mi hija? ―habló en voz alta al entrar Isaac y estar todo el resto de la familia reunida de nuevo.
    ―No ―todos contestaron en negación.
    ―¡Nahuel! ―grité angustiada.
    ―No, no, Ness ―Isaac me detuvo―. Estuve hablando todo este tiempo con él y su tía, y no estaba Nells con nosotros.
    ―¿Entonces? ―el corazon estaba apunto de salir de mi cuerpo. Latía con una fuerza que me ahogaba.
    ―Hijo ―Jacob lo cargó― ¿dónde esta tu hermana?
    ―Él no sabe donde esta, Jacob ―salí del lugar en ese momento.
    ―¿Los Vulturi se la llevarian? ―alguien trató de deducir, pero estaba tan alterada que no tenia ni idea quien.
    ―¡No, no, por Dios! ―estaba ya en el bosque en dirección de Nahuel.
    ―No se si ellos lo planearon, Ness ―suplicó el semihumano―, te ruego que me creas.
    ―Si ellos se lo llevaron juro que por fin acabar contigo ―le espeté con una ira y terror mezclada en una manera asfixiante.

    Todos sin ninguna señal comenzamos a buscar por todas partes.

    En ese momento llegaron a toda velocidad los de la manada en fase, por sus expresiones sabían que no regresaban por algo bueno. Me pareé en seco apenas los tuve en unos pasos de mi.

    ―Dicen que los sigamos, mamá ―mi hijo se reunió con nosotros.

    Al parecer todos escucharon la cercanía de los lobos pues de inmediato por varios lados empezaron a llegar los vampiros y seguimos a la manada.

    Se detuvieron de repente y yo junto a ellos estuve. Me acerqué mas para ver que era la razón de detenernos así.

    Y entonces lo vi.

    Era un lobo nunca antes visto, de pelaje blanco tan puro y limpio como la nieve. No tenia el tamaño normal de un lobo común, pero no era tan grande como Paúl o como había sido Jacob.

    Estaba acostado con sus patas delanteras y su rostro cansado, triste. Ni por estar todos invadiendo su privacidad hizo alguna muestra de sentir nuestra presencia. Parecía perdido en su mundo.

    ―¿Quién ahora con la llegada de los chupasangre se convirtió? ―pidió saber Jacob como el alfa que alguna vez había sido.

    Apenas había terminado la pregunta mi esposo cuando al acercarme le vi al lobo los ojos tan hermosos e impactantes como familiares había conocido.

    ¡Quedé en shock!

    ―¿Elizabeth, mi niña? ―me reí con nerviosismo.
    ―Mi princesa, de verdad eres tú ―Jacob parecía el padre mas orgulloso del mundo―. Y mi descendencia Quileute continua.
     
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    Qqarlita

    Qqarlita Iniciado

    Géminis
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    wow que bonito Elizabeth un Quileute
    jjajajaja me encanto
    ya espero los proximos por favor no nos hagas esperar tanto
    son verdaderamente lindos aunque me preocupa un poco los Vulturi
    pero en fin ojala y Jacob regrese y se pueda convertir o algo asi me encantaria que apoyara a su hija
    y la entrenara por asi decirlo wow lindo lindo
    lo eh dicho y lo vuelvo a decir SOY tu Fan :3

    cuidate mucho y nos seguimos leyendo :D
     
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  16.  
    DarkHinata

    DarkHinata Entusiasta

    Aries
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    Eeeh me encanto el capitulo!! COMO PUEDES HACERTE ESPERAR TANTO!!?!? Es un crimen..
    Me encanto que por fin podamos ver las cualidades de Elizabeth..que lindo! Un lobo blanco!! Y aunq ya me lo veia venir,me gusto mucho ^^

    Tambien me fascino la llegada de los Volturri..quiero saber cual es el plan! Publica pronto,si?

    Hinata ♥
     
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  17.  
    Gabrieluchini

    Gabrieluchini porque voy renovandome día con día...

    Leo
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    ¡Súper, Moly!

    Amé tu regreso.;)

    Carlisle y su diplomacia (no es para menos, hasta en esas circunstancias él es perfecto)

    Aunque sea un poco insensato, yo habría actuado igual que Bella. Siempre tan "Súper Bella".

    ¿Cómo es que lograron contenerse y no asfixiar el cuello de esa arpía?
    ...
    Hum-hum... quise decir... :rolleyes: ¿Por qué Jane tiene que ser tan sádica y mala?
    :mad:
    Arrg! Nessie, please, repite el mismo procedimiento que tuviste con Mila.

    Te lo agradeceré con el alma.
    :D
    Pobre Nahuel.
    Ya sé, ya sé, hizo muchas cosas, y todo eso, pero es que .... bueno... dijo que lo siente, ¿no?
    Yo lo perdonaría
    (Jacob siempre serás mi favorito, ¿ok?)

    Algo si no logré comprender -como cosa rara- Nahuel está imprimado de Leah, ¿cierto?, y la imprimación es de dos como sucedió con Jake y Ness, ¿verdad?, por lo tanto Nahuel debería estar tan imprimado de Leah como ella de él, ¿sí? ¿Quiere decir eso que le mintió a Ness cuando dijo que la amaba, o hablaba en pasado?

    Bueno, bueno, bueno... pararé con mis palabrerías porque sino no acabaría en los márgenes que abarca un comentario decente.


    Jajaja.:p

    ¡Es que me encanta tu historia, lo sabes!

    Besitos, Moly.

    Nos leemos.




    Ay, Dios, casi lo olvido :eek:
    ¡Más lindo el que Lizzy sea un lobito blanco!
    :)
    Es que me la imagino... ¿Eso los deja a ambos como lobos, verdad?
    Morí.
    Súper, Moly.
     
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  18.  
    Ange Campos

    Ange Campos Iniciado

    Leo
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    hola, soy nueva e leido toda la hiatoria asta el punto que va espero publiques pronto, me encanta sobre todo lo unico es que pasara con leah y nahuel
    bueno escribes muy bien y gracias por dejarnos ser parte de tu creacion me facina que elizabeth sea loba,



    genial, ;)

    Y si nahuel hiso muchas cosas malas pero detras de todo siempre estuvieron esos vulturis mmmm :mad: dan gans de ahorcarlos jejeje

    bueno en fin esperare a leer lo que publiques de esta magica historia.
     
