Long-fic Luna Roja

Tema en 'Fanfics Abandonados de Inuyasha Ranma y Rinne' iniciado por Sumi Chan, 5 Abril 2010.

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    Circe

    Circe Usuario popular

    Leo
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    Escritora
    Re: Luna Roja

    Holaa! Aca me paso por tu fic amiga!! ^^ Note que te faltaron algunos acentos y que tuviste algunos errores de dedo pero son mucho menos que los de antes n_n Me gusto mucho, ¡Ya aparecio Kouga! pero eso de una relacion hermano\hermana no me gusto, espero que entre Kouga y Kagome haya algo aunque, en realidad, me gusta mas el InuxKag :D Ya quiero saber que va a pasar, aun tengo muchas dudas u_u jejeje Si puedes avisame cuando este la conti. En fin, nos hablamos amiga!! Sayonara! ^^
     
  2.  
    dulcekagome

    dulcekagome Usuario común

    Virgo
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    Escritora
    Re: Luna Roja

    ***!!!Hola amga sumi-chan!!!***
    que bueno tenias conti!!!!
    me ha gustado mucho tu conti estubo divina. pobre Kagome llorando por culapa
    de inuyasha y mas aun deprotegda de los ataque de naraku (se merece un abajo)
    meno mal que ¨Kouga llego su rescate. lo mejor de todo es que Kagome ya n quiere
    ser una joven indefensa. dime tendra algunentrenamiento para proteger la perla
    nu se algo asi como de miko???
    bueno espero que subas conti pronto!!!. cuidate y nus vemos luego
    un abaxo y un kiss de mi parte atte.dulceKagome

    sayito...
     
  3.  
    windmiko

    windmiko This is war

    Escorpión
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    Escritora
    Re: Luna Roja

    Me sorprende cómo manejas a Miroku: respetuoso, muy propio, su carácter de sabio, y sobre todo, lo haces lucir todo un casanova sin exagerar. Hoy en día, ya no respetan ese carácter; y es digno de admirar que alguien lo respete. Además, también manejas a la perfección el amor que siente Miroku y Sango, un romance leve, como lo tuvieron en la serie, pero también tuvieron sus momento, y eso lo respetas. Admirable SuMi-cHan.

    Me pareció muy de repente la aparición de Koga, pero a decir verdad ya lo extrañaba. Cuando estaba leyendo la escena de Kagura y Koga, estaba escuchando una canción, que le quedaba a la perfección. Sí, soy rara. El nombre de la canción es Gravity of love de Enigma, incluso me llegaste a inspirar. Cuidas muy bien a lo que se llama narración, pero la ortografía te falla seguido, ten cuidado. La escena que más disfruté es la de Sango y Miroku, me gusta ese tipo de romance leve, no el de golpe, (de las personas que dicen que el personaje ya se enamoro al minuto), ese tipo de amor, se me hace algo aburrido y sin mucho que decir, porque ya sabemos por dónde van todos los romances. Pero el tuyo es diferente, me recuerda a mí (¿?), tú no tienes prisa por enamorar a los personajes, el tuyo va a paso natural.
    Y eso es lo que más admiro, y es algo que lo distingue de las demás historias que he leído.
     
  4.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    Escritora
    Re: Luna Roja

    Hola sumí!! Perdón por no pasar antes!! Gomenasai las vacaciones me hacen daño..

    Me gusto mucho!! Pero sigo dolida por lo que le dijo inu a kag!!! Y haora a donde se irá inu??? Que horror!!! Como dijo widmiko: te encontré solo algunas faltas de ortografía, jiji también me gusta mucho como manejas a los personajes y la intensidad con la que redactas, transmites todo! Pero sigo sufriendo por lo que paso con inu, lo que me consuela es que miroku y sango estén bien... Y que nos los llegue a matar!! Onegai! ToT, te admiro mucho sumí-sempai! Y perdón por apenas comentar, sayonara! Sigue así! Y Animo!.. Jiji tu sabes que cuentas con mi apoyo!
    Besos!
    KagomeG y ukyo
     
  5.  
    Nejiki

    Nejiki Iniciado

    Piscis
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    Pluma de
    Escritor
    Re: Luna Roja

    Bueno otro episodio mas, de este trabajo tuyo.

    El capitulo de hoy o en este caso de ayer. Fue llamativo en muchos sentidos, tuvo sus ciertos toques de comedia en la escena de Miroku y Sango, también me gusto la personalidad que manejan los personajes, los cuales son muy semejantes a los del anime y manga.

    La aparición de Kouga fue como una ayudita a Kagome la cual esta destrozada por los comentarios de Inuyasha, de verdad que en cada episodio dejas cierto misticismo y enigma, la verdad el final no deja mucho que decir y con eso me dan mas ganas de leer.

    Muy agradable descripción y narración de escenarios como de escenas o momentos para dejarlo más claro, vi algunos errores de ortografía y de Concordancia en el grupo nominal.

    No es mas os dejo.
     
  6.  
    Kourei

    Kourei Acosando a Gray-sama (kagome-chan) ;D

    Tauro
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    Re: Luna Roja

    Amiga, perdón por tardar ^^U Creo que siempre me la vivo disculpándome por eso ¿no crees? Bueno, has mejorado mucho desde la última vez. Me encanta como narras las batallas y escenas, aunque me confundes mucho con los diálogos. A veces usas la narración como si fueran los propios diálogos y confunde, además de que algunos guiones se te olvidan. Por lo demás está excelente, ya sabes que me encanta esta historia por el toque oscuro que tiene, son mis fics favoritos :D ¡Kouga ya llegó! Me encanta cuando hay celos de por medio, pero no creo en este caso, por la situación… nada más no me lastimes a Inu-hermoso ToT *Suplicando de rodillas* ToT Yo lo quiero a pesar de todo, ¡sálvalo!
     
  7.  
    Sumi Chan

    Sumi Chan Usuario común

    Cáncer
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    Re: Luna Roja

    Capitulo quince: Mi dulce sacrifico.

    Gruñó irritado, era demasiado…Sólo había pasado dos días y se estaba muriendo, en verdad ¡Se estaba muriendo! ¿Acaso necesitaba de ella para vivir? Odió admitirlo, tenía un orgullo….Tal vez más de lo que debería tener. Intentó olvidar a la chica y se concentró en otro tema; existían pocos seres de su clase, malignos…No le entristecía en lo más mínimo, de hecho sentía una mezcla de emoción y sorpresa. ¿Quién era el causante? No lo sabía pero de seguro era fuerte… Muy, muy fuerte; gruñó otra vez. Fuerte. No había encontrado la forma para ser un verdadero alas negras. No quería asesinar a uno de aquellos seres, no quería, ya se había sentenciado demasiado. Pero en verdad necesitaba esa fuerza, no era entrenamiento ni tampoco era por querer si no era necesidad. Hecho a un lado el tema de ser un alas negras y caminó por las calles, era de noche a penas podría ver con la luz de las estrellas, hoy era luna nueva. Olfateo el aire, el olor a cadáver estaba en el aire. Siguió caminado hasta un callejón. Más de diez cadáveres estaban tirados por doquier.

