Historia larga Los Viajeros VIII: Más allá

Tema en 'Novelas' iniciado por Manuvalk, 9 Octubre 2022.

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    Manuvalk

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    Los Viajeros VIII: Más allá
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    Ciencia Ficción
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    Sean todos/as bienvenidos a la octava parte del universo de Los Viajeros, historia que dividida en partes, he escrito desde 2018 en el foro, siendo sin duda la más longeva que he hecho (y sigo haciendo XD). Esto no podría haber sido posible sin mi muy querido y admirado amigo Reydelaperdicion a quién le debo parte de que esta historia siga avanzando, más allá del cariño especial que le guardo a este universo ficticio por ser mi obra más detallada, bien narrada y mimada. Tanto, que el sueño de que algún día esto pueda ser algo más que una historia compartida en un foro me sigue empujando a seguir haciéndola, retocándola e imaginándola de muchas formas diferentes. Nunca se sabe lo que ocurrirá en el futuro, pero en el presente, hacer esta historia me llena. Es mi proyecto personal y lo adoro. En la parte anterior superamos los cien capítulos y yo ya estoy imaginando los siguientes cien. No quiero explayarme demasiado, solo diré que espero de corazón que aquellos que os hayáis pasado por aquí y le hayáis dado siquiera una oportunidad a esta lectura, os lleváis mi más sincero agradecimiento. Sin más, disfrutad y gracias.

    Nota: Más información detallada sobre eventos, las partes anteriores y otros en mi blog.




    Sinopsis: Tras diez años de armonía en las vidas de nuestros protagonistas, la Alianza Interestelar de Especies forma una nueva expedición tras hallar información relevante sobre el posible paradero de los Anixis originales. Un nuevo equipo de exploradores, científicos e ingenieros formados por nuevos y viejos conocidos se aventuran de nuevo al espacio exterior, coincidiendo con una nueva especie —los thunianos— y reencontrándose con amigos que creían muertos. Sin embargo, la advertencia del sabio Cyprus al comandante Crane sobre una guerra lejana pero inminente, sumado a lo ocurrido en Syleria con el asesinato de la Elegida Admir, propiciarán que ese clima de calma comience a turbarse conforme los descubrimientos en ambas situaciones se suceden. Pese a haber superado multitud de adversidades, este podría ser el punto de quiebre para muchos, quiénes se preguntan:

    ¿merece la pena descubrir que hay más allá del territorio conocido?








    Verilia: un mundo en llamas



    — Necesitamos el sensor reparado, es la prioridad ahora mismo, ingenieros — Ordenó el subcomandante Santos a los suyos — El equipo de reconocimiento necesita que le demos indicaciones de hacia donde dirigirse en busca de tecnología Anixis.

    — Desde aquí podría monitorear la señal y redirigirla hacia donde queramos, pero es necesario que alguien repare los conductos de cableado, deben haberse frito con el choque de los asteroides — El ingeniero con más conocimiento, West, se encontraba sentado en uno de los asientos del puente de mando — En la sala de ingeniería tenemos cableado de repuesto y fusibles de ser necesarios, pero creo que lo único que necesitaremos es reconducir las conexiones, las cuáles se habrán distorsionado.

    — Entonces, ¿consideras que las reparaciones para que el sensor funcione son sencillas? — El joven Herswood confiaba en que así fuese.

    — Sin lugar a dudas, no debería tomarnos más de veinte minutos.

    Westley se incorporó de su asiento de forma tan abrupta que pareció tambalearse por unos instantes. Lio, cruzado de brazos, se percató de esto.

    — West, ¿te encuentras bien?

    Las palabras del hombre de Ceres captaron la atención de los demás presentes, quiénes no se dieron cuenta de lo sucedido. Visiblemente adolorido pero fingiendo conforme podía, el ingeniero asintió brevemente a su superior, dándole una respuesta afirmativa.

    — Llevo un par de días que me cuesta conciliar el sueño, estoy cansado, eso es todo.

    — Jefe, ve a descansar si lo necesitas, nosotros podemos ocuparnos — Norman, que poseía también conocimientos técnicos, quiso ser cortés.

    — Creo que será lo mejor, al menos por un rato.

    Finn agradeció que se le permitiese marcharse a descansar por un rato, pues para las reparaciones del sensor no se le requeriría, pero sí para otras más importantes.

    Lio observó detenidamente como su viejo amigo se marchaba del puente de mando con lentitud, apoyándose en las paredes y con su mano derecha en el pecho, casi como si intentase sujetárselo. Aquello dejó pensativo al subcomandante, pero supo que en ese momento necesitaba concentrarse en las reparaciones y en darle un objetivo al equipo en el exterior, por lo que decidió centrarse de nuevo en la tarea.

    — Bien, comprobad todo lo necesario para poner el sensor planetario de nuevo en marcha — El hombre de Ceres no quiso andarse con rodeos — Iris, tú conmigo.

    — Está bien.

    Dejando a la piloto Maxwell, el informático Herswood y el joven Williams centrados en las reparaciones del sensor de la nave —además de a la siempre polivalente Oda—, el subcomandante Santos se llevó consigo a su ahijada, dirigiéndose ambos, en un principio, a la sala médica.

    Una vez en la puerta de entrada, Lio tomó a la chica por los hombros y la miró fijamente a los ojos.

    — Voy a necesitar que busques a Caelum y a Eniar — Le pidió el hombre a la joven — Necesitamos que ayuden en las reparaciones.

    — ¿Para eso me has traído hasta aquí? — Hennessey no comprendía aquello.

    — No, es simplemente porque quería venir a hablar con Maya — Santos fue sincero — Conozco lo suficiente a West como para saber que algo no anda bien con él.

    — Y crees que la doctora sabrá algo acerca de eso.

    — Exactamente.

    — Bien, papá, haré lo que me has pedido.

    Iris abrazó al hombre que consideraba su segundo padre para acto seguido continuar su camino por el pasillo, dispuesta a buscar y encontrar a ambos ingenieros mencionados anteriormente por el subcomandante.

    El tipo, por su parte, tocó varias veces a la puerta de la clínica médica hasta que esta se abrió para él. La doctora Vega se encontraba estudiando los ya clásicos apuntes sobre fisionomía alienígena, concretamente de la neonianos, sylerianos e incluso comenzó a estudiar la de los nuevos miembros thunianos.

    — Subcomandante, ¿le ocurre algo?

    — ¿A mí? Por suerte no, estoy perfectamente — Lio se acercó a la mesa mientras la puerta se cerraba tras él — ¿Está ocupada?

    — Se podría decir que sí, pero tranquilo, una tregua de esto me vendría genial — Maya dejó los apuntes a un lado y lanzó un suspiro de agotamiento — Cuénteme, subcomandante Santos, ¿qué necesita?

    — Primero, que dejes de llamarme así. Creo que nos conocemos lo suficiente como para superar eso — Lio se hallaba apoyado sobre el borde de la mesa — Lo segundo, es que quiero hablarte sobre Westley.

    Al oír aquello, el nerviosismo invadió a la médico, que comenzó a balbucear algo mientras trataba de reorganizar los papeles como si estuviesen desordenados. El subcomandante notó eso y supo inmediatamente que la mujer sabía algo sobre el estado de salud del ingeniero.

    — Se ha marchado del puente de mando con claros síntomas de estar adolorido y mareado — El hombre se cruzó de brazos ante la doctora, tomándoselo muy en serio aquello — ¿Hay algo que deba saber?

    — Lio... — Maya negaba con la cabeza, casi como si tratase de autoconvencerse de no decir nada — Si quieres saber que... que le ocurre, deberías preguntarle a él.

    — Él no me dirá nada, le conozco y es demasiado orgulloso. Pero sé que si está enfermo o se siente mal, la médico de a bordo sabrá que tiene.

    — ¿Qué te hace pensar eso?

    — Bueno, sin obviar el hecho de que te has puesto tensa de un momento a otro, como he dicho antes, conozco a West — Santos comenzó a dar vueltas por la sala — Y él siempre ha tenido... predilección por las doctoras.

    — ¿Qué insinúas, Lio? — La doctora Vega se extrañó un poco con ese comentario.

    — Creo que sois algo cercanos, cosa que me parece genial, no seré yo quién niegue a dos personas el que tengan sus... sus cosas entre ellos — El subcomandante no quería meterse en detalles sobre lo que suponía — En fin, estoy convencido de que sabes algo y quiero que me lo cuentes, porque como tu superior, necesito que todos los miembros de la expedición estéis sanos y concentrados en la misión.

    — Sea lo que sea que te imagines que ocurre entre West y yo, no es real — Maya quiso ser tajante respecto a eso — Y como te he dicho, si quieres saber algo, pregúntale a él. Los médicos debemos conservar la privacidad de nuestros pacientes, seas ingeniero o subcomandante, ¿entendido? Y ahora, si me disculpas, debo seguir con mi trabajo.

    Casi como si se tratase de una invitación para que se fuera, la doctora Vega dejó de centrar su mirada en el hombre de Ceres para dirigirla a sus apuntes. Por su parte, el subcomandante no dijo nada más, viendo que la mujer no revelaría nada y que la conversación había llegado a un punto muerto, por lo que se marchó sin más. Por el momento, no hablaría con el ingeniero Finn pero le observaría para ver cómo actuaría de ahora en adelante.

    Mientras esto estaba sucediendo, la joven Hennessey se encontró, en su camino por hallar a Caelum y Eniar, con la científica neoniana Halisha. No intercambiaron muchas palabras, más allá de un cordial saludo y una vuelta a sus respectivos trabajos. Landom había sido requerida para salir de la nave con el grupo de exploración.

    La joven humana no tardó en encontrar tanto al científico e ingeniero syleriano como a su homóloga thuniana, ambos en el laboratorio, donde solían estar la mayor parte de su tiempo. Iris vio que al puerta estaba abierta, por lo que se asomó para dar las indicaciones que había recibido de su padrastro y subcomandante.

    — Hola, disculpad la interrupción — La chica captó la atención de los dos presentes en la sala — El subcomandante Santos os requiere en el puente de mando para comenzar con las diversas reparaciones.

    [...]

    El grupo de diez exploradores que habían salido de la Nolartis apenas se habían alejado unos metros de la nave.

    Sin el sensor planetario —que podía detectar resquicios de tecnología Anixis— era inviable realizar una exploración, pues hacer un reconocimiento a toda Verilia tomaría una eternidad que no podían permitirse.
    Mientras los ingenieros lo reparaban, el comandante Crane y el equipo en el terreno permanecían a la espera, aprovechando para investigar en la zona próxima donde se había aterrizado.

    La superficie de Verilia estaba cubierta por una capa de ceniza de al menos diez centímetros, lo que indicaba que había ocurrido una erupción volcánica en los últimos meses.

    Halisha aprovechó para coger ceniza veriliana y almacenarla en varias probetas, con la intención de hacer una exhaustiva investigación en el laboratorio de la nave. Además, con la ayuda de su pareja, cavaron en la ceniza hasta desenterrar tierra seca. La científica neoniana también tomó muestras, pero teorizó coherentemente sobre lo que podría haberle sucedido a aquel mundo.

    — Una vez reparado, el sensor nos dirá más sobre el estado del planeta, pero creo que no será muy diferente esta zona del resto de Verilia — Landom quiso exponer lo que ella creía que había sucedido — Por la extensión de la ceniza, su grosor y el estado de la tierra, yo diría que hace poco hubo un cataclismo de graves consecuencias.

    — ¿Qué quieres decir con eso? — Ashley se aproximó a su compañera, mientras todos escuchaban con atención — ¿Verilia ha cambiado drásticamente?

    — Así es, basándome en lo que veo, yo creo que los estudios telescópicos sobre Verilia no engañaban, pero mientras comenzábamos la misión en casa, aquí el mundo se moría — Halisha guardaba las probetas y muestras obtenidas del suelo veriliano — Mi idea es que una red de volcanes erupcionaron al mismo tiempo y el planeta colapsó con ello.

    — Quieres decir que varios volcanes se pusieron de acuerdo, erupcionaron al mismo tiempo y destruyeron la vida en este mundo, ¿es eso? — Cia parecía estar preocupada al respecto — ¿Cómo podría ser posible? ¿Así sin más y en tan poco tiempo?

    — Puede ser poco tiempo para nosotros allí en casa, pero aquí puede haber pasado muchísimo más tiempo — Om expuso sus pensamientos lógicos al grupo — Debemos recordar que el tiempo, conforme nos alejamos de casa, se distorsiona más. No podemos guiarnos por la hora que sería en Paraíso o Syleria, si allí son veinticuatro horas y aquí ocho. Quizá este suceso ha ocurrido para nosotros en unos meses pero en Verilia esto venía de años antes.

    — Comprendo lo que quieres decir, Om — Uriow se sumó a su homónimo — Y creo que tienes razón. Deberíamos ser más conscientes de que las cosas se van a poner mucho más raras de aquí en adelante.

    — Hal, ¿crees que podrían volver a erupcionar esos volcanes? — Yak estaba nervioso por esa posibilidad.

    — La Tierra, Neonia, Syleria... eran mundos vivos. Los mundos así, como parece ser Verilia también, están en constante movimiento interno, por así decirlo — La neoniana asintió lentamente, dándole una respuesta a su pareja y al resto — Puede erupcionar ahora como en dos horas, en cinco meses o cuarenta años. Es impredecible, pero tener el sensor arreglado nos ayudaría a prevenirlo con cierto margen.

    — Esperemos que lo arreglen pronto — Eron era el único de los exploradores que portaba el Striker en brazos, evidenciando un estado de alerta considerable en él.

    — Lio me informará una vez sea así — Lill intervino en la conversación tras permanecer callado, escuchando las dudas y los temores de sus compañeros — Tomaremos una lanzadera e iremos directo a donde el sensor nos indique, actuaremos rápido y pasaremos el tiempo justo en este planeta infernal.

    — Confío en ello, porque Verilia no me da buena vibra — Ñjar, a pesar de estar sorprendido de ver un nuevo mundo más allá de la extinta Thundia y Virm, tenía miedo de lo que pudiese suceder — Parece que estemos sobre una bomba de relojería.

    — Esto se pone interesante por momentos — Fallon admitía estar intrigado con el misterio con el que se habían encontrado nada más llegar.

    — ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que esto puede haber sido obra de los Anixis? — Sun era de las pocas personas a bordo de la expedición que abogaban por pensar en la posibilidad de una conspiración.

    — Estoy harto de este juego del gato y el ratón con los Anixis y eso que apenas ha comenzado la misión — Khael usó una expresión humana para dar a entender su pensamiento al respecto.

    Lill, ¿me recibes?

    Todos los exploradores y la científica se aproximaron a su comandante, quién activó su radio en el traje para contestar a su segundo al mando.

    — Alto y claro, Lio.

    Cómo acabas de comprobar, las comunicaciones han sido perfectamente reparadas — El subcomandante se tomó una pausa — Y me acaban de notificar que el sensor ya funciona con normalidad.

    — Genial, ¿detecta alguna señal de origen Anixis?

    Un momento.

    El grupo en el exterior permaneció a la espera de que el subcomandante Santos les indicara un camino a seguir, marcándoles en el mapa holográfico de los trajes la ubicación a la que debían dirigirse.

    Mientras esperaban, la científica neoniana decidió despedirse de todos, finalizando con un abrazo a Quetaryan, ya que tenía todo lo que consideraba para analizar en el laboratorio. Su función en Verilia, inicialmente, había terminado.

    Justo cuando Halisha entraba de nuevo a la nave, el comandante obtuvo respuesta de su segundo.

    Coordenadas marcadas en vuestros trajes y en la lanzadera que tenéis lista para partir. Williams la pilotará.

    — Muy bien, ya le habéis oído — Lill se volteó hacia los suyos — Todos a la lanzadera, comienza lo importante.

    [...]

    Una de las lanzaderas que había en la Nolartis salió de esta pilotada por el joven Williams, llevando consigo a bordo a los exploradores, en dirección a unas coordenadas cercanas que el sensor había indicado al detectar ahí resquicios de tecnología Anixis.

    Mientras tanto, los miembros restantes de la expedición permanecían en el interior de la nave, terminando de realizar las reparaciones pertinentes tras la comprometida situación con la lluvia de asteroides que se cruzaron en el camino a Verilia.

    El subcomandante de la expedición se encargaba, principalmente, de asegurarse de que todos estaban trabajando. Y eso, para el hombre de Ceres, se sentía raro. Lio siempre había sido un trabajador más, sintiéndose cómodo con ese rol, no obstante, ser ahora uno de los líderes significaba dejar que otros trabajasen mientras él mantenía el control y el orden. No le disgustaba, pero evidentemente, no se sentía nada productivo para la misión y eso le frustraba.

    — ¿Todo bien por aquí?

    Lio se asomó al laboratorio, donde Halisha y Caelum se encontraban analizando las muestras de ceniza, tierra y calidad del aire que la neoniana había recogido de la superficie del planeta.

    — Todo en orden, subcomandante — La científica alzó la vista un segundo para ver a su superior, pero acto seguido volvió a centrarse en su trabajo — Cualquier dato relevante te será notificado con la mayor brevedad posible.

    — Así es — El syleriano se aproximó apresuradamente hacia la puerta, dispuesto a cerrársela en la cara al humano — Ahora, si nos disculpas, necesitamos estar concentrados.

    Apenas pudo Lio mostrar una expresión de enfado al ingeniero y científico antes de que éste bloquease la puerta del laboratorio desde dentro. Podía comprender que necesitasen concentración en su trabajo y con ello estar a solas, pero la actitud de Pallow lo hacía realmente repelente y molesto. Sin embargo, el hombre tenía claro que no iba a caer en provocaciones, por lo que se limitó a seguir su camino.

    El subcomandante se hallaba visitando los distintos grupos de trabajo que se habían formado entre los miembros que permanecían a bordo de la Nolartis, con la intención de asegurarse de que todo marchaba bien. Además, hasta que el comandante Crane no le indicara por radio que habían llegado a las coordenadas, su tiempo no estaría ocupado con algo relevante.

    Fue así como, tras avanzar por uno de los pasillos y haber visitado el laboratorio, el hombre de Ceres se encontró con Eniar y Lynx en la sala de ingeniería, la cuál tenía la ausencia de un enfermo West. Humano y thuniana sustituían algunos circuitos eléctricos de la nave que habían sido fritos por el pico de energía ocurrido al recibir golpes de meteoritos en zonas delicadas.

    Al ver al subcomandante ante ellos, los dos trabajadores saludaron con naturalidad.

    — Saludos, subcomandante Santos — La cortesía reinaba en el habla de los thunianos.

    — Hey, jefe número dos, ¿qué pasa? — Herswood tenía ese toque informal que a muchos líderes serios no les gustaría nada — ¿Todo bien por ahí?

    — Todo bien por ahí, Herswood — Santos contestó con cierta seriedad, algo que intimidó al chico — ¿Cómo vais con eso?

    — Progresando, la verdad es que hicisteis bien en proveeros de suministros materiales para una misión como esta — Eniar daba su opinión — Sin material adecuado para sustituir el dañado, no llegaríamos muy lejos.

    — Sí, bueno, la Alianza se las gasta bien con estas cosas — Lynx sonaba algo prepotente — Mucho dinero invertido en esto, sin decírselo a la ciudadanía...

    — La mentira forma parte del liderazgo, joven humano — La ingeniera thuniana se centró en Lynx — En Thundia, mi extinto planeta natal, muchos líderes tuvieron que mentir para evitar que nuestra primera y única guerra terminase con todos muriendo y nadie escapando del destino de nuestro sistema.

    — Interesante política la de este universo... — El joven informático negaba con la cabeza mientras volvía al trabajo.

    Viendo que ambos ingenieros se las arreglaban bien por su cuenta, Lio se fue de la sala de ingeniería para continuar observando a su tripulación.

    Volvió al puente de mando, donde había estado hacía ya bastante rato, para encontrarse de nuevo con la piloto Maxwell y su ahijada, ambas trabajando en correcciones del apartado informático en el manejo. Iris apenas tenía cierta idea sobre lanzaderas y su funcionamiento, por lo que Tyra e incluso Oda le explicaban que debía hacer.

    Los controles de pilotaje son sencillos teniéndome a mí como soporte — La inteligencia artificial de la Nolartis cada vez escondía menos su asombrosa capacidad para mantener conversaciones y todos comenzaban a verlo como algo normal — Si la persona que pilota falla en algún cálculo, deja de manejar o detecto que le ocurre algo, automáticamente tomo el control de la Nolartis.

    — Bueno, eso alivia, Oda — Contestó una inocente Iris — Si por lo que sea sucede algo con Tyra, saber que tú la respaldas ante cualquier circunstancia es una ventaja para todos.

    — Cierto pero, ¿acaso tú no cometes errores de cálculo? — Tyra quiso poner a prueba a la IA de la nave — Porque digo yo, que aunque seas una IA, también podrás cometer pequeños fallos.

    Puedo cometer errores, pero la posibilidad de que eso suceda es del 0,0000000001% — Oda dejó boquiabiertas a ambas chicas con su estadística — Soy una IA muy avanzada, creada a partir de tecnología Anixis. En cierta medida, tengo parte de su código. Y los Anixis, como habéis podido apreciar, eran extremadamente avanzados tecnológicamente.

    — Entonces deberíamos enviarte con el grupo de reconocimiento ahí fuera, ¿no crees, Oda?

    Tyra e Iris se giraron al oír a Lio hablar. Las palabras del subcomandante de la expedición no tardaron en ser respondidas por la inteligencia artificial de la nave.

    Lamentablemente, subcomandante Santos, mis capacidades están limitadas a la Nolartis porque mi código permanece almacenado en el núcleo de la nave — Oda era consciente de sus posibilidades — No obstante, trasladar mi código a una fuente móvil podría funcionar. Aunque eso significaría perder esa ventaja que tengo de controlar la nave en caso de que suceda algo con la tripulación.

    — Entiendo. O sea que ganaríamos un miembro útil en el terreno pero lo perderíamos en el campo tecnológico — Hennessey comprendió exactamente a lo que se refería Oda con su explicación — Creo que es mejor mantenerte tal y como estás, aunque no niego que sería interesante verte con una forma física.

    — Ojalá Zyon estuviese aquí con nosotros, estoy seguro de que tú y esa máquina haríais un gran equipo — El hombre de Ceres recordó al inoperativo líder de los Rhajik, tecnología neoniana que no se pudo recuperar tras el suceso de Regresión.

    Me hubiese gustado coincidir con los Rhajik, creo que con la tecnología Anixis podrían haber sido una fuerza más superior aún de lo que ya eran. Tenerlos como aliados en esa situación reforzaría y mucho la seguridad de la AIE.

    — ¿Y que luego se rebelen, siendo más fuertes? — Tyra, que tenía un muy mal recuerdo de los Rhajik en Marte, negaba con la cabeza — No, gracias, no quiero jugármela.

    ¿Lio?

    Al escuchar la voz del comandante por la radio, las dos chicas se voltearon, prestando atención. Santos no tardó nada en contestar a su superior.

    — Dime Lill, te escucho.

    Ya hemos aterrizado en las coordenadas que os dio el sensor — Crane se tomó una pausa — No hay nada, solo una especie de entrada a una cueva subterránea.

    — Me imagino que vais a entrar, así que permaneced alerta — Lio estaba algo preocupado.

    Descuida, estamos preparados — Lill quiso añadir algo más — Puede que perdamos el contacto ahí dentro, por lo que quiero que tengas algo muy claro.

    — ¿Qué es?

    Los trajes tienen una cuenta atrás de tres horas, cuarenta y siete minutos. Es el tiempo que tenemos, tras eso, el traje no podrá soportar más la alta temperatura de Verilia. Algunos permanecerán fuera de la cueva para asegurarse de que nada entra tras nosotros y para que puedas contactar con ellos, quiénes te mantendrán al corriente de lo que suceda.

    — Entendido, contactaré con quién consideres en una hora.

    Williams, Ñjar, Quetaryan y Paokt permanecerán fuera de la entrada a la cueva, vigilando la lanzadera y protegiendo la espalda al resto de nosotros. Comunícate con Om, ya le he dado nuestra frecuencia de radio.

    — Perfecto, así lo haré — El hombre de Ceres confiaba mucho en las capacidades de su amigo Lill, pero estaba preocupado por lo que pudiesen encontrar — Tú también debes tener algo claro.

    Dime.

    — Si hay alguna amenaza que no podáis enfrentar, algún peligro que comprometa la misión... volvéis inmediatamente y nos largamos de aquí. ¿Entendido, comandante Crane?

    Alto y claro, subcomandante Santos. Te doy mi palabra.

    — Bien. Mucha suerte, hermano.

    [...]

    — Avisaremos de cualquier cosa — Om se aproximó a su comandante, tendiéndole la mano, conocedor de que así se saludaban o despedían los humanos — Dra naarah vickolsha ba.

    — Que el universo te guíe — Uriow se aproximó a Lill para traducirle las palabras del protector — Dra naarah vickolsha ba, amigos míos.

    Ñjar asintió con una tímida sonrisa a las palabras de los sylerianos, mientras que Yak permaneció de brazos cruzados y Norman se colocaba una mano en el corazón.

    El resto del equipo agradeció las palabras sylerianas cada uno a su modo, algunos con cierta indiferencia y otros con absoluta cordialidad. Lill terminó de despedirse de Om e indicó con un claro gesto a los suyos de que le siguieran al interior de la cueva.

    Ashley, Eron, Sun, Khael, Cia, Uriow y Fallon acompañaban al comandante de la expedición en lo que sería la primera exploración oficial de la misión, con la intención firme de hallar información Anixis que conectara con el siguiente planeta de la ruta conocida.

    Para vigilar la retaguardia ante cualquier situación, se quedaron Ñjar, Om, Yak y Norman como el piloto de la lanzadera que les llevó hasta las coordenadas marcadas por el ya reparado sensor.

    — Pensaba que podríamos respirar el aire, pero al aterrizar y ver este mundo... — Ñjar negaba con la cabeza, la cuál era protegida por el casco del traje espacial que portaba — Verilia es un mundo en llamas.

    — Es lo más parecido al infierno que he visto — Norman se sumó al pensamiento en voz alta del thuniano — Ni Vulkano es tan horrible pese a ser prácticamente un mundo de volcanes.

    — Lo más curioso es que los estudios previos indicaban que Verilia poseía biodiversidad y una atmósfera de nitrógeno — Yak, que conocía esos datos gracias a convivir con Halisha, los reveló a sus compañeros — En cuestión de unos meses, según lo que cree Halisha, algo trastocó el planeta hasta convertirlo en esto.

    — Dudo mucho que este planeta fuese colonizado por los Anixis y que estos lo arruinasen — Om dio también su más sincera opinión — Temo que esto sea obra de alguien o algo más, aunque ojalá me equivoque y sea un fenómeno natural.

    — ¿Natural este cambio tan abrupto? — El neoniano negó insistentemente con la cabeza — Voy a sonar un poco loco por lo que voy a decir, pero creo que Sun tiene razón; hay algo extraño con los Anixis.

    — Es lo que tienen las conspiraciones, que calan rápido en aquellos que no usan la lógica — El humano y piloto de la lanzadera lanzó un dardo verbal a su compañero.

    — Oh, disculpa, veo que tenemos probablemente al humano más inteligente del universo con nosotros — Quetaryan contestó de mala manera — Dinos, genio, ¿cómo estás tan seguro?

    — Después de todo lo que hemos descubierto sobre los Anixis; el legado de su tecnología, que vivamos en un planeta artificial como Paraíso el cuál no presenta problemas de ningún tipo... ¿hace falta más pruebas para entender que los Anixis no son una amenaza, sino más bien una especie muy superior a la que algo malo le ha ocurrido?

    — Norman, admiro tu creencia, pero el neoniano tiene razón — A Yak no le gustó que el thuniano se refiriese así a él — Pese a tus argumentos, los Anixis parecen esconder muchas más cosas de las que conocemos.

    — No tiene sentido hacer conjeturas, camaradas — Paokt intervino tras sentirse en la necesidad de hacerlo — Muy pronto obtendremos las respuestas que buscamos, y en ese momento, comprenderemos el peligro real de todo esto. Estoy convencido.

    [...]

    Cuando el hombre de Ceres golpeó repetidas veces la puerta de la habitación de Westley, comprobó que estaba abierta. La puerta corredera se hizo a un lado al detectar la presencia de alguien y al no tener puesto el seguro, que debía activarse desde dentro.

    La oscuridad le invadió por completo cuando la puerta se cerró tras él.

    El camarote del ingeniero jefe estaba completamente a oscuras, debido a las luces apagadas y la persiana del ventanal totalmente bajada. Apenas la luz de emergencia, la cuál nunca se apagaba, daba una mínima claridad con la que el subcomandante pudo identificar donde se hallaba su amigo.

    Finn yacía sentado en el cómodo sillón de la habitación, un poco reclinado y con una aguja vacía en el centro de una mesita que había a su derecha. Santos encendió las luces, viendo que el ingeniero permanecía con los ojos entreabiertos, pero en un evidente estado de relajación.

    — ¿West? — Lio se acercó a escasos metros de su compañero de expedición y amigo, cogiendo la inyección vacía que estaba sobre la mesa — ¿Qué se supone que es esto?

    — N-no... no lo... no es... — El ingeniero intentaba articular palabra sin mucho éxito — ...es morf... morfina...

    El subcomandante asintió mientras observaba la jeringuilla con la que el enfermo se había inyectado morfina en vena. El ingeniero apenas se movía de su posición, única y vagamente lo hacían sus ojos.

    — Te duele mucho, ¿no? — El hombre de Ceres se sentó frente a él, al borde de la cama — Dime West, ¿qué tienes?

    El veterano ingeniero estaba tan drogado por la morfina que apenas podía gesticular, pero el subcomandante no necesitó un gesto para entender que su viejo amigo lo estaba pasando francamente mal. Un par de lágrimas salieron de las esquinas exteriores de los ojos del hombre, recorriendo sus mejillas hasta perderse en algún lugar entre su cuello y la barbilla.

    — Me lo puedes contar, amigo, sabes que haré todo lo posible por ayudarte — Lio se sentía realmente apenado por la situación, hasta el punto que un nudo en su estómago le hizo sentir incómodo.

    — No... puedes ayu... — West negó lentamente con la cabeza — N-no puedes...

    — Maldición, West — El latino se echó las manos a la cabeza mientras negaba para acto seguido volver a mirar fijamente al ingeniero — Venga, dime que te ocurre.

    Una pausa dio paso a un silencio que se prolongó treinta segundos, hasta que Finn articuló una simple palabra.

    — Cáncer...

    Lio miró hacia un lado mientras resoplaba, como si supiese de lo que se trataba.

    La realidad es que el hombre de Ceres ya sabía lo que era ver sufrir a alguien de cáncer, pues su abuelo falleció así cuando él era apenas un adolescente. El malestar se hizo más pesado en el subcomandante.

    — ¿Por qué subiste a bordo, West? — Santos no dejaba de negar con la cabeza — ¿Por qué?

    — No quiero... morir en... en mi... mi casa...

    — ¿Prefieres morir en medio de la nada?

    — Morir... rodeado de... estrellas...

    Lio permaneció inmóvil, sin dejar de observar a West, durante un largo minuto.

    Su mente no dejaba de pensar en todo lo relacionado a la situación del ingeniero; a sus motivos, lo que conllevaría perderlo, un posible regreso a casa, la criogenia e incluso lo que significaría para él perder a otro amigo tan relevante en su vida.

    Sin embargo, llegó a la conclusión de que West ya había tomado una decisión respecto a su futuro y por eso estaba en la expedición. Morir rodeado de estrellas, contribuyendo a una gran misión, sintiéndose útil hasta su último día... todo encajaba para el subcomandante.

    — Está bien, West, amigo — Santos se incorporó del borde de la cama con rapidez — Me aseguraré de que tengas lo que necesites hasta que la enfermedad sea insostenible, te lo prometo. Y no se lo diré ni a Lill.

    Finn se sintió terriblemente aliviado al oír aquello de su amigo y superior, pues significaba que podría seguir contribuyendo con normalidad pero a su vez recibiría los medicamentos necesarios. Incluso se alegraba de saber que su secreto permanecería a salvo con Maya, Oda y ahora también con Lio.

    Por su parte, Santos comprendía en cierta medida los motivos de su amigo y había decidido brindarle los cuidados que necesitase, pues perder pronto a un miembro de su importancia para la expedición sería un duro golpe, sin contar el hecho de que un vínculo amistoso les unía.

    Por ello, el segundo al mando de la Nolartis se dirigiría a la clínica médica para tratar con Maya los objetivos a seguir con la enfermedad del ingeniero jefe, mientras el líder de la expedición se adentraba cada vez en un agujero profundo, oscuro y sin fin en la búsqueda de cualquier pista sobre los misteriosos Anixis.

    [...]

    Cada paso que se adentraban en el interior de aquel túnel subterráneo, la sensación térmica iba en aumento.

    Incluso con los trajes espaciales, actualmente mucho más resistentes y capacitados —debido a la implementación de la tecnología Anixis—, se sentía un calor sofocante que solo hacía más que aumentar.

    Sun observó la temperatura que su traje le marcaba, la cuál ascendía a los sesenta y cinco grados célsius. La asiática, con Cia por delante, era la última del grupo que dirigía el comandante Crane por el oscuro túnel que descendía cada vez más.

    Lill iba al frente, seguido de su amigo Eron y su pareja Ashley, quedando tres alienígenas entre los humanos. Fallon, Uriow y Khael eran el grueso del equipo allí abajo, la parte central de una fila india que se adentraba en la boca de la oscuridad total.

    Las linternas incorporadas en los trajes iluminaban el pasillo subterráneo, que se iba haciendo cada vez más y más estrecho, hasta el punto en el que debían pasar de uno en uno por una zona realmente apretada. Las paredes parecían hechas de arena y se veían como si fuese roca derritiéndose.

    Tras una caminata de al menos quince minutos, el equipo de siete exploradores se topó de frente con una puerta metálica, algo que se veía claramente antinatural en ese lugar.

    — Mierda — Murmuró Eron con cierta resignación — No veo nada para abrirla.

    — Podría echarle un vistazo, no soy una experta en electrónica, pero he hecho mis cosas...

    Sun se ofreció a intentar abrir el paso, recibiendo algunas miradas despectivas. El comandante asintió a su petición mientras se echaba la mano a la radio del traje.

    — Aquí el comandante Crane llamando a la Nolartis, ¿me recibís?

    Lill, soy Lio. Dime que ocurre.

    — Necesito hablar con Herswood, tenemos un problema... electrónico, por así decirlo.

    Ahora lo pongo en la comunicación.

    Mientras Brume comprobaba la estructura de la puerta y alguna opción para abrirla, Fallon se aproximó para ayudarla.

    Crane se mantuvo a la espera mientras Khael y Cia vigilaban la retaguardia, siendo él el único que sujetaba en sus brazos el arma que portaba, un Flasher.

    Uriow se aproximó a la pareja, la cuál permaneció sin hacer nada, ya que poco podían hacer.

    — No he tenido el momento para deciros que me alegra vuestra vuelta — El syleriano se mostró sincero y amigable con los dos humanos — En cierta forma, me siento algo identificado con vosotros dos.

    — ¿Y eso por qué? — Ashley sonó algo borde al decir eso, aunque no era su intención.

    — Habéis pasado años junto a una especie inteligente que no era la vuestra y yo también lo hice al trabajar para el gobierno humano.

    — ¿Has estado estos años trabajando para la humanidad? — Eron se sorprendió al oír aquello — ¿Por qué?

    — Desde que os conocí a los humanos, me he sentido atraído por vuestra forma de ser y existir — Uriow no podía disimular su alegría al hablar de la humanidad — Siento que encajo mejor con los de vuestra especie.

    — Vaya, compañero, supongo que me alegra tenerte de nuestro lado — Tanner le tendió la mano — No todos los alienígenas ven a otros seres como iguales.

    — Es algo muy emotivo eso, Uriow — Ripley esbozó una media sonrisa.

    Khael observaba a su grupo en completa soledad, volteándose para verlos cada minuto. Aunque otro en su lugar se podría sentir aislado, no era su caso. El neoniano veía todo aquello como una misión, como el soldado que él era.

    No obstante, ver la complicidad entre sus compañeros le hizo recordar las últimas palabras que Erie le dijo antes de su partida, previas a un sorprendente e inesperado beso por su parte.

    — Estos años teniéndote a mi lado, más el tiempo que estuvimos encerrados en esa base, me han hecho conocerte lo suficiente — Tovam se aproximó al neoniano hasta colocarse a escasos centímetros de su rostro — Aunque creas haberlo perdido todo, aún tienes gente que se preocupa porque vuelvas a casa.

    En la mente del ex comandante del ejército de la Alianza Interestelar de Especies, la persona de su líder surgió de la nada durante aquella intrascendente vigilancia de la retaguardia de sus compañeros. En aquel preciso instante, el soldado no sabía que estaba sintiendo.

    Sun y Fallon seguían buscando algún compartimento o manivela capaz de abrir esa puerta metálica que parecía tener un grosor considerable. Atravesarla no iba a ser nada fácil sin ayuda, por lo que debían esperar a que Lynx se reportara por radio para comunicarse con Lill.

    Aquello no evitó que se sucediese una conversación entre la humana y el thuniano.

    — He oído historias sobre ti — Fallon quiso ser directo con ella — Relatos que parecen haber manchado tu nombre y por los cuáles te repelen incluso los de tu propia especie.

    — No todas las historias que circulan por ahí son ciertas, pero sí, supongo que sé a lo que te refieres — Brume lanzó un suspiro de agotamiento y resignación — Espero que no me juzgues por ello, ahora soy otra persona.

    — Yo no te juzgaré, tus actos lo harán — El thuniano se incorporó, tras haber estado arrodillado — Y te equivocas, no eres otra persona. Eres la misma, pero con distintos objetivos. Eso no significa que sea malo.

    Cia no dijo nada mientras les escuchaba hablar, pero le agradaba la forma de pensar que tenían los thunianos, o al menos el propio Fallon.

    — Te agradecería que les dijeras eso a todos los demás miembros de esta reputada misión — La asiática se cruzó de brazos — Ojalá me viesen con tu mentalidad.

    — Dependerá de ti, Sun Brume.

    Fallon volvió tras sus pasos ante la mirada fija de la humana, que se sorprendió para bien de haber tenido una breve pero interesante conversación con el thuniano, el cuál había demostrado no ser como los demás. Entendía como se sentían el resto respecto a ella, pero le alegraba saber que los nuevos miembros, o al menos el propio Fallon, empezaban de cero con ella pese a tener motivos para desconfiar inicialmente.

    Comandante Crane, aquí Lynx Herswood. ¿En qué puedo ayudar?

    — No tenemos tiempo para traerte aquí en persona y realizar el trabajo tu mismo, así que necesitaré que nos des indicaciones — Lill observó el tiempo que les quedaba de oxígeno y de resistencia del traje a la alta temperatura — Nos hemos encontrado con una puerta metálica, probablemente gruesa y sin aparentes mecanismos de apertura. Según tengo entendido, eres hacker, o al menos sabes de electrónica.

    El nombre técnico es informático, señor.

    — Me importa un carajo; Herswood, lo que quiero saber es, ¿has trabajado en abrir cerraduras electrónicas de puertas Anixis?

    En casa, hoy en día, todo son puertas electrónicas y de tecnología Anixis... así que sí.

    — Bien, te acabo de mandar una imagen de esta puerta y quiero que encuentres la manera de que la abramos.

    Será sencillo, comandante, esa puerta es idéntica a las que se encontraron en unas ruinas cercanas a Ciudad Anixis. Su apertura, si sigue conectada a algún tipo de suministro eléctrico, se realiza posicionándose de pie ante ella. Reconocerá la tecnología Anixis en vuestros trajes y se abrirá.

    — Hemos estado ante ella y no se ha abierto, así que dame la solución no eléctrica.

    En lo alto de la puerta, entre la misma y el marco, debe haber una diminuta palanca para accionar.

    Lill le indicó a Eron que buscara esa palanca, hallándola rápidamente el ex subcomandante.

    Al accionarla hacia un lado, la compuerta metálica se abrió para dar acceso al grupo. Ashley decidió tomar la delantera, desenfundando por precaución su Striker, mientras el resto se disponía a seguirla.

    — Hecho. Buen trabajo, Herswood.

    Es un placer, señ...

    Lill apagó la radio y prosiguió junto a sus exploradores, quiénes avanzaban nuevamente por un pasillo de roca, hasta que este se iba abriendo y ensanchándose, mientras una luz al final del camino iluminaba al equipo. Fue así como llegaron a lo que parecía ser una gran sala de control, la cuál sí estaba operativa, a diferencia de la compuerta que evitaba la entrada.

    Perfectamente iluminada y con diversa maquinaria, aparatos y ordenadores, el lugar parecía haberse mantenido activo y oculto durante años. El polvo arenoso del subsuelo de Verilia si había irrumpido en el sitio, impregnándolo todo y dándole un aspecto algo sucio.

    El comandante Crane decidió, sin decir ni una palabra y mediante gestos, mandar a Eron y Ashley por la izquierda. Khael y Sun irían por la derecha, Uriow permanecería observando los alrededores —pues el lugar era amplio y además contaba con una segunda planta— y Fallon le acompañaría al centro de la sala, donde podrían comprobar si hay datos relevantes en los ordenadores.

    — ¿Has visto algo así alguna vez? — Lill quiso preguntarle al thuniano.

    — Así es, en mi planeta natal — Fallon sorprendió al humano con esa respuesta — En aquel lugar encontramos respuesta a como huir de la destrucción de nuestro sistema estelar.

    — Entonces quizá encontremos alguna respuesta nosotros también — Dijo el comandante humano, aproximándose a uno de los ordenadores junto al thuniano.

    [...]

    Hecho. Buen trabajo, Herswood.

    — Es un placer, señ...

    A Lynx se le quedó cara de pocos amigos cuando su comandante le cortó la transmisión por radio antes de siquiera terminar la frase.

    En ese instante, el subcomandante Santos irrumpía en el puente de mando con paso firme, cortando de lleno esa extraña situación solo con su presencia. Los tres jóvenes permanecieron en silencio, intimidados por la seriedad con la que su superior se hallaba ante ellos.

    — El comandante Crane y su equipo se encuentran explorando lo que parece ser una sala de control subterránea de origen Anixis — Lio sorprendió al cuarteto con esa revelación — Es probable que vuelva a contactar contigo, Lynx. Estate alerta.

    — Entendido, subcomandante — Herswood asintió, ya más calmado.

    — El resto no dejéis de trabajar. Los sistemas afectados por los asteroides no se arreglan solos.

    Tyra e Iris asintieron sin decir nada.

    El subcomandante abandonó el puente de mando, al cuál se había dirigido tras mantener una breve conversación con Maya sobre la enfermedad de West. Junto a Oda, los cuatro mantendrían el secreto del ingeniero, quién se hallaba descansando en su camarote tras el bajón de energía sufrido, al cuál acompañaba el dolor en el pecho que con el tiempo se hacía más presente.

    Mientras tanto, en el laboratorio se encontraban trabajando Halisha, Caelum y Eniar, concretamente en las muestras obtenidas por la neoniana durante su salida de la Nolartis.

    Todas las pruebas indicaban que el planeta había sufrido un cataclismo natural en un tiempo relativamente corto y desde entonces, su recuperación era imprevisible. Parecía estar en una metamorfosis, una evolución en sus condiciones planetarias, aunque temían que hubiese sido condicionado por tecnología Anixis.

    Aunque no había pruebas, era una posibilidad.

    [...]

    Eron y Ashley se aseguraban de que por el sector izquierdo de la sala no hubiese nada fuera de lo normal, aunque para el grupo, todo estaba fuera de lo normal.

    Verilia agonizaba y bajo su superficie se hallaba una extraña sala con tecnología Anixis, en su mayoría, aún operativa. El tiempo que había pasado desde la última vez que ese lugar estuvo en pleno funcionamiento era muy difícil de averiguar, pero era evidente que ya nadie se encontraba por allí.

    Yendo por el sector derecho, Cia, Khael y Sun habían comprobado que todo estaba en orden.

    El que fuera comandante del ejército de la AIE previo a la misión, sentía que aquel lugar tenía poca o ninguna información relevante. Para Sun e incluso para Cia, seguir la tecnología Anixis no era seguir pistas esenciales para saber que fue de ellos, por lo no esperaban tampoco hallar nada de importancia.

    Uriow se encontró con que era imposible acceder a la sala superior por escaleras o algún camino, por lo que decidió poner en práctica el propulsor con el que los trajes espaciales de origen Anixis contaban desde hacia pocos años. Una tecnología testada y probada, además de útil para acceder a sitios altos o de difícil acceso.

    El syleriano dio un salto considerable que lo catapultó hacia esa segunda planta, la cuál resultaba ser una especie de extenso balcón hacia la sala principal, con más ordenadores y una puerta que indicaba que había más complejo en el interior de la cueva.

    Mientras Lill y Fallon trataban de activar los ordenadores centrales, Uriow decidió probar suerte e intentar abrir la puerta metálica. A su lado había varios ordenadores visiblemente inoperativos, pero pronto se percató de que había uno de ellos que aún estaba encendido. El ex alcaide de la prisión de la base Ío se aproximó con curiosidad, observando que una raya verde parpadeaba en la oscura pantalla del ordenador.

    No había teclado, por lo que el syleriano intuyó que sería táctil, acertando.

    — Compañeros, tengo algo.

    El aviso de Uriow llamó la atención del resto, quiénes se apresuraron en subir al lugar mediante sus propulsores. Fallon, que conocía un poco más que el resto la tecnología Anixis y ese tipo de salas secretas, tomó la iniciativa y apretó la pantalla, concretamente la zona de esta en la que se veía aquel signo parpadeante.

    Aquel gesto hizo que la pantalla se encendiera, revelando lo que parecía ser un texto que estaba a medio acabar. Todos se miraron sorprendidos e intrigados, pues el idioma en el que estaba escrito era desconocido para ellos.

    — Suerte que tenemos el traductor de idioma Anixis incorporado en los trajes — Cia mostró una de las tantas herramientas que tenían los nuevos trajes de la AIE que portaban.

    — Buen complemento el que añadió Sith — Khael felicitó al ingeniero pese a no estar presente.

    — Aunque hay palabras que no conocemos, el traductor solo traducirá en función de las palabras que lleva en su diccionario de Anixis — Uriow era consciente de que podría escaparse cierta información en ello — Antes de traducirlo al momento, deberíamos importar este texto a la base de datos de la Nolartis.

    — Tienes razón — Lill agradeció la idea del syleriano — Fallon, transmite ese texto a la base de datos de la nave.

    — Por supuesto, comandante.

    Dicho y hecho, la información en texto Anixis fue transferida a la Nolartis, por lo que allí ya deberían tenerla. Ahora, tocaba traducir conforme se pudiese, lo que indicaba ese texto.

    Sin embargo, antes de ponerse a ello, un ligero temblor en la sala hizo que se sucediera una grieta en el techo, algo que no auguraba buenas noticias.

    [...]

    — ¿Qué diablos es esto?

    Iris, que estaba realizando unas tareas sencillas en las computadoras del puente de mando, observó como se abría un archivo en una de las pantallas, siendo el enviado por el equipo de exploración.

    Tyra fue la primera en acercarse a verlo, leyendo un texto en unas palabras que le eran desconocidas. No obstante, antes de que ambas pudiesen opinar al respecto, el joven Herswood se interpuso entre ellas y la pantalla, decidido a ver de qué se trataba.

