Título: Los opuestos no se atraen Pareja: María Kurenai & Zero Kiryuu Tipo: Drabble Disclaimer: VK no me pertenece, aunque estoy pensando en quitarle los derechos de autor a Matsuri Hino-sama limpiamente... Tan sólo debo encontrar un buen abogado. ______________ Los opuestos no se atraen Se encuentran sentados frente a frente; ella lo observa todo el tiempo y él simplemente no le dirige la mirada ni un solo segundo; son incompatibles, tanto que el simple hecho de estar sentados en una misma habitación a menos de cinco metros de distancia el uno del otro, lo hace épico e impresionante. Más ella se siente ignorada y no puede soportarlo. Carraspea y le habla lo que puede con tal de llamar su atención una sola vez, pero al cazador poco le importa y tan sólo sigue observando a algún punto fijo de la oscura y casi fúnebre habitación, omitiendo la presencia de la chica. Ella frunce el entrecejo, cansada de la estupidez e indiferencia del muchacho. Se levanta de la silla y camina con pasos firmes hacia él, con el mero propósito de hacerle saber que ella existe y no todo da vueltas alrededor de él o de Yuuki Kuran. El peli-plateado desvía su mirada hacia ella intentando intimidarla. Más no funciona en lo más mínimo; vuelve a ignorarla. No es que le repugne la presencia de ella, puesto que a sus ojos no era más que una niña vampira con un destino manchado por ciertos sucesos, pero a fin de cuentas él era cazador y ella de alguna manera era una posible presa, y tenía en claro que si la peli-violeta se pasaba de lista no dudaría en eliminarla. A veces le molestaba tener un corazón tan frío… La chica se detuvo frente a él, sonriéndole como solía hacerlo con todo el mundo. Se sentó a su lado y dirigió su mano a los plateados cabellos de él, más el chico se levantó antes de que pusiese llevar la acción a cabo, observándole hostilmente. María rezongó infantilmente y se recostó del espaldar del asiento, apartando finalmente la mirada de aquellos irises casi idénticos a los suyos. El silencio reina en aquel sitio, y la fémina no hace más que suspirar derrotada ante la actitud de su acompañante. Todos sus intentos por captar la atención de él eran fallidos, y no podía hacer uso de la mayoría puesto que Zero-kun no dudaría en usar su peligrosa arma con ella si la encontraba irrespetuosa o amenazante. Se escucha el leve crujir de la antigua puerta al abrirse, dando paso a una silueta masculina. Ella escucha a Zero llamarle Kaito, y decirle unas cuantas palabras, atravesando la puerta y dejando al joven castaño a cargo de ella. Ella observa al peli-plateado algo confundida, y él le devuelve la mirada insensible. Para acto seguido terminar de abandonar la habitación. Fastidiosa… Así le veía él probablemente. Incompatibles, como el agua y el aceite. Imposibles, porque a pesar de estar ligados por lo sucedido con Hiôu Shizuka en un pasado, estaban tan lejos el uno del otro que parecía haber abismos de distancia entre ambos; sin contar que el corazón del cazador le pertenecía a alguien más, a alguien que no lo valoraba. La verdad era que, los opuestos no se atraían… Más ella no se daría por vencida, se llevaría a Zero lejos de todos, así le costara su vida.