    — Vaya—exclamó sorprendido. Caminado entre los cadáveres, era curioso ver que todas sus muertes eran causa del corte de una espada—y no se mancho las manos para nada…Debe ser un guerrero. —sintió que sus pies comenzaban a calentarse, bajó la mirada, el suelo comenzaba a ponerse rojo. Desesperado saltó hacia un edificio sin dejar de ver el callejón. Era un por… ¿Portal? No era posible. Se quedó sin palabras en como absorbía a los cadáveres putrefactos hasta no quedar nada. Aun inseguro de bajar saltó hacia al otro edificio viendo determinadamente. No era un portal… Era el trabajo de la perla. Cuando alguien muere o sea uno de ellos los absorbe. Ese era el poder de la perla. Respiró tranquilamente, por un poco y volvía al infierno…Debería ser más cuidadoso.

    Volteó hacia otro lado… Ya no habría nada que ver, siguió caminado aun arriba del edificio cuando percibió la presencia de alguien. Volteó a tras desafiante, su olfato no fallaba. Había alguien a su izquierda, saltó esperando que lo atacaran…Nada; gruño amenazante, a pesar de tener esa forma humana tenía sus poderes cuando él quisiera. No hubo respuesta.

    — ¿Qué es lo que quieres?

    — Nada, sólo te observo—abrió sus ojos como dos platos retrocediendo. No era posible…Era un error…Si, podría ser eso. Su respiración era agitada, un temor lo invadió y sintió que su corazón comenzaba a fallarle al igual que sus pulmones. No era él. ¡No era posible! Atónito miró a su izquierda, no había nadie pero la presencia estaba allí. Otros ojos ámbar lo miraron a Inuyasha, el muchacho paleció cayendo de bruces en el techo.

    — Se....Se… — balbuceaba mirando a la nada. De pronto aquella presencia desapareció, sin ningún rastro. Se levantó su respiración comenzó a tranquilizarse— ¿soy un estúpido o qué?, —‘eso no fue real…Fue producto de mi estúpida imaginación.’

    Intentó convencerse, su hermano no estaría aquí…Su hermano. Sintió un escalofrió que le corrió por todo el cuerpo; el remordimiento otra vez…Su medio hermano era una víctima más de su cruel personalidad. Él lo asesino…No tenía la culpa de nada. Oh, si, claro que la tenía. Era el hijo de la mujer que asesino a su madre, por supuesto que tenía que pagar. Pero no de esa manera. Tal vez, después de todo no tenía ninguna culpa. Sesshomaru era un ser frívolo y venerado, su funeral tardo más de lo que se imaginaba. Era un ser muy querido. Suponiendo que su hermano sólo era un don nadie. Suspiró dejando que el aire se llevase su remordimiento…Al menos eso pensaba. Sesshomaru no podía estar allí y eso era un hecho.

    Volvió a la realidad mirando el cielo. Un aroma familiar le inundo la nariz. Saltó hacia al suelo sin dejar de ver el manto negro; allí estaban tres personas, su alas no podía apreciarse por la distancia...Pero era Sango y Miroku. Eso no cabía duda; frunció el ceño al tratar de ver el rostro del tercer guerrero.

    — Al parecer lo encontraron…¡Ja! Claro es más fácil sin mí. —murmuró intentando descifrar el rostro. Hasta que su olor le llegó a su olfato. Sus ojos se abrieron demasiado, y un gruñido casi bestial nacía en su garganta. —Kouga…—su cuerpo instintivamente se erizo, poniéndose en batalla, materializando su cuerpo de un medio demonio. No esperaba eso. Un rencor comenzaba a nacer en su interior gobernando cada pedazo d razón que existía. Él pudo ser él; ser un guerrero, al lado de ellos, al lado de ella. Pudo ser más fuerte. Sacó sus garras dispuesto a destazar aquel hombre que volaba junto con aquellos seres. Sonrió ante una idea. —después de todo necesito convertirme en alas negras ¿No?—estaba dispuesto, incluso hacer algo que debía pagar aquello. Dio un paso con la idea de asesinar, pero al verlos se detuvo. Bajó sus garras costándole el aliento. No debía hacer ello. Tal vez se vengaría pero no de esa forma.

    No quería asesinar a otro ser, a otro que no sea Naraku. No era por él, si no por ellos. Miroku y Sango eran importantes…Pero más que todo era por aquella chiquilla. No debería matarlo. Suspiró convirtiéndose en la forma que adaptaba cuando estaba en este mundo, suspiró aliviado, viendo la noche y el cielo. Para después abandonar esas calles y seguir caminado sin rumbo.

    Los ojos castaños captaron algo entre las penumbras de la noche, se detuvo de a golpe con la respiración entre cortada, buscando con, la mirada aquella sombra que se había perdido entre la oscuridad. Los demás se detuvieron, extrañados ante la repentina parada de la castaña. Por su parte Sango se concentro, enfocándose en la energía que estaba situada por el lugar…Nio había nadie. Pero estaba segura de que aquella sombra era Inuyasha.

    — ¿Sucede algo Sango?—preguntó su marido acercándose a ella.

    — No…Bueno…No estoy segura…Creo que nada. Fue…Mi imaginación…
    — ¡Mujeres!—exclamó Kouga cruzándose de brazos. —Jamás seguras…

    — Sera mejor que cuides tus palabras Kouga, es mi esposa y es mejor que la respetes—regaño Miroku frunciendo el seño—si no estás segura no tiene importancia…Vámonos Sango —la chica asintió.

    — ¿Sabes Kouga? Nos encanta tenerte. Estábamos comenzando a preocuparnos. No habíamos encontrado a nadie.

    — Sango también yo…


    — Pero…Esta aquí.

    — Ahora que lo pienso ¿Jamás se separan verdad?—preguntó interesado al ver la pareja. Nunca se separaban estaba seguro que habían sido separados.

    — No, nosotros estamos casados… Es por eso que no nos separamos—comentó Sango entusiasmada, sonriendo sin parar. —de hecho pensé que nos iban a separar, ya sabes… En esta misión o algo así. Pero no. Tal vez porque…Estamos unidos por la eternidad—se sonrojo ante el comentario bajando la mirada.

    — Es lo más cursi que eh oído en mi vida—bufó desviando la mirada. Miroku se molesto ante el comentario estaba a punto de protestar cuando la chica castaña suspiró.

    — Sí…Puedes que tengas razón. Es cursi—murmuró Sango esbozando una sonrisa amarga. Esa actitud le recordaba al muchacho. Estaba angustiada, preocupada y decepcionada. Recordando la figura escabulléndose entre la noche. Estaba segura que era él ¿Los habría visto? De seguro que sí, por eso se fue. Inuyasha le recordaba a su hermano menor. Kohaku, el era su niño de ocho años, murió y con la esperanza de encontrarlo en el paraíso se dio cuenta que había renacido en este tiempo, el ahora tiene 24 años y es dueño de una florería. Kouga se sintió miserable. No era la manera de expresarse, además ellos se amaban no había razón para criticarlos. Suspiró.

    — Lo siento, en verdad yo…

    — Está bien. No hay problema, tal vez tú encuentres aquella persona.

    — Si…Pero creo que ya la encontré…Exactamente hace dos días…


    — ¿A qué te refieres?—preguntó la chica deteniéndose. —te refieres a Ka…Ka…

    — No te diré.

    — Koga… ¡Ven acá!—gritó Sango comenzando a perseguirle.

    — Oiga. Ustedes dos...-—pidió Miroku frunciendo el seño— ¿qué es eso?—señaló un bulto que estaba cuesta abajo, su cuerpo estaba lleno de heridas y moretones y uno que otro golpe. Su vestimenta estaba algo rasgada, a simple vista era un bulto que negro mezclado con la noche.

