Colectivo Lost

Tema en 'Novelas' iniciado por Tarsis, 28 Mayo 2018.

  1.  
    Tarsis

    Tarsis Equipo administrativo Comentarista supremo Usuario VIP Escritora Modelo

    Cáncer
    Miembro desde:
    20 Abril 2011
    Mensajes:
    6,107
    Pluma de

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    Escritora
    Título:
    Lost
    Clasificación:
    Para todas las edades
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    1792
    N/A: Es un colectivo, basados en personajes creados por Kárupin y mi persona. Hemos publicado acá y en wattpad.




    Louane hizo su cabello castaño claro para atrás para acto seguido bajar de sus brazos a la niña de cuatro años y sentarla en el piso. Estaba cansada después de un vuelo de varias horas. Era cerca de medianoche y antes de tomar el vuelo habían tenido muchas cosas qué hacer, como hacer un último ensayo en la mañana, corroborar el vestuario, y aparte ella había tenido que buscar entre la sala de ensayos y su casa el peluche de Isabella, pues ella aseguraba que no podía dormir sin él. La última desgracia del día era que el vuelo había tenido un retraso debido al mal tiempo. Ella definitivamente quería asesinar a alguien.


    ―Espera aquí, voy a ayudar a papá ―le dijo a la niña mientras le cerraba un poco más su gabardina color crema.


    La pequeña niña de ojos verdes asintió.


    Acto seguido Louane fue a la banda transportadora por las maletas de ella, pues sabía que el otro no podría con las maletas propias, la de ella y la de Isabella.


    ―Gracias ―le dijo ella cuando vio que Peter ya venía en camino con el equipaje.


    ―De nada. ¿Cómo está Isa?


    ―Bien, la dejé sentada por un momento. La verdad es que ya no pesa cinco kilos.


    Peter rió.


    ―Por supuesto que no, ya no es una bebé. Aunque a veces lo desearía, no sé cómo tiene tanta energía.


    Ambos siguieron caminando hasta llegar a donde Louane había dejado a Isabella.


    ―No está ―murmuró Louane.


    Peter le miró aterrorizado. No estaba su hija.


    ―¡Maldita sea! ―exclamó Louane antes de dejar sus cosas tiradas para después empezar a gritar el nombre de la pequeña por todo el lugar.


    Maldijo que fuera diciembre. El aeropuerto estaba lleno, por supuesto, todos querían pasar las fiestas con sus seres queridos. Chocó contra varios cuerpos y le preguntó a varios si habían visto a la niña pero todos le daban una respuesta negativa.


    ―¿Buscas a una niña como de cinco años con un oso de peluche? ―preguntó una hombre de mediana edad.


    ―Sí, ¿la ha visto?


    ―Sí, la vi hace poco con un hombre rubio de cabello corto. Viste un traje azul.


    ―Muchas gracias ―dijo para después ir hacia donde el señor le había señalado.



    Isabella normalmente era una niña obediente, pero como todos los niños ella era curiosa, y cuando algo llamaba su atención no era feliz sino hasta que su curiosidad era satisfecha. Es por eso que cuando vio a un hombre joven caminando con una maleta y un oso de peluche blanco del tamaño de un adulto no dudó en seguirlo. El problema era que al ser tan bajita de estatura se había perdido entre tanta gente alta, por lo que al final había terminado extraviada en un mar de personas que ni siquiera se fijaban en ella.


    No sabía dónde estaba. Quería llorar, pero no lo haría era fuerte.


    ―Hi, honey. Are you lost? ―escuchó.


    Acto seguido Isabella levantó su mirada para encontrarse con una mirada azul cielo que le miraba con preocupación.


    ―Sí ―respondió ella.


    Sin embargo cuando el hombre se hizo un poco más para atrás se dio cuenta que atrás de él estaba el oso de peluche enorme.


    ―¡Barnaby! ―gritó.


    El joven rió, bueno, al menos la niña estaba perdida pero aún tenía claras sus prioridades.


    ―¿Y dónde está tu mamá o tu papá? ¿Cómo se llaman? ―preguntó mientras le veía abrazar el peluche que claramente le ganaba en tamaño.


    Ella arrugó ligeramente el entrecejo.


    ―Mi papá se llama Peter y mi mamá…


    ―¡Isabella! ―escucharon


    Acto seguido ambos levantaron la mirada para ver a una mujer joven ataviada en una gabardina color crema dirigiéndose hacia ellos.


