Historia larga Los Viajeros VIII: Más allá

Tema en 'Novelas' iniciado por Manuvalk, 9 Octubre 2022.

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  1. Threadmarks: Ashant: un mundo atormentado
     
    Manuvalk

    Manuvalk el ahora es efímero

    Sagitario
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    Título:
    Los Viajeros VIII: Más allá
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Ciencia Ficción
    Total de capítulos:
    14
     
    Palabras:
    4307
    Bienvenidos al que será el capítulo previo al parón navideño en cuanto a publicaciones se refiere. Tras éste, solo quedarán nueve capítulos por publicarse hasta acabar la octava parte (de veinte capítulos definitivos, en total). Las cosas, a partir de ahora, van a ir subiendo en cuanto a intensidad, a excepción de algunos momentos o capítulos específicos para aquellos personajes ajenos a la expedición de la Nolartis. Antes de dejaros con la lectura, me gustaría agradecer a mi gran amigo Reydelaperdicion por estar ahí. Esta vez no leeremos en simultáneo debido a las complicadas y familiares fechas que se vienen, pero espero y deseo que lo retomemos en algún momento de Enero, cuanto más pronto mejor XD.

    Ah, dos cosas más: la primera, que la publicación para esta historia regresará en algún momento entre la primera y segunda semana de Enero, sin una fecha específica. No os alarméis, porque en esa franja de dos semanas retomaré la publicación, simplemente no sé qué día lo haré. Y segundo: FELICES FIESTAS a todos, ¡tanto navideñas como de año nuevo!
    C':







    Ashant: un mundo atormentado




    — Bienvenido de vuelta, campeón.

    Norman sujetaba una taza de café delante del recién y último despertado, Brad Sanders. El que fuera uno de los nuevos reclutas de la expedición comenzó a jadear fuertemente durante su despertar, siendo la primera vez que sufría los efectos de la criogenia.

    — Tranquilo hermano, se te pasará pronto.

    Brad asintió lentamente con una media sonrisa y una expresión facial que denotaba cierto sufrimiento. Con el resto de la tripulación despertada y desayunando, solo faltaban él y Norman, quién se ofreció a ayudar a su nuevo compañero en los primeros pasos tras estar cuatro meses aproximados durmiendo.

    — Te lo agradezco — Sanders cogió la taza de café y tomó un gran sorbo.

    — Te vendrá bien para activarte — Williams le ayudó a caminar hasta el comedor, no muy lejos de allí — ¿Cómo te sientes?

    — Bastante raro, la verdad. Nunca había experimentado algo así.

    — Bueno, para los demás es la segunda vez, así que tampoco ha sido fácil.

    — Según tengo entendido, los thunianos ya sabían lo que era la criogenia, ¿no?

    — Sí, eso dicen. Creo que porque la usaron en el arca que los salvó de morir en su planeta moribundo.

    Ayudado por Norman, el nuevo miembro de la expedición se sentó en una de las mesas mientras el primero se dirigía a por la comida preparada para éste último. Brad comenzó a saborear su ración de pasta nutritiva neoniana, la cuál aportaba la cantidad de energía necesaria para recuperarse tras el letargo.

    — Había olvidado que odiaba la pasta nutritiva neoniana — Sanders hacía muecas mientras tragaba — No sabe a una mierda.

    — Lo sé, compañero — Williams soltó un par de carcajadas tras dicho comentario — Pero he oído que en casa estaban preparando pasta nutritiva con distintos sabores, para hacerla más... degustativa.

    — Vaya, nos podría haber venido bien algo así.

    — Y que lo digas.

    Reunión de toda la tripulación en quince minutos. Todos los exploradores y personal científico que se preparen para salir después.

    El aviso de Oda pilló de imprevisto al joven dúo, que ahora debían estar ciertamente preparados en ese breve espacio de tiempo. Brad aceleró al comer para terminarse la pasta nutritiva rápidamente mientras Norman se limitó a esperarle por si necesitaba ayuda para incorporarse.

    — Ve a prepararte, yo ya me siento mejor — Le indicó Brad a su compañero, mientras acababa de comer.

    — ¿Seguro? No me importa esperarte.

    — No hay problema, te lo aseguro.

    — Okay, en ese caso, date prisa — Norman se marchaba a trote del comedor — ¡No tenemos mucho tiempo!

    El joven Sanders se apresuró a terminarse su comida para rápidamente dirigirse a su camarote y prepararse, ya que la reunión sería el paso previo a salir de la Nolartis.

    Exceptuando a todos los exploradores de la misión por obviedad, los científicos Landom y Pallow también debían prepararse para una salida a la superficie de Ashant, con la intención de recopilar más información sobre el planeta.

    Los quince minutos pasaron y eventualmente fueron llegando todos los tripulantes de la nave a la sala de reuniones, lugar de encuentro principal.

    El renovado comandante Crane ya estaba vestido con su traje de exploración, al igual que sus soldados y los dos científicos de la expedición. El resto, permanecería a bordo de la Nolartis a menos que fuesen necesarias sus habilidades.

    Un holograma de la esfera planetaria se manifestó en el centro de la mesa y de la sala, mostrándose a la tripulación.

    Oda marcó el punto al que debían dirigirse tras un escaneo global con el radar, en busca de tecnología Anixis activa o inactiva. El punto indicado se hallaba, no obstante, en mitad de un océano, lo que dificultaba seriamente el acceso y su correspondiente investigación.

    — El sensor ha detectado hasta tres núcleos tormentosos alrededor de la superficie de Ashant — El comandante comenzó explicando más detalles — Mi idea era dejar la Nolartis en órbita y aterrizar en el planeta con las lanzaderas, pero eso no será posible.

    — ¿Y eso por qué? — Preguntó Cia, extrañada — ¿Su atmósfera es complicada?

    La atmósfera de Ashant no es el problema, sino las fuertes rachas de viento que se suceden constantemente en el mundo — Oda dio más pistas de lo que el sensor de la nave había recopilado en su llegada a la órbita — Si a eso le sumas descargas eléctricas, el aterrizaje se complica.

    — ¿Pero Ashant no era un mundo habitable? — Eniar no lo comprendía — Al menos, eso decían los datos.

    — También lo era Verilia... — Musitó Sun, lanzando un quejido al aire.

    Ashant es un mundo tormentoso. Puede albergar vida según los cálculos, pero no como la que conocemos — Explicaba la IA de la nave — Tiene una superficie rocosa y vegetal, al igual que superficie líquida en forma de agua. Pero en la superficie terrestre, las tormentas lo destruyen todo. De existir vida, será acuática y en las profundidades.

    — Eso explica porque las imágenes muestran una superficie poco verdosa y más marrón — Caelum entró en escena — Esas tormentas deben arrasar con bosques enteros.

    — Desconocemos si antes era así, pero de haber tenido unas mejores condiciones en el pasado, este planeta podría haber sufrido algo similar a lo que le pasaba a Verilia. Simplemente cambió — Halisha quiso ahondar en la explicación — Por eso bajaremos ahí Caelum y yo, para extraer muestras y descubrir cómo era Ashant.

    — Así es, por eso un grupo de exploradores irá con los científicos, bajo el mando de Yak. Su grupo tendrá la misión de asistir y proteger a los científicos — Lill indicó cuál sería la misión de cada uno — Otro grupo liderado por Ashley se quedará en la orilla, mientras mi grupo volará en lanzadera hasta la ubicación de ese punto Anixis en mitad del mar.

    — ¿No era peligroso en lanzadera? — Preguntó Iris, generando dudas.

    — No si se vuela bajo — Respondió Norman, ofreciéndose — Yo llevaré a tu grupo si quieres, comandante Crane.

    — Genial. El resto quedaos en la nave y monitorizad el curso de las tormentas, porque según su rumbo, tendremos más o menos tiempo para encontrar información de relevancia — Terminó añadiendo Lill, quién miraba a todos — ¿Alguna pregunta más?

    — Comandante, ¿y si lo que buscamos se encuentra en el fondo del mar? — Fue la pregunta lógica de Lynx — ¿Qué haremos en ese caso?

    — No será problema, las lanzaderas con las que contamos pueden reconvertirse en submarinos gracias a los avances en la tecnología Anixis — El principal ingeniero de la nave, West, reveló el detalle — Pensé que ya lo sabíais.

    — ¿Cómo iba a saberlo? — El joven Herswood quedó gratamente impresionado — ¡La Alianza sabe lo que se hace, joder!

    — Pongámonos en marcha — Ordenó por primera vez el subcomandante Fallon, atento a los demás durante la conversación — Tyra, prepárate y apóyate en Oda si es necesario, pero no quiero problemas durante el descenso.

    — Entendido, subcomandante.

    — Vamos, todos a sus puestos — Indicó Lill, que se sentía cómodo con su nuevo subcomandante, aunque a su vez era raro que no fuese su amigo Lio.

    Y así, cada tripulante se fue a su posición en la nave.

    Los exploradores bajaron a la planta baja en el ascensor tras proveerse de armas y equipo para después prepararse en los vehículos, al igual que los dos científicos. El resto, ingenieros y personal de la nave se quedaron en el puente de mando para ayudar a que la Nolartis no sufriese las potentes rachas de viento de Ashant, que partirían una lanzadera en dos.

    Tras algunas turbulencias y sonidos de truenos próximos a la posición de la expedición, la Nolartis no tuvo muchas complicaciones para descender a la superficie de Ashant, gracias en parte a la destreza de su piloto como a la asistencia de la IA de la nave. Sin poder aterrizar cerca del punto indicado, Tyra tuvo que encontrar una zona libre de árboles, una llanura extensa y plana que estaba desierta.

    Nada habitaba aquello más que una tierra amarillenta y los restos de árboles que fueron partidos por el peligroso viento.

    Con el descenso y el aterrizaje siendo un éxito, los elegidos para salir se prepararon. El grupo con los científicos, liderado por Quetaryan, saldría de la nave con el vehículo terrestre debido a que no iban a desplazarse muy lejos. Una lanzadera sería para el grupo liderado por el comandante Crane, que debería sobrevolar parte de un extenso mar hasta encontrarse con lo que fuese que indicaba el radar respecto a la tecnología Anixis. Y la lanzadera restante la llevaría el grupo de Ash.

    Así, el grupo liderado por Yak contaría con los dos científicos Halisha y Caelum, y los dos nuevos exploradores como eran Dhejam y Brad. El grupo formado por Lill tendría a Fallon, Norman, Cia, Eron y Uriow consigo, quedando el grupo de Ashley —que esperaría al grupo del comandante en la orilla del mar alienigena en caso de problemas— con Lio, Iris, Eniar y Sun.

    Aquellos que permanecerían en el interior de la nave eran Tyra, Maya, West y Lynx, no siendo necesarios por el momento.

    [...]

    Grupo científico: Yak, Halisha, Caelum, Dhejam y Brad


    El propio Quetaryan era el encargado de conducir hasta una zona próxima al lugar de aterrizaje de la Nolartis, donde un pequeño bosque había sobrevivido a las duras tormentas de Ashant. Parecía un oásis en mitad del desierto, dado que todo a su alrededor estaba vacío de vida y el horizonte era igual de desolador.

    El líder del grupo aparcó el todoterreno a los pies de una alargada arboleda, donde sus árboles mostraban una altura de más de cinco metros, siendo realmente majestuoso.

    — Parece el típico bosque de un cuento de hadas — El joven Sanders lo pensó nada más salir del vehículo y ver la magnitud del bosque.

    — ¿Qué son hadas? — Preguntó un extrañado Dhejam, que lógicamente desconocía el término.

    — Son seres de fantasía, producto de la imaginación humana — Respondió Brad, intentando dar una explicación acertada — No importa, no existen.

    — Bueno, vale.

    — No quiero dejar el vehículo sin vigilancia y nos vendrá bien tener a alguien aquí en caso de que el resto estemos en problemas dentro de ese bosque — El neoniano comenzó a ejercer como líder del grupo — Brad, te quedas.

    — ¿En serio? — El humano se mostró desanimado con la orden — Me gustaría ver de cerca el bosque.

    — No te preocupes, Yak, me quedaré yo — El thuniano quiso hacerle el favor al joven Sanders.

    — Está bien, puedes permanecer dentro del vehículo si prefieres, por seguridad.

    — Descuida, ese robot de la nave nos dijo que de haber vida, es acuática, no terrestre — Dhejam demostró no tener ningún temor a nada — Aquí la brisa es suave, me quedaré fuera del todoterreno. Además, voy armado.

    — Sigo sin entender porqué... — El científico y además ingeniero Pallow no comprendía porqué el equipo científico y los demás en general, portaban armas, si estaban en una misión principalmente científica — Las armas solo estorban ahora mismo.

    — Caelum, más vale ser precavidos — Halisha abogaba por la sensatez — Aunque el sensor no detecte formas de vida terrestres, no significa que esté en lo cierto. Asegurarse es no arrepentirse después.

    — El sensor da datos aproximados, pero nunca puedes estar cien por cien seguro de ellos — Yak quiso concienciar al syleriano — Además, te guste o no, llevaremos armas. También lo hacíamos en el OCVD.

    Caelum realizó una mueca de rechazo a la conversación, zanjándola ahí mismo.

    Una vez terminado el intercambio de opiniones, Dhejam observó como sus compañeros se adentraban en el bosque mientras él permanecía al lado del vehículo para vigilar y sobre todo para servir como ayuda en caso de emergencia. Siguiendo en fila india, Quetaryan iba a la cabeza del grupo acompañado de su pareja y científica, a quién tenía detrás a su otro compañero de trabajo, quedando en la retaguardia el joven Sanders para cuidar las espaldas.

    La luz del sol de aquel sistema desconocido pero visitado antaño por los Anixis se filtraba por entre las hojas, con formas extrañas y diferentes nunca antes vistas. El lugar estaba en calma, solo perturbado por una cálida brisa que el grupo podía notar al quitarse los cascos, pues Ashant tenía oxígeno y respirar en el planeta no era problema. Brad estaba maravillado con todo lo que veía a su alrededor, sintiéndose en la Tierra, mientras los neonianos sentían nostalgia de no estar en Neonia y el syleriano anhelaba no haber vivido en la época gloriosa y viva de Syleria.

    — Aquí es un buen sitio — El propio Caelum señaló el lugar donde recoger muestras terrestres y de plantas — La tierra no está seca y la vegetación nos puede dar pistas del pasado de este mundo.

    — Sí, aquí está bien — Indicó Halisha, coincidiendo con su compañero mientras comenzaba a sacar el material necesario de sus mochilas — Empecemos con la muestra terrestre, Caelum.

    — Perfecto.

    — ¿Puedo ayudar en algo? — El humano sentía deseos de ser útil, aunque no fuese su campo.

    — Puedes alejarte de la zona que hemos establecido para no contaminarla con tus huellas — Pallow le contestó de forma borde y recriminadora — Vigila los alrededores, esa es tu función.

    Brad se sintió algo ofendido, pero no quiso iniciar una absurda discusión en plena misión, por lo que se limitó a mirar al frente y vigilar el espacio próximo al lugar en el que estaban.

    Yak se molestó un poco con el comentario del syleriano hacia el humano, aunque al igual que éste último, prefirió no entrometerse.

    Halisha, por su parte, tampoco estaba de acuerdo con los modales de su compañero, pero lo conocía lo suficiente como para saber ignorar esa actitud que éste sacaba a pasear de vez en cuando.

    [...]

    Grupo de apoyo: Ashley, Lio, Iris, Sun y Eniar


    — Suerte en vuestra misión — La líder del grupo, Ash, se despedía de su comandante — Si tenéis problemas, contactad e iremos a por vosotros.

    — Lo mismo te digo, permaneced alerta.

    Una vez Lill se regresó a su lanzadera, Eron se aproximó a su chica para despedirse de ella con un fuerte abrazo y un tierno beso. El resto del grupo del comandante Crane se encontraba en su respectiva lanzadera exceptuando a Cia, que también quiso despedirse de Sun, Lio e Iris.

    Tras el hasta luego que se dieron entre sí los miembros de la expedición, el grupo de Ash vio partir la lanzadera de Lill mientras esta se alejaba en el soleado horizonte, aunque su expresión cambió al ver a su derecha, en la lejana distancia a la que alcanzaba su vista, un cielo gris oscuro y con destellos prominentes que auguraba tormenta.

    — Lynx estará monitorizando esa tormenta con el radar de la Nolartis — Iris se aproximó a su superior al ver la preocupación en su rostro — Volverán con lo que encuentren antes de que la tormenta llegue aquí.

    — Admiro tu optimismo, jovencita — Sun se unió a la conversación de manera inesperada — Pero es el realismo lo que te mantendrá alerta.

    — Yo elijo ser optimista — La joven Hennessey confrontó a la asiática — ¿Quién mierda te crees que eres para decirme como debo ser?

    — ¡Basta, tranquilidad! — Lio se interpuso entre las dos, pese a que fue Iris la que se encaró — Vamos a pasar un rato aquí todos juntos, así que comencemos por llevarnos bien y dejar de joder.

    — Lio tiene razón, relajaros un poco — Eniar intervino pese a sentirse un poco al margen — Yo estaré dentro de la lanzadera, asegurándome de que esté todo en orden.

    — ¿Tú no eras ingeniera? ¿Qué pintas aquí? — Brume sonaba dura, pero lo preguntaba en serio.

    — Soy más soldado que tú — La respuesta de la thuniana sorprendió al resto — Y también soy más ingeniera que tú. Así que deja de actuar como si fueses una roca sin emociones.

    Aquellas palabras calaron en la ex líder de la Resistencia, que se calló inmediatamente y se alejó un poco del grupo, acercándose a la orilla de la playa. Aquel océano alienígena bañaba la tierra con suavidad, mientras las olas subían y bajaban.

    Ash, Iris y Lio permanecieron juntos, conversando acerca de los sucesos ocurridos en el torneo por ser el comandante de la expedición.

    — ¿Qué te pasó ahí, Lio? — Ripley sabía que era difícil recordarlo sin sentirse mal, pero quería saber los motivos del hombre de Ceres — Casi matas a Yak ahí mismo.

    — Lo tengo desde que murió mi hermano, Fabián — Dijo repentinamente el hombre — Tras su asesinato, la ira se apoderó de mí. Luego vino el estar sometido a Jim Baker, Colapso, los humanizados Anixis... estos diez años de paz para la gente, han sido diez años de tortura para mí. Me he dado cuenta de que no he superado ese odio que tengo en mi interior y no sé si algún día lo haré.

    Tanto Ash como Iris se sintieron mal al oír a Lio hablar de esa manera.

    Era evidente que el hombre de Ceres había sufrido en exceso a lo largo de su vida y quizá esa rabia contenida era una consecuencia de la que nunca podría despegarse. Era la cicatriz abierta que nunca le cerraría.

    Ashley se aproximó a él y lo abrazó, para luego apartarse y acariciarle el rostro, mostrándole su cariño.

    — Lio, tú eres probablemente la persona más buena que he conocido — Iris escuchaba detenidamente las palabras de Ash — Sí, hubo una época que antepusiste tus intereses a los de los demás y eso es justo, tienes todo el derecho. Pero siempre has sido de ayudar a los demás por encima de ayudarte a ti mismo. Y creo que necesitas centrarte un poco más en ti, que en los demás.

    — Pienso igual que ella. Has sido y eres como un padre para mí, lo sabes, pero he crecido y ya soy adulta — La joven Hennessey quiso aportar sus pensamientos — No puedes seguir centrándote en mi seguridad y en la de los demás. Todos somos adultos aquí y tomamos nuestras propias decisiones. Toma tú las tuyas.

    Santos miró fijamente a su ahijada y luego a su mejor amiga. Pese a entender lo que ellas querían decirle, su devoción por aquellos a los que quería era más fuerte que su propio ego, por lo que difícilmente podría cambiar esa faceta amable pero complicada de él.

    En su mente, se negaba a no protegerlas por encima de todo lo demás.

    — Entiendo, tenéis razón — El hombre de Ceres mintió a las dos chicas que más quería en ese momento — Debo pensar más en mi mismo.

    [...]

    Grupo de exploración: Lill, Fallon, Cia, Norman, Eron y Uriow


    La lanzadera volaba a ras de mar hacia la dirección indicada por el radar de la Nolartis.

    Un punto en medio de todo un océano al que estaba por llegar el equipo del comandante Crane. Norman pilotaba el vehículo aéreo con Uriow de copiloto, estando sentados en la parte de atrás el comandante, el subcomandante y los dos soldados restantes. Los cuatro ubicados en la parte trasera se miraban entre sí sin decirse nada.

    Fue un rato algo incómodo al no haber ningún tipo de conversación en el grupo, no porque se llevasen mal sino porque estaban muy serios. La concentración en ellos era máxima, al ser quiénes averiguarían la información que los Anixis hubiesen dejado en el planeta. Viendo que el trayecto estaba llegando a su fin, el líder de la expedición optó por romper el hielo.

    — Permaneced alerta en todo momento, no sabemos qué vamos a encontrarnos.

    — Estando en mitad de la nada, supongo que se tratará de una base flotante, quizá una isla — Fallon expuso sus teorías.

    — O un barco abandonado — Dijo Eron, añadiendo más opciones — Sea lo que sea, lo investigaremos.

    — Por supuesto que lo haremos — Añadió Cia, confiada.

    — ¿Todo bien ahí delante? — El comandante se dirigió a piloto y copiloto.

    — Sí, todo en orden — Indicó Norman con el pulgar izquierdo arriba — Estamos a dos minutos.

    — Bien.