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  19.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    Gracias amigas por la paciencia, les prometo que ya habrá continuación. Lo que pasa es que me dio por hacer otra historia y ademas ahora que estamos en vacaciones casi no estado en casa, unos dias mas y les SUPER PROMETO que hay continuación.

    Las adoro !!!
     
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  20.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    Pluma de
    Escritora
    Título:
    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    86
     
    Palabras:
    6619
    Mortalidad.


    Dos meses habían trascurrido. Dos meses que con rabia y frustración habíamos visto partir a mis padres y mis tíos como ofrenda a cambio de mis hijos y de mi. Dos meses que no sabíamos nada de ellos y tampoco de los Vulturi, y ya con nuestros nervios a flor de piel a punto de sentir que nos caemos a un precipicio sin fondo ni retorno. Es gracias a esos sentimientos enfermizos de demencia que vivíamos día a día, porque no podíamos detenernos aunque sintiéramos a morir, que agradecíamos no tener noticias de nuestra familia que había partido con una invitación infame y despiadada.

    “El no saber nada es buena noticia, están y estaremos bien…por el momento”

    Decía a menudo mi abuelo Carlisle cuando llegaban amigos de todas partes del mundo con nosotros y no tenían noticias de los italianos ni de mi familia.

    Esta vez no existió, no hubo, en absoluto ni la más mínima pista de Alice o de Bella que nos diera una esperanza y mucho menos un consuelo, como había sido doce años antes cuando la historia había comenzado por primera vez. No porque no existiera ni la más efímera esperanza de un futuro eterno de nuestra familia y amigos, nos permitimos dejar de luchar. Es por eso que en los últimos meses Forks se había llenado de amigos de todos nosotros. Clanes nuevos, y era muy alentador que los clanes de hace más de diez años que aceptaron ser testigos de mi existencia ante los Vulturi, todos ellos de nuevo estaban de regreso.

    Era muy alentador que no solo la familia veía personal lo ultimo ocurrido con los Vulturi, también amigos, que para ellos no era la primera vez el unirnos.

    Nuestro final o nuestra eternidad… No había medios.

    Y sin mi madre, que gracias a ella hace doce años habían huido los italianos, y sin Alice, todos sabíamos que estábamos perdidos. Pero no podíamos rendirnos sin luchar. En eso tanto familia Cullen, Push y Denali, como amigos, estaban de acuerdo. A nuestro dolor y terror, no había otra manera.

    En estas casi nueve semanas habíamos alcanzado los setenta y tres aliados dispuestos a todo: A la vida o a la muerte.

    ¡Maldita sea, no había otra opción!

    ―Tu hermano acaba de llegar y viene con cuatro chupasangre más ―mi esposo se acercó a mi por detrás para pasar sus musculosas y cálidos brazos por mi cintura, y recargó su barbilla en mi cabeza. Me besó el cabello.

    Suspiré con ansias su aroma.

    Desde que los Vulturi vinieron no dejo de aprovechar hasta el más pequeño momento con mi esposo y mis hijos. No quería aun muerta olvidar su aroma, su calor y ni dejar de recordar lo que me hacía sentir al tenerlos y al amarlos tanto.

    Sabía que Jacob tenía miedo, y lo suponía porque era imposible ser indiferente al tan eminente destino final que la vida nos otorgaba, porque si fuera solo por la actitud de mi esposo sería imposible al ser tan sereno. Estaba segura que lo hacía por sus hijos y por mí. Igual yo. Los dos jugábamos a engañarnos, a fingir que todo estaba bien. Ambos lo sabíamos pero no nos decíamos nada: Solo palabras de amor.

    ―Me da gusto que esté de regreso, esta vez tardo tres semanas ―dije mientras veía desde el gran ventanal de nuestra habitación como Ephraim platicaba con Stefan y Vladimir, los vampiros de Rumania.

    Fruncí el ceño.

    ―No tenía idea que tu hermano fuera tan apreciado por tantos chupasangre, muchos han venido por eso. Y además creen en esta lucha ―me abrazó con más posesión―. Tampoco a Bella y a mí nos cayeron bien Drácula uno y Drácula dos. Son perturbadores.

    ―De verdad no entiendo porque tu hijo esta tan fascinado por ellos ―suspiré cansada―. ¿Crees que está bien que lo dejemos solo con los Rumanos?

    ―Mi campeón sabe porque lo hace ―trató de restarle importancia―. Ya no es nuestro bebé.

    ―¿Podría ser aun más increíble de lo que es? ―la satisfacción de madre era inmenso por mis hijos. Eran tan maravillosos como seres humanos al igual que inmortales que me era imposible no expresar en cada momento mi orgullo por ellos.

    ¡Fantásticos! Solo se me ocurría esa palabra y me quedaba bastante corta.

    ―Nuestros mellizos nunca dejaran de sorprendernos, eso te lo aseguro, amor.

    Si yo era una madre loca de orgullo por sus hijos, me quedaba muy por detrás la admiración y amor que Jacob sentía por sus pequeños. Era tan evidente, hasta palpable todo lo que éramos los niños y yo en la vida de mi esposo. Éramos su todo. Así como él lo era para mí. Mi vida, mi mundo, mi aire, mi para siempre.

    Ephraim aparentaba un niño hermoso, perfecto de siete años. Delgado y bien proporcionado, ágil e inteligente como nadie y amoroso y protector como su padre. Su forma de llevar el cabello era medianamente corto, en una altura perfecta para llevar una melena que llegaba apenas a sus orejas y por enfrente hasta sus cejas, y así poder presumir esos caireles tan juguetones como él. Nunca paraban de moverse como mi hijo.

