Explícito de Naruto - La propuesta de una buena amiga (Naruto x Hinata x Sakura) [One-shot]

Tema en 'Fanfics Terminados de Naruto' iniciado por Emilion, 24 Abril 2019.

  1.  
    Emilion

    Emilion ¡Adoro escribir con mis parejas favoritas!

    Aries
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    Escritor
    Título:
    La propuesta de una buena amiga (Naruto x Hinata x Sakura) [One-shot]
    Clasificación:
    Para adolescentes maduros. 16 años y mayores
    Género:
    Romance/Amor
    Total de capítulos:
    1
     
    Palabras:
    5218
    Aclaración: Naruto no me pertenece, es de su creador "Masashi Kishimoto". Solo me encargo de crear la historia de mi fanfic sin lucros de su magistral obra.

    "La propuesta de una buena amiga"

    {Naruto x Hinata x Sakura}

    A sus veinte años, Hinata Hyuga logró entrar a una de las mejores empresas más importantes y conocidas del todo el país, pues se trataba de la Corporación Konoha.

    Desde el comienzo vestía con un uniforme formal de secretaria. El traje consistía en una falda corta y de color negro junto con una camisa blanca, además que llevar puesto su cabello en una cola de caballo al tenerlo muy largo.

    En el transcurso de sus primeros días en la oficina tuvo la suerte de conocer a varias compañeras de su misma profesión, siendo en especial a una joven de su misma edad. Su nombre era Sakura Haruno. Una chica de cabello rosado y ojos esmeraldas que vivía la vida como si no hubiera un mañana, muy opuesto a Hinata que tenía una personalidad calmada y reservada. Esa misma joven se volvió en su mejor amiga desde entonces.

    Las semanas pasaron volando a una velocidad increíble, donde la inexperta Hinata había mejorado su rendimiento laboral, siendo muy servicial para sus superiores.

    Un día se encontraba llevando consigo documentos muy importantes por un encargo de su jefe, la cantidad de papeles le dificultaba la visión y, sin esperárselo, chocó con alguien ocasionando que los papeles salieran volando en todo el pasillo. Ella estando algo aturdida por el choque y apoyando su trasero en el frío suelo, pudo fijar sus ojos en la persona que se encontraba también en el suelo producto del impacto.

    Tenía el cabello rubio y corto, ojos azules, y singulares marcas felinas en las mejillas.

    Esa misma persona se disculpó con ella y le ayudó a recoger todos los papeles que ahora estaban dispersos por toda la zona. Cuando le entregó la última, le sonrió con simpatía para despedirse, diciéndole que estaba apurado con una reunión. Hinata igualmente se despidió, yéndose a cumplir con su respectivo deber.

    Sin que ambos lo supieran. Aquel accidente fue el inicio de un posible reencuentro.

    A los días siguientes, Hinata se enteró por medio de sus compañeras que el muchacho rubio que chocó intencionalmente era Naruto Uzumaki, la mano derecha del jefe de la empresa. Tras llegar a la tarde, se volvió a encontrar de pura casualidad con aquel chico que estaba en la puerta de salida, ofreciéndole un café de manera amable en el establecimiento más cercano, siendo aceptado por la muchacha.

    Los minutos que paso a su lado fueron muy agradables.

    Naruto hablaba de una forma chistosa sobre el accidente de hace algunos días, intentando disculparse por su distracción, a lo cual Hinata lo entendió de forma cortés. Incluso ella misma se disculpó por su propio descuido.

    De alguna manera habían llegado a interactuar cómodamente durante cada conversación, logrando así, una inesperada amistad. Y con el transcurso de las semanas, esa misma amistad evolucionaría hasta el punto de volverse amor mutuo y terminando por formarse una relación de pareja.

    -O-O-O-O-O-

    Era un mes de Marzo en la ciudad de Tokyo. El día brilló con mucha intensidad en esta época del año, como era costumbre de todos los días, Hinata llego puntual a su hora de trabajo y alisto lo necesario para prepararse.

    Tiempo después sus demás compañeras llegaron, apareciendo Sakura que parecía soñolienta y con largas ojeras adornando sus ojos esmeraldas.

    —Buenos días, Sakura-san.

    —Ah, hola Hinata —devolvió el saludo y después soltó un largo bostezo.

    —De nuevo te has madrugado viendo esas novelas turcas.