    — No... ya estamos aquí — Las palabras de Uriow captaron la atención del resto — Jhaashila... mirad eso.

    Lill se desabrochó su cinturón, al igual que el subcomandante, ambos para acercarse a la parte delantera de la lanzadera y observar aquello que el syleriano señalaba con el dedo. Eron y Cia se miraron entre sí, extrañados e intrigados al respecto pese a no moverse de sus asientos. Norman dio un último acelerón a medida que la lanzadera se aproximaba al lugar.

    Una enorme infraestructura sobresalía de la superficie del mar como una daga sobresale de una herida. Su aspecto era el de una nave, concretamente un arca, pero pese a ello tenía un aspecto imponente y desgastado. Cualquiera se aventuraría a suponer que aquello llevaba cientos de años varado en ese océano de Ashant, siendo lógico el porqué el radar de la Nolartis lo detectó tan fácilmente.

    — ¿Pero qué...? — Lill no daba crédito a lo que veía.

    — Es gigantesco... — El joven Williams desaceleró al encontrarse justo delante del punto mencionado.

    — Es un arca — Dijo Fallon con total seguridad y convencimiento — Y parece que sufrió un aparatoso descenso al planeta.

    — Probablemente hace mucho tiempo — Supuso Uriow, pensativo mientras observaba la estructura.

    Eron y Cia también se incorporaron al oír a sus compañeros hablar tan impresionados. Al ver el grandioso artefacto que sobresalía del mar, quedaron perplejos. Ninguno comprendía como era posible que un arca hubiese terminado ahí, de esa manera, y que hubiese aguantado todo este tiempo sin hundirse completamente.

    — ¿Creéis que la entrada en la atmósfera les pasó factura? — Jenner comenzó a buscar ideas al respecto.

    — Imposible, nosotros casi no hemos tenido problemas con la Nolartis — Eron se mostró reacio — Y son la misma tecnología prácticamente.

    — Fueron atacados, si mal no recuerdo, lo extrajimos del archivo encriptado de Virm — El comandante Crane oteó el horizonte mientras la lanzadera se mantenía inmóvil en el aire — Los Veerham.

    [...]

    Grupo en la Nolartis: Tyra, Maya, West, y Lynx


    Nolartis, ¿me recibís bien? — La radio del puente de mando se activó, llamando la atención de aquellos que se quedaron en la nave — Aquí el comandante Crane, hemos llegado al punto Anixis.

    La piloto Maxwell, enfocada en otras tareas, corrió hacia la radio para contestar rápidamente, mientras Maya, West y Lynx se acercaban para oír la conversación.

    — Comandante, te recibo alto y claro, sin interferencias por el momento — Tyra tomó la palabra — ¿Ocurre algo?

    El punto Anixis es... una gran arca estrellada en mitad del océano — Al oír aquello, los cuatro tripulantes que se quedaron en la nave se miraron preocupados — Nos tomará algo de tiempo investigarla a fondo. ¿Cómo van las tormentas?

    — Comandante, aquí Herswood — Lynx tomó el control de la radio ante la mirada seria de su amiga — Por el momento estaréis bien, ninguno de los tres núcleos tormentosos parece dirigirse a vuestra posición.

    Bueno saberlo, al menos podemos estar tranquilos en ese sentido — Lill respiró aliviado al respecto — Permaneced alerta e informad de cualquier cambio en el curso de esas tormentas, ¿entendido?

    — Así lo haremos, comandante.

    Cambio y corto.

    — ¡¿Por qué mierda me apartas de la radio?! — Maxwell empujó con fuerza a Herswood, haciéndolo caer de culo — ¡¿Quién te crees que eres?!

    — ¡Soy yo el que está monitorizando las tormentas, solo quería decírselo! — Lynx se levantó del suelo, visiblemente molesto — ¡¿Qué mosca te ha picado, Tyra?!

    — ¡Vale, los dos, dejad las tonterías! — El ingeniero Finn intervino para calmar el asunto — ¡Pelear por cosas así no ayudará en nada!

    — ¡¿Y tú que estás haciendo?! ¡¿O la doctora Vega?! — Tyra parecía molesta con todo — ¡No vengas a darme lecciones de moralidad!

    — ¡Soy médico! ¡¿Te parece poco?! — Maya se encaró con la joven, queriendo que esta le mostrara algo de respeto — ¡Si no hago nada, es porque no hay heridos! ¡En mi trabajo es mejor no estar haciendo nada, es buena señal!

    — ¡Podrías aprender a hacer otras cosas!

    — ¡Ya lo hago! ¡Cia, Uriow y Norman me enseñarán a usar armas y...!

    — ¡West!

    Maya y Tyra, que estaban discutiendo, se voltearon al ver que Lynx iba corriendo hacia el ingeniero jefe, al verlo desplomarse y caer al suelo. Los tres se aterraron considerablemente, aunque solo la médico sabía lo que realmente le ocurría a West.

    — Cargad con él y llevadlo a la enfermería — La doctora Vega se adelantó a ellos — Prepararé una camilla y un suero.

    — ¿Tú sabes lo que le ocurre? — Mientras le tomaba de las piernas al ingeniero, Tyra miraba intrigada a Maya.

    — ¡¿Qué más da que lo sepa?! ¡Mejor! — Lynx, que sujetaba a West por debajo de los hombros, quiso centrarse en lo importante — ¡Démonos prisa!

    La doctora Vega se hizo una carrera hasta la enfermería mientras Herswood y Maxwell cargaban con el ingeniero Finn e iban lo más rápido que podían, alejándose del puente de mando, en el cuál un parpadeo en la pantalla del radar mostraba un cambio en el rumbo de los tres núcleos tormentosos que rodeaban la superficie planetaria debido a que las rachas de aire variaron su dirección.

    Todas las tormentas parecían dirigirse al punto Anixis.


    CONTINUARÁ
     
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    Saludos, amigo.

    Paso a comentar el capítulo de esta semana. Es una pena que no hayamos podido leer en simultáneo, pero me consuela más en pensar que todavía tenemos enero y febrero para eso. Estoy seguro que la pasaremos muy bien a partir del año próximo leyendo nuestras historias. De eso ninguna duda :char:

    El capítulo arranca con una escena que nos muestra el despertar de Brad siendo ayudado por Norman. Luego de ver esa clase de intro, creí que ambos formarían equipo en la misión de Ashant, pero no ha sido así, es más ni siquiera se han ido juntos. Supongo que más adelante tendrán algo más de desarrollo en su relación.

    Luego de que se descubra que Ashant es un mundo repleto de tormentas, los grupos eligen distribuirse con sentido y realizar la misión con cuidado, pues toda precaución es poca.

    El primer grupo es el de Yak, Caellum, Halisha, Brad y Dhejam. Por lo que vi, creo que Yak está tomándose con cabeza fría su rol de líder, tratando de olvidar todo lo ocurrido en el torneo y llevar a cabo la misión de la mejor forma posible para ser un buen líder. Espero que de el ejemplo, que después de tanto criticar a Lill, ahora no puede venir a cometer errores. Si lo hace, no se lo perdonaré :ewww: . Por lo que vemos después, Brad parece ser alguien entusiasta con los aspectos de ser explorador, puesto a que compara ese claro del bosque con elementos de fantasía, e incluso quiere meterse a ver qué puede descubrir. El miedo que me da es que Dhejam quedó a cargo del vehículo, y como te dije, tengo esa extraña sensación de que se va a mandar una cagada en cualquier momento. Bueno, si lo va a hacer, que atropelle a Caellum que me cae mal XD. Fuera de bromas, ese syleriano es uno de los personajes que más me cae mal. Y no solo eso, sino que parece esforzarse por ello. El tipo solo quiere centrarse en el trabajo y mandar a la mierda al resto, y entiendo que quiera tomarse la misión con seriedad, pero sus compañeros no son robots, son seres orgánicos con sentimientos y que están capacitados para salvarle la vida en caso de ser necesario. Debería pensar mejor antes de seguir tratándolos como basura, porque así va a terminar.

    El segundo grupo es el de Lio con Iris, Ashley, Eniar y Sun. Vemos que no han pasado ni dos capítulos desde que ha terminado el torneo y Sun ya manda a la mierda el pequeño respeto mío que se ganó. Entiendo que no fue su intención esta vez provocar problemas con Eniar e Iris, pero cuestionar a la gente es algo que ella no se ha ganado todavía. Una bien y cien mal con ella al frente. Aunque no lo voy a exagerar demasiado, porque entiendo que todavía no ha tenido tiempo para ahondar junto con la thuniana y la humana. Luego de eso, Lio le promete falsamente a Ashley y a Iris que se centrará en él, aunque eso es algo que incluso él admite como mentira. Él no se quedará quieto si alguien importante para él corre peligro, y seguro lo demostrará pronto.

    El tercer grupo fue de Lill, Fallon, Cia, Eron, Norman y Uriow. El grupo más tranquilo y menos conflictivo de los cuatro, ya que se ha visto poca o casi nula discusión entre ellos. Es este grupo quien hace el descubrimiento y vemos que un arca gigantesca terminó cayéndose a las aguas del océano tan grande de Ashant. El grupo contacta por radio para que les adviertan y luego de eso se deciden a explorar. Me pregunto que es lo que se encontrarán en el interior de ese barco. Espero no sea un enemigo hostil, que para eso ya tenemos conflictos dentro de la propia expedición xd.

    Y finalmente, el grupo de Tyra, Maya, West y Lynx. Vemos que este grupo estaba en armonía hasta que Lynx, que parece querer el protagonismo siempre para él, toma la radio para avisar que no hay ninguna tormenta a la vista. Esa actitud molesta a su compañera, lo que inicia una discusión que acaba abruptamente tan pronto como West empieza a padecer dolores producto de su enfermedad. Y bueno, todo termina de la forma más caótica posible para ellos. Mientras no hay nadie para monitorear las tormentas (aunque Oda podría avisar tranquilamente) estas cambian de rumbo para dirigirse a la gran estructura Anixis. Temo que todo esto se trate de un mecanismo de defensa planetario. Quiero decir, en Verilia empezaron terremotos tan pronto se adentraron a investigar, mientras que aquí, aunque todavía no se ha dicho que han hecho en el interior del arca, las tormentas cambian su curso y se mueven hasta el punto Anixis.

    Sucedió lo que me temía, a West le está pasando factura tanto su enfermedad como su secreto. Lio, Maya y Oda van a tener que hacerse responsables por guardar el secreto de su enfermedad, puesto a que nada bueno salió de eso, ya que en la nave no hay ni piloto ni un monitor para las tormentas. Estoy seguro de que, cuando el grupo regrese a la nave y este secreto salga a la luz (puesto a que no me imagino que West salga de aquí sin que todo el mundo se entere) posiblemente haya una nueva discusión a bordo de la Nolartis. La cual podría verse ampliamente intensificada por lo que puedan llegar a encontrar sobre los Anixis o los Veerham en el interior de aquella arca.

    En fin, amigo, hasta aquí mi comentario de la semana. Ha sido un buen capítulo, y has prometido que pronto la tensión subirá. Bueno, las bases para eso ya están plantadas. Hay conflictos entre ciertos miembros, hay una estructura abandonada, hay un secreto sobre un tripulante por salir a la luz y también hay tormentas en camino. Estoy seguro de que el año próximo de LV arrancará fuerte, y se vendrá con todo. Como bien sabes, estaré ansioso porque podamos repetir las experiencias de nuestras leídas en simultáneo. Si el próximo capítulo va a ser la bomba como me lo estoy imaginando, estoy seguro de que lo pasaremos super bien.

    Eso será todo por esta semana y por este año. Me despido deseántode felices fiestas de navidad y año nuevo para ti y todos tus seres queridos. Y que el 2023 nos traiga salud, amor y dinero. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:
     
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    Manuvalk

    Manuvalk el ahora es efímero

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    Los Viajeros VIII: Más allá
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    Sean bienvenidos/as al capítulo número doce de esta octava parte de Los Viajeros, mi historia de ciencia ficción la cuál llevo escribiendo durante más de cinco años. Tras el parón navideño, es hora de retomar la publicación de los nueve capítulos que quedan de esta parte, que tendrá un total de veinte. No quiero explayarme mucho, así que simplemente diré que a partir de este punto, la tensión irá en aumento en ciertos aspectos, así que sin quererlo hice bien en darle un parón previo a lo que se viene XD. Y antes de dejaros con la lectura, quisiera agradecer como siempre a mi querido hermano de otra madre Reydelaperdicion por estar siempre ahí, pendiente de esta historia y siempre hypeado con lo que pasa, lo que sin duda me motiva muchísimo a seguir. Espero que él y los demás disfrutéis de lo próximo de este universo ficticio. ¡Hasta pronto y feliz año nuevo!







    En el ojo de la tormenta




    — Encended las linternas de los trajes.

    La orden provino del comandante Crane.

    Norman aproximó la lanzadera hasta lo que parecía ser un muelle de atraque abierto, el cuál debía haber sufrido averías por la colisión con la superficie acuática de Ashant. Habiendo aterrizado, el equipo salió del vehículo aéreo y se encontró con la más absoluta penumbra. Solo la luz del día irrumpía en aquella sala a oscuras e iluminaba brevemente algunas zonas.

    Fallon tomó la delantera con confianza y se adentró lo suficiente como para ver el alrededor del grupo. La sala en la que se encontraban parecía lo que era, un muelle de atraque para naves. Había utensilios propios de reparaciones, piezas de naves y objetos otros. Eron se aproximó al thuniano para echar también un vistazo a lo que les rodeaba.

    — Aquí aterrizaban naves más grandes que una simple lanzadera como la nuestra — Tanner así lo creía, viendo el tamaño de algunas piezas y del propio muelle — Veo dos salidas. ¿Lill?

    — Dime — El comandante se aproximó al momento.

    — ¿Por dónde deberíamos ir? ¿Nos separamos?

    — Separarnos no es una opción — El actual subcomandante de la expedición fue tajante — Desconocemos lo que pueda haber aquí dentro, debemos permanecer juntos.

    — Fallon tiene razón, ahora mismo no nos separaremos — Lill compartía la misma opinión que su segundo al mando — Exploremos primero la puerta de la derecha, a ver dónde nos lleva.

    — Este sitio es grande — Uriow hizo acto de presencia — Nos tomará tiempo explorarlo a fondo.

    — Bueno, ya estamos aquí — Cia se mostró indiferente respecto al tiempo que les pudiese tomar la exploración del arca Anixis — Pongámonos en marcha.

    — ¡Voy, un momento! — El joven Williams encontró una caja con extrañas y diferentes herramientas, dejándola en la salida donde estaba la lanzadera — Podría sernos útil.

    Norman tuvo que acelerar el paso para reagruparse con sus compañeros.

    A la cabeza iba el comandante Crane, quién lideraba el equipo seguido de su subcomandante, quedando Uriow, Eron y Cia en el centro para que Norman se quedase en la retaguardia. Un largo pasillo se extendía a los ojos de Lill, alumbrando el camino con su linterna equipada mientras sujetaba firmemente el Striker que portaba consigo, por precaución.

    Los seis estaban en completo silencio, el cuál solo era interrumpido por el ruido de los pasos que daban y el del mar golpeando la estructura desde donde sobresalía. Las pisadas en el suelo de aquella gran nave sonaban mecánicas, siendo muy similares al movimiento de los extintos Rhajik. Muy pronto, los exploradores pudieron divisar que estaban llegando al final del pasillo, pues una gran sala se abría ante ellos.

    La preocupación les invadió a todos cuando observaron todo aquel lugar completamente patas arriba. Había bancos y mesas tirados por el lugar como si hubiese habido alguna disputa; abolladuras en las paredes junto con agujeros de disparos plasma, sangre seca en el suelo y un sinfín de objetos cotidianos esparcidos por la zona. Aquel sitio parecía un gran comedor en el que había ocurrido algún tipo de conflicto.

    — Esto no me gusta nada — Negando con la cabeza, Eron sentía que algo malo había sucedido ahí.

    — Ni a mi — Cia compartió las sensaciones de su compañero al ver dicha escena — Aquí hubo algún enfrentamiento armado.

    — Pasó hace mucho tiempo — Norman pasó la mano sobre una mesa, comprobando que había una gran cantidad de polvo sobre ella — Somos los primeros en entrar desde hace cientos de años, seguro.

    — Hay sangre seca en el suelo — Uriow rascó la superficie del fluido, observándola en sus dedos.

    — Armas en alto, no bajéis la guardia — Lill no estaba nada cómodo en aquella sala — Fallon, sigue al frente.

    — Entendido, comandante.

    El soldado thuniano y subcomandante de la expedición no dudó en seguir hacia delante, cruzando aquella sala repleta de destrozos hasta llegar a una puerta entreabierta, la cuál tuvo que terminar de abrir el propio Fallon usando su fuerza. Un nuevo pasillo se revelaba ante el grupo, aunque esta vez, era menos largo.

    — Deberíamos buscar el puente de mando del arca — Lill supuso que ahí podrían hallar información de relevancia — Explorar todo este lugar será difícil.

    — Estoy de acuerdo, es nuestra mejor baza — Eron apoyó la idea de su líder y amigo, pese a las reticencias que habían tenido hacía no mucho.

    — Norman, ojos en la retaguardia, ¿entendido?

    — Sí, comandante Crane.

    Mientras avanzaban por el pasillo y se encontraban de nuevo en una sala más pequeña, la radio de Lill comenzó a emitir una serie de interferencias que se tradujeron en palabras por parte de Ashley, quién estaba contactando con el comandante para conocer la situación.

    Aquí Ash... ¿com... todo po... ahí?

    — ¿Ashley? Apenas se te oye — Lill hacía el esfuerzo de intentar entender lo que decía, sin éxito.

    ¿Lill? — Ripley parecía tener mejor cobertura — ¿Me escuchas ahora?

    — Ahora sí, Ash. Dime, ¿qué ocurre?

    Nada, tan solo quería saber como os va.

    — Por el momento bien, todo tranquilo — Explicó el comandante mientras reconocían el lugar — Vamos de sala en sala y hasta ahora lo único interesante es que parece haber ocurrido alguna clase de enfrentamiento aquí dentro.

    ¿Hay pruebas evidentes de ello?

    — Así es, Norman está recopilando todo lo que vemos — El joven Williams llevaba incorporada una cámara en el traje para capturar todo lo que el grupo viese — Lo podrás ver tú misma cuando regresemos.

    Genial — Ash provocó un silencio — Lill, hay algo más.

    — ¿Si?

    Sí, la Nolartis no responde, el equipo científico sí lo ha hecho y está de regreso — Ripley informaba a su comandante sobre su situación — Creo que están bien, pero también creo que ocurre algo.

    — Ash, sea lo que sea, dímelo — A Crane no le gustaba nada oír aquello — ¿Qué pasa?

    Creo qu... la tor... se aproxi... — Una serie de interferencias cortaban la comunicación — ...y no resp... ese motiv... aros prisa.

    — ¿Ash? — Lill trató, sin éxito, recuperar la conexión — ¡Maldita sea, Ashley!

    — ¿Ocurre algo con ella, Lill? — Visiblemente preocupado al oír aquello, Eron se aproximó a su líder — Puedo darme la vuelta y regres...

    — ¡No, Eron, no nos separaremos! — El comandante estaba tenso al no saber que ocurría — Ella está bien, es solo... la comunicación se ha perdido.

    Fallon, Uriow, Cia y Norman dejaron su exploración del área y se acercaron a sus compañeros al escuchar un elevado tono de voz y la noticia de que la conversación había sido interrumpida.

    — ¡Verás, Lill, me importa una mierda! — Tanner se encaró con su superior — ¡Pero si mi chica está en peligro, daré media vuelta y volveré por donde he venido!

    — No te vas a ir a ninguna parte, Eron — Crane colocó su mano metálica en el pecho de su compañero, haciéndole una declaración de intenciones — No te dejaré.

    — Quítame la puta mano de encima o te juro por lo que más quieres que te la arranco.

    La situación entre Lill y Eron no podía estar más tensa, al igual que la situación general de la misión había adquirido un tono enrarecido. Algo estaba ocurriendo, aunque no parecía ser inmediato, pero estaba ahí. Viendo que podría comenzar una pelea entre ambos, Fallon intervino separándolos con la seriedad que lo caracterizaba.

    — Los humanos sois demasiado emocionales — El thuniano decidió apuntar una debilidad más en sus aliados — Y ahora no es el momento de serlo.

    — Lo mejor será que sigamos hacia delante, en busca del puente de mando — Cia se mostró centrada, indicando el auténtico objetivo en curso de la misión — No tenemos tiempo para peleas absurdas.

    Eron miró a Lill de arriba a abajo y se apartó seriamente, mientras Fallon guiaba al grupo hacia lo que parecía un nuevo pasillo.

    Seguirlo fue algo rápido ya que su largaria era menor que la de los anteriores pasillos, pero todo parecía indicar que poco a poco se aproximaban al puente de mando del arca Anixis. Con el paso del tiempo, la sensación de que había algo extraño en ese lugar se hacía más evidente, especialmente cuando el joven Williams se percató de algo curioso.

    — Hemos visto sangre, destrozos... pero ningún cadáver — Norman, que ocupaba la última posición en la fila, hizo que todos se voltearan — No tiene sentido.

    — Tienes razón, no lo tiene — Uriow pensaba de igual manera — Sin embargo, el lugar está polvoriento, por lo que parece que hace mucho que nadie entra aquí.

    — Esconder un rastro en el polvo es mucho más fácil de lo que puede parecer — El nuevo subcomandante de la expedición sorprendió al grupo al hablar — El archivo encriptado en Virm, la información en Verilia... este parece el sitio perfecto para una trampa.

