La leyenda de la Región del Sur

Tema en 'Historias Abandonadas Originales' iniciado por Estrella Solitaria, 22 Mayo 2011.

  1.  
    Ruriel

    Ruriel Usuario común

    Libra
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    Mi dios, que pasión tan desenfrenada. Creo que el capitán la beso con toda el alma, con verdadero sentimiento. Un capitulo muy intenso, mas de lo que me podría imaginar. Cada vez estoy mas enganchado con la historia. Gracias por invitarme, y como siempre espero me vuelvas a invitar.Vas por el buen camino colega, hasta pronto.

    ESTRELLA BRILLANTE
     
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  2.  
    RomAnce

    RomAnce Soleanimetrix

    Leo
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    AwW!
    Hola mi Estrellitah adoradaa~
    te felicito y te agradezco por tan excelente capítulo; como se esta siendo costumbre, realmente estuvo a pedir de bocas*
    jajaja!
    Oh! sinceramente te has lucido con este, sí que sí cariño.
    bueno, a lo que vine poss.
    las confrontaciones para con la búsqueda de este nuevo destino que se ha implantado para con los protagonista se está haciendo cada ves más intrigante, como también misterioso...
    Aunque bien! se me ha tornado mas que aventurero como cómico!
    xP
    además que has implementado mis súplicas *¬*
    AaWw! gratie por el toquecillo romance~

    mmm!
    vamos a ver que les depara a estos avaros piratas... pobres ni saben lo que les va a conteser..
    Bueno!
    esto es todo por el momento
    hasta la próxima!

    ÉXITOZZZ*
     
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  3.  
    libeika

    libeika Entusiasta

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    me gusto tu historia te felicito amiga, sigue asi;)
     
  4.  
    Estrella Solitaria

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    Título:
    La leyenda de la Región del Sur
    Clasificación:
    Para adolescentes. 13 años y mayores
    Género:
    Aventura
    Total de capítulos:
    12
     
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    Les agradezco a todos por sus comentarios y por interesarse en leer...¿qué les deparara a estos jóvenes en su aventura?, ¿y con la intervención constante de aquel capitán pirata?...

    6° Capítulo: Las dos fuerzas y el aroma de hierba aromática


    Como aquel aliado de nosotros nos explicó nos dirigimos en un barco al que le compramos los pasajes, debíamos llegar antes que los piratas para que no nos descubrieran.


    * Abordamos despidiéndome de la vida que llevaba junto a mi tía que fue a despedirme en el muelle, dándome un bolsita con dinero que en un principio me había negado a aceptar, pero que ella me había obligado a tomar con el argumento que podríamos necesitar de él, eso me puso un tanto triste, pero la sonrisa de ella despidiéndome y deseándonos lo mejor me hizo sonreír de nuevo y al recordar a mi querido Frio Suspiro mi sonrisa y alegría fue mayor.


    *Mi abuela me miraba de aquel muelle, la dejaría allí esperando que fuera lo mejor y mi rostro denotaba mi preocupación y un tanto de pena, mientras la brisa del mar me refrescaba y me alentaba a seguir, recordando que mi abuela confiaba en mí y en todo lo que ella me había enseñado, contaba con mi traducción, no podía defraudarla, siendo eso lo que me impulsó y borró de mí la tristeza por una sonrisa al ver también a ella en aquel muelle.



    Nos marchamos a alta mar mirando el paisaje y luego entrada la tarde de este nuevo día no encontraba ni a Lizi ni a Andiel, pensé enseguida en una escena romántica por los pasillos interiores, besándose suponía o tomados de la mano lo que me provocaba muchas risitas que trataba de cubrir con mi mano, por lo que me interne buscando nuestra recamara mientras más parejas trataban de pasar con sus maletas, cosa bastante incómoda por lo estrecho de los pasadizos, y trataba de recordar el número de habitación que nos habían asignado, mirando y mirando los números no podía recordar por lo que entré un poco en pánico y me desespere un poco, pero cuando ya creí que estaba totalmente perdida escuche las voces de ellos riendo, a lo que volví a pensar, pero esta vez en una velada romántica y no quería interrumpir. Abrí la puerta de todas maneras, pero me desilusiono, no estaban haciendo nada de lo que pensé, que aburridos son. Lizi estaba tratando de traducir un libro de Andiel y se reían de los símbolos tan raros que a veces aparecían. Él contemplaba aquella tabla buscándole un significado, aún nos tenía con la interrogante, por lo que le pedí a Andiel enseñarme esa extraña lengua, no quería quedarme con la duda siempre que descubrían algo, y además debía serles de ayuda como me lo había prometido yo misma, para que también Frío Suspiro se dé cuenta de mi intelectualidad.


    *— ¡Aquí encontré una parte importante! —de un salto de su silla nos llamó la atención Lizi y señalando con un dedo una página del libro que sostenía con su otra mano. Prosiguiendo a leernos lo importante:
    Busquen en la Ausencia lo que perdí,
    en quebradas, bosques miren por allí.
    Aquel sonido, para aplausos recibir.


    Dejándonos pensando en algún lógico significado, pero no podía concentrarme aún pensaba en Frío Suspiro…
    * ¿Cual podrá ser el significado de estas palabras?, ¿qué debemos buscar? Son mis cuestionamientos a los que no les encuentro respuesta, sin embargo aquella palabra Ausencia, esta con mayúscula por lo tanto debe ser un nombre, me paseaba pensativo de un lado a otro de la habitación.


    *La isla a la que debemos ir se llama Dema, también pensativa me encontraba tratando de descifrar esto. Mirando nuestra habitación que era de madera con una ventana circular, un velador y una cama en la que caían solamente dos personas. — ¡Dos personas! —me desperté de mis deducciones, ¿cómo dormiríamos?, por lo que se lo pregunte a Andiel, quien me respondió que él dormiría en el suelo porque no había dinero para reservar otra habitación así que no nos preocupáramos y durmiéramos nosotras dos en esa cama.
    Momiyi buscaba y buscaba algo en la habitación mirando el piso, en los muebles, de un momento a otro sin comprenderle, ya que no nos dirigía la palabra, se agachó, miró entre las tablas del piso, hasta nos movió a nosotros de nuestros lugares, pero la curiosidad me estaba ganando, por lo que ya sin pensarlo le pregunté, a lo que me respondió con un grito.


    — ¡No puede ser, si estoy segura que lo deje aquí! —nos decía sin explicarnos y pataleando como niña pequeña comenzando a llorar. Lo que nos tenía atónitos acudiendo a ella que estaba en medio de la habitación.
    — ¿Quieres decirnos lo que estas buscando? —en un tono agresivo le ordenaba Andiel quien estaba recostado en su cama armada con ropa de nuestras maletas.


    — ¡Perdí el triángulo negro que me dio Frío Suspiro! — nos gritó Momiyi con las manos en su cara, ante nuestros reclamos, ¡cómo podía haberlo perdido!, sin embargo aun quedaba el mío, que siempre lo guardo muy bien en mi chaqueta, en la que introduje mi mano para buscarlo, pero me percate de que no estaba, sorprendiéndome en grande manera y miré de inmediato a Momiyi quien se cubría la cara para no mirarme.
    — ¡Qué hiciste!, ¡ahora cómo le contactaremos! — le grite acusándola.
    — ¡Sólo estaba jugando y se me perdió, ayúdenme a buscarlo! —nos pedía a lo que un sobre exaltado Andiel también lo buscaba por todos lados, ahora ¿cómo le encontraríamos?, era un peligro que no podíamos correr.

    *Desembarcamos en esta isla, entre mucha gente que venía a ella, su pueblo estaba alegremente adornado con banderas de colores y melodía de tambores muy contagiosa con muchachas bailando alrededor de una fuente de agua y gente animándose muy contenta.


    —Por eso Frío Suspiro nos envió aquí, quería que disfrutáramos de este festival— admirada por todo esto deducía con brillitos en los ojos, pero a nuestro parecer estaba equivocada.
    —Creo que es porque entre mucha gente no les resultara fácil encontrarnos, fue camuflaje —deducía Andiel creo que muy certeramente. Frío Suspiro ha demostrado ser alguien muy inteligente y nos ha sabido cubrir de nuestros enemigos.
    Encontramos posada para pasar la noche como extranjeros que somos, no hubo mayor problema, alguien nos había reservado una habitación, una jugada muy hábil. Mientras Momiyi recordaba a su enamorado y se dedicaba a suspirar nosotros aún indagábamos en la leyenda y discutíamos ciertos puntos.


    — Saben, aún no entiendo la leyenda, ni siquiera me la han contado —con la duda muy a la vista nos preguntaba Momiyi.
    —Como vas a comprender si te la pasas pensando en el extraño de Frio Suspiro—le reclamó Andiel a ella quien bajó la cabeza aceptando que era verdad.


    —Lo que dice la leyenda es que todo comenzó en el tiempo de la desunión entre el este y el oeste la cual se firmó con los anillos guardianes en esta región del sur. El caos comenzó a reinar y el poder se esparció, ante lo cual los antiguos defensores no pudieron hacer más que pelear, pero no fueron suficientes, sólo los tres leones Glecio, Noriel y Gamendien lograron expulsarlos pagando con sus propias vidas en una isla que fue borrada de todo mapa actual de navegación, sin embargo nosotros tenemos el mapa real que ahora está en manos de tu enamorado, el cual los piratas también desean ya que se contaba que el que lograra encontrar todas las pistas hallaría una gran riqueza, sin embargo según nos aclaró Frío Suspiro ellos erran ese concepto, porque si su espíritu busca solamente la fortuna encontraran al más grande destructor, la maldad pura que amenazara con otra vez apoderarse de todo nuestro mundo, en cambio si logramos llegar antes que ellos podremos despertar a los tres leones y a la piedra —le narró Lizi para que comprendiera.


    — En la tabla dicen palabras a mi parecer sin sentido, sin embargo por un motivo fueron escritas —dándole la tabla a Momiyi quien observaba los símbolos y las conclusiones de Lizi que estaban escritas en unas hojas de papel.
    —En esta isla debemos buscar la siguiente pista, debemos darnos prisa —le recalcaba Andiel.
    — Sí, esta isla se llama Dema que significa la Ausencia, dice que debemos buscar algo perdido por todos lados y que también produce sonido —les recordaba Lizi antes de que fueran vencidos por el sueño.
    Al día siguiente el festival volvía a comenzar, entre la gente se mezclaron para no ser identificados, marchándose entre la multitud tratando de encontrar un indicio.


    *—Ellos deben ser—susurró una voz que les miraba desde un tejado, oculto por las alturas les seguía a ellos que se dirigían a la entrada de los tupidos bosques para no llamar la atención de la demás gente, cuando unos hombres los acorralaron, con armas en mano de aspecto temible y a la vez asqueroso les querían robar todo lo poco que tenían, no tuvieron tiempo de reaccionar les atacaron por la espalda tratando de tomar a las muchachas a la fuerza, para que Andiel no se opusiera a entregar sus pertenencias.


    Se encontraba en una gran encrucijada, dejar lo que era de su padre junto con todo el secreto que se le fue confiado, o permitir que a esas muchachas inocentes les sucediera algo que nunca se podría perdonar. Decidiendo entregar su bolso a manos de ellos con tal de que las dejaran libres, justo en ese momento cuando ellos ya saboreaban su botín, aquella figura que los observaba desde un tejado apareció, con mucha gracia descendió de las alturas y golpeó al que tenía a Momiyi, luego con una rapidez increíble noqueó al que amenazaba a Lizi dejándole en el suelo, y con una gran sonrisa y un estilo bello y rápido de combatir le quitó el bolso a ese rufián que corría alejándose de ellos. Aquel trepo a un árbol y desde allí se lanzó a ese malhechor, dejándole inconsciente con un sólo golpe, les había salvado la vida y tenía en sus manos el secreto de la leyenda.


    Fue entonces cuando corriendo hacia él le vieron, era un muchacho de cabellera rubia desordenada, una gran sonrisa y ojos celestes claros, además de poseer una vestimenta negra con rayas amarillas en sus brazos y piernas, era completamente extraño y en su mano tenía el bolso que le devolvió a Andiel.


    —Muchas gracias, nos has salvado la vida —le agradeció Lizi quien había pasado un gran susto.
    — No fue nada, sabía que los encontraría —riéndose y mirando las caras de los confundidos a quienes había salvado.


    — ¿Quién eres tú? —le interrogó Momiyi mirándole con curiosidad.
    — Me llaman el Caballero del Rayo y estoy aquí porque Frío Suspiro me envió— nos aclaraba aquel muchacho que entrecruzaba sus manos detrás de su cabeza y nos miraba despreocupado.
    — Así que él te envió, por qué no vino él mismo— decepcionada le reclamaba Momiyi mirándole muy de cerca.


    —Él está ocupado, además sabía que no podrían contactarle ya que alguien perdió los triángulos que les había dado— sorprendiéndonos de que conociera esa información mirándole atónitos, a lo que nos aclaró que cada vez que alguien pierde aquellos triángulos regresan a su mano, por eso fue que no pudimos encontrarles, pidiéndonos que no fuéramos tan descuidados nos acompañó haciendo volteretas por doquier y jugándonos bromas, era alguien muy singular y chistoso, le puso un sapo en la cabeza de Lizi y todos nos reíamos de su la expresión de su rostro y de los gritos que dio.


    —Si estuviera mi hermano aquí esto sería mucho más chistoso —se reía también el Rayo de aquella broma.
    —Debemos recorrer por todos lados, estén atentos a los sonidos—nos alertaba Andiel que se había puesto serio.
    —Eso no te servirá de nada, es un sonido que hasta a mis oídos les cuesta percibir —nos recalcaba aquel muchacho.
    — ¿Entonces cómo le encontraremos?, confundido le preguntaba Andiel a quien esta aventura le estaba fatigando.


    Sin darnos cuenta Momiyi ya no estaba con nosotros, ¿a dónde se habrá ido?, lo que me desesperó, ella se ha perdido, se los dije a los muchachos quienes no se habían dado cuenta tampoco, a lo que nos detuvimos a gritarle, pero cuando pensábamos dispersarnos aquel Rayo no nos dejó, ya que no quería que todos nos perdiéramos, llamando a Frío Suspiro que conocía muy bien esos bosques, para que le encontrara.
    Mientras Momiyi se preguntaba en dónde estaba, rodeada de los mismos árboles por los que había pasado una y otra vez caminando en círculo.


    —Estoy segura de que escuche un sonido muy tenue— se decía susurrando un poco desconcertada y perdida a la vez —además creo haber sentido la fragancia de Frío Suspiro—susurraba para ella mirando hacia todos lados.
    Cuando a nosotros acudió aquel aliado un tanto preocupado por nuestra llamada, le explicamos lo que había sucedido ante lo cual él se apresuro a encontrarla pidiéndonos que nos quedáramos en ese mismo sitio, obedeciéndole el se marchó.


    *—Soy una tonta, creí que de esta manera les ayudaría más, no sirvo para nada—se reclamaba Momiyi misma desesperándose cada vez más, corriendo para apartarse de ese lugar y encontrar una salida, pero era inútil entre más corría más perdida se encontraba tropezando con una gran raíz que no vio doblándose un pie ya perdiendo las esperanzas de poder salir de ese tupido bosque y maleza, entre sus ojos llorosos.