    —Ya te pareces a mi mamá —le dijo en tono burlón—. Lo intento, pero es imposible no quedarse despierta hasta tan tarde por sus excelentes tramas argumentales.

    Hinata dio un pequeño suspiro.

    —Solo procura no dormirte en tu hora de trabajo. En algún momento los jefes podrían enterarse de tus constantes tardanzas.

    —No tienes que preocuparte, lo tendré en cuenta. Además, como eres la novia de la mano derecha de la empresa puede tal vez ayudarme un poco en cambiar mi asistencia.

    —¡Sakura-san!

    —Es broma, Hinata. Es muy probable que lo metería en serios aprietos por mis asuntos egoístas —le guiño el ojo con picardía—. Hablando de él, ¿cómo les va en su relación?

    —N-nos está yendo muy bien.

    —Hinata... —se cruzó de manos al no creerle, incluso más por la forma de decirlo—. ¡Vamos cuenta, mujer! Quiero oír chismes sobre tu vida sentimental.

    —Está bien. Tú ganas —totalmente derrotada, unió sus dedos nerviosamente—. En realidad hemos estado saliendo en estos últimos meses, pero aún no experimentamos en tener nuestras cosas privadas como una pareja real.

    —¡Eh, ¿a qué te refieres con tener "cosas privadas"?! —eso último lo menciono doblando dos dedos en ambas manos.

    En eso, Hinata decidió acercarse a su oído para decirlo correctamente.

    —Ya veo. Ustedes son unos principiantes en tener relaciones sexuales.

    —¡No lo digas tan alto! —habló exaltada y con los ojos llorosos.

    —Tranquila Hinata. No hay nadie cerca de nosotras —luego colocó un dedo en su mentón—. Veamos... Hinata, ¿qué sabes sobre el sexo?

    La joven de cabellera azulada se quedó muda y con un gran sonrojo en sus mejillas.

    —Eso significa que no sabes mucho. Eso quiere decir que Naruto siempre ha tenido la iniciativa de proponértelo, ¿cierto?

    —Algunas veces.

    —Entiendo. Sacando mi propia conclusión, he determinado que su relación acabará en una amistad —declaró con firmeza—. Si yo fuera tú haría algo pronto.

    —¿Qué debería hacer, Sakura-san? —le preguntó preocupada.

    —Tienes suerte amiga. Puedo ayudarte en tu problema sexual, no por algo tengo experiencia gracias a mis antiguas citas —dijo toda orgullosa, golpeando su pecho—. Tan solo quedaría planear el día, y claro, convencer a Naruto.

    —P-podríamos hacerlo el sábado —le sugirió, después miró a su amiga con ciertas dudas—. Pero ¿cómo nos ayudarás en nuestro problema de intimidad?

    —De eso no te preocupes. Yo lo tengo todo bajo control.

    Y así la jornada laboral dio inicio para los trabajadores de la empresa, junto con la propuesta entre ambas amigas. El tiempo paso en un abrir y cerrar de ojos. Durante esos días, Hinata logro convencer a su novio para que venga a su casa por la mañana, tal como Sakura se lo había dicho. Naruto, ignorando los motivos, acepto su invitación sin problemas.

    -O-O-O-O-O-

    La refrescante mañana del sábado era el día favorito de muchas personas. Un claro día de relajación y entretenimiento para las familias. Naruto había llegado puntual a la casa de la Hyuga, siendo la diez en punto respectivamente, Hinata le abrió enseguida la puerta luego que este tocara el timbre.

    Ambos se saludaron con un beso corto y simple, después entraron, Hinata lo invito a sentarse en el mueble mientras se encargaba de preparar té.

    Al cabo de unos minutos, ella trajo dos tazas y los colocó en la pequeña mesa.

    —¿Cómo te ha ido en el trabajo, Hinata-chan? —Naruto inició la conversación, bebiendo de su taza.

    —Nada importante, lo mismo de siempre —le respondió calmada.

    —Eso significa que Sakura-chan no te ha causado muchos problemas como es costumbre.

    —No deberías ser tan cruel con Sakura-san —le regañó, inflando sus mejillas.

    —Solo fue una broma, Hinata-chan. Desde que somos pareja he comprendido tu relación con ella, y sé muy bien sobre la amistad tan grande que se tienen.

    —Me alegro mucho que lo comprendas, Naruto-kun —y le sonrió dulcemente.

