1.  
    kagometaisho

    kagometaisho Entusiasta

    Tauro
    Miembro desde:
    19 Abril 2009
    Mensajes:
    51
    Pluma de
    Escritora
    Título:
    loca de amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    3429
    loca de amor

    hola a todos!!! pues aqui les dejo un pequeño one-shot que espero les guste
    y no me odien despues de leerlo... no quiero contar mucho, solo dire que en este caso lo escribi en 1º persona, asi que tomo el personaje de Kagome... disfruten y dejen sus comentarios!!!! ojito^^

    [FONT=&quot]Loca de amor[/FONT]
    [FONT=&quot] Por entonces tenia 15 años y unas locas ganas de enamorarme. Cada tanto me gustaba algún chico, pero nada demasiado importante.[/FONT]
    [FONT=&quot] Hasta que conocí a Inuyasha. Los dos patinábamos en el club. El entrenaba todos los sábados en la tarde porque jugaba hockey sobre ruedas. Yo tomaba mis clases de patín artístico temprano, y después de quedaba practicando y divirtiéndome con mis amigas.[/FONT]
    [FONT=&quot] Inuyasha me gustaba. Me di cuenta de que yo también le gustaba a el porque cuando nos veíamos, intercambiábamos miradas y risitas, algún que otro “hola” y un par de “adiós”.[/FONT]
    [FONT=&quot] Poco tiempo después de conocernos, empezamos a conversar mientras me acompañaba hasta la puerta del vestuario. Me contaba de sus amigos, de las bandas de música que le gustaban y de su colegio. Era bastante hablador y a mi me gustaba. Escucharlo y mirarlo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Tenia el cabello oscuro, que le caía sobre el rostro en un flequillo desordenado, y patinando era el mejor. Su energía sobre las ruedas le había dado un cuerpo fibroso, puro musculo elástico. Tenia una nariz muy graciosa, chiquita y respingada, de niño, aunque la intensidad de sus ojos ámbar no tenia nada de infantil.[/FONT]
    [FONT=&quot] Siempre me regalaba una frase linda, que yo llevaba conmigo toda la semana, que me duraba de sábado a sábado, cuando lo volvía a ver.[/FONT]
    [FONT=&quot]“que bien te queda esa falda”; “no me mires así que corro peligro”.[/FONT]
    [FONT=&quot] Me hacia reír. Era lindo y el mas popular. Los intercambios de risas y los roces de nuestros brazos se prolongaron un par de semanas, hasta que una tarde, cuando me estaba yendo del club, me corrió con sus patines el largo camino que iba desde el vestuario hasta la salida.[/FONT]
    [FONT=&quot] Sin demasiados preámbulos, me dijo que seguramente yo ya me había dado cuenta de cuanto le gustaba, y desde su metro ochenta y tantos con patines, me beso en la boca hasta dejarme sin respiración.[/FONT]
    [FONT=&quot] Fue demasiado. Demasiado húmedo. Demasiado sorpresivo. Demasiado profundo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Salí del club y tome el transporte publico sintiendo mis mejillas arder y mis piernas como de algodón.[/FONT]
    [FONT=&quot] Decidí que ese beso era un signo muy importante, y que estaba enamorada. Que amaba a Inuyasha. Que el era mi amor.[/FONT]
    [FONT=&quot] El sábado siguiente volví al club, mas emocionada que nunca y segura de tener novio. Pero, para mi sorpresa, cuando lo encontré en la cancha apenas me saludo con la cabeza.[/FONT]
    [FONT=&quot]Con mis amigas dimos cientos de vueltas alrededor de Inuyasha y sus compañeros, haciéndonos las graciosas, riéndonos entre nosotras como si estuviéramos súper divertidas. El siguió sosteniendo su indiferencia y esforzándose porque sus ojos no se cruzaran con los míos.[/FONT]
    [FONT=&quot] Cuando abandono la cancha, yo también me fui de inmediato, arrastrando a mis amigas conmigo. Fuimos hasta el comedor, donde sabíamos que se reunían los chicos de hockey después de los entrenamientos.[/FONT]