    — Es una mujer—la ayuda instintiva se apoderó de la joven—hay que ayudarla.

    — No. Es Kagura, la mujer que les comente.

    — Pero, esta herida, no podemos dejar así. —Sango se precipitaba.

    — Si, si podemos—contestó su esposo.

    — Ella pidió el Ángelus…—abogó el ángel dispuesta a ayudarla.

    — Si ella hubiera querido ser salvada no nos hubiera herido…Además estaba empeñada en herir a Kagome. Eso no tiene una explicación Sango, ahora vayámonos —ordenó Kouga. La mujer asintió algo triste, odiaba esto. Pero tenían razón.

    La mujer llena de heridas alzó el rostro bañado de tierra, vio con alivio aquellos seres se iban. Tal vez si los llamaba… ¡No! Bajó la mirada arrepentida, no le creerían. Es más la matarían por decir algo. ¿Por qué no pidió el Ángelus antes? ¿Por qué ahora tenía que sufrir? Se levantó, quejándose en las heridas de sus piernas; Naraku la había golpeado, su misión fue fallida y él…Digamos que él…Sólo era un maldito estafador, golpeándola sin cesar e ignorando las palabras de piedad. Se levantó cuando al fin esos seres se habían ido, se quejó al sentir su pierna herida, son ayuda de la pared se apoyó. La noche estaba fría, sintió su rostro tensarse a cada paso que daba. Dolía…Dolía, mucho. Pasó por calles y avenidas, estaba desierto el lugar, no era de esperarse. Las criaturas como ellas estaban por doquier; sigilosamente caminó por una calle. Entre la penumbra se observaba un ser. Estaba de espaldas y su cabello largo se movia ligeramente por el sereno. Temió lo peor.

    — ¿’Naraku vino a buscarme’? Supongo que sí…Yo huí—retrocedió unos pasos, cuando el sujeto volteó, sus ojos dorados miraron a los rojos. Gruñó amenazante.

    Inuyasha gruñó, esa chica era semejante a Naraku y más por esos ojos, vio a la chica aterrada. Retrocediendo, estaba a punto de irse cuando la mujer se aproximó él ahora con la escasa luz de las estrellas pudo observar el cuerpo esbelto de la chica. Sonrió. Era una mujer condenada por la seducción eso no cavia duda. Aun decidido a irse la mujer tocó su hombro

    — Tú…Tú… ¿Eres Inuyasha?—preguntó la mujer observándolo fijamente de arriba abajo, el cabello negro, y su cuerpo se confundía por la infinita oscuridad que emanaba la noche y mas la esquina de aquel callejón, sólo se destacaban sus ojos dorados, ámbar asechando su presa lista para ser devorada.

    El hombre no dijo nada, su expresión no cambiaba. No tenia cuidado en una mujer, podría ser peligrosa pero viéndolo bien solo era una chica herida de pies a cabeza.

    — ¿Qué quieres?

    — ¿Tú lo derrotaste? Me refiero a Naraku…Tú le cortaste las alas. —el chico de ojos ámbar sonrió, mostrando sus dos colmillos.


    — ¿Para qué quieres saberlo?

    — Puedes matarla, digo…Puede asesinarlo ¿Verdad?—sonrió excitada, ahora lo entendía, él era su salvación. Inuaysha se rió a carcajadas. En verdad era tan gracioso ver como lo necesitaban ¿Acaso era un estrella? ¿Un asesino famosos? Por un momento se sintió como aquellas películas de ciencia ficción.


    — No seas estúpida…

    — Sé la ubicación de Naraku. Puede servirte. Podemos trabajar juntos…Me refieran, ahora el busca la perla de Shikon para su convenio ya que eso maneja todos los portales y así podría tener todo.


    — No me interesa…

    — Es verdad, en serio. Él busca a una chica a una tal Kagome—se quedó estático ante el nombre, de golpe se acercó a ella.


    — ¿Para qué?—su aliento rozó la cara de ella haciéndola sonreír. La mujer se separó riendo deslizando su suave mano por un mechón rebelde que salía a frote. Inuyasha se burló de ella.

    — ¿Qué pretendes? ¿Seducirme como tus victimas?


    — No. Naraku me envió a atraer la perla ya asesinar aquella mujer—el hombre se contuvo para asesinarla. —pero digamos…que fallé—su rostro a pesar de estar sucio era tan hermoso, el hombre ignoro ese detalle.
    — ¿Por qué?

    — Un hombre intervino, es un ser de luz—Inuyasha suspiró, era Kouga eso era seguro.


    — ¿la heriste? —la chica frunció el ceño confundida—la chica… ¿La heriste?

    — No mucho, digamos que la azote contra un árbol. Estaba tan descuidada llorando a lágrimas de sangre, un sufrimiento tan ruin. Me imagino. El golpe fue algo grave un poco más y hubiera quedado inválida. Lastima ¿No crees? Ella posee la perla. —no podía más, la rabia se le vino encima. —oye… ¡ah!

    La aventó contra una pared, la chica grito ante el impacto, una cosa era un árbol y otra en ser azotada contra la pared. En la inconsciencia, Inuyasha la sostuvo para que no se cayera.

    — Escúchame. Si vuelves a herirla, te aseguro que sufrirás el doble de lo que le hiciste. —soltó el cuerpo de la mujer que cayó al suelo. Inuyasha se dio a vuelta. Dejando el cuerpo de la mujer entre las penumbras. Poco después se lamentó, pudo saber la ubicación de Naraku aunque…Pensándolo bien no le serviría de nada. —maldito ahora vas de tras de Kagome…—con el plan de protegerla camino velozmente pero se detuvo al instante— ¿Soy un estúpido? Ella está bien. Tiene ahora tres, no me preocupo de nada— estaba confuso y la abeja de la duda lo pico.

    ¿Y si no eran muy fuertes? ¿Si la lastimaban en la batalla? Estaba en la duda. No desconfiaba de ellos, al fin y acabo eran guerreros a eso se dedicaban: a proteger. Y más si se trataba de la futura guardiana de la perla. ¿De que sirve él? Si apenas pudo sobrevivir. E recargo en un la pared. No serviría de nada, incluso perdería…A menos de que él sirviera como un escudo humano.

    —Soy un imbécil—se insultó sonriendo poniendo una mano en su cabeza. El silencio estaba presente…Y de nuevo aquella soledad. Sí, habían pasado dos días que para él fue lo peor en su vida. No necesitaba de ella pero realmente se sentía sólo. En los portales no se mide el tiempo, crees que es poco cuando en realidad es mucho pero en el a vida real…Era una basura pensarlo. — ¿Y si hecho un vistazo? Después de todo me fui por ella—no tenia timidez ni sonrojo ante esas palabras. No la amaba ni la quería pero ansiaba su seguridad, no quería sufrir el remordimiento por Kikyo… ¿Estará bien? Para que preguntar, la pobre mujer estaba sufriendo como nunca en el infierno. Demasiadas preocupaciones. Suspiró descarando su pesadez en su alma. —iré…

    ——————————————————————————————————————-

    — ¿Y que eras antes de morir? —preguntó Kagome mientras disfrutaba su helado de vainilla. En estos dos días no se había sentido triste ni tampoco sola. La verdad era…Estando con Kouga se olvidaban sus problemas, es una de las pocas personas que trasmiten esa felicidad que muy pocos pueden apreciar. Era aquel hermano que nunca disfruto y pensar que tenía tres años después de…Ello. Kouga suspiró echando la cabeza hacia atrás apoyándose en las bancas blancas del parque. Tenía un estado humano, era cuestión de ocultar sus alas y listo.