    La pequeña conversación entre ambos se trató más que nada sobre su vida laboral que duró algunas horas. Hinata supo que debía empezar con las sugerencias que le indicó ayer su amiga de pelo rosado, levantándose de su asiento para acercarse a la radio y encenderlo.

    Naruto se quedó observando hipnotizado las caderas de su novia que se movía de un lado a otro, siendo su delantera la que se llevó su mayor atención.

    —¿Sucede algo Naruto-kun? —le preguntó al notarlo muy callado.

    —N-nada —contestó apresurado y volteando su rostro a otro lado.

    «Es tal como lo dijo Sakura-san. Naruto-kun me ha estado mirando desde que me moví de mi sitio e hice esos movimientos tan provocativos. ¡Qué vergüenza! B-bien, ahora debo seguir con la siguiente instrucción», dejando la radio todavía apagado, la de ojos blancos se acercó a su novio tomando de su mano.

    —Naruto-kun... T-te gustaría ver algunas fotos que tengo guardado en mi habitación.

    —Ah, claro —aceptó el muy inocente.

    Subiendo por las escaleras que conducía al segundo piso, se fueron cruzando por algunas puertas hasta llegar a la indicada.

    Para Naruto fue la primera vez que conocía la habitación de su novia, ya que no era habitual en ella mostrar sus cosas personales debido a su personalidad tímida. Miró con sumo detalle la habitación sintiendo un agradable aroma a flores en sus fosas nasales, los diseños revelaba lo femenino que se veía.

    De repente Hinata lo abrazó de frente haciendo que este se cayera a su cama.

    —¿Hinata-chan?

    Por un momento se quedó aturdido por la repentina acción de ella, pero al verla tan de cerca, observo sus hermosos ojos perlas destellar un intenso brillo junto con un ligero sonrojo que adornaba su bello rostro. ¡Una verdadera belleza con ternura ante sus ojos!

    Hinata estaba viendo el resultado de su éxito. Decidió pasar al siguiente, tomando la mano de Naruto y dirigirlo a su pecho derecho provocando un ligero gemido.

    Naruto no podía creer lo que sucedía. Su amada novia lo quería tentar con su cuerpo, incluso teniendo el valor de incitarlo a tocar sus grandes atributos que varios hombres de la oficina ansiaban tener su misma suerte. No sabiendo el motivo de su cambio decidió no desperdiciar esta oportunidad, lo apretó de manera leve ganándose un corto gemido. Al principio creyó haberla lastimado pero esto se desmintió tras sentir sus dulces labios aprisionado los suyos, Hinata se acomodó en su regazo para mayor comodidad y no tardo en sentir el bulto de abajo rozando su estómago.

    Una sonrisa traviesa se le dibujó en sus labios.

    —V-veo que estás muy animado, Naruto-kun.

    —Es imposible no estarlo, y más si mi linda novia me está permitiendo acariciar sus preciosos pechos de una manera provocativa. ¿Acaso me estás seduciendo por alguna razón?

    —P-puede ser.

    Cerca de una puerta donde conducía el baño de este cuarto. Sakura, vistiendo con una bata blanca, miró orgullosa todo el esfuerzo que Hinata estaba haciendo gracias a sus sabios consejos de mujer.

    Diez minutos después, la pareja se encontraba acostada en la cama solo llevando puesta sus prendas íntimas. Naruto la besaba con pasión por su cuello ocasionando que el cuerpo de Hinata se estremezca.

    —C-creo que ha llegado el momento... e-en que haga algo a-a-ahí abajo, Naruto-kun —le señaló tímidamente su boxer.

    —¡¿Estás segura de eso?!

    —P-p-por supuesto que sí.

    De inmediato Hinata se movió un poco para abajo y entonces adentro una de sus manos en el interior del boxer, el miembro erecto de Naruto comenzó a temblar por el tacto, cuando le quito dicha prenda íntima le hizo un handjob.

    Naruto reaccionó agitado, su cabeza se puso hacia atrás donde estaba la almohada.

    —¿Desde cuándo has aprendido a hacer eso, Hinata-chan?

    —He practicado algunas cosas en estos días —le respondió. A continuación se quitó su sostén revelando sus deliciosos senos que volvía loco a su pareja—. Ahora te mostraré que más he aprendido, Naruto-kun. Espero poder hacer que lo disfrutes mucho.

    Hundió el pene de Naruto entre sus pechos haciéndole una rusa. La sensación de aquellas dos masas aplastando su miembro fue gratificante y excitante.