    Elizabeth no por ser más pequeña que su mellizo dejaba de ser tan magnífica. Mis hijos tenían casi un año de edad y ninguna demostraba la edad real de su tiempo de vida. Mi pequeña desde que descubrimos que también se podía convertir en lobo como su descendencia paterna, su crecimiento fue levemente más acelerado. Pero no mucho para el pesar de Seth y bienestar de mi esposo. Aunque no parecía en absoluto que nuestro amigo tuviera prisa para que ya sea una bellísima joven Elizabeth. Seth parecía disfrutar ésta etapa de la niña. Tan emocionado como nosotros. Para diversión de mi amigo mi hija era independiente, siendo la constante felicidad de su niñero, Seth. Mi hija no solo ya caminaba de un lado para otro, también corría y cazaba. No obstante que bebía sangre, lo cierto era que de ese delicioso liquido a cazar, cuando se encontraba en fase, lo prefería muchísimo más.

    ―¿Ya lista para mañana?

    ―¿¡Qué pasa mañana!? ―pregunté aterrada al mismo tiempo que me volteaba para ver a mi guapísimo esposo de frente.

    ―Calma, calma, preciosa ―se inclina para capturar mis eternos sedientos labios de los suyos. Ya mi sed por él estaba totalmente controlaba, siempre seria mi mayor debilidad, pero apenas provocaba en mi un sensual cosquilleo en mi garganta y mi cuerpo. Sensación demasiado erótico para quejarme. Estaba claro que siempre iba a necesitar de él en “todos” los sentidos―. Me refiero que mañana es diez de septiembre… ―entrecerré mis ojos confundida―. Tu cumpleaños.

    ―¡Oh! ―me quejé por debajo―. No lo recordaba.

    ―Lo sé, mi vida ―tomó de mi de repente entre sus brazos y me llevó hasta la cama, él se sentó y me acomodó sobre su regazo. Me permití unos minutos de mimos―. Con todo esto se que no tienes cabeza para eso. Pero por eso me tienes a mí.

    ―Oh, Jake, que lindo ―su mano izquierda no dejaba de acariciarme la espalda con lentitud―. Pero de verdad no lo recordaba y menos ganas de celebrarlo.

    ―Eso imposible, amor ―fingió llamarme la atención serio―. No todos los días se cumple trece…

    ―Y se está casada y tiene dos hijos ―lo interrumpí queriendo tomar su entusiasmo―. Eres un pervertido.

    ―Por ti soy todo eso y más.

    ―Y me encanta que lo seas ―comencé muy tortuosamente provocarlo a besarle el cuello―. Pero de verdad no quiero ninguna fiesta ―susurré por encima de su barbilla.

    ―Aunque quisiera hacerte la fiesta que te mereces, sé que no es lo más adecuado ahora. Aunque no se pasará tu cumpleaños como un día mas ―con la otra mano que no me estaba acariciando la espalda, estaba iniciando un camino por debajo de mi blusa azul turquesa que se me pegaba como guante en la parte superior de mi cuerpo―. Un día solo nosotros cuatro en la ciudad y tratar de alejarse por lo menos unas horas de todo esto.

    ―Será el mejor regalo y celebración porque estaré con ustedes ―lo empujé con delicadeza hacia atrás para acostarlo en la cama y me coloqué encima de él con las rodillas a sus costados, para aprisionarlo y tenerlo solo para mí―. Pronto será también el cumpleaños de mi madre… ¿Cómo estarán? ―y sin poder contenerme más mi dolor y nervios me derrumbé y lloré, rompiendo así el momento mágico que estábamos creando mi esposo y yo, que desde la llegada de los vampiros, ya no era fácil tener intimidad y menos podernos entregar y manifestar de manera sublime nuestro amor al ser uno solo.

    Y después de soltar todas las emociones mortíferas que me asfixiaban cada momento, me entregué a un Jacob tan inmensamente tierno y amoroso que fue tan lento, magnificó y mágico como triste por todo el dolor que nos rodeaba.

    Esta tarde, al igual que todas nuestras devoción físicas y espirituales desde que nacieron nuestros mellizos, me llevó mi esposo a nuestro mundo donde todo era amor, pasión, sensualidad y felicidad sin jamás volver a dejar su semilla dentro de mi. Y ya por fin mi alma y cuerpo lo había aceptado, más que nunca por ningún motivo debía salir embarazada.


    + + +


    Todos los de la Push que sean solamente humanos como mi abuelo y su esposa, les regaló Carlisle un viaje sin próximo retorno a Hawái, fue nuestra mejor idea para tenerlos a salvo tanto por los Vulturi como los vampiros no vengaríamos que invadían los bosques del pueblo y la reserva.

    Habíamos pensado que como el resto de la familia estaba en esa afrodisiaca isla, también era la mejor idea que los mellizos se fueran. Sin embargo los Vulturi nos angustiaba que lo supieran y mandaran a su sequito para que fueran por ellos, y siendo en Hawái pura familia mortal, los exponíamos a ellos completamente y además nadie de ellos podrían proteger a nuestros hijos. Y pedir a uno de nuestros amigos que fueran como guardián de los mellizos era tener uno menos en nuestro pequeño ejército, que uno podría ser la diferencia, no nos podíamos dar ese lujo. No obstante mis hijos no estarían aquí cuando esos monstruos llegaran, cuando creyéramos que se acercara el momento los mandaría lejos, por seguridad aun no debía saber donde, debía ser una decisión de última hora así tendrían toda la ventaja y aunque no lo quisiera, Jacob se iría con ellos. Sé que al final mi esposo aceptaría irse junto a sus hijos, pues era lo único sensato en toda esta locura, sobre todo porque los niños no podían irse solos. Seth era una excelente opción para mis pequeños, pero se necesitaría mas aquí que de niñero. Ya sin Sam, solo nos quedaba como líder Paul y como apoyo Seth, Leah, Embry, Jared y Quil. Pues todos los demás lobos eran preocupantemente jóvenes e inexpertos.

    Como linaje directo de Ephraim Black, mi hijo era el alfa, así lo creyeron correcto los de la manada y todos los miembros de la familia Quileute. Mi primogénito no se trasformaba, pero al poderse comunicar con la manda en fase por telepatía, vieron en él al ancestro del cual lleva su nombre.

