Long-fic Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

Tema en 'Inuyasha, Ranma y Rinne' iniciado por aLeTheia_anGeL, 14 Mayo 2010.

  1.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
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    Me Quedare a tu Lado [InuxKag]
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    Romance/Amor
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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    Hola!!!! :) Ayy chicos muchas gracias por sus comentarios n_n se los agradesco infinitamente :P ... Gracias Nee!!! x enseñarme la diferencia del formato guión :P Por fin lo comprendí solo espero haberle atinado bien en este capitulo. Pss bienvenidos Miko Kagome, Yagami Raito n_n muchas gracias x postear :) Pues aqui les dejo el sgte cap ... Me centre en el padre de Kagome, esta parte es algo precisa para no perder el hilo d los demas cap n__n espero ke les guste. Tratare de no demorarme mucho en el sgte cap ke x cierto ya es lo del parque.

    Bueno ya me callo xD ahi se los dejo. Gracias x sus post n.n


    CAP. 5 VIENE PAPÁ


    Se encontraba caminando por aquel pasillo de su empresa, había salido de una junta sobre una nueva alianza con otra poderosa compañía y de ese modo poder crear mayor rendimiento en todo el país. Hasta ahora todo le estaba surgiendo bien, el trabajo y el dinero eran algo que definitivamente no lo preocupaba mucho que digamos. Pero también estaba pensando en sus cosas personales, en su familia y en especial: en sus hijos.

    Suspiró.

    —Kagome ya pasaron cuatro meses desde que te fuiste y hasta ahora no sé cómo es que acepté dejarte ir —se decía mientras entraba a su oficina.

    Recorría el lugar hasta llegar a su escritorio y al ver nuevamente la fotografía, el recuerdo de ese día en el que su hija le pidió regresar se le vino a la mente, otra vez.


    Flash Back


    Entraba a la casa, dejaba su mochila en la sala, como siempre con esas enormes ganas de moverse por obligación. Estaba cansada de ese país, toda su vida se la pasó ahí, extrañaba el pintoresco Tokio, como su hermano se divertía mucho jugando con sus amigos de la escuela, como su mamá se la pasaba a gusto la mayor parte del tiempo, el clima también era diferente se notaba en un vistazo y por esos motivos había decidido hacerle frente el día de hoy. No soportaría más y se lo haría saber. Por fortuna encontró a su padre sentado en el mueble leyendo el periódico.


    —Hola papá ya estoy acá —caminando hasta ponerse al frente de él.
    —Que tal hija —respondió dejando su periódico —¿Cómo te fue en la escuela?
    —Como siempre nada emocionante, los chicos rusos no son muy amigables que digamos.

    Notando su falta de interés al hablar, le preguntó.

    —Y ahora que sucede Kagome te noto desganada, acaso ¿Ya no quieres seguir estudiando? —en tono preocupado.
    —No es eso —se apresuró en aclarar —es que no sé como reacciones si te lo digo.
    —Que hiciste ahora.
    —¡Papá! Nada malo como crees —ofendida.

    El señor rió, sabía que su hija era incapaz de hacer alguna barbaridad, sólo quería jugar con ella un rato. Pero su sonrisa desaparecería muy pronto.

    —Está bien entonces dime que es lo que te tiene así —acomodándose en el sillón.
    —Verás es sobre… mamá —agachando un poco la cabeza.
    —Y que sucede con tu madre —tornándose más serio.
    —Pues es que la extraño mucho —levantando la cabeza y mirándolo firmemente.

    Volvió a coger su periódico y fingió leerlo.

    —Ya veo —sin mucho interés —y que quieres que haga.
    —Que me dejes ir con ella —armándose de valor.

    Al escuchar esas palabras, arrugó el diario y lo tiró a un lado. Se puso de pie para encarar a su hija. Sospechaba en un momento que le iría a pedir eso pero no, jamás la dejaría irse. Eso nunca pasará.

    —¡¿Pero qué estás diciendo Kagome?! —alterado.
    —Es que la extraño mucho y a mi hermano también, no quiero pasar el resto de mi vida aquí —se le quebraba un poco la voz— quiero vivir con mi mamá.
    —No Kagome no puedo hacer eso, lo siento —dando media vuelta.

    Se dirigía a la cocina, necesitaba esas pastillas urgentemente. De pronto le había venido una jaqueca terrible, pero su hija no estaba precisamente dispuesta a dejarlo tranquilo así que lo siguió y mientras también reclamaba.

    —¡¿Por qué?! ¡Tengo derecho a estar con ella! ¡Y lo sabes!
    —Entiende que no te voy a dejar ir —sin mirarla buscando en la alacena.
    —¡¿Por qué?! Por qué me haces esto —decía haciendo berrinche —Por qué me obligas a estar aquí sabes que no me gusta ¡Quiero estar con mi mamá! Ya son seis años papá —nuevamente se le quebraba la voz— seis años que no la tengo a mi lado todos los días, sabes que si estoy aquí es porque tú me estas obligando —volvió a reiterarle— yo no quiero vivir aquí, entiéndelo.

    Las palabras de su hija dolían como mil dagas en el corazón. Amaba a Kagome, era como decirlo, su pequeña niña, su querida princesa. Si ella se iba, estaría solo sin nadie a quien recurrir, pero sin duda alguna más le dolía tenerla a su lado por obligación. Eso lo mataba más.

    —Kagome… —en un tono triste y cogiéndola por los hombros —¿De verdad no quieres vivir conmigo hija?
    —Perdóname papá, te amo y lo sabes pero quiero estar al lado de mi madre a ella también la amo —seguía sollozando —lo que menos quiero es herirte y hacerte pensar que la prefiero a ella, eso jamás pasará, los amo a los dos y daría lo que fuera porque estuvieran juntos de nuevo.
    —Kagome sabes que eso no se puede, tu madre y yo tuvimos muchas peleas, muchas diferencias —intentaba explicarle.
    —Lo sé pero —secándose un poco los ojos— yo la extraño mucho, quiero vivir con ella y mi hermano.

    Al parecer nada la convencería de lo contrario, no podía retenerla eso la haría cada día más infeliz. De modo que no había otra alternativa.

    —Ya veo, así que —en un tono más triste— ya habías tomado esa decisión.
    —Sí papá —trataba de hablar limpiándose mejor el rostro.
    —Qué puedo hacer, no voy a permitir que estés aquí en contra de tu voluntad.
    —Eso quiere decir que… —mirándolo aún temerosa de su respuesta.

    Las palabras que diría a continuación eran verdaderamente dolorosas. Quien sabe cuando la volvería a ver, pero le bastaba con saber que se encontraba segura y sobre todo feliz.

    —Sí —aguantando las lágrimas— Te voy a dejar ir.
    —¡Gracias, muchas gracias papá! Por entenderme y todo, gracias te quiero mucho muchísimo papá —y lo abrazó.

    El señor Daijiro no pudo ocultar más su tristeza y lloró silenciosamente al abrazar a su hija, claramente ella no se percató de esto y siguió abrazándolo.

    —Sí lo sé hija, yo también te quiero muchísimo, y por esa razón te dejó ir —separándose de ella no sin antes haberse limpiado el rostro —mañana mismo compro los boletos de avión y será pasado que estarías partiendo para Japón pero no sin antes de avisarle a tu madre que te vas para allá.
    —Sí lo sé papá gracias —sonriendo a más no poder.

    Y así el señor Daijiro se despidió de su hija, muy tristemente la dejó ir al lado de su madre. Todo lo que había dicho Kagome era cierto, tenía derecho de estar con su mamá, si así lo quería, no podía obligarla a hacer algo que no deseara, era su princesa y la quería.

    Fin Flash Back



    Acomodó los papeles de la junta y luego se dispuso a prender su laptop para poder fijarse si los otros informes ya le habían llegado. De pronto una idea pasó por su mente, habían pasado cuatro meses es cierto, y además tenía a su más confiable colega en la empresa, nada podría andar mal. Cuando terminó de revisar apagó su portátil y luego de su teléfono presionó un botón que tenía función de altavoz, a los pocos segundos se escuchó la voz del señor Jaken.


    —¿Sí señor? ¿Qué desea? —respondió con su particular voz.
    —Jaken ven a mi oficina de inmediato.
    —Sí señor, enseguida —dijo mientras se escucharon papeles siendo acomodados.

    El señor Daijiro dejó de presionar el botón, estaba completamente seguro de la decisión que estaba tomando, y quien mejor que su amigo para confiárselo y aconsejarle. A los pocos segundos Jaken entraba a la oficina.

    —¿Me llamó señor? —quedando al frente del escritorio.
    —Sí Jaken quiero que canceles mis reuniones de la próxima semana —simple y directo.
    —¡¿Cómo?! Pero señor, la próxima semana vendrán los hermanos Hans para hacer el pedido de las 4000 computadoras —decía medio alarmado. Perder un negocio así significaba la baja de ganancias en el mes.
    —Nada de peros, haz lo que digo —mirándolo fijamente— además querido Jaken, los hermanos Hans pueden esperar ya que ese pedido lo necesitan todavía para el mes de Noviembre.
    —Bueno está bien y puedo preguntar ¿A dónde va?

    Se levantó de la silla giratoria con una sonrisa en el rostro. Luego le dirigió una mirada notoriamente cambiada a su colega.

    —A Japón, voy a ver a mis hijos —con un aire de esperanza.
    —Qué gusto me da —devolviendo la sonrisa— y ¿Cuánto tiempo se va?
    —Una semana al menos, por cierto —añadió— te encargaras de la empresa en mi ausencia ¿Está bien?
    —Claro señor, descuide todo estará en orden —con mirada firme.

    El señor Higurashi estaba muy contento, la expresión en su rostro lo delataba, iba a ver a sus hijos, las personas que más les importaba en su vida.

    *º*º*º*º*


    Kagome regresó a su casa, estaba sonriendo emocionada pues mañana iba a salir con sus amigos, mientras abría la puerta y dejaba su mochila pensaba en las millones de cosas que harían: pasear, tomarse fotos, jugarse bromas, etc. Aunque dicha felicidad no duraría por mucho, entró a casa y al primero que vio fue a su hermano, quien estaba un poco desganado, algo que obviamente llamó su atención.

    —¿Qué pasa Souta estás bien? —preguntó preocupada.
    —Ah, hola hermana, mejor ve con mamá está en la sala y te estaba esperando — decía para subir a su habitación.
    —¿Pasó algo malo?
    —No hermana pero quien sabe —diciendo esto último casi en un susurro.
    —¿Qué? —no pudo escucharlo.
    —Nada, ve con mamá ella te dirá —yéndose de una vez.

    Fue rápidamente a la sala y es que su hermano logró contagiarle el desgano y sobre todo se preocupó por sus ánimos, algo estaba empezando a presentir. Cuando entró a la estancia, encontró a su madre cabizbaja sentada en el mueble mirando el teléfono que estaba en sus manos.

    —¿Mamá? ¿Estás bien? —cuestionó la chica preocupada.

    Al escuchar su voz, levantó la cabeza y trató de disimular su mirada y ponerla a la misma de siempre, pero nada engañaba a su hija.

    —Kagome, ven siéntate —haciéndole señas.
    —Pasó algo malo verdad —sonando más a afirmación que pregunta.
    —Bueno no sé si sea algo malo hija —desviando la mirada.

    Ella tomó entre sus manos las de su madre, animándola a hablar.

    —Cuéntame entonces que pasó —tratando de parecer calmada.
    —Recibí una llamada —mirando nuevamente el teléfono.
    —¡¿Qué?! —se alarmó un poco —¿De la escuela? ¿El director?
    —No Kagome déjame terminar, aunque luego hablaremos sobre eso —respondió su madre sospechando cosas.
    —Disculpa —contestó apenada.

    La señora Sonomi soltó un suspiro profundo.

    —Bueno… recibí una llamada y era tu padre —directamente.

    Kagome no sabía que responder, definitivamente se preocupó más, seguro por la cara que traían, su papá la mando llamar para que regresara a Rusia. Estaba muy preocupada no quería volver a ese país y mucho menos ahora que había conseguido formar una vida, tenía amigos, vivía feliz con su mamá y hermano, estaba contenta con su rutina en Japón y sobre todo estaba cómoda y segura.

    —Llamó tu padre y dijo que… —la señora no pudo continuar.

    Su hija la interrumpió poniéndose de pie y mirando a la nada.

    —No quiero volver a Rusia —Dijo de frente.
    —¿Qué dices Kagome? —mirándola sorprendida.

    La chica giró su cabeza para ver a su madre, luego volvió a tomarla de las manos arrodillándose frente a ella. Estaba desesperada.

    —Mamá por favor no permitas que me lleve ¡No quiero volver!
    —Hija no es eso tranquilízate —la calmó inmediatamente.

    Al escuchar esas palabras, Kagome se tranquilizó y volvió a tomar asiento junto a su madre. Ahora se encontraba confundida.

    —¿Entonces qué es? —ya más calmada.
    —Tu padre llamó diciendo que viene a Japón —dijo seriamente.

    Aquella noticia fue una de mayor intensidad, no sabía si alegrarse o entristecerse. La llegada de su padre traería muchos cambios, lo sabía pero ¿Qué hacer? ¿Cómo reaccionar ante algo así? Kagome solo se quedó con los ojos estáticos, la boca entre abierta y miraba fijamente a su madre, hasta que por fin exclamó.

    —¡QUE! —muy sorprendida.
    —Sí, Daijiro dijo que vendría porque quiere verlos, quiere estar con ustedes —explicaba tranquilamente.
    —Pero mamá… —trataba de refutar.
    —Lo único que le dije es que él tiene derecho a venir a verlos cuando lo desee porque quieran o no él es su padre y eso nada ni nadie lo va a cambiar —seguía serena.
    —Y… —buscaba alguna excusa— ¡¿Y si viene a llevarnos a mí y a Souta?! —preguntó alterada.

    Ni la señora ni la chica se percataron de que el menor estaba escuchando completamente toda la conversación. Y al oír las palabras de su hermana, simplemente reaccionó.

    —¡NO QUIERO! —dijo Souta alterado.
    —Souta… —dijeron ambas al unísono.

    Ellas giraron a verlo, el pequeño estaba sobresaltado e iba acercándose a ellas.

    —¡Mamá no dejes que me lleve! —empezando a llorar.
    —No lo va hacer hijo cálmate —le decía y trataba de tranquilizarlo.
    —Pero mamá lo conoces y puede que lo haga —aseguraba su hija.
    —Lo sé, sé como es Daijiro —abrazando a Souta.
    —Entonces mamá si él quiere hacerlo tienes que impedirlo a toda costa —exigía Kagome.

    Souta seguía llorando, definitivamente las palabras de su hija no ayudaban en lo más mínimo. Así que la señora, harta de esta situación atinó a decir.

    —¡¿Impedir qué?! Él solo dijo que viene a Japón por una semana a pasarlo con ustedes, en ningún momento mencionó algo sobre llevárselos —poniendo orden en la habitación.

    La señora habló de un modo tan firme que ambos chicos guardaron silencio. Además estaba en lo correcto, su padre no podía obligarlos a que se vayan, sería injusto además Kagome tenía en mente que si eso sucedía podía fácilmente ir a un juzgado y exigir sus derechos. La idea no estaba mal pero había más asuntos de por medio.

    —Como digas mamá —dijo ella.
    —Por cierto —dijo Souta limpiándose su rostro —¿Cuándo viene?
    —El domingo a las ocho de la mañana —decía la señora poniendo el teléfono inalámbrico donde correspondía.
    —Genial, un día después de mi salida —comentó sarcástica para ella misma.
    —¿Qué salida hija? —preguntó levantando una ceja.
    —Ah es cierto, te iba a comentar —sonriendo nerviosamente— Mañana saldremos con Inuyasha, Sango y Miroku ¿Puedo ir? Por favor —haciendo pucheros.
    —Está bien, no llegues tarde —contestó la señora.

    Su mamá rara vez decía que no a sus pedidos, siempre y cuando la idea no fuera que se irían a Italia a tirarse en salto en Bunge, cosa que jamás pasará. Terminaron de discutir el asunto de la llegada de su padre y luego tanto Souta como su hermana se fueron a sus habitaciones. Esa noticia les cayó en el hígado, Souta y Kagome no odiaban a su padre al contrario lo querían muchísimo pero no les gustaba cuando él trataba de imponerles algo que no les parecía y más cuando ese “algo” se trataba de tener que separarse de su madre.

    Por el lado de Kagome habían otros asuntos más, no quería irse ya que sin darse cuenta no le gustaba la idea de separarse de sus amigos Sango, Miroku y de una persona que se estaba volviendo especial en su vida: Inuyasha, sin querer esas peleas diarias que tenían se habían vuelto la miel que decoraba sus tardes, su sola presencia hacía que se alegrara enormemente, “Ha de ser la costumbre de verlo todos los días” pensaba ella, pero el destino le tenía preparado otra cosa. Mientras tanto seguía echada boca abajo en su cama sin quitársele de la mente aquella noticia.

    —No lo voy a permitir, no de nuevo —se decía a ella misma. No soportaba la idea de tener que separarse de ellos.
     
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  2.  
    miko kagome

    miko kagome Usuario común

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    Escritora
    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    hola!!!
    gracias por avisarme que ya puiste contiii!!
    este ultimo capitulo te quedo genial!!!
    me gusto la parte donde el Sr. Higurashi recuerda como Kagome se fue a vivir con su madre, este capi me gusto muchísimo, pues fue un poco triste y muy emotivo, pero realmente interesante!!!
    espero el siguiente capi para saber como le va en la salida a Kagome con sus amigos!!!
    suerte!!!...bye n_n
     
  3.  
    Voodoo

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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    Hola Nee ^.^ aquí me tienes, no te pude comentar de primera :( Pero me gustó mucho este capítulo.

    El padre de Kagome se me hace que es una persona muy preocupada por sus hijos y es muy tierno. Tan lindo que decidió irse de vacaciones una semana a Japón. Esa es la típica excusa de los padres para justificar el divorcio: diferencias. Patrañas, si quisieran no hubieran tantos divorcios. Pude sentir la tristeza del padre cuando Kagome le dijo eso. Sin duda, te salió muy lindo *-*

    Me he dado cuenta de que Kagome y Sota tienen una mala percepción del padre, es decir; como que no creen mucho en él. Me da cositas :( Al menos, la mamá de Kagome pone orden en la sala xD Bueno, en parte entiendo a Kagome, se enamoró <3<3 Y pronto saldrá con Inuyasha ¡qué nice! Ya espero ver ese capítulo. Te quedará muy mono, me encanta cómo manejas los personajes.

    Retrocediste un poco en lo de formato guión y teatro:

    Te voy a dar un consejito: cambia el tiempo de la conjugación. Quedaría más propio del formato guión así:

    Es un ejemplo chimbo x´D pero es para que te guíes, en vez de colocarlos en presente, utilízalos en un copretérito o pasado.

    ¿Ves? El correcto es éste:

    Lo demás son tildes como:

    Ahí tendría que estar acentuado ya que hace una pregunta indirecta. Así como también en: cómo, etc. Pero no te preocupes ;) Es un error común.

    Tienes una narración muy linda :3 Te envidio *-* La quiero <3<3 Espero pronto la continuación Nee :) Cualquier cosa, consultas conmigo. Besitos.
     
  4.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    konichiwa.! soii nueva.!! (se nota?)
    y dejame decirte (aparte de que es la 2º vez que comento, pero el post se borra-.-), que amo tu fic.! tiene muy buena trama.!!!
    y espero que el papa de kagome y souta, no se los lleve...., jeje me mato la parte de que inu le pegó a miroku.! fue tan chistoso.!
    bueno te deceo lo mejor.!!!
    sayonara.! besos.! y esperamos tu continuacion.!
    con cariño: kagomeG y ukyo-chan
     
  5.  
    inulove

    inulove Entusiasta

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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    Hola!

    me he vanido leyendo tu fic, y me gusto mucho, esta graciosa la relacion entre Sango y Miroku, e Inuyasha y Kagome practicamente ya estan saliendo, y si no, al menos dejenme soñar, tambien sobre la relacion que tuvo Inu con Kikyo en mi opinion ella o tednria porque pedirle un favor y mucho menos tratar de regresar con el, porque, primero, despues de que lo engaño, y segundo, despues de loque le dijo cuando los descubrio, ella ya tendria porque interferir.....