    El calor que generó la atmósfera de la habitación aumentaba a cada segundo, ahora Hinata de manera tímida le daba unas cuantas lamidas con su lengua alrededor de la punta de la glande mientras sus manos se encargaban de estimular sus testículos con cierta delicadeza.

    Se podía escuchar la voz ronca de Naruto por el glorioso momento íntimo que compartía con su pareja, a lo cual ella volvió a su trabajo con sus pechos moviéndolo de arriba hacia abajo.

    No podía creer que ella supiera esas técnicas tan pervertidas, pero su mente poco a poco se nublaba debido al placer. Hinata miró el poco esperma que salía de su pene y le dio una probada, amargo, eso fue lo que sintió, aunque extrañamente le incitó a aumentar la velocidad de sus manos haciendo que sus pechos hicieran sonidos obscenos.

    —P-puedo sentir como tu pene palpita entre mis pechos, ¿estás a punto de correrte, cierto? ¡Vamos Naruto-kun, libéralo ya!

    Naruto no pudo contenerse y llego a su orgasmo. Antes de eso, Hinata atrapó su pene con su boca recibiendo la descarga de su semen, enseguida se lo tragó para volver a probar ese raro sabor dejando escapar los restos en sus enormes pechos.

    La mirada del Uzumaki se enfocó al observar como Hinata lamía sus pechos con su lengua para limpiarse de su propio semen que se escurrió de su boca, eso le provocó una nueva erección por la tremenda escena erótica que estaba viviendo.

    —Eres tan sensual estando de esa manera, Hinata-chan —la halagó.

    —¿Estás seguro, Naruto-kun? No quieres probar otra cosa que no solo sea mirarme —le dijo con una voz provocativa, deslizando sus bragas blancas hasta caer lentamente en el suelo mostrando su vagina, depilada y rosada. Luego le dijo que se hiciera a un lado y se recostó en la cama abriendo sus piernas, revelando que estaba totalmente mojada—. Quiero tenerlo adentro, Naruto-kun. ¡Por favor, hazme tuya!

    —Oh, claro, mi querida Hinata-chan. Ya estoy muy ansioso de poder sentir tu maravilloso cuerpo —Naruto se masturbo para tenerlo duro y largo, después se colocó entre sus piernas y lo guio en su entrada. Pero antes deposito sus dedos para notar si estaba lubricada, tras verificarlo de una se adentró en su interior.

    Un fuerte grito salió de los labios de Hinata. El miembro de su novio recorría sus paredes vaginales con profundidad, pero se sentía muy contenta de poder tenerlo adentro.

    Ambos experimentaron la exquisita sensación de sus sexos unidos.

    Naruto fue el que inició el vaivén apoyando sus manos sobre la cama para ganar equilibrio en sus movimientos, presionando su cuerpo contra la de Hinata, admirando con perversión sus grandes senos que se agitaban. Hinata mantenía los ojos cerrados dejándose llevar por la reciente excitación de su entrepierna, inesperadamente, colocó sus manos en su espalda empezando a arañarlo.

    El Uzumaki no demoro en correrse en el interior de Hinata, quien se sintió algo decepcionada por no llegar todavía a su clímax.

    —Ahh, eso fue fantástico, Hinata-chan —le dijo agotado y satisfecho, tratando de recuperar el aliento por el ejercicio hecho.

    —Esto... Sí... —le respondió desanimada, aunque su pareja no pareció notarlo. Ella aún seguía caliente, queriendo sentir su grueso pene dentro de su vagina.

    Sakura, observando todo, decidió que era hora de actuar saliendo de su escondite. Hinata no reaccionó tan sorpresiva como Naruto, quien de la vergüenza escondió su miembro con sus manos ante la presencia de la Haruno.

    —¡¿S-Sakura-chan?! ¿Qué haces aquí?

    Una traviesa sonrisa se mostró en la joven de cabello rosado, dando pequeños pasos en el cuarto y mirando el tremendo desastre que hicieron desde ropa tirada en cualquier sitio hasta el desorden de las cosas de su amiga. Respiro hondo oliendo un aroma muy conocido por ella, el aroma del sexo, después se sentó en la cama y se cruzó de piernas.

    —Vaya, chicos. Sus gritos se podían escuchar hasta el otro vecindario —dijo pícaramente. No tardo en observar la expresión de insatisfacción de Hinata—. ¡Oye Naruto!

    —¿Q-qué ocurre ahora?

    —Sufres de eyaculación precoz.

    Naruto abrió los ojos como platos, por alguna razón se sintió ofendido ante tal insinuación.

    —¡C-claro que no! Yo no sufro de eyacula... Lo que sea.

    Sakura, sin poder contenerse más, soltó unas carcajadas provocando el enojo del rubio.

    —Si eso es cierto. ¿Cómo explicas que Hinata se encuentre insatisfecha sexualmente?

    —¿Qué tratas de decir? —Sakura no respondió a su duda, pasando a ver a su novia que de repente volteó su mirada cuando la observo—. Es cierto lo que dice, Hinata-chan. ¿Te sientes insatisfecha sexualmente conmigo?

    —Yo... Yo... ¡Lo siento mucho, Naruto-kun!

    —Hinata-chan —no pudo ocultar su sorpresa. ¿Acaso era tan poco hombre para ella?

    —Sabes Naruto —habló Sakura—. Hinata me contó sobre su experiencia sexual, y comprendí que el problema recae en tu rendimiento en la cama —miró al rubio arquear una ceja—. Por eso he decidido en unirme a ustedes para echarles una pequeña mano.

    —¡¿Queeeé?! —el chico abrió los ojos, impactado. No podía creer lo que escuchaba, ¿le estaba proponiendo que también tuviera sexo con ella? Realmente sonaba como una buena oferta, pero estaba mal—. No puedo hacerlo, Sakura-chan. ¡Yo amo a Hinata-chan! No puedo traicionarla de esa forma.

    Pero antes que la Haruno respondiera, Hinata se le adelantó.

    —No te preocupes por eso, Naruto-kun. Yo misma le propuse esa idea.

    —¡Ah! ¡¿Pero por qué?!

    —Desde que empezamos nuestra relación íntima fue algo maravilloso y nuevo para mí, ya que no me importaba mucho los minutos que duraban. Pero con el pasar de las semanas nuestras caricias eran escasas, sólo terminando en un orgasmo rápido. Yo quería más... quería seguir teniendo sexo contigo hasta llegar el amanecer, mas no contaba con el valor suficiente para decírtelo a la cara. Así que le hablé a Sakura-san de lo nuestro, fue ahí cuando me recomendó aquella loca idea y yo lo acepté aun sabiendo de las consecuencias que podría conllevar —la Hyuga estaba a punto de romper en llanto—. Naruto-kun, entenderé si quieres terminar conmigo, pero quiero que sepas que lo hice por ambos.

    De repente ella sintió el abrazo cálido de su amado.

    —Lo lamento, Hinata-chan. Nunca me hubiera percatado de lo mucho que ocultabas tu insatisfacción sexual conmigo. Yo, ¡realmente no debería merecerte! He sido egoísta al no comprender tu verdadero sentir. Lo siento —luego miró a la de pelo rosado—. Está bien, Sakura-chan. ¡Acepto tu oferta!

    —Tranquilo Naruto. Sólo es sexo nada más. Yo jamás traicionaría la confianza de mi mejor amiga, además no tengo motivos para interponerme en su relación. ¿O acaso creíste que estaba enamorada de ti? —empujó a Naruto para que cayera a la cama, Hinata se hizo a un lado para no interrumpir—. Bien, ahora como empezamos con esto... ¡Ya sé!

    Sakura se levantó por un momento y se retiró la bata blanca, revelando que no traía nada puesto. El Uzumaki se quedó viendo su cuerpo bien cuidado y formado, en especial con su delantera, ese jugoso trasero redondo y con forma de durazno ocasiono que su miembro tuviera una erección.

    —¡Vaya! Te has excitado tan rápido por verme desnuda —no pudo ocultar una risita, recostándose encima de él. Sus cuerpos estaban muy apegados mientras ella puso su mano derecha en su pene—. Espero que te guste mucho, "Naruto-kun".

    Comenzó a masturbarlo suavemente provocando una oleada de placer en el rubio, que hundía su cuerpo para darle más libertad de seguir con su labor. Sakura aprovecho en usar su boca para estimular sus testículos, sonreía victoriosa por verlo satisfecho con su felación. Un corto tiempo después, ella detuvo su masaje para arrastrar su cuerpo hacia atrás y volviendo a estimularlo con su mano.

    El cuerpo de Naruto se tensaba por sentir la respiración de la Haruno en su miembro. Pero, sin saber lo que ocurriría, soltó un ronco gemido cuando la lengua de Sakura estuvo lamiendo la punta como si fuera un dulce. No podía describir lo increíble que se sentía, hasta que finalmente ella se lo metió todo su miembro en su boca.

    Hinata pudo contemplar el sexo oral que le hacía su amiga a su novio, incluso siendo mejor que el suyo. El ambiente lucía lleno de pasión entre los amantes, que no se contuvo en posar sus propios dedos en su intimidad para estimularse ella misma.

    De pronto Naruto sintió una corriente eléctrica que invadía todo su cuerpo, sabía que iba a correrse en cualquier momento debido a la mamada que le estaba haciendo. Fue entonces ahí que Sakura detuvo sus movimientos sacando su miembro de su boca.

    —¿Por qué te detuviste? —no pudo ocultar su enojo por estar cerca de su orgasmo.

    En eso, Sakura recorrió con sus dedos su torso hasta llegar a sus labios.

    —No sería divertido si lo terminamos tan pronto, ¿no le crees así, Naruto? Apenas comenzamos con nuestro pequeño entretenimiento, además puedo hacerte mejores cosas para satisfacerte que no solo sea mi boca —alzó un poco su cuerpo para alinearse a él sintiendo como sus intimidades se rozaban. Los sonidos roncos de Naruto eran un verdadero gozo para ella, que usando su mano, sujeto su pene deslizando hacia su mojada entrada gracias a sus fluidos. Pero antes de hacerlo ingresar lo lubrico por completo, después dejo que la punta entrada en su interior—. Acá empieza lo bueno.

    Sakura dejó caer su cuerpo haciendo que todo el pene de Naruto se adentrada por completo en su interior. Lo sentía tan bien, tan justo y ardiente, moviendo sus caderas para un vaivén.

    El Uzumaki estuvo aliviado de que ella no fuera virgen, ya que deseaba liberar sus más bajos instintos ante la fiera de ojos verdes. Apoyando sus manos en su suave y firme trasero, lo manoseaba a su antojo dando unos ligeros apretones.

    «Oh, Sakura-chan, eres increíble. Tu culo es muy sexy», pensó él.

    Hinata tenía la respiración agitada y su cuerpo ardía por dentro. Se dio cuenta que sus dedos ya no le complacían sexualmente, quería, no, ansiaba el pene de Naruto, incluso que él la perforada todo su interior tal como sucedía con su afortunada amiga.

    —Sakura-san ha hecho un buen trabajo. Nunca había visto a Naruto-kun con esos ojos llenos de lujuria y deseo pasional —murmuró.

    Tenía muchas ganas de unirse, hasta la idea no le parecía tan mala ya que ayudaría a mejorar más el rendimiento de su novio. Abrió los ojos de sorpresa, sus mejillas enrojecieron por imaginar a los tres compartiendo la misma cama, e incluso negó esa idea por ser demasiado indecente. Sin embargo, la razón de que su mejor amiga estuviera teniendo sexo con su pareja ya era de por sí muy indecente y poco moral.

    Solo por esta vez Hinata. ¿Qué tal malo puede resultar un trío? —se animó a sí misma.

    —Quiero que te pongas en cuatro, Sakura-chan —le ordeno Naruto mientras la penetraba con mayor intensidad.

    La nombrada se sobresaltó por aquella idea, jamás en su vida había probado esa posición, pero viniendo de Naruto no fue una gran sorpresa. Desde que Hinata se lo presentó, dedujo a la primera que era un pervertido a escondidas, y más por notar como este miraba los grandes pechos de su amiga de forma disimulada. Sonrió de forma juguetona. Si él quería hacer realidad su fantasía anhelada, entonces ella se lo cumpliría sin rechistar. Sabía perfectamente que Hinata nunca haría tal cosa, porque lo más seguro es que moriría de la vergüenza de solo imaginarlo.

    —De acuerdo, Naruto. ¡Cumpliré con tu fetiche! Solo asegúrate de hacerme llegar a mi orgasmo, o si no te caerá una gran paliza de mi parte —eso último fue amenazante.

    Enseguida Sakura retiró el pene de Naruto de su interior, luego se colocó en la posición de perro que tanto deseaba. Ella pudo sentir como él rozaba su intimidad, como una maniobra excelente, ya que sus gemidos no se hicieron esperar.

    —Eres un bastardo muy hábil... Ya deja de torturarme y métemelo de una maldita vez —su orgullo quedó arruinado por su insistencia. Nunca se esperó que su cuerpo sucumbiera de esa manera, ni siquiera que se volviera una adicta a su pene.

    Naruto dio una sonrisa vengativa, le devolvió el favor de aquella vez. Para su sorpresa, Hinata se coló en la cama estando cerca de él.

    —Yo también... ¡Quiero tener sexo con ambos! —y lo besó con desesperación, metiendo su lengua en la cavidad bocal del muchacho que mantenía los ojos abiertos, más se dejó corresponder haciendo que su lengua se entrelazada con la de ella para terminar en un beso francés. Luego se separaron por la falta de aire—. N-Naruto-kun...

    —Hinata-chan...

    —Oigan, par de tortolos. No quisiera interrumpir con sus miradas tan acarameladas, pero ¿acaso se olvidaron de mí? —la de ojos esmeraldas frunció el ceño, muy enojada. En especial con el rubio que se le olvido que aún tenía su pene dentro de su vagina, dejándola toda caliente.

    Naruto, sin decir nada, retomó su cometido penetrándola de una. Su miembro ingreso en los labios vaginales de Sakura, que gemía por las oleadas de placer. La experiencia de tener a una chica de esta forma, le hizo que la embistiera con más fuerza, apoyándose entre sus nalgas. Dio un movimiento bien firme llegando a chocar con su útero, Sakura apretó con fuerza las sábanas por los constantes choques en su interior.

    —¡Más rápido, Naruto! ¡Estoy a punto de correrme! —demandó ella.

    Haciendo caso a su petición. Naruto aumentó sus embestidas causándole grandes espasmos a su delicado y sudoroso cuerpo.

    Sakura nunca creyó que él fuera tan vigoroso porque sus paredes vaginales se contrajeron, dando el apoyo necesario para que estuviera en su límite. Sintió varios golpes calientes en su útero, Naruto se corrió con mucha fuerza, dejando salir todos sus deseos eróticos en su cuerpo. Retirando su miembro, el cuerpo de la Haruno cayó debido al cansancio mientras su vagina chorreaba gran cantidad de semen.

    A pesar del reciente orgasmo generado en ambos. Naruto aún tenía su pene bien erecto, queriendo seguir con la pasión.

    —Naruto-kun... —dijo Hinata con una melodiosa voz.

    El rubio de ojos zafiros pudo observar a su novia arrodillada cerca de la cama y meneando la cola, incitándolo, a lo cual no lo desaprovecho colocando su cara en sus muslos. Luego deposito dos dedos para acariciar su clítoris con fiereza, queriendo que sus fluidos salieran pronto. No tardo en hundirlo en su interior, provocando que Hinata lanzara un sonoro grito.

    Una vez que la tuvo lista, la penetró de inmediato hasta entrar al fondo de ella. A comparación con la vagina de Sakura que era muy acogedor y apretado, la de Hinata podía entrar con más facilidad para explorar todo su interior.

    Hinata estuvo complacida por la nueva experiencia placentera que vivía con esta posición, este tipo de cosas fue lo que quiso probar. Sin previo aviso, gimió con mayor fuerza debido a que su novio se apodero de sus senos, apretando sus pezones en círculos mientras se apoyaba en su espalda. Queriendo ayudar, ella movió su trasero para sincronizarse con sus embestidas recreando un ritmo salvaje, luego sus caderas se movieron a voluntad propia.

    Naruto se perdía en un mar de lujuria mientras sujetaba los hombros de la Hyuga, logrando así, aumentar el movimiento de sus embates.

    —¡N-Naruto-kun!

    —¡Hinata-chan!

    El ritmo fue rápido y violento, casi no pudiendo detenerse por el frenesí del momento.

    Los pechos de Hinata estaba bailando mediante el bombeó y sus caderas chocando con fuerza con el duro pene de su amado. Sus cuerpos ya no les respondían, su velocidad era tan intensa que incluso la misma cama temblaba, sabían que estaba por venir pero no podían advertirlo a tiempo. Solo deseaban hacerlo con locura. Aferrándose mutuamente, apretaron los dientes y repitieron el nombre del otro sin cesar hasta que el más fuerte y placentero de los orgasmos llegó.

    Hinata solo grito de placer sintiendo nuevamente como la sustancia pegajosa y ardiente entraba por su cuerpo, desbordándola sin remedio. Tanto que un poco de ese semen salió de su vagina y se derramó en la cama. Naruto cayó sobre ella, no sin antes besarse un poco mientras sus corazones volvían a la normalidad lentamente.

    Ambos lucían muy contentos por satisfacer sus profundos deseos.

    —Muchas gracias Naruto-kun. Ha sido el mejor sexo de mi vida.

    —Te equivocas. Yo debería agradecerte, Hinata-chan —mostró una sonrisa optimista—. A pesar de que me ocultabas los hechos de tu frustración sexual, tú quisiste evitar herirme y por eso estuviste callada hasta ahora. Es por eso que me siento muy afortunado de tenerte como mi novia.

    Los ojos de Hinata emitieron un brillo intenso. Aquella escena romántica era el ambiente perfecto, pero una voz muy conocida para ambos los interrumpió.

    —¡Wow! Nunca en mi vida he escuchado tantas palabras cursis, en serio ya deberían casarse pronto —Sakura observo muy divertida la manera en que ambos se sonrojaron por su comentario. Entonces miró al rubio con seriedad—. Naruto. Recuerdas cuando estuvimos teniendo sexo hace unos minutos.

    —Sí, lo recuerdo. Pero ¿por qué lo preguntas ahora?

    —Pues deberías saber que te corriste adentro de mí —comenzó a acariciar su vientre, alarmando en grande al Uzumaki—. Si salgo embarazada por tu culpa tendrás que llevar la responsabilidad de cuidar a nuestro hijo.

    La cara de Naruto se puso pálida, jamás se percató de ese detalle tan importante. Incluso se maldijo por haberse dejado llevar por las hormonas. Ahora, solo quedaba afrontar el hecho como todo un hombre si Sakura salía embarazada.

    —¡Lo siento mucho, Sakura-chan! Prometo hacerme responsable de todo, hasta cuidaré a ese pequeño que no tiene la culpa de mis errores.

    —Ah, Naruto-kun...

    Sakura no contener su seriedad y comenzó a reírse sin parar.

    —Ay, Naruto. Eres tan inocente que no te diste cuenta de mi broma. ¿Acaso creíste que no sabría de las consecuencias tras ofrecerme a ti voluntariamente? —le dijo aún con risas, viendo como Naruto no pudo ocultar su vergüenza debido a que pareció un completo idiota—. Desde un comienzo me había tomado la pastilla antes de hacerlo contigo, incluso Hinata sabía de ese pequeño detalle.

    —Lo lamento mucho, Naruto-kun —habló Hinata, nerviosa—. Estaba a punto de decírtelo, pero...

    Sin esperarse, Naruto las sostuvo entre sus fuertes brazos teniendo una mirada maliciosa que incómodo a ambas féminas.

    —Así que fue una broma, ¿eh? —las chicas pudieron ver su mirada hambrienta de sexo—. Entonces eso significa que podemos continuar con nuestra diversión hasta el anochecer, después de todo, ustedes se tomaron esa pastilla milagrosa para evitar embarazarse.

    Las cubrió entre las sábanas mientras la perversión volvía a la acción, haciendo que las chicas gimieran con tal fuerza que se oyó en toda la habitación. Este día, Naruto aprovecharía al máximo en poseer el cuerpo de sus presas y obligarlas a decir su nombre entre sus constantes gritos.

    Desde aquel momento los tres experimentaron una nueva faceta en su vida sexual, sintiendo la urgente necesidad de repetirlo para otra ocasión.

    F I N

    Notas del Autor:

    Y aquí terminamos con esta historia representada con mis tres personajes favoritos de la franquicia. Cambiando de tema, este mismo mes de Marzo ha finalizado el anime de Naruto Shippuden, y me siento contento de verlo acabar que hasta me pone nostálgico de solo recordar cada episodio. Pero bueno, las grandes historias deben tener un final, además que me siento emocionado por verme la nueva serie protagonizada por Bolt (Boruto).

    He pensado en crearme nuevos fanfics del nuevo anime muy pronto, y claro, será con los nuevos personajes de la nueva generación.

    ¡Comenten que les pareció el capítulo!

    Emilion se despide de ustedes, lectores, hasta la próxima.
     
    Última edición: 12 Agosto 2019
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    Tarsis

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    No me esperaba nada de esto, jajaja. Si me dio fue como risa, la verdad es que no sé, no me los imagino en justo esa escena, pero, la verdad escribes muy bien.
     
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