    Como ya eran bastantes y también teníamos que pensar nosotros como anfitriones del bienestar de los humanos que habitaban los rededores, les pedimos a nuestros amigos que se fueran por seguridad de todos del pueblo, que tuvieran su espacio y privacidad, pero no muy retirados para poderles informar cualquier cambio o llegada que tengamos. Aunque pensé que al ser tantos se iba a perder el control total de la zona, no fue así, tanto Carlisle como Emmet y Paul han sabido organizar eficazmente, colocando limites y reglas por la seguridad tanto de mortales como los que no lo eran. Todos contaban, gracias a Rosalie y a mí, con celulares para estar en constante comunicación y estar informados.

    De Egipto, Irlanda, China, Australia, España, Brasil… se estaba llenando Forks de vampiros. Y de muchos países más. Había de todos los continentes. Eso me tranquilizaba y a la vez me mataba de la desesperación y angustia pues los Vulturi sabían por una u otra manera, con ayuda de Alice o sin ella, de que estamos haciendo un gran ejercito con nuevos dones sorprendentes e inimaginables, y los italianos no se quedarían atrás. Y podíamos ser miles, pero si no teníamos de nuestra parte a Bella, esto sería una segura masacre de ambos lados, pero con mas posibilidad de nosotros de acabar muertos.

    Muchos vampiros habían demostrado sus increíbles dones pero aunque era obvio que eran poderosos no sería suficiente si no tendríamos el escudo de mi progenitora. Solo ella nos daba la ventaja segura, sin Bella teníamos con que pelear, sí, pero salir victoriosos era imposible y el no morir muchos… eso sí que sería imposible.

    ―Buenas noches, Reneesme ―saludó uno de los once españoles al verme aproximar.

    ―Buenas noches, Bernat, buenas noches a todos ―sonríe amable al pequeño grupo reunido detrás de la casa de mis abuelos.

    Bernat era un señor maduro español que engañaba una edad de cincuenta años aproximadamente, cuando lo cierto era que, aun no estando él muy seguro, tenía más de quinientos años en su eternidad. Él como su esposa Nuria y su hermano Rafael, eran totalmente de mi agrado, eran callados pero lo que no decían mucho con palabras lo demostraban con su trato y su elegancia. Ellos, como muchos de los que estaban en nuestra cruzada de la libertad, eran conocidos de mi hermano Stefan. Literalmente el hijo mayor de mis padres conocía a todo el mundo. Y por supuesto que lo agradecía su popularidad con el alma.

    ―Estamos apostando, Ness ―me informaba mi tío Eleazar Denali en tono divertido―. Hasta el momento están divididas las apuestas. ¿Tú qué dices, querida?

    ―No creo que sea alentador estar jugando con nuestra situación ―los amonesté tensa.

    ―Oh, no, Reneesme ―Rafael, el moreno y sensual español de eternos diecisiete años se rió encantado―, los Vulturi no es cosa de risa. Apostamos lo que Eleazar asegura de tu don.

    ―Ah, eso ―soplé incomoda―. De verdad no lo creo.

    ―Nunca me equivocó, pequeña, ese es mi don ―Eleazar asegura serió por seguir insistiendo yo en lo contrario―. Todos saben que es cierto, la apuesta es saber cuándo tardaras en desarrollarlo.

    Desde hace dos meses mi tío Denali insistía con la teoría que un día, hace ya tiempo para mi, este Nahuel dijo: Podrías con tu don llegar a controlar a los demás al poder meterte en cualquier tipo de mente. Desde hace tiempo podía trasmitir mis pensamientos sin tocar a las personas, exactamente en los primeros meses de embarazo fue como la dosis que dio más fuerza a mi poder. Pero de eso a manipular a quien yo quiera a mi antojo… No lo creía.

    ―Que no te parezca no quiere decir que no lo puedas ―Fátima, una exquisita mujer árabe de apariencia de no más de veinticinco años con su voz suave y delicada volvía a insistir―. Deberías de intentarlo, Ness.

    ―De verdad que mi don no hace eso ―tanto nerviosa, presionada y molesta por seguir aun con esa locura dejé finiquitado el tema―. ¿Algo “lógico” bueno que no sepa?

    ―Ephraim nos ha sorprendido enormemente ―felicitó admirado Bernat―. Ya nos es imposible darnos cuenta cuales son las proyecciones del pequeño y que es lo real.

    ―Se la esta pasando a lo grande, no para de burlarse de nosotros ―encantada y embrujada Nuria, esposa de Bernat, como todos los demás de mi hijo, me dice.

    ―Los mellizos como su madre son mas que extraordinarios, aunque se empeñen algunos en no ver ―entrecerró serio sus dorados ojos Eleazar.

    ―¡Mami, mami! ―gritó lleno de alegría mi pequeño que corría desde el bosque hacia nosotros―. ¡Ven! ¡Vengan todos!...¡Tienen que verlo!

    Sin esperarse Ephraim jaló de mi mano para obligarme a seguirlo.

    Con una sonrisa al ver con ese animo a uno de los dueños de mi corazón, lo seguí y detrás de nosotros vinieron los demás.

    Solo tardamos unos segundos en llegar a las profundidades del bosque y la mayoría de nuestros viejos y nuevos amigos estaban formando un gran círculo y entonces al abrirme paso los vi.

    En esa parte del bosque se habían colocado varias antorchas que hacían ver todo con mucha más claridad y quedé pasmada.

    En el centro, ofreciendo un inaudito show estaba Benjamín del clan de Egipto y Oleg, del clan de Rusia. El joven egipcio controlaba los elementos y Oleg la electricidad. Todavía me sorprendía como el serio y mal encarado ruso de no más aparentes treinta soberbiamente atractivos años, podía sacar de su cuerpo la energía suficiente para crear la fuerza imponente del rayo.

    Entonces ahí estaban los vampiros atacándose de manera amistosa, pero no por eso carecía de peligroso y preocupaba, aunque para todos era evidente que la pasaban bastante bien.

    Ambos esquivaban los elementos lanzados del otro adversario usando las ramas de los arboles que subían, iban y venían. Oleg le lanzaba sus rayos haciendo poderosos estruendos a través del bosque y Benjamín abría la tierra algunas veces y otras le lanzaba como respuesta ráfagas de llamas de fuego que salían de sus manos.

    He de reconocer que eran bastante buenos y sobre todo muy entretenido su espectáculo.

    ―Ya llegó papá con Nells ―anunció mi hijo señalando al otro lado del circulo humano y entre tanto ruido y arboles que salían volando como granes cantidades de tierra, saludé levantando la mano a mi esposo que traía en brazos a nuestra hija―. ¡Podrán ver ahora lo que yo hago!

    Antes de poder comprender las palabras de Ephraim, éste salió de nosotros y se fue a mitad de plena acción.

    ―¡Pero qué diablos…! ―aun a distancia escuché perfectamente la maldición de Jacob.

    Y de repente visualicé a un casi omnipotente ruso y egipcio como eran derribados de manera apabullantemente rápida.

    Ephraim había encontrado la manera de usar su don y no solo de para frívola diversión.

    Todos aplaudieron alucinados por la hazaña de mi primogénito.

    Mi hijo proyectaba muchas imágenes de él alrededor de sus dos grandes oponentes, haciendo que se confundieran y atacaran al Ephraim equivocado. Era fascinante verlo. Ni con todo su poder Oleg ni Benjamín podían con él. Terminaban una y otra vez golpeados y tirados. Sus golpes no eran tan fuertes como para herir a los vampiros, pero si lo suficiente para atontarlos y así podría un vampiro adulto tener el control de ellos… ¡Para acabar con ellos!

    En aquel momento la risa y satisfacción que sentía por todo mi cuerpo desapareció tan rápido como me invadió.

    Inmediatamente visualicé a Jacob y él a ver mi rostro dejó su encantadora sonrisa y comprendió lo mismo que yo.

    Se me cerró la garganta del pánico.

    ¡Nuestro hijo practicaba para luchar con nosotros!

    ¡Eso jamás!


    + +


    Sin querer ver más, al ya no poder, me fui a encerrar, encontrar la paz ya inexistente en la biblioteca de mi casa.

    Al entrar y cerrar la puerta tras de mi dejé posar mi mirada en algo tan bello, de ensueño que era la fotografía de estudio que nos tomaron a Jake y a mí cuando estaba embarazada.

    ¡Qué feliz éramos en esa época! ¡Lo teníamos todos!

    ¿Pero cuanto duró esa dicha? Prácticamente NADA.

    Siempre por una situación y otra y otra nuestra felicidad no perduraba, era solo efímeramente temporal.

    Me acerqué a una imagen tan perfecta como ya imposible de volver a vivir. Era la fotografía más bella de todas las que nos tomaron: Eran Jacob y yo. Estábamos vestidos completamente de blanco, con las piernas cruzadas de lado con mi mirada baja para estar conectada con la de mi esposo que él estaba acostado, con su cabeza apoyada sobre mi regazo con su vista en alto para ser uno y nuestras manos sobre mi muy voluminoso vientre. Tan felices, sanos, llenos de amor, ternura y pasión, con una promesa de por vida… ¿Y ahora?

    Nos quedaba tan poco tiempo juntos… Y sin poderlo evitar de nuevo, me desgarré el alma al llorar a solas.


    + +


    ―¡Feliz cumpleaños, mi amor! ―susurró en mi oído Jacob y con una enorme sonrisa abrí los ojos.

    ―Buenos días, amor ―levanté solo un poco la cara para tener la cercanía de mi esposo y lo besé lenta y tortuosamente―. Muchas gracias.

    Una hora antes éste había sido nuestro dialogo en el que terminó en el mejor regalo que podía darme el hombre que amaba tanto: Hacerme el amor. Aun quería más de él, porque siempre seria así, nunca podría ser suficiente el tenerlo, estar juntos, amándonos como si no hubiera un mañana … ¡Por favor, que nunca sea la última vez!

    Pero no podíamos seguir en nuestra cama y continuar con nuestra magia cuando dos pequeños ya estarían desde hace mucho despiertos. Eran completamente independientes y para sus actividades y necesidades ya no nos necesitaban realmente, pero a los cuatro nos gustaba lo mas que se pudiera convivir, estar juntos lo más posible. Como si fuéramos una familia común humana. Aunque no era necesario a mis mellizos les gustaba que les ayudara a vestir, bañar a Elizabeth en la tina (Para su higiene Ephraim le gustaba su total privacidad), leerles cuentos, disfrutar todo tipo de juegos, ir al cine, salir a los centros comerciales y les hiciera de comer cuando no preferían ir de caza. Era evidente para todos los demás que disfrutába tanto ser inmortal como humana la pequeña familia Black Cullen.

    Terminado todas las actividades típicas mañaneras, estábamos listos para escapar por unas horas y celebrar mi cumpleaños. Sin embargo para eso no tenía nada ánimos, era una celebración bastante frívola para las circunstancias, pero era el pretexto perfecto para estar mi familia y yo un rato a solas.

    A punto de irnos a festejar sonó el timbre de la casa, me encontraba en la sala principal en donde estaba tocando el piano esperando que mi esposo estuviera también listo como sus hijos y yo, y vi a Elizabeth que salió corriendo atender la puerta.

    Mis hijos vestían con colores ocres este día como yo. Ephraim tenían puesto un pantalón de pana verde oscuro y un suéter beige de cuello “v” con su abrigo largo de botones cruzados color café oscuro como sus botines cafés. Elizabeth lucia un corto vestido también de lana color naranja oscuro y con estampados de flores cafés de todos tamaños, color igual como sus botas de piel de puntas circular de piso, medias gruesas que cubrían sus regordetas piernas y su abrigo marca Burberry, idéntico como el de su hermano. En mi celebración decidí estrenar un vestido color durazno que había comprado hace tiempo. Era de una combinación bastante interesante de licra y seda, haciendo que se ajustara a mi cuerpo tan bien como mi piel a mí. Igual que mi hija me había puesto medias delgadas oscuras y mis botas de tacón fino y muy altas. Como accesorio me había puesto uno de los collares que Jacob me ha regalado desde que estábamos casados: Era un collar lleno de tiras finas de oro que colgaban por todo mi cuello. Y todos esta noche por el clima de invierno nos cubríamos con nuestros abrigos.