    — Apartad, esto es cosa mía — Lynx tomó el asiento de Iris de forma apresurada y frunció el ceño ante la pantalla, iniciando una serie de comandos.

    — Podrías ser más cortés — Maxwell le reprochó esa actitud despectiva a su compañero.

    — ¿Qué es eso? Es el idioma de los Anixis, ¿verdad? — Hennessey no se andó con rodeos y dijo lo que pensaba.

    — Chica lista — El informático de la expedición inició rápidamente la traducción del texto, la cuál corría a cargo de la IA de la nave — Venga Oda, obra tu magia.

    Traducción completada — Dijo Oda, no sin antes advertir a los jóvenes — El archivo será bloqueado hasta la supervisión del subcomandante.

    — ¡Oh, vamos, Oda! — Lynx levantó los brazos en señal de desaprobación.

    — Es comprensible — Murmuró Iris sin más.

    — ¿Desde cuando eres tan legal? — La piloto Maxwell sonó muy dura con esa pregunta sarcástica — No vamos a impedir que tu padre lo lea, simplemente queremos ser los primeros.

    — Entiendo lo que dices, Tyra, pero ahora estamos en una misión y tenemos superiores — Iris fue tajante al respecto — Deberíamos esperar a que Lio le eche un vistazo.

    De pronto, las dos chicas y el chico se vieron sorprendidos por la repentina aparición del subcomandante Santos justo detrás de ellos, con los brazos cruzados y la mirada seria.

    — ¿Cómo has...? — Iris se sorprendió de verlo allí sin haber sido previamente avisado.

    — Oda me ha notificado al respecto — El subcomandante fue serio en su respuesta, mientras indicaba con gestos que se apartaran de la pantalla, donde se apreciaba el texto Anixis ya traducido — Permitidme leer eso.

    Justo cuando el hombre de Ceres estaba por tomar asiento para leer el manuscrito alienígena, el sensor planetario comenzó a emanar un pitido, como una especie de alerta. Oda no se hizo esperar.

    — El sensor planetario detecta movimientos sísmicos en todo el globo terráqueo.

    — Le echaré un vistazo a la magnitud y la distancia de esos movimientos de placas — La piloto volvió de nuevo al trabajo, dejando al resto frente la famosa pantalla.

    — Iris, hazme el favor y comunícate con el comandante — Santos lanzó una orden directa — Dile que tenemos el archivo de texto que han enviado y háblale sobre lo que ha detectado el sensor. Coordínate con Tyra.

    — Entendido.

    Al mismo tiempo que Lio y Lynx leían ese texto de origen Anixis que el equipo de exploración les había hecho llegar, Tyra monitoreaba la situación respecto al sensor planetario e Iris abría de nuevo la comunicación con el primer comandante de la expedición.

    — Aquí Iris desde la Nolartis, comandante, ¿me recibís?

    Alerta a toda la tripulación: el sensor detecta varias erupciones a menos de doscientos kilómetros de esta ubicación y la actividad volcánica de muchos otros volcanes en el planeta.

    — No puede ser — Tyra, que acababa de oír la advertencia de la IA de la nave, lo corraboraba en la pantalla del sensor — Es cierto, el sensor detecta cientos de puntos volcánicos alrededor del planeta.

    — ¡Cada vez me fascina más Verilia! — Exclamó un siempre sarcástico Herswood.

    — Iris, sigue insistiendo en contactar con el comandante — Lio dejó el texto Anixis que estuvo a punto de leer y se dirigió a alertar al resto de la tripulación de a bordo — Tyra, deja que Oda se encargue de los avisos del sensor y ponte a los mandos. Vamos a por nuestros compañeros.
     
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    Saludos, amigo. Ha sido genial tener finalmente el regreso de LV. Y no vino solo, ver que pudimos concretar para leer en simultáneo ha sido la bomba. Se extrañaba esa costumbre :) Paso a comentar el capítulo.

    La escena inicial tiene a Lio ordenando al equipo de ingenieros que empiecen reparaciones para lo que quedó destrozado tras la colisión con tantos meteoritos. West, viendo que no le necesitan puesto a que los ingenieros no se encargan de tareas de soporte técnico (sobre todo cuando se trata de piezas de electrónica XD) se retira cansado y Lio se da cuenta de que algo mal va con él. Está claro que lo lleva conociendo durante mucho tiempo como para saber que algo malo le pasa, y no tarda en irse a la sala médica para hablar con Maya. Me ha hecho un poco de gracia que Lio le dijera a Maya que West y ella podrían tener algo solo porque él siente predilección por las doctoras XD. Pero fuera de eso, la doctora le dice a Lio que no puede darle información confidencial sobre sus pacientes. Por un lado bien y por otro mal. Bien porque quiere decir que ella respeta su trabajo, pero mal porque se supone que si uno tiene una condición médica que lo imposibilite a hacer algo, tendría que ser sabido por todos. No creo solo que Lio lo deba saber, creo que toda la tripulación debería saberlo. Pero bueno, Maya le dice a Lio que le pregunte él. No creo que pase nada si tuviera que decir la verdad, pero ya veremos qué sucederá cuando se de todo esto.

    Cuando se pasa al grupo, se ve que una vez que se terminan las reparaciones, se empiezan a mover todos en la dirección en la que apunta la tecnología de la nave. Entiendo que extraer tecnología Anixis y tratar de descubrir lo que ha ocurrido en Verilia es la misión, pero no me sentiría cómodo en un mundo en el que todo está prendiéndose fuego. Lo importante es que a nadie le pase nada malo, y que se cuiden todos de no dar un paso en falso mientras se encuentren allí.

    A bordo de la nave vemos que Lio se pone a interactuar con todo el mundo, y ahí vemos algo que creo que será crucial. Lio, pese a estar capacitado para el puesto que tiene, no se siente cómodo ejerciéndolo. A él le gusta poner manos a la obra, y eso se sabe porque él siempre estuvo para servirle a sus líderes en todo momento en las misiones. Pero parece ser que tomar el liderazgo no es algo que a él le vaya muy acorde, puesto a que tiene que esperar y chequear que todo esté bien como si se tratara de un jugador de videojuegos que chequea los recursos disponibles cada tanto XD. Y ahora tengo que decir que creo que fue un error de la AIE al armar esa expedición y darle el puesto a Lio así sin más. No es que no lo merezca, pero se dedicó casi una década a trabajar en un taller. No sé que tan fresco pueda tener el oficio de militar si pasó el último tiempo sin colaborar con el ejército oficialmente, y eso me hace preguntar si en algún momento podría haber insubordinaciones dado a que tanto él como Lill han estado ausentes de la milicia por varios años. Pero eso supongo lo veremos después. Una vez que revisa todo, va con West, y tras encontrárselo drogado, este le confiesa al ingeniero que sabe que algo le pasa, y lo obliga a decirle la verdad. Una vez este la cuenta, Lio promete que no dirá nada a nadie incluso a Lill. Como menciono más arriba, eso es peligroso. Y estoy seguro que si se descubre ese error, todos aquellos que lo sepan pueden enojarse con quienes se lo han guardado.

    Me ha gustado mucho la referencia a Mass Effect 3 en donde Iris le dice a Oda que le maravillaría verla caminando y funcionando. Eso ha sido magnífico. Desde el principio, tengo que decir que siempre vi a Oda como una clase de homenaje a SID, y ahora con esa referencia, no pensarlo se me complica un poco XD.

    A raíz de unas muestras que Halisha tomó del planeta y de ciertas conversaciones que se dieron en el grupo, se sabe que varios tienen opiniones propias de los Anixis. Algunos creen que son una especie avanzada a las que le pasó algo malo, y otros creen que se trata de una especie que podría tener otras intenciones. Me alegra saber que dentro del grupo está esa variedad, y que no todos partieron con una idea como esa. Da pie a que cada uno pueda reaccionar de una forma u otra en el momento en el que se descubra la verdad, que ojalá sea pronto, porque desde que aparecieron los falsos Anixis en la parte IV, que tengo ganas de saber más sobre los verdaderos.

    Cuando llegan a la cueva, Lill decide llevarse al interior a un grupo conformado por Sun, Khael, Fallon, Uriow, Ashley y Eron. Todos tienen en sus trajes un contador que les mide la temperatura ambiente y el tiempo que les queda hasta que logren escapar de allí. Cuando ingresan a esa cueva, me gustó la forma en que se describe el calor interno, con el suelo arenoso y las paredes como si se estuvieran derritiendo. Ese pequeño detalle ha sido de las mejores cosas del capítulo. Al llegar hasta una puerta, con ayuda del hacker consiguen entrar a un salón enorme, en donde terminan encontrando una máquina operativa con archivos que podrían servirles para tratar de obtener más pistas sobre los Anixis. Me preocupa mucho el hecho de que los temblores inician en el momento en el que envían ese archivo hacia su nave, casi como si fuera un sistema automático de defensa para evitar intrusos en la zona. Y estoy seguro de que el haber tocado ese equipo ha accionado alguna especie de sistema de seguridad, de modo tal que la información no pudiera ser recolectada luego de eso.

    Ahora el equipo está ante una emergencia, puesto a que pronto Verilia se convertirá en un mundo incendiándose una vez más, y eso propiciará a que el grupo deba salir sin realizar mucha más exploración.

    En fin amigo, puede que me haya dejado más cosas por comentar, pero dado a que nos estuvimos hablando, creo que esto es lo más importante que puedo rescatar ahora mismo. Estoy ansioso por el capítulo que vendrá después, ya que quiero ver qué sucederá con el equipo ahora que Verilia se ha convertido en un sitio riesgoso. Imagino que algo malo va a pasar pronto. En ese caso, petición para que le pase a personajes como Yak, Sun o quizá Ñjar, que los dos primeros me caen mal y el tercero me es indiferente XD.

    Sin nada más que decir, me despido hasta la siguiente ocasión. Gran comienzo de parte, y ojalá en el siguiente descubramos aunque sea una pequeña pincelada más acerca del misterio de los Anixis. Será hasta la semana que viene, donde ojalá también podamos leer en simultáneo :cynda: . Chau chau :)
     
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    Manuvalk

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    Los Viajeros VIII: Más allá
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    Ya está aquí el segundo capítulo de esta octava parte de Los Viajeros. Seguirá los acontecimientos del anterior capítulo, pero si os preguntáis cuando veremos a los personajes que no forman parte de la expedición, no os preocupéis; será en el cuarto capítulo. Dichos personajes no tendrán un protagonismo excesivo en esta parte a diferencia de los de la expedición que busca respuestas sobre los Anixis, pero descuidad, aparecerán varias veces y no será en vano. Como siempre, agradecer a Reydelaperdicion por estar siempre ahí y espero que tanto él como cualquiera que llegue hasta aquí, disfrute de la lectura. ¡Hasta la próxima! :)




    Cenizas







    Aquí Iris desde la Nolartis, comandante, ¿me recibís?

    En el momento en el que Lill escuchó el mensaje, los temblores se sucedían cada vez más seguidos y aunque la estructura de aquella sala parecía ser capaz de aguantarlo, el comandante de la expedición no quería averiguar hasta cuando. Sin contestar al mensaje de Iris, el líder del equipo se dirigió a sus exploradores, en quiénes se podía apreciar el temor en sus rostros.

    — Podríamos explorar un poco más éste lugar, pero la situación se ha complicado — Crane hablaba obviedades, pero no lo hacía parecer más suave — Es la hora de irnos.

    — Comandante, con el debido respeto, yo discrepo — Khael se aproximó al que era su superior en aquel momento, decidido a explicarse — Hemos venido aquí con un propósito y es llevarnos toda la información Anixis posible. Sugiero que apuremos los tiempos y sigamos explorando este lugar.

    Al oír las palabras del neoniano, Uriow centró su mirada en la compuerta que había a escasos metros de todos, la cuál él había visto anteriormente. El resto de los presentes se miraron entre sí, dubitativos de qué hacer en aquella situación.

    — Khael tiene razón, comandante Crane — El syleriano decidió romper una lanza en favor de su compañero — Aunque los temblores complican la situación, tenemos una misión que cumplir y sinceramente, no creo que el techo se nos venga encima.

    — Es una construcción Anixis, al fin y al cabo — Fallon parecía dispuesto también a seguir — Si la base cilíndrica donde ha vivido mi especie durante años no se ha venido abajo, no lo hará esto.

    Lill observó entonces a sus homónimos, los humanos del grupo.

    Sun mostraba una evidente preocupación mientras que Eron y Ashley se hallaban serios, decididos a acatar cualquier orden de su comandante y amigo. Consciente del tiempo en contra, Crane miró su antebrazo izquierdo, donde estaba el reloj que indicaba cuanto tiempo podrían aguantar los trajes la temperatura ya superior a los setenta grados célsius.

    — Tenemos dos horas y once minutos antes de que los trajes comiencen a sucumbir ante el calor — El líder de la expedición no se andaba con rodeos — Démonos prisa en terminar de explorar este lugar, quizá saquemos algo más de información.

    [...]

    Om, Yak, Norman y Ñjar permanecieron fuera de la cueva por más de una hora, pues recibieron la tarea de vigilar la entrada al túnel subterráneo y vigilar la lanzadera, algo que no era nada entretenido. Sin embargo, tras un largo rato sin nada con importancia entre manos, el cuarteto se vio sorprendido por una serie de temblores que iban en aumento y se sucedían cada vez con más frecuencia.

    Rápidamente, el syleriano tomó la radio decidido a contactar con el comandante Crane para reportarle lo que estaba sucediendo y cómo debían proceder. Sin embargo, antes de hacerlo, los cuatro exploradores que se hallaban en la superficie de Verilia vieron, en primicia, como un volcán no muy lejano a ellos lanzaba al cielo una explosión de lava candente que se propulsaba incluso más arriba de las oscuras nubes del planeta.

    Aquello provocó en los cuatro una sensación terrorífica. Om y Ñjar se miraron muy preocupados mientras Norman corría hacia el interior de la lanzadera que pilotaba, haciendo que Yak se fijara en él. El neoniano fue detrás del humano, el cuál una vez entró dentro, se dispuso a encender los motores, acción que fue frenada bruscamente por su compañero alienígena.

    — ¿Qué se supone que haces? — Quetaryan confrontó la acción de su compañero — ¿Acaso ibas a irte sin más? ¿Sin nosotros?

    — ¿Me tomas por un traidor, neoniano? — Williams empujó unos metros a su compañero, apartándolo — Con los motores de la lanzadera encendidos, estos se irán calentando, estando óptimos para cuando debamos largarnos de vuelta a la Nolartis.

    Yak respondió con una mirada de pocos amigos y acto seguido salió fuera junto al syleriano y al thuniano. Om se dispuso nuevamente a contactar con Lill, obteniendo finalmente éxito en su propósito.

    Te recibo, Om.

    — Lill, debéis salir de ahí ya mismo. Ha erupcionado un volcán muy próximo a nuestra posición.

    Acabo de hablar con la Nolartis, me han puesto al corriente de la situación, la cuál no es nada buena. Están de camino y vendrán a recogernos, así que nosotros aquí abajo vamos a seguir explorando un poco más el lugar en lo que llegan los demás.

    — Entendido, comandante. Pero, ¿qué hacemos nosotros aquí fuera?

    — ¡Maldición, mirad!

    La exclamación de Ñjar mientras señalaba al cielo hizo que Om no escuchara nada de lo que le respondió Lill.

    Además, el aviso del thuniano vino seguido de un estruendo que ensordeció por unos instantes al cuarteto, suceso que dio paso a la precipitación de rocas. Magma caía del cielo a una velocidad pasmosa, lo que revelaba por un lado que esas lluvias de rocas se convertían en las cenizas que yacían cubriendo la superficie planetaria.

    — ¡Deberíamos entrar en la cueva! — Indicó Yak, creyendo que esa era la mejor opción.

    — ¡¿Estás loco?! — Norman no lo veía así — ¡Subamos a la lanzadera y alejémonos de la zona hasta que sea seguro volver!

    — ¡El comandante y el resto planean seguir explorando ese lugar, no podemos abandonarles! — Ñjar expuso la situación a sus compañeros.

    — ¡Me ha dicho que la Nolartis está de camino hacia aquí! — Om corraboró esa información.

    — ¡¿Y qué importa?! ¡La Nolartis no podrá aterrizar en un lugar en el que llueve magma candente! — El piloto de la lanzadera observaba como las rocas se aproximaban a caer en su posición — ¡Rápido, maldita sea!

    Om, Yak y Ñjar se miraron entre sí, dudando de qué decisión tomar.

    En una décima de segundo, mostraron su elección. El protector syleriano corrió al interior de la cueva mientras sus compañeros neoniano y thuniano se subían a bordo de la lanzadera junto al humano.

    — ¡Om! — Gritó Yak, que inicialmente propuso protegerse en la cueva, pero terminó optando por lo contrario — ¡¿Qué hacemos?!

    — Creo que ha tomado su decisión, ¿no crees? — Norman preparó la lanzadera para el despegue — Estará bien, irá a reencontrarse con el resto.

    — Sácame de aquí, humano — Ñjar se puso muy serio en aquel instante — Quiero volver a ver a mi familia.

    Williams preparó los propulsores, los motores ya estaban en marcha y solo bastaron unos comandos para que el aparato se alzase varios metros del suelo y emprendiera rumbo a cualquier parte, pero lejos de la zona comprometida. El pequeño radar de la lanzadera mostraba centenares de objetos alrededor de esta, lo que indicaba que se encontraban de lleno en el centro de la tormenta, por así decirlo.

    — ¿Dónde vamos? — Quetaryan fue el primero en preguntar, dado que el silencio no le gustaba en dicha situación — Tampoco conviene alejarse mucho, la Nolartis estará viniendo.

    — Pues dile que de momento no venga, no es seguro — Williams fue sincero con el neoniano — Ahí tienes la radio, contáctales.

    Yak asintió, sin apreciar la capacidad de respuesta del humano ante adversidades como esa. El neoniano activó la radio de la lanzadera y puso la frecuencia de la Nolartis, dispuesto a avisarles sobre lo que ocurría.

    — Aquí Quetaryan desde la lanzadera uno, llamando a la Nolartis. ¿Me recibe alguien?

    Aquí Herswood, ¿estáis todos juntos?

    — El comandante Crane se encuentra con la mayoría en el interior de la cueva, pero yo, Norman y Ñjar nos encontramos en la lanzadera, huyendo de la zona.

    Aquí Lio — El subcomandante tomó el control de la conversación — ¿Cómo que huyendo? ¿De qué?

    — De una lluvia de rocas y magma — Yak habló con un tono muy serio — Debemos irnos de la zona o la lanzadera sufrirá daños. Y la Nolartis también, por lo que mejor que esperéis antes de acudir al rescate.

    ¿Y por qué no habéis entrado en la cueva con el resto?

    — ¡Porque viendo el panorama, nosotros tres creímos que lo mejor era marcharse de la zona!

    Entiendo... Dadme vuestra posición y os buscaremos un lugar libre de peligro para aterrizar y reuniros con nosotros.

    — Estamos en...

    ¿Yak? ¿Qué ocurre?

    De pronto, el radar comenzó a emitir un pitido a modo de alarma en toda la lanzadera, lo cuál no significaba nada bueno.

    El neoniano se quedó petrificado al ver por la cristalera delantera como rocas ardiendo caían por delante del vehículo volador.

    Ñjar, que se hallaba sentado en su asiento, se dispuso a abrocharse desesperadamente el cinturón, pero antes de que pudiese hacerlo y antes siquiera de que Norman pudiese maniobrar, la lanzadera recibió de lleno un golpe por parte de una roca que le cayó justo encima, provocando la pérdida del control del aparato y su caída.

    Los gritos de los tres tripulantes se iban sucediendo a medida que la lanzadera daba vueltas en espiral y un humo negro le salía de los cuatro propulsores.

    Norman estaba sujeto a su asiento de piloto al igual que Yak en el de copiloto, pero Ñjar no tuvo el tiempo suficiente para hacerlo y comenzó a chocarse con todas las paredes de la lanzadera, hasta quedar totalmente conmocionado.

    Finalmente, el aparato cayó de lleno sobre la supefície de Verilia sin sufrir graves daños pero sin poder ponerse en marcha y además, con sus tripulantes inconscientes o muertos tras el accidente.

    [...]

    Om solo tuvo que seguir las huellas que sus compañeros habían dejado en aquella cueva subterránea para llegar a la sala de control Anixis.

    Sus pupilas se dilataron considerablemente al encontrarse con el lugar, quedando atónito al no esperarse un sitio así escondido bajo tierra. Sin duda debía ser obra de los Anixis, pensó, mientras la veía desierta.

    Solo las voces alejadas de sus compañeros de expedición le hicieron conocer la posición de estos. El protector syleriano subió al segundo piso y cruzó una puerta que se hallaba abierta y entre muchos ordenadores.

    Conforme avanzaba por un pasillo, las voces de sus compañeros se hacían más nítidas para sus oídos, identificando quién hablaba en aquel instante.

    — ...pero no tiene sentido, ya hemos estado allí — Eron tomaba la palabra en ese momento — Virm no tiene nada de especial.

    — Desde que nosotros, los thunianos, nos instalamos en esa base cilíndrica, lo hemos investigado todo a fondo — Fallon parecía dar una explicación a alguna información que acababan de encontrar, mientras se sucedía un nuevo temblor — Y no hay nada que no sepamos. ¿Por qué el registro indica un viaje desde Verilia a Virm? Supongo que algo se nos ha pasado por alto durante todo este tiempo.

    — Sea lo que sea, debemos descubrirlo — Lill estaba decidido — Tocará volver de nuevo a Virm.

    La aparición inesperada de Paokt alarmó al resto, pues que el syleriano estuviese allí no indicaba nada bueno. El comandante Crane se aproximó a su amigo para saber que estaba ocurriendo en el exterior.

    — Om, ¿qué haces aquí? ¿Ha pasado algo fuera?

    — Están lloviendo rocas en llamas, ha habido una erupción volcánica no muy lejos de aquí — Las palabras del protector intimidaron al resto — Norman se llevó la lanzadera con Yak y Ñjar a bordo, pero yo preferí protegerme aquí dentro.

    — ¿Un volcán? Vamos, no me jodas — Sun negaba con la cabeza, visiblemente nerviosa — Lo que nos faltaba.

    — Comandante, creo que este sería un gran momento para pedirle a la Nolartis que nos recoja — Emmon quiso ser prudente — Diría que ya no tenemos nada que explorar aquí y tenemos un punto de referencia claro para seguir.

    — Cuanto más antes nos dirijamos a Virm, más antes acabaremos con esta misión — El soldado Yannick no se quiso andar con rodeos — ¿Qué dice, comandante?

    — Contacta con la Nolartis y diles que nos recojan, Lill — Ashley apeló a la calma, viendo que el resto se veían algo tensos por la situación.

    — Sí, parece que ya lo tenemos todo por aquí — Crane encendió su radio, ubicada en el antebrazo izquierdo del traje, mientras se aproximaba la zona al rostro para hablar — Aquí Lill, ¿me recibís en la Nolartis?

    [...]

    — No arriesgaré la nave, sin ella, no habrá manera de regresar a casa.

    Lio caminaba por el hangar con el casco de su traje en brazos, siendo perseguido por su ahijada Iris y por el informático Lynx. Los dos jóvenes se veían preocupados por lo que el subcomandante pretendía hacer, mientras el resto de la tripulación se hallaba junta en el puente de mando, para mayor seguridad.

    — ¡No puedes ir por tu cuenta, estás loco! — Hennessey trató, sin éxito, de frenar los pasos de su padrastro — ¡Lynx, por favor, dile algo!

    — Con el debido respeto, subcomandante, pero creo que deberíamos reconsiderar esta...

    — No hay nada que reconsiderar, Herswood. Ya habéis oído a Lill — Lio se volteó, cansado de ser acosado por los dos jóvenes, mientras hacía referencia a una comunicación que acababa de tener con el líder — Tomaré la otra lanzadera, iré a por nuestros compañeros accidentados y después a por el comandante y su equipo.

    — ¡Es una locura, papá! ¡Escúchame! — Iris estaba desesperada por frenarle.

    — Señor, ¿no sería mejor llevar el vehículo terrestre? — Lynx dudaba de que el vehículo aéreo fuese la mejor opción.

    Conforme el trío avanzaba por el hangar y se encontraba con la lanzadera, veían como Eniar se dirigía a ellos, la cuál llegaba vestida ya con su traje. Esto sorprendió especialmente al subcomandante, quién no pidió compañía para rescatar a sus compañeros y amigos.

    — Lynx, es mejor usar la lanzadera simplemente porque podremos maniobrar mejor con ella — La thuniana dio respuesta a la propuesta del joven informático para luego centrarse en su superior — Siento llevarle la contraria, subcomandante Santos, pero para esta misión voy a ir usted.

    — Eso no será posible, Eniar, es cosa mía.

    — Diga lo que diga, iré con usted — La ingeniera y científica fue tajante en su decisión — Le recuerdo que mis compañeros Fallon y Ñjar están ahí fuera. Además, el resto de mi equipo. Quiero ayudar.

    Mientras Lio veía que iba a tener compañía obligada si o si, Iris golpeaba disimuladamente a Lynx con el codo, para captar su atención. El informático se giró para observar a su compañera, de la cuál le cautivaba su explosivo pelo ondulado y ancho, sus ojos marrón claro y un físico de muy buen ver.

    — ¿Qué...? — Lynx tardó unos segundos para volver en sí — ¿Qué pasa?

    — Únete a ellos, Lynx, por favor — Iris juntó las manos en señal de súplica.

    — Oh, vamos... — El joven hacker lanzó un suspiro de resignación que evidenciaba sus pocas ganas de sumarse a la misión de rescate — ¿Por qué yo?

    — Sé que eres hábil, Norman me ha contado que fuiste tú quién se infiltró en Puerto Arcadia y robó la información de la ruta Anixis — La chica le puso una carita triste a su compañero, el cuál se le quedó mirando fijamente — No solo eres informático, también sabes sobrevivir por tu cuenta. Norman también me habló de como os conocisteis en la calle.

    Herswood frunció el ceño al oír que Norman le había estado contando muchos datos suyos sin su consentimiento, algo de lo que le hablaría cuando volviese. Sin embargo, la petición de Hennessey y su belleza le hicieron torcer el gesto, hasta finalmente mostrar una media sonrisa.

    El chico no podía disimular que se sentía halagado por la confianza de su compañera.

    — No puedo creer que vaya a decir esto... — Lynx negó con la cabeza varias veces para acto seguido voltearse hacia Lio y Eniar — ¡Iré con vosotros!

    — ¿Cómo? — El subcomandante arqueó una ceja al oír aquello — Ni de broma, Lynx.

    — Bueno, parece que ha aceptado a Eniar en esta pequeña misión de rescate, ¿por qué no a mi también? — Lynx esbozó una gran sonrisa pícara mientras se dirigía a la armería en ascensor, para ponerse uno de los trajes — ¡Enseguida vuelvo!

    Lio y Eniar se miraron un tanto extrañados mientras Iris sonreía al ver cumplido su deseo, con el objetivo de que su tutor legal y subcomandante de la expedición estuviese con dos personas que pudiesen ayudarle cuando inicialmente iba a ser él solo.

    [...]
    Quetaryan comenzó a abrir lentamente los ojos, teniendo la vista borrosa durante un par de minutos, el tiempo que le tomó incorporarse de su asiento y comprobar que no tenía ninguna lesión más allá de simples rasguños y magulladuras. A su lado yacía el piloto, Williams, quién seguía inconsciente y con una pequeña brecha superficial en la frente, de la cuál brotaba algo de sangre. De no ser por los trajes espaciales que portaban, el choque podría haberles provocado serias lesiones.

    El neoniano entonces volteó la mirada hacia atrás, encontrándose con el cadáver de Ñjar, quién había sufrido más en aquel accidente al no estar abrochado a su asiento.

    Yak se aproximó a él, apoyándose en las paredes de la lanzadera mientras algunos cables colgaban y hacían chispas, hasta comprobar que efectivamente, el thuniano no tenía pulso. Su traje estaba perforado por varios lados y el casco tenía una brecha de considerable tamaño fruto de algún golpe frontal contra la pared.

    — No, Ñjar... — Yak apoyó sus manos sobre el rostro de su fallecido compañero mientras le cerraba los ojos.

    En ese momento se comenzó a despertar Norman, quién algo adolorido, comprobó que su casco estaba fracturado y que pese a ser una apertura diminuta, perdía el suministro de oxígeno de su traje por ello.

    El joven explorador comenzó a hiperventilar, lo cuál escuchó el neoniano, que corrió rápidamente a su encuentro. Al comprobar de lo que se trataba, Quetaryan sacó de un kit de suministros básicos un parche, lo que cubriría la brecha como medida preventiva y temporal.

    — Tranquilo, respira, esto aguantará — El que fuera jefe de seguridad en el OCVD quiso calmar a su compañero de expedición — Trataré de comunicarme por radio para pedir ayuda.

    Mientras trataba de comprobar que la radio de la lanzadera funcionaba, Yak se percató de que la lluvia de rocas volcánicas había cesado en la zona en la que estaban.

    Una explanada de color gris oscuro se abría paso ante sus ojos, un horizonte basto sin nada que apreciar más que el color rojizo del cielo de Verilia. Tras descubrir que la radio había quedado inservible, Quetaryan se reclinó en su asiento y lanzó un suspiro que cubrió de vaho el cristal de su casco, impidiendo la correcta visión.

    El neoniano no vio que la lanzadera de sus compañeros se dirigía hacia ellos a toda velocidad desde la lejana distancia.

    [...]

    — Ahí están.

    Lio, que pilotaba la segunda lanzadera de la Nolartis, se dispuso a aterrizar a un lado de la primera, la cuál estaba siniestrada. Sentados detrás suya estaban Eniar y Lynx, quiénes estaban impacientes por comprobar que sus compañeros estaban bien tras el accidente.

    — Aquí ya no caen rocas volcánicas del cielo — El subcomandante se apresuró a tomar la radio, dando antes una orden a sus acompañantes — Id y comprobad el estado de Yak, Norman y Ñjar. Yo contactaré con la Nolartis para que les recojan mientras nosotros iremos a por el comandante y su grupo.

    — Entendido, subcomandante — Musitó la thuniana, siendo la primera en salir del aparato — Vamos, Lynx.

    — Sí, voy detrás tuya — Herswood portaba un botiquín de primeros auxilios.

    — Aquí el subcomandante Santos contactando con la Nolartis, ¿me recibís?

    Alto y claro, papá. ¿Cómo están Yak, Norman y Ñjar? — Iris fue la encargada de responder.

    — Eniar y Lynx van a descubrirlo ahora — El hombre de Ceres no quiso alargar más de lo debido la conversación — Pero llamaba para que le digas a Tyra que traiga la Nolartis a estas coordenadas, aquí no llueven rocas. Y dile a Maya que prepare la enfermería, es probable que haya heridos.

    Entendido, voy a...

    — ¿Iris?

    ¡¿Subcomandante Santos?! — La voz ya no era de la joven Hennessey — ¡¿Está Yak bien?! ¡Dímelo, por favor!

    — ¿Halisha? — Lio supuso que se trataba de ella, al ser preguntado por el neoniano — Descuida, cuando sepa algo contactaré, mientras tanto, traed la Nolartis aquí.

    Vale, vale... está bien. Sí, subcomandante.

    Mientras Santos se preparaba para saber más sobre el estado de sus compañeros accidentados, la thuniana y el joven humano ya habían entrado en la lanzadera afectada.

    Nada más abrir la compuerta con algo de dificultad, el dúo se encontró con el cadáver de Ñjar. La reacción de Eniar no se hizo esperar, lanzándose sobre el cuerpo sin vida de su compañero y comprobando que ya hacía rato que no respiraba. Lynx permaneció cabizbajo pero no podía quedarse mirando sin más, por lo que fue a ver que tal estaban Norman y Yak.

    El neoniano se levantó conforme pudo, mostrando que se hallaba bien, mientras que Norman parecía tener falta de oxígeno. Lynx no le tenía el aprecio de antaño, pero tampoco deseaba verlo morir, por lo que tomó el botiquín que portaba y le suministró un chute de adrenalina para activarlo, ya que tendría que ponerse de pie para que cuando llegase la Nolartis, subiese rápidamente a bordo.

    Eniar entendió que no había tiempo para lamentaciones, por lo que se incorporó y aviso por radio a Lio sobre la situación de los tres miembros de la expedición.

    Eniar, ¿quieres quedarte con ellos en lo que viene la Nolartis a recogeros? — Lio sabía que debía ir a por Lill y el resto — Lynx, tú vendrás conmigo.

    — Por supuesto, subcomandante Santos. Me quedaré aquí a la espera — Eniar sonaba apenada — Id a por el resto y marchémonos de este planeta infernal.

    Así lo haremos, Eniar — El hombre de Ceres esperaría hasta que el joven informático subiese de nuevo a su lanzadera — Vamos a por el comandante y su equipo, Lynx. Date prisa.

    [...]
    El comandante Crane acababa de terminar la conversación con la Nolartis.

    Oda, la inteligencia artificial de la nave, fue la encargada de informar al líder de la expedición respecto a lo que estaba sucediendo. Lill fue informado de que su subcomandante, Lio, se dirigió a comprobar el estado de sus compañeros accidentados, para después dirigirse hacia ellos.

    Consciente de que pronto tendrían un transporte para regresar a la nave y salir de la infernal Verilia, Lill ordenó a su equipo que esperasen todos juntos en la salida de la cueva, protegidos por encontrarse bajo tierra y a la espera de recibir alguna notificación de que saliesen.

    Sus exploradores evidenciaban distintas emociones en sus rostros, desde preocupación hasta miedo e incluso seriedad, la cuál se apreciaba en aquellos que habían formado en ejércitos y se mostraban disciplinados. Estos eran Khael, Uriow, Eron y Fallon. Dicho cuarteto mostraba una seriedad y una disciplina ante la situación que, de alguna manera, calmaba al resto.

    Ashley, Lill, Om, Cia y Sun se veían un tanto preocupados. Varios de ellos tenían familia esperándoles en el territorio conocido de la Alianza, mientras que la ex soldado de La Unión quería volver eventualmente a casa para reunirse con todos sus conocidos, a quiénes consideraba familia.

    No obstante, pese a la seriedad de unos y el temor de otros, los ocho exploradores esperaban salir lo más airosos posible de la situación, especialmente al conocer la muerte de su compañero Ñjar. Pese a que ninguno tuvo una relación estrecha con él, exceptuando a Fallon, todos estaban algo mermados por su fallecimiento.

    — Siento muchísimo la muerte de Ñjar — Ashley fue la primera en aproximarse a Fallon, acompañada de Eron — Que descanse en los cielos de Thundia.

    — Y yo... hablé un poco con él hace unos días y me transmitió el gran amor que tenía por su familia — Cia no quiso ser menos y mostró su pena.

    — Que descanse en los cielos de Thundia — El thuniano se veía un tanto afectado — Gracias, a los tres.

    — Podremos darle la noticia a su mujer y su hijo — Añadió Eron, apoyando su mano derecha en el hombro derecho de Fallon — Aprovechando que regresamos a Virm por la misión.

    El thuniano asintió, dándole al razón al soldado humano. No hacían falta más palabras que las dichas, pues la familia de Ñjar merecía saber cuanto antes lo que le había ocurrido, y quién mejor para dar esa noticia que el héroe de la civilización thuniana.

    Los temblores seguían sucediéndose y el ruido que hacían las rocas candentes al chocar contra el suelo hacía que más de uno se estremeciese. Fueron unos quince minutos muy largos, en los que el silencio fue el principal protagonista entre los exploradores.

    Cada uno de ellos tenía mucho en lo que pensar, encontrándose en una situación francamente peligrosa. Sin embargo, la espera pareció llegar a su fin cuando la radio del comandante recibió un mensaje de su segundo al mando, llamando la atención del grupo.

    ¡Lill, estamos llegando! — Notificó el hombre de Ceres, a quién se le escuchaba en dificultades — ¡En cuanto veáis la lanzadera, salid corriendo! ¡Esta lluvia de rocas compromete seriamente el rescate!

    — Entendido — Lill se voltéo hacia sus compañeros de expedición — Ya lo habéis oído. ¿Todos listos?

    — Sí, comandante — Musitó Sun, posicionándose para correr.

    — A su señal, comandante — Khael mostró su seguridad al grupo.

    El resto asintieron a las palabras de su líder justo en el momento en el que la lanzadera se aproximaba hasta colocarse a unos treinta metros de la entrada a la cueva subterránea, manteniéndose a flote para no perder tiempo haciendo un aterrizaje.

    Crane vislumbró el vehículo entre la caída de roca proveniente del cielo veriliano, que hacia de cortina como si de lluvia condensada se tratase. Con un gesto decidido, el comandante indicó a sus exploradores que iniciaran la carrera, mientras Lynx abría la compuerta lateral de la lanzadera para que todos subieran a bordo directamente.

    — ¡Ya! ¡Rápido! — Exclamó Herswood, dando de alguna forma el pistoletazo de salida.

    Como si estuviesen huyendo de algo aterrador, el grupo de ocho exploradores comenzó a correr con todo su ímpetu, mientras caían rocas a su alrededor y levantaban la ceniza del suelo. Ashley, Cia, Uriow y Om fueron los primeros en llegar, subiendo de un salto al interior del vehículo aéreo, seguidos de Lill y Fallon.

    Esto hacía que solo Eron, Sun y Khael quedasen por subir.

    El ex comandante del ejército de la AIE se vio sorprendido, en plena carrera hacia la lanzadera, por la caída de una roca justo delante suya. Aquel imprevisto provocó que tropezase con ella y cayese de bruces al suelo, llenando su rostro de ceniza e impidiéndole la visibilidad. El grito de Khael hizo presagiar lo peor, mientras él sentía como sus ojos ardían.

    Sun era la más adelantada y la más cercana a la lanzadera, mientras que Eron se hallaba ubicado entre ambos, volteándose al ver que su compañero gritaba. La situación requería rapidez si no querían quedarse varados allí, por lo que Eron volvió tras sus pasos para ayudar al neoniano.

    No obstante, al intentar levantar a Khael, el soldado humano comprobó que éste tenía la pierna hundida en un hueco en la tierra, lo que parecía bloquearle.

    — ¡SUN! — Gritó Tanner con todas sus fuerzas — ¡Ayúdame, maldita sea!

    La asiática se volteó justo cuando estaba a escasos metros de subirse a la lanzadera, viendo la situación.

    Muchas cosas pasaron por su cabeza, entre ellas la imagen de su hijo Kendall o la breve conversación que mantuvo con el propio Eron en la nave, previo al aterrizaje en Verilia. Sus compañeros, temporalmente a salvo en el interior de la lanzadera, la miraron impacientes. Brume entendió en ese instante que la decisión que tomase, tendría consecuencias.

    — Nada me detendrá para regresar a tu lado, hijo mío — Pensó Sun, tomando una decisión.

    Pese a que algunos se esperaban esa reacción de la ex líder de la Resistencia, se sorprendieron de igual manera cuando la asiática entró corriendo a la lanzadera, optando por salvar su vida y dejar en la estocada tanto a Eron como a un herido Khael.

    — ¡Maldita zorra, hija de puta!

    Ash se lanzó sobre ella, teniendo que ser frenada por el propio Lill, quién tampoco estaba de acuerdo con eso.

    — Su decisión tendrá serias consecuencias — El comandante lo dijo con una seriedad pasmosa — Lio, vámonos, no hay tiempo.

    — ¡Esto también tendrá consecuencias para ti, Lill! — Yak se encaró con su superior — ¡Podemos ayudarles!

    — ¡Pues deja de hablar y sal a por ellos, hipócrita! — Crane lo apartó de su vista de un empujón — ¡Es prácticamente imposible sin que nos mate una roca que cae del maldito cielo!

    Khael gemía de dolor al sentir como sus retinas se quemaban mientras Eron observaba con impotencia como la lanzadera que se suponía que les recogería, alzaba el vuelo para marcharse. Sin embargo, en ese instante volteó la cabeza al escuchar varios propulsores a máxima potencia, viendo que la Nolartis llegaba a su encuentro.

    Casi a la desesperada, Tyra aterrizó la nave y abrió la compuerta de salida, indicando así tanto a la lanzadera como a Eron y Khael que entrasen rápidamente. Para el vehículo pilotado por Santos no fue un problema, pero sí lo iba a ser para los dos exploradores abandonados a su suerte.

    Mientras la lanzadera se introducía en el interior de la Nolartis, concretamente en el hangar, el ex subcomandante humano levantaba con todas sus fuerzas al ex comandante neoniano, decidido a no dejarle allí. Por su cabeza pasó una cita que le dijo a Lill en una de sus últimas reuniones.

    — Un pacto de hermanos — Eron se incorporó de su sillón y le tendió la mano a su comandante — Si perdemos el control de la misión, o si sucede algo que nos fuerce a tomar una decisión drástica... quiero que pienses en ti, en mí y en Ashley. Los demás quedan fuera de la ecuación, ¿entiendes lo que quiero decir?

    — Lo entiendo perfectamente, Eron — Lill se incorporó, dándole el apretón de manos a su amigo — Tenemos un trato.


    Tanner supo que podría actuar pensando en sus intereses, tal y como le dijo a Lill, tal y como acababa de hacer Sun.

    Lo fácil sería dejar allí a Yannick, abandonarle en Verilia y condenarle a la muerte, pero decidió que no podía hacerlo. Descubrió que no podía dejar a nadie fuera de la "ecuación" porque eso significaría que cuando él estuviese en una situación comprometida, nadie estaría ahí para ayudarle.

    — Sé que no puedes ver, así que quiero que te concentres en correr como nunca — Eron se dirigió a Khael con determinación en su voz.

    — Gracias, Eron Tanner — Murmuró el neoniano, sufriendo aún el dolor que tenía — Correré como nunca.

    — Así me gusta. Vamos.

    La Nolartis esperaba sin posarse en la superficie terrestre del planeta, mientras Eron y Khael corrían a toda velocidad, éste último sujetándose del brazo del humano para no perder de vista la dirección a la que ir. Las rocas caían sobre la nave pero su escudo láser evitaba que los impactos provocasen algún desastre, aunque tampoco podría permanecer así mucho tiempo, pues consumía energía y ésta era limitada, a modo de recarga.

    Desde el hangar, todos salieron de la lanzadera y corrieron a la compuerta de salida, la cuál estaba abierta y se encontraba solo un metro por encima del suelo. Ripley sorprendió a todos al tomar el vehículo terrestre, provocando que tuviesen que apartarse para salir de su camino y evitar ser arrollados. La ex comandante de La Unión aceleró a máxima velocidad y salió disparada del hangar, dirigiéndose hacia su pareja y su compañero.

    — ¡¿Qué mierda hace?! — Lynx miraba absorto aquel suceso, impactado como el resto.

    Comandante, el escudo no aguantará mucho más — La piloto Maxwell alertaba a su superior desde el puente de mando — Debemos irnos cuanto antes.

    Crane observaba como la hermana de su fallecido mejor amigo había decidido arriesgarse para rescatar a su amado y a un compañero de expedición, mostrando una expresión de seriedad en su rostro. No porque no aprobase aquello, sino porque como comandante, la toma de sus decisiones estaba condicionada a su posición como padre de familia. Él pensó en correr a ayudarles, pero la imagen mental de Snow, Gina y Owen lo bloqueó. Entendió en aquel momento que sus sentimientos comprometían su cargo y que aquel suceso iba a tener consecuencias en la tripulación.

    — ¡Ash! — Eron vio como su pareja frenaba en seco al lado, abriéndose las puertas traseras del todoterreno.

    — ¡Jamás pienses que te abandonaría! — La mujer asintió con seriedad — ¡Subid, rápido!

    Tanner logró sentar primero a Yannick para después subirse por el otro lado del vehículo. Una vez dentro, Ripley condujo a toda velocidad hasta la rampa que daba acceso al interior de la Nolartis, la cuál tuvo que descender hasta tocar tierra. El resto de la tripulación, en su mayoría presente en el hangar, se apartó apresuradamente cuando vieron como el vehículo terrestre daba un gran brinco y se introducía en la nave, por poco chocando con el ascensor que daba acceso a la planta superior.

    La compuerta se cerró y Tyra, consciente de que el escudo de protección láser estaba al límite, activó la máxima potencia en los propulsores de la Nolartis y esta salió disparada de Verilia, dejando atrás un paraje desolador y una primera misión planetaria que pasaría a la historia como una de las más caóticas.

    Solo quedaba saber si la información obtenida valía la pena.

    [...]

    Dos horas después...

    El cuerpo sin vida de Ñjar descansaba en una de las camillas de la enfermería, cubierto por una sábana blanca, mientras Maya terminaba de tratar a su único paciente.

    Khael se hallaba sentado en el borde de otra camilla, mientras la doctora le terminaba de cubrir los ojos con un aparatoso vendaje. El silencio en la enfermería era sepulcral, todo lo contrario que en la sala de reuniones, anexa al puente de mando en el que la piloto Maxwell era testigo de la acalorada y tensa discusión entre el resto de la tripulación.

    — ¡¿Cómo te atreves, Lill?! — Ashley confrontó a su comandante y considerado hermano — ¡Ibas a dejarles atrás, justo igual que Sun!

    — Eso es simplemente porque no son tan diferentes — Las palabras de Yak sonaron muy contundentes.

    — Yo no pienso juzgarle, está demostrado que aquí cada uno tiene motivos personales — Cia se mostró ofendida, no solo con su comandante sino con todos.

    — Queda evidente que nos equivocamos en poner a Lill Crane al cargo de la expedición — Caelum apareció en escena, recordando que él era uno de los miembros del Consejo de la AIE que accedió — Aquí, mi condición de segundo al mando de la sociedad syleriana es nula, pero solicito al resto vuestro apoyo para que una vez regresemos a Virm, contactemos con la Alianza para explicarles lo sucedido.

    — No nos precipitemos, aquí nadie está libre de pecado — Lio optó por salir en defensa de su superior y amigo — La situación era la que era y el comandante actuó en consonancia, en base a su ética.

    — ¡Pero subcomandante Santos, usted no dudó en ir por su cuenta a rescatarles! — Un exaltado Lynx quiso resaltar el valor que tuvo el segundo líder de la expedición — ¡¿Por qué el subcomandante sí arriesga su vida y el comandante no?!

    — Joven Herswood, cada persona tiene unos rasgos que la definen — Om quiso intervenir en la conversación, en favor de su comandante — Seamos honestos con nosotros mismos, aquí nadie trataría de salvar a otro si eso significase no volver a ver a su familia. El comandante tiene esposa y dos hijos esperándole, yo tengo esposa y un hijo... siento que mi sinceridad pueda sorprender, pero yo tampoco me hubiese arriesgado y entendería que nadie lo hubiese hecho por mi.

    — Su decisión puede hacerle volver con su familia, pero, ¿por qué él sí y la persona que podría haber ayudado, no? — Eniar recordaba a su fallecido amigo Ñjar — Todos somos conscientes de que podemos perder la vida en el transcurso de esta arriesgada travesía, pero este suceso da la sensación de que somos prescindibles según lo que nos ate a esta vida. Me niego a regirme por esa norma.

    — Esa ética no es la que tenía cuando protegíamos a la humanidad en Neonia tras Colapso — La voz un tanto rota de Eron propició unos segundos de silencio — El gran comandante Lill Crane ya no es el héroe salvador que todos conocíamos... Ahora es héroe cuando le conviene.

