* Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)

Tema en 'Fanfics abandonados sobre Libros' iniciado por Moliry, 4 Mayo 2010.

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Te interesa la historia ?

  1. Mucho, estare al pendiente =)

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  2. Espero que mejore

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  1.  
    Nelcys Cullen

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    Este comentario va con el capítulo del 13 de noviembre, ¡ya me estoy poniendo al día, Moly! :D.

    Ok, ok, ok... He quedado en shock, un completo shock después de este capítulo... ¡Dios! Ha sido súper intenso... Demasiadas emociones, Dios, me he perdido completamente en este capítulo.

    Ya había algo raro allí... ¡Esa Mila! Ugh, la odio, la odio, la odio. Por culpa de ella Jacob y Ness han llegado a donde están ahora... ¡Por culpa de ella Jacob golpeó a Ness! Porque no puede darse cuenta de la realidad de una vez por todas, no te mentiré, Moly, cuado Jacob golpeó a Ness deseé que recibiera una buena paliza por haber hecho eso, ¡Jacob abre los ojos! Me gustó la manera en que Edward, Bella, Rosalie, Stefan, Emmett y todos los Cullen llegaron, no sé, me gustó como aparecieron para ayudar a su linda hija, sobrina, hermana y nieta.

    Ahora lo que me asustó un poco, es que Mila haya estado con Ephraim y Elizabeth, me asusta un poco eso. ¡Ah! Otra cosa que me ha gustado es como la nueva manera de ser de Leah, se nota una diferencia por lo menos eso me pareció, me gustó... Y después de que salió del "trance", por decirle de alguna manera, de Mila me gustó su actitud.

    Bueno, Moly, corto el comentario, lo sé y lo siento... Te mereces algo más largo por tan grandioso capítulo, en serio que sí. Pero ya me tengo que ir, mañana me tengo que levantar temprano... Siento que no puedo esperar más para que sea martes. Necesito leer tranquila y tomarme todo el tiempo del mundo que quiera comentando, pero bueno... Las clases no me dejan :(.
    Cuídate, amiga, y ¡SIGUE ASÍ! ¿ok? Vas perfecto, como he dicho veces anteriores cosas como estas hacen que tu historia lo tengo TODO.
    Te quiero mucho, Moly, un abrazo.
    Atte. Nelcys.
     
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    Nelcys Cullen

    Nelcys Cullen Fangirl empedernida

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    Molyy, esto es con el capítulo del viernes 7.

    ¿Que les pareció?
    Este capítulo, como todos, te quedó demasiado bien, Moly. Ya Ness se dio cuenta de todo eso de lo que hace Mila, espero que Jacob se recupere pronto y que empiecen a ser la familia feliz que merecen y que no dudo que serán. Por momento olvidé lo de la mortalidad de Jacob, cuando empecé a leer me desconcerté un poco, luego recordé y me entristecí y pensar que Seth corre casi que el mismo futuro. Sabes, creo que ya te lo he dicho o te has dado cuenta, seguramente, mi adoración por Elizabeth, la madre de Edward y por éste también*-*. Me gusto leer que la mencionaras en este capítulo con los ojos de su... bisnieta, ¿no? Me pareció muy tierna y cómica esa parte con la terquedad de "Nessl" como le dice Jacob, jajajajajajajaaja, Dios esos nombres de Jacob matan, pero de risa sólo a él se le ocurren tales cosas=)).​
    ¿Que creen lo que piensa Ness sobre el daño que le puede ser su hija a Seth?
    Primero, me pareció triste ver que Ness se ve de esa manera a sí misma, me recuerda un poco a Edward... Igual que Ephraim, me recordó demasiado a Edward en ese aspecto, bueno... Me estoy desviando, creo que es algo triste que eso tenga que pasar si Seth y Elizabeth llegan a estar juntos, a lo que yo creo que sí, me parecen que serán algo así como Jake y Ness. Pero separarlos será muy doloroso para ambos, tanto para Seth como para la pequeña... Son almas gemelas, pero Seth no puede morir, pero ellos deberían de estar juntos, pero parece algo imposible... Ya veremos con que nos sorprendes, amiga :3.​
    ¿Que me pueden decir sobre el veneno de Mila? ¿Porque lo hará?
    Me parece que es algo horrible, es horrible que ella pueda hacerle eso a las personas, volverlas algo totalmente diferente a lo que son realmente, como hizo con Jacob. ¿Te lo imaginas que hubiese hecho eso con alguno de los Cullen como Carlisle o Esme? Dios, LA ODIO. Esa chica se ganó mi odio por completo. Yo pienso que lo hace por pura... Envidia, me parece que de alguna manera debe de sentir envidia de lo que son los Cullen, de lo fuertes que son, de como se quieren entre ellos mismo, de que son una familia y no un simple clan de vampiros que puede desmoronarse de la nada. ​
    ¿Que les pareció Sarah?
    La amé, adoré su forma de ser tan alegre y divertida. Y como acosaba a Jacob, jajajajajajajaja, me imaginé lo del árbol y a Jacob diciéndole que de decente no tenía nada, me reí mucho con su conversación con Ness. Me agradó muchísimo su personaje... Ojala pronto encuentre a esa persona especial, y que le correspondan, que no sea como con Jacob, jajajajajaja. Y los celos de Ness cuando ella llegó, fue otra cosa que me dio algo de risa... Pero sobretodo me gustó como le devolvió la esperanza, la alegría a Ness, la fuerza de seguir y como que también hizo que el amor que Ness siente por Jacob tuviera más vida, recuperara parte de la vida que aún le falta y que habían perdido por culpa de la bruja de Mila.​
    ¿La forma de ser de Ephraim?
    Dios, ese niño es un amor... ¿Es posible que sea más adorable de lo que ya es? Y su cabello, insisto me gusta demasiado. Como defendió a su mamá de Nahuel al final, como es capaz de comunicarse con la manada y su don, adoro su don. Ephraim me parece esa mezcla perfecta de Edward y Jacob, tiene como que un poco de este lado y otro poco de aquel lado... Y su sentido protección, como Billy decía, sólo hizo que amara más a ese niño.​
    ¿Jacob logrará ser el mismo?
    Espero que sí, de verdad que sí... Ya creo que está pasando por mucho con eso de no ser más lobo y ahora que sufra un cambio como ese permanente, perder permanente a Jacob, con su actitud, a el par de tortolitos de él y Ness, NOOOO, vamos Moly no puedes ser tan mala, ¿verdad? ;;). Aún no puedo aceptar que Jacob sea un mortal, que algún día morirá y que sus hijos y su esposa y su familia quedará y... Ya me estoy poniendo muy dramática jajajajajaja.​
    ¿Qué tanto pueden decir sobre la actitud de Nahuel?
    Detesté que se comportará así, casi que aprovechándose de Ness. Ugh. Creo que se nota que él y Mila son hermanos, claro, Mila sobrepasa los límites de la maldad. ¿Ya dije que la odio? Bueno, me pareción muy mal su conducta con Ness, provoca entra en tu historia y gritarle: "¡Ness ama a JACOB. J-A-C-O-B. No hay ninguna 'N'. ¿Necesitas que te lo escriban?". Bueno, tampoco tanto, es un buen amigo de Ness, creo que ya el sueño me está haciendo escribir estúpideces, jajajajajaX_X. Lo que me pareció con lo último que le dijo a Ephraim "Lo necesitaras", me pareció que trataba de decirle algo más, como si fuera una indirecta. No sé, quizás y sólo sean paranoias mías. ​
    Bueno, Moly. ¡Al fin estoy al día! :D. Espero que publiques pronto el próximo capítulo... Quiero saber más de Jacob, de los Cullen, de Lizzie, de Seth, de todos... Jajajajajaja, avísame cuando publiques, quiero leer más de esta historia*---*. Sigue así, amiga, vas perfecto<​
    Un abrazo y un beso, amiga.​
    Atte. Nelcys.​
     
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    Moliry

    Moliry Fanático

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    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
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    Drama
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    Amigas: Muchas gracias por sus comentarios. Las amoooo !! Son las mejores !!! Leo sus comentarios una y otra vez. jajaja. Me emociono !!!​
    Este capitulo lo divido en dos, preciosas, es que es bastante largo y para que no sea pesado para ustedes. Espero les agrade mucho mucho XD ​
    Éste será el ultimo capitulo de año 2012. Y si no se acaba el mundo 0.O el proximo año sabran mas de la historia. Creanme cada capitulo será mas cardiaco. La felicidad no es algunas veces duradera.​
    Y por eso al ser el ultimo capitulo del año quiero decirles... ¡Feliz navidad! y ¡Feliz año nuevo! Les deseo todo lo mejor en estas fechas tan llenas de magia, de amor, unidad, disfruten, amigas, gocen la vida, amen, perdonen, olviden y tengan un... NUEVO COMIENZO.​
    Nuevo comienzo.
    Nos quedamos petrificados mi hijo y yo, viendo como la sobra de Nahuel lo seguía, llevándose hasta mis recuerdos y con ellos la amistad que antes nos unía. Solo nos quedó el aroma dulce del que podía ser el salvador de mi vida y el mas grande amigo que peleaba hasta con su misma sangre por nuestra amistad, o del traidor que había sido descubierto con la misión de acabar con todo lo mío. Y también se quedaba la gratitud por ayudarme, que eso mi corazón nunca lo podría olvidar pasara lo que pasara... O eso creía.

    Lo cierto es que no sabia la razón porque Ephraim no se movía y me daba pánico preguntarle y conocer su respuesta.

    Tres razones eran probables y ninguna alentadora, mismas cuestiones que a mi me tenían absorta:

    . Nahuel me había besado varias veces y lo peor del acto es que mi hijo había sido testigo de esa traición a su padre y a mis votos.

    . No estaba para nada segura que no volveríamos a ver a los hermanos semihumanos. Y era para mi terriblemente indudable que nos volverían hacer daño. Ya sea Nahuel o Mila, o juntos, pero sentía que esto aun no acababa.

    . Y la tercera, razón, y a pesar de la gravedad de las anteriores era la que mas me alteraba, fueron las ultimas palabras de Nahuel: “Lo necesitaras”. Por su mirada de ausencia que rasgaba hasta el bloque de hielo mas sólido, sabia que iba a necesitar para los seres que amaba mas protección del que todos podíamos ser capaces crear por amor.

    ¿Este ultimo cuestionamiento venia de la mano de volver a ver a esos seres de sangre del amazonas?

    ¿O se refería porque mi matrimonio estaba a un paso de acabar y él con sus besos me había empujado al abismo con mi hijo de inquisidor?

    Como clavos muy puntiagudos muchas mas preguntas se me clavaban en todo mi ser. Miles de interrogativas y ni una sola respuesta.

    Un poco alterada por todo lo que ocasionó antes y ahora la presencia de Nahuel, di unos pasos para acercarme a mi pequeño que aun seguía dándome la espalda. Le tomé del hombro para que me viera de frente y me arrodillé sobre el pasto muy frío como húmedo para estar a su altura.

    Su rostro era la imagen definida de la frustración, disgusto, desilusión, tristeza… No lo supe precisar. Su expresión era tan confusa.

    ―Mi niño, muchas gracias ―Agachó su mirada y puso sus manos entrelazadas detrás de su espalda. No podía pedirle que lo ocurrido no se lo dijera a nadie, ya ocultar lo que éramos era mucho peso como pedir ahora, por cobardía, que me cubriera. Por eso mínimo debía quitarle un pesar entre tanto―. Todo estará bien.

    Ephraim aun con su rostro bajo me proyectó la misma escena vivida hace unos minutos: Las ultimas palabras de Nahuel. En su película muda podía leerle los labios a ese hombre.

    ¡Entonces era eso!

    Lo necesitaras

    Esas palabras también atormentaban a mi hijo.

    ¿Era una amenaza?

    Era la pregunta que suplicaba el pequeño respuesta.

    Levantó su mirada y me vio fijamente con sus ojos verdes cristal con la duda resaltando su temor:

    ¿Estarás bien, mami?

    ¡¡¡Era increíble!!!

    Todo lo que había oído y visto y lo único que le angustiaba era mi bienestar.

    ¡Dios, que bendición me había dado en mi inmortal existencia al regalarme lo mas sagrado y puro que podía crearse: Mi familia!

    Éste pequeño como su padre, al igual que su hermana, eran mi corazón, mi vida. Yo por ellos daría todo para su felicidad.

    Estaría bien, lo estaríamos. Lo juraba. Pero las palabras no iban dar tanta fuerza a lo que sentía como demostrárselo.

    Levanté mi mano, aunque ya sabía que no era necesario desde mi embarazo, y le toqué su carita regordeta de querubín griego.

    Pasé todas las imágenes de mis mas bellos recuerdos que siempre fueron protagonizados por Jacob. Le demostré el amor que su padre sentía por Elizabeth y él, como Jake se le iba el alma en solo verlos, abrazarlos, hablar de ellos con tanto amor y orgullo. También le enseñé como su padre me quería. Como fuimos felices.

    Contento al ver la prueba de un gran pasado que nos regalaba lo que éramos en el presente y nos juraba lo mas hermosa del futuro, mi mas pequeño ángel de la guarda me sonrió de oreja a oreja enseñándome la gran fe que tenia en mi.

    ―Volveremos hacerlo, lo prometo ―Le guiñé juguetona mi ojo derecho, devolviéndole contagiada de su alegría y confianza una gran sonrisa― Y ahora mas porque están ustedes ―habiendo recuperado la alegría de mi hijo, éste ángel se lanzó a mi cuello para abrazarme con sus cortos brazos y piernas.

    Lo estreché con regocijo sobre mi pecho, deseé que en este abrazó se sintiera feliz, en paz, que estuviera seguro que cada día nos acercaríamos mas al paraíso, paraíso que su padre me regaló y ahora fui bajada. Pero no para siempre. Quise transmitirle esa seguridad, esa vida, que en absoluto yo podía sentir.

    Besé su cabeza y me empapé de su aroma dulcemente provocativo y en sus rizos de un metálico color cobre. Había Ephraim heredado la forma y el color de mi cabello, pero mis rizos no me podían atrapar como en los encantos del pequeño.

    ―¿Ya cazaste? ―con su cabeza recargada en mi hombro derecho sentí como asintió― ¿Quieres seguir? ―aun recostado en mi me proyectó como se había divertido con el leopardo. Verlo tan impecable en su ropa, cara, manos, me había dejado pensar que se había regresado al no verme cerca y así no haber obtenido a su presa. Pero su habilidad en la caza era tan grande como la sed que tenia al hacer un acto impecable, y por lo que podía ver, divertido para mi hijo―. ¿Entonces ya nos vamos por Elizabeth? ―Me preguntó a su manera si yo no iría hacer lo mismo―. Yo no tengo sed, pero tu hermana a esta hora si. Mejor ya vámonos.

    Me enseñó Ephraim a su melliza siendo terriblemente consentida por su abuelo Billy y la tía Sarah.

    De eso estaba segura. Mis hijos se sabían muy bien amar, rozando mágicamente a idolatrarlos. Era parte de lo que éramos, un don tal vez, crear una adoración por todos quienes se cruzaran en nuestros caminos, pero además, y era lo majestuoso de mis pequeños, tenían un exclusivo encanto, que no era parte de su especie, sino de su esencia, de su alma. Mis pequeños sabían ganarse limpiamente, sin engaño, el corazón de las personas que amaban.

    Llevándome a mi hijo en brazos, nos fuimos con gran rapidez a casa de mi suegro. Además de tener que alimentar a mi hija a estas horas del día, tenia que procurar a mi esposo. Al desayunar tan temprano y conociéndolo como comía, no dudaba que a esta hora ya estuviera hambriento.

    Al lograr visualizar la casa de Billy me detuve en seco al ver el carro que estaba estacionado a un lado de mi camioneta. Por el tan mal estacionado de la patrulla y las marcas de las llantas tan precipitadas, sabia que la otra visita de mi suegro no estaba en sus mejores días.

    Al notar Ephraim que me paraba se enderezó para ver detrás de él. Me volteó a ver con duda. No entendía mi comportamiento. Era normal al no saber quien era el dueño de la patrulla de policía.

    ¿Cómo explicarle?

    ¿Qué tanto decirle?

    ¿Qué tanto sabia?

    Tenia cosas mas primordiales que ejecutar en mi cabeza por lo ocurrido con Jacob, Nahuel, con su hermana, sus ultimas palabras, que mi alteración por el episodio anterior no estaba para ocuparse para otras situaciones. Sobre todo cuando mis padres eran los encargados en estos menesteres, ellos eran los expertos, no yo y menos ahora.

    Con mi mano libre recargué a Eprahim de nuevo en mi hombro, como símbolo de protección.

    Al segundo de avanzar hacia la casa de Billy, ya estaba tocando la puerta débilmente.

    Pensé que por la impaciencia de mi abuelo, tan conocida, él seria el que abriría, gracias al cielo el primero que vi fue al padre de mi esposo.

    ―¿Más visitas? ―susurré lo obvio.

    Billy asintió.

    ―¿Es mi nieta? ―preguntó el motivo de mi tensión.
    ― ¡Hola, abuelo! ―estreché mas hacia mi cuerpo a Ephraim y entré a la casa con una sonrisa nerviosa.
    ―Gracias por tenerme informado que ya soy bisabuelo ―dijo muy molesto sin darme ni siquiera ser merecedora de tener su atención en mi. No quiso levantar la mirada―. No saber nada de ti y nadie querer darme explicaciones, y no tener ni idea donde esta Seth me está volviendo loco. Lo único que me dicen es que todo está bien. Sue esta muy tranquila, Leah tiene la cabeza en otro lugar, cuando hablé con Bella me aseguraba que estabas en reposo y todo estaba de maravilla, pero no podías recibir visitas. ¡Todo es de locos!

