Crepúsculo La razón de los Porqués (SamUley)

Tema en 'Fanfics sobre Libros' iniciado por Laviuncchi, 31 Agosto 2020.

Cargando...
  1. Threadmarks: CAST
     
    Laviuncchi

    Laviuncchi Usuario popular

    Sagitario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2016
    Mensajes:
    766
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    La razón de los Porqués (SamUley)
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Tragedia
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    967



    Esta historia no esta realmente establecida dentro de los sucesos que tengan que ver con Bella Swan, esta más dirigido a la tribu Quileute, a la manada de Sam y específicamente a Sam Uley.
    Es un ONESHOT, por ende, no habrá una historia como tal. Pero le he puesto un índice de temas para que sepan todo lo que han leído. XD. También puse un Cast con bastante ¿spoiler de emoción?, solo quise darles este ONESHOT para agradecer, para ser agradecidos y para valorar nuestras vidas.
    Ah, y una cosa más, es un especial hecho gracias al COVID-19, que me hizo reflexionar mucho este tiempo de distanciamiento con todos.
    Sin más que decir, espero que disfruten de esta historia corta. Y pues, nos leemos pronto en otra aventura. ¡Saludos!

    Cast

    SAM ULEY como Chasque Spencer
    "Es linda cuando se sonroja.."
    "Antes estaba enojado pero tus abuelos y yo hemos visto tu arrepentimiento, eso te hace buena persona...cariño."
    "Samay no es ninguna mujerzuela..."
    "Gracias... Ahora si, dulces sueños, mi otoñoveral."

    EMILY YOUNG como Tinsel Korey

    "¿Quieres que te crea que todo este tiempo no has estado con una mujer? ¡te he escuchado que le decías cuanto la amabas! ¡Eres un maldito mentiroso, inclusive te metes con una puta como esa...esa tal Samay!"
    "Oh, pobrecita, yo... yo de verdad lo siento... realmente no quería llamarla así, yo no sabía."
    "Sam... tranquilo, recuerda que ella ya debe estar tranquila sea donde sea que esté, a mi ni a ella sé que no nos gustaría verte así."
    "Se nota que como Samay no había ninguna otra, me iba a caer bien, como me la cuentas, era muy buena onda."

    LEAH CLEARWATER como Julia Jones

    "Leah Clearwater, tu próxima mejor amiga..."
    "¡No! Seth es mi hermano, es mío, es un Clearwater, A-ademas, no puedes hacerlo, fuera de mi casa"
    "No quería decirlo así, tu también eres de nuestra familia, porque...tu, Samay, te sentimos parte de nosotros aquí..."
    "Eres parte de nosotros, ERES parte de nuestra alma, eres mi alma gemela, por favor perdóname..."
    "¿Que acaso no ves como tu marcha nos esta matando como si fuera una mordida a la yugular? Joder! Como detesto que seas capaz de abandonar tu felicidad por la de los demás, ¡cuando serás capaz de hacerte feliz a ti misma! ¡Te odio!"

    HARRY CLEARWATER como Graham Greene

    "El viejo Quil la adoptó, ahora ella es parte dela familia, de la reserva."
    "Por favor, no los nombren por el momentos, si... Son sus padres, pero, ellos ya estan en tierras silenciosas como nuestros ancestros. "
    "No digas eso, a pesar que ahora seas Samay Yalay Ateara, siempre serás parte de la familia... Leah solo estaba nerviosa, lo dijo sin pensar... Por favor, perdonadla."
    "¿Acaso no sabes cuánto ese muchacho te tiene aprecio? Sam se quedaría no importa la situación o riesgo, el se quedaría."

    SUE CLEARWATER como Alex Rice

    "Vamos mi niña, ¿vas a dejar que robe tu derecho de hermana mayor?"
    "Vamos Samay, no me dejes, vamos mi estrellita... respira... por favor...¡reacciona!"
    "Samay es como una leona, defiende a sus cachorros y nunca dudará en protegerte. Pero tu... mi pequeño Sam, eres el lobo solitario que siempre va a estar para apoyarla e intentar cuidarla, son tan distintos pero tan parecidos a la vez. "
    "Tal vez... Sam es la impronta de Samay, eso explicaría lo sucedido."

    BILLY BLACK como Gil Birmingham

    "Chicos, nuestro deber ahora es darle una familia, apoyo y cariño. ¿Puedo contar con ustedes?"
    "Mejor ve a disculparte con tu chica, pequeño hightlander"

    QUIL ATEARA III como Charles Vanel

    "Al fin vuelven a recordarse de nosotros, al parecer"
    "Con que el chamaco ya se nos enamoró"
    "Vuestro cuerpo no estaría preparado para soportar el gen, aunque no se ha visto algún gen manifestarse en alguna mujer. Por lo que damos por sentado que solo la población masculina tiene la capacidad."
    "No hay más remedio, decías que algún día el gen saldría en una mujer, ahora pórtate como una y toma la aventura que se te ha concedido."

    *:..。o○ ○o。..:*

    Personajes propios
    Screenshot_2020-09-01-01-36-26.png

    SAMAY YALAY imagen de @freepic.diller

    "P- perdón, fue la emoción. ¡Un placer, soy Samay Yalay! Aunque... Me pueden decir May."
    "Lo veo en sus ojos, su espíritu, la pureza y su encanto, tienen mucho para contar...¡además es mas tierno que Leah!"
    "Te perdoné en el mismo momento que defendiste tu territorio, tu familia, solo quería hacerte entender, que la familia hay que apreciarla, amarla, cuidarla...p-porque un día puedes despertar sin ello."
    "Patrañas, se basan en su lógica de viejos, ¿que pasaría si alguna vez hubiera una en la manada?"
    "Vaya, un niño que no tiene nada mejor que hacer, ¿acaso tu mano no te da el cuero para rascarte las bolas?"
    "Daría mi vida por ti, eres mi familia Samsam, y el que se mete con ella, me las paga."
    "Te amo...y te amaré siempre mi Sam, mi lobeznero"
    "Siempre estaré aquí para guiarte por el camino correcto, SamSam, ahora deja de ser crío y recupera a tu impronta porque como no lo hagas... Haré que te olvides de transformarte en lobo por un buen tiempo."

    .・゜゜・
    WILLY YALAY AKAASHI y ARANXTHA YALAY AKI como los padres de Samay
    .・゜゜・
    DAIKI AKAASHI y TSUYA AKAASHI como los tíos paternos.
     
    Última edición: 31 Agosto 2020
  2. Threadmarks: Índice general de temas del oneshot
     
    Laviuncchi

    Laviuncchi Usuario popular

    Sagitario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2016
    Mensajes:
    766
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    La razón de los Porqués (SamUley)
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Tragedia
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    204
    2 sin título_20200708100725.png

    ■□■□■□■□■

    RECOPILACIÓN DE TEMAS QUE ENCONTRARÁS EN ESTE ONESHOT- SAM ULEY.

    ▒.."ELLA ES SAMAY" (767 palabras)
    ▥.."PRIMERA PELEA: LEAH VS SAMAY" (554 palabras)
    ▧.."RECONCILIACIÓN. SAM y LEAH DESCUBREN UN PASADO." (634 palabras)
    ▩.."EDUCACIÓN EN LA RESERVA. Otra Samay a la vista." (743 palabras)
    ◌.."CRISIS DE FIEBRE ALTA"(502 palabras)
    ●.."VARICELA Y CRISIS ASMÁTICA."(507 palabras)
    ◑.."NEGACIÓN"(292 palabras)
    ➷.."VIAJE A COREA DEL SUR." (1607 palabras)
    ♡.."SAM Y LEAH"(722 palabras)
    ■.."SAM ATACA A EMILY" (859 palabras)
    ➹"SAM Y EMILY"(1588 palabras)

    ■■■■■■■■■■■■■■■■■■■■■■■■■■
    Descripción básica de lo que contiene la historia:

    ¿Por qué Emily Young tiene esa cicatriz?
    ¿Que hizo para que realmente Sam hubiera lastimado a su impronta?

    Una muerte de un ser querido que amó hasta su última esencia alfa inexperto, que amó antes de conocerla a su verdadero nucleo de vida. ¿Cómo serías capaz de olvidarla si ella siempre fue esa columna que admirabas, amabas y siempre te empujaba para salir de la oscuridad?

    Emily aprendió que hablar por hablar estaba mal, comprendió porque Leah la odiaba por haber arruinado su vida, y comprendió porque Sam y Leah acabaron juntos antes de que ella llegara a destruir aquello cambiando el aire malo para ser la luz nueva de Sam Uley
     
  3. Threadmarks: ONE-SHOT
     
    Laviuncchi

    Laviuncchi Usuario popular

    Sagitario
    Miembro desde:
    11 Noviembre 2016
    Mensajes:
    766
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Título:
    La razón de los Porqués (SamUley)
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Tragedia
    Total de capítulos:
    3
     
    Palabras:
    9018
    *:..。o○○o。..:*
    ELLA ES SAMAY

    Desde pequeños supieron que las cosas serían distintas, mas aun cuando Harry los presentó tanto a Leah como a Sam, una pequeña chica de cabellera azabache, ojos color miel y piel tostada al igual que ellos.

    Estaba agarrada de la mano de Billy Black quien le comentaba a unos metros quienes serían sus nuevos amigos, la pequeña tenía un año mas que Sam. Rondando por los 9 años recién cumplidos, mientras que Sam tenía sus 8 años parecía quedar maravillado por la apariencia tranquila que traía consigo. Y Leah con sus siete años era algo desconfiada con personas nuevas.

    Leah había fruncido el ceño al percatarse de que Sam miraba demasiado a la niña, pero solo era porque no sabía si era o no un peligro para ellos. Aunque su padre la había puesto celosa por el trato ameno y emoción por tenerla cerca a la tal Samay.

    —¿Papá, ella es..?—dijo Leah mirando a Harry Clearwater.

    Sam seguía obnubilado por la tranquilidad de que transmitía la niña de nueve años, quien venía sonriendo con mejillas ruborizadas a Billy.

    —Al fin vuelven a recordarse de nosotros, al parecer —dice divertido el viejo Quil Ateara sentado en su silla balancín.

    —¡Abuelito!~ —la niña exclamó pasando de largo, sin quedarse a presentarse con ellos.

    Enseguida el viejo Quil se encuentra abrazando a la pequeña niña que de tan emocionada de volver a verlo unas lagrimas se le escapan. Sam y Leah no comprendían muy bien el porque tan emotivo el encuentro. Para la menor, Leah, ya la niña parecía molesta.

    —Tks...maleducada.

    —Mi pequeña Leah, tranquila, es comprensible que el viejo Quil gane su atención primero.—dice Harry, su padre mientras la acaricia la cabeza suavemente.

    —¿Porqué?—pregunta Sam extrañado, veía nostalgia en los ojos de Harry.

    —El viejo Quil la adoptó, ahora ella es parte dela familia, de la reserva.

    —¿Sus padres no eran...Willy Yalay Akaashi y...la abue Aranxtha Yalay? —pregunta curiosa Leah, su madre los había mencionado la anterior noche con expresiones de melancolía y nostalgia.

    Harry se sorprende al darse cuenta que tal vez su pequeña hija había escuchado la conversación con su mujer, suspira, atrayendo la mirada de ambos niños.

    —Por favor, no los nombren por el momentos, si... Son sus padres, pero, ellos ya estan en tierras silenciosas como nuestros ancestros. —dice Harry con una voz cargada de pesadez y melancolía, mientras los mira a ambos.

    Leah baja la mirada avergonzada al ser tan bocina.

    —Perdón papi...no sabía.

    —Mamá siempre me ha dicho que el arrepentimiento es la mejor manera de mostrar que eres buena persona. Tranquila Leah, no sabías. Tampoco yo —sonríe levemente, algo triste al mirar hacia la niña quien parecía ser ahora el oso de peluche del viejo Quil.

    —Chicos, nuestro deber ahora es darle una familia, apoyo y cariño. ¿Puedo contar con ustedes?—pregunta Billy Black mientras posa una mano en el hombro de Sam.

    —Lo intentaré, ¡será mi mejor amiga!—exclama con determinación Leah.

    Haciendo reír a los hombres, y Sam la mira con ternura.

    —Lo prometemos, la cuidaremos. Ya es parte de nosotros..—Sam dice con firmeza cierra la conversación justo cuando el Viejo Quil suelta a la pequeña para empujarla hacia ellos, mientras Billy le pide acercarse.

    —P- perdón, fue la emoción. ¡Un placer, soy Samay Yalay! Aunque... Me pueden decir May. —sonríe nerviosa y avergonzada.

    Pero el aura que desprendía era de tranquilidad y calidez como si nunca le hubiera pasado ningun mal cercano.

    —Leah Clearwater, tu próxima mejor amiga...—sonríe algo ruda.

    A Samay se le ilumina los ojos y se acerca para abrazarla.

    —¡Muchas gracias! Te cuidaré como si fueras mi gran tesoro.

    —jajajajq, que tiernas se ven.—el pequeño Sam de ocho años.

    Ante ese comentario la niña se separa para observarlo con las cejas fruncidas.

    —Yo no soy tierna.

    —Sam, mejor callate. —la pequeña Leah sonrojada apoya a su nueva amiga.

    —¿Eh? ¿T-te llamas Sam?—tartamudea confundida Samay.

    —Si, Sam Uley, a sus servicios —se inclina payaseando como un principe, logrando su cometido.

    —¡Mami! —chilla avergonzada y huyendo al sentir tantas emociones, siendo como Harry va hacia donde huyo.

    —Bien hecho genio, ya la has ahuyentado. —suelta enojada Leah yendo tras tu padre.

    Aunque Sam siente como una sonrisa se le dibuja en los labios.

    —Es linda cuando se sonroja..—susurra para si mismo.

    —Con que el chamaco ya se nos enamoró —se mofa el viejo Quil.

    —¡N-no es cierto!—exclama avergonzado.

    —Mejor ve a disculparte con tu chica, pequeño hightlander—lo anima Billy Black.

    Sam enseguida sale disparado al bosque, en busca de Harry, Leah y Samay, entre la vergüenza y nerviosismo.

    *:..。o○○o。..:*
    PRIMERA PELEA: LEAH VS SAMAY

    Aquella noche la familia Clearwater habían organizado una fogata y comida familiar para contar sus leyendas a la nueva integrante, veían un gran futuro en ella, Sue la mimaba cual si fuera otra hija más, cuidaba a su pequeño hijo Seth.

    —Seth será un gran chico cuando sea grande, Sue. —había dicho mientras preparaban la comida.

    —¿Si? ¿porque lo dices pequeña?

    —Lo veo en sus ojos, su espíritu, la pureza y su encanto, tienen mucho para contar...¡además es mas tierno que Leah!—se carcajea al estar jugando con el pequeño seth.

    El bebé estaba jugueteando con el cabello de la niña, balbuseando cosas, como si estuviera quejándose, dando ternura la escena a Sue Clearwater.

    —Es porqué es un bebé, Samay.

    —¡Me has dicho fea?—pregunta Leah llegando a la cocina.

    —Nah, que bah, solo he dicho lo que tu no quieres ser y eso es... Ser tierna, ¡mira que tierno es este bebé!—alza con sumo cuidado, protección y amor entre sus brazos al pequeño bebito Seth y se lo muestra a Leah.

    —Pero si yo veo a un bebé feo y sin pelos. Un...un gusano. —se mofa por decir al verlo.

    —¡Ya veras Leah! —escucha y ve como un puchero que significa llanto se forma en los labios del bebé—No le digas así, es un bebito hermoso. Si no sacas esa palabra y actitud, yo seré la mejor hermana mayor de este niño.

    Leah celosa de eso, mira a su madre en busca de ayuda, y luego niega.

    —Vamos mi niña, ¿vas a dejar que robe tu derecho de hermana mayor?—pregunta divertida.

    —¡No! Seth es mi hermano, es mío, es un Clearwater, A-ademas, no puedes hacerlo, fuera de mi casa —exclama empujándola por la puerta y dejándola fuera.

    Leah cierra con llave las puertas, para luego abrazar a su madre y hermanito.

    —Ustedes son mi familia, mi mamá, y solo mi hermanito gusano. Nadie me los quitará, siempre los protegeré.

    [...]

    Sue había llamado a Harry para que acompañara a Samay, ya que esta se había quedado sola en las gradas y afuera de la casa.

    —¿Que hiciste a mi pequeña Leah para que te echara?

    —La puse celosa...—admite sin filtro la pequeña niña, que se abrazaba las rodillas.

    —¿Solo eso? Haber, cuéntame mas, que algo tramas, lo veo muy bien jovencita —Harry la mira curioso, su mujer había dicho mas, pero escuchar las palabras de esa niña a veces eran un espectáculo de admirar.

    —Bueno... Tal vez... Tal vez la moleste con quitarle a Seth, que sería la mejor hermana mayor del mundo mundial...

    Sonríe pero sus ojos bajan al suelo, y suspira.

    —Ahora comprendo, Leah saco su lado machona y posesiva, dejándote fuera.

    —Si... Pero también dijo verdades, yo no soy una Clearwater... Soy una desconocida para su familia...—susurra algo triste, aguanto sus lágrimas.

    Samay siempre había sido sensible, pero desde que perdió a sus padres se empezó a tragar y guardar sus sentimientos tristes.

    —No digas eso, a pesar que ahora seas Samay Yalay Ateara, siempre serás parte de la familia... Leah solo estaba nerviosa, lo dijo sin pensar... Por favor, perdonadla.

    Antes de que Samay pudiera responderlo, Billy la había llamado y ella aprovechado la huida, Harry sabía que estoy temas le dolían demasiado, aun era demasiado pequeña para empezar a ser madura y seria.

    *:..。o○○o。..:*
    RECONCILIACIÓN. SAM y LEAH DESCUBREN UN PASADO.

    Aquella noche todos estaban reunidos para saber acerca de las leyendas y como la pequeña Samay reaccionaría a ellas.

    Pero era Sam quien presentía que algo pasaría, mas no sabía si podría manejarlo. Su madre decía siempre que instintivamente sus ancestros los guiaban en el día a día, creía que eran cuentos para niños pero desde que ella había llegado las cosas parecían estabilizarse mas.

    Al parecer sus amigas estaban enojadas, aunque Samay se viera algo triste y Leah arrepentida pero parecía que ninguna daba el paso por ende decidió involucrarse curioso.

    Billy y Harry le tenían fe, Sam siempre de alguna manera lograba dar tarjeta blanca entre ambas, pero cuando el niño quiso acercarse Samay corrió astuta hacia el abuelo Quil, quien se encontraba con otros niños. Logrando que Sam suspirara frustrado ante sus movimientos.

    [...]

    Una ve que llegó el momento de contar sus historias se llevaron una grata sorpresa de que la pequeña lo observase con plena creencia, admiración y seriedad.

    —Abu Billy, ¿porque no hay ninguna mujer en la manada?

    —Vuestro cuerpo no estaría preparado para soportar el gen, aunque no se ha visto algún gen manifestarse en alguna mujer. Por lo que damos por sentado que solo la población masculina tiene la capacidad —explica con lentitud el viejo Quil, adelantándose a Billy.

    —Patrañas, se basan en su lógica de viejos, ¿que pasaría si alguna vez hubiera una en la manada?—se cruza de brazos inconforme.

    —Sería una sorpresa, pero también peligroso, es decir, no querríamos ningún mal para ninguna —quiso decir Harry, pero se sintió tenso.

    —Me parece genial que seamos protegidos por nuestras leyendas, pero me parece malo que se cierren solo en su lógica por nuestro pasado. Algún día el futuro los puede sorprender con maravillas, yo se que la luna da igualdad para todos. —se defiende con el mismo ceño fruncido, Samay no era fácil de convencer.

    —Si llegara a ocurrir, más de una vez tal vez... Tendríamos una mirada distinta pequeña. —dijo Harry, algo escéptico.

    —¿Pero de que hablan? Las leyendas solo son cuentos para hacernos dormir y soñar a los niños —espeta incrédulo Sam.

    —Ciertamente, pero nunca se sabe si estos podrían volverse realidad, Sam. —dice Billy con una mirada cargada de misterio.

    —Bueno, vamos a continuar, como les decía, los fríos....

    Sam había pillado esa noche que la personalidad de aquella niña era más de lo que podía aguantarse, era muy soñadora, defensora y creyente.

    Aunque según él, perdía el tiempo creyendo en esas leyendas de la tribu, solo eran historias de los antepasados, nada aseguraba que pudiera ser verdad, no para él.

    Sam había fracasado por primera vez en llegar a ella esa noche, pero había notado como Leah había aprovechado para acercarse y pedirle perdón.

    —No quería decirlo así, tu también eres de nuestra familia, porque...tu, Samay, te sentimos parte de nosotros aquí...—dice expresiva y con lágrimas de arrepentimiento, mostrando su corazón—que eres parte de nosotros, ERES parte de nuestra alma, eres mi alma gemela, por favor perdóname...

    Escucha un sollozo, y una sonrisa suave se dibuja en el rostro de Samay, quien limpia las lagrimas de la morena.

    —Te perdoné en el mismo momento que defendiste tu territorio, tu familia, solo quería hacerte entender, que la familia hay que apreciarla, amarla, cuidarla...p-porque un día puedes despertar sin ellos...por favor cuidadlos y cuídame. —susurra rompiéndose en llanto.

    Los adultos se habían enternecido ante la escena, Sue y Harry Clearwater se acercaron a ambas para abrazarlas, Billy miraba a Sam quien parecía mas tranquilo, sin embargo, solo esa vez fue la primera de muchas pocas que pudieron ver como el muro de contención se rompía en Samay. Esa vez, fue la primera vez de Sam y Leah, de notar cuan rota se sentía Samay ante el tema de la familia.

    *:..。o○○o。..:*
    EDUCACIÓN EN LA RESERVA. Otra Samay a la vista.

    En la escuela Samay parecía ser otra, no se comportaba como lo era en cuanto se encontraba rodeada de su familia, era mas reservada, tranquila y a veces hasta muy solitaria.

    Sam no podía estar con ella y en el mismo grado pero por lo que podía ver en su receso, sabía que ella no era muy distinta a él. Muchos niños lo abucheaban por cosas del pasado pero cuando Samay estaba cerca podía ver como sus ojos pacíficos se encendían protectores.

    —Uy ahora tiene guardaespaldas Uley —se mofa un niño, no se sentía intimidado por la joven que restaba unos centímetros en altura.

    Pero en cuanto Samay deja al descubierto una escoba tras suyo, se recuesta sobre ella, mirando desinteresada al niño.

    —Vaya, un niño que no tiene nada mejor que hacer, ¿acaso tu mano no te da el cuero para rascarte las bolas?—su vocabulario salía tan distinto que lo dejó incrédulo.

    —¿¡QUE HAS DICHO, MALDITA!?

    Samay se acerca al niño, dejando su lado desinteresado y acercándose al niño, pero Sam la detiene con su mano en la muñeca.

    —Samay no hagas una tontería, aquí no puedo hacer mucho...—pide serio Sam.

    Sin embargo, ella le regala la sonrisa más bella de todas, y lo besa en la mejilla.

    —Daría mi vida por ti, eres mi familia Samsam, y el que se mete con ella, me las paga.—dice neutra soltándose de su agarre.

    El niño intento parecer de todo menos intimidado pero al ver como la escoba va a parar con su cosita, solo un golpe basta para hacerlo retroceder.

    —Avisa a todos los mocosos que si alguien se mete con mi familia, los dejo sin pajaritos a todos.

    —S-si...¡perdóname Uley! mamaaaaa—chilla despavorido agarrándose la zona adolorida.

    —Auch... hasta a mi me dolió. No debías ser tan cínica Samay. —suspira resignado, y compadecido, pero también se sentía nervioso al verla tan seria y protectora con él.

    Ya a sus diez años, y ella 11, sabía que sus sentimientos por ella empezaban a intensificarse, la veía como algo más que familia, pero ambos eran muy pequeños para meterse en ese lío del amor, por lo que solo, esperaría a que ella se diera cuenta de sus intenciones con el tiempo.

    (....)

    Después de aquel suceso muchas mas cosas pasaron, los chicos la respetaban por ser así cuando la molestaban, pero en cuanto a las chicas quisieron defender a su amigo malherido y la habían acorralado, intentando reducirla pero no tuvieron la misma suerte cuando Sam se acercó a intentar protegerla, pero ambos eran niños, dos niños en contra de unas 10 chicas enfurecidas, aquel día ambos habían quedado malheridos.

    Sue Clearwater al verlos así pegó el grito al cielo, muy preocupada, Sam tuvo que explicar a regañadientes lo que había pasado y después ser regañados como se lo merecían mientras eran curados. Aunque hubo algo que lo sorprendió aquel día, Samay había sido la más dañada en comparación a él, por lo que rápidamente había quedado dormida.

    —Samay es como una leona, defiende a sus cachorros y nunca dudará en protegerte. Pero tu... mi pequeño Sam, eres el lobo solitario que siempre va a estar para apoyarla e intentar cuidarla, son tan distintos pero tan parecidos a la vez. Me volverán loca en alguna oportunidad, para la próxima pidan ayuda a los mayores, ¿si?

    —Si señora Sue, ya lo he captado, muchas gracias por cuidarnos.

    (...)

    Conforme el tiempo fue pasando Samay solo se concentraba en sus estudios, se la pasaba sola, y cada vez que parecía llevarse mal con alguna niña permanecía cerca de los maestros, cumpliendo con la promesa de Sue. No podía meterse cada tanto en peleas debía ser más tranquila, ser un buen ejemplo para Sam y Leah, aunque fuese con Leah parecía que todas las niñas la respetaban aunque había escuchado un rumor de Sue Clearwater estaba en su tutora ahora, y quién la dañase se las vería con una madre realmente molesta.

    Por lo que su estadía en la secundaría solo se basó en estudiar, tener exámenes, luchar contra la vagancia, y de vez en cuando huir al bosque para sentirse tranquila todo el tiempo. No era un angelito, y muchas veces quiso hacer su justicia, pero ya le faltaba poco como para meterse en dramas, líos y disputas. Quería que sus abuelos, Sue, y los demás estuvieran orgullosos de ella, darles sus victorias como regalo por aceptarla tal cual era en su familia.

    *:..。o○○o。..:*

    CRISIS DE FIEBRE ALTA

    Cuando apenas Samay llego a cumplir los 14 años, después de haberse tomado en serio una gran temporada de exámenes finales, tanto se sobre-esforzó que sintió morirse de cansancio después de terminarlos. Pero en aquel martes de abril por la tarde un calor sofocante la había comenzado a consumir, tanto que era agobiante el poder respirar.

    —Mami... no sirvo para enferma...

    Se queja en la cama de dolor insoportable, el viejo Quil se había ido a hablar con Billy Black en la mañana, mientras que el viejo le había pedido para que se quedase a descansar para recuperar fuerzas, porque no creí que lo necesitara tanto ahora con él.

    —Madre luna... joder... si me quieres llevar que no duela mucho por favor...que no te he hecho daño...agh...

    Se queja en cada paso que logra dar hasta el teléfono residencial y con suma dificultad logra marcar a Sam, quien atiende enseguida.

    —¿Samay?

    —Tengo fiebre de mil demonios...por favor llama al viejo...

    Todo le empezó a dar vueltas, tanto que no sintió cuando cayó ni como el fue que todo se volvió oscuro, solo sintió que sus huesos de cada punto del cuerpo crujían de manera tan cruel.

    (...)

    Esa fue la primera vez que Sam sintió demasiado miedo de perderla, sin perder tiempo corrió hacia Sue avisando de la situación, para después correr hacia la residencia de los Black, quienes al verlo tan agitado y con lagrimas exclamando por ayuda supieron que algo malo estaba sucediendo, más bien que ya estaba pasando.

    Cuando llegaron, los gritos de la niña tensó por completo a Sam quien al intentar llegar a ella, esta gruñó cual si fuera un perro, asustando a Sam. Nunca había visto así.

    —¿Q-que le pasa? díganme...

    Nadie le respondía, Harry enseguida entró a la habitación y fue quién lo alejó de la pequeña, quien ahora gritaba y sollozaba porque no lo alejaran.

    —Samay...Soy yo, ya estoy aquí..

    Todos los adultos presentes se tensaron al ver al pequeño acercarse, pero Sue tenía una idea de lo que podía estar pasando, por lo que lo dejo pasar. Asombrando a Quil y Harry al ver como el tenue abrazo de Sam la lograba calmar poco a poco.

    (...)

    Sabían que estos síntomas eran de su tradición, pero al ver que ella no había llegado al punto de transformarse supieron que algo no estaba bien en ella, algo que no entendían muy pronto pasaría. Por el momento la ayuda inocente de Sam la ayudaba y eso ya era lo necesario. Tan solo esperaban que no fuera ser peor.

    —Tal vez... Sam es la impronta de Samay, eso explicaría lo sucedido.

    —No lo creo Sue, aunque lo confirmaremos cuando Sam tome su lugar como alfa en la manada.

    Tanto el viejo Quil como Sue hablaban en la cocina, algo sorprendidos aun por lo sucedido. Mientras Harry y Billy cuidaban de los niños, Leah había llegado con Seth para ir a darle ánimos a Samay, tal vez, tan solo tal vez todo esto había sido falsa alarma.

    *:..。o○○o。..:*
    VARICELA Y CRISIS ASMÁTICA.

    —Ella tiene varicela, muchacho—dice Billy sin dejarlo pasar.

    —Pero... solo debo estar lejos de ella, ¿porqué no me permiten verla? ¿realmente esta bien?

    —Sam, vuelve a casa, por favor, no me obligues a llamar a tu madre —advierte serio Harry Clearwater, cansado.

    —Tks... volveré mañana.

    Quil Ateara suspira al saber que el muchacho al fin se marchó por completo soltándola, Samay cae al suelo, y golpea el piso de madera agrietandola.

    —No tenías que ser así, podría haberle dicho que no me sentía bien y...

    —¿Acaso no sabes cuánto ese muchacho te tiene aprecio? Sam se quedaría no importa la situación o riesgo, el se quedaría.

    —Pero lo podría haber echado con más sutileza.

    —No hay más remedio, decías que algún día el gen saldría en una mujer, ahora pórtate como una y toma la aventura que se te ha concedido.

    —Puedo controlarlo, pero esta no.. no es la manera...—el aire le empieza a faltar.

    Tanto Harry como Quil intentan llegar a ella, pero solo el ultimo lo logra antes de escuchar perfectamente como padecía de chillido en el pecho.

    —¡HARRY VE POR SUE, YA!

    Harry llega a Sue, quien se alarma y lleva su maletín, pero algo le decía que los mismos medicamentos que alguna vez había usado Aranxtha ella lo necesitaría. Una vez llegan, encuentran al viejo Quil haciendo la Reanimación Cardio Pulmonar a la muchacha de 16 años. Sue empieza a aplicar su entrenamiento como enfermera, era demasiado tarde para llamar a la ambulancia y llevársela al hospital, lo debían hacer ya.

    Harry rápidamente ayuda a su esposa, le pasa sorprendido el inhalador que se le hacía conocido, Sue conecta una mascara de silicona y tubo al inhalador para luego intentar auxiliar a la pequeña.

    —Vamos Samay, no me dejes, vamos mi estrellita... respira... por favor...¡reacciona!—pide Sue en un estado de suma preocupación.

    La caja torácica de Samay se eleva abrupta-mente, para luego inhalar de golpe y abrir los ojos, siendo allí cuando Sue aplica otro disparo para calmar a los pulmones. La habían recuperado, aunque las miradas que se daban entre Harry y Quil eran de preocupación.

    Esto no debía haber pasado si ella había despertado el gen de los antepasados, a no ser... que solo fuese una pequeña porción de ella y no la completa como creían.

    (...)

    Debido a que había entrado en un estado extraño de gen metamorfo, los abuelos decidieron que lo mejor era separarla por un tiempo de Sam y Leah para evitar daños colaterales, aunque muy pronto sentían que Sam llegaría para hacerle compañía los años pasaban volando.

    Samay sería quien lo guiaría y calmaría en el momento indicado, los ancestros la habían elegido por algo. Aunque Sue fuera la más protectora de todas, Samay era capaz de transmitir una paz y tranquilidad sorprendente desde que había despertado de la crisis, aunque no podría ser tan libre su vida por los desperfectos de su salud. Pero trataría que ella no hubieran traumas con ser débil y que pudiese seguir siendo la buena niña feliz que estaba siendo desde que volvió.

    *:..。o○○o。..:*

    NEGACIÓN

    Samay se negaba a abandonar a sus amigos.

    —Sue por favor no me alejes de Leah, ni de Seth... te lo ruego..

    —Lo siento mi pequeña estrellita, no podemos arriesgarnos a sufrir peores cosas que aquel susto, no lo voy a permitir—dice Sue con firmeza, pero tristeza.

    Samay aprieta la mandíbula, y sus manos se vuelven puños, pero se contiene.

    —Soy mejor de lo que creen, no voy a dañarlos. No lo haré, joder.

    Sin embargo, Sue no parece ceder y Samay sale por la puerta cerrándola con fuerza. Detestaba esta situación, pero debía calmarse, nadie quería revivir otra crisis asmática, a pesar que se estuviera tratando, no era la mejor de las mejores cosas que le podían pasar.

    Su refugio siempre había sido el bosque, desde que su padre se fue a descansar con su madre, este lugar se había convertido en su mejor amigo, en su parte para ser ella misma, para liberarse sin dejarse caer. Nadie está listo para nada, hasta que le toca vivir, solo los pasos que diese día a día le permitirían demostrar que aunque no estuviera lista para esto, ella lucharía, lo vencería y podría dejar de ser un peligro.

    Aunque al cumplirse una semana y media se había fugado porque ya no soportaba el aislamiento que tenía con Leah y Sam, pero al verlos tan juntitos, algo en ella se había convertido en un manojo de nervios, sentía la fiebre consumirla, por lo que había tenido su lección propia, no se acercaría a ellos hasta que supiera controlar sus emociones, aunque no sería tan difícil si siempre lo había hecho, ahogar sus emociones y solo transmitir tranquilidad para si misma. Eso de transmitir a los demás solo era un efecto colateral de ella.

    *:..。o○○o。..:*
    VIAJE A COREA DEL SUR.

    Viajar después de tantos años daba cierto arranque de frenesí, de adrenalina, de emoción hacia una próxima aventura, aunque poco y nada conociera ese país. Hace poco me había enterado que algunos tíos lejanos llamados AKAASHI DAIKI y AKAASHI TSUYA , vivían por esa zona, quiénes quisieron pasar tiempo conmigo. Mis abuelos Billy, Harry y Quil me habían dado carta blanca pero con una condición, llevar a Sam conmigo decían que no sería malo que se tuviera un cambio de aires y que mejor que él par cuidarme. Claramente eramos aun menores pero al tener 17 años casi llegando a la edad adulta no tenía la suficiente certeza de cuidarme absolutamente bien en un país extraño y sola. No iba a negar lo obvio, me había encantado la opción solo que me daba vergüenza admitir que amaba a Sam como si fuera mi único primer amor, aunque lo fuese.

    Sabía que yo lo era para él, ya que había aclarado que sus sentimientos por mi comenzaron a los 10 años, pero por respeto por parte de él espero a que yo me diera cuenta ya que temía que me lo tomara mal. Y bueno digamos que siete años me tomó percatarme de la situación, si...soy muy lenta al hacer la División de amores. Creía que lo amaba como hermano pero con el tiempo me percaté que no era así. Gracias a Sue me había dado cuenta, ya que ella era la figura materna que me guiaba junto a Harry Clearwater.

    Bien, este viaje era una gran oportunidad y no lo desaprovecharíamos, Sam algo reacio al dejar la reserva se introdujo conmigo en aquel gran país en busca de mis tíos paternos, bueno digamos que gracias a su sentido de orientación llegamos, y si, yo solo tenía sentido de orientación para cuando debía encontrarlo a él, un dato curioso.

    Una vez llegamos estos nos habían acogido bien, aunque ya nos consideraron de buenas a primeras que éramos pareja por lo que ambos dormimos juntos. No me molestaba pero aveces tener a una estufa viva agobiaba cuando no hiciera frío.

    Sin duda, en este viaje había conocido nuevas cosas. Mi padre era un mestizo mitad Quileute y otra parte coreano descendiente. Le encantaba viajar y era muy consciente de ello, ya que después de la muerte repentina de mamá nos trasladamos a Paraguay, a un lugar extremadamente lejos de Washington, Fork, de nuestra reserva; a los 6 años, a los 9 volvimos a tierras Quileute y desde entonces conocí a mi SamSam. También me comentaron que mi padre en su última ocasión discutió con ellos por un desacuerdo familiar pero que una noche los llamó para decir que prontamente viajarían para visitarlos pero... Papá falleció en el camino, nunca me enteré de esos planes, solo que fui acogida por mis abuelos Bill, Harry y Quil. Pero las cosas del destino son cosas impredecibles.

    Al segundo mes de residencia en aquel país, Sam sufrió su primer época de celos y yo...pues no pude contra las hormonas, nos perdimos juntos en un manto de amor, pasión y delicioso placer. Realmente fue mi mejor primera vez, sus expresiones, sus temblores y deseos me confirmaron que fue delicioso para él también. Cuando llegó el momento de marchar, las cosas se fueron oscureciendo.

    [•••]

    Sam cree que los dulces me han caído mal, y bueno, traje demasiado de Corea para mi reserva en casa. Ahora me encuentro con malestar, me siento débil, empecé a vomitar todo una vez que llegamos a tierra firme.

    Pero a mitad de semana, después de quitar todo de mi estómago parecía haber pasado el mal en mi. Pero aquello solo era la paz antes de la tormenta.

    Recuerdo que ya estábamos a un mes de mi cumpleaños, habían pasado 7 días de nuestra vuelta a casa, y me había vuelto a sentir mal, pero estas sensaciones no eran parecidas a la primera. Por varias razones, uno: no había comido los dulces del viaje porque Sam los quemó para que no volviera a verme en mal estado, dos: no era una gripe. Tal vez no me cuidara espectacular pero aunque no lo pareciese el calor del gen me afectaba poco pero lo hacía, tres: no podía estar embarazada. Porque hace poco me había llegado la regla menstrual.

    Pero conforme el tiempo fue pasando los síntomas se fueron intensificando, en la primera semana solo había sentido: Fiebre o escalofríos, fatiga, aunque los dolores musculares y corporales, los atribuía al hecho de no estar tan acostumbrada a caminar por las veredas y semejante ciudad como la que visitamos.

    Sin embargo, me empecé a alarmar un poco en cuanto un día sentí como no podía percibir los aromas, pero gracias a una gotita para la nariz parecía haberse solucionado, pero al sexto día ya no podía disfrutar de la comida, todo me sabía a... Nada. Era horrible, por lo que solo allí fue cuando me empecé a poner en investigadora profesional para saber de que se trataban estos síntomas.

    Pero entre una de mis escapadas para ver a Leah y hablarle de mis vacaciones, me empecé a sentir enferma cuando llegué a ella, el dolor de garganta, los moqueos que me salían, los vómitos y diarrea me dejaron K.O. siendo así como Sam muy preocupado fue llegando a mi, ya que apenas me había medicado para una simple gripe las cosas empezaron a empeorar desastrosamente.

    Parecía que tuviera un cuadro de reacción alérgica a las pastillas antigripal. Tanto que los síntomas empezaron a cambiar cuando le susurre después de tos seca a Sam a que me llevaba al hospital, cayendo en inconsciente entre sus brazos.

    De allí a todo el trayecto ya no recuerdo más, lo último que recuerdo eran mis ganas de vivir, mis ganas de hacerlos feliz aunque los síntomas que antes se presentaron empezaron parecían ser el de una enfermedad desconocida porque en cuanto agrave, solo supe que despertaba sin poder respirar y hablar para ser asistida por los médicos. Cuando despertaba Sam me abrazaba mucho si estuviera temiendo lo peor, aunque en un mes al notar que los medicamentos que me aplicaban estaban haciendo mas mal que bien y que me estaba matando pararon pero tarde, me habían dicho que los síntomas se habían agravado desde la aparición de la tos seca, de la presión persistente en el pecho, la incapacidad de despertarme por mi misma y solo cuando me daban los ataques de confusión del tiempo. Poco después mi rostro y labios se mantenían azulados.

    Al principio bromeaba con que me estaba convirtiendo en zombie, pero ante el regaño por mi descarada forma de tomar muy poca seriedad en el asunto me había ganado que en varias ocasiones se enfadasen conmigo.

    Intentaba cambiar el ambiente tétrico, ser feliz con lo poco que podía, amar a Sam, a mis familiares, a mi mejor amiga Leah, pero todo parecía resbalarse entre mis dedos. Justo antes de que todo me pasase factura había dicho mis sospechas a la última mencionada.

    Le había dicho que me di cuenta del secreto que había estado ocultando, me lo quiso negar, pero al final termino aceptando que tenía razón pero que sentía que me traicionaba, porque si... Leah se había enamorado de mi Samsam. Y yo...yo con todo mi dolor del corazón, intenté tragarme la sensación de malestar, lo logré, hice que me viera conformista por la situación de ser alguien casi muerta, estaba siendo condescendiente pero le dije que no tendría rencor alguno si de aquí a unos años ella fuese la que lo acompañase hasta el fin de los días, que podía enamorarse sin obstrucción alguna, que no sintiera preocupación por mi, que yo... Ya era agua pasada.

    Por supuesto que Leah no se lo tomó bien, dijo que me estaba rindiendo ante esta enfermedad, que me estaba suicidando, que era una inconsciente.

    —¿Que acaso no ves como tu marcha nos esta matando como si fuera una mordida a la yugular? Joder! Como detesto que seas capaz de abandonar tu felicidad por la de los demás, ¡cuando serás capaz de hacerte feliz a ti misma! ¡Te odio!

    Sale por la puerta al ver que entraba Sam serio pero preocupado, mira con una duda pequeña hacia Leah pero ella sale rozando hombros, mientras el se acerca a mi.

    —¿Que hiciste esta vez?

    Suspiro levemente aguantando las ganas de llorar pero el parece preverlo y se acerca a mi, con suma debilidad lo abrazo y me rompo a llorar.

    —Perdóname por lo que hice...realmente perdón... Sam...

    —Antes estaba enojado pero tus abuelos y yo hemos visto tu arrepentimiento, eso te hace buena persona...cariño. —se le engruesa la voz al decirlo.

    Levanto la mirada borrosa, viendo como el también suelta lágrimas, intento limpiarla pero mi piel yace fría, me abraza intentando traspasar su calor.

    —Te amo...y te amaré siempre mi Sam, mi lobeznero...

    Siento sus brazos deslizarse por mi espalda y cintura, ocultándose entre mi cabello y hombro, mientras rompe en silencio al llanto. Lo intento reconfortar.

    Pero la voz ya no me sale, mi vista falla y el aire ya no pasa por mi garganta, enseguida toso pero la maquina también alerta mi estado de salud, Sam desesperado lo veo llamar a alguien, pero solamente siento como algo me va arrancando la vida de golpe, mi cuerpo se desvanece e intento despedirme con una sonrisa.

    —S...se...fuerte...p-por...todos...

    La oscuridad me abraza
    Siento como me invade una sordera plena.
    Mis pulmones sin aire.
    Ya nada queda en mi....

    [...]

    A lo lejos veo una luz, esta parece ser cálida y yo tengo frío, me siento liviana como si estuviera flotando llego a esa luz y todo se ilumina...

    Tengan buena vida Sam... Familia... Leah... Por favor...

    *:..。o○○o。..:*
    SAM Y LEAH

    Ambos se encontraban destrozados después de aquel 9 de junio, justo en su cumpleaños se había marchado a descansar.

    Sue Clearwater abrazaba a su hija intentando despejarla, también había perdido a una gran hija después de todo su esposo junto a ella siempre habían sido sus ejemplo materno y paterno. Leah se culpaba y sentía estúpida por haber terminado así su última charla con ella, se lamentaba mucho.

    El que se sintió mas el peso fue en Sam quién se había fugado a su forma lobuna aullando al cielo, el corazón lo tenía partido, la ausencia tenía su peso. Conforme el tiempo fue pasando mirar su cama y encontrar los peluches de Samay era una puntada de alivio como de tristeza. Encontrar sus fotos, su celular, y más aun preparar el funeral, todo ese punto eran dolorosos. Se sentía perdido sin la paz que ella le brindaba, sin la felicidad que le daban sus bromas, sus chistes, su torpeza, toda ella.

    Leah y él se sentían comprendidos, pero en más de una ocasión la morena pudo lograr sacarlo del cuadro depresivo, mientras Sam termino la secundaria, a Leah le falta un año, ambos empezaron a sentir cariño, el dolor los había unido.

    Leah cumplía su promesa-deseo de Samay que era cuidarlo y amarlo casi tanto como ella lo hubiera hecho. Pero cuando Sam cumplió los 18, ambos ya se habían comprometido sin embargo sentía que el aún le ocultaba muchos secretos de si mismo. Inclusive parecía guardarse la tristeza por leves momentos, la nostalgia los embargaba a ambos en ciertos momentos pero intentaban dejar que solo el tiempo los cure.

    Cuando su prima Emily Young llegó a la Reserva para una visita, Sam se imprimió de ella en el momento en que le miró a los ojos. Por la lucha contra las ganas de estar cerca de Emily, se fue sin decir una palabra.

    Ver como todos los hilos que lo unían a tierra firme, a la familia a Leah, a la reserva, al recuerdo de su Samay... Todos eran cortados de golpe.

    Y después entrelazarse con los de Emily, imprimándose en ella, que él sería lo que necesitase, un amigo, un hermano, una pareja. Estaría allí para apoyarla. Pero... La duda trajo a su cabeza el suceso, sabía que tarde o temprano le pasaría pero no quería olvidar a su primer amor.

    Esa noche, fue a casa de los Clearwater y rompió con Leah sin explicación alguna. Él fue consumido por la dolorosa culpa de romper el corazón de Leah, quien estaba devastada, pero esperaba para el futuro, pero Sam le dijo que renunciara a él.

    Sam luego pasó dos días en espera de Emily para regresar a su casa en Neah Bay. Se obligó a permanecer lejos cuando estaba con Leah, decidido a evitar herirla ya que era absolutamente necesario. Emily se sorprendió al ver a Sam, después de haber oído hablar de la ruptura. Ella se horrorizó cuando explicó que había roto con Leah, para estar con ella. Él obedeció cuando ella le dijo que se fuera, pero no se quedó lejos por mucho tiempo. Con el tiempo, él le dijo a todos sus secretos e incluso sobre la transformación frente a ella. En ése momento, no tenía más remedio que creer, pero ella todavía no podía aceptar sus sentimientos hacia ella. Sin embargo, ella le ordena irse y no volver nunca más. Así que regresó, y comenzaron a discutir. Emily quería que volviera a Leah y que tratara de hacer que funcione, pero Sam no quería hacerle más daño a Leah.

    A medida que pasaba el tiempo, Emily comenzó a pasar tiempo con Sam, permitiéndole que él le contara todo, desde los peligros de los vampiros hasta las leyendas de la tribu, e incluso fue presentada a otros miembros de la manada de lobos. Pero entonces oyó rumores acerca de su comportamiento y se dio cuenta de lo que le parecía a Leah. Luego, ordenó a Sam nuevamente que se mantuviera alejado de ella y volviera a Leah.

    A pesar de que Sam estaba de acuerdo con permanecer lejos, no podía estar de acuerdo con volver con Leah de nuevo; no quería lastimarla más fingiendo. Emily, aunque consciente de su cuidado puro para el bienestar de Leah.

    Pero el punto que todo agravó la situación fue otra situación.

    *:..。o○○o。..:*
    SAM ATACA A EMILY

    En una de las veces que se separaron al grado de estar peleados, Sam no sabía como llevar aquello a una situación estable entonces iba a visitar a su difunta Samay en su santuario que estaba justo en el limite de ambos territorio ella lo había escrito así en su diario, que era donde ella deseaba estar para descansar. Sin embargo, no fue consciente que Emily había sido llevaba por Sue para que arreglaran el asunto de improntas, ademas de que Leah no quería cruzarse con ninguno de los dos.

    Emily al ver que este no se daba cuenta de su presencia, sintió dolor, y cuando lo escuchó decir que amaba a una mujer se sintió traicionada, herida.

    Sue quiso intentar cambiar el malentendido pero Emily hacia arrojado su zapato a Sam, llamando la atención del mismo que se encontraba arrodillado.

    —¡Eres un maldito mentiroso! huyes de sus responsabilidades al igual que Josué, lo hizo. Y ahora me traicionas con...¿con esta mujerzuela?

    La combinación de ambos golpes bajos dichos había hecho que Sam se descolocara.

    —Samay no es ninguna mujerzuela...

    —¿Quieres que te crea que todo este tiempo no has estado con una mujer? ¡te he escuchado que le decías cuanto la amabas! ¡Eres un maldito mentiroso, inclusive te metes con una puta como esa...esa tal Samay!

    Al escuchar el nombre de Josué, y más la palabra puta y "Samay" En una misma frase, Sam entró accidentalmente en fase, lastimando con las garras la cara y el brazo derecho de Emily. Sam, creyendo que había matado a la mujer que amaba, se volvió frenético y no podía calmarse y salir de fase. Jared fue capaz de oír en forma de lobo y se contactó con Paul siendo que este último avisó que Sue llegaría a atender rápidamente a Emily.

    Se las arreglaron para llevar a Emily al hospital más cercano. Para mantener su secreto a salvo, le dijeron al médico que Emily había sido mutilado por un oso.

    [...]

    Sam ante su huida y perdida por los límites de Canadá, pudo percibir perfectamente una caricia cálida en su pelaje lo hizo percibir un escalofrío, su ira cedió, su respiración quedó estática al ver la silueta espectral de la chica, ella con una mueca lo miraba, como si lo estuviera reprochando.

    —Hasta en el mas allá no me dejas descansar, lobeznero.

    —Samay ...

    —Debes calmarte, ir a pedir perdón y arreglar todo.

    —Lo se...pero ella...

    —Se lo que pasó, pasó cerca de mi tumba, ¿no? —ironizó—¿es que acaso te rogué que te martirizaras toda tu vida por mi?¿por mi muerte? No. Fue mi culpa, solo mía. Así que, por un demonio, arregla tus asuntos, vive la vida con tu pareja de vida, tu luz, tu impronta y se feliz. Yo nunca te dejaré de amar, pero es hora que la ames como se merece, ella no sabía, hablar de mi contigo es hablar a la piedra y que ésta sea poseída por...¡que se yo!

    Sam al verla regañarle, una punzada de culpa por el peso de sus palabras y razón, la aceptó, quedando desnudo en esa forma animal pero desnudo en alma a ella. Aunque las ocurrencias tan peculiares habían logrado calmarlo y desear reír ante aquello pero no era el momento adecuado para ello.

    —Lo se... Solo que...¿como olvido a mi primer amor? ¿Como puedo olvidarte cuando aun hasta estos problemas graves vienes desde el mas allá?

    —Idiota, no hace falta que me olvides, y solo esta vez he vuelto para guiarte al camino feliz, vive lo que no pude yo, vive, enamorarte, amala, y ten hijos. Porque si tu estas feliz yo lo estaré por mil, al velarte desde lo lejos... Además, ¿quien te crees cabeza de chorlito?

    —Yo... ¿Q-que?

    —No puedes seguir este amor como la primera vez que nos vimos soy alma, un alma que quiere descansar en paz, no puedo amarte como antes, no puedes amarme como antes, pero si puedes recordar los buenos momentos que éstos te guíen para un bien mejor y a partir de esos, vivas como lo mereces... Ya tienes a alguien que te ame como yo lo hice, ¿puedes por favor dejar de ser ciego y mirar la segunda oportunidad que la vida te ha dado? Por que yo...yo la pedí para ti, para que fueras multiplicado en bendiciones y felicidad de las que me diste cuando estaba junto a ti.

    Un gimoteo de cachorro se escucha, palabras ya no le salían pero se sentía agradecido por verla intentando que entre en razón.

    —Aunque lo hiciera...o fuera a hacer esa vida, yo te seguiré amando no puedes evitarlo...gracias por siempre haber estado para mi aun cuando las circunstancias fuesen...complicadas.

    —Siempre estaré aquí para guiarte por el camino correcto, SamSam, ahora deja de ser crío y recupera a tu impronta porque como no lo hagas... Haré que te olvides de transformarte en lobo por un buen tiempo.

    Sam asintió preocupado, pero sonríe levemente antes de besar su frente aunque no la pudiese tocar físicamente pudo sentir esa calidez que tanto lo embargaba, esa tranquilidad y calidez capaz de impulsarte para seguir adelante.

    —Gracias... Ahora si, dulces sueños, mi otoñoveral.

    *:..。o○○o。..:*
    SAM y EMILY

    Fue así como Sam rogó a Emily su perdón, lo hablaron sobre el malentendido.

    —Samay Yalay Ateara Akaashi fue mi primer amor, la primera chica que no conocía limites para su actitud infantil, soñadora y retadora. Defendía con valentía sus creencias, inclusive desde que escuchó las leyendas de la tribu —empezó a decir Sam.

    —Eso explica un poco la situación que ocurrió cuando los ancianos me explicaron un poco de esta.. situación, ¿es pariente de Quil entonces?—pregunta cautelosa y pensativa Emily.

    —El viejo Quil Ateara la adoptó cuando ella tenía 9 años recién cumplido. Toda la familia que podía tener cerca para buscarla en Canadá ya no estaban. Su padre Willy Yalay Akaashi había fallecido tras un robo a mano armada, siendo como Samay había quedado a manos del condado de Canadá en un Orfanato, de algún modo el viejo la había rescatado de aquel lugar.

    Sam al recordar aquellos momentos en los cuales se había enterado de todo el pasado de su pequeña otoñoveral, había sido otro punto por el cual entendía porque los ancestros se la habían llevado, era demasiado buena, para tales cosas que fue viviendo.

    —¿Y porque no llamaron a su madre? Tengo entendido, que la abu Aranxtha era parte de la tribu también —dice Emily, recostada en la cama, observando la mirada perdida de Sam en el techo.

    —Aranxtha Yalay Aki había fallecido a los 6 años al frente a los ojos de Samay cuando era demasiado joven, un chupasangres se había obsesionado con tenerla, pero su madre la protegió, Samay solo recordaba que unos ojos rojos se había llevado a su madre, mientras ella solo huyó por pedido de la señora Ara hasta llegar a Willy, quien al verla ensangrentada supo que había pasado. Al parecer ese chupasangres era la pareja eterna de Samay, pero como casi la mata, Ara tomo su lugar, solo que poco después me enteré que el viejo Quil había terminado con ese maldito. Pero Willy, no lo había tomado tan bien la marcha de su esposa, por lo que se llevó consigo de viaje por el mundo a Samay. Ella aprendió otras costumbres e idiomas, como el guaraní y el español.

    —Oh, pobrecita, yo... yo de verdad lo siento... realmente no quería llamarla así, yo no sabía. —pide Emily arrepentida.

    —Mamá siempre me ha dicho que el arrepentimiento es la mejor manera de mostrar que eres buena persona. Tranquila... No lo sabías, pero te pediría que a la próxima me dejases explicarte las cosas —dice Sam quedando de frente para observarla mientras acaricia su mejilla.

    —S.si, lo haré... —ruborizada e intimidada por la calidez que Sam le transmitía.

    —Samay fue la primera en hacerme sentir menos que otros con lo sucedido con mi padre, ella pudo apoyarme, si vieras las veces que la vi corretearlos con la escoba del conserje. Ella era increíble, siempre sabía como sacarme una carcajada por sus monerías, aunque las cosas después de entrar en la secundaria empezaron a complicarse. Ella fue la primera en sufrir la fiebre de nuestros antepasados...

    —¿Como así? Se transformó como Leah?

    —No, ella tenía el gen pero a la vez no del todo. Nunca entendieron que pudo haber pasado, pero Samay nunca llegó a transformarse en loba. Solo tenía la capacidad de comunicarse telepáticamente y resistencia media para llegar donde necesitase ayuda cuando estaba en fase.

    —Vaya, era especial entonces... Me hubiera gustado conocerla —dijo algo celosa, pero al final de cuentas le hubiera gustado saber porque estaba tan apegado Sam a ella.

    —Sabes? No deberías ponerte tan celosa, Emily. Ella hubiera deseado tu felicidad conmigo antes que el de ella, así como lo hizo con Leah.—suspira viéndola divertido, mientras besa su frente con cariño.

    —¿Quiere decir que ella sabía que Leah te quería?

    —Se enteró tarde, pero lo supo poco antes de saber su futuro. —comenta Sam pero calla al sentir como sus ojos empiezan a picar y volver rojos, amagando con llorar.

    —Si no lo puede decir, te entenderé Sam... sshhh, puedo esperar..—enseguida se preocupa por su estado, ahupando entre sus finas manos el rostro de su alfa.

    —No.. si quiero hacerlo —inhala aire profundamente para luego exhalarlo— En uno de nuestros primeros viajes juntos, visitamos Corea del Sur, fue un premio por la graduación con honores que tuvo, regalo del viejo Quil y Harry, aunque ninguna supiera del lugar, ambos abogaron que era una buena manera para sacar estrés por las obligaciones que ya teníamos dentro de la reserva. Emily... te cuento todo esto, porque ella aunque halla sido mi primera vez en todo, ahora tu eres mi futuro, y aunque me duela ella es mi pasado...—admite a regañadientes, pero aceptando esa realidad.

    —Sam...

    —Cuando volvimos del viaje, ella contrajo una enfermedad desconocida, al principio creímos que se había intoxicado por tantos dulces, llegué a quemar todos esos malditos chuches por temer que la pudiera perder.

    —Imagino que se enojó.

    —Se indignó, dijo que le quité una parte de su ser dulcera. Una semana no me habló, pero durante esa semana me ocultó muchos malestares, se automedicó porque le tenía miedo al hospital, al parecer haber visto a sus padres en esos ambientes le generaron algunos traumas.

    —Es comprensible, era muy niña cuando le pasó todo eso.

    —Si... era mi pequeña guerrera.

    —Sigue, ¿que le pasó después de esa semana?

    —Empezó a volverse azul, pálida, perdió el sabor y el olfato, todo le sabía a nada, creyó que era algún efecto colateral de alguna alergia. Pero, la verdad era otra, supimos que se estaba suicidando por despistada al estar medicándose sola, tanto fue el daño que tuvimos que internarla en un hospital, su situación había empeorado en cuestión de segundos. Ella al ser problemática con sus pulmones todo aquello se le facilitó para que la enfermedad la consumiera y nos dejase...nos dejase..s-sin poder actuar...

    Sam siente como las lagrimas caen por sus mejillas pero no puede evitarlo, el dolor seguiría siempre en sus recuerdos, verla así, en cama, intentando bromear, intentando retractarse por no haber tomado en serio su salud, ya fueron reacciones tardías.

    —Sam... tranquilo, recuerda que ella ya debe estar tranquila sea donde sea que esté, a mi ni a ella sé que no nos gustaría verte así —dice con voz suave, intentando tranquilizarlo, pero siempre le había costado con solo caricias hacerlo, pero con un dulce y corto beso, logra que Sam la vuelva a ver.

    —Ella... ella se fue diciéndome cuanto me amaba, cuanto se arrepentía de no haberse cuidado mejor y tratar su salud como debía ser. Hasta el día de hoy, me sigue cuidando...—susurra mirándola mientras se pierde en esa mirada cálida de su impronta.

    —¿Cómo así Sam? ¿Ella...?

    —Cuando pasó el accidente y todo el daño que te hice, ella estuvo allí, vino del más allá para ponerme en mi lugar, y luchar por ti, para enmendar mis fallos. Siempre tan gruñona.—se queja como si fuera un niño pequeño.

    —ajajajaj Se nota que como Samay no había ninguna otra, me iba a caer bien, como me la cuentas, era muy buena onda. —se mofa divertida y enternecida Emily.

    —Aunque eso si, hay una cosa que me advirtió, tanto que lo tengo en mis días presente...—sonríe algo nostálgico pero tragando saliva, ocultándose en el cuello de su impronta, percibiendo un escalofrío al recordar aquello.

    —¿Que cosa?

    —Fijo que lo dijo muy serio, y lo he aprendido: "Siempre estaré aquí para guiarte por el camino correcto, SamSam, ahora deja de ser crío y recupera a tu impronta porque como no lo hagas... Haré que te olvides de transformarte en lobo por un buen tiempo."

    —Uy, si que te tiene atadito. —se mofa divertida, mientras se levanta de la cama.

    —Hey, deberías defenderme, no estar de su lado...—se queja infantil-mente.—¿para donde vas?

    —Tengo hambre, además los chicos pronto llegarán de sus guardias, debo tener el desayuno listo, mi alfa.

    —Quisiera tenerte solo para mi solo.—Sam llega a atraparla entre sus brazos, besando y gruñendo en su cuello, territorialmente

    —Tranquilo mi lobo, que con el tiempo nos llegará.

    Desde entonces, Emily le había dado otra oportunidad, ambos se permitirían amarse, Sam haría tanto por el como por Samay el cumplimiento de su deseo. Tener una vida y una amplia familia.

    Emily se había dado cuenta tras un sueño que Samay estaba conforme con lo que iba pasando, le deseó mil bendiciones, que cuidase mucho a Sam, que este le seguiría sea donde fuese, que la amaría mucho más que ella, porque aunque ninguno quisiera admitir(tanto Sam como ella), lo suyo solo era costumbre, siempre supo que la verdadera impronta de su lobeznero (lobezno+negro) llegaría para salvarlo, solo que creía que Leah sería, pero ella nunca iba a saber que sería otra la historia. Pidió perdón por complicarle su camino, y hacer que sufran tanto, que esa nunca fue su intención.

    La impronta de Sam supo en ese momento que todas las palabras dichas de ella eran ciertas, después de haber escuchado toda esa historia, aunque lo que la puso rígida fue cuando la joven chica posó su mano en el vientre de la morena, y susurró un:

    —En un futuro, serán los mejores padres, gracias por lo que eres, y por lo que vendrá. Gracias por ser la verdadera razón de existir de mi Samsam.

    Después de aquello, una luz la iluminó, y el sueño culminó. Ella ya no luchó más con sus sentimientos, aunque Leah estaba furiosa con ellos. Su relación progresó fácilmente como lo encontraron sin esfuerzo para estar cerca tanto emocional como físicamente.

    FIN
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  4.  
    InunoTaisho

    InunoTaisho Orientador del Mes Orientador Comentarista destacado Morir es nada cuando por la patria se muere Patrocinador Nº1

    Leo
    Miembro desde:
    6 Agosto 2010
    Mensajes:
    2,962
    Pluma de

    Inventory:

    Escritora
    Me costó algo de trabajo entender todo el contexto de la trama que presentas y reconocer a los personajes, porque creo que no todos salen en la saga, ¿o sí?

    Bueno, "Crepúsculo" no ha sido de mis favoritas y de hecho no soportaba mucho toooooodas las descripciones de Bella sobre Edward de tan mareadoras y repetitivas que eran, pero al menos tu historia me pareció atractiva porque le das una nueva perspectiva al mundo de los lobos con una narrativa lo suficientemente bien lograda ─algunos detallitos técnicos pero nada que dañe el contexto.

    En fin, fue algo lindo de leer y conocer otra realidad del mundo de los lobos y los vampiros, así que gracias por escribir.
     
    • Adorable Adorable x 1
Cargando...

Comparte esta página

  1. This site uses cookies to help personalise content, tailor your experience and to keep you logged in if you register.
    By continuing to use this site, you are consenting to our use of cookies.
    Descartar aviso