    — Cierto, gente, quizá ya no soy esa persona — Lill tomó la palabra, captando la atención de la que por el momento, seguía siendo su tripulación — Pero me gustaría plantearos una pregunta a todos. Decidme, ¿qué hubiese pasado si hubiésemos ido varios a ayudar a nuestros compañeros Eron y Khael?

    — Pues que podríamos haberles ayudado y haber evitado todo lo que vino después, ¿no crees? — Halisha no se andó con rodeos.

    — O también podríamos haber muerto varias personas, en lugar de solo dos — La interrupción de Sun generó murmullos y molestia en algunos.

    — La muerte está en todos lados — Dijo West, que no quiso quedarse callado ante la avalancha de opiniones que se estaban dando — Pero si está en nuestra mano la posibilidad de evitarla, ¿por qué no hacerlo?

    — Mi madre dio su vida por evitar que Deon obtuviese el control de nuestra sociedad — La aparición de Iris, que se encontraba detrás de varios, sorprendió a la mayoría debido a que inicialmente no era miembro oficial — Si ella hubiese pensado como Sun... o como Lill, quizá no todos estaríamos aquí a día de hoy. Quizá ni estaríamos hablando de descubrir los secretos de los Anixis.

    — Incluso si Naylon Karless, el primer comandante humano, no hubiese tenido el valor de aventurarse más allá del sistema solar... — Norman prosiguió con lo que su joven compañera quería demostrar — Podría haber muerto toda la humanidad en algún ataque sorpresa de los Rhajik. Lo que queremos decir Iris y yo, es que, si no ponemos valor en nuestros actos... podremos habernos salvado hoy, pero muchas otras vidas se podrán perder mañana.

    Las palabras de Williams inundaron las mentes del resto de la tripulación, especialmente en un Lynx al que no le gustaba que su ex amigo se aproximase a Iris dando a entender que compartían muchas cosas en común. De hecho, no le gustaba en absoluto, fuese por la razón que fuese.

    Aunque esto pasó desapercibido para el resto, momento en el que Uriow quiso añadir algo.

    — He compartido muchos años con la humanidad y conozco los distintos caminos que recorren sus vidas — El syleriano quiso expresar sus pensamientos — Y dejadme deciros, que no somos tan diferentes de ellos. Ni sylerianos, ni neonianos... y estoy seguro que ni siquiera los thunianos.

    — Mi especie solo ha flaqueado una vez en ese sentido y fue durante el fin de nuestro planeta natal — Fallon no quiso ser el único de la sala en no decir nada — Os puedo asegurar que los thunianos nunca abandonan a sus camaradas, salvo situación extrema.

    — ¿Acaso no estábamos en una situación extrema?

    La mayor parte de la tripulación, presente en la sala de reuniones, se voltearon al oír una voz externa a la intensa conversación que se estaba dando.

    Justo en la entrada, cogido de un brazo de la doctora Vega mientras ésta le guiaba, se encontraba Khael. Todos observaron el vendaje que portaba cubriendo sus ojos, tras estos haber estado en contacto con la ceniza volcánica de Verilia.

    Nadie se atrevió a responder al ex comandante neoniano, de pie allí frente al resto. Yannick esbozó una media sonrisa que impactó a muchos, especialmente a aquellos que protestaban por la inactividad del comandante o de la asiática a la hora de ayudarle a él y a Eron.

    El neoniano no escuchó que nadie quisiese rebatirle, por lo que optó por añadir algo al debate.

    — Soy un soldado desde que tengo noción de la vida. Todo lo que he hecho me define como ello. Y escuchar vuestras palabras mientras me acercaba hacia aquí, me han hecho sentir repugnancia de todos vosotros. Parece que no sois conscientes de donde estáis, pero es comprensible, la mitad de vosotros no habéis sido soldados toda vuestra vida y la otra mitad pensáis que la ética moral es lo más importante. ¿Sabéis que dirían los Anixis al respecto? ¡Que lo más importante es sobrevivir y subsistir! Y viendo la mierda que habláis, creo que a nosotros nos va a corresponder el mismo destino que a esos seres superiores.

    El discurso que iba dando Khael no estaba dejando títere con cabeza, provocando que nadie tuviese el valor de decirle nada al respecto.

    — Pese a que os sorprenda, no guardo ningún rencor hacia el comandante Crane o hacia Sun Brume, porque yo hubiese actuado exactamente igual. En la guerra, si te detienes a salvar a un compañero, ¡mueres! En el espacio, si te detienes a salvar a un compañero, ¡mueres! En la vida, si te detienes a salvar a un compañero, ¡también puedes morir! A menos que tengas la fortuna de que no, en ese caso, si no mueres la primera vez que ayudes a alguien... morirás a la segunda, y así sucesivamente. ¿Acaso no pensáis? Nadie que ha sido considerado un héroe ha terminado viviendo para contar el porqué. Sí, ese será un héroe, pero quién escribirá sobre él o sobre ella, serán los que sobrevivan.

    Incluso Tyra, que escuchaba todo desde el puente de mando, se encontraba absorta al oír todo aquello. Khael comenzó a quitarse la venda de la cabeza, sorprendiendo a todos los presentes, mientras desvelaba el estado de sus ojos quemados.

    Estos eran todo de color blanco, mostrando que su iris y su retina ya no estaban, tras haber sido quemadas por la ceniza candente del suelo veriliano. Algunos lanzaron un breve grito de horror mientras otros murmuraron, impactados.

    El ex comandante del ejército de la AIE no tenía reparos en mostrar cuál había sido la consecuencia de aquella extrema situación que acababan de vivir.

    — Hoy he perdido la vista, pero tengo suerte de seguir con vida. Verilia casi consigue matarme, pero no lo ha logrado... quizá sea a la próxima — Yannick avanzó por su cuenta hasta apoyarse en la mesa redonda de la sala de reuniones, mientras el resto le daban espacio — ¿Lo veis? Tiene gracia. La ceniza me ha consumido los ojos por dentro y vosotros estáis consumiendo tiempo preciado de la misión. No dejéis que la misión también se convierta en cenizas, porque esto apenas ha comenzado.
     
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    Reydelaperdicion

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    Saludos, amigo. Paso a comentar este capítulo.

    Tengo que decir que es una pena que no tuviera la oportunidad de leer este capítulo en simultáneo por Discord contigo, porque es un capitulazo. Me ha gustado más que el primero, sobre todo en la parte final, pero ya me explayaré sobre eso. Iré parte por parte.

    El capítulo arranca con Lill queriendose ir, mientras que el resto de la tripulación quiere quedarse para tratar de recabar más información sobre los Anixis. Resalto esto porque creo que será algo de peso para el futuro, ya que por petición de ellos es que se han dado las cosas a futuro. Cuando la lluvia volcánica empieza a caer (que miedo, imagina que llueva fuego desde el cielo, te juro que yo me cago encima si veo eso :v ) Om elige refugiarse en el interior de la cueva mientras que Yak, Norman y Ñjar toman la lanzadera. Imagino que Om habrá tenido flashbacks de su accidente y creyó que la lanzadera terminaría en el suelo, y por eso optó por entrar. Pero sean cuales fueran los motivos, hizo bien ya que la lanzadera fue golpeada y eso acabó con Ñjar muriendo tras un accidente que pudo haberse evitado si hubiera tenido el cinturón de seguridad puesto. Me imagino que el arrepentimiento habrá invadido su mente al recordar a su familia mientras rebotaba pared con pared allí dentro. No es que me siente mal, puesto a que apenas empezaba en la historia, pero la tripulación se queda con un miembro menos, y él parecía ser de los que colaboraban.

    Lio decide que irá a Verilia para buscar a su gente, a lo que Eniar elige que irá porque sin sus compañeros, ella es la única thuniana que queda en el grupo, un motivo muy noble, aunque considero que ella debería de haberse puesto a salvo por el hecho de ser una científica. Iris, que no quiere que su padre vaya solo, elige pedirle a Lynx que lo acompañe, y este acepta solo porque ella le parece muy atractiva. Pues digo, wow XD. Iris debe ser una top model si Lynx, quien originalmente parecía muy cómodo quedándose en la nave, optó por ir a un mundo en llamas como forma de darle un favor. Yo si te soy sincero, creo que no iría ni por que me lo pidiera el propio Messi XD. Pero bueno, Lio baja junto a dos compañeros para el rescate.

    Cuando el grupo abandona la instalación anixis sin haber encontrado mucho más que lo que sacaron en el capítulo anterior, al parecer. Esperando por una posible salida cuando la lanzadera aterriza frente a la cueva en el momento en el que la lluvia de fuego retoma su máximo punto de caída. A la orden del ingeniero, todos salen corriendo para tratar de salvarse. Es allí cuando Khael se cae tras un accidente propiciado por lava cayendo, y Eron y Sun son los únicos que pueden quedarse a ayudarle. Sun elige que quedarse no es una opción y quiere ir con su hijo, mientras que Eron opta por ayudar a su compañero. Por más que Sun me caiga mal (como tu bien sabes) la comprendo en su actuar, por más que no fuera el correcto. Pensó en salvarse para no correr riesgo, y al final del día, tanto Lill como Lio hicieron lo propio.

    Eron y Khael se salvaron porque Tyra optó por aterrizar la nave y protegerles con el escudo, pero también a raíz de que Ashley usase el vehículo terrestre para alcanzarlos con mayor rapidez. Es en ese momento en el que Eron se da cuenta de que su pacto para priorizar su vida junto con la de su amigo y pareja mucho sentido no tenía, y que todas las vidas son valiosas. Honestamente, eso me gusta. Me preocupaba que Eron pudiera ser un tipo frío tras los años vividos en Virm, pero se ve que al final del día, sigue teniendo deseos de ayudar a otros. Eso me gusta. Creo que Eron, si nada malo le pasa, se estará catapultando a puestos altos del top dentro de poco.

    Y luego del ascenso, se da la mejor escena del capítulo para mí. Entiendo lo difícil que es el hacer que todos los personajes tengan voz y voto en una situación compleja, mucho más cuando son varios como en esta expedición. Pero creo que has hecho muy bien al mostrar un poco de todos ellos en dicha charla, no dejando a nadie importante fuera de todo esto. Incluso vemos que no todo es blanco o negro, sino que cada uno tiene su propia opinión.

    Ashley y Yak le reprochan a Lill e incluso lo comparan con Sun (ahi se pasaron, que entiendo el enojo, pero no es para tanto tampoco XD)
    Cia se siente incómoda con todo el mundo. Caellum piensa que fue un error el poner a Lill al mando. Lynx está de acuerdo. Om y Lio saltan en su defensa. Lill se justifica, mientras que Iris y Norman apelan a un sentido del heroísmo trayendo a la mente a personas que murieron por la causa. Todo esto, por más que haya sido una sola línea para cada uno, ha sido genial. Ver que hay varios ángulos y que no estamos solo ante un choque de un bando con otro me ha sentado bien, ya que quiere decir que esta parte promete mucho en temas de desarrollo de personajes.

    Ahora bien, yo quiero saltar en defensa de mi personaje favorito. Él optó por abandonar las instalaciones Anixis pronto, pero fueron otros quienes insistieron en querer continuar la exploración. Creo que son esas personas las que deberían hacerse cargo de todo, ya que de haber salido a tiempo, quizá solo Ñjar habría muerto. Pero bueno, espero que Lill lo use en su defensa y se salve de las acusaciones.

    Al final del capítulo, llega Khael para decirles a todos que él ha perdido la visión en Verilia, pero que no guarda rencores a nadie por haber actuado por sus intereses, ya que sabe que correr el riesgo es parte del trabajo de un soldado, y les da una lección a todos ya que parece ser que él es el único que permaneció en esa posición, ya que entre los demás hay guardias de seguridad, protectores personales, segundos al mando, científicos, policías, e incluso personas como informáticos, pilotos o doctores. Creo que cayó como anillo al dedo ese diálogo, ya que Khael es el único soldado 100% puro que queda. Y creo que es una pena que él haya quedado ciego, ojalá esto sea algo temporal, aunque no tiene pinta de serlo :(

    Ahora el grupo, tras haber recabado todo, volverá a un punto anterior acudiendo a Virm para seguir el mapa de la ruta Anixis. Me sorprende que se regrese a ese sitio, y me pregunto qué ocurrirá ahora.

    Como ya he dicho antes, amigo, ha sido un capitulazo. Lamento que las circunstancias no nos permitieran juntarnos este finde a leer, porque este capítulo lo ameritaba. Pero ya tendremos otras oportunidades, y me imagino que si este capítulo 2 es así de bueno, en el resto de la parte vendrán muchos que quizá sean iguales o incluso mejores.

    Con esto me despido por ahora. Será hasta la semana que viene si todo va bien. Un saludo y cuídate mucho. :cynda:
     
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    Manuvalk

    Manuvalk el ahora es efímero

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    Tercer capítulo de esta parte, la cual ha comenzado de manera intensa (aunque eso lo juzgáis los lectores) y por el momento no será menos. No me enrollaré mucho, simplemente como siempre agradecer a Reydelaperdicion su constancia a la hora de seguir al día sobre esta historia y sus actualizaciones, además de su apoyo incondicional a que siga así. Sin más que añadir, os dejaré con la lectura.







    Cuestionarlo todo




    El despertador comenzó a sonar y el comandante Crane se incorporó perezosamente en su cama para acto seguido apagarlo. Marcaba las ocho de la mañana, aunque en el espacio, no había días que contar. Lill se dispuso a vestirse con un uniforme de estar recién lavado y sin nada más que llevar consigo, se dirigió al comedor.

    Un silencio común en esos momentos inundaba toda la nave, pues el resto de la tripulación yacía aún dormida en sus camarotes, o al menos eso se presuponía. El líder de la expedición llegó al comedor tras avanzar por varios pasillos, dispuesto a desayunar. Mientras se ponía en un plato metálico su ración de pasta nutritiva diaria, el hombre recordaba lo sucedido la noche anterior.

    Se sentó en una de las diversas mesas que habían repartidas por toda la sala y comenzó a comer. El silencio y la ausencia de alguien eran el cóctel perfecto para pensar en todo lo que había acontecido en los primeros pasos de la misión general. En cuanto a información sobre los Anixis se podía considerar algo positivo, pero en cuanto a todo lo demás, la misión en Verilia había sido un auténtico fiasco.

    Crane estaba terminando de desayunar la famosa pasta nutritiva de origen neoniano cuando la voz de la inteligencia artificial de la Nolartis resonó en la sala del comedor. El humano dejó lo que quedaba por comer automáticamente y alzó la vista al techo, como queriendo prestar atención a lo que Oda tenía que decir.

    Comandante Crane, el texto de origen Anixis ha sido traducido al 100%.

    — Entendido, Oda — Lill no quiso levantarse sin terminar de desayunar su ración — Enseguida me dirigiré al puente de mando para leerlo.

    Por supuesto. ¿Desea que solicite la presencia de toda la tripulación?

    — No — El comandante fue tajante en su respuesta — Quiero leerlo yo primero, a solas.

    [...]

    Habían pasado un par de horas desde que el comandante Crane despertara y ya estaba toda la tripulación en sus puestos, mientras la nave tenía fijado el rumbo dirección a Virm.

    El joven Herswood había recibido la orden del ingeniero jefe Finn para presentarse a primera hora en la sala de ingeniería. Al llegar, vio muchos artefactos, piezas y destrozos por encima de las mesas, además de un desorden característico de un genio loco.

    — ¿Hola? ¿Ingeniero Finn?

    — Por favor, llámame West — La aparición del deteriorado ingeniero no pilló por sorpresa al joven chico — Anda, entra y siéntate.

    — Entendido.

    Lynx tomó asiento, tal y como West le indicó. El informático no entendía porque el ingeniero principal de la tripulación había solicitado su presencia en la sala de ingeniería, pero muy pronto lo iba a averiguar. Finn se sentó justo enfrente de Herswood y cruzó sus manos sobre la mesa, no sin antes apartar trastos que ocupaban espacio innecesario.

    — Te he llamado porque creo que te vendrá bien dominar el arte de la ingeniería — Westley fue sincero y directo — No somos muchos ingenieros a bordo y tú eres joven, si tienes ganas de aprender, podrías venir aquí, conmigo.

    — Según tengo entendido, aparte de usted están Eniar, el subcomandante Lio, Iris, Cia y Caelum como tripulantes con conocimientos de ingeniería — Lynx no comprendía que podía aportar — Yo soy informático, ¿en qué puedo servir?

    — En mucho más de lo que crees — Indicó el ingeniero jefe con optimismo — Sabes de programación, de códigos binarios, de inteligencia artificial... eres prácticamente un ingeniero más.

    — Supongo que sí — El joven hacker se mostró un tanto halagado por ese comentario.

    — Además, creo que podrías ser mi aprendiz y que podría enseñarte muchas cosas que aún no sabes — West se incorporó de su asiento y le ofreció su mano — ¿Qué me dices? Empezaríamos con un proyecto que ya tengo entre manos.

    — Mmm... está bien, cuenta conmigo, West — Lynx aceptó el apretón de manos y por ende el trato, sin mayor discusión — ¿De qué trata ese proyecto, si se puede saber?

    — Khael necesitará recuperar la visión — El ingeniero jefe se mostró entusiasmado por lo que pretendía — Y como bien sabes, la tecnología Anixis es maravillosa.

    Herswood asintió, mientras seguía con la mirada al ingeniero Finn.

    Éste último se dirigió a otra de las mesas, tomando lo que parecían ser unas gafas que ocupaban la parte alta del rostro. West las puso sobre la mesa en la que estaban conversando, mostrándole así a Lynx la idea que tenía para ayudar así al neoniano a recuperar, en cierta medida, la visión.

    En ese momento entraba por la puerta Eniar, quién además de trabajar a veces en el laboratorio también lo hacía en la sala de ingeniería. La thuniana mostró una sonrisa forzada a los humanos, intentando disimular lo afligida que se encontraba por todo lo sucedido.

    — Eniar, le comentaba a nuestro compañero Lynx que podríamos colaborar en un proyecto que se me ha ocurrido para ayudar a Khael — Westley se veía realmente entusiasmado, algo que no era común en él puesto a que siempre solía estar adolorido — Se trataría de unas gafas que, conectadas a su cerebro, le podrían proporcionar la imagen del entorno en tiempo real. Pero para hacerlas necesitaré ayuda y que mejor que tres ingenieros en ello.

    — Me vendría bien centrarme en algo en específico — Eniar quiso aprovechar ese proyecto para no pensar tanto en lo que había ocurrido en Verilia — Os ayudaré.

    [...]

    Khael se encontraba sentado en el comedor tras haber terminado su ración diaria.

    Sin apenas poder ver debido a lo que le ocurrió en los ojos, Uriow se ofreció a ayudarle y guiarle a según que sitios quisiese ir el neoniano. Pese a la inicialmente tensa relación entre ambos, lo sucedido había hecho que dejaran a un lado esas reticencias.

    — Te agradezco el apoyo que me estás ofreciendo, syleriano — Murmuró Yannick con la expresión facial seria — Me siento un inútil en estos momentos, pero me alivia saber que mientras los ingenieros trabajan en ese proyecto que me hará volver a ver, tengo a alguien cubriéndome las espaldas.

    — Y decías que hacer equipo con un syleriano sería muy extraño... — Emmon estaba sentado justo enfrente — Por cierto, ¿puedes dejar de llamarme 'syleriano'? Tengo un nombre.

    — Ja, son las viejas costumbres, perdona Uriow.

    — Mucho mejor, neoniano...

    Aquel comentario hizo soltar una carcajada en ambos, momento en el que llegaban al comedor dos tripulantes más. Eron y Yak se aproximaron al oír aquellas risas y se sentaron justo al lado, captando su atención.

    — ¿Qué os hace tanta gracia? — Eron estaba intrigado.

    — Nada importante — Uriow fue el primero en contestar — ¿Venís a comer o ya lo habéis hecho?

    — No tenemos hambre — Yak habló en un tono serio que no pasó desapercibido — Tenemos otras preocupaciones ahora mismo.

    — Así es — El humano asintió, dándole un aire de intriga a la conversación.

    — ¿Qué ocurre? — Khael, con la mirada al frente, no dudó en preguntar.

    Quetaryan y Tanner se miraron durante unos segundos, como si quisiesen asegurarse de que ambos estaban en el mismo equipo. Yannick no pudo ver eso y Emmon sentía que el ambiente se enturbiaba por momentos, hasta que los dos recién llegados desvelaron su objetivo.

    — Fue un discurso muy bonito el que soltaste ayer — Yak se dirigía a su homónimo neoniano.

    — No fue bonito, fue necesario y realista — Khael no quiso andarse con rodeos.

    — Ya, bueno, también hay otra cosa que es necesaria y es que cambies de parecer — Eron optó por ser directo, a diferencia de su otro compañero — De no ser por mi ayuda estarías muerto. Lill estaba dispuesto a dejarnos ahí y tú saliste a defender su decisión... debes rectificar eso, amigo.

    — ¿Qué se supone que queréis con esto? — El syleriano veía venir lo que el dúo pretendía — ¿Intentáis convencernos de algo?

    — Lo que queremos decir, es que Lill no puede seguir siendo nuestro comandante por mucho más tiempo — Yak decidió hablar más bajo para evitar ser escuchado por la IA de la nave — Sus decisiones terminan con gente muerta y así será como no lo reemplacemos.

    — Si de verdad queréis eso, malditos cobardes, id y decídselo a él mismo en persona — Realmente molesto, Yannick dejó su posición bien clara — Conspirar contra otra persona es de sucios ikorfs y más si pretendéis ganaros el apoyo del resto antes de confrontarlo.

    Eron y Yak se volvieron a mirar entre sí, pero esta vez sus rostros estaban mucho más serios que cuando llegaron al comedor. Uriow apenas hizo ningún gesto ni dijo ninguna palabra más al respecto, pues Khael ya se había encargado de dejar las cosas bien claras.

    — Te equivocas gravemente, Khael — De neoniano a neoniano, Quetaryan le lanzó una mirada desafiante que el invidente no pudo vislumbrar — Pero bueno, parece que Crane no es el único con ideas equivocadas.

    Eron negaba con la cabeza, visiblemente molesto, mientras se incorporaba junto a Yak y se dirigía a la salida del comedor.

    Uriow frunció el ceño mientras les veía marchar, solo para observar el rostro de Khael y comprobar que no había ninguna mueca en él. El ex comandante del ejército de la AIE era un soldado de pies a cabeza y no se iba a dejar amedrentar por dos conspiradores.

    [...]

    Williams despertó en un camarote, sobresaltado tras haber tenido un sueño.

    Cuando se volteó a su lado, vio que Maxwell yacía cubierta por una sábana que le cubría parte del torso, pero que evidenciaba que estaba desnuda. Tratando de recordar la noche anterior, el hombre se sentó en el borde de la cama y se tomó la cabeza, descubriendo que le dolía un poco tras haber tomado de más la noche anterior.

    Efectivamente, varias latas de cerveza se encontraban esparcidas por el suelo de la habitación, lo que indicaba que ambos habían bebido.

    Tras lo sucedido en Verilia, ambos jóvenes quisieron relajarse, aunque la situación se les fue un poco de las manos, o eso pensaba Norman. Sin embargo, cuando se dispuso a levantarse de la cama se percató de que estaba literalmente desnudo, lo que presagiaba que ambos habían mantenido relaciones sexuales fruto del alcohol.

    — Oh, mierda... — Susurró para sí mismo mientras buscaba con la mirada su uniforme de tripulante.

    Norman encontró su vestimenta tirada sobre uno de los sillones, por lo que se levantó y comenzó a vestirse. En ese momento, chocó con algunas de las latas que yacían por el suelo, haciendo algo de ruido que terminó por despertar a la piloto. Ésta decidió desperezarse, quitando la sábana de encima y mostrando sus pechos al descubierto.

    El hombre echó la mirada a un lado, pues pese a los años que hacía que se conocían ellos dos y Lynx, nunca habían tenido nada íntimo entre ellos. Por ello, se sintió avergonzado de fijarse en su cuerpo y de haber tenido sexo con alguien a quien consideraba como una hermana.

    — Buenos días, campeón... — Tyra le miraba desde la cama, tumbada completamente boca arriba — Anoche fue divertido, ¿no crees?

    — N-no sé, no me acuerdo — Norman quiso apresurarse en terminar de vestirse — Aunque intuyo que hicimos...

    — Es más que evidente — La piloto comenzó a reírse al ver como su amigo se veía nervioso — ¿Qué te ocurre? ¿Acaso te asusta lo que hemos hecho?

    — ¿Cómo? ¡No, claro que no! — El joven ya se había vestido al completo — Que va, es simplemente que... se me hace muy raro todo esto. Yo... no quería...

    — Oye, que no te sepa mal — Tyra se incorporó desnuda y se aproximó a Norman, acariciándole el torso — Somos amigos y esto no lo va a cambiar. Simplemente... lo pasamos bien juntos, ya está.

    — Lo sé, Tyra. El problema es... — Norman permaneció en silencio unos segundos, al comprobar que la puerta del camarote estaba abierta y que Iris acababa de pasar por el pasillo sin haberse percatado de esa escena — ...que yo no puedo hacer esto más.

    — ¿Qué? ¿Por qué? — Tyra se apartó de su compañero, sintiéndose rechazada — ¿Qué se supone que quieres decir con eso? Simplemente hemos liberado el estrés de esta manera.

    — Y en otras circunstancias no tendría problema — Norman decidió sincerarse ante la piloto — Pero no quiero que vuelva a pasar, al menos no entre nosotros.

    En la mente de Williams se había quedado la imagen de la joven Hennessey cruzando el pasillo, indicativo de que sentía algo más que simple atracción por la chica.

    Al ver la mirada perdida del hombre, Maxwell frunció el ceño y comenzó a vestirse sin decir nada, consciente de que su compañero y amigo tenía otra cosa u otra persona ocupando sus pensamientos.

    — Cuando acabes de soñar despierto, me gustaría que te fueras de mi camarote — Le indicó la chica, mostrándose muy seria — Tenemos trabajo que hacer.

    [...]

    — Me gustaría hablar pronto con Kendall — Brume avanzaba por uno de los pasillos acompañado de su compañera de habitación — Debe sentirse frustrado porque nos fuéramos.

    — Ken es un buen chico y estoy seguro de que Ender le habrá hecho entender nuestra situación — Jenner trató de tranquilizar a la madre biológica del niño — No te preocupes, estoy seguro de que cuando lleguemos a Virm tendremos la libertad de contactar con casa.

    — Eso espero.

    La ex comisaria de policía y la ex líder de la Resistencia llegaron al gimnasio de la nave, lugar donde podían ejercitarse conforme quisiesen. Además de máquinas, mancuernas y otros utensilios para uso deportivo, también se encontraba un amplio ring de boxeo y una zona de pelea sin nada relevante.

    — ¿Todo bien? — Cia notaba que su compañera estaba muy seria — Es por lo que ha pasado en Verilia, ¿verdad?

    — Exactamente — Sun era consciente de que aquel hecho la había dejado en mal lugar delante del resto de la tripulación — Si antes me miraban mal, ahora es peor.

    — No todos creen que te equivocaste — La mujer que fue soldado Anixis quiso reconfortar a la asiática — Yo soy una de los que hubiesen actuado igual que tú.

    — Entonces tendrías que haberla conocido cuando fundó la Resistencia, seguro que juntas habríais sido imparables.

    Una voz femenina se escuchó tras ellas, tratándose de Ashley, quién al parecer pretendía ejercitarse también en la sala. Al verla, Sun agachó la cabeza visiblemente apenada, pero Cia la confrontó sin pensarlo.

    — Supongo que el día que tengas un hijo esperándote a años luz de distancia te pensarás dos veces si ayudar a alguien en peligro o salvarte a ti misma.

    — Si esa persona es de mi tripulación, no lo dudaré.

    — Genial, entonces — Jenner mostró una sonrisa sarcástica que no gustó a su compañera — Habrás salvado a alguien pero habrás dejado huérfano a tu hijo.

    — ¡¿Acaso ese niño iba a quedar huérfano, imbécil?! — Ripley la empujó con rabia — ¡Si hubiese muerto su madre, todavía quedarías tú aquí y Ender junto a él!

    — Si debo elegir entre salvarte a ti y salvarme a mí... creo que la respuesta está clara — Brume decidió no mantenerse callada más tiempo — Y más si eso significa poder ver a mi hijo cuando regrese.

    — ¿Y si eres tú la que está en peligro?

    Ambas ex líderes de la Resistencia se encararon hasta tal punto que Cia tuvo que apartarlas bruscamente, pues la situación las invitaba a usar las manos. Tras este gesto de la ex policía de Ciudad Anixis, Ashley sonrió unos segundos y acto seguido negó con la cabeza, dirigiéndose a una de las máquinas para ejercitarse.

    Cia y Sun la observaron con un evidente enfado que bien estaba justificado en ambos lados de la balanza. Cualquiera de las dos ideas que defendían las que antaño fueron amigas y compañeras, eran correctas. Sin embargo, pese a que nadie tenía la razón, el arraigo humano por un ideal hace que estos lo defiendan hasta las últimas consecuencias.

    — En algún momento, serás tú quién esté en peligro — La soldado Ripley se volteó una vez más para decirle algo a la asiática — Y cuando ese momento llegue, probablemente te salve la vida incluso arriesgando la mía. Pero no lo haré pensando en ti, sino en tu hijo.

    [...]

    En uno de los camarotes de la Nolartis, la escena era caótica.

    Ropa interior masculina y femenina yacía esparcida por toda la habitación, incluso las sábanas de la cama estaban a varios metros de esta y los uniformes posaban en los sillones, en ambos extremos del cuarto. Esos uniformes eran el del subcomandante y el de la médico.

    Lio se hallaba tumbado boca arriba en la cama, mientras que Maya estaba justo encima suya, moviéndose a un ritmo frenético. Ambos gemían de placer aunque de manera contenida, pues no querían llamar la atención de otros tripulantes.

    Acto seguido el hombre tomó a la mujer de la cintura y le dio la vuelta, posicionándola boca abajo mientras él se ponía encima. Santos comenzó a besar la espalda de la doctora Vega mientras ella se mordía los labios morbosamente, para después proseguir con el sexo.

    En aquel acto sexual no había amor en absoluto y eso ambos lo sabían, pues su intención era simplemente desfogar toda la tensión acumulada tras los acontecimientos previos. Tras Norman y Tyra, Lio y Maya habían sido los siguientes en sucumbir a la tentación y con total libertad, planeaban aprovecharse de ese beneficio mutuo.

    [...]

    — ¡Deberías hablar con el resto del Consejo de la AIE! — La científica Landom se veía realmente alterada — ¡Tenemos un líder incompetente y miembros en la tripulación que te abandonarían en cuanto la situación fuese un poco peligrosa!

    — Halisha, deberías calmarte — Om, que se encontraba con ella, con Caelum y Fallon, optó por relajar la situación.

    — ¡¿Calmarme?! ¡Esto es absurdo! — Halisha se movía de un lado para otro en el laboratorio, mostrando su evidente enfado con lo ocurrido el día anterior — ¡Podría pasarnos a alguno de nosotros la próxima vez!

    — Om, ella tiene razón — El científico e ingeniero Pallow asintió lentamente y sin apenas moverse — Comunicaré lo sucedido a mis compañeros del Consejo cuando lleguemos a Virm.

    — ¡¿Y por qué no antes?! ¡Tenemos una sala de comunicaciones cuánticas! — Exclamó la neoniana, con toda la prisa por poner el caso en manos de los líderes — ¡Cuanto antes se haga, mejor!

    — Será mejor una vez llegados a Virm, así podremos elegir un nuevo comandante entre todos — Caelum tenía la decisión tomada — ¿El thuniano no habla?

    — Como vuelvas a dirigirte a mi como 'el thuniano', hablar no será lo único que haga contigo — Las palabras de Fallon aterraron al peculiar syleriano — Mi opinión fue clara antes y lo sigue siendo ahora. Yo no abandonaré a nadie que no pueda salvar, los míos son así.

    — Es de admirar, Fallon, que no haya egoísmo en vuestra especie — Paokt siempre mostraba tener cierta sabiduría para todas esas cuestiones — Pero, ¿acaso los thunianos no tenéis sentido de la supervivencia?

    — Como dije en la reunión de ayer, solo en situaciones extremas.

    — ¡Aquí no importan los códigos por los que os regís, importa que somos un equipo! — Halisha quiso dejar clara su postura, la cuál era totalmente válida — ¡Y como equipo, si no podemos confiar entre nosotros o en nuestro comandante, la misión será un fracaso!

    — Sembrar el odio también garantiza el fracaso de la misión — El protector hizo enmudecer a la neoniana cuando dijo eso — Y es sabido que hay varios, entre ellos tu pareja, que lo promueven.

    — ¿A qué te refieres, Om? — Fallon no entendía a qué hacía referencia el syleriano, al no conocer la intrahistoria entre Yak y Lill.

    — Yak Quetaryan y Lill Crane dejaron de coincidir en sus decisiones cuando ocurrió el pulso de Regresión. Después de eso, ya no han tenido la relación de antes.

    — Y tú te quedaste paralítico por culpa de esa decisión del comandante Crane, ¿recuerdas? — Caelum no dudó en recordárselo a su homónimo.

    — ¿Es eso cierto? — El thuniano se sorprendió con esa noticia — ¿Qué pasó?

    — Tuve un accidente de lanzadera debido a que el pulso electromagnético emitido por Regresión inutilizó los controles — Paokt apenas acababa de superar aquel suceso, pese a haber pasado ya diez años — Quedé paralítico, pero gracias al ingeniero Regan, me reconstruyeron la columna vertebral usando partes metálicas de tecnología Anixis.

    — Yak me ha contado muchas cosas sobre Regresión, pero tu historia no la sabía, Om — La científica neoniana quedó boquiabierta al oír aquello — Siento mucho escuchar eso, debió ser algo horrible.

    — Hay cosas peores — El protector syleriano quiso quitarle hierro al asunto — Perdoné a Lill Crane porque sé que, pese a ser indirectamente, no tuvo intención de que me pasara eso. Sí, provocó mucho daño con aquella decisión, pero también salvó muchas vidas.

    — No estoy tan seguro... — Pallow se mostró escéptico.

    — De no haber hecho lo que hizo, los humanizados Anixis liderados por el Emperador Xom hubiesen ganado la guerra y no hubiésemos podido sacaros de la ciudad subterránea de Sovaam tiempo después — Om no se andó con rodeos — Tú y el resto de la civilización syleriana habríais muerto en Syleria eventualmente.

    — Veo que me queda mucho por aprender de todos vosotros — Fallon aún seguía impactado tras haber oído ese suceso — Yo solo diré, que como soldado, cuestionarlo todo es un error grotesco del que nos podemos arrepentir más adelante. Ningún líder es perfecto para el cargo y ninguna decisión que tome será la correcta, pero sin su figura, la misión jamás tendrá éxito. Una tripulación necesita un comandante, tome las decisiones que tome, porque será quién luego termine juzgado por lo que ocurra.

    [...]

    Atención, este es un aviso para toda la tripulación: el comandante Crane ha convocado una reunión de urgencia en la sala de reuniones — Las palabras de Oda resonaron por todas las salas de la Nolartis — Repito: el comandante Crane ha convocado una reunión de urgencia. Repórtense en la sala de reuniones lo más rápido posible.

    El aviso de la inteligencia artificial de la nave no pasó desapercibido para ningún miembro de la expedición, que extrañados y preocupados, se dirigieron a la sala de reuniones. Todos atendieron al llamado del comandante y se presentaron en el lugar indicado cinco minutos después de la orden.

    Los rostros de todos evidenciaban distintas emociones tras lo que sucedió hacia tan poco tiempo e incluso Lill se veía agotado, pero al parecer, tenía algo que revelarle al equipo. El holograma de la mesa central de la sala proyectó en 3D el texto Anixis que hallaron en la cueva subterránea de Verilia, habiendo sido traducido en el proceso en el que ocurrieron las discusiones entre tripulación y comandante.

    No faltaba nadie en la sala de reuniones, dejando el control de la nave a Oda y el rumbo a Virm ya establecido. Se respiraba un ambiente serio y la sensación de que había mucho que arreglar entre las relaciones de la tripulación, no obstante, aquel no iba a ser el momento.

    — Oda terminó de traducir en la mañana de hoy el texto Anixis que encontramos en Verilia — Crane decidió ser directo con la noticia — Yo ya lo he leído, pero quería que todos vosotros lo escuchaseis a modo de narración. Es información que lo puede cambiar todo.

    Lill apretó uno de los botones táctiles de la mesa para que Oda leyese el texto Anixis en voz alta, mientras los demás se preguntaban el porqué de la reunión. La curiosidad, el miedo y la preocupación eran las principales emociones a bordo de la Nolartis en aquellos instantes.

    "Hemos aterrizado en Verilia. Hoy es el décimo cuarto día en éste planeta, tras haber huido del nuestro. Estamos en un mundo bello pero malvado. Su ciclo es agresivo y cambiante, extremo, voraz. Cuando llegamos se respiraba paz y ahora te ahogas en ceniza. Pero los Veerham no nos han dado caza, todavía. Algunos creen que es mejor permanecer aquí, resguardarnos en la base subterránea, pero muchos otros creemos que lo mejor es dirigirnos a la colonia trabajadora de Virm y usar la base cilíndrica para alejarnos del cúmulo. Lo someteremos a votación, ya que el Alto Mando ha caído. Pero nosotros no lo haremos".

    Se trataba de un texto breve pero con mucha información para la expedición.

    Tras oír la lectura de dicho mensaje, escrito probablemente hacía miles de años, los miembros de la Nolartis se miraron entre sí. En algunos creció la sensación de temor, en otros la curiosidad se acrecentó. Tras un minuto de completo silencio y reflexión individual, el comandante abrió el debate.

    — Creo que los Anixis fueron atacados por otros seres de desconocida procedencia por el momento, los Veerham — Lill apoyó sus manos sobre la mesa redonda de la sala, mostrándose preocupado — Lo que nos temíamos hace unos meses parece una realidad ahora: nos dirigimos hacia un peligro para la Alianza y para la sociedad que hemos construido.

    — No sé qué encontraremos en Virm, comandante, pero según dice ese texto, los Anixis planeaban usarlo como nave de huida — Todos se giraron para observar hablar a Fallon, quién dio su opinión al respecto — A nosotros, los thunianos, esa base cilíndrica nos salvó de quedar varados para siempre en el espacio. Sin lugar a dudas, puede soportar una colonia entera.

    — ¿Y qué quieres decir con eso, Fallon? — Yak intervino inmediatamente en la conversación — No vamos a huir de esto, sean quiénes sean esos Veerham, les pondremos fin.

    — Tu optimismo es entrañable, Quetaryan — Khael, que aún portaba el aparatoso vendaje en los ojos, sorprendió a todos con su irrupción en el debate — Siento deciros a todos que esto no es algo de lo que podamos huir ni a lo que nos podamos enfrentar.

    — ¿Cómo podéis estar hablando siquiera de escapar de algo que acabamos de descubrir? — Eron sintió que la mayoría estaba siendo hipócrita — Ni siquiera sabemos si esos Veerham siguen ahí fuera, en algún lugar, o si los Anixis verdaderamente están extintos por esos seres.

    — Sigo creyendo que ir a buscar los problemas no es la mejor solución a ellos — La asiática aportó su controvertida opinión al grupo — Si fuese mi decisión, esta misión terminaba aquí. Volveríamos todos a casa y nos prepararíamos por si algún día aparecen esos Veerham.

    — Tenemos suerte de que lo deciden líderes competentes y no tú, Brume — La soldado Ripley no dudó en lanzarle un dardo a su compañera.

    — Deberíamos comunicar la información de este texto al Consejo de la AIE, comandante — Pallow se dirigió a su líder — Y hablarles también sobre la reestructuración de los puestos de mando de esta expedición.

    — Descuida, cuando encontremos lo que necesitamos encontrar en Virm, mi cargo estará a vuestra disposición — Lill sorprendió y mucho con esa afirmación — Si me disculpáis, debo mantener una conversación privada con los líderes de la AIE.

    Mientras el resto de la tripulación iniciaba un acalorado debate sobre la información encontrada en Verilia, Lill puso rumbo a la sala de comunicaciones, próxima a la sala de reuniones en la que se encontraba. Desde que comenzó la misión, solo había habido una comunicación con los líderes de la AIE, durante la primera llegada a Virm. Ahora, durante el regreso al planeta, se sucedería la segunda llamada entre superiores.

    La compuerta de la sala se cerró tras la entrada del comandante, momento en el que éste realizó una serie de comandos para iniciar la llamada por enlace cuántico. La ultimísima tecnología Anixis era capaz de poner en contacto a la Nolartis con el territorio de la Alianza, estuviese donde estuviese, lo que era una gran ventaja y un buen aliciente para la misión.

    Conectando con la sala de comunicaciones de Ciudad Anixis, Paraíso...

    Durante la espera, Crane no dejaba de pensar en cuando podría tener una conversación con Snow y sus hijos, pues hasta el momento, las comunicaciones solo podían ser con los líderes de la AIE. Sin embargo, sus pensamientos fueron difuminados cuando apareció ante él la forma holográfica de la representante humana, la gobernadora Bárbara Mason.

    Comandante Crane, me alegra recibir noticias tuyas — La líder de la humanidad se mostró cordial, aunque también seria — ¿Cómo ha ido la visita a Verilia?

    — En cuanto a la obtención de información relevante sobre los Anixis, la misión ha sido un éxito, se podría decir — Lill, erguido y con las manos en la espalda, se dispuso a dar una mala noticia — Sin embargo, tuvimos problemas... y el thuniano Ñjar perdió la vida.

    Bárbara permaneció unos segundos con la mirada perdida en algún punto del suelo, sin embargo, no tardó en responder a su enviado especial a la expedición.

    Lo notificaré al sabio Cyprus, él sabrá que hacer — Mason quiso dejar ese tema apartado — Cuéntame Lill, ¿qué habéis descubierto?

    — Es un poco largo de explicar, pero estamos de regreso a Virm, la siguiente pista está ahí — El líder de la expedición de la Nolartis prosiguió — Respecto a lo descubierto en Verilia, os enviaré una copia encriptada de la información obtenida para que así la analicen los expertos.

    Entendido, me parece correcto.

    — Hay una cosa más, representante Mason.

    ¿Qué es, comandante?

    — En Verilia, como dije antes, hubo problemas... y la tripulación duda de mi implicación — El hombre no dudó en sincerarse ante su superior — Quieren un cambio en el rango que ostento y he pensado en dejarlo al servicio de todos ellos.

    ¿Vas a abandonar la misión? — Bárbara se sorprendió para mal — Yo te elegí personalmente para estar al mando, si la tripulación duda de ti, duda de mí.

    — Están en su derecho, Bárbara, tanto dudar de mí como elegir a otra persona para que esté al mando.

    No creo que ninguno de ellos pueda estar a tu altura.

    — Son gente capacitada, en su mayoría.

    Ya conoces mi opinión, pero es tu decisión, Lill. Si decides poner tu cargo a disposición del grupo, es cosa tuya. Lo que hagáis entre vosotros es cosa vuestra, lo único que os pido es que cumpláis con la misión y no la compliquéis con absurdeces. Notificadme cualquier cambio en el organigrama de líderes.

    — Así lo haremos.

    Estamos en contacto. Fin de la transmisión.

    La representante Mason fue la encargada de cerrar la comunicación, ante la expresión apenada en el rostro de Lill. El comandante estaba algo deprimido, no porque quisieran sacarlo del cargo, sino porque había perdido la confianza de mucha gente importante para él.

    Aunque de ningún modo iba a tirar la toalla al respecto. Crane cambió su semblante, estando más serio ahora, y emprendió el camino hacia la salida de la sala. En su mirada había determinación. Quizá la mayor parte de la tripulación dudase de su capacidad de liderazgo, pero él no era una persona que se rindiese fácil.

    — Si queréis mi cargo, tendréis que ganároslo todos los que habláis de más — El por el momento, comandante de la expedición, habló para sí mismo — No llegué a este lugar quejándome, sino trabajando durante todo este tiempo. Nadie me va a negar el crédito que merezco.
     
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    Reydelaperdicion

    Reydelaperdicion Equipo administrativo Comentarista empedernido

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    Saludos, amigo.

    Se me ha complicado la lectura por factores externos a mi control (como bien sabes :( ) pero finalmente he terminado de leer el capítulo. Tengo que decir que me esperaba un capítulo algo más tranquilo siendo que venimos de dos capítulos más largos. Tan pronto como vi este capítulo tan corto me esperaba algo tranquilo, y me ha sorprendido para bien ver que no ha sido así. Este capítulo ha sido muy bueno en cuanto a nivel de diálogos y relaciones entre personajes, aunque a mi consideración le faltó un poco más de narración para describir mejor lo que pasaba por las cabezas de todos los demás. Pero estoy 100% satisfecho con todos los diálogos que hemos visto aquí.

    Paso a comentar situación por situación de lo más llamativo del capítulo para mí. Arrancamos con Lill que se despierta, y fue una escena un poco dura. Debe ser difícil para el comandante estar solo y comer solo. Lo peor de todo es que está solo por haber tomado una decisión con la que él no está contento. Es decir, se quedó un poco aislado y ha perdido la confianza por algo que él no quería hacer. Todo el mundo sabe que él daría la vida por Eron, pero era necesario para él pensar en su familia. Debe ser duro estar allí, dando la cara, haciendo algo que no te gusta, lejos de tu gente, y que encima te quieran conspirar para sacarte. Pero bueno, los gafes del oficio son así.

    Mientras Lill va a ver el archivo, tenemos a West ofreciéndole a Lynx ser como una especie de aprendiz suyo para que sepa de muchas cosas que al grupo le pueden venir bien. Y es comprensible, cuando alguien se va de una empresa, principalmente si es un ingeniero, se les pide capacitar a los que ya están para que el conocimiento no se pierda. West es un ingeniero puro, y sabe que su tiempo es limitado. Me agrada ver que reconoce el potencial en el chico y que lo llama para dejar su legado en él, podría ser casi como el hijo que nunca tuvo. Y lo mejor, es que Eniar también ha entrado y que ella también busca desconectar de lo que acaba de pasar. Siento que tener a dos personas más para darles información es más productivo, y me imagino un equipo interesante entre Lynx y Eniar. Quizá desarrollen una relación de tipo fraternal al estilo Lill y Om, pero eso es pensar mucho a futuro.

    Luego vemos que Norman y Tyra han querido desestresarse y han encontrado la forma más pecadora que pudieron XD. Me sorprende que se hayan tomado tantas cervezas y hayan acabado revolcándose, pero bueno, cada quien se desestreza como puede. Lo que me ha sorprendido es que Norman parece sentir algo por Iris. Eso me ha shockeado un poco. Quiero decir, si sientes algo por la joven del grupo, ¿qué haces emborrachándote con tu mejor amiga si sabes cómo puede terminar todo producto del alcohol? Pero bueno, lo hecho hecho está. Aunque parece que Tyra también se dio cuenta de en la mente de su compañero está otra persona. Y ahora ella también me ha sorprendido, arranca diciéndole a Norman que no pasa nada, porque son amigos y su relación de amistad no cambia con un revolcón. Pero luego, como nota que siente algo por Iris, le monta una escena. Me parece que es un poco tóxica esa chica, directamente salida de Chernobyl XD. Okno. Ahora puede que haya lío amoroso porque creo que a Norman y Lynx les gusta Iris, pero Tyra queda en el medio de todo. Curioso.