    [FONT=&quot] Apenas entre, lo busque con ansiedad. Creo que no lo vi antes porque no quise. Me resultaba imposible que fuese el. Pero ahí estaba: parado, junto a la mesa en la que estaban sentados sus compañeros. Abrazando a otra. A Kikyo. Kikyo era casi tan alta como el pero con caderas muy anchas para su cuerpo mas bien fino. Era muy bonita de cara, tenia diminutas pecas casi imperceptibles y el cabello lacio y largo de un azabache intenso. Aunque su cuerpo de poco busto y caderas y piernas anchas, no respondía a lo que se supone que le gusta a los chicos.[/FONT]
    [FONT=&quot] Sin embargo, ahí estaba Inuyasha, abrazándola. Tomándola por los hombros.[/FONT]
    [FONT=&quot] Con mis amigas nos instalamos en una mesa a tomar una soda entre cuatro, para seguir los detalles de lo que ya se había transformado en un drama.[/FONT]
    [FONT=&quot] Empezaron entonces las conjeturas: que debía ser muy amiga y por eso el la tiene por los hombros. Que tal vez fue ella la que lo busco; que quizás están bromeando.[/FONT]
    [FONT=&quot] Mientras mis amigas discutían, lo único que yo sentía eran unas tremendas ganas de llorar y salir corriendo de allí.[/FONT]
    [FONT=&quot] Pero preferí quedarme ahí, mirando para tratar de entender ¿Cómo?, ¿y el beso que me había dado? ¿un beso así, con lengua y todo, no significaba nada para el? ¿tomarme por la cintura con su brazo musculoso, apretarme contra su cuerpo, había sido solo un deporte?. Podía recordar perfectamente cada detalle de ese largo beso , mojado. Su mano fuerte tomándome de la barbilla para acercarme a sus labios abiertos, los dedos subiendo por mi espalda hasta alcanzar mi nuca, para sujetarla, para enredarse en mi cabello.[/FONT]
    [FONT=&quot] Hacia una semana que me dedicaba a recordar ese beso. Los detalles. Los segundos. Los mínimos movimientos que cada uno de nosotros había hecho.[/FONT]
    [FONT=&quot] Con afán detectivesco, había vuelto sobre cada uno de mis pasos, de sus pasos, de sus movimientos, de mis movimientos. Ese beso se había transformado en un universo entero, y ahí estaba ahora el, abrazando a Kikyo, destruyéndolo todo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Cuando Inuyasha paso delante de nuestra mesa, tomado de la mano con Kikyo, nuestras miradas se cruzaron un segundo. Yo intente endurecer mi expresión, demostrarle mi enojo, pero no se si me entendió. No se si le importo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Decidí seguirlos fuera del comedor. Creyendo que disimulaba, camine hacia el vestuario, unos pasos detrás de ellos, que seguían tomados de las manos ajenos a todo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Se pararon cerca de un árbol, y yo me senté en un banco desde donde la escena de la parejita, me quedaba casi en primer plano.[/FONT]
    [FONT=&quot] El la tomo por la cintura, igual que había hecho conmigo. Enredo sus dedos en aquel cabello azabache, igual que había hecho conmigo. Y empezó a besarla. Largo, profundo, húmedo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Sabia que lo que estaba haciendo era una estupidez, pero no podía dejar de mirar. Tuve hasta ganas de vomitar, pero me quede ahí, sin moverme. Creo que hasta pude ver los labios mojados de ella cuando el largo beso termino.[/FONT]
    [FONT=&quot] Pero no, no había terminado. De pronto, vi que una mano de el comenzaba a jugar con los botones de la blusa de Kikyo. Ella se reía coqueta y le decía que no, que parase. Cada tanto le tomaba la mano para apartarla de su pecho.[/FONT]
    [FONT=&quot] Pero Inuyasha insistía y la apretaba mas fuerte contra si, hasta que le empezó a besar el cuello. Entonces me miro. Se había dado cuenta de que yo estaba allí y me estaba dedicando esos besos y esa escena!!!.[/FONT]
    [FONT=&quot] Sango, una de mis amigas, que se había acercado a acompañarme y estaba sentada a mi lado, me apretó la mano “¿viste eso?, termina para siempre con este estúpido, vámonos”, me repetía tironeándome que nos fuésemos.[/FONT]