    — Ah….Digamos que era un ilusionista. Esa fue mi última vida—dijo cortante cerrando sus ojos y envolviéndose en el ambiente. La quería, no podría decir que la amaba aunque estaba a punto de hacerlo. En esos dos días era especial; con ella mejor dicho y más la quiso cuando supo la verdad. Inuyasha…Ahora lo ansiaba más, quería que él sufriera. Jamás pensó que la hiriera de esa manera, la mentira nunca fue buena aliada, siempre traicionera y de ello sabía.


    Kouga era un ilusionista, cometió los siete pecados capitales en una sola vida. Su alma fue desterrada de su arrepentimiento y paso a ser un alas negras jamás asesino a ninguno de esos seres, ni siquiera se enfrentó con alguno. Era otra forma de convertirse en un ser ‘poderoso’. Miró a Kagome mientras comía su helado sonrió. Se veía tan hermosa, tan infantil, le nacía una ternura con tan sólo verla.

    — ¿Qué?

    — Nada. Sólo recordando algo que había olvidado—sonrió demostrando uno de sus talentos. Movió ligeramente su mano izquierda en donde apareció una rosa blanca, era una explicación bastante complicada y era uno de sus trucos más reconocidos en sus tiempos. Observó con infinita ternura el rostro de la chica, le recordaba a una niña asombrada y en verdad…Kagome estaba impresionada. Jamás había conocido a un ilusionista y eso en verdad era sorprendente—toma.

    — Gracias…

    Kouga alzó el rostro alarmado, existía una presencia, lo podía sentir…Un ser maligno.

    — ¿Pasa algo Kouga?

    — No, nada.

    Cerca de allí él estaba observando el espectáculo, tan desagradable era. Un amargo sabor dejo en su boca, podía sentir aquel sentimiento, era una mezcla de ira y tristeza. Gruño clavando sus garras en la corteza de árbol. No lo soportaba; era un imbécil con pensar que ella no estaría bien.
    Allí tenía su repuesta. Con él, con Kouga, el sujeto que le robó su salvación

    — Maldición—musitó clavando más sus garras. —‘¿De qué vale venir?’—se dio la media vuelta cuando oyó las risas de la chica. —No voltees…No lo harás…No…—no pudo evitarlo, Kouga la tenia abrazada por el hombro. Se quedo sin palabras.

    Kagome se ría del humor de Kouga, no le importara que la abrazara, era un amigo afectuoso. Sonrió cuando ambos comenzaron a hacerse bromas con el helado, ambos acabaron manchados de vainilla y solo reían. Hace mucho tiempo que no se reía de esa manera…De hecho nunca lo hizo; podría decirse que ahora disfrutaba su vida. De un momento a otro las cosas subieron al límite. Kouga se la miraba de una manera tan…

    — ¿Pasa algo?—murmuró la colegiala incorporándose, y deslizándose un poco. Carraspeo la garganta. —mira podemos ir…

    — Kagome. ¿Sabes? Una vez creí encontrar a esa persona que es para mí…


    — ¿Qué?—abrió mucho sus ojos con sorpresa—‘no estará pensando en…Oh, oh, ¡Sí lo está pensando! —Kouga comenzaba acercarse a ella.

    — No creas mal...Te quiero pero sé que no puedo amarte. Tu eres una mortal y yo…—se fue acercando más, Kagome comenzaba alearse hasta sentir el borde de la banca. No podía empujarlo…Tenía miedo…Exactamente no…Una mezcla de emociones que le hundían.


    — Kouga…Yo…Yo…—comenzaba a asustarse.

    — Kagome…—su voz era aterciopelada, tomando su mano. Quería demostrarle que la quería, que podían satisfacerla aunque sea una muestra de amor. Se acercó más, la respiración agitada de ella le acariciaba el mentón. No le importara que fuera prematuro o cursi, jamás creyó el amor a primera vista aunque cambiaria la opinión después de eso. Nunca supo en qué momento se enamoro de ella, tal vez antes de sonreírle o después de verla, no importaba. Pero la verdad era la soledad, nunca sabemos que es el amor, nadie está seguro de que es; jamás nos damos cuenta si estamos en lo correcto o no y por ello nos confundimos gravemente.

    Kagome no sabía si llorar o enojarse, no tenia idea en que hacer, rogaba que no pasara nada. Cerró los ojos con fuerza suplicando un tornado, una lluvia algo que interrumpa…

    — ¡Suficiente!—gritó una voz cargada de odio, lanzando a Kouga por los aires, la chica abrió sus ojos con miedo…Esa voz… Su corazón instintivamente comenzó a latir con frenesí, sus pulmones fallaron y su garganta se cerró tragando saliva para poder abrirla. La imagen que tenía Inuyasha era macabra, su rostro era cruel con sus ojos rojizo con aquellas pupilas azules mostrando furia. No se posaron en los suyos y agradeció eso. Se quedó la mujer sin habla. Se incorporo la chica y él se lanzó hacia el ángel que estaba por levantarse.

    — Maldito…


    — No más que tú te lo aseguro—escupió con hiel.

    Ambos jóvenes se miraron con rencor, Kouga se incorporó por fin limpiándose la sangre de su labio inferior. Sonrió, con que era él. Esa presencia que estaba en el aire era él. Se levantó y en seguida aparecieron sus alas junto con una espada en la mano. Inuyasha dio un salto hacia atrás. Trono sus dedos mirando a su contrincante. El rencor por él apareció como una puñalada en su pecho, el odio volvió en si apoderándose de su razón y solo se limito a tacar. La bestia rasguñó el pecho de él, no obstante Kouga lo golpeo de la mandíbula. Ambos tenían sus razones para pelear. Inuyasha por quitarle el Ángelus y Kouga por herir a la chica. El chico de ojos celestes se impulso hacia al cielo, observándolo en como lo miraba el demonio.

    — ¿Acaso cortaron tus las bestia? Me sorprende… ¿No se supone que eras un sr poderoso? —agregó con ironía. Inuyasha rugió dando un salto arrastrando a Kouga consigo. Ambos cayeron al suelo, una nube de polvo rodeo el lugar.

    — ¡Basta!—gritó Kagome corriendo, pero ambos la miraron con dureza, ella se quedo en shock ante las miradas. — ¿Por qué?

    — No es asunto tuyo humana…

    — ¡No le hables así! —Kouga lo tomo por el cuello lanzándolo lejos. Inuyasha cayó en unja banca. Kagome corrió hacia a él.

    — ¡Kouga ya basta!—gritó Kagome desesperada. ¿Acaso se querían asesinar? Era obvia la respuesta.

    — Tranquila Kagome, ese estúpido tiene quien pagar por lo que hizo. No te preocupes…

    Inuyasha intentó moverse pero hizo un gesto de dolor, su pierna estaba rota otra vez. Se levantó a pesar del dolor, cayó otra vez al ver que su espalda estaña dañada, la banca tenia ciertos adornos de metal, como lanzas que se incrustaron en la espalda del chico. Tosió un poco de sangre. Mordió su labio inferior. Sintió la humillación que florecía poco a poco, llenándose de rabia y vergüenza. ¿Acaso no podía derrotarlo? Bufó mientras se incorporaba. Miró a la chica que estaba a un lado de él, todo le dio vueltas, odiaba ese efecto en él. El sonido aumento creyendo que sus oídos explotarían. Jadeo intentando ponerse de pie. Kagome lo miraba luchando por no llorar. ¿Por qué? ¿Por qué se odiaban? Sabía que él le había robado el Ángelus pero no de esa forma, no lo era. Cuándo el portal se abrió succiono a Inuyasha pero Kouga lo sostuvo pero ambos caerían así que Sango y Miroku lo sujetaron y Kouga no pudo retenerlo más soltándolo…Eso fue todo.

    — ¡Vas a morir bestia! — eso fue lo que dijo el chico antes de lanzar su espada como si fuera una lanza, la velocidad ad era impresionante.

    — ¡Ya basta! —en un acto desesperado se interpuso. Sólo fue un impulso, algo que no reacciono. No sabía el por qué…O tal vez sí. El impacto fue doloroso, ella abrió sus ojos castaños, de pronto se detuvo el tiempo, creyendo que cada segundo era una hora. Inuyasha cayó enfrente de ella jadeando. La espada había atravesado su cuerpo antes de que hiriera a Kagome. Nunca supo la fuerza que empleo para levantarse, solo lo hizo. Tenía que salvarla. Sonrió al recordar su pensamiento…Al menos sirvió como escudo humano.


    — Kouga…Debo admitir que tienes más fuerza de lo que imagine. —respiró fuerte antes de quitar el arma en su espalda, cayó en el pecho de Kagome sangrando sin cesar el arma había dado en su corazón.

    — ¡Inuyasha!—Kagome lo sostuvo abrazándolo fuerte mente. Acariciando su cabello y llorando sobre su hombro. Miró a Kouga con furia — ¡Te dije que pararas! ¿Por qué? ¿Por qué Kouga? —reclamó llena de furia.

    — Kagome… —sintió un nudo en su garganta al ver el espectáculo. Inuyasha, él, un medio demonio se sacrifico por ella. Pero…La había herido, la traiciono. ¿Por qué? Y ella…Allí estaba llorando a lágrimas de sangre por él, no lo entendía. Una vez Padre había dicho que el perdone era un don y muy pocos lo vena hasta el final. Retrocedió mirando sus manos. Estaba confundido. Se fue de allí dejando un rastro de confusión.

    Kagome acaricio el rostro con ternura. Las lagrimas mojaban a mejilla de él y este solo respiraba entre cortadamente.

    — Lo siento… En verdad…Inuyasha, yo…yo no quería…
    Inuyasha no dijo nada, el dolor era profundo, tan sólo con movimientos lentos entrelazo los dedos de la chica con los suyos. ¿Moriría? Claro, jamás pensó morir dos veces, era extraño…Muy extraño, al menos tenía la certeza de estar con la persona que ansiaba. Hizo una leve sonrisa al ocultando su rostro en el cuello de Kagome para después depositar un suave beso en el hombro de ella, leve, solo un roce, lo hizo inconsciente, no entendía por qué actuaba así. Respiró hondo; que lastima creyendo que ella estaría bien….Y lo estaba. Cerró sus ojos llenos de cansancio comenzado a soltar el agarre de Kagome.

    El castillo se marchita en silencio
    En un tiempo sediento de cambio
    Una ceniza me dio color
    Desvaneciéndose lentamente…
    Debe morir…
    Junta las estrellas…
    Y construye un castillo de arena.
    Donde pronuncio un suave rezo…
    Emboscada por aquellos pasos
    Que se caen en el polvo derramándose…
    “Por favor… alguien”…

    Lo siento en verdad jejeje. Pero tenga por seguro que no muere, bueno solo un poquito xD no es cierto, habrá Inuyasha para después, debo agradecerles por que este es el primer capitulo de mas de diez hojas, gracias, gracias. Espero sus apoyos. Por cierto no me odien es una idea bastante buena,. relativamente xD
     
  8.  
    kagomeG

    kagomeG Usuario común

    Piscis
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    Re: Luna Roja

    0.0 youkais youkais!! se me izo un nudo en la garganta.. sin exagerar, si me dolio mucho... y me contuve las ganas de llorar... hay dios!! me retorci en la parte que dice que se le enterro la cosa de la silla en la espalda.... pobresito, y luego kag..llorando, fue taan doloroso.!! onegai!! no te tardes mucho!!! (hie! la cancion es de vampire knigth cullity es genial el anime... bueno no tanto como este) se me izieron super tiernos miroku y sango, haun que si me revolvi un poco en la parte de kagura,... hay inu... el remordimiento siempre handa detras de nosotros, pobre seshomarito... jijiji
    pero ni imaginar que embes de inu uviera sido kag... yo creo que inu lo despedasa...
    jeje, me gusto mucho.!
    amo tu forma de escrivir.. como oscura..
    gracias por avisarme
    tkm!! te poyo en todo amiga!

    kagomeG
     
  9.  
    dulcekagome

    dulcekagome Usuario común

    Virgo
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    Re: Luna Roja

    ***!!!Hola miga sumi-chan!!!***
    gracias por avisarme de tu conti!!!!!!!
    Nooooooo por que!!!!!!!!!!!!!
    quieres matar a inuyasha (el que te ha hecho T.T)
    va amorir por que!!!!!!! al menos morira en los barzos de
    Kagome (pero igual no quiero que lo mates).
    cambiando el tema note que cambiaste letras, te comiste algunas,
    y faltaron unos cuanto acentos en fin soloeso (note enojes)
    cuidate y nus estamosbiendo. un kiss y un abaxo de mi parte atte.dulcekagome

    PD: avisame de tus contis...

    sayito...;)
     
  10.  
    Kinary

    Kinary Entusiasta

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    Re: Luna Roja

    Esta muy linda tu historia, la verdad que me conmueve mucho como lelvas la trama, los demonios, angeles caidos, que gran combinacion, me agrada, aunque ya te dicen demasiado tus pequeños errores notables. Tienbes que cuidar los parrafos amontonados.
     
  11.  
    Kourei

    Kourei Acosando a Gray-sama (kagome-chan) ;D

    Tauro
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    Re: Luna Roja

    Amiga, como siempre me dejas con la intriga… -Y pobre de ti donde mates a mi Inuyasha, la asesinada serás tú- (Y dices que yo soy extrema) Si lo eres, ¿Qué es ese cartel de “Por un CemZoo con lemon en cada página, dile sí a la sección Hentai” (Es un hermoso aporte a la comunidad) Aja… Bueno, volviendo al comentario, encontré una que otra falta por ahí pero errores de dedo comunes. Inu tiene un rencor contra el lobo sarnoso que no se me hace razonable, lo bueno es que interrumpió el beso que Kouga intentó… ToT no te vuelvas ir Inu, yo y Kagome te amamos… -YO MÁS QUE NADIE- Un beso SuMi-CHaN, sayonara amiga ;D
     
  12.  
    Kinary

    Kinary Entusiasta

    Escorpión
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    Re: Luna Roja

    No he leido por completo todos tus cvapitulos, pero hasta donde voy (cvuando apenas paarece miroku) esta muy chistoso, per a la vez muy mirterioso, me gusta la combinacion que llevas pero es muy intrigante lo que planea naraku y el pasado de inuyasha.

    Sobre todo la gran relacion que tien con kagome es muy rara,)¿?
    Espero conti **.
     
  13.  
    Kai Stavros

    Kai Stavros Usuario VIP

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    Escritora
    Re: Luna Roja

    Hola! como te dije me gusta mucho tu fic, no solo a mi a dos amigas mias tambien
    pero ellas no pueden comentar por no tener avatar, ni estar inscritas.

    Eres mala TT.TT, que digo mala cruel, cruelisima.
    ¿poque Inu? dime ¿porque?, si se vuelve a morir*inorico*, yo ayudo a Izayoi sama en tu asesinato creeme.
    La verdad Inu al menos sirvio como escudo humano *aunque no sea humano* que triste, TT.TT, snif snif, espero la conti, por favor que no sea tan triste ¿vale?
     
  14.  
    Circe

    Circe Usuario popular

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    Re: Luna Roja

    Hola! Perdon por tardarme en comentar, mi mama no me dejo usar mi compu en toda la semana porque supuestamente le había mentido pero no le menti en nada! Larga historia Xd
    Tuviste algunos errores de dedo y te faltaron varios acentos, al final mas que todo.
    Me gusto que Miroku defendiese a Sango. Kouga me cae muy bien n_n Me pregunto si Sesshomaru se convirtió en un demonio y cuando volverá a aparecer. ¡Que lindo! Inu extraña a Kagome =) Que tiernos que son Sango y Miroku; me da pena Kagura, me gustaría que ella tuviera un final feliz. Inuyasha puede ayudarle mmm pero al parecer no lo va a hacer. Inu va a visitar a Kagome, supongo que gusto estaba con Kouga o algo asi xD jeje tenia razón :D Pobre de mi Inu, lo voi a tener que consolar jajaja. Pobre Kouga, siempre es rechazado por Kagome, siendo el tan bueno y lindo… también lo voy a tener que consolar jaja. Tu fic dio un giro inesperado, nunca crei que mataras a inu y menos por Kouga pero de alguna forma lo vas a revivir porque sino la que se muere sos vos =) jaja
    En fin amiga, me gusto mucho la conti! Nos hablamos! Sayonara! ^^
     
  15.  
    windmiko

    windmiko This is war

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    Re: Luna Roja

    Hola SuMi-cHan.
    Debes aprender a separarte del punto, lo usas en cada oración, si le das otra leída veras dónde está el error. También hubo palabras mal metidas, y a veces llegabas a comértelas, por así decirlo; hay una pequeña confusión de tu parte por los tres puntos suspensivos (…), es verdad que pones muy bien la regla de que “si hay un punto, la palabra que seguirá debe ser mayúscula”, pero en los tres puntos que te comento sucede algo diferente, no te preocupes, no es mucha diferencia:
    Como veras en ésta oración, los tres puntos complementan la oración, es cuando el personaje una pausa pero seguirá diciendo lo que pensaba decir. No sé si me entiendas con este ejemplo. Y cuando va con mayúsculas es cuando pasa a decir otra cosa y que no completa su oración donde los tres puntos suspensivos, pasa a cambiar de tema, por así decirlo:
    Espero que haya quedado entendido. Por lo que el capitulo me pareció un poco más romántico, no sólo porque Miroku defendió a su esposa de Koga, la verdad que quedé impactada por la escena. Jamás me lo hubiera imaginado, fue una idea muy original. Además que la pelea con InuYasha y Koga fue de mucha tensión, sobre todo por el terrible incidente que le sucedió. Por supuesto que le héroe no debe morir, es un pecado capital desde que salio el cine y la literatura x´D.
     
  16.  
    Sumi Chan

    Sumi Chan Usuario común

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    Re: Luna Roja

    Capitulo dieciséis: Aléjate de mí.

    Kagome abrió demasiados su ojos sintiendo que el pánico la cegaba. Comenzó a moverlo pero no hubo respuesta, las lágrimas cayeron ferverosamente cayendo en la cabeza del chico de ojos ámbar. Su respiración era frenética y su corazón latía con una velocidad impresionante.

    — No…—murmuró sollozando mientras lo abrazaba. No entendía por qué sentía aquel vacío, aquel dolor si él la lastimo…Era justo ¿No? No, no lo era porque a pesar de todo, a pesar de haberla lastimado, se sentía comprendida entre aquella falsedad. Su actitud de ser un demonio arrepentido buscando su razón de estar aquí. Lo abrazó con fuerza mientras sollozaba en su pecho, no era justo que hubiera muerto, nunca pidió eso, jamás. Se sentía devastada. Odiaba sentir aquello, lo odiaba, esa impotencia de no hacer nada, el terror de ver un cadáver, sentir que la pesadilla de su vida se volvía una y otra vez dejando esos recuerdos dolorosos viendo a su familia. Y entre aquellos recuerdos cerró los ojos aun escurriendo en lágrimas. Su cuerpo lo sintió pesado y a la vez tan ligero, una serie de emociones la sometieron como ráfagas de viento revoloteando sus cabellos. Sintiéndose extraña miró sus manos que estas comenzaba a tomar una forma trasparente casi invisibles. Se sentía una tonta. ¿Estaria soñando? O tal vez por tantas emociones le dio un colapso y se quedo allí con el cuerpo del muchacho. Aunque en realidad la exótica joya era la causante de ello. Esa perla era parte de ella y ella de la perla, eran una misma aunque la jovencita no tenia idea de eso. Aun confundida su vista se torno obscura temiendo de que algo o alguien saliera a comérsela…Al menos eso pensaban.

    Después de unos segundos que para ella fueron eternos su alrededor se construían paredes, los tonos eran blancos, pálidos para ser precisos. Cuadros aparecieron por doquier, las imágenes de su alrededor aumentaban. Candelabros, ventanales, pasillos, camas, cortinas de seda, alfombras, mesas, sillas, escaleras, barandales. Una expresión de asombro salido de sus labios al observar que estaba en una casona estilo colonial. Estaba impresionada, los podía tocar aunque ella no viera las partes de su cuerpo. Podía sentir la textura de un piano que estaba a su izquierda, recorrió con timidez los pasillos y habitaciones. Era de noche, los candelabros aun tenían las velas que se derretían a cada minuto que pasaba dejando las gotas de cera deformando el palo. Camino despacio hasta que encontró una habitación iluminada por velas. Ella entró en ella y o que vio la dejo sin aliento. Un Inuyasha estaña sentado en el suelo, estaba apoyado en la cama sangrando gravemente en su pecho, su respiración era agitada conteniendo el dolor. Antes de poder llegar junto a él sintió una energía que recorría todo su ser dejándola sin aire. Miró como una hermosa mujer la traspasaba. Tenía un vestido largo, azul pálido con unos encajes hermosos, era una mujer bella. Envidió su belleza. La chica se sentó junto a él.

    — Kaede está dormida…—un silencio absoluto inundo el ligar. Se sintió incomoda, suspiró levemente. Su pobre hermana está conmocionada, la pobre había visto la verdadera identidad de Inuyasha que para la pequeña era un simple muchacho supuesto amigo de la joven incluso lo admiraba por su educación.

    — Esta aterrada… no la culpo.

    — Es pequeña pero fuerte, comprende este asunto y lo sabes. Ella tiene una fortaleza increíble…Me recuerda a mi madre—volteó a verlo, lo pillo al ver como se quejaba ante la herida —no debiste hacer eso…


    — ¿Hacer qué?

    — Arriesgarte por una cosa inútil—contestó mientras se acercaba a él, rozando su suave mano en la mejilla del medio demonio. Inuyasha tragó un poco de saliva intentando recuperar la respiración. Aun no podía acostumbrarse a tener el trato con ella. No quería herirla y no pensaba en eso. Kikyo por su parte sintió el mismo escalofrió de la noche anterior cuando sus cuerpos se tocaron, bajó la mirada avergonzada quitando la mano con rapidez.