    — Eso es cierto, no podemos confiarnos. Recordad que los Anixis fueron perseguidos por algo llamado Veerham — Lill quiso recordar los datos que ya tenían — Quizá esos seres o lo que sean estén aún aquí.

    — Pues con el jaleo que hemos armado me sorprende mucho que no nos hayan atacado ya — La ex comisaria Jenner arqueaba una ceja al oír a su comandante — Es mi opinión, pero creo que estamos solos aquí.

    — ¿Por qué nos iban a atacar al oírnos? No digas tonterías, Cia — Eron confrontó las palabras de la mujer con un tono borde — Podrían estar escuchándonos ahora mismo, obteniendo información... tal y como hemos ido haciendo nosotros.

    De pronto, un extraño sonido alejado captó inmediatamente la atención del equipo, que frenó en seco sus pasos y levantaron sus armas rápidamente.

    Encontrándose en mitad del pasillo, acceder a la siguiente sala podía significar una emboscada ya no tan sorprendente. Fallon, que iba en cabeza, indicó con un gesto a Lill que le siguiera, mientras éste le ordenaba a los demás que vigilaran la retaguardia.

    Sin embargo, antes de poder acceder a la siguiente sala, una especie de temblor hizo que todos perdiesen el equilibrio al mismo tiempo que aquel ruido extraño parecía sonar como el metal resquebrajándose en la profundidad marina.

    Nadie sufrió daños excepto el joven Williams, que se golpeó la cabeza contra la pared y se hizo una pequeña brecha, la cuál comprobó Jenner para asegurarse de que podía continuar.

    — ¡¿Qué diablos ha sido eso?! — El soldado Tanner se veía realmente preocupado.

    — No ha sonado nada bien — Crane se apoyaba en la pared tras el tambaleo — Debemos darnos prisa.

    [...]

    Oda abrió las compuertas de la nave para el equipo científico, que una vez terminada su misión, regresó de nuevo al lugar del aterrizaje de la Nolartis. La IA explicó rápidamente la situación a los recién llegados. Sin embargo, que nadie estuviese en el puente de mando preocupó a Quetaryan, que como uno de los líderes, debía saber que estaba ocurriendo.

    — Nosotros iremos a comenzar con la investigación en el laboratorio — Caelum fue el primero en hablar, apresurándose en iniciar su proyecto de lo que pudo ser Ashant en el pasado.

    — Así es, estaremos allí por si nos necesitáis — Halisha acompañaría a su homólogo.

    — Entendido, entonces Dhejam vendrá conmigo — Yak tenía decidido ir a la enfermería para ver que pasaba, tal y cómo Oda le había dicho — Brad, quédate en el puente de mando por si algún otro grupo se comunica.

    — ¡Voy!

    El joven Sanders se marchó de la vista de su superior mientras éste y el thuniano emprendían el camino hacia la enfermería. No tardaron en llegar a ella, donde vieron al ingeniero Finn postrado en una camilla mientras la doctora Vega le suministraba suero en vena y el resto observaba la escena con preocupación.

    — ¿Qué ha pasado? — El neoniano se aproximó a West, viéndolo en un evidente mal estado.

    — Está enfermo — Lynx ya sabía lo que le pasaba, pues Maya se lo había revelado al resto — Entró en la expedición con un cáncer terminal.

    — ¡¿Y cómo es posible que le dejaran acceder en su estado?! — Quetaryan se echó las manos a la cabeza mientras mostraba su enfado — ¡¿En qué pensaba la Alianza?!

    — Es probable que falsificara su examen médico para entrar en la misión — Pensó Tyra, de brazos cruzados y mirada triste — Quizá quería hacer algo importante por última vez...

    — ¿Se está muriendo? — Dhejam intervino, desconocedor de la gravedad de la enfermedad — Quiero decir, ahora mismo.

    — No, ahora mismo no va a morir — El rostro de Maya revelaba una tristeza profunda — Pero lo hará, eventualmente.

    — ¡Compañeros!

    Los pasos de alguien corriendo por el pasillo hicieron que todos en la enfermería se voltearan hacia la puerta, viendo llegar a un acelerado Brad, que no dejaba de hacer aspamientos con los brazos indicando al resto que le siguieran.

    — ¿Qué ocurre, Sanders? — Yak fue el primero en preguntar.

    — ¡Debéis venir, todos! ¡Al puente de mando! — El humano estaba muy nervioso, lo que inquietó al resto — ¡El radar no deja de parpadear y no soy ningún experto pero creo que pasa algo grave!

    [...]

    Ashley alzó la vista al cielo nublado y de tono grisáceo solo para comprobar que el mal tiempo había llegado a la zona.

    Una gota le cayó en la frente, siendo el comienzo de una lluvia que poco a poco fue haciéndose más y más intensa, recordando en un principio a las lluvias tropicales en la Tierra. Casi olvidadas en Neonia, la soldado Ripley vio llover después de muchos años, algo que la hizo sentir nostálgica respecto a su extinto hogar.

    Pasados dos minutos en los que las precipitaciones caían con más fuerza, se escuchó el primer estruendo en el cielo. Un trueno había hecho acto de presencia sin el previo aviso de ningún rayo, algo que sorprendió y extrañó al grupo. La soldado Ripley tomó las comunicaciones de nuevo tras hacerlo antes y comprobar que, sin estar la tormenta encima, ya había interferencias.

    Efectivamente, al probar de nuevo, contactar demostró ser inviable.

    — ¡Deberíamos regresar dentro de la lanzadera! — El hombre de Ceres gritó para hacerse oír por encima de la fuerte lluvia.

    — ¡Buena idea! — Ash accedió, viendo que Eniar ya estaba dentro desde el principio e Iris iba a hacer lo propio en ese momento — ¡Sun, vamos!

    La asiática se encontraba arrodillada en la orilla del gran mar de Ashant, observando lo que parecían diminutos insectos acuáticos, similares a los espermatozoides. La llamada de su superior la hizo voltearse, aunque no escuchó exactamente que quería decirle.

    — ¡Dime, Ash!

    — ¡Vamos a...!

    Repentinamente, un fuerte estruendo hizo temblar la tierra y a todos los que estaban en esa playa. Acto seguido, los presentes apreciaron la caída de un potente rayo que impactó muy cerca de la megaestructura Anixis que sobresalía del mar, levantando una gran cantidad de agua que precedió a una serie de olas de gran magnitud.

    — ¡Todos dentro, ya! — Ordenó Ripley, viendo que el mar subiría muy rápidamente.

    Eniar e Iris ya se encontraban dentro, por lo que solo quedaban Ash, Lio y Sun.

    El hombre de Ceres estaba más cerca pero decidió no esperarse sino que se lanzó a la ayuda de sus compañeras. Tomó a Ashley de una mano y la empujó en dirección al vehículo mientras acto seguido corría hacia Sun para ayudarla. No obstante, una gran ola se aproximaba y la línea de la playa ahora era más alta, por lo que era cuestión de tiempo antes de que la lanzadera fuese a ser engullida por el mar.

    — ¡Cógeme de la mano Sun, rápido! — Santos no quiso acercarse mucho más.

    — ¡Vete, yo llegaré! — Brume no quería que nadie se pusiese en peligro por ella.

    Ash corrió al interior de la lanzadera, la cuál ya estaba encendiendo Eniar para alejarse de la zona, mientras Iris observaba a su padrastro y a su compañera correr hacia su posición. Sin embargo, la gran ola estaba al caer y la joven Hennessey vio que era imposible que fuesen a llegar, por lo que cerró la compuerta ante el asombro de Ash y Eniar, no sin antes darles un consejo a Lio y Sun por la radio de los trajes.

    ¡Poneos los cascos y activad el oxígeno, solo así tendréis una oportunidad de sobrevivir!

    [...]

    Para sorpresa y alivio del grupo, la siguiente sala en la que se encontraban parecía ser el puente de mando de aquella gran arca varada en mitad del océano.

    Tras el temblor sucedido previamente, la sensación de que debían darse prisa era acuciante y eso solo hizo que la exploración se acelerase más de lo previsto. Cada uno de ellos se puso manos a la obra y trató abarcar el máximo espacio posible de investigación.

    La sala tenía un tamaño más grande que las anteriores y un gran ventanal con una vistas al horizonte lejano, en el que solo se podía ver océano. Ashant se componía por un gran continente rodeado de únicamente agua y tormentas que de vez en cuando arrasaban con la superficie terrestre del planeta. El comandante miró unos segundos a la distancia, con un Striker en mano y la mente llena de pensamientos respecto a la situación.

    Un amplio y extenso tablero con comandos se revelaba ante sus ojos, mostrándose en un estado bastante deteriorado debido al tiempo que debía hacer que aquella arca estaba allí. Mientras el subcomandante Fallon, Cia, Eron, Uriow y Norman buscaban algo que pudiese tener valor o ser revelador para la misión, el comandante Crane se percató de que uno de los comandos del tablero emitía un parpadeo casi imperceptible a simple vista, lo que indicaba que había algo activo.

    — ¡Equipo! — Lill hizo un gesto para atraer a sus compañeros, quiénes le rodearon — Fijaos en esto.

    — Resulta extraño que siga funcionando después de... ¿unos cuatrocientos años? — Norman supuso sin conocer los datos exactos — Quizá más.

    — Puede que haya algún tipo de generador de reserva de larga duración, o que se recargue de alguna manera natural — La única mujer en el grupo, Cia, también supuso alguna opción.

    — Son todo suposiciones, ninguna respuesta concluyente — El subcomandante de la expedición tomó la palabra — Estamos aquí para obtener información sobre los Anixis, así que pulsemos ese botón.

    — ¿Y jugárnosla a que sea un mecanismo de autodestrucción para intrusos, por ejemplo? — Eron negaba con la cabeza mientras se alejaba del tablero con comandos — Lo siento pero no creo que sea una gran idea.

    — Hemos venido hasta aquí, yo creo que eso ya es jugárnosla a muchas cosas — El ex alcaide syleriano sorprendió a todos con su respuesta.

    — Arriesgarnos es nuestra única opción aquí — Lill se preparó para apretar dicho botón parpadeante — Estad atentos a cualquier cosa.

    El comandante pulsó con firmeza y decisión el comando indicado, que al ser apretado, reveló una pantalla holográfica delante de todo el grupo.

    Una especie de mapa cartografiado mostraba diversos puntos, siendo uno el más resaltado. Lill tocó ese punto en la pantalla y esta hizo un acercamiento hasta revelar la ubicación de otro planeta, próximo a Ashant en distancia pero no en tiempo. Fallon, que conocía algo sobre el idioma Anixis, pudo leer el nombre del mundo que estaban viendo holográficamente.

    — Ahí dice que ese planeta se llama Bildsh — El thuniano no creía equivocarse al respecto — Quizá era el destino final de esta arca.

    — Pues está claro que no llegó a su destino — Murmuró Jenner, observando la pantalla.

    — Hay algo más.

    Emmon se percató de algo en la pantalla holográfica, pulsándolo. Acto seguido, se abrió una pestaña diferente al mapa cartografiado donde se mostraban lo que parecían ser varios archivos escritos. Nuevamente, Fallon identificó aquello como un cuaderno de bitácora del arca, como un diario que el capitán de la gran nave usaba para apuntar todo lo que sucedía y sus pensamientos al respecto, además del curso del viaje en sí.

    El comandante Crane apretó el primero de tres que había, revelándose un texto en idioma Anixis que deberían traducir en la Nolartis con la ayuda de Oda. No obstante, el soldado thuniano que estaba presente pudo extraer ciertas palabras e información de ese primer texto que eran bastante reveladores. El resto esperaba a que Fallon leyese aquel texto para que dijera lo que sí había logrado entender de todo aquello.

    — El registro data de hace casi mil años — Cuando Fallon dijo eso, todos se sorprendieron notablemente — Y menciona algo acerca de una persecución, de que les queda poco tiempo.

    — Eso tiene relación con el archivo que extrajimos de Virm — Eron lo interpretó a la perfección — Sabemos que el arca fue perseguida por esos Veerham, quiénes parecen ser una especie que les atacó.

    — Fallon, continúa con el segundo registro.

    Tras la orden de su comandante, el soldado thuniano tocó la pantalla holográfica hasta mostrar el texto del segundo registro de tres que había disponibles. Necesitó de varios minutos para leerlo y probablemente releerlo una segunda vez para decir lo que había extraído de ese mensaje.

    — Ahí pone que tras la caída en Ashant y con los Veerham tras ellos, evacuaron hacia Bildsh.

    — Tiene sentido, por eso el mapa cartografiado nos muestra la ubicación de ese mundo — El joven Williams se mostró algo entusiasmado — Quieren que vayamos allí.

    — Eh, amigo, no quieren que vayamos — Tanner quiso que su compañero no se hiciera ilusiones o se imaginara cosas — Eso está pensado para Anixis, no lo dejaron atrás para nosotros. Piensa un poco.

    — Todo es posible, Eron — Cuando Fallon le respondió aquello, el humano hizo una mueca de desaprobación.

    Sin perder más tiempo, el thuniano comenzó a leer el tercer y último registro que se podía ver en la pantalla. Los demás solo podían esperar a que el soldado dijese algo sobre el tema.

    — Ahora sabemos porqué no hay cuerpos aquí dentro — Fallon se volteó hacia sus compañeros — Los Veerham irrumpieron en el arca y se llevaron a los Anixis que no escaparon a tiempo.

    — ¿Cómo? — Cia se impactó con esa revelación.

    — ¿En serio? — Norman tampoco podía creérselo.

    — ¿De verdad pone eso ahí, Fallon? — Lill quiso asegurarse de ello — Porque de ser cierto, esto parece confirmar que esos Veerham son una especie hostil.

    — Me sé palabras sueltas pero creo relacionar bastante bien unas con otras — El thuniano se sintió un poco contrariado por su comandante — Yo diría que sí, ahí pone eso mismo.

    — Ese registro podría haberse hecho al mismo tiempo que los Veerham entraban aquí y los Anixis peleaban — Uriow soltó su teoría, la cuál creía acertada — Como una especie de advertencia para el futuro.

    — Joder, ya tenemos a otro que piensa que los Anixis sabían que vendríamos — Eron no estaba de acuerdo con esa suposición sobre la misión — Parece que queremos creer que los Anixis son dioses o videntes.

    — Lo que creáis cada uno sobre los Anixis es lo de menos para mi — El comandante quiso ser tajante respecto al tema — Centrémonos en lo importante, que es esto. Los Veerham son una amenaza real.

    — Deberíamos regresar a la Nolartis, creo que ya tenemos lo que necesitamos — El soldado Tanner estaba decidido a salir de allí — Vam...

    Repentinamente, el arca sufrió un nuevo temblor que hizo que todos cayeran al suelo mientras la plataforma vibraba de una manera preocupante. Uriow fue el primero en incorporarse, asomándose por el ventanal del puente de mando para confirmar sus sospechas, las cuáles estaban acertadas para desgracia de él y el resto.

    Una serie de olas con gran tamaño se dirigían hacia la infraestructura Anixis en la que se encontraban. El oleaje se había intensificado al mismo tiempo que una lluvia torrencial daba comienzo, precipitándose desde un cielo cada vez más oscuro.

    El syleriano comprendió porqué tras el primer temblor submarino y el sonido lejano de los truenos, no volvió a pasar ni una cosa ni la otra.

    — Estábamos en el ojo de la tormenta, compañeros — Indicó Uriow al voltearse hacia los demás con una expresión seria en su rostro.

    [...]

    — Ya están aquí.

    La compuerta de acceso a la Nolartis fue abierta por Oda al reconocer que se trataba de la lanzadera de Ash y su grupo.

    Todos aquellos que estaban en la nave o habían llegado a ella no hacía mucho, se encontraban en el hangar donde el todoterreno y una de las lanzaderas recién llegadas ya estaban. De esta salieron Ashley, Iris y Eniar, notando el resto la ausencia de Lio y Sun con ellas.

    Yak, Brad, Dhejam, Tyra y Lynx las recibieron, mientras que Maya se hallaba en la enfermería con West y tanto Halisha como Caelum seguían en el laboratorio para analizar las muestras planetarias obtenidas recientemente. Sin el comandante o el subcomandante en la nave, los líderes eran Quetaryan y Ripley.

    El neoniano se aproximó a su compañera con el rostro serio.

    — ¿Dónde están Lio y Sun?

    La soldado humana se giró para mirar a la joven Hennessey y acto seguido centrarse en Yak, al que tenía enfrente.

    — Tuvimos que irnos. No pudimos... — Ash estaba cabizbaja, algo que hizo temer lo peor al resto — El mar se nos echó encima y ellos no llegaron a tiempo a la lanzadera.

    — Están... ¿muertos? — La piloto Maxwell no se podía imaginar el haber perdido a dos compañeros de un golpe.

    — Desaparecidos — Indicó Eniar, queriendo evitar que Ashley llevase el peso de la explicación — Probablemente sus comunicadores habrán sido destruidos, pero no hay manera de saber si están vivos o muertos.

    — ¿Habéis probado a contactarles? — Lynx quiso saber que opciones tenían.

    — Obviamente, pero no hay respuesta — La thuniana fue honesta — Es poco probable que hayan sobrevivido.

    Realmente afectada por la situación, Iris se marchó del hangar con lágrimas en los ojos ante la mirada de sus compañeros de expedición. Consciente de que estaba mal, el joven Herswood se fue tras ella mientras el resto emprendía el rumbo hacia el puente de mando, donde analizar qué hacer con toda la situación general.

    No solo Lio y Sun estaban desaparecidos, sino que el grupo de Lill no podía ser contactado tampoco por culpa de la gran tormenta que se estaba desarrollando sobre ellos. Hennessey se arrodilló en mitad de un pasillo y su llanto guio a Herswood hasta su posición.

    El joven se aproximó por detrás de ella y la abrazó, reconfortándola.

    — Yo los abandoné... fui yo... — La chica estaba completamente desolada — Pero debí hacerlo...

    — Tranquila, seguro que hiciste lo correcto — Lynx la abrazaba con fuerza — No lo pienses, Iris.

    — ¡No le volveré a ver! ¡No! — Iris no dejaba de llorar, sintiéndose la culpable de lo sucedido.

    — Eso no lo sabes — El joven Herswood la soltó para tomarla de las manos y ponerse frente a ella — Eres una buena chica, valiente y carismática. Y eso te hace lo suficientemente fuerte como para tomar decisiones difíciles.

    — Si he dejado atrás a Lio, dejaré atrás a cualquiera — La joven tenía la mirada perdida en los ojos de su compañero — Incluso a ti.

    — Si dejarme atrás implica salvar al resto, lo harás — El chico era consciente de los sacrificios que podía implicar la misión — Quizá el estúpido seré yo, porque no podría dejarte atrás.

    Ambos se miraron fijamente durante unos segundos de silencio hasta que ella se abrazó con fuerza a él, mientras volvía a llorar de nuevo, esta vez sobre su regazo. Lynx le acariciaba el cabello con suavidad mientras sus ojos también se inundaban de lágrimas por motivos mucho más diferentes a los de su compañera.

    En el puente de mando, el resto de la tripulación a bordo de la nave se encontraba debatiendo el siguiente paso a dar. Ante la ausencia de los principales líderes de la expedición, el poder de decisión recaía sobre Yak y Ashley. Los dos líderes de equipo meditaban todas las posibilidades al encontrarse en una delicada situación.

    — Nada, la tormenta interfiere en los sistemas — Tyra estaba apoyada sobre el tablero de controles — Oda, ¿hay alguna opción?

    Es improbable que la haya. La tormenta es de tal magnitud y carga que ni siquiera amplificando la señal podríamos lograr contacto — Todos escuchaban bastante desanimados a la IA de la nave — Ahora mismo, estar en Ashant es como estar en una burbuja. Ni dentro ni fuera del planeta habría posibilidad alguna conocida de establecer una comunicación.

    — Genial, estamos con el agua al cuello — El joven Sanders observó como la fuerte lluvia golpeaba el ventanal principal del puente — Nunca mejor dicho.

    — No tenemos alternativa — La soldado Ripley decidió proponer su arriesgada idea — Algunos de nosotros deberíamos salir ahí fuera con el vehículo terrestre para buscar a los desaparecidos y los que estén aquí deben seguir intentando contactar con el comandante Crane. Quizá la tempestad afloje y haya alguna posibilidad.

    — ¿Y si no logramos contactar con el comandante? — Dhejam sopesaba todas las opciones — Sugiero que cambiemos de objetivos en esta misión de rescate.

    — ¿A qué te refieres, Dhejam? — Yak quería oírlo.

    — Sería más sensato ir en busca del comandante Crane y su grupo primero — El thuniano estaba siendo lógico — A diferencia de los dos desaparecidos, sabemos donde están el comandante y los suyos.

    — Tiene razón, es lo más sensato — Eniar estaba de acuerdo con su homónimo — Después, una vez saquemos al equipo del comandante de esa arca, buscaremos a Lio y Sun.

    — Está bien, estoy de acuerdo — Ripley no quiso andarse con rodeos y se mostró voluntaria para la misión de rescate — Usaremos la lanzadera, buceando podríamos evitar atraer los rayos.

    — Iré contigo — Quetaryan sabía que era su deber como uno de los líderes — Aunque preferiría quedarme.

    — Y lo harás — La mujer nacida en la Tierra pensó con lógica — Yo iré, aquí necesitarán un líder en caso de que la misión deba seguir y debáis iros de Ashant.

    El neoniano no protestó. La idea de quedarse en la Nolartis, más seguro y sabiendo que su pareja estaba a bordo le convencía más que tener que arriesgar su vida ahí fuera. Sin embargo, los dos thunianos y el joven humano restantes estaban decididos a ayudar a Ripley.

    — En marcha.

    Y así, la líder Ripley tomaría la lanzadera que hacía un rato le había traído de regreso a la nave para ir a la gran arca Anixis en busca del equipo del comandante Crane.

    Con ella irían Dhejam, Eniar y el joven soldado Sanders. De la comodidad y cierta protección que daba quedarse en la Nolartis, a salir al diluvio más intenso jamás visto por nadie. Quetaryan les vio y marchar y supo que, si nadie regresaba, quedaría al mando. Su decisión estaba tomada.

    — Si nadie vuelve, regresaremos a casa — Pensó para sí mismo, decidido a no seguir la misión si solo quedaban los pocos que había a bordo.

    [...]

    El hombre de Ceres abrió los ojos y vio que el cristal resistente del frente de su casco estaba agrietado tras haber recibido un golpe contra un árbol.

    La gran ola que les había alcanzado a él y a Sun los arrastró durante varios kilómetros, perdiendo de vista la lanzadera de sus compañeras y el sentido de la orientación. Su traje había logrado salvarle de una muerte por ahogamiento más que segura e incluso de una contusión letal en la cabeza.

    Sin embargo, cuando intentó incorporarse, comprobó que no podía. Algo oprimía su pecho y cuando se percató, vio que se trataba de una gran rama rota. Parte de un árbol había sido partido en dos y una de esas partes yacía sobre él. La presión que ejercía sobre el torso de Santos era más que evidente al tratarse de un gran tronco pesado. Lio trató de hacer el esfuerzo por liberarse de ese peso, sin éxito, pues la fuerza de sus brazos no le era suficiente para quitárselo de encima.

    Cuando su vista se centró en su alrededor, pudo comprobar que la ex líder de la Resistencia se encontraba allí. Sun yacía en el suelo en un estado de inconsciencia que era fruto de las vueltas que le hizo dar el fuerte oleaje, como si hubiesen estado dentro de una lavadora. Ambos se encontraban en lo que parecía la nueva orilla, tras el mar comerse la principal con ese drástico cambio en el nivel del mar por culpa de la tormenta.

    La mujer pronto comenzó a mostrar signos de estar despertándose.

    — ¡Sun! ¡Levanta! — El ingeniero de lanzaderas necesitaba a su compañera para liberarse — ¡Necesito ayuda! ¡Vamos!

    Brume se incorporaba lentamente y visiblemente aturdida, buscando con la cabeza a su compañero hasta que lo ubicó atrapado. Con pasos tranquilos y tambaleantes se fue aproximando a Santos, cuando de repente, se giró para mirar algo en la distancia. Su expresión, la cuál era algo abatida, se reavivó como si un chute de adrenalina le hubiese recorrido el cuerpo.

    Sus ojos estaban como platos mientras veían como, nuevamente, se alzaba una gran ola que se dirigía a su posición.

    — Oh, mierda — Musitó la asiática, frenando en seco sus intenciones — Lo siento Lio, de verdad.

    — ¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué significa eso?! — Exclamaba el hombre de Ceres, nervioso y desesperado — ¡No me dejes aquí, Sun! ¡No me jodas así, perra!

    Brume hizo el amago de irse corriendo a toda prisa, pero de pronto se detuvo.

    Los gritos de su compañero, quién estaba en serios apuros, la hicieron voltearse. La gran ola estaba a pocos kilómetros pero a la velocidad que iba, les alcanzaría en menos de un minuto. La asiática se debatía entre salvar a Lio o abandonarle y asegurar su propia salvación. El tiempo apremiaba y la decisión que tomase podría ser definitiva en lo que se refiere a su relación con el resto de miembros de la expedición.

    — ¡Joder! — Gritó, reprochándose a sí misma ese acto humanitario — ¡Aguanta, te sacaré de ahí!

    — ¡Vamos, rápido!

    Tanto el propio Lio como Sun comenzaron a hacer fuerza para liberar al primero. Poco a poco, ese gran trozo de árbol fue apartado del hombre hasta que ambos lo dejaron caer a un lado. La lluvia no cesaba y las gotas impactaban en el cristal frontal de sus cascos hasta empañarlo por completo, debiendo ellos quitarse ese montón de agua para tener cierta visibilidad.

    — ¡Levanta! — La mujer le tendió la mano y éste la tomó, incorporándose — ¡¿Puedes correr?!

    — Creo que sí — Murmuró Lio, pese a encontrarse magullado — ¡Larguémonos de aquí, ahora!

    — ¡Me parece una gran idea!

    — ¡Aquí viene!

    — ¡CORRE!

    La ex líder de la Resistencia y el que un día fuese parte de esta, corrieron con todo su ímpetu tierra adentro mientras una ola de al menos siete metros de altura se aproximaba a ellos y devoraba los restos de bosque a su paso. Cuando la ola impactó contra los árboles que aún seguían en pie, se escuchó como estos se resquebrajaban ante ella.

    Lio y Sun corrían y sorteaban los obstáculos naturales del bosque conscientes de que la vida les iba en ello. Lastimosamente no pudieron evitar ser engullidos nuevamente por dicha ola, aunque la distancia que le sacaron en carrera sirvió para que el impacto no fuese tan severo como el primero.

    Sus cuerpos se vieron propulsados hacia delante como si una fuerza sobrenatural los empujara, sucumbiendo ante el peligro de impactar contra otros árboles aún en pie.

    [...]

    Uriow corría a toda velocidad por uno de los tantos pasillos de la gran arca Anixis en la que se encontraba junto al resto de su grupo, quiénes le seguían desesperadamente en dirección a la lanzadera que les esperaba en uno de los muelles de atraque que encontraron accesible. Las olas golpeaban con fuerza la infraestructura que, con cada impacto, se tambaleaba con verdadero frenesí.

    El sonido del viento filtrándose por rendijas y ventanales rotos solo hacía que estremecer al equipo liderado por el comandante Crane, quién veía la situación límite en la que se encontraban. Tenían la información justa pero necesaria para seguir al siguiente planeta de la ruta Anixis, no obstante, salir de allí iba a ser toda una odisea.

    Ashant empezaba a demostrar lo poco hospitalario que era en comparación a su predecesor, Verilia.

    En la retaguardia se encontraba Fallon, asegurándose de que nadie se quedase atrás. Ver a sus compañeros correr a toda velocidad le hizo recordar nuevamente aquel instante en el que huía de una aldea furiosa con su amigo Sharik tras profanar unas ruinas Anixis. Aquel momento fue igual de angustioso que el actual, pues en ambos estaba huyendo por salvar su vida.

    Siguiendo al syleriano y a su comandante, el joven Williams luchaba por correr y mantener el equilibrio al mismo tiempo debido a los zarandeos que daba la infraestructura, atrapada en el fondo marino pero solo por cuestión de tiempo. Norman se preguntaba cuántos cientos de años había permanecido el arca Anixis en ese estado y en esa posición, consciente de que podría ser hoy el día en el que terminase por hundirse.

    Justo delante de Fallon, quién era el último en la fila, estaba el soldado Tanner. El hombre solo podía seguir corriendo y pensar en su pareja, Ashley, a quién deseaba que las cosas le estuviesen yendo mejor que a él. Tras perder el contacto con ella y su grupo, Eron estaba decidido a buscarla pero Lill le paró los pies. Pensó, para sí mismo, que el comandante no tenía derecho alguno para evitar que él fuese tras su amada.

    En el centro del grupo se hallaba la ex comisaria de Ciudad Anixis. Cia no dejaba de suspirar mientras avanzaba sin pausa, no ya pensando en su supervivencia sino en su querido Ender y su ahijado Kendall, a quiénes deseaba ver con todas sus fuerzas una vez acabase la misión. Pero antes debían escapar del arca Anixis, algo que parecía que podría conseguir hasta que un nuevo zarandeo la hizo salir disparada contra un ventanal.

    — ¡Cia! — Eron, que era quién estaba tras ella, la vio en una situación muy comprometida — ¡Aguanta!

    Jenner se encontraba sobre la cristalera de un extenso ventanal en una de las varias salas que habían visitado antes y por la cuál regresaban hacia la lanzadera. El cristal evitó que se cayera del arca, pero el impacto hizo que este se fuese resquebrajando poco a poco. Los demás observaban muy nerviosos a su compañera, teniendo que actuar rápido y a la desesperada.

    — ¡Eron! — El comandante vio que su soldado se dispuso a ayudarla, tal y como hizo con Khael en Verilia — ¡Espérate, debemos pensar algo! ¡Ese cristal está muy frágil!

    — ¡Lill tiene razón, no vengas! — Cia miraba horrorizada como el cristal a su alrededor se agrietaba lenta pero inexorablemente — ¡Más peso romperá el cristal y nos caeremos los dos!

    — ¡Cerrad la boca! — Exclamó un muy nervioso Tanner, avanzando lentamente por el ventanal — ¡No te dejaré caer, Cia!

    Eron iba aproximándose hacia Cia suavemente para evitar romper el cristal que, en ese momento, les separaba de una caída al fondo marino. Sin embargo, el arca comenzó a tambalearse nuevamente tras el golpe de otra ola y repentinamente, el cristal se rompió. La mujer soltó un grito agudo al mismo tiempo que el ventanal se partía en miles de diminutos cristales, precipitándose al vacío.

    Los demás solo pudieron observar, atónitos y sin poder hacer nada, como Jenner caía desde una altura considerable. El impacto con la superficie del mar la mataría debido a la velocidad y la distancia de la caída. Tanner, milagrosamente, si pudo agarrarse a tiempo a un borde del ventanal. El hombre colgaba mientras Crane, con decisión, arriesgaba su vida tendiéndole la mano.

    — ¡Cógeme la mano, hermano! — Lill estaba siendo ayudado por Uriow para así poder alcanzar a Eron con su mano — ¡Cógela!

    Eron no se lo pensó ni un segundo y tomó la mano de su líder para así ser rescatado. No obstante, esta vez su deseo por ayudar había terminado con la muerte de la persona a la que quería salvar. La decisión en este caso específico había sido errónea por su parte y él lo sabía. Tanner estaba paralizado y tuvo que ser Fallon el que lo tomara del brazo para animarle a seguir corriendo.

    — ¡Muévete! — Le gritó el thuniano, consciente de que el humano sabía que se había equivocado.

    Cuando todo parecía cada vez más difícil, el grupo logró llegar al muelle de atraque donde dejó la lanzadera.

    Sin perder ni un segundo más y con la muerte de Cia retumbando en sus conciencias, el grupo subió a bordo del vehículo aéreo. Norman tomó los controles y los activó rápidamente, propulsando la lanzadera bien lejos del arca Anixis, la cuál terminaba por sucumbir ante la tormenta y caía de costado para finalmente hundirse poco a poco.

    [...]

    Tras la impactante caída en el mar, Cia sintió como todos sus huesos se fracturaron al mismo tiempo. El alocado oleaje la zarandeaba con violencia de un lado a otro mientras el agua entraba en el interior de su traje sin que ella pudiese evitarlo, ahogándose lentamente mientras era enterrada bajo millones de litros de agua.

    Sus ojos se movían de un lado a otro, observando la oscura profundidad marina de Ashant. Parte de la estructura del arca se apreciaba, pero lo que Jenner pudo observar antes de que sus pulmones se llenasen de agua y terminase por morir ahogada, fue algo aterrador.

    Una montaña de cadáveres apilados uno encima del otro se reveló ante sus ojos gracias a un fugaz rayo de luz que emitió el cielo tormentoso. Cuerpos sin vida de los Anixis que iban en el arca, la cuál cayó en Ashant por culpa de sus perseguidores los Veerham. Ahora ella sería un ser muerto más en el fondo marino del planeta atormentado.


    [...]
    El agua arrastraba árboles, partes de estos y tierra ante los ojos de Lio.

    El hombre se incorporó tras una nueva embestida por parte de las grandes olas que se iban comiendo terreno a cada paso. A escasos metros de su posición, Sun también se levantaba. La mujer se volteó para comprobar que su compañero seguía ahí. Ambos buscaron con la mirada otear el horizonte, difícilmente visible por la cortina de agua que formaba la lluvia.

    — ¿Estás bien? — Santos se aproximó a su compañera para comprobar su estado.

    — Sí, lo estoy, gracias — Brume asintió, confirmando sus palabras — ¿Tú?

    — Aguantando — Al hombre de Ceres le costaba un poco respirar, quizá por la opresión del árbol que estaba caído sobre él anteriormente — Debemos alejarnos de aquí lo más rápido posible.

    — Estoy de acuerdo, no quiero volver a ser engullida por el agua — La asiática se giró para asegurarse de que ninguna nueva gran ola se dirigía a ellos — La Nolartis no debe estar lejos de nuestra posición.

    — Espero que no, porque no se ve nada a más de cincuenta metros — Visiblemente cansado, Lio inició la caminata al frente, en busca de la nave — Probaré las comunicaciones.

    El hombre de Ceres realizó una serie de comandos en una pequeña pantalla que tenía ubicada en el antebrazo izquierdo, con la que se podía hacer ciertas cosas que permitía realizar el traje espacial Anixis. Eso le hizo recordar que aún no habían visto el momento para usar los propulsores con los que el traje contaba, los cuáles fueron adheridos al último prototipo del traje hacía un par de años por parte de los ingenieros de la Alianza.

    — Tengo una idea — Murmuró, buscando con la mirada un árbol aún en pie.

    — ¿Qué es? — Sun vio que su compañero se iba hacia un lado — ¿Dónde vas?

    — Usaré la altura que nos proporcionan los árboles para buscar la Nolartis en el horizonte y de paso, intentar comunicarme.

    Santos se acercó al primer árbol cercano que aún estuviese en pie para dar un gran salto con los propulsores, lo que le hizo subir a la copa sin mayores complicaciones. Aliviado por ver que pese a lo sucedido aún le respondía su traje, el hombre subió lo más alto que pudo en el árbol para observar en la distancia.

    Sus ojos lograron divisar a la Nolartis no muy lejos de su posición.

    — ¡Veo la nave! — Le indicó Lio a la asiática — ¡Solo tenemos que seguir hacia delante!

    — ¿Y las comunicaciones funcionan?

    El hombre se dispuso a probarlas en ese momento, comprobando que, lastimosamente, seguían inoperativas. La gran tormenta que se encontraba sobre ellos impedía a los aparatos electrónicos maniobrar con claridad, lo que dificultaba notablemente la comunicación con otros. Lio negó con la cabeza a Sun, que ya tuvo su respuesta.

    El tipo saltó de nuevo hacia abajo con la ayuda de los propulsores para frenarle en el descenso y acto seguido, emprendieron el camino hacia la Nolartis.

    — Oye — Lio captó la atención de Sun, que estaba sumida en sus pensamientos — Quiero agradecerte lo de antes.

    — ¿El qué?

    — El haberme salvado.

    — Iba a dejarte, Lio — La asiática fue sincera — Lo iba a hacer para salvarme.

    — Lo sé, pero no lo hiciste.

    — No tienes nada que agradecerme, me alegra que hayamos salido los dos con vida.

    — Sun... — El hombre de Ceres se apoyó en uno de sus hombros, mostrándole apoyo — ...sigue así.

    Santos siguió caminando con la mirada al frente mientras que Brume le observó detenidamente durante unos largos segundos. La ex líder de la Resistencia sonrió internamente, emocionándose por ver que su viejo amigo aún tenía fe en ella.

    Sus huellas se disipaban en la tierra con el choque de la lluvia en el suelo, sus trajes se iban limpiando de suciedad conforme avanzaban y en el horizonte aguardaba la Nolartis, aguantando el vendaval.
     
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    Reydelaperdicion

    Reydelaperdicion Equipo administrativo Comentarista empedernido

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    Saludos, amigo. Paso a comentar el primer capítulo del año 2023 de esta gran historia :)

    Tengo que decir que ha estado genial. Me gustó mucho la manera en la que se narraron los sucesos que transcurrieron aquí. Iré paso a paso y grupo por grupo.

    Empezaré por el grupo de la Nolartis, quienes ya se han enterado que West está enfermo de cáncer. Imagino que esa noticia no caerá nada bien en el resto del equipo que todavía no lo sabía, pero se veía venir que tarde o temprano acabaría descubriéndose. Ahora bien, West puede empezar a confesar sus deseos para participar en la expedición y falsificar el informe médico para poder subir a bordo. Imagino que por eso le darán alguna clase de castigo, pero no creo que sea demasiado grave a su punto de vista porque poco a poco se acerca a la hora de su muerte.

    Cuando el grupo científico llega, vemos que los científicos van a la suya y no se ponen a discutir demasiado sobre la situación actual. Aunque menos mal, porque conociendo a Caellum, habría tirado un comentario muy borde XD. No tuvieron muchas preocupaciones, y Dhejam todavía no se ha mandado esa cagada que yo creo que cometerá. Quizá sea para el futuro.

    En el grupo de Ashley, todo se complica más. Vemos que al ver sus comunicaciones fallidas con la tormenta cerca de ellos, optaron por abandonar el sitio. La líder del grupo logró escapar con Iris y Eniar mientras que Lio y Sun se quedaron atrás en un movimiento causado por la propia Iris. Ella pensó por la seguridad de todo el grupo por encima de la de dos personas de la tripulación, estando su padrastro entre una de ellas. Al regresar a la nave, esa decisión pesa sobre ella, pero comprendo que lo hizo para que no todos acabaran mal, puesto a que se sabe que siempre que una lanzadera se accidenta, alguien la acaba pasando fatal, tal es el caso de Om en la parte V :(
    Al llegar a la nave, ella rompe en llanto y es entonces cuando Lynx decide ir a darle consuelo. Y punto a parte para las cosas que este eligió decirle a la chica. Me imagino que cuando fue a la tienda de caras, se agotó el stock y se fue de allí sin regresar más, porque lo que hizo fue algo muy descarado. Entiendo que Iris le guste, y que no tiene mucho para charlar con ella, pero decirle esa clase de cosas en el plan casanova siendo que ella está afligida por haber dejado atrás a su padrastro fue mucho. Al final, ni Norman ni Lynx parecen ser una buena opción para la chica. El primero se enreda y se acuesta con su amiga tras emborracharse, y el otro tira comentarios en el peor momento. A ver qué es lo que elige la chica XD.

    Lio y Sun terminaron siendo arrastrados por la ola, tal y como se esperaba de un poder natural tan magnífico como el del mar. Ver como han terminado me hizo asustarme un poco por Lio, quien terminó abajo de un tronco. Cuando una nueva ola se estaba formando, Sun estaba dispuesta a irse por su cuenta y dejarlo atrás, pero recapacitó en el último segundo y corrió a ayudarlo. Eso seguro le salvó la vida a Lio, puesto a que si se hubiera quedado bajo el árbol caído al golpear la ola, se habría terminado ahogando o muriendo por ser arrancado bruscamente de su sitio por la fuerza del mar. Me alegra ver que Sun, después de proponerselo, está empezando a demostrar sus cambios. Sabes bien que a mí no me gustaba mucho esa actitud de Sun de pasársela diciendo "pero he matado a Deon y me pudrí una década en la cárcel, ya cambié" pero comportándose igual que la que fue líder de la Resistencia. Hoy en ella se vio un cambio real, y ha demostrado que si se quiere, se puede. Me alegro. Ya no me cae tan mal como antes, y espero que siga en esta línea, ya que es bueno ver a una Sun amable y colaborativa para variar. Cuando comprueban su estado, ven que la Nolartis está a la vista. Solo deben resistir y esperar a que les rescaten.

    Y el grupo del comandante Crane se lleva la parte más intensa de todas. Hubo una pequeña pelea entre Eron y Lill (ay, dios, acababan de reconciliarse :'( ) y luego de eso llegan a una sala en donde se ve que hay máquinas con información operativa. De allí extraen archivos que necesitarán ser transmitidos a Oda para que ella los traduzca, pero Fallon ha hecho de políglota y les ha dado el resumen corto ante el mucho texto. Y descubrimos cosas clave: que el nuevo punto de la ruta es Bildsh, que los Veerham han causado una masacre contra los Anixis y que incluso se han llevado a varios cuerpos allí. Muy turbio, ojalá estos malditos se hayan extinto, que no quiero ni pensar en que le pongan la mano encima a mis bebés :aniscream:

    Todavía queda mucho por aprender de los archivos y seguramente del próximo mundo, en donde los Anixis han elegido evacuar. Ya vemos que todo lo que hacen ha sido en pos de escapar de sus perseguidores. Ahora bien, una cosa por la que te felicito es porque nos das muchas respuestas pero no todas al voleo, sino que de forma progresiva. Se dice que los Anixis estaban escapando y los Veerham los perseguían. Pero lo que no se dice nunca es por qué unos persiguen a otros. Cosa que es lógica, ya que los Anixis no se pondrían como los villanos de la historia en sus propios archivos, y tampoco revelarían lo que estaban haciendo a cualquiera que los encuentre. Y esto hace que me pregunte, ¿si tan desesperados estaban, por qué nunca usaron Regresión contra los Veerham? En fin, muchas preguntas y las respuestas vienen de a poquitín, tal y como me gusta a mí :)

    En la huida, una sacudida del arca Anixis termina precipitando a Cia hacia un cristal, y cuando Eron la quiere ir a ayudar, este se rompe. Él se salva de milagro, pero terminó provocando que Cia cayera a lo que sería su muerte. Imagino que eso quedará en la conciencia del soldado por mucho tiempo, y tal vez recapacite para no actuar tan apresurado, ya que se le aconsejó que no se moviera. Me da lástima la muerte de Cia, no solo porque fue dolorosa, que lo fue, sino también por el hecho de que Ender y Kendall la han perdido. Ella significa mucho para los dos, y ahora no está. Imagino que no será plato de buen gusto para ninguno. Pero ahora el grupo debe afrontar rescates, a un paciente con cáncer, una perdida más en el equipo y el siguiente destino que les espera.