    Pero creo que me estoy adelantando, y ademas estu fic, pero siempre me pasa lo mismo, me presipito y comienzo a sacar concluciones..........asi que me mejor me voy, esperando la proxima conti, pero me voy

    besos y abraos

    te cuidas

    Mata ne
     
  6.  
    Heather

    Heather Fanático

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    Escritora
    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    ¡Hola, amiguis! ¿Cómo estás?
    No sé por qué creí que había comentado ya, pero estoy 100% segura que ya lo había leído; es que como a veces el foro se pone gay con ese error que sale que no te deja acceder. Pero bueno, equis.

    El capítulo en sí me gustó :si:
    Sólo que, como siempre, aún seguís fallando en las acciones de los personajes. Recuerda no confundir el formato de diálogo con el de teatro. Aunque utilices la raya (—), sueles cometer algunos errores que están mal vistos. Por ejemplo, trata de leer el flash back y te darás cuenta ;).

    No es lo mismo decir: acomodándose en el sillón qué; se acomodó en el sillón. Ambas son distintas, y tu escrito está narrado en tercera persona.

    Bueno, pero tu forma de narrar y adentrar al lector en tu mundo hace que ese error quede en segundo plano; al menos para mí, así lo es. Porque narras bien, se entiende lo que quieres decir.

    No sé si odiar al padre de Kagome, la verdad es que me cae mal. Y no hallo el motivo del por qué. Pero ten por seguro que no me agrada. Aunque de seguro traerá problemas con su llegada a ¿Tokio?

    ¡Ya quiero ver la salida de los chicos! De seguro será divertido con eso del parque de diversiones, y asdf. Me gusta el hecho de que los cuatros sean muy buenos amigos.
    Pobre Souta, tan pequeño y sufriendo, espero que no odie a su padre. Y el sentimiento de Kagome hacía él queda nulo.

    Aunque hacía Inuyasha es otra cosa, jijijijiji :ups:

    Bueno amiga, espero que no te tardes siglos con la continuación. Quiero ver la tan esperada salida de los chicos :baba:

    Nos vemos. Cuídate.
    Besos. Muack… muack…
     
  7.  
    Yagami Raito

    Yagami Raito Entusiasta

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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    Gracias por el aviso

    Y bueno perdón por postear hasta ahora.

    El episodio fue enternecedor en ciertas partes como por ejemplo. El padre de Kagome le recordaba como se había con su madre.

    El padre de la jovencita se noto que se preocupaba por sus hijos digno de un buen padre, pero no se como que sus retoños no creen mucho en él.

    Tiene una narración muy buena, envidiable de muchas personas.

    Errores.

    -------------------------------------------

    Hubo algunos además de los mencionados por la joven User IKST.

    - Espacio delante de signos de puntuación.
    - Y algunas tildes.

    -------------------------------------------

    Sin más que decir os dejo.
     
  8.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    Hola!!!! Gracias chicos por tomarse el tiempo de leer y comentar mi fic n_n Si chicas lo sé ToT aun estoy fallando en eso de los dialogos pero se los juro se lo rejuro q releeo los capitulos antes de publicarlos y al parecer se me siguen escapando Damn!! Tendre que ponerme de vista de halcón ahora xD jejeje pero de todas maneras gracias por decirmelo... Nee-chan!!! y Brigdet!!! ya saben lokitas son mis mentoras xD y creanme cuando les digo q tomo mucho en cuenta sus fic's como guía n___n Y tambien gracias a ti Yagami por señalar esos errores pero etto o.O sobre eso de los espacios, *verguenza* no recuerdo haber hecho eso jeje ñ.ñUUU

    Bueeeno pasando al tema en sí jeje etto hoy salgo de viaje en unas cuantas horas y decidí que como ya pasaron dos semanitas desde la ultima vez que ponía conti entonces eehmm les dejo el capitulo de la salida al parque... Espero que les guste la hice algo larga y todo además espero no haber tenido muchos errores. Gracias a todos por comentar los kiero !!!!! Regreso el lunes :P aioOoOSsSs!!!!

    [FONT=&quot]

    CAP. 6 PARQUE DE DIVERSIONES Y SORPRESAS


    [/FONT] Llegó el día anhelado, Kagome despertó lentamente mientras detallaba cada parte de su habitación. De pronto se levantó sobresaltada y ansiosa al darse cuenta del día que era, estaba emocionada por reunirse con sus amigos de una vez, pero en ese momento su sonrisa desaparecía paulatinamente ya que se le vino a la mente lo de su padre, “y ¿Si mi papá me quiere llevar de nuevo a Rusia? No Kagome tranquila todo va a estar bien ya verás” pensaba ella y se daba ánimos así que sacudió levemente su cabeza y se levantó de la cama, de nuevo, con esa sonrisa que la caracterizaba.

    —¡Bueno! Hoy salgo con mis amigos y no tengo porque pensar en cosas negativas —dando una palmada y luego alzó sus brazos— ¡A divertirse!

    Así buscó su toalla y fue directamente a bañarse, promediando unos 20 minutos regresó a su habitación para cambiarse y arreglarse: se dejó el cabello suelto y optó por usar unos jeans azules pitillo, una remera blanca algo suelta que tenía un estampado de letras rosadas en inglés, zapatos bailarinas negras y en su carterita, del mismo color que la remera, puso todo los accesorios que creía necesitar. Estaba linda y ya estaba lista para salir, así que bajó a desayunar.

    El reloj marcaba las 9:40 am. Era sábado así que el desayuno sería tranquilo y ameno ya que no había apuros en llegar temprano ni nada por el estilo. Cuando la chica entró a la cocina, tanto Souta como la señora Sonomi se quedaron admirados por verla tan radiante. Su madre sonrió y le sirvió su plato de hotcakes.

    —Buenos días a los dos —dijo la chica para tomar asiento.
    —Hola hija buenos días —poniendo el plato delante de ella —que linda estas.
    —Es que seguro va a ver a Inuyasha —habló el pequeño para luego reír.

    De pronto se vio por los aires un trozo de hotcakes que fue a parar en la cabeza de Souta. Éste, alarmado, se puso de pie a gritar.

    —¡Hermana! ¡Cómo pudiste! —para después ir inmediatamente a lavarse.
    —Kagome —en forma de regaño.
    —Ay mamá sabes que es la única forma que no hable más —decía la aludida tranquilamente mientras seguía comiendo.

    *º*º*º*º*

    En casa de la familia Taisho, Inuyasha salía de la ducha con una toalla amarrada a la cintura dejando su buen marcado torso al descubierto mientras que con la otra manta se iba secando el cabello. Entro a su habitación y vio el reloj, eran ya las 10:00 am así que fue directamente a cambiarse y arreglarse: se puso unos pantalones tejanos azul marino, una remera más o menos apegada al cuerpo de color gris con un estampado pequeño de letras rojas y zapatillas converse color negras. Así bajó a desayunar eran las 10:20 am, aún había tiempo.

    Entró en la cocina y fue inmediatamente hacia el tostador, justo cuando pasó las tostadas ya estaban listas así que tomó un plato y las recogió. Su madre se encontraba sirviendo las tazas con café mientras que su padre esperaba paciente a la vez que leía el periódico. De pronto la señora Izayoi se dirigió hacia el tostador pero para su sorpresa, los panes ya no estaban.

    —¿Alguien agarró las tostadas? —buscando con la mirada.
    —Yo madre ¿Por qué? ¿Algún problema? —contestó Inuyasha sentado ya en la silla.
    —No es que… —se dispuso a decir.

    En ese momento entraba el hermano mayor en la cocina y sin dirigir la mirada a nadie fue directo a recoger sus panes para desayunar en su habitación como era su costumbre, pero al no encontrarlos refutó.

    —Madre, te encargué las tostadas ¿Dónde están? —dijo serenamente.
    —Pues verás Sesshomaru, tu hermano… —trataba de explicar.

    Al mencionar a Inuyasha, su mirada fue a parar al culpable y viendo como devoraba feliz aquellos panes, soltó una mueca de fastidio y decidió hacerse otros.

    —En esta casa uno ya no puede encontrar tranquilidad —sacando las tostadas y volviéndolas a poner.
    —No te quejes quieres, además ya estás grandecito como para mandarle a mamá hacerte el desayuno ¿No? —contestaba triunfante el menor.
    —Y tú ya estas grandecito como para mandarle a que te planche el uniforme ¿No? —devolviéndole el sarcasmo.
    —No empiecen a discutir los dos por favor— intervino el señor Inuno.

    Sesshomaru optó por tomar desayuno abajo, por primera vez en meses. La familia Taisho estaba reunida comiendo tranquilamente hasta que Izayoi se percató de la vestimenta de su hijo y averiguó.

    —¿Vas a salir Inuyasha? —le preguntó y luego bebió un sorbo.
    —Sí mamá, saldré con mis amigos —contestaba él comiendo tranquilamente.
    —Bueno hijo desayuna que esta vez no quiero que te vayas sin comer algo —decía la señora a manera de regaño.
    —Está bien mamá, como digas.

    Cuando el reloj marcó las 10:50 am, Inuyasha se despidió y salió en dirección a la casa de Kagome. En el camino iba arreglándose y fijándose que no le faltara nada, cuando llegó toco la puerta y a los pocos segundos el que le abrió fue Souta, quién al verlo inmediatamente lo hizo pasar.

    Se sentó en el mueble, mirando a todos lados, ansioso por saber de qué forma estaría vestida “su amiga”, pensó en las millones de probabilidades que quizá esté usando falda y un top pero se lo negó de inmediato, en el poco tiempo que conocía a Kagome sabía que no era de esas chicas y eso en parte lo tranquilizaba.

    Volteo a mirar a su lado derecho y notó que habían algunos retratos, uno de ellos llamó su atención: había un hombre sonriendo que estaba cargando a una pequeña niña de apenas unos 5 años toda alegre y al lado una señora también alegre cargando a un recién nacido. Obviamente la niña era su vecina, se notaba en un vistazo así que supuso que el bebé era su hermano, pensó “Este señor debe ser el papá de Kagome”, tomó el retrato en sus manos y detalló la fotografía.