    [FONT=&quot] Pero yo no podía. Estaba como hipnotizada. La mano de Inuyasha había traspasado la barrera de los botones, y ahora iba y venia lentamente por debajo de la blusa de Kikyo, que estaba ajena a todo. La cara de el estaba perdida en el cuello de ella, que entrecerraba los ojos, evidentemente disfrutando las caricias.[/FONT]
    [FONT=&quot] Al ver lo que estaba sucediendo, creí que estaba claro porque el prefería a Kikyo: ella permitía que el la tocase de es forma y yo no. No iba a dejarlo.[/FONT]
    [FONT=&quot]¿o si?[/FONT]
    [FONT=&quot]El ni siquiera lo había intentado conmigo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Cuando logre levantarme, me despedí rápidamente de sango y me fui a casa. Apenas llegue, me metí en la cama, y después de llorar y llorar, me quede dormida. Al despertarme, tres horas mas tarde, volaba en fiebre.[/FONT]
    [FONT=&quot] Estuve dos días con temperatura sin otro motivo que mi tristeza, y apenas me recupere un poco, volví al colegio pero estaba hecha un zombi. Me sentía triste, abatida, sin ganas de vivir. Las imágenes de Inuyasha besando a Kikyo se sucedían una y otra vez delante de mis ojos.[/FONT]
    [FONT=&quot] Si, ya se, cuando todo esto empezó, el no era el amor de mi vida. Ni siquiera lo conocía demasiado. Pero ese beso me había dejado marcada. Me había enamorado locamente de Inuyasha.[/FONT]
    [FONT=&quot] Perdí el apetito y la voluntad de estudiar. No quería ni siquiera ver a mis amigas. Me pase la semana entera con el mp3, escuchando las canciones que mas me hacían llorar. Y eso hice: llorar sin parar.[/FONT]
    [FONT=&quot] Cuando el sábado llego, fui al club dispuesta a hablar con Inuyasha para pedirle una explicación. Lo encontré en la cancha, como siempre, y me acerque decidida. “Tengo que hablar contigo”, le dije. “Ahora no puedo, estoy practicando con los chicos. Y además, mi novia esta mirando”, dijo señalando con la cabeza en dirección a la baranda donde estaba apostada Kikyo.[/FONT]
    [FONT=&quot]“No sabia que tenias novia”, le dije resuelta.[/FONT]
    [FONT=&quot]“No sabes muchas cosas de mi. No molestes. Yo te busco cuando pueda hablar”.[/FONT]
    [FONT=&quot]Su tono era neutro: ni del chico simpático y seductor con el que había conversado durante varias semanas, ni el de alguien enojado o molesto. Eso me tranquilizo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Paso el sábado entero y ni una vez se acerco a hablarme, aunque yo me preocupe por estar siempre cerca de el, en la línea de su mirada: en el comedor, en la cancha, en el parque.[/FONT]
    [FONT=&quot] Me fui peor de lo que había llegado: deprimida y desesperada. La semana fue otra tortura de horas que no pasaban mas. De pensar en el todo el día e intentar revivir una y otra vez ese beso para que me rescatase de la tristeza.[/FONT]
    [FONT=&quot]El sábado llego y fui mas temprano que nunca al club, con la idea de apostarme en la puerta del vestuario de los hombres para interceptarlo antes de que entrase. Sus compañeros fueron pasando uno a uno, y al verme, me saludaban extrañados. Por fin llego el. Tenia el bolso colgado en la espalda y venia distraído, escuchando algo en su mp3. Estaba mas lindo que nunca. Me dedique a mirarlo y no pude evitar sonreír.[/FONT]