    Lo que voy a decir es más una preferencia mía, no es algo ni bueno ni malo. En el primer planeta en el que estuvieron, ha muerto Ñjar, y en el segundo ha muerto Cia. Entiendo que quedan varios planetas en la ruta, y me gustaría que hubiera variedad. Es decir que no sea una sola muerte en cada planeta, puesto a que si se sigue esa ruta, se caería en la rutina de que se puede esperar una única muerte. Claramente, todavía no han escapado de Ashant, y puede pasar de todo. Pero no creo que se nos vaya otro personaje en el siguiente. Me puedo equivocar, pero esto que digo lo digo desde ya para que quede registrado.

    Otro buen detalle que has tenido fue el relatar que como cuando Cia muere, ve la montaña de cadáveres Anixis en el mar. Se dice que son Anixis pero no se nos da una descripción física de los mismos. Por lo que cuando aparezca un nuevo alien, no sabremos si es un Anixis, un Veerham o ninguno de los dos, cosa que mantendrá viva la intriga para cuando aparezca una nueva especie pronto. Y puntos extra para lo turbio de la escena, ya que ver cadáveres bajo el agua, evidenciando una masacre por parte de los Veerham hacia los creadores de Paraíso, los deja ver como tipos peligrosos. Como dije, que no le toquen un pelo a mis bebés :v

    En fin, hasta aquí me despido por ahora. Gran regreso a las lecturas en simultáneo, algo que extrañaba mucho. Será hasta la semana siguiente, esperando por otro genial capítulo de LV. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:
     
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    Manuvalk

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    Ya estamos aquí con el siguiente capítulo de Los Viajeros, el cuál seguirá los acontecimientos del anterior capítulo. Si os preguntáis cuando veremos a los personajes que están en casa (por así decirlo XD), eso será no en el próximo, sino el siguiente a ese. Quería dejarlo claro, por si hubiese dudas. Antes que nada, agradecer as always a mi querido amigo Reydelaperdicion por estar al tanto de la actualidad de esta historia mía. Me halaga conocer que le gusta mucho y que se emociona con lo que está por venir. Dicho esto, os dejaré con la lectura.




    Otro vacío







    — Se aproxima un objeto hacia nosotros — Eniar, que era la encargada de pilotar la lanzadera, señaló el punto en el radar mientras salía de la profundidad marina.

    — Podría ser un fallo eléctrico, ¿no? — Sentado al fondo, el joven Sanders pensó con lógica — Con esta tormenta cualquier sabe.

    — Quizá lo sea, como también podría ser la lanzadera de Lill... — Ashley miraba detenidamente el radar — O cualquier otra cosa.

    — ¿Qué hacemos? — El soldado thuniano miraba a la líder esperando una decisión.

    La soldado Ripley se quedó pensativa durante unos segundos, cuando la thuniana al mando de los controles de la lanzadera realizó una abrupta maniobra que hizo que los demás hubiesen perdido el equilibrio de no ser porque estaban sentados y con el cinturón puesto.

    Fue entonces que Eniar señaló, pero esta vez a lo que se veía enfrente de ellos por el ventanal. La infraestructura que conformaba el arca Anixis estaba cayéndose ante los ojos de los presentes, que se estremecieron al ver que esta caía en su dirección.

    — ¡Maniobra evasiva, otra vez! — Gritó la thuniana al comprobar que esa estructura se les echaba encima.

    Casi al mismo tiempo, la lanzadera que pilotaba Norman con el grupo del comandante Crane salía disparada del arca Anixis mientras esta parecía precipitarse sobre ellos.

    El tamaño colosal de la infraestructura alcanzaba un ancho sorprendente y daba la sensación de que lo aplastaría todo. Aterrados algunos más que otros, vieron como el joven Williams ponía la lanzadera al límite de sus capacidades, observándose más de cerca la caída del arca Anixis.

    — ¡¡¡Sácanos de aquí, Norman!!! — Le ordenó el comandante con toda la desesperación.

    — ¡Eso intento pero la lanzadera no da más de sí!

    Justo en ese momento el radar emitió un pitido para alertar de la cercanía de otro objeto aéreo, el cuál pudieron ver virar justo delante de ellos. No les hizo falta suponer nada, porque dada la cercanía de ambos vehículos en ese momento, se reconocieron al instante.

    Ambas lanzaderas activaron la máxima propulsión posible para salir de la zona de impacto rápidamente.

    — ¡Debe ser el grupo de Ash! — Indicó Eron, aliviado al suponer que eran ellos.

    — ¡Habrán venido a buscarnos al ver que las comunicaciones fallaban! — Pensó en alto el propio comandante de la expedición.

    Ambas lanzaderas se posicionaron una al lado de la otra en pleno vuelo, mientras la infraestructura Anixis se cernía sobre ellos.

    Por momentos parecía que iban a ser impactados, pero para alivio de todos, salieron a tiempo de la zona. La gran arca Anixis colapsó tras ellos con una ferocidad imponente y la colisión con el agua hizo que esta saltase por los aires con violencia. Tras esto, el choque vino precedido por una serie de oleaje absolutamente descontrolado y con una altura del triple que las grandes olas iniciales.

    Ambas lanzaderas llegaron velozmente a la posición de la nave, introduciéndose en ella y cerrándose la compuerta tras de sí. Con toda la desesperación que daba la situación, ambos grupos salieron de sus lanzaderas ya aterrizadas en el hangar y corrieron al puente de mando, encontrándose con casi todos los tripulantes. La ausencia de West era lógica, pero que Lio y Sun no estuviesen allí implicaba que algo serio había ocurrido.

    El comandante se aventuró a saber lo ocurrido al aproximarse a Yak.

    — ¡¿Sabes que ha pasado con Lio y Sun?!

    — Están ahí fuera, en algún lugar — Fue la respuesta del neoniano, que señaló con la vista a Ashley — Ella te podrá dar los detalles.

    — Lill, ellos dos... tuvimos que irnos cuando el nivel del mar creció y las olas... — Ripley tomó la responsabilidad pese a que le correspondía a la joven Hennessey — La tormenta nos pilló por sorpresa a todos y debimos actuar.

    — ¡Mierda! — Exclamó el comandante, dirigiéndose de nuevo al hangar — ¡Volveremos a por ellos, hay que peinar la zona!

    Negativo, comandante Crane. No será posible abandonar la Nolartis con esta situación — Las palabras de Oda sorprendieron a toda la tripulación presente — Se aproximan unas olas superiores a setecientos metros de altura. Evacuar el planeta es la principal prioridad.

    La tripulación se miró entre sí, preguntándose que era lo que debían hacer.

    El radar pitaba de forma continuada, advirtiendo de la proximidad del gran tsunami que estaba por llegar al lugar donde se hallaba la Nolartis. Algunos comprendían lo que el comandante quería hacer, demostrando querer ir tras los dos desaparecidos para enmendar lo que ocurrió en Verilia con Khael y Eron, sin embargo, las palabras de Oda no eran equivocadas y el protocolo dictaba la evacuación inmediata al encontrarse toda la misión en peligro.

    — Tyra... — Lill supo que debía hacer lo correcto y ello era abandonar Ashant — Salgamos de aquí.

    — Entendido, comandante.

    La piloto Maxwell obedeció a su superior sin rechistar y consciente de que era no solo lo correcto, sino lo que había que hacer.

    La inteligencia artificial de la Nolartis estaba para esos casos extremos donde las decisiones se tornaban emocionales, para aplicar la lógica entre la tripulación y hacerles ver lo que era necesario. Lill solo pudo resignarse a aceptar la situación, ordenando la inmediata evacuación del planeta. Tyra puso en marcha el núcleo de la Nolartis y sus propulsores, cuando de pronto las compuertas externas se abrieron.

    Todos los presentes en el puente de mando comenzaron a escuchar pasos acelerados al mismo tiempo que la compuerta se cerraba para evitar que entrase mucha lluvia al hangar. Los tripulantes se quedaron en silencio mientras seguían oyendo pasos y murmullos, los cuáles se iban intensificando hasta que para grata sorpresa de todos, sus compañeros hacían acto de escena. Lio y Sun se encontraban con sus trajes mojados ante el resto, quiénes se alegraron de ver que todos parecían a salvo.

    Visiblemente emocionada, la joven Hennessey se lanzó a los brazos de su padre adoptivo, quién la rodeó con fuerza ante la mirada del resto. La asiática observó la escena con ternura y alivio, momento en el que se puso a buscar a su compañera de habitación y persona en la expedición que más la apoyaba. Sus ojos se entrelazaron con los de todos en la búsqueda por encontrarse con los de Cia, sin embargo, al percatarse de su ausencia, la ex líder de la Resistencia se centró en su comandante.

    — ¿Dónde está Cia?

    La pregunta de Sun rompió drásticamente el momento emotivo que se estaba dando con Lio e Iris.

    Lill se aproximó a la mujer con resignación y apoyó sus manos sobre los hombros de la asiática, que supo inmediatamente lo que eso significaba. Sun comenzó a sollozar y cayó en los brazos del comandante, que la tuvo que sujetar mientras ésta empezaba en llanto. Absolutamente dolida por la muerte de la madrastra de su hijo, Brume se abrazó a Crane en un gesto que ninguno de los dos ni nadie hubiese imaginado años atrás.

    Los propulsores de la Nolartis comenzaron a encenderse a máxima potencia mientras la nave se elevaba de la superficie, la cuál estaba siendo engullida por el gran océano que rodeaba el super continente de Ashant. Con el dolor entre todos los tripulantes por la pérdida de Cia Jenner y por ver como otro vacío más se instalaba en ellos tras la segunda misión en otro planeta, la piloto realizó los comandos pertinentes para poner a la Nolartis en órbita, alejándose del mundo acuático y tormentoso.

    [...]

    Lill Crane


    El comandante Crane quiso dar el resto de la jornada libre para así poder calmarse todos tras la intensa misión vivida en Ashant.

    Al día siguiente se celebraría una reunión para conversar acerca de la información recabada en el arca Anixis, poner rumbo a las coordenadas del siguiente mundo a visitar y finalmente entrar en criogenia para el viaje. Pero ahora lo necesario era limpiarse, comer algo y pasar tiempo libre, aunque para muchos ese tiempo sería empleado en pensar demasiado.

    El propio Lill se encontraba en la pequeña sala de comunicaciones para, mediante enlace cuántico, tener una videoconferencia con la representante Mason, que ahora mismo junto a la representante Tovam, eran las únicas al mando de una Alianza que aún sufría la ausencia de un líder claro en Syleria y del proceso de aceptación por el que pasaban Cyprus y los thunianos.

    Oda preparó las comunicaciones, que apenas tardaron dos minutos en darse. La imagen mediante holograma de Bárbara apareció ante el líder de la expedición.

    Veo que sigues al mando, comandante Crane.

    — Así es, ese tema ya está solucionado — Lill quiso centrarse en lo verdaderamente importante — Te contacto para informarte de que nos acercamos al final de la ruta Anixis. Solo nos quedan dos planetas de cinco.

    Me alegra oír eso, aunque por tu expresión, deduzco que ha ocurrido una tragedia hace poco — Bárbara podía ver que Lill estaba afectado por algo — ¿Qué ha pasado?

    — Varios hemos estado cerca de morir en la última misión planetaria — Crane lanzó un suspiro de agotamiento — No sé si decir que es un alivio o una lástima, pero solo ha muerto uno de nosotros. Cia Jenner.

    Al oír aquello, la representante humana se quedó petrificada durante unos segundos que parecían cumplir el minuto.

    Bar era una buena amiga de Cia, especialmente tras los últimos diez años en los que tuvieron que trabajar codo con codo, al ser Jenner la comisaria de policía de Ciudad Anixis. La noticia de su muerte le cayó como una losa de cemento pesado, encontrándose incluso mal físicamente.

    Lill pudo notar que su superior había recibido la noticia como un golpe en el centro del estómago.

    — Era de las mejores exploradoras que tenía aquí y una persona muy profesional — Crane asintió mientras decía lo que pensaba de su compañera fallecida — Nunca se quejó, nunca recriminó... siempre pensaba en el bien del grupo.

    Cia era así — Mason todavía trataba de asimilar su muerte — ¿Pudisteis recuperar el cuerpo?

    El comandante recordó que con Ñjar no pudieron llevarlo consigo debido a la constante lluvia volcánica que se sucedía en Verilia, mientras que ahora en Ashant no se pudo porque Cia simplemente cayó al océano desde una altura que solo podía llevarle a la muerte y no había tiempo para buscarla dada la situación.

    El hombre negó con la cabeza a su líder, que vio como sus lágrimas comenzaban a recorrer sus mejillas.

    Merecía un entierro digno — Musitó Bárbara, dolida por no poder dárselo — Tiene un ahijado y un marido que tendrán que saberlo... pero no ahora.

    — ¿Eso que significa? — Lill no comprendía porqué no les daba la noticia cuanto antes a sus seres queridos.

    Significa que ahora no es el mejor momento — La representante humana y una de las líderes del Consejo de la Alianza fue firme en sus palabras — Tengo a Ender investigando el asesinato de la Elegida Admir y no... no puedo darle esta noticia ahora.

    — Creo que lo entiendo — Pese a que podía no ser lo moralmente correcto, era lo necesario, una vez más — Me gustaría preguntarte algo antes de cerrar la transmisión.

    Dime, ¿de qué se trata?

    — Es sobre mi mujer y mis hijos — Al hombre se le iluminaron los ojos cuando los mencionó — ¿Sabes cómo están? ¿Qué tal se encuentran?

    Hace semanas que no hablo con Snow, pero lo último que sé es que están bien — Bárbara quiso tranquilizar al comandante de la expedición — No te preocupes, me aseguraré de que tengan todo lo que necesitan durante el tiempo que dure la expedición.

    — Te lo agradezco Bar, aunque quiero una cosa más — Lill necesitaba hacerles ver que se acordaba de ellos — ¿Les dirás de mi parte lo mucho que los quiero y lo que los echo de menos?

    Descuida, lo haré con mucho gusto — La representante Mason asintió, asegurándole eso — ¿Algo más, comandante?

    — Eso es todo.

    No dudes en volver a contactar si es necesario. Bárbara, corto y fuera.

    Con la comunicación cortada por parte de la representante de la humanidad, el comandante de la expedición decidió que lo mejor sería irse a descansar a su habitación. La tensión acumulada durante la misión le había desgastado físicamente y sentía que necesitaba dormir un rato para reponer fuerzas.

    Hasta el día de mañana no hablaría con el resto de la tripulación sobre el siguiente paso a dar, por lo que podría aprovechar lo que quedaba de día para recostarse unas horas.

    [...]

    West, Lynx, Lio, Sun e Iris


    El ingeniero seguía dormido en una de las camillas de la enfermería tras lo que le sucedió en el puente de mando ante Tyra, Lynx y Maya.

    Un aparato monitorizaba sus constantes vitales y demás controles necesarios, e incluso Oda estaba precavida para advertir a la doctora Vega en caso de que ocurriese algo con West. La médico no se encontraba en la enfermería, pero si estaba el aprendiz a ingeniero de Finn, el joven Herswood.

    Lynx llevaba las últimas semanas trabajando con West en sus proyectos, como aquel de las gafas especiales para Khael, con la intención de aprender el arte de la ingeniería y ocupar funciones destinadas a ello. Sin embargo, no logró comprender la motivación de su profesor por enseñarle hasta ese momento.

    Tras lo sucedido, el chico supo qué quería hacer exactamente el ingeniero jefe con él, algo que cobró sentido inmediatamente.

    — Sé que todo este tiempo solo has pretendido querer enseñarme ingeniería con la excusa de que necesitabas un ayudante — Lynx, de pie frente a la camilla del ingeniero Finn, se mostraba entristecido con el estado de éste — Cuando en realidad lo hacías porque te estabas muriendo. Me estabas preparando para ser tu sustituto.

    Tratando de contener las lágrimas, Herswood se apoyó en el borde de la camilla con la reflexión que dijo en alto aún en su mente. No le dolía el hecho de que West quisiese convertirlo en su sustituto, sino que con todo el tiempo que fueron pasando juntos, no decidiese revelárselo. Aunque aquello no quería decir que estuviese enfadado con él, si que se sentía un poco utilizado.

    Sus pensamientos en ese momento eran muy dispares pues no sabía cómo tomárselo. La suposición era prácticamente cierta aunque eso no quería decir que estuviese en lo correcto, pero el joven estaba convencido casi al cien por cien de que así era. No obstante, darle vueltas a eso solo sería torturarse, por lo que lo mejor que podía hacer era esperar a tener una conversación con West una vez éste despertase y recuperase las energías.

    De pronto, el sonido de unos pasos aproximándose a la enfermería le sacaron de ese pozo de diferentes pensamientos. Lynx se giró hacia la compuerta de entrada para ver como esta se abría y daba paso a tres de sus compañeros de expedición. Lio, Iris y Sun entraron ya hablando sobre algún tema entre ellos que el joven Herswood logró identificar tras haber consolado a la joven tras lo ocurrido en Ashant.

    — ...y no tienes porqué lamentarte — Brume se mostró comprensiva con la chica — Entiendo porqué lo hiciste y fue una dura pero correcta decisión.

    — Gracias, Sun — Iris asintió, visiblemente aliviada al oír esas palabras de su compañera — Significa mucho para mí que te tomes de esa manera lo que hice.

    — Era lo necesario, peque — El hombre de Ceres acarició el cabello de su ahijada — Sin rencores.

    La joven Hennessey sonrió como muestra de agradecimiento y aprecio, momento en el que tanto ella como Sun y Lio se percataron de la presencia de Lynx en la enfermería.

    Los tres recién llegados iban allí con el propósito de visitar al ingeniero Finn, especialmente su viejo amigo Santos, quién le tenía una alta estima. Que Herswood estuviese allí no impedía que no pudiesen verlo, pero el joven no quiso ser una molestia, por lo que se dispuso a abandonar la sala.

    — Hola... Os dejaré a solas con él.

    Lynx emprendió el camino de salida pero se vio sorprendido por Iris, quién frenó sus intenciones.

    Mientras su padrastro y su otra compañera se acercaban a la camilla de West, la chica quiso tener una conversación privada con quién consideraba un amigo de pleno derecho. Él se sorprendió por el gesto, aunque fue una sorpresa bastante grata. Sus sentimientos por ella habían ido creciendo con el tiempo desde que se conocieron e incluso su actitud jovial y despreocupada cambió desde el principio de la misión gracias al trato con la chica.

    — Quería darte las gracias por estar ahí para mí cuando lo necesitaba — La chica sonrió dulcemente — Cuando te conocí no parecías tener un lado tan amable y cercano.

    — Vaya, yo... — Lynx se sonrojó un poco, algo que no pasó inadvertido para Iris — No fue nada. Me preocupo por las personas que me importan y tú eres una compañera de equipo, así que...

    — ¿Eso que significa? — Iris no supo interpretar a qué se refería con eso — ¿Te importo por ser tu compañera de equipo o simplemente tus compañeros de equipo te importan y yo solo soy una más?

    — ¡¿Qué?! ¡No, claro que no! — Herswood no podía sentirse más avergonzado — ¡No es eso, me has malinterpretado!

    — Más bien no te has explicado con claridad, Lynx — Hennessey no pudo evitar soltar unas carcajadas.

    — L-lo siento, Iris, perdona — El chico no sabía por donde salir — No quiero que te ofendas. Tan solo quería decir que me importas, en serio. Y no simplemente porque seas mi compañera de equipo.

    Las palabras del joven Herswood iluminaron los ojos de la joven Hennessey, que no quería teorizar nada al respecto sin extraer conclusiones claras de esa afirmación.

    Iris tomó de la mano a Lynx, quién se sonrojó notablemente pese a no ser alguien tímido en absoluto. Ambos entrelazaron los dedos, revelándose mutuamente y de alguna forma, que se gustaban y querían conocerse en profundidad. Fue entonces cuando la chica le propuso algo bastante curioso.

    — ¿Qué te parece si mañana, cuando todos entren en criogenia, nosotros no lo hagamos? — La picardía y el atrevimiento de Iris eran evidentes — Tendremos toda la nave para nosotros y tiempo suficiente para conocernos...

    — Me encantaría hacerlo, Iris — El joven sonrió al escuchar la idea — Aunque supongo que sabrás que estarás a solas con un criminal...

    — He sido criada por criminales — La chica recordó a su madre Lina, su padre David y su padrastro Lio — Se podría considerar que tengo habilidades para ello.

    — Eso es más que evidente — Lynx asintió — Entonces, eso haremos.

    — Así es.

    Iris optó por no prolongar más aquella escena, de la cuál podrían percatarse su padre adoptivo y su compañera, por lo que soltó la mano de Lynx y se apartó para dejarle salir de la enfermería. Ambos se despidieron con una mirada de complicidad, quedándose ella y yéndose él.

    Durante la conversación de los jóvenes, la asiática y el hombre de Ceres observaron al dormido ingeniero al mismo tiempo que siguieron hablando.