    Luego pasamos a Eron y Yak buscando a Khael para recriminarle por haber hecho lo que hizo al apoyar a Lill. Qué puedo decir, Khael se ha lucido con su respuesta. Está claro que él es un soldado puro y duro y no se dejaría intimidar por dos conspiradores. Mis respetos para él, y para Uriow también. Es bueno saber que se llevan bien pese a que en el pasado tuvieron un cruce. Más allá de que Eron tiene derecho a estar enojado con Lill, me parece muy bajo lo que ha hecho. Aliarse con una sabandija como Yak y luego actuar a espaldas de Lill. Quiero decir, si Lill es tu hermano y estás inconforme, vas y se lo dices de frente. No como cobarde. Pero bueno, ya veremos si luego desciende puestos o no.

    Luego (tengo que dejar de decir luego en cada inicio de párrafo XD ) vemos que Sun y Cia están preocupadas por la misión y por lo que Ken pueda pensar, y cuando están en el gimnasio, aparece Ashley para enfrentarlas a las dos. Y qué puedo decir, se ha picado. Está claro que entre las dos las cosas no están bien, no tuvieron tiempo para arreglarse y encima la misión empeoró todo. Cia tuvo que ponerse a separarlas, porque sino todo iba a irse de las manos para estar a las manos. Me alegra que ella, aunque esté en desacuerdo, haya puesto las cosas en orden. Y me ha gustado que Ashley le diga a Sun que la va a salvar, pero no por ella, sino por su hijo. Eso fue un golpe psicológico, claramente.

    La siguiente escena entre Lio y Maya teniendo relaciones sexuales me ha dejado muy sorprendido. Vemos que ambos están dándose duro para liberar estrés. Bueno, ahora quiero participar en esta exploración. Si me entero que las misiones van a ser así de estresantes y que el estrés se libera teniendo sexo, pues a dónde voy a firmar XD. Fuera de broma, sorprende que Lio haya hecho eso porque entre él y Maya no vi ninguna señal de atracción, pero ella no ha dudado en llevárselo a la cama. Tal parece que Lio es el sex simbol de LV, porque esta es la cuarta mujer que se lleva a la cama en la historia. Hillary, Dyrian, Bárbara y ahora Maya. Esto me hace pensar en qué carajo hizo estudiando reparación de lanzaderas siendo que podría haber conseguido trabajo de modelo con suma facilidad XDDDD. Bueno, fuera de broma, parece que a Lio levantarse mujeres no es un desafío. No quisiera estar cerca de él en ese caso :v .

    Vemos que de parte de Caellum y Halisha, dos no soldados, también hay resentimiento hacia Lill por lo que hizo. Y se ve que Om no juzga a Lill por nada, ni siquiera por lo que pudo haber pasado en la guerra ni en la misión. Aunque me agrada la manera de ser de Fallon y la especie, tengo el presentimiento de que eso podría terminar por perjudicarlo a él y a todo su equipo más adelante.

    Cuando las cosas acaban, descubrimos algo de info más sobre los Anixis. Vemos que estaban en Verilia, un planeta que se describe por ciclos y que estaban huyendo de otra especie que parece ser conocida como los Vheeram. Eso me intriga mucho. Quiere decir que estaban en peligro, pese a su avanzada tecnología, y vemos que a todo el grupo les asusta la posibilidad de que sigan vivos y que estén ahí afuera, listos para lanzar alguna especie de segundo ataque sobre todos en el futuro. Pero todavía quedan pistas por llegar, y sé que vamos a desentrañar este misterio paso a paso.

    Finalmente, Lill contacta con Bárbara para darle el update de la misión, y comunicarle que el puesto de comandante estará a disposición de la tripulación. Eso me intriga, me has contado al respecto, y claramente muero por ver cómo se desenvuelve esta situación. Mis felicitaciones a Lill para dar voz a la tripulación pero sin dejarse pisar, porque al fin y al cabo, sus méritos los tiene.

    Con eso me despido, amigo. Ha sido un capítulo fantástico, pese a ser breve, y me ha dejado con ganas de más. Además de que el plus de leer en simultáneo lo ha hecho mejor para mí. Ojalá repetir la semana que viene. Será hasta la próxima. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:
     
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  7. Threadmarks: La responsabilidad de vivir
     
    Manuvalk

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    Los Viajeros VIII: Más allá
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    Saludos y bienvenidos al cuarto capítulo de esta parte ocho de Los Viajeros. El capítulo de hoy se centra en los personajes que se quedaron atrás. Aviso de que la duración de los capítulos variará considerablemente, habrá tramos de la parte donde los capítulos sean más largos y otros donde sean más cortos, debido principalmente a la trama que contar en dichos capítulos. Añadir como siempre mi más sincero agradecimiento a Reydelaperdicion por estar siempre ahí y por poder leer en simultáneo tanto esta historia como la suya, La Gran Catástrofe. Disfruto mucho hacerlo y tras esto, deseo que disfrutéis la lectura :dancecat:







    La responsabilidad de vivir




    La representante de la humanidad salía de la sala en la que se encontraban los dos primeros thunianos que habían pisado Ciudad Anixis, siendo estos Cyprus y Dhejam.

    Bárbara acababa de darles una muy mala noticia: el soldado Ñjar, en la expedición a bordo de la Nolartis, había perdido la vida en el planeta Verilia. En el rostro de la mujer se podía apreciar cierta pena por dicha muerte, además de por haber sido la responsable de dar parte de lo sucedido al líder thuniano y su protector.

    Dhejam apenas reaccionó a la noticia ante la humana, mientras que el sabio asintió varias veces, cabizbajo, terminando por agradecer a Bárbara el hecho de que se hubiese personado para informar de ello. Fue una vez que la representante de la humanidad se marchó, que el protector del sabio explotó ante su protegido y líder.

    — ¡Nunca debió haber accedido a ir! — Dhejam estaba realmente enfadado — ¡Él te hizo caso y mira ahora! ¡Está muerto!

    El soldado thuniano no dejaba de dar vueltas de un lado a otro del salón en el que se encontraba junto al sabio Cyprus.

    La embajada de su especie fue establecida en la segunda planta del edificio en la base militar de Ciudad Anixis y era allí mismo donde el líder y su protector estaban en aquel momento, tras haber recibido la dura noticia de la muerte de su homónimo y amigo Ñjar.

    — Siéntate, Dhejam, y recapacita sobre tu actitud.

    El sabio thuniano estaba sentado en un cómodo sillón, con las piernas cruzadas y la mirada clavada en su protector. La frustración del soldado, que acababa de conocer que su mejor amigo había muerto en Verilia, venía acompañada del enfado con su líder, quién le pidió al fallecido thuniano que fuese en la expedición de la Nolartis.

    — Quién debería recapacitar eres tú, sabio Cyprus — Dhejam le apuntó con el dedo, en un claro gesto de culpabilidad — ¡Tú lo enviaste a esa expedición aún sabiendo que tenía una familia que cuidar!

    — ¿Habrías ido tú por él? — Cyprus no lo creía.

    — No, al menos hasta que no llegase alguien de confianza a quedarse aquí como tu protector.

    — Te esfuerzas demasiado, Dhejam — El viejo thuniano se incorporó y se aproximó a él — No necesito protección aquí, no estamos en peligro.

    — Aún no conocemos lo suficiente a estas especies — El soldado fue sincero al respecto — Creo que ya van dos veces que te precipitas en tus decisiones, sabio.

    — ¡¿Acaso tú lo harías mejor, joven?!

    El grito de Cyprus sorprendió a Dhejam, quién nunca le había oído hablar en un tono tan serio y alto. Incluso los guardias thunianos que custodiaban la puerta de fuera entraron rápidamente al oírlo, solo para recibir mediante un gesto del protector, la orden de que todo estaba bien y de que regresaran a su puesto.

    — No cuestiono tus decisiones, sabio...

    — Las cuestionas, Dhejam, al igual que mi moralidad — Cyprus no se andó con rodeos y se encontraba a escasos centímetros de la cara de su protector — Ñjar en ningún momento fue obligado por mí para participar en esa expedición y nuestro pueblo no fue forzado a unirse a la Alianza...

    — Pero te escuchan y hacen lo que tú les dices, aunque no les obligues.

    — Porque me he ganado la confianza de todos, excepto la tuya, parece.

    — No es así, sabio Cyprus, es que...

    — Todos tenemos capacidad para tomar nuestras decisiones, esa es la responsabilidad de vivir — Cyprus se sentó de nuevo en el sillón, haciendo un pequeño esfuerzo en el proceso — Eso conlleva también que entiendas el riesgo que hay de morir, o de equivocarte.

    Dhejam se sentó en otro de los sillones que había en la sala, la cual tenía un gran ventanal que daba al exterior de la calle principal de Ciudad Anixis.

    Una avenida muy concurrida y transitada, además de por las especies miembro de la Alianza Interestelar de Especies, también próximamente por los recién llegados thunianos. Al menos eso pensaba el líder de la nueva especie miembro, que observaba cada día el tránsito de seres por la calle.

    — Muy pronto llegarán más de los nuestros, quienes quieren comenzar una nueva vida — Al sabio se le dibujó una pequeña sonrisa en su arrugado rostro — E incluso en esa calle que vemos, puede ocurrir una catástrofe. En cualquier lugar del universo puede acabar la vida, que no se te olvide nunca, joven.

    [...]

    Bárbara no pudo evitarlo y fruto del estrés, terminó por encenderse un cigarro.

    No solo la muerte del thuniano Ñjar en lo que había sido la primera misión en un nuevo planeta le había afectado, sino que también el hecho de que su comandante elegido estuviese siendo cuestionado prácticamente desde el inicio del viaje no facilitaba las cosas.

    La conversación con Lill había sido de todo menos tranquila para la actual representante humana, quién veía que los problemas comenzaban a surgir tras su apresurada idea de iniciar la expedición sobre la ruta Anixis. Aunque no quería pensar en ello, no podía evitarlo. Sin embargo, pronto tendría que recibir la llegada de nuevos colonos thunianos y lo que sería el primer enlace entre Paraíso y Virm para la visita a ambos mundos de cualquiera que estuviese dispuesto a ello.

    El aterrizaje de la primera nave de transporte estaba al caer y sería en la base militar de la ciudad, por lo que no tendría que irse muy lejos.

    Últimamente, las ocupaciones de Mason se limitaban a la base militar, por lo que en cuanto al resto de quehaceres no había nada que requiriese de su tiempo. Siempre podía mandar a algún soldado o secretario a realizar cualquier encargo en su nombre, a menos que fuese algo excepcional.

    Fue así como lo hizo con Ender, a quién vio llegar a la base militar en una lanzadera taxista justo en el momento en el que pensaba en él. Lo había mandado llamar días atrás con la intención de proponerle algo, pese a que el segundo hijo del fallecido Gar Xom no era fácil de convencer al tener que hacerse cargo de su sobrino.

    El hombre salió del vehículo para luego dirigirse a la que era su líder y también amiga, abrazándose ante el reencuentro tras varios meses de la última vez que se vieron, cuando Bárbara contrató a Sun para la expedición ante los ojos del propio Ender y de Cia, quién iría después.

    — ¿No habías dejado el tabaco? — Fue lo primero en lo que se fijó Xom.

    — Lo retomé hace un par de meses — Mason fue sincera con su viejo amigo.

    — Está claro que la expedición te está estresando bastante... ¿o se trata de lo ocurrido en Syleria?

    — Se trata de todo, principalmente — La mujer le dio una última calada al cigarrillo para luego tirarlo al suelo y pisarlo con la intención de apagarlo — Veo que has oído algo al respecto.

    — Bárbara, ya sabes que las noticias vuelan — Ender se cruzó de brazos mientras se apoyaba en una pared externa del edificio de la base militar — Aunque como siempre, falta contenido explícito del suceso.

    — Alguien ha asesinado a Hylda Admir en plena calle — La líder humana negó con la cabeza para después mirar al cielo — Y delante de su hijo...

    — Maldición... — Ender lanzó un suspiro al notarse en tensión — Ahora entiendo tu preocupación.

    — La seguridad de Hylda lo está investigando, pero no encuentran aún el móvil del asesinato. Simplemente, no entienden quién querría matar a la Elegida.

    — Podría tratarse de un asesinato encubierto — El hombre apenas tenía información al respecto pero comenzó a teorizar igualmente — Alguien que quiere el poder en Syleria podría haber contratado al asesino para que se hiciese cargo.

    — Lo veo improbable, Hylda era adorada por la sociedad syleriana. ¿Y quién querría su puesto si ni siquiera podría tomarlo? — Mason miraba a la nada, pensativa — En Syleria no hay elecciones para elegir un representante, allí hay una dinastía y siempre hay un sucesor.

    — Ya, bueno, no creo que pongan al joven Omnius al mando — Ender negaba con la cabeza — ¿Qué tiene, ocho años?

    — No lo sé, eso creo. Da igual. Om podría ocupar el puesto al ser su pareja formal, pero está a bordo de la Nolartis a años luz de aquí... y Caelum, que tomó el mando durante el pulso de Regresión, también.

    — Entonces, ¿nadie tiene el control en Syleria?

    — Erie y yo hemos acordado mandar a Sith como medida temporal para mantener las cosas en Sovaam — Bárbara vio como la nave de llegada de los colonos thunianos descendía de los cielos de Paraíso — Es un parche, al menos hasta que regrese Om.

    — ¿La expedición va a volver? — Ender pensó en ello como una posibilidad, deseando que fuese real para volver a ver a su querida Cia.

    — Encontraron algo en Verilia y eso les ha mandado de vuelta a Virm — La representante se sinceró — Bueno, Ender, antes de recibir a los colonos thunianos y darles la bienvenida a Paraíso, quiero proponerte algo.

    — Te escucho, Bar.

    — Con la marcha de Cia, la comisaría de Ciudad Anixis no tiene un puesto de autoridad y además, necesito a alguien investigando aparte el asesinato de Hylda — Todo lo que decía la mujer sonaba muy serio, algo que notó el hombre — Tú fuiste policía de La Unión, conoces el trabajo y eres inteligente. Me gustaría pedirte que accedieras a volver a serlo, por mí. Sería un alivio tenerte como apoyo, créeme.

    Ender agachó la vista al suelo para luego mirar fijamente a Bar. En sus ojos se podía apreciar el estrés con el que cargaba, el deseo de contar con él y la preocupación sobre el asesinato de Hylda. El ex policía de La Unión supo que había algo más en esa propuesta.

    — Temes por tu vida, ¿verdad? — El rostro de Xom mostró una evidente expresión de seriedad — Crees que el asesinato de Hylda puede significar que alguien o algunos van a por los líderes de la Alianza, ¿no?

    La representante humana asintió, sin decir palabra. No hacía falta decirlas. Ender asintió dubitativo durante unos segundos, mientras veía que los colonos thunianos estaban saliendo ya de su nave de transporte. Sin querer que Bárbara les hiciera esperar y sin querer hacerla esperar a ella en su decisión, el hombre contestó.

    — Retomaré mi faceta de policía e investigaré lo ocurrido en Syleria, tienes mi palabra.

    — No sabes cuánto te lo agradezco, Ender.

    — Dame unos días para organizarme, buscar a alguien que cuide de Kendall durante mi investigación — Xom vio que su lanzadera taxi seguía ahí, por lo que la tomaría de regreso a su casa — Necesitaré que me prepares un viaje a Syleria y varios suministros.

    — ¿Qué tipo de suministros necesitas? — Mason no comprendía que podría necesitar inicialmente.

    — Armas y protección — Reveló Ender, sin inmutarse — Si voy a trabajar en la sombra, necesitaré estar preparado para cualquier cosa.

    — Tendrás todo lo que pidas, no te preocupes — Bárbara comenzó a caminar en dirección a los colonos thunianos, para darles la bienvenida.

    Ender la vio marchar con total seriedad, consciente de que iba a hacer un sacrificio con tal de ayudarla. No obstante, era casi como de la familia y tras estar diez años parado, al igual que Cia, ansiaba volver a sentirse útil. Y que mejor manera que retomando su profesión de policía, aunque en este caso, encubierta.

    [...]

    Una nave de transporte repleta de colonos thunianos provenientes de Virm, estaba por llegar a Neonia.

    Tras la unión a la Alianza por parte de esta nueva especie y viendo que Nueva Thundia —como era llamada la base cilíndrica y colonia de Virm— no era un lugar apto para vivir, se decidió que estos seres pudiesen elegir a qué planeta de los ya habitados querían ir, con la intención de establecerse y empezar una nueva vida.

    Viendo que Isharay contaba con una capacidad de habitantes muy limitada, siendo en su mayoría neonianos, se optó por dar cobijo a los thunianos en Promesa, la colonia humana en el planeta. El espacio con el que las tres primeras arcas de La Unión contaba era más que suficiente para albergar más población, por lo que no sería un problema dicha ocupación.

    La líder neoniana, Erie Tovam, sería la encargada de recibir a los colonos thunianos en su planeta. Erie se encontraba ya a la espera de la llegada de la nave en una de las diversas zonas de aterrizaje con las que contaba Promesa en su exterior, estando acompañada de quién actualmente era su mano derecha en la gestión de las colonias.

    — Ya han pasado los controles en órbita — Arva monitoreaba la llegada de la nave thuniana en un pequeño dispositivo — Aterrizarán en breve.

    La ex piloto quiso estar presente también en la llegada de los nuevos residentes, aprovechando que sus hijos Jackon y Karla se encontraban en horario de colegio. Algunos trabajadores de las zonas de aterrizaje se dispusieron a dar indicaciones a otros, tales como dejar libre de objetos la pista.

    — No tenías porqué venir, Arva — La representante neoniana miró a su segunda al mando — Esto es puro protocolo, y es más trabajo mío que tuyo.

    — No tengo problema ni nada más importante que hacer, todo marcha según lo previsto — Tidder le quitó importancia al asunto — Además, hasta dentro de unas horas no llegará el hijo de Om y Hylda.

    — Vaya, es cierto, ¿va a quedarse bajo tu cargo al final?

    — Esa es la idea.

    — Om te llamó desde la Nolartis, ¿verdad?

    — Así es, hace dos días. Quiere que me haga cargo de Omnius durante un tiempo en lo que él encuentra una nave de regreso desde Virm.

    — No me puedo imaginar como se debe estar sintiendo al respecto — Tovam agachó la mirada, visiblemente apenada — Yo solo he tenido una relación cordial con Hylda, pero incluso a mí me duele su muerte. Om debe estar destrozado.

    — Creo que fue Bárbara la que volvió a contactar con la Nolartis para contarle lo ocurrido en Syleria — La mujer nacida en la Luna comenzó a negar con la cabeza — No sé como se lo tomaría, pero es evidente que va a dejar la expedición.

    — La sociedad syleriana necesita un líder urgentemente mientras se lleva a cabo la investigación sobre el asesinato — La líder neoniana se hallaba de brazos cruzados — Y yo parece que te necesitaré más tiempo a mi lado.

    — ¿A qué te refieres con eso?

    La nave de origen thuniano ya había superado la entrada a la atmósfera de Neonia y se disponía a aterrizar ante los ojos de las dos máximas autoridades de la zona. Erie se mostró un tanto apenada antes de responder.

    — He sabido que Khael también regresará desde Virm. Sufrió un accidente en Verilia que le ha imposibilitado seguir a bordo de la expedición.

    — ¿Cómo? — Arva no daba crédito a aquello — Siento mucho oír eso, Erie, de verdad.

    — Él era consciente de los riesgos, al igual que yo al mandarlo.

    La neoniana trató de recuperar la compostura ante la salida de los thunianos de la nave, pues se emocionó tras hablar de lo ocurrido al ex comandante Yannick, del ejército de la AIE. No era un secreto que la neoniana comenzó a tener ciertos sentimientos hacia él meses atrás, y no parecían haberse evaporado en este tiempo.

    — ¿Te importaría tomar la iniciativa? — Tovam le indicó con un gesto a Tidder que se adelantara — No quiero presentarme con esta expresión en el rostro.

    — Por supuesto, les daré la bienvenida. No te preocupes.

    La humana asintió y se dirigió cordialmente a recibir a los nuevos colonos thunianos, quiénes venían liderados por dos sabios del Consejo de seis que eran. Estos se inclinaron unos segundos ante Arva, mostrando una especie de reverencia que la ex piloto hizo recíproca.

    — Sean bienvenidos a Neonia, aliados — La mujer de la Luna mostró la más agradable de sus sonrisas — Concretamente, a las colonias de Promesa e Isharay.

    — Es un honor y un privilegio estar en un mundo de verdad — Contestó, emocionado, uno de los sabios.

    — Y sobre todo, tener tan educado recibimiento — Añadió el segundo sabio, complacido — Si es posible, guíanos hasta lo que será nuestra nueva morada.

    — Con mucho gusto, sabios.

    Arva les indicó con un suave gesto que la siguieran, mientras Erie se unía al recibimiento tras recobrar la compostura unos minutos después. La líder neoniana y su segunda al mando llevarían a los recién llegados colonos a las que serían sus nuevas viviendas, varias calles anexas que lo convertirían en el barrio de los thunianos en el planeta neoniano.

    [...]

    — Su transporte está listo, doctora Marlow.

    — Perfecto, gracias.

    Cinthia veía como sus pertenencias eran subidas a bordo de una lanzadera, la cual la llevaría a la zona de aterrizaje y despegue de la ciudad de Sovaam.

    Su estancia en Syleria tras varios años allí para aprender más sobre la fisionomía syleriana habían llegado a su fin, tras la llamada de la representante humana Bárbara Mason para ofrecerle el puesto de cargo mayor en el Observatorio Científico Vanth Dheer, vacante que el syleriano Caelum Pallow poseía antes de ser enviado en la expedición de la Nolartis.

    Pese a inicialmente mostrarse reticente a asumir una mayor responsabilidad en su trabajo, la médico más famosa en el territorio conocido de la Alianza terminó por acceder al puesto, consciente de las ventajas que le otorgaba y del nuevo horizonte que se le abría en lo referente a sus conocimientos.

    En el OCVD podría estudiar más sobre la medicina entre especies, aprender más de cerca la fisionomía thuniana —ya que estos no viajarían a Syleria temporalmente tras el asesinato de Hylda— y expandir sus conocimientos sobre ciencia, un campo que conocía pero que tenía algo olvidado.

    — Señorita Marlow, ya está todo — Uno de los trabajadores que subió a bordo las pertenencias de la médico, era humano, de ahí el como se dirigió a ella.

    — Muchas gracias a todos por la ayuda.

    En total fueron hasta cuatro los que estuvieron cargando maletas de Cinthia en la lanzadera durante media hora larga. Estos agradecieron a la médico, que ya había pagado el trabajo previamente, y se marcharon. El vehículo saldría desde la torre más alta de Sovaam, lugar donde vivía la Elegida Admir y también la doctora.

    Marlow se sentó en el asiento de copiloto y volteó para ver como sus maletas se hallaban apiladas en la parte trasera del vehículo, momento en el que las compuertas de este se cerraron, iniciando así las maniobras de despegue.

    El trayecto desde el edificio más alto de la ciudad hasta la zona de aterrizaje era de solo cinco minutos, por lo que llegaron según lo estimado. En la pista esperaban otros trabajadores, quiénes se encargaron de cargar con las pertenencias de Cinthia, llevándolas de dicha lanzadera a una nave algo más grande y que servía para viajes entre colonias planetarias.

    La mujer fue cortés con aquellos que la ayudaron —quiénes tampoco lo hacían gratis— mientras sus maletas eran almacenadas en dicha nave, la cual tendría muchos pasajeros. La mayoría eran humanos y neonianos, que abandonaban la ciudad de Sovaam tras el asesinato de la líder syleriana, pues se sentían incómodos e intimidados por los nativos, que consideraban que el asesino era de otra especie al no conocer toda la información.

    Justo cuando la doctora Marlow estaba por subir a bordo de la nave que la llevaría a Vulkano en dos días, un hombre de aspecto arreglado y acompañado por dos soldados del ejército de la AIE se interpuso en su camino. Al principio parecía que podía haber algún problema, pero pronto Cinthia descubrió que se trataba del ingeniero Regan ante ella.

    — Esto es toda una sorpresa — Fue lo primero en decir Sith, que acto seguido le tendió la mano a la médico — No me esperaba verte aquí, a pesar de que sé que vives en la ciudad.

    — Podría decir lo mismo — Cinthia sonrió amigablemente, aceptando el saludo del segundo al mando de la líder humana — Es un placer verte, Sith.

    — El placer es mutuo, Cinthia — El ingeniero mandó a sus dos guardaespaldas hacia la nave con la que había llegado de Paraíso — ¿Cómo has estado todo este tiempo?

    — No me puedo quejar, los sylerianos me han tratado estupendamente durante mis años aquí. Pero ha llegado el momento de emprender un nuevo camino.

    — Vaya, ¿y eso a qué se debe? — Regan ya tenía una suposición rondándole la mente — ¿Te marchas por la situación en Sovaam?

    — Muchos lo hacen por eso, el asesinato de la Elegida tiene a toda la ciudad conmocionada — Marlow quiso ser sincera con el ingeniero — Pero no es mi caso. Me voy porque Bárbara me ha propuesto hacerme cargo del OCVD ante la ausencia de Caelum todos estos meses.

    — Es curioso, no me ha notificado nada al respecto — Sith permaneció pensativo unos segundos — Bueno, últimamente está muy ocupada, es comprensible.

    — Supongo que sí — La mujer se extrañó también al verlo allí, lo que le hizo preguntarle — ¿Y tú? ¿Qué haces aquí, en Syleria?

    — Bárbara y Erie han decidido que me encargue de los asuntos importantes de aquí — Sith dijo la verdad — Sin Hylda para liderar y con Om en la expedición, me toca asumir galones hasta su regreso.

    — ¿Un humano liderando a los sylerianos? — La médico mostró una expresión de temerosidad — Conozco al pueblo syleriano y no se tomarán esto bien desde el principio. Espero que logres revertir el primer efecto que vas a tener sobre la ciudad.

    — Soy plenamente consciente de ello, créeme. Pero es una medida temporal y no pretendo agarrarme al puesto.

    — No es a mí a quién debes decírselo, yo confío en ti — Cinthia le dio una palmada en el hombro — Es a la ciudad de Sovaam a la que debes rendir cuentas desde ahora.

    — Y así lo haré — Sith asintió, confiando en su capacidad de diálogo — Bueno, no te entretendré más. Tu vuelo va a partir pronto.

    — Así es, no te preocupes — La mujer decidió darle un abrazo al ingeniero, algo que éste no se esperó — Mucha suerte aquí, Sith. Espero que todo vaya genial.

    — Te deseo lo mismo, Cinthia — Regan fue recíproco en el abrazo — Cuídate.

    La doctora Marlow asintió a la petición del ingeniero con una sonrisa para acto seguido subir a bordo de la nave que la llevaría a su destino, ante la mirada del líder temporal de Syleria. Tras esto, Regan se giró hacia la nave con la que vino y a la cuál envió a sus dos soldados, descubriendo que junto a ellos venía un gran número de efectivos militares.

    Estaba claro que la llegada de Sith enviado como líder temporal de la sociedad syleriana y tras el asesinato de Hylda no iba a ser bien recibida, por lo que si la primera opción la cuál era el diálogo, fracasaba, la segunda era mantener el control de una manera más dictatorial.

    Al menos, esas eran las instrucciones de Bar y Erie para el encargado de mantener la calma en Sovaam.

    — Vaya puta mierda... — Sith se sintió un tanto estresado, por lo que prendió rápidamente un cigarrillo que tenía en uno de sus bolsillos — Vaya puta mierda más grande me ha tocado.
     
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    Reydelaperdicion

    Reydelaperdicion Equipo administrativo Comentarista empedernido

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    Saludos, amigo.

    Ha sido un gran capítulo. Bajó la intensidad en cuanto a los tres anteriores, sobre todo comparado con el que vino justo antes de este, pero creo que a la historia le viene bien mostrar lo que acontece también en casa mientras que la expedición está ocupada explorando planetas en llamas, discutiendo decisiones y teniendo coitos entre compañeros XD.

    El capítulo arranca con Dhejam reprochándole a Cyprus el hecho de que Ñjar vaya a la expedición, ya que lo culpa de su muerte. Tengo que decir que esa conversación breve ha dejado en claro porqué Cyprus es un sabio y porqué Dhejam es... bueno, Dhejam XD. Cyprus le habla con raciocinio, y le dice que como tal no ha obligado a nadie a que vaya acompañando a los de la AIE. Y estoy de acuerdo, porque no recuerdo que se le pusiera una pistola en la frente para que subiera a la nave. Si lo hizo, tiene que asumir sus consecuencias. Ya he dicho en la parte anterior que ese tipo me da la impresión de que se va a mandar una cagada, y esa escena suya en este capítulo no me ha disipado ese pensamiento :(

    Luego de que Bar les da la noticia, habla con Ender, para pedirle un par de favores. Primero que se haga cargo de la policía tras la partida de su esposa a la expedición, y luego tendrá que realizar un trabajo encubierto para tratar de descubrir quién está detrás del asesinato de Hylda. Primero porque se tiene que llegar a una respuesta y en segundo lugar porque ella tiene miedo de que alguien esté detrás de los líderes de la AIE. Algo totalmente lógico, ya que no creo que alguien quiera irse a trabajar sabiendo que puede sufrir un intento de asesinato. Creo recordar una escena de Ender en la parte V donde se infiltra en la nave de Deon y Sun para regresar a Paraíso. Por eso mismo creo que, si no se ha oxidado tras los años de inactividad, podría encargarse bien del asunto, y yo también tengo ganas de descubrir qué ha ocurrido.

    En Neonia, se ve que Erie y Arva están listas para recibir a los thunianos que están al caer, discutiendo allí sobre sus roles, se nos da la información de que Khael por sus heridas y Om por el asesinato de su esposa, tienen que apartarse de la expedición. Me sabe mal por la expedición, ya que ellos merecen un regreso a casa. Pero Khael es el único soldado 100% puro que les queda, y se tiene que marchar. Y Om es un buen apoyo, pero entiendo que la familia y el rol de líder es lo primero, además de que debe encargarse de su pequeño. Quien se quedará temporalmente en casa de Arva, con la oportunidad de que interactúe con los pequeños Jackon y Karla. Debo decir que me intriga eso.

    En la escena final se ve que Cinthia ha conseguido un ascenso en el puesto que Caellum dejó vacante, y que se marcha para expandir sus horizontes. Bien por ella, su personaje ha estado un poco en la sombra debido a que creo que no ha hecho mucho desde que ocupó de las consultas. No recuerdo que hubiera tenido un rol importante en la parte VI, donde apareció en un solo capítulo creo recordar, y en la VII tampoco, más allá de hacer el análisis para que West pudiera partir en la expedición. En su partida se encuentra con Sith, quien llega como provisional para tomar el cargo de Hylda hasta que llegue Om. Y tengo qué decir que no lo envidio. No quisiera yo hacerme cargo de una posición así, y por la manera en la que se muestra, creo que a él le gusta mucho menos que a los propios sylerianos. Incluso se ha traído soldados para que no se formen motines ante disconformidades. Tengo que decir que quien haya matado a Hylda es un genio si estaba tratando de desestabilizar a la AIE, porque me da que después de esto, los sylerianos van a estar resentidos. Primero su cercana extinción a manos de neonianos, y luego ahora les encajan a un humano como líder provisional. No creo que sea plato de buen gusto para nadie. Y por eso quiero saber qué es lo que sucederá en casa, más allá de que la expedición se lleva toda mi atención.

    El capítulo concluye con Sith encendiéndose un cigarrillo producto del estrés, algo que Bar también hizo al principio. Se ve que este capítulo, como dijimos en llamada, fue auspiciado por Marlboro XD. Fuera de broma, no me tomaría tan a la ligera que se pusieran a fumar. Ya se ve con West lo que pasa si se ponen a fumar de forma desmedida. Quizá deberían haber seguido el ejemplo de Norman y Tyra y de Lio con Maya y tener encuentros sexuales para liberar el estrés. Que haciendo eso no se causan daño a los pulmones y encima sumas un par de minutos de placer XDDDD. Okno. Pero en serio, creo que es urgente que los líderes de la AIE empiecen a formar planes para combatir el tabaquismo entre su población, porque si siguen así me da que el cáncer se llevará a más de uno antes del final.

    Bueno, acabaré aquí. Ha sido un comentario más breve, pero el capítulo también ha sido así. Aunque lo entiendo, no todo tiene que ser gigantesco, y ha servido para dar un pantallazo general a la historia. Me ha gustado bastante, pese a que venimos de capítulos más intensos, pero sé que este es apenas el comienzo y de que seguro no faltará mucho para que todo explote, cosa que muero por estar observando :)

    En fin, amigo, ha sido genial leer en simultáneo como hemos hecho la semana pasada y dos semanas anteriores. Ojalá podamos repetirlo porque es sin dudas toda una experiencia. Quizá debimos haber instalado Discord ni bien nos conocimos :') . Con eso me despido. Ojalá la semana siguiente también podamos juntarnos a leer. Un abrazo y cuídate mucho :kuku::cynda:
     
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  9. Threadmarks: Hora de recapacitar
     
    Manuvalk

    Manuvalk el ahora es efímero

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    Bueno, llegó el quinto capítulo y en este regresamos a ver cómo le va a la expedición de la Nolartis. No quiero alargarme mucho en la intro, salvo como siempre agradecer la presencia de Reydelaperdicion en cada lectura (especialmente cuando leemos en simultáneo por Discord). Disfruto mucho de hacerlo y hablar con él, por lo que espero que me pueda decir que este capítulo le gustó. Las cosas pronto darán un subidón de adrenalina. Hasta pronto, lectores.







    Hora de recapacitar




    La Nolartis había aterrizado hacia tan solo dos horas en una de las plataformas externas de la ciudad cilíndrica de Virm.

    Tras estar poco más de tres semanas en criogenia, la expedición regresaba al planeta que los thunianos colonizaron hacía ya cientos de años para seguir con la investigación de las pistas Anixis halladas en Verilia. Desde la unión de la especie thuniana en la Alianza Interestelar de Especies, la colonia llamada Nueva Thundia había visto un renacer ante la afluencia de miembros de las diferentes especies aliadas.

    La mayoría del pueblo thuniano abandonaba el lugar, en busca de una mejor vida en un planeta apto para esta, mientras que el resto llegaba a Virm con la curiosidad de ver cómo era el mundo y la ciudad en la que sus nuevos vecinos habían vivido todo este tiempo. Para la tripulación de la Nolartis, ver esto era emotivo. Humanos, neonianos y sylerianos compartían la curiosidad de conocer el que era el último hogar thuniano, mientras los pocos que quedaban, demostraban una hospitalidad digna de reconocer.

    No obstante, la expedición tenía asuntos que atender y el equipo se distribuyó en varios grupos, según qué tareas o asuntos debían gestionar. Aprovechando el regreso a un mundo conocido como lo era Virm, la tripulación veía como era el momento idóneo para dejar a un lado sus diferencias e intereses y centrarse en lo que estaba por venir, pues una vez se marchasen, ya no regresarían hasta pasado un tiempo considerable.

    Era la hora de recapacitar.

    [...]

    Lill, Om y Khael


    — Comandante Crane, agradezco que hayas accedido a reunirte con nosotros a estas horas — Khael, ya sin la venda en los ojos pero con estos realmente afectados, estrechó la mano de su líder en la expedición.

    — Así es, Lill, gracias por venir — Añadió Om, haciendo una pequeña reverencia con la cabeza.

    El comandante y sus dos exploradores se encontraban en la sala de comunicaciones, algo poco común teniendo en cuenta que las reuniones se solían hacer en la sala dictaminada para ello. Aunque en el espacio no había día ni noche, la tripulación mantenía un horario estricto y orientativo como si lo fuera, para evitar desajustes en el sueño y en las comidas.

    Fue así como el syleriano y el neoniano aprovecharon que el resto de la tripulación dormía para reunirse a solas y personalmente con Lill.

    — No hay problema, supuse que era importante y personal — Crane fue comprensivo — Bueno, adelante.

    — Como bien sabes, Hylda ha... — Paokt tuvo que tomarse unos segundos para sí mismo, al encontrarse afectado por el suceso — Ha sido asesinada. Bárbara Mason contactó conmigo el día de hoy y estuvimos hablando aquí mismo.

    — Lo sé, me lo notificaste al momento — El humano, que ya antes había abrazado a su compañero y amigo tras la dura noticia, volvió a sentirse apenado — No puedo ni imaginarme por lo que estás pasando.

    — Aquí, en el espacio, ese tipo de noticias cuestan de asimilar — El protector de la fallecida Elegida explicó sus sentimientos en aquel momento — El dolor de verdad lo sentiré cuando esté en Syleria.

    — Me imagino que esto es una despedida — El comandante supuso de qué se trataba la reunión para con ambos tripulantes — Tú también, ¿verdad, Khael?

    — Así es, comandante — Yannick asintió, confirmando las sospechas del humano — El haber perdido el setenta por ciento de mi visión es un impedimento más que notable para la misión. Seguiría hasta el final, pero en estas condiciones terminaría lastrando al grupo e incluso muriendo ahí fuera. Soy consciente.

    Lill, con las manos apoyadas en su cadera, asintió ante las palabras del neoniano. Le daba la razón. Y en cuanto al syleriano, no había razón que dar; la lógica era aplastante.

    Om accedió a ir en la expedición para afrontar los miedos que le surgieron tras el accidente de lanzadera durante Regresión, sin embargo, esos miedos se habían transformado ahora en terror. Habían matado a su pareja y líder, su hijo había sido enviado a Neonia bajo el cuidado de Arva... y su misión había cambiado.

    Debían regresar a casa aprovechando la llegada a Virm.

    — No os hace falta porque sois libres de decidir qué hacer, pero si os quedáis más tranquilos, os doy mi bendición — Lill, serio y entristecido, miró a ambos — Podéis iros en el primer transporte que salga de Virm.

    — Gracias, Lill — Musitó Om, con varias lágrimas recorriéndole el rostro — Cuando encuentre al maldito asesino y asimile que he perdido al amor de mi vida, podrás contar conmigo para lo que necesites. La expedición podrá contar con la sociedad syleriana, no lo dudes.

    — Lo aprecio, comandante Crane — Dijo Khael, mostrándose complacido pese a lo que sucedió entre ellos — Respecto a apoyos, también podrás contar con el ejército de la Alianza si en algún caso lo necesitases. Ahora que volveré, aunque no vea nada, retomaré el cargo de comandante de forma diplomática.

    — Os lo agradezco mucho, a los dos — El comandante asintió, agradecido — Si me disculpáis, debo contactar inmediatamente con la representante Mason para hablar sobre la posibilidad de que envíe dos nuevos reclutas que ocupen vuestro lugar.

    — Por supuesto, te dejaremos solo — Paokt salió de la sala de comunicaciones acompañado de Yannick.

    Una vez el syleriano y el neoniano salieron de la sala con sus decisiones tomadas, el comandante abrió un canal de comunicaciones que enlazaba directamente con la sala de control de la base militar de Ciudad Anixis. En menos de un minuto, la llamada fue aceptada.

    — Alianza Interestelar de Especies, cuartel general de Ciudad Anixis. ¿En qué puedo asistirle, comandante Crane?

    — Necesito hablar urgentemente con la representante Mason.

    — Entendido, espere un momento.

    El soldado que estaba a cargo del sistema para reportar cualquier llamada, se fue a buscar a la líder humana. No tardó ni dos minutos, pues en Paraíso era de día y Bárbara estaba disponible en aquel momento.

    — Lill, esperaba tu llamada.

    — Me lo imaginaba — Crane se apoyó en la barandilla que había delante del holograma con la figura de la representante humana — Om y Khael me acaban de informar de que van a dejar la expedición en cuanto lleguemos a Virm.

    — Lo sé, hace unas horas hice una llamada a la Nolartis para contarle a Om lo sucedido en Syleria y rápidamente me dijo que vendría — La mujer estaba al corriente — Y bueno, sobre Khael... me temía que él también regresaría. Lo que le ocurrió le impide ayudar apropiadamente.

    — Así es, realmente es una lástima perderlos a ambos, eran dos miembros de confianza y fiables — Lill era consciente de que reemplazarlos no iba a ser nada fácil — Te llamo para tantear la posibilidad de que envíes dos nuevos reclutas a Virm y que una vez ahí, se unan a la expedición.

    — El viaje entre Paraíso y Virm es de cuatro meses, comandante — Mason tenía dudas — ¿De verdad hacen falta dos miembros más?

    — Más vale que sobren que no que falten — Contestó de manera contundente el hombre — Éramos un número específico cuando partimos de la base fronteriza Horizonte Conocido, hemos perdido a un miembro y otros dos abandonan por motivos razonables.

    — La inclusión de Ñjar fue a última hora y la de Iris fue inesperada — Bárbara no veía motivos para enviar a nadie más a bordo de la Nolartis — No lo sé, Lill, no me convence mandar dos miembros más.

    — Bárbara, después de la pausa que haremos en Virm y una vez descubramos la siguiente pista que nos indique el planeta al que ir, viajaremos a varios lugares desconocidos antes de regresar — Crane sonaba realmente serio — No quiero sonar pesimista, pero cuánto más lejos nos vayamos, más peligros nos encontraremos. Como cartógrafo que fui, los territorios desconocidos son los que se cobran las vidas de los exploradores que los visitan. Estuve a bordo de la Arcadia cuando La Unión nos mandó a Neonia y más allá, perdimos mucha gente en esa guerra contra los Rhajik... si buscamos respuestas sobre los Anixis, corremos el riesgo de encontrarlos, a ellos o a otros. Y solo el universo sabe que tan hostiles puedan ser — La expresión en el rostro del comandante era de absoluto convencimiento — Necesito dos reclutas más para la expedición, porque no todos llegaremos de vuelta a casa.


    [...]

    Fallon, Ashley y Eron


    El soldado y reconocido héroe thuniano acababa de golpear a la puerta de una casa.

    Acompañado por los dos primeros y únicos humanos en haber vivido allí permanentemente, esperó con paciencia a que se le permitiese la entrada a dicha vivienda. La puerta se abrió un palmo, asomándose por el hueco parte del rostro de un pequeño thuniano. El pequeño ojo derecho del jovencito observó detenidamente a Fallon, Ash y Eron, quiénes le devolvieron la mirada de manera afectiva.

    — ¿Qui... quiénes sois? — La voz del niño sonaba temerosa.

    — Hola, chico — Fallon decidió tomar la iniciativa, ya que fue su idea ir a la casa — ¿Está tu madre en casa?

    — Sí... — Musitó, sin apenas asomarse.

    — ¿Puedes avisarla?

    El imponente soldado thuniano parecía ser el causante de la ausencia de palabras del pequeño, el cual se sentía algo intimidado. Sin dar respuesta alguna a la última pregunta formulada, el niño cerró la puerta y se fue corriendo, ante la mirada atónita del trío.

    No pasaron ni veinte segundos cuando la puerta se volvió a abrir nuevamente, pero en su lugar, apareció una mujer thuniana de aspecto joven, físicamente atractiva y con el pelo blanco a la altura de las orejas. Su expresión facial denotaba cierta preocupación al ver al thuniano y a los dos humanos ante ella.

    — ¿Ocurre algo, Fallon? — La mujer aprovechó para mirar a los dos humanos, reconociéndolos rápidamente.

    — Shajila, ¿podemos pasar? — Fallon no quería tener que hablar en la puerta de la casa — Dentro podremos hablar más tranquilamente.

    Shajila, que era como se llamaba la thuniana, asintió a su homónimo y abrió la entrada de la vivienda, dando acceso al trío visitante. Ashley y Eron pudieron apreciar que el interior de la casa era acogedor y muy vivo en cuánto a colores fuertes, dándole una clara personalidad a la decoración.

    Fallon les indicó a los dos humanos que tomasen asiento en uno de los sofás que yacía en el salón, no muy grande. El niño se encontraba sentado en la escalera que daba acceso a un segundo piso, probablemente donde se encontraban las habitaciones.

    Su madre esperó a que todos estuviesen dentro para voltearse y mirar fijamente al soldado thuniano, mientras se dirigía verbalmente a su hijo.

    — Vraco, hijo mío, hazme el favor y vete a tu habitación — La thuniana no le quitaba la vista de encima a Fallon — Tu madre tiene que hablar sobre ciertos asuntos de adultos.

    — V-vale...

    El pequeño, llamado Vraco, obedeció sin rechistar a su madre y comenzó a subir escalones hasta salir de la visión de todos. Sin embargo, antes de subir el último peldaño, optó por sentarse en el. Tenía claro que no iba a quedarse sin saber que tenía que hablar su madre con varios extraños —al menos eso eran para él—.

    El silencio en el salón se hizo pesado y hasta cierto punto incómodo, algo que Ripley y Tanner comenzaron a notar. Pero como no dependía de ellos el comenzar a hablar, permanecieron quietos y a la espera de que alguno de los dos thunianos adultos diese el pistoletazo de salida a la conversación forzada que debían tener.

    — Me imagino el porqué estáis aquí — Los ojos de Shajila comenzaron a humedecerse — He perdido a mi Ñjar, ¿verdad?

    — Lo siento, Shajila, así es — Fallon se mostró apenado y cabizbajo, mientras la thuniana comenzaba a llorar — Fue un accidente que le podría haber ocurrido a cualquiera.

    Ashley sintió deseos de levantarse y abrazarla, pero temía una reacción agresiva por parte de la thuniana, pues no tenían ningún tipo de relación personal, simplemente ella conocía a los humanos por todo lo que significó tenerlos en el planeta.

    Fallon sí tenía más relación con la que era la pareja de Ñjar, por lo que no dudó ni un segundo en abrazarla para mostrarle su afecto. Shajila se abrazó con fuerza a su símil mientras los llantos eran cada vez más ruidosos.

    Temiendo que el pequeño pudiese oír a su madre sufrir, Eron optó por asomarse a las escaleras, encontrándoselas vacías. El niño no estaba ahí y se suponía que estaba en su habitación con la puerta cerrada. Sin embargo, el joven Vraco se encontraba en la terraza, un pequeño balcón al que se accedía por el tercer piso de la vivienda.

    — Papá... — Una gran cantidad de lágrimas recorrían el rostro del niño thuniano, que miraba al horizonte nublado y amarillento del planeta gaseoso — Q-quiero volver a verte... no quiero... no quiero perderte nunca...

    Ambos, madre e hijo, lloraban la muerte de Ñjar, un padre entrañable y un marido ejemplar. Se habían convertido en las primera víctimas de la crueldad que habitaba más allá de las fronteras conocidas, donde el peligro acecha.

    [...]

    Lio e Iris


    Padre adoptivo e hijastra aprovecharon la llegada a Virm para disponer de un rato libre que compartir.

    Nueva Thundia era como un edificio gigante y alargado, rodeado por nubes amarillentas que evitaban que pudieses vislumbrar el horizonte lejano en el planeta gaseoso. Sin embargo, la tecnología Anixis de la cual estaba hecha la base cilíndrica demostraba una vez más ser increíble, al reconvertir los gases del planeta en oxígeno respirable en la ciudad de metal, como muchos miembros de la Alianza llamaban al lugar.

    Después de visitar algunas zonas interesantes y darse una vuelta por la ciudad, Hennessey quiso asomarse por un balcón en la zona baja de la base cilíndrica, que apuntaba al abismo del núcleo planetario. Acompañada por Santos, quién se apoyó a su lado en la barandilla que evitaba la caída al precipicio de nubes, la joven que se infiltró en la expedición sonrió dulcemente al mirar la lejanía repleta de polvo amarillo.