    Charlie sentado en el sillón con mi hija en brazos y enfrente de él Sarah, no tuvo el humor de levantar aun la mirada para saludarme.

    ―Seth está bien, pronto regresará estoy segura ―Ahorita no quería pensar si era bueno o malo su retorno.
    ―Todo lo de Seth me recuerda mucho cuando por meses Jacob también se fue y por lo que se de ellos… quiero confiar que está bien. ¿Pero no avisar? ―Por lo que veía no le iría nada bien a mi tío-amigo enfrentarse a la preocupación de Charlie.
    ― Y sobre mi ―cambié de tema porque lo de Seth era bastante delicado hablar de la razón de su inesperada partida―, no te queríamos preocupar ―eso por lo menos era verdad―. Apenas hace un día salí de la cama, no estaba en condiciones de recibir visitas.
    ―Eso ya me lo dijeron una y otra vez Billy y Sarah ―por fin alzó la vista para ver a la prima de Leah y Emily―. Hasta ésta joven sabía mas de mi familia que yo.
    ―Como le dije, comandante ―intervino la bella joven de ojos grises―. Yo acabo de llegar.
    ―Nos enteramos de las cosas por puro accidente ―espetó Charlie.
    ―Sarah conoce lo… especial que es la familia.
    ―Si, eso me dijo Bi… ―Quedó mudo. Por primera vez mi abuelo se dignó a verme, y con eso también al pequeño que llevaba recostado en mis brazos― ¿Quién es el niño?
    ―Ephraim, mi hijo ―lo bajé al suelo.

    Estaba muy tranquilo mi hijo y con deleite encaró al comandante.

    ―¿¡Qué!? ―gritó estupefacto. Mi hija en sus manos se agitaba―. Te asusté, mi niña, perdón ―La arrullaba con torpeza, la magia de Elizabeth salió a la atmosfera y tomó en su poder a Charlie―. Princesa, tranquila ―. Le besó la frente―. Estas hermosa, eres perfecta.
    ―Ephraim y Elizabeth son mellizos ― le dije al acercarme a él con mi primogénito.
    ―Mellizos ―soltó en un suspiro mi abuelo al pasar la mirada de la niña en sus brazos al niño que estaba parado delante de él.
    ―No te lo dije, Charlie, para que lo vieras ―intervino Billy.
    ―Y así no hago preguntas ―El comandante asintió una sola vez―. Comprendo ―Me agaché para tomar a la niña que de nuevo se agitaba, tenia hambre. Mi abuelo se puso a su bisnieto en sus piernas―. Crece tan rápido como tú.
    ―Si, es mas como yo. Elizabeth es mas― “humana”, era la palabra, pero nada buena para usarla con él― como…
    ―¿Jacob? ―dedujo incomodo.
    ―No, mas como tú.
    ―¿De verdad? ―Estaba embelezado―. Tienes los ojos de tu papá ―le acarició la regordeta cara al niño―. Pero son verdes… ¡increíbles!
    ―Son herencia de la madre biológica de mi padre.

    Asintió distraído Charlie al estar sumergido en la mágica de Ephraim.

    ―Abuelo, si gustas mañana los visitamos en tu casa ―le sugerí―, pero ahora debemos irnos. A Elizabeth debo darle de comer y Jacob me espera en casa.
    ―Comprendo ―se puso de pie con el pequeño en sus brazos―, pero sin falta mañana ―De repente se me quedó mirando fijamente mi rostro y de ahí hizo un estudio rápido a mi cuerpo―. Estas totalmente recuperada ―Era imposible no darse cuenta que no existía ninguna secuela en mi de haber pasado un parto con un vientre tan abultado que él me pudo conocer a un día de dar a luz.
    ―Soy muy sana ―me justifiqué divertida.
    ―¿Eres feliz? ―soltó de forma inesperada.
    ―¿Perdon? ―atonitá se me borró la sonrisa.
    ―Que si eres feliz ―repitió Charlie―. Es lo único que me importa saber de mi familia.
    ―Lo soy, abuelo, y cada día lo seré mas.
    ―Estoy seguro de ello ―Acarició con una mirada devota a mis mellizos―. Felicítame a Jacob por tener a las mas grandes tres bendiciones del mundo en su vida.
    ―Se lo diré ―Con la mano desocupada abracé al comandante de la familia y abuelo que tanto amaba―. Gracias, abuelo, te quiero muchísimo.
    ―Créeme, yo mas.


    * * *


    Acurruqué en su cuna a Elizabeth. No paraba de gargarear de tan profundamente dormida y satisfecha que estaba. Se había alimentado bastante bien, cada día estaba con mas hambre, y lo sorprendente era que siempre tenia lactancia para mi niña. Justo lo que ella deseaba. No mas, no menos.

    Ya mi bebé satisfecha por el momento, me fui a prepararle la comida de Jacob.

    Mientras preparaba la comida no podía hacerme de nuevo las miles preguntas que estos días me atormentaban, pero ahorita mas que nunca me angustiaba pensar que no solo Ephraim fue envenenado por el don de Mila… ¿Y si también Elizabeth?

    Nahuel me aseguró que solo estuvo por unos segundos, tiempo que tardó en correrla.

    Solo me quedaba suplicar que Elizabeth tampoco tuviera que padecer el grave error mío de haber metido a demonios en nuestras vidas.

    Era tan bebé, tan humana, que si en sus sueños sufría nunca lo sabría. Y eso me torturaba mas.

    ¿Cómo ayudarla?

    ¡Esa incertidumbre como me estaba condenando!

    Con la charola muy surtida de todo alimento preferido de mi esposo, me fui al tercer piso.

    Por las pruebas que veía me supuse: Jacob no salió de su habitación. Ver la charola del desayuno en el piso vacía me dejó claro saber que mi esposo por voluntad se la había pasado encerrado.

    ¿Por qué?

    Sabia la respuesta aunque fuera crudamente dolorosa: No quería ver a la mujer que le fue infiel con uno de sus amigos.

    ¿Lograría un día ganarme su perdón?

    Era, como recuperar a mi esposo, lo que más con anheló deseaba tener ahora y siempre, tener de vuelta a Jacob y su amor.

    Tomé la bandeja vacía y dejé en su lugar la que estaba generosa de toda comida. Sin faltar su medicamento.

    Con un suspiro lastimero me bajé y agarré mi bolsa, para con mi hijo irnos a distraer.

    Dejar a Jacob y a Elizabeth no me tenia muy preocupada porque aun seguía la vigilancia constante de mi familia, y ahora segura sabia que también la manada rondaba la casa, no tenia ni duda que en mejores manos no podían estar los dueños de mi corazón.

    Por eso con las ganas de que mi pequeño olvidara el episodio de la mañana, lo quise llevar a distraer.


    * * *


    Después del cine fuimos de compras, necesitaba más ropa, no por razón frívola y vanidad, sino porque aun no era recomendable entrar a mi habitación, ni para sacar algunas cosas personales. Por eso tenia que comprar ropa, tanto para mi como para Ephraim, que en estos dos días había crecido mas de diez centímetros. La ropa solo la podía usar una vez. Fue por eso que le compré diez conjuntos con sus zapatos o tenis, pero todos con tallas distintas. Llevaba ropa para un niño de edad de uno hasta de dos años. Debía estar preparada.

    Y no podía dejar atrás a mi esposo ni a mi hija, innecesario eso si porque tenían un cambio diferente de ropa para cada día para los siguientes meses por lo menos, les compré algunas cosas que era mas por mis caprichos.


    * * *


    La noche era de un frío que acariciaba mi piel.

    La casa estaba en un gran silencio tan frío como el clima nocturno. Me acurruqué en la cama de los invitados. Habitación que llevaba dos noches siendo mi acogida, mi confort, fue aquí donde decidí por fin prender mi celular y revisar mi correo.

    Desde el día que se anunció en mi escuela por medio de Jacob que supuestamente sufría de un virus tropical, había abandonado por completo todo medio de comunicación.

    Mi celular apenas se cargó y no paraba de vibrar por la llegada de decenas de mensajes de textos, avisos de llamadas perdidas y alertas de mensajes de voz.

    Mis mejores amigos mortales, y uno que otro admirador que aun no se daban por vencidos, pedían saber de mi, sobre mi salud e informarme lo preocupados que estaban por no saber nada de mi.

    La forma que disimulaba Adie su preocupación por mi, que se notaba por sus palabras que era mucha, era con indignación.

    ¡Como es posible que no me contestes! Sus mensajes eran muy similares. Entre mas era su enfado sabia que era su manera de cubrir la preocupación, el amor que me tenia y deseaba mi bien.

    Apenas les empecé a contestar los mensajes tuve respuestas al instante: Me llamaron.

    Fue una gran y grata coincidencia que todos mis amigos por un trabajo en equipo se encontraran en casa de Greg, entonces les hice una video llamada por mi laptop. Se morían por saber de mi, de ver que de verdad que estaba bien. Pero creo que no mas que yo por tener de vuelta su cariño.

    Si picarme un insecto tropical me hará verme tan espectacular… dime donde los encuentro ―dijo Andrea y todos se rieron, le dieron la razón.
    No tienes idea como te extrañamos, nos haces mucha falta ―despues de tantos saludos y bromas me dijo a través de la pantalla Naty.
    ―Pero créanme que yo mas.
    ―¿Cuándo volverás, preciosa? ―Preguntó Trevor con cariño. Tanto era el amor que mi amigo sentía por su novia, Natalia, y ella lo sabía, que nunca le molestó la forma tan efusiva que era el guapo atleta conmigo.
    Pronto, ¿verdad? ―quiso saber Gregor.

    Pensé rápidamente cuando era el mejor momento para regresar a la escuela:

    ―En enero.
    ―¿Qué? ―todos exclamaron.
    ¿Pero no que estas bien? ―se escuchaba enojaba, pero en la mirada verde de mi guapa amiga voluptuosa, se le captaba tristeza.
    ―Si, pero aun me siento débil ―inventé―. Es mejor que siga en casa estas semanas para no tener recaídas.
    Supongo que aun no puedes recibir visitas.
    ―Lo mejor es que no, pero ya sin falta estaremos lo mas seguido en comunicación.
    Pues por tu bien es mejor que no te vuelvas a desaparecer, eh ―me regañó Adie.
    Ojala te puedas comunicar seguido ―pidió tierna Naty―. Porque te extrañamos mucho. A ti y a Isaac. Como queremos verlos.

    ¡Isaac!

    No había día que no me acordara de él. Estaba siempre preocupada por imaginar como le estaba yendo en su nueva vida. Como se sentía, como vivía el luto, la ausencia de su madre y hermana…

    Nos dijo el profesor Evans ―el señor Evans fue quien nos instruyó la única materia, biología, que compartimos todos el primer año y nos había unido. Ahora la materia que teníamos juntos en este quinto semestre todos los amigos era Ciencias y Quimica― que como tú tenía permiso por sus excelentes calificaciones. Cree que puede graduarse con nosotros.
    ―Si, puede ser ― no se de donde habían sacado eso, pero era una linda ilusión que no debía romperles. Se habían encariñado muchísimo con nuestro amigo nerd, el mas callado, el mas inflexible sobre la escuela se tratara. Pero todos sintieron el gran corazón que tenia. Seria un amigo inolvidable. Para ellos, pero sobre todo para mi.
    Que fuerte lo que le sucedió a su familia ―dijo con suma tristeza Trevor.
    ―Lo único que pido entre tanta desgracia es que en donde esté nuestro querido Isaac pueda ser feliz ―le suplicaba a la vida que así fuera. ¡Por favor!
    Él sabe que siempre contará con nosotros ―con ternura afirmó Adie.


    * * *


    Los días trascurrieron de la misma forma. Sin ninguna nueva o mala novedad.

    Pasaron cinco días de manera monótona, tranquila, repitiendo el ciclo del día anterior:

    En el día sexto siguió su mañana sin ninguna pasión, ni alteración.

    ¡Ésta paz desértica me estaba volviendo loca!

    El vacío que producía en mi existencia la ausencia del amor, del alma, del cuerpo de mi esposo era infernal.

    Físicamente había paz en el hogar, pero en mi alma, en mis sentimientos, sufrían el peor tormento.

    Resignada y por el bien de mis hijos, intentaba con ellos sacar mi mejor parte. Y al parecer lo había logrado. Mis mellizos se veían feliz, bellos, sanos…

    Como hoy no quería salir de casa se me ocurrió distraerme en las artes culinarias. Muchas cosas por probar, inventar.

    Estaba experimentando mi cuarto platillo dulce, cuando un aroma externo a mis creaciones invadió mis sentidos y quemó mi garganta.

    ¡Imposible!

    ¡Jacob!

    ¡Por fin había salido de la habitación!

    Solo por la visita de ayer de mi abuelo Carlisle sabia que la mano de mi esposo iba teniendo una mejora gratamente impresionante y la férula que le había puesto ya se la pudo retirar, dejando solo un vendaje. Bueno, eso era lo que me había dicho mi abuelo, pero nada sobre Jacob me podía constar al llevar casi una semana sin verlo y mucho menos saber de él. La única comunicación que tenia mi esposo con el mundo exterior era con las visitas de Carlisle, que eran estrictamente profesionales, y no me decía nada mas mi abuelo que no fuera sobre la mano de Jacob, y Ephraim. Todos los días por ratos iba a la habitación a convivir con su padre, pero ni mi pequeño me quería decir alguna razón de la vida de mi esposo.

    Sin poderlo creer seguí el aroma de Jacob, me llevó a la biblioteca, haciéndome cruzar toda la planta baja de la casa.

    Con temor me paré debajo del marco de la puerta.

    Lo vi.

    Estaba al fondo de la habitación, dándome la espalda.

    Seguía su cuerpo despertando en mi todo tipo de vida, sensaciones tan exquisitas. Solo de verlo me hacia sentir mujer.

    Dolida bajé la mirada. Era tan cruel todo esto… y saber que todo lo había provocado yo.

    Era detestable.

    Muerta de miedo me atreví a pedirle lo que días era lo primordial para mi:

    ―¿Podemos hablar?

    Se tensó tan dramáticamente todo su cuerpo en solo escucharme que sentí como se materializó su aversión por mi que me pegó en el pecho, haciéndome sacar todo el aire.

    Me costaba respirar.

    ―No ―cortó con su fría negativa―, aun no estoy bien.

    Lo comprendí. Aun no se sentía con todo el control de si mismo como para hablar de la clase de esposa había mal elegido.

    Dejó con su mano sana en la repisa de mármol de la chimenea de la biblioteca unos pedazos de madera con una hoja.

    Se dio la media vuelta igual de rígido y sin decir una sola palabra mas y ni deseos de levantar la mirada para verme, pasó de lado mió y se fue a las escaleras.

    Si el deprecio matara… Yo no estaría ya en este mundo.

    Acabada por como había cambiado drásticamente mi vida, nuestras vidas, me introduje en la biblioteca de lujo y lleno de los mejores libros del mundo por todas las paredes, para recoger las maderas hechas pedazos y tomé la hoja que estaba un poco arrugada.

    ¡Era mi dibujo hecho a carbón por Isaac!

    Y los pedazos de madera oscura era lo que había sido su marco.

    ¡Jacob nunca me iba a perdonar lo de Isaac!

    Con tristeza tomé lo que había sido el regalo de mi amigo y lo llevé al cesto de basura que estaba aun lado de la puerta. Tiré todos los dibujos que había hecho Isaac.

    A lo lejos pude escuchar el ruido de las llantas en el pavimento del camino de la casa.

    Tendría visitas.
     
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    Moliry

    Moliry Fanático

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    Título:
    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
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    Para adolescentes. 13 años y mayores
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    Drama
    Total de capítulos:
    86
     
    Palabras:
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    Segunda parte...


    Fui a la cocina y apagué la estufa. Dejaría mi distracción por un rato. Y fui a recibir al carro que se estaba estacionando.

    Al sentir el aroma tan querido por mi abrí en el acto la puerta principal y le sonreí con gran afecto.

    ―Stefan ―Me fui corriendo a los brazos que me extendía al salir de su carro Audi. Carro que había sido antes mío, regalo que me habían dado mis tíos al llegar a de Alaska, pero que mi hermano había insistido comprarme, no aceptarlo como obsequio.
    ―Hermana ―besó mi frente―, como te extrañaba, quería ya verte.
    ―Fue nada mas una semana ―solo lo decía para darme ánimos, yo también lo extrañaba, sobre todo lo necesitaba.
    ―¿Tanto? ―Bromeó con suavidad―. ¿No hay problema de mi visita? ―preguntó―. También te vine a traer tus pendientes de toda la semana de la escuela.
    ―Gracias ―sostuvé la pesada mochila negra que había sacado del siento trasero― Y por supuesto que no, al contrario, que bueno que viniste ―nos fuimos juntos hacia la casa―. Solo espero que de verdad que tu visita sea para verme y no para vigilar a Jacob.
    ―Te lo prometo ―me tomó mi rostro y me hizo verlo a los ojos―. Solo me interesa estar con mi hermana, platicar, saber como están mis sobrinos.

    Sonriente cerré la puerta mientras dejaba la mochila oscura aun lado y nos fuimos a la sala principal.

    ―Deja voy por los niños ―le dije a mi hermano.

    Los mellizos estaban en su habitación. Elizabeth dormida, que era realmente lo único que hacia, eso y comer, y Ephraim insistió en leer el libro que Bella le había comentado que de niña era mi favorito: los versos de Alfred Tennyson porque el flujo y el ritmo de su poesía parecían relajantes. Empezaba desde hace unos días a leer con fluidez y cada vez literatura mas compleja. Así lo había dejado cómodamente acostado en su cuna.

    ―Oh, Ness, espera ―me detuvo al agarrar de mi brazo―. No creo que sea buen idea.
    ―¿El qué? ―exclamé confundida.
    ―Mis sobrinos cerca de mi ―reconoció incomodo―. Es lo mejor así, créeme.
    ―¿Pero porque? Si conmigo ―se me hacia bastante absurdo―… además,…
    ―Ya me acostumbré a tu aroma, ya no me toma por sorpresa, pero con los mellizos… son muy atrayentes.
    ―Lo son ―acepté también avergonzada.
    ―La otra noche me costó concentrarme solo en Jacob. Y eso que estaban en el piso de abajo. Ayudó bastante el ver el golpe en tu cara. Solo la ira en esos momentos pudo frenar mi sed.
    ―No fue la ira, Stephan, fue el cariño que sientes por mi.
    ―O las dos cosas ―sonrió apesadumbrado―. Perdón.
    ―No te preocupes, entiendo, no es nada fácil no ceder ―Sus ojos dorados no eran del todo brillantes. Hice una mueca, lo comprendí todo―. Sigues bebiendo sangre donada.
    ― Si ―y se quitó sus pupilentes, así pude ver la intensidad de vida que tenían sus ojos de un color rojo ardiente―. Perdona. Pero cada vez es menos.
    ―Eso es lo importante y sobre todo: A nadie lastimas ―me senté aun lado de él, me recargué en su hombro―. No te puedes ni imaginar cuanto te admiro.
    ―¿Admirarme? ―dejó descansar su cabeza sobre la mía.
    ―No solo por lo que estas logrando hacer en tan poco tiempo ―aclaré―. Sino por el ser quien eres.
    ―¿De verdad? ―no podía creer mis palabras.
    ―Es en serio ―insití con ternura y conmovida de darme cuenta que mi hermano no era conciente del extraordinario ser que era―. Haces que mis padres estén orgullosos de ti. Eres el favorito ―reconocí sin celos.
    ―¿Ya lo notaste? ―no pudo disimular lo contento que lo hacia eso.
    ―Si, son bastante trasparentes.

    Los lazos familiares, de amor, de unión, que los Cullen habían formado tan sólidos e imposibles de ser corrompidos y habían logrado tan admirablemente lo que eran ahora: Una familia y más. No tenían que ser de la misma sangre, genes, ni época, para quererse y ser leales como si lazos naturales los unieran. Mi familia había creado algo mucho mejor, de mas valor y eterno: habían ellos formado esos lazos. Así como mi abuelo en su momento les abrió las puertas a su mundo, a su vida, a su corazón, a toda la familia, Edward y Bella lo habían hecho ahora con su familia. Yo era de su misma sangre, si, pero eso no hacia para ellos diferente el trato, el amor, que le tenían a Stephan. Para familia Cullen Swan, Stephan era tanto su hijo como yo lo era. No había distinciones. Tanto era el amor que también sentían por su hijo mayor que muchas veces era evidente que él era el favorito.

    ―Yo pensé que lo imaginaba.
    ―No ―negué―, nuestros padres ven en ti el hijo perfecto. Y además lo eres.
    ―¿Perfecto? ―se burló sin ganas―. Soy el hijo que tiene una adicción.
    ―Te dan mas puntos al ser la oveja que regresa al rebaño, sin embargo, yo soy la hija problemática. La que no los deja vivir en paz, quien les provoca una constante preocupación y temen saber cual será mi siguiente paso destructivo.
    ―Ey… ―pasó su mano izquierda por mi hombro y me estrechó con fuerza―. Te quieren, hermana.
    ―Si, claro, eso nunca lo dudaré, pero tú eres su apoyo, un solas ―le regresé con añoranza el abrazo―. Y me da gusto que por lo menos tengan que lidiar con uno y en el otro sentirse satisfechos. Pasa en todas las familias.
    ―Es cierto que soy el consentido ―me lo restregó contento―, pero también eres su orgullo. Admiran todo lo que has podido lograr. Para todos eres nuestro ídolo ―bromeó.
    ―Todos me aman, sin duda ―reí―, pero protagonizo sus mas grandes pesadillas y temores.
    ―Eres una exagerada ―se burló―. Lo haces para que te levante los ánimos.
    ―Tambien eso es verdad ―mimosa admití.

    Nos reímos juntos.

    ―Pero ya ―traté de callar mi risa―, ya no me atormentes mas de que tu eres el favorito y dime: ¿Cómo has estado? ¿Tu relación con Tanya? ¿Y a donde se fue? Hace días que no la veo. No conoce a los mellizos.
    ―Nos quisimos dar un espacio ―aceptó un tanto afectado.
    ―¿Espacio? ―exclamé ante lo absurdo―¿Hubo algún problema? ―mi hermano hizo una mueca― ¡Oh, perdón, no me debería meter!
    ―No, claro que te puedes meter, eres mi hermana ―me aseguró apremiado―. Lo que sucede…―sacó de un gran sopló todo el aire contenido en su pecho. Algo me decía que no era lo único que contenía―. Fue bastante ―se volvió a callar―. Mmm… ¿incomodo?

    Lo empecé a ver preocupada.

    ―¿Incomodo? ―repetí sin encontrarle sentido― ¿incomodo qué?
    ―Enterarme que Tanya siempre pretendió una relación con nuestro padre.
    ―¡No! ―me ahogué. ¡La historia se repite! ―¿Mi padre y Tanya?
    ―Si, fue bastante… raro. Por eso decidimos darnos un tiempo.
    ―¿Pero estas seguro? ―me levanté del sillón atónita―. ¿Ella te lo confirmó?
    ―Lo sacó a relucir mientras platicábamos, Tanya lo ve muy normal.
    ―No deberías juzgarla.
    ―Mira quien lo dice ―me censuró―. Ness, deberías dejar pasar lo de mamá y Jacob.
    ―¡Ya lo dejé pasar! ―traté de convenserme a mi misma.

    Me paré indignada frente a él que seguía sentado en el sillón blanco de piel.

    ―No, pequeña ―tomó de mis manos obligándome a tomar asiento a un lado de él―. Es muy evidente como te tensas cuando mamá y Jacob están juntos conversando o algo tan indefenso como estar en la misma estancia.

    ¡Demonios!

    Me quería morir de la vergüenza. Ya a mi pesar tuve que reconocer después de un rato:

    ―¿Tan evidente soy? ―pensé que en tanto tiempo ya lo sabia disimular bien mi inseguridad, mis celos, mis dudas.
    ―Si, y estás provocando en mamá que ya no se quiera ni acercar, para evitar problemas, a su mejor amigo. Y perdón que te lo diga, pero eso no es justo― hablaba bastante serio, podría decir que hasta enojado―. Ellos tienen una mágica conexión, un lazo que ni mi padre, ni nadie, pudieron comprender.
    ―Y yo lo estoy afectando ―me sentí basura al mismo tiempo que me encogía de hombros.
    ―Asi es, y eso no debe de ser ―dijo―. Tu ni habías nacido.
    ―No debería afectarme, lo se ―Y lo sabia, pero no podía evitarlo―. Es difícil, porque aunque quiera no me es fácil, pero te prometo que trataré…
    ―No trates, cambia
    ―Si, estaba bien ―dije intranquila.
    ―Hazlo por mamá, también por tu esposo, pero sobre todo, hermana, hazlo por ti, porque créeme, tú eres quien la pasa peor.
    ―Veras que cambiaré ―apreté los labios con fuerza―. ¿Pero y tú? Vienes, me regañas y estas haciendo lo mismo.
    ―Te regaño porque es el trabajo del hermano mayor ―admitió con cinismo―. Y no, no hago lo mismo, solo pedí tiempo, no me afecta, solo es extraño, es asombroso ver que estamos en un mundo muy pequeño. Pero no me da celos. Al contrario, me sorprende que la mujer tan increíble que es Tanya, mi padre nunca hubiera aceptado sus cortejos. Pero comprendo, nuestra madre es una mujer única. Son hechos el uno para el otro. Nuestros padres siempre debieron estar juntos.
    ―Y Tanya debió ser para ti.
    ―No me imagino una mujer mejor para mi ―dijo embelezado―. De hecho debo reconocer que es mucho mas de lo que yo podía en mi mas loca fantasía desear.
    ― ¡Wow! ―solté sumergida en ese amor que le profetizaba mi hermano. Aprovechándome del ambiente tan romántico y tierno, me quise dejar consentir por mi hermano, por eso me recorrí de él un poco para dejar descansar mi cabeza sobre su regazo. Empezó a acariciar con sus fríos dedos mi cabello como un dulce arrullo― Es afortunada Tanya.
    ―No, pequeña, lo soy yo, créeme.
    ―¿Es la primera vez que te enamoras? ―mi mirada estaba fija sobre la vista espectacular del anochecer de la Push.

    De repente Stefan endureció todo su cuerpo, parecía hierro.

    Dejó de jugar con mi pelo.

    Inquieta por su actitud tan exagerada me volví a sentar y verlo a los ojos.

    Mi hermano no me regresó la mirada. Se hallaba perdido en sus pensamientos.

    ―No ―habló por fin. Su negación parecía rasparle la garganta.
    ―Perdón, te duele hablar de eso ―dije lo obvio―. No debí preguntar así.
    ―Era humano cuando sucedió todo ―parecía costarle monstruosamente hablar del tema―. Era la niña mas hermosa que había visto.
    ―¿Era humana?
    ―Si, lo era, aunque éramos muy pequeños los dos habíamos conocido el verdadero amor juntos. Bueno, eso por lo menos fue de mi parte, de ella hace siglos que comencé a dudar de sus palabras, de su amor.
    ―¿Por qué? ―me empezaba a sentir terrible por hacerle recordar algo así ya que era palpable y asfixiante lo doloroso que era para Stephan su vida anterior.
    ―Tenia yo quince años, ella doce, pero en el siglo V era normal esa clase de relaciones, las mujeres se casaban a los catorce, y los hombres desde los dieciséis se consideraban buenos mozos. Teníamos la relación mas dulce, limpia, inocente, que te puedas imaginar. Éramos niños, si, pero teníamos sueños de adultos, así era mi época para el amor. Mis padres estaban tan sumergidos en ser los vampiros mas poderosos que no se dieron cuenta que mi corazón había sido entregado a la joven mas hermosa que podía existir. Y sobre sus padres siempre supimos que no verían nuestra relación con buenos ojos, no por mi, sino por su hija, yo era considerado un gran caballero italiano, ella solo era una joven de buena crianza española. Ellos al ser tan religiosos solo buscaban el perdón de Dios, no tenían ambiciones de dinero, ni de tener un importante matrimonio en la familia. Y yo era eso, lejos de Dios, el demonio, pero el poder y la fortuna eran míos.
    ―¿Española? ¿Entonces como se conocieron?
    ―Su padre era un sacerdote famoso, muy conocido, tenían que viajar mucho por Europa, en una visita a mi pueblo fue cuando la conocí, solo se quedaron un año, y eso fue suficiente para darme cuenta que era la mujer que quería para toda mi vida.
    ―¿Entonces que sucedió? ―hablaba con tanta pasión contenida que estaba atrapada en su historia.
    ―Como era previsto: Se regresaron a su país―aun parecía dolerle―. Ella se había hecho una joven problemática, detestaba a sus padres por la vida que solo le querian dar: Ser monja. Solo conmigo y su hermano se podía sentir feliz, era ella misma. Después de su ida ya no supe nada de ella por casi un año. Fui a buscarla hasta España cuando pude, aun en contra de los deseos de mis padres. Pero la joven que amaba era tan insignificante para ellos que no hicieron nada en contra de mi partida, hasta curioso parecía que les era ante el capricho de su hijo. Nadie me supo decir nada de ella al llegar a España, o de la familia.
    “Cuando regresé la segunda vez a ese país ya era vampiro, era lo que soy ahora: dieciséis años eternos. Sabía que seria fácil encontrarla ahora, pero me dijeron que la ejecutaron a ella y a su hermano por el uso de la brujería. Les habían cortado la cabeza. Eso me destrozó mi existir. Pero todo ese dolor se cambió a desprecio cuando un siglo después la encuentro”.
    ―Era un vampiro ―estaba conmocionada por el giro tan dramático de la historia.
    ―Y de los mas despiadados que el mundo pudo conocer.
    ―¿Aun existe?
    ―Esa joven…

    Stephan fue interrumpido por la llegada inesperada de Ephraim, mi pobre hermano al golpearlo el aroma exquisito de mi hijo se tensó aun mas de lo que ya estaba.

    Mi pequeño estaba en la entrada de la sala, no parecía muy convencido de poder entrar.

    ―Discúlpame ―le dije a mi hermano. Me puse de pie―. Deja me lo llevo.
    ―¿Me permites? ―me siguió.
    ―Claro ―accedí al instante. Stephan me había pedido permiso de acercarse a mi hijo. Yo no dudaba de mi hermano, él era el único que no confiaba en su fuerza de voluntad, sobre todo, en su amor por los demás.
    ―Hola, Ephraim ―hablaba sin intensiones de soltar el aire. Quería evitar respirar―. Soy tu tío Stephan ―con miedo el vampiro daba lentos pasos hacia su sobrino.

    Mi hijo curioso lo observaba sin moverse de la entrada. Me voltea a ver.

    Le hice la señal de tocarme el corazón y después uno de mis oídos.

    Frunció el ceño.

    Entonces comprendió lo que le decía: Escucha, no late su corazón. Ese era el mensaje, y mi hijo inteligente lo interpretó de inmediato.

    De forma cariñosa le lanzó una sonrisa mi hijo.

    Sabia que con su tío podría ser él mismo.

    ―Es un encanto ―me dijo por encima de su hombro. Entonces sin moverse mas soltó el aire, ya relajado saludó a su sobrino―. ¿Pero que haces ahí parado, campeón? Ven a saludar a tu tío favorito.

    Riéndose corrió hacia él y en un segundo ya estaba colgado de su cuello.

    Stephan se había puesto como estatua de mármol, pero no tardó mucho en regresarle la sonrisa y el abrazo.

    ―Todo bien ―volteó a verme con mi pequeño en sus brazos―. Gracias por tener mas confianza en mi que yo mismo.
    ―Nunca dudaría de ti.
    ―De verdad gracias ―estaba conmovido por mis palabras, por el abrazo despreocupado y cariñoso de Ephraim―. ¿Entonces, que esperas para presentarme a mi sobrina?



    * * *


    Me sorprendió conocer de manera tan rápida la faceta de Stephan de tío cariñoso, juguetón y hasta consentidor. Era el mejor de los hermanos, pero ver que tan pronto pudo ser mas fuerte que su sed y convivir de manera maravillosa con mis pequeños, era lo mejor que me había pasado experimentar en los últimos días.

    Era afortunada tener a Stephan como hermano. Era increíble.

    Por eso al llegar la noche y que se tuviera que ir fue para mi desolador, pero prometía regresar al día siguiente, y llevarse a los niños con los jóvenes abuelos Edward y Bella. Quería hacerle de niñera, los extrañaría, pero debía dejar que mis pequeños se distrajeran, aun la casa no era un ambiente muy agradable para nadie, mucho menos para unos niños.

    Otra noche mas hice lo mismo que en las ultimas: Revisar mi correo y hacer video llamadas con mis amigos.

    Al día siguiente fue un día mas, con la diferencia de que Jacob había salido de su habitación, pero no como la noche pasada, sino que había cambiado de claustro: De nuestra habitación a su taller.

    Ahí era su nuevo recinto. Solo regresaba a la casa cuando quería ya dormir, porque si fuera por comer ya sabia que Ephraim nos hacia el favor de llevarle su abundante comida, y su pequeño baño de lujo estaba a su servicio en el mismo taller. Con tanta comunidad en su taller y su alimento a domicilio me sorprendía que en las noches prefiriera regresar a nuestra cama, que desde hace dos semanas era sola suya, en lugar de vivir en su totalidad en el taller.

    Aun siendo su único interés construir para la casa, como también ahora terminar la segunda moto chatarra de Paúl, (que mi madre “generosamente” le regaló) que ya era definitivo que seria regalo para Sam. Ese tipo de información, que era básica, rara vez me la comunicaba mi pequeño, que era el único ser viviente que tenia contacto con su padre. Jacob no quería mas visitas, mas interrupción que no fuera de su primogénito, las demás visitas las despedía fríamente con cortesía. Ya ni a Carlisle recibía, argumentando que ya iba en mejora su mano, no tenia porque seguir con atenciones medicas. Mi abuelo al darle la razón y respetar sus deseos ya no volvió en esta segunda semana a tratarlo.

    En conclusión: Jacob era un ermitaño.

    Si no fuera porque mi hijo siempre que salía del taller con una gran sonrisa en los labios y escuchaba todos los días ruidos en el taller, no me podría imaginar que mi esposo siguiera vivo. Aunque compartíamos la misma casa, y siendo ridículo, no lo había visto en absoluto.