    — Aún no te he dicho que siento mucho lo de Cia — Santos se giró para mirar a su compañera — A mi también me duele, ella y yo nos conocimos durante la Guerra de las Dos Humanidades.

    — Al principio desconfiaba de mí, lo sé, pero fue la primera persona en darme un voto de confianza, aparte de Ender — Brume se emocionó solo con recordar todo aquello — Cuando él se entere... y mi hijo...

    — Será duro, eso es inevitable — Lio quiso consolarla — Pero ahora tenéis que ser fuertes, los tres sois una familia.

    — No he tenido una desde que formamos la Resistencia — La asiática recordó los momentos previos a la expansión de la banda — Cuando solo éramos... nosotros, ya sabes.

    — Eh, lo seguimos siendo — El hombre estaba decidido a perdonarle todo lo ocurrido en el pasado — Ahí fuera he descubierto que has cambiado. Pudiste dejarme y seguir siendo esa mujer que eras, pero me has demostrado lo contrario.

    — Mi conciencia prevaleció sobre mi instinto — Sun asentía mientras decía eso — Y te juro por mi hijo Kendall que salvaré a quién lo necesite, pase lo que pase. Si muero, quiero que estos valores sean los que hagan de Ken un hombre ejemplar. Que sea otra imagen diferente a la que fue su maldito padre o a la que fui yo.

    — Si de verdad crees eso, te felicito — El hombre de Ceres apoyó su mano izquierda en el hombro derecho de ella — Porque habrás educado bien a tu niño. Y habrás cambiado lo que eras.

    De pronto, un extraño murmullo captó la atención de ambos, incluso de Iris, quién se aproximó a la camilla. Los tres se quedaron mirando al ingeniero Finn, que comenzó a abrir los ojos tras varias horas sedado y dormido.

    Lio le tomó de la mano y asintió con satisfacción, mientras Iris se marchaba a buscar a Maya para informarle al respecto.

    — Sigo aquí... — Murmuró West, sonriendo levemente.

    — Sigues aquí, amigo mío.

    [...]

    Ashley, Eron y Fallon


    La expresión facial de Eron evidenciaba un sentimiento de culpabilidad considerable.

    El hombre parecía estar mordiéndose las uñas de su mano derecha, sentado en un lado de la cama, en su habitación compartida con Ashley. La mujer se hallaba observando por su ventanal la panorámica que tenía ante ella, apreciándose la curvatura de Ashant y su océano, viéndose apenas la parte de superficie terrestre que tiene.

    Tras un par de minutos en silencio, la soldado se volteó hacia su pareja.

    — No fue culpa tuya, ni de nadie.

    Ripley se aproximó al ex subcomandante del ejército humano y se sentó a su lado, pasándole su brazo derecho por encima en una clara muestra de apoyo. Tanner seguía mordiéndose las uñas y tenía la mirada perdida en algún punto de la pared de enfrente.

    Estaba claramente afectado por la muerte de su compañera Cia, al interpretar que su intento por salvarla fue lo que la condenó a morir.

    — Si yo no me hubiese acercado a ella caminando sobre el cristal agrietado, no se habría caído — Los pensamientos del hombre eran de todo menos buenos — Podría haber muerto con ella, de no ser por Lill.

    — Eron... Estamos en una misión peligrosa, visitando mundos hostiles y con la certeza de que a quiénes perseguimos, fueron atacados por otros que quizá nos encontremos — Ella no quería verle así — Creo que todos los que estamos en la expedición sabemos los riesgos que entraña y la posibilidad de que no todos regresemos con vida al territorio conocido. Seguro que Cia lo sabía.

    — Eso no importa — El soldado se incorporó bruscamente, lanzando un suspiro al aire — Lo que importa es que cometí un error que me ha costado la vida de una compañera.

    — Si vas por ese camino, corres el riesgo de repetirlo y volverte loco — Ashley se acercó a su marido y le tomó de las manos con cariño — Y no quiero que tú mismo te condiciones; tú salvas vidas, al menos lo intentas.

    — A veces es mejor no hacer nada — Él la miró con total seriedad y apatía — Ahora entiendo a Lill y Sun cuando quisieron irse dejándonos a mí y Khael atrás.

    — ¿Quieres decir que arriesgar la vida por los demás es inútil? — La mujer no podía creer lo que escuchaba.

    — No, lo malinterpretas — Con los ojos humedecidos, Eron se giró hacia su mujer — Solo digo que a veces no merece la pena arriesgarse.

    Sin lugar a dudas, el oír a Eron decir esa afirmación la hizo sentir a Ashley realmente mal. Uno de los aspectos que más le gustaba de su hombre era que siempre defendía la idea de proteger y ayudar a los demás, algo que parecía estar perdiendo tras lo sucedido. La soldado se quedó impasible de puertas para afuera, pero en su interior sentía que su pareja había perdido en Ashant una parte importante de sus ideales.

    Sus pensamientos al respecto se vieron interrumpidos al oír unos golpes en la puerta del camarote.

    — ¿Quién es?

    — Fallon — Tras la identificación, hubo una breve pausa — ¿Puedo entrar?

    — Claro — Ash se aproximó a la puerta corredera para desactivar el cierre de seguridad — Adelante.

    El héroe thuniano entró con el permiso de Ripley, cerrándose la puerta tras él.

    El soldado pudo ver que Tanner se encontraba deprimido y dolido por la muerte de Jenner, algo que entendía al haber visto lo que pasó. No obstante, el humano quiso centrarse en la visita que tenía en la habitación, por lo que pareció volver en sí. La pareja se sentó en el borde de la cama mientras el thuniano hacía lo propio en uno de los sillones cercanos.

    — ¿Ocurre algo? — Ashley fue la primera en hablar, al suponer que podía haber algún problema.

    — Nada que yo sepa — Contestó Fallon con absoluta normalidad — He venido para hablaros del comandante Crane.

    — ¿Qué pasa con él? — Eron se mostró algo molesto al saber que ese sería el tema de la conversación — ¿Te ha mandado él?

    — No, he venido por mi propia voluntad — El thuniano quiso hablar con tranquilidad — Sé que los tres erais viejos amigos y no logro comprender porqué a día de hoy os habéis distanciado.

    — Quizá porque estuvo dispuesto a dejar a mi marido, su amigo, en el infierno de Verilia — La mujer contestó con un tono seco y contundente — ¿Qué te parece ese motivo?

    — Me parece comprensible, pero, ¿no le ha salvado esta vez en Ashant? — Fallon miró fijamente a Eron, queriendo hacerle ver eso — Yo estuve ahí y vi a Lill tenderle la mano para evitar que su destino siguiese al de Cia.

    — ¿Y eso cambia las cosas? — Ripley se enfureció más con eso — Debería ser él el que viniese a disculparse, solo así consideraré que ha enmendado su error.

    — Yo creo que deberíais ser vosotros los que vayáis a hablar con él — Las palabras del héroe thuniano sorprendieron al dúo humano — El comandante está aquí prácticamente solo, sin familia... vosotros os tenéis el uno al otro. Entiendo que él no quiera venir a hablar, porque se sentirá en inferioridad y siempre es difícil discutir con dos en vez de con uno.

    — Fallon, ve de una vez al maldito punto — Cansado de oírle, el hombre interrumpió la conversación — ¿Sugieres entonces que vayamos a hablar con él y arreglemos nuestras diferencias? ¿Es eso?

    — Exactamente, querido amigo.

    — Lo pensaré.

    Tanner no quiso seguir hablando sobre ese tema, por lo que se levantó del borde de la cama y se dirigió a la puerta para indicarle la salida a su compañero y subcomandante. Aceptando que estaba siendo echado del camarote, el thuniano se incorporó del sillón en el que estaba y se marchó por la puerta, ante la mirada seria y dubitativa de la pareja.

    Ambos se miraron entre sí durante unos segundos, momento en el que el hombre comenzó a desvestirse con lentitud, lanzando la ropa al sillón que ocupó un momento atrás el thuniano.

    — Voy a acostarme un rato — La expresión en el rostro de Eron denotaba agotamiento físico y mental — Estoy cansado de todo esto.

    [...]

    Uriow y Maya


    — ¿Ves? Así podrás apuntar mejor — El syleriano estaba enseñando a la médico a disparar, tal y como le prometió junto a Norman — Hay que sujetar el arma con firmeza y soltar el aire por la boca antes de disparar.

    — Creo que le voy cogiendo el tranquillo — La doctora Vega sonrió al verse capacitada — Un par de clases más y podré acompañaros en las misiones.

    — No sé que significa eso de 'tranquillo' — De brazos cruzados y sonriente, Uriow comenzó a negar con la cabeza — Y nada de eso, la práctica hace al maestro con el tiempo, no en un par de clases.

    — A sus órdenes, soldado Emmon.

    Maya se rió durante medio minuto al igual que el propio Uriow, momento en el cuál él tomó el arma de ella y la colocó en su sitio, un armario donde se alojaban la gran parte de armas de fuego para los exploradores. Había acabado la práctica de tiro para la humana tras una hora y media siendo guiada por los consejos del syleriano.

    Ambos se quedaron mirándose fijamente durante unos segundos, comprobando que estaban formando un vínculo especial entre ambos. No solo había sido esa clase, sino las breves charlas y cruces que habían tenido por la nave entre misión y misión. La médico consideraba al soldado alguien muy especial. Admiraba a los sylerianos en general, pero con Uriow era un aprecio total.

    No obstante, ese instante íntimo y complaciente para ambos con ese cruce de miradas se vio interrumpido por la acelerada llegada de la joven Hennessey a la armería. Uriow no comprendía qué hacía Iris allí pero Maya se lo imaginó al momento. No hicieron falta palabras para que la doctora supiese de qué se trataba su aparición apresurada allí.

    — Gracias por la enseñanza de hoy, Uriow — La doctora Vega le indicó a Iris que fuese delante.

    — Ha sido un placer, Maya.

    Emmon la vio marchar con cierta pena, no por haber terminado de estar con ella sino porque se daba cuenta de que había algo especial de por medio y le asustaba el hecho de que fuese humana. El syleriano siempre había mostrado su devoción por la humanidad e incluso trabajaba para Bárbara como alcaide en la prisión de la base Ío del cinturón de asteroides que rodea a Paraíso.

    Ahora no solo admiraba a la humanidad sino que tenía sentimientos, jamás vividos, por una humana.

    [...]

    Tyra, Norman y Brad


    El joven Williams se encontraba en el gimnasio de la nave, realizando una de sus rutinas de ejercicio diarias.

    Con la muerte de su compañera Cia aún rondándole por la mente, entre muchas otras cosas, el hombre seguía con su ejercicio específico de pecho. Ya llevaba varias series y repeticiones con la barra de treinta kilos cuando al terminar, vio la llegada de un compañero de expedición.

    — Hola — Al ver a Norman allí, Brad quiso saludarle y se aproximó — Pensé que no habría nadie a estas horas.

    — Yo vine por eso mismo.

    Norman contestó con cordialidad, pese a que ambos apenas se conocían, siendo únicamente por el combate clandestino que tuvieron en uno de los hangares de la base militar de Ciudad Anixis por el cuál sabían de la existencia del uno y el otro. Brad acomodó sus cosas en una de las máquinas próximas a su compañero, iniciando un calentamiento previo antes de ponerse a ello.

    — Debió ser duro ver a Cia morir — El joven Sanders quiso entablar conversación, aunque fuese con un tema tan delicado — Apenas llevo un breve tiempo aquí y ya se siente la presión.

    — Bueno, tú estás aquí por voluntad propia hasta donde yo sé — El joven Williams terminó su ejercicio y se secó la sudor de la frente con una pequeña toalla — Yo y otros hemos venido obligados por una causa mayor.

    — Lo sé, he leído los expedientes de todos — Brad proseguía con su calentamiento — Bueno, al margen de la causa por la que todos estén aquí, esta misión es más importante de lo que parece.

    — ¿Tú crees?

    — Oh sí, lo creo.

    — ¿Y qué te hace pensar eso?

    — Tío, solo tienes que ver los recursos que se han destinado a esto — El chico recién llegado señalaba a su alrededor, como si estuviese repleto de todo lo que necesitaban y más — El tema de los Anixis les interesa y mucho a los jefes.

    — Eso parece — Norman terminó con su ejercicio de pecho, por lo que se apartó de la máquina — Bueno Brad, ha sido un placer charlar contigo.

    — ¿Ya te vas?

    — He terminado mi rutina, amigo.

    — Entiendo, en ese caso, hasta luego Norman.

    — Hasta pronto.

    — Por cierto — Brad se volteó hacia su compañero con una media sonrisa, una vez finalizado su calentamiento — Quiero la revancha de nuestro combate.

    Norman sonrió al oír aquello. Sin dar una respuesta con palabras a Brad, el hombre simplemente asintió, marchándose del gimnasio de la nave.

    Tras haber terminado su rutina deportiva, el joven Williams se dirigió a su camarote para darse una merecida ducha con la intención de asearse y sobre todo quitarse la sudor de encima, no obstante, cuando vio pasar a la piloto Maxwell por un pasillo próximo, aceleró su paso hasta colocarse junto a ella.

    Tyra miró a su compañero con una expresión indiferente y extrañada.

    — Hueles un poco mal, Norman — La primera interacción de Tyra con su amigo no fue precisamente positiva.

    — Ya... vengo del gym — El tipo contestó con una obviedad — Tyra, ¿tienes un minuto?

    — Depende de para qué — La chica parecía estar distante con él.

    Cuando parecía que sería imposible mantener la conversación al mismo tiempo que avanzaban por el pasillo, el joven Williams tomó de una mano a la piloto Maxwell y con ese gesto la hizo detenerse en seco. La chica se quedó quieta y mirando fijamente al joven, cruzándose de brazos y revelando una expresión seria en su rostro.

    — Quería decirte que... siento lo último que ocurrió entre nosotros — Norman se mostraba realmente arrepentido — No debí actuar ni hablar como lo hice, sé que te hice sentir como un objeto.

    — Así mismo me hiciste sentir, idiota — Tyra mantuvo su expresión facial previa — Sé que fui yo la que te buscó, todo este tiempo ha sido así, pero tu trato hacia mi desde que te saqué de esas peleas clandestinas ha sido una auténtica basura.

    — Y por todo eso te pido perdón, de verdad — Williams sorprendió a la chica al tomarla de ambas manos — Te prometo que eso va a cambiar.

    — Norm, ¿qué quieres con todo esto? — La piloto no entendía porqué él hacía todo aquello.

    — Verás, Tyra, ya sé lo que te dije y quiero ser sincero contigo — En mitad de aquel pasillo, Norman quiso revelarle algo a la joven — Te dije que no podíamos hacerlo más porque me gusta Iris.

    — Lo sabía — Visiblemente afectada por recibir esa noticia, Tyra siguió andando — No debes disculparte, pero no te vuelvas a acercar a mí.

    — ¡Tyra!

    — ¡Déjame en paz!

    Sin querer dejar las cosas en ese estado, el joven Williams volvió a acelerar el paso nuevamente hasta posicionarse otra vez al lado de la piloto, quién tenía los ojos humedecidos al procesar esa revelación de su amigo y compañero. Aquello fue la confirmación para Norman de que Tyra tenía sentimientos más profundos por él de lo que parecía en un principio.

    — Me dijiste que seguiríamos siendo amigos tras eso, no sabía que tú... — El hombre se mostró cabizbajo — Lo siento, Tyra, de verdad.

    — No quiero hablar más de este tema — Maxwell se secó la primera lágrima en salirle — Como comprenderás, necesitaré tiempo para aceptar esto.

    — ¿Por qué nunca me dijiste nada? — Norman se refería a los sentimientos que ella tenía hacia él — La realidad es que tú a mi también me has hecho sentir genial, pero en aquel entonces pensaba que tú y Lynx...

    — ¡Yo y ese tonto nunca tuvimos nada! — Exclamó la chica con cierto enfado — Lynx es como un hermano para mí, ya sabes que él me dio un propósito cuando yo no tenía nada... Nos seguíamos el juego siempre, pero nunca tuve sentimientos reales por él.

    — A mí me parecía otra cosa, probablemente malinterpreté la situación.

    — Como siempre haces, Norm, como siempre.

    — Tyra, yo...

    — No quiero seguir hablando sobre nosotros, solo déjame decirte algo y es que creo que llegas tarde.

    — ¿Qué significa eso?

    — Parece que Iris y Lynx sienten algo más que un vínculo amistoso entre ellos — Con algo de rencor en su tono de voz, la joven Maxwell quiso sembrar la semilla de la duda en la mente de Williams — Les vi abrazarse hace poco tras la llegada de ella a bordo. Y él ya no se muestra como el arrogante y mal hablado que siempre ha sido.

    — ¿Cómo...? — Norman estaba impactado al oír eso de boca de su amiga.

    Tyra se volteó por última vez hacia su compañero de equipo, decidida a seguir su camino.

    — No sé que le veis a esa chica, pero espero que no seáis lo suficientemente estúpidos como para pelear por ella.

    [...]

    Caelum, Halisha, Yak, Eniar y Dhejam


    — Es realmente fascinante.

    El ingeniero y científico Pallow señalaba unas gráficas en una pantalla holográfica ante la vista de Quetaryan, Eniar y Dhejam.

    Su compañera de laboratorio, la científica Landom, se encontraba justo a su lado. Ambos fueron preguntados al respecto sobre las muestras y pruebas que recogieron de la superficie de Ashant, por lo que los dos especialistas decidieron dar explicaciones.

    — Como podéis ver, la comparativa entre muestras es concluyente — Halisha parecía dirigirse a un público mayor pese a ser unos pocos — Ashant, a diferencia de Verilia, sí era igual en su pasado.

    — Entonces, ¿ese clima tan tormentoso forma parte de su ciclo vital? — Sorprendido por ello, Dhejam se planteaba sus preguntas — ¿Es un mundo caótico por naturaleza?

    — Se podría afirmar que sí, amigo thuniano — Caelum contestó a las preguntas con la particular forma de hablar que solía caracterizarle — Hay muchos extraños ahí fuera, pero no todos fueron corrompidos. A veces, los planetas son simplemente así de peligrosos.

    — Bueno, al menos con esto se descarta la teoría de que los Anixis se dedicasen también a manipular planetas, entre otras cosas — Yak era uno de los pocos en la tripulación que no endiosaba a los Anixis — Suficiente hicieron con Xhander y Paraíso.

    — Y con Virm — Eniar entró en escena pese a estar callada durante toda la exposición científica — Mantener una colonia con oxígeno fabricado en un planeta gaseoso no es algo que pueda hacer ninguna de las especies.

    — Pese a todas esas espectaculares obras de la ingeniería y la ciencia, las cuáles desafían prácticamente toda lógica... — El syleriano rodeó la mesa en la que estaban apoyados sus compañeros — Lo único que encontramos nosotros son archivos y registros en planetas cuanto menos raros.

    — ¿Encontrar un arca de grandes dimensiones varada en mitad de un océano te parece poca cosa? — El neoniano le contestó con una pregunta — Parece que tu curiosidad es cada vez más inquieta, compañero.

    Los cinco presentes en el laboratorio de la Nolartis decidieron abandonar la sala tras una interesante exposición por parte de los dos científicos sobre lo que fueron las condiciones de Ashant en el pasado y su naturaleza como planeta. Los primeros en irse fueron Eniar y Dhejam, para después ver como Caelum hacía lo propio y se quedaba a solas la pareja neoniana.

    Ambos se fundieron en un apasionado beso que fue rápidamente cortado por la propia Halisha, que indicó con la mirada que debía terminar de recoger. Yak asintió, viendo que efectivamente, las mesas debían ser ordenadas tras los experimentos y pruebas realizados.

    Mientras limpiaban y organizaban el lugar, los dos compañeros y amantes decidieron conversar para hacer más ameno ese rato.

    — Veo que Caelum sigue pensando que es el jefe — Al neoniano no le hacía gracia que el syleriano se hubiese marchado sin recoger — ¿Tampoco se quedaba a recoger en el OCVD?

    — En absoluto, nunca ha sido un tipo dispuesto a ayudar — La científica contestó con resignación — Es así en esto y en muchas cosas más, diría que es un insoportable, pero es probablemente el tripulante más inteligente de esta nave.

    — No, yo diría que Oda le supera — Quetaryan alzó la vista al techo, consciente de que la IA contestaría — ¿Verdad, Oda?

    Al ser una IA de avanzada tecnología, mis conocimientos no dejan de expandirse a una velocidad muy superior a la de un ser orgánico.

    — ¿Ves, querida Hal? — Yak se giró hacia su mujer, sonriente — Eso es un sí, claramente.

    Landom esbozó una sonrisa pícara mientras terminaba de recoger una de las mesas, al mismo tiempo que Quetaryan soltaba varias carcajadas al respecto. La pareja neoniana llevaba ya años consolidada y ambos se nutrían de todo lo que necesitaban, logrando así añorar cada vez menos la felicidad pasada.

    Pese a la muerte de su compañera Cia, sabían que debían seguir con sus vidas. Su forma de recordarla era hacerle ver que pese a lo malo, seguirían riendo.

    [...]

    Oda


    La jornada de descanso que el comandante Crane dio al resto de la tripulación tras la misión de Ashant terminó.

    La hora fijada para la reunión que determinaría el conocer su próximo destino llegó y con ella la explicación detallada de la inteligencia artificial de la nave. Una vez toda la tripulación estaba presente —exceptuando a West, quién se recuperaba de sus dolencias en la enfermería, algo de lo que ya todos eran conscientes— en la sala de reuniones, Oda tomó la palabra.