    ―Antes de que se vayan queríamos darte tus regalos ―era mi impresionante tía Rosalie que detrás de ella entraron a la estancia grande mis abuelos Cullen, el esposo de Rosalie, Emmett, mi hermano y su novia, Tanya, y los Denali, junto tío Garrett. Quien era esposo de tía Kate hace más de diez años.

    Por supuesto que los Cullen y varios amigos de siempre habíamos ido a su lujosa boda. Yo con físico de niña aun en ese tiempo había llevado la larga cola del vestido de novia de Kate. Me había sentido tan feliz que me escogiera que no paraba de estar todos esos días alucinada de entusiasmo.

    ―Muchas gracias, pero no debieron molestarse ―me puse de pie y coloqué la tapa de las teclas del piano.

    ―Hola a todos ―Jacob también se unió a la inesperada reunión.

    Como siempre mi esposo estaba vestido impresionante muy similar a nuestro hijo, pero su sensualidad no se podía ocultar en ese suéter tan pegado en su duro y excitante mente bien marcado cuerpo. Sin querer impedirlo mi corazón de aceleró y sentí un cosquilleó deliciosos en mi vientre.

    ―Buenas tardes, Jake ―saludaron―. Venimos de rápido.

    ―¿De verdad no gustan venir con nosotros? ―intenté incitarlos.

    ―No, princesa ―de nuevo la negativa de mi abuelo―. Vayan ustedes y disfruten. Merecen este momento intimo.

    ―Sí, mi niña ―aseguró Esme al dar unos pasos hacia mí y tomar mis manos con dulzura―. Distráiganse y pásenla bien. Nosotros estaremos aquí para seguir la celebración.

    ―No queremos quitarles más su tiempo ―Stefan se me lanzó y me besó con entusiasmo la frente y mi mejilla derecha―. Feliz cumpleaños, hermanita. Cada vez más vieja.

    ―Nunca como tú ―me burlé y le regresé con alegría su gesto tan tierno.

    Me entregó al deshacer el abrazo una caja de papel rosa pastel y moño magenta. Muy bonito. Y después de él toda la familia me entregaros obsequios de todos tamaños y formas, seguidos de buenos deseos y felicitaciones. Hasta mi guapo amigo de físico griego, Isaac, no se quedó atrás. Él y Seth era mis mejores amigos. Seguidos de los de la Push, y aun con su cariño y el de mi gran familia no podía evitar acordarme de Nahuel.

    ¿Dónde se encontraría? ¿Qué estaría haciendo?

    El día que se fueron mis padres y mis tíos, no tardó mucho en irse Nahuel y su tía, con la promesa de que estaría de vuelta con ayuda. No tengo idea si regresaría. Mis sentimientos sobre eso estaban encontrados: No quería volverlo a ver, pero también lamentaba sino volvía, la soledad y el dolor que pasaba Leah. Tristemente solo la manada se imprimía, los demás no, eso de existir amor lo hacia el trato diaria, la devoción del lobo en esa persona elegida. Y Leah no había podido en ningún momento hablar con Nahuel. ¿Sería eso lo mejor?

    Nadie odiábamos a Nahuel, pues él era otro victima en todo esto. Mi ex amigo más que nadie había sufrido la crueldad de los Vulturi, pero no por eso lo queríamos en nuestra vida. Le deseaba todo lo mejor. Se lo merecía, pero sentía que ya era imposible tener el trato, la amistad, que un día tanto nos había unido.

    ―Y al último los mas importantes ―dijo mi abuela y me volvió a entregar unos objetos, eran dos: Uno pequeño cuadrado y el otro más grande rectangular―. Son de tus padres y de Alice y Jasper.

    ―¡En serio!

    ―Llegaron hace unos minutos por correspondencia ―informó Emmett con una sonrisa triste.

    El resto de los regalos pensaba abrirlos en la noche, ya de regreso, pero estos últimos no pude aguantar más tiempo y despedacé las hermosas envolturas de colores metálicos como los moños, sin nada de elegancia y conducta femenina. Mis padres me regalaron un lujoso brazalete con colgantes pequeños de varias figurillas de colores. Por la caja roja y las letras interiores gravadas en dorado sabía que era un Cartier. Debió costarle una fortuna. Y al ver de nuevo las figuritas lo comprendí: Un carro rojo, patines para pista de hielo, un oso de peluche, un libro, un piano de cola negro, un lobo y dos niños: hombre y mujer… ¡Eran las etapas de mi vida! El convertirme de niña, adolescente, mujer y madre.

    ―¡Wow! Es increíble ―Y una pequeña y tímida lagrima se anunció en mi rostro. Respiré profundo al retirármela para que no la siguieran otras delatoras de las emociones.

    Jacob agarró con delicadeza el regalo de mis padres y me la puso, al hacerlo besó de mi mano derecha, que fue en donde la abrochó al tener en la otro muñeca un reloj. Y por ultimó me besó la nariz.

    ―Gracias ―agradecí encantada por sus lindas caricias.

    Y arranqué la envoltura del regalo de Alice y Jasper: Era un libro. Tenía el titulo “El amanecer de sombras”. Lo abrí y noté que era muy antiguo por su tipo de escritura. Escrito a mano. Un ejemplar no más del siglo XVI. Escritor, no lo conocía.

    Busqué si había alguna nota o algo, y nada, ni de mis padres ni tíos. Solo en la segunda hoja decía: Con amor, tu tío y tía, Feliz cumpleaños, princesa. Era la letra de Jasper.

    ―¿Te han escrito algo? ―pidió saber Rosalie.

    ―¿Algún mensaje? ―insistió Carmen―. ¿Dicen si se encuentran bien?

    ―No, nada ―confesé apesadumbrada―. Solo Alice y Jasper me felicitan. No hay más.

    ―¿Segura? ―estaba tan extrañada Esme como todos.

    ―Si ―hojeé el libro por si había un escrito de nuevo…―. No hay nada.

    ―Por lo menos nos tranquilizan ―trató de animar Carlisle.