    — No es inútil —defendió arrugando el ceño y tomando la mano de su amaba colocándola otra vez en su mejilla. A pesar del color carmesí que manchaba su mano su corazón latía con avidez.— no lo es… —la mujer suspiró sonriendo.

    Kagome quiso caminar, se sentía incomoda ante esas acciones de ambos. Un sabor amargo estaba en su boca y sabia lo que era; con infinita tristeza miraba aquellos ojos ámbar. Estos tenían una cosa diferente que jamás lo había vistos. Ese brillo que estaba en las pupilas de él destilaba amor, era obvio. No tenía que poner ningún esfuerzo para descubrirlo, era la primera vez que él miraba a una persona a así. Suspiró intentando desviar la mirada pero le fue imposible, su cuerpo y organismo estaba paralizado. Quiso mover su cuerpo pero tampoco fue valido. La desesperación comenzó a surgir, forcejeando cada instante, primero su cabeza, brazos, piernas, todo. Se rindió intentando captar el mensaje. La pareja aun se miraban con ese brillo que tanto envidiaba la colegiala. Parecían unas estatuas reflejando un amor puro, deleitándose de la mirada de uno y otro, sintiendo como cada poro de su piel sentía esa agradable sensación que ayer experimentaron.

    — Lo es porque no vale la pena—dijo cortante mientras se aproximaba la herida, deslizó su blanca mano en el estrecho de la camisa. Inuyasha se quedo mudo, sintiendo la calidez de esa mano rozando varias veces su piel. El muchacho gruño, la herida le ardía. Kikyo sólo le quito la camisa y vio esa cortada palpitante. La tocó con sumo cuidado, pudo percibir el veneno que emanaba en él. Suspiró —yo sé…Que no vale la pena. — dicho esto abarco con su mano la cortada. Cerró sus hermosos ojos recitando palabras desconocidas.

    Kagome se sorprendió de la manera en que hablaba; le parecía extraño porque entendía cada palabra, pedía que se convirtiera en aguja e hilo quitándole el ardor, también pedía por salud. Era una sencilla oración. De la mano de la mujer nació una luz blanca, tan blanca que cegaba, poco después la brillante luz desapareció dejando un rastro de brillos plateados. Kagome se quedo sin palabras, había curado al herida de Inuaysha. Intentó moverse pero le fue imposible. Inuyasha sonrió, Kagoem abrió sus ojos inmensamente, su corazón se paró al ver la hermosa sonrisa que ejercía él. Suspiró el hombre apretando el cuerpo de Kikyo en un abrazó trasmitiéndole las gracias en él.

    — Inuaysha…No tiene caso proteger lo que no tiene sentido…

    — No es cierto. Sabes mi razón.

    — No, lo ignoro.


    — No lo ignores…. — a apretó más el abrazo. — mi razón es sencilla. Lo que protejo es lo que yo amo. Escúchame…Aunque no sepa quererte de la forma que a ti te gustaría, siempre te querré con todo mi corazón de la mejor forma que sepa…Kikyo…

    Una lágrima solitaria recorrió la mejilla de ambas mujeres…La joven doncella por alegría y la colegiala por tristeza.

    — Yo…

    — Sh…Calla.

    Kagome sollozó sintiendo su corazón romperse y al mismo tiempo pegar los fragmentos tirados por doquier. Jamás se había sentido tan vacía, tan celosa. De pronto aquel escenario despareció y volvió a la realidad. Sus lágrimas se habían secado. Volvió a mirar el cuerpo y sintiendo una llamita de esperanza para el pobre chico. En un intento de compasión alzó el cuerpo que comenzaba a perder su color. La chica con varios esfuerzos por fin pudo tenerlo entre sus brazos. Miró su mano, inspeccionando que algo saliera de allí. Tal vez aquella imagen o el sueño que tuvo era una señal. Con la esperanza viva colocó su mano en la herida que estaba perdiendo color a un morado casi negro. Cerró sus ojos llenos de devoción y entonces, todo se desato.
    Rogo, rezó, pidió mil veces que se curara la famosa herid, que al menos devolviera la herida. Su cuerpo se estremeció al tacto de la cortada, su piel entre abierta dejando un pequeño hueco. Jamás había pensado tener que hacer eso pero era eso o ver que no podía ser nada. Su cuerpo comenzó a tener un brillo casi diferente, su respiración no era agitada si no tranquila. Su latido era más lento, dejando que el aire no permiiera entrar, dándole ciertos mareos sintió un pequeño palpitar. Era dentro de su ser que se abría dejando paso a una lucecita que cada vez se hacía más grande, más rápida en dejar de su ser, la luz recorrió su cuerpo, sus venas su sangre, sabía que era un pedazo de vida de ella era un lazo que lo unía a él, al menos se formulaba aquella explicación. La luz se convirtió en hilo y aguja cerrando la herida y su órgano arrancado de su lugar, era como si ella pudiese remendar aquellos. Sus dedos eran hilos cerrando toda la cortada hasta desaparecer. Antes de que terminara la labor un dolor insoportable apareció en su pecho. No grito tampoco gimió temió que ser fuerte si rompía aquella conexión no habría más tiempo, el alama de el comenzaba a sumergirse en un abismo. Kagome abrió sus ojos y vio el cuerpo de Inuyasha que comenzaba a tener su color original. Respiró hondo, llenándose de aire fresco y cayó al suelo, exhausta.

    — Lo hice—su respiración se recupero mientras Inuyasha abría sus ojos, tenía una sensación muy extraña, su alma y cuerpo atravesaban las entrañas de la tierra sumergiéndose en los momentos de su escaza vida en esta tierra. Suspiró aun anonadado, se dio cuenta de que estaba en el regazo de Kagome. Instintivamente se aparto de allí , son la sensación de que su piel se quemase al con la chica.

    — ¿Fuiste tú cierto? —preguntó entrecortadamente, su voz salía rasposa, algo adormilada, no entendía del todo muy bien, pero sabía que él estaba muerto y que ella lo había regresado; tosió un poco recuperando aire que entrara a sus pulmones. Era tan extraño… Sus orbes doradas la miraron severamente.


    — ‘Nunca me mirara como a ella la miro’—pensó dando paso a una infinita melancolía. Jamás había visto aquella mirada en él y dudaba mucho que lo hiciera. Era ridícula, lo sabía.

    Aléjate de mi y hazlo pronto antes de que te mienta.
    Tu cielo se hace gris, yo ya camino bajo la tormenta.
    Aléjate de mi, escapa ve que ya no debo verte.
    Entiende que aunque pida que te vayas, no quiero perderte.


    Los orbes dorados se posaron en la choca, observándola disimuladamente. Ella capto aquel mirar y se ruborizo, tenía el presentimiento que la miraba con repugnancia cuando en realidad él la inspeccionaba si estaba herida. Kagome movió ligeramente su cabeza desviando su castaña mirada hacia otro lado, no sabía el por qué pero estaba comenzando a arrepentirse de haberlo curado; Inuyasha suspiró con pesar. No tenía sentido estar aquí, mirándola, y ella…podía adivinar el malestar con su presencia. ¿Por qué seguir cuando esta protegida? Odiaba a Kouga con todas sus fuerzas pero debía admitir que era fuerte. Muy, muy fuerte. Cansado del silencio se fue de allí.