    —Veo que has querido ayudar —me habló Frío Suspiro, no podía creer que él estuviera hablándome, pensaba que estaba alucinando pero en frente de mí estaba y me ofrecía su mano, la cual tomé tratando de levantarme, no obstante me costó mucho por mi pie adolorido, lo que él notó y me sentó en un tronco caído mirándome con sus ojos café claro y su fragancia que ahora sabía de donde la había adquirido. Él sacó algo de su bolsillo y me vendó mi tobillo, luego ayudó a levantarme y me cargó en su espalda ante mi rostro sonrojado llena de vergüenza.


    —Lamento haberte hecho venir…pero no entiendo que debemos buscar—discretamente le decía tratando de verme como una persona únicamente interesada en esta misión, pero sin darme cuenta sólo estaba tratando de ocultar mis sentimientos, mi corazón me delataba latiendo más y más rápido…
    —Deben buscar un objeto musical que poseía una persona que se perdió en este bosque como tú. Según sé, esa persona logró salir de la maleza pero sin su instrumento musical que era muy especial, es necesario para despertar a la piedra —me relataba este gentil muchacho quien tenía toda mi atención y que caminando con cuidado me llevaba sobre su espalda.


    —Lamento ser una carga para ti como para mis compañeros —llenándome de lágrimas que estaba conteniendo, a lo que él se acercó a una piedra y me bajó para que descansara tanto él como yo.
    —Tú no eres una carga y has sido de gran ayuda, tanto para ellos como para mí—sonriéndome en estas palabras provocando mi asombro y rubor, por lo que desvié mi mirada porque quería abrazarlo y me estaba conteniendo demasiado…—Verás, que tú te hayas perdido me sirvió para recordar pasajes de este bosque que ya se me habían olvidado y tu perseverancia me sorprende— logrando que volviera a alzar la vista hacia sus ojos que me miraban tiernamente, cómo no enamorarme de él, sí ha sido tan piadoso conmigo.


    —Pero he sido muy descuidada, hasta perdí los triángulos negros que nos diste— le confesé volviendo a bajar mi mirada, era una vergüenza, porque no les había ayudado tanto como pensaba, sin embargo él sacó algo, una rosa y me la mostró a mi vista cabizbaja, era una rosa negra sin espinas, algo extraña pero la cogí de sus dedos que me la ofrecían, me sentí en una nube con brillitos y corazones alrededor de él, sin embargo no quería perder la cordura.


    — Me…la das, pero…—logré decirle tartamudeando sorprendida ante este gesto que no sabía interpretar con rubor en mis mejillas.
    — Llévala contigo y quita ese rostro de pena, que te vez más bonita cuando sonríes— dejándome pasmada él me volvió a subir a su espalda sin decirme nada más y volviendo la seriedad de su rostro, hasta que llegamos al lugar en donde estaban los demás que ya estaban hartos de esperar.


    Aquel Caballero del Rayo les gastaba muchas bromas y por lo menos se entretuvieron con él, quien hacía piruetas y que también estaba un tanto aburrido de esperarnos, volviendo la sonrisa a mi rostro cuando los vi, corriendo hacia mí tanto Andiel como Lizi y preguntándome que me había ocurrido bajándome de la espalda de Frío Suspiro con ayuda de mis compañeros. Volteé mi rostro y le sonreí también agradeciéndole lo que él había hecho por mí y para no ser una molestia me quedaría descansando en ese mismo lugar, sin embargo todos se opusieron a que me quedara sola, sobre todo de quien me encontró, apretando más mi vendaje explicándome que así me costaría menos caminar y que mientras tanto el Rayo me ayudaría y si sucediera cualquier problema él me cargaría y saldríamos rápidamente, según fue la orden que Frío Suspiro le dio.


    *Él nos condujo por un sendero que estaba al costado de una quebrada por la que corría un río y el sólo mirar hacia abajo me daba vértigo por lo que cuidábamos nuestras pisadas y tratábamos de acelerar el paso, así fuimos recorriendo con mucho cuidado, aún no sabíamos hacia donde nos conducía, hasta que comenzamos a descender por el mismo sendero y nos internamos en una cueva oculta por piedras y maleza que con ayuda del Rayo dispersó, que para nuestra sorpresa era más grande de lo que pensábamos y estaba convertida en todo un hogar, ¿quién viviría en una cueva así? fue nuestra gran duda a lo que mientras nuestros ojos admiraban el lugar se escucharon unos pasos acercándose a nosotros entre la oscuridad, que cuando ya se acercó a la luz de la entrada le pudimos identificar. Aquel era un anciano que tenía un bastón en el que se afirmaba, vestía con un pantalón verde oscuro, chaleco un tanto rojizo, muy normal a nuestro parecer.


    — Espero que esta vez no te hayas equivocado Londer —golpeando con su bastón el suelo que resonaba en eco en la cueva se dirigía a Frío Suspiro, quien no le dirigió más que una expresión muy fría pero directa.
    — Esta vez ellos han probado su interés en el bien de las personas— firmemente y muy serio le decía al anciano que cambiaba su expresión.
    —Eres muy sentimental Frío Suspiro, es mejor que recuerdes tu misión y me dejes probarlos a mí —también firmemente le recalcaba este anciano volviéndose por donde vino invitándonos a entrar.


    *Mientras nosotros detrás de nuestro aliado susurrábamos entre nosotros, ¿qué significará Londer?, creo que esa palabra la he escuchado antes, además nos preguntábamos quién sería ese anciano que le hablaba con esa propiedad a Frío Suspiro.
    —Yo sé que debes odiarme Londer, pero recuerda que estamos unidos por la leyenda Frío Suspiro —sin dejar de guiarnos le hablaba a nuestro aliado que caminaba detrás de él.


    — Claro que lo sé, y tienes razón, pero creo que ellos no estaban preparados para afrontar todo esto— recordaba aquel que nos ha ayudado.
    Sin embargo nosotros no entendíamos nada de esto y mientras más nos internábamos más daba aires de ser el hogar de ese hombre, hasta que nos detuvimos bajando por una escalera de caracol hasta una especie de librería bien iluminada.
    — Ya es hora que me entregues el instrumento musical que necesitamos —le exigía presurosamente Frío Suspiro.


    —Sabes lo que eso implica debido a lo que le aconteció a aquel hombre en ese bosque, pero también conoces que es necesario—misteriosamente le aclaraba a él quien al parecer ya comprendía muy bien esta información.
    —Esta vez ellos están dispuestos, por algo están aquí. No contamos con mucho tiempo, así que es mejor que te apresures —le recalcó para que finalizara y nos fuéramos rápido.


    A continuación nuestro aliado se dirigió a nosotros y nos pidió que pasara lo que pasara no nos asustáramos y mantuviéramos nuestra decisión de ser parte en esta leyenda, porque sería necesario para todo esto, lo que nos sorprendía y nos dejaba confusos, sin embargo le prometimos que así sería. Luego ese anciano sacó aquel objeto que resultaba ser una especie de violín por su número de cuerdas aunque su forma era un tanto extraña, tenía un mango de madera en ambos extremos, con espirales hacia afuera, uno para poner el mentón y otro para sujetarlo con la mano mientras se tocaba.


    Ese anciano nos pidió la tabla y nosotros miramos a Frío Suspiro esperando su aceptación a lo que el asintió. Luego la puso en una mesa al lado de una vela y nos señalo que esos acordes eran de ese instrumento, teníamos que lograr tocar esa melodía para pasar la primera de las pruebas que él nos ofrecía, mientras al mirar a nuestro aliado noté su preocupación y un tanto de tristeza en su mirada, por lo que con más energía y determinación estábamos dispuestos.


    Andiel fue el primero en intentarlo, más no lo logró, era más difícil de lo que pensábamos, luego me tocó a mí y tampoco logré tocar la melodía por completo sólo acerté a los primeros acordes, y eso que nos daba las oportunidades hasta que nos cansáramos, ahora todo estaba en manos de Momiyi, quien con más determinación y coraje tomó ese violín y miró el rostro de su amado Frío Suspiro y lo notó tan triste que no permitiría que aquel anciano le hiciera sufrir.

    Miró los acordes y trató de comenzar bien, lo que para nuestra sorpresa le resultó, primero trató de aprendérselos de memoria y luego tocarlos, ya que eran dos líneas de acordes, la primera le resultó muy bien y nuestra esperanza comenzaba a crecer, melodiosamente tocaba y le salía de maravilla no sabía que ella tenía ese talento para la música y por fin luego de unos bellos instantes concluyó la pieza musical, alegrando y sorprendiendo a todos nosotros, por eso le aplaudimos, aunque cuando concluyó una mancha obscura salió como liberada por esa melodía lanzando una gran carcajada y junto a él un gran brillo también fue liberado, con tal fuerza que creó un gran viento alrededor teniendo que cubrirnos de todo lo que se caía.


    Cuando ya nos levantábamos de todo este gran susto la cara de asombro tanto de Frío Suspiro como del anciano eran indescriptibles, por lo que él corrió hacia la entrada de la cueva y observo como algunas partes del cielo se tornaban negras, además de que el Rayo se desmayó sosteniéndolo a penas Andiel, lo que mayormente nos preocupó adentrándonos de vuelta en donde el anciano nos condujo a una cama. Se veía tan apacible, pero nos preocupaba su estado sobre todo a Frío Suspiro y mientras el Rayo reaccionaba nos sentamos en unas sillas y comenzó a aclararnos la situación, mientras Momiyi se sentía culpable pensando que ella había sido la que ocasionó todo esto, pero esta vez estaba equivocada.


    — Cuando aquel hombre salió de este bosque sin su violín fue porque una fuerza oscura lo atacó y maldijo aquel instrumento que desde siempre se había usado para el bien. Asustado aquel hombre decidió enterrar aquel instrumento para que nadie más cayera en desdicha, pero es necesario para poder despertar a los tres leones, con esa fuerza también se liberó otra en la que tenemos esperanza, aquella que se alberga en la piedra que duerme y que solamente su sonido junto al compás de las olas y la canción que esta al reverso de la tabla le pueden despertar…—nos aclaraba toda esta situación Frío Suspiro ante nuestro gran asombro esto era peor de lo que pensábamos…


     
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    lunabetz

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    Vaya, no me imaginé que la pieza musical sería un violín, y mucho menos me imaginé que fuera Momiyi la que tocaria esa melodía. El violín está maldito mmm, todavía no nos revelas qué es esa fuerza tan extraordinaria a la que le temía el hombre que intentó enterrar el violín, me refiero a su lugar de origen.
    Y todo se va volviendo más oscuro y más díficil para nuestros protagonistas. Momiyi, pobrecita, intentando desaparecer para que sus amigos ya no la vieran como una carga, debe de sentirse de verdad mal.
    Pero es una loca, mira que andar imaginándose cosas jajaja con Andiel y Lizi.
    Pobre Frío Suspiro, ese ancianito me intriga mucho, espero que no sea lo que pienso pero de todas maneras, les ayudó de cierta forma.
    Esto cada vez está más complejo, sólo hay indicios de lo qué deben de buscar para encontrar la isla y por supuesto la piedra. Pero, ¿qué es ese poder por el que estarán dando sus vidas? Aún no lo sé, sé que es algo siniestro, pero aún no doy con la respuesta.
    Gran capítulo, no vi errores ortográficos por estar concentrada en la lectura.
    Tengo algunas teorías, pero mejor me callo jajajaja.

    Saludos estrellita.
     
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  6.  
    Estrella Solitaria

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    ¿Qué sucederá en el ancho mar?...¿que poder esconderás esas dos fuerzas?...

    Capitulo 7: Laberintos.

    ¿Qué podíamos hacer ahora? Estábamos desconcertados, todo esto era nuevo para nosotros, sin embargo Frío Suspiro trataba de calmarnos esperando a que despertara el Caballero del Rayo.

    — ¿Qué debemos hacer ahora? —le preguntaba Andiel un poco angustiado por todo esto, a lo que el anciano tendió un mapa como el que teníamos ante nuestra sorpresa y también la de Frío Suspiro y ante la expresión de su rostro el anciano lanzo una risotada.

    — Te ha sorprendido, ¿cierto Londer? No se te olvide que este anciano aún guarda sus secretos —le recalcó entre risas pidiéndonos que nos acercáramos a ver el mapa que era mucho más amplificado del que teníamos y más grande, justo en el momento en que el Rayo despertó preguntándose qué había pasado a lo que el anciano nos explicaba que había guardado ese mapa hace mucho tiempo y que estaba esperando el tiempo para dárselos y como el anterior grupo se rindió y no quiso proseguir no confiaba en ellos por lo que nunca les habló de su existencia. Ahora era diferente ya las dos fuerzas habían sido liberadas y el cielo y sus bosques se habían teñido de un color oscuro.

    Explicándoles que el siguiente lugar al que debían ir es una pequeña isla llamada Keretrel al sureste de allí, en ella se debe continuar la leyenda, pero les advirtió que tuvieran mucho cuidado con los piratas, trayéndole el recuerdo a Lizi del beso de aquel Capitán verdugo de sus sueños. Explicado todo esto ya no había nada más que hacer en ese lugar, el anciano dobló el mapa y se lo entregó a Andiel, también le entrego aquel instrumento a Momiyi contándoles que esa melodía era necesaria de nuevo pero que no estaba completa, aún le faltaba otra parte que era necesaria para despertar a la piedra.

    — ¡Les deseo buen viaje y Londer cuida bien de ellos! —se despidió de nosotros el ya gentil anciano y con todo en mano nos marchamos rápidamente de allí.

    *Entre los bosques nos alejábamos muy alerta tomando otro camino en el que de un momento a otro Frío Suspiro se detuvo y se agacho a recoger un saco, del cual sacó muchas armas y nos dio tres a cada uno.

    —Deben aprender a defenderse de los que atenten contra ustedes, porque habrá veces en que yo no estaré— nos señalaba nuestro aliado muy seriamente.
    — Disculpa pero por qué ese hombre te llamaba Londer —le preguntó un tanto temerosa Momiyi a lo que le deseó evadir la pregunta y no le contestó dando media vuelta para proseguir.

    — ¿No confías en nosotros?... Si no me contestas no tocare esa melodía —firmemente le increpó a lo que intentamos callarla pero no sirvió de nada, pese a eso él sólo continuo sin hacerle el mayor caso, quedando ella enojada con sus armas en mano.
    —Él tendrá sus motivos, es mejor que no le cuestiones— traté de explicarle a Momiyi quien no entendía razones mientras el Rayo imitaba a Frío Suspiro chistosamente.

    Ellos continuaron a pesar de ese incidente que extrañaba mucho a Momiyi quien vio la rosa negra no entendiendo su actitud y mientras más se acercaban a la salida, Lizi observó las hojas que caían de los árboles teñidas de un color oscuro, y recordó parte de su sueño asustándose en cierta manera y yendo más cerca del grupo del cual Frío Suspiro iba más adelantado.

    Momiyi se cuestionaba la actitud de él, pero más que nada tenía un tanto de curiosidad por descubrir sus misterios. Luego de avanzar un tanto del trayecto y de la espesa maleza se detuvieron a descansar, pero el Rayo los alistó para enseñarles a usar sus armas.

    —Pero Rayo queremos descansar —se quejó Lizi ante lo que él volvió a poner el arma en sus manos y junto a Andiel y a Momiyi comenzó a darles una clase posicionándose delante de ellos quienes trataban de imitarle, pero lo hacía a una velocidad impresionante, ritmo al cual ellos no podían seguir y por eso se quejaron de su velocidad a lo que él les enseñó tipos de posturas para enfrentar a un enemigo y también cómo recibir un golpe y mientras tanto Lizi como Andiel se veían preocupados en aprender y practicar Momiyi giró su mirada hacia su derecha en donde a unos metros estaba sentado y pensativo Frío Suspiro, lo que le hizo recordar lo que le había dicho. Sintiéndose apenada por su actitud ella avanzó hacia donde él estaba, dejando su arma en el suelo y desatendiendo las enseñanzas del Rayo, caminando en dirección a él.
    Cuando ya habían notado la ausencia de Momiyi, ella ya estaba al lado de Frío Suspiro por lo que al verles no les molestaron y continuaron con su entrenamiento.

    —Lamento haberte hablado de esa manera, no tenía que haberme entrometido en tu pasado, lo siento —se disculpó Momiyi cuando él notó su presencia y la miró mientras ella se disculpaba, lo que le sacó de sus pensamientos y removió sus laberintos despejando su mente te toda la bruma de sus pasadizos, dicho esto ella se aprestaba a retirarse porque no quería molestar sus deducciones, sin embargo él la sujetó y le agradeció sus palabras.

    — Mi actitud fue muy arrogante porque has tenido razón en decirme esas palabras, por eso también me disculpo contigo—le expresó este aliado mirándola tiernamente y conmoviéndola, por todo esto él decidió compartir parte de sus secretos tanto con ella como con sus compañeros, para comenzar a romper la desconfianza, así que poniéndose de pie detuvo sus entrenamientos agradeciéndole al Rayo también su gentileza.

    —Ya es hora de que sepan más cosas sobre mí. Aquel anciano me nombró Londer porque ese es el título que poseo, desde antes que naciera mi familia fue escogida para preservar la leyenda, y cada cuarenta años nace un nuevo Londer, al que se le son dados estos años para poder encontrar un grupo de valientes que pueda ayudarnos a vencer a aquel mal. Los anteriores Londer intentaron por sus propios medios encontrar a la piedra durmiente, pero nunca les ha resultado por lo que precisamos de personas sin afán de enriquecerse, dispuestos a llevar esta gran aventura a pesar de los peligros que se encuentren en el camino —les relataba recordando parte de su pasado.

    — ¿Por qué puedes contar con la ayuda de los guardianes y contar con toda la Ciudadela del sur? —curiosamente le preguntaba Momiyi quien había tenido esta pregunta hace mucho tiempo esperando.
    — Porque Londer significa el protector y por contribuir con la leyenda soy considerado también como un guardián, por eso debo proteger y guiar a los que prueben la disponibilidad y bondad de su corazón —les aclaraba mirándoles muy atento.

    — ¿Cómo prefieres que te llamemos? —pregunto un tanto curiosa también Lizi con una sonrisa alegre.
    — Londer es mi título y Frío Suspiro me nombraron mis enemigos por la brisa fría que les recorre cuando me preparo a atacarlos, así que me da igual —les declaró pensando en voz alta, lo que provocó las risas en los que le escuchaban.

    — Es mejor hablarte por tu nombre —propuso el Rayo entre una gran sonrisa… —vamos no tienes que ponerte serio. Yo me llamo Sadrik, ves que no es difícil—sonriendo le mostraba ante lo que Frío Suspiro le respondió que él mejor que nadie conocía la razón por las cual se asignaban nombres, la razón era muy simple: tratar de proteger a aquellos que también amaban, sin embargo él ya no contaba con su familia porque habían muerto a causa del gran mal que un día se desató y más que nadie deseaba encontrar esa fuerza y destruirla. Ese recuerdo le dolía y siempre lo recordaba por eso se había mantenido distante, además de la traición por ese grupo que le abandono, y sabiendo todo esto le comprendieron de mejor forma y poniéndose tanto Sadrik, Andiel, Momiyi y Lizi de pie le extendieron sus manos, las que él tomó y se levanto de donde estaba sentado, como símbolo de la confianza que ahora existía, aunque tuvieran que afrentar las más feroces atrocidades.

    —Mi nombre es Rizent —les declaró sorprendiéndoles porque pensaban que aún no era tiempo para que confiará tanto en ellos, alegrándose mucho porque al fin era parte de ellos a pesar de su carácter serio y antes rígido se había convertido en eso por falta de cariño y compañía.

    Poniéndose en marcha estos valientes llegando a una parte del pueblo en donde aún se desarrollaba las fiestas por el aniversario de ese reino flotante escuchando gritos acudieron raudamente en auxilio, no obstante al llegar se toparon con el mal que acechaba a esas personas, otra vez hacían su aparición aquellos piratas liderados por su Capitán, sus secuaces formados detrás de él, algunos derribando los puestos en donde vendían frutas y banderas, con sus machetes, cuchillas y navajas listos esperando la orden de su líder. Al verle, Frío Suspiro se asombró de verle a la cara, antes no le había reconocido por la oscuridad de la noche, pero ahora se veían frente a frente a la luz del sol.

    Los dos al mismo tiempo se reconocieron y revivieron tiempos pasados.
    — No sabía que te habías convertido en un pirata sediento de poder—en tono soberbio le recalcaba Frío Suspiro.
    — Ten cuidado, no te vayan a traicionar de nuevo Londer —fue un golpe bajo que le envió a él, quien sin embargo ya no tenía esa desconfianza aunque si recordó el dolor de esos tiempos…— ¡si hubiera seguido en tu misión nunca hubiera encontrado lo que anhelaba, la riqueza! —le gritó también con su mano dando la orden para que atacaran sus secuaces a toda la gente y a ellos también.

    — ¡Pues no te lo permitiré! —le gritó también Frío Suspiro atacándole con fuerza blandiendo su espada en contra del Capitán y lo mismo hicieron los demás aunque no sabían del todo atacar ni defenderse, siendo una batalla que se desarrollaba en medio del festival, creyendo los espectadores que esto era parte del espectáculo, mientras los piratas perseguían a Andiel y a Momiyi quien con unas técnicas que había aprendido antes logró derribar a algunos y Frío Suspiro junto al Rayo se encargaban de detener a más de cincuenta piratas que amenazaban con destruir todo a su paso y a ellos también.

    Aquel Capitán con su sable perseguía a Lizi porque suponía que ella tenía las pistas, ella trató de defenderse de él con su espada, pero aún no sabía usarla del todo, lo que la hizo presa fácil para él quien la noqueo suavemente y se la llevó cargando en sus brazos. Dándose cuenta de eso Andiel trató de detenerle, pero aquel pirata lo detuvo, atacándole solamente con sus piernas.

    —No eres rival para mí—soberbiamente le expresó marchándose con Lizi inconsciente en sus brazos entre el bosque hacia su embarcación.

    Luego los demás se dirigieron hacia el muelle en donde se marchaba aquel capitán pirata y no podían creer que ya había zarpado, y ante esta nueva situación Frío Suspiro decidió llamar al Guardián de los Mares, quien podía seguirlos a corta distancia sobre su manta raya Manti. Con su emblema azul en la mano, alzó su brazo y llamo su nombre.
    — Él nos ayudara— les dijo para su tranquilidad.

    *Mientras en el azul océano aquel pirata llevaba a Lizi a su recamara, ante las preguntas de sus tripulantes.
    — ¿Podremos entretenernos con ella capitán? —pregunto un subordinado de mirada perversa todo harapiento, pero se notaba que esa era una pregunta colectiva.

    — Podrán atracar en cualquier isla cercana, allí diviértanse, pero a ella no la tocan —mirándoles amenazante con Lizi aún en sus brazos, lo que los demás piratas comprendieron en seguida. Entrando con ella en su habitación y viéndola dormida la comparó con un ángel, pero debía quitarle todas las pistas que tuviera y saber hacia dónde se dirigían sus compañeros, ya que él no contaba con el Londer, estaba en evidente desventaja.

    Luego ella despertó muy asustada por no identificar el lugar y notó el vaivén de la embarcación por lo que sabía que no podría escapar y al escuchar el chirrido de las bisagras de la puerta pensó que ese sería su fin, y vio entrar a ese Capitán que la había secuestrado.

    — Al fin despiertas preciosura —le dirigió sus palabras con una sonrisa, pero Lizi no lo tomó de buena forma, al contrario se levantó y se alejó de él hacia una esquina de la habitación.
    — ¡Déjame ir pirata! —le exigía mientras él comenzó a acercarse más y más.
    —No puedo hacerlo hasta que tú me des lo que busco—le recalcaba y le aclaraba aquel Capitán.

    —Pues te has equivocado, yo no tengo las pistas y tú te llevaste nuestro mapa—tratando de alejarse de él hacia otra esquina pero él no dejaba de seguirla.
    — Pero tengo entendido que llevaban a un traductor con ellos —la miró acechante a lo que ella le desvió la vista —tengo algo que quiero que veas, pero antes estira tu brazo—le pidió y con una cuerda le amarró el brazo y se la llevo a la fuerza a una viga que se extendía desde el suelo al techo.

    — ¡Suéltame, suéltame pirata! —forcejeaba Lizi, pero él la superaba en fuerza y logró amarrarla — ¡no te traduciré nada! —le amenazó ella encendiendo la cólera del hasta entonces calmado pirata.
    — ¡Eso no te conviene, no tientes a tu suerte porque podría lanzarte al mar! —ya colmado de la actitud de Lizi le amenazó un tanto enojado.

    Luego le mostró una tabla muy parecida a la que habían encontrado, pero no comprendió todo su significado, ya que para leerla completamente necesitaba de la otra tabla, lo cual no le dijo.
    — ¿Por qué haces todo esto pirata? —le preguntó un tanto temerosa pero determinada Lizi…—porque si me dices que es tan sólo por la riqueza no te creeré—
    —Eso a ti no te incumbe muchachita, y de nada me convendría tener al Londer ya que él me perdería— caminando hasta la cama y sentándose en la orilla le explicaba.

    —Sé que tú le conoces, buscando la riqueza te juro que no la encontraras—más calmada y sentada en el suelo mirándole con un tanto de tristeza.
    — Tú mapa no me llevara a ninguna parte, lo estudié y el recorrido de las pistas no concuerdan, ¡te exijo que me digas hacia dónde se dirigen!—ya de pie acorralando a Lizi a quien la tomó fuertemente del brazo y la levantó, y como sabía que ella no le diría nada sacó su sable y contra la pared en un movimiento rápido lo colocó en su garganta ante la impresión de Lizi.

    —Lo único que sé es que íbamos a ir a la isla pequeña de Keretrel, pero no sé qué sucedería allí —sabiendo que nada perdería no tuvo otra opción que decírselo a lo que él retiró su sable y se alejó mirándola y pensativo, saliendo de esa recamara a tomar aire fresco y librarse de la presencia de aquella muchacha, además de dar la orden de dirigirse a la isla indicada a lo que todos los que estaban divirtiéndose en el puerto fueron avisados y más pronto que tarde pusieron nuevo rumbo hacia Keretrel.

    Se preparaba para volver a la habitación con una manta cuando se percataron de que la prisionera no estaba dándole aviso de inmediato al Capitán quien lleno de enojo mandó a todos buscarla hasta por el último rincón.
    —Eso fue lo mejor, las mujeres son de mala suerte en el mar—se dijo un pirata, lo que el Capitán escuchó y arremetió contra él ensartando su sable en su abdomen y tirando su cuerpo al mar.

    —Algún otro comentario—muy enojado miró amenazante con su sable a sus demás compañeros, a lo que todos se dispusieron a sus órdenes y buscaron por todos lados a Lizi, quien los miraba escondida esperando la ocasión para irse en el pequeño bote que tenía a un lado aquella embarcación a vela, pero su plan se vio frustrado ya que un pirata la atacó por la espalda, tapándole la boca con su mano y con su otro brazo la atraía a él por la cintura, la guió hacia otra habitación más escondida mientras ella forcejeaba y al soltarla ese pirata cerró la puerta con llave, mal oliente y sucio quería aprovecharse de ella quien se defendía a puñetazos y patadas, además de gritar pidiendo auxilio y cuando aquel sucio pirata se le abalanzó encima con su manos que comenzaban a tocarla, escucharon sus gritos y acudieron raudamente, siendo el mismo Capitán quien derribó la puerta de una patada certera y con su sable le retiró a aquel ruin de encima quien murió antes de poder lograr su cometido, librándose Lizi que tenía la ropa rasgadas y corrió hacia aquel capitán buscando protección y llorando en su pecho a lo que él la abrazó para que se calmara y la sacó fuera para que no viera el cuerpo, que fue tirado al mar siendo esto visto por todos los piratas quienes comprendieron que a ella debían respetarla.

    *Por su parte el Guardián de los Mares les seguía de cerca y ya sabía hacia donde se dirigían por lo que les fue a dar aviso.
    —Fue mi culpa, debía haberla protegido más —se lamentaba Andiel cabizbajo.
    —No es tiempo para culparse, es tiempo de actuar y para eso debemos llegar antes que ellos a esa isla —muy determinado y firmemente les recalco Frío Suspiro.

    * Lizi por su parte luego de haber pasado tan grande susto ya comenzaba a calmarse en la habitación de aquel Capitán sin embargo aún estaba muy nerviosa y en un rincón de la habitación. Él al verla en ese estado se conmovió y bajó a su nivel mirándola a los ojos y pidiéndole que no saliera más de su cuarto hasta que llegaran a la isla, lo cual ella obedecería. Salió por la manta que había dejado afuera y volvió para dejarla en el suelo, tomó a Lizi de su mano que aún tiritaba y la condujo a la cama para que descansara.

    —Es mejor que descanses y olvides todo lo que pasó, aquí podrás estar segura, yo dormiré en el suelo—tiernamente le dijo acariciando su cabello y retirando sus lágrimas, hasta que se durmió, él la cubrió y así logró descansar hasta la mañana siguiente.

    Al despertar él ya no estaba y el barco estaba detenido, habían llegado a destino, lo cual a ella le preocupó mucho. Rápidamente se arregló un poco el cabello, se colocó sus zapatos y salió, constatando que la embarcación estaba vacía, y efectivamente estaban en la pequeña isla de Keretrel y siguiendo la leyenda la siguiente pista debía ser encontrada en la lejanía de las estrellas, donde muchos la ven, pero nadie puede alcanzarla.

    Siguiendo su instinto se dirigió al pueblo, en donde vio a algunos de los que la noche anterior estaban en la embarcación, escondiéndose entre las casas también observó al Capitán quien no estaba allí por primera vez tratando de encontrar la solución, pero ella lograba comprender un poco más que ellos porque la leyenda no hacía referencia a las estrellas del cielo precisamente, sino a las del mar, debían ir a una profundidad peligrosa para encontrar uno de dos anillos con los cuales se había firmado la desunión del pacto, ella tenía miedo, pero no había nadie más que pudiera hacerlo y cuando se devolvió a las olas y se sumergía el Capitán la vio y corrió para luego nadar hasta donde ella estaba y sumergirse también.

    Lizi sabía que era más que peligroso, pero era necesario, y mientras nadaba, con sus ojos observó algunos bellos corales y muchos peces de diferentes tamaños. Sus ojos investigaban, y se sumergía cada vez más hasta que vio un brillo entre las rocas, era el anillo, pero ya no le quedaba suficiente oxígeno para tomarlo y comenzó a desesperarse, sabía que moriría sin embargo el Capitán que la seguía la sujetó por la cintura y comenzó a besarla, así ella no quedaría sin oxígeno ni él tampoco hasta que se impulsaron lo suficiente para alcanzar el anillo, lo tomaron y besándose volvieron a la superficie, nadaron hacia la orilla hasta el muelle en donde descansaron.

    — ¿Todo por la leyenda y un anillo? —le preguntó absorto de que casi pierden la vida por una verdad en la que ella confiaba.
    —Es muy importante, más de lo que crees—agitada de todo lo ocurrido le respondía Lizi comenzando a ponerse de pie, al igual que ese Capitán y dirigiéndose de nuevo al navío con un poco de rubor por lo que habían pasado...

    <Continuara...>
     
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    lunabetz

    lunabetz Usuario VIP

    Cáncer
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    Madre mía, muero, muero, muero, Estrellita, te he agregado a mis escritores favoritos, por favor firma la petición :) gracias, y aquí también *dándole papel*.
    Waaaa casi muero con este capítulo, lo juro empecé a gritar por toda la casa y nadie me detenía, waaaa en serio, para la aventura y para el romance eres muuy buena, es este tipo de romance que no empalaga y al contrario te hace suspirar. Y vaya qué suspiro, ambos sobrevivieron con ese beso, hay qué hermosos, no me cansaré de decirlo, ¡¡¡¡qué hermosooo!!!!
    Y claro, la trama de este capítulo también estuvo inquietante, ese Frío Suspiro les reveló su verdadero nombre *¬* demasiado lindo, lindo. Pobre de Momiyi, ella en realidad aunque no lo demuestre, piensa y a veces hasta en cosas de las que no se percatan los demás, juju.
    Y cuando secuestraron a Lizi casi muero, y cuando la iban a violar y llega el capitán a salvarla omo y cuando la duerme en su camita, omo mueroo, muerooo, ¿cómo un pirata puede ser malo haciendo esas cosas?
    No me lo creo todavía, por favor, necesito respirar, me has matado Estrellita *luna en el suelo muerta*.
    Omooo y luego, que la canción aún no está completa ¬¬ y no sé, creo que eso es algo que me intriga y aparte de que con el beso (OwO) encontraron algo bueno, el anillo, aún les falta, pero si se esfuerzan pueden llegar a derrotar a esa fuerza que ellos mismos desconocen. Y que Frío Suspiro conoce, estoy casi segura xDD.
    y aparte NO me imagine que Frío Suspiro y el Capitán se conocieran, wow eso no me lo esperaba, ¿amigos? ¿Familiares? ¿Hermanos? Woooowww no sé, no sé, pero ambos tienen algo en común yyy, yyy aaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh acabo de dar con la respuesta a una pregunta jajajaja ya sé qué tienen en común, jujuju ¿cómo no me había dado cuenta antes? Jujuju eso si lo escondiste muy bien pero lo he descubierto wiii, bueno ya dejo de llenar de spoilers.

    En resumen el capítulo me encantó, te hasconvertido en una de mis favoritas OwO (no cualquiera lo logra, deberías ver las regañizas que les pongo a algunas).
    Jujuju nos vemos hermanita en el cielo, andaré por aquí. OwO
     
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    Kaguya Ootsutsuki

    Kaguya Ootsutsuki Usuario común

    Piscis
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    vaya sin duda esta si es una historia, muy linda y larga
    pero me agrada la escritura, es impecable, me gusta como narras, y le das el orden correcto a los signos de puntuación
    cada párrafo tiene su estilo y eso me gusta, aunque deberías ver mas diálogos y menos descripción, pero me gusta tu material
    esta lleno de potencial al igual que tu, te felicito corazón te mereces un premio por buena escritora
    sigue así y no te rindas, alcanza tus metas, que se que llegarás muy lejos
    y brillarás como una estrella, mi corazón hermoso
    sigue así y jamás pero JAMÁS te rindas okey
    XOXO, BESOS Y ABRAZOS
    T.Q.M: Marlex Senpai :cool:
     
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    Estrella Solitaria

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    Acuario
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    La leyenda de la Región del Sur
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    Aventura
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    12
     
    Palabras:
    5130
    Gracias por los comentarios :)

    Capitulo 8: La fuerza obscura y el cantar de la muerte



    Cuando llegaron se sorprendieron de no encontrar aquel anillo, por lo que le preguntaron a los aldeanos si habían visto a algunos piratas por la zona y al escuchar que entre ellos llevaban a una mujer, supusieron que ella lo tenía y rápidamente buscaron un barco que los llevara a la siguiente isla según el mapa, la cual era Meling en donde según la leyenda se debía buscar a la sirena que interpretaría la canción para despertar a la piedra, por lo que no dudaron y se dirigieron a ese lugar.



    *Los piratas ya en la embarcación se hacían muchas preguntas, pero sólo acataron la orden de su Capitán de poner rumbo a la isla de Meling.
    Lizi había contemplado desde la cubierta el paisaje, cubriéndose de los rayos del sol que secaban su ropa, el bello mar por el que navegaban. Mientras el Capitán desde el mástil contemplaba su rostro y su figura, con los brazos cruzados y detenidamente observaba cada detalle de ella, cuando se le acercó su amigo al notar que el Capitán estaba embobado con la muchacha.


    —No deberías obsesionarte tanto con ella—trataba de hacerle desistir, pero el Capitán no quería escucharle, fueran las razones que fueran él no deseaba dejar de prestarle atención a la muchacha…—sé que esta vez es diferente, porque te importa lo que ella piensa, y eso es muy raro en ti—prosiguió su amigo, y con estas palabras logró llamarle la atención porque ni él mismo lo había notado.


    — Creo que en eso tienes razón, la protegería con mi vida, quiero que si llega a pasarme algo, la saques de aquí y te la lleves —susurrándole para que nadie más supiese, ya que él presentía algo aunque no estaba seguro. Su amigo se lo prometió, sin duda alguna, mientras el Capitán contemplaba la sonrisa de Lizi.
    *Andiel aun estaba angustiado por Lizi al igual que los demás, también Frío Suspiro esperaba noticias provenientes del Guardián de los Mares y estaban en camino a la isla de Melingh


    — ¿Cómo conociste a ese pirata Rizent? —le interrogaba Momiyi.
    — A él le conocí debido a la leyenda, él fue uno de los que se cegó y decidió traicionarme y buscar la riqueza —secamente con un tanto de melancolía les expresó el Londer.
    Impresionándoles, porque no esperaban esa respuesta de su parte, por lo que mejor Momiyi no le preguntó más acerca de ese tema.

    * Luego de que su ropa estuviera seca, Lizi volvió a entrar en la habitación del Capitán que estaba vacía y recordaba como toda esta aventura había iniciado, y recordaba a sus valientes amigos, también a su abuela regañona a la que extrañaba tanto, y se preguntaba cómo comenzó todo esto y por qué se cegaban con tanta riqueza que estaba prometida, mientras se desenredaba su cabello con sus dedos, cuando escuchó que la puerta se abría siendo el Capitán quien entraba y al verla decidió que era tiempo de contarle algunas cosas, porque su final lo veía cerca. De debajo de su cama sacó la tabla y se la entregó en sus manos ante la sorpresa de Lizi quien lo miró extrañada y sin comprender ese gesto.


    —Debes cuidarla y darle un buen uso—sonriendo le expresó, pero ella lo detuvo cuando iba a salir por la puerta hacia la cubierta…—dile a Londer que tenía toda la razón—fueron sus palabras cuando él salió por la puerta, entrando su amigo junto a ella dispuesto a cumplir la orden que le había dado.


    Cuando a fuera se escuchaba —¡Ya ha llegado Neglir Capitán! —sin que Lizi comprendiera nada de lo que sucedía, abrió la puerta y se dedico a mirar que pasaba. Ante su sorpresa una tormenta parecía acercarse porque el cielo estaba oscuro y el mar bravío. Sobre la cubierta un hombre de extrañas vestiduras de color negro con morado rodeado de un aura espesa muy oscura sostenía en sus manos los objetos que el Capitán le había enviado para colaborar en la búsqueda de la riqueza por un trato que habían pactado
    — ¡Ese mapa no es el verdadero!, ¡no nos has servido para nada! ¡Mi señor de la fuerza obscura está muy enojado contigo y me ha pedido que te destruya! —le indicó encolerizado.



    *Él pirata que estaba junto a mí me tomó del brazo mientras el Capitán discutía con ese extraño y corriendo me guió al bote de emergencia, sin darme cuenta no había nadie más en la cubierta que nosotros y junto al pirata que le dio aviso de aquel malvado huyó con nosotros, ante mi agonía de ver al Capitán en la cubierta discutiendo con aquel. Según entendí, estaban utilizando a los piratas con la promesa de una gran riqueza, ellos eran los que deseaban apoderarse de esta región, sólo los habían utilizado, lo que me lleno de tristeza, deseaba volver a buscarlo, pero nada podía hacer. Cuando vi como la embarcación en la que íbamos explotó por una energía que salió del cuerpo de ese extraño, a lo cual grité y a todo remo nos dirigimos hacia los escombros aunque fuera peligroso, gritándole al Capitán, que para todos ya estaba muerto.

    El mascarón del navío pirata fue el primero en hundirse junto con toda la parte delantera de la embarcación, no podía creerlo y mientras le buscábamos miles de piezas de madera del barco caían sobre nosotros, pero no quería resignarme, él otra vez me había salvado la vida, ahora era mi turno mientras que comenzaba a desesperarme. La angustia era palpable, pero observé como el Capitán fue afectado por la explosión y producto de esta lanzado al mar…



    Buscamos alrededor del barco que se hundía ya por completo, cuando en unos escombros que retiramos encontramos al Capitán muy mal herido, pero el otro pirata que iba con nosotros constató que aún respiraba, por lo que le subimos, rasgue una parte de mi vestido y lo utilicé como venda para su cabeza que sangraba, estaba inconsciente y no respondía a mis llamados, por lo que aceleramos la marcha porque la isla más cercana era Meling, siendo todo un desafío llegar a ese lugar, sin embargo no a mucha distancia divisamos otra embarcación, y llevaba pasajeros, por lo que le hicimos señas para que se detuviera, pensando en que no nos verían, pero se detuvo a un costado de nosotros y una persona nos preguntó que nos había pasado, por lo que le explicamos que fue una explosión y que llevábamos a una persona mal herida, mandando ese hombre a varias personas a ayudarnos a subir por una escalera de cuerda , la que pude subir por mí sola, mientras que entre algunos hombres subieron al Capitán.



    Cuando estuve en frente de ese amable hombre que nos recibió le agradecí mucho toda esta atención y le dije que necesitábamos un médico urgente, a lo que él sin fijarse en nada más, mandó llamar al médico de su embarcación que era más grande que en la que habíamos ido nosotros, y sus velas eran más enormes.
    Nos guiaron a una habitación vacía y allí pusieron a nuestro Capitán, cortando un trozo de sábana para limpiarle la herida. El médico llegó muy apresurado con una maleta, les sacó a fuera a ellos y le examinó, diciéndome que aunque estaba mal herido era muy fuerte y que por eso tenía una esperanza de sobrevivir, sacó un frasco con un líquido que vertió en la herida de la cabeza y luego colocó un paño el que recubrió con la especie de venda que habíamos formado. Dejándole tranquilo y pidiéndome que le vigilara porque podía presentar fiebre, el resto eran rasguños y algunas heridas menores que tenía en sus piernas y en su costado.


    Cuando salió afuera el médico ante la conmoción de toda la gente les dio la noticia de que el herido se recuperaría, pero no debíamos moverle para nada.
    Aquel gentil hombre que nos brindo ayuda estaba muy feliz, era un anciano que prestaba servicios llevando a la gente damnificada de las demás islas y justamente se dirigían a la isla de Meling, le agradecí mucho toda su ayuda y nos dejó quedarnos en esa habitación.


    Cuando cayó la noche Lizi no dejaba de observar al pirata herido que no había reaccionado para nada, por lo que le pregunto al amigo del Capitán qué podían hacer y que si sería buena idea llamar de nuevo al médico, pero este la detuvo y le dijo que el mismo médico le había explicado que tardaría un tanto en despertar, sólo había que vigilar su respiración y la fiebre. Sin embargo ella estaba inquieta porque no era buena idea que aquel gentil hombre supiera que eran piratas, podrían pensar mal de ellos, por lo que le pregunto sus nombres, recibiendo la respuesta de ese amigo pirata quien se llamaba Renzo.


    —Renzo, ¿y cuál es el nombre del Capitán? —mirándole le preguntó a lo que sintió que alguien tomaba su mano y le contestaba…—mi nombre es Aston—débilmente pronunció este Capitán despertando de su sueño e intentando moverse, sin embargo fue detenido por Lizi y por Renzo indicándole que sus heridas eran de cuidado y que debía descansar.


    —Sólo serán unos días, debes descansar—le ordenaba tiernamente Lizi.
    — ¿Qué sucedió?, no recuerdo que me paso—preguntaba Aston.
    —Fue Neglir y la fuerza oscura, nos traicionaron Capitán—le aclaraba Renzo a lo que el Capitán comenzó a recordar todo lo vivido y se sobre exaltó un poco tocándole las manos a Lizi y le agradeció a su amigo por cumplir sus órdenes.


    *El Guardián de los Mares encontró a Frío Suspiro y le relató todo lo que había pasado lo cual lo dejó atónito, y más al escuchar de ese extraño ser obscuro. En un principio temió por la vida de Lizi pero al escuchar de su propia boca que ella estaba sana y salva dirigiéndose a Meling se tranquilizó ya que ellos llegarían muy pronto también siguiendo una ruta terrestre peligrosa pero eficiente a toda prisa a Meling.




    *En esa recamara del navío ya comenzaban a sanar las heridas del Capitán, Lizi tomó una silla y se colocó al lado de su cama, deseaba interrogarle, pero él comenzó primero.


    —Lograste rescatar el anillo—ante la pregunta del pirata ella metió la mano en su bolsillo y lo sacó mostrándoselo de cerca.
    —Es muy importante como para haberlo perdido—cerrándole un ojo y sonriéndole.
    — Que bueno que estas bien, tenía miedo de que te pasara algo—seriamente le expresó él ante el rubor de Lizi.


    — Yo me había equivocado contigo, no eres malvado, sino de un corazón muy bueno— aumentando el rubor en las mejillas de Lizi.
    — Sin embargo Londer tenía mucha razón, por eso debes advertirle acerca de la sirena que deben buscar, eso es un engaño, dile que se cuide de ella porque ya ha hecho mucho daño. La fuerza obscura se encargó de agregar símbolos, para que se perdieran. Ten mucho cuidado—le advirtió este Capitán que había roto sus pactos con esa fuerza.


    —Está bien, aunque no entiendo mucho, le diré todo esto. Gracias por la tabla, te prometo que le daré un buen uso— tiernamente le expresó ella disponiéndose a guardar todas esas cosas en una maleta que le habían facilitado.
    —Quédate un tiempo más conmigo—sujetándola de la mano para que le escuchara, sentándose nuevamente en la silla Lizi y mirándole.


    —Pon atención a mis palabras, cuando llegues a Meling debes tener mucho cuidado con los aliados de Neglir, ellos cuentan con la fuerza obscura, la que encerró a los tres leones y que proviene de la maldad de sus protectores. Cuando me recupere te buscare—le alertó el pirata tratando de cuidarla, sin darse cuenta se había enamorado de tan dulce muchacha.



    *Por su parte Andiel, Momiyi y los demás ya habían llegado a Meling, una isla llena de gente despistada y con memoria de corto alcance que a veces no se recordaban entre ellos mismos, pero como decían estaba lleno de mujeres hermosas.


    Frío Suspiro recordaba muy bien su primera visita a esta isla la que no era muy grata y se notaba en su rostro de melancolía. Momiyi quien siempre estaba pendiente de él notó ese estado, pero no quiso preguntarle para no molestarlo.
    Por su parte Andiel buscó un lugar para ellos en donde pudieran quedarse teniendo éxito en eso, para el día siguiente empezar su búsqueda y esperar a Lizi.



    Era en una posada de una habitación grande en donde podíamos acomodarnos sin molestarnos al dormir, pero sabía que Rizent estaba inquieto, su expresión, hasta su mirar me indicaban que algo estaba mal con él y se hace unas horas estaba más pendiente de él y entre todos estiramos el mapa que el anciano le había dado a Andiel en el suelo de madera en donde trazamos una línea desde su punto de partida hasta donde nos encontrábamos ahora, habían sido muchas aventuras hasta ahora, sin darnos cuenta ya habían transcurrido cinco meses.
    —Tienes que contactar al Trueno y decirle que espere en el puerto de esta isla a Lizi, porque iremos a investigar —le ordenó Frío Suspiro al travieso Rayo con una mirada que asustaba.



    Luego de eso nos preparamos para dormir, cada uno envuelto en una manta y apagamos la luz. Pero pasadas unas horas, ya entrada la madrugada escuché unos pasos que me despertaron de mi sueño, con mis ojos perseguí al culpable entre la noche, pero decidí continuar con mis sueños, cuando otro ruido me despertó por completo, creo que esta madrugada estaba muy sensible a los ruidos porque nadie más se despertó y al sentarme en mi improvisada cama escuché un cantico melodioso por lo que abrí la puerta y me dirigí afuera viendo a Frío Suspiro quien también había salido. Decidí seguirle porque su actitud me daba curiosidad. Al salir miré al cielo que estaba como encantado una niebla tenue, el cielo azul oscuro, muchas mujeres en las calles que entonaban melodías, esto era muy extraño y lo más extraño vino después. Una mujer condujo con su melodía a un hombre y lo condujo hasta la playa introduciéndose en el mar, escuchando sólo los gritos de aquel que fue herido por esa canción.


    Ante todo esto corrí siguiendo a Frío Suspiro, quería alertarle de esta situación, cuando le vi el estaba caminando por una calle escuchando miles de canciones que podrían llevarlo a la muerte, pero no parecía interesarse en ninguna para suerte mía, por eso vigilante continúe espiándolo.


    — ¿Por qué me sigues? —mirando por sobre su hombro a la oscuridad, pensé que me había descubierto y me preparaba para salir de mi escondite cuando una mujer salió de entre las sombras.


    — Aun recuerdas mi presencia y mi fragancia Rizent —se acercaba a él con movimientos sensuales y una figura deseada por cualquiera una mujer realmente hermosa, por lo que me llevé una gran sorpresa, ella conocía su verdadero nombre.
    — ¿Qué quieres y por qué me sigues? —duramente rechazaba sus caricias el Londer.


    — Recuerda los bueno tiempos que vivimos Frío Suspiro, se que aún me amas, escucha mi canción y ven conmigo— rogaba rodeándole con sus brazos y tomando sus manos para que recorriera su figura, pero él la miraba duramente y la alejaba con sus desprecios.
    —Sabes que sólo estoy aquí por la leyenda, sirena. Todos esos recuerdos han quedado en el pasado—terminó de rechazarla siguiendo su camino por esas calles tan peligrosas.


    — ¡Harías todo por la leyenda!, ¡si te guiara al infierno, allí irías! —le gritó y comenzó a entonar su melodía que parecía hipnotizar al Londer, porque mientras estaba en mi escondite vi sus ojos, que se tornaron de un color carmesí y se devolvió de su camino dirigiéndose a ella y cuando lo tuvo en sus brazos lo besó.


    — ¡Eres mío Rizent, nunca podrás escapar de mis manos! ¡Sabes que debo entonar la canción!, ¡me necesitas!— guiándolo al mar sensualmente, de donde nunca más podría salir, por lo que reaccioné, salí de mi escondite y lo derribé a un costado, interrumpiendo su encantamiento en un movimiento veloz y desesperado, no podía dejar que se llevaran a mi Frío Suspiro, pero ella se enfureció y arremetió en contra mía tomándome de mi ropa y lanzándome al suelo unos metros más allá y tratando de llevarse al Londer.


    — ¡Apártate niña, tu no me lo arrebataras! —sin embargo él en parte había despertado y ensartando un cuchillo que llevaba en una bota logró salvarse de sus manos que se tornaban en una fibra gelatinosa, ante los gemidos de esa criatura. Ya estaba totalmente extrañada, debíamos irnos de allí.


    — ¡Te encontrare Rizent, te lo juro! — marchándose buscando una nueva presa a quien devorar.
    Estaba atónita y un tanto adolorida, mientras sentía que más criaturas se acercaban, por lo que Frío Suspiro tomó mi mano y corrimos alejándonos de allí. Estaba enojada, esa mujer se había atrevido a besar a mi protector, a quien más quería y estaba muy celosa, apretando mi puño conteniéndome con todas mis fuerzas mientras caminaba al lado de él.


    — ¿Por qué me seguiste Momiyi? —me preguntó de un momento a otro mientras en mi mente se repetía la imagen de ella besándolo, por lo que en un principio no le presté atención…— ¿estás enojada? —volvió a preguntarme mirando mi rostro.
    — Te seguí porque tus ruidos me despertaron. Nos debes muchas explicaciones—enojada le expresé, a lo que él me miró y me detuvo.


    —Muchas gracias Momiyi —besando mi mano me agradecía, pero mi enojo me sobre pasaba, por lo que no le presté mucha atención a este gesto.
    — ¿Desde cuando conoces a esa mujer? —quitándole mi mano de sus labios.


    —La conocía hace muchos años, ella me haría el favor de cantar la canción para despertar a la piedra, pero me enamoré de ella y la dejé —con toda calma me contaba, volviendo las escenas a mi mente de sus besos, y más celosa estaba.
    —Lo dices muy tranquilo, eso te pudo costar la vida —enojada con él, le respondí a lo que miró que cada vez caminaba más rápido y no se lo explicaba.


    —Claro que sé eso, pero la leyenda pedía que una mujer sirena entonara la canción, ¿qué podía hacer? —inocentemente.
    —No enamorarte de ella—con rabia le hablaba en un tono elevado…—ella si tenía razón, harías cualquier cosa por la leyenda —terminé de hablarle y entré en la habitación acostándome en mi cama de mala gana, durmiéndome recordando toda esa noche.

    *Lizi escuchaba atentamente las explicaciones de ese pirata, sin embargo había cosas que ella aún no comprendía, por eso aprovecho que estaba despierto aún para preguntarle.


    — ¿Cómo es que conociste a Frío Suspiro? —sin ningún preámbulo.


    —Lo conocí el día en que comenzó a reunir gente para rescatar a los tres leones. Recorrimos muchas islas en busca de las pistas, pero encontramos muy pocas, además de que terminamos en un callejón sin salida, por lo que Neglir me convenció para que me uniera a la fuerza obscura a cambio de muchas riquezas, me convertí en un traidor y aliado de esa fuerza que se alimenta desde el principio de las generaciones del mal de la gente de esta región. Les ayudé mucho, hasta el día en que se organizaron los protectores de esa fuerza en contra del Londer, atacaron a su familia, los mataron a todos, y yo estuve presente, por lo que él cree que yo los maté, pero nada podía hacer, ellos me tenían amenazado. Aún recuerdo su rostro lleno de lágrimas y sus manos que movían los cadáveres de sus familiares, fue una tragedia. Él logró sobrevivir debido a sus fuertes agallas y sin que pasara mucho tiempo logró sobreponerse…—le relataba ante la mudes de Lizi, quien no podía creer toda esa catástrofe y de lo que fueron capaces de hacer.


    —Ahora comprendo el motivo de su odio hacia ti—absorta y con una mano en su boca le decía Lizi muy sorprendida.
    —Y no es sólo por eso, también fui general de las fuerzas obscuras y fui controlado por ellos a tal punto de no obedecer mi propia voluntad, me convertí en un esclavo que utilizaron. Londer tenía tanta razón, ellos sólo deseaban mi energía para usarme como su títere, y muchos que él conocía fueron persuadidos por mí y murieron. Él tiene muchos motivos para odiarme— sentándose en su cama continuaba relatándole a Lizi que no sabía que decirle.


    —Por eso recuerda decirle a Londer que tenga mucho cuidado con las sirenas de la isla de Meling. Dile que no todo en la leyenda es como él cree, por lo que ya te expliqué. Deben darse prisa en encontrar a la miedosa fuerza brillante, sólo un corazón dulce puede tratar una amistad con ella—le contó y también le explicó que muchas cosas más había averiguado en su paso por la fuerza obscura.


    — Descuida que le diré todas esas palabras, Aston y no te preocupes que tendré cuidado—dedicándole una bella sonrisa a esa persona de un corazón muy distinto al que pensaban que tenía, pero cuando ella ya se preparaba para ir a la cubierta, el volvió a tomarle la mano.


    —Yo… quería decirte que…—un tanto nervioso se puso de pie mirándola ante lo que entro Renzo indicándole que ya estaban atracando en el muelle de Meling, por lo que se remitió a decirle— que tengas buena suerte—le sonrió para que ella desembarcara rápidamente, mientras él bajaba con algo de dificultad y con ayuda de Renzo, llegando a tierra firme en donde se despidieron, alejándose ese pirata para recuperarse.

    *El Rayo había ido en busca de su hermano, el resonante Trueno, sin embargo estaba muy distraído jugándole bromas a la gente, pero recordó la orden que le había dado Frío Suspiro, dirigiéndose a toda velocidad en búsqueda de su hermano, que le escucho a mucha distancia, por su amplio desarrollo del oído que ambos poseían y le explicó lo que debía hacer y en donde debía buscarle luego.


    —Ella es una chica de unos 18 años de pelo a los hombros, un tanto rubia, pero nunca como nuestras cabelleras— “humildemente” tocándose sus relucientes cabellos dorados, le describió su hermano menor. Por lo que aquel hermano del sonido entre risas se dirigió al muelle a buscar a la muchacha.




    *Lizi admiraba la isla que de día era una verdadera belleza, a sus mujeres tan distinguidas y de tan buenas voces, como nunca había escuchado. Luego prosiguió observando los detalles de las casas y sus tallados admirándose de las plantas con sus coloridas flores. Acercándose más y más al pueblo por la calle principal, entre la multitud divisó un rostro familiar, y se dirigió a él muy alegre.


    — ¿Cómo estas Rayo? —con una sonrisa mirando sus cabellos dorados, sin embargo al voltearse el muchacho éste no le conocía, por lo que se disculpó de inmediato dejando pasar al muchacho en su camino y así misma se dijo lo tonta que había sido, prosiguiendo con su camino y cuestionándose ya que ese muchacho era muy parecido al travieso guardián y cuando llegó a una calle solitaria sintió una presencia detrás de ella.


    — Veo que has conocido a mi hermano —un joven de cabellera rubia, ojos celestes con una gran sonrisa, le hablaba.


    Al notar que parecía entender Lizi aún mirándole no comprendía del todo, éste muchacho era más alto, pero su rostro le traía muchos recuerdos.
    — Yo soy el Caballero del Trueno, mi hermano me pidió que te buscara en el muelle, pero entre la gente no te encontré… aunque mi hermano te describió—disculpándose mirando hacia otra parte este resonante Trueno.
    —No te preocupes, yo me llamo Lizi…disculpa, pero ustedes son gemelos, ¿cierto? —un tanto tímidamente le preguntaba.


    —Claro, nosotros somos hermanos gemelos idénticos—con una gran sonrisa le explicaba…—pero yo soy más guapo—“humildemente” se expresaba acomodando sus cabellos riéndose.
    —Sadrik me ha gastado muchas bromas, seguro que tú eres igual —riéndose de la expresión del Trueno ante estas palabras.


    Luego de eso se marcharon al lugar acordado mientras Momiyi estaba muy molesta con Frío Suspiro, aún no podía olvidar que esa mujer lo haya besado tan apasionadamente y no le perdonaba que se hubiera fijado en ella y la haya buscado esa noche, ignoraba sus preguntas y cuando le hablaba le esquivaba, sin que él comprendiera porque no recordaba del todo.


    —He querido agradecerle que me salvara de la sirena—le contaba a Andiel mientras esperaban al Trueno.
    — ¿Sirena?, ¿cómo la de los cuentos? —asombrado le preguntaba.


    —Son peores. De día son simples mujeres, adornadas, perfumadas y atractivas, pero por la noche cambian, entonan canticos hermosos de encantamiento atrayendo a los hombres a las aguas en donde los usan y los matan —con un tono lúgubre le relataba Frío Suspiro.
    — ¿Qué le hiciste a Momiyi para que este tan enojada? —con curiosidad le preguntaba sentado en una roca mirándola entrenando junto al Rayo.


    —Pues, no lo recuerdo muy bien…—tratando de recordar, encontrando detalles nublados en su mente y no del todo completos, recordando también la actitud de Momiyi unos momentos antes: —Vamos Rayo, no querías entrenar—fue lo que dijo ignorando la presencia de él…—aunque ahora que lo pienso, ella me siguió anoche y vio mi encuentro con esa sirena, trataba de buscar información de ella, pero caí en su encantamiento…luego sólo recuerdo a ella derribándome de un golpe…—le contaba a Andiel quien trataba de unir las piezas de su memoria.


    — Ella podría estar celosa —insinuó “disimuladamente” Andiel tratando de que su compañero no escuchara, sin embargo este al escuchar sus palabras no pudo evitar sorprenderse y gritar siendo callado por Andiel, entre risas por su respuesta.


    — Más bien creo que preocupada, a eso me refería Rizent, no tienes por qué reaccionar así. Podría ser porque pensó que te irías con la sirena y abandonarías la misión— tratando de convencerle, sin embargo una parte de él no le creyó.


    *Lizi llego de un momento en otro en compañía del Trueno a quienes todos admirados le miraron, era muy veloz además de ser igual a su hermano al que saludo con una sonrisa cómplice y un toque con su mano en su cabellera, sólo ellos comprendían esos gestos.




     
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    lunabetz

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    Síiii, por fin el capítulo, hola de nuevo hermanita, perdón por no pasarme antes, ya sabes que andaba con lo de mi casa.
    Muy bien, ahora, todo ya tomó un nuevo rumbo con lo de la presencia de aquel extraño en el barco. Y ahora me sorprendió la actitud del capitán *que se llama Aston, maravilloso nombre *¬* lindo* está en mi colección de chicos guapos xDD. Y ahora lo de las sirenas y de que Frío Suspiro estaba siendo acosado noooo *déjenlo es mío xDD* y los celos de Momiyi, jajaja pobrecita, aunque la comprendo, además esa mujer era una diosa griega ante los ojos de Frío suspiro xDD, me gustó esa parte.
    Pero también me encanta la pareja de Aslizi después de todo, él ya se dio cuenta de que todo lo que había estado haciendo era incorrecto y se dejó manipular, pobrecito :( yo te consuelo xDD. Además protegió a Lizi, por medio de su amigo, pero lo hizo xDD.
    Y por fin supimos, cuál era la relación entre Frío Suspiro y Aston, no me la imaginé, me tomaste desprevenida jajajaja, eso estuvo muy bueno xDD y ahora me dejas con una intriga más, ¿cómo es que les cambiaron muchas cosas para que se perdieran en la búsqueda de los leones durmientes y la piedra? Muchas cosas están pasando además de que la intriga me mata, espero que no se encuentren con cosas malvadas más adelante *¿algo más? xDD* me encantaron esos hermanos, son tan graciosos.
    Nos vemos hermanita en el cielo ;)
     
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    La leyenda de la Región del Sur
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    Continuando con la aventura, ¿qué es lo que les traerá el destino?

    Capitulo 9: Encuentros


    Al verla llegar nos acercamos todos a constatar que aquel pirata no la haya maltratado, estábamos muy preocupados por ella, pero Lizi estaba en perfecto estado, ya que antes de que ella llegara, el Guardián de los Mares nos relató la explosión que había ocurrido y eso era lo que más nos inquietaba, pero sonrientemente se acercó a nosotros.


    Andiel notó un rubor en sus mejillas y le preguntó a que se debía obteniendo de respuesta que se debía por el calor del día, a lo que él le recordó lo movido que había estado su viaje, trayendo a su mente el rostro de aquel pirata.


    Frío Suspiro por su parte no mostraba expresión como a veces tenía por costumbre y estaba un tanto alejado mirando las copas de los árboles y las hojas que caían con ese extraño color.
    Lizi recordando las palabras de Aston se dirigió a él y le advirtió sobre las sirenas, aunque ya fuera tarde para ese comentario, pero la reacción del Londer no fue la mejor.
    — ¡No quiero que me digas nada que venga de ese pirata! —volvió de sus pensamientos al escuchar las palabras de ella y comenzaba a caminar en otra dirección


    —Pero, él también dijo que tú habías tenido toda la razón —logrando que él se detuviera, se sorprendiera y se volteara a verla. Estaba atónito, y a su mente llegaron los recuerdos de ese tiempo, de Aston dejando la misión porque siempre encontraban indicios y nunca llegaron a concretar del todo su búsqueda mientras su adversario le ofreció una riqueza y fortuna que no se podía igualar, de él destrozado por la muerte de su familia, por la que no podía perdonarle, y ahora esas palabras que parecían mentiras, él no podía creerlas.


    — Aston me contó todo lo que había pasado. Él está muy arrepentido por haberte dejado solo y por haber abandonado la misión —insistía Lizi ante el atónito Frío Suspiro quien aún no podía creer esas palabras.
    —Él ha sido aliado de la fuerza obscura, no deberías creerle Lizi—
    —Pero fue traicionado también, incluso ese tal Neglir explotó su embarcación, además me salvó en ese incidente —volvía a insistir alzando cada vez más la voz.


    — ¡Seguro también sabrás que él mató a mi familia! —enfurecido le gritó a ella y le exigió que no hablara más de ese pirata, marchándose con rumbo desconocido.
    Todos escucharon su conversación, por lo que Lizi procedió a contarles todo lo que ese pirata le había relatado, en lo de las sirenas tenía mucha razón, pero había que tener cuidado con ese capitán, después de todo había sido aliado de esa malvada fuerza, era pensamiento que rondaba en ellos, sin embargo Lizi estaba segura de sus palabras.



    Momiyi por su parte decidió ir en su búsqueda pidiéndoles a todos que se pusieran en pie para buscar a la sirena, porque su tiempo era limitado, tomando direcciones diferentes y tratando de tener un oído muy atento. Momiyi al no encontrarle decidió también buscar a la muchacha cuando se topó con una difícil situación, una joven era atacada por tres bandidos que le estaban robando, ella recordó que portaba un arma con ella, y temerariamente les enfrentó, logrando las risas de esos malhechores quienes no la tomaron en cuenta, se mofaban de ella, pero logró hacerles daño y más cuando detrás de ella apareció Frío Suspiro que era temido en esa isla en donde más le conocían, huyendo velozmente sus agresores de ese lugar.


    —Muchas gracias —le agradeció la muchacha alegremente, sin notar aún a Frío Suspiro.
    —De nada, que bueno que no te hicieron daño— con una sonrisa.
    — Rizent, ¿eres tú? —se acerco y le abrazó al constatar que era él.



    Mientras Momiyi al ver esta acción volvió a ponerse celosa, y se preguntaba si tenía que comenzar a acostumbrarse a ver esas demostraciones de cariño, no teniendo otra cosa que hacer que sólo mirar.
    —Hace tiempo que no te veía Mielina —admirado por lo cambiada que estaba.
    — Tú te has convertido en todo un hombre Rizent, que bueno volverte a ver —con más alegría que nunca.
    Luego ella lo llevó a su casa al igual que a Momiyi quien enojada y celosa correspondió su invitación. Allí la madre de Mielina los recibió muy feliz también de volver a ver a Rizent, a quien consideraba como un hijo.
    — ¡Como has crecido muchacho! —lo abrazaba ella.


    — ¿Qué te trae por aquí Rizent? —preguntaba Mielina curiosa.
    — La Leyenda —respondieron tanto Momiyi como Rizent.
    — Que bueno que se conocen —alegremente les dijo la señora de la casa preparando unos bocadillos para atender a sus visitas, y al verla con tantas cosas en la mano Rizent se levantó a ayudarla.


    — ¿Rizent vivió en tu casa? —un tanto tímida le preguntó Momiyi a Mielina.
    — Así es, luego de que su familia murió mi madre lo aceptó en nuestra casa, ya que además de que quedara huérfano, sus padres eran buenos amigos de mi madre y ella se hizo cargo de él, de eso ya hace unos siete años —le relataba haciendo memoria.


    — ¿Hace mucho tiempo que él no volvía?, veras es que él nunca habla de sí mismo —volvió a insistir.
    —Bueno luego de la muerte de su familia, pasaron unos dos años, él no quería saber nada de la leyenda, pero vino por él un anciano, familiar un tanto lejano que le hizo cambiar de opinión, y luego de eso se despidió de nosotras agradeciéndonos por todo lo que habíamos hecho por él y desde ese entonces no había vuelto —en voz baja le contaba Mielina para que él no escuchara, satisfaciendo la curiosidad de Momiyi quien le agradeció por contarle.


    Luego se dedicaron a comer los bocadillos y Momiyi se dedicaba a observar la bella sonrisa de Rizent que asomaba a ratos. Más tarde Rizent continuo conversando con la señora que lo había acogido, mientras Momiyi se había ofrecido a ayudarle a Mielina a lavar los platos, cuando la escuchó cantar, era preciosa su voz.


    —Me alegra mucho que Rizent haya encontrado tan buenos amigos —le respondió luego de que Momiyi le contara algunas de sus aventuras.
    Después Momiyi y Rizent salieron de esa casa con camino a reunirse con los demás, sonriendo.
    — Veo que ya no estás enojada conmigo —sonriéndole le decía Rizent.
    — Eso depende de ti —con expresión un tanto berrinchuda pero alegre. Palabras que dejaron pensando a Rizent.


    Al no mucho andar escucharon gritos y la tarde se nubló oscureciendo todo, sus amigos se reunieron con ellos ya que los gritos provenían de la casa de Mielina, que estaba siendo acorralada por Neglir y sus secuaces y la estaban forzando a irse con ellos.


    — ¡Neglir! —gritaron todos al ver al malvado de cabellera morada oscura y ojos malvados.
    — Pero si son Frío Suspiro y sus amigos inútiles, hace tiempo que no te veía repugnante Londer —expresó burlesca y malvadamente llevándose a Mielina.


    — ¡No permitiré que te la lleves maldito! —desenvainando su espada le gritaba Frío Suspiro arremetiendo en su contra, mientras los gemelos del Rayo y del Trueno también sacaban sus armas para poder hacerles frente, Andiel y Lizi trataban de liberar a Mielina preguntándose también el motivo de su captura, comenzando la batalla.


    Mielina cayó al suelo preguntándose a que se debía todo esto. Los hermanos gemelos, a una velocidad impresionante no sólo derrotando a sus adversarios sino también jugando y riéndose de ellos. Luego de unos momentos en el medio de todo esto se observaba la batalla entre Neglir y Frío Suspiro, siendo el primero el más furioso porque su plan se había complicado más de lo que tenía pensado.


    — ¡Es mejor que te rindas Londer, no lograras llegar lejos!, ¡no estás a mi nivel!-—le gritaba a corta distancia.
    — ¡No es fácil derrotarme cómo crees! —le rebatía en medio de una batalla.
    — ¡Va a ser fácil matarte, al igual como maté a tu familia! —le gritó ensordeciendo la mente de Frío Suspiro, quien ante estas palabras quedo atónito y no pudo reaccionar a tiempo, cuando Neglir logró hacerle una cortada en su brazo a la cual ni caso le hizo.



    Los muchachos se acercaron rápidamente a él y Lizi cubrió su herida con un pañuelo y la apretó ante la mirada de ellos que se acercaron a Rizent, quien sólo se dio cuenta de ellos cuando sintió el apretón que Lizi le dio a su brazo para detener la sangre, porque su mente vagaba en recuerdos de un pasado triste y desolado a sus quince años, el que ahora se le hacía presente luego de tantos años.
    Sus amigos le levantaron y trataron de hacerle reaccionar, porque todos habían escuchado esas declaraciones, era triste afrontar esa realidad, pero él reaccionó, pero le faltaba algo.


    — ¿En dónde está Momiyi? —de golpe alzó la voz al recordar su sonrisa. Lo que les hizo percatarse de su ausencia.
    — ¡Ese desgraciado debió llevársela! —furioso y a la vez preocupado les decía.
    Sólo cuando la recordó comprendió la presencia de Neglir, ellos venían a llevarse a Mielina por su bella voz, pero por qué habrán tomado a Momiyi era todo un misterio.

    Muy lejos de allí Neglir se alegraba de su gran triunfo, ya su más grande enemigo no podría cumplir la leyenda de la que tanto se hablaba, pero de algo no se había percatado, ella no era la que él les pidió que secuestraran. Al verla se dio cuenta de la equivocación que habían cometido, en un principio se frustro y mandó eliminar al que cometió el error, sin embargo luego lo pensó mejor.


    — Eres muy linda muchachita— mirándola, observándola detenidamente.
    — ¿Por qué me han traído? —un tanto temerosa le preguntaba mirándole.
    — Fue una confusión, queríamos traer a la sirena cantante, y te hemos traído a ti, pero descuida no te desperdiciaras —mirándola maliciosamente, lo que provocó un gran miedo en Momiyi.



    *Andiel observaba el libro y bien sabía que según lo indicado se debería encontrar el ingreso al laberinto en donde estaba sellada aquella piedra y todos sus recuerdos junto al violín y a la canción, pero lo primordial era rescatar a Momiyi.
    — Todo esto ha sido mi culpa —apesadumbrado se decía Rizent mientras el Trueno vendaba su brazo herido.


    —No te culpes, fue un caos todo lo que pasó —tratando de calmarle Lizi.
    — Si de alguien es la culpa, esa es mía porque ellos querían llevarme a mí, seguro que se confundieron —con lágrimas en los ojos les indicaba Mielina.
    —No es hora de culparse, debemos encontrar una forma de traerla de vuelta — en uno de sus pocos arranques de seriedad les hacia recapacitar el Rayo.


    Logrando que recapacitaran comenzaron a construir un plan, sin embargo aún les faltaba conocer la ubicación de Momiyi, lo que era difícil…
    —Si ella me llamara con el triangulo que le devolví podría saber en donde esta— un tanto frustrando pero lleno de energía estaba Frío Suspiro.



    *Mientras ellos continuaban pensando en que hacer Momiyi estaba atada en una de las habitaciones de una de las guaridas de la fuerza obscura al acecho de Neglir, quien comenzaba a acercarse a la muchacha cada vez más. La intimidaba su sola presencia y se preguntaba qué podía hacer para escapar de ese hombre.
    — Es mejor que me digas hacia dónde se dirigen y qué es lo que tienen pensado hacer, porque de lo contrario te golpeare y eso sólo sería el principio —la amenazaba sin piedad aquel perro de la fuerza obscura.


    Momiyi aunque tenía miedo no deseaba decirle nada, sin embargo la invadía un gran miedo y se preguntaba qué haría Frío Suspiro si estuviera en una situación tan adversa. Trató de zafarse de sus amarras hasta con sus dientes, pero no aflojaban.


    —Estás perdiendo tu tiempo si piensas escapar —se reía de ella Neglir, abofeteándola con gran fuerza marcando su rostro y mareándola un poco. Más tarde él mismo la desamarró, aprovecho de su mareo y la tendió en la cama a la que estaba amarrada, ante sus forcejeos y pedidos de auxilio.
    —Si no me revelas información, esto es lo que te va a pasar —la intimidaba afirmándola de las muñecas por sobre su cabeza y comenzando a besarla a la fuerza y a manosearla, ante la gran resistencia de Momiyi quien logró asestarle algunos golpes.


    —Neglir, el amo solicita tu presencia— interrumpió uno de sus cómplices, ante el gran enojo de Neglir.
    — ¡No ves que estoy ocupado, no me molestes! —sin darle importancia, pero sabía que si no acudía podía ser destruido, por lo que postergó su placer y acudió al llamado, soltando a Momiyi pero advirtiéndole que volvería.
    —Neglir es un idiota y su debilidad son las mujeres —para sí dijo en voz alta aquel que le había interrumpido, marchándose luego de eso.


    Momiyi no tenía otra opción, debía entregarles algo de información porque tenía en riesgo su vida, no obstante en su interior prefería morir a cambio de sus amigos y concordó en que Neglir era un idiota, pero tenía más fuerza que ella lo que limitaba sus opciones. Cuando se toco un pequeño bolsillo que tenía por el interior de su vestido, recordó el triangulo que le había dado Rizent al que recordaba cada vez más entre lágrimas. Tomó aquel objeto y lo apretó lo más fuerte que pudo y pidió ayuda.

    *—Es Momiyi, ella me llamó y ya sé en dónde se encuentra —en veloz reacción les contó de un instante a otro Frío Suspiro. Aquel lugar estaba en medio del mar, ¿cómo llegarían?, era su pregunta.


    Lizi estaba muy angustiada por el secuestro de Momiyi y se alejó del grupo para llorar tranquila, y cuando pudo llorar sintió una presencia y al descubrirse sus ojos de las lágrimas vio la sombra del Capitán, sin embargo pensó que lo que estaba viendo era una alucinación, un recuerdo, pero aquel tomó su mano y la puso de pie, la abrazó, sin que ella notara que era verdad, luego de llorar se dio cuenta que era real y le miró extrañado.


    —Te prometí que te buscaría Lizi. Tienes que contarme muchas cosas— alegre y limpiando sus lágrimas se dirigieron hacia donde estaban los demás.


    Al ver a Aston no reaccionaron del todo bien debido a todos los malos recuerdos que tenían de él.
    —Hace tiempo que no te veíamos por estos rumbos Aston —marcando presencia le confrontaba Frío Suspiro.
    —Se que lo último que deseas es verme, pero por lo menos ya sabes quien realmente fue el responsable de ese incidente —tranquilamente le decía Aston.


    — Sí per aún tenemos cuentas pendientes —se abalanzó a él con un puñetazo, correspondiendo al ataque Aston. Lizi quiso intervenir para parar todo esto, pero el Rayo y el Trueno la detuvieron riéndose al ver las caras tanto de Rizent como de Aston que se golpeaban riéndose hasta que se detuvieron, sin que ni Mielina ni Lizi comprendieran esas actitudes…—son hombres—dijeron las dos mirándose resignadas, cuando vieron que ellos se dieron la mano, creo que estaba todo perdonado.


    —Veo que están apesadumbrados, ¿qué les ha pasado? —preguntaba Aston al notar el ánimo de ellos, los que le relataron todo lo que les había pasado y que ahora necesitaban llegar a un lugar en medio del mar.
    —No se preocupen yo puedo llevarlos, tengo una nueva embarcación que me consiguió un buen amigo —conduciéndoles hacia el muelle en donde estaba Renzo junto a la tripulación que no excedían las veinte personas, lo cual era bastante poco, pero que les facilitaban el recorrido.


    Al verle Lizi le abrazó, hace mucho tiempo que no veía al valeroso Renzo, subiendo así todos a la embarcación. Aún así Frío Suspiro aún estaba preocupado viendo el horizonte angustiado.
    — Lizi te había extrañado mucho —tomando la mano de ella le expresaba Aston y agregó —tu eres mi capitana—besando su mano y sonriéndole ante el rubor de ella.



    Una vez que todos se dirigieron a dormir Aston salió de su camarote y vio a Frío Suspiro en la cubierta muy melancólico, y le indicó al lugar al que se dirigían sin importarle la reacción de Aston, pues ese lugar era una antigua base pirata de la que él había escuchado más nunca había tenido la oportunidad de ir allí.
    —Se que estas muy preocupado Rizent pero debes mantenerte calmado para que puedas tomar buenas decisiones— trataba de calmarle Aston.
    —Cada vez la recuerdo más y me preguntó si el desgraciado de Neglir le habrá hecho algo —con dolor le expresaba.
    —No te preocupes, la salvaremos Rizent —le alentó el capitán mientras la embarcación avanzaba entre las olas del mar.

    Continuara...
     
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    ¿Cómo enfrentaran este rescate, y que peligros encontraran?....:) espero les guste muchas gracias por leer y dedico este capi a mi hermana Luna XD

    Capitulo 10: Valor

    Momiyi mientras ellos se apuraban a rescatarla era golpeada por Neglir constantemente y también trataba de acariciarla, mientras ella forcejeaba, sin embargo él tenía más fuerza y la inmovilizaba apretando puntos débiles de su cuerpo. En sus brazos se veían unos cristales morados ovalados, dos en cada brazo lo que despertó la curiosidad de ella y se atrevió a preguntarle algunas cosas.

    — ¿Neglir por qué trabajas para la fuerza obscura? —sin titubear y con curiosidad ya suelta de la inmovilización de Neglir.
    — Por la riqueza que tendrán. Mi familia era muy pobre por lo que me alisté con ellos por el poder y la fortuna que podía alcanzar — caminando de un lado a otro de la habitación le contaba.

    —Pero tu mirada ha cambiado, esta nublada y de un color morado, al igual que tu cabellera, ¿no te estarán utilizando? —tratando de hacerle reaccionar.
    — ¡Cállate!, ¡te equivocas!, ¡ya verás lo poderoso que seré!— le gritó furioso, porque en parte él mismo dudaba de lo que le habían prometido y la bofeteó para callarla.

    Momiyi comenzó a sospechar de los cristales que tenía en sus brazos, porque sentía que lo que le había relatado era cierto, pero de alguna manera la fuerza obscura se había aprovechado de su condición por lo que una parte de ella quería ayudarle, sin embargo él era una persona muy peligrosa, quien además estaba cegado y sin querer escuchar, era una tarea titánica poder convencerlo de su error.
    Neglir también miles de veces había pensado y llegado a la misma conclusión que Momiyi, sin embargo él nada podía hacer ahora, estaba bajo la voluntad y al amparo de esa fuerza. Tampoco podía evitar sus ansias de matar, eran incontrolables.

    Caminaba hacia un espejo, en el que no reconoció su reflejo, se veía tan distante de ese muchacho de cabello negro y piel clara que confiaba en sus sueños, nunca más recuperaría esos tiempos. Se había puesto cruel, asesino y perro de la fuerza obscura, complacido y a la vez obligado a cumplir con la voluntad de su señor que mientras tanto aún está debilitado, recuperando su fuerza para volver a dominar con su sombrío poderío aquella apacible región.

    No obstante no podía evitar ver en su prisionera aquella figura que simbolizaba su juventud, por eso no podía dejar de golpearla, aunque su instinto era de acariciarla, ¿qué podría hacer?, era su pregunta, ya que después de todo él no se consideraba una víctima porque se complacía en hacer sufrir a los demás, pero aún así una parte de él aún combatía con pocas fuerzas.
    Pese a su disyuntiva, se acercó a Momiyi, se agachó a su altura llevando una cuchilla en sus manos, lo que le asustó a ella y con su mirada atemorizada cerró sus ojos esperando lo peor, pero él tomó sus ataduras y las cortó con el filoso objeto impresionándola.
    — ¡Me vas a liberar! —alzó un poco la voz Momiyi emocionándose, pero él le tapó la boca.

    — No te emociones, no te dejare ir, sólo estarás libre de caminar en este cuarto sin esas ataduras —le explicó Neglir con su corazón ennegreciéndose de nuevo, sintiendo que algo tomaba su lugar en él cambiando su mirada y presionando a Momiyi contra la pared de ese cuarto sin mirarla a los ojos, los que eran cubiertos por sus cabellos. Ella sentía miedo por el cambio de él, pero el brazo que la presionaba temblaba reprimiéndose hasta que lo retiró y se marchó de ese lugar rápidamente, dejando a Momiyi atónita sentada en el suelo, sin embargo determinada se levantó, limpió sus heridas y descansó en esa cama, en donde dudando se recostó, añorando el día en que vería a Frío Suspiro.

    *A toda velocidad estaban llegando al lugar de donde Momiyi le llamó, con ansias Frío Suspiro no descansaba, su mente pensaba demasiado, pero eso le había ayudado a planear una estrategia.
    — ¿Estás seguro de que eso funcionara? —preguntó sin creerle demasiado Lizi.
    — Descuida que funcionara, el distraerlos nos ayudara, además Renzo puede hacerse cargo de nuestro navío —le aclaró Aston apoyando el plan de Rizent guiñándole un ojo a Lizi la que se ruborizó.

    — Gemelos, ustedes deben ayudarnos a entrar y quedarse en la entrada, para tener libre nuestra salida también, si algo sale mal les llamaré. Estará lleno de piratas creo que como Aston figura como muerto, debería disfrazarse…y tú Lizi podrías quedarte con Renzo —les ordenaba a todos con suma rapidez, pero esta última no estaba de acuerdo con su orden, le tomó del brazo y le dijo que ella no se quedaría atrás, ya que sabía cuánto quería rescatar a Momiyi al igual que ella.

    — Has lo que quieras —fue la respuesta que él le dio, y sin más demoras se dirigieron a ese lugar, bajo el capitán quien dio la orden de cargar los cañones porque tendrían una llegada bastante movida. Ya disfrazado, todo estaba listo, le relegó el mando a Renzo quien dirigió el navío hacia un costado, ellos desembarcaron entre la espesura de los árboles que les cubrían, no obstante ese lugar en medio del mar estaba muy bien vigilado por lo que Renzo dio la orden de disparar los cañones, llamando su total atención, mientras los gemelos despejaban el camino sin despertar sospechas.

    Frío Suspiro investigaba en las habitaciones buscando a Momiyi, mientras afuera Lizi, Andiel y Mielina trataban de contener a sus enemigos haciéndoles frente con los ataques que habían aprendido y no se les hacía fácil por lo que Frío Suspiro buscaba lo más rápido posible aprovechando que pocos sabían que habían ingresado. Tras luego de intentar entrar en varias habitaciones encontró una de las puertas cerrada y al golpearla Momiyi se acercó a ella y la abrió, sin embargo Neglir se percató de esto y la tomó fuertemente presionando un filoso cuchillo contra su cuello y tomándola con mucha fuerza.

    — ¡Vete de aquí Londer si no quieres que la maté! —le amenazaba Neglir.
    — ¡Déjala ir Neglir!, a quien quieres matar es a mí, ¡soy el último que te queda por matar! —valientemente trataba de convencerle porque no se perdonaría si algo llegara a sucederle a Momiyi.
    — ¡Así que ya sabes que yo fui quien mató a tu familia! —se burlaba Neglir sin dejar de presionar a Momiyi.

    — Es mejor que me dejes aquí, tienen que irse y liberar a los tres leones —casi en un susurro esforzándose, le pedía Momiyi, pero Frío Suspiro no la dejaría allí aunque su vida dependiera de ello y debido a su intromisión él la abofeteo mientras forcejeaba con él y le decía que ella quería ayudarle, pero sus ojos estaban cegados, sin embargo sin saber por qué estaba perdiendo fuerza, Momiyi le dio un fuerte codazo en su abdomen desestabilizándole, cuando Aston apareció y lo derribó.
    — Momiyi, ¿estás bien? —se precipitó a ella Frío Suspiro mirándola tiernamente, mientras ella encontró sus ojos y le abrazó, sin olvidar a Neglir quien yacía un tanto inconsciente.

    — No podemos dejarlo aquí —les expresó preocupada, pero Aston la apresuró ya que Andiel, Lizi y Mielina no podrían resistir mucho más que ellos, dejándole allí Frío Suspiro, la tomó en sus brazos debido a sus heridas y corriendo se acercaban a la entrada en donde los esperaban los gemelos, pero algo sujetó la pierna de Rizent lanzándole al suelo sin herir a Momiyi, era sin lugar a dudas la fuerza obscura, la que lo levantó golpeándole contra el techo y el suelo de ese lugar sin dejarlo ir.

    — Así que tú eres el Londer —con voz ronca pronunció una voz de la profundidad, mientras Neglir ya despierto persiguió a Momiyi a las afueras, la que era ayudada por Aston debido a la interrupción de esa fuerza. Al ver la luz del día afuera y al ver que eran perseguidos por muchos de sus enemigos y por Neglir, los gemelos que se habían esforzado por despejar su camino blandieron sus espadas derrotando a muchos sin el mayor esfuerzo.

    — Esto está siendo muy aburrido —bostezando con rostro somnoliento exclamaba el Rayo a su hermano quien pensaba lo mismo, sin embargo el Trueno estaba mucho más atento que su hermano cuando escuchó la voz de Momiyi.
    — ¡Ataquen a Neglir con su descarga eléctrica! —les gritó a lo que ellos al unísono hicieron caso a su orden, cayendo aparentemente muerto.

    *— ¡Sí, yo soy el Londer, quien te derrotara! —con arrogancia le gritó a esa fuerza que lo azotaba sin embargo él no se dejaría vencer, con su espada cortó el aire y se aferró al suelo, no obstante no pudo evitar que esa fuerza lo lanzara tan lejos que llego al lado de Neglir varios metros más allá.
    — ¡Nunca me vencerán! —carcajeo esa fuerza llamando a una voz a sus aliados, sin embargo Neglir no respondió a su llamado, aún yacía inconsciente al igual que Frío Suspiro, los que fueron tomados por los gemelos y conducidos hacia la embarcación junto con Momiyi quien era ayudada nuevamente por Aston y Lizi.

    La embarcación también tenía incontables daños, pero habían ofrecido una gran resistencia y aún no sabían cómo es que ese navío continuaba en pie y más aún no entendían por qué Momiyi les había pedido llevar a Neglir también.
    — Sé que no me entienden, pero su cabello se ha vuelto negro y sus ojos perdieron lo asesino. Lamento haberlos puesto en peligro —se disculpaba a la vez Momiyi a una voz veloz, marcando la incomprensión entre sus compañeros.

    Más tarde Frío Suspiro despertó, estaba en la misma habitación que Neglir, pero a una distancia considerable y le asaltaba la interrogante de su venida con ellos también, por eso con dificultad se puso de pie y se levantó de su cama con la camisa desabrochada encontrando en su abdomen muchos vendajes y al tocarse su frente también descubrió una venda. Su cuerpo estaba muy adolorido, sin embargo deseaba que le respondieran muchas preguntas por eso abrió la puerta para salir topándose con Momiyi quien traía una fuente con agua y vendajes limpios sorprendiéndose al verlo de pie.

    — Debes descansar Rizent, para que sanen tus heridas —tiernamente le expresó con una sonrisa cálida.
    — Dime, ¿por qué trajiste a mi enemigo, al que mató a mi familia con nosotros? —un tanto enfadado, pero sin la total conciencia de lo que sus labios pronunciaban y su cuerpo tambaleante.

    —Apenas te puedes sostener, debes volver a recostarte, además tienes fiebre, es mejor que descanses Rizent —tranquilamente trataba de convencerle, ya que su condición no era optima, no obstante su arrogancia y orgullo eran lo único que le mantenían en pie.

    — Momiyi, ¿por qué te preocupas tanto por él? —molesto le preguntaba tratando de abrazarla, siendo ella la que le guió hacia su cama para que descansara y colocó un paño mojado sobre su cabeza.
    — Cuando te recuperes responderé a tus preguntas, y claro que tu eres quien más me preocupa —acercándose a él y besándole la frente, desplazándose hacia Neglir para también tratar sus heridas, mientras sus compañeros trataban de arreglar los daños que la embarcación poseía, porque debían estar preparados para su mayor desafío: Volver a la isla de las sirenas, para encontrar la entrada al laberinto de donde se cuenta estaría la piedra durmiente y así listos para entonar la melodía afrontar los grandes peligros que vendrían.

    Continuara...
     
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    ¡Wow! Me impresionaste con la decisión de Momiyi de verdad hermanita en el cielo.
    Bueno, ahora, perdón por no haber comentado antes, pero ya estoy aquí, muchas gracias por la dedicatoria xDD tkm.
    Nunca me imaginé que la secuestrada ahora sería Momiyi, xD, pero empezando por el capítulo que me salté:
    Bueno, después de esas exquisitas vacaciones que Lizi se dio con Aston *¬* era lógico que tratara de protegerlo e incluso tratar de convencer al Londer de su amistad y de las razones que tuvo para aliarse con la fuerza oscura, pero como es obvio, Frío Suspiro no le hizo caso u.u
    Y la escena del ataque a Momiyi fue muy buena, donde la salva ese chico tan maravilloso y frío a la vez *en realidad nunca me imaginé que ambos terminaran enamorándose jajaja, y esos celos de Momiyi son tan geniales xD.
    Aunque cuando la secuestran, la actitud de Neglir me hizo sentir repugnancia, bueno, eso antes de dar razones xD, la manera en cómo tocaba a la pobre chica, todo eso, definitivamente me tomó por sorpresa.
    Lo que más me gustó de ese capítulo fue el encuentro de Aston *¬* y Frío Suspiro *¬* definitivamente creí que se iban a matar, pero no fue así xD.
    Ahora paso al siguiente capítulo:
    Esas razones de las cuales Neglir estaba encadenado a servir a la oscuridad *del cual sabemos que la oscuridad lo poseía* me hicieron sentir nostalgia, de alguna manera, y además el hecho de que se aprovechara de Momiyi quería decir quee staba celoso de su negativa y celoso de su libertad. Aunque fue algo raro que ella decidiera salvarlo, fue sin duda algo que les traerá beneficios a todos, ¿no? xD.
    Y Frío Suspiro sabe que ella confía en Neglir y es por eso que estaba celoso y enojado porque él estaba con ellos, aunque yo hubiera salvado de la oscuridad a alguien también. Además se nota que Momiyi sólo lo quiere a él, ¿no?
    Y pasando a la pelea que tuvieron con la oscuridad, aún hay secretos que desvelar, y es aquí donde la historia casi llega al clímax xDD y ya empiezan la busqueda de los leones y la busqueda del laberinto, quiero ver todo eso siii.
    Gracias por la invitación y disculpa la tardanza xD.
    Saludosss jijiji.
     
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    Capitulo 11: ¿y tú romance?



    —Mi capitana— susurraba entre las corrientes del viento Aston dirigiendo el timón y viendo al horizonte imaginando la silueta de Lizi sonriéndole, hasta que ella misma se le acerco como si hubiera escuchado como el llamado de su pensamiento.
    — Aston, ¿continuaras ayudándonos? —con duda en la voz de la bella muchacha.
    — Tú eres mi norte y mi voluntad, lo que más deseo —mirándola, perdiéndose en sus ojos, ante el asombro e incredulidad de ella.


    — ¿Qué cosas dices Aston?, es más relevante encontrar la piedra dormida —quejándose ella y moviendo su rostro, tratando de pensar en otra cosa que no fueran sus palabras, porque estaba completamente ruborizada.


    — ¡Tú serás mi capitana y surcaras conmigo estos mares! —mostrándole con una mano la inmensidad del mar, con una gran sonrisa, mientras el viento le movía sus cabellos.
    — Seguramente le dirás eso a cada mujer que veas. Los piratas tienen una mujer en cada puerto —dándole la espalda y con el seño fruncido, comenzando a irse por lo que Aston le relego el mando a Renzo rápidamente para alcanzarla en la cubierta, no quería dejarla ir con ese concepto.


    Los piratas del navío le miraban entre risas, ya que uno de ellos les relataba que sin mayores contemplaciones el capitán había traspasado con su sable a un subordinado que había tratado de aprovecharse de su amada, sorprendiendo al resto de la tripulación que escuchaba expectante el relato.


    — ¡Ella entonces es nuestra capitana! —alegremente decían los tripulantes más jóvenes.
    — El capitán debe adorarla —comentaba otro y todos juntos se acercaron a Aston y a Lizi rodeándoles.
    — ¡Que viva nuestra capitana! —dijeron todos a gran voz muy alegres sin que ellos les entendieran.


    — Estamos dispuestos a recibir sus órdenes. Puede ordenarnos lo que quiera —amablemente expresando uno de ellos la voluntad de toda la tripulación, ante la sonrisa de su Capitán.
    — ¡Pues ya escuchaste a mi tripulación!, ¡No descansaré hasta que seas mi mujer!—mirándola dulcemente mientras el sol se escondía en el horizonte.


    *Por su parte Frío Suspiro se reponía de sus heridas, en esa habitación de madera mirando al que aún consideraba su enemigo, su rival. Mirándole orgulloso y soberbio, pero Neglir aún no despertaba.


    Momiyi golpeo la puerta y abrió, entrando a esa recamara para atender a los heridos, ante la desaprobación de Frío Suspiro, quien por una parte no quería mirarla, estaba enojado además de no poder comprender las razones que tuvo ella, lo que aún rondaba su mente y mientras ella cambiaba el vendaje de sus brazos se decidió a romper el silencio.


    — Deja eso ya Momiyi, quiero que me expliques por qué el que mató a mi familia está aquí — con enfado y zafándose de los cuidados de ella.
    — Lo hice porque el también en cierta parte fue utilizado, él no recuerda como mató a tu familia, sólo tenía unos recuerdos vagos, además ahora él ya no pertenece a la fuerza obscura —intentaba darle a entender, volviendo a cambiar los vendajes por unos limpios.


    Neglir despertó de un momento a otro, sin comprender lo que le había pasado ni en donde se encontraba. Sentía un fuerte dolor en la cabeza y en sus brazos, dándose cuenta que unos pasos más allá estaban sus enemigos, lo que le sorprendió.


    — ¡Por qué me trajiste aquí!, ¿y qué son estos vendajes? —muy alterado les gritaba poniéndose de pie. Rápidamente avanzó hasta la cama del Londer y tomó del brazo a Momiyi levantándola con fuerza, mirándola de cerca con ojos vengativos, pero no surtieron el efecto que él esperaba, algo andaba mal, y él quería saberlo.


    Ante lo cual Frío Suspiro también reacciono rápidamente encarándole y mirándole con gran enfado, mientras su adversario aún no soltaba la muñeca de Momiyi.
    — Te herí para que se rompieran los cristales de tus brazos Neglir —sin dudas y de forma temeraria le confesaba Momiyi, lo que le causo gran asombro, pensando en todas las posibles consecuencias que esto le traería. Soltó con fuerza a Momiyi siendo sostenida por Frío Suspiro, quien luego de eso se interpuso entre ella y Neglir, mientras él estuviera presente no dejaría que nadie le hiciera daño.


    — ¡Eres una estúpida!, ¡sin esa fuerza no tendré mi riqueza!, ¡ahora soy un enemigo como ustedes! ¿Por qué lo hiciste? —le gritaba desenfrenado.
    — Vete en el espejo de esa esquina y dime si ahora te reconoces Neglir, pensé que eso querías —mirando cabizbaja, ante la presencia del Londer.


    Aquel fue hacia el espejo, se vio como hace mucho tiempo no se veía, como había recordado entre nebulosos sueños, eso que había sido su anhelo ahora lo veía, pero qué haría sin la fuerza obscura. Tocó su rostro con sus dedos y su mirada atónita se reflejaba en ese espejo, también sus cabellos que ahora no eran morados obscuros sino negros como solían ser. Palideció al recordar su vida pasada y al encontrar tantos borrones en su memoria que no podía llenar.


    — Has vuelto a ser lo que eras, aunque ahora la fuerza obscura te persiga al igual que a nosotros —se excusaba Momiyi, con una sonrisita nerviosa.
    — No estoy de acuerdo con esto, él no puede aportarnos mayor información—se quejaba Frío Suspiro — ¿por qué te preocupas tanto por él? —refunfuñaba el Londer sin que Neglir escuchara estas últimas palabras.


    El navío proseguía su curso hacia la isla de las sirenas con la intranquilidad, ya que algunos estallidos se hicieron escuchar. Los perseguían a corta distancia tres embarcaciones disparando sus cañones hacia el navío de Aston, quien rápidamente mando a sus hombres el corresponder a su ataque, mientras evitaba algunas bolas envueltas en cadenas que les acechaban amenazando sus vidas. Por lo que al sentir las bruscas evasivas todos los participantes de la leyenda salieron de sus habitaciones sorprendidos, viendo como maniobraba Aston valientemente siendo apoyado por Renzo. Preparándose temerariamente para el inminente abordaje de sus enemigos, desenvainando sus espadas, incluso Neglir se preparaba.


    Lizi estaba muy preocupada al sentir el peligro sobre Aston y corrió por la cubierta hacia el timón en donde capitaneaba él, sin embargo el capitán le pidió a Renzo que la alejara porque era muy peligroso, además algunas balas impactaban la embarcación creando algunas explosiones, tendrían suerte si lograban sobrevivir de todo esto.


    Esta situación era más difícil de lo que aparentaba, estaban al borde de sucumbir frente a los piratas enemigos. Mientras Neglir y Frío Suspiro en el borde de la cubierta se establecieron para hacerle frente a los piratas que intentaban abordar y Andiel empuñando su espada se enfrentaba a un pirata en plena cubierta el que le propino algunos rasguños, pero con la ayuda de las muchachas lo derribaron, aunque esta situación se hacía cada vez más insostenible. También los embates de los bruscos giros del navío con lo que era difícil mantenerse en pie y poder ayudar.


    Se escuchaban los disparos de los cañones enemigos quienes aún les seguían, hasta que un certero cañonazo derribó el barco pirata del lado izquierdo directo en el mástil, alegrándose todos los piratas de la embarcación de Aston, el que ya estaba cansándose mucho, por lo que Renzo acudió en su ayuda para mantener el timón, mientras aún continuaban peleando contra los piratas que habían abordado, siendo algunos de ellos los que avanzaron por la cubierta hasta Aston, teniendo que intervenir los gemelos que con su velocidad pudieron evitar que interrumpieran el curso del navío, pero no pudieron evitar que al impactar una bala cerca del mástil, lograron quitarle una parte de madera que cayó sobre Aston hiriendo su brazo diestro al empujar a Renzo impidiendo que le dañara, lo que le hizo soltar el timón perdiendo nuestro curso y siendo presa de nuestros enemigos, por lo que se sorprendieron y tanto los gemelos como Frío Suspiro, además de Lizi quienes corrieron hacia él, dejando a Neglir y a Andiel en la orilla del navío evitando que tomaran posesión de la embarcación.



    Los ya nombrados levantaron a Aston y lo llevaron a su habitación acompañado de Lizi, mientras Renzo fue quien tomo de nuevo el mando.
    — ¡Carguen y disparen! —fue la orden muy certera, ya que las balas chocaron el mástil de su enemigo desestabilizando la embarcación enemiga y a los que intentaban abordar, derrotando al fin a los dos navíos enemigos.
    — ¡Pon rumbo a la isla de las sirenas! —fue la orden de Frío Suspiro sentándose y descansando al fin más aliviado.


    Con el nuevo rumbo trataron de curarse las heridas entre ellos mismos, especialmente Lizi que se preocupaba de Aston y le vendaba el brazo con mucho cuidado mientras él le dedicaba una hermosa sonrisa.


    Esta situación había sido demasiado agitada para todos ellos, y sorprendentemente Neglir ahora estaba de su parte, después de todo lo consideraban como un traidor y se dio cuenta de que para la fuerza obscura él ya no significaba nada, sin embargo Neglir conocía información que no poseía el Londer, la que tendría que revelar en un futuro cercano.


    Andiel notó sus divagues y lo pensativo que estaba acogiéndole le pidió que no se preocupara y le preguntó si ahora podían confiar en él, la respuesta aunque dudando fue una afirmación con su cabeza.
    — Encontrar esa piedra no va a ser tan sencillo como crees —en voz baja le expresó Neglir.
    — Claro que lo sé, si fuera fácil no sería tan interesante Neglir —riéndose le comentaba Andiel.


    Momiyi aún estaba en la cubierta, observando la inmensidad del mar que se imponía ante ellos, con la brisa fresca dándole en su cara, estaba apenada, lo que era evidente, deseando despertar en su cuarto junto a su tía y a todo su mundo. Escuchando unos pasos que se acercaban a ella, no quiso voltear sino que deseaba sumergirse más en sus pensamientos, hasta que un cálido abrazo le hizo ruborizar y sorprenderse.


    — Ya no estés triste, te ves más linda cuando sonríes —esas palabras que ya había escuchado, por lo que se volteó y descubrió que era Frío Suspiro, sin poder quitar su expresión de asombro.
    — ¡Rizent!... pero…tú —trataba de decir Momiyi bajando la mirada.
    —No te preocupes más, después de todo aunque no me guste aceptar tus acciones, debemos sacar provecho de la compañía de Neglir. Ya no estoy molesto por eso, así que no te deprimas más —como nunca, ese sentimiento cálido brotaba de su ser mostrándose en su rostro que estaba enrojecido.


    Cuando uno de los gemelos divisó tierra, gritándolo y señalando hacia el frente del navío, era hora de luchar por encontrar esa piedra y liberar a los tres leones.




     
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    ¡¡¡WOW!!!
    Por fin Neglir está de su parte, ¡lo sabía!, sabía que también estaría de su parte y gracias a una mujer, al igual que con Aston-sama ♥.♥, me dejaste anonada, en especial por ese toque de acción tan maravilloso cuando los atacan yo ya estaba muriendo de los nervios (¡Dios nooo, el bracito de Aston-sama!, ¿cuándo aparecieron esos condenados piratas O.o?), y más preguntas rondaban mi cerebro, además de que se me hizo atractivo ver a Neglir con el cabello negro (nótese que me encantan los chicos de cabello negro :P) y de nuevo con su aspecto anterior y por supuesto, un nuevo miembro de la tripulación ;)
    Pero pobre Momiyi, :( Frío Suspiro no le creía nada y estaba en su contra u.u, lo bueno fue que recapacitó y lo mejor es que nunca me esperé que tuviera un acercamiento muy bonito con ella, esa escena fue muy bonita, casi derramo lágrimas de alegría xDD.
    Y ni se diga de Aston-sama y de Lizi, ellos tienen química pura, jajajaj pero lo que más me hizo reír fue que Lizi se enceló porque creía que Aston-sama tenía a muchas mujeres en cada puerto jajaja eso casi me mata, nunca me imaginé que fuera muy celosa jajaja.
    Lo único que me preocupa es que Andiel está perdiendo protagonismo y está solito :(, ojalá encuentre a una linda sirena eso sería genial. Pero en sí nada más cuidado con esos detallitos porque eran Andiel y Lizie los que tenían más peso protagónico al principio ;)
    Por lo demás, ahora sí ya tienen más integrantes y pronto encontrarán a los tres leones (que creo saber quiénes son ¬.¬) y podrán terminar con la oscuridad wiii como siempre digo, la luz y la esperanza son lo último que muere ;)

    Mi más sinceras disculpas por el retraso de un mes TT..TT noe ra mi intención, pero al menos ya sé qué han hecho mis adorados piratas jejejeje :rolleyes:
     
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