    El hombre de Ceres se extrañó al ver aquel gesto, decidido a preguntarle al respecto.

    — ¿En qué piensas? — El subcomandante de la expedición entrecruzaba los dedos, apoyándose cómodamente en la barandilla del balcón — Hacía semanas que no te veía sonreír.

    — Pensaba en mi madre — Murmuró la chica, un tanto emocionada al recordarla — Creo que le encantaría ver un mundo tan diferente como lo es Virm.

    — Estoy seguro de que sí — Lio asintió, recordando a la que fuera secretaria del representante y criminal Jim Baker en la colonia-prisión — Lina no pudo ver más allá de Ceres, la Tierra o Paraíso. Sin lugar a dudas, le encantaría ver un planeta como éste.

    — Ojalá lo pudiese ver... — Iris suspiró, apenada — Ojalá la pudiese ver.

    Santos rodeó con su brazo a la joven, que recostó su cabeza en el hombro de éste.

    Ambos disfrutaron de unos breves minutos de silencio con la mirada puesta en el telón de polvo amarillo que les rodeaba, pero que no por ello hacía del paisaje algo feo. Una ligera brisa hizo ondear el pelo de los dos, momento en el que Lio vio fijamente a su ahijada y agachó la mirada.

    — Tenemos que hablar, Iris — Dijo en un tono suave pero serio — Hay algo que tenemos que discutir.

    — ¿El qué? — Hennessey se apartó de él — ¿Qué ocurre, Lio?

    — Ya has visto lo peligrosa que fue la misión en Verilia — El hombre de Ceres se volteó para mirarla fijamente — Esto solo hará que ponerse peor, lo sé.

    — Entiendo, pero, ¿por qué me dices esto?

    El subcomandante lanzó un suspiro de resignación que no pasó inadvertido para la chica, que rápidamente supuso de qué se trataba lo que estaban hablando.

    — Quieres que regrese a Paraíso, ¿verdad? — La expresión en el rostro de Iris denotaba molestia.

    — Así es. No quiero que te pase nada.

    — ¿Y tú? — La joven lo confrontó con palabras — ¿Me mandas a casa y te quedas tranquilo, sin más?

    — Lo digo por tu seguridad y bienestar — El hombre se mostró preocupado — Lo que le ocurrió a Ñjar, puede pasarle a cualquiera. Incluso Yak y Eron estuvieron cerca de no subir a bordo de la nave. ¿Entiendes por qué te digo lo que te digo? El viaje solo se va a volver más y más peligroso... y no quiero perderte ahí. De lo contrario, me perderé yo también.

    — No intentes hacer eso — Iris negaba con la cabeza — No intentes manipular mis sentimientos.

    — Ni lo hago, ni es mi intención — Lio se sinceró — Lo único que quiero es que estés a salvo y lo sabes.

    — Y cumpliste con tu parte cuando me acogiste con ocho años, de verdad — La joven Hennessey se cruzó de brazos, mostrándose inflexible — Pero ahora tengo casi diecinueve, ya no soy una niña. Las decisiones que yo tome ya no recaen sobre ti.

    — Sigues siendo mi responsabilidad.

    — No, no lo soy. Ya no — La chica quiso dejarle claro que ya era el momento de dejarla tomar sus decisiones — Para mí, has sido y eres un padre, eso nada lo va a cambiar. Pero la situación sí ha cambiado. Yo decido donde ir y qué hacer, no pienso actuar conforme tú u otros quieran.

    Casi dejándole con la palabra en la boca, Iris se marchó, mientras Lio solo podía quedarse con las ganas de seguir la conversación.

    Lo había intentado una vez más, el hacerla regresar a casa, pero sin éxito. Ahora debería asumir que su ahijada formaría parte del largo viaje que iban a tener, con todos los peligros que conllevase. Una preocupación más que, sumada al cargo que tenía como subcomandante, le hicieron meditar una decisión que llevaba tiempo rondando su mente.

    — Mí prioridad es mantenerla a salvo, a ella y a las personas que quiero — Dijo para sí mismo, pensando en otros como Lill y Ashley — Quizá lo mejor sea dejar que alguien sin preocupaciones asuma el cargo de segundo al mando en la expedición.

    [...]

    Tyra, Maya, Uriow, Sun, Norman y Cia


    No todos decidieron salir de la Nolartis, la cual estaba atracada en uno de los muelles accesibles.

    Mientras algunos tenían trabajo o bien preferían salir de la nave, otros optaban por quedarse en ella y seguir con el mantenimiento, ya que tras Verilia, habían quedado ciertos desperfectos que requerían ser arreglados.

    La piloto Maxwell se encargaba de que todo en el puente de mando estuviese en óptimas condiciones para cuando llegase el momento de volver a viajar. Junto a ella se encontraba la ex líder de la Resistencia, que no quería quedarse de brazos cruzados durante su estancia en Virm.

    Ambas apenas habían interactuado durante su presencia a bordo de la expedición, pero en aquel instante, interactuaron.

    — Escuché que tú y tus amigos robasteis un pen drive con la información sobre la ruta Anixis que estamos haciendo — Las palabras de la asiática sorprendieron a la piloto, que no se esperaba hablar con ella y mucho menos de ese tema — Debo decir que es admirable, la seguridad en Puerto Arcadia no era poca y menos aquel día.

    — Estábamos cansados de que la Alianza se guardase los secretos — Tyra fue honesta, aunque no le gustó tener que hablar del tema — Yo escuché que tú has estado diez años en la prisión de la base Ío, ¿cierto?

    — Seguro que no es lo único que escuchaste de mí — Sun mostró una sonrisa burlona.

    — No, desde luego que no es lo único que oí de ti.

    — Vaya, mí reputación me precede.

    — Aunque no para bien.

    — ¿Acaso hay alguien a quién todo el mundo adore sin prejuicios? — Brume se volteó hacia la joven — Hasta el comandante Crane tiene detractores entre la Alianza.

    — Viéndolo así, supongo que tienes razón — Murmuró Tyra, sin darle demasiadas vueltas — Aunque tampoco le veo queriendo justificarse al respecto, ¿acaso tú lo haces?

    — Lo hacía, al principio — La asiática recordó lo ocurrido en Promesa durante la guerra civil entre su bando y el gobierno humano-neoniano — Pero no sirve de nada. Siempre serás el malo en la historia de alguien.

    — Eso parece.

    — Tú y tus amigos habríais sido miembros valiosos en mi Resistencia — Aquello llamó la atención de Maxwell, que miró fijamente a Brume — Es gracioso, ahora hacemos equipo para aquellos que pretendíamos derrocar.

    — Nosotros no somos como tú, Sun — Tyra se levantó de su asiento de piloto, visiblemente contrariada — Tú Resistencia mataba gente, mí grupo le robaba.

    — No debía ser así — La asiática estaba cabizbaja — La Resistencia no fue fundada con ese propósito.

    — Pero la corrompiste — Musitó Maxwell — O tú te corrompiste.

    — Quizá.

    Tyra y Sun prosiguieron con sus tareas de mantenimiento en el puente de mando tras una breve pero interesante conversación, la cual evidenciaba los estados en los que ambas se encontraban. La piloto se sentía en paz consigo misma y sus actos, mientras que la ex líder de la Resistencia todavía cargaba con una culpa que difícilmente desaparecería con el tiempo.

    En otro lugar de la nave, concretamente en la armería, se encontraban dos de los tripulantes con la función de exploradores. Norman y Uriow realizaban práctica de tiro, el primero usando un Striker reglamentario y el segundo un Rhage. Llevaban un rato disparando contra hologramas que mostraban la imagen de Rhajik como aspecto predeterminado, cuando Cia apareció en la sala.

    La ex comisaria de policía en Ciudad Anixis no dudó en tomar un arma, la cual terminó siendo un Buster, para unirse a esa práctica de tiro entre compañeros. Norman y Uriow parecían llevar el recuento de las bajas que habían hecho, ganando el humano por 41 - 37. Acababan de terminar una nueva ronda en aquel instante.

    — Está bien, joven Williams, tú ganas — El ex alcaide de la prisión de la base Ío decidió dejarlo por el día de hoy, tras un largo rato practicando — Aunque debe quedar patente que tú usas un arma automática y yo un arco con flechas.

    — Mañana, si quieres, podríamos jugar con los juguetes del otro — Norman esbozó una sonrisa de oreja a oreja mientras se reía — Lo sé, lo sé... no jugábamos con las mismas reglas.

    — Me alegra ver que lo reconoces — Uriow aplaudió, sarcásticamente, para luego centrarse en la mujer recién llegada a la armería — Cia, ¿cómo tú por aquí?

    — ¿Qué? ¿Acaso no soy exploradora como vosotros? — Jenner sujetaba en sus brazos el Buster — Mañana avisadme y vendré a reventaros el récord.

    — Debo decir que el récord lo tiene el syleriano, con 59 bajas en el simulador de combate — Williams quiso darle crédito a su compañero — Yo gané hoy, pero él suele ser mejor, todo hay que decirlo.

    — Pensaba que te dominaba la soberbia, humano, pero veo que eres tan noble como dices ser — Emmon asintió ante las palabras del joven, sintiéndose valorado — Debo admitir que me gusta pasar estos ratos contigo.

    — Vaya, noto aquí cierta relación paterno-filial — Jenner estaba por iniciar su entrenamiento — Es herm...

    — Hola...

    Norman, Uriow y por último Cia, se voltearon para ver quién había aparecido en la armería y galería de tiro. Se trataba de la doctora Vega, la cual se mostraba algo tímida ante el trío de exploradores. Ninguno sabía porque la médico de la expedición estaba allí plantada, hasta que ella misma dio una explicación lógica al respecto.

    — Cia, ¿te puedo pedir un favor? — Maya se veía con un gesto corporal que evidenciaba algo de vergüenza — Bueno, en general, a los tres.

    — Claro, ¿qué necesitas? — Jenner dejó su arma a un lado y se aproximó a la doctora — ¿Está todo bien?

    — S-sí, si... Es que quiero aprender a manejar armas.

    La propuesta de Vega no extrañó a ninguno de los tres exploradores, que de hecho, asintieron satisfechos al oír aquello.

    No es que no aceptaran que entre la tripulación hubiese miembros con funciones específicas y sin noción del resto de cosas, pero sin duda valoraban que alguien que no debía estar en el frente quisiese saber cómo utilizar armas, ante cualquier posibilidad.

    — Una buena defensa es el mejor ataque — Norman se aproximó a Maya con el Striker que había estado cargando durante más de una hora — Primero, sujeta el arma en tus brazos y nota lo pesada que es.

    — Exacto, primero deberás acostumbrarte a ella — Cia se sumó al primer consejo que la médico estaba recibiendo — Y descuida, cuenta conmigo para enseñarte.

    — Yo diría que cuentes con todos, doctora — Uriow se sumó a la conversación — Nada es más peligroso que una médico que puede salvarte la vida en el quirófano y quitártela en el campo de batalla.

    [...]

    West, Lynx, Yak, Halisha, Eniar y Caelum


    Eniar les dio acceso a sus compañeros de expedición a la principal sala de ingeniería con la que contaba la base cilíndrica llamada Nueva Thundia.

    Un espacio donde cientos de especialistas se reunían para trabajar en mejoras para la colonia, reparaciones en toda la base y demás. El lugar donde precisamente, la thuniana fabricó un dispositivo que emitió el SOS que la Nolartis recibió nada más salir del territorio conocido de la AIE.

    El comandante Crane les ordenó a sus ingenieros y científicos que se encargaran de descifrar la siguiente pista Anixis que les llevaría a visitar un próximo mundo, indicado en la famosa ruta que hallaron en Paraíso. El archivo tenía las coordenadas de ese mundo e incluso su nombre, pero el grupo debía encontrar la conexión entre los distintos puntos que hilaban la ruta, con el propósito de descubrir que había ocurrido con los Anixis.

    West fue el segundo en entrar a la amplísima sala de ingeniería, acompañado de Lynx y Caelum, quiénes veían a su alrededor toda la tecnología con la que se trabajaba, en su totalidad, de origen Anixis. Los últimos en acceder fueron la pareja de neonianos, Yak y Halisha. El primero no era ni ingeniero ni científico, pero quería estar presente en la información que se hallase, mientras que la segunda era únicamente científica, pero sus conocimientos podrían ser de utilidad.

    Los seis miembros de la tripulación de la Nolartis comenzaron rápidamente sus respectivas tareas, siempre guiados por Eniar, quién era la que más conocía la base cilíndrica de Virm. Los ingenieros Westley, Lynx y Caelum se encargaron de, junto a la thuniana, repasar los archivos de la base ya conocidos y buscando posibles archivos secretos. Halisha se centró en hacer comparativas y cálculos con dichos archivos, ayudada por su pareja Yak, que poco más podía hacer.

    Sin embargo, cuando el grupo llevaba ya varias horas en pleno trabajo, uno de ellos encontró algo. El anterior líder del OCVD, Caelum, logró descubrir un archivo bloqueado con una contraseña desconocida. Halisha, que llevaba ya un buen rato haciendo comparativas, mostró que dicho archivo tenía un encriptamiento diferente al resto.

    Lynx, experto en informática, lo corraboró al instante.

    — Hay algo escondido en ese archivo — Dijo el joven humano con total convencimiento — Eniar, ¿habías visto este archivo antes en la base de datos?

    — Así es, nos tomó años abrir todos los archivos de datos, pero ese siempre quedó bloqueado — La thuniana se acercó al ordenador en el que se encontraba Caelum y el resto rodeándolo — Siempre hemos creído que estaba corrupto.

    — ¿Intentasteis abrirlo? — Pallow se volteó hacia su compañera — ¿Escanearlo al menos, para confirmar que era corrupto?

    — No, la verdad es que no — Eniar se sintió incluso avergonzada al decir eso — Buscábamos un sitio para vivir y encontramos éste, priorizamos la información que nos daban los archivos para mantener este lugar seguro.

    — Es comprensible — Halisha mostró su apoyo a su compañera de expedición.

    El ingeniero Finn ayudó al ingeniero Pallow a buscar la manera de abrir el archivo, encontrándose con una férrea resistencia por su parte.

    Es como si el archivo no quisiese ser abierto forzosamente, como si lo hubiesen protegido premeditadamente para evitar que su información cayese en manos indeseadas. El grupo allí presente dedujo tras varios minutos de intentos sin éxito, que descifrar lo que podría ser la siguiente pista Anixis tomaría un par de semanas mínimo. El viaje al siguiente planeta, pese a poder hacerse, debería esperar.

    La expedición no quería equivocarse en su siguiente paso.
     
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    Reydelaperdicion

    Reydelaperdicion Equipo administrativo Comentarista empedernido

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    Saludos, amigo. Ha sido un gran capítulo, a mi parecer mejor que el anterior pero todavía estamos en una transición. No me parece nada mal que la intensidad haya bajado unos cuantos niveles, sobre todo si lo comparamos con los primeros tres capítulos. Me gustan mucho los capítulos intensos, pero estos son un bien necesario para la historia, ya que ayudan para que el lector pueda procesar las cosas que sucedieron al mismo tiempo que sirve para construir relaciones.

    El capítulo arranca con Lill dándole a Khael y a Om el visto bueno para que se retiraran y pudieran regresar a sus mundos a ocupar sus puestos. Om en primer lugar tendrá que hacerse cargo de su hijo pequeño y también del puesto de líder ante la ausencia de su esposa. Mientras que Khael será un diplomático. Siento que esto es un golpe muy duro para la expedición, porque como dije en capítulos anteriores, Khael es un soldado puro en el equipo, ya que él no ha tenido que ser guarda espaldas, o policía ni de ninguna otra profesión. Mientras que Om era una persona leal a Lill y comprensivo con sus decisiones. Khael también en cierta medida era comprensivo con Lill, incluso respaldó sus decisiones de no ayudarlos. Imagino que tras esto, Lill está más que dispuesto a dejar el cargo de comandante a disposición del resto. Que la gente lo cuestione y encima pierda dos pesos que lo apoyaban debe hacer mella en él. Buena jugada de tu parte, debo admitir.

    En la siguiente escena, vemos que Fallon va a visitar a Shaijila y a Vraco (creo esos eran sus nombres, luego consulto la guía) para decirles que Ñjar ha muerto. Debo decir que la escena ha estado bien, un poco sombría, aunque a mí no me ha dolido mucho porque Ñjar no llevaba mucho tiempo en la expedición, y su familia aparece por primera vez si no me equivoco. Pero no puedo evitar pensar que su esposa y su hijo serán importantes en el futuro, quizá no inmediato, pero los veo a los dos teniendo roles importantes en el futuro.

    Luego pasamos a Lio con Iris, y creo que es de la escena que más me ha gustado. Se ha sentido la calidez de una charla de padre e hija, aunque no tengan un lazo de sangre. Creo que es algo muy bonito, ya que Iris ha representado un cambio importante en la vida de Lio, y él también lo ha sido en la de ella. Me conmueve que él la quiera proteger, pero le doy la razón a Iris cuando dice que ella ya no es más una niña. Tengo mucho miedo por esto, ya que Iris es el motivo de Lio de seguir adelante. Ha sido bonito ver que él diga que si ella se pierde, él se pierde también.

    Y quiero recalcar esta escena y la anterior, porque hace mucho énfasis en los movimientos de los personajes en el entorno. Pocas veces he notado esos pequeños detalles en los personajes, sentándose, moviéndose, haciendo gestos corporales y admirando el paisaje. Creo que eso, por lo pequeño que pueda llegar a ser, les da mucha vida. Y es algo que creo que yo he descuidado en varios capítulos de mi historia. Me robo esta página de tu libro y veré de incorporarlo más a LGC :D

    En la siguiente, tenemos a Uriow, Norman y Cia hablando sobre sus habilidades en un campo de tiro virtual (un buen recurso para una nave de exploración de tal calibre, y que quizá veas un poco en LGC, perdón el spam XD) cuando llega Maya a pedir que la ayuden a entrenar. Y tengo que decir que, detrás de la escena de Lio e Iris, esta fue mi escena favorita. Ver a los más experimentados siendo amables con ella e incluso ofreciéndole a entrenarla para que pueda valerse por si misma (y de buena gana, que pudieron poner cara de culo pero no lo hicieron) da un poco de alegría. En la Expedición, por más que haya tensiones, el equipo, o al menos parte de él, se lleva bien. Me gusta, estas escenas dan alegría de leer.

    Por el contrario, y un gran contraste a mi parecer, la escena de Sun y Tyra, donde ambas delincuentes hablan sobre hazañas propias y ajenas, y adoré la manera de Tyra de responderle a Sun. Y es que es por esa clase de cosas que Sun no agrada mucho, o por lo menos, no me agrada a mí. Ella instigó guerras civiles, le dio poder a un desequilibrado mental con complejo de violador como Guy, traicionó a la Alianza y se alió con Deon... Tyra, por su lado, solo ha robado un archivo y ha sido para que la Alianza deje de mentir, procurando no hacer daño a nadie. Que Sun dijera que son parecidas sonó casi como si la quisiera arrastrar a su bando, y me gustó que Tyra no se lo permitiera.

    Y ya en la última escena están los ingenieros y científicos de la tripulación... y Yak XD. Entre todos van a recorrer los archivos de la base cilíndrica, y es allí donde se rememora un archivo viejo que nunca fue capaz de descifrarse, en parte por su complejidad y en otra por no haber sido necesario, ya que las necesidades de los thunianos eran otras. Creo que es un momento lógico, en la mayoría de historias que consumo (no solo escritas, también audiovisuales) resulta que los personajes tienen castillos con piedras mágicas o escrituras que son la clave de la resolución del conflicto final y nunca se dieron cuenta cuando solo les habría tomado cinco minutos en la vida real (literalmente, el final de Game of Thrones fue así, la clave para derrotar al villano más poderoso estaba en unas cuevas y nadie la notó hasta la penúltima temporada XD). Creo que esto de hacer que ignorasen el archivo debido a no necesitarlo, y que nunca pudieran accederlo porque la clave estaba en otro planeta de la ruta Anixis ha sido una buena maniobra. Para otro quizá sea una pequeñez, pero para mí sirve para convertir a Virm en más que solo un mundo de acogida donde vivieran los nuevos personajes a integrarse a la historia.

    Bueno, amigo, aquí termina mi comentario. Ansioso porque vuelvan los momentos de tensión, pero disfrutando a pleno estos de relajación. Y estoy seguro de que cuando las cosas se pongan feas para la tripulación, voy a desear no haberme ido nunca de aquí XD. Ha sido otra jornada de lectura en simultáneo por Discord muy disfrutable, llena de risas y buenos momentos. Ojalá seguir repitiendo esto a futuro, porque creo que son de lo mejor de la semana :)

    Eso será todo. Será hasta la siguiente semana. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:
     
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    Manuvalk

    Manuvalk el ahora es efímero

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    Los Viajeros VIII: Más allá
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    Ya estamos en el sexto capítulo de esta octava parte del universo de Los Viajeros y debo decir que a partir de aquí, las cosas se van a poner más emocionantes. Las tensiones entre la tripulación pronto llegarán a su punto álgido y veremos donde conduce todo eso. Como siempre, agradecer a mi buen amigo y hermano de otra madre Reydelaperdicion por estar siempre al pie del cañón y seguir ilusionándose con esta historia que cree hace cinco años, al igual que yo con su historia. Os dejaré con la lectura, la cual tendrá una corta duración que en los próximos capítulos se alargará. La parte está llena de altibajos en cuanto a la duración de los capítulos, algo que quiero avisar desde ya como bien habéis visto. Sin más que destacar, disfrutad.







    Irreversible




    Cuatro meses después...


    Una nave proveniente de Paraíso acababa de llegar a una de las zonas de atraque.

    El comandante Crane, quién llevaba más de media hora esperando, se incorporó del banco en el que había estado sentado todo este tiempo. Con su característico uniforme grisáceo de comandante de la expedición, el hombre se dirigió a los visitantes que salían de dicha nave recién llegada.

    Muchos eran curiosos que querían explorar y conocer la base cilíndrica de Virm, otros eran familiares de ciudadanos del lugar y unos pocos portaban uniformes del ejército de la Alianza Interestelar de Especies. Sin embargo, de esos pocos soldados, solo dos se alejaron de la agrupación que se había congregado allí, dirigiéndose a Lill nada más verlo a cierta distancia.

    Un joven humano y un soldado thuniano —ya vestido con el uniforme de la Alianza— se pararon frente al líder de la tripulación de la Nolartis, llevando consigo una mochila grande. Crane les tendió la mano a ambos, recibiendo un saludo cordial por su parte.

    El comandante tenía a sus dos nuevos reclutas para la expedición, tras las salidas de Om y Khael a sus respectivos planetas de origen, por distintas y personales razones.

    — Os estaba esperando — Lill se mostró agradecido de que ambos accediesen a la misión — Me alegra teneros a bordo.

    — Es un verdadero honor, comandante — El humano, quién se veía joven, estaba entusiasmado — Me llamo Brad Sanders. Estoy deseando iniciar el viaje.

    — No verás mucho del viaje mientras estemos encerrados en una cápsula de criogenia — El otro soldado, un thuniano que parecía estar experimentado, actuaba más seriamente — Mi nombre es Dhejam, comandante.

    — Brad, Dhejam; seguidme a la que será vuestra nueva casa durante un tiempo — Crane inició el camino de regreso a la Nolartis junto a los dos nuevos miembros del equipo — Espero que estéis preparados, nada es fácil ahí fuera.

    — Soy plenamente consciente de ello, comandante Crane — El thuniano lo dijo en un tono algo borde, mientras recordaba a su fallecido amigo Ñjar en acto de servido a bordo de la Nolartis — Llevo estos pocos meses entrenando al máximo para venir en condiciones óptimas.

    — Yo también, comandante — Sanders no podía esconder su felicidad al participar en tan importante misión — Llevo toda mi vida preparándome para algo así.

    El comandante ya recibió un informe sobre los que iban a ser sus dos nuevos miembros en la tripulación.

    Dhejam era un soldado thuniano realmente experimentado, el cual había desarrollado sus funciones como miembro del ejército thuniano para mantener la paz en Nueva Thundia, hasta convertirse en protector del sabio Cyprus durante los últimos meses en Paraíso.

    Brad era un joven soldado con poca experiencia en misiones, dado que el estado pacífico en el que se encontraba la Alianza desde hacía diez años provocaba que la milicia apenas hubiese tenido trabajo. No obstante, su salida de la academia de formación hacía ya dos años lo había colocado entre los mejores de su promoción, evidenciando un gran espíritu combativo e inteligencia táctica en escenarios desconocidos. Norman ya lo conocía, tras su pelea cuerpo a cuerpo previa a la salida de la expedición.

    Mientras Lill guiaba a Dhejam y a Brad hacia el lugar donde estaba la Nolartis y desde el cuál partiría hacia el siguiente planeta de la ruta Anixis, la tripulación aguardaba ya en sus puestos. Los ingenieros de la expedición habían terminado por descifrar el archivo secreto de la base cilíndrica hacía ya dos meses, por lo que el siguiente destino ya había sido comprobado.

    Los datos revelaban el motivo por el que los Anixis que estaban en Virm tuvieron que abandonar la base. Un mensaje encriptado que parecía servir de aviso para futuros visitantes al lugar, indicando lo sucedido, advirtiendo sobre lo ocurrido y revelando el rumbo que tomaron los Anixis presentes en aquel lugar hace muchos cientos de años.

    Mensaje enviado a la base: "Evacuación inmediata de las instalaciones ubicadas en Virm, por orden del gran general (nombre ininteligible). A todos los trabajadores; el sector está comprometido. Abandonen la base y diríjanse al puesto de Ashant en el arca más próxima. Contraseña de credibilidad: 'en el ojo de la tormenta'.

    Veerham en todo el sistema, máxima precaución. Se realizará un exhaustivo control a todo aquel que suba a bordo del arca de rescate. Comunicaciones caídas con el resto de colonias; posible ataque a gran escala. Protocolo de exterminio en curso".

    -Intervención de código en el mensaje-

    — Código de encriptamiento X07U46GV3B9. Si alguien deconstruye esto en algún momento... estaremos en el planeta Ashant, lo suficientemente alejados del núcleo de infección. La situación es irreversible. No pod...

    — ¡Nos han detectado! ¡Repito, nos han detectado!

    — ¡¿Cómo?! ¡No es posible!

    — ¡Maniobra de camuflaje! ¡Ya!

    — Sistemas dañados. Velocidad en descenso.

    — ¡Nos han dado! ¡Los Veerham nos han dado!

    — ¡Libera a los cazas, que los contengan!

    — ¿Cómo... cómo han podido encontrarnos...?

    — Colisión inminente.

    — Espero que la otra arca lo haya conseguido.

    — Ha sido un honor, capitán (nombre ininteligible). Al menos no moriremos a su gusto.

    — Abrazad a vuestros seres queridos como si aferrarse a ellos os fuese a salvar... porque quizá así sea.


    [...]

    Con la nave de la expedición abandonando la colonia thuniana de Virm tras cuatro meses en ella y tras conocer lo que el archivo encriptado escondía, la tripulación se reunió en la sala diseñada para ello con la intención de tratar el siguiente paso a dar y también para conocer a los dos nuevos miembros, recién llegados hacía tan solo un día.

    Habían pasado poco menos de seis horas desde que la Nolartis emprendió el rumbo hacia Ashant, el planeta del que hablaba el archivo Anixis descifrado meses atrás.

    — Agradezco que todos estéis aquí. Durante estos meses en Virm, pudisteis tomar la decisión de regresar, pero no lo hicisteis — Comenzó diciendo el comandante de la nave, ante toda su tripulación — Sé que este ha sido un parón demasiado largo en la misión, pero todos conocéis el deseo de Om y Khael, el cuál era regresar debido a sus situaciones personales. Es por eso que necesitábamos dos miembros más, a quiénes ya habéis visto en el día de ayer, pero presentamos hoy oficialmente.

    Brad y Dhejam, los dos nuevos reclutas, dieron un paso al frente para mostrarse a sus compañeros de manera oficial. El día anterior ya estuvieron conviviendo con el grupo pero no se habían introducido al resto, algo que estaba sucediendo en ese preciso momento.

    — Dhejam, Sanders; bienvenidos a bordo de la Nolartis.

    Tras las palabras de Lill hubo varios aplausos de algunos compañeros tratando de dar una calurosa bienvenida, sin embargo, la sensación que se dio es que la expedición estaba completamente dividida. El thuniano se percató de ello inmediatamente, pero no quiso decir nada al respecto.

    — Gracias, gracias — Murmuró Brad, sonriente como en su primer día de escuela — Es un privilegio estar aquí.

    — Según como lo mires, humano — Yak intervino fríamente en la conversación — Estando rodeado de tantos criminales y líderes egoístas, cualquiera diría que esto es más bien un castigo encubierto.

    Lo dicho por Quetaryan no sentó bien a algunos, que miraron con seriedad al neoniano. Otros, en cambio, compartían el pensamiento de éste, evidenciando una vez más la brecha abierta entre la tripulación. Cansado de haber visto este tipo de situaciones a lo largo de los últimos meses y desde que inició el viaje, el comandante Crane golpeó la mesa redonda con fuerza, captando la atención del resto, impactados ante ese gesto.

    — ¡Basta! — Exclamó con una furia pocas veces vista en él — ¡¿Qué mierda queréis de mí?!

    — Lill, relájate — Su amigo Lio quiso rebajar la tensión — Hablaremos sobre estas actitudes después de que Oda nos dé una descripción del planeta al que vamos.

    — ¡¿Queréis mi puesto?! ¡¿Es eso?! — Crane hizo caso omiso a su subcomandante, atrayendo todas las miradas mientras daba una vuelta rodeándolos a todos — ¡¿Creéis que podéis hacerlo mejor?! ¡¿De verdad?!

    Santos sabía que no convenía decirle nada más, pues comprendía por lo que estaba pasando su superior.

    Lill había sido cuestionado prácticamente desde el minuto uno, principalmente por Yak, pero extendiéndose poco a poco entre algunos miembros del equipo. No pasaba desapercibido que Eron compartía sus diferencias con él e incluso Ashley sentía que gobernaba su egoísmo por encima de la buena voluntad que siempre atestiguó en él.

    Otros miembros como Halisha o Caelum tampoco estaban de acuerdo en cómo el humano actuaba y el recuerdo aún reciente de lo sucedido en Verilia había terminado por hacerles creer que lo mejor era un cambio en el liderazgo de la misión. Algo que el resto sentía como indiferente, posicionándose en un espacio neutro ante los bandos que se habían dibujado durante todo este tiempo.

    — ¡No hay problema! ¡Pongo mi cargo a vuestra disposición! — Lill se señaló la insignia que le acreditaba como comandante, insertada en su uniforme — Tenéis que estar seguros de esto, porque no va a haber vuelta atrás. Sea quien sea el que termine siendo mi sucesor, e incluso si recupero mi rango, lo será con carácter irreversible.

    — ¿Nadie se podrá echar atrás en esto? — Preguntó Lio, el único que se atrevía a hablar en aquel momento.

    — Nadie. No vamos a estar eligiendo comandante cada dos días solo porque cuatro de vosotros dudéis de él — El actual líder estaba siendo tajante con todos — Vamos a someterlo a votación, así la mayoría podrá elegir al comandante que mejor nos represente a todos.

    — Espera, Lill — Yak volvió a la carga — No sé si el resto estéis de acuerdo conmigo, pero una votación no sería justa.

    — ¿Y eso por qué? — El subcomandante desafió al neoniano con la mirada.

    — Porque la mayoría votará por Lill, es un hecho — Quetaryan se sinceró ante todos — Solo somos unos pocos quiénes creemos que debería haber otra persona al mando, por lo que en una votación, es imposible que ganemos.

    — ¿Qué sugieres entonces, Yak? — Crane se cruzó de brazos, con una expresión de seriedad en su rostro.

    — Un torneo de peleas, aquí, en la nave — El neoniano sorprendió a toda la tripulación con su idea — Tenemos una zona exclusiva para combates, así que se podría hacer.

    La mayoría de los presentes asintieron, pensativos, a la idea proporcionada por el ex jefe de seguridad del OCVD.

    Viendo que una votación democrática entre la tripulación daría un resultado muy probablemente favorable al actual comandante, el neoniano pensó en organizar un torneo de peleas cuerpo a cuerpo. Inicialmente podía parecer algo impactante y sinsentido, pero pronto, la tripulación vio que sería una forma de arreglar cuentas entre ellos.

    Si os parece bien la idea de Yak, por favor, votad en las pequeñas pantallas holográficas que han aparecido delante de cada uno — La inteligencia artificial de la Nolartis facilitó la votación al respecto.

    — Tenéis una hora para aceptar el desafío o no — Lill se mostró verdaderamente autoritario y partícipe con la idea del promotor de un torneo de pelea que acreditase a un nuevo comandante de la expedición — De lo contrario, yo seguiré al mando y no habrá más discusión.

    [...]

    La hora de tiempo que el actual comandante de la expedición había dado al resto de su tripulación, se había cumplido.

    Reunidos nuevamente en la sala especificada para ello, todos fueron testigos del resultado que se reflejaba holográficamente en mitad de la mesa, tras haberse sometido a votación la idea de jugarse el cargo de comandante en un torneo de peleas.

    La votación es anónima, pero el resultado habla por sí solo — Oda se dirigió a la tripulación — Siete votos al no, trece votos al sí. El torneo de combates es un hecho.

    Había algunos miembros alegres con el resultado y eso lo evidenciaban sus rostros sonrientes, mientras otros negaban levemente con la cabeza al oír que el torneo de lucha se iba a hacer. Con ello ya confirmado, solo quedaba saber cuál iba a ser el organigrama del torneo, sus normas y el sorteo de emparejamientos.

    Para sorpresa de todos, la IA de la nave ya lo había establecido a lo largo de esa hora para las votaciones.

    — Esperad — La voz provenía de Westley, quién llamó la atención de todos — Yo no participaré.

    — Yo tampoco — La médico de a bordo, Maya, también se negaba — No sé pelear, en ningún sentido.

    — Ya somos dos — Caelum, que era uno de los que querían un cambio de líder, intervino — La lucha nunca ha sido mi fuerte.

    — Ni el mío, la verdad — Añadió la científica neoniana, Halisha — Aborrezco la violencia innecesaria.

    El torneo de peleas se iba a quedar en dieciséis participantes, quiénes comprendían a los cuatro miembros de la expedición restantes que se negaban a participar. Ninguno de ellos estaba en la misión por su capacidad en combate, sino por sus habilidades en otros campos también importantes.

    Con la ausencia de estos, el organigrama del torneo encajaba a la perfección.

    En ese caso, mucho mejor. Dieciséis participantes harán que la estructura del torneo sea absolutamente pareja. Así, el torneo de combates por el rango de comandante se dividirá en cuatro rondas repartidas en octavos, cuartos, semifinales y final. El cuadrante ya está listo y solo falta hacer el sorteo de cruces entre los participantes — Oda se decidió por proseguir en su explicación de cómo iba a hacerse el torneo — Las normas serán las mismas que en los entrenamientos del ejército de la AIE: aquel que caiga o toque con el torso el suelo quedará eliminado; los golpes bajos o en los ojos serán motivo de descalificación al igual que el uso de otros instrumentos que no sean del cuerpo; salir de la zona establecida para el combate significará la victoria de aquel que permanezca dentro. ¿Alguna duda?

    Ninguno de los participantes puso objeción alguna a todo lo planteado por la inteligencia artificial de la nave. Todos estaban de acuerdo en las condiciones y los términos, no obstante, quedaba algo más por confirmarse.

    — Evidentemente, el ganador del torneo será el nuevo comandante de la expedición, mientras que el segundo finalista quedará como su subcomandante — Lill, que aún tenía voz y voto, quiso proponer una última cosa — Sugiero también que los dos semifinalistas que no alcancen la final, realizan una pelea que determine el tercer y cuarto puesto en lo referente a la línea sucesoria en el cargo.

    — ¿Eso quiere decir que aparte de haber un comandante y un subcomandante, habrá también dos miembros que podrán acceder a esos rangos... si alguien muere o deja el puesto? — La pregunta provenía de Ashley, pero realmente todos la pensaron.

    — Así es — Confirmó el actual comandante — Pero mientras el comandante y el subcomandante sigan en sus cargos, mi idea es que los dos que les siguen tengan un rol de líderes en las misiones de campo.

    — Es una medida que debo aplaudir, Lill — Yak, el principal artífice de todo lo que estaba por ocurrir, accedió a la propuesta de su principal rival — Yo voto sí.

    — Sí.

    — Yo también.

    — Estoy de acuerdo.

    Uno a uno, la tripulación daba su beneplácito a que los cuatro semifinalistas del torneo ya tuviesen la posibilidad de adoptar nuevos roles en caso de no pasar a la pelea final por los rangos de comandante y subcomandante.

    Ahora todo quedaba predispuesto para que el torneo pudiese dar comienzo próximamente, aunque antes debía hacerse el sorteo de emparejamientos.

    Atención: iré dando los nombres de los participantes conforme salgan del algoritmo al azar — Oda demostró que el sorteo iba a ser realizado abiertamente y ante la vista de todos — Una vez salgan los dos participantes elegidos, daré sus nombres para confirmar la batalla.

    Casi como si se tratase de algo que definiese el destino del universo, todos los presentes miraban con mucha atención e interés la baraja de nombres que aparecía en la pantalla holográfica que se proyectaba ante ellos. Los nombres de los dieciséis participantes parpadeaban velozmente, dando así unos segundos de intensidad previos a la revelación de quiénes serían los dos primeros en pelear e iniciar el torneo.

    El primer nombre en salir fue el de Lynx Herswood, el joven informático e ingeniero. Las miradas de sus principales amigos se centraron en él, pues no querían enfrentarse entre sí pero tampoco esperaban que iniciase el torneo contra algún claro candidato a ganarlo. Justo cuando salió el segundo nombre, Oda reveló cuál iba a ser el combate inaugural del torneo por el poder.

    Lynx vs Dhejam — La IA de la nave desveló el primer enfrentamiento — Esta será la pelea que dé comienzo al torneo por ser el comandante de la expedición.

    El soldado thuniano observó al joven humano con una media sonrisa dibujada en su rostro.

    Apenas acababa de subir a bordo de la nave y ya podría pelear por ser el líder de esta, algo que consideraba perfecto, dado que la muerte de Ñjar le hizo pensar que quizá las cosas no se hicieron del todo bien en Verilia. Lynx, por su parte, no iba con esa mentalidad ganadora y su oponente era tan desconocido como intimidante. Sin embargo, conocía sus habilidades y creía tener opciones de superar su batalla.

    Cuando el primer nombre de la segunda pelea salió, muchos se miraron entre sí. Era la única que no tenía un expediente que revisar, por lo que era difícil conocer cuál era su especialidad y si realmente sabía pelear. Lio observó a Iris con cierta preocupación sobre quién podría ser el rival que enfrentase, aunque no dudaba de su gran desempeño en las peleas cuerpo a cuerpo, dado que él era quién le había enseñado a defenderse.

    Iris vs Norman, será la segunda pelea.

    El joven Williams le lanzó una mirada desafiante a la joven, la cual le respondió con otra igual. Iris no le tenía ningún miedo y Norman sí creía tener la ventaja, aunque todo estaba por verse y el hombre no era de esos que se confían ante nada ni nadie.

    Casi sin margen de tiempo, el siguiente nombre en salir fue el del único syleriano que participaba. Uriow estaba cruzado de brazos y con la mirada sería en la pantalla holográfica que revelaría su oponente.

    Uriow vs Tyra, tercera pelea.

    La piloto de la Nolartis tenía experiencia en combates cuerpo a cuerpo, pero era consciente de que se enfrentaba a un rival que estaba experimentado en ese campo, pues fue soldado del ejército syleriano. Ambos intercambiaron miradas y el syleriano le hizo una corta reverencia con la cabeza, mostrando respeto.

    El siguiente en salir fue el novato de la expedición, Brad Sanders. El joven ya sabía lo que era pelear cuerpo a cuerpo tal cual hizo contra Norman, al que le hubiese gustado enfrentarse. Sin embargo, tendría otro oponente y este no era nada sencillo de enfrentar.

    Brad vs Fallon, cuarta pelea.

    El joven humano se estremeció al ver el portento físico que atesoraba el soldado thuniano y héroe de su pueblo. Fallon miró a Sanders de arriba a abajo, analizándolo, para acto seguido sonreírle. Fallon no era un tipo prepotente o que se sintiese superior, pero al ver la cara de miedo de su rival, no pudo evitar sentirse ganador.

    Menos de un minuto después de la revelación de la cuarta pelea, llegaría el primero de la quinta. El nombre de Cia salió a la palestra, alguien que muchos pensaban que era subestimada, pero que en absoluto era un rival fácil.

    Cia vs Ashley, quinta pelea.

    Como si tuviesen entrenadores en sus esquinas, mientras Cia y Ashley se miraban con ganas, Sun y Eron hacían lo propio.

    Ambos apoyaban a sus respectivos seres queridos, conscientes de que si superaban rondas podrían tener relevancia en el nuevo liderazgo de la expedición. La ex comisaria no había parado de entrenar debido a su trabajo, pero tampoco lo hizo una Ripley que usó todos esos años en Virm para fortalecerse.

    Eniar vs Sun, sexta pelea.

    La ingeniera thuniana vio como la ex líder de la Resistencia la miraba sin pestañear, queriendo intimidarla desde que se supo que se iban a enfrentar. No obstante, Eniar no era alguien fácil de atemorizar, y lo demostró al guiñarle el ojo a su rival, gesto que confundió a la asiática.

    Casi como si el destino fuese caprichoso, apareció el nombre de Eron. El ex subcomandante del ejército humano en Promesa era un firme candidato a llegar lejos en el torneo, pero los rivales que quedaban por ser emparejados no eran cualquieras.

    Lill, Yak y Lio esperaban pacientemente la que sería la resolución del sorteo, pues el nombre que saliese, ya dejaría en claro cuál sería la última pelea del torneo.

    Eron vs Lill, séptima pelea — Reveló Oda, añadiendo así la que sería la última batalla — Y la pelea que cerrará los octavos, Yak vs Lio.

    Los dos combates que cerrarían los octavos de final del torneo por el poder estaban cargados de mucha historia.

    Eron y Lill, viejos amigos y compañeros que compartieron el liderazgo militar tras Colapso, tendrían un enfrentamiento que prometía ser trepidante, mientras que Yak y Lio ya habían tenido sus diferencias en el pasado, especialmente aquel momento durante Regresión en el que el neoniano amenazó con matar al humano.

    Los cuatro se miraron entre sí con el deseo de solucionar sus conflictos personales en la tarima de combate.

    Por favor, para una participación óptima de los combatientes, se ruega que vayan a descansar por el resto de la jornada — Oda, que parecía haber asumido el mando de forma temporal, indicó a la tripulación que debía hacer — Mañana a primera hora dará comienzo el torneo por el rango de comandante. Mucha suerte a todos los participantes... y que gane el mejor.

    Tras las palabras dichas por Oda, toda la tripulación se marchó a sus camarotes.

    Algunos se reunieron para tratar lo que vendría al día siguiente, conscientes de que tenían una oportunidad muy importante para obtener el liderazgo de la misión y por ende decidir el rumbo de esta. No era posible hacer equipos, pero sí que algunos de los candidatos a ganar contaran con evidentes apoyos.

    Lo que estaba claro es que el día de mañana daría comienzo un evento que debería enterrar definitivamente las diferencias entre algunos miembros de la expedición.

    [...]

    Había llegado la hora del día siguiente y por ende el inicio de lo que sería el torneo del poder, como los tripulantes comenzaron a llamarlo.

    Los miembros de la expedición que no participarían lo dispusieron todo un rato antes de que los combatientes llegasen al gimnasio de la nave, delimitando la zona de combate, la cual constaba simplemente de una lona cuadrada en el centro de la sala.

    Pese a que Oda sería la juez, por así decirlo, contaría con la ayuda de Caelum y Halisha para que se respetaran las normas, mientras que West permanecería con Maya, quién se encargaría de atender cualquier herida superficial que tuviese lugar tras cada pelea.

    Todos los peleadores llegaron al lugar con una cómoda vestimenta para la lucha cuerpo a cuerpo, listos para el comienzo.

    Ahora que todos están aquí, me gustaría dar inicio al torneo por el mando de la misión — La IA de la Nolartis se dirigió a todos los tripulantes — Por favor, que Lynx Herswood y Dhejam den un paso al frente.

    Tal y como Oda lo dijo, los dos primeros combatientes dieron un paso al frente, mostrándose ante el resto.

    El joven Herswood contaba con el apoyo de Tyra, Iris e incluso el propio Norman; mientras que Dhejam tenía las miradas clavadas de Eniar y Fallon, los otros dos tripulantes thunianos que por ello, le apoyaban. El restos se mantenía un tanto indiferente al resultado que se diese en el primer enfrentamiento.

    Colóquense en sus posiciones, dentro de la tarima.

    Ambos peleadores obedecieron a Oda y entraron en el interior de la zona delimitada, posicionándose. El resto observaba con expectación y ansia por que el torneo que resolvería el principal conflicto diera comienzo.

    Dhejam adoptó una postura ofensiva, lo que indicaba que iba a ir con todo para que la primera pelea acabase rápido, algo que contrastaba con la posición defensiva y extravagante que usó Lynx, quién manejaba algún arte marcial humano.

    El silencio se hizo presente en el gimnasio de la Nolartis mientras los dos primeros combatientes esperaban el pistoletazo de salida para empezar la pelea. La primera piedra en el camino para ambos, con el objetivo de alcanzar el rango de comandante en la expedición.

    Mucha suerte a todos — Oda se dispuso a dar la orden — Que comience el primer enfrentamiento.
     
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  12.  
    Reydelaperdicion

    Reydelaperdicion Equipo administrativo Comentarista empedernido

    Piscis
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    Saludos, amigo. Este ha sido un capítulo sencillo que me ha dejado bastante hypeado para lo que se vendrá a continuación.

    Desde que me comentaste que lo tenías planeado, he querido ver como se llevaría a cabo un torneo entre la tripulación por el poder (incluso lo has llamado Torneo del Poder, buena referencia :D ) . Y finalmente, se ha decidido que dará comienzo. Me hubiera gustado ver aunque sea uno de los combates, pero seré paciente y esperaré a la semana siguiente para ver qué es lo que se avecina.

    El capítulo arranca con Lill recibiendo a los dos miembros nuevos de la expedición, siendo Dhejam (te digo que tengo miedo, dije que este tipo me causa la impresión de que la va a cagar en grande y ahora está en la expedición, que no lo dejen acercarse a las máquinas de oxígeno, por dios) y Brad (el boxeador que ha enfrentado a Norman previamente). Ambas son adquisiciones interesantes, y muero por ver qué tan util le viene a la expedición contar con ellos.

    Luego de eso vemos algo de info que se reveló en el archivo cifrado de los thunianos. Los Vheerham los atacaron mientras estaban en Virm y eso ha forzado su retirada en arcas al planeta Ashant, que por lo que se ve, parece tener tormentas a la orden del día. Bravo por eso. Ha sido un fragmento pequeño pero eso explica bien por qué había una base abandonada en Virm. Todavía me queda la duda de por qué Paraíso quedó a la buena de Dios, pero estoy seguro de que pronto lo descubriré también, y quizá sea por una situación parecida. Sin dudas espero ver como acabó todo esto entre Anixis y Vheerham, y que no estén en guerra todavía.