    — ¿Por qué? ¿Por qué me protegiste si quieres matarme?—aquella pregunta lo paro en seco. Un sudor frio escurrió en su espalda, sintiendo el nerviosismo gobernar sus sentidos.

    — Tu…Tu vida es importante… —‘para mí’, termino esa frase en sus adentros.


    — ¿Pa….Para ti?

    — No seas estúpida Kagome—su voz sonó tan dura volteándola a ver. Ella volvió a ver esa mirada intimidante, su corazón latió con fuera. —tu vida esta entrelazada por la perla, si tu mueres la perla muere, eso significaría la destruición de todos los portales y con ello se desataría una guerra. Como un fin del mundo. ¿Cómo crees que me importas? —era perfecto mintiendo, podría decirse que él mejor. Se lamentaba que no pudiese decir la verdad.

    La luz ya, no alcanza.....
    No quieras caminar sobre el dolor descalza.......
    Un Ángel te cuida.......
    Y puso en mi boca la verdad para mostrarme la salida....

    — Entiendo…—su voz se quebró.

    ¿Por qué? ¿Por qué la trataba así? Sabía que él la odiaba. ¿Por qué tuvo que curarlo? Comenzaba creer lo que decía Kouga. Una brisa acaricio su rostro llevándose el olor salino que brotaba en sus ojos. Odiaba ser débil pero eso era. Una débil humana que no tenía a nadie. Inuyasha la miró con el rabillo del ojo, sintiéndose más miserable de lo que era.

    — ¿Y tú? ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué te interpusiste?—cuestiono bruscamente. Kagome respingo ante su voz.

    — No lo sé…—respondió suavemente, tratando de que no pareciera conteniéndose a llorar.

    Y aléjate de mi amor....
    Yo se que aun estas a tiempo....
    No soy quien en verdad parezco....
    y perdón no soy quien crees yo no caí del cielo.


    — Si no sabes los motivos no seas idiota y se más prudente otra vez…Kagome —respondió apretando su s puños. No quería decirle esas cosas…Insultarlas o algo así, pero era lo mejor para él. —no quiero morir por una de tus idioteces…

    — Descuida—la voz de ella le sorprendió, la miró y observó como ella lloraba, escurriendo sus lagrimas por sus mejilla. Ambas miradas se encontraron. Inuyasha tragó duro, quería destruir los muros de aquella falsedad y abrazarla, decirle que lo sentía…Pero eso era debilidad y no tenia que permitir tales cosas. —te prometo que no volverás a verme, ni que vuelvas a ver mis estupideces. Pero…No tenías que mentirme, me hubieras asesinado. Así me harías un favor…

    — Sabes mi razón, ¿Para qué asesinarte? Eso…desataría un desastre.


    — No me hubieras mentido.

    — No te soportaba.


    — Tienes razón. Ojala nunca me hubieras conocido.

    Si aun no me lo crees amor............
    Y quieres tu correr el riesgo
    Veras que soy realmente bueno
    En engañar y hacer sufrir
    a quien más quiero…

    — Si, mi maldición aumento cuando llegaste tú …—su voz sonó acongoja. Sintió morir cuando ella sollozó y se descontrolo, no supo qué hacer, la daga de la culpa lo atravesaba se acercó a ella y la tomo del brazo, trasmitiéndole ese sentimiento si entendiera… Pero ¿Para qué? Si ya de nada serviría. Le odiaba y él lo sabía. La soltó fuertemente y le dio la espalda, cerró los ojos alejándose de ella olfateando el olor a lágrimas que estaba en el aire.

    se que fue triste chicas, pero quería hacerlo algo feliz al final, ni modo. Los personajes se manejan solos xD espero que les guste y gracias por su apoyo ;D
     
  17.  
    Kai Stavros

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    Escritora
    Re: Luna Roja

    Hola!!!
    ¿Sabes?
    No mataste a Inu eso es bueno per...
    ¡¿por que se comporta asi?!
    El orgullo y el marullo no lo deja ser.
    Inu no esta muerto wiiiiiii, pero pero, en este momento pienso que es mejor que..
    Se hubiese muerto y podrido en el infierno, es que ahsss nose, la trato de la patada, ni siquiera un ¡Feh, no importa, gracias!, o solo un Feh, y se va listo, no tenia que tratarla asi, te juro que si el proximo capi no es feliz, no pongo conti y dejo de leer*ya exagere*
    Pero TT.TT, snif snif eres cruel, cruelisima. Malvada...espero la conti.
    Mira que me hiciste llorar esres maluca.
    Espero la conti, que sea neutral al menos ni triste ni cursi solo neutra.
     
  18.  
    kagomeG

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    Re: Luna Roja

    Yo estoy estoy que quiero. Llorar y felicidades!!! Por primera ves en la vida... Me iziste llorar de corazón y la verdad no exagero si estoy llorando... Sumí... Cuando termine de leer me di cuenta que ya estaba llorando... Pero que sentimiento le diste... Y como expresas todo... Con delicadas y naturaleza... Cuando vio esa visión luego adiviné que lo mismo tenía que hacer y cuales eran las intenciones... Saber decir a kag.. Que inu es una persona buena y que estuvo enamorado..(esta enamorado) y como curarlo... Y me alegre mucho... Pero... Pensé que se dirían algo lindo... O almenos un gracias y un abrazo... Pero se me destrozo el corazón cuando se dijeron esas palabras... Fue muy feo para mi corazoncito.. Que feo el tener que fingir y la otra llorando... Y cada ves sintiendo inútil al escuchar sus sollozos... Haora sii llore... Hay amiga... Te admiro... Redactas hermoso... Mis respetos..
    Bueno si me di cuenta de errores, faltas de coma, acentos y en una ocacion pusite mal el nombre de Kagome e inuyasha... Jeje pero eso pasa...

    Y luego la canción que escucho empeora mi llanto... Bueno te espero... Valió la pena esperarte...
    Tqm..!! Sayonara(;_;)

    KagomeG

    PD: por sierto.. Como se llama la canción o quien la canta.. O tu la iziste??? Por que esta muy linda la letra
     
  19.  
    dulcekagome

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    Escritora
    Re: Luna Roja

    ***//!!!Hola amiga sumi- chan!!!//***
    muchisimas gracias por avisarme de tu conti n.n!!!!!
    me gusto mucho aun que fua algo triste
    lo lindo de esta conti es que no nos mataste a inuyasha *Suspiro*
    bueno espero que la proxima conti sea un poco menos
    triste tanto para kagome como inuyasha ya que ellos estan sufriendo
    bueno espero que me sigas informando de las contis
    cuidfate abaxos y bexos de mi parte atte.dulcekagome

    sayito...;)
     
  20.  
    Circe

    Circe Usuario popular

    Leo
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    Escritora
    Re: Luna Roja

    Hola sumi-chan! Me gusto mucho la conti =)
    Me encanta la cancion Alejate de mi ** Te quedo perfecta para la conti n_n
    Me gusto cuando contaste un poco de la relacion de Kikyo con Inuyasha, ellos siempre me dieron algo de lastima porque no pudieron estar juntos y ser felices T.T
    Pobre Kagome, se siente sola y encima que Inu la trata mal... Aii Kagome se puso celosa! xD jaja
    Te salvaste de una muerte segura amiga, te convenia revivir a Inu :D
    Me gusto mucho la conti aunque note algunos errores, nada importante d.d
    En fin,me voy yendo, nos hablamos amiga, sayonara! ^^
     
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