    ―Siguen vivos ―Y ese fue el mejor regalo y noticia de mi cumpleaños numero trece,


    + +


    Bajo todo propio pronostico y segura que también mi familia lo dudaba, habíamos logrado toda esta tarde ser una familia de vidas tranquilas, llenas de amor y diversión. Fuimos a comer, después al cine a ver una película tan nefasta que me atacaba de risa. La comedia era tan mala que la pasamos muy bien. Luego a ver tiendas y aunque era yo la festejada los mellizos como Jacob salieron premiados con regalos, desde ropa, juguetes, libros. Mis obsequios de parte de mi esposo e hijos, querían dármelos hasta que regresáramos a la casa. Estaban muy misteriosos.

    ―Mami, ¿podemos ir ya a cenar? ―pidió educada Elizabeth curiosamente apenada―. Es que ya tengo hambre.

    No solía hablar mucho mi niña, prefería ser más discreta, pero en este caso parecía muy emocionada por nuestra salida familiar como para animarse a comunicarse. Mi pequeña con su trenza floja que le llegaba a la mitad de la espalda y sus enormes ojos verdes, era la niña más hermosa que había conocido. Además imposible no caer en sus encantos al ser tan dulce, cariñosa, buena compañera, siempre dispuesta como su hermano en ayudar y totalmente inteligente. Y lo que más me partía el corazón de ternura: Era su toque tímido. De verdad ni idea de quien había sacado ese lado, siendo todos tan protagonistas. Me reí al pensar esa verdad. Mi hija era más parecida en su bisabuela Esme y abuela Bella.

    ―Sí, princesa ―Jacob suelta mi mano para cargar a mi competencia femenina de su corazón. Sonreí feliz―. Vamos a cenar, ya es hora ―le dio un largo beso en la mejilla y de nuevo tomó mi mano―. Por favor, ya no crezcas ―suplicó padre a su hija al oído.

    Lo volteé a ver al comenzar a caminar. Le apreté cariñosamente sus largos dedos.

    Lo comprendía como nadie.

    Nuestros hijos crecían tan deprisa… Como decía Jacob con pesar: Ya no eran nuestros bebés. Y como todos padres amoroso de sus hijos no lo queríamos.

    ―Pero aunque sean unos apabullantes atractivos adultos… ―sin esperarlo Ephraim lo agarré por detrás y lo cargué para abrazarlo con fuerza―. Siempre serán nuestros niños.

    ―Ay, mamá ―se carcajeaba Ephraim aunque avergonzado por el espectáculo que estaba haciendo en el centro comercial. Aun así me regresó el abrazo con más fuerza y me besó ambas mejillas.

    ―Ey, yo también quiero ser consentido ―fingió queja Jake.

    Le pasé a su hijo y se lo senté en sus fornidos y anchos hombros, y él me entregó a Elizabeth que saltó a mis brazos para llenarme de besos.

    ―Las ventajas de hacerte más vieja ―reí divertida al recordar que todos me consentían por ser mi cumpleaños y agradecía por tener a estos seres tan increíbles en mi vida.

    ¡Qué bendición!

    Jacob me había mencionado, lo que yo por supuesto también me había dado cuenta, aunque nunca envejecería mi cuerpo hacia aun cambios. No era la misma físicamente, y por supuesto ni emocional, de la niña queriendo ser joven de la que era cuando regresamos a Forks hace tres años, como la joven convirtiéndose en mujer. Mi cuerpo era más proporcionado y había estando llenando cada vez más los lugares tan ricamente femeninos. Mi rostro dejó hace casi un año de tener aires de niña para ser una mujer de proporciones muy femeninas, llamativas para ambos sexos y todas edades, y cuerpo mucho más atrayente para el hombre. Esos cambios me encantaban para gustarle mucho mas a Jake, pues quería complacerlo por completo, por lo menos tan solo un poco como su cuerpo me complace el solo verlo. Pero mis cambios dentro de la alcoba y solo para él lo volvían loco, pero aun no podía dejar pasar con indiferencia cuando los hombres también disfrutaban de la vista al verme. Aun cuando soy discreta al vestirme… pero según Jacob siempre me acusa que la discreción ni la conozco. Y aunque no es de su placer esas miradas lascivas y de admiración, Jake ya no me dice nada y finge, aunque no muy bien, que no se entera de esos comportamientos masculinos.

    Estaba segura que ya no habría mas cambios en mi cuerpo, que ya con esta imagen tendría eternamente… ¿Eternamente?

    Vaya, aun mi subconsciente hablaba de inmortalidades cuando los Vulturi no permitirían, y sobre todo y más doloroso para mí: Jacob. No me interesa un vida infinita sino lo tenía. Con tristeza y dolor ocultos en una gran sonrisa me acerqué a mi esposo y lo besé rápidamente en los labios.

    Después de subirnos a la camioneta Audi colocando seguros a los mellizos, Elizabeth en su asiento infantil, nos dirigimos a un restaurant muy querido últimamente por nosotros: Comida gourmet Tailandesa.

    Se encontraba un poco retirado y la zona no era la mejor de Port Angeles, pero merecía el venir. El restaurant era de lujo, extraordinario y exquisito aunque sus alrededores no tanto.

    Eran las ocho y media de la noche cuando nos entregaron mesa, nos la dieron rápido gracias a la reservación de Jake, porque en este lugar es de estar mínimo una hora esperando mesa, pero sí que valía la pena la espera.

    Como siempre que veníamos estaba lleno. Sus paredes que eran gruesas peceras del piso al techo en todo el lugar llenos de peses exóticos de brillantes colores. Eso volvía locos de felicidad a los niños.

    ―Mami, ya quiero entregarte el regalo que te hice ―estaba muy emocionado Ephraim mientras comía el primer platillo.

    ―¿De verdad lo hiciste?

    ―Yo solito… Papá no me ayudó.

    ―Vaya, muero por ya verlo ―le guiñé juguetona el ojo.

    ―Yo también, mami ―Elizabeth no se quería quedar atrás, aunque su timidez siempre le ganaba―. Aunque no es tan bonito como lo que te hizo Ephra.

    ―Será el mejor regalo el tuyo, Nells―mi primogénito muy en su papel protector animó a su hermana. Ese amor que se sentían era el mejor regalo que una madre podría tener―. A mí me encantó.

    ―¿De verdad? ―abrió maravillada sus bellísimos ojos iguales que los de su hermano.

    ―Claro ―Asintió con energía.