    Y tras esa información, llega la mejor parte. Lill dando la cara ante todos los que no lo toleran como líder y estableciendo las cosas claras. Con algo de ayuda de Yak, se decide celebrar el torneo por el poder para que así ya no haga falta hacer votaciones a cada rato solo porque haya gente que no está conforme con el mando. Aquí es bastante claro como el agua: el ganador es comandante, el segundo es subcomandante y los terceros y cuartos puestos serían sus reemplazos a ejercer de líderes de campo en misiones. Todo eso me ha recordado a LGC, dado a que en dichas historias, los comandantes eligen a líderes de campo para su reemplazo en caso de ser necesario. Ha sido bueno ver que no sería todo una dictadura ahí dentro, y que las posibilidades de acceder a los puestos son iguales para todos.

    y AHOra mi opinión sobre los combates:

    Lynx vs Dhejam: creo que Dhejam, por ser soldado oficial, estaría mejor preparado que Lynx, quien desempeña como cerebro en el grupo y no como músculo. Pero se nos deja en claro que él sabe un arte marcial, y que se crió en las calles en algún momento. Buena ocasión. Creo que gana Dhejam, pero ojalá gane Lynx, porque no quiero que este tipo tenga poder XD.

    Norman vs Iris: Norman debe estar salado. De quince personas en la nave, le toca pelearse contra la chica que le gusta. A ver qué ocurre aquí. Norman tiene entrenamiento callejero y ha ganado una pelea hace meses, pero Iris fue entrenada por Lio. Así que será choque interesante, sobre todo porque Norman parece sentir algo por ella.

    Uriow vs Tyra: creo que será una pelea algo más pareja que Lynx vs Dhejam, ya que parece que Tyra está más preparada para el combate que Lynx, pero bueno, Uriow también fue soldado. Aunque cierto es que Uriow ejerció como alcalde, y quizá esa vida le haya complicado entrenar día a día.

    Brad vs Fallon: y hablando de salados, al novato de la expedición le toca enfrentarse al monstruo del equipo. Fue divertido ver como Brad sintió algo de intimidación al ver el tamaño de su rival. Lo he dicho antes en llamadas, pero lo dejo asentado aquí. Con Khael fuera de la competencia, creo que Fallon la tiene más sencillo para ganar, y su primera pelea no parece que vaya a terminar con mucho desgaste.

    Cia vs Ashley: creo que es una pelea pareja. Ambas son mujeres que tienen cierto entrenamiento militar. Cia ganó su puesto en la milicia en una competencia hecha por Gar (¿recuerdas eso? se siente bien rememorar el pasado) y Ashley ha tenido tiempo para practicar en los años de Regresión.

    Sun vs Eniar: creo que Sun, si es que estuvo entrenando en la prisión, será mejor contendiente a ganar la pelea antes que Eniar, ya que creo que ella está más dedicada a tener un rol como científica que como comandante. Le doy el gane a Sun aquí.

    Lill vs Eron: pelea con morbo, sin duda alguna. Ambos se veían como hermanos, pero dadas las acciones de Lill (totalmente justificadas, eh, que nadie le reproche nada a mi bebé) la relación entre ambos se gastó un poco. Y ahora les toca medirse en un uno vs uno para ver quien avanza. Creo que Eron la tiene más fácil. Por las descripciones de la parte VII, Lill se retiró y se dedicó a llevar un invernadero con su familia. Contraste grande con Eron, ya que él sí entrenó durante Regresión. Y te digo la verdad, mejor así. Me agrada Lill, pero si todos le van a reprochar cada vez que respire, que el puesto se lo quede otro. Que él tiene que centrarse en sobrevivir para volver con su familia :)

    Lio vs Yak: otra vez pelea con morbo aquí. Ellos dos tuvieron sus días, e incluso se dieron amenazas mutuamente en el período de Regresión. Por el hecho de que Lill y Eron, dentro de lo que cabe, siguen siendo amigos, para mí que esta es la pelea en donde más ganas se tienen los involucrados. Sin duda los veo ir con todo para arreglar sus diferencias de una buena vez. Vimos en el capítulo pasado que Lio está algo dubitativo para ser el comandante, pero a mi personalmente no me agrada Yak para ser si quiera alguien con poder. Así que, si Lio quiere dejarse ganar, todo bien para mí, pero que saque a Yak de la competencia, por favor :v

    Y aquí termina mi opinión del sorteo de las peleas. Se vivió con intensidad como cuando se sortea el mundial o la copa libertadores, no te lo voy a negar :) Y ahora que ya ha dado la orden Oda (le reconozco que se lo pasa bien en su rol como anfitriona) la primera pelea y el torneo empieza.

    Creo que los únicos que quiero que muerdan el polvo son Dhejam, Yak y Sun. Al resto los acepto con toda la onda.

    Bueno, amigo, eso será todo por hoy. Ha sido una jornada agradable por Discord, como suele ser siempre, y las risas no han faltado junto con el hype. Será un saludo y hasta la próxima semana, que ojalá podamos leer en simultáneo también. Nos vemos pronto :cynda:
     
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  13. Threadmarks: Lucha por el poder (Parte 1)
     
    Manuvalk

    Manuvalk el ahora es efímero

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    Bueno, ya hemos llegado al que es el séptimo capítulo de la parte y sobre todo, el comienzo del torneo del poder (como yo lo llamo en clara referencia al torneo de universos de Dragon Ball Super jeje) por ser el comandante de la expedición. Tan solo diré que se vienen este y dos capítulos más de pura intensidad, acción en combates cuerpo a cuerpo, disputas y emociones. Me tomó mucho tiempo plantear como sería el torneo y muchos quebraderos de cabeza, así que espero que lo disfrutéis. Mención especial a Reydelaperdicion por estar siempre ahí y al que espero que le encanten las peleas que se van a dar. Dicho esto, ¡a leer! :D







    Lucha por el poder (Parte 1)




    Que comience el primer enfrentamiento.

    Nada más Oda terminó de decir estas palabras, la primera batalla del torneo dio comienzo. Dhejam se lanzó directamente al ataque con su puño diestro en alto, decidido a impactar en el rostro del joven Herswood, que retrocedió dando un pequeño salto para evitar recibir el primer golpe.

    Nuevamente, el thuniano prosiguió con su ataque y preparó su puño izquierdo, el cuál pasó a escasos centímetros del rostro del humano, que logró apartarse de nuevo. Lynx se encontraba al borde de la zona que delimitaba el escenario en el que pelear, por lo que salirse implicaría su derrota en la contienda.

    — ¡Estás fuera, humano!

    Dhejam le lanzó una patada directa al abdomen que parecía que mandaría a Lynx fuera del tatami, pero éste demostró una agilidad pasmosa al saltar por encima del soldado y en el aire, realizar un giro de tornado para golpear la nuca de su oponente. La patada del joven acertó de pleno y propició que el soldado thuniano fuese a caer fuera del escenario delimitado, pero Dhejam demostró tampoco quedarse atrás en cuanto a agilidad física y mental.

    Con un rápido movimiento de manos, el thuniano se apoyó en el suelo y giró todo su cuerpo para evitar así quedarse fuera del tatami y del torneo.

    Aquel movimiento generó murmullos de asombro entre algunos miembros de la expedición que observaban la pelea, especialmente en Eniar y Fallon, que lógicamente apoyaban a su homónimo recién llegado a la misión. Lynx se posicionó nuevamente con un estilo defensivo, sorprendido de que su oponente no hubiese caído en la trampa.

    — Eres inteligente, no te voy a negar eso — Dhejam se incorporó y se posicionó — Pero también eres un cobarde por no atacarme.

    — A mí me enseñaron a pelear con la mente, no con los puños — Herswood frunció el ceño al oír al thuniano — Tú me atacas pero no te funciona.

    — Esto aún no ha terminado.

    Con una velocidad inesperada, el soldado acertó de lleno su puñetazo en Lynx, dándole en la zona del esófago. El humano no se esperó un golpe tan rápido y en plena conversación, por lo que lo recibió de pleno. Herswood cayó en el tatami apoyándose en sus manos y sin que su torso tocase suelo, por lo que no estaba eliminado.

    El joven informático comenzó a jadear debido al lugar en el que acababa de recibir el golpe, mientras Dhejam se disponía a no darle tregua. El thuniano articuló una patada contundente en el rostro del humano, el cuál rodó por la pista hasta quedarse en el borde del tatami.

    Un pequeño hilo de sangre comenzó a brotar de la nariz de Herswood, que trató de incorporarse tras haber recibido dos golpes fuertes y certeros.

    — Jamás bajes la guardia cuando tu oponente te habla — El soldado thuniano quiso darle un consejo a su compañero de expedición — Levántate.

    Todos se sorprendieron al ver que Dhejam no aprovechaba su oportunidad de mandar a Lynx fuera de la lona para ganar la pelea. El humano se veía dolido por esos dos golpes del thuniano, que fueron rápidos y precisos, sin embargo, el recién llegado parecía querer enseñarle a Lynx un estilo de pelea diferente al que éste ya poseía.

    — ¡Levántate!

    Herswood apretó los dientes, sintiendo como la ira recorría su cuerpo ante el grito del thuniano. El joven informático se incorporó lentamente hasta poder mirar de frente a su rival. Dhejam asintió con seriedad, mostrándole su respeto, mientras el resto de la tripulación miraba intrigada el devenir del combate.

    Para sorpresa de todos, incluso de él mismo, Lynx se lanzó al ataque con un salto hacia el thuniano, quién vio como se aproximaba una patada de su oponente. Dhejam logró bloquearla con ambos brazos dada la potencia con la que iba la patada, pero Lynx aprovechó su otra pierna para romper ese bloqueo y acto seguido, usar sus dos piernas para engancharse al cuello del soldado y derribarlo al suelo.

    Consciente de que si su torso tocaba el suelo perdería el combate y con milésimas de segundo para pensar, Dhejam usó toda su fuerza en la caída para apoyarse con sus brazos en el suelo y de paso, provocar que el humano se golpease fuertemente la espalda. El grito de dolor de Lynx no pasó desapercibido para nadie, ni mucho menos para sus más allegados, que se temieron algo peor.

    El thuniano se levantó y se aproximó al joven humano, que se quejaba del dolor en su espalda.

    — Ha sido un movimiento interesante ese que has hecho, pero se percibe que dudas de ti — Dhejam lo miraba desde arriba con absoluta seriedad — Ríndete y que la doctora te atienda.

    — N-nunca... — Herswood se negaba a abandonar la pista, mientras sus amigos observaban con preocupación como éste luchaba por levantarse — Maldito...

    — Veo que es cierto eso que dicen — El thuniano, que fue protector de su sabio Cyprus, se cruzó de brazos mientras veía a su oponente incorporarse — Los humanos no sabéis cuando asumir un fracaso.

    — ¿Y... quién... — Lynx, ya de pie, tenía un ojo cerrado y sangre brotando de su nariz — ...te ha... preguntado?

    La respuesta del joven Herswood provocó las risas en algunos miembros de la tripulación, algo que no gustó nada al soldado thuniano, el cuál apretó los puños.

    — ¡Eres ridículo! — Exclamó Dhejam, lanzándose al ataque.

    El thuniano actuó por impulso y se lanzó hacia el humano, placándolo. Lynx recibió el impacto en su torso y ambos salieron de la pista, cayendo fuera de la zona delimitada. No obstante, el torso de ninguno de los dos tocaba suelo, pues Dhejam estaba justo encima de Lynx y era la espalda de éste último la que tocaba suelo.

    Pese a ello, el primero en salir del tatami fue el humano, por lo que eso significaba su eliminación del torneo.

    Lynx Herswood ha sido eliminado — Oda confirmó el desenlace de la primera batalla — Dhejam pasa a la siguiente ronda.

    Ambos contendientes fueron ayudados a levantarse por sus respectivos allegados, y una vez en pie, Lynx le ofreció la mano al thuniano, el cuál la correspondió. Acto seguido, Dhejam posó su mano derecha en el hombro izquierdo del joven, queriendo mostrarle algo.

    — Sé que lo de antes era el saludo humano — Dhejam hablaba con más tranquilidad ahora — Este es el saludo thuniano. Buena pelea, Lynx Herswood.

    — Lo mismo digo, Dhejam — El informático, pese a perder, sintió que había ganado un aliado — Espero que me puedas enseñar más del estilo de pelea thuniano.

    — Así lo haremos — Dhejam asintió.

    El thuniano y el humano regresaron a sus asientos, ambos conformes con su primera participación en el torneo y con el deseo de volver a pelear juntos. Sin tiempo que perder, Oda dio rápidamente paso a la siguiente pelea según el orden.

    La siguiente pelea es: Iris Hennessey vs Norman Williams. Por favor, ambos diríjanse al centro de la zona indicada.

    Iris intercambió miradas con Norman, ambos con el rostro serio debido a la magnitud de lo que se jugaban. Una vez se posicionaron en el tatami, los dos adoptaron una postura totalmente diferente. Hennessey se colocó con un pie por delante del otro y los puños bajos, a la altura de su cintura; Williams se colocó como un auténtico boxeador, en constante movimiento y los brazos en alto.

    Que comience la pelea.

    Ninguno de los dos se lanzó al ataque, sino que permanecieron mirándose durante unos instantes llenos de tensión y suspense. Lio observaba a su ahijada y conocía de lo que era capaz, mientras que Tyra, Lynx e incluso Brad sabían lo fuerte que era Norman. El silencio en la sala era total hasta que el hombre tomó la iniciativa.

    El joven Williams se aproximó dando pequeños saltos de un lado a otro, buscando confundir a su oponente, quién permanecía en la misma posición desde que entró al tatami. Rápidamente y una vez lo suficientemente cerca, Norman dirigió un potente puñetazo que Iris esquivó habilidosamente, para después ser ella la que contraatacara.

    La joven Hennessey acertó un rodillazo en el costado izquierdo de su rival, el cuál lanzó un quejido que le hizo alejarse. Norman se puso una mano en el costado que le dolía mientras miraba a la chica con seriedad. Ella no dudó en seguir atacando y lo demostró con una carrera hacia él que terminó con un salto de doble patada, sin embargo, el hombre se agachó y desde el suelo lanzó también una doble patada, dándole a su rival en el centro de la espalda y levantándola varios metros en el aire.

    La caída de Iris parecía que iba a ser muy dolorosa, pero la joven no dijo su última palabra y mientras caía, usó el codo de su brazo izquierdo para impactar en el abdomen de Norman, provocando que éste se retorciese de dolor. Ambos se encontraban en el centro del tatami, adoloridos y sufriendo los golpes que se habían dado.

    El resto de tripulantes de la Nolartis comenzaron a jalearlos con la intención de que se levantaran rápidamente, algo que se dio tras dos minutos en los que permanecieron en el suelo. Él y ella esbozaron una sonrisa al verse de nuevo las caras, ya respirando más agitadamente tras el intercambio de golpes.

    — ¿Estás lista? — Norman se posicionó con los puños bien apretados, enseñando los nudillos.

    — Lo estoy — Iris frunció el ceño y mantuvo la misma postura que cuando comenzó la pelea.

    Fue ella la que reinició de nuevo el combate.

    Hennessey se lanzó con todo en una patada diestra que se dirigía al cuello de su rival, quién bloqueó el golpe al posicionar su antebrazo izquierdo a modo de escudo. Norman usó los nudillos de su mano derecha para golpear en la zona trasera de la rodilla de la chica, propiciando que ésta gritase de dolor y cayese el suelo, sujetándose la pierna.

    — ¡¿Cómo...?! — Iris estaba aterrorizada — ¡No siento la pierna, no... no la siento!

    El simple golpe de Williams había sido en una zona sensible de la rodilla, lo que había propiciado que su pierna se hubiese quedado dormida, al haber sufrido sus nervios el contundente golpe. El hombre de Ceres miraba a su hija adoptiva con mucha preocupación, tanta, que a punto estuvo de irrumpir en el combate de no ser porque la doctora Vega lo hizo primero.

    — Te recuperarás, solo te he magullado el nervio — Norman no quiso que la joven se preocupase — No te iba a provocar ninguna lesión, si es lo que piensas.

    — Tiene razón, en un rato volverás a sentir la pierna — Maya realizó las comprobaciones médicas pertinentes al observar y tocar la rodilla de la chica — Pero hasta entonces no podrás seguir peleando.

    — ¡Quiero seguir! — Exclamó Iris, mostrándose reticente a rendirse — ¡Puedo defenderme sin una pierna!

    — Pero no puedes atacarme, no igual que antes — Norman le tendió la mano para ayudarla a levantarse — Peleas increíblemente bien, es por eso que he tenido que sacarte de la pelea de esta forma.

    — Maldito... — Pese a cómo lo dijo, Iris aceptó la ayuda de su oponente — Tú y yo volveremos a enfrentarnos.

    — Cuando desees, mi lady — Murmuró el tipo con una media sonrisa sarcástica.

    Una vez de pie, Iris fue ayudada por Maya y el propio Lio a salir del tatami, momento en el que Oda decretaba el fin de la pelea y la victoria de Norman, que pasaría de ronda en el torneo por ser el comandante.

    — Lo has hecho genial, Iris, créeme — Le susurró Santos a su ahijada tras el combate que acababa de tener — Estoy orgulloso.

    [...]

    Ahora es el turno de Uriow Emmon vs Tyra Maxwell.

    Una vez Oda dio la orden, el único syleriano a bordo de la expedición y la piloto de la nave se emplazaron en el centro del escenario dispuesto para la pelea. Los dos apenas se conocían y casi no habían interactuado durante todo este tiempo, algo que les hacía ver como unos completos desconocidos entre sí.

    Cuando la IA de la nave dio la señal, Emmon se lanzó al ataque. Una patada por la derecha, seguida de un puñetazo izquierdo, sorprendió a una Tyra que no esperaba un comienzo tan desenfrenado. La piloto esquivó el puñetazo pero no pudo hacer lo mismo con la patada, que la derribó, cayendo de costado.

    Aprovechando que estaba en el suelo, Maxwell se impulsó para golpear con sus dos piernas juntas en el torso del syleriano, que bloqueó el ataque con sus dos antebrazos en forma de equis. Acto seguido, la humana lanzó un potente puñetazo derecho que por poco impacta en el rostro de su rival, que tuvo que retroceder varios pasos.

    El inicio frenético de la pelea no acabó ahí, puesto que Uriow volvió a la ofensiva con un golpe telegrafiado que acertó en ver Tyra, logrando evitarlo para después taclear al syleriano. El soldado cayó de espaldas al suelo con la humana encima suya, que sin dudarlo, inició una lluvia de golpes en el rostro del syleriano.

    Todos los presentes veían asombrados la rapidez de los golpes de la piloto, que sin embargo, no lograba acertar con todas sus fuerzas debido a que el soldado colocó sus antebrazos como escudo. Cuando Emmon vio la oportunidad, bloqueó un puñetazo de la mujer y le sujetó el otro brazo para acto seguido golpear contundentemente el hombro de su oponente.

    Maxwell lanzó un grito que la hizo retroceder y colocar su mano libre en la zona donde había recibido el impacto. El golpe del syleriano le había dolido, e incluso parecía haberle dislocado el hombro. Uriow sonrió, consciente de que le había quitado a su rival la opción de usar uno de sus brazos en la pelea.

    Furiosa y sin decir ni una palabra, Tyra fue al ataque con su único brazo disponible. Un puñetazo que el syleriano esquivó fácilmente y que le puso fácil la oportunidad de ganar. Uriow rodeó el cuello de Tyra con el propio brazo de la chica, sujetándola contra sí mismo en un intento claro de ahogarla.

    La intención del soldado era la sumisión de su rival, quién comenzó a jadear y forcejear para zafarse de la llave, no obstante, sus fuerzas flaqueaban tras los golpes recibidos y la respiración agitada se volvió débil. Emmon vio esto y decidió no dejarla inconsciente, por lo que simplemente la empujó hacia el suelo, haciéndola caer boca abajo para colocar uno de sus pies sobre la espalda de la joven, confirmando así su victoria y la eliminación de ésta.

    Victoria del soldado Uriow Emmon — Indicó Oda al resto de la tripulación, finalizando la pelea.

    Lynx y Norman se aproximaron a Tyra para ayudarla a levantarse, mientras ésta miraba con evidente rabia al syleriano que la había derrotado. Una vez fuera de la zona de combate, la doctora Vega se dispuso a recolocarle el hombro, ante las conversaciones que se sucedían entre el resto.

    — Han sido peleas bastante rápidas, ¿no creéis? — Decía Cia, un tanto sorprendida con dicho dato.

    — Cierto, quizá es que se nota la diferencia de nivel entre algunos miembros del equipo — Lio aportó su opinión a la conversación entre aquellos que aún no habían peleado.

    — Eso va a cambiar cuando nos enfrentemos entre nosotros — Yak apretó los puños, mirando a Lio y a Lill — No penséis que la pelea acabará así de rápido con vosotros.

    — Me encantaría ver como lo intentas — El actual comandante plantó cara al neoniano — Nos vemos en la siguiente ronda.

    — Primero deberás pasar por encima mía, Crane — Eron se colocó justo delante de su compañero — Y no te lo pondré nada fácil.

    La tensión entre algunos de los competidores que quedaban por enfrentarse era más que evidente, y además, un aliciente para no perderse sus peleas. Aquellos que ya estaban fuera de la carrera por ser el nuevo comandante no se fueron de la sala, sino que más bien permanecieron en ella para observar lo que estaba por venir.

    Magullados por sus combates pero conscientes de que habían cuentas pendientes entre la mayoría de ellos, los perdedores Lynx, Iris y Tyra se quedaron. Los ganadores de las primeras peleas tampoco se marcharon a descansar a otro lugar, queriendo ver a sus potenciales rivales en la siguiente ronda.

    Sin embargo, aún quedaban cinco combates por darse y de eso eran conscientes Dhejam, Norman y Uriow, que confiaban en llegar lejos en el torneo. En mitad de los murmullos de la tripulación, Oda tomó la palabra para dar inicio a la siguiente pelea del día.

    Es el turno de Brad Sanders vs Fallon.

    El soldado thuniano fue el primero en entrar en la zona delimitada de combate, posicionándose sin más. Ninguna postura extravagante ni ninguna expresión atrevida en su rostro. Fallon mostraba estar relajado, firme y comprometido con la que iba a ser su primera pelea.

    El joven humano recién llegado a la expedición se colocó justo enfrente de su oponente thuniano. Brad no podía disimular el temor que le infundía el imponente aspecto físico de Fallon, aunque en su lugar, no sería el único. Varios percibieron en Sanders demasiada preocupación por enfrentarse al thuniano, algo que no era positivo si quería sacar una victoria de la pelea.

    Comiencen.

    Brad corrió a la desesperada con el puño derecho por delante, impactando en el torso del thuniano. Fallon ni se inmutó.

    El terror en el rostro del humano se hizo evidente cuando alzó la cabeza y vio que el héroe de guerra thuniano le miraba muy seriamente, mostrando su envergadura. La diferencia de altura era considerable, algo que podía jugar a favor o en contra de ambos.

    — Lo siento.

    Sin apenas moverse de su sitio, Fallon golpeó el pecho de Sanders con un golpe rápido y seco, el cuál lanzó al joven fuera del tatami.

    Todos miraron asombrados e impactados lo que acababa de suceder, pues Fallon no solo evidenciaba ser fuerte física y mentalmente, sino que además era un portento en combate. Un muro que parecía imposible de superar.

    — ¡Argh, mis costillas! — Brad se retorcía de dolor en el suelo, ya fuera de la zona delimitada — ¡Me duele todo el pecho, joder!

    Fallon es el ganador de la pelea.

    Tras el anuncio de Oda, Maya se dirigió a ver en qué estado se encontraba el chico. Con la expresión de preocupación en el rostro, se volteó hacia la tripulación.

    — Que alguien me ayude a llevarle a la enfermería.

    — Y-yo lo haré — Caelum, casi sin palabras tras ver lo sucedido, se ofreció voluntario.

    Brad seguía gimiendo de dolor mientras Maya y Caelum le hacían de apoyo, ayudándole. Los tres se marcharon de la sala para dirigirse a la enfermería, en donde la médico debería ver mediante una resonancia, cuantas costillas habían sido fracturadas en el joven.

    Quedaba demostrado que Fallon era, de todos, el rival a batir. Su físico, su fuerza y su envergadura lo convertían en un oponente temible. El ambiente se enrareció tras lo ocurrido. De todas las peleas, había sido la más rápida en terminar con diferencia.

    — Trataré de que todas mis peleas terminen así de rápido, lo prometo — Indicó Fallon al resto, metiéndoles miedo pese a hablar con normalidad — El sufrimiento y el miedo acabarán pronto para quiénes os opongáis en mi camino al mando. Yo seré el comandante.

    [...]

    Cia Jenner y Ashley Ripley salieron a la palestra.

    El espacio indicado para la pelea había vivido ya los cuatro primeros combates del torneo por el liderazgo de la expedición de la Nolartis. Ganadores y perdedores permanecían en la sala a excepción de Brad Sanders, malherido durante su breve enfrentamiento contra Fallon, quién demostró un poderío asombroso.

    La doctora Vega tampoco estaba presente por el momento, mientras que el ingeniero y científico Pallow entraba por la puerta del gimnasio de la nave tras haber ayudado a la médico a transportar al joven soldado a la enfermería. El syleriano vio a las dos siguientes miembros del equipo que iban a competir, mirándose entre sí, ubicadas en ambos lados del tatami.

    El resto de competidores se encontraban apartados de la zona delimitada para el combate, algunos sentados en una pequeña plataforma para ello mientras que otros permanecían de pie para tener mejor visibilidad. Las dos mujeres que iban a pelear esperaban, ya posicionadas, la orden de Oda para el comienzo. Señal que no tardó mucho más en darse.

    Que empiece la pelea.

    Jenner y Ripley comenzaron a caminar sobre el tatami, ambas en la dirección inversa a la otra, sin apartarse la vista de encima. Ambas habían sido y seguían siendo soldados, por lo que el encuentro sería de alto nivel. La experiencia en el cuerpo a cuerpo no era ningún problema para ellas, bien entrenadas a lo largo de estos últimos años, cada una con distintas motivaciones.

    — ¡Vamos, Ash! — Gritó su pareja, Eron, desde el banquillo — Tú puedes, amor mío.

    La mujer nacida en la extinta Tierra asintió decidida tras oír a su chico mandarle apoyo. Lo que no se esperaban oír, era el apoyo de alguien hacia su contrincante.

    — Dale con todo, Cia — Sun sorprendió a propios y extraños con sus palabras — Ashley es pura fachada y poca habilidad.

    — Si tan convencida estás de eso, ¿por qué no vienes tú a enfrentarme? — La soldado se encaró con su ex líder en la Resistencia.

    — ¡Eh, la pelea es conmigo! — Exclamó la ex comisaria de Ciudad Anixis, atrayendo de nuevo la atención de su rival — Menos hablar y más acción.

    — Estoy lista — Ash le indicó con un gesto que fuese a por ella — Cuando quieras.

    Cansada de esperar y de tanta palabrería, la mujer nacida en la Luna se lanzó contra su oponente.

    Cia dio un salto ágil con el codo izquierdo por delante en un intento claro de acertarle de pleno, no obstante, Ash vio telegrafiado el movimiento y se agachó para evitar el primer golpe. La ex comisaria rodó por el suelo y se incorporó de nuevo, al no haber acertado en su primer ataque.

    — ¿Eso es todo lo que tienes? — Preguntó Ashley en un tono burlón.

    — Enséñame que tienes tú — Respondió Cia con soberbia — ¿O acaso solo pretendes defenderte?

    La que fuera una de las ex líderes de la Resistencia no contestó nuevamente con palabras, sino que más bien respondió con un contraataque. Ash corrió hacia su rival hasta colocarse a escasos centímetros de ella, movimiento que hizo que Cia se protegiera de un posible golpe posicionando sus antebrazos como un escudo, a lo que la soldado pateó una de sus piernas, desequilibrándola para acto seguido y antes de que cayera, acertar un potente puñetazo desde la izquierda, el cuál impactó en el rostro de la mujer.

    Jenner recibió con dureza el impacto, concretamente en su mejilla derecha, cayendo violentamente contra el tatami. Fue un golpe que podría haber noqueado a cualquiera sin experiencia, pero Cia no solo seguía consciente sino que además, evitó que su torso tocara el suelo al colocar su brazo izquierdo por debajo. La ex trabajadora de las minas en el cinturón de asteroides sonrió sarcásticamente y lanzó una patada desde el suelo que logró derribar también a su oponente.

    Ambas yacían sobre el tatami, incorporándose tras el primer intercambio de golpes. El silencio en la grada era total, conscientes de que era una pelea de nivel entre dos soldados curtidas en las batallas del pasado. Ash se levantó más rápido que Cia, quién estaba algo aturdida por el puñetazo en el rostro. Para evitar que se levantara y acabar la pelea, la ex líder de la Resistencia lanzó un golpe con su codo en dirección a la nuca de su rival.

    La ex policía de Ciudad Anixis supo esquivar ese intento de golpe para acto seguido asestar un puñetazo con su mano izquierda que impactó en la zona baja de mandíbula de su oponente, propiciando que ésta retrocediese unos pasos con la cabeza hacia atrás. Sin querer perder la oportunidad de sacarla de la zona delimitada, Jenner corrió con todas sus fuerzas para darle una potente patada que la mandara fuera, sin embargo, Ripley vio sus intenciones y se apartó rápidamente para, con la misma velocidad de auto reflejo, asestar un rodillazo en el abdomen de la ex comisaria.

    Cia lanzó un grito ahogado al recibir ese contundente impacto, cayendo sobre el tatami mientras se sujetaba el estómago y se retorcía de dolor. Ashley no lo dudó y se aproximó para patearle de nuevo el abdomen, pero su rival esquivó la patada al rodar hacia la dirección contraria en la cuál ella estaba. Jenner comenzó a incorporarse poco a poco, visiblemente adolorida tras dos fuertes golpes en el rostro y el abdomen.

    — ¡No volveré a dejar que te levantes!

    Ripley corrió nuevamente hacia Jenner dispuesta a derribarla o sacarla del tatami definitivamente. La mujer saltó con toda su rabia concentrada en un puñetazo diestro que su rival no pudo esquivar, al encontrarse en un mal estado. El golpe dio de lleno en el otro lado del rostro que tenía Cia al descubierto, mandándola a la lona con su torso tocando el tatami. La ex comisaria por poco no estaba inconsciente.

    Ashley Ripley es la ganadora en detrimento de Cia Jenner.

    La victoria de la mujer que había convivido con los thunianos en Virm durante todos estos años no pasó desapercibida para sus más allegados.

    Lill, Lio y Sun habían visto que la ex comandante de La Unión tenía un estilo de pelea muy característico, casi idéntico al de los thunianos que habían peleado. Justamente era el turno del último thuniano en la expedición que aún no había peleado en el torneo.

    Eniar vs Sun Brume es la siguiente batalla.

    La asiática salió del banquillo al mismo tiempo que la ingeniera, la cuál solo había oído historias de su actual rival, pero desconocía sus habilidades en pelea. Por parte de la humana, tenía una estrategia bien definida para el que sería su primer enfrentamiento. Una vez frente a frente, Sun hizo una especie de reverencia, muy característica en su gente.

    Eso hizo suponer al resto de humanos que no la conocían, que la ex líder de la Resistencia sabía algún tipo de karate.

    Empezad.

    Sin perder nada de tiempo, Brume se lanzó al ataque contra Eniar, quién frenó el primer intento de su oponente al sujetar con su mano el puñetazo de ésta. La thuniana creía tener el control en aquel instante, pero la asiática sonrió brevemente antes de usar su mano libre para golpear el rostro de su oponente. Aquello no fue un golpe muy fuerte pero Brume fue lo suficientemente pícara como para que dicho golpe le diera en el ojo a su rival.

    La expresión de Eniar era de dolor, sumida al quejido que lanzó tras recibir el impacto. La ingeniera se puso una mano en el ojo, intentando abrirlo pese al dolor. Mientras su ojo izquierdo veía sin problemas, el otro veía borroso tras el daño recibido. Aquello fue visto como una clara descalificación de la asiática para algunos de los tripulantes que observaban la pelea, por lo que se lo hicieron saber a la IA que juzgaba el torneo.

    — ¡Eso es descalificación! — Yak fue el primero en alzar la voz — ¡¿Cómo no pudiste verlo, Oda?!

    — ¡Cierto, le golpeó un ojo! — Dhejam tampoco estaba de acuerdo.

    La participante Sun Brume no ha incumplido ninguna norma, tripulación — Indicó Oda, sorprendiendo a los indignados — Su golpe no ha sido directo en el ojo, sino que más bien ha estado próximo e indirectamente, le ha dado ahí.

    — ¡¿Qué mierda quieres decir con eso?! — Eron se mostró frustrado con el dictamen de la IA.

    Que Sun no es descalificada porque su golpe no iba directo al ojo de su oponente.

    Los murmullos en la sala no tardaron en hacerse presentes tras el veredicto de Oda. Estaba claro que algunos consideraban ese golpe ilegal y por ende la eliminación de Sun, sin embargo, la inteligencia artificial de la Nolartis no lo veía así al no haber sido un golpe directo al ojo. La asiática no pudo evitar sonreír al ver que no iba a ser descalificada por su jugarreta.

    — Maldita... — Susurró Eniar mientras se dolía del ojo — Ahora verás.

    La thuniana se llenó de furia y se lanzó al ataque contra la humana, decidida a asestarle un golpe en los ojos que tuvo que ser esquivado. Brume sonrió, mientras veía como la thuniana había caído en su juego sucio. Acto seguido, la ex líder de la Resistencia golpeó la rodilla izquierda de la thuniana, desequilibrándola para rápidamente, golpear de nuevo su rostro antes de que cayera.

    El puñetazo de Sun rozó la cara de Eniar, que sin embargo, notó como los nudillos de la mano de la asiática llegaban a dar en el otro ojo sano. Aquello fue muy arriesgado por parte de Sun, pero su plan salió a la perfección y estaba en la fina línea entre lo legal y lo ilegal, pues no era un golpe directo.

    La ingeniera cayó al suelo echándose las manos a los ojos, pero tocando con el torso el tatami.

    Eniar ha sido eliminada. Sun Brume pasa a la siguiente ronda.

    Algunos miembros de la tripulación lanzaron alguna exclamación de disconformidad, mientras que el resto permanecían indiferentes e incluso algunos pocos como Tyra, Lynx y Cia aplaudían su polémica táctica. Pese a ello, la ex líder de la Resistencia había ganado su enfrentamiento y ya se iba a dar paso al siguiente, una vez Eniar y Sun regresaran a la grada.

    Es el turno de Eron Tanner vs Lill Crane.

    Una sonriente Sun se cruzó con un serio Eron, intercambiando miradas mientras él se dirigía al tatami y ella al banquillo con el resto. Lill se posicionó en un extremo del escenario de combate, al mismo tiempo que Eron hacía lo propio. El silencio entre dos viejos amigos y compañeros desde Colapso denotaba que para este enfrentamiento tenían asuntos pendientes.

    El antiguo subcomandante del ejército humano adoptó una postura de pelea similar a la de los soldados humanos que se entrenaron en la academia de La Unión, cuando este gobierno interplanetario aún existía. El defensor del puesto de comandante respondió con la misma postura, evidenciando que ambos venían del mismo sitio, pero habían recorrido diferentes caminos.

    Ya pueden empezar.

    Crane avanzó unos pasos hacia delante, aproximándose tímidamente a un Tanner que permaneció quieto en su zona. Sin dejar de mirarse a los ojos y con una expresión de absoluta concentración, el actual comandante de la expedición se lanzó al ataque. Su oponente no se quedó de brazos cruzados, sino que optó por atacar también.

    Ambos hombres chocaron sus puños en una escena realmente asombrosa para los espectadores, al mismo tiempo que internamente, estos se dolían. Nudillos contra nudillos, así había iniciado la pelea. Sin embargo, Lill partía con una ventaja que nadie había notado, pero que era evidente. El comandante usó su otra mano, la cuál era una prótesis metálica, para asestar el primer golpe del enfrentamiento.

    Lill hundió su metálico puño derecho en el esófago de Eron, quién no pudo evitar el golpe, pero que tampoco esperaba que este fuese de tal contundencia. El impacto fue tal que el ex soldado de La Unión escupió una mezcla entre saliva y sangre al mismo tiempo que caía en la lona, apoyándose en sus dos manos.

    Su rival lo miró desde su privilegiada posición y acto seguido se miró la prótesis, moviendo los dedos como si de una mano natural se tratase. Aquello indignó a Ashley, que no dudó en reflejar la ventaja con la que contaba el actual comandante de la expedición en el combate.

    — ¡Eso es injusto! — La soldado reclamó lo que consideraba una trampa — ¡Tiene una mano de metal, eso no puede ser legal!

    — Eso es verdad, parte con ventaja — El neoniano que solía criticar al comandante no dudó en hacerlo de nuevo ante sus compañeros — Parece que quiere ganar suciamente.

    — ¿Y yo qué culpa tengo? — Lill abrió los brazos en un claro gesto de resignación — No pienso pelear sin una mano, eso es una clara desventaja.

    — ¿Oda? — El actual subcomandante de la expedición quiso que la IA decidiese, al ser ella la que puso las normas del torneo — Tú decides.

    Forma parte de su cuerpo, aunque esté hecha de metal — Las palabras de Oda no alentaron en nada a los detractores del comandante — Entra en la legalidad.

    — ¿Ah, sí? — Eron frunció el ceño y apretó los dientes, encontrándose aún en el suelo — ¡Pues ni siquiera con esa mano podrás vencerme, idiota!

    Pillando por sorpresa a su rival, Tanner se lanzó con todo al torso de Crane, realizando un potente placaje que los desplazó a ambos varios metros hacia atrás, cayendo violentamente contra el tatami y quedándose al límite de salirse fuera de este. El choque fue muy fuerte y Lill se quejó de su espalda, mientras que Eron se puso la mano en el hombro derecho con el que había impactado en el pecho de su oponente, al mismo tiempo que se levantaba.

    — ¡Aquí se termina tu mando en la misión!

    Con la ventaja que le daba su posición en el escenario, Eron preparó una patada llena de rabia y directa al abdomen de Lill, que estuvo ágil para frenar el golpe al sujetarle la pierna. El actual comandante no lo dudó y golpeó con su mano metálica a la tibia de su oponente, que lanzó un grito de dolor al mismo tiempo que lanzaba otra patada con su única pierna libre, la cuál si logró acertar de lleno en el rostro de Lill.

    Ambos se desestabilizaron y cayeron al suelo sin que sus torsos tocasen, por lo que seguían en la pelea. A escasos metros el uno del otro, los dos humanos se incorporaron rápidamente y volvieron a posicionarse, viéndose las caras con unas expresiones de rabia evidentes. Nuevamente, Eron se lanzó a golpear a Lill pero éste se apartó lo suficiente como para sujetarle del brazo con una clara llave y así, usar su mano prótesis para propinarle un puñetazo en el lado izquierdo del rostro de su rival.

    Tanner cayó rápidamente al tatami, aturdido tras el golpe recibido. El impacto fue poderoso, tanto, que el que fuese subcomandante del ejército humano escupió sangre al momento. Además, su torso tocaba claramente la lona, por lo que el combate había terminado con victoria de Crane, ante el lamento de varios tripulantes que preferían que su otro compañero ganase la batalla.

    Eron Tanner ha sido derrotado, Lill Crane sigue en el torneo.

    Ripley no dudó en acudir a la ayuda de su novio, incorporándole mientras éste gemía de dolor. Los quejidos de Eron no pasaron desapercibidos para Lill, que se aproximó para conocer el estado de su compañero y pese a todo, amigo. La reacción del hombre no se hizo esperar.

    — Eron, ¿estás bien? — Fue lo primero en salir de la boca de Crane — Siento...

    — ¡Déjame en paz! — Exclamó su oponente vencido, dolido físicamente y en el orgullo — Maldito tramposo...

    Lill no quiso seguir insistiendo y más al ver la mirada tensa que le lanzó Ashley.

    El actual comandante se sentía mal porque las cosas entre ellos estuviesen así en esos momentos, tras lo ocurrido en Verilia. No obstante, poco podía hacer que no fuese disculparse y en esos instantes, no le iban a escuchar, por lo que se limitó a regresar a su asiento en el improvisado banquillo mientras se informaba sobre la siguiente y última pelea.

    Yak Quetaryan vs Lio Santos, último combate de la primera ronda del torneo.

    El neoniano fue el primero en incorporarse desde su asiento y dirigirse al tatami, seguido por el humano. Ambos se lanzaron una mirada desafiante al mismo tiempo que se colocaban en sus respectivos lados del escenario, queriendo jugar sus cartas psicológicas.

    — Despídete de tu rango de subcomandante, amigo — Dijo Quetaryan en un tono sobrado y confiado.

    — Tú y yo no somos amigos, Quetaryan — Santos se mostró serio e inflexible.

    Era evidente, al menos para el propio Lio, que su intención no era ocupar un puesto de jerarquía en la expedición.

    Su designación como subcomandante al inicio de todo no le pareció mala, pero con la inclusión inesperada de Iris en la expedición y lo sucedido recientemente, sentía que no quería desempeñar más ese cargo. Una conclusión a la que había llegado recientemente, aunque no por eso iba a ponerle las cosas fáciles al neoniano, a quién tampoco quería como líder.

    Inicien el combate.

    — ¡Prepárate, Lio! — Gritó Yak al mismo tiempo que avanzaba hacia el ataque — ¡Porque pronto seré yo quién te dé órdenes!

    — ¡Más quisieras, bastardo!

    Lio bloqueó el primer puñetazo directo de Yak, quién rodó sobre su eje para asestarle una patada en el costado izquierdo al actual subcomandante. Tras esto, el hombre de Ceres respondió con una patada a la rodilla derecha del neoniano, que tras soltar un quejido de dolor, contraatacó con un puñetazo al mentón del humano.

    El intercambio de golpes entre los dos competidores era digno de una pelea de nivel. Los thunianos quedaron especialmente asombrados con la rapidez y agilidad del neoniano, pero también con la fuerza y el físico del humano. Dhejam y Eniar se sentían indiferentes en cuanto al resultado que se diese, pero Fallon, que ya había tenido la oportunidad de hablar con Lio varias veces, prefería que éste ganara.

    Santos aprovechó un hueco en la defensa de Quetaryan para golpear la zona baja de su pecho, haciéndole un daño considerable a su rival. Sin embargo, éste no se quedó atrás y le propinó al subcomandante un rodillazo en el abdomen, el cuál le hizo retroceder. Yak se lanzó de nuevo hacia él, pero calculó mal y dio la oportunidad a Lio de reducirle.

    El hombre de Ceres tomó por sorpresa al ex jefe de seguridad del OCVD y se colocó tras él para acto seguido tomarlo por la espalda, rodeándole el cuello con su brazo derecho y comenzando una ronda de puñetazos en la zona lumbar del neoniano. Yak soltaba alaridos de dolor ante la mirada aterrada de Halisha, sentada en la grada. Sin embargo, el neoniano supo reponerse y tras hundirle un codazo en el centro del torso al humano, se zafó de él.

    Lio se colocó una mano en el pecho, notando dificultades para respirar tras ese golpe, mientras que Yak respiraba agitadamente y se dolía de los riñones. Ambos permanecieron impasibles durante casi un minuto, como haciendo una tregua para recuperarse. Durante ese breve descanso, intercambiaron palabras ante la mirada del resto.

    — ¿Recuerdas... cuando te... cuando te amenacé con un arma? — El neoniano sacó el tema, algo que no gustó al humano — Pues... debí haberte disparado. Lo único de provecho que hiciste durante todo este tiempo fue infiltrarte en la sociedad que los Xom crearon en Paraíso durante la guerra contra ellos. Luego fuiste un siervo de Lill en su toma de decisiones.

    — ¿Qué dijiste? — Santos no se esperaba una revelación así y mucho menos de alguien con quién había compartido tanto, pese a la enemistad que tenían — Escúchame, hijo de perra... eres alguien que no sabe aceptar las decisiones de otros, pero al que le faltan bolas para tomarlas por sí mismo... si eres tan inteligente y crees que todo hubiese ido a mejor contigo en el poder, ¿por qué no liderabas tú a tu especie? Maldito ignorante... que mal te enseñó Vanth, no eres ni su sombra.

    — ¡¿Cómo puedes hablar tú de decisiones?! ¡¿Cómo te atreves siquiera a hablar de Vanth?! — Yak explotó al oír aquello por parte de su rival — ¡Las decisiones que tomasteis los humanos, jodieron mi vida! ¡Narisha, Vanth, Reeda... vosotros los matasteis! ¡Os buscasteis la extinción de vuestro mundo y de toda vuestra especie! ¡Es lo único que siempre le aplaudiré a El Supremo!

    Aquellas palabras provenientes de Quetaryan sentaron al hombre de Ceres como un golpe en el centro del corazón. La imagen de Hillary y de todos los humanos que murieron en el sistema solar tras Colapso aparecieron justo delante suya, volviendo borroso el aspecto del neoniano. Todo se tornó rojo, como si la ira en él se estuviese apoderando de su juicio. Solo escuchaba el latir con fuerza de su corazón y solo veía rojo.

    Sus puños comenzaron a apretarse, sus dientes también, las venas de su frente se hincharon hasta tal punto que parecía que iban a explotar y el interior de sus ojos se tornó rojizo. Todo el dolor que contenía por aquel suceso, un dolor que jamás se marcharía de él, resurgió en forma de ira pura. El descontrol se apoderó del hombre de Ceres, convertido en una auténtica bestia.

    — ¡¡¡Muere de una puta vez, maldito neoniano de mierda!!!

    El grito de Santos alertó a todos de lo que estaba por venir.

    El humano se lanzó hacia el neoniano, placándolo y derribándolo al suelo, para una vez encima suya, iniciar una lluvia de golpes sobre el rostro de éste. Quetaryan se vio sorprendido y asustado, sin casi poder bloquear esos puñetazos llenos de una furia desmedida. Aquello no era ilegal en la pelea, al menos por el momento, pero pronto eso cambiaría.

    Tras una constante golpiza en la cara de Yak, que ya quedó magullada, Lio puso sus manos en el cuello de éste y comenzó a apretar con todas sus fuerzas. Aquello aterró a todos, pues de seguir así, terminaría matando a su compañero de expedición y viejo conocido. Algunos de ellos estaban paralizados ante tal escena, excepto unos pocos que decidieron intervenir.

    — ¡¡¡Déjale en paz, desgraciado!!! — Exclamó una alocada Halisha, que se lanzó para ayudar a su pareja.

    La científica de a bordo se dispuso a apartar violentamente al hombre de Ceres, que no dudó en hundirle un puñetazo en el abdomen que la hizo caer al suelo y retorcerse de dolor. Tras esto, siguió apretando el cuello de un Yak que ya comenzaba a ver como todo se volvía violeta a su alrededor, quedando al borde del desmayo.

    — ¡Papá, por favor, para! — Gritaba una aterrada Iris, sin saber como frenarle.

    — ¡Basta, Lio!

    Lill se lanzó hacia su segundo al mando y amigo, agarrándolo por detrás y realizando una técnica similar a la que había hecho el propio Lio con Yak, la cuál era rodearle el cuello con un brazo. Aunque en el caso del comandante, lo que hizo fue rodearle con ambos brazos y hacer fuerza para quitarlo de encima del neoniano.