    [FONT=&quot] Cuando me vio, ni siquiera hizo el gesto de sacarse los auriculares. Paso a mi lado y me saludo con la cabeza, dispuesto a subir las escaleras, pero no, yo no iba a permitirlo. Lo tome del brazo y lo frene. “La semana pasada prometiste en que hablarías conmigo, ¿lo recuerdas?”. “Ahora no tengo tiempo. Tengo entrenamiento en 5 minutos y me tengo que poner le equipo” me respondió algo molesto. “Te veo después”, dijo zafándose de mi mano que todavía sujetaba su brazo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Me fui a la cancha a esperare que terminase. Ni siquiera me puse los patines. Mis amigas me insistían que entrara a practicar, pero yo no tenia ganas, no estaba de animo. Le dije a la profesora que me dolía mucho la cabeza. “estas obsesionada con ese chico”, me dijo sango “si, estas como loca” agrego rin. “Si estoy loca. Loca de amor”, les dije a las chicas cuya insistencia para que me olvidara de Inuyasha solo reforzaba mi obsesión.[/FONT]
    [FONT=&quot] Cuando termino el entrenamiento, lo espere nuevamente en la puerta del vestuario. “¿Qué excusa me vas a poner ahora?”, le pregunte apenas lo vi descender por la escalera.[/FONT]
    [FONT=&quot] “Vamos a la cancha de hockey sobre césped”, agrego sin mirarme. “Chicos, espérenme en el comedor que esto no va a llevar mucho”, dijo dirigiéndose a sus amigos. La humillación fue total. Esto! Yo era “esto”! soportando las ganas de llorar y sin pronunciar una palabra, empezamos a caminar uno junto al otro hasta la cancha.[/FONT]
    [FONT=&quot] En algún momento, me dijo que si nos encontrábamos con Kikyo teníamos que fingir que íbamos cada uno por su lado. Entonces no pude mas y le dije que si tanto le importaba su novia, porque había estado besándose conmigo.[/FONT]
    [FONT=&quot]Ni siquiera me contesto. Habíamos llegado a la cancha. Subió los escalones de dos en dos y se sentó en las gradas del medio. Fui tras el y me senté a su lado.[/FONT]
    [FONT=&quot]“que es lo que tanto quieres hablar conmigo?”, me dijo con impaciencia. “no entiendo nada, de eso quiero hablar. Me besas y luego me sorprendo con que tienes novia”. Entonces empezó con su arsenal de seducción. Que si, tenia novia y que yo nunca le había preguntado si la tenia. Que yo fui una tentación, porque siempre lo miraba y le sonreía, y se me notaba que me moría por el.[/FONT]
    [FONT=&quot] Le pregunte si besaba a todas las chicas que se enamoraban de el, y el me contesto que siempre que también le gustasen. Y yo le gustaba demasiado, sobre todo cuando patinaba con unas calzas cortas, aunque también le encantaba como me quedaba la falda tableada.[/FONT]
    [FONT=&quot] Los detalles que empezó a enumerar fueron mi perdición: querían decir que yo no le resultaba indiferente. Pero lo que termino por desarmarme fue cuando me comento cuanto le había gustado el vestido que tenia puesto ese sábado en que lo había visto por primera vez besándose y tocándose con Kikyo. “Ese día me estaba reconciliando con ella, y me enoje un poco al verte tan linda y no poder besarte. Porque tu eres diferente….”[/FONT]
    [FONT=&quot] Para ese momento, ya me estaba acariciando la cara y todo el costado de su cuerpo musculoso estaba en contacto con el mío. “ves, eres tu la que me pones así. Yo quiero ser fiel pero me vuelves loco”, susurro mientras acercaba su boca a la mía.[/FONT]
    [FONT=&quot] Me beso con ganas, un poco mordiéndome. Sentí que la sangre volvía a circular por mi cuerpo y que después de muchos días de dolor, algo se calmaba.[/FONT]
    [FONT=&quot] Me encantaba que me besase y lo deje. Respondí a cada uno de sus movimientos, hasta que sentí una mano resbalando por encima de mi blusa. “No, detente”, le pedí separándome de sus labios y tratando de poner alguna distancia entre nosotros.[/FONT]
    [FONT=&quot]“Esta bien. Igual me tengo que ir”. Se levanto casi de un salto, me dio un rápido beso en los labios y bajo los escalones despidiéndose con un “Adiós, preciosa”.[/FONT]
    [FONT=&quot] Me sentía en una montaña rusa emocional: alegría, tristeza, desesperación, felicidad, sufrimiento… todo al mismo tiempo! ¿Qué iba a hacer?[/FONT]
    [FONT=&quot] Los días siguientes estuve un poco en el limbo y en estado de deliberación permanente con algunas amigas. Había opiniones de todos los colores: déjalo, espéralo, conquístalo, mándalo a volar, es un tonto, esta confundido. Yo atendía solo a las opiniones que renovaban mis esperanzas. Las otras ni siquiera quería escucharlas.[/FONT]