    La pequeña hizo una mueca y el rubio supo qué significaba. La pequeña estaba en líos. La situación le pareció divertida.


    ―Ella sólo usa mi nombre completa cuando estoy en problemas ―le informó a su acompañante.


    ―¿Quieres que hable con ella?


    La niña sólo asintió mientras se hundía aún más tras Barnaby.


    Cuando Louane llegó a donde estaba Isabella el hombre en traje azul se irguió. Ambos adultos se miraron con confusión por un momento antes que ambos se reconocieran. A Louane le temblaron las piernas y por un instante quiso ceder. Los latidos de su corazón parecían querer dejarla sorda, mientras el joven sentía que sus entrañas se removían, ambos podían notar el asombro en la mirada del otro, a pesar que ambos insistían en ocultar sus emociones.


    ―Louane ―reconoció él.


    ―Josten ―declaró ella.


    La mirada de ella parecía perdida. Jamás esperó encontrarse de nuevo con Jost, y mucho menos en ese tipo de situación. Le dio una mirada rápida, examinándolo. Vestía un traje azul marino y zapatos negros relucientes. Su cabello era del mismo rubio cobrizo que recordaba y sus ojos azul cielo aún seguían delatando sus pensamientos.


    ―Nunca esperé verte con un traje ―dijo ella con una sonrisa que pretendía ser irónica. Aunque sabía que era mentira, ya lo había visto en traje, pero en situaciones muy específicas.


    ―El tiempo no pasa en vano ―respondió ligeramente orgulloso de sí mismo, aunque internamente su ego se inflaba un poco al ser reconocido por Louane.


    Y es que entre más la miraba más creía que ella definitivamente no había envejecido desde que se separaron, es mas, podía jurar que no había crecido ni un centímetro. Sus ojos verdes seguían teniendo esos toques grisáceos y su piel se veía igual de tersa. Lo único que podía delatar el paso del tiempo era el cabello que ahora caía hasta su espalda media.


    Por su parte Louane se maldijo por dentro por ser débil y seguir mirando a Josten, sus ojos que habían brillado con la misma ingenuidad de antaño antes de reconocerla, entonces se ensombrecieron, delatando que las heridas aún no habían cicatrizado del todo. Soltó el aire.


    ―Gracias por cuidar de Isa, realmente estaba preocupada ―dijo, cambiando por completo la dirección de la situación.


    ―No te preocupes, sabes que siempre me han gustado los niños ―soltó.


    Louane sintió una punzada, no sabía si ese comentario había sido adrede o sólo estaba siendo honesto.


    ―Lo sé, pero aún así… Isa, ven. Dale las gracias al señor Ryze.


    El comentario atravesó a Jost, ella estaba levantando de nuevo una muralla entre los dos.


    ―Pero…


    ―Nada de “pero”. Dale las gracias. Nos vamos.


    Por un momento él sintió pena por la niña. Al parecer Louane jamás cambiaría su estricta forma de ser.


    ―Gracias, señor Ryze. Y gracias por dejarme jugar con Barnaby.


    Antes que Louane pudiera preguntar acerca del tal Barnaby Jost la interrumpió.


    ―¿Por qué le pusiste así? ―preguntó él.


    Isabella se acomodó al lado de Louane antes de responder:


    ―Tiene cara de Barnaby ―dijo ella tranquila.


    Entonces Jost se fijó en la escena que se presentaba frente a sus ojos. Louane e Isabella vestían a juego con gabardinas del mismo color. El cabello de la niña era dos tonos más claro que el de Lou y sus ojos eran más verdes, pero aún así podía identificar ciertas similaridades. Suspiró. Era como una fotografía de lo que pudo ser y no fue, la mujer que sería el amor de su vida y la hija de ambos.


    La melancolía le invadió.


    ―Isa ―llamó―. ¿Quieres llevarte a Barnaby? ―preguntó.


    Louane, alarmada se dispuso a decir que no.


    ―A tu papá no le va a gustar la idea que aceptes regalos de extraños, Isabella ―declaró Louane.


    Una puñalada más se enterraba en Josten, ahora era un extraño. ¿Es que acaso Louane no se daba cuenta de lo hirientes que podían ser sus palabras?


    ―¿Ahora soy un extraño, Louane? ―preguntó directamente. Su mirada ofensiva definitivamente estaba haciendo que la coraza de ella mermara poco a poco.


    ―No, pero al menos para ella lo eres ―dijo ella, intentando aclarar la situación.