    — ¡Hermano, para, lo vas a matar! — Le gritaba Crane al oído, ante la mirada aterrada del resto.

    — ¡Debe morir! ¡Debe morir! — Exclamó repetidas veces el subcomandante Santos, fuera de sí.

    Consciente de que Lill necesitaba ayuda, Eron y Fallon acudieron para evitar que Lio cometiese un grave delito. Finalmente, entre los tres, pudieron apartarlo del neoniano, quién se veía realmente afectado. Yak tenía la marca de las manos de Lio en su cuello, además de un color violeta en su rostro que demostraba que por poco no se desmaya o muere, e incluso comenzó a toser y respirar fuerte para volver en sí.

    Landom corrió a asistir a su pareja, arrodillándose a su lado ante la mirada del resto, muy impactados con lo sucedido. En ese instante y debido a todo el alboroto, la doctora Vega llegó a la sala acompañado de su paciente, Sanders, quién ya se encontraba en mejor estado tras su encuentro con Fallon. Al ver la situación, miraron horrorizados la escena, pues Yak parecía estar casi muerto.

    — ¡Tenemos que llevarle a la enfermería! — Decía Halisha, desesperada por que su pareja fuese atendida.

    — ¡N-no...! — Quetaryan se incorporó lentamente, ante el asombro de los presentes — ¡Estoy...! Estoy bien...

    — ¡¿Estás seguro, Yak?! — La científica tenía lágrimas en sus ojos, tras vivir algo intenso y aterrador.

    Quetaryan asintió, a la vista de todos. Lill, Eron y Fallon aún sujetaban a Lio, quién estaba un poco más calmado pero no por ello menos furioso. El hombre de Ceres apartó bruscamente a los dos humanos y lo intentó con el thuniano, el cuál apenas se movió unos centímetros de su posición.

    — ¡Soltadme, maldita sea! — Lio se soltó del agarre de sus tres compañeros, mostrando una expresión de locura en su rostro mientras miraba al neoniano y le señalaba — Esto no acaba aquí, sucia rata. Tú deberías estar muerto y no tu maestro Vanth, ni Narisha, ni Reeda. Únicamente tú mereces morir.

    Sin nadie que se atreviese a responderle, ni siquiera el propio neoniano, el hombre de Ceres apartó con sus brazos a algunos miembros que se interponían en su camino hacia la salida de la sala para hacer precisamente eso, irse del lugar. Tan solo Iris fue detrás de él al momento de perderle de vista, mientras el resto permanecían en shock tras lo que acababa de suceder.

    Solo la voz robótica de Oda rompió el intenso silencio que se había dado lugar tras el intento de asesinato de Lio.

    Lio Santos queda eliminado por descalificación. Yak Quetaryan pasa a la siguiente ronda.
     
    Última edición: 18 Noviembre 2022
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    Reydelaperdicion

    Reydelaperdicion Equipo administrativo Comentarista empedernido

    Piscis
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    Hola, amigo. Paso a comentar el capítulo.

    Tengo que decir que este capítulo la acción se ha pasado. 10 puntos para el capítulo y para las secuencias de pelea. Incluso me has dejado con las ganas de que haya otro torneo a este estilo en LGC, ahí lo dejo :)

    Empecemos combate a combate:

    Lynx vs Dhejam. Yo quería que ganara Lynx, pero está claro que un soldado thuniano seguro estaría mucho mejor preparado que un humano criminal. Por más arte marcial y estilo callejero que se conozca, la disciplina de un soldado del ejército no tiene nivel. Quizá si Lynx entrenase más, otro gallo habría cantado. Pero no fue así. Lástima, tu ya sabes que yo no quiero que gane Dhejam. No tengo nada contra él personalmente, pero no me puedo quedar tranquilo pensando que se puede mandar una cagada a futuro :aniscream:

    Norman vs Iris: aquí creo que el resultado fue justo. Ambos tienen entrenamiento, pero Norman ha dedicado tiempo a la vida criminal, mientras que la chica estuvo muchos meses arreglando lanzaderas. Está claro que entrenar constantemente es bueno, pero no por eso se le gana a alguien que tiene que pelear porque de ello depende su vida.

    Uriow vs Tyra: otro resultado lógico. Uriow siendo el único syleriano que peleaba, no podía perder en primera ronda. Y está claro que Tyra no es precisamente el rival más fuerte a vencer. La chica se lució con su combate, justo como hizo su amigo Lynx, pero no fue suficiente. Supongo que eso les da la chance a que mejoren, puesto a que ahora ven la realidad.

    Fallon vs Brad: honestamente, este combate terminó tan rápido que ni califica como uno XD. Brad atacó con todo, y Fallon ni se movió. Y luego con un solo golpe lo derrota rompiéndole las costillas. Te digo la verdad, yo me cagaría en las patas. Digo, Fallon es descrito como alguien intimidante, pero eso es demasiado :o No me imagino a nadie de la tripulación haciéndole frente. Quizá si Zyon siguiera con vida, él podría tener una lucha justa contra él. Pero entre los que están, no veo a nadie haciéndole el paro. Mejor esto le sirve de lección a la gente para que no se metan con los thunianos, que van a terminar mal XD.

    Cia vs Ashley: la pelea más pareja hasta ese momento, sin dudas. Y está claro por qué. Ambas son soldados que han tenido un tiempo para practicar y un entrenamiento formidable. Aunque está claro que Ashley tiene la ventaja por haber aprendido técnicas de thunianos. Sin duda alguna, considero que ese pequeño toque fue el que le hizo ganar la pelea. Pero Cia se ha defendido bien.

    Sun vs Eniar: la única thuniana a la que no veía avanzando demasiado de ronda. A diferencia de Fallon y Dhejam, ella parecía más estar dedicada a un rol científico que militar, y esta pelea lo ha dejado claro. Sun no la ha tenido muy difícil, lo que me hierve la sangre un poco. Ojalá a ella le hubiera tocado pelear contra Fallon XD.

    Lill vs Eron: pues te soy sincero, me alegro porque Lill haya ganado, pero no es que me ilusione saber que puede recuperar su puesto, porque así la gente me lo va a seguir criticando, y no es justo para mí bebé que le pasen esas cosas :anicry: Al final, él gana la pelea. ¿Con ventaja? Sí, no voy a decir que no, por más que sea mi favorito, las cosas como son. Pero no hizo trampa. Quiero decir, el brazo es parte de su cuerpo, él no eligió que se lo cortaran, y no vi a nadie reprochándole nada cuando ese brazo disparaba láser y mataba enemigos a diestra y siniestra XD. Que sí, que tampoco es del todo justo, pero ya a decirle tramposo, pues, que le den una mano de carne y hueso y asunto arreglado. O que Eron también se quite él mismo la mano y peleen manco contra manco :v Lill pasa de ronda y Eron a llorar a la iglesia.

    Yak vs Lio: honestamente, deseaba ver esta pelea. Fue la mejor de todas. Los dos tienen historia, poco agradable, y creo que tomaron una mala decisión al irse por lo verbal. Esto era una pelea profesional y para competir por el puesto de comandante, no era para que se mataran entre sí. Pero se provocaron uno al otro hasta que Yak cruzó el límite. Está claro que Lio iba a reaccionar así. No lo culpo, pero tampoco es correcto su accionar. Ahora, tras haber intentado asesinarlo, el torneo está en su punto más caliente.

    Primero hubo una pelea que casi termina en muerte, luego está Lill con la mano metálica, y por último está Fallon rompiendo costillas como si fuera una ramita de un árbol. En fin, qué más decir. Me encantaron como se fueron dando las peleas. Lo único en contra para mí es que los tres personajes que no quería que clasificaran han pasado. Y bueno, ahora me queda implorar para que queden eliminados en la siguiente ronda XD.

    Será hasta aquí por hoy, amigo. El mejor capítulo de la parte hasta el momento. Repleto de acción y tensión. Y todavía no acaba. Muero por ver lo que tienes preparado para el futuro. Nos veremos la semana siguiente, ojalá también por Discord. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:. bYE
     
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  15. Threadmarks: Lucha por el poder (Parte 2)
     
    Manuvalk

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    Ya estamos aquí un nuevo finde, con el capítulo que sigue al que comenzó el torneo por ser el comandante de la expedición. Después del anterior capítulo donde las cosas se salieron de control en algunos aspectos, queda por ver como sigue desarrollándose todo. Como siempre, muchas gracias a Reydelaperdicion por estar siempre ahí y por decir abiertamente que le gusta mucho esta historia, algo que me enorgullece y me motiva. Sin más, os dejo con la lectura.







    Lucha por el poder (Parte 2)




    — Oye, ¿estás bien?

    La joven Hennessey no dudó en ir tras su padrastro, cuando tan solo hacía unos minutos que había estado muy cerca de matar a uno de sus compañeros.

    La pelea entre Yak y Lio por un pase a la siguiente ronda del torneo por el poder, no acabó precisamente de la mejor manera. El arrebato de ira del hombre de Ceres fue penalizado con su descalificación de la improvisada competición, por lo que ya había dejado de ser subcomandante.

    Santos se encontraba apoyado sobre la pared del pasillo externo a la sala de gimnasio donde se sucedía el torneo. Iris se encontraba con él, observándolo con lástima. Estaba claro que Lio no era un mal tipo, ni siquiera se le podía tildar de agresivo, pero desenterrar su dolor pasado podía llevar a estas desagradables situaciones. Un interruptor en su cabeza se encendía cada vez que alguien le culpaba de errores y sucesos pasados.

    Ni siquiera al oír la pregunta de su ahijada, el hombre respondió. Su mirada estaba perdida en algún punto de la pared mientras se apoyaba en esta, casi como si estuviese en shock o asimilando lo que acababa de suceder. Daba la sensación de que ahora estaba volviendo en sí y que la persona de antes no era él, sino su parte más oscura y salvaje.

    Esa que por desgracia, tuvo que liberar en numerosas ocasiones atrás.

    — Si me necesitas, estaré con los demás — Iris supuso que su padrastro querría estar a solas — Siempre estaré para ti, no lo dudes nunca.

    La chica dejó con sus pensamientos al ya ex subcomandante de la expedición, regresando de nuevo con el resto de la tripulación que tras vivir una escena de lo más tensa, se dispuso para la siguiente ronda. Halisha y Maya se aseguraban allí mismo que Yak estuviese en condiciones de seguir en el torneo, de lo contrario, alguien de los eliminados sería repescado para ocupar su lugar.

    Esta vez, los emparejamientos de los ganadores en las primeras batallas no fueron públicos, sino que la inteligencia artificial de la nave optó por revelarlos uno tras otro y al momento, según el combate que tocase. Fue así como los elegidos en iniciar la segunda ronda, la cuál daría acceso a las semifinales, salieron al escenario.

    Dhejam vs Lill Crane, colóquense en sus posiciones.

    Thuniano y humano se emplazaron en el centro del tatami para mostrarse el respeto mutuo que se tenían, tras haber visto sus respectivos enfrentamientos al inicio. Tras una cordial reverencia entre ambos, el combate dio comienzo ante la mirada de los presentes, competidores y simples espectadores.

    Con cada pelea que se sucedía, aquellos que pasaran de ronda verían sus habilidades mermadas debido al cansancio de enfrentar a varios rivales en un mismo día. Sin embargo, debía hacerse así, ya que perder más tiempo solo retrasaría el viaje en dirección a Ashant. Así que no solo debían enfrentarse entre ellos por los puestos de liderazgo del equipo, sino que también peleaban contra sus límites y contra sí mismos.

    Inicien.

    Dhejam se lanzó en plancha hacia las piernas de Lill, con la clara intención inicial de derribarle. No obstante, el aún comandante de la expedición dio un salto para evitarlo al mismo tiempo que trató de caer sobre el soldado. El thuniano rodó hacia un lado para evitar ser pisado por el humano, incorporándose rápidamente.

    Ambos comenzaron a rodar entre sí, como dos planetas orbitando una estrella cercana y en el centro. Los dos tenían los puños en alto y una mirada decidida a ganar, pues una vez superada esa pelea, estar en semifinales garantizaba un puesto de liderazgo en mayor o menor medida.

    Crane dirigió un golpe con la única mano natural que le quedaba, el cuál fue bloqueado por Dhejam, que acto seguido quiso devolverle el mismo puñetazo. El humano frenó dicho golpe con su mano artificial y aprovechó esa ventaja para hacer fuerza sobre la mano del thuniano, quién comenzó a quejarse de la presión que ejercía sobre los huesos de sus dedos.

    — ¡¿Pero qué...?! — Dhejam sentía como sus huesos estaban cerca de resquebrajarse — ¡Para, para! ¡Maldita sea!

    — Ríndete y lo haré — Lill tenía claro que debía estar en semifinales y su objetivo no era otro que revalidar el rango que aún poseía — Estoy usando mis armas como cualquier otro haría.

    — ¡Eso no es un arma, es una trampa ventajosa!

    — ¿Y pelear sin mano no sería una desventaja clara?

    — ¡Por favor, para! ¡Pelea de verdad, no así!

    — Lo siento Dhejam, en otras circunstancias lo haría, pero quiero y voy a ganar esta ridiculez de torneo — Crane tenía una expresión tan seria que algunos creían que se había contagiado de la rabia de Lio — ¡Ríndete o te romperé la puta mano! ¡Vamos!

    — ¡Maldito humano...! — El thuniano no quería rendirse — ¡Suéltame!

    A la desesperada, el soldado thuniano golpeó con su codo libre al antebrazo del humano, intentando soltarse. No obstante, aquel golpe no fue suficiente para que Lill cediese en su presión sobre la mano derecha de su oponente, por lo que éste tuvo que idear otro plan. Dhejam había estudiado a los humanos y su fisionomía, por lo que lanzó un golpe seco a la nuez del comandante, bajo el mentón.

    No había ninguna norma que indicase que ese golpe fuese ilegal, por lo que fue efectivo y correcto para zafarse de Lill, quién tuvo que soltar a su rival mientras colocaba ambas manos en su garganta y al mismo tiempo jadeaba. Eniar y Fallon, homónimos de Dhejam, aplaudieron su inteligente táctica al momento.

    — Te dije que me soltaras — El thuniano estaba realmente enfadado con la intención del humano — Ahora serás tú quién suplique por la rendición.

    — Eso está por verse, amigo — Le respondió Crane en un tono vacilón, recuperándose del golpe.

    Casi sin darle tregua, Dhejam se lanzó nuevamente al ataque contra Lill, quién vio como su rival le embestía con dureza para derribarlo. Sin embargo, el actual comandante se apartó bruscamente y dejó una de sus piernas a modo de trampilla, realizando una ingeniosa zancadilla que provocó la caída del thuniano.

    El soldado alienígena evitó tocar el suelo con el torso apoyándose con sus manos, momento en el que Lill le pateó el costado, haciéndolo rodar y quedarse boca arriba. Justo cuando iba a darle una segunda patada, Dhejam le tomó de la pierna y le golpeó fuertemente el interior de la rodilla, propiciando un grito de dolor en el comandante al mismo tiempo que caía de espaldas al suelo, adolorido.

    El thuniano aprovechó esto y se colocó encima del humano para impartir una lluvia de puñetazos en su rostro, acción vista en anteriores peleas. Inicialmente, Lill solo podía bloquear esos ataques colocando sus antebrazos a modo de equis, pero al thuniano le daba igual no golpear el rostro de su oponente y sí sus brazos. Sabía que era cuestión de tiempo que cediese.

    Fue entonces cuando el comandante preparó un auténtico golpe certero, el cuál creía que podía hacerle ganar. Cuando vio la oportunidad, Crane deshizo su propio bloqueo y uso su mano prótesis en forma de puño para hundírsela justo en el centro del pecho a Dhejam. Un grito seco de dolor fue lo que salió de la boca del thuniano, al mismo tiempo que caía hacia atrás con una expresión de notable dolor en su rostro.

    El soldado se retorcía en el suelo mientras se echaba las manos al torso, entre alaridos de dolor. El golpe del comandante había dado de lleno en el lugar donde se encontraba el único pulmón que poseían los thunianos, ubicado en el centro de su pecho. Esto había provocado que durante unos segundos, respirar fuese un horror para Dhejam, quién sufría un dolor inconmensurable. No fue hasta pasado el minuto, que el thuniano pudo respirar con normalidad.

    No obstante, antes de dejarle recuperarse, Lill lo arrastró violentamente hacia fuera de la zona delimitada para el combate, por lo que se había hecho con la victoria en el enfrentamiento y el pase directo para las semifinales del torneo por ser el comandante. La tripulación de la Nolartis vio como su actual líder demostraba sus credenciales para seguir siéndolo, pese a que a algunos no les gustase.

    Dhejam es eliminado, Lill Crane pasa a la siguiente ronda.

    Crane se volteó hacia la grada con los brazos en alto y una respiración agitada, para comprobar que no tenía prácticamente apoyos reales entre su tripulación. Las miradas serias de Eron y Yak ya no le eran tan dolorosas como sí lo era ver que Ashley ni siquiera le miraba. La mujer estaba realmente enfadada porque en Verilia quisiese dejar atrás a su pareja y al neoniano. Algo que le sería difícil de perdonar.

    Al mismo tiempo que Lill se sentaba a un lado algo apartado del resto, la doctora Vega le daba el visto bueno a Yak para que pudiese pelear. Fallon ayudó a Dhejam a levantarse y regresar a la grada, mientras éste último lanzaba una mirada seria al actual comandante. Oda se encargó de dar el siguiente emparejamiento y por ende la próxima pelea en darse.

    Ahora llega el turno de Yak Quetaryan vs Uriow Emmon.

    El syleriano se levantó rápidamente y se dirigió al tatami, mientras que el neoniano se veía más cansado y se tomó unos segundos para posicionarse. Este se trataba de un enfrentamiento entre dos compañeros que ya se conocían de muchos años atrás, pero que apenas habían compartido momentos juntos. Además, la rivalidad de siempre entre neonianos y sylerianos le añadía un condicionante extra a la confrontación que estaba por empezar.

    Que comience la pelea.

    Aprovechando que el neoniano se veía derrotado por lo sucedido con Lio, el soldado syleriano fue con todo a por él. Uriow dio un gran salto ante sus ojos para caer en picado sobre él y así hundirle un fuerte puñetazo en el rostro, pero para su sorpresa Yak golpeó a su oponente en el aire, concretamente en su abdomen.

    Emmon cayó de rodillas al suelo, sujetándose el estómago debido al dolor del golpe. Sin embargo, no había tiempo para quejarse, por lo que el syleriano se volteó ágilmente y trató de desequilibrar al neoniano al golpearle los pies. Quetaryan sorprendió nuevamente a su rival cuando anticipó dicho movimiento y saltó, para acto seguido pisarle la pierna con la que Uriow le pateó.

    — ¡Maldición! — Fue lo que salió de la boca del syleriano al sentir un fuerte dolor en su tibia.

    El neoniano no terminó ahí. Demostrando que aún tenía mucha energía en su cuerpo, Yak rodó sobre su eje y lanzó una patada directa al rostro de Uriow, haciéndole caer de lado. Fue un movimiento veloz que el syleriano no pudo anticipar, lo que propició que se llevase un tercer impacto seguido en su cuerpo.

    Quetaryan parecía tener la victoria prácticamente asegurada, pues tan solo tenía que sacar a su oponente de la zona delimitada de combate o bien asegurarse de que su torso tocase el tatami. Sin embargo, Emmon no dijo su última palabra. Cuando el neoniano se aproximó a su posición para asestarle el golpe definitivo, el syleriano se incorporó de un salto, sorprendiendo a su rival al mismo tiempo que le asestaba un puñetazo en la parte alta del estómago.

    El ex jefe de seguridad del OCVD no se esperó dicho movimiento y el impacto fue fuerte, lo que le hizo escupir una mezcla entre saliva y sangre. Los fluidos cayeron sobre la lona mientras el ex alcaide de la prisión de la base Ío veía como su oponente flaqueaba, afectado sin remedio por el combate que tuvo contra Santos.

    — Creo que lo mejor que podrías hacer, es rendirte — Para sorpresa del neoniano y de todos los presentes, Uriow aconsejó a su rival — No estás en condiciones para tener un enfrentamiento de nivel.

    — Eso lo decidiré yo, no tú — Yak tiró de su orgullo para responder al syleriano — ¿Acaso tu ideología pacifista te impide pelear contra mi por mí estado?

    — En absoluto, compañero — El soldado negaba con la cabeza ante las palabras de su oponente — Simplemente no quiero hacerte más daño del que ya has recibido.

    — ¡Insolente! ¡Tu actitud no es propia de los de tu especie! — Yak frunció el ceño, visiblemente molesto.

    — Lo sé, es una actitud más propia de la tuya — Uriow no pudo evitar sonreír ante aquello — Cuando Khael estaba aquí, tenía esa actitud en ciertas ocasiones. Creo que yo he aprendido un poco de su persona.

    — ¿Estás seguro? — El neoniano cerró los ojos y sonrió, como riéndose hacia dentro — Dime algo, Uriow, ¿también has aprendido a hablar en vez de pelear? Porque eso es más propio de humanos y tú has pasado mucho tiempo con ellos.

    — ¿De qué te quejas? Te estoy dando tiempo de descanso para que recuperes tu fuerza.

    — Típico complejo syleriano de que la debilidad es una fortaleza.

    — Tú eres débil ahora mismo, Yak. He leído que cuando los ikorfs se sienten acorralados y vulnerables, exponen su fuerza al máximo.

    — ¡¿Cómo te atreves a compararme con un animal?!

    — Eso debió ser justo lo que los Rhajik se preguntaron cuando os vieron esconderos en vuestro propio mundo.

    — ¡Serás bastardo...!

    Desplegando su furia por todo lo acontecido previamente, sumado a las últimas palabras del syleriano, Quetaryan se lanzó a la ofensiva. El neoniano empleó todas sus fuerzas en un puñetazo directo al rostro de Emmon, que bloqueó dicho ataque con las dos manos. Aquello le permitió al neoniano lanzar un segundo ataque, esta vez con su pierna izquierda, para terminar dándole una patada al syleriano en su costado derecho.

    Sin darle tregua como sí había hecho su oponente consigo, Yak volvió a emplear un nuevo golpe con la pierna izquierda, provocando que Uriow lanzara quejidos de dolor al estar recibiendo contundentes patadas en el costado derecho de su torso. De seguir así, le rompería alguna o algunas costillas, por lo que el syleriano decidió defenderse nuevamente.

    El soldado usó su pierna derecha para responder con una patada también a un costado del torso de Yak, pero éste se apartó rápidamente para devolverle una nueva patada en la misma zona que antes. Uriow había pasado de defenderse, a estar literalmente acorralado. La línea que delimitaba la zona de combate estaba a un escaso metro de sus pies, por lo que sacarlo fuera del tatami estaba al alcance del neoniano.

    — ¡Esto por subestimarme, syleriano!

    Decidido a conseguir el pase a las semifinales del torneo, Quetaryan se liberó del bloqueo de manos que Emmon le había hecho antes para con ambas manos libres, iniciar una lluvia de golpes contra el syleriano, con la clara intención de que éste no pudiese defenderse y solo retroceder. Consciente de que estaba al borde de la derrota, el ex alcaide de prisión respondió de la misma manera que su rival.

    Ambos competidores chocaban sus puños en el aire al mismo tiempo que hacían el sobreesfuerzo suficiente como para no quedarse fuera del tatami. No obstante, el neoniano tenía un ás en la manga. Durante el intercambio de golpes, Yak optó por sacrificar su equilibrio al darle una patada a las piernas de Uriow, desequilibrándolo. Ambos se tambalearon hasta caer fuera de la zona delimitada, pero el plan le había salido perfecto al neoniano.

    Uriow Emmon ha tocado primero el exterior de la zona delimitada para el combate, por lo que es eliminado. Yak Quetaryan logra el pase a la siguiente ronda.

    — ¡Sí! — Gritó Quetaryan, incorporándose ante la mirada de frustración del syleriano — ¡Toma ya, inútil!

    — Buena pelea, Yak — Emmon sorprendió a todos, incluso a su propio oponente, al reaccionar tan amigablemente ante el resultado de la pelea — Quizá no debí provocarte hasta ese punto.

    — No debiste hacerlo, compañero — El neoniano aceptó el saludo cordial de su rival — Aún así, tampoco peleaste nada mal, para haber estado todos estos años sentado en un despacho de cárcel.

    — Volveremos a pelear — Uriow asintió, decidido, mientras tomaba rumbo a un asiento en la grada junto al resto de la tripulación — Quiero la revancha.

    — Dalo por hecho.

    Mientras neoniano y syleriano tomaban asiento en los banquillos para ello, Oda revelaba el siguiente enfrentamiento de los cuartos de final del torneo. Al no haber sido revelados estos emparejamientos antes, lo que dijese la IA de la nave era tomado como una sorpresa. Los dos elegidos se miraron al oír sus nombres.

    Es el turno de Norman Williams vs Fallon.

    El humano se levantó de su asiento, recibiendo antes una mirada de complicidad por parte de Iris que no gustó nada a Tyra. Lynx se sentía indiferente sobre el resultado que se diese, mientras que Brad conocía de lo que Norman era capaz en combate. Por parte del thuniano, recibió el apoyo de los suyos, Eniar y Dhejam, ambos ya eliminados y sin posibilidad alguna de obtener cargos de poder.

    Cuando queráis.

    Ambos contendientes se lanzaron al ataque al mismo tiempo, cogiéndose de las manos y haciendo una demostración de fuerza. Norman y Fallon apretaban los dientes y las manos, tratando de empujarse hacia fuera del tatami. La fuerza bruta de ambos parecía igual en un principio, pero el soldado thuniano comenzó poco a poco a revelar el poderío físico con el que contaba.

    Los pies del humano comenzaban a ceder ante la potencia del thuniano, viéndose cada vez más cerca de la línea que delimitaba el exterior del tatami. Consciente de que en fuerza no tenía opciones, el joven Williams se liberó del agarre de su oponente y le propinó un puñetazo directo en el rostro, logrando apartarle de su lado.

    La mayoría de los presentes lanzaron un grito de asombro, pues el primer golpe fue del humano y acertó de pleno en su objetivo. Fallon se tocó la cara, comprobando que tenía la zona afectada colorada, pero sin ninguna clase de herida. Aquello le hizo ponerse aún más serio, iniciando una aproximación hacia su rival.

    El thuniano lanzó su primer golpe dirigido, el cuál fue ágilmente esquivado por el humano. Norman aprovechó su posición y hundió un puñetazo en el costado izquierdo de su oponente para acto seguido lanzarle una patada zurda que impactó en el abdomen de éste. El héroe thuniano se vio sorprendido por la manera en la que Williams peleaba, habiendo recibido ya tres golpes mientras que el humano ninguno.

    — Muy bien, humano — Fallon asintió, concienciándose para la batalla — Esto ha sido el calentamiento. Ahora empieza la pelea de verdad.

    — Claro qu...

    Antes de que Norman pudiese haber terminado la frase, un golpe seco y directo a la zona baja del torso le dejó sin aliento. La rapidez con la que el thuniano había atacado era magistral y sorprendía muchísimo el hecho de que pese a una considerable envergadura como la que tenía, su velocidad no se había visto nada afectada por eso.

    Williams cayó de rodillas al suelo, apretando el estómago. El puñetazo directo de su rival le había dejado casi sin aire por unos instantes, algo que no se esperaba ni siquiera el más optimista de la grada. Con ello, quedaba demostrado que en combates cuerpo a cuerpo, el resto estaba a años luz del poderío del thuniano.

    — ¿Ya se acabó? — Fallon se abrió de brazos, pecando de soberbia — Bueno, dije que conmgo iba a ser rápido y así ha sido.

    El héroe de su especie se acercó lentamente al joven ladrón para terminar con la pelea y eliminarlo. Conforme éste se acercaba más, Norman levantaba la vista hasta tenerlo justo delante suya. El humano estaba prácticamente arrodillado ante el thuniano. A la desesperada, Williams dirigió un directo al mentón que fue bloqueado fácilmente por Fallon, quién apartó de su vista al joven al lanzarlo fuera de la zona delimitada.

    — Espero que no necesites asistencia médica, joven — El soldado thuniano lo miró con cierta superioridad, mostrando una actitud que no se le había visto antes — Que sirva de aviso para mi próximo oponente y para el resto de vosotros: yo voy a ser el próximo comandante de esta expedición.

    Norman Williams ha sido eliminado; Fallon pasa de ronda.

    La tripulación se sintió un tanto intimidada con las palabras de Fallon, pues tanto él como su especie eran unos recién llegados a la Alianza Interestelar de Especies y ya parecían demostrar ser superiores al resto en ciertas habilidades. Tras la confirmación de Oda de que el joven humano había sido eliminado, los dos restantes que quedaban por pelear se emplazaron en el centro del tatami, mirándose detenidamente a los ojos.

    Sun Brume vs Ashley Ripley — La IA de la nave dio el pistoletazo de salida a su combate — Podéis comenzar.

    Las dos mujeres tenían un pasado en común y no era ningún secreto la enemistad que compartían actualmente, más si cabe tras lo sucedido en Verilia. Superar a Ash en la pelea sería, para Sun, demostrar que sabe sobrevivir por su cuenta y que tiene capacidades de liderazgo, aunque a muchos no les gustase reconocerlo. Por otro lado, Ash veía en derrotar a Sun, la posibilidad de vengarse por todos los malos tragos que le había dado en el pasado y de paso evitar tenerla mandando.

    Ninguna de las dos iba a contenerse en la pelea, pese a que las normas condicionaban el resultado final. Los más interesados en ver ese combate eran Lill, Eron, Yak y Cia, sin mencionar a un Lio que se asomó por la puerta para observar el enfrentamiento. Más calmado pero sin querer unirse al resto del grupo, el hombre de Ceres no quiso perderse una batalla que se preveía, para quiénes conocían las diferencias entre las dos humanas, épica.

    Una vez ambas posicionadas y con el visto bueno de Oda para iniciar el combate, Brume fue la primera en atacar. La asiática se lanzó con la pierna izquierda por delante, dirigida a las piernas de su oponente, la cuál reaccionó saltando a un lado. Ash quiso pisarle la cabeza a Sun pero ésta se apartó al mismo tiempo que pateaba la espalda de su rival, apartándola de su camino.

    El ritmo ya comenzó frenético cuando Ripley entró de nuevo en acción al devolverle la patada a Brume con un codazo en la parte alta de la espalda, movimiento que la asiática no pudo evitar. El grito de ésta no fue suficiente para su rival, que la golpeó por detrás y con dureza en la zona baja de la espalda. La primera ex líder de la Resistencia se dolía de los golpes que le había dado la segunda ex líder.

    Sin detenerse en el enfrentamiento, Sun se giró y lanzó un potente puñetazo con su mano derecha, el cuál impactó inesperadamente en el rostro de Ashley, que se sintió aturdida al mismo tiempo que caía de espaldas sobre la lona. La asiática se colocó sobre la americana e inició una serie de golpes directos en el rostro. Los primeros puñetazos no fueron bloqueados por una aturdida Ashley que pronto se reactivó para evitar salir mal parada.

    Ripley frenó uno de los puñetazos de su oponente y usó su mano libre para darle un golpe limpio en la zona de la garganta, demostrando que también sabía jugar sucio. Brume se apartó jadeando y con las dos manos en su garganta, evidenciando su dolor. Decidida a seguir, Ash le hizo un potente placaje que la derribó de espaldas al suelo, posicionándose ahora sobre ella e iniciando una lluvia de golpes furiosos.

    Con cada puñetazo, la americana soltaba un grito de rabia que parecía no tener trasfondo para el resto, pero que era un claro indicativo del odio que le tenía. Pese a ser parte de la misión —lo cuál respetaba— no quitaba que pudiese olvidar todo lo sucedido con ella, por lo que quiso aprovechar esa pelea para liberar toda esa rabia que contenía dentro.

    Sun comenzó a sangrar de manera considerable por la nariz y sus bloqueos comenzaban a ser más débiles hasta el punto que sus brazos dejaron de responder. La asiática recibía golpe tras golpe sin oponer resistencia y Ashley seguía con empeño, algo muy idéntico al suceso anterior entre Yak y Lio. Sin embargo, cuando parecía que la mujer no iba a parar de pegarla, una mano se colocó en su hombro, frenándola.

    — No cometas el mismo error que yo — La voz provenía de Lio, el cuál quiso evitar algo parecido a lo que él había hecho un rato antes — Déjala, está casi inconsciente. Has ganado.

    Cuando Ripley se dio cuenta, vio que sus manos estaban repletas de la sangre de Brume y que el rostro de ésta estaba lleno de más. La asiática comenzó a toser y escupir sangre a un lado del tatami, demostrando que no estaba inconsciente y de alguna manera, evitando que su oponente pudiese ser descalificada por ello.

    Sun Brume, ¿te rindes? — Viendo la situación, Oda quiso ver si la pelea se declaraba por terminada — Encontrándote en ese estado, debo hacerte la pregunta.

    El resto miraban a la asiática, esperando una respuesta negativa por su parte. Eron se encontraba de pie, casi a punto de ir con Ash, mientras que Lill miraba seriamente a ambas mujeres en la zona de pelea. Cia estaba esperando para poder ayudar a la madre de su ahijado a levantarse, pues no creía que pudiese pelear más.

    — Sí — Musitó Sun, volviendo a escupir sangre y mirando fijamente a Ashley — Me rindo.

    En ese caso, Ashley Ripley pasa a la siguiente ronda — Indicó Oda ante el silencio que había en la sala — En breve, las semifinales del torneo.

    Tanner se aproximó para ayudar a su pareja a incorporarse, ayudado por Santos. Ash no dejaba de mirar a Sun, un tanto impactada por lo que le había hecho, mientras Cia se acercaba a Sun para conocer su estado y ayudarla también a levantarse.

    — ¿Cómo te encuentras?

    — Me duele todo, la verdad — Contestó la asiática, recuperando el aliento — Principalmente, la cara.

    — Ya veo, estás hecha un asco — Jenner le tendió la mano — Vamos, te ayudaré a levantarte. Maya debería echarte un vistazo durante el descanso.

    — Gracias.

    Mientras Sun era llevada a la enfermería por su compañera, Ash hacía lo propio, pese a no tener heridas superficiales como las que sí tenía su oponente. Eron y Lio iban con ella, pero el antiguo subcomandante del ejército humano se encargó de dejarle las cosas claras.

    — Perdona amigo, pero no quiero tenerte cerca — Tanner fue contundente en sus palabras, ante la mirada perdida de la chica — Yo me encargaré de ella, no te preocupes.

    En otras circunstancias, Santos le habría respondido de mala manera al tipo, pero en esos momentos llegaba a comprender el motivo de sus palabras.

    Ashley no intervino en la conversación a favor de nadie, porque se encontraba casi en shock, sorprendida de lo lejos que iba a llegar contra la ex líder de la Resistencia. El hombre de Ceres asintió sin decir palabra alguna y sin ningún mal gesto, para acto seguido, apartarse de su camino.

    [...]

    — Recuéstate y te echaré un vistazo.

    Maya ayudó a Sun a tumbarse en la camilla, acompañada de Cia. La asiática tenía magulladuras por todo el cuerpo pero era en su rostro donde se podían apreciar las heridas más graves: un ojo totalmente morado, sangrado constante por la nariz e incluso un diente al borde del colapso. Su cara parecía todo un poema y no era para menos.

    — ¿Y tú cómo estás?

    Cia se aproximó a Brad, quién tras perder rápidamente en el combate contra Fallon, requirió de asistencia médica. Aún adormilado por los calmantes para el dolor, el nuevo recluta miró a la mujer y volvió la vista al frente.

    — Me dijeron que si me quería apuntar para una misión de exploración espacial, no para un torneo de peleas — El joven no tenía mal aspecto, pero era en su interior donde estaban las heridas — De saber que tendría tres costillas fracturadas, me hubiese quedado en Paraíso.

    — Te pondrás bien, Brad — Dijo la doctora Vega, mientras preparaba un aparato para ver las lesiones internas en los pacientes — ¿Estás lista, Sun?

    — Adelante.

    Mientras la médico de la expedición iniciaba el proceso de escaneo para lesiones internas en la asiática, dos miembros de la tripulación hacían acto de presencia en la enfermería. Eron acompañaba a Ash, viéndose poco sorprendidos al encontrarse allí a más gente. Cia les lanzó una mirada despectiva que fue correspondida por Eron, el cuál ayudó a su novia a recostarse en una camilla bastante alejada de Sun.

    — En cuanto acabe con ella, me pondré con vosotros — Indicó Maya a los recién llegados.

    — Tranquila, Ash no necesita nada, es ella — Contestó Eron con absoluta seriedad.

    Pasados dos minutos, el aparato médico que usaba Maya reveló que la primera ex líder de la Resistencia tenía los pómulos y uno de los ojos afectados, pero nada que con tiempo y medicinas no se curase.

    — Te daré algo para el dolor, por lo demás, dejemos que se cure naturalmente — La doctora Vega era sincera en todo momento — Una vez acabe el torneo y entremos en criogenia, te recuperarás más rápido.

    — Je, esto me recuerda a la primera consulta que tuvimos juntas — Brume rememoró cuando la médico de Ciudad Anixis le confirmó su embarazo con Deon — Eran tiempos difíciles...

    — Diferentes, más bien — Musitó Jenner, interviniendo en la conversación.

    — Gracias, doc — La asiática volvió a dirigirse a la médico — Por todo.

    — Es mi trabajo, no me las des.

    Con Brad y Sun reposando pero con buen pronóstico, la doctora Vega se dirigió entonces a ver a su última paciente, quién iba acompañada de su pareja. Eron se apartó unos metros para dejar que Maya usara el aparato de lesiones con Ashley, la cuál tenía la mirada perdida en algún punto del techo.

    — No hay nada de qué preocuparse — Dijo la médico tras el diagnóstico realizado — Te limpiaré esos cortes de la cara y estarás lista para tu semifinal.

    — Querría descansar un poco — Murmuró Ripley, visiblemente afectada por lo sucedido.

    — Tranquila, han dado quince minutos de descanso — Tanner trató de consolar a su chica — No es mucho, pero algo es algo. Podrás reposar.

    — Bueno, si necesitáis algo, decidlo en voz alta y Oda me avisará para que venga.

    — Okay, doctora.

    — Vale.

    Maya optó por salir de la enfermería, dejando a sus pacientes a solas con sus acompañantes. Tras unos segundos, Eron y Cia también decidieron abandonar el lugar, para así dejar descansar un rato a los malheridos.

    — Volveré luego para ver como estás — Eron besó la frente de su novia, demostrándole afecto — Y si crees que no puedes pelear...

    — Pelearé — Ash fue contundente en su respuesta — No he llegado hasta la semifinal para rendirme.

    — Entiendo — El hombre asintió, dirigiéndose a la salida — Aprovecha este tiempo y reposa.

    De pronto, la enfermería se quedó vacía de acompañantes. Solo tres pacientes yacían en ella, tumbados en camillas y con la mirada puesta en las brillantes luces de la sala. Pasaron más de tres minutos en silencio cuando la asiática decidió hablar, siendo algo inesperado para el resto.

    — Siento todo lo que ha pasado, Ash — Dijo de pronto, Sun, sin obtener respuesta — Y no hablo solo de hoy, sino de todo lo que nos ha pasado.

    — Creo que debería disculparme yo también, por lo que te he hecho hoy, principalmente — Las palabras de Ashley no se las esperaba la asiática — Perdí el control tal y como ocurrió con Lio antes... debí contenerme.

    — Me odias y no te culpo — Varias lágrimas comenzaron a recorrer el rostro de Brume — Yo también me odié durante un tiempo, hasta que me acepté y hasta que decidí cambiar mi manera de pensar.

    — No te voy a negar la evidencia, es así, te odio a muerte — La forma en la que Ripley lo dijo parecía denotar cierta ira aún contenida — Pero debo aceptar que ahora somos un equipo y que, tal vez, sí has cambiado.

    — Yo ya estoy cansada de dar explicaciones y motivos por los que probar mi confianza — La ex líder de la Resistencia negaba con la cabeza — Es la verdad, que he cambiado, pero si nadie me quiere creer está en su derecho. Ya no pienso insistir.

    — Demuéstralo con actos diferentes a los que hiciste en Verilia y te creeré, te lo aseguro — Ash fue sincera al respecto — Te conocí antes de que te cegara el poder y sé que si quieres, podrías ser una buena persona. Incluso una amiga mía, igual que cuando lo éramos.

    — Yo... yo no sé... — Sun vio como un torrente de lágrimas desbocaba por sus ojos — Jamás debí haber llevado a la Resistencia a esos extremos. Ni siquiera a vosotros. Tú, Lio, Axlor... en vez de confiar en vosotros, confié en mi ira contra los neonianos y lo sucedido con el sistema solar.

    — Un momento, ¿tú eres...? — Sanders se incorporó conforme pudo para observar a la asiática — ¡No puede ser! ¡¿Cómo es posible que estés aquí, en una misión de la Alianza?! ¡¿Pero qué...?!

    — ¡Cierra el pico, novato! — Gritó Ashley, intimidando inmediatamente al joven recluta — Sí, ella es Sun Brume, la fundadora y líder de la Resistencia. Bueno, según dice, era. ¿No?

    — Así es — Sun asintió con la cabeza — Ahora soy una de los vuestros.

    — Ojalá sea verdad.

    Justo en mitad de la conversación entre ambas mujeres, apareció por la enfermería, de nuevo, Tanner. El hombre entró con una media sonrisa en el rostro, dirigiéndose a su pareja para tomarla de la mano y mirarla a los ojos.

    — He conseguido que puedas descansar más tiempo — Comenzó diciendo el hombre, contento por ello — Te enfrentarás a Fallon.

    — ¿En serio?

    — Sí, pero confío en ti. Puedes con él.

    — Ya lo hice antes.

    — Exacto. Tú lo lograste, fuiste la única. Yo no...

    — Necesitaré otro golpe de suerte para volver a ganarle.

    — Eh, Ash — Sun intervino en la conversación que se daba entre la pareja, sorprendiéndoles — Saca toda esa furia que te queda dentro y canalízala. Le ganarás.

    Eron se quedó realmente extrañado de oír hablar de esa manera a Sun, aunque no quiso darle mayor importancia. Ashley levantó su pulgar derecho a la asiática, agradeciendo el apoyo para luego dirigirse a él.

    — Entonces, la primera semifinal es...

    — Lill contra Yak — Reveló el antiguo subcomandante del ejército humano — Con suerte, quién gane de los dos llegará bien cansado a la final.
     
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    Reydelaperdicion

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    Saludos, amigo. Ha sido un gran capítulo. Me ha encantado esta segunda ronda de combates.

    Pasaré directamente a comentarlos.

    Lill vs Dhejam: honestamente, con lo que ha salido de la boca del thuniano creo que tendremos que rebautizar la expedición. Y en vez de llamarla Expedición Anixis deberíamos llamarla "Expedición de llorones y Lill Crane". Siendote sincero, siendo soldados experimentados y elegidos para participar a una misión peligrosa, que estén acusándose de tramposos por pequeñas ventajas en un torneo competitivo entre conocidos, no me quiero imaginar si llegan a tener enfrente a un Anixis hostil o a un Veerham. ¿Acaso le van a pedir al enemigo que se quite las ventajas para pelear? No lo creo. Por eso tendría que llorar menos y pelear más. Al final del día, Lill gana la pelea y todos lo ven como si estuviera haciendo trampa, al punto de que nadie lo apoya ni sonríe al verlo. Que mala gente toda la de la tripulación. Son bastardos, sin duda :ewww:

    Uriow vs Yak: creo que podríamos decir que Uriow hizo un Argentina contra Arabia Saudita en el mundial :'v . Tenía la oportunidad de liquidar a su rival cuando estaba cansado y debilitado por la pelea contra Lio y en vez de eso, le habló hasta el punto que le dio una motivación más para ganar. Buena pelea la que han tenido, pero siento que Yak ganó más por Uriow que por mérito propio. Una lástima, ahora voy a tener que soportar a ese neoniano en posiciones de poder pase lo que pase :(

    Norman vs Fallon: tengo que admitir que cuando empezó y vi que la pelea estaba pareja, creí que Norman podría llegar a darle algo más de combate a ese monstruo. Pero no fue así. De hecho, la pelea solamente estuvo pareja por el hecho de que Fallon estaba calentando. Sin duda alguna tengo que admitir que me da gusto ver a alguien así del lado de los Viajeros. No me lo quiero imaginar como enemigo de ellos.

    Ashley vs Sun: creo que Ashley se ha llevado las peores partes en las peleas, dado a que le tocó pelear contra Cia y luego contra Sun, siendo que ambas son rivales a su nivel, y ha sido una pelea pareja para ella. Mientras que Fallon la tuvo muy sencilla sacando a Norman y a Brad, Ashley tuvo que arreglárselas luchando contra gente a su propio nivel. Nuevamente, la ex líder de la Resistencia y comandante se lleva la victoria, y ahora tiene un puesto de poder garantizado.

    Fuera de los combates vemos que Lio está arrepentido por lo que hizo, puesto a que ese modo diabólico de pelear no es algo propio de él. También vemos una conversación interesante entre Sun y Ashley, quienes empezaron como amigas, luego se volvieron enemigas, y ahora podría ser que (según palabras de la propia Ashley) se encaminen a ser amigas una vez más. Por lo que se ve, Brad, el nuevo chico en la expedición, no está nada contento con las cosas como se están dando. Le rompen las costillas el primer día y descubre que una ex criminal está en la tripulación con él. Está claro que si se llega a enterar de todo esto, no firma ni loco XDDD.

    Ansioso por ver los próximos combates:

    Lill vs Yak: otra pelea con morbo para Lill y para Yak. Y bueno, yo dije que no quería que Lill fuera comandante porque me cae mal ver que le culpan por todo. Pero quiero menos a Yak con posición de poder (que la tendrá sin dudas, así que..) ojalá gane Lill y pueda quedarse como segundo al mando.

    Ashley vs Fallon: se menciona que Ashley ya venció al thuniano en el pasado, pero ahora la situación es diferente. La humana se ha cansado y el thuniano ha estado en el torneo como si estuviera dando un paseo por el parque, siendo él el que menos daño ha recibido de cara a la final.

    Al final, da igual quien gane, todos ostentarán cargos de poder. Me alegro por Lill pero a la vez también me siento mal por él. De Yak no me emociona nada que pueda mandar, sobre todo viendo lo que pasó con Lio. De Fallon, pues creo que él sería el comandante ideal. Así será la masa muscular del equipo a cargo de la tripulación y si algo sale mal, las culpas se las hechan a él :D

    Y de Ashley es un párrafo a parte. Ella ya tuvo oportunidades de alcanzar el nivel de personajes como Lill, Lio o incluso Ender. Pero, siempre pasó algo que se lo impedía. En la parte II fue nombrada comandante de la Unión, pero luego sucedió el Colapso. Y en la parte III fue líder de la Resistencia hasta ser derrocada por Guy. En las partes IV y V pasó casi sin pena ni gloria, y debido a Regresión, estuvo ausente en la VI. En la VII llegó casi sobre el final. Así que, para mí esta es la definitiva. Luego de VIII partes, es ahora o nunca. Ashley recuperará poder al obtener ya sea el cargo de líder o de comandante o sub comandante. Pero esta es la chance que tiene ella para brillar y catapultarse al final.

    Estaré esperando tanto por eso como por los próximos combates que se sucederán en el siguiente capítulo.