    [FONT=&quot] Durante varios sábados tuve que soportar ver a Inuyasha de la mano con su Kikyo. Ay, como la detestaba!. En varias ocasiones me había acercado a el, le había mandado mensajes o emisarios pidiéndole vernos, pero no me contestaba o me mandaba a decir que no podía. Un sábado me dijo que si, que lo esperase en las gradas, en “nuestras gradas”. Pero nunca llego.[/FONT]
    [FONT=&quot] Para entonces había conseguido el numero de su teléfono móvil, aunque la primera vez que lo llame, el se enojo. “¿De donde sacaste mi numero?. No me puedes llamar aquí. Para con tu locura, quieres”[/FONT]
    [FONT=&quot]Empecé entonces a llamarlo bloqueando el identificador de llamadas, pero a la tercera vez ya no atendió mas. De todos modos, era evidente que no le gustaba que lo llamara por teléfono porque ni una vez conseguí que fuese amable conmigo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Después de casi cuatro semanas de agonía, decidí ir un día de escuela hasta su casa. No podía esperar más a que llegara otro sábado.[/FONT]
    [FONT=&quot] Vivíamos en extremos opuestos de la ciudad, por lo que viaje una hora y media hasta llegar. Sabia que a colegio iba y en que horario, y había considerado que lo mejor era buscarlo allí, a la salida.[/FONT]
    [FONT=&quot] Yo estaba emocionada de verlo en otro ámbito, por primera vez fuera del club, y cuando lo vi salir, le regale la mejor de mis sonrisas.[/FONT]
    [FONT=&quot] El estaba haciendo bromas con sus compañeros, y su expresión al verme fue primero de incomprensión y después de evidente molestia. Apretando las mandíbulas, se acerco hasta donde yo estaba. “¿Me puedes que haces aquí? déjame en paz, no puedes estar persiguiéndome por todos lados”.[/FONT]
    [FONT=&quot] Quise explicarme. Balbucee su nombre y cuanto lo amaba.[/FONT]
    [FONT=&quot] El también quiso explicarme. Pasado el enojo, me dijo que estaba de novio con Kikyo, y que eso no iba a cambiar[/FONT]
    [FONT=&quot] Compenetrada en el papel de “la otra”, le pregunte finalmente que iba a ser de nosotros “¿nosotros?”, me miro extrañado. “¿Pero tu estas loca? No existe un nosotros. Ni siquiera me gustas tanto. ¿Por dos simples besos haces semejante lio?”[/FONT]
    [FONT=&quot] Desesperada y dispuesta a hacer cualquier cosa para no perderlo, le dije que yo era capaz de mucho mas que Kikyo.[/FONT]
    [FONT=&quot] Que todo eso que ella seguramente le negaba yo podía dárselo, y que la próxima vez le permitiría avanzar más. Tocarme como el quisiera y donde el quisiera.[/FONT]
    [FONT=&quot] Me miro con algo de desprecio. “No, querida. Contigo no se puede ni un beso, ¿no ves? Estas loca. Hazte ver con un psiquiatra”, dijo a modo de despedida.[/FONT]
    [FONT=&quot] Antes de poder ir hacia algún lado, me quede parada un momento parada en la esquina. Me sentía estúpida y miserable.[/FONT]
    [FONT=&quot] Pero eso no era lo peor: lo peor era que, pese a sus desplantes y maldades, yo creía amarlo. “¿Como se puede amar a alguien así?”, pensé por primera vez.[/FONT]
    [FONT=&quot] Ese fue el principio de mi curación…[/FONT]
    [FONT=&quot] Con los días, entendí que tal vez no había sido amor sino un capricho, o puro empecinamiento. Entendí también, aunque eso me llevo varios meses, que no podemos obligar a nadie a que nos quiera. Lo que si podemos en brindar el amor que tenemos a alguien capaz de valorarlo y negarnos al maltrato. Si, me había vuelto loca de amor. Pero empezaba a curarme. Porque lo que yo merecía era ser amada con locura.[/FONT]
    [FONT=&quot]Fin[/FONT][FONT=&quot][/FONT]

    [FONT=&quot][/FONT]
     

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso