Long-fic de Naruto - Lloraré bajo la lluvia

Tema en 'Fanfics de Naruto' iniciado por Inucharana, 3 Marzo 2020.

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    Inucharana

    Inucharana Iniciado

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    3 Marzo 2020
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    Escritora
    Título:
    Lloraré bajo la lluvia
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    3293
    Los personajes utilizados en esta historia pertenecen a Masashi Kishimoto.
    Es un fanfics completamente AU y las personalidades debido a esto pueden sufrir ligeros cambios.
    Este fanfic fue creado por primera vez en el 2014, aunque ahora ha recibido tantos cambios que solo queda una pequeña esencia de lo que fue originalmente.

    Muchas gracias por darme un poco de tu tiempo para leer esta historia, si te gusta puedes decirme que te pareció, si no te gusta puedes hacer lo mismo ...




    Lloraré bajo la lluvia



    Capítulo 1: Uzumaki Naruto

    Era una mañana tranquila en la casa de los Hyuga, como cada día, tenían la costumbre de desayunar todos juntos en completo silencio, desde fuera podían parecer una familia bastante fría y callada, aunque lo cierto es que simplemente no solían despertarse con ganas de conversar. Este no era el caso de la menor de la casa, Hinata, se podría decir que no hablaba como los demás debido a su timidez, le era difícil iniciar una conversación incluso con esas personas que se sentaban junto a ella cada mañana y que ella solía llamar “familia”. La pequeña joven esa mañana se había despertado tarde por lo que le había tocado tener que soportar la mirada de desaprobación de su tío, a pesar de esos segundos de “incomodidad” el resto del desayuno transcurrió con el silencio habitual.

    Hinata se sentaba al lado de su primo Neji quien no le había dedicado siquiera una mirada, era bastante normal en él, su desayuno era lo primero. La pobre joven algo desanimada comió su tostada con mantequilla y su zumo de naranja. Su tío fue el primero en terminar el desayuno, al hacerlo se levantó, tomo su plato y lo dejo en la encimera para luego arreglarse el traje de pana oscuro que vestía y retirarse de la estancia, pero no sin antes darle una pequeña palmadita en la espalda a su hijo Neji y a Hinata en cambio darle una última mirada con algo de desdén. Lo cierto es que la casa de los Hyuga más que una familia eran un pequeño clan formado por la rama principal y la secundaria, los cuales se encargaban de mantener a flote las empresas que habían pasado de generación en generación desde hacía ya décadas; en la rama principal se encontraba Hiashi Hyuga quien era el padre de Hinata y Hanabi, este se encargaba de la sucursal principal del clan, en cuanto a la rama secundaria se encontraba Hizashi Hyuga quien es el hermano gemelo de Hiashi y padre de Neji, pero por azares del destino Hizashi fue el segundo en nacer por lo que sus padres lo consideraron automáticamente el segundo hijo, dejándole todos los beneficios a su hermano y dejándole como jefe en la rama prinpical. Esto había provocado que la casa Hyuga tuviese una pequeña disputa silenciosa desde hacía ya unas cuantas décadas terminando por afectar a la nueva generación que eran Hinata, Hanabi y Neji que poco les solía importar que querían hacer sus padres con las empresas del clan.

    Neji fue el siguiente en terminar de desayunar y rápidamente coloco el plato en la encimera, se colocó el abrigo negro y su mochila para marchar a clase, Hiashi en ese momento miro a su hija Hinata: “vete a clase rápido” le intento decir con la mirada. Hinata que entendía perfectamente que quería decir su padre se apresuró a terminar el desayuno para ir tras Neji. Era cierto que la rama secundaria se encontraba prácticamente como esclava de la principal, pero Hiashi quería cambiar eso al menos con sus hijas y su sobrino ya que con su hermano no lo había conseguido, un poco resignado Hiashi suspiro y siguió desayunando.

    Los Hyugas vivían en una casa de estilo japonés antiguo, así que se encontraba un poco retirada de las calles principales. Neji tomo su bicicleta y sin mirar atrás se subió en esta para irse a toda velocidad, Hinata salió de casa a toda prisa, intentando colocarse bien los zapatos y el abrigo a la vez que tropezaba torpemente, al llegar a la entrada y ver la puerta abierta suspiro; “otra vez Neji me dejo atrás” pensó suspirando mientras aminoraba el paso y tomaba su propia bicicleta para irse a clase. El clima esa mañana era bastante cálido, se notaba que la primavera estaba llegando a su fin, aunque el suelo seguía lleno de flores y las alergias estaban a la orden del día. Hinata intento colocarse mejor la bufanda azul que se había comprado hacia solo unos días y sonrió al sentir el olor a nuevo que esta seguía desprendiendo.

    Después de caminar con tranquilidad observando las casas de estilo oriental que iban cambiando lentamente a estilo occidental, Hinata se preguntó si lo habían planeado así o simplemente era que la zona donde vivía era más antigua, siempre se había preguntado aquello en silencio, y como era de esperarse nunca había recibido ninguna respuesta. Una vez pasado los diez minutos caminado, se encontró ya con varios estudiantes que estudiaban en su mismo instituto; la Konoha High School, conocida por tener las mejores becas a universidades importantes a pesar de ser publica, se podría decir que Hinata y Neji tuvieron la suerte de que sus padres les permitieran estudiar en aquel instituto y poder estar con sus amigos de infancia, y no el mandarles a uno privado que había sido el plan de Hiashi en un principio.

    Durante su camino al instituto Hinata se encontró a sus dos mejores amigas, Tenten y Sakura, estas se conocían desde el jardín de infancia y eran simplemente inseparables, lo cierto es que era de esas pocas ocasiones en las que Hinata realmente se sentía cómoda y podía hablar con bastante menos timidez. Sakura se acercó a ella y le dio un abrazo por la espalda a modo de saludo, mientras que Tenten con alegría le saludaba con la mano.

    Los chicos que se encontraban en los alrededores se quedaban mirando a aquel trio; las tres eran bastante altas y de piernas largas, Sakura que tenía el pelo rosa lo llevaba por la cintura, sus ojos eran grandes y de un verde esmeralda que hacían que cualquiera se perdiera en ellos. Tenten en cambio tenía el cabello marrón en dos moños envueltos evitando así que se supiese la largura de su pelo, con los ojos del mismo color, pero con una carita y sonrisa angelical que la hacía parecer un ángel y por ultimo estaba Hinata, quien con su cabello negro azulado por la cintura y sus ojos grises daban la impresión de ser un verdadero ángel, uno que llamaba mucho la atención, pues a diferencia de sus amigas esta hacia que los chicos se giraran a verla gracias a sus pechos, que eran bastante grandes para una estudiante. Esto obviamente hacia que Hinata se avergonzase de mostrar su cuerpo o de hablar directamente con la mayoría de los chicos.

    – Hinata ¿Dónde se encuentra Neji? – Preguntó Tenten mientras miraba a todos lados en busca del chico.

    –Oh, se ha ido antes que yo –Respondió Hinata con algo de tristeza.

    –Bueno, no es de extrañar, él siempre ha sido así –Dijo Sakura mientras comenzaba a caminar.

    Allí termino la conversación, lo cierto es que no es que Neji fuese malo con Hinata ni fuese tímido, era más bien que la puntualidad era una de las cosas más importantes para él, su misión era ser perfecto en todo, para así demostrar a su tío que a pesar de no haber nacido en la rama principal, el merecía más estar en ese puesto que su prima Hinata, no es que le importase mucho entrar o no al negocio familiar pero si era cierto que quería la aprobación y aceptación de toda su familia, la cual no hacía más que mirarle con lastima o directamente obviar su existencia.

    Neji llego al instituto, coloco su bicicleta en el lugar correspondiente y se fue camino a la sala del consejo estudiantil, donde pertenecía desde que había llegado en primer año, aunque ahora era el presidente, en el primer año no era más que el secretario. Neji consideraba que se había esforzado lo suficiente como para obtener el reconocimiento tanto de sus compañeros como de su familia, aunque por ahora solo había obtenido el de sus compañeros y profesores.

    Al llegar a la sala del consejo se quitó el abrigo y se sentó en la silla que se encontraba frente al escritorio que estaba en el centro de la estancia, el escritorio era de caoba con una pequeña lámpara blanca y una montaña ordenada de papeles, un pequeño portátil negro y un vaso lleno de lápices y bolígrafos. La sala se encontraba fría pues la calefacción no se había encendido, lo que hacía que Neji se arrepintiese de haberse tenido que quitar el abrigo. En ese momento la puerta de la sala se abrió de nuevo, se trataba de Rock lee el vicepresidente; se podría decir que de una manera un tanto extraña era el mejor amigo de Neji, y aunque era bastante eficiente en su trabajo como vicepresidente era cierto que era un tanto peculiar para estar en aquel puesto. Rock lee era bastante alegre y alborotador, vivía la vida al límite y en sus tiempos libres se iba al club de karate, todos consideraban que a Neji no le pegaba para nada el estar con alguien tan alegre y activo, pero bien se dice que no todos los amigos tienen que ser siquiera parecidos para llevarse bien.

    –Siempre llegas el primero ¿Intentas retarme o algo? –Rock lee dejo su abrigo verde en el perchero que se encontraba en la esquina izquierda de la sala.

    –Nunca haría tal cosa –Contesto Neji mientras encendía el portátil.

    Mientras el consejo estudiantil empezaba su labor de cada día y comenzaban a llegar todos los miembros, Hinata y sus amigas llegaban al pasillo que daba a sus clases, por desgracia para ellas no estaban en el mismo salón, esto teniendo en cuenta que Tenten de por sí, estaba en último curso a diferencia de Sakura y Hinata que se encontraban en primer curso. Aun así, Sakura y Hinata no estaban en el mismo salón, pero por suerte para ambas se encontraban justo al lado. Y aunque Tenten se encontraba un piso más arriba, no le costaba mucho llegar donde se encontraban sus amigas en los recesos.

    –Aún no hemos visto a tu futuro novio esta mañana –Comenzó Tenten con voz melosa.

    –Si te estas refiriendo a Rock lee puedes ir cortando el rollo ahí, no tengo nada que ver con él –Sakura se cruzó de brazos mientras ponía cara de indignación.

    – ¿Cómo sabes que se refiere a él? –Pregunto Hinata algo confusa.

    –Siempre que pone esa voz se trata de él. Sé que solo lo haces por molestar Tenten, pero sabes que…

    –…El único que te gusta y te gustara es Sasuke Uchiha –Completaron Tenten y Hinata a la vez.

    Obviamente no era nada nuevo para ellas, Sakura había estado enamorada del mismo chico desde primaria, y aunque este era consciente de los sentimientos de ella, siempre los había ignorado, era cierto que nunca había rechazado los intentos de conversación con Sakura, lo que los convertía en unos amigos un tanto extraños, lo cierto es que Hinata pensaba que Sasuke era un tanto peculiar, ya que él tenía ciertos acercamientos raros hacia ella en momentos peculiares o cuando no se encontraban ni Tenten o Sakura cerca, aunque Hinata nunca le había comentado nada a sus amigas porque era posible que simplemente lo estuviese pensando demasiado.

    Una vez contadas las aventuras mañaneras las chicas decidieron dirigirse cada una a su salón de clase, Hinata se sentó en la última fila como solía acostumbrar para no llamar demasiado la atención, mientras que Sasuke se sentaba en primera fila, aunque era cierto que en las clases de química solían sentarse juntos porque Sasuke había decidido el tenerla como compañera. Mientras que Sakura que se encontraba en la clase de al lado se sentaba también en primera fila, pero al lado de la ventana, esta era bastante inteligente, muchas veces se disputaba el primer puesto con Sasuke, aunque la mayor parte del tiempo este solía quedar en primer lugar, dejando a Sakura en segundo lugar de manera casi eterna.

    Las clases terminaron sin que nada interesante pasase en estas, las chicas quedaron a la hora del receso y comieron juntas como de costumbre, Sakura intento que Sasuke se uniera, pero este declino, Rock lee intento unirse, pero Neji rápidamente se lo llevo de un tirón de orejas hacia la sala del consejo estudiantil. Después Sakura se fue a su club de debate y Tenten fue al de Karate donde era la presidente, esta estaba intentando hacer todo lo posible por encontrar a un nuevo presidente debido a que Tenten ya se graduaría ese año, y le preocupaba que nadie se ocupara del club como lo había hecho ella. Hinata en cambio se encontraba en el club de cocina donde solía relajarse y preparar pequeños postres para dar a sus amigas o mandarle a su hermana pequeña Hanabi la cual se encontraba esa semana en un viaje escolar de tres días a Okinawa, por lo que Hinata se las había ingeniado para preparar una cantidad enorme de platos tanto dulces como salados para que pudiese comer tanto ella como sus amigas durante el viaje.

    Una vez acabadas todas las actividades en los diversos clubs que se encontraban en la tercera y primera planta de la Konoha High School, todos los estudiantes comenzaban a recoger los materiales para dirigirse a sus casas, estaba oscureciendo y no solo eso, estaba nublado, lo que indicaba que llovería pronto. La mayoría de los estudiantes intentaban darse prisa en terminar sus diversas tareas para ir por fin a casa y sentarse frente al ordenador o la televisión con una manta y una taza de chocolate caliente. Tenten y Sakura se encontraron en la puerta esperando a Hinata, pero esta no llegaba, así que después de esperar unos diez minutos, decidieron que lo mejor sería verla mañana o llamarla cuando llegase a casa, ya que, a diferencia de ellas, Hinata no disponía de un teléfono móvil.

    En esos momentos Hinata se encontraba limpiando los hornos, pues sus compañeras se lo habían pedido como favor y Hinata incapaz de negarse termino limpiando sola todos los hornos que habían, por eso cuando por fin pudo terminar, se encontraba con la cara, el pelo e incluso el uniforme lleno de harina y algún que otro resto de comida, resignada intento lavarse la cara en el baño y sacudirse el uniforme de la falda negra y camisa blanca, que por desgracia siguió manchada, seguro que su tío se enfadaría cuando la viese llegar a casa en aquel estado. Una vez había recogido todo y se había puesto el abrigo y la bufanda decidió irse a casa, sabía que sus amigas no habían podido esperar tanto, teniendo en cuenta además que estaba a punto de llover.

    Bajo las escaleras lo más rápido posible, le daba miedo quedarse sola en aquella escuela tan grande, cuando había luz y los pasillos se encontraban llenos de estudiantes ruidosos el ambiente era bastante acogedor, las paredes blancas parecían de un blanco brillante, las ventanas un poco desgastadas daban la impresión de escuela antigua pero a la luz del sol no daban esa impresión, y el suelo que era en su mayoría de madera oscura daba un toque cálido al lugar, pero en la oscuridad todo se tornaba más tétrico y al estar vacío daba la impresión de ser una escuela abandonada rodeada de misterios.

    –No seas tonta, no hay nada que de miedo aquí – Intentaba auto convencerse mientras sacaba su bicicleta para por fin irse a casa.

    Una vez fuera del recinto escolar la chica sintió un gran alivio, ojalá fuese capaz de negarse a limpiar todo ella sola; pensaba, pero siempre se quedaba en eso, sus pensamientos, nunca era capaz de expresarse como debía lo cual le ocasionaba todos esos problemas. Por desgracia para Hinata otra de las cosas que solo había pensado era lo de llevar un paraguas, al haber salido tan pronto de casa se le había olvidado, el gemido de frustración que salió de su boca en el momento que comenzó a llover nada más cruzar la primera manzana mostraba su enfado consigo misma.

    No se fiaba de subir a la bicicleta y pedalear cuando había comenzado a llover con tanta fuerza, como si el cielo estuviese enfadado con la humanidad. Sabía lo peligroso que sería pedalear rápido y con poca visión, así que decidió que lo mejor era correr todo lo rápido que sus piernas se lo permitiesen mientras llevaba a rastras la bicicleta. Lo que no se esperaba es que justo en frente estuviese corriendo un chico en su misma dirección con intención de ocultarse de la lluvia, así que por cosas que muchos llamarían destino y otros, mala suerte, estos terminaron por tener un aparatoso choque dejando a ambos en el suelo. Ambos se quejaron en silencio por el dolor que había provocado aquel choque. Hinata levanto su mano derecha para descubrir que se había hecho una pequeña raspadura por culpa de caer junto a su bicicleta, pero intento aguantar las lágrimas. El chico que vestía ropa deportiva naranja y llevaba la capucha puesta se levantó y tendió una mano a Hinata.

    – ¿Te encuentras bien? – Miro con curiosidad a Hinata la cual gracias al pelo que tenía en la cara no podía ver nada.

    –Yo…s…si –Murmuro casi para ella.

    Hinata le dio su mano para que este la ayudara a levantarse, aunque en el momento en que sus dedos estuvieron en contacto con los del chico sintió una pequeña descarga eléctrica en todo su cuerpo, lo que hizo que rápidamente se apartara el pelo de la cara para poder ver quien había causado esa extraña reacción en su cuerpo. Y al mirarle sintió como si el mundo se hubiese detenido, las gotas de agua que hacia solo unos segundos caían con gran velocidad, ahora en los ojos de Hinata se habían detenido por completo, ella se había perdido en la mirada azul de aquel chico, que le hacía sentir que no estaba lloviendo, que no hacia frio, que no estaba mojada ni herida.

    –Siento haberte tirado al suelo, no había sido mi intención, pero…

    Hinata no le escuchaba, ella estaba más interesada en los cambios de expresión que el chico iba haciendo mientras intentaba el explicar la situación que había llevado a que tuviesen ese pequeño percance, su piel se veía tostada por el sol y debajo de la capucha se podía ver un poco su cabello rubio, Hinata no sabía cuánto tiempo había pasado desde que le había dado la mano a aquel chico, pero le había parecido una eternidad que no quería que acabara nunca.

    – ¿E…estas bien? –Pregunto el chico con preocupación.

    –S…si, yo…si, bueno, lo siento.

    Algo nerviosa Hinata soltó la mano del chico para sentir automáticamente un cosquilleo extraño en sus dedos, como si el contacto con el fuese necesario para subsistir. Hinata preocupada por el extraño rumbo que tomaban sus pensamientos sacudió su cabeza intentando que esos pensamientos volaran lejos de ella.

    –Espero que no te hicieras daño –Siguió el chico.

    –…No, tranquilo –Murmuro Hinata.

    –Me alegro… –Suspiro obviamente aliviado –Es cierto, debería presentarme. Soy Uzumaki Naruto.

    Y entonces ocurrió, Hinata recordó que ya había tenido esas sensaciones hacía mucho tiempo por alguien, y esa persona, aunque le había costado reconocerla estaba en esos momentos frente a ella, era él, Uzumaki Naruto.

    Continuara…

     
    Última edición: 3 Marzo 2020
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    Liza White

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    ¡Hola, Inucharana! Primero que nada quería darte la bienvenida al foro, y me alegra mucho ver que tienes tanto entusiasmo como para animarte a llevar adelante una historia <3 Debo darte la enhorabuena en primer lugar porque mi primer escrito aquí fue horrible y super difícil de leer, sobre todo en formato de script. En cambio tu historia se nota que ha sido revisada y pulida, usas adecuadamente el método del guión y eso ayuda a que la lectura sea más amena. Sé que dijiste que esta historia ya llevaba sus años pero aún así, ¡felicidades, iniciaste aquí con muy buen pie!

    Yo no soy fan de Naruto, pero no quiero negarme a comentar las historias de los demás, y mucho menos de los nuevos que vienen buscando el feedback para seguir mejorando. No sé mucho del fandom pero aún así, de lo poco que sé, debo decir que Hinata creo que fue bien representada. Con esa dulzura y timidez que la caracteriza, incapaz de decirle que no a nadie. Me da mucha ternura, y lástima de que se aprovechen de ella :( También el hecho de que su familia sea tan fría, se merece todo el amor del mundo, ojalá Neji le hiciese más caso.

    ¡Pero ahí es donde entra Naruto! Fue algo cliché el encuentro, no te lo voy a negar. El típico me choco contigo y surge la chispa (?) Pero no por ello es malo, supongo. Veremos qué pasa más tarde con estos dos. La historia tiene pinta de ir para rato, jaja.

    Vale, dejando de lado lo que me gustó, me gustaría recomendarte algunas cositas para mejorar aún más tu historia. Algunos párrafos considero que son demasiado extensos, y hacen algo más pesada la lectura, sobre todo cuando unes bastantes frases únicamente con comas y sin dar descanso con puntos de por medio. Esto con la costumbre se soluciona, créeme. También decir que para que una historia sea más llevadera debería tener algo de equilibrio entre narración, descripción y diálogo. En este capítulo al menos el 70% fue narración, y apenas hablaron entre ellos los personajes. De esta forma es difícil conocerles y simpatizar con ellos, y es algo a tener en cuenta para próximas entregas.

    Me alegra mucho que te animases a empezar y espero que sigas así, vas por buen camino. Cualquier cosa, estaré por aquí para leerte. ¡Un saludo!
     
    Última edición: 4 Marzo 2020
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    Inucharana

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    Capítulo 2: un simple resfriado


    Sin pensárselo dos veces Hinata levantó su bicicleta y salió corriendo sin mirar al chico que había colapsado su mundo en un segundo. ¿Cómo era posible que de todas las personas con las que podía encontrarse tenía que ser Naruto? Pensó ella mientras corría bajo la lluvia intentando no caer nuevamente. Habían pasado al menos unos 4 años desde la última vez que supo de él, se trataba de su primer amor, no era alguien del que pudiese olvidar con facilidad, aunque era cierto que le había costado reconocerle en un principio, quizá había sido por el gran esfuerzo que había hecho para no pensar en él, ya que lo había considerado un tonto enamoramiento de niños.

    Mientras Hinata seguía sumida en sus pensamientos ya había llegado a su destino. Se encontraba frente al gran portón de madera de su casa, y aunque el viaje se le había hecho extremadamente corto. Neji que había llegado a casa hacia un rato había salido al recibidor a ver si por la ventana podía visualizar cuando llegase su prima. Aunque podía parecer que no le importaba lo más mínimo, lo cierto es que sentía aprecio por ella, era solo que la consideraba un poco tonta he incompetente. Además estaba lloviendo bastante y eso le ponía un tanto inquieto, sabia lo tonta y patosa que podía ser su prima, podía caerse en cualquier momento y hacerse daño.

    En ese momento Hinata entro por el portón completamente empapada de la cabeza a los pies, se le veía un tanto distraída, Neji algo preocupado por su prima tomo un paraguas y salió de la casa para recibirla, esta simplemente le ignoro y se sentó en el primero de los tres escalones que daban hacia la entrada de la casa.

    – ¿Te ha pasado algo? –Neji seguía sosteniendo el paraguas intentando cubrirse él y a ella, aunque no tuviese caso ya que ella se encontraba totalmente empapada.

    –L…lo siento, solo estoy algo distraída, no es nada.

    –Hinata, estas empapada, eso no es “nada” –Recalco Neji enarcando una ceja.

    El teléfono del salón comenzó a sonar en esos momentos, se trataba de Sakura que llamaba para preguntar si Hinata ya había regresado a casa. Hinata algo indispuesta a contarle sus problemas amorosos a su primo decidió atender aquella llamada para asegurar que se encontraba bien y que ya se verían al día siguiente en la escuela.

    –T…te digo que estoy bien–Contesto Hinata en voz muy baja.

    – ¿No te has mojado? Recuerdo que no llevabas paraguas–Sakura estaba del otro lado de la línea mirando la lluvia por la ventana, estaba realmente preocupada por su amiga.

    –Bu…bueno, un poco, pero no pasa…no pasa nada, de verdad, no tienes…que preocuparte–Se encontraba realmente agradecida de la preocupación.

    Neji no dejaba de mirarla desde una distancia prudente, sabía que su prima era bastante tímida y que le costaba hablar sobre ella misma, quizás no era algo tan importante y no fuese más que alguna de esas tonterías de niñas. Con esto en mente Neji se retiró a su habitación a estudiar mientras que Hinata al terminar su corta llamada telefónica con Sakura decidió ir a darse una ducha caliente para evitar enfriarse más.

    Mientras que del otro lado de la ciudad, se encontraba el chico que ocupaba los pensamientos de Hinata. Quien se encontraba buscando las llaves en los bolsillos de sus pantalones. Llovía bastante fuerte y el frio que hacía en esos momentos no era como para quedarse mucho tiempo fuera. El piso al que quería Naruto acceder se encontraba en un edificio bastante antiguo y un tanto descuidado, era bastante pequeño y tenía unos colores opacos bastante lúgubres, los muebles también se veían bastante viejos, incluso la puerta, la cual le costó, abrir como de costumbre; por suerte para el chico el ambiente dentro era cálido, gracias a la pequeña estufa que se encontraba en el centro de la estancia. Dentro del pequeño apartamento tenían un salón-cocina pequeño, un baño y dos pequeñas habitaciones, una pertenecía a Naruto y la otra a su padrino Jiraiya.

    –Te dije que si ibas a comprar algo tenías que llevarte el paraguas, que llovería–Comento Jiraiya que se encontraba sentado en el suelo con una pequeña mesa en frente, donde tenía unas hojas en blanco, un tintero, tramas y plumas de diferentes tipos.

    –Pensé que me daría tiempo, de veras–El rubio algo enfadado dejo la bolsa del supermercado sobre la encimera de la cocina.

    – ¡Eh! Que te veo, quítate los zapatos en la entrada, luego no quieres limpiar.

    Naruto se quitó los zapatos y el abrigo a regañadientes, este último lo coloco en el perchero de la entrada, luego tendría que ponerlo cerca de la estufa para que pudiese secarse antes de que llegase el nuevo día. Una vez hecho esto Naruto fue a su habitación a quitarse el resto de la ropa, entonces recordó que en uno de sus bolsillos se encontraba un pequeño colgante que había recogido cuando Hinata había chocado con él, era una pequeña estrella plateada. Naruto la coloco sobre la mesa y comenzó a desvestirse para cambiarse a algo que estuviese seco. Una vez hecho esto salió de la habitación para prepararse un tazón de ramen, Jiraiya seguía intentando escribir, pero siempre que terminaba una página la arrugaba y la tiraba a un lado, ya había conseguido crear una pequeña montaña.

    –No olvides que mañana empiezas la escuela en el Konoha High School, no quiero problemas con Tsunade, ya mucho tuve que rogar para que te dejase entrar con tanta facilidad teniendo en cuenta que las clases comenzaron hace un mes.

    –Lo sé, no me lo recuerdes, de veras–Naruto se quejaba por lo bajo mientras calentaba el agua caliente–Por cierto, el uniforme de las chicas era un marinero oscuro ¿no?

    –Si ¿A qué viene ese repentino interés? ¿Alguna chica guapa has visto y me lo habías ocultado? –dejo de escribir para mirar con picardía a su ahijado.

    –No es nada de eso, era pura curiosidad…

    Lo cierto era que Naruto se encontraba interesado en entregarle el colgante a Hinata, y había adivinado de que escuela era básicamente porque había podido ver un poco del uniforme debajo del abrigo que ella llevaba, también era cierto que había podido ver que había debajo de la falda, aunque eso era algo que no diría a nadie.

    Llovió durante el resto de la noche, para cuando llego el día siguiente se podían encontrar, pequeños charcos de agua con algunos pétalos de flores haciendo una pequeña danza al ritmo del viento, los pájaros comenzaban su canto de cada mañana, avisando a todo el mundo que el nuevo día realmente había llegado y que era hora de levantarse. Aquella mañana la única que no se había levantado muy bien había sido Hinata quien se había despertado con un pequeño pero persistente dolor de cabeza, intento mitigarlo con unas aspirinas, pero mientras el desayuno fue transcurriendo este no pareció aminorar, en cambio cada vez dolía más, pero como intentaba no molestar a nadie y quería mantener su asistencia perfecta al igual que su primo Neji decidió mantener su malestar en completo silencio.

    – ¿Te encuentras bien hija? Te veo algo roja–Pregunto Hiashi.

    – ¿Eh?...si, bueno, solo dormí poco anoche…estoy bien…–Hinata estaba intentando tranquilizar a su padre, aunque a duras penas lo conseguía.

    Su uniforme, su abrigo y su mochila se habían mojado completamente el día anterior, por suerte Hinata tenía un uniforme de repuesto, y una mochila vieja donde podría meter sus libros. Después de desayunar toda la familia continuo su vida como cada mañana, con una diferencia, Neji espero a Hinata en la entrada, un tanto sorprendida ella acepto su compañía en silencio, aunque cierto era que le parecía extraño que este esperara por ella para ir a clases. Neji no era como su tío, el no creía en las mentiras de Hinata, ya que mentir se le daba muy mal y veía que esta no se encontraba muy bien. Iban caminando en silencio con sus bicicletas cuando aparecieron Tenten y Sakura, y efectivamente la sorpresa de las muchachas había sido la misma que la de Hinata al ver a Neji, aunque Tenten fue la que menos pudo disimular esto.

    – ¿Mis ojos me engañan o realmente estamos yendo a clases con el grandioso presidente del consejo estudiantil? – Comento Tenten imitando la voz de un anuncio de tele tienda. Sakura intento disimular la risa.

    –Sigo siendo un estudiante normal que va a clases, ¿Qué es eso de grandioso?– Contesto Neji sin siquiera mirarla.

    – ¿Eso significa que lo harás con más frecuencia? –Volvió hablar Tenten. Pero Neji solo se encogió de hombros.

    – ¿Ves? Se cree muy grandioso, ahora me ignora–La voz de Tenten denotaba que se encontraba algo ofendida.

    –Olvídalo, ningún mortal normal puede hablar con él–Sakura se encogió de hombros al decir esto, sacándole una sonrisa a Hinata.

    El resto del camino fue bastante silencio, Hinata intentaba no perder el equilibrio y aparentar estar en perfecto estado, cuando la realidad es que se movía el suelo bajo sus pies. Sakura iba muy a lo suyo, leyendo un libro de inglés, quería mejorar en aquella asignatura pues era la que peor se le daba, y con peor quería decir que no disputaba el puesto de ser la mejor junto a Sasuke. Mientras que Tenten le hacía miraditas a Neji un tanto insinuantes, él intentaba hacer que no se daba cuenta de aquello. Al llegar a la esquina se encontraron con Rock lee quien había llegado corriendo con emoción a saludar a Sakura, olvidando de todos los que estuviesen acompañándola, por desgracia esta no le hizo caso y Neji solo suspiro con resignación.

    –Olvídate de ella cejudo, no será para ti– Dijo Tenten entre risas mientras les decía adiós con la mano mientras de adelantaba con Hinata para alcanzar a Sakura.

    Dentro del recinto escolar se encontraba Tsunade, una señora de casi 50 años, de cabello rubio que mantenía perfectamente peinado en dos coletas bajas, con un kimono bastante revelador de escote, dejando ver bastante de sus enormes pechos. Tsunade se encontraba sentada en su sillón negro de cuero, frente a su escritorio pintado de un perfecto y brillante negro, el cual estaba hasta arriba de expedientes de estudiantes y profesores, aunque en ese momento le importaba más cierto expediente. Frente a ella se encontraba Jiraiya, que a diferencia de como solía vestir normalmente, intento vestirse un tanto formal, pero sin que fuese excesivo, realmente parecía que Tsunade y Jiraiya compraban la ropa en la misma tienda. La gran estancia, llena de cuadros florales, grandes ventanales que dejaban entrar luz natural, la decoración cara y los sofás de cuero, hacían que cualquiera se sintiese intimidado. Este no era el caso de la tercera persona que se encontraba en aquella habitación, Naruto Uzumaki, quien estaba vistiendo el uniforme de la escuela, aunque por mochila llevaba algo que parecía más un saco negro con el logo de su familia, al igual que la cinta negra que llevaba puesta en la cabeza.

    El chico se encontraba sentado en uno de los sillones pequeños que se encontraban en la esquina de la habitación, estaba sentado en una posición un tanto amenazante, aunque esto no pareció preocupar a Tsunade quien solamente miraba a Jiraiya a la hora de hablar, casi ignorando por completo la existencia de Naruto.

    – ¿Entonces todo resuelto? –Pregunto Jiraiya con un tono de preocupación que incluso Naruto noto.

    –Sí, mientras nadie sepa…–Tsunade fue interrumpida.

    –Si de veras queréis que nadie sepa nada, lo mejor sería siquiera mencionarlo ¿no? –Naruto fue quien hablo, llamando por fin la atención de los dos.

    –Por una vez tienes razón–Contesto Jiraiya con una sonrisa.

    – ¿Cómo que por una vez? Viejo pervertido–Naruto algo molesto se levantó y miro a su padrino de manera amenazante.

    –Y yo que por un momento pensé que habías madurado– Tsunade obviamente decepcionada suspiro.

    El resto de la conversación fueron acerca de papeleos, horario escolar, cosas típicas que realmente se hacen con la llegada atrasada de un nuevo estudiante. En cuanto a Neji y Rock lee, terminaron llegando solos a la escuela, las chicas se habían adelantado lo suficiente para perderlas de vista, esto a Neji no le molestaba pero a Rock lee le parecía lo peor. Lo cierto es que Neji sufría bastante con los desvaríos de Rock lee cuando se pronunciaba el nombre de Sakura o esta aparecía en su campo de visión. Si de por si el chico era bastante hiperactivo, ese nombre hacia que su “volcán de la juventud” ardiera con ferviente intensidad, al menos eso solía decir él.

    Por otro lado Sakura lo encontraba sumamente irritante y poco atractivo, no podía creer su mala suerte, en sus 15 años de vida nadie se había enamorado de ella, y que justo quien lo hiciese fuese alguien tan poco atractivo y peculiar le desanimaba bastante. Rock lee que solía vestir siempre con algo verde ya que decía que era su color de la suerte, llevaba unas cejas tan pobladas y cuadradas que parecían falsas, y su pelo negro con corte de hongo no le hacían ningún favor. Hacían que junto a su personalidad demasiado hiperactiva le hiciese simplemente repelente para las chicas.

    – ¿Entonces nunca darás oportunidad a Rock lee? –Tenten decía esto mientras arreglaba su flequillo con gran afán.

    –Obviamente no, yo solo tengo ojos para Sasuke– Sus ojos esmeralda se posaron en los de su amiga, para hacerla entender sus palabras.

    –Ya, ya, me dirás que para ti no hay nadie más que Sasuke. Pero Sakura, eso es lo mismo que dice media escuela ¿Por qué te gusta el con tantas fuerzas? –ella simplemente no comprendía a su amiga.

    –Chicas…–Murmuro Hinata por lo bajo.

    –No lo entiendes, como solo tienes ojos para Ne…–Tenten rápidamente se apresuró a cubrir la boca de Sakura para que no siguiese hablando.

    – ¡Vale, ya entendí! Te gusta Sasuke y no se puede evitar–Algo nerviosa miro a Hinata, esperando que esta no se diese cuenta.

    Por suerte para ella, Hinata se encontraba lo suficientemente mal como para no presar atención correctamente a la pequeña disputa de sus amigas. Algo aliviada y después de unos dos minutos más de conversación, Tenten se fue escaleras arriba para dirigirse a clase y Sakura y Hinata se despidieron para ir a las suyas también. Pero justo en la entrada Hinata tropezó y de no ser por Sasuke se hubiese dado de bruces contra el suelo. Sasuke la sostuvo como si de una pluma se tratase y al mirar su cara un tanto roja se preocupó.

    –Gra…gracias–Murmuro Hinata en lo que parecía más un suspiro que palabras.

    Sasuke toco su frente para confirmar lo que ya sabía, Hinata no se encontraba bien, pero cuando intento hablarle para decirle que la acompañaría a la enfermería, su grupo de fans comenzó a murmurar por lo bajo, preocupadas del repentino acercamiento de Sasuke a una chica; esto Hinata lo aprovecho para alejarse de Sasuke e ir silenciosamente a su asiento. Sasuke de momento había perdido la posibilidad de ayudarla, pero tendría pendiente el hacerlo en cuanto su sequito de seguidoras estuviese un poco alejado de él. Aunque nadie entendía realmente el comportamiento de Sasuke, los chicos pensaban que se acercaba ocasionalmente a Hinata por las mismas razones por las que ellos lo hacían; sus pechos grandes, y aunque en realidad las chicas pensaban algo parecido, rápidamente solían desechar esa idea ya que consideraban que Sasuke era un ser puro que no se interesaba por esas cosas. Las razones eran efectivamente erróneas y él pretendía revelarlas pronto.

    Hinata mientras tanto estaba en su asiento intentando centrarse en un solo punto de la madera desgastada de su mesa, pero el dolor de cabeza no solo había empeorado, parecía que la temperatura de su cuerpo había aumentado diez grados, al menos así lo sentía ella. Un tanto incomoda en su asiento y con más calor del habitual intento apartarse un poco el flequillo para que no se pegara a su frente sudada, aunque esto no disminuía para nada el calor que estaba sintiendo. En esos momentos la mente de la pobre chica estaba tan dispersa que no se percató de que en aquel momento había entrado la profesora encargada de la clase; Kurenai, quien además no había entrado sola, si no que tras ella, dando grandes zancadas con aires de superioridad había entrado Naruto, presentándose como un nuevo estudiante.

    –Mi nombre es Gogetsu Naruto, vengo de estudiar de España, tengo 16 años, me gusta el ramen y pelear, espero llevarme bien con todos– Una vez acabada su presentación, de la cual parecía bastante orgulloso, sonrió.

    –Lo de pelear se lo pudo haber ahorrado Gogetsu–Kurenai suspiro mientras negaba con la cabeza.

    La clase no parecía realmente interesada en la llegada del nuevo estudiante, solo una persona mostraron cierto interés; Shikamaru quien reconoció a su viejo amigo, y sonrió al pensar que su problemático amigo no había cambiado un ápice, aunque le extrañaba el cambio de apellido. Naruto un tanto decepcionado por el poco interés de sus nuevos compañeros comenzó a mirar alrededor para ver si podía reconocer a alguien, y aunque vio la cara de su amigo Shikamaru en ese momento vio algo más interesante, la chica con la que había chocado el día anterior.

    – ¡Tu, La chica del cabello azul oscuro largo, de bragas blancas! –grito haciendo que todos mágicamente prestasen atención y mirasen a quien se dirigía Naruto.

    Hinata al percatarse que el día anterior llevaba bragas blancas y que había tropezado con alguien levanto la cabeza, el mareo instantáneo que sintió casi hizo que perdiera la conciencia en ese momento, pero aguanto lo suficiente para darse cuenta de que la persona que hablaba era Naruto, el chico que le gustaba y aparentemente le había visto las bragas. Con una pequeña mueca de dolor miro a Naruto antes de perder el conocimiento y caer estrepitosamente de su silla. Casi todos los estudiantes se quedaron quietos ante la escena, se podría decir que incluso pararon la respiración, menos Sasuke, quien rápidamente se había levantado para socorrer a Hinata, quien al parecer con la caída se había pegado en la cabeza con fuerza.

    Sin pensárselo dos veces la tomo en brazos por primera vez, y se percató de lo ligera que esta era; Naruto intento también ayudar, pero fue detenido por Kurenai quien pensó que con una sola persona era más que suficiente para que Hinata llegase a salvo a la enfermería. El camino a la enfermería hizo que Sasuke se arrepintiese un poco de haber decidido que era buena idea llevarla él; pues las chicas iban saliendo una a una, interrumpiendo las clases para ver como el llevaba en sus brazos a una chica, les daba igual la razón por la que Hinata Hyuga era llevaba en brazos de Sasuke mientras se encontraba inconsciente, los celos de ellas eran tan intensos que cada paso que daba Sasuke era como pisar cuchillos. Intento no prestar atención al absurdo comportamiento de las chicas, pero era difícil teniendo en cuenta que habían alborotado todas las clases cercanas con sus gritos e incluso llantos.

    – ¿Ese no es Sasuke Uchiha llevando en brazos a Hyuga? –Pregunto una con una voz chillona.

    –Dios mío, lo es ¿Qué hace ella en sus brazos? –Comenzó a gritar otra.

    –Chicas por favor entren a clases–Comenzaron a decir los profesores en general.

    Por fin, pensó Sasuke al ver la puerta de la enfermería, pateo la puerta para que la enfermera se diese cuenta de que alguien llamaba, le era imposible abrir teniendo en brazos a Hinata, que aunque esta no era para nada pesada, al estar inconsciente se podría caer de sus brazos con facilidad. La enfermera abrió la puerta tomándose su tiempo al hacerlo, pero al ver que una estudiante se encontraba inconsciente tomo medidas rápidas y guio a Sasuke a una camilla para que la recostara allí, mientras que ella cerraba la puerta para evitar curiosos, e iba a por el estetoscopio y un termómetro. Al acercarse a la camilla no le hizo falta usar el termómetro, se veía a leguas que la pobre chica estaba ardiendo en una intensa fiebre. Aun así, como buena profesional siguió los procedimientos correctos, solo para afirmar lo que sospechaba. Era un simple resfriado.

    Continuara…
     
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    AkiSasu

    AkiSasu BloodyMonster

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    Bastante interesante y llamativa la historia, es difícil ver ese comportamiento en el Uchiha, lo que causa curiosidad, y me pareció muy tierna y divertida la torpeza de Naruto, como siempre.

    Es agradable, solo te recomendaría tener más cuidado con los excesos de repetir las mismas palabras en los párrafos.

    Estaré al pendiente de los avances. Cuídate y suerte.
     
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    Inucharana

    Inucharana Iniciado

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    Lloraré bajo la lluvia
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    Romance/Amor
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    Capítulo 3: ¿la recuerdas?
    Sakura quien no se había perdido la escena de Sasuke y Hinata en esos momentos se encontraba sentada en su asiento, mientras mordía el lápiz y movía con nerviosismo la pierna, lo cierto es que se sentía culpable; culpable por haber sentido celos por un segundo, y no por preocuparse por el hecho de que su amiga estuviese inconsciente. Sabía que aquello no estaba bien, que no podía ser como todas aquellas locas fanáticas de Sasuke, o quizás se estuviese engañando a sí misma y realmente lo era. Por mucho que intento sacar ese pensamiento de su cabeza, este persistió durante toda la clase.

    Naruto también se sentía algo preocupado por Hinata, y aunque aún no sabía su nombre, era cierto que había tenido cierto interés en ella, quizás porque se veía tan tímida, le recordaba a los gatitos que solía recoger a veces, tenían la misma mirada de pequeño animal indefenso, y aunque seguramente esto no tendría mucho sentido para nadie, para Naruto era una verdad absoluta. Se prometió que cuando sonase la campana averiguaría donde estaba la enfermería e iría a verla, pues quizás había sido muy grosero el haber mencionado sus bragas delante de toda la clase, así que quería disculparse con ella.

    Hinata no recupero el conocimiento cuando sonó la campana del cambio de clases, pero la enfermera intento tranquilizar a Sasuke diciéndole que se trataba de un pequeño resfriado con una fiebre un tanto alta pero no imposible de controlar. Aun así este no quedo muy convencido y decidió que no se iría de su lado hasta que no despertase, en aquellos momentos Hinata le parecía algo demasiado frágil. La enfermera que no tenía ganas de luchar contra la determinación de Sasuke le permitió quedarse, dejándole claro que no sería la culpable de que tuviese faltas. Por otro lado Sakura y Naruto, no consiguieron tener permiso de ir a la enfermería hasta que no fuese el receso. Hinata despertó en el tercer periodo, faltando poco tiempo para que sonara la campana. Un tanto confundida, Hinata intento sentarse pero aún tenía dolor de cabeza. No tenía idea sobre cómo había llegado a la enfermería, o sobre el hecho de cuando había perdido el conocimiento. Sasuke que se encontraba sentado a su lado no le quitaba ojo de encima, ella se percató de su presencia después de unos segundos. Algo nerviosa bajo la mirada, la mirada de Sasuke parecía quemarle la cabeza debido a la intensidad.


    –…Supongo…supongo que…me has traído…tú– Murmuro mientras jugaba con los dedos.

    –Sí, deberías tener más cuidado con tu salud–Contesto secamente Sasuke.

    –Lo…Lo…siento– Mientras decía esto se le quebraba la voz.

    –No te estoy regañando, solo digo que deberías cuidarte más– Al decir esto Sasuke se levantó– Deberías descansar más y luego ir a casa, ya casi es hora del receso, así que tus amigas vendrán.

    Hinata sin saber cómo responder asintió con la cabeza, Sasuke con una pequeña sonrisa salió de la enfermería, y aunque Hinata y la enfermera no se percataron de esto, Neji que en aquellos momentos había ido a ver a Hinata se quedó algo sorprendido al ver la pequeña sonrisa en aquel sombrío chico, aunque tampoco le dio mucha importancia. Neji que se había enterado sobre el desmayo de Hinata gracias a Rock lee, quien se había enterado gracias a un compañero, que a su vez se había enterado por Ino Yamanaka, mejor conocida como la presidenta del club de fans de Sasuke. Aliviado de ver que su prima se encontraba bien, se acercó y le revolvió el pelo, esto era algo que siempre le hacía cuando eran pequeños, aunque hacía mucho tiempo que no lo hacía, por ello Hinata le miro con gran asombro cuando hizo aquello.

    –Al final siempre tengo que estar cuidando de ti, si mi eres inútil– Comento sin dejarle de revolver el pelo.

    –L…Lo siento– Hinata se sentía algo avergonzada, no quería ser una carga para nadie.

    –No te disculpes, no estoy enfadado. Cuando acaben las clases iremos juntos a casa, así que no me hagas esperar.

    Sin esperar a que Hinata dijese algo, Neji dejo de revolverle el pelo y dejo la enfermería, dejándole una pequeña sonrisa en los labios a Hinata. Por un momento deseo enfermarse más a menudo, para que su primo le prestase algo de su tiempo.

    Unos minutos después sonó la campana y antes de que alguien se moviese Sakura ya había salido disparada de su asiento, como si de un resorte se tratase. Ella quería ir a la enfermería y quitarse la culpabilidad de no haber pensado en su amiga en un primer lugar, pero al salir de clase choco de frente con Sasuke, un tanto sorprendida porque alguien cortase su paso levanto la cabeza. No sabía porque, pero sus sentimientos en ese momento se desbordaron, su corazón comenzó a latir a toda velocidad al tenerle tan cerca, la diferencia entre ellos era de tan solo unos centímetros, estaban tan cerca que no lo pudo evitar.

    –Me gustas–No sabía porque había dicho tal estupidez de la nada, pero el daño obviamente ya estaba hecho.

    Preocupada miro los ojos negros y profundos en busca de una reacción en este, pero esto no ocurrió, como si nadie le hubiese hablado Sasuke simplemente se aliso la camisa blanca y siguió su camino, ignorando por completo, a una incrédula Sakura que simplemente no sabía que había pasado. Paso unos minutos allí de pie, sin hacer nada, mirando al vacío, intentando comprender si era cierto que no solo se había confesado a su amor de infancia, si no que este le había ignorado por completo. Naruto que había salido también de clase para ir a la enfermería había visto la escena, se preguntó quién era aquella chica de cabello rosa tan bonito, y porque aquel chico la había rechazado, bueno, mejor dicho, había pasado de su confesión.

    Sin saber que más hacer camino hasta donde se encontraba ella, quizás la forma más fácil sería preguntarle donde se encontraba la enfermería, seria matar dos pájaros de un tiro; pero en aquel momento Shikamaru que salía de clases también, decidió dar un abrazo por la espalda de su viejo amigo haciendo que este se sobresaltara, Shikamaru no se había enterado de porque su amigo se encontraba allí de pie sin moverse.

    – ¿Naruto que haces aquí? –pregunto Shikamaru.

    – ¿Eh? Ah, bueno, quería ir a la enfermería– Aunque mientras decía esto no dejaba de mirar a Sakura que seguía allí de pie.

    – ¿Por qué no vienes mejor a la cafetería conmigo? Creo que merezco cierta explicación tuya, aunque sé que da pereza– esto último lo dijo mientras bostezaba.

    –Solo si después me acompañas a la enfermería.

    –Sin problemas– Diciendo esto guio a Naruto hacia la cafetería.

    Tenten que bajaba a toda prisa vio a Sakura sin moverse en el pasillo y sin pensárselo dos veces le dio un pequeño toque en el hombro, preguntándole si se encontraba bien, Sakura que no entendía si quiera si lo pasado había sido real decidió asentir y ambas fueron a la enfermería. Hinata que se encontraba acostada en la cama mirando al techo no se esperaba para nada el estruendo que harían sus amigas o mejor dicho Tenten al entrar a la enfermería, la enfermera en aquel momento se encontraba fuera, por ello no se llevaron ninguna reprimenda.

    – ¿¡Estas bien!? –Pregunto Tenten echando hacia un lado la cortina que daba más intimidad a la camilla donde estaba Hinata.

    –Si…solo…es un resfriado común–Murmuro Hinata sentándose.

    –Me alegro–Murmuro Sakura con una pequeña sonrisa en los labios.

    –Ahora vamos a lo importante–Tenten tomo un taburete para sentarse–Todo el mundo habla de cómo Sasuke te trajo aquí en brazos ¿Qué tal la experiencia?

    –Eh…yo…

    –Creo que estaba inconsciente, no creo que sea posible que lo recuerde–Corto tajantemente Sakura, quizás siendo un tanto borde.

    –A ver, que se pudo haber desmayado en sus brazos–Dijo Tenten dirigiéndose a Sakura.

    –Yo…yo no…recuerdo nada, Sakura tiene…razón–Intento responder Hinata pero Tenten no la escucho.

    – ¡Tenten! –Grito Sakura.

    – ¿Qué? Solo bromeo, sabemos que a Hinata no le gusta Sasuke, se desmayaría por cualquier chico–Enfadada por el grito de Sakura, Tenten se cruzó de brazos.

    –Pues no es divertido. Hinata me alegro que estés bien, pero tengo que irme, hoy no me he concentrado bien en las clases, debería revisar mis apuntes.

    Y sin decir nada más se fue de la enfermería, Hinata y Tenten se quedaron un tanto sorprendidas por el comportamiento de Sakura, pero decidieron no comentar sobre el tema, simplemente dejaron que un silencio incomodo se instalase en la enfermería. Sakura había decidido irse a la parte trasera de la escuela, era algo así como su lugar secreto para estudiar en los recesos y así evitar ser molestada, pero aquel día no lo uso para estudiar, sino más bien para llorar, la pobre Sakura sentada debajo de un árbol lloraba, lloraba por lo tonta y mala amiga que había sido aquel día ¿De verdad un chico era más importante que su amiga? ¿Le gustaba Sasuke de verdad o solo era una pequeña obsesión? Eso se preguntó mientras lloraba. Lo que no sabía es que ella no era la única persona que usaba ese lugar en los recesos; allí, sin saber que decir se encontraba Shikamaru, amante de las cosas que no fuesen problemáticas, pero en aquel momento en su sitio favorito se había encontrado algo bastante problemático, y no se encontraba solo, Naruto, quien tenía en sus manos un zumo a medio tomar, miraba también aquella escena, la cual le entristecía. Intento acercarse pero Shikamaru le detuvo: “Es una chica muy problemática”. Aunque Naruto no quedo convencido del todo, decidió hacerle caso por una vez a su amigo.

    –Bueno, ahora que por fin encontramos un sitio–Shikamaru decía esto mientras cerraba la puerta de la azotea.

    – ¿Podemos estar aquí? ¿Qué dirá Tsunade?

    –Olvídate de eso, y dime ¿Por qué te has cambiado el apellido? ¿Realmente lo has hecho por “aquello”?

    –Si–Naruto le miro a los ojos con un pequeño destello de tristeza.

    El resto de día la Konoha High School estuvo un tanto alterada, por un lado las chicas que seguían llorando por la suerte que había tenido Hinata de que Sasuke la llevase en brazos, Neji que al final tuvo que delegar sus deberes a Rock lee, cosa que no le gustaba nada, pero le preocupaba más dejar que su prima se fuese sola a casa. Así que una vez le explicara todo lo que tenía que hacer, Neji tomo su mochila y su abrigo, pasó por ese pasillo de primero que tan poco le gustaba y recogió las cosas de Hinata. Las chicas sentían cada vez más envidia, Hinata no solo había estado en brazos de Sasuke, si no que su primo Neji, quien era otra belleza inalcanzable, la acompañaría a casa; a las chicas no les importaba que de hecho Neji y Hinata viviesen juntos, el hecho de que Neji dejase su puesto como presidente para llevarla a casa demostraba lo mucho que se preocupaba por su prima.

    Neji a pesar de que intentaba no prestar atención a lo que decían a su alrededor, por desgracia para él, tenía un buen oído así que le era imposible no escuchar las tonterías que decían las chicas. Cuando fue a la enfermería, Hinata se encontraba sentada en la cama mirando a la nada.

    –Si sabías que estabas enferma tenías que haberte quedado en cada–Neji dijo esto mientras le tiraba el abrigo y la bufanda a la cara.

    –P…pero, yo…solo quería…no importa–Murmuro Hinata mientras tomaba el abrigo y la bufanda para ponérselo.

    Aunque esta parecía tener dificultades para hacerlo, así que Neji la ayudo a ponerse en pie y vestirse, esto no lo hizo de buena gana, o eso le pareció a Hinata. El camino fue lento y frio para ambos, Neji porque quería volver a la escuela y ver si rock lee había hecho bien las cosas y Hinata porque no se encontraba para nada bien. Por suerte aunque se había nublado un poco, no había llovido, lo cual Neji agradeció para sus adentros. Cuando llegaron al gran portón Hinata suspiro, sabía que su tío en aquel momento no se encontraría en casa, por lo que no le caería ninguna reprimenda, pero seguro la servidumbre les haría saber cómo por culpa suya Neji había perdido horas de su tiempo como presidente del consejo estudiantil.

    Al entrar la ama de llaves se encargó rápidamente de Hinata, Neji decidió que no tenía sentido volver a clase así que subió a su habitación a estudiar. El resto de la mañana trascurrió bastante tranquila, incluso para Sasuke que tenía que intentar ignorar a su “grupo de fans” el cual si de normal era horrible, ese día no tuvo palabras para definirlas. Salir de clases ese día fue un alivio para él, así que cuando sonó la campana salió lo más rápido posible y tomo el autobús hacia su hogar. Sasuke vivía solo en un pequeño apartamento que no era más que una habitación con cocina, sofá-cama, un escritorio y un pequeño baño, el no necesitaba más, el simple hecho de tener libertad era suficiente.

    Su casa quedaba relativamente cerca de la escuela, porque no le tomo más que cuatro paradas en el autobús; aunque de normal solía ir caminando, aquel día tenía razones para llegar lo más pronto posible. La zona en la que vivía era una pequeña peatonal, rodeada de pequeños y antiguas viviendas de unos cuatro niveles de altura como máximo, Sasuke fue hasta el último bloque y abrió la verja de metal de un marrón oscuro, que daba a unas escaleras desgastadas, subió hasta el segundo piso y en la última puerta del pasillo introdujo la llave, la cual tenía un llavero de perrito.

    – ¡Bienvenido a casa hermanito! –Grito su hermano en el momento en el que la puerta se abrió.

    Sasuke suspiro con resignación y se quitó los zapatos, siempre había intentado llegar antes que su hermano, su deseo era poder llegar antes y dejar la llave puesta, así su hermano no podría abrir aunque tuviese una llave. Pero por ahora nunca había conseguido llegar antes. Itachi Uchiha, quien tenía 27 años, estaba soltero y era policía no amaba otra cosa que no fuese a su pequeño hermano menor Sasuke. Itachi era consciente de que su hermano no solía quererlo en casa, por algo había decidido irse a un piso solo, y aunque Itachi no estuvo de acuerdo al principio, decidió ceder ya que seguían viviendo en la misma calle, y como siempre trabajaba hasta tarde, tampoco había mucha diferencia si Vivian juntos o no, a fin de cuentas a él no le costaba nada ir a casa de su hermano.

    – ¿Por qué has llegado tan pronto, no tenías que patrullar hoy? –Sasuke se quitó el abrigo y lo colgó para luego ir a la nevera.

    –No, bueno, sí, pero cambie el turno con Deidara, me la debía–Itachi se levantó e intento darle un abrazo a su hermano, pero este hábilmente se apartó.

    –Me sorprende mucho que un “gran” policía este cambiando turnos para hacer el vago–Esto lo decía mientras sacaba unos huevos y un trozo de pollo de la nevera.

    –No para hacer el vago, para estar con mi hermano–Intento nuevamente abrazar a su hermano, pero esta vez su teléfono fue quien se lo impidió.

    –Contesta, odio tu tono de llamada–Dijo algo irritado.

    –Vaya, parece que hoy no te fue muy bien en clase–Saco el móvil de su bolsillo y contesto– ¿Sasori? ¿Qué haces llamando a esta hora?

    – ¿Podemos quedar esta noche? Te tengo que contar algo–Dijo su amigo del otro lado del teléfono.

    –Bien, mándame luego donde quieres que quedemos y la hora, es viernes, así que quizás lleve a mi hermano–Esto último lo dijo mirando a su hermano mientras preparaba el arroz en la arrocera.

    –Y de nuevo llega el complejo de hermano– Se escucha un suspiro del otro lado–No hay problema, sabes que tu hermano es bienvenido.

    Después de esta corta conversación, Itachi volvió a prestar toda su atención a las habilidades culinarias de su pequeño hermano, quien debía admitir que cocinaba mucho mejor que él. El resto de aquel día fue bastante tranquilo, Sasuke salió con Itachi y Sasori, aunque obviamente no bebió nada de alcohol, Hinata siguió recuperándose de su resfriado y su hermana volvió de su viaje escolar, con muchas cosas que contar, lo cual distrajo a Hizashi del hecho de que por culpa de Hinata, Neji había vuelto antes a casa. Durante el fin de semana, las cosas no variaron mucho, Neji salió el sábado por la tarde a tomar algo con Rock lee a una cafetería del centro, Hinata se lo paso dormida casi todo el día, Tenten intento ir a su casa pero al final se hizo imposible, tenía que entrenar, pues vivía en un dojo. Y Sakura se la había pasado estudiando sin parar, fue su forma de distraerse. Naruto en cambio se la paso todo el fin de semana quedando con sus amigos Shikamaru y Chouji, con quienes intento ponerse al día.

    – ¿Entonces ya no está la tienda? Vaya, me gustaban sus helados– Se quejó Naruto el domingo en la tarde.

    –Fue una gran pérdida– Dijo Chouji con la boca llena de patatas fritas.

    –Sí que han cambiado cosas–Murmuro Naruto mientras caminaba.

    –Como que ahora seas algo así como un prófugo– Esta vez fue Shikamaru quien hablo.

    – ¿prófugo? ¿Por lo de su familia? –Se detuvo curioso Chouji.

    –A ver, yo no lo diría así, simplemente me cambie el apellido por asuntos legales, pero sigo siendo un Uzumaki–Mientras decía esto se daba un golpe en el pecho orgulloso.

    –No puedes decirlo orgulloso cuando ahora no eres Naruto Uzumaki– Se burló Shikamaru.

    –Hablando de otra cosa ¿Es cierto que le viste las bragas a Hinata Hyuga? –Chouji decía esto sin parar de comer.

    –Sí, pero no fue intencional.

    –Los malos hábitos nunca cambian–Suspiro Shikamaru pegando en la cabeza a Naruto.

    – ¿Malos hábitos? –Pregunto.

    – ¿No recuerdas a Hinata? Cuando salíamos a jugar de pequeños al parque hubo un verano donde Hinata estuvo presente.

    Naruto entonces recordó su vida antes de haberse mudado y recordó porque le había parecido familiar Hinata en un primer momento. Shikamaru, Chouji y el estudiaban juntos desde que el tenia uso de razón, y en las tardes solían quedar a jugar en un parque cerca de la escuela, les gustaba aquel lugar porque no solían haber niños, aquel parque enorme y lleno de trampolines, castillos, y columpios pertenecían a una zona un tanto “adinerada” y al parecer aquellos niños tenían sus propios parques en casa para jugar, lo que significaba que aquel sitio era un despropósito, simplemente hacia ver la zona más bonita.

    Pero aquello no fue más que una suerte para esos tres niños de 11 y 12 años, quienes preferían jugar a los piratas sin que nadie más les molestara. Lo que ellos tardaron en darse cuenta era que no eran los únicos que amaban la soledad de aquel parque. Pues aun en los veranos ese sitio estaba desolado, era raro ver a algún niño. Pero ese verano na niña de cabello corto negro azulado aparecía de vez en cuando, no iba a jugar, simplemente se sentaba en un banco o se quedaba escondida tras un árbol.

    Era Hinata, quien le gustaba ver aquel grupo de niños jugar a escondidas, especialmente a Naruto, por quien desarrollo una especie de “amor” sin siquiera dirigirle una palabra; y aunque el juego de observarles le parecía entretenido, Chouji la descubrió e hizo que se presentara ante ellos, aunque nerviosa, aquella chica que siempre vestía con faldas de volantes y camisas con lazos estaba más emocionada por el hecho de que el chico que le gustaba la mirase, aunque con lo tímida que era, solo consiguió que su nerviosismo aumentara hasta el punto que si sus miradas se encontraban ella salía corriendo.

    – ¿No te parece rara esa niña? –Había preguntado Chouji un día mientras miraba como corría la pequeña Hinata.

    –Lo es ¿Cómo es posible que esa niña rica se fije en Naruto?–Shikamaru decía esto mientras se rascaba la cabeza.

    – ¡Eh! Que yo soy un chico guapo, de veras–Naruto ofendido se cruzó de brazos.

    –Ya…claro–Chouji abrió una bolsa de galletas.

    –Seguro que piensa que tu cara es graciosa– Shikamaru le dio un pequeño empujón a Naruto.

    Naruto nunca presto mucha atención a aquella niña, quizás era porque solo tenía 12 años y en aquel entonces el fijarse en chicas no era su prioridad, o quizás era el hecho de que a él también le parecía un tanto extraña, pues no podía comprender como alguien podía ser tan tímida al punto del desmayo, no era de extrañar que después de tanto tiempo. Aunque lo que se preguntaba ahora Naruto era ¿ella le recordaba siquiera?


    Continuara…
     
    Última edición: 22 Marzo 2020
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