    Así que aquí me despido por esta semana, amigo. Los combates han sido espectaculares, y creo que todos han dado lo mejor de sí en estas peleas. Exceptuando a Uriow que la pecheó y Norman que no le duró nada a Fallon XD. Pero bueno, imagino que los próximos combates serán intensos ya que se la juegan bastante, aunque todos los participantes, en cierta forma, ya han ganado según como lo veamos. Yo estaré apoyando a Lill y a Fallon para los siguientes dos. En este tuve la dicha de ver caer a Dhejam y a Sun, aunque lastima que Yak sigue en pie (muchas gracias, Uriow :v ). Pero bueno, 2 de 3 y me voy conforme.

    Será hasta la semana siguiente, amigo. Un placer nuevamente compartir un sábado por Discord, tenemos que aprovecharlos antes de que llegue mi turno de volver a la universidad :( Por el momento, la mejor parte del fin de semana se da cuando nos toca leer juntos. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:
     
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  17. Threadmarks: El nuevo comandante
     
    Manuvalk

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    Los Viajeros VIII: Más allá
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    Bienvenidos un día más a un nuevo capítulo de esta historia ficticia a la que llamo Los Viajeros. Este capítulo marca la resolución del torneo por ser el comandante de la expedición de la Nolartis, para dar paso de nuevo al objetivo principal de la misión. Como siempre, agradezco a Reydelaperdicion por estar siempre ahí y decirle que pese a que esta vez no leamos en simultáneo (debido a asuntos personales que él ya conoce) deseo que disfrute de este capítulo de igual manera. Sin más que decir, os dejo con la lectura.




    El nuevo comandante







    Lill Crane vs Yak Quetaryan será la primera semifinal del torneo — Todos aguardaban, impacientes, el comienzo de esa tremenda semifinal — Es la hora.

    El todavía comandante de la expedición se incorporó de su asiento al mismo tiempo que lo hacía el neoniano. Ambos se dirigieron al centro del tatami hasta posicionarse uno frente al otro, mirándose fijamente y permaneciendo cara a cara durante unos segundos de mucha intensidad.

    El resto, exceptuando a Brad y Sun que estaban en la enfermería, apreciaban en primera persona las ganas que se tenían los dos contendientes. Incluso la ya visiblemente recuperada Ashley no quiso perderse el combate, acompañada por su pareja. Tanto ella como Eron tenían un especial interés y curiosidad en conocer el desenlace de una pelea que prometía mucho.

    Podéis comenzar — Declaró Oda, dando así comienzo al combate.

    Ninguno de los dos se movió de su sitio.

    Yak y Lill intercambiaban miradas llenas de rencor acumulado, fruto de las desavenencias que ambos habían tenido en el pasado. Era un odio diferente al que minutos antes habían compartido Ash y Sun, pero seguía siendo odio al fin y al cabo. Neoniano y humano, que se conocían desde prácticamente el principio de todo, eran ahora los principales artífices de que ese torneo fuese una realidad.

    Quetaryan propuso la idea y Crane decidió ejecutarla, lo que les convertía en los protagonistas de dicho torneo. El azar quiso que su enfrentamiento no se diese antes ni después, sino en una semifinal que decidiría quién de los dos obtenía un cargo entre comandante y subcomandante. Pese a que el tercer y cuarto puesto también optaban a tener una posición de fuerza en la expedición, eran rangos inferiores y ninguno de los dos quería caer en esos puestos.

    — No me contendré — Murmuró de pronto el actual comandante de la misión, sorprendiendo al neoniano por sus inesperadas palabras — No actuaré como Lio, pero ten por seguro que no me contendré.

    — Yo tampoco, comandante — Respondió el ex jefe de seguridad del OCVD, frunciendo el ceño — Esta será la última vez que alguien te llame así.

    — Primero tendrás que vencerme.

    Lill se colocó en posición de ataque, mostrando su prótesis metálica que tenía como mano diestra. Yak hizo lo propio, enseñando sus puños cubiertos por una cinta de color negro.

    — Que así sea.

    Fue el humano quién dio comienzo al combate, corriendo hacia su oponente y tacleándolo para derribarlo.

    Una vez en el suelo, el comandante intentó acertar un golpe en el rostro del neoniano, pero su puño metálico terminó golpeando e incluso abollando la lona. Tras esquivar el impacto, el aspirante al rango lanzó un codazo que su rival no pudo evitar a tiempo, quitándoselo de encima.

    Lill se incorporó rápidamente al mismo tiempo que Yak le lanzaba una patada con su pierna izquierda la cuál fue bloqueada, para acto seguido recibir el neoniano un impacto debajo de su rodilla, provocando un grito de dolor. El humano le había golpeado con su mano metálica en la zona interna de la rodilla con la clara intención de inducirle una cojera a su oponente.

    — ¡M-maldito...! — Exclamó Yak, echándose para atrás al mismo tiempo que no quitaba la vista de encima a Lill.

    Crane sonrió burlonamente viendo que su golpe había surtido efecto y que su contrincante tenía la pierna izquierda adolorida, por lo que se lanzó nuevamente al ataque. El ex cartógrafo se empleó con excesiva dureza al golpear el costado izquierdo del torso de Quetaryan, provocándole incluso una probable rotura de costillas.

    El alarido de dolor del neoniano no pasó desapercibido para nadie de los presentes, especialmente para Halisha, que corrió al combate para detenerlo. Yak se retorcía en el suelo mientras Lill se miraba la prótesis, estando entre sorprendido y preocupado por lo que podía hacer con ella.

    — ¡Detened el combate! ¡Detenedlo! — La científica de la expedición estaba aterrada al ver sufrir a su pareja — ¡Esto es injusto, Lill tiene ventaja!

    — ¡Estoy harto de que digáis eso! — El aún comandante explotó ante todos, cansado de oír que peleaba con ventaja, aunque fuese verdad — ¡No esperéis que lo que nos podamos encontrar ahí fuera sea tan benevolente como yo! ¡¿Y qué si tengo una ventaja?! ¡Es obvio que cualquiera la usaría a su favor!

    — ¡No me importa lo que haya ahí fuera, la cuestión es que eres un tramposo! — Eron sorprendió a todos con sus declaraciones, incluso al propio Lill — ¡Está claro que ya has ganado, le habrás roto alguna costilla!

    Aprovechando la discusión, la doctora Vega se aproximó al neoniano y a su pareja para conocer el estado de éste. No tardó nada en comprobar que, efectivamente, Yak tenía alguna fractura interna en el torso pues una mancha morada comenzó a formarse en su piel.

    — Y así es, se ha roto alguna costilla — Confirmó Maya.

    — ¡E-estoy bien! ¡Dejadme! — Quetaryan intentó incorporarse, apartando a la médico y a Landom — ¡No me rendiré ahora!

    — Estoy harto... ¡estoy harto! ¡Está bien, esto es lo que haremos! — Crane sorprendió a todos al echarse el brazo con la prótesis en la espalda — No usaré este brazo en la pelea. Él combatirá lesionado y yo sin una extremidad.

    — ¿Cómo? — Dijo algún miembro de la tripulación desde la zona de banquillos.

    — Es imposible que pueda vencerle.

    — ¿De verdad?

    — ¡A ver si te atreves!

    La tripulación tenía opiniones dispares sobre la propuesta del actual comandante, aunque no eran ellos quiénes decidían, ni siquiera Oda. Yak se levantó ante la mirada apenada de Halisha, que pese a querer ayudarle, recibió algo de desprecio por su parte. El neoniano se posicionó para seguir peleando, aunque su postura evidenciaba el dolor que tenía en el costado izquierdo.

    — Yo pelearé con un par de costillas rotas y tú sin brazo derecho — Quetaryan asintió, accediendo a la propuesta de Crane — De tú a tú.

    — Vale, eso haremos — El humano se colocó en posición, con su brazo derecho pegado a su espalda — No usaré el brazo derecho para atacar, tienes mi palabra.

    Yak lanzó un grito antes de correr hacia Lill y embestirlo con su hombro derecho, empujándolo varios metros hacia atrás. Tras eso, el neoniano intentó un combo de puñetazos que el humano esquivó repetidas veces con ágiles movimientos, pero no pudo evitar la patada centrada en el abdomen que acababa de recibir.

    El aún líder del equipo cayó de espaldas al suelo pero antes de levantarse de nuevo, recibió un rodillazo de Yak en el rostro, dejándolo aturdido. Entonces el neoniano inició una lluvia de patadas en su costado izquierdo hasta provocarle el mismo daño que tenía, rompiéndole probablemente alguna costilla. Lill se retorció de dolor pero contraatacó, pateando la pierna afectada del neoniano y derribándolo.

    Ambos contrincantes yacían en el suelo y con serias dificultades para incorporarse, lo que propició una pelea sobre la lona. Crane tomó a Quetaryan de la cabeza y comenzó a estamparla contra el tatami, pero el neoniano evitó a la cuarta el golpe y devolvió el daño al impactar con su pierna derecha en la mandíbula del humano. Lill rodó varios metros hasta quedar en el límite de la zona de combate, queriendo aprovechar esto su oponente.

    Yak se arrastró lentamente hacia Lill para empujarle fuera, pero justo cuando se encontraba al lado para hacerlo, el humano se agarró a su cuello y lo envolvió con sus piernas, provocando así una llave de rendición. El neoniano comenzó a jadear mientras luchaba por zafarse sin éxito del agarre de su rival, que apretaba con todas sus fuerzas para que éste se rindiese.

    Sin embargo, ni Quetaryan se rendía ni Crane cedía en su empeño, por lo que pronto el neoniano comenzó a quedarse sin aire y el humano se vio obligado a soltarle, pues de lo contrario podría incurrir en una ilegalidad y su eliminación del torneo. Pese a ello, el comandante de la expedición tomó al explorador de los brazos y se dispuso a arrastrarlo hasta fuera del tatami, pero en ese momento, el propio Yak le devolvió la táctica e hizo la misma llave.

    Lill comenzó a jadear al comenzar a sentir que el aire no llegaba a sus pulmones, y sin poder usar su puño derecho para golpear, solo podía intentar liberarse. Fue entonces que el humano tuvo una pícara idea. Crane dejó de forcejear hasta dejarse muerto, sin moverse. Esto hizo que su oponente le soltara, temiendo haberlo dejado inconsciente y por ende ser eliminado.

    — ¡No, no es posible! — Quetaryan no podía creérselo — ¡¿Pero cómo...?!

    Rápidamente y actuando de manera inesperada para el resto, Crane se levantó bruscamente y pateó fuertemente el pecho del neoniano, lanzándolo varios metros a un lado y dejándolo fuera del escenario, lo que le convertía en el ganador de la batalla.

    Quetaryan se percató de que estaba fuera del tatami y comenzó a golpear el suelo con toda la rabia contenida en su interior, sin apenas acordarse de las costillas fracturadas que debía tener.

    — ¡No! ¡Maldita sea, no! — Exclamaba desesperadamente el neoniano, golpeando repetidas veces el suelo — ¡Maldito falso! ¡Eres un falso!

    — Sí, pero te he ganado — Crane no pudo evitar esbozar una sonrisa de felicidad — Y sin un brazo.

    Furioso por lo sucedido, Quetaryan se levantó y le lanzó un puñetazo en el rostro que fue rápidamente interceptado por Ashley, sorprendiendo al resto. Incluso Eron o Lio no se esperaban que la mujer evitase aquello, aunque tenía una explicación lógica y comprensiva.

    — Déjale, has perdido. Asúmelo — Ripley se mostraba muy seria y fría — Le quiero recuperado para la final.

    — ¿Tanta confianza tienes en ti misma? — Yak se encaró con ella, sintiéndose estafado por lo sucedido.

    — Si no confío en mí y en mis capacidades, ¿quién lo hará?

    — ¡Suéltame! — El neoniano se apartó de Ash sin dejar de observar a Lill — Sois repugnantes.

    — Y tú, Lill, ve a ver a la doctora Vega — La ex comandante se dirigió ahora a su compañero y viejo amigo, pero en un tono serio — Espero que no tengas nada roto para poder competir la final en igualdad de condiciones.

    — Con mi prótesis, consideráis que tengo ventaja. No hay nada de igualdad, ¿cierto?

    — Yo no soy una cobarde — Ash se fijó en el resto de la tripulación, casi como señalándolos con la mirada — Si nos enfrentamos en la final, me importa una mierda si tienes una mano de metal o unos dientes dorados. Te derrotaré, Lill.

    El hombre la miró detenidamente a los ojos durante unos segundos y después asintió lentamente, accediendo a su petición de que fuera a ver a la médico de la nave.

    Por otro lado, las palabras de la mujer no sentaron nada bien en su próximo contrincante, Fallon, quién sentía que estaba siendo subestimado pese a haber dado un recital de poderío físico en sus peleas. Había un pequeño margen de tiempo para prepararse, por lo que mientras Lill y Yak visitaban la enfermería, el resto aguardaba impaciente el comienzo de la segunda semifinal del torneo.

    [...]

    Que inicie la segunda semifinal del torneo: Ashley Ripley vs Fallon — El aviso de Oda hizo que el resto se centrara en la pelea que estaba por venir — El ganador se enfrentará en la final al actual comandante Lill Crane, mientras que el perdedor afrontará un combate para conocer la línea sucesoria en la cadena de mando contra Yak Quetaryan, el otro semifinalista derrotado.

    Ya habían pasado más de quince minutos desde que el combate entre Lill y Yak terminase, con ellos visitando la enfermería para un chequeo mientras daba comienzo el segundo combate de las semifinales. El resto de los miembros de la expedición aguardaba con curiosidad el desenlace del torneo para así descubrir quiénes les liderarían en lo que quedaba de misión por delante.

    En plenas facultades tras las comprobaciones pertinentes por la doctora Vega, la soldado Ripley se presentó en un lado de la zona delimitada para el combate, viendo como su contrincante, el héroe thuniano, hacía lo propio. Ash y Fallon se miraron detenidamente durante unos instantes, casi como desafiándose con la mirada.

    Todos esperaban, impacientes, el comienzo de una contienda que prometía ser trepidante.

    Que empiece la pelea.

    Fallon aguantó la posición mientras Ashley se lanzaba hacia él como un auténtico vendabál. El salto de la mujer con una de las dos piernas por delante impactó en el pecho del thuniano, que apenas se movió unos centímetros. El thuniano recibió el golpe como si nada, lo que estremeció a varios en la grada, especialmente a un Eron que nunca conoció la victoria contra él.

    Sin embargo, Ash no se sintió intimidada por ello sino más bien lo contrario. Una sonrisa burlona se formó en su rostro, al mismo tiempo que su pierna libre impactaba en la zona del codo izquierdo del thuniano. Era algo que solo llegó a descubrir la mujer durante su estancia en Virm: los thunianos tenían codos de 'cristal' y un golpe directo en ese sitio les inutilizaba el brazo durante unos segundos debido a las vibraciones que el impacto repartía por el resto de huesos del cuerpo.

    Fallon se vio sorprendentemente vulnerable en aquel instante, por lo que contraatacó con su otro brazo, estando cerca de acertar en su golpe. Ripley cayó de pie y sin perder más tiempo lanzó un gancho directo al mentón de su oponente, que una vez más, no se movió de su lugar. El thuniano tenía su brazo izquierdo colgando como si estuviese muerto, pero más allá de eso, no parecía estar derrotado ni de lejos.

    La humana decidió esta vez noquear el brazo derecho de su rival, lanzando una patada que impactó con éxito en el codo del thuniano. De pronto, Fallon se vio sin sus dos principales extremidades más usadas, pues ambas parecían inertes en aquel momento. La ex líder de la Resistencia supo que era la oportunidad de lanzar fuera a su oponente, por lo que se lanzó hacia él con una doble patada.

    No obstante, cuando ella saltó en el aire para propulsarse, Fallon sorprendió a su rival y al resto de espectadores tomándola entre sus brazos, demostrando que estos no habían quedado inertes como sí pareció en un principio. La expresión facial de la mujer cambió drásticamente, al igual que la de su pareja, imponente por no poder hacer nada más que observar.

    — Nos conocemos bastante bien, Ashley — Le susurró Fallon en el oído — Ahora vas a suplicar tu rendición.

    De pronto, el thuniano comenzó apretar a la humana contra sí mismo, haciendo uso de una fuerza descomunal en la zona baja de la espalda. Los riñones de Ash comenzaron a sentir la presión de los brazos fornidos de Fallon, mientras la humana gritaba y luchaba por liberarse del abrazo de oso que estaba sufriendo.

    La desesperación en la soldado era tal, que optó por una medida desesperada. Ashley decidió morder con fuerza un brazo de Fallon, propiciando un alarido de dolor de éste al mismo tiempo que la soltaba. El mordisco fue fuerte y profundo, dejándole al thuniano la marca e incluso un brote de sangre. Algunos creían que ese movimiento era claramente ilegal, pero Oda no puso en sus normas que estuviese prohibido morder a tu oponente, por lo que el combate seguía sin problema.

    — ¡¿Cómo...?! — Fallon no podía creerlo, mientras se observaba la herida — ¡¿Qué se supone que haces?!

    — Jugar mis cartas — Ashley se posicionó nuevamente — ¡Atácame si eres tan fuerte!

    — ¡Vas a pagar eso que me has hecho!

    Ripley vio como Fallon se lanzaba a por ella con la rabia que daba que le mordiesen y un puño en alto, el cuál pudo esquivar. Sin embargo, el segundo golpe no lo vio venir y la humana lo recibió en un costado del abdomen, cayendo de lado al suelo. Ashley se encontraba con medio cuerpo dentro del tatami y medio cuerpo fuera, por lo que solo bastaba empujarla para sacarla.

    El thuniano quiso patearla para sacarla de la zona delimitada pero esto hizo que la mujer se agarrase a la pierna de su oponente como una garrapata. Molesto por eso, Fallon le dirigió un puñetazo que Ashley esquivó al soltarse, provocando que éste se terminase golpeando a sí mismo en la pierna. El grito de dolor del thuniano no pasó desapercibido para el resto, que vieron como Ripley impactaba su pie derecho en el rostro del thuniano, moviéndolo varios metros de su lugar.

    Tanner observaba la escena con entusiasmo, consciente de que su novia podía estar cerca de obtener la victoria al haber usado la inteligencia en ese momento. Lill y Yak reaparecían justo en el momento en el que la humana impactaba una segunda patada en el rostro de Fallon, el cuál estaba de pie en la línea que separaba el interior del exterior del tatami.

    — Esta será la última — Murmuró Ash, convencida de que iba a ganar — ¡Vete fuera ya!

    La última patada que iba dirigida al rostro de un aturdido Fallon fue frenada por éste con su antebrazo izquierdo. El thuniano le lanzó a su rival una mirada de ira que pocas veces se le había visto. Ante la vista y sorpresa de todos, el héroe thuniano tomó la pierna de Ash y con ella lanzó fuera a la mujer, que terminó estampándose contra una pared del gimnasio.

    Aquel sorprendente e impactante movimiento de fuerza por parte de Fallon sentenció a Ashley, que se incorporaba dolorida al mismo tiempo que Oda anunciaba su derrota.

    Ashley Ripley ha sido eliminada. Fallon pasa a la final — La inteligencia artificial de la nave dio así a conocer los últimos emparejamientos — El tercer y cuarto puesto lo disputarán Ashley Ripley vs Yak Quetaryan, mientras que la final por el puesto de comandante y subcomandante será entre Lill Crane y Fallon.

    Crane y Fallon se miraron entre sí desde la distancia, el primero ya en condiciones para luchar y el segundo visiblemente agotado, pero con tiempo para reponerse. Ripley y Quetaryan ni siquiera se miraron, cada uno pensando en sus cosas. El neoniano estaba frustrado por haber perdido y no le interesaba en absoluto pelear nuevamente, ya que los puestos de comandante y subcomandante ya iban a estar cubiertos.

    Ambos serían líderes de equipo en las misiones de exploración, tras haber sido semifinalistas, por lo que no había mucho más en juego, exceptuando ser el tercero en la cadena de sucesión para ser comandante o subcomandante, en caso de que Lill o Fallon muriesen en el transcurso de la misión. Eso era poco relevante también para la humana, que evidenciaba no tener más deseos de pelear.

    [...]

    — Hemos decidido no enfrentarnos por el tercer y cuarto puesto.

    Las palabras de Quetaryan, quién acababa de revelar ante todos su intención y la de su contrincante de no pelear, denotaban cierta parsimonia. Neoniano y humana habían conversado brevemente durante el tiempo previo a que se diese su enfrentamiento, acordando entre ambos no hacerlo. La tripulación se sorprendió con la noticia, aunque en su mayoría, también la comprendían.

    Para sus respectivas parejas, Halisha y Eron, era todo un alivio oír aquello. Sus opciones de convertirse en los principales líderes de la expedición se habían esfumado con sus derrotas en las semifinales del torneo, por lo que poco sentido tenía enfrentarse simplemente para conocer el orden de sucesión al cargo de comandante.

    Los demás lo aceptaron sin más, pues ambos ya tenían garantizados sus puestos cómo líderes de equipo en las misiones de exploración que se dividiesen en dos grupos, restando únicamente el orden de sucesión al cargo. Por ello, la IA de la Nolartis tuvo que decantarse por que uno de los dos fuese, por así decirlo, el tercero al mando.

    Comprendo y respeto vuestros motivos — Oda no tenía problema en ahorrarse un combate más, al igual que el resto — En ese caso, otorgaré a Yak Quetaryan el tercer puesto y a Ashley Ripley el cuarto, en base a su experiencia y conocimiento de la misión.

    El nombramiento a dedo no fue mal visto por nadie, ni siquiera por la propia Ashley, que mostraba cierta indiferencia a la posición en la que terminase. Por lo tanto y con nadie protestando la decisión, Yak se convertía así en el tercero en la lista de comandante, seguido de Ashley. Aunque solo accedería al cargo de comandante si Lill o Fallon pereciesen a lo largo del viaje, algo que evidentemente no sería motivo de celebración para él ni para nadie.

    — Lill, antes de que empieces tu pelea final, me gustaría decirte algo — Para sorpresa del aún comandante, el neoniano se acercó a él — Me he comportado como un rival contigo desde que comenzó este viaje y quería disculparme por ello. Hacer este torneo por el puesto de comandante me ha hecho darme cuenta de que te he presionado hasta límites insospechados, a ti y al resto, intentando ponerlos en tu contra. Y haciendo eso, he terminado por ponerme en contra a mí mismo.

    — ¿A qué te refieres con eso último?

    — Me siento corrompido... no he sido yo — Por primera vez en mucho tiempo, Yak se mostraba realmente arrepentido por su actitud — Te culpo de muchas cosas pero eso no es motivo para complicar la situación que tenemos entre manos. Estamos en el mismo bando, lo sé.

    — Me alegra muchísimo oírte decir esto, Yak, créeme — Lill respiró aliviado al zanjar, en cierta manera, esa tensión entre ambos — Sé que tú y yo no pensamos igual, ni estaremos de acuerdo en muchas cosas, pero es bueno que estemos todos unidos. Nos espera un viaje largo después de esto.

    — Así es, comandante — Quetaryan le tendió la mano a Crane, rememorando así el saludo humano — Mucha suerte en tu enfrentamiento.

    — Gracias, Yak.

    El ex jefe de seguridad del OCVD asintió con cierta alegría en su expresión facial, mientras se dirigía a tomar asiento junto a la científica Landom.

    Crane no tuvo tiempo para procesar aquella conversación, pues la pareja de humanos que había convivido durante años con los thunianos en Virm se aproximaron a él. Ash y Eron también querían dejar las cosas en término medio, apartando sus diferencias y trabajando juntos.

    — Supongo que pegarnos entre todos no nos ha venido nada mal, ¿no crees? — Tanner fue el primero en hablar, rompiendo el hielo.

    — Cierto, nos ha ayudado a todos a cerrar heridas — Crane asintió, estando de acuerdo.

    — Y también a abrirnos unas superficiales — Ripley mostró una media sonrisa que se apagó rápidamente al querer seguir hablando — Lill, no sé si podremos olvidar lo que pasó en Verilia, pero hemos sido y somos un equipo en estos momentos. Quiero que toda esa mala vibra se termine con este torneo.

    — Yo también quiero terminar con todo esto, Ash — El actual comandante se mostró reflexivo — Yo tampoco he sido un santo y reconozco mis errores, al principio creí que podría unir a este grupo pero hasta ahora eso no ha sido posible. Incluso pensé en hacerme a un lado... pero entonces me di cuenta de que yo no quería eso. Quiero seguir estando al mando, liderándoos a todos vosotros. Pero esta vez, será diferente.

    — Para eso deberás ganar a Fallon y eso no es nada fácil — El antiguo subcomandante del ejército humano no quiso andarse con rodeos — Ese tipo es realmente extraordinario, necesitarás algo más que tu puño metálico.

    — Sí... será un gran subcomandante.

    La respuesta de Lill liberó varias carcajadas entre los tres, acabando con esa distancia que habían cogido en los últimos días y semanas.

    — Suerte, Lill — Eron le dio una palmada en el hombro, mostrándose algo más cercano — Lideres tú o lidere Fallon, creo que todo estará bien. Y si no es así, bueno, todos somos un equipo y actuaremos como tal.

    Crane asintió a su amigo, momento en el que éste y su pareja tomaron asiento en la grada.

    El aún comandante de la expedición se sintió aliviado de ver que varios de sus compañeros más cercanos habían decidido enterrar el hacha de guerra y trabajar todos juntos por el bien de la misión, más allá de sus desavenencias. Aquello fue el impulso que necesitaba, la fuerza que le ayudaría a enfrentar a todo un portento como el thuniano.

    [...]

    Que salgan Lill Crane y Fallon.

    La tripulación miraba detenidamente a ambos contrincantes, que se posicionaron cara a cara en el centro del tatami. La zona delimitada del espacio donde combatían se le quedaba pequeña al thuniano, que con poco más de dos metros de altura parecía una torre al lado del actual comandante y defensor de su rango.

    El líder levantó la vista con la seriedad de alguien ya curtido en mil batallas y sin temor alguno a su oponente. Su rival supo reconocer eso, asintiendo lentamente con el semblante igual de serio y demostrando que el respeto estaba por encima de cualquier rivalidad. Entre los miembros de la expedición había una opinión muy dividida sobre quién debía ganar y liderarles.

    Fallon emanaba una seguridad asombrosa y un conocimiento de todo envidiable, rasgos que le convirtieron en todo un héroe para el pueblo thuniano. Sus hazañas eran memorables, salvando a su gente tras hallar la tecnología Anixis y el arca que los libró de su extinción. Estaba llamado a ser uno de los próximos sabios entre los suyos y no era un secreto que aquello sucedería tarde o temprano.

    Lill era de sobra conocido por prácticamente todos, pues la historia de la Arcadia era recordada como un hito en la historia de la humanidad, como un descubrimiento en la historia neoniana y como un milagro en la historia syleriana. Para ese entonces, el humano ya estaba consolidado en el poder de su ciudadanía y evidenciaba un saber de la responsabilidad total, anteponiendo el sacrificio de unos pocos por el bien común.

    Ambos contrincantes se saludaron cordialmente antes de que Oda diese el pistoletazo de salida al comienzo de la batalla final por la supremacía del grupo. Un enfrentamiento entre dos soldados y servidores de su pueblo, conocidos por sus actos en situaciones límite para sus respectivas especies y decididos a dejarles un futuro prometedor y seguro.

    En ese momento, la IA de la nave dio comienzo a la pelea.

    Fallon, debes ganar sí o sí — Dhejam le habló telepáticamente a su compañero, aprovechando la ventaja que los thunianos compartían — No hay nadie mejor que tú para traernos las respuestas sobre los Anixis. Ni siquiera Lill Crane, aunque el sabio así lo creyese.

    Fallon fue el primero en atacar, demostrando una fuerza considerable al empujar varios metros a su rival. Acto seguido, el soldado lanzó un potente puñetazo que no conectó con su objetivo, al ser bloqueado muy bien por el aún comandante. Lill contraatacó, empleando toda su fuerza en la prótesis que tenía como mano derecha e impactando en la zona baja de las costillas del thuniano.

    Éste no se retorció pero sí hizo una mueca de dolor que no pasó inadvertida para el humano, que siguió golpeando la zona repetidas veces hasta que su oponente bloqueó uno de esos ataques y le propició una patada en el abdomen que casi lo saca de la zona delimitada. El asombro en la grada no se hizo esperar, observando como Crane estaba a un paso de ser eliminado.

    El héroe thuniano supo que tenía una gran oportunidad para terminar rápidamente la pelea y ser oficialmente el nuevo comandante, pero no iba a serle tan fácil, pues el aún líder del equipo se agachó y rodó sobre sí mismo, sujetándose con sus manos e impulsándose para intentar derribar a su oponente.

    No lo consiguió, pero bastó para desequilibrarle y hacerle retroceder, evitando una eliminación temprana.

    — Un movimiento inteligente — Le reconoció el thuniano a su contrincante — Evasivo, pero no te servirá mucho tiempo.

    — Tú te basas en la táctica y la fuerza bruta — Contestó un serio Lill — Y eso tampoco dura para siempre.

    Crane se lanzó al ataque tras terminar el intercambio de palabras.

    El hombre dirigió un puñetazo con su diestra metálica hacia el mentón del thuniano, que logró frenarlo al sujetarle la mano y rápidamente le devolvió el golpe, acertando en el rostro del humano. Lill sintió como si su pómulo se fracturase por dentro, cayendo de espaldas al suelo ante la mirada de la tripulación.

    Ya en el tatami, el actual comandante escupió sangre a un lado mientras se pasaba el antebrazo para limpiarse los restos que hubiesen quedado en los labios. Sus dientes frontales estaban manchados de sangre, lo que evidenciaba que el golpe del thuniano había hecho un daño considerable.

    — Los humanos sois valientes, pero sin una armadura que os proteja, sois frágiles — Fallon extraía esa conclusión tras haberse enfrentado a Brad, Norman y Ashley en las rondas previas a la final — Los thunianos tenemos puntos débiles, sí, pero los humanos sois blandos por todo el cuerpo.

    — Pues pese a nuestra anatomía, mira lo lejos que hemos llegado — Crane se posicionó de nuevo tras incorporarse, al mismo tiempo que un hilo de sangre sobresalía del labio — Hace años ni me habría planteado participar en un torneo así y hoy, he llegado a la final contra todo pronóstico y con el apoyo de nadie.

    — Admirable, de eso no cabe duda — El thuniano asintió, dándole la razón a su rival — Sin embargo, no te será suficiente para derrotarme.

    — Nunca me he conformado con lo suficiente — Lill esbozó una sonrisa inesperada — Así somos los humanos.

    El aún comandante no desistió y se lanzó al ataque con toda su furia contenida, chocando los puños entre ambos. Lill realizó ágilmente una patada que asestó en el mentón de su oponente, el cuál tuvo que retroceder un poco, dándole margen al humano para realizar un segundo golpe, este dirigido al interior de su rodilla.

    Crane prosiguió con una lluvia de puñetazos en el abdomen del thuniano seguida de un codazo que se hundió en el centro del torso, lugar donde un gran y único pulmón de los thunianos se hallaba. Fallon jadeó y casi flaqueando, bloqueó otro intento de codazo del humano para asestarle un golpe seco también en el centro del pecho, haciéndole retroceder nuevamente.

    Ambos combatientes respiraban ya de manera agitada cuando apenas llevaban tiempo enfrentándose, no obstante, la intensidad y la tensión del intercambio de golpes comenzaba a hacer mella en los dos. El resto de la tripulación observaba los acontecimientos con toda la atención puesta, conscientes de que de ahí saldría el nuevo comandante.

    Nuevamente, Fallon inició su ataque al lanzarse hacia Lill con todas sus fuerzas, decidido a patearle. Demostrando versatilidad, el humano dio un salto hacia el lado y se preparó para contraatacar, dirigiendo un puñetazo al costado del thuniano. Éste último logró esquivarlo pero recibió un segundo golpe del comandante, una patada en el abdomen que fue contundente.

    Entonces, el soldado no lo dudó y aprovechó ese movimiento para cogerle de la pierna y golpearle en la zona de la tibia, provocando un grito de dolor en Lill. Cuando Fallon se dio cuenta, estaba a punto de partirle la pierna al comandante humano mientras éste lanzaba gritos desgarradores, evidenciando un fuerte dolor.

    Los gritos de Crane le sumieron en un tormentoso recuerdo.

    — ¡Corre Sharik, corre!

    Dos thunianos avanzaban a toda velocidad por un riachuelo extenso, rodeado de árboles. El agua les salpicaba las piernas conforme corrían. Tras ellos, un grupo de civiles de una aldea les perseguían con un evidente deseo de matarles. Los dos soldados del ejército thuniano, Sharik y el propio Fallon, no dejaban de correr al mismo tiempo que sujetaban sus armas como lo más preciado que poseían en ese momento, aunque no lo fuese.

    — ¡¿Por qué nos quieren ver muertos?! — Aquel tal Sharik no entendía el motivo de esos aldeanos — ¡¿Acaso se trata de las ruinas Anixis?!

    — ¡Habéis profanado el descanso eterno de nuestros ancestros! — Gritó uno de sus perseguidores al oír hablar al soldado — ¡El final de Thundia es parte de su plan!

    Fallon iba en la delantera seguido del propio Sharik, que a cada rato se giraba para ver cuanta distancia tenían respecto a sus perseguidores. Los aldeados, provistos con armas bastante rudimentarias en comparación a ambos soldados, no cesaban en su empeño de asesinarlos al considerar que habían profanado las ruinas de los Anixis, una especie inteligente que por los registros encontrados, había visitado el planeta de nombre Thundia en contadas ocasiones, cuando los thunianos eran seres de justa comprensión.

    La situación en el mundo natal de los thunianos era desoladora, pues el sol de su sistema tenía fecha de caducidad y estaba próxima. La misión de los dos soldados y el escuadrón que iba con ellos —el cuál pereció bajo el ataque de los aldeanos— era la de investigar dichas ruinas Anixis, pues creían que podía contener información sobre el final del planeta. Así era, puesto que los Anixis legaron a los thunianos la información necesaria para encontrar un arca que les guiaría a la salvación y eso protegían Sharik y Fallon, dicha información esencial.

    No obstante, los aldeanos, que vivían prácticamente al lado de esas ruinas, estaban demasiado influenciados por las creencias antiguas y consideraban que la especie thuniana debía morir con su sol y su mundo. Algo que desde las altas esferas consideraban un error, de ahí la misión extraoficial que en ese instante, se había descontrolado. Ambos soldados poseían dicha información pero sus vidas corrían peligro y la extracción de la zona estaba lejos, por lo que solo les quedaba huir hasta llegar al lugar donde serían recogidos.

    — ¡Sigue corriendo, Sharik! — Fallon tenía una gran amistad con su compañero — ¡No te pares!

    De pronto, una flecha hecha de manera bastante pobre pero efectiva, se hundió en la espalda de Sharik, derribándolo. Fallon se volteó cuando los gritos desgarradores de su gran amigo captaron su atención. Los aldeanos se aproximaban a gran velocidad hacia la ubicación de ambos, no muy alejada.

    — ¡Debes irte, amigo mío! ¡Argh! — Exclamó Sharik, doliéndose notablemente del flechazo en la espalda al mismo tiempo que veía a sus perseguidores llegar al lugar — ¡Vete de aquí, Fallon! ¡Es una orden!

    — ¡Le di a uno de ellos!

    — ¡Los tenemos!

    — ¡Que no escapen!

    — Amigo... — Fallon tuvo que contenerse en su afán por ayudar a Sharik, terminando por obedecer su deseo — Que la tierra de Thundia te acoja como un hijo.

    — Ve, Fallon. Lleva esa información a nuestro pueblo y sálvalo de la extinción.

    Sin tiempo que perder, Fallon emprendió de nuevo una carrera para alejarse del lugar, al mismo tiempo que Sharik recibía a los aldeanos y de ellos una paliza mortal. Sin embargo, a medio camino, el único soldado superviviente se detuvo. Las lágrimas recorrían el rostro de Fallon y se mezclaban con la lluvia que comenzaba a precipitarse desde el cielo, cuando la luz en Thundia se apagaba al caer poco a poco la noche.

    — ¡No puedes huir de tu destino, soldado!

    Parte del grupo de aldeanos siguió corriendo detrás suya, terminando por encontrarlo parado en mitad del riachuelo medio seco por el que habían estado huyendo. Fallon pasó de la tristeza a la rabia en un segundo, volteándose con su arma en alto e iniciando una aniquilación total sobre esos aldeanos que tenía enfrente. Los gritos de los thunianos se entremezclaron con el golpeteo de la lluvia en las hojas de los árboles y con el grito atronador de Fallon, que tuvo que asesinar a su propia gente para salvar a los demás.

    De pronto, Fallon se vio en el presente, sujetando una pierna de Lill y a punto de rompérsela sin miramientos. Aquel ataque sería una clara descalificación, pero no fue eso lo que le preocupó, sino el enlace que hubo entre los gritos de dolor del aún comandante y ese recuerdo repleto de gritos similares. Algo en su mente se detuvo, como si entendiese que estaba cometiendo nuevamente un acto cruel. Al igual que aquel día, pudo huir sin tener que matar a nadie pero se esperó a ser encontrado para matar a los aldeanos que mataron a Sharik, su buen amigo.

    En el presente, el thuniano se percató de que estaba por lisiar gravemente a un compañero de misión simplemente por obtener el poder en esta, cosa que no le hizo sentir nada bien. Fallon no se encontraba a sí mismo en esas peleas que tuvo, donde prácticamente mandó lesionados a casi todos. Le cegó el poder y una clara idea, al igual que los aldeanos sobre sus ruinas Anixis, lo que le hizo replantearse todo lo sucedido. Casi como si acabase de descubrirse haciendo algo horrible, soltó a Crane y retrocedió, con una expresión de preocupación enorme en su rostro.

    Fallon, ¿qué ocurre? — Eniar se comunicó con él de forma telepática — ¿Qué te pasa?

    Lill, al igual que todos, observó como el soldado thuniano retrocedía y retrocedía hasta salirse de la zona delimitada por voluntad propia, provocándose a sí mismo la eliminación y por ende, la victoria del humano.

    Con aquel suceso, el torneo concluía y daba a Crane la permanencia en el rango de comandante de la expedición, lo que dejaba alegres y descontentos a partes iguales. Pero más allá de eso, el tema quedaba zanjado y ya podrían retomar la misión con casi todos los asuntos pendientes solucionados.

    Aunque lo sucedido dejó perplejos a todos los tripulantes de la Nolartis.

    [...]

    Dos horas después


    El torneo por ser el comandante de la expedición de la Nolartis había terminado y con el muchas disputas internas entre compañeros. No significaba que las diferencias entre unos y otros estuviesen olvidadas, pero sí se había logrado hacer comprender que la rivalidad no guiaría al equipo a resolver el misterio de los Anixis y que solo permanecer unidos como grupo les daría resultado.

    Los competidores aprovecharon esas dos horas de descanso para ducharse, asearse y prepararse para entrar en criogenia, no sin antes tener una reunión en la sala especificada para ello. La mesa redonda que había ubicada en el centro mostraba en holograma el planeta que visitarían en unos meses tras el letargo. Ashant tenía un aspecto similar a la visitada Verilia pero unas condiciones diferentes, aunque la expedición poco se podía fiar de cálculos planetarios hechos años atrás.

    Uno a uno, fueron llegando a la sala de reuniones donde ya se encontraban el comandante Crane, el nuevo subcomandante Fallon y los líderes de equipo, Ash y Yak. Lill quería contar con los dos últimos como apoyos entre la tripulación pero sobre todo como consejeros. El hombre decidió que, aunque él estaría al mando, la creación de un pequeño consejo no vendría mal para aportar opiniones.

    — Me gustaría pedirte disculpas, Lill — Fallon fue uno más que quiso mostrar su arrepentimiento al comandante de la nave — Bueno, sé que estábamos peleando, pero mis golpes fueron con todo y a punto estuve de...

    — ¿Por qué te detuviste? — Crane estaba aún intrigado con la eliminación voluntaria del thuniano — Tenías la victoria en tus manos.

    — Nunca he servido para liderar, aunque los míos me consideren apto para ello — El soldado se sinceró con su superior — Y me di cuenta en el instante en el que iba a partirte la pierna que ese no era yo. Mi subconsciente sacó a relucir uno de mis recuerdos más dolorosos para frenar mi ímpetu de poder.

    — ¿Qué recuerdo?

    — Lo siento, comandante, pero no es el momento ni el lugar para hablar de ello.

    — Lo comprendo — Lill se percató de que toda la tripulación estaba ya presente, por lo que se dirigió expresamente a ellos — Gracias por venir. Como sabéis, antes de entrar en criogenia hasta el siguiente planeta que debemos visitar, escuchamos un análisis detallado que nos proporciona Oda en base a los datos que se recopilaron de dicho mundo, para tener una idea aproximada de hacia donde vamos.

    — Con todo el respeto, comandante Crane, pero Verilia parecía una cosa y resultó ser otra — Norman intervino al considerar que no tenía sentido escuchar aquello — ¿Qué nos hace pensar que esta vez los datos si estarán correctos?

    — No lo sabemos — Ashley quiso respaldar a su amigo y líder para que no se sintiese solo — Pero aún así debemos conocer lo que era ese planeta... y luego ya veremos si sigue siendo así.

    Algunos tripulantes se miraron entre sí, dubitativos al respecto pero sin protestar la decisión. En ese momento y tras unos segundos de pausa, la inteligencia artificial de la nave decidió revelar la descripción planetaria de Ashant. Una vez explicado dicho análisis al detalle, la tripulación entraría en las cápsulas de criogenia y se mantendría ahí hasta ser despertada en las proximidades del nuevo mundo a visitar.

    Segundo planeta: Ashant. Sistema: desconocido. Rotación a su sol: 413 días de 29 horas, ubicado al límite alejado de la zona habitable. Condiciones climáticas: temperatura estable de 22 grados célsius, formación de tormentas eléctricas; posible vida vegetal y animal. Es el segundo mundo marcado en la ruta Anixis y el archivo encriptado de Virm reveló que estos viajaron a Ashant para ponerse a salvo de 'los Veerham', termino que aún se desconoce pero que se presupone habla de una especie inteligente que dio caza a los Anixis. Se recomiendan medidas extremas de seguridad durante la proximidad al planeta y en la superficie; posibilidad de encuentro hostil con los Veerham o contacto con Anixis. Duración estimada del viaje: cuatro meses. Se recomienda a la tripulación inducirse a la criogenia.
     
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    Reydelaperdicion

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    Saludos, amigo. Ha sido un gran capítulo para dar cierre al torneo, y para establecer a partir de ahora, como será el funcionamiento de la cadena de mando de la expedición.

    Paso a comentar los combates:

    Lill vs Yak: me lo esperaba, pero aun así me saca de quicio. Como lloran todos en esta expedición, que lo de Lill es una ligera ventaja que no hace la diferencia realmente XD. Al final, voy a canonizar el llamarlo Expedición de llorones y Lill Crane XD. Viendo eso y hartándose, Lill elige pelear con el brazo atrás, y consigue la victoria en base al engaño. Astucia digna de la picardía de la humanidad. Yak fuera de la competencia y con una costilla rota, tal y como a mí me gusta que suceda :D pero luego a mi Lill también le rompieron una :'(

    Ashley vs Fallon: no sabía que seres casi hechos con piel de piedra como los thunianos pudieran tener un punto débil situado en los codos, aunque imagino que se necesitaba que fuera parejo para la historia que estos tuvieran una cierta debilidad encima. Ashley las reconoció, y supo aprovecharlas, o bien, eso creía ella, ya que Fallon le da la sorpresa, fingiendo que está lastimado y la termina estampando contra una pared de una lanzada. No cabe dudas que Fallon es un monstruo, y me alegra que esté en el lado de los buenos.

    Yak y Ashley eligen no pelear, y en parte me decepciona no haber podido ver la pelea, pero lo cierto es que se entiende que no quieran hacerlo. Cansados por los tres combates previos y adoloridos, sin casi nada relevante en juego, optan por la sensatez y no darse de madrazos de manera innecesaria. Fue un buen gesto de ambos (aunque luego Oda va y nombra a Yak como tercero al mando por veteranía :( ).

    Y hablando de sensatez, los soldados (principalmente Yak, Eron y Ashley) hacen las paces con Lill y se disculpan por las cosas que ocurrieron a raíz de la misión en Verilia. Es bueno ver que, aunque se diga que no todo está zanjado, la tripulación sabe que debe haber armonía o de lo contrario serán comidos con vida por los Anixis, los Veerham o bien el mundo al que vayan a parar.

    Lill vs Fallon: pelea brutal. Está claro que Lill podría darle pelea a Fallon, pero a fin de cuentas, un monstruo es un monstruo, y Fallon consigue someterlo con facilidad. Estando a punto de romperle la pierna, un flashback atraviesa su mente, y creo que lo pusiste en el momento oportuno. Se ha llamado a Fallon como el "héroe" de los thunianos, pero nunca conocimos por qué se le dieron ese título. Hasta ahora, que es cuando se nos revela que le encomendaron una misión para encontrar información de los Anixis para escapar de la muerte del sol de Thundia. Por creencias religiosas de lugareños, Fallon, Sharik y su grupo fueron perseguidos por atreverse a entrar en las ruinas de los Anixis, y al final del día, solo Fallon consigue salir con vida. Pero a un costo muy alto, ya que Sharik, su gran amigo, y el resto de los thunianos encomendados a la tarea son asesinados. Fue por eso por lo que el thuniano desistió de su objetivo de no matar y simplemente esperar a los perseguidores para acabar con ellos. Momento donde reconoce estar envuelto de crueldad.

    Recuperó la compostura y evitó romperle la pierna a Lill, dado a que de lo contrario, habría pasado por el torneo lastimando a todos sus rivales tales como Brad, Norman y Ashley. Además, si le rompía la pierna a mi bebé no se lo iba a perdonar :ewww:

    Finalmente, el trauma termina apoderándose de él y es por eso que sale sin querer del tatami. Al final, todo regresó a su sitio. Lill revalidó el título de comandante, y Lio fue retirado de su puesto tras su episodio violento. Ahora la tripulación tiene a Lill como autoridad máxima, Fallon, Yak y Ashley como segundo, tercero y cuarta al mando. Y debo decir que me da gusto a la vez que me entristece. Ahora seguro, a la próxima misión que deban afrontar, van a estar echándole la culpa a Lill tan pronto las cosas salgan mal :v okno XD. Espero que, tras este intercambio de golpes, las cabezas de todos en la tripulación estén más frías y se pongan a ser más comprensivos, por más que no se pidan perdón por todo lo ocurrido.

    Llegando al final del capítulo, se revela por Oda los datos de Ashant. Un mundo donde las tormentas eléctricas están a la orden del día. Espero no sea tan hostil como Verilia, pero si los Anixis están refugiados allí o si los Veerham están a la espera, le conviene a la tripulación tener a las armas y al Fallon preparado para el enfrentamiento :yagami:

    Bueno, amigo, eso será todo por ahora. Ha sido una buena jornada por Discord leyendo en simultáneo, una más para sumar a la colección. Espero que nos podamos reunir pronto para repetir la experiencia nuevamente la otra semana, ya que pronto se acercan las fiestas de fin de año y la tendremos difícil. Aunque podremos retomar en enero con calma y sin prisa :)

    Me despido hasta la próxima. Un abrazo y cuídate mucho :cynda:
     
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