    ¡Todo esto era para morirse!

    Por segunda vez en la semana mi hermano fue por los pequeños para llevarlos a cambiar a mejores aires.

    En esta ultima semana habían hecho cambios notorios los mellizos:

    Ephraim tenia el cabello tan largo que podía hacerse coleta. Se veía encantador, y no parecía querer cortarse el cabello aunque en varias ocasiones se lo había propuesto. Pero no, no lo deseaba y no sabía para cuando. Haciéndose una media cola mi pequeño los últimos días, se la pasaba gran parte de su tiempo con su padre. Días después entendí porque ese amor por el cabello largo. Era por Jacob. Mi hijo me había enseñado una foto de mas de diez años de antigua que era su padre con el cabello largo. A mi pesar esa foto fue la que me acompañó todas las siguientes noches en la habitación de invitados. A mi pesar digo porque no podía ni con todo esto dejar de caer el los encantos sensuales de mi esposo.

    Me odié por eso.

    Mientras yo me moría por ver, saber, tener a mi esposo de vuelta, él parecía disfrutar, encontrar todo su mundo y todo lo que deseaba y amaba en su refugio.

    ¡Mi vida era patética!

    Elizabeth con dos semanas de nacida aun comía a través de mi, pero ya le estaban saliendo sus primeros dos dientes, y el cabello ya adornaba su lisa cabecita, era aun corto su cabello, apenas se le podían formar rizos, pero ya era abundante su cabellera. Era apenas cuando supimos que también mi pequeña había heredado mi cabello, siendo muy parecida a su hermano. Aunque aun no veíamos sus bellos ojos verde claro.

    Sin ya mucho que hacer a finalizar a la hora de comer, pues ya Jacob le había llevado su bandeja y mis hijos se acaban de ir con su tío, yo me fui a seguir componiendo una melodía para mis niños.

    Desde hace unos días se me ocurrió por el espíritu próximo navideño (aunque faltaba como dos meses para celebrarlo), componer algo hermoso para mis hijos. La partitura llevaba mas de cinco hojas creadas por mi. La melodía era al principio lenta, después un poco mas rápida, pero en ningún momento dejando perder la dulzura, el amor, en cada nota escrita sobre los pentagramas que era mágicamente proyectada en la música del piano.

    Hoy lograba terminarlo, solo faltaban los últimos compases y…¡Listo!

    Dejé el lapiz a un lado. Ya había quedado.

    Comencé a tocarlo todo de nuevo, para saber como había terminado mi creación, el regalo para mis hijos.

    Las notas juntas hacían una melodía especial, increíble, había podía crear algo que describía a mis hijos: Eran únicos, eran maravillosos. Eran mis hijos.

    ¡Lo había logrado!

    Por eso fascinada me sumergí en un mundo mágico, bello, de ensueño, no escuchaba ni sentía lo que ocurría a mi alrededor, para mi era solo este momento.

    ―Es de lo mas hermoso que he escuchado ―la voz de Jacob era tan suave como la melodía.

    Dejé de tocar de golpe haciendo un ruido grave con las teclas por culpa de la sorpresa.

    ―Jacob ―se me atoró su nombre en mi boca al verlo con recelo.

    Su ropa era la de siempre que estaba con la manada o como ya era su costumbre: en el taller. Pantalones gastados cortos de color gris, camisa negra de manga corta con uno que otro pequeño orificio y sus viejos tenis negros que estaban mojados, yo creo que eso era por culpa del pasto eternamente húmedo y mas ahora siendo en estas fechas el clima mas frío y lluvioso. Nunca supe de donde sacaba esa ropa al yo tener en nuestro armario muy ordenando, vigilado, con el contenido de la mejor ropa de diseñador y de moda.

    No pude saber como estaba su mano al tener ambas manos detrás de su espalda.

    ―Perdón si te asusté ―parecía de verdad sentirlo.
    ―No… no ―tartamudeaba nerviosa. Aclaré rápidamente mi garganta―. No te preocupes, fue mi culpa, estaba distraída ―me puse de pie tomando mi partitura como protección sobre mi pecho, sentía que el corazón se me iba a salir desbocado.
    ―¿Vas a dejar de tocar? ―Dio unos pasos hacia mi, me estresó eso, y percatándose de mi actitud, se detuvo a unos pasos de mi―. Por favor no dejes de tocar por mi culpa.
    ―De todos modos ya me iba ―eso era verdad―. Quedé de visitar a tu hermana ―estaba muriéndome de nervios, sabia que era estúpido, por fin hablaba con mi esposo, lo veía, pero me sentía tan extraña, tan ajena a esto…―. Quiere que seamos padrinos de su bebé ―tenia ya siete meses del embarazo y era muy agotador para ella. Según Raquel era el embarazo mas pesado que había tenido.
    ―¿Tu quieres serlo? ―me siguió hablando con suavidad.
    ―Es tu hermana, el pequeño nuestro sobrino, no veo porque no ―conesté a la defensiva.
    ―Pues entonces que así sea. Salúdala de mi parte ―se encogió de hombros―. Antes que te vayas me gustaría que habláramos.

    ¡Demonios! Me dolió el cuerpo de tan rígido que se había puesto.

    ―Si, claro ―se me secó la boca.

    Frunció el ceño.

    ―Se que no soy nadie para pedirte algo después de todo lo ocurrido ―su cuerpo parecía estar tan hecho de piedra en estos momentos como el mío, parecía doloroso―. Pero aun así me atrevo a suplicarte que no me dejes.

    ¿¡Que no lo dejara!?

    Sentí como idiota se me abría la boca hasta el piso.

    ¿Eso era?

    ¿No venia a pedirme la separación al darse cuenta que no soy buena para él?

    ¿Reclamar que le quité lo mejor de su vida?

    ¿No quería estar lejos de mi definitivamente al aborrecerme por lo que pasó con Isaac?

    El pecho se me aplastó con brusquedad.

    ¡Me había quedado sin palabras ante un argumento tan inesperado!

    ―Lo se ―prosiguió ante mi silencio por culpa del shock―, se que no merezco otra oportunidad. Se que no soy lo mejor para ti, pero por favor, te suplico que no me dejes ―Hizo aun lado el banco del piano y me tomó de los hombros con ansiedad―. Yo te amo, Ness, eres mi vida, mi razón de ser… ¡Eres mi todo! ―con lagrimas saliendo de sus ojos terminó diciendo―. Sin ti no me interesa seguir.

    Se me hinchó la garganta y absorta me le quedé mirando.

    ¿El mundo era así de generoso conmigo?

    Sentí en mi espalda que algo tenia en la mano derecha mi esposo. Tomé su mano para ver que era al estar sintiendo como un pico se me clavaba en el hombro.

    Jacob cedió a mi pedir y me dio lo que tenia en la mano.

    Resopló derrotado.

    Era el dibujo que me había hecho Isaac para mi cumpleaños, mismo dibujo que Jacob rompió el marco y yo había tirado, este dibujo como los demás. Ahora estaba en un marco nuevo de color plata, solo tenia como una pequeña diferencia el retrato unas arrugas apenas visibles.

    ―Lo recogiste y lo arreglaste ―si por sorprendas se muriera la gente…¡Vaya! Ya no se en donde estuviera ahora―. ¿Por qué?
    ―Porque es tuyo ―guardó sus manos en los bolsillos de su bermuda, apenas me percaté de su mano, solo estaba vendada. Ojala que estuviera mejorándose. A lo mejor así era, se la pasaba en el taller haciendo varias cosas como mejor instrumento sus manos.

    Me tranquilizó saber eso.

    ―Si, pero rompiste el marco y además yo los había ya tirado.
    ―Algo que ninguno de los dos debió de hacer ―su rostro era el símbolo del dolor―. Perdona, no era mi intención romperlo.
    ―No tienes nada que disculparte, todo esto yo lo provoqué.
    ―No, no digas tonterías ―arrugó sus negras cejas molesto―. Tú eres la menos culpable de todo lo ocurrido.
    ―Claro que si, yo fui quien besó a Isaac, yo fui quien provocó todo ―me odiaba―. ¡Todo es mi culpa!
    ―No, no digas tonterías ―repitió con ternura―. Fue mi culpa por nunca contener mis celos, y Mila solo se aprovechó de mi mas grande debilidad, hizo que toda esa inseguridad la materializara. Nunca me perdonaré por haberte lastimado ―escudriñó inseguro mi rostro. Al igual que mi padre, Billy, toda la familia, me veía como si el golpe le doliera mas a él. Ya desde hace varios días ya no tenia ninguna marca que fuera acusador de lo sucedido―. Siempre me detestaré por eso. Pero aun así ruego tu perdón, y te juro que gran parte de ese hombre que te lastimó no era yo.
    ―Ya se que no eras tu, Jacob, se que solo fuiste un títere de Mila que yo había provocado.
    ―No, amor, no es así…
    ―¡Como puedes decir eso! ―La agonía de mis errores ya volvían a quemarme.
    ―¡Yo desde el momento que besaste a Isaac lo supe! ―dijo agitado―. Yo vi cuando lo besaste.
    ―¿Pero que dices? ―sentí como el cuerpo se me helaba.
    ―Mi única explicación que tengo de que no te dieras cuenta que había abierto la puerta fue por todo el olor de sangre, la aflicción que sentías de perder a tu amigo, que hizo que tus sentidos se bloquearan y no te percataras de mi.
    ―¿Estas diciendo…?
    ―Vi cuando Isaac te lo pidió ―volvió a declarar―. Vi cuando accediste y vi cuando se besaron.
    ―Pero… pero… ―agité la cabeza confundida. Cerré los ojos para entender todo. Los volví abrir al no encontrar respuesta―. ¿Por qué no me dijiste nada?
    ―Mi amor ―sonrió con tristeza―, hasta yo siendo el hombre mas celoso, posesivo, que solo quiero que seas nada mas mía, tiene corazón, tiene el buen juicio, de aceptar esa pequeña ofrenda que hacías a un moribundo, que lo único que pedía era ser amado por un momento, su ultimo momento.

    Estaba segura que por lo menos en algún instante el corazón se me había parado por aquellas sublimes palabras, por aquella declaración que me demostraba el gran amor al prójimo de mi esposo, aun a costa del abuso a los valores, a nuestro matrimonio, a sus derechos.

    ―Jacob, no tenia ni idea…
    ―Me tranquilizó saber que por lo menos Isaac se llevaba en sus últimos momentos no solo algo bueno, sino lo mejor que existía: un beso tuyo, tu amor. No me importó, me dio gusto por él. Pues lo comprendía. Quise dejarlos solos, era su momento, entonces ví que Esme estaba detrás de mi, como esperando la peor reacción mía, y era normal, ese era yo. Un animal que solo te quería para mi, todos saben que si te pudiera encerrar vaya que si lo haría ―se rió con desgana―. Solo te quiero para mi. Y yo siempre ser para ti. Por la expresión de Esme le aseguré que todo estaba bien y me fui, antes claro pedirle que no te dijera nada. Comprendía a Isaac, pero no era de mis temas favoritos a tratar.

    Como si acabara de suceder recordé cuando había salido de la habitación del hospital de Isaac y afuera me esperaba callada mi abuela Esme. Ella tanto como mi conciencia me habían sugerido que no le dijera nada a Jacob… ¡Entonces era por eso!

    ¡Mi esposo ya lo sabia!


    ―Jacob, no se que decir…
    ―No tienes porque decir algo―aseguró con cariño―. Yo no hice nada sorprendente ni de admirar, solo hice lo que tenia que hacer y también supe que tú hiciste lo mismo, por eso lo besaste. No porque me traicionaras o me eras infiel, eso siempre lo supe, y te amé mas por tu gran corazón, por eso no comprendía porque poco a poco esa escena de ustedes besándose me afectaba tanto, al principio me dolía, después se convirtió en rabia, me sentía burlado. Por eso cuando mencioné a Nahuel en día que despertaste todos mis demonios se dispararon, él como Isaac encabezaban mi infierno.
    ―Fue Mila ―la sola mención de Nahuel me enfermaba por el daño que podía estar haciendo y por siempre… ¡Sus besos!
    ―Si y fue fácil manejarme al saber que tratándose de ti soy mal débil o mas fuerte. Esta vez fui mas debil ―me tomó de las manos, las tenia frías, como las mías. Su mano derecha aun seguía vendada, pero eso no le pareció importarle a mi esposo para tomarme―. Por favor perdóname, dame otra oportunidad, déjame demostrarte que mi amor por ti es mas allá que tanto veneno, que tanta maldad, mas fuerte aun que la muerte.

    Me fui hacia su cuerpo, lo abracé, lo tagarré con un hambre de tenerlo, de sentirlo, de amarlo. De nunca olvidar este momento. De hacerlo eterno.

    ―Mi amor ―dije con las lagrimas cayendo por la felicidad―, no tengo nada que perdonar. Al contrario, soy yo la que esa noche en la biblioteca quería rogarte que me dejaras estar en tu vida.
    ―Eres mi vida, pequeña, lo eres todo para mi ―juró. Al igual que yo me abrazaba como si de eso dependiera nuestra vida, de alguna manera así era. Bueno, para mi era literal: De él dependía mi vida―. Yo pensé que querías pedirme el divorcio, yo estaba seguro que me dirías que no querías mas de mi, que si estabas aun en casa era por tu buen corazón, por no querer dejarme así, aun no siendo yo mismo. Por eso no pude ese día ni verte a los ojos, no quería ver tu desprecio en los ojos y la prueba en tu cara de la manera que me atreví a lastimarte.

    Lo solté para verlo a los ojo.

    ―Pensé que era al contrario, que tú no querías ni verme.
    ―Como puedes creer eso, lo único que quería era hacer tiempo, ver como podía pasar el milagro que no me dejaras, que aun no siendo bueno para ti siguieras conmigo, por lo menos por los niños. Por eso con Ephraim quise ser el mejor padre cuando estaba conmigo en el taller, para que te dieras cuenta que no era del todo desecho, que si no era esposo para ti por lo menos padre podía serlo. Intenté que Elizabeth cayera en mis encantos pero sigue sin aceptar mis abrazos ―trató de bromear.
    ―Mi vida, escucha, tu eres lo menos que tengo, tu y nuestros hijos, tu me has dado todo, cada día me has entregado lo mejor de la vida, lo mejor de ser mujer, la prueba es nuestros pequeños, el amor que siempre has hecho que tuviera por ti, tu te ganaste este amor, tu supiste tener todo de mi, en cambio ―seme cortó la voz. No tuve el valor de verlo a la cara, por eso bajé la mirada―. Yo te quité tu vida, lo que mas amabas.
    ―Solo me quitarías lo que mas amo si me sacas de tu vida, si me privas de tener tu amor, tus caricias, tu cuerpo, tu alma.
    ―Pero por mi culpa ya no te puedes convertir, por mi culpa algún día…
    ―Mi niña ―me tomó de la cintura pegando su cuerpo firme al mio―, tu no me has quitado nada, yo te entregué mi alma, mi vida, y no solo de forma simbólica. El amor que te tengo no se conformó con eso, por eso te di mas, te di mi todo, por amor. Tu no me has arrebatado nada, nada mas el corazón, todo lo demás yo te lo he regalado, y todo porque eres tu mi todo. Dejé lo menos para tener mas, tener todo.

    La mano sana de Jake acariciaba de una manera tan provocativa mi cuerpo que…

    ―¿De verdad lo sientes así? ―Pregunté con lo poco sensato que me permitía la cercanía de mi esposo, la provocación de su caricia…
    ―Te suplico que olvides todo lo que dije cuando mi ser fue ennegrecido por los peores sentimientos, no era yo. Ahora, mi niña, éste soy y escucha lo que digo: Me has dado todo y mas. Te amo, mi vida.

    Ya no pude decirle lo mucho que lo amaba al capturar mis labios y hacerlos lo que eran: todos suyos.

    ―¡Cuánto te he extrañado!―me mordió deliciosamente mi labio inferior―Nuestra cama nos extraña.
    ―No tanto como yo ―gemí.

    No pude esperar hasta nuestra habitación por eso sin contener mas mi deseo desabroché el pantalón de mi esposo.

    ―Te amo ―fue lo único que pude susurrarle de manera audible antes de que mi esposo me despojara de toda prenda y me tumbara encima de la alfombra de la sala.

    ―Para siempre ―dijo después de sentirlo desnudo sobre mi piel, y nuestros cuerpos se fundieron en uno mismo, al igual que nuestras almas tantos meses antes se habían entregado.

    :rolleyes: :D ;)​
    Amigas:​
    ¿Que les pareció?​
    ¿Les gustó?​
    Pobre Ephraim preocupado por las ultimas palabras de Nahuel, es un amor, ¿verdad?​
    ¿Que les pareció el encuentro con Charlie?​
    ¿La vida de Ness sin saber nada de su esposo?​
    ¿Los amigos mortales de Ness?​
    ¿Stephan? ¿Que opinan como es la relación con Ness? ¿Sobre ese amor cuando era humano? ¿Y que esa bella joven española se convirtió?​
    ¿se imaginas como se ve Ephraim con el cabello largo? ¿Les gusta? jaja​
    ¿Que pensaron de que Jacob siempre supo lo del beso de Ness e Isaac?​
    ¿Y sobre lo ultimo de nuestro guapísimo Jacob y Ness?​
    Amigas, quejas, sugeriencias, mas amor hacia mi, jaja, todo es bien recibido.​
    FELICES FIESTAS !!!​
     
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    viviana

    viviana Iniciado

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    ¿Que les pareció?​
    amigaaaaaaa te luciste encerio ,quede impactada con el jiro que dio lo que pensaban los dos del encuentro en la biblioteca, de por que jacob estaba alejado wooo:D​
    ¿Les gustó?​
    me encanto...que mas decir​
    Pobre Ephraim preocupado por las ultimas palabras de Nahuel, es un amor, ¿verdad?​
    amor es poco,es tan protector con ness como su padre,la entiende totalmente​
    ¿Que les pareció el encuentro con Charlie?​
    jejejeje muy al estilo charlie, impaciente,sosprendido y que pase cuando no debe preguntar​
    ¿La vida de Ness sin saber nada de su esposo?​
    agonisante y menos si no sabes ni te dicen lo que piensa​
    ¿Los amigos mortales de Ness?​
    geniales,aunque es triste que algun dia no sepa mas de ellos, ya sea por la distacia o la muerte u.u​
    ¿Stephan? ¿Que opinan como es la relación con Ness? ¿Sobre ese amor cuando era humano?​
    es muy bonita ,quisiera tener una relacion con mi hermano asi u.u​
    ¿Y que esa bella joven española se convirtió?​
    por lo que entendi en tu historia sip,o amenos que sea tataranieta o algo asi​
    ¿Y sobre lo ultimo de nuestro guapísimo Jacob y Ness?​
    fue tan romantico y al fin desicibo, me tenias en penunbras de no saber nada xD​
    Amigas, quejas, sugeriencias, mas amor hacia mi, jaja, todo es bien recibido.​
    oie seria genial que fueras echo una pequeña parte de lo que estaba sintiendo jacob en esos dias sin hablarle a nessi y cuando estaba con su bebe....peeeero ahora que veo ya lo hiciste a lo ultimo asi que cumplio todas mis espectativas, gracias amiga =D....espero antes del 2013 como 2 capitulos mas .!!! jajajajajaj​
    FELICES FIESTAS !!!​
     
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  6.  
    Qqarlita

    Qqarlita Iniciado

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    ¿Que les pareció?
    me encanto no sabes en verdad lo ame sabes que yo amo todo jaja pero en verdad me encanto la reconciliación en verdad yo ya quería que esto pasara pero amiga no me puedes dejar terminar el año sin antes saber mas sobre ellos en verdad me emociona tanto amo a los niños y creo que a esta alturas te has dado cuenta que amo mucho a Jacob y mas pues en la peli en chico que le da vida a ese personaje (Taylor :D)en verdad a ese hombre lo amo jaja pero bueno imaginármelo en este fic es de lo mejor jaja me encanto en pocas palabras....
    ¿Les gustó?
    ...Gustar es poco en verdad me encanto lo que le sigue jaja (soy una exagerada xD) pero en verdad ya te lo he dicho muchas veces me encanta como escribes me encanta la imaginación que tiene y me declaro tu fan's xD jeje en verdad admiro el talento que tienes...
    Pobre Ephraim preocupado por las ultimas palabras de Nahuel, es un amor, ¿verdad?
    ...como ya te dije ese niño me encanta me encanta lo inteligente que es me encanta lo admiro a ese niño me encanta como defiende a su familia. :D
    ¿Que les pareció el encuentro con Charlie?
    me encanto mucho jaja se me hizo muy divertido me recordó cuando conoció a Reneesme cuando la vio por primera vez pero me encanta que se encariña muy bien con los bebés me encantato pero bueno no se enojo mucho y lo tomo de buena manera, yo pense que se enojaria mucho :/
    ¿La vida de Ness sin saber nada de su esposo?
    no me gusto, ami no me gusto no saber nada de él por que pues si nessy no sabia nada de el pues nosotros los lectores tampoco y lo amo por que el es un amor jaja y como ya te dije yo también lo amo jeje pero pues eso es algo feo si yo estuviera casada no me gustaria no saber nada de mi marido :C
    ¿Los amigos mortales de Ness?
    me encantan TODOS me encanta como la quieres como la cuidan me encantan cada quien tiene lo suyo y en verdad los adoro :)...
    ¿Stephan?
    lo amo el hermano mayor que yo quisiera tener (ya que solo tengo una hermanay mas chica que yo) pero en verdad el hermano mayor que yo quisiera tener :D.
    ¿Que opinan como es la relación con Ness?
    me encanta que se apoyen que se quieran me encantan, me encanta el cariño me encanta todo jaja xD ¡yo quiero un hermano asi!
    ¿Sobre ese amor cuando era humano?
    algo lindo como un amor de jovenes que ahora se les conoce pero para mi que ella solo lo queria como para desacerse de sus padres por la actitud que ellos tenian y por lo que ella era obligada a ser ya que en ese tiempo los hijos tenian que hacer los que sus padres dijeran afuerzas o ¿no? :/
    ¿Y que esa bella joven española se convirtió?
    no pues que feo en lo que se convirtió en verdad que feo y que mal que haya decepcionado a Stephan asi :C
    ¿Y sobre lo ultimo de nuestro guapísimo Jacob y Ness?
    me alegro por ellos jaja en verdad me gusto mucho la reconciliación pero cuidado que esa noche de reconciliación haya frutos ehh ;)



    Jaja me encanta tu fic en verdad este me hace llorar :'( ,reir :D, ponerme triste:(, enojar :mad: , emocionarme:), etc. etc.:p
    no me hagas esto sube pronto los capítulos por fas :D
     
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  7.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    Amigas lindas, gracias por leer y comentar el fanfic, son un amor. Pero se me pasó preguntarles otra cosa... ¿Que pensaron de que Jacob siempre supo lo del beso de Ness e Isaac? ¿Les sorprendió? ¿Que les pareció?

    Las quiero, un gran beso a ustedes, Viviana y Qqarlita, porque aunque llevan poco ser parte de esta locura Media noche, hay sido súper rápidas en leer y comentar, una como creadora de cada capitulo no tienen idea como agradecemos ese amor. Las quiero mucho !! Kiss
     
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  8.  
    Gabrieluchini

    Gabrieluchini porque voy renovandome día con día...

    Leo
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    Pensé que no comentaría, pero ¿cuándo he predicho el futuro?
    Quedé totalmente satisfecha.
    ¡Al fin, Ness y Jake terminaron las peleas!
    Me tenían torturada todo este tiempo. Pensé que no aguantaría más.
    Ojalá todos los niños fuesen como Ephraim. Te ahorraría muchísimo tiempo el explicarle cosas, y no tendrías que gritar todo el tiempo, ni alterarte...
    Uy, eso no sonó muy maternal, pero, ¿cuándo he sido maternal?
    ¿CÓMO NO ESTARÍA PREOCUPADO? Es su mami linda, y ya saben como son los varones con sus mamis. Aun más si el es tan entendido.

    Nota para Charlie: "RECUERDA:
    No creo que los amigos de Ness puedan convivir con ella mucho tiempo (no sé, no tengo el monopolio de este fic), pero ellos comenzarán a hacer preguntas, y espero eso no los pongan en peligro.

    ¿Stephan enamorado de esa bella joven española?
    ¿Quién es? Me pica la curiosidad.

    El cabello de Ephraim... Supongo que con cabello largo o corto, es igual de hermoso (el mismo caso de su padre).
    Algo me dijo que Jake siempre supo lo del beso de Ness e Isaac. ¡Más bello! Siempre tan comprensivo.

    Me mató la pasión de Jake y Ness.
    ¡Por fin, por fin! ¡Mi sexy quileute está de vuelta!
    Cuanto lo extrañé.... (suspiro)

    Besos, amiga..
     
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  9.  
    Qqarlita

    Qqarlita Iniciado

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    ¿Que pensaron de que Jacob siempre supo lo del beso de Ness e Isaac?
    eso no me lo esperaba en verdad estuvo genial jaja me encanto su actitud
    que tomo con la situación por que si mas no lo recuerdo el es o bueno era muy celoso
    y para el era algo "fácil" hacerle una escena de celos en ese momento pero su actitud me encanto.

    ¿Les sorprendió?
    si me sorprendió muchísimo su comportamiento fue algo inesperado en verdad no lo podía creer no podía creer que era lo que había pasa pasado ese tipo (jake) cada vez me sorprende mas...

    ¿Que les pareció?
    me encanto ya sabes que todo me encanta jaja en verdad ame su comportamiento ademas de inesperado genial creo que todos nos sorprendimos mucho.... :D


    No me hagas esto sube pronto por fa xD
     
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  10.  
    viviana

    viviana Iniciado

    Capricornio
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    ¿Que pensaron de que Jacob siempre supo lo del beso de Ness e Isaac? ¿les sorprendio? ¿que les parecio?:rolleyes: yo quede impresionada al saber que sabia,:eek: jake aun que sea un poco lanzado por asi decirlo de hacer las cosas sin pesar, en este caso analizo primero la situacion y no actuo a lo bruto,,, en esa parte a cambiado un poco por ness:p , me impresiono mucho el giro que dio el final del capitulo de lo que pensaban los dos!! fue geniaaaaall..por el final de ese capitulo la historia merece ser de 16 para arriba asi hay mas detalles:cool: jajajajajajaj, por mi leeria el libro completo de nuevo ,,

    besos amiga, me gusta mucho tu historia por eso tan impaciente por otro capitulo :)
     
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  11.  
    Holly Chantel

    Holly Chantel Entusiasta

    Virgo
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    Aaaaaaaa demoré, y lo lamento mucho! Pero es que he estado tan corta de tiempo que apenas y he podido leer tus cap, algunos más y escribir de mis historias! Pero wao amiga, en serio soy una gran admiradora tuya, tu manera de escribir logra atraparte y hacerte sentir un personaje más de la historia♥

    Eres una gran escritora y has creado una trama fascinante, siempre nos sorprendes con algo nuevo y lo de Jake y el beso es algo que definitivamente no esperaba!! jajaja estoy ansiosa por saber más!! Apresurate amigaaa necesito saaber más!
     
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  12.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    Preciosas, muchas gracias por sus comentarios y que gusto me da saber que les gustó este capitulo.
    Es muy bueno que por fin al parecer Jacob y Ness estan juntos y amandose... cada dia mas. Que emoción !!
    Les aviso que por ser dias festivos y estoy de un lado para el otro aun no escribo el siguiente capitulo. No se preocupen, llegara algun día... jajaja
    Prometo que no pasa de la primera semana del 2013, solo porque las quiero, ehhh, porque de verdad que estoy ocupada. jajaja. Pero las quiero tanto que ustedes se lo merecen.

    Muchas gracias por su amor y valioso tiempo.

    Feliz Año nuevo !!! Tiempo de hacer promesas que nunca cumplo !! jajaja. Pero esta vez si cumpliré... mmm... eso dije el año pasado, y el pasado, y el pasado y todos... Uy!

    Amigas, no sean como yo y meta que se propongan cumplir el nuevo año haganlo!!!

    2013 !!!

    Kiss
     
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  13.  
    DarkHinata

    DarkHinata Entusiasta

    Aries
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    Amigas:​
    ¿Que les pareció?
    Guaaau!!! Me encanto el capitulo! cargado de emociones! Me hizo llorar un poquito Jacob,te confieso que el hecho de que golpeara a Nessie no me lo esperaba..D:​
    ¿Les gustó?
    Uuuuuffff SII!!!!​
    Pobre Ephraim preocupado por las ultimas palabras de Nahuel, es un amor, ¿verdad?
    Aaaaw es todo un romántico Clásico,como su abuelo Edward ♥​
    ¿Que les pareció el encuentro con Charlie?
    Es tan linda Elisabeth,ganandose a todos,casi como el don de Nessie!​
    ¿La vida de Ness sin saber nada de su esposo?
    La compadezco debe haber sido de lo mas doloroso..no se que haría si tuviera que pasar tanto tiempo sin saber de mi amor..​
    ¿Los amigos mortales de Ness?
    Siempre han sido tan comprensivos,pero a la vez tan crédulos! Tan Humanos!!​
    ¿Stephan? ¿Que opinan como es la relación con Ness? ¿Sobre ese amor cuando era humano? ¿Y que esa bella joven española se convirtió?Eso fue lo único que encontré extraño..como medio incomprensible..​
    ¿se imaginas como se ve Ephraim con el cabello largo? ¿Les gusta? jajaDebe verse HERMOSO! Esta en su naturaleza,despues de todo..aunque no me gusten los hombres con pelo largo,él DEBE ser hermoso ♥​
    ¿Que pensaron de que Jacob siempre supo lo del beso de Ness e Isaac?Simplemente te puedo decir que..lo imaginé.. :)​
    ¿Y sobre lo ultimo de nuestro guapísimo Jacob y Ness?Cosas chanchas! Eeeh >o< te confieso que me ruborice!​
    FELICES FIESTAS !!!Feliz Año nuevo,querida Moly!! Subime el capitulo pronto! o.Ó​
    Te Quiero! :3

    Hinata ♥​
     
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  14.  
    Moliry

    Moliry Fanático

    Tauro
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    Pluma de
    Escritora
    Título:
    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    86
     
    Palabras:
    5046
    Amigas hermosas: Como es mi costumbre quiero agradecer su amor en la historia y ser tan fervientes fans, nunca dejen de comentar que no tiene idea como me dan vida sus palabras y su amor. Lamento mucho no subir toda el capitulo completo como de verdad era mi intensión, pero por desgracia apenas anteayer fui avisada que tengo que hacer un viaje por motivo personal y estaré tres días fuera, así que no tuve tiempo para seguir escribiendo, me muero de la pena por fallarles así. Espero con el alma que entiendan y me disculpen. Mi intensión era terminarlo en una parte muy cardiaca, como saben me encanta hacer, pero el maldito tiempo estaba vez no estuvo mucho a mi favor, perdón. La única ventaja de la pena por no subir la otra parte ahora es que les juro, pero les súper juro que en una semana (a partir que cuando llegue) les estaré subiendo en ese transcurso dos continuaciones mas, haciendo así no tardar tanto en subir capitulo y puedan disfrutar mas de la historia sin casi espera.​
    Espero ganarme su conmprencion xD​
    Con mucho amor les dejo esta primera parte de 3.​
    Perfecto.
    Parte 1/3​
    Es por tu bien”.

    Nunca me imaginé que algo que sucediera por mi bien me hiciera sentir así: Desilusionada, incompleta.

    Era una espina, solo una insignificante espina, y lo sabia, eso era lo peor: que lo sabia; pero aun así seguía sin poder evitar sentirme dolida y con una vida plena y perfecta tener un profundo golpe en mi corazón y alma que me gritaban que aun con todo esto no era suficiente.

    ¡Absurda!

    Trataba, luchaba conmigo misma en no darle tanta importancia, ignorar éste sentimiento, pero no podía. Aun teniendo toda la felicidad el mundo, el esposo mas maravilloso, completo, y una familia bendita, sentía como una nube negra quería nublar con su oscuridad tormentosa mi infinita plenitud.

    No debería experimentar estos sentimientos, tenia que valorar, ser feliz con las miles razones que la vida, y mi familia generosamente me daba, y no perturbar todo lo que hemos formado Jacob y yo solo por siempre egoístamente pedir mas, aunque ya tenga ese todo, seguir con ingratitud exigiéndole mas a la vida, al destino, aun en contra de mi bien.

    Porque Jacob tenia razón. Era lo peor.

    Y además… No seria para siempre… ¿Verdad?

    Me cuestioné con terror a equivocarme.

    ―¿Eres feliz?

    Su pregunta me jaló súbitamente a la realidad, sacándome de mis torturantes y angustiantes, cavilaciones.

    “¿Eres feliz?”

    Lo era.

    Como no serlo y más al tenerlo aquí, así, de esta forma: Su cuerpo húmedo y caliente debajo del mío, y no nada mas era su alta temperatura corporal por la actividad deliciosamente física recién realizada, sino también porque tenia a mi esposo desnudo, cargándome sin tapicería. Estaba Jacob con su respiración agitada por culpa de nuestro intimo acercamiento, pero mas por una nueva entrega sexual, de amor, de alma…

    Como me había estando muriendo por volver a compartir esta devoción, el anhelo y deseo que parecía que lo que no disfrutamos en todas estas monstruosas semanas, que se me hicieron eternas, queríamos tomar lo arrebatado en este mismo momento. Todos esos días y noches que no fuimos un cuerpo, un ser, ahora lo estábamos reponiendo mejor que nunca.

    Respiré contenta de manera enamorada sobre su pecho tan suave que acariciaba mi rostro con su corazón, era tan vivo, tan apasionado en cada golpe que hacia… Era delicioso. No solo hablando de manera humana, también de forma inmortal.

    ¡Como me quemaba la garganta!

    ¡Como en cada palpitar me gritaba su corazón y me quería atrapar su sangre!

    Era la tortura mas exquisita, intima y prohibida que podía vivir.

    Respiré de nuevo para que su aroma tan delicioso excitara a cada célula de mi cuerpo.

    Lo había logrado.

    Por eso ahora con cosas mas deleitables que nos quedaba por toda la vida hacer mi esposo y yo, traté de olvidarme de mi desilusión del alma.

    Además… ¿Para que discutirlo?

    En eso jamás cedería mi esposo.

    Los dos somos tan terriblemente obstinados que éramos peligrosos al defender nuestro argumento. Y pelear era lo que menos quería en esta ocasión, eso de enemistarnos no era para hoy y nunca.

    Más que nunca merecíamos ser felices.

    ¿Entonces que caso tenia? No había razón de empeñar lo que estábamos sintiendo por algo que sabia que perdería, aun sin quererlo aceptar, y por otros motivos a mi dolor le tenia que darle el punto ganador.

    Jacob me ofrece, sin miramientos y todo el tiempo me a puesto, aun de su felicidad, de su comodidad, por encima de él, me daba todo y más. Pidiéndoselo o no él me conocía tan bien que sabia que prefería. Pero en esto nunca, aunque le suplicara, lograría convencerlo, vencer esa armadura de sobreprotección creada para mi. Por eso para que perturbar este instante mágico, perfecto y lo mejor de todo aquello era “nuestro” momento.

    ―¿Pasa algo, mi niña? ―al estar tan pegados nuestros cuerpos húmedos pude sentir como se endurecía dramáticamente su cuerpo― ¿Acaso lo de…?

    Si era sincera prometía mis palabras romper con nuestro mundo que acabábamos de empezar hacer apenas un par de horas antes. No seria tan estúpida que por culpa de mi dolor despedazar algo tan único y nuestro. Por eso decidí usar correctamente mis palabras, sin caer en la mentira, porque Jacob se daría cuenta y todo lo construido para tener un nuevo comienzo se habría ido al infierno…

    ¿Y esta vez seria posible rescatarlo?

    No me quería arriesgar y tentar a la suerte, que estaba segura ya me había dado de todo y más.

    Tomó de mi cara con sus varoniles manos bronceadas al levantar también de su rostro y me obligó verlo a los ojos.

    ― ¿Mi amor?

    Era tan guapo, tan masculino, sensual, seguro de si mismo que todo entendimiento se esfumó…

    ―Soy muy feliz ―dije embelezada por su belleza.

    Era cierto, era feliz, sumamente, pero sabia que solo por una cosa podría ser la mujer “mas” feliz del mundo, no solo conformarme con “soy feliz” y no la “mas”.

    Pero ese “mas” no seria pronto para mi. Debería, pero yo no podía lograr que así fuerza. Era de dos encontrar esa dicha.

    Es que ser desde el principio de nuestro nuevo comienzo todas nuestras entregas tan abruptamente finalizadas por su salida de mi interior, de nuestra unión física y espiritual, hacia sentirme desconsoladamente vacía.

    Gracias al maldito afán de no dejarme de nuevo embarazada no podía sentir esa definitiva conexión de nuestras almas. Solo de cuerpos. No poder ser dueña de su semilla dentro de mi, de un pedazo de su alma al desprenderse de él para ser mía al alcanzar la cima de lo todo, del clímax dulce o ardiente, que habíamos ofrecido como muestra de nuestro amor. Nuestra intimidad siempre había experimentado de todo: de lo mas dulce y delicado, hasta lo mas salvaje y sediento de más. Todo habíamos vivido, menos que nuestra conexión de almas sea tan violentamente desconectada.

    La forma de amar de Jacob no podía pedirle mas al darme mucho de lo soñado: Siempre me hacia sentirme mujer, amada, deseada, única. Como único era infinito nuestro amor.

    ―¿Segura? ―no parecía creerme.

    Ahora era muy pronto de otro embarazo, mis hijos eran muy pequeños para compartir las atenciones y cuidados, y sobre todo: Debía ganarme la confianza de Jacob que ser de nuevo padres era una bendición y no un tormento para mi, que todo saldría bien. Aunque el ser padres gracias a mis maravillosos hijos podría esperar, eso no tenia en mente, lo que no podía dejar pasar era no completar nuestra unión hasta el punto mas puro… Eso temía siempre me dolería.


    ―Nunca dudes que eres mi felicidad, mi paz, mi alma, mi todo… ―me estiré para alcanzar sus labios. Los tomé sin contemplaciones, debía volverlos a sentir…―. Tendré de nuevo demostrártelo ―Sonrió con perversión al cortársele la respiración por la excitación de lo que prometían mis palabras y pasé mi mano deslizándola provocativamente de su rostro para jugar con sus labios, tomar su pecho firme y al final seducir aun mas abajo su intimidad masculina.

    La sonrisa de mi esposo no duró mucho al invadirle el poder del deseo.


    ***


    ― Pretendo seguir cumpliendo mi amenaza ―me recordó lo que ya era lógico desde hace cinco horas.

    Varias veces en el trascurso de nuestra tarde temía que Jake había tenido lo que deseaba de mi y yo con terror que así fuera por que solo podía querer mas de él, todo, Me había pronunciado las mismas palabras dichas a unos días de dar a luz, haciéndome recordar esa noche tan sola, fría y desolada:

    “―Espero que ya pase todo esto, no sé qué haré estos días sin poder besarte, abrazarte, sentirte.
    Después del parto me odiaras, preciosa, porque no habrá poder humano, divino, ni chupasangre que haga que me aleje de ti y solo quererte hacer mía ―me había dicho al otro lado del teléfono antes de dormir en su antigua habitación de soltero.
    Prométeme que será así Rogué lastimera en voz muy baja.
    Es una amenazaSe escuchaba tan triste como yo.
    Cuanto adoro tus amenazas. Hazlas siempre, Jacob la voz se me había cortado al hablar y una lagrima resbaló hasta mis labios, acariciándolos con calidez.
    Viviré cumpliendo mis amenazas de hacerte todo momento feliz y que me ames cada día más, y logres amarme tanto como yo lo hago.”

    Pensé que no las cumpliría al decirlas por vía tan impersonal, el teléfono, y todo por culpa de mi debilidad por él. En esos días era lo mejor no tenerlo cerca al temer lastimarlo por el llamado de su corazón que me ordenaba y con pánico temía ser esclava a obedecer.

    Recargándose sobre su brazo izquierdo se adelantó para morder con ternura mi labio inferior que desde hace algunas horas podía sentir rojos e hinchados por su ferviente rendición.

    ―Y te sigo rogando que lo cumplas ―susurré afectada. Me era imposible no recibir sus caricias como si no fuera la primera vez y mucho menos después de tantas entregas…―, pero…
    ―No debemos ser tan egoístas y pensar solo en nosotros ―sabiendo lo que iba a decir él con tristeza las expresó.
    ―Si, no podemos pensar nada mas en nosotros ―compartí la desdicha de tener que dejar cama, lugar de los varios lugares que habían sido testigos de nuestra eufórica pasión y devoción jurada.
    ―¿Sabes? ―lentamente retiró las sabanas blancas que cubrían mi cuerpo desnudo y sin ninguna timidez acepté. También su mirada hizo su trabajo y la dejó descansando hacia abajo para verme por completo―. El ser madre te favoreció perfectamente de maravilla.
    ―Ya me lo dijiste ―me sonrojé―, de hecho varias veces.
    ―Seria un crimen, un animal, si no te lo dijera muchas veces más ―se agachó para besar mi abdomen―. Tus caderas tan belicosamente mas anchas y tus senos mas generosos ―la ultima parte de mi cuerpo dicho por él estaba haciendo tomada por sus labios. Yo gemí sorprendida por el placer de esta caricia. Un liquido apenas amarillo salió tímidamente de mis senos y Jacob de inmediato sorprendido saboreó con su lengua esa tenue dulzura―. ¡Que maravilla! ―tomó con sus dedos un poco de ese alimento materno―. Me muero por ver comer a Elizabeth, a de ser un deleite contemplar esa escena.
    ―Muy pronto lo sabrás.

    Sospechaba que el darle de comer a mi hija ya no seria la misma experiencia que antes con la presencia de su padre, seria mucho mas… intima y placentera.

    ―¿Acaso es lo que creo que es? ―Jake se quedó mirando algo intensamente de mi seno derecho― ¿Te duele? ―rozó la marca con cuidado que estaba arriba de mi pezón.

    Supe de inmediato a que se refería.

    Me reí divertida.

    ―Si, es una mordida de tu hija.

    Aunque cuando pasó me había dolido ahora lo guardaba como de mis mejores recuerdos y privilegios de ser madre de un bebé tan humano.

    ―¿Te dolió? ―frunció el ceño― ¿Pasa seguido?
    ―No, solo cuando empezaban a asomarse sus primeros dientes. Solo tuve que pedirle que tuviera mas cuidado y así lo hizo.

    Sonrió tan complacido como yo, pero por como de nuevo se oscurecían sus ojos noche supe que ya no pensaba en nuestros hijos, otra vez.

    Se incorporó para decirme:

    ―Tú cuerpo maduró, convirtiéndote en una mujer.
    ―¿Antes no era tanto de tu agrado? ―pregunté incomoda.
    ―Siempre he estado loco, enfermo, por tu cuerpo, de tus encantos, de tus sentimientos, por tu amor, mi pequeña. Pero esa bella joven se a convertido en una bella mujer. Bellas ambas pero distintas.
    ―La única loca entre nosotros dos soy yo ―me había enamorado aun mas con sus palabras.

    Sino me salía de esa cama, de esa mirada y de mi deseo por él temía olvidarme de nuevo del mundo. Por eso con sus protestas y las mías propias, me levanté tomando las sabanas para taparme.

    ―Mi amenaza es de por vida ―me tuvo que dejar irme a su pesar.

    Se acomodó sobre las almohadas con ambas manos poniendo detrás de su cabeza y mi cuerpo como toda la tarde era la dueña de su mirada.

    No podía comprender aun como Jake algo tan inocente como contemplar a alguien lo pudiera hacer tan excitante y muchas veces hasta perverso.

    ¡Como me derretía!

    Cada vez que hacia eso sentía con mucho gozo como mi corazón se desbocaba con ganas de salir de mi pecho.

    ―Solo sabiendo eso me atrevo acordarme que no estamos solos.

    Poniéndose de pie me siguió al baño, dejando su cuerpo libre de cualquier prenda para ser lujuriosamente contemplado.

    ―Entonces hay que bañarnos rápido.
    ―O no muy rápido ―propuse atrevida.
    ―Esa es mi niña ―sonrió de esa manera torcida que tanto amaba.
    ―Como extrañaba que me sonrieras así ―me puse de puntitas para señalar ese excitante gesto de mi marido―. Amo esa sonrisa tuya que ya es toda mía.

    ―Siempre ha sido toda tuya, solo tú me provocas hacerla ―se inclinó y me levantó sobre sus brazos―. Pero, mi vida, yo extrañaba otras cosas de ti.

    Nos metimos a la regadera.

    Aunque habíamos dejado como algo muy secundario bañarnos por actos mas estimulantes y alucinantes, habíamos logrado por fin estar limpios y salir del baño después de casi dos horas.

    En el amplio armario hecho por la moderna y sofisticada tía Alice, me estaba poniendo un simple pantalón de mezclilla cuando Jacob se acercó a mi por detrás para ayudarme a poner mi blusa de seda azul marino de manga corta y de cuello “V”.

    ―Gracias, mi amor ―metí un brazo y después el otro en las mangas y me giré para verlo.

    Mi esposo seguía solo en ropa interior negra.

    Y sin ya ser tan fuerte la densa capa del deseo y pasión que por toda la tarde y noche me sumergía y me tenia prisionera, pude percatarme, ya mas conciente de mi, la mano afectada de Jacob.

    Me paré a un pasó de él y le tomé con sumo cuidado su extremidad dañada, aunque visiblemente se veía bien, no creía que en tan poco tiempo ya estuviera completamente sana. Le debería seguir doliendo, aunque nunca lo demostró en todo el tiempo que hicimos el amor, me acariciaba, me cargaba. O no lo había notado por culpa de la ceguera amorosa y erótica.

    Jacob intentó sacarla de mis manos, yo lo impedí.

    Como debió haber sido un calvario soltar ese golpe que le había provocado casi destrozarse la mano.

    ―Aun te duele ―era claro al ver la mueca de tortura que tenia por haberla torpemente forcejear conmigo.
    ―No.

    Volvió a insistir en recuperar su mano y para evitar volverlo a lastimar accedí a regañadientes.

    ―Es obvio que si ―comenzaba a preocuparme―. Y deberías ya tomarte tus pastillas ―abotoné todos los pequeños botones oscuros de mi blusa―: ¿Por qué si te sigue afectando tanto no dejas que te siga ateniendo mi abuelo?
    ―No, está bastante bien ―tosudo negó molesto.

    Sin creerlo dirigí mi mirada a su mano.

    Mi esposo la ocultó detrás de su espalda.

    ―¿Por qué no me permites verla? ―la corta distancia que nos separaba la destruí al abanzar junto a él.
    ―¿Por qué te importa tanto? ―atormentado bajo la mirada.
    ―Claro que me importa, Jake, no tiene caso que no tengas un adecuado tratamiento ―sostuve su rostro para que me visualizara―. Si no es penitencia…

    ¡Clic!

    Le había dado al clavo.

    ―¿Lo quieres sufrir? ―los labios de repente extrañamente secos tuve que hacer pasar mi calida lengua para hidratarlos― ¿Por qué?

    Como si estuviera cansado Jacob liberó su cara de mi contacto y dándome la espalda se fue del armario.

    ―Lo prefiero así.
    ―Jacob es ridiculo ―lo alcancé y le tomé del hombro―. Si no se trata se puede agravar.
    ―No será mas grave que el daño que te hice al…
    ―¿¡Que!? ―estaba anonadaba. ¡Entonces eso era!―. Jacob, mírame ―seguía con su cuerpo duro como el mármol dándome la espalda― ¡Mírame! ―comenzaba a molestarme muchísimo que pensara esas tonterías. Mi tono había sido tan domínate que mi esposo como niño pero con mirada de hombre herido y alma de detestarse así mismo hizo lo que le ordené―. Lo que pasó esa noche no dejó ninguna marca física y mucho menos emocional, Jacob.
    ―Es imposible…
    ―Y si pudo haber quedado una minúscula secuela hoy te has encargado de borrarla por siempre.
    ―¿De verdad? ―por sus ojos, por lo que podía escuchar en sus débiles palabras sabía que vivía un infierno en su interior.

    El haberle provocado ese dolor esa maldita de Mila juro que no podía irse impune.

    ―Te lo juro, amor ―tomé sus manos y la afectada la besé largamente―. Yo en ese momento dejé de pensarlo así. Lo único que me preocupaba era que te habías quitado tu férula y por lo ocurrido te habías mas lastimado. No te la casi rompes conmigo, Jake, fue con Seth. Conmigo fue un simple golpe.
    ―Ay, pequeña ―se rió sin ganas―. No tienes que mentirme, de simple no tuvo nada, lo recuerdo todo.
    ―Pero para mi si ―luchaba desesperada como podía para suavizar los hechos.
    ―Te desmayaste ―¡Lo recordaba todo! No podía permitir que Jacob se perdiera en esa profunda oscuridad. La mataría, juro que mataría a ese monstruo―. Solo ruego que un día logres perdonarme, logres…
    ―Empieza perdonarte a ti mismo, Jake ―le propuse con ternura―, te juzgas y te castigas con mucha severidad. Solo debes pensar en ser feliz, como hacer cada día mas feliz a nuestra familia ―Y la imagen de un gran joven llegó a mi mente―. Y después de perdonarte seria bueno que arreglaras las cosas con Seth.
    ―¡No! ―la puerta del alma en su mirada se trasformó peligrosamente en un hombre que se sentía ser traicionado, estaba furioso.
    ―Jacob, Mila…
    ―¡Tampoco a ella debes mencionarla! ―ordenó.
    ―Ella… ―en eso estábamos de acuerdo, porque el solo mencionarla como me enfermaba― ella también estuvo envenenando tu amistad con…
    ―¡No…no!.... Esa no tentó con mi amistad con ese traidor, él fue, es el único culpable.
    ―Jacob, por favor, tú mejor que nadie sabes que es involuntario, solo pasa…
    ―¿¡Tú acaso estas de acuerdo!? ―me hablaba con molesta perplejidad.
    Era extraño, no podía dejar de confesar. Al principio no me pareció que fuera lo mejor porque era mi bebé con mi mejor amigo, luego porque Elizabeth podría ser el ángel caído de Seth… pero todo lo que tanto había sentido y analizado se había ido al diablo al decirme Sarah como vivió Jacob nuestra separación de tantos años.

    ¿Quién éramos nosotros para provocar ese daño?

    ―No es lo que quiero…
    ―¿Entonces? ―interrumpió con desconocida impaciencia.
    ―Pero, Jacob,…
    ―No me interesa hoy ni nunca hablar del tema ―pasó de largó para volverse a meter a la siguiente habitación del la recamara y vestirse.
    ―Debemos de hablarlo, no puede seguir la situación así.
    ―Entonces déjamelo a mi, yo lo veré ―distraido empezó a hurgar entre sus decenas de pantalones colgados en el perchero. Jaló uno café oscuro de mezclilla sin prestarle ninguna atención.
    ―No seas absurdo ―lo critiqué fastidiada.
    ―¡Nessie, ya! ―me calló dándome la cara―. Ya dije que lo veré.
    ―No puedo dejarlo así…
    ―¡Basta!
    ―No, y menos cuando uno de los afectados es mi hija, también me incumbe. Debo mínimo saber que es lo que piensas hacer.
    ―Está bien, antes de hacer lo que tenga que hacer te lo comunicaré ―respiró profundamente como si estuviera derrotado―. Perdón, no me debería poner así, pero no quiero hablar del tema y menos ahora ―me vio con suma tristeza.

    Tuve que aceptar al sentir su sufrimiento, por eso asentí.

    ―Quiero que siempre nos digamos todo ―me abrazó siendo el Jacob tan tierno y amoroso que había robado mi corazón―. Tengamos la confianza de decirnos lo que sea.

    Me tensé tan gravemente que hasta me dolió.

    ―¿Qué sucede, Ness? ―con temor de que algo haya pasado pero aun queriéndolo saber se separó de mi para ver mi expresión―. Dímelo.

    Sin dejarme de ver con evidente angustia se puso su pantalón otoñal y dejó por el momento su pecho desnudo.

    ―¿No te dijo nada Ephraim? ―si quería que nuestro nuevo comienzo fuera un éxito tenia que depurar todo lo malo que pudiera afectar nuestro matrimonio. Tenia razón Jacob: teníamos que contarnos todo, no importaba lo que fuera. Porque que se enterara por otra parte… seria mucho peor.
    ―No ―apretó con rudeza su mandíbula.
    ―Algo ocurrió con… ―saqué de un acto todo el aire que estaba conteniendo por mi tensión.
    ―¿El Mutante? ―estrujó con gran fuerza sus manos. Era tal su furia que el dolor de su mano lastimada fue consumida. Pareció olvidar que sufría su extremidad de algún tipo agonía.
    ―Si, Nahuel ―Me contemplaba con gravedad―, me besó.

    Su respiración empezó a convertir cada vez rápidas y más rápidas. Agitado.

    ―¡Y mi hijo los vio! ―soltó tan tenso como estaba él.
    ―Traté de zafarme ―Era primordial para mi asegurarle eso―, pero es mucho mas hábil y fuerte que yo, entonces me besó y en su ultimo intento llegó Ephraim. Habíamos ido a cazar y al sentir que nos seguía traté de…
    ―¿Intentos? Fue mas de una vez que te besó ―aseguró.
    ―Si, pero te juro que yo no acepté en ningún momento ―no podía dejar de rogar que me pudiera creer―, yo lo único quería era asegurarme de que se habían ido para no regresar.
    ―No se que me llena mas de rabia: ―cerró los ojos y trató de calmar su peligroso temperamento―Que te besara sin desearlo o que mi hijo lo viera.
    ―Ambas razones me alteraron también. Pero te sorprendería saber hasta donde llega la mente de nuestro hijo, yo no sabia como explicarle lo que acaba de ver. Pero nuestro pequeño como solo un digno ancestro de Ephraim Black se fue encima de Nahuel y me defendió ―Abrío sus ojos de golpe―. Al irse no sabia como hablarlo con el pequeño, pero él solo tenia una preocupación: Las ultimas palabras de Nahuel.
    ―¿Cuáles fueron? ―la sangre protectora de mi esposo alejó un poco esa furia por las cosas que escuchaba y me vio con inquietud relajando un poco su cuerpo.
    ―Se sentía orgulloso por como me amaba y cuidaba. Que lo hiciera siempre porque “lo necesitaras”, esas palabras fueron dirigidas a mi.
    ―No podría sentirme mas orgulloso de mis hijos ―levantó su mano sana para acunar mi rostro―. El muy imbécil quería provocar aun mas fracturas entre nosotros, pero se nota que no tenia ni idea el amor que te tengo y lo que eres para mi. Nuestro amor ni el tiempo y mucho menos demonios podría acabarlo, mi niña… Simplemente porque eres mi vida. Te amo, mi vida. Y ahora mucho mas que ayer, pero estoy seguro que menos que mañana ―teniendo mi rostro en su control me acercó para besarme, fascinada cedí―. Ademas… ―volvió hacer esa enigmática sonrisa torcida que tanto provocaba en mi―, no creo que besara como yo.

    Reí encantada por el hombre que era mi esposo.

    ―En absoluto.
    ―Nadie te hará sentir como yo ―surrurró sobre mis labios.

    ¡Ame su soberbia! ¡Ame esa seguridad que supo sin duda la verdad!

    ―Solo tuya.
    ―Lo se ―rió arrogante― ¿Y sabes porque? ―negué sumergida en su pasión―. Porque nunca nadie podría amar mas que yo y lo demostré entregándote mi alma. Te amo, mi niña. Y por supuesto que solo mía.

    :D ;) :)
    Mis preciosas: ¿Que les pareció?​
    ¿la naracion? ¿El ritmo de la trama?​
    ¿Que opinan de que Jacob cuide tanto no embarazar de nuevo a su esposa?​
    ¿Que piensan de como le afecta a Ness esa coneccion bruscamente interrumpida?​
    ¿Jacob con lo de Seth?​
    ¿Jacob con lo de Nahuel?​
    ¿Y ellos juntos, Jacob y Ness? ¡Que les pareció!​
    ¿Ese amor, pasión, devoción, sensualidad, juegos de nuestra pareja?​
    Las adoro !!!​
    Kiss​
     
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    Maki

    Maki Iniciado

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    ¿QUE LES PARECIÓ Bueno a mi me encanto!!! Amo a el pequeño
    Ephraim es un sol!! con tan poca edad ya quiere proteger a su madre :) y todavía estoy curiosa porque elizabhet no abre sus ojitos!!! También me quede preocupada por lo ultimo que le dijo Nahuel a nessie sobre que "necesitaría la ayuda" que es lo que pasara?

    ¿la narración? ¿El ritmo de la trama?

    Bueno esta de mas decir que eres EXCELENTE escribiendo, siempre lo narras de maravillas en verdad te admiro!!!


    ¿Que opinan de que Jacob cuide tanto no embarazar de nuevo a su esposa?

    Me encantaria que tuvieran otro bebe :D no se porque Jacob se preocupe tanto!!!



    ¿Jacob con lo de Seth?

    Yo creo que Jacob tendría que hablar con Seth, ya que el mas que nadie lo entendería de como se siente Seth!! NO puede alejarlo de Elizabhet esa debe de ser decisión de el propio Shet!! Me encantaría ver en un futuro que ellos estén juntos y tengan un amor tan grand como el de Nessie y Jacob!

    ¿Jacob con lo de Nahuel?

    Bueno me alegro que Jacob no se halla puesto celosos con lo de Nahuel aunque ADMITO que a mi tampoco me gusto que el haya besado a Nessie en contra de su voluntad! Pero espero que se de cuenta que Reneesme y Jacon estan echo el uno para el otro y que no se entrometa mas en su vida!

    ¿Y ellos juntos, Jacob y Nessie? ME ENACTOOOO ♥


    Me encanto el capitulo espero que pronto pongas la senda y tercera parte los espero con ansiedad BESOS♥♥ :* 3611_10151936108080476_34680063_n.jpg
    Me encanta esta imagen :p
     
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    Qqarlita

    Qqarlita Iniciado

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    sorry por comentar hasta ahora pero no habia tenido tiempo pero aquí esta la contestación a tus preguntas
    jaja ame el capitulo aver cuando nos subes los de mas que me muero de ganas de seguir leyendo aunque sea tarde pero seguro ehhh :D
    ¿Que les pareció?
    me encanto♥ me encantan las reconciliaciones.

    ¿la narración? ¿El ritmo de la trama?
    Genial te lo he dicho siempre amo tu Fic y me encanta .

    ¿Que opinan de que Jacob cuide tanto no embarazar de nuevo a su esposa?
    Yo creo que pues esta bien acaban de salir de un embarazo y están muy peques los niños y que por el momento se cuiden
    y ya mas adelante si quieren tener mas bebes pues aya ellos ya saben que hacer xD
    jaja me encantan los dos y amo a Jacob como defiende lo que ama ♥ .
    ¿Que piensan de como le afecta a Ness esa coneccion bruscamente interrumpida?
    yo creo que deverian platicarlo y buscar una solucion juntos .

    ¿Jacob con lo de Seth?
    Ellos son como hermanos y en verdad me pone triste el saber que están enojados bueno ya quiero que se reconcilien
    y que pena que él no entienda, él debería ser el primero en el que entienda si sabe como se siente y todo me recordó a Bella
    cuando se entero de que el había imprimido de Reneesme pero al final ello termino en entender todo y eso debería de hacer el y ser mas comprensivo.
    ¿Jacob con lo de Nahuel?
    Nahuel nunca me cayo muy bien y pues espero y pronto tenga lo que se merece me gustaría que el que le de una lección sea Jake y que se pueda volver a transformar eso me gustaría.

    ¿Y ellos juntos, Jacob y Ness? ¡Que les pareció!
    los amo, me encanto que todo vaya de nuevo a la normalidad poco a poco
    así como es Jake algún día se me va a ocurrir ir a buscarlo y robárselo a Reneesme xD
    bueno se lo prestare un poquito mas de tiempo jaja en verdad Jacob es mi amor platonico xD
    pero bueno entiendo que solo ama a Ness :D
    me encanta esta pareja.

    ¿Ese amor, pasión, devoción, sensualidad, juegos de nuestra pareja?
    Me encanta que se demuestren lo mucho que se aman.
    Bueno esto es lo que yo pienso jaja
    cuidate saluditos y besitos
    por cierto no nos tortures y nos dejes con las ganas de de saber mas... :D
     
  17.  
    Moliry

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    Pluma de
    Escritora
    Título:
    * Media noche * (Jacob-Reneesme) (Edward-Bella)
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Drama
    Total de capítulos:
    86
     
    Palabras:
    4753
    Amigas:
    Mañana a mas tardar pretendo subir la ultima parte, las partes 1 y 2 quise demostrar la vida en familia de Jacob y Ness, sin asuntos de inmortalidad y desgracias. Solo las situaciones comunes que se viven a diario una familia humana. Pero en la 3 parte retomaremos lo bueno y lo malo de ser un Black o un Culle. Por eso disfruten mientras dura...
    Perfecto.
    Parte 2/3

    Un calor insistía con diversión sacarme de mi confortante paraíso personal para darme algo mejor: La realidad y en la cual no me encontraba sola.

    Con cómica pereza jalé de la cobija para cubrirme hasta la cabeza y así dejara el llamado de un nuevo día martirizarme. Sabiendo que también mi esposo estaría sufriendo de la constante intensidad del sol entrando con fervor en nuestro dormitorio, burlona levanté el brazo para abrazarlo y desearle buenos días.

    Aun con los ojos cerrados por la luz tan intensa quemando todo lo que tocaba, me tuve que estirar un poco mas al no sentir aun el cuerpo de Jacob.

    Me moví para acercarme mas a su lado izquierdo de la cama y nada. Moviendo un lado a otro el brazo para encontrarlo me di por vencida y abrí lo ojos lentamente en el instante que me retiraba la cobija de la cara.

    ― ¿Jake? ―lo llamé sorprendía al no encontrarlo como siempre en cama y dándome como solo él sabia hacer “los buenos días”. Al no conseguir respuesta me senté en la cama― ¡Jacob!

    Silencio total.

    Desilusionada de no despertar y disfrutar del amor de mi esposo, su sonrisa y sus bromas, me fui al baño para atender mis necesidades humanas.

    En el cuarto de baño fue donde pude saber algo de Jacob: Había una toalla mojada tendida en la puerta y la regadera recientemente usada.

    ¿Para que Jacob se arreglaría tan temprano?

    Sin entender que motivos pudo tener mi esposo para desaparecer sin avisar regresé a la habitación para revisar la hora de mi celular.

    Las once.

    ¡Tan tarde era!

    ¡Los niños!

    Solo con un atractivo camisón de seda azul oscuro fui a la habitación de los mellizos.

    El clima era frío como era costumbre en la reserva, pero no tan desagradable como para obligarme a poner mejores prendas invernales y algún calzado, por eso descalza y con solo un camisón fui a ver como estaban los pequeños de la casa.



    ― Mi niña ―saludé a Elizabeth que apenas me sintió levantó sus cortos bracitos regordetes para exigir mi atención.

    La cargué y por el pañal limpio de la niña supe que Jacob había venido mucho antes que yo.

    La cuna de Ephraim estaba ordenada y sin darme señales tampoco de él. Definitivamente la única persona de estaba familia que se había consentido mas tiempo del necesario en la cama había sido yo.

    Antes de amamantar a la bebé quería asegurarme en donde se había metido Ephraim y si ya había desayudado.

    Con mi pequeña en brazos bajé aun mas escaleras y me fui directo al lugar donde apenas podía percibir ruidos: la cocina.

    ―Muy buenos días, mi niño.

    Ephraim con mucha propiedad, como era su costumbre, se encontraba sentado en uno de los bancos altos giratorios de piel blanco y tenia un plato con waffles y miel sobre un plato de porcelana café.

    Volteó mi primogénito a saludarme con una gran sonrisa.

    ―¿Te los preparaste tú? ―me acerqué para darle un dulce beso en la mejilla. Negó divertido―. ¿Tu papá? ―Asintió con amplia sonrisa―. ¿Sabes donde esta? ―rió y se metió un enorme trozo de waffle con ayuda del tenedor. Cínicamente después de tomar un gran trago de leche levantó sus hombros en actitud de “No lo se”.

    Era obvio que mentía.

    ¿Qué estarían tramando?

    Contagiada con su buen humor pícaro me sentí aun lado de él y lo acompañé mientras comía.

    Elizabeth ya no pretendía aun ser mas paciente y comenzó a pedir atención, sabia que ha ésta hora debería estar muerta de hambre. La recargué en mi hombro y traté de calmarla, no quería ceder mucho y quejidos salían de su pequeño pecho.

    Me puse de pie al mismo tiempo que mi hijo terminaba de comer y antes de tomar de sus platos y dejarlos en el lavabo me pasó una proyección: Él comienzo helado de fresa.

    ―No, mi niño, es muy temprano ―frunció en ceño inconforme―. Después de comer.

    Hizo una malhumorada mueca.

    ―Obedece ―condundente le pedí y me fui de nuevo a la habitación de los mellizos para que ahora comiera la mas indefensa de la familia.

    Con una sonrisa inesperada de Ephraim nos acompañó a su habitación y se paró aun lado de su creciente biblioteca que estaba en un sencillo librero de madera y sentándose sobre la alfombra blanca se puso a leer.

    Que rápido había olvidado su molestia del negarle la helada golosina.

    Me senté en la mecedora de madera blanca, regalo de mis abuelos Cullen, y acomodando a Elizabeth y desabrochándome por delante del sujetador le puse cerca de su boquita la punta de uno de mis pechos. Elizabeth con avidez tomó con sus manos hechas puñito su fuente de alimento.

    No se que tan incomodo podría ser para mi hija comer sin lastimarme ahora que tenia sus dos pequeños dientes muy bien desarrollados. No tenia ni idea que tanto truco tenia que realizar, pero de verdad como se lo agradecía.

    El sonido de la camioneta pesada de Jacob se escuchó como se acercaba por el largo camino de piedras que llevaba a la casa.

    Apenas un par de minutos trascurrieron escuché el ruido de su puerta abrirse y cerrarse… había llegado.

    Abrió la entrada principal.

    ―¡Ey! ―el exclamo enojado de Jacob me había llegado desde la cocina―. ¡Recuerdo perfectamente haberte dicho “no”!

    ¿Con quien hablaba?

    Había llegado solo, de eso estaba segura. Mis sentidos sobrehumanos no me fallaban.

    Volteé a ver a Ephraim que desde que se sentó a leer no se había movido en absoluto. Extraño que no reaccionara con la llegada de su padre o mínimo a su grito.

    Cuando me disponía a ver bien que le pasaba a mi hijo tan quieto como estatua vi a Jacob entrar con… Ephraim.

    ¿¡Ephraim!?

    Colgando del brazo como de un trocó se tratara lleno de helado en la boca y con una actitud disgustada con sus brazos doblados sobre su pecho. Bufando.

    ¡Se había burlado de mi!

    Mientras yo creía que obediente se había ido con nosotras a la habitación, realmente se había quedado a comer a escondidas lo que se le había prohibido.

    ―¿Le diste permiso de comer helado tan temprano? ―cuestionó impaciente Jake apenas entró.
    ―No ―seguía la mecedora moviéndose en forma de arrullo.
    ―Ni yo.

    Jacob al estar tan furioso que un pequeño saltara su autoridad decidí tomarlo con calma.

    ―Nos ha desobedecido. Y además se burló de mi.

    Al aludido le pude conseguir por lo menos un poco de culpa en sus ojos.

    Incomodo colgando de su padre se pasó el dorso de su mano por la nariz.

    ―¿De que hablas?
    ―Todo el tiempo pensé que estaba leyendo ―le señalé con la cabeza enfrente, donde todo ese tiempo por un excelente engaño de mi hijo, pensé que estaba sentado entretenido con un libro―. Pero por lo visto mientras yo creía que era un niño “obediente” ―enfaticé muy seria era esa ultima palabra dirigida como mi mirada a mi hijo―, estaba vaciando la cubeta de helado.

    Ephraim deformó su rostro de desconsuelo por mi trato. Estaba profundamente dolido.

    ―¿Te hizo una proyección? ―dejó a su hijo en el piso―. Ya van varias que hace para hacer lo que se le pega la gana.
    ―Es la primera vez que lo noto ―bajé la mirada para ver a mi pequeña y rocé una de sus rechonchas y suaves manitas.
    ―Usa todo el tiempo su don para desobedecernos o hacer bromas a todos ―respiró profundamente y se agachó para estar a la altura del pequeño que no dejaba de ver el suelo―. Sabes que te has ganado un castigo ―Ephraim no reaccionó. Por su postura rebelde no creía que se lo mereciera―. Durante los próximos quince días no saldrás de tu habitación y ni podrá venir nadie.

    Angustiado en niño levantó su cara para verlo. Jacob supo donde llegarle. Aun sobre encima de aprender, de devorar libros, era convivir con la familia lo que mas amaba hacer. Sus increíbles ojos verde empezaron a cristalizarse.

    Me partió el corazón.

    El castigo que le había impuesto mi esposo se me había hecho un poco excesivo, pero no veía nada correcto discrepar en su decisión con los niños enfrente. Eso le quitaría autoridad y no era nada bueno.

    Ephraim con una lagrima apunto de traicionarlo se metió con agilidad en su cuna y se abrazó con fuerza de uno de su variada colección de peluches.

    Y comenzó a sollozar.

    ―Cada vez estoy mas fascinado del placer que provoca ver de ésta manera a las dos mujeres de mi vida ―por sus palabras al instante me había olvidado de la tristeza de Ephraim. Se aproximó a nosotras y cambié de lado a la niña para que siguiera comiendo en abundancia―. Me encantan.

    Poniéndose de cuclillas aun lado de la silla le acarició con su mano sana los rizos que adornaban la frente de nuestra hija.

    Por la nueva venda y la férula color beige que protegía la mano dañada de Jake supe lo que estuvo haciendo toda la mañana: de paciente del mejor doctor de mundo.

    ―Es preciosa, ¿verdad? ―dije.

    Ambos nos maravillamos sin poder dejarla de ver.

    Elizabeth no reaccionó al contacto de su padre, y así como estaban las cosas entre ellos dos era bastante bueno.

    ―Se nota que es parte de ti ―me lo dijo viéndome a los ojos―. Tan perfecta como tú.

    La noche anterior que por fin habíamos podido salir de la habitación habíamos ido a casa de mis padres para recoger a los mellizos, al regresar a casa Jacob pudo por primera vez ver como disfrutaba la gran bendición de tener éste acercamiento con mi hija. Como ayer Jake parecía que contemplaba lo mas divino, lo mas exquisito que pudo antes experimentar.

    ―Son perfectos nuestros hijos porque tú eres el padre ―con la mano disponible le acaricié su rostro, su cuello con intima lentitud.
    Eso es absurdo ―se levantó por unos segundos para besar mi labios.

    Retomó su fascinación de ver comer a nuestra hija.

    Callados descansamos nuestra vista en la niña.

    Sus manitas tomaron con posesión mi voluminosa parte femenina. Jacob acarició sus manitas que se adueñaban de mi y con una sonrisa excitada pasó sus dedos de su hija a mi pecho.

    Sin duda estando Jacob cerca cuando le estuviera dando de comer a nuestra hija ya no podría volver hacer lo mismo. Ya no era solo madre e hija, sino mujer y esposo. Elizabeth increíblemente pasaba a ser su alimentación segundo termino.

    ―Jake… ―se me escapó de los labios la débil protesta ante la deliciosa provocación―
    Los niños…

    Ya no pude terminar al parar la caricia tan provocativamente en mis senos. Era lo correcto al estar presente los mellizos pero no pude evitar desilusionarme.

    ―Nells ―ante tan ridículo sobrenombre de mi hija me pude despejar de mis ardientes pensamientos y ver porque Jacob le hablaba a la niña tan severo.

    Bajé la mirada y vi dos de los dedos de mi esposo siendo prisioneros en la mano de Elizabeth.

    No comprendí porque Jake y la niña fruncían molestos su frente. Eran tan parecidos que al igual que Ephraim, hacían los mismos gestos.

    ―¿Qué pasa?
    ―Ésta niña no quiere compartirte.
    ―¿Perdon? ―la duda era visible.
    ―No le gusta nada que toque lo que cree que es suyo ―informó mi esposo―. Para ser tan humana tiene fuerza.
    ―Elizabeth, sueltalo ―le ordené incrédula y un poco molesta del comportamiento.

    Obedeció con su rostro aun fruncido pero sin ningún momento dejar de comer.

    Jacob al recuperar sus dedos volvió a acariciar mi pecho, cerca del rostro de la niña.

    Elizabeth al instante tomó de nuevo de su mano para retirarla de mi.

    ―Yo conocí primero a tu madre, es mía. Solo te la estoy prestando ―burlon Jacob la estaba provocando mas.
    ―Ya no seas infantil, Jake ―puse los ojos en blanco―. Y tú ―moví en mis brazos a la pequeña―, no es correcto que te comportes así con tu padre.

    La de aparté de mi pezón y se la entregué a Jacob.

    ―Han comenzado una guerra de voluntades que es absurdo ―los amonesté implacable. Le levanté de la mecedora y me acodé el sujetador y el camizon―. Les aviso que no pienso tolerar mas tonterías.
    ―Al parecer yo no he podido ―comenzó a decir Jacob con una bebé furiosa y hecha piedra en sus brazos―, tal ves tu si, amor, de hacer comprender a ésta señorita que el adulto soy yo, además su padre, y que las cosas se harán como yo lo crea conveniente, y no voy a acceder a nada aunque se comporte de manera tan insolente ―
    levantó a Elizabeth a la altura de su cara―. Debes obsederme, eres una niña y no puedes comprender que las cosas que hago son porque te quiero y quiero lo mejor para ti.

    Era una gran oportunidad para retomar de nuevo el tema de Seth, pero no creía, por como se puso ayer, buena idea hacerlo tan pronto.

    ―Yo soy tu padre, señorita, que no se te olvide ―con esas ultimas palabras para ella dejó a la bebé en su cuna―. Mi niña, te ves preciosa con ese camisón ―halagó tomando mis manos, pero como te quiero solo para mi no es nada bueno llevarte vestida así.
    ―¿Llevarme? ―sonreí.
    ―Cambiate que vamos a salir.


    ++++


    Quince minutos después estaba saliendo de mi habitación arreglada. Bajé los dos niveles y apenas llegué a la planta baja visualicé a un Jacob Black con traje negro dándome la espalda.

    ―Me tranquiliza saber que hice una buena elección al ponerme un vestido ―mi esposo se dio la vuelta para verme y abrió de una manera los ojos y la boca que parecía caricatura―. Te ves guapísimo, amor. Me encantas con traje… pero mas sin él ―
    le guiñe el ojo con claro descaro.
    ―Mi amor… ―trató varias veces en tragar saliva, por fin pudo componerse―, estas bellísima. ¡Wow! No tengo palabras…
    ―No exageres, Jake ―me sonrojé bastante apenada―, solo me maquillé un poco, me recogí el cabello ―lo señalé―, y me puse un vestido.
    ―Y muy sensual ―caminó hacia mi y agarró de mi mano derecha para besarla―. Me temo que vas demasiado elegante para donde vamos.
    ―No sabia que ponerme al no decirme a donde íbamos. Además, tú vas con traje.
    ―Solo por salir de lo convencional ―levantó los hombros con indiferencia.

    Su traje de diseñador italiano y camisa del mismo color, negra, sin corbata y varios botones de ésta desabrochados, y con sus brillantes zapatos piel oscuros, hacían ver un elegante, sofisticado y sensual hombre mas seductor que había conocido.

    ―¿Y que vamos hacer con los niños? ―tuve que recordarlos aun ante la lucha de la belleza que me había hipnotizado―. No los podemos dejar solos.
    ―Confías muy poco en los mellizos ―fingió desaprobación―. Pero para dejarte tranquila ya llevé a Nells…
    ―Elizabeth…―lo corregí borrando abruptamente mi sonrisa.
    ―Nells ―puntualizó ignorandome― está ya en casa del doctor Cullen. Ephraim se quedará, está castigado.
    ―Se sabe bien cuidar, pero, Jake, es solo un niño. No le gusta estar solo.
    ―Se ha sobrepasado al saltar nuestra autoridad ―lo dijo de una forma que no aceptaba replica alguna―, te ves hermosa, mi niña, pero falta algo.

    Sacó del bolsillo de su pantalón varias joyas que reconocí al instante al tener el mas alto nivel de objetos sentimentales para mi.

    ―Mis anillos ―suspiré anhelante.
    ―Ya es momento que estén en su sitio.

    Me puso primero el anillo de compromiso, que era un aro delgado liso como el de bodas pero con la diferencia que éste tenia un fino y lujoso diamante al centro.

    ―Por fin me vuelven a quedar ―emocionada los vi en mi dedo anular. Desde el regreso de nuestra luna de miel los tuve que guardar al peligrosamente cada día estar quedándome mas grandes y me moría si algo les pasara―¿Tambien ya te pusiste los tuyos?
    Claro y para siempre tenerlos puestos ―me demostró al abrirse un poco mas la camisa mi regalo de compromiso (un diamante en corte de corazón colgada de una delgada cadena de oro). Piedra que simbolizaba mi amor por él y que le había entregado al pedirle que se casara conmigo. Y la alianza idéntica a la mía de matrimonio adornaba su mano sana―. Aun no acabo―, tomó mi mano ahora la derecha y me colgó en la muñeca la pulsera que desde niña había tenido, primero como pulsera y después como collar. Era la manera que los Quiletes proponían compromiso―. La ajusté para que te volviera a quedar.
    ―Ay, Jake, muchas gracias ―era ridículo, pero sentía que en cualquier momento iba a llorar de la emoción.
    Y por ultimo… ―me giró de los hombros y sentí como algo frío acomodaba en mi cuello.

    Era el ultimo regalo de mi esposo: El exquisito collar de perlas.

    ¿Es seguro que lo llevé?
    ―No existe un lugar mas seguro que en donde vamos a ir ―garantizó.

    Besando en gesto de agradecimiento a Jacob por sus detalles, acomodé mi bolsa dorada, como las zapatillas altas que lucía, en mi brazo y acepté gustosa la galantería de mi esposo de ofrecerme su brazo.

    Al acomodarnos en el compacto Audi deportivo, Jacob me dio un sobre amarillo tamaño carta.

    ¿Otra sorpresa?
    La sorpresa me la di yo se estiró un poco para besarme. Como te agradezco que me hayas convencido para las sesiones. Pude que tal vez con éste talento del señor Stubbins lo pueda perdonar por tal comportamiento.
    ¿Subbins? Y lo recordé. ¡Ya llegaron! grité feliz.

    En el sobre estaban todas las imágenes artísticas de las sesiones fotográficas que nos habíamos hecho en nuestra casa algunas semanas antes de dar a luz.

    Quedé estupefacta al pasarla una a una.

    ―Increibles, ¿cierto? ―arrancó el carro y tomó el camino hacia la reserva.
    ―¡Son fantásticas!

    Lo único similar en todas las fotos era que estábamos los dos de blanco. Jacob con pantalón de vestir y su camisa, y yo con un vestido con caída en varias puntas asimétricas, sin joyas ni nada. Solo yo con un poco de maquillaje y disfrutando de estar descalzos. Todas fue de esos detalles eran diferentes:

    . Jacob y yo besándonos de pie y él tomando con ternura mi cara, pero con cuidado de taparme para la foto.
    . Ambos sentados sobre un mundo de almohadas blancas y él acomodado detrás de mi con sus manos sobre mi vientre y yo con la mirada hacia ellas.
    . Yo sola contemplando mi embarazo…
    . Y muchas más…

    No sabia cual era mi favorita, eran todas tan especiales…

    Hace una semana llegaron, pero Alice quiso hacer mejor el detalle y una de las fotos, la que mas le pareció especial la mandó hacer en grande y enmarcar. Cuando fui a dejar a Nells me las entregó con todo y cuadro.
    ¿Cuál mandó a marcar?

    Eran todas tan increíbles que no a mi me era imposible escoger entre las casi cincuenta fotos y tener una preferida. A menos que escogiera… Una foto fue la que mas me había trasmitido amor, dicha, paz. Un gran mensaje.

    ―La colgaré en la biblioteca, ya lo veras ―le quiso meter misterio.
    Es ésta le enseñé la foto las más única y divina de todas.

    Yo estaba sentada en la imagen, sonriendo de una manera que transmitía una devoción y amor a un Jacob acostado boca arriba en mi pierna y me regresaba la mirada y ambos con nuestras manos sobre mi voluminoso vientre.

    ¿Cómo lo supiste? ―preguntó encantado mi esposo―. Esa fue la preferida de los Cullen.
    Y de la mía.

    Jacob asintió con una sonrisa de oreja a oreja.

    Después de cinco minutos de viaje llegamos a casa de Billy.

    ¿Venimos por algo en especial? quise saber al tomar la mano de Jacob para salir del carro.
    Cumplo mis promesas.
    ¿Promesas? La única promesa que recordaba de Jake era hacerme en todo momento el amor, recuperando así el tiempo que tan solo pasamos ¿Aquí?
    ¿Tener una aventura amorosa en casa de mi suegro? ¡Estas loco!
    He creado un mostruo me censuró alarmado. Por supuesto bromeaba. No es esa promesa… ¡golosa!
    ¿Entonces? me reí por el apodo tan cómico. Esa promesa es la única que me interesa recibir de mi esposo y exijo que se cumpla.
    Ese es el punto se agachó y me cargó entre sus brazos. Estoy cumpliendo no las palabras de un esposo, sino de un amante.

    Entonces recordé que tenia puesto el collar de perlas, joya que usaría por primera vez al escaparnos de nuestros “esposos” y vivir una aventura en un lugar especial. Todo ese juego de amantes secretos lo habíamos creado mientras le ayudaba a Jacob a terminar de construir la moto chatarra de Paúl.

    Con tantas cosas ya no lo recordaba me recargué en su hombro y lo abracé del cuello al pasar Jake de largo la casa de Billy.
    Yo nunca olvido las cosas que me importan besó mi nariz y frente. Después de estar a tu lado, de nuestra casa, de mi nuevo taller, éste es el lugar mas querido y especial para mi y ahora quiero que también sea tuyo, de los dos ―me dejó en el suelo y tuve de frente una puerta despintada y vieja enorme de madera.
    ¿Ya habías traído a tu esposa? ―seguí con el juego de hace meses.
    ―Solo será nuestro, querida ―empujó la puerta y ésta nos permitió el paso. Bienvenida a mi viejo taller, tan viejo como preciado por mi, y ahora también es tuyo.
    Nuestro susurré débilmente al ver una habitación amplia de piso de tierra con todo el lugar lleno de velas rojas y blancas de todos tamaños y formas, pero bien pintado de rojo oscuro el interior como por fuera y en el centro una mesa circular con varios bocadillos y una botella enfriándose. Y aun lado de todo lo romántico y rustico del lugar había una zona llena de almohadas que estaban encima de una alfombra blanca.

    ―Mi lindo Jake ―No podía estar mas conmovida que ahora.
    Hace mucho que no me llamas así Parecía también conmocionado, pero no por el habiente romántico, sino por mis palabras. No tenia ni idea que extrañara tanto que me dijeras así me cargó de la cintura para ponerme a su imponente altura. Te amo, mi niña.

    Cerró con un pie la puerta que hizo un ruido agudo metálico y no esperó mi esposo en tenerme mas de cerca.

    Mi esposo me espera tarde en casa.

    Espero con ansias sus comentarios, amigas...​
    La quiero !!! ​
     
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  18.  
    viviana

    viviana Iniciado

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    disculpa aberme desaparecido no tengo computadora pero vendre mas seguido
    Mis preciosas: ¿Que les pareció?
    muy bueno
    ¿la naracion? ¿El ritmo de la trama?
    pues no pierdas nunca ese toque de tener a una persona embelezada leyendo cada palabra
    ¿Que opinan de que Jacob cuide tanto no embarazar de nuevo a su esposa?
    eso es bueno, ya que su embarazo fue en elgunos momentos sumamante peligroso ademas hubo un momento quie necesito la sangre del mutante jejejeje y pues el no debe querer tener ningun contacto con el o elcon su family, aparte que es por el bien de ness
    ¿Que piensan de como le afecta a Ness esa coneccion bruscamente interrumpida?
    bueno nunca le habia pasado asi que se siente incomoda pero espero que pronto solo piense que es por su bien y se sienta bien
    ¿Jacob con lo de Seth?
    es el padre de la niña y todo padre es re celoso con sus hijas, ademas tambien esta viviendo lo que vivio bella pero en este caso la bebe es humana
    ¿Jacob con lo de Nahuel?
    genial ,ahora hay mas confinza entre ness y jacob y nada de celos
    ¿Y ellos juntos, Jacob y Ness? ¡Que les pareció!
    muuuuyyyy bueno
    ¿Ese amor, pasión, devoción, sensualidad, juegos de nuestra pareja?
    recuerdas que un comentario pedia mas detalles?? bueno cumpliste muy bien te luciste jejejeje
    y
    aparte de la 2da parte esta genial ,me encanto la escapada de sus "esposos" jjajaj muy buena, espero con ancias el siguiente capitulo besos
     
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  19.  
    Moliry

    Moliry Fanático

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    Preciosas: Ya tengo listo la tercera y ultima parte del capitulo PERFECTO, solo que ahora no cuento con tiempo para corregirlo, es por eso que hasta mañana podré subirlo antes de esta hora, lo prometo. Solo les queria avisar que si estoy con muchas ganas de cumplir en no tardar en subir las 3 partes. Lamento el retraso, pero ya mañana es super mega seguro. Las quiero y gracias por su amor. Kiss
     
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  20.  
    Qqarlita

    Qqarlita Iniciado

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    aww esta genial ame el capitulo jaja esta hermosisimo
    awww :3 que hermoso lo ultimo ayy estoy muy emocionada jajaja
    espero con ansias el siguiente
    espero y no tarde aww
    yo también te quiero hermosa cuidate saludos y besitos :D
     
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