    Elizabeth le gustaba como a Ephraim tener la aceptación de todos, pero a diferencia de su hermano, mi hija era para sentirse parte de nosotros, en cambio Ephraim era más por su ego y no querer fallar en nada. De verdad que la esencia tranquila y cohibida de mi madre habían entrado de lleno en el carácter de mi hija. Y era totalmente genético esa característica de mi pequeña pues todos estábamos en totalidad atrapados en sus encantos. Además el tener a un Seth consentidor, protector, que la idolatraba no era para que fuera así mi hija, pero parecía que entre más estábamos sumergidos en su magia, mas ella se apenaba por tanta atención.

    La cena fue como siempre tan deliciosa y tan agradable la plática que se hicieron más de las once y media. Ya casi cerrarían, por eso Jacob pidió la cuenta. Solo quedaban un par de mesas con gente aparte de nosotros.

    Salimos del establecimiento, Elizabeth casi dormida en brazos de su padre y mi niño tomaba de mi mano.

    Al fondo del estacionamiento dejamos la camioneta al ser el único lugar que encontramos al llegar.

    Saqué las llaves del pantalón de mi esposo y apreté un botón para que las puertas traseras se abrieran automáticamente. Ephraim se subió de un salto y se acomodó en el asiento.

    Jacob estaba dando la vuelta para colocar a la niña en el asiento infantil.

    Abrí mi puerta y fue cuando escuché pasos en el estacionamiento acercándose.

    ―Linda camioneta ―una voz masculina rasposa oí del otro lado, donde se encontraba Jacob que acababa de acomodar a Elizabeth en su asiento.

    Me tuve que agachar para ver a través de las puertas traseras abiertas al otro lado de la camioneta.

    Eran cuatro hombres que era claro que estaban drogados.

    ―Muchas gracias ―dijo fríamente Jacob y les dio la espalda para cerrar la puerta de la niña y abrir la suya―. Súbete ―me ordenó tenso.

    ―¿Ey, a donde van? ―uno de los hombres avanzó hacia mi esposo y lo jaló de su brazo―. ¿Por qué la prisa?

    ―Danos dinero ―otro ordenó más impaciente.

    ―Jacob, dales lo que piden ―se lo pedí tranquila al verlo enojarse sin aparentes intensiones de entregar lo exigido.

    ―¿Ya vieron? ―gritó uno que había dado vuelta a la vehículo para verme―. ¡Nos sacamos el premio! ¡Esta riquísima! ¡La pido primero porque yo la vi antes!

    Dio unos pasos hacia mí y no supe que hacer pues localicé al instante dos cámaras de seguridad prendidas colocadas en las esquinas traseras del restaurant que señalaban hacia nuestra dirección.

    Ephraim sentado en medio del drogadicto y yo se desabrochó el cinturón y salió de la camioneta.

    ―No, hijo ―le advertí tajante al niño con el corazón en la garganta.

    Al igual que yo visualizó las cámaras. Mi pequeño retrocedió pegandose al vehículo con las manos hechas un puño. Estaba furioso con su respiración muy agitada.

    Decidí que empujaría solo lo suficiente al sujeto asqueroso y que Jacob se subiera al auto y nos iríamos… eso apenas estaba pensando cuando escuché ladrando Jacob: “Si la tocan los mato”.

    Se le fueron los tres encima y eso quería hacer el que estaba violándome con la mirada cuando escuchamos uno, dos, tres, cuatro disparos seguidos ensordecedores.

    ¡Oh, Dios, Jacob no tenía una pistola!

    Entré en shock al suponer lo peor y sentí todo en cámara lenta al girar y ya no ver a Jacob.

    ―¡Papá! ―gritaron histéricos nuestros hijos.

    Y en un segundo estuve a su lado y vi al hombre de mi vida escupiendo grandes chorros de sangre por la boca y temblando todo su cuerpo empapado de sangre... ¡De su sangre!

    Desquiciada por la profunda agonía me tiré a su lado y lo abracé, sin sentido alguno traté de ubicar sus heridas. Tenía destrozado el abdomen por los agujeros hechos por el arma de fuego.

    Perdiéndome por la angustia por culpa del dolor sentía que salía de mi cuerpo y conciencia, me giré a ver a los demonios que habían hecho esto y el que tenía el revólver en la mano y comenzaba a correr junto su grupo se detuvo de repente, se giró y con la mirada clavada entre mis ojos llenos de lagrimas levantó el arma hasta su cabeza con su rostro lleno de terror y se disparó.

    Cayó sin vida.

    Los otros tres huyeron y sin perder un segundo más tomé entre mis brazos a mi esposo y salí corriendo solo como mi inmortalidad podía, dejando todo atrás de mi. Tenía que llevarlo con mi abuelo y seria más rápido si lo llevaba a mi manera.

    En eso Jacob quedó inconsciente mientras lo llevaba a toda velocidad. ¡No sentía su pulso!… ¿Estaba muerto?

    ¡Dios, no, no por favor!
     
    Última edición: 17 Agosto 2013
  21.  
    Gabrieluchini

    Gabrieluchini porque voy renovandome día con día...

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    Pluma de
    Escritora
    Espera, espera, espera...
    :confused:
    Recontra ¡¿QUÉ?!

    ¡No! :(¡Mi Jake!
    ¡Moly, ¿QUÉ SE SUPONE QUE CREES QUE HACES?!:mad:

    Ok... me calmaré... 1,2,3 inhala...1,2,3 exhala... esto tiene que ser otra cosa... Moly lo resolverá...

    Ok.
    Mejor.

    Hola, Moly :)
    ¡Subiste!
    Me encantó. ¿Cosa rara, no?
    El cumple de Ness no podía ser para más. Y con esa familia tan nice.
    Pensé que Jake se volvería todo loco con eso de que "su cuerpo se llenaba cada vez más en los lugares tan ricamente femeninos"
    :D

    Me imagino las salidas en público.
    Pobre Jacob.

    Ahora...
    POR LO QUE MÁS QUIERAS... ¡salva a mi Jake!

    Te quiero, Moly.
    Súper fino que sigas complaciéndonos con tu fic hermoso.
    Besitos.
    Nos leemos.:p
     

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