    ―Pero si lo conoces y me lo presentas entonces ya no es un extraño ―resolvió la pequeña Isabella.


    Jost rió ante la astucia de la niña, se preguntó si la había sacado de su madre.


    Louane la miró unos instantes antes de resignarse a hacer lo pedido por Isa.


    ―Josten Ryze, le presento a Isabella Hermsworth ―dijo―. Isabella Hermswoth le presento al señor Ryze.


    Acto seguido la niña con una sonrisa de oreja a oreja estrechó la mano de Jost. Josten tomó la diminuta extremidad de la niña; de verdad le gustaban los niños.


    Entonces Peter apareció, haciendo que la niña saliera corriendo hacia él.


    ―Papá, mira, mira. Barnaby y me lo regaló. Mira, ¿puedo?, ¿puedo?, ¿sí?


    Josten miró al papá de Isabella, era alto, de ojos azules y cabello dorado. Ahora entendía a quién había salido la niña.


    ―¿Disculpa?, ¿puedes repetir?


    ―El peluche. Isabella lo ha nombrado Barnaby y ahora el señor Ryze se lo regala ―explicó Louane sosteniéndose el puente de la nariz.


    Eso sólo significaba una cosa, estaba fastidiada. Jost hizo una mueca.


    ―Tengo algo de prisa. No se preocupen, de verdad Isabella puede quedarse con el oso. Además es una niña, le hace infinita ilusión. Sólo lo traía porque me pareció genial. Con permiso ―acto seguido tomó su maleta y salió de lugar.


    Peter miró a Louane y a Isabella, la primera no dijo palabra alguna mientras la segunda estaba encantada con el nuevo juguete.


    ―¿Deberíamos ir por las maletas?


    La fémina asintió y caminaron por lo dicho, Peter cargando en brazos a Isabella y Lou al oso blanco. Ella lo miró por un instante, a Jost siempre le habían gustado los objetos enormes, de hecho en su momento le había enviado todo tipo de regalos en tamaño gigante, desde un arreglo de flores hasta el muñeco de un conejo. Algunos regalos aún los tenía en su departamento. Se preguntó si Barnaby era el regalo para alguna mujer que Jost estuviese viendo. Descartó el pensamiento, no tenía por qué preocuparse por él ahora. Suspiró.


    Cuando estuvieron en el taxi pusieron al muñeco adelante, pues Isabella había insistido que Barnaby tenía que conocer la ciudad, así que los tres se sentaron en la parte de atrás mientras los copos de nieve comenzaban a caer. Louane exhaló.


    Una vez más había echado todo a perder, una vez más lo había lastimado. Tomó un bocanado de aire y soltó una risita sardónica. Era algo que esperaba de ella, al fin y al cabo ella misma se lo había dicho años atrás, prefería hacerle daño ella misma si con eso le evitaba un daño aún mayor, se dijo, aún así una lágrima se deslizó por su mejilla.


    ―¿Estás bien? ―preguntó Peter preocupado.

    Entonces Louane le dijo su mejor mentira, la más pronunciada y aquella misma que ella se había obligado a creer:


    ―Sí, estoy bien.
     
    Última edición: 29 Mayo 2018
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  2.  
    LacrymosA

    LacrymosA ShikaTemaDai<3 Comentarista empedernido

    Leo
    Miembro desde:
    12 Enero 2009
    Mensajes:
    941
    Pluma de
    Escritora
    ¡Mis amorAs!

    Acabo de leer su historia y déjenme decirles que me gustó lo que leí y que me dejaron con varias interrogantes, la más importante: ¿cuál habrá sido el pasado que tuvieron Louane y Josten? Se nota que en ese pasado hubo un amor y también dolor y sufrimiento, lo digo por el tema de sus indirectas y sus comentarios que pusieron a ambos incómodos. ¿Qué habrá ocasionado eso? Y ¿cómo habrá conocido Louane a Peter? La pequeña Isa es una niña inteligente y logró lo que quería, el tan preciado peluche jajaja.

    Al principio creí que habían secuestrado a la niña, pero fue una sorpresa ver que fue más bien una casualidad y que ambos se encontraran.
    Me dio ternura el hecho de que Josten le regalara peluches gigantes a Louane y que esa sea una característica de él, muy tierno.

    ¡Espero que sigan con esta historia, la estaré esperando!
    Por cierto, amé el apellido de Peter, Hemsworth, ay como Chris Hemsworth, nuestro amado Thor jajaja.

    Besos para ambas❤
     
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