    Su voz un tanto femenina y verdaderamente robótica comenzó a proyectarse por los megáfonos instalados en las esquinas altas de la sala.

    Tercer planeta: Bildsh. Sistema: desconocido. Rotación a su sol: 52 días de 12 horas, ubicado en la zona habitable. Condiciones climáticas: temperatura tropical de entre 18 y 32 grados célsius, formación de selvas frondosas y extensas; posible vida vegetal y animal. Es el cuarto mundo marcado en la ruta Anixis y los datos sustraídos de la arca Anixis varada en Ashant han revelado que podrían haber Anixis vivos en el planeta. Se recomiendan medidas extremas de seguridad en la superficie; posibilidad de encuentro hostil con fauna salvaje, los Veerham o contacto con Anixis. Duración estimada del viaje: dos meses. Se recomienda a la tripulación inducirse a la criogenia.
     
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    Reydelaperdicion

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    Saludos, amigo. Paso a comentar el capítulo de esta semana. Ha sido más relajado que el de la semana anterior, pero no por eso ha disminuido la tensión.

    Cuando el arca Anixis o lo que quedaba de ella, se precipitaba contra el suelo, las lanzaderas han entrado y se han puesto a salvo, y minutos después, Lio y Sun lograron hacer lo mismo, poniéndose a salvo y dejando en Ashant y en Verilia un saldo de un solo tripulante muerto. Viendo la descripción del final de Bildsh, tengo el presentimiento de que en el próximo mundo vamos a tener más de una baja, hora de rezar para que no sea uno de mis favoritos :(

    Paso a comentar los puntos de vista diferentes que vemos en el capítulo.

    Por parte de Lill, se le nota el cansancio en las misiones, pero al menos en esa oportunidad, se ha podido dar la chance de salvarle la vida a uno de sus compañeros. Aunque la muerte de Cia lo ha afectado tanto a él como a Bar al momento de que ella recibió la noticia. Imagino que para la líder humana, saber que una de las personas en quien más confiaba, y a quien convenció de ir a la misión, perdió la vida, fue un golpe duro. Y más lo sería para Ender y Kendall, quienes podrían quedar muy abatidos por la noticia de que una de las mujeres presentes en su vida ya no está.

    En la enfermería, Lynx tuvo su ligero desquite con West por sentirse engañado al pensar que el ingeniero lo quería como aprendiz pero en realidad era un simple sustituto. Entiendo que West podría haber desconfiado de él, puesto a que él en su momento era un criminal que buscaba dedicarse a robar información, pero algún pequeño indicio podría haberle dejado. Se entiende levemente su enfado para con él. Cuando el chico quiere abandonar la sala tras la llegada de Lio, Sun y la chica que lo tiene flechado, es Iris quien lo detiene, y ahí se ve que los dos están teniendo una atracción sin igual. Increíble para Lynx que la chica lo encuentre interesante, apuesto y que no viera intenciones aprovechadas de él en su aproximación al ir a consolarla cuando Lio estaba desparecido. La chica le propone que no se metan en criogenia para así poder conocerse mejor, y él lo acepta. Tengo muchos deseos de ver que resulta de ahí XD.
    Y sobre la charla de Lio y Sun, creo que al fin estoy en condiciones de admitir que Sun está yendo por el buen camino. Ya en la parte VII, cuando vi que ella quería ayudar a detener el escape de las presas, le vi interés en ir por el buen camino, pero es ahora que ha mantenido una verdadera concordancia entre sus palabras y sus acciones, y parece que Lio está convencido de que ha cambiado. Imagino que tras ver que ella se fue para unirse a Deon en su momento, lo de ahora es una prueba de peso para él de que ella quiere cambiar. Me alegro de ver eso, porque con la ausencia de Cia, Ender y Kendall necesitarán ayuda. Ya veremos si ella se une a los dos al finalizar la misión, si es que está presente entre los tripulantes que se salvan.

    Y cuando vemos a Ashley hablar con Eron, se ve que lo que siente el ex subcomandante, es el efecto totalmente opuesto. Al principio de la misión, Eron se dedicó a salvar a Khael mientras que Sun huyó, y ahora mismo, Sun está decidida a ayudar a todo el mundo mientras que Eron ya no lo tiene tan claro. Me parece muy interesante el contraste entre ambos, pero yo creo que no hay que irse tanto a los extremos. Que todo debería tener un punto medio. Salvar a todo aquel que se pueda salvar, y dejar atrás a quien ya no tenga oportunidad. Pero claro, yo lo digo desde la comodidad de mi silla y mi teclado XD. Hay que estar ahí. Me gusta que Fallon, quien es el que mejor se lleva con ellos dos, les haya dicho que Lill posiblemente se atormente por lo que hizo y por no tener a su familia con él. Pero ellos se tienen el uno al otro. Siento que ellos deberían de intentar hacer las pases de manera definitiva con él, para tratar de enmendar las cosas entre ellos, que fueron hermanos en algún momento. Me preocupa el hecho de que la relación de Ashley y Eron pueda peligrar, puesto a que todo parece indicar que ella lo está empezando a ver diferente.

    Cuando se da la charla entre Uriow y Maya, vemos que ella y él están teniendo una afinidad que está yendo más allá de lo profesional y que el propio syleriano siente dudas de que esté sintiendo lo correcto por alguien de otra especie. Sin dudas, un momento Mass Effect, aunque admito que me da un poco de incomodidad el habermelos imaginado juntos XD.

    Norman y Brad, pese a que solo interactuaron una vez (o dos, pero la segunda fue pequeña) y que esa vez fue una pelea, parece que no tienen rencores del pasado. El ex campeón le pide a su compañero una revancha, e imagino que se preparará para tener una pelea con él. Me da gusto ver que se traten como rivales pero en el aspecto sano, y que no es una obsesión insana o tóxica para poder demostrar su hombría o compensar su orgullo caído. Cuando Norman sale de entrenar, se encuentra con Tyra, que ha demostrado que incluso en el futuro o en rincones lejanos del universo, Shakira sigue estando presente XDDDDD. Fuera de bromas, la chica realmente le ha pegado donde más le duele. Le dijo que aunque puedan ser amigos, no lo quiere ver más cerca de ella, y hasta incluso ha dicho que Norman parece ir a ritmo lento puesto que Iris y Lynx parecen haberse enrollado y llevarse bien. Creo que Brad estaba en el sitio equivocado, si quería derrotar a Norman, tendría que haber escuchado a Tyra dándole su "Tyradera" XDDD. Okno, chiste malo :v

    Por último, vemos que los científicos logran demostrar que Ashant se ha mantenido como lo que era, un planeta donde las tormentas están a la orden del día, y las olas gigantes lo vuelven un escenario más peligroso. Por más que este planeta se haya abandonado, yo creo que todavía no hemos descubierto todo lo relevante del mismo. Me pregunto por qué los Anixis querrían evacuar a los suyos a ese mundo para escapar de los Veerham. ¿Acaso tenían algo para sobrevivir a tormentas mortales y esperaban usarlo a su favor contra los enemigos? Otra pregunta más, que espero tenga respuesta. Tras haber dejado las cosas, Caellum se marcha de la sala como si la puta nave fuera suya, y aunque Yak me caiga mal, tengo que darle la razón cuando dice que ese tipo es insoportable. Que pena que no le haya caído un rayo a él cuando estaban en Ashant. Lo peor es que no quiero que se muera, solo que cambie su actitud tan hdp. Como quisiera que se hubiera animado a irse al torneo y que lo pusieran en su lugar :pikaface:

    Y en lo último del capítulo, se nos tira la información de que Bildsh parece ser un planeta donde hay altas posibilidades de que aparezcan seres vivos, ya que todo parece indicar que o bien Anixis o Veerham (o por qué no ambos :osha: ) puedan estar allí para recibirlos. Bueno, si alguna de las dos especies están ahí y resultan ser hostiles, que alguien les diga que Caellum insultó a sus madres XD.

    Y eso es todo por esta semana. Me está encantando esta parte. Dos mundos llenos de peligro y una muerte en cada uno, y todo parece indicar que en el siguiente, podríamos estar cara a cara con un sitio peligroso donde eso podría cambiar. Espero con ansias la semana que viene para ver como siguen las aventurillas del grupo de la Nolartis. Y que empiecen a llevarse mejor. Creo que el aspecto de la criogenia ayuda a que no se vean afectados por el paso del tiempo, pero también puede contribuir a que solo interactuen en misiones y eso tense mucho las relaciones. Quizá deberían tomar una página del libro de Iris y Lynx y probar no criogenizarse tras salir de Bildsh.

    Eso será todo por hoy. Ha sido una fantástica lectura en simultáneo por Discord, una más a la colección. Será hasta la semana siguiente. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:
     
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    Manuvalk

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    Decimocuarto capítulo de esta octava parte de Los Viajeros ya disponible. Publico un día antes de lo previsto porque el día de mañana quiero hacer otras cosas XD. Tan solo diré que tras este y el próximo capítulo, las cosas se van a poner muy pero que muy interesantes. El capítulo de hoy será exclusivo de unos pocos personajes y el siguiente a este tratará sobre aquellos que están en casa, a los que hace tiempo que no vemos. Ahí lo dejó. Agradecer como siempre a mi gran amigo Reydelaperdicion por su cariño hacia la historia y por esas tan apreciadas leídas en simultáneo que hacemos por Discord, pues son grandes tardes. Sin más que añadir, disfrutad.




    El tercero en discordia







    Tripulante: Iris Hennessey Burns
    Edad: 19 años
    Función: explorador
    Estado: durmiente (restan 57 días para el despertar programado)

    ¿Desea despertar a éste miembro de la expedición?
    Sí / No


    Cuando Lynx accedió a ello, la cápsula criogénica en la que se encontraba la chica comenzó a moverse, sobresaliendo brevemente de la pared donde estaba anclada.

    El ruido que hacían los engranajes era mínimo pero aunque fuese lo contrario no importaba, pues el único que estaba despierto en aquel momento era el propio Herswood. Tal y como habían acordado ambos, se quedarían despiertos una vez toda la tripulación se fuese a dormir durante dos meses de trayecto, pudiendo ellos disfrutar de la soledad de la nave para conocerse mejor.

    El informático decidió esperar a dormirse el último de todos, programando su despertar para el día siguiente. Así, llevaba tres días despierto y completamente en soledad, explorando todos los entresijos de la Nolartis e intercambiando pensamientos con Oda, quién se encargaba del manejo y seguridad de la nave durante el letargo de los miembros de la expedición.

    Una vez se sintió preparado, el chico decidió despertar a Iris, quién ya abría sus ojos y lo primero que veía era al joven.

    — Hola — Lynx sonrió al verla despertar poco a poco — ¿Qué tal has dormido?

    — Como siempre que entramos en una de estas cápsulas, supongo — La joven Hennessey acostumbraba sus ojos a la luz artificial — ¿Cuántos días han...?

    — Tres días — Contestó él con normalidad — Quería hacer unas cosas antes de despertarte.

    — ¿Qué cosas?

    — Ya lo verás.

    Ayudada por el joven Herswood, la chica se fue incorporando una vez fuera de la cápsula, la cuál volvió a su sitio tras cerrarse. Los dos miembros más pequeños de la expedición se dirigieron al comedor de la nave, donde a ella ya le esperaba una comida recién hecha y un ambiente acogedor con unas velas aromáticas.

    — Wow, huele muy bien aquí — Iris se sorprendió cuando sus fosas nasales detectaron un plácido olor a vainilla, proveniente de las velas — ¿Lo has hecho tú?

    — ¿A ti qué te parece? — Lynx la invitó a sentarse delante del plato de comida — Y también he cocinado eso.

    — ¿Qué es?

    — Pruébalo.

    Hennessey clavó su tenedor en lo que parecían ser unos tallarines hechos con otro tipo de pasta, lo que confundió inicialmente a la chica.

    Sin embargo, al probarlo, pudo comprobar que se trataba de algo muy bueno. Su sabor y textura se podía percibir perfectamente en el paladar, algo que estaba deleitando a Iris, aunque el hambre tras salir del despertar tuviese parte de la culpa.

    — Realmente no es ningún misterio, es pasta con especias y una salsa de crema de champiñón. Una receta clásica de mi madre — El joven quiso dar una explicación — Aunque tiene mi toque personal: la pasta es neoniana. Descubrí que es mucho más exquisita que nuestra pasta.

    La ahijada de Lio apenas escuchaba a su compañero e interés amoroso debido a que estaba disfrutando bastante la comida.

    En cinco minutos no quedó ni rastro de la pasta en el plato, momento en el que Lynx le indicó a Iris que le siguiera. Ambos se tomaron de la mano y él la guiaba a ella por uno de los pasillos, el cuál tenía varios pétalos de rosa artificial mostrando el camino a seguir como si de migas de pan se tratase.

    Iris no podía estar más asombrada y encantada con el trato que estaba recibiendo por parte de Lynx, quién quería demostrarle a la chica, con todo eso, que sus sentimientos eran verdaderos. El camino de rosas llevó al dúo hasta el puente de mando, el cuál tenía el ventanal más grande y amplio de toda la nave.

    En medio de la sala se encontraban dos cómodas hamacas con una pequeña mesita en el centro que contenía una vela y dos copas.

    — Lynx, ¿de dónde has sacado todo esto?

    — Te sorprendería las cosas tan cotidianas que hay en los almacenes de suministros.

    El tipo le indicó a la chica que se tumbara en una de las hamacas mientras él hacia lo propio en la otra. Ambos tenían la vista perfecta de un cielo estrellado y el silencio que otorgaba estar en mitad del espacio exterior.

    Herswood tomó su copa, la cuál ya estaba llena, y la alzó a modo de brindis. Hennessey hizo lo propio con una sonrisa de oreja a oreja.

    — Por conocernos mejor aquí, en mitad de la nada y rodeados de estrellas que nunca volverán a ser las mismas.

    — Por eso.

    Los dos jóvenes hicieron el brindis con sus copas, que contenían un licor suave que el informático había tomado del almacén de suministros no esenciales. Para Iris, el momento no había hecho más que comenzar, especialmente cuando sin decir nada, Oda puso música.

    La melodía de la canción era suave, sensual e íntima y daba un toque más a la situación, convirtiéndola en algo más que una simple cita para conocerse.

    "I'll keep you safe in this arms of mine..."

    — ¿En serio? — La joven Hennessey comenzó a reírse, visiblemente avergonzada y nerviosa — Estás increíblemente loco, Lynx Herswood.

    — ¿Te gusta? Espero que sí — Lynx se mostraba muy contento al verla reír — Nunca te he visto reír así desde que nos conocemos.

    "...hold on to me, pretty baby, and you'll see"

    — Me encanta, sin duda, aunque no me esperaba nada de esto — Iris le dio un gran sorbo a su copa — ¿Has convencido a Oda para esto?

    — Desde luego que sí, es mi cómplice — El joven Herswood sonrió y alzó la cabeza — ¿Verdad que si, querida Oda?

    Así es, Lynx — La IA de la Nolartis confirmó el presentimiento de Iris y la revelación de Lynx — Todo sea por contribuir al bienestar de la tripulación.

    "I can be all you need"

    Ambos se miraron fijamente con las copas en la mano y solo un metro de distancia entre ambos. Sus dos manos libres se entrelazaron y sin dejar de mirarse, se aproximaron el uno al otro hasta fundir sus labios en un beso lento y lleno de un amor que florecía cada vez más.

    Toda esa escena estaba siendo vista con seriedad por Norman desde la entrada al puente de mando, quién se despertó incluso mucho antes de que lo hiciera Lynx, escondiéndose de él para pasar tiempo a solas y sin saber el porqué estos habían hecho lo mismo, hasta ese preciso instante.

    [...]

    El joven Williams fue el último en entrar en criogenia, percatándose de que un momento antes, su compañero Herswood había reprogramado su cápsula. No le hizo falta pensarlo mucho y terminó por deducir que se había cambiado la fecha del despertar, por lo que intrigado al respecto, el hombre hizo lo propio. Norman reorganizó sus datos para despertar el primero y lo más pronto posible, algo que así sucedió.

    La Nolartis estaba completamente vacía, silenciosa y con las luces apagadas para ahorrar energía. Oda se encargaba de que todos los sistemas se mantuviesen en orden y de que la nave siguiese el rumbo indicado hasta Bildsh, el próximo mundo que visitarían. Frente uno de los amplios ventanales laterales que tenía la nave, el joven Williams quedó absorto en sus pensamientos al mismo tiempo que observaba el firmamento.

    Toda la conversación mantenida con Tyra sobre sus sentimientos por ella pero también su atracción por Iris, la propia misión en sí y los traumas del pasado que comenzaban a aflorar cada cierto tiempo, tenían al hombre en un estado de desasosiego en aquel instante; el recuerdo de los días en los que la Tierra se preparaba para la inminente invasión Rhajik al sistema solar y la AFE estaba evaluando al joven Norman para ser explorador.

    — ¿Qué te han dicho?

    Lynx se encontraba frente a Norman, sentados en la terraza de una cafetería y ambos con una taza de café en sus manos.

    La gran plaza previa al edificio de La Unión se encontraba justo delante y el tránsito de la gente era debido no solo a la zona en sí, sino también a una gran estatua del primer comandante y explorador espacial, en ese entonces representante de Marte, el señor Jefferson Stagger.

    El monumento convertía el lugar en un atractivo turístico y de ahí la afluencia de personas.

    — Que mis pruebas físicas son excelentes, pero psicológicamente muestro tendencia a actuar de manera emocional debido a un trauma infantil.

    Williams dio un sorbo a su taza de café y la dejó sobre la mesa con fuerza, salpicando un poco. Su amigo vio ese gesto y supo que el disgusto por la noticia seguía vigente en él, por lo que trató de animarle y ayudarle a encontrar una solución.

    Herswood presuponía que lo del "trauma infantil" hacía referencia a lo que significó para Norman irse de casa de sus padres porque estos no le entendían.

    — ¿Sabes? Siempre hay una alternativa — Lynx dio un suave sorbo de su taza y la dejó con calma, a diferencia de su amigo.

    — No quiero hacer trampas, Lynx.

    — Pero sabes que no te dejaré tirado — El joven Herswood lo miraba detenidamente — Nunca lo haré.

    — Lo sé, hermano — Norman asintió, mostrando una tímida sonrisa — Y por mi parte es igual.

    — ¿Entonces?

    — Me han denegado graduarme en la AFE, ya está — Williams quiso darle otro sorbo a su café, pero se percató de que ya estaba vacío — Además, después de saberlo, lo he dejado.

    — ¡¿Por qué?!

    — No quiero saber nada más del tema.

    — ¡Oh, vamos Norman! — Herswood se incorporó de su silla, haciendo aspamientos con los brazos — ¡No puedes rendirte sin más!

    — No me he rendido, he fracasado.

    — Tu expediente no dirá lo mismo cuando lo vuelvan a leer los psicólogos de la AFE — Volviéndose a sentar y con una sonrisa en su rostro, Lynx se acercó a su amigo — Verán que ha sido un error técnico y admitirán tu expediente al verlo apto.

    Ambos se percataron de la presencia de tropas del ejército de La Unión en la zona, desplegadas para mantener el orden y a la espera de más información, mientras varias naves salían de la pista de su base y se alzaban en el cielo, proyectándose al espacio hasta desaparecer, lo que presagiaba que los Rhajik ya habían sido detectados en el sistema.

    Los dos amigos volvieron a la conversación que estaban manteniendo.

    — Te he dicho que no quiero hacer trampas.

    — Y yo te he dicho que no te dejaré tirado nunca.


    [...]

    — ¿Norman? — Sorprendido, el joven informático se quedó mirando a la entrada del puente de mando, donde se hallaba su compañero — ¿Qué haces despierto?

    — Podría preguntaros lo mismo — La respuesta de Williams fue dicha en un tono realmente serio, mientras se aproximaba al dúo — Esto no está bien.

    — No estamos haciendo daño a nadie — Iris contestó a la defensiva — Y tú no eres quién para decir nada, no te ofendas.

    Norman frunció el ceño al oír hablar así a Iris, aunque no quiso reprochárselo.

    Ahora, la situación se había tornado algo incómoda y el silencio tan solo era roto por la música que se reproducía por los altavoces de la sala. Iris y Lynx se incorporaron de sus hamacas, mostrándose auténticamente molestos con la actitud tan vacilante de su compañero de expedición, quién se mantenía ante ellos.

    — ¿Quieres algo? — Herswood no se andó con rodeos, confrontándolo.

    — No, solo he venido por el ruido y he descubierto lo que tenéis entre vosotros — Visiblemente afectado, Williams negaba con la cabeza — Yo pensé que...

    — ¿Qué? — La chica quería oírlo.

    — Estoy hecho un lío — Norman se sinceró con sus dos compañeros — Me siento atraído por Iris, pero también tengo sentimientos hacia Tyra.

    Tanto el joven Herswood como la joven Hennessey intercambiaron miradas muy expresivas, antes de volver a centrarse en el joven Williams. Nuevamente, el silencio incómodo volvió hasta que uno de los tres lo deshizo.

    — ¿Y a qué viene ese dato? — Lynx estaba cada vez más molesto y contrariado — Si tenías dudas al respecto, creo que esto ya debe habértelas aclarado, ¿no crees?

    — Sí, claro — Norman no quiso enturbiar más la situación — Iris te ha elegido a ti y Tyra me desprecia.

    El hombre comenzó a retroceder al mismo tiempo que recordaba la conversación que mantuvo con la piloto Maxwell el día anterior a entrar en criogenia. Conforme se alejaba de Lynx e Iris, una mezcla de sentimientos le provocaban un nudo en la garganta. La rabia de que nada le saliese bien y de que otros fuesen felices a su costa no hacía más que alimentar su odio.

    — Me dijiste que seguiríamos siendo amigos tras eso, no sabía que tú... — El hombre se mostró cabizbajo — Lo siento, Tyra, de verdad.

    — No quiero hablar más de este tema — Maxwell se secó la primera lágrima en salirle — Como comprenderás, necesitaré tiempo para aceptar esto.

    — ¿Por qué nunca me dijiste nada? — Norman se refería a los sentimientos que ella tenía hacia él — La realidad es que tú a mi tambíén me has hecho sentir genial, pero en aquel entonces pensaba que tú y Lynx...

    — ¡Yo y ese tonto nunca tuvimos nada! — Exclamó la chica con cierto enfado — Lynx es como un hermano para mí, ya sabes que él me dio un propósito cuando yo no tenía nada... Nos seguíamos el juego siempre, pero nunca tuve sentimientos reales por él.

    — A mí me parecía otra cosa, probablemente malinterpreté la situación.

    — Como siempre haces, Norm, como siempre.

    — Tyra, yo...

    — No quiero seguir hablando sobre nosotros, solo déjame decirte algo y es que creo que llegas tarde.

    — ¿Qué significa eso?

    — Parece que Iris y Lynx sienten algo más que un vínculo amistoso entre ellos — Con algo de rencor en su tono de voz, la joven Maxwell quiso sembrar la semilla de la duda en la mente de Williams — Les vi abrazarse hace poco tras la llegada de ella a bordo. Y él ya no se muestra como el arrogante y mal hablado que siempre ha sido.

    — ¿Cómo...? — Norman estaba impactado al oír eso de boca de su amiga.

    — No sé que le veis a esa chica, pero espero que no seáis lo suficientemente estúpidos como para pelear por ella.


    Conforme el recuerdo de dicha conversación le sobrevino a la cabeza, el joven Williams dio media vuelta y, corrompido por la frustración, atacó a Herswood.

    La chica solo pudo observar como Norman le propinaba un puñetazo en el rostro a Lynx, lo que hizo que éste cayese de espaldas sobre la hamaca y se rompiese. Las copas medio llenas de licor se precipitaron de la mesa al suelo, desparramando el líquido por el puente de mando.

    — ¡¿Pero qué diablos haces?! — Hennessey se encaró con su agresivo compañero, empujándolo — ¡¿Qué mierda te pasa?!

    — Lo que siempre le ha pasado — Incorporándose mientras se quitaba la sangre del labio, Lynx lanzó un dardo verbal a su antiguo amigo — Es un desequilibrado.

    — ¡Cierra la jodida boca!

    Furioso al escuchar aquel hiriente comentario del informático, Norman se lanzó nuevamente a golpearle. Sin embargo, esta vez su rival estaba prevenido y esquivó la embestida de su agresor para rápidamente usar sus habilidades de pelea y asestar un golpe seco en la nuca.

    Williams se vio sorprendido por ese impacto, el cuál fue directo a una zona vulnerable que terminó por dejar al hombre inconsciente. La pelea había terminado apenas comenzaba.

    — ¿Se pondrá bien? — Viendo que Norman yacía tirado en el suelo sin mostrar signos de estar despierto, Iris se preocupó un poco.

    — Sí, le he golpeado donde debía para neutralizarle — Lynx lanzó un suspiro de resignación mientras le tomaba por las piernas — Ayúdame a meterlo de nuevo en su cápsula criogénica.

    Sin pensárselo, la joven Hennessey tomó de los brazos a Norman y junto al joven Herswood lo arrastraron desde el puente de mando hasta la sala de criogenia, donde lo metieron en su cápsula y programaron su despertar para el mismo día que el resto de la tripulación.

    Ambos se quedaron viendo como la cápsula de Williams se introducía en la pared para mayor seguridad, al igual que con las demás.

    — ¿A qué te referías con que es un desequilibrado?

    La pregunta de Iris, quién se encontraba cruzada de brazos, generó en Lynx un recuerdo que compartía con el propio Norman y que demostraba que sus palabras no eran inventadas pese a ser malintencionadas.

    [...]

    — Tranquila Tyra, todo habrá terminado pronto.

    — ¿Cómo puedes estar tan seguro?

    — No lo sé, simplemente lo estoy.

    — Debes tener alguna razón.

    — No la tengo, es pura intuición.

    Lynx se encontraba sentado frente a su computador, ubicado en un escritorio el cual estaba repleto de papeles, una pequeña impresora y varias latas de refresco terminadas.

    Su habitación era realmente pequeña, teniendo el espacio justo para dicho escritorio, una cama y un armario. El joven Herswood compartía piso con el joven Williams y con otros cuatro que apenas podían subsistir con sus ganancias.

    — Pues espero que tu intuición esté acertada — La joven Maxwell contestó a través de la videollamada que estaba teniendo por el ordenador con su amigo — Los reportes informan de que los Rhajik han atacado la base científica de Plutón y se aproximan a Marte, Ceres y la Luna.

    — Tu transporte llegará pronto — El chico quiso tranquilizarla al respecto — No llegarás a verlos.

    — Si atacan la Tierra, los veremos.

    — No lo lograrán, estoy seguro de que no han enviado un auténtico ejército. Esto debe ser una avanzadilla para testear nuestra capacidad de respuesta.

    — Si tú lo dices... — Tyra se tomó una pausa — Me voy a ir a dormir, tu lanzadera llegará en unas horas.

    — Hazlo, descansa — Lynx le guiñó un ojo — Buenas noches, Tyra.

    — Buenas noches, Lynx.

    La videollamada se cerró en la pantalla del portátil de Herswood y esto reveló una pestaña abierta tras la llamada.

    El chico prosiguió donde lo dejó, resultando ser aquello el expediente académico de Norman y las notas psicológicas respecto a su graduación denegada para formar parte del ejército de La Unión. Conforme leía, el informático entendía todo.

    "...el alumno de exploración, Norman Williams, posee unas cualidades excepcionales para el reconocimiento del terreno y de la situación en la que se encuentre, sin embargo..."

    "...no podemos obsequiarle con la graduación en la AFE debido a sus altos índices de conducta agresiva entre sus compañeros y con él mismo. Norman ha demostrado tener un carácter templado hasta el punto en el que nada sale como él quiere, en ese momento..."

    "...tiene un físico apto para el desempeño laboral en el ejército de La Unión pero mentalmente es inestable y las normas son claras al respecto..."

    "No podemos darle un arma y reposar nuestra seguridad sobre alguien así de inestable. Es por ello que denegamos la graduación del joven Norman Williams y le instamos a que realice terapia psicológica para postularse al puesto en el futuro si así lo desea..."

    — Joder, amigo mío... — Lynx leía todo el informe con la boca abierta — Ya sabía que eras un tipo difícil desde que nos conocimos, pero esto es complejo.

    Una vez terminado de leer el expediente académico de su compañero y amigo Norman, el informático decidió apagar el ordenador y tumbarse en la cama, con la mirada perdida en el oscuro techo.

    La luz de la calle se filtraba por la cortina y dibujaba siluetas en la pared que mantenían pensativo a Lynx, quién estaba dispuesto a editar el contenido de ese informe, pero que no lo haría tras la petición de su amigo y la gravedad del caso.


    [...]

    — Es un buen tipo, es solo que además de lo que me hizo... — Lynx hacía referencia a la supuesta traición de Norman tanto a él como a Tyra, la cual no era cierta pese a él creer que sí — Cuando la situación es muy estresante y nada sale según lo planeado para él, se vuelve alguien irascible.

    — Lynx, ¿tú crees que Norman pueda ser un peligro para alguno de nosotros o para la misión? — Al oír aquello, Iris pensó en lo peor.

    — Lo dudo mucho, él no es un psicópata — El informático comenzó a andar en dirección a la salida de la sala de criogenia junto a la chica — Pero en algún momento podría decidir por su cuenta y actuar conforme él crea sin importar los demás o la misión en sí.

    — Entonces es nuestro deber mantenerlo vigilado — Iris tomó de la mano al joven, haciendo que éste la mirase a los ojos — Lo sabes, ¿verdad?

    — Lo sé y lo haremos — Lynx asintió, aproximándose a los labios de ella — Mientras tanto, aprovechemos el tiempo que tenemos antes de que despierten.

    Los dos jóvenes enamoradizos se abrazaron mientras se daban un apasionado beso, encontrándose en una Nolartis solitaria y silenciosa, la cual surcaba un espacio vacío mientras seguía su rumbo hacia las coordenadas del planeta llamado Bildsh.

    [...]

    — ¡Chicos, por favor, parad!

    Norman le lanzó una silla a Lynx, quién tuvo que echarse al suelo para esquivarla. Sin embargo, antes de poder incorporarse, el corpulento Williams corrió hacia él y le pateó en un costado, haciéndole retorcerse de dolor.

    Queriendo evitar que aquella disputa fuese a mayores, la joven Maxwell se interpuso entre un malherido Herswood y un furioso Williams, que parecía desatado.

    — ¡Apártate! ¡Él falsificó mi expediente y me hizo ver como un loco, estoy seguro!

    — ¡Norman, eso no es así! ¡Mírate!

    — ¡¿Cómo lo defiendes?! ¡¿Acaso estáis juntos?!

    — ¡¿Qué dices, Norm?! ¡Estás paranoico!

    Las palabras de Tyra hicieron que el hombre se mirase en un espejo que estaba puesto en la pared al lado suya, comprobando que tenía la camisa desgarrada, magulladuras en el rostro y las manos llenas de sangre.

    Lynx se incorporó con ayuda de la chica, revelándose que su cara estaba llena de sangre al haber recibido una brutal paliza por parte de quién era su amigo.

    — Yo no he falsificado tu expediente — Tras escupir sangre al suelo, Herswood miró fijamente a su atacante — Tú mismo te has arruinado la vida, yo solo te enseñé a sobrevivir en la calle.

    — Y-yo... — Casi como si estuviese volviendo en sí, Williams comenzó a mostrar arrepentimiento — No quería...

    — Necesitas ayuda psicológica — Lynx fue directo y tajante con Norman — De lo contrario, enloquecerás y yo me defenderé la próxima vez.

    Desde aquel día, el informático se decidió a aprender un arte marcial con la intención de poder defenderse de cualquier atacante y además, de potenciar su inteligencia ante la ausencia de fuerza física. Tyra se encargó de encontrar un terapeuta para Norman que lograse centrarlo y que pudiese dominar esos impulsos agresivos cuando nada le salía bien.

    No obstante, lo que nunca pudo superar el joven Williams fue esa sensación de ser el tercero en discordia en todo lo que hacía. Su amigo Herswood le enseñó un nuevo mundo cuando abandonó la casa de sus padres tras los incidentes con otros niños callejeros, pero no sabía que aquel suceso le cambiaría la vida de muchas formas y para siempre.


    [...]

    Dos meses después


    El primero en salir de la criogenia tras los dos meses de viaje hacia el planeta llamado Bildsh, era como siempre, el comandante Crane.

    Tal y como había sido programado por Oda, el líder de la expedición despertaba diez minutos antes que el resto de la tripulación, quiénes lo hacían al mismo tiempo. Sin embargo, lo que no se esperaba el propio Lill era que al despertar, dos de sus miembros del equipo estuviesen de pie frente a él, mientras se encontraba arrodillado en el suelo y recuperando la compostura tras dos meses en letargo.

    La reacción del comandante no se hizo esperar una vez éste inhaló y exhaló repetidas veces hasta sentirse mejor. Lill vio ante sí mismo a los jóvenes Lynx e Iris, quiénes le miraban con una mezcla de alegría y preocupación por las consecuencias que pudiese tener el hecho de que no obedecieran la orden de entrar en criogenia. Un silencio incómodo se formó entre los tres conforme el líder de la expedición se incorporaba, con una expresión de seriedad notable en su rostro.

    Consciente de que debía dar una explicación a su superior, el informático tomó la palabra.

    — Comandante Crane, sé que se preguntará...

    — Fue idea mía — Iris cortó al que ya era considerado su novio, ante la mirada seria de Lill — Decidimos no entrar en criogenia al ser solo dos meses de viaje, con el objetivo de conocernos mejor y descubrir más sobre nosotros mismos.

    — Vaya, eso son palabras mayores... y bonitas — Los dos jóvenes se sorprendieron al oír a Crane decir eso — ¿Oda accedió a esto?

    — Así es — Lynx fue sincero con su líder — Se lo pedí amablemente y para mi sorpresa, accedió.

    El tripulante Lynx Herswood está en lo cierto, le permití no estar en letargo estos dos meses — La inteligencia artificial de la Nolartis habló a través de uno de sus megáfonos repartidos por toda la nave — Fue por una causa a la que vosotros, los seres orgánicos, llamáis amor.

    Automáticamente al escuchar aquello por parte de Oda, el comandante Crane miró fijamente a ambos jóvenes.

    En sus expresiones se podía apreciar que estaban temerosos de lo que pudiese suponer haber hecho lo que hicieron, no obstante, también se podía ver por un detalle minimalista que estaban juntos en eso y en todos los sentidos. Lynx e Iris se tomaban de la mano sin esconderlo ante su superior, lo que hizo que éste asintiese con una sonrisa carismática que tranquilizó a ambos tripulantes.

    — Me recordáis mucho a mí y a Snow cuando nos conocimos a bordo de la Arcadia — El hombre se veía realmente emocionado, identificando en los jóvenes la misma sensación que él tuvo con Snow — Jamás me veréis prohibir u oponerme a relaciones afectivas entre la tripulación, porque la mía se forjó justamente así.

    — Entonces, ¿no seremos castigados por desobedecer tus órdenes? — El joven Herswood esperaba poder librarse de posibles consecuencias.

    — Oh no, me habéis desobedecido y por ello deberéis pagar un precio — Cuando el comandante se puso serio, ambos tripulantes se estremecieron — Vais a ser los encargados de limpiar las letrinas durante el tiempo que estemos con la misión de Bildsh.

    — Gracias, Lill — La joven Hennessey se dirigió a su superior en calidad de amiga, aliviada — Lio siempre me dijo que eras un gran hombre y ahora lo veo.

    — Te lo agradecemos los dos, comandante, de verdad — El chico le tendió la mano a su líder — Quiero que sepas que es un honor servir bajo tus órdenes, jefecito.

    — Solo intento que todos estéis bien y ser lo mejor persona posible para vosotros. Lo único que espero es lo mismo a cambio — Lill vio que pronto despertaría el resto de la tripulación, por lo que se preparó para recibirles — Ahora, ¿os importaría ir preparando algo de comer para el resto de vuestros compañeros? Yo os cubriré en esto.

    — Por supuesto, nos ponemos a ello — Lynx asintió sin oponerse, dirigiéndose junto a su chica al comedor.

    Crane se limitó a observarles mientras se alejaban por uno de los pasillos próximos hacia la cocina, rememorando esos días en los que coincidió con su actual mujer en los primeros días de la Expedición II de La Unión.

    Un suceso que cambió el devenir de sus vidas por siempre, habiendo formado una amplia familia y consolidándose como dos exponentes de la exploración espacial humana.

    — Ojalá lleguéis a convertiros en lo que yo y Snow hemos llegado a ser — El hombre, ya pendiente de como las cápsulas de criogenia se abrían, se dijo ese pensamiento a sí mismo — Porque esto marcará un antes y un después en vuestras vidas.
     
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    Saludos, amigo. Paso a comentar el capítulo de hoy.

    Ha sido algo más corto que el anterior, pero tengo que decir que me ha gustado mucho. Hemos podido conocer mucho, y no solo del presente, sino también del pasado de algunos miembros de la exploración, principalmente de los personajes más nuevos del grupo, lo cual se agradece bastante, ya que hace falta para saber de sus motivaciones para estar aquí.

    Arrancamos el capítulo con lo que ya fue anticipado en el anterior, con una cita entre Iris y Lynx, la cual habían pactado los dos jóvenes en su momento. Me sorprende que se haya dado de esa forma, no porque Lynx le preparase algo a su chica, sino porque tuviera los insumos para ello. Me imagino a Bárbara diciendole a los encargados de armar los suministros que pusieran licor, copas, velas aromáticas, y pétalos de rosa artificial en caso de que a alguien le pintara lo romántico y se quisiera mostrar afectuoso con un compañero XD. Pero bueno, seguro debe haber muchas más cosas a bordo de la nave, algo estilo una Play 5 o porqué mejor una consola Anixis :v

    Ya me suponía que algo iba a pasar con el título, pero no me esperaba ver a Norman tan pronto en el capítulo. Está claro que a ese chico no muchas cosas le salen bien, pero pese a todo, no tiene excusa para hacer lo que hace. Lo comprendo en parte, pero en otra no. A mí no me ha pasado nunca, pero debe ser feo ver como a la chica que te gustaba se va con tu mejor amigo. Eso debe doler, y lo compadezco, pero ponerse a agredir a Lynx como si él tuviera la culpa por lo que pasa con Iris y Tyra es claramente una señal de que un trauma lo persigue. Y ahí tiene nada o incluso menos que nada de razón. Norman se sentía atraído por Tyra pero nunca quiso nada porque creía que ella y Lynx podrían tener algo. Pero nunca se atrevió a preguntar ni siquiera para sacarse la duda. Luego al ver a Iris se siente atraído por ella también, y a diferencia de lo que Lynx hizo, él no le manifestó su interés. Luego se acuesta con Tyra siendo que no quería hacerlo, y por esa misma conducta, termina ganándose el odio de su amiga (justificado, debo decir). Sí que debe estar jodido, porque incluso yo, aunque desapruebe las malas acciones de Sun al fundar la Resistencia, entiendo sus motivos para querer hacerlo. Para lo que ha hecho Norman no hay como defenderlo, y cae en la misma lista de gente que Guy, Marlo o incluso el propio Deon; lo cual no es muy alentador. Al fin y al cabo, Lynx nunca le dijo a Norman que se guardara sus sentimientos hasta que terminara así. El ataque hacia alguien que es su amigo y le enseñó a estar en las calles fue algo excesivo, y claramente demuestra que sus problemas no están ni cerca de acabar.

    Seguido a eso, vamos a escenas donde se nos muestra que el sueño de Norman era ser explorador de la AFE y quizá llegar un día a formar parte de Los Viajeros. Podríamos decir que lo logró sin venderse a sus principios. Puesto a que no quería que Lynx hiciera trampa por él falsificando datos psicológicos, y al fin y al cabo, él no lo hizo. Consiguió meterse en la Expedición Anixis por sus propias maneras (no legales, pero bueno, algo es algo) y sin tener que falsificar nada. Lo que sí es que es bastante aterrador que Norman se haya pasado de violencia con Lynx en el pasado y ahora también lo haya hecho. Sin duda alguna, el chico hizo bien en tomar clases de defensa personal. Parece ser que cuando a Norman le explotan los sentimientos, su acción primordial es desquitarse con quien se hizo amigo suyo en las calles.

    Me dio gusto ver que Lynx haya podido controlar a Norman sin tener que hacerle demasiado daño, y sin lastimarse a él ni arriesgarse a Iris. Ya se ha visto lo que pasa cuando un loco anda suelto. Lo vimos con Deon, con Guy y con Marlo. Y ya tuvimos bastante con esos tipos. Me sabe mal compararlo con ellos, porque esos tres son malvados que ya están locos; mientras que Norman es un chico bueno que simplemente tiene ataques de ira atados a un trauma. Pero no por eso me quedo tranquilo. Lynx me cae bien, ha demostrado que además de simp tiene un corazón noble, y no me gusta la idea de que sea el blanco de ataque de un tipo que no se puede controlar. Ojalá él y la ahijada de Lio no fallen en la misión de mantenerlo vigilado.

    Mi única queja del capítulo vendría al hecho de que creo que habría sido bonito ver más escenas entre Lynx e Iris en la Nolartis a solas, sobre todo considerando el comentario que les dijo Lill al despertar. Pero el título del capítulo hace referencia a Norman, por lo que este capítulo debía ser para él. Todavía hay tiempo para ver más sobre ellos dos.

    Cuando Lill despierta, la pareja de chicos le pide que no los castigue, y este acepta puesto a que se ve reflejado en él y Snow cuando se conocieron y se hicieron pareja en la Arcadia (que recuerdos tan bellos :') ). Me gusta hacerme la idea de que Lynx e Iris, al ser los más jóvenes, puedan volverse los nuevos Lill y Snow en un futuro de esta historia. De hecho, sería el mismo inicio. Lill y Snow empezaron siendo dos tripulantes más, y luego terminaron conduciendo a la humanidad. Me gustaría, ahora que se plantea la posibilidad, que a ellos les tocara algo similar. Eso sí, a Lill y Snow tú los has maltratado mucho (de hecho, mucho es poco :piplup: ) y no me gustaría ver lo mismo para los pobres Lynx e Iris.

    Pero en fin, ahora están en Bildsh, y eso significa que ahora tienen otro mundo para explorar. Muy ansioso de ver qué deparará en ese planeta, además de que espero ansioso ese capítulo destinado a los personajes que están en casa :) . Me pregunto cómo reaccionarán Norman (bueno, ya lo vi en este cap, pero me entiendes XD), Tyra y Lio cuando vean que Lynx e Iris se han convertido en pareja.

    Y eso será todo por esta semana, amigo. Un gran capítulo, como de costumbre. Ha sido otra tarde fantástica por Discord. Ojalá la siguiente sea mejor e igual de memorable. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:
     
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