    En ese momento Kagome bajaba del segundo piso. Encontró a su amigo muy concentrado en ver ese retrato así que hizo un sonido fingiendo que se arreglaba la garganta para después decir.

    —Hola Inuyasha —le habló ella mirándolo.

    El aludido giró inmediatamente para después poner la fotografía en su lugar. Kagome estaba bellísima, la ropa que estaba usando le quedaba de maravillas, sin duda alguna llamaba bastante la atención por eso fue que se quedó contemplándola un buen rato antes de contestar.

    —Ho… Hola —respondió con la boca entre abierta.
    —¿Te pasa algo? —preguntó en tono preocupado.
    —No es nada —contestó mirando a otro lado— ¿Nos vamos ya?
    —Sí vamos —le dijo sonriendo.

    Así salieron de casa y fueron directamente al parque central. Al llegar visualizaron a lo lejos a dos jóvenes, uno con casaca roja y franjas blancas que trataba de coger la cintura de una chica de coleta alta con una remera amarilla. De inmediato concluyeron que eran sus dos amigos, sonrieron al ver la graciosa escena y ellos al verlos se les acercaron.

    —¡Hola chicos! —dijo Kagome sonriente.
    —Hola —respondieron ambos al unísono.

    Se saludaron y al instante se pusieron en marcha hacia el parque de diversiones. Kagome y Sango iban adelante mientras que los muchachos iban detrás. Aprovechando esta posición, Miroku dirigió miradas descaradas a los traseros de las chicas, cosa que Inuyasha notó y le molestó, dándole un golpe en la cabeza. El chico, aguantándose el grito de dolor, refutó en voz baja.

    —¡¿Qué te pasa hombre?! —refutó sobándose el lugar agredido.
    —Deja de ser tan depravado —le contestó mirándolo serio al frente.
    —Aguafiestas —contestó aún adolorido.

    Por otro lado las chicas seguían en su plática de mujeres, además reían y murmuraban cosas.

    —Sanguis trajiste la cámara ¿Verdad? —decía su amiga.
    —Sí descuida aquí la traigo —le respondía alegre señalando su carterita
    —Genial porque la vamos a necesitar muchísimo —decía Kagome contenta.

    Al llegar al parque de diversiones notaron que ya había algo de gente en su interior. El portero les dio la bienvenida señalándoles las nuevas áreas que habían colocado, cosa que emocionó más a las chicas. Pagaron la entrada e ingresaron, se veía muy entretenido e interesante sobretodo pintoresco ya que al parecer, como había dicho el portero, no era un parque de juegos solamente había de todo: un lago donde se podía rentar botes y remar, un lugar para montar a caballos, lugares donde sentarse a comer algo o descansar, una pileta y en fin muchísimas cosas más.

    Kagome quedó maravillada con el paisaje, todo era muy bonito y colorido, en ese momento agarró la mano de Sango y la jaló para irse corriendo a un juego, los chicos al verlas alejarse también corrieron a seguirlas. El primer juego al que subieron eran las Sillas Voladoras, valió la pena hacer fila para esperar su turno, todos estaban gritando excepto Inuyasha quien se mantenía serio pero con una expresión graciosa en su rostro. Kagome estaba muy contenta y gritaba de la emoción por la sensación de que en cualquier momento saldría disparada al espacio por la fuerza en la que giraban. Inuyasha la miraba disimuladamente de lejos y sonreía de lado, para que no se le notara.

    Ese juego los había dejado un poco mareados, por eso luego se subieron a los botes que habían en el lago, era de a dos así que decidieron hacer pareja, Inuyasha se subió con Kagome y Miroku con Sango, la estaban pasando bien así que empezaron una competencia de carrera de botes. Ambas parejas quedaron en empate y antes de bajarse de los botes, las chicas le pidieron a una persona que pasaba por ahí que les tomara una foto a los cuatro en un solo barco. Quedaron así: Kagome abrazando a Sango—ambas sonriendo—Inuyasha atrás con su típica mirada seria y cruzado de brazos mientras que Miroku le pasaba una mano por los hombros a su amigo, sonreía y con su mano izquierda hacia el símbolo “amor y paz”.

    Kagome decidió después de eso ir a montar a caballo, Sango la apoyó en la idea mientras que los chicos no quisieron ir. Se divirtió muchísimo con el caballo blanco que le había tocado así que decidió cabalgar un rato por los alrededores, por otro lado su amiga había descubierto su fobia a los equinos así que luego de 10 segundos decidió bajarse del animal. Mientras tanto los muchachos fueron a buscar algo para almorzar. Entre un rato, Miroku fue a buscarlas y al verla en esa situación ayudó a Sango, puesto que aún temblaba, de paso que Kagome reía divertida e insistía que los caballos eran inofensivos.

    —Por cierto ¿Dónde está Inuyasha? —dijo la Higurashi al no notar su presencia.
    —Nos está esperando, vamos es por aquí —las guiaba Miroku.

    Se dirigieron a un lugar donde había bastantes tiendas de comida rápida, había letreros de conocidos restaurantes donde usualmente se vendían hamburguesas y cosas así. En uno de esos comedores, estaba Inuyasha esperándolos con la merienda lista y repartida.

    —¿Por qué se demoran tanto? Ya tengo hambre —se quejaba el peli plateado.
    —Ya tranquilo, no te enojes —le contestaba Kagome para tomar asiento a su lado.

    Después de almorzar decidieron no subirse a ningún juego movido por lo que resolvieron ir a un lugar donde sentarse a descansar. Fueron a la pileta que estaba rodeada por un parque y se sentaron en el césped a la sombra de una arboleda. Las chicas se recostaron por completo mientras que los muchachos se sentaron apoyándose en el tronco del árbol.

    —Y amigos ¿Cómo la están pasando? —se le ocurrió preguntar a Kagome.
    —Muy bien —respondieron los tres lentamente.
    —Oigan y ya pensaron en que juego nos subiremos —agregó Sango.
    —No lo sé ¿Qué sugieres Miroku? —preguntó Kagome.
    —Y porque no vamos al túnel del amor —dijo sonriente.

    Todos se quedaron en silencio cuando mencionó dicho juego, Sango por su lado se quedó pensando en las mil posibilidades que tendría de estar a solas con su—aunque lo niegue—amor platónico. Kagome e Inuyasha sudaron frío, ambos ya se habían percatado de los sentimientos de Miroku hacia Sango y viceversa, así que sería más que obvio que ellos subirían juntos además en ese juego se subía en parejas. “Parejas…”, pensaban ambos chicos, lo que hacía que una corriente eléctrica recorriera sus cuerpos de pies a cabeza.

    —Bueno el túnel se ve interesante y bonito —decía la chica algo nerviosa para sentarse en el césped— Yo voy.
    —Kagome ¿En serio quieres subir? —preguntó tímidamente su amiga.
    —Sí claro, mira tú puedes subir con Miroku e Inuyasha sube conmigo —contestó con una sonrisa.
    —¡¿Qué dijiste?! —contestó ella e Inuyasha a la vez.

    La intromisión de Inuyasha a la respuesta hizo que todos se le quedaran mirando, cosa que él defendió sobresaltándose como siempre.

    —¡Porque me miran así! —parpadeando un par de veces.
    —¿No quieres subir conmigo? —preguntó ella inocentemente.

    El joven se vio envuelto en una situación sin salida, un tono carmesí apareció en sus mejillas y amenazaba con aumentar de color. Si no decía algo pronto iba a explotar, la desesperación e impulsos instintivos ganaron la batalla esta vez, por lo que se limitó a girar su mirar—aún medio sonrojado—para decir.

    —Feh!! No es eso tonta, claro que quiero —dijo sin mucho interés en expresarlo.
    —Está bien —contestó ella con un diminuto rubor en las mejillas también.

    Volvió a dirigirse a su amiga para sonreírle pícaramente y decirle.

    —Anda Sango subamos se ve divertido— decía para luego guiñarle el ojo.

    Sango entendió lo que quiso decir Kagome, se ruborizó un poco ya que las intenciones de su amiga eran obvias: Juntarla con Kayama así sea lo último que haga. Asintió y se puso de pie, al verlas pararse los otros dos hicieron lo mismo y la decisión ya estaba tomada irían a ese juego. Al llegar divisaron una fila más o menos corta, pero eso sí: era de puras parejas, cosa que los puso más nerviosos. Se formaron como si nada y a diferencia de las demás personas que se daban mimos y abrazos mientras esperaban, ellos cuatro actuaban fríos entre sí. Kagome mirando al frente, Sango a un costado, Miroku fijándose quien sabe qué en su celular cada 8 segundos e Inuyasha cruzado de brazos totalmente serio.

    Al llegar su turno, se pudo notar la tensión en ambas parejas. Caminaron de manera casi robotizada para subirse a los botes que cabe decir, tenían forma de cisne y eran de color rosado. Los muchachos se sentían algo avergonzados, sobre todo Inuyasha que no entendía el porqué aceptó subirse. Miroku estaba nervioso, aunque no lo admitiera estar sentado al lado de Sango era algo que lo sacaba de control. El paseo tenía una duración de 15 minutos a penas y consistía en rodear un lago que en algunas secciones estaba cubierto por un túnel dando privacidad a las parejas.

    Así empezó todo, por el lado de Inuyasha y Kagome, el silencio incómodo dominaba la situación, y es que el chico ambarino estaba mirando al lado opuesto con expresión de aburrimiento mientras que ella jugueteaba con sus manos.

    Por el lado de Miroku y Sango, la situación era diferente. El chico conversaba de cualquier trivialidad con ella con tal de que no la aburriese, hasta que decidió guardar silencio al ver que Sango se limitaba a responder con monólogos. Al parecer las cosas no funcionaban para nada aquí.

    —Me pregunto ¿Qué estará pasando con los chicos? —rompió el silencio Kagome.

    Inuyasha se sobresaltó un poco para girar a verla.

    —¿Por qué? ¿Acaso te preocupa? —tratando de seguir el hilo de la conversación.
    —No pero quisiera saber —dijo ella sonriendo sin mirarlo.

    Él no podía dejar de mirarla, al menos no ahora que había conseguido voltear sin que sospechara nada. Aunque el destino les jugó una pasada, no supieron si fue para bien o para su mal pero detrás de ellos había otro bote, obviamente, pero a diferencia de los dos ésta pareja se decía mimo tras mimo.

    —No tienes idea cuánto te amo Chidori —decía un chico luego de escucharse el sonido de un beso.
    —Y yo a ti Ryuji —contestó la chica para después volver a oírse el sonido de otro beso.

    Inuyasha sudó frío, le temblaron las manos y por eso las escondió en los bolsillos del pantalón. Kagome se sonrojo notoriamente y abrió un poco los ojos para luego pasar saliva totalmente nerviosa. Tuvieron que aguantarse un rato de ese modo ya que no podían voltear y pedir que se callaran, era un país libre y esa clase de actos estaban permitidas.

    Por otro lado con los otros dos jóvenes, la más nerviosa era Sango que cada 5 segundos volteaba a ver de reojo si Miroku había sacado la mano derecha de su chaqueta. Él por su parte estaba completamente distraído jugando tetris en su celular, “¿Por qué nos subimos a este juego si íbamos a ponernos así?” pensaba la chica mientras se cruzaba de brazos y se resignaba a la situación.

    —Sango… —habló repentinamente el chico.

    Ella dio un pequeño salto de la conmoción para luego girar su rostro y mirarlo.

    —Qué sucede —le preguntó con algo de confusión y ansiedad.
    —El juego ya se terminó —dijo totalmente inocente mirándola con esa típica sonrisa.

    Verdaderamente sintió como si un balde de agua helada le hubiera caído encima, fue un comentario totalmente inesperado por parte de ella además estaba tan concentrada en sus ilusiones de que tal vez él se animara a hablarle de un tema más importante que no se percató del término del paseo.

    —Eh, sí claro —decía volteando su rostro con algo de vergüenza y se dispuso a bajar del bote.

    Cuando los cuatro bajaron del paseo en el túnel eran completamente diferentes en cuanto a expresiones. Las dos chicas tenían rostros de desilusionadas y algo apenadas, mientras que los chicos ni las miraban y también lucían perturbados. Inuyasha vio su reloj de mano y se percató que ya era algo de media hora más tarde del toque de queda, así que debían despedirse ahora.

    —Yo me tengo que ir —dijo él con las manos en los bolsillos.
    —¿Ya son más de las ocho? —preguntó Sango.
    —Sí, media hora más —contestó el chico ambarino.
    —Entonces Sango y yo nos vamos —se animó a decir Miroku.

    Ella volteo a verlo y asombrada asintió mientras que se ponía a su lado para seguir su camino. Se despidieron de sus amigos y se adelantaron, Kayama vivía a dos cuadras y media de la casa de Sango por eso ellos iban y venían juntos.

    —¿Nos vamos? —le preguntó a Kagome.
    —Sí —contestó ella.

    Ese gesto le había parecido extraño, pero no quiso hacerse ideas así que solo se limito a avanzar a su lado. Decidieron irse caminando, media hora más no hacía la diferencia de todas maneras ya habían llegado tarde a la hora acordada. Como siempre iban en silencio hasta que a ella se le ocurrió preguntarle.

    —¿Te gustó el paseo de hoy? —dijo sin percatarse de la palabra.
    —Eh pues sí —contestó Inuyasha mirándola de reojo— Cuando dices el paseo te refieres a lo del túnel ¿No?

    Kagome abrió los ojos más de lo normal y fingió atorarse, le daba tiempo en lo que pensaba una respuesta. Él la ayudo preocupado porque de verdad parecía que se estaba ahogando así que se sentaron en una banca aunque ella seguía tosiendo.

    —¡¿Se puede saber con qué rayos te pudiste haber atorado?! —Desesperado— ¡Ay Kagome! Ya regreso, no te muevas.

    En cuanto lo vio irse, paró de toser y se tocó su pecho. Respiró y exhaló profundamente para luego darse unas leves cachetaditas en ambas mejillas.

    —Vamos Kagome no te pongas así ¿Qué podría pasar? ¡Nada! —dijo ella como dándose ánimos.

    *º*º*º*º*º*º*

    Mientras tanto en otro lugar, Miroku tenía ambas manos en los bolsillos de su chaqueta y miraba al cielo siguiendo las estrellas. Sango caminaba viendo de frente cuando vio un agujero en el suelo, supuso que su amigo ya lo debería de haber visto por lo que guardo silencio y se ahorró la molestia de avisarle. A los pocos segundos se escuchó un sonido de dolor profundo que alarmó a la chica.

    —¡¿Pero cómo no viste semejante hueco?! —decía ella ayudándole.
    —Lo siento pero sabes que cuando es de noche me gusta caminar mirando las estrellas— le dijo apoyándose.
    —¿Te duele mucho? —dijo mirándolo con preocupación.
    —Para mi buena suerte fue con el pie que me lesione en la práctica del jueves —decía sarcástico.
    —¡Te hiciste otra lesión! Pero es que tu siempre eres el que sale lastimado —decía ella más preocupada.

    Estaban cerca a una parada de autobús así que Sango lo ayudo hasta llegar a las bancas de ese lugar. Lo sentó y le dijo que subiera su pie para verle si no había empeorado la hinchazón, éste obedeció algo sonrojado y se quedó observándola. La chica le subió un poco el pantalón para chequear el golpe, efectivamente estaba caliente lo que indicaba que en cualquier momento podría hincharse.

    —¿Estás cómoda Sango? —preguntó de un momento a otro.

    La aludida levantó su rostro y confundida le respondió.

    —¿Cómoda? A que te refieres —le dijo mirándolo directamente.
    —Pues siempre me quisiste encima de ti, ahora lo estoy, bueno mi pierna yo no— dijo con una sonrisa.

    De un solo movimiento y sin el más mínimo sentido de la delicadeza le bajó la pierna, lo que obligó al muchacho a soltar otro grito de dolor.

    —Pero que dije Sanguito —refutando y sobándose.

    Ella estaba completamente molesta, se preocupo por las puras, Miroku siempre seguiría siendo el mismo pervertido “calentón” de siempre. Cruzada de brazos y roja por la cólera se puso de pie dispuesta a irse, hasta que sintió una calidez en su mano. Volteo a verlo y trató de zafarse de su agarre, pero él con una mueca de dolor por apoyar su pierna se puso de pie frente a ella.

    —¡¿Qué haces?! La pierna se te puede hinchar más si la apoyas —decía ella subiendo sus manos y cogiéndolo por los hombros.
    —Tranquila no pasa nada Sanguito —le contestó mirándola fijamente.
    —¿Qué sucede? ¿Por qué me miras así? —hablaba con expresión confundida.

    De pronto la seriedad en su rostro y en su tono de voz la asustaron.

    —Sango yo… quería hablar contigo de algo muy importante.
    —¿Pasó algo malo? —decía ella sin quitarle la vista de encima.
    —No, nada malo —hablaba un poco nervioso— al contrario, es sobre nosotros.
    —¿Nosotros? Miroku que estás diciendo —dijo sonriendo incrédulamente.
    —Escucha, sé que tu y yo nos conocemos desde hace ya unos años y sabes que en todo ese tiempo me han tildado de mujeriego y pervertido —hablaba él sonriendo tranquilamente.
    —Ah… —contestó ella desanimada.

    Giró su rostro a otro lado y pensó “Seguro quiere que le ayude con otra chica, ya Sango no puedes seguir así, ponle el pare ahora mismo”. Dispuesta a decirle de una vez sus cinco verdades, él la tomó de la barbilla y la obligó a mirarlo.

    —Pero te digo algo, estoy dispuesto a cambiar… por ti… —le dijo finalmente sonriéndole.
    —¿Qué? —contestó ella en un hilo de voz.
    —Verás yo… estoy enamorado de ti desde hace tiempo y eres una chica muy especial para mí —decía empezando a sentirse más nervioso— y quisiera que fueras mi novia formal y única.

    Sango se quedó totalmente perpleja, del asombro no sabía que decir. Tan solo lo miraba y se pellizcaba mentalmente para saber si no estaba soñando. Miroku estaba esperando su respuesta pero al parecer ella no tenía deseos de hablar.

    —Bueno creo que la respuesta es no así que… —decía triste para darse la vuelta pero lo interrumpieron.

    Ella impidió que siguiera hablando, lo tomó por ambas mejillas y lo calló dándole un beso, un dulce beso que ambos disfrutaron masajeando el labio del otro y deleitándose con aquel suave contacto. Se separaron luego de un rato para mirarse sonriendo, eso obviamente había significado un “Sí” por parte de la chica.

    *º*º*º*º*º*

    En ese mismo espacio de tiempo, Inuyasha regresaba al lado de Kagome trayéndole una botella de agua mineral. Ella seguía sentada observando cómo su amigo poco a poco se le iba acercando, rogaba porque se le haya olvidado el tema anterior de conversación así que le sonrió mientras que él se sentaba a su lado.

    —¿Ya estás mejor? —preguntó secamente.
    —Sí, gracias —decía para luego tomar el agua de la botella.

    Estuvieron buen rato callados, ella fingiendo tener sed para seguir bebiendo mientras que el otro con los brazos detrás de su cabeza, se encontraba semi-dormido ya que no hacia ningún movimiento además de respirar, sin embargo estaba atento a cualquier indicio. “No soporto esta situación, será mejor irme” pensaba inquieta Kagome, que ya no sabía a qué lugar mirar, se volteó lenta y discretamente a su lado derecho y de reojo observo detalladamente a Inuyasha quien al parecer estaba adormilado. Su perfil era tan perfecto, sobre todo le llamo la atención sus labios que estaban un poco separados pero se podía ver que eran en verdad preciosos y provocadores; definitivamente cuando él dormía se le veía muy galante.

    —Qué estas viéndome —dijo él de pronto con un tono seco.

    Kagome se alarmó y se giró inmediatamente con un color carmesí invadiendo sus mejillas, junto sus manos y piernas y se tensó.

    —N-nada, no estaba viéndote —contestó tartamudeando un poco.

    Inuyasha abrió sus ojos y se inclinó hacia adelante para poder voltear y mirar fijamente a la chica.

    —Me estabas mirando admítelo —refutó un poco serio.
    —No es verdad —mentía ella mientras escondía su mirada en su flequillo.
    —Nada te cuesta admitirlo —seguía insistiéndole él.

    Ella no respondió, al contrario se puso de pie rápidamente y estaba dispuesta a irse. Inuyasha se le quedó viendo un poco asombrado pero no tenía interés alguno en detenerla. Ella suspiró y finalmente habló.

    —Lo lamento, no deseaba incomodarte —dijo para después empezar a caminar.

    Aquellas palabras hicieron eco en la mente del muchacho, quien se sintió culpable, deprimido, vergonzoso y muchos más sentimientos que de alguna u otra manera tenían nombre: Kagome. Mientras reaccionaba ella ya se encontraba algo lejos de donde estaba él, por lo que a penas se dio cuenta sacudió su cabeza levemente a ambos lados e inmediatamente se puso de pie para empezar a correr. “Eres un idiota, hasta ahora te diste cuenta” se reprochaba mentalmente.

    Cuando la alcanzó tuvo la fortuna de poder sobre pasarla para poder pararse frente a ella obstaculizándole el paso. Se cruzo de brazos y la miró fijamente. Ella por su parte se asombró nuevamente pero lo miraba de manera deprimida.

    —Ahora si Kagome, me puedes decir ¡¿Qué rayos sucede contigo?! —Decía con un poco de desesperación —Es que siempre que conversamos me tienes que dejar con la palabra en la boca ¿No es así?

    Ella volvió a bajar la mirada, ya no sabía cómo hacerle entender a él. Así que en esa misma posición, sin mirarlo, habló.

    —Lo siento ¿Sí? Ya no te molestaré más —decía ella totalmente acongojada —Sí, te estaba mirando y si tanto te disgustó, lo siento.
    —Pero de qué estás hablando —expresaba confundido el chico.
    —Me he dado cuenta que no te caigo bien, todo lo que hago o digo te fastidia, después de todos estos meses fui una tonta al creer que algún día cambiarias y me hablarías como le hablas a Sango y a Miroku —empezó a decir ella soltando todos sus sentimientos guardados.

    Inuyasha se sintió frustrado al escuchar eso, después de todo si había sido un idiota al reaccionar así cada vez que la veía. Pero más le dolió que ella pensara de esa forma sobre la relación de amistad que se tenían, así que la sujetó por ambos hombros y la obligó a que lo mirase.

    —¡Qué estás diciendo tonta! ¡¿Quién dijo que no me caes bien?! —dijo decidido a decir más.
    —Tus acciones para conmigo lo dicen todo Inuyasha —contestó ella aun deprimida.
    —¡Es que no entiendes que es mi forma de demostrarte que te…! —.Se quedó callado por unos momentos. La miró fijamente y se dio cuenta que para decírselo debía ser en un tono más delicado y cariñoso, así que le habló de una manera que no había usado durante varios años —Es que es mi forma de decirte que te amo.

    Al escuchar estas palabras, Kagome levantó el rostro con una expresión de asombro único, no podía creer lo que escuchaba. Lo miró fijamente buscando alguna señal de mentira en sus ojos pero no encontró nada, simplemente esas bellísimas orbes ambarinas que la miraban, por primera vez, con ternura.

    —I…Inu…yasha —decía pausadamente a causa de la sorpresa.
    —¿Acaso no te diste cuenta que estoy enamorado de ti? —preguntó como si fuese lo obvio.
    —Es que… yo…—hablaba pero seguía en estado de shock.
    —Solo quería que finalmente lo supieras —dijo él algo apenado y mirando a otro lado.

    En ese momento, sintió una calidez en su cuerpo. Al sentir ese abrazo por parte de ella había hecho que el corazón le dé un brinco de alegría, abrió un poco los ojos de la admiración y acto seguido separó sus brazos para poder corresponderle y acunarla en su pecho también. Ella estaba sonriendo, abrazándolo de la cintura cómodamente recostada en él mientras que el muchacho cerró los ojos y la abrazó también pero por la espalda atrayéndola más, dejando ver una pequeña pero tierna sonrisa.

    —Yo también te amo Inuyasha —le respondió dulcemente mientras refregaba su rostro en el fuerte pecho del chico.

    Él abrió perplejo los ojos, la volvió a tomar por los hombros para separarla solo un poco y poder mirarla.

    —¿También me amas? —preguntó incrédulo.
    —Así es —contestó ella tranquilamente.
    —Kagome… —dijo él con una sonrisa.

    La tomó por ambas mejillas, la miró fija pero tiernamente para después transmitir todo ese amor que profesaba a través de ese beso que había sido esperado por ambos durante mucho tiempo. Aquel ósculo fue mágico, lleno de cariño, dejándose llevar por el momento no existía nadie más alrededor solo ellos dos. La tomó de la cintura y ella a él lo envolvió por el cuello jugando con sus cabellos. Duraron algún tiempo así, ya que finalmente tuvieron que separarse por falta de oxigeno.

    —No hace falta pedirte que sería maravilloso si aceptaras ser mi novia —decía él extasiado frotando delicadamente su nariz con la de ella.
    —Y no hace falta decirte lo mucho que me encanta decirte que sí acepto —contestó ella riendo levemente divertida.

    Volvieron a unirse en otro beso un poco más profundo, hasta que Kagome se acordó que al día siguiente había un compromiso muy importante. Tuvo que cortar por unos instantes el ósculo para poder decirle la noticia a su novio.

    —Por cierto —Dijo ella sin dejar de abrazarlo por el cuello —Con toda esta emoción me olvidé de contarte.
    —¿Qué pasó? —preguntó Inuyasha aún abrazándola de la cintura.
    —Mañana pues viene mi padre —contestó ella y no precisamente feliz.
    —¡¿Qué?! Y para qué, no planeará llevarte con él ¿Verdad? —dijo con un poco de preocupación.
    —No tranquilo, no te preocupes, sólo viene de visita por una semana —contestó rápidamente para calmarlo mientras le acariciaba la mejilla.
    —Bueno está bien, entonces espero que todo te salga bien —respondió sonriéndole.
    —Gracias —dijo devolviéndole el gesto.

    Volvieron a besarse para esta vez ser interrumpidos por el sonido del celular de Kagome, quien se separó solo unos centímetros de Inuyasha para poder contestar. Él la abrazó de la cintura por detrás causando un estremecimiento en ella pero de igual forma contestó la llamada. Resulto ser la señora Sonomi un poco exasperada y le decía a su hija que había pasado una hora y no regresaba, por lo que al colgar el celular ambos muchachos tuvieron que irse rápidamente después de todo el día de mañana iba a ser algo pesado para la familia Higurashi.
     
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    miko kagome

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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    hola!!!
    gracias por avisarme que ya pusiste la contiii
    este capitulo me fascino, realmente estuvo maravilloso, fue muy interesante, lleno de sorpresas!!!
    me encanto la parte donde Inuyasha le confiesa sus sentimientos a Kagome y luego se besan y se hacen novios n///n
    igualmente me alegra que por fin Miroku y Sango sean novios!!!
    y me gusto la parte donde entran en parejas al tunel del amor
    espero que la visita de el padre de Kagome sea agradable ^^
    suerte con la contiiiii
    bye n_n
     
  10.  
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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    Kkyyyaaa..! Me quede sin aliento!! Hasta empece a abrazar muy fuerte a mi peluche favorito!! ( y adivinen como se llama??.. Se llama inuyasha) jaja sii y con su hija kaniu, pero después comprare un chango hembra para decirle Kagome ( eres un caso perdido.. Bueno en que estábamos??)
    Aaa sii aleluya miroku y sango!! Y luego inu y kag.. Casi me da un paro cardiaco!!!
    Jajaja me mató de la risa la parte que kag le dice a sango: Sanguis, jajaja suena muy extraño,
    Amé el CAP! De mis favoritos!!
    Jiji
    Te deceo suerte en tu viaje!!! Y no t tardes mucho!!
    Tkm!!
    Aver que pasa con el papa de kag (que no de la lleve!!) ToT
    Sayonara!! Besos y abrazos
    Con cariño: kagomeG y ukyo- chan
     
  11.  
    inulove

    inulove Entusiasta

    Virgo
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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    que lindo!!!, ya son novios!!!

    que buen momento de pedir que sea su novia se le ocurrio a Miroku, pero aun no puedo creer que se la hayan pasado callados en todo el tunel del amor, y pobres de Inu y Kag cuendo atras estaba la pareja besandose,debio haber sido algo asi como una tortura jaja, pero bueno, al menoss ya confesaron sus sentimientos, y por la forma en que Inuyasha le hablaba a Kagome antes, quien no pensaria que le caia mal?, pero bueno esta genial la conti, espero con ancias la proxima

    cuidate, besos

    inulove se despide
    mata ne
     
  12.  
    kaome

    kaome Entusiasta

    Aries
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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    que linda historia me encanta sobre todo la parte en la
    que inuyasha quiere disimular y se pone todo colorado
    pero no me gusta que su padre se la quiera llevar espero que no se la lleve
    pero lo que me encanto fue que inuyasha y kagome son novios
    que lindos espero que les ure mucho y espero que le sigas
    me despido bye
     
  13.  
    aLeTheia_anGeL

    aLeTheia_anGeL Usuario común

    Piscis
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    Título:
    Me Quedare a tu Lado [InuxKag]
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
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    Romance/Amor
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    31
     
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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    Gracias Gracias Gente por comentar y todo estoy muy agradecida con todos los que postean y también con la gente que se toma su tiempito para al menos leerlo ^^ Bueno después de haberme matado una semana estudiando como .... (Ok palabra censurada) Salí aprobada en todos los cursos mi esfuerzo valio la pena pero de todas maneras me dio algo de chance estos dias para ir avanzando y finalmente les traigo conti que espero sea de su agrado ^^ Nos estamos leyendo chic@s y gracias de antemano por comentar aqui aioOoSsSs


    CAP. 7 LA LLEGADA DE PAPÁ


    No pudo dormir más, desde hace un buen rato cavilaba en sus pensamientos decidiendo si se levantaba o no, finalmente después de un buen rato de estar meditándolo abrió los ojos, se quedó de ese modo mirando al techo para luego bajar la mirada detallando cada parte de su habitación, viendo sus cosas hasta que optó por voltear a su lado derecho a ver su reloj en su mesita de noche, lo tomó en su mano y vio la hora.

    —Vaya las seis en punto, ¿Tan temprano desperté? —se dijo para luego soltar un suspiro pequeño— y pensar que faltan dos horas para ver de nuevo a papá.

    Trató nuevamente de acomodarse en la cama volteándose para el lado izquierdo y de ese modo ver si podía conciliar el sueño por lo menos una hora más, pero sus esfuerzos fueron en vano, repentinamente el sueño se le había quitado del cuerpo como por arte de magia, cosa que la fastidiaba porque le encantaba dormir. Resopló irritada y luego sonrió resignada.

    Bien, no puedo dormir, es oficial decía mientras miraba la pared, de pronto recordó Mmmm… ¿Qué estará haciendo Inuyasha? De seguro él sí estará durmiendo plácidamente.

    Sonrió tiernamente a la par que repasaba su salida del día anterior, se sonrojo tímidamente cuando recordó cómo fue que Inuyasha se le declaró en el parque. Era increíble y tierno cómo pasaron las cosas pero también se preguntaba si es que a su amiga le había pasado algo similar con Miroku. De pronto se escuchó el sonido de una canción, “¿De dónde es eso? Conozco esa canción es… Uh…” pensaba ella hasta que por fin le atinó así que cogió su celular que estaba también en la mesita de noche y contestó sin ver quién era.

    ¿Aló? —dijo ella confundida.

    ¿Quién podría llamarla a estas horas de la mañana? Y obviamente en domingo. De pronto esa dulce voz varonil la despertó de su letargo.

    —¿Kagome? —dijo él desde el otro lado de la línea.

    Se asombró totalmente lo que la llevó a sentarse de golpe en la cama pero luego de asimilarlo, sonrió nerviosa aún en esa posición.

    —Hola Inuyasha ¿Qué pasó? —contestó rápidamente en lo que soltaba una pequeña risa temblorosa.
    —Qué bueno que no te desperté ¿No te desperté verdad? —hablaba él, sonaba algo nervioso.
    —No para nada tranquilo —dijo ella relajándose y volviendo a recostarse— ¿A qué se debe tu sorpresa?
    —No… es que yo… no deje de pensar en ti desde ayer —hablaba como si le costará decirlo.

    Aquellas palabras le sonaron realmente tiernas, Inuyasha en verdad la extrañaba y con aquel gesto se lo demostraba enteramente.

    —Gracias por extrañarme, yo también estaba pensando en ti —se animó a decirle sin temor a qué le podría responder.
    —¿De verdad? —exclamó sorprendido.
    —Si en serio además se me había quitado el sueño, descuida —dijo ella suspirando aliviada.
    —Está bien y ¿A qué hora viene tu padre? —preguntó decidido a entrarle al tema.
    —A las ocho, creo —contestó sin mucho ánimo.

    Toda aquella media hora se la pasó hablando de cosas triviales con su novio, a veces se quedaban callados escuchando la respiración del otro, cosa que no incomodaba. De pronto el muchacho se percató que su saldo estaba a punto de terminársele por lo que tuvo que despedirse obligatoriamente.

    —Kagome tengo que cortar, me quedan dos minutos —dijo él calculando su tiempo.
    —Está bien no te preocupes —contestó ella amablemente.
    —Ya quiero que sea lunes para poder verte —hablaba el chico ahora con más confianza.
    —Yo también ya quiero estar a tu lado —decía mientras reía levemente.
    —Te amo, nos vemos —dijo finalmente para colgar.

    De ese modo cortó la llamada, ella cerró su móvil sonriendo, aquella conversación le había devuelto los ánimos y alegrado la mañana. De pronto se dio cuenta que ya no quería seguir acostada así que se levantó, tomó la manta que estaba en el respaldar de la silla y fue a la sala a mirar televisión.

    Quizás en todo ese pequeño alboroto al abrir la puerta y bajar las escaleras, su hermano había despertado por lo que escuchó un pequeño hilo de voz proveniente desde atrás.

    Hermana ¿Qué haces despierta tan temprano? —hablaba despacio mientras se frotaba el ojo izquierdo con su mano.
    —Ay Souta lo siento no quería despertarte —contestó ella a la par que volteaba —es que se me quitó el sueño, oye ¿Mamá sigue durmiendo?
    Sí ¿Por qué? —respondió él tras un bostezo.
    —No quería despertarla a ella también, hoy va a ser un poco pesado así que hay que tratar de no hacerla enfadar ¿Está bien? —advirtió ella en un tono materno.
    —Sí tienes razón —respondió agotado el niño para luego volver a bostezar —bueno yo vuelvo a la cama, nos vemos mas rato.

    Souta volvió a subir a su habitación, estaba completamente agotado ya que anoche se quedó prendido del televisor jugando videojuegos hasta las 2 de la mañana. Al irse su hermano, Kagome volteo de nuevo para ver el programa, tomó el control en sus manos mientras hacía zapping inconscientemente pensaba “Mis padres se van a ver después de 6 años, que rápido pasa el tiempo, ¿Cómo reaccionaran? Ojala en esta semana todo resulte bien”. El rostro de Kagome reflejaba un poco de tristeza además de permanecer seria, no le gustaba esa situación ya que le dolía lo que pasaba con sus padres y esperaba algún día llegar a sobrellevarlo. De pronto sin darse cuenta, sus párpados le pesaban más, iba recostándose poco a poco en el mueble completamente acurrucada entre los cojines y su manta de dormir, de un momento a otro cayó en un profundo sueño.

    *º*º*º*º*º*


    —¡Kagome! ¡Kagome! —le gritaba su mamá para que abriera los ojos.

    Ella despertaba de a pocos para volver a cerrar sus ojos, permanecía de ese modo por varios ratos hasta que sintió que la movían fuertemente de los hombros.

    —Kagome ya despierta, tu padre llegará en media hora —le decía su madre algo alterada.

    Por fin logró despertarse, para eso ya eran las 7:30 am. Su mamá lucía algo desesperada además de vérsele ya lista y cambiada mientras que ella estaba aún en pijamas.

    Qué pasa, ¿Por qué estas así? —dijo la chica media soñolienta.
    —Kagome ve a cambiarte rápido, espero que Souta también esté listo —decía la señora acomodándose los aretes.
    —¿Qué hora es? —contestó normal y parándose del mueble.
    —Las siete y media, ya anda ve a ducharte y cambiarte de todas maneras ya llegamos tarde al aeropuerto le contestó mientras iba hacia la cocina.
    —Bueno está bien, lo lamento —dijo ella dirigiéndose a las escaleras.
    —¿Lo lamento? —exclamó la señora, estaba confundida.
    —Lamento haberme levantado tarde —le contestó para después regalarle una cálida sonrisa.

    Su mamá le devolvió el gesto y seguido entró a la cocina para empezar a preparar el desayuno. Mientras tanto Kagome fue rápidamente a darse un baño, afortunadamente Souta ya había desocupado la ducha así que luego de unos diez minutos aproximadamente fue a cambiarse. Ambos hermanos bajaron las escaleras para ir directo a la cocina y tomar un desayuno veloz. Al terminar fueron a la cochera, su mamá ya se encontraba esperándolos en el auto por lo que a penas ellos entraron puso el carro en marcha y salieron directo al aeropuerto “Tomoeda”.

    En una hora más o menos llegaron, fueron rápidamente a la sala de pasajeros donde finalmente lo vieron. Kagome y la señora Sonomi lo reconocieron de inmediato, estaba sentado con unas dos maletas a su costado. El señor Daijiro se encontraba leyendo una de sus revistas favoritas, por lo que no se percató de la presencia de su familia.

    Mamá, ahí está —dijo Kagome señalándolo discretamente.
    —Sí ya lo vi, vamos —contestó la señora tomando de la mano a Souta.
    ¿Él es mi papá? ¡Wow! Sí que cambió bastante —se decía a sí mismo el niño.

    Los chicos se aproximaron a él, silenciosamente dieron la vuelta para darle el encuentro por detrás. El señor Daijiro seguía entretenido con su revista de negocios por lo que no sintió absolutamente nada cuando Kagome lo abrazó por detrás colgándosele levemente del cuello.

    —¡Papá! —exclamó ella sonriendo.

    El señor volteó inmediatamente y emocionado vio a sus dos hijos que lo abrazaban. Nuevamente aquellas gotas salinas apostaban con salir pero no lo hizo, giró para darles un abrazo a ambos y es que la felicidad lo embargó por completo al ver a su pequeño Souta que naturalmente ya no era tan pequeño y también al ver otra vez a su querida hija después de meses. El reencuentro fue conmovedor, al menos con sus ellos.

    ¡Papá! Al fin llegaste —decía la chica mientras lo soltaba.
    ¡Papá! Hace años que no te veía —confesó emocionado el niño.
    Lo sé hijos ¡Dios! ¡Souta! Cómo has crecido ¡Kagome! ¿Estás más alta? —decía el señor sin poder ocultar su conmoción.

    La señora hizo finalmente su aparición, se encontraba seria observando a su ex esposo de pies a cabeza.

    Que tal Daijiro —habló sin mucho ánimo y cruzada de brazos.
    Sonomi buenos días —le contestó de igual modo y mirándola serio.
    Disculpa la demora es que tus hijos se quedaron dormidos —explicaba ella.
    No hay problema solo esperé media hora así que todo en orden —aclaró el señor.

    El ambiente se tensó nuevamente, sus hijos trataban de ocultar lo mal que los ponía esa situación así que cambiaron el tema y Souta tomó la mano de su padre para jalarlo hacia adelante mientras que Kagome ayudaba a su madre con las maletas de su padre. Así la familia Higurashi se junto nuevamente después de varios años y se encaminaron hacia el auto, las maletas las acomodaron en el portaequipaje del auto y subieron; esta vez el señor fue quién condujo mientras que en el asiento del copiloto se sentó Souta y atrás iban Kagome y su madre. En el camino hablaban de todo, incluso de trivialidades pero eso era lo de menos, al parecer el menor de la familia era el que estaba más emocionado, no dejaba de mirar a su padre y el señor tampoco, siempre respondía a cada curiosidad de su hijo con una sonrisa, en verdad estaba feliz, esa semana seguramente se les iba a ser muy corta pero quizás para la señora Sonomi iba a ser una eternidad.

    Al llegar a casa, todo parecía estar en orden, Kagome le informó a su padre que dormiría en la habitación de huéspedes, cosa que para el señor no había ningún problema así que llevó sus maletas hasta allí. Entraron y se quedaron detallando el cuarto.

    Bueno papá como verás la habitación es cómoda —dijo ella llevando una maleta y poniéndola en la cama.
    —Sí lo sé, se ve bien, gracias hija —le contestó mientras veía por la ventana. Luego de un rato volteó y sonriendo le preguntó —Por cierto ¿Ya desayunaron?
    Ehm bueno Souta y yo tomamos un desayuno rápido y creo que mamá no tomó nada —le explicaba ella tranquilamente.
    —Bien, vamos dejemos las cosas y salgamos a desayunar —ordenó el señor animosamente.
    Gracias papá, le avisaré a Souta y a mamá —contestó mientras daba la vuelta.
    —Está bien.

    Así Kagome fue a avisarles de inmediato, obviamente aceptaron y se fueron. El señor Daijiro los llevó a un restaurante no tan elegante pero si de una buena imagen y prestigio gastronómico, no iba a Japón desde hace algunos años pero aún recordaba buenos sitios donde se puede comer bien. Al dirigirse hacia dicho lugar y ver el nombre del restaurante el cual era “D’ Class”, la señora Sonomi se quedó pensando “Este restaurante… aquí fue donde… Daijiro ¿Por qué nos trajiste aquí?”. Entraron, se sentaron y pidieron su orden para desayunar. No demoraron mucho en traerles sus pedidos pero aún así, Sonomi no dejaba de mirar a todos lados el restaurante, acto que Daijiro notó inmediatamente.

    —¿Qué pasa Sonomi? —le habló sin quitar la seriedad en las palabras.
    —Nada —respondió secamente —Que puede pasar.
    —Como digas —le contestó bebiendo el café de la taza.

    Mientras tanto Kagome mordía un pedazo de aquel delicioso pie de manzana pero justo en ese momento sintió que su celular vibraba, esta vez sí vio quien era así que sonrió y se volteó un poco a su lado derecho dando la semi espalda a la mesa y contestó.

    —¿Diga?
    ¿Kagome? Espera ¿Acaso no sabes quién soy? —respondió el chico.
    —Hola Inuyasha, claro que sabía que eras tú —hablaba en susurro.
    Menos mal, oye pase por tu casa pero no hay nadie ¿Dónde estás? —le habló en manera de preocupación.
    —En un restaurante, estoy con mis padres —contestaba ella sonriente.
    Ah ya veo, ¿En qué restaurante están? —preguntaba curioso.

    Mientras su hija platicaba entretenida por el teléfono móvil, su padre estaba viéndola de reojo, se estaba demorando mucho en cortar esa llamada así que frunció el ceño un poco para decirle con voz autoritaria.

    —Kagome, cuelga eso y desayuna —habló con un poco de fastidio a la vez.

    Ella volteó levemente y le asintió a su padre para volver a girar y despedirse de su novio.

    Inuyasha tengo que cortar, mi papá me está llamando —nuevamente en manera de susurro.
    Está bien descuida, ya lo escuché también —dijo para soltar una risa.
    —No te burles malvado —fingiendo molestarse para luego reír. Graduó su voz en forma que no se escuchará tanto —te amo, nos vemos.
    Yo también, nos vemos —contestó aún riendo.

    Y de ese modo ambos cortaron la llamada, Kagome estaba ahora más feliz que antes. Era increíble que Inuyasha le llame seguido para saber de ella, le parecía un gesto realmente tierno de su parte. Aunque el destino no estaba precisamente a dejarla en paz de ese modo, Souta notó su repentino cambio de expresión.

    —¿Feliz hermanita? —le dijo en tono burlón.
    Souta no molestes —contestó evadiendo la pregunta.
    —¿Qué te dijo Inuyasha? —seguía insistiendo el niño.

    Aquella pregunta causó el ahogamiento por parte de ella lo que la llevó a golpearse levemente el pecho para que pase la desesperación.

    —Se puede saber quién es Inuyasha —habló su padre seriamente.
    —Pues es un amigo papá —mintió algo nerviosa.
    —Su amigo especial —le seguía molestando.

    En ese instante le dirigió una mirada fulminante con el único fin de tratar de controlarse para no echársele encima. Su padre lucía cada vez más exasperado, nunca le gustó esas relaciones de jóvenes, era celoso con su hija y a opinión de Kagome exageraba en ocasiones. Trató de sonreír para poder disimular, a penas ayer había aceptado ser su novia y es obvio que su mamá aún no sabía sobre eso y menos su padre que recién llegaba, tenía pensado decírselo pero sería poco a poco.
     
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  14.  
    miko kagome

    miko kagome Usuario común

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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    hola!!!
    gracias por avisarme que ya actualizaste ^^
    el capitulo te quedo MAGNIFICO!!!!
    mi parte preferida fue cuendo Inuyasha llama a Kagome al celular y se la pasan hablando media hora hasta que se le acaba el saldo a Inuyasha jajaja
    tambien me gusto mucho cuando Kagome recibe la llamada de Inuyasha en el restaurante y su papá se pone celoso interiormente por saber que su hija tiene a alguien especial n///n
    y me encanto el reencuentro que tuvo el papá de Kagome con todos ^^
    espero la contiiiiii
    bye n_n
     
  15.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    wOw, dios mio (perdon por apenas pasar jeje) estuvo taan tann.!!! hermoso.!!! pero que quiso decir la mama de kagome con eso???? que extraño, ademas pobre kag, su papa seloso (bueno lo mismo me pasa... es bien seloso!! haun que no tenga novio,. piensa que cualquiera que se me hacerca lo es.!!) y ahora que les dira??, ESPERO QUE LES PONGA UNA BUENA EXCUSA oo siquiera por lo mientras... me encanto como hablaron.. hay que kawai.!! que inuyasha se ponga nervioso por telefono..!! aaaa
    bueno esperamos la continuacion.!!
    gracias por avisarme atte: kagomeG y ukyo
     
  16.  
    inulove

    inulove Entusiasta

    Virgo
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    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    hola!!!

    muy buena conti

    gracias por el aviso

    que lindo Inu, le llamo a las 6:00am como si estuvieran conectados, lo malo es que se le estaba acanbando el saldo jaja, pero al menos el papa de Kagome no se la va a qeurer llevar, no digo que sea malo, simplemente queire estar con sus hijos, aunque yo tambien pense que fue muy curioso que los llevara a ese restaurante donde el................. espera un momento, que paso en ese restaurante?, bueno es que no puedo halbar de un tema que desconosco (no que tu lo sabias todo?) no molestes, lo se todo, pero esto no pertecene a al todo, pertenece a otro todo ( y cuantos todos existen?) no lo se,tal vez 4 o 5 (aja, y yo hago como qeu entendi, sabes que, mevoy, adios) ok.
    bueno espero con ancias la proxima conti, ya queiro saber si Daijiro tortura a Kagome para qeu le digo lo de Inuaysha, o si Sota, lo dice antes de que Kag pudiera decir algo jaja

    bueno te cuidas
    besos y abrazos -quien me pego esta maña?-
    mata ne
     
  17.  
    kaome

    kaome Entusiasta

    Aries
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    Escritora
    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    que bueno la conti me encanto estuvo muy dulce me gusto la parte
    donde kagome no puede dormir e inuyasha la llama ojala y uno se gastara
    un novio como ese que te llama seguido :jaja: (cambiando el tema)
    pero me izo reir mucho fue la parte donde inuyasha la vuelve a llamar
    y kagome estaba con sus padres y su papa se pone muy celoso
    espero que le continues :bye:
     
  18.  
    maFFer susin

    maFFer susin Usuario común

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    Escritora
    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    aaaaaaaaaaale-chan¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ya leii thu fic me encanto lo ame ♥ ohhh inu hermoso¡¡¡¡¡¡¡ yo qiero un asi :( hahahahaha en fin amiga nu zabia qe escribias un fic no sabes lo intrigada y maravillada qe me dejo thu fic en vdd espero continuacion ^^ aunqe por lo qe he visto se qe thu si actualizaz espero qe continues la historia por qe si no de mi cuenta corre qe la continuez ó.ó hahahaha (ez en zerio ¬¬) :D en fin amiga me avisas plis cunado actualizez?
    considerame thu fiel lectora chao ^^
     
  19.  
    Pan-chan

    Pan-chan Fanático

    Libra
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    Escritora
    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    :shaaa: amiga lamento tanto haberme perdido estos capitulos, pero debo admitir que valio la pena ya que me entretuve un rato!! xD. Me parecio muy tierna la forma en que Inuyasha y Kagome se hicieron novios, no pense que fuese a suceder tan rapido; por otra parte me agrada que Kagome pueda ver a su padre luego de tanto tiempo, lastima que no se lleve bien con su ex esposa, al menos deberian disimular sus reacciones delante de sus hijos O.o no ven que los incomodan?? ¬¬

    Y para colmo el padre de Kagome resulto celoso, ¿Como hara la pobre para explicarle la situacion? espero que se le ocurra una buena idea, o que Inuyasha se llene de valor para ir a hablar con el xD

    Gracias por haberme avisado de tu conti, nuevamente me disculpo por pasarme tarde ;)
     
  20.  
    jeniYasha

    jeniYasha Entusiasta

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    Escritora
    Re: Me Quedare a tu Lado [InuxKag]

    hola!! soy una nueva lectora de tu fic
    me gusta mucho! en especial la relacion de inu con kagome
    los celos del padre de kagome x inu! me enkanta! todos los padres son asi u.ú
    la relacion del padre y la madre de kagome no esta muy bien... espero ke se solucionen o ke al menos se lleven mejor, ke paso en ese restaurant???
    espero la conti!!

    ~~~sayito~~~
    ~~~dulcceammor~~~
     
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